UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN ANTONIO ABAD DEL
CUSCO
FACULTAD DE AGRONOMIA Y ZOOTECNIA
ESCUELA PROFESIONAL DE MEDICINA VETERINARIA-SICUANI
INFORME N° 1
TEMA: RECONOCIMIENTO DE EQUIPO RADIOLOGICO
CONVENCIONAL
CURSO: RADIOLOGIA Y ECOGRAFIA VETERINARIA
DOCENTE: YUDITH V. CHOQUE CHACOLLA
ALUMNO: SERAFIN SONCCO LOZANO
SEMESTRE: 2023-I
SICUANI-CUSCO
2023
INFORME N°1
I. INTRODUCCION
Además de las radiografías habituales pueden realizarse también radiografías de
contraste. Los contrastes permiten visualizar mejor la forma y el tamaño de
determinados órganos. Los contrastes utilizados habitualmente son radiopacos, no dejan
pasar los rayos X y se ven blancos en la radiografía, lo que permite delimitar
perfectamente las vísceras en las que hemos introducido el contraste. El estudio con
contraste más habitual es el del aparato digestivo. Para ello se hace tragar al animal una
papilla de contraste de sulfato de bario. Esto permite ver el tracto gastrointestinal blanco
en la zona en la que se encuentra el contraste en ese momento. Para valorar la totalidad
del aparato es necesario realizar radiografías seriada conforme el contraste avanza
(Santin,Ramirez, 2012).
La Radiología Veterinaria inicia su desarrollo en las postrimerías del siglo XIX,
destacándose la actividad de quien se considera Padre de la Radiología Veterinaria, Dr.
Richard Eberlein de Alemania. Si bien es cierto este desarrollo se verifica a través de la
publicación de diversos artículos y textos, hubo que esperar el término la Segunda
Guerra Mundial para constatar una verdadera expansión e intensificación en el estudio,
investigación y utilización de esta técnica en el ámbito mundial. (Ramirez, 2014).
El mejoramiento en la eficiencia del recurso radiodiagnóstico tiene su punto departida
en los equipos y materiales que se usan con tal finalidad, el sólo hecho de adquirido
tener acceso a un equipo de alta tecnología no garantiza al usuario una excelencia en las
imágenes a obtener; es importante el familiarizarse con las características, bondades y
limitaciones de cada equipo en particular, antes de obtener el máximo de rendimiento.
Similar es lo que sucede con los restantes materiales de uso habitual en un centro
deroentgendiagnóstico (Zerhouni, 2008).
II. OBJETIVOS
II.1. OBJETIVOS GENERALES
Reconocer e identificar las funciones de la máquina de rayos x
II.2. OBJETIVOS ESPECIFICOS
Reconocer las diferentes partes del equipo de rayos x
Conocer las funciones de cada una de las partes del equipo de rayos x
III. MARCO TEORICO
Los rayos X generados en el equipo, salen del generador a través de una ventana que los
enfoca y limita a un campo en el que se encuentra el chasis que contiene la película
radiográfica y al que llegará después de atravesar los tejidos del paciente. El chasis es
una carcasa permeable a los rayos X donde se introduce la película para protegerla de la
luz. (Roesch, 2013).
Los rayos X penetran en los tejidos, por eso el animal a radiografiar se sitúa entre el
generador de rayos X y la placa. Todos los tejidos absorben parcialmente la radiación,
los más densos como el hueso absorben mucha radiación, y los más blandos la absorben
menos por lo que más cantidad de radiación atraviesa ese tejido. La cantidad de
radiación que llega a la placa radiográfica es lo que determina la imagen. Donde llegan
rayos X la placa se estimulará y se ennegrecerá posteriormente, mientras donde no
llegan se quedará blanca. Esto explica que las zonas con hueso se vean blancas y los
tejidos blandos con distintas tonalidades de gris. La plata contenida en las películas es lo
que determina si la imagen se muestra negra o blanca. Los tejidos que dejan pasar los
rayos X (se ven negros) son llamados radiolúcidos. Si por el contrario absorben toda la
radiación (se ven blancos), son radiopacos (Santin,Ramirez, 2012).
La mesa debe permitir el paso de la radiación para no interferir en la radiografía. Debe
estar limpia. Algunas mesas son flotantes y pueden moverse para permitir enfocar el haz
de rayos en una zona del animal sin tener que moverlo. El disparo suele hacerse con un
pedal. Para realizar las radiografías lo más diagnósticas posibles es necesario colocar a
los animales en unas determinadas posiciones para obtener la imagen deseada de ellos y
que estén inmovilizados para evitar imágenes borrosas. En ocasiones es necesario sedar
al animal para conseguir la posición deseada. Por norma general todas las partes del
cuerpo pueden radiografiarse en dos posiciones: Laterolateral (LL o LAT) y
ventrodorsal (VD) o dorsoventral (DV) (Islam, 2009).
