T5 RFA : RADIACIONES E ILUMINACIÓN
1. Introducción.
2. Las radiaciones electromagnéticas.
2.1 Las radiaciones electromagnéticas y el medio humano.
2.2 Las ondas electromagnéticas.
2.3 Energía de las ondas electromagnéticas.
2.4 Espectro electromagnético.
3. Radiaciones no ionizantes.
3.1 Radiaciones de radiofrecuencia y microondas.
3.1.1 Efectos de las MO y RF.
3.1.2 Evaluación de las radiaciones de RF y MO.
3.1.3 Medida y control de radiaciones de RF y MO.
3.2 Radiación infrarroja.
3.2.1 Efectos de la radiación infrarroja.
3.2.2 Evaluación y control de radiación infrarroja.
3.3 Luz visible.
3.3.1 Efectos de la luz visible sobre el ser humano.
3.3.2 Evaluación y control de la radiación visible.
3.4 Radiación ultravioleta.
3.4.1 Efectos de la luz UV sobre el ser humano.
3.4.2 Evaluación y control de la radiación UV.
3.5 Radiación láser.
3.5.2 Efectos y control de la radiación láser.
4. Radiaciones ionizantes.
4.1 Clasificación de las radiaciones ionizantes.
4.2 Contaminación e irradiación.
4.3 Magnitudes y unidades radiológicas.
4.4 Efectos de las radiaciones. Efectos biológicos.
4.5 Algunas alteraciones producidas por la radiación.
4.6 Aplicaciones de las radiaciones ionizantes.
4.7 Posibles fuentes de exposición laboral a RI.
4.8 Medición y detección de las radiaciones ionizantes.
4.9 Protección contra radiaciones ionizantes.
4.10 Normativa básica para la protección laboral frente a radiaciones
ionizantes.
5. Iluminación.
5.1 La visión.
5.2 Características de la visión humana.
5.3 Magnitudes físicas usadas en el estudio de la iluminación.
5.4 El confort visual.
6. Control y diseño de la iluminación en los puestos de trabajo.
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6.1 Nivel de iluminación.
6.2 Contraste y equilibrio de luminancias.
6.3 Deslumbramientos.
6.4 Tipo de iluminación.
6.5 Color de la luz utilizada y del entorno.
o 6.5.1 Color de la luz y temperatura de color.
o 6.5.2 Elección y combinación de los colores del entorno.
1. Introducción
En esta unidad didáctica vamos a estudiar las radiaciones electromagnéticas, que
constituyen otro de los contaminantes físicos que podemos encontrar con frecuencia en
un puesto de trabajo.
Las radiaciones electromagnéticas son una forma de energía que se transmite como
ondas o como partículas. A diferencia del ruido y de las vibraciones no necesitan de un
soporte material para desplazarse como el aire o un medio sólido. Por tanto, las
radiaciones pueden transmitirse tanto en el vacío como a través del aire o de algún otro
medio material que sea transparente a la radiación que estemos considerando. Aunque
en el vacío las radiaciones se transmiten a la velocidad de la luz c (aproximadamente 3 x
108 m/s), la realidad es que la velocidad depende del medio atravesado y es general
inferior a c salvo, quizás, el caso del aire en condiciones normales de temperatura y
presión. Algunos ejemplos:
Aire: 0.9997c.
Vidrio: 0.6579c.
Agua: 0.7502c.
Por otro lado, la velocidad cambia cuando la radiación pasa de un medio a otro, por
ejemplo de aire a vidrio. Durante esta transición se produce además un cambio en la
dirección de propagación, fenómeno conocido como refracción.
Existen muchas formas de radiación electromagnética, unas de origen natural como los
rayos cósmicos, las emisiones producidas por sustancias radioactivas de origen natural
como el gas radón, la radiación solar o el campo magnético terrestre, y otras emitidas
por fuentes artificiales bajo ciertas condiciones, tales como los rayos γ, los rayos X, la
radiación ultravioleta, las microondas o las ondas de radio.
El análisis de las radiaciones se va a enfocar desde dos perspectivas diferentes:
Higiene Industrial: en esta primera parte nuestra atención se centrará en las
repercusiones que puede tener sobre la salud de los trabajadores la presencia de
radiaciones y cómo controlar la exposición laboral.
Ergonomía: en la segunda parte de la unidad analizaremos la relación entre la
fracción visible del espectro electromagnético y la comodidad y bienestar de los
trabajadores o, en definitiva, su repercusión sobre la productividad laboral.
A nivel de Higiene, estudiaremos los dos tipos de radiaciones electromagnéticas que se
conocen:
Radiaciones no-ionizantes (RNI).
Radiaciones ionizantes (RI).
La diferencia entre ambas se encuentra en su origen y en su cantidad de
energía. Las radiaciones ionizantes se caracterizan por su capacidad para producir la
expulsión de electrones del material expuesto a ellas, concretamente de sus átomos, lo
que suele provocar modificaciones en las moléculas del material. En el caso de
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los sistemas biológicos estos cambios pueden tener multitud de efectos indeseables para
la salud.
A nivel de Ergonomía, la iluminación de un recinto, más concretamente el diseño de su
instalación luminosa, puede influir psicológicamente en el trabajador. Si bien el diseño de
la iluminación ayuda a crear espacios visualmente atractivos no es menos cierto que
influye en la productividad del individuo y disminuye el riesgo de que se produzcan
accidentes.
Para terminar, puede afirmarse que la radiación electromagnética es
un contaminante prácticamente universal ya que de alguna manera siempre va a estar
presente en nuestro entorno un tipo u otro de radiación. De hecho en la actualidad se ha
suscitado un intenso debate sobre la nocividad de las emisiones de las antenas de
telefonía móvil, los hornos microondas, los tendidos y transformadores de la red eléctrica
o las comunicaciones WiFi o Bluetooth domésticas.
A tener en cuenta
La radiación electromagnética es un contaminante prácticamente universal ya que de
alguna manera siempre va a estar presente en nuestro entorno un tipo u otro de radiación.
En la actualidad existe un intenso debate sobre la nocividad de las emisiones de las
antenas de telefonía móvil, los hornos microondas, los tendidos y transformadores de la
red eléctrica o las comunicaciones vía WiFi o por Bluetooth domésticas.
Obviamente, nadie duda de la peligrosidad de las radiaciones ionizantes.
2. Las radiaciones electromagnéticas
Las radiaciones electromagnéticas son un contaminante físico bastante común en el
mundo laboral actual, pero muy diferente a los que hemos estudiado hasta ahora, es
decir, la energía mecánica (ruido o vibraciones) y la energía térmica (calor o frío).
Muchas actividades conllevan riesgo por exposición a radiaciones. Algunas son bien
conocidas por todos como el trabajo en instalaciones médicas de rayos X o en centrales
nucleares y otras son más comunes, pero no por ello libres de riesgo, como los trabajos
de soldadura, de fundición de vidrio o metal o a la intemperie.
La radiación es un contaminante físico importante que puede poner en riesgo la salud de
los trabajadores. Por tanto, deberemos conocer qué es y cómo actuar frente a ella. A lo
largo de la unidad iremos viendo los diferentes tipos de radiación que se conocen,
indicando:
Qué fuentes las generan.
Qué efectos negativos pueden tener en el ser humano.
Cómo se evalúa el riesgo.
Cuáles son las medidas de control que podemos adoptar para proteger al
trabajador.
Radiaciones I (central nuclear) Radiaciones I (rayos x)
2.1. Las radiaciones electromagnéticas y el medio humano
Cuando hablamos de radiaciones como algo perjudicial tendemos a pensar siempre en la
radioactividad, es decir, en centrales o instalaciones nucleares y armas de destrucción
masiva. Basta recordar Nagasaki e Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial, la
amenaza nuclear durante la Guerra Fría y los lamentables accidentes de Chernobil (abril
de 1986) o Fukushima (marzo de 2011), en los que se liberaron al medio ambiente
grandes cantidades de material radioactivo y radiaciones, con los devastadores efectos
que todos conocemos.
No obstante, la emisión de radiaciones no se circunscribe a la radioactividad y también las
recibimos cuando estamos cerca de una emisora de radio o de telefonía móvil, un tendido
eléctrico, al usar un horno de microondas o estamos ante la boca de un horno en una
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fundición, cuando trabajamos a la intemperie con fuerte insolación o hacemos una
soldadura. En todos estos casos se trata de radiaciones no ionizantes.
2.2. Las ondas electromagnéticas
Una onda electromagnética es una forma de energía consistente en un campo
eléctrico E y un campo magnético (B o H) que oscilan con la misma frecuencia en planos
perpendiculares. En la siguiente imagen se muestra una onda electromagnética, siendo
"z" la dirección de propagación:
Como ya hemos visto, las radiaciones no precisan de un soporte material para
propagarse. La fuente natural de radiación electromagnética más importante para la vida
es el sol, pero existen infinidad de fuentes. El ser humano emite radiaciones
electromagnéticas al disipar calor por radiación, concretamente en la banda del infrarrojo.
Las radiaciones electromagnéticas, ya sean no-ionizantes o ionizantes, pueden sufrir
desviaciones, atenuaciones y otros fenómenos como consecuencia de cambios en el
medio a través del cual se propagan. Para explicar dichos eventos es
conveniente considerar las radiaciones como ondas electromagnéticas y aplicar las
leyes de las ondas. Todos habréis oído hablar de la Óptica, que se aplica a la radiación
visible. Sin embargo, las leyes de esta disciplina son también aplicables al resto de ondas
electromagnéticas. Las radiaciones electromagnéticas pueden experimentar reflexión,
refracción, polarización, dispersión, difracción e interferencia.
Aunque la descripción ondulatoria de la radiación que os acabamos de presentar es
adecuada para explicar muchos fenómenos naturales, pronto se descubrieron otros
(efecto fotoeléctrico, emisión y absorción de radiación) que sólo se pudieron explicar
satisfactoriamente considerando que la radiación estaba formada por unas partículas a las
que se llamó fotones. Es lo que se conoce como descripción corpuscular. Como
vemos, en ocasiones podemos interpretar la radiación como una onda y en otros casos es
tratarla como si estuviera formada por un haz de fotones (naturaleza corpuscular). Esta
dualidad se denomina dualidad onda-partícula o Principio de De Broglie.
2.3. Energía de las ondas electromagnéticas
Las ondas electromagnéticas se caracterizan por tres parámetros fundamentales: energía,
frecuencia y longitud de onda.
Energía (E): la energía de una radiación electromagnética se suele medir en Julios
(J) o en energía/fotón, cuya unidad es el electrónvoltio (eV). La equivalencia entre
ellas es: 1 eV = 1,60022 x 10-19 J.
Frecuencia (v ó f): es el número de veces que oscila una radiación en un segundo
y se mide en ciclos/segundo o Hertz (Hz).
Longitud de onda (λ): es la distancia entre dos puntos consecutivos de la onda
que se encuentran en la misma fase. Por ejemplo, entre dos crestas o dos valles
consecutivos. Se mide en unidades de longitud (m).
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La frecuencia es directamente proporcional a la energía que transporta una radiación,
según la ecuación:
E = h·v, (donde h es la constante de Planck = 6,63·10 -34 J x s).
A mayor frecuencia, mayor energía. Esto tiene implicaciones importantes, como iremos
viendo a lo largo de la unidad.
Relación entre frecuencia y longitud de onda
La velocidad de una onda viene dada por el producto de su longitud de onda por su
frecuencia: v = λ·v. En el caso de las radiaciones electromagnéticas, su velocidad de
propagación en el vacío es igual a la de la luz (c = 3·10 8 m/s). Si consideramos v igual a la
velocidad de la luz (c = 3·108 m/s ) es fácil pasar de frecuencia a longitud de onda:
Debe tenerse en cuenta que la velocidad de propagación de las radiaciones
electromagnéticas en medios diferentes al vacío va a ser siempre inferior a la velocidad
de la luz en el vacío. La disminución va a depender del índice de refracción del medio que
atraviese. Este fenómeno es responsable, por ejemplo, de la refracción.
Sustituyendo en la ecuación de la energía, tendremos:
Según esta ecuación, la longitud de onda de una radiación es inversamente proporcional
a su energía y a su frecuencia (la constante de proporcionalidad es h = 6,63·10 -34 J x s).
Por ejemplo, una radiación de 1 mm equivale a una radiación de 3 x 10 14 Hz o a un fotón
de 1,24.10-3 eV.
Por convenio se toma como frontera entre las radiaciones ionizantes y las
radiaciones no ionizantes la energía de un fotón de 100 nm, que corresponde a 12,4
eV.
Recuerda
La energía de una radiación es:
Directamente proporcional a la frecuencia. A mayor frecuencia mayor energía.
Inversamente proporcional a la longitud de onda. Longitudes de onda grandes
equivalente a radiaciones de menor energía.
2.4. Espectro electromagnético
Denominamos espectro electromagnético al conjunto de todas las formas de energía
radiante que existen en el universo, tales como la luz solar, rayos X, etc. La siguiente
imagen muestra este espectro:
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Como puede verse, en el extremo izquierdo nos encontramos con las radiaciones menos
energéticas, que son las radiofrecuencias (ondas de radio). A medida que nos vamos
desplazando hacia la derecha en la imagen vamos pasando por radiaciones cada vez
más energéticas hasta llegar finalmente a la radiación gamma, que representa el extremo
de mayor energía. Podéis observar como curiosidad que la fracción visible del espectro
electromagnético ocupa una franja muy estrecha entre el infrarrojo y el UV.
Tened presente que es posible encontrar imágenes donde la representación del espectro
sigue justamente el orden inverso, lo cual no es un error sino una forma diferente de
representar el espectro electromagnético.
Para entender bien el espectro es importante recordar la relación entre energía (E),
frecuencia (v) y longitud de onda (λ):
Aquí tenemos un esquema con la clasificación de las radiaciones:
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Autoevaluación
¿Cuál de los siguientes enunciados es falso?
a) La radiación es una forma de energía que se propaga a la velocidad de la luz.
b) La energía de una radiación aumenta según lo hace la frecuencia y disminuye al
aumentar la longitud de onda.
c) Las radiaciones se propagan únicamente en el vacío.
d) Aceptando la dualidad onda-partícula podemos explicar los fenómenos relacionados
con las radiaciones.
Autoevaluación
En función a la energía de la radiación, esta se clasifica en:
a) Radiación corpuscular y radiación ondulatoria.
b) Radiación ionizante (E > 12.4 eV) y radiación no-ionizante.
c) Radiación láser y no-ionizante.
d) Ionizante (induce tumoración) y no-ionizante (inocua).
3. Radiaciones no-ionizantes
El término "Radiaciones no-ionizantes" (RNI) se usa para designar a todas las
radiaciones que al interaccionar con la materia no poseen suficiente energía para
provocar su ionización. Dentro de esta denominación entrarían, ordenadas de menor a
mayor energía:
Radiofrecuencias.
Microondas.
Radiaciones ópticas:
o Infrarrojos.
o Visible.
o Ultravioleta.
También se incluye como RNI la radiación láser en la región óptica (IR, visible y UV).
En el campo de la medicina se suele incluir a los ultrasonidos dentro de las técnicas de
diagnóstico por RNI, aún no siendo una radiación, debido a que desde el punto de vista
de la prevención los riesgos ocasionados por los ultrasonidos son muy similares a los de
las RNI.
En los últimos tiempos ha aumentado apreciablemente tanto en el ámbito laboral como
fuera de él el número de personas expuestas a RNI: cada vez es mayor el uso de
lámparas UV de alta intensidad con fines germicidas o cosmetológicos, el uso de arcos de
soldadura abiertos, hornos microondas, fotocopiadoras, telecomunicaciones, equipos de
inspección por infrarrojos, etc. En cualquier caso el grupo de riesgo más numeroso lo
componen los trabajadores al aire libre durante los meses de mayor insolación, que están
expuestos a la luz solar durante gran parte de su jornada laboral.
En general, los órganos afectados van a ser principalmente los ojos y la piel aunque las
RNI con mayor poder de penetración pueden afectar a la termorregulación corporal o
provocar trastornos en órganos internos.
