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Artículos 274 - 397 Procedimiento Ordinario. Procedimientos Especiales

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3* EDICIÓN

y re
E
EsÉ
ARTÍCULOS 274 - 397
PROCEDIMIENTO ORDINARIO. PROCEDIMIENTOS ESPECIALES.
CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES. EJECUCIÓN.
ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

coordinación MIGUEL Á. ASTURIAS

autores NICOLÁS R. CEBALLOS - ROBERTO R. DARAY


ALBERTO J. HUARTE PETITE - ROBERTO LEO

hammurabi
JOSE LUIS DEPALMA EDITOR
CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL
ANÁLISIS DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL

dirección
ROBERTO R. DARAY

3
ARTÍCULOS 274- 397
PROCEDIMIENTO ORDINARIO. PROCEDIMIENTOS ESPECIALES.
CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES. EJECUCIÓN.
ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

coordinación
MIGUEL Á. ASTURIAS
O Copyright by
editorial hammurabi s.r.!.
Talcahuano 438 - 1? piso “A”
CIO13AA]- Buenos Áires - Argentina
Tel: (54-11) 4371-8179 — líneas rotativas—
E-mail info [Link] - [Link]
* twitter. cormhammurabi_srl
* [Link]
* [Link]

Producción integral

concept desion
de FERNANDO LUCAS DEPALMA

EDICIÓN DIGITAL
Julio de 2022

EDICIÓN PAPEL
Julio de 2022
Impreso por «Docuprint S.A.»
Tacuari 123, Buenos Álres - Argentina
Hecho el depósito de ley 11.723
Derechos reservados
Prohibida su reproducción total o parcial
Impreso en Argentina / Printed in Argentina
ISBN: 973-987-8342-29-0 (obra completa)
ISBN: 978-987-805-283-0 torno 3)

Argentina, Códigos
CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL. ANÁLISIS DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL
ROBERTO R. DARAY dirección

3* edición, Buenos Aires, Hammurabi, 2022


vol, 3,666 ps., 23x 16 cm,
ISBN: 978-987-805-283-0
1. Código Procesal Penal. |Daray, RobertoR., dir. 11, Titulo
20D 347.05
Fecha de catalogación: 27/6/2022
Archivo Digital: Oriiime
ISBN: 978-987-805-278-6 (obra completa)
ISBN: 978-987-805-284-7 (tomo 3)
fecha de publicación: 276/2022
— arioición | ROBERTO R. DARAY dirección

CÓDIGO PROCESAL
PENAL FEDERAL
ANÁLISIS DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL

ARTÍCULOS 274-397
3
PROCEDIMIENTO ORDINARIO. PROCEDIMIENTOS ESPECIALES.
CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES. EJECUCIÓN.
ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

coordinación MIGUEL Á. ASTURIAS

autores NICOLÁS R. CEBALLOS - ROBERTO R. DARAY


ALBERTO J. HUARTE PETITE - ROBERTO LEO

colaboradores PAULA FUERTES - ESTEBAN P. SPARROW

EN ANEXO

ÍNDICE ALFABÉTICO
DE VOCES
TEXTO SIMPLE DEL .
CÓDIGO PROCESAL ham mura bi
PENAL FEDERAL JOSÉ LUIS DEPALMA EDITOR
ÍNDICE GENERAL

ABREVIATURAS 17

SEGUNDA, PARTE
PROCEDIMIENTOS

LIBRO PRIMERO
PROCEDIMIENTO ORDINARIO

TÍTULO
CONTROL DE LA ACUSACIÓN
ART. 274, ACUSACIÓN
81. Consideraciones generales 22
82. La acusación 24
al Consideraciones Generales o occ 24
bi Requisitos formales... 25
1. La individualizacióndelimputado(ysudefensonyelrelato e
tico 25
2. Los fundamentos de la imputación s ss 21
3. Las disposiciones legales aplicables _______
22 2 2 29
4. La determinación del dañoa reparar 30
5. Elofrecimiento de prueba para el juicio 32
6. La determinación de la pena 33
ART. 275, ACUSACIÓN ALTERNATIVA 2 2 2 36
ART. 276. COMUNICACIÓN Y ACTIVIDAD DE LA QUERELLA. REMISIÓN DDELAS AC-
TUACIONES 40
ART. 277. CITACIÓN DE LA DEFENSA 42
ART. 278, OFRECIMIENTO DE PRUEBA PARA EL JUICIO. 2... 44
ART. 279. AUDIENCIA DE CONTROL DE LA ACUSACIÓN. DESARROLLO
3 1. Consideraciones generales 46
982. Laaudiencia. Las cuestiones a tratar 47
ÍNDICE GENERAL

a) Consideraciones generales 47
b] Las objeciones a la acusación O a la demanda civil 49
Cc) Las demás cuestiones 50

ART. 280. AUTO DE APERTURA DEL JUICIO ORAL 2 53

TÍTULO 111
JUICIO

CAPÍTULO 1
NORMAS GENERALES
ART. 281. ORGANIZACIÓN
B 1. Consideraciones generales 59
E 2. Recusación e inhibición del o de los jueces sorteados 62
ART. 282. INTEGRACIÓN DEL TRIBUNAL DE JURADOS 63
ART. 283, DIVISIÓN DEL JUICIO EN DOS ETAPAS 63
ART. 284. INMEDIACIÓN
8 1. Consideraciones generales 6d
EZ .La exclusión del imputado. occ s 68
8 3. Incomperecencia del Ministerio Público Fiscal 69
ART. 285. PUBLICIDAD
31. Consideraciones Generales 2. cc 70
Best publica ces at e as E Ea 72
ART. 286. ACCESO
DEL PÚBLICO 2.2 220 76
ART. 287. MEDIOS DE COMUNICACIÓN 77
ART. 288. ORALIDAD o 82
ART. 289. EXCEPCIONES A LA ORALIDAD
81. Consideraciones generales 22-22 22 2 84
82. Acerca de las excepciones 87
al La prueba anticipada EA 87
bj El testimonio del fallecido, del devenido incapaz, del ausente, del
no ubicable o, genéricamente, delimposibilitado de declarar en jul-
cio 88
83. Presentación de documentos al declarante 94
84, Valoración de la prueba testimonial introducida por lectura 97
ART. 290. DIRECCIÓN DEL DEBATE Y PODER DE DISCIPLINA
EM la direccion
de debate queso rea 97
3 2. El poder de disciplina 99
5 3. La expulsión del imputado y otros 103
ART. 291. CONTINUIDAD, SUSPENSIÓN E INTERRUPCIÓN
81 Consideraciones generales 104
5 2. Las causales de suspensión del precepto 108
8 3, Otras causales de SUSpensión 2 oc 110
ART. 292, IMPOSIBILIDAD DE ASISTENCIA 222-222 114
9 ÍNDICE GENERAL

ART. 293. CONSTITUCIÓN DEL TRIBUNAL EN LUGAR DISTINTO DE LA SALA DE AU-


DIENCIAS o - . o o uN o 116

CAPÍTULO 2
DESARROLLO DEL DEBATE
ART. 294. APERTURA DEL JUICIO ORAL
$ 1. La asistencia de los convocados 117
8 2. La iniciación de la audiencia. Los alegatos de apertura _________ 119
$ 3. La declaración del imputado 121
ART. 295. AMPLIACIÓN DE LA ACUSACIÓN 122
ART. 296.. RECEPCIÓN DE PRUEBAS 22 ooo oo ooo o 126
ART. 297. INTERROGATORIO
Sd Eon
ge racio nes enerales yoo 128
3 2. Preguntas siempre vedadas 130
83 Elexameno interrogatorio directo 131
84. El «contraexamens 2-22 134
85, Elexamen «redirecto» y el «erecontraexamen» 2-22 140
£ 6. La confrontación con dichos anteriores u otras versiones 142
87. Las objeciones 143
88. Facultad jurisdiccional de preguntar. 2222222
2 2 2 144
30: La BSocontereadid surreal INEA VRNESare 145
ART. 298. DECLARACIÓN BAJO RESERVA DE IDENTIDAD
5 1. Consideraciones generales 146
32. La valoración de los dichos del testigo de identidad reservada _...... 148
ART. 299. PERITOS 2222-2111 156
ART. 300. OTROS MEDIOS DE PRUEBA 157
ART. 301. PRUEBA NO SOLICITADA OPORTUNAMENTE 159
ART. 302. DISCUSIÓN FINAL
8 1. La discusión final 162
EZ OSOEOOÍOS essay neg oo ateos es cc 164
a) Del representante del Ministerio Público Fiscal 164
Di-Dél querellante eesmspraa DE l 173
A DENACOPEV armo ee je ie 173
d) Del defensor del im putado. o 174
ej Del civilmente demandado 175
83. Lasréplicas 175
8 4. La escucha final del imputado yel cierree del AA 175
ART. 303. DELIBERACIÓN DE RESPONSABILIDAD 176
ART. 304. AUDIENCIA DE DETERMINACIÓN DE LA PENA . 182

CAPÍTULO 3
SENTENCIA
ART. 305. REQUISITOS DE LA SENTENCIA
8 1. Consideraciones generales A 189
ÍNDICE GENERAL 10

5 2. Los reguisitos del precepto y otros 193


a) Ellugary la fecha en que se ha dictado, la composición del órgano ju-
dicial, el nombre del o los jueces y las partes, y los datos personales
delimputado y la enunciación del hecho que ha sido objeto de acu-
sación y, en su caso, de la acción civil. 193
bi El voto de los jueces sobre cada Una de las cuestiones planteadas,
con exposición de los motivos en que los fundan __________ 194
cd) Ladeterminación precisa y circunstanciada del hecho que se estima
ACredadO 2 ccoo 196
d% La parte dispositiva con mención de las normas aplicables 196
eliana de OS UBESS sees 197
ñ Otros requisitos no mencionados en el precepto 198
ART. 306. REDACCIÓN Y LECTURA
81 Laredacción 200
52 da lecturaila DOTE e pont
ren rape peo ea poo peon 202
ART. 307. CORRELACIÓN ENTRE ACUSACIÓN Y SENTENCIA
8 1. El principio de congruencia 203
82. La calificación del hecho. La pena aimponer. La solicitud de absolución 207
ART. 308. ALCANCE DE LA SENTENCIA
8 1. La sentencia absolutorla 2222222
2 2 2 215
8 2. La sentencia condenatoria 218
[Link]ón Civil. ERE 224
ART. 309. EFECTOS DE LA SENTENCIA SOBRE LAS MEDIDAS DEECERCIÓN
E 1. Absolución del imputado detenido 222 cc 225
£ 2, Condena del imputado en libertad a una pena privativa de libertad de
cumplimiento efectivo 226
ART. 310. DECOMISO 2-2 ooo 227

CAPÍTULO 4
REGISTRO DE LA AUDIENCIA
ART. 311. FORMA
8 1. Consideraciones generales 2 Lol E , 239
8 2. Contenido del acta 2 ooo 242
ART. 312. VALOR DE LOS REGISTROS 246
ART. 313. APLICACIÓN SUPLETORIA 247

LIBRO SEGUNDO
PROCEDIMIENTOS ESPECIALES

TÍTULO |
PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA
ART. 314. PROMOCIÓN
51. ¿Proceso de deci Prada ooo e ea 247
a) Consideraciones generales 247
11 ÍNDICE GENERAL

bj Cuestiones vinculadas ala legitimidad


y capacidad del querellante,
y al escrito de querella 2222 2 ooo o-- 250
Cd La paralización del juicio por calumnias 252
$ 2. Proceso por delito de acción privada por conversión... 252
ART. 315. DESESTIMACIÓN 254
ART. 316. AUXILIO JUDICIAL PREVIO... 257
ART. 317. AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN
81. Consideraciones generales 222 coco 260
82. Cuestiones vinculadas a la asistencia de las partes 263
83. El derechode excepclonar 265
ART. 318. CONCILIACIÓN Y RETRACTACIÓN
81. La audiencia 266
$2 Laconciliación 267
83. Laretractación y la explicación satistactoria 268
ART. 319. ACUMULACIÓN DE CASOS 272
ART. 320. PROCEDIMIENTO POSTERIOR
8 1. Consideraciones generales ] 273
82. La cexceptio veritatis* 2222222222 217
ART. 321. DESISTIMIENTO EXPRESO. RESERVA DE ACCIÓN CIVIL
$ 1. El desistimiento expreso 278
5 2. Elabandono
lo desistimiento táct0) 2.2 o 279
ART. 322. EFECTOS DEL DESISTIMIENTO 222222 279

TÍTULO 1
PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS

ART. 323, PRESUPUESTOS Y OPORTUNIDAD DEL ACUERDO PLENO 281


ART. 324. AUDIENCIA 287
ART.:325.. SENTENCIA: ocurra pa tere aa pee 291
ART-326:ACUERDO:PARCIAL. couquoaioo repeat
pa oa 298
ART. 327. ACUERDO DE JUICIO DIRECTO 301

TÍTULO II!
PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA
ART. 328.
81. Consideraciones generales o 303
8 2. Los delitos que autorizan el procedimiento 305
32) Marco genetal Bel procede vereomvrri ea 309
311
ART. 330. CARÁCTER MULTIPROPÓSITO DE LA AUDIENCIA 315
ART. 331. AUDIENCIA DE CLAUSURA DEL PROCEDIMIENTO PARA CASOS DE FLA-
GRARCIÍA vor ea a 320
ÍNDICE GENERAL

ART. 332.
ART. 333. CONSTITUCIÓN DEL TRIBUNAL, AUDIENCIA. FIJACIÓN DE FECHA DE DE-
BATE 326

TÍTULO IV
PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS

ART. 334. PROCEDENCIA Y TRÁMITE 321


ART:3I35: PLAZOS 0: A EE 331
ART. 336. REGLAS:COMUNES: oscars ea ar 336

TÍTULO Y
PROCESO PENAL JUVENIL
ART. 337. REGLA GENERAL
81. Consideraciones generales 333
8 2. Principio de culpabilidad . 336
Ea Rap de especialidad. sussperssresper ana 338
£ 4, Detención y medidas cautelares 341
5 5. Cuestiones relativas al desarrollo del proceso y ala aplicación de la pe-
Mia 346
86. Procedimientos abreviados. El procedimiento de MNagrancia 347
8 7. La defensa del menor de edad imputado 349

TÍTULO YI
PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS
ART. 338. REGLAS DEL PROCESO 350
ART. 339. REPRESENTACIÓN Y DEFENSA
8 1. Consideraciones generales 22 2 2 352
3 2. Citación e intimación a la persona jurídica, su incomparecencia y otras
alternativas. La rebeldía y sus consecuencias 355
ART. 340. CONFLICTO DE INTERESES Y ABANDONO DE LA REPRESENTACIÓN ___ 357
ART. 341. CITACIÓN Y COMUNICACIONES 358
ART. 342. REBELDÍA 359
ART. 343. LEGITIMACIÓN PARA CELEBRAR ACUERDOS. ACEPTACIÓN 359

LIBRO TERCERO
CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES
TÍTULO |
NORMAS GENERALES

ART. 344. PRINCIPIO GENERAL 361


ART. 345. ADHESIÓN 365
13 ÍNDICE GENERAL

ART. 346. DECISIONES DURANTE LAS AUDIENCIAS 22222


ART. 347. EFECTO SUSPENSIVO 370
ART. 348. EFECTO EXTENSIVO 372
ART. 349. DESISTIMIENTO EJE]
ART. 350. COMPETENCIA
3 1. La función de revisión 375
a) Consideraciones generales 375
b) Eljuez con funciones de revisión como superior tribunal de la cau-
sa. Repercusión sobre la garantía del doble conforme. Su alcance ob-
jetivo 377
82. El recurso extraordinario de apelación 381
a) Consideraciones generales . _ A O 381
b) Cuestiones no federales ___ rr 383
Cc La sentencia definitiva y la equiparable 385
d) El órgano emisor de la sentencia 385
e) Elagravio o 387
ñ Cuestiones relativas a las tormás INE 388
1. Introducción de la cuestión federal 388
Elrmmantenimiento del caso federal. 389
a RIE eto

El plazo, madoy lugar de interposición 390


El facultado para interponerlo 2222 22 2 2 392
Los fundamentos del recurso o su contenido 393
La concesión 0 la denegación del recurso. La adhesión 393
Los medios de impugnación y los efectos de la sentencia de la
Corte Suprema 2.2 ra 394
2. Elrecurso extraordinario de apelación ««in + forma pauperis» . 395
83. La gueja por el recurso extraordinario de apelación denegado 395
5 4. Intervención de la Corte Suprema por privación de justicia. Avocación 398
ART. 351. REFORMA EN PERJUICIÓ 2... 398

TÍTULO I
LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR
ART. 352. LEGITIMACIÓN DEL IMPUTADO 400
ART. 353. LEGITIMACIÓN DE LA QUERELLA
8 1. Legitimación del querellante 405
8 2. Legitimación del actor civil 408
ART. 354. LEGITIMACIÓN DEL CIVILMENTE DEMANDADO 409
ART. 355. LEGITIMACIÓN DEL REPRESENTANTE DEL MINISTERIO PÚBLICO FISCAL 409

TÍTULO 1
DECISIONES IMPUGNABLES
ART. 356. DECISIONES IMPUGNABLES
81. Consideraciones generales o o 412
5 2. Sentencias definitivas por equiparación E E E
ÍNDICE GENERAL

ART: 357. SOBRESEMMIENTO. - ooo iii jo a


ART. 358. SENTENCIA CONDENATORIA
B 1. Consideraciones generales 22222 2 2 2 2 421
8 2. Las hipótesis del precepto z SS s 424
a] Incisosajyby inobservancia de un precepto o garantia consttucio-
nabo legal, y aplicación errónea de la ley penal 424
br Incisosd, dd), eJyf motivación insuficiente, contradictoria, Irazo-
nable o arbitraria; prueba ilegal o malincorporada; omisión de prue-
ba decisiva o valoración de la inexistente; errónea valoración de la
prueba y de los hechos 426
dá Incsod) inobservancia de las reglas relativas a la correlación entre
la acusación y la sentencia 427
di Incisohk incumplimiento
de los requisitos esenciales de la senten-
cia 427
ej Incisoik verificación de alguno de los supuestos que auloricen la re-
visión de la sentencia condenatoria firme 428
fo Incisoj): inobservanciade las normas sobre la cesura
del debate... . 428
ART. 359. SENTENCIA ABSOLUTORIA
8 1. Inobservancia del derecho a la tutela judicial de la víctima 429
E 2. Lasrestantes hipótesis 430

TÍTULO IV
TRÁMITE
ART-360.. INTERPOSICIÓN -<ccoouononavraa a iaa 432
ART. 361. QUEJA POR IMPUGNACIÓN DENEGADA 2 435
ART. 362. AUDIENCIA Y PRUEBA 438
ART. 363. PLAZO DE RESOLUCIÓN 442
ART. 364. DOBLE CONFORME 442
ART. 365. PROHIBICIÓN DE REENVÍO 2222 2 445

TÍTULO Y
REVISIÓN DE SENTENCIA
CONDENATORIA FIRME
ART. 366. PROCEDENCIA
51. Consideraciones generales 447
E i22toshipótesisde procedencia ii NAS EE 449
a) Consideraciones generales 449
bi Las hipótesis en particular 449
c) Los casos del inciso f) 454
ART.-367:- LEGITIMACIÓN vers
ret 455
ART. 368. INTERPOSICIÓN 456
ART. 369. PROCEDIMIENTO 457
ART. 370. DECISIÓN 459
15 ÍNDICE GENERAL

LIBRO CUARTO
EJECUCIÓN
TÍTULO |
DISPOSICIONES GENERALES
ART. 371. DERECHOS 459
ART. 372. DEFENSA TÉCNICA Y ACCESO A LA INFORMACIÓN 462
ART.:373.: DERECHOS DELA VÍCTIMA: ooo procrear
eo 465

TÍTULO Il
EJECUCIÓN PENAL
ART. 374. SENTENCIA ABSOLUTORÍIA coc 466
ART. 375. REMISIÓN DE LA SENTENCIA 467
ART. 376. CÓMPUTO
slo Eonsderaciones gentralés: runa a 470
$2, Lapsos computables 472
ART. 377. UNIFICACIÓN DE PENAS O CONDENAS 474
ART. 378. DIFERIMIENTOS 22.222 22 2 2 4n
ART. 379. CONTROL JUDICIAL DE REGLAS DE CONDUCTA 480
ART. 380. TRÁMITE 481
ART. 381. REVISIÓN o 2% o 484
ART. 382. CUMPLIMIENTO EN UN ESTABLECIMIENTO DE SALUD 485
ART. 383. MULTA 486

TÍTULO 11
INHABILITACIÓN
ART. 384. EJECUCIÓN 487

TÍTULO IW
EJECUCIÓN CIVIL
ART. 385. EJECUCIÓN CIVIL. 488

TÍTULO Y
COSTAS E INDEMNIZACIONES
ART. 386. IMPOSICIÓN
$ 1. Consideraciones generales 490
582. Laimposición. La exención. La ormsión de pronunciamiento expreso 493
ART. 387. CONTENIDO 495
ART. 388, CONDENA . 497
ÍNDICE GENERAL 16

ART. 389. ABSOLUCIÓN Y ARCHIVO


8 1. Consideraciones generales o 498
5 2. Supuestos de exención de costas al AS VENCIO: caera 499
ART, 390. ACCIÓN PRIVADA 501
ART. 391. REGULACIÓN, LIQUIDACIÓN Y EJECUCIÓN 501
ART. 392. REMUNERACIÓN _ o 502
ART. 393. DETERMINACIÓN DEE HONORARIOS -
81. Los honorarios de los abogados y procuradores 505
582. Los honorarios de los demás auxiliares de la justicia 509
5 3. Cuestiones relativas a la impugnación, pago y ejecución 510
ART. 394. REVISIÓN: corpo E EEE ESE ESA 511
ART. 395. DETERMINACIÓN 315

LIBRO QUINTO
ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS
ART. 396. ATRIBUCIONES Y DEBERES 516
ART. 397. ACTOS DELAS FUERZAS ARMADAS EN TIEMPO DE CONFLICTO ARMADO
Y ZONA DE COMBATE - oo 517

ANEXO
CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL
319

ÍNDICE ALFABÉTICO 623


BIBLIOGRAFÍA GENERAL 653
ABREVIATURAS

BJC Revistajuridica “Boletín Judicial de Córdoba”


CA Cámara de Apelaciones en lo Penal del Departamento Judicial
de ...
CABA Ciudad Autónoma de Buenos Aires
CADH Convención Americana sobre Derechos Humanos
CAc. Cámara de Acusación de ...
CCCN Código Civil y Comercial de la Nación
CCc Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional
de la Capital Federal (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal
dela Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según leyes 27.146
y 27.150)
eCcF Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional
Federal de la Capital Federal (Cámara Federal de Apelaciones
en lo Penal
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según leyes 27.146
y 27.150
CCC-Fallos Colección de Fallos de la Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Criminal y Correccional (cuando se trate de segunda serie se
indical-2 011-2 y número de página)
CCom. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital
Federal
CCPR Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones
Unidas
CCyCF Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal
CCyFBA Cámara Contravencional y de Faltas de Buenos Aires
CDIP Revista jurídica “Cuadernos de Doctrina
y Jurisprudencia Penal”
CF Cámara Federal de Apelaciones de ...
ABREVIATURAS 18

CFCP Cámara Federal de Casación Penal *


CFSM Cámara Federal de Apelaciones de San Martín
CIDH Corte Interamericana de Derechos Humanos
CM Código de Justicia Militar
CmlDH Comisión Interamericana de Derechos Humanos
CN Constitución Nacional
ENCCC Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional
(Cámara Nacional de Casación Penal, según leyes 27.146y 27.150)
CNCiv. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal
CNCP Cámara Nacional de Casación Penal (actualmente, Cámara Federal
de Casación Penal)
CNCP-Fallos Colección de fallos de la Cámara Nacional de Casación Penal,
años 1996-1997
CNE Cámara Nacional Electoral
CNPE Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico de la
Capital Federal (Cámara Federal de Apelaciones en lo Penal
Económico, según leyes 27.146
y 27.150)
CNUC Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción
cP Cámara Penal de ...
CP Código Penal de la Nación
CPACF Colegio Público de Abogados de la Capital Federal
CPCCN Código Procesal Civil y Comercial de la Nación
CEMP Código de Procedimientos en Materia Penal (ley 2372)
CPP Código Procesal Penal de la Provincia de ...
CPPPBA Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires
CPPCABA Código Procesal Penal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
CSJN Corte Suprema
de Justicia de la Nación
CS Corte Suprema de Justicia dela Provincia de ...
CSIN-Fallos Colección de Fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
DADDH Dedaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
DJ Revista jurídica “Doctrina Judicial”
DP Revista juridica "Doctrina Penal"
DRAE Diccionario de la Real Academia Española, 23” edición
DUDH Declaración Universal de Derechos Humanos

* LaCámara Nacional de Casación Penal varió su nombre por el de Cámara Federal de Casa-
ción Penal por disposición de la ley 26.371, publicada en el Boletín Oficialel 30 de mayo de 2008,
En razón de ello, los fallos de ese tribunal se citan en la obra, siguiendo la fecha de esa modifica-
ción y el momento de dictado, como CNCP o CFCP,
19 ABREVIATURAS

ED Revista jurídica “El Derecho”


GF Revista jurídica "Gaceta del Foro”
JA Revistajurídica “Jurisprudencia Argentina”
JE Juzgado Nacional de Ejecución Penal
JPBA Revista jurídica "Jurisprudencia Penal de Buenos Aires”
JPE Juzgado Nacional en lo Penal Económico (Juzgado Federal
de Garantíasen lo Penal Económico (según leyes 27.146 y 27.150)
LL Revista jurídica “La Ley”
LLBA Revistajurídica "La Ley Buenos Aires”
LLE Revistajurídica "La Ley Córdoba”
LINOA Revista jurídica “La Ley Noroeste Argentino”
LNC Lexis Nexis Córdoba
NDP Revista jurídica "Nueva Doctrina Penal”
oc Opinión Consultiva de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos
ONU Organización de las Naciones Unidas
PEN Poder Ejecutivo Nacional
PGN Procuración General de la Nación
PIDCP Pacto Internacional de Derechos Civilesy Políticos
RE "Revista de Ciencias Juridicas ¿Más Derecho?”
RCPACF "Revista del Colegio Público de Abogados de la Capital Federa!”
RDCO “Revista de Derecho Comercial y delas Obligaciones”
RDP “Revista de Derecho Penal"
RDPP "Revista de Derecho Procesal Penal”
RDPT “Revista de Derecho Penal Tributario”
RDPyC "Revista de Derecho Penal y Criminología”
RDPyPP “Revista de Derecho Penal y Procesal Penal"
RICE Reglamento para la Jurisdicción en lo Criminal y Correccional
de la Capital Federal
RIN Reglamento para la Justicia Nacional
se. Suprema Corte de Justicia de la Provincia de...
sT. Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de...
TCPBA Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires
TDCPA Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados
TEDH Tribunal Europeo de Derechos Humanos
TO Tribunal Oralen lo Criminal de la Capital Federal
(Tribunales Nacionales de Juicio, según leyes 27.146 y 27.150)
TOF Tribunal Oral en lo Criminal Federal (Tribunal Federal de Juicio,
según leyes 27.146y 27.150)
ABREVIATURAS 20

TOM Tribunal Oral de Menores (Tribunal Nacional de Juicio


de Adolescentes, según leyes 27.146 y 27.150)
TOPE Tribunal Oral en lo Penal Económico (Tribunal Federal de Juicio
en lo Penal Económico, según leyes 27,146 y 27.150)
TS/TS) Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de ...
USDC United States District Court forthe Districtof...
W Revista “Woces Jurídicas”
SEGUNDA PARTE
PROCEDIMIENTOS

LIBRO PRIMERO
PROCEDIMIENTO ORDINARIO

TÍTULO
CONTROL DE LA ACUSACIÓN

Art.274. —«Acusación». Laacusación será porescrito y deberá contener:


a) Los datos que sirvan para identificar al imputadoy el nombre y domi-
cilio de su defensor;
b) Larelación clara, precisa y circunstanciadadel hecho punible
quese atri-
buye al imputado; en caso de contener varios hechos independientes,
la separación y el detalle de cada uno de ellos;
c) Los fundamentos de la imputación, con expresión de los medios de
prueba que la motivan;
d) La expresión precisa de las disposiciones legales aplicables y su debi-
da correlación con los hechos y con la intervención atribuida al impu-
tado en ellos;
e) La determinación precisa del daño cuya reparación se reclama;
f) El ofrecimiento de la prueba que propone para el juicio;
g) Las circunstancias de interés para determinar la pena o la medida cu-
rativa y educativa, con expresión de los medios de prueba que propo-
ne para verificarlas en el juicio sobre la pena;
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 22

h) El requerimiento de pena estimado, a los efectos de la determinación


del juez, tribunal o jurado.
La acusación sólo podrá referirse a hechos y personas incluidas en la for-
malización de la investigación aunque se invocare una calificación jurí-
dica distinta de la asignada en esa oportunidad.

81. Consideraciones generales.— En el presente Título el Código regu-


la la etapa intermedia entre lo que ha sido la etapa preparatoria y su even-
tualavancea la etapa principal del proceso; asaber, la etapa de debateysen-
tencia.
La etapa intermedia es un conjunto
de actos que por excelencia definen la
nota distintiva entre el sistema inquisitivo y el sistema acusatorio entre ad-
versarios, y sigue aunsegmento de la etapa preparatoria que se mimetiza con
ella, cual esla desu “conclusión”, en la quese produce ebacto medular de acu-
sación, que dará lugar asu inspección en la audiencia que regula este precep-
to conduciendo eventualmente al auto de apertura del juicio oral (art. 280).
Binder [Introducción ..., p.247] sintetiza consumo aciertoy precisión la ra-
zón de ser y hasta la propia naturaleza de esta etapa, destacando así que "si
es un objetivo del sistema procesal el que los juicios sean seriosy fundadosy
que nosedesgasten esfuerzos en realizar un juicio cuando no están dadas las
condiciones mínimas para quese pueda desarrollar con normalidad —o para
queeldebate de fondotenga contenido—, sedebeestablecerun mecanismo
para *discutir' previamente si están presentes esas condiciones de 'fondo". La
fase intermedia cumple esta función de discusión o debate preliminar sobre
los actoso requerimientos conclusivos de la investigación...”.
En síntesis, añade dicho autor [op. cit.], “desde el punto de vista sustan-
cial, la fase intermedia consiste en una discusión preliminarsobre lascondi-
ciones de fondo de cada uno de los actos o requerimientos conclusivos”.
La imparcialidad reclamada al juez que intervino en el proceso de prepa-
ración del plenario es una garantía que ya fue dada al imputado por vía de la
presencia de un juez previamente designado, ajeno a los intereses de las par-
tes, con plena capacidad de control y libre de todo interés personal sobre el
resultado del litigio. Sin mayor esfuerzo, su actividad puede ser equiparada
con aquella que despliega un árbitro, donde el único interés que debe orien-
tar su intervención es vigilar el cumplimiento de la ley, el respeto por las ga-
23 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

rantías convencionales y constitucionales, y la vigencia de los principios deri-


vados de las normas, tanto en el plano procesal comoenel delos derechos hu-
manos, conforme lo establece el art. 1”. Profundizando la protección, el le-
gislador ha asignado el control del acto de acusación a un juez con funciones
de revisión (art. 55, inc. e), marginando al de garantías, quien podrá evaluar
aun con mayor énfasis el respeto y vigencia delos derechos que lesasisten ala
víctima y al acusado, y su cumplimiento durante la etapa fenecida.
En apoyo a este orden de ideas, resulta dable destacar aquí lo sostenido
porla Corte Interamericana de Derechos Humanosen cuantoa que ”... el
derecho aser juzgado por un juez o tribunal imparcial es una garantía fun-
damental del debido proceso, debiéndose garantizar que el juez otribunal
en et ejercicio de su función como juzgador cuente con la mayor objetividad
paraenfrentareljuicio, Este Tribunal haestablecidoque laimparcialidadexi-
ge que el juez que interviene en una contienda particular se aproxime a los
hechos de la causa careciendo, de manera subjetiva, de todo prejuicio y, asi-
mismo, ofreciendo garantías suficientes de indole objetiva que inspiren la
confianza necesaria a las partes en el caso, asícomo a los ciudadanos en una
sociedad democrática. La imparcialidad del tribunal implica que sus inte-
grantesno tengan un interés directo, una posición tomada, una preferencia
por alguna de las partes y que no se encuentren involucrados en la contro-
versia ...” [22/6/15, "Granier
y otros(Radio Caracas Televisión) v. Venezuela”,
$ 304; la cursiva no pertenece al original]. Ya con anterioridad ese mismo tri-
bunal había sostenido, entre otros pronunciamientos, que: ”... La vigencia
del debidoproceso esunodelosprincipiosfundamentalesde lajusticia, ytie-
ne como uno de sus presupuestos que el juez que interviene en una contien-
da particular se aproxime a los hechos de la causa de modo imparcia!, es de-
cir, careciendo, de manera subjetiva, de todo prejuicio personal y, asimismo,
ofreciendo garantías suficientes de índole objetiva que permitan desterrar
toda duda que el justiciable o la comunidad puedan albergar respecto de la
ausencia de imparcialidad
...” [1/9/10, “Ibsen Cárdenas e Ibsen Peña v. Boli-
via”",$177;nuevamente, la cursiva nos pertenece]. Más ampliamente,
sobre
la imparcialidad e independencia del juez, véase el art. 8” y su comentario.
La norma que se comenta reglamenta lasexigencias del acto de acusación
que permitirá, luego, delinear el auto de apertura del juicio oral. A ellas de-
berán añadirse, aunque el precepto omita hacerlo, otras que resultan básicas
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 24

e indiscutibles, como el día, lugar e identificación del proceso en quese pro-


duce,y la firma de quien laconcreta, a modo, aunquenoresultetal, de una re-
solución judicial de aquellasa las que refiere el art. 111.

82. Laacusación

a) Consideraciones generales.— La acusación del precepto es el acto a


través del cual el acusador concreta objetiva y subjetiva mente la pretensión
punitiva, describiendo el hechoderelevanciajurídico-penalque da por pro-
bado, dirigiéndolo
a quien se lo hacomunicado formalmente —y que debe
individualizar—, señalando tanto las evidencias de las cuales se vale como
el tipo legal en el que lo subsume. Como el debido proceso legal seintegran
con la acusación, defensa, prueba y sentencia, sin que sea posible eliminar
ninguna de las etapas del proceso, cada una de las cuales constituye el pre-
supuesto de la siguiente [CSJN-Fallos, 314:1447, entre muchas], con su veri-
ficación queda integrado el objeto procesal del futuro debate.
El dispositivo muestra claramente los distintos requisitos que debe reunir
la acusación. Como punto de partida, cabe señalar que los únicos facultados
allevar adelante la acusación serán el representante del Ministerio Público
Fiscal y el querellante. De esta manera, queda excluida la participación en es-
te estadio procesal de la nuda víctima, aun contando con el asesoramiento
técnico que autoriza el art. 81, el asesoramiento especial que prevéel art. 82
Ola posibilidad de asesoramiento para querellarse que fija el art. 11 de la ley
27.372. Como ya se ha visto, la víctima podrá presentarse en ese carácter du-
rante el transcurso de la investigación preparatoria; concluida aquella, se
perderá tal oportunidad con la consecuente imposibilidad de formular acu-
sación en lostérminos aquí previstos.
Lanorma establece que la acusación deberá serformulada por escrito. Tal
obligación tiene su razón de seren el trámite de emplazamiento y posterior
audiencia que se llevará a cabo luego, conforme lo establecen los arts. 276 y
277. Con ello, queda por fuera la posibilidad de que tanto el representante
del Ministerio Público Fiscal como la querella, se presenten en la audiencia
de control pretendiendo esbozar oralmente la acusación. Incluso, la no pre-
sentación escritaen lostérminos aquí previstos, podrá entenderse como una
falta grave respecto del Ministerio Público Fiscal y como un desistimiento de
intervención por parte de la querella (véase el art. 86, inc. b). En esta norma,
25 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

recuérdese, se establece que un desistimiento en tales términos será resuel-


to por el juez a pedido de parte, lo cual conlleva un obrar diligente de la de-
fensa en la observación del cumplimento de los plazos parasu presentación,
toda vez que le permitirá formular una petición en esa dirección.
Asu vez, la necesidad de presentar la acusación por escrito permitirá un
contacto previoa la audiencia por parte de la defensa, con lasrazones quelo
llevaron a tal postura al acusador, y no verse sorprendido en ese momento
procesal, lo cual aparece pertinentey razonable desde la arista del art. 8.2.c
de la CADH que garantiza el derecho del inculpado a tener tiempo y medios
adecuados para la preparación de su defensa. Tiene dicho la Corte Intera-
mericana de Derechos Humanos que ”... enaras de satisfacer dicho derecho
el Estado debe informar al interesado no solamente de la causa de la acusa-
ción, esto es, las acciones u omisiones que se le imputan, sino también las ra-
zones que llevan al Estado a formular la imputación, los fundamentos pro-
batorios de esta y la caracterización legal que se da a esos hechos. Toda esta
información debe ser expresa, clara, integral y suficientemente detallada
para permitir al acusado que ejerza plenamente su derecho a la defensa y
muestre al juez su versión de los hechos. La Corte haconsiderado
que la pun-
tual observancia del art. 8.2.b es esencial para el ejercicio efectivo del dere-
cho ala defensa” [27/11/13, "Caso. v. Perú”, $ 288]. Más ampliamente, véa-
seel comentario al art. 71 (8 2).
La acusación, corresponde recordarlo, eventualmente podrá ser alterna-
tiva (art. 275).

b) Requisitos formales

1. Laindividualización del imputado (ysu defensor) yel relato fáctico.—


Seexigeenel dispositivo, inicialmente, quedeberá encontrarsedebidamen-
te individualizado el imputado, y señalado el defensor —y su domicilio—
que esté interviniendo asu favor. Aunque aquella exigencia parece redun-
dante, debe ser cumplida con exactitud, para que no existan dudas sobre la
identidad de quien se pretenda llevar a juicio. Los datos del defensor hacen
a la autosatisfacción del plexo acusatorio y permiten evitar confusiones al
momento de comunicarle la decisión de la acusación quese formula,
Seguidamente, debe realizarse el relato del hecho. El que efectúen tan-
to el representante del Ministerio Público Fiscal como la querella, nopuede
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 26

presentarvaguedaden lostérminos utilizados, ni formular expresiones ge-


néricas sobre la conducta que se pretende someter ajuicio.
De acuerdo con el último párrafo de la norma, los hechos con relevancia
juridicadebenserlosmismos quese formalizaronenla audienciadelart. 258,
según lo establece el art. 254. La falta de correspondencia afectará severa-
mente el principio de congruencia, y por ende el derecho de defensa en jui-
cio, por lo que, de ser advertido por las partes, podrá ser saneado con su re-
novación (arts. 279, inc. a, y 130). Eventualmente, e inextremis, podrá decla-
rarse su invalidez de oficio (art. 132; véase su comentario).
Con criterios que deben adecuarse al sistema de procedimientos vigente,
hubo de entenderse durante la vigencia del anterior y frente a situaciones
procesales parificables, que nosubsiste laidentidad (ocongruencia) frente a
la imputación originaria del delito de abuso sexual agravado por acceso car-
nalsi [seimputaluego]la comisión del delito de estupro—o
abuso sexual sim-
ple— [Núñez, Código ..., p. 386]. Tampoco, en el caso de acusarse por apro-
piación decosa perdida (art. 175, inc. 2?, CP) frente alaimputación originaria
de robo [en contra, implícitamente, Palacio, La extraña absolución ..., DJ,
1995-1-817: véase el caso que allí se comenta] o de atribuirse una maniobra
obstétrica inapropiada y proscripta científicamentey luego adjudicarse a la
paciente lesionada haber consentido su práctica por otra persona, igual-
mente contratada por ella [CNCP Sala l, ££, 2000-E-760].
La diversidad puede surgir en el muy frecuente caso del delito de encu-
brimiento imputado en la acusación frente al desapoderamiento adjudica-
do previamente, si el hecho de latenencia de la cosa, seseñaló, aunque bajo
el modoyel rótulo delictivoderoboo hurto, aparececomprendidoenla acu-
sación [CNCP, Salal, /4, 1996-111-409]. Seoponetambién alaconsideraciónen
tal caso de un supuesto de diversidad de hecho Vélez Mariconde [Dere-
cho ...,t.!l, p. 224, nota 60]. Pero la opinión, basada en pacífica jurispruden-
cia de la CCC, no es uniforme [en contra de ella, véase CNCP Sala IV, LL, 1997-
B-707]. Pero viceversa, siempre en la hipótesis que venimosconsiderando, la
solución nopodráser igual, porquela descripción fáctica de laintimaciónori-
ginaria por encubrimiento resultará insuficiente para acusar por el hurto o
robo de la misma cosa.
Constituirá también un hecho distinto la acusación por administración in-
fiel o abusiva, si la intimación en el acto de formalización de la audiencia del
21 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

art. 258 lo fue por estafa, ligada esa modificación a que la acción de quien en
una causa civil había solicitado regulación de honorarios profesionales no
obstante haber percibido con anterioridad una suma de dinero por tal con-
cepto, no podía ser considerada ardidosa o engañosa [con adecuación al ca-
so, véase CNCP Sala ll, JPBA, 108-89-206; la minoría sostuvo quese trataba de
un simple cambio de calificación; la defensa sostenía que la relación queliga-
ba al imputado con la supuesta víctima no había sido puesta antes en discu-
sión]. Igualmente lo constituirá, violando lacongruencia, laintimación origi-
naria por uso de documento falso frente a la pretensión ulterior, enla acusa-
ción, de atribuirle la falsificación del mismo [con adecuación al caso, véase
CNCP Salal, LL, 2003-B-432]. Otro tanto, si la acusación se verifica por homici-
diosimple, frente
al delitode homicidioenriña adjudicadoenlaaudiencia de
formalización [ídem, véase CNCP, Sala Il, 15/9/06, “Luna, R.”, causa 9021); o si
ante la intimación originaria por tentativa se acusa por el hecho consumado
[ídem, véase CNCP Sala l, 5/3/07, “Pereyra, C. D.”, causa 7596].
Siempre vigente el anterior Código, y bien que ligado el concepto a otra
etapa del proceso, hasidoconsiderado distinto el hecho que "ha sufrido mo-
dificaciones de entidad tal (...) que su admisión en esas nuevas condiciones
(...) vendría a importar mengua al derecho de defensa del perseguido, por
serelhecho porelqueselo habría de juzgar continente, ahora, deingredien-
tes históricos substanciales no abarcados (...) por la intimación, y a cuyo res-
pecto, en definitiva, no se respetaron las reglas del debido proceso, por ha-
ber sido ajenos al mismo el contradictorioy la defensa verificad[a hasta en-
tonces]” [Navarro- Daray, Código ...,t. 3, p. 209).
Sobreel principio de congruencia, véase más ampliamente el comentario
al art. 307 (8 1), que expresamente contempla que la sentencia no podrá te-
nerporacreditadosotroshechosocircunstanciasquelosdescriptosenlaacu-
sación.
La norma concretamente especifica que el relato debe presentar una
relación clara, precisay circunstanciada del hecho. Sobre este aspecto, vé-
ase el comentario al art. 71 (82).

2. Los fundamentos de la imputación.— Ese relato de los hechos por los


cualesse pretende someter ajuicio alimputado, no puedeseren ninguno de
sus extremos elucubraciones de quien lo formule, Cada uno de los términos
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 28

expresados en el relato circunstanciadotiene que tener basamento enla evi-


dencia colectada, cuya expresa referencia se deberá hacer a continuación.
Ninguno de los términos utilizados para describir la conducta motivo de la
acusación pueden ser afirmados sin sustento en evidencias; lo contrario de-
vendriaenunaflagranteviolación atodas lasreglasy principios queregulan
el debido proceso. Entaldirección, nosolo debe describirse el elemento pro-
batorio al que se hace referencia, sino que igualmente debe especificarse la
parte pertinente que lleva al acusador a formular la afirmación.
Además de la expresa mención de la evidencia, el acusador debe ofrecer
unareferenciasobre la convicción que genera tal elemento. La extensión en
el desarrollo que se dedique a la referencia probatoria dependerá en cada
proceso de la naturaleza del medio probatorio, de sus cualidades y del valor
de convicción que posea. En el caso dela prueba indiciaria, también debe ex-
ponerse de qué manera se propone tener por acreditada la acusación a tra-
vés del análisis conglobado e integral del plexo probatorio al que se la pre-
tendehacertributar, enunciandocuáleselrazonamientoutilizado para arri-
barala conclusión propuesta.
En suma, todas las reflexiones que el fiscal o querellante pretendan ex-
poner en el juicio deben ser exteriorizadas en esta etapa, más allá de la es-
trategia que la parte tenga para lograr el éxito en su pretensión, por cuanto
de esta manera logrará transmitir a quien deba regular o controlarel avan-
ce del proceso a la etapa de juicio, la convicción suficiente sobre el valor de
la prueba recolectada durante la investigación.
En este aspecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sido
concluyente: ”... Elderecho a contar con comunicación previa y detallada
de la acusación en materia penal contempla que debe realizarse una des-
cripción material de la conducta imputada que contenga los datos fácticos
recogidos en la acusación, que constituyen la referencia indispensable pa-
raelejercicio dela defensa del imputadoy la consecuente consideración del
juzgador en la sentencia. De ahí que el imputado tenga derecho a conocer,
através de unadescripción clara, detallada y precisa, los hechos quese leim-
putan ...” [3/5/16, “Maldonado Ordoñezv. Guatemala”, $ 80].
El acto procesal en cuestión —acusación—, esuna petición que, al formu-
larla el fiscal, lo hace quien representa el interés de la ciudadanía, tendien-
teagenerar convicción en el juez revisor, quien velará por la vigencia de los
29 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

derechos humanos de todos los intervinientes. Vale mencionar lo antes ci-


mentado a modo de recordatorio, por cuanto esa tarea realizada de mane-
ra diligente y con apegoa la ley procesal, facilitará la del órgano jurisdiccio-
nal controlando la acusación en esta etapa, permitiendo que las decisiones
que se adopten sean adecuadas para satisfacer la demanda que realiza la
sociedad sobre un mejor y más expedito servicio de justicia.

3. Lasdisposicioneslegalesaplicables.— Elacusador, además de haber


ofrecido un detallado análisis de la evidencia colectada en la investigación
preparatoria, directa o indiciaria, con más aquellas apreciaciones que permi-
tenconocercuálesel razonamientoqueloconduceensuconvicción, debe ex-
presarde qué manera entiende que laconducta reprochadaes alcanzada por
el tipo penal que en la especie resulte (asu criterio) aplicable al caso de autos.
Establece la norma que debe materializarse "la expresión precisa”. Esa
manda debeser particularmente acatada por el acusador; no puede ser to-
mada ligeramente no importa cuál sea la convicción que tenga.
Tal exigencia deja fuera cualquier postulado ambiguo, confuso, incierto e
indeterminado, aun cuando en el legajo de investigación fiscal se hayan ven-
tilado cuestiones de difícil investigación o se trate de evidencia indiciaria.
Por ello, una motivación expresada en términos precisos rayanos en la
exactitud, le permitirán al órgano jurisdiccional efectuar una proyección so-
bre la necesidad de que la causa sea sometida a debate, Por el contrario, las
afirmaciones que se formulen sin una fundamentación quese autoabastez-
ca debilitarán la hipótesis y no le posibilitarán conocer las particularidades,
esdecir, aquellas notasdelcasoquetornannecesariasu ventilación enla eta-
paplenaria.
Naturalmente, una débil argumentación que explique de qué manera
los elementos colectados permiten subsumir la conducta específica en el ti-
po penal genérico, abrirán una brecha sobre la cual la contraparte, confor-
meel principio de contradicción estatuido en el art. 2?, podrá hacer énfasis
articulando las herramientas procesales quetornen ineficaz al acto por afec-
tación al principio del debido proceso y defensa en juicio. La premisa es que
lo que no se exterioriza no se conoce.
Así, resulta sustancial el cumplimiento de este requisito, toda vez que lo
razonadoy dado a conocer sobre la pretendida aplicación del derecho sus-
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 30

tantivo fijará las pautas sobre las que versará luego el plenario; y si bien en
dicha etapa se podrán exponer oralmente los argumentos ofrecidos en tal
sentido al momento de brindar los alegatos correspondientes (art. 294; vé-
ase su comentario), lo cierto es que una ampliación en los argumentos solo
puede verificarse sobre la base de circunstancias novedosas, según lo esta-
blece el art. 295.
Envirtudde ello, todacircunstanciaconocida yrazonadadebeserexpues-
ta en este momento intermedio del proceso.
De esta forma, si eventualmente se arribase al pronunciamiento conde-
natorio pretendido porla parte, habrá sido resguardando los principiosque
rigen el proceso, reposando el acusador en la tranquilidad de que se aplicó
el derecho sustantivo, habiendo puesto al alcance del imputado informa-
ción precisa que le haya permitido, cuanto menos, ejercer su defensa sobre
la base del contradictorio.
A modo meramente ilustrativo, si se elabora un escrito de acusación me-
diante el que se reprocha a un sujeto haber efectuado disparos con un arma
de fuego contra otro (el relato circunstanciado contendrá las circunstancias
de modo, tiempoy lugar exactas), también deberá explicarse —si se propu-
siere el delito de homicidioen gradodetentativa—, por qué el fiscaloel que-
rellante arriban ala conclusión de que laconducta del imputado debe ser re-
putada bajo el dolo homicida que exige el tipo penal, pudiendo añadir in-
cluso, por qué a su modo de ver, la conducta no configura otro tipo penal
(abuso de armas, lesiones).
Como conclusión, señalamos entonces que el tipo penal debe ser debida-
menteconsignadoconjuntamentecon laindividualización nosolodelanor-
ma genérica, sino también de aquella parte del texto legal de fondo especí-
ficamente aplicable. Luego, se deberá adicionar de manera detallada, por
qué la conducta atribuida —relato circunstanciado también debidamente
precisado—, debesersubsumido en la significación jurídica quese propone.

4. Ladeterminación del daño areparar.— El Código admite la acción ci-


vil y la figura del actor civil (arts. 40 y 98 respectivamente, y ss.). En el precep-
to, concretando aquella, se exige que se precise el daño cuya reparación re-
clama. La norma da por supuesto que el querellante es quien ejerce la acción
civil. Parte de la base del texto que así lo manda (art. 42). Pero a ese texto se
31 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

oponeel art. 98, que fija que para ejercer la acción civil emergente del delito
enel proceso penal, sutitulardeberá constituirse en actor civil (no yaen que-
rellante, resaltamos). Ello ha sido motivo del comentario
al art. 42, al quenos
remitimos, y del que se desprende que, eventualmente, ambas calidades
pueden manifestarse en el proceso penal en cabeza de personas distintas.
Siasi ocurriese, esto es sicoexistieren las figuras de querellante
y actor ci-
vil, debe recordarse que elart. 101 señala que el actor civil deberá concretar
su demanda y ofrecer la prueba en el plazo de cinco días desde que se le hu-
biere comunicado la acusación y que su demanda se formulará por escrito
con sujeción a las formalidades exigidas en el Código Procesal Civil y Comer-
cial de la Nación, debiendo ser comunicada de inmediato al civilmente de-
mandado.
En cuanto ala norma encomentario, son aplicables atalfinlasreglas pro-
cesales del derecho civil en orden a la formulación de una demanda que se
realice por los dañosy perjuicios ocasionados a partir de la conducta delic-
tiva que se viene reprochando al imputado.
Se impone destacar que la determinación del daño no debe reducirse a
una simple mención sobre el perjuicio que habría ocasionado el accionar
presuntamente delictivo, sino que deberá contener todas aquellas particu-
laridades que permitan dar fundamento al monto indemnizatorio que se
pretende percibiren caso de arribar a una sentencia condenatoria.
En síntesis, la fórmula deberá contener cuáles fueronlos daños ocasiona-
dos —materiales y/o morales—, con fundamento en los elementos de prue-
ba existentes al cierre de la investigación, especificar cuáles fueron las con-
secuencias de esos daños y, finalmente, indicar cuál sería el monto indemni-
zatorio que permita repararlo o compensarlo, es decir, reponiendo a quien
se ha presentado como damnificado o víctima al estado anterior que se en-
contraba antes de la comisión del hecho que se investiga.
Asípues, améndehaberseefectuado un relatocircunstanciadodeloshe-
chos en cuyo marco se establece una hipótesis de comportamiento ilícito y
una hipótesis de autoría y participación, en este punto también deberá ex-
plicarse el nexo que existe entre la conducta criminal achacada con el daño
causado, alavezquelacuantificación del montoindemnizatoriodeberáser
expresado con la debida motivación y respeto al principio de proporciona-
lidad que deberá existir entre el daño y el monto reclamado.
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 32

Todoellopermitirátener por abastecidatalexigencia para que,aunqueno


sea el fueroespecífico, quienjuzgue pueda llevar adelantelatarea de control
de maneraadecuada, insistiendo una vez más, que cada uno de los ítems que
sobre el particular se consignen, será materia de estudio también por la con-
traparte, quien de estimarlo pertinente, podrá formular las oposiciones que
entienda corresponder conforme la teoría del caso que presente, lo que, tra-
ducido en palabras del art. 279, significará "contestar la demanda civil”.
Naturalmente, este ¡tem será susceptible de variación en la etapa plena-
ria, toda vez que las consecuencias dañosas que pudo haber producido la
conducta investigada pueden variar con el paso del tiempo o, pueden co-
nocerse otras consecuencias con el avance del tiempo que lleven a ampliar
odisminuirel monto reclamado.

5. El ofrecimiento de prueba para el juicio.— La prueba ofrecida para


suproducción oreproducción en el plenario debe encontrarse debidamen-
te detallada. Una vez más recordamos que dicha exigencia le permitirá co-
nocer al imputado no solo cuál es la prueba que ya existe en su contra, sino
además aquella queserá especificamente utilizada por los acusadores en el
juicio oral.
Tal exposición, le otorgará cuanto menos a la defensa, la posibilidad de
formular las oposiciones que entienda procedentes en torno a la pertinen-
cia de la producción de esa prueba, reafirmándose la vigencia de los dere-
chos convencionales y constitucionales que le asiste al ciudadano que ten-
ga que afrontar un proceso penal en su contra.
También, si la víctima se ha constituido en parte con el rol de querellan-
te, le permitirá ejercer el derecho de proponer todos aquellos elementos
que, asu entender, le permitan obtener el resultado que espera.
De este modo, todos los intervinientes tendrán la posibilidad de ejercer
acabadamente los derechos que le asisten, y en esa dinámica, quienes a la
postreintervengan enel juicio plenario, podrántener un panoramacomple-
to del conflicto puesto en su conocimiento, arribándose de este modo a un
pronunciamiento que se acerque, lo mayormente posible, a lo realmente
acontecido.
Noestá de másrecordaraquila recomendación querealizarala Comisión
Interamericana de Derechos Humanos en el procedimiento de Informe de
33 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

Fondo realizado en el caso “Rubén Luis Godoy v. Argentina”, en cuanto se


indicó que ”... la CIDH considera especialmente queentodo procesodeben
concurrirloselementos necesarios para que exista el mayor equilibrio entre
las partes, para la debida defensa de sus intereses y derechos. Esto implica,
entre otras cosas, que rija el principio del contradictorio. El Tribunal Euro-
peo de Derechos Humanos ha establecido que el principio de igualdad de
armas en el proceso penal es una de las implicaciones de un juicio justo en
virtud de lo cual cada parte debe tener una oportunidad razonable de pre-
sentar su caso bajo condiciones que no la sitúen en una condición de des-
ventaja frente a su oponente ...” (Informe n* 66/12).

6. La determinación de la pena.— En su escrito de acusación, el acusa-


dor deberá exponer cuál es el monto de pena que pretende en caso de arri-
barse a un pronunciamiento condenatorio. Las pautas sobre las que debe
trabajar quien elabora la acusación, serán aquellas establecidas en el art. 41
del CP Empero la exposición no debe limitarse únicamente a la mención de
alguno de los supuestos allí previstos, sino que, como viene dicho, las refe-
rencias que se realicen sobre tales pautas de mensura, deben encontrarse
acompañadas por una mención específica de los medios de prueba o evi-
dencia que permitirían verificar lo propuesto, En orden al efecto que la nor-
ma asigna al monto de pena estimado (esto es, la “determinación del juez,
tribunal o jurado”), véase cuanto se dice al respecto en el art, 55 (y su co-
mentario) en orden a las diversas modalidades de integración del tribunal
dejuicio(segúnlareforma introducida porlaley 27.482), integración que ya
no dependerá de esa estimación, lo cual lo cual permite cuestionar la asig-
nación a dicha regla de un alcance diverso al que parece desprenderse de su
mero tenor literal.
Así hubo de ocurrir, por la defensa, en el caso de un juicio celebrado an-
te un tribunal colegiado, en el que se dijo finalmente por el órgano juris-
diccional que el acusador no se encuentra limitado por el —menor— mon-
to de pena requerido al momento de acusar y tenido por válido al contro-
larsesu acusación [CFCP, Sala1W, 17/11/21, legajojudicial FSA44/202 1/9, "Ca-
tán”]. En la ocasión, frente a dicha oposición y el argumento de la defensa
de que de otro modo se violaba su derecho de defensa, hubo de respon-
derse por la Cámara negativamente expresándose, con remisión a lo ex-
Art. 274 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 34

puesto porel tribunal interviniente en origen que ”...la penaestipulada en


el escrito de acusación al momento de la audiencia de control de la acusa-
ción, no resulta vinculante para la pena en concreto solicitada en la au-
dienciadecesura de pena; por cuantoresulta una etapa procesal diferente,
siendo esta última la que el Tribunal de Juicio debe tener presente a los fi-
nes de resolver” [Sala 1W, 17/11/21, legajo judicial FSA 44/2021/9, "Catán”].
Y que ”... [el art. 274] enumera los recaudos legales exigidos para dicho ac-
to trascendental del proceso [prescribiendo] que 'La acusación será por es-
crito y deberá contener... A) El requerimiento de pena estimado, a los
efectos de la determinación del juez, tribunal o jurado” [dejando entre-
ver]... que la estimación punitiva tiene una finalidad establecida, cual esla
determinación del órgano jurisdicción, finalidad que no puede ser suplida
como pretende la defensa porlo previsto por el art, 55 del mismo cuerpo le-
gal, toda vez que en estese prevén las reglas generales pero que, para pre-
cisar la integración del tribunal, el Código Procesal exigió esa aproxima-
ción. Es decir que, en realidad, dichas normas lejos de excluirse recíproca-
mente se integran para una mejor especificación del órgano juzgador que
deberá conocer el caso en concreto ... nose trata de una pauta estática o fi-
ja que trunque su debido análisis en la instancia especifica prevista para
ello... [existiendo] un acto procesal especifico previsto para que se ventile
dicha controversia (art. 304, CPPF) ... ello fue lo que ocurrió en este proce-
so, en el cual las partes en la etapa oral contaron con la posibilidad efectiva
de litigar sobre el quantum y modalidad de la sanción, pues a partir de sus
pretensiones los jueces resolvieron lo que fue objeto de discusión, resul-
tando de esta manera operativo el principio de contradicción” [siempre, fa-
llo “Catán”, cit.].
La solución parece correcta desde una interpretación lógica del precep-
toyen relación a sus antecedentes, pues en origentributaba a un texto dis-
tinto del art. 54 (el originariode la ley 27.063), que prevela la integración del
tribunal de juicio en tunción dela pena estimada porel acusadory noen vir
tud de la penaen abstracto prevista porel legislador (hoy reguladaenelart.
55), y guardaba coherencia con aquel. Mas lo cierto es que no puede exigir-
se un dictamen de precisión por el Ministerio Público Fiscal sobre el monto
punitivo sin haberse celebrado el juicio de cesura y su prueba, en un estadio
intermedio del procedimiento. Concuerda con elio Hairabedián [Código ...,
35 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 274

p.565], alexpresar que: ”...cabe destacar que la acusación en esta etapa del
proceso solo exige por parte de la parte acusadora un 'estimativo' de pena.
Es decir, constituye solamente una apreciación provisoria de la sanción que
sería en definitiva requerida luego de la realización del juicio oral. Resulta
obvio que no puede exigirse al acusador un tadelanto” de la pena que pre-
tende, cuando aún nose ha diligenciado la prueba propuesta parael juicio,
Sería a todas luces insostenible jurídicamente pretender que el fiscal o el
querellante realicen en esta etapa intermedia un examen o determinación
concreta de una circunstancia que es consecuencia necesaria del resultado
dela prueba ventilada en el juicio. La jurisprudencia ha precisado que la es-
timación prevista porel legislador noseencuentrasatistechasila parte acu-
sadora simplemente refiere a la escala penal prevista en abstracto para el
delito atribuido, sino que debe delimitar un monto concreto (conf. Juzga-
do de Revisión Salta, 23/9/19, Carpeta Judicial n* 12541/2019/3, Caso Co-
rion 26046/2019, “Delgadillo Vidal, Juliana s/Audiencia de control de acu-
sación”).
Por expresa previsión del dispositivo, el acusador puede asignar una cali-
ficación legal distinta a la que inicialmente se propusiera al momento de la
formalización de la investigación.
Decimos queeste último pasaje de la norma resulta importante, toda vez
que en la audiencia de control de la imputación bien pudiera la defensa
agraviarse sien la acusación se consignara una calificación legal extraña a
la que inicialmente se le informara al imputado.
Empero, el legislador ha optado formular tal aclaración, habida cuenta
queel devenir de lainvestigación, contodas lasaristas que pudieretener du-
rante el transcurso del proceso, puede derivar en una significación jurídica
distinta a la que inicialmente se ensayara. En efecto, justamente la etapa de
investigación, luego de que así se formalice, está orientada a la recolección
de elementos de prueba.
Por ello, los elementos novedosos pueden hacer variar aquella subsun-
ción legal que originariamente se entendió como aplicable al caso. Enton-
ces, el diseño de este proceso acusatorio, habilita en la etapaintermedia tal
posibilidad, la que sí permitirá a la defensa tormularla oposición que esti-
me pertinente, para luegosersometida a estudio del juez con funciones de
revisión en la audiencia de rigor. De tal forma, la modificación de la califica-
Art. 275 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 36

ción legal no violentará garantía convencional ni constitucional alguna,


siempre y cuando se mantengan los términos que la norma fija, a saber, la
referenciaa hechos y personasqueyaseencuentren debidamente incluidas
enel proceso, Estoes que la calificación o nueva subsunción no puede ser de
tal entidad que afecte el principio de congruencia que demanda su identi-
dad con el hecho intimado en la audiencia de formalización de la investiga-
ción (art. 258; sobre este aspecto, véase lo ya comentado supra).
Cabe señalar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha
indicado que: ”... La calificación jurídica de [los hechos] puede ser modifi-
cada durante el proceso por el órgano acusador o por el juzgador, sin que
ello atente contra el derecho de defensa, cuando se mantengan sin varia-
ción los hechos mismosy se observen las garantías procesales previstas en la
ley parallevaracabola nueva calificación, El llamado 'principio de coheren-
cla o de correlación entre acusación y sentencia" implica que la sentencia
puedeversar únicamentesobre hechoso circunstancias contempladosenla
acusación ...” [28/7/15, "Adriana Beatriz Gallo, Ana María Careaga y Silvia
Maluf de Christin v. Argentina”, Informe de Fondo n* 43/15].

Art.275.—«Acusaciónalternativa». Elrepresentante del Ministerio Pú-


blico Fiscal podrá indicar alternativamente aquellas circunstancias del
hecho que permiten encuadrar el comportamiento del imputado en una
figura distinta de la ley penal, para el caso de que no resultaren compro-
bados en el debate los elementos que componen su calificación jurídica
principal. La misma facultad tendrá la parte querellante.
Laacusación alternativa será propuestademodoclaro y diferenciada, se-
gún lo que dispone el art. 274, inc. b).

