CUESTIONARIO Nº 20 (Parte II)
CASOS
7. Un cirujano es contratado por un hospital. Dentro de las cláusulas del
contrato se estipula que sólo puede recetar droga que esté en el
formulario del hospital y que todo paciente operado de úlcera gástrica
debe ser dado de alta a los seis días. El médico acepta y firma el
contrato.
Este es un caso que describe una relación médico-paciente-sociedad de tipo
institucional. En este caso, el médico es contratado por un hospital y está
sujeto a ciertas cláusulas y políticas de la institución, como el uso de un
formulario de drogas y la duración de la estadía del paciente. Estas políticas
pueden afectar la atención médica individualizada que el médico brinda a sus
pacientes y, en última instancia, pueden influir en la relación médico-paciente.
La sociedad también está involucrada ya que el hospital está sujeto a las
regulaciones y expectativas de la comunidad en la que se encuentra.
8. Un ginecólogo católico se niega a practicar una tubectomía como
método de planificación familiar a una paciente que la solicita. El alega
sus creencias religiosas. El esposo de la paciente le increpa su falta al
deber como médico.
Este caso presenta una relación médico-paciente-sociedad de conflicto ético.
El médico, al negarse a practicar la tubectomía debido a sus creencias
religiosas, está en conflicto con su deber como médico de proporcionar
atención médica adecuada y respetar la autonomía de la paciente. La
paciente tiene derecho a recibir atención médica apropiada y a tomar
decisiones informadas sobre su propio cuidado. El esposo de la paciente
también está involucrado en la relación, ya que está defendiendo los
derechos de su esposa como paciente y criticando al médico por no cumplir
con su deber profesional. En general, se trata de una situación compleja en la
que se requiere un equilibrio entre las creencias personales del médico y el
deber de proporcionar atención médica adecuada a los pacientes.
9. Un paciente de medianos recursos económicos está siendo tratado por
un médico y comunica a éste no tener más dinero para continuar el
tratamiento. El médico se niega a atenderlo y le aconseja ir a un
hospital del Estado donde la asistencia es gratuita.
En este caso, la relación médico-paciente parece ser de una naturaleza
transaccional en la que el médico está proporcionando un servicio al paciente
a cambio de un pago. Sin embargo, la negativa del médico a continuar el
tratamiento del paciente debido a su falta de recursos económicos puede ser
considerada como una violación de la ética médica y de la relación
médico-paciente. En lugar de proporcionar opciones y alternativas, el médico
se limita a negar el tratamiento y remite al paciente a otro lugar, lo que puede
interpretarse como una falta de compromiso con la salud del paciente. En
general, esta relación puede ser vista como poco empática y poco
colaborativa, y puede dar lugar a la pérdida de confianza del paciente en los
médicos y el sistema de salud en general.
10. Un médico deja de seguir tratando un paciente porque la familia de
éste llamó a un colega, el cual evaluó al paciente y dio un concepto
sobre la situación.
Este caso puede implicar una relación tensa entre el médico, el paciente y la
sociedad. El médico puede sentirse frustrado por la falta de confianza del
paciente en su capacidad para manejar la situación médica y, por lo tanto,
optar por dejar de tratar al paciente. Por otro lado, el paciente puede sentirse
insatisfecho con el tratamiento recibido y buscar la opinión de otro médico. La
familia del paciente también puede tener sus propias expectativas y
preocupaciones en relación con la atención médica de su ser querido. En
general, este caso destaca la importancia de la comunicación efectiva y la
confianza en la relación médico-paciente para garantizar la mejor atención
posible.
11. Un paciente durante la consulta le falta al respeto al médico, éste le
explica al enfermo y su familia que él no lo tratará más y que debe
buscar otro profesional. La familia lo acusa ante el Tribunal de Ética
Médica.
En este caso, se podría hablar de una relación médico-paciente conflictiva. El
paciente ha faltado al respeto al médico durante la consulta y el médico ha
decidido no continuar tratándolo, lo cual puede ser considerado como una
ruptura de la relación médico-paciente. La familia, por su parte, ha decidido
tomar acciones legales en contra del médico y lo ha acusado ante el Tribunal
de Ética Médica.
En términos de la relación médico-paciente-sociedad, se puede decir que
existe un conflicto entre los intereses y expectativas de todas las partes
involucradas. El médico tiene la responsabilidad de proporcionar atención
médica de calidad y de mantener un ambiente de respeto durante la consulta,
mientras que el paciente y su familia esperan recibir atención médica
adecuada y un trato justo. La sociedad, a través del Tribunal de Ética Médica,
busca garantizar que los médicos cumplan con sus responsabilidades éticas
y profesionales.
12. Un paciente sufre una enfermedad maligna con poca expectativa de
vida. La familia solicita al médico no comunicar al paciente el
diagnóstico aunque se sabe que hay problemas económicos que él
debe solucionar. El médico informa al paciente el diagnóstico y su
pronóstico, a pesar del deseo de la familia.
En este caso, la relación médico-paciente es de tipo paternalista, donde el
médico toma la decisión de informar al paciente sobre su diagnóstico y
pronóstico, a pesar de la solicitud de la familia de no hacerlo. El médico
asume que el paciente tiene el derecho de saber su estado de salud y
considera que la información es necesaria para tomar decisiones importantes
sobre su cuidado y su vida. Por otro lado, la relación médico-sociedad puede
ser afectada ya que la familia puede sentirse incomprendida o desatendida
por el médico al no cumplir con su petición. Es importante destacar que el
médico debe actuar siempre en beneficio del paciente y en cumplimiento de
su deber ético y profesional.
13. Un médico es contratado por una fábrica que usa benceno en la
elaboración de los productos, para evaluar periódicamente los
trabajadores e impedir que contraigan enfermedad laboral. En el
contrato se le exige dar los reportes a las directivas y no a los obreros.
El médico firma el contrato y meses después detecta enfermedad
laboral en varios trabajadores y comunica tanto a las directivas como a
los obreros, pues considera esto su obligación.
La relación médico-paciente en este caso es indirecta, ya que entre el médico
y el paciente está de por medio una institución, en este caso la fábrica. El
médico es contratado por la fábrica para evaluar periódicamente a los
trabajadores y prevenir enfermedades laborales.
14. Un niño cuyos padres pertenecen a los Testigos de Jehová necesita
transfusión pero los padres se oponen por razones religiosas. El
médico respeta la posición de ellos y no lo transfunde. En este caso, se
trata de una relación médico-paciente directa e involuntaria. El niño es el
paciente y los padres son los responsables del menor