0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas14 páginas

Transmisión y control del dengue

El documento discute el dengue, una enfermedad viral transmitida por mosquitos que ha resurgido a nivel mundial. Explica que el virus del dengue se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti y que existen cuatro serotipos del virus. También describe el ciclo de vida del mosquito vector y los factores que contribuyen a su reproducción, incluidos los criaderos artificiales de agua donde depositan sus huevos.

Cargado por

Santiago Soto
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas14 páginas

Transmisión y control del dengue

El documento discute el dengue, una enfermedad viral transmitida por mosquitos que ha resurgido a nivel mundial. Explica que el virus del dengue se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti y que existen cuatro serotipos del virus. También describe el ciclo de vida del mosquito vector y los factores que contribuyen a su reproducción, incluidos los criaderos artificiales de agua donde depositan sus huevos.

Cargado por

Santiago Soto
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

El Dengue

Nicolás Mancilla

Alexander Von Humboldt

Tecnología informática

Jonás Barón Cervantes

25 de abril de 2023
2

Resumen

En América Latina, después de las campañas de control exitosas que terminaron en 1960,

hubo una invasión del vector mosquito ‘Aedes aegypti’ seguido por la emergencia de la

enfermedad de dengue como un inconveniente para la salud de la población, a través de todo el

continente. El proceso de urbanización extenso contribuye a la dispersión del vector creando

condiciones que aumentan la transmisión. Diversos autores han observado que un adecuado nivel

de conocimiento no necesariamente conduce a la ejecución de buenas prácticas. Así tenemos que

desde la aparición de la globalización han transformado profundamente, las técnicas de

producción, así como el orden social de los países transformados. Este nuevo orden social

trasciende con fuerza en los países en progreso y, por el momento, no se evidencia el uso de

buenas prácticas en el tratamiento del dengue. Los medios de comunicación son entes que

difunden educación, cultura, el cuidado del medio ambiente, la economía, entre otros. También

ayudan a mejorar la calidad de vida de la población; a diario puede observarse mucha publicidad

que contribuyen al progreso de la sociedad.


3

Introducción

El dengue reemerge a nivel mundial porque la situación epidemiológica en la región de

las Américas favorece la cría del vector y la transmisión viral. En el futuro se espera la aparición

de cepas productoras de una mayor viremia por la diversidad genética del virus, con casos

clínicos más complicados; se está ante una enfermedad que ofrece un reto a los médicos ya que

tras la infección por virus del dengue hay un fenómeno inmunopatogénico complejo. En este

contexto se requiere vigilar, monitorear y supervisar los lugares que se encuentran en nuestro

medio ambiente que estarían propensos a la cría de vectores. Lo mencionado líneas arriba será

posible siempre y cuando el personal de salud, incluidos médicos, residentes, personal de

enfermería, estudiantes de enfermería, laboratoristas, epidemiólogos y gerentes de unidades de

salud tomen conciencia de las consecuencias del dengue y desempeñen sus funciones de manera

más oportuna y correcta, desde la atención primaria de salud hasta las unidades especializadas de

segundo y tercer nivel. El propósito fundamental de este trabajo es evitar las muertes por dengue.

Siendo los más beneficiados niños, embarazadas, adultos y adultos mayores afectados por la

enfermedad. El trabajo es abordado a partir de 5 capítulos, a decir: Capítulo I: Epidemiologia del

dengue. Capítulo II: Clasificación del dengue. Capítulo III: Transmisión del Dengue. Capítulo

IV: Control y Prevención del Dengue. Capítulo V: Tratamiento del Dengue. El dengue, es

calificado en el planeta como la enfermedad viral transmitida por mosquitos de mayor escala

clínica. Las nuevas clasificaciones clínicas son dengue y dengue grave, se manifiesta

clínicamente como una infección subclínica, con una fiebre indiferenciada y, en un pequeño

número de individuos, la fiebre hemorrágica del dengue y el síndrome de choque por dengue.
4

Trasmisión del dengue

El virus es del género Flavivirus, pertenece al grupo de los arbovirus (se denominan así

porque son virus transferidos por artrópodos). El virus del dengue (DEN) es un virus de ARN,

llamado Dengue Virus del cual hay 4 serotipos diferentes, que se transmiten por un mosco

llamado Aedes aegypti. (Restrepo A. , 2003). La partícula viral del Dengue es de forma redonda

y mide entre 40 y 60 nm de diámetro. El genoma está compuesto por un solo elemento de RNA

de cadena sencilla lineal, de sentido autentico y de alta movilidad genómica. Por sí mismos, los

ácidos nucleicos genómicos son contagiosos, por lo que las jurisdicciones de salud encargan

manejar este virus en el nivel de bioseguridad 2 (BLS-2, por sus siglas en inglés. (G G. M.,

2006). Los virus del dengue han sido agrupados en cuatro serotipos: DENGUE VIRUS-1,

DENGUE VIRUS-2, DENGUE VIRUS-3 y DENGUE VIRUS-4. Cada serotipo crea dispensa

específica a largo plazo contra el mismo serotipo (homólogo), así como una dispensa cruzada de

corto plazo contra los otros tres serotipos, la cual puede durar varios meses. Los cuatro serotipos

son capacitados para producir infección asintomática, fiebre alta y cuadros severos que pueden

incluso llegar a la muerte, dada la variación genética en cada uno de los cuatro serotipos.

Algunas variedades genéticas parecen ser más mordaces o tener mayor potencial epidémico. (G

G. .., 2007) El DENV consiste en un elemento de RNA, de cadena simple, polaridad positiva de

aproximadamente 11 kb, que codifica para tres proteínas estructurales (C, prM/M, E) y siete

proteínas no estructurales (NS) en el siguiente orden 5’-C-prM-E-NS1-NS2A-NS2B-NS3-

NS4A-NS4BNS5-3’. La traslación y repetición del genoma de los virus ARN positivos ocurren

asociadas a estructuras fibrosas y, en particular en el caso de DENV, estos procesos ocurren en

obligada asociación a mucosas y vesículas procedentes del retículo endoplasmático. En el

transcurso del proceso de traslación, las cadenas de translocación y de detenimiento de la


5

translocación de la poliproteína establecen su estudio en la mucosa del retículo. Esta poliproteína

es clivada co- y postraduccionalmente por proteasas virales y celulares dando las diez proteínas

del virus. (Lindenbach, 2013). El Aedes aegypti implanta el virus dengue en nuestro cuerpo por

la vía subcutánea y las cavidades de Langerhans son las primeras cavidades infectadas

trasladándolos a los ganglios linfáticos regionales para la introducción de antígeno a los

linfocitos T y B (respuesta inmune adaptativa), mientras que en sangre vecina se esparce

principalmente en los monocitos, pero también puede entrar en otras cavidades del organismo

como: hepatocitos, neumocitos tipo II, fibras cardíacas, células dendríticas, células endoteliales y

plaquetas. (Carrington, 2014).

El Vector

La hembra del mosquito conocido como Aedes aegypti, es la promotora de transferir la

enfermedad del Dengue. Se menciona que el comienzo del Aedes aegypti es en el continente

africano. El mosquito presenta tres diversidades principales: Ae. Aegypti var. Aegypti, Ae.

Aegypti var. Formosus y Ae. Aegypti var. Queenslandensis. La variante aegypti es la más

distribuida en el mundo. (Kouri, 1989)

Hábitat del Vector

Los cuerpos de agua donde se desarrolla la fase acuática del ‘Ae. Aegypti’ son

comúnmente llamados criaderos. Estos criaderos son de tipo artificial, producidos por el humano

y ubicados en el interior de los hogares. Los recipientes que contienen agua son potenciales

criaderos de mosquitos. Las particularidades de los criaderos establecen la presencia permanente

o temporal de los mosquitos. (OPS, 1995). La dimensión de los criaderos puede modificarse,

desde la tapa de un envase de refresco, hasta una cisterna; pueden ser artificiales (plástico, metal,

madera y cemento) o naturales (como son las axilas de los árboles, plantas o pequeños
6

encharcamientos). La presencia del agua es muy importante para acrecentar la probabilidad de

que los depósitos puedan convertirse en criaderos de mosquito (Correa, 2002).

Por lo regular, la hembra del ‘Ae. Aegypti’ deposita huevecillos en las paredes húmedas

de los recipientes de agua. La población prefiere a ciertos tipos de recipientes, dependiendo de su

oxigenación, temperatura, humedad, color, olor, contenido de materia orgánica, capacidad y

estabilidad del agua, sin embargo, no es impedimento para encontrar una gran diversidad de

criaderos. La rapidez con que se desarrollan las larvas y pupas depende en gran medida de las

características del microambiente. (Botero, 2003).

Ciclo biológico

El ‘Ae. Aegypti’, como todos los mosquitos, tiene dos periodos bien diferenciados en su

ciclo de vida: periodo acuático con tres formas escalonadas diferentes: (huevo, larva y pupa) y

periodo aéreo o de adulto. El periodo acuático dura aproximadamente siete días, con niveles

entre tres y doce dependiendo de la temperatura. El ‘Ae. Aegypti’ en condiciones naturales

subsiste un promedio de entre 15 y 30 días, su tiempo para depositar huevecillos es alrededor de

tres días. Su subsistencia se realiza en cualquier momento de acuerdo a la reserva de quien se

alimenta (puede pinchar varias veces a los individuos de un hogar). Las albuminas contenidas en

la sangre le son necesarias para la gestación de los huevecillos. La transición de temperatura y

humedad, así como la latitud pueden hacer variar estas categorías del periodo de vida de las

cepas de mosquitos. (Gómez, 2004). Durante la época de lluvias, las viscosidades aumentan

como consecuencia de la reserva de un mayor número de criaderos, otro de los problemas que

favorece la reproducción de este vector es la acumulación de agua, sea por condiciones

culturales, por ausencia en la red del suministro de agua o porque se carece de éste, beneficiando

el incremento de las viscosidades de mosquitos Aedes y el desarrollo de contagios por el dengue,


7

aun cuando el factor de la lluvia no esté presente. La supervivencia de los mosquitos adultos

tiene una media de cuatro a ocho semanas, aunque puede variar por contextos climatológicos; la

hembra subsiste más tiempo que el macho y es más dura a las variaciones de temperatura y

humedad ambiental. (Restrepo M., 2004).

Transmisión del virus del Dengue

Las hembras de estos vectores son hematófagas, es decir chupan sangre. Cuando lo hacen

en una persona enferma y después en una susceptible o sana, transmiten el virus causante de la

enfermedad.

Factores determinantes en la transmisión del dengue

El clima influye directamente en la biología de los vectores y, por esa razón, su

abundancia y distribución; consiguientemente, es un factor determinante importante en la

epidemia de enfermedades transmitidas por vectores.

Epidemiologia del dengue

El dengue es la enfermedad epidémica transferida por mosquito de más rápida dispersión

en el planeta. En los últimos 50 años, este suceso aumentó 30 veces con el crecimiento

vertiginoso de las áreas urbanas a rurales de las ciudades y por ende de los países, todo ello por

las migraciones que buscan un mejor futuro. Anualmente ocurre un estimado de 50 millones de

infecciones por dengue y, aproximadamente, 2,5 mil millones de personas viven en naciones que

constantemente padecen de dengue (WHO E., 2008).

Los contagios propios por el virus del dengue se agruparon en tres categorías: fiebre

particular, calentura por dengue y fiebre hemorrágica por dengue. Además, esta última se

clasificó en cuatro grados, según su riesgo en donde los grados III y IV corresponden al síntoma

de choque por dengue. Los problemas en la atención a los pacientes cuando llegaban a la clínica
8

con fiebre hemorrágica por dengue, sumado a la propagación de casos de dengue clínicamente

graves que no se encontraba síntomas de la enfermedad , hicieron que nuevamente se tuviera en

cuenta su clasificación . Actualmente, la clasificación de fiebre particular, calentura por dengue y

fiebre hemorrágica por dengue continúa utilizándose ampliamente. (Guha-Sapir, 2005) Los

grupos expertos de consenso en América Latina (Habana, Cuba, 2007), Asia Suroriental (Kuala

Lumpur, Malasia, 2007), y en las oficinas principales de la OMS en Ginebra, Suiza en 2008

acordaron que el dengue es una sola enfermedad con presentaciones clínicas diferentes y a

menudo con evolución clínica y resultados impredecibles.

Clasificación del dengue

Dengue sin signos de alarma

Este caso puede ser enormemente variado, desde un síntoma febril inespecífico hasta las

formas típicas. Los pacientes pueden presentar la mayoría o todos los síntomas durante diferentes

fechas (no más de siete días, generalmente) para pasar a una restauración que puede durar varios

periodos. En los niños, el caso puede ser oligosintomático y manifestarse como un “síndrome

febril inespecífico”. La presencia de otros casos confirmados en el ambiente en el cual se

desenvuelve el niño con síntomas, es determinante para preocuparse en el análisis del dengue.