Ya hemos considerado, al tratar la teoría del caso (véase el comentarioal


art. 230,8 1, c), que esta debeser única, en el sentido de que “el relato de he-
chos que se pretende presentar al tribunal y quese acreditará con la eviden-
cia (...) de [la] investigación debe ser uno solo, sin que sea admisible, por re-
gla general, formular y sostener planteamientos subsidiarios a uno princi-
pal, particularmente cuando (...)sean incompatibles” [Moreno Holman, Te-
oría del caso ..., p.32], pero que, sinembargo, ese propio autor reconoce ex-
31 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 275

cepción a tal regla expresando que "sería posible formular planteamientos


subsidiarios el uno del otro, cuando nosencontremosfrente a posiciones
ju-
rídicas que fuesen compatibles y coherentes con el relato de hechos que el l;-
tigante sostendrá en juicio. Es decir, cuando los elementos centrales del re-
latofáctico, permiten formular distintos planteamientosjurídicos(...)sin re-
sultar contradictorios a incoherentes” [op, cit.]. Lo dicho adquiere especial
importancia frente a la posibilidad de que la investigación sugiera a un dili-
gente acusador la necesidad de formular intimaciones alternativas a la hora
de formalizar la investigación preparatoria (véase el comentario al art. 258,
$ 1)y de que esa investigación igualmente concluya en acusaciones alterna-
tivas (piénsese en los delitos de hurto y encubrimiento, o en los de estafay li-
bramiento de chequessin fondos, porejemplo). Lanorma, precisamente, re-
gula la verificación detal consecuencia al momento de producirel represen-
tante del Ministerio Público Fiscal su acusación, aclarándose que “la misma
facultad tendrála partequerellante”yexigiéndose porel precepto queaque-
llasea “propuesta de modo claro y diferenciada, según lo que dispone elart.
274, inc. b)”.
Según la norma, pues, resulta posible que la acusación contenga hipóte-
sis subsidiarias o alternativas de acusación que se excluyan entre sí. Incluso
esrecomendable que así suceda en los casos conflictivos y también en aque-
llos supuestos en los cuales el acusador no pueda asegurar el éxito de su te-
sis principal y su fracaso no determine la imposibilidad de una condena por
el mismo acontecimiento histórico.
Maier [Derecho ...,t. |, p. 574] expresa que el mejor remedio para eludir
lasconsecuencias del principio ne bisinidemfrente al fracaso dela acusación
“es acudir a la acusación alternativa o subsidiaria: ella supone que el acusa-
dorpondrá enjuegolashipótesis posibles, cuidando dedescribirtodaslascir-
cunstancias necesarias para que puedan ser verificadas en la sentencia, sin
perjuicio de ordenar el escrito de manera que permita entender cuáles la te-
sisprincipal y cuál ocuáleslassubsidiariaso alternativas. Unaacusacióncons-
truida de esa forma permite la contestación defensiva, la prueba y la deci-
sión...*.
La constitucionalidad del instituto ha sido reivindicada por la Corte Su-
prema [CSIN-Fallos, 325:3118, LL, 2003-D-108] diciéndose por ese tribunal
que “el fundamento de la institución de la acusación alternativa o subsidia-
Art. 275 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 38

ría, basada en el hecho diverso, debe buscarse en la razón práctica consis-


tente en evitar que el proceso vuelva a una etapaanterior paraqueserefor-
mulelarequisitoriafiscaly, talvez,
el autode elevación ajuicio, en violación,
justamente, de los principios de preclusión y progresividad y de la garantia
del non bis in idem”, añadiéndose que “nose advierte que se haya violado
el principio de la defensa en juicio, sino hubo una condenasorpresiva sobre
hechos y circunstancias de las que el [imputado] no pudo defenderse debi-
damente, ni una variación brusca del objeto del proceso. Tampoco se violó
la garantía del non bisin idem, pues, justamente, no hubo una persecución
penal múltiple por un mismo hecho, en el sentido del doble riesgo o double
jeopardy, sino quesetrató de un hecho diverso, alternativo y debidamente
intimado e imputado”.
La acusación alternativa o subsidiaria, entonces, imagina y supone la po-
sibilidad del fracaso de alguna hipótesis y faculta la sentencia por cualquie-
ra. Pero exige la previa intimación en la formalización de la investigación
acerca de las circunstancias que la componen (nuevamente, véase el comen-
tario al art. 258,$ 1).
Es interesante el caso, verificado vigente el Código anterior, de la nulidad
de la acusación presentada de manera alternativa, basada en la sustracción
(hipótesis principal) y recepción y/u ocultación de cosas sustraidas (hipótesis
subsidiaria y alternativa) —acorde esa acusación a la intimación así dirigida
previamente—, declarada por el tribunal de juicio con sustento en la viola-
ción a la garantía que veda la auto incriminacion por las siguientes razones:
a) "para que una persona pueda ser (...) condenada por la comisión de un he-
cho ilícito principal o bien por el encubrimiento de ese mismo hecho, es in-
dispensable que por ambos haya sido imputada o condenada, y es esa inti-
mación conjunta a la cual se la somete, bajo la doble amenaza de pena con-
minada para cada delito, la que genera el conflicto con el principio nemo te-
netur, al coaccionar de ese modo a la persona por su intervención en el hecho
principal y por encubrir ese mismo hecho”; b) *la doble coerción (...) nose
resuelve por la circunstancia de que el órgano jurisdiccional, al momento de
decidir, pueda seleccionar una de las alternativas típicas [pues] creer esto
equivale a no distinguir dónde se ubica el problema que esa doble imputa-
ción genera”; y c)en que “es necesario que por ambas hipótesis típicas el in-
dividuo haya sido imputado o acusado, delo contrario, el juzgador nose ha-
39 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 275

llaría habilitado para seleccionar entre cualquiera de las dos imputaciones


(...) [porque] la atribución esconjunta”, todo lo cual afecta “el derechoal im-
putado aseroidoen condicionesde plena libertad”. Lo que recibió comores-
puesta por la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional que:
a) “es un error considerar que en estos casos el Estado persigue a la persona
por un comportamiento que no reúne una de las características exigidas pa-
ralaautoríadela figura del art. 277 del CP, dado que el autordelrobonopue-
de ser además autor del delito de encubrimiento de ese mismo robo [por-
quella alternativa de la acusación en casos como este, noesla comisión de un
encubrimiento de un robo cometido por uno mismo (...) sino precisamente,
la delencubrimiento de un robo perpetrado por un tercero (...) figuras lega-
lesquese excluyen entresi...”;yque b) la garantía que veda la autoincrimi-
nación nose ve afectada porque nose coacciona al imputado a declararensu
contra, alternativamente, reconociendo
una delas imputaciones
y que noes
correcto inferir de ello que “debe reconocer uno u otro supuesto (...) El im-
putado no está obligado a reconocer ni una ni otra imputación (...) [Por el
contrario] si la acusación en el momento de [acusar] optara por una califica-
ción, descartando la otra (...) imposibilitaría que el Estado persiga eficaz-
mente esta clase de hechos donde una persona es encontrada en poder de
elementos provenientes de un delito, ya que aquí sí podría operar la garan-
tía del ne bis in idem de intentar llevarse a cabo un nuevo juicio porla otraim-
putación” [voto del juez Bruzzone: Sala |l, 10/11/15, “Beltrán Muñoz”, causa
10.451/2013;ensuvoto concurrente, el juez Sarrabayrouse reproduciendo la
opinión de Sancinetti en relación a la acusación alternativa entre un homici-
dio y su encubrimiento, señaló que: “A primera vista, una imputación ambi-
valente de esaclase se presenta como contradictoria parael lego (...) Peroes-
ta apariencia engaña: la acusación alternativa es legítima(...) No hayningún
vicio lógico en que el acusador parta de la base de que cierto hecho, que para
él es *claro' está probado, piense que a la vez que los jueces pueden no coin-
cidir con él (...) Y si se tiene por no probada la participación en el homicidio,
entonces, al menos los actos que para el acusadorson de 'auto-encubrimien-
to', deberían
ser valorados por los jueces —esa es la lógica de la acusación al-
ternativa—(...) La acusación, acaso, denunciaba su inseguridad respecto de
la imputación principal, pero no era lógicamente contradictoria ...”; el juez
Morin, desu lado, añadió en la ocasión que "esa forma de acusar (...) atiende
Art. 276 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 40

también a la necesidad de que los fiscales puedan poner en escena todas las
hipótesis delictivas que el caso presenta...”].

Art.276. —«Comunicación y actividad de la querella. Remisión delas ac-


tuaciones». Elrepresentante
del Ministerio Público Fiscal comunicará la
acusación al querellante con copia del escrito que la contenga, colocan-
do los elementos de prueba a disposición de aquel, para su consulta, por
el plazo de cinco días.
En el plazo indicado, el querellante podrá:
a) Adherir a la acusación del representante del Ministerio Público Fiscal
o,
b) Presentar una acusación autónoma, en cuyo caso deberá cumplir con
todos los requisitos exigidos para la acusación del representante del
Ministerio Público Fiscal.
Enel caso en que se hubiera constituido en actor civil deberá concretar
su
demanda en el mismo plazo, acompañando las pruebas pertinentes.
Vencido el plazo previsto en el primer parrafo, el representante del Mi-
nisterio Público Fiscal remitirá ala oficina judicial su acusación y, en suca-
so, la del querellante, junto a la demanda civil.

En este segundo paso de la etapa intermedia, como se verá, se pretende


garantizar primeramente el derecho de intervención y participación que le
asisten a las víctimas de un delito, siempre y cuando tales personas se hubie-
ren constituido como querellantes.
Como primera medida, seestablece queel fiscal deberácomunicaralque-
rellante la acusación que haya formulado. A su vez, para que esa interven-
ción sea real y efectiva, la comunicación de la acusación elaborada por el re-
presentante del Ministerio Público Fiscal deberáser mediante la remisión de
una copia integra de aquella. Así, el querellante, es decir, la víctima y su asis-
tentetécnico, podrán conoceren detalle todas aquellas cuestiones queelfis-
cal interviniente pretende someter al debate, alosfinesdeejercerlasopcio-
nes quea continuación se enumeran.
Además de tal comunicación, el fiscal deberá colocar a disposición del
querellante toda la evidencia que se mencione en la acusación. La norma es-
tablece que la posibilidad de contacto por la prueba subsistirá por el plazo
41 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 276

decinco días. Entendemos


que dicho plazocomenzará a operardesde el mo-
mento que le es entregada la acusación, es decir, desde el momento que se
produce la notificación de manera fehaciente en el domicilio procesal cons-
tituido al efecto o en la modalidad que se haya acordada previamente.
Entalsentido, el Ministerio Público Fiscal debe proporcionarala parteque-
rellante un lugar adecuado, es decir, un espacio físico, donde pueda materia-
lizarse el contacto con la prueba, quedando en cabeza de ambos intervinien-
tes el debido cuidado de preservación, máxime cuando se trate de material
probatorio que exija un medio de preservación especial, de modo tal que no
se vea afectada su eficacia al momento de ser utilizada en el debate. Aunque
esa aclaración parece desbordar los límites de la lógica, las reglas de la expe-
riencia aconsejan así ponerlo derelieve, porcuanto el obrarimprudenteone-
gligenteen este punto puede afectar el resultado final del procedimiento, de
no adoptarse todas aquellas medidas que el obrar diligente dicte.
Ahora bien, durante el transcurso de los cinco días de plazo, el querellante
podrá limitarse a adherir a la acusación que formula el Ministerio Público Fis-
cal o elaborar una acusación propia, debiendo, en este último caso, ceñirse a
las exigencias que fueran antes analizada al momento de comentar el art.
274. En este último caso, si participóde la formalización dela imputación y lo-
gróquesu teoría delcaso puedaserformalizada, podrá proponerunatesisal-
ternativa ala del Ministerio PúblicoFiscal, loqueconcretaría unverdaderorol
autónomo queel Código recepta respectodelos sujetos procesales. Adversa-
mente, la razón de la autonomia de la acusación del querellante solo será po-
sible imaginarla, por ejemplo, de teorías del caso expuestas alternativamen-
te por el fiscal al momento de la formalización de la investigación y de su dis-
conformidad con la finalmente seleccionada de modo singular por aquel al
acusar; o con supuestos vinculadosa una diversa calificación del hecho o a la
pena requerida.
Si el querellante se hubiese constituido como actor civil, igualmente de-
berá elaborar la demanda correspondiente, cumpliendo con los requisitos
que a tal fin establece el párr. 2? del art. 101 (véasesu comentario). La dispo-
sición en comentario, sin embargo, choca con la clara letra del párr. 1? de esa
misma norma, en cuanto establece que es “el actor civil [quien] deberá con-
cretar su demanda y ofrecerla prueba en el plazo de cinco días desde que se
le comunique la acusación”. Acerca de esa identidad entre las figuras del
Art. 277 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 42

querellante y del actor civil, o de su independencia, véanse los comentarios


alos arts. 42 y 98.
Una eventual omisión por parte del querellante de expresarse en los tér-
minos que la norma le impone, podrá ser causal de desistimiento tácito, con-
forme lo normado en el art. 86 (inc. b), salvo que alegare ala postre existencia
de justa causa, lo que será evaluado por el juez con funciones de revisión.
Lasactuaciones labradas a tal efecto, serán remitidas a la oficina judicial
correspondiente, para la prosecución del trámite.

Art. 277. — «Citación de la defensa». Dentro de las cuarenta y ocho ho-


ras de recibida la acusación, la oficina judicial emplazará al acusado y su
defensor por el plazo de diez días, a los fines del art. 279.
Sila defensajustificase la necesidad de una prórroga del plazo estableci-
do, la oficina judicial podrá otorgarla hasta por otros diez días.
Respecto del civilmente demandado, rige lo dispuesto en el art. 104.

La citación de la defensa es la primera oportunidad en la que la asisten-


cia técnica del imputado tiene la posibilidad de estudiar con un plazo hol-
gado, la teoría del caso planteado porel o los acusadores.
Detal forma, podrá examinartodas aquellas particularidades que ofrez-
cael caso, a los fines de poder invocar luego, al momento de llevarse a cabo
laaudienciadecontrol, cualquiera delosinstitutosestablecidosenelart. 279
yelaborar eventualmentesu propiateoría del caso. Así, como ejemplo, pue-
de decirse reiterando a Binder [Introducción ..., p. 248] que "el imputado y
su defensor podrán objetar la acusación porque carece de suficiente fun-
damento yse pretende someter a juicio auna personasincontarconlosele-
mentos necesarios para poder probar esa acusación, También pueden obje-
tar que el hecho descripto en la acusación no constituye delito o que com-
porta un delito distinto del considerado en ese requerimiento (...) Esta dis-
cusión preliminar puedeincluirel planteo de distintasexcepciones queata-
quen aspectossustanciales del ejercicio de la acción ytambién planteos for-
males (...) Por ejemplo, el imputado podrá plantear que la acción se halla
prescripta o que el fiscal no puede ejercer esa acción porque se trata de un
delito de instancia particular y esainstancia nose ha producido ...”.
43 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 277

Según la norma, la comunicación es respecto de la pieza procesal donde


los acusadores, público o privado, plasman la acusación, la cual debe auto-
abastecerse. Á su vez, esto deja latente la posibilidad concreta que tiene el
acusado ysu defensa técnica detenercontacto permanentecon ellegajo de
investigación fiscal.
Para que el emplazamiento se cumpla, la comunicación que lleve ade-
lante la oficina judicial debe ser fehaciente y si bien no se especifica la mo-
dalidad que debe cumplirse, cierto es que la misma debe llevarse a cabo con
estricto cumplimiento de lo normado en el art. 125 (incs. a y b), con especial
atención a una eventual modalidad acordada (suinc. c).
Acerca del tema, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha
puesto de relieve que ”... tanto la falta de notificación personal de una de-
cisión en el contexto de un proceso penal, como las omisiones en las que
pueda incurrir la defensa otorgada por el Estado, pueden incidirnegativa-
mente en las posibilidades de ejercer el derecho de defensa en las diferen-
tes etapas del proceso. La misma Corte Suprema de Justicia de Argentina
hareconocidolaestrecha relación que existe entrela notificación personal
yel derecho ala defensa respecto de una decisión que puede quedar en fir-
me ...” [29/3/12, Informe de Fondo n* 66/12, “Rubén Luis Godoy v. Argen-
tina”].
Las cuarenta y ocho horas que fija la norma se computan de acuerdo alo
que manda el art, 114, esto es que comenzarán a correr inmediatamente
después de ocurrido el acontecimiento que fija su iniciación, sin interrup-
ción.
Sobre la cuestión relativa a la prórroga que se prevé, vale mencionar, que
la norma establece “la oficina judicial podrá otorgarla” (la cursiva es nues-
tra). La concesión o no de una prórroga, sin embargo, es una cuestión juris-
diccional, cuyas razones y mérito deben ser apreciados por el órgano a su
cargo. Y a tal punto es así que su no concesión puede en teoría originar la
pérdida de derechos. De otro lado, ninguna norma legal de las que regulan
la actividad de las oficinas judiciales otorga semejante facultad, y por otra
parte estase opone al clarotexto del art. 114 (párr. 2%) en cuanto fija que los
plazos solo pueden ser legales y judiciales (véase su comentario), estable-
ciendo el art. 117 que estosserán fijados por el juez. Si así es, la prórroga del
plazo deberá ser otorgada por el juez con funciones de revisión actuante.
Art. 278 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 44

La regla debe ser el otorgamiento de la prórroga ante la menor funda-


mentación atendible y lógica ofrecida porla defensa como motivo detal ex-
tensión, a finesde posibilitarsu ejercicio eficaz
y simplificar los procedimien-
tosfrentea las derivaciones de una decisión adversa.
La existencia de un civilmente demandado impone notificarle la deman-
da coetáneamente a la notificación cursada al imputado, de modo que los
tiempos de respuesta resulten contemporáneos. La forma y trámite de la
contestación se regirán por el Código Procesal Civil y Comercial, según ex-
presa previsión del art. 104 (párr. 2%), conexcepción de los plazos, quesiem-
preserán de tres días.
La adicionalexistencia de un asegurador que pueda ser citado en garan-
tía impone acudir a las reglas fijadas en el art. 105.

Art.278.—«Ofrecimiento deprueba paraeljuicio». Alofrecerse la prue-


ba paraeljuicio, las partes presentarán lalista de testigos, peritos eintér-
pretes que deben ser convocados al debate yal juicio sobre la pena.
Deberá indicarse el nombre, profesión, domicilio, y se indicará dónde se
encuentra la prueba documental para que los jueces, en tal caso, la re-
quieran o autoricen a la parte para su obtención.

En principio, el ofrecimiento de prueba en esta etapa no será novedoso


para las partes, por cuanto el representante del Ministerio Público Fiscal co-
mo la querella —si la hubiera—, habrán indicado en el escrito de acusación
correspondientetodosloselementos de pruebasobreelquefundan suspre-
tensiones.
El presente acto procesal, entonces, tiene por finalidad que cada parte
indique qué elementos de prueba son los que a su entender resultan nece-
sarios y ajustados a la teoría del caso que se ofrecerá en el debate.
Nótese quese ha previsto como exigencia la indicación de todoslos datos
que permitan la debida individualización de las personas o documentos, ya
que ello facilitará a la oficina interviniente la correcta convocatoria al ple-
nario,
Eventualmente, si no se conociese el domicilio del testigo podrá reque-
rirse prueba previa a fin de detectarlo.
45 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 279

La prueba instrumental y toda aquella que haya sido producto de secues-


tro practicado durante lainvestigación serán aportadasreciénenelmomen-
to que mandael art. 281.

Art. 279. — «Audiencia de control de la acusación. Desarrollo». Vencido


el plazo del art. 277, la oficina judicial convocará a las partes y a la vícti-
ma, si correspondiere su intervención, a una audiencia a celebrarse den-
tro delos diez días siguientes.
En caso de que el juez de revisión al que le corresponda intervenir en es-
ta audiencia tenga el asiento de su despacho en un lugar distinto al del
Juzgado de Garantías que intervino en el proceso, esta audiencia podrá
realizarse de forma remota y por medios audiovisuales. La parte que op-
te por participar en la audiencia de manera presencial tendrá la facultad
de concurrira la sede de la oficina del juez de revisión interviniente.
Como cuestión preliminar, el acusado y su defensa podrán:
a) Objetarla acusación olademanda civil, señalando defectos formales;
b) Oponerexcepciones;
c) Instarel sobreseimiento;
d) Proponer reparación, conciliación, la suspensión del juicio a prueba o
la aplicación de procedimiento abreviado;
e) Solicitar que se unifiquen los hechos objeto de las acusaciones cuan-
do la diversidad deenfoqueso circunstancias perjudiquen la defensa;
f) Plantear la unión o separación de juicios;
9) Contestar la de manda civil.
Resueltas las cuestiones preliminares, cada parte ofrecerá su prueba pa-
ralasdos etapas del juicio y formularálas solicitudes, observacioneseins-
tancias que estimare relevantes con relación a las peticiones realizadasy
las pruebas ofrecidas por los demás intervinientes.
Las partes podrán solicitar al juez que tenga por acreditados ciertos he-
chos, que no podrán ser discutidos en el juicio.
El juez evitará queen la audiencia se discutan cuestiones que son propias
del juicio oral y resolverá exclusivamente con la prueba que presentaren
las partes,
Art. 279 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 46

Si las partes considerasen que para resolver alguno de los aspectos pro-
pios de la audiencia de control es necesario producir prueba, tendrán a
cargosu producción. Deser necesario, podrán requerir el auxiliojudicial.
Eljuez resolverá fundadamente todas las cuestiones, en el orden que fue-
ran planteadas.

$8 1. Consideraciones generales.— Como ya lo hemos mencionado al


dartratamiento al art. 272, entre otros, el diseño jurídico del presente siste-
madeenjuiciamiento, tiene en miras colocara! tribunalcon funciones dejui-
cio en situación de ajenidad respecto de la producción de la prueba y la pro-
ducción de medidas destinadas a ese fin, y de otras cuestiones que puedan
plantearse previamente al debate, de modotal que su tarea se vea reflejada
exclusivamente en un estudio crítico del plexo probatorio. De esta forma, el
sistema asegura una intervención imparcial por parte del juzgador a la vez
que le garantiza a las partesla máxima intervención posible alos fines de ar-
ticular el ejercicio de sus ministerios de la manera que lo crean conveniente.
Justamente es esta audiencia, a cargo de un juez de revisión (art. 53, inc.
e), la que por excelencia denota, en esta etapa, la calidad de juez imparcial
quedebecaracterizarala administración dejusticia, asumiendo deeste mo-
do aque! una posición garante de los derechos humanos reconocidos a la
ciudadanía tanto a nivel convencional como constitucional, ya sea que las
personas intervinientes en el proceso aparezcan como víctimas o imputa-
dos, con el objetivo final de hacer cumplirla ley, tanto procedimental como
sustantiva.
La modalidad de contro! de la acusación mediante audiencia permitere-
afirmar los principios medulares que se consagran en el art. 2”, tales la ora-
lidad, la publicidad, la contradicción, la concentración, la inmediación, la
simplicidady laceleridad, realzándolos
y otorgando transparencia en la de-
cisión que se adopta, ya que esta lo será frente alas partes y luego de haber
escuchado a cada uno de los intervinientes.
Resumiendo su funcionamiento y razón de ser, señala Binder [Introduc-
ción ..., p. 246] que "la investigación concluye con un pedido, que normal-
mente realiza el fiscal. Ese requerimiento fiscal (...) podrá consistir en el pe-
dido de apertura a juicio, esto es, en una acusación (...) Estos pedidos deben
ser controlados en un doble sentido: por una parte existe un control formal;
47 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 279

porlaotra, existe un control sustancialdelosrequerimientos fiscales o de los


actosjudicialesconclusivos(...)Parasimplificarlaexplicación, supondremos
que el requerimiento fiscal es (...) una acusación (...) tal requerimiento de-
be cumplir con ciertas formalidades, cuyo sentido radica en la búsqueda de
precisión en la decisión judicial. Por ejemplo (...) se debe describir el hecho
(...) se debe calificar jurídicamente ese hecho (...) Los distintos sujetos pro-
cesales tendrán interés en corregir esos defectos (...) Cada uno, obviamen-
te, desde la óptica de sus intereses particulares. Pero también el jueztendrá
interés en que la decisión judicial no contenga errores o en que estos no se
trasladen ala etapa de juicio donde pueden generar mayores perjuicioso¡n-
validarla totalidad del propio juicio (...)Pero la fase intermedia no agota su
función en el control formal (...) Por ejemplo: sí se trata de una acusación,
tendrá queser una acusación fundada; esto no significa que ya debe hallar-
se probado el hecho (...) La acusación es un pedido de apertura a juicio, por
un hechodeterminadoy contra una persona determinada (...) Supongamos
que un fiscal acusa, pero no ofrece ninguna prueba o presenta prueba no-
toriamenteinsuficiente, inútilo impertinente” (las cursivas son del original).
Esta acusación, continúa el autor, “carecerá de fundamento
y tendrá un vi-
ciosustancial, ya que nose refiere aninguno de los requisitos de forma, sino
alascondicionesdefondonecesarias para queesa acusaciónseaadmisible”.
La violación a la congruencia, en esa acertada distinción, puedesubsanar lo
que a nuestro juicio, en cambio, no constituye un ejemplo válido o convin-
cente del controlsustancial.

82. Laaudiencia. Las cuestiones a tratar

a) Consideraciones generales.— Como génesis del acto, se deberá con-


vocar a las partes “dentro de los diez días siguientes” de vencido el plazo
otorgado a la defensa (eventualmente, con su prórroga) en el art. 277. La
convocatoria, como función que lecompete, la concretará la oficinajudicial,
yse dirigirá “alas partes y ala víctima, sicorrespondieresuintervención”. En
cuanto a esta última, siempre corresponderásilo hubiere solicitado, en tan-
to la ley 27.372 le otorga el derecho a ser escuchada antes de cada decisión
que implique la extinción o suspensión de la acción penal y sobre las que dis-
pongan medidas de coerción o la libertad del imputado durante el proceso
Art. 279 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 48

(su art. 59, k), en concordancia con el art. 80 de este Código, cuestiones que
resultan susceptibles de ser discutidas en la audiencia.
La realización de la audiencia de control no queda supeditada al impulso
de las partes, sino que su fijación es obligatoria, pues es un momento proce-
sal en el que la defensa goza del derecho a formular los planteos contenidos
en el precepto, y las demás partes de rebatirlos eventualmente. Además, el
propio órgano jurisdiccional puede excepcionalmente actuar de oficio en
ella, por ejemplo, al inspeccionar la acusación. En caso de que la defensa no
articule alguno delos institutosprevistos en estetexto legal porno entender-
looportunoni pertinente, de todas maneras la audiencia puede servira otros
efectos, por ejemplo para tener por acreditados ciertos hechos que ya no se-
rán motivo de controversia en el debate.
En cuanto a la asistencia de las partes a la convocatoria, solo para el pun-
tual y exclusivo caso del actor civil el Código fija quese lo tendrá por desisti-
do de su demanda (art. 102, inc. b, en cuanto señala que así ocurrirá “si, re-
gularmente citado, no compareciera a la audiencia de contro! de acusación
sin causa justificada”). Perolas presencias del representante del Ministerio
PúblicoFiscal y de la defensa del imputado resultan indispensables. De otro
modo, por ejemplo, la ausencia impediría el ofrecimiento de prueba para
las dos etapas
del juicio (párr. 3%).
Sobre esta audiencia, Binder [Introducción ..., p. 249] explica que "existe
la posibilidad (...) de queestafasesea una etapa necesaria del procedimien-
to o bien sea una fase optativa (...) No existen razones determinantes para
optar por un sistema u otro. El primero (...) permite que la fase intermedia
cumpla alguna otra función. El otra (...) permite evitar esta fase cuando no
existe ninguna objeción y, porlo tanto, ahorra el precioso tiempo del proce-
so” (las cursivas son del original).
Si el juez de revisión al que le corresponda entender en la audiencia tu-
viese el asunto de su despacho en un lugar distinto al del juez de garantías
que intervino en el proceso hasta allí cumplido, la audiencia podrá realizar-
sedeformaremota a travésde mediosaudiovisuales. Ellotambién podrá ha-
cerse, auncuandonoseverifiqueenelcasola lejanía con el despacho del juez
de revisión, si por razones operativas fuese dificultoso o directamente im-
posible el traslado en tiempo oportuno del imputado que se hallase deteni-
do, siempre que se asegure en todo momento su adecuada comunicación
49 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 279

con su defensor. De todos modos, la diversidad de ubicación de los despa-


chos, no impedirá que la parte que se encuentre en condiciones de hacerlo
concurra personalmente, asu opción, a la audiencia.

bj Lasobjecionesa la acusación o ala demanda civil.— El primercontrol


que debe realizarse es exclusivamente sobre el incumplimiento de alguna
de las exigencias que establece el presente digesto procesal para formular
la acusación. Ello le permitirá al juez controlar, a pedido de parte y, excep-
cionalmente de oficio, que se hayan observado aquellas cuestiones relati-
vasa lasexigencias establecidas en el art. 274, inclusive la referente ala fun-
damentación, que también es una exigencia formal.
Como consecuencia de la objeción, podrá articularse la invalidez del acto
procesal, en lostérminos del sistema previsto en el Código (especificamente,
su art. 132). Ahora bien, tampoco debe perderse de vista la regla de subsa-
nación que lo integra (art. 130), que opera a pedido de parte y aun de oficio,
consistente en elsaneamiento, renovación, rectificación
o cumplimiento del
acto omitido.
Portanto, dependerá del grado de la falencia la solución a dar frente asu
verificación. Así, si el error ola omisión son subsanables, en la audiencia se
mandará hacerlo, comopodriaconstituirlounafallareferidaaladebidaiden-
tificación del defensoro la omisión de integrar la calificacióntíipica aplicable
al casosegún el acusador.
En cambio, la violación al principio de congruencia que demanda la acu-
sación en surelación con laintimación producida al formalizar la investiga-
ción (verbigracia, acusación por robo simple frente a la intimación por en-
cubrimiento de la misma cosa), constituirá una falla de la acusación insalva-
ble en la audiencia, que conducirá a su invalidez y ala necesidad de produ-
cirla nuevamente según el trámite que imponen el art. 268y ss. Así será no
obstante el texto del art. 130, párr. 2”, al verificarse una situación procesal
especialísima; desde que, por un lado, la audiencia ha sido fijada para diri-
mir las objeciones que hubieren podido dirigirse contra un acto inmediato
anterior (instancia de “control”), aun cuando tal solución de continuidad
parezca disimulada por la amplia normativa existente entre ambas previ-
siones (arts. 268y 279); y de otro, porquesiasí nose hiciese, quedaría sin re-
solverse el hecho atribuido al imputado en la audiencia de formalización.
Art. 279 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 50

Claro que estas reflexiones tributan a la acusación pública, pues la priva-


da, afectada de invalidez, devendrá inexistente, desde que la acusación del
querellante nula o extemporánea ningún efecto puede provocaren el pro-
ceso, por constituir un acto eventual y haber precluido el momento de su
práctica, e mportarcomo derivación su desistimiento (art. 86, b)en razón de
“no [haber formulado] acusación en la oportunidad procesal legalmente
prevista”. Asitambién hasidoreconocido vigente el Código anterior, con ar-
gumentos aplicables al presente ordenamiento [véase Navarro - Daray, Có-
digo ..., t. 2, p. 716; por todas, CCC, Sala |, 25/11/82, “Pasarella, D.”, causa
26.130, en la que se dijo que la anulación de la requisitoria del querellante
por incumplimiento de las formalidades del acto importará iguales efectos
quesusilencio, puessu invalidación implica la pérdida del ejercicio deldere-
cho, por la fatalidad del plazo previsto en el dispositivo, porel consecuente
efecto preclusivo de lo así resueltoy por la impertinencia dereeditar un acto
que no reviste esencialidad para el proceso].
Iguales argumentos imperan para las objeciones que puedan dirigirse
contra la demanda civil,

c) Lasdemás cuestiones.— Con relación a lo normado en elinc. b), la de-


fensa podrá oponer las excepciones que entienda aplicablesal caso. Acerca
de aquellas, véanse los comentarios a los arts. 37, 38 y 39. Binder [Introduc-
ción ..., p.248l ejemplifica diciendo que "el imputado podrá plantear que la
acción se halla prescripta o que el fiscal no puede ejercer esa acción porquese
trata de un delito de instancia particulary esa instancia nose ha producido”.
En relación al instituto del sobreseimiento (inc. e), ya nos hemos expla-
yado oportunamente sobre su significado y alcance, al dartratamiento a lo
normado en el art. 269 (véase su comentario).
La reparación, la conciliación, la suspensión del juicio a prueba o la apli-
cación de un juicio abreviado, constituyen institutos procesales que pueden
poner fin a la acción, suspenderla o abreviarla, y que posibilitan ser discuti-
dos, aun en la audiencia, entre acusador y acusado. Al respecto, véanse los
comentarios alos arts. 267, 34, 35, y 323 y ss. En orden a la suspensión de jui-
cio aprueba, no debe olvidarse que aquella supone un “acuerdo” del impu-
tado con el acusador público, que este debe proponer por escrito al juez.
Igual modalidad impera para la conciliación, que necesitará de su homolo-
51 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 279

gación. El avance de la investigación pudo haber modificado la calificación


que loshiciera antes inaplicables, y de allíla nueva, aunque no exclusiva, po-
sibilidad de ponerlos en juego.
Con relación al juicio abreviado, puede que la defensa, luego de haber
estudiado finalmente todos y cada uno de los puntos sobre los que se basa
la acusación, haya arribado al entendimiento juntamente con el acusado,
de que puedeser una alternativa al juicio, porlo que la audiencia de control
también le permitirá articularlo, máxime si en la misma ya se encuentran
presentes todas las partes, lo que permitirá llevar a cabo un acuerdo super-
visado de manera directa por el juzgador, a la vez que se podrá asegurar la
comprensión del imputado sobre sus alcances.
Como se estatuye en losincs. e) y f), la defensa también podrá solicitar la
unificación de acusaciones, la unión oseparación de juicios. La norma men-
ciona queel requerimiento de unificación de acusacionestiene que estarba-
sada en la diversidad de enfoques y circunstancias que perjudiquen a la de-
fensa. Por ello, la defensa tendrá la carga de acreditar de qué modo perjudi-
caría a la defensa las distintas acusaciones dirigidas contra su asistido en ca-
so de no continuar unificadas. Sila unificación o separación que peticiona la
defensa resulta razonable, no debería existir razón alguna para que no se
otorque, máxime si la unificación propenderá a una más eficaz administra-
ción de justicia en el plenario.
En lo relativo a la contestación de la demanda civil, existe una contradic-
ción con lo previsto en el art. 104, que la da por contestada —u otorga dere-
cho para hacerlo— dentro de los diez días de habérsele comunicado la de-
manda presentada por el actor civil (arts. 276 y 277, último párrafo). Estima-
mos que prevalecen tales específicas normas, que además prevén la recon-
vención y la deducción de excepciones, de todo lo cual debe darse traslado,
actividad de compleja verificación en la audiencia que tratamosy que esti-
mamos previa.
Si bien no se establece un orden concreto sobre la forma en quese llevará
acabo la audiencia ni el tiempo que deberá otorgarse a las partes, la regula-
ción del precepto y la naturaleza y objetivo de aquella parecen indicar que la
palabradebeconcederse previamente aladetensa, pues “comocuestión pre-
liminar el acusado y su defensa podrán ...”. Luegoserá el turno del represen-
tante del Ministerio Público Fiscal y del querellante, silo hubiere, y de la vícti-
Art. 279 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 52

ma, sicorrespondiere y estuviere presente. Eventualmente, la presencia de un


civilmente demandado puede antecedera la de estos, y a la del actor civil.
En caso de formularse planteos, el juez podrá otorgar réplicas.
Lascuestiones preliminares quese planteen enla audiencia (porejemplo,
unsobreseimiento, unaexcepción, etcétera), deben ser resueltas durante su
curso, como paso previo al tratamiento de otras (no ya preliminares) que
puedan deducirse (párr. 4%, lo que es dable observar como una situación de
excepción, o distinta, a la de la genérica previsión del art. 118. Si el hecho es
simple y único el imputado, puede suponerse que la audiencia no se inte-
rruumpirá atal fin. Pero la complejidad de aquel o la multiplicidad de hechos
e imputados, obligará a su suspensión, y asu reanudación una vez resueltas
las primeras y las eventuales impugnaciones que puedan deducirse, que se-
rán decididas por unjuez de revisión distinto al que conocióentalescuestio-
nes (véase el comentario
al art. 53).
Recién luego será el turno del ofrecimiento de la prueba para las doseta-
pas, aunque la del acusador ya debió estar descripta en su acusación. La pre-
sentación de pruebas implicará para el fiscal el deber de acompañar la anti-
cipada que hubiere podido verificarse (art. 262) y de poner a disposición y
eventualmente presentartoda evidencia materialque estuviese bajo su cus-
todia (arts. 109 y 156), pero recién al momento de organizarse el juicio (art.
281). Debe considerarse que hay prueba que solo in extremis podrá ser pro-
ducida en juicio. Tal es el caso de las declaraciones del agente encubierto y
del agente revelador que, según el art. 190 (vease su comentario y, como
complemento, lo dicho respecto al testigo de identidad reservada al anali-
zarelart.298), ”... seránconvocadosaljuicio únicamente cuando su testimo-
nio resultare absolutamente imprescindible...” Otroejemploeselreferido
enel último párrafo del art. 164. Adicionalmente, véase el comentarioal art.
289, en lo pertinente.
Sepodrántener por acreditados hechos, deforma de reducirla contradic-
ción en el debate. El art. 135 (inc. e) anticipa la cuestión, al señalar que “du-
rante la audiencia prevista en el art. 279, el juez puede provocar el acuerdo
entre las partes si estimara que, según las pruebas ofrecidas, se trata de un
hecho notorio”. En contraposición con ello, la audiencia no podrá reempla-
zarlo, y de allí que se prevea el deber del juez de evitar que se discutan cues-
tiones propias del juicio oral.
53 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 280

Estactible la producción de prueba, si fuere necesario para resolver algún


aspecto propio de la audiencia, aunque parece excepcional la hipótesis de
que ocurra.
Aunque la norma noloexprese, seráesta audiencia el momento en que el
imputado podrá ejercer la opción a la que lo autoriza, respecto de la inte-
gración del tribunal de juicio, el art. 55, inc. a.3 (véasesu comentario).
El juez debe resolver fundadamente y según su orden las cuestiones que
se le planteen (véase el comentario al art. 20; también, el comentario al art.
111 y las citas legales que comprende).

Art.280. — «Auto de apertura deljuiciooral». Elautode apertura deljui-


cio oral contendrá:
a) El órgano jurisdiccional competente para intervenir
en el juicio oral;
b) La acusación admitida;
c) Los hechos que se dieron por acreditados en virtud de las convencio-
nes probatorias;
d) Ladecisión sobre la admisibilidad oinadmisibilidad dela prueba ofre-
cida para el debate
y el juicio de la pena, con expresión del fundamen-
to;
e) Los fundamentos por los cuales se rechazó, total o parcialmente, la
oposición a la apertura del juicio;
f) La decisión acerca de la legitimación del querellante para habilitar la
apertura del juicio o para intervenir en él y, en caso de pluralidad de
querellantes, la orden de unificar personería, si fuera procedente;
9) Cuando el acusado soporte una medida de coerción, la decisión acer-
ca de la subsistencia de la medida o su sustitución;
h) En su caso, la indicación de cómo ha quedado trabada la litis en la de-
manda civil y su contestación.
El auto de apertura del juicio oral es irrecurrible y será remitidoa la ofici-
najudicial correspondiente.

El auto de apertura de juiciooraleslaresolución jurisdiccional que, adop-


tada según lo mandan los arts. 20y 111 de este Código, y los arts. 4? y 7 de la
ley 27.146, proclama la existencia de una acusación que ha sido admitida y
cuya consecuencia será que la persona acusada sea sometida a juicio oral y
Art. 280 CONTROL DE LA ACUSACIÓN 54

público, acusación por lo general emitida por el representante del Ministe-


rio Público Fiscal, pero eventualmente también, o tan solo, por la víctima
querellante.
Binder [Introducción ..., p.245] resalta con acierto que "losjuicios deben
ser preparados convenientementey se debe llegar a ellos luego de una ac-
tividad responsable (...) Así como la publicidad implica una garantía en la
estructuración del proceso penal, también tiene un costo: por más que la
persona sea absuelta y se comprueba su absoluta inocencia, el solo someti-
miento a juicio siempre habrá significado una cuota considerable de sufri-
miento, gastos y aun de descrédito público. Por tal razón, un proceso co-
rrectamenteestructuradotiene que garantizar, también, quela decisión de
someter a juicio alimputado nosea apresurada, superficial o arbitraria”.
La norma no establece el plazo en que debe ser dictado, por lo que regirá
el genérico de tres días (art. 118, último párrafo) a partir de concluida la au-
diencia del art, 279. Claro que la deducción de eventuales impugnaciones
contra lo que se decida en la ocasión, esto es en dicha audiencia, impedirá
cumplirlo.
Al momento de declarar la acusación admitida, el órgano jurisdiccional
tendrá que asentar los fundamentos que llevaron al rechazo, total o parcial,
de la oposición a la apertura del juicio. Como bien lo destaca Jauchen [Pro-
ceso penal ..., p. 267] "es importante tener presente que no es el juez de la
etapa intermedia quien realiza de oficio dicha concreción, sino que su de-
terminación debe ser exactamente el mismo material fáctico descripto por
el fiscal en su acto de acusación; delo contrario, se vulneraría con distorsión
extrema el sistema acusatorio (...) Sentado esto, puede surgir el interrogan-
te de cuál es entonces la razón por la que debe el juez reiterar en su resolu-
ción (...) nuevamente el hecho que ya ha descripto el fiscal. La respuesta es
que es necesario pues el hecho (...) puede ser alterado en la audiencia preli-
minar entre las partes ...”.
También, deberá establecer cuál será el tribunal de juicio competente
para intervenir en el juicio oral. Debe considerarse que de acuerdo a lo es-
tatuido en el art. 55, laintegración deberá o podrá ser colegiada en función
de las reglas allí impuestas y de la elección que eventualmente pueda efec-
tuar el imputado. En caso de ser posible esta, se supone que debió ser efec-
tuada en ocasión de la audiencia del art. 279. Sino se verificó, esto es en ca-
55 CONTROL DE LA ACUSACIÓN Art. 280

so de silencio, la integración será unipersonal. Según lo reglamentado por


los arts. 21 y 22 de la ley 27.146, la función de juicio es cumplida por los jue-
cesque integran los tribunales federales de juicio de distritoy los tribunales
federales de juicio en lo penal económico, en el marco de sus respectivas
competencias (véanse los comentarios a los arts. 45 y 47).
La decisión contendrá luego los hechos que las partes entendieron acre-
ditados y que podrán noser discutidosen el juicio. Esto facilitará la tarea del
magistrado que intervenga en el juicio, permitiéndole avocarse exclusiva-
menteadilucidarlo realmente ocurridosobre
aquellas cuestionesen que las
partesnohayanencontradoconsenso, o presenten contradiccionessegún la
teoría del caso que cada una proponga a lajurisdicción.
Laresolucióntambiéndebeversarsobreel ofrecimiento de prueba yaque-
lla que no haya sido admitida, con expresión de los motivos por los cuales se
ha interpretado que no debía ser incluida en el juicio. Aunque no lo diga el
precepto, debería indicarse en el auto cuáles son los registros (art. 109), do-
cumentación u objetos secuestrados, que se remiten ala oficina judicial.
La prueba, una vez admitida, será común al conjunto de las partes, contor-
me al principio de comunidad de prueba [Navarro - Daray, Código ...,t. 3, p.
48; véase también Jauchen, Proceso pena! ..., pp. 740]. Por ello, si la parte ofe-
rente desiste de la prueba aceptada, tal marginación no será óbice para que
lacontrarialaproduzcaenla [Link], acudiendoal principio
de adquisición procesal,se ha expresado que "el ofrecimiento de prueba por
parte de los abogados nace de la estrategia que cada uno de ellos va a des-
plegar en el juicio oral, lo que significa que esa prueba va a ser propuesta en
función de la teoría del caso que cada parte tenga. Dicho campo es ajeno al
tribunal (...) dicha prueba, una vez incorporada al debate por una de las par-
tes, vaasercontrolada, através de la técnica del contraexamen o contrainte-
rrogatorio por parte de su oponente. En estas condiciones, si una parte desis-
te de un testigo durante el juicio, por el principio de adquisición procesal, na-
da impide que la otra lo convoque al estrado y lo examine, toda vez que esa
decisión depende de su estrategia personal, por ende no puede ser revisada
porel tribunal. Pero además, la presentación de esa prueba porlacontrapar-
te, en nada afecta los derechos de quien la desiste puesto que siempretendrá
disponible la técnica del contraexamen ...” [CFCP, Sala 11, 1/10/18, causa “La-
rriaga, Mauricio G.”].
Art. 280 JUICIO. NORMAS GENERALES 56

En otro orden, el control atenderá la legitimación del o los querellantes


queseencuentren interviniendo, siendole otorgada al juez quelo efectúala
facultad de ordenar se unifique personería en caso de pluralidad de intervi-
nientes en este carácter (véanse las reglas del art. 85, párr. 2). No es que el
juez en ese acto pueda deslegitimar al querellante o no habilitarlo para in-
tervenir en el juicio (lo cual, de aceptarse, vendría a resultar irrecurrible), Se
trata dereflejar la decisión adoptada en algún momento de la investigación
o durante el curso de la audiencia del art. 279, como consecuencia de la ex-
cepción que, atal efecto, pudo haber sido planteada y discutida.
El auto de apertura, además, debería contener, aunque la norma no lo ex-
prese, laidentificación detodas las demás partes que hansido admitidaspa-
ra intervenir en el juicio, y sus defensores.
Igualmente ocurre con la medida de coerción que pueda soportar el im-
putado en el caso, debiendo el auto reflejar cuanto se haya decidido al res-
pecto, aun antes de la audiencia del art. 279. Aquií, sin embargo, conserva el
juez del control las facultades de tal indole que al órgano jurisdiccional, de
oficio, en algún caso hasta expresamente, le asignan los arts. 224y 226 (vé-
anse sus comentarios). La imposibilidad de recurrir el auto no se condice con
la adopción de esas decisiones; por lo que podría cuestionarse el impedi-
mento a esa inspección. Máxime cuando la resolución podría derivar en un
agravamiento de la situación del imputado.
Asimismo, la decisión deberá expresar en orden a la demanda civil cómo
ha quedado trabada la litis en la demanda y en su contestación.

TÍTULO Ill
JUICIO

CAPÍTULO 1
NORMAS GENERALES

Las reglas trazadasen este título regulan el juzgamiento común y ordina-


rio de los delitos de acción pública (aun dependiente su ejercicio de la ins-
tancia privada). Hay sin embargo otras regulaciones o procedimientos: los
llamados por el legislador especiales, de los que se ocupa el Libro Segundo
de esta Segunda Parte. Estos procedimientos especiales se vinculan a los jui-
57 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 280

cios por delitos de acción de ejercicio privado y a los juicios por delitos que,
aunsiendo deacción pública, por diversasrazones pueden sustanciarse atra-
vés de trámites abreviados. Estos últimos se originan siempre en acuerdos
con el acusadory, según su alcance, se diferencian en plenos (art. 323 y ss.),
parciales (art. 326) y de juicio directo (art. 327), siendoles de aplicación su-
pletoria a los dos últimos las normas del juicio común u ordinario. El Código
no regula con la necesaria especificidad el enjuiciamiento de personas me-
nores de edad, pero el art. 337 marca criterios de actuación medulares, a los
que debe subordinarse (véase su comentario).
Los procesoscomplejostienen alguna regulación específica (véase el inc.
e del art. 335).
El juicio común u ordinario es oral y público, principios del sistema acusa-
torio reglamentados en el art, 2? del Código y en el art.4* de la ley 27,146 (de
Organización y Competencia de la Justicia Federaly Nacional Penal). Esa ora-
lidad es ilimitada u obligatoria, esto es alcanza a todos los procesos, sin dis-
tinción en cuanto a la gravedad del delito de que sean continentes o deriva-
da de otras razones. Pero se admiten excepciones en punto tanto a la orali-
dad (art. 289; véase su comentario) como a la publicidad (art. 285; véase su
comentario), que la propia Constitución Nacional reivindica (recuérdese res-
pecto de la publicidad, entre otros, el art.8*, ap. 59dela CADH), fijándose ge-
néricamente en la ley 27.146 que la publicidad reconocerá "las excepciones
previstas en el Código (...) y en la ley especial de juicio porjurados”.
El juicio común se realiza en dos etapas (art. 283). La primera tiene el fin
de determinar la existencia del hechoo hechos, su calificación legal y la res-
ponsabilidad penal del o los acusados. Solo si hubiese veredicto de culpabili-
dad se llevará adelante lasegunda, enla quese determinará la sanción a im-
poner, su modalidad y lugar de cumplimiento (art. 304). En ello consiste lo
que la doctrina denomina la cesura del juicio.
El juicio es un momento del proceso penal al que la doctrina suele calificar
de “culminante” [Roxin, Derecho procesa! ..., p. 358, aunque luegorelativiza
la calificación porque “en la actualidad (...) una gran parte de los procedi-
mientos penalesterminan sin juicio oral (...)y porque el juicio oral, aun cuan-
dose lo lleva a cabo es, en medida considerable, prejudicializado a traves del
procedimiento de investigación y del auto de apertura ...”; en igualsentido,
véase Clariá Olmedo, Derecho ..., 1998, t.!ll, p. 112]. Es gobernado por las re-
Art. 281 JUICIO. NORMAS GENERALES 58

glas o principios de la inmediación, publicidad, oralidad (con algunas excep-


ciones —según ya destacamos—), continuidad, concentración, identidad de
los jueces y contradicción, y en él las presencias del fiscal, del defensor del im-
putadoy de este último resultan inexcusables, no así la del querellante ni la
del actor civil, en tanto pueden decidir no concurrir (en relación al querellan-
te, véase como necesario complemento el comentario al art. 291),
Concluido el debate, en cuya audiencia debieron introducirsey contra-
decirse públicamente y sin solución de continuidad las pretensiones de las
partes y la prueba, los mismos jueces —nunca otro u otros, salvo el caso del
juez sustituto o adicional: véase el art. 281, ín fine ysu comentario— pasan
adeliberar para pronunciarse primero sobre la responsabilidad penal (art.
304: “declaración de culpabilidad”; véase su comentario) y luego, en caso
de afirmarse esta, para definir la pena y su modo de cumplimiento, previo
nuevo debate a ese fin, dándose a conocer posteriormente la sentencia.
Esta última nopodráser receptora de otras pruebasquenosean lasdelos
dos debates anteriores, y deberá ser leída y así notificada, pudiéndose ex-
cepcionalmente anticiparse solo su parte dispositiva, también por lectura,
pero sin implicar notificación.

Art. 281. — «Organización». Dentro de las cuarenta y ocho horas de re-


cibido el auto de apertura a juicio la oficina judicial procederá inmedia-
tamentea:
a) sortear el o los jueces que habrán de intervenir en el caso;
b) fijar el díay hora de la audiencia de debate, la cual no se realizará an-
tes de cinco ni después de treinta días de recibidas las actuaciones. En
los casos de aplicación del procedimiento previsto en el art. 327, laau-
diencia de debate deberá realizarse antes de los diez días;
c) citar atodas las partes intervinientes;
d) recibirdelas parteslos objetos y documentosque deban analizarse du-
rante el debate;
e) disponer todas las demás medidas necesarias para la organización y
desarrollo del juicio,
El órgano jurisdiccional no podrá tomar conocimiento o solicitar a la ofi-
cina judicialel auto de apertura o demás constancias
que aquella o el Mi-
nisterio Público Fiscal posean.
59 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 281

En casos complejoso cuando las partes lo soliciten, el encargado dela ofi-


cinajudicial, realizará una audiencia preliminar para resolver cuestiones
prácticas de organización.
Las partes tendrán a su cargo la notificación a los testigos y peritos de la
audiencia designada y de las respectivas citaciones a dicha diligencia a
través de la Oficina de Notificaciones, con la prevención de que, en caso
de inasistencia injustificada, serán conducidos porla fuerza pública.
Cuando por las características del juicio seinfiera que la audiencia de de-
bate se prolongará por más de veinte días, se sorteará uno o más jueces
sustitutos de conformidad con el procedimiento que determine la Ley de
Organización y Competencia delaJusticiaPenal Federaly Nacional, quie-
nes tendrán las mismas obligaciones de asistencia que los jueces titula-
res, pero no la de participar en las deliberaciones para la resolución de
planteos ni las obligaciones previstas en los arts. 303 y 304.

$ 1. Consideraciones generales.— El debate no se abre automática-


mente con la recepción del auto de apertura del juicio oral sino que la ley fi-
ja que en cuarenta y ocho horas la oficina judicial debe proceder a realizar
las diligencias detalladas en el dispositivo que se comenta. Ese tiempo, co-
mo todo plazo de horas, se computa a partir del momento mismo en que se
recibe, por la oficina judicial, el auto de apertura a juicio (art. 114, párr. 39).
Es ordenador (véase el comentario al art. 114). El Código no establece san-
ción para el incumplimiento.
Tales diligencias no están a cargo entonces de un órgano jurisdiccional,
porque “los jueces no pueden realizar trámites ni funciones administrati-
vas” (art. 10, ley 27.146). Esesa misma ley la que proclama, a la hora de re-
gular las funciones de las oficinas judiciales, que serán estaslasencargadas
dellevar adelantelastareas administrativas delajusticia penal, para que los
juecesejerzan la función jurisdiccional de manera exclusiva, transparente y
eficiente (art. 39). Más ampliamente, véase el comentario al art. 58.
La finalidad específica de este momento del proceso apunta a conducir-
lo hacia su realización, "en condiciones aptas para la eficacia de su desen-
volvimiento normal y con el resultado que el sistema se propone conse-
guir” [Clariá Olmedo, Tratado..., t. VI, p. 201]. En función de ello, aparece
como acertado que se haya facultadoal encargado de la oficina judicial pa-
rarealizar, en determinados casos (los complejos o cuando las parteslo soli-
Art. 281 JUICIO. NORMAS GENERALES 60

citen), una audiencia preliminar a fin de resolver “cuestiones prácticas de


organización”.
Esta fase es predominantemente escrita (a excepción de aquella audien-
cia), no obstante lo cual las partes gozan de la facultad de intervenir en ella
libremente, sin reservas, por lo cual deben ser anoticiadas en debidotiempo
yformadelarealización decuanto actotenga lugar ensu transcurso, parasu
control y participación. No existen otros términos expresamente fijados en
estaetapa, salvo losimpuestosa la propia oficinajudicial. Empero, parece ra-
zonable considerar que las partes deben hacer llegar a su titularlos objetos
y documentos que deban analizarse durante el debate (inc. d), con una an-
telación adecuada a la fecha que se fije para el comienzo del juicio.
El número de jueces que habrá de intervenir en él (uno o tres) estará de-
terminado por las reglasestablecidas en el art. 55 (véase su comentario; tam-
bién el art. 274, inc. h, y su comentario). El titular de la oficina judicial obser-
vará ademássi puede inferirse que la extensión de la audiencia de debate se
prolongue másalládelosveinte
dias; ental caso, haya ono mediado petición
de parte, procederá a designar juez sustituto. Los jueces designados no ten-
drán injerencia en esa cuestión y habrán de estar a lo que aquel actúe (a tra-
vés de una decisión o decreto de mero trámite; arts. 58 y 112); pero podrán
hacerlo si alguna de las partes la introduce.
En linea con el carácter “adversarial” del Código, se halla la veda al órga-
no jurisdiccional de tomar conocimiento del auto de apertura y demás pie-
zasreferidasen el párr. 2 del artículoencomentario (incluida, la propia car-
peta judicial elaborada hasta entonces). La ¡dea adscribe a la presunción de
inocencia y, sustentada en ella, serelaciona a su vez con el ánimo y laactitud
del juez que debe conocer de la acusación penal, esto es con su imparciali-
dad. Como se haseñalado porla Comisión Interamericana de Derechos Hu-
manos, “el juez debe abordar la causa sin prejuiciosy bajo ninguna circuns-
tancia debe suponer queel acusado es culpable. Porel contrario, surespon-
sabilidad reside en construirlaresponsabilidad penal de unimputadoa par-
tir de la valoración de los elementos de prueba con los que cuenta” [1/3/96,
Informe 5/96, “Raquel Martín de Mejía v. Perú”, caso 10.970].
El legislador ha adoptado un criterio radical a la hora de negar todo co-
nocimiento del auto de apertura por el órgano jurisdiccional que debe lle-
var adelante el juicio. Códigos contemporáneos muestran, adversamente,
61 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 281

una regulación más flexible y beneficiosa. Así, el de la provincia del Chubut


(art. 300) fija que “en ningún caso el tribunal podrá tomar conocimiento
previo de las actuaciones” (la cursiva es nuestra). El de la provincia de Santa
Fe, asu vez (art. 308), establece que "en ningún caso [el tribunal] podr[á] to-
mar conocimiento previo de los elementos probatorios que puedan valo-
rarse en el juicio” (nuevamente, nos corresponde la cursiva). Como se ob-
serva, ambas legislaciones si bien prohíben que los jueces tomen contacto
antes al debate con lo actuado hasta entonces o, en el caso del segundo, tan
solocon los elementos
de prueba incorporados, niuno ni otro vedan que así
pueda ocurrir durante el debate o hasta una vez cerrado este. Y son acerta-
dasesas regulaciones. Pueden, en efecto, presentarse razonesen el decurso
de aquel que tornen insoslayable ese acceso para el órgano que debe diri-
girlo y juzgar luego. Implicitamente, el propio Código relativiza esa férrea
regla. El art. 307, por ejemplo, impone al juez o jueces de juicio respetar la
correlación entre sentencia y acusación, correlación que, a su vez, debe me-
diar entre esta y la formalización de la investigación preparatoria, según
mandael art. 274, infine. Aunque las partes adversariasno argumenten una
eventual violación a esa correlación y esta sesuponga ya inspeccionada en
la audiencia de control del art. 279, el respeto irrestricto al principio de con-
gruencia excede el marco desu interésodesuapreciaciónjuridica, para que-
dar bajoel dominioexclusivo del órgano jurisdiccional y desu exameninde-
legable. Ese examen, no puede verificarse si no se tiene acceso a las piezas
continentes detales actos. Otrotanto puedesuceder con los “hechos que se
dieron por acreditados en virtud de las convenciones probatorias” (art. 280,
inc. c), para examinar su alcance y su repercusión en la decisión final. Por to-
doello, enel primero de losejemplos dados, nose advierte óbice alguno pa-
ra que, en el decurso del juicio oral, pueda el juez otribunal de juicio, si se es-
timase la necesidad de realizarlo al solo efecto de controlar la observancia
estricta del principio de congruencia y resolver en sucaso con arreglo al art.
132, hacer saber fundadamente a las partes que se consultarán por él tales
actuaciones.
La fijación de audiencia será inmediata a quedar firme la integración del
tribunal. Sibien el precepto establece que el debate se hará no antes de cinco
días ni después de treinta de "recibidas las actuaciones” (por la oficina judi-
cial), debe entenderse la imposibilidad jurídica de que así suceda si la confor-
Art. 281 JUICIO. NORMAS GENERALES 62

mación de aquel no se halla decidida (firme) y, consecuentemente, que de


modo inmediato a esa conformación recién operarán los parámetros tem-
porales vistos.
La integración debe ser comunicada al propio juez o tribunal junto a la
identificación de las partes del proceso, para habilitar su posibilidad de ex-
cusación.
Esa fijación de audiencia impedirá cuestionaro modificar de oficio, en lo
sucesivo, la competencia territorial (art. 44; véase su comentario).

82. Recusación e inhibición del o de los juecessorteados.— Aunqueel


Código nada exprese, en esta oportunidad se abre la posibilidad de recusar
al juez o atodoso alguno de los jueces que, según el caso, hubiesen sido sor-
teados para intervenir en el debate (incluso a aquelo aquellos que hubiesen
sido sorteados como jueces sustitutos con arreglo a la última parte del artí-
culo en comentario), facultad que solo renacerá excepcionalmente en caso
de modificación ulterior o frente a algún hecho sobreviniente. En ese orden
de ideas, tiene plena vigencia en esta etapa la regla del art. 62, párr. 2*, en
cuanto al plazo que allí se establece, y a la posibilidad de plantear una recu-
sación en una etapa sobreviniente.
Paratornarposiblelarecusación y considerar iniciado el plazo paraejer-
cerelderechoasuformulación, la oficinajudicial debe dar aconocerel juez
ojuecesintervinientes,
Como quedó dicho en el comentario al art. 62, la resolución del juez con
funciones de revisión que resuelve la recusación no es equiparable asenten-
cia definitiva a los fines de su impugnación [CS/N-Fallos, 322:1941; 321:1920;
317:771;311:565; 302:221; 297:70, entre muchos], salvosupuestos de excep-
ción, como el de gravedad institucional [CSIN-Fallos, 304: 703] o, muy espe-
cialmente, si se considerare severamente cuestionado el ejercicio imparcial
de la administración de justicia [CSIN-Fallos, 306:1392; LL, 1993-E-58]. Tal el
caso del juez de juicio que tuvo intervención previa en la investigación, con-
cretándola [“Llerena”, CSIN-Fallos, 328:1491; "Dieser”, CSIN-Fallos, 329:
3034, entre otras]. Diciéndose similar la situación, y tildando portanto de de-
finitiva la sentencia, hubo de admitirse igualmente la inspección extraordi-
naria enla causa "Boccassini” [CSJN-Fallos, 329:4663], calificandocarente de
fundamentos la decisión que había rechazado la impugnación ante el supe-
63 JUICIO. NORMAS GENERALES Arts. 282/283

rior tribunal local del fallo que no hacia lugar al apartamiento de los jueces
que intentaban conocer nuevamenteen laimpugnación que había derivado
enel procesamientodictado porellos y luego nulificado. Conbaseenesepro-
nunciamiento y en la doctrina del caso "Di Nunzio” [CSIN-Fallos, 328:1108y
LL, 2005-C-550] que exige, en materia de impugnación extraordinaria, el co-
nocimiento previo por el superiortribunal local, se admitióla revisión por es-
te de la sentencia que rechazaba las recusaciones deducidas [CFCP, Sala l,
30/12/13, “Salvatierra”, causa 310/13;idem, Sala!V, 24/10/12, “Beraja”, cau-
sa 15.382].
Lo atingente a las causales de recusación y de excusación ha sido consi-
derado en loscomentarios alos arts. 59 y 60, alos que nos remitimos.
Son aplicables, en lo pertinente, las disposiciones del art. 61 y siguientes.

Art. 282. — «Integración del tribunal de jurados». Laley dejuicio porju-


rados determinará la composición, integración, constitución, sustancia-
ción y deliberación del juicio en el que participe un tribunal de jurados.

La ley a la que refiere la norma aún no hasido dictada.

Art. 283, — «División del juicio en dos etapas». El juicio se realizará en


dos etapas. En la primera se determinará la existencia del hecho, su cali-
ficación y la responsabilidad penal del acusado. Si hubiera veredicto de
culpabilidad, se llevará adelante la segunda etapa en la que se determi-
nará la sanción a imponer, su modalidad y lugar de cumplimiento.

Reclamada por la doctrinacomo una forma de alcanzar una mayorracio-


nalidad en la discusión y decisión, y para dar mayores garantías para el im-
putado en cuanto a este último aspecto [Maier, La cesura ..., ps. 235 a 263],
la división del juicio en dos etapas tiene antecedentes remotos en las fases
de conviction y sentence del juicio por jurados inglés, y tiene manifestacio-
nes actuales en el derecho anglosajón (Estados Unidos de América). De to-
dos modos, no resulta absolutamente novedosa para nuestro derecho, pues
de hecho haregido de forma prolongada en el procedimiento penal de me-
noresdelaley 22.278 (art. 4?) Consisteendosdebates. Uno, inicial, enel que
se analiza el hecho y la culpabilidad; y otro, ulterior, reconocida la culpabi-
Art. 284 JUICIO. NORMAS GENERALES 64

lidad, en el quese individualiza la pena ysu cumplimiento (art. 304; véase su


comentario).
La mayor garantía para elimputadoestará dada porel reducido objeto de
la discusión en la segunda etapa, reducción que permitirá una mejor defen-
sa y una mayor precisión en el resultado. Según alguna doctrina, “también
el fiscal tendría mayores posibilidades de acercar elementos que influyeran
enelánimo del juez para agravar la pena” [Romero Villanueva - Grisetti, Có-
digo ...,t.1!l, p.16911.
Más ampliamente, véase el comentarioal art. 304.

Art. 284. —«Inmediación». El juicio se realizará con la presencia ininte-


rrumpida de los jueces y de todas las partes.
Elimputado no podrá alejarse de la audiencia sin permiso del órgano ju-
risdiccional y será representado por el defensor si se rehúsa a permane-
cer,
En caso de ampliarse la acusación o si su presencia fuera necesaria para
realizar algún acto de reconocimiento, se lo podrá hacer comparecer por
la fuerza pública.
Elimputadoasistiráalaaudiencia enlibertad, pero el juzgadorpodrá dis-
poner las medidas de vigilancia y cautela necesarias para impedir su fu-
ga o actos de violencia. Si el imputado se halla en libertad, el órgano ju-
risdiccional podrá ordenar, para asegurar la realización de la audiencia,
su conducción por la fuerza pública.
Si el representante del Ministerio Público Fiscal no comparece sin justa
causa, incurrirá en falta grave y causal de mal desempeño.

8 1. Consideraciones generales.— El principio de inmediación rige du-


rantetodo el debate, y de él fluye que el olos jueces, al sentenciar, lo harán de
acuerdocon laimpresión personal productodesucontactodirectocon el acu-
sado, las demás partesy las pruebas producidas ante ellos (arts. 294a 304).
Se ha entendido que no resultó afectado, como tampoco los principios de
publicidad, oralidad y concentración, en elespecialcasode la celebración del
juicio por vía virtual en el quesolo lacámara de video dela presidencia seha-
llaba prendida y visible solo la presencia de su titular, no así la de los restan-
tes jueces, si circunstancias varias de la audiencia servían para demostrar
65 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 284

también la asistencia de estos (cuando interactuaron al darles intervención


lapresidencia)
y silasubsanación delairregularidad nohabíatenidoentidad
para afectar el derecho al debido proceso al punto que, pudiendo serlo, no
había sido reclamada durante la audiencia misma (textual) [CFCP, Sala IV,
1711/21, legajo judicial 44/2021/9, “Catán” y 17/11/21, legajo judicial 3755/
2020, “Flores”, ambas de la justicia oral en lo criminal federal de la Provincia
de Salta]. Empero, se expresó por la cámara de casación, que "la modalidad
adoptada no resulta adecuada, por lo que se recomienda que se elimine y se
extremen las medidas indispensables para asegurar la comunicación bidi-
reccional y simultánea de lalmagen y delsonidocomotambién la interacción
visual, auditiva y verbal entre las personas geográficamente distantes... to-
das las audiencias deben ser públicas, por lo que la metodología de apagar
el video de la transmisión la modalidad adoptada no resulta adecuada, por
lo que se recomienda que se elimine y se extremen las medidas indispensa-
bles para asegurar la comunicación bidireccional y simultánea de la imagen
y del sonido como también la interacción visual, auditiva y verbal entre las
personas geográficamente distantes” [causa “Catán”, cit.]. Se añadió ade-
más que “todas las audiencias deben ser públicas, porlo que la metodología
de apagar el video de la transmisión telemática no se presenta como conve-
nientea losfines procesales” y que "conforme los principiosfundamentales
históricos del enjuiciamiento penal y los propios del proceso acusatorio de-
ben garantizar
de la mejor manera el respeto dela oralidad, la publicidad, la
concentración y la inmediación, por lo que [los jueces] deben permanecer a
la vista durante todos los actos no celebrados presencialmente” [causa "Ca-
tán”, cit.]. Finalmente, se exhortó “de manera enérgica y respetuosa al tri-
bunal de origen para que durante el desarrollo de las futuras audiencias de
carácter telemáticas cumplan estrictamente con la "Guía de actuación para
ladesignación y desarrollo de audiencias oralesremotas ovirtuales' ” [causa
“Catán”, cit.]. Dicha guía es la que fue aprobada por el Tribunal de Superin-
tendencia de dicha Cámara en 19/5/20.
Las partesque deberán estar presentesiempre duranteeldebateson, por
regla general, únicamenteel Ministerio Público Fiscal y la defensa del impu-
tado. La presencia del querellante y el actor civil, por ser sujetos solo even-
tuales del proceso, no resulta indispensable, salvo en cuanto a su testimonio
si fuese propuesto por la fiscalía o la defensa, pudiendoentalcaso disponer-
Art. 284 JUICIO. NORMAS GENERALES 66

se su presencia compulsiva con arreglo al art. 159, Debetenerse presente, sin


embargo, quela inasistencia voluntaria de alguno de aquellosa la audiencia
de debate o la circunstancia de haberlo hecho pero sin presentar conclusio-
nes, aparea, en la letra del Código, su desistimiento de la acción (art. 86, inc.
c, enel caso del querellante;
art. 102, inc. c, en el caso del actor civil). En el par-
ticular caso del actor civil, a tal conclusión deriva igualmente su “[ausencia])
de laaudiencia del juicio oral sin autorización de los jueces” (art. 102, inc. a).
Sobre el particular, véanse los comentarios a tales preceptos. Igualmente, y
como complemento indispensable, véase el comentario al art. 42.
La excepción a la regla general antes mencionada está dada por los su-
puestosen queel querellante ejercede modo autónomo la acción penal pú-
blica (art. 87, véase su comentario), en cuyo caso su presencia será impres-
cindible para la continuidad del debate hasta su finalización, pudiendo ser
de aplicación, de todas maneras, el art. 86 antes citado (sin perjuiciodeloes-
tablecido, adicionalmente, en el art. 89).
Ahora bien, si actúa el Ministerio Público Fiscal, la enfermedad de losque-
rellanteso desusletrados no está previstacomo causal desuspensión del de-
bate (véase el comentarioal art. 291).
De todas maneras, si el querellante o su letrado patrocinante (que la ase-
sora durante la audiencia), se encuentran impedidos de concurrir (por enfer-
medad u otra razón atendible), la jurisorudencia de la Corte Nacional y de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos brinda buenos argumentos pa-
ra extender la posibilidad de la suspensión del debate a esa parte en tales ca-
sos (art. 8*, párr. 1%, CADH; nuevamente, véase el comentario al art. 291).
En cuanto al imputado, como en nuestro procedimiento no existe el jui-
cioen ausencia, debe demostrar que se somete al tribunal mediante su pre-
sencia durante el debate.
Esa asistencia es, desde tal punto de vista, una obligación. Pero también
constituye un derecho, cuya violación invalidaría de modo absoluto la au-
diencia (art. 14, párr. 39, d, PIDCP, que se refiere ala garantía para toda per-
sona acusada de un delito a “hallarse presente en el proceso”; art. 129, párr.
19. Apunta tanto a preservar la averiguación de la verdad como a losintere-
ses del acusado, “pues el tribunal difícilmente puede dictar una sentencia
justa sin su declaración personal y un acusado ausente nunca podrá agotar
todas las posibilidades de defensa” [Roxin, Derecho procesa! ..., p. 3701.
67 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 284

El fin último que reglamenta la norma es la garantía constitucional del im-


putado que establecen, en su orden, los arts. 8” y 14, párr. 1? de la CADH y el
PIDCP, consistente en seroído “con las debidas garantías (...) porunjuezo tri-
bunal competente, independiente e imparcial ...”; de allí deriva el principio
de contradicción, que precisamentese asegura através dela presencia y de la
consecuente posibilidad del imputado de discutir la prueba quelo incrimina.
El dispositivo regula esa presencia permitiendo al imputado, no obstan-
te, ausentarse de la sala en la que se verifica el debate con el permiso del ór-
gano jurisdiccional, momento a partir del cual será representado porsu de-
fensor. Pero su asistenciaserá obligatoria en caso de ampliarsela acusación,
puesentalcasoel tribunal deberá hacerle conocer las nuevas circunstancias
que se le atribuyen (art. 295, párr. 2%). También lo será si su presencia fuese
necesaria para realizar algún acto de reconocimiento conformeal art, 177,
En ambos casosse lo podrá hacer comparecer por la fuerza pública.
El aseguramiento físico que autorizael cuarto párrafo dela normanoim-
plicará la revocatoria de la excarcelación concedida alimputado, puessu ra-
zón responde a causales diversas de aquellas que la autorizarian. Importa,
en cambio, frente asituaciones de excepción, la detención del imputado al
soloefecto de concluirel debate, debiendo cesar cuandoterminelaaudien-
cia [SC Mendoza, JA, 1985-1-385]. No implica adelantar criterio [CNCP, Sala
11, PBA, 122-103-215].
Enlaaudiencia, elimputado asistirá "libre ensu persona”, lo quesignifi-
ca, porejemplo, que no será esposado durante su curso, salvo que resultare
indispensable. Si así hubiere ocurrido, se ha dicho que no será nula la deci-
sión quelo haya dispuesto con aquella finalidad y en cumplimiento del man-
dato legal, niser apreciada ellacomo imposibilidad decomunicación con su
defensor nicomo causal válida de prejuzgamiento [CNCP, Sala 11, JPBA, 112-
80-195].
La obligación del imputado de presenciar el debate, con las particulari-
dadesexpuestas, subsiste mientrastranscurre este, pudiendo recurrirse a las
medidas coercitivas contempladas en el cuarto párrafo en ocasiones diver-
sasa lasya referidas; verbigracia, para escuchar su palabra luego de la discu-
siónfinal entre las partes (art. 302, último párrafo). Perotal obligación nose
extiendea la lectura de la sentencia (art. 306, último párrafo); mucho menos,
a la del veredicto, que anticipasu parte dispositiva (art. 306, párr, 17, in fine).
Art. 284 JUICIO. NORMAS GENERALES 68

82. Laexclusión delimputado.— Enejerciciodesusfacultadesdedirec-


ción del debateo derivadas de su poder de disciplina (art. 290), y mientrasno
se verifique alguno de los supuestos de asistencia obligatoria a los que se ha
hecho referencia en forma precedente, el tribunal podrá disponer el aleja-
miento momentáneo o definitivo del imputado de la sala en la que se verifi-
ca la audiencia, lo cual constituye una razonable limitación a las garantías
constitucionales en juego (art. 28, CN).
El alejamiento momentáneo o transitorio, implica una exclusión de la au-
diencia, por alguna razón quelojustifique. Pretorianamente, y bajo la vigen-
cia del ordenamiento anterior, se han reconocido razones fundadas, por
ejemplo, en la incoercibilidad moral de la persona llamada a testificar, regla
de la que deriva la necesidad de brindar a la víctima el marco adecuado para
quese manifiestelibredetodacoacción[CNCP Salal, 8/11/93, “Pinto, R.”,cau-
sa 66; ídem, Sala IV, LL, 1999-F-272; D/, 1999-3-157; en este último caso, la de-
fensa fundó su recurso de casación en la violación del debido proceso legal
sustentada a su vez en el desalojo del imputado por parte del tribunal mien-
tras la víctima, sobre cuyo testimonio selo condenóy que lo había pedido por
estar atemorizada, lo prestaba; se dijo que estaba suficientemente garant:-
zada la contradicción por la presencia del defensor, la oportunidad de diálo-
go ulterior con su defendido y la posibilidad dada a este luego, a través de
aquel, de repreguntar; en el Código, ceteris paríbus, tal decisión podría fun-
darseen las facultades de dirección del debate conferidas al tribunal y orien-
tadas hacia la protección de los derechos de la víctima establecidos en el art.
80, incs. a) y c). Como se ha admitido válidamente prescindir de la compare-
cencia personal del menor víctima al debate, para obviar su doble victimiza-
ción [CNCP, Sala Il, JPBA, 106-206-434, damnificado —en el caso— de viola-
ción: confundamento enla Convención sobrelos Derechos del Niño—art.75,
inc. 22, CN— y en la Declaración sobre los Principios Fundamentales de Justi-
cia para las Víctimas dictada por la ONU en 1985], con más razón, si se siguie-
ra ese pensamiento, podría justificarse también el apartamiento ocasional
del imputado de la audiencia de debate si durante ella hubiere de brindar
aquel sutestimonio.
Sinembargo, la cuestión hasido resuelta enla actualidad mediantelasan-
ción de la ley 27.372 de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de De-
litos. Bajo el enfoque de los principios rectores de enfoque diferencial (que
69 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 284

impone medidas de ayuda, atención, asistencia y protección de la víctima


atendiendo a su grado de vulnerabilidad) y de no revictimización (incs. by c,
respectivamente, del art. 4%), allí se establece que “las autoridades adopta-
rán todas las medidas que prevengan un injustificado aumento de las mo-
lestías que produzca la tramitación del proceso, concentrando las interven-
ciones de la víctima en la menorcantidad de actos posibles, evitando convo-
catorias recurrentes y contactos innecesarios con el imputado” y que “al tal
fin(...)lavictimapodráprestartestimonioen la audiencia de juicio, sinla pre-
sencia del imputado o del público” (art. 10). Suderecho de defensa en tal ca-
so, añadimos, serásatistecho y preservado através de la presencia y actividad
desu defensor.
Del poder de disciplina en cabeza del presidente del tribunal, puede de-
rivar no ya la exclusión momentánea del imputado sino su expulsión de la
audiencia de debate. Acerca de ello, véase el comentario al art. 290.

$3. Incomparecencia del Ministerio Público Fiscal.— El último párrafo


del artículo en comentario describe y da contenido (“incomparecencia sin
justacausa “), auna delas “faltas graves” enel desempeño de la actividad del
fiscal, a las que refiere el art. 68 de la ley 27.148, con entidad como para dis-
poner la remoción del magistrado involucrado con arreglo a lo dispuesto in
extremis en el art. 70 de esa ley.
Dado que, obviamente, no es posible obligar a comparecer al sujeto del
precepto [Donna - Maiza, Codigo..., p.425, porque setrata de una obliga-
ción de hacer; Vázquez Iruzubieta - Castro, Procedimiento ..., t.11l, p. 54], el
tribunal goza de facultades para proceder a la sustitución del fiscal incum-
plidor por otro, requiriendosu designación.
La hipótesis del artículo pareciera referirse al caso de la audiencia inicial
del debate. No obstante, si este debiera prolongarse y se verifica la inasis-
tencia injustificada del fiscal recién en las subsiguientes, corresponderá la
suspensión hasta tanto se efectivice el reemplazo, si no pudiere serlo dein-
mediato (situación contemplada, mutatis mutandi, en el art. 291, inc. d).
Sin embargo, si bien la norma no alude ala necesidad de un nuevo deba-
te fruto de la hipótesis que plantea (parael caso que esa inasistencia se veri-
fique ya iniciado el mismo), puede suceder no solo que sea menester reite-
rar parte de él sino hasta reproducir in totumsu realización, al margenya de
Art. 285 JUICIO. NORMAS GENERALES 70

los lapsos que hubieren transcurrido, por la incapacidad de hecho del nuevo
fiscal de ejercer su ministerio de modo tan segmentado.
En cuanto a la incomparecencia del defensor, la norma en comentariono
serefiere especificamente a tal supuesto, no obstante lo cual la situación es-
tá contemplada en los arts. 77 y 78 (véanse sus comentarios).

Art. 285. — «Publicidad». El debate será oral y público, bajo pena de nu-
lidad. No obstante, el tribunal podrádisponer, fundadamente y sinoexis-
tiere ningún medio alternativo, una o más delas siguientes medidas para
proteger la intimidad o seguridad de cualquier persona que debiere to-
mar parte en el debate, o para evitar la divulgación de un secreto cuya re-
velación sea punible o afecte gravemente la seguridad del Estado:
a) impedir el acceso u ordenar la salida de personas determinadas de la
sala donde se efectúe la audiencia;
b) impedir el acceso del público en general u ordenar su salida tempora-
ria para la práctica de pruebas específicas;
c) prohibiralas partes, testigos, peritos, intérpretes y demás intervinien-
tes que divulgueninformación o formulen declaraciones a los medios
de comunicación durante el desarrollo del juiciosobre cuestiones que
hayan sido excluidas de la publicidad en los términos del primer pá-
rrafo.
Las restricciones indicadas precedentemente sólo podrán ser dispuestas
de oficio si la persona a proteger no estuviere representada en el juicio,
o se tratare de un secreto cuya revelación fuere punible o afectare gra-
vementelaseguridad delEstado. Las partes podrán deducir elrecurso de
reposición.
Desaparecida la causa de la restricción, el tribunal permitirá nuevamen-
te el ingreso del público.

81. Consideracionesgenerales.— Eldebateeselmomentomástrascen-


dente del proceso penal, una vez introducido este en la etapa del juicio. En
élseingresan oralmente las pretensiones de las partesy la prueba,se lascon-
tradice y controla en audiencia ininterrumpida (véase el art. 291), y se coloca
su resultante a consideración del juez o tribunal que hubo de presenciarla,
para que pronuncie en loinmediato su sentencia con arreglo al art. 283.
71 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 285

Está constituido por un conjunto de actos sujetos a formas que, en ese or-
den, regulansu apertura, lasexposiciones iniciales de las partes, las declara-
ciones del imputado, el modo en que deben recibirse las pruebas y resolver-
se las instanciase incidencias que se susciten, y la discusión final,

Esta fase del juicio se encuentra gobernada por las siguientes reglas o
principios de:
a) Oralidad (véaselo proclamado enlosarts. 2%, 111, 285, 288; también,
en los arts. 3? y 4? de la ley 27.146), del que deriva la necesidad, bajo
pena de nulidad, de que toda la prueba sea expuesta y discutida ver-
balmente durante su decurso y la imposibilidad que el juzgador va-
lore, al resolver, la que no haya sido válidamente introducida a él (se
trata de una oralidad ¡ilimitada u obligatoria, esto essin excepción en
cuanto a la gravedad del delito u otras razones).

b) Continuidad (art.291), porcuya virtudeldebatedebecumplirsesinin-


terrupciones hasta el pronunciamiento de la sentencia, que permite
cierta relatividad (véase, por ejemplo, el antepenúltimo párrafo de di-
cho artículo; también, el art. 306).

c) Publicidad (arts. 2*, 285 y 287;


y arts. 3" y 4%, ley 27.146), que surge del
sistemarepublicano de gobierno y quese fundaenelderecho de la so-
ciedad a presenciarelprocesoe inspeccionarsudesarrollo, controlan-
do asi la imparcialidad de sus jueces y, en general, el funcionamiento
adecuado de su servicio de justicia (véase más ampliamente el pará-
grafosiguiente).
d) Concentración (arts. 2* y 291), derivado del más amplio principio de
celeridad, que impone la necesidad de que la actividad de prueba, pa-
ra fortalecer la inmediación, sea cumplida, como regla, en audiencia
Única o sucesivas, salvo el descanso diario o situaciones de excepción
que, sitemporalmenteson superadas, conducen asu anulación y a una
nueva realización.
e) Inmediación (arts. 2”, 284y 2962301; yarts. 39y4", ley 27.146), del que
fluye queeltribunal, alsentenciar, lo haráde acuerdocon la impresión
personal producto de su contacto directo con el acusado, las demás
partesy las pruebas producidas.
Art. 285 JUICIO. NORMAS GENERALES 7

f) Identidad físicadeljuzgador (art. 303), que veda lasustituciónde los


jueces que hubieren participado en el debate, durante su transcurso
y al momento de sentenciar (recuérdese la figura del juez sustituto o
adicional, art. 281, último párrafo).
g) Contradicción (arts. 2*,297 a 302; y arts. 3"y 4”, ley 27.146), por el que
se asegura el control y la discusión sobre la prueba por las partes, co-
mo manifestación puntual del derecho constitucional a ser oídas (el
tribunal no goza de la facultad de interrogar a los testigos ni de pro-
ducir prueba de oficio durante el debate: véanse los arts. 297 y 301).

Concuerdan estos principios con los arts. 89 de la CADA (ley 23.054) y 14


del PIDCP (ley 23.313), entre otros, de jerarquía constitucional (art. 75, inc.
22).
El debate se inicia con su apertura (art. 294) y se desarrolla ininterrumpi-
damente hasta su cierre (art. 303), como quedó dicho, salvo situaciones de
excepción (art. 291). Se realiza otro, de corresponder, a los fines de deter-
minar la pena (art. 304).
Será oral, aunguelosea bajola excepcional ficción delalectura (art. 289).
Sobre el acceso delpúblicoalasala de audiencias, véaseelart. 286 y suco-
mentario, y acerca del ingreso de los medios de comunicación, véase el art.
287 y sucomentario.

82. Lapublicidad.— La publicidad directa o inmediata del debate (por


oposición ala indirecta o mediata, esto esla proveniente desucobertura por
la prensa; véasesobre esta el comentario del art. 287) es, comovimos, una de
las bases del procedimiento penal, que deriva de un principio fundamental
del sistema republicano de gobierno, cual es el de la publicidad de susactos,
y de expresas disposiciones constitucionales que lo recogen como una ga-
rantía procesal afavor delas personas. Tales la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (art. 8.5), que lo ciñe al proceso penal, y el Pacto Interna-
cional de Derechos Civiles y Políticos (art. 14.1), quelo amplía atodos los pro-
cesos en los que cualquier persona, por su virtud, tendrá derechoa ser “oída
públicamente”. En tal orden de ideas, debe atenderse también a los dere-
chos a la libertad de pensamiento y expresión consagrados en los arts. 13 y
73 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 285

19, respectivamente, delostratados internacionalesantes mencionados, los


cuales comprenden la “libertad de buscar, recibir y difundir informaciones
(...) de toda indole”.
En el particular caso de un juicio en el que varias audiencias se habían
llevado acabo en el interior de establecimientos carcelarios, y enel quelos
magistrados, miembros del Ministerio Público y auxiliares de Justicia, con-
forme a una ley especial, no podían ser identificados visual o auditivamen-
te por los procesados y abogados defensores [18/8/00, “Cantoral Benavi-
des v. Perú”], la Corte Interamericana de Derechos Humanos hubo de se-
ñalar que el proceso no había reunido las condiciones de publicidad que
exige el art. 8.5 de la Convención, y que el Estado no había presentado in-
formaciones ni argumentos que demostraran que se debían restringir las
condiciones de publicidad del proceso por "ser necesario para preservar
los intereses de la justicia”, como lo prevé la citada disposición (88 145 a
148).
Más precisiones sobre el punto, y acerca de las relaciones entre los prin-
cipios de publicidad y oralidad, efectuó el mismo tribunal más adelante, al
decir[22/11/05, “Palamaralribarnev. Chile”], que“elderecho al proceso pú-
blico consagrado en el art. 8.5 de la Convención es un elemento esencial de
los sistemas procesales penales acusatorios de un Estado democrático y se
garantiza a través de una etapa oral en la que el acusado puede tenerin-
mediación con el juezy las pruebas
y que facilite el acceso público. La publi-
cidad del procesotiene la función de proscribir la administración de justicia
secreta, someterla al escrutinio de las partesy del público, y se relaciona con
la necesidad de la transparencia e imparcialidad de las decisiones que se to-
men. Además, es un medio por el cual se fomenta la confianza en los tribu-
nales de justicia. La publicidad hace referencia específica al acceso a la in-
formación del proceso que tengan las partese incluso los terceros” (88 167
y 168).
Como consecuencia de la vigencia del principio de publicidad, quienten-
ga interés en presenciar un juicio puede entonces, por regla, asistir asu de-
sarrollo, consolidándose así, através desu control, un mejory más eficiente
servicio de administración de justicia. Según Roxin [Derecho procesal ..., p.
407] así se fomenta además la responsabilidad de sus órganos y su impar-
cialidad ("evitar la posibilidad de que circunstancias ajenas a la causa influ-
Art. 285 JUICIO. NORMAS GENERALES 74

yanenel tribunal”), bienque reconociendo que ampliaciones indebidas


de
la publicidad (la indirecta) pueden contribuir en contra de ese objetivo. De
allí que concluyamos con dicho autor que la única que debe estar garanti-
zada como elemento esencial del juicio, es la publicidad directa.
Acerca del debido respeto a ese principio, tiene dicho la Corte Suprema de
Justicia de la Nación que "a los finesde la publicidad de los juicios no son de-
terminantes ni el lugar físico de su realización ni los controles o autorizacio-
nesqueseimplementen para ordenar elaccesodel público” [CSIN-Fallos, 313:
1472salvo, enelprimercaso, queporlasexiguasdimensiones delespacioasig-
nado en relación a la expectativa despertada se burle en los hechos la publici-
dad debida o que, en el segundo, las supuestas actividades de verificación y
orden impliquen en la realidad una prohibición de acceso al recinto].
Detodos modos, el tribunal puede restringirel acceso de público, sea de
modo total [hipótesis excepcionalísima, pues en ejercicio del poder de poli-
cia no puede disponerse una prohibición general de acceso: CNCP, Salal, LL,
1998-A-342] o parcial, y siempre mediante la exposición oral de los funda-
mentosrespectivos quese harán constar en el acta de registro de la audien-
cia (arts. 288, párr. 1?y 311, inc. f).
Esa restricción se establecerá “en consideración a intereses superioresalde
lanecesidad decontralorpopularcuyatutelaseimpone” [Clariá Olmedo, Tra-
tado..., t. VI, p. 236], siempre "que no existiere ningún medio alternativo” y
deberá hacerse con alguno de los fines que señala el primer párrafo del artí-
culo en comentario: proteger la intimidad o seguridad de cualquier persona
que debieretomar parteenel debate; oevitarladivulgación de unsecreto cu-
ya revelación sea punible o afecte gravemente la seguridad del Estado.
Lostratadosinternacionalesmencionadosprevéntalesexcepciones. “Pa-
ra preservar los intereses de la justicia”, dice el primero; en tanto que el se-
gundo establece que “la prensa y el público podrán ser excluidos de la tota-
lidad o parte de los juicios por consideraciones de moral, orden público o se-
guridad nacional en una sociedad democrática, o cuando lo exija el interés
de la vida privada de las partes o, en la medida estrictamente necesaria en
opinión del tribunal ...”, bien que reivindicando siempre la publicidad de la
sentencia.
Se trata de una decisión del tribunal y no de su presidente, que puede dis-
ponerse de oficio solo en caso de que la persona a proteger no estuviera re-
75 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 285

presentada en el juicio (de adverso, esrazonable considerar que debe existir


unapetición desurepresentante aeserespecto), osetratare del supuesto de
revelación de un secreto. Empero, las partes podrán deducir reposición en
todos los casos (resolución de oficio o a requerimiento), impugnación que
parece noserotraquela previstayreguladaenel art. 346[Pastor, Líneamien-
tos..., p. 106].
Como la publicidad esrequisito indispensable del debate, su prohibición
arbitraria vendría aimplicar inobservancia de norma establecida bajo pena
de nulidad, lo que habilitará oportunamente la impugnación de la decisión
final (arts. 129, 346, 2? oración, 358, inc. a, y 359, inc. a), si bien, detodos mo-
dos, habrá que invocarse y probarse el perjuicio producido —principio de
conservación de los actos jurídicos—, que podrá surgir recién con el dictado
de lasentencia, El exceso de publicidad, por el contrario, hasta puede cons-
titulr sentencia definitiva (véase el comentario al art. 287).
Las restricciones a la publicidad del debate pueden verificarse durante
todo su desarrollo (siempre que persistan las razones que llevaron a adop-
tarlas) o en alguna de las audiencias
quelo integren.

Los motivos que permiten disponer las medidas enunciadas en el articu-


lo consisten, respecto de las personas que deben tomar parte en el debate,
en proteger:

a) Suintimidad, por ejemplo, silo quese ventila en el juicio es un delito


contra la integridad sexual u otro, que puede importar una humilla-
ción para la víctima con la consiguiente afectación de su testimonio
—o el de otra persona—, o despertar en el público un nocivo interés;
deben recordarse los arts. 163 y 164, cuya aplicación ala audiencia de
debate es clara (véanse sus comentarios); también, el art. 5%, inc. e de
la ley 27.372.
b) Suseguridad, en el sentido de aquella que debe presidir la labor del
tribunal tendiente, entre otras cosas, a preservar la integridad física
de sus componentesy demás funcionarios; pero, también, a proteger
la deterceras personas; portal motivo, resulta lógicoimpedirelingre-
so de personas que porten armas (salvo autorizadas por el tribunal) u
otras cosas aptas para molestar u ofender.
Art. 286 JUICIO. NORMAS GENERALES 76

Ampliamente, bajo el esquema de protección que supone el principio de


“no revictimización” que impone en su art. 4? inc. c), laley 27.372 otorga a
la víctima, sin distinción, y fundándolo en la evitación de “convocatorias re-
currentes”y “contactos innecesarios” con el imputado, la facultad de pres-
tartestimonio enla audiencia de juicio, sin la presencia de aquel y, aun, sinla
presencia del público (art. 10).
Si se tratase de evitar la divulgación de secretos, debe atenderse a si la
producción de la prueba que se trate podría implicar en su caso la eventual
comisión de los delitos previstos en los arts. 156, 157, 222 y 223 del CP.

Art. 286. — «Acceso del público». Todas las personas tendrán derechoa
acceder a la sala de audiencias. Los menores de doce años deberán ha-
cerlo acompañados de un mayor de edad que responda porsu conducta.
El tribunal podrá limitarel acceso alasala en función de sucapacidad, aun-
que procurará quelas audiencias serealicen en lugares que cuenten con
el espacio necesario. Se priorizará la presencia de la víctima, delos fami-
liares de las partes y de los medios de comunicación.

La única excepción a la regla general de que todas las personas tendrán


derecho a acceder a la sala de audiencias está constituida por los menores
de doce años, quienesdetodos modos podrán ingresarsiun mayor deedad
responde por su conducta, restricción que parece razonable.
La cantidad de personas que pueden ingresar alasala dondese desarro-
lle el juicio está limitada porsutamaño. Detal modo que la limitación es po-
sible mientras noimplique podar la publicidad [véase CSJN-Fallos, 313:1472
en el comentario precedente], con lo que va dicho que no puede disponer-
seen ejercicio del poder de policia una prohibición general de acceso [CNCP,
Salal, LL, 1998-A-342] salvo, añadimos, situaciones debidamente fundadas
y de extrema excepción (véase el comentario precedente).
Según la ley 27.146 (art. 49), es obligación de los jefes
de las oficinas judi-
ciales, arbitrar los mediosnecesariospara garantizar la publicidad de lasau-
diencias, disponiendo salas adecuadas para el ingreso del público y de los
medios de comunicación, por lo que, en ese aspecto, la norma que se co-
menta ha perdido operatividad en tanto asigna esas funciones administra-
tivas al tribunal.
2 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 287

Art.287.—uMedios de comunicación». Losmedios de comunicación po-


drán accedera la sala de audiencias en las mismas condiciones que el pú-
blico en general.
En caso de que los medios de comunicación soliciten el ingreso a la sala
para la transmisión en directo de la audiencia, selos autorizará a instalar
los equipos técnicos que fueran necesarios, aunque su ubicación se dis-
pondrá de modo tal que no afecte el normal desarrollo del juicio.
En caso de que el acceso sea restringido por límites en la capacidad de la
sala, seles proveerá delos registros realizados en función del art, 311, úl-
timo párrafo.
El tribunal deberá informar alas partesy alos testigossobre la presencia
de los medios de comunicación en la sala de audiencias.
Sila víctima, untestigo o el imputado solicitaran queno se difundan nisu
voz nisuimagen en resguardo de su pudor oseguridad, el tribunal, luego
de oír alas partes, examinará los motivos y resolverá fundadamente te-
niendo en cuenta los diversos intereses comprometidos. El tribunal po-
drá ordenar la distorsión de la imagen o de la voz como mecanismos me-
nos restrictivos que la prohibición de la difusión.
El tribunal no autorizará la transmisión audiovisual en los casos del art.
163 osiel testigo fuera un menor de edad.

Particularimportanciarevistelacuestiónrelativaalacoberturaporelpe-
riodismo de medios televisivos o radiales de aquellosjuicios (sus audiencias
de debate) que por determinadas circunstancias concitan el interés o la cu-
riosidad públicos. La publicidad por la prensa escrita (en tal caso indirecta;
véase el comentario al art. 285, $ 2) no pareciera, a lo menos en la generali-
dad deloscasos, que pudiera generar conflicto. Encambio, nosucedelo mis-
mocon laqueseverifica através de medios radialesotelevisivos, muchas ve-
ces hasta en forma simultánea al desarrollo del acto. En tales casos se en-
cuentran en juego y enfrentadas cuestiones constitucionales: de un lado, el
derecho de todo individuo a un juicio justo (no solo el del imputado, tam-
biénel dela víctima)y a la preservación de la intimidad e imagen de ambos
[sobre este puntual aspecto y referido a la televisación, véase Caro, Incon-
veniencia de televisarjuicios orales, LL, 2003-B-1157]; y, de otro, tanto la pu-
blicidad de los debates como expresión particular de la de los actos de go-
Art. 287 JUICIO. NORMAS GENERALES 78

bierno —característica a su vez del sistema republicano— como el regular


ejercicio de la libertad de información a través de la prensa.
Si se piensa en el primero (el derecho
al juicio justo) y se repara en que el
legislador hubo de establecer que a pedido de las partes o aún de oficio, el
tribunal pueda disponer que los testigos permanezcan a la espera desu de-
claración incomunicados entre sí en la sede del tribunal (art. 296, párr, 29),
sucesivas audiencias televisadas públicamente en las que algunos deponen
mientras otros aguardan observándolas en sus domicilios parecieran cons-
tituir un panorama de escasa coherencia con la letra y el objetivo del pre-
cepto, aun mediando la expresa previsión de diferimiento de ladifusión (ar-
tículo citado, párrafo cuarto).
Lascríticas pueden ir desdela mayordificultadque paralaresocialización
delindividuo podría significarla vergúenza de suexposición pública [Roxin,
Derecho procesal..., p. 406] hasta el menoscabo social, fruto de la misma,
para la persona ulteriormente absuelta, pasando por situaciones interme-
dias. En alguna medida, esas situaciones aparecen contempladas por el le-
gislador, al no autorizar (por tanto, al prohibir) la transmisión audiovisual
de loscasos en que la víctima hubiere sido afectada psicológicamente porel
delitoo el testigo fuera menor de edad, con prescindencia en este último ca-
so de su eventual y adicional condición de victima del delito. Cabe aclarar
que la primera hipótesis exigirá fundamentación (véase el art. 163 y su co-
mentario)y, yarespectodelasegunda, que la minoridad guarda correlación
con el texto del art. 164, porloqueseráconsiderada menor toda aquella per-
sona que no hubiese cumplido dieciséis años a la fecha de su comparecen-
cia.
Desde la expresa reglamentación de la norma (su párrafo quinto), el tele-
visado del debate (tambiénsu transmisión radiofónica) deberá, además, su-
perartodas lasobjeciones que pudieren fundarse en el resguardo del pudor
o de la seguridad de la víctima, un testigoo el imputado. No debe olvidarse,
sinembargo, quetalesrazonespuedenconducirauna protección más inten-
sa de la persona, pues eventualmente pueden incidir en la veda a toda pu-
blicidad, no solo a la que se verifica a través de los medios de comunicación
(art. 285, párr. 19).
También deberá tenerse en cuenta lo establecido en el art. 296, párrs. 4?
y 5? (véase su comentario), por lo cual una cobertura plena y contemporá-
79 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 287

nea delas audiencias, entales circunstancias, tendría potencialidad parain-


troducir dudas intolerables acerca de la espontaneidad y la eventual alte-
ración y eficacia de la prueba (en especial, la testimonial).
Finalmente, no debe marginarse que la revelación de un secreto cuya di-
vulgación resulte punible osusceptible de afectar gravemente la seguridad
del Estado constituye una cuestión anterior, que directamente impide toda
publicidad de la audiencia en la que deba ocurrir (art. 285, párr. 19):
La cuestión de la transmisión en directo de la audiencia del debate, como
se anticipó, ingresa decididamente y desde múltiples ángulos en la valora-
ción de la eventual afectación de derechos constitucionales y así se ha sido
reconocido [CNCP, Sala |, LL, 1998-A-342, en la que el tribunal hace mención
aque, denegados los recursos por el tribunal oral y por la propia casación, la
Corte Suprema hubo de reconocer el carácter de sentencia definitiva del au-
to que permitía la grabación televisiva, porque “los agravios relativos a la
afectación de los derechos a la intimidad, dignidad y difusión de la imagen
noson susceptibles de oportuna reparación ulterior”].
Montoya [La televisión y la justicia ..., LL, ejemplar del 4/6/94 —el trabajo
no aparece publicado
en la colección—] ha efectuado
un interesante análisis
de los fallos de las cortes de los Estados Unidos de Norteamérica, aun los de la
Corte Suprema, siempre relacionadoscon la cobertura televisiva delos deba-
tes, bien que desde la exclusiva óptica de protección del juicio justo. Recuer-
da dicho autor queese máximotribunal hasta hubo de hacerhincapiéenlasi-
tuación del “testigo tímido”, en el efecto que su atemorización podría pro-
ducir en su declaración y en las “distracciones psicológicas” provocadas por
esa cobertura [en "Billie Estes vw. Texas”], circunstanciastodas ellas con aptitud
porsísolas para influiren laverificación de aquel [el juiciojusto; la distracción,
enel caso de los jueces, por ausencia de inmediación; la hipótesis no parecie-
ra ser muy distinta de la del juez dormido, Roxin, Derecho procesa! ..., p. 405;
ambas importan una reducción temporal de la atención que puede atentar,
según su extensión, contra dicho principio y el de oralidad].
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos se ocupa particular-
mente dela cuestión desdelosmúltiplesenfoques vistos, diciendo (suart. 14,
inc. 1%), que “la prensa y el público podrán ser excluidos de la totalidad o par-
te de los juicios por consideraciones de moral, orden público o seguridad na-
cionalenuna sociedad democrática, ocuando loexija el interés de la vida pri-
Art. 287 JUICIO. NORMAS GENERALES 80

vada de las partes, oen la medida estrictamente necesaria en opinión del tri-
bunal, cuando por circunstancias especiales del asunto la publicidad pudie-
ra perjudicara los intereses de lajusticia”, aunque destacando que, siempre,
lasentencia deberá ser pública.
Esta disposición, de jerarquía constitucional (art. 75, inc. 22, CN), amplía
entonceslas posibilidades de restricción al acceso de los medios de comuni-
cación a las salas de juicio y, por la condición que reviste, no podrá prescin-
dirse de ella al momento de conferirla autorización para la transmisión “en
directo”.
Bajo ese prisma no debe marginarse que, bien que frente a distinto texto
reglamentario, la Cámara Nacional de Casación Penal [Salal, LL, 1998-A-342,
cit.] hubo de ocuparse de la cuestión poniendo especial énfasis en la protec-
ción de la imagen y la intimidad del individuo (se trataba el caso de la filma-
ción de un debate con fines de reproducción ulterior en un programa televi-
sivo, estoes no de una transmisión “en vivo”, que es la que ha merecido ma-
yores críticas). Sostuvo ese tribunal que “no existe un derecho irrestricto de
los medios periodísticos atoda fuente de información”; que "el principio de
publicidad del juicio se satisface con la publicidad inmediata y no involucra
su propagación”; que "el derecho ala intimidad de las personasy a la propia
imagen está constitucionalmente protegido de intromisiones arbitrarias de
los medios de prensa”; y que resulta razonable que al tomar la decisión de
permitir la registración, el tribunal interviniente evalúe minuciosamente si
cabe poner límite al derecho de acceso a los medios periodísticos a la infor-
mación, ante lanecesidad de protección de otrosderechos prevalecientesen
concreto, posibilidad admitidaconstitucionalmente. Asíresaltóque la Cons-
titución no autoriza válidamente a efectuar una regla de preponderancia y
concluyó en que el estado de inocencia puede verse afectado desde que no
es factible imponerlo, frente a un fallo absolutorio, psiguicamente a los te-
levidentes, contexto en el cual, en definitiva, "es exigible el consentimiento
del (imputado) parala propalación, (que) podria obviarse solo en presencia
de un interés público prevaleciente”, con aptitud para ser generado por la
circunstancia de ser un personaje público el imputado, por su notoriedad o
por su popularidad.
En los escasos precedentes que, al margen del citado, se han publicado, y
siempre al amparo de distinto texto reglamentario, se ha afirmado sobre el
81 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 287

particular que no corresponde autorizar genéricamente el televisado de un


proceso [CC Mendoza, Salal, JA, 1995-1V-558], como también que “el ejerci-
cio de lalibertad de prensa (...) solamente puedeserlimitadocuandosecon-
trapone con las libertades individuales, ocasionándoles (...) un daño arbi-
trario, manifiesto, grave
y serio, no siendo suficiente el daño potencial (...)y
que existiendo la duda la solución debe ser favorable a la libertad de pren-
sa” [TO 14, ED, 158-4411.
Autorizadoel medio de prensa parala registración de imagen
y sonidode
lo ocurrido en el juicio, cualquier medida de ulterior dictado que implique
impedimento de difusión de lo registrado constituye una forma inconstitu-
cional de censura previa [CNCP, Sala l, LL, 1998-A-342, cit.], salvo circunstan-
ciasobreviniente.
En vigencia del anterior régimen procesal, la Corte Suprema, por vía de la
Acordada n* 29/08 y con el fin de armonizar los distintos derechos constitu-
cionales en juego —sin desmedro de las facultades de los jueces de fijar sus
propios criterios como directores del proceso de acuerdo a las circunstancias
de cada caso—, dispuso que los tribunales permitan la difusión radial y tele-
visivadelossiguientesactos: a)actosinicialesdeljuicio, b)discusiónfinal:los
alegatos, c) lectura de la sentencia, en su parte dispositiva y fundamentos. A
su vez, y junto a ciertas reglas destinadas a la actividad de los periodistas, es-
tableció que no pueden tomarse registros de audio o deimágenes durante la
etapa de prueba, ni de los testimonios, ni de los peritajes. También destacó a
través de la Acordada n* 4/2014 que es de su facultad exclusiva la captura y
transmisión de toda actividad procesal que se desarrolle en el Poder Judicial
de la Nación que por su naturaleza merezca difusión pública, quedando a su
disposición los recursos necesarios de toda la jurisdicción para su concreción.
Estas puntuales regulaciones administrativas deberán en consecuencia ade-
cuarsea la disposición que aquicomentamos, quesolo restringe el accesoa los
medios de comunicación (incluso radiales y televisivos), alos supuestos refe-
ridosen los párrs, 5?y 6*, sin distinción de los actos procesales que se cumplan
(téngase en cuenta también la hipótesis que recoge el art. 296, párr. 4).
Según la ley 27.146 (art. 47), y como se dijo en el comentario anterior, es
obligación de los jefes de las oficinas judiciales arbitrar los medios necesa-
rios para garantizar la publicidad de las audiencias, disponiendo salas ade-
cuadas para el ingreso del público y de los medios de comunicación. Esas fa-
Art. 288 JUICIO. NORMAS GENERALES 82

cultades en ningún modo pueden considerarse que importan restricciones


alas que el dispositivo asigna a los jueces de la causa. No deben confundir-
se las tareas administrativas que están en cabeza de las oficinas judiciales
(art. 39, ley cit.) con el ejercicio de la función jurisdiccional, de la que son ti-
tularescon exclusividad los jueces (art. 99) y alas que adscriben las reglas del
precepto, con excepción de las contenidas en su tercer y cuarto párrafos.
Como quedó visto, la decisión que autoriza la grabación y transmisión fi!-
mica de la audiencia de debate (que conforme al texto en comentario consti-
tuye la regla, y no la excepción), tiene potencialidad para adquirir el carácter
desentencia definitiva, locualautorizasuimpugnación conarregloal
art. 356
(véase su comentario), sea que se hubiese dictado sin sustanciación (en cuyo
caso debió haberse interpuesto revocatoria primero —art. 346, véase su co-
mentario—), o con ella, Concedido el recurso, juega el efecto suspensivo del
art. 347, por lo que deberá diferirse el debate. Perosila crítica hubiere decen-
trarsesoloen la ausencia de un juicio justo, lainvalidez podrá perseguirse ex-
clusivamente una vez verificada la sentencia generadora del perjuicio.

Art. 288. — «Oralidad». Toda intervención de quienes participen en la


audiencia de debate se hará en forma oral. Las resoluciones serán dicta-
das y fundamentadas verbalmente por los juecesy se entenderán notifi-
cadas desde el momento de su pronunciamiento, lo que se hará constar
en el registro del debate.
Los jueces no admitirán la presentación de argumentaciones o peticio-
nes por escrito durante la audiencia, sin perjuicio de autorizara los inter-
vinientes a recurrir a notas para ayudara su memoria.
Sinembargo, quienes no pudieren hablaro nolosupieren hacer en el idio-
manacional, intervendrán por escrito o por medio de intérpretes.

La norma reitera una vez más la vigencia del principio de oralidad —vé-
anse los arts. 2? y 285 y sus comentarios, y el art. 4? de la ley 27.146 en tanto
preceptúa que “toda la actividad procesal que requiera una decisión juris-
diccionalse realizaráenaudiencias“—, al extremo de prohibirdurantela au-
diencia de debate cualquier presentación escrita. Bien que planteo excep-
cional, de tal modo deberá formularse una recusación con razón surgida en
sudecurso, puessibien elpárr. 19 del art.62mandarealizarlaporescrito,
que-
83 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

da en claro en su párr. 2? que la que se “advierta en la audiencia (...) deberá


plantearseen ese mismo acto” (en el queserá sustanciada y resuelta, agrega
el precepto). Otro tanto con en el caso de una excepción cuya deducción pu-
diera justificarse a partir de lo ocurrido en la audiencia, la que la ley manda
“deduciroralmente” (art. 38).
De igual modo deberán expresarse losfundamentosde lo queseresuelva,
con arreglo a la norma en comentario, lo dispuesto en el art. 111, in fíney el
art. 7* de la ley 27.146, que posibilita que las decisiones del tribunal puedan
fundarse oralmente (dejando suficiente registro) con excepción de las sen-
tencias definitivas. Todo, seregistraráen acta, según reitera elart. 311 (inc. e).
Respecto dela actuación oral delas partes, podrán verificarse excepciones
aese modo. El propio precepto, en su último párrafo, ya lo deja entrever. Re-
cursos que excedan al de revocatoria que permite el art, 346 y que obliguen
aseguir la vía escrita que impone el art. 360, son otras. Sobre ese particular,
piénsese que el art. 35 consagra expresamente el derecho del imputado a
proponeral fiscal lasuspensión del procesoa prueba duranteel transcurso de
la audiencia de juicio, en los casos en que seproduzca una modificación de la
calificación jurídica del hecho, que habilite su aplicación en ese instante. De
darse tal supuesto, entonces, si la decisión fuese por la denegatoria del be-
neficio, podrá ser impugnada con fundamento en el art. 356 (no debe per-
derse de vista que el plazo para hacerlo comenzaráa correrdeinmediatoa la
notificación de la denegación, producida en la misma audiencia, y con pres-
cindencia del momento de la sentencia y de cuanto se resuelva en ella), si-
guiendo aquella vía escrita.
Respectode la persona sorda, muda oambas cosas a la vez, y de aquella
que desconoce el idioma nacional, véase, por ser aplicable, el comentario al
art.70. También, véaseelart. 106 y su comentario, en especial en cuanto a la
regla de la doble expresión lingúística para el caso de la última.

Art. 289. — «Excepciones a la oralidad». Sólo podrán serincorporados al


juicio por su lectura o exhibición audiovisual:
a) las pruebas recibidas conforme a las reglas del anticipo jurisdiccional
de prueba, siempre que no sea posible la presencia de quien participó
o presenció el acto;
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 84

b) la prueba documental o de informes y las certificaciones;


c) losregistros de declaraciones anteriores de testigos o peritos que hu-
bierenfallecido o caído enincapacidad física o mental, o estuvieren au-
sentes del país, o cuya residencia seignorare o que por cualquier mo-
tivo difícil de superar no pudieren declarar en el juicio, siempre que
ellas hubieren sido recibidas notificando previamente a la defensa y
en conformidad con las demás pautas establecidas en este Código.
Lalecturao exhibición de los elementos esenciales en la audienciano po-
drá omitirse ni siquiera con el acuerdo de las partes.
Toda otra prueba que se pretenda introducir al juicio por su lectura o ex-
hibición, con excepción de lo previsto en el art. 164 inc. f), no tendrá nin-
gún valor, sin perjuicio de la presentación de documentos al testigo, pe-
rito o al imputado para facilitar su memoria o dar explicaciones sobre lo
queallíconsta, previa autorización de losjueces. Entodo caso, sevalora-
rán los dichos vertidos en la audiencia.

8 1. Consideraciones generales.— El precepto se ocupa de distintas al-


ternativas que pueden dar lugara que prueba producida durante la etapa
de investigación pueda y deba ser válidamente incorporada al juicio tanto
por lectura como por su exhibición audiovisual,
Las menciona e identifica en sus tres incisos, y sienta en el párrafo final
una norma concluyente: toda otra prueba que se pretenda introducir por
esa vía no tendrá ningún valor para la sustentación válida de una sentencia,
sin perjuicio de su utilización, pero a ese solo fin, para auxiliar la memoria
de quienes deponen o para que den explicaciones sobre lo que allí consta,
exigiendo que así pueda suceder solo si los jueces lo autorizan y privilegian-
do con exclusividad “los dichos vertidos en la audiencia” por sobre los de-
más.
Con defectuosa redacción, pues la hipótesis de excepción ala que remite
(art. 164, inc. f) debió integrarel elenco de las antes enunciadas como tales,
en ese último párrafo también se autoriza, de modo indirecto, que puedan
introducirse al juicio por exhibición audiovisual las declaraciones de meno-
res de edad que al momento de que se reguiera su comparecencia no hu-
biesen cumplido dieciséis años, de personas con capacidad restringida y de
“testigos-víctimas” de los delitos de trata y explotación de personas u otras
gravesviolaciones a derechos humanos, si la naturaleza y circunstancias del
85 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

caso así lo aconsejen (texto del parr. 1? del citado artículo). Recuérdese que
aquella norma prevé que “se podrá admitir la exhibición del registro au-
diovisual” de las declaraciones de tales personas, verificadas en “ese u otro
proceso judicial”. Véase, como complemento, el comentario aese dispositi-
vo.
Respecto a la prueba documental o de informes y las certificaciones, su
modalidad de incorporación por lectura oexhibición audiovisual deriva de
la propia naturaleza de tal especie de prueba.
El especial caso de la incorporación de informes continentes de diálogos
detectados a los imputados por la autoridad preventora —esto es de escu-
chastelefónicas—, que la defensa, en su impugnación, según surge del fallo
del órgano de revisión, decía que debían oírse en el juicio “pues únicamente
através de [esos diálogos telefónicos] la prueba material ingresa o se intro-
duce” y que “debieron escucharse ... [posibilitando] un contraexamen des-
tinado a despejar cuál era la voz atribuida a [su defendido]... [y si] las pala-
bras que se hubiesen podido escuchar se correspondían con las transcrip-
tas...”, fue resuelto por la cámara de revisión, con reproducción y remisión
textual a su vez a los argumentos del tribunal federal de juicio (de la provin-
cla de Salta), que dijocompartir, expresandose que: ”... esaincorporación de
pruebase [encuentra] normativamente permitida... que el art, 289 del CPPF
dispone como excepciones a la oralidad que podrán ser incorporados al jui-
cio por lectura o reproducción audiovisual la prueba documentalo de infor-
mesy lascertificaciones”;que “literalmente ensutexto elart. 289, inc. b)per-
mite la incorporación por lectura de la prueba de informes sin hacer distin-
ción alguna en referencia a su carácter o naturalezay en consecuencia no ha
surgido un obstáculo de índole legal que impida su valoración”, que “tam-
pocoresultarazonableinterpretarelart.289en elsentido de queúnicamen-
te pueden los testigos deponer sobre los informes que confeccionaron y los
diálogos telefónicos que escucharon, sin poder acudirse a la lectura del tex-
to vertido en el informe respectivo, ya que quien ha escuchado y desgrava-
domuchas conversaciones (avecescientoso miles) no podrá recordarlasato-
das, y menos puede pretenderse esto de quien dedica su vida a realizar ese
tipo de tareas ... en contestación a los planteos formulados por la defensa,
advertimos que nose ha vulnerado de ninguna manera el derecho de defen-
sa del acusado y la facultad de contra examinar esas pruebas, en base a va-
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 86

riadasconsideraciones ...”;que “al momento de incorporarse los citados in-


formes, la defensa nosólo no objetó esta incorporación, sinoqueensuopor-
tunidad interrogó a los testigos que formularon esas pruebas y subsiguien-
temente no pidió que se los citara nuevamente para que refirieran alguna
cuestión de interés relacionada a esas conversaciones, ni hizo reserva de ci-
tarlos nuevamente en caso de resultar ello necesario, pudiendo además ha-
ber solicitado la reproducción audiovisual de la totalidad de los diálogos in-
terceptados o la lectura de todas las conversaciones transcriptas durante la
etapa oportuna de la producción de la prueba conformeal principio deigual-
dad de armas que rige entre las partes del proceso. Mientras que contraria-
mente a lo afirmado por la defensa, no es cierto que la fiscalía únicamente
haya referido a las conversaciones del acusado en su alegato, sino que las in-
corporó antes por lectura sin cuestionamiento alguno de la defensa” [CFCP,
Sala IV, 17/11/21, legajo judicial FSA 3755/2020/6/1, “Flores”]. Véase, como
complemento, el texto del art. 300.
Como se trata de excepciones a principios inmanentes al sistema acusa-
torio, comotosonlosreferidosala publicidad, oralidad elnmediación,
y co-
mo además, y fundamentalmente, se encuentra en juego la garantía cons-
titucional de la defensa en juicio (art. 18) manifestada aquí a través del pun-
tual derecho que la compone a confrontar la prueba (véase sobre el parti-
cular el art. 297 y su comentario), el legislador ha sido riguroso en la admi-
sión quereglamenta, estableciendolaimposibilidadque asísuceda porfue-
ra de las alternativas vistas —taxatividad de las excepciones—, al disponer
quetoda otra prueba que se pretenda incorporar por fuera delo normado,
“no tendrá ningún valor”.
La cuestión guarda intimo correlato con la facultad de grado convencio-
nal que alimputadose asigna expresamente de “interrogaro hacerinterro-
gara los testigos de cargo y a obtener la comparecencia de los testigos de
descargo y que estos sean interrogados en las mismas condiciones que los
testigos de cargo” (art. 14, párr. 39, inc. e, PIDCP; véase también el art. 8*,
párr. 2%, inc. f, CADH, si bien esta habla de los testigos “presentes”). Así, pa-
raqueuneventual pronunciamiento condenatorio noreconozcasu baseen
la conculcación de esos derechos. De allí, queel legislador exija que, para la
incorporación por lectura al debate deciertas declaraciones
producidas du-
rante la investigación preparatoria e imposibles de repetirensu decurso, la
87 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

defensa del imputado haya debido estar notificada de su realización y, de


tal modo, en condiciones de controlarla.
Acerca del concepto "elementos esenciales”, más allá de cuanto diremos
enel parágrafo quesigue, queda sabera qué “elementos” quiso referirel le-
gislador al calificarloscomo “esenciales” y quién, cómoycuándotienela fa-
cultad o el deber procesal de definir esa calificación; más allá de ignorarse,
por oposición, cuáles serían los “no esenciales”, y su regulación.
Acerca del testimonio prestado por quienestienen facultad y obligación
de abstención, véase el comentario al art. 160.

52. Acerca de las excepciones

a) Laprueba anticipada.— La primera excepción (pruebas recibidascon-


formealasreglasdelanticipojurisdiccionalde prueba), remitea aquellas pro-
ducidas con arreglo al art. 262 (véase su comentario). No obstante, su incor-
poración no será procedente cuando fuese posible la presencia de quien par-
ticipó o presenció el acto. La imposibilidad de esa asistencia exige tarea juris-
diccional para darla porcomprobada. De algún modo, es prueba, puessegún
su resultado se incorporará la ya habida. Por tanto (art. 99), la promoción y el
impulso de aquella, tendientea la demostración de la imposibilidad, corre
porcuentadelaparteopartesinteresadasenlaincorporación. Eventualmen-
te, regirá la regla del art. 301, párr. 12.
Entreotrossupuestosfactiblesde presencia, estáelcaso de ladeclaración
que pese ala probabilidad, al momento de anticipársela jurisdiccionalmen-
te, de que ella no iba a poder recibirse durante el juicio, cuando se va a rea-
lizar este o se encuentre en curso, resulte posible llevarla a cabo (art. 262,
inc. b).
También deberá descartarse la prueba anticipada si pudiese concluirse o
fuere dable presumir o comprobar razonablemente al momento en que se
va a hacer el juicio que, más allá de la complejidad del asunto, el testigo no
olvidó circunstancias esenciales sobre lo que conoce (art. 262, inc. c), si bien
en este último supuesto se plantea el problema de que en la audiencia po-
drían verificarse ciertas diferencias entre lo que el testigo dice en ese mo-
mento y lo que señaló en su declaración anticipada. Para tal eventualidad,
podría aplicarse lo establecido en la disposición en análisis, en su parte final,
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 88

en cuanto faculta, previa autorización de los jueces, a presentar al testigo


“documentos” (el acta de la declaración recibida por prueba anticipada sin
duda que lo es —véase el último párrafo del art. 262 y su comentario respec-
tivo—), para facilitarsu memoria o dar explicacionessobre lo que allíconsta.
Entodo caso, tal como lo establece la norma, se valorarán los dichos vertidos
enla audiencia.
Por último, si la prueba anticipada se produjoen las circunstancias men-
clonadas en el inc. d) del art. 262 (imputado prófugo o incapaz, o hubiese
existido un obstáculo constitucional), desaparecidas aquellas, ysiempre que
fuese posible la presencia de quien participó en el acto al momento del jui-
cio, seimponesu comparecenciay la exclusiva valoración de sus dichos en la
audiencia, sin perjuicio de la posibilidad eventual de acudir ala herramien-
ta mencionada en el párrafo anterior si se verifican las condiciones allí des-
criptas.

b) El testimonio del fallecido, del devenido incapaz, del ausente, del no


ubicable o, genéricamente, del imposibilitado de declarar en juicio.— Me-
receespecial atención la excepción contenida en el inc. c) de la norma en co-
mentario,
En primer lugar, debe precisarsesucampo de aplicación, que no puede ser
otro que el de las declaraciones recibidas por el Ministerio Público Fiscal en el
curso de la investigación preparatoria con arreglo al art, 161 (véase su co-
mentario), y queseencuentren agregadas asulegajo de investigación ya for-
malizado (arts. 230, párr. 2?, y 254 y concs., véase su comentario).
Nose extiende, en consecuencia, alas declaracionesproducidasatravésde
lasreglasdel anticipojurisdiccionalde prueba. Si este últimofuese el caso, de-
vendría superflua la excepción contenida en el inc. a) a la cual ya nos hemos
referido. Y asimismo, respecto de la prueba anticipada no se podría verificar
nunca la situación de falencia contemplada al final del inciso en comentario
(que requiere en todos los casos, para posibilitar la incorporación al juicio, la
notificación a la defensa en forma previa a la recepción de la declaración tes-
timonialde quese trate), pueslarealización de aquellaseordenasiemprepor
el juez “con citación de todas las partes” (véase el comentario al art. 262).
Aclarado ello, la exigencia de la notificación a la defensa, previa a la de-
claración testimonial de que se trate, parece haber puesto un punto final a
89 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

la discusión sostenida bajo la vigencia del procedimiento anterior en orden


alavalidez constitucionalde la incorporación aldebate porlectura de prue-
batestimonial no controlada [véase Navarro - Daray, Código ...,t.3, ps. 139
a1511.
Sinembargo, las palabras empleadasa continuación porla norma en aná-
lisis derivan en cierta ambigúedad al respecto, que debe sertratada para de-
jaren claro la subsistencia de esa afirmación.
En efecto, al establecer la disposición que la lectura o exhibición de los
"elementos esenciales” en la audiencia no podrá omitirse ni siquiera con el
acuerdo de partes, parecería dejar un margen para que las declaracionestes-
timoniales no rendidas en la audiencia pudiesen incorporarse si mediara
acuerdo de partes, desde que con el término “elementos” se denota, antes
queeltestimonioquesurge de un acta, objetosdecarácter material, talesco-
mo “documentos” (los informesy las certificaciones son especies de este gé-
nero), ocosas (en general) que se vinculan con lo discutido en el juicio. Tal es
elsentido queala palabra “elementos” puederazonablemente asignársele
si se considera, adicionalmente, que en el art. 300 (véase su comentario), se
alude a “los objetos y otros “elementos” de convicción secuestrados” y a las
“grabaciones y “elementos' de prueba audiovisual”.
En consecuencia, ¿podrían ser incorporadas por lectura y con acuerdo de
las partes declaraciones testimoniales anteriores, por no tratarse ellas, en
propiedad, de “elementos”? La respuesta negativa se impone. Uno de los
principios del sistema acusatorio, mencionado expresamente en los arts. 2?
y 284 del ordenamiento, es el de la inmediación, del que fluye que el tribu-
nal, al sentenciar, lo hará de acuerdo con la impresión personal producto de
su contacto directo con el acusado, las demás partes y las pruebas produci-
das. Este principio también se encuentra consagrado en los arts. 296 a 301.
De esta forma, admitir la incorporación por lectura en tales casos, signi-
ficaría una flagrante contradicción con dicho principio, por cuanto se im-
pondria al juzgador, sin sustento legal, esto es por fuera de las excepciones
expresamente consagradas, la valoración de pruebas con las cuales no tuvo
contacto directo alguno pese a que la posibilidad de tenerlo no presenta
ningún obstáculo atendible ni razonable.
Cobra fundamental relevancia en el pensamiento que se propone elen-
cabezamiento de la norma en comentario, antes de la enumeración de las
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 10)

posibles excepciones a la oralidad, en el que la regla aparece precedida por


el adverbio “solo”, clausurando toda otra, más allá de la ambigúedad que
pueda apreciarse en otra parte de la disposición.
En esa línea de pensamiento, bajo la vigencia del ordenamiento anterior
[durante la cual, frente a un texto en contrario, se discutió vivamente la va-
lidez constitucional de la incorporación de testimonios no controlados; vé-
ase Navarro - Daray, Código ...,t.3,ps.139a 151], la Corte Suprema hubo de
revocar la sentencia que había denegado el recurso de casación interpuesto
asuvez contra una condena para cuyo dictado se habian considerado testi-
monios vertidos durante la etapa de instrucción, sin el control de la defensa.
En la oportunidad, se señaló que el tribunal de juicio había fundado la sen-
tencia de condena en prueba de cargo decisiva que la defensa no había te-
nido oportunidad de confrontar y que "el hecho de que el Estado haya rea-
lizado todos los esfuerzos posibles para hallar al testigo y para satisfacer la
pretensión de la defensa de interrogarlo, carece de toda relevancia, pueslo
quese encuentraen discusión es otra cosa: si la base probatoria obtenida sin
control de la defensa es legítima como tal. De allí que la invocación de laim-
posibilidad de hacer comparecer al testigo no baste para subsanar la lesión
al debido proceso (...) Desde este punto de vista, lo decisivo no es la legiti-
midad del procedimiento (...) sino que lo que se debe garantizar es que al
utilizar tales declaraciones como prueba se respete el derecho de defensa
del acusado” [12/12/06, “Benitez”, CSIN-Fallos, 329:5556; LL, 2007-D-439,
con cita de loscasos “Unterpentigerv. Austria”, “Bonisch v. Austria”, “Saidi
[Link]”, “Barberáv. España”, del TEDH, y “Castillo Petruzziv. Perú”, de la
CIDH].
De todos modos, en un pronunciamiento posteriora “Benítez”, la Corte
serefirió al supuesto de laincorporación de prueba no controlada, ya sin de-
clararsu invalidez cuandoexistían otras pruebas que sí habian sido introdu-
cidas con el debido control y podían constituir “un curso causal probatorio
independiente” [“Gallo López”, CSIN-Fallos, 334:725]. En el caso, la Cáma-
ra Federal de Casación Penal (Sala IV) habia anulado la condena, ocurriendo
ello por conculcación, en su entender, durante el juicio, del derecho al inte-
rrogatorio del testigo y asu confrontación consecuente por elimputado, en
el caso una niña abusada sexualmente de la que se había afirmado por los
médicos que la ocurrencia de aquel habria comprometido seriamente su sa-
91 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

lud mental. Lo decidido por la Cámara fue a su vez considerado arbitrario


por la Corte por omisión de valoración de otras pruebas y la jueza Highton
de Nolasco, en voto concurrente, señaló, respecto del derecho al control de
la prueba testimonial por el imputado y frente a la vulnerabilidad de la vic-
tima, que “no puede sostenerse que la incorporación por lectura de los di-
chosde la víctima hubiera generado una iniquidad inaceptable entre losde-
rechos colisionantes”], al afirmar que: “En ocasiones, estas medidas de pro-
tección pueden entrar en conflicto con el derecho del imputado a interro-
gar o hacer interrogar a los testigos de cargo (...)sin que pueda establecer-
seen abstracto la prevalencia de alguno de ambos intereses legítimos (...) La
contradicción debe resolverse de acuerdo con la técnica de la ponderación
y ala luz del principio de proporcionalidad, según el cual solo cabe admitir
medidas que restringen un derecho de la defensa cuandosean estrictamen-
te necesarias y en tanto y en cuanto ese sacrificio sea compensado en algún
momento del procedimiento ...” y, con cita de precedentes del TEDH, que
"la falta de control puede quedar compensada cuando existen otras prue-
basidóneaso cuando la sentencia nose ha fundadosolamente en la prueba
no sometida al examen de la defensa (...) Por otra parte, si existen pruebas
legalmente incorporadas que corroboran las afirmaciones del testigo no
controlado, el hecho de que estas últimas sean el origen de las primeras, no
impide que el tribunal lastome en cuenta para fundar su decisión (...) [sien-
do incorrecto] soslal[yar] la necesaria armonización de losintereses del niño
conlos de la defensa ...”. Enese mismo precedente, la vocal añadió que “no
puede sostenerse que la incorporación por lectura de los dichos de la vícti-
ma (haya)generadouna iniquidadinaceptableentrelosderechoscolisionan-
tes. No toda restricción del derecho a interrogar es incompatible con la no-
ción de un juiciojusto, en tanto y en cuanto —como en el caso—no se resig-
ne definitivamente a mantener el equilibro que debe mediar entre la acu-
sacióny la defensa”.
Claro que las formalidades con las que el Código protege hoy esa prueba
(art. 164, inc. g) y lo expresamente legislado en el último párrafo del precep-
to que comentamos, tornan en la práctica poco probable la reaparición del
conflicto que dio origen al precedente. De todos modos, la posibilidad de ci-
tar atalespecie de víctimas para el juicio (art. 164, inc. f, que posibilita el inte-
rrogatorio solo sobre aquellos puntos que hagan al efectivo cumplimiento
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 92

del derecho de defensa), deberáser considerada por losjuecescon mucha ma-


yor amplitud en lossupuestos en quela declaración hubiese sido prestada en
circunstancias en que no había sido individualizado aún un autor presunto,
pues sin perjuicio de que, aun en esos casos, debió notificarse al defensor pú-
blico, lo cierto es que en relación a aquella no existió ninguna posibilidad de
control por parte del principal interesado en hacerlo, esto es porel imputado.
Alos efectos previstos en la norma, noes necesario que el control se haya
efectivamente producido durante la etapa de la investigación. Laleysolo re-
clama quese haya brindado a la defensa del imputado una posibilidad efec-
tivay útil de contradecir la prueba, al margen de que esa facultad haya efec-
tivamente sido usada por ella. De alli que el precepto solo aluda a que "ellas
(las declaraciones) hubieren sido recibidas notificando previamente...”.
Sinperjuiciodetodoello, lainterpretación dela disposiciónenanálisispo-
dría ser abordada desde otra perspectiva y llevar a conclusiones diferentes
de las hasta ahora prohijadas. No debe desmerecerse, al respecto, la posibi-
lidad de que esas declaraciones puedan jugar a favor del aliviamiento de la
situación procesal del imputado. En ese pensar, juega un papel preponde-
rante el acuerdo o consentimiento de las partes del proceso y su aceptación
porel tribunal.
Asi, si aquellas prestan su conformidad para la incorporación por lectura
al debate de la prueba testimonial producida previamente sin su control, y
enellose encuentra de acuerdo el tribunal, podría decirse queno habria ob-
jeción constitucional para sostener la validez de la decisión comunitaria (lo
que implica asu vez su válida consideración en la sentencia), pues el control
de la prueba, si no lo hubo previo, constituye en definitiva un derecho del
que puede desistirse, Y así acontecerá eficazmente aun cuando, al hacérse-
lo, se prescinda también de la oralidad, de la publicidad o de lainmediación
porque, como se ha reconocido, tales características del enjuiciamiento pe-
nal hacen solo a la instrumentación estatal de la garantía del juicio previo,
que aún tolera mayores restricciones [véase Cántaro, Compatibilidad del
procedimiento abreviado ..., JA, 2002-11-1238]. De esta manera, si la compa-
recencia de determinados testigos, que declararon previamentesin control
dela defensa, esimposible, ysiempre que pudieserazonablementeconcluir-
sequesu incorporación novulnerael derecho de defensa, ella podríaser dis-
puesta válidamente porel juezcuando mediase petición y previo acuerdo de
93 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

las partes. Vale adicionar aquí en apoyo de cuanto venimos expresando que
el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha considerado válidos la prueba
testimonialincorporada por lectura yelconsentimiento dadoatalfin, al asu-
mir que es posible la renuncia a derechosreconocidos por la Convención, en
tanto no existan dudas acerca de su prestación [22/6/83, “Barberá y otros”;
véase susintesisen Sancinetti, Análisis ...,t. 11, p. 848
y ss.]. Y que parece coin-
cidir en ello la Corte Suprema, al rechazar con invocación del art. 280 del
CPCCN, con ulterioridad a la doctrina del caso “Benítez”, la apelación extra-
ordinaria que, con adhesión del Procurador General, se introdujo respecto
de lacondenarecaída en un juicioen el quetodala pruebatestimonial había
sido objeto de incorporación por lectura en razón de la incomparecencia de
los testigos —que solo habían declarado en sede de la prevención—, me-
diandoconformidad de ladefensaoficial[pormayoría, “"Barbone", CSIN-Fa-
llos, 331:525; véase de todos modos el voto de la minoría que, remitiéndose
alosostenido por la procuración general de la Nación, consideró, en defini-
tiva, que la sentencia resultaba arbitraria por vulnerar las garantías del de-
bido proceso].
En interesante precedente aplicable a este Código y vinculado puntual-
mente a la ausencia de la víctima al debate por razones de extranjería y por
haber retornado ella asu país de origen con anterioridad asu realización, se
ha sostenido con acierto que no es óbice para la validez de la condena dicta-
da en la oportunidad la falta de su escucha testimonial si la sentencia mues-
tra un adecuado apego alas pautas de valoración probatoria derivadas de la
regla fundamental que consagra al estado jurídico de inocencia y de la legal
que establece lasana crítica racional,
y aun cuando, enesecontexto, enelde-
bate solo se hubieren incorporados presencialmente los testimonios de los
dos policías actuantes de inmediatoy que secuestraron sin solución de con-
tinuidad los objetos de la sustracción. Así, en tanto que para emitir esa con-
denanose consideraronlosdichosvolcadosporla víctimaante la prevención
yseestimó bastante para dar pordemostrado el hecho delasustracción ysus
característicaslasversiones policialesylaincautacióndelosustraido [CNCCC,
Sala ll, 29/12/20, “Ruiz Varela, C.J.”, causa 44.948/2018].
Comoquedó dicho enel parágrafo anterior, lacomprobación de la muer-
te, incapacidad, ausencia, ignoranciasobre la residencia ode cualquier otra
causa que imposibilite la declaración, exige tarea jurisdiccional, que debe
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 94

ser promovida e impulsada por la parte interesada en la incorporación de la


prueba.

