Seminario de formación integral
Msc: Jerónima López
INTEGRANTES:
Joheyling Mercedes Rayo Andino.
Mylevi Auxiliadora Ruiz Cano.
Sherlin Jareth Martinez Ortiz.
Cristal Jeimy Gómez Sánchez.
Grup:5531 Aula:7212
Fecha: 20-05-2023
Introducción
El “Género” se refiere a los atributos sociales y las oportunidades asociadas a ser
hombre o mujer, y las relaciones entre mujeres y hombres, niñas y niños.
La desigualdad de género es un fenómeno social que supone la aparición de una
discriminación entre personas como consecuencia de su género. Las
consecuencias de la desigualdad de género sobre las mujeres son las que hemos
visto y afectan tanto a su vida laboral como a su vida privada. Por ello en este
informe hablaremos un poco sobre los ámbitos en los que se presenta el “género “
[Link] y Educación
Las políticas educativas son acciones que tienen lugar en un sistema educativo,
por lo que conviene comenzar señalando que se entiende por esto el conjunto de
instituciones cuyo propósito es preparar a niños y adolescentes para la vida
adulta.
En las sociedades de la antigüedad no era necesario que hubiera instituciones
especializadas en ello; las familias bastaban para preparar a los niños para la vida
adulta. Obviamente, lo que se necesitaba para la vida adulta no incluía inglés y
computación. Si se trataba de un niño, lo que debía aprender era a cazar animales
y a construir una cabaña. Si era mujer, saber preparar alimentos o cultivar plantas,
y en aquellas épocas bastaba la familia para encargarse de ello. Además, el
tránsito de la niñez a la adultez era muy brusco, lo que hemos perdido de vista,
pensando que siempre ha sido como ahora, pero no es así
Las instituciones educativas formales más antiguas fueron las universidades,
desde los siglos XI y XII. Las instituciones que ahora llamaríamos de enseñanza
media, los liceos, aparecieron después, en los siglos XV y XVI, en la Europa
protestante, y luego en los países de la Contrarreforma, con los jesuitas. La
educación elemental pública aparece hasta el siglo XIX, o desde fines del XVIII en
los lugares en que ocurrió más temprano, como Prusia.
La educación con perspectiva de género implica la formación de la nueva
personalidad del individuo sobre la base de la equidad entre los sexos, buscando
alternativas que le permitan acceder de manera igualitaria a los servicios que
brinda el sistema educativo que gradualmente se transforma y sin discriminación.
que cambie concepciones y prácticas socialmente aprendidas. Por tal razón, es
necesario un cambio orientado hacia la igualdad en la práctica educativa que
incluya a todas las personas involucradas y permita desarrollar una educación sin
discriminación.
La temática de género en la educación es de Máxima importancia , ya que se
busca garantizar la igualdad de oportunidades y eliminar barreras y estereotipos
que pueden afectar el acceso , la participación y el rendimiento de las personas en
el ámbito educativo .
Las relaciones sexistas en la educación.
Subirats y Brullet (1999) señalan que dado que se ha considerado que la escuela
es la institución encargada de formar al ciudadano, el paso por esta ha sido y es
obligatorio. El abordaje que el sistema educativo brinda a las diferencias de sexo
depende de las complejas relaciones que se establecen en el orden patriarcal y
social dominante en cada momento histórico.
Por lo anterior, es imposible separar la educación del contexto social e histórico en
el cual se encuentra inmersa, pues representa un fenómeno social que posee una
dimensión social y política que le otorga complejidad a los hechos y las relaciones
educativas (Araya, 2004).
Los estudios de género han puesto en evidencia patrones sexistas en la
socialización escolar que reproducen comportamientos, expectativas y opciones
asociadas al género (Graña, 2008). Araya (2004) indica que fue desde la
pedagogía crítica donde se empezó a concebir el sistema educativo como un
espacio investido de poder, no neutral, por lo que contribuía a crear y legitimar
identidades socialmente jerarquizadas.
En efecto, “el sexismo es una forma de discriminación que utiliza al sexo como
criterio de atribución de capacidades, valoraciones y significados creados en la
vida social” (Araya, 2004, p. 1). Al respecto, Subirats (1994) señala que el término
sexismo se utiliza, en Ciencias Sociales, para designar aquellas actitudes que
introducen desigualdad y la jerarquización en el trato que reciben los individuos,
sobre la base de diferenciación del sexo. El sexismo provoca consecuencias
negativas para todos los individuos, pues limita sus posibilidades como persona y
les niega determinados comportamientos, duplicándose estas para las mujeres,
pues la sitúa en una posición de inferioridad y de dependencia.
