2.2.
-La escultura: Miguel Ángel
La escultura del siglo XVI está dominada por la obra y la figura de Miguel Angel Buonarotti
de forma casi absoluta. La fascinación que ejercicio toda su obra explica que se realizaran tres
biografías durante su vida y se le aplicara el calificativo de "divinísimo". Si su obra es extensa y
abarca los campos de la arquitectura, la pintura, el urbanismo o la poesía, campos en los que
destacó sobremanera, é1 se consideraba sobre todo escultor por creer que no había ninguna idea
que no pudiese expresarse en mármol. Además, la actividad dura de esculpir (que tanto
despreciaba Leonardo) para Miguel Ángel era saludable pues "mantenía sano el cuerpo"
Miguel Ángel se formó en Florencia y estuvo protegido por la familia de los Médicis. Su
educación artística conecta con las obras de los grandes artistas del Quattrocento florentino,
siendo Donatello quien le influye, en sus comienzos. Por otro lado las importantes colecciones
escultóricas de la familia Medicis es un acicate para su formación. Miguel Ángel culmina y
Ileva a una máxima perfección la escultura de bulto redondo y la perfección anatómica que
iniciara Donatello.
El arte para Miguel Ángel debe buscar, no la reproducción de la realidad, sino la búsqueda
de la Belleza, que para el escultor, imbuido de la filosofía neoplatónica, es una Idea absoluta.
Para expresar la belleza de cualquier idea nada hay más adecuado para Buonarotti que el
mármol en el que él intuye las formas. "Yo sólo quito lo que sobra, la estatua ya está ahí", dice.
Para conseguir esto, el material empleado casi con exclusividad es el mármol y la técnica,
obviamente es la extractiva. El mármol de Carrara es seleccionado minuciosamente por el
escultor convirtiéndose en una actividad fundamental antes del proceso de esculpir. Tarda más
de ocho meses en seleccionar los bloques para las esculturas del panteón que le encarga el Papa
Julio II, lo que nos da idea del interés que se tomaba en estas labores.
En su obra se pueden distinguir tres etapas fundamentales (1491-1505) El periodo juvenil
(1491-1505 )en el que su obra busca la belleza ideal propia del clasicismo. E1 periodo de
madurez (1505-1534) siendo las obras principales las obras del sepulcro de Julio II y en las que
se advierten algunos rasgos que anuncian el manierismo. La tercera y última etapa corresponde a
los años finales de su vida( 1548-1564). Sus obras se alejan de la concepción de armonía y
belleza e intentan explicar más una Idea que alcanzar la Belleza. Es la etapa más reflexiva y
expresiva del autor y un ejemplo significativo de ella es la Pietá Rondanini.
Dentro de las primeras obras de Miguel Ángel es destacable un bajo relieve: La Virgen de la
escalera. Está inspirada en los relieves de los sarcófagos e influido por la técnica donatelliana
del schiacciato o relieve aplastado. La influencia de los relieves de Donatello es clara pero
dominando un claro sentido del dibujo. Otra de las obras primeras es un relieve en el que se
narra la lucha de lapitas y centauros, tema de clara influencia clásica, en el que el joven escultor
demuestra su dominio del movimiento, de la plasticidad y de la anatomía.
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Cuando en Florencia caen los Medicis y es eliminado Savonarola, Miguel Ángel marcha a
Roma donde realizará obras de mayor envergadura. Tres obras maestras de su etapa de juventud
son La piedad del Vaticano, Baco y El David.
Con la Piedad (Pietá) del Vaticano es la primera vez en su vida que acomete este tema
religioso. El tema lo repetirá en los últimos. La satisfacción por el trabajo se advierte en la firma
que aparece en la cinta que ciñe el pecho de la Virgen y que es la única obra firmada. Se trata de
una obra realizada en mármol, de estructura piramidal y cuyo tratamiento se va a convertir en
clásico, siendo reproducida en otras obras posteriores. María sostiene el cuerpo muerto de
Cristo. La imagen de María es de una extraordinaria perfección y belleza clásica. El escultor ha
elegido representarla muy joven para plasmar que la pureza de la Virgen está por encima de
cualquier corrupción o envejecimiento. La belleza del rostro se conjuga con la minuciosidad de
los paños, cuyos pliegues contrastan con la textura, del cuerpo inerte de Cristo. El estudio
anatómico es de gran belleza, pero Miguel Ángel se recrea en una intensa musculatura como
sucede con algunas obras posteriores. El cuerpo de Cristo, es de un tamaño menor en
proporción al de la Virgen para mantener la estructura piramidal con que es concebida esta obra.
