Origen y evolución de las galaxias
La quietud del cielo nocturno es reconfortante y ala vez engañosa. Las estrellas y
galaxias que vemos están en un estado constante de evolución, aunque ese
proceso lleva miles de millones de años.
Gracias a la tecnología de observación que cada vez es mas sofisticada, en la
actualidad los astrónomos pueden ver millones de galaxias a diferentes distancias
de la tierra. La luz de lo que se piensa es la galaxia mas lejana observada hasta
ahora a tardado mas de trece millones de años en llegar hasta nosotros.
Comprender como las galaxias cambian y evolucionan supone investigar los
primeros momentos de la existencia del universo.
Al comienzo de la historia del universo, la materia estaba distribuida de manera
casi homogénea a través del espacio con fluctuaciones muy pequeñas en
densidad. Pero en la actualidad el universo esta lejos de ser homogéneo y la
materia esta densamente agrupada en galaxias.
Los astrónomos piensan que la mayoría de la materia en el universo es materia
oscura en vez de ser la materia normal que vemos en nuestro alrededor. Aunque
la gravedad ejerce una fuerza de atracción sobre toda la materia, la materia
también se ve afectada por fuerzas que la pueden separar, como las fuerzas
electromagnéticas.
Al comienzo, la materia oscura arrastra a la materia normal en forma de una nube
de gas hidrogeno. A medida que el gas se condensa y forma estrellas, comienza a
formarse una proto galaxia y finalmente se desarrolla un disco en rotación, la
forma típica de una galaxia como la nuestra vía láctea. A Medida que la galaxia
crece, el gas que la alimenta debe restablecerse de forma constante para
mantener la tasa de natalidad estela. Los astrónomos piensas que este hidrogeno
se obtiene de filamentos de gas que proviene del exterior de la galaxia.
Transformaciones galácticas
Las galaxias pueden sufrir cambios espectaculares durante su formación y luego
de ella, debido a la compleja dinámica interna de las estrellas, el gas y de la
materia oscura que se encuentra dentro de las galaxias. Por ejemplo el llamativo
diseño espiral de muchas galaxias se forma por procesos gravitacionales internos,
se cree que los brazos espirales se deben a una onda de densidad que hace que
las estrellas se aproximen mientras la onda se proponga por el disco de la galaxia.
La barra central que se observa en muchas galaxias espirales como la vía láctea
también se forma por esos procesos. Las estrellas que forman la barra central son
los que se ha desviado de su movimiento circular y han comenzado a moverse en
orbitas cada vez mas largas. Una explicación posible de este cambio es que en un
disco de estrellas en rotación, las estrellas interiores completan una órbita más
rápidamente que las exteriores, y a veces algunas se acercan a otra y las pasan.
A veces una galaxia mas grande atrae y devora a una mas pequeña en una
especie de canibalismo cósmico. Esto podría ocurrir con nuestra propia galaxia en
el futuro, si nuestra galaxia devora a las nubes de Magallanes, 2 galaxias satélites
cercanas que son visibles desde el hemisferio sur.
También hay funciones entre galaxias de tamaños similares, lo que produce
acontecimientos dramáticos que causan cambios catastróficos en las propiedades
de las galaxias. Tales acontecimientos dejan restos de galaxias que no que no
parecen mucho a las galaxias originales. Sin embargo, a medida que el universo
se expande cada vez mas rápidamente y las galaxias se alejan cada vez mas una
de las otras, la propiedad de que las galaxias se funciones disminuye.
El futuro de nuestra galaxia
En la actualidad estamos en una etapa tranquila en la historia de la Vía láctea,
luego de fases violentas en las que la función de halos de materia oscura y proto
galaxias hizo que aumentara considerablemente la masa de la galaxia. Durante
mas de la mitad de la historia del universo, el principal impulsor de la evolución de
nuestra galaxia han sido los procesos dinámicos internos. Esto seria así por unos
miles de millones de años mas. Sin embargo Andrómeda la galaxia similar mas
cercana a la nuestra se acerca a la vía láctea a razón de 110km por segundo, y
chocara con nuestra galaxia dentro de cuatro mil millones de años. Esta gran
función tardara dos millones de años en completarse, durante los cuales la
identidad de las dos galaxias espirales barradas se perderá y se formara un
remanente elíptico majestuoso.
Otras preguntas
Debido al gran progreso técnico y científico que ha experimentado el campo de la
astronomía galáctica desde los años 70 en la actualidad sabemos mucho sobre
como las galaxias interactúan y cambian. Sin embargo todavía hay muchas
preguntas que no podemos contestar con seguridad.
Estamos observando estas galaxias en la primera erapa de su existencia, debido a
los miles de millones de años que la luz tarda en viajar grandes distancias.
Sanemos que estas jóvenes galaxias de forma algo peculiares evolucionan con el
tiempo y tomas formas mas conocidas, elípticas o de disco , pero todavía no
estamos seguros de como sucede.
