Aprender a convivir: Semejanzas y
Diferencias
Actividad para niños y niñas
Profesor: Santiago de Casas1
Objetivos
▪ Promover una sana valoración de uno mismo y de la propia identidad.
▪ Conocer las semejanzas y diferencias con sus pares.
▪ Incentivar habilidades de escucha y generar instancias de diálogo.
▪ Fomentar la empatía.
▪ Contribuir a la prevención de problemas escolares como el bullying y la
discriminación.
Dinámica sugerida
1. Estando dentro del módulo de ESI en un contexto plural, podemos comenzar
realizando una pequeña introducción, haciendo mención a los objetivos
que nos proponemos buscar, y explicándoles que en las primeras clases de
ESI buscaremos promover un espacio de reflexión donde aprendan a
conocerse, comprenderse, y respetarse, como punto de partida para una
eficaz Educación Sexual Integral.
2. Comenzaremos pidiéndoles que se formen en pequeños grupos. El docente
les repartirá unos carteles con las siguientes oraciones, pidiendo que cada
uno de ellos las completen:
a. “Yo soy muy especial porque…”
b. “Algo que realmente me encanta es…”
c. “Una vez que fui valiente fue cuando…”
d. “Algo que realmente me pone triste es…”
e. “Algo que me alegra mucho es…”
3. De este modo, aunque en un grupo pueda haber diferencias, rivalidades o
conflictos, este ejercicio permite descubrir cómo, a pesar de esas
diferencias, existen también muchas similitudes, muchos problemas que son
comunes a varios, gustos musicales y hobbies similares, incluso con miembros
del grupo que pareciera a primera vista no haber puntos en común, y que
los deja pensativos y sorprendidos.
4. Posteriormente seguiremos con otro ejercicio proponiéndoles que se junten
con otros 2 o 3 compañeros que no sean de su grupo más cercano y
1
ódulo 2: La educación sexual
Cómo citar este documento: de Casas, Santiago (2019). Aprender a convivir. M
integral en un contexto plural. Material de Cátedra de la Diplomatura de Educación Sexual Integral de la
Universidad Austral.
pedirles que conversen unos minutos y hablen de sus vidas, gustos, familiares,
amigos, sus aspiraciones para cuando sean mayores, etc. Luego les
pediremos que se presenten de manera cruzada frente a otro grupo.
5. Una vez que todos los que libremente hayan querido contar, y después de
algunas rondas, generar un espacio de reflexión final los últimos minutos
moderado por el docente, y escuchando a los alumnos sobre lo que dejaron
estos dos ejercicios. Muestra como uno no sabía todo lo que le contaron a
pesar del tiempo que llevan juntos, como sorprenden más de una cosa que
otros compañeros cuentan. Permite entender que todos tenemos
semejanzas y diferencias, que todos tenemos una historia detrás de nuestra
identidad, y que esa identidad, muy propia de cada uno, merece ser
respetada, en primer lugar por uno mismo, y después por los demás. Por
último, hacerles ver que al conocer bien a los demás, uno puede aprender a
comprenderlos, y por tanto, aprender a respetarlos.
7. Reflexionar acerca de: ¿qué valores me transmitió esta actividad?
8. Finalmente, incentivar la reflexión personal: ¿cuáles de estos valores quisiera
incorporar a mi propia vida? ¿Qué actitudes puedo desarrollar para lograrlo?
Sugerencias complementarias
▪ Importancia de destacar en primer lugar que estas dinámicas son puertas
para adentro, que tiene que haber cuidado de la intimidad de los
compañeros/as, un código dentro del aula, tanto de parte del/la docente
como de los chicos, y que no puede salir de allí. A su vez que, salvo que el
interesado lo haga, deben evitar reírse, así nadie se siente inhibido de
participar.
▪ Indicar y reiterar si hace falta, que existe total libertad para responder o
participar así nadie se siente coaccionado o presionado a hacerlo. Una vez
la ronda comienza, lo más normal es que todos quieran participar, al ver que
hay un clima de confianza y códigos.
▪ Para el segundo ejercicio, lo ideal es que esa distribución la haga el/la
docente, que conoce la realidad del grupo, para no generar una posible
situación incómoda y dejar expuesto a alguien.
▪ Conocer las respuestas de los chicos nos puede ayudar a conocerlos mejor y
descubrir o advertir si se presenta algo fuera de lo esperado, y poder buscar
luego el momento de hablarlo a solas, y con su permiso expreso, luego con
sus padres o el equipo de orientación escolar.