0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas14 páginas

Fuentes del Derecho de la UE: Clases y Características

Este documento trata sobre las fuentes del Derecho de la Unión Europea, incluyendo el Derecho originario y el Derecho derivado, que comprende reglamentos, directivas y decisiones. También analiza conceptos como las relaciones entre el Derecho de la Unión Europea y los ordenamientos jurídicos de los Estados miembros.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
28 vistas14 páginas

Fuentes del Derecho de la UE: Clases y Características

Este documento trata sobre las fuentes del Derecho de la Unión Europea, incluyendo el Derecho originario y el Derecho derivado, que comprende reglamentos, directivas y decisiones. También analiza conceptos como las relaciones entre el Derecho de la Unión Europea y los ordenamientos jurídicos de los Estados miembros.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

P.º Gral. Martínez Campos, 5 28010 MADRID Tel.

914 444 920


Gran de Gràcia, 171 08012 BARCELONA Tel. 934 150 988
Alboraya, 23 46010 VALENCIA Tel. 963 614 199
Ponzano, 15 28010 MADRID Tel. 914 444 920

[Link] info@[Link] 902 88 89 90

TEMA 6

Las fuentes del Derecho de la Unión Europea. Derecho originario. Derecho derivado: reglamentos,
directivas y decisiones. Otras fuentes. Las relaciones entre el Derecho de la Unión Europea y el or-
denamiento jurídico de los Estados miembros

1. LAS FUENTES DEL DERECHO DE LA UNIÓN EUROPEA. DERECHO ORIGINA-


RIO. DERECHO DERIVADO: REGLAMENTOS, DIRECTIVAS Y DECISIONES

1.1. CONCEPTO

En un sentido amplio, se puede definir el Derecho de la Unión como el Derecho propio y especí-
fico de la Unión Europea.

En un sentido más concreto, se puede definir como el conjunto de normas que regulan la existen-
cia, organización, funcionamiento y competencias de la Unión, tanto en sus relaciones internas como
en sus relaciones externas.

1.2. CARACTERÍSTICAS GENERALES

a) El Derecho de la Unión no tiene solo efectos internos sino también externos: esto es, no rige
solo en el interior de la misma, sino que también produce efectos hacia el exterior, tanto en lo
que afecta a las relaciones de la Unión con los Estados miembros como con otros Estados u
Organizaciones internacionales.

b) Es un Derecho autónomo e independiente y cuenta con instituciones y procedimientos propios


para la producción y el control de las normas que lo integran.

c) Es un Derecho basado en un sistema de atribución: la Unión Europea no puede regular cual-


quier materia, sino solo aquellas respecto de las cuales tiene atribuidas competencias en los
Tratados.

Oposiciones MARZO 2020 6–1


1.3. CLASES

De las múltiples clasificaciones existentes de las normas del Derecho de la Unión, nos quedamos
con la que nos permite clasificarlas en:

a) Derecho originario.

b) Derecho derivado.

c) Otras fuentes.

1.4. DERECHO ORIGINARIO

El Derecho originario está constituido por:

• El Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (CEEA o Euratom).

• Los Tratados en los que se basa la Unión: el Tratado de la Unión Europea (TUE) y el Tratado
de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

• Los grandes tratados modificativos (Acta Única Europea, Tratado de Maastricht, Tratado de
Ámsterdam, Tratado de Niza y Tratado de Lisboa).

• Actas de adhesión de los nuevos Estados que han propiciado las 7 ampliaciones.

• Actos adoptados por las instituciones que requieren de su posterior aprobación por los Estados:
hay que destacar aquí el Acta Electoral de Bruselas de 1976, las Decisiones sobre recursos pro-
pios (en vigor la Decisión 2014/335/UE, Euratom) y la Decisión del Consejo Europeo, de 25 de
marzo de 2011, que modifica el artículo 136 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Euro-
pea en relación con un mecanismo de estabilidad para los Estados miembros cuya moneda es el
euro (Decisión 2011/199/UE).

• Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión.

• También se consideran Derecho originario los Tratados que otorgaron mayores competencias
presupuestarias al Parlamento Europeo de 1970 y 1975.

Sin embargo, los Tratados de unificación de las instituciones de 1957 y 1965, aunque persisten
sus efectos jurídicos, ya no forman parte del Derecho originario porque fueron derogados.

Por tanto, existe una pluralidad de normas dentro de lo que denominamos Derecho originario. No
solo alberga los Tratados constitutivos (incluidos sus protocolos y declaraciones anexos), sino además
todos los Tratados y actos que de una manera u otra han modificado sus disposiciones (salvo el caso de
la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que forma parte del Derecho originario
por referencia del artículo 6 del TUE que le otorga el mismo valor jurídico que a los Tratados).

Otra característica del Derecho originario con respecto al resto de normas del ordenamiento
jurídico de la Unión es su supremacía: cualquiera de las normas que integran el Derecho originario
prevalece sobre las normas de Derecho derivado, que se ven subordinadas a las primeras. Conforme a
este principio de jerarquía normativa, una norma de Derecho originario podrá modificar válidamente
cualquier norma de Derecho derivado de la Unión, mientras que para poder modificar una norma de
Derecho originario será necesaria otra norma de Derecho originario.

6–2 Oposiciones
1.5. DERECHO DERIVADO

1.5.1. Concepto

Se considera como Derecho derivado el conjunto de normas adoptadas por las instituciones de las
Unión a fin de alcanzar los objetivos establecidos por los Tratados.

Por tanto, el Derecho derivado se caracteriza por dos notas:

• Procede en todo caso de las instituciones, y no de los Estados.

• Responde a la necesidad de adoptar las medidas oportunas para cumplir los fines establecidos
en los Tratados.

1.5.2. Clasificación

En la actualidad las instituciones de la Unión pueden adoptar actos jurídicos, que pueden ser cla-
sificados de distinta manera utilizando distintos criterios:

• Según el procedimiento utilizado para su adopción, podemos distinguir entre: actos legislativos
(reglamentos, directivas o decisiones para cuya adopción ha sido utilizado un procedimiento
legislativo, ordinario o especial) y actos no legislativos (adoptados por cualquier otro procedi-
miento decisorio).

• Según su regulación en el Tratado: los hay típicos (tipificados en el art. 288 del TFUE: regla-
mentos, directivas, decisiones, recomendaciones y dictámenes) y atípicos (no tipificados en
dicho artículo: programas marco, acuerdos interinstitucionales…).

• Según su carácter, podemos hablar de actos jurídicos vinculantes (reglamentos, directivas o de-
cisiones) y no vinculantes (recomendaciones y dictámenes).

Si cruzamos los tres criterios, podemos afirmar lo siguiente:

• Actos jurídicos legislativos: Solo puede tratarse de reglamentos, directivas o decisiones, por lo
que siempre se tratará de actos jurídicamente vinculantes. Además, serán actos típicos.

• Actos jurídicos no legislativos: Podrán estar o no tipificados, por lo que encontraremos entre
ellos tanto actos típicos (reglamentos, directivas, decisiones, recomendaciones o dictámenes),
como atípicos (otros). Dependiendo del tipo de norma utilizado, será vinculante (reglamentos,
directivas, decisiones, u otros si así se establece) o no vinculante (recomendaciones y dictáme-
nes).

1.5.3. Actos típicos

[Link]. Concepto

Se consideran como actos típicos los tipos de normas expresamente previstos en los Tratados que
pueden ser adoptadas por las instituciones (en concreto, los previsto en el art. 288 del TFUE).

Oposiciones MARZO 2020 6–3


[Link]. Características generales de los actos típicos

a) Según el artículo 288 del TFUE, para ejercer las competencias de la Unión, las instituciones
adoptarán reglamentos, directivas, decisiones, recomendaciones y dictámenes. Por tanto, cual-
quier institución puede adoptar estos actos jurídicos. Si es adoptado por el Parlamento y el
Consejo conjuntamente, a través del procedimiento legislativo ordinario o especial, además se-
rán legislativos. Si los adopta una institución en solitario (incluidas las anteriores), solo podrá
tratarse de un acto no legislativo.

b) Los actos jurídicos deberán estar motivados, y se referirán a las propuestas, iniciativas, reco-
mendaciones, peticiones o dictámenes previstos por los Tratados (art. 296 del TFUE).

c) No existe una jerarquía entre los mismos, ni por el tipo de norma que sea ni por el órgano del
que procedan.

d) En general, existe libertad de elección respecto del tipo de acto a utilizar por parte de las ins-
tituciones. Establece el artículo 296 del TFUE que, cuando los Tratados no establezcan el tipo
de acto que debe adoptarse, las instituciones decidirán, en cada caso, conforme a los procedi-
mientos aplicables y al principio de proporcionalidad.

