Catulo
Catulo
POEMAS
TIBULO
EDITORIAL GREDOS
Asesores para la secci6n latina: JAVIER Iso y Josfi Luis M O R U E J O .
O EDITORIAL GREDOS, S. A.
Sanchez Pacheco, 81, Madrid, 1993.
CATULO
POEMAS
ISBN 84-249-1632-8.
Impreso en Espana. Printed in Spain.
Gdflcas Condor, S. A., Shchez Pacheco, 81. Madrid. 1993. - 6625.
INTRODUCCI~NGENERAL
agradecer que el Liber ofrezca un desorden cronologico mas pis (•álade ojos bovinos o grandes•â),que podria parecer un pi-
que regular, porque, en el caso contrario, habriamos llegado a ropo si no fuera el calificativo de Hornero para Juno, la herma-
ver la biografia de Catulo como una traduccion ordenada de na y esposa de Jupiter, y quadrantaM (•ádea real•âpor la faci-
sus poemas. Muchos autores repiten, por ejemplo. una escena lidad en venderse y prostituirse), encontraremos todo el
parecida a esta: en la vida del poeta su amada acaba prostitu- cumulo de acusaciones que Ciceron quiere propalar en contra
yendose por las calles y esquinas de Roma. Como veremos, no de ella: bruja hechicera, envenenadora de su esposo, incestuo-
es mas que la cita casi literal de los versos 4-5 del c. 58. sa amante de su hermano, prostituta barata. Parece demasiado
$e puede tomar al pie de la letra a un autor cuya persona- para que todo sea cierto.
lidad, inmediata al lector atento, aparece siempre desgarrada Plutarco (Ciceron 29) presenta en este capitulo un cuadro
entre dos polos: amor y odio? En los tiempos de amor, Lesbia & amistad entre Ciceron y sus vecinos los Clodios. Esta situa-
es aradiante diosa•â;en los tiempos de odio, por el contrario, cion puede proporcionarnos pistas que nos lleven a descubrir
•áaquellaLesbia... por las esquinas y callejas glubit magnanimi la causa honda de por que Ciceron odia tanto a Clodia. Cito
Remi nepotes•â.La conclusion mas clara a la que puede llegar por la traduccion de Ranz Romanillos: •áYendocontinuamente
el lector de Catulo es que Lesbia no era ni una diosa ni una (Ciceron) a casa de Clodia y obsequiandole esta...•â. Y sigue
prostituta esquinera. contandonos que Terencia, la mujer de Ciceron, siente celos de
Ciceron, tanto en el discurso en defensa de Celio como en Clodia, hasta procurar la ruptura.
sus cartas, viene en ayuda del Catulo de los momentos de odio No tengo ninguna duda al sostener que esta es la clave de
y de esos biografos que antes hemos mencionado. Partiendo de las palabras de Ciceron en su carta a Atico 11 1, 5 : sed ego
la base de que Lesbia es Clodia 11, como mas adelante vere- •áillam•âodi m l e consularem. Este intenso odio hacia la mujer
mos, esta mujer representa para el lo mas odioso de la socie- del ex consul Metelo, Clodia, es el mismo odio de Catulo: odi
dad romana de su tiempo: es hermana del tribuno Clodio, que et amo. La odiaba tan intensamente porque la amo de la misma
logro el destierro de Ciceron despues de su consulado y fue ca- forma. Las palabras de un despechado no deben ser muy teni-
becilla del partido popular, cuyas aspiraciones Clodia secunda. das en cuenta. Esta claro que Clodia debio tener algo de lo que
Si a esto anadimos razones psicologicas profundas para refor- dice, pero no todo.
zar este odio, tal vez llevemos al lector al convencimiento de Quemamos, ademas, negarle al ciclo de poemas de Lesbia
que los argumentos del orador no valen para reforzar los argu- el caracter de diario amoroso que se le ha querido dar. Resulta
mentos de Catulo. evidente que el amor de Lesbia es el factor que da lugar a la
Si reunimos los calificativos que Ciceron en sus obras ' le
dedica: Medea Palatina (era vecina suya en el Palatino), Bod- -
LLANO. VUI 6.53. Asi. se hace eco del rumor de que habia matado a su esposo
Metelo. Quien quiera ver el mucho interes que el orador demuestra por la
' Medea Palatina en Pro Cael., 18. Bobpis en Ep. An. 11 9, 1, y quadran- amante de Catulo puede leer, ademas de las citas anteriores, las siguientes:
taria en Pro Cael. 62. Celio Rufo, ex amante dk Clodia y defendido por Cice- Pro Cael. 13, 15, 16.20,22.23,26,29,32. 36, 38.78; Ep. An. Ii 12.2; 14, 1;
r6n, le dedica el apelativo de Cliremnestra quadmntaria. recogido por Qum- Pro. Ses. 16, 39; Dom 92; Ep. Fam. 19. 15; Quin. 1 3.2.
cuarta parte de sus composiciones. Este porcentaje aumenta quilmada como Bitinia, nos revela -por muy laxa que fuera la
hasta llegar casi a la mitad cuando investigadores alemanes moral romana a la hora de juzgar el pillaje de las provincias-
nos descubren que los llamados tradicionalmente •ápoemas la faceta mas hflexiva & la personalidad del poeta, capaz de
doctos•â,el ciclo de los camina longiora, encierran una ma- lanzar un ataque tan desproporcionado como injusto.
quinaria mitologica que no contiene mas que •álasmascaras•â No nos resistimos a rechazar el tono de frivolidad que se
del poeta, otra forma de contarnos y de reflexionar sobre el suele dar a toda la vida de Catulo: gozo en Verona de una ju-
amor de su vida. Ahora bien, si seguimos la anecdota de la ventud sin preocupaciones, gracias al holgado •ástatus•âecono-
•ánovelande amor de Catulo y Lesbia, esta reproduce el este- mico de su familia y despues, en Roma, vivio de forma desen-
reotipo de los amores que se dan en la elegia amorosa: aventu- frenada, entregado a toda clase de placeres. Segun esto,
ra amorosa que comienza con la felicidad de los amantes, si- estudio este hombre? que momento aprendio lo
gue con las traiciones de la amada -perdonadas al principie+, mucho que demuestra saber? pudo alcanzar el califica-
continiia con las consiguientes penas amorosas del poeta y con tivo de doctus que le dieron sus contemporaneos y sus segui-
nuevas traiciones para concluir con la ruptura definitiva. El he- dores? Porque. en efecto, Catulo esta al dia de todo el saber de
cho de que esta anecdota amorosa reproduzca un estereotipo su tiempo. Traducciones e imitaciones directas de autores grie-
en todos los elegiacos nos hace pensar que no debe tomarse al gos se prodigan en su obra con un acierto inigualable y de-
pie de la letra. muestran un duro aprendizaje en su infancia y juventud, que
En algunos elegiacos, como Tibulo, este estereotipo puede debio prolongarse a lo largo de toda su vida. El viaje a Oriente
aplicarse a la pareja poeta - puer delicatus, y es curioso que en en la cohorte de G. Memmio debia estar motivado, aparte de
el caso de Catulo - Juvencio no se de. El poeta parece interesa- por razones economicas y afectivas (para honrar el sepulcro de
do en velar por la integridad del joven, pero no hay desgarron su hermano y para huir de los escandalos amorosos y politicos
tragico en esta ruptura. Estamos muy lejos de poder ver aqui la de Clodia) por su intento de realizar un estudio serio del mun-
intensidad del amor, romantico casi, que el poeta siente por do continuamente evocado en su obra. Las ciudades greco-
Lesbia. orientales, cuya visita anuncia con entusiasmo, son lugares
Cabe la misma mesura a la hora de valorar las invectivas idoneos para un estudio del mundo helenico y de Oriente, anti-
contra figuras politicas y militares. El caso mas claro es el ata- cipando asi tantos viajes de autores posteriores, como el de
que contra el propretor G. Memmio. independientemente de la Virgilio, frustrado por su enfermedad mortal.
valoracion que los historiadores nos hacen de este personaje, el No es menos llamativo el deseo de ciertos filologos de dar
hecho de que un poeta como Lucrecio le dedique su De Rerum una interpretacion sexual a muchos poemas que no la admiten.
Natura nos esta descubriendo a un hombre de sensibilidad, a Se trata, ademas, de un terreno donde Catulo se desenvuelve
quien el poeta conceptua como persona capaz de entender y con gran espontaneidad y en el que de ninguna forma trata de
valorar el monumento literario que se le dedica. Por tanto, el ser ambiguo. Por ejemplo. el c. 2. dedicado al pajaro de Les-
hecho de que Catulo injurie a Memmio de la forma en que lo bia. En el s. xv, a Poliziano se le ocurrio que el pajaro simboli-
hace por no haberle dejado enriquecerse en una provincia es- zaba el miembro viril y su muerte en el c. 3 la impotencia. Esta
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interpretacion ha dado origen a un rio de comentarios. Parece pote, contemporaneo y amigo del poeta. Segun el, nacio en el
claro que los romanos regalaban a sus amantes pi4jaros: gomo- 87 y murio en el 57 a. C., a la edad de 30 anos. La mejor tradi-
nes, palomas, tortolas, etc., y que su domesticidad les llevaba a cion filologica ' ofrece las fechas del 84-54 a. C., debido a que
realizar acciones como las que Catulo describe. La pintura los testimonios tomados del propio Liber aluden a hechos pos-
griega que ilustra la edicion de E. Mandmzzato en el apendice teriores al 57; asi, la expedicion & Cesar a Britania, de la que
correspondiente (pintura del s. v a. de C. sobre las bodas de hablan en los poemas 11 y 25, se efectua en el 55 a. C. En el
Alcestis del Museo Nacional de Atenas) muestra una escena mismo 55 se inician las obras del Portico de Pompeyo (c. 11 1
hogarefia en un contexto de boda, donde una joven entrega la y c. 55). Pompeyo fue consul por segunda vez tambien el 55
yema de su dedo a los picotazos de lo que parece una cotorra. (c. 113.2). Se completa la expansion del mundo en el 54 con
El poeta romano pudo inspirarse del natural, de esta pintura o los triunfos de Cesar en Britania. La alusion a estos hechos es
de otras semejantes. Por otra parte, epigramas a la muerte de triple, en los poemas 11, 19 y 45.
animales domesticos hay en abundancia en la Antologia Pala- La fecha de su nacimiento en el 87 a. C. aparece en S. Jero-
tina. nimo como la del ano del consulado de Cornelio Cinna y,
Existen otras interpretaciones totalmente descabelladas. como Cste fue consul por cuarta vez en el 84 a. C., es facil que
como, por ejemplo, la que se hace del v. 11 del c. 13, en el que este hecho haya ocasionado confusion en el propio Suetonio o
Catulo habla del perfume de Lesbia con el que se va a obse- en S. Jeronimo4. Se respeta el dato de haber vivido solo 30
quiar a Fabulo. En 1977 se ha escrito que este perfume simbo- anos, haciendo retrasar la fecha de su muerte al 54 a. C., y es
liza la secrecion sexual femenina. (Silenciemos aqui el nombre que se es fiel a la tradicion romana de hacer constar los anos
del autor del articulo que aparece en la Bibliografia.) del muerto en las lapidas funerarias. Si los datos de S. Jeroni-
mo se remontan a C. Nepote, parece indudable que el historia-
1. Vida de Caculo dor, dada su amistad con el poeta, oo podia olvidar sus pocos
No hay mas referencias biograficas del poeta en biografos anos de vida.
latinos que las de S. Jeronimo en su Cronica 2, fiables en cuan- Que en Verona nacio y se crio es algo que nadie duda. Ca-
to que sus datos se remontan a Suetonio. Concretamente, los tulo mismo habla de •ámiVeronan y los autores posteriores que
de Catulo es posible que los haya tomado, ademas, de C. Ne-
Ya A. L. WHEELER, en Catullus and rhe rradirion of ancient poetry. Ber-
keley y Los Angeles, 1964, pags. 87-90, defiende con acierto esta hipotesis
a Las palabras de S. Jeronimo en su Chronica (ed. Hem 150, 24; 154, que, despuCs, vemos repetida en autores posteriores. J. GRANAROLO, Catulle,
22). concretamente en ad Abr. m . 1930. hoc est 667 a6 V. cond. / 8 7 a. Chr. ce vivanr, Pan's, 1982, pags. 17-49, resucita una propuesta de R. Schrnidt de
a. son las siguientes: Gaius Valerius Catullus, scriptor lyricus, Veronae m- 1914 y traslada las fechas de nacimiento y muerte al 82-52, tomando como
cirur. Poco despuds. ad Abr. m.1959 (1%O), hoc esr 6% (697)ab V. cond. / base de su argumentacion las palabras de C. NWE, Arito 12,4: POSI Lucreti
58 (57) a. Chr. n., escribe: Carullus XXX aeraris m o Romae moritur. (Los Caiullique morrern. Los dos poetas, segun el, moririan el mismo ano.
numeros que aparecen entre parentesis en el segundo psrrafo obedecen a vaci- ' Al ser consul Cinna en el 87 y en el 84 por cuarta vez, uno de los dos au-
laciones en los manuscritos de S. Jer6nimo.) tores debio leer erroneamente consule Cinna IV por consule Cinm.
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lo citan aluden a la patria chica del poeta de forma que Verona Despues de una solida formacion en su provincia, probable-
es para Catulo lo que Mantua fue para [Link] los mejo- mente bajo la ferula & Valerio Catdn. Catulo paso a Roma lo.
res manuscritos se le cita como %mnensis y Verona, desde la El paso de este provinciano desde su ciudad natal a la Vrbs y
mas remota antiguedad hasta nuestros dias, siempre se ha sen- su posterior entrada en los circulos intelectuales romanos de-
tido orgullosa de su poeta. bieron de verse facilitados por los muchos ciudadanos roma-
El nomen Valerius y el cognomen Catullus no ofrecen pro- nos de buena posicion procedentes de la Cisalpina: gentes
blemas. Si los hay con respecto al praenomen, que sin duda como Comelio Nepote, Valerio Caton. Furio Bibaculo, Alfeno
fue Gaius y no Quintus, como en algun manuscrito y en un y Quintilio Varo. Cecilio y G. Helvio Cinna, casi todos de su
pasaje de algunos codices poco autorizados de Plinio el Viejo7 misma edad y de parecidos intereses. A los citados en ultimo
se cita, probablemente por confusion con el praenomen de lugar, los neotericos de Ciceron, •álosnovisirnos•âde su tiempo.
Quinto Lutacio Chtulo. La gens Valeria era una de las familias hay que unirles Calvo y Comificio, los unicos que no son de la
mas afamadas de Roma. Los antepasados de Catulo debieron Transpadana". Todos ellos representan un ideal de poesia y de
de trasladarse como colonos a Brescia y Verona y alli, gracias vida en rotundo contraste con el modo tradicional de Roma,
al comercio, lograr un capital que les permitio tener, ademas cuyo maximo representante puede ser Ciceron. Ciceron quiso
de su residencia en estas ciudades, una casa de campo (uilla) ser siempre uir bonus, •áun hombre de bien•â,entendiendo por
en Sirmion, junto al lago Garda. Catulo, por su parte, ademas tal al hombre respetuoso de las tradiciones religiosas, politicas
de su casa en Roma, mantuvo otra uilla en Tivoli, donde las y literarias. orgulloso de la moral romana: severidad de cos-
buenas familias romanas se daban cita sobre todo durante tumbres en hombres y mujeres. Conocedor y amante de la cul-
los veranos El alto status de que gozo la familia de Catulo lo tura griega, pero despectivo hacia todo lo que en ella pueda
conocemos tambien por Suetonio, de manera que Cesar, de apartar a los romanos de su tradicion.
paso para las Galias, se alojaba siempre en casa del padre El movimiento neoterico ama la cultura griega y trata de
de Catulo 9. adaptar lo que en ella pueda haber de innovador. Se importan
las nuevas normas de la literatura helenistica, nuevos generos,
nuevas formas metricas. etc.; la musica y la danza como ele-
' Ademas del testimonio de S. Jeronimo citado en la n. 2. tenemos el de mentos educativos; la mujer en cuanto integrante de cenaculos
Ovmio,Amores Ul 157-8: literarios e incluso politicos; los aristocratas al frente de la ple-
Manrua Vergilio gaudet, Verona Carullo; be. la libertad como bandera en todos los frentes.
Paelignae dicar gloria genris ego;
y el de [Link] 1 61, 1-2; y XIV 195.
El c6dice G (Sangemensis), p. e.. dice: Catulli Veronensis tiber inci- 'O Es probable que tuviese residencia en Roma en el 66/65 a. C., a los
pir; y el c6dice O (Oxoniemis): Catullus Veronensispoera. veinte anos de edad, a tiempo de ammeter contra Cominio en el c. 108, perso-
' Cf. Hist. Naur. XXXVII. 81. naje que se habia prestado a una maniobra de los aristocratas contra el tribuno
' Cf. c. 31 y c. 44. de la plebe Comelio.
Cf. S m m o ,Julio 74. " Cisalpina = Cispadana mis Transpadana.
Estas dos comentes de opinion estaban abocadas a chocar cionalmente •ádoctos•â) y, por ultimo, aumentar su peculio, ex-
repetidamente. El discurso de Ciceron en defensa de Celio 11, tremo este en el que, como bien sabemos ", se vena defrauda-
joven romano ahijado suyo, pinta con tintes sombrios el am- do por la honradez del propretor.
biente en que se desenvuelve la juventud romana. Lo cierto es Especial atencion deben merecemos sus amores. Catulo
que los jovenes del s. I a. C. gozaron en los anos 60-50 de una canta a Lesbia, pseudonimo tras el que, gracias a Apuleyo 16,
libertad sin precedentes y quiza sin consecuentes. Concreta- sabemos que se esconde el nombre de Clodia. El humanista del
mente, el grupo de los poetas •ánuevos•âhizo transcumr sus s. xvr Pedro Victorio (Perrus Victorius) fue el primero en iden-
dias en un ambiente bohemio, alternando estudio. produccion tificar a Lesbia con Clodia U, la mujer de Metelo Celer, consul
literaria y vida festiva y amorosa. En los poemas de Catulo es- en el 60 a. de C. y muerto en el 59. Sabido es que en esta epoca
tan todos ellos, y muchos mas, vivos, llenos de gracia, moder- la gens Claudia, una de las familias de mayor renombre en
nos, casi contemporaneos en su afan de vivir el instante al ma- Roma (debido a su antepasado Appius Claudius Caecus, el fa-
ximo. Nadie como Catulo ha identificado poesia y vida; nadie moso censor constructor de la vla Apia, del acueducto de su
saco con tanta intensidad la sustancia poetica de sus vivencias. nombre, etc.) contaba con tres hermanas, bellas y de costum-
Amor y odio, alegria y dolor, entusiasmo y desesperacion agi- bres muy avanzadas para su epoca, de forma que hay identifi-
taron su alma de forma tal que contribuyeron, sin duda. a pre- caciones para todos los gustos, segun la comente filologica a la
cipitar su muerte. que uno se adhiera. En mi opinion, las tesis de L. Schwabe 17,
La muerte de su hermano mayor '' en Oriente y su entierro expuestas en 3862, son todavia irrefutables. La segunda mujer
en Troya sin las correspondientes honras funebres supusieron de la familia fue la de mayor personalidad, en cuanto que se-
para Catulo un fuerte aldabonazo en su conciencia; la impre- cundo los planes politicos de su hermano Clodio y, como el,
sion lo llevo a refugiarse en su rincon provinciano, acudiendo, popularizo su nomen reduciendo el diptongo au, de acuerdo
posiblemente tambien, a la llamada apremiante de su padre o con la pronunciacion popular. La forma con diptongo habia
de sus familiares para la organizacion definitiva del patrimo- sido conservada por sus antepasados y transmitida por los res-
nio. Las borrascosas relaciones con su amada harian esta mar- tantes miembros de la familia. Eiia padecio el matrimonio de
cha de Roma doblemente oportuna. De todo ello saldrian deci- Metelo, a quien su amigo Ciceron define en una carta como
siones senas y responsables, como la de acompailar a Memmio •áundesierto•â18. Era culta, admiradora de la poesia, de la musi-
en su viaje a BitiniaI4, formando parte de su sequito. con dis- ca y de la danza, animadora de cenaculos politicos y tertulias
tintas finalidades: honrar a su hermano, profundizar en sus es-
tudios para poder hacer mas cientificas las evocaciones de sus " Cf. c. 10.9-13; c. 28.
poemas (especialmente el grupo de los poemas llamados tradi- lb En Apologia 10, dice: eadem igirur opera accusenf C. Catullurn quod
Lasbiam pro Clodia nominarir...
l1 Cf. L. SCHWABE. Quaesriones Caiullianae, Giessen, 1862.
[Link]..Pro. Cael. 28, 29 y 30. " CICER~N, en A#. 1 18. dice textualmente de Metelo: *non horno. sed lirus
" Cf. c. 65, c. 68 y c. 101. arque aer et solirudo mera,. Como era frecuente en 61. hablaba bien de Metelo
Cf.c. 10 y c. 28. en publico, pero mal en privado.
literarias. Probablemente fue ella quien, acompaiiando a su ma- sicion de nuestro convencimiento de que Clodia j a d s alento
rido. descubrio en Verona al poeta, todavia inseguro ante su estas aspiraciones y esperanzas del poeta. Toda la reiterada
proyectado viaje a Roma, enamoradizo, apasionado de las be- formulacion en sus versos de pactos de amistad y de amor en-
iias artes y con extraordinarias dotes para la poesia. Los nueve tre ellos, con un ritual que es casi aplicacion estricta del dere-
anos de diferencia que los calculos mas frecuentes l9 apuntan cho consuetudinario romanom, no contiene mas que deseos,
entre los dos debieron de ser mas que un inconveniente un aci- por parte suya, el aflorar tardio del alma sencilla y piadosa de
cate para el. Un joven de alma romantica, educado en un am- un provinciano puro, la nostalgia de la inocencia perdida (de
biente severo y provinciano, veria como irresistibles las posibi- ahi la reiteracion de quondam en muchos de sus poemas).La
lidades de una aventura en Roma con aquella mujer, que religiosidad de los ultimos cantos 21 de su vida demuestra que
ofrecia todos los airactivos que el hasta entonces solo habia po- ve con claridad la inmediatez de su muerte y vuelve su mirada
dido entrever en su imaginacion o en sus suefios. a los dioses de su ninez.
Las posibilidades que Roma le ofrecio con sus numerosas fue el para Clodia? S610 uno de sus caprichos, y la
relaciones amistosas desbordaron sus esperanzas: un amor con satisfaccion de ser amada por uno de los mas grandes poetas
Clodia estable, en primera instancia, seguido de una adapta- que tuvo Roma. Posiblemente, ni siquiera tuvo la culpa de ha-
cion rapida a las costumbres romanas. integracion y exito en ber provocado aquel •áamorromantico•â,unico en su epoca y
los nuevos grupos literarios, aceptacion de la moral de los nue- aun en el mundo antiguo. Es posible, ademas, que Clodia no
vos ambientes en los que convive, comprension de las prime- compartiese con el otros intereses que los literarios y culturales
ras faltas de fidelidad de la amada... y la atraccion fisica que inicialmente eiia pudo sentir. Catulo,
Pero tras estos tiempos de gloria inicial la vida le fue des- por su parte, jamas compartiria con Clodia los intereses politi-
cubriendo su lado amargo: muerte de su hermano, traiciones cos de ella, ni los de su familia.
de sus amigos y de su amante en terminos intolerables. Su El ciclo de poemas de Juvencio nos exige un pronuncia-
alma pura y la severa educacion que debio de recibir en Verona miento sobre lo real o ficticio de las relaciones de nuestro poe-
posiblemente le llevaron a pensar que, muerto Metelo. Clodia ta con el joven. Parece de aceptacion generalizada el rechazo a
se casaria con el, reparandose con el matrimonio la situacion las teorias (cuyo mas cualificado representante puede ser Gor-
en que se encontraban los amantes. escandalosa para el mas don Williams 22) de que no existe en las relaciones Catulo-Ju-
que para nadie. No parece que sea fabular demasiado la expo-
" La alusion al pacrw puede verse entre otros en los siguientes poemas:
- 76.3; 87.3, y 109. 1-6.
I9 Partiendo de autores que estan de acuerdo en fijar las fechas de naci- " J. GRANAROLO, en L'Oeuvre de Catulle, Paris. 1967, p8gs. 52-108, dedi-
miento y muertc de Catulo en 84-54, hay una vacilacion a la hora de fijar la ca un capitulo de su obra al estudio de la religiosidad del poeta y lo titula: Les
diferencia de edad enm Clodia y Catulo. Yo sigo a P: GRIMAL,en L ' m u r ti constantes & la foi dam une h e inquiPre. Sin necesidad de aceptar al pie de
R o m , Paris, 1988. pag. 168. A. [Link] Lafina. 1. Turin, 1959, la letra lo que allf se dice. esta claro que el poema 76, escrito sin duda a las
pag. 361, habla de una decena de anos, y A. L. WHEELER,Cafullus..., pdg. 89, puertas de la muerte, respira fe y pureza en sus creencias.
entre diez y once anos. Cf. The noture of Roman poefry, Oxford. 1970. pigs. 1 15-119.
22 CATULO
vencio mas que una ficcion literaria, producto de una imitacion da de 61. lamentando el rechazo de sus besos y sus traiciones.
de Meleagro. Se nos recuerdaz ultimamente que la moral con- Pero una lectura atenta de estos poemas descubre mucha ironia
temporanea no tiene nada que ver con la moral & los tiempos y un distanciamiento tal que nadie, objetivamente, puede llegar
greco-latinos. Asi, para los romanos de la tpoca de Catulo, el a pensar que la traicion de Juvencio fuera capaz de traumatizar
que tomaba el papel activo en unas relaciones entre hombres al poeta como las infidelidades de Lesbia o incluso las de algu-
demostraoa su virilidad; los esclavos sufrian con frecuencia es- nos de sus amigos mas intimos (Celio. por ejemplo). El poema
tas vejaciones consideradas normales. Lo escandaloso era que 81, que seifala la mptura con Juvencio, no contiene el menor
personajes publicos adoptasen el papel pasivoU y esto es lo sintoma de dolor o de desesperacion. La tranquilidad manifes-
que critica Catulo para regocijo de sus lectores. Las tendencias tada por el poeta hace comprensible el juicio de quienes opi-
homosexuales del joven Catulo son evidentes en su poesia. Sus nan que los poemas del ciclo son meros ejercicios de poesia
entusiasmos amistosos llevan a expresiones que descubren lo homoerotica.
que puede haber de amor hacia el mismo sexo. Sin embargo, Si bien es verdad que muchos de los poetas de su grupo sin-
su relacion con Juvencio, tal como aparece en el ciclo de sus tieron veleidades politicas =, a veces de signo contrario, cree-
poemas, dista mucho de parecerse a la tradicional poeta-puer mos que es real la indiferencia y la falta de ambiciones que
delicatus. Catulo se preocupa por la integridad del joven y cui- tuvo Catulo en este sentido. De acuerdo con el ambiente en que
se movio deberia haberse identificado con Cesar. Es un amigo
U La bibliografia sobre este tema es muy abundante, pero s61o quiero re-
de su padre, huesped suyo, pero lo cierto es que lo ataca con la
saltar dos autores: K. QUINNy T. P. WISEMANN. El primero en su obra Catul- misma independencia con que lo hace a otros como Pompeyo.
lus. An interpretation. Londres, 1972, ptigs. 242-256. El segundo en Catullus Es mas, lo hace con mayor encono y rabia. fueron las
and his world Cambridge, 1985, pags. 10-15. De la bibliografia espanola que- razones ultimas de su rencor? Se nos escapan. Las explicacio-
remos citar el articulo de C. Esmo MURELy F. SALVADOR VENTURA, •áVero-
nes tradicionales de que Mamurra, praefectus fabrum de Cesar,
nae amantes: Catullus et Juventius*, en Actas 1" Congreso Peninsular de Ha
Antigua, Santiago de Compostela, 1988. pags. 61-78, cuyo contenido enciena fue su rival en amores y, en consecuencia, mostro la misma
una interpretacion totalmente distinta a la nuestra con respecto a las relaciones animadversion por Cesar, su protector, se nos antoja algo pue-
Catulo-Juvencio. Sin embargo, los autores manejan una buena bibliografia ril. Esta suficientemente atestiguado que Ctsar, herido por los
que sostiene y divulga las mismas ideas de los dos autores en lengua inglesa yambos del poeta que circulaban con mucho exito en Roma,
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destacados por mi. Tbcrro, Anales XI 2, al hablar de un personaje llamado sento al poeta a su mesa en la casa de su padre . $e hizo la
Asiatico, que es acusado de afeminado, cuenta que el reo no pudo contenerse
ante esta acusacion de parte de Suilio, favorito de Claudio. y le gnt6: upregun-
ta a tus hijos, Suilio; ellos confesaran que soy un hombre•â.Cito por la traduc- * Comificio fue cesariano y Ticida fue victima de los pompeyanos. Biba-
ci6n de J. L. MORMUO,en C. TAcm, Anales, XI-XVI, Madrid, 1980, pag. culo. primero mticesariano, consagro despuks una epopeya a la guerra de las
12, n6m. 30 de esta coleccion. Moralejo dice en la n. 8: uel sarcasmo de Asiti- Galias. (Cf. M. DO^. Retorno a la R o m clasica, Madrid. 1972. pags. 86-87.)
tic0 parece comprenderse mejor si se admite con Koestermann que uno de los " En Susromo, Julio 73, encontramos lo siguiente: V. Catullwn a quo sibi
hijos de Suilio era el Cesonino citado en M 36, 4, que habria desempeiiado uersiculis de Mamurra perpetua stigmata imposita non dissimilauerat. satis
papel de mujer en las orgias de Mesalina y su circulo•â. facientem eadem die adhibuit c e m hospitioquc patris eius, sicut consuerat,
U Ejemplo tipico ea el c. 57 contra Ctsar y Mamurra. Asi como el 29. uti perseuerauit.
paz tras la comida? Lo mas probable es que no. Los elogios a En la misma coleccion hay testimonios de que los camina
los triunfos de las armas romanas capitaneadas por Cesar en las minora debieron de circular copiados en ambientes literarios y
Galias y Britania debieron de obedecer mas a patriotismo que a de que gozaron de gran popularidad. Asi, en el poema 1 (3-4).
una identificacion con su hbroe. que encierra la dedicatoria a Cornelio Nepote. se dice: •átuso-
Cuando Pighi l7 publico su libro sobre Catulo, surgio el lias estimar en algo mis bagatelas...•â; en el 16 (3-4): •ádemis
enigma del r e k m de la finca de Sinnion, en el que se puede versos, porque son muy blandos, habeis considerado que soy
ver a un romano joven, que se asoma a la luz con un volumen poco hombre•â;54 (6-7): •áteirritas contra mis yambos... gene-
en sus manos. Este rostro tiene tanta gracia y su mirada mani- ral sin par•â.
fiesta tal intensidad, que queremos pensar que este es el retrato Admitido esto, uno de los problemas que se plantea a la
de nuestro poeta. No hay nada en 61 que rechace su caracter critica es determinar quien hizo la recopilacion de los 116 poe-
abierto, espontaneo, sincero y apasionado. mas que han llegado hasta nosotros, quien los ordeno en la for-
ma en que nos han llegado. el propio Catulo o se ocupo
2. Problematica del •áLiberw de ellos un editor postumo? Sigamos, en primer lugar. el crite-
La division tradicional del Liber Carulli Veronensis se ha rio de un representante destacado de la comente de opinion
hecho atendiendo a la extension de los poemas, de forma que que considera que Catulo no fue quien edito el Liber: A. L.
hay un primer bloque de carmina minora: 1 (1-60). poemas Wheeler
breves en metros variados, •álospolimetricos•â;un segundo de Segun este critico, el libro de Catulo, tal como lo conoce-
carmina longiora: 11 (61-68). poemas mas extensos, en los que mos, debio de constituirse despues de Marcial. Con sus 2.284
predomina el metro dactflico; y un tercero de carmim minoFa: versos no pudo publicarse como una unidad. en un solo volu-
iii (69-116). epigramas en disticos eiegiacos men, pues se habna ido en contra de una practica tradicional.
Catulo mismo publico, al menos, un libro de poemas. el libel-
" Cf. G. B. PIGHI.11 libro di Gaio Valeno Catullo e iframmenti dei apoeri cuatro primeros poemas largos 61-64, estan escritos en metros variados como
nuovia Turin. 1974, pag. 80. Se trata de una pintura parietal descubierta por los de la primera parte, sin que ninguno estt escrito en disticos elegiacos,
el prof. Mirabella Roberti en 1963, precisamente en la parte mas antigua de la mientras que los cuaao siguientes, 65-68, estan en este metro como los de la
uilla de Sirmion. que pertenecio a Catulo. En la edicion de Enm Mandnizza- tercera parte. Esta claro que corresponde a K. Quinn la originalidad de esta te*
to. citada en 5. Bibliografh, se ofrece entre sus ilustraciones esta pintura mu- ria. como el mismo Rambaux reconoce en n. 29 (cf. K. Q w , Catullus....
ral como presunto retrato de Catulo. pigs. 15 y 257-258). La larga cita se justifica porque escrito este libro simulta-
C. WAUX, Trois analyses de I'anwur, Paris. 1985. pags. 11-17, par- neamente al de Wiseman, vemos como la filologia en lengua romance se
tiendo de que Catulo es el editor del Liber, sostiene que la division de los tres muestra mas conservadora y apoya la tradicion con el peso de los argumentos
Libros en 1-60.61-68.69-1 16, es consciente y de Catulo. Afirma que los poe- de un escritor en lengua inglesa. Para Wiseman y otros la division queda asi:
mas breves 1-60 estan escritos en su mayoria en endecasilabos faleceos y los 1 1-60. il 61-64. 111 65-116. de modo que en el ultimo volumen queden todos
69- 1 16. todos en disticos elegiacos para encerrar los poemas largos 61-68. La los disticos y el reparto de versos de los tres volumenes sea mas equilibrado.
transicion formal de una parte a otra esta asegurada por el hecho de que los zo Cf. A. L. WHEUUI. Catullu...,pags. 1432.
26 CATUM
lus dedicado a C. Nepote, que contenia nugae. Este seria el li- que contiene unos 900 versos (en la transmision textual se ha-
bro al que Marcial SO llam6 pusser. Es muy probable que C. Ne- brian perdido algunos); el constituido por los poemas 61-64
pote se ocupara de recopilar todos los poemas de su amigo tras (unos 840 versos) y el integrado por los poemas 65-1 16 (unos
su muerte. En consecuencia, una parte de la d t i c a clasica ha 660 versos). Se considera probable que los tres rollos cupiesen
considerado que la sucesion de los poemas no sigue un orden, en una caja, capsa, y que, en fecha posterior, fueran copiados
ni cronologico ni de materias; esto es, que no hay un sistema en un codex. Los terminos libellus y nugae, que tantas bazas
coherente de ordenacion, sino una organizacion caprichosa. La han proporcionado a los filologos contrarios para desarrollar
agrupacion de un ultimo libro, en disticos elegiacos, debio de sus argumentos, no serian mas que terminos de modestia,
efectuarse para una publicacion miscelanea de autores de disti- como sucede en tantos otros poetas latinos ".
cos, ya que estas publicaciones estuvieron de moda en la epoca K. Quinn" lleva adelante parte de la tesis de Baehrens, al
de Augusto. fijarse en que el orden de los poemas de ninguna forma es aza-
El que Catulo, en el poema 1, llame libellus a su libro y nu- roso; hay principios mCtricos que lo regulan y, en cuanto al
gae a los poemas implica forzosamente la referencia a s610 una contenido, existe un sistema de ordenacion por semejanza y
pequeiia parte de la coleccion, porque una obra que contiene el por contraste que rige la coleccion entera, como despues vere-
c. 64 y 2.284 versos no puede ser llamada libellus, del mismo mos. K. Quinn continua ocupandose del poema 1, el de la dedi-
modo que no puede denominarse nugae a poemas como el 64 catoria, para formular la siguiente hipotesis, que ha tenido exi-
y e1 68. to en publicaciones sucesivas: al dirigirse a Comelio Nepote,
La corriente contraria, que supone a Catulo recopilador y Catulo destaca que ha expuesto la historia en tres libros y el le
autor de la organizacion de los poemas tal como nos han llega- dedica una obra que tiene en comun con la suya el tener tam-
do, tiene el prestigio de haber tenido su origen en dos grandes bien tres volumenes. Ademas, las dos obras poseen semejante
filologos: J. Vahlen y U. von Wilamowitz-Mollendorff ". E. doctrina: el epiteto doctus, que le aplica Catulo a la historia de
Baehrens 12, por su parte, sostiene que la primitiva coleccion la Nepote, es el que generaciones enteras le han dedicado al pro-
componian tres volumenes: el formado por los poemas 1-60, pio Catulo. El esfuerzo, labol; queda ademas enfatizado y, por
supuesto. tambien es comun a los dos autores.
T. P. Wiseman seiiala que los poemas que inician cada
Cf. MARCIAL.
IV 14: uno de los tres volumenes en la division de Baehrens hacen re-
Sic forsan tener ausus est Catullus ferencia a una de las Musas, asi, 1, 9, y 61, 2, o a todas ellas,
magno mittere Npassercmn Maroni. 65.2-4.
Cf. J. VAHL~N. uBeitrage zur Berichtigung der rtimischen Elegiker, 1:
Cahiliuss. en Sirzungsberichie dcr Preassischen Akademie der Wissenschaf-
ten, 1904, pags. 1067-78, y U. VON W a i l ~ o w r r z - M O u ~ Sapho
~ ~ o ~ und
~ , Si- l3 En MARCIAL. XIV 2, vemos que la palabra libellus tiene el sentido de
monides, Berlin, 1913. pag. 292. antologia o florilegio.
* Cf. E. BAEHRENS. Catulli Veronensis Liber, ii. Leipzig, 1885. Mgs. 57- Y Cf. K. QUINN, Carullus..., pags. 14-17.
61. Para 61 la dedicatoria ataiie a un solo libro. " Cf. Catullus and his.. ., pags. 265-66.
Toda la fuerza de los argumentos ultimamente aportados mas siguientes -el 52,53 y 54- para encontramos en plena po-
por Wiseman radica en probar que la ordenacion no es capri- lftica romana, tres ejemplos de negotia, opuestos a los del
chosa, sino fruto de labor meditada, en la que, con tecnica de otiwn anteriores.
mosaico romano, va combinando semejanzas y diferencias, En el segundo bloque del Libro, formado por los poemas
yendo mas alla de la poikilia alejandrina. Vamos a entresacar 61-68, observamos la misma tecnica de agrupacion por seme-
ejemplos para demostrar que s610 Catulo pudo desamollar una janza y contraste: tras los dos epitalamios, como podemos
tecnica tan perfecta. considerar a los poemas 61 y 62, Catulo nos ofrece una espe-
Los poemas 1-14 forman una secuencia completa. Nada cie de antiepitalamio, el 63, donde se reflexiona sobre el fra-
mas iniciarse la obra se tienen los datos esenciales sobre Catu- caso del ideal de la relacion amorosa. Los poemas 65-66
lo y su mundo: su amor (2, 3, 5, 7, 8, 11); sus amigos (1, 6, 9, constituyen una unidad en la que el primero justifica el envio
11, 13, 14) y sus costumbres (4, 10, 12). En esta primera uni- a un amigo del segundo. que es una traduccion de Calimaco;
dad, el 4 y el 11 son hitos para los datos biograficos de Catulo forman, pues, un conjunto comparable al poema 68. que com-
y para entender poemas posteriores de la coleccion: el viaje a prende dos partes distintas, una carta personal a un amigo, se-
Bitinia y la novela de amor de Catulo y Lesbia. El poema 14b guida de una elegia. Entre el 65-66 y el 68 aparece el 67, que
parece introducir un nuevo prologo y el poema 27 anuncia ve- forma un contraste con ellos. Es un poema dialogado entre el
ladamente ataques mas fuertes. De los cuarenta y cinco poe- poeta y una puerta, ejemplo tipico de diffamatio latina: frente
mas breves que siguen al 14b s610 cinco se refieren a Lesbia o a la exaltacion del hogar y de la familia que impera en los poe-
a mea puella y otros tres pueden aludir a ella (36. 37.43, 5 1 y mas de este segundo volumen, este seria un ejemplo de un
58; 38, 40 y 60); pero, incluso cuando aparece relegado su contenido uantifamilia~como el de los epigramas incestuo-
tema. esta siempre presente en el pensamiento del lector, gra- sos. Por otra parte, el argumento de este poema enlaza con el
cias al impacto de la secuencia primera. La primera referencia final del poema 64, donde se describen los pecados de los hu-
se produce en el poema 36. Como siempre, el contexto de la manos que obligan a los dioses a no visitar la tierra, pecados
coleccion es importante y, particularmente, el grupo de los cin- cuya descripcion se identifica con los descritos en la diffam-
co poemas que comprende desde el 36 al 40. Las promesas de tio del 67.
invectivas satiricas anunciadas en el 27 se cumplen sobrada- Todavia podemos insistir en que la colocacion del 67 tras
mente en los poemas 28. 29 y 33. Asi podriamos multiplicar el 66 no es arbitraria. ni casual. En los dos poemas, el papel
ejemplos. Del primer bloque del libro queremos llamar la aten- protagonista se ha confiado a un objeto inanimado, la cabellera
cion, ademas, sobre el entramado de los ultimos poemas: los en el 66 y la puerta en el 67, y las dos cuentan secretos cotidia-
que llevan por numero el 50 y el 5 1, juntos parecen ejemplos nos, los de alcoba de palacio real, la cabellera de Berenice, la
de comentario del otium y sus efectos. Basta pasar a los poe- puerta las miserias humanas de la duena de una casa de pue-
blo. Estas semejanzas contrastan con los sentimientos de las
dos duenas: fidelidad por parte de Berenice; adulterios por par-
Ibid.,pags. 147-57. te de la duena de la casa en el 67.
30 CATULO
En el tercer bloque del Liber descubrimos, extremando Se puede establecer una serie de jalones con los poemas
nuestra atencion, la misma tecnica que en los dos anteriores: el que tratan acontecimientos fechados y, en tomo a ellos, se pue-
69 y el 7 1 estan dedicados a Rufo y a su mal olor; el 70 y 72 lo den agrupar otros muchos poemas de la coleccion.
estan a Lesbia, con un sistema de alternancia tipico. El 73 des- Metelo Cdler, esposo de Clodia, cas6 con ella en el ano 63,
cubre la clave: Rufo es el amigo que traiciona a Catulo con ejercio su consulado en el 60 y murio en el 59.
Lesbia. De este modo el poeta presenta el defecto del amigo en G. Memmio fue pretor en el 58 y estuvo al frente de Bitinia
un ataque obstinado, intercala a Lesbia, que pretende quererle en el 57.
mas que a nadie. y, por ultimo. nos revela que este maloliente La expedicion de Cesar a Britania fue en el 55 y su pacifi-
personaje es su amigo Celio Rufo, que le traiciona con Lesbia. cacion fue en el 54.
Y asi podriamos seguir; pero solo quiero destacar, por no alar- De acuerdo con esto, el poema 83, en que se habla del
garme demasiado, que el ultimo poema -el 1 1 6 descubre el marido de Lesbia como de un personaje vivo, hay que colo-
caracter unitario de todo el libro: dedicado a Gelio, personaje carlo entre el 62-59. Los poemas de Bitinia (4, 28, 46 y 101)
desleal, constituye la antitesis del poema 1, dedicado a Nepote, son del ano 57. El 11 es del 55-54, asi como los poemas 29,
el amigo leal. Es una replica negativa del poema introductorio. 55 y 113.
Estudios meuicos han venido a dar un espaldarazo a las te@ Una vez comprobado que no se puede ordenar cronologica-
rias que propugnaban ya Vahlen y Wilamowitz. O. Skutsch '' mente toda la obra, se ha intentado dotarla de una unidad con-
ha descubierto que, salvo tres excepciones, los 253 primeros ceptual: unidad filosofica (la coleccion seria una muestra de
faleceos que se encuentran en la coleccion comienzan siempre manifestaciones epicureas); unidad religiosa (Catulo sena o un
con un espondeo, mientras que de los 279 siguientes, 59 em- hombre puro perdido en los malos ambientes romanos o un ini-
piezan por un yambo o por un troqueo. Esto hace mas impro- ciado en los misterios orficos); unidad politica (la coleccion es
bable la interpretacion segun la cual la coleccion se debe a un la obra de un •áacrata•âque ha perdido su confianza en la socie-
editor postumo: •áEscurioso constatar el interes en subrayar dad). Todos estos enfoques encierran la subjetividad del teori-
las secuencias de poemas en un mismo metro, el faleceo, con co de turno; nos parece mas racional y mas humilde la tarea
poemas escritos en otros ritmos. coliambos, yambos puros, del filologo que se limita a estudiar los poemas individualmen-
asclepiadeos, etc., y que tratan asuntos completamente dife- te y trata de agmparlos por circulos tematicos. Asi, la agrupa-
rentes~. cion de J. Granarolo"' nos parece muy plausible. Vamos a resu-
Los intentos de ordenacion cronologica general de los poe- ' mirla, a la par que invitamos a la lectura atenta del capitulo
mas no han tenido exito, ya que el numero de obras que llevan correspondiente de su ultimo libro.
consigo la datacion es muy corto. Ciclo de Lesbia: pasion (51,68 y 104); felicidad (5, 7.68 y
107); rivales (37, 39, 77, 79, 80, 88, 89, 90, 91 y 116); sospe-
" No conocemos directamente el articulo de 0170 S K ~ C H uMetrical
, va-
nations and some textual problems in Carulfusw,citado y comentado en la
phg. 93 del tan repetido libro de J. GRANAROLO,
Carulie, ce vivant. Y Cf. el capitulo Ul. p6gs. 63-68 de la obra Catulle, ce vivan!.
chas. sueiios y desesperacion (8, 11, 58, 70. 72. 75, 85, 87, mas se repite es doctus, seguido de lasciuus, argutus, lepidus,
109.76). tener;facundus y urbanus.
Ciclo de Juvencio: 15,2 1,24 y 8 1. Durante siglos se han distinguido dos C a t u l o ~uno.
~ ~ : el de
Ciclo de la patria chica y de sus compatriotas: 17, 30. 3 1, los camina longiom, a quien convendria el apelativo de doc-
35,59,67,68 y 86. to; otro. el de los carminu minora, a quien convendrian los res-
Ciclo de la vida cotidiana en Roma: 6.9, 10, 12, 13.25.27, tantes adjetivos: lascivo, tierno, gracioso, mundano, etc.
32,38,41,42,45,55,58b,69y71. A la hora de una valoracion estetica, la critica tradicional
Ciclo de Bitinia: 4, 117,28,46 y 101. dejaba a un lado los poemas cultos alejandrinos. los longiora.
Ciclo de los cesarianos: 19,47,52,54,57,93,94, 105. 114 y enfatizaba el valor de los epigramas y de los restantes poe-
y 115. mas breves. El s. xx ha puesto las cosas en su sitio. al hacer
Ciclo de la vida literaria: 1, 14, 22, 34, 35, 36, 44, 49, 50, ver que Catulo siempre es el mismo en los tres bloques que
61,62,63,64,65,66,68,84,95,%y 105. forman el Libel: Para mi, el mayor hallazgo de la critica actual
Quedan veinte poemas sin clasificar, de dificil agrupacion es haber descubierto que en la segunda parte del Libro, preci-
tematica. samente la que la tradicion considero siempre mas alejada de
K. Quim '' sugiere la agrupacion en dos grandes nucleos: su caracter, Catulo esta escondido en todos los hCroes y heroi-
1) nucleo p r o s ~ p o g r ~ c(poemas
o agrupados por nombres de nas de sus poemas; Cstos no son mas que mascaras del poeta,
personas, sean identificables o no) y 2) nucleo de poemas de el atuendo de que se reviste para expresar lo que siente.
temas recurrentes: vino, mujeres, poetas, incesto, etc. Conclu- Fue Fr. Klingner4' el primero en darse cuenta de que el poe-
ye con la afirmacion siguiente: •áLospoemas de Lesbia consti- ma 64, El Epitalamio de Tetis y Peleo, es •áunaimagen mitica
tuyen el tema de mayor importancia, el resto forman el contex- del amor de Catulo por Lesbia: realizacion divina, sublimacion
to contrastantem.'@ en el simbolismo de la fdbula de su propio placer y de su pro-
i
pio sufrimiento•â.
3. La poesia de Catulo Es ahora cuando se esta de acuerdo en que el poema 68 es
la primera elegia romana autentica, donde se dan sus caracteris-
En los testimonios de los autores latinos4' sobre Catulo, ticas fundamentales: el subjetivismo y el empleo de los mitos
Cste aparece definido de forma muy variada. El adjetivo que subordinados a los elementos de la narracion del yo del poeta.
Pues bien, tradicionalmente se habia considerado como un
" Carullus. An inrerpreration. Nueva York, 1973. tipico poema docto alejandrino. Asi, se destacaban sus compli-
a Cf. Catullus...,pags. 49-52.
" Calificado de docrus aparece en MARCIAL, 1 61. 1-2; VI1 99, 5-9; VI11
73. 5-10; XIV 100; en Ovmio,Amores III 9.62; TIBULO. n l 6 , 39-42. De las- " K . Qm. The Catullan Revolurion. Cambndge. 1969 (1959). p6g. 30.
ciuus en PROP.,11 34. 87-8; Om.,Tris. 11 427-30. De argutus en MARC.,VI ofrece el testimonio de W. Kroll que en 1921 habla todavia del Catulo alejan-
34. 7-8. De lepidus en MARC.. XI144, 5-6. De tener en MARC.,IV 14, 11-14. drino y de •ácriaturaprimitiva de la natwaieza~.
De focundus en MARC..V 30. 1-4. De urbonus en Jw..XIII 1 10. " Cf. •áCatull*.en Romische Geisremelt. Munich. 1956. p8g. 2 1 1.
caciones. sus digresiones, su mezcla de temas eroticos, miticos la amada en un ser superior, en la domina que esclaviza al poe-
y funerarios; y todo ello como fruto de su alejandrinismo. En ta. Tanto en el teatro como en la lirica griegas estas grandes
la actuaiidad, se enfatiza el que el personaje de Laodamia surja pasiones amorosas eran propias de las mujeres. Este preceden-
por la necesidad de sublimar en 61 a Lesbia, una Lesbia ideali- te catuliano va a tener infinidad de seguidores en los elegiacos
zada en su fidelidad amorosa; pero tambien, y esto es lo autkn- romanos, sobre todo, y en la poesia europea posterior, desde la
ticamente original, el personaje heroico aparece con el lastre Edad Media hasta nuestros dias.
de la realidad cotidiana, poseido por la pasion de un amor insa- Ademas de demostrar que los poemas cultos descubren los
ciable. Por otra parte, su figura moral, que es la que realmente sentimientos personales de Catulo. se ha hecho ver que tampo-
ocupa el primer plano, pennite su identificacion con el poeta. co los cannina minora dejan de ofrecer muchos ejemplos de
Si en el Epitalamio (64) las quejas de Ariadna podian transfe- emdicion. Asi, el c. 3 1, el del elogio de Sinnion, ofrece mues-
rirse a Catulo, abandonado por Lesbiau, aqui, en el 68, la tras emditas surgidas en medio de solemnes evocaciones: los
anecdota amorosa que vive el verones permite identificar su fi- dos Neptunos, la distincion entre Tinia y Bitinia, la alusion r4-
delidad amorosa con la de Laodamia. pida al origen lidio de los etruscos, etc. En medio de un poema
~ k b i ahora
~ n acudiremos a Fr. Klingnerd5,el primero que redactado en un registro conversacional, como es el 13, surge
considero como algo genuinamente romano y, al mismo tiem- el toque selectivo, la evocacion romantica de gran efecto. Ca-
po, como una de las mayores originalidades de Catulo el que el tulo invita a cenar a su amigo Fabulo entre bromas, porque el
poeta apareciese victima de la pasion amorosa que convierte a no tiene nada y Fabulo tiene que ponerlo todo: vino, sal. etc. Y
de repente surge el non sine candida puella. Sorprende la adje-
tivacion, que es la misma empleada en 68.70. cuando describe
U Cf. c. 64, 5&266. El famoso lamento de Ariadna comprende los versos
a su domina como a una diosa -mea candida diua-. Por Ulti-
132-201. cuya primera parte. la de los versos 132-63. es una indignario. Parte
mo, citaremos el 58b. donde Catulo pone al servicio de lo bur-
de su contenido es una repeticion del poema 60, en el que reprocha el abande
no de Lesbia o de un amigo. lesco todo un alarde de erudicion, el mayor tal vez que se pue-
" Cf. RcYmische Geisteswelr.. ., pags. 200-220. En la obra que Fr. Klingner de citar en los poemas breves: el guardian de Creta, Ladas,
dedico despuOs a Virgilio repite estas ideas a proposito de su estudio del epi- Perseo, Pegaso, Reso; toda una carga emdita imitando un for-
sodio de Dido en la Eneida (cf. Virgil, Bucolica, Georgica, Aeneis. Zurich, mulario ritual en un poema que posiblemente no tenga mas fin
1967, phgs. 464 y sigs.). R. Adrados. al hablar de la poesia de Arquiloco, con-
que el humoristico.
cretamente de sus epodos, nos asegura que en ellos se encuentnn los mas anti-
guos versos de amor de la literatura griega. Es el propio poeta el que. al recor- Independientemente de la unidad de estilo de las tres partes
dar a Nwbula, describe un padecimiento de sfntomas amorosos, p ~ u r s o n s del Liber Xatulo siempre es el mismo-, tal como acabamos
de los de Catulo y, en consecuencia. esta aiirmaci6n esta en contra de nuestra de ver, conviene dejar muy claro, antes de seguir adelante. que
teoria, tomada del filologo aleman. Como el profesor espalIol habla tambiCn cada una de estas partes contiene unas caracteristicas singula-
de su tana de reconstniccion de los epodos arquiloqueos. iniciada por F. La- res frente a las demas, asi. •álospolimetricos•â,desde el punto
sem. razones de prudencia nos hacen postergar la ocasion de dar al traste con
la doctrina aceptada comunmente. (Cf. ulirica Griegm. en Historia de la u-
de vista de la extension, son equivalentes a los epigramas y
teratura Griega Madrid. 1988. pAgs. 129-30.) opuestos a los poemas de la segunda parte; desde el punto de
vista de la metrica, la polimeiria es comun a la primera y se- se procede al reves que en •á[Link]•â:el autor comien-
gunda parte que, en este aspecto, se oponen a la tercera. za en tono desesperado y avanza a poemas mas serenos. Siem-
Los metros mas usuales en la primera parte (endecasilabos pre dejando constancia & que estos poemas de la tercera parte.
y escazontes) se adaptan de una forma natural al ritmo del latin aun los mas serenos, son mas tristes que los de la primera. Les-
hablado. Resultan poemas dramaticos llenos de vida. Dentro bia recibe en el primer bloque los apelativos de puella y mea
de este contexto dram4tico. nos vamos enterando de los senti- puella, jamas en el tercero.
mientos de. Catulo indirectamente y el amor se ofrece en estos Hemos hablado ya de la originalidad de Catulo. Ahora toca
primeros poemas mas sugestivo y mas emotivo que en los epi- hablar del legado de que dispuso para alzarse como original o
gramas,donde todo resulta mas analitico. Asistimos en ellos a revolucionario, tal como ha sido llamado en mas de una ocasion.
una especie de comedia humana. Observamos alegria, clari- Son doscientos anos los que separan los origenes de la li-
dad, entusiasmo, pero, a medida que vamos avanzando, nos teratura latina y la poesia helenistica del tiempo de Catulo. Un
hundimos en acusaciones. tormentos y desesperacion. romano culto del s. r a. C. recibe influencia griega por dos ca-
Al abordar el estudio de los c a r m i ~longiora, nos pregun- minos: directamente, a traves de su conocimiento del griego
tamos si el interes esencial de ellos no radica en otra cosa que -los romanos de la Cisalpina eran practicamente todos bilin-
en mostramos la actitud del poeta ante la realidad. Se ha ope- gues-. e indirectamente. a traves de la literatura romana, origi-
rado en el un cambio ante la observacion de la realidad. Parti- nada a expensas de la griega. Si concretamos mas y nos centra-
cipamos en una reflexion sobre las condiciones & exito o fra- mos en el movimiento literario de los neotericos, los poetas
caso en la vida afectiva. Catulo no habla directamente de nuevos tienen a su disposicion tres tradiciones: la que forman la
Lesbia mas que en el ultimo poema, el 68, pero en los prime- comedia y la satira, con un estilo coloquial y variado; la de la
ros, 61-67, esta siempre presente su aventura con ella. El tema epica y la tragedia, con un lenguaje emotivo, lleno de dignidad
del matrimonio, la muerte de su hermano, los mitos, etc.. nos y de patetismo; y la tradicion lirica, con una gran preocupacion
estan descubriendo sus sentimientos personales bajo un nuevo por la forma, un tecnica muy elaborada y una singular variedad
enfoque, bajo una nueva luz, y en ello radica su interes. En metrica. Imitan la literatura helenistica y adoptan el lema de
cuanto al recurso de los mitos, estan usados con tal libertad Caiimaco, segun el cual un libro extenso es un gran mal".
que mas que una revelacion sobre la divinidad constituyen una
revelacion de la riqueza de los sentimientos humanos. " Calimaco habia dicho en el Epigrama XXVII: •áodioel poema ciclico•â.
Los epigramas son, tal vez, su obra mas original. Es la for- en alusion a los poetas discipulos de Homero, quiza refiriendose a la obra de
ma que elige Catulo para su poesia analitica. El distico elegia- Apolonio de Rodas. En el prologo de los Airia contra los Telquines dice: utro-
co le ofrece las posibilidades no solo de un breve analisis, sino nar no es mi oficio. que es de Zeusu. Mis citas de Calimaco se encuentran en
el fr. 465 de la edici6n de Pfeiffer, que K. Quinn interpreta en Catullus ...,
de utilizar para sus propios fines la estructura antidtica. Y su
p8g. 1 l. como alusion al dificil manejo de los rollos, en contra de la interpre-
originalidad radica en haber sabido aprovechar algo que en tacion tradicional que es a la que yo aludo (para la traduccion de las citas an-
principio se ofrecia como antipoetico: el analisis de ideas y tenores de Calimaco me sirvo de las de L. A. DE CUENCA y M. BRIOSO, Call-
sentimientos, funcion mas propia de la prosa. En los epigramas maco. Madrid, 1980. nlirn. 33 de esta c o k . ) .
Al acercamos a la obra de Catulo observamos el manejo de Las fuentes griegas del verones son muy variadas: de un
numerosas fuentes. Empezaremos por las propias latinas: en el lado, Homero, Arqufloco, Hiponacte, Safo y Euripides; y del
circulo que forman Quinto Lutacio Catulo, Valerio Edituo y otro, Antologk Caiimaco. Apolonio y Teocrito.
Porcio Licino se produce una poesia breve, precedente de la En sus imitaciones de Hornero se observa que, como des-
neoterica, con epigramas eroticos imitados de los que existen a pues har4 Virgilio, no se sirve del poeta griego como fuente
cientos en la Antologia Palatina. Precisamente una obra de unica, sino que combina los prestamos homericos con los de
Edituo ofrece una version del famoso poema 31 de Safo, que otros autores clasicos, Euripides, por ejemplo, o bien hace fun-
Catulo adapt6 directamente en el c. 51. El fragmento es el de dir dos prestamos homericos en una sola imagen. Podriamos
los sintomas amorosos y, por cierto, tambien se trata de una multiplicar los ejemplos, pero nos bastara uno solo: asi, el poe-
adaptacion, no de una traduccion literal. Hay que destacar las ma 60, que es la queja del poeta ante el comportamiento de la
muestras de refinamiento y sus preferencias por la imitacion de amada o de un amigo, reproducida despues en los lamentos de
la poesia de Meleagro. Ariadna en tono mas elevado (64. 154-157). imita en su co-
Dignas de resaltar son las influencias del satirico Lucilio y mienzo el v. 1342 de la Medea de Euripides. A su vez, los dos
del poeta Levio, casi contemporaneo. Los fragmentos de los son reminiscencias de las quejas de Patroclo a Aquiles por su
Erotopaegnia de Levio demuestran que escribia en la misma insensibilidad (Iliada XVI 33-35).
linea que los neotericos: poesia apasionada, trabajada con tec- En cuanto a la utilizacion de Arquiloco como fuente direc-
nica sobresaliente, alternancia de refinada delicadeza y de bur- ta, se observa que muchas injurias y virulencias agresivas ca-
dos chistes, temperamento polemico, etc. tulianas estan calcadas de los insultos de Arquiloco a Neobula
Pese al odio que demuestra tener a los discipulos de Ennio y Pasifila, •álaamiga de todos•â.Lo mismo ocurre con Hipo-
en su Cpoca", no por ello Catulo se libra de la influencia del nacte, cuyas groserias tabemarias y de burdel se han querido
maestro. Asi, el comienzo del poema 64 es una mezcla de la comparar con las de Catulo. pero senalando afinidades y coin-
Me&a de Euripides y de la Medea exul de Ennio. cidencias mejor que imitaciones directas. Sin embargo, las de
La poesia popular latina (diffamationeqfescennina iocatio, Safo son unas veces directas, como es el caso del poema 5 1, e
flagirationes, certationes, inscripciones de los •ágraffiti•â)
tiene indirectas: la melancolia de la de Lesbos, su asociacion de los
entrada abundantemente en su poesia. El poema 67, por ejem- estados animicos con los de la naturaleza, el entusiasmo por la
plo, es una diflamatio; los 21, 40 y 43 llevan la huella de las pureza y la inocencia juveniles son siempre afines. Hay meta-
jlagitationes; el 59 parece copiado de uno de los ugraffitin foras de Catulo traducidas de Safo: mellitos oculos (48. 1)...
pompeyanos; el 67 tambien tiene de certatio, etc. oppata... mellichia (fr. 112). etc.
No puede sorprendemos que a la hora de imitar a los iragi-
cos griegos. Catulo prefiera a Euripides, porque no hace otra
" Catulo, siguiendo a su maestro CaUmaco. que como acabamos de ver cosa que seguir el gusto de los poetas helenisticos. Las orgias
odia a los disclpulos de Homem, rechaza y se burla de los disdpulos de Ennio
como Volusio. cuyos Anaies satiriza en el poema 36. En el 95. opone el destino de las galas en el poema de Atis (63, 21-34) son un recuerdo
de la Esmima, cpilio como la HCcab de Caiimaco. al de los A d s de Volusio. de las de Bacantes de Euripides (20-64). de igual modo que
40 CATULO
los lamentos de Ariadna (64. 180-183) recuerdan a Medea buscando uno de los mayores Cxitos del estilo helenistico: el
(502-505). efecto sorpresa en los finales.
