100%(4)100% encontró este documento útil (4 votos) 252 vistas238 páginasSTRECHING
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BIOMEDIC
071 ae
TECNICA DE ESTIRAMIENTO
PARA APLICACIONES
San Tau sw Gs
INICIO
UMBERTO MOSCA
Press avSTRETCHING
TECNICAS DE ESTIRAMIENTO MUSCULAR
PARA APLICACIONES CLINICAS
Y DEPORTIVAS
UMBERTO MOSCA
oceano # [bisa Ne nen NESE I EES A ET TE a EB
INDICE
14
18
18
19
20
INTRODUCCION
¢Por qué otro libro sobre stretching?
FISIOLOGIA
El misculo: estructura y funcién
Misculos estriados y miisculos lisos
Contraccién muscular
Los receptores musculares
El control supraespinal de las motoneuronas
APLICACIONES CLINICAS
Retraccién muscular y aplicaciones clinicas
del stretching
Retracciones musculares «funcionales»
Papel postural del diafragma
Papel postural de la articulaci6n temporomandibular
(ATM)
Lesiones del body building
Retracciones postraumaticas:
stretching y rehabilitacién
Rehabilitacion
Stretching y prevencidn de los accidentes deportivos
Stretching y entrenamiento deportivo
Stretching y miisica
Stretching en la terapia de los trigger points
Efectos psicolégicos del stretching
TECNICA
Modalidades de realizacién de los ejercicios
La funcién de la respiracién
Técnicas
Técnica asistida
Facilitaci6n neuromuscular
Relaciones intersegmentarias y movimientos
Relaciones entre la cabeza y el tronco
Relaciones entre el brazo y el antebrazo
Relaciones entre el antebrazo y la mano
Pelvis
Relaciones entre el tronco y las extremidades
inferiores
Relaciones entre el muslo y la pierna
Relaciones entre el pie y la pierna
Otros términos y abreviaciones
Miusculos faciales
Masetero
Temporal
Pterigoideo externo
Pterigoideo interno
Miusculos del cuello
Cervicales posteriores
Esplenio de la cabeza
Esplenio del cuello
Largo del cuello
Largo de la cabeza
Espinoso del cuello
Espinoso de la cabeza
Semiespinoso del cuello
Semiespinoso de la cabeza
Multifido
Rotadores
Interespinosos del cuello
Intertransversos posteriores del cuello
Suboccipitales
Recto mayor posterior de la cabeza
Recto menor posterior de la cabeza
Oblicuo superior de la cabeza
Oblicuo inferior de la cabeza
Escalenos delantero y medio
Escaleno posterior
Esternocleidomastoideo
Trapecio
Subhioideos
Esternohioideo88
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148
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Esternotiroideo
Tirohioideo
Omohioideo
Misculos de la espalda
Supraespinoso
Infraespinoso
Redondo menor
Deltoides
Subescapular
Redondo mayor
Dorsal mayor
Pectoral menor
Pectoral mayor
Romboides
Romboides mayor
Romboides menor
Elevador de la escdpula
Serrato mayor
Musculos del brazo y del antebrazo
Biceps braquial
Coracobraquial
Braquial
Triceps braquial
Pronador redondo
Flexor radial del carpo
Flexor cubital del carpo
Palmar largo
Flexores de los dedos
Flexor superficial de los dedos
Flexor profundo de los dedos
Flexor largo del pulgar
Extensor de los dedos
Extensor cubital del carpo
Supinador
Extensor largo del pulgar
Abductor largo del pulgar
Extensores radiales del carpo
Extensor radial largo del carpo
Extensor radial corto del carpo
Miusculos del tronco
152
152
152
152
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178
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178
183
Erectores de la columna
[liocostal lumbar
Iliocostal dorsal
Dorsal largo
Espinoso dorsal
Semiespinoso dorsal
Multifido
Rotatorios
Interespinosos
Intertransversos lumbares
Cuadrado lumbar
Recto del abdomen
Anchos del abdomen
Transverso del abdomen
Oblicuo menor del abdomen
Oblicuo mayor del abdomen
Diafragma toracoabdominal
Suelo de la pelvis
Elevador del ano
Transversos profundo y superficial del perineo
Coccigeo
Misculos de la cadera
Iliopsoas
Ghiteos
Gliiteo mayor
Gliteo mediano
Gléteo menor
Tensor de la fascia lata
Pelvitrocantéreos
Piriforme
Cuadrado crural
Obturadores interno y externo
Aductores del muslo
Pectineo
Recto interno
Aductor mediano
Aductor menor
Aductor mayor
Aductor minimo
Misculos del muslo220
221
221
222
Cuddriceps crural
Sartorio
Extensores de la pierna
Biceps crural
Semitendinoso
Semimembranoso
Musculos de la pierna y del pie
Triceps sural
Gastrocnemio
Sdleo
Tibial posterior
Tibial anterior
Peroneos
Peroneo largo
Peroneo corto
Extensores de los dedos
Extensor largo de los dedos
Extensor largo del dedo gordo
Extensor corto de los dedos
Flexores de los dedos
Flexor largo de los dedos
Flexor largo del dedo gordo
Flexor corto de los dedos
Flexor corto del dedo gordo
Flexor corto del quinto dedo
Aductor del dedo gordo
Abductor del dedo gordo
Abductor del quinto dedo
Lumbricales
Interdseos
Interdéseos plantares
Interdéseos dorsales
APLICACIONES
Posturas
Posicién cuadripeda (bend over)
