Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de Psicología
Filosofía de la psicología
4013
EL PUESTO DEL HOMBRE EN EL COSMOS
Capítulo 3: Diferencia esencial entre el hombre y el animal
Max Scheler
Profesor: Sastre Rodriguez Victor Fidel
Alumna: Kenia Valeria Cuevas González
abril 2023
En el capítulo 3 de "El puesto del hombre en el cosmos", Max Scheler desarrolla su teoría
sobre el conocimiento ideatorio de las esencias como acto fundamental del espíritu.
Scheler argumenta que el conocimiento humano no se basa únicamente en la
percepción sensorial de los objetos, sino también en la aprehensión de las esencias de
las cosas. Las esencias son las características fundamentales de las cosas, que les dan
su identidad y su significado. La aprehensión de las esencias es un acto intelectual que
se realiza mediante la intuición.
Uno de los actos espirituales es "el acto de la ideación" que consiste en dar cuenta de lo
que es un fenómeno en general, independiente de que la persona lo tenga o no. Según
Scheler, el conocimiento ideatorio de las esencias es una forma de conocimiento que se
refiere a la esencia de las cosas, es decir, a lo que las cosas son en sí mismas, más allá
de su apariencia o de su existencia concreta. Este tipo de conocimiento es, por tanto,
más profundo que el conocimiento empírico, que se basa en la percepción de los
objetos tal y como aparecen en la experiencia sensorial. Scheler distingue entre dos
tipos de intuición: la intuición sensible y la intuición intelectual. La intuición sensible se
refiere a la percepción inmediata de los objetos a través de los sentidos, mientras que la
intuición intelectual se refiere a la aprehensión directa de las esencias de las cosas. La
intuición intelectual es la que permite al ser humano comprender la naturaleza de las
cosas, más allá de su existencia empírica.
Scheler critica a Kant con respecto a la esencia del hombre, sosteniendo que no hay una
"organización racional" constante; como lo sostenía Kant; sino que ésta está sometida
en principio al cambio de la historia. Sólo es constante la razón misma, como
disposición y facultad de producir y configurar formas siempre nuevas del pensamiento
y de la intuición, de la valoración, [Link] este sentido, Scheler sostiene que el
conocimiento ideatorio de las esencias es una forma de conocimiento que va más allá
de la simple percepción sensorial de los objetos y que permite al sujeto comprender la
realidad en su totalidad, incluyendo su dimensión trascendental y metafísica. El autor
sostiene que la aprehensión de las esencias es un acto fundamental del espíritu
humano, que es capaz de ir más allá de la percepción sensorial para comprender la
verdadera naturaleza de las cosas.
Además, la aprehensión de las esencias es fundamental para la construcción de
cualquier ciencia, ya que permite al ser humano comprender las leyes y principios
fundamentales que rigen el universo. El autor describe el conocimiento ideatorio de las
esencias como un acto mental que implica la intuición y la comprensión de los
conceptos universales. Este conocimiento se adquiere mediante la contemplación de
los objetos y la reflexión sobre su esencia, lo que permite al sujeto comprender la
verdadera naturaleza de las cosas y su lugar en el mundo.
En la relación entre la vida y el espíritu, vemos que el espíritu puede lograr fuerza
mediante el proceso de la sublimación. Los impulsos vitales pueden penetrar o no en las
leyes del espíritu y en la estructura de las ideas y valores; en el transcurso de esta
penetración y compenetración en el individuo y en la historia pueden los impulsos
prestar fuerza al espíritu. Ej. Un impulso a la supervivencia. En lo referente a la esencia y
regiones esenciales en la configuración del Universo, puede decirse, que la forma
superior del ser, es realizada por otro, por un segundo principio, también originariamente
propio del ser primigenio: el principio que llamamos impulso o fantasía impulsiva y
creadora según los casos. Según la teoría de Scheler, lo más poderoso en el mundo son
los centros de fuerza del mundo inorgánico, que son ciegos para las ideas y las formas
que constituyen los puntos de acción inferiores del impulso.
Durante el capítulo 3 se explora el papel del conocimiento ideatorio de las esencias
como acto fundamental del espíritu humano. Scheler argumenta que la aprehensión de
las esencias es esencial para el conocimiento humano y la construcción de cualquier
ciencia, ya que permite al ser humano comprender la verdadera naturaleza de las cosas
más allá de su existencia empírica.