Las 48 horas que cambiaron el fútbol
español
El 'Caso Vinicius' acaba con la impunidad ante los casos de racismo y violencia
JUAN IGNACIO GARCÍA-OCHOA
24/05/2023 - 14:59 CEST
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Alas 19.58 horas del domingo 21 de mayo, Vinicius paró el partido entre Valencia y el
Real Madrid harto de los insultos racistas y el fútbol español empezó a cambiar. Un antes
y un después en LaLiga y en nuestro país, donde nunca se había actuado con dureza ante
ataques de esta índole. Como si en un campo de fútbol valiera todo, todas las denuncias
interpuestas por LaLiga habían sido archivadas por la Fiscalía, hasta que el futbolista
brasileño, harto de aguantar un trato "inhumano", dijo basta y se encaró con el aficionado
que le había insultado. Dispuesto a llegar hasta el final, amenazó con irse del campo y tras
el encuentro se erigió en la imagen del cambio y de la lucha. "Mientras el color de la piel
sea más importante que el brillo de los ojos, habrá guerra", lleva tatuado Vinicius en la piel,
el mismo mensaje que mostró Raphinha al final del encuentro ante el Valladolid.
Todas las instituciones, unidas contra el racismo
Las horas posteriores al Valencia-Real Madrid fueron un tsunami en LaLiga, en la
Federación y... hasta en el Gobierno, donde tuvieron que hacer frente a un conflicto
diplomático con Brasil. El movimiento de Vinicius contra el racismo dio la vuelta al
mundo y políticos, jugadores, ex jugadores, dirigentes de las principales instituciones del
fútbol (Infantino, Ceferin...), jefes de gobierno y CEOS de algunas de las principales
empresas que invierten en nuestro campeonato alzaron la voz y dijeron "basta". España
estaba en el foco a nivel mundial y todas las instituciones hicieron click para acabar
con la impunidad de una vez por todas. A nivel deportivo y social, los cambios se iniciaron
desde el mismo lunes, aunque fue el martes 23 de mayo cuando se hicieron visibles las
decisiones más determinantes. Decisiones que, esperemos, cambien el fútbol español
para siempre.
Brasileños se manifiestan en apoyo a Vinícius frente al Consulado de España en Sao
Paulo
Tolerancia cero con los insultos: siete detenidos
Con el Valencia-Real Madrid aún caliente y con los insultos a Vinicius, durante el partido y
la llegada del equipo blanco a Mestalla, retumbando en los oídos de medio mundo, la
Policía fue la primera en mover ficha y detuvo a siete personas por ataques racistas a
Vinicius: cuatro en Madrid y tres en Valencia. Los detenidos en Madrid fueron por el acto
del pasado 26 de enero en Madrid, cuando cuatro personas (tres del Frente Atlético)
colgaron de un puente un muñeco de Vinicius junto a la pancarta Madrid odia al Real.
Nada se sabía de esa operación (llamada Operación Sandra por la Policía) hasta que en la
mañana del martes, apenas 36 horas después de que el escándalo Vinicius traspasara
todas las fronteras, la Policía detuviera a cuatro personas. Las fuerza de seguridad no sólo
se presentaban en casa de los cuatro que habían perpetrado la violenta amenaza contra el
jugador del Madrid, sino que lo escenificaban grabando el traslado de estas personas
hasta Moratalaz. Un mensaje muy claro al mundo: "Hasta aquí, el racismo no sale gratis
en España".
Lo mismo sucedía en Valencia, donde en un tiempo récord se hacía lo mismo con las
personas que habían insultado a Vinicius en Mestalla. Aquí, la colaboración del Valencia
fue vital, identificando a algunos de los culpables, que también fueron expulsados de por
vida de Mestalla. Castigos ejemplares.
La Policía detiene en Madrid a cuatro personas que presuntamente colgaron el maniquí
de Vinicius
Un cierre de grada sin precedentes
El Comité de Competición también hacía historia el martes 23 de mayo con las decisiones
tomadas tras el Valencia-Real Madrid. La de Mestalla no es la primera grada que se
cierra, pero sí que nunca se había elevado una sanción más allá de dos encuentros. El año
pasado, tras el lanzamiento de un palo a Jordan en el Betis-Sevilla, se había clausurado el
estadio del Villamarín por dos encuentros, pero se trasladaron los duelos del castigo a La
Cartuja y con público. Se sancionaba al objeto físico, como si el palo lo hubiera lanzado el
asiento de plástico.
También se han cerrado esta temporada dos sectores del Ramón Sánchez
Pizjuán... ¡por una sanción de 2017! Las sanciones en el fútbol español siempre habían
sido laxas, dejando sin cerrar las gradas de hasta siete campos en los que se habían
producido insultos racistas. Hasta lo de Mestalla. La resolución del Comité de
Competición, compuesto por un miembro de la RFEF, otro de LaLiga y otro del CSD,
cerrando la grada Mario Kempes durante cinco encuentros es otro ejemplo de que a partir
de ahora los castigos van a ser más severos. Tolerancia cero.