Posicién en escuadra contra la pared
Fichas técnicas para deportistas
223
223
224
224
225
225
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237
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240
241
242
243
244
245
246
247
248
249
Voleibol
Baloncesto
Tenis
Natacién
Esqui alpino
Esgrima
Féitbol
Esqui de fondo
Karate
Ciclismo
Atletismo-jogging
Tiro con arco
Aikido
Hockey sobre hielo
Fichas técnicas para musicos
Canto
Guitarra
Flauta travesera
Piano y teclados en general
Violin y viola
Arpa
Stretching de los Meridianos
Indicaciones
Meridianos y cadenas miotensoras
Pulmones
Intestino Grueso
Estémago
Bazo
Corazén
Intestino Delgado
Vesicula
Rifién
Maestro del Corazén
Triple Foco
Vesicula Biliar
Higado57
58
60
62
64
67
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188
INDICE DE LAS AREAS MUSCULARES
Musculos faciales 91 Miisculos de la espalda
Supraespinoso
94 Infraespinoso
96 Redondo mener
98 Deltoides
100 Subescapular
102 Redondo mayor
104 Dorsal mayor
106 Pectoral menor
108 Pectoral mayor
110 Romboides
112 Elevador de la escdépula
114 Serrato mayor
Masetero
Temporal
Plerigoideo externo
Pterigoideo interno
Musculos del cuello
Cervicales posteriores
Suboccipitales
Escalenos anterior y medio
Escaleno posterior
Esternocleidomastoideo
Trapecio
Omohioideo
117 Misculos del
brazo y del antebrazo
If8 Biceps braquial
120 Coracobraquial
122 Braquial anterior
124 Triceps braquial
126 Pronador redondo
128 Flexor radial del carpo
130 Flexor cubital del carpo
132 Palmar menor
134 Flexores de los dedos
136 Flexor largo del pulgar
138 Extensor de los dedos
140 Extensor cubital del carpo
142 Supinador
144 Extensor largo del pulgar
146 Abductor largo del pulgar
148 Extensores radiales
del carpo
Musculos del tronco
Erectores de la columna
Cuadrado lumbar
Recto del abdomen
Transverso del abdomen
Oblicuo menor del abdomen
Oblicuo mayor del abdomen
Diafragma
Suelo de la pelvis
Musculos de la cadera
Jliopsoas
Gltiteos
Tensor de la fascia lata
Rotadores externos
del muslo
Aductores del muslo
Musculos del muslo
Cuddriceps crural
Sartorio
193 Musculos de
la pierna y del pie
194 Triceps sural
196 Tibial posterior
198 Tibial anterior
200 Peroneos
202 Extensores de los dedos
204 Flexores de los dedos.
208 Aductor del dedo gordo
210 Abductor del dedo gordo
212 Abductor del quinto dedo
214 Lumbricales
216 Interdéseos
Extensores del musloINDICE ANALITICO DE LOS MUSCULOS
A
Abductor del dedo gordo
Abductor del quinto dedo del pie
Abductor largo del pulgar
Aductor del dedo gordo
Aductor mayor
Aductor mediano
Aductor menor
Aductor minimo
Aductores del muslo
Anchos del abdomen
B
Biceps braquial
Biceps crural
Braquial
Cc
Cervicales posteriores
Coccigeo
Coracobraquial
Cuadrado crural
Cuadrado lumbar
Cuddriceps crural
D
Deltoides
Diafragma toracoabdominal
Dorsal largo
Dorsal mayor
E
Elevador de la escdpula
Elevador del ano
Erectores de Ja columna
Escaleno posterior
Escalenos delantero y medio
Espinoso de la cabeza
Espinoso del cuello
Espinoso dorsal
Esplenio de la cabeza
Esplenio del cuello
Esternocleidomastoideo
Esternohioideo
Esternotiroideo
Extensor corto de los dedos del pie
Extensor cubital del carpo
Extensor de los dedos de la mano
Extensor largo de los dedos del pie
Extensor largo del dedo gordo
Extensor largo det pulgar
Extensor radial corto del carpo
Extensor radial largo del carpo
Extensores de la pierna
Extensores de los dedos del pie
Extensores radiales del carpo
210
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146
208
178
178
178
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140
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202
202
136
148
148
188
202
148
F
Flexor corto de los dedos del pie
Flexor corto del dedo gordo
Flexor corto del quinto dedo
Flexor cubital del carpo
Flexor largo de los dedos del pie
Flexor largo del dedo gordo
Flexor largo del pulgar
Flexor profundo de los
dedos de la mano
Flexor radial del carpo
Flexor superficial de los
dedos de la mano
Flexores de los dedos
de las manos
Flexores de los dedos de los pies
G
Gastrocnemio
Glutcos
Gluteo mediano
Gluteo menor
Gldteo mayor
I
Iliocostal dorsal
Tliocostal lumbar
Iliopsoas
Infraespinoso
Interespinosos
Interespinosos del cuello
Interdseos
Interdéseos dorsales
Interdseos plantares
Intertransversos lumbares
Intertransversos
posteriores del cuello
L
Largo de fa cabeza
Largo del cuello
Lumbricales
M
Masctero
Multifido del cuello
Multifido del tronco
O
Oblicuo inferior de la cabeza
Oblicuo mayor del abdomen
Oblicuo menor del abdomen
Oblicuo superior de ta cabeza
Obturadores interno y externo
Omohioideo
204
204
204
130,
204
204
136
134
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134
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P
Palmar largo
Pectineo
Pectoral mayor
Pectoral menor
Peroneo corto
Peroneo largo
Peroneos
Piriforme
Pronador redondo
Pterigoideo externo
Pterigoideo interno
R
Recto del abdomen
Recto interno
Recto mayor posterior
de la cabeza
Recto menor posterior
de la cabeza
Redondo mayor
Redondo menor
Romboides
Romboides mayor
Romboides menor
Rotadores del cuello
Rotadores exteriores del fémur
Rotatorios del tronco
S
Sartorio
Semiespinoso de la cabeza
Semicspinoso del cuello
Semiespinoso dorsal
Semimembranoso
Semitendinoso
Serrato mayor
Sdleo
Subescapular
Subhioideos
Suboocipitales
Suelo de la pelvis
Supinador
Supraespinoso
T
Temporal
Tensor de la fascia lata
Tibial anterior
Tibial posterior
Tirohivideo
Transverso del abdomen
profundo y
superficial del perineo
Trapecio
Triceps braquial
Triceps sural
Transve
anne mmr a RETIRE EES EE TR LE
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200
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val
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194Manuale professionale di stretching
Umberto Mosca, Claudio Colizzi, Lilia Comba, Miriam Durand
© 1994 red./studio redazionale
Todos los derechos resevados
© de la presente edicién: Océano Ibis Ediciones, S.A., 1999
EDIFICIO OCEANO
Milanesat, 21-23
08017 Barcelona (Espafia)
Tel.: 93 280 20 20*
Fax: 93 280 56 00
e-mail: info@[Link]
[Link]
Traductora: Rosa Sold
Disefio de cubierta: Miguel Jiménez
Derechos exclusivos de edicién en espafiol
para todos los paises del mundo.
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorizacion escrita del editor, bajo las sanciones
establecidas en las leyes, la reproducci6n parcial o total de esta obra por cualquier medio o
procedimiento, comprendidos la reprografia y el tratamiento informdtico, asi como la distribucién
de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo piiblico.
ISBN: 84-8027-125-6
Depésito Legal: B-7 100-99
Impreso en Espaiia - Printed in Spain
10243949BIOMEDICA
La coleccién Biomédica esta constituida por
obras de consulta sobre la salud y
la medicina desde una perspectiva integral
y en armonia con las leyes bioldgicas.
El conocimiento del organismo humano,
asi como el de las diversas terapéuticas,
se aborda en cada una de las obras que
componen Biomédica con el rigor y la
amplitud que requiere el tema.
Esta coleccién esta compuesta por una serie
de practicos manuales encuadernados en espiral
para mayor comodidad de uso y profusamente
ilustrados para facilitar la labor del terapeuta.
En consecuencia, se trata de una coleccién
de gran interés para cualquier lector
que desee profundizar en estas materias
y, de modo especial, para los
profesionales de la salud.PRESENTACION
Este libro, articulado en cuatro secciones, se dirige
en particular a terapeutas de rehabilitaci6n, masajistas,
osteépatas, terapeutas shiatsu, quiroterapeutas en
general, entrenadores, deportistas, musicos, bailarines
y a cualquier persona interesada en la armonja del
cuerpo humano.
En la primera seccion, «Fisiologia», aparecen las leyes
generales de funcionamiento y control de los sistemas
motores y las bases neurofisiolégicas de las técnicas
de stretching.
En la segunda seccién, «Aplicaciones clinicas»,
se examinan los distintos campos de aplicacién
del stretching, con particular atencién a la
quiroterapia, la rehabilitacion, el entrenamiento
deportivo y la practica musical.
En la seccién central, «Técnica», elaborada en forma
de atlas, se presentan los 120 muisculos mds importantes
del cuerpo humano. En ella se analizan la anatomia y la
fisiologia de cada uno de ellos, y se describe al menos
un ejercicio de alargamiento especifico para realizar uno
mismo y otro para practicarlo con la ayuda de un
terapeuta, asf como los efectos de Ja retraccién
del propio misculo en la postura.
La Ultima seccién, «Aplicaciones», contiene una serie
de fichas ttiles donde se analizan las retracciones
musculares propias de cada una de las disciplinas
deportivas y practicas musicales mds comunes, a la vez
que proponen una rutina de ejercicios de stretching para
cada una de ellas.AUTORES
Umberto Mosca
Médico, especialista en cirugia de urgencias y primeros auxi-
lios. Se ha interesado por las medicinas naturales, y de forma
particular por la acupuntura china, la fitoterapia, la dietética
natural y el shiatsu japonés. Ha sido profesor de acupuntura en
la Universidad de Milan entre 1979 y 1984.
Estudié programaci6n neurolingiifstica e hipnosis ericksonia-
na con Gianni Fortunato en el Instituto Italiano de PNL de
Milan.
Se formé como ostedpata en el Instituto Italiano de Osteo-
patia, y en la actualidad es profesor de anatomia en el Instituto
Superior de Osteopatia de Milan (donde ejerce a tiempo com-
pleto).
Ha fundado numerosos centros y asociaciones de medicina
natural, y en la actualidad es director sanitario de Ithaki, Centro
de Medicina Tradicional y Analisis Bioenergético, y de Tris-
kelion, Centro de Shiatsu, Osteopatia y Terapias Manuales,
ambos con sede en Milan.
En 1989 fundo el Aiki Shiatsu Kyokai, asociacion para el
estudio y la difusion del shiatsu japonés, que posee también una
escuela para terapeutas de shiatsu, del que es presidente.