La fracción menos energéticas de las RNI son las radiofrecuencias (RF), dentro de las
cuales podemos distinguir:
Radiaciones de baja frecuencia (LF) y muy baja frecuencia (ELF): son
generadas por los campos electromagnéticos producidos por las redes eléctricas y
aparatos eléctricos en funcionamiento (televisores, lavadoras, ordenadores, etc.)
Ondas de radio: generadas por antenas, se usan principalmente en
telecomunicaciones por radio y estaciones de radar.
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Los ultrasonidos se usan cada vez con más frecuencia en operaciones tales como la
soldadura de plásticos y metales o la limpieza de piezas, así como en el campo del
diagnóstico médico (ecografía). Sus efectos sobre el organismo humano son diversos,
como dolores de cabeza, calentamientos locales y cambios de tipo psicológico. No
olvidemos que a pesar de que los citemos en esta unidad, no son en realidad RNI.
A continuación, y con mayor energía, nos encontramos con las radiaciones de
microondas (MO), que son emitidas por cuerpos calientes y ciertos dispositivos como los
magnetrones, usados en los hornos de microondas. Su principal efecto y aplicación es
calentar el material irradiado. Las MO encuentran también uso en radiodifusión, radares,
telecomunicaciones (tecnología Bluetooth, internet inalámbrico Wifi) y en televisión por
cable.
Tanto las RF y las MO presentan el problema de ser difíciles de controlar en el medio
laboral.
Finalmente, y antes de las radiaciones ionizantes, tendríamos las radiaciones ópticas.
Se definen tres tipos de radiaciones ópticas, que en orden creciente de energía son:
La radiación infrarroja (IR): se utiliza en muchas industrias como fuente directa
de calor, afectando a los trabajadores de hornos, fundiciones, etc. Un ejemplo
clásico de sus efectos son las cataratas del soplador de vidrio, producidas por
exposiciones prolongadas a radiación IR.
Luz visible: es el único tipo de radiación capaz de ser percibida por el hombre. El
sol es la fuente por excelencia aunque también lo son los dispositivos de
iluminación y cuerpos incandescentes. Todos los colores son radiación visible.
Luz ultravioleta (UV): es el tipo de radiación no ionizante más energética. Es
producida entre otros por el sol, en soldadura y por arcos voltaicos.
Las radiaciones no ionizantes se corresponden aproximadamente con los valores de
longitud de onda y energía que se indican a continuación:
El láser como RNI : Los láseres son dispositivos que consiguen emitir un haz de radiación
electromagnética muy intenso en una estrecha banda de longitud de onda
(monocromatismo). Los láseres más comunes se corresponden con las radiaciones
ópticas de 200 nm a 1 mm (ultravioleta, visible o infrarrojo) además del máser
(microondas). En la actualidad existen también láseres de rayos X y se investiga en los de
radiación .
El término "láser" proviene de las iniciales de "Light Amplification by Stimulated Emission
of Radiation", es decir, amplificación de la luz por emisión estimulada de radiación.
La radiación láser se estudiará con más profundida en el apartado 3.5 de esta unidad.
Debes conocer :Hay una reciente guía técnica del INSST que nos resume y facilita el
trabajo para la evaluación de radiaciones ópticas artificiales:
Guía técnica para la evaluación de Radiaciones ópticas artificiales
La NTP siguiente es muy útil para las radiaciones ópticas.
903 Radiaciones ópticas artificiales criterios de evaluación
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Nota técnica de prevención - NTP 903 ([Link])
3.1. Radiaciones de radiofrecuencia y microondas
Como ya hemos indicado antes, las RF y MO se usan fundamentalmente en
telecomunicaciones y estaciones de radar así como en aplicaciones domésticas o
industriales de calentamiento o secado. Las radiofrecuencias son generadas por las
antenas de radio, tendidos eléctricos y aparatos eléctricos en funcionamiento, dispositivos
todos ellos muy comunes en la sociedad actual. Las microondas poseen una frecuencia
algo superior a las anteriores y son usadas en telecomunicaciones (telefonía móvil,
Bluetooth ó WiFi), rádar y para calentar objetos o alimentos (hornos de microondas).
Como vemos, las RF y MO son muy comunes en la actualidad.
En la siguiente tabla se describen algunas de las principales aplicaciones de las MO:
Principales aplicaciones de las MO
Fuente de calor Hornos domésticos (915,2450) MHz
Pasteurización
Industria de la cerámica (2450 MHz)
Telecomunicacione Emisoras de radio
s
Telefonía
Televisión
Radares
A diferencia del resto de las radiaciones no-ionizantes, que rara vez atraviesan más de un
1 cm de tejido humano, tanto las RF como las RO penetran fácilmente en él. Provocan
campos electromagnéticos en el interior del ser vivo que afectan fundamentalmente a la
capacidad de termorregulación del cuerpo. Por tanto, el principal efecto de estas
radiaciones es térmico.
Para saber más
¿Cómo funciona un microondas?
3.1.1. Efectos de las MO y RF
Estas radiaciones tienen dos tipos de efectos en el ser humano:
Térmicos.
No térmicos.
Efectos térmicos
Cuando la materia recibe estas radiaciones parte de su energía es absorbida por sus
moléculas, que pasan a rotar a mayor velocidad. Los choques entre las moléculas se
hacen más frecuentes y en cada uno de ellos se disipa parte de su energía cinética en
forma de calor. El efecto resultante es que el material expuesto se calienta.
En el caso del ser humano este calentamiento no es uniforme, afectando en mayor
medida a los órganos con poca circulación sanguínea y que por tanto presentan mayores
dificultades para evacuar el calor ([Link]. ojos y testículos).
Los efectos térmicos puede ser:
Hipertermia.
Piel: quemaduras.
Ojos: cataratas (especialmente a v>500 MHz), queratitis y daños degenerativos
de la retina.
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Testículos: problemas de esterilidad.
Efectos no térmicos
Son los que aparecen en individuos expuestos a RF y MO y que han cursado sin que se
haya producido un aumento apreciable en la temperatura corporal. Algunos de ellos son:
Mareos, nauseas o sensaciones gustativas (sabor metálico) en trabajadores que se
mueven en un campo magnético estático (CME).
Alteraciones de la función cerebral, cardíaca o de la circulación sanguínea en las
extremidades (hormigueos) en trabajadores sentados en presencia de un CME de
muy alta intensidad.
Efectos adversos sobre marcapasos, ritmo y tensión arterial.
Generación de carga estática en la piel, que produce pinchazos y hormigueo al
contacto con la ropa o superficies.
Estimulación de órganos sensoriales ([Link]. fosfenos).
Generación de corrientes eléctricas circulares en el cuerpo, que suelen estimular
nervios y músculos, provocando molestias.
Alteraciones del comportamiento del individuo: astenia, anorexia, fatiga, confusión,
cefaleas, etc.
Otros efectos reseñados en fuentes técnicas:
Alteraciones de la información genética (ADN).
Alteraciones del sistema endocrino.
Alteraciones del sistema circulatorio: tensión arterial, ritmo cardíaco, hemorragias y
necrosis.
Alteraciones en la formación de células sanguínea
Para saber más
La presencia de antenas de telefonía móvil en el paisaje urbano y su posible impacto
sobre la salud pública lleva ya unos años suscitando intensos debates. Os dejamos
dos enlaces sobre este tema:
Wifi y móviles: "¿Un peligro para la salud?"
¿Son peligrosas las antenas de telefonía móvil?
Autoevaluación
Indique la respuesta incorrecta:
a) Las radiaciones de RF y MO son muy usadas en telecomunicaciones.
b) Poseen efectos térmicos, especialmente en órganos con escasa circulación y no
térmicos, de diversa índole.
c) Las radiaciones de RF y MO penetran profundamente en el ser humano.
d) Las RF y MO se usan en telecomunicaciones gracias a que se ha comprobado
su escaso poder lesivo sobre el ser humano.
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3.1.2. Evaluación de las radiaciones de RF y MO
Para evaluar el riesgo por exposición a RF y MO es necesario conocer en términos
generales:
Frecuencia de la radiación emitida,
Valor del campo eléctrico, E
Valor del campo magnético, H
Densidad de potencia de la radiación, S
Para las radiaciones de más baja frecuencia suele ser necesario determinar al menos E
y H por separado, mientras que para las de mayor frecuencia suele bastar con conocer
S.
La medición de E, H y S se hará de forma que:
Se tenga en cuenta la posición y movilidad de los trabajadores.
Tengan una duración suficiente, superior a 6 min para las frecuencias más altas.
Los técnicos y sujetos expuestos no perturben el campo electromagnético que se
mide.
Para elegir los valores límite de exposición a efectos de evaluación se distingue entre:
Disposiciones para público en general: RD 123/2017, de 24 de febrero y RD
1066/2001 de 28 de Septiembre , este último modificado por varias disposiciones
posteriores (ver análisis del texto consolidado).
Recomendaciones para trabajadores profesionalmente expuestos: RD
299/2016, de 22 de julio, que transpone la Directiva 2013/35/UE del Parlamento
Europeo y del Consejo de 26 de junio de 2013 .
En el anexo II de la Directiva nos encontramos con:
Apartado A: las tablas o cuadros que allí aparecen recogen los valores límite de
exposición (VLE) a campos eléctricos y magnéticos. En cada cuadro se nos indica
a que se refiere en concreto.
Apartado B: las tablas recogen los niveles de actuación (NA) para exposiciones a
campos eléctricos y magnéticos. Esos NA se establecen para que pueda
garantizarse, mediante una evaluación simplificada y más sencilla, el respeto de los
valores límite de exposición pertinentes. Representan valores a partir de los que
deben adoptarse las medidas de protección o de prevención pertinentes precisadas
en el artículo 5 de la Directiva.
Tenemos por ejemplo el siguiente cuadro:
Cuadro B2 - Niveles de actuación (NA) para exposiciones a campos magnéticos en el
intervalo entre 1 Hz y 10 MHz. Nota: «f» es la frecuencia expresada en hercios (Hz).
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[Link] BY-NC-SA)
Si la exposición del trabajador no es homogénea y se pueden distinguir varias etapas de
duración ti, cada una con sus propios valores de campo eléctrico (E i) y magnético (Hi), la
evaluación se realizará usando el valor promedio de E y H, que se calculan según las
expresiones:
Donde T es la duración total de la exposición, expresada en las mismas unidades que t i.
Guía Técnica del INSST
Recientemente se ha publicado la guía técnica que desarrolla el RD 299/2016.
Puedes acceder a ella desde la web del INSST.
Orientaciones para el alumnado
Como vemos, la evaluación es densa y hay muchas tablas y conceptos de cierta dificultad
técnica. No hay que aprenderse de memoria estas tablas o fórmulas ya que es más
importante estar familiarizado con la normativa que proceda, según el tipo de radiación,
en caso de que nos haga falta.
Hay que tener presente que conforme se investigue en las consecuencias de las
radiaciones, todos estos valores límites es posible que cambien en los próximos años.
Como técnicos de prevención deberéis concienciar a los trabajadores de los efectos que
puede tener estar expuestos a estos campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos,
sobre todo teniendo en cuenta que pueden provocar enfermedades como cáncer.
Ante el desconocimiento de los efectos que pueden tener todas estas exposiciones, mejor
ser prevenidos. Y nunca mejor dicho, la Prevención es nuestra mejor aliada por las
posibles consecuencias.
Ejercicio Resuelto
Ejemplo
Un trabajador controla el funcionamiento de un horno de secado mediante RF de 27 MHz.
La observación del proceso determinó que las peores condiciones de exposición se
producían durante periodos de 6 minutos donde las mediciones dieron los siguientes
resultados:
Resultados
Distancia al horno Tiempo de exposición E H (A/m)
(m) (s) (V/m)
Pegado al horno 20 140 0.3
12
0.5 200 32 0.07
2 140 15 0.04
Evaluar la situación higiénica en este puesto de trabajo de acuerdo con la directiva
2004/40/CE.
Solución:
Del análisis de la exposición laboral se deduce que existen claramente tres etapas, por
tanto a efectos de evaluación tendremos que calcular los valores de E y H promediados
temporalmente:
Como la frecuencia de la radiación es de 27 MHz (ondas de radio) los valores límite de E
y H son 61 V/m y 0.16 A/m respectivamente. Por tanto, no existen indicios de riesgo por
exposición a RF.
[Link] BY-NC-SA)
3.1.3. Medida y control de radiaciones de RF y MO
Los equipos de medida para estas radiaciones constan de una unidad digital de medida
y una o varias sondas. Generalmente estas sondas actúan a modo de antena y sólo son
válidas para ciertas frecuencias y uno de los campos asociados a la radiación (eléctrico E
ó magnético H). La magnitud que se mide y aparece indicada en pantalla suele ser la
densidad de potencia S de la radiación, aunque en los aparatos modernos este dato
puede transformarse a deseo del usuario en el valor del campo E o H.
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Para saber más
Aquí tienes una serie de NTPS que ayudarán en la evaluación.
NTP 234, 522 (parcialmente operativa), 523 y 698.
Para indicar el riesgo de exposición a RF y MO se usará la siguiente señal de aviso:
Entre las medidas de control colectivas se encuentran:
Mantener las fuentes emisoras apagadas y desconectadas de la red eléctrica
cuando no se utilicen.
Evitar realizar actividades prolongadas en zonas próximas a fuentes generadoras.
Establecer una distancia de seguridad entre las fuentes y los trabajadores.
Uso de cerramientos para confinar la fuente: cabinas con paredes echas con
láminas de madera contrachapada situadas entre láminas metálicas o con malla
metálica (Jaula de Faraday). En cualquier caso, toda abertura dispondrá de un
material absorbente.
Si no es posible el erramiento se usarán pantallas aislantes:
o Malla metálica con un cierto número de hilos por cm 2.
o Paneles metálicos perforados, de cristal o de hormigón.
También existen equipos de protección individual (EPIs):
Gafas: pesadas y voluminosas, son difíciles de encontrar en el mercado.
Trajes especiales: son un medio eficaz de protección frente a campos
electromagnéticos del orden de 100 W/cm 2. El tejido suele incluir un trenzado
metálico sutil y flexible que le confiere el grado de protección.
Con relación a la telefonía móvil, se recomienda evitar la instalación de antenas en
zonas muy próximas a centros escolares y áreas de recreo infantil para minimizar el
riesgo de exposición, aunque aún no hay suficientes pruebas científicas que demuestren
claramente la relación causa-efecto entre las radiaciones que emiten y la salud. Es
aconsejable el uso de barreras e indicaciones que impidan el paso a las cercanías de las
antenas.
Para los usuarios de telefonía móvil se recomienda el uso de terminales de baja potencia
de emisión y su uso lo más alejado posible de la cabeza. Los portadores de marcapasos
no deberán colocar los teléfonos próximos al corazón.
Autoevaluación
Indique la respuesta incorrecta:
a) Para la evaluación de RF y MO se siguen las recomendaciones del ICNIRP.
b) Para evaluar se distingue entre el público general y los trabajadores profesionalmente
expuestos.
c) Aún no se ha demostrado científicamente una relación causa-efecto directa entre
exposición a RF ó MO y ciertos efectos negativos sobre poblaciones próximas a antenas
repetidoras.
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d) Para la evaluación de RF y MO es necesario, en general, conocer únicamente el valor
del campo eléctrico, del magnético y la densidad de potencia de la radiación evaluada.
3.2. Radiación infrarroja
La radiación infrarroja es el intervalo de radiaciones no-ionizantes comprendido entre las
MO y la radiación visible. Se distinguen tres tipos de radiación IR:
Tipos de radiación IR
Tipo de radiación IR Frecuencia λ (μm)*
IR lejano (IR-C) 300 GHz - 100 THz** [1000,3]
IR medio (IR-B) [100,214] THz [3,1.4]
IR cercano (IR-A) [214,385] THz [1.4,0.78]
-6
*1 μm = 0.001 mm = 10 m;
**1 THz =1x 103 GHz = 1x106 MHz = 1x109 KHz
El IR-C es el tipo más parecido a las microondas, mientras que el IR-A está en la frontera
con la radiación visible, concretamente con la zona correspondiente al color rojo.
La radiación IR es muy frecuente en los puestos de trabajo al ser emitidas tanto por
cuerpos incandescentes ([Link]. bombillas, vidrio al rojo, metales fundidos y soldadura)
como por superficies muy calientes ([Link]. fotograbado y secado de pinturas). La radiación
procedente del sol presenta un alto contenido en IR.
