Es la subdivisión de la balística que estudia los mecanismos de acción, los efectos y consecuencias de
los proyectiles disparados por armas de fuego cuando impactan en el blanco u objetivo.
La balística de heridas, por su parte, es una subdivisión de la balística de efectos y estudia
específicamente los efectos de los proyectiles sobre los diferentes tejidos del cuerpo humano
muscular, óseo y en órganos internos.
, :
Cuando una bala, con una velocidad adecuada, penetra en un medio blando (como el tejido muscular
o graso del cuerpo), impacta y despedaza el medio blando penetrado (tejido biológico) a su paso y
simultáneamente desaloja bruscamente sus partículas en forma radial, en dirección perpendicular a
la trayectoria de entrada. Las partículas desplazadas, que han tomado energía cinética de la bala, se
alejan centrífugamente del agujero de penetración, hasta que se detienen por las fuerzas elásticas del
medio y regresan de nuevo a su posición inicial.
Se forma una "cavidad temporal" de diámetro variable y mucho mayor que el de la bala, cuyo
diámetro máximo se alcanza cuando la energía cinética de las partículas desplazadas se transforma
totalmente en energía potencial (elástica). El fenómeno se repite, cada vez con menor intensidad,
pues, por el rozamiento, la energía cinética se va transformando en calor. Estos sucesivos huecos
temporales son como pulsaciones que siguen a la entrada de una bala y no son más que "heridas
huecas temporales si se producen en tejido biológico.
El tiempo de duración de la cavidad temporal en el tejido humano oscila entre 5 y 10 milisegundos
desde el momento inicial hasta su colapso. El tejido sutre una serie de pulsaciones y contracciones
gradualmente pequeñas antes de que la cavidad temporal desaparezca y deje lo que se conoce como
la cavidad permanente de la herida, o trayectoria médico legal.
Esta cavidad permanente que se forma a lo largo de la trayectoria del proyectil resulta de la
destrucción del tejido causada por el proyectil que pasa a través de éste. La cavidad permanente
depende del área seccional del proyectil, pero es menester tener en cuenta que no son iguales por las
diferentes características del tejido impactado (dureza, elasticidad, cohesividad, etc.).
Podría decirse de manera general que el fuera de combate es un forzado desinterés por la lucha que se traduce
en incapacidad combativa, en el que el individuo queda inhabilitado para todo movimiento y reacción por un
tiempo determinado, sin que llegue a producirse la muerte.
Cuando se trata de proyectiles de arma de fuego, este estado de fuera de combate se consigue con impactos en
lugares del cuerpo humano en los que, sin ser vitales, producen dolores tan intensos e inhibiciones del S.N.C.
súbitas que hacen cesar al adversario en la lucha.
Se exceptúan naturalmente las extremidades, aunque sean los muslos , porque está demostrado que si se trata
de terroristas, anarquistas, atracadores o ladrones de banco, la producción de hormonas (adrenalina,
noradrenalina, etc.) que se traduce en exaltación, temeridad o desesperación, harán que estos individuos sigan
luchando, así tengan un brazo o una pierna incapacitados; y forzarán a la acción repetida en su contra o al
disparo en el corazón o la cabeza porque responderán firmemente al fuego.
El impacto mortal con un contundente fuera de combate sólo se consigue sobre órganos vitales como el
corazón, cerebro, médula espinal, grandes vasos sanguíneos y bulbo raquídeo.
En estos órganos una bala a gran velocidad larma larga) provocará un efecto hidráulico típico con estallido
del órgano, un fuera de combate instantáneo y una muerte rapidísima.
Si la distancia es corta, la bala, después de producir estas consecuencias, atraviesa al herido y conserva energía
suficiente para herir a otro individuo que posiblemente esté detrás del primero. Cabe recordar que en la
segunda guerra mundial, durante el exterminio judío por parte de los nazis, éstos enfilaban a los judíos para
ejecutar a varios con un solo disparo.