[Link]. Clases de actos típicos

Como se ha comentado al inicio del epígrafe, los actos típicos se pueden clasificar en función de
su fuerza de obligar en vinculantes y no vinculantes.

• Son vinculantes: reglamento, directiva y decisión.

• No son vinculantes: recomendación y dictamen.

[Link]. Reglamento

A) Notas características.

• Alcance general:

– Los reglamentos tienen alcance general, esto es, obligan a todos los Estados miembros y a
todos los particulares que se encuentren en la situación jurídica regulada.

– Por tanto, el ámbito de aplicación de los reglamentos se define de manera abstracta y genéri-
ca, sin concretar destinatarios.

– Esta es su principal diferencia respecto de las decisiones.

• Obligatorio en todos sus elementos:

– Obliga tanto en cuanto al resultado que se persigue como en el procedimiento para alcanzar-
lo. En consecuencia, no se podrá admitir que un Estado miembro aplique de manera incom-
pleta o selectiva las disposiciones de un reglamento de la Unión por considerarlas, por ejem-
plo, contrarias a ciertos intereses nacionales o de difícil aplicación.

– Esta es su principal diferencia respecto de la directiva.

6–4 Oposiciones
• Directamente aplicable:

– Se trata del acto jurídico más completo y eficaz de la gama de instrumentos de que disponen
las instituciones.

– Los reglamentos no requieren la intervención normativa de los Estados miembros para su


aplicación, sino tan solo ejecutiva. En consecuencia, puede considerarse en general como au-
tosuficiente.

– Tampoco han de publicarse en los diarios oficiales de los Estados miembros para desplegar
sus efectos (el Tribunal de Justicia en su Sentencia Comisión/Italia, ha establecido que no
cabe en ningún caso dicha publicación: únicamente puede anunciarse su existencia en el Bo-
letín Oficial).

– Al disponer de aplicabilidad directa, el reglamento es una norma que genera por sí mismo de-
rechos y obligaciones para sus destinatarios.

B) Clases de reglamentos.

• Los reglamentos adoptados con arreglo al procedimiento legislativo ordinario serán firmados por el
Presidente del Parlamento Europeo y por el Presidente del Consejo. Son reglamentos legislativos.

• Los reglamentos adoptados con arreglo a un procedimiento legislativo especial serán firmados
por el Presidente de la institución que los haya adoptado (Parlamento o Consejo). Son regla-
mentos legislativos.

• Los reglamentos no adoptados con arreglo a un procedimiento legislativo, sino por cualquier
otro procedimiento decisorio, serán firmados por el Presidente de la institución que los haya
adoptado. A diferencia de los reglamentos anteriores, estos reglamentos no tendrán carácter le-
gislativo, aunque sí vinculante.

C) Comunicación.

• Todos los reglamentos (legislativos y no legislativos) se publican preceptivamente en el Diario


Oficial de la Unión Europea (DOUE).

D) Entrada en vigor.

• Regla general: en la fecha establecida por el propio reglamento.

• Regla especial: a los 20 días de su publicación, si el propio reglamento no dice nada.

[Link]. Directiva

A) Notas características.

• Carece de alcance general:

– La directiva únicamente puede tener por destinatarios a los Estados, nunca a los particulares.

– La directiva puede afectar a todos los Estados miembros, a varios o a uno.

Oposiciones MARZO 2020 6–5


• Impone una obligación de resultado que debe ser cumplida en el plazo determinado por la pro-
pia directiva:

– La directiva obliga exclusivamente en cuanto al fin perseguido, por lo que tiene una función
«armonizadora». No se trata de sustituir las legislaciones nacionales por una legislación de la
Unión, sino que la directiva es un acto jurídico que, sin sustituir el poder legislativo nacional,
permite la armonización de las legislaciones nacionales.

• Carece de aplicabilidad directa:

– Al imponer solo una obligación de resultado, la directiva requiere para su plena aplicación su
desarrollo normativo por parte de los Estados miembros, que deberán transponer su conteni-
do a su propio ordenamiento. Esta labor de transposición debe además efectuarse en el plazo
establecido en cada directiva.

– El tipo de norma a utilizar para trasponer una directiva depende de las normas constituciona-
les de cada Estado.

– En la medida en que deja en manos de las autoridades nacionales la elección de la forma y


los medios para darle efectividad en el orden interno, carece por definición de aplicabilidad
directa: no genera derechos ni obligaciones a los órganos y sujetos dependientes de un orde-
namiento estatal hasta su correcta transposición.

B) Clases de directivas.

• Las directivas adoptadas con arreglo al procedimiento legislativo ordinario serán firmadas por el
Presidente del Parlamento Europeo y por el Presidente del Consejo. Son directivas legislativas.

• Las directivas adoptadas con arreglo a un procedimiento legislativo especial serán firmadas por
el Presidente de la institución que las haya adoptado (Parlamento o Consejo). Son directivas le-
gislativas.

• Las directivas no adoptadas con arreglo a un procedimiento legislativo, sino por cualquier otro
procedimiento decisorio, serán firmadas por el Presidente de la institución que las haya adop-
tado. A diferencia de las directivas anteriores, estas directivas no tendrán carácter legislativo,
aunque sí vinculante.

C) Comunicación.

• Las directivas adoptadas mediante un procedimiento legislativo (ordinario o especial), y aque-


llas que tengan por destinatarios a todos los Estados miembros se publicarán en el DOUE.

• Las demás directivas se notificarán a sus destinatarios.

D) Entrada en vigor.

• Las directivas publicadas en el DOUE entrarán en vigor en la fecha que ellas fijen o, a falta de
ella, a los 20 días de su publicación.

• Las demás directivas entrarán en vigor en la fecha de la notificación.

6–6 Oposiciones
Los Estados miembros adoptarán todas las medidas de Derecho interno necesarias para la eje-
cución de los actos jurídicamente vinculantes de la Unión.

No obstante, cuando se requieran condiciones uniformes de ejecución de los actos jurídicamen-


te vinculantes de la Unión, estos conferirán competencias de ejecución a la Comisión. En casos
específicos debidamente justificados y en materia PESC, las competencias de ejecución se con-
ferirán al Consejo. Estos actos de la Comisión o del Consejo serán actos de ejecución.

El Parlamento Europeo y el Consejo establecerán previamente, mediante reglamentos adop-


tados con arreglo al procedimiento legislativo ordinario, las normas y principios generales
relativos a las modalidades de control, por parte de los Estados miembros, del ejercicio de las
competencias de ejecución por la Comisión.

1.5.4. Actos atípicos

[Link]. Concepto

Son los actos jurídicos que adoptan las instituciones pero que no se corresponden con ninguno de
los tipos de normas expresamente previstos en los Tratados (en concreto, en el art. 288 del TFUE).

En relación con los mismos, el artículo 296 del TFUE se limita a establecer que: «Cuando se les
presente un proyecto de acto legislativo, el Parlamento Europeo y el Consejo se abstendrán de adoptar
actos no previstos por el procedimiento legislativo aplicable al ámbito de que se trate.»

Esta interdicción no coarta la libertad de las instituciones para adoptar actos atípicos siempre que no
se trate de actos legislativos. De hecho, el propio articulado del Tratado prevé la adopción de actos que no
se adaptan a la tipología establecida en el artículo 288, como por ejemplo: reglamentos internos de las pro-
pias instituciones, programas marco, acuerdos interinstitucionales (entre Comisión, Consejo y Parlamento,
que podrán tener carácter vinculante), y en otras ocasiones ni están mencionados en los Tratados, como en
el caso de las resoluciones, conclusiones, libros verdes y libros blancos de la Comisión, entre otros.

Pero no por el hecho de no estar tipificados dejan de ser considerados Derecho derivado, ni tienen
inferior rango jurídico que otros actos jurídicos procedentes de las instituciones.

2. OTRAS FUENTES

2.1. LOS TRATADOS INTERNACIONALES

A) Idea general.

La Unión Europea, en cuanto sujeto de Derecho internacional, pueden celebrar Tratados con otros
Estados o con otras organizaciones internacionales en las materias de su competencia, los cuales se in-
tegran en el ordenamiento jurídico de la Unión.

B) Ubicación en el sistema de fuentes de la unión.