Además de las radiografías habituales pueden realizarse también radiografías de
contraste. Los contrastes permiten visualizar mejor la forma y el tamaño de
determinados órganos. Los contrastes utilizados habitualmente son radiopacos, no dejan
pasar los rayos X y se ven blancos en la radiografía, lo que permite delimitar
perfectamente las vísceras en las que hemos introducido el contraste. El estudio con
contraste más habitual es el del aparato digestivo. Para ello se hace tragar al animal una
papilla de contraste de sulfato de bario. Esto permite ver el tracto gastrointestinal blanco
en la zona en la que se encuentra el contraste en ese momento. Para valorar la totalidad
del aparato es necesario realizar radiografías seriada conforme el contraste avanza. El
sulfato de bario no puede utilizarse si hay perforación, por lo que ante sospecha de ésta
se debe utilizar un compuesto yodado iónico, pero la imagen es mucho menos nítida y
no se debe utilizar en animales deshidratados. Estos compuestos yodados iónicos
pueden inyectarse también en órganos huecos como la vejiga o en sangre. Una
mielografía permite la visualización de la médula espinal, para ello se inyecta en el
espacio subaracnoideo un compuesto yodado no iónico. Existen otros métodos de
contraste negativo (radiolúcidos – se ven negros) que pueden ser útiles a veces: aire,
oxígeno y dióxido de carbono. Se utiliza sobre todo para inflar órganos como la vejiga
(Hillman, 2011).
En la actualidad existen aparatos de radiografía digital que han facilitado mucho el
trabajo a los veterinarios. Tienen varias ventajas respecto a los aparatos tradicionales:
Al ser revelado automático y digitalizado permiten trabajar con el contraste de las
radiografías obteniendo distintas imágenes con un mismo disparo, lo que permite
corregir errores en la elección de los parámetros.
Las imágenes son siempre más nítidas y se aprecian mucho mejor los tejidos blandos.
El procesado es mucho más rápido.
Evita tener que almacenar y clasificar películas radiográficas.
Facilita la labor de identificar las radiografías.
Permite adjuntar imágenes a los historiales digitales de los pacientes más fácilmente.
(Hwang, 2010).
Existen dos tipos de aparatos digitales: directos e indirectos. En el directo los rayos X
son captados directamente por el ordenador que procesa la imagen. En el indirecto la
radiación se proyecta en un chasis especial que contiene una película que es revelada en
un revelador digital que la procesa para enviarla al ordenador y borra la película para
poder volver a utilizarla inmediatamente. En estos dos casos, se utiliza un tubo
denominado rayos X convencional, es la diferencia entre una y la otra radica en la forma
de registrar la imagen radiográfica. Pero eso no termina aquí la radiografía
computarizada se denomina también radiografía digital indirecta (Roesch, 2013).
La misma que se basa en la utilización de chasis especiales que contienen la pantalla de
cristales de fósforo denominado fotoestimulable en lugar de una película radiográfica
convencional. Si lo realizas la radiografía, rayos X que manan del paciente (mascota de
cualquier tipo) actúan sobre la pantalla de fósforo creando una imagen latente para que
puedas analízalo bien a detalle todo los partes más graves o no. Por lo tanto, el chasis se
introduce entonces en un dispositivo lector, que extrae la pantalla para que pueda
felicitarte tener un panorama más expectante. Se los escanea mediante la luz láser y
envía la información a un sistema informático, que mostrará la imagen final en un
monitor para que profesional veterinario pueda dar su informe final. Pero por otro lado
la radiografía veterinaria digital directa no requiere la utilización de ningún chasis ni de
dispositivos lectores. Sino que una placa detectora, generalmente, se encuentra fija
dentro de la mesa de rayos para que lo entiendas bien si eres una estudiante que esta por
especializar en la radiología veterinaria. Además, esta placa está conectada, vía cable o
wifi, directamente a un sistema informático computarizado donde cuentas con toda la
información necesaria. (Villanueva, 1969).
Entonces los rayos X que manan del paciente inciden sobre la placa detectora y esta
envía todas las informaciones completas de forma de señales eléctricas directamente a la
estación de visualización. Llegando a mostrarse toda la imagen radiográfica digital en
escasos segundos gracias a la rapidez de las Tecnología que tenemos ahora (Zerhouni,
2008).
