Administración de la prueba
El test de Rorschach es una prueba perceptiva creada por Hermann Rorschach. Su primera
publicación fue en 1921, y tenía la finalidad de acceder e investigar la personalidad del
sujeto de una manera sistemática y estandarizada. A partir de 1939, esta herramienta se
integra a las técnicas proyectivas, junto con otras que utilizan también estímulos ambiguos.
Todas parten de una concepción holística, con un enfoque dinámico y de tipo funcional.
Preparación para la prueba
Es necesario destacar la importancia de las condiciones básicas para la administración de
la prueba: debe crearse un ambiente cómodo (luminoso, silencioso y sin estímulos visuales)
brindar calidez e interés, disminuir la ansiedad, despejar dudas e inquietudes, evitar
interrupciones. El examinador y el examinado deben situarse frente a frente y las láminas
deben estar ubicadas a la vista, pero es muy importante que el sujeto no pueda verlas hasta
que no tenga que ocuparse de su examen. Como plantea Mirotti, “el orden de presentación,
según están numeradas de I a X, debe ser cuidadosamente respetado, ya que hay una
secuencia prevista, y los estímulos de una lámina pueden repercutir sobre las respuestas a
la siguiente”. El test funciona como una Gestalt que no puede ser alterada.
Administración
En relación con las instrucciones de la administración propiamente dicha, puede recordarse
que Rorschach entregaba a los examinados la primera lámina con la pregunta: «¿Qué
puede ser esto?».
Luego de dar la consigna, las láminas son entregadas en la posición básica (posición a),
pero el sujeto puede girarlas. Al entregarle la Lámina I se le puede decir «puede dar vueltas
a la lámina, si quiere». Pero es necesario evitar la impresión de que obligatoriamente deben
girarse las láminas.
Mirotti propone como consigna: «¿Qué le parece que es esto? ¿A qué se asemeja? Trate
de encontrarle más de un parecido». Si hay una sola respuesta, se puede insistir: «Fíjese si
no encuentra otro parecido», pero esto nunca debe parecer una presión.
Si luego de entregarse cada lámina, el sujeto manifiesta que no ve nada, conviene
preguntar en tono amable y sin presionar: «¿No le encuentra ningún parecido?». Si el
examinado no proporciona ninguna respuesta después de un tiempo prudencial, se retira la
lámina y se prueba con la siguiente.
En algunas ocasiones, el sujeto intercala preguntas que, generalmente, tienen por objeto
rehuir a la tarea. Si alguna pregunta hace referencia a los factores mismos del test, ya sea
en general o de modo específico, debe remitirse al examinado para esas explicaciones al
final de la prueba.
Algunos examinados que escucharon algo sobre psicoanálisis preguntan si deben
comunicar sus asociaciones. Esto muestra que el sujeto quiere alejarse del tema de las
manchas, por lo tanto, la pregunta debe contestarse negativamente y se deben repetir de
nuevo las instrucciones: «Dígame únicamente qué puede ser esto, su impresión directa de
la lámina». Cualquier sugestión hacia la asociación libre debe, naturalmente, evitarse.
No es admisible una limitación relacionada con el tiempo, mientras que, por el contrario, es
inevitable establecer muchas veces una limitación en el número de respuestas. Se
recomienda interrumpir a los sujetos después de 4 o 5 respuestas a una lámina (después ya
es «más de lo mismo»), se puede probar con un sencillo «sí» o un movimiento de la cabeza
o de la mano, que muchas veces es suficiente para que el examinado devuelva la lámina. Si
esto no ocurre, se le manifiesta explícitamente que con las respuestas dadas a tal lámina
son suficientes.
Respecto de la redacción del protocolo durante la administración, las exclamaciones y
observaciones deben también registrarse en este, al igual que la mímica, el comportamiento
(risa, fruncimiento de cejas, suspiros) y todas las interrupciones. La protocolización de estas
conductas debe realizarse con cierta reserva y tan disimuladamente como sea posible.
Para un mejor control del tiempo, es conveniente agregar a la consigna: «Cuando no tenga
más que decir, dejé las láminas sobre el escritorio, y yo le entregaré la siguiente».
En síntesis, Mirotti establece que, en la administración, el examinador no puede decidir
cuántas y cuáles láminas administrar, cuántas respuestas anotar, en qué posición inicial
presentarlas o en qué orden presentar las láminas.
Interrogatorio
Esta etapa resulta esencial para una correcta calificación de las respuestas. Se trata de
calificar las respuestas tal como el sujeto las vio y no como el examinador «cree» que las
vio. Se califica cómo fueron las reacciones a los estímulos del test en el momento de la
administración y no cómo son en esta segunda etapa de la prueba.
Resulta conveniente no plantear la etapa de interrogatorio como un examen ni que el
examinado lo vea como una posible crítica a sus interpretaciones. Lo mejor es presentarlo
como un requerimiento de ayuda por parte del examinador al examinado. En este sentido,
una vez concluida la administración propiamente dicha, resulta posible manifestarle: «Ahora
necesito saber cómo ha visto usted lo que dijo, para hacer una correcta evaluación; por eso
interesa lo que usted vio cuando le presenté la lámina, no lo que le parece ahora». Puede
agregarse: «Si usted ve ahora algo diferente, hágame saber si así lo vio en el primer
momento o si recién ahora lo está viendo así». De este modo, se le da la posibilidad de
introducir algo nuevo, pero diferenciándolo de la respuesta original. En ningún caso lo nuevo
que aparece debe incluirse en el protocolo a la par de las respuestas obtenidas durante la
administración, ni debe hacerse el diagnóstico, la descripción o el informe; sino que sirve en
todo caso para matizar los resultados, ya que posiblemente indiquen aspectos potenciales.
Se debe poner especial cuidado en las localizaciones exactas de las respuestas, las partes
de las láminas que el sujeto utilizó para su interpretación en cada respuesta, ya que deben
clasificarse tal como el sujeto las vio y no como uno cree o supone que están localizadas.
Se deben establecer las localizaciones, es decir, si la respuesta es global o qué área parcial
fue interpretada, no es difícil y basta con preguntar «¿dónde vio…?».
Al interrogar sobre los determinantes, las preguntas nunca se citarán explícitamente, sino
de alguna forma indirecta para que el sujeto lo ponga de manifiesto espontáneamente. Una
manera posible es preguntar: «¿Qué aspecto de la lámina le dio la idea de…?».
Examen de límites
Luego de la administración y la etapa de interrogatorio, en algunas ocasiones, se realiza el
examen de límites, propuesto por Klopfer y Kelly. Los autores indican:
En la fase del examen de los límites, el examinador presiona de modo sistemático y
controlado a fin de provocar reacciones en las direcciones que el sujeto ha evitado o no ha
aclarado en sus respuestas espontáneas... será necesario en especial en aquellos casos en
que la administración y el interrogatorio produzcan resultados escasos y pobres.
Se recurre al examen de límites en aquellos casos en los que el examinado no integró en
sus respuestas elementos que se esperaba que aparecieran en el test y no estuvieron
presentes. Debido a que las láminas han sido seleccionadas para que dichos elementos
aparezcan, es preciso averiguar qué ha sucedido y por qué el sujeto se ha desviado de lo
esperado. Estos elementos son:
● Modos de aprehensión: detalles y globales.
● Determinantes: formas, colores y movimientos.
● Contenidos: animales y humanos.
● Frecuencia: populares.
Número de respuestas y tiempos
Resulta necesario destacar los tres factores que intervienen en el «probando» al momento
de dar una respuesta: las condiciones mismas del material del test (el estímulo perceptual),
el mundo interno del examinado y la actuación del examinador. Estas variables se pueden
presentar en diferente grado de intensidad, donde en cada protocolo no solo habrá
respuestas cualitativamente distintas, sino también variaciones en la cantidad y el tiempo
que el examinado necesita para reaccionar ante la lámina o para completar toda la tarea.
Tanto la cantidad de respuestas (R) con que un examinado reacciona antes las manchas,
como el tiempo (T) que emplea en elaborarlas y manifestarlas son datos, sin duda, de
importancia que, en conjunto con los demás factores de la prueba, aportan para una mejor
comprensión de los resultados. Asimismo, al igual que cualquier otro indicador de la prueba,
R y T carecen de significación segura. En cada caso, el examinador debe hacer un juicio
singular, relacionando estos factores con los demás del test.
Respuestas y verbalizaciones
No todo aquello que el sujeto dice puede considerarse respuesta. Las respuestas son las
“expresiones verbales por las que se le asigna a toda la mancha o a una parte de ella o al
fondo, un contenido mediante por lo menos un determinante. Toda respuesta es en alguna
forma, una autopercepción”.
Con frecuencia, con las respuestas (o sin ellas) también se obtienen expresiones verbales
de diversa índole: manifestaciones de agrado o disgusto ante las láminas, observaciones
críticas, preguntas, expresión de emociones, asociaciones marginales. Muchas de estas
expresiones se consideran «fenómenos especiales» y otras solo «verbalizaciones» no
puntuables, pero tampoco despreciables, que deben ser comprendidas en cada situación.
Según Mirotti, no es difícil distinguir las simples verbalizaciones de las verdaderas
respuestas. Como ejemplo de verbalizaciones, se puede nombrar las siguientes:
● Las descripciones que se realizan de una forma no es respuesta. Por ejemplo, si en
la lámina IV, el examinado manifiesta: «esto es un murciélago. Estas son las alas,
las patas y la cabeza», la respuesta es solo es «murciélago» y el resto se toma en
cuenta como descripción de la lámina y no como nuevas respuestas.
● Tampoco las valoraciones sobre los colores, tales como: «¡qué lindos colores!».
● Nombrar los colores o describir sus tonos, tampoco constituyen respuestas.
● Tampoco se consideran respuestas la expresión de sentimientos, como: «estas
láminas me producen angustia».
Muchas de las verbalizaciones están destinadas a ganar tiempo y a llenar el vacío
asociativo que produce el impacto de la lámina.
Las expresiones como «manchas de colores» o «manchas de tinta» posiblemente se
configuren como respuestas y no como verbalizaciones. La pregunta que el examinador
debe hacerse es: ¿el examinado quiso interpretar la mancha o solo hizo una observación?.
En tal situación conviene interrogar: «¿es una respuesta o un comentario?».
Número de respuestas
R medio
En sujetos «sanos», se esperan 25 respuestas aprox. Particularmente, en Córdoba, el
número normal de respuestas oscila entre 18 y 30 y la media es de 24. Esto indicaría una
inteligencia media o superior, amplia cultura, actitud positiva de apertura ante los diversos
estímulos que llegan desde el mundo externo, interés por penetrar en la realidad que se
ofrece, estado de cierta relajación que facilita la actividad interna que se reflejará en la
producción, disposición a realizar la prueba y buen estado de ánimo.
Muchas R
Los sujetos que dan respuestas que están por encima del límite superior del promedio, es
decir, 30 o más, en general suelen dar como resultado:
● Obsesivos, sean caracteropatías o neuróticos.
● Reacción en contra de la propia pasividad.
● Sujetos pasivos y sumisos.
● Personas competitivas, «ambiciosos de cantidad».
● Los que tienen mentalidad de «alumnos modelo».
● Sujetos con características hipomaniacas.
● Psicóticos.
● Muchas respuestas fáciles.
Pocas R
Los sujetos que dan respuestas que están por debajo del límite inferior de la media, es
decir, 18 o menos, en general suelen dar como resultado:
● «Ambiciosos de calidad».
