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Diferencias entre fractura y fisura

El documento describe diferentes tipos de fracturas óseas, incluyendo su definición, causas, clasificaciones y tratamientos. Las fracturas son rupturas óseas que pueden ser completas o incompletas, abiertas o cerradas, y se clasifican según su energía, ubicación anatómica, gravedad y otros factores. El tratamiento depende de la fractura y puede incluir recolocación, yeso, clavos u osteosíntesis quirúrgica.

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Diferencias entre fractura y fisura

El documento describe diferentes tipos de fracturas óseas, incluyendo su definición, causas, clasificaciones y tratamientos. Las fracturas son rupturas óseas que pueden ser completas o incompletas, abiertas o cerradas, y se clasifican según su energía, ubicación anatómica, gravedad y otros factores. El tratamiento depende de la fractura y puede incluir recolocación, yeso, clavos u osteosíntesis quirúrgica.

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GESTION Y RIESGOS

FRACTURAS
¿QUE SON FRACTURAS?
Las fracturas son la ruptura total o parcial de un hueso por diversas causas; lo más
común es que se deba a un accidente, una caída fuerte o una lesión deportiva. La
fractura provoca un dolor intenso y dependiendo de la gravedad puede necesitar
cirugía para recomponer el hueso. Una ruptura de cualquier tamaño se denomina
fractura. Si el hueso fracturado rompe la piel, se denomina fractura expuesta (fractura
compuesta). Los extremos fracturados producen una lesión de las partes blandas lo
que se aumenta por el proceso de implosión de la fractura.

La fuerza sobre un cuerpo sólido, en este caso el hueso, produce un esfuerzo o stress,
que tiende a deformar el cuerpo sobre el que actúa, strain. Cualquiera de esos
esfuerzos tiende a deformar el cuerpo sobre el que se aplica. El esfuerzo o stress es la
relación entre la fuerza aplicada y el área de aplicación.

Strain o deformidad es la relación es la relación entre la longitud final y la inicial tras la


aplicación de la carga
La deformación depende de la carga y según las condiciones de cada material cuando
cesa la aplicación de carga el cuerpo recupera su longitud y forma original. Para cada
tipo de hueso la elasticidad es diferente

La flexión (3 puntos) inicia la fractura en el vértice de la convexidad, zona donde las


laminillas están sometidas a mayor tracción, y se propaga hacia el eje de carga neutra.
A partir de ahí se genera un tercer fragmento.

De la línea neutra a la concavidad las laminillas están sometidas a compresión y en


consecuencia se romperán más tarde que las convexas que están sometidas a tracción.

La fractura depende de la calidad ósea, depende de sobre qué tipo de hueso actúe, es
diferente un hueso normal que un hueso osteoporótico, este último menos resistente
que pone muchos problemas sobre todo en el tratamiento, ya que engancha peor los
métodos de osteosíntesis que pueden utilizarse.

Por todo esto podemos hablar de 3 tipos de hueso:

 Hueso normal
 Hueso osteoporótico
 Hueso patológico
Los traumatismos pueden tener un origen diverso: un movimiento descoordinado con
caída desde la propia altura, la agresión por un objeto en movimiento, caída desde una
gran altura, accidentes de tráfico.
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CLASIFICACIÓN DE LAS FRACTURAS SEGÚN LA ENERGÍA


 Traumatismos de alta energía, en accidentes de tráfico y caídas. El
traumatismo puede producir fracturas con minuta (no corresponde con los
trazos simples descritos antes) y se acompaña con lesión de las partes blandas.
 Traumatismos de baja energía, fractura de hueso esponjoso con baja densidad
por caída del propio cuerpo de una persona (hueso osteoporótico). Típico de
ancianos, influenciado por factores como alteraciones visuales, del equilibrio,
demencias… Lesión de cadera, muñeca, hombro y rodilla. Frecuente en vida
diaria y más difícilmente prevenible.