Junto a esta Pietá, la obra cumbre del periodo de juventud de Miguel Ángel es el David
aunque no debemos olvidar la perfección y maestría de obras como Baco o la Virgen de Brujas.
La ciudad de Florencia decidió encargarle la realización de una obra en un bloque de
grandes dimensiones que desde el siglo XV estaba sin utilizar en la Catedral .En poco más de
dos años lleva a cabo la realización de la imagen de David, obra que se convertirá en un símbolo
para ciudad de Florencia. La imagen de más de cuatro metros de alta nos presenta a un joven
desnudo cuyo cuerpo descansa en una pierna mientras, la otra se separa ligeramente descansada.
Uno de los brazos está en paralelo al cuerpo y toca con la mano la pierna, mientras que el otro
está plegado sobre el hombro sosteniendo la honda (contraposto). El David no mira de frente
sino que la frontalidad con que está realizada la obra se rompe con el giro de cabeza. La
inspiración clásica está clara y nos recuerda a Policleto y su Doriforo. Sin embargo, Miguel
Ángel, que nos presenta un David desnudo como el de Donatello, no ha elegido la anatomía
infantil que eligiera Donatello, ni la perfección madura de Policleto. Es el David
de Miguel Ángel un adolescente que presenta cierta desproporción observable en las manos ,en
la cabeza cuya volumetría aumenta con el trépano del cabello, y las piernas.
A pesar de ello la perfección anatómica con que lo trata se refleja en detalles como los
músculos, la tensión de los miembros, la musculatura de torso. El héroe hebreo está tratado
como un atleta o como un héroe clásico. El momento elegido es el inmediatamente anterior a la
lucha con Goliat en el que el joven pastor mira profundamente concentrado. E1 rostro, que
dibuja una mirada penetrante, refleja ese sentimiento de ira que se conoce como terribilitá y que
aparecerá también de forma clara en el Moisés. David es el héroe que triunfa sobre el enemigo
Goliat y se convierte, por derecho propio, en Rey del Israel. El significado de esta imagen para
los florentinos era clara: David es el símbolo de las libertades de la ciudad de Florencia que
debe respetar y defender (igual que David con respecto a su pueblo) cualquiera de sus
gobernantes
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1
Una vez terminada el David, Miguel Ángel es un escultor plenamente formado que va a
recibir el encargo del Papa Julio II de esculpir un grandioso sepulcro que debería ir en la
basílica de San Pedro. Este sepulcro debería superar a cuantos se habían realizado y debía ser
también un homenaje de su destinatario. En el proyecto inicial estaba formado de tres pisos con
una estructura piramidal. En la base ,Victorias flanqueadas con esclavos cuyo significado sería
el sometimiento que el Papa había realizado a algunas provincias Italianas. La planta intermedia
contendría relieves relativos a la vida del Pontífice y las imágenes de Moisés y San Pablo (entre
otras). En el piso superior o ático iría la imagen de Julio II sentado en silla gestatoria sostenida
por ángeles. El proyecto, que se reformó en varias ocasiones, fue interrumpido en otras cuantas
pues el papa obligó a Miguel Ángel a pintar los frescos de la Capilla Sixtina. A pesar del
empeño del artista por la conclusión del Sepulcro , de las más de cuarenta imágenes iniciales,
sólo se realizaron la de Moisés, una de las victorias y 6 esclavos, algunos sin concluir.
De estas obras que formaban parte de todo el conjunto son de gran calidad Moisés y el
esclavo del Louvre. Moisés es la figura central de todo lo conservado del sepulcro. Es
representado el personaje en el momento que baja del monte Sinaí de recoger las tablas y
encuentra a su pueblo adorando al Becerro de Oro. Es por esta razón que en el Moisés prima la
mirada de ira (terribilitá), de indignación y violencia contenida. A pesar de ser una figura
sedente, el cuerpo, los brazos, el giro de cabeza y las ondulantes y largas barbas que se mesa el
profeta, dan una sensación de movimiento que está a punto de explotar, es el momento anterior a
la ruptura de las tablas y a que se desencadene la cólera. Los rostros serenos de su primera
época, los temas dulcificados por los rostros calmados, se abandonan por la expresión de esta
fuerza y la violencia de la mirada. No debemos olvidar que esta obra está realizada en torno a
1515-1520 y que unos años antes se ha descubierto el grupo del Laooconte que va a influir
notablemente en el arte de Miguel Ángel. La fuerza, la torsión, la tensión y el dolor eran algunos
de los rasgos definidores de este grupo helenístico.
De los esclavos (seis en total) algunos están sin terminar, o mejor dicho, están solamente,
iniciados. Muchas esculturas de Miguel Ángel están sin concluir unas veces, por interrupción de
su trabajo ante otros encargos, otras veces por la utilización de la técnica del non finito
(inacabado) que le permite conseguir unas superficies mates o rugosas cuyo efecto pictórico
contrasta con la pulimentación de otras partes. En los esclavos se trata simplemente de un
inacabado por falta de tiempo. De entre los esclavos que componían la tumba es uno de los más
interesantes el Esclavo encadenado (del museo del Louvre). Esta estatua, de más de dos metros
de altura, formaba pareja con el esclavo rebelde. Inacabada, como los restantes, su significado
no está del todo claro y aunque se puede interpretar como el sometimiento de las provincias por
el papa, también puede significar cómo el hombre está sometido (esclavizado) a la naturaleza,
idea que es muy del gusto del Neoplatonismo. A pesar de la posición estática de la obra, la
disposición de los hombros de los brazos del torso y de los pies nos ofrece una clara sensación
de movimiento y torsión. Nos trasmite la resignación del hombre oprimido y sometido a la
naturaleza a pesar de su deseo de liberarse de tales cadenas (ligaduras del torso y los brazos)
El otro gran conjunto escultórico de la etapa de madurez es el sepulcro de los Médicis en la
sacristía de la Iglesia de san Lorenzo en Florencia. Aunque el proyecto era ambicioso sólo llega
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a realizar los sepulcros de Lorenzo y Giuliano de Médicis (no se trata de Lorenzo el Magnífico
sino de sus sobrinos) .Cada mausoleo representa a tres figuras: el difunto sentado dentro de un
nicho y dos desnudos recostados en sus pies. Bajo Giuliano, que hace ademán de levantarse y
representa la vida activa, se sitúa La Noche y el Día; bajo Lorenzo, que está en actitud reflexiva
y representa la "vida contemplativa", aparecen la Aurora y el Crepúsculo. Las alegorías del Día
y la Noche, e1 Crepúsculo y la Aurora se contraponen y presentan una anatomía musculosa y
grandiosa que también son reflejo del interés de Miguel Ángel por los efectos de claroscuro de la
musculatura inspirados en la escultura del Laooconte.
La última etapa de la vida y la obra de Miguel Ángel está marcada por la realización de
obras sobre un mismo terna: La pietá. En la primera que realiza en esta etapa, Miguel Ángel se
autorretrata en el encapuchado Nicodemo. Realiza esta obra con la intención de que sirva para
su sepulcro, pero el mármol se quebró en las piernas de Cristo y abandona la pieza. Vuelve al
tema en la Pietá Palestrina y por último en la Pietá Rondanini en la que trabajó unos días antes
de caer enfermo y morir. Analicemos brevemente la Pietá Rondanini. La obra refleja la crisis
religiosa por la que pasó el autor en sus últimos años de la vida. Su comparación con cualquier
obra de su primera etapa nos hace ver el gran abismo existente. Presenta un antinaturalismo
extremo. No hay búsqueda de naturalismo ni de belleza plástica de obras como el David o la
primera Pietá. Miguel Ángel ha elegido la técnica del non finito. Desde el punto de vista de la
composición también rompe con las primeras formas y etapas, pues en ella domina la
verticalidad frente a las composiciones piramidales de otras obras. El espíritu atormentado lleva
a Miguel Ángel a expresarse con otra estética y buscar formas diferentes en las que no prima la
belleza sino el sentimiento.
