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Poemas Infantiles con Onomatopeyas

Los poemas presentan temáticas como animales, estaciones del año, maternidad y más. Abordan aspectos cotidianos de una forma amena e ideal para introducir a los niños en el mundo de la poesía y la lectura.

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Poemas Infantiles con Onomatopeyas

Los poemas presentan temáticas como animales, estaciones del año, maternidad y más. Abordan aspectos cotidianos de una forma amena e ideal para introducir a los niños en el mundo de la poesía y la lectura.

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POEMAS

1. El gallo despertador, de Gloria Fuertes

Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.

El gallo Colibrí
era pelirrojo,
era su traje
de hermoso plumaje.

Kikirikí
Levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.

Kikirikí
Levántate labrador,
despierta con alegría,
que vienen el día.

Kikirikí
Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el “cole”.

El pueblo no necesita reloj,


le vale el gallo despertador.

Temática: animales

Los poemas de Gloria Fuertes siempre son ideales para admirar la


belleza en lo cotidiano. En este poema sobre animales destaca el uso
de la onomatopeya, con la que los niños lograrán mantener la atención
mientras lo leen en voz alta o lo escuchan.

2. Caricia, de Gabriela Mistral


Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar...

Si la abeja se entra al lirio,


no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar...
Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y qué lindo niño veo
a tus ojos asomar...

El estanque copia todo


lo que tú mirando estás;
pero tú en las niñas tienes
a tu hijo y nada más.

Los ojitos que me diste


me los tengo de gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar…

Temática: maternidad

En su etapa como profesora, la autora chilena escribió poesía escolar.


Este bello poema corto de su obra Ternura (1924), supone toda una
declaración de amor a las madres. En él consigue despertar el afecto
y la protección que solo las madres proporcionan a sus hijos, con sus
cómplices gestos cotidianos.

También te puede interesar: 6 poemas fundamentales de Gabriela


Mistral

3. Mariposa del aire, de Federico García Lorca


Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
mariposa del aire,
dorada y verde.
Luz del candil,
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
No te quieres parar,
pararte no quieres.

Mariposa del aire


dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
¡Quédate ahí!
Mariposa, ¿estás ahí?

Temática: animales
Entre la creación de Lorca, encontramos poemas inspirados en su
infancia en un ambiente rural granadino. En sus versos destacan los
elementos de la naturaleza, en este caso este poema describe a una
mariposa y sus colores.

4. Así es, de María Elena Walsh


El cielo es de cielo,
la nube es de tiza.
La cara del sapo
me da mucha risa.

La luna es de queso
y el Sol es de sol.
La cara del sapo
me da mucha tos.

Temática: naturaleza

Este breve poema de Maria Elena Walsh, autora argentina implicada


en la literatura infantil, es ideal para evocar la naturaleza a los más
pequeños. Al mismo tiempo, la rima ayudará a los niños a ejercitar la
memoria y les resultará muy fácil de aprender.

5. La noche tiene sueños, de Graciela Pérez


La noche tiene sueños
hechos con luna
y una ilusión larguidulce
que te acuna.

La noche tiene juegos


para acunarte
mientras mamá te mira
acurrucarte.

La noche está repleta


de maravillas
que siembran los silencios
en zapatillas.

Junto a tu asombro
recién nacido
la noche se hace niño
en nuestro nido.

Y brillan las luces


del mundo entero
cuando mamá repite,
hijo, ¡te quiero!

Temática: amor maternal

Este poema contemporáneo de la escritora argentina Graciela Pérez,


quien también ha dedicado parte de su trabajo a la literatura infantil,
evoca el amor maternal de una madre a su bebé recién nacido. Unos
versos que despiertan ternura y que son ideales para leer antes de ir a
dormir.

6. ¡Buen viaje!, de Amado Nervo


Con la mitad de un periódico
hice un buque de papel,
y en la fuente de mi casa
va navegando muy bien.