Se consideran fundamentalmente tres clases de efectos sobre el cuerpo humano: el efecto hidráulico, el efecto
de "shock" traumático o nervioso, y el efecto hidrodinámico; el último es de menor importancia. Pero los dos
primeros son capaces de producir un eficaz "fuera de combate o, en muchos casos, la muerte.
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Se basa en el hecho, fundamentado en mecánica de fluidos, de que todo sólido que penetra bruscamente un
líquido encerrado a tope en un recipiente ocasiona una sobrepresión que es proporcional al cuadrado de la
velocidad incidente del sólido.
La sobrepresión es capaz de desgarrar o romper las paredes del recipiente, que, según la intensidad, puede
darse la aparición de un estallido semejante a una verdadera explosión.
En el cuerpo humano existen varios órganos como el corazón, la vejiga, el cráneo, etc., que se asemejan a
recipientes que contienen líquido o semilíquido, capaces de estallar al impacto de un proyectil animado con
una velocidad suficiente. Las balas de cartuchos para armas cortas con velocidades de 280 a 350 m/s, lo que
supone distancias de combate pequeñas, en caso de penetrar en los órganos citados solo consiguen
sobrepresiones moderadas y estallidos no demasiado fuertes.
Pero si se trata de un calibre cuya velocidad de proyectil está entre 350 y 450 m/s las cosas son radicalmente
distintas: un impacto a quemarropa en la cabeza de un proyectil con velocidad en dicho rango puede producir
estallidos de la bóveda craneal por sus líneas de fractura con salida de masa encefálica.
Efecto análogo o superior pueden producir los proyectiles de armas largas con velocidades superiores a 800
m/s con disparos a intermedia o, incluso, larga distancia, además del efecto de la onda de choque presente en
proyectiles de alta velocidad.
Si bien es algo real, no ha podido explicarse perfectamente, fundamentalmente por las dificultades que presenta
en el campo experimental. Sin embargo, se sabe por artes marciales y técnicas de defensa personal, que ciertos
golpes impactados con o sin instrumentos en determinadas partes del cuerpo, son capaces de provocar súbitas
inhibiciones del S.N.C. que dejan a la persona sin sentido, en un eficaz fuera de combate, que puede ser pasajero
o definitivo.
El shock producido por el impacto de un proyectil es precedido de una herida, pero también es cierto que esa
herida o traumatismo no es suficiente para explicar el fenómeno, ya que las heridas no son todas mortales ni
todas están asociadas con el efecto de shock traumático. Algunos cirujanos especialistas y balísticos de heridas
aseguran que el efecto de shock traumático se presenta en proyectiles de alta velocidad (armas largas) y en
proyectiles expansivos de armas cortas (transmisión total de energía) y se da la aparición de reflejos parejos
de choque nervioso que no se logran explicar claramente.
Un proyectil actúa como un elemento contundente que, además de la herida, produce una inhibición del S.N.C.
(reflejo parejo de choque nervioso) lo que produce el fuera de combate.
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Al producirse el primer hueco temporal y subsiguientes, según la bala, profundiza en su penetración, al mismo
tiempo aparece una onda de choque, breve e intensa que se desplaza por el tejido biológico a la velocidad del
sonido, muy superior a la velocidad que la bala se desplaza en el tejido biológico, y hace, por tanto, que la onda
vaya por delante. No hay desplazamientos ni transportes y, por ello, no se han de esperar lesiones de ninguna
clase. Este efecto puede comparase con una especie de vibración de los tejidos adyacentes a la trayectoria
interna del proyectil. Hablar de shock o de muerte por el efecto hidrodinámico carece de sentido, a no ser que
se trate de un caso muy especial o que se confunda el efecto hidráulico con el hidrodinámico.
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Los tres efectos que considera la balística de heridas van precedidos o se producen simultáneamente, por una
herida que es radicalmente distinta según la parte del cuerpo donde se produzca y el tipo de arma que la cause
(corta o larga). Existe en la herida una zona hemorrágica en tejido muscular o visceral que aparece destrozada
o desgarrada, muy ensangrentada y con límites o bordes muy irregulares. El diámetro de esta zona no tiene
que ver con el calibre del proyectil que la atravesó, es un cilindro o túnel de paso, vestigio del tejido que la
cavidad temporal ha dejado.
De diversas experiencias se puede concluir que cualquier bala, de arma corta o larga, con velocidad superior a
400 m/s ocasionará un efecto intenso que significará muy probablemente la muerte si tiene lugar sobre
órganos vitales, con líquido o semilíquido. Por debajo de esta velocidad el efecto hidráulico es poco intenso, y
existe peligro de muerte sólo si afecta de lleno a un órgano vital (corazón, cerebro, médula espinal, etc.)En
experiencias realizadas con armas cortas de los calibres más usuales (22 LR., 6.35 mm., 7.65 mm., 9 mm.
corto y largo, 32 largo, 38 Spl., 357 Mag., 44 Rem., 45 Acp., etc.) disparando sobre bloques de gelatina y jabón
de baja densidad a las distancias normales de combate para arma corta (3 a 15 m.), y con balas expansivas
(encamisadas y semiencamisadas punta blanda), se concluyó que los calibres inferiores a 7.65 mm. producen
efectos insuficientes a menos que sean disparados a distancias muy cortas y sobre un órgano vital. Los calibres
superiores al 9 mm. producen efectos excesivos hasta aproximadamente 25 m. A partir de esta distancia su
efecto comienza a disminuir. Los calibres 7.65 mm., 38 Spl., y 9 mm., presentan efectos suficientes y análogos
aunque no excesivos con balas expansivas y hacen uso de la acción repetida en seres vivos.
Estudio de la zona inmediata que rodea el OE del proyectil
Como se expresara en el punto anterior, el OE de un proyectil de arma de fuego está caracterizado por la
presencia de elementos que lo distinguen y que brindarán elementos de juicio para determinar la distancia a
que ha sido efectuado el disparo y que son los que a continuación se detallan:
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También llamado “Anillo de Enjugamiento” o “Zona contuso-equimótica-escoriativa”, la cual fuera
detalladamente explicada en el punto precedente.
:
Está constituido por depósitos superficiales de humos procedentes de la deflagración de la pólvora, la que al
no constituir una combustión completa, es decir una reacción de óxido-reducción químicamente balanceada,
desprende humos (carbón finamente dividido) que son expulsados por la boca del cañón del arma a
continuación del proyectil. Debido a su escasa masa los humos poseen muy poca energía cinética razón por la
cual alcanzan una distancia que difícilmente supera los 10 cm. de la boca de fuego, por lo que solo estarán
presentes en casos de disparos a muy corta distancia, conocidos popularmente con el nombre de “TIRO A
QUEMARROPA”.
Generalmente la zona de ahumamiento presenta, además del depósito superficial de humos al que debe su
nombre, signos de fenómenos térmicos característicos, provocados por la elevada temperatura a la que
egresan los gases producto de la deflagración de la pólvora, los que pueden llegar a “chamuscar” el vello o
el cabello que rodea al OE o a producir efectos característicos sobre las fibras textiles que constituyen las
prendas de [Link] depósito de humos puede ser fácilmente removido con una limpieza ligera y superficial
utilizando agua jabonosa, lo que diferencia este “Falso Tatuaje” con el tatuaje verdadero como se verá a
continuación.
:
El Tatuaje Verdadero o simplemente “Tatuaje” está constituido por partículas consistente en granos semi-
combustionados y no combustionados de pólvora y partículas metálicas desprendidas del propio proyectil,
como consecuencia de la acción abrasiva ocasionada por el rozamiento a que fuera sometido dentro del ánima
del cañón. Estas partículas poseen mayor masa que las de humo y por lo tanto mayor energía cinética, por lo
que alcanzan mayores distancias de la boca de fuego.
