0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas7 páginas

Teatro español tras la Guerra Civil

El documento resume el teatro español a partir de 1940. En la posguerra, el teatro se vio afectado por la censura y se representaron obras de baja calidad para levantar la moral pública. También se retomaron clásicos españoles y obras extranjeras. Paralelamente, surgió un teatro comercial cómico encabezado por Jardiel Poncela y Mihura. En los años 50 y 60 emergió un teatro realista de denuncia social liderado por Buero Vallejo y Sastre que criticaba las injusticias social

Cargado por

Alberto Vallejo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas7 páginas

Teatro español tras la Guerra Civil

El documento resume el teatro español a partir de 1940. En la posguerra, el teatro se vio afectado por la censura y se representaron obras de baja calidad para levantar la moral pública. También se retomaron clásicos españoles y obras extranjeras. Paralelamente, surgió un teatro comercial cómico encabezado por Jardiel Poncela y Mihura. En los años 50 y 60 emergió un teatro realista de denuncia social liderado por Buero Vallejo y Sastre que criticaba las injusticias social

Cargado por

Alberto Vallejo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

2º Bachillerato

IES EL TABLERO

El teatro español a partir de 1940

1. El teatro de posguerra.
Al igual que la poesía y la novela, el teatro también se vio muy afectado por las
consecuencias de la terrible Guerra Civil (1936-1939). Una vez acabada la contienda,
las autoridades pensaron que el teatro podría ser un buen bálsamo para intentar
superar las heridas morales y psicológicas que la guerra había producido. Así,
comenzaron a representarse obras de muy baja calidad, que, sin embargo, eran
aplaudidas a rabiar por un público entusiasta. Además de la representación de nuevas
obras teatrales, condicionadas en gran medida por la censura y basadas, en su
mayoría, en la exaltación ideológica, se retomaron las obras clásicas de la literatura
española, fundamentalmente las pertenecientes al Siglo de Oro (XVI-XVII), y se
adaptaron obras traducidas de autores extranjeros. Con todo, cabe decir que el teatro
que siguió a la Guerra Civil fue, en general, de una calidad ínfima, y se encontró
completamente condicionado por las duras condiciones socioeconómicas en que se
desarrolló.

Dos grandes autores teatrales, como Federico García Lorca y Miguel Hernández,
habían fallecido a consecuencia de la guerra, y otros tres, como Rafael Alberti,
Alejandro Casona y Max Aub, se encontraban exiliados.

- Max Aub: Hijo de padre alemán y madre francesa y valenciano de adopción, escribió
obras teatrales de calidad inspiradas por la guerra, como ¿Qué has hecho hoy para
ganar la guerra? (“Teatro de circunstancias”, 1936-1938) y Morir por cerrar los ojos
(1944), donde critica a Francia por su actitud con los exiliados españoles.

Por otra parte, durante los años de posguerra también se produjo un teatro comercial
fundamentalmente cómico, cuya finalidad principal consistía en producir carcajadas.
Dos autores destacan dentro de este tipo de teatro: Enrique Jardiel Poncela y Miguel
Mihura.

- Enrique Jardiel Poncela: Tras haber cosechado éxitos bastante importantes antes
de la guerra civil, Jardiel Poncela, durante la posguerra, continúa triunfando. Sus obras
destacan por la agudeza de los diálogos y las situaciones disparatadas. El teatro de
este autor es el mejor representante de la vertiente comercial que este género alcanzó
durante los años cuarenta. Destacan Eloísa está debajo de un almendro (1940), Los
ladrones somos gente honrada (1941) y Los habitantes de la casa deshabitada (1942).

- Miguel Mihura: Nacido en una familia dedicada al teatro, desde muy pequeño está
en contacto con el mundo de la escena. La comedia más destacable de cuantas
escribe es Tres sombreros de copa, escrita en 1932, pero estrenada en 1952 ya que
ningún empresario teatral se atrevió a llevarla a escena durante veinte años. Otra
comedia importante es Ni pobre ni rico sino todo lo contrario (1943), escrita en
colaboración con el autor jiennense Antonio Lara Tono. El humor de Mihura encuentra
2º Bachillerato
IES EL TABLERO

la máxima calidad en dos obras que presentan a un tipo de mujer divertida e


independiente: Maribel y la extraña familia (1959) y Ninette y un señor de Murcia
(1964).

