Trabajo de desarrollo:
Educación para la Salud en
la Escuela
Experto universitario en formación en educación para la salud
Manuel Pérez Alfaro
INDICE
1. Introducción
2. La Salud
3. Promoción y Educación para la Salud
4. Promoción y Educación para la salud en la Escuela
5. Escuela Promotora de Salud
6. Creencias en la salud y la influencia social
7. Conclusiones
8. Bibliografía
1. INTRODUCCIÓN
Una parte importante de los problemas de salud que padece la sociedad actual son
imputables al modo de vivir de las personas. Diversas enfermedades crónicas, las
enfermedades cardiovasculares, diversos tipos de cáncer, el sida, las enfermedades de
transmisión sexual o el estrés, tienen una relación directa con hábitos como los
alimentarios, el tabaquismo, el alcoholismo y otros tipos de drogadicción, la falta de
actividad física, la falta de habilidades personales para enfrentarse a situaciones vitales
conflictivas o de presión social, etc.
Muchas de estas conductas se adquieren en la infancia o en la
adolescencia, implantándose de tal forma que tratar de cambiarlas posteriormente
resulta difícil. 7
En la Carta de Ottawa de 1986 (World Health Organization (WHO, 1986) se
establece con claridad el concepto de promoción de la Salud como un recurso
al que cada persona tiene derecho para disfrutar de su vida cotidiana de la
forma más plena posible. Este principio que es recogido con posterioridad por
instituciones como Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), entre otras.
En la Conferencia Europea de Educación para la Salud, celebrada en Dublín en el
año 1990, “se recomendó la inclusión de contenidos de PES en el currículo escolar de
la enseñanza obligatoria, considerando que este es el modo más efectivo para
promover la adopción a largo plazo de estilos de vida saludables y el único
camino para que la educación para la salud llegue a los grupos de población más
joven”. 8
En este contexto cultural la OMS crea en 1991, entre otras iniciativas, La Red
Europea de Escuelas Promotoras de Salud (1), red que con diversos cambios
se ha ido extendiendo por distintos países hasta el momento actual, propiciada
por la misma Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud
(OMS), la Comisión de la Unión Europea (CUE) y el Consejo de Europa (CE). En
España los proyectos de promoción y Educación para Salud desde la escuela se
plasman en la configuración de redes de escuelas promotoras de la salud a nivel de
comunidad autónoma y de centros dentro de la comunidad, y han posibilitado
un amplio cauce de actuación y colaboración entre los Ministerios de Sanidad
y Educación reflejadas, entre otras cosas, en la consideración de la promoción
y educación para la salud como un contenido transversal a lo largo de toda la
educación infantil, primaria y secundaria obligatoria en la Ley de Ordenación
General del Sistema Educativo (LOGSE, 1990)situación que permanece en la
actualidad.
El Real Decreto 1105/2014de 26 de diciembre tiene por objeto establecer el currículo
básico de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y del Bachillerato, según
los principios que establece la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la
Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), incluyendo las modificaciones que
realiza sobre el articulado de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación
(LOE).
Dicho Real Decreto establece en su Anexo I, punto 2, una descripción básica de lo
que debe ser la enseñanza de la Biología y Geología en el primer ciclo de la
ESO, incluyendo los contenidos, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje
evaluables. El bloque 4 de la asignatura se refiere a “las personas y la salud:
promoción de la salud”. Muchos de los contenidos que se demandan y, asociado
a ello, los criterios para evaluarlos y/o estándares de aprendizaje que se
proponen en el Real Decreto 1105/2014 tienen que ver con la adquisición de
competencias, por parte del alumno, relacionadas con el cuidado de su salud y la de
los demás.
Es una concepción holística y ecológica de la salud que por una parte se preocupa por
el desarrollo de entornos saludables y, por otra parte, de la enseñanza- aprendizaje
basado en las competencias, que significa abordar e integrar el saber, conjunto de
conceptos y conocimientos, con las destrezas y habilidades para el propio
comportamiento que significa el saber hacer, la interiorización de valores y actitudes
que configuran el saber ser y el estilo de comunicación e interacción con el entorno
propias del saber estar.
En resumen, tanto desde la conceptualización de la promoción de la salud como un
componente transversal a lo largo de toda la Enseñanza Obligatoria como desde
su presencia específica en las unidades didácticas de la Biología de la ESO,
como apuntan Salvador y Suelves (2009) se trata de realizar actividades y
motivar a los alumnos para conseguir el mayor grado posible de salud, mediante la
adquisición de conocimientos y habilidades que favorezcan la elección y adopción
de estilos de vida saludables a través de la participación, la interacción y la
integración social, desarrollando capacidad crítica y creativa y estrategias de
búsqueda de soluciones.
