UNIVERSIDAD PRIVADA NORBERT WIENER
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
Escuela Académico Profesional de Enfermería
“NIVEL DE CONOCIMIENTO Y PRÁCTICA DEL PERSONAL DE
ENFERMERÍA DE ÁREAS CRÍTICAS EN EL PROCESO DE LIMPIEZA Y
DESINFECCIÓN DEL MATERIAL QUIRÚRGICO, HOSPITAL III JULIACA
ESSALUD 2022”
PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Presentado Por:
AUTOR: APELLIDOS Y NOMBRES EN MAYÚSCULAS,
Asesor:
GRADO ACADÉMICO (Mg. o Dr.), APELLIDOS Y NOMBRES EN
MAYÚSCULAS.
LIMA, PERÚ
2023
1. EL PROBLEMA
1.1. Planteamiento del problema
El entorno hospitalario es un lugar donde las enfermedades pueden desarrollarse y
propagarse continuamente. Los pacientes, los trabajadores de la salud, el medio
ambiente y los objetos inanimados son fuentes potenciales de infección. Estas
enfermedades también se pueden propagar mediante el uso de equipos médicos en
múltiples pacientes sin los procedimientos adecuados de limpieza y desinfección
después de cada uso. Por esta razón, el manejo inadecuado del material quirúrgico y
el movimiento inadecuado del personal que labora en la unidad quirúrgica están
directamente relacionados con la proliferación de microorganismos patógenos (1).
Además, todo paciente que acude a realizarse una cirugía experimenta
manipulaciones a causa de las técnicas invasivas que se le aplican, estas incluyen
acercarse y penetrar la piel, principal barrera del cuerpo. Por ello, la limpieza y
descontaminación son los métodos imprescindibles y más eficaces para romper la
cadena epidemiológica de infección provocada por estos microorganismos. Para
prevenir infecciones nosocomiales y mejorar la calidad de la atención, es necesario
mantener altos estándares en la práctica hospitalaria. Para ello, es necesario tener los
conocimientos necesarios de estos procesos (2).
Según la Organización que asume los asuntos sanitarios mundiales, el 25% de las
infecciones nosocomiales son causadas por una infección bacteriana del sitio
quirúrgico, y los equipos y suministros quirúrgicos utilizados durante las
operaciones son elementos clave en la cadena de transmisión de estas infecciones.
En esta situación, es fundamental realizar un procesamiento adecuado del
instrumento quirúrgico para minimizar la carga microbiológica y, en consecuencia,
el riesgo de infección (3).
En particular, la cirugía ha jugado un papel crucial en la asistencia médica en todo el
mundo durante más de un siglo. El costo de la cirugía aumentará a medida que
aumente la prevalencia de traumatismos, cáncer y enfermedades cardiovasculares, lo
que ejercerá una mayor influencia sobre los regímenes de salud pública. Según
estimaciones, cada año se realiza en todo el mundo 234 millones de procedimientos
de cirugías, es decir, por cada 25 personas una ingresa al quirófano. No obstante,
debido a que el 75 % de las cirugías se concentran en solo el 30 % de la población
alrededor del mundo, los servicios quirúrgicos se distribuyen de manera desigual
(4).
Cabe mencionar que una cirugía es muy costosa pero eficaz en términos de vidas
salvadas y complicaciones evitadas, el acceso a ella genera una atención médica de
gran aceptación y de calidad con respecto al procesamiento y la recuperación. Por lo
que continúa considerada como un problema primordial a nivel mundial. Según se
estima, 63 millones de pacientes son contabilizados en la realización de cirugía, y
esto por lesiones traumáticas, por complicaciones durante el proceso de gestación
con 10 millones de pacientes; y otros 31 millones por razones oncológicas. No
obstante, estos procedimientos irán en aumento en frecuencia con el pasar de los
años, por lo que es fundamental analizar el manejo exacto de los procedimientos de
limpieza y desinfección del material quirúrgico (4,5).
Asimismo, el objetivo de una cirugía se constituye en proteger vidas, y una atención
inadecuada como el no cumplimiento con los procesos de limpieza y desinfección
adecuados, podría tener consecuencias graves en el sitio de la cirugía y en la
recuperación del paciente, considerándose un problema de salud pública. Estos
daños pueden incluir: complicaciones después de la operación con un 25% de
verificación; la pauta de mortandad global después de realizada una operación
quirúrgica es entre el 0,5 y el 5%; En los países avanzados, aproximadamente la
mitad de los eventos adversos en pacientes urológicos están relacionados con
problemas de equipos médicos; por ejemplo, las guías o protocolos de limpieza y
desinfección urológica pueden aplicarse de forma errática, incluso en las unidades
críticas (6).
No obstante, en países avanzados, se ha reportado complicaciones críticas del 3 a 16
% de las cirugías que requieren reingreso al hospital, con pautas aproximadas de
mortandad o inhabilidad permanente de 0,4 a 0,8 %. Los estudios realizados en
países no avanzados presentan pautas de mortandad de 5 a 10% para las operaciones
de mayor complejidad. Las complicaciones postoperatorias como las infecciones u
otras constituyen un problema grave alrededor del mundo. Anualmente, al menos 7
millones de pacientes son afectados por complicaciones después de la cirugía, y al
menos un millón de ellos muere durante o prontamente después del procedimiento
(4).
El problema de la cirugía segura también es conocido a escala mundial e incluye
cosas como equipo e infraestructura inadecuados, suministro de medicamentos
inconsistente y deficiente, debilidades organizacionales en la lucha contra las
infecciones, habilidades inadecuadas de enfermería y capacitación en limpieza y
desinfección, equipo de farmacia inadecuado y una severa falta de recursos
económicos que dificultan la realización de las operaciones (7).
Además, un problema de salud importante en las Américas son las infecciones
nosocomiales provocadas por procedimientos quirúrgico. En México afectan a un
tercio de los pacientes, con tasas de incidencia que van de 1,2 a 23,6 por 100
procedimientos quirúrgicos, mientras que su prevalencia en cirugía general y
especializada en Brasil oscila entre 1,4% y 38,8% (8). Las poblaciones de pacientes
que requieren procedimientos quirúrgicos y los servicios de salud que están a su
disposición como resultado de esta diversidad también difieren significativamente
(9).