CLASIFICACIÓN DE LAS FRACTURAS SEGÚN LA A.O


1. Fracturas de la región epifisaria/ articular
2. Fracturas de la región metafisaria
3. Fracturas diafisarias: dentro de ella:
a. Simples que pueden ser espiral (en movimiento de rotación)
transversales y oblicuo. Los dos fragmentos contactan a lo largo de toda
la línea de fractura. En ellas las corticales tienen contacto, por lo que
son las fracturas más estables y su reducción es más sencilla, lo que
favorece la curación.
b. Fracturas de trazo complejo: los dos fragmentos grandes se mantiene el
contacto entre sí por un punto, por lo que son más inestables. Hay un
fragmento en “alas de mariposa” simple o múltiple. Son fracturas por
alta energía. Provocan cuña de torsión, de flexión y cuña fragmentada.
Con 3 fragmento o fragmento en cuña, el fragmento en cuña puede
estar fragmentado a su vez. La diferencia entre estos y el siguiente es
que los 2 fragmentos principales contactan en un punto
c. Fracturas de varios fragmentos: los dos fragmentos no contactan entre
sí, están separados. Son por traumatismos de muy alta energía. Son las
más complejas totalmente inestables.
4. Fracturas vertebrales
5. Fracturas de la pelvis y del acetábulo
6. Fracturas de trazo epífiso (parte superior del hueso)/metafisario,
a. Se puede producir una fractura a través del hueso esponjoso, en estas
fracturas no se afecta la parte articular (sería fractura metafisaria)
pueden ser de trazo simple o más complejo
b. Si la fractura se produce en vertical, se rompe el hueso esponjoso pero
también el cartílago articular
c. Fractura de un trazo parcial de la articulación. Fractura epífiso
metafisaria, hay roto hueso esponjoso y cartílago hialino, no se rompe
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solo un trozo sino todo, puede ser complejo (se hunde y además en el
lugar de hundimiento hay una fractura)

d. Fractura articular: En vez de darse un trazo lineal se hunde la zona


superior, hay un aplastamiento. En las anteriores las trabéculas están
rotas de manera lineal mientras que aquí no, se quedan aplastadas. Si
luego esto se levanta para reconstruir la superficie articular podremos
observar un agujero porque las trabéculas óseas se han aplastado y
como no se vuelven a expandir al reducirse la fractura seguirá habiendo
un agujero. Puede llegar a destrozarse la articulación

INCIDENCIA DE LAS FRACTURAS


El sexo y la edad determinan una diferencia en la prevalencia de las fracturas.

La fractura de escápula, radio distal y diáfisis tibial son fracturas poco importantes en las
mujeres jóvenes pero se incrementan con la menopausia debido a la osteoporosis. En los
hombres es al contrario, estas fracturas son muy frecuentes en varones jóvenes.

Hay otras fracturas que son poco frecuentes en la edad media de la vida como la del fémur y
humero proximal que en cambio a partir de los 60 aumentan de manera exponencial y además
con mayor incidencia en mujeres debido a la osteoporosis

FRACTURAS EN LOS NIÑOS

En los niños los huesos están en crecimiento por ello uno de los datos a tener en cuenta es que
tienen cartílago de conjunción que determina el crecimiento de los huesos largos. La lesión de
ese cartílago puede repercutir en el crecimiento del miembro. En los miembros superiores es
menos importante porque es una repercusión sobre todo estética mientras que en el inferior
es no solo estética sino también funcional.

El periostio es activo y tiene una capa cambial muy activa que va a favorecer la consolidación
de esa fractura de ahí que consoliden antes que los mayores. Esto hace que el callo de fractura
se pueda remodelar y así se puedan corregir muchas deformidades pero NO LAS ROTACIONES.
También está menos mineralizado (tiene más colágeno) y por ello son más elásticos y se
rompen de una manera diferente: fractura de tallo verde (rotura incompleta de las diáfisis)

Tipos

Existen distintas formas de clasificar las roturas de los huesos. Dependiendo del tipo de
daño:

Fractura completa:

El hueso se rompe en dos partes.

Fractura en tallo verde:


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El hueso se rompe, pero no se separa en dos partes. Es típica de los niños.

Fractura simple:

El hueso se quiebra, por una parte.

Fractura conminuta:

El hueso se quiebra en más de una parte o se astilla.

Fractura abierta:

El hueso sobresale a través de la piel.

Fractura cerrada:

Hay rotura, pero no sobresale el hueso por la piel.

Fracturas por estrés

Son las que se dan al ejercer presión de forma repetitiva en los huesos. Se pueden
distinguir dos tipos:

 Fracturas por debilidad: por haber algún tipo de deficiencia ósea que debilite
los huesos, como la osteoporosis.
 Fracturas por fatiga: a causa de una actividad exagerada y repetitiva. Es
frecuente en los deportistas o en aquellas personas que realizan actividades
físicas de manera frecuente.

Síntomas

 Deformación de la zona.
 Hinchazón, hematoma o sangrado en la zona afectada.
 Entumecimiento y hormigueo.
 Movimiento limitado o incapacitado.
 Fiebre: en algún caso que aparece hematoma o sobreinfección.

Tratamiento

Es importante que la persona que ha sufrido una fractura realice la menor cantidad de
movimiento posible, ya que puede causar más dolor o complicaciones. Se debe
esperar a que lleguen profesionales médicos que sepan cómo actuar. En caso de que
se trate de una fractura abierta, es necesario intervenir rápidamente para evitar que se
infecte.
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El médico que intervenga al paciente realizará una radiografía para identificar la


posición del hueso fracturado. Es importante conocer la causa de la fractura, pues
ayuda al médico a identificar los huesos dañados y cómo tratarlos. Una vez
identificada, se recolocará el hueso en su posición original. Si el hueso es muy largo o
se ha fracturado en más de dos partes, es posible que el médico realice una cirugía e
introduzca un clavo de metal para consolidarlo. Este clavo será quitado una vez el
hueso haya sanado.

Si no hay necesidad de insertar un clavo, el hueso se recompondrá de forma natural.


Los huesos comenzarán a producir células y vasos sanguíneos que irán cerrando las
partes fracturadas del hueso hasta recuperar su forma original. También se pueden
utilizar injertos óseos para acelerar la cicatrización que producen estas células.

Cuando los huesos se han desplazado en gran medida más allá de su posición original,
se lleva a cabo una osteosíntesis, es decir, una cirugía para recolocar los huesos. Esto
se hace mediante placas, tornillos, agujas o cerclajes con alambres.

Una vez recolocado el hueso, el médico aplica una escayola sobre la parte afectada y
no la retirará hasta que el hueso se haya soldado, proceso que puede tardar de una o
varias semanas dependiendo de la gravedad de la fractura.

Prevención

Mantener los huesos fuertes puede evitar una fractura. Para ello es imprescindible
realizar ejercicio de manera habitual, especialmente aquellos que impliquen saltar o
correr. La dieta también es importante; consumir calcio y vitamina D ayuda al
desarrollo de los huesos y a su fortalecimiento.

También es importante utilizar la equipación adecuada al realizar ejercicio: casco,


coderas o rodilleras pueden evitar que un hueso se rompa al caer o frente a un
impacto fuerte.

Los niños corren más riesgo de sufrir una fractura al no tener los huesos
completamente desarrollados, por lo que también es importante que estos se
mantengan en un entorno seguro para evitar caídas que puedan tener consecuencias
graves. Sin embargo, los niños tardan mucho menos tiempo en recuperarse de una
fractura que un adulto.

De la misma forma, las personas mayores son más propensas a sufrir una fractura por
la debilitación de sus huesos con el paso de los años. Otras acciones como fumar o
consumir alcohol también pueden afectar a la densidad de los huesos y facilitar su
fractura.

LESIONES MÁS COMUNES OSEOS-ARTICULARES-MUSCULARES de


MMSS

GENERALIDADES DE LAS FRACTURAS


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•  Clasificación

Existen varios tipos de fractura, que se pueden clasificar atendiendo a los siguientes
factores: estado de la piel, localización de la fractura en el propio hueso, trazo de la
fractura, tipo de desviación de los fragmentos y mecanismo de acción del agente
traumático.

Según el estado de la piel

 Fracturas cerradas. (que también se conoce como fractura compuesta) Son


aquellas en las que la fractura no comunica con el exterior, ya que la piel no ha
sido dañada.
 Fracturas abiertas. (que también se conoce como fractura simple) Son
aquellas en las que se puede observar el hueso fracturado a simple vista, es
decir, existe una herida que deja los fragmentos óseos al descubierto. Unas
veces, el propio traumatismo lesiona la piel y los tejidos subyacentes antes de
llegar al hueso; otras, el hueso fracturado actúa desde dentro, desgarrando los
tejidos y la piel de modo que la fractura queda en contacto con el exterior.

Según su localización

Los huesos largos se pueden dividir anatómicamente en tres partes principales: la


diáfisis, las epífisis y las metáfisis.

La diáfisis es la parte más extensa del hueso, que corresponde a su zona media.
Las epífisis son los dos extremos, más gruesos, en los que se encuentran las superficies
articulares del hueso. En ellas se insertan gran cantidad de ligamentos y tendones, que
refuerzan la articulación.