2. LA SALUD
En la Conferencia Sanitaria Internacional celebrada en New York en junio del 1946,
con la presencia de representantes de 61 países y de acuerdo con la Carta de
las Naciones Unidas, se acordó la Constitución de la Organización Mundial de la
Salud (OMS), cuyo primer principio constitucional define la salud como “un
estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de
afecciones o enfermedades” (OMS, 2014, p.7).
Con esa declaración se revoluciona el concepto de salud, tradicionalmente entendido
como "la ausencia de enfermedades e invalideces". Visión negativa que define por
exclusión.
El nuevo concepto de salud, al menos teóricamente, sigue siendo el referente teórico
para la mayoría de las actividades, proyectos o reflexiones en el entorno de la
PES aunque muchos autores discrepan de la definición dada por la OMS, por
considerarla utópica, estática y subjetiva.
1. Utópica, porque el estado de salud o enfermedad, no son condiciones absolutas
sino más bien momentos en una dimensión continua entre uno y otro polo. La
definición de la OMS parece más la expresión de un deseo que una realidad
alcanzable.
2. Estática, porque parece no tener en cuenta el proceso dinámico y variable a lo
largo del tiempo en ese continuo y considera la salud/enfermedad más bien
como un invariable nivel o estado permanente.
3. Subjetiva, porque tanto la idea como la sensación de estar bien o estar mal,
dependen de la percepción del propio individuo. Es prácticamente imposible
objetivar en una escala universalmente compartida y válida la intensidad
percibida del estado de salud.
En su reunión de Copenhague en 1984, la Oficina Regional para Europa de la
OMS promueve una pragmática concepción de la salud considerándola como la
capacidad que tiene el individuo de realizar el propio potencial personal y responder
de forma positiva a los problemas del entorno (WHO, 1984).
Se abandona así la concepción de salud como un estado o situación, más o menos
utópica y abstracta y se da importancia al desarrollo de todas las capacidades
individuales de la persona, que puede incrementar su nivel de salud, adecuando su
conducta para conseguir: a) Mantener un equilibrio interno, con nuestro propio
organismo; b) Buscar un equilibrio con el entorno; c) Intervenir en nuestro entorno
para que sea cada vez más saludable.
El estado de salud es el resultado del estilo de vida del individuo en su
identidad biopsicosocial en interacción retroalimentada con su entorno familiar,
social, cultural y ambiental. El estilo de vida son pautas de comportamiento
aprendidas directamente relacionadas con una vida saludable. El entorno a su
vez facilita o dificulta la adquisición y mantenimiento de esos comportamientos.
En definitiva la salud se puede entender como un complejo proceso biológico,
social y dialéctico. El concepto de salud es dinámico, histórico, cambia de acuerdo
con la época, la cultura y con las condiciones de vida de la población. La salud se
entiende como un recurso para la vida y no el objeto de la vida.
3. PROMOCION Y EDUCACION PARA LA SALUD
La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud, documento elaborado por la OMS
durante la Primera Conferencia Internacional para la Promoción de la
Salud, celebrada en Ottawa, Canadá, en 1986, considerada como carta
fundacional de la Promoción de la Salud, define la promoción de la salud como
"… el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre los
determinantes de la salud y en consecuencia, mejorarla…".
En la citada conferencia se señalan cinco áreas de acción para actuar sobre los
determinantes de la salud entre los que se encuentra desarrollar las aptitudes y los
recursos individuales. Este aspecto depende directamente de la educación formal que
debe utilizar los recursos y procedimientos necesarios para lograr que los
alumnos adquieran y mantengan estilos de vida saludables.
El modelo considera que en su dimensión individual la promoción de la Salud
constituye un proceso que permite a las personas el desarrollo de las habilidades
necesarias para aumentar el control sobre su salud mediante la adopción de estilos de
vida saludables, incrementando y reforzando sus recursos personales mediante
la ampliación de la información, la sensibilización, una percepción crítica
sobre los condicionantes del entorno que afectan a la salud, la educación y el
entrenamiento en habilidades para la vida. 8
Pero en la promoción de la salud no solamente importa este aspecto individual, sino
que también implica las actividades dirigidas a modificar las condiciones sociales,
ambientales y económicas que tienen impacto en los determinantes de salud.