Al pasar al estudio de las fuentes helenisticas lo primero Como muestra de su inquietud creadora, incorpora a la alta
que descubrimos es el influjo de los autores de la Antologia poesia uno de los mayores recursos expresivos de la lengua ha-
Palatina, sobre todo de sus epigrarnatistas. Se ha repetido has- blada: el uso de los diminutivos, que tanto Cxito tendra entre los
ta la saciedad la iduencia de Calimaco, al que en varias oca- poetas augusteos. Estos diminutivos pueden ser hipocoristicos
siones cita y traduce en La Cabellera & Berenice (66).Gra- o despreciativos. En la segunda parte del Liber; una prueba mas
cias a los descubrimientos papirologicos de nuevos de la unidad de la obra catuliana, son abundantisimos los dimi-
fragmentos podemos darnos cuenta de que no traduce, sino nutivos, muy apropiados para el lenguaje amoroso y destaca-
que recrea. Concretamente, los versos 79-80, donde el verones bles en el episodio de Ariadna y Teseo. Los grecismos son tam-
maldice a las adultera, son creacion personal de nuestro poe- bien muy frecuentes. Hace de ellos un uso mayor que el de los
ta. La imitacion griega no la concibieron los poetas latinos prosistas de su tiempo. En cuanto a los arcaismos, los hay di-
como un plagio, sino como una emulacion. Por otra parte, rectos, por su empleo instintivo, propios del s e m uulgaris, so-
pese a la admiracion que Catulo siente por Calimaco, son espi- bre todo en los camina minora, y los hay indirectos, palabras
ritus opuestos; nada hay en el poeta latino de la frialdad e in- arcaicas tomadas de la tradicion epico-tragica, y de un uso ma-
sensibilidad del •áBatiada•â.Habia aprendido mucho de el: la yor en los poemas extensos. El extraordinario empleo de la in-
condensacion, la extraordinaria aplicacion al trabajo de los terrogacion retorica ha sido muy bien estudiado por J. Granaro-
versos, el esfuerzo estudioso, el manejo d e la ironia y de la lo". que lo justifica por medio de dos causas distintas: la
ambiguedad en el momento oportuno; y, sin embargo, su sen- formacion retorica de Catulo y su gusto por lo hiperbolico, tan-
sibilidad, su sentimiento de la naturaleza, su angustia ante la to en la expresion de la alegria como en la de la queja. En los
brevedad de la vida humana lo hacen alma gemela de Apolo- epigramas decrece el uso de las interrogaciones porque decre-
nio, de Teocrito y de los demas bucolicos griegos. Las asocia- ce la tension afectiva. Aunque los abundantes hapax en su obra
ciones de imagenes, los similes comparativos, las transiciones no deben considerarse todos como neologismos de Catulo, no
simuladas son de Apolonio; la precision plastica y el patetis- cabe duda de que algunos muy expresivos son creacion suya;
mo sentimental son de Teocrito. asi, abstractos como argutatio los creo Catulo, sin duda, segun
La lengua y el estilo de Catulo estan naturalmente muy in- el modelo de inambulatio. En el orden de las palabras tambien
fluidos por el alejandrinismo. El uso y abuso de la concinnitas se muestra inedito y magistral; por ejemplo, podemos observar
o simetria procede de una influencia triple: la directa & la poe- que en el poema 64 se repite la estructura siguiented9:un verso
sia helenistica, la de los poetas latinos que delatan influencia esta encerrado entre un adjetivo y su nombre (indomitos...fu-
griega, como Ennio y Lucilio, y la de los antiguos camina ita-
licos. Asi sucede con la anafora evocativa y deictica, la epana-
U L'oeuvre de Catulle... pags. 310-369.
J. GRANAROLO.
lepsis, los hexametros espondaicos empleados consecutiva- e C. J. FORDYCE,
Catullus. A commentary, Oxford, 1973 (1961). pags.
mente. Como contraste. la variatw o poikilla. Con ello juega 272-76.
mres, 54); ademas, la constniccion de dos adjetivos y sus dos Lida, con su articulo •áLatradicion clasica en Espana•â,preten-
nombres (cuerda uemntes // abiegnis aequora palmis, 7 ) . dio corregir, estaban, en lo que a Catulo respecta, sin subsanar
A la hora de hacer una recapitulacion final, debemos resal- todavia.
tar que la obra de Catulo es hija & una inspiracion fertii, fruto, J. L. Arcaz centra el problema de la influencia de Catulo en
por una parte, de haber vivido su vida al maximo, siempre ba- Espana con estas palabras: •áNo es demasiado profusa, debido
l a n c e entre dos extremos, amor y odio; y, por orro lado, ello, en gran parte, al propio caracter intimista de la poesia de
del esfuerzo que supone la aplicacion rigurosa de una tecnica Catulo y poco acorde con las buenas costumbres•â.Sentado
heredada de quienes el libremente ha elegido como sus maes- esto, el que la obra de Catulo no tiene dentro de la literatura
tros, pero siempre con un deseo vehemente de emular y supe- espanola el arraigo de autores como Virgilio y Horacio, hay
rar a sus modelos. Ha vivido una epoca de maxima libertad y que enfatizar, sin embargo, la brillantez de las recreaciones que
ha sabido aprovecharla descubriendo al paso un amor total que nuestros autores hacen de los poemas del poeta latino, y la sor-
su tiempo no habia conocido. presa surge cuando comprobamos que la influencia no se inte-
Por otra parte, es muy posible que el momento historico rrumpe a lo largo de los siglos, ni aun en el xix, y alcanza un
que le toco vivir no comprendiese la moral de su estetica, y es gran esplendor en nuestros dias, sin duda, bajo el magisterio de
eso lo que lo hace tan atractivo a finales del s. xx. Sus edicio- nuestros humanistas de postguerra. Poetas brillantes y de una
nes se multiplican en nuestros dias y no es ajeno a este feno- obra en constante renovacion como Valverde y Colinas para-
meno el haberse sabido librar del barroquismo alejandrino, de frasean en sus versos al mejor Catulo. Poetas, licenciados en
las largas digresiones historicas. geograficas. miticas y cultura- Clasicas, lo traducen en verso o lo recrean en novela, y alguno
les que tan dificil hacen hoy la lectura de tantos poetas clasicos de ellos, como Anibal Nunez, consigue un hito en la traduc-
griegos y latinos. cion de Catulo en espanol, sin que se le pueda objetar otra cosa
que el haber limitado su traduccion a cincuenta poemas.
4. Breves notas para un rCatulo en Espanaw Vamos a hacer un recomdo a lo largo de la literatura espa-
M. Mentndez Pelayo estudia las traducciones e imitacio- nola con la intencion de hacer ver los logros que en la asimila-
nes de Catulo en las pags. 8-100 del segundo tomo de su Bi- cion del espiritu catuliano han tenido nuestros autores.
bliografia Hispano Latina Clasica y, recientemente, en 1989, La primera cita, segun M. Pelayo, es la de E ~ q u de e Vi-
J. L. Arcaz Pozo ha publicado un articulo, ~Catuloen la litera- llena en su Tratado de la consolacidn, en la que no merece la
tura espanola•â,en el num. 122 de Cuadernos de Filologia pena detenerse. S610 dejar constancia del temprano resurgir de
Clasica, en el que, con acierto, se ocupa de la influencia de nuestro poeta en el medioevo espanol.
Catulo en Espana. Las carencias que las obras de E. R. Cur- En nuestro Siglo de Oro los focos de atencion dentro del
tius, Literatura Europea y Edad Media Latina, y de C . Highet. Liber lo constituyen aquellos poemas que la tradicion ha con-
La tradicidn clasica, ofrecen en el campo de las influencias siderado como los mejores; asi, los poemas 2 y 3 atraen a Ro-
clasicas griegas y latinas en la literatura espanola, y que Rosa drigo Caro (s. xvrr), del que escojo estos ejemplos: •áde mi
nifia el pajarillo / que era toda su alegria...•â;•állorad,Venus y
44 CATULO
Cupidos: 1el pajaro de mi niila 1 se murio: mas que a sus ojos 1 de la nave asida, 1 la aguija con la una 1 y con la otra tendida 1
ella lo amaba o queria•â. a las demas que lleguen las convida•â.
Del 4 tenemos la que es, para mi, la mejor recreacion de Esto esta tomado de Catulo, 64. 14-18, y de Virgiho, En. X
Catulo en espanol y se debe a F. de Rioja (s. XVII). Es el soneto: 220-226. Como sus maestros, Fr. Luis no emplea una sola
•áesteque ves. oh huesped, vasto pino...^. Como es natural si- fuente en sus imitaciones. Dedica a Catulo la primera estrofa y
gue solo en parte su contenido, pero es un hermosisimo soneto a Virgilio la segunda, sin dejar de estar presentes en las dos
que recoge por entero el encanto del poema latino. Basta leer ambos modelos. No en balde la escena de Virgilio tambien
los dos ultimos tercetos: •áVientos,agua sufrio, llego al aurora, 1 debe bastante a Catulo. Asf, •áNereidasa millares del agua el
veloz nave, rompio luengos caminos. 1 y a su patria volvio so- pecho alzando, turbadas entre si la van mirando...•âes imita-
berbia y rica; / mas no firme a sufrir del mar ahora / los impe- cion de los versos de Catulo, 15 y 18: monstrum Nereides mi-
tus. por voto a los marinos 1 dioses Castor y Polux se dedica•â. rantes... y nutricum tenus extantes e gurgite cano... Por su par-
El famoso poema de los besos, el 5, tiene dos destacados te, Krgilio nos cuenta que la diosa Cibeles ha convertido a las
seguidores: Cristobal de Castillejo (s. xvr) y F. de Quevedo (s. naves cercadas de Eneas en ninfas del mar; estas se encuentran
xvir). El poema de Castillejo titulado •áA una dama llamada con la nave capitana, pilotada por el propio heroe; Cimodocea,
Ana•ârecrea no solo el 5, sino el 51 y el 85. El de Quevedo es la ninfa mas elocuente, habla a Eneas, cogiendose con la mano
una traduccion: •áVivamos,Lesbia, y amemos 1 y no estimemos derecha a la popa, mientras que con la izquierda va ayudando a
en nada 1 los envidiosos rumores 1 de los viejos que nos can- remar. Es evidente que la estrofa de la Oda de Fr. Luis, 56-60,
san; / pueden nacer y morir / los soles: mas si la escasa / luz es imitacion de los versos 225-227 de Eneida X: quarum
nuestra muere, jamas 1 vuelve a arder en viva llama...•â. quae... Cymodocea /pone sequens, dextra puppim tener, ipsa-
Quevedo traduce tambien el segundo poema de los besos, el que dorso / eminet ac laeua tacitis subremigat undis.
7: •áPreguntascon cuantos besos 1tuyos me contento, Lesbia?...)). El soneto de Juan de Arguijo, Ariadna dejada de Teseo,
Resulta logico que el poema 64 haya atraido el mayor nu- imitacion de 64, 165-171, puede servir como ultima represen-
mero de traductores e imitadores. De los del Siglo de Oro voy tacion de las imitaciones de Catulo en el s. XVII. Como muestra
a ocuparme de Fr. Luis de Leon con una modesta aportacion, de su valor cito el ultimo terceto: •áTalse queja Ariadna en im-
por mi parte, al estudio de Catulo en Espana. Me habia intere- portuno 1 lamento al cielo; i entretanto lleva 1 el mar su llanto,
sado la Oda a Santiago en sus estrofas 51-55, 56-60. En un el viento su deseo•â.
contexto biblico religioso veia un cuadrito pagano, muy El s. xviri, mas ilustrado, logra en los traductores e imita-
•ánaif•â:las nereidas se turban al ver la navecilla que lleva el dores de Catulo, con frecuencia, mayor precision, pero, siem-
cuerpo del Apostol a Espana, y pronto se disponen a ayudar, pre, menos •ágracia•â.Hay que destacar a J. Cadalso, habil tra-
mas a cuatro manos que a dos. ductor del c. 3. El poeta neoclasico Quintana cuenta con un
•áPorlos tendidos mares / la rica navecilla va cortando; 1 curioso monologo titulado Ariadm, inspirado en el poema 64
nereidas a millares 1del agua el pecho alzando, 1 turbadas entre de Catulo. Tambien merecen citarse como catulianos a Nicolas
si la van mirando; 1 y delias hubo alguna / que, con las manos Fdez. de Moratin y a Melendez Valdds.
46 CATULO
EDICI~N
DE MYNORS Nuesmo m Corte)
112, 1-2 <est>quin te scindat <est>qui descendit (Della Corte
1 6, 12 t Nam inista perua- (ni1 stupra ualet) ( K . Quinn y y G. P. Goold)
let t Della Corte)
11.1 1 horribile aequor h ~ ~ b i l e s q (H.
u e Bardon y De-
Ila Corte)
21,ll memct (a!) mcme (H. Bardon y Della
Corte)
25.5 t mulier aries t <mulierarios> (H. Bardon y De-
Ila Corte)
29,23 t urbis opulentissi- urbis ( o piissimei) (G. P .
wt Goold)
54.2 t et eri t rustice <Herirustica) (H. Bardon y De-
ila Corte)
55,9 t aueltet (aufertis)(G. P. Goold)
55. 1 I nudum reduc.. . nudum (sinum)(reducens) (G.
Lafaye y M. Dolc)
11 64.23b .
iter <m.. iter (um saluete bonarum) (G.
P. Goold)
64,287 t Minosim (Peneisin)(M. Lenchantin)
64,287 t doris doris (M. Lenchantin)
66,59 t hi dii uen ibi t <Hit dii) (G. Lafaye)
67.12 t istius populi t <istispopulis) (H. Bardon y De-
Ila Corte)
67, 12 qui te t (quidque) (H. Bardon y Della
Corte)
(auspex)(Della Corte)
R. A. B. Mynorsl, cuya edicion de Catulo en la Bibliotheca Oxo-
niensis es nuestro texto basico, asegura que la primera edicion tipo-
gracfia de nuestro poeta es la de Venecia de 1472. Desde ella hasta la
de G. P. Goold (1983). recibida por la critica con gran alborozo, ge-
neraciones enteras de filologos han rendido sus esfuerzos por llegar a
una restitucion del texto catuliano lo mas perfecta posible. En la edi-
cion de Mynors. considerada conservadora, se han llegado a contar
hasta 8 14 enmiendas muy valiosas, basadas en la labor filologica em-
prendida en las consecutivas ediciones desde las del Renacimiento.
Ast, del s. XVI destacamos la primera edicion Aldina de 1502, con no-
tas y enmiendas de Auantius y. sobre todo, las de Aquiles Estacio y
Escallgero (Venecia, 1566, y Parls, 1577), cuyas notas son utiles to-
davia. A partir de esta ultima, los editores no recurren a los manuscri-
tos, sino a las ediciones tipograficas anteriores, por lo que no merece
la pena detenerse hasta las del s. m, que ya proceden con criterios
modernos. En primer lugar, destacamos las de K. Lachmann (Berlin,
1829, 1861, 1874), L. Schwabe (Berlln. 1866), R. Ellis (Oxford,
1878, 1904, 1911). E. Baehrens (Leipzig, 1876, con comentario lati-
no). Mejoro esta edicion K. P. Schulze en 1893.
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Enumeramos a continuacion, por orden cronologico. anicuios pu- tulianos en el Renacimienton. en Cuadernos & Filologia Cuisica
blicados en revistas, actas de congresos, etc.. correspondientes a los IV (1972), 297-305.
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A continuacion enumeramos por orden cronol6gico los articulos. del textes classiques, Ottawa, 1981, pags. 299-3 16.
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Con la piedra p6mez se alisaban los bordes del uoiiunen. Este estaba for-
mado por hojas de papiro que se enrollaban alrededor de un eje. de madera o
d ~ lel .umbilicuc.
POEMAS 63
Comelio 2; pues tu solias considerar de algun valor mis obri- ca final. En contraste con esta ironia descubrimos delicadeza expresi-
S llas, ya entonces cuando, el unico entre los itaiicos, te atreviste va e inquietud amorosa.
a explicar la historia univ&sal en tres volumenes, eruditos, por Resulta, ademas. inquietante iniciar el ciclo de Lesbia con un poe-
ma asi. donde se acaba descubriendo que el [Link] sobrelleva la sepa-
Jupiter, y laboriosos. Por ello, acepta este modesto librito, cual-
racion de su amada con mas dificultades que ella, divertida con su re-
io quiera que sea su valor; que el, <oh>virgen protectora ', sobre-
galo. Queda el eco dramdtico del ultimo verso: •ápudieraaliviar yo
viva intacto mas de un siglo. tambibn los mstes cuidados de mi alma*. Y este deseo da el tono a
todo el ciclo amoroso.
*** Me gustaria tanto, como dicen que a la jovenJ obstina- pdjaro. objeto de las delicias de mi nina, a quien ella amaba 5
da le gusto la manzana de oro que desato el cinturdn tanto m& que a sus propios ojos. pues era como de miel y la conocia
tiempo cenido. tan bien como una hija a su madre y no se apartaba de su rega-
zo, sino que, dando saltos de un lado para otro, s610 a su duena i o
piaba siempre. Ahora avanza por aquel camino cubierto de ti-
nieblas, de donde dicen que no vuelve nadie. Pero os maldigo,
malditas tinieblas del Orco ', que todo lo bello devorais. Tan 13
Treno por la muerte del pajaro. bonito phjaro me habeis robado. iOh maldito crimen! iOh go-
Analisis del contenido.- 1-2: invitaci6n al llanto; 3-5: muerte del nioncillo, digno de lastima! Ahora, por tu causa, los ojitos de
phjaro; 6-10: sus gracias; 1 1- 12: contraste con la realidad presente: su mi niiia enrojecen hinchados de llanto.
vagar por las tinieblas; 13-15: maldicion del Orco; 16-18: dolor por la
muerte.
Los epitafios por la muerte de animales son frecuentes en la Anto-
logia Palatina. Ovidio y Marcial tarnbiCn lo imitaron: Amores ii 6. y
Esp. 109. Poema epitafio dirigido a los visitantes de su casa en el lago de
Queremos destacar el patetismo del ultimo verso, con diminuti- Garda, o el Lago Ascanio en Bitinia. Era tradicional colocar ex-votos
vos de autkntica ternura. sin olvidar la simpatica evocacion del pajaro a los Dioscuros en agradecimiento por una feliz travesia.
en brazos de su dueAa y la rememoraci6n de su viaje por las tinieblas Estructura.- 1-9: apostrofe a los visitantes; 10-24: padntesis ex-
del Orco. Como en el c. 2, seademos la ironia en el uso de un treno o plicativo del origen de la barca; 25-28: consagracion final a los dioses
nenia en honor de la muerte de un pajaro. gemelos.
Hay numerosos epigramas votivos en la Antologia, y es posible
Llorad, joh Venus y Cupidos! 6, y vosotros. cuantos hom- que se trate de un ex-voto consistente en la pintura de la barca. lo que
bres hay sensibles al amor. El pajaro de mi niiia ha muerto; el explicaria el empleo de ille y de hunc con valor deictico. Virgilio lo
imit6 en el Cat. 10.
' Atalanta. Hipomena trata de vencer a Atalanta en la carrera tirandole Tenemos aqui, por otra parte, un mon6logo dramatico que puede
manzanas de oro del jardin de las Hesperides. Despues se casara con ella. Para encerrar un simbolo autobiogrllfico.
una mejor comprensi6n del mito deben leerse las pigs. 329-335 de la obra de Este poema forma con el 31 y el 46 un pequeno ciclo.
A. Rva DE ELVIRA. Mitologia Closica. Madrid, 1975.
Es posible que se uate de una expresion proverbial. repetida por Catulo
en 13, 12. En la mitologia akjandrina. sin embargo. parece comente la idea
de que habia mas de una Afrodita. Asi CAL~M.. Fr. 200: *A las Afroditas
(pues esta diosa no es una sola )...m (cf. C-ACO. Himnos, e p i g m yfrag- ' Orco es un dios romano que presidia la muerte. Fue identificado con Ha-
mntos, Intr.. trad. y notas de L. A. DE CUENCA y M. BRIOSO, Madrid. 1980. des, rey del mundo de los muertos segun la mitologia griega. Los infiernos
pagina 232. num. 33 de la B.C.G.). Los Cupidos son los Amores de la antigua son designados con el nombre de su rey. Orco, en una metonimia muy co-
p s l a (cf. C. J. FORDYCE,Catuily~ ..., phg. 93). mente.
66 CATULO
Negro. haya muerto de una vez para siempre la breve luz de la vida,
'O Los dioses a los que los navegantes hacian sus votos eran: Glauco, Pa- debemos dormir una sola noche eterna. Dame mil besos, luego
nopeo. Melicertes y Palemon. cien, despues otros mil, y por segunda vez ciento, luego hasta
" El lago ha sido tradicionalmente identificado con el Carda (Benacus, otros mil. y otros ciento despues. Y cuando sumemos ya mu- io
31. 13). pero entonces el Mincio no era navegable. Della Corte lo identifica
con el lago Ascanio, cerca de Nicca, en Bitinia (cf. DELLA CORTE, Catullo...,
pag. 235). '' El as romano era una moneda de bronce muy corriente y de poco valor.
Los Dioscuros. Castor y Polux. hijos de [Link] gemelos protec- Tal vez con la traduccion por dntimo el lector tiene una idea aproximada de
tores de la navegacion. lo poco que Catulo valoraba las opiniones de los senes.
68 CANLO POEMAS 69
chos miles. los borraremos para olvidarnos de su numero o rrengado~si no estuvieras haciendo ninguna tonterfa. Por ello, is
para que ningun maligno pueda echarnos mal de ojo cuando todo lo que te pase, bueno o malo, dimelo. Quiero llamarte a ti
sepa que fueron tantos nuestros besos. y a tu amor a un lugar en el cielo con simpAticos versos.
La edicion de R. A. B. Mynors conserva entre cruces la lectura de V: Cirene es la principal ciudad de la provincia Cirenaica, donde, segun
nam inista preuulet (cf. [Link]..., pag. 5 ) . Seguimos la conjetura de Plinio. abundaba el laserpicio, que, tal vez, equivalga al comino silvestre
Escalfgem y Haupt <ni1stupra ualet>,presente en las ediciones de K. Quinn y (PLM..H. Nat. XIX 38).
de F. Della Corte (cf. K. [Link]..., pdg. X X V , y D~LLA [Link]- lb Se refiere al templo de Zeus Amon, en el oasis de Siwah, y a Bato, rey
calla la noche, vigilan los furtivos amores de los seres huma- ras, cuando nadie se dirija a ti. Maldita, jay de ti! j Q ~ evida te 15
io nos, tantos son los besos, dados por ti, que le bastan para sa- aguarda! se te va a acercar ahora? quien le parece-
ciarse al loco de Catulo, de forma que ni los curiosos podrian ras hermosa? quien vas a amar ahora? quien se dira
contarlos, ni hechizarlos una lengua maligna. que eres? quien vas a besar? LA quien le morderas los la-
bios? Pero tu, Catulo, aguanta sin ceder.
Desdichado Catulo, deja de cometer locuras y lo que ves Veranio 17, de todos mis amigos el preferido entre trescien-
perdido, dalo por perdido. Brillaron un dia radiantes soles para tos mil. regresado a casa junto a tus penates Is, tus herma-
5 ti, cuando ibas y venias a donde te llevaba la joven, amada por nos bien avenidos y tu anciana madre? Has regresado. iOh fe-
mi como ninguna otra sera amada. Cuando alli surgian aque- liz noticia para mi! Volvere a verte sano y .salvo y te oirt
llos numerosos juegos amorosos, que tu querias y la joven no hablar de los lugares. de los acontecimientos y de los pueblos
desdenaba, brillaron, en verdad, radiantes soles para ti. Ahora
I7 Aparecera con Fabulo en los poemas 12.28 y 47. En el poema 12 estan
ella ya no los quiere. Tu, no seas debil; (no los quieras) tampo-
los dos juntos en Hispania. En el 28 y 47 estan a las ordenes de Lucio Calpur-
lo co. Ni persigas a quien huye, ni vivas desdichado; resiste con nio Pidn. mientras Catulo sirve a las ordenes de G . Memmio en Bitinia.
obstinacion, aguanta. Adios. joven, ya Catulo resiste. No te " Divinidades del hogar. Eran objeto de culto como los Lares. de los que
buscara, ni ira a rogarte en contra de tu voluntad. Pero tu sufri- se diferencian por ser m& Intimos y personales.
POEMAS 73
de Iberia, como es contumbre niya, y abrazandome a tu cuello ahora, en que situacion se encontraba, y cuanto dinero habia sa-
10 besar6 tu alegre boca y tus ojos. Oh, de cuantos hombres feli- cado yo en limpio. Conteste lo que pasaba, que no habia nada,
ces existen, hay mas dichoso y feliz que yo? ni para los propios pretores, ni para el sequito de sus amigos, de lo
forma que nadie volvia con la cabeza mas perfumadam,sobre
todo teniendo por pretor '' a un maricon, a quien no le importa-
ba nada su sequito. •áPeroal menos•â,me dicen, •áloque se ase- 15
gura que tuvo su origen alli, conseguiste hombres para tu lite-
Poema anecdotico en contra de si mismo. ra•â. Yo, por hacerme pasar ante la muchacha por el mas
Contenida- A 1-4: presentacion de los personajes; 5- 13: Bitinia. afortunado, le dije: •ánome fue tan mal porque, pese a haberme
tema de conversacion en estilo indirecto; B 14-24: estilo directo: tocado en suerte una provincia esquilmada, pude conseguir 20
mentira de Catulo; 25-27: la putilla le pide a Catulo sus supuestos es- ocho hombres hechos y derechos•â.En realidad, yo, ni aqui ni
clavos; 28-34: salida chistosa de Catulo. alli, tenia a nadie sobre cuyos lomos pudiese transportar la pata
La anecdota. contada con gracia y con una gran sencillez, antici- quebrada de un viejo camastro. Entonces, ella, como convenia a
pa el tono de algunas shtiras de Horacio. una desvergonzada, me dijo: •áPorfavor, Catulo mio. prestame- zs
Es indudable que este poema forma pareja, por contraste, con el 6. los un rato, pues quiero que me lleven al templo de Serapism 12.
Flavio no le habla a Catulo de su amante en el 6; Varo, en cambio, le •áEspera-le conteste a la chica- en lo que hace poco dije que
lleva de visita a casa de la suya. La amiga de Flavio era illepida e ine- tenia, me distraje: un companero mio que se llama Gayo Cin- 30
Ilegans, la de Varo es scortillum, pero non illepidam neque i n u e w - naZ3fue quien los consiguio. Pero, suyos o mios, mas da?
tum, con uso de litotes afortunadas. El dialogo fluye en terminos rea-
Los utilizo como si hubiese sido yo el que los hubiese conse-
listas, con ligero toque obsceno, propio & la lengua conversacional.
guido, pero tu no tienes ninguna gracia y vives para molestar,
La justificacion final sobre su mentira resulta maravillosa en la
forma. Ha dicho: fugit me ratio y, a continuacion, aparecen hiperba- pues contigo no es posible tener una distraccion•â.
tos, disjunciones y homofonias en e; en el ultimo verso podemos con-
tar hasta ocho es.
Equivale a anadie volvia mas rico•â.Perfumarse la cabeza era costumbtt
Varo, mi amigo, desde el foro me ha llevado, ocioso. de vi- de ricos.
21 Este pretor es G. Memrnio. al frente de Bitinia en el 56. De tl hemos ha-
sita a casa de su amante, una putilia a quien, segun entonces me
blado en la Introduccion general, pig. 12.
parecio a primera vista, realmente no le faltaba gracia y poseia
" El culto a Skrapis. dios egipcio. estaba bastante extendido en la Roma
5 cierta sensibilidad. Cuando llegamos alli, nos surgieron varia- del s. I a. C.
dos temas de conversacion, entre ellos como estaba Bitinia l9 Este Gayo Cinna es. con toda probabilidad. G. Helvio Cima. poeta y
amigo de Catulo. Sin embargo. no se sabe quien es el Varo a quien convierte
en protagonista del pama. La opinion mas generalizada es que se trata del
l9 Bitinia era provincia romana desde el 74 a. C. Para su localizaci6n geo- destinatario del c. 30. Alfeno Varo; o Quintilio Varo. amigo de Virgilio y Ho-
graf~calease el contenido de la n. 9. racio, cuya muerte llora Horacio en Odm 1 24.
POEMAS 75
s la razon, imbecil. No hay nada mas sordido y grosero. me suave o mas exquisito: te regalare un perfume con que le obse-
crees? Cree a tu hermano Polion, que esta dispuesto a cambiar quiaron a mi amada las Venus y los Cupidos. Cuando tu lo hue-
tus robos por un talento ",pues es un joven repleto de todos los las, pediras a los dioses que te hagan, Fabulo. todo nariz.
io encantos y de todas las gracias. Asi que o espera trescientos
endecasilabos o devudlveme el panuelo. que no me interesa
15 por su valor, sino por ser recuerdo de un amigo. Pues me en- 14
viaron de regalo de Iberia unos panos de JativamFabuio y Ve- i. i
ranio. Es forzoso que yo los quiera como a mis amigos Veranio Poema de contenido epigramatico, que se estructura asi: 1-5: in-
y Fabulo. dignacion ante el regalo de Calvo; 6- 11: dudas sobre el autor de este
regalo a Calvo; 12-15: oportunidad en la eleccion del dia del envio:
las Satumales; 16-20: venganza con otros malos poetas; 2 1-23: devo-
lucion del regalo y despedida.
Posiblemente es Licinio Calvo el mejor amigo de Catulo; asi, la
Este poema es una invitacion, cuyo contenido es el siguiente: 1-2: posteridad mantendra siempre unidos los dos nombres.
invitacion; 3-8: menu; 9-14: obsequio de Catulo. Escrito, como tantos otros, en un lenguaje sencillo y espontaneo,
cuida. sobre todo. el final. El metro empleado es el endecasilabo Ila-
Estamos ante un divertido poema ocasional. En medio de expre- mado faleceo.
siones propias de la lengua coloquial surge su credo neothico: uenus- Pes esta usado en el sentido literal de •ásalircon mal pie•ây tam-
te, suauius elegantiusque. bitn con el sentido de pie mttrico. Nuestro poeta trata de reproducir
Las exigencias iniciales de Catulo se compensan con el extrava- la incompetencia de los malos poetas con la propia, al incluir dos pa-
gante regalo del poeta al final, un perfbme de Lesbia que lo converti- labras yambicas, d l u m con heterodinia.
ra en •áunhombre a una nariz pegado•â. La aliteracion final esta subrayada con la homodinia: pksrmr
precisamente las dos ultimas paiabras.
Cenaras bien en mi casa, Fabulo querido -ojala que con el
favor de los dioses- dentro de unos pocos dias, si traes contigo Si no te quisiera mas que a mis propios ojos, simpatiquisi-
5 comida buena y copiosa, no sin una muchacha guapa, vino, sal mo Calvo. por ese regalo te odiaria con el odio de Vatinio ".
y risa en cantidad. Te digo que si traes todo esto, mi simpatico Pues, he podido hacer o decir yo para que me mates con 5
amigo. cenaras bien, pues la bolsa de tu Catulo esta llena de te- tantos malos poetas? iA ese cliente tuyo los dioses le otorguen
io laraiias. Por mi parte recibiras mi cariiio puro o lo que es mas toda clase de males, a ese que te ha enviado de regalo tal cu-
El talento era una unidad monetaria griega equivalente a seis mil drac- " El amigo de Catulo y uno de los representantes de la escuela neoterica.
mas (unas 10.000p.). Gayo Licinio Calvo. era, ademas de famoso poeta. un gran orador. El odio de
m La ciudad de Suetabis (Jdtiva) estaba en la Hispania Tarraconense y Vatinio era proverbial. por haber sido objeto de una violentisima acusacion
producia, segun PLmio. los mejores pailos (Hist. Nat. XIX 9). por parte de Calvo (cf. c. 53).
POEMAS 79
mulo de herejias! Y si, como sospecho, este nuevo y escogido Si casualmente algunos sois lectores de mis tontenas y no
io regalo te lo hizo el maestro Sila", no lo tomo a mal; afcontra- OS asustais deacercar vuestras manos a mi ***
no, tomo a bien y con felicidad el que no se malogren tus es-
fuerzos. j Grandes dioses !, ihom ble y condenado librito! !Por
cierto, se lo enviaste a tu querido Catulo. para matarlo al punto
is en el mejor de los dias, el de las Satumales"! No, no, falso;
esto no se va a quedar asi, pues en cuanto amanezca acudire Aurelio apareci6 junto con Furio, en el poema 11, que iniciaba el
corriendo a las estanterias de los libreros. cogere los Cesios. ciclo dedicado a ellos, y Cste. a su vez, acababa el pequeiio ciclo ini-
20 los Aquinos, el Sufeno", todos esos venenos y con ellos como cial de Lesbia. Realmente, Juvencio es quien se alza, por primera vez.
tormentos te devolver6 el regalo. Vosotros, por el momento, , como protagonista. El poema es una tipica commendario.
adios. Idos de aqui, volved alli de donde habeis salido con pie El contenido es el siguiente: 1-13: peticion a Aurelio del favor;
maldito, castigos de mi generacion, pesimos poetas. 14-19: amenaza en caso contrario.
1 Observamos, en primer lugar, una absoluta franqueza al tratar te-
mas sexuales, con un acento que, si bien es nuevo, se repetira despues
a lo largo de toda la coleccion. Estamos ante una nueva clase de poe-
sia urbana. El lenguaje eufemistico que, por contraste, emplea en los
En los manuscritos, estos tres versos aparecen unidos al poema dos ultimos versos, resulta mas efectivo. si cabe, que el empleado an-
anterior. Esta claro que se tnta de un breve fragmento de otro poema. teriormente.
quiza el comienzo de un Catulo mas lascivo. Concretamente, T. P.
Wiseman, Catullan Questions, Leicester. 1969, pag. XXX,sostiene la Nos encomendamos a ti mi amor y yo, Aurelio Y. Pido un
hipotesis de que este poema es un fragmento perteneciente a la com- favor insignificante: que, si con toda tu alma has deseado algo
posicion introductoria del envio de una segunda parte (14b-26) de las que querias que se mantuviera puro e integro, me guardes ho- 5
nugae, cuyo tema central serian los amores de Catulo y de Juvencio y
nestarnente a mi joven. no digo de la gente -nada temo a esos
la rivalidad del poeta verones con Furio y Aurelio.
que pasan por la plaza de un lado para otro ocupados en sus
asuntos- sino de ti, te temo a ti y a tu pene, hostil a jovenes io
puros y depravados. MuCvelo tu por donde quieras, como
" El litteratot enseliaba las primeras letras. Este Sulh se cree que es un li-
berto de Sila. Lucio Cornelio Epicado. quieras, cuanto quieras. cuando estC fuera dispuesto al ataque:
32 Las fiestas Satumales duraban desde el 17 al 24 de diciembre. Era cos- exceptuo a este solo; discretamente, creo. Y si un mal pensa-
tumbre el intercambio de regalos entre amigos, pero eran sobre todo las fiestas miento y un loco furor te empujan a una culpa tan grande, 1 5
de los esclavos d m t e las cuales se les permitian libertades de las que no go- maldito, como para herir mi vida a traicion, jah. desdichado
zaban el resto del ano.
de ti entonces y mal destino el tuyo! Con las piernas separa-
El empleo de plurales, Caesios, Aquinos. es de desprecio y, en cuanto a
Suffenum, su cualidad de poetastro,como se nos hace ver en el c. 22, queda
asf enfatizada. Y Cf. n. 24.
POEMAS
" NO hay una identificacion segura (cf. LENCHANTIN. 11 libro.... ptig. 39).
MEste es el tipico castigo de los adulteros. Los escolios de Juvenal en su Los ultimos editores de Catulo. Della Corte. Ramirez de Verger, etc.. seiia-
anotacion al v. 317 de la Mira X de Juvenal hablan de que el mujol era un lan con convencimiento que se trata de Verona, colonia romana (TAc.. Hist.
pez de cabeza grande. 111 8).
Y De estos personajes ya hemos hablado en la n. 24. Aparecen caracten- Se alude a la corporacion sacerdotal. instituida por el rey Numa, con el
zados como pathicus y cinaedus. homosexuales pasivos (cf. Introduccion. fin de custodiar los escudos del dios Marie. A este dios estaban consagradas
ptigs. 2 1-23). sus danzas.
POEMAS 83
gracia y sin mas discrecion que la de un nino de dos anos que mica habitual. al estilo de la de Herodoto como •ápadrede la histo-
duerme en la cuna que forman los brazos temblorosos de su ria*. la utiliza Catulo para ironizar con Aurelio, al que presenta como
padre. Este, aunque esta casado con una joven en la flor mas ctpadm de las hambres*. con un plural enfhtico. Aurelio no tiene mas
1s tierna de la vida, esto es, una niita mas delicada que un tierno categoria que un parasito de Comedia. y Cste es precisamente el rival
cabritillo, a la que hay que vigilar con mas tiento que a las del poeta.
uvas mas maduras, le permite divertirse como le place; para 61
no vale un comino, ni se levanta de su rinc6n. sino que se que- Aurelio, padre de todas las hambres -no s610 de estas, sino
20 & echado como el olmo en el foso abatido por el hacha lfgur, de cuantas existieron, existen o existiran en anos sucesivos-,
sintiendolo todo tal como si no existiera nadie en ninguna par- deseas sodomizar a mi amor. Y no a escondidas: pues estas s
te. Asi es ese estupido paisano mio que ni ve nada, ni oye con el, bromeas con el, pegado a su costado lo intentas todo.
nada, ni sabe tampoco quien es el mismo, ni si existe o no En vano, pues mientras tratas de tenderme trampas, te agarrare
existe. Ahora quiero lanzarlo de cabeza desde tu puente por si primero para que me la chupes. Y si estuvieras harto de comer,
2s es posible despertar de repente su estupida modorra y dejar su me callada. Ahora me duelo de esto, precisamente de que mi lo
vida vuelta del reves en el espeso cieno, como la mula deja sus amante, <!ay, pobre de mi!)" aprenda a pasar hambre y sed.
herraduras en el legamo pegajoso. Asi que dejalo, mientras puedas, sin avergonzarte, no sea que
tengas que dejarlo despues de habermela chupado.
" Los poemas 18, 19 y 20 fueron separados como apocrifos del Liber de Hemos desechado la lectura de V. que conserva la edicion de Mynors:
Catiilo a partir de la adicion de K. Lachmann (Bedfn, 1829). La edicion de me M... (cf. Mmo~[Link]..., pag. 16). Las ediciones de H. Bardon y de
Venecia (1554). preparada por Muret (Mureru). inicia la tradicion de incluir Della Corte o k n la conjetura de Escalfgero: <a!> mem (cf. H. BARWN,
estos poemas (cf. M. Dow. G. V. Catulo.... pags. 18- 19). Catullus..., pag. 22, y F. DELLA
[Link].... pag. 36).
84 CATUM POEMAS
Poema flagitatio.
Contenido.- 1-5: descripcion de Talo; 6-8: uso de lo robado por " La edicion de Mynors conserva entre cruces la lectura del c6dice 0:mu-
parte de Talo; 9- 13: amenaza. lier aries (cf. MYNORS,Catulli..., p6g. 19). Bardon y Della Corte recogen la
conjetura de Haupt: 6nulierarios>(cf. BARDON, Catullu..., pag. 26, y DELLA
La lectura atenta del poema nos descubre una serie de caracteris- CORTE,Catullo.... phg. 42).
ticas sorprendentes en un poema aparentemente ocasional, que ten- " Eran famosos los bordados de Tinia. que es la Bitinia occidental. Para la
dria que deslizarse en un tono de conversacion: abundancia de dimi- localizacion de Bitinia, lease la n. 9.
POEMAS
nobles! Pero a vosotros os abrumen con toda clase de desgra- grasa que untaba la Galia de los de larga cabellera y la Britania
1s cias los dioses y las diosas, deshonra de R6mulo y Remo. de los confines del mundo? Puto R6mulom, todo esto y s
lo soportaras? el, ahora, soberbio y cebado, recorrera todos
los lechos como un palomo blanco o un Adonis? Puto Romulo,
todo esto y lo soportaras? Eres un desvergonzado, un io
gloton y un truhan. este pretexto, general sin par, estuvis-
Ataque contra Mamurra. Cesar y Pompeyo. te en la ultima isla de occidente, para que ese jodido Carajo
Contenido.- 1-20: retrato satirico de Mamurra, lleno de reproches vuestro devorase doscientos o trescientos millones? otra is
a Ctsar, que es a quien dirige sus preguntas; 21-24: reproches a Cesar cosa es sino siniestra liberalidad? que ha derrochado poco
y a Pompeyo. o es que ha engullido poco? Primero dilapido los bienes pater-
Hay que advertir que Catulo no es un satinco politico. Jamas ve- nos, luego, el botin del Ponto, y, en tercer lugar, el de iberia,
remos que sus versos expresen ideas politicas; expresan resentimiento que conoce el aurifero rio Tajo. Ahora se le teme en Galia y en 20
contra las personas que ostentan el poder, pero no contra sus ideas. Britania. que alentais semejante enfermedad? iQuC es lo
La denuncia contra Mamurra esta llena de pasion, de libertad y de que este puede hacer sino devorar pingues patrimonios?
fantasia en medio de una retorica exuberante. El que el poema este
este pretexto, vosotros, (los mas piadososmde Roma), suegro y
escrito en yambos (concretamente en trimetros yiimbicos puros) lo
hace en forma y en contenido de la escuela arquiloquea. yerno ", lo habeis perdido todo?
Las tres palabras impudicus, uorax, aleo no van dirigidas a Ma-
muna directamente, pero es natural su implicacion. Concretamente,
se sabe con certeza que Cesar no fue uorax, pero esta caracteristica le
cuadra a Mamurra perfectamente. La adjetivacion superbus et super-
jluens, asi como las homofonias subrayadas, preparan la imagen si- Poema de quejas ante la traicion de un amigo.
guiente, donde el diminutivo albulus y la ironia que supone el empleo Contenido.- 1-6: Alfeno ha abandonado la amistad del poeta;
de la forma liturgica Adoneus descubren al mejor Catulo, docrus ei le- 7-12: ruptura del foedus amicitiae y seguridad del castigo de la diosa
pidus. Continua la enumeracion de sus excesos culpables en lenta Fides.
complacencia, para acabar elevando el ataque hasta los que se los
consienten.
e Las opiniones cstan enconttadns respecto a quiCn es este cinaede Romule.
Unos lo identifican con C&, otros. con Pompeyo. Mi opinion es que se trata
puede ver esto, quien puede sufrirlo, si no es un de CXsar. unido a Marnuna a la hora de recibir esta calificacion en el poema 57.
desvergonzado, gloton y truhan? Mamurra 48 posea la m El v. 23 ofrece entre cruces la lectura: urbis opulentissime, en la edicion
de Mynors (cf. M Y ~CafuIl . i..., pag. 22). La edicion de P. Goold acepta la
conjetura de Haupt: <opiissimei>, que es la escogida para nuestra traduccion
U Mamuna, caballero romano de Formias, prarfccrus fabnun con CCsar
(cf. P. GOOLO,C~rullus ..., pAg. 68).
en la guerra de las Galias. Ademas. aparece en los siguientes poemas: 41.43. Cesar es el suegro y Pompeyo el yerno. ya que este se caso con Julia la
94. 105. 114 y 115. hija de C h . muerta en el 54.
POEMAS 93
En el poema 64, Ariadna se queja en tkrminos semejantes ante el Contenido.- 1-6: palabras & saludo a Sirmion; 7-1 1: alegria del
abandono de Teseo (132-142) e idtntico contenido es tambikn el de la regreso; 12- 14: palabras de alabanza.
elegia 76. Destaca la personificacion de la peninsula de Sirmion, a quien
Catulo establece eo este poema (y lo va a repetir a lo largo de Catulo se dirige como a un ser humano. El diminutivo ocelk es tipi-
toda la coleccion. concretamente en los poemas antes apuntados). que camente amoroso. La misma emocion entraiiable que usa para dirigir-
las bases de la buena amistad son un foedus (pacto). La Fides es ga- se a su amigo Veranio en el poema 9 la repite al dirigirse a Sirmion.
rante de dicho pacto. Nkmesis se encarga de castigar a los culpables. Alli Veranio volvia a Catulo, aqui Catulo vuelve a Sirmion.
No faltan los toques aculteranos~:uterque Neptururs, Thyniam ar-
Alfeno, desmemoriado y falso para tus amigos leales, que Bithynos y Lydiae ... undae. El final, como siempre, es lo mas
no te compadeces nada, cruel, de tu dulce amigo? no vaci- cuidado: el saludo, con una mas intensa personificacion de la penin-
las en traicionarme y en engailarme. perfido? Las impiedades sula. al dedicarle el epiteto que suele ser el mas comun a la hora de
de los hombres enganosos no agradan a los habitantes del cie- dirigirse a la amada uenusta y la imagen del contento y las risas. bri-
s lo. T6 no les haces caso y me abandonas, desdichado de mi, en llante y espontanea.
medio de desgracias. Ay, pueden hacer los hombres? Di,
quiCn pueden confiar? Realmente tu me forzabas a entre- Sirmi6n perla de las peninsulas y de las islas, de todas
garte mi alma, malvado, induci6ndotme) a estrechar nuestra las que en lagos de limpias aguas y en el dilatado mar ofrecen
amistad, como si yo no tuviera nada que temer. Tu mismo, uno y otro Neptuno ". iCon cuanto gusto y con cuanta alegria
10 ahora, te alejas de mi y permites que todas tus palabras y todas
te vuelvo a ver, creyhdome apenas que he abandonado Tiniass s
tus acciones las disipen los vientos y las ligeras nubes. Si tu te y las llanuras de los bitinios y que te veo sin peligro! Oh,
has olvidado, al menos los dioses se acuerdan, se acuerda la dicha es mayor que la de la perdida de los cuidados, cuando el
Fidelidads2,que va a lograr que tu te arrepientas de tu conducta pensamiento descarga su peso, y agotados del esfuerzo del via-
de ahora en adelante. je llegarnos a nuestro hogar y descansamos en nuestro anorado lo
lecho? Este placer es la unica recompensa por tantas fatigas.
Oh, bella Sirmion, salud. Regocijate con tu amo, y vosotras,
aguas del lago lidio reid con cuantas risas haya en casa.
poema en sus ataques. Sin embargo, la imagen del hijo es mas degra-
dante, un homosexual entrado en anos que anda vendihdose a poco
Poema de ocasion. pnxio.
Contenido.- 1-3: solicitud de invitacion; 4-8: consejos;9-1 1: ur-
gencia. Oh, tu, el mejor de los ladrones de bailos publicos, Vibenio.
Es un escrito que requiere respuesta. en el que late una dramatiza- el padre, y el puto de su hijo (pues si el padre tiene la derecha
ci6n. mas sucia, el hijo tiene el culo mas hambriento) jpor qut no os
Una vez mas. su final es un quiebro [Link] creia- vais al destierro, a unas malditas tierras? Pues los robos del pa- 5
mos que Ipsitila era la protagonista. los dos ultimos versos nos descu-
dre son conocidos de todo el mundo, y tu, hijo, no puedes an-
bren que se bata realmente de la urgencia sexual del poeta. Por otra
dar vendiendo tus velludas nalgas por una peseta.
parte, no debemos olvidar que tras el nombre de Ipsitilla se esconde
el de alguna mujer famosa romana. que para el lector de su +oca se-
ria fhcil desvelar. Los nombres femeninos acabados en -illa eran
abundantes. como el de Aurelia Orestilla, citada en S ~ ~ u s nCat. o,
xv 2.
Himno a Diana.
Contenido.- 1-8: invocacion a la diosa; 9-20: sus poderes; 21-24:
Por favor, mi dulce Ipsitila, objeto de mis delicias y de mis
suplica.
pasatiempos, invitame a que yo vaya a tu casa a pasar la siesta.
5 Y si lo haces, anade esto otro: que nadie eche el cerrojo de la Parece un himno griego tanto por la forma como por su conteni-
do: esta escrito en estrofas constituidas por tres gliconios y un fere-
puerta, ni se te ocurra salir fuera; al contrario, quedate en casa
cracio, y en cuanto a la diosa, mas que la Diana romana es la Artemis
y preparemonos a joder nueve veces seguidas. Y si vas a ha- griega. S610 las dos ultimas estrofas tienen un sabor autenticamente
io cerlo, invitame en seguida: pues estoy echado recien comido y, romano. precisamente cuando el himno se hace mas solemne y litur-
saciado boca arriba, atravieso la tunica y el manto. gico.
io montaiias, de los verdes bosques, de los desfiladeros escondi- llame al partir y, echandole las dos manos al cuello, le ruegue lo
dos y de los rios resonantes; tu eres invocada como Juno Luci- que se detenga. Ella, ahora, si es verdad lo que me cuentan, se
15 na por las dolientes parturientas. tu eres invocada como podero- muere por 61 con un amor irresistible. En efecto, desde el dia en
sa Trivia y por tu luz no propia como Luna. Diosa, con tu que le ley6 el comienzo del poema sobre la sefiora del
20 carrera mensual midiendo el camino del aiio, colmas tu & bue- Dindimo", desde entonces a la pobrecilla fuegos le corroen el 15
nas cosechas las rusticas viviendas del labrador. SC venerada interior de sus mCdulas. Te disculpo, nifia mas culta que la
bajo el nombre que te guste y, tal como acostumbraste desde musa de SafoW,pues es bello el poema, iniciado por Cecilio,
antiguo, favorece con benefica ayuda a la raza de Romulo. ~ Gran Madre.
s o b la
-
Poema de ocasion para invitar a un amigo. Epigrama contra los Anales de Volusio.
Sinopsis.- 1-6: invitacion a Cecilio y motivos para ello; 7- 12: el Sinopsis.- 1- 10: invocacion a los Anales para que se cumpla la
amor de Cecilio; 13-18: invocacion a lapuella. promesa de Lesbia; 1 1- 17: himno parodico; 18-20: Catulo pide ahora
Este es sin duda un bonito poema. en el que encontramos al poeta que se cumpla la promesa.
Cecilio acompaiiado por una docta puella como la misma Lesbia de J. Ferguson (cf. Catullus..., pags. 107-109) divide el poema en
Catulo. Resulta interesante descubrir el ambiente social en el que se dos partes: la primera pasa de Volusio al voto. y la segunda. del voto
desenvolvfan los neottricos. Las referencias s8ficas son multiples, no a Volusio. La primera parte, segun el, acabaria en el voto de Lesbia;
solo en la perifrasis Sapphica puella musa doctior, sino en la caracte- la segunda, en el voto de Catulo, con lo que tendriamos un tipico
rizacion de la puella como candida. Ademas, debemos tener en cuen- ejemplo de construccion quiastica.
ta que esta amante de Cecilio aparece caracterizada como la Lesbia En la parodia del voto (1 1- 17) podemos observar el uso de for-
de los mejores momentos, frente a tantas amantes de sus amigos trata- mulas de tipo religioso propias de un himno: asi. sanctae, electissima,
das de sconurn y de scortillum. infelicibus, la caracterizacion de Vulcano. burla de la de Aquiles en la
Iliada y, por ultimo. la sonora solemnidad de electissima pessimi poe-
rae e infelicibus ustulanda lignis.
A un dulce poeta, a mi amigo Cecilio, quema que le dijeras.
papiro, que se acerque a Verona, dejando los muros de Como'8
5 la Nueva y las margenes del Liuio, pues deseo que oiga ciertos Anules de Volusio, papeles de mierda, cumplid la promesa
pensamientos de un amigo suyo y mio. Asi que, si es sensato, en favor de mi amada, pues prometio a la sagrada Venus y a
devorara el camino. por mas que una niiia radiante mil veces lo
En Dlndimo se encontraba el templo de la Gran Madre,Cibeles. TambiCn
Nouum Comwn fue colonizada por Ctsar en el 59 a. C. El Lario es el Caiulo, como su amigo Cecilio. compuso un poema a la Gran Madre el 63.
lago Como. PerlfraSis por Safo.
POEMAS 99
s Cupido que, si yo le era devuelto y dejaba & hacer vibrar mis La culminacion del poema es el ataque a Egnacio, de quien re-
f ~ r o yambos.
s ofreceria al dios lento & pies 6' los mas selectos procha su pelo largo y su origen extranjero. de una tierra que crfa co-
escritos del peor pocta para ser quemados por malditos l e h . Y nejos y cuyos habitantes lavan sus dientes con orina. Es indudable
i o este es el voto que la peor de las jovenes ha decidido de forma
que este Egnacio ahora es el preferido de Lesbia; por eso Catulo se
ocupa de 61.
burlona y divertida ofrecer a los dioses. Ahora, tu,diosa " naci-
da del c d l e o ' mar. que habitas el sagrado Idalio, los Urios de
abiertas llanuras. Ancona, Gnido, cubierto de canas, Amatunte, Taberna lasciva y vosotros, los asiduos de ella, la de la no-
15 Golgos y Dirraquio, posada del Adriatico, acepta y cumple la vena columna a partir del templo de los hermanos del pileo &,'
promesa. si no carece de encanto y de gracia. Y vosotros, mien- que sois los Unicos que teneis cojones, que sois los uni-
tras tanto, venid al fuego, llenos de tosquedad y de torpeza, cos a los que esta permitido joder a todas las jovenes y consi- 5
20 Anales de Volusio, papeles de mierda. derar a los demas unos cabrones? que, porque esteis senta-
dos en fila cien o doscientos cretinos, creeis que no me voy a
atrever a llenaros la boca a los doscientos a la vez? Pues creed-
melo. os voy a pintar toda la fachada de la taberna con obsce- io
nidades. La joven que ha huido de mi regazo, amada por mi
Poesia de invectiva contra los clientes de una taberna o prostibulo. tanto como no sera amada ninguna, por la que yo he librado
Contenido.- 1-5: apostrofe a la clientela de la taberna; 6-10: ame- muchas peleas, esta sentada ahi. Todos, hombres de bien y
nazas; 11- 16: causas del enfado de Catulo: 17-20: concrecion del ata- afortunados. la gozais, y. por cierto, lo indignante es que todos 1 5
que en Egnacio. sois unos donnadie y unos puteros de esquina. Sobre todo tu,
Este poema forma parte del ciclo de Lesbia, aunque el poeta no la uno de los de pelo largo, hijo de Celtiberia. tierra de conejos,
nombre. Esta claro que la puella ... amara tantum quantum amabitur Egnacio M, a quien hacen pasar por hombre de bien una barba 20
nulla de los venos 11-12 es Lesbia, la protagonista del poema 8, cuyo espesa y unos dientes frotados con orina ibera.
v. 5 se repite aquf en el 12. Los hechos que ahora se denuncian son
posteriores a los descritos antes en el 8. A aquella crisis le ha sucedi-
do una degradacion en la conducta de la amante. El poema 11 descn-
birla el final de esta aventura.
" Catulo esta burlundose de los poetas epicos al uso de su tpoca. Dentro
de este tono esta la carscterizaci6n de Vulcano como tardipedi deo, que es
una broma de resonancias Cpicas. Basta recordar la perifrasis caracterizadora " Lo que dice Catulo es que la taberna es el numero 9, contando a partir
de Aquiles en la Iliada: okjs pddcis, •áligerode piesu. del templo de Castor y Polux. El pileo es el g o m de forma conica (pileum),
" Venus. A continuacion se enumeran los lugares donde se la adoraba: con el que aparecen representados en las monedas.
Chipre (Idalio, AnuUunk y Golgos). Italia (Unos. Ancona). Asia Menor (Gni- " Egnacio es el protagonista del poema 39. Este nombre es comente entre
do) e Iliria (Dirraquio). En Dirraquio se encontraban los m h famosos burde- los itaiims. quiza de origen m i t a . Sin duda, se trata de una familia italica
les, como nos cuenta FUirro en Los Menecmos 258-62. emigrada a Hispania.
La descripcion, al principio, de los lugares en que inoportuna-
mente se rie el personaje esta descubriendo el alto rango social de que
Poema de reproches a un amigo. disfruta, al ser uno de tantos urbani ociosos en la Roma del momento.
Contenido.- 1-3: estado del poeta; 4-6 su disgusto; 7-8: peticion A partir del v. 9 empieza, en un estilo heroico burlesco. una enumera-
de ayuda. cion & ciudadanos, romanos y de provincias. Cuida como siempre, el
chiste final, que es un insulto. Este insulto final comienza al hacerle
Es posible que mas que a una enfermedad fisica est6 aludiendo a
ver que es un celtibero, una especie rara en la Roma de su tiempo,
la crisis espiritual padecida tras la muerte de su hermano. Tambi6n
para acabar demostrandole que bebe orines en grandes cantidades.
se puede interpretar que el poeta se refiere a una de las numerosas
Este poema esta en la linea de las m4s antiguas sdtiras de Ho-
crisis padecidas en sus relaciones con Lesbia. Lo cierto es que el
racio.
tono es emotivo y que Catulo reclama con urgencia y sinceridad una
conrolario.
Egnacio, porque tiene dientes muy blancos, rie siempre y
Esta enfermo, Comificio, tu amigo Catulo esta enfermo, por por cualquier cosa. Si nos acercamos al banquillo del acusado,
s Hercules, y agotado. mas y mas cada dia y cada hora. qub en el momento en que el abogado defensor provoca el llanto,
61 se rie. Si hay luto ante la pira de un hijo piadoso, cuando su 5
palabras lo has consolado, cosa muy facil e insignificante? Es-
toy enfadado contigo. correspondes a mi carino? Me gus- madre, sola, llora por su hijo unico, el se rie. Ante cualquier
tarian unas breves palabras, mas tristes que las lagrimas de Si- cosa que ocurra, en dondequiera que este, por cualquier cosa
monides que haga, se rie. Tiene este vicio, ni correcto, segun creo, ni de
buen gusto. Asi que debo darte un consejo, buen Egnacio: aun- io
que fueras romano, sabino o tiburtino; o un grueso umbro o un
obeso etnisco o un lanuvino, moreno y de grandes dientes; o
un transpadano, por citar tarnbiCn a los mios, o cualquier otro
Nuevo ataque satlrico a Egnacio. que lave bien sus dientes, sin embargo, no querria que tu te ne- is
ras siempre y por cualquier cosa, pues nada hay mas tonto que
Contenido.- 1-8: la risa de Egnacio; 9-21 : consejo del poeta y ex-
plicacian de su actitud siempre riente.
una risa tonta. Ahora bien, <eres>celtibero. En la tierra de Cel-
tiberia, con lo que cada uno ha meado, por la manana suele
El poema construye una temible caricatura de este personaje, al
frotarse los dientes y las rojas encias, de forma que, cuanto 20
que hemos descubierto como rival de Catulo en el 37.
mas limpios esten esos dientes tuyos, tantos mas onnes procla-
maran que has bebido.
" El Comificio a quien se diige el poeta es Quinto Comificio, autor de
poesia erotica y partidario de C h . *Las MgrimaS da Sim6nidesm es una me-
tonimia por =poemas tristes de Simonidesm: Simonides, poeta griego. al decir
de Q u m o (X 1.64). compuso trenos. cuya principal virtud era la de pro-
vocar compasi6n.
POEMAS 103
iQuC extravio, pobrecito Rdvido, te lanza de cabeza contra Contenido.- 1-2: urgente llamada a los endecasilabos; 3-6: la
causa es el robo de unos apuntes con versos; 7-20: furioso ataque a
mis yambos? dios, incorrectamente invocado, te dispo-
la autora del robo; 21 -24: invitacion ir6nica al cambio de estilo en el
5 ne a provocar una insensata pelea? para estar en boca de la
ataque.
gente? jQuC pretendes? cualquier precio deseas ser famoso?
Durante mucho tiempo, la critica se ha preocupado por la identifi-
Lo seras, desde el momento en que quisiste gozar del objeto de
cacion de la moech putida. Fue E. Fraenkel quien primero llamo la
mi amor a cambio de un duro castigo. atencion sobre el hecho de que el interes del poeta radica en la idea
afortunada de los hendecasyllabiflagifantes: la flagitatio es una cos-
tumbre popular italica, destinada a obtener la restitucion de un bien
sin pasar por el pretor. (Cf. J. Granarolo, L'oeuvre de Catulle..., pagi-
na 237.) Es la que Catulo trata de reproducir aqui.
Invectiva contra la amante de Mamurra. protagonista tambien del La repeticion de redde codicillos otorga la estructura basica a
43. todo el poema (1 1-12; 19-20; 24). Este juego de simetrias esta subra-
Contenida- 1-4: Catulo explica su relacion con Ameana; 5-8: ex- yado por las abundantes aliteraciones, El alto retoricismo hace que
hortacion a sus parientes. nos demos cuenta de que mas que unajiagitatio real es una burla de
Hay un ataque tambiCn a Mamurra. aunque no se le nombre. ella, mediante el artificio de la poesia. Catulo no enfatiza contra quien
Destaca la crudeza del ataque inicial, la burla en la machacona re- se emplea laflagitatio, sino que m8s bien reproduce en tono burlesco
peticion de puella en los versos 1, 3 , s y 7 y, por ultimo, el final: una una flagitatio real.
mirada al espejo le haria ver que lo que pide es absurdo.
* RAvido es un personnje desconocido. Con la palabra yambo se designa- O7 Lo mis seguro es que se trate de Mamurra. y Ameana debe ser una
Acudid, endecasilabos. todos cuantos hay de cualquier par- trato de Lesbia, que luego veremos repetido en el epigrama 86, me-
te, todos cuantos hay. Esa puta desvergonzada me cree su ju- diante un procedimiento semejante.
5 guete y se niega a devolverme mis apuntes', para ver si podeis
aguantarlo. Persigamosla y exijamoslos. Preguntais quien es. Salud joven de nariz nada chata, ni de pie bonito, ni de oji-
Aquella que veis andar & forma desvergonzada y reir como tos negros, ni de dedos largos, ni de boca sin babas, ni de una
i o un mimo molesto con boca de cachorro galo. Rodeada y exi- expresi6n al hablar elegante en exceso, querida del despilfarra-
gidle: •á!Putaasquerosa, devuelve las tarjetas; devuelve, asque- dor de F ~ r m i a s ~ ~ . de la provincia andan diciendo que tu 5
rosa puta, las tarjetas!•â haces caso? iOh lodo, burdel, o eres bonita? comparan a mi Lesbia? iOh, tiempos sin
15 algo mas degradante, si aun es posible! Pero, con todo, no hay discernimiento y sin sensibilidad!
que pensar que esto sea suficiente. Y si no hay otra manera, sa-
quemosle los colores a esa perra de cara de hierro. Gritad de
20 nuevo mas fuerte: •ájP~ta asquerosa, devuelve las tarjetas; de-
vuelve, asquerosa puta, las tarjetas!•âPero no conseguimos
nada, no se conmueve. Teneis que cambiar de idea y de meto- Parodia de himno dirigido a su finca con casa de campo.
do, por si podeis sacar mas provecho: •áHonraday casta. de- Contenido.- 1-9: invocacion a la finca. Enfermedad del poeta;
vuelve las tarjetas•â. 10-15: causas de su enfermedad y curacion; 16-21: agradecimiento a
la finca y suplica final.