Por ejemplo, Colombia, un país con más de 48 millones de habitantes y una mayoría
de áreas urbanas (76% de la población), tiene una amplia gama de sistemas de salud
repartidos en sus numerosas regiones. Los hospitales y las oportunidades educativas
del más alto nivel se concentran en los centros urbanos, mientras que los servicios
médicos inadecuados, desorganizados y fragmentados se encuentran en áreas rurales
aisladas. Estas áreas también se quedan cortas cuando se trata de seguir
adecuadamente los procedimientos de higiene, incluida la limpieza y desinfección
de equipos. Esto podría ser debido a la ignorancia o la falta de compromiso con el
cuidado del paciente (9).
La descontaminación de material quirúrgico es también un servicio responsable,
independiente y con altos estándares para las instituciones de salud de los países con
programas establecidos. Por otro lado, típicamente en los países menos
desarrollados, los servicios de descontaminación en las instituciones de salud no
están completamente organizados. Es por esto que la Organización Panamericana de
la Salud ha desarrollado un programa de limpieza y desinfección de las instituciones
de salud (10).
En este programa se menciona que todos los dispositivos médicos que se procesan,
incluidos los instrumentos quirúrgicos, necesitan procedimientos de limpieza
rigurosos antes de ser descontaminados y esterilizados. La recomendación es no
sumergir los instrumentos estériles en desinfectantes antes de la limpieza.
Independientemente del tipo de procedimiento quirúrgico utilizado, los pasos de
descontaminación siguen siendo los mismos (10). Por último, el Ministerio de Salud
(MINSA) de Perú estableció en la Resolución Ministerial N° 1472 - 2002 que la
esterilización y descontaminación de equipos hospitalarios son procedimientos de
apoyo para aquellos procedimientos vitales que afectan directamente al paciente, y
que esto es crucial para la prevención de infecciones nosocomiales. Su importancia
se relaciona con la ética profesional, incluida la protección de los derechos de los
pacientes (11).
Asimismo, el MINSA ha descubierto un atraso de 94.628 operaciones que
actualmente se encuentran en curso para este año 2023. La gran mayoría de ellos se
encuentran en Callao, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca y Lima Metropolitana.
Se han realizado 17 millones de intervenciones a finales de 2023. Además, a partir
de 2020, se suspendieron todas las intervenciones quirúrgicas para pacientes que han
mantenido su vida durante la pandemia de 2020. Por lo tanto, se necesitan de
enfermeras calificadas para actualizar los protocolos, implementarlos, mantener un
buen control de estos procesos y evitar que ocurran efectos adversos durante los
procedimientos (12, 13).
Entonces es posible afirmar que las especialidades quirúrgicas más comunes son
ortopedia, cirugía general, ginecología y obstetricia, cirugía cardiotorácica y
traumatología y tienen un mayor embalse quirúrgico (79.799 en total). Al respecto,
se asevera que existe una importante escasez de expertos en todo el país, así como
una falta de interés por parte de los trabajadores de la salud en brindar asistencia a
los necesitados. Hasta el momento se ha podido paliar la situación, pero la situación
es cada vez es más difícil (13).
Similar a esto, EsSalud reportó un aumento del 60% en el número de
procedimientos quirúrgicos nacionales en 2022, con más de 210 millones de
procedimientos realizados durante ese período de tiempo en comparación con 2021,
con un total de 78 mil procedimientos. La Red Prestacional Rebagliati lideró con 36
millones de intervenciones quirúrgicas, seguida de la Red Prestacional Almenara y
la Red Prestacional Sabogal, cada una con más de 29 millones de intervenciones
quirúrgicas (14).
Como conclusión podemos decir que los hospitales peruanos han desarrollado una
variedad de procedimientos de limpieza para reducir la contaminación en un
ambiente estéril; sin embargo, estos procedimientos deben actualizarse para brindar
a los pacientes una atención de mayor calidad .Este problema se agrava cuando hay
personal sanitario que no está formado en estos protocolos por su falta de
conocimientos y experiencia , combinado con el incumplimiento de los
procedimientos de limpieza y desinfección. Esto puede resultar en problemas de
salud graves (15).
Debido a que las normas sanitarias exigen el conocimiento de la limpieza y
desinfección del material quirúrgico para proteger la seguridad y la calidad del
paciente, las enfermeras juegan un papel crucial para garantizar que se cumplan
estas normas. Debido a la necesidad de herramientas y equipos especializados en las
intervenciones quirúrgicas, esto requiere un aprendizaje continuo para lograr los
resultados deseados (16).
Ninguna otra profesión médica, aparte de enfermería, tiene la capacitación, aptitud o
experiencia oficial necesaria para desempeñar las funciones de la enfermera, desde
la limpieza y desinfección de equipos médicos hasta la atención antes, durante y
después de los procedimientos (16). En consecuencia, las enfermeras necesitan
adquirir conocimientos actualizados sobre técnicas de limpieza y desinfección de
equipos médicos. En cambio, estas habilidades deben aplicarse de manera adecuada
en los centros de atención médica, ya que contar con equipos que cumplan con los
estándares de calidad es esencial para brindar atención médica segura y reducir los
riesgos tanto para los pacientes como para el personal de atención médica (17).
En consecuencia, la preparación inadecuada del material quirúrgico pone en riesgo
al paciente y aumenta la probabilidad de complicaciones relacionadas con el propio
procedimiento, como infecciones gangrenosas y reacciones tóxicas provocadas por
residuos de productos de limpieza, desinfección y/o esterilización. Sin embargo,
esto requiere conocimiento, habilidad y práctica continua de esta actividad para
garantizar la calidad de la atención y la seguridad del paciente. La enfermera está a
cargo de las incisiones quirúrgicas para cada procedimiento, siguiendo los
protocolos establecidos (18).
Además, en el ámbito local, particularmente en el Hospital III Juliaca - Essalud, es
posible observar enfermeras de la unidad de cuidados intensivos, unidad de cuidados
intensivos - COVID, urgencias y centro quirúrgico están descuidando el
seguimiento de los procedimientos para la limpieza y desinfección del equipo
quirúrgico. Para prevenir las infecciones nosocomiales se debe realizar el manejo
adecuado del material quirúrgico, por lo que cada enfermera asignada debe
realizarlo correctamente en base a su conocimiento y experiencia con las normas y
lineamientos establecidos.