Como poseen energía cinética relativamente alta, las partículas de pólvora y metálicas que constituyen el
tatuaje llegan a introducirse ligeramente en la piel de la zona inmediata al OE, por lo que no pueden ser
removidas, a diferencia del ahumamiento, por medio de un lavado [Link] dijéramos, el tatuaje está
entonces constituido por partículas de pólvora y partículas metálicas, poseyendo estas últimas mayor masa y
por lo tanto mayor energía cinética que las primeras lo que les permite alcanzar mayores distancias, por lo
que el “Tatuaje” puede subclasificarse en:
:
Donde están presentes los dos elementos y que para las armas de puño promedio suelen alcanzar distancias
del orden de los 50 cm. de la boca de fuego, variando ésta con el calibre del arma, el largo del cañón, el tipo y
cantidad de carga balística (pólvora) que contenga el cartucho utilizado, etc.
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Donde solo se encuentran restos metálicos desprendidos del mismo proyectil como consecuencia de la
abrasión sufrida por éste dentro del cañón y que, al poseer mayor masa que las de pólvora les permite
alcanzar mayor distancia, las que en armas de puño normales pueden llegar hasta 100 cm (1 mt.).
:
En la actualidad, el adelanto de los medios tecnológicos permite efectuar la búsqueda y reconocimiento de
restos de fulminante, en especial Plomo y Bario, con equipos de máxima presición, tal como el Microscopio
Electrónico de Barrido, el que permite detectar restos de estos compuestos, que también acompañan al
proyectil en su trayectoria, hasta una distancia de aproximadamente 3 metros para las armas de puño.
Debe consignarse que las partículas, humos y gases que egresan de la boca de fuego del arma acompañando
al proyectil, se dispersan formando espacialmente una figura de tipo cónica, con el vértice dirigido a la boca
del cañón del arma y con la base en la superficie receptora del disparo, por lo que a mayor distancia, será
mayor el área abarcada por el tatuaje y menor la densidad de sus partículas y a menor distancia, será menor
el área de tatuaje y mayor su densidad. Esta característica permitiría en principio, efectuar estudios
comparativos entre el “dibujo” que presenta la zona de tatuaje en un caso determinado y los que se logran
efectuando disparos experimentales con el arma cuestionada, utilizando cartuchos de idénticas características
que el usado en el hecho. El estudio comparativo del “dibujo” formado por estos tatuajes permitirá establecer
la distancia a que fuera disparada el arma con una aproximación de +/- 5 cm.
“ ” “ ”:
Característicos de los disparos efectuados con la boca de fuego del arma apoyada sobre la piel, disparos
conocidos con el nombre de “Disparo Abocado” o “Disparo a Boca de Jarro” y que se produce cuando
inmediatamente debajo de la piel se encuentra un plano óseo, tal como es el caso de los disparos suicidas en
la zona parietal. Aquí los gases producto de la deflagración de la pólvora se expanden entre el tejido
subcutáneo y el hueso, produciendo su desprendimiento, aglobamiento y posterior estallido hacia afuera, lo
que provoca una herida de características irregulares, con desgarramientos radiales y labios evertidos, como
si la explosión hubiese sucedido dentro del cuerpo, característica de donde deriva el nombre de “Golpe de
Mina”.
“ ” “ ”:
Cuando como en el caso anterior, debajo de los tejidos subcutáneos se encuentra un plano óseo (como en los
huesos del cráneo o en los omóplatos), los disparos abocados hacen que los gases y humos producto de la
deflagración de la pólvora ingresen junto con el proyectil dentro de la herida. Mientras los gases producen
los efectos del “Golpe de Mina de Hoffman” explicado precedentemente, los humos se depositan en los
planos subcutáneos, particularmente en el hueso, ennegreciéndolo alrededor del orificio producido por el
proyectil, lo que constituye una característica probatoria de disparo abocado (distancia 0) conocido con el
nombre de “Signo de Benassi”.
Este mismo efecto se puede producir entre la prenda de vestir y la piel, quedando depositado el humo en
forma de 2 o 3 círculos concéntricos denominados “Escarapela de Simonín”.
