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Poder de Dios en Zacarías 4:6

Este documento describe tres verdades acerca de cómo la verdadera obra de Dios solo puede lograrse a través del poder de Dios, no a través del poder o fuerza humanos. 1) La obra de Dios se logra a través del Espíritu de Dios, no a través de ejércitos o fuerza humana. 2) Cuando queremos completar la obra de Dios, todo es posible a través de Su poder. 3) La unción de Dios es para aquellos que están ante el Señor de toda la tierra sirviéndole.

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Poder de Dios en Zacarías 4:6

Este documento describe tres verdades acerca de cómo la verdadera obra de Dios solo puede lograrse a través del poder de Dios, no a través del poder o fuerza humanos. 1) La obra de Dios se logra a través del Espíritu de Dios, no a través de ejércitos o fuerza humana. 2) Cuando queremos completar la obra de Dios, todo es posible a través de Su poder. 3) La unción de Dios es para aquellos que están ante el Señor de toda la tierra sirviéndole.

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No con ejercito ni con fuerza sino con mi Espiritu

La Fuerza de Dios
Pasaje:                      Zacarias 4:6-7, 14

Enseñanza:              La verdadera obra de Dios puede ser hecha solamente


por el poder de Dios.  No es por fuerza o poder humano sino solamente por
el Espíritu de Dios.

Proposición:             Tres verdades en el pasaje que nos enseñan que La


verdadera obra de Dios puede ser hecha solamente por el poder de Dios. 
No es por fuerza o poder humano sino solamente por el Espíritu de Dios.

INTRODUCCION:

        La mayoría de nosotros estamos tan acostumbrados a hacer las cosas


en la iglesia que no nos detenemos a pensar que es para Dios lo que
hacemos.

    Una vez  escuché a un pastor decir desde el pulpito: “se me quedaron
las notas del sermón en casa, así que deberé depender totalmente de Dios
en esta ocasión”.  Esto nos ilustra claramente que estamos atravesando por
un  período en nuestra vida que hemos dejado a Dios e intentamos ser los
artífices de nuestro propio destino.

             Un día un muchachito subió al techo de su casa para rescatar un


avioncito de papel que se le había quedado ahí.  Cuando estaba arriba
resbaló y se deslizó velozmente por el techo y en un instante pensó: “Dios
ayúdame” y en ese mismo momento su pantalón quedó enganchado de un
clavo que sobresalía del techo.   Después del gran susto, el muchacho dijo:
“Dios ya no te preocupes, ya me quedé enganchado”.

Para él el clavo en el techo fue pura casualidad de modo que ya no


necesitaba de Dios.  Aun más se sintió mas seguro de estar sostenido por el
clavo que de estar recibiendo ayuda de Dios.
Debido a que no dependemos suficientemente de Dios nuestras no
muestran el poder de Dios como debieran.  Otro predicador dijo: “Si lo que
hacemos puede ser explicado o duplicado por un grupo mundano entonces
dudo que seamos realmente salvos”.

Entonces si deseamos involucrarnos en el apoyo misionero que es serio y


fructífero entonces deberíamos operar bajo este principio:

La verdadera obra de Dios puede ser hecha solamente por medio del poder
de Dios.

I. La primera verdad en este pasaje que nos enseña que La verdadera obra
de Dios puede ser hecha solamente por medio del poder de Dios es:

            “No con ejército ni con fuerza sino con mi Espíritu”

Es bueno recordar que:

1. podemos y debemos alcanzar cualquier cosa por medio del poder


del Espíritu Santo.
2. Cualquier cosa menos que esa, es totalmente inadecuada y
destinada al fracaso.

Esta declaración de Zacarías 4:6 tiene dos partes una positiva y otra
negativa.

PARTE NEGATIVA

No con Ejercito ni con fuerza.

1.      En otras palabras Dios dice que no alcanzaremos éxito en su obra


reuniendo a un gran numero de personas o por las habilidades que
pudiéramos tener.