2.3.- La pintura: Leonardo, Rafael y Miguel Ángel
Tres grandes figuras dominan el panorama pictórico del clasicismo del Cinquecento:
Leonardo, Rafael y Miguel Ángel. No faltaron enfrentamientos y disputas entre estos grandes
del arte renacentista, tanto desde el punto de vista personal como artístico.
LEONARDO DA VINCI (1452-1519) es una de las personalidades más relevantes del
renacimiento. Se formó en Florencia al amparo de la corte de los Médicis. Hombre preocupado
por todo lo que sucedía en la naturaleza de un modo científico, lleva a cabo estudios sobre
múltiples ámbitos: estudia la anatomía humana, e1 vuelo de los pájaros, la luz y el color, dibuja
ingenios voladores y mecanismos variados, estudia la música, la escultura. Sin ninguna duda se
puede presentar como paradigma de hombre renacentista. Se ha dicho que Leonardo dibujó
mucho y pintó poco, y es que verdaderamente sus anotaciones y dibujos son de una riqueza y
penetración asombrosa mientras que sus pinturas son escasas y, algunas de las más importantes
muy mal conservadas porque su espíritu investigador le llevó a pintar con técnicas
experimentales que hicieron que estas se deteriorasen pronto (por ejemplo en la Cena). Sea
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como fuere, Leonardo era conocido como un hombre capaz de hacer cualquier tipo de arte y de
ingenios mecánicos y así se presenta al Duque de Milán ofreciendo sus servicios.
Como pintor Leonardo se formó en el taller de Verrocchio y, como era habitual en la época,
debió terminar algunos aspectos de las obras del maestro. Vasari,e1 gran tratadista del
Renacimiento, cuenta cómo Verrocchio advirtió que el ángel realizado por su discípulo
Leonardo era de una calidad insuperable y dejó la pintura. Las aportaciones pictóricas de
Leonardo son importantes y tuvieron una gran repercusión en las etapas posteriores
En la obra de Leonardo se advierte una gran preocupación por la composición y una
monumentalidad conferida a las figuras. La luz adquiere un gran protagonismo y utiliza la
técnica del sfumato que es un medio más refinado de claroscuro. La transición de la luz y
sombra, así como de los contornos de las figuras, se hace paulatinamente sin brusquedad. Las
figuras suelen localizarse en un paisaje emergiendo de él por medio de la luz, que resaltan
algunas formas sobre otras (claro ejemplo es la Virgen de las rocas.)
La importancia de Leonardo está en la influencia que ejerce en la pintura posterior. En su
obra se advierte el triunfo de la luz sobre la sombra (el quattrocento era el predominio de la
forma sobre la luz). En este sentido, Leonardo es un precedente de la escuela veneciana
manierista y de toda la pintura posterior.
Entre las primeras obras de Leonardo cabe citar una Anunciación, una adoración inconclusa
y alguna que otra obra también inacabada. Una de la principales obras de los inicios de su
actividad pictórica es la Virgen de las Rocas. En este óleo vemos ya definidas muchas de las
características del pintor. En un sugestivo paisaje de rocas aparece la virgen, San Juanito y Jesús
y un ángel, conformando una cuidada composición piramidal. Se produce un contraste lumínico
el paisaje oscuro y la iluminación del fondo de dicho paisaje. Las imágenes delanteras están
iluminadas por un foco de luz que subraya los rostros y las manos de los personajes. Se advierte
claramente que la luz conforma el volumen y corporeidad de la escena y genera un contraste
cuya transición está conseguida mediante la técnica del sfumatto. Los detalles en la vegetación,
en los ropajes, en los gestos, así como unos rostros dulces y con una sonrisa esbozada son
también característicos de Leonardo y se repetirán en otras obras.