• Los Tratados internacionales celebrados por la Unión ocupan un lugar intermedio entre el Dere-
cho originario y el Derecho derivado.

Oposiciones MARZO 2020 6–9


• En consecuencia, un Tratado internacional nunca puede vulnerar a los Tratados en los que se funda-
menta la Unión (TUE y TFUE) pero sí que prevalece sobre cualquier norma de Derecho derivado.

C) Intervención de las instituciones.

• Comisión: propone la celebración de acuerdos internacionales (el Alto Representante si son


acuerdos PESC) y lleva a cabo las negociaciones solo si se trata de acuerdos comerciales. Si se
trata de acuerdos no comerciales, se nombrará un negociador.

• Consejo: autorizará la apertura de negociaciones, aprobará las directrices de negociación, au-


torizará la firma y celebrará los acuerdos. Podrá dictar directrices al negociador y designar un
comité especial, al que deberá consultarse durante las negociaciones. En general, decide por
mayoría cualificada salvo: cuando se trate de un acuerdo de asociación u otro tipo de acuerdos
con Estados candidatos; cuando afecte a materias que en el ámbito de la Unión se precisa de la
unanimidad para su aprobación; y si se trata de la adhesión de la Unión al Convenio Europeo
para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales. En estos casos, el
Consejo se pronunciará por unanimidad.

• Parlamento Europeo: hay que distinguir tres posibles casos:

– Supuestos en los que no interviene: cuando se trata de Tratados en materia PESC.

– Supuestos en los que se precisa su aprobación:

- Cuando se trate de un Acuerdo de Asociación;

- Para la firma del acuerdo de adhesión de la Unión al Convenio Europeo para la Protección
de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales;

- Cuando se trate de acuerdos que creen un marco institucional específico al organizar pro-
cedimientos de cooperación;

- Para acuerdos que tengan repercusiones presupuestarias importantes para la Unión;

- Y en acuerdos que se refieran a ámbitos a los que se aplique el procedimiento legislativo


ordinario o, si se requiere la aprobación del Parlamento Europeo, el procedimiento legisla-
tivo especial.

– Resto de los casos: se requiere consulta al Parlamento Europeo.

• Tribunal de Justicia: puede emitir dictamen sobre la conformidad del Tratado, con anterioridad
a su celebración, con el contenido de los Tratados constitutivos, a solicitud del Consejo, la Co-
misión, el Parlamento Europeo o un Estado miembro.

2.2. LOS PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO

A) Concepto.

Se entiende por principios generales del Derecho el conjunto de reglas y criterios que se infieren
del ordenamiento jurídico y que actúan como elementos informadores del mismo, como elementos in-
tegradores de las lagunas existentes y como elementos interpretativos.

6 – 10 Oposiciones
B) Clases.

Los principios generales del derecho del Derecho de la Unión tienen varios orígenes:

• Principios generales comunes a cualquier tipo de ordenamiento jurídico: son los que, en cierto
sentido, se pueden considerar como universales en el Derecho (seguridad jurídica, legalidad,
igualdad, prohibición de la arbitrariedad…).

• Principios generales tomados del Derecho internacional (salvaguarda de los derechos funda-
mentales, pacta sunt servanda…).

En concreto, según establece el artículo 6.3 del TUE, los derechos fundamentales que garantiza
el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Funda-
mentales y los que son fruto de las tradiciones constitucionales comunes a los Estados miem-
bros formarán parte del Derecho de la Unión como principios generales.

• Principios tomados del Derecho interno de los Estados miembros (son los principios típicos del
Derecho administrativo): celeridad, contradicción, interdicción de la indefensión, responsabili-
dad patrimonial, non bis in idem, confianza legítima, etc.

• Principios específicos del Derecho de la Unión, que son de dos clases:

– Principios que se deducen de los propios Tratados: igualdad de trato, solidaridad, libre circu-
lación, cooperación leal, transparencia, subsidiariedad, etc.

– Principios elaborados por el Tribunal de Justicia en su labor de interpretación de los Tratados:


primacía, aplicabilidad directa, efecto directo, interpretación conforme, etc.

2.3. LA DOCTRINA Y LA JURISPRUDENCIA

Para finalizar, una mención a la doctrina y a la jurisprudencia como fuentes del Derecho de la
Unión. Debido a la complejidad de los tratados, resulta muy valiosa la interpretación que sobre los
mismos realizan prestigiosos juristas europeos. Aunque no se puede considerar que la doctrina tenga
fuerza obligatoria, su utilidad es innegable. Es la doctrina la que ha hablado de actos típicos y atípicos,
o la que ha establecido la diferencia entre derecho originario y derecho derivado, o la que propuso la
metáfora del templo griego cuando nació la UE, entre otros ejemplos.

Sí tienen carácter obligatorio las sentencias del TJUE, y de hecho de alguna de estas sentencias
hemos visto que derivan importantes principios generales del Derecho de la Unión, como el principio
de primacía o el de efecto directo. Por tanto, podemos concluir que la jurisprudencia emanada del Tri-
bunal de Justicia constituye una fuente del Derecho de la Unión.

3. RELACIONES ENTRE EL DERECHO DE LA UNIÓN EUROPEA Y EL ORDENA-


MIENTO JURÍDICO DE LOS ESTADOS MIEMBROS

3.1. IDEA PREVIA

Tal y como se ha señalado con anterioridad, el Derecho de la Unión se caracteriza por ser indepen-
diente respecto del ordenamiento interno de los Estados miembros, lo que determina que en un mismo
territorio y respecto de una misma población resulten de aplicación dos ordenamientos distintos.

Oposiciones MARZO 2020 6 – 11


Este hecho supone a su vez la necesidad de establecer un sistema de relaciones entre ambos orde-
namientos, en la medida en que la coexistencia de los mismos determina inevitablemente la existencia
de vínculos entre ellos.

Por fin, y sin perjuicio de otros orígenes, la mayor parte de los principios y reglas reguladores de
las relaciones entre ambos ordenamientos son el resultado de la labor interpretativa desarrollada por el
Tribunal de Justicia.

3.2. RELACIONES ORDINARIAS ENTRE LOS DOS ORDENAMIENTOS

3.2.1. Introducción

Las relaciones ordinarias entre el Derecho de la Unión y el ordenamiento interno de los Estados
miembros se rigen fundamentalmente por dos principios: autonomía y colaboración.

3.2.2. Principio de autonomía

La adhesión de un Estado a la Unión Europea determina la aceptación por el mismo de que ciertas
competencias pasen a ser ejercidas por estas, lo que da lugar a la creación de un ordenamiento diferen-
te -el de la Unión-.

La existencia de este ordenamiento diferente y, sobre todo, la autonomía del mismo fue declarada
tempranamente por el Tribunal de Justicia, en su Sentencia Costa/Enel de 1964.

La principal consecuencia de la autonomía del Derecho de la Unión es que la validez y eficacia de


las normas que lo integran resultan independientes de su aceptación por los Estados o del desarrollo de
cualquier actividad por parte de estos, siendo por tanto independiente de estos y eliminándose los pe-
ligros que se derivarían de las diferentes interpretaciones y del diferente nivel de aceptación que de las
normas de la Unión efectuaran los Estados miembros.

3.2.3. Principio de cooperación leal

La independencia del Derecho de la Unión no supone la inexistencia absoluta de conexiones entre


este y el ordenamiento interno de los Estados miembros, sino que, por el contrario, en muchas ocasio-
nes se requiere la colaboración de los Estados y del Derecho interno para la plena efectividad del orde-
namiento europeo.

El Tribunal de Justicia ha tenido ocasión de reconocer en diversas ocasiones la necesidad de es-


ta colaboración, cuyo fundamento se encuentra en el artículo 4 del TUE, que impone a los Estados
miembros el deber de cooperación leal, que tiene una doble manifestación: positivamente, los Estados
miembros han de adoptar todas las medidas apropiadas para asegurar el cumplimiento de las obliga-
ciones derivadas de los Tratados o de los actos de las instituciones, y, negativamente, han de abstener-
se de adoptar cualquier medida que impida la consecución de los objetivos de la Unión. Dicho artículo
añade que conforme al principio de cooperación leal, la Unión y los Estados miembros se respetarán y
asistirán mutuamente en el cumplimiento de las misiones derivadas de los Tratados.

En ocasiones, esta colaboración está expresamente prevista en casos concretos en los Tratados, en
los que se remite a las normas de Derecho interno, mientras que en otros casos la cooperación es fruto
de la práctica.