Las metáfisis son unas pequeñas zonas rectangulares comprendidas entre las epífisis y
la diáfisis. Sobre ellas se encuentra el cartílago de crecimiento de los niños.
Así, las fracturas pueden ser, según su localización:

 Epifisarias (localizadas en las epífisis). Si afectan a la superficie articular, se


denominan fracturas articulares y, si aquélla no se ve afectada por el trazo de
fractura, se denominan extraarticulares.
 Cuando la fractura epifisaria se produce en un niño e involucra al cartílago de
crecimiento, recibe el nombre de epifisiólisis.
 Diafisarias (localizadas en la diáfisis). Pueden afectar a los tercios superior,
medio o inferior.
 Metafisarias (localizadas en la metáfisis). Pueden afectar a las metáfisis
superior o inferior del hueso.

Según el trazo de la fractura


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 Transversales: la línea de fractura es perpendicular al eje longitudinal del


hueso.
 Oblicuas: la línea de fractura forma un ángulo mayor o menor de 90 grados con
el eje longitudinal del hueso.
 Longitudinales: la línea de fractura sigue el eje longitudinal del hueso.
 En «ala de mariposa»: existen dos líneas de fractura oblicuas, que forman
ángulo entre si y delimitan un fragmento de forma triangular.
 Conminutas: hay múltiples líneas de fractura, con formación de numerosos
fragmentos óseos.

En los niños, debido a la gran elasticidad de sus huesos, se producen dos tipos
especiales de fractura:

 Incurvación diafisaria: no se evidencia ninguna fractura lineal, ya que lo que se


ha producido es un aplastamiento de las pequeñas trabéculas óseas que
conforman el hueso, dando como resultado una incurvación de la diálisis del
mismo.
 En «tallo verde»: el hueso está incurvado y en su parte convexa se observa una
línea de fractura que no llega a afectar todo el espesor del hueso.

Según la desviación de los fragmentos

 Anguladas: los dos fragmentos en que ha quedado dividido el hueso a causa de


la fractura forman un ángulo.
 Con desplazamiento lateral: las dos superficies correspondientes a la línea de
fractura no quedan confrontadas entre si, por haberse desplazado lateralmente
uno o los dos fragmentos.
 Acabalgadas: uno de los fragmentos queda situado sobre el otro, con lo cual se
produce un acortamiento del hueso afectado.
 Engranadas; uno de los fragmentos ha quedado empotrado en el otro.

Según el mecanismo de producción

 Traumatismo directo. La fractura se produce en el punto sobre el cual ha


actuado el agente traumático. Por ejemplo: fractura de cúbito por un golpe
fuerte en el brazo.
 Traumatismo indirecto. La fractura se produce a distancia del lugar donde ha
actuado el agente traumático. Por ejemplo: fractura del codo por una caída
sobre las palmas de las manos.

Contracción muscular brusca. En deportistas y personas con un gran desarrollo


muscular se pueden producir fracturas por arrancamiento óseo al contraerse brusca y
fuertemente un músculo determinado. También se han observado fracturas de este
tipo en pacientes sometidos a electroshok.

•  Síntomas
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Aunque cada fractura tiene unas características especiales, que dependen del
mecanismo de producción, la localización y el estado general previo del paciente,
existe un conjunto de síntomas común a todas las fracturas, que conviene conocer
para advertirlas cuando se producen y acudir a un centro hospitalario con prontitud.
Estos síntomas generales son:

 Dolor. Es el síntoma capital. Suele localizarse sobre el punto de fractura.


Aumenta de forma notable al menor intento de movilizar el miembro afectado
y al ejercer presión, aunque sea muy leve, sobre la zona.
 Impotencia funcional. Es la incapacidad de llevar a cabo las actividades en las
que normalmente interviene el hueso, a consecuencia tanto de la propia
fractura como del dolor que ésta origina.
 Deformidad. La deformación del miembro afectado depende del tipo de
fractura. Algunas fracturas producen deformidades características cuya
observación basta a los expertos para saber qué hueso está fracturado y por
dónde.
 Hematoma. Se produce por la lesión de los vasos que irrigan el hueso y de los
tejidos adyacentes.
 Fiebre. En muchas ocasiones, sobre todo en fracturas importantes y en
personas jóvenes, aparece fiebre después de una fractura sin que exista
infección alguna. También puede aparecer fiebre pasados unos días, pero ésta
es debida, si no hay infección, a la reabsorción normal del hematoma.
 Entumecimiento y cosquilleo
 Ruptura de la piel con el hueso que protruye

•  Diagnóstico

El médico hace el diagnóstico con un examen físico y exámenes de diagnóstico.


