Historia del Hábitat en Arquitectura
Historia del Hábitat en Arquitectura
Volumen II
Este texto es parte de un proyecto en construcción de un material de estudio que, por una parte, refleje el enfoque de la cátedra
para abordar el estudio del hábitat y por otra parte los oriente a Ustedes, como estudiantes del primer año de la carrera de
Arquitectura, en el camino para introducirse en la comprehensión de la Historia del Hábitat.
La bibliografía básica que les proponemos, si bien es muy precisa y de calidad, cuenta con algunas limitaciones para la propuesta
que les hacemos desde la cátedra. Las grandes obras de Leonardo Benévolo (los cinco tomos del “Diseño de la Ciudad”) y la
obra de Morris “Historia de la Forma Urbana” inconclusa (ya que el segundo Tomo desde la Revolución Industrial hasta hoy
nunca apareció) nos sirven de base, pero necesitamos orientarnos con más precisión en el zoom que les proponemos desde el
territorio y la ciudad hacia la Arquitectura, incorporando una mirada desde nuestro Hoy y aquí: la realidad Latinoamericana y el
contexto de Globalización que atraviesa tanto al hábitat como a nuestra mirada sobre el mundo que tenemos como sociedad
y como sujetos históricos.
Con esta intención surgen estas notas, pero que por sus características les adelantamos algunas consideraciones:
- Por estar en construcción, estas notas presentan por una parte desarrollos diferenciados (en algunos casos son sólo diapositivas
de las clases teóricas, en otros llegamos a analizar hasta los componentes del hábitat con sus descripción y explicación).
- En esta instancia no hemos incorporado información gráfica específica, lo que transforma la lectura de algunos textos en
una caminata por un desierto pedregoso, poco amable para miradas acostumbradas a las delicias y las tentaciones visuales…
compensamos este año esta debilidad con el Atlas Gráfico, que recomendamos tener abierto en pantalla compartiendo el
espacio con la lectura de este texto.
- Al estar este material en proceso, tiene por una parte la desventaja de presentar errores de redacción, frases muy largas,
errores de concordancia o tipeo. Reciban las disculpas del caso. Pero por otra parte, esto es una muy buena posibilidad, para
“meter la cuchara”… por ello esperamos recibir los aportes y sugerencias que consideren necesarias (partes que no son claras,
que les interesaría que se profundicen o que no aparecen y las necesitan para comprender los temas abordados). Por ello,
desde ya, agradecemos los aportes para que los compañeros del año próximo disfruten de un material más apropiado.
¡Buena Lectura!
Equipo de Cátedra
Prof. Titular | Mgter. Arq. Cristian G. Terreno
Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo “A”
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INTRODUCCIÓN
Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
La necesidad de la Historia
Buscando entender nuestro “Hoy y Aquí”, con sus problemáticas y desafíos
hacia el futuro, nos acercamos al pasado buscando explicaciones. Las memorias
presentes en el Hoy y Aquí nos aportan pistas para construir estas explicaciones.
El texto de Marina Waisman (2011) “La ciudad y sus Memorias” nos ayuda a
entender el importante rol de las memorias tangibles, intangibles y perceptuales
para entender nuestro barrio, nuestro pueblo o ciudad, o sea el hábitat
contemporáneo.
Por ejemplo el trazado del ferrocarril, con su predio en el centro de la ciudad y
la estación de trenes hoy abandonada de la localidad de Ideazabal, en el Sur de
la provincia de Córdoba, son memorias tangibles que nos explican el origen de
la localidad alrededor de la producción agropecuaria en la Pampa Argentina de
fines del [Link].
El ferrocarril permitía la exportación de materias primas a la Europa Industrializada
(en particular Inglaterra), así como la llegada de nueva población para desarrollar
la actividad agrícola (inmigrantes italianos, que los locales denominaran
“gringos”). Comenzará a generarse así una historia de dependencia continua a los
vaivenes del mercado de consumo de materias primas internacional, que llega
hasta la actualidad con la producción de la soja.
La aparición del petróleo como fuente de energía y los vehículos a motor de
explosión, junto a políticas públicas que privilegiaron el desarrollo de rutas y
no el sostén de los complejos sistemas ferroviarios, llevaron a que el ferrocarril
desapareciera, y que nuevos usos secundarios ocuparan el espacio central
del playón del ferrocarril y que el edificio de la estación quedara en desuso y
abandonado.
De la misma manera podemos encontrarle una explicación también a la división
de la ciudad en dos barrios a partir de las vías, el “Barrio Norte” próspero, con las
sedes institucionales más importantes, una plaza materializada con soluciones
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Introducción
de última generación como la fuente con luces led de colores, calles asfaltada con
arbolado y alumbrado público bien mantenidos, viviendas prolijamente cuidadas.
Y un “Barrio Sur”, detrás de las vías…del “otro” lado, con calles de tierras, una
plaza sencilla, un mínimo de presencia de sedes institucionales y viviendas
precarias con numerosos casos que presentan acumulación de chatarra y cría de
cerdos en los patios y baldíos.
Esta división del hábitat nos habla de un encuentro de dos culturas a fines del
Siglo XIX: la de los habitantes de estas tierras desde la colonización europea
mezclados con los habitantes originarios, los denominados “criollos” y los recién
llegados con el ferrocarril: los “gringos”. Esta distinción nos remite a dos formas
de habitar y de transformar el hábitat que tendenciosamente uno de los ideólogos
de la llegada de los inmigrantes, Facundo Faustino Sarmiento, denominaba
“Civilización o Barbarie”. Esta tensión, después de más de cien años de la llegada
de los inmigrantes, se puede observar en los dos barrios de la pequeña localidad
y problematiza la actualidad, sobre todo considerando que estas desigualdades
se encuentran rodeadas por los campos más productivos y con los precios de la
tierra agrícola más altos de la Argentina.
Pero para entender el trazado en una cuadrícula regular, el ancho de las calles
(exagerado para un trazado de una localidad del tamaño de Ideazabal) o el
espacio sin edificar en el centro del barrio norte y sur que llamamos “plazas” y la
localización de las sedes institucionales como la Iglesia y Municipalidad frente a
estas plazas, no alcanzan las memorias.
Tendremos que ir mucho más atrás y rastrear en formas de organizar la ciudad y
localizar las sedes más importantes.
Nuestra primera parada hacia el pasado nos llevará a experiencias del Siglo XIX
de Modernización de ciudades y fundación de nuevas con un método científico.
Y tendremos que ir más atrás todavía: a la Colonización española de América
y su modelo de ciudades para nueva fundación en los territorios americanos
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
ocupados; y mucho más atrás a las plazas del Medioevo con sus Catedrales y Palacios
Municipales organizados alrededor de plazas cívicas; y finalmente llegar a 20 y 25
siglos atrás con las experiencias del Imperio Romano alrededor del año 0 fundando
ciudades en los territorios que ocupaban y debían repartir equitativamente a
los soldados “colonizadores”. Esta forma de trazar ciudades la incorporaron los
romanos de Grecia Clásica con la experiencia surgida de la necesidad de la “polis”
griega de Mileto en el año 400 a.C., de trazar nuevamente la ciudad después de
que los Persas (enemigos de los griegos) arrasaran con todas las transformaciones
que durante varios cientos de años de manera progresiva (denominado crecimiento
“espontaneo”) se había desarrollado en esta ciudad en la Costa del Asia Menor.
En todos estos casos los trazados regulares ortogonales, en manzanas cuadradas o
rectangulares, fueron y son aún una forma sencilla de trazar calles (ángulos rectos…
teorema de Pitágoras…3-4-5) que son fáciles para la circulación en terrenos de poca
pendiente. Además, las manzanas son fáciles de particionar y distribuir en lotes
iguales (y de esa forma evitar conflictos entre nuevos vecinos).
No todas las manzanas podían construirse, algunas debían quedar libres para
actividades comunes, de la sociedad. Surgen así los antecedentes de los espacios
que hoy conocemos como plazas (ágora para los griegos, foro para los romanos,
plaza del mercado y plaza de la catedral para los europeos desde la Baja Edad Media
hasta hoy en día). Las parcelas frente a estas manzanas libres de edificación se
destinarían a las sedes institucionales comunes (administración, religión, comercio,
etc.)