6 – 12 Oposiciones
• Decisiones:

En el caso de una decisión dirigida a un Estado miembro, debe indicarse que esa norma puede
igualmente ser invocada por un particular (se le reconocería, por tanto, efecto directo), siempre
y cuando sus disposiciones sean claras, precisas e incondicionales. Fue la Sentencia Franz Gad
de 1970 la que reconoció por primera vez el efecto directo de una decisión dirigida a un Estado
miembro.

• Acuerdos internacionales suscritos por la Unión:

– Pueden producir efecto directo, si reúnen los requisitos para ello.

– Así lo ha declarado el Tribunal de Justicia en varias Sentencias (Bresciani, Pabst, etc.).

3.3.5. Principio de interpretación conforme

Cuando una norma nacional sea susceptible de diversas interpretaciones, unas contrarias al De-
recho de la Unión –y, en especial, al contenido de una directiva– y otras ajustadas a dicho Derecho,
el juez nacional habrá de realizar la interpretación que resulte conforme con el Derecho de la Unión
(Sentencia Marleasing de 1990).

3.3.6. Principio de responsabilidad patrimonial del Estado incumplidor

Dado que las directivas únicamente pueden producir efectos directos verticales, en aquellos casos
en que un particular sufra un perjuicio por la no transposición o por la transposición incorrecta de una
directiva en plazo, que afecte a las relaciones entre particulares, en ningún caso podrá alegar ante el
particular correspondiente el contenido de la directiva, pero sí podrá reclamar al Estado incumplidor el
abono de la correspondiente indemnización como consecuencia de la responsabilidad en que ha incu-
rrido por su actuación deficiente (Sentencia Francovich y Bonifaci, de 1991).

3.4. ESPECIAL REFERENCIA AL CASO ESPAÑOL

3.4.1. Introducción

En general, a España le resultan completamente aplicables el conjunto de reglas y principios


enunciados en los apartados anteriores.

Sin embargo, sí cabe hacer alguna referencia a la forma concreta en que se articulan las relaciones
entre el Derecho de la Unión y el ordenamiento español.

3.4.2. La recepción del Derecho originario en España

La Constitución, en su artículo 93, establece las reglas esenciales que posibilitan jurídicamente
la incorporación de España a las Comunidades Europeas, al establecer literalmente lo siguiente: «Me-
diante ley orgánica se podrá autorizar la celebración de tratados por los que se atribuya a una organiza-
ción o institución internacional el ejercicio de competencias derivadas de la Constitución. Corresponde
a las Cortes Generales o al Gobierno, según los casos, la garantía del cumplimiento de estos tratados
y de las resoluciones emanadas de los organismos internacionales o supranacionales titulares de la ce-
sión».

Oposiciones MARZO 2020 6 – 17


En todo caso, al ser los Tratados de Derecho originario, por su naturaleza, Tratados internaciona-
les, a su celebración y efectos les resultan plenamente de aplicación las previsiones contenidas en la
Constitución respecto de la celebración de tratados internacionales, siendo lo más relevante, además
de lo ya indicado respecto del artículo 93, lo previsto en el artículo 96, en cuya virtud los Tratados
internacionales válidamente celebrados se incorporan al ordenamiento interno una vez que hayan sido
publicados oficialmente en España.

De acuerdo con lo anterior, tanto la celebración del Tratado de Adhesión –por el que, además, se
asumía la totalidad del acervo de la Unión– como de cualquier Tratado modificativo ulterior requiere
autorización de las Cortes mediante Ley Orgánica (el Tratado de Adhesión se ratificó por Ley Orgáni-
ca 10/1985, de 2 de agosto), y su publicación en el BOE, pasando a integrarse en el sistema de fuentes
del Derecho español.

3.4.3. La recepción del Derecho derivado en España

En relación con este tema, cabe hacer referencia a dos cuestiones esenciales: la Administración a
la que le corresponde adoptar las medidas de ejecución del Derecho de la Unión y la transposición de
las directivas, y los procedimientos que seguir en caso de conflicto entre una norma europea y el Dere-
cho interno.

[Link]. La ejecución del Derecho de la Unión y la transposición de directivas

El problema que se ha suscitado ha sido determinar, en un Estado descentralizado como es el es-


pañol, cuál de las Administraciones –la estatal o la autonómica– es competente para ejecutar el Dere-
cho de la Unión y para transponer las directivas.