Durante el examen, el médico obtiene una historia médica completa del niño y
pregunta cómo se produjo la lesión.  

Los procedimientos de diagnóstico pueden incluir los siguientes:

 Radiografías : examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía


electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y
los órganos en una placa. Este examen se utiliza para medir y evaluar la curva.
 Imágenes por Resonancia Magnética nuclear (IRM, su sigla en inglés es MRI.) -
procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes,
radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los
órganos y estructuras dentro del cuerpo. Este examen se realiza para descartar
cualquier anomalía relacionada con la médula espinal y los nervios.

•  Consolidación

 TUMEFACCION Cuando un hueso se rompe aparece tumefacción en el espacio


de 24 horas, esto sucede por hemorragia interior de los tejidos, disminución de
la circulación venosa, aumento de exudación linfática.
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 HEMATOMA En los extremos oseos fracturados se forma coagulo o hematoma,


este se organiza en el interior como una masa blanda, crecen nuevos vasos
sanguineos.
 GRANULACION El espacio de la cavidad medular se llena con tejido de
granulación y se forma una masa semejante a una goma
 FORMACION DE CALLO Se comienza a depositar calcio en el tejido de
granulación a lo cual se le llama callo, se dice que la fractura está clínicamente
consolidada; es decir que los extremos oseos se mueven como un solo
elemento, pero no son lo suficientemente firmes para sostener la tensión.
 CONSOLIDACION O UNION OSEA La consolidación esta completa y se produce
un proceso semejante a la osificación normal. Los osteoblastos favorecen el
depósito de sales cálcicas en las partes blandas y se produce el endurecimiento
progresivo. Los osteoclastos tienden a penetrar a través del hueso neoformado,
produciendo cavidades y disminuyendo la densidad de la estructura. Se
reproducen la cavidad medular y reaparecen las células de la médula.

•  Complicaciones

Las complicaciones en un sujeto fracturado pueden ser de muy diversa índole.


Inicialmente debemos distinguir las complicaciones inmediatas, es decir, el daño que
pueden haber sufrido los tejidos circundantes a la fractura, y las repercusiones que
éstas puede tener para el paciente. Podemos encontrarnos una hemorragia
importante que ponga en peligro la vida del individuo, en cuyo caso el tratamiento de
la fractura pasará a un segundo término. Puede aparecer una infección, en el caso de
fractura abierta, etc. Pueden existir complicaciones derivadas del reposo prolongado
(neumonía, trombosis, etc.) o de la propia intervención quirúrgica.

Complicaciones inmediatas

a. Shock traumático

Determinado por el dolor y la hemorragia en el foco de fractura; debe considerarse


que fracturas como de diáfisis femoral o pelvis, son capaces de generar una
hemorragia en el foco de fractura, que puede llegar a 1, 2 ó más litros de sangre,
generando una anemia aguda y shock hipovolémico.

b. Lesiones neurológicas

Por compromiso de troncos nerviosos, sea por la contusión que provocó la fractura o
directamente por los extremos óseos desplazados que comprimen, contusionan,
elongan o seccionan el nervio.

Son clásicos los ejemplos:

 Lesión del radial en fractura de la diáfisis humeral.


 Lesión del ciático poplíteo externo en fractura del cuello del peroné.
 Lesión de la médula espinal en fractura de columna.
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c. Lesiones vasculares

Una arteria puede sufrir lesiones de diversa naturaleza. Cualquiera que sea, el
compromiso vascular debe ser detectado precozmente y resuelto de inmediato.

Ignorar la complicación o descuidar su evolución, genera el peligro inminente de


necrosis músculo-aponeurótica (necrosis isquémica de Volkman) o gangrena del
segmento distal al daño arterial.