El caracter de himno se evidencia por el empleo de arcaismos:
autumanr, grates, recepso; anaforas: seu... seu; formas casi liturgicas:
Sestianas dum uolo esse conuiua y otioque et um'ca.
Nueva invectiva contra Ameana, la amante de Mamurra. La burla empieza con la mencion de Sestio, cuyo mal gusto era
proverbial en la Roma de su tiempo. El adjetivofrigida empleado para
Contenido.- 1-4:defectos de Ameana; 5-8: imposible su compa-
la tos es, desde luego. un termino tecnico usado en critica literaria.
racion con Lesbia.
La inesperada invocacion final descubre la maestria de nuestro
La enumeracion pormenorizada de los defectos de Ameana des- poeta en sus finales anticlimaticos. Lo que empezo como una parodia
cubre el retrato ideal de belleza femenina, que para Catulo se realiza de himno solemne dirigido a su finca como a un dios acaba en epigra-
en Lesbia: nariz media, ni chata. ni larga; pies bonitos, ojos negros, ma contra Sestio.
dedos largos, boca seca. sin babas, elegante elocuencia. Este es el re-
El gramatico Cmsio, 124. 1 [BARWICK], dice que se les llama pugilh- Oh finca miam,sabina o tiburtina (pues estiman que eres de
tia: quia pugillus est qui plures tabellas continet. Pugillus es diminutivo de Tibur quienes no pretenden ofender a Catulo. pero los que lo
pugnus: el puno enciena las tablillas de escritura. Equivaldrian, por tanto, a
nuestras cuartillas o cuadernos de apuntes. La palabra codicillus deriva de la
materia de que esta compuesto, cavdcx o codex. En el poema tiene el sentido Cf. n. 67.
de billetes o Metas amorosas. El jurista Florentino da la siguiente definicion en Digesto L 16, 2. 11:
POEMAS 107
5 pretenden apuestan cualquier cosa a que eres sabina). Pero ponde a Septimio, la segunda a Acme y la tercera es un comentario
seas sabina o, mas exactamente, de Tibur, he estado muy a del propio poeta, de un optimismo inusual. Como inusual es la teatra-
gusto en tu casa de campo en las afueras de Roma, donde ex- lizacion de un cuadrito de amor romantico, pleno de felicidad.
pulse de mi pecho una maldita tos, que me omion6 -no sin
io merecerlo- mi estomago. por ir tras cenas copiosas. Pues por Septimio. estrechando contra su pecho a Acme, su amor,
querer ser invitado de Sestio11, SU discurso contra el candidato le dice: •áAcmemia, si no te amo con locura y no estoy dis-
Ancio, lleno de veneno y pestilencia lei. Entonces, un enfria- puesto a amarte sin cesar toda la vi&. tan perdidamente como 5
miento y un acceso de tos me quebrantaron hasta que hui a tu el que mas, que solo en Libia y en la tomda India me encuen-
1 5 regazo y me cure con reposo y tisana de ortigas. Asi que. recu- tre con un leon de mirada de acero•â.Cuando dijo esto, Amor,
perado, muchisimas gracias te doy, porque no te has vengado como antes a su i~quierda'~, estornudo su aprobacion a la de-
de mi falta. Ahora ruego encarecidamente que, si vuelvo a co- recha.
ger los abominables escritos de Sestio, el frio lleve la tos y el Por otra parte, Acme, volviendo levemente la cabeza y sus i o
20 enfriamiento no a mi, sino al propio Sestio, quien me invita ojitos, embriagados de su dulce joven, le beso con aquellos la-
precisamente cuando le he leido un mal libro. bios suyos de purpura y le dijo: ~QueriditoSeptimio, vida mia,
sirvamos siempre a este unico dueno, tal como arde en mis 15
tiernas mtdulas un fuego mucho mayor y mas vivo•â.Cuando
dijo esto, Amor, como antes a su izquierda, estornudo su apro-
bacion a la derecha.
Poema que encierra un juramento de amor con la aceptacion de la Ahora, habitndose marchado con buen augurio, con reci- 20
esclavitud consiguiente. Tema recurrente en los poetas elegiacos. proca pasion aman y son amados. El pobrecito Septimio pre-
Contenido.- 1-9: juramento de Septimio con la aprobacion de fiere a Acme a Siria y Britania enteras. S610 en Septimio la fiel
Cupido; 10-18: juramento de Acme con la aprobacion de Cupido; Acme prodiga sus delicias y sus placeres. LQuitn ha visto a 25
19-26: mutuo amor de los dos amantes. Reflexion del poeta. personas mas felices? a una Venus de mejores auspi-
Es el tipico canto amebeo de la poesia bucolica, que luego en- cios?
contraremos en el 62. Sus antecedentes pueden ser los Idilios 5 y 8 de
Teocrito. Tenemos que seaalar su elegante estructura: tres estrofas de
nueve versos las dos primeras y de siete la tercera. La primera corres-
ager cwn aedifciojundus dicirur. Debio de estar entre la Sabina. famosa por
la fertilidad de sus tierras. y Tibur (hoy Tfvoli), donde muchos ciudadanos IW LOS romanos eran muy supersticiosos. Asf. un estornudo de un testigo
manos tenian sus casas de campo. era interpretado. segun se produjera a la derecha o a la izquierda, como favo-
" P. Sestio, tribuno de la plebe, conocido especialmente por el Pro Sesrio rable o desfavorable. El dios Amor asiste a esta escena amorosa; de ahi la
de Ciceron. fuena deictica del huic con que comienza el v. 14.
Caricatura monstruosa la de Pison. como un Priapo listo para el
ataque con dos manos izquierdas preparadas para robar.
Deliciosa poesia de reregreso.
Contenido.- 1-3: la primavera; 4-6: es la hora de abandonar Biti-
Porcio y Socrati6nn, rofia y hambre de la humanidad, las
nia; 7-8: viaje preparado; 9- 1 1: despedida
dos izquierdas7' de Pison, jos prefirio a mis queridos Veranio
Destaquemos la bonita evocacion de la primavera con las perso- y Fabulo aquel Priapo descapullado? Vosotros celebrais famo- 5
nificaciones que laten enfuror y silescit. El poeta se dirige de repente
sos y suntuosos banquetes a pleno dfa; mis amigos buscan por
a sl mismo. con lo que el tono emocional se intensifica. Hay patetis-
las esquinas invitaciones.
mo en la evocacion de los lugares donde yace muerto su hermano;
pero este sentimiento dura $610 un momento, para seguir con un final
alegre. Alegria propia de la vuelta a casa.
Ya la primavera trae de nuevo los tibios dias; ya el furor •áPoemade besos* dentro del ciclo de Juvencio (24,48,8 1 y 99).
del clima equinoccial empieza a calmarse con los suaves so- Estructura.- 1-3: periodo condicional: pdiasis-ap6dosis; 4-6: pe-
s plos del cefiro. Dejemos, Catulo, las llanuras frigias7' y los ri- riodo concesivo: apodosis-pdtasis. Estructura quitlstica.
cos campos de la ardiente Nicea: volemos a las cdlebres ciuda-
La intensificacion de los besos no solo la expresan los numerales;
des de Asia ". Ya el muy agitado pensamiento ansia libertad, hay adforas y doble negacion. La imagen final. la de la cosecha de
ya los pies, alegres, cobran vigor con el afan. Oh, adios, gru- besos. resulta original, sorprendente y de una frescura sin parangon
io pos de dulces companeros, juntos salimos lejos de casa, nos en la poesia de su tiempo y aun en la del nuestro.
devuelven opuestos y diferentes caminos.
Tus ojitos de miel, Juvencia, si alguien me permitiera be-
sarlos libremente, los besaria hasta trescientas mil veces. Me
pareceria que no me iba a sentir harto jamas. no, aunque la 5
Invectiva contra Pison. mies de nuestros besos fuera mas espesa que una de espigas en
sazon.
Contenido.- 1-2: apostrofe a los dos protegidos de Pison; 3-7:
protesta en favor de sus amigos Veranio y Fabulo.
guardate de ser soberbio. y te pido que no desprecies mis su- verse, te mira y te oye reir con dulzura, cosa que a mi, en mi s
20 plicas, nifia de mis ojos, no sea que NCmesis" se vengue de ti. desgracia, me arrebata los sentidos, pues tan pronto como te he
Es una diosa apasionada: guardate de ofenderla. visto, Lesbia, nada queda de mi *** Mi lengua enmudece; una
leve llama se aviva bajo mis miembros; con su propio sonido i o
zumban mis oidos y se cubren de noche mis ojos.
El ocio te perjudica. Catulo. Por el ocio te exaltas y te exci-
tas demasiado. El ocio, antes que a ti, perdio a reyes y ciuda- 1s
Poema en saficos dirigido a Lesbia. Se cree que es el primero que des prosperas.
escribio dirigido a ella.
Contenido.- 1-12: signa amoris de Catulo ante Lesbia; 13-16: re-
flexi6n sobre los males del ocio.
Es una adaptacion del c. 31 de Safo. pero con un final •áala roma-
na•â.Es un toque personal, una llamada de atencion a si mismo sobre Poema de invectiva contra dos cesarianos.
los peligros del ocio. El puritanismo del provinciano hace aqui su pri-
mera irrupcion. Contenido.- 1 : grito desesperado; 2-3: motivos de su desespera-
El resto del poema es casi una traduccion de la maravillosa oda cion; 4: se repite el v. 1.
de Safo, en la que hace un prodigioso analisis de las emociones hu- Los versos primero y ultimo reproducen el estilo conversacional
manas. Catulo esta identificado con Safo. Lo que anade en la primera de Catulo. En el centro se contesta a las preguntas retoricas: es una
estrofa es: si fns est... superare, porque ha intensificado la expresion bofetada a Cesar en la cara de Nonio y Vatinio.
de Safo. que es fsos, •áiguala•â.Es una hiperbole retorica que, posible-
mente, le quita naturalidad al original. Tambien en la primera estrofa
anade identidem te. Una nueva intensificacion. En el v. 5 anade: mis- hay, Catulo? quC retrasas tu muerte? En la silla
sero... mihi, que no esta en el original y que es una expresion muy ca- cuml se sienta Nonio" el tuberculoso, por su consulado perju-
racteristica de los elegiacos latinos. Tampoco esta en Safo soniru ra Vatinio. hay. Catulo? quC retrasas tu muerte?
suopte, tipico del estilo directo y conversacional de Catulo.
Hay mucha aportacion original de Catulo; mucho m6s de lo que
puede sugerir una rapida lectura de la oda griega.
La diosa Nemesis otorga a cada uno su merecido. Aparece en HES~DO. " Nonio y Vatinio son dos cesprianos. El primero se ha identificado con
Trabajos y Dias, 197-201, formando pareja con Edos, la Honradez. Nonio Aspernatc. proconsul de Africa en el 46 a C. Vatinio fue tribuno y pre-
Adaptacion. no traduccion. de la oda de SAFO. Fr. 3 1 [LOBEL-PAOE]. ~ CutuUo..., pag. 280).
tor. corisul saectus en el 47 a. C. (cf. D e u CORTE.
POEMAS 115
Me he refdo hace poco con no sC quiCn del piiblico, que, Poema anecd6tico. :d
como mi querido Calvo hubiera explicado maravillosamente Contenido.- 1-2: Camerio se ha perdido; 3- 14: Catulo lo busca
sus acusaciones contra Vatinio. con admiracion y las manos en por todas partes; 15-22: apelacion directa a Camerio.
5 alto. grit6: !Grandes dioses. elocuente pito! El mayor interks de este poema reside en el descubrimiento que el
poeta nos hace del mundo social de los jovenes en la Roma de su
tiempo. Estos se desenvuelven en un ambiente en el que resulta obli-
gatorio protegerse los unos a los otros. En este mundo, el peligro para
Catulo es la mujer. Cameno ha desaparecido: esta claro que lo retie-
Poesia de invectiva politica, cuya interpretacih es dificil por el nen lacteolae... puellae, plural poetico intensivo y de parodia del esti-
estado del texto. lo heroico; el adjetivo en diminutivo resulta, ademas de oportuno, en-
Estructura.- 1-3: descripcion de defectos de tres cesarianos; 4-5: cantador.
Catulo se dirige ahora a Ctsar y a Suficio; 6-7: reflexion.
Por encima de las dificultades del texto, los cinco primeros versos Si casualmente no te molesta, indica, por favor, donde es-
son ambiguos y ofensivos. Es indudable que el unice imperator es tan las tinieblas de tu escondrijo. Te he buscado por el Campo
Cesar. El toque alejandrino en una satira popular lo tenemos en seni menorw,en el Circo, por todas las librerias, en el templo con- 5
recocto: es una alusion al mito & Medea.
sagrado al Sumo Jiipiter. Durante ese tiempo, en el portico del este Caton es Valerio Caton. Ilfada (V 375-385) narra como Afrodita
Grande abordt. amigo, a todas las mujerzuelas que vi. pese a acude a consolarse en brazos de Dione, su madre, herida por la lanza
todo, con rostro sereno. <aMehabeis robado 3 -asi yo mismo de Diomedes por haber querido proteger a su hijo Eneas. Diomedes-
io les gritaba- a mi Camerio, chicas de mala v i h . Una me con- Venus: Catulo-populus.
test6 (descubriendo sus pechos desnudos)": •áAquiesta, escon-
dido entre mis tetillas de rosan. Sufrirte ya es un trabajo de iOh anecdota graciosa, Caton =, y divertida, digna de tus
HCrcules. Con un orgullo tan grande, amigo, me desdenas. Di- oidos y de tus risas! Rie, Cat6n, cuanto quieres a Catulo. Es
15 nos d6nde vas a estar; sal con valentia, arriesgate, confiate a la una anecdota graciosa y divertida en exceso. Hace poco he sor- 5
luz. retienen ahora jovencitas en leche? Si mantienes la prendido a un chiquito que trataba de joder a una joven. Yo,
lengua en boca cerrada, arrojaras fuera todos los beneficios del que Dione me ayude, en ristra cai sobre el con la d a tiesa.
amor. Venus goza con una charla abundante. Incluso, si quie-
res, puedes cerrar con llave tu paladar, con tal de que yo parti-
cipe de vuestro amor.
po, procurate la fuerza de los vientos en la carrera, que unci- Hay una sola pregunta de fuerte dramatizacion, con un lenguaje
dos, Camerio, me consagrarias. Sin embargo, yo estaria agota- muy literario y culto: Leaena, Libystinis y alusion a Escila. Parece 16-
io do en todos mis huesos y consumido por toda clase de fatigas, gico que estas quejas esten dirigidas a Lesbia, colofon de este primer
amigo d o , InJsChdote. libro.
Poema de quejas.
Contenido.- 1-5: reproches a la amada o a un amigo.
Recuerda las quejas de Ariadna en el poema 64 (154-6), cuyo on-
gen es la Medea de Eurlpides (1341-3; 1358-9) e Iliada XVI 33-35.
156 se invita a la novia a que tome posesion de la casa de su prometi- Ea, pues, dirigete aqui. deja las grutas aonias de la rocosa
do y se evoca la vejez futura, en un portentoso retrato del temblor se- Tespias, sobre las que la ninfa Aganipe derrama sus frescas 30
nil que da la impresi6n de que a todo se asiente. Especialmente bella aguas4. Y llama a su casa a la dueiia, apasionada por su nuevo
es la comparacion del rostro de la novia con las flores silvestres (186- esposo, cinendo de amor su mente, como la hiedra obstinada
188). En el epitalamio propiamente dicho se desea la descendencia
se abraza al grbol por un lado y por otro. Asi mismo vosotras, 35
mediante un retrato de familia gracioso y encantador: un niiio en el
regazo de su madre tiende sus brazos y sonrie a su padre; cuadro que
virgenes sin tacha, para quienes llega un dia semejante, ea,
llamo la atencion de Virgilio, quien lo traslado a un momento de ma- cantad a coro: iOh, Himeneo Himen! iOh, Himen Himeneo! NI
ximo patetismo, el monologo que precede al suicidio de Dido (Eneid. para que de buen grado, al oir que se le llama a su deber, se di-
IV 328-9) y en &l. IV 60-63. rija aqui el que guia una Venus buena y cine un buen amor. 45
En escenas de tan gran ternura era logico que Catulo acudiera al dios debe ser invocado mas por los amantes que son
abundante uso de diminutivos. Los arcaismos aparecen en momentos amados? LA cual de los habitantes del cielo honraran mas los
en los que se quiere buscar efectos solemnes de himno ritual. hombres, oh, Himeneo Himen, oh, Himen Himeneo? Te invo- 50
ca para los suyos el padre tembloroso; para ti las virgenes des-
Oh. habitante del monte Helicon, hijo de Urania, tu que ro- cinen del cinturon sus vestidos; te aguarda inquieto con oido 55
bas a la tierna doncella para su esposo, oh, Himeneo Himen, atento el recien casado. Tu mismo entregas una muchachita en
5 oh, Himen Himeneo '; cine tus sienes con flores de mejorana
flor en las manos de un joven fogoso des& el regazo de su ma-
de suave olor; toma alegre el velo color de llama; aqui ven, dre, oh, Himeneo Himen, oh, Himen Himeneo. Ningun placer 60
io aqui, con sandalia azafranada en tu pie de nieve; y, excitado que la buena fama apruebe puede lograr sin ti Venus, pero pue-
por este dia jubiloso, entonando los himnos nupciales con voz de, queriendolo tu. se atreveria a compararse con este 65
15bien timbrada, golpea la tierra con tus pies, agita en tu mano la
dios?
tea de pino, pues Junia, tal como Venus, la que habita el Idalio, Sin ti ningun hogar puede dar hijos, ni un padre puede apo-
20 lleg6 ante el juez frigio2, se casa con Manlio, una buena don-
yarse en su descendencia, pero puede, queriendolo tu. LQuiCn
cella con buenos auspicios, brillante como el mino de Asia de se atreveria a compararse con este dios? 70
ramas en flor, que las diosas Hamadriades ', un placer para La tierra que careciera de tu culto no podria dar defensores
25 ellas, alimentan de humedo rocio.
a sus territorios; pero podn'a, queriendolo tu. LQuiCn se atreve- 75
ria a compararse con este dios?
' Dios del matrimonio, invocado en las bodas. Unos autores lo suponen
hijo de Baco y Venus; otros. de Apolo y de la musa Urania. El poeta le pide
tanto que tome los atributos de la novia como que haga funciones propias de ' Cabe una explicacion de agmtas aoniasm, arocosa Tespiasm y •áninfa
los acompanantes. Aganipem. Aonius significa nde Beociam (A6n era hijo de Posidon y rey de
El monte Helicon era morada de las Musas en Beocia (Grecia). Beocia). Tespias es una ciudad cercana al monte Helicon. Aganipe es una nin-
' Este es el famoso juicio de Paris, que otorgo a Venus el premio de la fa de las fuentes. El poeta le dice al dios Himeneo que deje las grutas de Beo-
hermosura. Catulo compara aqui la belleza de la novia con la de Venus. cia, las de la rocosa ciudad de Tespias, donde esta su monte Helicon y en el
' Ninfas de los bosques. una famosa fuente, que aqui esta personificada por la ninfa Aganipe.
Abrid los cerrojos de la puerta. Aqui esta la novia. ves rezoso! Bastante tiempo jugaste con nueces. Parece bien que
como las antorchas agitan sus ardientes cabelleras? *** aunque ahora seas esclavo de [Link], tira nueces. Te as-
la retrase el pudor de una buena crianza. Con todo, atendiendo- queaban las campesinas, concubino, ayer y hoy. Ahora el bar- in
80 lo mas, llora, porque es preciso partir. bero va a afeitar tu rostro. Ah, desdichado concubino, desdi-
Deja de llorar. Para ti, Aurunculeya, no hay peligro de que chado, tira nueces.
85 una mujer mas hermosa haya visto la clara luz del dia nacer Se dice que renuncias a tus depilados esclavitos de mala
del Oceano. Asi, en el multicolor jardin de un rico propietario gana, marido perfumado, pero renuncia. 10, Himen Himeneo. 135
90 suele surgir la flor del jacinto. Pero te retrasas, el dia se va. io; <io,Himen Himeneo). Sabemos que s610 has conocido estos
(Sal. nueva esposa). placeres que son licitos; pero esos mismos placeres de antes no
Sal, nueva esposa, si ya te parece bien, y atiende a mis pa- son licitos para un marido. 10, Himen Himeneo. io; io, Himen 140
9s labras. Las antorchas agitan su cabellera de oro. Sal, Himeneo.
nueva esposa. Tu tampoco, novia, lo que tu marido solicite. no se lo va- 145
Jamas tu esposo, entregado inconstante a deshonrosos yas a negar, no sea que lo pida en otro sitio. 10, Himen Hime-
adulterios, en busca de placeres vergonzosos, querra acostarse neo, io, io, Himen Himeneo. Aqui tienes la casa de tu marido iso
100 lejos de tus tiernas tetillas, sino que. como la flexible vid se -que poderosa y afortunada-; deja que ella obedezca tus 6rde-
105 agarra a los arboles plantados en tomo, se agarrarh a tus abra- nes (io, Himen Himeneo, io, io, Himen Himeneo) hasta que la 155
zos. Pero se va el dia. Sal, nueva esposa. canosa vejez, haciendo mover las temblorosas sienes, diga que
Oh, lecho nupcial, que a todos *** con el blanco pie de la si a todo y a todos. 10. Himen Himeneo. io, io, Himen Hime-
110 cama, !que gozos llegan para tu dueno! !Que grandes! !LOS neo. Haz pasar el umbral con buen presagio a tus pies calzados 160
puede disfrutar en noche sin sueno y al mediodia! Pero el dia de oro y franquea la bruiiida puerta. 10, Himen Himeneo, io,
se va. Sal, nueva esposa. io. Himen Himeneo. Mira dentro c6mo tu marido, recostado en 165
115 Alzad, toh) j6venes, las antorchas. Veo llegar el velo color el divan tirio, se inclina por entero hacia ti. 10, Himen Hime-
de llama. Id, cantad juntos al compas: ~ I o Himen Himeneo. neo, io, io, Himen Himeneo. A el no menos que a ti le quema 170
io! i10, Himen Himeneo!
120 Que no calle por mas tiempo la procaz burla fescennina6y
El tirar nueces simboliza el abandono de la niiiez. Jugar con nueces es un
no niegue nueces a los nifios el concubino, al oir que ha perdi- juego infantil. Era tambitn una senal de buen aguero. En la Roma de entonces
125 do el amor de su amo. !Tira nueces a los ninos, concubino pe- los romanos tenian a su servicio jovenes esclavitos. los concubinos. Desde
luego. esto se incluye dentro de la burla fescennina.
Este es el nombre del dios latino del matrimonio. Se la citaba en el mo-
' Hasta ahora se ha ido repitiendo la invocacion ritual con la interjeccion mento de la deduciio. simulacion del rapto de la novia.
o, pero a partir del v. 11 5 se hace con io, que es un grito de triunfo: el dios ha A la novia la acompailaban jovenes vestidos de la toga pretexta; por lo
llegado ya. tanto, eran todavia menores de edad. Y la asistian matronas univiras. madres
Los versos fesceninos se cantaban en las bodas. Su nombre procede pro- de familia que solo habian conocido un varon o, mas exactamente, que s61o se
bablemente de Fescennia aldea etnisca. habian casado una vez.
en el fondo de su pecho una llama, pero mas profundamente.
10, Himen Himeneo, io, io, Himen Himeneo. Suelta el tornea-
175 do bracito de la nina, joven & pretexta: que se acerque ya al Segundo epitalamio.
lecho del &do. Io, Himen Himeneo,io, io. Himen Himeneo. Contenida- 1-5: los jovenes ven la estrella de la tarde y se levan-
180 <Vosotras>,buenas mujeres, que habeis vivido honestamente tan para esperar a la novia; 6-10: las jovenes hacen lo mismo; 11- 19:
con vuestros ancianos maridos. conducid a la jovencita. 10. Hi- coro de jovenes preparandose para la cancion, observan como ellas se
men Himeneo. io, io, Himen Himeneo. concentran mas; 20-66: canto amebeo: 20-31: apostrofe a Vespero;
185 Ya puedes venir. esposo: tu mujer te aguarda en el lecho ra- 32-38: llegada de Vespero; 39-58: el matrimonio: imhgenes compara-
tivas; 59-66: apostrofe a la novia.
diante con su rostro en flor, como la blanca margarita o la roja
iw amapola. Pero, esposo. valganme los habitantes del cielo, tu no A diferencia del 61. este canto de bodas no se realiza en honor de
eres menos guapo. ni Venus se ha olvidado de ti. Pero se va el nadie en particular. Se repiten los tdpoi propios del genero: invoca-
cion al dios Himeneo, referencia a la deductio tipicamente romana,
dia. Date prisa, no te retrases.
muy breve en este poema, el banquete de bodas, el enfrentamiento de
19s No te has retrasado mucho. Ya llegas. Valgate una Venus
los jovenes, separados por sexos, a la griega. Como vemos, en estos
propicia, pues lo que &seas lo deseas a las claras y no ocultas loci comunes se mezclan las costumb~esgriegas y las romanas. Lo
200 tu buen amor. Lleve antes la cuenta del polvo de Africa y de mas romano es la alusion al contrato que hacen los padres con el futu-
las brillantes estrellas, el que quiera contar los muchos miles ro marido al que debe plegarse la mujer (59-65).
205 de vuestros juegos. Holgaos como os plazca y pronto dadnos A la hora de fijar las fuentes tenemos: Safo e. 104), Teocrito, de
hijos. No conviene que un apellido tan antiguo quede sin des- quien parece haber tomado Catulo el estribillo (cf. Idilios 18, 58); y
cendientes, sino que siempre se vaya procreando del mismo para las imagenes comparativas: S6f.. Traq. 144-52, y Eur., Hip. 73-
210 tronco. Quiero que un Torcuato pequenito, tendiendo desde el 81, junto con Safo (fr. 105). Por otra parte, el canto amebeo es tipico
regazo de su madre sus tiernas manos, ria con dulzura a su pa- de la poesia pastoril (cf. Teoc., Idil. 5 y 8. y Virg., Buc. 3 y 7 ) .
215 dre con la boquita entreabierta. Sea parecido a su padre Manlio La valoracion estetica del c. 62 ha pasado desde considerarlo una
y reconozcanlo con facilidad todos los que no lo sabian y obra primeriza de Catulo, sin mas merito que el de un escolar aplicado
que conoce las reglas del genero. hasta los elogios de un E.
muestre en su rostro el pudor de su madre. Tal renombre pro-
FRAENKEL,que la considera entre lo mejor de la poesia romana (cf.
220 cedente de una madre honrada denote su linaje, como la fama
~Vesperadesr (Carullus LXU)•â,J o u m f of Rornan Studies XLV, 1-
sin igual de su excelente madre permanece para Telernaco, hijo 8). Desde luego. la estrofa de los jovenes (39-48) sobre •álaflor aleja-
22s de Penelope. Cerrad las puertas, virgenes. Basta de fiestas. En da•â,de tantos en la literatura griega, y con la que el va a
cambio, vosotros, honestos esposos, vivid felices y en vuestra jugar en otras ocasiones a lo largo de la coleccion, esta dentro de lo
tarea ejercitad vuestra fuerte juventud. mejor de todo Catulo.
POEMAS 131
Vespero8 esta aqui, jovenes, levantaos. Vespero, con difi- gos de una ciudad conquistada? iOh, Himen, Himeneo. presen- 25
cultad, al fin alza del Olimpo sus luces largo tiempo esperadas. tate, oh, Himen Himeneo!
Hora es de levantarse ya, de dejar ya las mesas abundantes. Ya Hespero, astro mas alegre brilla en el cielo? Tu que
5 llegara la novia. ya se cantad el [Link]. Himen Hime- confirmas con tu llama las promesas matrimoniales que pacta-
neo! iOh, presentate, Himen Himeneo! ron antes padres y maridos y no se unieron antes de haberse le-
virgenes, a los jovenes? Levantaos por vuestra parte. vantado N luz ardiente. mas deseable nos entregan los 30
Demasiado deja ver el mensajero de la noche los fuegos del dioses que esta hora feliz? iOh, Himen Himeneo, presentate,
[Link] es sin duda. con que agilidad se han levantado? oh, Himen Himeneo!
No lo han hecho de forma irreflexiva, cantaran una cancion Hespero se ha llevado a una de nosotras, compafieras. En
i o digna de vencer. iOh, Himen Himeneo, presentate, oh Himen efecto, a tu llegada vela siempre la guardia; de noche se escon-
Himeneo! den los ladrones, a quienes al volver, Hespero, tu mismo con
Una palma de victoria no fhcil, compafieros, nos esta frecuencia atrapas, cambiado tu nombre por el de Eos 'O, pero 35
aguardando. Mirad como las muchachas tratan de recordar lo gusta a las solteras hablar mal de ti con fingidas quejas.
que han preparado. No en vano se preparan. Tienen algo que mas da, entonces, si te increpan a ti, a quien desean en su ca-
sera digno de recuerdo. No es extrano; ellas se concentran en llado pecho? iOh, Himen Himeneo, presentate, oh, Himen Hi-
1 5 silencio con mucha atencion. Nosotros dirigimos a un sitio meneo!
nuestros pensamientos y a otro nuestros oidos. Con justicia, Como flor apartada que nace en jardines vallados, ignorada 40
pues, seremos vencidos. La victoria gusta del esfuerzo. Por del rebaiio, sin que ningun arado la arranque, las brisas la aca-
ello, al menos ahora, prestad atencion. Ya empezaran a cantar, rician. la robustece el sol, la alimenta la lluvia. Muchos jove-
ya nos convendrh responder. iOh, Himen Himeneo, presentate, nes y muchas doncellas la desean. Cuando ella misma, rozada
oh, Himen Himeneo! levemente por una uiia, quedo marchita, ningun joven, ninguna
20 HCspero, estrella mas cruel se mueve por el cielo? Tu doncella la desea. Asf es la virgen: mientras permanece sin to- 45
que puedes arrancar a la hija del abrazo de su madre. mancar car, es querida de los suyos; cuando ha perdido la flor de la
del abrazo de su madre a la hija que se resiste y regalar la casta castidad, profanado su cuerpo, ni a los jovenes les resulta agra-
doncella a un joven ardiente. hacen mas cruel los enerni- dable, ni querida de sus amigas. iOh, Himen Himeneo, presen-
tate, oh, Himen Himeneo!
Vtspero aparece en el v. 20 con el nombre griego de Hesperus. El plane- Como vid solitaria que nace en un campo desnudo, jamas 50
ta Venus, cuando se deja ver antes del amanecer. es llamado hcifcr. y. tras la se levanta, jamas cria suave uva, sino que, doblando su tierno
puesta del sol. Vesper. tallo bajo el peso que la inclina. ya esta a punto de tocar con su
El Eta es un monte de Tesalia. Las [Link] parecen declinar en tl. Hay raiz el sanniento mas elevado, a ella ningun labrador, ningun
numerosas interpretaciones sobre lo que quiere decir Catulo. Lo cierto es que
en el Eta esta atestiguado el culto a Hdspero. (Servio en los comentarios a
novillo la cultiva. Pero si, casualmente, se ha unido a un olmo
VIRG..&l. VI11 30: In eodem monte (el Eta) Hesperus coli dicitur qui Hyme-
naewn specioswn puerum amase diciiur.) 'O Eos esta por Lucifer. es~rellade la manana. Cf. n. 8.
132 CATUM POEMAS 133
55 en maridaje, muchos novillos, muchos labradores la cultivan. No hay mas remedio que dar la raz6n a los partidarios de Catulo
Asi es la virgen: mientras queda sin tocar, envejece sin cuido. como autor de la recopilacion, porque la colocacion del c. 63 tras el 6 1
Cuando un matrimonio conveniente en su momento preciso ha y 62 es intencionada. El poema de Atis es antiepitalamico, como ya
conseguido, resulta mas querida de su esposo y menos molesta dijimos: la castracion inicial de Atis es todo un simbolo antinupcial.
Los poemas 63.64 y 68 son los mas famosos, entre los camina
a su padre. <iOh, Himen Himeneo, presentate, oh, Himen Hi-
longiora. Este podemos considerarlo como el mas moderno, por el
meneo!)
gusto por una morbosa psicologia. Los Cxtasis y lamentos de un per-
60 Y tu no te resistas a esposo semejante, novia. No conviene sonaje marginal como Atis estan dentro de la linea de tantos persona-
resistirse a quien tu propio padre te entrego, tu propio padre y jes teatrales y novelescos de Cxito arrollador en la literatura de nues-
tu madre a quienes debes obedecer. Tu virginidad no toda es tro tiempo.
tuya, tambien es de tus padres. Un tercio es de tu padre, otro Es posible que Catulo tuviera un modelo helenistico y es posible
tercio ha sido confiado a tu madre; s610 el ultimo tercio es tarnbitn que su estancia en Bitinia le permitiera ver en directo algu-
65 tuyo. NO hagas frente a los dos, que entregaron a su yerno sus nos de estos ritos con la consiguiente impresion. Su propio subcons-
derechos al mismo-tiempo que la dote. iOh, Himen Himeneo, ciente graban'a, como una leccion moral, los extremos a los que pue-
preskntate, oh, Himen Himeneo! de llegar el amor. Sin olvidar que en la Roma de su tiempo el culto a
Cibeles ya se habia introducido, con el consiguiente eco en escritores
como Lucrecio, 11 600-660.
Lo cierto es que el hecho de que Catulo eligiera un metro griego
como el galiambo, que requiere diez silabas breves como minimo,
hay que verlo, sin duda, como un ejercicio de superacion propia, •áun
Poema de Atis, con caracteristicas de epilio y de himno a Ci-
mas dificil todavia•â.Ha arriesgado mucho y por eso su triunfo es mu-
beles.
cho mayor.
Contenido.- 1-5: introduccion narrativa; 6-1 1: la locura de Atis;
12-26: Atis. en pleno extasis, se dirige a las galas; 27-34: las galas en-
furecidas suben al Ida; 35-38: el sueno; 39-47: cordura y descenso a Cuando Atis, transportado en rapida nave sobre profundos
la costa; 48-73: lamento de Atis; 74-90: renovacion de su locura y mares, toco, ansiosamente, el bosque fngio con pie apresurado
vuelta a la montana; 91-93: epilogo del propio poeta. y se acerco a los dominios sombrios de la diosa, cenidos de
Hay una constante combinacion de fragmentos narrativos con bosques, aguijoneado alli por una rabia enfurecedora, con su 5
otros en estilo directo. Asi, 1-11: N; 12-26: E. D.; 27-49: N; 50-73: E. espiritu transtornado, se arranco con afilado pedernal los pesos
D.; 74-77: N.; 78-83: E. D.; 84-90: N; 91-93: E. D. de las ingles, y luego, al darse cuenta de que su cuerpo se le
Se puede pensar tambien que estamos ante una tragedia en tres habia quedado sin virilidad. manchando incluso el suelo con su
actos: 1 acto: la locura de Atis (1-38); 11 acto: su arrepentimiento (39- sangre fresca. fuera de si, tomo con sus manos de nieve el tim-
73); LII acto: Cibeles, como deus ex machina; impone su autoridad y pano ligero, tu timpano, Cibeles ",objeto de tus ritos iniciati-
resuelve el problema para siempre (74-90). El epilogo seria lo origi-
nal de este drama (91-93): el autor pide para 61 paz a la diosa. Una " Cibeles es la gran madre de los dioses, a quien estaba consagrado el
coda final anticlimitica. monte Dindimo. El nombre de Atis aparece en una leyenda antigua de Cibe-
io cos, madre. y golpeando con sus tiemos dedos la concava piel Al mismo tiempo, furiosa, sin aliento, errante, camina entre ja-
de toro, empezo temblorosa l2 a cantar esto a sus companeras: deos Atis, acompanada del timpano. dirigiendolas a traves de
•áEa, id juntas a los profundos bosques de Cibeles, galas, id bosques sombrios, como ternera que trata de evitar el peso, in-
juntas, libre rebano de la dueiia del Dindimo, quienes, buscan- domita al yugo. Las galas siguen veloces a su guia de paso ver-
is do como destemadas tierras ajenas, habeis seguido, companeras tiginoso. Y asi, cuando desfallecidas han alcanzado la mansion 35
bajo mi guia, mi misma direccion, habeis suiiido el oleaje im- de Cibeles, por el excesivo esfuerzo concebian el suefio sin ha-
petuoso y los peligros del mar y haMis castrado vuestro cuerpo ber comido.
por un odio excesivo a Venus. Alegrad con vuestras precipita- Al penetrarles la languidez, un perezoso sopor les cubre los
das correrias el corazon de nuestra duefia. Fuera del pensa- ojos. Se cambia en suave tranquilidad la rabiosa locura de su
20 miento el retraso perezoso: id juntas, seguid hacia la mansion espiritu. Pero. cuando el Sol & rostro de oro ilumino con sus
frigia de Cibeles, hacia los bosques frigios de la diosa, donde ojos brillantes el blanco cielo, las duras tiernas, el fiero mar y 40
resuena el tanido de los cimbalos, donde retumban los timpa- empujo las sombras de la noche con sus frescos corceles de
nos, donde canta sombria la flauta frigia de corva caiia, donde cascos resonantes, entonces el Sueiio, huyendo deprisa, des-
las mtnades coronadas de yedra mueven sus cabezas con vio- pea6 al excitado Atis; lo recogio en su seno palpitante la diosa
lencia, donde con agudos gritos sus sagradas orgias celebran, Pasitea 14. Asi, tras el suave descanso y en cuanto se disipo su
25 donde se agita habitualmente el errante cortejo de la diosa. a impetuoso furor, la propia Atis dio vueltas en su pensamiento a 45
donde conviene apresurarnos con freneticas danzas•â. sus acciones, con claridad vio sin qut cosas se encontraba y
Tan pronto como Atis, falsa hembra, canto esto a sus com- donde estaba y con su espiritu agitado encamino de nuevo sus
paiieras, de repente el cortejo aulla con lenguas trepidantes, el pasos a la costa. Alii. viendo el ancho mar con ojos anegados
pulido timpano imita mugidos, los concavos cimbalos resue- en llanto, hablo asi a su patria con voz lastimera y digna de
30 nan, al verde Ida " se dirige con pie apresurado el rapido coro. compasion:
•áOh, patria, creadora de mi existencia, oh, patria, madre 50
les: la diosa Cibeles, enamorada del joven Atis, le habia pedido, por celos. que mia, a la que abandonando, desdichado de mi, como suelen los
le sacrificase su virilidad. En recuerdo suyo los sacerdotes de Cibeles se cas- esclavos fugitivos a sus dueilos, llevt mis pasos hasta los bos-
traban. ques del Ida para vivir entre la nieve y en las frias guaridas de
En la leyenda que inspira a Catulo, Atis no aparece como el iniciador del
las fieras y acercarme furioso a todos sus escondrijos, don- 55
rito, sino como uno de sus adeptos (las galas). que se castra por odio a Venus.
En este poema no es mis que el guia que conduce a las galas a los bosques del de o en que lugar del mundo puedo pensar que estas situada,
Ida consagrados a Cibeles. Despuks se habla de las Mhades, ninfas del sequi- patria mia? Mis propias pupilas desean dirigir su mirada hacia
to de Dionisos o Baco. Como el culto de ambos estaba conectado, Catulo cita ti, cuando mi alma esta libre de su salvaje locura por breve
a las Menades formando parte con las galas de las orglas de la diosa. tiempo. voy a ser arrastrada hasta estos bosques distantes
" Atis ea citado en femenino por primera vez, despues de haber descrito
de mi casa? mi patria, de mis bienes. de mis amigos, de
su mutilacion.
" El monte Ida y sus bosques se encontraban en la Trhde, al noroeste del
Asia Menor. Sus habitantes eran los frigios. " Pasitea es una de las Gracias, mujer del Sueno.
POEMAS
60 mis padres voy a quedar alejada? a quedar alejada del Diosa Cibeles, gran diosa, diosa dueiia del Dindimo, lejos
foro. de la palestra, del estadio y de los gimnasios? Ay, desai- de mi casa toda tu locura, seiiora d a . A otros excitalos, a otros
chada, desdichada alma mia, tengo que quejarrne una y mil ve- enfurecelos.
ces. Pues, aspecto humano hay que yo no haya asumido?
Yo he sido mujer, joven, efebo, nino, la flor del gimnasio; yo
65 era la honra de los atletas cubiertos de aceite. Mis puertas esta-
ban concumdas, mis umbrales tibios, mi casa ceilida de guir-
naldas de flores, cuando. al despuntar el sol, yo tenia que dejar El epilio de Las bodas de Tetis y Peleo.
mi lecho. ahora voy a ser forzada como servidora de los Contenido.- 1-30: introduccion; 1- 11: los Argonautas; 12-21: Te-
dioses y esclava de Cibeles? voy a ser una menade, una tis y Peleo; 22-30: la Edad de Oro; 3 1-32: las bodas; 33-49: la llegada
70 parte de m', un hombre est&il? las regiones del verde Ida, de los humanos como invitados; 50-266: la colcha con el episodio de
cubiertas de fria nieve voy a habitar? voy a pasar mi vida Ariadna y Teseo; 267-277: la marcha de los humanos; 278-302: llega-
bajo las altas cumbres de Fngia donde habita la cierva de los da de los dioses como invitados; 303-381: epitalarnio de las Parcas;
bosques y el jabali errante por las selvas? Ya, ya me duele lo 382-408: epilogo final: los nuevos tiempos.
que hice; ya, ya estoy arrepentido. Tan pronto como <elveloz> Estamos ante un epilio helenistico con sus caractensticas pro-
75 sonido se le alejo de sus labios de rosa, llevando estas impre- pias y con las del estilo de nuestro poeta, asi, la digresion del episo-
vistas noticias a los oidos de los dioses, entonces Cibeles, de- dio de Anadna dentro de las bodas de Tetis y Peleo es semejante a
la digresion del episodio de 10 dentro del poema epico de Mosco,
satando el yugo que uncia a los leones y aguijoneando al de la
Europa. La originalidad catuliana reside en la extension e intensidad
izquierda, enemigo del ganado, le habla asi:
que el episodio intercalado adquiere en relacion con el resto de la
•áEa,pues, le dice, <ve>feroz, logra que la locura lo <agite>; historia.
consigue que, a golpes de esta locura, regrese a los bosques el Los epilios helenfsticos acuden a las variantes de los mitos menos
80 que, libre en exceso, desea huir de mis ordenes. Ea, golpea tus conocidos y en Las bodas tenemos ejemplos de ello: Jupiter cede sus
lomos con la cola, sufre tus golpes, haz que todo retumbe con derechos sobre Tetis a Peleo por temor a la profecia de Prometeo de
tus mugientes rugidos, agita feroz en tu musculoso cuello tus que nazca un descendiente vencedor de su padre, y otro ejemplo es el
rojizas crines•â. hecho de que Apolo y Diana no acudan a las bodas, cuando Iliaah
Estas palabras las pronuncia amenazadora Cibeles y desata (XXIV 63) y las Nemeas de Pindaro los citan en ellas expresamente.
8s el yugo con su mano. La propia fiera, infundiendose a si mis- La originalidad de Catulo radica en acudir a las variantes mas logicas,
ma rapidez, cobra brio, camina, ruge, destroza las zarzas con en el primer caso, para ponderar el honor del marido, cuyo rival es el
sus ligeras patas. Y cuando se acerco a los humedos lugares de propio Jupiter, en el segundo, para presentar a Apdo como indirecta-
mente responsables de la muerte de Aquiles.
la costa que empezaba a alborear y ve a la delicada Atis cerca
Otra caracteristica de la epica helenistica es el empleo de digre-
de la superficie marmorea del mar, la ataca. Ella, fuera de si,
siones emditas, pero Catulo va mas alla: sus citas no son explicitas,
90 huye a los bosques salvajes; alli, siempre, toda su vida, fue una
sino alusivas. En la introduccion cita extensamente el mito de los Ar-
esclava. gonautas, pero ni habla de Jason. ni de ningun otro heroe salvo Peleo.
POEMAS 139
A Atenea se la presenta, sin nombrarla, de la siguiente manera: •ála logia de Ullmann. adoptando de el los conceptos de vehiculo, de te-
diosa que protege las fortalezas en las cimas de las ciudades...m nor y de imagen dinamica (cf. St. Ullmann, Lenguaje y estilo, Ma-
El episodio escrito con mayor esmero es sin duda el de Ariadna; drid, 1%8. phgs. 218-238).
al usar el artificio de estar bordado en una colcha es logico que predo- Catulo tenia ejemplos de Hornero mejores que el elegido para es-
minen las visualizaciones de los hechos que describe. El bordado esta tablecer el fundamento entre vehfculoy tenor, pero prefirio de los tres
concebido como un triptico pictorico: a la izquierda, la escena de la o cuatro ejemplos de que p d a echar mano, precisamente el mis di-
marcha de Teseo; en el centro, la figura de Ariadna lamentandose a n6mic0, el que le permitia explayarse en la imagen de una naturaleza
orillas del mar y, a la derecha, Baco con el cortejo de satiros, silenos desatada. De Apolonio tomo la furia del viento; y hay que hacer ob-
y bacantes. Tambien resulta logico que en descripciones que apelan a servar que el autor griego, medroso, no creia capaz al viento de abatir
lo visual el color sea preponderante y este muy cuidado. En la intro- solo un gigantesco pino, le anade: *al que dejaron a medio talar los
duccion el mar lo inunda todo, con lo que el azul y el blanco estan lenadores•â.La imagen de Apolonio, menos observador de la natura-
muy contrastados. En la escena de la llegada de los invitados nos en- leza. queda muy logica, muy de escuela. La de Catulo falla precisa-
contramos con oro, plata y marfil y el brillo de las copas (44-45); en mente porque el fundamento entre vehfculo y tenor no esta muy ra-
el lecho nupcial se pasa del marfil al rojo purpura (48-49). En el epi- cionalizado, dada la excesiva distancia entre los dos, pero lo
sodio de Ariadna se pasa del blanco de los pies al escarlata de la col- maravilloso se descubre si los estudiamos independientemente. La
cha (162-63). El rojo y el blanco, el rosa y el blanco se repiten en el encina o el olmo y el pino, arrancados de cuajo por un huracan indo-
atuendo de las Parcas (307-309). mable estan vistos como en una secuencia [Link] desen-
Escenas de bello colorido alternan con otras jubilosas, en las que cadena el huracan, los soplos de viento retuercen sus troncos, los sa-
podemos encontrar homofonias, aliteraciones. onomatopeyas, prcdu- can de raiz y rompen todo a su paso. Por otra parte, Teseo vence el
ciendo autenticas armonias imitativas, sonidos perfectamente audi- cuerpo de Minotauro, le hace hincar las rodillas, mientras el se de-
bles, como la irrupcion del cortejo de Yaco (26 1-64). fiende dando cornadas a los vientos. Los similes homericos y el de
Ya habiamos dicho en la Introduccion general que los camina Apolonio ofrecen un fundamento estrecho entre las dos imagenes
longiora no eran un mundo aparte de los polimetricos y de los epigra- comparadas, aun siendo muy dinamica la imagen de Homero citada
mas. Es mas, estos, en muchos aspectos, tenian un caracter de refle- como origen de la catuliana. Sin haber tanta correspondencia en su si-
xion personal, eran un eco del mundo autobiografico del poeta. Ver- mil, Catulo supera a sus maestros, cuando descubrimos la autentici-
sos enteros del poema 64 evocan momentos de las composiciones dad de su estudio sobre un huracan y •ávemos•âal Minotaum defen-
mas personales. Asi, los efectos amorosos que produce en Ariadna la derse con imposibles cornadas en un ultimo esfuerzo por sobrevivir.
vision de Teseo (9 1-94) son los mismos que produce en Catulo la de
Lesbia (5 1.9- 12); lo agridulce del amor tomado de Safo Ur. 47) apa-
rece en 64,95, y en 68, 18. La locura de amor de Ariadna (64,94) es Cuentan que pinos nacidos un dia en la cumbre del Pelion l5
la misma de Catulo (7, 10). Las promesas de Teseo se disipan en el nadaron por las limpias aguas de Neptuno en direccion a las
viento (64, 142), como las de Lesbia (70.4). corrientes del Fasis y a los territorios eeteos, cuando jovenes
Dijimos que la imagen comparativa de la caida del Minotauro
con la del arbol gigantesco estaba tomada de I l w h XIII 389-95, y de " El comienzo del poema, hasta el v. 2 1, esta imitado de EuR.. Med. 1- 19.
Apolonio de Rodas, IV 1682-90. y de ENNIO,Medea crul24&254 [Vahlen]. A. Ramirez de Vcrger, a proposito
Para el estudio de las imagenes comparativas usamos la termino- de Om., Am. ii 11, 1-6. hace ver la evolucion del modelo inicial (cf. A. RA-
POEMAS 141
5 escogidos, lo mas fuerte de la mocedad argiva, deseosos de unas bodas humanas, entonces el propio padre de los dioses
mancar a los colcos la piel de oro, se atrevieron a deslizarse comprendi6 que Peleo se debia casar con Tetis.
por las saladas aguas con rapida nave, barriendo los azulados iOh,hijos de siglos en exceso deseados. htroes, salud, raza
mares con remos de abeto. La diosa que protege las fortalezas de dioses! iOh,buena descendencia de unas madres (buenas),
en las cimas de las ciudades les construyo ella misma un carro salud, <salud de nuevo) IP. Yo os ensalzare a menudo con mi
lo que volaba al menor soplo de viento. entrelazando madera de canto y a ti. tan extraordinariamente honrado con felices b e 25
pino en la curvada quilla. Fue aquella nave la primera que das, Peleo, gloria de Tesalia, a quien el propio Jupiter, el mis-
inauguro la inexperta Anfitrite l6 con su carrera. Tan pronto mo padre de los dioses, te otorgo el objeto de sus amores.
como esta corto con su espolon el ventoso mar y, batida por los te gozo Tetis, la mas bella hija de Nereo? te otorgaron ca-
remos, blanqueo de espumas la ola, surgieron del brillante tor- sarte con su nieta Tetis y Octano, que abraza el mundo entero 30
15 bellino del mar unos rostros, las marinas nereidas 17, turbadas con el mar?
ante aquel prodigio. Aquel dia y <no>otro, vieron los mortales Tan pronto como estos deseados dias, cumplido su tiempo,
con sus propios ojos a las ninfas del mar de cuerpo desnudo llegaron, toda Tesalia visita la casa en tropel. se llena el pala-
salir hasta los pechos del blanco torbellino. Entonces, se cuen- cio de una muchedumbre alegre; ofrecen sus regalos en bande-
20 ta, Peleo ardio de amor por Tetis la, entonces Tetis no desdefio jas, manifiestan su contento en el rostro. Se deja Cieros 35
abandonan el Tempe de Ptia, las mansiones de Cranon y los
muros de Larisa, se reunen en Farsalia y ocupan sus moradas.
MIREZ DE VERGER y F. SOCAS,Ovidio. Obra Amaroria 1, Amores, Madrid, Nadie cultiva los campos, descansan los cuellos de los terne-
1991, pags. XVIII-XXI). ros, las vinas bajas no se limpian con los curvos rastrillos, no 40
Estos pinos del moate Pelion se refieren al barco Argo, que lleva a Jason y
aran la tierra con el arado hundido los bueyes, la hoz de los po-
a sus companeros a la conquista del vellocino de oro en la Colquide. El monte
Peli6n estaba en Tesalia. patria de Jas6n; la diosa es Palas Atenea; el Fasis es dadores no recorta la sombra de los arboles, la sucia herrumbre
el tio de la Colquide y Eetes, su rey. se asienta en los arados abandonados; pero las moradas de el, a
l b Anfimte es una nereida, mujer de Posidon. Es una tipica metonimia por donde quiera que se extiende el rico palacio, brillan con el re-
mar.
" Ninfas del mar.
' W i t o de Tetis y Peleo. padres de Aquiles. Tetis es otra ninfa del mar, l9 En su reciente edkion de Catula, G. P. Goold rellena la laguna del
como Anfitrite, y Peleo es uno de los expedicionarios de la Argo, companero v. 23 b de la edicion de Mynon asi: (-um saluete bonarum); esta es una adi-
de Jason. cion que hizo Peerlkamp en su edicion de 1843 (cf. R. A. B. M m o ~ sCaru- ,
Hay una leyenda donde se narra que Zeus estuvo enamondo de la nereida lli..., pig. 59, y G. P. Goom, Catullus...,pigs. 227 y 230).
Tetis y no tuvo amores con ella para evitar que se cumpliera ma profecia, se- 'O Nombre de una antigua ciudad de Tesalia. oscuro nombre al lado de los
g6n la cual de estos amodos naceria un hijo mas fuerte que su padre. A esta famosos Tempe de H a (Tempe. valle del Penco, entre los montes Olimpo y
leyenda se alude en el v. 27. Osa. al N. de Tesalia; lejos de H a que estaba al S. - e s t a s confusiones geo-
Tetis (l'ethys), abuela de Tetis (~hdtis)y esposa de OcCino. tuvo con t l grancas son comentes en Catulo-), Cran6n y Larisa (las dos ciudades pnnci-
tres mil hijas, las Ocehides (de ellas solo se conocen treinta y cuatro nom- pales de Tesalia central) y Farsalia (en la frontera meridional de Tesalia. ciu-
bres). dad habitada por Pelw).
POEMAS 143
45 fulgente oro y con la plata. Resplandece el marfil en el trono, del amor, en aquella epoca, desde el momento en que el amo-
relucen las copas en las mesas; todo el palacio se goza con el gante Teseo, despues & haber salido de las curvadas costas del
suntuoso tesoro real. El lecho nupcial & la diosa se coloca en Pireo, toco los templos de GortinaZ3,los territorios de un rey 75
el centro del palacio, incrustado del colmillo indio. Lo cubre la injusto.
purpura teiiida del rojo rosado del miirice. Pues cuentan que, un dia, forzada por cruel peste a pagar la
M Esta colcha bordada con figuras de hombres de otro tiempo culpa del asesinato de Androgeou, Cecropia acostumbraba a
explica las hazanas de los heroes con arte admirable. En efec- entregar a jovenes escogidos a la par que lo mas honroso de sus
".
to. observando en la costa resonante de Dia ve a Teseo de- doncellas, de banquete para Minotauro. Mientras sus esirechos so
jarse con su flota veloz Ariadna con indomables explosiones muros eran vejados por estas desgracias, Teseo en persona de-
ss de colera en su corazon, todavia, incluso no se cree que ve lo se6 entregar su propio cuerpo por su querida Atenas antes de
que esta viendo, puesto que ella, despierta apenas entonces de que tales cadaveres vivientes de Cecropia fuesen transportados
un sueno enganoso. se contempla digna de lastima, abandona- a Creta. Y asi, navegando en ligera nave y con suaves brisas, 8s
da en una playa solitaria. Por otra parte, el joven desmemoria- llego ante el soberbio palacio del magnanimo Minos. En cuan-
do golpea en su huida las aguas con los remos, dejando unas to con sensual mirada lo vio la princesa a la que un casto lecho
60 promesas para disiparse en los vientos de la tormenta. La de que exhalaba suaves perfumes todavia criaba en el blando re-
Minos lo ve desde las algas de la playa, a lo lejos, con sus oji- gazo de su madre, como los mirtos que cinen la comente del
tos tristes, como la estatua de piedra de una bacante. ay, lo ve, Eurotas U o la brisa primaveral que hace brotar variados colo- w
y se agita en medio de las grandes olas de sus afanes, no sujeta res, no aparto de el sus ardientes ojos, hasta que concibio desde
en su rubia cabellera la cofia de fino tejido, ni protege su pe- sus entraiias por todo su cuerpo una llama y en sus profundas
65 cho con el ligero velo que lo cubre, ni somete sus tetillas en le- medulas ardio entera. Ay, nifio divino, que desdichadamente
che a la delicada faja, con toda la ropa que se le habia caido provocas locos amores con tu cruel corazon y mezclas en los 95
por todo el cuerpo sin ningun orden delante de sus propios pies hombres gozos y cuidados y tu, la que gobiernas Golgos y el
las saladas olas jugueteaban. Pero ella, sin cuidarse entonces ni
de la cofia, ni del velo que revolotea, estaba pendiente de ti,
70 Teseo. perdida con todo su corazon, con toda su alma, con U Gortynia = de Gortina, adjetivo porcretense. Minos habitaba en Gnosos.
l' Androgeo. hijo de Minos. mun6 a manos de los atenienses (Atenas,
todo su pensamiento. Ay, desdichada, a quien con repetidos aqui es llamada Cecropia, la ciudad fundada por Cecrope, hijo de Gea o la
ataques abatio EricinaZ2,sembrando en su pecho las espinas Tierra). Ante la muerte de Androgeo, Miros declara la guerra a los atenienses,
que reciben simultaneamente el castigo de la peste y el hambre. decretado por
los dioses. Dtsputs de su consulta al oraculo. los atenienses tenian que enviar
" Dia es una isla, citada por HOMEROen Od. XI 321, que en Cpoca alejan- a Creta catorcejovenes de uno y otro sexo para alimentar al Minotauro.
drina fue identificada con Naxos (cf. CAL..fr. 601 Pf).El mito de Teseo y U El Eurotas es un d o de Laconia (Lacedemonia)que desemboca en el Pe-
frondoso Idalio, jen medio de que oleaje habeis arrojado a una fino vestido sobre sus desnudas piernas y, entristecida, habia 130
Nna, puro fuego en su corazon, y que suspira sin cesar por su proferido estas palabras entre lamentos & muerte. emitiendo
rubio huesped! jluantos miedos soporto ella con corazon des- escalofriantes sollozos con el rostro hilmedo de llanto:
ioo fallecido! !Cuanto mas que el oro amarillento quedo paiida en qAsf, tu, perfido, a mi, llevada lejos de los altares de mi
repetidas ocasiones, mientras Teseo, deseoso de enfrentarse patria, me has abandonado en una playa desierta Te-
con el monstmo cruel, buscaba o la muerte o el premio de la seo? al marcharte, despreciada la voluntad de los dioses,
gloria! Con todo, sin prometer ofrendas desagradables a los desmemoriado, ay, llevas a casa pequrios sacrflegos? 135
dioses, que podian resultar vanas. formulo sus votos con silen- pudo doblegar la decision de tu mente cruel? iNing6n tipo de
10scioso labio, pues, como a la encina que agita sus ramas en la clemencia tuviste presente que indujera a tu duro coraz6n a
cumbre del Tauro2' o al pino pinonero de corteza resinosa un compadecerse de mi? Pero no fueron estas las promesas que
indomable huracan con sus soplos de viento retorciendo sus me hiciste en otro tiempo con halagiienas palabras; no fueron 140
troncos los arranca (61, sacado de raiz, lejos cae abatido, por estas las que me mandabas esperar en mi desdicha, sino un
i io doquier rompiendo todo lo que encuentra a su paso), asi Teseo, matrimonio alegre, unas anheladas bodas, promesas todas va-
despues de domar el cuerpo del monstruo. le hizo hincar sus nas que los vientos disipan en el aire. Ahora ya ninguna mujer
rodillas, embistiendo en vano con sus cuernos a los vientos sin se fie del juramento de un hombre, ninguna espere que las pa-
resistencia. Luego se retiro a salvo con gran gloria guiando sus labras de un hombre le resulten fieles. Mientras su alma deseo- 145
11s pasos errantes con fino hilo, no fuera que el dificil trazado del sa de algo quiere con fuerza conseguirlo, no tienen miedo a ju-
palacio le burlase al salir del complicado laberinto. rar, no se abstienen de prometer; pero, tan pronto como el
Pero, que yo. apartandome del tema de mis primeros capricho de su codiciosa mente se ha saciado, no temen a sus
versos, voy a recordar mas cosas: como la hija, esquivando la palabras, nada le preacupan sus perjurios. Por cierto que yo te
mirada de su padre, el abrazo de su hermana y, finalmente el de salve a ti, que te agitabas en medio de un torbellino de muerte,
su madre, que, desdichada, <se alegraba apasionadamente con y decidi perder a mi hermano antes que faltarte a ti, embustero. iso
120 esta hija, prefino el dulce amor de Teseo a todos ellos o como, en el momento supremo. En pago a esto yo voy a ser entregada
transportada en barco, <llego>a las espumosas playas de Dia o al desgarro de las fieras y como botin de las aves de presa y,
como a ella, vencidos sus ojos por el suefio, la abandono su muerta, no me va a cubrir ni un punado de tierra. leona te
amante al marcharse desmemoriado? Se cuenta que ella una y pario al pie de solitaria roca? mar te concibio y te escu- 155
125 otra vez se enfurecio con su corazon en llamas y dejo escapar pi6 de sus espumosas aguas? Sirtes ", quC voraz Escila.
de lo mas profundo de su pecho agudos gritos y que luego es-
calaba triste montaiias escarpadas desde donde dirigia su mira-
da (hacia) el inmenso oleaje del pielago, despuks corria al en- Las Sirtes eran dos bajos fondos en la wsta N. de Africa, entre Cirene y
Cartago. Escila. monstruo marino. emboscado en el estrecho de Mesina y
cuentro de las opuestas aguas del mar agitado, recogiendose el acompniiado de una iranla de perros rabiosos (cf. n. 89 de 1 60). Caribdis era
otro monstruo marino que absorbia agua de mar y todo lo que flotaba en el. Se
En Asia Menor. situaba en una roca. cerca de Mesina.
POEMAS 147
que colosal Caribdis te engendraron a ti, que devuelves en mi iiltima hora. Por ello, Eum6nidesm,que castigaiis los delitos
pago de tu dulce vida semejantes premios? Aunque no te hu- de los hombres con pena vengadora, cuya frente coronada de
biese agradado el matrimonio conmigo porque temblabas ante una cabellera de serpientes muestra las iras que brotan del co- 19s
160 las severas ordenes de un pedre anciano, pudiste, al menos, lle- razon, aqui, qui,allegaos, ofd mis lamentos, que yo, ay, desdi-
varme a tu palacio, para que te sirviera de esclava con un m- chada, me veo obligada a sacar de mis profundas entraiias, sin
bajo alegre, acariciando las blancas plantas de tus pies con lim- recursos, enardecida y ciega de un furor que me enloquece. Ya
pias aguas, cubriendo tu cama de colcha escarlata. Pero, ja que que estas verdades nacen de lo mas hondo de mi corazon, vo-
lamentarme en vano. abatida por mi desgracia, a unos aires in- sotras no consintais que mi dolor se disipe, sino que con la 200
165 sensibles, privados de todos los sentidos, que ni pueden oir mis misma memoria con que Teseo me dejo sola, con esta memo-
quejas, ni contestar a mis palabras? Y 61 ya casi se encuentra ria, diosas, lleve el luto a si mismo y a los suyos•â.
en mitad del mar y ningun mortal aparece en la costa vacfa. Una vez que profino estas palabras de su entristecido cora-
Asi una suerte cruel, ensailandose en exceso en mi ultima hora, 2611,exigiendo. desesperada, castigo para tan crueles acciones.