La obra maestra la realiza en Milán en la etapa en que estuvo al servicio del Duque de
Milán. Se trata de la Ultima Cena que pinta en el refectorio del Convento de dominicos de la
ciudad (1495-97). El estado de conservación es pésimo y en buena parte es debido a los nuevos
métodos utilizados en pintura. Se rechazó la técnica del fresco que requería una gran rapidez de
realización y no permitía el detalle y se empleó una mezcla de óleo y temple cuyos resultados
en la conservación resultaron lastimosos. La humedad, el paso del tiempo y unas restauraciones
poco afortunadas hicieron lo demás. El tema de la última cena es tratado de forma diferente a
otras pinturas que suelen elegir el momento en que Jesús instituye la eucaristía. Leonardo ha ele
ido el momento en que anuncia a los discípulos que uno de ellos lo ha traicionado, lo que da
lugar a una reacción en cadena de los apóstoles. La innovación también está en Judas.
Normalmente se le suele representar separado de los demás, quedando individualizado de esa
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manera. Aquí también queda individualizado al retraerse y agarrar la bolsa de las cuarenta
monedas mientras el resto de los apóstoles muestran sorpresa, ira o desconcierto. En cualquier
caso la figura central es la de Jesús, que queda aislada en el centro, mientras los restantes se
agrupan en núcleos de tres manteniendo unas relaciones entre ellos marcadas por los gestos. El
interés de la figura central se subraya de dos formas. Primeramente porque el punto de fuga
del cuadro coincide con la cabeza de Jesús, y en segundo lugar por el contraste lumínico de la
luz de fondo sobre la figura central. Leonardo ha realizado una composición cuidadísima y
una perspectiva que agranda el cenáculo donde está desarrollándose la última cena a la vez que.
agranda el propio refectorio del convento con la pintura. Domina en la obra la luz sobre el color
que se reparte de modo no uniforme creando importantes matices, transiciones de claroscuro y
gran riqueza cromática. Pero aparte de esto, la Cena nos proporciona un claro movimiento
reflejado en los apóstoles que presentan actitudes diferentes, generalmente de sorpresa, cuya
intensidad aumenta en los apóstoles más cercanos a Jesús que, por contraste, aparece tranquilo y
sereno.
Cuando abandona Milán (los franceses han invadido el Milanesado), Leonardo lleva
preparada una obra que desarrollará en óleo sobre tabla. Se trata de Santa Ana, la Virgen y el
Niño, obra de una cuidada composición .El tema, que había sido tratado por la escultura de la
Edad Media, queda resuelto admirablemente por el pintor conformando una estructura piramidal
en el que quedan integradas de forma natural los tres personajes, a1 fondo de los cuales se
extiende un paisaje de rocas que nos recuerda a otras obras. La técnica del sfumatto, el manejo
de la luz para conseguir los volúmenes y la típica sonrisa leonardesca, caracterizan a los
personajes de esta escena.
Aunque realizó otras obras (sobre muro) por encargo de la ciudad de Florencia, nos interesa
destacar, por último, la obra retratística de Leonardo. Son varios retratos los que se conocen: La
Dama del Armiño o Retrato de un músico son algunos ejemplos. El retrato más destacado es el
de La Gioconda también llamado Mona Lisa, esposa de Francesco Giocondo. Sobre un paisaje
de atmósfera vaporosa retrata a esta mujer de unos treinta arios que sonríe levemente. Se trata
de un retrato de tres cuartos y los brazos aparecen cerrados sobre las manos. Este retrato será en
parte innovador con respecto a lo que se estaba haciendo y será modelo de la retratística
posterior
RAFAEL SANZIO DE URBINO (Urbino 1483-Roma 1520) fue uno de los pintores más
admirados en su época, fama que le proporcionó el calificativo de "divino". Ello es debido a
diversos factores: su pintura es de un lenguaje comprensible y sereno y sus numerosas madonas
y representaciones religiosas fueron muy del gusto del momento. Además gozó de un carácter
cordial y afable que contribuyó a la buena consideración que se le dispensó.