Cualquier puesto de trabajo en el que se use un horno u otro aparato que trabaje a altas
temperaturas va a ser fuente de infrarrojos. De hecho, la presencia de radiación infrarroja
es sinónimo de calor, de calentamiento. Tareas como la fundición de metales o vidrio y
otras más sencillas como la cocción de pan son ejemplos de actividades profesionales
con exposición a infrarrojos. Si abrimos la puerta de un horno mientras estamos situados
frente a ella notaremos el golpe de calor producido en parte por la radiación infrarroja.
También estamos expuestos a radiación IR cuando trabajamos a la intemperie o tomamos
el sol.
La radiación IR tiene otros usos y por ejemplo es la clave de la técnica de diagnóstico
conocida como termografía, basada en el registro a distancia de la temperatura de un
cuerpo en base al tipo e intensidad de la radiación IR que emita. En medicina puede ser
usada para el diagnóstico de isquemias vasculares, patologías inflamatorias, rechazo de
injertos y artritis reumatoide. A nivel industrial la termografía puede usarse como
herramienta de diagnosis en el llamado mantenimiento preventivo industrial, que
permite controlar la temperatura de los componentes de una instalación in situ y evitar así
averías.
15
Finalmente, los dispositivos de visión térmica y los amplificadores de luz para visión
nocturna basan su funcionamiento en la radiación IR y son muy usados con fines
militares, policiales y en caza.
Para saber más
Aplicación de la termografía en el mantenimiento preventivo industrial
Cámaras térmicas
3.2.1. Efectos de la radiación infrarroja
La radiación IR provoca generalmente lesiones de tipo térmico, afectando principalmente
a ojos y piel.
Ojos
Los principales daños provocados en el ojo son:
IR-C y B: lesiones de córnea, eritemas y quemaduras. Las lesiones son por lo
general reversibles salvo si afectan a las proteínas del ojo, en cuyo caso pueden
aparecer opacidades corneales permanentes.
IR-A (IR cercano): afecta a los tejidos profundos del ojo, pudiendo dañar
la retina. También son posibles lesiones del cristalino y cataratas.
Estos problemas son frecuentes en actividades profesionales en las que se desarrollan
exposiciones a materiales incandescentes, como los sopladores de vidrio.
Piel
Las radiaciones IR de mayor longitud de onda (IR-B e IR-C) tienen escaso poder de
penetración a través de la piel y su principal efecto es aumentar su pigmentación. No
obstante, ocasionalmente pueden provocar problemas de termorregulación aumentando
el riesgo de estrés por calor.
La radiación IR-A, de menor longitud de onda, posee una mayor capacidad de
penetración a través de la piel y puede dar lugar a:
Lesiones en capilares sanguíneos.
Lesiones en algunas terminaciones nerviosas.
Eritema de la piel.
Aumento de la pigmentación.
La extensión e importancia de estas lesiones depende de varios factores:
Personales: color y nivel de hidratación de la piel, nutrición, etc.
Ambientales: temperatura y velocidad del aire, humedad, etc.
Autoevaluación
Señala de las siguientes afirmaciones la que no es característica de las radiaciones
IR:
a) Es muy importante en actividades que supongan la exposición a materiales
incandescentes.
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b) Es un contaminante físico que solo es relevante en unos pocos ambientes.
c) Puede afectar a la piel pero también puede lesionar los ojos.
d) Los factores ambientales influyen directamente sobre su capacidad lesiva.
3.2.2. Evaluación y control de la radiación infrarroja
La directiva 2006/25/CE, de 5 de Abril ha sido traspuesta por el RD 486/2010, de 23 de
Abril. En su anexo 1, tabla 1.1 se recogen los valores límite de exposición para las
radiaciones ópticas incoherentes, término que engloba el infrarrojo, visible y ultravioleta y
excluye el láser con frecuencia comprendida en esas zonas espectrales por su naturaleza
coherente (aptdo. 3.5 de esta unidad). Para la radiación infrarroja, la mayoría de los
valores límite de exposición se han obtenido a partir del estudio de los daños oculares
provocados por exposición al infrarrojo cercano (IR-A) y medio (IR-B), es decir, la
radiación comprendida entre 780 y 3000 nm.
En las entradas (g) a (i) se recogen los valores límite frente al riesgo de quemaduras en la
retina provocadas por la exposición a IRA en conjunción con luz visible:
En las entradas (j) a (n) se hace lo propio pero cuando la exposición es exclusivamente
IR, concretamente IRA e IRB:
En la entrada (o) están los valores límite para el riesgo de quemaduras de la piel en el
intervalo comprendido entre el visible y la radiación IRB:
El significado de las magnitudes LR, EIR y Hpiel se encuentra explicado en el Anexo I de la
Directiva.
Como veis, en muchos casos la expresión a usar va a depender del tiempo de exposición.
17
Orientaciones para el alumnado
Nuevamente, os encontráis con una evaluación compleja y con muchas tablas, en las que
además se manejan conceptos técnicos bastante complejos. No os alarméis, no hay que
aprendérselas de memoria. Basta conocer la normativa de aplicación y saber consultar en
ella si hiciera falta.
Para el control de las radiaciones IR suele ser suficiente con proceder al confinamiento
de la fuente en el interior de una cabina y limitar el acceso a las zonas expuestas sólo a
personas que estén autorizadas. Si aún así la protección resulta insuficiente, pueden
usarse equipos de protección individual (EPIs) como gafas, cascos con pantallas
adecuadas y ropa protectora, generalmente aluminizada.
Debido a que el ser humano es incapaz de detectar visualmente la radiación IR se
recomienda señalizar convenientemente las áreas de trabajo expuestas:
El trabajador será informado acerca de las fuentes de radiación IR presentes en su lugar
de trabajo, de los riesgos que ello implica y de las medidas que pueden tomarse para su
protección.
3.3. Luz visible
Si bien la radiación electromagnética correspondiente al visible permite nuestra visión y
que podamos apreciar el entorno que nos rodea, una excesiva iluminación puede
provocar molestias y fatiga ocular e incluso llegar a originar lesiones. Actividades como la
conducción de vehículos en verano o trabajos a la intemperie con una fuerte carga solar
(estaciones de esquí, playas) sobrecargan los ojos, provocando su enrojecimiento y
pérdida de agudeza visual.
La radiación visible es la fracción del espectro electromagnético comprendida entre el
infrarrojos (IR) y el ultravioleta (UV) y abarca longitudes de onda entre 400 y 780 nm. La
fuente por excelencia de este tipo de radiación es el Sol aunque también son importantes
las artificiales ([Link]. lámparas de filamento y halógenas, tubos fluorescentes y de neón,
LEDs, etc.).
La radiación visible es la única con capacidad para excitar las células sensibles del ojo y
son las responsables de que veamos y distingamos colores y formas. De hecho un recinto
que no reciba luz visible nos parecerá negro, como ocurre de noche o en lugares
cerrados.
Luz visible
INFRARROJOS
visibl color (Frecuencia) v (THz)* (Longitud de onda) λ (nm)**
e
Rojo [464-384] [647-780]
Naranja [513-464] [585-647]
Amarillo [522-513] [575-585]
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Verde [611-522] [491-575]
Azul [707-611] [424-491]
ULTRAVIOLETA
*1 THz = 103 GHz = 106 MHz = 109 KHz ;
** 1 nm = 10-9 m
3.3.1. Efectos de la luz visible sobre el ser humano
La luz visible posee escaso poder de penetración a través de la materia y sus efectos
adversos se dan principalmente en los ojos, concretamente en la retina. Podemos
experimentar:
Deslumbramientos: no provocan directamente lesiones sobre el ojo pero pueden
favorecer que el trabajador sufra un accidente.
Fatiga ocular, que suele ir acompañada de enrojecimiento de los ojos.
Lesiones térmicas y fotoquímicas de la retina, que conducen a una pérdida de
agudeza visual.
La luz azul es la fracción del visible más perjudicial para los ojos, pudiendo
provocar fotorretinitis. Hoy en día las tablets, teléfonos móviles y pantallas de ordenador
tienen la opción de activar un modo de funcionamiento que reduce la cantidad de luz azul
emitida con objeto de reducir la fatiga ocular del usuario.
Los problemas de piel que aparecen como resultado de una exposición prolongada e
intensa a la luz del sol no se deben a la propia radiación visible sino a la gran cantidad de
radiación IR y UV presente en ella.
Deslumbramiento solar
Pérdida de agudeza visual (izda.) y fatiga ocular (dcha.)
Autoevaluación
¿Cuál es la peligrosidad de la radiación visible?
a) Muy a tener en cuenta, dada la cantidad de quemaduras de la piel que provoca.
b) La fracción del visible más peligrosa es la correspondiente al color azul, por su
proximidad al ultravioleta.
c) Al tener más energía que las radiaciones de RF, MO e IR posee un mayor poder de
penetración.
Para saber más
Puedes encontrar más información sobre la forma de reducir la cantidad de luz azul
emitida por un dispositivo electrónico en este enlace.
3.3.2. Evaluación y control de la radiación visible
Como ya hemos visto, el RD 486/2010 traspone la Directiva 2006/25/CE, de 5 de Abril.
En su anexo I, tabla A.1, encontraremos los valores límite de exposición para el visible. Se
distingue entre la luz azul, que posee sus propios valores, y el resto del visible, que
comparte valores límite con el IRA.
Luz azul:
19
La nota 1, a la que se hace referencia en la tabla, establece que: " El intervalo de 300 a
700 nm comprende parte de los rayos UVB, todos los UVA y la mayor parte de las
radiaciones visibles; no obstante al riesgo asociado se suele denominar riesgo «de luz
azul». En sentido estricto, la luz azul corresponde únicamente al intervalo de 400 a 490
nm aproximadamente."
Para el resto del visible, los valores límite quedan recogidos en las entradas (g) a (i) de
la Tabla 1.1:
Nuevamente, el significado de las magnitudes que aparecen en las anteriores tablas se
encuentra explicado en el Anexo I de la Directiva.
El proceso de evaluación sigue una dinámica parecida a la descrita en el caso de los IR.
Una vez que hemos identificado ante qué tipo de radiación visible nos encontramos y
determinado el tiempo de exposición podemos calcular el valor límite de exposición, que
en este caso se expresa como radiancia efectiva (L R). Si el valor medido
experimentalmente supera el valor límite estaremos en una situación de riesgo y
tendremos que diseñar un programa de medidas de control para mejorar la situación
higiénica.
Control de la radiación visible
Podemos actuar técnicamente tanto a nivel de la fuente emisora como del receptor, es
decir, del trabajador.
Actuaciones sobre la fuente
Controlando la transmisión de la luz emitida por las fuentes de radiación visible
conseguiremos proteger colectivamente a la totalidad de los trabajadores. La transmisión
puede evitarse de dos formas principalmente:
Evitando la reflexión, que puede hacer llegar de manera difusa la luz a zonas
directamente no iluminadas por la fuente, aparte de provocar molestos
deslumbramientos.
Evitando la transmisión mediante el uso de materiales que absorban la luz
incidente sobre ellos.
20
Podemos conseguir un grado de protección laboral aceptable si diseñamos correctamente
el puesto de trabajo. Algunas consideraciones en este sentido son:
Uso de recubrimientos antirreflectantes en las paredes: evitaremos superficies
metálicas, azulejos y espejos.
Uso de pantallas, que o bien reflejen la luz hacia la fuente o bien reduzcan su
transmisión.
Uso de cerramientos: cabinas o cortinas.
Actuaciones sobre el trabajador
Uso de protecciones oculares: cascos, pantallas o gafas fabricadas con materiales
reflectantes, absorbentes o polarizados, que reducen la cantidad de luz que llega a
los ojos.
Cursos de formación a los trabajadores: deben recibir información sobre los riesgos
de una exposición excesiva y las precauciones a tomar.
Limitar el acceso al recinto únicamente a las personas autorizadas.
Autoevaluación
La evaluación de la radiación visible:
a) Se realiza usando diferentes tipos de radiancia efectiva
b) Es innecesaria ya que la radiación solar realmente lesiva es el IR y el UV.
c) Para ello se tiene en cuenta exclusivamente la luz azul.
d) Acudimos a las indicaciones del ICNIRP ya que no hay una legislación europea
definida para ello.
3.4. Radiación ultravioleta
Este tipo de radiación es la más energética de todas las radiaciones no-ionizantes,
situándose entre la luz visible y los rayos X, que ya pertenecen a las radiaciones
ionizantes. Su mayor energía hace posible que tengan lugar unas reacciones químicas
llamadas fotoquímicas que cursan sin que se produzca la ionización del material
irradiado. Algunos ejemplos de estas reacciones son:
La fotosíntesis en las plantas, donde la energía del sol es usada en transformar
agua y el dióxido de carbono atmosférico en glucosa, nutriente esencial para la
planta.
La fotodegradación de plásticos expuestos al sol, que de transparentes pasan a
amarillentos y quebradizos.
Formación del llamado esmog fotoquímico en zonas urbanas.
La acción de la radiación UV sobre el ser humano puede provocar reacciones
fotoquímicas indeseadas en el tejido expuesto, por ejemplo la alteración fotoquímica del
ADN celular. Por tanto la exposición a UV se considera un riesgo serio para el ser
humano.
Hay tres tipos de radiación UV:
Tipos de radiación UV
Tipo de radiación Frecuencia
Longitud de onda λ (nm)**
uv v (THz)*
UV-C [3000---1071] [100---280]
UV-B [1071---952] [280---315]
UV-A [952---750] [315---400]
3
* 1 THz = 10 GHz = 106 MHz = 109 KHz ;
-9
** 1 nm = 10 m
21
Existen una gran cantidad de fuentes de radiación UV, tanto en el trabajo como en
nuestro entorno cotidiano. La más importante es el sol, fuente UV por excelencia.
Afortunadamente, la capa de ozono sólo permite el paso a la radiación UV menos dañina
(UV-B y UV-A, λ >280 nm). No se conocen fuentes naturales de rayos UV-C sobre la
Tierra por lo que este tipo concreto de luz UV no representa por lo general un riesgo para
la salud de los trabajadores.
Las fuentes artificiales de luz UV se dividen en dos grupos:
Fuentes de baja intensidad:
o Lámparas de vapor de mercurio a baja presión.
o Tubos fluorescentes.
o Lámparas de descarga.
o Lámparas germicidas (UV-C).
o Fotocopiadoras.
o Lámparas de "luz negra" (UV-A), usadas en discotecas y para detectar
billetes falsos.
Fuentes de alta intensidad:
o Lámparas de vapor de mercurio a alta presión (>100 atm).
o Arco de cuarzo.
o Lámparas de xenón.
o Antorcha de plasma.
o Arco de soldadura eléctrica.
La radiación UV tiene capacidad germicida como resultado de su capacidad de alterar el
ADN celular y provocar mutaciones y muerte celular. Esto se aprovecha para procesos
de desinfección y en la actualidad es usada regularmente en la higienización de
superficies, material de peluquería y alimentos así como de aguas residuales y de riego.
Una ventaja sustancial de esta técnica desinfectante es que no deja residuos en el
material tratado.
Para saber más
La radiación UV tiene muchísimas aplicaciones hoy en día. En relación a las operaciones
de esterilización, os recomendamos la información recogida en estos enlaces:
Desinfección de aguas por UV.
Aplicación del UV en la desinfección de envases usados en la industria alimentaria
Uso del UV como alternativa a la pasteurización clásica por calor (I).
Uso del UV como alternativa a la pasteurización clásica por calor (II).
Para saber más
En este enlace encontraréis más información sobre el llamado esmog fotoquímico.
3.4.1. Efectos de la luz UV sobre el ser humano
22
La escasa penetración de esta radiación en el cuerpo limita su acción a la piel y los ojos.
Piel
Los daños sobre la piel dependerán de su grado de pigmentación y de la longitud de
onda:
Las pieles poco pigmentadas son más sensibles a la acción de la luz UV.
Los rayos UV-C y UV-B afectan únicamente a la epidermis, zona más externa de la
piel.
La radiación UV-A puede llegar a la dermis pudiendo ocasionar lesiones en las
terminaciones nerviosas y en los capilares sanguíneos.
