Prioridad en Cruces y Intersecciones Viales
Capítulo 3
Capacidad en intersecciones
Por lo tanto, lo que se busca es determinar la capacidad de los accesos de la vía secundaria
y para estimar dicha capacidad existen dos enfoques: el modelo teórico de brechas y los
modelos empíricos de regresión lineal.
Para la explicación de este acápite se emplearán los trabajos de Gibson (2009) y Fernández
(2011). En la Figura 1, el primer conductor que se encuentra en la vía secundaria (vehículo
rojo) desea cruzar la intersección. Para hacer esto, observará el flujo vehicular en la vía
prioritaria (qp) y esperará a que el tiempo entre dos vehículos consecutivos sea el adecuado
según su percepción. La expresión ‘según su percepción’ se refiere a que algunos
conductores necesitarán mayores tiempos que otros según su edad, experiencia de manejo
y agresividad. Además, la selección del tiempo adecuado obedece a un proceso de decisión
mental del conductor, quien se pregunta: ¿el tiempo observado es mayor al mínimo que
puedo aceptar para cruzar la intersección?
g ≥ τ.
Es importante destacar que el vehículo rojo de la vía secundaria (figura 1), que espera
cruzar la intersección, actúa como un tapón para los vehículos que están detrás de él.
Este factor se incorpora en los modelos a través del parámetro llamado tiempo de
avance de la cola (β), que es el tiempo que le toma al segundo vehículo avanzar
hasta la línea de parada.
La regulación se respeta.
Todos los conductores de la vía secundaria se comportan de igual forma; por ello, la
brecha crítica y el tiempo de avance de la cola es igual y constante.
h: intervalo (s)
Θ: proporción de vehículos en pelotón
Qp: capacidad de la vía prioritaria. Se expresa en (veh/h)
qp: flujo en la vía prioritaria (veh/h)
De este modelo genérico se han desprendido modelos específicos de acuerdo con ciertos
supuestos adicionales. Entre los modelos derivados tenemos los siguientes:
Modelo de Tanner
Se asume que el intervalo entre vehículos que llegan en pelotón por la vía prioritaria puede
ser tan pequeño como se quiera, es decir: ∆ → 0. Pero presenta una inconsistencia al no
predecir que Qs = 0, cuando qp = Qp. La ecuación de capacidad planteada es la siguiente:
Para resolver las inconsistencias del modelo anterior, Van Vliet propone ponderarlo por el
factor (1- xp), en el que xp es el grado de saturación de la vía prioritaria.
Todos los conductores no se comportan de la misma forma, cada uno tiene una
forma particular de comportarse que, además de su propia naturaleza depende del
estado de ánimo.
Es difícil obtener valores adecuados para los parámetros del modelo, especialmente
τ y β. Es razonable pensar que ambos dependen de la geometría de la intersección.
Pero es necesario destacar que la brecha crítica no es observable; solo se sabe que
si el conductor cruza, la brecha observada es igual o superior a la brecha crítica.
Si para un mismo caso se emplean las ecuaciones de los diversos modelos como
Tanner, Gordon-Miller y van Vliet, se pueden obtener diferencias mayores al 30%.
Una rotonda (óvalo o glorieta) es un dispositivo regulado por prioridad de paso, pero a
diferencia de las intersecciones de prioridad reguladas por señal de ceda el paso o pare,
donde un movimiento es siempre prioritario o secundario, en una rotonda la prioridad es
variable. Los movimientos que entran a la rotonda son secundarios, pero una vez dentro de
ella se vuelven prioritarios.
También, diversos estudios han mostrado que las rotondas no se comportan como una
sucesión de tramos de trenzado, sino más bien como una asociación de
intersecciones en T. Por lo tanto, se debería calcular la capacidad de cada una de
ellas de manera independiente.
El método consideraba para un ramal una capacidad básica de 1500 veh/h, capacidad que
se ve reducida según el flujo circulante (Qc) y la molestia que genera el 20% de los flujos
que salen por el mismo ramal estudiado (Qs). Esto se debe a que su decisión de salir no es
percibida con el tiempo suficiente por el conductor que desea ingresar al óvalo.
Para homogenizar la composición del tráfico, se considera que cada vehículo pesado
equivale a 2 vehículos ligeros.