170 quita oidos a mis quejas. Jupiter todopoderoso, jojala des& el asintio con su invencible poder el rey de los dioses. Ante este 20s
primer momento no hubiesen tocado las naves cecropias las asentimiento, la tierra y los encrespados mares temblaron y sa-
costas de Gnosos, ni, llevando crueles tributos al toro indoma- cudio sus estrellas brillantes la boveda celeste. Teseo mismo,
ble, el perfido marinero hubiese atado amarras en Creta, ni este rociada su mente con una niebla cegadora, dejo escapar de su
17s malvado, ocultando con suave apariencia crueles proyectos, ofuscado pecho todos los encargos que antes mantenia con fir-
hubiese descansado en mi palacio como hudsped! Pues. ja me pensamiento y, sin izar la dulce seiial de victoria para su 210
donde me volvere? Perdida, que esperanza me puedo aga- preocupado padre, no dio a entender que el divisaba el puerto
rrar en mi perdicion? las montaiias del Ida? Pero de Erecteo sano y salvo. Pues cuentan que en otro tiempo,
apartandome con hondo abismo me separa la amenazadora su- cuando Egeo" confiaba a los vientos a su hijo que dejaba en
1811 perficie del mar. esperar la ayuda de mi padre? lo
abandon6 yo misma por seguir a un joven manchado con la Designacion eufemlstica, alas Benevolasw, de las Ennias. Las Erinias o
sangre de mi hermano? LESque podria consolarme a mi misma Furias, hijas de Urano y hermanas de los Gigantes, son las encargadas de cas-
con el fiel amor de un esposo? era tal el que huye curvan- tigar.
m Erecteo es un mitico rey de Atenas. Sin embargo. Egeo tiene una leyen-
do en el abismo sus flexibles remos? Ademas, esta isla solita- da muy popular y conocida: rey de Atenas tambien. no tuvo hijos ni de su pn-
18s ria no esta habitada de ningun albergue humano, ni se ofrece mera ni de su segunda mujer. por lo que decidio consultar el Oraculo de Del-
ninguna posibilidad de salida del mar con las aguas que la ci- fos. Ante la oscuridad del Oraculo consulto con su amigo, el rey Piteo de
iien. Ningiln medio de fuga, ninguna esperanza. Todo esta en Tredn. Este parecio entender lo que se le consultaba y consintio que tuviera
silencio, todo desierto, todo es una ostentacih de la muerte. amores con su hija Etra. Visitada Erra por Egeo y simultaneamente por el dios
Posidon, nace Teseo, hijo de dos padres. A los dieciseis anos. Teseo descubre
Sin embargo, mis ojos no languideceran con ella, ni mis senti- un secreto que Egeo le ha dejado en Treztn como prueba de su paternidad
190 dos se retiraran de mi agotado cuerpo, sin que, traicionada, re- (SUSsandalias y su espada escondidos bajo una roca). Al visitar Atenas su pa-
clame a los dioses un justo castigo y suplique su fidelidad en dre, anciano ya, lo reconoce. A esto es a lo que se refiere Catulo en el v. 217.
nave los muros de la diosa, abrazando al joven le dio los si- tes en continuos llantos, tan pronto como vio los lienzos de la
guientes encargos: vela de luto se arrojo de cabeza desde la punta de los escollos,
21s uOh,mi unico hijo. mas querido que mi larga vida, hijo, a creyendo a Teseo traicionado por un destino cruel. Asi, al pe- 245
quien yo me veo obligado a des* para una arriesgada aven- neuar m su palacio dc luto por la muerte de su padre, el arro-
tura, devuelto a mi hace poco, precisamente en el ultimo limite gante Teseo recibio en si mismo un dolor tal como el que habia
de mi vejez, puesto que mi desdicha y tu ardiente valor te ocasionado a la de Minos con su perdida de memoria. Esta,
220 arrancan de mi lado en contra de mi voluntad. cuando mis ojos luego, triste al ver que la quilla se retiraba, revolvia herida 250
ya cansdos todavia no se han saciado de la querida figura del multiples cuidados en su alma.
hijo, yo no te despedire con corazon gozoso ni alegre, ni per- Pero en otro recuadro de la colcha, Yaco", en la flor de su
mitire que lleves sefIales de una fortuna favorable, sino que, juventud, corria veloz con su cortejo de satiros y de silenos de
primero, hare salir de mi alma muchos lamentos, mancillad Nisa, buscandote, Ariadna, y enardecido por tu amor***Estas,
225 mis canas echandoles tierra y polvo encima. Luego colgar6 entonces, alegres por doquier, con su mente borracha se enfu-
una vela negra del mastil viajero, & forma que la vela oscure- recfan; evoe, gritaban las bacantes, e v d , sacudiendo sus cabe- 255
cida por la herrumbre ibera3' indique mi dolor y el ardor de mi m. Unas agitaban sus tirsos de punta cubierta de hojas; otras
pensamiento. Y si a ti te otor'ga la habitante del santo Itonox, arrojaban los miembros de un temer6 descuartizado; otras se
que consintio en defender nuestra raza y las mansiones del cenian de serpientes enroscadas; otras veneraban sagrados ob-
230 Erecteo. que empapes con la sangre del toro tu diestra, enton- jetos en cestos profundos, objetos que en vano desean conocer 260
ces. procura que prevalezcan para ti, recordandolos, estos en- los profanos; otras con las palmas abiertas batian los timpanos
cargos mios grabados en tu corazon y que el tiempo no los bo- o sacaban del bronce redondeado agudos chimdos; muchas so-
rre, de forma que, tan pronto como tus ojos divisen nuestras plaban cuernos que producian roncos zumbidos y la barbara
235 colinas, todos los mastiles arrien las velas de muerte, e icen flauta resonaba con temble canto.
banderas blancas los retorcidos cordajes, para que yo, viCndo- Con tales figuras ricamente adornada, la colcha cubria el 26s
las cuanto antes, conozca el Cxito con alegria, puesto que una lecho nupcial cinendolo con su tejido. Una vez que los jovenes
6poca feliz te devuelve•â. de Tesalia se saciaron de ver todo esto con pasion, y empeza-
Estos encargos que Teseo retenia antes con toda la firmeza ron a ceder su puesto a los sagrados dioses, entonces, como el 270
de su pensamiento lo abandonaron como las nubes disueltas cefiro erizando un mar placido con su soplo de manana provo-
240 por el soplo de los vientos abandonan la elevada cumbre de un ca olas que se encabalgan, al salir Aurora bajo el umbral del
monte nevado. Por otra parte. su padre, mientas observaba des- Sol errante y estas olas empujadas primero lentamente con un
de lo mas alto de la ciudadela, consumiendo sus ojos anhelan-
suave soplo avanzan y levemente resuenan con el sonido de de suave fronda resplandeciera de verdor. Despues de este le
275 una risa y despues, al m i a r el viento, ceda vez crecen mas y sigue PrometeoB de hfibil ingenio, con las huellas curadas de 295
deslizandose desde la luz de purpura a lo lejos brillan, asi su antiguo castigo, el que un dia pago, encadenados sus miem-
abandonando el vestibulo del palacio reai cada cual se marcha- bros a una roca, colgando de un abrupto precipicio. A conti-
ba para casa en distintas direcciones con paso apresurado. nuacion el padre de los dioses con su sagrada esposa y con sus
Tras su marcha, el primero, desde la cima del Pelion llego hijos lleg6, dejandote en el cielo a ti solo, Febo, junto a tu ge- 300
280 Quiron" con regalos silvestres, pues cuantas flores crian los mela, habitante de las montanas del Idro". Pues tu hermana y
campos, las que la region de Tesalia produce en sus enormes tu despreciasteis a Peleo y no quisisteis honrar las antorchas
montanas, las que engendra, a causa de las aguas de su rio, la conyugales & Tetis.
brisa fecunda del tibio Favonio, todas ellas las llevo el perso- Una vez que estos acomodaron sus miembros en sitiales de
nalmente entrelazadas en guirnaldas sin artificio, con cuyo fra- un blanco de nieve, ampliamente se prepararon mesas con va-
285 gante olor la casa acariciada sonrio. Al punto Peneo" se pre- riados manjares; he aqui que. mientras tanto, agitando sus cuer- sos
senta, dejando el verde valle del Tempe, el Tempe que cinen pos con un debil temblor, las Parcas4' empezaron a predecir
bosques que se deslizan desde las alturas. para que <lasninfas cantos veridicos. Un vestido blanco que cubria sus cuerpos
del PeneoP lo celebren con sus danzas [donas]", no de vacio. temblorosos les caia hasta los pies con franja de purpura; por
290 pues 61 regalo las cepas de unas altas hayas y elevados laureles otra parte, unas cintas rosadas les cenian sus cabezas blancas y 310
de recto tronco no sin el platano vacilante y la flexible herma- sus manos seguian ritualmente una labor eterna. La izquierda
na38& Faetonte, envuelto en llamas, y el altivo cipres. En tor- empufiaba la rueca cubierta de suave lana; la derecha. entonces,
no al palacio todos estos arboles entrelazados en una amplia tirando suavemente formaba hilos con los dedos vueltos, des-
extension de terreno los coloco, para que su entrada cubierta pues, retorciendolos con el pulgar inclinado, hacia girar el huso
en equilibrio por el redondo disco y de esta manera, sus dien- 315
Y Quiron, centauro, habitante del monte Pelion, maestro de Aquiles. Se-
tes, eliminando la aspereza igualaban siempre el trabajo y los
gun H o r n o (11. XVI 143). regalo a Peleo una lanza de fresno. trozos mordidos de lana quedaban pegados a sus resecos labios,
U Peneo es un rio de Tesalia (cf. n. 20 de 1164). los que antes habian sobresalido del hilo alisado. Delante de
V ofrece la lectura minosim Peneisin es conjetura de M. Lenchantin y sus pies los suaves vellones de blanca lana los guardaban cesti-
parece natural que se cite en este momento a las ninfas del rio Peneo (cf. M.
110s de mimbre. Entonces ellas, mientras tiraban de estos copos, 320
L E N C H 1~1 Libro
. ..., pag. 173).
I7 La edicion de Mynors trae en el mismo v. 287 con crux doris. suprimida
con voz clara entonaron estas profecias en un canto divino, un Sus ilustres virtudes y sus famosas hazanas con frecuencia
canto que, despues, ninguna epoca acusara de falsedad. las reconoceran las madres en los entierros de sus hijos, cuan- 350
iOh, tu, que aumentas tu insigne honra con grandes virtu- do suelten de sus canosas cabezas sus cabellos sin cuido y ti-
325 des. protector de Ematia", queridisimo del hijo de Ope, atien- ?!Mlividos sus flkcidos pechos con sus debiles manos.
de a lo que en alegre dia te revelan las hermanas, un oraculo Girad guiando los hilos, girad, husos.
veridico!; pero vosotros girad guiando los hilos a los que obe- Pues como el labrador segando las espesas espigas bajo el
dece el destino, girad, husos. ardiente sol recolecta la rubia cosecha, asi con espada hostil 355
Ahora liegara para ti el Hespero que trae los goces a los abatira los cuerpos de los troyanos.
que aspiran los maridos, llegara con astro favorable la esposa, Girad guiando los hilos, girad, husos.
330 que te inundara el corazon con las seducciones del amor y se Sera testigo de sus grandes virtudes el agua del Escaman-
dispondra a dormir contigo languidos sueiios tendiendo sus fi- &o", que desemboca por puntos distintos en el impetuoso He-
nos brazos debajo de tu robusto cuello. lesponto, cuyo cauce. estrechandose con los montones de ca-
Girad guiando los hilos, girad, husos. daveres abatidos, calentara sus profundas corrientes con la 360
335 Ninguna casa jamas hospedo amores tales, ningun amor sangre mezclada.
unio a unos amantes con semejante fidelidad, como la concor- Girad guiando los hilos. girad, husos.
dia que existe entre Tetis y Peleo. Finalmente, tarnbiCn le servira de testigo el botin ofrecido a
Girad guiando los hilos, girad, husos. el ya muerto, cuando su circular sepulcro, alzado en elevado tu-
Os nacera Aquiles sin miedo, conocido de los enemigos no mulo, reciba los niveos miembros de la doncella sacrificada4'.
340 por su espalda, sino por su esfonado pecho. quien, muy a me- Girad guiando los hilos, girad, husos. 365
nudo, vencedor en la veloz carrera, superara las huellas, rapi- Pues tan pronto como el destino ofrezca la posibilidad a los
das como la llama, de la cierva veloz. cansados aqueos de abatir los muros de la ciudad de Dardano,
Girad guiando los hilos, girad, husos. levantados por Neptuno6, el elevado sepulcro se empapara
Ningun heroe se le enfrentara en combate, cuando (las Ua- con la sangre de Polixena. que, como victima abatida por el
345 nuras) frigias chorreen sangre troyana y, al asediar los muros hacha de doble filo, dejara caer su cuerpo decapitado. hincada 370
teucros con prolongada guerra, los devastara el tercer heredero su rodilla en tierra.
del perjuro Pelope u. Girad guiando los hilos, girad, husos.
Girad guiando los hilos, girad, husos.
Por ello, ea, unid vuestros amores como lo desean vuestras su primogenito para, libre, apoderarse de la flor de la castidad
almas. Que el esposo acoja a la diosa con pacto dichoso; entre- de una virgen, luego madrastra; la madre impia, acostandose
guese la esposa a un marido que la desea ya desde hace tiempo. con su hijo, sin reconocerlo, no temio, impia, profanar los divi-
375 Girad guiando los hilos, girad, husos. nos penates. Todo lo sagrado y lo sacrilego, mezclado en mal- 405
La nodriza, al visitarla al amanecer, no podrtl rodear su vada locura, nos aparto de la mente de los dioses, emanadora
cuello con el hilo del dfa anterior4', ni su preocupada madre, de justicia. Por ello, ni se dignan visitar una sociedad semejan-
380 triste por el enfado de su hija con su separacion del dormitorio, te, ni consienten ser tocados por la luz del dia.
renunciara a la esperanza de unos queridos nietos.
Profetizando en otro tiempo tales aventuras de Pelw canta-
ron con su divino pecho las Parcas. Pues antes los habitantes
385 del cielo solian visitar en persona los castos hogares de los he-
roes y mostrarse en las reuniones de los mortales, todavia no Poema de justificacion del envio del carmen siguiente.
despreciada por estos la piedad religiosa. Muchas veces, el pa- Contenido.- 1-4: tristeza del poeta; 5-14: su causa: la muerte de
dre de los dioses en templo resplandeciente pagando su visita su hermano; 15-18: envio de la traduccion siguiente; 19-24: simil de
regular cuando llegaban los sacrificios anuales en dias festivos, la manzana.
390 vio caer en tierra cien toros. Muchas veces, errante Liber" por Podemos situar al poeta en Verona tras la muerte de su hermano
la mas alta cima del Parnaso, condujo a las tiades que lanzaban y antes de viajar a Bitinia. Hortensio ha debido escribirle pidiendole
su grito: -je~oe!- con los cabellos sueltos, cuando los de Del- versos y el le contesta con la traduccion de La cabellera de Berenice.
fos lanzandose a porfia desde toda la ciudad recibian al dios Sus fuentes son Safo Cfr. 105 a y c. d i c . L. P.) y Calimaco (Aitia
alegres humeando sus altares. Muchas veces, en los combates 111,fr. 67 H.).
395 mortales de una guerra, Marte o la duena del rapido Triton" o Se dan los tipicos loci communes de las aguas leteas y del canto
la virgen ramnusiawexhortaron en persona a tropas humanas. de la Dhulide. Sin embargo, el simil de la manzana provoca una de
tantas imiigenes dinamicas del Catulo, en las que lo que mas admira
Pero, una vez que la tierra se mancho con delitos sacrilegos y
no es el fundamento, sino la frescura de la imagen que constituye el
todos ahuyentaron la justicia de su avaro corazon, los herma- vehiculo.
400 nos empaparon sus manos con la sangre fratema, el hijo dejo
La estrofa dedicada a su hermano es patetica y plena de lenguaje
de llorar la muerte de sus padres, deseo el padre la muerte de amoroso: uita... m b i l i o r ; semper... amabo.
desvia de su orbita en el cielo, es el mismo famoso Conon M que amantes no quieren estar lejos del cuerpo que aman? Y, enton-
me ha visto entre las estrellas del cielo a mi. cabellera de la ca- ces, tu me prometiste a todos los dioses por tu dulce esposo
beza de Berenice brillar con toda claridad, (cabellera) que ella junto a la sangre de un toro, si el regresaba En poco tiempo, 35
10 prometio a muchas diosas extendiendo sus delicados brazos en habia anadido la conquista de Asia a las temtorios de Egipto.
la epoca en que el rey, ampliado su reino con una nueva boda, Yo por estas hazanas ofrecida a los dioses del cielo pago el an-
habia acudido a devastar los tenitorios asirios. llevando las dul- tiguo voto con un regalo nuevo. De mala gana. oh reina, me re- 40
ces huellas de la rina nocturna, que habia sostenido por el botin tire de tu cabeza, de mala gana. Lo juro por ti y por tu vida,
15 de una virgen. nuevas esposas odian a Venus? es que que lleve lo merecido quien jure en falso. Pero, puede
enganan el contento de los padres con falsas lagrimitas que de- pretender rivalizar con el hierro? Tambien fue excavada aque-
rraman en abundancia delante de la alcoba nupcial? iValganme lla montaiiaN,la mas grande de las tierras, sobre la que viaja el
los dioses, no lloran sinceramente! Esto me lo ensefio mi reina resplandeciente hijo de Tia, cuando los medos crearon un nue- 45
20 con sus muchas quejas, mientras su nuevo esposo proyectaba vo mar y cuando los jovenes extranjeros con su flota navega-
feroces guerras. tu, abandonada, lloraste no s610 el lecho va- ron por el centro del Atos. haran los cabellos, cuando
cio, sino la penosa separacion de tu querido hermano? !Cuan ante el hierro ceden montanas tales? !Por Jupiter. que muera
profundamente consumio tus histes medulas esta tristeza! jDe toda la raza de los calibesMy quien, al principio, se obstino en
25 que forma angustiada entonces en todo tu corazon, privada de buscar las venas del metal debajo de la tierra y en moldear la 50
los sentidos, se te borra la consciencia! Pero yo, por cierto, <te> dureza del hierro! Los cabellos hermanos de los mios recien
sabia de gran corazon desde pequeiia. LESque te has olvidado cortados lloraban mi destino, cuando el caballo alado de la lo-
de la buena accion. por la que conseguiste un matrimonio real, cria Arsinoe 6 ' , hermano gemelo del etiope Memnon, golpean-
hazana a la que no se atreveria otro mas fuerte?%Entonces, tris- do los aires con el batir de sus alas se me presento, y el, co- 55
te mientras despedias a tu esposo, que palabras pronunciaste. giendome, vuela por las etereas sombras y me coloca en el
30 Jupiter! jC~antasveces restregaste tus ojos con la mano! casto regazo de Venus. A su propio criado habia enviado alli la
dios tan grande te ha cambiado? LO es quiza porque los
" Conon es un astronomo real de Ptolomeo iii de Egipto. Segun Calima- Es el monte Atos, al N. de Grecia. rEl hijo de Tia* es el Sol. Tia era
co. este astronomo conoce los astros. el rapido movimiento del sol. los s l i p madre del Sol. de Eos (la Aurora) y de Selene (la Luna). l e j e s abrio un canal
ses de luna. etc. Para hablar del eclipse de luna utiliza una bella imagen: la en el istmo de Atos cuando invadio Grecia.
lun& Tnvia. se oculta para visitar en la tierra a su amante Endimion, y lo hace m Se creia que este pueblo, habitante de la costa del Mar Negro. habia
en una cueva del monte Latmo. en Caria. descubierto el hierro y su fodado.
" Berenice. hija de Maga, rey de Cirene. caso con Ptolomeo iiI Evergetes. 61 Arsinoe esta asociada al culto de Venus. Este caballo alado se interpreta
La expedicion militar & la que a continuacion se habla es la emprendida con- como CCfiro. hermanastro de Memnon. Su madre Eos tuvo de Astrea a los
tra Seleuco 11, rey de Sina. vientos y de Titono a Memnon y Ematih. Ctfiro es el criado de Arsinoe 11,
Y Bereni& a los quince anos, muerto su padre, hizo m atar a Demetrio de venerada en un templo de la ciudad de Arsinoe de Pentapolis. region habitada
Cirene, con quien queria casarla su madre, Aparna. en otro tiempo por los locrios.
POEMAS 161
misma Cefiritide61,la habitante griega de las playas de Canopo. casto lecho. Pero la que se entrego al impuro adulterio, ah, sus 85
60 <Entonces>63, para que la mona de oro de las sienes de Anadna malas y vanas ofrendas las beba el polvo ligero, pues yo no bus-
no estuviera solo fija en la variada luz (del divioo) cielo, sino co ningun premio de las mujeres indignas, sino mas bien. oh ca-
para que tambien briuctra yo, consa&rado despojo de una mbia sadas, siempre la Concordia, siempre un amor constante habite
cabellera, a mi, al llegar a los templos de los dioses empapeda vuestras moradas. Tu, reina, cuando al mirar las estrellas apla-
de llanto, la diosa me coloco como nueva constelacion entre las ques a la diosa Venus los dias & fiesta, no permitas que yo, que 90
6s antiguas. En efecto, al lado de los astros de la Virgenmy del fe- soy tuya, me halle falta de perfumes. sino mas bien obskquiame
roz Leon, unida a Caiisto, hija de Lica6n. me vuelvo hacia el con abundantes regalos. iOjalii las estrellas se conviertan en fu-
ocaso, guia del lento Bootes, quien se sumerge con dificultad y gaces! !Yo me haria cabellera de reina! !Cerca de Hidrocoo bri-
tardiamente en el profundo Odmo. Pero. aunque me oprimen llaria Ori6n!u.
70 de noche los pasos de los dioses, el dia, en cambio, me devuelve
a la canosa Tetis (con tu consentimiento seame licito hablar
aqui, virgen ramnusia, pues yo no ocultar6 la verdad por miedos
de ninguna clase, ni aunque los astros me hieran con palabras
75 hostiles; es mas, revelare los secretos de mi corazon verdadero), Dialogo entre el poeta y una puerta.
no me alegro tanto con mi suerte actual como sufro por estar se- Contenido.- 1-8: reproches a la puerta; 9-14: respuesta de autode-
parada siempre, por estar separada de la cabeza de mi dueiia, fensa; 15- 18: el poeta le invita a defenderse con detalle; 19-30: aven-
con quien yo. mientras fue virgen, en otro tiempo sin conocer turas de la duena de la casa en el pasado; 31-36: aventuras actuales;
todos los perfumes me embebi de muchos humildes. Vosotras, 37-44: fuentes de informacion; 45-48: el personaje pelirrojo.
ahora, a quienes la antorcha nupcial unio en el dia deseado, no La puerta actua como un personaje vivo que difama a su duena,
so enmgu6is vuestros cuerpos a vuestros esposos con los mismos como un esclavo de comedia. La situaci6n descrita tambiCn es de co-
deseos, descubriendo vuestros pechos, desvestidas, antes de que media: un padre ayudando a su hijo impotente. En la Asinaria de
derrame para mi amables ofrendas el vaso de alabastro. el vaso Plauto, el hijo, Argiripo, consiente en ceder a su padre, DemCneto, la
de alabastro & vosotras las que observais los juramentos de un amiga por una noche, despues de que su padre le ha provisto del dine-
ro que necesita. Concretamente, en el v. 831 el hijo le dice: pietas,
" Es venerada como tal con sus atributos. Esta Venus ArsInoe es llamada pater. A esto es, sin duda, a lo que alude Catulo en el v. 39: egregium
Cefiritis por tener un templo en el promontorio de Cefirio. narras mira pietate parentern. Con fino humor nuestro poeta, al citar
" La edicion de Mynors ofrece en el v. 59 la lectura del codice X: hi dii la misma palabra. lleva al lector el recuerdo de la comedia de Plauto,
ven ibi entre cruces. y la sdvettencia a pie & pagina (locus muliwn ueuirus). en la que la piedad de un padre ayudaba a corromper a su hijo con la
He escogido. como hacen las ediciones de H. Bardon y de F. Della Corte, la condicion de compartir la amante. Aqui otro padre upiadoso~ayuda a
conjetura de Lafaye: Hic dii (cf. [Link]..., pag. 78. y H. BARDON,
Cahtllu... pag.
. 103).
La cabeliern & Berenice esta cerca de Virgo, Leo y la Osa Mayor. Ca- " Los terminos griegos Hydrochoos y Oarion se refieren a nuestros Acua-
listo. hija de Licaon. fue una princesa arcadia de la que Zeus se enamoro. por rio y Orion. Estas dos constelaciones estan muy separadas. S610 una catastrofe
lo que la catasterizo en Osa Mayor. Bootes es el Boyero. las podria acercar.
POEMAS 163
su hijo compartiendo con 61 su mujer. En esta ocasion la inmoralidad cometido un fallo, gritan a coro hacia mi: !puerta, la culpa es
es mayor. Lo que ailf era un juego gracioso de comedia, se convierte tuya!•â.
en este carmen en algo escandaloso. En definitiva, nos encontramos No basta eso, que tu lo digas con una palabra, sino que lo- 15
mas que con el humor & Catulo, con su sarcasmo (cf. J. Ferguson, gres que cualquiera lo sienta y lo vea asi.
Catullm... pags. 219-233). puedo lograrlo? Nadie busca saber, ni se esfuerza
La solemnidad del comienzo es ironica: parodia de himno con
por ello*.
formulas de liturgia arcaica, o... / salue, teque bono Juppiter auctet
ope, / ianua... No faltan los alardes que venimos llamando culteranos.
Yo lo quiero. No dudes en contarmelo.
En medio de un dialogo sencillo, cercano a la comedia, surgen toques •áPuesbien, en primer lugar, lo que se dice acerca de que
como el de Cycneae... speculae. una virgen fue confiada a mi, es falso. El marido no la habria 20
podido tocar el primero, ya que su pufialito, que le cuelga mas
blando que una acelga tiema, nunca se le levanto hasta el cen-
Oh. tu, agradable para el dulce marido, agradable para el tro de la tunica, sino que el padre, se dice, fue quien violo el
padre, salud, y que Jupiter te colme de riquezas, puerta, de la lecho de aquel hijo y profano esta desdichada casa, sea porque 25
que dicen que serviste muy bien en otro tiempo a Balbo, cuan- su espiritu impio ardiese presa de una loca pasion, sea porque
s do el mismo. anciano, tuvo la casa, y de la que cuentan que, al el hijo impotente fuese de semen esteril, de forma que hubo
contrario. serviste muy mal a su hijo, una vez que, enterrado el que buscar el medio (de donde) se produjera con mas nervio
viejo, te has hecho casada 66. Ea, dinos por quC, dicen, has cam- aquello que pudiera desatar el cinturon de una virgen•â.
biado hasta abandonar tu antigua fidelidad al dueno. Hablas de un padre famoso por su admirable piedad, que 30
io ~(ValgameCecilio, a quien ahora pertenezco) no es cul- personalmente se corrio en el regazo propiedad de su hijo.
pa mia. aunque se diga que es mia. Nadie puede decir que •áY, sin embargo, no solo dice que esto lo sabia de sobra
yo he faltado en nada, pero la puerta lo hace <todo>67 (para B r e ~ c i asituada
~ ~ , al pie de la gruta cignea, a la que riega el ro-
esas gentes)', que, dondequiera que se descubre que se ha jizo Mela de perezosa comente; Brescia, querida madre de mi
Verona, sino que habla de Posturnio y de su pasion con Come- 35
* Catulo dialoga con la puerta como si fuera un ser vivo. en tipica proso- lio, con quien ella cometi6 deshonroso adulterio. Entonces, al-
popeya. Nuestra traduccion del v. 65 supone una identificacion de la puerta guien podria replicar: puerta. sabes esto, a quien
con su duefio; esto parece molestar a otros traductores, que procuran cualquier
otra. Por otra parte, este poema es una diffwtio.
nunca se te permite alejarte del umbral del dueno, ni escuchar
6' La edicion de Mynors presenta en el v. 12 con una crux la lectura del
a la gente, sino que aqui, fija en el quicio, solo sueles abrir y 40
codice X: istius populi. He seguido la conjetura de Vahlen. que siguen las edi- cerrar la casa? Muchas veces la oi hablar de estos adulterios
ciones de H. Bardon y F. Della Corte (isris populis) (Cf. [Link]..., con voz cautelosa, a solas con sus esclavas, y llamar por su
pAg. 80 y H. [Link].... phg. 106.)
* La misma edicion de Mynors ofrece en el mismo verso una lectura de
V: qui tet. que las ediciones de Bardon y Della Corte cambian por (quidque) " Brescia. estando en el valle del Po. seria una tierra cignea de Cycnus,
de A. Estacio y que recogio la edicion de Vahlen (cf. MmoRs. Carulli.... pagi- hijo de Esteneleo. rey de los ligures. El n o Nella de la Galia Cisalpina fluia
na 80, y F. DELLA CORTE. Catullus..., pAg. 168). cercano a Brescia.
POEMAS 165
nombre a los que os he dicho, como quien espera que yo no cacion de Lesbia como candida diua y, en seguida, surge la compara-
45 tenga ni lengua, ni orejas. Ademas, aiiadia a otro del que no ci6n ut quondam.. Laodamia. Su radiante diosa se dirige al nido de
quiero repetir su nombre, para que no frunza su rojo entrecejo. amor que les ha preparado Alio, pero se detiene pisando el umbral
Es un hombre alto, a quien en otro tiempo le ocasiono famosos (71-72). Este. que puede parecer un momento alegre y briilante, re-
juicios el falso embarazo de un vientre embustero7'•â. sulta de una inquietud maxima, cuando recordamos que en el c. 61 se
nos ha dicho que la novia debe pasar el umbral sin pisarlo (cf. 61,
159-161). La llegada de Lesbia es como la de una novia, pero Csta
hinca la planta en el umbral, senal de mal aguero (el adjetivo arguta,
disjunto de solea, nos puso sobre la pista): este cmjir de sus sandalias
es premonitorio. De la misma forma, Laodamla llego a casa de Prote-
Elegia. silao y el no haber hecho sacrificios a los dioses tambien va a augurar
Contenido.- 1-10: el poeta cuenta como se encuentra su amigo futuras desgracias: la muerte en Troya de Protesilao, el amado esposo
Manio; 11-14: como se encuentra el mismo; 15-18: evocacion del pa- de Laodamia. La mencion de Troya en este mito le lleva a evocar en
sado alegre del poeta; 19-26: la muerte de su hermano; 27-40: razones seguida la muerte de su hermano en este lugar.
de su recusatip a Manio; 41-50: agradecimiento a Alio por sus servi- Uno de los motivos elegiacos mas famosos, reproducido en los
cios; 5 1-72: el amor de Catulo favorecido por Alio; 73-86: Laodamia; poetas de la epoca augustea, es la concepcion de la amada como do-
87-90: Troya; 91-100. la muerte de su hermano; 101-104: Troya; 105- mina (v. 68) o duefia del enamorado y del poeta enamorado como es-
130: el amor de Laodamla e imagenes comparativas; 131-148: el clavo de su amor; este es el semitium amoris, que expresamente pro-
amor de Catulo y sus vicisitudes; 149-160: agradecimiento a Alio. claman los elegiacos, Tibulo por ejemplo.
La elegia 68, siguiendo la edicion de Mynors, la consideramos un
solo poema. que contiene una carta seguida de un poema elegiaco. No El hecho de que tu, golpeado por una suerte y un azar crue-
es exactamente el caso de los poemas 65 y 66, pero es un sistema que
les, me envfes esta carta escrita con lagrimas, para que yo te so-
encierra una variante del empleado con estos poemas. El 65 era una
corra como a naufrago arrojado en medio & las olas del mar en
carta para enviarle a Ortalo la traduccion de Calimaco, que forma el
poema 66. Aqui la carta encierra la elegia. tempestad y te rescate del umbral de la muerte a ti, a quien ni la 5
Hasta esta poema 68 no nos habla directamente de Lesbia, pero sagrada Venus consiente que descanses en un placido sueno,
habia recumdo a los mitos en todos los poemas anteriores para ha- solo en lecho vacio, ni con la suave poesia de los escritores anti-
blamos de ella y de sus amores. Aqui nos vuelve a hablar claramente guos las musas te deleitan, tanto es el insomnio de tu angustiado
de todo su mundo: sus alegrias juveniles, la muerte de su hermano, la espiritu, todo ello me resulta agradable, puesto que me llamas
ayuda & sus amigos. etc. amigo tuyo y buscas en consecuencia regalos de las musas y de io
La introduccion del personaje mitologico de Laodamia constituye Venus. Pem para que tu no ignores mis sufiirnientos, Manio7',
el mas brillante pormenor de todo el poema (73-86). Se hace la evo-
--- -
ni creas que rehuyo mi deber de huesped, enterate de en que moso y la arana, tejiendo su fina tela en las alturas, no haga su so
oleaje de desventura yo mismo estoy hundido, de forma que no trabajo en el olvidado nombre de Alio. Pues sabeis que dolor
busques mas de un desgraciado regalos que te consuelen. me ocasiono Amatusian enganosa y de que manera me abraso,
1s El dia que recibi la toga Wil por primera vez, cuando mis cuando yo ardia tanto como lo hace la roca Trinacria y la fuen-
aHos en flor hacian transcumr una alegre primavera, jugue te de Malia en las Termopilas del Eta, y no cesaban de hinchar- 55
bastante a todo. No me ha ignorado la diosa que mezcla dulce se mis tristes ojos de ininterrumpido llanto, ni de empaparse
amargura a los cuidados. Pero toda esta pasion me la quito la mis mejillas de doliente lluvia de 18grirnas. Como el rio que
20 muerte de mi hermano con su llanto. iOh, hermano, a mi, mi- brilla en la cima de una alta montana salta desde rocas cubier-
sero, arrebatado! Tu, tu, al morir rompiste mi felicidad, herrna- tas de musgo y, cuando este ha girado en torbellino, cae torren-
no mio; contigo toda nuestra casa ha sido sepultada, contigo cialmente desde la pendiente de un valle, cruza un camino muy 60
murio todo mi contento que alimentaba tu dulce amor en vida. frecuentado, dulce alivio para el caminante agotado y sudoro-
25 Con su muerte yo he ahuyentado del todo de mi pensamien- so, mientras el duro estio corta los campos requemados, y,
to estas pasiones y todos los placeres de mi corazon. Por ello, como a los marineros, arrojados en medio de negra tormenta,
respecto a lo que escribes: •áEsvergonzoso, Catulo, permanecer les llega una brisa favorable que sopla mas suave, respuesta a 65
en Verona, porque aqui cualquiera de la mejor sociedad calien- las plegarias ya a Castor, ya a Polux, asi me sirvio de ayuda
30 ta sus frios miembros en una cama vacia•â.Eso, Manio, no es Alio. El abrio con un amplio sendero la llanura cerrada y el
vergonzoso; es mas bien digno de lastima. Perdonaras, pues, si nos ofrecio casa a mi y a mi duena, en la que ibamos a ejercitar
no te otorgo, porque no puedo, estos presentes de amistad, que nuestros mutuos juegos amorosos. Alli mi radiante diosa se di- 70
el dolor me ha arrancado. Pues ocurre que no hay gran abun- rigio cQn suave paso, y en el gastado umbral hinco sus plantas
dancia de libros en mi casa, ya que vivo en Roma. Aquella es refulgentes apoyadas en crujiente sandalia, como un dia, ar-
35 mi casa, aquella es mi residencia, alli transcurre mi vi&. Aqui diente de amor, Laodamia7' llego a la casa de su esposo Prote-
solo me acompana una caja de libros de las muchas que tengo. silao, en vano empezada, porque todavia no habia pacificado 75
Y en estas circunstancias no queda que pensaras que obro asi una victima con sacrificios de sangre a los senores del cielo.
por malevolencia o con un espiritu escasamente cordial, porque !Nada me agrade tanto, virgen rarnnusia, como actuar a mi ar-
a ti, que me lo pedias, no se te ha ofrecido la posibilidad de bitrio, sin el consentimiento de los dioses! Cuanto un ara vacia
40 ninguna de las dos cosas. Yo. con gusto, te las ofreceria, si pu- echa de menos la sangre piadosa, lo aprendio Laodamia con la 80
diera. perdida de su marido, forzada a soltar el cuello de su esposo
No puedo callar, diosas, en que circunstancias de mi vida reciente, antes de que uno y otro invierno, volviendo con sus
Alio me socorrio o con cuantos buenos oficios me ayudo. El
tiempo que vuela en un curso de siglos olvi&dizos no cubra de Afrodita tenia un templo en Amatunte (Chipre).
45 noche cegadora este celo suyo. Pero os lo dire a vosotras; vo- " Mujer de Rotesilao, uno de los guerreros de la expedicion contra Troya.
sotras decidlo a muchos miles de personas y haced que este pa- Laodamia no cumple los ritos nupciales y los dioses se vengan haciendo que
pel hable, llegado a viejo.*** y muerto, sea cada vez mas fa- su marido sea el primero que desembarque en Troya y muera desputs.
POEMAS 169
largas noches, hubiera satisfecho su codicioso amor, para po- tera flecha abatio los monstruos de Estinfalo por orden de un
a5 der sobrevivir, interrumpido el matrimonio que no mucho des- amo indigno de el, para que la puerta del cielo fuese desgasta- i 15
pues se perderia; -lo sabian las Parcas-, si el, como soldado, da por mas dioses y para que Hebe M no fuera de prolongada
atacaba las murallas de Ilion. Pues entonces, ante el rapto de virginidad; pero tu profundo amor lo fue mas que aquel abis-
Helena, Troya habia empezado a convocar a los principales je- mo, que te ensefio a que tu, todavia sin casar, soportaras el
fes argivos, Troya (joh, sacrilegio!), sepulcro comtin de Asia y yugo. Pues la hija Unica de un padre de extrema edad no cria
90 Europa, pira cruel de todos los hombres valientes. Hasta ella con tanto cariiio un nieto nacido tarde, y aquC1, cuando al fin 120
ocasiono una miserable muerte a mi hermano. Ay, hermano encontro heredero para los bienes patrimoniales, inscribio su
mio, perdido para mi, desdichado; ay, luz alegre &rebatada a nombre en el registro testamentario, privando de impios goces
su desgraciado hermano: contigo toda nuestra casa se demm- a un pariente burlado y espanta de su canosa cabeza a aquel
95 b6, contigo murio todo mi contento, que tu dulce amor alimen- buitre. Ni disfmto tanto ninguna paloma con su companero 125
taba en vida. A el, ahora tan lejos enterrado no entre sepulcros blanco de nieve, y eso que se dice que roba besos en un cons-
conocidos. ni cerca de cenizas de parientes, sino sepultado en tante picoteo con mas desenfreno que la mujer que es sobre
ioo una Troya siniestra, en una Troya desgraciada, una tierra extra- todo ardiente. Pero tu sola superaste sus grandes pasiones, en
iia en los confines del mundo lo retiene. Hacia esta, se dice, j6- cuanto te uniste a tu rubio marido. 130
venes griegos (escogidos) de todos lados presurosos abandona- Mi lucero, en nada o en poco digna de ser pospuesta a Lao-
ron sus hogares y sus penates, para que Paris. alegre por el damia, entonces, se arrojo a mis brazos; saltando en tomo a
rapto de la adultera. no disfrutara de su ocio libremente en un ella de un lado para otro Cupido, brillaba radiante con su tuni-
105 talamo en paz. Por este azar, entonces, a ti, hermosisima Lao- ca de azafran. Sin embargo, aunque ella no este contenta con 135
damia, te fue destrozado aquel mammonio mas querido que tu Catulo solo, sufrire los escasos deslices de mi timida duena,
vida y que tu alma. La ola amorosa. absorbiendote en medio de para no ser celoso en exceso como los tontos. Muchas veces
un torbellino tan grande, te habia arrojado al fondo de un abis- tambien Juno, la mas grande de los habitantes del cielo, consu-
mo abrupto, tal como -segun los griegos- el que7', cerca de mi6 su ardiente ira ante la traicion de su marido, conociendo 140
i io Feneo de Cilene, deseca, absorbida el agua del pantano, el sue- los numerosos arnonos del caprichoso Jupiter. Sin embargo, no
lo feraz que, dicen. socavo un dia, cortadas las enuaiias del es justo que los hombres se comparen con los dioses***Quita
monte, el falso hijo de Anfitrion ",en la epoca en que con cer- el ingrato peso de un padre tembloroso". Con todo, ella no
vino guiada por la diestra paterna a mi casa, que olia a perfume
" Este abismo estaba cercano a Fenw. ciudad de Arcadia septentrional, asirio, sino que en noche maravillosa. a escondidas, me entre- 145
entre los montes Aroania y Cilene.
'=Hkrcules. El verdadero padre de HCrcules fue Zeus, no Anfitrion. Se
describen dos de sus trabajos: desecar el lago pantanoso de Feneo y dar muer- Hkrcules, una vez elevado al Olimpo, se caso con Hebe.
te a flechazos a loa monstruos de Estinfalia, aves que tenian garras de acero y " La traduccion de esta frase produce perplejidad al tratar de conectarla
se alimentaban de carne humana. El amo indigno de Cl fue Eunsteo, rey de con el resto. Se admite una laguna de, al menos, dos versos tras el 141. Asi en
Micenas, que impuso al heroe los doce famosos trabajos. la edicion de [Link]. 87.
g6 sus favores arrancados del regazo de su propio marido. Por
ello, me basta si se me otorga a mi solo el dia que eiia senala
con la mas blanca piedram.
iso Este regalo escrito en verso, tal como he podido, se te ofre-
ce, Alio. en pago a tus muchos favores, para que tu nombre no
lo manche la sucia herrumbre, ni hoy, ni manana, ni otro dia,
ni otro. A ello anadiran los dioses los numerosos regalos que
un dia Temis " acostumbro a ofrecer a los hombres piadosos de
155 otros tiempos. Sed felices, tu. a la par que la que es tu vida, tu
(misma) casa, en la que disfrutamos mi amante y yo, y el que,
al principio, (como guia de amor)", nos hizo llegar a tierra, de
quien nacieron, primero, todos mis bienes y, por encima & to-
160 dos, la que me es mas querida que yo mismo, mi luz. Mientras
ella viva me sera dulce vivir.
Poema de ataque contra Rufo, emparejado con el 7 1.
Los dias felices se senalaban con piedra blanca y los tristes con negra. Conrenido.- 1-4: Catulo le plantea a Rufo el problema; 5-8: ru-
" Diosa de la justicia. mores de la causa del problema; 9-10: consejo ultimo.
m El v. 157 en la edicion de Mynors ofrece la leciura de V: aufen; no= Si, como se cree, este Rufo es el Celio Rufo amante de Clodia.
tros traducimos la conjetura (auspex) que figura en la edicion de F. DELLA hay una clara intenci6n al colocar el 70. dedicado a Lesbia, entre el
Carullo.... p8g. 184.
CORTE, 69 y 7 1, dedicados a Rufo.
Se observa un fuerte contraste entre fondo y forma: a una forma
suave. sencilla, que se desliza con la naturalidad de una conversaci6n.
se opone un tema de aguda satira, de bronco contenido.
No pretendas obtener el agradecimiento de nadie por algun Quejas de amor. Sigue en la linea del 70.72 y prepara el 76.
favor, ni creas que alguien pueda considerarse fiel. Todo es in- Contenido.- 1-2: pasado: culpa de Lesbia, fidelidad de Catulo; 3-
gratitud; de nada (aprovecha) haber obrado bien; al contrario, 4: presente: ni querer bien, ni dejar de amar.
s incluso provoca disgustos y, lo que es mas, rencor, como a mi. Ya en el 72 distinguia entre amare y uelle bene: aqui lo hace de
a quien nadie persigue con mayor dureza ni con mas ensaiia- una forma mas intensa. Es como si hubiera reducido los ocho versos
miento que quien hasta hace poco me tuvo a m' como solo y del 72 a cuatro.
unico amigo 2.
A tal extremo ha llegado mi alma, Lesbia, por tu culpa y de
tal forma ella misma se ha perdido por su fidelidad, que ya ni
puede quererte bien, por muy buena que seas, ni puede dejar
de amarte, aunque hagas de todo.
Se inicia el ciclo de Gelio y de sus relaciones incestuosas.
Contenida- 1-2: manias del tio de Gelio; 34: Gelio tiene relacio-
nes con su tia; 5-6: reduccion al silencio del tio de Gelio.
Ataque sombrio cuya gracia esta en presentar al tio de Gelio ' Este personaje es victima del odio de Catulo, como puede comprobarse
como un moralista. a quien Gelio convierte en un Harpocrates, esto en este y en los siguientes poemas: 88. 89, 90 y 91. Se le suele identificar con
es, lo calla para siempre. L. Gelio Publicola, consul en el 72 y censor en el 70. (Cf. DELLA CORTE, Per-
sonaggi Catullimi. Florencia, 1976. pigs. 67-86.)
Harpocrates es una divinidad greco-egipcia. representada por un joven
' Estas quejas de la ingratitud de un amigo son anaiogas a las de los poe- que hace un gesto de silencio, llevandose el dedo a la boca; es un simbolo de
mas 30, dirigido a Alfeno. y 77, dirigido a Rufo. la discrecion.
cado en vano el poder de los dioses para enganar a los hom-
bres, muchas satisfacciones te aguardan a lo largo de tu vida, 5
Elegia amorosa. Catulo, a causa de este amor tuyo no correspondido, pues todo
Contenido.- 1-8: recuerdo del sacramentum m r i s ; 9-16: de- el bien que los hombres pueden hacer o decir a sus semejantes.
seos de invalidarlo; 17-22: suplica a los dioses; 23-26: deseos de olvi- tu lo has dicho y hecho. Todo ello ha muerto confiado a un co-
do y nueva suplica. razon ingrato. que, pues, atormentarte ya mas? qut io
Todo el proceso de sus relaciones con Lesbia, comprendido en no sacas coraje y te apartas de ella y aun con los dioses en con-
los poemas anteriores, culmina en este poema. Resalta en el un tono tra, dejas de ser un desdichado? Es dificil renunciar de pronto
de melancolia -ocasionada por la renuncia a su amor- que es caracte- a un prolongado amor; es dificil. pero hazlo de cualquier for-
ristico de la elegia erotica en epoca augustea. Estamos ante el penul- ma. Esta es tu unica esperanza de salvacion: tu debes conse- 15
timo estadio, el que precede a la renuncia definitiva (c. 1 l), en un guir esta victoria; hazlo, tanto si puedes como si no. Oh, dio-
momento de introspeccion del poeta. Es logico que en este momento ses. si es propio de vosotros la compasion o si llevasteis
pase revista a toda la historia de su amor. Al modo de una sintesis algunos, alguna vez, ya en el mismo momento de la muerte, un
poetica. estan presentes numerosas ideas, numerosas palabras comu- ultimo socorro, contemplad mi desdicha y, si he vivido sin cul-
nes a todos los poemas del ciclo de Lesbia y aun a los poemas mas
pa, libradme de esta enfermedad y de esta perdicion, que, 20
serios de la coleccion.
Catulo concibe la amistad y el amor como un contrato que. en como una paralisis deslizandose hasta el fondo de mi cuerpo,
cierto modo. reproduce el esquema de alianzas politicas y sociales de ha arrancado completamente la alegria de mi pecho. Yo ya no
la Roma de su tiempo. La Fides, concebida como una diosa, garantiza pretendo que ella corresponda a mi amor o, lo que resulta im-
la indisolubilidad de este contrato. La pietas es la virtud social que de- posible, que consienta en ser pudorosa. Yo solo aspiro a curar- 2s
sarrolla el sentido del deber para con la familia. para con los amigos e. me y a quitarme esta cruel enfermedad. iOh, dioses, conceded-
incluso, para con el Estado. Esta virtud es la garantia de la fidelidad: melo a cambio de mi piedad!
la pietas es la que conserva lafides. quiere decir Catulo con lo
de uitam puriter egi? Que el no ha roto el foedus, el no ha roto el sa-
cramentum amoris, ha sido fiel y piadoso. Es coherente al decir esto
teniendo en cuenta toda d a novela de mona que el nos cuenta en el
ciclo de Lesbia. Otra cosa sena saber si esto solo existio en su imagi- Poesia de quejas a Rufo.
nacion, en sus deseos; si Lesbia supo alguna vez la clase de amor que
habia provocado. un amor •áromantico•â, fuera de epoca. en el que a la Contenido.- 1-4: explicacion del motivo de sus quejas; 5-6: ata-
atraccion camal le sustituye un deseo de union espiritual casi mfstica. que.
Forma parte del pequeiio ciclo de Celio Rufo (58,69,71,73, 77 y
quiza el 100).
Si los hombres experimentan placer al recordar la antigua Parece claro que eripuisti ornnia nostra bona alude al robo de la
obra bien hecha, cuando consideran que son honrados, que han amante, Lesbia, por parte de Rufo.
respetado la sagrada fidelidad. que en ningun pacto han invo- Tiene interes la manera de sugerir la imagen de Rufo como una
178 CATULO
Estos cuatro versos siguen sin interrupcion a los &l epigrama 78. con el
que no tienen ninguna relacion. Escaligero los unio al poema 77 (cf. LENCHAN-
Personaje dasconocido. m. 11 Libro..., pag. 238).
con la intimidad que supone un beso. Segun esto. Clodio tendria se- rinones derrengados del pobrecito Victor y tus labios mancha-
guidores, pero no autenticos amigos, amigos fntimos como los que sin dos del suero ordenado.
duda tiene Catulo.
puedo explicar, Gelio, por que tus labios de rosa se Entre tanta gente, Juvencio, pudo haber otro hombre
vuelven mas blancos que la nieve invernal, cuando sales de tu refinado a quien tu te decidieras a amar, sino a ese hutsped
casa por la mafiana y cuando la hora octava de una larga jorna- tuyo, hijo de la desierta ciudad de Pesaro mas palido que una
5 da te levanta de la ociosa siesta? No se qut ocurre en realidad.
estatua dorada, a quien tu ahora ofreces tu carino y a quien te
verdad el rumor que se susurra de que devoras lo tenso y atreves a preferir a mi, sin saber qut crimen estas cometiendo? 5
gordo del centro del hombre? Si, es verdad. Lo proclaman los
' La critica que identifca Lesbia con Clodia considm que este Lesbio es
P. Clodio. a quien C ~ C E Ren~ Nel Pro Cai.32.36 y 78, acusa de incesto con su Pisaunun, colonia romana en el Adnhtico. en decadencia en la tpoca de
hermana. En las Cnrtar a Atico 1 16, 10. le llama pulcelluspucr, chico guspiio. Catulo.
POEMAS 183
io en lo sucesivo no temian a tales palabras. He aqui que de re- Catulo y sus amigos exponen su punto de vista respbcto a la be-
pente llega una noticia homble: el mar Yonio. desde que Anio lleza, como en el 43. La mujer no debe ser como un animal. que pue-
se habia ido alii, ya no era Yonio, sino Jionio. da ser considerado hermoso porque reuna una serie de condiciones
agradables: su estatura, su blancura, etc. La mujer, frente a los anima-
les y objetos hermosos, debe poseer ademas uenwtus, el atractivo de
Venus, esa gracia que tiene Lesbia. que armoniza el conjunto.
El m& conocido de todos los epigramas y el que ha sido objeto Quincia " resulta hermosa a muchos. Para mi es blanca,
de mas imitaciones. alta, derecha. Yo admito que cada uno de sus atractivos es asi.
Contenida- 1 : Catulo ama y odia; 2: esto le hace sufrir. Niego que todo ello sea ser hermosa, pues no existe ninguna
Ante todo se observa que el distico no contiene sustantivos. Hay gracia, ni una pizca de sal en un cuerpo tan grande; Lesbia si 5
ocho verbos, cuatro en cada verso. distribuidos asi: odi et m corres- es hermosa, quien, por una parte, toda ella resulta hermosisi-
ponden a sentio et excwior; faciom a fieri; requiris a nescio. Las ma; por otra, es la unica que les robo a las demas todas las gra-
tres palabras iniciales, W ,y la ultima, Zxcnicldr. son las de cias de Venus.
maxima potenciacion: desde el punto de vista mktrico son equivalen-
tes y. empleadas al principio y al final, sirven de balance. Expresan
tres acciones verbales: las dos primeras son polarmente opuestas; la
ultima expresa la consecuencia de la accion inicial. El amor y el odio
van en direcciones opuestas. y el desgarro es la consecuencia en el in- Poema del ciclo de Lesbia.
dividuo que las padece. A Lesbia no se la nombra; el retrato psicolo-
Contenido.- 1-2: el amor mas sincero es el de Catulo; 3-4: ade-
gico que se o k e es el de Catulo. pero ella siempre esta presente. El.
amor de Catulo por Lesbia es un hecho que le ha sucedido y que esca- mas es el mhs fiel.
pa a su control. Este poema esta relacionado, dentro del ciclo, con el 109. Una
vez mas aparecen los termjnos foedus y fides, que son la transposi-
cion a la esfera del amor, de los pactos y fidelidades comentes en las
Odio y amo. 'Quiza me preguntes por que actuo asi? No lo relaciones humanas de la epoca, tanto en la administracion, como en
sC, pero siento que es asi y sufro. la politica, en los negocios y en la esfera de la amistad. Destaca la
emocion y el patetismo con que esta redactado.
tres pentametros tienen tres finales polisil8bicos, con repetidas elisio- por un trato intimo, no habia creido que este motivo fuese para
nes en ellos. ti suficiente. Tu si lo has considerado suficiente: tanto regocijo
te produce toda culpa en la que haya algo criminal. 10
" Epilio de G. Helvio Cima. auttntica novedad literaria que Catulo se en-
carga de resaltsr en contraste con la tpica al uso. que satiriza con los Anales
Poesia de critica literaria.
de Volusio, sobre todo. El asunto de esta obra seria el mismo que el de OVID..
Contenido.- 1-3: poesia neotkrica frente a la tradicional; 4-7; Met. X 298-502: el amor incestuoso de Esmima hacia su padre Ciniras y su
comparacion del destino de los dos frutos poeticos representantes de metamorfosis en arbol.
los dos estilos. Hortensio es quid Hortensio Ortalo (cf. n. 51 de 11). Puede sorprender
De G. Helvio Cinna ya se ha ocupado Catulo en el c. 10 y le va a que. por una parte. le envie el poema de Calimaco y, por otra. le critique como
poeta tpico. La verdad es que Catulo nos tiene acostumbrados a estos cambios
dirigir el 113.
de humor.
Desde el punto de vista f o d destacan la simetria existente en l 3 Rio de Chipre donde muri6 y resucito Adonis, hijo de Esmima.
los dos dfsticos finales, aunque la oposicion de sentido enire ellas sea " Ataque a esta obra a la que tambitn c i d en el poema 36 (cf. n. 61 de 1).
muy acusada. El destino de la E s m i m es volar lejos y durar siglos; el '' Estos dos dltimos versos en la edicion de Mynors aparecen separados
destino de los Anales es una muerte cercana y penosa: servir de sepul- del poema anterior. A pie de pagina se muestra dudoso con lo que him Aqui-
cro a los peces. les Estacio (Statius). a quien atribuye la iniciativa. (Cf. [Link]...,
pag. 97.)
Al final del primer verso hay una laguna que la mejor tradicion de los edi-
tom de Catulo compkta con la conjetura de la adicion Aldina dc 1502. Asi,
H. Bardon, F. Della Corte y P. Goold: <s&lis> (cf. H. [Link]...,
pag. 132; [Link], Cafullo...:pag. 208; P. Goa~, Catullirr..., pag. 232).
POEMAS
Si las turobas mudas pueden encontrar, Calvo 17. algo agra- iVaiganme los dioses! Yo no he considerado que haya dife-
dable y satisfactorio en nuestro dolor y en la melancolia con rencia entre olerle a Emilio "1' culo o la boca: en nada es mas
que evocamos antiguos amores y lloramos amistades hace limpia Csta y en nada es mas sucio aquC1, sino que incluso el
5 tiempo perdidas, realmente a Quintilia no le ocasiona tanto do- culo esta mas limpio y mejor presentado, pues no tiene dientes. 5
lor su temprana muerte como disfruta con tu amor. Y la boca los tiene de a pie y medio y unas encias como las de
una vieja caja de carro; ademas, suele tener un gesto como el
coiio abierto de una mula meando en pleno estfo. Este ha jodi-
do con muchas y se las da de guapo, no se le manda al mo- 10
lino y a sustituir al burro 19? Si alguna llega a tocarlo, jno po-
' Antimefo de Colof611, de fines del s. V a. C., autor de poemas tpicos
que no gusiabm a Callmaco Ifr. 398. Pf.) y, en consecuencia,tampoco a Catu-
lo, pero Quintiliam (X 1.53) lo coloca despues de Hornero.
" [Link] Calvo apcce tambitn en los poemas 14. 50 y 53. Aqul se " Este personaje debemos considerarlo como desconocido, porque las refe-
eata de un poem de consolncion con motivo de la mucrtc de su esposa Quin- nrtcias a L. Emilio Paulo parecen no haber tenido Cxito en la critica mas segura.
tilia. Ropercio. en 11 34.89-90. habla & las elegfas & Calvo a la •ádesdichada l9 Nuestra traduccion distingue la mala condicion & vida del esclavo de
Quintilitw. un molino ([Link]. 1X 12) y otra, aun peor: la & sustituir al bum que tira de
driamos pensar que ella es capaz de lamer el culo de un verdu- mos este poema con el 48, la situacion es distinta: alli era una situa-
go enfermo? ci6n idflica; aqui es de ruptura.
Todo el poema esta bellamente estructurado y, como siempre, lo
mas destacado es el final.
Celio y Quincio2',la flor de la juventud de Verona, mueren samente de mi lado, ay, pobre hermano pronto arrancado a mi
de amor por Aufileno y Aufilena: el primero por el hermano, carino; pero ahora, mientras tanto, esto que por la antigua tra-
el segundo por la hermana. Esto es lo que se llama una cama- dicion de los antepasados se nos confio como triste ofrenda a
s raderia fraterna verdaderamente agradable. cuQ de los dos los muertos, mibelo empapado del llanto de tu hermano y por lo
poMa ayudar mas? Celio, a ti. Pues tu amistad unica yo la he siempre te saludo, hermano mio, adios.
sometido a la prueba del fuego, cuando mi loca llama abrasaba
mis entranas. Se dichoso, Celio, sC afortunado en amor.
Peticion de confianza.
Contenida- 1-2: pr6tasis: la lealtad entre los amigos; 3-4: ap6-
Epigrama funerario en honor de su hermano. muerto y enterrado dosis: el es un amigo leal.
en Troya. Una vez mas, Catulo plantea las relaciones de amistad existentes
Contenido.- 1-6: exequias por la muerte de su hermano; 7-10: el en la Roma de su tiempo, aunque m& de un critico entiende que esta
adios definitivo. aludiendo a alguna clase de sociedad religiosa de tipo dionisiaco.
A pesar de que nos encontramos ante un poema de gCnero -las La figura del dios greco-egipcio del silencio aparece evocada,
poesias epitafios son muy comentes en la poesia helenistica (epigra- una vez mas, como en el c. 74.
ma de Meleagro, Ant. Palatina VU 4 7 6 h Catulo sorprende una vez
mas con su originalidad: no hay tdpoi. La lectura de este epigrama
Si a un amigo discreto ha sido confiado algo por un amigo
nos descubre que estamos ante un hecho real. inmediato: el poeta esta
ante la tumba. cumpliendo su ceremonia funeraria. Sentimos todo el
fiel, cuya lealtad de espiritu ha sido a fondo conocida, encon-
patetismo de su soledad. Por otra parte. no hay referencias geografl- traras que yo estoy ligado con tal juramento, C o r n e l i ~ y~ ~ ,
cas. ni historicas; aqui no existe el toque alejandrino frecuente en piensa que me he convertido en un Harpocrates.
otros cannim minora. Como si fuera un responso, se repite la palabra
@ter, sin duda imitando el ritual romano. El lenguaje es sencillo y
directo, afortunadamente ayuno de toda retorica.
Epigrama de protesta.
Contenido.- 1-2: pregunta que encierra una protesta; 3-4: res-
puesta que contiene un ataque. Poema de circunstancias.
Forma pareja con el 82. que estaba dirigido a Quincio. Se consi- Contenido.- 1: planteamiento de la situacion; 2: comentario.
dera como perteneciente tambidn al ciclo de Lesbia. ya que el meae Se dan dos interpretaciones diferentes: 1, el vendedor, el que pre-
uitae del v. 1 no puede estar dirigido a nadie mas que a ella. gona la mercancia, esta interesado en venderse al joven; y 2, es el jo-
ven el que arde en deseos de venderse.
que yo he podido insultar a la que es mi vidaa, que
me es mas querida que estos dos ojos? No he podido y, si pu- Quien ve a un vendedor en compania de un chico guapo,
diera, no la amaria tan perdidamente, pero tu con Tapon '' in- puede pensar sino que esta deseando venderse?
ventas toda especie de enormidades.
Las dos primeras estrofas expresan la concentracion del poeta en Si por decision del pueblo, Cominio ", tu canosa vejez
si mismo; esta deseoso y agradecido ante lo que Lesbia le ofrece. Del manchada con una conducta deshonesta tuviese que perecer,
plano declarativo pasamos en las dos ultimas estrofas al del sintoma. no dudo en absoluto de que, ante todo. tu lengua, enemiga de
Lo que deseaba es una realidad. y todo es ya una pura exclamacion de los hombres & bien, seria cortada y entregada a un buitre vo-
alegria y de asombro ante la vida que le espera. raz, tus ojos arrancados los devoraria un cuervo de negras fau- s
ces, tus intestinos los perros, el cuerpo restante los lobos.
Si te ha sucedido algo que deseabas apasionadamente y ya
habias perdido la esperanza, esto es sobre todo grato al cora-
z6n. Por ello, es grato y [para mi tambien] mas valioso que el
S oro, el que te vuelvas, Lesbia, a mi, que te deseo. Vuelves a
mi, que te deseo y que no lo esperaba. Eres tu misma la que te Poema del ciclo de Lesbia. El ultimo de los epigramas dedicados
entregas a mi. iOh, dia seiialado con la piedra mas blanca! a ella.
vive mas feliz que yo? o podr4 decir que hay Contenido.- 1-2: promesa de amor; 3-4: suplica a los dioses;
algo (mas de~eable)~' que esta vida mia? 5-6:foedus amicitiae.