2.      Ejercito è mucha gente armada.

3.      Fuerza è vigor o habilidad de uno.


No es verdad que a menudo juzgamos las probabilidades de éxito por:

v  el numero de personas

v  por la cantidad de fondos

v  por las habilidades de las personas que podemos reclutar.

Todas estas cosas pueden ser usadas en el servicio a Cristo pero en realidad
son insignificantes de acuerdo a las normas celestiales, mientras el poder de
Dios no las tome y las domine.

El Señor nos advierte que no ganaremos victorias espirituales con una


multitud de personas o con alguien de especial destreza.

Nuestro servicio es efectivo solamente cuando tomamos las cosas que él


nos ha dado y permitimos.

Especialmente en la evangelización no es suficiente descansar en los


recursos científicos o avances electrónicos, es indispensable que los
creyentes sigamos adelante con el trabajo de corazón que Dios nos ha
dejado.

“El mundo va a ser evangelizado cuando los creyentes actúen bajo la


convicción de que el Espíritu Santo mora en cada creyente, le provee de
poder para que desarrolle la obra de Dios”.  El Espíritu Santo puede liberar
a los creyentes para que éstos:

v  vayan alegremente.

v  Amen ilimitadamente.

v  Sirvan sacrificadamente

v  Testifiquen poderosamente.

v  Sufran gozosamente.  Y de ser necesario

v  Mueran triunfalmente.
PARTE POSITIVA

…sino con mi Espíritu

Los resultados duraderos y la victoria real viene cuando el Espíritu de Dios


obra en nosotros y en la vida de aquellos a quienes les damos el mensaje de
la vida eterna.

Ya que es así, necesitamos dar mayor importancia a las áreas donde el


Espíritu Santo obra, por ejemplo:

v  Por medio de la Palabra de Dios.

Cuando damos un lugar prominente a las Sagradas Escrituras en nuestra


vida y animamos a otros a que lo hagan, podemos esperar que el Espíritu
Santo obrará poderosamente.

v  Cuando el pueblo de Dios está unido.

Ahí veremos a Dios obrar a través de su Espirtu.

Conclusión primer punto.-

Necesitamos este recordatorio por cuanto nuestra tendencia es poner la


confianza  en aquellas cosas que representan mero esfuerzo humano. 
Muchos de nosotros pensamos que si tan solo pudiéramos generar cierta
cantidad de actividad, Dios nos bendecirá. No es así.

El ha mostrado donde va ha trabajar y obrar y nosotros debemos


mantenernos sintonizados con su voluntad para que Dios nos use
grandemente a través del poder del Espíritu Santo.   Es sumamente
inspirador y motivador ver al Espíritu Santo de Dios obrando poderosa y
sobrenaturalmente.
II. La segunda verdad en este pasaje que nos enseña que La verdadera obra
de Dios puede ser hecha solamente por medio del poder de Dios es:

            Todo es posible cuando queremos completar la obra de Dios.

a.    Al continuar el versículo de Zacarías 4:6 y leer el verso 4:7 leemos que
el mismo Dios que dijo: No es con ejército ni con fuerza sino con mi
Espíritu, dijo a Zorobabel:

“¿Quién eres tu oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a


llanura; él sacará la primera piedra con aclamaciones de: Gracia, gracia a
ella”.

Zorobabel tenía el gran desafío de reconstruir el templo enfrentando


grandes obstáculos.  Dios dijo, en efecto:

 “Zorobabel, no importa. Las montañas serán reducidas a llanura. Tú


triunfarás por el poder de Dios.”

                        La tarea de la Evangelización mundial es extremadamente


difícil, es imposible.  Dios precisamente está buscando personas que tengan
tal confianza en su poder que se rían de la imposibilidades.

Carlos T. Studd en su libro: “Cristianos de Chocolate”  dijo: “Cada


creyente es un soldado de Cristo, un héroe.  Los hombres de Dios siempre
son héroes. En las Escrituras, usted puede seguir las huellas de estos
gigantes en las arenas del tiempo.   De otra manera el cristiano es un
cristiano de chocolate. Se disuelve en agua y se derrite con el fuego, son
dulces, acaramelados, viven sus vidas en una urna de cristal o en una caja
de cartón, envueltos en ropas delicadas o en un pedazo de papel acolchado
que preserve su delicada y frágil constitución…”

Las dificultades, los peligros, las enfermedades, la muerte o las divisiones


no detienen a nadie sino a los cristianos de chocolate impidiéndoles
ejecutar la voluntad de Dios.  
Para ser un gran hombre o mujer de Dios hay que tener una gran
comprensión del poder de Dios. Saber que servimos al Dios de lo
imposible. Atreverse a confiar en Dios para cosas difíciles.

Por el poder de Dios:

v  las montañas se vienen abajo

v  los muertos resucitan

v  los amigos de Daniel pasaron el horno de fuego sin quemarse

v  El pueblo hebreo cruzó el mar en seco

Phillips Brooks dijo: “Oh, no ores por una vida fácil, ora por ser más
fuerte. No ores por tareas iguales a tus fuerzas, ora por fuerzas iguales a tus
tareas.  Entonces la ejecución de tu trabajo no será un milagro, Tú serás el
milagro.   Cada día te maravillarás por las riquezas de la vida que te ha
venido por la Gracia de Dios.”

La Biblia está llena de personas que son prueba convincente de que por el
poder de Dios nada es imposible.  La historia de las misiones modernas
está llena de hombres y mujeres que por el poder de Dios alcanzaron con el
evangelio a toda una tribu, grandes grupos de gentes opuestos a Dios y que
por el poder de Dios ahora son fieles servidores de Dios.

Todo es posible para el creyente sincero, que busca fervientemente servir a


Dios.  Por el poder del Espíritu Santo tiene lugar grandes victorias
espirituales. Aquellos que desean servir a Dios bien, deben creerle.

b.     El siervo de Dios no solo verá las montañas espirituales convertirse en


llanuras de victoria sino que también será capaz de terminar el trabajo que
Dios le dio para hacer.  En Zacarías 4:8-9 leemos:

 Vino palabra de Jehová a mí, diciendo: 9Las manos de Zorobabel echarán


el cimiento de esta casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová
de los ejércitos me envió a vosotros.[1]
Esa es la experiencia de los creyentes que están llenos del poder del
Espíritu Santo.  Lograrán terminar la tarea que Dios les ha dado que
hiciesen.

Pablo pudo decir:  He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he


guardado la fe. (2 Tim. 4:7)  El poder de Dios nos convierte en corredores
de largas distancias.

Esa es la característica de los que están llenos del poder de Dios, la


perseverancia.  Adoniram Judson en Birmania,  Guillermo Carey en India,
David Brainerd en USA, Livingstone en África, perseverancia.  No solo
fueron participantes sino que también completaron la obra.

El siervo que descansa en el poder del Espíritu Santo  podrá decir con dijo:
“Yo te he glorificado en la tierra, he acabado la obra que  me diste que
hiciese” (Juan 17:4).

Dios nos dará fortaleza y fuerza para que acabemos la tarea asignada.

III. La tercera verdad en este pasaje que nos enseña que La verdadera obra
de Dios puede ser hecha solamente por medio del poder de Dios es:

            La unción es para los que están delante del Señor de toda la tierra.

Leamos en 4:14

Y él dijo: Estos son los dos ungidos que están delante del Señor de toda la
tierra.[2]

Hay varias ideas con respecto a quienes son estos dos ungidos.  Pienso que
son Josué el sumo sacerdote  y Zorobabel el gobernador, lo que en sus
respectivas áreas fueron los líderes del pueblo designados por Dios.