Todo paciente con duda sobre el dengue debe evaluarse de manera integral considerando

también factores de riesgos como: embarazo, presencia de co-morbilidades ( obesidad, diabetes,

hipertensión, enfermedad renal, insuficiencia cardiaca), el grupo etario (infantes, ancianos), el

acceso a servicio de salud y monitorear en los hogares de paciente para observar si desarrolla los

síntomas de la enfermedad. (Ministerio de Salud P., Situación del Dengue, 2017).


9

Dengue con signos de alarma

Es esta etapa los signos de alarma para tener en cuenta son: Dolor estomacal rápido y

prolongado: se ha proyectado que le dolor rápido es referido al estómago, que es un dolor reflejo

asociado a liquido extravasado hacia zonas perirrenales que irrita los plexos nerviosos presentes

en la región retroperitoneal. La extravasación ocurre también a nivel de la pared de las asas

intestinales, que aumenta bruscamente su volumen por el líquido acumulado debajo de la capa

cerosa, lo cual provoca dolor abdominal de cualquier localización, incluso simulando un

abdomen agudo (colecistitis, apendicitis, pancreatitis, embarazo ectópico, infarto intestinal).

Vómitos persistentes

Se presenta en 3 o más momentos en 1 hora o 4 momentos en 6 horas. Estos impiden una

absorción del líquido adecuado y contribuyen a la disminución del volumen total de sangre que

circula por el cuerpo. La náusea frecuente se reconoció como un síntoma grave de la

enfermedad.

Sangrado de mucosas

Encías, nariz, fluido vaginal, digestivo (hematemesis, melena), hematuria. El fluido de la

mucosa acompañado de transformación hemodinámica del enfermo se considera signo de dengue

grave.

Alteración de estado de conciencia

Irritabilidad (inquietud) y modorra (letargia) Glasgow menor a 15). Se acepta que ambas

manifestaciones son expresión de la hipoxia cerebral provocado por la hipovolemia determinad

por la extravasación de plasma.


10

Acumulación de líquidos

Derrame pleural, ascitis, derrame pericárdico; detectados clínicamente, por radiología o

ultrasonido, sin estar asociado a problema respiratorio ni compromiso hemodinámico, en este

caso se clasifica como dengue grave.

Hepatomegalia

Se debe al aumento del órgano propio como tal (por una mixtura de congestión,

hemorragia intrahepática y metamorfosis grasa) o por deslizamiento del hígado debido al

derrame pleural y otros acúmulos de líquidos de localización intraperitoneal (ascitis) o

retroperitoneal.

Los signos clínicos como hepatomegalia y presencia de ascitis o efusión pleural requieren

de un examen físico adecuado y al ser de baja sensibilidad, su ausencia no descarta el riesgo de

una evolución a dengue grave. La radiografía de tórax, la ecografía abdominal o ambas son

instrumentos ventajosos para el diagnóstico temprano de pérdidas en las cavidades serosas, así

como el crecimiento de la pared de la vesícula biliar producida por la misma causa. (Ministerio

de Salud P. , Síntomas del dengue, 2017)

Dengue grave

Los signos peligrosos del dengue se definen por la presencia de uno o más de los

siguientes signos:

 Encuentro por la extravasación del plasma y/o acumulación de líquido con disnea.

 Sangrado profuso que clínicamente se consideran importantes los médicos tratantes.

 Afectación grave de órganos. 4 En cuanto al aumento de la calentura, se produce el

incremento brusco de la permeabilidad vascular conduce a la hipovolemia y en consecuencia al


11

estado de choque. Esto se produce mayormente al día 4 o 5 (rango de 3 a 7 días) de la

enfermedad y casi siempre es antecedido por los signos de alarma.

Choque

Se considera que un paciente está en choque si cursa con un estado de hipoperfusión

tisular asociado con hipotensión arterial persistente, que no recupera con el régimen de fluidos o

requiere de uso de inotrópicos. En esta fase el paciente tiene síntomas de mala humedecimiento

capilar (extremidades frías, retraso del llenado capilar, o pulso rápido y débil), esto se produce en

niños y adultos. La diferencia entre presiones sistólicas y diastólicas es menor o igual a 20 mm

Hg. El choque se produce por la pérdida de volumen crítico de plasma por extravasación y, casi

siempre, es precedido por signos de alarma. (Ministerio de Salud P., Clasificación del Dengue,

2017)

Tratamiento

En casos de dengue sin signos de alarma se indica Paracetamol para el dolor y la fiebre.