Esta forma de trazar la ciudad se le atribuye como idea a Hipodamos de Miletos
(498-408 a.C.), aunque tiene antecedentes previos sobre los cuales se fue
acumulando conocimiento sobre esta forma de transformar el territorio y construir
el hábitat. La aplicación exitosa de esta idea por parte de Hipodamos en la
reconstrucción de Mileto y en el Puerto del Pireo en Atenas, ha llevado a que,
en su reconocimiento, se hable de trazados en cuadrícula, en damero o trazados
hipodámicos como sinónimos.
8
Introducción
De estas breves explicaciones que parten del “Hoy y Aquí” con sus problemáticas
y las posibilidades y limitaciones que nos ofrecen las memorias para construir
explicaciones, surge el reconocimiento de la necesidad de recurrir a la Historia
como disciplina que nos ayude a entender la complejidad del habitar y el hábitat
contemporáneo rastreando ordenadamente las pistas en el Pasado.
Los Procesos de transformación
En el enfoque tradicional de la Historia, los acontecimientos se presentan como
elementos centrales de la Historia (como nuestro Primer Gobierno Patrio el 25
de Mayo de 1810 o la Declaración de la Independencia el 9 de Julio de 1816),
ya que son una referencia clara para entender los cambios políticos, pero no nos
permiten comprender los procesos de transformación del hábitat, con sus etapas,
sus desarrollos y rupturas. En el caso del primer Gobierno Patrio y la Independencia,
mientras que para la historia política son una “revolución” en el sentido de un
cambio profundo de sistema político, para el hábitat significarán un periodo de
crisis en los procesos de transformación del en el territorio y en las ciudades
americanas en general. El proceso de transformación que se venía desarrollando
desde la Conquista y Colonización, por ejemplo con construcción lenta de edificios
para sedes institucionales (el Cabildo de Córdoba se inició en 1588 y tomó la forma
actual pocos años antes de la Revolución de Mayo, o sea más de 200 años) se
detuvo ya que la mayor parte de los esfuerzos sociales y los recursos económico
se volcarán a las guerras de independencia y a las posteriores guerras civiles para
definir el modelo del nuevo país. Recién tanto el territorio, como las ciudades y
la Arquitectura encontrarán a partir de la segunda mitad del siglo XIX un nuevo
rumbo con los procesos de Modernización asociados a la incorporación de una
parte de la Argentina a la economía europea de la revolución Industrial liderada por
el Reino Unido.
Por ello desde nuestra mirada de Arquitectos y Urbanistas, nos enfocaremos en
los procesos de transformación del hábitat, utilizando los acontecimientos como
referencias que nos ayuden a entender los diferentes procesos.
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
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Introducción
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Capítulo 8
Revolución Agrícola
Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
La revolución agrícola (10.000 a.C.) es uno de los procesos claves (junto a la re-
volución urbana 4.000 a.C. y la revolución Industrial S. XVIII) para entender las
transformaciones culturales que hemos desarrollados los humanos sobre el planeta
tierra.
Y desde nuestro campo específico el proceso de sedentarización asociado a la Revo-
lución Neolítica es clave para entender la arquitectura como elemento fijo asociado
al suelo y el desarrollo de los asentamientos humanos permanentes.
Por ello en este capítulo comenzaremos definiendo que entendemos como revolu-
ción en las transformaciones del hábitat, continuaremos con la conceptualización
de la organización histórica en lo que se llama la prehistoria donde este proceso
de transformación está tradicionalmente incluido. A partir de allí analizaremos el
habitar y el hábitat en el periodo previo: el paleolítico y la vida nómada, la cual
cuenta con derivas hasta el Hoy y Aquí. A partir de allí analizaremos el proceso de
transformación que denominamos revolución neolítica y el consecuente proceso de
sedentarización comparándolo con el proceso previo: El paleolítico y el nomadismo.
Finalmente argumentaremos derivas de este proceso neolítico hasta nuestro hoy y
aquí.
El concepto de revolución
La palabra revolución tiene su origen en el latín revolutio:
“acción y efecto de dar vuelta de un lado a otro”
y el significado más general que propone la RAE:
“Cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y
socioeconómicas de una comunidad nacional”
Se asocia a fenómenos como la Revolución francesa de 1789 o la Revolución de
Mayo de 1810 en nuestro país.