● Sujetos que utilizan masivamente la represión.
● Resistencias, bloqueos e inhibiciones.
● Falta de motivación o una mala disposición ante la tarea.
● Sujetos con actitud oposicionista.
● Los que se ponen tensos porque toman la tarea «muy en serio».
● Los que creen que la mancha «es algo que deben adivinar».
● Los que temen denunciar en sus respuestas aspectos íntimos.
● Sujetos algo paranoides.
● Perfeccionistas.
● Personas con depresión.
● Sujetos de habitual mal humor.
● Psicóticos.
● Maníacos.
● Los orgánicos cerebrales y los deficientes mentales.
● Hay quienes se limitan a pocas respuestas «obvias», de las más fáciles/frecuentes,
y parecen ser incapaces de ver otras cosas, aunque el examinador se lo solicite.
● Personas críticas, desconfiadas y tercamente cerradas.
● Sujetos tímidos, apocados y socialmente retraídos.
En todos estos casos, por diversas razones, falta la apertura al mundo interno. No puede
negarse que, a veces, se encuentran pocas respuestas sin una causa fácilmente
identificable.
Se necesitan entre 4 y 5 respuestas por lámina ya que después es «más de lo mismo».
Pero, por otro lado, cuando el protocolo es muy escaso, el examinador necesita respuestas,
debido a que un protocolo de este tipo difícilmente aporte elementos suficientes.
Si el protocolo es muy pobre en relación con lo esperable, después del interrogatorio se le
pueden presentar algunas de las láminas más fáciles, por ejemplo, las láminas I, III o X —
contrariamente a las láminas V, VI y IX que son las más difíciles—, y pedir otras respuestas.
Si el examinado ve algo más que lo dicho antes, a veces diciendo que lo ha visto antes pero
«no se animaba a decirlo», se le vuelve a tomar la prueba, estimulándolo a responder.
Suelen ser personas apocadas, que han sido desvalorizadas. En este caso, el examinador
considerará ambas pruebas, y el resultado final dependerá de su buen criterio.
En cuanto a las láminas que más y menos respuestas estimulan, podemos decir que se
espera el mayor número de respuestas en la lámina X; mientras que se espera el menor
número de respuestas en la lámina VI.
Los tiempos
En términos generales, T refleja la demora de los procesos internos necesarios para
encontrar y expresar la respuesta que se considera adecuada.
Se puede alargar si el sujeto se esfuerza en hallar la respuesta perfecta ante cada lámina,
de la misma manera si se desconcierta, desorganiza o bloquea. Como contrapartida, puede
acortarse en aquellos casos que el examinado tenga una buena y ágil inteligencia;
asimismo, si es muy ansioso y esto no le permite tolerar una demora. La significación que
cobra la variable tiempo, dependerá del contexto particular en el cual se interprete, como así
también del resto de los factores de la prueba, ya que el análisis de los datos debe
efectuarse sin perder de vista la interrelación de los factores y debe considerar las
convergencias y recurrencias. Se debe tener presente que en varias ocasiones los tiempos
se alargan porque el sujeto verbaliza en lugar de responder. Esto, con frecuencia,
constituye un recurso para disimular un vacío asociativo.
Desde el origen de Rorschach se consideraron diferentes maneras de computar el tiempo:
● El tiempo de reacción (Tr): también llamado «tiempo de latencia», es la demora
entre la entrega de la lámina y la primera respuesta. Es esperable que el sujeto
demore aproximadamente de 15 a 30 segundos. Este es el tiempo más importante,
por lo cual hay que controlar.
● El tiempo total (TT): es el tiempo que transcurre entre que se entregó la primera
lámina y se retira la última. Para un número normal de respuestas, oscila entre 25 y
35 minutos, incluyendo el interrogatorio.
● El tiempo por lámina (Tl): se obtiene dividiendo el TT por el número de láminas en
las que ha habido respuestas (es decir, se excluyen los fracasos totales).
● El tiempo por respuesta (TR): se obtiene dividiendo el TT por el número de
respuestas. Se estima que puede oscilar entre 40 segundos y 1 minuto.
Cuanto mayor es el número de respuestas, más corto es el tiempo por respuesta; y cuanto
menor es el número de respuestas, más rápidos son los tiempos.
Relación entre R y T esperable
Si bien resulta significativo en cada caso comprobar si R y T son consistentes con las
pautas poblacionales (consistencia interindividual), es más importante atender a las
variaciones significativas entre cada lámina (consistencia intraindividual). Cuando el sujeto
rompe su patrón esperable de conducta, por ejemplo con una disminución importante de las
respuestas ante una lámina o una demora, constituye un indicador confiable de que esa
lámina, por acción de alguno de los estímulos que presenta, perturbó significativamente el
proceso intelectual que lleva a la respuesta y se está ante un tema conflictivo.
Clasificación de respuestas: modos de aprehensión
Hermann Rorschach consideraba su obra como “un experimento basado en la percepción”.
Determinar cuál es la manera en la que el examinado percibe la lámina requiere responder
a la pregunta: ¿qué área o parte de la lámina ha sido abarcada por la interpretación?
En el desarrollo evolutivo de todas las personas, la percepción parte de un estado de
relativa globalización y falta de discriminación, avanzando poco a poco hacia uno de mayor
diferenciación, articulación e integración jerárquica. Este proceso incluye dos tendencias:
● Tendencia globalizante: captación general y confusa de la totalidad.
● Tendencia a detallar: recomposición sintética del todo, teniendo conciencia de las
partes que lo componen.
Es importante tomar en cuenta que en un protocolo normal se compone por un 30 % G, 40
% a 60 % D y alrededor de 10 a 15 % para los modos menores (Dd, Do, B, b).
Respuestas globales
En cuanto a las respuestas de este tipo, encontraremos distintos niveles de elaboración
partiendo desde una tendencia sincrética a una elaboración de respuestas de mayor
integración.