 Espasmo arterial traumático: sea por la contusión que provocó la fractura, por
los extremos óseos desplazados o por un tercer fragmento proyectado sobre la
arteria.
 Contusión arterial: con trombosis por ruptura de la íntima, que genera además
un espasmo que agrava aún más el problema circulatorio.
 Compresión, desgarro o sección de la pared de la arterial que determina déficit
vascular distal con gangrena de la extremidad.
 Pseudo-aneurisma (hematoma pulsátil), fístula arteriovenosa.
 Son clásicos ejemplos de lesiones arteriales:
 Lesión del tronco femoral por fractura de la metáfisis distal del fémur,
desplazando hacia dorsal por acción de los gemelos.
 Lesión de la arteria tibial posterior por fractura de la metáfisis superior de la
tibia, desplazada hacia dorsal.
 Lesión de la arteria humeral por fractura supra-condílea del húmero.

d. Fractura expuesta

Que lleva implícito el riesgo inminente de la infección del foco de fractura.

Pero las complicaciones más frecuentes derivadas de la propia fractura, como tales,
son las siguientes:

 Retraso o defectos en la consolidación .- Puede existir una consolidación lenta


o una consolidación defectuosa, o incluso una consolidación en mala posición,
o con acortamiento, con lo que el miembro fracturado no recuperará toda su
función.
           Rigidez articular .- Es una complicación frecuente, debida a la
inmovilización prolongada de las articulaciones colindantes con la fractura.
Estas articulaciones anquilosadas suelen necesitar de ejercicio y rehabilitación
para recuperar toda su movilidad. En ocasiones aparecen zonas de miositis
osificante , que son zonas de músculo que se transforman en hueso alrededor
del foco de fractura, impidiendo un correcto funcionamiento muscular. Se
produce más frecuentemente en el codo, aunque también en el hombro,
cadera y rodilla. El tratamiento consiste en la extirpación de la masa ósea
alojada en el músculo, entre 6 y 12 meses después de que ésta aparezca,
aunque no siempre con buenos resultados.
           Osteítis y osteomielitis.- Son infecciones del hueso, más frecuentes en las
fracturas abiertas (aunque raro, también pueden aparecer en fracturas
cerradas, por diseminación de los gérmenes a través de la sangre).
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 Formación de un callo óseo (proceso normal de consolidación de una fractura)


excesivamente grande, que puede comprimir las estructuras vecinas, causando
molestias más o menos importantes.
 Lesiones de los vasos sanguíneos, que pueden dar lugar a trombosis arteriales,
espasmos vasculares y a la rotura del vaso, con la consiguiente hemorragia.
Este tipo de lesiones puede provocar también gangrena seca, debida a la falta
de irrigación del miembro afectado.
 Estiramientos, compresiones y roturas nerviosas, que se pondrán de manifiesto
con trastornos de la sensibilidad y alteraciones de la motilidad y la fuerza
musculares.
 Cuando la fractura ha sido articular, puede dejar como secuelas: artritis,
artrosis y rigidez posterior de la articulación.
 Las fracturas que afectan al cartílago de crecimiento en los niños pueden
ocasionar la detención del crecimiento del hueso fracturado.
 Infección de la zona fracturada, cuando en ella se ha producido herida.

Complicaciones tardías

a. Enfermedad tromboembólica

b. Retracción isquémica de Volkman

c. Atrofia ósea aguda de Südeck

d. Necrosis ósea avascular

E. Alteraciones de la consolidación

Son dos los estados que pueden entorpecer la evolución del proceso reparativo de una
fractura:

•  el retardo de la consolidación

•  la pseudoartrosis.

Son dos procesos diferentes, tanto en su fisiopatología, evolución, pronóstico y


tratamiento.

Pseudoartrosis

Imagen muy característica


de una pseudo-artrosis
hipertrófica de la región
subtrocanterana.

 
Pseudoartrosis del húmero,
variedad hipertrófica. Están
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presentes todos los signos


radiográficos que
identifican a este tipo de
pseudoartrosis.

Definición:

 Falta absoluta de consolidación de una fractura


 se crea una falsa articulación en el foco de fractura no soldado.
 suele deberse a:
 falta de riego vascular en el foco de fractura
 inmovilización inadecuada
 una infección.

FISIOPATOLOGIA:

 Se trata de un proceso patológico y corresponde a la formación de una cicatriz


definitiva del foco de fractura, por medio de un tejido fibroso no osificado.
 El tejido cicatricial:
 fibroblástico en sí mismo, es normal y constituye una excelente cicatriz fibrosa;
 lo anormal está en que en el proceso mismo no hubo integración osteoblástica
que le confiriera al tejido cicatricial fibroso, la solidez propia del tejido óseo,
indispensable para cumplir con su función específica.