53. Presentación de documentos al declarante.— Dado el principio de


libertad probatoria fijado en el art. 134 (véase su comentario), el término do-
cumentos contenido en la disposición analizada permite ser concebido de
forma por demás amplia, esto es, tanto cuanto su acepción castellana lo per-
mita (según el Diccionario de la Real Academia, "diploma, carta, relación u
otro escrito que ilustra acerca de algún hecho, principalmente de los históri-
cos”; "escrito en que constan datos fidedignos o susceptibles de ser emplea-
dos como tales para probar algo”; o “cosa que sirve para testimoniar un he-
cho o informar de él, especialmente del pasado”). Tampoco puede prescin-
dirse delo establecido en el art. 77 del CPen cuanto define a aquel como “to-
da representación de actos u hechos, con independencia del soporte utiliza-
do para su fijación, almacenamiento, archivo o transmisión”, si bien dicha
normafueconcebida para proporcionar una determinada inteligencia altex-
to de un ordenamiento
jurídico sustantivo. Pero de todos modos, esta última
definición noresulta, porsu amplitud, sustancialmente diferente alagrama-
tical en loque aquí interesa, deforma tal quela disposiciónen comentario po-
sibilita la presentación al testigo, perito o imputado de un universo particu-
larmente extenso de, en definitiva, “cosas” de las cuales emane o pueda in-
ferirse algúntipo de información que pueda ser útil para la teoría del caso de
cada uno de los litigantes.
Enconsecuencia, y de forma compatibleconlo prescriptoenelart.297res-
pectoala posibilidad, duranteel “contraexamen” (facultad que cabe exten-
der al examen directo; véase su comentario), de “confrontar
al testigo o pe-
rito con sus propios dichos o con otras versiones”, entre los documentos ad-
misibles para su presentacióna aquellos se encuentran sus declaracionesan-
teriores, incluso las no controladas, por su indudable carácter de tales. Va de
suyo que otras declaraciones que nosean lasdel propiotestigo o perito (aun-
queigualmentesean documentos), no podrán serle presentadas con arreglo
aesta disposición, dado que aquellos podrán hacerse cargo o brindar expli-
caciones, ensucaso, únicamentesobre loqueen algún momento anterior ex-
presaron, nuncasobreloexpresado porotrosatravésde undocumento(pues
el testigo o perito es llamado solo para declarar respecto de lo que percibió
95 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 289

con sus sentidos, o sobre aquello que se encuentre habilitado para informar
con arreglo asus conocimientosespecialesen alguna ciencia, arte o técnica).
Los documentos en los que consten expresiones exclusivas de otros podrán
serles, detodos modos, exhibidos audiovisualmente, conforme a reglas de
utilidad y pertinencia, con base en lo dispuesto también en los arts. 135, inc.
d) y 300 (véanse los respectivos comentarios).
Volviendo a la presentación al testigo o perito de sus propias declaracio-
nes, podría formularse la siguiente pregunta: ¿se está permitiendo así, por
esavía oblicua, la incorporación de prueba no controlada, en contradicción
flagrante con los principios antes mencionados de inmediación, concentra-
ción y contradictorio?
La respuesta pasa por reafirmar, de acuerdo con tales principios, laimpo-
sibilidad de valoración por los jueces de toda prueba (salvo las excepciones
legales
ya tratadas), queno hubiesesido sustanciadaensutotalidad enlaau-
diencia de juicio y ante las partes, prueba quea su vez puedasercontroverti-
da y refutada a través del contra examen; es que cuando se pretende ingre-
sar por simple lectura una declaración previa se afecta la posibilidad de che-
quear la calidad de la información allí consignada: la garantía del contradic-
torio no es vista solo como una garantía de defensa sino también como una
garantía de “verdad” [Rúa, Examen directo ..., p. 166; con cita de Nicolás
Guzmán, La verdad en el proceso penal].
No obstante ello, la presentación al testigo o perito de sus anteriores decla-
raciones en el ámbito del juicio (cuestión distinta a la de su mera incorporación
por lectura), tiene una enorme implicancia en orden a la credibilidad de su tes-
timonio, pues nadie estaría dispuesto a creerle a alguien que cambia constan-
temente su versión: no sabriamos cuál de todas es la verdadera [Rúa, Examen
directo ..., p.169yss.].
En consecuencia, tal como se desprende de la norma en comentario, la
presentación detalesdeclaracionesal testigo o peritoserá permitida por los
jueces para “facilitarsu memoria” (esto es, refrescárselaen relación a aque-
llos puntos que no recuerda en el juicio) o “dar explicaciones sobre lo que
allíconsta” (se trata aquí de exhibirle lo que declaró anteriormente y con-
traponerlo con la versión que ahora brinda enel juicio).
Dado a su vez el concepto amplio de documento antes mencionado, por
“declaraciones previas” puede entenderse cualquier manifestación que ha-
Art. 289 JUICIO. NORMAS GENERALES 06

ya realizado el testigo o perito con anterioridad al juicio. Porejemplo, aque-


lla prestada en sede policial o dela fiscalía y quese haya transcripto en un ac-
taoinforme, uotrasexpresionesefectuadas poreltestigoo perito, lo cualin-
cluye videos, grabaciones, correspondencia (incluso electrónica), presenta-
ciones ante organismos privados o públicos y, en definitiva, todo aquel do-
cumento que cuente con expresiones vertidas de algún modo por aquellos,
siempre que hubiese sido obtenido sin vulneración de derecho o garantía
constitucional alguna (véanse los arts. 10y 134, y sus comentarios).
Entalsentido, comonosetrataenelcaso de pruebasautónomascuya pro-
ducción requeriría cierta formalidad destinada a resguardar la credibilidad
de su contenido, es irrelevante el medio o lugar donde la expresión fue rea-
lizada [Rúa, Examen directo ..., p. 169]. Y a su vez, salvaguardando los prin-
cipios procesales antes mencionados, la norma claramente dispone que “en
todo caso, se valorarán los dichos vertidos en la audiencia”.
Almomento de la presentación al testigoo perito de los documentos aquí
referidos, deberán considerarse las preguntas admisibles (art. 297; véase su
comentario).
Encuanto alimputado,al amparo dela normaen comentario podrán pre-
sentársele, en primer término, sus declaraciones anteriores prestadas con
arreglo a los arts. 70 y 71 (véanse sus comentarios). Su defensa y el tribunal
deberán poner especial atención en cuidar que a través de la práctica de es-
ta herramienta procesal nose incurra en alguno de los métodos prohibidos a
los que se refiere el art. 72 (vease su comentario). En particular, deberá te-
nersesiempre presentela circunstancia deque elimputado(como derivación
de la garantía prohibición dela autoincriminación —art. 18, CN—), no decla-
rabajojuramentoo promesa de decirverdad, de modo quelas preguntas que
se efectúen al momento de la confrontación con sus anteriores dichos “para
facilitar su memoria o darexplicaciones sobre lo que allíconsta”, no podrán
en ningún caso afectar dicha garantía.
Respecto a la presentación de otros documentos distintos a sus declara-
ciones anteriores, pero que contengan expresiones del imputado, a los cua-
les nos hemos referido supra, por cierto que la presentación de videos, gra-
baciones, correspondencia, etcétera, será admisible, con los mismos recau-
dos ya referidos en orden a su legítima obtención y al tenor de las pregun-
tas que sobre ellos puede dirigírsele.
97 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 290

8 4. Valoración de la prueba testimonial introducida por lectura.— To-


do loexpuesto hasta aquinosignifica que la eficacia dela pruebatestimonial
introducida por lectura en la conformación del juicio final conlleve parigual
efecto que la prueba producida durante la audiencia de debate, por la au-
sencia deinmediación de los juecescon la prueba [Daray, La incorporación ...,
p. 320]. Ya Clariá Olmedo había advertido el inconveniente, al señalar [Trata-
do...,[Link], p. 246] que la incorporación por lectura constituía “un caso bas-
tante discutible que solo puede atemperarse mediante una rigurosa valora-
ción del dicho en la sentencia y la estricta aplicación de la norma. Se ha prefe-
rido sacrificar la inmediación para no perder un testimonio que podría ser
muy útil para el descubrimiento de laverdad”. Peroesobvio en tal sentido, el
demérito que, por regla, sufrirá el testimonio por lectura frente a otros que
fueron brindados personalmente o frente asusoledad. Según el caso, sinem-
bargo, su poder de convicción subsistirá o quedará neutralizado por cuanto
surja del restante material de convicción existente o por su intrínseca fuerza
probatoria.

Art. 290, — «Dirección del debate


y poderde disciplina». Eljuezque pre-
sida, dirigirá la audiencia, hará las advertencias legales, recibirá los jura-
mentos, moderará la discusión y los interrogatorios impidiendo inter-
venciones impertinentes, sin coartar por ello el ejercicio de la acusación
ni la amplitud de la defensa y ejercerá las facultades de disciplina.
También podrá limitar el tiempo de uso de la palabra alas partes que de-
bieren intervenir durante el juicio, fijando límites máximos igualitarios
para todas ellas o interrumpiendo a quien hiciere uso manifiestamente
abusivo de su derecho.

$ 1. Ladirección del debate.— La natural asignación al juez que presi-


dael juicio defacultades de dirección y ejecución, destinadas aregularla ac-
tividad de las partes, testigos, etcétera, encuentra unalimitación razonable
en cuanto a su desempeño: este no debe coartar el ejercicio de la acusación
nila amplitud de la defensa. Asílo fija el dispositivo, añadiendo que contra
las decisiones que adopte procederá el recurso de revocatoria (art. 346). La
norma, bien que con carácter genérico, es complementada por el art. 8? de
Art. 290 JUICIO. NORMAS GENERALES 98

la ley 27,146, en cuanto asigna a los jueces poder de policía para “asegurar
el normal desarrollo de las audiencias y la regularidad del litigio”.
Cierta doctrina distingue entre lafunción materialyla función formal de
dirección [Navarro- Daray, Código ...,t.3,p.109]. Ladistinción radicaen que
las funciones de dirección pueden vincularse a la decisión de cuestiones de
derecho (función material) o asimples cuestiones de conveniencia (función
formal). Una muestra clarificará el punto: si hubiere de expulsarse a alguna
persona del público durante el debate, la decisión podrá ser adoptada tan
solo por el presidente del tribunal; en cambio, si esa misma situación se ve-
rifica respecto de alguna de las partes, con repercusión en su derecho cons-
titucional de defensa, deberá ser adoptada porel tribunal.
El ejemplo habilita la expresión de una regla básica. Las decisiones juris-
diccionalesse adoptan porel tribunal de juicio interviniente (esto es, por los
miembros que lo componen). Excepcionalmente, y solo cuando la ley lo au-
toriza, como lo hace el precepto, esas decisiones pueden ser adoptadas por
uno de sus jueces, el quelo presida. Por ello, verbigracia, la expulsión de lase-
de del recinto en el quese desarrolla el debate, de un fiscal, de un defensor o
de alguna de las partes, será decisión exclusiva del órgano y no de solo uno
de sus miembros, si fueren varios,
Las advertencias legales son las dirigidasal imputado (arts. 294, párr. 1, y
71, esta última para el caso de que el imputado haga ejercicio de su derecho
adeclarar conforme al último párrafo del art, 294) y a los testigos y peritos,
pues todos declaran bajo juramento o promesa de decir verdad y deben ser
instruidos sobre las prescripciones legales previstas para el falso testimonio
(art. 297, párr. 19). También alcanza a los traductores o intérpretes alos que
serefiereelart. 106 (véasesucomentario y, especialmente, el del art. 70) des-
de que su tarea debe ser equiparada a los peritos en cuanto permite com-
prenderatodoslossujetos del procesoeldesarrollode la audiencia; también
debe advertirse a algunos testigos, respecto de su facultad de abstenerse de
declarar (art. 160);
y alosexpertos,
enloconcerniente aigualfacultad de abs-
tención (art. 168, párr. 29).
Recibiráelpresidentelosjuramentosopromesasdedecirverdad (art. 297;
salvo queno fueren procedentes, art. 72), y mandará producir lasdeclaracio-
nes del imputado (art. 294, último párrafo), de los testigos y de los peritos
(arts. 297y 299).
99 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 290

Moderar la discusión y losinterrogatorios consiste en el cumplimientodel


debido respeto al tribunal y a las personas intervinientes en el debate (par-
tes, testigos, etcétera).
Impedirá el presidente intervenciones impertinentes. También aquellas
que en nada contribuyan a la reconstrucción histórica (sobreabundantes).
Aunque no lo diga la norma expresamente, va de suyo que el presidente
también rechazará las preguntas sugestivas o capciosas dirigidas al imputa-
do, aligual que las respuestas quese leexijan a este perentoriamente (art.72,
último párrafo, véase su comentario); cuidará también quese respeten en el
interrogatorio y enlos “contraexamenes”, las reglas del art. 297; vedará pre-
guntas cuya respuesta importela posibilidad de autoincriminación deuntes-
tigo (art. 18, CN); o refieran a hechos notorios o dados por tales (véanse los
arts. 135 y 279, y sus comentarios); o deban tener respuesta apropiada por
otra vía de prueba. Igualmente, podrá disponer otro lugar para el interroga-
torio de la persona que deba declarar (art. 292). Con ello quiere significarse
que la enunciación del dispositivo no es taxativa.
La incomunicación de un testigo es un tema que lo excede y que corres-
ponde al tribunal (art. 296).
El apartamiento compulsivo del defensor de un imputado ha sido equi-
parado asentencia definitiva [CSIN-Fallos, 312:1042].
En punto ala exclusión delimputado del recinto de la audiencia, véase el
comentario al art. 284,

82. Elpoderdedisciplina.— En puntoalas facultades disciplinariasque


ejerce el presidente del tribunal, al no disponer la norma cuáles serían estas
resulta de aplicación el art. 18 del decr.-ley 1285/58, aplicable a todas las si-
tuaciones que durante el proceso importen obstruir su curso o constituyan
faltasenlas audienciascontra la autoridad, dignidad o decoro de lostribuna-
lescolegiados y de los jueces. En especial, aunque reiterando ese dispositivo,
el art. 6” dela ley 27.146 posibilita “sancionar cualquier tipo de actividad de
las partes contraria a la buena feo dilatoria”.
En tales casos, a los abogados, procuradores, litigantes y otras personas
que incurrieren en alguna de aquellas faltas procesales podrá imponérseles
prevención, apercibimiento, multa hasta un máximo del 33% de la remune-
ración portodo concepto de un juezcon funciones de garantía (la norma re-
Art. 290 JUICIO. NORMAS GENERALES 100

fiere al “juez de primera instancia “, pero resulta posible esa equiparación) y


arresto hasta por un máximo de cinco días. La expulsión es igualmente acti-
vidad permitida, mas nose trata de una medida derivada del poder de disci-
plina (sanción) sino del poder de dirección.
Cabe recordar quelas facultades disciplinarias reconocidasa los jueces por
el citado decreto ley no se superponen ni se confunden con las atribuciones
de idéntica naturaleza conferidas al Colegio Público de Abogados por la ley
23.187 [CSJN, JA, 1996-11-5]. Así es, “pues las primeras tienen por objeto man-
tener el buen orden
y el decoro en los juicios sometidosa la dirección del juez
interviniente, mientras que las segundas persiguen un objetivo más amplio
que es el de asegurar el correcto ejercicio de la abogacía en todos los ámbi-
tos de la actuación profesional —CSIN-Fallos, 318:392; 321: 2904—" [CSJN,
20/3/07, "Conductil SACIFIA”, CSIN-Fallos, 330:1036]. En esa dirección, se ha
resaltado que aquel Colegio
no está facultadoa intervenircuando setrata de
la aplicación a un letrado de las sanciones previstas en el antedicho decreto
[CSJN -Fallos, 323:2884y "Conductil”, cit.].
Toda sanción quese imponga con sustento en el citado decreto ley debe-
rá ser previamente sustanciada y, una vez impuesta, ser susceptible de im-
pugnación efectiva y útil. Con ello queremos significar que, antes de su apli-
cación, elsancionadotuvo que habertenido oportunidad deseroido(art.8*,
párr. 1%, CADH) y, luego, resultar posiblesu examen por atrotribunal, afin de
garantizar la escucha por uno imparcial. Asílo ha reconocido el informe 83/
2009 de la [Link] [*Schillizzi Moreno. Argentina”, caso 11.732, originado
en unasanción de tres días de arresto impuesta a un abogado].En la ocasión
sedijo(864), que “la Comisión observaque [el requirente] (...) norecibióuna
decisión motivada respecto a las protecciones constitucionales que había in-
vocado, que reflejara un análisis relativo al fondo del asunto (...) el procedi-
miento aplicado con el fin de imponer la sanción de tres días de arresto (...)
no permitió que este fuera oído antes de la sanción y tampoco le permitió
unarevisión judicial posterior, capaz de revertirla”.
En igual linea, la Corte Suprema dictó en 2008 la Acordada 26 en la que
afirmó que la facultad de aplicar sanciones disciplinarias amerita, a los efec-
tos de asegurar la escucha previa, que las cámaras federales de apelación y la
Cámara Nacional de Casación Penal deban adoptar "las previsiones regla-
mentarias necesarias a fin de poder ejercer las facultades disciplinarias que
101 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 290

la ley confiere a los tribunales, en armonía con el respeto al debido proceso


adjetivo, garantizado por la Constitución Nacional y las normas internacio-
nales sobre derechos humanos con jerarquía constitucional”, con especial
referencia —en sus considerandos— a que “cabe tener presente que la im-
posición de una sanción disciplinaria a una persona, en las circunstancias y
porlascausasseñaladas, importa la determinación concreta de susderechos
y obligaciones y que el art. 8?, inc. 1? de la mencionada Convención [la Ame-
ricana sobre Derechos Humanos] contiene garantíasrelacionadas con el de-
bido proceso adjetivo queson de inexcusable cumplimiento, en cuanto ase-
guran el derecho de toda persona 'a seroída'”. Véase sobre el particular,
Peyrano, Elpoder disciplinario ..., LL, 2009-A-1125.
En acatamiento de esa doctrina, otros tribunales han adecuado sus re-
glamentos. Así puede citarse como ejemplo la Acordada 1/09, de la Cámara
Federal de Casación penal, en tanto establece que ”... [a] los fines del ejer-
ciciode lasfacultadessancionatorias de lostribunales, previstasen el art. 18
del decr.-ley 1285/58 (...) el órgano jurisdiccional de inmediato deberá ha-
cerlasaber
a quien corresponda (...) [quien] deberá efectuarsu descargo de
inmediato, de ser posible, o en un breve plazo que se le acordará para ga-
rantizar el más pleno ejercicio del derecho de defensa (...) habrá de formar-
seel respectivoincidente ...”, Aunque operando para otraetapa del proce-
so, véase igualmente la Acordada 339/08 de la Cámara Federal de San Mar-
tín, según la cual se otorgan tres días hábiles al interesado para que concre-
te sus descargos, posibilitándole ofrecer y producir prueba, se dispone que
el propio juez que haya tomado conocimiento de la conducta resuelva la
cuestión si advierte que finalmente no sancionará, imponiéndole la obliga-
ción deremitir, en caso contrario, lasactuaciones a otro magistrado del mis-
mo fueroy para resolverlas (si se tratare de una sala de la cámara de apela-
ciones, decidirá en tal supuesto la otra), se fija que las sanciones impuestas
en primera instancia sean apelables ante la cámara de apelaciones, entan-
to que lasaplicadasen segunda instancia solo puedan ser objeto de recurso
dereconsideración yse prescribequelas resoluciones quecontengan lassan-
ciones no sean ejecutables hasta que adquieran firmeza. Véase asimismo el
art.213 del RICC.
Porello, hubo
de declararse la invalidez dela sanción impuesta por un tri-
bunal
de juicioa un defensor oficial sinsuescucha previa [CFCP SalalV, 5/2/15,
Art. 290 JUICIO. NORMAS GENERALES 102

“Defensor Oficial ...”, causa 96002460/2012]. Por el contrario, respetándo-


sela, hubo derechazarse laimpugnación deducidacontra la reconsideración
rechazada, y dejarse firme la sanción de multa y expulsión de la totalidad de
las audiencias de debate, impuesta a un defensor particular [CFCP, Sala II,
16/3115, “Dalbón, Gregorio”].
La ley 27,146 (art. 49, que modifica el art. 19 del decr.-ley 1285/58) ha im-
puesto un límite expreso a esa revisión, a nuestro modo de ver no constitu-
cional en la mayoría de sus supuestos. Y asi, ha establecido que "las sancio-
nesdisciplinarias aplicadas porla Corte Suprema de Justicia de la Nación, por
la Cámara Federal de Casación Penal, porla Cámara Nacional de Casación en
lo Penal, por las cámaras federales y nacionales de apelaciones y por los tri-
bunales de juicio solo serán susceptibles de recursos de reconsideración”.
Aunque opere para otra etapa del proceso, no podemos soslayar que, porel
contrario, acogiendo nuevamente en él al recurso de apelación, en ese mis-
mo dispositivo el legislador hafijado que “lassanciones aplicadas por los de-
más jueces nacionales serán apelables ante las cámaras de apelaciones res-
pectivas”. Las impugnaciones deben ser deducidas dentro del término de
tres días de notificadas.
El recurso extraordinario de apelación esimprocedente [CS/N-Fallos, 247:
168 y 674, entre muchos otros], salvo supuestos especialisimos de manifiesta
arbitrariedad o extralimitación [CSIN-Fallos, 304:1172], en cuyo caso, en con-
sonancia, se haconsideradoindispensable la —previa—impugnación anteel
máximo tribunal local [CNCP, Sala |, IPBA, 106-98-207], en seguimiento de la
doctrina “Di Nunzio” [CSIN-Fallos, 328:1108; LL, 2005-C-550).
Elart.8%delaley21.746en tanto preceptúa que “encasodeincumplimien-
to reiterado o grave los jueces deberán formular las denuncias a los organis-
mosdisciplinarios pertinentes”, complementa lasfacultadesdedisciplina pa-
ra los casos en que verifique reiteración o en supuestos de gravedad, impo-
niéndolesese deber.
Losfiscales puedensersancionados porlosjueces (genéricamente, art.66,
ley 27.148). También los defensores oficiales (idem, art. 56, ley 27.149), con
unadistinción: en amboscasos, esasleyes, que posibilitan la aplicación de “las
mismas sanciones disciplinarias que determinan las leyes para los litigantes
por faltas cometidas contra su autoridad o decoro”, impiden el arresto y ad-
miten su impugnación “ante el tribunal inmediato superior”,
103 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 291

De resultar el caso (persona extraña al juicio), debe asegurarse el derecho


de defensa del sancionado, mediante la asignación de asistencia técnica.
La imposición de la sanción no excluye la eventual infracción al art. 241,
inc. 1? del CP.

83. La expulsión del imputado y otros,— En cuanto al imputado, si se


resolviese su expulsión, su defensa técnica no se verá afectada, pues el de-
fensor obrará en su nombre (art. 284), pero esa representación tendrá suslí-
mites al quedar al margen de la previsión aquellos supuestos de asistencia
obligatoria a los que se ha hecho referencia en el comentario a dicho dispo-
sitivo, para lo cual aquella medida, transitoriamente, deberá suspenderse.
Queda detal modo reglamentado el derecho constitucional del imputadoa
“hallarse presente” en el proceso, acordado por el art, 14, párr. 3%, d) del
PIDCP, frente atan excepcional circunstancia, que tiene su razón deserenla
necesidad de prosecución en orden del debate.
La expulsión puede dar lugar a revocatoria (art. 346). La circunstancia de
hallarse técnicamente representado el imputado durante su ausencia por su
defensor, le impedirá considerar afectado su derecho de defensa [CNCP, Sala
IV, LL, 1999-F-272; DJ, 1999-3-157; idem, Sala |, 8/11/93, “Pinto R.”, causa 66;
véasetambién,
en igualsentido,
y aunque constituya el caso inverso, laexpul-
sión del apoderado de la víctima, subsistiendo otros: CFCP Sala III, 16/3/11
5,
"Dalbón, Gregorio”] y, coetáneamente, dar por ocurrida la hipótesis general
de nulidad que recoge el art. 129, párr. 1?. Pero ello será así en tanto esa ex-
clusión no resulte razón para impedirle declarar cuando corresponda o él lo
considere oportuno (véase el comentario al art. 294).
De resultar expulsados el fiscal, el defensor del imputado o el patrocinan-
te del querellante, la audiencia de debate deberá suspenderse de no desem-
peñarse otros, tratándose esta de una hipótesis no prevista en el art. [Link]
suspensión, so riesgo de invalidez de lo actuado en consecuencia, no podrá
excederel plazo previsto en dicha norma.

Art. 291. — «Continuidad, suspensión einterrupción». La audiencia se


realizará sin interrupción, durante las sesiones consecutivas que sean ne-
cesarias hasta su terminación.A estos efectos, constituirán sesionescon-
Art. 291 JUICIO. NORMAS GENERALES 104

secutivas aquellas que tuvieren lugar en el día siguiente o subsiguiente


del funcionamiento ordinario del tribunal. La audiencia se podrá suspen-
der por un plazo máximo de diez días, si:
a) debiera resolverse alguna cuestión que, por su naturaleza, no pudie-
ra decidirse inmediatamente;
b) fuera necesario practicar algún acto fuera del lugar de la audienciay
no pudiera cumplirse en el intervalo entre una y otra sesión;
c) no comparecieran testigos, peritos o intérpretes cuya intervención
fuera indispensable, salvo que pudiera continuarse con la recepción
de otras pruebas hasta que el ausente compareciera o fuera hecho
comparecer por la fuerza pública;
d) algún juez, representante del Ministerio Público Fiscal o defensor se
enfermara hasta el punto de no poder continuarsu actuación en el jui-
cio, amenos que pudieran serreemplazados inmediatamente;
e) se comprobara, mediante dictamen médico forense, que el imputado
se encuentra en condiciones adversas de salud que no le permitan con-
tinuar su asistencia o actuación en el juicio; en este caso, podrá orde-
narselaseparación de juicios y continuarse el trámite con los otrosim-
putados;
f) alguna revelación o retractación hiciera indispensable la producción
de una medida de prueba;
g) el imputadoo su defensor lo solicitaran después de ampliadala acusa-
ción, siempre que, por las circunstancias del caso, no se pudiera conti-
nuar inmediatamente.
Cuando el debate se hubiera prolongado por más de diez sesiones dia-
rias de audiencia y se diera el supuesto del inc. d), la audiencia excepcio-
nalmente podrá suspenderse hasta quince días corridos.
Siempre que la suspensión excediera el plazo máximo fijado, todo el de-
bate deberá realizarse nuevamente,
La rebeldía o la incapacidad del imputado interrumpirán el juicio. Siéste
no fuera halladoo norecuperarala capacidad dentro del décimo día des-
de la suspensión, todo el debate se realizará nuevamente cuando estos
obstáculos sean superados.

8 1. Consideraciones generales.— La regla general es la de la continui-


dad del debate, al disponerse que este deba realizarse sin interrupción, du-
105 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 291

rante las sesiones consecutivas que sean necesarias hasta suterminación. De


esta forma, las audiencias se deberán llevara cabo en días hábiles sucesivos,
sin ser posible, conforme a lo establecido en la segunda oración del primer
párrafo de la disposición en comentario, que entre una u otra sesión trans-
curra más de un día de aquellosenlosqueeltribunaltienesu “funcionamien-
to ordinario”. La sesión de una audiencia iniciada un día lunes, entonces, y
por ejemplo, no podrá continuarse más allá del miércoles siguiente, si todos
los días hubieren sido hábiles. No hay sanción para el caso que así no ocurra
nies una regla de perentoriedad la comentada, por lo que, aun verificada su
transgresión, eldebatecontinuaráválidamente, entantonoresultedetalin-
tensidad la dilación que permita afirmar que ha operado su suspensión por
fuera del lapso permitido.
A partir de la tercera oración del primer párrafo, la norma contempla si-
tuaciones de excepción susceptibles de provocar la suspensión del juicio por
un plazo de diez días, que puedeexcepcionalmente extenderse a quinceco-
rridos (conforme el párr. 2”, que señala que así puede acontecer “cuando el
debate se hubiera prolongado por más de diez (...) sesiones diarias de au-
diencia yse diera elsupuesto delinc. a)...” elinc.d) aludea que “algún juez,
representante del Ministerio Público Fiscal o defensorse enfermara hasta el
punto de no poder continuar su actuación ...”). La reglaimpuesta en el art.
114 ("se computarán solo los días... hábiles, salvo que la ley disponga ex-
presamente lo contrario... ”) obliga a considerar compuesto por días hábi-
les el primero. Extraña entonces la escasa distinción efectuada por el legis-
lador, pues diez días hábiles de ordinario equivaldrán a catorce corridos, y
quince días corridos, computados de igual modo, equivaldrán a once días
hábiles. Noobstante, laclaridad delostextosnopermiteotrainterpretación.
De tratarse de procesos complejos, “los plazos (...) que establecen un de-
terminado tiempo para celebrar audiencia se duplicarán” (art. 335, inc. f),
con lo cual aquellos serán de veinte días hábiles y treinta corridos, según el
caso.
Al fijar esos plazos máximos,el legislador hatenidoespecialmente en mi-
ra que la oralidad y la inmediación pueden, más allá de ciertolapso no ries-
goso (esos diez, veinte, días hábiles; oquince, treinta, días corridos), afectar
la memoria de los jueces y, consecuentemente, su conocimiento de los he-
chos y circunstancias de la causa, aunque implicitamente el plazo mayor de
Art. 291 JUICIO. NORMAS GENERALES 106

suspensión previsto (treinta diascorridos), quitasentidoa lainvalidezsusten-


tada en el transcurso de los menores [diez días hábiles; Navarro - Daray, Có-
digo ...,t.3, p.88]. Al respecto, nose advierten mayores diferencias entre la
situación que valida la suspensión por hasta treinta días corridos (debate
complejo prolongado por más de diez sesiones diarias y enfermedad de un
juez, representante del Ministerio Público Fiscal o defensor), con lasrestan-
tes, y cómo la oralidad o inmediación podrían quedar afectadas en un pla-
zo de once días hábiles o dieciséis corridos, cuando se admite que no lo es-
tarían en uno mayor, por añadidura complejo. A mero título de ejemplo, la
práctica de un acto fuera del lugar de la audiencia (hipótesis del inc. b) po-
drá revestir importancia sustancial para las partes y no aparece razonable
privar de eficacia atal diligencia y a las ya cumplidassi, por la naturaleza del
acto, su preparación pueda insumir más de diez días. Lo mismo podría ocu-
rrircon la producción de una medida de prueba indispensable por alguna
revelación o retractación (hipótesis del inc. f).
Es del caso entonces señalar que si se sigue la denominada concepción
funcional de la nulidad, “el objetivo del acto procesal y la función de la for-
ma priman al momento de analizar el acto viciado por sobre la propia for-
ma que esencialmente está subordinada ala idea de garantía (...) La forma
y aún el proceso en sí mismo no son más que instrumentos para la vigencia
de derechos y principios de defensa del ser humano queestán garantizados
por lasformas" [Binder, El incumplimiento ..., p. 85],
Por todo ello, sise pudiese concluirrazonablemente por el tribunal, con
acuerdo de las partes (conforme a la regla fijada porel art. 115, 1? oración,
véasesucomentario), quela prolongación del debate más allá de alguno de
aquellos términos, fuera de la hipótesis excepcional que la norma estable-
ce, no conculca la vigencia de ninguna de las garantías del debido proceso,
disponer en talescasos la realización del debate de nuevo aparece como un
rigorismo formal injustificado. En esa dirección, obsérvese queno podría ya
decirse que el acto no habría conseguido su fin respecto de los interesados
larts. 129 y 130).
Dispuesta lasuspensión, los ausentes deberánser notificados debidamen-
te (arts. 125 y 126). Como ejemplo, también el querellante que no hubiere
asistido voluntariamente hasta ese momento, pues tiene el derecho de ha-
cerloen adelante.
107 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 291

Reiniciada la audiencia, pueden surgir razones que tornen necesaria su


nueva suspensión, la que podrá disponerse sin quetal circunstancia, por sí
sola, importe mengua alos principios oreglas de continuidad y concentra-
ción protegidos por el precepto (ni afectación de la inmediación) en tanto
esa dilación resulte indispensable. La excepción atodo ello está dada en el
texto legal por el supuesto de abandono de la defensa y pedido del nuevo
defensor de una prórroga de diez días para la reanudación del debate; es-
tenose podrá volvera suspender por la misma causa (véaseel art. 77 ysuco-
mentario).
Excedidoslos plazos de suspensión, deberá realizarse integramenteel de-
bate. Ello, se ha dicho de un lado, tendrá lugar por el mismo tribunal [CNCR,
Salal, Lt, 2003-D-94; en el caso, la interrupción había ocurrido por la deduc-
ción de una recusación rechazada in liímine, pero que mereció avocación de la
casación, que luego de considerar inválido el modo del rechazo, igualmente
lo dispuso; se dijo que no correspondía la intervención de otro tribunal porel
solohechode quetuese inválida ladecisiónrecaidaen materiade recusación],
sin que pueda sospecharse de la sola intervención anterior una contamina-
ción del juez o tribunal de juicio, que afecte su imparcialidad. Mas de otrose
ha afirmado que puede no ser así [CNCP Sala 111, L£, 2003-D-103, trazando un
paralelo con el art. 173 del antiguo ordenamiento, en cuanto posibilitaba el
apartamiento del tribunal, y en las particulares circunstancias del caso con-
cretol, si “lasresolucionesadoptadasduranteelanteriordebate(...)hanmar-
cado una línea de conducción del proceso y formado (...) preconceptos que
incidirán en las futuras soluciones (...) respecto de las cuestiones (...) plante-
adas (...) que seguramente habrán de reiterarse en el nuevo juicio”. En nues-
tra opinión, dependerá de cuanto haya ocurrido hasta entonces en el deba-
te, pues no será igual que solo se lo haya abierto (art. 294) a que aquel haya
avanzado en su desarrollo. No lejano a nuestra idea, Jauchen señala [frata-
do ...,t.1Il, p. 344] que "resulta acertado sostener que el nuevo debate debe
realizarse ante otro tribunal y no ante el mismo en quese desarrolló en parte
el anterior nulificado, pues esta ya está contaminado de la sospecha de par-
cialidad al conocer el contenido de las pruebas que se habrían producido en
el que ha quedado sin eficacia, y no obstante el distinto desarrollo que pueda
tener el nuevo, reflejar en la sentencia lo percibido en el nulo por encima de
las pruebas introducidas en el segundo debate ...”.
Art. 291 JUICIO. NORMAS GENERALES 108

$ 2. Las causales de suspensión del precepto.— La suspensión para re-


solver alguna cuestión (inc. a), es excepcional, como bien señala la norma.
Puedeserelcasode una recusación, porejemplo, interpuestacontra el tribu-
nal o alguno de sus miembros, durante la audiencia y por razones surgidas
en su decurso.
Lasituación referida en el inc. b)es de dificilocurrencia, máxime que laley,
para posibilitar la suspensión de la audiencia, exige como condición adicio-
nal la imposibilidad de cumplir el acto entre una y otra sesión. Pero tal acto
puede vincularse con alguno de los aludidos en los arts. 293
y 301.
En lo atingente al inc. c), cabe destacar que la sola incomparecencia del
testigo, perito o intérprete no autoriza la introducción por lectura de la de-
claración que eventualmente ya hubiere prestado, porque ello constituiría
lisa y llanamente una violacióna losprincipiosoreglasde contradicción, ora-
lidad, publicidad e inmediación. Se deben, por tanto, extremarlos recaudos
para la comparecencia y, de ser necesario, mandar suspender la audiencia
hasta tanto aquella se verifique, salvo las posibilidades de acuerdo para su
introducción por lectura al que deben arribar las partes, a lo cual nos hemos
referido oportunamente (véase al respecto, el comentarioal art. 289). Esde-
ber de la parte interesada promoveren tiempo debido la comparecencia. De
otro modo, no solo no corresponderá la suspensión sino que la prueba nose
producirá.
La excepción contemplada en el inc, d) debe ser analizada juntamente
con la posibilidad de que, conarregloal art. 281, último párrafo (vease su co-
mentario), se hubiesen designado uno o más jueces sustitutos.
Si ello se hubiese hecho, el reemplazo del juez que enfermase será inme-
diatoy en cuanto al orden en que este deba hacerse (si se hubiese designado
más de un juez sustituto), aparece razonable otorgarle preferencia a quien
aparece primero en el acto formal de designación que se hubiese dispuesto
en el caso con base en el aludido art. 281.
Si, por el contrario, nose hubiese designado juez sustituto alguno, pesea
que la norma pareciera deslizar la posibilidad, aúnentales casos, del “reem-
plazo inmediato” del juez enfermo, si así ocurriese o se procediese ello me-
recería un serio reparo de índole constitucional, pues es claro que el reem-
plazo, aunque sea de inmediato y apenas iniciado el debate, de uno de los
jueces, ante su enfermedad (basta que se trate de una alteración mínima de
109 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 291

su salud que le impida estar presente en la audiencia), por quien no ha pre-


senciado como juez sustituto el debate desde el comienzo, viola los princi-
pios de identidad física del juzgador y de inmediación, y hasta podría lesio-
nar la garantía del juez natural.
La única posibilidad admisible desde el punto de vista constitucional en
caso de enfermedad es, entonces, el reemplazo inmediato del juez uniper-
sonal o de algunos de los jueces del tribunal colegiado (podría darse el caso
de que fuesen lostres), porel juez o alguno delos jueces sustitutos que se hu-
biesetomadola previsión de designar antes del comienzo de la audiencia. Si
tal designación nose hubiese efectuado, una vez cumplido alguno de los ac-
tosprevistosa partirdel art. 294 yss., y cuando ocurriese el supuesto aquítra-
tado, transcurrido el plazo legal de suspensión solo es posible dejar sin efec-
toel debate hasta allí desarrollado y disponer la realización de uno nuevo,
Respecto de la enfermedad del fiscal y del defensor se relativiza el pro-
blema si pueden ser reemplazados inmediatamente. Sin embargo, el tema
es más conflictivo de cuanto deja traslucir el precepto, porque la sustitución
meramente formal es fácil, mas no lo será el reemplazo por otro fiscal o de-
fensor queconozcan el objeto procesal como para poder actuar con la efica-
cia exigible (véase lo dicho en el parágrafo anterioren relación a losórganos
de la defensa y de la acusación, y también respecto del querellante, o de sus
letrados asistentes o mandatarios, pues todas las partes gozan del derecho
constitucional, repetimos, a ser oídas).
La enfermedad del imputado, comprobada por médicos forenses (inc. e),
autoriza lasuspensiónsisu diagnóstico permite avizorarlareanudación pró-
xima del debate. Cuando dicho diagnóstico lleve a predecir una larga recu-
peración, el debate deberá realizarse nuevamente respecto del enfermo o
enfermos y continuará para los sanos, salvo que el tribunal o alguna de las
partes consideren razonablemente que resulta necesaria la reiteración para
la totalidad de losimputados. Véase, respecto del padecimiento mental so-
breviniente, yen cuanto resulte pertinente, el art. 68 y su comentario.
Alguna revelación o retractación (inc. f), puede requerir la producción de
una o más medidas de prueba y derivar entonces en lasuspensión del debate.
Es fácil concebir un ejemplo del caso: el imputado se desdice de la confesión
queefectuó inicialmente, que asegura fue productodeltemor aquienfueau-
tor del hecho, y suministra información que podría ser verificable.
Art, 291 JUICIO. NORMAS GENERALES 110

El último supuesto (inc. q), sevincula con el anterior, desde que, admitién-
doselaampliación de la acusación solo por unarevelacióno retractación (vé-
ase el comentario al art. 295), de verificarse tal extremo, las partes podrían
pedirla producción de nuevas pruebas (de realización no inmediata, si bien
deben efectivizarse dentro del plazo legal previsto), y simultáneamente, la
defensa podría solicitarla suspensión para preparar su tarea,

83. Otras causales de suspensión.— Las razones previstas en el dispo-


sitivo no son taxativas, pues pueden verificarse otras que, de modo excep-
cional, conllevarian forzosamente a ¡igual resultado [véase en igual sentido,
Jauchen, Tratado ..., 4. 11l, p. 345: "no caben dudas de que hay muchos su-
puestos no previstos ...”],
Obsérvese así, atítulo de ejemplo, la hipótesisde abandono del defensor
durante el debate prevista en el art. 77, párrr. 2? (véase su comentario), que,
eventualmente, puede dar lugar a su suspensión por noser posible la inme-
diata sustitución de aquel ofrenteal requerimiento del sustituyente (en tal
caso, por el plazo máximo de diez dias). Recuérdense también las hipótesis
de expulsión de la audiencia de alguna de las partes, osus representantes,
analizada en el comentarioal precepto anterior.
Situaciones excepcionales pueden inclusive, frente a la intervención de
un nuevo defensor, provocar la necesidad extrema de reiterar el debate en
sutotalidad. Roxinseñala [Derecho procesa! ..., p. 140], respecto de esa pun-
tual hipotesis, que “el hecho de si (el defensor) está lo suficientemente pre-
parado para continuar con la defensa tiene que juzgarlo, en primerlugar, él
mismo. El tribunal no puede comprobar esta circunstancia debido a que no
puede intervenir en la conducción independiente de la defensa”. El argu-
mento vale para el acusador. Y aun para el querellante, respecto de su asis-
tente técnico, puesto que (conforme volveremos parrafos más adelante so-
bre el punto), todas las partes gozan del derecho constitucional a ser oídas
(art. 8%, CADH).
Perocorresponderecordarque, entodocaso, side lasustitución del defen-
sor de confianza se trata, debe siempre privilegiársela, por lo que sin perjui-
cio de la designación del defensor oficial es menester posibilitar la provisión
de aquella por el imputado. La regla es esta: al margen de dicha designación
(la del defensor de oficioo necesario), debe oírselo coetáneamente acerca de
111 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 291

su voluntad (véase el comentario al art. 75). La omisión no es menor, porque


tiene aptitud para provocar la eventual invalidez del debatey la sentencia
quese dicte.
También, como lo anticipamos, pueden verificarse situaciones inheren-
tes al querellante (imposibilitado de asistir al margen de su voluntad, por
enfermedad u otro hecho accidental) o de su letrado asistente o mandata-
rio, aquienes por extensión son aplicables las previsiones de la norma, pues
como se dijo todas las partes del proceso gozan de! derecho constitucional
aseroídas.
Ala hipótesis quevenimosconsiderando(y
aunque vinculadoa la sanción
de renuncia prevista en el art. 95 del CPP-Córdoba) se adscribe el conflicto
resuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, Sala Penal [causa
"H,,C,A.”,L£,2011-B-95], que decidió “revocarlaresoluciónqueexcluyódel
rol de querellante ala representante lega! de la victima” —en el caso, en un
proceso por abuso sexual agravado por el vínculo—, con sustento en lo es-
tablecido por el citado art. 95, que considera que ha renunciado a su inter-
vención el querellante que, regularmente citado, no comparecea la prime-
raaudienciadeldebateonopresenta conclusionessi, ”... peseaquenocom-
pareció ante el tribunal en la audiencia en la que se presentarían las conclu-
siones finales, sí estaba presente el patrocinante de la querellante y ante el
señalamiento de la incomparecencia de su asistida manifestó que se encon-
traba descompuesta, peticionando un plazo para que pudiera arribar, lo
cual le fue negado, al igual que la posibilidad de alegar, pues ponderando
las circunstancias que rodearon el suceso, acudir a la alternativa más gravo-
sa para la acusadora particular ni más ni menos queen la audiencia en laque
se presentarían los alegatos, aparece como un exceso de rigor formal, máxi-
me teniendo en cuenta que la intervención del querellante particular en el
proceso penal se presenta como una manifestación del derecho a la juris-
dicción y a la tutela judicial efectiva, derechos estos de raigambre constitu-
cional”.
Si actúa el Ministerio Público Fiscal, la enfermedad de los querellantes o
desusletrados noestá prevista como causal de suspensión del debate. Deto-
das maneras, si el querellanteo su letrado patrocinante (que lo asesora du-
rante la audiencia), se encuentren impedidos de concurrir (por enfermedad
u otra razón atendible), tanto la máxima doctrina doméstica como la inter-
Art. 291 JUICIO. NORMAS GENERALES 112

nacional brinda buenos argumentos para extender la posibilidad de la sus-


pensión del debatea esa parteentalescasos, al inclinarse por asignar al que-
rellante un rol de trascendencia en el proceso penal.
En efecto, tiene dicho la Corte Suprema [“Santillán”, CS/N-Fallos, 321:
2021, con doctrina ratificada en “Sabio”, CSIN-Fallos, 330:3092], que”... si
bien incumbe a la discreción del legislador regular el marco y las condiciones
del ejercicio de la acción penal y la participación asignada al querellante par-
ticular en su promoción y desarrollo (...) todo aquel a quien la ley reconoce
personería para actuar en juicio en defensa de sus derechos está amparado
por la garantía del debido proceso legal consagrada porel art. 18 dela CN(...)
enel marco del derechoa la jurisdicción consagrado implicitamenteen elart.
18dela Carta Magnay cuyo alcance, como la posibilidad de ocurrirantealgún
órgano jurisdiccional en procura de justicia y obtener de él sentencia útil re-
lativa a los derechos de los litigantes (...) es coincidente con el que reconocen
los arts.
8?, párr. 19 de la CADHy 14.1 del PIDCP" (consid. 11).
Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado
en el caso “Radilla Pacheco v. México” (23/11/09) que ”... de conformidad
con el derechoreconocido en el art.8.1dela CADH, en relaciónconelart. 1.1
dela misma, este Tribunalha establecido que los Estadostienen la obligación
de garantizar que en todas las etapas de los respectivos procesos las víctimas
puedan hacer planteamientos, recibirinformaciones, aportar pruebas, for-
mular alegaciones y, en síntesis, hacer valersus intereses. Dicha participación
deberá tenercomofinalidad el accesoa la justicia,el conocimiento de la ver-
dad de lo ocurridoy el otorgamiento de una justa reparación. Ental sentido,
la Corte ha establecido que la ley interna debe organizar el proceso respec-
tivo de conformidad con la Convención Americana. La obligación estatal de
adecuarla legislación interna alas disposiciones convencionalescomprende
el texto constitucional y todas las disposiciones jurídicas de carácter secun-
darioo reglamentario, detal forma que pueda traducirse en la efectiva apli-
cación prácticadelosestándaresde protección de los derechos humanos...”
(8247).
Y enel caso “Gelman v. Uruguay” (24/2/11), que ”... del art.8% dela Con-
vención se desprende que las víctimas de violaciones de derechos humanos
o sus familiares, deben contar con amplias posibilidades de ser oídos y ac-
tuaren los respectivos procesos, tanto en procura del esclarecimiento delos
113 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 291

hechosy del castigo a los responsables, como en la búsqueda de una debida


reparación (8 187); que: “La obligación de investigar y el correspondiente
derecho de la presunta víctima o de los familiares no solo se desprenden de
las normas convencionales de derecho internacional, imperativas para los
Estados parte, sino que, según el Estado del que se trate, además deriva de
la legislación interna que hace referencia al deber de investigar de oficio
ciertas conductas ilícitas y a las normas que permiten que las víctimas o sus
familiares denuncien o presenten querellas, pruebas, peticiones o cualquier
otra diligencia con la finalidad de participar procesalmente en la investiga-
ción penal con la pretensión de restablecer la verdad de los hechos” (5 188);
que: "La referida obligación internacional de procesar y, si se determina su
responsabilidad penal, sancionar a los autores de violaciones de derechos
humanos, se desprende de la obligación de garantía consagrada en el art.
[Link] la Convención Americana. Esta obligación implicael deber de los Es-
tados parte de organizartodo el aparato gubernamental y, en general, to-
das las estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder
público, de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el libre
y pleno ejercicio de los derechos humanos...” (8 189); y que ”... cuando un
Estado es parte de un tratado internacional como la Convención America-
na, todos sus órganos, incluidos sus jueces, están sometidos a aquel, lo cual
les obliga a velar por que los efectos de las disposiciones de la Convención
no se vean mermados por la aplicación de normas contrarias a su objeto y
fin, por lo que los jueces y órganos vinculados a la administración de justicia
en todos los niveles están en la obligación de ejercer ex officio un 'control
de convencionalidad'entre las normas internasy la Convención Americana
(...)yenestatarea, debentenerencuenta nosolamenteeltratado, sinotam-
bién la interpretación que del mismo ha hecho la Corte Interamericana, in-
térprete última de la Convención Americana ...” (8 193).
Esadoctrina encuentra reivindicación en el Código, en cuanto garantiza
ala víctima el derecho a una tutela judicial efectiva y a participar en el pro-
ceso penal en forma autónoma (arts. 12 y 87, véanse sus comentarios) y en
laley27.372de Derechos
y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos, por
lo cual aparece razonable la idea de preservar, en todo cuanto fuere posi-
ble,su participación eneljuicio, diferenciandocon claridad laimposibilidad
de asistencia del querellanteo de sus letrados por enfermedad u otro moti-
Art. 292 JUICIO. NORMAS GENERALES 114

vo atendible, alsupuesto
en el que, porsu propia decisión, aquellos decidan
no concurrir.
Debe considerarse que el art. 77 expresamente solo prevé que “el aban-
dono de los defensores [léase patrocinantes] o mandatarios de las partes ci-
viles no suspenderá el proceso”.
El art. 339, acorde a la idea ya anticipada porel legislador en el art. 13 de
la ley 27,401 para personas jurídicas sujetas a responsabilidad penal por los
delitos previstos en su art. 1*, introduce otra causal de suspensión del proce-
so y, puntualmente, de la audiencia de juicio, operativa cualquiera fuere ya
el origen típico de su responsabilidad penal (véase el art. 338 y su comenta-
rio), alestablecer que: ”... Encualquier momento del proceso la persona jurí-
dica podrá sustítuira su representante. Si la sustitución tuviere lugar una vez
iniciada la audiencia de juicio, deberá ser motivada, y no podrá interrumpir
el proceso por más de tres días...”.

Art. 292. — «Imposibilidad de asistencia». Las personas que no puedan


concurrir ala audiencia por un impedimento justificado, serán examina-
das en el lugar en donde se hallen o mediante medios tecnológicos que
permitan recibirsu declaración a distancia, según los casos, y asegurando
la participación de las partes. En el últimosupuesto, selabrará un acta pa-
ra que sea leída en la audiencia.

El dispositivo amplía al art. 166 que solamente admite impedimento “fí-


sico”. De tal modo, comprende cualquier causa que el presidente considere
atendible. Así, porejemplo, afin de evitar la coercibilidad del testimonio de
un menor, podrá ordenar que se le reciba declaración en un local adecuado,
posibilitando su realización através de estructuras que impidan sea visto por
las partes, sí ello pudiere afectar su pudor y, consecuentemente, la eficacia
desuexposición (respecto del menor víctima, recuérdeseel art. 164: véase su
comentario). Setrata de una actividad propia dela dirección del debate (art.
290), con lo cual no necesita del impulso o petición de parte.
También abarca aquellos casos expresamente previstos en otras normas
del Código como causa bastante para eximir del deber de comparecencia,
más allá de una enfermedad.
Tal las hipótesiscontempladas
enel art. 164, inc.
e), y en el art. 158, inc. e).
115 JUICIO. NORMAS GENERALES Art. 292

Recuérdese que hay personas que gozan del derecho a no comparecer, al


margen de aquellas que pueden hacerlo por escrito (art. 165): son las mayo-
resdesetenta años, la mujerembarazada y elenfermo grave (esta últimapue-
de considerarse comprendida en el precepto en comentario; véanse los arts.
80, inc.n y 158, inc. e; el primero, respecto de la víctima); asimismo, el art. 162,
que regula las declaraciones de testigos residentes en el extranjero, que no
son aquellos alosquerefiereel precepto quese comenta, pueseltexto del ar-
tículo y el impedimento justificado aque alude nose vincula ala residencia en
otro país sino solo a la imposibilidad de trasladarse de quien vive en él.
El examen debe verificarse por el tribunal en pleno, no por su presidente
o por solo alguno de sus miembros, pues adversamente quedaría afectado
el principio deinmediación.
Siempre que se acuda a un medio tecnológico que permita recibir la de-
claración del testigo a distancia, el acto deberá realizarse protocolizáandolo
por escrito, pudiéndose incluir el documento respectivo en el registro de la
audiencia, por orden del presidente o a solicitud de las partes (art. 311, inc.
9).Entalescasos, el debate proseguirá con la lectura del acta respectiva, pues
el testimonio o la exposición del perito “solo con esta lectura han de quedar
incorporados al debate” [Clariá Olmedo, Tratado..., t. VI, p. 298].
Cierta ambigúedad en el texto de la norma, que alude a la necesidad de
"asegurar la participación de las partes”, podría llevar a concluir que la asis-
tencia de estas últimas es facultativa, en la medida en que se las hubiese no-
tificado debidamente del acto a desarrollarse (con indicación de día, hora y
lugar), dándole la posibilidad
de elección (principiodecontradicción), conlo
cual, en tales casos, su ausencia no invalidaría el acto, pues se habría procu-
rado "asegurar su participación” aun cuando esta última nose hubiese con-
cretado materialmente. Sin embargo, ello sería contrario al principio de in-
mediación establecido en el art. 284 (véase su comentario), que requiere la
presencia ininterrumpida de los jueces y todas las partes, a excepción, ende-
terminadossupuestos allí previstos, del imputado (véase también el comen-
tario al art. 290, en lo relativo a la expulsión de este último).
La invalidez resultante de la omisión de la debida comunicación del acto
está prevista enel art. 129, párr. 1?. Laspartes también podrán interponer re-
vocatoria (art. 346) contra la decisión del tribunal que dispone la excepción
de comparecencia, y si la mutación de lugar resultare caprichosa, también
Art. 293 JUICIO. NORMAS GENERALES 116

puede admitirse la impugnación, pero siempre sujeto a perjuicio derivado


detal circunstancia.
La declaración mediante video conferencia u otro mediotecnológico ade-
cuado, prevista expresamente enla norma, hasido observada tantoconcep-
tualmente como desde la óptica de fiabilidad del testigo [Gimeno Sendra,
Lecciones ..., p. 391], peroa nuestro juicio talobjeción resulta de relativatras-
cendencia, puesla presencia físicainmediatadel órgano depruebanosecon-
trapone con esa forma de la escucha ni la percepción directa por el juzgador
deja de verificarse por su medio. No obstante, consiste en un medio excep-
cional de prueba y será admisible solo si se verifican los extremos que la au-
torizan, debiéndose tener presente, entonces, la posibilidad de impugna-
ción referida en el párrafo anterior.

Art. 293. — «Constitución del tribunal en lugar distinto de la sala de au-


diencias». Cuando lo consideraren necesario para la adecuada aprecia-
ción de determinadas circunstancias relevantes del caso, losjueces podrán
constituirseen un lugar distinto de la sala de audiencias, manteniendoto-
das las formalidades propias del juicio.

La norma autoriza al tribunal a constituirse en lugardistinto ala sala de au-


diencias y trasladarse a otro sitio. Es ejemplo de esa hipótesis la concurrencia
del tribunal al lugar en donde ocurrió el hecho que constituye el objeto del
juicio, con el fin de realizar allí una inspección ocular para apreciar adecua-
damente determinadascircunstancias relevantes del caso.
Acerca de lainspección ocular, véase el comentarioal art. 136. También, el
comentario al art, 108 y, en especial, el recuerdo que allí se hace del art. 382
del CPCCN que autoriza “si se tratare de un reconocimiento judicial, [a que]
los jueces [se trasladen] a cualquier lugar de la República donde deba tener
lugar
la diligencia” [art. 382; véase Fenochietto, Código ..., t.1l, p. 495, que
habla de su realización por ellos].
Del requisito de mantenimiento detodaslasformalidades propiasdeljui-
cio, deriva la inexcusable presencia del conjunto de las partes (salvo el impu-
tado, enlos casos en que se autorizasu ausencia —art. 284—o se hubiese de-
cidido su expulsión —art. 290—; véase los respectivos comentarios), pues si
ello no fuese así se afectaría el principio de lainmediación.
117 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 294

Cierta doctrina resalta que esta “pareciera ser la única atribución absolu-
tamente autónoma de investigación del tribunal de juicio” [Romero Villa-
nueva- Grisetti, Código ...,t.!Il, p. 1752, con cita de Cafferata Nores].
Valen, en lo pertinente, los comentarios a la norma precedente.