Mi hermana con su abanico


sopla que sopla sobre él.
¡Muy buen viaje, muy buen viaje
buquecito de papel!

Temática: viajes

Los poemas sobre viajes son ideales para dejar volar la imaginación
de los más pequeños hacia el mundo de la fantasía y desarrollar su
creatividad.

En este caso, el poema evoca el periplo de un barquito de papel con


ayuda de elementos que pueden resultar cotidianos para los más
pequeños, por ejemplo una fuente, un abanico, o el propio buque de
papel construido manualmente.

7. Los ratones, de Lope de Vega


Juntáronse los ratones
para librarse del gato;
y después de largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
librarse mejor podrían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
—¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?

Temática: animales

Este poema, de uno de los autores más representativos del Siglo de


Oro español, no es exclusivamente para niños. Aunque la historia que
cuenta, en la que los animales protagonistas aparecen personificados,
puede llamar mucho la atención a los más pequeños.

Además, transmite una importante moraleja que permite reflexionar


sobre la resolución de problemas: de nada sirve tener una buena idea
si no se ponen en práctica.

8. Canción del niño que vuela, de José Sebastián


Tallón
El niño dormido está,
¡y qué sueño está soñando!
¿Qué sueña? Sueña que vuela.
¡Qué bien se vuela soñando!

Abre los brazos, los mueve


como un ave, y va volando…
¿Qué sueña? Que no es un sueño.
¡Qué bien se sueña volando!

En la cuna quieto está.


Pero sonríe, soñando.
¿Qué sueña? Que vuela, vuela.
¡Qué bien se vuela soñando!

Temática: fantasía, sueños

Entre las creaciones del poeta José Sebastián Tallón, primer autor
argentino dedicado a la literatura infantil, encontramos este divertido
poema. En él se alude al mundo de la fantasía y los sueños de los
más pequeños.
9. Canción de cuna de los elefantes, de Adriano
del Valle
El elefante lloraba
porque no quería dormir…
—Duerme, elefantito mío,
que la luna te va a oír…

—Papá elefante está cerca;


ya se le oye mugir;
duerme, elefantino mío,
que la luna te va a oír…

El elefante lloraba
(¡con un aire de infeliz!),
y alzaba su trompa al viento…
Parecía que la Luna
se limpiaba la nariz…

Temática: sueños

Los poemas infantiles pueden ser ideales para leer antes de dormir.
Esta composición de del poeta sevillano Adriano del Valle utiliza la
personificación, se introduce en el mundo infantil utilizando a un
animal como el elefante. En este caso, al igual que los niños en el
mundo real, un pequeño elefante no puede conciliar el sueño.

10. Ayer guardé el Sol en una caja, de Edith Vera


Ayer guardé el Sol en una caja
y el día se nubló.

Lo saqué entonces de la caja aquella


y el día se aclaró.

El sauce que lloraba,


rio.

Temática: naturaleza

La autora argentina Edith Vera dedicó buena parte de su vida a la


docencia. Tenía especial sensibilidad a esta profesión y se ocupó a la
producción de poesía por y para las aulas. Estos versos son ideales
para aprender sobre el cambio del tiempo, dependiendo de la
presencia o no del sol.
11. Doña primavera, de Gabriela Mistral
Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias


unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...

No cree al que le hable


de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontrarlas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,


prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

Temática: estaciones del año

La primavera viste de colores a la naturaleza, Gabriela Mistral ofrece


en estos versos esa transformación. Se vale del uso de la
personificación, la primavera es como una mujer capaz de renovar
todo a su paso, transformar penas en alegrías. A través de este
recurso, los más pequeños pueden imaginar y comprender de forma
amena las características de la primavera.

12. Crepúsculo, de Baldomero Fernández Moreno


El cielo azul
con nube blanca.

El cielo azul
con nube rosa.

El cielo azul
con nube de oro.

Y un pajarito negro.