La expresión de las distintas formas de discriminación
La discriminación para las mujeres se ha dado de diversas formas. Por ejemplo,
históricamente la ciencia está explicada, en su mayor parte, por hombres; tanto
así, que a las mujeres se les ha excluido del reconocimiento sobre los aportes
culturales y científicos realizados a la humanidad que subvalora el trabajo
realizado por ellas (Subirats, 1994).
Fioretti, Tejero y Díaz (2002) señalan que históricamente a las mujeres no se les
ha reconocido que parte de la producción social se ha dado a través de ellas, pues
los valores patriarcales que han dominado han logrado ordenar el registro histórico
para presentar las actividades de los hombres como más importantes para las
sociedades, lo que las ha llevado a aparecer como contribuyentes “marginales” del
desarrollo humano.
También, se ha producido discriminación en el tipo de investigación que se ha
realizado. Acker (2003) señala, basada en los resultados reportados por varios
artículos de investigación en sociología y educación, que pareciera que la cantidad
de hombres que van a la escuela es mucho mayor que el de las mujeres, que no
hay mujeres influyentes; que las mujeres no pasan de “la escuela al trabajo”; que
nunca asisten a los centros educativos para recibir una mayor formación, y que
prácticamente no hay mujeres adultas en el mercado laboral, excepto por algunas
profesoras, trabajadoras sociales y enfermeras. Sin embargo, consideramos en la
actualidad esta situación ha cambiado, pues la participación de las mujeres en el
sector productivo de la población ha aumentado, así como en la representación
política. Por ejemplo, en Costa Rica cerca del 39 % de la integración del Poder
Legislativo corresponde a mujeres.
La autora argumenta que se ha excluido a las mujeres de estudios como la
transición de la escuela al trabajo, aspiraciones laborales, autoconcepto
profesional u ocupacional; en otros casos, las muestras de los distintos estudios
han sido hombres propiamente, excluyendo de esta forma los análisis sobre la
experiencia de las mujeres. Sobre lo anterior, Acker (2003) señala que ello refleja
la representación desproporcionada de los hombres entre las “élites sociales”, la
suposición de que el trabajo de los hombres es de mayor importancia e interés
que el de las mujeres y a que muchos de los fenómenos estudiados por los
varones se inclinan hacia versiones masculinas.
Educación primaria: En Nicaragua, se ha implementado políticas educativas
dirigidas a promover la igualdad de género en la educación primaria . Se ha
trabajado en la eliminación de estereotipos de género en los materiales educativos
y en la capacitación docente en enfoques inclusivos . Sin embargo persisten
desafíos en términos de acceso equitativo a la Educación primaria para niñas y
niños, especialmente en áreas rurales y en comunidades indígenas . Además, la
brecha de género en cuanto a logros educativos y rendimiento escolar aún es una
preocupación.
Educación secundaria : En la educación secundaria , se ha implementado
políticas para fomentar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
Se ha desarrollado programas de educación sexual integral y se han promovido
espacios seguros y libres de violencia de género en las escuelas . Sin embargo
persisten desafíos en términos de accesos y permanencia de las niñas en la
educación secundaria.
Educación universitaria: se han hecho avances en la promoción de igualdad de
género . Se han implementado políticas para fomentar la presencia de las mujeres
en carreras tradicionalmente dominadas por hombres, así cómo prevenir y abordar
el acoso sexual en los campus universitarios. También se ha llevado a cabo
iniciativas para promover la participación de las mujeres en la investigación
científica y en puestos de liderazgo académico . A pesar de esos avances , aún
persisten desafíos, cómo la brecha salarial y la falta de representación de mujeres
en posiciones de poder dentro de las universidades . Es necesario seguir
trabajando en ka implementación de políticas que promueven la igualdad de
género en todas las áreas de la educación universitaria.
[Link] sexista
Son aquellas expresiones de la comunicación humana que invisibilizan a las
mujeres, las subordinan, las humillan y estereotipan. Es la discriminación en el
lenguaje basada en el sexo de las personas y que beneficia a un sexo sobre el
otro. Muestra a la mujer como un ser inferior debido a sus diferencias biológicas.
“Si no te casas te vas a quedar a vestir santos”
Pero: ¿Por ser mujer es obligatorio casarse?
El lenguaje no sólo refleja, sino que también transmite y refuerza los estereotipos y
roles históricamente considerados adecuados para mujeres y hombres en una
sociedad. Lo que se traduce en un factor importante en la lucha por la igualdad
entre mujeres y hombres.
Por ejemplo, un anuncio que dice: “Se solicita enfermera”, pero ¿que los hombres
no pueden ser enfermeros? O un anuncio que dice: “Se solicita ingeniero”, ¿las
mujeres no pueden ser ingenieras?