Rafael se vio influido por los grandes maestros de la pintura del Quattrocento y también por
la obra de Leonardo y Miguel Ángel. Emplea colores y tonalidades claras y elegantes, paisajes
idílicos que son influencia clara de su maestro Perugino. Esta influencia puede observarse
claramente en Los Desposorios de La Virgen que nos recuerdan compositivamente a La entrega
de llaves a San Pedro del maestro Perugino. La pintura de Rafael suele cuidar enormemente la
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perspectiva, técnica que se había conquistado en el siglo anterior y que había llevado hasta sus
últimas consecuencias Piero della Francesca. De Leonardo sabe aplicar la técnica del sfumatto y
la preocupación porque sus pinturas presenten una composición triangular o piramidal. Así se
puede observar en múltiples obras de Madonas como La Virgen del Jilguero, La Sagrada
Familia y otras muchas que dieron gran fama y popularidad al pintor. Las últimas obras denotan
una clara influencia del otro gran maestro del siglo XVI, Miguel Ángel, en la grandiosidad, el
sentido del dramatismo y cierta terribilitá como en la Transfiguración.
Aunque dentro de su producción pictórica los temas de Vírgenes, con la diversidad propia
que ofrece este tema, son de gran importancia y de gran belleza (añadamos a las ya
mencionadas la bellísima Virgen de la Silla en la que retrata a su amante la “Fornarina” o la
imponente Virgen Sixtina, e1 hito clave de la obra de Rafael es el encargo que le hizo Julio II
para decorar unas dependencias del Vaticano conocidas como las Estancias Vaticanas (Cámara
de la Signatura, de Heliodoro, del Incendio del Borgo y de Constantino). En ellas se muestra
como un gran pintor y hace gala de ingenio. En ellas también se advierte la grandiosidad de la
pintura de Miguel Ángel que por esas fechas está pintando en la capilla Sixtina.
En las Estancias Vaticanas desarrolla, en importantes frescos, diversos temas tratados con
grandiosidad. En la Disputa del Sacramento nos presenta el pintor una escena dividida en dos
planos, en el inferior, y sobre un altar en el que se encuentra una custodia, prelados, obispos y
doctores discuten animadamente sobre el Sacramento de la Eucaristía en una escena de cierta
agitación que concentra la atención sobre la custodia del altar. En la parte superior, y con una
disposición simétrica, Cristo está rodeado de apóstoles, Santos y profetas
La Escuela de Atenas es otro de los grandes frescos de las Estancias. El tema pagano quiere
conectarse con el anterior con el objeto de presentar la filosofía y la ciencia de los antiguos
griegos como precedente del cristianismo. E1 escenario elegido para representar la Escuela de
Atenas es una arquitectura monumental cuyos abovedamientos nos recuerdan ruinas romanas de
las grandes termas. En ese incomparable marco, Platón (en quien se ha querido ver el retrato de
Leonardo) con el Timeo bajo el brazo y señalando al cielo, junto con Aristóteles con la Ética en
la mano, son el eje de una composición en la que aparecen una pléyade de sabios: el Geógrafo
Ptolomeo en un grupo en el que se ha retratado el mismo Rafael, Euclides trazando unas figuras
geométricas y que probablemente es un retrato de Bramante, Arquímedes explicando en una
pizarra sus principios sobre fluidos.
Si esta escena es impresionante por el dominio del lenguaje pictórico, e1 genio de Rafael se
mostrará en las siguientes estancias que le encarga Julio II. En la Estancia llamada de Heliodoro
representa en el primer fresco el Castigo de Heliodoro por apropiarse del tesoro del templo de
Jerusalén y en el segundo fresco León I y Atila. Ambos temas son, ni más ni menos, que el
castigo divino sobre los impíos y la salvaguarda de la Iglesia frente a sus enemigos. El incendio
del Borgo muestra una enorme movimiento y patetismo.
No acaban en las estancias Vaticanas los grandes frescos refaelescos pues en la Villa
Farnesina decora los frescos con el tema del triunfo de Galatea, donde vuelve a representar a su
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amante la Fornarina en la Galatea. También realizó cartones que debía pasarse a tapices y cuyos
temas estaban sacados todos de los Hechos de los Apóstoles.