Temática: naturaleza

Estos versos sencillos del poeta y médico argentino Baldomero


Fernández Moreno, destacan por la observación y descripción de algo
cotidiano como es el crepúsculo. Lo hace pasando por los diferentes
colores que adquiere el cielo antes de la salida y la puesta de sol.

13. El verano viene, de Aída Berenguer


Con el sol jugando;
corre, corre, corre,
corre, que te alcanzo.
El verano quiere
jugar con la playa;
corre, corre, corre,
que te moja el agua.
El verano quiere
jugar con los niños;
corre, corre, corre,
corre que te pillo.
El verano viene
lleno de emociones;
corre, corre, corre,
que ya hay vacaciones.

Temática: estaciones del año

El verano es una de las estaciones favoritas de los más pequeños.


Este poema contemporáneo logra transmitir la sensación de diversión
y disfrute del período estival en sus versos.

14. En el día del cumpleaños, de Germán


Berdiales
1, 2. 3,
4, 5 y 6
es la cuenta, larga cuenta
de mis años.

Si la saco
con ayuda de los dedos:
Tengo 1, tengo 2 y tengo 3,
tengo 4, tengo 5 y… ¡Falta el 6!

Porque tengo tantos años


que esta vez
no me alcanzan los deditos
de la mano.

1, 2 y 3,
4, 5 y 6,
es la cuenta, larga cuenta,
de mis años.

Temática: cumpleaños

En su carrera como docente, Germán Berdiales dedicó parte de su


tiempo a escribir poemas infantiles. Este es uno de ellos, el cual
resulta ideal para recitar en el día de su cumpleaños. Además,
contiene repeticiones que llamarán la atención de los más pequeños y
refiere directamente a los dedos de la mano, lo que permitirá poder
realizar un juego de interacción con ellos.

15. Otoño llegó, de Gloria Fuertes


Otoño llegó, marrón y amarillo.
Otoño llegó y hojas secas escampó.
El viento de otoño sopla soplará,
con las hojas secas me dejan jugar.
Temática: estaciones del año

El otoño llega devolviendo a la naturaleza los colores amarillos,


anaranjados y marrones. Este poema de Gloria Fuertes describe las
características de esta estación. Su brevedad y musicalidad permitirá
a los más pequeños recordarlo con facilidad.

16. La rama, de Octavio Paz


Canta en la punta del pino
un pájaro detenido,
trémulo, sobre su trino.

Se yergue, flecha, en la rama,


se desvanece entre alas
y en música se derrama.

El pájaro es una astilla


que canta y se quema viva
en una nota amarilla.

Alzo los ojos; no hay nada.


Silencio sobre la rama,
sobre la rama quebrada.

Temática: animales

Si bien Octavio Paz no escribió particularmente para el lector infantil,


hay poemas como este que pueden trabajarse con niños. Los versos
permiten imaginar al niño algo tan cotidiano en la naturaleza como un
pájaro posado sobre la rama de un árbol. También su canto y
movimiento.

17. Sol de invierno, de Antonio Machado


Es mediodía. Un parque.
Invierno. Blancas sendas;
simétricos montículos
y ramas esqueléticas.

Bajo el invernadero,
naranjos en maceta,
y en un tonel pintado
de verde, la palmera.

Un viejecillo dice,
para su capa vieja:
«¡El sol, esta hermosura
de sol!...» Los niños juegan.

El agua de la fuente
resbala, corre y sueña
lamiendo, casi muda,
la verdinosa piedra.

Temática: estaciones del año

Antonio Machado escribió algunos poemas referidos a las estaciones


del año. Este, sin duda, es ideal para presentarle el invierno a los más
pequeños, cuyos simbólicos versos evocan con nostalgia un recorrido
por un parque durante un día invernal.

18. Caracola, de Róbinson Saavedra Gómez


¿Sabes? En esta bella caracola
viven los pájaros del mar.
¿Lo dudas? Ponla sobre tu oído:
¡La sentirás cantar!

Aunque tal vez… pudiera ser una guitarra


con un bosque de pinos por garganta.
Pero no… Escucha bien:
¡Es el mar el que canta!

Temática: naturaleza

El autor chileno dedicó parte de su obra a la poesía para niños. En su


poesía cabe la naturaleza, un ejemplo es este poema donde alude al
mar y sus sonidos.

19. ¡A la plaza!, de Miguel Moreno Monroy


Vamos todos a jugar
a la plaza del lugar.

Corremos, saltaremos,
cantaremos, volaremos.
—¿Muy bajito?
Alto, alto en el columpio
como vuela el pajarito.

Vamos todos a jugar


a la plaza del lugar.
Vuela, globo, sube, sube,
con el viento hasta la nube.
— ¿Despacito?
Ligerito, tan ligero
como sube el pajarito.
Vamos todos a jugar
a la plaza del lugar.

Cantaremos,
correremos,
¿saltaremos?
¡Volaremos!

Temática: juego

Jugar es el verbo que mejor define la infancia. Este poema del autor
chileno Miguel Moreno Monroy, quien dedicó parte de su vida a la
profesión de maestro, invita directamente a los más pequeños a pasar
un rato de diversión.

20. Las cinco vocales, de Carlos Reviejo


Con saltos y brincos
Del brazo las cinco
Muy poco formales
Vienen las vocales
¿Las conoces tú?:
a, e, i, o, u.

A, grita que grita,


se enfada y se irrita
Y se va al teatro.
Sólo quedan cuatro.

E, llama que llama,


Se marcha a la cama
Con dolor de pies.
Sólo quedan tres.

I, chilla que chilla,


Se sube a una silla
Porque ve un ratón
Sólo quedan dos.

O, rueda que rueda


Sálvese quien pueda
Rodando se esfuma.
Sólo queda una.
U, muy asustada,
Se ve abandonada
Y se va a la luna.
No queda ninguna.
¿Las recuerdas tú?:
a, e, i, o, u.

Temática: las vocales

Los poemas pueden ayudar a los más pequeños adquirir nuevos


conocimientos. Esta composición contemporánea del autor español
Carlos Reviejo, fomenta el aprendizaje de las cinco vocales. Cada uno
de sus versos presenta a una de ellas de manera lúdica, valiéndose
de la rima y la musicalidad.

21. La casa sobre el mar, de Clara Solovera


¡Cierra, niña, los cristales,
que se entran las gaviotas!
Acuérdate que esta casa
no es casa como las otras.

Que puede ser un fanal


que puede ser una rosa
de los vientos sobre el mar
encallada entra las rocas…

¡Cierra, niña, los cristales,


que se van a entrar las olas…
e igual como ayer la espuma
vendrá a salpicarte toda…!

Ayer se quedó entornado


el ventanal de la alcoba,
entraron las golondrinas
que iban jugando a la ronda.

Temática: naturaleza

La pedagoga chilena Clara Solovera fue compositora de música


folclórica popular de su país, también de rondas infantiles. En este
poema se alude a un palafito, una casa cuyos pilares se levantan
sobre el agua del mar, típicas de algunas poblaciones de Chile.

22. Versitos para descalzarnos, de Elsa


Bornemann
Descalzos y libres
—patitas al viento—
los animalitos
caminan contentos.

¿Acaso la ardilla
usa zapatillas?
¿Galochas el sapo?
¿Sandalias el gato?
Ni patos ni patas
calzan alpargatas…
¡ni hay puercoespines
que llueven botines!

¡Andemos descalzos
—aunque sea un rato—,
olvidemos juntos
medias y zapatos!
Descalzos y libres.

¡A tierra los pies!


(sentir su caricia
siquiera una vez…).

¡Vaya travesura!
—chicos de ciudad…—
Descalza la siesta,
pies en libertad…

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