1.2. Formulación del problema
1.2.1. Problema general
xxxx
1.2.2. Problemas específicos
2.1. Xxxx
1.3. Objetivos de la investigación
1.3.1. Objetivo general
xxxxxxxx
1.3.2. Objetivos específicos
Xxxxxx
1.4. Justificación de la investigación
1.4.1. Teórica
La justificación teórica de la investigación sobre conocimiento y práctica como
variables de estudio, se consideró a partir de la revisión de artículos, el análisis
del conocimiento en enfermería y la naturaleza de sus saberes, que engloba la
capacidad científica y los principios para realizar buenas prácticas en salud.
Estos principios científicos se refieren a los procesos de limpieza y desinfección
del material quirúrgico en los servicios del respectivo hospital.
1.4.2. Metodológica
Se justifica metodológicamente porque permitirá aplicar dos instrumentos
confiables y validados para medir el conocimiento y la práctica en enfermeras
respecto a la limpieza y desinfección de material quirúrgico en unidades de
cuidados intensivos, centros Covid, emergencias y quirófano.
Los aportes sentarán las bases para futuras investigaciones que partirán del
problema planteado en la investigación hasta la obtención de resultados, con el
objetivo de mejorar los conocimientos y prácticas de las enfermeras en el
respectivo hospital.
1.4.3. Práctica
En la parte práctica, el presente estudio será de utilidad y beneficio para la
enfermera que labora en los servicios donde se realiza la limpieza y desinfección
de material quirúrgico, pues permitirá orientar actitudes reflexivas en relación al
trabajo que desarrollan en el día a día con el objetivo de brindar una atención de
calidad a los pacientes.
Los resultados obtenidos en la investigación estarán a disposición de las
autoridades del hospital de la institución donde se realizará el estudio, para que
en base a los resultados se diseñen mejoras y cambios que permitan un alto nivel
de profesional de enfermería en el cumplimiento de sus
[Link] de la investigación
1.4.4. Temporal
Xxxxxx
1.4.5. Espacial
Xxxxxx
1.4.6. Recursos
xxxxxx
2. MARCO TEÓRICO
2.1. Antecedentes
xxxxx
2.2. Bases teóricas
Los elementos conceptuales que se tendrán en cuenta en este estudio incluyen: el
conocimiento y la práctica de las enfermeras en la limpieza y desinfección de
suministros médicos.
El fundamento de la enfermería como ciencia humana es el desarrollo de una
relación de cuidado entre enfermeras y pacientes desde la perspectiva de su salud y
bienestar. Una ciencia humana con razonamiento práctico y reflexivo en el contexto
de una epistemología basada en la práctica, cuyo conocimiento particular se realiza
a través de procesos hermenéuticos. Procedimientos recursivos de teoría y práctica
que se desarrollan en ambientes de alta complejidad por los ambientes en que
ocurre la acción de la enfermera (19).
En cualquier situación en la que las enfermeras estén asistiendo a un paciente, ya
sea en un servicio de urgencias, una unidad de cuidados intensivos, un centro
quirúrgico u otra circunstancia, están poniendo en práctica sus propios
conocimientos, experiencia y otras habilidades personales, así como sus
conocimientos científicos y principios que han surgido de la investigación. Esto lo
hacen reflexivamente, pensando en la persona, la situación y el entorno, mientras
consideran la mejor manera de lograrlo dentro de los valores y la ética (19, 20).
Estos profesionales van desarrollando su propio conocimiento de enfermería a
medida que encuentran soluciones a los problemas que surgen en el contexto,
conocimientos que luego serán sistematizados en este proceso, compartidos con
otros y validados por sus pares. Este conocimiento de enfermería se convertirá
entonces en ciencia. Para cumplir con sus deberes, las enfermeras utilizan una
variedad de conocimientos que crean mientras trabajan. A medida que crean,
descubren nuevas soluciones, desarrollan nuevos procedimientos o crean nuevos
conocimientos (19, 21).
Estos conocimientos tienen una variedad de naturalezas diferentes y se agrupan
bajo los siguientes encabezados: empírico, conocimiento que es fáctico, descriptivo
y verificable (basado en evidencia científica ); ético, conocimiento que encarna
valores, normas y principios; estético, conocimiento que se comunica a través de la
intuición, sensibilidad y técnica; y personal, conocimiento que se basa en la
autenticidad recíproca de una relación; y reflexivo, conocimiento que se crea a
través de la reflexión sobre la acción (20, 21).
Asimismo, el personal de enfermería, que se organiza en patrones, se puede dividir
en conocimiento público y privado. El primero se refiere al conocimiento que ha
sido organizado y verificado por la comunidad científica, y el segundo está
conectado al conocimiento que ha sido aplicado personalmente. Cuando se
organizan, estos últimos pueden ser confirmados por pares y tornados públicos. La
profesión de enfermería se puede distinguir por sus miembros que actúan como
facilitadores de procesos de transición con miras a la salud y el bienestar (22).
Además, las enfermeras asisten en los procesos de transición interviniendo,
cuidando a las personas, familias y comunidades, y promoviendo o recuperando el
autocuidado cuando al hacerlo ayudan a quienes carecen de la fuerza, la voluntad o
el conocimiento necesarios para cumplir con sus necesidades humanas básicas.
Promueven procesos adaptativos efectivos que toman en cuenta los contextos y la
diversidad cultural y valoran la relación de cuidado como una interpretación de lo
personal pero basado en el tratamiento del paciente como terapia, donde el cuidado
del otro es aceptado como una condición de la naturaleza humana (23).
Por lo tanto, pensar en el conocimiento de enfermería como un ecosistema de
conocimiento permite conceptualizar la enfermería y su acción asociada al cuidar,
como ciencia, más que dentro de los límites de un paradigma positivista
(específicamente, una racionalidad técnica que solo valora la evidencia científica),
pero más bien en el contexto de una epistemología basada en la práctica y una
racionalidad que toma en cuenta las diversas formas de conocimiento. Dicho de
otro modo, en el ámbito de la enfermería profesional para la atención integral (23).
Con referencia a lo anterior, es posible conceptualizar el conocimiento de
enfermería como una ciencia para la disciplina, un cuerpo de conocimiento que
sirve de fundamento para la práctica. El conocimiento de enfermería tiene
principios, formas y estructuras organizativas que fijan expectativas para la
disciplina y sirven como ejemplos de sus procesos de pensamiento distintivos. A
los efectos de la enseñanza y la educación de enfermería, es esencial comprender
estos principios. Esta comprensión no sugiere la amplitud del conocimiento, pero si
llama la atención sobre la cuestión de qué significa conocimiento y los tipos de
conocimiento que pueden identificarse como los que contribuyen de manera más
significativa (24).
Además, por ser el conocimiento un proceso del cerebro humano relacionado con la
percepción, la memoria y el pensamiento, es único e intransferible. Como resultado,
si no hay forma de expresarlo verbalmente o por escrito, es poco probable que uno
tenga la oportunidad de compartir eso con otros. En la misma línea, señalan que el
conocimiento aporta una variedad de ideas y teorías que estimulan el pensamiento
humano y orientan la educación y la investigación, permitiendo el desarrollo de
nuevos conocimientos. Los conocimientos deben ser aplicados a la formación de
profesionales de enfermería, lo que está relacionado con el desarrollo de
habilidades y cualidades que los ayudarán a convertirse en excelentes profesionales
(25).
De igual forma, el conocimiento se expresa a través de la intuición sensible y de los
conceptos, distinguiéndose entre dos tipos de conocimiento: el conocimiento puro y
el conocimiento empírico. La primera se desmiente comparando la teoría con la
práctica aprendida antes de comenzar con las prácticas hospitalarias, mientras que
la segunda se adquiere después de la experiencia; una vez que el conocimiento se
solidifique con la práctica, se aplicará a la atención del paciente (26).
De manera similar, Bunge menciona que el conocimiento es una colección de ideas
o conceptos que pueden ser precisos o ambiguos, organizados o al azar, y
clasificados como conocimiento común, científico o vulgar. La distinción entre el
conocimiento científico que ha sido probado y demostrado y el conocimiento
común o conocimiento vulgar es entre ideas que son aproximadas porque son el
resultado de la experiencia pero aún no han sido probadas o demostradas (27).
La práctica de la enfermera, por otro lado, se basa en el conocimiento, las
habilidades y la experiencia que la enfermera ha adquirido trabajando en una
unidad de cuidados intensivos o un centro quirúrgico. Como resultado, se requiere
que las enfermeras sigan los pasos apropiados y necesarios descritos en un manual
de procedimientos para llevar a cabo sus funciones con seguridad o para minimizar
el riesgo. El mantenimiento de la salud y la realización de acciones de manera
segura y saludable tanto para la enfermera como para el paciente están involucrados
en la limpieza y desinfección de los equipos médicos (28).
Además, la práctica es también la acción que resulta de la aplicación del
conocimiento. Según algunos autores, la práctica basada en la evidencia del
profesional de enfermería implica utilizar la evidencia clínica de manera
consciente, juiciosa, explícita y crítica para tomar decisiones sobre el cuidado del
usuario, teniendo en cuenta sus necesidades y preferencias únicas. Por último, pero
no menos importante, un factor crucial a tener en cuenta en las interacciones de la
enfermera con el paciente es la adherencia a las normas y procedimientos para
reducir riesgos y complicaciones (28).
Para comenzar, primero conceptualizaremos lo que corresponde a las áreas críticas.
Estos son los lugares donde el riesgo o los efectos de la contaminación cruzada con
microorganismos es mayor. Se incluyen los lugares donde los trabajadores de la
salud corren mayor riesgo de contraer una infección debido a la exposición a
fluidos biológicos potencialmente contaminados provocada por el uso de equipos
biomédicos necesarios para mantener los procesos de limpieza, desinfección y
esterilidad. Los ejemplos incluyen quirófanos, salas de parto, servicios de
emergencia, unidades de cuidados intensivos Covid, centros geriátricos, áreas de
preparación de alimentos y lavanderías (29).
El segundo término se refiere a la limpieza y desinfección de equipo quirúrgico.
Para combatir esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2022, predice
que la limpieza, desinfección y esterilización serán los pilares de la prevención y el
manejo de infecciones en hospitales y otras instalaciones de atención médica. El
tipo y grado de descontaminación dependen de la naturaleza del material y el uso
previsto. Todos los encargados de la manipulación y el procesamiento de materiales
contaminados deben someterse a una formación adecuada y una limpieza regular.
Además, hacen uso del equipo de protección personal adecuado (30).
La eliminación mecánica de todo el material extraño de las superficies, los objetos
y el entorno se conoce como "limpieza" y se puede realizar de forma manual o
mecánica. El objetivo de la limpieza es reducir la carga de microorganismos
mediante un arrastre mecánico. A menudo, se utilizan agua y desinfectante durante
este proceso. Sin embargo, se recomienda usar un desinfectante a base de enzimas
porque al hacerlo se asegura la efectividad del proceso de limpieza (31).
Reducir la carga microbiana existente en los objetos, eliminar cualquier material
orgánico e inorgánico remanente de esos objetos, promover los procesos de
desinfección y esterilización y eliminar todo material extraño (suciedad, material
orgánico) son algunos de los objetivos de la limpieza. Los detergentes, que son
agentes químicos utilizados para eliminar los sólidos disueltos del agua, se utilizan
para la limpieza (31).
Es importante destacar la clasificación de los componentes para poder realizar una
limpieza más profunda. Spaulding, en 1968, clasificó los dispositivos médicos y
quirúrgicos en categorías críticas, semicríticas y no críticas según su potencial para
propagar infecciones. Los componentes críticos suelen ser aquellos que entran en
contacto con la capa exterior de tejido, el sistema circulatorio o las herramientas a
través de las cuales fluye la sangre, como un dispositivo de asistencia ventricular y
catéteres vasculares. Antes de volver a ser utilizados, estos componentes deben
someterse a una limpieza a fondo que sea segura y adecuada (32).
Los elementos semicríticos, como los endoscopios de fibra óptica flexibles, la
sonda vaginal y los equipos de terapia respiratoria, entran en contacto con las
membranas mucosas intactas o no intactas. Antes de su posterior uso, estos
elementos requieren una adecuada limpieza previa y, como mínimo, una
descontaminación de alto nivel. Por el contrario, los elementos no críticos (como
manómetros y endoscopios), que solo entran en contacto con la piel sana, presentan
un bajo riesgo de transmisión de infecciones, con excepción de la transmisión de
patógenos a las manos de los trabajadores de la salud (32).
