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Partes y funcionamiento del revólver

El documento describe la historia y características del revólver. Se explica que el revólver almacena munición en un tambor giratorio, mientras que las pistolas usan cargadores. Aunque los revólveres tienen menos munición y requieren más fuerza para disparar, siguen siendo populares para defensa personal, caza y tiro deportivo debido a su facilidad de uso, capacidad para munición potente y precisión. El documento también cubre la clasificación y mecanismos de los revólveres.

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Partes y funcionamiento del revólver

El documento describe la historia y características del revólver. Se explica que el revólver almacena munición en un tambor giratorio, mientras que las pistolas usan cargadores. Aunque los revólveres tienen menos munición y requieren más fuerza para disparar, siguen siendo populares para defensa personal, caza y tiro deportivo debido a su facilidad de uso, capacidad para munición potente y precisión. El documento también cubre la clasificación y mecanismos de los revólveres.

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INTRODUCCION

El revólver (del inglés revolver; to revolve: "dar vueltas") es un arma de fuego de


repetición que se caracteriza por llevar la munición dispuesta en un tambor o
cilindro, a diferencia de la pistola, que designa a las armas de fuego cortas
semiautomáticas, que suelen llevar la munición alojada en un cargador.
Actualmente las pistolas semiautomáticas han sustituido al revólver en casi todas
las actividades correspondientes al uso militar, policial o de fuerzas del orden.
Al compararse las prestaciones de los revólveres con las de las pistolas
semiautomáticas, se notan dos grandes desventajas:

 Portar menor cantidad de munición (comúnmente de 5 a 9 cartuchos en el


tambor, dependiendo del arma y calibre).
 El disparo en doble acción requiere aplicar una fuerza considerable sobre el
gatillo, ya que debe montar el percutor y hacer girar el tambor; en simple
acción es similar a una pistola convencional.
Sin embargo, las ventajas del revólver son:

 Su facilidad de uso.
 La posibilidad de emplear munición más potente (como los
cartuchos Magnum, e incluso cartuchos de fusil como el .223 Remington).
 Mayor precisión.
 No se suelen atascar.

Por sus anteriores ventajas, todavía los prefieren los civiles para la defensa
personal, la cacería y el tiro deportivo. Varias fuerzas policiales del mundo todavía
utilizan el revólver, pero está en proceso de desuso común por sus desventajas.
La única actividad policial en que todavía se mantiene necesario es en el rescate
de rehenes, usando calibres muy potentes. No obstante, puede servir como arma
reglamentaria auxiliar en caso de que falle el arma principal.

Historia[editar]
En el siglo XIX existieron varios revólveres primitivos. Elisha Collier creó uno,
probablemente en 1814, del que se fabricaron varios en 1819 para las fuerzas
armadas británicas de la India. En 1822 se fabricó un número significativo de estos
en Londres.
En 1833 el italiano Francesco Antonio Broccu inventó el primer revólver de
percusión con tambor de cuatro recámaras y después de dos cañones. En
comparación con las armas en uso hasta entonces, tenía un tambor más corto, lo
que permitía alinear la recámara cargada con el cañón y el martillo gracias a la
rotación alrededor de su eje. Su revólver fue examinado por el rey Carlos Alberto
de Saboya durante su segundo viaje a Cerdeña en 1843. Invitado a Cagliari para
mostrar su invento y explicar cómo funcionaba, se le entregó un premio de 300
francos, pero nunca solicitó una patente para su invención.
Dos años más tarde, en 1836, en los Estados Unidos, Samuel Colt creó un arma
que patentó y comercializó.

Revólver LeMat de espiga con tambor de 9 cartuchos, 1865; fue empleado durante la guerra de
Secesión.

Tambor[editar]
La munición se aloja en recámaras que giran alrededor de un eje, paralelo al
cañón, situadas en un cilindro metálico llamado tambor, que, a medida que se
dispara, coloca la siguiente recámara en posición de disparo, alineada con el
cañón. Según su tamaño permite cinco, seis, siete, ocho y hasta diez disparos sin
recargar el arma. Existen tambores que pueden alojar más de 10 cartuchos, pero
son de pequeño calibre, por ejemplo de 5,5 mm o menos. Tradicionalmente el
calibre de los revólveres viene expresado en centésimas o milésimas de pulgada
y, antes aún, en partes de una onza de plomo, según el número de esferas iguales
que podían hacerse con dicha cantidad de metal.