En casos de dengue con signos de alarma se le indica el control de signos vitales y reposición de

líquidos por aportaciones de inyectable intravenosas de carga de cristaloides para evitar la

deshidratación, si persiste en hemorragia se le considerará en dengue hemorrágico. En casos de

dengue hemorrágico indicar ingreso del paciente a la internación, solicitar exámenes de

hemograma, radiografía del tórax, ecografía abdominal y TAC del cerebro, suministrarle carga

cristaloides con suero fisiológico o Rínger Lactato a 20 ml/kg en 15-30 minutos. Si el paciente

no mejora se debe considerar el uso de drogas vasoactivas. (Perich, 2003) No existen antivirales

de eficacia demostrada contra estos virus. La aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos

pueden aumentar la disfunción plaquetaria y eventualmente empeorar el sangrado. El tratamiento

es ambulatorio, pero es importante instruir al paciente o sus parientes, sobre la necesidad de


12

consultar rápidamente, a un servicio de urgencias si se presentan los signos de alarma, los cuales

son premonitorios o sugestivos del Dengue Hemorrágico. (FUNDACIÓN AEQUUS, 2017).

Centros de referencia

Los centros de referencia que reciben pacientes con dengue grave deben tener la

capacidad de proporcionar atención rápida a los casos que le son derivados. Asimismo, deben

garantizar que haya camas disponibles para los pacientes que cumplan criterios de

hospitalización, aun cuando algunos casos específicos tengan que ser remitidos a otros centros de

atención, según la organización de los servicios de salud. Ante una contingencia, todos los

hospitales deberán disponer de una zona o unidad asignada al tratamiento de los pacientes con

dengue. Esas unidades habrán de contar con personal médico y de enfermería entrenado para

reconocer a los pacientes en alto riesgo y tomar medidas para acompañarlos y darles seguimiento

y tratamiento apropiados.
13

Referencias

Albornoz, M. (2001). Política Científica y Tecnológica. La Habana. Salutiano.

Aponte, L. (2006). Conocimientos, actitudes y prácticas relacionadas con prevención y control

de dengue. Orinoquia.

Botero, D. (2003). Parasitología Humana. Medellin. La Rivera.

Carrington, L. (2014). Human to mosquito transmission of dengue viruses. Front Immunol.

Chan, Y. (2000). Sector control in South-East Asia. SEAMEO-TROPMED.

Correa, J. (2002). Fundamento de Pediatría. Neumología e Infectología. Edibasa.

FUNDACIÓN AEQUUS, CONSTRUIR SALUD. (2017). Guía para el manejo integral del

dengue.

G, G. .. (2007). Dengue and dengue hemorrhagic fever: research priorities. Panamá, Panamá:

Rev. Panam Salud Pública.

G, G. M. (2006). Dengue and dengue hemorrhagic fever: research priorities. Panama, Panamá:

Rev. Panam Salud Pública.

Gómez, J. (2004). Infectología (4ta ed.). Medellín, Colombia: Corporación Bio.

Guha-Sapir, D. (2005). Dengue fever: new paradigms for a changing epidemiology (1era ed.).

Estados Unidos: Emerging Themes.

IUHPE, K. (1999). La evidencia de la eficacia de la promoción de la salud (1era ed.). Bruselas,

Luxemburgo: La Española.

Jara, J. (2014). Efecto del programa jazuri y aprendizaje de laexpresión y comprensión oral en

estudiantes del 4ºde educación secudaria (1ra ed.). Iquitos, Perú: UNAP.

Jiménez, C. (2007). Comunicación en el proceso de aprendizaje. (1ra ed.). Mexico: Gestiopolis.

Obtenido de [Link]
14

Kouri, G. (1989). Dengue haemorrhagic fever/dengue shock syndrome. La Habana , Cuba:

World Health Organization.

Lindenbach, B. (2013). Fields Virology. Philadelphia, [Link]: Wolters Kluwer.

OPS. Organización Panamericana de la Salud, M. (2010). Guías para el diagnóstico, tratamiento

del dengue. La Paz, Bolivia: OPS.

Perich, M. (2003). Field evaluation of a lethal ovitrap against dengue vectors in Brazil. Sao

Paulo, Brasil : Veterinary Entomology. Restrepo, A. (2003).

Fundamentos de [Link] infecciosas. Medellin, Colombia.

También podría gustarte