Por lo que suele ser suficiente el aseo rutinario de estos elementos y su limpieza
con un paño húmedo humedecido en un detergente suave o una solución de etanol
al 70% (volumen/volumen). Las copas y orinarios reutilizables, que tampoco son
componentes críticos, requieren una limpieza, enjuague y desinfección más
vigorosos, especialmente si existe la preocupación de una contaminación con, por
ejemplo, Enterococcus resistente a la vancomicina o Clostridium difficile (32).
Por otro lado, la limpieza a menudo implica tres tipos diferentes de acciones:
acciones mecánicas que incluyen la congelación, capilaridad y lavado con agua a
presión. Se requiere la acción química, el uso de detergentes, detergentes a base de
enzimas y agua para inhibir y reducir el biofilm y las partículas contaminantes. Es
importante señalar que el agua tibia mejora la capacidad de disolución de la enzima
y del detergente. El término " acción térmica " se refiere al uso de agua caliente de
lavadoras automáticas (33).
Los siguientes pasos deben completarse antes de lavar el material, considerado
como los pasos más importantes: a) desinfección o prelavado; b) lavado; c) secado;
y d) lubricación. Hay tres tipos de lavado: manual, mecánica y mixta. El
procedimiento de limpieza manual (directa) es realizado por un operario y tiene
como objetivo eliminar los residuos aplicando fricción en la superficie del material.
El proceso se lleva a cabo utilizando un detergente o detergente enzimático,
preferentemente uno que contenga cepillo y agua (33).
Se tendrá en cuenta la prevención de accidentes con materiales cortopunzantes
porque en países como el nuestro es más común este tipo de lavado. En
consecuencia, se optará por este, y el operador utilizará las barreras protectoras
adecuadas, como mandil impermeable, lentes, guantes y mascarilla. La única forma
indirecta de medir la efectividad de la limpieza manual se basa en el desempeño, la
responsabilidad y la capacidad del operador. Los protocolos de los servicios deben
ser desarrollados, revisados y aprobados colectivamente por el grupo de personas
que realizan estas actividades. El objetivo principal será estandarizar los
procedimientos de limpieza para que se puedan llevar a cabo los procesos de
control de infecciones y esterilización (34).
El equipo de protección personal (kit de protección personal) guantes, mascarilla,
lentes y delantal impermeable son los materiales necesarios para realizar el lavado
manual. Además, cepillo y escobillas con cerdas de varios tamaños y formas,
bandejas perforadas o fenestradas, detergente enzimático, recipientes o bandejas de
varios tamaños y un recipiente para lubricantes (34).
Por lo tanto, el proceso de lavado mecánico es un método automatizado para retirar
el cadáver utilizando métodos físicos, químicos y térmicos. El resultado de los
procesos de limpieza mecánicos o automáticos depende de la eficacia del equipo y
de su gestión. Estos parámetros serán el foco de la evaluación y certificación del
proceso. Los siguientes equipos son los más comúnmente utilizados para realizar el
lavado mecánico: lavadoras descontaminantes, esterificadoras y ultrasónicas (33,
34).
La materia orgánica se elimina mecánicamente por arrastre mediante las lavadoras
descontaminantes. Además, la agitación del agua se produce de forma controlada.
En primer lugar, se utiliza agua fría para la limpieza, seguida de agua caliente y
detergente. La fase de agua fría es crucial para reducir la cantidad de material
orgánico que se infunde en los instrumentos. La temperatura en este aparato nunca
es inferior a 85°[Link]én se conocen como lavadoras desinfectantes o
descontaminantes térmicos (34).
Las ventajas incluyen la capacidad de limpiar desechos densos de instrumentos que
no pueden tolerar altas temperaturas, mientras que la desventaja es que no se
pueden usar para limpiar equipos de fibra óptica debido a su naturaleza delicada.
Ciertos instrumentos con cremalleras o filtros de pelusa pueden requerir el uso de
lavadoras ultrasónicas para terminar su proceso de limpieza (35).
Luego, para crear fluctuaciones de presión, funcionan las lavadoras esterilizadoras.
Su fuerte agitación es lo que provoca su comportamiento. Funcionan en un ciclo de
limpieza previa, limpieza con detergente enzimático, enjuague y esterilización.
Funcionan a temperaturas que pueden alcanzar los 140 °C. Pero no forman equipos
de esterilización. Las ventajas incluyen la capacidad de procesar cualquier artículo
y eliminar fácilmente los residuos no deseados; las desventajas incluyen el hecho de
que muchos instrumentos no pueden soportar altas temperaturas y que su operación
es costosa (35).
Cuando se trata de lavadoras por ultrasonidos, la acción la llevan a cabo pequeñas
burbujas de gas que crean vacío alrededor de la sustancia que se está lavando
(cavitación) y vibraciones ultrasónicas que eliminan la materia orgánica utilizando
energía química (detergente enzimático), energía mecánica (vibración sonora) y
energía térmica (temperatura entre 50°C y 55°C). Asimismo, exigen ajustes al agua
en el recipiente, el cual debe mantenerse tapado mientras se realiza el proceso para
evitar la exposición de los operarios a los aerosoles. La lavadora debe dejarse
limpia y seca al final del día (35).
Las ventajas incluyen el hecho de que es un método muy efectivo para la limpieza
profunda de instrumentos porque penetra en áreas de difícil acceso. Particularmente
aplicable a instrumentos microquirúrgicos y dispositivos similares. Hay lavadoras
ultrasónicas para limpiar artículos con agujas. Las desventajas incluyen la
necesidad frecuente de mantenimiento preventivo del equipo, problemas de
compatibilidad con algunos materiales (como los cromados) y su total dependencia
del cemento. Si no se cuenta con ciclos de enjuague, los artículos deben enjuagados
manualmente (34, 35).
Hay que tener en cuenta, por otro lado, los insumos de lavandería como los
detergentes. Los agentes químicos conocidos como detergentes se utilizan para
eliminar los desechos que son insolubles en agua. Los principales ingredientes
activos de los detergentes son sustancias producidas por células vivas conocidas
como enzimas. Adicionalmente, estos productos deben contener tensoactivos
(catalizadores) en su formulación para que puedan acelerar reacciones químicas en
bajas concentraciones y limpiar utilizando la tensión superficial del agua; como
resultado, actualmente se recomiendan para la limpieza el uso de materiales
relacionados con hospitales (36).
