MONICION DEL DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO
MONICION DE ENTRADA
Bienvenidos hermanos; la Eucaristía es el banquete en el que el mismo que
invita es quien se ofrece como alimento. Pero es necesario el acto de la fe para
creer y confiar que este milagro es posible para nuestro bien y nuestra
salvación. Como pueblo creyente, que confía en la voz de su Pastor, vivamos
esta celebración, poniendo en las manos del Señor mes que comenzamos. De
pie entonemos el canto de entrada
MONICION PRIMERA (Sabiduría 11,23-12,2)
El libro de la Sabiduría fue escrito probablemente en Egipto, apenas algunas
décadas antes del nacimiento de Cristo. Es quizás el libro más tardío del
Antiguo Testamento y está impregnado por la cultura y la sabiduría griega.
Atentos escuchemos
MONICION SEGUNDA (2 Tesalonicenses 1,11-2,2)
Esta carta fue enviada desde Corinto unos pocos meses después de haberse
enviado primera de Tesalonicenses. Algunos malos entendimientos con
respecto a la primera carta y ciertas palabras de Pablo con respecto a la
tribulación al final del siglo hicieron necesario que Pablo escribiera esta
segunda epístola. Ellos creían que la segunda venida de Cristo era inminente.
Atentos escuchemos
MONICION EVANGELIO (Lucas 19, 1-10)
En el evangelio de hoy, estamos llegando al final de la larga caminada que
empezó en el capítulo 9. Durante esa caminada, no se sabía bien por dónde
Jesús iba. Lo único que se sabía era que iba hacia Jerusalén. Ahora, al final, la
geografía queda clara y definida. Jesús lleva a Jericó, a la ciudad de las
palmeras, en el valle del Jordán. De pie entonemos el canto del aleluya.
MONICION DE OFERTORIO
Junto con el Pan y el Vino, Presentemos al Señor nuestro propósito de
conversión a Él, con la confianza de que somos parte del cuerpo místico de
Cristo.
MONICION A LA COMUNION
Jesús viene a nuestro encuentro y nos pide hospedaje, vayamos a recibirle con
gozo, en el sacramento de la Eucaristía que Él mismo nos prepara.
MONICION DE DESPEDIDA
Aprendamos a ser mejores cada día. Una sola mirada de Jesús puede
transformar tu Corazón. Déjate mirar por Él. Vayamos felices a casa a
compartir y vivir lo que hoy hemos escuchado.
ORACION ESPIRITUAL
Alma de Cristo santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh, buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén