El hada
de la Pimienta
y otros poemas
Vanesa Pérez-Sauquillo
Ilustraciones de Emilio Urberuaga
El hada de la Pimienta
La aparición
Una noche de tormenta
se me ocurrió preguntar: 7
«Entre las hadas del mundo,
¿cuál es la más especial?
Porque hay hadas de las flores,
del palacio y del pajar,
de los lagos, de los bosques,
los colores, el hogar…
Pero ¿cuál de todas ellas
es la más particular?».
Entonces sonó un gran trueno
y se hizo la oscuridad.
Temblando como una hoja
logré tartamudear:
«¿El hada de Cenicienta
o la de Nunca Jamás?».
Mi hermano se abrazó a mí.
8 ¡Pum, pam, pim! ¡Chas-chas-chas-chás!
Vino un picor de nariz
que nos hizo estornudar.
Después un tirón de orejas.
¡Pum, pam, pim! ¡Chas-chas-chas-chás!
Más de catorce estornudos
y otra vez vuelta a empezar.
«¡Basta!», grité. «¡Por favor!
¿Quién eres? ¿Y de qué cuento?».
Una vocecita aguda
dijo imitando mi acento: