a reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica
para salvar vidas que es útil en muchas situaciones de
emergencias, como un ataque cardíaco o un
ahogamiento, en las que la respiración o los latidos del
RC
corazón de una persona se han detenido. La Asociación
Americana del Corazón recomienda comenzar con RCP
haciendo compresiones fuertes y rápidas en el pecho.
La reanimación cardiopulmonar puede mantener la
circulación de la sangre oxigenada hacia el cerebro y
otros órganos hasta que un tratamiento médico de
emergencia pueda restablecer el ritmo cardíaco normal.
Cuando el corazón se detiene, el cuerpo ya no recibe
sangre oxigenada. La falta de sangre oxigenada puede
¿Qué
causar daño cerebral en solo unos minutos.
Inicia la maniobra de
hacer?
Primero: Ver si la persona esta
inconsciente.
reanimación cardiopulmonar
(RPC)
segundo: ver si tiene signos vitales
y oír y sentir si tiene respiración.
1- Comprimí hacia abajo el tórax de la persona hasta
tercero: Llamar a emergencias. hundirlo entre 5 a 6 cm.
2- Mantén siempre los brazos extendidos.
Cuarto: hacer los 3 pasos 3- Apoya el talón de una mano en el centro inferior del
fundamentales ( C-A-B ) esternón. Coloca el talón de la otra mano sobre la
primera y entrelaza tus dedos.
4- Zona donde se deben realizar las compresiones.
Cómo hacer las compresiones correctamente
Arrodíllate al costado del tórax de la víctima (cualquier lado) y coloca el talón de
una de tus manos sobre el centro del tórax, en el esternón.
Pone tu otra mano encima de la anterior, asegurándote de no tocar las costillas de
la víctima con tus dedos (mantenerlos levantados y entrecruzados). Sólo el talón
de la mano inferior apoya sobre el esternón.
Hace avanzar tus hombros de manera que queden directamente encima del
esternón de la víctima. Mantén tus brazos rectos y usa el peso de tu cuerpo para
transmitir la presión sobre tus manos. El esternón de la persona atendida debe
descender al menos 5 cm.
A continuación, libera por completo la compresión sobre el esternón sin retirar las
manos para permitir que el tórax vuelva a su posición de reposo y el corazón se
llene con sangre.
Entre las compresiones, mantén el entrecruzamiento de las manos sin retirarlas del
esternón. Las fases de compresión y relajación deben tener igual duración.