- Además de estos autores, encontramos varios ejemplos de obras teatrales influidas


por el teatro modernista de Marquina y Villaespesa y por la alta comedia de Jacinto
Benavente. Se trata de José María Pemán y Juan Ignacio Luca de Tena. Ambos
autores están unidos por la misma ideología: la restauración monárquica. Así, Pemán
estrena dramas en prosa, como Yo no he venido a traer la paz (1943) y Callados
como muertos (1952). Por su parte, Luca de Tena, director del periódico ABC durante
mucho tiempo, obtiene sus mayores éxitos con ¿Quién soy yo? (1935) y su
continuación Yo soy Brandel (1969) y con las obras históricas ¿Dónde vas, Alfonso
XII? (1957) y Dónde vas triste de ti (1959).

2. El teatro realista de denuncia social


Durante los años cincuenta y sesenta se desarrolla en España un tipo de teatro que
trata de reflejar la realidad social tal y como esta se presenta cotidianamente, con una
clara finalidad de denuncia. Se trata de un teatro comprometido que prescinde de
fantasías e idealizaciones. Denuncia las duras condiciones de trabajo, la
deshumanización de la burocracia, la situación de los obreros, las injusticias sociales,
la dureza de las oposiciones... Así, este teatro se convierte en el altavoz de las clases
humildes.

Evidentemente, este tipo de teatro se las ve frecuentemente con la censura, ya que el


régimen de Franco no tolera las críticas. Además, el público conservador, habituado al
teatro amable de autores como Jardiel Poncela, Mihura o Pemán, no admite
novedades, con lo que el teatro realista de denuncia social se desarrolla en clara
inferioridad frente al teatro comercial de carácter cómico. Buero Vallejo y Alfonso
Sastre son los dos autores más importantes de posguerra y, por supuesto, del
realismo social.

- Antonio Buero Vallejo: Antonio Buero Vallejo es condenado a muerte por el


régimen de Franco. En la cárcel conoce a Miguel Hernández, a quien dibuja en uno de
los retratos más conocidos hoy en día del autor alicantino. En 1949, Buero es
indultado y, ese mismo año, consigue estrenar una de las obras de teatro más
importantes de nuestra literatura: Historia de una escalera. Narra la vida de tres
generaciones de vecinos, de sus ilusiones y fracasos, como símbolo de la vida de todo
el país. El primer acto transcurre en 1919, el segundo en 1929 y el tercero en 1949. El
tiempo pasa, pero la pobreza y los problemas son siempre los mismos, de padres a
hijos. Se trata de una obra de clara denuncia social. En su teatro encontramos largas y
cuidadas acotaciones que aportan gran valor literario a la lectura de cualquiera de sus
obras. En la ardiente oscuridad (1950) es la siguiente obra de este autor. Narra las
limitaciones de un grupo de personas ciegas ante la realidad y la rebelión de algunos
de ellos ante esa situación. El mismo tema trata años más tarde en El concierto de
2º Bachillerato
IES EL TABLERO

San Ovidio (1962). Además de estos dramas, Buero tiene algunas obras basadas en
acontecimientos históricos, como Un soñador para un pueblo (1958), basada en
Esquilache, ministro de Carlos III, Las Meninas (1962), sobre Velázquez, y El sueño
de la razón (1970), sobre Francisco de Goya. El tema de la Guerra Civil aparece en El
tragaluz (1967) y Misión al pueblo desierto (1999). Otras obras son La Fundación
(1974), Caimán (1981) y Lázaro y el laberinto (1986). Antonio Buero Vallejo es uno de
los autores más importantes de nuestro teatro, clave en la renovación del teatro de
posguerra.

- Alfonso Sastre: Enfrentado con Buero a causa de su distinta concepción del teatro,
Sastre entiende que la finalidad fundamental del teatro debe ser la denuncia como
elemento revolucionario más que estético, es decir, cree que los argumentos deben
testimoniar lo que está pasando para intentar cambiar la sociedad. Esta teoría se basa
en el marxismo literario, del que es partidario el autor.