Las respuestas globales son aquellas en las cuales el sujeto configura el contenido con
relación a una captación de la totalidad de la mancha (puede incluir el fondo). A la hora de
clasificar estas dentro de un protocolo se hará con la letra “G”.
Dentro de este tipo de respuestas también se incluyen los casos en los que el examinado
responde con una G y, posteriormente, en el interrogatorio, con la intención de ajustar de
manera más precisa lo percibido, omite espontáneamente una parte pequeña y secundaria.
Un ejemplo de este fenómeno es la respuesta “murciélago” en la lámina V, en donde el
sujeto en la etapa de interrogatorio manifiesta “mejor sin esto” (refiriendo a las salientes
laterales de ambas alas). En este sentido, se clasificará la respuesta como G, tomando
como condición fundamental que la exclusión se realice en el momento del interrogatorio.
Del mismo modo, Mirotti expone que también son consideradas G aquellas respuestas
dadas con relación a la mitad de la lámina, considerando la mitad restante como una
imagen relacionada de manera simétrica con la anterior. Es posible identificar este
fenómeno en la respuesta: “una mujer observándose en el espejo” (lámina VII). Sin
embargo, en los casos en los que se da una respuesta en donde se interpreta una mitad
señalando que la otra es igual, no se clasifica la respuesta como G. Es posible hallar
respuestas como “felino caminando sobre piedras”, y luego “del otro lado es lo mismo”.
Global amorfa (Ga)
Esta clasificación alude a las respuestas en las que “no hay participación alguna de la
forma, representan un modo primitivo, sincrético, prototipo de percepción “globalizante”. En
estas G, cada parte contiene en sí misma la cualidad del todo y también el significado del
todo”. Por sus débiles cualidades formales, el contenido es derivado del color (C) y
claroscuro (K). Se identifican como ejemplos de este tipo de respuestas: “tormenta” (lámina
I) y “vía láctea” (lámina IV).
Global vaga (Gv)
En este tipo de respuesta la forma está presente, pero de modo muy elemental e
indiferente. Esta modificación implica un avance evolutivo con relación a las Ga. Debido a la
imprecisión de la cualidad formal, color (C) y claroscuro (K), poseen un papel
preponderante. Se hallan aquí: “mancha de tinta” (lámina I) y “nubes” (lámina VII).
Global impresionista (Gi)
Este tipo de respuesta son perceptualmente “vagas”, sin embargo, debido a su sofisticación
en la elaboración del color (C) o claroscuro (K), el examinado vincula el contenido a valores
estéticos, simbólicos o abstractos. En este sentido, la respuesta brinda una “impresión”
adecuada. Se encuentran en esta clasificación: “honrada húmeda en un paisaje frío y
desolado al fondo un árbol casi sin hojas” (lámina VI).
Globales esquemáticas
Aquel tipo de respuestas caracterizadas por percibirse a partir de la delineación formal del
contorno de la mancha y apoyarse en la simetría bilateral. Es posible identificar dos tipos:
● Globales esquemáticas primitivas (Gep): se basan en la delineación formal del
contenido de la mancha implicando sólo rasgos esenciales de lo expresado en el
contenido. No poseen una suficiente adecuación realista. Por ejemplo: “árbol de
Navidad” (lámina I) o “letra u” (lámina VII).
● Globales esquemáticas superiores (Ges): corresponden a respuestas con base al
contorno, pero con una condición formal de mayor complejidad de elaboración y
diferenciación. Suelen asociarse y completarse la respuesta con otros
determinantes. En esta clasificación es posible encontrar la mayoría de respuestas
“populares”. Asimismo, a este grupo pertenecen la mayor cantidad de G de un
protocolo promedio. Por ejemplo: “murciélago” (lámina I) o “mariposa” (lámina V).
Globales combinatorias (Gc)
Las respuestas en las que varias partes de la mancha, que suelen ser interpretadas
independientemente, son organizadas para significar una respuesta G. El promedio de Gc
en un protocolo es del 5 % con relación al total de G. Es posible evidenciar dos clases de
Gc en vinculación con la manera en que se configura la relación entre las partes:
● Combinatorias sucesivas: las cuales se construyen en “etapas”. Por ejemplo: “una
mujer en el centro, a los costados, dos seres alados, pueden ser ángeles, parece
que la tomaran y la levantaran” (lámina I).
● Combinatorias simultáneas: considera las partes, dando una respuesta de “una
sola vez”. Por ejemplo: “la Asunción de la Virgen” (lámina I).
Globales patológicas
Dentro de las respuestas globales patológicas se encuentran aquellas en las que se
presentan mecanismos del proceso primario, por lo tanto, no se presentan en protocolos
normales. Es posible encontrar distintos tipos de respuestas incluidas en esta tipología:
● Globales confabuladas (DG – DdG): en este caso el sujeto parte desde un D o Dd
(bien percibidos), asociando y extendiendo el contenido a toda la mancha, sin
atender a las cualidades formales, lo cual no permite la adecuación realista de la
respuesta en su totalidad. Por ejemplo: “cangrejo” a partir de los salientes superiores
vistos como pinzas (lámina I).
● Globales combinatorias confabuladas: respuestas en las cuales la relación entre
las partes asociadas no es lógica. Aunque las áreas que integran las respuestas
sean “bien vistas”, la relación se “confabula”. Por ejemplo: “dos perritos cuelgan de
las alas de una mariposa” (lámina VII).
● Globales contaminadas: son las respuestas más francamente patológicas. Se
encuentran relacionadas con el pensamiento contaminado esquizofrénico. Se
presentan dos preceptos superpuestos en la misma área, siendo el sujeto no
consciente de la inadecuación. Por ejemplo: “la escena de mi coronación”, el centro
es ella misma, los laterales, los dos ángeles que la coronan y todo es la corona
(lámina I).
Respuestas de detalle (D)
Es posible identificar las respuestas de detalle como aquellas áreas de la mancha
fácilmente segregables a las que se les atribuye un contenido. Se nomina las respuestas de
detalle con la letra “D”. Por ejemplo: “dos tigres” (lámina VIII).
Respuestas de pequeño detalle (Dd)
Las respuestas Dd son las referidas a pequeñas partes (o mayores) que pasan inadvertidas
al sujeto normal. Se consideran aquellas partes “perdidas” dentro de la mancha o en los
bordes y aquellas áreas relativamente grandes resultantes de combinar de modo particular
dos o más D, o un D con un Dd, o sacar partes de G o D. Es posible hallar distintos tipos:
● Pequeñísimos detalles (Ddd): son notablemente más pequeños. Por ejemplo: “un
cisne” en una minúscula mancha en el inferior de la mancha principal (lámina I).
● Pequeño detalle externo (Dde): figuras de tamaño pequeño, no siempre
minúsculos. Son los Dd más frecuentes. Suelen ser perfiles, accidentes geográficos,
siendo facilitados por el estímulo. Por ejemplo: “los atletas” (lámina IV).
● Pequeño detalle interno (Ddi): areas inusuales perdidas en la mancha distinguibles
por diferencias en los tonos de color. Por ejemplo: “dos pezones” (lámina I).
● Pequeño detalle raro (Ddr): áreas de tamaño mediano extraídas arbitrariamente sin
que existan factores gestálticos que justifiquen la segregación. Por ejemplo: “una
serpiente” (lámina I).
Respuestas de detalles oligofrénicos (Do)
“Son aquellas en las que el sujeto sólo interpreta una parte de la figura humana o animal,
cuando es frecuente ver esa parte integrada en una figura completa”. El sujeto percibe la
figura completa, pero reconoce en la conciencia sólo una parte. Ej: “botas” (lámina IV).
Respuestas de espacio en blanco (B, b)
Cuando el examinado no capta las figuras negras o de color, sino los espacios en blanco
situados entre las manchas. Se incluyen las figuras que forman el fondo en la zona de
contacto con los márgenes de la mancha y en las cuales interviene el fondo y la mancha.
Una modalidad que puede hacerse presente en este tipo de respuestas es el fenómeno de
nivelación (N) de figura fondo, en el cual el sujeto se sitúa al mismo nivel perceptual dando
nacimiento a una nueva figura, conformado por la conjunción de la mancha y el fondo. Un
ejemplo de este tipo de respuestas es: “corona con diamantes” en la lámina I.
Es posible evidenciar dos tipos de respuestas a espacio blanco:
● B (espacio blanco primario): se encuentran aquellas en las que se da una
inversión figura-fondo, toma papel central lo que se presenta normalmente como
fondo de la lámina. También se considera la presencia de B en el fenómeno de
nivelación anteriormente desarrollado. El B puede verse solo y podrá poseer una
elaboración correcta o con débil condición formal. Por ejemplo: “avión” (lámina II).
● b (espacio blanco secundario): en estos casos no hay una inversión, sino que el
color blanco es interpretado como un hueco o agujero. Este tipo de blanco, solo
aparece en relación con una respuesta G como parte de la misma, siendo esta de
condición formal débil. Por ejemplo: “ojos” (lámina I).
Globales combinadas con el fondo blanco (GB, BG, Gb, bG)
El fondo puede aparecer en las respuestas G de diversas maneras:
● GB: se integra a la mancha en la mayoría de los casos como un aditamento
accidental. Por ejemplo: “pájaro con plumas blancas” (lámina I)
● BG: la respuesta se elabora a partir de una parte del fondo que pasa a ser figura,
dejando a la mancha como fondo. Por ejemplo: “fantasmas hacen una ronda en la
oscuridad” (lámina I).
● Gb o bG: casos en los que dentro de una G el b se presenta como una rotura,
huecos, ojos y boca. Por ejemplo: “mariposa con las alas rotas” (lámina I).
Notas 04-04
DB: funcion figura fondo
G - D) - Mm! = fórmula aprehensiva
de aca se sacan las conslusiones, hablan de aspectos intelectuales y tenemos nuestra
primera interpretacion
cuando terminamos de clasificar viene el informe, sobre como esta el sujeto
lo primero que se pone son los aspectos intelectuales
determinante forma:
da cuenta de los aspectos congnitivos del sujeto, la capacidad de razonar, la persona dice
se parece “por la forma” o describe las partes
la clasfificamos con una F, nunca esta sola la F
como se clasficia? de acuerdo a dos criterios:
semejanza y de precision
+ +
si tiene las dos + se clasifica F+
si tiene + y - se clasficia F+-
si tiene - y + se clasficia F-+
se tiene - y - se calsficia F-
asi se calsfician las formas puras
Significación de los modos de aprehensión
Los diferentes modos de aprehensión permiten identificar la modalidad típica del sujeto para
abordar la realidad. Para esto se considera, no solo el aspecto cognitivo, sino también cómo
reacciona este cuando se enfrenta con factores que estimulan afectos, ansiedades.
Significación de respuestas globales (G)
Las respuestas globales se encuentran asociadas a la capacidad de captar la realidad como
una totalidad y de una sola vez. En los casos de respuestas G de buena elaboración, se
puede inferir una buena capacidad para organizar el material y relacionar detalles e interés
por lo abstracto y lo teórico. Es posible, según la configuración evolutiva de la respuesta,
encontrar las siguientes significaciones:
G amorfas (Ga)
No se esperan este tipo de respuestas en protocolos de personas “sanas”. Constituye un
indicador de perturbación severa, denotando un pensamiento de tipo infantil, primitivo y
confuso. Pueden provenir de sujetos con niveles bajos de inteligencia o con sus
posibilidades de pensar disminuidas por problemas orgánico-cerebrales.