No tendríamos una visión completa de Rafael sino hiciésemos mención a su labor
retratística. De entre sus numerosos retratos mencionemos el de Baltasar de Catglione, el
escritor italiano autor de El Cortesano y el retrato del Cardenal, uno de los mejores de la
historia de la pintura, en el que junto a la calidad de la texturas, lo más sorprendente es la
penetración psicológica que nos da de una cardenal cuyo nombre no es seguro, pero que ha
pasado a la historia como prototipo de cardenal renacentista.
MIGUEL ÁNGEL Ya hemos indicado que a pesar de la labor arquitectónica y pictórica de
Miguel Ángel, él se consideraba fundamentalmente escultor. La realización de sus más
importantes pinturas (las de la Capilla Sixtina), las realiza obligado por el Papa II y lamentando
no poder dedicar ese tiempo a la terminación del sepulcro del mismo Papa. Sin embargo, Miguel
Ángel se empieza a formar como pintor antes que como arquitecto y escultor. Todas su obra
pictórica revela unas características escultóricas: preocupación por el volumen, grandiosidad en
el tratamiento de las anatomías, al igual que sucede en sus esculturas, movimientos y
dramatismo en las escenas. Características que hacen de Miguel Ángel el artista de transición
entre el clasicismo y el manierismo, y ello es aplicable en escultura y en pintura.
De las primeras obras cabe destacar una sagrada familia pintada bajo el formato de
tondo(Tondo Doni) en la que elige una composición piramidal. Lo verdaderamente original de
esta pintura es la torsión y el movimiento de la Virgen para sostener al Niño y pasarlo a San
José. El escorzo con el que se presenta a la Virgen y la fuerte torsión y movimiento contrasta
con los desnudos del fondo de la escena. Igual preocupación por el movimiento y el desnudo se
refleja un cartón preparatorio que no llegó a terminarse en el muro y que representa La Batalla
de Cásina en la que las tropas de Siena, que están bañándose en el río, son sorprendidas por las
de Florencia. Este tema da pie a Miguel Ángel para tratar el desnudo y el movimiento de los
sorprendidos soldados. Este cartón influyó notablemente en los pintores posteriores.
Lo que es sin duda la obra maestra de Miguel Ángel como pintor son las pinturas de la
Capilla Sixtina que realizó en dos etapas. En la primera etapa (1508-1512) pinto la bóveda de la
Capilla y unos años más tarde (1535-1541) terminó el muro frontal de dicha capilla con el tema
del Juicio final.
La gran bóveda de la Capilla es dividida por el pintor creando una fingida arquitectura.
Esta da pie para que en el centro se desarrollen nueve escenas rectangulares, algunas de las
cuales tienen menor tamaño y están rodeadas por desnudos en posiciones de movimiento y
escorzo (ignudis). Todas estas escenas son escenas del Génesis: la creación de Adán, la de Eva,
la Expulsión del Paraíso o la vida de Noé. El tema que quiere desarrollar Miguel Ángel es la
Creación y la Caída del Hombre por e1pecado. Estas escenas centrales están separadas por
medio de un entablamento fingido. A ambos lados, el espacio de la bóveda se compartimenta en
espacios triangulares y rectangulares. En los espacios triangulares se representan a los
antepasados de Cristo (el linaje humano de Cristo) mientras que en los espacios rectangulares, y
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manteniendo una posición sedente que nos recuerda mucho al Moisés de la tumba de Julio II, se
representa a profetas del Antiguo testamento y a sibilas. Ambos, sibilas y profetas, de gran
monumentalidad y proporciones desmesuradas con respecto al resto de la obra, son los que
anunciaron la llegada del Mesías tanto en el Antiguo Testamento como en el mundo pagano.
Todo este programa de imágenes es obra de Miguel Ángel que tiene libertad para realizarlo.
Si en la bóveda ha representado la Creación, e1 pecado y la caída del hombre y los que anuncian
la venida del Mesías, en el muro frontal de la Capilla realiza unos años más tarde El Juicio final.