Evidentemente, Sastre tiene problemas con la censura, sobre todo a partir de la


publicación de una de sus obras principales: Escuadra hacia la muerte (1953), que fue
considerada como una especie de manifiesto de los jóvenes que habían sufrido las
consecuencias de la Guerra Civil, aunque no habían participado en ella. Es una crítica
feroz al militarismo y la guerra, y desde su estreno, el 18 de marzo de 1953 en el
teatro María Guerrero de Madrid, fue un rotundo éxito. Tanto el público, formado
mayoritariamente por universitarios, como la crítica quedaron entusiasmados. Tras la
tercera representación, fue prohibida por la censura. Desde este momento, la obra
comenzó a representarse de manera clandestina en universidades e institutos. Entre
1953 y 1960 estrena dramas que denuncian las injusticias y el poder tiránico: La
mordaza (1954), Muerte en el barrio (1955), Guillermo Tell tiene los ojos tristes (1955),
El cuervo (1957), El pan de todos (1957), La cornada (1960). Todas estas obras sufren
grandes dificultades para poder ser estrenadas, a causa de la presión de la censura.
Entre 1965 y 1972 estrena tragedias complejas, esto es, obras que mezclan diversos
géneros, en las que se suprime el espacio entre el escenario y los espectadores, con
proyecciones, carteles e intervención directa del espectador en la obra: La taberna
fantástica (1966), Crónicas romanas (1968), y dos obras en las que denuncia
cuestiones políticas, como la guerra de Vietnam: Ejercicios de terror (1970) y Las
cintas magnéticas (1971). Además, cabe destacar Los últimos días de Emmanuel Kant
(1990), obra en la que trata sobre la vejez del filósofo.

- Otros autores encuadrados en el realismo social: Muchos fueron los dramaturgos que
dedicaron gran parte de su obra a denunciar la opresiva situación que se vivía en la
España de los años cincuenta y principios de los sesenta bajo el yugo del régimen de
Franco. Tomaron como modelo obras de denuncia social anteriores que asentaron un
precedente en nuestra literatura, como Juan José (1896), de Joaquín Dicenta. Así,
Lauro Olmo pasa a la historia de nuestro teatro con su obra La camisa (1961), en la
que trata un tema tan actual como la emigración como solución a la miseria.
Recordemos que durante los años cincuenta y sesenta un gran número de españoles
2º Bachillerato
IES EL TABLERO

se vieron obligados a emigrar, o bien a las zonas industriales de España, como


Madrid, Barcelona y Bilbao, o bien a países centroeuropeos, como Suiza, Francia,
Alemania y Bélgica. La camisa es una de las obras más representativas del teatro de
testimonio y denuncia. José Martín Recuerda destaca por dos obras fundamentales:
Las salvajes en Puente San Gil (1961), sobre la hipocresía en la España de la
posguerra, ya que narra la llegada de una compañía de revista a un pueblo atrasado e
intolerante, y las tensiones que allí se crean, y Las arrecogías en el beaterio de Santa
María Egipcíaca (1970), basada en Mariana Pineda. Por su parte, José María
Rodríguez Méndez denuncia la dura situación que viven los opositores a la función
pública en Los inocentes de la Moncloa (1961).

3. El teatro comercial durante los años cincuenta y sesenta


Además de Jardiel Poncela, Mihura, Pemán o Luca de Tena, otros autores más
jóvenes comienzan a publicar durante estas dos décadas con la finalidad de llegar al
gran público.

- Alfonso Paso: Comienza creando un teatro de clara intención social, con obras
como Juicio contra un sinvergüenza (1952) y Los pobrecitos (1957), aunque pronto
pasa a amoldar sus obras a los gustos del público burgués habituado a las
representaciones amables, como Vamos a contar mentiras (1961), Los derechos de la
mujer (1962) o Las que tienen que servir (1962). Alfonso Paso tiene una obra muy
extensa, así como variada: sainetes dramáticos, comedias poéticas, históricas,
tragedias, obras de denuncia social, comedias cómicas, de humor negro. Sus obras
destacan por la gracia de los diálogos y la originalidad de las situaciones y de los
personajes.

