La auditoría es un proceso sistemático que consiste en obtener y evaluar
objetivamente evidencia sobre las afirmaciones relativas a los actos y eventos de
carácter económico; es decir, sobre los balances que estén razonables; para luego
informar a los dueños o los socios.
1.- PROCESO SISTEMÁTICO DE AUDITORIA PARA EL ACTIVO
La auditoría del activo es la parte de la auditoría contable que revisa las
cuentas de activo (tanto corriente como no corriente).
El objetivo de la auditoria del activo es verificar que dichas cuentas se han
contabilizado de manera que reflejen la imagen fiel de la empresa.
Los activos de una empresa son el conjunto de bienes y derechos de los
que ésta dispone o puede disponer (tanto a corto como a largo plazo). Por tanto, la
auditoría del activo pretende obtener evidencia de que distintas partidas, tales
como, existencias, derechos de cobro, etc. se encuentran contabilizadas.
Todo ello, acorde al marco de información financiera aplicable, de tal forma que no
presenten errores ni omisiones significativas.
Partidas de mayor riesgo en el activo
Aunque puede existir un riesgo de incorrección (sea o no material) en
cualquier partida de activo de las cuentas anuales, existen algunas más
susceptibles de presentar dichos riesgos.
En relación al activo no corriente se puede citar:
Las relacionadas con el inmovilizado material: Las empresas, en
ocasiones, pueden sobrevalorar sus activos (terrenos, construcciones).
Esto puede ser, por ejemplo, para presentar unos estados contables más
sólidos y así mejorar sus ratios. De esta forma, para ser más atractiva para
los inversores o a efectos de fusión. Esto también puede ocurrir a la
inversa. Es decir, que los activos estén registrados por un valor inferior al
que deberían estarlo.
Las contenidas en el epígrafe inversiones inmobiliarias: Por la misma
razón que la anterior.
Las relacionadas con inversiones en empresas del grupo a largo
plazo: Estas son el principal foco de sospecha para los auditores de
posibles irregularidades contables. Cuando hay grandes grupos
empresariales, compuestos por un organigrama complejo, es más sencillo
para las empresas camuflar operaciones que no se han realizado acorde al
marco de información financiera aplicable.
En relación al activo corriente se puede citar:
Las relacionadas con existencias (sobre todo en relación a la variación
de un año a otro): Aunque debe existir una coherencia entre el nivel de
ingresos de una empresa y la variación de existencias que ésta ha tenido,
en ocasiones, son objeto de manipulación. Esto puede realizarse, por
ejemplo, de cara a presentar un menor resultado de ejercicio.
Las incluidas en deudores comerciales y otras cuentas a cobrar:
Pueden existir saldos de clientes que permanezcan un largo período en el
balance sin ser cobrados. De acuerdo con la norma contable se debería de
dotar un deterioro por estas partidas. Estas partidas pueden no haberse
deteriorado para no empeorar las cuentas anuales.
Las partidas pertenecientes a inversiones en empresas del grupo y
asociadas a corto plazo: El enfoque del auditor es el mismo que para el
largo plazo.
Cuentas por cobrar.
Procedimiento de auditorías similares son utilizados para la verificación de
todos los tipos de cuentas por cobrar, aun cuando puede ser necesaria una
investigación adicional respecto a transacciones que no impliquen operaciones
normales, por ejemplo, préstamos a funcionarios. Una adecuada presentación
para efectos de situación financiera, por supuesto, la segregación de los diferentes
tipos de cuentas por cobrar, así como una cuidadosa distribución entre los
derechos a corto plazo y los de largo plazo.
Los principales objetivos del auditor en el examen de las cuentas por cobrar se
resumen como sigue:
1. Determinar lo adecuado de los controles internos.
2. Establecer la validez o razonabilidad de los derechos.
3. Determinar el valor aproximado de realización.
El factor más significativo en la selección de procedimiento de auditoria
requerido en un trabajo en particular es lo adecuado del sistema del control
interno. Consecuentemente, es apropiado, estudiar la naturaleza del control
interno en la aplicación a ingresos y cuentas por cobrar y las técnicas de auditoria
para la comprobación selectiva y evaluación de los controles.
Programa de Auditoría para Cuentas por Cobrar.
Los siguientes procedimientos de auditoría son típicos del trabajo que efectúa el
auditor en la verificación de las cuentas por cobrar.
1. Obtenga o prepare relaciones de los principales grupos de cuentas por
cobrar, clasificación por antigüedad de saldo,
2. Verifique cada relación comparándola con la cuenta control y con los
auxiliares,
3. Efectúe pruebas de la clasificación por antigüedad, y tome nota de algunos
cobros recibidos desde la fecha de cierre,
4. Confirme las cuentas por cobrar por medio de la comunicación directa con los
deudores,
5. Analice todas las transacciones efectuadas con funcionarios, empleados,
accionistas y compañías afiliadas,
6. Determine si los embarques en consignación han sido incluidos en cuentas
por cobrar, y efectúa las reclasificaciones que sean necesarias,
7. Revise la cancelación de cuentas incobrables,
8. Determine la suficiencia de la provisión para cuentas incobrables,
9. Determine la suficiencia para provisiones para descuentos y devoluciones
sobre ventas.
10. Revise lo adecuado de los descuentos concedidos por pronto pago,
11. Efectúe pruebas de la precisión e integridad de las facturas de venta,
sumaria de ventas y pases,
12. Revise la utilización y autorización de las notas de crédito,
13. Revise el corte de las transacciones de ventas al fin del ejercicio, determine
la adecuada presentación en el balance, de las cuentas por cobrar,
14. Obtenga del cliente un certificado cubriendo las cuentas por cobrar