Por su parte la educación para la salud comprende las oportunidades de aprendizaje
creadas conscientemente destinadas a mejorar el conocimiento sobre la salud y
promover el desarrollo de habilidades para la vida que pueden conducir tanto a la
salud individual como colectiva.
Por último, en el modelo propuesto, la educación es un instrumento de la promoción,
se modula en el proceso de enseñanza – aprendizaje y, en ese contexto, la educación
para la salud pretende que el alumno adquiera hábitos y desarrolle comportamientos
saludables, que los valore como algo substancial para su calidad de vida y que sea
capaz de rechazar o abandonar otros comportamientos que impiden o dificultan la
adquisición de su bienestar físico y mental.
4. PROMOCIÓN Y EDUCACION PARA LA SALUD EN LA ESCUELA
La Carta de Ottawa (OMS, 1986) significó el referente conceptual para
la implementación de intervenciones de Promoción y Educación para la
Salud (PES). Muy pocos años después, desde la Conferencia Europea de Educación
para la Salud, celebrada en Dublín en el año 1990, se recomendó la inclusión de
contenidos de PES en el proceso de la enseñanza obligatoria, porque se pensaba que es
una buena y eficiente manera de de motivar a los niños y adolescentes para
adquieran y desarrollen hábitos de vida saludables, con una amplitud de población
por encima de factores como clase social, género, o el nivel educativo alcanzado
por sus padres y madres. 9
La promoción y educación para la salud desarrollada desde los centros educativos es
una de las herramientas clave de las intervenciones en salud y los fundamentos
para justificar su existencia se basan en una serie de funciones educativas,
sociales y sanitarias que la escuela debe desempeñar: 10
Función educativa, como parte de una educación integral, ya sea desde un
punto de vista cultural (actitudes frente a la salud, estilo de vida, conocimiento
de los problemas,...) como desde un punto de vista metodológico (un enfoque
participativo, crítico, reflexivo a partir de las necesidades de la comunidad
escolar)
Función social, en cuanto implica lazos y relaciones entre diversos
componentes sociales que se mueven en torno a la infancia y adolescencia,
como son la familia, el grupo de iguales, el municipio y los diferentes servicios
sociosanitarios y culturales.
Función preventiva; como instrumento de promoción de la salud, por su
contribución a la modificación de factores ambientales, físicos, sociales y
comportamentales que influyen directa o indirectamente en la salud.
Al margen de las orientaciones dadas por organismos internacionales responsables de
la PES, desde muchos otros puntos de vista se argumenta a favor de proponer
proyectos de PES en la escuela desde un primer momento. 8,10 Entre las razones
dadas están:
1. La escuela es la institución a la que la sociedad confía la socialización, es decir,
la transmisión de la cultura, los conocimientos y los valores por los que se rige.
2. La obligatoriedad de la educación desde los 4 hasta los 16 años facilita que el
acceso a la población infantil y adolescente sea casi total.
3. La infancia y la adolescencia son las épocas del desarrollo vital en las que se
adquieren los principales hábitos de vida que se consolidarán con los años. La
mayoría del tiempo de esas edades transcurre en la escuela y en compañía de
los coetáneos.
4. En esta época de la vida las personas se hallan más receptivas para el
aprendizaje.
5. Es el lugar apropiado para preparar realmente a los ciudadanos para la vida,
formarlos para que sean capaces de tomar, de manera razonada e informada,
las decisiones que van a tener consecuencias claras sobre su salud y la de los
que le rodean.
6. Es un ambiente de trabajo que puede, y debe, permitir al alumnado vivir
situaciones escolares favorables para promover la salud y evitar el malestar o la
enfermedad.
7. Ayuda a los ciudadanos a saber interpretar críticamente, las condiciones de
vida con el fin de aprender a reconocerlas y comprender las condiciones que
producen enfermedad y las soluciones para poder superarlas.
8. Puede favorecer y coordinar la comunicación entre todos los componentes del
sistema educativo (alumnado, profesorado, familiares, personal no docente,
etc.) y los agentes sociales.
9. Cuenta con los profesores que con su formación pedagógica pueden funcionar
como buenos agentes de salud.
10. Existe bastante evidencia de que la mala salud dificulta los aprendizajes y de
que el logro de resultados educativos positivos guarda relación con la
consecución de una buena salud.