- Antonio Gala: Es uno de los autores más conocidos en la actualidad; cultiva todos
los géneros (poesía, teatro, novela, ensayo, columnas de opinión) con gran éxito. Con
respecto al teatro, presenta obras salpicadas con frecuencia de toques poéticos y
humorísticos. Su éxito, desde las primeras representaciones, es indudable, más entre
el público que entre los críticos. Comienza su andadura teatral con Los verdes campos
del Edén (1963), con tintes sociales, así como románticos, presenta a una familia que
se ve obligada a vivir en el panteón familiar. Obtiene gran éxito con El sol en el
hormiguero (1965), Noviembre y un poco de yerba (1967), Los buenos días perdidos
(1972), Las cítaras colgadas de los árboles (1974) y, sobre todo, Anillos para una
dama (1973), en la que trata sobre Jimena, la viuda del Cid. Sus últimos éxitos son la
obra musical Carmen, Carmen (1988) y Las manzanas del viernes (2000).

4. El teatro experimental de finales de los años sesenta


A partir de los años finales de la década de los sesenta y durante toda la década de
los setenta algunos autores encuadrados en el teatro social de denuncia comienzan a
buscar nuevas formas de expresión alejadas del realismo. Así, surge una especie de
vanguardia teatral que tiene como finalidad la renovación del género dramático. Las
características más importantes de este nuevo teatro son las siguientes:
2º Bachillerato
IES EL TABLERO

 Los autores persiguen la creación de un espectáculo total, en el que el


argumento pasa a un segundo plano para ceder su lugar a los efectos sonoros,
de luces, a la expresión corporal, proyecciones en grandes pantallas, etc.
 Se incluyen técnicas propias de otros espectáculos, como el circo, el teatro de
marionetas, el cabaret, los desfiles...
 El punto de vista realista del teatro social desaparece a favor de un teatro
simbólico, alejado de la realidad, aunque sin olvidar la protesta y la denuncia:
los símbolos y parábolas se refieren a la dura realidad de los años finales del
régimen de Franco.
 Desaparece la disposición tradicional del teatro, es decir, ya el espectáculo no
se desarrolla solo en el escenario frente a los espectadores. Debido a la
búsqueda de nuevas formas de expresión, este tipo de teatro se suele
desarrollar en polideportivos, plazas de toros, plazas públicas, la calle, con la
idea de que el espectáculo se mezcle con los espectadores, y que éstos sean
un elemento más del espectáculo gracias a su colaboración.
 Suelen ser espectáculos basados en la provocación. A partir de la muerte de
Francisco Franco en 1975 este tipo de espectáculos extreman sus propuestas
artísticas, de modo que los ataques se multiplican y se dirigen hacia todo tipo
de instituciones.
 Los personajes suelen ser simbólicos, representan conceptos o instituciones
más que personas.
 La comunicación no oral es tan importante o más que la verbal.
 Estos nuevos grupos de teatro basan sus propuestas en corrientes dramáticas
experimentales extranjeras, representadas por autores como Samuel Beckett,
Eugène Ionesco, Antonin Artaud o Bertoldt Brecht, así como algunos autores
españoles considerados renovadores, como Valle-Inclán, Lorca o las primeras
obras de Mihura.
 Sobre todo destacan grupos teatrales como Els Joglars y La fura dels baus en
Cataluña; Akelarre en el País Vasco; Trápala y La cuadra en Andalucía. En
estos grupos, la protesta social es evidente, y se apuesta por nuevas fórmulas
teatrales en las que se juega con el simbolismo y la alegoría, y la expresión
corporal adquiere una importancia hasta el momento desconocida. Todos
suponen una síntesis entre el teatro experimental y el deseo de difusión
popular. En la actualidad, el grupo teatral más destacado es La cubana, con
obras como Cegada de amor y Cómeme el coco.

