0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas2 páginas

Bendiciones de la Adopción en Cristo

El documento resume las bendiciones y privilegios que vienen con la adopción como hijos de Dios. Entre las bendiciones se encuentran ser llamados hijos de Dios, tener una ciudadanía celestial, y heredar una gloria futura. Los privilegios incluyen recibir una nueva naturaleza, dirección divina, y protección contra el mal. El mayor privilegio es poder llamar a Dios nuestro Padre celestial.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
35 vistas2 páginas

Bendiciones de la Adopción en Cristo

El documento resume las bendiciones y privilegios que vienen con la adopción como hijos de Dios. Entre las bendiciones se encuentran ser llamados hijos de Dios, tener una ciudadanía celestial, y heredar una gloria futura. Los privilegios incluyen recibir una nueva naturaleza, dirección divina, y protección contra el mal. El mayor privilegio es poder llamar a Dios nuestro Padre celestial.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ESCUELA BÍBLICA DOMINICAL

LAS HERMOSAS DOCTRINAS DE LA BIBLIA


Febrero 13, 2011

L-886

La Doctrina de la Salvación
“La Adopción”
II Parte

Pasaje Clave: Gá. 4:1-7.

Introducción: Hemos aprendido que en un sentido la adopción se completará cuando el Señor


venga por nosotros, pero también sabemos que, aunque el mundo no nos reconozca, tenemos la
adopción ya en el tiempo presente, y como tales, Dios nos ve y nos trata.
En esta lección veremos las bendiciones y los privilegios que nos otorga la adopción. Es maravilloso
estudiar y pensar en todo lo que nuestro Buen Dios ha preparado para nosotros. Atendamos con
cuidado para ser edificados con la enseñanza de hoy.

I.- BENDICIONES QUE NOS OTORGA LA ADOPCIÓN

1.- La potestad de ser llamados hijos de Dios. Jn. 1:12, 13.


- Algo que nada nos puede quitar.
2.- Conciudadanos de los santos. Ef. 2:19; Fil. 3:20.
- Una ciudadanía celestial al igual que todos los que han creído.
3.- Miembros permanentes de la familia de Dios. Ef. 2:19.
4.- Libertad del espíritu de esclavitud y de temor. Ro. 8:15.
- El pecado y la muerte ya no tienen poder para condenarnos.
5.- Una herencia maravillosa y gloriosa en el futuro. Gá. 4:7; Ro. 8:17; 1 P. 1:4.
6.- Un testimonio interno por el Espíritu de Dios. Ro. 8:16; Gá. 4:6.
7.- El cuidado Paternal acerca de nuestras necesidades. Mt. 6:25-33; 10:29-31.
8.- El consuelo Paternal en nuestras tribulaciones. Is. 66:13; 2 Co. 1:4.
9.- La disciplina Paternal en nuestras desobediencias y pecados. He. 12:5-11.
10.- Un enigma para el mundo. 1 Jn. 3:1.
11.- Amor por nuestros hermanos. 1 Jn. 2:9-11; 5:1.

II. – PRIVILEGIOS QUE NOS CONCEDE LA ADOPCIÓN


1.- La implantación de una nueva naturaleza. 2 P. 1:4.
a) Un hombre adopta a un hijo y le da su nombre, pero no le puede dar sus propias
características.
b) A los que Dios adopta, Él los unge, los hace santos.
c) Él transforma al león en cordero.
2.- La dirección Divina en todas las cosas. Ro. 8:14.
3.- La adjudicación del Nombre de Dios. Ap. 3:12.
- Sin lugar a dudas es un gran privilegio ser ennoblecidos con el Nombre de Dios.
4.- El recibimiento de un estado de dignidad. Is. 43:4.
- Somos hechos Sus tesoros, Sus joyas, Sus primogénitos. Ex. 19:5; Mal. 3:17;
He. 12:23.
5.- Nos son concedidos ángeles como guardianes. He. 1:14.
6.- Se nos da linaje celestial. 1 Jn. 3:9.
a) Valor como león. Pr. 28:1.
b) Mansedumbre como paloma. Cnt. 2:14.
c) Fuerzas como el águila. Is. 40:31.
7.- Se nos ofrece protección del mal. Lc. 10:19, 20; Sal. 91:1, 10.

Conclusión: La más alta bendición, y el más grande privilegio es tener a Dios como nuestro Padre
(Gá. 4:6). Poder orar y decir “Padre nuestro que estás en los cielos” (Mt. 6:9).
Ser llamados hijos de Dios no es cosa sencilla, pero recordemos que todo esto, absolutamente todo,
lo hemos recibido por gracia; no hay algo personal de lo que podamos jactarnos, debemos ser
humildes, sencillos, profundamente agradecidos, y llenos de amor por Él.

Tarea: Memorizar I Jn. 3:2.

AMADOS, AHORA SOMOS HIJOS DE DIOS, Y AÚN NO SE HA MANIFESTADO LO QUE HEMOS


DE SER; PERO SABEMOS QUE CUANDO ÉL SE MANIFIESTE, SEREMOS SEMEJANTES A ÉL,
PORQUE LE VEREMOS TAL COMO ÉL ES.

También podría gustarte