Un problema fundamental de los astronómicos en acción debido a las grandes
periodos de tiempo que se ven involucrados. En cambio nuestro conocimiento
proviene de la construcción de modelos computacionales.
Hasta la fecha nuestros mejores simulaciones no concuerdan del todo con los
datos observacionales. Por ejemplo, la simulaciónes actuales predicen mas
galaxias rojas enanas de lo que realmente observamos.
Sin embargo, en las últimas décadas las simulaciones astronómicas se han vuelto
mucho mas precisas, y ahora somos capaces de modelar el movimiento de hasta
un billon de partículas, en vez de los pocos cientos partículas de las primeras
simulaciones. Esto reduce la necesidad de trabajar con aproximaciones y permite
el modelaje de los procesos astronómicos con más precisión.
Las nuevas observaciones y los nuevos descubrimientos con herramientas de
observaciones mas avanzadas también aportaran mayor precisión, lo que ayudara
a revelar los defectos de nuestros modelos.
De hecho, las herramientas de observación que están están empezando a usarse
pueden revolucionar nuestra visión del cosmos. El proyecto astronomico mas
grande que existe hasta ahora, y el telescopio espacial James Webb, cuyo
lanzamiento fue en el 2018, en donde se observo las densas nubes de gas y polvo
y aclaran el misterio de formación de las estrellas. También se observaron las
protogalaxias que se estaban formando cuando el universo tenia menos del 5por
ciento de su edad actual, lo que fue una contribución significativa a nuestro
conocimiento sobre la formación de las galaxias.
¿Qué es la vía láctea
La via láctea es la galaxia de la cual forma parte el sistema solar, es decir, la
galaxia en donde se encuentra la tierra. Consiste en una gigantesca agrupación de
estrellas, planetas y nubes de gas con forma de un espiral barrada y un diámetro
medio de alrededor de 200.000 años de luz. En su centro habita un agujero negro
supermasivo, cuya fuerza gravitacional mantiene los cúmulos estelares en una
orbita estable.
Es posible percibir la via láctea a simple vista en una noche despejada, como una
luz blanca borrosa que se extiende alrededor de la esfera celeste. Esto se debe a
que el sistema solar se encuentra en una región aparta del centro,
aproximadamente a 25.766 años luz (unos 7900 pársec), en uno de los brazos de
la espiral. Al Sol le toma 225 millones de años terrestres completar una vuelta
alrededor del centro galáctico.
Por otro lado, el Sol es apenas una de los cientos de miles de millones de estrellas
que conforman la Vía Láctea. Estas se encuentran, en su mayoría, dispersas de
manera individual o por pares, pero existen también acumulaciones importantes
de estrellas conocidas como cúmulos globulares (algunos cerrados y compactos,
otros abiertos y más dispersos), algunas de las cuales superan hasta en 50 veces
el brillo del Sol.
Se estima que en total la galaxia tiene una masa equivalente a 1012 (o sea
[Link].000) veces la solar, y que es apenas una de un conjunto de 40
galaxias conocido como el Grupo Local.
Por lo demás, la naturaleza de la Vía Láctea sigue albergando numerosos
misterios para los astrónomos y astrofísicos, en parte por su inmensidad y también
porque una densa capa de polvo espacial oscurece la observación directa del
centro galáctico, por lo que solo es posible estudiarlo a través de telescopios de
ondas de radio y telescopios infrarrojo.
Características generales de la Vía Láctea.
Una mirada general de la Vía Láctea revela las siguientes características:
Tiene forma de espiral plana, de aproximadamente 200 mil años luz de
largo (las primeras mediciones en 1917 le atribuían la mitad) pero tan solo
mil años luz de grosor. Sin embargo, investigaciones recientes señalan que
la espiral se deforma y retuerce progresivamente a medida que se aleja del
centro galáctico.
Está conformada por entre 100 y 400 mil millones de estrellas, la más
antigua tiene alrededor de 13 mil millones de años de edad, apenas 600 mil
años más joven que el resto de la galaxia.
El sistema solar tarda 225 millones de años en dar una vuelta alrededor de
la galaxia. Desde su formación, ha completado 18 vueltas, de modo que la
Tierra tiene apenas 18 años galácticos de existencia.
En el corazón de la galaxia hay un agujero negro súper masivo conocido
como Sagitario A, cuya masa equivale a 4 millones de veces la del Sol y
que fue observado directamente por primera vez en 2022.
Absolutamente todas las estrellas que se pueden observar a simple vista en
la noche pertenecen a la Vía Láctea. El nombre de la galaxia proviene de la
mitología romana.
Se estima que en unos 4 mil millones de años, la Vía Láctea y la Galaxia de
Andrómeda, su vecina más cercana en el Grupo Local, acabarán
fusionándose en una única y masiva galaxia.
Estructura de la Vía Láctea.