Ejemplos de sexismo: Ejemplo #1:
La
imagen que se muestra es de dos mujeres. Los apartados arriba usan
específicamente médico en masculino y enfermera en femenino. Y aunque en el
texto, en un momento inicial se habla de enfermeras o enfermeros, parece que
esto está sólo dentro del intento de ser “políticamente correctos”, pues después
vuelve a hablar de enfermeras. Y cuando habla de la plantilla de la empresa usan
sólo a “los trabajadores”.
Estos son pequeños ejemplos que mandan un mensaje claro, a través de
imágenes, textos, etc., que enmarca estereotipos y limita la identificación y
visibilización de la diversidad.
Es fundamental eliminar el lenguaje sexista de los entornos de trabajo, de las
comunicaciones internas de la empresa, de las ofertas de empleo, pues esto tiene
repercusiones negativas para las personas y discrimina.
Ejemplo #2:
Es muy frecuente que, en algún momento de nuestras vidas, hayamos escuchado
al menos una de las múltiples frases sexistas que abundan en nuestro lenguaje.
Expresiones que van desde “calladita te vez más bonita”, hasta “la que no enseña
no vende”, pasando por una infinidad de frases destinadas a demeritar el valor,
talento y habilidades de las mujeres, intentando limitarlas o encasillarlas a objetos
sexuales cuyo único fin es complacer o satisfacer a los hombres.
Ejemplo #3:
En
2015 el periódico El Mundo publicaba este artículo en el que el titular principal no
hace referencia a su trayectoria deportiva, algo que se relega al subtitulo.
«Rivas, el hombre que convirtió en oro las rabietas de Carolina»
Cuando una mujer deportista gana el oro en una competición merece el mérito en
el titular, no su entrenador.
«Carolina Martín, la niña que admira a Nadal, primera no asiática que gana el
oro»
Carolina Marín ha protagonizado algunos de los titulares más machistas de los
últimos Juegos Olímpicos. Esta vez, se referían a ella como «la niña» y «que
admira a Nadal».
Ejemplo #4:
El 2 de noviembre de 2015 el diario El Mundo se hacía eco de una polémica que
había estallado cuando en la rueda de prensa de 6 mujeres astronautas que se
disponían a viajar al espacio para realizar un importante experimento, a un
periodista no se le ocurrió otra cosa que preguntar cómo afrontarían el viaje sin
maquillaje. En fin.
Ejemplo #5:
Lecturas recomendadas por el Corte Inglés para regalar el día de la madre
Vocabulario no sexista
Un lenguaje no sexista es aquel que no jerarquiza, ni excluye, ni valora más a una
parte sobre otra. Es decir, un lenguaje que debe evitar expresiones que ridiculicen
o minusvaloren a las mujeres y que contribuya a mostrar la realidad social tal cual
es, compuesta por mujeres y hombres.
Así pues, un lenguaje no sexista:
Incluye y hace visibles a ambos sexos
Valora por igual a mujeres y hombres
Da la palabra a todas las personas
No nos confunde con su mensaje
¿Cómo se consigue un lenguaje no sexista?:
Evitando mencionar a las mujeres únicamente en su rol de esposa, madre,
cuidadora:
Uso sexista Uso no sexista
Sra. López (si es soltera) Sra. López
(independientemente de su
estado civil)
Evitando expresiones verbales que den la idea de minorización de la mujer
respecto al hombre relacionándolas únicamente con valores de debilidad,
complemento, dependencia, etc. y no como personas activas e
independientes conscientes de su propia vida, con sus derechos y
deberes:
Uso sexista Uso no sexista
La separada, la divorciada, Sra. (independientemente
la criada, ... de su estado civil, situación
laboral, etc.)
Evitando la práctica del Androcentrismo, es decir, la consideración de que
el hombre es el centro del Universo y se utilice modelo y medida para
todas las cosas, incluido en el lenguaje, por lo que hay que evitar el
masculino como falso genérico, que refuerza el punto de vista
androcéntrico haciendo invisibles a las mujeres.
Uso sexista Uso no sexista
El Hombre ha conseguido La Humanidad ha
… conseguido …
Utilizando el femenino en profesiones y cargos siempre que la lengua
española lo admita. Además, resulta una falta de concordancia de género
gramatical:
Uso sexista Uso no sexista
La abogado, la ingeniero, la La abogada, la ingeniera, la
arquitecto, … arquitecta, …
3.Género y economía en Nicaragua
Situación económica de Hombre y mujeres en Nicaragua
Antes de 2018, el crecimiento económico de Nicaragua estuvo respaldado por
reformas orientadas al mercado, una gestión macroeconómica sólida anclada en
un régimen de tipo de cambio de paridad móvil (crawling peg), una política fiscal
prudente y una oferta laboral creciente.