Si, como pretendemos, fue Catulo quien llevo a cabo la recopila-
cion, 61 coloco este poema como el ultimo de la coleccion de Lesbia,
ya que ni dejaba una nota de alegria, ni de desesperacion. La primera
estrofa, en la que se enuncia la promesa de amor de Lesbia, esta for-
Ataque satirico contra Cominio. mulada con una cierta inseguridad. Esta sensacion hasta hace pensar
que debio de haber sido formulada mediante una secuencia interroga-
Contenido.- 1-2; protasis de periodo condicional: condena a
tiva.
muerte de Cominio; 3-6: apudosis: le espera el peor castigo.
Hace una minuciosa descripcion de las partes del cuerpo de Co-
minio que se van a entregar a las fieras: su lengua a un buitre, sus Me prometes, vida mia, que este feliz amor nuestro ha de
ojos a un cuervo. sus intestinos a los perros, el resto a los lobos. Hay ser eterno entre nosotros. Dioses del cielo. lograd que pueda
tambitn. en esta ocasion, quienes al comentar el poema hacen una hacer promesas verdaderas y que hable sinceramente y de co-
lectura sexual, basandose en su pretendido lenguaje ambiguo. razon, para que a lo largo de toda nuestra vida sea posible s
mantener este perenne pacto de sagrada amistad.
" La edicion de Mynors ofrtce la lectura optandus con una c r u (cf. MY-
Cat~l[i
NORS, ...,p@. 102). Este personaje es un delator, que acuso de miestate a GComelio. tri-
La edicion de F. Dclla Corte trae el optandwn de A. Estacio (cf. DELU buno de la plebe. DELLACORTE, en Personaggi .... pag. 27, hace un interesante
CORTE,Catullo...,pag. 218). estudio & las circunstancias en las que fue escrito este poema.
POEMAS 203
Balbo: 67, 3. cefiro: 46, 3; 64,270. Dfa: 64, 52, 121. Fidelidad: 30, 11.
Batiada: 65, 16; 116, 2. Celio: 58, 1; 100, 1.5.8. Diana: 34, 1,3. Firmo: 114, 1.
Bato: 7, 6. Celtiberia: 37, 18; 39. 17. Dindimo: 35. 14; 63, 13,91. Flavio: 6, 1.
Berenice: 66, 8. celtibero: 39, 17. Dime: 56, 6. F m i a s : 41,4; 43, 5; 5 7 4 .
Bitinia: 10, 7. Ceres: 63, 36. donas: 64,287. frigio(s-1: 46, 4; 61, 18; 63, 2, 20,
bitinio: 31, 5. Ctsar: 11, 10; 57, 2; 93, 1. Dinaquio: 36, 15. 22; 64, 344.
Bolonia: 59, 1. Cesio: 14, 18. Furio: 11, 1; 16, 2; 23. 1 , 24;
Bootes: 66, 67. Cibeles: 63, 9, 12.20. 35,68,76, Eetes: 64,3. 26. 1.
Wreas: 26, 3. 84,91. Egeo: 64.21 3.
Brescia: 67, 32, 34. Cicladas: 4, 7. Egipto: 66, 36. galas: 63, 12. 34.
Britania: 29, 4,20; 45, 22. Cignea: 67, 32. Egnacio: 37, 19; 39, 1.9. Galia: 11. 11;29, 3, 20.
britanios: 11, 12. Cieros: 64, 35. Ematia: 64, 324. Galo: 78, 1, 3.5.
Cilene: 68, 109. Emilio: 97, 2. Gayo: 10,30.
calibes: 6648. Cinna: 10, 30; 95, 1; 113, 1. EQS: 62, 35. Gelio: 74, 1 ; 80, 1; 88, 1, 5 ; 89,
Calisto: 66, 66. Circo: 55, 4. Erecteo: 64, 21 1,229. 1; 90,1; 91, 1; 116, 6.
Calvo: 14, 2; 53, 3; 96,2; vdase Cirene: 7, 4. Encina: 64, 72. Gnido: 36, 13.
Licinio. Citoro: 4, 1 1, 13. Escamandro: 64, 357. Gnosos: 64, 172.
Camerio: 55, 10; 58 b. 7. Colquide: 64, 5. Escila: 60, 2; 64, 156. Golgos: 36, 14; 64, 96.
Campo menor: 55, 3. Colonia: 17, 1.7. Esmima: 95, 1.5.6. Cortina: 64,75.
Canopo: 66.58. Cominio: 108, 1. Estinfalo: 68, 113. Gran Madre: 35, 18.
Carajo: 94, 1 ; 105, 1; 114, 1; Como: 35.4; vease Nueva (la). Eta: 62, 7: 68, 54. Grande (el): 55, 6; vease Pom-
115, l. Conon: 66,7. etrusco: 39, 12. PeYO.
Caribdis: 64, 156. Comelio: 1, 3; 67, 35; 102, 4. Eumenides: 64, 193. griego(s): 66, 58; 68, 102, 109.
Castor: 4, 27; 68, 65. Comificio: 38, 1. Europa: 68, 89.
Caton: 56, 1, 3. Cranon: 64,36. Eurotas: 64, 89. Hamadriades: 61,23.
Catulo: 6, 1; 7. 10; 8. 1, 12, 19; Creso: 115, 3. Harpocrates: 74, 4; 102, 4.
10, 25; 11, 1; 13, 7; 14, 13; Creta: 64, 82, 174. Fabulo: 12, 15, 17; 13, 1, 14; 28, Hebe: 68, 1 16.
38, 1; 44, 3; 46, 4; 49, 4; 51, cretenses: 58 b. 1. 3; 47, 3. Helena: 68, 116.
13; 52, 1, 4; 56, 3; 58, 2, 37. Cupido: 36, 3; 68, 133; vdase Faetonte: 64, 29 1. Helesponto: 64, 358.
135; 72, 1; 76, 5; 79, 2, 3; Amor. falemo: 27, 1. Helicon: 61, 1.
82, 1. Cupidos: 3, 1; 13, 12. Farsalia: 64, 37. Hercules: 4, 13.
Cecilio: 35, 2, 18; 67, 9. Fasis: 64, 3. Htspero: 62, 20. 26, 32, 35; 64,
Cecropia: 64. 79. 83; v h e Ate- Dardano: 64,367. favonio: 26, 2; 64, 282. 329.
nas. Dtiulide: 65, 14. Febo: 64, 299. Hidrocoo: 66.94.
cecropias: 64, 172. Delfos: 64,392. Feneo: 68, 109. Himen: 61, passirn; 64, 20; 141,
Cefiritide: 66, 57; vCase Venus. Delos: 34, 7. fescemina: 61, 120. passim.
210 CATULO
Himeneo: 61, passim: 64, 20; Latona: 34, 5. Minotauro: 64, 79. Pelope: 64, 346.
141, passim. Leon: 66,65. musa: 35, 17; 65, 3; 68, 7 , 10; penates: 9, 3; 64, 404.
hiperboreos: 115, 6. Lesbia: 5, 1; 7, 2; 43, 7; 51, 7; 105, 2. Pentlope: 61, 223.
H i a n i a : 11, 5. 58, 1. 2; 72, 2; 75, 1; 79, 1; Penio: 64, 285.
Hortensio: 95, 3. 83, 1; 86, 5; 87. 2; 92, 1. 2; Nas6n: 112, 1.2. persas: 90,2.4.
107, 4. Ntmesis: 50, 20; vkasc Ramnu- Perseo: 58 b, 3.
Iberia: 9, 6; 12, 14; 29, 19. Lesbio: 79, 1. sia. Pesaro: 81, 3.
ibero: 37,20; 64, 227. Lete: 65, 5. Neptuno: 31, 3; 64.2.367. Pipleyo: 105, 1.
Ida: 63, 30.52. 70. L ~ k r 64,
: 390; v k a e Yaco. N e m : 64,28. Pireo: 64,74.
Ideo: 64, 178. Libia: 7, 3; 45, 6. nereida: 64, 15. Pison: 28, 1; 47. 2.
Idalio: 36, 12; 61. 17; 64,96. libistinas: 60, 1. Nicea: 46, 5. Polion: 12. 6.
Idro: 64,300. Libon: 54, 3. Nilo: 11, 8. Polixena: 64, 368.
Ili6n: 68, 86. Licaon: 66,66. ninfas: 64, 17; 89, 6. Polux: 68, 65 (cf. 4, 27).
India: 11, 2; 45, 6. Licinio: 50, 1, 8; vease Calvo. Nisa: 64, 252. Pornpeyo: 113, 1; vease Grande
indio: 64, 48. lidio: 31, 13. Nonio: 52, 2. (el).
Ipsitila: 32, 1. ligur: 17, 19. Nueva (la): 35, 3; vCase Como. Ponto: 4, 9, 13; 29. 18.
ftilo: 65, 14. locria: 66, 54. Porcio: 47, 1.
italicos: 1, 5. Lucina: 34, 13. Octano: 61, 85; 64, 30; 66, 68; Postumia: 27, 3.
Itono: 64, 228. Luna: 34, 16. 88, 6; 115, 6. Riapo: 47, 4.
Olimpo: 62. 1. Prometeo: 64, 294.
Jtitiva: 12, 14; 25. 7. Malia: 68, 54. Ope: 64,324. Propontida: 4, 9.
Jionio: 84, 12. Mamurra: 29, 3; 57, 2. Orco: 3, 14. Protesilao: 68, 74.
Junia: 61, 16; vease Auruncu- Manio: 61, 11.30. Orion: 66,94. Ptia: 64. 35.
leya. Manlio: 61, 16. 215; vkase Alio. brtaio: 65, 2, 15.
Juno: 34, 14; 68, 138. Marco: 49, 2. 0 t h : 54, 1. Quincia: 86, 1.
Jupiter: 1, 7; 4, 20; 7. 5; 34, 6; Mamcino: 12, 1. Quincio: 82, 1; 100, 1.
55, 5; 64, 26, 171; 66, 30, 48; Marte: 64, 394. Padua: 95, 7. Quintilia: 96, 6.
67, 2; 68, 140; 70, 2 ; 72, 2. Mecila: 113, 2. Parcas: 64, 306. 383; 68, 85. Quir6n: 64, 279.
Juvencio: 24, 1; 48, 1 ; 81, 1. medos: 66,45. Paris: 68, 103.
Mela: 67, 33. Parnaso: 64,390. ramnusia: 64, 395; 66, 7 1; 68,
Ladas: 58 b, 3. Memnio: 28,9. partos: 11, 6. 77; vease Ntrnesis.
Lanuvino: 39, 12. Memn6n: 66.52. Pasitea: 63.43. Riivido: 40, 1.
Laodamia: 68, 74,80, 105. mtnades: 63, 23.69. Pegaso: 58 b, 2. Remo: 28, 15; 58, 5.
Lario: 35, 4. Menenio: 59, 2. Peleo: 64, 19, 21. 26, 301, 336, Reso: 58 b, 4.
Larisa: 64, 36. Midas: 24, 4. 382. retea: 65, 7.
Latmio: 66, 5. Minos: 64, 60,85.247. Peli6n: 64, 1,278. Rin: 11, 11.
212 CATUM ~NDICEDE NOMBRES 213
Rodas: 4, 8. Tapon: 104, 4. umbro: 39, 11. Verona: 35, 3; 67, 34; 68, 27;
Roma: 68, 34. Tauro: 64, 105. Urania: 61.2. loo,2.
R6mulo: 28, 15; 29, 5, 9; 34, 22; TelCmaco: 61, 222. Urios: 36, 12. Vtspero: 62, 1.
49, 1. Temis: 68,153. Vibenio: 33, 2.
Rufa: 59, 1. Tempe: 64,35285,286. varo: 10, 1;22, 1. Viccio: 98, 1,5.
Rufillo: 59, 1. T e d p i l a s : 68.54. Vatinio: 14, 3; 52. 3; 53, 2.
Victor: 80, 7.
Rufo: 69, 2; 77, 1. Tesaiia: 64, 26.33,267,280. Venus: 3, 1; 13, 12; 36, 3; 45,
Virgen: 66, 65.
Teseo: 64, 53, 69, 73. 81. 102, 26; 55, 20; 61, 18. 44, 61,
110. 120, 133, 200, 207.239. 191. 195; 63, 17; 66, 15, 56, Volusio: 36, 1,20; 95, 7.
sabino: 39, 10; 44, 1,4,5.
Safo: 35, 16. 245,247. 90; 68, 5, 10; 86, 6; vease Ar-
sagas: 11.6. Tespias: 61, 27. stnoe; Cefiritide. Yaco: 64, 25 1; vease L ~ k rTio-
;
saiios: 17, 6. Tetis: 64, 19, 20. 21. 28. 302, Veranio: 9, 1; 12, 16, 17; 28, 3; nio.
siitiros: 64, 252. 336. 47, 3. Yonio: 84, 11.
SBtraco: 95, 5. Tetis (abuela de Tetis): 64, 29;
saturnales: 14, 15. 66,70; 88, 5.
Septimio: 45, 1, 13,21. 23. teucros: 64,345.
Strapis: 10, 26. Tia: 66, 44.
Sestio: 44, 10. 19.20. Tiades: 64, 391.
Sila: 14, 9. Tibur: 44, 2, 5.
silenos: 64, 252. tiburtino: 39, 10; 44, 1.
Silon: 103, 1. Tinia: 31, 5; 25, 7.
Simonides: 38, 8. Tionio: 27, 7; vease Yaco.
Siria: 45. 22; 84, 7. tirio: 61, 165.
sino: 6, 8. Torcuato: 61, 209.
Sirmion: 31, 1. 12. Tracia: 4, 8.
Sirtes: 64, 156. transpadano: 39. 13.
Socration: 47, 1. Trinacria: 68, 53.
Sol: 63, 39.67; 64. 27 1. Trit6n: 64, 395.
Sueiio: 63, 42. Trivia: 34, 15; 66, 5.
Sufeno: 14, 19; 22. 1, 10, 19. Troya: 65, 7; 68 88. 89. 90,
Suficio: 54, 5. 99;vkase Dardano. Ilion.
troyana: 64, 344.
Tajo: 29, 19. troyanos: 64, 345; vCase teu-
Taiasio: 61, 127. ms.
Talo: 25, 1,4. Tulio: 49, 2.
TIBULO
ELEGIAS
INTRODUCCI~NGENERAL
' Las referencias a Tibulo en los autores latinos son las siguientes: HoR.,
O&s 1 33; Ep. 1 4; Ovm.,Am. 1 15. 27-38, Iii 9. A. A m Iii 333-4, 535-6. R.
Am. 763-6, Tris. 11 445-465, IV 10, 51-4, V 1. 15-20; VEL. PAT..11 36, 3;
QUIN.,10, 1. 93; EsT.. Sil. 1 2, 250-5; MARC.. IV 6. V I i i 70, VI11 73, 5, XIV
193; APUL.,Apol. 10; DIOM.,17K; S. APOL., Poemas, 9, 259, Epist. 2, 10, 6.
INTRODUCCI~NGENERAL 219
Frente a este aluvion de citas y alusiones, sorprende la ex- Para la fecha de nacimiento, la linea de investigacion mas
trema parquedad de referencias biograficas dedicadas a Tibulo. segura es, en mi opinion, la que parte de los versos de Ovidio
En los manuscritos, y junto con los versos de Domicio Marso, en Tristes N 10,5344:
consagrados a su muerte. aparece una breve Vita, cuyo origen
algunos quieren llevar hasta Suetonio. mientras otros la ponen sucessorjuit hic tibi, Calle, Pmpertius illi,
en entredicho. Desde luego. no aporta muchos mas datos bio- quartus ab his serie temporis ipsejui.
graficos que los contenidos en su propia obra2.
Asi, se ignora su praenomen, la fecha de nacimiento y el Los elegiacos latinos aparecen enumerados por orden cro-
lugar de origen. TambiCn desconocemos la fecha exacta de su nolbgico: el primero, Galo, nacido el 69 a. C.; despues Tibulo;
muerte, aunque, de acuerdo con los ya citados versos de Domi- luego Propercio, entre el 50 y 46 a. C.; y por ultimo, Ovidio,
cio Marso, la unanimidad es mayor al afirmar que murio el en el 43 a. C. Esta claro que el nacimiento de Tibulo hay que
mismo aiio que Virgilio, el 19 a. C. '. fijarlo entre el 69 de Galo y el 50 de Propercio. La fecha del 55
Respecto al nombre, 61 se cita siempre con el cognomen: 1 a. C. es la que goza de mayor aceptacion4, lo que conjetura
3, 55; 1 9. 83. El nomen lo conocemos por Horacio: tanto en la para Tibulo treinta y seis anos de vida, acorde con los lamentos
d a como en la epistola le llama Albio Tibulo. De la misma por su temprana muerte.
forma lo hace el comentarista de Horacio, Diomedes. gramati- La mencionada epistola cuarta del libro primero de Hora-
co del s. iv. cio proporciona pistas para ubicar su lugar de nacimiento. En
pregunta retorica, Horacio se interesa por sus quehaceres in re-
gione Pedana 5. Conocedores por sus elegias de que la vida de
Tibulo transcurrio entre Roma y su finca rustica. donde situa
Damos a continuaci6n el texto de la Vira Tibulli tal como aparece en la todos sus recuerdos, incluidos los de la infancia, parece logico
edicion de GUYLEE,Tibullus: Elegies, 3.' ed., Leeds, 1990, pag. 106: pensar que nacio en la comarca de Pedum, pueblo hoy desapa-
AIbius Tibullus, eques romanus, insignisforma culhque corporis obsewa-
bilis, ante alios Cowinum Mesallam dilexir. cuius eriam conrubemalis Aquira-
recido. entre Tibur y Preneste, los actuales Tivoli y Palesuina.
nico bello rniliraribus donis donatus est. hic muliorwn iudicio principem inrer Es amplio el contenido biografico de sus elegias, aunque
ekgiographos oprinet locum. episrolae quoque amaroriae, qwmquam breves, no por ello deba pensarse que llega a caer en el autobiografis-
omnino utiles sunc. obiit ndulescens, ur indicar epigramma supra scriptum. mo. Lo cierto es que cuando se refiere a 61 y a sus amigos lo
Sobre la problematica de esta vida de Tibulo, cf. A. CARTAULT. A prop hace por su nombre y empleando datos veridicos, comproba-
du *Corpus Tibullianumr, Paris, 1906, pag. 566.
' Citamos el epigrama de Domicio Marso, muy repetido en todas las edi- b l e ~casi siempre, mientras que para aludir a sus amores utiliza
ciones de Tibulo. tambiCn por la edicion de Guy Lee (cf. la misma pagina ci-
tada en la n. 2): ' Cf. M. C. J. [Link], 3: ed., The University of Oklahoma,
re quoque Vergilio comitern non aequa, Tibulle, 1987, pags. 3-13.
Mors iuuenern campos misir ad Elysios, J
Albi, nosrronun sennorium candide iude*.
ne fonr aut elegis molles quijkrer amores quid nunc re dicam fmere in regione Peaha?
out canrnt forti regia bella pede. (Ep. 14. 1-2)
I N T ~ O D U C C I ~GENERAL
N 22 1
seudonimos y consigue que sus aventuras en este terreno que- por un buen amigo, a quien le habrian llegado noticias, en las
den siempre entre la d i d a d y la retorica. cercanas Tfvoli o Sabina, de la enfermedad -de tipo depresivo,
Por la elegia tercera del libro primero sabemos que tiene diriamos hoy- que aqueja a Tibulo y que precedera a su muer-
madre y hermana. a las que evoca precisamente cuando se en- te. Hotacio quiere curarle con risas y burlas sobre su propio as-
cuentra en una situacion critica, solo y enfermo en Corfu. Asi pecto, con el vitalismo epicureo que practico siempre.
podemos reconstruir ya un dato de su biografia: hudrfano de La vida anonima de los manuscritos tambien destaca su as-
padre, criado por mujeres en un ambiente provinciano. Segun pecto fisico: insignis forma cultuque corporis obseruabilis, y
la Vira, pertenecio a la clase social de los caballeros, como tan- asi, con las demas cualidades ponderadas por Horacio, no es
tos otros poetas de su tiempo, Propercio, por ejemplo. Por ello, de extrallar la simpatia que siempre desperto y la profusion de
parece logica su vinculacion a la cohors que rodea a Mesala. amistades y de amorios. Sin duda, fue Tibulo un hombre sensi-
Lo acompaiia en sus combates en Aquitania, de forma que ble y enamorado, de lo que tenemos sobrado ejemplo en los
cuando celebra la concesion del triunfo a este, se siente orgu- dos primeros libros (ademas de lo que pueda ser suyo en el li-
lloso y coparticipe de 61 -•áno sin mi ayuda-6. Tambien le se- bro tercero y el amor de Glicera que menciona Horacio en su
guira a Oriente, aunque en esta ocasion una enfermedad le im- d a ) . Delia, Marato y Nemesis son seudonimos que esconden
@ra intervenir en combates y tendrA que volver a Roma. amores del poeta. personas estan detras de estos tres
Estudioso y pacifico por naturaleza. se vera desgarrado nombres? Posiblemente jamas lleguemos a saberlo. Para Delia
como tantos contemporaneos suyos por las guerras civiles. Po-
siblemente fue victima tambien del reparto de tierras a los ve-
teranos tras la batalla de Filipos, pero mantuvo lo suficiente
scribere quod Cassi Parmemis opicscuia uincat,
para llevar una vida sin apuros economicos'. an tacitwn siluas inter repfare salubres,
Gracias a la amistad de Horacio hoy podemos sentirlo curamem qurdquid dignwn sapienre bonoque est?
muy cerca de nosotros: de figura agraciada, elegante. culto y non tu corpics eras sine pecrore: di ribi fomwm,
bueno, elocuente y famoso. Es el retrato. sin duda, elaborado di tibi diuitias dedeninr artemquefruendi.
quid wuear dulci matricula maius alumno,
qui sapere et fari possit quae sentiar, er cui
En 1 7 , 9 , Tibulo es suficientemente explfcito: graiia fa ualetudo contingar abunde.
non sine me est tibi partus honos. et mundus uictus non &jiciente cnunena?
inter spem curamque, rimores inter et iras
' Hay alusiones a esto en su propia obra. Me parece que la mas significati- omnem cre& diem ribi diluxisse supremwn:
va es la de 1 1.77-78: grata superueniet quae non superabitur hora:
...e80 composiro securus acerito me pinguem et niridum bene curara cutis uises.
dites despiciam despicicunquefamem c m ridere iroles. Epicuri de grege porcum
' En la n. 5 hemos citado el comienzo de la Epfstola 4 del Libro 1 de He Aunque se ignora la fecha de redaccidn de esta bella epistola. la mejor tra-
racio. Dado el interes que ofrece y las repetidas alusiones que hemos hecho a dicidn la considera escrita en los ultimos aiios de la vida de Tibulo. (Cf. F.
ella desde el principio, c m opomino copiar ahora el resto: PLESSISY P.-AY. Oeuvres dfHorace,Paris, 1957. pag. 469.)
tenemos el testimonio de Apuleyoq, que la identifica con una Para mi, a los tres nombres corresponden tres seres reales,
tal Plania. pero su identificacion no aporta nada nuevo en lo objeto del amor apasionado de Tibulo en tres epocas diferentes
que se refiert a su condicion social o a la veracidad de lo que de su vida. Que en los poemas dedicados a ellos hay topoi pro-
en las poesias dedicadas a ella nos dice el poeta. Los esnidios pios de la lirica griega, que hay influjos de la iirica erotica que
al respecto pueden reducirse a las tres orientaciones siguientes: inicia Catulo y se plasma en la lfrica elegiaca subjetiva de
1. Los amores son retdsicos. productos de la imitacion tra- Galo, que hay idealizaciones propias de la poesia bucolica que
dicional literaria. La literatura helenfstica le da pie para imagi- Virgilio ha hecho hiunfar en su tiempo, todo parece indudable.
nar un amor juvenil con Delia, cuyo nombre evoca el de la dio- Pero tambien es seguro que en los poemas dedicados a Delia
sa Diana. Marato no es mas que un ejercicio poetico de amor hay un amor juvenil del poeta. con las idealizaciones de la
horno-erotico. Y Nemesis es una ficcion de amor maduro. amada propias de los pocos anos, con la fantasia onirica que
cuyo nombre recuerda la venganza del poeta sobre la traicion hace ver reales los deseos: la compaiiia de Delia en el campo,
del amor juvenil 'O. convertida en ama de casa que atiende huespedes ilustres, a la
2. Los tres amores son reales ". que sorprende trabajando a altas horas de la madrugada de
3. Delia-Nemesis representan a la misma mujer ". vuelta de peligrosos viajes. es lo que me lleva a este con-
vencimiento? En cada uno de los casos esta la anecdota realis-
APULEYO en Apologia, 10. dice exactamente:
ta, que descubre lo que hay de verdad en lo que se cuenta: la
hic illud eriam reprehendi animaduertisri, quod, cum aliis nominibus pueri madre de Delia es una figura viva y entranable, el poeta no ol-
uocenrur, ego eos Charinum et Cririam appelirarim. eadem igitur opera accu- vida los desvelos de aquella por hacer felices a los dos amantes
sent C. Carullum quod k s b i a m pro Clodia nominarir... ei Tibullum q u d ei y nos la presenta como testimonio de unos anos de su vida.
sir Plania in animo, Delia in uersu. Ahf no hay retorica, ni tradicion literaria.
M. Mayer ha estudiado los procedimientos de escuela de Apuleyo en la
transmision de los nombres de las amadas de los poetas liricos. (Cf. •áDe Catu-
Respecto a Marato, muchos criticos, prendados del talento
lo a Apuleyo. Consideraciones sobre la transmisian de los nombres de las del poeta, no quedan para Tibulo el estigma de bisexual, pero
amadas de los liricos latinos•â,en Emerira XLIII [1975]. 257-264.) sin darse cuenta lo defienden, en el sentido de que el poeta no
lo Como representante de esta comente citaremos a Elder, quien considera hace mas que seguir la tradicion alejandrina que C$tulo ha in-
que Delia y NCmesis son sin duda un pastiche. (Cf. J. P. ELDER. •áTibulIus:ter- corporado a la literatura latina. Ya M.' Carmen Sanmillan " se-
sus et eleganw, en Critica1 Essays on Roman Literature, Londres, 1962,
pdg. 91.) Para Marato podemos citar a Schuster y a Dawson. que usan el mis-
iialo con agudeza al tratar este mismo asunto, que Catulo, en
mo calificativo al referirse a tl. (Cf. M. SCHUSTUI. Tibull-Srudien, Viena, el poema 61, habla del aconcubino prematrirnonial~del novio
1930; pdg. 37. y C. M. DAWSON. uAn Alexandrian pmtotype of Marathuw, en
American Journal of Philology 65 [1946]. 1-15.)
Elegiremos como representante cualificado de esta comente a M. F'LAN- uCorpus Tibullianum*, en el que sostiene que la originalidad de Tibulo frente
CHONT. Tibulle et les auteurs du Corpus Tibullianum, Paris. 1989 (=1926). a la tradici6n griega y latina es haber exrito de una domina bajo dos nombres:
peg. 6- Delia y Ntmesis.
l1 A. R. BACA publica un interesante articulo en Edrira XXXVI. fasc. 1." " Cf. Tibulo. Elegias (Libro 1.3, Granada. 1973. phg. X11. Recordemos
(Madrid. 1968). 49-56, titulado uThe role of Delia and Nemesis in the que los verros de Catulo en el aludido poema 61 van desde el 126 al 150.
INTRODUCCI~NGENERAL 225
romano. Y en mi opinion, quien lea el ars amandi de Priapo ciente Tibulo al circulo de Mesala, y siendo este su amigo y
-elegia segunda, libro primer* se quedara sobrecogido ante patrono, la glorificacion le corresponde a 61. Pero en toda su
la sabiduria que en el tema demuestra nuestro poeta; ademas, obra esta presente el espiritu del principe en su labor de rege-
independientemente de las fuentes que maneja, 61 mismo neracion patriotica. Esto es lo propio de Virgilio en Georgicas
cuenta las intrigas amorosas de esta novela con el humor cini- y Eneih, con invocaciones expresas a Augusto. Octavio, pa-
co de quien tiene asumidas sus propias contradicciones. trono y amigo de Virgilio y de Horacio, aparece semidiviniza-
El amor de NCmesis es violento, realista, de madurez. Nada do en las obras de estos. En la obra de Tibulo su lugar lo ocupa
de idealizaciones: esta mujer le pide dinero con la mano hueca Mesala, sobre todo, en 1 7, y en 11 1, y su hijo mayor, Mesali-
y esta a punto de dar al traste con su hacienda. En medio de un no, en 11 5. El hijo de Mesala aparece simbolicamente en esta
cuadro sombrio (el amor a subasta, la lena demoniaca, la trai- ultima elegia, separando la futura edad de oro de los desastres
cion con un hombre de baja condicion social, un antiguo escla- de las guerras civiles, exactamente como el puer de la Egloga
vo) se alza la figura de la hermana de NCmesis, cuyo desgra- IV de Virgilio y como Augusto-Mercurio en la segunda Oda
ciado accidente -la caida desde un ventanal a la calle- le del libro primero de Horacio. No estaban, ni mucho menos, tan
conmueve y le sirve como medio, que 151 entiende decisivo. distantes los tres poetas en ideas politicas y sociales como se
para volver a lograr su perdido amor. Esta anCcdota vuelve a ha creido '*.
descubrimos la realidad de un amor del que muy probablemen-
te no se recupero Tibulo.
Durante mucho tiempo se ha hablado sobre la actitud poli- PROBLEMATICA DEL •áCORPUSTIBULLIANUMn
tica de Tibulo con respecto a Octavio, y se ha querido creer
que el circulo de Mesala era poco menos que un foco de resis-
tencia republicana frente al circulo de Mecenas, entregado en El Corpus Tibullianum lo forman tres libros: el primero
cuerpo y alma a la divulgacion y proselitismo de las ideas im- comprende diez elegias, el segundo lo componen seis y el ter-
periales de Augusto. El estudio de 1 7, 11 1, y 1I 5, ofrece hoy cero esta constituido por veinte composiciones, agrupadas de
perspectivas diferentes. Se sabe que Mesala simpatizo primero la siguiente manera: 1-6, ciclo de Ligdamo; 7, panegirico de
con Bruto y Casio y que despues milito contra Octavio en Fili- Mesala; 8-18, ciclo de Sulpicia, y 19-20, ciclo de la puella in-
pos. Se acepta, por otra parte, que Tibulo debio sentir inicial- nominata. Este libro tercero lo ofrece asi la tradicion que enca-
mente deseos de restauracion republicana junto con su amigo y bezan los manuscritos Ambrosianus (A) y Vaticanus (V). Los
patrono. Tras Accio, en donde se distinguio Mesala al lado de excerpta medievales presentan el libro segundo formado por
Octavio, y restablecida la paz imperial, la actitud de los mejo-
res romanos es de comprension y de aceptacion de las ideas de
Augusto. La elegia quinta del libro segundo esta en la misma " Recientemente, C. Codoner ha dicho: •áLavida modesta en el campo en-
cama parte de los ideales propagados por Augusto; la vuelta a las raices, al
linea del libro octavo de la Eneida. Es verdad que no se cita a tradicionalismom. (Cf. •áMotivosliterarios en Tibulom. en Simposio Tibuliano.
Augusto en ninguna de sus elegias, pero es porque, pertene- pag. 162.)
INTRoDuCCI~NGENERAL 227
las seis elegias de Tibulo mas las seis del ciclo de Ligdamo, [no le sirvio de trampa y Tibulo se lee
quiza en un intento de reparto de composiciones m& homogt- y gusta y, durante tu principado, ya era conocido].
neo [Link] tercer libro. ttil como lo ofrece la tradicion y tal como
Octavio fue princeps Senatus desde el 28. por lo que cual-
nosotros lo recogemos, fue subdividido por los hurmuiistas ita-
quiera de las fechas que damos puede ser aceptable.
lianos del s. xv en dos: libro tercero, ciclo de Ligdarno; libro
La distribucion de las elegias sigue aproximadamente un
cuarto, panegirico de Mesala, Sulpicia y puella 16.
orden cronologico, salvo la pnmera y la ultima: la decima pre-
senta a Tibulo en la situacion de acudir a la guerra por pnmera
vez: nunc ad bella trahor (v. 12). Como la expedicion de Me-
l . ELLIBRO PRIMERO sala a la Galia debio de ser a finales del 3 1 a. C. o en el 30 a.
C., esta composicion debe fecharse por la misma epoca y con-
Lo podemos dividir en tres ciclos: siderarse la primera de la coleccion. En cuanto a la elegia pri-
A) Ciclo de Delia, formado por las elegias 1, 2, 3, 5 y 6. mera, que es de caracter bucolico-amoroso, Tibulo debio de
B) Ciclo de Marato, formado por las elegias 4.8 y 9. elegirla para encabezar la coleccion porque nos presenta una
C) Dos elegias aisladas: la 7, dedicada a Mesala, y la 10, sintesis de todos los temas tratados a lo largo del libro. Ade-
que puede considerarse un himno a la Paz. mas, en ella aparece Delia, personaje femenino que se erige en
Sin duda, se publico en vida de Tibulo y. dada su perfec- protagonista, de forma que se considera que debio de dar titulo
cion formal. es muy probable que el propio poeta se cuidara de al libro, siguiendo la moda helenistica".
su edicion. Como fechas probables se dan las del 26 o 25 a. C. Creemos que A. Cartault y M. Planchont estan acertados
Para ello seguimos el testimonio de Ovidio, que en el libro se- cuando establecen el siguiente orden para las elegias de Delia:
gundo de Tristes, publicado el 9 d. C., busca la gracia de Au- 2, 3, 1, 5 y 6, manteniendose asi la secuencia cronologica: 10,
gusto; le hace ver que su musa erotica sigue una tradicion en 2.3. 1,5,6,4,7,8y9I8.
Roma y acude (VV.447-462) al testimonio del primer libro de Los hechos ocurririan asi: en el aiio 3 1 a. C. Tibulo compo-
Tibulo, para aiiadir: ne un himno a la Paz,cuando se prepara para formar parte de
la cohors praetoria de Mesala, que marcha a la Galia para
nonfuit hoc illi fraudi legiturque l'ibullus
et placer et iam te principe notus erat.
(463-464) " Cf. A. ROSTAGNI. Storia della Lerteratura Larina. 11, Tunn, 1955. pags.
137-38.
Esta claro que en la secuencia cronologica seguimos los criterios de la es-
cuela francesa. A. La Penna, siguiendo a W. Wimmel, considera las elegias de
Marato (4,8 y 9) como las mas antiguas. (Cf. d'elegia di Tibullo come medi-
Cf. L. PePe. Tibulb minore, Nbpoles, 1948. pigs. 143-159. tazione liricam. en Ani del Convegno inteniazionale di srudi su A. Tibullo, pag.
l6Cf. K. F. SMITH. The Elegies of Albius Tibull~s,Nueva York, 1979 135.)
(1913). pig. 73. l8 Cf. M. PLANCHONT, Tibulle.... Ngs. 1-6.
INTRODUCCI~NGENERAL 229
combatir a los aquitanos. De regreso a Roma el ano 30, conoce mente, constituida entre otros por Heyne, Ulbnch y Nemethy,
a Delia y se entrega a su pasion, componiendo la segunda ele- considera que el propio Tibulo hizo la edicion del libro: el ano
gia a finales del 30 o el 29. Tras muchas dudas, decide seguir a 24 a. C., segun Heyne; el 24-23, segun Ulbrich, y el 20-19, se-
Mesala a Grecia, pero cae enfermo en Comi y compone la ter- gun Nemethy M. las imperfecciones? La respuesta mas con-
cera, sin duda el 29. El mismo aiio escribe la primera, de vuel- vincente es la de Ulbrich: las imperfecciones no se deben mas
ta a Italia. En anos sucesivos redacta las dos siguientes, la 5.' y que al estado defectuoso de los manuscritos.
6.'. Despues de la 6.' cesan sus relaciones con Delia y comien- El ya citado testimonio de Ovidio (Amores 111 9, VV. 29-32,
za con la cuarta el ciclo de Marato. La septima es del ano 27, elegias publicadas en 19 o 18 a. C.), demuestra claramente
fecha del triunfo de Mesala. y las dos ultimas, octava y nove- que en estas fechas ya se conocian bien, si no todas, al menos
na, deben de ser del 27 y 26. la mayoria de las elegias dedicadas a Nemesis, bien porque
estaban ya publicadas o porque se las habian hecho llegar a
Ovidio:
2. ELLIBRO SEGUNDO La obra de los poetas perdura, la fama de la guerra de Troya,
y las lentas telas destejidas, gracias al engano nocturno.
Lo podemos repartir en los siguientes ciclos: Asi Nemesis tendra dilatado renombre, asi tambien Delia,
A) Ciclo de Ntmesis, formado por las elegias 3 . 4 y 6. la primera, amor reciente; la segunda, su primer amor2'.
B) Ciclo de los amigos, formado por 1 y 5, dedicadas a
Mesala y Mesalino, respectivamente, y la 2. dedicada a Cor-
nuto. 3. ELLIBRO TERCERO
Hay practica unanimidad al considerar que las elegias si-
guen una ordenacion cronologica. Desde el ano 24 o 23, en
Todas las obras que hoy forman el Libro 111 del Corpus Ti-
que Tibulo escribiria la primera, hasta el 19, en el que pudo es-
bullianum debieron de circular sueltas en la Roma augustea,
cribir la sexta.
hasta que acabaron unidas al Tibulo autentico, por la unica ra-
Los problemas surgen a la hora de fijar la fecha de publica-
z6n de que todas se reconocian procedentes del circulo de Me-
cion del libro y comprobar si tal publicacion tuvo lugar en vida
de Tibulo o tras su muerte.
Hay una comente critica, que va desde Dissen y Gruppe Tibulle...,pzigs. 80-81.
= [Link].
hasta Sellar y Martinon, segun la cual Tibulo no fue quien dio " Copiamos el texto de Ovidio que hemos traducido:
su acabado ultimo a las elegias de este libro y que, en conse- dura?opus uarum. Troianifama laboris
cuencia, debieron de ser publicadas tras su muerte Ip. Otra co- tardaque nocturno tela retexta dolo.
sic Nemesis longum, sic Delia nomen habebunt,
altera cura recens, altera primus amor.
l9 A propos .... pdg. 5 6 8
[Link], (29-32)
GENERAL
INTRODUCC~~N
seudonimos para sus amantes. Ligdamo seria el verdadero Comunmente se acepta tambien esta fecha como la de
nombre del poeta, probablemente un liberto de origen griego, composicion, pues el autor habla de la carrera militar de Mesa-
nacido en el mismo ano que Ovidio. (Este seiiala la fecha de su la hasta comienzos de su consulado; todas sus aventuras poste-
nacimiento con el mismo verso que Ligdamo2'.) riores son hiperbolicas, fruto & predicciones que, naturalmen-
Tras Voss se han dado todas las identificaciones posibles. te, no podian cumplirse. En cuanto al problema de autor,
Segun Obeke, Ligdamo es Casio de Parma; Gruppe, despues tenemos, entre muchas otras, la tradicional atribucion a Tibulo
de demostrar que Ovidio imita a Ligdamo, identifica a Ligda- que comparte A. Rostagni 26 y la de la asignacion a Propercio
mo con Ovidio joven. Esta tesis ha tenido exito y Radford le ha de Nemethy 27.
dado impulso con buenas argumentaciones de tipo filologico ". Nos parecen poco importantes las coincidencias biografi-
G. Doncieux inicia una hipotesis que ha asumido la escue- cas con Tibulo: la perdida de parte de su rica hacienda, men-
la francesa: Ligdamo seria el hermano de Ovidio, nacido el cionada en los versos 183-189, es un hecho comun con las
mismo dia de un ano antes, con lo que natalis debe interpre- gentes de su generacion, y muchas las diferencias de estilo con
tarse como dia de cumpleanos, dia de aniversario del naci- el Tibullus maior. Asi, las amplias y numerosas digresiones mi-
miento. Esta hipotesis la acepta con convencimiento M. Plan- tologicas. causa principal de la atribucion de Nemethy a Pro-
chont =. percio, las vergonzantes adulaciones a Mesala, en contraste
Hoy por hoy, y tal como estan las cosas. sigue siendo un con la naturalidad con que Tibulo siempre se dirige a el, la fal-
enigma la identidad de Ligdamo. No sabemos si con este nom- ta de destreza y gracia. la hinchazon retorica, etc. Quien lea los
bre existio una persona que formo parte del circulo de Mesala, ultimos versos del poema, sabe de sobra que este poeta princi-
o bien si bajo tal seudonimo se oculta Tibulo, Ovidio, su her- piante no pudo llegar a nada.
mano o cualquiera. Queremos dejar testimonio de nuestra sim- Sin duda, debio de componerlo alguien allegado al circulo
patia hacia la tesis que mantiene Luigi Pepe, aunque no nos de Mesala. Quien editase la coleccion, al descubrirlo en sus ar-
acaban de convencer sus ultimas argumentaciones para llevar chivos, lo coloco en lugar destacado para senalar que la figura
la fecha de nacimiento de Tibulo al ano 66 a. C. de Mesala fue la animadora de todos estos poemas.
que, mas que cartas, denominariamos notas o billetes amo- se ha dado en estudios precedentes al caracter arcaizante de su
rosos ". lenguaje, como corresponde a los circulos femeninos que, se-
En forma de diario, se va marcando una serie de vicisitudes gun Ciceron, conservan incorruptam antiquitatem, a causa de
amorosas protagonizadas por una mujer que se llama a si mis- que las mujeres, •áalestar apartadas de las conversaciones ge-
ma SeruififiliaSulpicia (16, 4). Esta Sulpicia ha sido perfecta- nerales, retienen siempre lo que aprendieron primero•â.
mente identificada como hija de Servio Sulpicio Rufo y & Va- Continua Srnith insistiendo en que el contenido del epigra-
leria, hermana de Mesala. Huerfana & padre, su tio seria para ma 18 es la mejor prueba de que lo escribe una mujer, hasta el
ella un tutor excesivamente preocupado, como cuenta en 111 punto de que sus dos ultimos versos ocuparian, al menos, un
14, 5: nimium Mesala mei studiose. Con independencia de los capitulo en una novela psicologica moderna. Por ultimo, sena-
que. como Rostagni, quieren que Tibulo sea el autor de todo el la el 16 como propio de una mujer romana de elevado nivel so-
ciclo", la linea de investigacion mas atinada seria la que acep- cial, que a duras penas contiene su indignacion ante su orgullo
ta a Sulpicia como autora de este grupo de epistolas y que con- herido por la traicion de su amante con una esclava.
sidera que, enviadas todas ellas a un poeta de prestigio como Aceptamos tambien su ordenacion cronologica y psicologi-
Tibulo, este transforma las 8-12, convirtiendose la misma apa- ca: 14, 15, 17, 18, 16 y 13.
sionada historia de amor en una obra sobria y delicada. Este Por mi parte, juzgo oportuno anadir que, si partimos de la
poeta deja hablar en dos de ellas, la 9 y la 11, a la misma Sul- hipotesis de una mujer escritora en la Roma de su tiempo, pa-
picia, pero en un tono menos espontaneo que en sus propias rece logico que, cuando se ha llegado al nivel cultural que su-
cartas. K. F. Smith3"defiende entusiasmado la idea de una poe- pone la composicion de estos versos, se produzca una rebelion
tisa en la epoca de Augusto y multiplica los argumentos en fa- contra la hipocrita moral •áburguesa•âdel momento, y esta se de
vor de esta tesis. Vamos a recoger los que nos parecen mas con la fuerza con que lo hace en las epistolas amorosas y en
convincentes y a aportar las observaciones personales que nos los dos poemas de •álaguirnalda•âen que Tibulo, o el poeta que
ofrece la lectura directa. sea, le deja hablar en primera persona.
Comienza Smith destacando el caracter de billetes amoro- Estan inquietos por mi aquellos cuyo principal motivo de
sos, dirigidos al propio Cerinto y no destinados a su publica- dolor es este: no vaya yo a entregarme a un lecho desconocido
cion que tienen los poemas de Sulpicia (13-18). Despues nos (16,5-6).
habla de su sencillez, falta de afectacion y de su apasionamien-
to, para desechar a continuacion la excesiva importancia que Es decir, Sulpicia se indigna porque no se escandalizan de
que se entregue a un hombre, sino porque se entregue •áaun
'%Esta referencia de Gruppe la tomamos de K. F. Surni, The Elegies ...,
cualquiera•â.
pag. 77. G. LEE,en Tibulius ..., pag. 162, llama al grupo de elegias 8-12 Sulpi-
c i a f Garlond, •álaguirnalda de Sulpicia*. A lo largo de este trabajo introduc- Los dos poemas primeros en el orden de Smith, 14 y 15, son
tono, en mas de una ocasion nos referiremos a ellas con este nombre. dos gritos: el primero, de coraje, porque su tutor la obliga a mar-
Cf. Storia .... pag. 144. char al campo y se pierde la fiesta de cumpleanos de su amante;
Cf. The Elegies ..., phgs. 77-87. el segundo, de alegria, porque ha logrado lo que queria, quedar-
INTRODUCCI~NGENERAL 237
se en Roma en la fiesta. A cualquier contemporaneo que tenga LAS *NOVELAS DE AMOR, DE LOS TRES LIBROS
hijas. estos versos le pueden parecer escritos •áaquiy ahora.
Pero es el 18, desde luego, el que revela como ningun otro el En el Corpus Tibullianum se dan las siguientes anovelas de
aturdimiento y la zozobra de una mujer enamorada con poca ex- amom :
periencia, consciente de la pasion que despierta en su amante sin
Libro 1: Tibulo-Delia.
llegar a entregarse, pese a sus deseos. El 13, que logicamente es
Tibulo-Marato.
el ultimo, descubre la satisfaccion del amor gozado con una Libro 11: Tibulo-NBmesis.
franqueza tal: •ámegusta haber cometido esta falta. componer mi Libro 111: Ligdamo-Neera.
rostro por mi reputacion me asquea~.que haria las delicias de Sulpicia-Cerinto.
nuestras feministas actuales. haber algo mas moderno. Tibulo-puella innominata.
mas actual en todo el corpus que estos epigramas de Sulpicia?
En cuanto a la identificacion de Cerinto con el Comuto Lo primero que llama la atencion es que todas estas histo-
destinatario de la elegia 11 2, y tambien citado en la iI 3, no pa- rias amorosas se reducen a un solo argumento, comun a todas
rece haber graves inconvenientes. Aparte de que seria un argu- ellas: el de un pareja muy enamorada que vive una aventura
mento mas para hacer de Tibulo el autor de la novela amorosa que es interrumpida por un tercero en discordia; quien cuenta
de sus dos amigos, Cornuto y Sulpicia; es bueno que esta no- la aventura sufre de despecho, de celos, etc. Por ultimo, se
vela, frente a las demas de su coleccion, acabe en ahappy puede sospechar la separacion de los amantes. Si examinamos
end•â,pues se cita expresamente a la mujer de Cornuto en la 2. la estrofa que Horacio le dedica a Tibulo en la Oda 1 33, y en
Despues de unos borrascosos amores de juventud, se llegaria a la que cuenta su amor por Glicera, vemos que es el mismo ar-
una larga y feliz vida matrimonial, como sin duda se merecian gumento celular que origina todas •álasnovelas de amor* del
estos dos simpaticos personajes. libro3*;en definitiva, es el nucleo central que produce todas las
historias amorosas de la lirica elegiaca, pero resulta curioso rato y Tibulo-Nemesis; la enfermedad (muerte), en Tibulo-De-
comparar los elementos positivos y negativos, que contribuyen lia y Ligdamo-Neera; el campo, en Tibulo-Nemesis y Sulpicia-
a favorecer o a interrumpir el idilio amoroso de las distintas Cerinto.
•ánovelas•â.Se observa un entramado de semejanzas y diferen- En consecuencia, existe una gran confluencia en las histo-
cias, por otra parte, tipico del estilo de Tibulo y comun con las rias de amor de Tibulo-Delia, Tibulo-Mhto, Tibulo-Nemesis
elegias no propiamente eroticas. y Ligdamo-Neera. Es mas, la coincidencia de elementos positi-
vos es destacable en las historias de juventud de Tibulo-Delia
Elementos positivos de Tibulo-Delia: el campo, la madre, la ma- y de Ligdarno-Neera. La mas ajena parece la histona de amor
gia y el vino.
de Sulpicia-Cerinto; cosa logica, porque posiblemente sea la
Elementos negativos: el dinero, la lena y la enfermedad (muerte
mas real y la menos personal de Tibulo. Ademas, si Ebullus
evocada) de quien canta.
m i o r nos indica el ahappy end•âde esta historia, es logico que
Elementos positivos de Tibulo-Nemesis: la hermana.
Elementos negativos: el dinero, la lena y el campo. sea la mas extraiia al resto.
Elementos positivos de Tibulo-Marato: la magia. Queda apuntar que el campo es un elemento negativo en
Elementos negativos: el dinero y la alcahueteria. (Tibulo ha hecho Sulpicia-Cerinto, historia de primera juventud escrita por una
de leno con Foloe y Marato.) mujer urbana, la mas real, y en Tibulo-Nemesis, historia cre-
Elementos positivos de Lfgdamo-Neera: la madre, el padre y el puscular, de renuncia de ideales.
vino.
Elementos negativos: la enfermedad-muerte y el dinero.
Elementos positivos de Sulpicia-Cennto: la belleza.
Elementos negativos: la caza, la enfermedad de Sulpicia, que es
quien canta. la timidez de Cennto, el campo y la esclava me-
retriz. A la hora de ocuparnos de la poesia de Tibulo, de la poesia
del primero de los elegiacos latinos, por decirlo con palabras
No cabe comparar la histona de Tibulo-puella, porque con- de Quintiliano, conviene, antes, desarrollar en un sentido dia-
tiene exactamente la historia celular, la misma que la fabula de cronico el concepto del genero elegia.
Tibulo y Giicera tal como nos la cuenta Horacio. (Ya hemos La elegia3) se conoce en Grecia desde el s. vil a. C. y el
dicho anteriormente que esta Glicera se ha identificado con la primero de sus rasgos era el ser cantada con acompanamiento
puella.) de un flautista que tocaba la doble flauta. En su origen se ma-
Hay elementos positivos comunes entre las historias de Ti- nifiesta como un genero popular y era comente que, ademas
bulo-Delia y Ligdamo-Neera: la madre y el vino, entre Tibulo- de los poetas, personas de cierta cultura escribiesen pequenas
Delia y Tibulo-Marato: la magia. Elementos negativos comu-
I3 Cf.F. R. ADRAWS,uLirica Griega*, en J. A. MPEZ FEREZ (ed.), Histo-
nes. El dinero es comun practicamente en todas, menos en rin de la Literatura Griega. Madrid, Chtedra. 1988, phgs. [Link]-
Sulpicia-Cerinto; la alcahueteria, en Tibulo-Delia, Tibulo-Ma- mos 5610 el caracter de gCnero abierto que da Adrados a la elegia griega.
GENERAL
INTRODUCC~~N 24 1
elegias, los epigramas. Su metro mas comente era el distico las mismas situaciones emocionales que los heroes de la poesia
elegiaco y su tematica, muy amplia: exhortacion de la guerra, helenistica, transformando la elegia objetiva griega en elegia
del amor, de los banquetes. Se usaba tambien para himnos, subjetiva.
para menos o cantos de duelo e, incluso, para la satira. Poesia morosa subjetiva se ha dado en Grecia a travts del
En el s. VI. el t6nnino klegos era usado en el sentido de epigrama helenfstico, sobre todo; y personajes de la Comedia
cancion de duelo. La elegia fue capaz de absorber el treno con Nueva descubren sus penas amorosas. Sin embargo, cuando
fines literarios. Entre los primeros cultivadores destacaremos a Te6crito quiere pintar a un hombre esclavo de su pasion amo-
Arquiioco, a Semonides, a Solon y a Mimnermo. rosa acude a un personaje rustico, como el pastor de su Serena-
En los SS.v-rv, escritores como Esquilo y Sofocles, y, en ta (Idilio 111) o el ciclope Polifemo (Idilio XI). Fr. Klingner
los umbrales del helenismo, Antistenes, cultivan tambien la nos ha hecho ver con claridad que. tanto en el teatro como en
elegia. Teocrito y Calimaco, Filetas y Hermesianacte, pueden la lirica, estas grandes pasiones son propias de las mujeres y
completar el cuadro de elegiacos griegos con la advertencia de que, ademas, corresponde a Catulo el merito de transferir al
que los azares de la transmision textual han maltratado la poe- hombre lo que hasta su epoca correspondia a la mujer. Es mas,
sia elegiaca helenistica. ha llegado a ser 61 mismo quien ame sin ninguna reserva,
Quintiliano (l. O X 1.93) sostiene lo siguiente: elegia quo- quien sufra, y su amada se ha convertido en el ser superior, so-
que Graecos prouocamus, •átambienrivalizamos con los grie- berano, en la domina que hace al poeta victima de sus capri-
gos en la elegian. Es decir, frente a otros generos como la sati- chos =.
ra. en que era proverbial la originalidad romana sobre la Se han considerado como las primeras elegias de la litera-
griega. aqui considera Quintiliano que no se trata mas que de tura latina los poemas 65, 68, 76 y 99 de Catulo, sobre todo el
una emulacion frente a Grecia. 68, donde se dan sus caracteristicas fundamentales: el subjeti-
Va a ser la critica moderna la que descubrira la originalidad vismo y el empleo de los mitos subordinados a los elementos
de la elegia de los romanos. Lo diremos con las palabras de de la narracion del yo del poeta, esto es, los mitos en la poesia
K. Buchner: •áconlos elegiacos latinos aparece en escena un elegiaca latina explican el material erotico subjetivo en contra
genero de poesia enteramente nuevo en la cultura europea: la de la tradicion griega que establecia precisamente lo contrario:
poesia subjetiva del amom Y. Los poetas latinos se muestran en
'' Cf. Romische Geisteswelt. Miinich. 1956, pAgs. 200-220. Estas ideas
Y [Link] de la Literatura Latina, Barcelona, Labor. 1968. pAg. 270. aparecen repetidas en su Virgilio, concretamente en las paginas dedicadas al
R. Adrados, en el capitulo sobre los liricos griegos, concretamente en la estudio del episodio de Dido en la Eneidn (cf. FR. KLLNGNER,Virgil. Bucolica,
pAg. 130 de la obra antes mencionada, sostiene que de Arquiluio proceden los Georgica, Aeneis, Zurich. phgs. 464-66).
mas antiguos versos de amor de la literatura griega. asl(86). •átaldeseo de J. Granarolo en su estudio inicial sobre Catulo: L'oeuvre & Cantlle. Paris,
amor, envolvitndome el coraz6n. extendio sobre mis ojos una densa niebla. 1967, pags. 108-156, aporta precisiones de gran inteees a este respecto.
robandome del pecho mis tiernas enbanasu, y en otra ocasibn: •áelamor que Recientemente. P. Grima1 ha llegado a sostener que los poetas elegiacos
debilita los miembros me somete a su imperio. amigo mio. y no me cuido de latinos elaboran una verdadera mistica de la mujer amada (cf. L'amour a
los yambos. ni de las diversiones,. Rom, Paris, 1988. pags. 154-201).
el material erotico de la poesia helenistica &bia estar estnictu- mitiese expresar lo que pretendia; y debemos reconocer que re-
rado de forma que apareciera subordinado a los elementos na- sulto perfecta para el. Sus elegias constan de una serie muy li-
nativos del mito. mitada de temas: amor, naturaleza, religion.. . (no son los uni-
En resumen, las dos principales aportaciones de Catuio, ab- cos, pero si los mas importantes), que repite una y otra vez. en
solutamente originales son: el ego amoroso del poeta y la su- medio de una variedad y un interes logrados a base & cambiar
bordinacion a Cste de los elementos miticos narrativos. la forma de combinarlos. Todo ello bajo una optica de unidad,
De Galo es muy poco lo que queda". pero el hecho de que que consigue al estar presente siempre su autobiografia en for-
%rgilio presente a Galo en su Bucdlica X contestandole con ma de reflexion mental. El yo tibuliano da unidad a los dos li-
palabras de sus propias elegias ha dado ocasion a que investi- bros y va ofreciendo situaciones variadas para dar frescura, es-
gadores como F. Caims" se atrevan a enumerar caracteristicas pontaneidad y novedad a sus temas, que, en realidad, son
de su poesia que heredaran los elegiacos posteriores. Asi, Galo siempre los mismos.
pudo incrementar el subjetivismo que se daba en las elegias de El amor tibuliano es una creacion que contrarresta la reali-
Catulo; pudo tratar temas diversos, no exclusivamente amoro- dad externa. Cuanto mas lejano y mas sonado es, resulta mas
sos; pudo haber sido tambien el primer poeta que escribio li- pacifico y sereno. Cuanto mas real y vivido, se muestra mas
bros de elegias subjetivas y objetivas a la manera helenistica. doloroso. El amor de Delia es predominantemente tierno; el de
Tibulo y Propercio adaptarian esta tradicion a las peculiares Ntmesis, mas apasionado. A medida que avanza la redaccion
caracteristicas de su propio estilo. de las elegias, los episodios amorosos -incluido el de Marato-
Al contrario de lo que hizo Propercio, Tibulo no fue capaz se vuelven mas realistas y &sesperanzados 39.
de introducir aires de originalidad en todo el material erotico y Quisieramos tambien destacar el toque de modernidad re-
bucolico que la tradicion le aportaba. Lo que si logro, con no presentado por el hecho de que en la poesia de Tibulo la pre-
poca habilidad, fue crear una forma de composicion que le per- sencia de la amada se asocie a la naturaleza, de forma que po-
demos descubrir pormenores en los' que la paz amorosa
aparece enfrentada a una naturaleza desapacible.
'' S610 se conservaba un pentametro hasta la publicacion del papiro de
Qasr Ibrim por R. D. ANDERSON, P. J. PARSONS y R. G. M. NISBETen el Joum.
Rom. Stud. 69, 1970, pigs. 125-155. De esos fragmentos, vease la traduccion
de M. [Link], Titiro y Melibeo, Madrid, Fundacion Pastor, 1984, pig. -
NOTA TEXTUAL
VARIANTES
DE NUESTRO TEXTO EN R E L A C I ~ NCON EL DE LA
•áBIBLIOTECAOXONIENSEB
" Es facil observar como en este apartado de ediciones incluimos un ma- Despues de dar un breve juicio sobre algunas de las traducciones
terial variopinto: ediciones del texto solo, ediciones del texto con traduccion. precedentes. todas conocidas y muchas de ellas muy poco utilizadas,
ediciones del texto en las que lo mas importante son las notan e incluso edi- me parece conveniente referirme a las de M. Planchont y de Della
ciones escolares, anotadas. con un texto tomado de otro editor; asi, la de
Corte. La primera, excelente y dentro de la buena tradicion humanisti-
Smith importa no por el texto. que es el de Hiller basicamente. sino por las
ca francesa, no permite .mas objecion que las ocasionales parafrasis,
notas y la introduccion. Las ediciones de M. Planchont y de F. deiia Corte tie-
nen unas traducciones tan valiosas como el texto, pero hemos dejado para el incluidas en aras de la claridad y con perdida de precision. Mi preferi-
apartado siguiente las [Link] solas o acompanadas de texto tomado a da es la italiana de Della Corte, que calificaria de la mas •ámoderna•â".
otro editor, como es el :aso de E. Oton Sobrino, que adopta el texto de Lenz
especialmente.
Las ediciones escolares incluidas las conservamos, porque en algun mo- U Despues de dar un repaso a los traductores espaiioles de Tibulo que M.
mento nos han ayudadoa ver con claridad algun problema, y era preciso dejar Mentndcz Pelayo incluye en su Bibliografa Hispano-Larina Clasica. VIII,
testimonio de esa a y u b citandolas por lo menos aqui. Madrid 1952, phgs. 117-158, la verdad es que sus traducciones en verso no
H. D ~ E RThe, Corpus Tibullianum (1974-1980); Aufsrieg und
Niedergang der ROmischen Welr U. 3013. 1983. pbs. 1%2-1975.
Repertorios bibliogrcSficos
Antes de pasar a la enumeracion de los irabajos sobre Tibulo. re-
H. HARRAUER. A Bibliography to the #Corpus Tibullianwnu, Hildes-
heim. 1971. partidos de acuerdo con los temas tocados en nuestra introduccion,
P. M ~ ~ i r w w r
DELLA MORTE.~Rassegnadi Studi Tibulliani•â(1971- conviene citar:
1983), en Bolletino di Studi Latini XIV (1984). pags. 83- 119.
Simposio Tibuliano, Secretariado de Publicaciones de la Universidad
Hasta 1988 tiene mucho interes la bibliografia tibuliana contenida de Murcia, 1985.
en el Dizionario degli scrittori greci e latini, Vol. iiI. Pet-V.. Milan, Atti del Convegno internazionale di studi su A. Tibullo (Roma-Pales-
1988, pags. 2243-2256. Estas paginas contienen un estudio sobre Ti- trina, 10-13 rnaggio 1984). Ciceroniana Suppl. Roma, Centro di
bulo de Rosanna Rocca. con una bibliografia muy actualizada, que Studi Ciceroniani. 1986.
puede completar la contenida en las dos obras anteriores.
1. Vida de Tibulo
acaban de gustarme en ningun caso, y que Fr. Luis de Leon me perdone sien- A. CARTAULT, A propos du "Corpus Tibullianumu, Paris, 1906.
do como es mi poeta predilecto. Quiero creer que a Tibulo no se le ha traduci- M . SCHUSTER, Tibull-Studien, Viena, 1930.
do bien en Espaila hasta el s. xx. y es curioso que lo hayan hecho o en silvas C. M. DAWSON, •áAnAlexandrian prototype of Marathusn, American
o en el sistema ritmico, que el Dr. PaMn nos ensefio, los dos traductores que J o u m l of Philology 65 (1946), 1- 15.
para mi se llevan la palma: R. P6rez de Ayala, que public6 traducciones de J. P. ELDER, •áTibuIlus:tersus et elegansw, en Critica1 Essays on Ro-
Tibulo en la tercera de ABC (1-5-8-15 y 22-V-60) y M. Fernandez Galiano en man Literature, Londres, 1962.