Es mtisico.
Ha estudiado diversas artes marciales y en los tltimos afos
se ha consagrado al estudio de la espada japonesa bajo las pau-
tas del maestro Kazuhiko Kumai VII dan (Hoki Ryu) y del
maestro Yoshio Sugino X dan (Tenshin Shoden Katori Shinto
Ryu). Es miembro del Dai Nippon Butokukai con la califica-
cién de | dan.
Lilia Comba
Quiroterapeuta, en 1978 fue paciente del doctor Umberto
Mosca, mas tarde alumna y, por ultimo, colaboradora.
Ha contribuido de forma determinante a la elaboracién de un
método original e innovador de utilizacién terapéutica del
movimiento. Trabajé hasta 1992 como quiroterapeuta en Ithaki.
En la actualidad es profesora de quiroterapia en la Escuela de
Shiatsu del Aiki Shiatsu Kyokai, asociacién para el estudio y
difusién del shiatsu japonés.
Miriam Durand
Quiroterapeuta y terapeuta shiatsu. Diplomada en el Aiki
Shiatsu Kyokai, asociacién para el estudio y difusién del shiat-
su japonés.
Desde 1980 colabora con Umberto Mosca y Lilia Comba en
sus investigaciones sobre el uso terapéutico del movimiento. En
la actualidad es profesora en la escuela de shiatsu de Aiki
Shiatsu Kyokai.
Claudio Colizzi
Deportista de la selecci6n nacional de gimnasia artistica
desde 1973 hasta 1978. En 1987 se diplomé6 en el Instituto Su-
perior de Educacidn Fisica de Milén. Ademds, obtuvo el diplo-
ma de terapeuta en rehabilitacién en 1990. Se formd como os-
tedpata en el Instituto Italiano de Osteopatia y en la actualidad
trabaja como terapeuta de rehabilitacidn, quiropractico y osted-
pata en el Instituto Pio Albergo Trivulzio y en Triskelion, cen-
tro de shiatsu, osteopatia y quiroterapia de Milan.GUIA DE LECTURA
INTRODUCCION
FISIOLOGIA
18 El misculo: estructura y funcién
APLICACIONES CLINICAS
28 Retraccién muscular y aplicaciones
clinicas del stretching
TECNICA
50 Modalidades de realizacién
de los ejercicios
54 Relaciones intersegmentarias
y movimientos
57 Misculos faciales 91 Misculos del hombro
67 Miésculos del cuello 117 Miiscutos del brazo
: y del antebrazo151. Midsculos del tronco 183. Misculos del muslo
ni
169 Misculos de la cadera 193 Miasculos de la
pierna y del pie
nH
APLICACIONES
220 ~=Posturas
222 Fichas técnicas para deportistas
230‘ Fichas técnicas para miisicos
236 El stretching de los meridianos
251 {Indice general
254 Indice de las 4reas musculares
255 Indice analitico de los miisculosINTRODUCCION~POR QUE OTRO LIBRO
SOBRE STRETCHING?
Desde hace un par de décadas, con el término inglés
stretching (literalmente «estiramiento», «alargamiento»)
se indican una serie de técnicas de estiramiento muscu-
lar que tienen por finalidad aumentar la elasticidad y, en
particular, la capacidad de relajacién del misculo y, por
consiguiente, de incrementar su movilidad articular.
En nuestra opinion, el estudio y la aplicacion de estas
técnicas nacieron principalmente en el dmbito deportivo,
cuando se empezo a comprender que la movilidad arti-
cular y la elasticidad muscular eran un componente fun-
damental de la prestacion fisica, tan importantes como la
fuerza, la potencia, la velocidad y la resistencia, que son
los pardmetros tradicionalmente mds potenciados por los
deportistas.
Conviene recordar que ésta ha sido una limitacién con-
ceptual y operativa exclusivamente occidental, porque en
Oriente la mayoria de las culturas que han dado origen
a filosofias y a concepciones distintas del cuerpo y de la
salud han atribuido siempre una gran importancia a la
prestacion fisica. Como ejemplo, baste citar las miiltiples
practicas tradicionalmente destinadas a este objetivo del
yoga en India, o del taijiquan (0 tai chi chuan), en China.
Conviene subrayar que, en ambas prdcticas, el objetivo
del ejercicio fisico es obtener un mejor equilibrio dind-
mico de las energias corporales y, por consiguiente, un
mejor equilibrio psicolégico, espiritual y fisico (para
ambas culturas estos aspectos son inseparables).
Nos parece interesante y digna de reflexion, en parti-
cular en nuestros tiempos, la idea de que la salud y el
equilibrio puedan alcanzarse aumentando la flexibilidad
y no la fuerza o el volumen de la masa muscular, un
guino de aviso para los practicantes de body building.
El estudio de este tipo de entrenamiento ha sido pro-
fundizado en mayor medida en las disciplinas deportivo-
expresivas, en las que se requiere una gran flexibilidad
de las articulaciones, como la danza, la gimnasia artisti-
ca, las carreras de obstdculos, el salto de altura, etcéte-
ra. La comprobacién de los efectos positivos de la prac-
tica de ejercicios de stretching ha permitido que éstos
14
fueran cada vez mas populares en otras muchas discipli-
nas deportivas, hasta el punto de que en la actualidad no
existe ningiin entrenador, sea cual sea su disciplina
deportiva, que no haya incorporado a su bagaje técnico
un conocimiento profundo de las técnicas de stretching
utiles para su especialidad.
Al mismo tiempo, el uso de técnicas de stretching tam-
bién se ha ido difundiendo en el campo de la quirotera-
pia, en particular en el de la de rehabilitacién, a medida
que se ha hecho patente la importancia que tienen las
contracciones musculares en la determinacién de pato-
logias ostearticulares y en el retardo de la recuperacion
funcional total de quien ha sufrido un accidente o inter-
venciones quirtirgicas de tipo ortopédico.
En este campo se han revelado de gran interés las in-
vestigaciones de Janet Travell y de su escuela, que han
demostrado la importancia del stretching selectivo de
cada misculo en la terapia denominada «sindrome
doloroso por disfuncién miofascial» o trigger points,
una patologia de misculo sartorio que, como veremos,
es tan frecuente como desconocida para no pocos mé-
dicos.
En este contexto en particular, la difusién del concep-
to de disfuncion osteopdtica, es decir, la limitacién ana-
tdémica de un movimiento fisioldgico orgdnico, a nivel
del sistema musculoesquelético, ha contribuido a que se
dé una gran importancia a las contracciones musculares
menores y mayores derivadas de traumatismos o de
malas posturas. Estas contracciones producen una alte-
racion del equilibrio dindmico del cuerpo, por lo que
mds pronto o mds tarde causan patologias orgdnicas. El
stretching, activo y pasivo, se propone como la técnica
reina para el tratamiento de dichas contracciones.
A todo ello debemos afiadir que el mayor conocimien-
to de las disciplinas orientales, por desgracia todavia
escaso, ha contribuido a popularizar la «cultura» del
stretching, antes que su practica. No obstante, existe una
gran necesidad de dicha practica, si se tiene en cuenta el
problema de la salud en términos holisticos.La idea y la cultura del bienestar fisico difundidas en
Occidente en los tiltimos decenios estén evolucionando
cada vez mds hacia la cultura del narcicismo, la cultura
de figurar y de tener, en lugar de ser.
No se acude al gimnasio para recuperar el equilibrio
y la armonia, para estimular y mejorar la dimensién
fisica de la propia vida, sino porque es necesario tener
un cuerpo digno de ser exhibido en la playa o en la pis-
cina, que sea similar al de las modelos que aparecen en
las revistas de moda. No importa aumentar la propia
resistencia al cansancio ni descargar el estrés, sino
construir artificialmente misculos, cuya funcion es pu-
ramente «estética».
No se corre para mejorar la potencia aerébica y vivir
mejor y mds tiempo, sino para ganar a alguien durante
la carrera; no se juega al tenis para descargar la tension
y divertirse, sino con la unica finalidad de afirmar, a
veces a costa de accidentes graves, la propia superiori-
dad ante el amigo, el vecino o el colega.
Desde el punto de vista médico y bioldgico es real-
mente inaudito comprobar que la mayoria de la gente
transforma la practica deportiva en una forma mis de
estrés y de tensién, tanto fisica como mental.
A todo ello contribuye esa cultura del narcicismo y del
figurar, que encierra paradojas como la que protagonizé
George Bush, ex presidente de Estados Unidos, al nom-
brar consejero privado de educacion fisica al conocido
culturista y actor Arnold Schwarzenegger, por lo demas
una persona en extremo agradable y simpdtica, en un
pats que ha visto nacer a deportistas de la talla de Mark
Spitz, Carl Lewis, Edwin Moses, Michael Jordan y
«Magic» Johnson.
En nuestra opinion, es muy importante que Occidente
recupere una «cultura del cuerpo» basada en una acti-
tud ideoldgica y operativa que atribuya una gran impor-
tancia a mantener y mejorar el estado de salud fisica,
entendido como un estado de pleno bienestar y no sélo
como un estado de ausencia de enfermedades.
El bienestar del cuerpo y la salud deben recuperarse
como valores preciosos en la cultura de las sociedades
industriales de Occidente. De hecho, en nuestra historia
pasada ya habian sido valores absolutos, en particular,
en la Grecia cldsica y en la antigua Roma (mens sana in
corpore sano).
Cuando se abandona la légica narcisista del consu-
mismo y de la competicién a toda costa, la atencién
hacia el cuerpo y la salud adquiere el significado de
recuperacion de las necesidades individuales (aniquila-
das por la ldégica de la masificacién), de la capacidad de
escucharse a uno mismo, de recuperar la vida interior en
una sociedad caracterizada por las necesidades creadas
por la publicidad y el consumo.
Desde este punto de vista, nos parece relevante pro-
poner una cultura del deporte y de la actividad fisica
que entraiie el concepto de juego y diversién, que sig-
nifique la reapropiacion del cuerpo, que amplie limites
y posibilidades, que constituya una oportunidad de
reconstruccion de la propia integridad del ser humano.
Como intentaremos demostrar, la prdctica regular del
stretching constituye una ayuda 6ptima para avanzar
en esa direccibn; y ello, desde el punto de vista de
quien quiere, aunque sea modestamente, contribuir al
desarrollo del potencial humano, es quizd mas impor-
tante que cualquier técnica terapéutica, por brillante
que sea.
Por este motivo hemos intentado escribir un libro que,
ante todo, propone un enfoque cientifico del stretching,
basado en concepciones anatémicas y fisioldgicas lo
mds rigurosas posible. Nuestra intenci6n es ofrecer un
instrumento de trabajo eficaz y practico a deportistas, a
quiroterapeutas y a cualquier persona que quiera saber
mds y comprender mejor los maravillosos mecanismos
del cuerpo humano.
Deseamos, y esperamos, que cada ejemplar de este
libro muestre enseguida las sefiales de su uso frecuente,
sin duda la mejor recompensa para el esfuerzo de quien
se ha aventurado a escribirlo.FISIOLOGIAEL MUSCULO: ;
ESTRUCTURA Y FUNCION
La masa muscular constituye casi el 40 % del peso corporal.
Se trata de una estructura muy compleja y, como se vera, de
altisimo nivel de integracién y especializacién. Toda modifica-
cién de estado en un punto cualquiera del sistema, por periféri-
co que sea, produce una adaptacién de cada elemento del pro-
pio sistema, a través de un complejo juego de interaccién entre
miusculos sinérgicos y antagonistas, entre muisculos de postura
y musculos de movimiento.
Este sistema est4 regido por una compleja red de nervios que
procesa sefiales eléctricas —las cuales estan originadas por los
receptores propioceptivos que se hallan dentro de los mtiscu-
los—, que se dirigen hacia el sistema nervioso central y ascien-
den a lo largo de la médula espinal hacia el encéfalo. A medida
que ascienden son completadas con sefiales procedentes del
resto del aparato musculoesquelético, con informaciones exte-
roceptivas generadas por los érganos de Jos sentidos y por las
enteroceptivas procedentes del sistema visceral, Dentro del en-
céfalo, estas sefiales son completadas posteriormente por los
sistemas asociativos que las relacionan con la memoria motora,
la cognitiva y la emotiva. La resultante de todo este proceso de
elaboracién cortical se concreta en trenes de impulsos que, a
través de las dos grandes vias descendentes, piramidal y extra-
piramidal, se dirigen hacia la via comtn, la motoneurona de las
ap6fisis anteriores de la médula espinal, donde se origina la
sefial final que, a través de la placa motora, determinaré la res-
puesta de contracci6n o relajacién de cada musculo (fig. 1).
Si se piensa que todo este proceso ocurre ininterrumpida-
mente en centenares de miles de neuronas y de fibras nerviosas
y musculares, se podrd tener una idea, aunque vaga, de la com-
plejidad del mecanismo.
Para comprender de qué forma las técnicas de stretching
intervienen en este complejo equilibrio, conviene profundizar
en algunas particularidades de Ja estructura anatémica y en la
funcién de algunos de sus componentes.
MUSCULOS ESTRIADOS Y MUSCULOS LISOS
La anatomia cldsica distingue entre musculos estriados y
lisos en funcién del aspecto que presentan los tejidos al examen
microscépico.
Los misculos estriados forman la musculatura voluntaria
que, a través de estructuras conectivas fibrosas denominadas
18
Propiocepcion
aan Exterocepcin
Y
Memoria motora
Sistema —___
Memoria emotiva
nervioso
central
Memoria cognitiva
Via piramidal Via extrapiramidal
Motoneuronas
Astas anteriores
de la médula
espinal
tL
Placa motora
[Fae
Contraccién/relajacién
1- Representacién esquemdtica del control nervioso de la
actividad motora.
tendones (0 aponeurosis, cuando se presentan como tendones
anchos, largos y finos, con amplia base de insercién), se inser-
ta en el esqueleto y en las articulaciones, determinando el movi-
miento con sus contracciones (fig. 2).
Este tipo de mtsculo est4 inervado por fibras del sistema
nervioso central y est4 formado por células musculares y, nor-
malmente, no se contrae en ausencia de estimulos nerviosos.
En cambio, los misculos lisos, presentes en las paredes de
los vasos y en la mayorfa de las visceras huecas, estén for-
mados por células especiales dotadas de numerosos nticleos
contenidos en una inica membrana celular y son controlados
por las estructuras del sistema nervioso vegetativo. En mu-
chos casos disponen de una actividad contractil ritmica intrin-
seca.2- Misculo dorsal largo.
El tejido muscular cardfaco tiene caracteristicas intermedias
porque al microscopio presenta un aspecto estriado, pero fu
ciona como un misculo liso y esté dotado de actividad contra
til ritmica que tiene lugar incluso si el tejido es denervado o si la
conduccién del estimulo nervioso se bloquea de alguna forma.
Estructura del misculo estriado
El misculo estriado esté formado por fasciculos de fibras
musculares, cada una de ellas constituida por una sola célula,
que puede extenderse de un extremo a otro del musculo, hasta
ja insercién en los tendones distal y proximal.
Cada fibra/célula muscular esta revestida por una membrana
celular que presenta una carga eléctrica positiva en la superficie
externa y una negativa en la interna. Dicha diferencia de poten-
cial entre ambas superficies, del orden de unos 70 mV, se man-
tiene gracias a la diferencia de concentracién del liquido intra-
celular y extracelular de los iones Nat (sodio) y Kt (potasio).
El impulso nervioso procedente del nervio motor determina
una despolararizaci6n transitoria de la membrana que se difun-
de como una onda («potencial de accién») en toda la superficie
celular, originando Ja contraccién de la fibra muscular.
Dicha contraccién est4 constituida por el deslizamiento de
los filamentos proteicos entre si, que confieren al muisculo su
tipico aspecto estriado al microscopio. Dicho deslizamiento,
segun se infiere de la figura 3, Neva a una reduccién de la lon-
gitud de la fibra muscular.
Las caracteristicas de contractilidad del musculo también estan
relacionadas con la composicién quimica del propio misculo.
Las fibras rojas o lentas, también denominadas fibras de ti-
po I, contienen mayor cantidad de mioglobina, protefna con es-
tructura andloga a la de la hemoglobina, que tiene la capacidad
de almacenar oxfgeno en los mtisculos. Al microscopio, las
estrias son menos evidentes, la respuesta al estimulo nervioso
es mas lenta y el periodo latente entre la aplicacion del estimu-
lo y la aparicién de la respuesta es mds largo. Dichas fibras tie-
nen la capacidad de mantener de forma prolongada el estado de
contraccién y son tfpicas de los misculos que para continuar
erguidos contra la fuerza de gravedad se hallan en un estado de
contraccién mas o menos permanente. Por este motivo reciben
el nombre de musculos posturales, como por ejemplo los mus-
culos largos del dorso. Son abundantes en la musculatura de los
deportistas que, con una gran potencia aerObica, destacan en las
pruebas que requieren capacidad de resistencia al esfuerzo pro-
longado.
Las fibras blancas o rdpidas, también denominadas fibras de
tipo II, son caracterfsticas de los deportistas «de potencia»,
capaces de desarrollar su gran potencia muscular en forma de
esfuerzos explosivos, intensos pero breves. Se caracterizan por
una alta velocidad de contraccién y por la capacidad de consu-
mir répidamente las reservas energéticas de la célula muscular.
LA CONTRACCION MUSCULAR
Del cuerpo celular de !a motoneurona situada en las apofisis
anteriores de la médula espinal nacen una serie de prolongacio-
nes denominadas dendritas, que se unen con las otras motoneu-
ronas de la médula. Entre ellas, hay una particularmente larga,
denominada ax6n, que se aleja de la médula espinal a través de
los orificios intervertebrales y se dirige hacia el musculo peri-
férico, mediante un trayecto que puede llegar a medir mas de
90 cm en los nervios de las extremidades inferiores. La termi-
naci6n periférica del ax6n se articula con fa fibra muscular for-
mando la denominada placa motora, expansi6n periférica alber-
gada en una cavidad de la pared celular de la fibra. Esta, cuan-
do recibe el estimulo nervioso, libera la acetilcolina (ACH),
mediador quimico que cruza et espacio intercelular y alcanza la
membrana de la célula muscular, determinando la despolariza-
cidn, que se propaga a toda la célula y a las células circundan-
tes, activando la contraccién.
Cada motoneurona puede activar la contraccién de un nime-
ro de fibras musculares variable entre cinco y casi dos mil en -
fos mtisculos mas grandes de las extremidades inferiores. Una
unidad motora es el conjunto de motoneuronas y células mus-
culares. Es obvio que cuanto mds pequefias son las unidades
3- Representaci6n esquemdtica del deslizamiento de
los filamentos de actina sobre los de miosina durante
la contracci6én (B) v la relajacién (A) del miisculo.ae EES ES I A
motoras que constituyen un muisculo, mds precisa seré la capa-
cidad de control que el sistema puede ejercer en dicho muscu-
lo. La respuesta de la unidad motora al estimulo nervioso es del
tipo «todo o nada», es decir, que carece de capacidad para gra-
duar Ja importancia de la contraccién. La regulacién de la fuer-
za de una contraccién muscular slo puede efectuarse variando
el ndmero de unidades motoras que resultan afectadas por la
contraccién.
Resumen. El impulso que se origina en la motoneurona es
transportado por el ax6n a la placa motora. Esta libera la ACH
que cruza el espacio intercelular y se fija en la membrana de la
célula muscular, determinando la despolarizaci6n y originando
un potencial de accién. E] potencial de accién se propaga a toda
la fibra, determinando su contraccién a través de un mecanismo
quimico que afecta las cadenas de actina y miosina. Al mismo
tiempo llega al resto de fibras que forman Ja unidad motora,
activando su contraccién. La intensidad de la contraccién del
muisculo en su conjunto depende del niimero de unidades moto-
ras activadas y de la frecuencia con que son estimuladas.
El control reflejo de la contraccién
La motoneurona de astas anteriores de la médula espinal, tam-
bién llamada motoneurona de tipo alfa, constituye el origen de la
sefial final de activacién de la contraccién muscular.
A su vez, ésta es sometida a la accién de un determinado nu-
mero de circuitos nerviosos, algunos con efecto potenciador y
otros con efecto inhibidor de su actividad. A continuacién se exa-
mirdn someramente algunos cuya funcién sirve para comprender
los mecanismos y las funciones de las técnicas de stretching.
Potenciacién e inhibicién
No todos los estimulos que Ilegan al cuerpo de la motoneuro-
na tienen una intensidad suficiente para emitir la sefial que acti-
vara la contracci6n muscular.
4- Potencial de accién, potenciacidn e inhibicion de la célula
nerviosa.
t
1_-Potencial de accion
Despolarizacién
0
>
e
<
5
3
e
g
BS
&
oD
e
o
os
s
3
2
2
3
a
4
1
\
‘
1
i
\
\
Potenciacion
Inhibicién
Potencial de reposo
soo
2 mseg
20
Sin embargo, un estimulo subliminar produciré una activa-
cién de la motoneurona que cesara al cabo de unos milisegun-
dos (mseg). Si la motoneurona recibe otro estfmulo subliminal
en ese momento, la suma temporal de los dos estimulos produ-
cira el impulso. Esto significa que un circuito de potenciacién
reduce el umbral (intensidad minima eficaz necesaria para pro-
ducir la emisi6n de Ja sefial) de descarga de la motoneurona. Se
puede obtener un efecto anélogo, con mecanismo de suma es-
pacial, con la convergencia de dos o més impulsos de intensi-
dad subliminal en la misma motoneurona procedentes de célu-
las distintas.
E] circuito inhibidor mas frecuente acttia a través de neuro-
nas especiales denominadas «interneuronas inhibidoras», do-
tadas de axones bastante cortos que se articulan con el cuerpo
de Jas motoneuronas alfa. Estas interneuronas inhibidoras po-
seen la capacidad de liberar neurotransmisores especificos
(entre ellos los aminodcidos glicina y Acido gammaminobutt-
rico) que producen, con un mecanismo quimico, un estado
temporal de hiperpolarizacién de la motoneurona, que requie-
re una estimulacién més intensa para poder emitir su impulso
(fig. 4).
Otro importante circuito de autorregulacién inhibidora es el
que esta formado por las interneuronas denominadas células de
Renshaw. Se trata de interneuronas que se hallan en la region
ventromedial de las astas anteriores de la médula espinal. Los
axones de algunas motoneuronas alfa dan origen a ramas cola-
terales denominadas «recurrentes» antes de abandonar la sus-
tancia gris de la médula: dichas ramas recurrentes se articulan
con el cuerpo de las células de Renshaw, cuyas dendritas se
articulan con la misma motoneurona o con otras motoneuronas
adyacentes. La estimulacién de las células de Renshaw por el
recurrente colateral determina la emisién de estimulos inhibi-
dores respecto a motoneuronas unidas. La acci6n inhibidora de
las células de Renshaw también puede activarse mediante esti-
mulos procedentes del mtisculo y de la piel.
En la practica, la emisién de un estimulo motor por parte de
la motoneurona alfa determina también la activacién del circui-
to inhibidor formado por las células de Renshaw. Estas hacen
que la motoneurona misma se vuelva menos sensible a la repe-
ticién de la emisién del estimulo. Por lo tanto, se trata de un
mecanismo de autoproteccién del misculo contra la sobrecar-
ga. Conviene tener presente que este mecanismo también puede
activarse mediante sefiales procedentes del propio musculo y de
los receptores cutaneos, y que a su vez puede ser sometido a un
control inhibidor ejercido por interneuronas de la médula espi-
nal, sometidas a su vez a la accién de proyecciones descenden-
tes de] sistema nervioso central (SNC).
LOS RECEPTORES MUSCULARES
Muchas de las fibras nerviosas que se hallan dentro del mtis-
culo son de naturaleza sensitiva (segtin Sherrington, el padre de
la fisiologia muscular, al menos el 40 %) y estan unidas a tres
tipos de receptores musculares: los husos neuromusculares, los
6rganos tendinosos de Golgi y las terminaciones libres.
