Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y le concedió la
libertad de tomar desiciones. La biblia nos enseña que el alma es
el soplo de vida y que ésta, forma parte de nuestra naturaleza
humana, siendo así, la primera cualidad que identifica un ser
viviente.
“Dios formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices
aliento de vida. Así el hombre se convirtió en un alma viviente.” (Gen
2:7)
Nuestro creador nos otorgó el alma y el espíritu con la finzalidad
de que el hombre tuviera la capacidad de tener una relación
íntima con EL. De este modo, tanto el hombre como la mujer
estamos llamados a vivir en gracia de Dios.
QUE PIDE EL SEÑOR PARA SALVAR TU
ALMA
Dios ha diseñado al ser humano con el propósito de que todos los
hombre se salven y gozen de vida eterna después de la muerte. En
el evangelio, Jesucristo nos enseña que para obtener la salvación
hay que ser obedientes a él.
Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo
aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. (Juan 3:16)
Y ahora, israelitas, ¿qué pide de ustedes el Señor su Dios? Solamente
que lo honren y sigan todos sus caminos; que lo amen y lo adoren con
todo su corazón y con toda su alma. (Dt 10:12)
NUESTRO SER: CUERPO Y ALMA
Estamos llamados a cuidar nuestro cuerpo ya que es templo del
espiritu santo, pero qué significa esto? Significa que nuestro
cuerpo es para el señor, es para glorificar a Dios, le pertenece a
Dios. Por eso hay que cuidarlo y alimentarlo como se debe. De ahí
su incomparable dignidad.
«¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que
está en vosotros, el cual
tenéis de Dios, y que no sois vuestros? » (1Cor 6:19)
El catecismo nos enseña que debemos cuidar nuestra alma porque
es la que nos garantiza la vida eterna después de la muerte. Para
el cristiano el alma es el don más importante que ha recibido de
Dios y siempre buscará protejerla y cuidarla.
“Y no temáis a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el
alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición el alma
y cuerpo ala gehenna”. (Mt 10:28).
¿QUE QUIERE DECIR ALMA?
Según la tradición judeocristiana, la palabra alma en hebreo quiere
decir “Néfesch” y viene del término raíz que significa “respirar”. En
la tradición hebrea se utiliza la expresión, néfesch jaiyáh que
significa alma viviente. Entonces, todo ser viviente tiene un alma y
esta alma es lo que nos distingue como persona. Quiere decir que
el alma es lo que nos hace diferente de los demás, es donde se
encuentran nuestras cualidades, y sentimientos, nuestras pasiones,
nuestra autonomía, nuestro modo de pensar y actuar. El alma es
en general todo lo que compone nuestro ser.
«Pero si allí buscan al Señor su Dios con todo su corazón y con toda
su alma, lo encontrarán». (Dt 4:29)
LA CONCIENCIA EN EL ALMA DE UN
CRISTIANO
Un corazón prudente al escuchar su conciencia moral, puede oír a
Dios que le habla. Dios ha puesto en el corazón del hombre una
ley que les llama siempre a amar y hacer el bien.
Por otro lado, debemos saber que nuestra alma será juzgada de
acuerdo a la conciencia que tenemos sobre el bien y el mal, más
no por la ley. Para el apóstol Pablo la conciencia va más allá de
nuestro razonamiento. Para él, la conciencia debe estar sometida a
la ley de Dios. La teología católica nos enseña que debemos
educar nuestra conciencia, y mantener una comunión con Dios. (cf.
Pío XII, Humani generis, año 1950: DS 3891). Si hacemos ésto su
palabra será quien ilumine nuestro caminar por esta vida.
«Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con
todas tus fuerzas». (Dt 6:5)
El hombre con una conciencia iluminada por la fe, tiene escrito en
su corazón la ley de Dios y esta ley resuena en su interior. Nos
llama a amar a nuestro prójimo como a nosostros mismo, a tener
responsabilidad, a cuidar nuestro cuerpo, a seguir sus
mandamientos, a tener esperanza lo cual, nos garantiza una vida
con propósito en esta tierra, y la vida eterna después de la muerte.
“Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda
por causa mía, la encontrará. ¿De qué le sirve al hombre ganar el
mundo entero, si pierde su alma? ¿O cuánto podrá pagar el hombre
por su alma? » (Mt 16:25-26)
ES EL ALMA MORTAL O INMORTAL
Los cristianos tenemos la esperanza de que nuestras almas
resuciten con Cristo y sean levantadas en un cuerpo incorruptible.
La fe esta segura de que Dios concederá el resurgir de las almas, y
reanimará los huesos dispersos. Dice las escrituras:
“Y cuando estaba para morir, dijo: – Acepto morir a manos de los
hombres, esperando las promesas hechas por Dios de que él nos
resucitará. Para ti, en cambio, no habrá resurrección a la vida”. (2Mac
7:14)
El catecismo de la iglesia católica nos enseña que el alma del ser
humano es inmortal. (Cc. de Letrán V, año 1513: DS 1440). El alma
después de la muerte no perece, y se unirá de nuevo al cuerpo en
la resurrección.