Debido a que este tipo de producto ha sido creado específicamente para la
desintegración de materia orgánica, los detergentes enzimáticos han sustituido el
uso de detergentes comunes o domésticos. Se componen de solubles, tensioactivos
y enzimas. Dado que típicamente se aconseja su uso por períodos breves de 1 a 15
minutos y se clasifican según el tipo de biocarga (suciedad) que se desea afectar,
estas enzimas compiten con la materia orgánica destruyéndola y facilitando la
limpieza (36).
Además, estos detergentes pueden presentarse en una variedad de formas
dependiendo de su composición química y tipo enzimático. Las enzimas más
importantes incluyen las que atacan proteínas, carbohidratos, grasas y aminoácidos,
así como las que atacan lípidos y moléculas de carbohidratos. Es importante señalar
además que otro requisito fundamental para esta mezcla es el pH, ya que existen
detergentes con rangos de pH ácido (0-5) y neutro (6-7.5) y alcalino (pH) (8 - 13).
De acuerdo con las recomendaciones, los detergentes enzimáticos de pH neutro
previenen el daño y la corrosión del material, mientras que los detergentes de pH
ácido se utilizan para eliminar incrustaciones calcáreas, oxidadas y sulfúricas, y los
detergentes de pH alcalino solo eliminan grasas y aceites (35, 36).
Bajo este marco, las consideraciones a tener en cuenta al elegir un detergente
incluyen lo siguiente: el tipo de suciedad para la cual el detergente es efectivo,
recomendaciones para herramientas y equipos, recomendaciones para lavadoras y la
fuerza y calidad del agua (37). Tenemos lubricantes como un ingrediente más para
el lavado. Una solución que se utiliza para proteger el instrumento es el lubricante.
Ninguna sustancia debe ser ácida, corrosiva, tóxica o soluble en agua. Es
fundamental lubricar los instrumentos después de la limpieza y antes de
esterilizarlos, ya que pueden presentar rigidez y dificultad de uso después de la
limpieza, además de presentar rayaduras y otros eventos. Hay lubricantes
disponibles que contienen un inhibidor de oxígeno eficaz para evitar la formación
de arcos en las puntas y las fibras (37).
También tenemos el componente agua como ingrediente para el lavado. El agua
que contiene minerales solubles como calcio, cloro, magnesio y ácidos grasos se
denomina " agua dura ". Los minerales antes mencionados se acumularán dentro
del recipiente de la lavadora o esterilizadora cuando se caliente este tipo de agua,
formando un tapón conocido como sarro o caliche. Esta capa hecha de un tipo
particular de piedra calcita no es un buen conductor del calor, lo que reduce la
eficacia de la lavadora o esterilizador ya que se necesitará más calor para superar
esta dificultad, lo que resultará en un mayor consumo de energía (gas o
electricidad) (37).
El agua que carece de minerales o que solo contiene una pequeña cantidad de ellos
se conoce como agua blanda. El agua blanda y, en particular, el agua desalada o
destilada no genera depósitos de calcio y se recomienda para materiales de
limpieza. Se puede ajustar el pH del agua para determinar su calidad (debe ser
neutro) y se puede realizar un estudio químico para determinar su nivel de sales,
minerales y grasas. La elección del tipo de agua es crucial para determinar el tipo
de lavado. Por ejemplo, en el caso del lavado mecánico, cuando los conductores de
las máquinas se llenaran de lodos y basura, los filtros se encintarían para evitar que
utilicen agua blanda y su mantenimiento sería bastante costoso. Además, la
elección de un agua de sabor neutro es crucial para el correcto funcionamiento de
los autoclaves (37, 38).
Finalmente, se presenta el procedimiento general de limpieza de los materiales. Los
pasos para la limpieza de materiales son la recepción, clasificación, limpieza previa
o descontaminación, lavado, secado y lubricación. El área de recepción (zona de
descontaminación) o la zona roja es donde se lleva a cabo. Los materiales e
instrumentos serán entregados a través de una puerta con ventilación de paso y
deberán ser verificados en número, estado y procedencia antes de ser anotados en el
registro correspondiente. El material debe ser transportado entre los distintos
servicios o áreas tomando las precauciones de bioseguridad necesarias, teniendo en
cuenta que al utilizar el vehículo de transporte, el compartimiento inferior debe ser
utilizado únicamente para el transporte de materiales contaminados o peligrosos
(38).
Una vez recibido el material, se clasificará según su tipo, pudiendo ser de metal
(hierro indestructible), plástico, vidrio, goma o teja. El prelavado, también conocido
como descontaminación del material, es una de las tareas clave en la limpieza de
los objetos y se antepone a cualquier otra tarea con el objetivo de reducir la
cantidad de microorganismos (biocarga) sobre un objeto inanimado y dejarlo a
salvo para los demás. Este procedimiento consiste en remojar el material en un
detergente enzimático en una bandeja o recipiente con orificios antes de pasarlo por
un chorro de agua (38).
De esta forma , será posible retirar y reducir la biocarga mediante arrastre sin
necesidad de ningún tipo de manipulación, permitiendo al operario realizar la
limpieza manual de forma segura .No debemos olvidar mencionar el hecho de que
muy pocas veces el equipo utilizado en un procedimiento o cirugía es llevado
inmediatamente al Centro de Esterilización (CE) .Esto tiene el efecto de hacer que
la biocarga (sangre, materia orgánica, etc. ) se agarrote y dificulte el lavado si no se
sigue el procedimiento de prelavado. Por lo tanto, la descontaminación o el
prelavado deben llevarse a cabo, si es posible, en la misma área en la que se utiliza
el material, y luego el material debe transportarse a CE en los destinatarios
apropiados (29).
En el caso del lavado de material, las prendas serán clasificadas y prelavadas
(descontaminadas) antes de pasar por la propia lavadora teniendo en cuenta sus
características y usos previstos. Lavado de objetos metálicos: cubetas, tambores,
semilunas, lavatorios, etc. Al realizar un lavado manual, es necesario retirar
cualquier resto de cinta o tape, colocar los materiales en una solución de detergente
enzimático y seguir las instrucciones del producto en cuanto a tiempo y cantidad de
dilución. También es necesario realizar un aclarado final con abundante agua,
eliminar cualquier residuo de detergente, y seguir el escobillado adecuado si es
necesario. Finalmente, los materiales deben secarse cuidadosamente con un paño
limpio (29).
Es importante seguir las instrucciones provistas por el equipo de corte al realizar el
corte mecánico para evitar problemas con el cierrapuertas. Después de eso,
tocaremos el instrumental frenético (pinzas, tijeras, etc.) Antes de iniciar el lavado,
revise cuidadosamente el instrumento que le fue entregado de acuerdo con su
descripción (El número de piezas y su estado de conservación). Si es necesario, las
pinzas debían ser abiertas y desmontadas. Debe disponer los instrumentos
adecuadamente empezando por el objeto más pesado del contenedor de metal o
plástico perforado (29).
Si se requiere un lavado manual, el instrumento debe colocarse en un lavabo que
contenga detergente enzimático en una bandeja perforada y sumergida para su
descontaminación. Este lavado estará situado en la zona de lavado. Después de eso,
arrastre la bandeja bajo el chorro de agua para eliminar la mayor cantidad posible
de biotoxina. Sigue el mismo escobillado, prestando mucha atención a las
hendiduras y espacios interiores de los pasadores. Hacer malabares con abundante
agua asegurará que se eliminen todos los residuos de la solución de detergente
haciendo una inspección final y cubriendo los materiales con un paño limpio (38,
39).
Las bandejas perforadas en la lavadora / descontaminadora de instrumentos se
colocarán en el ciclo de lavado mecánico, que varía según la marca del equipo.
Cuando finalice el período de limpieza manual o mecánica, el instrumento se
colocará en la mesa de secado. Luego, será transportado a través de la puerta al área
limpia o azul para su preparación, mantenimiento y aplicación (38, 39). Es
necesario seguir estos pasos para limpiar materiales de plástico, caucho y que no
suelten pelusas: elimine los posibles residuos que puedan estar adheridos a las
superficies (por ejemplo, residuos de sparadrape) con un alginato impregnado con
bencina blanca, luego sumerja el material en un líquido enzimático, detergente a
base completando la última inmersión en agua de la sustancia, permitiendo que se
evapore a la atmósfera y luego sellándola. Si es posible, use fluido de aire
comprimido (el menos costoso) o cámaras secadoras de corrugado con aire filtrado
(39).
Es importante señalar que actualmente existen lavadoras diseñadas específicamente
para el lavado de materiales o equipos médicos con lentes como endoscopios,
broncoscopios, etc. El proceso de limpieza de los guantes de látex no se recomienda
ni se menciona porque, en los últimos años, numerosos estudios sobre rentabilidad
han demostrado lo caro que es procesarlos. Más aún si se consideran las
características del procesamiento mecánico, así como el hecho de que esta dosis no
fue creada para el consumo humano (39).
Siguiendo el procedimiento básico para la limpieza de los materiales, un paso
crucial en el proceso de limpieza es el desmontaje de instrumentos, equipos y otros
elementos relacionados con el hospital. El grado de humedad de los artículos debe
tenerse en cuenta al realizar esto, ya que puede interferir con los procesos de
descontaminación y esterilización. El secado manual debe hacerse en bolsa o aire
comprimido. Con la segunda opción, se debe tener una tubería única para cada línea
(37). La principal ventaja del divisor automático es la rapidez con que puede
completar este proceso, reduciendo tanto el tiempo de mano de obra como los
costos relacionados.
Existen cámaras dedicadas al secado de materiales tubulares y metal oxidado en
ciclos que pueden durar desde 25 minutos hasta dos horas según el tipo y la
cantidad de materiales a secar. Finalmente, tenemos la lubricación que ya se
mencionó en los párrafos anteriores (37). Podríamos mencionar la validación de la
limpieza como un factor clave en la importancia de los servicios hospitalarios
dentro de esta jerarquía de ideas. El proceso de validación de la limpieza se puede
realizar verificando que se sigan las pautas de procedimientos (protocolos),
realizando una inspección visual después del proceso y teniendo instalados los
sistemas de riego con agua. La validación del proceso de limpieza se realiza de
forma subjetiva porque es imposible ver la biocarga (definida como el número y
tipo de microorganismos vivos que puede contener un equipo después de la
limpieza) de cada elemento y para cada procedimiento de limpieza (37,38).
Por lo tanto, es crucial adoptar procedimientos de limpieza que busquen la
estandarización para validar este proceso. Al validar las Guías de Procedimientos
(protocolos), deben incluirse datos específicos sobre la dilución de uso de los
productos, el tiempo de inmersión, el modo de enjuague y la técnica a utilizar para
desarmar los artículos e instrumentales. Además, un paso crucial para verificar la
calidad de la limpieza es la inspección visual que se realiza una vez finalizada la
limpieza. Si hay alguna duda, pensar en usar una lupa podría ser útil (38).
Dado que se relaciona con el tema del estudio, continuaremos discutiendo la
desinfección como punto final teórico. El proceso físico o químico conocido como
"desinfección" permite eliminar los microorganismos vegetativos de los objetos
inanimados pero no garantiza la eliminación de las esporas bacterianas. Es útil
reconocer los diversos tipos de instrumentos según su uso y establecer el manejo
para los distintos grupos porque no todos los instrumentos utilizados durante un
determinado procedimiento en un paciente necesitan ser esterilizados (40).
En cuanto a los niveles de desinfección, podemos mencionar a la desinfección de
alto nivel (DAN): Se realiza con líquidos químicos que erradican todos los
microorganismos. Los niveles de desinfección se basan en el efecto microbicida de
los agentes químicos sobre los microorganismos. Los ejemplos incluyen
ortoftaldialdehído, glutaraldehído, dióxido de cloro y peróxido de hidrógeno, entre
otros. El aclaramiento de infecciones de nivel intermedio (DNI) se lleva a cabo
mediante agentes químicos que matan ciertas esporas bacterianas y gérmenes
vegetativos. El grupo de fenoles, hipoclorito sódico, cetrimida y cloruro de
benzalconio están todos incluidos aquí. El control de infecciones de bajo nivel
(LMIC) se lleva a cabo mediante agentes químicos que erradican rápidamente
ciertos virus, hongos y bacterias vegetativas (menos de 10 minutos). Por ejemplo, el
grupo de guardianes de honor cuaternarios (40).