Titiro y Melibeo, Madrid, 1984, pigs. 355-368. Me produce un enorme recha-
A. R. BACA,•áTherole of Delia and Nemesis in the C. T.•â, Emerita
zo oir a nuestros clasicos griegos y latinos traducidos en octavas reales o en
XXXVI (1968). 49-56.
tercetos, p. e., y por eso me parece de mayor mtrito para mi lo que han hecho
Ptrez de Ayala y Fernandez Galiano. F. DELLA CORTE,•áLa Vita Tibulliw y ~OnomasticaTibulliana~,en
Otra cosa son sus imitadores del Siglo de Oro: J. Boscan, Garcileso. Fr. Opuscula, 111, Universidad de GCnova. 1972, pags. 161-168 y
Luis de Leon. Esteban M. de Villegas, etc. Se ha estudiado lo mucho que 169-173.
debe Fr. Luis a Tibulo hasta en La vi& retirada (cf. J. FEO G A R ~ Aulnfluen-
, U. RWNI. •áLa Vita Tibulli e I'epigrama di Domizio Marso•â,en
cia de Tibulo en la Vida Retirada de Fr. Luis de Leon•â,en Bolerin de la Uni- Srudi in onore di Q. Cataudella, 111, Catania, 973, pags. 307-318.
versidad de Santiago de Composrela 4 1-42 (1943). 139-147); pero el mas ti-
buliano de todos es sin duda Juan Boschn. Basta echar una ojeada a 2. Problematica del rCorpus Tibullianurnw
Respuesta de Boscon a D. Diego & Mendozn. concretamente a las estrofas
199-210. 214-256, para damos cuenta de hasta qut punto lo recrea. Como G. N E M ~ Y ,
Lygdami camina, Budapest. 1906.
muestra copio: •áAllino seran malas las consejas 1 que contaran los simples L. ALPONSI, A. Tibullo e gli autori del "Corpus Tibullianumu, Milan,
labradores, 1 viniendo de arrastrar las duras rejas. 1 pues, malo alli m- 1946.
tar de amo= 1 viendo que Apolo con su gentileza 1 anduvo namorado entre L. [Link] minore, Napoles, 1948.
pastores?*. (Cf. EL~ML. Rrve~s,Poesia Lirica del Siglo de Oro. Madrid, O. TESCARI, Tibullo. Le Elegie, Milan, 1951.
1982, pags. 3747.)
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jas, U-iii (1982-1983), 143-165.
LIBRO 1
Se ha seaalado que cronologicamente es la primera, junto con la
1, y que contiene las bases tematicas de todo el libro. El mismo Tibu-
lo debio colocarla al final por su caracter de recapitulacion de todos
los temas del libro, lo mismo que la Egloga X de Virgilio encerraba
los precedentes motivos bucolicos l.
Su caracter programatico se puede resumir en cinco puntos: a )
contra la guerra (1-lo), 6)los Lares (1 1-28), c) la vida del campesino
(29-44), d) la Paz (45-52). e) las batallas amorosas (53-68).
La guerra, y especialmente la paz, son los protagonistas de este
poema. Es, por una parte, un lamento por la triste condicion de los
mortales condenados a muerte; por otra, es una constatacion de que la
verdadera paz se encuentra en la infancia, bajo la proteccion de los
Lares. y en el campo. El desprecio por las empresas guerreras que
siente el poeta y su consagracion a una existencia de identificacion
con la pureza campesina constituyen motivos autknticamente idilicos
y elegiacos.
a Por otra parte. no debemos olvidar que Tibulo tambikn organiza su Libro
1 en 10 eleglas.
LIBRO I 263
Estos dos temas principales se desarrollan en motivos secunda- El himno al Nil4siris-Baco de los versos 2748 aparece encua-
rios, agrupados por semejanza o por contraste. Asi, al primer tema drado como algo unitario entre estrofa que alternan el tono elegfaco
enunciado en la primera estrofa (1-7) -honor a la guerra y a la muer- sencillo con el heroico de los munfos de Mesala, de caracteristicas
te- le sigue por contraste (8-14) la evocacion de la Edad de Oro,que semejantes al ditirambo griego. Con todo, el pam qrieda mas cerca
aqui es tiempo de sencillez y de seguridad. A continuacion, motivos de la lirica que de la Cpica, mas abundante en visiones pacificas y
agrupados por semejanza (15-28): suplica a los Lares con evocacion amables que guerreras y heroicas.
de costumbres sencillas y piadosas. Precisamente este himno Nilo-Osiris-Baco. encendido elogio de
De esta forma. podiamos u desarrollando el contenido de toda la Egipto, es el tributo que Tibulo paga a su tiempo y a su educacion. El
elegia, pero parece suficiente como una muestra de su estilo. toque exotico y el entusiasmo con que Roma acoge las religiones fod-
En cuanto a las fuentes, aparte de una base ret6rica y filosofica neas estan aqui presentes junto con el tributo de un poeta romano a su
helenistica que impregna todo el conjunto, podemos seaalar algunos educacion; •álamarca de su filiacion literarim, al decir de F. Cairns '.
pormenores concretos. El elogio de la paz esta, ademas de en el coro Este critico hace observar tambih que, cuando Tibulo describe
1 127-1 190 de la Paz de Aristofanes, en Baquflides, fr. 4, concreta- - las campanas militares de su patrono Mesala y pasa de la Galia a
mente en los versos 45-50. En Baquiiides esta tambien el tema de la Oriente, menciona Cidno, Tauro, Cilicia, Tiro y el Nilo. Esta recor-
hermmbre de las amas en periodo de paz, que por otra parte es ho- dando parte de la ruta tomada por Alejandro en la primera mitad de
merico: Od. XVI 284 y XIX 4 y ss. En Calimaco, fr. 110, 48-50, se su conquista del Imperio Persa. En definitiva, lo que Tibulo trata es
encuentra una maldicion para los cdlibes, que, segun el, fueron los de enlazar la figura de Mesala con la potente imagen de Alejandro.
primeros que trabajaron el hierro. Aqui esta el origen de los dos pri- Indirectamente, pretende representarle como un semidios: un Dioni-
meros versos de esta elegia'. so-Alejandro. Como en otras ocasiones, Tibulo actua en la misma di-
reccion que Virgilio y Horacio con respecto a Augusto.
Elegfa 7
Este es un poema dedicado a Marco Mesala Corvino con motivo
de su triunfo sobre los aquitanos. celebrado el 25 de septiembre del 2. ELCICLO DE DEUA
27 a. C., fecha que coincide con su cumpleaiios.
El resumen del contenido lo haremos asi: a ) cumpleanos de Me-
Segun hemos senalado antes, lo forman los poemas 2,3, 1, 5 y 6.
sala y su triunfo sobre los galos (1- 12); b) expedicion a Oriente (13-
26); c) alabanza de Egipto y de Osiris (27-48); d ) fiesta del cumplea-
Elegia 2
iios de Mesala (49-64).
Esta elegia enciem elementos de gtneros liricos variados: can- Por su contenido podemos dividirla en cinco partes: a) refugio en
cion de cumpleaiios, oda heroica e himno religioso. el vino y en el sueno del amante rechazado. La cancion o serenata a la
puerta cerrada (1-14); b) consejos a Delia (15-24); c ) proteccion de
Venus (25-42); d) la magia (43-66); e) contraste entre el guerrero y el
poeta amante. Los excesos del amor. Suplica a Venus.
Para un estudio exhaustivo de las fuentes, deben consultarse libros como
el de K. F. S M ~7'he, elegies... [Link] las notas a cada uno de los poemas de
Tibulo, aparecen todos los precedentes y todas las derivaciones. ' Cf. Tibullur...,pags. 41-44.
LIBRO I 265
Tecnicamente, el poema es un paraclausitiro o cancion del aman- En cuanto a las fuentes, queremos detenemos en el tema del pa-
te rechazado ante la puerta cerrada de la amada. Pero lo cierto es que, raclausftiro tratado por Asclepiades. V 145. 164. 167, y Meleagro, V
una vez mas, Tibulo mezcla los gheros y va adoptando sucesivos 191. autores de la Antologia Palatina '. Son una de las fuentes que
puntos & vista, que unas veces pprecen corregir y otras sonfirmer les nos quedan. y que i n s p i m , ademas de a Tibulo en esta ocasion. a
adoptados anteriormente. Asi, en los versos 1-4, el poeta reclama a su Plauto, Curc. 147 y SS.,Catulo. 67, Horacio, Od. IU 10, y Propercio,
esclavo mas vino para borrar sus penas. Con tecnica que podriamos 1 16.
calificar de cinematografica, el poeta nos situa en un banquete; el
tono es simposiaco, para, en el plano siguiente, enfocar al poeta- Elegia 3
amante ante la puerta cerrada, entonando el como o cancion de corte-
Por su contenido. dividiremos la elegia en seis partes: a ) un viaje
jo o de serenata. Nuevo cambio de direccion (15-24): de la puerta
con malos augurios (1-22); b) Isis (23-34); c) el reino de Saturno (35-
pasa a dirigirse a la amada. Como siempre en Tibulo, al tema princi-
48); d) el reino de Jupiter (49-56); e ) el Elisio. El Hades (57-82);fl la
pal se le van anadiendo motivos secundarios por semejanza o por
espera de Delia (83-94).
contraste.
La elegia comienza con un motivo de propemptico o canto de
Venus es presentada aqui. al igual que en otras ocasiones, como
despedida a los que parten de viaje6, sigue con una expansion del tra-
la diosa protectora del amor furtivo. Ella proporciona seguridad e in-
dicional tema excusatorio por no acompanarles: la enfermedad del
violabilidad a los amantes; es mas, es la fuerza nacida •ádela sangre
poeta, que acaba convirtiendose en un lamento de Delia y del propio
y del mar impetuosorn. Tibulo no se sirve del mito como un recurso
poeta por el nefasto viaje (5-22). Del episodio de Isis nos parece des-
ornamental, sino que saca del mito lo que le interesa. Del mito del
tacable que el poeta asocie a Delia con Isis, mientras que el se asocia
nacimiento de Venus le interesa la castracion hecha por Cronos-Sa-
con los Penates y su antiguo Lar. Despues llega el contraste entre
turno sobre Urano. cuya sangre caida en el mar hace nacer a Venus.
Edad de Oro 1 Edad de Hierro, y como colofon de este episodio, su
Este simbolo de fuerza que renace de las aguas lo necesita para ha-
propia inscripcion mortuoria, centro del poema. resaltando el enlace
cer de Venus una fuerza misteriosa, inquietante y protectora; se nos
de su destino con el de Mesala. Una nota de esperanza se encuentra
presenta como una de las leyes de la Naturaleza, que protege lo fur-
en la evocacion del Elisio, adonde el poeta es conducido por la propia
tivo, pero nunca llega a satisfacer. La Venus de Tibulo es, en resu-
Venus. Al contraste Edad de Oro 1Edad de Hierro sucede el de Elisio
midas cuentas, una figura compleja, equivoca, perturbadora, pero
1 Hades. A la felicidad que hubo en la tierra en la epoca de Saturno
posiblemente la creacion pcetica mas original de toda la poesia de
sucede la del Elisio de los enamorados tras la muerte, donde el poeta
Tibulo '.
tendra su morada, lugar que le corresponde por su culto a Venus'. A
La unidad consagrada a la magia es, una vez mis, el tributo que
Tibulo rinde a su tiempo y a la tradicion escolar. Se da tambien en el las desgracias de la Edad de Hierro, epoca de viajes y de guerras, se
ciclo de Marato (1 8) y en el de NCmesis (II 4).
' Cf. M. [Link], Antologia pala ti^. 1, Madrid, 1978. pags. 121,
126. 140.3%. 428 y 45 1. num. 7 de esta misma coleccion.
' P. [Link] L'amour..., pigs. 39 y SS.. estudia la evolucion del culto * Famosa es la oda propemptica de Horacio (1 3). dirigida a Virgilio con
de la diosa Venus desde los primeros tiempos hasta el Bajo Imperio. Las ca- motivo de su viaje a Grecia.
racteristicas de la diosa que aqui destacamos las considera influencia de los ' El culto a Venus en la tpoca imperial trae como consecuencia la divini-
cultos mediterraneos. zacion por el amor como aqul sostiene Tibulo. P. GRM&L ' m u r...,pag. 62,
LIBRO 1 267
sucede el Hades. el infierno de los que pecaron contra el amor. Esta Como dijimos ya a prop6sito de esta Ultima, el poema contiene base
nota esta especificamente senalada en el primer personaje. Ixion, y en retorica y filosofica, popular y helenhtica, presente en los dos libros.
los ultimos, ias Danaides. De los dos personajes centrales. Titio y En esta elegia, como en muchas otras. no es la narracion lo que
Tantnlo, no ee dice enpresamente nada a este mpecto. Se sabe,p r e4 importa. sino las emociones que se presentan y la forma de presentar-
mito de Titio. que cometio faltas amorosas. Por otra parte, y despues las. En la propuesta inicial. rechaza la guerra y las riquezas y opta por
de la investigacion de Caims ', es claro que tarnbikn Tantalo esta con- la vida sencilla. La unidad siguiente es una elaboracion de aquello por
denado por delito amoroso. lo que ha optado, gozo sereno por la vida del campo. piadosa reveren-
La evocacion final tiene las caracteristicas del poema de viaje de cia ante sus dioses: objetos sencillos como un tronco y una piedra,
vuelta; es un cuadrito esplkndido de idealizacion y de deseo amoroso. Riapo. los Lares, Pales, etc., con especial Cnfasis en su antiguedad.
Como es caracteristico en Tibulo, esta escena -la vuelta repentina del Con su proverbial tecnica de contrastes, surge una informacion
amante a casa, mientras la amada se entrega a tareas domksticas hasta nueva: a partir del v. 25 se nos informa que el poeta ha sido soldado,
altas horas de la madrugada con el ruego final del poeta de que esto conoce la guem. El lector comprende ahora por que se complace tan-
asf suceda- tiene una doble lectura: una literal, romantica, y otra hu- to en la evocacion campesina y en la nostalgia por un pasado ideal. El
moristica, ironica. El poeta amante parece no estar tan seguro de la v. 46 ofrece una nueva informacion: el poeta ama; ha sido soldado y
castidad que se desea expresamente en el v. 83, y amenaza velada- ahora es un campesino enamorado. La mencion de Mesala en el v. 53
mente con una llegada repentina que le pueda sorprender. completa el cuadro. La consagracion de Tibulo al amor y al campo no
A lo largo del poema, los dos protagonistas auttnticos. Amor y es desprecio hacia la otra forma de vida posible, representada por su
Muerte, se han ido entrelazando. unificandose al pasar de contraste en patrono Mesala. Es sincero cuando le dice a Mesala, en los VV.53-54,
contraste. que es conveniente que el se dedique a la guem por tierra y mar. Los
dos estilos de vida estan en la linea de moralidad que la polftica de
Augusto promueve. Sin embargo, hay un guino ironico, como tantas
veces, en los VV. 73-75, cuando se proclama general y soldado en las
Podemos dividirla en las siguientes partes: a) hpuesta: rechazo
de las riquezas y amor por la vida s e n d a (1-6); b) elogio de la vida peleas amorosas.
del campo (7-50); c) la vida amorosa: Delia (5 1-74); d) exhortacion
final (75-78).
En primer lugar, debemos destacar el caracter progmAtico de Podemos dividir el poema de esta elegfa, atendiendo a su conteni-
esta elegia, seguramente elegida por el propio Tibulo como prologo do, en las siguientes unidades: a ) lamento del poeta (1-8); b) recuerdo
del libro. Resenta grandes analogias con la 10, que cierra el volumen. de sus afanes por la curacion de la enfermedad de Delia (9-18); c )
evocacion de Delia como mater familios (19-36); d ) intento de olvi-
darla con otra (37-46); e ) maldicion contra la lena (47-58);fl ventajas
considera que esto no es pura imaginacion del poeta. sino una conviccion del amante pobre (59-66);g) advertencia del amante rico (67-76).
profunda de las gentes sencillas. Era natural que una diosa que era capaz de Por los versos 67-68 nos damos cuenta de que esta elegfa partici-
crear la vida lo fuese tambitn de originar el milagro de la supervivencia.
pa del paraclausftiro o cancion ante la puerta cerrada del amante, y de
Aceptado esto, no querernos mas que recordar el platonismo que late bajo
tcda esta teoria.
que en la tradicion del genero del como o cancion de serenata se dan
' Cf. TibullU.... pags. 54-60 los dos tipicos temas: el del rival, el dives amator, introducido en el v.
LIBRO I 269
17 y repetido en el 47, y el de la maldicion de la lena, introducido en nata de la literatura helenistica, el modelo del como entonado por Po-
el 48. lifemo en el Idilio XI de Teocrito puede muy bien haber inspirado el
La nota predominante es la del contraste enrre la realidad desgra- de esta elegia 5. TambiCn el ciclope desea que Galatea pastoree con
ciede del poeta en preseaae y h felicided evocada y sanada en pmab 61, d e n c la leche. etc.!
y futuro. en constante intercambio de los dos planos. Esta estructura
temporal coexiste coa una estructura temzitica circular o anular (Ring-
Komposition). Para poner en evidencia este exmmo tenemos que re-
Podemos dividir este poema en las siguientes unidades: a) las en-
currir de nuevo a nuestra division por unidades de contenido. La rela-
senanzas amorosas de Tibulo a Delia en sus primeros tiempos (1- 14);
cion seria asi: A (1 y 7). B (2 y 6). C (3 y 5) y D (4). A esta estructura
b) el esposo cddulo (15-36); c) la vigilancia de Delia (37-42); d ) la
temzitica corresponde la siguiente temporal: A-pasado: actitud adusta
pmfecia de Belona (43-56); e ) la madre de Delia (57-68); j j la espe-
'
del poeta y de falsa c~nformidad(v. 1); B-presente: su arrepentimiento
ranza de envejecer juntos ((69-86).
(2- 10); A-pasado: servicios a Delia (11-16); B-presente: el diues m-
El ultimo poema de Delia tiene como nota mas destacada su iro-
tor (17- 18); A-pasado: recuerdos a Tibulo (19-20); C-hitum: sueaos
nia. y esta caracteristica se resalta ya desde la misma ars amandi que
de Tibulo (21-34); B-presente: fin de estos suenos (35-36); A-pasado.
constituyen los versos de la primera unidad: lo que Tibulo le ensena-
falsa pretension de Tibulo de olvido de Delia (3747); B-presente: la
ba a Delia para burlar a su marido, ahora lo esta aplicando con otros.
lena (47-48); C-futuro: maldiciones a la lena (49-58); B-presente:
El erotico maestro esta siendo burlado por su propia discipula. Que el
el rico rival (59-60);C-futuro: el amante pobre (6146). B-presente: el
mismo Tibulo le aconseje al marido que tenga cuidado y que se ofrez-
rico admitido y Tibulo pobre rechazado (67-74); C-fuairo: adverten-
ca el precisamente para vigilarla constituye una pintura genial de un
cias del poeta para el futuro, aunque todavia es presente [75-76).
maestro del humor. Pero estos toques humoristicos sirven para desta-
Cabe destacar el caracter patetico y tragico de la obra, que enfati-
car el perpetuo debatirse del autor entre amor y odio, esperanza y de-
za el seaalado contraste entre la dulzura bucolica de los sueiios (con
sesperacion. Recisamente la esperanza aparece en los versos Ultimos
Delia como madre dc familia en el campo -la amada y el campo son
como un contraste violento frente al tono desesperado que domina a
los dos amores consmtes del autor-, presentada con detalles de una
lo largo de todo el poema.
frescura y de una gracia irrepetibles) y los tormentos desesperados
La figura de Delia, idealizada en los primeros cantos de su ciclo,
que le ofrece la realidad presente. Hay que destacar tambien que este
empieza a concretarse en la elegia 5 y en la 6 toma ya un tono de cru-
caracter tragico se da con personajes de comedia palliata: la puella, la
dem. que debio de estar muy cerca de la realidad. Me parece que ha
lena y los tres enamorados (el amante rico, el poeta pobre y un qui-
sico L. Alfonsi lo el primero en darse cuenta de que •áeneste artistico
dam, que la corteja dispuesto a sustituir al amante rico).
juego de abandonarse al pasado como una penosa realidad hay un sig-
Una vez mas hay que destacar tambien la nota ironica final: la
no premonitorio de un espiritu nuevo en el arte tibuliano~.Efectiva-
puerta de Delia excluye al poeta y admite al rico. Pero cuidado con la
rueda de la fortuna, que es veloz; ya esta preparado quien lo puede
sustituir. Asi, los consejos ultimos resultan ya sarcasticos.
En cuanto a las fuentes, en esta ocasion quiero hacer resaltar que Cf.M. [Link] y M.' [Link], Bucdlicos Griegos, Madrid, 1986,
la figura de la alcalneta imaginada por Tibulo en sus deseos persecu- ndm. 95 de esta misma coleccion.
tonos esta mas cerca de las brujas de Horacio -en Sat. 1 8 y Epod. 5- lo C e
f. L. A m s i , Albio Tibullo gii ciurori del rCorpus Tibullianums,
que del leno de la comedia latina. Y dentro de las canciones de sere- Milh. 1946, pAg. 3 1.
UBRO I 27 1
mente. este nuevo esptritu tibuliano es el que va a predominar en el rlsticas. Tibulo pone en boca de Priapo, el dios itifaiico y pintado de
ciclo dc NCmesis del Libro 11. rojo minio, una autentica ars a d i que a veces es un ataque a los
La unidad dedicada a la sacerdotisa de Belona demuestra que Ti- amantes que se mueven por el interes economico y hasta un elogio de
bulo esta tambiea aqui en la linea de endiion propia de los w i a i b la poesia que no deja de rssultar comico en sus labios. El factor sor-
res helenisticos. Belona tiene atributos de la diosa capadocia Ma a
la que se le concede el eptteto de magna como a la diosa Cihles. Lo
". presa lo maneja el poeta aqui con gran habilidad. Todos los preceptos
amorosos resulta que Riapo se los dicta a Tibulo en beneficio de Ti-
primero que llama la atencion es el naturalismo en la descripcion de cio, cosa que a su mujer no le gusta: de nuevo la nota humortstica.
las torturas previas a la profecta & la sacerdotisa de Belona, cmdeza Otra rectificacion en seguida: realmente, el discipulo de Pnapo es Ti-
unida al erotismo mistico constante en la literatura universal. El he- bulo. Tras una vision de un futuro magisterio amoroso lleno de gloria,
cho de que la emdici6n moderna haya descubierto que el templo de la la estrofa ultima encierra un contraste genial, frente al contenido de
diosa Ma debia & estar servido por prostitutas justifica que Tibulo todo el poema. las ensenanzas amorosas no sirven de nada: Marato se
haya acudido a esta sacerdotisa para que le profetice el destino de De- le resiste a Tibulo.
lia y explica que en la profecia se contengan doctrinas amorosas. Con
lo que todo el poema esta dentro de la orientacion del genero erotico Elegia 8
didactico.
En cuatro partes podemos dividirla: a ) un amor juvenil (1-26);6 )
apologia de Marato (27-53); c) Marato dirige reproches a Foloe (54-
66);d ) el castigo del desprecio del amor (67-78).
Esta elegia es como un segundo acto de la anterior. Tibulo se
ocupa del amor de Marato por Foloe, siguiendo las pautas marcadas
por el amor efebico griego. La doctrina de este sentimiento se en-
Esta formado por los poemas 4.8 y 9.
cuentra en el Banquete y en el Fedro de Platon, donde amor efebico y
amor heterosexual coexisten sin provocar celos ni resentimientos. Ja-
Elegia 4
mas el poeta ha jugado con la ambiguedad y con la tecnica de reten-
Podemos dividirla en las unidades siguientes: a ) Tibulo se dirige ci6n de informacion como en esta elegia. Quien la traduce por prime-
a Priapo (1-6); b) consejos homoeroticos de Pnapo (7-72); c ) destino ra vez experimenta mejor que nadie las sorpresas a las que te va
de estas ensenanzas (73-74); d) brillante magisterio de Tibulo (75- sometiendo el poeta, en calidad & mngister amoris, empieza con un
80); e ) constatacion de lo inutil del magisterio amoroso (81-84). alarde de conocimientos de esta materia que la propia Venus le ha en-
Este poema esta entre el mimo y la poesia didactica. Humor, ero- seiiado. Se dirige a alguien, de quien ignoramos su sexo; por un mo-
tismo y parodia del lenguaje solemne y heroico son sus notas caracte- mento parece dirigirse a una mujer por su cuidado en arreglarse. Des-
pues, en el comienzo del v. 15, aparece un illa, que contribuye aun
mas a la confusion. Por fin. los nombres propios vienen a aclararlo
" Cf. F. DELLA CORTE. Tibullo.... pag. 193. Della Corte puntualiza que fue todo: es M h t o quien sufre de amor por Foloe, pero a Marato se le
en la epoca & Sila cuando se inhudujo la asimilaci6n & la diosa Belona con
nombra en el v. 49, y a Foloe. en el 69. La cita de Marato se hace de
la diosa capedocia. Por otra parte. F. CAIRNS. en Tibullus..., p6g. 41, insiste
la siguiente forma: neu Mar~thumtorque, cuando en 1 4 se habia di-
una vez mas en la emdici6n tibuliana al identificar el culto de la diosa Belona
con el de la diosa capadocia Ma. cho: quam Marathus me torquet. De ahi la ironia: Foloe esta vengan-
LIBRO I 273
do a Tibulo. La misma ironia de Tibulo es la que hace a Marato diri- trato de grupo, sordido y depravado. La renuntiatio a m r i s -que es
girse a F6loe como otro magister. Marato es buen discipulo de Tibu- este poema- supone un triunfo para Tibulo, cuya palma de victoria a
lo. que se dirige a F6loe con ensenanzas dticu-didacticas en el mis- Venus esta mas que justificada.
mo sentido que Tibub lo ha hecho siempre. La unidad uhma haee
portavoz al poeta para que F6loe no desprecie a Marato y asi no le pa-
sanl lo que a 61; el, Marato. despreciaba y ahora sufre. Foloe debe ser-
virse de este ejemplo para que la diosa Poem no haga recaer sobre
ella su colera. Hay, ademas de mucha ironia, bastante doctrina moral.
res, sea para ti de mis tierras una corona de espigas que cuel- Asistidme, dioses, y no desprecieis. vosotros, ofrendas de
gue ante las puertas de tu templo, y un rojo R a p o ' en mis una mesa modesta y de vasos de arcilla pura. De arcilla fue la
huertos frutales erijase en guardian, para que con su temble primera copa que fabrico para si el labrador antiguo y la mol- 40
hoz asuste a los pAjaros. Vosotros tambien, Lares ', patronos de de6 de barro manejable. Yo no busco las riquezas de mis pa-
20 una tierra feraz un dia, ahora empobrecida, recibis vuestras dres ni la ganancia que ocasiono a mis antepasados la cosecha
ofrendas. Entonces, el sacrificio de una temera purificaba no- almacenada. Una modesta siembra me basta; me basta dormir
villos sin cuento; ahora, una cordera es la modesta victima del en un lecho y, si es posible, descansar mi cuerpo en su cama
escaso suelo. Una cordera caera en vuestro honor; en tomo a habitual. !Como me gusta oir acostado los furiosos vientos y 45
ella los jovenes campesinos griten: a10 otorgadnos cosechas estrechar a mi amada en tierno abrazo o, cuando el austro in-
y buenos vinos•â. vernal ha derramado sus aguas heladas, prolongar seguro el
25 Ahora, [solamente] ahora, podria vivir contento con poco sueiio con la ayuda del gotear de la lluvia! !Esto me toque en
y no estar siempre entregado a largos viajes, sino huir del ar- suerte!: sea rico con toda justicia quien pueda soportar el furor
diente despertar de la canicula a la sombra de un arbol, junto al del mar y las sombrias tormentas. 50
arroyo qae fluye cerca. Y sin embargo, no lamentaria coger a Todo el oro y las esmeraldas pikrdanse antes que llore al-
30 veces la azada, ni aguijar los lentos bueyes, y no me arrepenti- guna joven por culpa de mis viajes. Es a ti, Mesalas, a quien
ria de llevar a casa en mis brazos una cordera o un cabritillo, conviene pelear por tierras y mares para que tu casa ostente
abandonado por olvido de su madre. Pero vosotros, ladrones y despojos de enemigos. A mi me sujetan prisionero las cadenas 55
lobos, respetad mi reducido rebano: del grande debeis buscar de una hermosa joven y aguardo como un portero ante unas
35 la presa. Del mio suelo purificar a mi pastor todos los anos y puertas inflexibles. No me cuido de mi gloria, Delia mia; con
rociar de leche una Pales7complaciente. tal de estar contigo no me importa que me llamen cobarde y
perezoso. Que pueda verte cuando llegue mi ultima hora y, al m
' Priapo, dios itifaiico. hijo de Venus, conocido por su deformidad. con- morir, tocarte con mi mano, aunque desfallezca. Me lloraras,
sistente en lo desmesurado de su miembro viril. En Roma es un dios agricola, Delia, colocado en la pira a punto de arder, y me ofreceras tus
guardian de huertos y jardines, al que. a veces, se le arma con una hoz para besos mezclados de amargas lagrimas. Lloraras: no estan tus
hacer de espantapiijaros. entranas encadenadas con duro hierro, ni en tu corazon tierno
' Espiritus de los muertos para los romanos, que protegian la casa y sus hay clavado pedernal. De aquel funeral no habra joven ni don- 65
habitantes. No tenian categoria de dioses, pero eran objeto de culto.
' Grito de triunfo. En 11 5 , 118. aparece completa la expresion: io ... cella que pueda volver a casa con los ojos secos. Tu no ofen-
rriumphe.
En el v. 25. la edicion de POSTCAEadopta la conjetura de Schneidewin:
mihi (cf. Tibulli..., p6g. 2). Nosotros mantenemos modo, como se lee en el "arco Valerio Mesala Corvino (64 a. C.-8 d. C.). orador, politico y des-
manuscrito A; lectura que conservan LENZy M. PLANCHONT en sus respectivas tacado militar. Fueron famosas sus campanas en las Galias y en Oriente. En el
ediciones (cf. Tibullus..., ptig. 3, y Tibitlle..., ptig. 11). Libro 111 figura un Panegirico en su honor que tiene el numero 7 dentro de la
' Una de las mas antiguas divinidades romanas, protectora de pastores y coleccion de este libro. Ademas, es objeto de carinosas alabanzas a lo largo de
rebaiios. la obra de Tibulo (cf. Introduccion general).
LIBRO I 279
das a mis Manes9; y respeta tus cabellos sueltos; respeta, De- Tii tambien, Delia. engaiia sin miedo a tus guardianes. is
lia, tus tiernas mejillas. Entretanto, mientras el destino lo con- Atrevete: a los valientes les ayuda la propia Venus. Ella se
70 siente. amemonos. Ya llegara la Muerte con su cabeza cubierta muestra favorable al joven que se amesga a un umbral nuevo o
de tinieblas, ya se deslizara la edad de la pereza; no estara bien a la joven que abre sus puertas descorriendo el cerro]o. Ella le
visto amar, ni decimos ternezas con la cabeza canosa. Ahora ensena a &slizarse en silencio fuera del blando lecho; ella, a 20
hay que servir a una Venus alocada, ahora que romper puertas poner el pie en el suelo sin el menor ruido; ella, en presencia
75 no resulta vergonzoso y andar de peleas gusta. Aqui soy yo un del maxido, a intercambiar expresivas seiias y a esconder teme-
buen jefe y un buen soldado. zas en senales convenidas. Esto no lo ensena a todos. sino a
Vosokras, banderas y trompetas, alejaos, llevad heridas a quienes la pereza no retrasa, ni el miedo les impide levantarse
los hombres codiciosos, llevadles tambien riquezas. Yo, des- en medio de la oscuridad de la noche.
preocupado con mi granero provisto, despreciar6 a los ricos y He aqui que yo, cuando entre tinieblas me muevo temeroso 25
despreciare el hambre. por toda la ciudad.. ., no consiente que me salga al encuentro na-
die que me pueda herir con un puiial o que busque lucro con el
robo de mi ropa. Todo el que esta poseido por Amor, vaya segu-
ro e inviolable por cualquier parte; no debe temer emboscadas.
No me dailan los Mos perezosos de la noche invernal; tampoco 30
Sirve un buen vino y con el calma dolores recientes, para la lluvia cuando cae a torrentes. Este esfueno no me perjudica
que el suefio rinda y cierre los ojos de quien esta agotado. Na- con tal de que Delia abra su puerta y me llame, sin hablar. con el
die a este hombre de sienes aturdidas por el exceso de vino chasquido de sus dedos. No me mireis, hombre o mujer que me
5 despierte, hasta que descanse su desdichado amor. Pues se le salgais al paso: sus amores furtivos no quiere Venus que se se-
ha colocado a mi amada una vigilancia cruel y se cierra con in- pan. No me asusteis con el ruido de vuestros pasos, no pregun- 35
flexible cerrojo su solida puerta; puerta de dueiio inexorable, te teis mi nombre, ni me acerqdis la luz & brillante antorcha. Si
azote la lluvia, te alcancen los rayos lanzados por orden de Ju- alguien desprevenido me ve. que guarde el secreto. Por todos los
piter. Puerta, abrete ya a mi solo, vencida por mis quejas. y al dioses jure que no me recuerda. pues si se va de la lengua se
io abrirte, sigilosamente girando sobre tus goznes, no chim'es, y darh cuenta de que Venus ha nacido de la sangre y del mar im- 40
si mi locura hizo lanzar maldiciones contra ti, perdoname: que petuoso lo. Pese a todo, no le hara caso tu marido, tal como me lo
caigan sobre mi cabeza. Deberias acordarte de lo mucho que te ha prometido una hechicera autentica con su magico rito.
dirigi con voz suplicante, cuando ofrecia a tu dintel guirnaldas Yo la he visto arrancar del cielo las estrellas; esta. con su
de flores. conjuro, cambia el curso de un rio torrencial; esta, con su can-
-
' Se alude a las muchas manifestaciones de crueldad a las que se exponen
Las almas de los muertos. es decir. las sombras de sus antepasados. Eran las victimas de una Venus irritada. La sangre de Urano cae al mar y nace Ve-
tambiCn objeto de sacrificios. nus.
45 to, abre la tiera y hace salir a los Manes de sls sepulcros y del tido entero de plata y oro, cabagar en veloz caballo, para ha- 70
rescoldo de la pira atrae los huesos; ahora, cm un silbido ma- cene admirar; yo mismo, si puliera, Delia mia, contigo uncir
gico, contiene las tropas infernales; ahora, rcciadas de leche, los bueyes y apacentar el ganado en el monte habitual y, mien-
les ordena reirme. Cuando le agrada, ella respeja de nubee tras sea posible, estrecharte COI, mis afectuosos brazos, dulce
un cielo rriste cuando le agrada, en pleno estio llama a las nie- me seda el sueno sobre tierra rin cuido. qut aprovecha 75
so ves. Ella solatiene, segun dicen, las hierbas maleficas de Me- descansar en lecho de purpura sn amor correspondido, cuando
dea ". Ella scra pudo domar los perros rabiaos de Hecate 12. llega la noche, en vela por el Yanto? Entonces ni plumas, ni
Ella me ha canpuesto la formula con la que tu podrias enga- colcha bordada, ni el murmullc de un agua tranquila podrian
nar. Recitala res veces. DespuCs de recitarla escupe tres ve- atraer el sueno. que he proanado de palabra la divinidad
ss ces. A ningun, 61 le dara credito, respecto a nosotros, ni aun a de la poderosa Venus y paga el castigo mi lengua impia? 80
si mismo, auque 61 mismo nos vea en el blanlo lecho. Pero tu que se me acusa de haber penetrado, como un sacrilego, en las
no andes conotros. pues lo vera todo, de mi solo no se dara moradas de los dioses y de haba robado guirnaldas de los alta-
cuenta de nata. que? confiar? P-ecisamente ella res sagrados? Si lo merezco, yo 10 vacilare en postrarme en los
60 misma fue la yue dijo que mis amores podria hacerlos desapa- templos y cubrir de besos los (agrados umbrales; ni tampoco 8s
recer con ensdmos o con hierbas, y me purifco al resplandor en arrastrarme suplicante de rodillas por el suelo ni en golpear
de las antorctas; en noche serena sacrifico alos dioses de la mi desdichada cabeza contra la puerta sacrosanta. Pero tu, que
magia una viaima negra. Yo no le pedia que desapareciera del te ries alegre de mis sufrimientos, guardate en lo sucesivo: no
65 todo mi amor,sino que fuese mutuo, ni quemi vivir sin ti. Fue siempre contra uno solo se va i ensanar el dios. Yo conoci a
de hierro quiei, pudiendo tenerte, prefirio, necio, ir tras el bo- uno, que se burlaba de los desgaciados amores de unos jove-
tin y las armar. nes, someter despuCs su cuello :las cadenas de Venus, anciano 90
Puede el conducir ante si vencidos escuadrones de cilicios '' ya. Y, con voz temblorosa, se preparaba a piropear y con sus
y plantar sus aarteles marciales en terreno conquistado, reves- manos pretendia disimular sus mas, no se avergonzo de plan-
tarse delante de la puerta de la jwen que queria, ni de parar en
medio del foro a su esclava. A 11 los ninos, a el los jovenes en 95
" Ayudo consu magia a Jason en su expiicion a 11 Colquide en busca
estrecho circulo lo rodean y leescupen todos en los flexibles
del vellocino de uo. Con hierbas y otros encantamientos c hizo salir triunfan-
te de su aventuray de la misma forma se vengo de tl ras su abandono. La
pliegues de su ropa. Pero a m', Venus, perdoname; siempre
Medea de Eunpices puede ayudar al conocimiento de ese famoso personaje. consagrado a ti te sirvio mi pensamiento. qut? quemas,
" Diosa infenal que se hacia acompanar de perros. E; una diosa triforme: cruel. unas mieses que son tuya?
Selene. en el cielo; Artemisa. en la tierra; Hecate. en el iifiemo. Por otra par-
te, las divinidade! infernales eran: Hecate. la Noche, el Erebo y las Furias, a
quienes se sacrificaban victimas de color oscuro (v. 64).
l 3 Habitantes le Cilicia, region situada en la costa sueste de Asia Menor,
entre el monte Tiuro y el mar. Eran piratas famosos. Tbulo esta, sin duda,
aludiendo a las canpanas de Mesala en Oriente.
qu6 me sirve ahora tu Isis ", Delia? quC me sirven
aquellos sistros tantas veces agitados por tu mano? que
Os ireis sin mi, Mesala, por aguas del Egeo, !Ay, ojala, me darte el baiio purificador, mientras atiendes piadosos ritos, y 2s
recordeis, tu y tu sequito! Me retiene e n f m Feacia l4 en tie- reposar -lo recuerdo- en casto lecho? Ahora, diosa, ahora so-
rras desconocidas. Aparta 5610, negra Muerte, tus manos codi- correme, pues que puedes curar lo atestiguan en tus templos
s ciosas, apartaias, Muerte sombria, por favor. No estan aqui mi los muchos cuadritos pintados como exvotos. Mi Deiia, cum-
madre para recoger en su triste regazo mis huesos calcinados, ni pliendo sus promesas, ante tus sagradas puertas, vestida de
mi hermana para derramar sobre mis cenizas perfumes asirios y lino, se siente y dos veces al dia, con el cabello suelto, obligue- 30
llorar, con sus cabellos sueltos, ante mi sepulcro. Tampoco De- se a entonar tus alabanzas, destacada en medio de la gente de
io ha, que, mientras me dejaba salir de la ciudad, habia consultado Faros la. En cuanto a mi, toqueme en suerte venerar los Penates
antes. dicen, a todos los dioses. Ella tres veces saco los horos- paternos l9 y ofrecer el incienso de todos los meses a mi anti-
copos l5 sagrados del chico de los sortilegios y el, de los tres, le guo Lar.
confirmo respuestas ciertas. Todo aseguraba mi regreso. Sin iQuC bien vivian en el reinado de Saturnom,antes de que la 35
embargo, nunca pudo contenerse de llorar y de mirar con in- tierra se abriera a largos viajes! Aun no habia desafiado el pino
15 quietud mi viaje. Yo mismo intentando consolarla, una vez que las azuladas olas, ni habia ofrecido a los vientos la vela desple-
habia dado ya la orden de marcha, angustiado, buscaba pretex-
tos, sin cesar, que la demorasen; echaba la culpa a los auspicios
" El culto a Isis, diosa egipcia, se implanto en Roma a comienzos del s. I
o a presagios infaustos o que me habia retenido el dia consa- a. C. En tiempos de Augusto era muy popular entre ciertas mujeres romanas y,
20 grado a Saturno. !Cuantas veces, iniciado el viaje, me he dicho: mis adelante, se generalizo por completo. Despues se habla de los sistros. pro-
•áMipie, que ha tropezado en la puerta, me esta anunciando sig- verbiales en su culto.
la La interpretacion mas frecuente es que turba in Pharia -aen medio de
nos de mal aguero>>!Nadie ose marcharse, si Amor no lo quie-
la gente de Faros* contiene el adjetivo Phnria. que ha de tomarse como una
re, o que sepa que se ha ido con la prohibicion del dios.
metonimia por •áegipcia•â;pero F. Cairns entiende que Pharia alude claramen-
te al culto de Isis Pharia, un nuevo culto egipcio, y que Tibulo lo usa como un
alarde de erudicion. (Cf. Tibullus..., pags. 64-65.)
" Esqueria, isla de los feacios. identificada con Corcira, hoy Corfu, donde
l9 Divinidades del hogar. Eran objeto de culto como los Lares, de los que
se produjo el famoso naufragio de ULises. (Cf. Odisea V-Vi.) se diferencian por ser mis intimos y personales. Ademas de estos Penates pn-
" Estamos ante una de las numerosas y populares clases de adivinacion
vados, habia Penates publicos. a quienes se veneraba en el Capitolio como
que habia en Roma. Estas sones eran unas piezas, frecuentemente de madera. dioses protectores del Imperio.
que contenian escritos sobre el futuro, voluntariamente ambiguos. Se coloca- Evocacion de la Edad de Oro. Los romanos identificaron Cronos con
ban en una urna. El puer sonilegus las mezclaba dentro de la urna y las sacaba Saturno. La m8s antigua version de la Edad de Oro se encuentra en H~slooo,
luego. Para un lector de nuestros dias. la traduccion por •áhorbscopos•âpuede Tr. y Dias. v. 109 y SS. A diferencia de Hesiodo, que habla de cinco edades,
ser la mas sugerente. Tibulo las reduce a dos: de Oro y de Hiem. Para J. S. Lasso de la Vega, •áel
lb El dia consagrado a Satumo era el septimo dia de la semana. llamada asi
primero en reducir a un esquema binario* el sistema antiguo de las cinco eda-
por los siete planetas. (Cf. D I ~ Casio,
N XXXVIl 18.) Los romanos supersti- des ha sido Platon en Crotilo (398a-b). (Cf. •áSobrealgunas fuentes griegas de
ciosos lo consideraban dics nefastus. Tibulo•â,en Simposio Tibuliano, p8g. 37.)
LIBRO 1
gada, ni el marinero errante, que busca riquezas en tierras des- danzas y canciones; libres por todos lados las aves entonan 60
40 conocidas. habia colmado la nave de mercancias extranjeras. dulces trinos con su garganta sutil. Produce canela el suelo sin
En aquella epoca, el fuerte toro no soporto el yugo, ni con su cultivar y por todos los campos florece de olorosas rosas la tie-
boca domada tascb el freno el caballo; ninguna casa tenia rra fecunda. Un coro de chicos, mezclado con delicadas jove-
puertas, ni se hincmn mojones en los campos que sefialaran nes,juega y de continuo traba combates Amor. Alii estan todos 65
45 las fincas con linderos precisos. Las mismas encinas destilaban los amantes, a quienes acaecio Muerte rapaz; ciiien en sus bri-
miel y espontaneamente ofrecian a las gentes despreocupadas llantes cabellos coronas de mirto.
que se encontraban al paso sus ubres llenas las ovejas. No ha- Pero la sede de los criminales yace sepultada en noche pro-
bia ejercito, ni disputas, ni guerras, ni el cruel artesano habia funda; en derredor negros rios resuenan. Y Tisifone 13, desali-
forjado espadas con odioso oficio. fiada con serpientes enfurecidas por cabellos, se encoleriza y a 70
Ahora, bajo la tirania de Jupiter2', muertes violentas y heri- un lado y a otro la turba de impios se dispersa. Luego, en la
50 das siempre, ahora el mar, ahora, de repente, mil caminos de puerta, el negro Cerbero 24 por su boca de serpientes silba y
muerte. Perdoname, padre Jupiter. Temeroso de los dioses, no permanece echado ante los batientes de bronce. Alii los miem-
tengo por que asusiarme de perjurios, ni de blasfemias proferi- bros culpables de Ixion U, que os6 seducir a Juno, giran en ve-
das contra los dioses sacrosantos. Y si ahora ya hemos cumpli- loz rueda, y Titio 26, echado a lo largo de nueve yugadas de te- 75
do los anos fijados por el destino, haz que una lapida se alce rreno, alimenta con sus negras visceras a obstinadas aves de
55 sobre mis huesos con esta inscripcion: •áAquiyace, victima de rapina. Tantalo 27 tambien esta alli, y en derredor suyo lagunas,
muerte cruel. Tibulo. mientras a Mesala seguia por tierra y pero, al que ya esta a punto de beber, el agua le deja su sed ar-
mam.
A mi la propia Venus, ya que siempre soy docil al tierno
Amor, me conducira hasta los campos Elisios 22. Aqui reinan
* Una de las Furias, que atormentan en los infiernos a los condenados. El
pasaje que comprenden los versos 67-76, descripcion tibuliana de los infier-
Cervantes, en la primera parte del Quijore. cap. 11, rinde tributo a la tradi- nos, M. D o l ~lo compara en su cromatismo con •áunaespecie de pintura negra
cion clasica en su discurso a los cabreros a proposito de las bellotas con que le goyescam haciendo ver que el poeta •ásolose sirve para ello del color oscuro
obsequiaron: •áDichosaedad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos (profwtdus) o negro (niger, a r e r ) ~(Cf.
. •áRetoricadel valor cromatico en Ti-
pusieron el nombre de dorados y no porque en ellos el oro que en esta nuestra bulo•â.en Simposio ribuliano, phgs. 89-106.)
edad de hierro tanto se estima... (Cf. MAR^ DE RIQUER,Miguel & Cetvantes " Perro monstnioso. encargado de la defensa de la entrada del Hades.
1, Barcelona, 1962. p6gs. 113-115.) U Rey de los Lapitas. Quiso seducir a Juno. por lo que fue castigado por
" La Edad de Hierro, otro topos caracteristico. Lo unico que queremos ha- ms.
cer resaltar es que Tibulo, hijo de su tiempo, usa aqui la terminologia politica Titio es uno de los Gigantes, que quiso raptar a Latona por lo que sus
del momento. Sanuno es como un rex de la antigua monarquia romana. pero hijos Apdo y Diana lo mataron a flechazos, y sufre idtntico castigo que Pro-
Jupiter se identifica con un dominus. con un tirano contempotaneo. De ahi las meteo.
disculpas que usa a continuacion en los versos 5 1 y 52. " Es el fundador de los Tantalidas, familia a la que pertenecen Agamenon
l' El Elisio o Campos Elisios es un lugar paradisiaco que reciben como y Menelao. Pasa por ser hijo de Zeus y Pluto. Es famoso su castigo en los in-
premio las almas piadosas. fiernos. VCase el contenido de la n. 34.
LIBRO I 287
diente. Y las hijas de DanaoB, por ofender la divinidad de Ve- valiente; aquel, en cambio, muestra en sus tiernas mejillas un
80 nus, acarrean aguas del Leteo a barriies sin fondo. Acabe alli rubor de virgen. Pero no te desalientes si, por casualidad, al 1s
quienquiera que haya intentado ultrajar mis amores o haya de- principio te dicen que no; poco a poco, ofreceran su cuello al
seado para mf unas prolongadas campaiIas militares. yugo. Un tiempo prolongado ensefio a los leones a obedecer al
Tu conservate casta, por favor, y guardiana de tu sagrado hombre; un tiempo prolongado hace horadar las rocas median-
85 pudor sientese a tu lado una vieja siempre solicita. Que te te un agua mansa; un ano madura las uvas en soleadas colinas;
cuente ella anecdotas fabulosas y, con la lampara en medio, sa- un aiio conduce en curso seguro los brillantes astros. No temas 20
que interminables hilos del abultado copo de la rueca; pero a hacer juramento. Los perjunos de Venus los llevan vanos los
su costado, atenta la joven a la dura tarea. poco a poco, fatiga- vientos por tierra y la superficie de los mares. Muchas gracias
da de sueiio, deje caer la labor. Entonces llegare de pronto sin a Jupiter. El Padre mismo decreto que no tuviese valor todo lo
90 que nadie lo anuncie y parecera que me he presentado ante ti que hubiese jurado apasionadamente un amante insensato. Por 25
caido del cielo. En este momento, tal a m o estes, con tus lar- sus flechas consiente que jures impunemente D i ~ t i n ay~por ~
gos cabellos en desorden. con los pies descalzos, corre a mi sus cabellos Minerva.
encuentro, Delia. Este es mi ruego: que la blanca aurora de ca- Pero si actuas con lentitud, te equivocaras: perderas la oca-
ballos de rosa nos traiga el brillante lucero de un dia asi. sion, jcon que rapidez! El dia no permanece ocioso ni vuelve a
repetirse. !Con que rapidez pierde la tierra sus colores de pur-
pura! !Con que rapidez el alto chopo su hermoso ramaje! 30
!Como se queda echado, al llegar el fatal momento de una ve-
jez sin fuerzas, el caballo que se lanzo el primero de las barre-
•áOjalate toque en suerte la sombra de un techo de hojas, ras de Eleam!He visto a uno entristecerse, cuando se le echaba
Priapo, para resguardar tu cabeza de soles y nieves. cual es tu encima el peso de una edad avanzada, por haber dejado pasar
habilidad para seducir chicos guapos? Por cierto que tu barba tontamente sus dias de juventud. !Dioses crueles! La serpiente
5 no destaca. ni cuidas tu pelo; desnudo soportas los frios del in- se despoja de sus aiios renovada; a la belleza los hados no le 35
vierno; desnudo, la seca estacion de la canicula estival•â. han otorgado ninguna tregua. Los unicos que tienen una juven-
Asi le hable yo. Luego, el rustico hijo de Baco, el dios ar- tud eterna son Baco y Febo, pues a ambos dioses les queda
mado de curva hoz, me contesto de la siguiente manera: •áAy, bien una cabellera sin cortar.
lo evita confiarte al grupo de chicos tiernos, pues siempre ofrecen Tu, cualquier capricho que se le antoje a tu amante, con- 40
un justo motivo de amor: Cste gusta, porque doma el potro fre- sienteselo. A fuerza de agasajos, los mayores obstaculos los
nando las riendas; este otro nada un agua tranquila con su pe-
cho de nieve; otro ha seducido porque le asiste la osadia del
" Sobrenombre de Diana. Lo toma del nombre de la red en griego (dic-
ryon); instrumento frecuente en la caza hasta tiempos modernos.
" Las Danaides, las cincuenta hijas de Danao. Los hijos de Egipto las pi- En las carreras de Olimpia, los carros tirados por caballos se lanzaban
dieron en matrimonio, y en la noche de bodas eiias los mataron. desde unas barreras. Olimpia estaba en la Elide: de ahi el adjetivo.
LIBRO 1 289
vencera Amor. No rehuses acompailarle, por mas que se este bello de Niso" es de purpura. Si no hubiera poesia, no habria
preparando un largo viaje y la canicula abrase los campos de brillado del hombro de Ptlope Y el marfil. A quien canten las 65
ardiente sed, aunque encapotando el cielo de sombrios colores Musas, vivira mientras la tierra crie arboles, mientras el cielo
45 el acuoso arco iris anuncie inminente aguacero. Y si quiere tenga estrellas, mientras el rio arrastre aguas. Pero quien no
lanzarse a las azuladas aguas, tu mismo, con el remo, impulsa oye a las Musas, quien comercia con el amor, siga el carro de
por las olas la ligera barca. No te lamentes de sufrir duros tra- Ope '3 la diosa del Ida, y complete en su peregrinar trescientas
bajos, de lastimar tus manos, no habituadas a tal ejercicio. Si ciudades y mutilese su miembro despreciable al ritmo de la 70
quisiera cerrar con trampas profundos valles, con tal de agra- melodia frigias. Para las caricias quiere que haya ocasion la
50 darle, no te niegues a cargar sobre tus hombros las redes. Si propia Venus; a las quejas suplicantes, al desdichado llanto
quiere ejercitarse en las armas, probaras a jugar con una dere- ella ayudan.
cha ligera; muchas veces le ofreceras descubierto tu flanco Todo esto me lo confio el dios, de viva voz, para que se lo
para que el se crea vencedor. Entonces sera amable contigo; cantara a Ticio ", pero la mujer de Ticio impide que se lo re-
entonces podras robarle carinosos besos: se resistira, pero, con cuerde. Obedezca el a la que es suya. Acudid a mi como a un 75
55 todo, te los ofrecera sin fin. Primero se los dejara robar. Luego,
el mismo te los ofrecera, si se los pides; despues, hasta querra
" Alude al mechon rojo de Niso, cortado por su hija Escila para ofrecerse-
abrazarse a tu cuello.
lo a Minos, enemigo de Niso y de quien ella estaba enamorada. Las aventuras
Ay. la generacion actual maltrata este arte miserable. Aho- de Niso y de Escila y de sus respectivas metamorfosis fueron muy populares
ra un joven tierno esta acostumbrado a pretender regalos. Pero en epoca alejandrina. Hay referencias en Calimaco. Partenio y Nemesiano.
60 [tu] ", que ensenaste el primero a comerciar con Venus, quien- Dentro de la literatura latina es el nucleo argumental del poema Ciris y en las
quiera que seas, pese sobre tus huesos la piedra fatal. Jovenes, Metamorfosis de Ovwio ocupa una parte del Libro VI11 (VV.1- 151).
Y Pelope, hijo de Tantalo. Tantalo sirvio a los dioses un banquete con el
amad a las PieridesJ2y a los poetas cultos, no os gusten mas
cuerpo de su hijo. El trozo que habia probado ya Ceres, el hombro. lo repuso
los regalos de oro que las Pierides. Gracias a la poesia, el ca- Jupiter con un trozo de marfil.
U Ope es Cibeles, la madre de los dioses o Magna Mafer. El monte Ida, en
maestro. vosotros, a quienes maltrata un astuto joven con mu- amor, goza 61 dichoso del fmto de mis oraciones. Pero yo en
cha habilidad. Cada cual tiene su gloria; consultenme los mi locura imaginaba para mi, si te salvabas, una vida feliz, in- 20
amantes que sean desdefiados; para todos esta abierta mi puer- cluso oponiendose el dios.
ta. Habra un dia en que, impartiendo los preceptos de Venus, Cultivare mis campos y mi Delia estara a mi lado pendien-
80 me siga, anciano, un solicito cortejo de jovenes. te de la cosecha, mientras la era trille las mieses a pleno sol o
!Ay. ay! !Como me esta atormentando Marato con su amor me guardara las uvas en lagares repletos y el limpio mosto ex-
indolente! Fallan mis maiias, fallan mis engaiios. Perdoname, primido por agil pie. Se acostumbrara a contar el ganado, se 25
joven, por favor. No me convierta en vergonzoso objeto de acostumbrara a juguetear en el regazo de su carinosa duena el
burla, al reirse la gente de mis inutiles ensenanzas. esclavito dicharachero. Ella sabra ofrendar al dios de los cam-
pos por las vides las uvas, por las mieses las espigas, por el re-
bano un sacrificio de carne. Ella gobierne a todos, ella se cuide
de todo. En cambio, disfrute yo de no ser nada en toda la casa. 30
Aqui vendra mi amigo Mesala. para quien fruta madura arran-
Me mostraba duro y hablaba de que soportaba bien la sepa- que Delia de arboles escogidos y, presurosa, cuide de honrar a
racion, pero realmente he perdido el orgullo de ser valiente, este, un hombre tan ilustre. Preparele y sirvale ella misma la
pues me dejo llevar como un veloz trompo al que hace girar con comida. Todo esto me lo imaginaba yo; deseos que ahora el 35
habilidad consumada en suelo llano la cuerda de un chico dies- euro y el noto arrojan a traves de la olorosa Armenia3'.
S tro. Quema y atormenta al rebelde, para que en el futuro no pue- Muchas veces intente librarme de pesares con vino, pero
da pronunciar nada arrogante. Refrena sus rudas palabras. Per- mi dolor convertia todo el vino en lianto. Muchas veces retuve
doname, sin embargo, te lo ruego por el pacto de nuestro furtivo a otra en mis brazos, pero, al disponerme a amarla, Venus evo-
lecho, por Venus y por tu cabeza recostada junto a la mia. c6 a mi duena y me abandono. Entonces, al marcharse aquella 40
Yo soy aquel del que se decia, cuando yacias agotada por mujer, me llam6 embrujado; [se averguenza]" y dice que mi
io enfermedad cruel, que te habia salvado con sus promesas; yo amante conoce secretos sacrilegos. No consigue esto con con-
mismo te he purificado al rociar azufre puro en derredor, una juros, con su rostro, con sus tiernos brazos, con su rubio pelo
vez que habia entonado ensalmos magicos una vieja; yo mis-
mo estuve atento a que no pudieran perjudicarte las pesadillas, '9 Los vientos del sudeste y del sur se encargaran de aventar sus deseos a
tras haberlas conjurado por tres veces con harina sacrosanta. @avesde •álosolorosos armenios•â.No hay otras referencias a este odoraios...
15 YO mismo cubierto de una banda de lana y con una tunica sin per Armenios. Es posible que Tibulo quiera dar un toque exotico al aludir
cinturon, invoqut nueve veces a T n ~ i en a ~el~silencio de la como olorosos o perfumados a los armenios. Lo cierto es que se trata de una
noche. Todo lo he cumplido: ahora es otro el que disfruta de tu referencia comun cuando se esta hablando de pueblos orientales.
" He desechado la conjetura de L. Mueller que adopta POSTCATE(cf. Ti-
bulli.. .. pag. 15): a pudei por la lectura et pudei del manuscrito A. Asi en las
Hecate o Rosepina era invocada como Trivia en las encrucijadas. Vea- ediciones de LENZy de M. F'LANCHONT (cf. Tibullus..., pag. 23. y Tibulle...,
se tambih el contenido de la n. 12. @P. 39).
LIBRO 1 293
me embruja mi nina. Asi, un dia, Tetis4', la azulada nereida, vuelve solo y escupe sin cesar delante de las mismas puertas.
45 sobre un pez con bridas fue transportada hasta Peleo, rey de No se que esta tramando a hurtadillas Amor. Aprovechate, por 75
Hemonia. Todo esto es lo que ha ocasionado mi desgracia. favor. mientras puedas: sobre tranquilas aguas navega tu barca.
En cuanto a que este junto a ella un rico amante, ha acudi-
do para mi mina una astuta alcahueta. Que ella se sacie de car-
so ne sanguinolenta y con su boca ensangrentada beba amargas
copas con mucha hiel. Revoloteen en tomo a ella las almas
que lamentan su destino y siempre desde los tejados grazne el Siempre, para enganarme, me muestras sonriente tu sem-
lugubre buho. Ella misma. enfurecida por un hambre rabiosa, blante, despues, para mi desgracia. eres duro y desdenoso,
busque por los sepulcros hierbas y huesos abandonados por Amor. tienes conmigo, cruel? que es tan alto motivo
5s fieros lobos. Corra con el vientre desnudo y adlle por las ciu- de gloria que un dios tienda trampas a un hombre? Pues a mi se 5
dades; la persigan por las encrucijadas una jauria de perros me estan tendiendo lazos; ya la astuta DeLia, furtivamente, a no
salvajes. Ocumra: otorga su asentimiento un dios. Un amante se quien en el silencio de la noche abraza. Por cierto que ella lo
tiene sus propias divinidades: Se enfurece incluso Venus, niega entre juramentos, pero es muy dificil creerla. Asi tambien
abandonada de manera injusta. sus relaciones conmigo las niega siempre ante su marido. Fui
Pero tu, los consejos de una bruja ladrona, olvidalos cuanto yo mismo. para mi desgracia, el que le ensene de que forma se
60 antes. Es que con regalos se vence todo amor. Un amante po- puede burlar la vigilancia: ay, ay, ahora estoy pillado por mis io
bre estara listo siempre. Un amante pobre acudira a tu lado el propias manas. Entonces aprendio a inventar pretextos para
primero y a tu suave flanco quedara clavado; un amante pobre, acostarse sola; entonces a poder abrir la puerta sin rechinar los
en la estrecha fila de gente, fiel companero, te ofrecera sus ma- goznes. Entonces le di jugos de hierbas con los que borrase los
65 nos y te despejara el camino; el amante pobre te conducira a cardenales que produce, al morder, la pasion compartida.
escondidas hasta tus amigos discretos y 61 mismo quitara los Pero tu, esposo incauto de una muchacha embustera, pres- 1 5
zapatos de tu pie de nieve. tame atencion a mi tambien, para que ella no te sea infiel. Que
Ay, canto en vano. Vencida por mis palabras no se abre la no entretenga a los jovenes con una conversacion interminable.
puerta, pero hay que golpearla con las manos repletas. Pero tu, Cuidate de que no se eche con el pecho descubierto a traves
que ahora eres el preferido. guardate de lo que me has robado: del aflojado escote, que no te engane con sus gestos, que no
70 gira veloz la rueda de la inestable Fortuna. No en vano ya hay prolongue con sus dedos las manchas de vino y trace asi seiia- 20
quien se detiene solicito en su umbral; con frecuencia mira les en la mesa redonda. !Con qu6 frecuencia saldra! Ponte en
para atras y se esconde y finge que se aleja de la casa. y luego guardia, si dice que va a asistir a los sacrificios de la Buena
Diosa", a los que no pueden entrar hombres. Pero si confiaras
Tetis es la mas bella de las nereidas, que caso con el mortal &leo. Esta -
imagen de Tetis transportada en un delfin hasta Peleo la tenemos en OVDIO. " A la Buena Diosa se la identifica con Fama y Fatua y tenia su templo
Met. Xi 221-265. en el Aventino. Sus fiestas se celebraban el primero de mayo y su culto estaba
LIBRO 1 295
en mi, seria el unico en acompaiiarla a los altares; entonces yo ma, ni los golpes de latigo. Ella misma, con el hacha, golpea
25 no tendria que temer la perdida de mis ojos. Muchas veces. violenta sus brazos e, impune. rocia con la sangre derramada a
como si admirara sus joyas y el sello de su anillo, con este pre- la diosa y queda en pie con el costado atravesado por el hierro,
texto recuerdo que le toque su mano. Muchas veces con vino queda de pie con el pecho herido. Predice los sucesos que le
puro te he hecho dormir, mientras yo bebia vencedor sobrias anuncia la gran diosa: •áGuardaosde violar una doncella a la 50
copas a escondidas llenas de agua. No te ofendi a sabiendas; que tiene bajo vigilancia Amor, para que no os pese aprenderlo
30 perdona a quien se confiesa. Me lo ordeno Amor. pue- despues en medio de rigurosos castigos. Quien la toque, perde-
de alzar sus armas contra los dioses? Yo soy aquel (ya no me ra sus riquezas, como la sangre de nuestra herida, como esta
avergonzare de decir la verdad) a quien tu perra ladraba la no- ceniza es dispersada por los vientos•â.Y no se que castigos te
che entera. que necesitas una esposa joven? Si no sabes predijo, Delia mia; si, con todo, te haces responsable, ruego 55
35 conservar tus bienes, en vano hay una llave en tu puerta. Te que te sea ligera.
abraza, suspira por otros amores ausentes y de repente finge No te perdono por ti misma; me conmueve tu madre y
que le duele mucho la cabeza. aplaca mis explosiones de colera esa anciana adorable. Ella te
Pero confiala a mi vigilancia; no rehuso crueles azotes, ni conduce hasta mi en medio de las tinieblas y con mucho mie-
rechazo cadenas en mis pies. Entonces alejaos todos los que do, secretamente, une silenciosa nuestras manos. Ella me espe- 60
40 cuidais con arte los cabellos y los que dejais caer la toga suelta ra de noche fija en la puerta y, de lejos, conoce el ruido de mis
en ondulantes pliegues. Quienquiera que me salga al paso, si pisadas cuando llego. Vive para mi muchos anos, dulce ancia-
no quiere cometer una falta, [que se vuelva o que tuerza antes, na; si se me permitiera, querria contigo compartir los mios.
por favor", por camino diferente.] Gracias a ti os amare siempre a'ti y a tu hija. Cualquier falta 65
Asi lo ordena el mismo dios, asi la gran sacerdotisa me lo que cometa, ella es, pese a todo, sangre tuya.
45 ha profetizado con voz inspirada. Esta, cuando se siente agita- !Sea casta solamente! Ensefiaselo, aunque una cinta sus ca-
da por la danza de Belonau, ni en su delirio teme la viva Ila- bellos en un nudo no sujete, ni una estola larga, sus pies. Im-
ponganseme tambien leyes severas: que no pueda alabar a na- 70
die sin que ella me arranque los ojos. Y si cree que he faltado
prohibido a los hombres. Fue una causa celebre la profanacion de sus misterios en algo, aun sin razon, me arrastre del pelo y me tire por calles
por Clodio en tiempos de Ciceron. Recisarnente en el v. 24 se habla del casti-
abajo. Yo no quem'a pegarte, pero si me llega ese momento de
go tradicional para quien profanara el culto de la diosa: la perdida de los ojos.
" Hemos fijado el v. 42, que en la edicion de POSTCATE (cf. Tibulli.... pag. locura, desearia no tener manos. Y no vayas a permanecer cas-
18) aparece entre cruces, de la forma en que lo hace DELLA CORTE: srer pro- ta por temor al castigo, sino por fidelidad: que un amor reci- 75
cul, aut alia stet, precor, ante uia (cf. F. Della Corte, Tibullo..., pag. 52). proco te conserve para mi, cuando este lejos. (*a*> Pero la que
" Diosa de la guerra para los romanos. Sus representaciones se identifican no fue fiel a nadie, despues, vencida por la vejez, sin recursos,
con las de las Furias. Hay que observar el caracter exaltado del rito que Tibulo
tuerce el hilo de la rueca con mano temblorosa y anuda solidas
describe mediante las actuaciones de la sacerdotisa. Las influencias orientales
de este culto en la epoca de Tibulo son evidentes. Por o m parte, Belona apa- cuerdas en la tela tejida a sueldo y carda y limpia la lana de un 80
rece caracterizada con el epiteto de Cibeles. magna, m el v. 50. vellon de nieve. La observan contentos grupos de jovenes y
LIBRO I 297
comentan que, con razon, sufre de vieja tantos males. A ella la elevada cima toca las nubes y alimenta a los cilicios de larga
ve llorar desde la cima del Olunpo una Venus altiva y le re- cabellera? que recordar como revolotea sin peligro por
cuerda su crueldad para quienes no le son fieles. numerosas ciudades la blanca paloma ", sagrada para los sinos
8s Todas estas maldiciones caigan sobre otros. Nosotros, De- de Palestina, y como desde sus torres contempla la vasta Ilanu-
lia, seamos ambos ejemplo de amor aun con canas. ra del mar TiroJ2,la primera que aprendio a confiar a los vien- 20
tos una nave; y que forma, cuando SirioJ3hace agrietar las
tierras ardientes, el fertil Nilo, aun en verano, abunda en agua?
Padre Nilo, revelar por que motivo o en qud tie-
rras has escondido tu nacimiento? Gracias a ti tu tierra no re- 25
Este dia lo han profetizado las P a r ~ a s 'que
~ tejen los hilos clama la lluvia, ni la hierba reseca implora a Jupiter lluvioso.
del destino, que ningun dios puede romper: que este iba a ser A ti cantan y a su Osiris admiran estos jovenes extranjeros, en-
el dia que podria hacer huir a los pueblos de Aquitania, ante el seilados a llorar al buey de Menfis ". Fue Osiris el primero que
que temblada Ataxa. vencido por un ejercito de valientes sol- con mano habil fabrico el arado y removio con su reja la tierra 30
5 dados. Se han cumplido las profecias: la juventud romana ha tierna, el primero que lanzo semillas a un suelo sin experimen-
visto nuevos triunfos y generales prisioneros con cadenas en tar todavia y cosecho frutos de arboles antes desconocidos. El
sus brazos. En cuanto a ti, Mesala, cenido del laurel de la vic- enseno a sujetar con estacas las tiernas vides y a cortar con la
toria, te transportaba un carro de marfil de caballos resplande- afilada podadera el verde ramaje. A el. por primera vez, la uva 35
cientes. No sin mi has conseguido este honor: el Pirineo tarbe- madura, exprimida por pies inexpertos, le ofrecio sus agrada-
10 lo 47 es testigo y las playas del Oceano santonico"; testigo el bles sabores. Aquella bebida le enseno a modular las voces en
Arar y el Rodano veloz y el ancho Garona y el Liger, agua el canto y a hacer mover los cuerpos no habituados al son de
mulada del rubio ~ a r n u t o ~ ~ .he de cantar, CidnoJO. que en ritmos precisos. Y Baco ha concedido al labrador, agotado por
el silencio de tu suave comente reptas azulado por tu cauce el enorme esfuerzo, disipar de su corazon la tristeza. Baco 40
1 5 con serenas aguas y la excelencia del frio Tauro, que con su tambiCn ofrece descanso a los afligidos mortales, aunque sus
piernas resuenen golpeadas por duras cadenas. No te gustan ni
los tristes cuidados, ni el llanto, Osiris, sino la danza, el canto
" Son las diosas que se encargan de fijar y ejecutar el destino individual.
Reciben tambien el nombre de Moiras.
y las ligaduras de un amor pasajero. tambien las flores diversas 45
Este Atax es el moderno Aude o Adour. rio que nace en los Pirineos y
desemboca en el Meditenaneo, cerca de la actual Narbona. " Estas palomas blancas de Siria estaban consagradas a la diosa Astad.
" Los tarbelos son un pueblo de los Pirineos en la region de Aquitania. Tiro. en una isla fortificada. era famosa por la altura de sus construccie
hoy T h s . nes.
Los santones son un pueblo de la Galia Celtica, hoy Saintonge. '' Estrella de la canicula. Se cita junto a Orion. On6n es un cazador infati-
LOS carnutos habitaban al norte del Loira, el Liger de los romanos. entre gable y Sirio es su perro favorito, catasterizados por Zeus a ruegos de Diana.
las actuales Orleans y Chames. El buey Apis, reencarnacion de Osiris. dios de la paz. Se le adoraba en
Rio de Cilicia. Menfis.
LIBRO 1 299
y la frente cenida de yedra, incluso el manto azafranado suelto dioses, ni me profetiza el futuro el canto de las [Link] pro- s
hasta los tiernos pies y los vestidos de Tiro y la huta de dulce pia Venus, tras atarme los brazos con un nudo magico J9,me ha
canto y la ligera canastilla que sabe de ocultos mhterios. ensefiado no sin muchos golpes. Deja de fingir: un dios quema
Ven aqui y, con cien juegos y danzas, festeja en nuestra con mayor crueldad a quien ve postrarse de mala gana.
so compania al Gelo 55, y vierte sobre las sienes el vino a rauda- quC te sirve ahora cuidar tus suaves cabellos y muchas veces i o
les; que sus bnlantes cabellos destilen gotas dt perfume; su cambiar de peinado?, que adomar tus mejillas con colore-
cabeza y cuello cinan suaves guirnaldas. Ojal1 vengas hoy te?, que hacerte cortar las uaas por la habil mano de un ex-
mismo; ofrezcatc yo honores de incienso y te obrequie con sa- perto? Es inutil ahora cambiar de vestidos, de manto y que un
brosos pasteles d: miel de Mopsopo ". En cuantoa ti, crezca tu estrecho calzado oprima tus pies. Ella te gusta, aunque se pre- 15
s descendencia; qce aumente las hazaiias de su pade y respetuo- sente con su cara sin arreglar y no se haya hecho el tocado de
sa te rodee anciaio. Que no calle el recuerdo de lis obras de tu su radiante cabeza con lento artificio. que con ensalmos,
carretera a quEn retienen la tierra de TUSCU~O y la blanca es que con hierbas que hacen palidecer te ha hechizado una
Alba de antiguo Lar, pues con tus recursos este camino se cu- vieja en el silencio de la noche? El conjuro magico atrae la co-
60 bre de una capa de grava y de piedras unidas conarte singular. secha de los campos vecinos y el conjuro magico detiene en su 20
Te cantara el labrador, cuando vuelva de la granciudad por la camino a la serpiente imtada; tambien el conjuro magico prue-
tarde y al desandu sin tropiezo el camino. ba a hacer salir de su carro a la Luna y lo lograria, si no reso-
Y tu, dia de iniversario, para poder ser celehado por mu- naran los bronces golpeados". que quejarme de que un
chos anos, mas luminoso vuelve, siempre mas luninoso. ensalmo o hierbas han perjudicado, ay, a un desdichado? La
'' Tibulo habla aqui de tres clases de adivinacion: 1) Por medio de las sor-
res, tablillas con inscripciones, que traducimos por •áhoroscopos•âo -sortile-
gicsn. Vease el contenido de la n. 15. 2) Por medio de las fibras de las entra-
Yo no puedoengaiiarme sobre el significado ie la senal de na: - h i g a d o principalmente- de los animales. 3) Por medio del canto o del
un amante o el & suaves palabras susurradas. No dispongo de vuelo de las aves.
sortilegios ni de visceras conocedoras de la vduntad de los " Este •ánudomigicom evidencia una practica magica. Tradicionalmente
se le han reconocido a Venus poderes en este sentido. Cifiendonos a la tradi-
ci6n latina. se aprecia en Lucrecio y en Virgilio. Podemos ver el ejemplo mas
J' Ser inmanentea cada individuo, a cada lugar. Nace conla persona o con clan, en Bucdlicas VI11 78-79. Ahora bien, en los elegiacos latinos, y en Tibu-
la cosa a la que va ligado. Poco a poco fueron identificandos:con los Manes. lo concretamente se niega que el amor verdadero deba recumr a las practicas
" Miel del montr Himeto en Atica. Mopsopo era uno delos reyes miticos magicas. En el poema 5 de esta misma coleccion del Libro 1, dice Tibulo en
del Atica. los versos 43-44: UNOconsigue esto con conjuros, con su rostro, con sus tier-
" Se estan recomdo los meritos de Mesala. Concntamtnte. sus obras en no; brazos. con su rubio pelo me embruja mi nina•â.
epoca de paz: reparacion de carretaas. Esta via latina pasabapr Tusculo y I l e El encantamiento de hacer salir de su c a m a la Luna debemos interpre-
gaba hasta Alba. SUTONIO,en Aug. XXX 4, cuenta que la repacion de cami- tado como un intento de producir un eclipse de luna. Crelan poder contrarres-
nos era entre las obra; publicas uno de los encargos dc August~a sus generales. tar los eclipses haciendo batir objetos de bronce. Este batir de bronces es dis-
LIBRO 1 30 1
25 belleza no precisa para nada de ayudas magicas. pero perjudica conocido el amor furtivo: como reprimir el aliento, como robar
haber tocado su cuerpo, haberla besado largo rato, haber traba- besos en silencio; y, aunque puedo deslizarme en medio de la
do muslo con muslo. noche y sin el menor ruido abrir furtivamente sus puertas, 60
Pero tu acuerdate de no ser rigurosa con tu joven enamora- que aprovechan estas manas, si desprecia al desdichado aman-
do: persigue con castigos los comportamientos crueles Venus. te y huye del mismo lecho la joven cruel? Incluso si ofrece al-
No pidas regalos; otorgue regalos el amante canoso para calen- guna promesa en seguida la perfida engana y yo tengo que pa-
30 tar sus frios miembros en suave regazo. Mas preciado que el sar la noche en vela en medio de toda clase de tormentos.
oro es un joven a quien le brilla su liso rostro y no raspa, al Mientras me imagino que va a venir a mi, cualquier cosa que 65
abrazar, su hirsuta barba. A este estrechale la espalda con tus se mueva creo que es el rumor de sus pasos•â.
35 blancos brazos y idespreciense grandes tesoros de reyes! Pero Dejate de lagrimas. mozo. Ella no se ablanda y tus ojos,
Venus encontrara el medio de acostarte a escondidas con el cansados ya de llorar, se hinchan. Te lo advierto, Foloe, los
chico que. temeroso, estrecha sin cesar tus suaves pechos, y de dioses odian a los soberbios. No sirve de nada ofrecer incienso 70
dar humedos besos a quien lo esta deseando en medio de una a los altares divinos. Este Marato, un dia, se burlaba de sus
pelea de lenguas, y de dejar las huellas de sus dientes en el desdichados amantes, sin saber que un dios vengador se alzaba
cuello. Ni piedras preciosas, ni perlas agradan a la que duerme detras de su cabeza. Dicen, incluso, que muchas veces se ri6
40 en fria soledad y no es objeto de deseo de ningun hombre. Ay, de las lagrimas del doliente y que con falsos pretextos detuvo
tarde se l i m a al amor, tarde a la juventud, cuando la canosa su ansiedad. Ahora odia todo orgullo; ahora le desagrada toda 75
vejez ha tenido la anciana cabeza. Entonces hay deseos de be- puerta que se le oponga inexorablemente cerrada. Pero te
lleza: entonces se cambia el color del cabello para disimular los aguarda el castigo, si no dejas de ser altiva, jcon cuantos rue-
45 anos, tenido con corteza verde de nuez. Entonces aparece la pre- gos desearas que vuelva un dia como este!
ocupacion de arrancar de m'z las canas y de ofrecer, pulidas las
arrugas, un rostro nuevo. Pero tu, mientras florece para ti la edad
de la primavera, disfrutala; ella se desliza con no lento paso.
No atormentes a Marato; el haber vencido a un joven,
50 gloria reporta? Se rigurosa, nina, con los viejos cargados de que, si estabas dispuesto a traicionar mi desdichado
anos. Perdona, por favor, a un joven. No tiene enfermedad gra- amor, me jurabas por los dioses, para enganarlos a escondidas?
ve, sino que el exceso de amor hace palidecer su cuerpo. Y el iAh! desgraciado, por mas que, al principio, se logren ocultar
desdichado con que frecuencia prorrumpe en amargas quejas los pequrios, sin embargo, aunque tarde, llega el castigo con
55 por tu ausencia y todo queda humedecido de llanto. que callado paso. Perdonadlo, dioses; es justo que, por una vez, sea 5
me desprecias?•â-dice-. •áSepodia burlar a los guardianes. El licito a los chicos guapos que ofendan impunes vuestra divini-
mismo dios ha otorgado a los amantes el poder enganar. Me es dad. Por buscar ganancias unce sus bueyes al manejable arado
tinto del agitar de los sistros en el culto de la diosa Isis. Vease el contenido de el campesino y se aplica al duro trabajo de la tierra. Van a bus-
la n. 17 y los versos correspondientes de la Elegia 3.23-24. car ganancias por los mares sometidos a los vientos las insegu-
LIBRO I 303
io ras naves que guian estrellas fijas. Con regalos se ha dejado se- iQuC hada yo si tu no te hubieses enamorado de una jo-
ducir mi joven amante. Pero que los regalos un dios se los ven? [Pero] por favor, seate ella liviana, segun tu ejemplo. 40
vuelva ceniza y agua que fluye. Ahora me pagara su castigo: el iOh!, j c u h t a ~veces para que nadie se enterase de vuestros se-
polvo estropeara su hermosura y por los vientos quedad des cretos, yo mismo. en tu coffipaflia empune antorchas en noche
15 peinada su cabellera. Se quemara su rostro al sol, se quemaran cerrada! Muchas veces lleg6 a ti, sin esperarla, como regalo
sus cabellos. Incluso destrozarti sus pies delicados un largo mfo y se escondio cubierta detras de las puertas cerradas. En- 45
viaje. tonces, desdichado, me perdi, confiando neciamente en que se-
Cuantas veces le aconseje: •áConoro no manches tu belle ria amado, pues hubiera podido tornar mas precauciones ante
za. Muchas veces suelen ocultarse bajo el oro numerosas des- tus trampas. Es mas, incluso cantaba tus alabanzas con la men-
gracias. A todo el que. seducido por las riquezas, ha traiciona- te extraviada y ahora me averguenzo de mis Pierides y de mi
20 do el amor, le aguarda una Venus esquiva y rigurosa. Mejor mismo. Aquellos poemas mios quern'a que Vulcano los que- 50
marcame al fuego mi frente, hiere con un punal mi costado y a mase con su llama voraz y los borrara un no en sus limpias
latigazos corta mis espaldas. Si te dispones a pecar no esperes aguas. Alejate de aqui tu,que piensas comerciar con tu belleza
esconderte. Lo ve un dios que prohik que queden ocultos los y obtener a manos llenas una gran recompensa.
25 enganos. Este mismo dios permitio al esclavo, callado (por En cuanto a ti, que te atreviste con regalos a corromper a
ley>6',que se expresara libremente despues de haber bebido un joven, que se burle con repetidos adulterios tu mujer sin re-
mucho. Este mismo dios ha dado ordenes de que los donnidos cibir ningun castigo y, cuando haya agotado al joven amante 55
hablen y revelen, contra su voluntad, secretos que hubieran con secretos placeres, contigo se acueste indiferente y vestida.
querido ocultar•â.Esto le decia. Ahora me averguenzo de ha- Haya siempre senales extranas en tu lecho y a lujuriosos per-
30 ber llorado mientras hablaba; ahora tambien de haberme echa- manezca siempre abierta tu casa. Que no se pueda decir que tu
do de rodillas a sus tiernos pies. lasciva hermana ha bebido mas copas o ha rendido a mas hom- m
Entonces me jurabas que ni por montones de rico oro, ni bres. Cuentan que muchas veces prolonga los banquetes be-
por piedras preciosas, quemas traicionar tus promesas. ni aun- biendo hasta que, al salir, el carro de Lucero llama al dia. Nin-
que se te otorgara en recompensa la tierra de Carnpania, ni aun guna mejor que ella sena capaz de aprovechar la noche ni de
35 el Campo Falerno, cuidado de Baco. Con aquellas palabras me disponer las diferentes posturas de los trabajos amorosos. Pero 65
habrias hecho olvidar que las estrellas brillan en el cielo y que tu mujer lo ha aprendido muy bien, y tu, el mayor de los ne-
los cauces de un no pueden ser inclinados. Es mas, hasta llora- cios, te das cuentas, cuando con insolito arte te excita su
bas; pero yo, sin conocer tus engaiios. enjugaba confiado tus cuerpo? que crees que por ti arregla su pelo o que peina
mejillas que se iban humedeciendo. con espeso peine su fina cabellera? que tu rostro la incita a
esas cosas, a cenir de oro sus brazos y a pasearse ataviada con 70
' En el v. 25, la edicion de POSTGATE
trae, entre cruces. leue (cf. Tibulli...,
pag. 25). Yo he adoptado la conjetura de DELLACORTE: lege (cf. Tibullo..., " Hemos adoptado la lectura de DEUA CORTEal comienzo del v. 40: Sed
pdg. 70). Sir (cf. Tibulli...,pag. 26).
(cf. Tibullo.... pag. 70).POSTGATE:
LIBRO 1 305
vestido de Uno? No es por ti por quien ella quiere parecer bo- trompeta con el coraz6n en sobresalto. Ahora me arrastran al
nita. sino por un cierto joven por quien estaria dispuesta a combate y quiza ya un enemigo empuiia el dardo que ha de
mandar al infierno tu hacienda y tu casa. No es que lo haga por clavarse en mi costado.
vicio, sino que del contacto de un cuerpo podrido de gota y del Pero vosotros, Lares de mis antepasados. salvadme. Voso- 15
75 abrazo de un viejo huye una chica ref111ada. Precisamente con tros mismos me habeis criado cuando, yo, un nino, corria de-
este se ha acostado mi joven amante. Yo puedo llegar a creer lante de vuestros pies. No os avergoncdis de estar hechos de un
que 151puede hacer el amor con fieras salvajes. anoso tronco: asi haMis habitado la antigua morada de mis an-
has atrevido tu a vender a otros caricias que eran mias tepasados. Entonces conservaron mejor su fe, cuando con culto
y en tu locura a dar a otros besos que eran rnfos? Lloraras en- sencillo en una pequefia capilla se encontraba el dios de rnade- 20
tonces, cuando otro joven me tenga encadenado, y reine sober- ra. Este era aplacado. ya ofreciendole un racimo de uvas, ya ci-
bio en un reino que era tuyo. Entonces, que tu castigo me ale- nendo su sagrada cabellera con una corona de espigas, y al-
gre y en honor de Venus, merecedora de ello. clavada, una guien, para cumplir su promesa, le llevaba personalmente
palma de oro6' grabe mis desgracias: ESTA PALMA TE DEDICA TIBU- pasteles y le acompanaba rezagada su pequena hija que le ofre-
LO. LIBRADO DE UN AMOR ENGANOS0. Y PIDE. DIOSA. QUE TE MUESTRES cia miel pura. Pero mantened, Lares, lejos de mi las armas de 25
AGRADECIDA. bronce.. . y de mi repleta piara un cerdo, victima campestre. Le
seguire con ropa blanca y llevare canastillas cenidas de mirto,
de mirto tambien cenida mi misma cabeza.
Que asi os agrade: sea otro valiente con las armas y eche 30
por tierra con Marte a su favor a los generales enemigos para
fue el primero que forjo las horribles espadas? que pueda contarme, mientras bebo. sus hazanas el soldado y
!Que salvaje y verdaderamente de hierro fue el! Nacieron en- pintarme con vino el campamento en la mesaM.
tonces los asesinatos y las guerras para la raza humana; enton- locura es llamar con guerras a la espantosa Muerte?
5 ces se abri6 un camino mas corto de muerte cruel. es que Esta proxima y, a escondidas, con silencioso paso se acerca.
no tiene culpa el infeliz? para nuestro mal cambia- No hay cosechas abajo6J,ni vinas cultivadas, sino el osado 35
mos lo que nos dio contra las fieras salvajes? Este es el defecto Cerbero y el vergonzoso barqueroMde la laguna Estigia. Alli,
del oro opulento: no habia guerras cuando una copa de haya se
alzaba delante de los platos. No habia ciudadelas, ni empaliza- " Ya hemos hecho observar que en Tibulo no hay una condena de la gue-
io das. Buscaba el sueno, seguro, el pastor en medio del rebaiio rra. aunque CI sea un espiritu pacifista. La guerra es la ocupacion de otros
de ovejas esparcido. Ojala hubiera vivido entonces, no habria como su amigo Mesala, y tl mismo le ha seguido en sus campanas. Al evocar
conocido las funestas armas del populacho, ni habria oido la la figura del soldado que cuenta sus hunfos y traza en la mesa con el vino las
tacticas militares. Tibulo no hace una caricatura, muy fhcil, por otra parte,
sino que sonrie con simpatia y comprension.
" Parece que estas palmas de victoria se clavaban como exvotos en los " Para los romanos, los infiernos se encontraban bajo tierra. De ahi el infra.
templos de Venus. Cmnte.
LIBRO I 307
con las mejillas golpeadas y el cabello quemado, vaga errante sea cruel con sus manos. empune escudo y lanza y alkjese de
una paiida muchedumbre a las orillas & la oscura laguna. Mu- una Venus suave.
cho mas digno de elogio es este a quien en medio de una fami- Mas ven a mi, Paz bienaventurada. con una espiga en tu
40 lia servicial le sorprende la perezosa vejez en estrecha -a. mano. Delante de ti deje caer frutas tu blanco regazo.
El mismo va siguiendo a sus ovejas, su hijo a los corderos y a
61 cansado, a la vuelta, le time preparada agua caliente su mu-
jer. !Asi queda ser yo! Que se me conceda que mi cabeza em-
piece a blanquear por las canas y que cuente, anciano, los he-
chos del tiempo pasado.
45 Mientras tanto, la Paz 6' cultive los campos. Por primera
vez la Paz radiante condujo a arar los bueyes bajo el curvado
yugo. La Paz alimento las vides y conservo el mosto de la uva
para que el anfora paterna vertiera al hijo buen vino. Con paz
so la azada y la reja del arado brillan; en cambio, en las tinieblas
el orin corroe las tristes armas del feroz soldado. Del bosque
sagrado. el mismo campesino, un poco bebido, lleva en una ca-
rreta a su mujer y a sus hijos a casa.
Entonces se encienden los combates de Venus y la joven se
55 lamenta de sus cabellos arrancados y de sus puertas rotas. Llo-
ra los golpes de sus tiernas mejillas, pero el propio vencedor
tambiCn llora que sus enloquecidas manos hayan tenido tanta
fuerza. Pero Amor lujurioso atiza la pelea con maldiciones, e.
indiferente, se sienta entre los dos irritados. iAh!, es de peder-
nal y de hierro todo el que pega a su joven amante: del cielo
60 derriba el a los dioses. Bastele desgarrar de su cuerpo el ligero
vestido; bastele deshacer los adornos de su peinado; bastele
haberla hecho llorar. !Cuatro veces dichoso aquel por quien
65 puede llorar, a pesar de su ira, una joven enamorada! Quien
Elegia 3
su companero, Amor. y quien despide a los viajeros, Tibulo. Se dan tambien como a un semidios. Ademas, estan presentes a lo largo de
los tdpoi del propemptico: la ruta del viaje por tierra o por mar, los todo el poema las ideas de Augusto y el aliento de las Gedrgicas. El
motivos de amorlguerra, omnipresentes en la elegia romana. En el v. protagonismo del dios Amor entre las divinidades del campo no es de
12 se introduce el motivo de las clousaefores, con el que comienza d extranar en un poema elegiaco.
paraclausitiro con su cancion de serenata. En cuanto aparece este mo- El final se envuelve en un religioso silencio, que acalla los ruidos
tivo, se abandonan los alardes del poeta de ir tambitn a la guerra. Los de la fiesta. Todo el poema es una soberbia evocacion de la ceremo-
VV. 7-1 1 enlazan los tdpoi de la cancion de viaje con los del como nia lustral, desde la lux hasta la nor
ante la puerta cerrada. La cancion se inicia con un tdpos caracterlsti-
co: el rechazo de la puerta ante sus altivas frases. Otro lugar comun: Elegia 2
el juramento de nunca mas volver y los pies que lo hacen solos. El ul-
timo tdpos puede ser el del suicidio. El largo excursus de la Spes em- Este conciso y bello poema forma el solo una unidad. No obstan-
pieza con la contraposicion enfatizada de Spes y Nemesis, caracteriza- te puede observarse, como en tantos otros de Tibulo. una estructura
da esta ultima, en seguida, de dura puella. El odio contra Amor y circular o, mas bien, anular -Ring-Komposition-, que podemos
Ntmesis que la elegia va acumulando empieza a suavizarse con la descomponer de la siguiente manera:
evocacion de la hermana de Ntmesis, para acabar concentrandose en A (1-4): silencio ante la llegada del Genius Natalis.
la le^. B (5-8): invocacion al Genio.
C (9-10): invitacion a Cornuto para que pida lo que desee.
D (1 1-16): su deseo actual: la fidelidad de su esposa.
C (17): los deseos de Cornuto se cumplen.
B (18-20): invocacion a Amor.
A (2 1-22): suplica al Genius Natalis.
Elegia 1
Su tema recuerda al de la 1 7, con motivo del cumpleaiios de Me-
Podemos dividirla en cuatro partes: a ) la fiesta de los Ambarualia sala. Aqui no sabemos quC admirar mas, si el brillante realismo de la
(1-26); b) el brindis (27-36); c) el campo (37-66); d ) Amor (67-90). representacion o la delicadeza de sus imagenes.
Esta elegia prologo del Libro II, como las que abren y cierran el
Libro 1, es de caracter programatico incluyendo temas bucolicos e idi- Elegia 5
licos. Su originalidad quiza radique en que es la mas abundante en
elementos folcloricos. Esta es la mas solemne y la mas romana de todas las elegias de
Nos hallamos ante un himno lirico cuyo escenario es la fiesta IW Tibulo. La division en unidades destacara, como en el caso anterior,
SU estructura anular.
mana de los Ambarualia. Tibulo, en cuanto pater familias romano,
actua como sacerdote presidiendo la lustratio de sus propios campos. A (1-10): invocacion a Febo -Mesalino camina hacia su tem-
Se invoca a los siguientes dioses: Baco, Ceres y los dii patrii. Dentro plo-.
del brindis a Mesala, en el que se recuerdan sus triunfos. se le invoca B (1 1-18): para que le ensene la interpretacion de los libros sibili-
como un semidios, pues se le pide la inspiracion del poema. Estamos nos.
ante la influencia de Calimaco, que en el Himno 2 invoca a Ptolomeo C (19-38): Roma antes de su fundacion.
LIBRO 11
D (39-50): la profecia de la Sibila a Eneas: las guerras en Italia cretamente de sus ideas politicas, deciamos que la elegia 5 del Libro
E (51-66): la fundacion y futuro de Roma. 11 esta en la misma linea del libro octavo de la Eneida y que en toda
D (67-78): las guerras civiles. su obra esta presente el espiritu del principe en su labor de regenera-
C (79-104): la fiesta de los Palilia. ci6n patriotica. Ahora es el momento de insistir en estas ideas. Tibulo
B (105-114): invocacion a Febo para que ayude al poeta en su aparece en este poema en una sintonia total con Virgilio: el rescate. de
amor los Lares de Troya por Eneas y la continuidad de Eneas en la gens lu-
A (1 15-122): y para que Mesalino celebre el triunfo. lia garantiza la pervivencia del culto de la ciudad madre, Troya, en el
culto de la colonia, Roma; la ordenacion de la lista de las sibilas da la
Marco Valerio Mesalino, hijo mayor de Mesala. habia sido desig-
primacia a Amaltea, que es la sibila de Cumas. la profetisa de Eneas;
nado para formar parte de los quindecemuir sacris faciundis, cuya
la fundacion de Roma esta precedida de una cadena de fundaciones;
mision consistia en custodiar e interpretar los libros sibilinos. Con
queda garantizada la continuidad entre Roma antes de su fundacion y
este motivo, Tibulo escribe un himno a Apolo, siguiendo el modelo despuks de ella; los prodigios que se produjeron a la muerte de CCsar
del Himno 2 de Calimaco. es el anuncio de las futuras guerras civiles; tras ellas, la paz y prospe-
Apolo es el dios de la poesia, de la profecia y el fundador de ciu-
ridad. (Habra guerras, como las que permitiran que Mesalino triunfe,
dades: en esta triple funcion es como protagoniza el himno. Nudo
pero seran contra pueblos barbaros.) Por ultimo, nos encontramos con
central del poema es, precisamente, la fundacion de Roma.
otro tema caracteristico de la poesia augustea: el campo italiano es el
De acuerdo con su estructura anular, el poeta se dirige a Apolo al
sitio donde la primitiva piedad romana puede encontrarse. Y todo ello
comienzo (v. 17). en el centro (v. 65) y al final (VV.106 y 121). Me-
en medio de las dos simetricas evocaciones de las primitivas Palilias.
salino, protagonista con Apolo del poema, se presenta en los tres mo- evocadas con un encanto sin igual.
mentos: al principio aparece entrando en el templo; en el centro no se
le menciona explicitamente, pero los sacrificios que por el se hacen
dan un augurio favorable; al final se muestra en la apoteosis de su
triunfo. No abunda en notas autobiofl~cas, ni en menciones perso-
nales, pero a partir del v. 101, Tibulo se introduce como poeta moro-
so y nombra a la propia NCmesis.
F. Cairns4nos ayuda una vez mas, en esta ocasion, a ver cada uno
de los temas ectfsticos que se dan en la elegia y a descubrir los poe-
mas liricos griegos de fundaciones de ciudades. Los temas son: Apolo
fundadorjunto con Eneas; el o r h d o ; continuidad de culto; la historia
posterior a la fundacion, etc. Entre los poemas griegos de fundaciones
4tiseis-, que Tibulo pudo tener presentes, recordemos los cinco de
Apolonio de Rodas. de los que quedan fragmentos en hexametros, y
los Aitia de Calimaco.
En la Introduccion general, al hablar de la vida de Tibulo, y con-
altares resplandecientes el cordero consagrado y detras la gen- fiaron por primera vez a trabajar vigas de madera y a recubrir 40
te de blanco. cenidos sus cabellos de olivo. Dioses de mis ante- su pequena choza de verde ramaje. Incluso se dice que ellos
pasados purificamos los campos, purificamos a los carnpesi- fueron los primeros en someter a los bueyes y en colocarle rue-
nos. Vosotros apartad desgracias de nuestros linderos. Que el das al c m . Entonces desaparecieron los frutos silvestres; en-
20 sembrado no frustre su cosecha con malas hierbas, no se asuste tonces se plantaron los arboles frutales; entonces bebio el huer-
la cordera. siempre rezagada, de los veloces lobos. Entonces, to fertil aguas de riego; entonces la uva dorada ofrecio su 45
vestido de limpio el labrador y confiando en sus campos col- mosto. que hicieron brotar los pies, y se mezclo con el vino que
mados, echara gruesos lenos a la hoguera ardiente, y el tropel da seguridad el agua sobria. Los campos ofrecen sus mieses
de esclavos, buena seiial de un colono opulento, jugara y, de- cuando en el abrasador sol del estio, todos los anos. la tierra
25 lante, construira cabafias de ramas. Mis preces seran escucha- abandona sus cabellos amarillentos. En el campo, en primave-
das: ves como en las propicias entranas la fibra mensajera ra, la abeja, liviana, llena su estomago de zumo de flores para
seiiala unos dioses apacibles? colmar, afanosa, de dulce miel sus panales. Un labrador harto 50
Ahora traedrne ahumado falemo de la epoca de un antiguo del continuo trabajo del arado fue el primero en cantar rusticas
consul3y a un jarro de Quios quitadle el precinto. Que el vino tonadas, con ritmo cierto, y, tras la comida. en modular con
30 alegre el dia: en una fiesta emborracharse no es vergonzoso, ni una cana seca una melodia para entonarla ante los dioses enga-
andar de un lado para otro con pies vacilantes. Cada uno diga al lanados. Baco, un labrador tambien tefiido de rojo minio guio 55
brindar: •áMesala,a tu salud•ây el nombre del ausente repitanlo el primero coros de danza. todavia inexpertos. Se le ofrecio un
las palabras de todos. Mesala, famoso por sus triunfos sobre los magnifico regalo del establo colmado, un macho. guia del re-
pueblos de Aquitania, cuyas victorias otorgan destacada h o ~ aa bano, una forma de acrecentar sus pobres recursos. En el cam-
3s SUS intensos abuelos. Ven aqui e inspirame. todo el tiempo que po, en primavera, un joven hizo. por primera vez, una corona
con mi canto se rinde agradecimiento a los dioses del campo. de flores y la coloco sobre los antiguos Lares. En el campo 60
Yo canto los campos y a sus dioses. Bajo su magisterio, los tarnbitn, dispuesta a dar trabajo a las tiernas jovenes, la oveja
humanos dejaron de saciar su hambre con bellotas. Ellos ense- lustrosa lleva en su lomo suave lana. De aqui arranca el trabajo
de la mujer, de aqui el copo y la rueca y el huso que hace girar
la labor con el impulso del pulgar. Una tejedora que atiende la 65
Estos dii parrii no son los dioses de la patria. del pueblo romano, sino
los dioses de sus aniepasados. Parriur esta relacionado con parres. La inter-
tarea de una Minerva sin tregua entona una cancion y resuena
pretacion de K. F. Surni es que Tibulo alude con estos dioses a Baco y a Ce- la tela por el toque del peine en los bordes. Cupido mismo tam-
res. a los Lares y a Marte. (cf. The Elegies..., pag. 396.) bien se dice nacido en medio de los campos, entre rebanos y
' Para dar a conocer la antiguedad del vino, los romanos colocaban una yeguas salvajes'. Alli se ejercito, por primera vez, con el arco
inscripcion o etiqueta con el nombre del consul del ano de la cosecha. HORA-
cio (cf. Odas 1 27, 9 ) califica el falerno de vino fuerte, por lo que se rebajaba
mezclsadole vino de Quios. Lo defwnosos Fakmos se debe a que el vino se ' T m mencionar a Baco. a Ceres, etc., es logico que un poeta elegiaco
hacta envejecer artificialmente con humo. (Cf. C a m m . 1 6. 20, y HORACIO. acabe citando a Cupido. Vegetacion, animales y humanos estan todos someti-
Odas 111 8, 11.) dos a su influencia.
70 todavia no dominado. !Ay de mi! !Que diestras manos tiene A
ahora! Y no busca los ganados, como antes. Se ufana de clavar
flechas en mujeres y de domar varones osados. Es el quien Pronunciemos palabras de fiesta: el dios del cumpleanos '
arranc6 sus riquezas al joven; 61 quien orden6 al viejo pronun- se acerca al altar. Todos los presentes, hombres y mujeres,
ciar palabras vergonzosas ante el umbral de una mujer airada. guarden silencio. Quemese piadoso incienso en la lumbre, que-
75 Bajo su direccion. burlando con sigilo a los porteros dormidos, meme los perfumes que el blando arabe envia de su rico pais.
sola la joven en medio de la oscuridad de la noche llega junto El propio Genio acuda a contemplar sus homas; flexibles guir- S
al amante y con sus pies tantea el camino, tensa por el miedo. naldas le adornen su sagrada cabellera. Sus sienes rezumen go-
Sus manos antes exploran las oscuras calles. iAh! iDesgracia- tas de nardo puro y quede saciado de torta y embriagado de
so dos aquellos a quienes este dios ferozmente ataca! Dichoso en vino. Concedate, Comuto8. todo lo que pidas. Ea, jpor que va- 10
cambio aquel a quien suavemente sopla un plhcido Amor. cilas? El lo consiente: pidele.
Dios puro, ven al banquete festivo, pero depon tus flechas Desearas. me imagino, el amor fiel de tu esposa. Creo que
y aleja de aqui, por favor, tus antorchas ardientes. Vosotros los propios dioses lo han decretado ya. Lo preferiras a todos
cantad al dios famoso, invocadle en favor del ganado: en favor los campos que por el mundo entero un fuerte labrador pueda
del ganado en alta voz, en secreto cada uno invoquelo para si, arar con buey robusto y a todas las perlas que se crian en las 1 5
8s o mas bien cada uno para si en alta voz, pues los gritos de bur- Indias felices, por donde enrojece la ola del mar de Oriente.
la de la gente y el sonido de la curvada flauta de FrigiaSprodu- Tus deseos se cumplen. Ojala vuele Amor con sus alas re-
cen mucho ruido. sonantes y a vuestro matrimonio traiga cadenas de oro; cade-
Jugad: ya la Noche unce sus caballos y acompanan al ca- nas que duren siempre, hasta que la lenta vejez marque arrugas
rro de su madre las brillantes estrellas con alegre danza y de- y encanezca los cabellos. Que llegue esta, dios del curnplea- 20
90 tras llega silencioso, ceAido de alas oscuras, el Sueno y con pie nos, otorgueles a los abuelos nietos y juegue ante tus pies un
inseguro las Pesadillas. tropel de ninos.
Jupiter echa del cielo a Apolo por haber dado muerte a los ciclopes. que
le forjaban los rayos. y tiene que servir un ano a Admeto. rey de Feras en Te- " Apolo y Diana eran hijos de Jupiter y Latona. por lo que la nouerca que
salia. A b e t o aparece acompaiiando a Jason en la expedicion de los argonau- se cita en el v. 24 es Juno.
tas. La versi6n del amor de Apolo por Admeto aparece en el Himno a Apolo, l a Se habla de los dos santuarios de Apolo mas famosos: el de Delos y el
de CAL~MACO. Conc~tamcnteen el v. 49. de Delfos. Apolo habia nacido en la isla de Delos. Pytho es una metonimia
lo Diana. por Delfos.
LIBRO II 327
mas ya ". En cuanto a mi, prolonguen mis alegres banquetes tu, tierno Baco, sembrador de la alegre uva, tu tambitn, deja,
las copas de Samos y la arcilla pastosa moldeada por el tomo Baco, los malditos lagares. No impunemente se puede escon- 65
de Cumas 14. der a las hermosas en tristes campos. No valen tanto tus mos-
Ay. ay, estoy viendo que con los ricos gozan las jovenes. tos, padre. iCrezcan las cosechas, con tal de que no esten en el
50 Vengan ya los frutos del robo, si Venus desea riquezas. para campo las jovenes! Sea la bellota alimento y, segun la antigua
que mi NCmesis nade en lujo y por la ciudad camine digna de costumbre, bebase agua. La bellota alimento a nuestros antepa-
admiracion con mis regalos. Lleve ella vestidos finos que tejio sados y por doquier siempre amaron. daiio produjo no te- 70
55 y bordo con hilos de oro una mujer de Cos 15. Acompaiienla ne- ner los surcos sembrados? Entonces a cuantos Amor tocaba
gros que la india tuesta y ennegrece el fuego del sol, al aproxi- con su soplo ofrecia abiertamente gozos en valle umbrio una
mar sus caballos. Ofrezcanle a porfia sus selectos colores: Venus suave. No habia vigilantes, ni puerta dispuesta a mante-
Africa, el escarlata; el purpura, Tiro. Conocido es todo lo que ner fuera a los dolientes. Si es licito, por favor, costumbres de
hablo: ahora reina en ella el mismo a quien muchas veces obli- otro tiempo, volved e**>. Los cuerpos sin cuidado cubranse de 75
60 g6 a llevar sus pies enyesados el estrado de esclavos extranje- pieles. Ahora, si la mia esta encerrada. si la posibilidad de ver-
ros l b . la es escasa, ay, desdichado, que me sirve una toga suelta?
En cuanto a ti, mala cosecha, que te llevas a Nemesis de la Conducidme alli: a la orden de mi duena araremos los campos.
ciudad, sin garantia alguna te devuelva la tierra las semillas. Y No me niego a las cadenas y a los golpes. 80
Augusto. HORACIO, Sat. 1 2, 101, dice que a una mujer vestida con tejido de
probar tales dolores, hasta que punto preferiria ser roca en he-
Cos la puedes ver como si fuera desnuda. ladas montanas o elevarme escollo, expuesto a los furiosos
" Existia un estrado giratorio donde se exponian los esclavos con los pies vientos, que azota la ola del vasto mar, quebrantadora de na- io
enyesados para que el comprador los examinase. PLIMO, en su Historia Natu-
ral XXXV 199, dice que en tpoca antigua. los romanos tentan la costumbre
de senalar con greda de poco precio los pies de los esclavos venidos de fuera.
El colmo de la degradacion de Nemesis es haber caido en brazos de un anti- " NCmesis. Tambien es descrita como saeua puella Foloe en 1 8, 62. Des-
guo esclavo, extranjero ademas, y vendido como mercancia inferior. puCs se evoca el mito de Niobe, catasterizada en roca.
LIBRO 11 329
ves! Ahora amargo me es el dia y mas a r n q a s las sombras de Pero a ti, que dejas fuera a los amantes vencidos en la puja
la noche. Todas las horas estan empapadas de funesta hiel. por tu amor, viento y fuego arrebaten tus riquezas adquiridas. 40
De nada sirven mis elegfas, ni Apolo, inspirador de mi can- Mas aun. el incendio & tus bienes contemplenlo entonces ale-
to. Ella siempre me exige dinexo con el hueco de su mano. gres los jovenes; nadie eche presuroso agua a las llamas. Y si
15 Alejaos, Musas, si no aprovechais a un amante. Yo no os vene- la muerte te llega, no habra nadie que te llore, ni quien entre-
ro porque haya guerms que camar, ni describo los caminos del gue ofrendas en tus tristes exequias. En cambio, la que fue 45
Sol, ni como la Luna, cuando ha completado su circulo, regre- buena y generosa, aunque haya vivido cien anos, sera llorada
sa tras hacer girar sus caballos 'O. Un facil acceso a mi dueiia delante de su pira ardiente y algun anciano, devoto de su anti-
20 busco con mis versos. Alejaos, Musas, si ellos no valen nada. gua pasion, ofrecera guirnaldas todos los anos en el tumulo le-
Pero yo con crimenes y delitos tengo que preparar regalos para vantado. Y al marcharse dira: •áDescansaen paz, sea la tierra 50
no postrarme llorando ante su casa cerrada. O mas bien robare ligera sobre tus huesos tranquilos•â.
exvotos colgados en los santuarios sagrados. Pero es a Venus a Proclamo la verdad, pero que me sirve la verdad? Bajo
quien yo, antes que a los demas dioses, tengo que profanarla. su ley yo debo honrar a Amor. Incluso si ordenara que vendiese
25 Ella me aconseja un delito y me otorga una duena codiciosa: la casa de mis abuelos, quedad bajo su mando y en venta, La-
sienta ella mis manos sacniegas. res. Cuanto veneno tienen Circe y Medea, cuantas hierbas pro- 55
!Muera todo el que recoge verdes esmeraldas y tine la duce la tierra de Tesalia l 9 y cuanto hipomanes destila la ingle
blanca oveja con purpura tiria! Anade motivos de codicia a las de una yegua en celo, cuando Venus insufla su pasi6n al gana-
30 chicas la ropa de Cos y la brillante perla del mar Rojo. Todo do salvaje, y mil otras hierbas que ella mezcle, con tal de que
esto las ha hecho malas: desde entonces la puerta ha sentido la mi NCmesis me mire con rostro apacible, todas ellas bebere. 60
llave y empezo a ser vigilante del umbral el perro. Pero si pa-
gas mucho dinero, la vigilancia esta vencida: no pone trabas
35 las llaves y el propio perro guarda silencio. Ay, quienquiera
que sea el dios que otorgo belleza a una avara, !que gran bien
ha mezclado el con desgracias sin cuento! Por ello resuenan
llantos y rinas. Esta es, en fin, la causa que hizo que ahora
Amor vague errante como un dios sin renombre.
'O DespuCs de referirse a Circe y a Medea, las mas famosas magas de las
literaturas clasicas. habla de Tesalia, que tenla fama por su variedad de hier-
bas para encantamientos.
" Esta aludiendo a los poetas tpico-didacticos. En el v. 16 hay una alusion " El hipomanes era uno de los medios de encantamiento mas antiguo y
a la tpica: canenda bella Es una recusatio normal. que sigue con una conoci- popular. De tl nos habla VIRGILIO, en Gedrgicas IU 28G283. Segun 61. es un
da enumeracion de topoi didacticos, por los que se puede pensar en el De la veneno que las yeguas destilan de las ingles y que se mezcla con hierbas y
Naturaleza de LUCRECIO y en los Aratea de CICER~N. awn palabras no inocentesr.
LIBRO U
vantado los muros de la ciudad eterna, que no debia habitar tesco: los romanos son grandes uamadoresu. Hay que recordar el tradicional
25 Remo en su compania. Entonces pacian la hierba del Palatino ROMA=AMOR.
" Estaba en la margen izquierda del Tiber, donde los troyanos al mando de
Eneas desembarcaron por primera vez en Italia. Parece que Tibulo usa una
version previrgiliana que coincide con Livio y Dionisio de Halicarnaso. Asi. T.
" Ese sacerdote es Mesalino, el hijo mayor de Mesala, verdadero protage LIVIO,1 1.4: *con su escuadra. alcanzo el temtono Laurentm (cf. A. FONTAN.
nista de esta elegia, recientemente nombrado quindecenviro. encargado de T. Livio, Historia de Roma 1, Madrid. 1987, pag. 5); Dio~isioDE HALICARNA-
custodiar los libros sibilinos. El templo hacia el que camina es el de Apolo Pa- so. 1 63. 3: uy atravesando el mar Tirreno, llegaron finalmente a Laurento, en
latino. donde se guardaban, en epoca augustea, estos libros. la costa de loa aborigenes. a mediados de verano•â(cf. DIONI~IO DE HALICAR-
Apolo es el dios de la cancion y dios de la profecia. Apolo canto las ha- NASO, Historia Antigua de Roma 1-111, introd. de D. PL.~CLDO,trad. y notas de
zanas de Jupiter, y Tibulo va a cantar las de Apolo. E. JIMBNEZ y E. SANCHEZ, Madrid, 1984. pags. 118-1 19, num. 73 de la
21 Los oraculos de la Sibila estaban todos escritos en hexametros griegos. B.C.G.).
LIBRO 11 333
cuando el agua venerable del Numicio te haya enviado al ck- tisa y te invoco, Febo, en su ayuda y echo sus cabellos en de-
lo como dios indigena. He aqui que sobre tus quebrantadas na- sorden delante de su rostro.
ves revolotea Victoria, al fin llega en ayuda de los troyanos la Cuanto predijo Amaltea33y la marpesia Herofile Y, lo que
45 diosa soberbia. He aqui que veo brillar en el campamento ruap advirtio Fito de Grecia y la Tiburtina" que a iraves de las
lo las llamas: ya te anuncio, barbaro 'liinio", la muerte. Delan- aguas del Anio habia llevado los oraculos sagrados y los habia 70
te de mis ojos se alzan el clrmparnento de Laurente y la mura- conservado en su seco regazo. Eilas anunciaron que surgiria un
so lla de Lavinio", y Alba Longa, fundada bajo la direccion de cometa", funesto presagio de guerra, y que se produciria una
Ascanio. Ya veo tambien que tu, Ilia", sacerdotisa destinada a prolongada lluvia de piedras sobre las tierras. Cuentan que
complacer a Marte, has abandonado el fuego de Vesta; tus fur- trompetas y trepidar de armas se oyeron en el cielo y que los
tivos amorios, tus cintas por los suelos. y, dejadas en la orilla, bosques vaticinaron la derrota. Incluso un ano nuboso vio al 75
5s las armas del dios apasionado. Comed, ahora, novillos, la hier- propio sol eclipsado uncir sus caballos con el color perdido.
ba de las siete colinas, mientras es posible. Aqui en seguida se TarnbiCn las estatuas de los dioses derramaron tibias lagrimas
construira una gran ciudad. Roma, tu nombre consagrado por y bueyes dotados de voz predijeron el destino. Todo esto ocu-
el destino para gobernar las tierras por donde, desde el cielo, m 6 un dia. Pero tu ya sereno, Apolo, hunde los prodigios bajo 80
contempla sus campos Ceres, por donde se extiende Oriente y las aguas desenfrenadas del mar y el laurel encendido con la
60 por donde el rio de ondulantes aguas bafia los caballos jade-
j2 llama sagrada crepite de buen augurio, un presagio con el que
antes del Sol. Entonces Troya se admirara y dira que vosotros el ano sera sagrado y dichoso.
habeis mirado por su gloria con un viaje tan largo. Canto la Cuando el laurel da una buena senal, contentaos, colonos.
verdad. Que pueda alimentarme siempre, sin dano, del laurel Colmara de espigas los horreos repletos Ceres. Borracho de 8s
6s sagrado y seame eterna la virginidad•â.Esto predijo la sacerdo-
" Amaltea es una de las diez sibilas que se conocen. Sibila es el nombre
El Numicio es un pequeno rio del Lacio. Se creia que Eneas habia per- de una sacerdotisa de Apolo. pero lleg6 a generalizarse haciendose equivalen-
dido la vida en el, despues de una victoria sobre los etruscos y los nitulos. La te a profetisa o adivina. Es el caso de nuestros Ceksrina y Lazarillo.
leyenda hace que Venus lo lleve al cielo tras ser purificado por sus aguas. VIR- Como vemos, Amaltea inicia la enumeracion de las sibilas y se la identifi-
GILIO dice en Eneido VI1 242: fonris uada sacra Nwnici. ca con la de Cumas.
P> Turno es el antagonista de Eneas en la segunda parte de la Eneida. Aqui Y Herofile es la sibila de Marpeso. esto es, de la Troade, donde habia dos
parece seguir la version virgiliana. ya que, al hablar del campamento nitulo en santuarios de Apolo.
llamas, anuncia la muette de Turno (Eneido XII 950-952). " Fito de Grecia era la sibila de Samos.
Lavinio es una ciudad amurallada, que toma su nombre de Lavinia. hija " La sibila de Tbur era Albunea. la Cannenris de VIRGIUO(cf. Eneida
de Latino y mujer de Eneas. Se cita a Alba Longa, la ciudad fundada por As- VI11 336).
canio tras abandonar Lavinio. " Las sacerdotisas profetizan los prodigios ocumdos en Roma a la muerte
'' Ilia era una vestal, seducida por Marte. De este amor naceran los geme- de Julio CCsar. Es creencia popular muy generalizada el ver una relacion de
los Romulo y Remo. causa-efecto entre las apariciones de cometas y las grandes cathstrofes, como
Es el rio Oceano. segun la geografia de Homero. (Cf. Odisea XI 639.) las guerras civiles.
LIBRO 11 335
mosto el campesino pisara las uvas. hasta que aneguen los to- sus campanas delante de su carro las imhgenes de las ciudades
neles y los grandes lagares y, empapado de Baco, el pastor conquistadas. El mismo, con laurel en sus manos, ceilido de
cantara a coro a las Paliliasu, su fiesta: & los establos eaton- laurel silvestre el soldado, cantara a gritos: u i10. triunfo!•â.En-
ces alejaos, lobos. El, bebido, prendera fuego a los rituales tonces mi querido Mesala otorgue a la plebe el piadoso espec-
w montones de ligera paja y saltara las hogueras sagradas. Tam- taculo de un padre aplaudiendo al pasar el carro. I 20
bien la madre Mhijos y el nino, agarradas las orejas de su Dime que si y ojalh. Febo, puedas conservar tus cabellos
padre. le robara besos; no se cansara el abuelo de andar pen- sin cortar y te sea por siempre casta tu hermana.
diente de su nieto pequeilo y, viejo, de decir con el nino pala-
95 bras balbucientes. Entonces, los jovenes, despues de cumplir
con el dios, se tumbaran en la hierba donde cae vacilante la
sombra de un arbol anoso y con su ropa armaran un sombrajo
ceilido de guirnaldas, y con guirnaldas se alzara la misma A la guerra se va Macro 39. sera del tierno Amor?
ioo copa. Por otra parte, cada cual se preparara el banquete con ser su companero y llevar con esfuerzo las armas pen-
grandes mesas festivas de ctsped y de cesped un lecho. Aqui dientes del cuello? Y ya lo lleve un largo camino por tierra,
el joven, bebido. maldecira a su amante y en seguida querria ya por las libres aguas del mar, ir a su lado con ar-
que sus maldiciones quedaran sin efecto, pues habiendose mas? Nifio, por favor, prende fuego a quien, soberbio, ha de- 5
comportado salvajemente con su amada, pasada la borrachera, jado tus ocios, y al desertor llamalo de nuevo bajo tus bande-
C1 mismo prorrumpira en llanto jurando que tuvo un momento ras. Y si a los soldados compadeces. yo sere tambiCn soldado,
de locura. yo mismo el que lleve en el casco su racion de agua inquieta.
105 Con tu asentimiento mueran los arcos y mueran las flechas, Al campamento me voy. Adios, Venus, adios, niilas; tengo io
Febo; solo sin armas por las tierras vague Amor. Era un buen fuerzas y la trompeta se ha hecho para mi. Pronuncio magnifi-
arte. pero una vez que tomo sus armas Cupido, ay, ay, ja cuan- cas palabras, pero a mi, que con ostentacion pronuncio estas
tos ha traido ese arte desgracias! Y a m' sobre todo: yazgo he- magnificas palabras, unas puertas cerradas rechazan mis alti-
I io rido desde hace un aiio y alimento mi enfermedad desde el mo- vas frases. !Cuantas veces he jurado que nunca volveria a sus
mento que me gusta mi propio dolor; siempre canto a NCmesis, umbrales! Aunque lo he hecho con firmeza, mis propios pies
sin la que ningun verso mio puede hallar la palabra, ni la medi- han vuelto.
da adecuadas. Amor cruel, jojala pueda ver rotas las flechas. tus armas, y 15
Pero tu, ya que la proteccion de los dioses defiende a los apagadas las antorchas, si es posible! Tu atormentas a un des-
poetas, te lo advierto, joven: compadecete de un poeta sagrado, dichado, tu me obligas a lanzar imprecaciones contra mi mis-
i 15 para que logre celebrar a Mesalino llevando como premio por
" Las Palilias eran las fiestas consagradas a Pales. Menor. Fue tambitn amigo de Ovidio (cf. Trisres IV 10.43-44).
LIBRO 11
mo y a blasfemar alocadamente. Ya habria acabado con mis yo desde el umbral despiadado reconozco la dulce voz de mi
20 desgracias suicidandome, pero EsperanzaQingenua alienta mi duena, esta dice que no esta en casa. Muchas veces, cuando
vida y siempre dice que sera mejor el mailana. La Esperanza una noche se me ha prometido, me anuncia que la nina esta en-
alimenta a los labradores, la Esperanza confia a los surcos ara- ferma o que teme ciertas amenazas. Entonces muero de ansie- 50
dos la semilla que d campo se encargara de devolver a un inte- dad; entonces mi fantasia fuera de si imagina que alguien la
& mayor; ella coge con lazo pajaros, ella con cana peces, una posee y las distintas maneras de poseerla. Entonces, alcahueta,
25 vez que delante el cebo ha ocultado el sutil anzuelo. La Espe- lanzo maldiciones contra ti: vivirias muy angustiada si una pe-
ranza tambih consuela al preso atado con fuertes cadenas; las quena parte de mis deseos conmoviera a los dioses.
piernas hacen resonar el hierro, pero canta durante el trabajo.
La Esperanza me promete una NCmesis accesible. pero ella
dice que no. Ay de mi, no quieras, joven desdefiosa, vencer a
una diosa.
30 Perdoname. te lo ruego por la muerte prematura de tu her-
mana: descanse en paz la pequena bajo una tierra ligera. Ella
es pura para mi; yo depositar6 ofrendas en su sepulcro y guir-
naldas rociadas con mi llanto. A su tumba acudir6 y perrnane-
35 cere suplicante y con su ceniza muda lamentare mi destino. No
soportara que su protegido llore siempre por tu culpa. En su
nombre te prohibo que te muestres indiferente conmigo, no sea
que te envien pesadillas sus Manes enojados y en medio de tu
sueno surja delante de tu lecho tu hermana entristecida, tal
40 como & d e la alta ventana al caer de cabeza alcanzo los lagos
infernales cubierta de sangre.
Lo dejo por no renovar a mi amada duros motivos de llan-
to. Yo no valgo tanto como para que ella iiore una sola vez. No
merece afear con lagrimas sus ojos elocuentes. Una alcahueta
45 nos esta perjudicando. Ella, la joven, es buena. Frine4', la al-
cahueta, me esta matando desdichadamente. Va y viene furtiva
llevando mensajes ocultos en su seno. Muchas veces, cuando
--- - -
Elegia 1
Supone el envto de un codicilo a Neera. posiblemente formado
La *mera impresion que nos queda, tras la primera lectura del
por las tres primeras elegtas, para ganarse su afecto. En la dedicatoria
ciclo de Ligdamo. es el fuerte sabor catuliano, subrayado incluso por
que conffa a las Musas, el poeta distingue entre la situacion de c o n i u
una cita expresa: doctus Catullus (6.41). Ademas de la semejanza de
que tuvo en otro tiempo y la del momento del envto, que es lafrater.
los dos poemas prologales, tarnbitn existe directa imitacion en 4, 51-
Supone una fuerte amistad, pero sin la intimidad que tuvo antes.
52 de Catulo 72, 3-4. y 70, 3.
Despues. y si se ha traducido en el orden de la edicion que hemos
Elegia 2
usado. cuando llegamos a Ltgdarno nos parece que no es nuevo el
El tono elegiaco sube de punto en esta elegfa, evocacion de su contenido de esta poesia, ya presente en el Tibullirr maior (1 y 11). Los
propia muerte de dolor a causa de la separacion de Neera. Neera y su que se aferran a la interpretacion literal del dtstico 5, 17-18 conside-
madre manipulan sus despojos y al final surge la inscripcion funeraria. ran que Ligdamo es el imitador y Tibulo el imitado, pero desde O.
Tescari' los hechos parecen explicarse al contrario: Ltgdamo el pri-
Elegia 3 mero y Tibulo su imitador. Por ultimo, para Luigi Pepe' q u e enlaza
con Escaltger- se trata del mismo poeta, que rehace lo que estaba
Desprecio de las riquezas y desea de una larga vida al lado de su
esbozando en sus primeros poemas, los que figuran con el seudonimo
amante. Si Neera no vuelve a su lado, prefiere la muerte.
de Ltgdamo. Nosotros queremos insistir, a nuestra manera, en algu-
nos argumentos del estudioso italiano. que, desde luego, implican una
Elegla 4
revalorizacion de las seis elegias que ahora estudiamos.
Vision ontrica de Febo. En sueiios se le aparece Apolo con la es- Los temas comunes a los poemas de Ligdamo y del Tibullus
plendidez de los mayores atributos con los que se muestra en su me- maior son, sobre todo, los siguientes: 1) enfermedad, miedo a la
jor escultura, y le profetiza la traicion de Neera. Como remedio, tier- muerte y presentimiento de su cercania; 2) suplica a los dioses ha-
nas quejas a la amante. Despues de la desaparicion del dios, el poeta ciendo alardes de inocencia; 3) evocacion de sus funerales con la
confta en la condicion de Neera de ser hija de unos buenos padres. asistencia de la amada, 4) deseos de muerte al perderla; 5) Apolo con
alusion a Admeto; 6) expresivas ansias de anegar el dolor en vino 5.
Elegia 5 En definitiva, pocas cosas hay en Ligdamo que no esten en Tibu-
lo. Pero es curioso que en Ligdamo estos temas y su forma de tratar-
El poeta. enfermo, se dirige a sus amigos. Lamenta que, aun jo-
los se reconocen mas espontaneos, mas sencillos, mas claros y mis
ven y puro, se vea amenazado de muerte. Invocacion final a sus ami-
concretos: en resumen, mas naturales y menos artificiosos. Los mis-
gos para que le recuerden.
mos motivos. abordados por Tibulo, resultan mas retoricos, mas eru- de un poeta juvenil, que pone en practica con gran espontaneidad nor-
ditos y, en consecuencia, menos espontaneos. mas de escuela y que anuncia un esplhdido futuro.
