0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas4 páginas

Crisis de la Potestad Organizatoria

La potestad organizatoria se refiere a la capacidad de las organizaciones de decidir su esquema organizativo para lograr sus objetivos. Esta capacidad forma parte de la función directiva y es clave para evaluar el éxito de las políticas de gestión. Las organizaciones deben adaptar su potestad organizativa a los cambios en la sociedad como la revolución tecnológica. La crisis económica ha puesto en crisis la potestad organizatoria debido a la presión por reducir gastos.

Cargado por

Rex_333
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas4 páginas

Crisis de la Potestad Organizatoria

La potestad organizatoria se refiere a la capacidad de las organizaciones de decidir su esquema organizativo para lograr sus objetivos. Esta capacidad forma parte de la función directiva y es clave para evaluar el éxito de las políticas de gestión. Las organizaciones deben adaptar su potestad organizativa a los cambios en la sociedad como la revolución tecnológica. La crisis económica ha puesto en crisis la potestad organizatoria debido a la presión por reducir gastos.

Cargado por

Rex_333
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La potestad organizatoria

Es un componente inherente a cualquier organización y se traduce en la capacidad de


decidir el esquema organizativo en orden a la mejor forma de conseguir el
cumplimiento de los respectivos fines asignados, conveniados o asumidos según la
respectiva forma jurídica asumida. También es la capacidad de organización es, parte
de la función directiva y, en muchos casos, una de las funciones más directamente
vinculadas a la responsabilidad por la gestión puesto que considera que el acierto en las
decisiones de organización es uno de los elementos centrales para evaluar el acierto y el
éxito de las políticas de gestión
En este sentido y en punto al ejercicio de la potestad organizativa debemos indicar que
las organizaciones, cualquiera que sea su naturaleza, no pueden ser ajenas a los procesos
de cambios que se están produciendo en nuestra sociedad. Así, por ejemplo, cuestiones
como la revolución tecnológica, la apertura de mercados, la externalización de servicios,
los cambios en la gestión de los recursos humanos son elementos que, junto a otros
adicionales, marcan una forma diferencial de orientar la organización en cada momento
y en cada proceso
Encontrándose dos elementos que son claves para el enfoque de la cuestión: potestad
organizatoria y sus límites incluyendo en estos la propia capacidad de crear (o para ser
más exactos, instar la creación) organizaciones personificadas que operan como
instrumentos de la propia acción administrativa y que se vinculan con la matriz sobre la
base de principios diferentes a los comunes.
La consecuencia ineludible: la crisis de la potestad organizatoria.
Las consideraciones teóricas y casi de sociología de las organizaciones que acaban de
analizarse en relación con el modelo organizativo público han sufrido una crisis
específica como consecuencia de la mala situación económica. De esta forma cuando,
finalmente, se llega a la conclusión de la entidad real de la crisis económica y, sin
mayor debate sobre la forma de operar las reducciones de gasto, se produce un
identificación de la culpabilidad de los niveles de gastos que se proyecta sobre las
formas-estructuras de la organización tradicionales
Las causas por las que hemos llegado a una situación de crisis podemos referirnos a los
siguientes elementos:
 Falta de uniformidad en la tipología reflejo de la crisis general de la gestión de
lo público.
Realmente podríamos decir que ni en este ámbito ni en el de los servicios
sociales como dos de los más importantes en referencia a gasto y a formas de
organización- han sido capaces de encontrar un mínimo punto de encuentro
sobre cuál es la forma organizativa que es más acorde con la especificidad de la
respectiva prestación de servicios y que permite cumplir mejor con los principios
constitucionales de eficacia y eficiencia en el funcionamiento administrativo.
 El gasto como elemento de control
La tendencia natural es la de considerar que en épocas de expansión económica,
el coste y las estructuras tienden al crecimiento injustificado en términos de
racionalidad y, por tanto, sobre esta base, cuando se produce una crisis
económica como la actual se parte de aquella idea y en consecuencia se
considera que está justificada cualquier reducción que pueda plantearse.
Admitiendo que este análisis si es real justifica actuaciones correctoras no cabe,
sin embargo, negar que los servicios públicos que, a menudo, identificamos
como grandes causantes del gasto público (sanidad, educación, servicios
sociales) tienen un componente de gasto ligado al personal que, ciertamente, es
complejo de reducir y, sobre todo, que no se reasume con el cambio de forma de
organización porque, en muchos casos, responde a la esencia del propio modelo
de organización.
El ejercicio de la potestad organizatoria podríamos indicar que el proceso de ejercicio
de la misma debería quedar sometido a un control inicial y uno subsiguiente sobre la
base de un elemento como es la fijación de los objetivos que son el presupuesto para el
ejercicio de este segundo. Desarrollemos un poco más estos elementos.
 El control inicial debería, a su vez, operar en dos planos diferenciados:
A) El control sobre la decisión de la forma de ejercicio de las competencias
administrativas elegida por el titular de la potestad organizatoria.
Realmente lo que se acaba de indicar nos permite afirmar que no existe un
parámetro
de normalidad en el ejercicio la gestión pública o, por decirlo de otra forma,
nada
es, en sí mismo, anormal en la opción por alguna de las formas con las que se
gestiona
lo público.
B) El control sobre la entidad instrumental Directamente enlazado con el anterior
planteamiento se encuentra el de la forma concreta elegida. Realmente hay
pocos análisis actuales sobre las grandes controversias clásicas de la gestión
como el de la administración directa-indirecta. Este debate no es ajeno a la
realidad y la decisión sobre el ejercicio de una competencia pública por uno u
otro sistema de gestión supondrá realmente unos u otros costes.