Las lesiones y daños que puede sufrir la piel son:
1. Eritema o quemadura solar: la zona irradiada experimenta vasodilatación y enrojece
al aumentar el flujo sanguíneo. Pueden aparecer quemaduras y ampollas si la
exposición ha sido intensa y prolongada.
2. Cáncer de piel: exposiciones prolongadas incrementan el riesgo de padecer cáncer
de piel, especialmente en individuos albinos o con tejidos patológicos (verrugas,
lunares o cicatrices).
3. Fotosensibilización química: ciertas sustancias en la piel pueden provocar una
respuesta alérgica (fotoalergia) o mostrar toxicidad (fototoxicidad) al absorber
radiación UV. Entre ellas se encuentran algunos de los componentes usados en
perfumería y en la elaboración de jabones, ciertos fármacos y algunas sustancias
presentes en la piel como consecuencia de alguna enfermedad.
4. 4. Pérdida de elasticidad: provocada por un excesivo crecimiento de las células de la
piel en zonas que han sido dañadas por la luz UV.
A la vista de estos efectos, es recomendable evitar la exposición a radiación UV siempre
que sea posible y en todo caso, si es imposible, usar medios de protección adecuados.
Ojos
La mayor parte de la radiación UV es absorbida por la córnea y regiones adyacentes,
pudiendo llegar al cristalino si λ>295 nm e incluso a la retina si se trata de radiación UV-A.
Los daños producidos son:
1. Fotoqueratitis y fotoqueratoconjuntivitis: producidos por rayos UV-B y UV-C. El
sujeto tiene la sensación de tener arena en los ojos. Va acompañada de lagrimeo, visión
nublada y fotofobia pero no suele dejar lesiones de gravedad. Desaparece al cabo de 2 o
3 días de descanso óptico.
2. Lesiones del cristalino: especialmente si λ comprende entre [295-320] nm.
3. Lesiones de retina.
En los últimos dos casos, los efectos son crónicos e irreversibles.
23
Autoevaluación
¿Cuál de los siguientes enunciados es falso?
a) La capa de ozono elimina la radiación UV más dañina, es decir, la UVA.
b) La observación repetitiva de la luz emitida al realizar tareas de soldadura puede
provocar fotoqueratitis.
c) La radiación UV es capaz, en ciertos casos, de alterar químicamente el material
irradiado sin que se produzca la expulsión de electrones.
d) Algunas sustancias químicas pueden volverse dañinas para el ser humano si son
expuestas a radiación UV mientras están en contacto con él.
Para saber más
Efectos de la exposición al sol
Exposición a UV y cáncer de piel
Trabajar protegidos de la radiación UV
Fármacos fotosensibilizantes
3.4.2. Evaluación y control de la radiación UV
Aunque existen espectrorradiómetros UV, los intentos de fabricar estos aparatos a bajo
costo para su uso con fines de higiene han sido infructuosos y no son muy usados. Suele
ser más frecuente el uso de medidores de radiación UV de banda ancha que permiten
determinar el tiempo durante el cual la exposición a una cierta fuente de luz UV es segura
para la salud del trabajador.
En el anexo 1 del RD 486/2010, que traspone la Directiva 2006/25/CE, se recogen los
valores límite para la exposición a radiación UV:
Como en apartados anteriores, el significado de las magnitudes que aparecen en
esta tabla se encuentra explicado en el Anexo I de la Directiva.
Las medidas para controlar la exposición laboral a radiación UV son en esencia las
mismas que ya se han indicado para el visible. No obstante, se tendrá en cuenta:
La radiación UV no es visible y deberá señalizarse el riesgo de exposición.
Se ventilará el recinto, especialmente si se genera UV-C (UV lejano), ya que se
produce ozono, variedad del oxígeno tóxico a altas concentraciones.
24
Uso de protectores de la piel:
o Ropa protectora: Los trajes de protección de fibra sintética son inadecuados
frente al UV. Se recomienda el lino o algodón.
o Guantes.
o Cremas barrera.
Protección ocular, usualmente gafas.
Gafas para evitar riesgo por UV
Proteger a un trabajador de la radiación UV no es difícil
pero se recomienda evitar la luz UV incluso cuando se usan
medios de protección.
Para saber más
En esta página puedes ver las Categorías de Exposición para los diferentes valores del
Índice Ultravioleta y recomendaciones para protegernos.
Categorías de Exposición para los diferentes valores del Índice
Ultravioleta
Categoría de exposición Intervalos de valores del IUV
BAJA <2
MODERADA 3a5
ALTA 6a7
MUY ALTA 8 a 10
EXTREMADAMENTE ALTA 11+
3.5. Radiación laser
El uso de equipos que emiten radiación láser se ha ido generalizando en los últimos
años en actividades especializadas como trabajos de soldadura, modelado de precisión
de piezas metálicas, fabricación de microchips, construcción aeronáutica y artes gráficas
(impresión láser). En el ámbito médico el láser se usa en intervenciones quirúrgicas (ej.
miopía e hipermetropía, hemorroides), tratamientos médicos (varices) y estética (ej.
fotodepilación y eliminación de cicatrices). En todas ellas nos encontraremos con técnicos
que deberán conocer cómo manipular estos aparatos y qué riesgos para la salud entraña
el uso de tecnología láser.
Etapas en una intervención ocular por láser
El láser es un tipo de radiación electromagnética con unas características muy concretas:
25
Posee una sola λ (monocromatismo): a diferencia de los otros tipos de radiación,
en las que es casi imposible emitir a una sola longitud de onda (λ), en el caso del
láser sí es factible.
El láser es una radiación coherente: todas las ondas que forman un láser están en
fase.
La radiación láser suele ser muy intensa: debido a la coherencia de un láser, la
suma de las ondas del haz es totalmente constructiva y el resultado es una onda
intensa.
Es una radiación colimada: todas las ondas que forman un láser son paralelas
entre sí. Gracias a ello se consiguen haces muy rectilíneos.
La longitud de onda de esta radiación suele estar comprendida entre 200 nm y 1 mm,
existiendo láseres desde el UV al IR. También existe el máser o láser de microondas. No
obstante, los láseres no se circunscriben solo a las radiaciones no-ionizantes. En la
actualidad ya es realidad el láser de rayos X y se investiga en el láser de radiación
gamma (g), ambos en la región de las radiaciones ionizantes.
El elevado monocromatismo e intensidad de un láser permiten concentrar una gran
cantidad de energía en una zona muy concreta, lo cual es muy difícil de conseguir usando
cualquier otra fuente de radiación electromagnética. Ésta es la razón de los numerosos
usos que presentan en la actualidad los láseres:
Comunicaciones e informática: escáneres, DVDs, impresoras, etc.
Lectores de códigos de barra.
Medicina: cirugía, tratamientos terapéuticos, etc.
Industria metalúrgica: procesado de materiales, etc.
Industria militar: sistemas de puntería, medición de distancias, etc.
Los componentes básicos de un equipo láser son:
Sistema de medio activo: donde se genera la radiación láser. El medio activo
puede ser un sólido, líquido o gas, siendo estos últimos los más usados en la
industria.
Fuente de energía: permite el funcionamiento del sistema de medio activo.
Cavidad óptica: espacio donde se amplifica la intensidad de la radiación generada
por el sistema de medio activo.
El tamaño de los láseres es muy variable, desde los diodos láser microscópicos (arriba)
con numerosas aplicaciones, hasta el láser de cristales de neodimio con un tamaño
similar al de un campo de fútbol, (abajo) usado para la fusión de confinamiento inercial,
investigación sobre armas nucleares de destrucción masiva u otros experimentos físicos
en los que se necesiten altas densidades de energía.
Otras características principales de un generador láser son:
La longitud de onda λ emitida depende de la composición química del medio
activo (rubí, helio, etc.).
26
El rayo láser puede emitirse en continuo (duración > 0.25 s) o a pulsos, cada uno
de ellos de escasa duración (< 0.25 s). Ello depende de cómo actúe la fuente de
energía.
Alta potencia:
o Láseres continuos: potencia media de salida desde unos μW a varios kW.
o Láseres pulsados: energía total del pulso entre unos mJ a varios kJ.
Autoevaluación
¿En qué se diferencia la radiación láser del resto de radiaciones no ionizantes?
a) No se diferencian ya que hay láseres desde el infrarrojo hasta el UV.
b) El láser tiene unas peculiaridades (coherencia, monocromatismo, colimación,
etc.) que le permiten unas aplicaciones que no son posibles con las radiaciones no
ionizantes comunes.
c) El láser es un tipo de radiación ionizante de alta energía y situado entre las RF y las
MO.
d) No se diferencian ya que el comportamiento de esta radiación es idéntico al del resto
de las radiaciones no ionizantes.
Para saber más
Acerca de la radiación láser
Un vídeo sobre el láser
El láser y su historia
Aplicaciones médicas del láser
Soldadura con láser
3.5.1. Tipos de laseres
La norma UNE-EN 60825-1, que ha ido pasando por varias versiones, recoge la actual
clasificación de los equipos láser:
Láser de clase 1: son seguros en todas las condiciones de utilización incluyendo
el uso de instrumentos ópticos en visión directa.
Láser de clase 1M: láseres con longitud de onda entre 302,5 y 4000 nm y que son
seguros en general, pero que pueden ser peligrosos si se emplean instrumentos
ópticos para visión directa.
Láser de clase 2: láseres que emiten radiación visible en el intervalo de longitudes
de onda comprendido entre 400 y 700 nm. El ojo espontáneamente se protege de
esta radiación parpadeando. Este acto reflejo suele dar una adecuada protección
incluso si se usan instrumentos ópticos.
Láser de clase 2M: idénticos a los anteriores, pero la visión del haz puede ser
peligrosa si se usan instrumentos ópticos.
Láser de clase 3R: láseres que emiten entre 302,5 y 106 nm. Su observación
directa es potencialmente peligrosa pero su riesgo es menor que para los láseres
de Clase 3B. Necesitan menos requisitos de fabricación y medidas de protección
que los láseres de Clase 3B.
Láser de clase 3B: láseres cuya visión directa del haz es siempre peligrosa. Los
reflejos de estos láseres son normalmente seguros.
Láser de clase 4: láseres que también pueden producir reflexiones peligrosas.
Pueden causar daños sobre la piel y pueden también constituir un peligro de
incendio. Su utilización precisa extrema precaución.
Esta nueva clasificación es el objeto del NTP 654.
27
Importante
De acuerdo con la norma UNE-EN 60825-1, el fabricante del equipo láser tiene la
obligación de clasificar su producto, informando al comprador sobre sus
características técnicas, y suministrar las señales de advertencia.
3.5.2. Efectos y control de la radiación laser
El láser es una radiación capaz de focalizar mucha energía en un solo punto, lo que
justifica la gran diversidad de aplicaciones que posee hoy en día. Sin embargo la otra cara
de la moneda la hallamos en los láseres potentes, que representan un peligro para la
integridad física del técnico que trabaja con ellos. De todas formas, el riesgo de sufrir
alguna lesión en un proceso de depilación por láser no es el mismo que corremos cuando
estamos usando un equipo industrial soldadura por láser. ¿De qué depende el grado de
riesgo? básicamente de los siguientes factores:
Longitud de onda del láser.
Zona del cuerpo sobre la que actúe el láser (piel u ojos).
Potencia del láser.
Tiempo de exposición.
Las medidas de prevención contra la radiación láser pretenden más evitar accidentes
que el desarrollo de enfermedades profesionales, ya que los daños para la salud, tanto si
son reversibles como si son irreversibles, se desarrollan generalmente a corto plazo.
Los efectos sobre los ojos son los mismos que puede provocar la radiación UV, visible o
IR normal. En la siguiente tabla se recogen los daños producidos en las diferentes partes
del ojo por varios tipos de láser.
28
Los efectos del láser sobre la piel son de menor importancia y en esencia son los
mismos que puede provocar la radiación UV, visible o IR. Puede aparecer eritema,
hiperpigmentación y quemaduras, e incluso cáncer en casos extremos.
La evaluación de la exposición laboral a radiación láser en un proceso complejo y
especializado cuya descripción cae fuera de los objetivos del presente módulo.
Control de la radiación láser
La normativa europea para el control de la radiación láser en instalaciones de trabajo
está recogida en las normas EN-207 "Protección ocular frente a radiación láser" y EN-208
"Protección ocular para trabajos de ajuste láser".
Algunas de las recomendaciones recogidas son:
Equipo láser y recinto:
o Se colocarán señales visuales y/o acústicas de aviso en el recinto.
o El recinto estará muy iluminado para inducir el cierre de las pupilas y así
evitar la penetración del láser hacia el interior del ojo.
o El láser se hará terminar sobre un material absorbente o que dé una
reflexión muy difusa.
o Se procurará no instalar materiales inflamables si se van a usar láseres de
tipo 3 ó 4.
Controles administrativos:
o Necesarios si las medidas anteriores, de tipo técnico, no son suficientes
para garantizar la seguridad de los trabajadores.
o Se designará un responsable de la seguridad de la instalación.
o Limitar el uso del equipo a personal correctamente formado.
o Limitar el acceso a personas no autorizadas.
Protecciones individuales:
o Uso de gafas y guantes cuando se trabaje con láseres peligrosos (tipos 3 y
4). Las gafas tendrán protecciones laterales para evitar que el láser penetre
por los lados de las gafas. Se recomiendan cristales curvos para evitar que
la luz reflejada en la superficie de las lentes converja en alguna persona
adyacente. Cada tipo de gafa solo es útil para un láser en concreto, por
tanto su correcta elección es clave para una buena protección. No evitan
daños por observación directa del láser.
Gafas protectoras especialmente diseñadas para proteger de la radiación láser
Señal de advertencia de equipos láser
Debes conocer
Resumen legislación sobre RNI
La siguiente NTP nos ayuda a elegir el filtro adecuado de protección ocular para
radiaciones no ionizantes:
NTP 1089: Radiaciones ópticas artificiales: aplicación de los VLE para la determinación
del factor de protección de un filtro (FPF) de protección ocular.
4. Radiaciones ionizantes
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Con el término "radiaciones ionizantes" nos referimos tanto a partículas
subatómicas como a ondas electromagnéticas que en su interacción con la materia,
tanto viva como inerte, son capaces de expulsar electrones de los átomos,
formando iones. Estos iones suelen ser bastante inestables y generan una cascada de
reacciones que pueden llegar a tener efectos muy adversos en los seres vivos. Como
vemos, la característica principal de estas radiaciones es su poder de ionización. Estas
radiaciones se encuentran en el extremo más energético del espectro electromagnético
y tienen unas longitudes de ondas muy pequeñas y frecuencias muy altas.
En la naturaleza hay elementos químicos que producen este tipo de radiaciones de forma
natural. Se conocen como elementos radiactivos ([Link]. el uranio y plutonio). Pero también
existen elementos radioactivos obtenidos artificialmente mediante procesos hechos en
instalaciones muy especializadas como ciclotrones y aceleradores de partículas. Un
ejemplo de elemento radioactivo artificial es el tecnecio.
Por otro lado, existen dispositivos que permiten generar radiaciones ionizantes, como por
ejemplo los tubos de rayos X y los aceleradores de partículas.
Las radiaciones ionizantes, como ya hemos visto al comienzo de la unidad, se pueden
clasificar en dos grupos:
Corpusculares: son partículas subatómicas cuya masa en reposo en
considerable. A este grupo pertenecen las partículas alfa, beta, los protones y
los neutrones. Las propiedades de cada una de estas partículas se relacionan
con su carga, su masa en reposo y su energía.
Ondulatorias: se suelen estudiar como si fueran ondas y están constituidas
por fotones de energía sin carga ni masa. Dentro del espectro electromagnético,
aquellas radiaciones con una longitud de onda inferior a 10 -7 m (100 nm) y una
frecuencia superior a 1017 Hz pueden ser consideradas como ionizantes. Son los
rayos X y rayos gamma.
En la siguiente tabla se presentan sus características más sobresalientes:
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Existen radiaciones cuya peligrosidad está justificada por su alta capacidad de
penetración en la materia (rayos gamma y neutrones) y otras que lo son por su alta
capacidad de ionización (partículas alfa). En cualquier caso, todas suponen un riesgo
obvio y debe controlarse el grado y condiciones de exposición laboral a las mismas.