Causas de pseudoartrosis:

En general son causas poco frecuentes y susceptibles de corrección.

Las causas que son capaces de generar un retardo en la consolidación o una


Pseudoartrosis son, en general perfectamente detectables y muchas de ellas
susceptibles de ser previstas y evitadas; debe insistirse, sin embargo, que en la mayoría
de los casos está presente e influyendo de manera decisiva la movilidad anormal del
foco de fractura; el resto de las causas, con algunas excepciones de casos extremos,
sólo agravan las condiciones clínicas adversas determinas por la ausencia de una
inmovilidad perfecta e ininterrumpida.

 Falta de inmovilización perfecta e ininterrumpida.


 Separación excesiva de los fragmentos óseos.
 Interposición de partes blandas (masas musculares).
 Insuficiente vascularización de los segmentos óseos comprometidos.
 Fractura de hueso patológico.

Síntomas de la pseudoartrosis:

 Derivan del estado fisiopatológico del proceso:


 Foco de fractura indoloro o con poco dolor.
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 Movilidad anormal en el foco de fractura, indolora.


 Falta de seguridad y estabilidad en la posición de apoyo.

Radiológicamente:

 Extremos óseos:
 Recalcificación
 esclerosis Extremos
 Redondeados
 uno de ellos adopta la forma convexa y el otro cóncavo, simulando una
articulación condílea.
 Separación entre los extremos óseos.
 Cierre del canal medular.
 Ausencia de sombra de osificación en torno al foco de fractura.
 A veces engrosamiento de los extremos óseos (pseudoartrosis hipertrófica), por
calcificación de tejido fibroso cicatricial.

Tratamiento de la pseudoartrosis:

 el tratamiento es quirúrgico y va dirigido esencialmente a:


 la resección de la cicatriz fibrosa
 reavivar los extremos óseos
 abrir el canal medular
 con frecuencia se colocan injertos óseos extraídos de la cresta ilíaca (de alto
poder osteogenético).
 El tratamiento debe ir seguido de una estricta inmovilización, durante un
tiempo prolongado imposible de precisar, hasta que haya signos radiológicos
seguros y definitivos de consolidación.

- RETARDO DE LA CONSOLIDACIÓN -

DEFINICION:

 proceso de osteogénesis reparativa normal en el cual la velocidad con que


estas etapas se van sucediendo, es más lenta que lo normal.
 Causas de retardo de consolidación:
 Inmovilización inadecuada.
 Inmovilización interrumpida por cambios repetidos de yesos, a menudo
innecesarios.
 Infección del foco de fractura: fracturas expuestas (accidentales o quirúrgicas).
 Importante pérdida de sustancia ósea.
 Irrigación sanguínea insuficiente.
 Tracción continua excesiva y prolongada.
 Edad avanzada.
 Intervenciones quirúrgicas sobre el foco de fractura (desperiostización y
osteosíntesis).
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 Cuerpos extraños en el foco de fractura (placas, tornillos, alambres, secuestros,


etc.).
 Abandono de la inmovilización (retiro precoz del yeso por ejemplo)
 Yeso en forma deficiente (yeso quebrado) o poco continente
 Interrupción de yeso una y otra vez.

Síntomas del retardo de la consolidación

 Dolor en el foco de fractura:


 al apoyar
 o mover el segmento óseo.
 Movilidad:
 anormal
 y dolorosa en el foco de fractura.
 En fracturas de los miembros inferiores (de carga), sensación de falta de
seguridad en el apoyo

Radiológicamente:

 descalcificación de los extremos óseos


 el canal medular (opérculo) no está cerrado
 el contorno de los extremos óseos permanece descalcificado (no hay fibrosis
marginal)
 se suelen encontrar sombras de calcificaciones en partes blandas en torno al
foco de fractura (callo óseo incipiente).

Tratamiento Físico de las Fracturas:

 Durante la inmovilización Se debe lograr que las articulaciones no incluidas en


la inmovilización sigan funcionando para evitar una rigidez posterior. Ello se
consigue con movilizaciones activas, nunca pasivas ni con masajes.
 Después de la inmovilización Una vez retirada la inmovilización, se debe
procurar la recuperación funcional de los músculos, que generalmente, debido
al tiempo de inactividad, estarán hipotróficos. Se indicarán ejercicios propios en
cada caso.
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