G vagas (Gv)
Es posible encontrar este tipo de respuestas en sujetos ansiosos, en la mayoría de los
casos. Es probable que se encuentre este tipo de respuestas en cualquier protocolo, sin que
esto genere motivo de preocupación. Sin embargo, si se presentan varias es posible inferir
la presencia de angustia difusa sobre la que el yo no logra ejercer un control firme.
Global impresionista (Gi)
Este tipo de interpretaciones, en relación con las Gv, presentan una mejor elaboración del
determinante usado. Es posible agregar un factor estético o transmitir un estado de ánimo,
lo cual se asocia a personas de buen nivel cultural y expresión de cualidades artísticas.
Globales esquemáticas primitivas (Gep)
Este tipo de respuestas G de contenido regresivo, indica una falla en el pensamiento lógico-
causal, en el control sobre la realidad, confusión entre fantasía y realidad, pensamiento
infantil y perturbación en la función sintética del yo.
Cuando en un protocolo se presentan muchas respuestas GV (globales vagas) y GEP, esto
da cuenta de una tendencia globalizante, que consiste en la vaguedad o la poca
organización en la mayoría de las G. La tendencia globalizante implica una regresión del yo
a una fase oral satisfactoria, negación de los propios aspectos negativos, es decir, negación
ante sí mismo y los demás de las propias realidades negativas (incluso, de los propios
sentimientos de minusvalía).
Globales esquemáticas superiores (Ges)
En este caso se asocian con inclinación por el pensamiento abstracto. Se vincula con la
disposición, capacidad o interés para una visión amplia de la realidad que no atiende
particularmente a los detalles de una situación, es decir, para un enfoque abstracto.
Globales combinatorias (Gc)
Las respuestas de este tipo hacen hincapié en las cualidades que se adjudican a las
respuestas G en general, pero con particular acentuación en el proceso analítico-sintético
de la aprehensión de la realidad. Estas respuestas permiten analizar la realidad y observarla
detenidamente para luego integrarlos y organizarlos armónicamente en un todo. Según
cómo se perciba y exprese la combinación, se pueden distinguir:
● Combinatorias sucesivas: usuales en sujetos de pensamiento enlentecido, más
que en los rápidos e imaginativos; en este sentido, si bien alcanzan una síntesis,
posiblemente parecen detenerse más en el proceso analítico.
● Combinaciones simultáneas: asociadas a una imaginación más ágil y en las que la
relación se expresa espontáneamente de manera retardada.
Globales con espacio en blanco (GB, BG)
En general son indicadores de buen nivel intelectual.
● GB: el examinado posee descontento con el medio y consigo mismo, son personas
que tratan de mostrarse conciliadoras, disimular su oposición, su disconformidad y
se esfuerzan por parecer seguros y tranquilos.
● BG: la tensión reside casi siempre en rasgos neuróticos, son sujetos desconfiados y
críticos, su manejo en el mundo implica ver en primera instancia lo malo, lo cual se
expresa en siempre buscar un “pero”.
b
Añade un matiz de inseguridad, disminución de la autoestima, etc. Muchas veces denota la
autorepresentación negativa.
G patológicas
Indican una lógica primitiva a partir de la utilización de mecanismos de proceso primario.
Tienen connotaciones patológicas y se asocian a la confusión de marcos de referencia
internos y externos. Indican necesidad de unión y organización a cualquier costo. Hay fallas
en la función sintética del yo. La presencia de este tipo de respuesta debe alertar sobre la
posibilidad de una patología grave, aunque larvada. Revelan una desorganización
potencialmente psicótica. En un protocolo sano no puede haber respuesta de esta índole
mucho menos si son muy ilógicas e irreales.
● Respuestas contaminadas: “son típicas de esquizofrénicos, no atienden a los
límites entre objetos independientes, de modo que los funden en la misma
percepción. Podrían ser consideradas como delirios, “síntomas restitutivos” ante la
experiencia de disgregación psíquica propia de la psicosis”.
● Respuestas confabuladas (DG – DdG): suponen la presencia del desplazamiento.
“Las peores se las encuentra en psicóticos, orgánicos cerebrales, deficientes
mentales, algunos psicópatas y como cosa normal, en niños pequeños”. El protocolo
en el que se encuentren indicará alguna patología más o menos severa. Parece
tratarse entonces de sujetos que se engañan acerca de la realidad que observan de
modo superficial, toman por objetivamente real lo que fantasean. En todos los casos
la elemental cautela indica la necesidad de inspeccionar el protocolo debido al riesgo
de que la respuesta aparentemente inofensiva, sea la punta iceberg patológico.
● Combinaciones confabuladas: demuestran características infantiles, no logran
estructurar relaciones reales debido a la utilización de mecanismos de
condensación.
Significación de respuestas de detalle (D)
Se le asigna la función de indicar un enfoque práctico concreto de la realidad que se
presenta. También es reflejo de una tendencia a interesarse por las cosas más inmediatas,
por lo que está más a mano. Puede haber capacidad de análisis y de diferenciar partes,
pero no se presenta buena disposición para integrar y organizar. Implicarían una tendencia
a la diferenciación afectiva, asimismo a una discriminación de las propias condiciones
internas y de las actitudes hacia los demás.
Significación de respuestas de pequeño detalle (Dd)
Pequeños detalles “grandes” no son frecuentes, pueden responder en un aspecto más
positivo a originalidad y flexibilidad. En su vertiente más negativa podría remitir a un
pensamiento bizarro extravagante. Con relación a los detalles “pequeños”, más frecuentes
en los protocolos, podemos inferir una buena capacidad para atender ocasionalmente a
alguna minucia, pero si hay muchas respuestas de este tipo se debe pensar en qué queda
atado a lo circunstancial, es posible hablar de un posicionamiento vigilante de la realidad.
