HISTORIA DE LA DANZA SHACSHAS DE HUARAZ
El nombre de la danza deriva de la palabra Shacapa, que son los
cascabeles de las semillas que llevan los danzantes, atados alrededor de
las pantorrillas. Shaqsha en el habla popular es el nombre que se le da a
un arbusto que crece en las zonas cálidas, también denota el sonido que
producen las sonajas o cascabeles de semillas. (shaq, shaq, shaq) al
sacudirlas. Por lo que el vocablo Shaqsha equivaldría al de: << el que
produce ruido>>... el que hace bulla.
Los Shacshas tienen origen pre inca que con el correr del tiempo y la
influencia española, ha sufrido cambios radicales surgiendo un proceso de
occidentalización, y aquel ovejero, labrador, o cuidador de cultivos ya no
baila para agradecer a sus deidades por los productos brindados por la
santa tierra sino baila en conmemoración del Señor de la Soledad para
agradecerle por los beneficios recibidos.
Con el advenimiento del cristianismo, las fiestas andinas se camuflaron en
las fiestas cristianas. Cada primero de mayo un desmedido ritmo invade
las calles de Huaraz, provincia de Ancash en el Perú. En esta provincia
donde el resultado de la lucha entre indígenas y españoles nace la
adoración al Santo Cristo de la Soledad y con él una de sus danzas más
representativas, “Los Shacshas”, cuyo origen nace como símbolo de
rebeldía y burla hacia las colonias que eran habitadas por una gran
cantidad de españoles.
Se dice también que ellos eran un pueblo guerrero producto de los
maltratos en la época del virreinato y no solo lucharon contra ellos, sino
que también fabricaron vestimentas similares a la suya para simbolizar lo
ridículos que se veían con esos trajes y coronas.
La danza los Shacshas de Huaraz representa una tradición local
significativa que sobrevive dentro de una zona urbana que ha sufrido
cambios radicales a lo largo del siglo XX, por ello, la referida danza está
sometida a diversas condiciones que podrían afectar su integridad, por lo
que su reconocimiento a escala nacional es necesario,
Hoy el Perú alberga expresiones andinas que nacen del resentimiento y
lucha hoy hecho arte. Huaraz es una provincia que tiene en sus tierras un
claro ejemplo mostrando entre sus pobladores a un grupo de amantes de
la música, historia y continuadores de pasos que expresan a un pueblo
indígena que aún no ha sido callado.