Se que duermes, que estas cansada...
Se que no leerás esto en
cuanto termine de escribirlo y te lo envíe, pero te quiero
decir que me importas… O recordártelo, mejor dicho.
Oye, que formar parte de las personas que mas tu quieres es el
regalo más hermoso que tengo… Sé que no soy la mejor persona
del mundo… Ni el mejor chico que conoces, pero me lo creo si
me lo llegas a decir.
Se que vas a despertar temprano porque el trabajo reclama tu
tiempo, así que te digo buenos días desde ya, mientras escribo
dándole cuerda a mi insomnio y manteniendo esta rara costumbre
de ponerle letras a lo que pienso.
Escucharte durante unos segundos es suficiente combustible
para poner en marcha mi ilusión contigo durante horas, así que
mientras tu duermes y sueñas con lo que sea que no tenga que
ver con este don cursi… Yo escribo y limpio las cristaleras de
mi corazón.
Te quiero… Ojalá no lo olvides… Y si lo haces, no te
preocupes, yo estaré aquí para recordártelo. Y sonríe siempre,
donde sea.
Ya no me importa que otros te vean y se enamoren… pues he
aprendido que tu belleza no puede esconderse ni cuando lo
intentes, quien te vea y piense que eres la chica mas linda
que ha visto en su vida estará en lo cierto ya que comparto el
mismo pensamiento.
Ese es un privilegio secreto que he decidido compartir sin
celo con el mundo, porque sé que no podrán tenerte como yo
tengo tu cariño. Y esta es mi fortuna: el que me quieras y me
lo digas… El que seas tu misma… El que brilles en todas
partes.