Se señalan los aspectos puntuales de cada tipo de respuestas de detalle:
● Pequeñísimo detalle (Ddd): aquellos detalles de la imagen que restan después de
sustraer los detalles de mayor frecuencia estadística. Suelen observarse en sujetos
minuciosos y detallistas, con dificultad de realizar tareas que requieran de un
conjunto, es posible que su adaptación a la realidad se encuentre dificultada debido
su modo de centrarse en aspectos que carecen de importancia.
● Pequeño detalle raro (Ddr): debe evaluarse el grado de autismo al que refiere la
rareza de la respuesta. Puede que el sujeto intente imponer una imagen al material
de la mancha, en lugar de adaptarse a la estructura del material. Un Ddr de nivel
formal no muy arbitrario, puede verse en obsesivos y aquellos con contenido sexual
en histéricos o esquizofrénicos. Si observamos muchas respuestas de este tipo se
puede hablar de una sintomatología paranoide. Es primordial atender a las fallas en
la función de organización y síntesis, el poco sentido de la realidad.
● Pequeño detalle interno (Ddi): la mayoría de los pequeños detalles de un protocolo
son de este tipo, pueden hablar de inseguridad, temor a perderse y búsqueda de
refugio para no exponerse.
● Pequeño detalle externo (Dde): temor a comprometerse profundamente con algo,
el hábito de ver en la periferia de una situación más que ocuparse realmente de ella,
tienden a no involucrarse y a poseer una actitud evasiva frente a las dificultades.
Significación de respuestas de detalle oligofrénico (Do)
Se encuentra en sujetos con deficiencias mentales, angustiados y depresivos, son
infaltables en los protocolos de neuróticos obsesivos. Es posible encontrarlos en inhibición
neurótica de la inteligencia, neuróticos, alcohólicos, preseniles, post encefálicos y en
esquizofrénicos. Se observan signos de vigilancia y crítica, el rigor objetivo constituye el
perfeccionismo. Excesiva cautela intelectual, por lo que renuncia a hacer afirmaciones que
no estén apoyadas en las evidencias.
Significación de respuestas al espacio blanco (B, b)
Las respuestas al espacio blanco de las láminas señalan el aspecto neurótico de un
protocolo. Mirotti, define dos tipos:
● Respuesta primaria al blanco (B): son aquellas en las que hay inversión de la
habitual relación figura-fondo, o cuando el sujeto realiza una nivelación (N) entre la
figura y el fondo. Desde el punto de vista intelectual nos habla de una capacidad
para modificar el campo perceptual. Se observa en sujetos con inteligencia,
realistas, críticos, capaces de cambiar de actitudes y sin patología aparente. Indica
autonomía de juicio sin conformismo, capacidad crítica y autocrítica. Es un factor
positivo de la personalidad, señala madurez si sabe usar estas características de
modo constructivo. Implica capacidad del yo de auto afirmarse ante los propios
impulsos. En algunos casos, la necesidad de autoafirmación con el entorno puede
tomar forma de agresividad para remover obstáculos que se oponen a la meta
personal. La respuesta de blanco primario adquiere su significado según el contexto
y la estructura patológica del sujeto.
● Respuesta secundaria al blanco (b): denota necesidad de amparo, culpa y
dependencia. En términos generales indican inseguridad, un sentimiento personal de
precariedad y deterioro. Es importante observar su contenido para una interpretación
más específica. Las respuestas de blanco secundario no tienen porqué aparecer en
protocolos de sujetos normales.
Sucesión de los modos de aprehensión
La sucesión “hace referencia al orden en que tales modos [de aprehensión] se van
presentando en cada lámina, es de particular importancia por lo que puede informar sobre la
estructuración y organización de los procesos de pensamiento y sobre modalidades
conductuales”. La perturbación de la sucesión en una determinada lámina puede ser un
indicio de cuánto y cómo ha simbolizado el estímulo y cómo influye este en su reacción.
Puede estimarse que ante las láminas el examinado se ocupa, en primer lugar, de lo que es
más amplio y general (G), para después analizar sus partes más en detalle (D) y
posteriormente prestar algo de atención alguna minuciosa menos perceptible (Dd), para por
fin, eventualmente, evaluar fuera de la mancha misma alguna otra interpretación (B). A
continuación, se presentarán distintos tipos de sucesión:
Sucesión rígida
G-D-Dd-B. Se observa en “sujetos formalistas, excesivamente ordenados, pedantes,
intelectualizados, puede ser una expresión de formación reactiva. Son personas que
mediante su rigidez se protegen de las angustias e inseguridades. Es típica del carácter o
estilo obsesivo”.
Sucesión ordenada
Si la secuencia se encuentra en la mayoría de las láminas de la manera indicada
anteriormente, el sujeto es capaz de un rendimiento intelectual eficiente con flexibilidad
activa, sin intromisión excesiva de impulsos y conflictos, ni urgencia por defenderse de ellos.
Sucesión suelta
En este caso podemos encontrar dos grupos:
● El primer grupo se halla en “personas de poca inteligencia, maníacos, epilépticos,
esquizofrénicos y neuróticos, puede estimarse que en estos casos el pensamiento
lógico-causal no está funcionando bien, perturbado por diversos factores,
particularmente por un inadecuado manejo de las presiones impulsivas”.
● El segundo refiere a sujetos de “humor lábil, muchos neuróticos, artistas y personas
de buena fantasía, adolescentes, personas inteligentes pero que no han adquirido
disciplina en el pensar y actuar, personas con problemas de concentración”. Si hay
inteligencia de alto nivel, es un signo de buena adaptación. La sucesión suelta
particularmente en las láminas con colores puede relacionarse con posibilidades
creativas.
Sucesión desordenada
Es típica de perturbaciones severas, de disgregación, sujetos entregados a sus impulsos sin
capacidad de ponerles límites, por lo tanto, afectivamente muy lábiles, con serias fallas en
cuanto al pensamiento lógico-causal y falencias importantes en la síntesis yoica.
Sucesión invertida
Se encuentra en sujetos angustiados, muy cautelosos, que no se animan a decir lo que le
gusta sin culpa y angustias. Si esta sucesión se encuentra solo en una lámina, en un
protocolo más o menos ordenado, indica la presencia de una perturbación causada por el
estímulo de esa lámina, por lo cual el sujeto debe aproximarse con cautela.
TP numero 1
Las respuestas Ges son las más comunes en un protocolo de una bibliotecaria.
- Falso, ya que este tipo de respuestas son las más comunes en todos los protocolos.
Una respuesta de tipo Gc es necesaria en este tipo de protocolo.
- Falso, de modo que el sujeto puede ser productivo sin necesidad de poseer una alta
inteligencia.
Las respuestas Gi son indispensables para este tipo de rol.
- Falso, debido a que representa grandes niveles de creatividad.
Indique lo que corresponda. Si la examinada da una sucesión rígida, se podría
considerar que:
- La examinada en el ámbito laboral podría tener dificultades en flexibilizar los
procesos y desarrollarse creativamente.
En el caso de que Natalia de una respuesta de tipo Ddr, es posible pensar que no
sería apta para el rol debido a que sería una persona con un yo lábil, con fallas en el
sentido de realidad y dificultades en la función de organización y síntesis.
- Verdadero, ya que no es esperable y por lo tanto no podrá desempeñarse
correctamente.
Una respuesta de Gv, como por ejemplo una mancha de tinta, en un protocolo de este
tipo no es esperable.
- Verdadero, porque las respuestas de nivel formal vago, responden a un psiquismo
poco estructurado y con un yo débil, lo cual hace a Natalia no apta para el puesto.
Si Natalia da la respuesta “pezones” en la Lámina I, clasificada como una respuesta
Ddi, es posible pensar en altos niveles de ansiedad presentados en la prueba.
- Verdadero, es posible que Natalia haya estado nerviosa a la hora de realizar la
prueba. Sin embargo, solo podremos saberlo al analizar la respuesta en contexto.
“Humo” en la Lámina IV es una respuesta de Ga, por lo tanto es esperable para cubrir
la vacante.
- Falso, ya que las respuestas sin forma aparente evidencian deficiencias en la
percepción, por lo tanto una ineptitud para desempeñarse de modo acorde.
La aparición de una respuesta Do en todos los casos es negativa.
- Falso, se debe atender al total del protocolo para descubrir la causa de su presencia
en el protocolo.
Que Natalia responda “Cabeza de dragón, vista desde arriba” en la Lámina IV, sería
un indicador:
- Favorable, ya que se trata de una respuesta Ges, lo cual permitiría evidenciar que
Natalia puede adaptarse a la realidad y por lo tanto desempeñarse en relación a la
percepción de la mayoría de los sujetos, siendo este un aspecto esencial.
Si Natalia responde “explosión” en la Lámina IX, se puede considerar:
- Un pobre desarrollo perceptual, por lo cual podría decirse que no atiende a lo
socialmente establecido, teniendo un pobre criterio de realidad indicando una
imposibilidad para desempeñarse en el rol.
Una o dos respuestas de tipo B no serían esperables en el protocolo de Natalia, para
poder dar el apto psicológico.
- Falso, ya que la aparición de capacidad crítica y autocrítica es positiva en cualquier
sujeto para lograr el mejoramiento de procesos, lo cual es importante en cualquier
puesto de supervisión.
La respuesta “Cangrejo” en toda la Lámina I, es una respuesta esperable para cubrir
la vacante de bibliotecaria.
- Falso, ya que es una respuesta patológica y por lo tanto de cualidades negativas.
Indique lo que corresponda. La presencia de un Tr elevado, nos indicaría que:
- Natalia posee poca agilidad de pensamiento, lo que dificulta la resolución de las
tareas laborales diarias, no siendo funcional para el rol.
Si Natalia da la respuesta “dos caras de perfil” en la Lámina VI, es posible tomar la
misma como un indicador favorable para el rol a cumplir.
- Falso, ya que si Natalia no puede comprometerse con su trabajo, no podrá ser de
utilidad para la institución que requiere sus servicios.
“Dos leopardos” en la Lámina VIII es una respuesta esperable en este caso.
- Verdadero, ya que es una respuesta de tipo D, que indicaría practicidad y
desempeño productivo.
Indique lo que corresponda. “Si Natalia gira reiteradas veces cada lámina antes de
dar una respuesta, podemos considerar que”:
- Sería desfavorable, ya que nos habla de alto nivel de ansiedad lo cual no es un
indicador positivo.
Si en todo el protocolo de Natalia no aparece ninguna respuesta G, nos estaría
hablando de:
- Ausencia de capacidad de supervisar los procesos.
- Problemas con la configuración de estrategias.
Si en todo el protocolo de Natalia no aparece ninguna respuesta D, es posible señalar
en el informe:
- Su dificultad en la capacidad analítica, reflexiva y de integración, por lo cual sería
una persona poco calificada para el puesto atendiendo a sus funciones.
Que Natalia refiera una respuesta incluyendo solo áreas segregables de la mancha,
implica:
- Un indicador de practicidad, de acciones resolutivas, lo cual es de suma importancia
para las tareas que requieren ser operativos como el organizar y catalogar.
La respuesta “asunción de la virgen” en la Lámina I, sería una respuesta que
aportaría grandes indicadores de inteligencia. A partir de lo cual podemos afirmar
que:
- La presencia de niveles de inteligencia altos le permitirían a Natalia ser resolutiva
ante la presentación de situaciones que requieran soluciones.