Los husos neuromusculares
Son receptores especiales tipicos de la musculatura estriada
(fig. 5). Estan formados por una estructura central eldstica, aun-
que no contrdctil, alrededor de la cual se envuelven las deno-
minadas terminaciones anuloespirales de fibras sensitivas de
conduccién répida. De forma periférica a éstas se hallan las ter-
minaciones de otras fibras nerviosas sensitivas, de conduccién
més lenta que las primeras. En los dos polos opuestos de estaFibra sensitiva
de tipo Il
Fibras
extrahusales
Fibra sensitiva
de tipo |
Fibras motoras \
5- Representacion esquemdtica simplificada de un huso
neuromuscular y de su inervacién.
zona central se hallan fibras musculares denominadas «intrahu-
sales», que insertan su extremo opuesto directamente en el ten-
don del musculo o en los lados de las fibras extrahusales adya-
centes. Dichas fibras son inervadas por los axones mas finos de
motoneuronas particulares, que también se hallan en las astas
anteriores de la sustancia gris de la médula espinal, las llama-
das «motoneuronas gamma». Simplificando el mecanismo,
que en realidad es mucho mds complejo y todavia no del todo
conocido, se puede afirmar que la activacién de las fibras gam-
ma determina la contracci6n de las fibras intrahusales, lo que,
a su vez, origina el estiramiento de la zona central del huso,
estimulando la creacién de un impulso nervioso en las termi-
naciones sensitivas alli localizadas. Este impulso Hega a la
médula y, mediante un mecanismo directo, estimula una des-
carga inmediata de las motoneuronas alfa respectivas, lo que
determina una contraccién del mismo miusculo. Tal contrac-
cién tiene por efecto acortar el mtisculo, determinando asi una
reduccién del estiramiento de la zona central de los husos neu-
romusculares. E] mismo impulso puede determinar, a través
del circuito interneuronal, la activacién de sefiales inhibidoras
del mtisculo antagonista al activado. Obviamente, dicho meca-
nismo, conocido como reflejo de estiramiento (Stretch reflex),
resulta activado por un estimulo pasivo del musculo que deter-
mina un alargamiento de los husos neuromusculares. Nume-
rosos fisidlogos han demostrado que la intensidad de respues-
ta de las fibras sensitivas al estiramiento es proporcional a la
velocidad con la que tiene lugar el estiramiento, esto es, cuan-
to mas rapido es el estiramiento, tanto mayor serd la contrac-
cién refleja del masculo.
Los husos son receptores cuya funcién es percibir la longi-
tud del mdsculo 0, mejor, la diferencia de longitud entre fibras
intra y extrahusales, y adaptarla por via refleja. Esta funcién es
en realidad mucho mds compleja, debido a la presencia de
inervaci6n eferente procurada por las motoneuronas gamma en
las fibras intrahusales.
21
La actividad de los husos puede dividirse en tres modalida-
des principales:
a) Cuando el misculo se halla en condiciones de reposo fun-
cional, la existencia de una actividad de descarga del cir-
cuito gamma determinaré un alargamiento de las fibras
intrahusales, con la consiguiente estimulacién alfa y la
creaci6n de cierto nivel de contraccién del miisculo inclu-
so en reposo (tono muscular). El nivel de descarga en
reposo del circuito gamma depende de diversos factores,
como el entrenamiento del musculo, el estado emocional
del individuo, la memoria motora y emotiva inconsciente
de la persona, etcétera.
b) El estiramiento del musculo determinard a su vez el de la
parte central del huso, que respondera por via refleja con
un aumento de la actividad alfa y tenderd a oponerse al
estiramiento y a devolver el misculo a la longitud prece-
dente. Esta respuesta sera tanto mds intensa cuanto mds
rapido sea el alargamiento del misculo,
En cambio, durante la contraccién activa del musculo, la
parte central del huso se relajard debido a que éste es para-
lelo a las fibras musculares y, por lo tanto, participa en la
reduccién que el mésculo sufre durante la contraccién:
la actividad del huso dard lugar a la «pausa» del propio
huso. Dicha pausa puede ser anulada mediante una activi-
dad gamma que, a través de la contraccién de las fibras
intrahusales, pone en tensidn la parte central del huso,
compensando asi la relajaci6n determinada por la reduc-
cién de las fibras extrahusales.
¢)
Como se puede observar, la actividad del huso varia en fun-
cin del estado de su inervacién gamma y, por lo tanto, también
de las actividades nerviosas superiores a las que esta Ultima esta
sometida. En este sentido, se puede afirmar que el huso neuro-
muscular informa al SNC no sdlo sobre la longitud del mtiscu-
lo, sino también sobre la actividad del circuito gamma.
Los érganos tendinosos de Golgi
Se trata de agrupaciones en forma de red de terminaciones
nerviosas provistas de protuberancias alrededor de los haces de
los tendones. Estos estén dispuestos en serie respecto a las fi-
bras musculares (fig. 6). Tales receptores son especificamente
sensibles al aumento de tensién del mtisculo, en particular si
ésta deriva de una contraccién activa. En cambio, son practica-
mente insensibles al estiramiento pasivo. Su umbral (nivel mi-
nimo de estimulacién eficaz para originar una sefial en las fi-
bras nerviosas) es mayor que el de los husos. Cuando la con-
traccién activa del muisculo alcanza un nivel «peligroso» para
él, los husos originan una sefial que, quizé utilizando las célu-
las de Renshaw, tiene el efecto de inhibir las motoneuronas alfa
y gamma que inervan el propio muisculo, ademds de excitar las
motoneuronas de los musculos antagonistas a través de circui-
tos interneuronales.
Terminaciones libres
Se encuentran en gran nimero en el mtisculo, la mayoria de
ellas unidas a vasos, y pueden originar, por ejemplo, sensacio-
nes de dolor cuando el mtsculo es comprimido bruscamente
por una palpacién profunda.
Otros receptores muy importantes son los que, como los
orgénulos de Ruffini y los receptores de Pacini o de Golgi, se
encuentran en ligamentos y en capsulas articulares. Tales recep-
tores proporcionan informacién al SNC sobre el estado y la6- Organo de Golgi.
orientacién respectiva de los distintos segmentos corporales
entre si. Las informaciones llegan a la médula, desde donde
son enviadas al cerebelo, al talamo y al cértex y completan la
sensibilidad proptoceptiva y, por lo tanto, la respuesta motora
del SNC.
Las aferencias sensitivas, en particular las cutaneas, se some-
ten a su vez a un mecanismo de «inhibicién lateral» en su
ascenso hacia el SNC. Los receptores que estan estimulados
con mayor intensidad activan circuitos colaterales interneuro-
nales de efecto inhibidor, que impiden la transmisién del impul-
so sensitivo a las fibras estimuladas con menor intensidad.
Este mecanismo permite la transmisi6n de los impulsos mds
importantes, lo que facilita la descodificacién a las estructuras
corticales. A su vez, éstas tienen la posibilidad de eliminar los
«ruidos de fondo» sensoriales a través de la activacién de cir-
cuitos inhibidores «descendentes», lo que sucede de forma par-
ticular cuando se someten a actividades corticales intensas que
requieren una importante concentracién mental, ya sea de tipo
digital (contar, realizar operaciones légicas, etcétera) como de
tipo analdgico (pintar, tocar un instrumento, imaginar, etcéte-
ra). Este fenémeno es particularmente apreciable cuando inhi-
be la percepcién del dolor, por ejemplo, durante un combate o
durante una intensa prestacién deportiva de competicién. Esta
capacidad inhibidora explica al menos en parte el efecto de ate-
nuacion del dolor que tienen las técnicas de estimulacién de las
vias aferentes, como la acupuntura o las reflexoterapias cuta-
neas en la esfera fisica, o la hipnosis en la esfera mental.
EL CONTROL SUPRAESPINAL
DE LAS MOTONEURONAS
El control del movimiento voluntario reside sobre todo en la
corteza motora del cerebro, en particular en la denominada
«area 4 de Brodmann», la regién que se halla frente a la cisura
de Rolando (fig. 7). Dicha funci6n es ejercida por las neuronas:
de la capa cortical, cuyas dendritas se dirigen hacia abajo, or-
ganizadas en dos grandes sistemas, el piramidal y el extrapi-
rémidal.