Dos cosas se indican con respecto a Josué y Zorobabel.  Ellos fueron


ungidos o más literalmente “hijos del aceite, resplandecientes”. Y sirven al
Señor de toda la tierra.
En primer lugar es correcto pensar que:

v  Estos “hijos del aceite” tenían sobre sí la unción de Dios.

v  Consecuentemente tenían provisión fresca y adecuada para la obra que


Dios les había asignado.

Los verdaderos siervos de Dios siempre tienen esa experiencia.  Ven sus
fuerzas renovadas.

Por medio del Espíritu Santo instan “a tiempo y fuera de tiempo” (2 Tim.
4:2)

Si no dependemos e la fuerza de Dios nos metemos en una crisis


energética.

No tenemos suficiente provisión para continuar avanzando.  No sucede


igual con el que siempre está alimentándose de los recursos del Espíritu
Santo.

El profeta Isaías dijo: Isaías 40:28-31

28¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó
los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su
entendimiento no hay quien lo alcance. 29El da esfuerzo al cansado, y
multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los muchachos se
fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31pero los que esperan a
Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán,
y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.[3]

Cuando obtengamos nuestras fuerzas del Espíritu Santo seremos “hijos del
aceite” que adquieren fuerza de la fuente inagotable que Dios mismo tiene
y da.

No hay razón para que nos quedemos secos o nos tornemos rancios en el
servicio a Dios.  Sus misericordias son nuevas cada día (Lam. 3:22-23).

Jesús mismo prometió: “de nuestro interior correrán rios de agua viva”
(Juan 7:38-39).
La versión Dios habla hoy traduce estos versículos de la siguiente manera:

14Y él me contestó: “Estos son los dos que han sido consagradosl para el
servicio del Señor de toda la tierra.”[4]

A estos dos les ha sido dado el indescriptible privilegio de ser asistentes del
Dios de toda la Tierra.  No hay otro logro mayor en la vida del ser humano.

James Hannington, misionero a Uganda, obtuvo su inspiración al darse


cuenta de que era un asistente del Señor de Toda la Tierra.

Siendo un estudiante de la Universidad de Oxford, con sendos talentos en


diversas áreas escribió en su diario: “De buena gana me echaría para atrás
pero cuando estoy tentado a hacerlo así me resuena en los oídos la
sentencia: Ninguno que teniendo su mano puesta en el arado y mira para
atrás es apto para el reino de Dios”.  Más tarde sellaría su servicio por
Cristo en el interior de Uganda con su propia sangre.  Fue la semilla de una
iglesia creciente en Uganda.

CONCLUSION. Entonces el gran principio del servicio: “La verdadera


obra de Nota: Hageo 2:9 (“La gloria postrera de esta casa será mayor
que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este
lugar, dice Jehová de los ejércitos.”), vemos una vez más que Dios nos
lleva de un nivel de gloria a otro nivel de gloria, que en medio de las
dificultades él trae una gloria mayor, Dios quiere traer lo nuevo a su
pueblo, él quiere renovar su aceite en nosotros, renovar nuestra
mentalidad, renovar la visión, la comunión intima.

Conclusión: Dios no quiere religión, él quiere renovación,


corazones dispuestos a buscarlo con pasión, cuyo objetivo sea
agradarle a él, Dios quiere restaurar al caído, al quebrantado,
aquel cuya vida se está secando y menguando. Acércate a Su
presencia, él hará su obra en ti. No es con ejército ni con espada,
sino con el Espíritu Santo. 
puede ser hecha solamente por medio del poder de Dios”.  No es por
fuerza o poder humano sino por el Espíritu de Dios. Cuando servimos en
tal manera entonces:

v  Venceremos las muchas dificultades que se presentan y terminaremos lo


que Dios nos ha asignado que hagamos.

v  Dios mismo nos mantendrá renovados en nuestro servicio a EL.

v  Mientras tanto, debemos continuar regocijándonos en el privilegio de


servir al Señor de toda la Tierra.

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