La Vía Láctea tiene una estructura
bastante común entre las galaxias
conocidas, la mayoría de las cuales
tienen forma de espiral. Sus
componentes pueden organizarse en
seis secciones distintas, que son:
El núcleo galáctico. Es el corazón de la
galaxia, compuesto por un agujero
negro súper masivo (Sagitario A) y un
disco de acreción que lo rodea, es
decir, una nube de gas a altísimas temperaturas. Se trata de una región de mucha
actividad energética y poderosas emisiones de radiación infrarroja y de rayos X,
debido al rápido movimiento de las nubes de gas.
El bulbo central. Es la región esférica y próxima al núcleo galáctico, densamente
poblada por estrellas de población II, es decir, por estrellas antiguas de poca
metalicidad. Los principales cúmulos globulares de la galaxia se encuentran en
esta región, y pueden ser observados ópticamente cuando sobresalen de la nube
de polvo estelar de la galaxia.
El disco galáctico. Es la región que se extiende desde el núcleo galáctico hasta
unos 75 mil años luz de distancia, y es la región más visible y evidente de la
galaxia. Se trata del conjunto masivo y brillante de estrellas que anteceden a la
aparición de los brazos de la espiral, dividido a menudo en un disco grueso, de
estrellas viejas y gran densidad de materia, y un disco delgado, de baja densidad y
estrellas más jóvenes.
Los brazos de la espiral. Es el conjunto exterior de “brazos” o apéndices de la
galaxia, que le confieren su forma de espiral. Esta forma no es fácil de observar a
simple vista y no se confirmó sino hasta 1953, aunque sigue siendo difícil de
comprender desde un punto de vista práctico. Cada espiral tiene un nombre
distinto: el brazo de Perseo, el brazo exterior, el brazo scutum-centaurus, entre
otros.
El componente esférico galáctico. Es una extensión del bulbo central por encima y
por debajo del disco galáctico, de forma remotamente esférica y poblada casi
exclusivamente por cúmulos globulares exteriores, estrellas dispersas y estrellas
enanas desprovistas de materiales pesados.
El halo galáctico. Es el componente menos comprendido de la estructura
galáctica, exterior a su porción visible, y que consiste en una porción esferoidal de
espacio envolviendo a la galaxia. Tiene una inmensa cantidad de materia oscura,
cuya masa tiene un efecto notable sobre la rotación galáctica. Se piensa que se
extiende a lo largo de 100 mil años luz desde el centro y que tiene una cantidad de
masa equivalente al del resto de la galaxia.
Formación de la Vía Láctea.
Se piensa que la Vía Láctea es una de las galaxias más antiguas del universo
conocido, dado que en muchos de sus cúmulos globulares se encuentran algunas
de las estrellas más antiguas que se conocen. La formación de la galaxia tuvo
lugar hace alrededor de 12 o 13 mil millones de años, una edad muy próxima a la
estimada para el cosmos entero, y tuvo su inicio en el material de los cúmulos
globulares que componen el halo estelar.
Sin embargo, la Vía Láctea ganó una mayor complejidad y densidad a través de
su encuentro con otras galaxias menores, que acabaron fusionadas con ella. De
hecho, en la actualidad la galaxia está devorando parcialmente la masa de otras
galaxias satélites, como la Gran Nube de Magallanes y la Pequeña Nube de
Magallanes.
¿Por qué se llama Vía Láctea?
El nombre de la Vía Láctea proviene de la mitología grecorromana y en latín
quiere decir “camino de leche”, ya que de acuerdo con el mito se trata de la leche
materna derramada del pecho de la diosa Hera (Juno, para los romanos), cuando
amamantaba al héroe mítico Heracles (Hércules, para los romanos).
En la astronomía de la Grecia Antigua, sin embargo, ya se sospechaba que se
trataba de un cúmulo de estrellas lejanas cuyo brillo conjunto las hacía visibles.
Los griegos la bautizaron el “círculo de leche” (galaxías kiklos) y la consideraban
una más de los 11 círculos que componen el firmamento.
El relato mitológico de la formación de la Vía Láctea fue representado en el cuadro
El nacimiento de la Vía Láctea (1636) del pintor flamenco Peter Paul Rubens.
El Grupo Local.
La Vía Láctea forma parte del Grupo Local, un conjunto de alrededor de 40
galaxias distintas, entre las cuales existen tres destacables por su gran brillo y
gran tamaño:
o La galaxia de Andrómeda.
o La Vía Láctea.
o La galaxia del Triángulo.
El resto son galaxias satélite que orbitan alrededor de manera más o menos libre,
y conforman tres sistemas galácticos claramente diferenciables. El Grupo Local
tiene un diámetro de unos 10 millones de años luz y una masa estimada total de
2,3 a 0,6 x 1012 veces la del Sol.
El Grupo Local, a su vez, forma parte de un supercúmulo de Laniakea (del
haiwaiano “cielos inconmensurables”), donde se encuentran alrededor de 100.000
galaxias cercanas. Antiguamente se consideraba que formaba parte del
supercúmulo de Virgo, pero este último se entiende hoy como un pequeño lóbulo
de Laniakea.