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Anatomía y Función de la Cavidad Orbitaria

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CAVIDAD ORBITARIA

La parte ósea de la órbita tiene la función de soporte y protección de los tejidos blandos orbitarios; los cuales son el
globo ocular y sus anexos. a córnea y la esclerótica con el iris

La cavidad orbitaria está constituida por siete huesos individuales que en común forman las cuatro paredes de la misma.
Estos huesos son: frontal, esfenoides, etmoides, maxilar superior, malar, palatino y ungis o lagrimal.

El techo consta de dos huesos: el ala inferior del esfenoides y la lámina orbitaria del frontal. Está junto a la fosa craneal
anterior y el seno frontal. Un defecto en el techo de la órbita puede causar proptosis pulsátil como resultado de la
transmisión de la pulsación del líquido cefalorraquídeo a la órbita.

2. La pared lateral también consta de dos huesos: el ala mayor del esfenoides y el cigomático. La mitad anterior del
globo ocular es vulnerable a los traumatismos laterales porque protruye más allá de la pared lateral de la órbita.

3. El suelo consta de tres huesos: cigomático, maxilar y palatino. La porción posteromedial del hueso
maxilar es relativamente débil y puede estar afectada en una fractura «por hundimiento». El suelo de la órbita también
forma el techo del seno maxilar, de forma que un carcinoma maxilar que invade la órbita puede desplazar el globo
ocular hacia arriba.

4. La pared medial consta de cuatro huesos: maxilar, lagrimal, etmoides y esfenoides. La lámina papirácea forma parte
de la pared medial, es muy delgada y está perforada por numerosos orificios para los nervios y los vasos sanguíneos. Por
tanto, con frecuencia la celulitis orbitaria es secundaria a una sinusitis etmoidal.

5. La fisura orbitaria superior es una hendidura que conecta el cráneo y la órbita, entre las asas mayores y menores del
esfenoides, a través de la cual pasan importantes estructuras.

• La porción superior contiene los nervios lagrimal, frontal y troclear (o patético), así como la vena oftálmica superior.

• La porción inferior contiene las divisiones superior e inferior del nervio motor ocular común, el abductor y el nasociliar
y las fibras simpáticas desde el plexo cavernoso.

• Por tanto, la inflamación de la fisura orbitaria superior y el ápex orbitario (síndrome de Tolosa-Hunt) puede dar lugar a
un gran número de signos, entre ellos la oftalmoplejía y la obstrucción del flujo venoso.

6. La fisura orbitaria inferior se encuentra entre el asa mayor del esfenoides y el maxilar, conectando la órbita con las
fosas pterigopalatina e infratemporal. A través de ella discurre el nervio maxilar, el nervio cigomático y las ramas del
ganglio pterigopalatino, además de la vena oftálmica inferior

La vena oftálmica superior, así como los nervios lagrimal frontal y patético atraviesan la porción lateral de La fisura
orbitaria superior, fuera del anillo o ligamento de Zinn (anillo tendinoso común), el cual es un tejido fibroso circular que
se encuentra situado en el vértice, rodeado por el nervio óptico. En él se insertan cinco de los seis músculos que forman
la musculatura extrínseca del ojo: recto superior, recto inferior, recto interno, recto externo y oblicuo superior, con
excepción del oblicuo inferior.

El aporte vascular de la órbita está conformado por una trama anastomótica que recibe la sangre de los sistemas
arteriales carotideos interno y externo. La arteria carótida interna da lugar a la arteria oftálmica; ésta constituye la
fuente principal de la vasculatura del ojo, incluida la órbita. La arteria carótida interna atraviesa el seno cavernoso y la
fosa craneal media a través del agujero rasgado anterior, que en su interior aloja el nervio motor ocular externo y fibras
simpáticas del plexo carotideo. A medida que la carótida discurre en el seno cavernoso realiza un giro en forma de S, a lo
largo del seno esfenoidal, en donde alcanza la órbita y se origina la arteria oftálmica. De ésta, a su vez, nace la arteria
central de la retina, las arterias ciliares cortas y largas posteriores
Vía lagrimal

El sistema de drenaje lagrimal consta de las


siguientes estructuras:

1. Los puntos lagrimales, que están localizados en


el extremo posterior del borde palpebral, en la
unión entre las cinco sextas partes laterales que
poseen pestañas (pars ciliaris) y la sexta parte
medial sin ellas (pars lacrimalis). El tratamiento
de la epífora debida a estenosis o a la malposición
de los puntos lagrmales consiste en la
rectificación de ese defecto.