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
Desde nuestro enfoque1 entendemos a la revolución como: 1. La referencia teórica es el arquéologo australiano
Gordon Childe que propuso denominar como
“Cambio profundo en los procesos de construcción de la cultura, donde es casi Revolución Agrícola y Revolución Urbana
imposible volver hacia atrás”. a los cambios “radicales” en la cultura que
desarrollaremos a continuación: el paso de una
La duración de los procesos de cambio no es determinante, sino la profundidad y
sociedad de cazadores-recolectores a productores
el impacto de los cambios tanto en el habitar como en las transformaciones de la
agrícolas y a posteriori la generación de
Naturaleza.
excedentes que permiten la especialización social
(comerciantes, artesanos y grupos que dirigen y
organizan), esto último es lo que se denomina
La prehistoria civilización y que desarrollaremos en el siguiente
La prehistoria entendida como el periodo de la historia que se inicia con el origen capítulo.
del Hombre hasta la aparición de la escritura (que permite contar con documentos
escritos para explicar los acontecimientos y los procesos históricos), es el periodo
más largo de la historia humana: se inicia por lo menos hace 2.500.000 millones de
años hasta el 4.000 a.C. El inicio se viene ajustando a partir de los descubrimientos
paleontológicos y arqueológicos y el final es cuestionado conceptualmente.
Si bien podemos rastrear la aparición de los primeros homínidos, se toma como
referencia la aparición del Homo Habilis como fecha para distinguir el inicio de
la prehistoria, si bien la datación plante un rango para considerar el inicio entre
3.300.000 y 2.500.000 años atrás. En restos humanos y su entorno con estas da-
taciones es posible reconocer las facultades incipientes de inteligencia y conciencia
manifiesta en la habilidad de construir herramientas y de compartir con pares a
través de procesos de enseñar y aprender (Homo Habilis).
Hace 200.000 años se comienza a reconocer al Hombre como Homo Sapiens ya
que presente ciertos rasgos en la anatomía que nos asemeja a la especie humana
actual (como masa craneana, sistema nervioso, o estructura esquelética de manos o
pies) y evidencias en el desarrollo del lenguaje para la comunicación, de herramien-
tas como el fuego y de manifestaciones como el arte, así como de conductas sociales
como el cuidado de los más débiles (niños y ancianos, esto último evidenciado a
través de las primeras tumbas).
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
El nomadismo
La aparición de los humanos en los diferentes territorios naturales se explica ac-
tualmente como procesos de lentas y largas migraciones durante el periodo deno-
minado Paleolítico (construcción de herramientas con piedras con una elaboración
elemental). Los primeros grupos surgieron de África entre 3.300.000 y 2.500.000
años atrás, siendo las evidencias de las primeras migraciones la presencia del hom-
bre en el Cercano Oriente datadas hace aproximadamente 1.800.000 de años. La
llegada del Hombre a América se explica por estas migraciones, uno de cuyos re-
corridos se debe haber desarrollado durante la última glaciación cuando América y
Asia se encontraban unidas en lo que hoy denominamos estrecho de Bering, reco-
nociéndose como fecha probable de llegada de los primeros humanos en el 50.000
a. C. Esta diferencia de años entre la llegada de los primeros seres humanos al cer-
cano Oriente y a América nos evidencia la lentitud de estos procesos migratorios.
De este largo proceso no interesa destacar la forma de habitar: el nomadismo y las
evidencias del hábitat que han llegado hasta nosotros.
El HabitaR nómade
El desarrollo del habitar durante el Neolítico se caracterizó por la recolección de
frutos y la caza de animales salvajes. Estos grupos de cazadores-recolectores eran
en general de pequeño tamaño (de 7 a 10 personas y como máximo 30) unidos por
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
El HabitáT nómade
En este largo proceso que denominamos Paleolítico podemos observar diferentes
estrategias de estos grupos nómades para transformar el entorno y de esta forma
protegerse, cuidar la vida.
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
Se suman a estas transformaciones del hábitat como las cuevas, cavernas o aleros y
las tumbas sitios de carácter religioso al aire libre que vinculan a los seres humanos
con la Naturaleza, con sus recursos y sus ciclos naturales: ríos montañas, bosques
o ciclos naturales como el viento y la lluvia a los que se transforma con las primeras
arquitecturas (marcas, apilados de piedras, construcciones megalíticas a partir de la
erección de piedras como menhires y dólmenes, o de elementos naturales transfor-
mados como troncos trabajados, o de restos de huesos de animales).
Derivas
El nomadismo ha continuado hasta la actualidad como una forma minoritaria de
habitar.
En la Amazonía (en un territorio dividido entre Venezuela y Brasil) habitan los pue-
blos yanomanis desarrollando prácticas de recolección y caza. Grupos esquimales
en Groenlandia viven de la caza, desplazándose con los ciclos estacionales. Por lo
tanto, continúan siendo nómades cazadores-recolectores.
Existen en Asia y África pueblos nómades dedicados al pastoreo como en la actual
Mongolia, donde un tercio de los casi tres millones de habitantes son nómades o
Hábitat de nómades dedicados al pastoreo: Yurtas
o Gere en la Actual Mongolia.
semi-nómades. Se dedican al pastoreo y viven en yurtas o gers. Son carpas con una
Fuente: Mongolia ya no es país para nómadas. estructura de madera plegable que puede ser desmontada y cargada en caballos o
[Link] camellos y llevada a otro lugar. La estructura de madera se cubre con telas y/o cue-
futuro/1425044316_693763.html ros y los pisos con alfombras. En el centro de las yurtas o gers se ubica el fuego con
un óculo central en el techo para la salida del humo.
Otros grupos como los Gitanos tiene una historia de nomadismo por persecuciones
raciales y se trasladaban de un lugar a otro desarrollando ciertas actividades o brin-
dando ciertos servicios. En algunos lugares del mundo vivían en carromatos como
en Inglaterra o en carpas en Argentina dedicados al negocio de compra y venta de
vehículos.
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
En países como los Estados Unidos existe una forma de habitar por parte de mayor-
mente jubilados, que venden las propiedades donde desarrollaron su vida adulta y
dedican años de sus vidas a vivir arriba de un RV (Recreational Vehicle), “motor-
home” o casa rodante, recorriendo por placer el país y asentándose puntualmente,
por unos días, en un punto para el abastecimiento de agua y energía o para disfrutar
de una localización agradable. Según el diario Washintong Post (2008) más de un
millón de norteamericanos vive en estas viviendas-vehículo una vida nómade.
Otra versión de vivienda nómade es la difundida a partir de la crisis financiera de
2007 en Estados Unidos, llamada “crisis de las hipotecas”. Frente al aumento de
intereses y la pérdida de empleo, muchas personas quedaron sin sus casas que
habían sido adquiridas por hipotecadas. A partir de ello “optaron” por las viviendas
llamadas “tiny houses”, “mini-casas”. Sobre una estructura móvil sobre ruedas (trái-
ler), se arma una casa de dimensiones mínimas. Al bajo costo se suma la posibilidad
de trasladarse en función de las necesidades del cliente sin ocupar una parcela de
manera permanente, y por lo tanto sin tener que invertir en una parcela.
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
Por otra parte, América quedará separada de Asia por el estrecho de Behring, desa- 2. Investigaciones develan contactos puntuales con
rrollando procesos culturales autónomos hasta la llegada de los españoles a Amé- pueblos del norte de Europa (vikingos) así como
rica en 1492.2 más fluidos con la Polinesia, lo que seguramente con
futuros hallazgos arqueológicos podrá precisarse.
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
HABITAR
Organización social
La organización social se define como comunidades (grupos reducidos de personas
que tienen vínculos primarios, denominados cara a cara) con adjetivos como iguali-
tarias (porque todos los miembros ocupan una posición social similar).
Cada aldea estaba conformada por varias familias (entre 10 y 50) unidas por víncu-
los de parentescos. Cada familia desarrollaba tareas de forma separada (cultivo y
cría de animales, así como confección de utensilios y vestimentas. Cuando debían
realizar tareas más complejas apelaban a la cooperación y la ayuda mutua. Para
construir una casa, un pozo de agua o limpiar una nueva tierra para cultivo se po-
nían de acuerdo y lo hacían entre todos. Surgían así lideres temporarios para dirigir
tareas grupales.
La referencia social era el más anciano, ya que había participado en más situaciones
y por lo tanto la experiencia le permitía aportar consejos más experimentados frente
a situaciones importantes y sobre todo tenía la responsabilidad de “relacionarse”
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
Cambios económicos
Surge aquí la economía productiva, o sea que los grupos humanos se hacen cargo
de producir lo que necesitan para alimentarse (la economía paleolítica se la suele
denominar como economía depredadora por la caza, aunque el término de depre-
dador porta una connotación negativa, que para la mirada desde el hoy y aquí con
una economía productiva capitalista depredadora genera como mínimo confusión).
La domesticación de plantas y animales a partir de experiencias con granos y raíces
y tubérculos recolectados, así como con animales salvajes a los cuales les fueron
reconociendo comportamientos que permitirán integrarlos a la vida humana fue un
proceso de pruebas y errores.
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
El HábitaT sedentario
Cultivar plantas y domesticar animales, obligaba a los grupos nómades a perma-
necer en un lugar por temporadas prolongadas (por lo menos un ciclo de siembra
hasta cosecha). Para ello surgieron edificaciones permanentes, tanto para vivienda
como para acumular lo producido o proteger animales domesticados, así como de-
sarrollar tareas complementarias: procesamiento de lo cultivado o de los animales
domesticados (leche, lanas o cueros, carne y huesos cuando se los sacrificaba).
Mientras que coexistió la recolección con la agricultura las aldeas fueron semi-per-
manentes: se habitaban por un periodo de tiempo (vinculado al ciclo agrícola), y
se abandonaban para la recolección y/o el pastoreo cuando la tierra no era lo su-
ficientemente productiva o frente a un periodo de sequía o inundación. Luego se
retornaba, reemplazando techos y ajustando paredes y cercos.
Las aldeas de los Comechingones en las serranías de Córdoba con las viviendas
pozos (semi-enterradas) son un ejemplo de estas culturas en transición entre el
nomadismo y el sedentarismo.
Las viviendas se construyeron unas cercanas a las otras para organizar como grupo
las tareas de labranza: surge así la comunidad como organización social y la aldea
como hábitat que permite la vida social y condiciona las formas de relación.
Los materiales para las edificaciones son los recursos naturales disponibles en el
ecosistema (piedra, barro, paja, ramas y troncos y elementos móviles con pieles
y tejidos). Aunque cada región irá desarrollando técnicas específicas y búsquedas
expresivas particulares.
Sin embrago una vez alcanzada cierta eficiencia, se transformarán en reglas que no
se cuestionarán tan fácilmente.
Los cultivos crean alimentos que proteger (deben almacenarse y protegerse de roe-
dores y de la humedad). Ello permitirá a la comunidad sostenerse para prevenir
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
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Derivas
La vida en pequeñas comunidades dedicadas a la agricultura y la ganadería en el
medio de la Naturaleza ha sido una estrategia humana utilizada en momentos
de crisis de civilización: frente al derrumbe de la compleja estructura del Imperio
Romano en el S.V la huida al campo fue generalizada apareciendo en el siglo VIII el
sistema feudal de aldeas y castillo que las protegía. Lo mismo sucedió con la peste
negra en el Siglo XIV donde las familias burguesas buscaban refugiarse en peque-
ños poblados rurales. El gran mundo maya que había construido ciudades durante
casi dos mil años, cuando tomó contacto con los españoles era un mundo rural de
aldeas. (diferentes teorías explican este proceso de crisis y vuelta a la ruralidad,
aunque aún no interpretaciones definitivas). Ya en nuestro hoy ya aquí, en parti-
cular desde los cambios producidos desde la revolución industrial con problemas
tanto en el uso de los recursos, como en la apropiación desigual y la insatisfacción
individual, surge con fuerza la idea de volver al modelo de asentamientos humanos
de pequeño tamaño organizados a partir del principio de comunidad, las relaciones
de vecindad basadas en el “cara a cara”, así como la necesidad de volver a conceptos
como la propiedad comunitaria y la ayuda mutua. Se suma a ello la necesidad del
autoabastecimiento de alimentos sanos y una mayor actividad física vinculada a l
trabajo en producción de alimentos.
