Mitos
El origen del sol y la luna
En un momento no existían ni el sol ni la luna y
los dioses se reunieron para decidir quién iba a
iluminar el universo. Tecuciztécatl dijo que él
tenía que hacerlo, los dioses aceptaron esta
propuesta y dijeron que Nanahuatzin se
convertiría en la luna.
Los dioses decidieron que para convertirse en
Sol, Tecuciztécatl tenía que arrojarse al fuego,
pero el dios tuvo miedo y no lo pudo hacer. En su lugar, Nanahuatzin se tiró
al fuego y, por su acto valiente, se transformó en el sol. Tecuciztécatl se
avergonzó por su actitud y decidió tirarse al fuego y, entonces, se transformó
en la luna.
Thor y su martillo
El martillo que tenía Thor era mágico, porque
cuando el dios lo lanzaba daba en el blanco y
después volvía a su mano. Pero un día, Thor se
despertó y su martillo no estaba.
Thor se enteró de que Thrym, el rey de los
gigantes, tenía el martillo. Este rey le dijo a
Thor que se lo devolvería solo si se casaba con
la diosa Freyja, pero ella no quería. Thor y otros dioses acordaron que Thor
se disfrazaría de Freyja, para simular que se casaría con Thrym, y así podría
recuperar el martillo.
Thor se disfrazó de Freyja, y en la celebración, Thrym pidió que trajeran el
martillo para bendecir la ceremonia. Pero Thor lo tomó, mató a Thrym y
entonces pudo recuperar su martillo.