El amor propio
Qué es el amor propio
El amor propio es la relación que tenemos con nosotras mismas. Es conocerse y aceptarse tal como somos. No
implica que pensemos que somos perfectas, sino que también podamos reconocernos en las
imperfecciones sin dejar de valorarnos.
Amor propio es ser consciente de que algo te está haciendo daño y no desear eso para ti, tratar de cuidarte y
priorizarte.
Amor propio y autoestima
Tener amor propio y autoestima está muy relacionado, pero no es exactamente lo mismo. La autoestima se
nutre del valor que le damos a todas las dimensiones de nuestra vida. El amor propio va un paso más allá: es
la aceptación incondicional de nuestro ser. No depende de quién somos o qué hacemos. Amarte te libera.
En ninguno de los casos estaremos hablando de sentirte superior a los demás, al contrario. Cuando tu autoestima
y amor propio son buenos, no necesitas compararte con los demás, eres feliz con quién eres y qué tienes y no
te validas a través de las dificultades o éxitos ajenos.
¿Por qué no tengo amor propio?
Nuestra forma de relacionarnos con el resto y con nosotras no es innata, la hemos adquirido a lo largo de
nuestra vida, especialmente durante la infancia y adolescencia. Aprendemos a querer y a querernos a través
de nuestras figuras referentes.
Estas son algunas de las situaciones que pueden devaluar tu amor propio:
Que en tu entorno familiar tus cuidadoras tuvieran poco amor propio y crecieras heredando una forma
de tratarte atravesada por un autoconcepto bajo.
Que sufrieras maltrato por parte de estas personas. Ya sea por violencia física, psicológica, absentismo,
frialdad… Creciste sintiendo que no te valoraban y que no eras importante para las personas más
importantes para ti.
‘‘La inocencia se termina cuando a uno le roban la ilusión de que se cae bien a sí mismo’’
-JOAN DIDION
Consecuencias si no tengo amor propio
No quererte hace que, con el tiempo, se refuercen hábitos cada vez más complicados de deshacer:
Hablarte mal, invalidarte. Solo te criticas, pero eres mucho más: tienes virtudes, pasiones, recuerdos y un
futuro por descubrir.
Creer todo lo que dicen de ti. Mides tu valor a través de las opiniones de los demás sin cuestionarlas.
Revalorízate, obsérvate, conócete y ganarás confianza en ti misma.
Te resignas y los malos hábitos y las inseguridades ganan terreno.
Te exiges demasiado. Esto tampoco es lo mejor que puedes hacer por ti. Siempre se puede hacer más y
mejor, nunca llega el punto en el que te valoras y reconoces hasta donde has llegado. Si no te quieres, si no
tienes amor propio nunca serás suficiente para ti.
Lo que pasa si no tengo amor propio es que me siento más insegura, solas, con miedo, vergüenza y
culpabilidad constante. Este estado de vulnerabilidad expone a más abusos, porque la persona no se cree con
derecho a ser respetada y valorada.
Beneficios de quererte
Las personas con amor propio tienden a tener más bienestar, autoestima y felicidad. No tienen miedo a expresar
sus emociones y a conectar con sus vínculos. Gozan de mejor estabilidad emocional y se atreven a aventurarse
y triunfar. Dan lo mejor que tienen sin que eso se convierta en una exigencia y sin una voz interna que teme y
se amenaza a sí misma con el fracaso.
Si no tienes amor propio nunca serás suficiente para ti.
Cómo cosechar mi amor propio
Los beneficios de conseguir tener amor propio suenan bien, ¿verdad? Requiere tiempo aprender cómo tener
una buena autoestima y abrazarte con cariño, y quizá sea necesario acudir a terapia y dejarte acompañar por una
profesional. De todos modos, aquí te dejamos algunos consejos para que inicies el camino.
Déjate cuidar
Tener amor propio no es ser autosuficiente siempre, también implica saber pedir ayuda y dejarse cuidar.
Además, ver cómo tus seres queridos te muestren su apoyo y calidez será muy beneficioso para reflexionar y ser
consciente de que eres importante para las personas que te importan.
