El cerro de la vieja y el viejo
Los antepasados cuentan que en un cerro entre Lambayeque y
Motupe vivía una pareja de viejitos. Un día, el mismo Jesucristo
se les presentó y les pidió agua dado que estaba sediento.
Ellos se negaron y Jesucristo los convirtió en piedra. Según
cuentan, una roca cae cada año de este cerro y en ese
momento los viejos de la leyenda lanzan sus quejidos.
El cerro Chalpón y el cerro Rajado
Esta leyenda ilustra la eterna dicotomía entre el bien y el mal.
La leyenda habla de unos hermanos gemelos que debían ser
guardianes de la ley divina.
Estos vivieron y murieron como hombres. Sin embargo, uno se
dedicó a Dios, representado en el cerro Chalpón; y el otro al
diablo, que era el cerro Rajado.
En el cerro Chalpón hay una manantial de agua clara, una gruta
y un jardín. En cambio, del pozo del cerro Rajado sale agua
sucia y maloliente.