Tema 1
Introducción a Proyectos de Inversión
TEMAS:
1. Introducción
2. Definición
3. Concepción genérica para la formulación y evaluación de
proyectos de inversión: Del modelo al plan de negocio.
4. Concepción real en la formulación y evaluación de proyectos
de inversión: Limitaciones del trabajo.
5. Un imposible: La predicción perfecta.
1. Introducción
El diseño y la evaluación de los proyectos de inversión debe amalgamar el trabajo
multidisciplinario de contadores, administradores, informáticos, ingenieros, arquitectos,
abogados, etc., para comprender lo complejo de la realidad en donde se pretende desarrollar
una iniciativa de inversión, con el objeto de elevar las probabilidades de éxito de un negocio.
Es importante mencionar que existen diferentes tipos de proyectos de inversión y diferentes
clasificaciones de los mismos, sin embargo, el presente curso queda circunscrito a los siguientes
dos tipos de iniciativas empresariales: Inversiones tradicionales con fines exclusivos de
rentabilidad y al desarrollo de emprendimientos sociales (inversiones de impacto) que
generen valor económico y social.
Así, una inversión inteligente requiere tener una argumentación lógica que lo justifique, es decir,
la elaboración de un proyecto bien estructurado y evaluado que indique la pauta que debe
seguirse para su puesta en marcha y correcta realización.
La correcta elaboración y evaluación de un proyecto de inversión debe responder los
siguientes cuestionamiento:
· ¿Qué se va a realizar?
· ¿Por qué se va a hacer?
· ¿Cómo se va a hacer?
· ¿Quién lo va a hacer?
· ¿Dónde se va a hacer?
· ¿Cuándo se va a hacer?
· ¿Cuánto dinero se requiere para realizar el proyecto de inversión?
· ¿Quién va a aportar los recursos?
· ¿Cuáles serán los beneficios que se genere?
· ¿Qué riesgos conlleva el proyecto?
2. Definición.
Lectura crítica de estas tres definiciones
“El proyecto de inversión se puede definir como un plan que, si se le asigna
determinado monto de capital y se le proporcionan insumos de varios tipos, podrá
producir un bien o un servicio, útil al ser humano o a la sociedad en general”.
(Baca Urbina Gabriel, Evaluación de Proyectos”)
“Actividad que consiste en asignar recursos a fines productivos, mediante
la formación bruta de capital fijo, con el propósito de recuperar con creces los
recursos asignados”. (Galván Antonia y Escamilla Enrique).
“Es una propuesta de inversión, documentada y analizada técnica y
económicamente, destinada a una futura unidad productiva, que prevé la
obtención organizada de bienes o de servicios para satisfacer las necesidades
físicas y psicosociales de una comunidad, en tiempo y espacio definidos” (Guía
para la Formulación y Evaluación de Proyectos de Inversión, NAFIN)
3. Concepción genérica para la formulación y
evaluación de proyectos de inversión.
Es importante tener una visión completa y general sobre la formulación y evaluación
de los proyectos de inversión.
Como lo muestra el cuadro “Estudios a realizar para la formulación y evaluación de
proyectos de inversión”, el estudio de esta materia contempla cada uno de los
ocho estudios que allí se señalan. Cada uno de ellos se basa en diferentes
disciplinas profesionales, como son: la Mercadotecnia, Ingeniería (disciplina
profesional sobre aspectos técnicos), el Derecho, las Finanzas y la Administración.
Cada uno de los ocho estudios tiene un objetivo particularmente propio, sin
embargo todos ellos se orientan a alcanzar el fin último del estudio y evaluación de
los proyectos de Inversión: Establecer una empresa exitosa.
Del modelo de negocio al plan de negocio
4 Ps MKT
Nota: Los ocho estudios representan el temario central de la material.
4. Concepción real de la formulación y evaluación
de proyectos de inversión.
Es muy importante entender las limitaciones en el trabajo del evaluador y concebir
de manera real los alcances que puede tener el estudio que realicemos. Partamos
con el análisis de la siguiente pregunta:
¿Es posible asegurar el éxito de un proyecto de inversión si ha sido
estudiado y evaluado correctamente por expertos de cada área?
“Todo en la vida es la administración del riesgo,
no su eliminación”
Walter Wriston, ex presidente de Citicorp.
5. Un imposible: La predicción perfecta.
No debemos sobredimensionar los alcances de la formulación y evaluación de proyectos de
inversión (plan de negocios).
Intentar anticipar los resultados de mercado y financieros que tendrá un proyecto de
inversión es un gran desafío para los profesionales dedicados a formularlos y
evaluarlos, ya que se trata de hablar del “futuro” y el futuro siempre es incierto.
El carácter anticipado de la evaluación de un proyecto de inversión determina
que los resultados –en la práctica- puedan ser equivocados y no necesariamente
por el mal trabajo del evaluador, ya que el resultado dependerá del
comportamiento de variables del entorno que lo condicionan y sobre las cuales no
se tiene ningún grado de control.
Las variables incontrolables más comunes son:
1) La aparición de competidores.
2) La aparición de nuevas tecnologías que presentan productos sustitutos.
3) Cambios en políticas económicas, sociales e internacionales.
4) El comportamiento de la naturaleza.
Con lo antes mencionado, que respondería ante la siguiente pregunta:
¿Pueden los evaluadores proyectar la tendencia política, económica,
tecnológica y el comportamiento de la naturaleza durante el periodo de
evaluación del proyecto?
La respuesta más apegada a la realidad es “No”, ya que es prácticamente imposible
pronosticar con exactitud el comportamiento de variables incontrolables como las que se han
explicado. Sin embargo, esto no debe desalentar esta labor, más bien debe impulsar a lograr
una mejor preparación para enfrentar cambios futuros imprevistos. Recordemos que:
“En todo cambio de políticas económicas, sociales y tecnológicas,
alguien gana lo que otro pierde”
Así es, la incertidumbre que generan las variables incontrolables la tienen todos los actores
de un mercado de libre competencia, los cambios afectan en mayor o menor medida a
todos. Por lo anterior, debemos entender que la labor fundamental del inversionista será
la de administrar eficientemente el negocio, exigiéndose los más altos estándares de
calidad y eficiencia en todas las áreas funcionales de la empresa orientada al cliente. En
un mercado de libre competencia no hay otro camino: se debe ser más eficiente que los
competidores. El éxito de un proyecto de inversión radica en el talento que se tenga para
administrarlo.