EL CALEUCHE
Una de las leyendas más difundidas por Chile también navega por los
aguas que rodean la isla de Chiloé. El Caleuche, buque de un marino
holandés errante o un barco esclavista, ¿quién sabe? es un mito que
cuenta incluso con películas animadas y canciones de ritmo pegajoso.
Lo cierto, es que los chilotes cuentan que de vez en cuando, navega entre
las islas y canales un barco fantasma que parece estar siempre de fiesta.
Lleno de luces, la alegría de la celebración puede escucharse desde lejos,
con la música que anima a los tripulantes que bailan y se divierten en el
barco de leyenda.
La melodía y el bullicio resultan hipnotizadores para quienes lo escuchen y
reviste un gran peligro, ya que los valientes que se acerquen demasiado
pueden ser capturados por el barco fantasma y condenados a vivir
eternamente como sus tripulantes.
La leyenda asegura que la tripulación del Caleuche está compuesta por
brujos y magos, y que en las noches oscuras ilumina sus velas rojizas.
Cuando quiere ocultarse provoca una densa neblina para vagar por el
archipiélago a la luz del día, o simplemente se hace invisible o se convierte
en un roca, y sus tripulantes en lobos marinos o alcatraces.
¡Cuidado! Que quienes miren directo al Caleuche pueden quedar, por arte
de brujería, con la boca torcida o con una pierna vuelta hacia la espalda. Y
ojo que al buque pueden subir, sin embargo, los náufragos y los ahogados,
muchos de ellos llevados hasta el barco por la Pincoya. Estos nuevos
tripulantes pueden ver las ciudades del fondo del mar y sus tesoros, pero
nunca divulgar lo que han visto.