FUENTE: [Link]
En general, se dice que antes de amar a otra persona primero debemos amarnos a nosotros mismo para así
saber valorarnos, reconocer que merecemos cosas buenas y bonitas a lo largo de la vida y que somos dignos de
amar y ser amados.
La felicidad es la meta principal del amor propio, ser felices por aceptarnos como somos sin dejar que personas
que sean externas y ajenas a nuestra familia y círculo de seres queridos intervengan.
La familia y la educación son bases fundamentales para construir y fortalecer el amor propio.
En el hogar, son los padres y seres queridos son quienes tienen la responsabilidad de afianzar, desde temprana
edad, la confianza en nosotros mismos y de hacernos entender lo importante que es aceptarnos tal cual somos,
saber reconocer nuestras virtudes y defectos, fortalezas y debilidades.
Amor propio y autoestima
Reconocernos, valorarnos, respetarnos, aceptarnos y superarnos cada día forma parte de nuestra autoestima. Si
no sentimos amor propio entonces será muy difícil tener una alta autoestima.
La autoestima es el resultado de la evaluación y percepción que tenemos de nosotros mismos, en pocas
palabras, es el autoconocimiento.
La autoestima se puede mantener y alimentar con felicidad, ajustando el concepto de nuestra forma de ser, de
manera positiva, esto en especial cuando se experimentan situaciones difíciles a lo lago de la vida, en especial,
durante la adolescencia. Esto forma parte de tener el control de nuestras vidas.
Cabe destacar que tener un alto autoestima o amor propio no es sinónimo de egoísmo, vanidad o soberbia. Lo
realmente importante es estar bien con nosotros mismo y proyectar eso al exterior porque así seremos vistos y
percibidos.
Ahora bien, quien carece de autoestima también tiene escaso amor propio, lo que es grave porque genera
desconocimiento de quién es y qué quiere, así como también produce tristeza, dependencia, inseguridad,
desvalorización, descalificaciones, irrespeto, entre otros sentimientos.
FUENTE: [Link]
Importancia del amor propio
Branden, N., autora del libro "Los seis pilares de la autoestima" considera que, si bien la base principal de la
autoestima se crea durante la infancia y la adolescencia, las vivencias y el trabajo personal durante los años
posteriores pueden reforzar o modificar nuestra visión de nosotros mismos.
Para la autora "la autoestima (alta o baja) tiende a generar las profecías que se cumplen por sí mismas". Es
decir, la percepción que tenemos de nosotros mismos viene determinada por las vivencias personales; estas, a su
vez, condicionan nuestros pensamientos que nos llevarán a realizar unas u otras acciones; el resultado de dichas
acciones reforzarán (o crearán, en el caso de ser incongruentes) nuestras creencias personales que, de nuevo,
condicionarán nuestros pensamientos, acciones, etc. y así sucesivamente.
Cómo tener amor propio, dignidad y autoestima
Según el Psiquiatra Enrique Rojas, existen 9 claves que determinan un buen nivel de amor propio o autoestima:
El juicio personal: debe contener los aspectos conseguidos y aquellos por alcanzar y el resultado de la
valoración debe ser positiva.
La aceptación de uno mismo: la persona se acepta con sus virtudes y sus defectos.
El aspecto físico: se aceptan e integran la morfología corporal y las características fisiológicas.
El patrimonio psicológico: la aceptación positiva de la propia personalidad (pensamientos, inteligencia,
conciencia, lenguaje verbal y no verbal, voluntad, interpretación vital, etc.).
Entorno socio-cultural: hace referencia al ámbito social en el que se desarrollan los propios recursos de
relación interpersonal. Relaciones saludables son indicativo de un nivel positivo de autoestima o amor propio.
El trabajo: es importante que el aspecto laboral sea fuente de satisfacción personal que nos permita dedicarnos
a él con compromiso y, a la vez, retroalimentarnos positivamente de esa dedicación. ¿Conoces la Escala general
de satisfacción laboral?