En el propio aparato existen distintas formas de variar la imagen radiográfica y
modificar así la nitidez y el contraste (cantidad de tonos de gris): cambiando la distancia
entre ánodo y cátodo, la longitud del filamento, la amplitud del ánodo, placa
radiográfica, pero estas variables son fijas en cada aparato, por lo que nosotros solo
podemos influir en los siguientes parámetros, los cuales se pueden variar desde el
cuadro de mandos del aparato de rayos:
kV (kilovoltaje): aumenta el poder de penetración de los rayos X al dotarles de mayor
energía y una frecuencia de onda menor, lo que aumenta el contraste
mA (miliamperaje): aumentan el número de electrones en la nube de electrones que
generan los rayos X mediante el aumento de la temperatura del filamento del cátodo,
aumentando la radiación producida.
S (tiempo de exposición): es el tiempo que tienen los electrones para ir desde el
cátodo hasta el ánodo, cuanto más tiempo más radiación se genera.
mAs (miliamperios por segundo): es el producto de los dos anteriores. La variación de
estos parámetros no condiciona solo la calidad de imagen, sino que, al variarlos, se
modifica también la cantidad de radiación recibida por el paciente. Por esto es
importante seleccionar los parámetros con los que se consiga la máxima calidad, pero
con la menor exposición. En medicina veterinaria se tiende a mantener el tiempo de
exposición (s) fijo, y variar el kV y el mA. Para seleccionar los parámetros óptimos para
disparar una radiografía se debe tener en cuenta si el aparato dispone de plantilla
amplificadora, el tipo de película, la distancia del foco a la placa, si se coloca parrilla y
cómo es, el grosor de la zona a radiografiar (Hillman, 2011).
IV. MATERIALES Y METODOS
IV.1. Equipos de laboratorio
Equipo de rayos x convencional
Equipo de seguridad de rayos x
Cuaderno de apuntes
V. RESULTADOS
Botón de encendido
Tiempo de exposición
Regulador de energia
Regulador de kilovoltajes
Botón disparador de rayos x
Botón predisparador
de rayos x
Tubo de rayos
x
Colimador
Regulador de movimiento
del brazo de rayos x
Brazo del equipo de rayos x
Espacio para colocar al perro
para el posicionamiento
VI. DISCUSIONES
La radiografía es el método de formación de imágenes que está disponible con mayor
facilidad. Normalmente, es el primer método indicado para evaluar los miembros, el
tórax y, a veces, la columna vertebral y el abdomen. Estas áreas contienen importantes
estructuras con densidades que difieren de las de los tejidos adyacentes. Por ejemplo, la
radiografía es una prueba de primera línea para la detección de:
Fracturas: se observa bien el hueso blanco porque está adyacente a los tejidos blandos
grises.
Neumonía: el exudado inflamatorio que llena los pulmones se observa bien porque
contrasta con los espacios de aire adyacentes más radiolúcidos.
Obstrucción intestinal: las asas intestinales, dilatadas y llenas de aire, se observan bien
en medio del tejido blando circundante.
VII. CONCLUSIONES
Concluimos con la importancia de saber las diferentes partes del quipo
de rayos x que esto nos ayudara a utilizar con facilidad al momento de
tomar las placas radiográficas.
También la importancia de saber y conocer las funciones de las partes
del equipo de rayos x convencional.
VIII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Santin GG, Ramírez Arias JL. (2012). Desarrollo de las especialidades médicas
en México, imagenología diagnóstica y terapéutica en desarrollo de las
especialidades médicas en México. México: Secretaría de Salud, FACMED
UNAM y Academia Nacional de Medicina. Editorial ALFIL.
Ramírez Arias JL. (2014). De los rayos X a la imagen molecular. Editorial del
suplemento Radiología e Imagen en Oncología Acta Médica Grupo Ángeles.
Villanueva B. (1969). Datos para la historia de la radiología en México. Rev
Mex Radio.
Roesch J, Kaufman JA. (2013). The birth, early years and future of intervention
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Zavaleta CL. (2010). Raman’s “effect” on molecular imaging. J Nucl Med.
Hillman BJ, Neiman HL. (2002).Translating molecular imaging research into
radiological practice. Proceedings of the American College of Radiology
Colloquium. Radiology.
Hwang M, Lyshchik A. (2010). Molecular sonography with targeted
microbubbles: current investigations and potential applications. Ultrasound Q.
Islam T, Joseph S. (2009). Current state and future applications of active
targeting in malignancies using super paramagnetic ions oxide nanoparticles.
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Hillman JB, Goldsmith CJ. (2011). The Sorcerer’s Apprentice. How medical
imaging is changing healthcare. 1st Ed. New York: Oxford University Press.
Zerhouni EA. (2008). Major trends in the imaging sciences. 2007 Eugene P
Pendergrass New Horizons Lecture. Radiology.