CAPÍTULO 2
DESARROLLO DEL DEBATE

Art. 294. —«Apertura del juicio oral». Constituido el tribunal el día y ho-
ra indicado se declarará abierto el juicio, advirtiendo al imputado sobre
la importancia y el significado de lo que va a suceder.
Inmediatamentese cederá la palabra al representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal y al querellante para que expliquen el contenido dela acusa-
ción, loshechos, las pruebas que producirán para probarla acusación y la
calificación legal que pretenden. Si se hubiera constituido actor civil, se
le cederá la palabra para que explique su demanda. Luego se invitará al
defensor a presentar su caso.
Nose podrá leer el acto de acusación ni de la defensa.
Enel curso de la audiencia, el imputado podrá hacertodas las declaracio-
nes que considere oportunas. Las partes podrán formularle preguntas o
requerirle aclaraciones.

$8 1. La asistencia de los convocados.— La norma regula en su inicio el


acto de la proclama (acerca de esta denominación véase, entre otros, Roxin,
Derecho procesal! ...,p.22), estoesla notificación pública de queeltribunalse
hareunidoalosefectos del debate oral y público, queva acompañada delcon-
trol sobre la asistencia de las partes oportunamente convocadasy sobre si se
han procurado las pruebas que habrán de hacerse valer durante el transcur-
so de aquel (si se han citado lostestigosy estos están presentes, por ejemplo).
Como primer paso, secomprobará la presencia de las partesque actuarán
enel proceso penalpropiamente dicho. Será indispensable la del imputado
y de su asistencia técnica, y la del fiscal. Véanse los arts. 284y 291, y sus co-
mentarios.
El querellante, como sujeto eventual, no admite serforzado a intervenir
en ese carácter, pero sí como testigo (art. 158, in fine, véase su comentario;
Art. 294 DESARROLLO DEL DEBATE 118

también, a contrario sensu, el art. 86, párr. 2*, a). Mas ya hemos insistido en
comentarios precedentes (véanse, nuevamente, los de los arts. 284 y 291)
que debe distinguirse la voluntad del querellantede no querer concurrir al
debate (o de prestar testimonio o de producir prueba con su cuerpo), que
implican desistimiento (art. 86) de la imposibilidad de hacerlo. Esta última
hipótesis, derivada por ejemplo de enfermedad (debidamente acreditada;
nuevamente, véase el art. 86, último párrafo), tiene potencialidad paraim-
pedir la iniciación del debate.
El argumento es extensible a las demás partes eventuales y a la inasis-
tencia involuntaria y justificada de letrados patrocinantes o mandatarios,
queimpidan actuar a aquellas. Cualquier audiencia que se lleve acaboenta-
les condiciones, esto es omitiendo indebidamente su intervención, tendrá
aptitud para provocar la invalidez del debate y de la sentencia que se dicte
comosu consecuencia, porviolación al puntual derecho constitucional
a ser
oídas (arts. 18, CN; 8%, párr. 19, CADH;y 14, párr. 19, PIDCP; también, art. 129,
párr. 2”, en orden al querellante).
En el particular caso de quienes estén vinculados únicamente con el ob-
jeto accesorio del proceso, la acción civil, la facultad de no concurrir cederá,
como enel caso del querellante, frente asuobligación de declararcomotes-
tigos (art. 158, infine). Laincomparecencia del actor civil (véasesobre el mo-
do de ejercicio de esta calidad, el comentario al art. 42) al igual que su ale-
jamiento de la audiencia sin haber formulado conclusiones, implicará de-
sistimiento (art. 102; véase su comentario).
Verificada la ausencia de algunas de las partes que resulten indispensa-
bles —fiscal, defensor, imputado—, el tribunal deberá disponer lo necesario
paralograrsucomparecencia (enel caso del imputado) ola
de quien los pue-
da reemplazar (sise tratare del fiscal o del defensor
de aquel). En esta última
alternativa, hasta podrá suspenderse la iniciación del debate si el reemplazo
no fuere inmediato (véanse, nuevamente, los comentarios a los arts. 284 y
291;también, los comentarios al art. 65, inc. d, y 75, $ 2,en punto a laregla de
supremacía de la defensa de confianza).
La audiencia de apertura no admite, se ha afirmado, suspensión o dife-
rimiento basados en la deducción
de una queja por ante la Corte Suprema,
relacionada con la sentencia absolutoria anterior anulada [TO 14, /4, 2001-
11-675]. La solución sería exacta a laluz de lo previsto por el art. 285, última
119 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 294

oración del CPCCN, pero no obstante ello, debe tenerse en cuenta, para el
proceso penal, lo establecido en el art. 347 del presente ordenamiento, y el
alcance que debe asignárselea la expresión "instancia decontrol” allí men-
cionada. Si se decidiese por una interpretación extensiva (a favor del impu-
tado —art. 14, a contrario sensu— véase su comentario) de tales términos,
“instancia de control” debe también comprender el trámite ante la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, por lo cual la jurisprudencia antes mencio-
nada no aparece como correcta, al implicar el sometimiento a juicio del im-
putado cuando la sentencia que anuló su absolución anterior aún no se en-
cuentra firmey, porlotanto, conarregloal mencionadoart.347, aquellasen-
tencia no debería aún ser ejecutada.
Acerca de lasfacultades jurisdiccionales para disponercomparendos, vé-
anse los arts. 159 en relación a los testigos, y 284 respecto al imputado.
Véase también el comentario al art. 287, en cuanto a la coberturatelevi-
siva.

82. Lainiciación de la audiencia. Los alegatos de apertura.— Con la pre-


sencia de las partes indispensables —y la ausencia no justificada de las even-
tuales—, se podrá iniciar la audiencia con la advertencia que al imputado, se-
gúnel precepto, le dirigirá el presidente sobre laimportancia y elsignificado
delo que va a suceder.
Trasla admonición, el representante del Ministerio Público Fiscal y, en su
caso, el querellante y el actor civil (estos dos últimos pueden, ono, ejercer si-
multáneamente el mismo rol; vease el comentario al art. 42), deberán ex-
plicar, enloquese ha dado llamaren doctrina el alegato de apertura, el con-
tenido de la acusación que oportunamente formularon con arreglo al art.
274 y, de ser así, la acusación alternativa efectuada con base en el art. 275,
y/olademandacivil articulada con baseenlosarts. 99 y 276. No obstante dis-
poner el precepto que ello deberá hacerse en todos los casos sin leerse ver-
balmente la presentación por escrito efectuada en tales ocasiones, no pare-
ce irrazonable, de todos modos, que los oradores puedan ayudarse con sus
anotaciones al momento de aludir a números o fechas, por ejemplo, u otros
datos de difícil recuerdo; o que así no suceda en situaciones extremas, como
podría ser la multiplicidad de hechos o, ín genere, en alegaciones extensas.
La exposición deberá especificarlos hechosy las pruebas (admitidas en el au-
Art. 294 DESARROLLO DEL DEBATE 120

to de apertura del juicio oral —art. 280, inc. d—), al igual que la calificación
legal pretendida. En cuanto al monto de pena, sin perjuicio del estimado en
su momento (art. 274, inc. h), no será necesario requerirlo en el alegato ¡mi-
cial, dado que será materia de la petición concreta queal respectose efectúe
al momento de la discusión final (art. 302) o alegato de clausura.
El contenido del hecho deberá ser congruente con el descripto en la acu-
sación (art. 274;eventualmente, con el de la acusación alternativa)yenlaau-
diencia de formalización de la investigación preparatoria (art. 258; nueva-
mente, art. 274). De adverso, estoesantela ausencia decongruencia fáctica,
eldebateseráinválido. Deberecordarse que “lasentencia no podrá tenerpor
acreditados otros hechoso circunstancias quelosdescriptosenlaacusación”
(art. 307).
Con ello, esas partes (las acusadoras) habrán presentado su caso ante el
juez otribunal de juicio, elaborado y pulido a lo largo de la investigación pre-
paratoria y fijadoal momento de presentar sus acusaciones (acerca de la teo-
ría del caso, y como complemento, véase el comentario al art. 230, 2). No de-
berá tratarse de una mera hipótesis o de un hecho supuesto, Sino de la afir-
mación, por quien oquienesacusan, de un hechoocurrido yque probarán del
modo que dicen. Se trata de un acto de comunicación pública, aún para el ór-
gano jurisdiccional; recuérdese que el art. 281 veda todo conocimiento pre-
vio al juez o tribunal de juicio, al fijar que “el órgano jurisdiccional no podrá
tomar conocimiento o solicitara la oficina judicial el auto de apertura o de-
más constancias que aquella o el Ministerio Público Fiscal posean”.
Particular importancia tiene la descripción del hecho, y su modo, si se re-
paraenqueel derecho delacusado aconocerde modo detalladola acusación
ensucontra hasido objeto de especial atención enla jurisprudencia de la Cor-
te Interamericana de Derechos Humanos (véase el comentario alart. 71).
Luego, seráel turno de la defensa, que como indica el dispositivo será invi-
tada apresentarsucaso. Se trata de una invitación que, como tal, puederela-
tivizarse. En ese sentido, bien se ha expresado por La Rosa y Rizzi [Código ...,
p.927], frente asimilar texto (art. 227 del CPPCABA; aunque ese texto añade
que “la negativa noimporta presunción algunaensu contra”) que “la defen-
sa no se encuentra obligada a efectuar su postura sobre la acusación, dado
que, en modo alguno puede compelerse a adelantar su estrategia o efectuar
manifestacionesque, ulteriormente, pueden ser perjudicialesalencausado”.
121 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 294

Adicionan los autores que, no obstante, el defensor “puede exponer su opo-


sición a la pretensión acusatoria y la hipótesis que concretamente pretende
hacer valercon lasubsiguiente producción de los elementosde prueba y, pos-
teriormente con su alegato”.
El civilmente demandado, si lo hubiere, también deberá presentar su ca-
so, aunque el legislador inexplicablemente haya omitido preverlo.
Jauchen [Tratado..., t.!Il, p. 361] explica la función del alegato de apertu-
ra destacando que “el sistema requiere, para un eficaz funcionamiento, que
exista una oportunidad previa al comienzo de incorporación de las pruebas,
afin de que las partes expliquen al juez o tribunal cuál es su planteo del caso,
cuáles son sus afirmaciones de hecho, cuál es el derecho en que sustentan su
planteoy qué es lo que intentarán probar. Con esos enunciados (...) el tribu-
nalya podrátenerla visión completa de cuál esel hecho atribuido, cuál escon-
creta y detalladamentela intervención quese le inculpa al acusado”. Y añade
[op. cit., p. 362] que "esto guiará al tribunal sobre la atención, evaluación y
apreciación delas pruebasquese producirán durante el debate oral, puesde-
berán decidir a cuál de los planteos le otorgan más credibilidad”.

83. La declaración del imputado.— La facultativa declaración del im-


putado es acto que integra el debate con el mismo carácter defensivo que la
verificada al momento dela investigación preparatoria. Susformas, al noes-
pecificarse algunaenlanorma encomentario, nopodránserotrasquelasdel
art. 71, párr. 19, con las prohibiciones contenidas en el art. 72 y la posibilidad
deser asistido por un traductor o interprete en alguno de lossupuestoscon-
templados en el art. 70, último párrafo (véase las respectivoscomentarios),y
con las lógicas variaciones que imponen las del debate. Así, comoya hubo de
verificarse la intimación através de lasalegacionesiniciales de las partesacu-
sadoras (escuchadas por el imputado), no será necesario hacer saber el he-
cho olos hechosatribuidosnila calificación legal quese pretende, nitampo-
co las pruebas existentes en su contra (salvo la anticipada, art. 262), pues es-
tas, o bien nose produjeron aún ose producirán en su presencia.
Cada vez que el imputado considere necesario añadir declaraciones re-
feridas a su defensa, estará facultado para hacerlo cuando el presidente se
lo permita, ejerciendo así su insoslayable derecho constitucional a ser oído.
Art. 295 DESARROLLO DEL DEBATE 122

Las facultades ordenadoras del presidente (art. 290) hacen que el ejerci-
ciodeese derecho quede supeditado al momento
de la audiencia que aquel
discrecionalmente estime oportuno.
Massisu discurso fuere ajeno al tema, oinconexo, el presidente podráim-
pedirlesu continuacióny hastaexcluirlo de la audiencia cuando insistiere. El
uso de aquella facultad, tendiente a impedir toda divagación, no puede ser
razón para justificarla recusación del presidente o la del tribunal [CFCP, Sala
111, EL, 2008-F-85, so pretexto de que losjueces no escucharon o de quecerce-
naron el derecho de expresión del recusante].
Laexclusión o la privación dela palabra pueden serimpugnadas median-
terevocatoria ante el tribunal (art. 346; véase el comentario al art. 290, 8 3).
Laexclusiónimpedirála continuación de la declaración delimputado, mien-
tras persista en su actitud divagadora,
Trassu declaración, el imputado puede ser interrogado únicamente por
las partes, respetando las reglas del art. 72. Siempre gozará del derecho a
negarse a responder, sin que esa negativa cause presunción alguna en su
contra.
Durante el debate,el imputado
está facultado para dialogarconsudefen-
sor (y viceversa). La necesidad de hacerlo no interrumpirá el curso de la au-
diencia. Obligarlo al silencio implicaría violación a la garantía de defensa en
juicioy afectaría la validez del procedimiento (art. 129, párr. 1). Pero portra-
tarse de un acto personalisimo (véase el comentario al art. 71, 8 3), le estará
vedado hacerlo durante su declaración, pues las respuestas deben resultar
ajenasa cualquierconsejoo insinuación. Queda asalvo la intervención del de-
fensor ante la impertinencia o improcedencia de la pregunta. Laveda a laco-
municación essusceptible de revocatoria ante el tribunal (art. 346).

Art.295.—«Ampliación delaacusación». Cuando duranteeldebate, por


unarevelación oretractación, se tuviera conocimiento de una circunstan-
cia del hecho de la acusación no contenida en ella, que resulte relevante
para la calificación legal, el representante del Ministerio Público Fiscal o
el querellante podrán ampliar la acusación.
En tal caso, harán conocer al imputado las nuevas circunstancias que se
le atribuyen y el juez informará a todas las partes que tendrán derecho a
123 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 295

pedirla suspensión del debate para ofrecer nuevas pruebaso preparar la


defensa.
En el caso en que la nueva circunstancia modifique sustancialmente la
acusación, la defensa podrá solicitar la realización de un nuevo juicio.
La corrección de simples errores materiales se podrá realizar durante la
audiencia sin que sea considerada una ampliación.

Con origen únicamente en revelacioneso retractaciones producidas du-


rante el debate (provenientes de toda la prueba que a él se incorpore), se
permite la ampliación de la acusación cuando omitirla conllevaría la margi-
nación deunacircunstanciadelhecho, relevante eventualmente parasuca-
lificación y que, por respeto al principio de congruencia, el legislador ad-
vierte, si bien indirectamente, que no podría ser recogidas en la sentencia.
Esa circunstancia nueva no debe, conceptualmente, serconfundida con omi-
siones fácticas en que el acusador o acusadores pudieron haber incurrido,
que rechazan introducción tardía por virtud de la preclusión [Creus, Invali-
dez..., 2” ed., pp. 193: ”... noes del todo justificado que se admita la proce-
dencia de la ampliación cuando ellos aparecieron en la investigación ...”,
porque implicaría darle una oportunidad a! fiscal para corregir su olvido] o
con el simple error en la denominación jurídica del hecho o de los hechos.
Ante ese surgimiento, la norma habilita al fiscal y al querellante, hasta el
momento inmediato anterior a la discusión final [art. 302, toda vez que el
precepto no indica límite temporal alguno] a ampliar la acusación.
Los hechos no podrán ser propiamente nuevos, es decir independientes
de aquel o aquellos que fueron materia de la acusación, nisu contenido im-
plicar una modificación sustancial de estos [Clariá Olmedo, Tratado ...,[Link],
p. 415; bien que referida la doctrina a códigos anteriores, encuentra vigen-
cia frente al texto que se comenta], y en este último caso, la defensa podrá
solicitar la realización de un nuevo juicio. No será necesario, por su parte,
ampliarla acusación, cuandosetrate de la corrección desimples errores ma-
teriales contenidas en ella, lo cual se podrá realizar en la audiencia sin for-
malidad alguna.
Lascircunstancias de hecho que, ensucaso, resultasen agravantesdelaca-
lificación, implican apartarse del tipo básico del delito y encuadrar la con-
ducta del imputado en otro más gravoso derivado de él, O dejar de lado un
Art. 295 DESARROLLO DEL DEBATE 124

tipo agravado para encasillar esaconducta en otro más gravoso que deriva,
como el anterior, del mismo tipo básico. Frente a ello, lo que se pretende es
asegurar plenamente elderechode [Link]íquelaapa-
rición de cualquier circunstancia que conduzca ala agravación de la califica-
ción exija del acusador, si a ella pretende echar manos luego al alegar, el ine-
ludible cumplimiento del trámite de la norma, aun en el especial caso de de-
venir neutra la punición en abstracto resultante [por mediar ya la imputa-
ción de otra agravante equivalente en su pena; véase sobre este aspecto el
caso tratado por la CNCP, Sala IV, LL, 2009-A-575, si bien referido al art. 381
del antiguo ordenamiento, análogo al aquí tratado en lo que interesa], por
cuanto lo que se pretende a través del procedimiento que regula el precep-
to no esotra cosa que la preservación del contradictorioy la marginación en
lasentencia de cuanto no ha sido su producto, Así, claro, en tanto la amplia-
ción no altere la unidad fáctica. En otrostérminos, bien se ha definido que se
trata de nuevos elementos subjetivos u objetivos quesuponen la dilación de!
ámbito fáctico del objeto del juicio y la modificación consecuente de la cali-
ficación legal del hecho [Vélez Mariconde, Derecho ..., t.1l, ps. 230y 231]. En
igual dirección,se ha expresado que “la nueva circunstancia debe conservar
el núcleo fáctico originario pero puede diferir en sus circunstancias penal-
mente relevantes, es decir, que no debe ser un suceso completamente dis-
tinto al impuesto en el primer acto de imputación sino el mismo al cual se la
adunanotrosrequerimientostípicosadicionales aloriginariamenteimpues-
to” [La Rosa y Rizzi, Código..., p. 929].
La posibilidad de agravamiento, como se dijo, debe haber nacido duran-
te el debate, esto es, finalizada la etapa preparatoria, pues no se busca, co-
mo ya señalamos, a través de este procedimiento de excepción, la subsana-
ción desus deficienciassino la adecuación de la acusación alos elementos de
pruebanacidosdespuésdesuterminación. Detal modo, nosejustificala am-
pliación cuando el agravante fue descartado expresamente en aquella [en
contra: TS Córdoba, B/C, XIV-298].
Puede constituir hipótesis de operatividad del precepto el caso de la te-
nenciadeestupefacientespara uso personal, luego demostradaenjuicio que
lo era para fines de comercialización. O el del homicidio simple, efectuado
por codicia según las pruebas del debate. O el del robo simple, luego proba-
do durante la audiencia que fue cometido con armas [CNCP Sala 11, A, 1996-
125 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 295

11-547]. Igualmente, el abusosexual calificado en origen porconvivencia, sise


pretende endilgar luego al acusado estar a cargo de la guarda del menor
[CNCP, Sala IV, LL, 2009-A-575]. El lapso de incumplimiento de los deberes de
asistenciafamiliaresotrocaso, silarequisitoriadeelevacióncomprendióuno
que luego se extendió hasta el debate mismo [CFCP, Sala 11, 5/7/10, “Hauffler,
E.A.”, causa 12.451].
La inmutabilidad de la acusación tiene específica excepción en esta nor-
ma.
Conla ampliación quedará fijado nuevamente
el factumdela sentencia fi-
nal. $i se la omite, aquella no podrá comprenderlo (art. 307). Hacerlo, impor-
taría violación a la indispensable identidad fáctica que debe mediar entre
acusación y sentencia [CNCP, Sala ll, 44, 1996-11-547, citada], con mengua del
derecho de defensa delenjuiciado, La ampliación no puede derivardeuntrá-
mite oficioso del tribunal.
Cuando adviertan esas novedades, el fiscal y el querellante podrán solici-
tar la palabra para ampliarla acusación. Tras la ampliación harán saber al im-
putado las nuevas circunstancias que se le atribuyen con arreglo al art. 294,
párr. 29, y acontinuación el presidente deberáinformar atodaslas partes que
tendrán derecho a pedir la suspensión del debate para ofrecer nuevas prue-
baso preparar la defensa, suspensión que no podrá exceder de los diez dí-
as (art. 291, inc. q, que la prevé expresamente). Si se tratare de un procedi-
miento complejo, regirá la duplicación prevista en el art. 335, inc. f).
La ausencia de información al imputado y su defensa por las partes acu-
sadorasoeltribunalesrazón bastante para generarlainvalidez delo actua-
do en exceso (art, 129, párr. 19), Para acreditar su formulación, se ha dicho
que basta que en el acta conste que se informó detalladamente al encausa-
do [TS Córdoba, B/C, 1970-297].
No se advierte la posibilidad de que el tribunal rechace la solicitud de am-
pliaciónnide quela defensa pueda oponerse, luego desu formulación, a que
prosiga el juicio previo cumplimiento del trámite expresamente dispuesto;
todo ello, amenos quesetrate de alguno de lossupuestos que no pueden es-
tar comprendidos en la solicitud de ampliación, a los que ya nos referimos
(omisiones fácticas, hechos independientes del que fue materia de acusa-
ción, agravantes descartadas expresamente en la etapa preparatoria o sim-
pleerrorenladenominaciónjurídicadelhechoodeloshechos). Detodosmo-
Art. 296 DESARROLLO DEL DEBATE 126

dos, aún siendo procedente la ampliación, la defensa podrá oponerse a la


continuidad del juicio en los supuestos de modificación sustancial, solicitan-
do en tales casos la realización de uno nuevo.
El derecho a la defensa estará debidamente resguardado por la posibili-
dad de ofrecer nueva pruebay nueva defensa (que podrá renovarse en la dis-
cusión final del art. 302), que importará la discusión acerca de si corresponde
tener por acreditada la nueva circunstancias del hecho de la acusación.
Véase como complemento, el comentario al art. 307.

Art. 296, — «Recepción de pruebas». Después de las intervenciones ini-


ciales de las partes se recibirá la prueba propuesta en el orden que éstas
hayan acordado. De no mediar acuerdo, se recibirá en primer término la
del Ministerio Público Fiscal, luego la de la querella y, por último, la de la
defensa. Cada parte determinará el orden en que rendirá su prueba.
A pedido de las partes o aún de oficio, el tribunal podrá resolver de ma-
nera excepcional que los testigos no se comuniquen entre sí ni con otras
personas, y que no puedan ver, oír o ser informados de lo que ocurre en
lasaladeaudiencias, paralocual podrá incomunicarlos en laantesala por
el tiempo minimo necesario. Deberá garantizar tanto la comodidad co-
mo la correcta alimentación e higiene de los testigos, teniendo especial-
mente en cuenta sus edades y condiciones físicas.
Después de declarar, el tribunal resolverá si deben permanecer incomu-
nicados en la antesala.
Si por la extensión del debate la incomunicación no fuera posible, el tri-
bunal podrá ordenar que los medios de comunicación difieranla difusión
audiovisual de aquellos testimonios que pudieren afectar sustancial-
mente el contenido de declaraciones ulteriores, hasta tanto cesaren los
motivos que hubieren dado lugar a esta restricción.
No obstante, el incumplimiento de laincomunicación no impedirá la de-
claración del testigo, pero los jueces apreciarán esta circunstancia al va-
lorarla prueba.

Como señal distintiva del sistema procesal al que adscribe el Código, son
las propias partes las que fijan no solo la prueba que debe rendirse sino el
orden mismo desu rendición.
127 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

El legislador ha omitido referirse a la prueba de las partes civiles; la del ac-


tor civil, sino es querellante (véase el comentario
al art. 42)y la del civilmente
demandado. Si se sigueel esquema de la ley, la primera deberá precedera la
producción de la restante.
La incomunicación que posibilita el párr. 2? del precepto es una medida
de coerción necesaria para la preservación de la autenticidad de los dichos
del testigo [Navarro - Daray, Código ...,t.3, p. 127]. Se busca por su vía evi-
tar que sean aleccionados o que sus manifestaciones puedan resultar con-
formadasosufrirde
algún modolainfluencia de otras. Suviolaciónoincum-
plimiento no será óbice para la producción de la prueba, repercutiendotan
solo en su valor probatorio según expresamente lo prevé la norma. Esfacul-
tad discrecional del tribunal.
Excepción insuperable ala regla dela incomunicación del testigo esla pre-
sencia permanente dela víctima querellante (o del actor civil, silo hubiere)
en
la sala del debate, ejerciendo sus derechos de parte, que de otro modo se ve-
rían afectados.
El diferimiento de la difusión audiovisualdel debateesunarestricciónló-
gica y mínima a la publicidad del proceso, adecuada a una eficaz adminis-
tración de justicia y que hace excepcióna la reglamentación del art. 287 (vé-
ase su comentario).

Art. 297. — «Interrogatorio». Los testigos y peritos, luego de prestarju-


ramentoopromesadedecirverdady habersidoinstruidossobrelaspres-
cripciones legales previstas para el falso testimonio, serán interrogados
por las partes, comenzando por aquella que ofreció la prueba.
Nose podrá autorizar un nuevo interrogatorio después del contraexa-
men, salvo si fuera indispensable por considerar información novedosa
que no hubiera sido consultada en el examen directo.
En el examen directo no se admitirán preguntas sugestivas oindicativas
salvo que se autorice el tratamiento para el testigo hostil.
En el contraexamen las partes podrán confrontar
al testigo o perito con
sus propios dichos o con otras versiones.
En ningún caso se admitirán preguntas engañosas, repetitivas, ambiguas
odestinadas a coaccionar al testigo o perito.
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 128

Las partes podrán objetar las preguntas inadmisibles indicando el moti-


vo. Los jueces harán lugar de inmediato al planteo si fuere manifiesto el
exceso o decidirán luego de la réplica de la contraparte.
Losjuecesno podrán formular preguntas directas. Sólo podrán pedir acla-
raciones cuando no hayan comprendido lo expresado por el declaran-
te,
Los testigos y peritos que, por algún motivo gravey difícil de superar, no
pudieren comparecer a declarar a la audiencia del juicio, podrán hacerlo
através de videoconferencia o a través de cualquier otro medio tecnoló-
gico apto para su examen y contraexamen.

$1. Consideracionesgenerales.— Instruidosen forma previa porel pre-


sidente del tribunal (art. 290) acerca de las prescripciones legales previstas
parael falsotestimonio, y recibido el respectivo juramento o promesa de de-
cirverdad, los testigos y peritos serán interrogados por las partes.
La prestación de promesa de decirverdad opera para elcaso de carecer de
creencias religiosas quien expone, lo cual resulta coherente con el principio
que el Código proclama en su art. 13, que se vería conculcado si se obligase a
la persona a jurar, violando su libertad de conciencia. Como complemento,
véase el comentario al art. 161.
Noserá necesaria la interrogación acerca de “las generales de la ley”, esto
es del interés directo o indirecto que la persona que declara pueda tener en
relación al objeto del proceso, en función de parentesco, amistad, negocios
comunes, etcétera, con alguna de las partes o en función de los beneficios o
perjuicios que pueda provocarle el resultado del pleito, y que puedan de al-
gún modo influiren las declaraciones que haga y alertar sobre esa influencia
al que deba valorarlas. No hayuna norma que imponga expresamenteese de-
ber. Aunque someramente deberá indagarse porel órgano si media facultad
o deber de abstención del testigo (art. 160), para lo cual deberá inquirirse so-
bre la eventual relación marital, de convivencia, de especial parentesco o so-
bre las potenciales relaciones de estado, oficio o profesión con las partes. De
allí que no consideremos estrictamente acertada la opinión de Romero Villa-
nueva y Grisetti [Código ..., t. l, p. 1064] acerca de que “la declaración de un
testigocomprendecincomomentos(...) a)lainformaciónsobre laspenasdel
falso testimonio; b) el juramento o promesa de decir verdad; c) la compro-
129 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

bacióndelaidentidad(...) ad) el interrogatorio sobre las generales de la ley,y


e) el interrogatorio sobreloshechos”.
Con sujeción al principio de publicidad (art. 285; véase su comentario), la
regla general es que tanto testigos como peritos formulen sus declaracio-
nes en presencia del público concurrente a la audiencia, con excepción de
las situaciones previstas especialmente en dicho artículo, en el art, 289 (vé-
ase su comentario) y de los testimonios contemplados en los arts. 163 y 164.
Para estos últimos, está dispuesta su recepción en privadoy conforme alas
modalidades dispuestas para cadacaso, garantizándose detodos modos el
seguimiento del acto por todas las partes y el consecuente ejercicio del de-
recho de defensa (véanse los comentarios a tales preceptos). También cons-
tituyen unaexcepcióna la regla antedicha las declaraciones por escrito pre-
vistas en el art, 165 (véase su comentario), las que serán introducidas en la
audiencia conforme al art. 300.
Comienza a preguntar aquella parte que ofreció la comparecencia del
testigo o perito, la cual realizará asu respecto el denominado examen direc-
to. Ala finalización de este, las restantes partes someterán al comparecien-
te a lo que el Código denomina (y nosotros seguiremos esa denominación)
“contraexamen”, también conocido doctrinariamente como “contrainte-
rrogatorio”y, ensuversión anglosajona, [Link]-
mente, podrántambién tener lugar los quese han dado en llamar por la más
especializada doctrina interrogatorio "redirecto” y “recontrainterrogato-
rio”.
Antes de ingresar en el tratamiento pormenorizado de esos modos de in-
terrogación, interesará efectuar una especial referencia en relación alaspre-
guntas vedadas en todos los casos (osea, cualquiera fuere ese modo), lo que
haremosen el parágrafo siguiente, sin dejar de destacar que las sugestivas o
indicativassolo eventualmente merecerán prohibición, puesasíserá, confor-
me la letra de la normasise trata de un examen directo (y aún en esecaso, sal-
vo el supuesto del testigo no amigable —u hostil —), pero no en el caso del
“contraexamen”.
El último párrafo del dispositivo se ocupa de aquellos que “no pudieren
comparecera declararen la audiencia del juicio”, estableciendo que podrán
hacerlo “a través de videoconferencia o através de cualquierotro medio tec-
nológico apto para su examen y contraexamen”.La previsión luce innecesa-
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 130

riafrentealtexto de la regla general antes previstaen elart. 292, respecto de


la imposibilidad de asistencia de personas al debate y de cómo actuar en su
consecuencia (véase su comentario).
Debe asimismotenerse presente que el art. 158 (su inc. e) fija que si quien
debe exponerse trata de una persona mayor desetenta años, de una mujer
embarazada o de un enfermo grave, gozará del derecho aser interrogado
en el lugar de su residencia o internación.
Del uso de la videoconferencia se ocupa igualmente la ley 27.162 que
apruebael Conveniolberoamericano sobre el Uso dela Videoconferenciaen
la Cooperación Internacional entre Sistemas de Justicia que define a la vide-
oconferencia como “un sistema interactivo de comunicación que transmi-
t[el, de forma simultánea y en tiempo real, imagen, sonido y datos a distan-
cía de una o más personas que presten declaración ubicadas en un lugar dis-
tinto de la autoridad competente, para un proceso con el fin de permitir la
toma de declaraciones en los términos del derecho aplicable de los Estados
involucrados”,
que procederácuando “a)nocontradigaelderecho nacional
de las partes; b) medie una solicitud concreta e individualizable (...) c) sea
aceptado porautoridadcompetente de la Parte requerida; y d)sea técnica-
mente realizable”, siendo aplicablea quien exponga en “calidad
de parte,
testigo o perito”.

52. Preguntassiempre vedadas.— Nienelexamen directo nienel“con-


traexamen” (tampoco en el examen *redirecto” y en el "recontrainterroga-
torio”), se admitirán preguntas engañosas (también denominadas capcio-
sas), que son aquellas susceptibles de llevar a confusión al declarante, quien
debido al ardidoso modo de formulación puede responderlas erróneamen-
te, depreciándose así la calidad de su testimonio a favor de la parte que las
emplea. El testigo, que no cuenta con quese lo estáengañando, puede incu-
rriren la equivocación consecuente y, ante ello, quien pregunta criticará su
testimonio, pese a que la pregunta debió haber sido formulada lealmente
[Baytelman, A. - Duce, J., Litigación ..., p. 133; véase el ejemplo con que ex-
plican la cuestión].
Tampoco son admisibles las preguntas repetitivas, esto es las que ya se hi-
cieron y fueron respondidas acabadamente, porlo cual resultarán innecesa-
rias (no obstante, véase cuanto se aclara in fine en el 8 4, en lo atinente a la
131 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

posibilidad de efectuar preguntas ya formuladas, en el momento del “con-


traexamen”). Pero noes lo mismo la pregunta repetitiva de aquella que si
bien essimilar a una ya efectuada y respondida, introduce algún elemento
nocontenido en la primera.
También están vedadas las preguntas ambiguas, que sugieren distintas
cuestiones y no queda claro cuál se intenta indagar. Con esta última prohi-
bición se procura evitar que el testigo cometa erroresen su declaración de-
bido a la mala formulación de la pregunta. En esta categoría ingresan tam-
bién las preguntas confusas (poco claras o muy complejas) y las vagas (muy
amplias).
Finalmente, se prohíben a todo evento las preguntas destinadas a coac-
cionar al testigo o perito. Si bien es claro que ingresan dentro del concepto
de "coactivas” aquellas cuya contestación importe la posibilidad de incri-
minarse a sí mismo (art. 18, CN), definir en otros casos si la pregunta es co-
activa no es una tarea sencilla, pues la trascendencia de un juicio penal pa-
ra las partes involucradas lleva a que, en determinados y particulares su-
puestos, pueda tolerarse cierto grado de coerción sobre el testigo del cual
pueda apreciarse con claridad quenoestásiendo verazensutestimonio. Es-
to es, coexisten una coerción permitida (de hecho, como se verá seguida-
mente, será posible formular preguntassugestivaso indicativas, que de por
síitienen un relativo
grado decoacción, al testigo hostil), y una prohibida. El
límite entre ambas estará fijado por una delgada línea que será definida en
cada caso por el órgano jurisdiccional, sobre la base del fundamento de la
prohibición (en definitiva, impedir el maltrato y la humillación del testigo,
y su eventual incriminación, o en sucaso, su nueva victimización, si eselofen-
dido por el hecho —por ejemplo, supuestos de delitos contra la integridad
sexual—,.
Las preguntas de la clase de las aquí mencionadas podrán ser objetadas
por las demás partes, con indicación de los motivos, antes de que el compa-
reciente las responda (véase como complemento lo dicho infra, 8 7).

8 3. El examen o interrogatorio directo.— Las Reglas de Evidencia de


Puerto Rico, a las que acudimos por su inserción dentro de un sistema acu-
satorio que guarda en los aspectos que aquí interesan —la producción de la
prueba testimonial en el juicio— una sustancial analogía con el implemen-
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 132

tado por el Código, definen al interrogatorio directo como el “primer exa-


men de una personatestigosobre unasunto no comprendido dentro del al-
cance de un interrogatorio previo de esa persona testigo” (Regla 607, Or-
den y Modo de Interrogatorio y Presentación de la Prueba, B, 1). En defini-
tiva, entonces, es aquelefectuado porla parte queha ofrecido ensumomen-
to al testigo o perito de quese trate, y por haberlo ella propuesto, sele con-
cede el derecho de preguntarle en primertérmino.
En efecto, la parte que presentó al compareciente es la que en mejores
condiciones se encuentra, portal circunstancia, de preguntarle inicialmen-
te respecto de todo cuanto sabe sobre la materia fáctica que interesa, y de
esta manera se introduce en el juicio, ante los juzgadores, la información
proporcionada por aquel y que a ella le interesa, en tanto resulte favorable
asu propia teoría del caso.
Este último objetivo podráserlogrado, en primerlugar, conpreguntasen-
caminadas a acreditar al testigo, esto es, tendentes a crear convicción en or-
den a que el compareciente (porsus antecedentes personales en general, lo
cual serámucho más habitual en relación con losperitos)esunapersonacon-
fiabley creíble, encondiciones deproporcionarinformación decalidad. Lue-
go, cen el orden que mejor convenga al litigante, el proponente pregunta-
rádeformatalqueelcompareciente relate, del modo máseficaz, todo aque-
llo cuanto percibió por sus sentidos en relación al hecho del proceso.
Sobre esa base, y como anticipamos, es que en este tipo de examen nore-
sultan admisibles, conforme lo establece la norma, las preguntas sugestivas
oindicativas, que inducena una respuesta determinada por estar contenida
enlapropiaformulación dela pregunta, que bastará parasertenida porcon-
testada en plenitud un sí o un no (este es un fácil método para detectarlas).
Enesesentido, através de las preguntas sugestivas, quien en definitiva es-
tá declarando no es el testigo, sino la parte que lo interroga, de allí su prohi-
bición. Baytelman y Duce [£ ¡tigación ..., p.87] frente al ejemplo que utilizan
de que al testigo se le pregunte: “¿Sintió olor agascuando entróalacasa?”,
señalan con acierto que el modo correcto de formularlainterrogación en tal
caso sería demandarle si, alentraralacasa, algo llamó su atención ole resul-
tó extraño o, como máximo, si sintió algún olor en particular(en esto último,
no coincidimos, pues la sugestión, si bien menor, subsistiría en esa pregun-
ta).
133 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

Elfundamento dela prohibición reposa, además, en el resguardo del pro-


pio interés del proponente. En efecto, el testigo o perito propuesto por una
parte, por regla general, será amigable hacia ella (utilizamos este calificati-
vo como opuesto al de hostil): esto es, la expectativa al llevárselo al juicio es
que brindará en principio una versión favorable a su pretensión, sin que por
ello fuesea mentiro a tergiversar la realidad. En consecuencia, sise admitie-
se tal clase de preguntas, la información que el testigo o perito proporcio-
nase ya no sería considerada de calidad por los jueces para tundar una deci-
sión de mérito sobre el caso, pues la circunstancia de que el testigo o perito
no haya sino afirmado o negado cuestiones que fueron expuestas sustan-
cialmente porel litigante conducirá, seguramente, a poner en duda la fiabi-
lidad de su testimonio.
Excepción a la regla, según lo establece el precepto, será el supuesto del
testigo que el legislador denomina hostil. Ya nos hemos referido a que los
testigos propuestos por una parte resultan en general amigables para sus-
tentar la posición que aquella procura sostener en el juicio, de allí que se en-
tienda razonable la prohibición, ya explicada, de preguntas sugestivas o in-
dicativas durante el examen directo, puessiestasse aceptasen nosería el tes-
tigo, como ya se dijo, quien aportasela información relevante para el caso si-
no, en definitiva, la parte que efectúa tal clase de preguntas. Empero, pue-
de ocurrir queunlitigante necesite, para suestrategia delcaso, citarauntes-
tigo que en principio nose presenta como amigable parasu pretensión sino
que, por el contrario, parecería que no está dispuestoa colaborar para nada
con ella. También podrá suceder que, en el transcurso del examen directo, se
evidencie con claridad que un testigo (en principio, no hostil), sin que nece-
sarilamente incurra en falso testimonio, esté haciendo todo lo necesario pa-
ra ocultar, tergiversar, minimizar o relativizar la información que se estima
posee (por ejemplo, simplemente, expresando no recordar).
Enamboscasos, durante el desarrollo dela audiencia [esto es, recién cuan-
doallisepongan de manifiesto tales características del declarante, y noantes:
Rúa, Examen directo ..., ps. 100 y 1011, la parte acargo del “examen directo”
podrá solicitar al presidente del tribunal que el testigo sea considerado hos-
til, y asu respecto, con autorización de aquel, podrán admitirse preguntas su-
gestivaso indicativas, pues de otro modo, obtener información de dicho tes-
tigose tornaría imposible. De todas maneras, aquel siempre estará en condi-
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 134

ciones de negar las proposiciones de quien hace el examen directo, de forma


tal que el valor que protege la prohibición de formular preguntas sugestivas
nose pone en riesgo [Baytelman, A. - Duce, J., Litigación ..., ps. 130y 131].
La eventual admisibilidad de preguntas sugestivas o indicativas en el exa-
men directo para testigos que noson propiamente hostiles ha sido discutida.
Parte de la doctrina sostiene que frente a testigos menores de edad o dema-
siado mayores podría autorizarseeste tipo de preguntas [Rúa, Examen direc-
to ..., p. 107, con cita de Lubet, Steven, Modern Trial Advocacy Analysis and
Practice, 2? ed., NITA, Indiana, 1997], posición que es controvertida por quie-
nes consideran que en tales casos la información ingresada por dichos testi-
gos seguirá siendo de baja calidad y que la solución es, si las hubiese, la utili-
zación de sus declaraciones previas para facilitar su memoria (art. 289). En
apoyo
de esta opinión se traen a colación [Rúa, Examen directo ,.., p. 108] es-
tudios efectuados por Mazzoni [¿Se puede creera un testigo? ...], que acre-
ditan los riesgos de las preguntas sugestivas a menoresefectuadas por psicó-
logos através de la Cámara de Gesell, pues aquellos son más propensosa afir-
marlo expresado por mayores de edad.
En la legislación comparada se ha ocupado del tema la Regla 601 (D), de
las Reglas de Evidencia de Puerto Rico, que admite las preguntas sugestivas
cuandosetrate de una personaque —porsuedad, pobreza, educación uotra
condición— sea mentalmente deficiente o tenga dificultad de expresión, o
de una persona que por pudor esté renuente a expresarse libremente, solu-
ción que derivaenlasmismascriticasreseñadasentforma [Link]-
tante ello, la Regla concluye estableciendo que "podrá considerarse excep-
ción cuando los intereses de la justicia asílo requieran”, norma que, másallá
desuevidentevaguedad (¿cuálesson "los intereses de la justicia”?), permite
dejar librado al prudente criterio judicial, con el control de las partes y la po-
sibilidad de recurrir ensucaso, la admisibilidad de dichas preguntas, y la mo-
tivada valoración posterior de las respuestas,

84. El«contraexamen».— La Regla 607 (B) (2) de las “Reglas de Eviden-


cia de Puerto Rico”, define al “contrainterrogatorio” (o “contraexamen”)
como el “primer examen de una persona testigo por una parte diferente a
la que efectuó el interrogatorio directo”, definición que resulta aplicable a
nuestro sistema, pues finalizado el examen directo del testigo por la parte
135 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

proponente, la norma obliga a concedersimilar facultad alas restantes par-


tes, cuestión que resulta de gran trascendencia.
Si se observa que entre los principios fundamentales del procedimiento,
el Código establece la contradicción (art. 2%, debe compartirse la opinión
de Jauchen [Tratado ..., t. |, p. 409] acerca de que “el contrainterrogatorio
[constituye la] vía principal para materializarel principio de contradicción,
dar confiabilidad a la prueba y controlar la veracidad de testigos y peritos
(...) solo mediante el contrainterrogatorio directo, libre, amplio y pleno es
posibleverificarla confiabilidad y credibilidad de [las] declaraciones, de mo-
do que pasadas por este filtro, queden descartadas o aceptadas en cuanto
asueficacia acreditante”.
Que la prueba testimonial reunida en el juicio haya sido debidamente
confrontada resulta en consecuencia de sustancial interés, no solo para los
intervinientes en él, sino también para los jueces, para que así puedan re-
solver con las mejores garantias el caso concreto. Pueslacontrontación, co-
mo manifestación del derecho de defensa, permite que la información así
generada sea de primera calidad y que el juez pueda aceptarla, ya que ha si-
do debidamente procesaday puestaa prueba, atravésdeltrasladoalacon-
traparte, para queesta logre, o no, desmentirla odesvirtuarla utilizandoto-
da su capacidad para contradecirla. Esto es lo que se denomina proceso de
depuración de la información, que solose logra con un debido “contraexa-
men” Dauchen, op. cit.,t.1, p. 411).
Desde dicha óptica, seconsidera aeste último(esto es, al “contraexamen”)
como la piedra angular de un sistema contradictorio, ya quees la herramien-
ta que ha creado la litigación oral para confrontar y verificar la veracidad de
lo declarado por los testigos de la parte contraria [Rúa, Contraexamen ..., p.
21, nota 10, con cita de Vial Campos, Pelayo, Técnicas ..., p. 13, y Lubet, Ste-
ven, Modern Trial Advocacy ..., p.85, para quien dicha clase de examen defi-
neelsistema “adversarial” norteamericano].
En ese mismo sentido, la concreción del “contraexamen” responde tam-
bién a una función política legitimadora del ejercicio del poder penal esta-
tal, querequierede unagenuinaigualdad dearmasque posibiliteacada par-
terefutarlaintormación dela parte contraria. Solo de ese modo unjuezotri-
bunal, através de la sana crítica racional, podrá emitir un fallo basado en in-
formación segura y confiable por haber sido controntada debidamente, de
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 136

modo que el “contraexamen" fortalece todo el sistema de garantías consti-


tucionales, en especial, la ya citada de igualdad de armas y la de defensa en
juicio [Rúa, Contraexamen..., p.22l.
El"contraexamen" essiempredecarácterbilateral, porlo cual, pesealex-
presoreconocimientoconstitucional a favor del imputado (arts. 8.2.f, CADH
y 14.3.e, PIDCP)no constituye un derecho privativo de él; y en los supuestos
de pluralidad de acusadores, de imputados, o de ambos, cada uno de estos
últimos que no hubiese propuesto al testigo o perito podrá asuturno “con-
traexaminarlo” luego del examen directo llevado a cabo por el proponen-
te,
Ental orden de ideas, ha detenerse presente que, para ladefensa, el “con-
traexamen” será la primera ocasión para interveniren la producción proba-
toria en la audiencia de juicio (véase el art. 296 respecto al orden en que, a
falta de acuerdo, se recibirá la prueba propuesta), por lo cual, en buena par-
tedelosdebates, tendrá que intervenir luego del examen directo detestigos
de cargo (“amigables”, por regla general, a la versión del caso de los acusa-
dores). Por ello, si tal examen directo es llevado acabo por un litigante razo-
nablemente experto, tenderá a crear en los juzgadores la imagen de que la
información reunida es suficiente y que conduce a una sola dirección, El
“contraexamen” será entonces
su oportunidad, que no puede pasar por al-
to, para exhibirlos defectos de dicha información y procurarinstalarunaver-
sión diferente, Esporelloqueselo ha definidocomo una parte necesaria pa-
ra la búsqueda de la verdad, y se ha dicho que para la cultura anglosajona la
mejor manera de arribar a la verdad es permitir quetodo testimonio sea re-
visado por la parte contraria [Rúa, Contraexamen ..., p.24, citando aPozner,
Larry - Dodd, Roger, Cross examination: Science and Techniques, 2* ed., Le-
xisNexis, 2009, ps. 2 y 31.
En similar inteligencia, la Corte Suprema de los Estados Unidos, interpre-
tandola cláusula constitucional análoga ala interamericana que consagrael
derecho del acusado a confrontar a los testigos de cargo (Enmienda VÍ, «In
all criminal prosecutions the accused shall enjoy the right ... to be confron-
ted with witness against him»), asignó al “contraexamen" a cargo de la de-
fensa tres propósitos: “Primero, permitirle al acusado o asu defensor repre-
guntara lostestigos de cargo, pues mediante la repregunta tiene la posibili-
dad de descalificarlos y desacreditarlos, mostrando que no están diciendo la
137 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

verdad o que lo que están atestiguando, aunque ellos crean quees la verdad
delo que han percibido, no hasido lo que realmente han podido percibiren
el marco de las circunstancias fácticas por ellos mismos descriptas. Segundo,
permitirqueelacusado pueda veraltestigodecargofrentea frente y hacerle
sentirla presión psicológica y personal de quesisu testimonio esmentira, es-
tá ayudando a que se lo condene por un delito que no ha cometido y que el
testigo sabe queno ha cometido. Tercero, presentar lostestimonios delante
del juez de los hechos, quien en definitiva debe evaluarelvalory la credibili-
dad de cada testimonio” ["Pointerv. Texas” 380, US400, 1965, cit. por Caffe-
rata Nores - Tarditti, Código ..., p.209].
Ese mismo tribunal señaló ulteriormente, respecto a la relación entre el
"contrainterrogatorio” y la búsqueda de la verdad que ”... la antigua he-
rramienta para traer la luz al proceso judicial es el derecho al contraexamen
(cross-examination). Desde hace dos siglos, la política del sistema de eviden-
cia angloamericano hasido el considerarla necesidad de la acreditación dela
prueba a través del contraexamen como una característica vital de laley ...”
["Perry v. Lake”, 488 US 272, 283 N.7, 1989) y que el principal propósito del
"contraexamen" es”... desafiar si el declarante
fue sincero al contar lo que
el creía que era la verdad, si el declarante percibió y recordó exactamente el
asunto que relató, y si el significado que intentó dar el declarante asus pala-
bras fue adecuadamente expresado por el lenguaje que empleó...” ["Ohio
v. Roberts”, 448US56, 71, 19801.
La posibilidad de formular preguntas sugestivas o indicativas durante el
“contraexamen” merece una especial atención, pues quien “contraexami-
na” a un testigo o perito (propuesto entonces generalmente por la parte
contraria), encontrará seguramente en aquel a un testigo hostil (asu propia
versión del caso), de modo que no resulta en absoluto irrazonable conside-
rar que si pueden admitirse tales preguntas en el examen directo (conforme
alo ya expuesto), también podrá hacérselo en su contrapartida en relación
a tal clase de testigo. Tal conclusión, además, se impone conforme al propio
texto de la norma que limita la veda de tal clase de preguntas, con la excep-
ción ya comentada del testigo hostil, al examen directo, peronada dice en lo
atinente a su formulación en el “contraexamen”.
Sobreesa base, yteniendoen cuentalo antesexpuesto en cuantoalacon-
sideración del “contraexamen” como un instituto procesal imprescindible
Art, 297 DESARROLLO DEL DEBATE 138

para materializar el principio de contradicción (lo cual lo ubica en el centro


del juicio en cuanto a la introducción de prueba testimonial), puede seña-
larse sin duda que la regla general es que las preguntas sugestivas o indicati-
vas estarán siempre permitidas en la recepción de declaraciones a testigoso
peritos, constituyendo excepción a la regla las preguntas alos testigos ami-
gables en el denominado examen directo [Jauchen, Tratado ...,t.!!l, p.418],
En efecto, la hostilidad del testigo que ya fue objeto del examen directo
hacia la versión del caso que pretende sostener quien “contraexamina” (na-
tural desde que fue propuesto porsu condición de amigable hacia la versión
contraria), solo podrá ser superada, de modo eficaz, si las preguntas son su-
gestivas, pues interrogaciones simples serían eludidas por aquel mediante
respuestas que explicarían lo ya dicho o insistirian siempre sobre la versión
ya brindada al momento del examen directo. De adverso, mediante pre-
guntas sugestivaso indicativas el abogado de la parte contraria podráintro-
ducir al testigo hostil en la versión contraria y orientarlo temáticamente so-
bre la misma. Asume asiel abogadoque "contraexamina” un protagonismo
principal, pues dirige el interrogatorio insinuando al testigo hechos o cir-
cunstancias sobre los cuales no podrá adoptar una actitud escurridiza, sino
contestarlas por sí o por no. Como señala Rúa [Contraexamen ..., p. 21), las
preguntas sugestivas serán asi la herramienta que permitirá a los litigantes
extraer fácilmente del testigo aquellas porciones de su relato que han sido
ocultadas, no presentadaso dejadasdelado por lacontraparte enelexamen
directo y que pueden ser relevantes para la decisión del caso, asemejándose
desde tal perspectiva el “contraexamen” a un “verdadero-falso”.
Las preguntas sugestivasson así la clave del “contraexamen” de todo de-
clarante, a punto tal que no puede existir un sistema acusatoriogenuinoen-
tre adversarios (o “adversarial"), sin ese mecanismo, el cual le es consustan-
cial a su metodología, su objeto y su eficacia [Jauchen, Tratado... t.1!l, p.
422], pues la posibilidad de confrontar la prueba de la contraparte a través
de un mecanismo amplio y diferenciado es lo que permitirá un genuino con-
tradictorio de dos historias en pugna. De allí que la admisión de preguntas
sugestivas en aquel es una clara consecuencia de la vigencia de la garantía
del contradictorio, que todo litigante debe hacer valer en una sala de au-
diencias, y queno esmás que una derivación de lagarantía delderechoacon-
tradecirla prueba [Rúa, Contraexamen ..., p. 35).
139 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

En línea con lo que se viene diciendo, las preguntas que se formulen en


este momento procesal no necesariamente deben estar limitadas a los te-
mascubiertosen ocasión del examen directo, lo cual se impone en atención
alo quese expondrá seguidamente.
En efecto, dispone la norma que una vez finalizado el “contraexamen”,
el testimonio debe darse por concluido, a menos que la parte que citó al tes-
tigo o perito peticione hacer nuevas preguntas (iniciándose así el denomi-
nado examen “redirecto”: véase infra, 8 5), lo cual podrá fundar exclusiva-
mente en su carácter indispensable por haber proporcionado aquel infor-
mación novedosa (durante el “contraexamen”, obviamente). Por lotanto,
ellegisladorha previsto que las preguntasenel”contraexamen” derivenen
la obtención de información sobre el caso no adquirida a través del examen
directo, locual, porlo general, será consecuencia, no delareformulación de
preguntas ya efectuadas durante el examen directo (que podrían ser obje-
tadasporsucarácter derepetitivas), sino de preguntassustancialmente dis-
tintas (que podránserindicativas, comosevio), orientadasalaintroducción
de información vinculada con aspectos, en definitiva, no mencionados por
el testigo o perito en el examen directo.
Tal alcance amplio del contenido de las preguntas a formularse durante
el "contraexamen” es, por otra parte, el que mejor concilia con el sentido
constitucional que cabe asignarse al instituto desde que, al fortificar aquel
el principio de contradicción, como hemos dicho, esa concepción permite a
su vez un mejor ejercicio del derecho de defensa en juicio, extensiblea todas
las partes del proceso.
Dicho alcance es el que impera, igualmente, en la legislación comparada.
Así se lo establece en las Reglas de Evidencia
de Puerto Rico, Regla 607 (B) (2),
en el que se explica que “El contrainterrogatorio se limitará a la materia ob-
jeto del interrogatorio directo y a cuestiones que afecten la credibilidad de
testigos. El Tribunal puede, sin embargo, en el ejercicio desu discreción, per-
mitir preguntas sobre otras materias como si fuera un interrogatorio direc-
to”; y de modosemejanteen las Reglas Federales de Evidencia de los Estados
Unidos—Regla6 1 (b)—: «Crossexaminationshould notgo beyond thesub-
jectmatterofthe directexamination and matters affecting the witness'scre-
dibility. The court may allow inquiry into additional matters as ifon direct
examination»,
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 140

Finalmente, sobre la base de los principios que gobiernan e informan al


"contraexamen”, se considera que en este último las preguntas ya formu-
ladas con anterioridad (repetitivas, y por lo tanto en principioi¡nadmisibles
—véase lo dicho al respecto supra, $ 2—), serán procedentesen la medida en
que fuese necesario para el “contraexaminador” efectuarlas para recons-
truiryrecapitularla versión del testigo, y asipoderproponeraesteotras pre-
guntasque permitiesen la debidacontfrontación de dicha versión [Jauchen,
Tratado...,t.1Il, p. 435].

85. El examen «redirecto» y el «recontraexamen».— Tal como hemos


dicho (supra, 84), una vez finalizado el “contraexamen”, el testimonio debe
darse por concluido, a menos que la parte que citó al testigo o perito peticio-
ne hacer nuevas preguntas, Si la petición es admitida comenzará el denomi-
nado interrogatorio “redirecto”. Podemos entonces definir a este último, en
consonancia con las “Reglas de Evidencia de Puerto Rico”, como el “examen
de una persona testigo que, con posterioridad a su contrainterrogatorio, le
hace la parte que la sometió al interrogatorio directo” [(Regla 607 (B) (3)].
La materia sobre la cual podrá versar este interrogatorio es, conforme lo
dispone la norma, únicamente aquella que debiese ser considerada nove-
dosa (condición que deberá acreditar fundadamente quien lo requiere), por
no habersido consultada en el examen directoy habersido introducida solo
enel “contraexamen”. Si porel contrario, el testigo no hubiese introducido
información novedosa alguna durante este último, la petición de proseguir
la diligencia a su respecto será inadmisible.
Antelaoposiciónde algunacontraparte, finalizado el “contraexamen”,
aquetengalugarelexamen “redirecto”, lacuestión deberáser resuelta por
el presidente, unavez fundada la petición yla oposición, portratarse, en de-
finitiva, de preguntasa formularse que podrían resultar inadmisibles (véa-
se cuanto se dice infra respecto a la posibilidad de objetar tal clase de pre-
guntas). Contra la decisión del presidente, será posible interponer revoca-
toria (art. 346).
Comosetrata, en definitiva, de un nuevo examen directo (efectuado en-
tonces por la parte que presentó al testigo y por lo tanto, en principio, ami-
gable), continúa respecto a quien pregunta la prohibición de efectuar pre-
guntas indicativas o sugestivas, por los mismos fundamentos ya expuestos
141 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

(véase supra, $ 3). No obstante ello, el carácter novedoso de la información


introducida porel testigo durante el “contraexamen”, podría llevar a consi-
derara aquel como un testigo hostil alaversión de quienestá acargodelexa-
men “redirecto”. Porlotanto, con igual fundamentación, parece razonable
darle a este último la posibilidad de efectuar tal clase de preguntas siempre
que invoque y demuestre razonablemente el carácter, ahora hostil, del tes-
tigo en cuestión.
Al disponer una única excepción a la posibilidad de proseguirel interro-
gatoriounavezfinalizado el “contraexamen”, la norma parecenoautorizar
el denominado "recontrainterrogatorio” que, conformealas “Reglasde Evi-
dencia de Puerto Rico” es “el examen de una persona testigo que, con pos-
terioridad alinterrogatorio redirecto de dicha testigo, le hace la parte quelo
sometió al contrainterrogatorio” [Regla 607 (B) (4)].
No obstante ello, y en razón de la trascendencia que debe asignarse al
"contraexamen" (véase cuanto se dijo supra, $ 4), forzoso es concluir que el
derechoa"recontraexaminar” debeserigualmentereconocido, siempreque
se funde en la debida acreditación de que el testigo, durante el examen *re-
directo” aportó, otravez, información novedosa que, en consecuencia, ame-
rita ser confrontada por la (o las) contraparte (s), las cuales podrán, con sus-
tento en lo ya dicho al respecto, efectuar preguntas sugestivas o indicativas.
De todos modos, resultan inadmisibles un posterior examen "reredirec-
to” y otro “rerecontraexamen”,
En los sistemas mixtos existía la posibilidad de que el Tribunal, de oficio o
apedido de parte, pudiese resolver que lostestigos, después de declarar, de-
biesen permanecer incomunicados en antesala, con el objeto, en su caso, de
someterlosa un careo o de ampliar su declaración [art. 384, última oración:
Navarro- Daray, Código ...,t.3, p. 128]. Ellose explicaba enel contexto de un
modelo con fuertes componentes inquisitivos en el que imperaba "la bús-
queda de la verdad” como fin del proceso penal, por lo cual los sistemas pro-
cesales que abrevaron en dicho modelo mantuvieron una modalidad de in-
terrogatorios múltiples [Rúa, Contraexamen..., p. 179], que en la práctica
conducía a que el testigo o perito fuese preguntado por el tribunal y las res-
tantes partes, sin respetar mayormente un orden (lo cualse tornaba másevi-
dente hacia el final de la declaración), hasta que hubiese un consenso gene-
ral entre los sujetos procesales de que ya nada podía aportar adicionalmen-
Art. 297 DESARROLLO DEL DEBATE 142

te el declarante, por lo cual, siempre que no se acudiese a la facultad antes


mencionada, se daba por concluido el acto.
Pero un sistema acusatorio con adversarios procesales (o “adversarial”),
no tolera tal modelo pues, como se ha dicho, ”... un juez del sistema adver-
sarial no busca la verdad sino que la exige a los acusadores. Y silos acusado-
resnocumplen con esta exigencia —estricta, que se expresacon el principio
de carga de la prueba— entonces no queda otro camino que la absolución,
es decir, el rechazo de la acusación. La clarificación del principio de exigen-
ciade verdadalos acusadores (...)esde mucha mayorimportancia que cual-
quier discusión sobre la teoría de la verdad, en particular porque la ¡dea de
verdad que utilicemos en el proceso deberá ser aquella que mejor fortalez-
ca este principio político” [Binder, La implementación ..., p. 223].
Taleslatendencia que se advierte, por otro lado, en la legislación compa-
rada. Así, las “Reglas de Evidenciade Puerto Rico” son precisasenseñalar que
“el interrogatorio redirecto se limitará a la materia objeto del contrainterro-
gatorio”, y que "el recontrainterrogatorio se limitará a la materia objeto del
interrogatorio redirecto” [Regla 607 (B) (3) y (4)], sin regular otra forma posi-
ble de preguntar una vez finalizado el “recontrainterrogatorio”.

$ 6. La confrontación con dichos anteriores u otras versiones.— El pre-


cepto prevé la posibilidad de "confrontar al testigo o perito con sus propios
dichos o con otras versiones”. Si bien parece limitarla solamente al "contrae-
xamen”, debetenerse en cuenta queelart. 289(véase sucomentario), sinaco-
tar la cuestión a un momento en particular de la prueba testimonial en el jui-
cio (estoes, al examen directo o asu contrapartida), faculta la presentación al
testigo o perito de “documentospara facilitarsu memoria o darexplicaciones
sobre loqueallíconsta, previa autorización de losjueces”. De modoentonces
que la “confrontación” aquí mencionada también será posible en el examen
directo,y en ella podrán incluirse anteriores declaraciones testimoniales, vol-
cadas através de los “documentos” en los que ellas están transcriptas.
En tal sentido, una manera frecuente de acreditar la hostilidad del testi-
go durante el examen directo, y así posibilitar la formulación de preguntas
sugestivasoindicativasasurespecto, serála de la diversidad emanada del co-
tejo de la versión que anteriormente hubiese prestado con la que al mo-
mento de la audiencia estuviese brindando.
143 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 297

Al establecer la norma que la confrontación del testigo o perito podrá ha-


cersecon suspropiosdichos, “o con otrasversiones”, parece brindar un mar-
gen para sostener que estas últimas comprenden las versiones de “otros”
testigos o peritos. Sin embargo, ya hemos dicho (véase el comentario al art.
289), queotrasdeclaracionesque noseanlasdelpropiotestigoo
perito (aun-
que igualmentesean "documentos”), no podrán serle presentadas
con arre-
gloal citado precepto, yque, atodo evento, tal clase de “documentos”, en los
que consten expresiones exclusivas de “otros”, podrán serles, de todos mo-
dos, exhibidos audiovisualmente, conforme a reglas de utilidad y pertinen-
cia, con base en lo dispuesto en los arts. 135, inc. d), 289, inc. b) y 300 (véase
los respectivos comentarios).
La inteligencia correcta que debe asignarse a la disposición es, en conse-
cuencia, que cuando alude a “sus propios dichos”, se refiere ala confronta-
ción de las expresiones del testigo o perito vertidas durante la misma au-
diencia (adviértase en tal sentido que un sustancial propósito del “contrae-
xamen” es, en definitiva, desacreditar al testigo de la contraparte, para lo
cual, nada mejor que poner de manifiesto ante los jueces las inconsistencias
o contradicciones de los dichos que fueron vertidos en su presencia). Por su
parte, la referencia a las “otras versiones” implica la posibilidad de confron-
tación delos dichos actuales del testigo o perito, exclusivamente, con susan-
teriores declaraciones.