• El Tribunal de Justicia ha señalado en múltiples ocasiones (Sentencias Comisión/Países Ba-


jos, Rheinmühlen) que la determinación del órgano o ente que en cada Estado miembro sea
competente para la ejecución y el desarrollo del Derecho de la Unión constituye un asunto de
orden exclusivamente interno que ha de resolverse mediante la aplicación de las normas cons-
titucionales de cada Estado, sin que pueda ser apreciado por el Tribunal de Justicia, si bien, en
todo caso, la Unión Europea, a fin de evitar las complejidades que podrían derivarse de otra
solución, únicamente se relaciona directamente con los Estados, que son en última instancia los
responsables del cumplimiento de los compromisos europeos.

• El Tribunal Constitucional ha rechazado una interpretación de los artículos 97.1 y 149.1.3 de la


Constitución Española que supusiera la atribución exclusiva al Estado de las competencias para
la ejecución y el desarrollo del Derecho derivado.

• Por el contrario, considera que la incorporación de España a la Unión Europea no implica una
modificación del orden constitucional de distribución de competencias entre el Estado y las Co-
munidades Autónomas.

• En consecuencia, la competencia para el desarrollo y ejecución de dicho derecho le correspon-


derá al Ente que tenga las competencias en Derecho interno sobre la materia a que se refiera
la normativa europea en cada caso, por lo que hay que acudir en cada caso a la distribución de
competencias establecidas por el bloque de constitucionalidad.

• Sin embargo, de acuerdo con el artículo 93 de la Constitución Española, la responsabilidad por


posibles incumplimientos le incumbe al Estado.

6 – 18 Oposiciones
[Link]. El conflicto entre el Derecho de la Unión y el ordenamiento interno español

Con carácter general, el conflicto entre el Derecho de la Unión y el ordenamiento español ha de


resolverse mediante la aplicación de los principios establecidos por el Tribunal de Justicia.

En concreto, las posibilidades son las siguientes:

• Colisión de una norma del Derecho de la Unión con una norma interna de rango inferior a la ley:

– El juez español que conozca del caso aplicará la norma europea de acuerdo con el principio
de primacía.

– Si se trata de un órgano de lo contencioso-administrativo, no solo no aplicará el reglamento


nacional, sino que además podrá declararlo nulo.

– Si se trata de un órgano de cualquier otro orden jurisdiccional, únicamente podrá no aplicar-


lo, pero no podrá anularlo.

• Colisión de una norma del Derecho de la Unión con una norma española con rango de ley:

– El juez nacional no aplicará la norma con rango de ley, pero no puede declararla nula dado
que no tiene competencia para ello.

– Sin embargo, el TC no podrá declarar inconstitucional esta norma (tampoco es competen-


te), ya que el Derecho de la Unión no es un parámetro de constitucionalidad (esto es, por el
hecho de que una ley vulnere el Derecho de la Unión no resulta contraria a la Constitución)
(STC 64/1991).

– Habría, pues, que acudir a la vía parlamentaria.

• Colisión entre una norma del Derecho de la Unión y una norma constitucional:

– El Tribunal de Justicia desde sus orígenes venía declarando que en caso de conflicto entre
una norma europea y una norma constitucional prevalece la norma de la Unión.

– En España, tradicionalmente el Tribunal Constitucional ha venido reconociendo que, en caso de


contradicción entre el Derecho de la Unión y la Constitución, prevalece el Derecho europeo, y
no ha admitido en consecuencia el planteamiento de un recurso de amparo frente a un acto de
la Unión, pues este no está sometido al test de constitucionalidad. Por el contrario, sí admite
recurso de amparo contra los actos y disposiciones dictados en aplicación del Derecho de la
Unión, pues estos son normas internas que pueden vulnerar la Constitución (STC 64/1991).

– En todo caso, sí que con anterioridad a celebrar un Tratado de Derecho originario puede el
Tribunal Constitucional pronunciarse sobre su adecuación con la Constitución y, en caso de
contradicción, antes de su celebración habrá de procederse a la reforma constitucional (art.
95 de la Constitución Española).

Oposiciones MARZO 2020 6 – 19

También podría gustarte