2. Los canalículos (conductos lagrimales)


discurren verticalmente desde el borde palpebral
aproximadamente 2mm (ampollas). Después
giran medialmente y discurren horizontalmente
unos 8 mm hasta alcanzar el saco lagrimal. Generalmente los canalículos superior e inferior forman el canalículo común,
que se abre en la pared lateral del saco lagrimal. En algunos individuos, cada canalículo se abre por separado. Un
pequeño pliegue de la mucosa llamado válvula de Rosenmüller sobresale en la unión del canalículo común y el saco
lagrimal, y evita el reflujo de las lágrimas hacia los canalículos. El tratamiento de la obstrucción canalicular a menudo es
complejo.

3. El saco lagrimal mide aproximadamente 10–12mm de longitud, y se encuentra entre las crestas lagrimales anterior y
posterior. El hueso lagrimal y el proceso frontal del maxilar separan el saco lagrimal del meato medio de la cavidad nasal.
En la dacriocistorrinostomía (DCR) se crea una anastomosis entre el saco y la mucosa nasal para salvar una obstrucción
en el conducto nasolagrimal.

4. El conducto nasolagrimal mide aproximadamente 12-18mm de longitud, y es la continuación inferior del saco
lagrimal. Discurre hacia abajo, y se angula ligeramente en dirección lateral y posterior para abrirse en el meato nasal
inferior, lateralmente y por debajo del cornete inferior. La abertura de este conducto está parcialmente cubierta por un
pliegue de mucosa (válvula de Hasner). La obstrucción del conducto puede causar una distensión secundaria del saco.

Fisio: Las lágrimas fluyen a lo largo de las franjas marginales superior e inferior y entran en los canalículos superior e
inferior por capilaridad y posiblemente también por succión.

b. Con cada parpadeo el músculo orbicular pretarsal comprime las ampollas, acortando y comprimiendo los canalículos
horizontales y desplazando los puntos lagrimales medialmente. Al mismo tiempo, la parte lagrimal del músculo orbicular
preseptal, que está unida a la fascia del saco lagrimal, se contrae y comprime el saco, creando de esta forma una presión
positiva que lleva las lágrimas hacia abajo desde el conducto nasolagrimal y hacia la nariz (figs. 2.2B y C). c. Cuando se
abren los ojos, los músculos se relajan y los canalículos y el saco se expanden, creando una presión negativa que,
ayudada por la capilaridad, hace salir las lágrimas desde el ojo hacia el saco vacío.
Los párpados

Estructura músculo-membranosa cuya función es proteger a los glóbulos oculares. Debido a que se pueden cerrar,
representan un factor muy importante en la protección del globo ocular frente a los agentes externos como calor, frío,
luz o polvo. Gracias al parpadeo es posible asegurar la hidratación de la superficie ocular.

Los párpados se dividen en: cara externa o cutánea, ésta es la piel más fina de todo el cuerpo, no hay grasa. Contiene
numerosos pliegues y se puede distender por líquido o sangre y de acuerdo con la pigmentación subyacente las vénulas
pueden aparecer como canales azul claro; cara interna o mucosa tarsal, ésta se describe en la sección de conjuntiva. Los
párpados están constituidos por los siguientes tejidos:

1. Piel: es la más fina de todo el cuerpo, se torna más espesa en los puntos de transición con la piel supra ciliar y la
malar. La grasa está casi ausente.

2. Tejido celular subcutáneo.

3. Fibras musculares estriadas (orbicular y elevador). El músculo orbicular justo por debajo de la piel del párpado se
extiende hasta cubrir toda el área orbital; éste se hace más denso de la periferia al centro del borde palpebral, su
recorrido es paralelo y concéntrico. A cada lado de las comisuras palpebrales las fibras se funden e intersectan para
formar un rafé.

Algunas fibras que corren a lo largo de los bordes palpebrales sobre el borde libre forman lo que se denomina músculo
de Riolano. En el canto medio, el músculo orbicular concurre en la formación del ligamento cantal dando origen al
músculo de Horner. Es importante recordar que durante el sueño, el tono del orbicular es suficiente para determinar el
cierre palpebral, vence así a su antagonista que es el músculo elevador del párpado, además el músculo orbicular realiza
acciones importantes sobre el flujo de las lágrimas que, al contraerse, las empuja hacia los canalículos; esto dilata el saco
lagrimal y los puntos lagrimales.