Importante
Existen radiaciones cuya peligrosidad está justificada por su alta capacidad de
penetración en la materia (rayos gamma y neutrones) y otras que lo son por su alta
capacidad de ionización (partículas alfa). En cualquier caso, todas suponen un riesgo
obvio y debe controlarse el grado y condiciones de exposición laboral a las mismas.
Autoevaluación
Las radiaciones ionizantes:
a) No engloban los haces de partículas subatómicas, que se estudian dentro de la física
nuclear.
b) Su origen se encuentra en los procesos de radiactividad inducidos artificialmente por el
hombre.
c) No existe exposición natural a radiaciones ionizantes.
d) Son capaces de ionizar la materria irradiada y pueden ser naturales o artificiales.
4.1. Clasificación de las radiaciones ionizantes
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Vamos a ver con más detenimiento la clasificación que os acabamos de presentar. Pero
antes debéis conocer dos conceptos básicos que caracterizan a las radiaciones
ionizantes:
La capacidad de ionización, que es proporcional al nivel de energía. A mayor
masa, mayor capacidad de ionización.
La capacidad de penetración, que es inversamente proporcional al tamaño de las
partículas.
La ionización puede ser directa, por la propia interacción de la partícula con el material
irradiado, o indirecta, que es la producida por una cascada de eventos producidos tras la
absorción de la radiación. La radiación ondulatoria y los neutrones ionizan de forma
indirecta.
Considerando estos conceptos y relacionándolos con el origen y naturaleza de las
radiaciones ionizantes, se puede establecer la clasificación siguiente:
Radiación o partículas alfa (α)
Formada por núcleos de Helio, es emitida por algunos elementos radiactivos naturales
como el radio y ciertos radioisótopos artificiales pesados. Tienen escaso poder de
penetración (varios centímetros de aire o unas 60 micras de tejido dérmico) pero
poseen un alto poder de ionización, interaccionando fácilmente con la materia y
originando iones. Es una radiación que no suele rebasar el estrato córneo de la piel y una
simple hoja de papel, o una prenda de vestir es suficiente para anularla. Sin embargo, el
riesgo principal se presenta por inhalación o ingestión de material emisor, que conduce a
daños en los órganos internos (riñón, hígado, bazo, pulmones).
Radiación beta (β)
Formada por haces de electrones de alta velocidad. Algunas de sus características:
Es tanto más penetrante cuanto mayor sea la velocidad con la que se emiten.
Tiene un poder de penetración superior al de la radiación a. Esta radiación es
retenida con facilidad por hojas metálicas finas aunque sea capaz de atravesar
varios metros de aire.
También es capaz de penetrar varios centímetros en la piel, pudiendo causar
quemaduras.
Radiación gamma (γ)
Constituidas por ondas electromagnéticas de pequeña longitud de onda y muy alta
energía emitidas por núcleos atómicos excitados. Elementos como el tecnecio 99 ( 99Tc) y
el cobalto 60 (60Co) las emiten y son empleados en las fuentes de rayos g de aparatos
usados en diagnóstico clínico y radioterapia. Son muy penetrantes y atraviesan con
facilidad varios centímetros de plomo. Sin embargo, presenta un poder de ionización
relativamente bajo e inferior al de la radiación a y b.
Rayos X
Consiste en radiación electromagnética de alta energía producida artificialmente. Su
origen no está en el núcleo atómico sino en las capas electrónicas más internas del
átomo. Por tanto, su principal diferencia con los rayos g está en su origen dentro del
átomo. En general su longitud de onda es inferior a la de la radiación g y por tanto, su
energía es inferior a la de las radiaciones γ. Los rayos X se producen en unos tubos
catódicos especiales llamados lámparas de rayos X pero pueden igualmente estar
presentes como emisión parásita en todos los aparatos que aceleran electrones.
Neutrones
Son partículas subatómicas liberadas durante los procesos de fisión de núcleos de uranio
u otros elementos pesados. Son partículas sin carga y menos pesadas que las
partículas a. Su ausencia de carga explica que posea un gran poder de penetración a
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través de la materia, incluso si tiene alta densidad. Solo pueden ser detenidas por
gruesos muros de hormigón, plomo o capas espesas de parafina o agua.
Los neutrones, a pesar de no tener carga, son capaces de ionizar indirectamente el
material irradiado:
Su absorción puede conllevar como efecto secundario la emisión de rayos g, que a
continuación pueden provocar la expulsión de electrones del entorno atómico, lo
que se traduce en la ionización del material.
O bien puede ocurrir la activación por neutrones del material, que se hace
artificialmente radiactivo.
Lo más importante de este apartado es conocer la energía que tienen estas radiaciones y
su poder de penetración.
Autoevaluación
Señala la respuesta correcta:
a) Los neutrones poseen poca energía y poco poder de penetración.
b) La energía de los Rayos X es superior a los Gamma.
c) Una radiación alfa puede ser retenida por una hoja de papel.
d) Una radiación Gamma puede ser retenida por una hoja de papel
4.2. Contaminación e irradiación
Una persona puede verse expuesta a radiaciones ionizantes por dos mecanismos
diferentes, que os comentamos a continuación.
Contaminación radiactiva
Se produce cuando el organismo entra en contacto directo con un material radiactivo, que
puede estar o bien disperso en el ambiente (gases, vapores, aerosoles) o bien depositado
en una superficie en forma de polvo. A consecuencia de ello, la sustancia radiactiva se
incorpora al organismo y se llega al contacto directo con los tejidos.
Hablamos de contaminación interna si la fuente penetra en el interior del organismo,
generalmente por inhalación o ingestión, y de contaminación externa si sólo se ha
depositado en la superficie del cuerpo.
Irradiación externa
Existe riesgo de irradiación cuando la persona está expuesta a la radiación
electromagnética emitida por una sustancia radiactiva o una fuente artificial sin que medie
un contacto directo con la fuente u origen de la radiación. Ésta puede ser total, si afecta a
todo el cuerpo, o parcial si afecta sólo a una parte del mismo. Ocurre, por ejemplo,
durante las sesiones de radioterapia.
4.3. Magnitudes y unidades radiológicas
La cuantificación de las radiaciones ionizantes se puede realizar midiendo diferentes
magnitudes. Algunas se limitan a registrar la cantidad de energía emitida por una fuente o
un radionucleido mientras que otras, más completas a efectos higiénicos, tienen además
en cuenta qué radiación estamos midiendo y sobre que tejidos u órganos está actuando.
Desde 1975 el Comité Internacional de Pesas y Medidas recomienda la adopción del
Sistema Internacional (SI) de unidades físicas y la sustitución de las unidades de
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radiación tradicionalmente usadas (Roentgen, Rad, Curio, etc.) por sus equivalentes SI
(Cuadro unidades).
Algunas de estas magnitudes son:
Actividad radiactiva o velocidad de desintegración (A) de una fuente de radiación
Se entiende por actividad el número de desintegraciones nucleares espontáneas que se
producen en un radionucleido por unidad de tiempo. La unidad SI es el becquerel (Bq),
que equivale a desintegraciones/s. Por la forma en la que se define no es una magnitud
válida para la cuantificación de la radiación emitida por una fuente que no esté basada en
una sustancia radiactiva. Sería el caso, por ejemplo, de los tubos de rayos X.
Dosis de exposición (X) a rayos gamma o rayos X
Se llama dosis de exposición, o simplemente exposición, a la magnitud que mide la
ionización producida en el aire por un haz de rayos X o gamma. La unidad SI es el
culombio/kg, es decir, C/kg. Así por ejemplo una exposición de 3 C/kg viene a indicar que
la fuente estudiada ha provocado una carga de 3 culombios en cada kg de aire
atravesado. La principal limitación de esta unidad es que no es aplicable cuando se trata
de una medio diferente al aire. Por tanto, para tratar de evaluar cuantitativamente los
efectos biológicos de las radiaciones ionizantes se hace preciso definir nuevas
magnitudes.
Dosis absorbida (D)
Es la primera de las magnitudes que tiene en cuenta a una persona como sujeto de la
exposición a radiaciones ionizantes. Representa la energía radiante absorbida por unidad
de masa corporal. Su unidad es el Gray (Gy), de forma que 1 Gy equivale a 1 J/kg. La
dosis absorbida no ofrece una idea o medida adecuada del daño biológico producido por
las radiaciones ionizantes, ya que éste no depende única y exclusivamente de la
ionización total producida en el tejido expuesto o del total de energía cedida al mismo en
el accidente. Hay más factores a tener en cuenta y que justifican las siguientes
magnitudes que os presentamos.
Dosis equivalente (H)
El daño originado por un tipo determinado de radiación ionizante depende de la cantidad
de energía transmitida pero también del tipo de partículas o radiación. Por ejemplo, 1 Gy
de partículas alfa provoca mayor daño que 1 Gy de protones, que a su vez son más
peligrosos que 1 Gy de partículas beta. Por lo tanto, la dosis absorbida en un tejido
orgánico por sí sola no sirve para cuantificar el "daño biológico" provocado por la
radiación, ya que intervienen otros factores como la naturaleza de la radiación. Se define,
por tanto, la dosis equivalente (H) como la dosis absorbida por el individuo
considerando el potencial lesivo de la radiación a la que ha estado
expuesto. La dosis equivalente se calcula multiplicando la dosis absorbida en un tejido
u órgano (DT) por un factor de ponderación wR característico de cada tipo de radiación.
En el SI la unidad para la dosis equivalente es el Sievert (Sv). A efectos de protección,
cuando se emplea la palabra "dosis" se trata siempre de la dosis equivalente.
Dosis efectiva (E)
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La probabilidad de que la exposición a radiaciones ionizantes conduzca a daños
estocásticos, principalmente cáncer, depende finalmente también del tipo de tejido
expuesto. No es lo mismo la médula ósea que el hígado. Si conocemos la dosis
equivalente recibida por una persona podemos estimar el daño multiplicando H por un
factor de ponderación propio de cada tejido expuesto (w T) y sumando finalmente los
resultados de todos los tejidos expuestos. La dosis efectiva también se mide en Sieverts
(Sv) en el SI.
Tasas de exposición, de dosis absorbida y de dosis equivalente
La dosis de exposición a rayos X o gamma, la dosis absorbida y la dosis equivalente han
sido definidas independientemente del tiempo que haya durado la exposición. Ya
que el tiempo es un factor de gran influencia en el efecto biológico inducido es de sumo
interés contar con magnitudes que tengan en cuenta la exposición o dosis recibida por
unidad de tiempo. Hablamos así de tasa de exposición, tasa de dosis absorbida y tasa de
dosis equivalente, viniendo expresadas en el SI en C/kg·s, Gy/s y Sv/s respectivamente.
Para saber más
En este enlace podrás acceder a un catálogo de dosímetros comerciales para la
monitorización de radiaciones ionizantes.
4.4. Efectos de las radiaciones. Efectos Biológicos
Desde que se comenzaron a estudiar los efectos biológicos de las radiaciones ionizantes
se observó que existía una gran variación en la respuesta de los diferentes órganos y
tejidos, tanto en el tiempo de aparición de los efectos como en la gravedad de los
síntomas. La radiología estudia los efectos biológicos de las radiaciones y la relación
entre la magnitud de la irradiación y la magnitud del efecto.
El efecto causado está vinculado al tipo de moléculas afectadas en las células de los
tejidos expuestos, siendo más grave cuanto más esencial sea la biomolécula
alterada para la vida (enzimas, ácidos nucleicos, etc.). Existen dos mecanismos diferentes
por los que la radiación puede actuar:
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Directa: el daño se produce por la ionización, o alteración en definitiva, de las
biomoléculas de los tejidos u órganos afectados.
Indirecta: los daños se producen a resultas de la ionización de fluidos y grasas,
que origina radicales libres que modifican a su vez a biomoléculas esenciales.
Lo más habitual es que produzcan ambos mecanismos a la vez.
El material genético celular (ADN) es el sistema biológico más sensible a las radiaciones y
su alteración puede producir lesiones genéticas llamadas mutaciones. Estos daños o
efectos genéticos no requieren necesariamente de una gran dosis y a veces valores
reducidos provocan mutaciones. En cualquier caso las consecuencias genéticas de estos
accidentes pueden perdurar varias generaciones. El establecimiento de las dosis
máximas permitidas se efectúa principalmente en base a estos efectos genéticos.
A pesar de ser un tema complejo existen unas reglas de radiosensibilidad que permiten
hacernos una idea del grado de riesgo en un cierto tipo de células o tejidos:
Cuanto mayor actividad reproductora tenga un tejido mayor será su
radiosensibilidad (ej. ovarios y testículos) .
Cuanto menos diferenciada esté una célula más radiosensible es.
Existe un segundo tipo de daños, los daños somáticos, que se producen solo en el
individuo expuesto y como consecuencia directa de la energía absorbida en los tejidos.
Ejemplos son las quemaduras por radiación o la caída del pelo. No se transmiten a la
descendencia.
Otra forma de abordar la clasificación de los efectos es atendiendo al tiempo que tarden
en aparecer. Este tiempo va a depender de la magnitud de la primera dosis y puede ir
desde unos minutos hasta semanas o incluso años. Hablamos de:
Efectos agudos: se manifiestan a corto plazo en forma de vómitos, diarreas,
quemaduras, hemorragias, etc.
Efectos a largo plazo: mucho más graves que los anteriores. El daño celular
termina manifestándose con el tiempo en diferentes formas de cáncer, problemas
de tiroides, tumores, etc.
Efectos hereditarios: que aparecen recurrentemente a lo largo de varias
generaciones.
A diferencia de otros agentes físicos, en el caso de las radiaciones ionizantes no siempre
existe una relación directa entre la magnitud de la dosis y el desarrollo de una dolencia.
Podemos distinguir entre:
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Efectos estocásticos: también llamados probabilísticos. Entrarían aquí aquellos
efectos que de la misma forma que pueden aparecer pueden también no hacerlo.
Lo más que podemos afirmar es que si recibimos radiación habrá una cierta
probabilidad de que los suframos. Su origen suele estar en la mutación de algunas
pocas células. Estamos hablando del cáncer principalmente. Estos efectos no
tienen una dosis umbral y aunque la probabilidad aumente con la dosis no puede
afirmarse lo mismo de su gravedad, que es independiente de ella. Los daños
estocásticos pueden ser daños somáticos o hereditarios.
Efectos no estocásticos: también llamados determinísticos. Son los efectos para
los que existe la certeza de que superada una cierta dosis de radiación se va a
producir su aparición. Tienen por tanto una dosis umbral. Son efectos somáticos,
de aparición inmediata o a largo plazo y que tienen su origen en la muerte de una
gran cantidad de células en los tejidos u órganos afectados. Entrarían aquí las
quemaduras, alopecia, eritema, hemorragias, diarreas, anemia y una larga
enumeración más.
En la siguiente tabla se muestra la relación entre los efectos de la radiación que
acabamos de ver:
Para finalizar es necesario indicar que no debemos temer un riesgo substancial para la
salud si somos usuarios de equipos industriales o médicos que usen radiaciones
ionizantes ya que su manejo se hace en unas condiciones de utilización muy controladas.
Lo mismo aplica si somos un paciente y acudimos a una prueba de diagnóstico clínico
basado en rayos X o g.
4.5. Algunas alteraciones provocadas por la radiación
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Existen muchas zonas del cuerpo que pueden verse alteradas por la exposición a
radiaciones ionizantes. En este apartado vamos a tratar con algo de detalle algunas de
ellas.
Alteraciones sobre el sistema hematopoyético
Este sistema comprende la médula ósea, la sangre circulante, los ganglios linfáticos, el
bazo y el timo. Tanto los linfocitos como la médula ósea son muy radiosensibles.
Dosis de 2 a 3 Sv irradiadas en poco tiempo a todo el cuerpo pueden destruir un número
suficiente de linfocitos.
Alteraciones sobre el sistema reproductivo masculino y femenino
Hombres (testículos): la esterilidad por radiación consiste en la pérdida permanente
de la capacidad reproductora. No obstante, dado que la producción de hormonas
masculinas tiene su origen en células radiorresistentes esta esterilidad no afecta a
los caracteres sexuales masculinos secundarios.
Mujer (ovarios): se puede producir esterilidad temporal o permanente, acompañada
de la pérdida total de los caracteres sexuales secundarios.