Evitar la envidia y la comparación: esta acción puede suponer un menoscabo en la estima personal y se basa
en valoraciones superficiales que no profundizan en aspectos personales realmente importantes. Para
contrarrestarlo, es importante forjar un proyecto de vida personal propio que sustente nuestros pasos vitales.
Desarrollar la empatía: es síntoma de madurez personal que nos permite comprender los hechos mucho más
allá de una valoración subjetiva sesgada por percepciones personales. En el siguiente artículo puedes ver cómo
practicar la empatía.
Altruismo: supone la entrega a los demás desde un respeto por uno mismo. El altruismo es signo de un alto
nivel de madurez personal.
El trabajo personal en la consecución positiva de cada uno de estos aspectos favorecerá la consolidación de una
autoestima alta que beneficiará nuestra salud, y por tanto nuestra vida, a todos los niveles.
FUENTE: [Link]
La autoestima es la denominación del amor propio, es la percepción emocional profunda que las personas tienen
de sí mismas.
En la actualidad muchas de las heridas emocionales que tiene una persona, producidas en su niñez, pueden
causar trastornos psicológicos emocionales y físicos, produciendo dificultades en la vida de estas (conflictos en
el trabajo, disminución de la capacidad creativa, relaciones matrimoniales desastrosas, no poder hacer o
conservar amigos, poco entendimiento con las hijas e hijos). Además, obstaculizar las decisiones que se tomen
en situaciones que lo ameriten. Partiendo de esto, se crean todo tipo de inquietudes en relación con los
conflictos que muchos individuos aún luego de muchos años guardan dentro de su ser, convirtiéndose en un
elemento vital para su desempeño diario.
Sentir amor por uno mismo siempre debe ser primero que cualquier otro tipo de amor, porque no hay nada peor
que perder la autoestima; el amor que uno siente por su ser, es el amor más valioso y más reconfortante. Cuando
hay amor propio nos sentimos a gusto con nosotros mismos, con nuestro ser, con nuestro entorno; de forma que
por el simple hecho de aceptarnos y querernos como somos, no le otorga el poder a ninguna persona de
hacernos sentir avergonzados y dudosos de nuestra vida.
Cuando somos niños pensamos que somos los más hermosos y perfectos, pero pasado el tiempo y con tanta
influencia del medio en que se vive, puede ser que a veces nos queramos y otras no, que sigamos sintiéndonos
hermosos además de seguros y compresivos o por otro lado feos y fracasados.
La ausencia de amor propio va más allá del comentario de “solo busca llamar la atención”, está se relaciona y
afecta al cuerpo, ya que a lo largo de los siglos, el mismo ser humano se ha encargado de hacerse una idea de
‘‘cuerpo perfecto’’, estos problemas de confianza.
Durante todo el transcurso de nuestra vida nos enseñan a respetar, a valorar, a considerar al otro; pero ¿de qué
sirve poder amar, si no podemos desarrollar nuestro propio amor? El amor propio es muy importante para gozar
del bienestar psicológico y se puede definir como la aceptación de los sentimientos hacia nosotros mismos,
hacia nuestro físico, personalidad, carácter, actitudes y comportamientos. Es el respeto, las percepciones, el
valor, los pensamientos positivos y consideraciones que tenemos, las cuales dependen de nuestra propia
voluntad y no de las demás personas, ni de las situaciones o entornos en los que nos desenvolvemos. Además,
se debe mantener y fomentar con felicidad para poder sentirnos bien con nosotros mismos.
El amor propio es importante para vivir bien e influye en la forma en que nos relacionamos con los demás, en la
imagen que proyectamos, en la forma como elijamos a las personas que comparten nuestra vida. Implica que
podamos enfrentarnos con mejores recursos a cualquier desafío y en el modo en que hacemos frente a los
problemas. En esta parte entra la AUTOESTIMA, es la valoración, percepción o juicio positivo o negativo que
una persona hace de sí misma en función de la evaluación de sus pensamientos, sentimientos y experiencias. La
autoestima está relacionada con la auto imagen, que es el concepto que se tiene de uno propio, y con la auto
aceptación, que se trata del reconocimiento propio de las cualidades y de los defectos.