4. Fibras musculares lisas (músculo de Müller). 5. Esqueleto fibrocartilaginoso (tarso). 6. Mucosa (conjuntiva tarsal). 7.
Glándulas. La inervación palpebral está dada en la parte motora por el VII par o facial, que inerva el músculo orbicular y
el III par o motor ocular común que inerva el músculo elevador. La inervación sensitiva corre por el V par o trigémino. La
innervación simpática exclusiva del músculo de Müller, justifica la afectación de los párpados por cualquier lesión de la
vía simpática (retracción en la oftalmopatía distiroidea, ptosis en el síndrome de Claude-Bernard-Horner, entre otros).

La vasculatura resulta de dos sistemas: el interno subsidiario de la carótida interna y seno cavernoso y el externo
subsidiario de la carótida externa y venas faciales. La circulación linfática drena a los ganglios submaxilar, preauriular y
carotídeo.

Márgenes palpebrales El límite de cada párpado mide unos 2 mm de espesor y unos 30 mm de largo. Los divide la línea
gris (unión mucocutánea en márgenes posterior y anterior). El margen posterior se destaca por contener las glándulas
sebáceas de meibomio o tarsales. El margen anterior destaca la presencia de las pestañas, que se originan antes de la
línea gris y los orificios de las glándulas tarsales se abren posteriores a ella. Pueden ser numerosas y estar distribuidas de
manera irregular, las superiores son más largas y tienen una curvatura hacia arriba; mientras que las inferiores son más
cortas y se curvan hacia abajo. Las glándulas sebáceas de Zeiss desembocan de manera directa al folículo de cada
pestaña, en tanto que las sudoríparas de Moll pueden hacerlo en el borde del párpado o los folículos

Tabique orbitario o septum Es la facia que ocupa la parte posterior del músculo orbicular. Está entre el margen orbitario
y el tarso, fabrica una barrera entre los párpados y la órbita. Está perforado por los vasos y nervios lagri males; por la
arteria frontal y nervio frontal interno; los vasos y nervios supra orbitarios, así como por el nervio patético.

Músculo elevador del párpado superior Tiene su origen en la órbita y va hacia delante, insertándose en la superficie
anterior del tarso superior y piel que lo rodea. Como su nombre lo indica tiene la función de elevar el párpado superior.
La vaina de este músculo está adherida por debajo del músculo recto superior.

Retractores de los párpados Como su nombre lo indica son aquellas estructuras capaces de retraer los párpados hacia
arriba y abajo; los más importantes son el músculo estriado elevador del párpado superior y el músculo liso de Müller

(tarsal superior). Los cuerpos ciliares


Iris

Es la porción más anterior de la úvea, tiene forma de un disco perforado en su centro por un orificio circular, la pupila.
Inmersa en el muro acuoso, su cara anterior junto con la pupila forman la pared posterior de la cámara anterior del ojo.
La coloración depende de la cantidad de melanina del borde anterior. Cuando es escasa, la reflexión de este pigmento
del epitelio pigmentario produce un color azulado; si la cantidad es moderada, el iris es de color castaño y si es grande,
el iris es marrón. Con la edad disminuye la pigmentación y por tanto puede variar el color del mismo. Su cara posterior
es la pared anterior de la cámara posterior, en caso de inflamaciones de la cámara anterior éste suele sinequiarse al
cristalino. En la superficie anterior del iris se divide en dos collaretes, en una zona puliar central y una zona ciliar
periférica, de manera que el círculo vascular menor del iris. La pupila constituye el diafragma del ojo; es semejante al de
una cámara fotográfica, cuyo diámetro normal oscila entre 2 y 4 mm. Con unos parámetros desde 8 mm (dilatación o
midriasis máxima) y 0.5 mm. (miosis máxima). La base o raíz del iris se inserta sobre el cuerpo ciliar y tiene el espesor
menor de todo su trayecto, por lo que ante los traumatismos se puede provocar un arrancamiento o desinversión
(iridodiálisis).