Alteraciones sobre los ojos
El cristalino puede ser lesionado o destruido por la acción de la radiación.
Alteraciones del hígado
Los efectos tardíos de la irradiación del hígado, denominados hepatitis de radiación, son
consecuencia de la esclerosis vascular producida y consisten esencialmente en fibrosis
(cirrosis) e incluso necrosis.
Autoevaluación
Indica la afirmación falsa:
a) En los efectos no estocásticos hay una relación dosis-efecto.
b) La radioesterilidad en la mujer no implica la pérdida de caracteres secundarios.
c) Los efectos somáticos no se transmiten por herencia.
d) La radioesterilidad en el hombre no implica la pérdida de caracteres secundarios.
4.6. Aplicaciones de las radiaciones ionizantes
Las aplicaciones son muy diversas tanto en medicina como en las restantes áreas de la
ciencia, la tecnología y obviamente la industria. Algunas de las más representativas son:
Medicina:
Radiodiagnóstico: obtención de imágenes del organismo con equipos de rayos X y
posterior diagnóstico.
Medicina nuclear: uso de radioisótopos para estudios morfológicos y funcionales de
órganos y determinaciones radioanalíticas de sustancias del organismo. Se utilizan
en endocrinología, cardiología, diagnóstico pulmonar, digestivo, urinario, análisis de
traumatismos y su extensión, tumores, etc.
Radioterapia: uso de radiación ionizante en condiciones muy controladas con fines
curativos (destrucción de tumores y tejidos malignos).
Industria:
Radiografía y gammagrafía: verifica la calidad de los componentes tecnológicos de
forma no destructiva, o estudia fatigas estructurales o desgastes en elementos
mecánicos y componentes de diversa índole.
Centrales nucleares (producción de energía).
Medición de espesores de láminas.
Equipos analíticos, basados en la dispersión o absorción de radiación.
Otros:
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Ayuda en la restauración de objetos de arte.
Descubrimiento de falsificaciones artísticas.
Fechado de eventos geológicos, fósiles u obras de arte.
Esterilización de superficies, alimentos o material de uso médico o quirúrgico.
Obtención de materiales plásticos.
Investigación científica.
Para saber más
En este enlace podéis encontrar más información acerca de las aplicaciones de las
radiaciones ionizantes en la actualidad.
4.7. Posibles fuentes de exposición laboral a RI
Acabamos de ver que son las radiaciones ionizantes, cuál es su clasificación, los daños
que producen y que aplicaciones tienen. En los siguientes apartados vamos a
estudiar donde podemos vernos expuestos a ellas (fuentes), como las podemos
medir, que medidas podemos aplicar para protegernos de ellas y, finalmente, cuál es la
normativa de aplicación y los valores límite definidos.
Comenzamos con las fuentes, o en definitivo, dónde hay riesgo de exposición a
radiacione ionizantes.
Aparte de las centrales nucleares, que generan energía, y los almacenes de residuos
nucleares, las principales fuentes de exposición a radiaciones ionizantes se
encuentran en las instalaciones en las que se utilizan, manipulan o almacenan
fuentes radiactivas. Entre ellas podemos citar:
Hospitales, centros asistenciales y organismos, en los cuales puedan existir
unidades de medicina nuclear.
o Radiodiagnóstico: principalmente instalaciones de rayos X, de gammagrafía
y tomografía por emisión de positrones.
o Radioterapia (tratamientos por isótopos radiactivos).
Laboratorios en los que se manejen radioisótopos (uso de técnicas de centelleo,
autorradiografía, radioinmunoensayo, etc.)
Laboratorios en los que se trabaje con, entre otros, aparatos para experiencias de
difracción de rayos X, radiografía industrial, gammagrafía o con haces externos
(aceleradores de partículas).
Instalaciones para chequear paquetes, cartas y mercancías en puertos y aduanas:
suelen usar una fuente de radiación ionizante, principalmente rayos X aunque van
surgiendo alternativas con RNI.
También existen pórticos para revisión del público visitante, que suelen tener una
pequeña fuente radiactiva. Por lo general, no suponen riesgo ya que la intensidad
de la radiación ionizante que se genera es muy baja en relación con los límites
exigidos y el tiempo de exposición es también muy pequeño.
Los equipos que utilizan fuentes radiactivas de baja actividad no son
considerados necesariamente como una instalación radiactiva y suelen ser
equipos "homologados" por el Ministerio de Industria. Cuando se trata de una instalación
radiactiva, ésta debe estar autorizada por el Ministerio de Industria, previo informe
del Consejo de Seguridad Nuclear, disponer de un Plan de Seguridad, un
procedimiento de operación y un Plan de Emergencia. Se designará una persona titular
de la instalación, en quien recae la responsabilidad de hacer cumplir todos los requisitos
de seguridad. Dependiendo del tipo de instalación, habrá un supervisor titulado que dirija
la instalación, y uno o varios operadores, en este caso acreditados, para manipular los
equipos (ver la siguiente figura).
39
4.8. Medición y detección de las radiaciones ionizantes
Para implantar las oportunas protecciones radiológicas en una instalación es preciso
conocer y estimar previamente la magnitud y la naturaleza de los riesgos existentes.
Normalmente nos va a interesar conocer la dosis de irradiación. Para ello podremos usar
acudir a:
1. Monitoreo de área (ambiental).
2. Dosimetrías personales.
1. Monitoreo de área o ambiental
Los distintos tipos de detectores utilizados en dosimetría de área son:
a. Detectores de centelleo.
b. Cámaras de ionización.
c. Detectores de semiconductores.
d. Contadores proporcionales.
e. Contadores Geiger-Müeller.
1.a Detectores de centelleo
Se fundamentan en la emisión de luz cuando las radiaciones interaccionan con sustancias
luminiscentes, denominadas centelleadoras. Cuando una partícula nuclear o un fotón de
radiación γ o X atraviesa ciertas sustancias fluorescentes, pierde energía originando la
emisión de luz visible o UV. La luz se mide con una célula fotoeléctrica, que produce una
señal eléctrica que es amplificada y registrada como lectura.
1.b Cámaras de ionización
Son sensibles a cualquier tipo de radiación. En ellas se mide la magnitud de la ionización
que se produce en el gas de su interior cuando sobre él actúa una radiación ionizante. A
pesar de todo, su utilización más frecuente se aplica a la detección de fotones y partículas
β.
1.c Detectores de semiconductores
Son detectores con mejor resolución energética que las cámaras de ionización y tienen un
mejor rendimiento para la detección de radiación γ y X.
1.d Contador proporcional
Estos contadores están diseñados para detección de partículas β y rayos X.
1.e Contadores Geiger-Müller
Son instrumentos muy sensibles pero poco exactos y no producen una respuesta
uniforme para diferentes niveles de energía de radiación. Sólo dan respuestas
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fiables cuando se mide en el rango de energías en el que fue calibrado. En general, estos
contadores están ideados para la detección de fotones y partículas β.
La relativamente lenta velocidad de operación es el principal inconveniente del
detector Geiger Müeller.
2. Dosímetros personales
Para la vigilancia radiológica individual suelen utilizarse tres tipos de detectores :
a. Dosímetros de bolsillo
b. Dosímetros de película fotográfica.
c. Dosímetros termoluminiscentes.
En el caso de estos dosímetros personales, también llamados radiámetros, es muy
importante la colocación y manutención cerrada.
2.a Dosímetros de bolsillo
Estos dosímetros permiten al operario conocer la dosis absorbida en un tiempo dado. Son
poco precisos y se utilizan durante períodos muy cortos de tiempo. Además, el intervalo
de exposición que pueden medir es muy acotado. Sólo son válidos como indicativos de la
dosis absorbida y no deben utilizarse como única forma de medición, sino siempre como
complemento de otro sistema más preciso. Se calibran en la propia instalación y son muy
sensibles al choque. Suelen tener forma de lápiz o pequeño bolígrafo y son muy fáciles de
portar.
2.b Dosímetros de película fotográfica
Hacen uso de una pequeña lámina fotográfica y un filtro que permite seleccionar la
radiación que quiere medirse. La interacción de esta última con la placa produce una
imagen a partir de la cual se puede obtener un dato de dosis recibida. Aunque la placa es
de un solo uso y su revelado es laborioso, el aparato es ligero y no requiere de una fuente
de energía para funcionar.
2.c. Dosímetros termoluminiscentes (DTL)
El principio de estos dosímetros consiste en la emisión de luz por parte de ciertos
materiales semiconductores que han sido previamente irradiados. Este instrumento tiene
como ventajas su mayor precisión, menor umbral de detección y un intervalo útil de dosis
más amplio que los dosímetros fotográficos. Es un método rápido y sensible pero caro.
41
UTILIZACIÓN CORRECTA DE LOS DOSÍMETROS
El personal profesionalmente expuesto de categoría A está obligado al empleo de
dosímetros personales como parte imprescindible para la vigilancia de la salud. Deberá
tenerse en cuenta:
El dosímetro se debe colocar sobre el pecho y en la parte más expuesta de la
superficie del tronco, es decir, en un punto de máxima exposición.
El dosímetro debe estar perfectamente cerrado. En caso de utilizar una
vestimenta protectora, éste irá debajo de ella.
El dosímetro debe ser portado constantemente y debe ser personalizado.
Si los filtros metálicos que lleva el dosímetro están sueltos o se han desprendido,
debe notificarse al centro de dosimetría.
Bajo ningún motivo se debe manipular el dosímetro, por ejemplo abriéndolo, ya
que al cerrarlo se puede colocar de forma incorrecta.
Las dosis en las extremidades (especialmente manos) pueden ser algo
mayores (por ejemplo al manejar sustancias radiactivas con guantes en una vitrina
blindada), pero a menos que sea probable que estas dosis se aproximen a los tres
décimos de los límites de dosis equivalentes apropiados, no será necesaria la
utilización de dosímetros adicionales y específicos para esas zonas.
Si un trabajador está profesionalmente expuesto y realiza trabajos en más de una
instalación, deberá dar cuenta de tal evento a los responsables de la protección
radiológica de cada uno de los centros implicados, al objeto de que en cada uno de
ellos conste actualizado y completo su historial dosimétrico personal.
Si se sospecha de la existencia de una exposición accidental, el dosímetro debe
ser revelado o registrado urgentemente.
4.9. Protección contra radiaciones ionizantes
Las sustancias radiactivas presentes en el ámbito laboral pueden presentarse en
cualquier estado físico (gaseoso, líquido o sólido). En muchas aplicaciones médicas y en
la mayoría de las aplicaciones industriales se manejan fuentes en las que la sustancia
radiactiva se ha precintado o sellado en una cápsula metálica o entre capas de materiales
no radiactivos. Generalmente esas fuentes se han diseñado y fabricado para resistir las
pruebas más exigentes, entre las que se incluyen fuerzas de impacto especificadas,
fuerzas de aplastamiento, inmersión en líquidos y tensión térmica, sin que manifiesten
fuga de sustancia radiactiva. Todas las fuentes selladas presentan exclusivamente un
peligro externo de irradiación, ya que al ser estancas es harto improbable que el material
activo llegue a ingresar en el ser humano ya sea por inhalación o ingestión.
También existen fuentes no selladas, en las que la contención es deliberadamente débil
de modo que sea posible, en condiciones controladas, la salida de la radiación o material
42
radiactivo. En estos casos los peligros son tanto externos (irradiación, contaminación
dérmica) como internos.
1. Principios básicos de la Protección Radiológica.
La Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), cuyas directrices son
aceptadas en la mayoría de los países, sentó las bases del Sistema de Protección
Radiológica hoy vigente con las recomendaciones adoptadas en 1977. Se establecieron
tres principios generales para la protección:
Justificación del empleo de la tecnología radiactiva frente a las de tipo
convencional, en el sentido de que los beneficios esperados compensen
suficientemente el riesgo de daño.
Optimización de los procedimientos, de forma que las dosis originadas sean tan
bajas como razonablemente se pueda lograr con los conocimientos actuales.
Limitación de la exposición a la radiación, de forma que los niveles alcanzados
en el funcionamiento normal de las instalaciones estén dentro de los límites de
dosis establecidos tanto para los trabajadores profesionalmente expuestos como
para el público en general.
2. Técnicas de prevención y limitación del riesgo de irradiación externa.
La dosis de radiación recibida por un individuo al permanecer en las proximidades de una
fuente radiactiva determinada depende de tres factores fundamentales: la distancia
entre la fuente y el individuo, el tiempo de permanencia y el material interpuesto entre una
y otra (blindaje).
La distancia
En el caso de las partículas alfa y beta debe tenerse en cuenta su limitado alcance en el
aire, que depende de su energía inicial. Así, las partículas alfa más energéticas no
atraviesan más de unos pocos centímetros de aire en condiciones normales, y solamente
una pequeña porción de las partículas beta emitidas por algunos radionucleidos alcanzan
a recorrer, en tales condiciones, una distancia superior a tres metros.
El tiempo
Lógicamente, cuanto menor sea el tiempo empleado en las operaciones, menor será la
dosis recibida. Es muy importante que las personas que hayan de operar con fuentes de
radiación estén bien adiestradas y conozcan debidamente las operaciones que van a
efectuar, con objeto de invertir en ellas el menor tiempo posible.
El blindaje
Si la distancia y el tiempo no son suficientes para proteger se precisa además interponer
entre la fuente de radiación y las personas potencialmente expuestas un blindaje,
constituido por material absorbente, de composición y espesor apropiados en función de
la radiación implicada. Bastará una hoja de papel para detener la radiación alfa, mientras
que la beta sería totalmente absorbida por algunos centímetros de un material ligero como
madera, vidrio o plástico. Para construir, en cambio, un blindaje adecuado para los rayos
X o la radiación gamma es preciso emplear materiales más pesados como el plomo o el
hormigón.
El empleo de blindajes es generalmente el recurso preferido ya que proporciona unas
condiciones de trabajo intrínsecamente seguras y evita continuos controles
administrativos para imponer a los trabajadores tiempos y distancias permitidas en cada
operación. Es decir, se sigue primando la protección colectiva a la individual.
De una forma práctica, las medidas encaminadas a minimizar en lo posible el riesgo de
irradiación externa, procedente del uso de equipos generadores de radiaciones, fuentes
43
encapsuladas, y en menor medida, de fuentes no encapsuladas, pueden ser resumidas
en:
Emplear la cantidad mínima posible de material radiactivo, o cuidar de que se
produzca la mínima cantidad de radiación. En el caso de los equipos generadores,
la producción deberá ser la mínima posible que sea compatible con la información
o con el efecto que se desea obtener.
Limitar al mínimo la duración de las operaciones y de permanencia de las
personas en las proximidades del material radiactivo, limitando así mismo el
número de trabajadores expuestos, siempre que ello sea compatible con la
seguridad de la operación a realizar.
Mantener la mayor distancia posible entre la fuente de radiación y las personas,
pero permitiendo métodos eficaces de trabajo.
Utilizar un blindaje adecuado entre la fuente y las personas, ya sean trabajdores
o miembros del público.
Realizar un análisis detallado de los accidentes posibles, y definir las
correspondientes medidas de emergencia.
Efectuar la vigilancia radiológica de las zonas de trabajo y del personal
profesionalmente expuesto de forma periódica.
3. Control y vigilancia radiológica.
La vigilancia radiológica es esencial para poder garantizar que ni los trabajadores ni el
público en general reciban dosis de radiación indebidas o superiores a los límites
establecidos en la normativa vigente. En la siguiente tabla se recogen los límites
establecidos por el RD 783/2001:
Y en esta otra se hace una comparación entre los valores límite definidos en el RD
783/2001 y los establecidos en el anterior RD 53/1992, ya derogado:
44
La vigilancia radiológica individual de las personas profesionalmente expuestas se
practica controlando la radiación externa recibida (dosimetría personal) y la contaminación
interna del organismo (análisis de bioeliminación y determinaciones en contadores de
radiactividad de cuerpo entero).
Las zonas de trabajo con posibilidad de presencia de radiaciones ionizantes se clasifican
como zonas vigiladas o como zonas controladas. La señalización de estas zonas se
efectuará basándose en lo establecido en la norma UNE 73302:2018 y de acuerdo con
el Anexo IV del RD 783/2001.