Dentro de este ámbito, tenemos la técnica fundamental para el control de
infecciones de alto nivel. El operador debe utilizar barreras de protección, como las
que vienen con mandiles impermeables, mascarilla, gafas de protección y guantes.
La limpieza, ya sea mecánica o manual, debe realizarse prestando atención a las
instrucciones del artículo. Por ello se utilizarán escobillas adecuadas para la
limpieza de las líneas. También es importante recordar que el material que se envía
a DAN debe estar limpio y seco, que los artículos se sumergirán completamente en
la solución desinfectante en la cantidad especificada y que los contenedores deben
estar tapados para evitar la exposición ocupacional (41).
Posteriormente, se rociará la solución descontaminante por todas las cánulas o
dinteles del artículo. Luego, el artículo se enjuagará a fondo con abundante agua
esterilizada teniendo cuidado de no introducir ninguna contaminación. A
continuación, los elementos se colocarán en un campo esterilizado para su uso
inmediato o almacenado en un recipiente o protector esterilizado para su uso
posterior (41).
Por lo tanto, cuando se habla de técnicas de desinfección, podemos señalar que la
desinfección es una de las prácticas más antiguas del entorno médico que se utilizó
inicialmente para limpiar el aire de microorganismos y limpiar las manos. Existen
dos métodos de descontaminación: físico y químico. El proceso de pasteurización,
que implica el DAN y consiste en calentar el agua a 77°C durante unos treinta
minutos, es un ejemplo de método físico. Todos los microorganismos, excepto las
esporas bacterianas, son destruidos. No se hace uso de ella en nuestro medio (41,
42).
Por otro lado, se dice que los métodos químicos líquidos son los más populares en
nuestro sistema de atención médica, y los agentes germicidas líquidos están
disponibles en una variedad de formas. Los principales desinfectantes utilizados en
entornos hospitalarios son ortoftaldialdehído, glutaraldehído, cloro y compuestos
que contienen cloro, formaldehído, peroxihidrógeno, ácido peracético, fenoles y
amoníaco cuaternario. Es vital tener en cuenta que no todos los desinfectantes están
disponibles en nuestro entorno (41, 42).
En cuanto al Orthophthaldehdo, un novedoso agente químico utilizado para tratar
infecciones de alto nivel (DAN), pertenece a la clase de aldehídos orgánicos y
contiene bencenocarboxaldehído. Su mecanismo de acción implica la aniquilación
de componentes celulares y afecta directamente a los ácidos nucleicos. Los
resultados del estudio han demostrado que esta sustancia tiene una excelente
actividad antimicrobiana y es más activa que el glutaraldehído contra los
microorganismos. Es virucida y micobactericida. Beneficios y desventajas: El
principal beneficio es que tiene una excelente estabilidad en un amplio rango de pH
(3-9) y por lo tanto no necesita activación. La principal desventaja de usarlo parece
ser su alto precio. Información útil: La cantidad de tiempo necesario para la
eliminación de infecciones de alto nivel (43).
El Glutaraldehído es un componente del aldehído, que se puede encontrar en
soluciones acuosas, acre y alcalinas. Las soluciones ácidas no son esporicidas, pero
al utilizar un agente alcalinizante como activador, este producto se vuelve tal. Tiene
un pH de alcalinidad (activación) que disminuye drásticamente después de 14 días
de activación. Existen fórmulas que posibilitan la producción de una vida útil
mayor a 28 días. Espectro: Es bactericida, fungicida, virucida, micobactericida y
esporicida. Su mecanismo de acción es consecuencia de la alquilación de
componentes celulares alterando la síntesis proteica de los ácidos ADN y ARN.
Beneficios y desventajas: No es corrosivo. El principal inconveniente del
glutaraldehído es su toxicidad. Recomendaciones de uso: Se aconseja para
endoscopia DAN cuando no es posible la esterilización (44).
Por otro lado, los compuestos de cloro y clorado están fácilmente disponibles en
forma líquida como hipoclorito sódico (lejía) o en forma sólida como hipoclorito de
calcio (dicloroisocianurato de sodio). Su mecanismo de acción resulta en la
inhibición de reacciones enzimáticas, desensibilización de proteínas e inactivación
de ácidos nucleicos. Elemento: virucida, fungicida y bactericida (micobactericida).
Ventajas e inconvenientes: Su acción es rápida, económica y sencilla de gestionar.
Debido a su actividad corrosiva, su uso está restringido. Concentraciones útiles: La
concentración mínima necesaria para eliminar las bacterias es de 1000 ppm (0,1%)
durante diez minutos (44).
Finalmente, tenemos el amonio cuaternario. Las sustancias más utilizadas en las
salas de hospital incluyen dialquil-dimetil-amonio, alquil-didecildimetil-amonio y
cloruro de alquil - dimetil-benzil-amonio. Su mecanismo de acción implica la
inactivación de las enzimas productoras de energía, la desensibilización de las
proteínas celulares y la ruptura de la membrana celular. Solo efectivo contra
lipoflicos; de naturaleza fungicida, bactericida y virucida. No es esporicida,
microbiológicamente activo, ni muestra actividad alguna contra el virus hemofílico.
Ventajas y desventajas: Por su baja toxicidad, es un buen agente de limpieza.
Restos de gasolina y agitados pueden influir en su comportamiento (45).
2.3. Formulación de hipótesis
2.3.1. Hipótesis general
xxxxxx
2.3.2. Hipótesis específicas
xxxxxxxx
3. METODOLOGÍA
3.1. Método de la investigación
Xxx
3.2. Enfoque de la investigación
Xxx
3.3. Tipo de investigación
Xxxx
3.4. Diseño de la investigación
Xxxx
3.5. Población, muestra y muestreo
Xxxx
3.6. Variables y Operacionalización
Xxxx
3.7. Técnicas e instrumentos de recolección de datos
3.7.1. Técnica
3.7.2. Descripción de instrumentos
3.7.3. Validación
3.7.4. Confiabilidad
3.8. Plan de procesamiento y análisis de datos
xxxxxxx
3.9. Aspectos éticos
Xxxxx
4. ASPECTOS ADMINISTRATIVOS
4.1. Cronograma de actividades
4.2. Presupuesto
5. REFERENCIAS
1. Xxxx
Anexos
Matriz de consistencia