En resumen, recogiendo el pensamiento de Leger y Nutbeam (1999) puede concluirse
que los centros de enseñanza son contextos donde se puede y se debe
intervenir a través de PES para que niños y adolescentes puedan ir
configurando sus comportamientos y sus valores sociales. Una de las
funciones de los centros educativos es dotar a los alumnos de los conocimientos y
habilidades para que vivan sus vidas de manera creativa y, en este caso, saludable.
La escuela es el contexto formal desde el que se producen las intervenciones de
enseñanza-aprendizaje en PES, en las que la persona/alumno es a la vez un receptor de
educación sobre la salud y un emisor que transciende ese ámbito y la promociona en sí
mismo y en su entorno en una permanente retroalimentación. La actuación de la
escuela puede ir desde el ámbito general a través de proyectos de PES a nivel de
Centro hasta el ámbito más individualizado de nivel/asignatura/alumno.
Focalizándose en el alumno, integrar PES en el medio educativo significa favorecer un
crecimiento armónico de la personalidad de los escolares, desarrollando un proceso
educativo (desarrollo de capacidades), socio-cultural (participación en iniciativas
públicas) y de promoción de la salud (vivencia de experiencias coherentes con la
salud).
Una primera consideración sobre el modelo es el hecho de que los
múltiples documentos que teorizan sobre la PES, la inmensa mayoría lo hacen desde
enfoques transversales y no tanto desde un ámbito más específico y limitado como
puede ser la enseñanza de la Biología en ESO y bachiller, aunque sea un
contenido específico a desarrollar en sus unidades didácticas.
Transversal no solo desde un punto de vista longitudinal de tal manera que la
escuela como concepto es la auténtica creadora de PES desde la inicial educación
infantil hasta la salida de la educación no universitaria, bachillerato o formación
profesional, transversal también porque trasciende los contenidos de una materia
específica para implicar todo el conjunto de contenidos del proceso de enseñanza-
aprendizaje, y transversal en el sentido horizontal que abarca a todos los
componentes de la comunidad educativa (alumno individual, grupo clase, centro,
profesores, padres) y también a otros agentes del entorno social que puedan estar
implicados en esa acción.
Existe una cierta diversidad de opiniones sobre si la Educación para la Salud debe
considerarse materia transversal (aunque parezca un término en desuso) o bien una
asignatura específica, quizás formando parte de otra materia, pero con identidad
propia, pero no es incompatible que puede ser considerada transversal y al
mismo tiempo formando parte de otras materias con identidad definida. En el modelo
propuesto, la promoción de la salud tiene como una de sus herramientas la educación
para la salud que a su vez maneja entre sus recursos los contenidos de las teorías
de Creencias en Salud e Influencia Social.
5. ESCUELA PROMOTORA DE SALUD
El concepto de Escuela Promotora de Salud se fundamenta sobre todo en tres
conceptos que están incorporados en el marco teórico analizado: el de salud, el
de transversalidad y el de promoción de salud. El de salud porque es el concepto
nuclear de la Educación para la Salud y nos indica en qué consiste.
El de transversalidad porque nos señala la forma de integrarla en las acciones
que se desarrollan en la escuela. Y el de Promoción de Salud porque nos da
las pautas de cómo y porqué irradiarla hacia nuestro entorno. 8 Los proyectos de
salud en la SHE se trabajan en la perspectiva de la transversalidad que va desde la
programación de aula infantil a todas las materias de los niveles obligatorios más
altos (bachiller/FP) que componen el currículo escolar obligatorio, y se implican los
tres ámbitos de actuación, dimensiones propuestas en el mapa conceptual, aula,
centro escolar y entorno donde éste se ubica, además del referente de actuación que es
la persona/alumno.