Las zonas vigiladas representan el nivel más bajo de vigilancia. Son aquellas donde
exista la posibilidad de recibir dosis efectivas en un año superiores a 1 mSv o una dosis
equivalente superior a 1/10 de los límites de dosis equivalentes para el cristalino, la piel y
las extremidades. Sin embargo, en estas zonas es muy improbable recibir dosis
superiores a 3/10 de dichos límites. En ellas se considera que la dosimetría de área es
suficiente para controlar la exposición laboral. Sin embargo, esto no implica que no exista
riesgo y de hecho se aplican medidas de control y métodos de trabajo seguro. Se
señalizan con un trébol gris/azulado sobre fondo blanco.
Las zonas controladas son lugares de trabajo donde la dosis recibida es más alta. En
ellas existe la posibilidad de recibir dosis efectivas en un año superiores a 6 mSv o una
dosis equivalente superior a 3/10 de los límites anuales de dosis equivalentes para el
cristalino, la piel y las extremidades. En las zonas controladas con riesgo de exposición
externa será obligatorio el uso de dosímetros individuales. Cuando exista riesgo de
contaminación será obligatoria la utilización de equipos de protección individual y la
comprobación de la posible contaminación a la salida. Se señalizan con un trébol de color
verde sobre fondo blanco.
Las zonas controladas pueden subdividirse en:
Zonas de permanencia limitada: riesgo de recibir una dosis superior a los límites
anuales de dosis fijados. Se señalizan con un trébol amarillo sobre fondo blanco.
Zonas de permanencia reglamentada: riesgo de recibir en cortos períodos de
tiempo una dosis superior a los límites de dosis fijados. Se señalizan con un trébol
naranja sobre fondo blanco.
Zonas de acceso prohibido: riesgo de recibir, en una exposición única, dosis
superiores a los límites anuales fijados. Se señalizan con un trébol rojo sobre fondo
blanco.
Si el riesgo es solo por irradiación externa, el trébol irá bordeado de puntas radiales y si
hay posibilidad de contaminación irá bordeado de un campo punteado. A su vez, esta
señalización se complementará con una leyenda indicativa del tipo de zona y el riesgo
existente.
45
Para saber más
En este enlace se muestra en detalle la senalización de las zonas vigiladas y controladas.
4.10. Normativa básica para la protección laboral frente a radiaciones
ionizantes
Existe numerosa legislación para las radiaciones ionizantes, instalaciones, límites de
exposición, transporte, almacenamiento, etc. En España, la normativa básica que regula
la Protección Radiológica se encuentra contenida en el Reglamento sobre Protección
Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes (RD 783/2001), que junto con el Reglamento
sobre Instalaciones Nucleares y Radiactivas (RD 1836/1999) desarrollan la Ley 25/1964
de 29 de abril, sobre Energía Nuclear y se adaptan a la normativa europea.
En relación con la protección de los trabajadores, a partir del 26/1/2002 es de aplicación
el RD 783/2001, de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección
sanitaria contra radiaciones ionizantes. Constituye el texto básico en materia sanitaria y
de reglamentación laboral y establece las normas básicas relativas a la protección
sanitaria de los trabajadores y de la población contra los riesgos que resultan de las
radiaciones ionizantes. De especial relevancia fue la disminución que introdujo en los
valores límite de dosis respecto a los establecidos en el RD 53/1992. Este reglamento ha
ido asumiendo la legislación en materia de prevención publicada en los últimos años, por
lo que ha recibido varias modificaciones (por ejemplo el RD1439/2010). El RD 1836/1999,
de 3 de diciembre, que establece el Reglamento sobre instalaciones nucleares y
radiactivas sigue en vigor pero con multitud de modificaciones y derogaciones parciales.
Pueden consultarse en el documento consolidado.
A nivel europeo, la protección de los trabajadores está regulada por la Directiva
2013/59/EURATOM. Elaborada tras el accidente de Fukushima, establece normas de
seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a las
radiaciones ionizantes y deroga cinco directivas anteriores, por lo que constituye un nuevo
marco en su ámbito de aplicación. Cuando dicha directiva se trasponga a la legislación
46
española se deberá sustituir el RD 783/2001, es decir, el reglamento sobre protección
sanitaria contra radiaciones ionizantes.
Por el momento se han publicado algunas transposiciones parciales de la Directiva
2013/59/EURATOM en España:
RD 601/2019, de 18 de octubre, sobre justificación y optimización del uso de las
radiaciones ionizantes para la protección radiológica de las personas con
ocasión de exposiciones médicas.
RD 732/2019, de 20 de diciembre, por el que se modifica el Código Técnico de
la Edificación.
Orden ETU/1185/2017, de 21 de noviembre, por la que se regula la
desclasificación de los materiales residuales generados en instalaciones nucleares.
RD 451/2020, de 10 de marzo, sobre control y recuperación de las fuentes
radiactivas huérfanas.
El RD 783/2001 ha sido actualizado en algunos artículos por el RD 1439/2010. Pero
actualmente está en un proceso transitorio de actualización.
Para saber más
En este enlace tenéis información sobre radioprotección de trabajadores expuestos.
También interesante es este documento divulgativo.
5. Iluminación
La luz existente en un puesto de trabajo juega un papel importante en las condiciones
higiénicas bajo las que un trabajador desarrolla su actividad, ya que para ello es
imprescindible una correcta iluminación. Se considera que el 50% de la información
sensorial que recibe el hombre es visual. No es de extrañar, por tanto, que un correcto
ambiente visual ayude a conseguir un trabajo más seguro y cómodo y, por tanto, más
eficaz.
Un grado de iluminación adecuado y una apropiada selección de los colores usados en
el entorno influyen positivamente en el bienestar del trabajador. Con una buena
iluminación es más fácil apreciar bien las siluetas y los detalles de los objetos que se
manipulan. Además, el trabajador podrá concentrarse en su trabajo sin necesidad de
hacer un sobresfuerzo visual que a la larga le fatigaría los ojos.
Como vemos, una correcta iluminación ayuda a la seguridad laboral y confort de los
trabajadores, y por tanto produce una mejora en la productividad laboral.
La colaboración entre arquitectos, diseñadores de iluminación e higienistas laborales en el
diseño de la instalación luminosa de un puesto de trabajo es clave para conseguir el
confort visual del trabajador. Las actuaciones a posteriori sobre instalaciones
deficientemente diseñadas resultan a la larga una solución más cara.
Recomendación
A continuación, un documento actual muy recomendable para saber más acerca de
iluminación.
Iluminacion en el puesto de trabajo febrero 2016
También hay una guía técnica para la evaluación en los lugares de trabajo, donde se hace
referencia a iluminación. Os recomendamos leer el artículo 8, el anexo IV y el apéndice 6,
en los que se hace referencia a la iluminación.
Guía técnica para la evaluación de los lugares de trabajo
5.1. La visión
El órgano responsable del sentido de la vista es el ojo, que capta la luz visible y la
transforma en un impulso nervioso que gracias al nervio óptico alcanza la corteza
cerebral, donde la información percibida es procesada y se crea la sensación de imagen.
El ojo humano presenta la siguiente estructura:
47
Esclerótica: membrana de color blanco nacarado, gruesa, resistente y fibrosa, que
constituye la capa externa del globo ocular.
Córnea: estructura hemisférica y transparente localizada en la parte frontal del ojo
y que permite el paso de la luz a las porciones interiores, protegiendo además al
iris y al cristalino.
Iris: membrana coloreada y circular que separa la cámara anterior y posterior del
ojo. Posee una apertura central y oscura, de tamaño variable, llamada pupila que
comunica las dos cámaras del ojo.
Cristalino: lente transparente y biconvexa situada en la parte exterior del ojo y
situada entre el humor acuoso y el humor vítreo. Refracta la luz que entra en el ojo
y la proyecta sobre la retina.
Humor acuoso: líquido que rellena el espacio entre la córnea y el iris.
Humor vítreo: líquido más denso y consistente que el humor acuoso y que se
concentra en la zona interna del ojo, concretamente entre el cristalino y la retina.
Retina: tejido fotosensible situado en la parte más interna del ojo. En ella se
disponen células sensibles a la luz, que son de dos tipos:
o Conos: están presentes en casi toda la retina y son los responsables de la
percepción de los colores.
o Bastones: situados principalmente en la periferia de la retina, no son
sensibles a los colores sino a las formas, siendo los responsables de la
llamada visión periférica y de que podamos percibir objetos en la
oscuridad.
Nervio óptico: transmite la información recogida por el ojo a la corteza cerebral.
La visión humana tiene las siguientes características:
Sensibilidad del ojo.
Agudeza visual o resolución del ojo.
Campo visual.
5.2. Características de la visión humana
Debemos conocer y comprender las características de la visión en los seres humanos ya
que en definitiva la iluminación de un recinto sólo será apta si es acorde al funcionamiento
del ojo. Las características de la visión que se relacionan más directamente con el
confort visual del trabajador son:
1. Sensibilidad del ojo
La sensibilidad del ojo hace referencia a su capacidad para percibir los
diferentes colores. Es quizás el aspecto más importante y varía de un individuo a otro. El
ojo humano percibe las radiaciones electromagnéticas comprendidas entre los 400 y los
780 nm, siendo la sensibilidad mínima en los extremos y máxima en torno a los 555 nm
(verde) si tenemos una buena iluminación ([Link] de día). En estas condiciones son los
conos las células sensibles que participan más activamente en la visión. Por el contrario,
48
si la iluminación es pobre la sensibilidad máxima se desplaza hacia los 500 nm y son los
bastones los más involucrados en la visión.
Curva de sensibilidad del ojo medio
2. Agudeza visual o poder de resolución del ojo
Se denomina así a la capacidad del ojo para percibir dos objetos diferentes como
entidades separadas. Depende del grado de iluminación y es mayor cuando más intensa
sea.
3. Campo visual
Es la parte del espacio que rodea a una persona y que puede percibirse con los ojos
cuando éstos y la cabeza permanecen fijos.
Pueden distinguirse tres partes en el campo visual:
Campo de visión neta: en esta zona se percibe nítidamente cualquier objeto.
Campo medio: se consigue ver bien sólo si hay fuertes contrastes de color o el
objeto se mueve.
Campo periférico: sólo se distinguen los objetos que se mueven.
5.3. Magnitudes físicas usadas en el estudio de la iluminación
Existen una serie de magnitudes físicas que estudian cómo se distribuye la luz en un
recinto en función a las características de las fuentes de luz (Luminarias) que estén
instaladas:
Flujo luminoso.
Intensidad luminosa.
Iluminancia o nivel de iluminación.
Luminancia.
El flujo luminoso (F o f) y la intensidad luminosa (I)
Son magnitudes que se relacionan exclusivamente con la fuente de luz. El flujo luminoso
indica la potencia lumínica de una luminaria mientras que la intensidad luminosa tiene en
consideración además cómo se distribuye en el espacio la luz emitida por ella.
El flujo luminoso se mide en lúmenes (lm) y la intensidad en candelas (cd).
La iluminancia o nivel de iluminación (E)
La iluminancia es una magnitud relacionada exclusivamente con el objeto iluminado e
indica la cantidad de luz que recibe por unidad de área. Se mide en lux (lx).
En la siguiente imagen se observa cómo al iluminar con una linterna una pared próxima
ésta parece estar más iluminada que si estuviese más alejada y todo ello sin que la
potencia de la linterna haya cambiado. Decimos que la iluminancia es mayor en el primer
caso.
49
Para la medida de la iluminancia (nivel de iluminación) se emplea un luxómetro, que
tendrá, entre otras, las siguientes características:
Estará equipado con una célula fotosensible con corrección de coseno.
Disponer de un filtro corrector de color, que adapte la respuesta del aparato a la
sensibilidad espectral real del ojo humano..
La Luminancia (L)
Es una magnitud que se relaciona con el sentido de la visión y mide la sensación de
claridad que nos produce:
Una fuente de luz.
Un objeto iluminado.
El ojo humano trabaja en base a diferencias de luminancia y no de niveles de
iluminación.
La luminancia se mide en cd/m2 o cd/cm2.
En la siguiente figura se muestran dos libros sobre sendas mesas que presentan el mismo
nivel de iluminación. A pesar de ello, las hojas del libro de la izquierda reflejan más luz y
tienen por tanto mayor luminancia, siendo más luminosas para nuestro ojo.
Autoevaluación
En cuanto a la emisión de luz, las magnitudes físicas que describen a una luminaria
son:
a) El flujo luminoso y el nivel de iluminación.
b) El flujo luminoso y la luminancia.
c) La iluminancia y la luminancia.
d) El flujo luminoso y la intensidad luminosa.
5.4. El confort visual
Se entiende por confort visual aquella situación en la que la persona percibe el
movimiento y las formas, colores, texturas y relieves de los objetos fácilmente y sin fatiga.
En cualquier otra circunstancia, el individuo tiene que forzar la vista y desarrolla estrés
visual.
50
El grado de confort visual de una persona en su puesto de trabajo va a depender de las
características del:
Observador.
Puesto de trabajo.
Tarea realizada.
Instalación luminosa.
No debemos olvidar que el confort visual de un puesto de trabajo puede perderse con el
tiempo si la instalación luminosa no tiene un mantenimiento regular. Se recomienda evitar
la acumulación de polvo en las luminarias, que va reduciendo la cantidad de luz
transmitida al recinto, y el uso de luminarias de fácil mantenimiento.
Características del observador
Un entorno visual confortable para ciertas personas puede no serlo para otras. Ello es
debido a algunas características de la persona:
Capacidad visual: es decir, su agudeza visual, su sensibilidad frente al contraste
y la rapidez de percepción (reflejos).
Edad: afecta negativamente a la visión, reduciendo la capacidad visual de la
persona.
Pérdida de agudeza visual de un trabajador con la edad
Características del puesto de trabajo
Las características físicas del recinto donde se desarrolla la actividad laboral también son
importantes:
Forma y dimensiones del recinto.
Textura y colores de paredes y objetos allí situados.
Estos factores han de ser tenidos en cuenta al diseñar la iluminación de un espacio de
trabajo.
Características de la tarea realizada
No todas las actividades favorecen un confort visual. Tendremos en cuenta:
Dimensiones de los objetos a observar o manipular.
Contraste entre los objetos.
Dificultad de la tarea (duración, velocidad de respuesta, etc.)
Características de la instalación luminosa
El tipo de lámparas empleadas, su distribución, eficiencia luminosa y la composición
espectral de la luz que emiten (color) son factores a tener en cuenta en el diseño del
sistema de alumbrado de un recinto.
Existen una serie de factores relacionados con el sistema de iluminación que ayudan a
conseguir el confort visual:
Iluminación uniforme.
Luminancia óptima.
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Ausencia de brillos deslumbrantes.
Contraste adecuado entre los objetos.
Elección correcta de los colores.
Ausencia de luces intermitentes o de efectos estroboscópicos.
Óptima relación luz natural-luz artificial.
Autoevaluación
El confort visual:
a) Es una situación ideal por su comodidad, pero es un concepto estético de reducida
importancia en comparación con los contaminantes físicos.
b) Solo depende del diseño e instalación de las luminarias en un puesto de trabajo.
c) Depende de múltiples factores relacionados con la tarea realizada, grado de
iluminación, características personales y del diseño estructural del puesto de
trabajo.
d) En los puestos de trabajo se consigue usando luz natural complementada con
luminarias con colores cálidos y no muy potentes.
6. Control y diseño de la iluminación en los puestos de trabajo
Que un trabajador se sienta a gusto en su puesto de trabajo y pueda concentrarse en su
trabajo sin necesidad de forzar la vista va a suponer un incremento en su productividad.
Hoy en día se insiste cada vez más en incluir en el diseño del recinto un estudio
cuidadoso de las condiciones de iluminación, buscando con ello conseguir el confort
visual.
Aunque el confort visual, depende de varios factores, centraremos ahora nuestra
atención en aquellos relacionados con el recinto y su iluminación:
Nivel de iluminación.
Contraste y equilibrio de las luminancias.
Deslumbramientos.
Tipo de iluminación.
Color de la luz utilizada y del entorno.
