La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
En plataforma se encuentra una escena con una niña postrada en cama. Una mujer junto a su
esposo se encuentra a su costado y lloran desconsoladamente por la situación, su hija se
encuentra enferma.
Desde el principio del drama, una multitud apretada se encuentra al inicio del pasillo. En medio
de la multitud se encuentran Jesús con sus discípulos, pedro; Jacobo y juan, A lo lejos de la
multitud se logra observar una mujer ya grande la cual sigue de forma temerosa y nerviosa a
Jesús, buscándole con la mirada.
Voz en off
Las historias de los milagros de Jesús
viajaban rápido y era muy difícil que su
ministerio fuera tranquilo ya que todo aquel
que escuchaba de como Jesús era capaz de sanar
acudía a él sin importar la distancia. Pero el
día de hoy seria un poco diferente para los
que estaban entre la multitud pues estaban a
punto de presenciar como la fe mueve montañas.
La multitud, ahora en silencio, sigue caminando y sofocando a Jesús.
Jairo
(con ternura y dirigiéndose a su hija mientras
acaricia su rostro con ternura)
Tranquila mi niña. No te preocupes, todo va a
estar bien. Estoy seguro que Jesús nos va a
ayudar.
(en coz baja mientras voltea a ver a su
esposa)
Solo necesito encontrarle.
Jairo se apresura y sale de su casa al encuentro con Jesús. Se retira por un costado de la iglesia y
entra por el pasillo. Al momento de que Jairo termina su línea, la multitud se encuentra a la
mitad del pasillo y ahora sigue con su tumulto. Jairo entra por el pasillo y al ver a la multitud se
le iluminan los ojos pues ha encontrado al maestro.
Jairo
(Grita con desesperación)
¡Maestro! ¡maestro! ¡Jesús! ¡maestro!
Ya al borde de la multitud intenta abrirse paso aun cuando la multitud está muy cerrada.
¡Jesús! ¡por favor maestro, apiádate de tu
siervo!
Sigue intentando llamar la atención de Jesús al mismo tiempo de abrirse paso entre la multitud.
¡señor!
Finalmente logra llegar a Jesús y se postra a sus pies implorando. La multitud se queda en
silencio aun en su tumulto.
¡Jesús! Por fin logro encontrarte. Apiádate de
mi alma pues ésta pena por la salud de mi
hija.
Jairo levanta la mirada
Mi hija esta agonizando, pero ven, pon tus
manos sobre ella y estoy seguro que ella
vivirá
La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
Jesús lo toma de la mano y lo invita a levantarse
Jesús
(de forma cariñosa)
Levántate y dime; tu no me conoces pero,
tienes la fe de que puedo sanar a tu hija?
Jairo
(con lagrimas en los ojos)
Claro que te conozco. Por eso tengo la certeza
que tu obraras en la vida de mi niña.
Queda un segundo de silencio
Jesús
Llévame con tu hija
Para este momento, la mujer que seguía a lo lejos a Jesús ha logrado acercase a la multitud e
intenta acercarse al maestro, pero como con Jairo, la multitud no se lo permite.
Jesús se empieza a mover y la multitud lo sigue.
Cada vez mas la multitud se va cerrando y los discípulos intentan hacer espacio para Jesús, pero
es casi imposible.
Voz en off
Jesús seguía a Jairo entre las calles de Capernaum, pero era difícil con
tanta gente sofocando el camino del maestro. Dar un solo paso era asfixiante.
Pero las cosas suceden por algo, incluso si parece que la multitud no avanza
todo es plan de dios, pues si la multitud hubiera avanzado rápidamente, uno
de los milagros mas impresionantes no hubiera tenido lugar.
la mujer se encuentra al borde de la multitud intentando tomar la valentía
necesaria para entrar a la multitud, esperando ver el milagro en su vida.
Mujer
(en voz baja)
solo un hilo, un hilo bastará.
(para sí misma)
solo un hilo, con tocar el borde de su manto…
(al borde del llanto)
Solo un hilo
Viendo la multitud avanzar delante de ella, la mujer se abalanza a la multitud e intenta abrirse
paso.
Voz en off
12 años, doce años yendo de medico en médico, gastando hasta el ultimo
centavo, las esperanzas de esta mujer de que su enfermedad tuviera fin, se
estaban agotando hasta que escuchó que Jesús se encontraba en Capernaum,
decidió salir a su encuentro, esperando que con tan solo tocar el borde de su
manto el flujo de sangre que tanto tiempo la había estado atormentando por
fin sanara.
La mujer intenta abrirse paso pero la multitud se cierra cada vez mas
Voz en off
Pero la multitud era mucha, cada vez más parecía que el destino no quería que
esta mujer encontrara paz, hasta que en un momento, la fe, un acto de fe
abrió a la multitud como si del mar rojo se tratase dejo caer a la mujer
La multitud se abre y la mujer cae. La mujer extiende su mano y toca el manto de Jesús.
La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
y ésta con su mano extendida rozó el borde del manto de Jesús...
Jesús
(con voz fuerte y clara, sobrepasando el
bullicio de la multitud detiene a la multitud)
¡quien me tocó?!
La multitud se queda quieta ante la situación
Hice una pregunta
La mujer se da cuenta que su flujo ha cesado y se regocija
¿Quién ha tocado mis vestidos?
Pedro
(de forma obvia)
Pero señor, ¿no estás viendo el tumulto? Todos
están apretando y preguntas ¿quién te ha
tocado?
Jesús
Alguien me tocó, sentí el poder salir de mi…
La mujer, al caer en cuenta de la situación, se ve espantada. Jesús se percatade la mujer en el
suelo y vuelve a decir.
Jesús
¿Quién me ha tocado?
El señor voltea a ver a la mujer en el piso
Aquella persona que me haya tocado acérquese.
La mujer con miedo al posible regaño se arma de valor y contesta
Mujer
(con la mirada baja)
fui yo señor, yo te toqué.
(aun sin ver a Jesús a los ojos)
Solo fue el borde de tu manto, lo prometo
Jesús se acerca a la mujer
Jesús
¿Por qué me haz tocado?
Mujer
Perdón maestro, se que debí haber pedido
permiso, pero si te tocaba, por culpa mía
quedarías impuro.
Por 12 años estuve enferma, yo sangraba y
nadie podía curarme. Ni los mejores médicos.
Pero yo sabia que con solo tocar el borde de
tú manto…
Yo lo sabía, lo sabía… gracias
Jesús
¿Quién te dijo que yo te podía sanar?
La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
Mujer
Uno de tus discípulos y él tenía razón. He
dejado de sangrar
Jesús se acerca y se arrodilla frente a la mujer
Jesús
Hija mía…
Mujer
Ya no soy hija de nadie.
Jesús
Mírame
La mujer mira a Jesús a los ojos
Claro que si lo eres. Hija mia…
La mujer rompe en llanto de felicidad
No fueron mis ropas las que te sanaron…
Mujer
Pero sané al instante, lo sentí
Jesús
Lo sé, pero no fue así. Fue tu fe la que te
hizo sana. Hoy me haz bendecido, se que haz
estado luchando por mucho tiempo, haz de
estar…
Mujer
Exhausta
Jesús
Vete en paz hija mía, tu fe te ha sanado. Me
gustaría quedarme un rato más, pero tengo
asuntos que atender; alguien mas tiene fe como
tú.
Ambos voltean a ver a Jairo
Pero estoy muy feliz que me hayas encontrado
Jesús y la mujer se abrazan
Voz en off
La multitud quedó impresionada por lo que
acababan de presenciar y entendieron que la fe
era lo mas importante para ser salvos y que en
ese momento, Jairo necesitaba de Jesús.
Jesús
Pedro, Jacobo, juan, vengan conmigo. Aun nos
queda mucho por hacer.
Voz en off
Ahora, libre de la multitud, el camino de Jesús era más fácil y no habría
nada que impidiera su ministerio. Al menos que…
La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
Mientras Jesús y Jairo están caminando rumbo a la casa de este, sale al encuentro de Jairo el
doctor de la familia, la noticia que le espera no es de lo mejor.
Doctor
Jairo, por fin logro encontrarte. Ya no molestes…
Jairo
(interrumpe al doctor)
¡He encontrado a Jesús! Me dijo que va a curar a mi hija. Por fin va a
mejorar
Doctor
(con desesperación)
Pero Jairo, no entien…
Jairo
(vuelve a interrumpir al doctor con alegría)
Muchas gracias doctor por sus servicios, pero ya no lo necesito, ¡he
encontrado a…
Doctor
(exasperado)
¡Ha muerto!
Queda un segundo de silencio
(de forma pacifica intentando calmar a Jairo)
Jairo, tu hija ha muerto…
Jairo
¡No! Pero,
(voltea a ver a Jesús como su última esperanza)
solo fui a buscar al maestro, ¡Él iba a sanarla!
Doctor
Ya no hay nada por hacer Jairo
(se acerca para intentar consolarlo)
Jairo
(llorando)
¡yo solo fui por Jesús!
(viendo a Jesús a los ojos)
Fui lo más rápido que pude…
Jesús
(viendo a Jairo a los ojos y poniendo sus manos sobre el para secar sus
lágrimas)
No temas… solo cree.
Ella estará bien
Jesús se dirige a la casa de Jairo en la cual se encuentra una multitud llorando. Y Jesús al entrar
los reprende.
Jesús
(con autoridad)
Deténganse
La gente sigue llorando sin hacerle caso a Jesús
Jesús
(gritando)
!he dicho que se detengan!
La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
Jesús queda viendo a la multitud
(con intriga)
¿Qué hacen?
Mujer
Hay una niña que acaba de morir
Jesús
(dirigiéndose a la multitud)
Váyanse, porque la niña no está muerta, ella solo está durmiendo.
La multitud se ríe mofándose de lo que Jesús acaba de decir
Mujer
Que cosa más cruel
Jesús
Salgan
La multitud se ve entre ellos
Jairo
Ya escucharon al maestro, ¡salgan todos!
La multitud sale y Jairo dirige a Jesús junto a sus discípulos a donde se encuentra su hija. Jairo
va al frente
Jairo
(llamando a su esposa)
¡Mical ¡
Su esposa esta llorando al costado del cuerpo de la niña y cuando escucha a Jairo se alarma y le
reprocha su ausencia
Mical
(voltea a ver a Jairo)
¡¿Dónde estabas?!
Jairo
Fui a buscar a Jesús
Mical
Ella esta muerta y tu no estabas, ¿Por qué nos dejaste?
Jairo
Créeme, por favor créeme y cree en el
(señala a Jesús)
Mical
¿Para qué? Nuestra hija está muerta, ¿Para qué?
Jesús se acerca al cuerpo de la niña y descubre su cuerpo. Inclina su rostro como para orar y
acto seguido toma a la niña de la mano y le comanda levantarse. La madre de la niña llora a los
brazos de Jairo.
Jesús
Thalita, K’umi.
La niña se levanta y la familia se acercan a abrazarla y se regocijan del milagro.
La hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre.
Voz en off