La Educación para la Salud, desde su enfoque transversal, se desarrolla a través de la
programación de aula en las distintas materias del curriculum escolar, incidiendo como
objetivos no solo en los contenidos, sino sobre todo en las actitudes que se manifiestan
en la escuela. Por otra parte, al intentar que los alumnos sean "agentes promotores de
la salud" se transciende la dimensión individual para incorporar las dimensiones del
entorno familiar y social. Esto implica trabajar con las familias, comprometerse con el
entorno comunitario y efectuar actuaciones fuera de la escuela que colaboren en un
cambio de las condiciones ambientales, de determinados comportamientos o en la
valoración social de los mismos. La SHE es el referente fundamental para la
elaboración y puesta en marcha de los Proyectos de Promoción
6. CREENCIAS EN LA SALUD Y LA INFLUENCIA SOCIAL
Creencias en Salud e Influencia Social son dos componentes teóricos básicos
y complementarios para el desarrollo de este modelo de PES que permiten identificar
y trabajar indicadores de salud de ámbito individual. Las personas son seres
con capacidades cognitivas para procesar activamente la información que captan a
través de su entorno. Esta capacidad permite que puedan establecer relaciones
razonadas entre su conducta y las consecuencias que de ella se derivan. En el
documento interministerial editado en el 2009 Ganar Salud en la Escuela Guía para
conseguirlo (Salvador y Suelves, 2009, p. 26) se expresan las relaciones que se
establecen entre las creencias de salud y la influencia social como referente teórico de
la siguiente forma:
1. Existen factores facilitadores y reforzadores (deseos, percepciones,
participación en el proceso de toma de decisiones, etc.) que influyen en la
adopción de comportamientos relevantes en salud. En la medida en que se
promueven estos factores, las personas se hallan más capacitadas para
mantener y/o mejorar su salud y calidad de vida.
2. Las personas aprenden gran parte de su conducta y de sus conocimientos
mediante la observación de otras personas que actúan como modelos.
3. Parte del conocimiento aprendido se basa en la observación de las
consecuencias que, derivadas de sus actos, dichos modelos experimentan.
4. La percepción subjetiva de consecuencias negativas o problemas potenciales
genera el deseo de evitar dichas consecuencias.
5. Las expectativas, creencias, auto percepciones y valoración coste-beneficio de
la adopción de un comportamiento determinado modelan la conducta de cada
persona de forma notable.
6. Desde estas dinámicas de modelación comportamental, se reconoce y enfatiza
el enorme peso que ejerce el entorno en la elección de los estilos de vida en
general, y de los relacionados con la salud en particular. Y, por ello, se
consideran las conductas y actitudes del entorno inmediato que rodean a cada
persona desde el nacimiento hasta la adolescencia como un proceso donde el
establecimiento de vínculos emocionales, la interiorización de valores y el
desarrollo de habilidades y hábitos juegan un papel decisivo en el desarrollo
armónico de la salud física, emocional y social. Además, todos estos factores
pueden reforzarse con otros de carácter más global, como son las normas
sociales y del entorno inmediato relacionadas con el respeto y cuidado de la
salud.
El modelo que se describe engloba cuatro niveles o dimensiones a nivel de
centro, cada una de ellas con su contexto e implicación propios y actuaciones
específicas, dimensiones también expresadas en la citada guía.
1. Dimensión individual – curricular: se refiere a cada alumno como receptor de
los procesos dos de enseñanza – aprendizaje y en este sentido se relaciona con
los contenidos y procedimientos pedagógicos necesarios para que dichos
alumnos adquieran habilidades en salud adaptadas a cada fase de su desarrollo
evolutivo y académico.
2. Dimensión del Entorno Interno del Centro: se refiere al marco normativo
interno del Centro y comprende actividades que tienen que ver con las
infraestructuras físicas, los servicios de comedor, el entorno ambiental etc.,
más allá del cumplimiento estricto y la adecuación a la legislación vigente.
3. Dimensión Familiar: el contexto de convivencia habitual del alumno (padres,
madres, personas o entornos que ejercen las funciones educativas) son agentes
socializadores clave y necesarios dispensadores de acciones educativas
relacionados con la salud. Esta dimensión recoge todas aquellas intervenciones
que se desarrollan desde:
El propio centro educativo: dirigidas a las familias (a través de las
escuelas de madres y padres, de la AMPA, etc.) intentan de manera
explícita mejorar las habilidades familiares para la gestión y promoción
de todo lo relacionado con el cuidado y mantenimiento de la salud.
Las propias familias: se dirigen a la comunidad escolar en su conjunto,
y pueden contribuir a mejorar el estado de salud de la población
escolar.
4. Dimensión relacionada con la coordinación y aprovechamiento de los recursos
externos: la evidencia disponible indica que para optimizar la eficacia de los
proyectos educativos de PES, es importante considerar el apoyo y coordinación
de los recursos Comunitarios. Por ello, esta dimensión hace referencia a todas
aquellas actuaciones destinadas a incrementar el conocimiento, el intercambio
de información y la coordinación de actuaciones entre el centro y los recursos
del entorno socio-sanitarios, instalaciones municipales deportivas, asociaciones
vecinales etc.
7. CONCLUSIONES
1. La salud entendida como la capacidad de realizar el propio potencial personal y
responder de forma positiva a los problemas del ambiente, recurso para la vida,
es el concepto de salud latente en la mayoría de los trabajos consultados.
2. Las actividades de PES se basan considerar esas iniciativas como un proceso
que permite a las personas incrementar el control sobre los determinantes de la
salud y en consecuencia, mejorarla en sí mismo y en el entorno.
3. Desde organismos nacionales e internacionales, públicos o privados se propone
a la escuela, entendida como el contexto y marco legal donde se desarrolla la
educación formal durante los años de educación obligatoria, como el escenario
idóneo donde se puede y se debe actuar sobre la salud de los niños y los
adolescentes a través de PES que puedan configurar su conducta y valores
sociales.
4. La integración de los conceptos, propuestas, recursos y procedimientos sobre la
PES en la escuela se sintetiza en las Redes de Escuelas Promotoras de la Salud
existentes, en el estado español, a nivel de entidades autónomas.
5. Desde la perspectiva de la escuela, la PES propuesta bien desde la
transversalidad de niveles/materias a lo largo de toda la Enseñanza Obligatoria,
bien desde la especificidad de las unidades didácticas de la Biología en el
primer ciclo de la ESO, consiste en desarrollar actividades e incentivar al
alumnado para conseguir el mayor grado posible de salud.
6. Desde la perspectiva del alumno, la PES en la escuela es una concepción
ecológica e integral de la salud que por una parte se preocupa por el desarrollo
de entornos saludables y, por otra parte, de la enseñanza- aprendizaje basado en
las competencias para integrar el saber, conjunto de conceptos y
conocimientos, con el saber hacer, destrezas y habilidades para el propio
comportamiento, la interiorización de valores y actitudes que configuran el
saber ser y el estilo de comunicación e interacción con el entorno propias del
saber estar.
7. Un buen marco teórico de referencia para diseñar Proyectos de PES en la
escuela es el que se ofrece en algunas de las últimas guías interministeriales y
que se recoge y desarrolla en este trabajo.
8. El marco teórico referenciado tiene como características fundamentales
a. Una consideración transversal de la actividad tanto a nivel de materias
como de niveles-cursos
b. Varias dimensiones, también transversalidad, que se implican en los
procesos (alumnos, centro, familias, entornos sociales)
c. La actividad de educación utiliza las creencias en salud y las ideas de la
teorías de la influencia social para implementar en el alumno sus
competencias en salud
d. La promoción de la salud utiliza la educación saludable para que el
alumno adquiera un estilo de vida saludable y una percepción -
intervención crítica sobre los condicionantes del entorno que afectan a
la salud
9. En el momento actual no parece necesario incrementar la oferta de
procedimientos, metodologías, técnicas, recursos, materiales etc. para
implementar proyectos PES en la escuela.
10. La literatura consultada aporta evidencias sobre qué procedimientos ofrecen a
los proyectos PES en la escuela mayores índices de efectividad y calidad. En
este sentido se puede afirmar que los proyectos son más eficientes si:
a. Se sustentan en adecuadas teorías y procedimientos para la enseñanza
–aprendizaje como pueden ser las teorías constructivistas y las
metodologías activas basadas en la participación colaborativa y en la
solución de problemas
b. Tienen un planteamiento de amplio espectro, con una duración de
varios años académicos y la implicación del alumno, el entorno escolar
y el contexto comunitario
c. Están bien diseñados, planificados, dotados de recursos suficientes e
integrados en el Plan de Estudio o en el Proyecto Docente del Centro
d. Prestan especial atención al profesorado aportándole acciones para su
motivación, su formación y le dotan de recursos suficientes
11. Se sabe que las intervenciones de PES desarrolladas en los Centros de
Enseñanza pueden ser eficaces cuando son capaces de transmitir conocimiento,
desarrollar habilidades y promover la adopción de decisiones
que se traduzcan en una conducta positiva orientada a la salud de sí
mismo y del entorno.
12. Se hace necesario priorizar investigaciones que redunden en evidencia
de datos sobre aspectos como:
a. La eficacia diferencial de los componentes de la PES tanto en
el proceso de implantación en el centro o aula como en el
planteamiento y desarrollo de las actividades
b. Identificar factores de mantenimiento de los efectos a medio y
largo plazo especialmente los efectos que tienen que ver con
los cambios de comportamiento hacia un estilo de vida
saludable
c. Identificar los posibles factores comunes y específicos
presentes en los distintos formatos de diseño e intervenciones
PES que pasarían a ser los principios de buenas prácticas.
7. BIBLIOGRAFIA.
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