6.1. Nivel de iluminación
El nivel de iluminación ideal para una tarea es el que permite un óptimo rendimiento
laboral con una mínima fatiga. Las cualidades visuales aumentan hasta una iluminación
de 1000 lux para estabilizarse hacia los 2000 lux. El nivel de iluminación de un puesto de
trabajo se adaptará a la tarea a realizar y tendrá en cuenta la edad del trabajador así
como las condiciones reales en que se debe realizar el trabajo.
El RD 486/1997, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares
de trabajo, hace referencia en su artículo 8 a las condiciones de iluminación en los centros
de trabajo. Los valores mínimos para el nivel de iluminación artificial son:
Valores mínimos para el nivel de iluminación artificial
Nivel mínimo de iluminación
Tipo de puesto de trabajo con:
(lux)
Baja exigencia visual (ej.: patios, galerías, lugares de
100
paso)
Exigencia moderada (ej.: carpinterías, industria
200
conservera)
Exigencia alta (ej.: ebanistería, costura) 500
Muy alta exigencia (ej.: joyería, relojería) 1000
52
Locales de uso ocasional 50
Locales de uso habitual 100
Vías de circulación poco transitadas 25
Vías de circulación transitadas 50
Para obtener una iluminación precisa en zonas donde se realicen trabajos que requieran
una especial agudeza visual podemos recurrir a la iluminación localizada como
complemento de la iluminación general del recinto, procurando que ésta última sea lo más
uniforme posible.
6.2. Contraste y equilibrio de luminancias
La visibilidad de un objeto condiciona el esfuerzo visual que el trabajador tendrá que
realizar para reconocerlo y manipularlo y por tanto de ella va a depender el grado de
fatiga ocular del trabajador. La visibilidad de los objetos depende de que se perciban
como algo diferenciado del fondo, es decir, del grado de contraste.
El grado de contraste existente en un local depende de:
Nivel de iluminación: en un entorno oscuro se distinguen siluetas pero es más
difícil ver detalles.
Diferencia entre la luminancia del objeto y su entorno: el ojo humano es
sensible a diferencias de luminancia, que le permite percibir diferencias entre un
objeto y su entorno o entre sus diferentes partes. De hecho, la agudeza visual es
máxima cuando la luminosidad de la tarea es similar a la existente en el campo
visual del trabajador. En caso contrario, el ojo tendrá que adaptarse cada vez que
el trabajador centre su vista en un objeto diferente y esto le producirá fatiga.
Un buen grado de confort visual no se consigue sólo con una buena iluminación sino que
hace falta además un correcto equilibrio de luminancias. Este equilibrio puede lograrse:
Controlando la reflectancia de las superficies del entorno y el nivel de iluminación:
se elegirán colores claros para las paredes y otras superficies del entorno y se
instalará un sistema de iluminación general.
Diseñando la luminancia del entorno inmediato al puesto de trabajo de forma que
sea menor que la de la tarea pero no inferior a 1/3.
La luminancia del entorno más alejado estará comprendida entre 1/10 y 10 veces la
luminancia del puesto de trabajo.
Se evitarán fuertes contrastes de luminancia entre el plano de trabajo y las
paredes.
Sin embargo, una distribución demasiado regular de luminancia puede alterar la
percepción espacial del trabajador, dificultando el reconocimiento de las dimensiones del
recinto.
Autoevaluación
Como regla general:
53
a) Se recomienda usar fuentes de luz muy intensas para conseguir visualizar correctamente el
puesto de trabajo.
b) La iluminación se enfocará sobre el plano donde se lleve a cabo la actividad para que los
trabajadores se concentren mejor.
c) Se usará un nivel de iluminación adaptado a las exigencias del trabajo realizado y se
intentará que no haya fuertes contraste de luminancia con el entorno más cercano.
d) Se primará un entorno con una luminancia lo más uniforme posible con objeto de reducir la
fatiga ocular.
6.3. Deslumbramientos
Las fuentes de luz muy focalizadas o intensas producen fácilmente brillos excesivos que
causan fatiga ocular y pérdida temporal de agudeza visual. El trabajador verá disminuida
su capacidad para distinguir los objetos que le rodean, aumentando la probabilidad de
experimentar un accidente. Estos brillos se denominan deslumbramientos y deben ser
evitados.
Se distinguen dos tipos de deslumbramientos según la forma en que el brillo llegue al
trabajador:
Por observación directa de la fuente de luz.
Por observación de la luz reflejada en superficies reflectantes.
Deslumbramientos por observación directa de la fuente de luz
En este caso la fuente luminosa brillante está en la línea de visión del trabajador.
Un ejemplo son los deslumbramientos provocados al mirar una ventana. Se evitan
utilizando cristales tintados y persianas orientables pero sin que se interrumpa la visión
del exterior.
Otro origen de deslumbramiento son las fuentes de luz artificiales presentes en el puesto
de trabajo. El grado de deslumbramiento motivado por las luminarias varía en función de
una serie de factores:
Luminancia: el valor máximo tolerable cuando se observa directamente la fuente
es de 7500 cd/m2. A modo de ejemplo se indican las luminancias de una serie de
fuentes de luz:
Altura: las luminarias colocadas formando un ángulo con la horizontal del ojo
inferior a 45° favorecen los deslumbramientos.
54
Ubicación: una sucesión de luminarias en un recinto amplio es fácil que entre en el
campo visual del trabajador, incrementando el riesgo de deslumbramientos.
Tiempo de exposición: incluso una fuente de luz débil puede llegar a deslumbrar
si se la observa por mucho tiempo.
Para controlar el deslumbramiento por observación directa podemos:
Utilizar difusores: son elementos de cierre o recubrimiento de la luminaria en la
dirección de la radiación luminosa. Los tipos más usuales son:
o Liso (opal) o prismático (metacrilato traslúcido).
o De lamas o reticular (rejillas).
Usar reflectores parabólicos que puedan enfocar la luz apropiadamente.
Instalar las fuentes de luz de modo que no interfieran con el ángulo de visión.
Orientar correctamente las luminarias de forma que no puedan molestar ni al
puesto de trabajo que iluminan ni a los contiguos.
Cuando el trabajador necesite realizar continuamente desplazamientos entre varios
locales se aconseja que los niveles de iluminación no varíen de forma brusca de un
recinto a otro. De otra forma se producirán deslumbramientos continuos y el trabajador
acusará fatiga ocular, que a la larga podrá producir pérdida de agudeza visual.
Deslumbramientos por observación de un reflejo sobre superficies reflectantes
Las superficies reflectantes como las metálicas, máquinas y ventanas disminuyen la
percepción visual y serán causa de incomodidad, tanto más cuanto mayor luminancia
tenga la fuente de luz. Para reducir estos deslumbramientos indirectos se utilizarán
superficies de trabajo mates y se diseñará correctamente la distribución de las luminarias.
Autoevaluación
¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?
a) El uso de luminarias que penden del techo a escasa altura provoca deslumbramientos
independientemente de que usen difusores o pantallas en torno a la fuente de luz.
b) Se desaconseja el uso de pinturas o barnices mates para la decoración de un recinto
ya que se degradan con facilidad por acción de la luz y requieren un mantenimiento
regular.
c) Las rejillas metálicas y difusores de plástico que se colocan cubriendo los fluorescentes
insertados en el techo de un recinto mejoran su estética a costa de sacrificar una buena
parte de la luz que emiten.
d) Los destellos tienen su origen en luces brillantes y pueden provocar una pérdida
temporal de agudeza visual contribuyendo a que se produzcan accidentes
laborales.
6.4. Tipo de iluminación
La iluminación de los locales de trabajo debe realizarse, siempre que no existan
problemas técnicos, con un aporte suficiente de luz natural ya que proporciona una
iluminación de calidad y confortable para el trabajador. No obstante varía a lo largo del día
y con las estaciones por lo que es frecuente que por si sola no sea suficiente. En estos
casos acudiremos a la luz artificial, que tendrá como fin compensar la ausencia o
insuficiencia de luz natural. Los sistemas de iluminación más utilizados son los siguientes:
Iluminación general uniforme.
55
Iluminación general con iluminación localizada de apoyo.
Iluminación general localizada.
Iluminación general uniforme
En este sistema las fuentes de luz se distribuyen uniformemente a lo largo de todo el
recinto sin tener en cuenta la ubicación de los puestos de trabajo. Está indicado en
recintos donde el trabajador no ocupa un puesto fijo o cuando la tarea tiene un baja
exigencia visual.
Para que esta iluminación sea eficaz, las luminarias se colocarán atendiendo a las
siguientes recomendaciones:
Estarán equipadas con dispositivos antibrillos, por ejemplo difusores.
Una fracción de la luz debe incidir sobre el techo y la parte superior de las paredes.
Se instalarán a la mayor altura posible, de forma que se eviten deslumbramientos y
se consiga una iluminación homogénea.
Iluminación general con iluminación localizada de apoyo
En este sistema se refuerza la iluminación general del recinto con lámparas cuya luz se
dirige a las superficies de trabajo. El riesgo de deslumbramiento aumenta y se
recomienda que las luminarias extra se sitúen fuera de la línea de visión del trabajador.
Este sistema de iluminación está especialmente indicado en trabajos con alta exigencia
visual, normalmente superiores a 1.000 lux, aunque también puede usarse para reforzar
la iluminación en zonas concretas del hogar.
Iluminación general localizada
En este sistema de iluminación las luminarias no se distribuyen uniformemente a lo largo
del recinto sino que lo hacen atendiendo prioritariamente a las necesidades de iluminación
de cada puesto de trabajo. El resto del recinto, zona de paso, se ilumina con luz más
tenue.
Independientemente del sistema de iluminación artificial por el que nos hayamos
decantado es necesario tener en cuenta que la capacidad visual del trabajador se
deteriora con la edad, lo que obliga a aumentar el nivel de iluminación general o a
complementarlo con iluminación localizada.
6.5. Color y diseño de la luz utilizada en el entorno
Un espacio de trabajo con una distribución coherente de luminarias y que se ha diseñado
minimizado los deslumbramientos está muy cerca de ser confortable, pero para terminar
de serlo debe tener una distribución de colores apropiada que no afecte
psicológicamente al trabajador.
Antes de estudiar cómo se trata el color en el diseño de un recinto es necesario conocer
que el sol o las lámparas que usamos corrientemente emiten en todo el intervalo del
visible. Por tanto, su color es el resultado de mezclar los colores del arco iris según la
intensidad con que los emita la luminaria. De hecho, mezclando luz roja, amarilla y azul,
podemos obtener la mayoría de los colores visibles, incluyendo el blanco.
Según el color de la luz emitida, las luminarias se clasifican en tres grupos:
56
Lámparas de color cálido: emiten luz blanca de tono rojizo. Recomendadas para
iluminación del hogar.
Lámparas de color intermedio: emiten luz blanca. Recomendada para iluminar
ambientes de trabajo en general.
Lámparas de color frío: emiten luz blanca azulada. Se recomienda para tareas que
requieren un alto nivel de iluminación o para climas cálidos.
Los colores también pueden clasificarse en calientes o fríos según sea su tonalidad.
Como se indicó al comienzo de este apartado la calidad
cromática del entorno de trabajo influye en el estado de
bienestar del trabajador. Para conseguir una buena calidad cromática y con ello el confort
visual tendremos en cuenta:
Color de la luz empleada.
Colores usados en su decoración.
Wikipedia Mezcla aditiva de colores primarios
6.5.1. Color de la luz y temperatura de color
Los contrastes de color entre un objeto y su entorno dependen del color de la luz elegida.
Por tanto, a la hora de conseguir una iluminación de calidad tendremos que prestar
especial atención al color de la luz empleada. Este color deberá decidirse en función de la
tarea que se deba realizar bajo ella:
Actividades profesionales: se prefiere un color próximo al blanco, ya que mejora
la apreciación de los colores del entorno y la difusión de la luz.
En el hogar: mejor usar luz blanca rojiza. Los colores se apreciarán peor pero el
ambiente será más cálido y agradable.
Un cuerpo incandescente emite luz y su color e intensidad van a depender de la
temperatura a la que se encuentre. A la hora de describir el color de una luminaria suele
usarse el término "temperatura de color" (T c), que es la temperatura de un cuerpo
incandescente que emite luz del mismo color que la luminaria. A modo de ejemplo:
Bombilla de filamento incandescente de 100 W: Tc = 2.800 K.
Tubo fluorescente: Tc = 4.000 K.
Bombilla bajo consumo: Tc= 2700-6500 K
(Nota: 1 K = 273 ºC)
Temperaturas de color
57
Los colores de las lámparas eléctricas pueden subdividirse en varios grupos en función a
su temperatura de color:
Colores
Color Tcolor (K)
Blanco cálido 3000
Blanco 3500
Blanco neutro 4000
Blanco frío 4200
Luz diurna 6500
La sensación de confort que nos produce la iluminación de un recinto depende de la
temperatura de la luz y del nivel de iluminación. Al analizar la siguiente gráfica vemos que:
Unos niveles de iluminación bajos a base de luz fría (blanca-azulada) crean un
entorno oscuro y desagradable (zona sombreada a la izquierda).
Unos niveles de iluminación altos con luz cálida (blanca-rojiza) crean entornos
luminosos pero incómodos en los que el contraste es bajo y es más difícil percibir
el contorno de los objetos (zona sombreada de la derecha).
A la vista de ello se puede concluir que la iluminación óptima se consigue balanceando
nivel de iluminación y temperatura de color: si queremos una iluminación débil usaremos
colores cálidos y si necesitamos que sea intensa será preferible usar luz fría (zona no
sombreada).
6.5.2. Elección y combinación de los colores del entorno
Una luz con una buena tonalidad ayuda a conseguir un ambiente luminoso confortable
pero no garantiza por sí sola el confort visual del trabajador. Si queremos conseguirlo
deberemos tener en cuenta además las cualidades reflectantes de las superficies del
recinto y la combinación de colores allí presentes.
Con relación a la reflectancia de las superficies de trabajo, se recomienda:
Techos: debe ser blanco para conseguir un factor de reflexión de al menos un 75
%. De esta forma la luz se reflejará difusamente iluminando bien sin producir brillos
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indeseables. Un techo de estas características contribuye a ahorrar en iluminación
artificial.
Paredes: la porción de pared situada a nivel de los ojos puede provocar
deslumbramiento, por ello se prefiere pintarlas con colores pálidos y mate con
factores de reflexión del 50 al 75 %.
Suelo: deberá ser de color ligeramente más oscuro que las paredes y techos para
evitar brillos. Su factor de reflexión oscilará entre el 20 y el 25 %.
Equipo: las superficies de trabajo, mesas y maquinaria deberán tener factores de
reflexión de entre un 20 y un 40 %. Los equipos tendrán un color duradero,
preferiblemente grises o marrones claros, y no deberán ser brillantes.
Los colores utilizados en la decoración de un espacio influyen en el bienestar de las
personas. Entre las recomendaciones que pueden contribuir a crear un ambiente más
ergonómico tenemos:
Los colores claros dan sensación de confort y tranquilidad, mientras los colores
oscuros tienen un efecto deprimente.
Los colores cálidos producen la sensación de mayor temperatura. Si se han usado
en la decoración de un recinto es preferible usar fuentes de luz cálida.
Los colores fríos contribuyen a crear una sensación de frescor y tienen efecto
calmante.
Los colores claros y apagados (pastel) son muy apropiados como colores de fondo.
Los espacios fríos o cálidos pueden atemperarse utilizando iluminación cálida o
fría, respectivamente.
El color puede influir en la apariencia espacial de una habitación. El techo de la
habitación parecerá ser más bajo si sus paredes se pintan de un color claro y el
techo y el suelo de color más oscuro, y parecerá tener un techo más alto si las
paredes son más oscuras y el techo claro.
Autoevaluación
¿Cuál de las siguientes afirmaciones es falsa con relación a la tonalidad de la luz y
colores empleados en la decoración de un recinto?
a) En recintos reducidos podemos reducir la sensación de agobio pintando en colores
claros el techo.
b) Las tonalidades muy cálidas de luz producen bienestar sin ningún tipo de
desventaja.
c) En los puestos de trabajo se prefiere usar luz blanca para iluminar ya que permite
apreciar mejor los objetos del entorno.
d) En zonas cálidas es recomendable usar pintura de color blanco o tonos pastel ya que
contribuyen a dar sensación de frescor.
Para saber más
Iluminación
Tipos de Lámparas
Fuentes de Luz más utilizadas
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