Una inmensa masa humana se presentan en este fresco cuya figura central es la de Cristo
Juez todopoderoso. Probablemente nunca se haya conseguido dar una visión tan dramática, de
tanta fuerza y de tal grandiosidad sobre el Juicio Final. La anatomía imponente del desnudo
(sobre todo es soberbio el de Cristo), los gestos, las actitudes dramáticas, la masa humana que se
aglomera en torno al Juez, son factores que contribuyen a este efecto. En la
mitad superior está representado el mundo celeste, siendo Cristo el eje de la composición. Por
encima de Él, ángeles que sostienen los elementos de la pasión. Rodean a Cristo la virgen y
diversos santos que se identifican por los elementos de su martirio: San Bartolomé, San
Lorenzo, San Sebastián, San Pedro...etc. Bajo Cristo, que parece estar rodeado de una mandorla
de luz, ángeles tocando las trompetas y tubas del juicio, a la derecha las almas de los que se
salvan y ascienden al cielo, a la izquierda del Supremo Juez, los condenados que se precipitan
en el infierno y son recogidos por la barca de Caronte.
La escena causa y causó un impacto grande en los observadores. Vasari dice:" Y Yo, que fui
aquel año para verla (la pintura del Juicio), pues estaba en Venecia, me quedé estupefacto".
Estamos ante la cumbre del genio de Miguel Ángel, pero estamos también ante una obra que es
el inicio del manierismo: monumentalidad, movimiento, torsión, grandiosidad desmedida frente
a la mesura y equilibrio clasicista.
2.4.E1 manierismo en Italia. Palladio y la Escuela Veneciana (Tiziano)
Como hemos indicado, el clasicismo renacentista entra en crisis a partir del primer tercio del
siglo XVI como consecuencia de múltiples factores. Algunos de estos factores son de carácter
artístico como la muerte de los grandes maestros como Leonardo, Rafael y posteriormente
Bramante. 0tros factores históricos explican esta etapa de cambios: el Saco de Roma y la
invasión de la península Itálica de las tropas de Francia y España, la crisis económica que afecta
a Europa por estas fechas, el triunfo de la reforma protestante y los inicios del movimiento
contrarreformístico.
Todos estos elementos hacen que el arte experimente un cambio estético. Al periodo
siguiente, que ocupa los dos últimos tercios del siglo XVI, se le denominará Manierismo. En un
comienzo el concepto manierismo tenía unas connotaciones negativas pues se pensaba que los
iniciadores eran meros artistas que seguían la manera (maniera, en italiano) de los maestros del
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clasicismo. Posteriormente este periodo artístico se considera con unas características propias y
autónomas y además presenta gran diversidad de formas artísticas. Si el Quattrocento tuvo como
centro Florencia y Cinquecento Roma, el manierismo tendrá diversos focos geográficos debido a
la expansión de los artistas romanos como consecuencia del Saco de Roma.
Aunque es difícil señalar unas notas distintivas para definir lo manierista, podemos
contraponer sus notas definitorias a lo que define y caracteriza al Renacimiento. Frente a la
unidad, claridad, serenidad y equilibrio del Renacimiento, en el manierismo domina la
confusión, la tensión y el movimiento, el canon alargado y el predominio de la línea curva y
serpentina. Como se puede suponer algunas de estas notas ya estaban contenidas en Miguel
Ángel o Rafael en sus últimas obras.
PALLADIO ( nombre con el que se conoció a Andrea di Pietro della Góndola) es uno de los
arquitectos más significativos de la segunda mitad del siglo XVI y recibió este nombre en
alusión a su sabiduría y en honor de Pallas Atenea. Dentro de su producción arquitectónica
desarrolló edificios civiles y religiosos adaptando las soluciones arquitectónicas de la
antigüedad. La mayor parte de su trabajo en el Norte de Italia, especialmente en Vicenza y
Venecia. No fue solamente un arquitecto práctico sino que Palladio también destacó por su
actividad teórica escribiendo un tratado de Arquitectura.
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