Obviamente que también son miradas críticas por ejemplo frente a la alimentación
animal o el patriarcado como organización social, y que por otra parte buscan incor-
porar ventajas que ofrecen las tecnologías como las redes virtuales que permiten el
teletrabajo o la comunicación interpersonal remota.
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
Les proponemos entre las múltiples derivas del habitar y el hábitat de la aldea dos Fuente: Página Oficial del estudio de Arquitectura
ejemplos: uno internacional y otro local. Seguramente ustedes podrán aportar ejem- Effekt y Sitio oficial del emprendimiento: https://
plos cercanos a sus lugares o conocidos previamente. [Link]/ [Link]
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Introducción a la Historia de la Arquitectura y el Urbanismo A | Notas para una historia del hábitat - Volumen II
Fuente: [Link] Urban Villages, del mismo estudio de arquitectos, pone el eje en la necesidad de
vivir con el apoyo de la comunidad por los múltiples beneficios que ofrece. Los vín-
culos cara a cara, la solidaridad y el apoyo mutuo serían los valores fundantes. En el
campo del diseño estas ideas de vivir en comunidad de una forma colaborativa se
denominan con la expresión en inglés “co-housing”, aunque suelen reducirse solo
a los adultos mayores que buscan una estrategia para desarrollar esta etapa con
mayor calidad de vida.
Estas comunidades estarían formadas por personas de distintas generaciones, que
se darían apoyo mutuamente. El Proyecto Urban Village combinaría un alojamiento
accesible en términos económicos para el desarrollo de la vida privada de los indi-
viduos y las familias junto con espacios compartidos que permitan a las personas
formar parte de una comunidad vibrante, saludables y disfrutar de un estilo de vida
más social.
Para mayor información en castellano:
[Link]
da-urbana-con-un-nuevo-proyecto-habitacional
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Capítulo 8 | Revolución Agrícola
Finalmente, a nivel local les presentamos al Eco-Barrio Villa Sol llevado adelante por Bibliografía
Benévolo, L. 1977. Diseño de la Ciudad, Vol.2, El
la Fundación San Miguel en la localidad metropolitana de Salsipuedes a 35 Km del
arte y la ciudad antigua. México, D.F. : Ed. G. Gili,
centro de Córdoba. Se trata de una propuesta de organizar una comunidad a partir
1979. pp. 11.
de comprender el territorio natural y realizar transformaciones en equilibrio con el
Cairns, T. (1990). Los inicios de la Civilización (Vol.
medio. El emprendimiento fue encabezado por dos arquitectas cordobesas (Isabel 3). Ediciones AKAL.
Donato y Marta Sosa) comprometidas con los temas de género y ecología. Los nue- Gordon Childe, V. (1954 1996). Los orígenes de la
vos vecinos se integran a la fundación de la que son miembros responsables de los civilización. Fondo de Cultura Económica.
espacios comunes y la dinámica del eco barrio. El trazado del barrio se adapta de Higham, C. (1990). Los primeros agricultores y las
forma orgánica al curso de un arroyo que atraviesa el barrio. La arquitectura se basa primeras civilizaciones (Vol. 12). Ediciones AKAL.
en recursos naturales y tiene características bioclimáticas (seguir y aprovechar los Stearns, P. N. (2012). Una nueva historia para un
ritmos de la Naturaleza y los servicios ambientales que ofrece) y con el desarrollo mundo global: introducción a la” world history”.
de técnicas constructivas que permitan la participación vecinal y el desarrollo de Grupo Planeta (GBS).
tecnologías que generen trabajo local. Altares, G. (2018) Ésta si fue una auténtica
Revolución. Artículo en Diario El Paí[Link].
Fuente:[Link] España accesible en [Link]
lli-rosendo-dantas/#prettyPhoto elpais/2018/04/20/ciencia/1524219983_369281.
Para mayor información en castellano: [Link] html
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