Atmósfera
Te explicamos qué es una atmósfera y cuál es la importancia de
la atmósfera terrestre. Capas y características de la atmósfera.
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La
atmósfera cumple un rol vital en la protección del planeta y por lo tanto,
de la vida.
¿Qué es la atmósfera?
Las atmósfera es una capa homogénea de gases concentrada
alrededor de un planeta o astro celeste y mantenida en su lugar por
acción de la gravedad. En algunos planetas, compuestos mayormente
por gas, esta capa puede ser particularmente densa y profunda.
La atmósfera terrestre alcanza unos 10.000 km de distancia de la
superficie del planeta, y alberga en distintas capas
los gases necesarios para preservar la temperatura planetaria estable y
permitir el desarrollo de la vida. Las corrientes de aire presentes en ella
se encuentran estrechamente relacionadas con la hidrósfera (el conjunto
de agua planetaria), y se afectan de manera recíproca.
Nuestra atmósfera puede dividirse en dos grandes regiones:
homósfera (los 100 km inferiores) y heterósfera (desde los 80 km hasta el
borde exterior), de acuerdo a la variedad de gases que integran cada
una, mucho más variados y homogéneos en la primera, y estratificados y
diferenciados en la segunda.
El origen y la evolución de la atmósfera datan desde los inicios mismos
del planeta, en los que una gruesa capa de gases primigenios
permaneció alrededor del planeta, constituida más que nada por
hidrógeno y helio provenientes del sistema solar. Sin embargo, el
enfriamiento paulatino de la Tierra y la aparición muy posterior de la vida
fueron cambiando la atmósfera y variando su contenido hasta alcanzar el
que hoy conocemos, a través de procesos como la fotosíntesis y
quimiosíntesis o la respiración.
Ver también: Contaminación atmosférica
Características de la atmósfera
La atmósfera terrestre está compuesta por diversos tipos de gases,
cuyo mayor porcentaje de masa se acumula en los primeros 11 km de
altura (95% del aire se encuentra en su capa inicial) y cuya masa total
ronda los 5,1 x 1018 kg.
Los principales gases que la integran (en la homósfera) son el nitrógeno
(78,08%), oxígeno (20,94%), vapor de agua (entre 1 y 4% a nivel
superficial) y argón (0,93%). Sin embargo, otros gases se hallan
presentes en cantidades minoritarias, como el dióxido de
carbono (0,04%), neón (0,0018%), helio (0,0005%), metano (0,0001%),
entre otros.
Por su parte, la heterósfera se compone de capas diferenciadas de
nitrógeno molecular (80-400 km), oxígeno atómico (400-1100 km), helio
(1100-3500 km) e hidrógeno (3500-10.000 km).
La presión y temperatura atmosféricas disminuyen con la altura, por lo
que las capas exteriores son frías y poco densas.
Capas de la atmósfera
La mesósfera es la zona más fría de la atmósfera, alcanzando los -80 °C.
La atmósfera terrestre se compone de las siguientes capas:
Tropósfera. La capa inicial, en contacto con la superficie terrestre, en
donde se acumula la mayor cantidad de gases atmosféricos. Alcanza
los 6 km de altura en los polos y los 18 km en el resto del planeta,
siendo la capa más cálida de todas, a pesar de que en sus límites
exteriores la temperatura alcance los -50 °C.
Estratósfera. Va desde los 18 a los 50 km de altura, en diversas
capas gaseosas. Una de ellas es la ozonósfera, en donde la radiación
solar impacta sobre el oxígeno, formando moléculas de ozono (O3)
que constituyen la conocida “capa de ozono”. Este proceso genera
calor, por lo que la estratósfera registra un aumento considerable de
la temperatura hasta los -3 °C.
Mesósfera. La capa intermedia de la atmósfera, entre los 50 y 80 km
de altura, es la zona más fría de la atmósfera toda, alcanzando los -80
°C.
Ionósfera o termósfera. Se extiende de los 80 a los 800 km de altura
y presenta un aire muy poco denso que permite oscilaciones de
temperatura drásticas dependiendo de la intensidad solar: puede
registrar temperaturas de 1500 °C durante el día y caer
dramáticamente en la noche.
Exósfera. La capa externa de la atmósfera, que va de los 800 a los
10.000 km de altura, es relativamente indefinida, poco más que el
tránsito entre la atmósfera y el espacio exterior. Allí tienen lugar la
fuga de los elementos más livianos de la atmósfera, como el helio o el
hidrógeno.
Importancia de la atmósfera
La atmósfera cumple un rol vital en la protección del planeta y por lo
tanto también de la vida. Su densidad desvía o atenúa las formas de
radiación electromagnética provenientes del espacio, así como los
eventuales meteoritos y objetos que pudieran impactar con su superficie,
la mayoría de los cuales se disuelve por el roce con los gases al ingresar
a ella.
Por otra parte, en la estratósfera se halla la capa de ozono (ozonósfera),
una acumulación de este gas que impide el acceso directo de la
radiación solar a la superficie terrestre, manteniendo así la temperatura
del planeta estable. Al mismo tiempo, la masa de gases impide la rápida
dispersión del calor hacia el espacio, en lo que se denomina “efecto
invernadero”.
Por último, la atmósfera contiene los gases indispensables para la vida
como la conocemos, y cumple un rol vital en la perpetuación del ciclo
hídrico de evaporación, condensación y precipitación del agua.