Una vez aforados los flujos circulantes (Qc), los entrantes (Qe) y los de salida, (Qs) se
emplea la siguiente expresión para calcular la capacidad de un ramal:
Una de las formas más sencillas para calcular la capacidad de un ramal fue
presentada en Alemania hace algunos años. La expresión es la siguiente:
C = A – B * Qc
Número de carriles
Anillo Entrada A B
3 2 1408.8 0.422
2 2 1379.9 0.497
2 o 3 1 1100 0.443
1 1 1068.6 0.654
En este modelo también se establece una relación lineal entre la capacidad de la rama
secundaria y un conjunto de variables explicativas como los flujos circulantes, pero se
pone énfasis en la geometría de la intersección.
Una de las formulaciones más empleadas para calcular la capacidad de cada ramal de
una rotonda (Qe) fue la de Kimber (1980).
Debe indicarse que las mediciones realizadas por Kimber establecieron rangos de valores
para cada parámetro. Si una rotonda en Inglaterra tiene parámetros con valores fuera de
estos rangos, entonces este modelo no podría aplicarse. La Tabla 4 indica los límites para el
uso de cada parámetro.
Para evitar conflictos, los movimientos de una intersección son separados en grupos, de
tal forma que las fricciones y los tiempos en que nadie pueda moverse se reduzcan en lo
posible. En ingeniería de tráfico, a los grupos formados se les llama fases y al tiempo
total necesario para que se den todos los movimientos se le llama ciclo. La Figura 5
muestra que los movimientos han sido agrupados en 2 fases y que además hay un
intervalo todo rojo. Este intervalo se utiliza para despejar la intersección, y cuando actúa
el semáforo está en rojo para todos los accesos.
Fase 1 (Φ1) Fase 2 (Φ2) Fase 3 (Φ3)
Para encontrar la cantidad de vehículos que deja el acceso en un ciclo del semáforo
se empleará la Figura 7. En esta se dibuja, en el eje horizontal, el tiempo; y en el eje
vertical, la tasa de descarga (cantidad de vehículos que puede dejar el acceso en una
unidad de tiempo (su unidad es veh/h).
Como puede apreciarse, esta tasa de descarga no es constante, sino que cambia a lo
largo del ciclo. Cuando el semáforo está en rojo nadie deja el acceso, por lo tanto la
tasa de descarga es cero. Cuando aparece el verde empieza el movimiento, pero
normalmente al inicio hay un tiempo perdido (λ1) debido al tiempo que necesita el
cerebro del conductor para procesar la información y dar la orden de aceleración.
Entonces, la tasa se inicia en cero, pero va aumentando paulatinamente hasta
alcanzar un valor máximo estable conocido como flujo de saturación (Si)
Por lo tanto, el número de vehículos que deja el acceso en un ciclo del semáforo sería
igual al área bajo la curva de descarga. Pero debido a la complejidad de medir (λ1) y
(λ2) se hace uso del “rectángulo de descarga efectiva”, cuya área es igual al área de
la curva real. La altura del rectángulo es el flujo de saturación; y su base, el verde
efectivo. Si se considera que el verde efectivo es igual al verde real, o sea λ1= λ2, la
capacidad del acceso se determina mediante la siguiente ecuación:
C: capacidad (veh/h)
S: flujo de saturación (veh/h)
v: tiempo de verde efectivo (segundos)
c: ciclo del semáforo (segundos)
Donde:
Existen varias metodologías disponibles como la del HCM (2000), regresión lineal,
histogramas, etc.
De acuerdo con esta metodología se requiere de al menos 15 ciclos con colas formadas
por 8 o más vehículos.
En la Figura 9 se puede ver la cola de “N” vehículos esperando la luz verde del
semáforo. Al aparecer la luz verde, debe medirse el tiempo que pasa hasta que la parte
delantera de cada vehículo cruza la línea de parada (intervalo). El proceso termina
cuando se acaba el verde o sale el último vehículo que estaba en la cola.
Figura 9. Intervalos
Fuente: Cabrera (2015)
Por lo anterior, el intervalo promedio, que permite obtener luego el flujo de saturación,
se calcula de la siguiente forma:
TN: tiempo total hasta que pasa el último vehículo en la cola (s)
T4: tiempo total hasta que pasa el cuarto vehículo en la cola (s)
S = 3600 / H. (veh/h)
Intervalos (seg)
(h)
1 2 3 4 5 N
Ejercicio
Para el HCM (2000), el flujo de saturación se estima a partir de un flujo de saturación ideal,
que luego es afectado por diversos factores para considerar las características particulares
de la intersección y el tránsito.
El flujo de saturación ideal se define como: “la cantidad máxima de automóviles que podrían
atravesar la intersección si el tiempo de verde efectivo estuviese disponible el 100% del
tiempo, bajo condiciones ideales”. Estas condiciones ideales se refieren a tener lo siguiente:
si = so * (N) * (fw) * (fHV) * (fg) * (fp) * (fbb) * (fa) * (fLU) * (fLT) * (fRT) * (fLpb) * (fRpb)
si: flujo de saturación del grupo de carriles i (veh/h para todo el grupo)
so: flujo de saturación ideal por carril (pc/h/carril), pc: passenger car
fbb: factor de ajuste por bloqueo de buses que paran cerca de la intersección
fLpb: factor de ajuste por peatones y bicicletas para vueltas vehiculares a la izquierda
fRpb: factor de ajuste por peatones y bicicletas para vueltas vehiculares a la derecha
El factor por estacionamientos se obtiene con el número de maniobras de parqueo, por hora,
realizadas en las áreas adyacentes a los grupos de carriles y ubicados hasta 75 metros
antes de la línea de parada. Si hay más de 180 maniobras por hora, debe usarse el límite
práctico de 180. El factor por bloqueo de buses se obtiene en forma similar al factor por
estacionamientos y tiene un límite práctico de 250 buses/hora.
El análisis de capacidad se hace por grupo de carriles. La Figura 12 muestra los grupos de
carriles típicos.
Para determinar el “factor de utilización” es necesario conocer la demanda por cada carril
del grupo de carriles. En la figura 14 se muestra un ejemplo de su cálculo. En el numerador
se coloca el flujo total del grupo y en el denominador el flujo del carril más cargado
multiplicado por el número de carriles del grupo.
700
600
500
400
300
200
100
0
07:00 ‐ 07:15
07:45 ‐ 08:00
08:30 ‐ 08:45
09:15 ‐ 09:30
10:00 ‐ 10:15
10:45 ‐ 11:00
11:30 ‐ 11:45
12:15 ‐ 12:30
13:00 ‐ 13:15
13:45 ‐ 14:00
14:30 ‐ 14:45
15:15 ‐ 15:30
16:00 ‐ 16:15
16:45 ‐ 17:00
17:30 ‐ 17:45
18:15 ‐ 18:30
19:00 ‐ 19:15
19:45 ‐ 20:00
20:30 ‐ 20:45
Una vez identificados los flujos correspondientes a los 15 minutos críticos, estos se
multiplican por 4 ya que deben expresarse en veh/h. La Figura 16 da un ejemplo.
20
80
10 40
20 80
90 130 360 520
20 10 80 40
100 400
120
30 480 120
10
40
40 160
Los flujos expresados en vehículos por hora son los que se usan posteriormente para
calcular el grado de saturación. Si no se conoce la variación de la demanda cada 15
minutos, dentro de la hora punta, entonces la demanda a usar se estima mediante el factor
de hora pico (FHP) o en inglés Peak Hour Factor (PHF).
Por ejemplo, si se sabe que entre las 7:00 y 8:00 a.m. pasaron en total 900 vehículos, pero
no se conoce la variación de la demanda cada 15 minutos. La demanda horaria se estima
empleando el FHP sugerido por el HCM (0.92).
Referencias
2. Cabrera, F. (2015). Material escrito del curso virtual Ingeniería de Tráfico. Pontificia
Universidad Católica del Perú. Lima, Perú.
4. Cowan, J.R. (1975). Useful headway models, Transportation Research 9(6), pp. 371-375.
5. Fernández. R, Dextre, J.C (2011). Elementos de la Teoría del tráfico vehicular. Pontificia
Universidad Católica del Perú. Lima Perú.
11. Transportation Research Board, TRB (2000). Highway Capacity Manual. National
Research Council, Washington, D.C., U.S.A.
12. Transportation Research Board, TRB (2010). Highway Capacity Manual. National
Research Council, Washington, D.C., U.S.A.