57. Lasobjeciones.— Las objeciones son incidencias mediante las cua-


les las partes, fundando su disconformidad, solicitan durante el juicio oral al
tribunal el rechazo de una actividad procesal por no ajustarse alas normas o
principios del juicio. Se introducen en forma oral, cuando se está realizando,
oantes de realizarse el acto que se considera irregular [Jauchen, Tratado ...,
t. III, p. 429].
Con arreglo a las facultades legales de que se encuentra investido (véase
el art. 290 y su comentario), el presidente, previo traslado a la parte cuya ac-
tuación hubiese sido impugnada, resolverá sobre la admisibilidad de las ob-
jeciones que las contrapartes formulen a la que se encuentra interviniendo
(lo cual incluye, en lo atinente a la recepción de prueba testimonial durante
el juicio, la consideración de un testigo como “hostil” o no, y la pertinencia
delarealización del examen "redirecto” y del "recontraexamen”). Ante su
Art, 297 DESARROLLO DEL DEBATE 144

decisión es procedente el recurso de revocatoria (art. 346). Si la objeción re-


cayese sobre una pregunta (supuesto más frecuente y que es el que aqui in-
teresa tratar), y resultase admitida, no podrá ser formulada; si se la admitie-
se, corresponderá en su momento dar posibilidad de repreguntar (réplica),
peroexclusivamentesobreel punto, alacontrapartequela objetó, enel mar-
codel respectivo “contraexamen” oensucaso, delexamen “redirecta” o del
“recontraexamen”,
También podrá el presidente, de oficio, bloquear determinadas pregun-
tasque considere legalmente inadmisibles, lo cual se desprende de lasfacul-
tades que le confiere el citado art. 290, en cuanto lo faculta, con las limita-
ciones alliestablecidas, a “moderar los interrogatorios impidiendo las inter-
venciones impertinentes”. De todos modos, debe asignarse a la parte "per-
judicada” la posibilidad de interponer revocatoria,
En cuanto a las características de la pregunta que en cada caso podrán
fundar una objeción, cabe hacer remisión a cuanto se ha dicho supra (88 2 y
3), respecto de las preguntas prohibidas para todo tipo de interrogatorio y
de las preguntassugestivaso indicativasen el “examen directo”.

58. Facultad jurisdiccional de preguntar.— Losjuecesestánimpedidos


de formular preguntas directas, esto es, no pueden introducir a través de
ellas alguna cuestión con incidencia para la decisión. Así, deben aguardar a
que las partes interroguen y solo en el supuesto de que no hubiesen com-
prendido lo expresado por el declarante ante una pregunta de aquellas po-
drán pedir las aclaraciones del caso, lo cual resulta congruente con los prin-
cipios del proceso acusatorio a los que alude el art. 2*. Ello también resulta
compatible con lo establecido por la ley 27.146 (de Organización y Compe-
tencia de la Justicia Federal y Nacional Penal), que en su art. 5%, in fine, los ta-
culta a formular preguntas aclaratorias a lostestigos y peritos. Conforme el
diccionario de la Real Academia Española, serán aclaratorias las preguntas
destinadasa "hacer clara, perceptible, manifiesta ointeligible” alguna ex-
presión del compareciente, oa “ponerlaenclarooexplicarla”, conceptosto-
dos estos que se encuentran implícitos en la norma en comentario. Así, por
ejemplo, tendrá el carácter indicado la dirigida al testigo para que aclare la
extensiónoelalcance desu respuesta negativa. Naturalmente, seráunacues-
tión librada a la prudente discreción judicial diferenciar una pregunta acla-
145 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 298

ratoria de una que tienda a suplir la actividad de las partes y a incorporar


prueba no producida por ellas, tareas estas que son expresamente prohibi-
das a los jueces por el art. 5* de la citada ley, y cuya realización resulta con-
traria alos principios del proceso acusatorio ya mencionados.
Se discute en doctrina la posibilidad de los jueces de interrogar en bene-
ficio del imputado. A favor de reconocerla se expresa, entre otros, Gómez
Urso [Ef juicio oral, p. 58], quien afirma que de esa forma no se vulnera la
¡igualdad de armas
o de partes, sino que, porel contrario, se lasequipara. De
adverso, seentiendeque dicha facultad nopuedeseradmitida, pueseljuez,
al no tener conocimiento del caso, ignora tanto la respuesta que podrá dar
eltestigocomolasrestantespruebasqueseintroduciránenlaaudiencia; de
modo que no hay seguridad de que el testigo responda de una manera fa-
vorable a losintereses delimputado y, porlotanto, se corre el riesgo de con-
fundir una correcta estrategia defensiva (de abstenerse de efectuar ciertas
preguntas), con una presunta inacción de la defensa, y así dañar seriamen-
te el caso de esta última. Si, detodos modos, surgiese con absoluta eviden-
cia que se afecta la garantía de defensa en juicio por la inactividad del abo-
gado litigante, la solución estará en el reemplazo de este último por otro, y
noen la asunción oficiosa de la defensa porlosjuzgadores [Rúa, Examen ...,
ps. 46y 47]. De adoptarse este último remedio por el tribunal, deberá siem-
pre privilegiarse la defensa de confianza (véanse los arts. 75, 76 y 291, y sus
comentarios).
Afin de salvaguardar los principios del proceso acusatorio, es razonable
asignar a las partesla posibilidad de interponer revocatoria (art. 346) contra
la pretendida pregunta aclaratoria de alguno de los jueces (pues su formu-
lación consiste, en definitiva, en una “decisión” tomada durante la audien-
cia), cuestión que deberá ser resuelta porel tribunal.

89. La videoconferencia.— Acerca de la videoconferencia, véanse los


comentarios a los arts. 122y 162.

Art. 298. — «Declaración bajo reserva de identidad». Si la declaración


testimonial pudiera significar un riesgo ciertoy grave para la integridad
del declarante o de sus allegados, el juez o el tribunal, a requerimiento
Art. 298 DESARROLLO DEL DEBATE 146

del representante del Ministerio Público Fiscal, podrán excepcionalmen-


te disponer que se mantenga la reserva de identidad del declarante y se
empleen los recursos técnicos necesarios para impedir que pueda ser
identificado por su voz o su rostro.
La declaración prestada en estas condiciones deberá ser valorada con es-
pecial cautela.

$8 1. Consideraciones generales.— A tenor de la redacción de la norma


en comentario, que faculta al representante del Ministerio Público Fiscal a re-
querir al juez otribunal que se mantenga la reserva de identidad, parecería,
en una primera impresión, que el precepto alude a los supuestos del decla-
rante a cuyo respecto, en el curso de la investigación preparatoria, se la hu-
biese ya dispuesto con arreglo al art. 161, último párrafo, y al de los agentes
encubiertos o reveladores cuyo testimonio en el juicio resultase absoluta-
mente imprescindible,
y se verificasenlas demás condiciones establecidasen
el art. 190 (véase su comentario) que justifiquen, en todos esos casos, el em-
pleo de los recursos técnicos necesarios para impedir que se los pudiese iden-
tificar por su voz o su rostro.
Ahora bien, todo ello supone que la calidad de testigo de identidad re-
servada de quien se trate, siempre que hubiese sido resguardada en todo
momento, debió haber sido puesta de manifiesto y expresamente requeri-
da por el representante del Ministerio Público Fiscal al momento de ofre-
cerse la prueba para el juicio (art. 274, inc. f), para posibilitar asísu control
por la defensa en la audiencia respectiva (art. 279, párr. 49), y permitir que
tal cuestión fuese tratada en el auto de apertura del juicio oral (art. 280, inc.
d; véanse los respectivos comentarios). Otro tanto, en relación a la convo-
catoria a juicio del agente encubierto y del agente revelador (art. 190, que
niega su convocatoria a juicio, admitiéndola como excepción a tratarse).
Entonces, si la declaración de tales testigos fue admitida oportunamen-
te bajo la modalidad reservada, parece evidente que sobre dicha cuestión
el órgano dejuicio no puede resolver
en absoluto, dada su imposibilidad de
revisar la decisión que en su momento se hubo de tomar acerca de la admi-
sibilidad de la prueba (véase el comentario al art. 281, 8 1).
Así, el campo de aplicación de la norma en análisis durante el debate pa-
recerestringirse al supuesto del art. 301 (véasesucomentario), estoes,al ca-
147 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 298

so de la información que pudiese aportar un eventual testigo, de cuya exis-


tencia no hubiese estado en conocimiento la parte acusadora al momento
del ofrecimiento de la prueba.
Para los supuestos incluidos en el presente artículo, deberá evaluar el tri-
bunal si se verifican los motivos de riesgo cierto y grave para la integridad
del declarante que justifiquenel mantenimiento de la reserva de identidad
queelórgano acusador, quien necesariamente debió haberlo entrevistado
a los fines de constatar el contenido de la información que podría aportar,
hubiese convenido con el testigo novedoso, ole hubiese garantizado de al-
guna manera.
Lasituación de riesgo puede comprender no solo aeste último, sinotam-
bién asus allegados, esto es, a las personas cercanas a aquel en parentesco,
amistad, trato oconfianza (Diccionario de la lengua española, 23* ed.).
Teniendo en cuenta la inteligencia asignada a la norma, la expresión em-
pleada porladisposición(”... eljuezoel tribunal [dejuicio] (...)podrán...”),
permite sostener que estos últimos están facultados para denegar, en pri-
mertérmino, la recepción de la declaración del testigo, porentenderqueno
setrata de unaprueba novedosa, o por noajustarseal criteriogeneralde ad-
misibilidad que se desprende del art. 135, inc. d/), aun cuando, con arreglo a
lo fijado en esta última norma, la prueba no será factible de ser denegada si
hubieseconformidaddetodas las partes parasu producción. Ensegundo lu-
gar, podrá denegarse solo la asignación del carácter reservado requeridosi
se estimase que no se reunen los reguisitos de procedencia. Al respecto, no
debe perderse de vista el carácter excepcional de la admisión jurisdiccional
de un testimonio de talescaracterísticas según el expreso texto de la norma.
En consecuencia, laregla general esla de la inadmisibilidad detalestestimo-
nios, quedando a cargo de la parte acusadora demostrar que se verifica un
riesgo cierto y grave para la identidad del declarante y sus allegados, que
justifique la excepción. Detodos modos, enaplicación dela mismaregla ge-
neral de admisibilidad ya citada, si hubiese conformidad de todos los inter-
vinientes, también en cuanto a la modalidad de recepción del testimonio
(improbable, pero no imposible), el acuerdo será obligatorio para el tribu-
nal.
Contra la decisión denegatoria, cualquiera fuese el alcance que esta últi-
matuviese, el representante del MinisterioPúblico Fiscal podrá interponerre-
Art. 298 DESARROLLO DEL DEBATE 148

vocatoria (art. 346), al igual que lo podrá hacer contra la admisión, de la mis-
ma manera, la parte quese hubiese opuesto.

8 2, La valoración de los dichos del testigo de identidad reservada.—


La valoración del contenido de la prueba testifical rendida por el testigo de
identidad reservada resulta una cuestión central en el análisis de la norma,
puesseencuentran en juego los específicos derechos, queintegran el genéri-
co de defensa en juicio, de ”... interrogaro hacer interrogara los testigos de
cargo ya obtenerla comparecencia de los testigos de descargo y que estosse-
an interrogados en las mismas condiciones que los testigos de cargo” y de
*...Interrogaralostestigospresentes enel tribunal(...) [como] de obtener la
comparecencia, como testigoso peritos, de otras personas que puedan arro-
jarluz sobre los hechos” (en su orden, arts. 14, inc. 3%, e, PIDCPy 8%, inc, 2*, f,
CADH). Parece claro que, al desconocer la identidad del testigo de cargo en
cuestión, su interrogatorio por la defensa no podrá ser efectuado en las mis-
mas condiciones en que lo podrá hacer el Ministerio Público Fiscal, en franca
contradicción con el principio de igualdad entre las partes, integrante de los
principios del proceso acusatorio (véase el comentario
al art. 29, 8 2.a).
El tema también se vincula con la consideración del denominado “con-
traexamen” como la vía principal para materializarel principio de contradic-
ción, en cuanto solo mediante el contrainterrogatorio amplio y pleno (que
se ve por cierto dificultado por la ignorancia sobre la identidad del testigo)
es posible verificar la confiabilidad y credibilidad de las declaraciones. Véa-
se al respecto el comentario al art. 297 (8 4) y, sobre el principio de contradic-
ción, lo expuesto en el comentario al art. 2? (8 2.d).
Dadoel carácter novedoso, para el orden federal, de la admisión durante
el juicio de esta clase de testimoniossin distinción alguna en cuanto a los de-
litos involucrados, y siendo necesario procurar establecer los alcances de la
forma en que debe llevarse a cabo la valoración de aquellos (“con especia!
cautela”, términos que son empleados también por el art. 190 para el testi-
monio del agente encubierto y del agente revelador), es adecuado efectuar
primero un somero repaso sobre la jurisprudencia doméstica como interna-
cional en la materia la cual, según se verá, tiene un contenido diverso.
Así, en vigencia del antiguo ordenamiento y desde puntos de vista más
restrictivos, por considerar que la reserva de la identidad delos testigos que
149 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 298

habían declarado durante la investigación preparatoria”... [había] concul-


cado derechos elementales protegidos por la Constitución Nacional en el
art. 18, comoson, el debido proceso y el derecho de defensa en juicio, alim-
pedirle al imputado controlar la producción de esa prueba, que se trasluce
en la limitación de poder participar de su interrogatorio y de conocer si es-
tetiene con el imputado alguna causal de enemistad manifiesta o si le com-
prenden las generales de la ley ...”, se dispuso la exclusión de dichos testi-
monios del expediente y que en caso de que se disponga su comparecencia
al proceso, sin perjuicio de las medidas de protección que pudiesen dispo-
nerse, ella”... deberá hacerse con la identidad verdadera y sin reserva de nin-
guna especie ...” [CCC, Sala!, 9/6/10, causa ”T., C.J.”, criterio que ya había si-
do sostenido, declarando adicionalmente la nulidad de tales testimonios,
en los precedentes "Czarneski”, 18/11/03, causa 22.145, y "Bensi”, 15/3/06,
causa 28.125].
Otra Sala de la misma Cámara, al considerar que no preservar la identidad
de un testigo que había denunciado actos de intimidación que le hacian *te-
mer porsu vida”, podría conducir ”... al fracaso de toda investigación, pues
nadie se expondría sin ningún tipo de protección o, peor aún, a lamentar
otro tipo de resultados por hacerlo ...”, se inclinó de adverso por mantener
la validez de un testimonio prestado bajo identidad reservada por entender
que en tales supuestos ”... el juez solo preserva una identidad para brindar
debida protección hasta que declare en un debate” y que “será en esa Ooca-
sión en la que la defensa tendrá posibilidad de confrontarlo debidamente,
lo que descarta de plano que la medida adoptada por el instructor vulnere
derechosqueconstitucionalmente hansido reconocidos...” [Sala VI, 23/4/18,
causa 35.924/17, "5.5, A. y otro"]. Ese mismo tribunal, invocando los dere-
chos del testigo a la protección desu integridad físicay moral, inclusive de su
familia, consagrados en el art. 79, inc. c), del antiguo ordenamiento (repro-
ducido en el art, 158, inc. c, del presente), sostuvo que ”... el punto de discu-
sión se encuentra en el debido control del testimonio, situación que puede
diferirseal momento dela oralidad del debate y, finalmente, enqueel deber
del Estado en tales hipótesis se ciñe a otorgar al testigo contención y protec-
ción para que pueda declarar libremente. La extensión de ese medio proba-
torio en nuestro catálogo procesal no provoca en la defensa perjuicio algu-
no en tanto se permita en el juicio el examen del testigo ...” [15/4/10, causa
Art. 298 DESARROLLO DEL DEBATE 150

39,122, “M.,, 5. y otros”, criterio adoptado a su vez por la Sala VII, causa
32.688/12, "L., €. y otros”].
Ya en el ámbito del debate, en un caso en el que los imputados habían si-
do condenados, entre otros, por el delito de trata de personas —respecto
del cual, cabe recordar, rige la ley 26.634, que en sus arts. 6” y 8” establece la
posibilidad de disponer medidas de protección a la identidad de sus vícti-
mas—, no se consideró afectado el derecho de defensa en juicio vinculado
con la declaración de unatestigo-victima de identidad reservada, quien ha-
bía declarado “extensamente duranteel debate mediante el sistema de vi-
deoconferencia”, siendo interrogada por el "presidente del tribunal, quien
le formuló las preguntas que tanto el fiscal como los defensores le requirie-
ron”; ello, porno advertirse afectación alguna a dichoderechoy no haber se-
ñalado las defensas ”... qué preguntas se vieron privadas de formular rela-
clonadas con el tenor de la declaración de la testigo, y de qué modo ello hu-
biese conducidoa una solución diversa del asunto ...” [CFCP Sala !!l, 10/7/15,
causa 91017032/10, "Sánchez, J. D. y otros”].
En el mismo orden de ideas, con motivo de una condena por delitos pre-
vistos en la ley 23.737, nose hizo lugar a la pretendida invalidez de las decla-
raciones de una testigo de identidad reservada señalándose que: ”... aun
concediendo que es sensato pensar que, a la sazón, se trató de la cónyuge
de[l imputado] —el contenido de las declaraciones incorporadas al debate
ciertamente sugiere esa conclusión, lo que por cierto dice mucho acerca de
la real efectividad de la reserva de anonimato dispuesta en la causa— lo cier-
to es que no se advierte, ni la recurrente demuestra, que esa pieza probato-
ria haya servido como fundamento del reproche formulado a[l imputado].
Antes bien, de la lectura del propio recurso se colige que sus dichos pudieron
oportunamentesertenidosen cuenta porlos magistrados que intervinieron
en la instrucción del caso y en la decisiónsobre su detención cautelar; peroel
perjuicioque deesaresolución puede haberse derivadocarece de actualidad
y noes objeto de revisión en esta oportunidad...” [CFCP Sala l, 2/2/17, causa
reg.05/2017, "Wendling Duarte”].
De igual manerase expidió la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de
Buenos Aires respecto de una condena por la comisión de los delitos de ho-
micidio calificado, privación ¡legal de la libertad agravada y abuso sexual
agravado, en la cual se valoraron como elementos de convicción trece testi-
151 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 298

monios de identidad reservada en el curso de los cuales se excluyó a los im-


putados dela sala de audiencias. Ental sentidose dijo que: ”... quien aquí re-
curre, si bien denuncia la transgresión de los arts. 14.3.€e del PIDCP
y 8.2.f de
la CADH, se desentiende de las razones expuestas en el fallo, que evidencia
un pormenorizado análisis de las circunstancias particulares del caso para
concluir en que la reserva de identidad de ciertos testigos y la exclusión mo-
mentánea de losimputados de la sala de audiencias durante sus declaracio-
nes, no han importado la conculcación de las garantías que se pretenden
transgredidas (...)la lectura del recurso no evidencia que la decisión impug-
nada haya errado al predicar la existencia de aquel equilibrio entre el dere-
cho de los imputados y la tutela de los derechos de los testigos, dado el ries-
go que ellos podrían correr sin la protección de sus identidades. Tampoco,
que el 'dispositivo compensatorio! empleado en autos para menguar los
efectos de la reserva de identidad delos testigos protegidos haya impedido
el ejercicio adecuado del derecho de defensa (...)En definitiva, el agravio es
insuficienteen tanto no alcanza a evidenciar que lassalvaguardas estableci-
das para balancearla exclusión de losimputadosy la reserva de identidad de
ciertos testigos resultaran en el caso inidóneas para preservar el derecho de
defensa en juicio y debido proceso, puestos en tela de juicio por la defen-
sa...” [3/3110, causas P.99.636 y sus acumuladas P.99,642 y P.99,788, citado y
comentado de modo crítico por Ruffino, Natalia, La figura penal del testigo
de identidad reservada a la luz del derecho de defensa en juicio, RDPP, 2010-
11].
De una forma mucho más restrictiva en cuanto a la consideración de tal
clase de testimonios se pronunció la Sala IV del Tribunal de Casación Penal de
lamismaprovincia[15/8/13, causa ”O.,R.B.”], respectode unasentenciacon-
denatoria por tráfico de estupefacientes dictada en función de un acuerdo
de juicio abreviado. Haciendo mérito de lo establecido en el art. 233 bis del
CPPlocal, que si bien admite la declaración bajoreserva de identidad enlain-
vestigación penal preparatoria proscribe su utilización como único medio de
prueba para fundar la condena delimputado, y entendiendo que “ninguna
de las medidas de prueba desplegadas por el personal policial pudo corro-
borar la versión que sostuvieron los testigos de identidad reservada, ten-
dientes a incriminar a la imputada”, concluyó que una sentencia de conde-
na dictada en tales condiciones no resulta válida "toda vez que ello resulta
Art. 298 DESARROLLO DEL DEBATE 152

contrario anuestro ordenamiento constitucional (arts. 18y 75, inc. 22, CN; 8*,
ap. 2”, incs. byf, CADH; y 14, ap. 3%, incs.a y e, PIDCP)".
Ya en el orden internacional, cabe destacar que similares objeciones a las
expuestas respecto a la declaración de testigos de identidad reservada du-
ranteel juicio han sido puestas de manifiesto porla Comisión Interamericana
de Derechos Humanos en el Informe 176/2010 [5/11/10, casos 12.576, 12.611
y 12.612], al decir que ”... la garantía contemplada en el art. [Link] la Con-
vención Americana constituye una delasgarantíasminimasalasquetienede-
recho toda persona, encondiciones deigualdad, durante cualquier juicio pe-
nal que se siga en su contra, por estar directamente relacionado con la opor-
tunidad adecuada y efectiva de defenderse de los cargos que se le imputan,
lo cual es esencial para asegurar queel juicioseajusto. La Cortelnteramerica-
na, enconsonanciacon la jurisprudencia dela CorteEuropea, haindicado que
“dentro de las prerrogativas que deben concedersea quienes hayan sido acu-
sados estála de examinarlostestigos en sucontra y asu favor, bajo las mismas
condiciones, con elobjeto deejercersu defensa" ...”[8236;con cita delospre-
cedentes de la CIDH, "Castillo Petruzziv. Perú”, 30/5/99, $ 154; "García Asto y
Ramírez Rojas v. Perú”, 25/11/05, 8 152; y "Lori Berenson Mejía v. Perú”,
25/11/04, 8 184].
Sobre tal base, se añadió que ”... el recurso a sistemas judiciales 'sin ros-
tro' ha sido denunciado por los órganos del sistema interamericano como
contrario al derecho a un juicio justo, porque el anonimato de quienes in-
tervienen en un proceso penal, en particular de los testigos, priva a los acu-
sados de las garantías básicas de la justicia. Bajo tales circunstancias, los acu-
sados no saben quiénes losestán acusando, por lo cual no estánen condicio-
nes de saber si las personas están calificadas para ello, ni pueden realizar un
examen efectivo de los testigos de la contraparte, al no poseer información
sobre los antecedenteso motivaciones de quienes declaran, las fuentes de la
información sobre los hechos que ilustran en su testimonio, y aspectos afi-
nes. En esa medida, el recurso asistemasjudicialessecretos, incluidoel recur-
so alos testigos de identidad reservada, hasido caracterizado por la Corte y
por la Comisión Interamericanas en principio como una violación de la ga-
rantía del debido proceso a interrogar a lostestigos, y de la garantía sobre el
carácter públicodelosprocesos penales ...”(8237);yagrególaComisiónque
”.. enestesentido, por ejemplo, en el Informe de la CIDH sobre el estado de
153 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 298

los derechos humanos en Colombia de 1999, se explicó, al aludira un sistema


de testigos de identidad reservada, que el acusado tampoco puede realizar
interrogatorio efectivo alguno de los testigos de cargo. El derecho de con-
trainterrogar a los testigos es sumamente importante pues ofrece al acusa-
do la oportunidad de cuestionar la credibilidad de los testigos y su conoci-
miento de los hechos, El acusado no puede examinar debidamente a lostes-
tigos si no posee ninguna información en relación con sus antecedentes o
motivaciones y no sabe cómo los testigos obtuvieron información sobre los
hechos en cuestión. Por lo tanto la 'justicia sin rostro' también da lugar a la
violación del art. 8(2)(f de la Convención Americana, que garantiza el dere-
cho del acusado a examinar a los testigos...” (8 238).
Noobstanteello, admitió laComisiónque”... existen circunstanciasenlas
cuales la investigación y juzgamiento de cierto tipo de delitos, incluidos los
delitos terroristas, pueden exponera quienes participan en la administra-
ción de justicia a amenazasserias contra su vida o su integridad personal. No
cabe duda de que losEstadostambiéntienenla obligación
de prevenirla vio-
lencia contra quienes colaboran con la administración de justicia, y de pro-
teger sus derechosa la viday la integridad. En casos así, la jurisprudencia in-
ternacional ha aceptado que se adopten ciertas medidas excepcionales des-
tinadas a protegera los testigos frentea peligros reales derivados de su co-
laboración con las causas penales, siempre y cuando dichas medidas excep-
cionales no afecten las garantías esenciales del debido proceso, lo cual ha de
evaluarse en cada caso particular. En los términos de la CIDH, *dichas medi-
das deben evaluarse caso por caso, aunque siempre disponiendo que su ca-
rácter o aplicación no comprometan las garantías inderogables de los en-
causados a un juicio justo, incluidos su derecho a la defensa y a ser juzgados
poruntribunalcompetente, independientee imparcial'. Segúnseexplicóen
detalle por la CIDH en el Informe sobre Terrorismo y Derechos Humanos
(OEA/SER.L/V?II. 116, Doc. 5rev. L, corr., 22 de octubre de 2002, párr. 251)... el
derecho del acusado a interrogar o a que se interrogue los testigos presen-
tados en su contra podría en principio estar sujeto a restricciones en instan-
cias limitadas. Debe reconocerse a este respecto que los empeños por inves-
tigary procesar los delitos, incluidos los vinculados con terrorismo, pueden
en algunas instancias generar amenazas contra la vida e integridad de los
testigos y, de esa manera, plantear aspectos complejos vinculados ala forma
Art. 298 DESARROLLO DEL DEBATE 154

en que esos testigos pueden ser identificados durante el proceso penal sin
comprometer su seguridad (...) Estas consideraciones nunca pueden servir
de base paracomprometer las protecciones inderogables de un acusadores-
pecto del debido proceso y cada situación debe ser detenidamente evalua-
da en sus propios méritos dentro del contexto del sistema judicial particular
de que se trate (...) Sujetoa estas consideraciones, podrían, en principio, di-
señarse procedimientos conforme a los cuales se pueda proteger el anoni-
matode lostestigossincomprometerlosderechosdelacusadoa unjuicioim-
parcial. Losfactoresque deben tenerse en cuentaal evaluarlapermisibilidad
de estos procedimientos incluyen el tener suficientes razones para mante-
ner el anonimato de un determinado testigo, y la posibilidad de que la de-
fensa sea, no obstante, capaz de impugnar las pruebas del testigo e intentar
sembrar dudassobre la confiabilidad desus declaraciones, por ejemplo, me-
diante el interrogatorio por parte del abogado defensor. Otras considera-
ciones pertinentes incluyen que el propio tribunal conozca la identidad del
testigo y pueda evaluar la confiabilidad de la evidencia del testigo y la im-
portancia de laspruebasen la causa contra el acusado, en particular, silacon-
dena podría basarse únicamente, o en grado decisivo, enesa prueba...” (8
240).
Finalmente, precisó la Comisión que ”... la Corte Europea de Derechos
Humanos ha adoptado distintas decisiones sobre casos en los que una per-
sona es condenada penalmente con base en las declaraciones de testigos
anónimos, o de testigos de cargo que no ha tenido la oportunidad de con-
trainterrogar. Como regla general, la Corte Europea ha establecido que es-
tas medidas excepcionales pueden ser admitidas bajo la Convención Euro-
pea en hipótesis de riesgo cierto para la vida o integridad de quienes decla-
ran, peroque: a) deben habersidocompensadas con otras medidas dentro
del proceso, a serevaluadas caso porcaso, que reparen el desequilibrio en el
ejercicio del derecho de defensa del acusado, y b) las declaraciones de las
personas con reserva de identidad no puedenser las pruebas determinantes
para llegar a una condena ...” (8 241 y nota al pien” 236, en la que se brinda
un exhaustivo detalle de los diferentes precedentes).
Teniendo en cuenta todo lo hasta aquí expuesto, es posible brindar al-
gunoscriteriossobre "laespecialcautela” conque deberánservaloradaslas
declaraciones prestadasenjuicio porlostestigosdeidentidad reservada, los
155 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 298

cuales deben añadirse, obviamente, a aquellos que rigen de forma general


con sustento en la sana crítica racional (art. 10).
En primer lugar, considerando, por un lado, lo establecido para los testi-
monios del agente encubierto y del agente revelador porelart, 190, que vá-
lidamente puedeser trasladado al caso de los testimonios de quienes no re-
vistanesacalidad, comolo haceel art. 233 bisdel CPCCBA, y, por otro, ladoc-
trina que emana de la jurisprudencia internacional y local antes menciona-
da, parece claro que los dichos vertidos en las condiciones aquí tratadas no
podrán, en ningún caso, constituir una prueba dirimente para la condena
del acusado.
De lo contrario, la desigualdad de armas en que se hubiese encontrado
la defensa para el debido control del testimonio así vertido (dadosu desco-
nocimiento de la identidad de quien declara), no habrá sido suficientemen-
te compensada, como se ha visto lo reclamala Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (con cita de precedentes de la Corte Europea). Serásiem-
pre necesario, en consecuencia, que se hayan reunido otros elementos de
juicio, distintos de los que se deriven de la pura consideración de aquellos di-
chos, que puedan llevar razonablemente a una determinación de respon-
sabilidad del imputado. Esto es, sería factible de ser valorado adecuada-
mente un testimonio de identidad reservada, en la medida en que lo que
surgiese de él pueda considerarse, según la sana crítica racional, suficien-
temente corroborado por otras pruebas producidas durante el juicio que sí
hubiesen podido ser controladas por la defensa sin ninguna clase de restric-
ción.
En segundo lugar, y aun cuando la información proporcionada por el tes-
tigo anónimo no constituya una prueba dirimente, la limitación asu contra-
interrogatorio pleno deberáiracompañada porotras medidascompensato-
rias dentro del proceso que reparen el desequilibrio en el ejercicio del dere-
cho de defensa del acusado, y cuya evaluación deberá hacerse caso por caso
con el objeto de constatar que, efectivamente, aquellas fueron adecuadasy
suficientes para el fin para el que fueron dispuestas.
Atítulo de ejemplo, puede mencionarse lo resuelto porla Corte Europea
de Derechos Humanosen el precedente “Doorson v. Paises Bajos” [26/3/96],
enel cual se señaló, en cuanto aquí interesa, quela Convención Europea no
prohíbe que, durante una investigación penal, se recurra a fuentestalesco-
Art. 299 DESARROLLO DEL DEBATE 156

mo lostestigos anónimos, pero que su utilización en los juicios subsiguien-


tes puede plantear aificultades a la defensa que normalmente no debería
enfrentar durante un proceso penal, las que no darán lugara una violación
de la Convención si se determina que, además de no constituir esos testi-
monios la base exclusiva o de grado decisivo para la condena, aquellas difi-
cultades fueron compensadas en forma suficiente durante el proceso judi-
cial subsiguiente (se consideró queen ese caso enconcreto, tal restricción se
había compensado al haber podido la defensa del condenado, durante el
trámite de apelación, interrogara dichos testigos en presencia del aboga-
do defensor).
Véase como complemento el comentario al art. 190,

Art. 299, — «Peritos». Los peritos presentarán sus conclusiones oral-


mente. Para ello, podrán consultar sus informes escritos y valerse de to-
dos los elementos auxiliares útiles para explicar las operaciones pericia-
les realizadas.

El principio de oralidad establecido en especial para el juicio por el art.


285 (véase sucomentario; también, ¡ngenere, el del art. 2%), noreconoce ex-
cepciones en lo atinente a las declaraciones de los peritos, no obstante lo
cual se autoriza a estos a consultar los informes escritos que hubiesen con-
feccionado durante la etapa preparatoria con arreglo al art. 170 (véase su
comentario).
El orden de presentación de los peritos, las preguntas que cabe dirigirles
(al igual que las no permitidas), y la posibilidad de confrontar sus conclusio-
nes, serige porloestablecido en el art. 297, debiéndosetener presentecuan-
to se dijo al respecto en su comentario y en el del art. 291.
Silas partes lo hubiesen acordado en virtud de lo dispuesto en el art, 296,
nose advierte obstáculo alguno para quela exposición delos peritosseacon-
junta, lo cual resulta coherente con lo establecido en el art. 169, último pá-
rrafo. Norigen aquí lasrazones que, comoenel caso delos testigos, motivan
laseparabilidad de la recepción de sus declaraciones.
Los peritos pueden ser también convocados para expedirse, aun de mo-
do parcial, directamente en el debate [Clariá Olmedo, Tratado ..., t. VI, p.
157 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 300

295, aunque reconociendo la excepcionalidad de tal hipótesis]. En tal caso,


habrán de practicarlas operaciones y emitir sus conclusiones durante la au-
diencia (en forma separada o conjunta, según lo acuerden las partes), mas
no será procedente la deliberación secreta si fueren más de uno. No obser-
vamostampoco aquí quela hipótesisconstituya excepción ala regla del tra-
bajoen unidad (art. 169, cit.). Sino fuere factible practicardicho peritaje du-
rante la audiencia, podrá suspenderse el debate conforme al art. 291 (inc.
b), o en su caso, con arreglo al inc. f) del mismo artículo. Las conclusiones a
las que arriben el o los expertos serán expuestas oralmente, con arreglo alo
dicho supra.
Véanse, como complemento del presente, los comentarios a los arts. 167
y 168.

Art. 300. — «Otros medios de prueba». Los documentos serán leídos y


exhibidos en la audiencia, con indicación de su origen.
Los objetos y otros elementos de convicción secuestrados serán exhibi-
dos para su reconocimiento por testigos, peritos o el imputado.
Las grabaciones y elementos de prueba audiovisuales serán reproduci-
dos.
Las partes podrán acordar por unanimidad la lectura, exhibición o repro-
ducción parcial de esos medios de prueba cuando baste alos fines del de-
bate.
Las partes deberán alegar y el juez resolverá sólo sobre las pruebas pro-
ducidas en el debate.

La naturaleza de los medios de prueba mencionados en la norma impo-


ne quesuincorporación al juicioseverifiqueatravésde las modalidades
que
para cada caso se establece, aún cuando, para un mejor aprovechamiento
del tiempo, las partes puedan convenir, cuando ello baste a los fines del de-
bate, realizar solo una lectura, exhibición o reproducción parcial de aque-
llos, loscualesseconsiderarán incorporados en su totalidad vista esa aquies-
cencia del conjunto.
Se vincula a la cuestión el especial caso de la incorporación de informes
continentes de diálogos detectados a los imputados por la autoridad pre-
Art. 300 DESARROLLO DEL DEBATE 158

ventora, esto es de intervencionestelefónicas, que la defensa, en suimpug-


nación, según se desprende del fallo dictado por el órgano de revisión, de-
cía que su contenido debía escucharse en el juicio "pues únicamente a tra-
vésde [esos diálogostelefónicos] la prueba materialingresaoseintroduce”
y que “debieron escucharse... [posibilitando] un contraexamen destinado
adespejar cuál eralavoz atribuida a [sudefendido]... [y si] las palabras que
se hubiesen podido escuchar se correspondían con las transcriptas...”. En
relación a ello, hubo de decirse por la cámara de revisión, conreproducción
yremisióntextualasuveza los argumentos del tribunal federal dejuicio(de
la provincia de Salta), que dijo compartir, que: ”...esa incorporación de
prueba se [encuentra] normativamente permitida... que el art. 289 del
CPPF dispone como excepciones a la oralidad que podrán ser incorporados
al juicio porlectura o reproducción audiovisual la prueba documental o de
informesy las certificaciones”; que literalmente en su texto el art. 289, inc.
b) permite la incorporación por lectura de la prueba de informes sin hacer
distinción alguna en referencia a su carácter o naturaleza y en consecuen-
cla no ha surgido un obstáculo de indole legal que impida su valoración”;
que “tampoco resulta razonable interpretar el art. 289 en el sentido de que
únicamente pueden lostestigos deponer sobre los informesque confeccio-
naron y los diálogos telefónicos que escucharon, sin poder acudirse a la lec-
tura del texto vertido en el informe respectivo, ya que quien ha escuchado
y desgravado muchas conversaciones (a veces cientos o miles) no podrá re-
cordarlas atodas, y menos puede pretenderse esto de quien dedica su vida
a realizar ese tipo de tareas... en contestación a los planteos formulados
por la defensa, advertimos que no se ha vulnerado de ninguna manera el
derecho de defensa del acusadoy la facultad de contraexaminar esas prue-
bas, en base a variadas consideraciones... [que] ... al momento de incorpo-
rarse los citados informes, la defensa nosolo no objetó esta incorporación,
sino que en su oportunidad interrogó a los testigos que formularon esas
pruebas y subsiguientemente no pidió que se los citara nuevamente para
que refirieran alguna cuestión de interés relacionada a esas conversacio-
nes, ni hizo reserva de citarlos nuevamente en caso de resultar ello necesa-
rio, pudiendo además habersolicitadolareproducción audiovisualdelato-
talidad de los diálogos interceptados o la lectura de todas las conversacio-
nes transcriptas durante la etapa oportuna de la producción de la prueba
159 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 301

conformeal principiode¡gualdaddearmasquerigeentrelaspartesdelpro-
ceso ... contrariamente alo afirmado por la defensa, no es cierto que la fis-
calía únicamente haya referido a las conversaciones del acusado en su ale-
gato, sino que lasincorporóantes por lecturasin cuestionamiento alguno de
la defensa” [CFCP, Sala 1W, 17/11/21, “Flores”, legajo judicial FSA 3755/2020/
6/11.
En cuanto alos objetos y otros elementos de convicción secuestrados, su
exhibicióny reconocimiento por testigos, peritosoimputados deberá prac-
ticarse con arreglo a lo establecido en el art. 173 (véase su comentario), y si
él debiese efectuarse en relación a voces, sonidos y cuanto pueda ser obje-
to de percepción sensorial, deberán observarse las disposiciones previstas
para el reconocimiento de personas, de conformidad con el párrafo terce-
ro del citado artículo (véase además el art, 177 y su comentario).
La inobservancia de las reglas precedentessolo producirá lainvalidez del
actoen lossupuestos previstos en el art. 129 (véase su comentario).
La exhibición y el reconocimiento por el imputado solo procederán a su
pedido (art. 70, véase su comentario; también, el art. 294).
En la última oración de la norma, en concordancia con los principios del
proceso acusatorio (art. 2”) y deseparación de funciones (art. 99), y la prohi-
bición a los jueces de incorporar prueba de oficio (art. 135, inc. c; véanse los
respectivos comentarios), se dispone que las partes deberán alegar y aque-
llos resolversolo sobre las pruebas producidas en el debate, regla reiterada
en el art. 5%, párr. 2” de la ley 27.146. En definitiva, ya se ha visto que quod
non est in actis, non estíin mundo (lo que no está en el acto [del debate], no
existe).

Art. 301. —«Prueba no solicitada oportunamente». A petición de algu-


na de las partes, los jueces podrán ordenar la recepción de pruebas que
ellas no hubieren ofrecido oportunamente, si no hubieren sido conoci-
das al momento del ofrecimiento de la prueba.
Si con ocasión de la recepción de una prueba surgiere una controversia
relacionada exclusivamente consu veracidad, autenticidad o integridad,
el tribunal podrá autorizar, a petición de parte, la producción de otras
pruebas destinadasa esclarecer esos puntos, aunque ellas no hubieren si-
Art. 301 DESARROLLO DEL DEBATE 160

do ofrecidas oportunamente y siempre que no hubiere sido posible pre-


ver su necesidad.

Al no establecer la norma ninguna restricción al respecto, la pruebanoco-


nocida ni ofrecida a la cual se refiere el primer párrafo podrá surgir del deba-
te mismo, o bien provenir de alguna averiguación que, fuera de él, pudieron
haber hecho alguna de las partes intervinientes. Claro, en este último caso,
con basamento siempre en hechos o circunstancias que ellas demuestren y
justifiquen que resultaban ignotos a la época de su deber de ofrecerlos.
La expresión utilizada por la norma (“los jueces podrán”), posibilita afir-
mar que el tribunal está facultado también para denegar la recepción de
pruebas pretendidamente novedosas, con fundamento en que no son ta-
les, o por no ajustarse ellas al criterio general de admisibilidad que se des-
prende del art. 135, inc. d) (véase su comentario), aun cuando, con arreglo
alo establecido en esta última disposición, la prueba no podrá ser denega-
da si para su producción hubiese conformidad de las partes.
Contrala denegatoria, el proponente podráinterponer revocatoria (art.
346, véase su comentario), al igual que lo podrá hacer contra la admisión la
parte que se hubiese opuesto a la recepción.
El párr. 2? se refierea nuevas pruebas a producirse solo si estuviesen des-
tinadas a esclarecer una controversia relacionada con la veracidad, auten-
ticidad o integridad de pruebas ya recibidas en el debate (incluso aquellas
novedosas surgidas del procedimiento habilitado por el párrafo anterior),
siempre que no hubiese sido posible prever la necesidad de ofrecerlas. Esto
es, en tanto no hubiere sido lógicamente posible predecir la actividad del
controversista.
Comoejemplo, nose podráen principio cuestionar al amparo de estanor-
ma, verbigracia, la autenticidad (através de un peritaje), de un instrumento
público presentado por alguna delas partes, que hubiesesidoofrecido opor-
tunamente
en la audiencia de control de la acusación (art. 279), y admitido
porelórganojurisdiccional enelautode apertura deljuiciooral (art.280, inc.
d). Pero ello será así a menos que se acredite por el proponente la imposibi-
lidad de prever, por ciertas y particulares circunstancias no conocidas en ta-
les momentos del proceso, quea dicho instrumento no correspondería asig-
narle la eficacia probatoria que establece el art, 296 del CCCN. La posibilidad
161 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

de ofrecer nueva prueba con sustento en la presente disposición se incre-


mentará, naturalmente, en lossupuestos de prueba recibida con arreglo al
párr. 19, puesen talescasos,el mero carácter novedoso de lacitada pruebapor
logeneraltornaráimprevisiblela necesidad de ofrecer otros medios de prue-
ba tendientes a controvertirsu veracidad, autenticidad o integridad.
Al contener la norma igual expresión a la empleada en el primer párrafo
(“el tribunal podrá”), el órgano jurisdiccional está facultado también para
denegar la pretendida producción de pruebas, con fundamento en la ine-
xistencia de imprevisibilidad o en los criterios de admisibilidad que se des-
prenden del art. 135 (inc. d; véase su comentario), aún cuando, con arreglo
alo establecido en esta última disposición, la prueba no podrá ser denega-
da si para su producción hubiese conformidad de las partes.
Dela misma forma, contra la denegatoria, el proponente podrá interpo-
ner revocatoria (art. 346, véase su comentario), al igual que lo podrá hacer
contra la admisión la parte quese hubiese opuesto a la recepción.

Art. 302. — «Discusión final». Terminada la recepción de las pruebas,


quien preside concederá sucesivamente la palabra al representante del
Ministerio Público Fiscal, al querellante, al actor civil, al defensor y al ci-
vilmente demandado para que en ese orden expresen sus conclusiones
y presenten sus peticiones. El tribunal tomará en consideración la exten-
sión del juicio o la complejidad del caso para determinar el tiempo que
concederá al efecto.
Nose podrán leer memoriales, sin perjuicio de lalectura parcial de notas.
Si intervino más de un representante del Ministerio Público Fiscal, que-
rellante
o defensor, todos podrán hablar repartiendo sus tareas para evi-
tarrepeticiones o dilaciones.
Todas las partes podrán replicar, pero corresponderá al defensor la últi-
ma palabra.
Alfinalizarel alegato el oradorexpresarásus peticiones de unmodocon-
creto,
Por último, se preguntará al imputado si tiene algo más que manifestary
se convocará a las partes para comunicar la decisión jurisdiccional, seña-
lando la hora de su lectura.
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 162

El tribunal limitará razonablemente la duración de las últimas palabras


de los imputados, a fin de evitar que se conviertan en nuevos alegatos.

81. Ladiscusiónfinal.— La discusión es un momento dialéctico decon-


tradicciónsobreelfondo
de la cuestión debatida [Clariá Olmedo, Tratado ...,
[Link], p. 300]. Con buena síntesis, bien se la define también como continente
de “actos de postulación mediante los cuales las partes deducen definitiva-
mentesusrespectivaspretensionesconarregloalresultadodela pruebaysin
que puedan modificarsucontenido esencial" [Gimeno Sendra, Lecciones ...,
p. 401], estableciendo los límites de la congruencia penal. Se la denomina
“final”, para diferenciarla de aquellas incidentales que pudieron producir-
se durante el debate.
Como culminación de este últimoy preludio de lasentencia, esta discusión
tiene por finalidad el análisis y valoración dela prueba producida, y el aporte
de elementos jurídicos referentes a ellay alacuestióndefondo —comproba-
ción del hecho, tipicidad, autoría, culpabilidad, circunstancias
de agravación
oatenuación, etcétera—.
La redacción de la norma parece disponer que la discusión debiera produ-
cirsesinsolución de continuidad una vez concluida la recepción de la prueba.
Mas el texto no es imperativo en ese aspecto y puede verificarse un breve di-
ferimiento tendiente, fundamentalmente, a quelas partes puedan preparar
sus alegaciones. El lapso de aquel dependerá de la complejidad del tema.
El precepto determina el orden de lasexposiciones, tratando de preservar
lagarantía dela defensaen juicio. Su alteración puede, eventualmente, afec-
tar el procedimiento. Así, aunque el ejemplo sea extremo, la defensa no po-
drá considerarse técnicamente ejercidasila acusación la sucedió; en cambio,
en nada incidiría que se conceda el uso de la palabra al civilmente demanda-
do antes que al defensor.
La oportunidad de los alegatoses, dentro del proceso, el eslabón esencial
en que se concentra con toda su vigencia la garantía del contradictorio y la
igualdad de oportunidad para las partes. En él, cada una argumentará fi-
nalmente sobre todo lo acontecido en plenitud de exposición, como lo en-
fatiza Jauchen [Proceso pena! ..., p. 738].
La duración de las exposiciones, que en todos los casos deberá ser oral
puesnose podrán leer memoriales—sin perjuicio dela lectura parcial deno-
163 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

tas— será fijada, si el tribunal fuere colegiado, por su presidente, teniendo


en cuenta la extensión del juicio o la complejidad del caso. Con arreglo al art.
290, el tribunal podrá interrumpirla exposición de quien hiciere un uso abu-
sivo del tiempo concedido, en desmedro de lasotras partes. Detodos modos,
como también lo destaca Jauchen [op. cít., p. 737], “siendo este un momen-
tofundamentaldentrodelprocesoenquelas partestienen para expresarto-
dos sus argumentos y análisis, su limitación podría cercenar la garantía de la
defensa en juicio. Por ello, solo excepcionalmente, cuando el presidente ad-
vierta que elexpositor está abusando innecesariamente del tiempo o sobre-
abundando en argumentos, podrá advertirle detal circunstancia y fijarle un
tiempo para finalizar sus conclusiones”.
Dehaberintervenido más de un representante del Ministerio Público Fis-
cal, de la querella o dela defensa, todos podrán hablar repartiendo sustare-
as. Cabe extender esta regla a loseventuales plurales representantes del ac-
tor civil y del civilmente demandado, aun cuando ello no esté expresamente
previsto, porrazones vinculadas
al adecuado ejercicio del derecho de defen-
sa en juicio de estos últimos.
La fórmula “que (...) expresen sus conclusionesy presenten sus peticio-
nes”,conlaque el legislador define cómo deben precisarsu alegato los acu-
sadores, no requiere manifestacionessacramentales. No obstante, si la pos-
turaesincriminatoria, del alegato deberá desprenderse con claridad la atri-
bución de responsabilidad penal que se dirige al imputado en orden a un
hecho previamente precisado y sus razones, explicándose por qué las prue-
bas producidas (todas, no solo las propias, en virtud del principio de comu-
nidad que rige para la prueba) permiten arribar a esa conclusión y a la sub-
sunción típica seleccionada. Y sison más de unolos atribuidos, deberá aten-
derse a que esa multiplicidad no genere dudas en torno a la extensión de la
antedicha atribución, y de las pruebasy demásrazones que avalancada una
de las imputaciones, detallándose individualmente el por qué de su tipici-
dad, sino fuere común al conjunto. En definitiva, lo que debe analizarse pa-
rala eficacia de aquel es que la defensa esté en condiciones de comprender
la integralidad de la acusación y de su motivación, para luego poder reba-
tirla plenamente. La postura liberatoria, va de suyo, no exime, adecuada ala
solución, del cumplimiento de aquel deber. Sobre todo ello, expondremos
infra.
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 164

82. Losalegatos

a) Delrepresentante del Ministerio Público Fiscal. — Salvo quela acción


haya sido proseguida tan solo por la víctima querellante, hipótesis que ad-
mite el art. 73, párr. 2? del CP (véase sobre el particular el comentario al art.
33; también, los arts. 270y 272, que la regulan, y sus comentarios), el primer
expositorseráel fiscal. Elactoimplicarátambién para él ratificarla acusación
oportunamente formulada con arregloal art. 274, yensu caso, conformeal
art. 275 (acusación alternativa; véanse sus comentarios), que hubiese sido
admitida en el auto de apertura del juicio oral (art, 280, inc. b). Es porelloque
suplataforma fáctica deberá guardar identidad absolutacon aquel acto [sal-
vo la hipótesis, utilizada, del art. 295 —ampliación de la acusación—). Su
apartamientoconculcaráelprincipiodecongruencia, conlaconsiguientein-
validez de la sentencia condenatoria que acoja el exceso,
La pena será requerida más adelante (art. 304). Pero es indudable que el
acusador públicodeberá manifestarexpresamente, alfinalizarsuexposición,
si formula una petición de atribución de responsabilidad penal, bajo una de-
terminada calificación legal, queincluya el grado de participación criminal, al
igual que la eventual relación concursal existente en su caso entre las figuras
escogidas, o si, por el contrario, se pronuncia por una decisión liberatoria.
Los principios del sistema acusatorio, expresamente consagrados en el
art. 2” (véasesucomentario), y de entre ellos, el de contradicción, aligual que
un análisis de las normas en juego en la cuestión, solo posibilitan concluir, en
principio, en la necesidad de sanear el alegato fiscal que hubiese omitido tal
petición (art. 130). Ental inteligencia, el precepto manda que "a! finalizarel
alegato el orador expresará sus peticiones de unmodo concreto”. Porsu par-
te,el art. 307 dispone, en lo que aquíinteresa, que “losjuecessolo podrán re-
solver lo que haya sido materia de debate”.
En consecuencia, será también en principio inválida, al igual que el res-
pectivo alegato, la decisión del órgano jurisdiccional que efectúe una con-
clusión afirmativa sobre la responsabilidad penal del imputado respecto de
quien ninguna de las partes acusadoras haya efectuado una concreta peti-
ción sobre el punto, puesel principio de contradicción impide hacerlo en la
medida en que resulta imposible contradeciruna imputación queno hubie-
sesido expresamente formulada.
165 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

Una situación análoga (y muy posiblemente, más frecuente en la prácti-


Ca), puede presentarse cuando el defecto ya no es el apuntado, sino que re-
side en la carencia de motivación del alegato fiscal acusatorio (véase el art.
90 ysu comentario, sobre la obligación del representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal de “motivar sus requerimientos y resoluciones”).
La ausencia de fundamentación puede derivar, por ejemplo, de afirma-
ciones y conclusiones caprichosas, de marginación injustificada de elemen-
tos probatorios introducidos durante
el debate; o de autocontradicción [si,
por ejemplo, por un lado se afirma la existencia de fuerza en las cosas para
el apoderamiento yluegose duda deesaacción:TOn*1,JPBA, 117-114-324].
También, y conforme a lo dispuesto en el art. 20 del Código y en el art. 7* de
laley 27.146,y aunque la previsión de estas normas —quetomamosdeejem-
plo— guarde relación con el deber de la jurisdicción, la deficiente motiva-
ción podrá ser consecuencia de la formulación de un alegatosustentado ex-
clusivamente en la simple relación de documentos, afirmaciones dogmáti-
cas, ficciones legales, expresiones rituales, o apelaciones morales.
Aligual que enelsupuesto anteriores razonable, como regla general, es-
cuchar a la defensa antes de adoptarse una decisión sobre la validez de tal
alegato. Para lo cual ha de tenerse en cuenta que entre los argumentos de-
fensistas contrarios al progreso de la acusación se encontrarán por regla de
experiencia, habitualmente,y entreotros, la apelacióna una valoración dog-
mática y caprichosa de la prueba de cargo por parte del acusador, o a que se
hubiese incurrido en una marginación de elementos probatorios contrarios
alatesisacusatoria (esto es, cuestiones que conduciriían, en definitiva, acon-
cluiren la carencia de motivación del alegato). Es por ello que, para tales ca-
sos, auncuandoelórgano jurisdiccional advirtiese, incluso antes de escuchar
aladefensa, loinmotivado dela argumentación de la posturaacusatoria pa-
ra fundar una eventual condena, debe de todos modos dar traslado a aque-
lla. Y solo si esta plantease alguna invalidez con base en tales cuestiones, ex-
pedirse sobre el punto dado que, como bien se ha resumido, "la función ju-
risdiccional que compete a cada tribunal interviniente se halla limitada por
lostérminos del contradictorio, pues cualquier ejercicio de ella que trascien-
da el ámbito trazado por la propia controversia jurídica atenta contra la
esencia misma del sistema de enjuiciamiento penal de corte acusatorio que
diseña nuestra Constitución Nacional (...) cuyo paradigma esencial consiste
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 166

en laseparación de las funciones de enjuiciamientoy postulación” [CFCP, Sa-


la ll, 27/10/17, causa “Bernaola”, reg. 1330/17]. Más ampliamente, sobre la
función jurisdiccional, véanseel art. 9ysucomentario, y el comentarioalart.
53 (8 2).
De todos modos, si pese a la alegación de nulidad la defensa pudo ejercer
esta adecuadamente su tarea y no pudo precisaren qué puntual aspecto de
surolse vio afectada, ladifíciltareadedistinguircon precisióncuando un ale-
gato acusatorio esválido —pese asu debilidad de tundamentación—ono lo
es, precisamente portal debilidad de fundamentos, lleva aconsiderar quela
solución más adecuada es marginar su ineficacia. Para ello, debe tenerse en
cuenta el ya aludido principio general de saneamiento (art. 130), pues ha-
biendo el acto conseguido su fin respecto de los interesados, la invalidez ca-
receríadesentido, Endefinitiva, un alegatoacusatorioinmotivadoen elsen-
tido precedentemente expuesto, debeconducira su objetiva valoración por
el tribunal de juicio y a decidirse la absolución, cuando la argumentación in-
troducida no conduce a destruir el principio de inocencia de que goza el im-
putado. No debe marginarse en ese pensamiento, el sistema al que adscribe
el Código, que refleja el art. 111 (véase su comentario) y la propia ley 27.146
lart.5%),
También entran en consideración aquí los casos en que el acusador pú-
blico mute la base fáctica de la imputación. En relación a esta última hipó-
tesis, ya hemos señalado la relevancia que adquieren las exposiciones ini-
ciales de las partes acusadoras (art. 294, véase su comentario) que, entre
otras cosas, fijan los hechos respecto de los cuales el imputado se debe de-
fender en el curso del debate, que deben ser acordes a la “acusación admi-
tída” (art. 280), y que únicamente podrán ser modificados (siempre que se
verifiquen determinados presupuestos), en una posterior ampliación de la
acusación (art. 295, véase su comentario). La congruencia se remonta al art.
258 (audiencia de formalización de la investigación), por imperio del art.
274, último párrafo, y seextiende ala obligación que impone el art. 307. En
todos los casos, nos remitimos asus comentarios, en especial al del art. 274
(5 2, b).
Es claro, entonces, y además, que si el acusador alega en esta etapa po-
niendo acargo del imputado un hecho diferente a aquel que describió
en las
oportunidadesa queserefierenlasnormascitadas, se habráafectadoel prin-
167 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

cipio de contradicción, puesel imputado no habrá podido defenderse en or-


den alaatribuida realización de uncomportamiento que previamente no le
fue intimado y respecto del cual, en consecuencia, no pudo producir prueba
en su favor. Aun en tales supuestos, es preferible escuchar primero a la de-
fensa con el objeto de adquirir certeza sobre la afectación que tal falencia
produciría al regular ejercicio de su derecho. Empero, de requerir aquella,
con el fundamento apuntado, la invalidez de tal alegato, se impone su sa-
neamiento (art. 130) e, /nextremis, de no ser posible, o finalmente no verifi-
carse, su invalidez (art. 132), por tratarse de un acto cumplido con inobser-
vancia de los derechosy garantías a los que se alude en el art. 129, primera
oración.
La pregunta subyacente es, paratodos los supuestos que aquí se mencio-
nan, cómo debe continuarel procedimiento, presentándose al respecto al
menostresopciones: a) darala fiscalía la oportunidad de renovarsu alega-
to, en cumplimiento de la regla del saneamiento, prosiguiéndose con el jui-
cio siel nuevo es considerado válido; b) anularel juicio, de no ser factible la
operatividad de aquella regla, y ordenarla realización de unonuevo; c) ab-
solver sin más al imputado.
Si bien la cuestión, de algún modo, hasido ya considerada en el comenta-
rio al art. 5 (8 1), al considerar el rendimiento del principio del ne bis in ea-
dem (comentario al que nos remitimos), recordamos adicionalmente aquí
que durante la vigencia del ordenamiento anterior, que no contenía una re-
gla expresa de saneamiento, en un caso en el cual se había requerido la ele-
vación a juicio por la comisión de los delitos de homicidio en grado detenta-
tiva y homicidio consumado, en concurso real entre sí (considerándose que
en ambos casos el imputado había actuado en solitario, apuñalando a am-
bas víctimas), el representante del Ministerio Público Fiscal, en su alegato,
entendió que ambos hechos debían subsumirse en los delitos de lesiones y
muerteenriña, respectivamente. Frente aesa postulación, el tribunal de jui-
cio declaró de oficio la nulidad del alegato por considerar que aquel había
modificado la intimación originaria, en violación al principio de congruen-
cia y dispuso asu vez la realización de un nuevo juicio. La defensa, que no ha-
bía sido escuchada con anterioridad a la declaración de nulidad, interpuso
recurso de reposición por entender que si bien el alegato era nulo por las ra-
zones expuestas por el tribunal, el debate no estaba afectado de nulidad al-
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 168

guna, porlocual seimponía la absolución de su asistido, y no la reedición del


juicio.
La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional [Sala Il,
9/12/15, "Álvarez, Jonatan”, reg. n*749/2015, por mayoría), nohizo lugaral
recurso de casación articulado también, y con exclusividad, por la defensa,
contra el decisorio que rechazó la mentada reposición y ordenó sortear un
nuevotribunal para intervenir en la causa (la fiscalía no interpuso recurso al-
guno, porlo cual quedó firme la nulidad del alegato). En su voto, uno de los
jueces efectuó una detallada reseña de la jurisprudencia de la Corte Supre-
ma en la materia, a partir del precedente “Mattei” [CS/N-Fallos, 272:188],
que incluyó los fallos “García”, "Weissbord”, “Polak”, “Alvarado”, “Tura-
no”, “Acosta”, "Verbeke", “Olmos”, “Kang”, "Lagos Rodas" y "Sandoval",
análisis quelo llevó a concluirque noexistía unadoctrina de esetribunal que
resolviese la cuestión del modo propugnado por la defensa, pues eran múl-
tiples los fallos en los que aquel no había hallado obstáculo alguno (ni aun
expresado a través de la garantía de ne bis in idem), para retrotraer el pro-
cedimiento cuando nose habian cumplido válidamente los actos sustancia-
les del juicio; y que ese era el supuesto de hecho bajo análisis, en tanto se ha-
bía declarado la nulidad del alegato fiscal y esa decisión se encontraba fir-
[Link] mismosentidoseexpidióel restantejuezque formó mayoría, quien
sibienentendió que en el caso una decisión del tribunal sobre el fondo, pre-
via intervención de la defensa, no hubiese afectado el principio de con-
gruencia, concluyó (con cita de los precedentes "Alvarado”, "Verbeke" y
“Rivarola”), en que al declararse la nulidad de un acto del juicio por un vicio
esencial, no podía considerarse que hubiese precluido la etapa del debate,
el cual debía necesariamente renovarse en razón del principio de inmedia-
ción; todo ello, sin mella de la garantía del ne bis in idem. La minoría razonó
en contrario, con sustento en el precedente “Polak” (que también había si-
do considerado por la mayoría, que le asignó una inteligencia y alcance dis-
tintos), expresando que si se reeditase toda la etapa de juicio anterior a la
discusiónfinal, ”... comosilasaudienciasquellevaronaestainstancianohu-
bieran tenido lugar ...”, se estaría en un supuesto de violación del principio
nebisin idem, y nosiendo posible devolverlas actuaciones al Tribunal dejui-
cio para que concluya la audiencia, pues se estaría vulnerando la continui-
dad del debate, correspondía disponer la absolución del imputado. Acerca
169 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

del desacierto de esta última afirmación, nuevamente véase el comentario


al art. 5* (8 1).
Aqui corresponde digredir que la ausencia de motivación del alegato fis-
cal nodebeconsistirsolo, osimplemente, enun disenso del tribunalconla pos-
tura del acusador. Como bien selo ha señalado por la mayoría de la Corte Su-
prema, con remisión al dictamen del procuradory en relación a un alegato
concluido en absolución, “puede ser escueto el alegato fiscal, pero en la me-
dida en que nose demuestra una arbitrariedad palmaria, nique, como corre-
lato, lasentencia de absolución sea tachable de ese vicio, losfundamentos de
la nulidad resultan solo aparentes
y encierran una indebida sustitución de la
función requirente, con grave desmedro del derecho que tiene toda perso-
na a liberarse del estado de sospecha que importa la acusación ...” [CSJN,
16/11/09, “Gilio, Juany Montenegro Susana”, causa [Link]],
De todos modos, podría controvertirse bajo el estricto análisis del actual
ordenamiento procesal, la posición queimpulsa la absolución en casoscomo
el resuelto en “Álvarez”, con fundamento en lo siguiente. Como el art. 130
establece la prohibición de "retrotraer” el procedimiento en los casos allí
contemplados a “etapas anteriores”, debería inicialmente procurarse asig-
narunaadecuada inteligencia a laexpresión “etapa”. Enel Libro Primero de
la Segunda Partese reglamenta el denominado "Procedimiento ordinario”,
y por el lenguaje allí utilizado puede concluirse razonablemente en que se
previeron para él tres “etapas”: a) una inicial, regulada en el Título |, acon-
tinuación del cual selee "Etapa preparatoria” (arts. 228 a273, inclusive); b)
una intermedia, regulada en el Título!l, a continuación del cual se lee *Con-
trol de la Acusación” (arts.274a 280, inclusive),y ce) una final, regulada en el
TítulolIl, acontinuación del cual se lee “Juicio” (arts. 281 a313, inclusive; asu
vez, la etapa del juicio se subdivide en dos, con arreglo al art. 283. Detal ma-
nera, la correcta inteligencia que en esta cuestión debería asignarse al art.
130 del ritual, que de algún modo tributa a la doctrina del fallo “Mattei”, es
quesi la nulidad se declara respecto de un acto sustancial del juicio (como el
alegato acusatorio de la fiscalía en la oportunidad del artículo aquí comen-
tado), el procedimiento nunca podría retrotraersea las dos etapas anterio-
res al juicio (esto es, a la “preparatoria” y a la de "control de la acusación”),
perosí podría reeditarse a partir del acto de apertura (propio de la “etapa de
juicio” enla cual el caso ya se encontraba), sin violar por ello garantía consti-
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 170

tucional alguna, tal comolosostuvieronen “Álvarez”, aunqueargumentan-


dootras razones, los jueces que formaron mayoría. Tal es la solución que en
definitiva prohijamos.
Empero, la posición aquí sostenida no implicará que la reedición del de-
bate en tales supuestos no pueda eventualmente constituir, en ciertos y es-
peciales casos, una vulneración de la garantía a ser juzgado en un plazo ra-
zonable (véase el art. 18 y su comentario).
Ahorabien, ¿cuál deberíaserlasolución cuando setratase de lainvalidez
de un alegato fiscal absolutorio por carencia de la debida motivación? ¿De-
beriasinmás, pese aello, disponerse la absolución, cuando no existiese que-
rellante oel alegato de este últimotambién padeciese el mismoefecto, con
arregloa lo establecido en el art. 307, párr. 2%, infine?
Aquientra a jugar el principio general de la separación de funciones (art.
97), desde que la declaración de nulidad del alegato, una vez firme, lleva de
porsí la posibilidad de que se impulse la persecución penal a través de un re-
novadoejerciciode la acción por parte del órgano acusador queya había ma-
nifestadosuvoluntad, aún cuando de modo defectuoso, de desistirde aque-
lla. También ha de considerarse la incidencia que el art. 130, párr. 2”, puede
tener en la cuestión, en orden a que, si bien no se ve afectado en el caso el
principio de contradicción (no existe posibilidad de que pudiese contrade-
cirse por la defensa un alegato fiscal que, si bien inválido, propugna la abso-
lución), se obliga al imputado a someterse a un nuevo juicio, en vulneración
del principio de celeridad, propio del proceso acusatorio (art. 2”). lIgualmen-
te, talla en la cuestión el deber de motivar que respecto de sus requerimien-
tosyresolucionesla ley poneen cabeza del fiscal (art.90), con la digresión vis-
ta. Todo ello, sin marginar las posturas doctrinariasen punto a la posibilidad
de reeditar el juicio y su incidencia en la solución del tema.
En tal orden de ideas, ha de precisarse que la Cámara Nacional de Casación
en lo Criminal y Correccional [Sala lIl, 28/3/17, causa "D., J. R.s/Abusosexual”,
reg. 224/2017], con argumentos derivados del principio acusatorio, expresa-
doenlos aforismos ne procedatiudexexofficio y nemo ¡udexsine actore, y de
la separación de funcionesentre el órgano de enjuiciamientoy el de postula-
ción, casó lasentencia de un tribunal oral que había declarado la nulidad, por
falta de motivación suficiente, del alegato fiscal absolutorio, absolviendo fi-
nalmente al imputado (voto de la mayoría; porsu parte, el voto del juez con-
171 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

currente consideró que el tribunal de juicio tenía la facultad de controlar la


posible arbitrariedad, irrazonabilidad oilogicidad en el ejercicio de la acción
penal por lla fiscalía, incluido del alegato absolutorio, peroconcluyóqueen el
caso particular el dictamen del acusador públicotenia fundamentossuficien-
tes, por locualeltribunalaquosolo habíaexpresadosumeradiscrepanciacon
el criterio de aquel),
Pese atodo ello, no puede soslayarse que la doctrina de la arbitrariedad
desarrollada por la Corte Suprema, conforme esta última lo ha dicho enin-
numerables ocasiones, tiende a resguardar la garantía de la defensa en jui-
cio y el debido proceso, y exige que las sentencias sean fundadas y constitu-
yan una derivación razonada del derecho vigente, con aplicación a las cir-
cunstanciasdelacausa (véase acerca deladoctrinadelaarbitrariedad, el co-
mentario al art. 20, 52). Si asíes y si la sentencia absolutoriase basase así en
un alegato fiscal absolutorio carente de motivación, aquella padecería en-
tonces del mismo vicio invalidante y no estaríamos en presencia, de esa for-
ma, dela”... sentencia fundada en ley...” ala quese refiere esa doctrina.
También debe incidir en la solución de la cuestión, la especial protección
que el ordenamiento ha otorgado a los derechos de la víctima (arts. 12 y 80),
y la disposición expresa contenida en el art. 129, párr. 2” (véanse los respecti-
vos comentarios), en cuanto veda la valoración de actos cumplidos con inob-
servancia de lasformasque obsten al ejercicio [Link] último,
deberá considerarse que el requisito de motivación suficiente de las decisio-
nes judicialesno solo hasido establecido a favor del imputado, dado quesiasí
fuere podría decirse que la nulidad del alegato de absolución deberia condu-
cirinexorablemente asu dictado desde que ninguna garantía puede operar
en perjuicio de quien essu dueño (véase el art. 11 ysucomentario).
Efectuado un balance de lo dichoy de las normas en juego, parece ade-
cuado entonces concluiren la necesidad de sanear, reeditándoto, el alega-
to inválido del acusador, considerandofinalmente que dichoacto, de nove-
rificarse en legal forma, supone el incumplimiento de un acto esencial del
procedimiento, cual es que el debate concluya con una petición de absolu-
ción o condena através de un alegato del acusador, que no puede no existir
(a ello equivale su invalidez), lo cual justificará la realización de un nuevo
juicio. En ese contexto, se estaría dando acabado cumplimiento al art. 130,
entantoimponesanear “todos los defectos (...) de oficio o apetición del in-
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 172

teresado”, en tanto, como su consecuencia, ello no implique retrotraer los


procedimientos a etapas superadas. Pero siempre debe tenerse presente,
como ya se resaltó, que la nulidad no puede estructurarse en un simple di-
senso entre la opinión del postulante y del órgano de decisión.
De conformidad con lo prescripto en el art. 307, que es réplica de otra re-
glas generales (art. 111 y art. 5, ley 27.146) que son la definición más pa-
tente del sistema "adversarial”, debe recordarse que la absolución requeri-
da por el persecutor público, de ser el único acusador, conduce inexorable-
mente alasentencia de absolución (arts. 307, último párrafo).
Yaen otro orden de cosas, será válido el pedimento del Ministerio Público
Fiscal, en la ocasión, destinado requerirse declare prescripta la acción, según
la nueva calificación que practique. Igualmente, podrá alegar cualquier otra
causa de extinción de la acción en tanto no hubiere sido ya resuelta con ante-
rioridad (y salvo, en tal caso, que del debate hubieren surgido circunstancias
de hecho
o de derecho que permitieren superar los efectos de la cosa juzga-
da formal). En tal caso, corresponderá que requiera el sobreseimiento de la
persona imputada, nosu absolución, y que asíise pronuncieel tribunal [Nava-
rro-Daray, Código ...,t.!Il, p. 163; CS, LL, 1989-E-536, doctrina quehasidopro-
clamada nuevamente en 26/12/19, “Fariña, HaydéeS., causa CS] 2.148/2015”,
en la que lo dispuso la propia Corte Suprema con sustento en las facultades
conclusivas que el art. 16 de laley 48 otorga a dicho tribunal].
Massiempre, frentea tales planteos debe de modosupletoriocompletar
su alegato, solicitando en subsidio la determinación o no de la responsabi-
lidad penal del imputado, porque su opinión es indispensable para habili-
tar la ulterior decisión del tribunal sobre el fondo, de no compartir este las
razones que respaldan aquellos, y es función del alegato el dejarlo en con-
diciones de emitir la sentencia respectiva.
Durantelavigencia del anteriorprocedimiento, la acusación (integradaen
tal caso también por el requerimiento de pena), ha sido considerada retrac-
table, aún después dela condena impuesta, por quien acusó, y viable por ello
la absolución pedida ulteriormente [CFCP Sala !W, 21/11/12, “Castillo”, causa
15.413, en la que durante la impugnación en casación contra la condena, el
fiscal pidió la nulidad de la detención, requisa y secuestro —pedimento omi-
tido porel fiscal de la instancia anterior—, y, ante la ausenciade otro curso vá-
lido de investigación, la absolución; se citó, por la cámara de casación, la doc-
173 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

trina del caso "Tarifeño” y seseñaló que "dado(...) que (...)el señor fiscal ge-
neral (...) ha retirado la acusación realizada por el fiscal de la instancia ante-
rior en el juicio (...) corresponde (...) dictar la absolución del imputado”].