Dos autores españoles, además de los grupos teatrales mencionados, destacan por su
labor renovadora desde los años sesenta:

- Francisco Nieva: Se trata de un autor completamente entregado al arte teatral, ya


que ha trabajado como director escénico, figurinista, escenógrafo y, por supuesto,
autor dramático. Sus obras presentan influencias del surrealismo y del esperpento, y
suelen tratar temas humorísticos, la mayoría de las veces humor negro. El mismo
autor ha clasificado su obra de la siguiente manera:
2º Bachillerato
IES EL TABLERO

- Teatro furioso, con influencias del esperpento de Valle-Inclán y de la pintura de


Francisco de Goya. Tiene como finalidad la denuncia y la lucha contra las injusticias:
El combate de Ópalos y Tasia (1953), Pelo de tormenta (1961), La carroza de plomo
candente (1971), Coronada y el toro (1973) y Nosferatu (1973).

- Teatro de farsa y calamidad, más sencillo que el anterior: El rayo colgado (1961),
Malditas sean Coronada y sus hijas (1968), Tórtolas, crepúsculo y... telón (1972), El
paño de injurias (1974), La señora Tártara (1980) y El baile de los ardientes (1990).

- Teatro de crónica y estampa: en este apartado el propio autor incluye la obra Sombra
y quimera de Larra (1976), centrada en la vida de Mariano José de Larra.

- Fernando Arrabal: Se trata del autor español más conocido en el extranjero


actualmente. Exiliado en Francia, escribe tanto en francés como en español, con gran
éxito. Su teatro se caracteriza por la mezcla de elementos surrealistas, esperpénticos
y absurdos, en busca siempre de la provocación. Según el autor, los ingredientes que
intervienen en sus obras son la confusión, el humor, el terror, el azar y la euforia.
Denomina al conjunto de sus obras teatro pánico (derivado del dios griego Pan). Trata
temas como el erotismo, la oposición a la guerra y a la tiranía o la absurdidad de la
religión. Podemos diferenciar tres etapas en su teatro:

1. A partir de los años cincuenta publica sus primeras obras, próximas al absurdo:
Pic-nic (1952) y Cementerio de automóviles (1965). Destacan por el magistral
uso del lenguaje.
2. En los años sesenta desarrolla el teatro pánico, mezcla de situaciones reales e
imaginarias. El surrealismo de esta etapa se encuentra plasmado en El
arquitecto y el emperador de Asiria (1966).
3. Desde los años setenta Fernando Arrabal mezcla las dos etapas anteriores,
consiguiendo una obra original y vanguardista: La balada del tren fantasma
(1975), Oye, patria, mi aflicción (1975), Ceremonia por un negro asesinado
(1991).

Sus obras estuvieron prohibidas durante la dictadura de Franco. A partir de la


transición democrática, ha obtenido algunos éxitos, aunque ha habido pocas
representaciones de su teatro y, las que se han realizado, quizás no han alcanzado la
trascendencia esperada.

4. Desde los años ochenta hasta la actualidad.


En los últimos veinte años en España ha habido una gran proliferación de nuevos
autores, que se han mezclado con los ya existentes. Así, encontramos una gran
variedad de tendencias teatrales, con autores consagrados que representan al mismo
tiempo que otros noveles. Dramaturgos tan importantes como Sastre, Antonio Gala,
Francisco Nieva o Fernando Arrabal ven cómo sus obras, en mayor o menor medida,
continúan de actualidad. Los autores más destacados de los últimos años son:
2º Bachillerato
IES EL TABLERO

- José Sanchís Sinisterra: Autor de una extensa obra, triunfa en 1986 con ¡Ay,
Carmela!, basada en la Guerra Civil Española.
- Ana Diosdado: Hija de actores, está en contacto con el teatro desde su más tierna
infancia. Uno de sus éxitos más destacados es Usted también podrá disfrutar de ella
(1973), donde trata un tema tan polémico hoy en día como el uso que la publicidad
hace de la mujer. Otra obra importante es Los ochenta son nuestros (1988).
- José Luis Alonso de Santos (1942): Destacan dos obras cómicas que han
alcanzado gran repercusión debido, en parte, a su adaptación cinematográfica: La
estanquera de Vallecas (1980) y Bajarse al moro (1984). Los problemas de la juventud
suelen aparecer frecuentemente en sus obras.

También podría gustarte