EI sistema piramidal
Est4 formado por las neuritas de las células piramidales de la
corteza motora (en la persona, el 60 % de las-fibras del sistema
piramidal nace del drea 4; el 40 % restante, del drea 6 y del
ldbulo parietal), algunas de las cuales, caracterizadas por una
velocidad de transmisién mas lenta, tienen una funci6n ténico-
postural, mientras que otras, de transmisién mds répida, tienen
22
una funcién fasica en el movimiento. Los axones que constitu-
yen esta via (en el hombre | 200 000 aproximadamente) des-
cienden a través de la cdpsula interna y el pedinculo cerebral
hasta el tronco cerebral y la médula espinal, cruzdndose la
mayorfa de ellos a nivel del tercio inferior del bulbo cerebral.
Las fibras que no se cruzan en este nivel lo hacen al llegar a la
médula, antes de conectarse con la motoneurona, de forma que
toda la motricidad voluntaria del hombre resulta cruzada (es
decir, que cada corteza motora controla la motricidad del lado
Opuesto).
En el tronco encefalico, estas fibras tienen uniones sindpticas
con los nticleos motores de los nervios encefalicos (fascia cor-
ticonuclear).
Del 10 al 20 % de las fibras piramidales se articula directa-
mente con las motoneuronas alfa y gamma, mientras que el res-
tante 80 0 90 % lo hace con neuronas internucleares, que a su
vez se articulan con las motoneuronas.
En la corteza, las funciones motoras tienen una organizacién
somatotdpica: cada grupo de células controla especificamente
un grupo muscular o un mtsculo en particular. Tales grupos
presentan en la capa cortical una disposicién regular, hasta el
punto de que si se dibujan en la capa cortical las areas corpora-
les motoras controladas por cada grupo de células se obtiene
una representacién invertida del cuerpo humano, el llamado
homunculo de Penfield (fig. 8).
Se sabe que en dicha representacién las 4reas que controlan
los movimientos més precisos son las mds extensas. De hecho,
hemos visto que dichos movimientos son realizados por muis-
culos cuyas unidades motoras son mds pequefias y, por tanto,
7- La seccién pone de relieve el Grea 4 de Brodmann (corteza
motora)}.
Cisura de Rolando
Lébulo
frontal
L6bulo
occipitalMasticacion
8- Homunculo motor de Penfield y Rasmussen, 1957.
requieren un mayor némero de células piramidales para acti-
varse.
Por otra parte, esto corresponde a la representaci6n cortical
de la sensibilidad en la circunvolucién poscentral (fig. 9). Co-
mo veremos, esta representaciédn somatotépica relativamente
pequefia de la musculatura de las extremidades y del tronco, en
particular de la postural, tanto a nivel sensitivo como a nivel
motor, es muy importante desde el punto de vista clinico.
Esta organizaci6n somatotépica para grupos musculares indi-
viduales 0 sinérgicos permite que la misma aferencia de la capa
cortical que activa las células piramidales que excitan las uni-
dades motoras de un mtisculo y, eventualmente, de sus mUiscu-
los sinérgicos, inhiba al mismo tiempo la parte de capa cortical
que controla los antagonistas. Dicha activacién afecta tanto a
las motoneuronas alfa como a las gamma y excita tanto la con-
traccién muscular como su circuito de feedback reflejo, origi-
nando al mismo tiempo las informaciones que permiten a la
capa cortical recibir continuamente informacion sobre el estado
y el desarrollo del movimiento. Otra unién muy importante es
la que ejercen numerosos nervios colaterales que alcanzan los
nticleos del tronco cerebral, 1a mayoria de los cuales estan
conectados con el cerebelo, que también es informado conti-
nuamente de la actividad del sistema piramidal.
La articulacién periférica con las interneuronas que presen-
tan la mayorfa de las fibras en la médula también es importan-
te para determinar la inhibicion periférica de las motoneuronas
alfa y gamma de los miisculos antagonistas. La inhibici6n de
los antagonistas, condicién indispensable para una accién mus-
cular eficaz y econdmica, tiene lugar en dos niveles, uno peri-
férico (medular y reflejo, a través de las interneuronas inhibi-
doras activadas por el stretch reflex inducido por la actividad de
los husos) y otro central, que a su vez puede funcionar a través
de dos mecanismos: la inhibicion directa del area cortical que
controla los antagonistas y la inhibicidn periférica a través del
circuito interneuronal espinal activado por la eferencia pirami-
dal (fig. 10).
De ta via piramidal, en sentido descendente, nacen otras
ramas colaterales, ademas de las ya citadas, que Ja unen con
: Lo pity
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&,
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Labio inferior
ts mandibula y dientes
Lengua.
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dominat
9- Hominculo sensitivo de Penfield y Rasmussen, 1957.
otros centros subcorticales, como los ganglios de la base, el
tdlamo, el nticleo rojo, la sustancia reticular y otros. A través de
estas uniones anatémicas la corteza motora amplia la integra-
cién de sus érdenes con la actividad de estas estructuras. En
particular, la uni6n con las vias sensitivas ascendentes a nivel
del télamo y del tronco permite a la actividad piramidal ejercer
una funcién de control en algunos componentes de la sensibili-
dad somoestésica.
La corteza motora también est4 unida, de forma bastante
compleja, con otras dreas de la corteza cerebral, en particular
con la capa cortical sensitiva y con las areas asociativas fronta-
les. De esta forma la actividad motora se integra en el conjunto
de la vida de relacién del ser humano.
E] sistema extrapiramidal
Se trata del otro sistema fundamental de transporte de esti-
mulos motores corticales a las motoneuronas de fas astas ante-
riores de la médula espinal. A diferencia del sistema piramidal,
es una via polisindptica que nace de diversas 4reas corticales
anteriores respecto a Ja que da nacimiento a la via piramidal, de
la corteza somoestésica y de las dreas temporales 23 y 24.
Desde ahi, la via extrapiramidal llega a los ganglios de la base,
a diversos nicleos talémicos, al nticleo rojo y a la formacién
reticular mesencefalica y del puente. De todas estas estructuras
nacen haces descendentes que se articulan, por lo general me-
diante interneuronas, con las motoneuronas alfa y gamma.
Por supuesto, esta via recibe las sefiales de informacién del
cerebelo, cuya funcién se estudiara mas adelante.
Es muy importante el trdnsito de esta via a través de la sus-
tancia reticular, formaciédn que se extiende desde la médula
espinal al diencéfalo y que se presenta como una complicada
red de fibras orientadas en sentido longitudinal y transversal,
entre las que se cuentan numerosisimos nticleos celulares, El
elevadisimo ntimero de conexiones sindpticas presentes en esta
zona explica la importancia funcional que tiene para el SNC.
Esta red carece de una funcién especifica, pero, como explica
A. Delmas en Vie e centri nervosi, «recibe numerosisimas in-
formaciones, que recoge, organizdndolas en una informaciénSistema nervioso
central
Via piramidal
Interneurona
inhibidora
rc
'
'
‘
1
'
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4
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1
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Masculo
antagonista
=-=- EXCITACION
——— INHIBICION
10- Representacion esquemdtica de la activacion de una
contraccién muscular a través de la via piramidal. También se
ha representado el circuito de inhibicién del misculo antagonis-
ta y el circuito reflejo activado por el huso neuromuscular.
general extensa, la cual garantiza al SNC lo que podria defi-
nirse como una funcién de base mediante la que pueden desa-
rroJlarse arménicamente las mas precisas actividades de las es-
tructuras segmentarias especificas y las supersegmentarias de
recepcion y control superior».
Dentro de esta regién se halla un sistema potenciador y otro
inhibidor de las motoneuronas alfa y gamma y, por lo tanto, una
ulterior posibilidad de regulacién del tono postural y de la
motricidad somatica en relacié6n con la enorme posibilidad de
uniones nerviosas que ofrece la regién.
EI cerebelo
Tiene un papel determinante en el control de la postura y del
movimiento, en particular de la precisién de estas dos activida-
des motoras. El cerebelo completa las sefiales motoras emitidas
por las vias motoras piramidal y extrapiramidal con un enorme
complejo de informaciones procedentes de los exteroceptores y
de los propioceptores. Las aferencias principales del cerebelo
estén formadas por:
+ El tramo espinocerebeloso dorsal, que transporta informa-
ciones procedentes de la parte posterior del tronco y de las
24
extremidades inferiores, originadas por los receptores de
los husos neuromusculares, de los 6rganos tendinosos de
Golgi, de los barorreceptores del pie y de los receptores
tactiles de las mismas regiones.
* El tramo cuneocerebeloso, que desempefia la misma fun-
cién para las aferencias propioceptivas procedentes de
las extremidades superiores, cuello y parte anterior del
tronco.
* El tramo espinocerebeloso ventral, que también transpor-
ta informaciones propioceptivas procedentes de los mtis-
culos, tendones y piel de las extremidades inferiores y de
la parte posterior del tronco,
¢ El] tramo espinocerebeloso frontal, andlogo al ventral en lo
que respecta a las aferencias propioceptivas de las extre-
midades superiores.
* El tramo pontocerebeloso, que procede de los nticleos del
puente en el tronco cerebral. A su vez, estos nicleos reci-
ben fibras aferentes procedentes, prdcticamente, de todos
los centros encefalicos, pero en particular del area moto-
ra, de la somatosensitiva y de las dreas visuales de la cor-
teza cerebral. Tales fibras constituyen la via de union mas
importante entre el cerebelo y la capa cortical.
¢ El tramo olivocerebeloso, que también nace en el tronco
cerebral del nticleo dentado inferior del cerebelo, que re-
cibe aferencias importantes de la corteza motora, de la
médula espinal (informacién somoestésica procedente de
todas las zonas corporales), el nticleo rojo, la formacién
reticular, los nticleos vestibulares y de otros centros supe-
riores.
+ El tramo reticulocerebeloso, que nace en tres regiones dis-
tintas de la formaci6n reticular, importantfsima estacién
de unién y de integracién de casi todas las vias ascenden-
tes y descendentes importantes.
* El tramo vestibulocerebeloso, que nace en el nticleo vesti-
bular y transmite informacidn sobre la posicién y los mo-
vimientos del cuerpo en el espacio.
Como puede observarse, la cantidad de informacién que el
cerebelo recibe y procesa es ingente. Dicha masa de datos per-
mite que el cerebelo compare la orden central emitida por la
corteza motora con la masa de datos de retorno procedente de
la periferia sensoriomotora relativos a la exactitud y a la perti-
nencia de la prestacién motora.
Esta regulacién se efectiia mediante el envio de sefiales cere-
belosas que nacen de células particulares de la corteza cerebe-
losa denominadas células de Purkinje. Los axones de dichas
células activan numerosas vias polisindpticas que difunden las
eferencias cerebelosas de los niicleos cerebelosos a la sustancia
reticular del tronco, los ndcleos vestibulares, los diversos nu-
cleos del tronco cerebral y los diversos nticleos talamicos. De
ahi parten fibras que transmiten los impulsos cerebelosos a los
ganglios de la base, interpuestos a lo largo de la via descenden-
te extrapiramidal y a la corteza motora. La eferencia cerebelo-
sa es capaz de ejercer su propia influencia reguladora tanto en
la via piramidal como en la extrapiramidal.
Las complejas funciones de regulacién e integracién del
cerebelo en el movimiento y en el tono postural son resumidas
en Neurofisiologia de la siguiente forma por Mauro Mancia,
eminente fisidlogo del que tengo el orgullo de haber sido alum-
no en un periodo de mi vida en el que, por desgracia, la fisio-
logia humana me interesaba mucho menos que en la actualidad.
«De la corteza motora nace una orden que, a través de las
vias piramidal y extrapiramidal, alcanza las motoneuronas alfa
y gamma, las cuales resultan activadas a la vez. Al mismo tiem-
po, la corteza envia al cerebelo, a través de las vias corticopon-GANGLIOS DE LA BASE
c™
CORTEZA
ASOCIATIVA
Se
CORTEZA
LATERAL DEL
CEREBELO
IDEACION if
11- Hipdtesis de la programacion y ejecucién del movimiento.
La idea del movimiento, a través de la corteza asociativa, llega
alos ganglios de la base, la parte lateral del cerebelo y direc-
tamente a la corteza motora. Ademds, a esta tiltima le llega
informacion procedente del cerebelo y de los ganglios de la
base, que han elaborado el programa y permitido el inicio del
tocerebelosas, corticorreticulocerebelosas y corticolivarecere-
belosas, una copia de la orden enviada a los miisculos. Debido
a que el cerebelo recibe las informaciones emitidas por los
misculos en movimiento (informaciones relativas a su longi-
tud y a su velocidad de encogimiento), y por las articulaciones,
éste se halla en una posicién central para realizar una funcién
de comparacién-integracién de la orden motora y del mo-
vimiento realizado. A partir de esta base, puede informar a la
corteza cerebral de] movimiento que se esta realizando y prac-
ticar una comparaci6n entre el ‘mapa motor’ y el ‘mapa senso-
rial’ (fig. 11) (...). Determinados circuitos inhibidores del cere-
belo hacen que esté disponible para elaborar de forma conti-
nuada nuevas informaciones. De hecho, el funcionamiento del
cerebelo es andlogo al de algunas computadoras utilizadas
para gobernar autométicamente nayes y aviones, por ejemplo.
Las aferencias que proceden de la periferia sensorial y de la
corteza cerebral (...) son transformadas en el cerebelo en inhi-
bici6n (...). Esto significa que no existe posibilidad alguna, en
los circuitos cerebelosos, de almacenamiento dindmico de las
informaciones mediante impulsos en circulaci6n por circuitos
reverberantes, como sucede en la corteza cerebral. En menos
de 100 mseg aproximadamente desaparecen todos los fendme-
nos sinapticos, la corteza cerebelosa es ‘limpiada’ de cualquier
molestia causada por el input inicial y, de esta forma, esté lista
para elaborar un nuevo input.
»La inexistencia de circuitos reverberantes y la imposibili-
dad de memorizar a largo plazo es una ventaja para el funcio-
namiento cerebeloso. Esto le permite realizar con mucha pre-
cisién incluso las modificaciones més rapidas que le llegan a
través de los 6rganos de los sentidos, como sucede, por ejem-
25
So MOVIMIENTO
CORTEZA
INTERMEDIA
DEL CEREBELO
j
movimiento. Durante la ejecucién, una copia de la
orden alcanza la parte intermedia del cerebelo que
es informado por el input somdtico de la velocidad
y la adecuacién del movimiento. Esta parte del
cerebelo podré informar a su vez a la corteza motora
(de M. Mancia, Neurofisiologia).
AFERENCIA
SOMATOSENSORIAL
plo, durante los movimientos, sin correr el riesgo de quedar
saturado debido a una acumulacién de informaciones.
»E] cerebelo realiza el ajuste del tono postural y la regulacién
del movimiento en funcién de las informaciones que le llegan
desde la periferia sensorial y desde la corteza cerebral, asf como
de sus influencias en el tronco cerebral, en la médula espinal y
la corteza cerebral.
»El resultado de esta compleja interaccién constituira la
base para la participaci6n del cerebelo en las siguientes fun-
ciones:
»— Regulacién del tono postural a través de una regulacion de
Ja actividad de las motoneuronas alfa y gamma.
»— Unién funcional alfa y gamma espinales.
»— Control de los reflejos vestibulares y del equilibrio.
»~ Control de los reflejos cervicales y de la coordinaci6n ves-
tibulocervical refleja.
»— Control del reflejo vestibuloocular.
»—Control de los circuitos espinales de la deambulacién y
participacién en la coordinacién motora entre las extremi-
dades.
»— Programacién e inicio del movimiento.
»~ Control de la ejecucién del movimiento y su medida a tra-
vés de la comparacién entre input sensorial y programa
motor.
»— Control inhibidor de la actividad refleja baroceptiva, de la
descarga ortosimpdtica a nivel renal y de los reflejos res-
piratorios.»
(M. Mancia, Neurofisiologia, pag. 142.)