bj) Delquerellante.— Siempreenelsupuesto de no serejercida por él la


acción penal con exclusividad (arts. 270 y 272; véase también el art, 33 y su
comentario), al alegato del fiscal loseguirá en el uso de la palabra el del que-
rellante, a quien deberá tenerse por desistido de su querella en caso de no
presentar sus conclusiones (véase el art. 86 y su comentario).
El acto implicará para el querellante la ratificación dela acusación opor-
tunamente formulada por él con arreglo al art. 276 (sea que hubiese adhe-
rido a la del representante del Ministerio Público Fiscal o hubiese presenta-
do una acusación autónoma), en tanto admitida en el auto de apertura del
juicio oral (art. 280, inc. b).
El alegato se verificará personalmente, por mandatario o a través de su
asistencia técnica. Pero, comoen todo el proceso, esta es indispensable para
posibilitar su actuación.
Valen parael caso, y adecuadasa él, las consideraciones contenidas en el
comentario del acápite precedente. Es por ello que su plataforma fáctica de-
berá guardar identidad absoluta con aquel acto [salvo la hipótesis, utilizada,
del art. 295 —ampliación de la acusación—]; lo cual significa que el hecho no
deberásersustancialmente modificadonisustituirse las personasimputadas
[Clariá Olmedo, Tratado...,[Link], p.415]. Su apartamiento conculcará el prin-
cipio de congruencia, con la consiguiente invalidez de lasentenciacondena-
toria que acoja el exceso, que podrá ser parcial, preservándosela en cuanto
al segmento fáctico comprendido en ambos actos [CNCP, Sala 1V, 14/8/95,
“Medina, C.A.”, causa 189].
Claro que al no constituir un acto esencial del procedimiento, pues es pa-
tentesu carácter eventual, la invalidez del alegato del querellante, derivada
aun de la falta de su tempestivo saneamiento, será equivalente y conducirá
ala absolución del imputado, para el caso de haberse postulado por el per-
secutor público igual solución.

c) Delactorcivil.— Su alegato se limitará a las cuestiones atingentesa la


responsabilidad civil, conelalcance ceñidoa lo indicado en el auto de aper-
Art. 302 DESARROLLO DEL DEBATE 174

tura a juicio en orden a cómo quedó trabada la litis en la demanda civil y su


contestación (arts. 101, 104y 280, inc. h), y alo que fue objeto de su alegato
inicial conformeal art. 294, sibienpodráincursionaren aquellosaspectos pe-
nales de los que aquella responsabilidad deriva.
Leserá posible expresarse personalmente, através de mandatario ode su
asistencia letrada. Mas, como en el caso del querellante, la presencia de esta
última resultará indispensable para posibilitar su actuación en este segmen-
to del proceso.
Al finalizar su alegato, como las demás partes, el actor civil deberá “ex-
preslar] sus peticiones de un modo concreto”.
importará desistimiento de la demanda la no presentación de conclusio-
nes (art. 102, inc. c).

d) Del defensor del imputado.— Continuará en el uso de la palabra el


defensor delimputado, quien deberáresponderatodoslosargumentosver-
tidos anteriormente en contra de su defendido, concretando en esta opor-
tunidad su defensa técnica. Por ello, la omisión de su escucha importa la in-
validez absoluta del acto y lo actuado ulteriormente (art. 129, párr. 19). Seha
equiparado a esa situación el alegato de un falso abogado de quien resultó
condenado (véase más ampliamente, el comentario al art. 75, $2, C).
Si no hubiere mediado acusación del querellante, el pronunciamiento
absolutorio del fiscaltornará innecesaria la defensa, en cuanto concierna a
la acción penal. Al respecto, se ha dicho con sumo acierto que, entodocaso,
lacerradanegativaenemitirsusconclusiones porel defensor, importa el pe-
dido de absolución [Darritchon, Cómo es..., t. VIII, p. 93].
El defensor deberá rebatir los argumentos en pos de la condena expues-
tos por el fiscal y, eventualmente, por el querellante
y el actor civil, en cuan-
toaambasacciones concierne (art. 75, último párr.).
Excepcionalmente, podrá proponer y acordar con el fiscal la suspensión
del juicio a prueba, si la calificación prohijada por aquel o la que la defensa
estime pertinente conforme los hechos reproducidos en el debate, lo posibi-
liten a la luz de las alternativas permisivas del art. 35, y según lo previsto enel
párr. 3* de dicha norma, en tanto establece que “el imputado podrá propo-
neral fiscal la suspensión del proceso a prueba (...) hasta la finalización de la
etapa preparatoria, salvo quese produzca una modificaciónen lacalificación
175 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 302

jurídica, durante el transcurso de la audiencia de juicio, que habilite la apli-


cación en dicha instancia”.
La deficiencia del acto puede comprometer suvalidezy la de los ulteriores,
porquemásalládelosformalismos debegarantizarse “larealidadsustancial”
de la defensa en juicio [CSJN, LL, 1993-B-285; nuevamente, véase el comenta-
rioal art, 75], Así, porejemplo, será nula la defensa si el defensor admite la ca-
lidad de autor negada por el imputado [CNCP, Sala IV, JPBA, 112-81-197].
La pasividad de la defensa durante la audiencia, unida a la coincidencia
expuesta en su alegato con la postura fiscal, ha sido vista como razón bas-
tante para la anulación del debate [TOF n? 1,4, 1995-11-588], pudiendo esa
inconducta procesalacarrearlesancionesal defensor (véase el art. 78 ysuco-
mentario). Puede ser defensa acertada el planteo de nulidad total [TO n*6,
LL, 1997-F-376].

e) Del civilmente demandado.— Ultimo expositor será el demandado


civilmente que deberá limitarse a cuanto concierne a la acción civil incoada
ensucontra.
La ausencia del actor civil tornará innecesario su alegato, ante el desisti-
miento que importa tal pasividad (art. 102, incs. c y d).
En lo pertinente, véase lo dicho respecto del alegato de aquel.

83. Lasréplicas.— Corresponde el derecho de réplica, es decir el de re-


batirlos argumentos del opositor, al fiscal, al querellante al actor civil, al de-
fensor del imputado y al civilmente demandado, en ese orden. Por último
corresponderá siempre la palabra final al defensor del imputado.
Si bien la disposición no lo establece expresamente, aparececomo de to-
da lógica limitar dicho derecho a la refutación de los argumentos adversos
queantesno hubieran sido discutidos, por obviasrazones deceleridad y eco-
nomía procesal.

$4. La escucha final del imputado


y el cierre del debate.— Con losale-
gatos, el debate aún no se estima concluido. Recién selo declarará formal-
mente cerrado cuando el presidente del tribunal asilo disponga luego de
preguntaral imputado si tiene algo que manifestary este responda negati-
vamente.
Art. 303 DESARROLLO DEL DEBATE 176

Sisurespuesta fuere afirmativa, selo invitará a hacerlo, pero podráreti-


rársele la palabra sisu alegación fuera de todo punto de vista impertinente
osi implicase una simple reedición de aquello que ya dijo, sin agregar nada
novedoso,
En tal inteligencia, el tribunal podrá limitar razonablemente la duración
de las últimas palabras de losimputados, afin de evitarquese conviertan en
nuevos alegatos.
Con laantedicha exposición o con la respuesta negativaa lainvitación, el
presidente declarará cerrado el debate y convocará a las partes para comu-
nicar la decisión jurisdiccional, señalando la hora de su lectura (véase el co-
mentario al art. 306).

Art. 303. — «Deliberación de responsabilidad». Cerrado el debate los


jueces pasarán, deinmediato y sininterrupción, adeliberarensesión se-
cretatodas las cuestiones relativas a la determinación de laresponsabi-
lidad penal y, eventualmente, la civil.
Silosjuecesencontrasen inocente alimputado, deberán dictarsentencia
absolutoria sin más trámite.
Si los jueces no hubieren alcanzado una decisión a la hora señalada, ha-
rán saber la nueva hora designada para la lectura. Sin perjuicio de lo es-
tablecido para procesos complejos, la deliberación podrá extenderse ex-
cepcionalmente por un plazo máximodecuarentay ochohoras, salvo en-
fermedad grave de alguno de ellos. En este caso la suspensión no podrá
durar más de diez días, luego de los cuales se deberá realizarel juicio nue-
vamente.
Mientras dure la deliberación, losjueces no podráninterveniren otro jui-
cio.
Previo ateerla parte dispositiva de la sentencia, uno delos jueces relata-
rá los fundamentos que motivaron la decisión.

Concluido el debate, losjueces intervinientes pasarán a deliberaren for-


mainmediata y sin interrupción, hasta la hora en que se hubieseconvocado
alas partes para la lectura de la decisión jurisdiccional.
Lainmediatez responde ala necesidad de preservarlos principios de con-
tinuidad, concentración, de identidad física del juzgador y de inmediación
177 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 303

para que, así, “las impresiones recibidas en el debate conserven su más ge-
nuina y más fresca vivacidad” [Manzini, Tratado ...,t. IV, p. 479].
La deliberación constituye un intercambio de ideas, una confrontación
de opiniones que el legislador ha meritado indispensable por los jueces del
debate, para el aseguramiento de una decisión justa, solo aceptable con ul-
terioridad a ella y que habrá de plasmarse seguidamente en la sentencia a
través de los votos motivados de aquellos (art. 305, inc. c).
Este estado procesal solo deberá versar sobre las cuestiones relativas, en
primertérmino, a la determinación de la responsabilidad penal, y luego, y so-
lo eventualmente, de la civil, lo cual resulta coherente con lo establecido en
losarts. 1776y 1777 del CCCN, quese refieren alos efectos de la sentencia pe-
nal respecto de la cuestión discutida en el proceso civil, y que, en su orden,
prescriben que “lasentenciapenalcondenatoria produceefectos de cosa juz-
gada enelproceso civil respecto de la existencia del hecho principal que cons-
tituye el delito y de la culpa del condenado”, y que “si la sentencia penal de-
cide que el hecho no existió o que el sindicado como responsable no partici-
po, estas circunstancias no pueden ser discutidas en el proceso civif...”. Más
allá de aquella precisión, la norma no establece un orden en especial para la
deliberación.
La apreciación de las pruebas, de las que derive la determinación de res-
ponsabilidad, o no, será efectuada por los jueces según la sana crítica racio-
nal, observandolasreglasdelalógica, losconocimientoscientíficosy las má-
ximas de experiencia (art. 10, 8 1; véasesucomentario). También deberáres-
petarse la perspectiva de género (véase igual comentario).
Aun cuando la disposición en análisisno lofije expresamente, la omisión
de la deliberación (que puede deberse, incluso, a la ausencia de alguno de
losjueces) conduce a lainvalidez de la decisión que luegose adopte, por ha-
berse inobservado el principio de inmediación, propio del proceso acusato-
rio (arts. 2?, párr. 1%, y 129, párr. 19). La ley solo excusa la ausencia justificada
delarúbrica ulterior
de uno de ellosen lasentencia (art. 306, párr. 3%). La du-
da sobre la participación en la deliberación, es causa de su invalidez [CNCP,
Sala l, JPBA, 124-123-248].
La deliberación debe ser secreta, reserva que debe mantenerse aun des-
puésde concluida[Clariá Olmedo, Tratado ...,[Link],p.313]. Esdecir que, a fin
de aventar cualquier posible interferencia de terceros (incluso la mera sos-
Art. 303 DESARROLLO DEL DEBATE 178

pecha de que ella pudiese haberse verificado), y resguardar debidamente


los principios de imparcialidad e independencia de los jueces (art. 8?) está
vedado al fiscal o a alguna parte, o a cualquiera quetenga interés o no en el
resultado del proceso, interveniro presenciar la deliberación, siquiera mo-
mentáneamente. Pero es obvio que los auxiliares del tribunal, en tanto
cumplan funciones de tales, podrán ingresar ocasionalmente al recinto
donde se verifica. Jauchen [Proceso pena! ..., p. 750], señala que el secreto
delactodeladeliberacióntienecomo propósito "queelintercambiodeide-
as que debe realizarse durante él se lleve a cabo de la manera más pruden-
te, serenay tranquila posible, sin interferenciasniinterrupcionesde ningu-
na naturaleza que alteren el normal desempeño de tal labor (...) Igualmen-
te protege alos jueces de la libre expresión de sus pensamientos, impresio-
nes y comentarios que utilicen a fin de persuadir a los otros integrantes del
tribunal sobre su postura frente a la forma en que debe decidirse cada pun-
to...”.
Lacoincidenciade opiniones permitirá elvoto conjunto. La disidencia, si-
quiera parcial, y aunque tan solo radique en los fundamentos de una ¡gual
solución, aunqueno haya normaqueloexprese, obligaráalvotoindividual,
que podrá ceñirse exclusivamente al punto en desacuerdo.
Para definir el diseño de la deliberación, magistralmente se ha sintetiza-
do quesial deliberar nose consigue unanimidad en una cuestión, el vocal di-
sidente quedará vinculado a lo resuelto por la mayoría en cuanto a la discu-
sión y decisión de las cuestiones siguientes y, en consecuencia, “deberá dar
por cierto o exacto lo que la mayoría opinó y decidió, sin tener en cuenta el
sentido de sus votos minoritarios anteriores” [Clariá Olmedo, Tratado..., t.
VI, p. 320, quien enfatiza que “esto justifica la necesidad de un correcto or-
den de las cuestiones sometidas ala deliberación”]. Así, por ejemplo, sicon-
siderada la posible extinción de la acción penal aquella la interpreta aconte-
cida, la decisión adversa de la mayoría la obligará en la votación de las cues-
tiones consecuentes. 5u valía queda más en evidencia en el monto de la pe-
na aimponer, según la deliberación del art. 304. Puede acontecer, enefecto,
aunque el Código, a diferencia del anterior, no lo prevea, quese emitan más
de dosopinionessobre la sanción aplicable: ental caso, lasolución lógica se-
rá la aplicación del término medio. Caso contrario, se produciría lo que co-
rrecta mente se ha dado en llamar la “desintegración” del tribunal [Núñez,
179 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 303

Código ..., p. 376, quien comparte esta opinión y añade, ejemplicando, que
“si sobre la cuestión relativa a la existencia del hecho imputado, la mayoría
decidiera, en contra de la minoría, que no hubo agresión de la víctima (...) la
minoría debe atenersea esta decisión”].
Enesainteligencia, sehaproclamadoporla CorteSupremaque: l)lassen-
tencias de los tribunales colegiados no pueden concebirse como una colec-
ción o sumatoria de opiniones individuales; 11) la ausencia de coincidencia
sustancial de fundamentos por la mayoría absoluta de las opiniones vacía el
decisorio detodafundamentación, puesto quenohabríiarazón valederapa-
ra optar por un voto u otro al momento de apreciar cuál ha sido el presu-
puesto en quese basó la decisión apelada; 111) debe entenderse
que unasen-
tencia cuenta con mayoría aparente, sise sustenta en votos que no guardan
entresilaminimaconcordancialógica y argumental, osusfundamentosnor-
mativos lucen discordantes o carecen de un análisisrazonado y acordes para
la correcta dilucidación del pleito; lv) la responsabilidad de juzgar las cues-
tiones sometidas a su conocimiento impone a los magistrados la obligación
depronunciarsesobre todos aquellos puntoscomprendidos en el pleito que
resulten conducentes asu decisión; V)"laconformación de un acuerdo ma-
yoritario que idóoneamente exprese el razonamiento lógico seguido para
arribara la solución del caso constituye un deber propio de los magistrados
que componen estetipo de tribunales colegiados, dirigido a cumplirla obli-
gación genérica de resolver ... las cuestionessometidas asu conocimiento”;
vi) el respeto de esa manda no se verifica cuando al momento de calificar el
hecho de la condena, un juez en su voto considera acreditado el dolo even-
tualenelcaso por entender que el imputado había podido prever la muerte
como resultado de su acto, otro estima el agravio irrelevante en tanto la fi-
gura del homicidio en ocasión de robo admite tanto la actuación dolosa co-
mo culposa y mientras se produzca el resultado es indistinta la motivación
para la consumación del homicidio en el curso de un robo, y un tercer juez in-
terpretaquelamuerte debeseratribuida atítuloculposo[CSJN, 7/12/21,cau-
sa CCC 49.462/2014, "Cañete, Carlos E."].
El modo en que debe efectuarse la deliberación y votación, no siempre
biencomprendidoen la práctica forense, también hasido correctamente de-
lineado en el voto de la minoríaal momento de inspeccionar en impugnación
la eventual invalidez de la resolución de un tribunal oral que hizo lugar a la
Art. 303 DESARROLLO DEL DEBATE 180

suspensión de juicio a prueba requerida luego de fijada la audiencia de de-


bate. En el precedente, en el que la mayoría casó la suspensión otorgada, por
extemporaneidad en la solicitud, la minoría (jueza Ledesma) criticó la inte-
gración con un cuarto juez del tribunal oral concedente, derivada del desa-
cuerdo entre los restantes, y con cita de Clariá Olmedo (antestranscripta), dl-
joque “lasolución adecuada consistía enel desdoblamientode la cuestión, Es
decir, una vez obtenido un resultado en sentido afirmativo o negativo, el vo-
cal disidente debe decidirse para conformar la mayoría”, interpretando ade-
más que el desacierto condujoa afectarel principio deidentidad física del juz-
gador [CFCP, Sala 111, 20/8/09, "Vendrell Alda, Juan”, causa 10.006].
De allí que deba considerarse absolutamente impertinente la desinsacu-
lación de un cuarto juez con funciones de impugnación ocurrida para reso!-
verla ausencia de mayoría parcialen una cuestión puntual vinculadaa lacon-
dena recurrida lacontecida en CNCCC, Sala Il, 11/8/20, "Pecorari”, causa
17.574/2016], quien al iniciar la emisión de su voto parcial para el que había
sido convocado, seencargó de decir, no obstante, que estaba en desacuerdo
con la marginación verificada del procedimiento de "cuestión vencida”.
La forma de emitirunvoto hasido considerada irrevisable en instancia ex-
traordinaria [CS/N-Fallos, 299:105; 304:154 y 1699], salvo excepción [CSJN-
Fallos, 318:1848, LL, 1996-A-767, fundada en la indebida omisión de inter-
vención de uno de los integrantes de un tribunal colegiado].
La redacción de la sentencia, salvo lo prescriptoen el art, 306, párr, 2” (pla-
zos de diferimiento), seproducirá recién después de terminada la última de-
liberación, que harán los mismosjueces que intervinieron en el debate (prin-
cipio de identidad). Pero la cuestión variará según se atribuya o no respon-
sabilidad. En el último caso, la norma establece claramente que el tribunal
“deberlál dictarsentencia absolutoriasin más trámite” (párr. 2%). Pero como
el dispositivo reza más adelante (párr. 5%) que “previoa leer la parte disposi-
tiva delasentencia, unode losjueces relatará ...”, debeentenderse queelle-
gislador refierecon esa expresión al restante caso (al de adjudicación de res-
ponsabilidad), supuesto en que la sentencia seguirá a la última deliberación
de la audiencia de determinación de la pena (art. 306, párr. 19); en tanto, so-
lose emitirá la parte dispositiva (párr. 59).
Las ideas de Binder [Introducción ..., p. 259] permiten desentrañar la me-
cánica de la actividad que regula la norma, al decir que: "De este modo, enla
181 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 303

primera parte del debate se determinará si el acusado ha cometido la acción


que se imputa y sies culpable. Finalizada esta etapa, se dicta lo que se suele
denominar ¡nterlocutorio de culpabilidad, es decir, unasentencia fracciona-
da que solo decide sobre la existencia del hecho y la culpabilidad del acusa-
do. Luego de este interlocutorio de culpabilidad se continúa con el debate
sobre la pena (se ofrece prueba relativa alaindividualización de la pena) y se
dicta una decisión formal sobre las penas que integra, junto con el interlocu-
toriode culpabilidad, lasentenciacompleta” (la cursiva es del texto original).
Los textos legales, si se observa la reglamentación de los arts. 305 yss., no la
expresan con esa claridad y ese alcance, pero pareciera haber sido esa laidea
prohijada por el legislador. Mas es claro (con la extensión vista) que en caso
deatribución deresponsabilidad la sentencia nose dictará al concluiresa de-
liberación, de otro modo habría sido innecesario aclarar quesicorresponde-
rá emitirla en caso de absolución.
No obstante, el ya citado diferimiento al que alude el art. 306 (párr. 29),
fundamentalmente frente a la posibilidad que se presenten casos con com-
plejidadenlasolución osoluciones a adoptar (acción civil mediante, art. 308,
párr. 39%) y al tiempo que esa exposición escrita demande, permite respaldar
la idea de que aun ante un fallo absolutorio, la lectura de la parte dispositi-
va puede constituir una opción jurídica irreprochable (más allá de cumplirse
de inmediato con la manda del art. 309, párr. 1”), y entender que puede ope-
rartambién asu respecto el diferimiento e, ín totum, el trámite que regula el
art. 306.
El plazo para la deliberación podrá extenderse (por no haber alcanzado
los jueces alguna decisión), hasta cuarenta y ocho horas, contadas del modo
que manda el art, 114 (párr. 3), y si el proceso fuese complejo, se habilita
aquella por hasta noventa y seis horas, contadasen igual forma (art. 335, inc.
e). En caso de que alguno de los jueces enfermase gravemente de formatal
de verse impedido de intervenir en la deliberación, esta podrá suspenderse
hasta por diez días, luego de los cuales se deberá realizar nuevamente el jul-
cio.
La proscripción alosjueces deinterveniren otro juicio mientras dure lade-
liberación encuentra fundamento en los mentados principios de continui-
dad, concentración, identidad física del juzgador e inmediación. La inobser-
vancia de esta regla será potencial causal de invalidez (art. 129, párr. 19).
Art. 304 DESARROLLO DEL DEBATE 182

Como viene dicho, si la deliberación sobre la responsabilidad penal con-


cluyese en la inocencia del imputado, deberá dictarse sentencia absolutoria
sin más trámite con arreglo alo prescripto en los arts. 305, 306 y 308 (véanse
sus comentarios), y resolverse lo que corresponda, ensucaso, sobre la acción
civil, teniendo en cuenta lo establecido enlos arts. 1777 y 1778 de aquel or-
denamiento. La absolución penal, cabe recordar, no impide la condena civil
(art. 308).
Si, adversamente, el tribunal se hubiese pronunciado por afirmar la res-
ponsabilidad penal, al dara conocer la parte dispositiva también deberá fi-
jar audiencia de debate para la determinación de la pena y su modalidad de
cumplimiento conforme lo establece el siguiente art. 304.

Art. 304. — «Audiencia de determinación delapena». Enla misma opor-


tunidad en que se diera a conocer la declaración de culpabilidad el juez fi-
jará, dentro de las cuarenta y ocho horas, audiencia de debate sobre la pe-
na y su modalidad de cumplimiento.
En la audiencia y la deliberación regirán las mismas reglas dispuestas en
este Capítulo.
En los casosen que la acción civil haya sido ejercida, los jueces establece-
rán laindemnización, si correspondiere.

El legislador ha adoptado el esquema de cesura del juicio, estableciendo


de un lado el juicio para la declaración de culpabilidad y, de otro, el juicio pa-
ra la determinación de la pena. Para comprender el sistema y más allá de lo
anticipado en el comentario al art. 283, es interesante acudir a Roxin [Dere-
cho procesa! ..., p.378], quienlo explica diciendo que ”... la pruebasobre la
comisión del hecho y sobre las circunstancias relevantes para la determina-
ción de las consecuencias jurídicas es producida en un juicio oral unificado
(...) Por otro lado, con frecuencia se exige (...) siguiendo el ejemplo del de-
recho anglosajón (...) una división en dos partes del juicio oral con pronun-
ciamientosseparados sobre la cuestión de culpabilidad y (después desuafir-
mación a través de un interfocutorio de culpabilidad) sobre la cuestión de la
pena. En principio, se debe recomendar imperiosamente una división seme-
jante, porque las averiguaciones sobre la personalidad, que muchas veces
comprometen al acusado en tanto su culpabilidad no ha sido probada, son
183 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 304

superfluas, perjudicialesensusconsecuencias y, además, pueden ser aprove-


chadas para influir sobre el juez en la cuestión de la culpabilidad (...) Fuera
deello, el girotan deseado hacia una ejecución consecuentey resocializado-
ra dela pena (...) y hacia medidas social-terapéuticas hace necesario dedicar
unaparteespecial del procedimiento aladecisiónsobrelasconsecuenciasju-
rídicas, que se toma en virtud de las averiguaciones completas sobre la per-
sonalidad (eventualmente con la exclusión de la publicidad). También el “X
Congreso Internacional de Derecho Penal' realizado en Roma, en 1969, se ha
pronunciado en favor de la cesura del juicio oral —porlo menos para el caso
de hechos punibles graves—...” (las cursivas son del original).
En el orden doméstico, son múltiples las voces de complacencia sobre el
juicio de cesura (véase el comentario al art. 283). Terragni [Cesura del juicio e
individualización de la pena, LL, 2019-A-1056], en esa misma dirección ha ex-
presado, con sesgo pragmático, que ”... de la manera en que está estructu-
rado este Código, [la defensa] se encuentra con una dificultad mayúscula,
porque, v. gr., sisostiene que la persona a la que asiste no hasido el autor del
delito que se le atribuye, no puede, simultáneamente, decir que, para el ca-
so de que el tribunal resuelva lo contrario, solicita la aplicación del mínimo
de pena, argumentando que algunas de las circunstancias que menciona el
art. 41 del CP obran como atenuantes, De manera que, sin decirlo expresa-
mente, tendrá que aprovechar la prueba que ha ofrecido para demostrar,
por ejemplo, que si bien nose ha configurado la eximente completa del es-
tado de necesidad, de todas manerasel motivo que lo determinó acometer
un hurto fue “la miseria o la dificultad de ganarse el sustento propio necesa-
rioyeldelossuyos”.Lareflexión anterior demuestrala ventaja que ofrece un
Códigocomo el de la provincia del Neuquén [que dispone la dirección del juí-
cio de cesura en cabeza de otro miembro del Colegio de Jueces] sobre el Fe-
deral (...) Queel juicio se divida en dos partestambién favorece al juez, pues
la fase final le permite concentrar su atención en la prueba que aporten las
partes acerca de las pautas para individualizar la pena y en los argumentos
que expongan. Todo ello siendo que debe expresar cuál ha sido el razona-
miento que lo llevó a adoptar la decisión y de qué evidencia partió para ha-
cerlo ...”.
Al respecto, se ha expresado que “el debate sobre la sanción a imponer
que se celebra después del debate sobre la culpabilidad, constituye la única
Art. 304 DESARROLLO DEL DEBATE 184

manera de vencer la inercia de más de un siglo de restarle importancia a la


cuestión de la determinación de la pena. Ello permite someteral enfrenta-
miento dialéctico entre las partes los temas relevantes que en esa fase del
procesose presentan, conel claro objetivo de alcanzar el mayor gradodese-
riedad y motivan en su individualización por parte del órgano judicial, pro-
curándose en definitiva un mejor debate sobre la pena y un producto —sen-
tencia— más elaborado” [CFCP, Sala IV, 10/10/19, “Marcolongo”, causa
12001371/2012, en la que se añadió que correspondía rechazar el planteo
relacionado con la alegada violación a la garantia de imparcialidad del juz-
gador por haber realizado dos audiencias]; y que “la cesura del juicio per-
mite discutir y determinar con mayor racionalidad, superada la primera fa-
se con el veredicto de culpabilidad, la pena, su modalidad y lugar de cum-
plimiento [procurando] evitar errores judiciales y brindar las más amplias
facultades de intervención y defensa al justiciable, en pos del resguardo de
sudignidad individual y de no alterar el contenido de los derechos esencia-
lesdel sometido a juicio” [CFCP, SalalV, 18/6/20, “Farías”, legajojudicial FSA
13439/2019/18].
Conforme entonces lo establece la disposición en comentario, la audien-
cia que se prevé para la determinación de la pena se llevará a cabo a las cua-
renta y ocho horas de comunicada la parte dispositiva de la decisión de atri-
bución de responsabilidad penal. Ese plazo deberá computarse de acuerdo
al modo que impone el art. 114 (véase su comentario), esto es desde el ins-
tante siguiente de aquella comunicación.
Teniendo en cuenta que para la audiencia y la deliberación rigen, contor-
me al párr. 2? de la disposición en comentario, las mismas reglas dispuestas
eneste Capítulo, debe hacerse unaremisión atodo lo expuesto en forma pre-
cedente, con las siguientes precisiones.
Debe efectuarse una advertencia al imputado al inicio de la audiencia
conforme a lo establecido en el art. 294, pero no parece corresponder que a
continuación las partes efectúen alegatos iniciales, pues la regla prevista en
elsegundo párrafo de dicha disposición resulta adecuada en el contexto pa-
rael cual fue prevista, en el que el tribunal (dada la prohibición de accederal
auto de apertura o demás constancias que la Oficina Judicial o el Ministerio
Público Fiscal posea—art. 281—), irá tomando conocimiento del asunto que
deberá juzgar según las partes se lo vayan presentando. Afirmada la res-
185 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 304

ponsabilidad penal, lacuestión adecidiratravésdelaaudienciaquenosocu-


pa ahora solo se limitará al quantum de la sanción a imponer según la sub-
sunción adoptada por el tribunal de juicio, asu modalidad y lugar de cum-
plimiento (véaseel art. 283), y al monto de la indemnización civil, por lo cual
seentiende correcto que, luego de la referida advertencia, la audiencia pro-
siga de inmediato con la recepción de pruebas, la cual deberá realizarse de
conformidad con lo establecido en los arts. 296 a 301, inclusive (véanse los
respectivos comentarios).
Enesemarco, procedeladeclaraciónfacultativa del imputado, quien po-
drá manifestarsetodas lasveces queconsidere oportuno eneltranscurso de
la audiencia, pudiendo las partes formularle preguntas y requerirle aclara-
ciones.
Terminada la recepción de pruebas, será el momento de escucharlos ale-
gatos, en el orden y con las modalidades establecidas en el art. 302 (véase el
respectivo comentario), debiéndose igualmente escuchar al imputado en
últimotérmino, luego de locual se convocará a las partes para comunicar la
decisión jurisdiccional, señalando la hora de su lectura. Carece de razón ju-
rídica escuchar a las partes civiles, pues estas ya debieron exponer sobre sus
pretensionesorechazosal alegar en la audiencia del art. 302, frente ala po-
sibilidad de un veredicto absolutorio que igualmente tiene potencialidad
para habilitarlasprimeras (art. 308). Ensu alegato, las partes acusadorasde-
berán realizar un concreto pedido de sanción penal.
El acusador, hubo de interpretarse en el caso de un juicio celebrado ante
un tribunal colegiado, no se encuentra limitado porel —menor— monto de
pena requerido al momento de acusar y tenido por válido al controlarse su
acusación, por lo que, frente a la oposición de la defensa de que de otro mo-
dose violabasu derecho de defensa, hubo de responderse por la Cámara Fe-
deral de Casación Penal negativamente expresándose, con remisión a lo ex-
puesto porel tribunal interviniente en origen que ”... la pena estipulada en
elescritode acusación al momento delaaudienciade
control dela acusación,
no resulta vinculante para la pena en concreto solicitada en la audiencia de
cesura de pena; por cuanto resulta una etapa procesal diferente, siendo es-
ta última la que el Tribunal de Juicio debe tener presente alos fines de resol-
ver” [Sala IV, 17/11/21, legajo judicial FSA 44/2021/9, "Catán”].
Y que ”... [el
art. 274] enumera los recaudos legales exigidos para dicho acto trascenden-
Art. 304 DESARROLLO DEL DEBATE 186

tal del proceso [prescribiendo] que 'La acusación será por escrito y deberá
contener ... h)El requerimiento de pena estimado, a los efectos de la deter-
minación del juez, tribunalojurado' [dejando entrever]... quela estimación
punitiva tiene una finalidad establecida, cual es la determinación del órga-
no jurisdiccional, finalidad que no puede ser suplida como pretende la de-
fensa por lo previsto por el art, 55 del mismo cuerpo legal, toda vez que en
este se prevén las reglas generales pero que, para precisar la integración del
tribunal, el código procesal exigió esa aproximación. Es decir que, en reali-
dad, dichas normas lejos de excluirse recíprocamente se integran para una
mejorespecificación delórganojuzgadorquedeberáconocerelcasoencon-
creto ... nosetrata de una pauta estática o fija que trunquesu debido análi-
sisen la instancia específica prevista para ello... [existiendo] un acto proce-
salespecífico previsto paraqueseventiledichacontroversia (art. 304, CPPF) ...
ello fue lo que ocurrió en este proceso, en el cual las partes en la etapa oral
contaron con la posibilidad efectiva de litigarsobreel quantum y modalidad
de la sanción, puesa partir de sus pretensiones los jueces resolvieron lo que
fue objeto de discusión, resultando de esta manera operativoel principio de
contradicción” [siempre, fallo “Catán”, cit.].
Yase ha dicho al comentar el art. 302 (alegato del fiscal), que durante la vi-
genciadelordenamientoanteriorsediscutiósilaomisióndeefectuaruna pe-
tición concreta de pena, pese a no mediar duda de la pretensión sancionato-
ria del fiscal, conducía ineludiblemente a la invalidez del acto o, porel con-
trario, debíainterpretarse, frentealsilencio,
que el acusador habia dejadoen
manos del tribunal la libre elección del monto y tipo de pena conforme la ca-
lificación por él prohijada [Navarro- Daray, Código ...,t. 3, ps. 1592161]. Ta-
les consideraciones no resultan, en principio, ya posibles pues con arreglo al
párr. 2? del art. 307 (véase sucomentario), losjueces “no podránimponer una
pena más grave que la solicitada por los acusadores”, disposición que se en-
cuentra en línea con los principios del sistema acusatorio, expresamente con-
sagrados en el art. 2”, y de entre ellos, con el de contradicción, todo lo cual so-
loposibilitaria concluir, más allá de cuanto se aclare en adelante, en la invali-
dez del alegato de alguna parte acusadora que hubiese omitido tal petición,
pues solo se podrá verificar la observancia por parte de los jueces del límite
establecido en aquella disposición si las partes acusadoras concretan un pe-
dido de pena,
187 DESARROLLO DEL DEBATE Art. 304

En la misma inteligencia, no puede soslayarse que el art. 302 manda que


"al finalizarel alegato el orador expresará sus peticiones de un modo con-
creto”. Porsu parte, el art. 307 dispone, en lo que aquí interesa, que “losjue-
cessolo podrán resolver lo que haya sido materia de debate”.
En consecuencia, sería también inválida, aligual que el respectivo alega-
to, la decisión del órgano jurisdiccional que impusiese una sanción penal
respecto de quien ninguna de las partes acusadoras hubiese efectuado una
concreta petición sobre el punto, pues el principio de contradicción impide
hacerlo en la medida en que resulta imposible contradecir un requerimien-
toen ese sentido que no hubiese sido expresamente formulado.
Detodos modos, sise advirtiese porel tribunal quela omisión de pediruna
determinada sanción al finalizar el alegato obedece a una mera y excusable
desatención, es razonable, antes de resolver
su invalidez, sin correr traslado
a la defensa, acudir al principio general de “saneamiento” establecido en el
art. 130 (véasesu comentario) e invitar ala parte respectiva acompletarel ac-
to, y solo si pese a ello no lo hiciese, debe declararse su nulidad.
Enotrainterpretación posible, y másallá delo yaexpuesto, el rarocaso que
pudieresubsistiro plantearse
de omisiónde especificación dela pena que de-
be postularse en la oportunidad, puede conducir a la mantención de aquella
antigua interpretación que tributaba a la aplicación del mínimo legal, indi-
rectamente avalada por la Corte Suprema [CSJN-Fallos, 329:5994], ciñendo a
dicho mínimo la pena aplicable, lo que tornaría imposible argumentar una
ausencia de contradicción sobreel punto y una afectacióno perjuicioal dere-
cho de defensa del ya declarado culpable del delito que lo comprende.
Al igual que en los alegatos previstos para la audiencia de determinación
deresponsabilidad penal, la ausencia defundamentación puede derivar, por
ejemplo, de afirmacionesy conclusiones caprichosas; de marginación injus-
tificada de elementos probatorios introducidos durante la audiencia que
aquí tratamos, o de autocontradicción. También, y conforme a lo dispuesto
enelart. 20 (véasesu comentario), la deficiente motivación podrá derivar de
la formulación de un alegato sustentado exclusivamente en la simple rela-
ción de documentos, afirmaciones dogmáticas, ficciones legales, expresio-
nes rituales, o apelaciones morales. En tales casos es razonable, como regla
general, escuchar a la defensa antes de adoptarse una decisión sobre su vali-
[Link], ha detenerse en cuenta, talcomose
dijo al comentar el art, 302,
Art. 304 DESARROLLO DEL DEBATE 188

queentrelos argumentos defensivos contrariosal progreso dela pretensión


acusatoria se encontrarán por regla de experiencia, habitualmente, y entre
otros, la apelacióna una valoración dogmática y caprichosade la prueba pro-
ducida por parte del acusador, o a que se hubiese incurrido en una margina-
ción de elementos probatorios contrarios a la tesis acusatoria (esto es, cues-
tiones que conducirían, en definitiva, aconcluiren la carencia de motivación
del alegato). Es por ello que, para tales casos, aun cuando el órgano jurisdic-
cional advirtiese, incluso antes de escuchar a la defensa, lo inmotivado de la
argumentación de la postura acusatoria para fundar una eventual pena o
monto indemnizatorio, debe detodos modos dartraslado a aquella. Y solosi
esta plantease alguna nulidad con base en tales cuestiones, expedirse sobre
el punto. De todos modos, si pese a la alegación de nulidad la defensa pudo
ejercer adecuadamente su tarea y no pudo precisar en qué puntual aspecto
desurolse vio afectada, la difíciltarea de distinguir con precisión cuando un
alegato es válido, no obstante su debilidad de fundamentación, o no lo es,
precisamente, portal debilidad de fundamentos, lleva a considerar que la so-
lución másadecuadaesrechazar la nulidad y, sin perjuicio de señalarse en de-
finitiva cuáles son lasrazones que permiten dar la razón ala tesis defensiva y
descartar la postura de los acusadores, expedirse sobre el fondo, imponien-
do una pena (que de todos modos no podrá ser superior a la requerida e, ín
extremis, ser la mínima según la calificación oportunamente prohijada por el
tribunal)
y/o fijando el monto de laindemnización que se considere ajustado
a derecho. Esta solución se impone, teniendo en cuenta el ya aludido princi-
piogeneralde “saneamiento” contenidoenla oración final delart. 130, pues
habiendo elacto conseguido su fin respecto delosinteresados, la nulidad ca-
recería de razón.
En cuanto a la deliberación, rige lo establecido
en el art. 303 (véase su co-
mentario), y sien un caso extremo no pudiese arribarse a una decisión enlos
plazos allí establecidos, deberá realizarse nuevamente todo el juicio, in-
cluida la audiencia de determinación de la responsabilidad penal. El térmi-
no medio de pena, fruto del conjunto de las estimadas por los jueces, es so-
lución aplicable en caso de disparidad de criterio, aunque el Código, a dife-
rencia desu predecesor, no lo prevea. Enefecto, siendo que el juiciose ha di-
vididoen dosetapas (art. 283),el principiodeinmediación, impedirá quese-
an jueces diferentes alos que intervinieron en aquella audiencia los que de-
189 SENTENCIA Art. 305

cidan en definitiva sobre la sanción a imponer y demás consecuencias pro-


pias de la previa atribución de responsabilidad.
Se impone también a aquí, aunque el precepto no lo fije, la lectura de la
parte dispositiva de este segmento de la deliberación.

CAPÍTULO 3
SENTENCIA

Art. 305. — «Requisitos de lasentencia». La sentencia contendrá:


a) el lugar y la fecha en que se ha dictado, la composición del órgano ju-
dicial, el nombre del o los jueces y las partes, los datos personales del
imputado y la enunciación del hecho que ha sido objeto de acusación
y, en su caso, de la acción civil;
b) el voto de los jueces sobre cada una de las cuestiones planteadas, con
exposición de los motivos en que los fundan;
C) la determinación precisa y circunstanciada del hecho que se estima
acreditado;
d) la parte dispositiva con mención de las normas aplicables;
e) lafirma de los jueces.

81. Consideraciones generales.— Consustentoenlaspruebasintrodu-


cidasdurantelaaudienciade determinación de la responsabilidad penal, yen
su caso, en la de determinación de la pena, ycomo derivación de las delibera-
ciones producidas con posterioridad a ellas, de haberse desarrollado ambas,
el tribunal con funciones de juicio pronunciará la sentencia resolviendo la
cuestión penal objeto del proceso y también, si la hubiere, la civil. Conforme
lonormadotempranamente en el Código (art. 19), aquella será absolutoria o
condenatoria (véase su comentario como complemento). Si ocurriese lo pri-
mero, lasentencia seguiráa la deliberación de responsabilidad (art. 303, párr.
2”; aunque ya se ha visto que resulta tolerable anticipar también respecto de
ella, la lectura de la parte dispositiva y diferir su redacción); en el restante ca-
so, deberá aguardarse para su pronunciamiento la conclusión de la delibera-
ción sobre la pena a imponer. Sobre todo ello nos hemos referido en el co-
mentario al art. 303, al que nos remitimos.
Art. 305 SENTENCIA 190

Si de la prueba introducida el tribunal advirtiese su incompetencia terrl-


torial para juzgar el hecho osi así derivare del planteo de alguna parte, ello
noserá óbice para el pronunciamiento (art, 44, párr. 19); incluso cuando, de
tratarse de un tribunal con competencia paraeljuzgamiento de delitos más
graves, se concluyese que se trata de delitos más leves (art. 44, párr. 29). Vé-
anse los respectivos comentarios.
Sinembargo, en el caso inverso (más infrecuente), en que la estimación de
pena requeridaen la acusación del Ministerio Público Fiscal conarreglo alart.
274 (inc. h) hubiese determinado, en definitiva, la actuación de un solo juez
(art.55), y los alegatos acusatoriosen la audiencia
de determinación de la res-
ponsabilidad penal sostuviesen unacalificación legal dela que podría derivar
una pena superior alos seis años de pena privativa de libertad, y no se hubie-
seejercido porladefensala facultad desolicitarla realización de un nuevo jui-
cio cuando, anticipando la nueva subsunción escogida, se hubiese ampliado
la acusación (art. 295), el único juez no podrá condenar a una pena que supe-
re dicho tope por contravenir ello la garantía que se ha otorgado al imputa-
do(y aun alconjuntodelas partesinvolucradasenlacontienda) de que, cuan-
do la sanción a pena de prisión a imponer pudiese superar determinado es-
tándar punitivo, sea un tribunal colegiado el que así lo resuelva (véaseel art.
55y su comentario). En caso de que encontrase motivos para hacer lugar a la
nueva subsunción legal e imponer así eventualmente una pena que excedie-
sedichotope, eljuez unipersonal deberá ponerlo de manifiesto mediantere-
solución fundada, sin expedirse sobre el fondo, y disponer con tales funda-
mentosla realización de un nuevo juicio, en el que no podrá actuar por haber
yatomado conocimiento del caso, y anticipadosu criterio. Entalessupuestos,
afin de no retrogradar el procedimiento a una etapa anterior, deberá consi-
derarse integrada la acusación que oportunamente se formuló en los térmi-
nos del art. 274, con su ampliación y los alegatos producidos durante la au-
dienciayarealizada, y darseporreproducidoelauto deaperturaajuicioopor-
tunamente emitido, continuando el trámite con el cumplimiento de lo dis-
puesto, en lo pertinente, en el art. 281 y siguientes.
Un supuesto todavía más difícil de verificarse en la práctica, pero de to-
dos modos posible, es aquel en el cual un tribunal federal (unipersonalo co-
legiado), o federal en lo penal económico (idem; tales son los tribunales o
jueces con funciones de juicio según se vio en el comentario al art. 55), ad-
191 SENTENCIA Art. 305

vierta al momento de dictar sentencia, o sea invocada ante él (en criterio


que comparte), suincompetencia en razón de la materia, la cual correspon-
dería, por ejemplo, a la justicia local en jurisdicción provincial, debiendo en
tal caso aplicarse las reglas generales que se derivan de los arts. 47 y 48 (vé-
anse sus comentarios).
El desistimiento del querellante duranteel debate, cuandoejercierela ac-
ción en soledad, también impedirá el dictado de lasentencia enlostérminos
quese precisaron y corresponderá el sobreseimiento del querellado (véanse
los arts. 321 y 322, aplicables al caso).
La sentencia es un acto escrito
y solemne, de carácter definitivo, puespone
fin al proceso; también definitorio, ya quelosinteresados verán satisfechas o
rechazadassus pretensiones. Es declarativa, toda vez que proclama la ino-
cencia oculpabilidad del imputado; imperativa, porque debesercumplida
cuando adquiera firmeza; y relativa, al concernirsolo ala imputación. Produ-
ceefecto decosa juzgada material. Desde otroenfoque, puede decirse que es
el acto que realiza y consagra al debido proceso legal, y que sigue, integrán-
dolo, ala acusación, defensa
y prueba [portodos, CSIN-Fallos, 314:1447].
La proclama del legistador, introducida en el art. 19 y vinculada a aquel ca-
rácter definitivo, es cuestión que remite al non liquet. Ya se ha dicho [Nava-
rro- Daray, Código ...,t.3, p.402] que: "La absolución tiene la autoridad de la
cosa juzgada material, osea que el imputado que ha sido sometido a juicio y,
como consecuencia, absuelto, no puede nuevamente serjuzgado, aun cuan-
doenadelante se descubran elementos de convicción en sucontra que, de ha-
berse conocido tempestivamente, habrían conducido a un resultado adver-
[Link] queen el derecho modernono rige la regla del non
liquet, que se usaba en la época medieval para expresarel no hallazgo de una
solución al asunto y fundar el diferimiento del pronunciamiento”.
La sentencia debe sercompleta, conteniendo ensu parte resolutiva la de-
cisión respecto de todas las cuestiones que han sido objeto del proceso cali-
ficando el hecho y determinando sus consecuencias jurídicas. Expresa y pre-
cisa, indicando con exactitud losalcances dela decisión, monto dela penaim-
puesta y de las indemnizaciones, sí fuera del caso, y la calificación jurídica,
con indicación de las normas legales aplicadas. Clara, de modo que no dé lu-
garaconfusioneso incertidumbres; nodebesercontradictoria. También, de-
besersencilla ensusexpresiones—art.
2”, queimpone expresamente esa re-
Art. 305 SENTENCIA 192

gla, que la reitera el art. 4? de la ley 27,146, al decir que “los jueces se expre-
saránen un lenguaje claro y sencillo, que sea comprensible portodos (...Jen
particularelimputado y la víctima”—. Y autónoma o autosuficiente, porque
nocabesu integración con otros actos.
El dispositivo marca losrequisitosde los que puntualmenteserácontinen-
te, quese complementarán con otros, tales los previstos en los arts. 308, 309
y 310, según sea la sentencia absolutoria o condenatoria (más ampliamente,
véase infra el 8 2, f). Con lo que puede decirse que los prescriptos en el texto
que se comenta constituyen exigencias genéricas, que luego deberán com-
plementarse y adecuarse a la solución recaída en el caso. Alguno de aquellos
esrepetición de normas generales, como la mención del lugar y fecha en que
se dicta (art. 111, inc. 1% o la exigencia de la motivación del voto de los jueces
(arts, 20, 111 y 7", ley 27,146) o de la firma de los jueces (art, 111, inc. d). Enlo
pertinente, nosremitimostambién alo expuesto en los comentarios de tales
normas.
El art. 208 fija que el órgano jurisdiccional no podrá dictar sentencia con-
denatoria si esta hubiera de fundarse exclusivamente en las manifestaciones
efectuadas por un imputado arrepentido y que “para la asignación de res-
ponsabilidad penal sobre la base de estos elementos, elórganojudicial debe-
rá indicar de manera precisa y fundada la correlación existente ente esas ma-
nifestaciones y las restantes pruebas en que se sustenta la condena. La mate-
rialidad de un hecho delictivo nopodrá probarseúnicamentesobrela basede
esas manifestaciones”.
El dictado de la sentencia implica para el juez o tribunal el cese parcial y
transitorio de su jurisdicción [véase Palacio, Manua!..., 5%ed.,t.!l, p. 28]. El
cese será parcial porque conservará, no obstante la emisión de aquella, atri-
buciones para conocer de ciertas cuestiones, como dejar constancia de la
oportuna suscripción del decisorio (según se vio), medidas cautelares (entre
ellas, las atinentesa la libertad del imputado) o, en general, ajenas a la pre-
tensión misma (como la asignación de nuevo defensor, siocurriere la renun-
cia, muerte o incapacidad del anterior, por ejemplo). Y será transitorio por-
que la recuperará ulteriormente, verbigracia, para ejecutarla. Entonces,
cuanto resuelva en exceso de lo dicho provocará la invalidez de lo decidido
por virtud de lo establecido en el art. 129 (véase su comentario) en cuanto
afecte los derechosy garantías de alguna de las partes. De allíque no resulte
193 SENTENCIA Art. 305

desacertada las decisión, adoptada durante la vigencia del Código anterior,


de invalidarel decomiso dispuesto ya dictada la sentencia no firme [CFCP, Sa-
la 11, 21/5/09, “Pucheta, C. D.”, causa 9467, en la que se señaló que "una vez
dictada lasentencia
de condena y con prescindencia delsupuesto
del art. 126
(...)el tribunal de juicio, de oficio, no puede reinterpretarniampliarsusfun-
damentos a los fines de entender —sic—el alcance de sus dispositivos, suje-
tando a comiso un bien que no había sido ordenado decomisar en aquella
sentencia (...) el tribunal oral notenía jurisdicción (...) 167, inc. 1*...”, consi-
derándola una nulidad absoluta y declarándola de oficio; niaun porlavía in-
cidental ordenada al sentenciar un juicio abreviado: CNCCC, Sala Il, 27/15,
“Coronel”, causa 22.440/14]. Y de allitambién que se haya expresado que la
aclaratoria (enla actualidad, art. 113)noopera respecto de losfundamentos
de la resolución [CCCF, Sala |, 18/6/09, "González", causa 42.688] y tampoco
para modificar la pena impuesta [CFCP, Sala ll, 23/11/11, “Gómez Suárez”,
causa 12.941].
Véase como complemento el comentario al art. 303.