Su innervación nace del plexo ciliar y es amielínico, lo cual produce en el músculo esfínter de la pupila una enervación
sensitiva, vasomotriz y parasimpática. Está constituido por fibras lisas, en donde cada terminación nerviosa acaba en una
sola célula y su contracción es simultánea; lo cual explica que al cortar (iridotomía) o extirpar parte (iridectomía) la
pupila siga con un proceso de contracción. La vascularización está dada por las arterias ciliares posteriores y anteriores;
las cuales se anastomosan en la raíz del iris

Cuerpo o músculo ciliar

Desempeña un papel importante en la acomodación, la nutrición del segmento anterior y secreción del humor acuoso.
Éste es el punto de fusión entre el iris y la coroides; comprende dos porciones: la pars plana y la pars plicata. La pars
plana es una zona lisa que se extiende desde los procesos ciliares a la ora serrata. Es el punto anatómico para penetrar a
la cavidad vítrea y realizar todo tipo de cirugías del vítreo, retina y mácula. Está situada entre 2.5 y 5 mm posteriores al
limbo esclerocorn

La pars plicata está configurada por los procesos ciliares, que en número de unos 80 se disponen en forma radial. Su
misión principal es la secreción de humor acuoso por transporte activo (éste enlentece su producción por fármacos
como el timolol, dorsolamida y brimonidina, por lo que son usados para las terapias antiglaucomatosas). Todo el
volumen se reemplaza en unos 100 min y arrastra los detritus metabólicos. El humor acuoso está desprovisto de
proteínas gracias a la barrera hematoacuosa. Cuando llegan a aparecer las proteínas es por ruptura de la misma barrera
en procesos inflamatorios, lo cual es conocido como fenómeno de Tyndall. Sobre la superficie de la pars plicata se
insertan las fibras de la zónula, ligamento suspensorio del cristalino. En el espesor del cuerpo ciliar se encuentra el
músculo ciliar responsable de la acomodación, cuya contracción relaja la zónula (se abomba el cristalino) y se produce la
acomodación; en otras palabras, aumenta el poder de refracción del cristalino. En la contracción de la zónula sucede el
efecto contrario.

Coroides Constituye la úvea posterior. Su riqueza en células pigmentarias le provee una segunda función que es la de ser
una pantalla a la luz y a su vez una reguladora de la temperatura ocular al disipar el calor excesivo producido por la luz y
su principal función es ser la membrana nutricia del ojo. Se ubica entre la esclerótica y la retina. Hay un pequeño espacio
virtual hacia la esclerótica, denominado espacio supra coroideo que se termina por delante de la inserción del músculo
ciliar en el espolón escleral y se extiende hasta 4 mm cercanos a la papila. Eso explica por qué la mayoría de los
desprendimientos coroideos afectan la región anterior. Por su cara interna la coroides está adherida en forma íntima al
epitelio pigmentario de la retina (EPR) a través de la membrana de Bruch. Un número importante de enfermedades que
trastornan los componentes elásticos y de colágeno dan lugar a un número equiparable de patologías, dentro de ellas las
de degeneración macular asociada con la edad. Con los años, la membrana de Bruch aumenta de grosor y suelen
aparecer las drusas, las cuales son productos de deshecho de células del EPR y fotorreceptores. Posee tres plexos
vasculares, los más externos son de mayor calibre y los más internos son capilares, éstos forman una tupida red en un
único plano, denominada coreocapilar, que es la encargada de la nutrición del tercio más externo de la retina (entre
ellos los fotorreceptores). Están conformados en lóbulos vasculares poligonales independientes (disposición en
mosaico), lo que explica la morfología de muchos focos de coreoretinitis
epitelio

membrana de bowman

estroma

capa de dua

membrana de descemet

endotelio

compuesta por cinco componentes distintivos. La membrana basal del endotelio de


los capilares de la capa capilar, colágeno y fibras elásticas, y la membrana basal de la capa
pigmentada de la retina.

midriasis

La fóvea

Capa nuclear o granular interna

Lamina fusca

43 dioptrías

(glándulas de Wolfring, Manz y Krause)

 Estas drenan en el punto lacrimal en la esquina del ojo, cerca de la nariz

estratificado escamoso no queratinizado

III y VII por craneal ¿Qué hace el 4to par craneal?

Es responsable por entregar estímulo eferente (motor) al músculo oblicuo superior.


Recuerda que el oblicuo superior moviliza al globo ocular hacia abajo y hacia afuera. Por
lo tanto, el nervio troclear (IV par craneal) es responsable por la rotación interna,
depresión y abducción del globo ocular.

NERVIO TROCLEAR, PATÉTICO O IV PAR CRANEAL

Nervio troclear (IV par craneal

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