Puede resultar de interes comparar la inscripcion funeraria que la de Tibulo?
escribe Ligdamo en 111 2,29-30: Empieza por recoger el adverbio con que habitualmente comien-
LIGDAMVS HIC SiTVS EST: DOLOR W CVRA NEAERAE.
zan las inscripciones funerarias: hic -ya en Lfgdamo- para encontrar
CONlVGlS EREPTAE. CAVSA PERIRE NIT. enseguida un verbo no esperado, por no habitual. iacet. Los nombres
propios estan en lugares clave: el del poeta, en fin de verso; el de su
con la que redacta el propio Tibulo en 1 3.55-56: patrono, en comienzo de verso siguiente. Ambos aparecen destaca-
dos, ademas, porque los fonemas iniciales de sus nombres forman pa-
HIC LACET LNMlTl CONSVMPTVS MORTE TIBVLLVS. rejas aliterantes con otros iniciales de palabras potenciadas por su po-
MESALLAM TERRA DVM SEQVITVRQVE MARI.
sicion. El ritmo alternante se destaca en el peniametro, espondaico en
su primera parte, dactiiico en la segunda. Disjuncion del adjetivo in-
Estamos ante dos poemas con motivos comunes, pero esencial- miii de su sustantivo morte, el •áclichC•âterra marique se deshace, etc.
mente distintos: el de Ligdamo es todo 61 una unidad de sentido, en La convergencia de estos hechos lingulsticos senalados, como en la
el que la inscripcion es el amargo final esperado; el de Tibulo es una inscripcion anterior, no hace mas que subrayar el contenido del men-
de sus grandes elegias. Todo el microcosmos tibuliano tiene cabida saje: la crueldad de la muerte del poeta, junto con su fidelidad en se-
en el. Podra gustar mas a primera vista la frescura, la naturalidad con guir a su patrono por tierra y mar.
que Ligdamo se manifiesta, pero el analisis y la reflexion sobre el Nos hemos elevado de lo anecdotico a lo paradigmatico: un ciu-
poema de Tibulo acaba impresionando. Estamos, sin duda, ante algo dadano modelo ha muerto cruelmente.
superior. puede pensar siquiera que fue Ligdamo el que imito esta ins-
Un breve analisis estilistica de las dos inscripciones iluminara cripcion? '. Si siguieramos haciendo comparaciones, veriamos con
esta afirmacion: en la de Ligdamo sorprende y gusta la nota uroman- claridad que es muy posible que ocumera al reves. Y avanzando un
tica•âque supone la muerte de amor del poeta por la amada. con los poco mas, no es un disparate pensar que es el mismo autor que vuelve
nombres de los amantes en principio y fin de hexametro y la formula sobre los temas de su primera madurez.
epigrafica habitual recogida intacta: hic situs est •áaquiesta enterra- En 111 2,9-14. nos encontramos con la evocacion de la muerte del
do•â,ante cesura pentemimera y pausa de sentido. La expresion del propio poeta con asistencia de la amada. Se dan todos los elementos
dolor fisico y espiritual desdoblada en palabras bisiiabas, el predomi- caracteristicos de este rdpos: el poeta amante convertido en tenuis
nio del ritmo dactiiico. la aliteracion en lugares destacados del penta- umbra, sus huesos cubiertos por ceniza, la amada sin peinar, con el
metro y tantos otros hechos linguisticos mas convergenb para poten-
ciar el contenido de este mensaje que nos presenta la muerte de amor ' Puede ser esclarecedor unir a estos dos epitafios el de PROPERCIO,11 13b,
del poeta por la perdida de la amada. Todo queda encajado como obra 35-36. que empieza en el v. 35 tras la pentemimera y pausa de sentido:
...QU1 NVNC IACET HORRlDA WLVlS 1 VNlVS HIC QVONDAM SERVVS AMORIS ERAT.
Practicamos comentarios estilisticos siguiendo la docmna del prof. Her- Es el mas conciso de los tres, y tambitn el mhs sencillo. No parece osado
nandez Vista. (Cf. V. E. HERNANDPZ VISTA, Principios y estudios de Estilistica suponer que Propercio conoce los dos anteriores: tiene en comun con el de
Estructural aplicados al h t i n y al Espanol, edicion preparada por J. Gonzaiez Ligdamo la nota aromdntica•âamorosa y con el de Tibulo el ritmo contrastado
Vazquez, Granada. 1982, pdgs. 58-62, 1 1 1 - 1 15 y 178- 180.) y dos palabras: hic y iacet.
LIBRO 111 347
cabello suelto. su llanto sobre la pira, la compania de un ser querido sala. pero en un tono mas mesurado, y se celebran sus dotes poeticas:
la madre de la amada entristecida tambien. Este tdpos se repite en el •áversoscecropios no s61o por la lengua, sino por el [Link] cu-
Tibullus maior, pero. tal vez. el que puede compararsele mejor es el rioso que. al hablar de la fama de su poesia, se diga que sobrepasa la
de 1 1, 5968. En em escena estan todos los ekmentos enumerados edad de Nestor, la misma comparacion del Panegirico al hablar de la
en el cuadrito elegido de Ligdamo. junto a otros que son lugares co- fama de Mesala como orador. En el proemio de Lo Garza, poema
munes en otros poetas, como la alusion al desgarramiento de las meji- tambien dedicado a Mesala, se emplea una recusatio semejante a la
llas. el mesar de los cabellos, los Ultimos besos, etc. del exordio del Panegirico: •áyoquema. oh tu. el mas culto de los j&
Al comparar los dos fragmentos ocurre lo mismo que con las venes.. . mezclarte en grandes escritos a la naturaleza.. . Pero.. .
inscripciones: Ligdamo, espontaneo, natural y sencillo, de manera acepta entretanto estos regalos que puedo ofrecerte•â.
que no resulta extrano que algun critico %e haya equivocado en la Dentro del Libro 111 del Corpus Tibullianum. el Paneglrico es lo
valoracion de los dos poetas; Tibulo, en esta ocasion, logra una ree- mas pobre desde el punto de vista poetico. En el poema encontramos
laboracion genial del mismo motivo, la version definitiva de un td- un alejandrinismode escuela bastante infantil. La digresion de Ulises,
pos comun con elementos comunes, pero introduciendo variaciones en la que practicamente se nos cuenta toda la Odisea, es despropor-
personales de gran originalidad y belleza. toques de estilo que van a cionada y absurda. Toda la parte final donde demuestra su fe en la
hacer unico y eterno un cuadro vulgar. El poeta, al morir, quiere mi- metempsicosis, al mismo tiempo que su admiraci6n por Mesala llega
rar a la amada y sujetarla con mano desfalleciente. Jovenes de am- al paroxismo, descalifica a un poeta. El espiritu servil que manifiesta
bos sexos no podran volver a casa con los ojos secos, y un ultimo constantemente echa por tierra la hipotesis de que Tibulo haya podido
pormenor que descubre el genio de un poeta: a la hora de evocar a escribirlo, porque precisamente en sus obras autenticas se muestra ad-
Delia, mesandose los cabellos y aranandose las mejillas, le pide que mirador y amigo, siempre elogioso, pero jamas en un sentido vergon-
se contenga. no vaya a inquietar a sus Manes. Estos pormenores zante.
muestran la novedad en el tratamiento de un tema repetidisimo, al A. Rostagni 'O, muy lejos de nuestra negativa valoracion, senala
mismo tiempo que dan el tono de equilibrio y mesura propios del los versos 107-115, que sin duda son -junto con los 183-189, tambien
mejor Tibulo. Al menos en esta ocasion es un clasico; el expresio- destacados por 61- lo mejor del poema; en el primer caso por la inten-
nismo tragico no siempre enciena mas belleza, ni descubre un mas sidad con que evoca paisajes lejanos y exoticos, y en el ultimo por la
hondo dolor. sinceridad que demuestran. Aun admitiendo esto, es muy poca cosa,
prIIcticamente nada.
Estructura del poema: La 9 presenta a Sulpicia dirigiendose a Cerinto para que abando-
1. Exordio: 1-38. El, poeta modesto, va a cantar a Mesala. S610 ne su afici6n a la caza. Si ella le acompana, sera distinto. De todas
el. Mesala, escribiendo, puede estar a la altura de sus hazanas. h~ formas. acaba diciendo que ella lo quiere entre sus brazos.
dioses tambien aceptan sencillas ofrendas (1-17). Recusatio: que En la 10. donde se trata el mismo tema de la 17. el poeta pide a
otros canten la naturaleza. Rivalidad por cantarle: el desea ser vence- Febo que c m la enfermedad de Sulpicia. Tranquiliza a Cerinto. ha-
dor en la contienda (18-38). ciendole ver que Apolo no perjudica a los amantes. El dios, al devol-
2. Mesala orador y militar (39-44). ver la vida a los dos amantes, sera famoso entre los dioses.
2.1. Orador: mas grande que Nestor y que Ulises. Expediciones En la 11, Sulpicia se dirige tambiCn directamente a Cerinto.
de Ulises (45-8 1). Empieza bendiciendo el dfa en que se le ha entregado el amor de
2.2. Militar: su ciencia guerrera (82-105). Sus Cxitos (106-1 17). Cerinto. Pide reciprocidad en el amor. Invoca al Genio para que Ce-
Su gloria futura (1 18-176). rinto lo ame como ella. Invoca a Venus para que los una a los dos
3. Peroracidn. Insiste en la inferioridad de su talento y se consa- para siempre. Ella sabe que es mas timido, pero que tambien lo de-
gra a el eternamente (177-211). sea.
La 12 esta dirigida a Juno Natal. El poeta pide para Sulpicia que
Juno otorgue satisfaccion a sus deseos, consistentes en conseguir el
amor de Cerinto.
Conservamos, para le exposici6n de la segunda parte, el orden
que hemos aceptado previamente:
En el epigrama 14, Sulpicia nos cuenta que su tutor Mesala la Ile-
Este ciclo goza de la unanimidad de la critica en cuanto a su valo-
va al campo y no puede estar con Cerinto en su cumpleanos. El 15 es
racion positiva. Como ya hemos dicho. hay que distinguir las elegias
un grito de alegria, porque ya no se hace el viaje. En el 17, Sulpicia,
8-12 -de autor desconocido, aunque la atribucion a Tibulo no es des-
al mismo tiempo que cuenta su enfermedad, muestra ciertos indicios
denable, y a las que se le suele llamar •águirnaldade Sulpicia•â-, y los
de celos. En el 18 se arrepiente de no haberse entregado a Cennto. El
epigramas 13-18. de la propia Sulpicia.
16 contiene reproches y manifiesta su dignidad ofendida. porque Ce-
La primera parte no es mas que la narracion de la misma anove-
rinto la engana con prostitutas y, ademas, esclavas. EL 13 es el final
la amorosan que contienen los billetes amorosos de Sulpicia, sin la
feliz de estos amores. Cennto ya es suyo.
espontaneidad y el apasionamiento de estos ultimos. En las elegias
Podemos ahora senalar las simetrias de contenido entre los poe-
9 y 1 1 habla la misma Sulpicia y se dirige en estilo directo a su
mas de la •águirnalda•ây los de Sulpicia misma. Asi, en el 11 celebra
amante Cennto, con lo que estamos siguiendo el juego simetrico tan
al Genio de Cerinto con motivo de su cumpleanos, tema este que
del gusto de Tibulo, 8, 10 y 12 en tercera persona, y 9 y 11 en pri-
coincide con el 14 y el 15. Por otra parte, en el 12 se celebra el cum-
mera.
pleanos de Sulpicia misma: 11 y 12 - 14 y 15, enfermedad de Sulpi-
El analisis del contenido servira para poner este extremo todavia
cia: 10 y 17, celos: 9 y 16, etc.
mas en evidencia.
Nos parece mas interesante resaltar el hecho de que el 9 y el 1 1
La 8 es una descnpci6n de la belleza de Sulpicia el dia de las ca-
debieron rehacerse teniendo delante otras notas amorosas de Sulpicia,
lendas de Marte. Al final, el poeta se dirige a las Pierides y a Apolo
como las 13-18. Es indudable que las epistolas amorosas que efecti-
para que le canten. digna como es de estar entre ellos.
vamente son la 9 y la 11 tienen mayor elaboracion artistica. y que re-
LIBRO 111 35 1
sultan mas bellas y elegantes que las de la propia Sulpicia. pen, el au- Tibulo tras el de Delia y M h t o y antes del de Nemesis, para que el
tor ha procurado conservar muchas de las expresiones espontikm de Delia sea el primer amor que quiere Ovidio (Amores 111 9, 32) 'l.
que existen en 13-18; asi. mea lux, que es el termino empleado por
Sulpicia p dirigirse a Cerinto en 18. 1, en 9. 15, se npite como lar
mea; iuuat en 13, 9. se comsponde con iuuat en 11.5. en 18.6, ar- " Cf.M. PIANCHON~. Tibuile..., p6g. 20.
dorem... meum y en 11.5, uror... uror. Racientcmcnte. A. La Penna parece inclinarse por la autoria de Tibulo del
Queremos insistir finalmente en el c d c t e r de reelaboracion que poema 19 haciendo notar afinidades estilisticas con el Tibullus maior. Asl, •áel
tienen los poemas de •álaguirnalda•âsobre los ultimos epigramas procedimiento monologicou. Le atrae descubrir en 111 19 el comienzo de una
dinamica muy productiva en la elegfa tibuliana: el v . 17. Quid facio aemens?
epistolares, al mismo tiempo que confirmamos el acierto de colocar
Heu! heu! mea pignora cedo..., segun 61. *desarrolla un pathos inesperado,
el poema 13 como el ultimo cronologicamente. Sulpicia ha logrado
cuando el proceso parece cerrado* y lo compara con el final de 1 4: Heu! heu!
por fin gozar del amor de Cerinto y exclama radiante, utilizando una quam Mararhus lento me torquer m r e ! (cf. ul'elegia di Tibullo come medi-
expresion popular: cum digno dignafuisse ferar (13, 10). El poeta de tazione lincau, en Ani ..., pags. 89- 140).
la •águirnalda•âreelabora esta expresion en el ultimo poema del subci-
clo (12): ullae non ille puellae / seruire aut cuiquam dignior illa uiro
(9-10).
No nos queda mas que apuntar el tono catuliano de los poemas de
Sulpicia en la expresion sincera de sentimientos amorosos, en las mo-
dernas ansias de goce vital.
' El dia 1 de mano. el primer dia del ano hasta la reforma del calendario
efectuada por el rey Numa. se celebraban los Matronalia. El autor comenta
una de las actuaciones que originaban: la recepcion de regalos por parte de las
amas de casa y de sus hijas.
Esta describiendo los adornos del libro que el autor envia de regalo a su
amada. Hay precedentes en CANLO. l. y un ejemplo de derivacion en Ov.,
Tristes 1 1 .
LIBRO III 355
1s En nombre de vosotras3,inspiradoras de estos versos mios, Asi pues. cuando me haya convertido en leve sombra y se io
de la sombra de Castalia y de las aguas de Pieria, os pido: id a pose encima de mis blancos huesos la negra ceniza, venga ante
su casa y obsequiadla con este libro, cuidado, tal como queda- mi pira, en desorden sus largos cabellos, y llore ante ella una
ra. Que ningun color se le borre despues. Ella me contara si Neera eniristecida, pero venga acompaiiada por el dolor de su
20 nuestro amor es reciproco, si el suyo es menor o si estoy deste- madre querida. Esta que se entristezca por su yerno; aquella,
rrado de su corazon por completo. por su esposo.
Pero, ante todo, obsequiadle, como ella se merece, con un DespuCs de haber invocado a mis manes y a mi alma re- 1 5
prolongado saludo y en tono sumiso decidle estas palabras: ciente y tras haber lavado sus piadosas manos con agua, ceni-
•áEstemodesto obsequio te lo envia tu amante en otro tiempo, das con ropa negra, recogeran mis blancos huesos, la unica
ahora tu hermano, casta Neera, y te ruega que lo aceptes y te parte que quedara de mi cuerpo. Empezaran por rociar lo reco-
25 jura que te quiere mas que a sus propias entrafias, ya hayas de gido con vino de aiios. Luego. incluso, preparense para derra- 20
ser su mujer o su hermana; pero mejor su mujer. La esperanza marle blanca leche. Despues de ello, para quitarle la humedad
de este hombre. a el. muerto, se la arrancara el agua de Dite' con panos de lino fino y colocarlo, una vez seco, en tumba de
que hace palidecer•â. marmol. Derramense alli los perfumes que envian la rica Pan-
quea ', los arabes orientales y la rica Asiria y derramense alli 25
mismo lagrimas evocadoras de mi persona: tal funeral quem'a
para mis despojos.
Pero que la triste causa de mi muerte de a conocer una ins-
El primero que robo su amiga al amante y su querido a una cripcion y grabe estos versos en lapida famosa: LIGDAMO A Q U ~
joven, fue de hierro. Tambien fue duro quien pudo soportar un ESTA [Link] DOLOR Y EL AMOR POR NEERA. ESPOSA ARRANCADA 30
5 dolor tan grande y vivir tras la perdida de una esposa. Yo no DE SU LADO. FUERON LA CAUSA DE SU MUERTE.
soy fuerte en esto. ni esta resignacion es propia de mi caracter.
El dolor quebranta corazones esforzados. No me averguenza
decir la verdad, ni confesar el hastio nacido de una vida como
la mia, que ha sufrido tantas desgracias.
que me sirve haber llenado el cielo con promesas, Ne-
era, y haber ofrecido suave incienso y muchas oraciones? No
para salir del umbral de un palacio de marmol, famoso y desta-
' Las Musas. Se entiende que esta sombra es la que dan los bosques de
Castalia en el monte Parnaso, donde estaba la fuente consagrada a Apolo. Las
aguas son las de la fuente Piena. consagradas a las musas, a las que en otras
ocasiones se las invoca como PiCrides. (Veaseel contenido & la n. 32 del Li-
bro 1.) Panquea, ciudad que se cree situada en la Arabia Feliz, famosa por sus
' Plutbn. Las aguas son las de las lagunas infernales. hierbas aromaticas y por sus inciensos.
LIBRO U1 357
5 cado por mi ilustre casa, ni para que mis bueyes labren muchas timidas suplicas. AtiCndelas tu tarnbidn, Cipria lb,transportada
yugadas de terreno, ni para que la tima generosa produzca en tu concha Y si deniegan tu vuelta el destino y las siniestras 35
grandes cosechas, sino para compartir contigo el contento de hermanas l2 que manejan los hilos de nuestras vidas y predicen
una vida dilatada y en tu regazo dejar descansar mi vejez, nuestro futuro, l l h e m e a sus anchurosos rios y a su negro
cuando, muerto, al haber transcurrido el tiempo de mi vida, pantano el palido Orco 13, abundante en perezosas aguas.
io desnudo. este obligado a viajar en la barca letea6.
Pues quC me sirve un pesado monton de rico oro y que
aren mis campos feraces mil bueyes? o que me sirven una
mansion sostenida con columnas frigias' o tuyas, Tenaro, o tu-
is yas. Caristo, y, en su interior, parques que imiten bosques sa- Los dioses me otorguen cosas mejores y no me resulten
grados, artesonado de oro y pavimento de marmol? pla- ciertas las pesadillas que anoche me produjo un agitado sueIio.
cer ofrecen la perla que se recoge en la costa eritrea8, la lana Alejaos, fatuos, y apartad de mi aquella falsa vision. Renun-
tenida con purpura de Sidon y, en fin, todo lo que el pueblo ciad a querer buscar credibilidad en nosotros.
20 admira? En ello reside la envidia. Sin cordura quiere el vulgo Los dioses nos avisan de la verdad; mensajes ciertos de un 5
muchisimas cosas. Con riquezas no se reconfortan los pensa- porvenir manifiestan las entranas examinadas por los hombres
mientos y los cuidados de la gente, pues Fortuna con su ley de Etniria ". vanos se divierten en la noche enganosa
rige estos tiempos. Seame la pobreza contigo alegre, Neera. y logran que almas asustadizas tiemblen ante falsos terrores?
pero sin ti no quiero ningun regalo de reyes. los presagios de la noche calman al linaje humano. propen-
ts iOh. dia radiante, el que pueda devolverte a mi! iOh, para so [a las preocupaciones] 15, con piadosa harina y chisporro- io
mi tres y cuatro veces dia feliz! Mas si todo lo que se promete teante sal? Con todo, de cualquier forma que sea, ya aquellos
por tu dulce retorno lo acogiera con oido hostil un dios no mio, quieran que se aconsejen avisos verdaderos, ya [pretendan] l6
30 no me consolarlan ni reinos, ni el aurifero rio de Lidia9, ni las
riquezas que sustenta el mundo entero. Esto lo codicien otros. " Venus.
Pueda yo tranquilo con una condicion de vida humilde gozar " Las Parcas.
de mi querida esposa. Acude y escucha, hija de Saturno lo, mis Los infiernos.
l4 Los anispices. La segunda forma de adivinacion descrita en la n. 58 del
Libro 1.
De Lete, nombre de una de las lagunas infernales. De la fuente que origi- " Frente a la lectura del V 9, natum maturus, que Postgate conserva entre
na esta laguna se creh que las almas de los muertos bebian para olvidar su cruces, como lectura de los manuscritos A, V (cf. Tibulli..., phg. J l ) , Max
vida terrestre. Planchont y Lenz incorporan natwn in curas. que es la lectura del manuscrito
' Se enumeran tres clases de mArmol: blanco de Frigia; negro, del T 6 n m { (y de Postgate). (Cf. MAXPLANCHONT. Tibulle.... pig. 142, y F. W. LENZ.
- e n Laconia-, y verde, de Caristo - e n Eubea-. Tibullu...,pag. 74.)
' Costa del mar Rojo. lb En e1 V. 12 he desechado la conjetura de Postgate solent (cf. Tibulli...,
' Rio Paaolo. pAg. 51) y he incorporado la lectura del manuscrito A: uolent, como hacen
'O Juno. diosa protectora del matrimonio. Max Planchont y Lenz. (Cf. Tibulle....pAg. 142. y Tibullus.... phg. 74.)
LIBRO 111 359
que confiemos en sueiios falaces, haga vanos Lucha" mis te- •áSalve,amor de los dioses, pues al poeta casto segun la
rrores nocturnos y consienta que un inocente haya tenido mie tradici6n religiosa le favorecen Febo, Baco y las Pidrides. Mas
15 do sin motivo, si mi alma no es culpable de una accion vergon- el hijo de Semele 19, Baco, y las cultas hermanas no saben 45
zosa, ni mi lengua ha herido impia a los grandes dioses. anunciar que traera la hora siguiente. En cambio. a m' mi pa-
Ya la Noche tras haber recorrido el cielo en su negra cua- dre me otorgo la potestad de ver las leyes del destino y los
driga habia banado sus ruedas en las azules aguas del rio Ocea- acontecimientos del tiempo futuro. Por ello, lo que digo yo,
no y no me habia adormecido el dios que consuela los corazo- profeta sin engano, escuchalo, y de que forma ser6 presentado 50
20 nes dolientes. El Sueiio se ausenta de las casas inquietas. Al como dios del Cinto por mis palabras veraces.
fin, cuando Febo miro desde Oriente, un tardio sopor cerro mis La que te es tan querida como no lo es una hija para su ma-
ojos que empezaban a languidecer. Entonces, me parecio que dre, como no lo es una joven bonita para su ardiente esposo,
un joven, cenidas sus sienes de casto laurel, ponia sus pies en por la que importunas con tus promesas a las divinidades ce-
25 mi aposento. Nada humano mas hermoso que el contemplo lestiales, la que no permite que transcurran dias tranquilos para
ninguna Cpoca, ninguna familia de nuestros antepasados. Sus ti y, cuando el Sueno te ha cubierto con su oscuro manto, te en- 55
cabellos sin cortar flotaban sobre su cuello esbelto y rezumaba gana tontamente con sus pesadillas nocturnas, la hermosa Nee-
rocio sirio su cabellera de color de mirra. Su blancura era ra, celebrada en tus versos, prefiere ser la amante de otro hom-
30 como la que ofrece la Luna la, hija de Latona; su color de pur- bre y su alma sacrilega agita preocupaciones encontradas, no 60
pura en cuerpo de nieve, como cuando una doncella. conduci- quiere Neera como esposa disfrutar de una casta casa.
da por primera vez ante su joven esposo, tine sus tiernas meji- i Ah, la hembra, raza cruel y nombre enganoso! iAh, muera
llas con rostro ruborizado y como cuando las muchachas la que aprendio a faltar a su esposo! Pero podra doblegarse: su
entrelazan blancos lirios con amaranto y en otono las palidas condicion es tomadiza. Tu s610 tiendele tus brazos con muchos
35 manzanas enrojecen. La orla de su manto parecia juguetear ruegos. Amor cruel te enseno a arrostrar duros trabajos. Amor 65
con sus talones, pues esta era la vestimenta en su cuerpo res- cruel te enseno a poder sufrir sus azotes.
plandeciente. Obra de arte exquisito, brillando de concha y oro Que yo un dia apacentC las blancas terneras de Admeto ''
colgaba del lado izquierdo la armoniosa lira. No mas llegar, no es una leyenda inventada para una fnvola broma. Entonces
40 pulsandola con plectro de marfil entono con melodiosa voz yo no podia gozar de la sonora citara, ni acompanar al unisono 70
cantos de feliz augurio. Pero una vez que sus dedos y su sus acordes con mi voz, sino que practicaba mi canto con bri-
voz hablaron, pronuncio con dulce acento estas tristes pala- llante caramillo, yo, el hijo de Latona y de Jupiter. No sabes
bras: que es amor si rehusas soportar una duena rigurosa y un fiero
matrimonio.
l7 Una de las invocaciones de Juno. Iv Baco es hijo de Zeus y de Semele.
Diana, hermana gemela de Apolo, hijos de Zeus y de Latona (vease n. m Apolo; se le llama Cintio por haber nacido al pie de la montana llamada
1 1 del Libro 11). Era la diosa triforme: Luna en el cielo, Diana en la tierra, He- Cinto. en la isla de Delos.
cate o Proserpina en los infiernos (v6a.w la n. 12 del Libro 1). 21 Vease la n. 9 del Libro 11.
LIBRO 111
dio muerte Belerofonte, montado en Pegaso. Se la representa con cabeza de Nbpoles, gozaba de la mayor reputacion en toda Italia.
l d n , cuerpo de cabra y cola de dragbn, echando fuego por la boca. Despues " La F'roserpina de los romanos (vease el contenido de la n. 12 del Libro 1).
describe a Cerbero, el perro guardian del Hades. Sigue Escila, monstruo mar!- La interpretacion mas aceptada es que se esta refiriendo al aiio 43, en el
no, emboscado en el estrecho de Mesina y acompanado de una trailla de pe- que los consules Hircio y Pansa fueron asesinados en Modena (cf. Introduc-
rros rabiosos. Tras una transicion sigue alternando animales salvajes o mons- cion general).
truos con lugares fabulosos. Pluton. En Illada XV 187-195, aparece el reparto del mundo por sorteo
Las Sirtes eran dos bajos fondos en la costa norte de Africa entre Cirene y entre los tres h e m o s , Zeus. Posidon y Pluton, que reciben el cielo, el mar y
Cartago. Aqui. Tibulo habla s61o de una de ellas. el infierno. respectivamente.
LIBRO 111 363
2s Lete y los lagos cimerios2', cuando mi rostro empalidezca por pe6 al arrogante y lo sometio al capricho de su duena. Tigresas
la rugosa vejez y cuente a los ninos, anciano ya, historias de de Amienia y leonas amarillentas el amanso y a seres indorna- 1 5
otros tiempos. iY ojala me asuste sin motivo por una fiebre bles les otorgo Mandos corazones. Amor puede esto y aun co-
vana! Pero desde hace quince dias mi cuerpo desfallece. sas mayores. Pero reclamad los dones & Baco. quien de
En cambio, vosotros celebrais las divinidades del agua vosotros le gustan las copas vacias? Hay acuerdo en plan de
30 etrusca y nadais en sus dociles aguas con flexibles brazos. Vi- igualdad y Liber no mira mal a aquellos que lo adoran y junto 20
vid felices y vivid recordandome, ya conserve mi vida, ya el con el al vino alegre. [No viene irritado en demasia ni en de-
destino quiera que haya dejado de existir. Mientras tanto, pro- masia severo]: quien teme el gran poder de un dios irritado,
meted a Dite negras ovejas y vasos de blanca leche mezclada que beba. Con que castigos puede amenazar a estos, como y
con vino. que imponente fue lo atestigua la presa ensangrentada de la
madre cadmea 'l.
Pero alejese de nosotros este miedo. Ella, si tengo alguna, 2s
sienta lo que puede la colera del dios herido. estoy pi-
diendo? Oh, loco. Los vientos y las aereas nubes se lleven es-
Deslumbrante Liber 28, presentate; ojala tu consideres la vid tas temerarias preces para desgarrarlas. Aunque no te quede
siempre objeto religioso; ojala traigas tus sienes ceilidas de ningun amor por mi, Neera, se feliz y sea radiante tu destino. 30
hiedra. Arranca tu mismo mi dolor con tu patera medicinal. En cambio, vuelva yo a los tiempos de una mesa sin cuidados.
5 Muchas veces con tus dadivas cayo vencido Amor. Querido Ha llegado despuCs de muchos un dia sereno.
nillo, rebosen las copas de vino generoso y con mano habil sir- Ay de mi, es dificil imitar falsos contentos, es dificil fingir
venos falemo. Alejaos, terribles cuitas; alejaos, desgracias. alegria con el pensamiento triste. No se aviene bien la risa en 35
Brille aqui Delio con sus niveos caballos de alas". Vosotros, un rostro que finge, a los atormentados no les suenan bien pa-
io dulces amigos, al menos, secundad mis propositos: que nadie labras de embriaguez. que me quejo, desdichado? Mar-
rehuse ser companero, siendo yo el guia, o si alguien rechaza chaos, torpes cuitas. Odia el padre Leneo las palabras tristes.
el suave combate del vino, que le engaiie con secreto ardid su Gnosia3*,un dia lloraste los perjurios de la lengua de Te- 40
querida amante. Aquel dios hace suaves los corazones, gol- seo, dejada sola en mar desconocido. Asi canto en tu favor,
hija de Minos, el culto Catulo, narrando la cmel accion de un
" Aqui se habla de lagos, y en otros lugares, de bosques. De todas formas, hombre ingrato. A vosotros ahora yo os aconsejo: dichoso todo
los pueblos cimerios habitaban un lugar frio y brumoso, situado en la costa el que aprenda con el dolor de otro a poder precaver el suyo.
norte del Ponto Euxino, donde situaron los antiguos la caverna que formaba la
entrada del Averno.
m Llber es uno de los sobrenombres de Baco. En el v. 38 aparece tambitn " Alude a Penteo. despedazado por su madre &ave y por sus hermanas, a
con el de Leneo. Vease el contenido de la n. 19. causa de su hostilidad frente al culto de Baco. Agave era hija de Cadrno.
m Febo, el Sol. '' Ariadna. hija de Minos, rey de Creta, fue abandonada por Teseo en Na-
" Baco. xos. El autor cita aqui el tema del poema 64 de Catulo.
LIBRO 111
45 NO OS atrapen unos brazos colgados a vuestro cuello. ni os en- tus merecidas alabanzas, sea yo el humilde historiador de ha-
gane una sordida lengua con halagador uuramento] ').Aunque, zafias tan grandes: nadie, excepto hi, podria insertar en tus es- s
enganosa. haya jurado por sus ojos, por su Juno y por su Ve- &tos tus hechos, de fonna que no esten muy por encima de las
nus, ninguna garantia habrh. De los perjurios de los a palabras; a mi me basta haberio intentado. No rechaces mi pe-
so rie Jhpiter y ordena que los vientos se los lleven sin efecto. queAo homenaje. TarnbiCn a Febo muy gratos dones le ofrecio
Asi, que me quejo tantas veces de las palabras de una el cretense", y para Baco fue fcaro 37 el anfitrion mas agradable
joven, embustera? Marchad de mi lado, por favor, expresiones de todos, como lo atestiguan en un cielo limpio estos astros: io
serias. Cuanto desearia descansar contigo durante largas no- Erigone y la Canicula. para que no lo pusieran en duda las ge-
ss ches y contigo pasar largos dias. Perfida y, sin razon, enemiga neraciones posteriores. Es mas, incluso Alcides, dispuesto a
mia; pese a mis servicios, perfida, pero aunque perfida, queri- subir al Olimpo como un dios, planto de buen grado sus hue-
da sin embargo. llas en la morada de Molorco~,un pequeiio grano de sal apla-
A la nayade ama BacoY. detienes, remiso escanciador? c6 a las divinidades; no siempre en su honor cae como victirna is
El agua de la fuente Marcia suavice el vino anejo". Yo, si ha un toro de cornamenta dorada. Sea grato tambien este modesto
60 huido del banquete de nuestra mesa una niiia tonta deseosa de trabajo para que en lo sucesivo te pueda componer, recordan-
un lecho desconocido, no suspirar& inquieto, toda la noche. dote, versos renovados.
Tu, chico, ven: sirve vino sin impurezas, mas fuerte. Ya desde Cante otro la obra admirable del universo, que clase de
hace tiempo, empapadas mis sienes de nardo sirio, hubiera de- tierra se asento en la inmensidad del aire, como se reunieron 20
bido rodear mis cabellos con guirnaldas.
" Apolo eligi6 a los cretenses de Gnoso para guardar su templo de Delfos.
El Himno Homerico a Apdo 338-395, dice concretamente: •áEntl habia mu-
chos y valerosos hombres, cretenses, de la minoica Gnoso, que celebran los n-
tos en honor del Soberano y anuncian los oraculos de Febo Apolo, el del arma
Voy a cantarte, Mesala, aunque tu reconocido valor me de oro*. (Cf. Himnos homiricos. nLa Bairacomiomoquiar. intr.. trad. y notas
asusta. Pese a que mis debiles fuerzas no puedan resistirlo, em- de A. BERNAB~ PAJARES. Madrid, 1978. phg. 123, num. 8 de la B.C.G.)
pezare no obstante; y, si mis versos no estuvieran a la altura de " fcaro de Atica dio hospitalidad a Baco y, en recompensa, le ensefio el
cultivo de la vid. Erigone es hija de fcaro. y su perra, famosa por su fidelidad.
se llamaba Mera. Los tres fueron catasterizados por Zeus en los astros: Boye-
Hemos rechazado la conjetura adoptada por Postgate en el v. 46: prece. ro, Virgen y Canicula. Asf. en HIGINO,ii 4 y 25.
(Cf. Tibulli.... phg. 57.) Adoptamos. por el contmio. la lectura de los manus- " Molorco dio hospitalidad a Hercules en su humilde cabaiia en Cleonas,
critos A V: fide, que figura en las ediciones de M. Planchont y Lenz. (Cf. Ti- cuando el heroe iba a combatir con el le611 de Nemea. DespuCs del triunfo.
bulle.... phg. 154. y Tibullus..., phg. 83.) Molorco y Htrcules, cargado con la piel del le&, ofrecen sacrificios a Zeus
Y Las nhyades son las ninfas de las aguas. Se impone esta aclaracion: al Salvador (cf. APOLOWRO, 11 5, 1).
vino (Baco) le va bien la mezcla con el agua (las nayades). Se trata de una alusion al poema De la Naturaleza. de Lucrecio, y se
" El Agua Marcia era famosa y se llevaba a Roma a travCs del acueducto describt la formacion de los cuatro elementos: el aire. el agua, la tierra y el
hecho construir por Anco Marcio. fuego. Recusatio semejante a la de 11 4. 16 y sigs. (Vease la n. 18 del Libro 11.)
LIBRO 111 367
en la redondez del globo el mar y el aire. libre, desde las tie- ni ftaca engendraron tan excelsos a Nestor4Iy a Ulises ", honra
rras, de donde se quiere escapar y c6mo a este se le mezcla por gran& & su humilde ciudad. aunque aqutl haya vivido ancia- 50
doquier el eter ardiente, como todo queda aprisionado poz el no, mientras Titan4' recorria con su orbita tres siglos con sus
cielo suspendido sobre nosotros. Pero a todo lo que puadan momentos fertiles, y este, osado. haya recomdo errante desco-
25 osar mis Carnenasa, ya puedan igualarte, ya puedan llegar mds nocidas ciudades, por donde la tierra esta encerrada por las u1-
alla, lo que mi esperanza niega, ya mas abajo (sin duda canta- timas olas del mar. Pues con armas hostiles rechazo las tropas
ran en tono menor) todo ello te lo dedicamos y no desrnexez- de los cicones U , ni el loto pudo apartarlo de las rutas empren- 55
can de un nombre tan grande mis escritos. Pues aunque te so- didas, tambien retrocedio, el hijo de Neptuno, el habitante de
bran los meritos de una antigua familia, tu gloria no ha la roca etnea, cegado su ojo. al que ya habia vencido el vino
30 quedado satisfecha con la fama de tus mayores. y no tratas de maroneo. Condujo incluso los vientos eolios a traves de un
averiguar lo que dice la inscripcion grabada al pie de cada bus-
to, sino que luchas por eclipsar los antiguos honores de tu es-
tirpe. Tu mismo eres mayor honra para tus descendientes que " Nestor, rey de Pilos, el mas joven de los hijos de Neleo y Cloris y el
tus antepasados lo han sido para ti. Pero tus hazanas no las unico superviviente de la matanza que de ellos hizo Hercules. Llego a una
edad muy avanza&. mas de tres generaciones, por gracia de Apolo. Es un fa-
abarcara una inscripcion bajo tu nombre, sino que tu tendras
moso personaje de la Iliada.
35 gruesos volumenes en verso eterno y acudiran de todos lados,
42 Ulises, protagonista de la Odisea. nacido en ftaca, que es una isla de la
ansiosos de conmemorar tus hazanas. escritores en verso y en costa occidental de Grecia en el mar Jonico.
prosa. Habra disputa por quien sera el mejor. Ojala sea yo ven- U El Sol, hijo de Tiian Hiperion.
cedor entre ellos, para que pueda inscribir mi nombre en he- " Todo el pasaje que comprenden los versos 52-78 es un resumen de la
chos tan insignes. Odisea, especialmente IX-XII y V-VI. Asi. cita en primer lugar a los cicones,
que es un pueblo de Tracia, donde Ulises realiza su primera escala, despues de
Pues, mayores cosas que tu realiza en el campamen- su partida de Troya. Sigue con Lotos,alusion al pais de los Lotofagos, donde
40 to y en el foro? Sin embargo, tus meritos no son mayores o se producia un fruto, el loto, que causaba una total arnnesia a quienes proba-
menores en un sitio o en otro, como cuando la balanza esta en ban & tl.
equilibrio bajo dos pesos iguales, tal cual, si alguna vez la Neptunius, el hijo de Neptuno. es el ciclope Polifemo, monstruo antropofa-
oprime un peso desigual en uno y otro lado, oscila inestable. go con un solo ojo en la frente, que devoro a algunos companeros de Ulises.
Ulises le cego con una estaca ardiendo, despues de emborracharlo. Al vino le
mas baja de un platillo alternativamente; bien dispuesta, ni se llama •ámaroneo•â,porque fue un regalo a Ulises de Maron, sacerdote de Apolo.
inclina de este lado mas, ni del otro se levanta. Sigue la aventura de la llegada a la isla de Eolo, quien da a Ulises los vien-
45 Pues si rugiera la inestabilidad del pueblo opuesto entre si, tos encerrados en un odre. Lo de uplkido nerem es porque. generalmente, se
ningun otro seria capaz de calmarlo; si hay que aplacar el rigor considera a N e m como un dios benefico del mar.
del juez, con tus palabras podra aplacarse. Dicen que ni Pilos, Los lestrfgones son antropofagos, a cuyo mando se encuentra el rey Anti-
fates. En este temtorio se hallaba la fuente Artacia, cuyas aguas banaban el te-
mtorio.
" Las Camenas son para los romanos las ninfas de las fuentes. luego iden- Tras esta aventura, llega a la isla de Eea, donde vivia Circe. que convierte
tificadas con las Musas. en cerdos a los compafieros de Ulises.
LIBRO 111 369
placido Nereo. Se acerco a los salvajes lestrigones y a Antifa- ya la leyenda haya inventado un mundo nuevo a este peregri- 80
60 tes, a los que riega la famosa Artacia con sus heladas aguas. nar, sea su esfuerzo mayor con tal de que lo sea tambien tu elo-
S610 a 61 no enloquecieron los brebajes de la astuta Circe. aun cuencia.
siendo como era ella hija del Sol. maiiosa con las hierbas, m- Ningun otro posee con mas competencia que tu los recur-
nosa tambien en cambiar con su canto las formas primigenias. sos de la guerra, por donde conviene trazar una trinchera segu-
Se aproximo incluso a las sombrias ciudadelas de los cimerios, ra para el campamento, de que forma plantar matorrales frente
65 en las que jamas se mostr6 el dia con su radiante amanecer, ya al enemigo. que lugar es mejor cerrar con una empalizada, en 8s
discurriera Febo sobre las tierras, ya por debajo. Vio como, es- donde el suelo ofrece las dulces aguas de una fuente, de forma
condidos en el reino infernal de Pluton, los excelsos hijos de que sea comodo su acceso a los tuyos y dificil al enemigo,
los dioses administraban justicia a las leves sombras y, en rapi- como en constante ejercicio por la gloria puede cobrar vigor el
70 da nave, cruzo las playas de las sirenas. Al nadar entre los con- soldado, quien lanzo mejor la pesada jabalina o la veloz saeta,
fines de una doble muerte, ni le asusto el ataque de Escila de o destruyo lo que le salia al paso con el flexible dardo, o quien 90
crueles fauces, mientras esta se deslizaba salvaje entre las puede dominar con el freno corto un fogoso corcel y al lento
aguas rabiosas con los perros, ni lo devoro la violenta Carib- dejarle las riendas sueltas. y, alternativamente, ya guste dirigir-
dis, segun su costumbre, ya se alzara a flote desde lo mas pro- le en linea recta o hacerle volver en un espacio mas estrecho
7 5 fundo de las aguas, ya descubriera el fondo seco. a traves de en curvo giro, que mano, derecha o izquierda, es la mas apta 95
sus remolinos entreabiertos. No se pueden callar las profana- para defender con escudo, segun venga de un lado u otro el
das praderas del sol errante, ni el amor y los fertiles campos de duro ataque de la lanza, o quien es mas apto para dar en el blan-
Calipso, la hija de Atlas, ni el fin de su desdichado vagar, la co sefialado con la honda veloz. Al mismo tiempo. vengan ya
tierra feacia. Ya esto se haya identificado en nuestras tierras. los combates del osado Marte, preparense los ejercitos para
chocar con las ensenas enfrentadas; que no te falten dotes para ioo
Para los cimerios vtase el contenido de la n. 27. Ulises llega a este pais disponer el frente de batalla, segun convenga que el ejercito se
con la intencion de visitar el Hades. que es a lo que se alude a continuacion. ordene en columna cuadrada, para que la formacion avance en
El autor del Panegirico cuenta, despues, el paso junto a la isla de las Sire- linea recta con los frentes iguales, ya quieras determinar una ac-
nas. que son genios marinos mitad aves. mitad mujeres. y se mencionan por
cion por separado, un Marte doble, de forma que el soldado de
primera vez en la Odisea.
Para Escila vtase la n. 22. Y en cuanto a Caribdis. es tambitn un monstruo
la derecha se enfrente al de la izquierda y el de la izquierda al
marino que absorbfa agua de mar y todo lo que flotaba en tl. Se situaba en una de la derecha y sea asi una victoria doble de un doble choque. 10s
roca cerca de Mesina. Pero no por meritos dudosos se deslizan mis versos: canto
Con paicua solis (v. 76) se esta refiriendo a la matanza de los bueyes del hechos experimentados en guerras. Seame testigo el fuerte sol-
Sol que hacen los companeros de Ulises. olvidandose de las recomendaciones dado de la vencida Japidia ", testigo tambien el panonio" en-
de Tiresias. De esta aventura 6610 se salvo el heroe, que. al fin. llega a la isla
de la ninfa Calipso.
Por iiltimo. se hace mencion de su aventura en la tierra de los feacios, don- U Japidia estaba al norte de Iliria.
de encuentra a Nauskaa. Panonia es la actual Hungria.
LIBRO 111 37 1
i lo gafioso. disperso por doquier en los nevados Alpes, testigo, in- Asi, animandote el dios, empieza a aplicarte a grandes em- 13s
cluso el pobre nacido en los campos de Ampio ' l . a quien si presas: no sean tus triunfos los mismos que los de los demas.
uno viera de que forma no lo ha quebrantado la edad avanza& No te detendra la Galia que te sale al paso con una guerra veci-
se admiraria menos de los tres siglos de la fama del de Pilos, na, ni la osada Hispania de dilatadas tierras. ni el salvaje pais
pues mientras el anciano cumple los aiios de una larga vida, ocupado por el colono tereo", ni por donde el Nilo se desliza o 140
cien fecundos anos habra renovado Titan. El, sin embargo, se el Coaspes ", agua de reyes, o el riipido Gindes locura de
i is atreve a saltar ligero sobre un rapido corcel y cabalga guiando- Ciro, o por donde se seca el agua [caristia] en las llanuras ara-
le con fuertes riendas. Bajo tu mando Domadora, que jamas ceas ", ni por donde Tamiris limito sus reinos con el libre
habia vuelto la espalda, sometio su libre cuello a la cadena ro- Araxes. ni por donde el que celebra impios banquetes en crue-
mana. les mesas, el padeoS5,vecino de Febo, tiene lejanas tierras y 145
Sin embargo, no quedaras satisfecho con esto: triunfos ma- por donde el Hebro y Tanais riegan a los getas y maginos".
yores que los alcanzados estan proximos, segun he averiguado que doy largas? Por donde Oceano cierra el mundo con
120 por seiiales veridicas. con las que no podria competir Melam- sus aguas, ningun pais se te opondra con las armas en la mano.
po", el hijo de Amitaon, pues poco ha una toga refulgente de Te aguarda el britano no vencido por el Marte romano y tam- iso
purpura de Tiro te habias vestido al apuntar el dia, portador de bien la otra parte del mundo de la que nos separa el sol. Pues
un ano fertil, cuando mas brillante saco la cabeza el sol de las esta asentada en el aire esparcido en tomo a la tierra y se divi-
puras olas y los vientos en lucha refrenaron sus crueles soplos, de en cinco zonas por el globo entero. Y dos de ellas estan
125 los rios sinuosos recomeron caminos no habituales. Es mas, siempre desiertas por el Mo de sus hielos. Alli la tierra se hace
incluso el mar agitado se reprimio en un placido oleaje, ningun invisible por una densa tiniebla y, empezado el deshielo, nin- 155
ave se desliza por los aires, ni fiera salvaje busca su pasto en guna comente llega a deslizarse en un manantial naciente, sino
los espesos bosques, hasta se te ha otorgado un profundo silen- que endurecida se congela en hielo y en nieve espesa, como
no cio a tus ruegos. Jupiter mismo, transportado por el vacio en
su carro veloz, se presento y dejo el Olimpo proximo al cielo y m De Tera, isla del mar Egeo, en el grupo de las Cicladas.
con oido atento se ofrecio a tus oraciones y a todo asintio con Coaspes, rio de Persia.
cabeza veraz: colocado en los altares resplandecio mas el fue- " El Gindes es un rio de Babilonia, donde se ahogo el caballo predilecto
de Ciro. Por ello invirti6 un afio entero en dividir su cauce en mas de trescien-
go brillante sobre los montones de ofrendas.
tos canales. De ahi lo de •álocurade Ciron.
" Alude al rio que baila las llanuras de Babilonia.
" Estaba tambien en el territorio de Japidia. Tbmins, reina de los masagetas. (Cf. HeRomo, 1 205.)
a Domador es un htroe local. Han sido aceptadas las investigaciones de " Los padeos son un pueblo de la India Oriental. Lo de impios banquetes
L. Havet, para quien una inscripcion de Istria confirma la existencia de este se debe a que mataban y se comian a los enfermos y a los ancianos.
heroe. (Cf. J. P. POSTCATE,Tibulli..., phg. XIII, y M. PLANCHOKT, Tibulle.... Los getas y los maginos eran banados respectivamente por los nos He-
phg. 162.) bro y Tanais. Los getas estaban en la Tracia y los maginos estaban proximos
* Melampo, hijo de Amitaon. celebre medico de Argos. Melampo eclipso al Ponto Euxino. El Hebro se identifica con el actual Maritza, y el Ttinais, con
la fama de su padre. el Don.
LIBRO 111 373
que alli jamas Titan envio sus rayos. Pero la central ha estado centar ganado en espesos rebanos. suficiente para el dueilo y
siempre sometida al calor de Febo. sea que se desplace m& de sobra para el ladron y para el lobo, ahora me quedo solo
160 proximo a las tierras en el ciclo estival. sea que rapido se apre- con mi inquietud, pues se renueva mi angustia cuando el dolor.
sure a hacer correr los dias invernales. Por consiguiente, la tie- que no olvida, me recuerda los a h s vividos antes. Pero, aun- 190
rra no se remueve bajo la presion de la reja del arado, ni ofre- que sucedan pmebas mas duras y se me despoje de lo que me
cen su fruto los sembrados, ni pastos las tierras. Alii no cultiva queda, mis Camenas no se cansanin de recordarte y no s610 se
sus campos ninguna divinidad, ni Baco, ni Ceres. ningunos se- te otorgaran los honores de las Pierides: por ti hasta me atreve-
16s res vivos habitan estas zonas abrasadas. Esta situada entre ella ria a navegar por las impetuosas olas del mar, aunque con
y los glaciales la zona fertil, que es la nuestra y la otra parte vientos contrarios se hinchen mares borrascosos; por ti incluso 195
opuesta a este suelo nuestro. a las que, semejantes, la vecindad me atreveria a enfrentarme solo a nutridos batallones o a lan-
del cielo que las rodea de una y otra parte las modera, un clima zar mi debil cuerpo a las llamas del Etna. Todo lo que soy es
neutraliza las fuerzas del otro. Por ello, placido para nosotros tuyo. Si tu tuvieras por mi afecto, por pequeiio que fuese, con
170 en sus estaciones, transcurre el ano y por ello tambien aprendio tal de que existiera, para mi ni los reinos de Lidia, ni la fama
a someter su cuello bajo el yugo el toro y flexible la vid a tre- del gran GiliposBserian mejores, ni preferiria poder aventajar 2ao
par hasta elevadas ramas. La cosecha anual de mieses maduras los escritos meleteos". Y si para ti un verso mio, completo o
se siega y con hierro se labra la tierra; el mar se surca con no, te resulta muy conocido o pasa por tus labios, no hay hados
bronce. Mas aun, incluso se levantan ciudades rodeadas de que determinen el fin de mi canto en tu honor. Es mas, hasta
175 murallas. Asi pues, cuando tus hazaiias reclamen deslumbran- cuando un tumulo haya cubierto mis huesos, sea que un dia 20s
tes entradas triunfales, solo tu seras llamado grande en ambos prematuro me traiga una muerte veloz, sea que me aguarde una
mundos a la vez. larga vida en cambio, ya mi figura cambiada me transforme en
No me basto yo para pregonar tu inmensa gloria, ni aunque caballo listo para recorrer aridos llanos, ya sea toro. orgullo del
Febo en persona me dictara los versos. Tu tienes quien puede lento ganado, ya, pajaro, me transporte con alas por el puro
180 afrontar esos grandes hechos, Valgios7:ningun otro mas cerca- aire, cuando quiera que una lejana epoca me recobre como ser 210
no del eterno Homero. No vive en descanso perezoso mi traba- humano, a los versos empezados anadire otras estrofas sobre ti.
jo, aunque Fortuna. como ella suele, me acose hostil. En efec-
to, yo, aunque con grandes riquezas brillaba mi poderosa
mansion, que habia tenido amarillos surcos que, regularmente,
18s enriquecian las abundantes cosechas hasta el punto de hacer
insuficientes los graneros y para quien las colinas hacian apa-
Y El gran Gilipo, el de Clehdridas. es un general de los lacedernonios,
Sulpicia se ha arreglado para ti, poderoso Marte, en tus ca- No hagas dano a mi joven amigo, jabaii que habitas los fe-
lendas". Para verla, si eres cuerdo, baja en persona desde el cie- races pastos del llano o las zonas apartadas del umbrio monte,
lo. Te lo perdonara Venus. Pero tu, impetuoso, ten cuidado no no te pongas a aguzar tus fuertes colmillos para el combate.
sea que. mientras la admiras, se te caigan vergonzosamente las Que me lo guarde sano y salvo Amor custodio <**e> Pero lo 5
5 armas6'.De sus ojos, cuando quiere hacer arder a los dioses, en- aleja Deliaa con su pasion por la caza. iOh! idesaparezcan
ciende dos antorchas Amor cmel. A ella, cualquier cosa que bosques y mueran los perros! locura, que insensatez es
haga, a dondequiera que mueva sus pasos, la arregla en secreto esa de que tu. queriendo cercar con trampas las tupidas coli-
y le sigue el [Link] desata su pelo. le quedan bien los ca- nas, quieras marcar tus manos delicadas? provecho sacas
to bellos sueltos; si lo recoge, con los cabellos recogidos es digna en penetrar furtivamente en las madrigueras de los animales
de veneracion. Hace arder los corazones: ya quiera pasear con salvajes y en herir tus blancas piernas con las espinas de las to
manto tino, ya se acerque blanca con su vestido de nieve, los zarzas? Sin embargo. para poder pasear contigo, Cennto, yo
hace arder. Como en el Olimpo eterno el dichoso Venurnno6' misma por las montanas llevare las redes enrolladas, yo misma
15 tiene mil adornos, los mil los lleva con decoro. De todas las j& rasaeace las huellas del ciervo ligero y librare al Agil perro de
venes es la unica digna de que T i o le ofrezca suaves lanas por sus cadenas de hierro. Entonces a mi, entonces me gustarian 1s
dos veces empapadas en sus preciados tintes y de que posea los bosques, si se me reprochara, vida mia, haber dormido con-
todo lo que recoge en sus perfumados campos el rico arabe. cul- tigo junto a las mismas redes. Entonces, aunque el jabali llegue
tivador de aromaticos sembrados, y todas las perlas que reune cerca de las trampas, se alejara sin herida, para no turbar los
20 de1 mar Rojo el oscuro indio, proximo a las aguas de Oriente. placeres de una Venus apasionada. Ahora sin mi no exista nin-
A ella, vosotras, Pierides, cantad en estas festivas calendas guna pasion, pero bajo la ley de Diana, casto joven, con casta 20
y tu, Febo, orgulloso de tu lira de concha. Esta solemne fecha mano maneja las redes y cualquiera que se acerque furtiva-
ella la celebrara durante muchos anos. Ninguna joven es mas mente junto a mi amor, caiga entre fieras salvajes, victima de
digna de vuestro coro. sus dentelladas. Pero tu cedele a tu padre tu aficion por la caza
y corre veloz a mis brazos.
Para entender esta alusion a las calendas de Marte hay que acudir a los
primeros cuatro versos del poema 1 del Libro IU y a la n. 1 de este mismo libro.
Marte corre el riesgo de enamorarse de Sulpicia. La caida de un objeto
por el embeleso que produce el amor es un rdpos. frecuente en la poesia lati-
na. Asi, PROPERCIO, N 4, 21. y OVIDIO. Heroidas XVI 253, y Metamorfosis
XIV 349.
" Divinidad que no es mas que una de tantas personificaciones de abstrac-
ciones. " Diana. Recibe el nombre de Delia por haber nacido con su hermano
" Vertumno es el dios de las estaciones del ano. Apdo en la isla de Delos.
LIBRO 111
Presentate aqui y quita los males de una tierna joven; pre- El dia que te entrego a mf, Cerinto, este sera para mi vene-
sentate aqui, Feboa, orgulloso de tu cabellera sin cortar. Cree- rable, y entre los fes€ivos siempre &bera ser considerado. Al
me, date prisa y no te arrepentiras ya, Febo, de haber aplicado nacer t6, las Parcas han profetizado a las jovenes una esclavi-
5 tus curativas manos a una mujer hermosa. Haz que la debilidad tud nueva y te regalaroa reinos soberbios. Yo me inflamo mas
no se adueiie de sus palidos miembros, ni la lividez marque su que las demas. Me gusta, Cennto, quemarme, si acude a ti el 5
blanco cuerpo y todo el mal que sufre y todo lo que presenti- mismo fuego por mi. Sea reciproco nuestro amor. Te lo pido
mos triste, lo arrastre al mar un rio de rapidas aguas. Dios por ti, por los muy dulces hurtos amorosos, por tus ojos, por tu
l o puro, ven y trae contigo todos los perfumes y todos los ensal- [Link] poderoso, recibe incienso con gusto y ayuda a
mos que alivian los cuerpos fatigados; no atormentes al joven mis promesas con tal de que d1 arda en deseos cuando piense io
que teme un destino fatal para su niiia y hace innumerables en mi. Pero si acaso ahora ya suspira por otros amores, enton-
promesas por su amante. A veces formula votos; a veces, al ces, por favor, dios puro, abandona un hogar infiel. Tu,Venus,
verla desmayarse, pronuncia frases violentas contra los eternos no seas injusta: seamos tus esclavos los dos igualmente enca-
1 5 dioses. Depon tu temor, Ckrinto, el dios no dana a los amantes. denados o suelta mi cadena. Pero mejor atanos a los dos con 1 5
Tu s610 amala siempre: tu niiia esta a salvo. No hay que ilorar. tal fuerza que, en lo sucesivo, no pueda librarnos tiempo algu-
Sera mas conveniente recurrir a las lagrimas si ella alguna vez no. Desea el joven lo mismo que yo, pero lo desea mas en se-
se muestra muy enfadada contigo. Pero ahora es toda tuya, creto, pues le & verguenza decir esto a las claras. Pero tu, dios
para ti solo son sus puros pensamientos y en vano una caterva del c~rnpleaiios~~, ya que como dios lo ves todo, di que si: 20
confiada de pretendientes la asedia. importa si te lo pide en secreto o en publico?
Febo, mudstrate favorable. Un gran mdrito se te reconocera
20 por haber devuelto a la vida a dos personas al salvar una. Seras
famoso y te mostraras feliz cuando, contentos ambos, te pa-
25 guen lo prometido a porfia ante tus sagrados altares. Entonces
te llamaran dichoso todos los piadosos dioses y desearan tus Juno acepta los sagrados pufiados de incienso, que
habilidades cada uno para si. te ofrece con tierna mano una joven diestra. Es toda tuya hoy,
para ti se ha arreglado contentisima. para alzarse ante tu altar
digna de verse. Ella, por cierto, te atribuye a ti los motivos de 5
" Apdo, como un dios de la Medicina es capaz de curar aplicando sus * VCase la n. 55 del Libro 1.
manos. Esta tecnica de aplicacion de manos no aparece apenas citada en la li- 67 Vease la n. 7 del Libro 11.
teratura cllsica. Sin embargo, es la usual de todos los curandems y magos ac- El dia del aniversario del nacimiento. las mujeres sacrificaban a Juno,
tuales. mientras que los hombres lo hacian al Genio.
LIBRO U1
5 bajo el peso de la cesta que Sulpicia, la hija de Servio. Estan ras parecer hermosa! No agradarias a los demas: asi yo estaria
inquietos por mi aquellos cuyo principal motivo de despecho seguro. No hay necesidad de provocar envidia, alejese la vana-
es tste: no vaya yo a entregarme a un lecho desconocido. gloria de la gente. Quien sabe, regocijese en su callado pecho.
Asf podria yo vivir feliz en apartadas selvas. donde ningun io
sendero haya sido hollado por pie de hombre alguno. Tu, el so-
siego de mis cuidados, tu, hasta en la negra noche luz y, en los
lugares solitarios, tu para mi el mundo entero. Aunque ahora
Cerinto, un piadoso amor por tu amiga. ya que desde el cielo se le envie una amiga a Tibulo, se le enviara en
ahora la fiebre atormenta mi cuerpo agotado? i Ah! Yo no de- vano y fracasara Venus. Te lo juro por el sagrado poder de tu 15
d a vencer esta cruel enfermedad de otro modo que si pien- Juno, la unica que es para mi grande. por delante de los otros
5 so que tu lo quieres tarnbiCn. Pero qut me serviria sanar dioses. hago, insensato de mi? Ay, ay, pierdo mis pren-
de enfermedades si tu puedes soportar mis males con un cora- das. He jurado como un necio: era provechoso ese miedo tuyo.
zon insensible? Ahora tu te envalentonaras; ahora tu me vas a hacer arder con
mas insolencia. Esta desgracia me la ha proporcionado para mi 20
desdicha mi lengua charlatana. Hare ya todo lo que quieras,
siempre permanecere tuyo, no huire de la esclavitud de una
dueiia conocida, pero me sentare encadenado ante los altares
No te sea yo, vida mia, ardiente pasion ya, como parece de la sagrada Venus: ella castiga a los injustos y protege a los
que lo fui hace unos pocos dias. Si en mi entera juventud he suplicantes.
cometido alguna tonteria de la que confiese haberme arrepenti-
5 do mas, es de que anoche te dejt solo, deseosa de no descubrir
los ardores de mi pasion.
CATULO
POEMAS
Pags.
1 . Vida de Catulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
2 . Problematica del •áLiben>. . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
3 . La poesia de Catulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
4 . Breves notas para un datulo en Espana•â . . . . . 42
5 . La transmision del texto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
Nuestro trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
Nota textual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
Bibliografia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
[1] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61
[11] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 123
[III] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171
CATULO Y 'TIBULO
~NDICEGENERAL 39 1
Pags .
. .
E k g h 1. 266.- E k g h 5 267.- Elegia 6 269).- 3. El ciclo de
.
M h t o . 270 (Elegln 4. 270.- Elegia 8.27 1.- Elegia 9 272).
Pags.
-
Introduccion . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 311
La vida de Tibulo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 17 . .
I . Ciclo de Nemesis 3 1 1 (Elegia 3. 3 1 1.- Elegia 4 3 1 3.-
Elegia 6. 31 3).- 2 . Ciclo de los amigos, 314 (Elegia 1. 314.-
Problematica del •áCorpuslibullianum•â . . . . . . . . . . . 225 . .
Elegia 2 3 15.- Elegia 5 315).
Introduccion ................................. 26 1
.
1. Las dos elegias aisladas 261 (Elegia 10. 261.- Elegia 7.
.
262).- [Link] ciclo de Delia. 263 (Elegia 2 263.- Elegia 3. 265.-