 El compromiso de gestión: la misión medida en objetivos.


Se trata de un papel que ha ocupado, muy a menudo, la gestión presupuestaria pero
que, en momentos como el presente, no tienen una virtualidad suficiente porque con
la situación de crisis es cada vez más perceptible en una política presupuestaria hecha
desde las instancias centrales y que no responde, en muchos casos, a los objetivos
reales de la organización. De alguna forma el mensaje es que se hace lo que se puede
pagar no lo que realmente cree el respectivo organismo que debería hacerse.
Instituto de la Dispersión Orgánica
EL FACTOR ORGANIZATIVO RESERVADO A LA LEY
Es indudable que las normas jurídicas, desde la Constitución hasta el reglamento, contienen
decisiones organizativas y establecen la organización. También es indudable que se ocupa
fundamentalmente de la organización que implica una distribución del poder del Estado,
conformando, en definitiva su estructura territorial y básica y señalando los ámbitos
competenciales fundamentales de dicha estructura. Si hay que señalar cuál es el elemento
básico que determina que una cuestión organizativa que de reservada a la ley, se debe partir,
según mi opinión, de la consideración del factor organizativo que determine o suponga el
ejercicio de poder, entendido como potestades administrativas o autoridad.
con carácter de potestad, de la norma habilitante. El factor de poder nace de la ley, la
distribución aparece como una cuestión organizativa. Sólo después de efectuada la dis
tribución orgánica de la competencia surge no tanto el carácter jurídico de la norma de
organi zación sino sus efectos jurídicos. Por ello, a la norma con rango de ley correspondería
la atribución, en el orden organizativo, de las competencias que implican dicho ejercicio,
que se traduce en la adopción de las decisiones políticas y normativas más importantes y de
las resoluciones administrativas que afecten a los derechos o intereses legítimos de los
ciudadanos.
El procedimiento en el Perú tiene una larga historia caracterizada, primero, por una etapa de
concentración, luego una segunda de dispersión normativa, para en los últimos 4 años
concentrarse en una ley, entonces una nueva legislación ofrece a los administrados las
mayores garantías frente a la posibilidad de abuso de poder las entidades públicas, obligando
a estas a poner a disposición de los primeros todos los medios a su alcance para satisfacer
sus pretensiones
Lo cual la nueva legislación, la entidad no se han puesto aun a tono con dispuesto por la
norma, adoleciendo por tanto de diferencias claramente violatorias de los derechos de los
administrados, las entidades publicas requiere realizar una gran inversión tecnológica,
haciendo uso de los recursos captados por los procedimientos, a fin de brindar mayores
facilidades y mejor atención al usuario
Debe tenerse presente que muchos servidores públicos se desenvuelven como proyectistas
de actos administrativos, en ese sentido es necesario la presencia de especialistas del derecho
a fin que dichos actos estén debidamente motivados

Referencias bibliográficas

Morey, A (1998) LA RELACIÓN ENTRE DERECHO Y ORGANIZACIÓN, UNA


CUESTIÓN LEGISLATIVA [Link]
[Link]

Cabrera, M (2005) El Acto Administrativo [Link]


%20(1).pdf
Paloma, A (2013)La potestad organizatoria y la relación de instrumentalidad.
[Link]
ctrl=MCRST4885ZI158836&id=158836

También podría gustarte