Funcionamiento del revólver en acción simple[editar]


Cuando el tambor tiene munición:

 Se hace retroceder el martillo hasta el tope, accionando el trinquete de


sujeción, lo que se denomina amartillar. Al hacerlo se provoca el giro del
tambor, mediante una uña unida al mecanismo del martillo, para alinear la
siguiente recámara al cañón del arma.

 Finalmente, al apretar el gatillo (disparador es el término técnico correcto) con


el dedo índice, el trinquete se suelta y el martillo, que posee en su extremo un
resalte aguzado, llamado percutor, retorna abruptamente a su posición original,
golpeando violentamente el fulminante del culote, lo que produce una alta
presión que lo calienta hasta hacerlo estallar, energía que se transmite a la
pólvora del cartucho, que también estalla, provocando mucha mayor energía y
el disparo de la bala.

Clasificación[editar]
Los revólveres se clasifican según el mecanismo de disparo en:
Acción Simple (AS): El gatillo realiza solo una acción, liberar el mecanismo
percutor. Requieren amartillarse (con el pulgar de la misma mano o el canto de la
mano contraria a la que empuña el arma) antes de apretar el gatillo. Manteniendo
presionado este, se pueden realizar disparos continuados con solo hacer
retroceder hasta el tope el martillo-percutor (lo que obliga a girar simultáneamente
al tambor, dada la uña solidaria con dicho mecanismo) con el canto de la mano
contraria, sin que llegue a funcionar el trinquete, que ralentizaría los disparos.
Característico de los primeros revólveres y de algunas marcas que siguen el
concepto clásico del revólver.
Doble Acción Única (DAU): El gatillo realiza dos acciones, amartillar el
mecanismo percutor y liberarlo. Pueden dispararse con solo apretar el gatillo. El
mecanismo de doble acción única realiza todo el ciclo de girar el tambor, armar el
martillo y soltarlo, para disparar el arma, al apretar el gatillo, en dos etapas
distintas de su recorrido, que pueden controlarse con suficiente entrenamiento
debido a la distinta resistencia que opone en cada una de ellas. Característico de
los revólveres que poseen martillo oculto o mal llamados "sin martillo".
Doble Acción (DA): Pueden trabajar indistintamente de las dos formas. Porque se
realiza el amartillamiento directamente sobre el martillo, como oprimiendo el
gatillo. En ambos casos el continuar presionando el gatillo libera el mecanismo
percutor. Es el común de los revólveres modernos.
Otras Como semiautomáticos y automáticos. Este tipo de revólveres suele ser del
tipo (DA), pero además cuentan, por lo general, con un tambor y cañón especial.
Como el caso del antiguo revólver automático Webley-Fosbery, capaz de disparar
los 6 tiros de su tambor con una sola presión del gatillo, lo que lo convierte en un
revólver automático. Otro ejemplo son algunos revólveres fabricados por Mateba,
que tienen la capacidad, después de ejecutar el disparo, de dejar amartillada el
arma; de este modo, el revólver puede ser clasificado como semiautomático.
Algunos modelos de revólveres, especialmente los compactos de pequeño calibre
y cañón corto que generalmente se emplean para porte oculto en bolsos o
bolsillos, como medida de seguridad adicional, tenían un gatillo plegable, sin
guardamonte, lo que reducía el espacio necesario para guardarlo y solo aparecía
cuando se amartillaban. Este mecanismo también se utiliza en escopetas,
especialmente las de dos cañones.
Según el modo de recarga pueden ser basculantes: el cañón, con su punto de
mira, el tambor, su soporte y su eje, formando un conjunto, basculan en vertical,
respecto de un eje transversal, al soltar un trinquete situado próximo al martillo-
percutor, a su izquierda, algo más adelantado, que puede ser accionado con el
pulgar de la misma mano que empuña el arma. Al hacerlo dejan visible la parte
trasera del tambor, que puede vaciarse de cartuchos o casquillos con solo volcarlo
hacia abajo, y rellenarlo con otros, o bien de tambor total o parcialmente extraíble,
de modo que su eje puede retirarse, tirando de él hacia adelante, mediante un
resorte en muelle que le hace recuperar su posición inicial al soltarlo, con lo que el
tambor puede ser retirado para cambiarlo por otro, o vaciarlo y recargarlo, según
se requiera o disponga. Lo más frecuente es que el tambor quede unido, mediante
un segundo eje, hueco, por cuyo interior discurre el eje de sujeción, unido a una
estructura rectangular que bascula respecto de otro eje también paralelo a los
anteriores y al cañón, y por debajo de ellos, de modo que el tambor queda
disponible para su vaciado y recarga, sin desprenderse del arma.

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