Clasificación de la distancia de disparo según las características del OE del proyectil
La distancia a la que se efectuara el disparo de un arma de fuego puede ser estimada con cierto grado de
precisión conforme las características del OE y su zona inmediata, conforme los conceptos ya vertidos en el
presente trabajo y que nos permitiría, en principio establecer 4 situaciones distintas y perfectamente
definidas:
:
También denominado “Disparo con arma abocada”, realizado con la boca de fuego del arma apoyada sobre la
superficie corporal, es decir que corresponde a distancia CERO (0), el que se caracteriza por la presencia de
signos tales como el Signo de Benassi, la presencia de restos de pólvora semi-combustionada y sus detritus
en el interior de la herida, hemoglobina oxicarbonada producto del monóxido de carbono proveniente de la
combustión incompleta de la pólvora (ALFREDO ACHAVAL – Manual de Medicina Legal – 2da Edición –
Ed. Policial – Buenos Aires – 1979), el Golpe de Mina de Hoffman y la Escarapela de Simonín, elementos
indicadores que pueden encontrarse presentes en forma conjunta o aislada. También estará presente, como
en la totalidad de los OE independientemente de la distancia de disparo, el Halo de Fisch.
:
Es el disparo efectuado dentro de la distancia máxima de alcance de la lengua de fuego que sale de la boca del
cañón del arma luego de expulsado el proyectil y que en armas de puño puede alcanzar distancias no
mayores a los 10 cm., dependiendo ésta fundamentalmente del largo del cañón del arma considerada y de la
carga balística del cartucho utilizado. Este tipo de disparo se caracteriza por la existencia de signos de
alteración térmica en la piel o en la prenda exterior que vistiese la víctima al momento de recibir el disparo
(chamuscamiento de pelos, vellos y fibras textiles, etc.), ahumamiento o falso tatuaje, tatuaje muy denso
debajo del ahumamiento y el infaltable Halo de Fisch.
:
Los que a su vez se pueden dividir en dos:
) :
Presenta tatuaje de restos de pólvora no combustionada o semi-combustionada, los que en forma de “granos”
van a incrustarse superficialmente en la piel o a adherirse a las prendas de vestir, encontrándose presente
también el tatuaje metálico, es decir el producido por las partículas metálicas desprendidas del propio
proyectil y, como es norma, el Halo de Fisch.
El tatuaje debido a los restos de pólvora se manifiesta tratando adecuadamente la zona agredida con reactivo
de Griess (Alfa-naftil amina y Acido sulfanílico en medio acético), el que pone en evidencia los granos de
pólvora mediante la formación de puntos de color rojo debido a la reacción cromática de este reactivo con los
radicales [Link] tatuaje producido por los granos de pólvora pueden alcanzar hasta aproximadamente 50
cm. en las armas de puño de uso [Link] tatuaje debido a restos metálicos se manifiesta mediante
tratamiento de la zona agredida con agua oxigenada, ácido acético y haciendo pasar por último una corriente
de ácido sulfhídrico, produciéndose puntos negros correspondiente a los sulfuros de los metales (plomo y
cobre principalmente), que constituyen las partículas desprendidas del proyectil.
) :
En ellos solo se encuentra presente el tatuaje metálico cuya caracterización se explicara precedentemente,
además del Halo de [Link] las Líneas En armas de puño es factible encontrar este tipo de tatuajes hasta
distancias de aproximadamente UN (l) metro, extendiéndose esa distancia hasta los TRES (3) metros para el
caso de aplicar en la determinación. medios tecnológicos de avanzada, tales como la Microscopía Electrónica
de Barrido.
:
Se denominan así en Balística Forense a todos aquellos que superen la distancia máxima a la que es posible
producir tatuaje, ya sea metálico o de pólvora, y donde el único signo presente lo constituye el Halo de Fisch,
lo que, en armas de puño normales, implica distancias superiores a las consignadas.
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