Entre 2000 y 2017, el crecimiento fue de 3,9 por ciento en promedio, impulsado
por la demanda interna debido a las remesas, así como la inversión extranjera
directa (IED). Nicaragua, una economía pequeña y abierta que depende de la
agricultura y la manufactura liviana, no ha podido impulsar aún más el crecimiento
y los ingresos per cápita debido a que el bajo capital humano, las grandes brechas
de infraestructura y un entorno institucional y empresarial débil afectan su
crecimiento a largo plazo.
La crisis sociopolítica de 2018-2019, seguida de la pandemia de COVID-19 y dos
grandes huracanes en 2020, provocó una pérdida acumulada del Producto Interno
Bruto (PIB) del 8,7 por ciento, mientras que la pobreza aumentó hasta el 16 por
ciento a finales de 2020. anteriores a 2018. Sin embargo, los impactos en el
bienestar de la pandemia persistieron ya que alrededor del 10 por ciento de los
empleados formales en 2019 hicieron la transición a un sector informal a fines de
2021. El empleo y salarios más bajos redujeron los ingresos familiares del 28 por
ciento de los hogares.
En 2022, la inflación anual promedio en Nicaragua aumentó al 10,5 por ciento, la
más alta entre los países centroamericanos y más del doble de la tasa de inflación
promedio durante la última década. La inflación fue impulsada por un fuerte
consumo interno y precios de importación más altos causados por interrupciones
en la cadena de suministro relacionadas con la pandemia y la invasión de Rusia a
Ucrania.
El Banco Mundial ha apoyado medidas de reducción de la pobreza en Nicaragua a
través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco
Mundial para los países más pobres. Para llegar mejor a las familias vulnerables
del país, los proyectos de la AIF aprovechan las iniciativas locales que amplían
aún más los recursos limitados y brindan resultados sostenibles.
Brecha salarial entre hombre y mujeres en el país.
Más recientemente, el análisis económico de García (2021) para el Banco Central
de Nicaragua devela la permanencia y estabilidad de la disparidad laboral de
género en el país. A través de una muestra de 49% de hombres y 51% de
mujeres, con el 63% de los hombres y el 64% de las mujeres en edad de trabajar;
donde la población ocupada corresponde al 90% en los hombres y al 71% en las
mujeres; y donde las tasas de informalidad son similares con un promedio de 80%
por ambos sexos, se refleja que los ingresos de las mujeres representan el 84%
de los ingresos de los hombres, a pesar de que los niveles de escolaridad son
equiparables. Es decir, que para el año 2021, la brecha salarial entre hombres y
mujeres nicaragüenses era del 16%.
Políticas económicas y su impacto en la igualdad de género
Según el informe Global Gender Gap, la paridad de género es fundamental para
que las economías y las sociedades prosperen. Además, garantizar la igualdad en
el mundo laboral de la mitad del talento, tiene una gran influencia en el
crecimiento, la competitividad y en el futuro de las economías y de las empresas.
Empoderamiento económico de las mujeres en Nicaragua
El protagonismo y empoderamiento de las mujer nicaragüense se ha logrado
gracias a los avances en materia de restitución de derechos impulsados por el
Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional lo que le ha permitido ser sujetas
en las tomas de decisiones en todos los ámbitos del desarrollo del país. Las
mujeres generan el 40% del producto interno bruto de Nicaragua, no solamente
son mayoría demográfica, y amas de casa, sino que en el ámbito económico son
de suma importancia, ya que con su trabajo aportan casi la mitad de la riqueza del
país.
Obstáculos que enfrentan las mujeres para emprender en el país
El estereotipo que hay entre hombre y mujeres, sobre que el hombre debe liderar
y encargarse de temas relacionados con la economía, también uno de los
obstáculos puede ser el que una mujer tenga es el costo económico de emprender
un negocio, ya que muchas veces deciden emprender por la necesidad de salir
adelante y tener un ingreso que les ayude a crecer.
Legislación laboral y su relación con la igualdad de género en Nicaragua
La ley No. 648 nos dice qué, promueve la igualdad y equidad en el goce de los
derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales entre
mujeres y hombres; Respeto a la dignidad humana: Igual valoración que tiene,
tanto la mujer como el hombre y que merece el respeto y la protección de sus
derechos humanos y libertades fundamentales sin distinción alguna de raza, etnia,
sexo, edad, lengua, religión, opinión, ideología, política, origen, posición
económica o condición humana o social. Las mujeres y los hombres deben recibir
igual salario por igual trabajo, acorde con su experiencia laboral, preparación
académica, nivel de responsabilidad del cargo, así mismo gozar de los derechos
laborales y beneficios sociales que les corresponde.
Emprendimientos liderados por mujeres en el país
En nuestro país Nicaragua son muchas las mujeres emprendedoras, trabajando
día con día aportando un valor único y particular, motivadas por la independencia
económica y la realización personal, logrando destacarse por la capacidad de
ofrecer productos y servicios creativos e innovadores. Actualmente el 30% de las
empresas en Nicaragua son lideradas por mujeres, lo que hace que esto
contribuya a la economía del país.
Las mujeres emprenden en diferentes sectores lo que hace que se destaquen por
su desempeño en el ámbito laboral y empresarial.
Las diferencias de género también persisten en el sector económico. Pese a que
en 2010 se aprobó una ley para financiar la compra de tierras para mujeres del
sector rural, la propiedad de la tierra se concentra aún especialmente en manos de
los hombres. Tal como ocurrió con la Ley 779 y las comisarías, el fondo de tierras
no recibió la financiación suficiente.
Por otro lado, la brecha económica entre hombres y mujeres nicaragüenses es la
más alta de América Central. No sólo ganan mucho menos que ellos, sino que
siguen segregadas en el mercado laboral. Por estas razones, Nicaragua ocupa el
puesto 81º en el subíndice de oportunidades y participación económica.
Los datos pueden ser realmente útiles para entender el progreso y los retos para
alcanzar la igualdad de género, pero es muy difícil contar la historia completa si
sólo se consideran algunos indicadores. Los índices de la Brecha Global de
Género del Foro Económico Mundial ofrecen una falsa imagen de progreso en
muchos países, entre ellos Nicaragua. Estas diferencias entre el ranking y la
realidad ocultan las verdaderas dificultades que afrontan las mujeres en países
como Nicaragua, donde persisten la discriminación estructural y la violencia de
género.
Conclusiones
El vocabulario sexista representa una grave problemática, tanto lingüística como
socialmente. En el último siglo, uno de los mayores logros de nuestra sociedad, ha
sido la incorporación de la mujer al mundo académico y laboral, lo que ha
supuesto su emancipación, y su independencia.
Por ello es tan importante que el lenguaje se adecue a esta transformación social
y que dé a las mujeres el espacio que han conseguido con sus capacidades,
esfuerzos y aptitudes. Pues emplear un vocabulario que no esté sexuado depende
de cada uno de nosotros.
Si bien se ha implementado políticas y programas para abordar la igualdad de
género en la educación primaria, secundaria y universitaria , aún existen desafíos
significativos en cuanto a la eliminación de estereotipos de género, la igualdad de
oportunidades y la prevención de la discriminación , es fundamental continuar
promoviendo políticas educativas inclusivas y equitativas que aseguren que todos
los estudiantes independientemente de su género , tengan por igual.
No se puede negar el papel que la educación ha tenido en la reproducción de los
modelos de desigualdad y jerarquización entre hombres y mujeres. Como tampoco
se puede ignorar el hecho de que la educación, en general, ha servido como un
medio para que los grupos dominantes implementen su ideología con el propósito
de responder a sus propios intereses. En la educación actual hemos “normalizado
la desigualdad” a tal punto que tanto los hombres como mujeres hemos adoptado
estos papeles consciente o inconscientemente. La historia de la educación de las
mujeres muestra cómo a lo largo del tiempo estas han ocupado un lugar
secundario y subordinado (Subirats, 1994).
La desigualdad en el mercado laborar entre hombres y mujeres todavía es notable
en la actualidad . La población femenina mundial es similar a la de los varones,
pero esta igualdad no se refleja en el mundo laboral, un hecho que influye
negativamente a las economías debido al desaprovechamiento de gran parte de la
población activa. Por ello es de vital importancia radicar la desigualdad de género,
esto nos ayudará al crecimiento de una sociedad sana.
Referencias
[Link]
rankings-realidad
[Link]
igualdad-de-genero/#:~:text=Seg%C3%BAn%20el%20informe%20Global
%20Gender,econom%C3%ADas%20y%20de%20las%20empresas
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es-importante-visibilizarlo?idiom=es
[Link]
global/nicaragua
[Link]
obstaculos-al-emprender/
[Link]
hablamos-de-sexo-y-genero#:~:text=El%20%E2%80%9CG%C3%A9nero
%E2%80%9D%20se%20refiere%20a,y%20hombres%2C%20ni%C3%B1as
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