ORACIÓN JUEGOS DEPORTIVOS - RAIMONDI 2023
INICIO
Buenos días familia Raimondi, hoy estamos todos reunidos para
iniciar nuestra oración en el marco de la celebración por el día de
la inauguración de los juegos deportivos de la familia Raimondi
2023. Queremos empezar nuestra jornada deportiva estando en
la presencia del Señor diciendo juntos con mucha fe y devoción:
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Oración del deportista
Gracias Señor porque me has dotado de potencialidades
deportivas y he logrado desarrollarlas en sana competencia.
Gracias por permitirme practicar el deporte y conocer a través de
el a tantos amigos, lo cual estimula la sana convivencia.
Padre celestial concédeme las energías necesarias para que mi
cerebro elabore creativamente las mejores jugadas, carreras o
brazadas.
Concédeme Señor iniciar la competencia con optimismo y tener
siempre confianza en mis capacidades. Señor haz de mí un
deportista humilde; ejemplo para mi familia, sin menospreciar a
mis contendores, aunque haya obtenido el más grande de los
éxitos deportivos. Ayúdame a conservar cada día, la mente sana,
el cuerpo sano, y el espíritu cristiano.
Amén.
SIGNOS…
TE PRESENTAMOS SEÑOR ESTOS AROS OLÍMPICOS COMO
SIGNOS DE LOS VALORES QUE NOS ACOMPAÑARAN EN
NUESTRAS JORNADAS DEPORTIVAS:
Balones: Que representan las diferentes disciplinas en las cuales
competiremos durante este año.
Antorcha: que iluminara nuestro camina deportivo
Equipos deportivos: Con los cuales iremos afianzando nuestro
que hacer deportivo.
Peticiones
A CADA PETICIÓN RESPONDEMOS: Te lo pedimos Señor:
La práctica deportiva es un derecho humano. Toda persona
debe tener la posibilidad de practicar deporte sin
discriminación de ningún tipo y dentro del espíritu olímpico. Te
pedimos Señor que nos permitas siempre gozar de salud física
para practicarlo. Roguemos al Señor….
Lo mejor que tienen los sueños es que se pueden hacer
realidad. Que este año podamos conseguir logros deportivos a
nivel de nuestra región. Roguemos al Señor.
Lo importante no es ganar, sino competir. Enséñanos Señor a
ser buenos competidores, practicando en cada disciplina
deportiva la justicia, honestidad y templanza. Roguemos al
Señor.
Bendice Señor a toda nuestra comunidad educativa, para que
practicando el deporte, sepamos darte gracias por la vida.
Roguemos al Señor.
Recitamos todos juntos con devoción la oración que el mismo
Jesús nos enseñó: Padre Nuestro…
Y nos ponemos también bajo la protección del Dulce Corazón
de nuestra madre María, poniendo nuestras manos cerca del
corazón y diciendo todos juntos con amor: Dios te Salve María
llena eres de gracia…
Terminamos nuestra oración: En el nombre del Padre, del Hijo y
del Espíritu Santo. Amén