$2. Los requisitos del precepto y otros

a) El lugar y la fecha en que se ha dictado, la composición del órgano ju-


dicial, el nombre del o losjueces y las partes, y los datos personales del impu-
tado y la enunciación del hecho que ha sido objeto de acusación y, en su ca-
so, de la acción civil.— En aplicación del principio general quese desprende
del art. 130 (párr. 39), y quese refleja, por ejemplo, en el art. 110 (párr. 29), la
omisión de la fecha y el lugar no será causa de invalidez de la sentencia en
tanto pueda establecerse con certeza en virtud de otros elementos, talesco-
mo los registros quesetomen de la audiencia, por escrito o mediante sopor-
te de audio o video (arts. 311 y 312, véanse sus comentarios). Por ello, es una
hipótesis de invalidez de difícil ocurrencia, teniendo en consideración la in-
medtatez que caracteriza el cierre de ambos debates, las deliberaciones, el
pronunciamiento de la sentencia y su ulterior lectura, al igual que los regis-
tros que de todo ello pueden quedar (véase sobre estos, el art. 109).
Através de la expresa mención del tribunal en el cuerpo de la sentencia, la
norma pretende asegurar los principios de identidad física del juzgador y de
inmediación, de modo que no quede resabio de duda acerca de que quienes
Art. 305 SENTENCIA 194

la suscriben son los mismos jueces que llevaron adelante el debate. La men-
ción importa la individualización de los jueces que lo componen.
Deben, también, individualizarse las partes intervinientes. La insuficien-
cia en la identificación del tribunal o de las partes, incluido el imputado, no
será causal de invalidez del pronunciamiento en la medida en que se verifi-
que una situación similar a la que hemos mencionado respecto al lugar y fe-
cha de la sentencia.
El hecho que ha de enunciarse como objeto de la acusación no puede ser
otro que eldescriptoenesta última (art. 274), en laacusación alternativa (art.
275) o, en su caso, ensu ampliación (art. 295) pues, adversamente, se violaría
el principio decongruencia, según se desprendedelart.
307 (véasesucomen-
tario). Similar situación, aun cuando no ha sido normada expresamente, se
verifica en cuanto al hecho que ha sido objeto de la acción civil.
La enunciación del hecho importa la expresión de su individualidad, es-
to es, qué acciones lo constituyen, quién ha sido su víctima y las circunstan-
cias de tiempo, modo y lugar que mejor sirvan para definirla. Su falta será
causal de invalidez de la sentencia (art. 132), con prescindencia de si esta es
condenatoria o absolutoria, tal comose resolvió durante la vigencia del or-
denamiento anterior [CNCP, Sala !!, JA, 1994-11-117], salvo el supuesto de sa-
neamiento (art, 130). La aclaratoria, valela pena destacarlo, no puede abar-
car aspectos que resulten esenciales del acto (art. 113).
Desdetal perspectiva, sehasostenidoesa invalidezrespectodelaqueomi-
tió describir la acción típica de la receptación real adjudicada, al no consig-
narse en ella en cuál de las acciones previstas en la norma encuadrabala con-
ducta del imputado [CNCP Sala ll, 23/5/94, "Pérez, R.J.”, causa 116]. También
lo será, por ejemplo, la que condena por delitos reiterados sin determinar,
aun tratándose
de hechos idénticos,
cuáles y cuántos fueron, noobstanteser
única la persona procesada, singular
el damnificadoe igual la calificación. In-
correctamente, se ha admitido la validez
de aquella que seremitió, ensu par-
te fáctica, a la pieza acusatoria [ST Córdoba, B/C, XXX-177l, por hallarse así
afectadasu autonomía y compleción.

b) El voto de los jueces sobre cada una de las cuestiones planteadas, con
exposición delos motivosen que los fundan.— Yase ha visto (comentario al
art.20,81, alquenosremitimoscomocomplemento del presente) que la mo-
195 SENTENCIA Art. 305

tivación “constituyeelsigno más importante y típico de laracionalización de


la función jurisdiccional, se establece como uno de los requisitos esenciales
de la sentencia (...) es la enunciación de las premisas del silogismo que con-
cluye en los puntos resolutivos (...) una comprobación lógica para controlar
ala luz de la razón, la bondad de una decisión surgida del sentimiento; es la
racionalización delsentido de justicia ...” [Calamandrei, Proceso
y democra-
cia, p. 115yss.].
Motivar una sentenciaes, entonces, expresarenellalascuestionesdehe-
choy dederecho
que llevan aconcluiruncaso concreto dedeterminadomo-
do, de forma tal de quelosjusticiables comprendan las razones
que han jus-
tificado esa decisión final, aun cuando la misma resulte absolutoria.
Si bien la norma prescribe el voto de los jueces sobre cada una de las cues-
tiones planteadas, en el análisis y fundamentación de la decisión que sobre
ellas se tome, aquellos no están obligadosa tratar uno por uno tados los ar-
gumentosexpuestos porlas partesen susalegaciones, sino solo aquellosque
estimen conducentes y relevantes para la justa decisión del caso.
Entorno aesasreglas, se ha ido elaborando la doctrina de la arbitrariedad,
en cuya virtud se ha proclamado la invalidez de aquellos pronunciamientos
quenoconstituyan derivación razonadadel derecho vigente, en relación alas
circunstancias comprobadas de la causa (véase el comentario al art, 20, $ 2).
Lossupuestos de impugnación de la sentencia han sido reglamentados en los
arts. 358 y 359, recogiendo precisamente hipótesis de arbitrariedad (susincs.
c). Así, cuando refieren a los motivos de impugnación de las sentencias con-
denatorias y absolutorias relativos a su carencia, a la autocontradicción, a la
irrazonabilidad o a la arbitrariedad (véanse sus comentarios).
Los jueces con funciones de juicio deberán examinar y decidir, descartán-
dola o acogiéndola, cualquier petición efectuada por laspartesenel momen-
to de la discusión final, luego de cumplidas, en su caso, ambas audiencias (la
dedeterminación de laresponsabilidad penal y la dela pena), siempre
y cuan-
do verse sobre una cuestión sustancial para la solución del pleito.
Sisetratase de un tribunal colegiado, cada uno de los jueces debe, en prin-
cipio, fundar individualmentesu voto, salvo que adhiera a los expuestos por
otro miembro, lo cual no permitirá omitirla deliberación (art. 20, véase su co-
mentario). Acerca de la deliberación, véase el art. 303 y su comentario. Deto-
dos modos, frente a la comunidad de las ideas, teniendo en cuenta los princi-
Art. 305 SENTENCIA 196

pios generales que emanan de los arts. 129


y ss., no resultará causa de invali-
dez dela sentencia, siendo además una práctica muy generalizada, la emisión
en conjunto de los fundamentos respectivos por un tribunal colegiado, en la
medida en que se cumpla con los requisitos de motivación aquí precisados.

c) La determinación precisa y circunstanciada del hecho que se estima


acreditado.— Talcomoyase dijo, el hecho (o hechos) que se estimen acredi-
tados no podrán ser otros que aquellos que estuvieron contenidos en su mo-
mento en la acusación o en su ampliación (véase el comentario al art. 307).

d) La parte dispositiva con mención de las normas aplicables.— La dis-


positiva es la parte de la sentencia de mayor trascendencia, porque impor-
ta la concreción en ella de la voluntad del tribunal, resumida en su decisión
de absolvero condenar
al imputado.
El Código no establece el contenido de ese segmento del fallo sino par-
cialmente, según se trate de la absolución o de la condena (arts. 308, 309 y
310; véanse sus comentarios).
En el caso de que se hubiese concluido en la invalidez de un acto, con in-
cidencia para la decisión final, deberá consignárselo expresamente e indi-
carse susefectosy los actosalos cualesalcanza también dicha invalidez (art.
132, véase su comentario).
De la omisión de la cita de las normas aplicables impuesta por la disposi-
ción (concerniente tanto a las disposiciones de forma como de fondo) no se
deriva necesariamente la invalidez de la sentencia en la medida en que, con-
formealascircunstanciasdecadacasoen particular, pudieseentenderse que,
no obstante la irregularidad, el acto hubiese conseguido su fin respecto de
todos los interesados (art. 130, último párrafo). No obstante, durante la vi-
gencia del régimen anterior se ha sostenido que la provocará si tornare im-
posible el control de la sentencia en laimpugnación [D'Albora, Código ..., 1*
ed., p.410], alo cual debe señalarse que los arts. 358 (inc. A) y 359 (inc. d) es-
tablecen, para las sentencias condenatorias
y absolutorias respectivamente,
la posibilidad de su impugnación si no se hubiesen cumplido los requisitos
esenciales de la sentencia. Por lo que podrá concluirse en su invalidez por el
tribunal de revisión si el principio general de saneamiento establecido en el
art. 130 nose hubiese cumplido en el caso,
197 SENTENCIA Art. 305

Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha entendi-


do que “corresponde al juez, enel momento dela aplicación dela ley penal,
atenerse estrictamente a lo dispuesto por esta y observarla mayor rigurosi-
dadeneladecuamiento de la conducta de la persona incriminada al tipo, de
forma tal que no incurra en la penalización de actos no punibles en el orde-
namiento jurídico. La elaboración de tipos penales supone una clara defi-
nición de la conducta incriminada, que fije sus elementos y permita deslin-
darla de comportamientosnopuniblesoconductasilicitassancionablescon
medidas no penales. Asimismo, este Tribunal subraya que la tipificación de
conductas reprochadas penalmente implica que el ámbito de aplicación de
cada uno de los tipos esté delimitado de la manera más clara que sea posl-
ble; es decir, de manera expresa, precisa taxativa y previa...” [30/1114, "Lia-
kat Ali Alibux v. Suriname”, 861].

e) La firma de los jueces.— Podría afirmarse, tal como señalamos supra


en lo atinente alos requisitos referidosal lugar
y fecha del dictado de la sen-
tencia, queen aplicación delasreglasquese desprenden delosarts. 110, párr.
2? y 130, la omisión de la firma de losjueces nosería de porsíuna causa de in-
validez de la sentencia, en tanto pudiese establecerse con certeza la inter-
vención de aquellos en su dictado en virtud de otros elementos, tales como
los registros quesetomen de la audiencia, por escrito o mediante soporte de
audio o video (arts. 311 y 312; véase sus comentarios), y pudiese aseverarse
que el acto, no obstante la irregularidad, hubiese conseguido su fin respec-
to atodos los interesados. Ello podrá ser considerado así, con más claridad,
en los supuestos en que en un juicio llevado adelante por un tribunal cole-
giado (o unipersonal), al momento de darse a conocer la decisión se proce-
diese solo a la lectura de la parte dispositiva (difiriéndose la redacción de la
sentencia, supuesto generalizado en la práctica y expresamente habilitado
por el art. 306, párr. 29), y la firma o firmas faltantes se verificasen en el cita-
do documento que selee con exclusividad.
Sinembargo, no debe perderse de vista lo establecido en el párr. 3? del re-
ferido art. 306. En efecto, allí se contempla el supuesto de que “uno de los
jueces no pudiera suscribir la sentencia por impedimento ulteriora la lectu-
ra de su parte dispositiva”, en cuyo caso dicho impedimento “se hará cons-
tar” y la sentencia “valdrá sin su firma”, Consustento en esta última dispo-
Art. 305 SENTENCIA 198

sición puede, en consecuencia, concluirse que la sentencia cuya redacción se


difirió (locual supone que la parte dispositiva de la misma sífuesuscripta por
todos los jueces o que, de todos modos, se considera "saneado” el defecto
con arregloalosostenido supra), noserá válida, auncuandose deje constan-
cia de los respectivos “impedimentos ulteriores”, sin la firma de los dos res-
tantes jueces, sea que se trate de la de uno solo de ellos o de la de ambos.
En ese orden de ideas, debe considerarse todavía la jurisprudencia fijada
vigente el Código anterior con arreglo a la cual resulta inexistente como fa-
llojudicial (por violar el art. 18, CN), aquel suscripto por dos de los integran-
tes del tribunal colegiado, si la omisión, y así se consignó, derivó de la "au-
sencia transitoria” del tercer integrante [CS/N-Fallos, 318:1848, LL, 1996-A-
767, relacionado con una sentencia de la Cámara Federal de Casación Penal;
seseñaló que ello conculca el modo en que deben emitirse los fallos definiti-
vos
y el art. 109 del RIN].
De todos modos, podrá ser válida todavía la sentencia cuando, en aplica-
ción del mentado principio general desaneamiento contenido enel art. 130,
se rectificase oportunamente el error, verbigracia suscribiéndosela con de-
bida nota aclaratoria de la fecha en que se la firma y por qué razones, lo cual
podrá hacerse, según la citada norma, de oficio o a petición de algún intere-
[Link],aun denosuscribirselade modotemporáneo, lasentenciase-
rá también válida si pudiese concluirse razonablemente que, pese al defec-
to en quese incurrió, por las circunstancias particulares del caso y/o en base
alosregistros escritos
y audiovisualesexistentes (veaseelart. 109), el actohu-
biese conseguido su fin con respecto a todos los interesados.
La sentencia, no obstante, deberá ser inexcusable continente de la opi-
nión de los jueces, la hubiesen suscripto o no, que hubo de verificarse pre-
viamente, durante la ineludible deliberación (arts. 303 y 304).
Análogasconsideraciones pueden efectuarse para elsupuesto de queel
tribunal se integre de forma unipersonal conforme a lo establecido en el
art. 55 y se difiriese la redacción de la sentencia para una fecha posteriora
la de la lectura de su parte dispositiva.

f) Otrosrequisitosnomencionadosenelprecepto.— Lamnormaesescue-
ta al momento de reglamentar las exigencias del acto de sentencia. En par-
te, la razón responde a que en el sistema seleccionado porel legislador, simi-
199 SENTENCIA Art. 305

lar al que lo precedió, se complementa con otras disposiciones según sea la


solución que proclame.
Omite así recordar ensu propiotexto que “toda decisión que ponga tér-
mino al procedimiento se pronunciará sobre el pago de las costas procesa-
les”, talcomolo establece el art. 386, párr. 1?.
También omite toda mención acerca de la fijación de los honorarios pro-
fesionales de los abogados y otros técnicos que hayan participado del proce-
so. En tal sentido, cabe citar que el art. 391 manda que “los honorarios de los
profesionalesselaln fijados por losjueces dentro de los tres días posterioresa
la lectura de la sentencia o decisión”. $in embargo, esa norma hasido dejada
parcialmente sin efecto por la ley 27.423, posteriory especial, y que portanto
prima, que manda que “aun sin petición del interesado, al dictarse sentencia
seregularán los honorariosrespectivos delos abogados y procuradores de las
partes y de los auxiliares de Justicia...” (art. 52), marginando aquel innecesa-
rio diferimiento.
De su parte, la ley 27.372 fija que el tribunal con funciones de juicio, al
momento del dictado de la sentencia condenatoria, deberá consultar a la
víctimasidesea serinformadaacerca delosplanteosreferidosasalidastran-
sitorias, regimenes de semilibertad, libertad condicional, prisión domicilia-
ria, prisión discontinua osemidetención, libertad asistida y régimen prepa-
ratorio para la liberación (art. 12), consulta que debe constituir un punto dis-
positivo específico. La reforma introducida a la ley 24.660 ratifica aquel tex-
to (art. 11 bis).
Asimismo, el decreto reglamentario de la ley 26.879 (522/17; su Anexo 1),
estatuye, regulando el art. 5”delaley 26.879, que “el juez o tribunal que dic-
tesentencia condenatoria respecto de una persona por alguno de los delitos
enunciados en el art. 2?de la ley 26.879, deberá disponer dentro de los cinco
dias hábiles de quedar firme la misma, la obtención del perfil genético del
condenado, debiendo remitirlo [al] Registro Nacional de Datos Genéticos
Vinculadosa Delitoscontrala IntegridadSexual(...)juntoconlainformación
mencionada en el art. 3? de la ley 26.879...”; por lo que así deberá ordenar-
se en lasentencia para cuando quede firme.
Finalmente, cabetambién recordar que el art. 308 establece que si lasen-
tencia fuese condenatoria fijará, además, las penas que correspondan y lo
atinente alcomiso, debiendo asimismo pronunciarsesobre laindemnización
Art. 306 SENTENCIA 200

que hubiere sido requerida, regla aplicable también frente a la absolutoria


(véase su comentario).

Art. 306. — «Redacción y lectura». La sentencia será redactada y firma-


dainmediatamentedespuésde la última deliberación. Losjueces se cons-
tituirán nuevamente en la sala de audiencia, después de convocar ver-
balmente alas partesy al pú[Link] documento seráleídoenvozalta an-
te quienes comparezcan.
Los jueces podrán diferir la redacción de la sentencia en un plazo no supe-
rior a cinco días.
Siunodelosjuecesno pudiera suscribirlasentencia porimpedimento ul-
terior a la lectura de su parte dispositiva, éste se hará constar y aquélla
valdrá sin su firma.
Si se hubiera verificado la suspensión prevista en el art. 291, el plazo es-
tablecidoenelsegundo párrafo será de diez días yse podráextenderhas-
taveinte días cuando la audiencia se hubiera prolongado por más detres
meses.
Lasentenciaquedará notificada con sulecturaintegralrespecto detodas
las partes que hayan asistido a ésta.

8 1. Laredacción.— El precepto supone una perfecta continuidad, Se-


gún su texto, finalizada la deliberación que, asu vez, siguió al debate (tan-
to el quese llevó a cabo en la audiencia de responsabilidad como, en su ca-
so, enel determinación de la pena), debe redactarse
y firmarse lasentencia,
que deberá contener todos los requisitos establecidos en el art. 305 (véase
no obstante, lo dicho infra sobre la posibilidad de diferirsu redacción "inte-
gral”). Redactado y firmado el fallo, luego de convocar verbalmente a las
partes y al público, el tribunal deberá retornar a la sala de audiencias para su
lectura en altavoz, que en principio debería ser efectuada por el presidente,
dadas sus facultades generales durante el debate derivadas del art. 290, Em-
pero, afalta de previsión expresa o en contrario, aquella podrá quedar acar-
go de alguno de los vocales o, incluso, del funcionario encargado de redac-
tar el acta respectiva (art. 311, inc. j).
Sin embargo, el momento procesaly sustiempos de dictado serán distin-
tossegún se trate de una sentencia de absolución o una de condena. Aque-
lla, sucederá a la deliberación de responsabilidad que trata el art. 303, cuyo
201 SENTENCIA Art. 306

párr. 2* bien deja en claro que “silos jueces encontrasen inocente al impu-
tado, deberán dictar sentencia absolutoria sin más trámite”; larestante, se-
guirá a las deliberaciones de la audiencia de determinación de la pena, an-
ticipándola la lectura de la parte dispositiva a la que refiere el último párra-
fo de aquel artículo (véase su comentario, asícomo
el del art. 305, 5 1). Pero
ya se ha visto (nuevamente, comentario al art. 303), que es aceptable que la
sentencia de absolución también se anticipe en su parte dispositiva y se di-
fiera su redacción y lectura.
Será facultativo de los jueces, sin necesidad de invocar circunstancia al-
guna que justifique la excepción, diferir la redacción de la sentencia de for-
ma completa.
Como se vio al analizar el art. 303 (lo cual resulta también aplicable a la
sentencia dictada luego de la audiencia de determinación dela pena), cuan-
do el tribunal arribe a una decisión final de atribución de responsabilidad
luego de haber deliberado (trátese de cualquiera de las audiencias antes
mencionadas, estoes, de determinaciónderesponsabilidado de pena),se de-
berá dar a conocer ese mismo día, cuanto menos, la parte dispositiva del fa-
llo. El presente artículo permite afirmarlo así, cuando en esa línea expresa-
mente prevé la validez de la sentencia que no cuente con la firma de uno de
los jueces “porimpedimento ulteriora la lectura de suparte dispositiva”, Pe-
ro en definitiva, que se dé a conocer esta última apenas concluya la delibe-
ración, resulta ineludible pues, justamente, los principios de inmediación y
continuidad del proceso llevan a excluirtoda posibilidad de “interferencias
delos magistrados en el período que corre entre el cierre del debate
y el pro-
nunciamiento de la sentencia” [Clariá Olmedo, Tratado ..., t. VI, p. 323]. Los
principios de continuidad e inmediación, así, son llevados a su máxima ex-
presión. Es sobre esa base que se entendió durante la vigencia del régimen
anterior que, dada a conocer la parte dispositiva, los principios aquí en jue-
gonose verán afectadossiulteriormente, entre ambas lecturas, el tribunal
de mérito realiza otros debates [CNCP Sala 11l, 30/11/00, “Antolín”, causa
2471]. La participación en otrosjuiciosesexpresamente prohibida ahora so-
lo mientras dure la deliberación (art. 303, párr. 49).
Sise verifica entonceslalectura solo dela parte dispositiva del fallo, se de-
berá convocar a las partes para la totalidad de la sentencia el día y hora que
el tribunal establezca, dentro de los plazos que permite la norma (cinco días
Art. 306 SENTENCIA 202

porregla general), que excepcionalmente será de diez días cuandose hubie-


se verificado la suspensión prevista en el art. 291, y podrá extenderse a vein-
te días cuando la audienciase hubiese prolongado por más de tres meses. Se
trata, en todos los casos, de días hábiles (art, 114).
Sino se cumpliese con los términos establecidos para la redacción, firma
y lectura de la sentencia, deberá declararse la invalidez del juicio. No obs-
tante ello, debetenerse presente lo ya mencionado en ordena la aplicación
a cada caso del principio de saneamiento previsto en el art. 130 (su último
párrafo). Al respecto, durante la vigencia del régimen anterior se rechazó
la nulidad de lasentencia leida después del quinto día “si nose advierte que
la inmediatez haya sido afectada, ni se ha alegado que la demora produci-
da por fuerza mayor haya producido algún menoscabo en la capacidad con
quelos magistradosintervinientesdictaronlasentencia, oenlasituación de
losimputados” [CNCP Sala IV, JPBA, 110-92-2071.
El art. 20 establece una regla genérica pero trascendente, en cuanto al
contenido de las decisiones jurisdiccionales y, entreestas, dela sentencia,
sea
esta absolutoria o condenatoria. Los jueces no podrán reemplazar sus fun-
damentos con la simple relación de documentos, afirmaciones dogmáticas,
ficciones legales, expresiones rituales o apelaciones morales. También esta-
tuye que si se tratase de sentencias dictadas por órganos jurisdiccionales (lé-
ase colegiados), cada uno de sus miembros deberá fundar individualmente
su voto, salvo que adhiera a los motivos expuestos por otro miembro. De su
parte, el art. 19seencarga de prescribir que las decisiones jurisdiccionalesno
pueden resultar receptáculo de declaracioneso afirmacionesqueno incidan
en la decisión. Véanse sus respectivos comentarios.

82. Lalectura y la notificación.— La lectura integral de la sentencia se-


rá obligatoria aun cuando ninguna de las partes concurra a la convocatoria
del tribunal, pero quedará notificada, conforme reza la norma, solo respec-
to de las partes que hubiesen asistido a tal lectura. En consecuencia, quienes
no asistan deberán ser notificados con arreglo a las disposiciones generales
en la materia (véaseelart. 125ysucomentario; enespecial, su $ 2sobrelano-
tificación de la sentencia condenatoria).
Durante la vigencia del régimen anterior presentaron aristas conflictivas
acerca del modo de su notificación al imputado, las decisiones que resolvían
203 SENTENCIA Art. 307

recursos vinculados al pronunciamiento condenatorio. El conflicto abarcó


tanto al modo mismo en que debía comunicársele la condena que lo perju-
dicaba, como al tratamiento de laimpugnación declarada inadmisible porla
cámara respectiva, o al rechazo de la queja por su denegación. Sobre todo
ello, reiteramos la remisión al comentario al art. 125(8 2).
La lectura integral de la sentencia marca el comienzo del plazo para la in-
terposición de recursos, aunque no en orden a cuestiones resueltas durante
la propia audiencia del debate. Tal sería el caso del rechazo de la suspensión
del juicio a prueba, ocurrido
en su transcurso, cuando se hubiese producido
una modificación en la calificación jurídica que hubiese habilitado la aplica-
ción de dicho instituto en la presente instancia (véase el comentario al art.
35). También, para provocar la rectificación o aclaratoria que regula el art.
113.

Art. 307. — «Correlación entre acusación y sentencia». Lasentencia no


podrá tener por acreditados otros hechos o circunstancias que los des-
criptosen la acusación y, en su caso, enta ampliación delaacusación. Tam-
poco podrá dar al hecho una calificación jurídica distinta, salvo que sea
en beneficio del imputado siempre que haya sido objeto de debate.
Los jueces sólo podrán resolver lo que haya sido materia de debate. No
podrán imponer una pena más grave que la solicitada porlos acusadores
y deberán absolver en el caso en que ambos así lo requieran.

81. El principio de congruencia.— Como una de las principales deriva-


ciones de la inviolabilidad del derecho de defensa, se menciona aquí expre-
samentela “correlación entre acusación ysentencia”, concepto quees habi-
tualmente denominado como ”principio de congruencia”. Ya hubo de ad-
vertir el legisladoren el art, 274, último párrafo, que “la acusación solo po-
drá referirsea hechos y persona incluidasen la formalización de la investiga-
ción”. Por carácter transitivo, entonces, la sentencia no podrá tributar sino
al contenido fáctico del acto de formalización de la investigación, salvo las
hipótesis del art. 295.
La exigencia apunta a que”... debe mediar una permanente einmutable
identidad, entreel hecho demarcado porel Ministerio Público Fiscal quesele
Art. 307 SENTENCIA 204

incrimina al imputado en su primera declaración con aquel por el cual luego


lo acusa y se le dicta sentencia; no pudiendo variarse en ninguna de estas eta-
pas la demarcación fáctica, teniendo el órgano jurisdiccional limitada su po-
testad a este respecto, debiendo resolver solo en relación con ese hecho,
condenandoo absolviendoporel mismo...” [Jauchen, E/principio..., elDial-
DC2280, 22/12/16].
Con la consagración del referido principio se procura dotar de las máxi-
mas posibilidades de defensa al imputado en orden a la refutación, prueba
y alegación de los cargos que se le formulan, que se verían ciertamente dis-
minuidosantelosorpresivo de una mutación en el hechoatribuido porel juz-
gador en su fallo con respecto al contenido en la acusación, de suerte tal que
*...todo aquello que, en la sentencia, signifique una sorpresa para quien se
defiende, enelsentido
de un dato, con trascendencia en ella, sobre el cual el
imputado y su defensor no se pudieron expedir, cuestionarlo y enfrentarlo
probatoriamente, lesiona el principio estudiado ...” [Maier, Derecho ..., t.l,
p.3361.
Como quedó dicho, el hecho que se tenga por acreditado en la sentencia
no podrá en consecuencia ser aquel otro que aquel objeto de la formaliza-
ción de la investigación, que debe hallarse contenido en la acusación (art.
274), en la que se hubiese formulado de manera alternativa (art. 275) y, por
último y en su caso, en la ampliación de la acusación (art. 295); esto es, aquel
sobre el que hubo de estructurarse la contradicción, la defensa, la prueba y
en definitiva, el debido proceso legal. De noser de este modo, se conculcaría
el citado principio, conlaconsecuente afectación del derecho de defensa del
imputado.
No obstante, esa identidad no necesariamente debeser absoluta o mate-
mática [Vélez Mariconde, Derecho ..., t. ll, p. 239, al extremo que deba refe-
rirse a las menores modalidades de la conducta humana].
Sobre esa base, durante la vigencia del ordenamiento anterior se consi-
deróqueloshechoscontenidosenlasentenciapueden ofrecervariaciones
tolerables sínosonsubstanciales [CNCP, Sala 1, LL, 2000-E-760; en el caso, la
persona que había sido acusada por haber realizado por mano propia ma-
niobras obstétricas ¡inapropiadas y proscriptas científicamente, lesionan-
do alavíctima, fuecondenada peroenrazón de haber consentido que otra
lasefectuara, siendo que ambasrevestían la posición de garantes en virtud
205 SENTENCIA Art. 307

de haber sido contratadas por la damnificada, con lo cual, se dijo, “com-


partió la aplicación del método y su forma de ejecución "]; o sino son brus-
cas e inimaginables [CNPC, Sala ll, L£, 2000-F-926].
También hubo de expresarse, con aplicación a aquel mismo ordenamien-
toadjetivo, que la vigencia del principiodecongruenciaserefleja cuando no
se produce una modificación del escenario fáctico que sea objeto de impu-
tación y que ello hubo de acontecer en el especial caso de la condena dicta-
da por el delito de homicidio culposo, si el acusado “se defendió, desde los
alboresdela investigación,deuna acusación que importaba el suministro
de
estupefacientes a título gratuito —en una cantidad y variedad de conside-
rable entidad— a una menor de edad y su previsible muerte ocasionada co-
mo consecuencia detal provisión de droga” y si “de modo constanteseleim-
putó ... la conducta de suministro de estupefacciones de la variedad y enti-
dad señaladas ... y en las circunstancias de tiempo, lugar y modo descriptas,
auna menorde quince años, comocreadora de unriesgono permitidosobre
su salud, siendo que el resultado muerte, portodo lo dicho, siempre le fue
imputado, asimismo, a la creación de esa situación de riesgo prohibido...
[siendo que]... laprevisibilidad del resultado también estuvo abarcada por
la acusación que se le efectuara desde que, claramente, la cognoscibilidad
efectiva del peligro por él creado conformó siempre parte del objeto proce-
sal —y nunca fue evaluada a titulo de dolo—, integrando de modo con-
gruente la acusación y la sentencia pronunciada que en este aspecto osten-
ta [vastosy razonablesftundamentos” [CFCP, Sala 1W, 17/12/19, “Andanese”,
causa 46.616/2016; en la que el tribunal añadió que “a tal punto esto es así,
queelFiscal Generalen su alegato sostuvo que la muerte debía ser atribuida
atítulo de culpa, que es, en definitiva, la conducta por la que resultó conde-
nado, en lo ahora pertinente, el impugnante...”].
En eseorden de ideas, y tomando comoreferencia un sistemacomo el del
Código, se ha sostenido meticulosamente que ”... si el sustrato material de
lacongruenciaes la prohibición deindetensión, enverdad loquesedebeevi-
taresqueello ocurra, másquecontrolar palabrapor palabralaidentidadfác-
tica ...”, por lo cual ”... es posible aceptar una tesis final acusatoria que lue-
go del debate y la rendición de pruebas opte por: a) variar mínimamente el
relato sin cambiar el núcleo del hecho osu sustrato material teniendo espe-
cialmente en cuenta el bien jurídico protegido o atacado por la acción juz-
Art. 307 SENTENCIA 206

gada, b) mutar la calificación legal hacia una figura menos gravosa para el
acusado, c)receptarlatesisdeladefensa queen menor gradotenga porres-
ponsable al sospechado apartándose así de la acusación —esto se hace per-
manentemente y nadie se queja de que se quiebre la inmutabilidad—, d)
hacer lugar a alguna excusa o eximente propuesta desde la defensa o que
surja del debate (...) [por lo que] la sentencia es el resultado de una contien-
da dondese debaten hechos y permite recoger los frutos del debate, porello
—siempre y cuando los hechos condensados sean los expuestos por las par-
tes y especialmente que la defensa hayatenido oportunidad práctica y efec-
tiva de ejercer su rol —la congruencia no puede seguir entendiéndose como
una exigencia de perfecta identidad —milimétrica diría— entre los enun-
ciados de los juicios primigenios de una incipiente acusación —en la IPP— y
el fijado por el fallo, sino como una garantía del proceso que transita alre-
dedor de un eje conceptual fáctico jurídico que le sirve como marco y límite
de desenvolvimiento de toda la actividad; lo contrario sería volver a la irre-
ductibilidad en el cuidado de las formas por las formas mismas, y como ga-
rantías sacramentalesen la aplicación objetiva dela ley, llegando al absurdo
deanularjuicios por palabras
mal pronunciadasenlaacusación, talcomonos
enseña Gayo — IV. 11—al referir que un litigante que ejercía una acción en
virtud de la Ley de las XII Tablas, porque sus viñas habíansido cortadas, enlu-
gar de la palabra “árboles' escrita en la ley, empleó la palabra 'vites' y perdió
el pleito ...” [Chaia, La acusación ..., elDial-DC20A2, 15/3/16].
Ahora bien, ¿qué debería decidirse si de las pruebas presentadas durante
el debate hubiesen surgido nuevas circunstancias que permitiesen conside-
rar modificados los hechos de una manera “sustancial” (esto es, de modo
“importante” o “esencial”, según la acepción castellana de aquel término)?
Taleslasituación contempladaen el párr. 3"del [Link] mo-
dificación, y de haberse ampliado oportunamentela acusación, la solución es
la prevista en dicha norma, esto es, si la hipótesis no posibilita a la defensa
ejercer adecuadamente su labor en el marco de la suspensión del debatecon
el objeto de prepararla o de ofrecer nuevas pruebas, aquella podrá solicitar
la realización de un nuevo juicio, y de ocurrir esto último, no deberá resol-
verse nada (tampoco la absolución), respecto del primigenio hecho motivo
de acusación, y se deberá declarar cerrado el debate, debiendo el represen-
tante del Ministerio Público Fiscal, y de existir, la querella (o esta sola, si ejer-
207 SENTENCIA Art. 307

ciere la acción en soledad), efectuar los actos de promoción de la acción pe-


nal que correspondan según [Link] el probablesupuesto dequenosehu-
biese ampliado la acusación para integrar tales circunstancias fácticas al de-
bate (o se lo hubiese hecho de manera parcial, si hubiesen sido más de una),
el tribunal no podrá tener por acreditadas ninguna de ellas y deberá decidir,
condenando o absolviendo, solo en relación alos hechosque fueron descrip-
tos en las respectivas acusaciones.
Comocomplemento, véanse asimismo los comentarios alosarts. 71 (8 2, b)
y 214(82, b, 1).

$ 2. La calificación del hecho. La pena a imponer. La solicitud de abso-


lución.— De adverso al sistema del procedimiento anterior, que posibilita-
baaltribunaldaral hecho una calificación jurídica distinta ala contenida en
elauto de remisión ajuiciooenelrequerimientofiscal, aunque debiese apli-
car penas más graveso medidas de seguridad (art. 401), lanormaencomen-
tarioexpresamente proscribe tal facultad, salvoque: a) la modificación sea
en beneficio del imputado, esto es, que permita la aplicación de un marco
punitivo olegal mástavorable, que podría llevara derivar aún, porejemplo,
enlaextinción de la acción penal por prescripción; para la determinación de
sila mutación es en realidad en beneficio de aquel, no deberían dejar de te-
nerse en cuenta sus condiciones personales u otras circunstancias que po-
drían incidir en el punto: por ejemplo, si la nueva calificación conduce a no
aplicar una pena privativa de libertad, de eventual ejecución condicional,
pero si de forma exclusiva una pena de multa (cuyo mínimolegalfuese de di-
ficultoso pago para el imputado) o de inhabilitación (que recayese sobre
unaactividad que constituya su únicosustento); b) la nueva calificación hu-
biese sido materia de contradicción durante el juicio entre acusadores y de-
fensores, aun cuando aquella no hubiese sido mencionada expresamente
en oportunidad de formularse la acusación o su respectiva ampliación, o in-
cluso en la discusión final, pero siempre quese trate de una figura penal que
estuviese "exactamenteincluida” en aquella que fue motivo de la acusación
y de la alegación de la defensa [Ledesma, A., La correlación ..., RDPP, 2015-
2-2711.
En aplicación de lo así dispuesto, es evidente quese podría condenar por
hurto (art. 162, CP),aquien fue acusado porrobo (art. 164, CP), oportenen-
Art. 307 SENTENCIA 208

clasimple de estupefacientes (art. 14, párr. 1*, ley 23.737, aquien fue acusa-
do por tenencia con fines de comercialización (art. 5%, inc. c, de esa misma
ley); mas no a la inversa.
Aunque adscriban a la regulación del Código anterior, resultan claros
ejemplos jurisprudenciates de hipótesis que no admitirán un cambio de cali-
ficación jurídica, en tanto las circunstancias que fundamenten la nueva cali-
ficación no hubiesen sido objeto de debate, al igual que selo consideró bajo
ese régimen, la condena por administración infiel o abusiva si medió reque-
rimiento de elevación
a juicio porestafa, basado en la acción dequienenuna
causa civil solicitóregulación de honorarios profesionales no obstante haber
percibido con anterioridad una suma de dinero por tal concepto, no consi-
derada ardidosa o engañosa [CNCP, Sala 11, IPBA, 108-89-206; la minoría sos-
tuvo que setrataba de un simple cambio decalificación, y se opuso ala nuli-
ficación de lasentencia;ladefensa habíasostenidoqueeldebatese había ce-
ñido únicamente a las maniobras descriptas por el persecutor, y no acerca de
la relación que ligaba al imputado con la supuesta víctima].
Oel de la acusación fiscal porel delito de uso de documento falso frentea
la ulterior condena por falsificación del mismo, porque el sujeto activo del
uso supone uno distinto del que falsificó, y la acción de aquel no atiende al
comportamiento de quien previamente adulteró [CNCP, Sala |, LL, 2003-B-
432]; o porel delito de homicidio
en riña, así descripto, mutado en homicidio
simple poreltribunal de juicio [CNCP Salall, 15/9/06, “Luna, R.”,causa 9021].
Igualmente se consideróinadmisible el cambio prohijadoenlasentencia que
condenó por delito consumado, frente al conato imputado tanto en la re-
quisitoria de elevación como en el alegato fiscal [ENCP, Sala, 5/3/07, “Perey-
ra, C.D.”, causa 7596].
De todos modos, y aun cuando se verificasen los requisitos exigidos porel
artículo en análisisy su correlativo art. 295, el cambio de calificación podría
eventualmente ser puesto en crisis, si constituyese "una interpretación irra-
zonable en contra del imputado” [Maier, Derecho ..., t.l, p. 569, pues “la re-
gla que impone a la acusación la necesidad de calificar jurídicamente el he-
cho imputado cumple, sin duda, el papel de orientar la actividad defensivay
el cambio brusco puede, en ocasiones, provocar indefensión, porloinimagi-
nable de lasituación quese produce desdeelángulode observación dela de-
fensa técnica”].
209 SENTENCIA Art. 307

Sirve para Ilustrar esto último, pues la escala penal se mantuvo incólume,
el caso analizado por la Corte Suprema [CSJN-Fallos, 329:4634], en el que los
imputados fueron acusados “en el marco de la ejecución hipotecaria” de ha-
ber obstruido deliberadamente el proceso de ejecución en su contra “con la
finalidad de tornar incierta y litigiosa la garantía hipotecaria sobre el bien”,
como el “haber permitido el severo deterioro del inmueble [ejecutado] (...)
frustraron el cobro (...) y redujeron (...) el precio del bien que garantizaba la
deuda ...”, hecho que dio origen a la calificación del acusador de defrauda-
ción por desbaratamiento de derechos acordados que, al sentenciarse, fue
trocada por la de estafa procesal porel juez, adoptando asi este (en palabras
del procurador,a cuyo dictamen remitió la Corte) "una calificación legal iné-
dita”, pues “en vez de subsumirlo en una defraudación por abuso de con-
fianza (...) lo hace en una cuyo medio de comisión es el ardido engaño”, lo
que llevó al procurador a plantearse “si estamosante un mero cambio de ca-
lificación sin incidencia en hechos que permanecen incólumes, o, porelcon-
trario, y puesto que cada tipo penal en juego (...) describe (...) conductas di-
versas, al variar la norma (ante una afectación del) sustrato fáctico de la im-
putación”, todo lo cual —por mayoria— conllevó finalmente a la anulación
de la condena por la Corte Suprema.
En esa misma dirección, también se ha señalado que ”... ciertamente, el
principio de congruencia exige que el hecho que se juzga debe ser exacta-
mente el mismo que fue objeto de imputación y debate en el proceso, es de-
cir, aquel sustrato fáctico sobre el cual los actores procesales desplegaron su
necesaria actividad acusatoria o defensiva (...) Sinembargo, de ellonosesi-
gue que los cambios de calificación no generan agravio constitucional algu-
no si versan sobre los mismos hechos que fueron objeto de debate en el jui-
cio, puessolose ajustarán al art. 18dela CN los que no hayan desbaratado la
estrategia defensiva del acusado impidiéndole formularsus descargos” [del
voto en minoría de los jueces Zaffaroni y Lorenzettien CSJN, 11/12/07, "Ciu-
ffo, J.D.”, CSIN-Fallos, 330:5020].
Portodo ello, se ha afirmado en definitiva que pese alalibertad de losjue-
ces de precisar las figuras delictivas que juzgan, con exclusiva subordinación
a la ley, ese deber encuentra su límite en el ajuste del pronunciamiento a los
hechos que constituyeron la materia del juicio [CSIN-Fallos, 312: 2140; LL,
1998-C-80; CNCP, Sala !, LL, 1998-D-348; ídem, Sala 11, /A, 1996-11-547; entre
Art. 307 SENTENCIA 210

muchas], doctrina que debe ser ajustada conforme a las disposiciones de la


norma ahoraestudiada según se dijo supra, y que también fue expresamen-
te acogida por el artículo en análisis cuando ordena que “los jueces solo po-
drán resolver lo que haya sido materia de debate”.
Sise reflexiona acerca de la naturaleza de la jurisdicción y del ejercicio de
la función jurisdiccional (véanse los comentarios a los arts, 9?y 52, 3 3), que
ha llevado a decir que “es función legítima de los jueces, en el ejercicio [de
aquella], declararelderechovigente ...” [CSIN-Fallos, 234:82, entre muchos],
pueden plantearse serios interrogantes acerca de la constitucionalidad y la
convencionalidad de la prohibición que el precepto impone al juez o tribu-
nal de calificar adecuadamente el hecho por el quese sentencia, si lasubsun-
ción resulta más grave que la adoptada por los acusadores, visto que aque-
lla, la función jurisdiccional, deriva de la facultad y el deber que la Constitu-
ción Nacional acuerda ala Corte Suprema y tribunales inferioresde la Nación
de conocer y decidir todas las causas que versen sobre puntos regidos por la
Constitución y leyes de la Nación (art. 116) y de que, interpretando la Con-
vención Americana de Derechos Humanos, la Corte Interamericana de De-
rechos Humanos ha dicho desde antiguo [29/7/88, “Velásquez Rodríguez v.
Honduras”, $ 163] que "(si bien] la Comisión no señaló de manera expresa la
violación del art. 1.1 de la Convención (...) ello no impide que sea aplicado
por esta Corte, debido a que dicho precepto constituye el fundamento ge-
nérico de la protección de los derechos reconocidos por la Convencióny por-
queseria aplicable, detodos modos, en virtud de un principio general de de-
recho, fura novit curia, del cual se ha valido reiteradamente la jurispruden-
cia internacional en el sentido de que el juzgador posee la facultad einclusi-
ve el deber de aplicar las disposiciones jurídicas pertinentes en una causa,
aun cuando las partes no las invoquen expresamente ('Lotus”, Judgment n?
9,1927, P.C.1.J., Series A, n* 10, p. 31 y Eur. Court H.R., Handyside Case, Judg-
ment of 7/12/76, Series A, n* 24, párr. 41)”.
Advirtiendo la problemática cuestión, y con magistral síntesis, Almeyra
sostiene [La jurisdicción ¿ha perdido
el poder-deber de decirel derecho? ...,
LL, 2015-A-489] que: “No son pocas, a nuestro juicio, las perplejidades que
suscita el másligero análisis del flamante Código Procesal Penal que, coninu-
sitada e inexplicada premura, acaba de sancionar el Congreso Nacional; y
una de esas tantas, es la que sugiere el epigrafe de este breve comentario
211 SENTENCIA Art. 307

pues, desandando una larga tradición institucional, pareciera que el nuevo


ordenamiento ha resuelto excepcionar, al menos en el ámbito del enjuicia-
miento criminal nacional, alo que supuso, desde siempre, el conocido bro-
cardo jura novit curia y la especial naturaleza del juicio penal, tantas veces
recordada por la Corte. Ocurre, en efecto, que al regularse la estructura de
la sentencia se prevé —como no podía ser de otro modo en función del art,
18, CN— que el pronunciamiento no podrá tener por acreditados otros he-
chos o circunstancias que los descriptos en la acusación y, en su caso, en la
ampliación de la acusación y de inmediato agrega que [tlampoco podrá dar
al hecho una calificación juridica distinta, salvo que sea en beneficio del im-
putado siempre que haya sido objeto de debate; y concluye que los jueces
[n]o podrán imponer una pena más grave que la solicitada por losacusado-
res, Cuanto acaba de transcribirse —que es lo que parcialmente correspon-
de a la versión del art. 273 del nuevo Digesto que es preciso destacar— no
puede dejar de inquietar al intérprete, en la medida que terminan siendo
Jos acusadores —salvo la excepción prevista in mefius—los que definen no
solo el título delictivo de la condenación, sinotambién la individualización
dela reacción penal en desmedro, por un lado del principio de legalidad sus-
tancial —es la ley previa al hecho y no otra escogida, con acierto o desacier-
to, por quien ejercita la función requirente a la que debe ajustarse la con-
dena—y, porel otro, a lo claramente prescripto por la ley penal sustantiva
en punto a lo que ha dado en llamarse derecho de cuantificación penal (art,
40 y ss., CP). Nuestra Corte tiene repetidamente dicho que conforme a la re-
gla jura novit curia, los jueces tienen no solo la facultad sino tambien el de-
ber de discurrir los conflictos litigiosos y dirimirlos según el derecho vigen-
te, calificando autónomamente la realidad táctica y subsumiéndola en las
normas que la rigen, con prescindencia de los argumentos jurídicos que
enuncien las partes; en breves palabras como también lo señaló el Alto Tri-
bunal: es misión de fos jueces aplicar el derecho con independencia de los
planteos de las partes [con cita de CSIN-Fallos, 321:1167 y 324:1590, entre
otros]. Y la cuestión estanto más delicada en el terreno del enjuiciamiento
penal, pues el denominado ius puniendino pertenece al Ministerio Público
sino al propio Estado [aquí, con cita del voto del juez Fayt en CSIN-Fallos,
325:2005 y 327:5863], conlo que poneren cabezadela acusación oficial con
fuerza vinculante la selección del títulus condemnationis —so pretexto de
Art. 307 SENTENCIA 212

resguardar el acusatorio (formal) y la independencia funcional de ese ór-


gano hoy llamado extrapoder—es obviar paradojalmentela paralelainde-
pendencia de la jurisdicción y la justa aplicación de la ley penal sustantiva.
Pero más que esto, esolvidarse quesilesesdado a losjueces revisar una sen-
tencia en razón de su contenido arbitrario, como ha de privárseles del po-
der-deber de hacer lo propio con una acusación infundada. La vieja Ley de
Enjuiciamiento Criminal del Reino de España es un verdadero ejemplo de
cómo pueden conciliarse las garantías que rodean al individuo puesto en
causa penaly la justa
y precisa aplicación del derecho penal. Dice, enefecto,
su art. 733 lo que sigue si juzgando por el resultado de las pruebas enten-
diere el Tribunal que el hecho justiciable ha sido calificado con manifiesto
error, podrá el presidente emplear la siguiente fórmula: “Sin que sea visto
prejuzgar el fallo definitivo sobre las conclusiones de la acusación y la de-
fensa, el Tribunal desea que el fiscal y los defensores
del procesado (o los de-
fensores de las partes cuando fuesen varias), en defensa de la validez le ilus-
tren acerca de si el hecho justiciable constituye el delito de (...) o si existe la
circunstancia eximente de responsabilidad a que se refiere el número (...)
del artículo(...) del Código Penal' admitiendo lasuspensión de la sesión pa-
rael día siguiente si es que alguno de los intervinientes expusiera que no se
encuentran en condiciones de discutir la cuestión propuesta. Aunque una
disposición como la transcripta supone, desde luego, el abandono de la pa-
sividad del tribunal y un alejamiento del sistema acusatorio, se ha estimado
en España quese trata de un remedio ¡nextremis para la evitación de las po-
sibles consecuencias a que podría conducir un sistema de estricta vincula-
ción del Tribunal alos criterios vertidos en los escritos
de conclusiones en un
ámbito en el que prima el interés público y la afección comunitaria social
que el ilícito penal acarrea. Esta misma solución adopta la Ordenanza Pro-
cesal Penal Alemana [con cita de Roxin, Derecho procesal penal, p.417] y es
la que recogió el Proyecto de Código Procesal Penal de 1986 ...” (el autor
añadeennota 2 que “esfirme doctrina denuestroSupremo Tribunal de Ga-
rantías, la que predica que la especial naturaleza del juicio criminal impide
que puedan considerarse —a diferencia de lo que acontece en el proceso ci-
vil— limitadas las facultades jurisdiccionales por las respectivas pretensio-
nes de las partes [CSIN-Fallos, 270:336; 302:1674 y muchos otros]”). Como
complemento de esta crítica, véase lo expuesto en el comentario al art. 249,
213 SENTENCIA Art. 307

No obstante, podría decirse, en defensa de la validez del precepto, que


el sistema de enjuiciamiento prohijado porel legislador se refleja puntual-
mente en normas como la presente, que impiden la intromisión del juez o
tribunalenlascuestiones propias del juicio llevadoa cabo por las partes (sal-
vosupuestos deexcepción: véanse loscomentariosalos arts. 2”, 9”, 232
y 308,
8 2), y en las discusiones propuestas y discutidas por estas, so riesgo de con-
culcar el derecho de defensa de quien no ha podido contradecir ni defen-
derse en orden a subsunciones típicas que no fueron objeto del debate res-
pectivo, por no habersido introducidas
en él porla parte oponente. Aunque
en otroámbito del procedimiento, de algún modo puede verse como refle-
jo de esta idea la postura adoptada por la Cámara Federal de Casación Pe-
nal [Sala 1W, 10/3/20, “Garzón, J.A.”, causa 5.670/2017]al interveniren laim-
pugnacióndeunacondenadictadaporeldelitodeentorpecimiento del nor-
malfuncionamiento del serviciodetransporteportierra, recurridaporlade-
fensa, y al revocarla con solo sustento en la coincidencia de argumentos ve-
rificada en la instancia entre el fiscal general (no impugnante) y la recurren-
te, sintetizada en la "ausencia de controversia” entre las partes sobre la ati-
picidad dela conducta, eimpediente de una eventual ratificación de la con-
dena. Jauchen [Proceso penal ..., p. 767] precisamente destaca, a la hora de
evaluarla respuesta quesobreelparticular brindan losdistintoscódigospro-
cesales del país, que "el criterio legislativo más adecuado al sistema adver-
sarial lo prevé [el código federal] en el que, siempre sobre el mismo hecho,
el tribunal no puede ni cambiar la calificación ni aplicar una pena más gra-
ve que la contenida en aquella”.
Quizás, podría aceptarse como una solución sui generis, aunque inocua
y ciertamente estéril, la declaración del derecho estimado por el juez o tri-
bunal para el caso, pero declarando su imposibilidad de aplicación por no
haber sido discutido por las partes, y resultar perjudicial para el imputado.
Amodo, ello, decuantosehaadmitido frente ala veda dela reforma en per-
juicio, en el ámbito del derecho de impugnación (véase el art. 351 y su co-
mentario).
La calificación jurídica más beneficiosa para el imputado, sobre la cual sí
puede operar el juez otribunal, debe serlo en abstracto, pero sin descuidar,
comosevio supra, el caso en concreto, esto es sin dejar de valorar si, finalmen-
te aplicada a él, resulta en el caso más perjudicial,
Art. 307 SENTENCIA 214

El dispositivoveda también la imposición de una pena más grave alimpu-


tado que aquella que hubiera sido solicitada por los acusadores, y marca la
obligación de absolver a quien no ha sido acusado, bastando para habilitar
la jurisdicción del juez o tribunal para condenar, la acusación del querellan-
te, enejercicio este derecho de las facultadesque le acuerdana partir delart.
270, párr. 1?, inc. b), en adelante, coincidentes con la doctrina de la Corte Su-
prema en los casos “Santillán” y “Sabio” [CSIN-Fallos, 321:2012, LL, 1998-E-
329 y 330: 3092, LL, 2007-E-311, en su orden].
La cuestión puede originar aquíigualmente algún conflicto constitucio-
nal a la luz de la conclusión opuesta que deriva de los arts. 40y 41 del CP, cu-
yas redacciones no han sido modificadas por el legislador.
Enefecto, siseestáa aquellasdisposicionesde fondo, queobviamentepri-
mansobrela queseanaliza, son “los tribunales” losque “fijarán la condena-
ción de acuerdo con las circunstancias atenuantes o agravantes particulares
acada caso y deconformidada lasreglasdelartículosiguiente”, y eneseque-
hacerhasta “deberá[n] tomarconocimiento directo y de visu del sujeto [y] de
la víctima ...”. Pensar que las circunstancias atenuantes o agravantes serán
sólo aquéllasinvocadas por la parte acusadora, es reducirsinsustento jurídi-
co aquel deber de la jurisdicción, aun cuando se parta de la base de que el
juez, en unsistemaacusatorio, seatansolounterceroimparcial llamado are-
solverun conflicto entre las partes, y según cuanto lesea planteado porellas,
pues nada hace pensar que el legislador haya tenido en mente, al sancionar
aquellas reglas sustantivas, un sistema distinto al vigente, esto es un sistema
constitucional que nosea el acusatorioy enel queel juez noresulte un terce-
ro imparcial. Por ello, en esa dirección, y aunque con sujeción al Código Pro-
cesal precedente que expresamente toleraba ese plus jurisdiccional, se dijo
que ”...[si] nose advierte que esa individualización haya supuesto la consi-
deración de elementos fácticos ajenos o distintos de aquellos cuya acredita-
ción fue postulada por el acusador, la significación otorgada atales elemen-
tos por parte del juzgador, a efectos de fijar el monto de sanción, es una atri-
bución exclusiva y excluyente de la jurisdicción, conforme lo dispuestoen los
arts. 40 y 41 del Código Penal...” (voto deljuez Magariños) y que”... la deci-
sión ... del Tribunalsobrelaindividualizaciónenconcretodelasanción...[es]
una cuestión privativa de aquel... [solo] acotada por las circunstancias fácti-
cas derivadas del debate con relevancia para el punto” (voto del juez Huar-
215 SENTENCIA Art. 308

te Petite); opinando la minoría (voto deljuezJantus)que “esclaroqueeljuez


(...)juegaelroldeunterceroimparcialquedirime unconflictoentrepartes”,
que "el fiscal, por imperio del art. 120 de la CM (...) es el encargado de llevar
adelante la acción penal y concretar cuál esla pretensión del Estado en cada
caso concreto”, yque la restricción esconstitucional “ala luz del principio de
imparcialidad del juez y del sistema de enjuiciamiento acusatorio” y porque
“de este modo se garantiza al imputado el pleno desarrollo del derecho de
defensa respecto de la individualización y proporcionalidad de la sanción”
(todo ello en CNCCC, Sala 111, 3/7/19, causa 22779/14, "Manganare, J.”).
Sobre tado ello, como complemento, véanse los comentarios a los arts.
270y 272; también, el del art. 308, 8 2.
Acerca de la simplicidad y brevedad de la sentencia, véase el comentario
al art. 2*(8 2, g).

Art. 308. —«Alcance delasentencia». Lasentencia absolutoria fijará las


costas, decidirá sobre la restitución de los objetos afectados al procedi-
miento que no estén sujetos a comiso y resolverá lo relativo alas medidas
de coerción de conformidad con el art. 309,
Sila sentencia fuese condenatoria fijará, además, las penas que corres-
pondan y lo atinente al comiso.
En caso de que la acción civil haya sido ejercida, la sentencia absolutoria
ocondenatoriaconsiderará su procedencia, establecerá la reparación de
los daños y perjuicios causados o laindemnización.

8 1. La sentencia absolutoria.— La sentencia absolutoria deberá ser


dictada sin más trámite si en la deliberación de responsabilidad los jueces
encontrasen inocente al imputado (art. 303, párr. 29). Puede ser consecuen-
cia de la inexistencia del hecho adjudicado, de su atipicidad, de su juridici-
dad, de la ajenidad de aquel asu comisión, de la inculpabilidad del imputa-
do o de la duda respectiva (art. 11; véase su comentario). Mas no del triunfo
de una excepción perentoria (art. 37), como ocurriría de haberse conside-
rado extinguida la acción (inc. c, ibídem) conforme a la calificación prohija-
da porel acusadoral alegar, hipótesisen la cual corresponderá el dictado de
sobreseimiento (art. 39, párr. 39).
Art. 308 SENTENCIA 216

La sentencia absolutoria debe respetar las pautas formales del art. 305 y,
por tanto, parasu validez, ser continente de los requisitos exigidos por aquel
dispositivo. Por ello, verbigracia, se ha dicho quela absolución noesrazónque
justifique la falta de enunciación del hecho o hechos de que es objeto el pro-
nunciamiento y quetal ausencia es motivo parala declaración de su invalidez
[CNCP Salal!, JA, 1994-11-117], o que “la duda como fundamento del dictado
de una sentencia absolutoria no exime de una adecuada consideración de los
argumentos introducidos por las partes así como la debida valoración de to-
daslas pruebasregularmenteincorporadasalacausa” [CSJN, LL, 2000-E-771].
Correspondetambién quese fijenlascostasreglamentadasenelart. 386,
con el contenido a ellas otorgada por el art. 387. Véanse los comentarios a
ambos preceptos. También corresponde la regulación de honorarios profe-
sionales y delos auxiliares de la justicia (véanse el art. 391 y sucomentario; y
la ley 27.423, quereforma el momento de aquella). El art. 389 fija que en ca-
sodeabsolución lascostasseansoportadas porel Estado yel querellante, en
la proporción quese establezca (véase su comentario).
La sentencia decidirá también sobre la restitución de los objetos afecta-
dosal procedimiento
y no estén sujetos
a comiso, los que, porregla, deberán
ser devueltos a las personas a las que correspon diese su restitución o se en-
contrasen de alguna manera legitimadas para poseerlos, regla quese deri-
va del art. 156, párr. 2%, Deben tenersetambién presentes, en lo pertinente,
leyes especiales, como la ley 20.785.
En los casos de inmueble usurpado, se ha interpretado bien que antigua-
mente [véase Navarro- Daray, Código ...,t. 3, p.213)], que no debe restituirse
al imputado absuelto, si lo fue en razón de un error de derecho extrapenal
[CCC, Sala VII, 1/7/85, “Mascali, A.”, causa 5487; CCC, Sala V, 20/3/62, “Carba-
llal, V."; CCC, Sala VI, 7/11/67, “Noriega, A.”, referida al encargado de un edi-
ficio que se negó a hacer abandono de la vivienda asignada por el consorcio]
osise demostró durante el proceso que cuando estese inició no vivia en el de-
partamentoobjetodeldebate[CCC, Salall, 1/9/61, "Zavaleta, M.”, causa 397].
Una eventual medida de seguridad dispuesta por losjueces en aplicación
del art. 34, inc. 1? del CP podrá mantenerse en vigencia si fuese procedente
conforme los motivos de la absolución y las disposiciones del artículo citado.
Empero, deberá darse intervención a la justicia civil a fin de que, en caso de
ser necesario, se resuelva sobre las medidas de protección de derechos que
217 SENTENCIA Art. 308

correspondan de acuerdo a la legislación específica en salud mental (art. 67,


párr. 3%; véase sucomentario). Sibien nose lo ha previsto expresamente (art.
344, párr. 2, véasesu comentario), elimputado y su defensor podrán impug-
nar la sentencia absolutoria que dispone una medida de seguridad como la
antes mencionada, en razón de los motivos establecidos en el art. 359, incs.
b), c) y dl) —véase su comentario—.
La absolución no implica necesariamente el rechazo de la acción civil,
pues aun cuando en la sentencia que así lo dispusiese se considerase que el
hecho no constituye delito penal, oque nocompromete la responsabilidad
penal delimputado, ello no implica que no pueda concluirse en que ese mis-
mo hecho pudiese generar responsabilidad civil (art. 1777, párr. 2%, CCCN).
Asu vez, sila decisión liberatoria se hubiese fundado en una excusa absolu-
toria, como expresamente lo señala esta última disposición y lo ratifica el
art. 1778 del CCCN, ello no obstará a la admisión de la acción civil, excepto
disposiciónlegalexpresaen contrario. Deforma concordantecontodo ello,
la norma claramente dispone quesi la acción civil hubiese sido ejercida, la
sentencia absolutoria considerará su procedencia, y establecerá la repara-
ción de los dañosy perjuicios causados o la indemnización. Empero, si en el
fallo absolutorio se concluyese en que el hecho no existió o que el imputa-
do no participó, ello no podrá ser modificado al momento de decidir sobre
la acción civil (art. 1777, párr. 1?, cit.).
La absolución tiene la autoridad de la cosa juzgada material, osea que el
imputado que ha sido sometido a juicioy, como consecuencia, absuelto, no
puede nuevamente ser juzgado, aun cuando en adelante se descubran ele-
mentos de convicción en su contra que, de haberse conocido tempestiva-
mente, habrían conducido a un resultado adverso. Ello es consecuencia de
que en el derecho moderno norige la regla del non liquet de la quese ocupa
el art. 19 (véase su comentario). De allí que el recurso de revisión no la com-
prenda (art. 366). Pero sí puede afectarla la cosa juzgada fraudulenta (véase
el comentario
al art. 5, $ 3).
En orden a las medidas cautelares que hubieren sido aplicadas durante el
procesosobre bienes del imputado o deterceras personas, regirálareglage-
neral del art. 374, que manda ejecutar inmediatamente, por losjueces de jui-
cio, lasentencia absolutoria; de modotal que, debidamente requerido su le-
vantamiento por la parte interesada, procederá, aunque la sentencia resul-
Art. 308 SENTENCIA 218

te recurrida. El tema hubo de ser objeto de puntual tratamiento por la Cá-


mara Federal de Casación Penal [Sala |, 3/10/12, causa 15.678, “De la Torre,
E.”,enlaqueeltribunal oral que había absuelto negaba el levantamiento de
aquellas], frente a un texto similar que disponía que "la sentencia absoluto-
ria será ejecutada por el tribunal de juicio inmediatamente, aunque sea re-
currida” (art. 492, Código ley 23.984). En la oportunidad, por mayoría, y ar-
gumentándose que "lasmedidas cautelares deben cesar en función del fallo
absolutorio (...) No obstante (...) cabe también tener en consideración que
el ejercicio de la jurisdicción subsiste hasta tanto la absolución adquiera fir-
meza”, se mantuvo el impedimento para salir del país libremente, dejándo-
se sin efecto la obligación de comparecencia delimputado ante el tribunal y
losembargos dispuestos (la minoría sostuvo, más amplia mente, que “el dic-
tado de una sentencia absolutoria tiene como consecuencia inmediata el ce-
se de todas aquellas restricciones que se hayan impuesto”, como el impedi-
mento de libresalida del país). Noobstaa ello, esto es al levantamiento de las
medidas cautelares, el efecto suspensivo que para toda impugnación regu-
la el art. 347, en tanto el mismo precepto establece su vigencia “salvo dispo-
sición en contrario”.
Respecto a la situación de coerción del imputado que resultase absuel-
toy estuviese detenido, véase el art. 309, al que remite expresamente el pre-
cepto, y sucomentario.
Acerca dela impugnación de lasentencia absolutoria porelacusador, vé-
anselosarts. 353, 355, 359y 364 y suscomentarios. También, elart. 5”ysuco-
mentario sobre la garantía del ne bis in idem, 8 1.

82. La sentencia condenatoria.— La sentencia condenatoria es aque-


lla que admite la pretensión punitiva que mediante el ejercicio dela acción
penal hicieron valer el MinisterioPúblico Fiscal y el querellante, salvo quese
trate de un proceso por delito de acción de ejercicio privado o de un proce-
sopordelito de acción pública convertidaen privada (supuestosregidospor
elart. 312 yss.), o dela prosecución de la acción penal pública por la víctima
querellantecon exclusividad, supuestoeste último quesereglamentaapar-
tir del art. 270, párr. 19, inc. b).
Consecuencia de esa admisión será la imposición de pena cuya fijación,
luego de llevada a cabo la respectiva audiencia de determinación (art. 304,
219 SENTENCIA Art. 308

véase su comentario), constituye un deber inexcusable del juez o tribunal


trasemitir el pronunciamiento que declare la responsabilidad penal; final'-
zada aquella audiencia, deberá en consecuencia determinarla en su espe-
cie, monto y modalidad ejecutiva, motivando contemporáneamente, con
arreglo a lo establecido en los arts. 305 y 306 (véanse sus comentarios), las
razones justificantes de esa determinación.
La pena no podrá ser otra que la prevista por la ley penal para el delito de
quesetrate. Con ellova dicho que afectará la validez del pronunciamiento la
aplicación de una ilegal, esto es no prevista en el ordenamiento sustantivo,
sea por resultar inferior asu mínimo o superiora su máximo, o ser de otra es-
pecie, lo cual podrá ser recurrido consustento enel art. 358, inc. b) —véase su
comentario—.
En tal orden de ideas, durante la vigencia del ordenamiento anterior se
declaró la nulidad de una sentencia condenatoria si en ella se afectó el prin-
cipio constitucional de legalidad de la pena, aplicándose una ilegal, esto es
no prevista enelordenamiento sustantivo [CSJN-Fallos, 300:387, enlaquese
había impuesto una inhabilitación por fuera de los limites permitidos por la
extradición del imputado; CCC, Sala VII, 6/7/84, “Calo, J. C.”, causa 3783, en
la que se había impuesto la accesoria del art. 12 del CPen virtud de una sen-
tencia inferior a tres años de prisión], ilegalidad punitiva que puede, aun,
consistirenla asignación de una inferior ala que autoriza laley o en la actua-
lización monetaria de una multa no regulada por ley [en contra, CNCP, Sala
IV, JA, 2000-1V-569, por mayoría, que la acepta con fundamento en que no
implica aumento sino queimpidesudesnaturalización por depreciación mo-
netarial.
Al monto de la pena deberá arribarse fundadamente (art. 20), lo que sig-
nifica que su mensuración será resultante de un razonamiento sustentado
en las pautas establecidas en los arts. 40 y 41 del CP. Así, durante la vigencia
dela ley 23.984 mas con argumentación aplicable al Código, se ha reconoci-
do la arbitrariedad de la sanción impuesta por no haberse especificado las
circunstancias relativas a “la naturaleza del hecho” oa “la personalidad del
imputado" [CNCP SalalV, 7/2/07, “Silva, E.”, causa6007]o por haberse hecho
mérito de una condena anterior por delito cometido instantes antes del que
sejuzga [CNCP, Sala IV, LL, 2007-E-260] o porno haberse examinado razones
de atenuación alegadas porla defensa [CNCP Sala!l, 20/10/06, "Orona”, cau-
Art. 308 SENTENCIA 220

sa 6518] o por habérsela graduado con fundamento en la “mala impresión


causada por elimputado” [CFCP,SalalV, LL, 2009-A-576]. Masnosiparamen-
surarlase tuvo en consideración una condena anterior o la calidad de reinci-
dente, aun cuando aquella no hubiera merecido imposición de pena en ra-
zóndesu minoría de edad [TS Córdoba, LLC, 2001-684, “puesson indicios co-
mo una conducta desordenada” ].
En interesante precedente, se ha afirmado queserá infundada la pena si
no se brindan fundamentos suficientes para sustentar el rechazo de la pre-
tensión fiscal de mayor sanción punitiva [CSJN-Fallos, 324:4170, LL, 2002-C-
457, en el que, considerando que por regla general las cuestiones vincula-
das alas pautas paralaindividualización de la penason ajenasa la instancia
extraordinaria, se dijo por la Corte Suprema con remisión al dictamen del
Procurador General, que una consideración fragmentada y aislada de las
pautas relevantes compromete las garantías de defensa en juicio y del de-
bido proceso, doctrina aun aplicable al Ministerio Público Fiscal postulante
de una pena mayor, con fundamento en circunstancias fácticas del ilícito,
juzgadas crueles e innecesarias para su ejecución].
La pena que se imponga no podrá ser más grave que la solicitada porlos
acusadores (véase al respecto el comentarioal art. 307, 8 3).
Será infundada aquella sanción que pretenda justificarse en la insinceri-
dad del imputado evidenciada en el proceso [CNCP, Sala IV, JPBA, 112-102-
243,JA,2001-1-740], porque la pena no puede estructurarse en el modo que
aquel decidió ejercer su defensa en juicio. En igual sentido se pronuncia Zif-
fer [Lineamientos..., p. 171 yss.], para quien lo que el imputado está auto-
rizado ahacerenel proceso no puede constituir circunstancia agravante de
la pena. Véase asimismo Roxin [Derecho procesa! ...,p.2111).
La condena, igualmente, debe ser continente inexcusable y motivado de
las razones justificantesde la modalidad ejecutiva de la pena cuandoel cum-
plimiento de esta haya sido dejado en suspenso, provocando la ausencia de
aquellaslainvalidez
del fallo (art. 26, CP).En cambio,se hadichoqueesaobli-
gación no será exigible para sustentar
el carácter efectivo de la pena [CNCP,
Sala l, ££, 2002-F-669]. La Corte Suprema, no obstante, no comparte este úl-
timo criterio, entanto dice quetambién debe fundarse la razón del encierro
efectivo “pues de otro modo estaría privándo(se) a quien la sufre de la posi-
bilidad de conocer los pronósticos negativos que impiden otorgarle un tra-
221 SENTENCIA Art. 308

to más favorable” [por mayoría, CS/M-Fallos, 329: 3006, LL, 2006-F-639; así
también lo interpreta la CNCP Sala!ll, /PBA, 115-109-258].
Las reglas de conducta del art. 27 bisdel CP, que hubieren sido requeridas
porla acusadora deben fundarse en el sentido de explicar las causas por las
cuales se las ha individualizado, señalándose por qué aquellas se ajustan al
caso en concreto [CNCP Sala l, LL, 2001-B-395; CNCP Sala ll, DJ, 2000-1-908;
CNCP Salal!l, JPBA, 108-87-205]. Será arbitraria lasentencia que aplique una
regla no prevista en el dispositivo [TNCP, Sala!Il, LL, 2002-E-557; en el caso, re-
gularizarel condenado su situación de residencia en el país].
Silapenaseleccionada fueresuperior atresañosde prisión oreclusión de-
berá imponerse, además, la inhabilitación absoluta establecida en el art. 12
del CP. Para ello no será óbice la falta de requerimiento del acusador, por su
carácter obligatorio [CNCCC, Sala 111, 13/11/15, causa 112/08; porque su apli-
cación es ¡pso lege; reiterada en 12/8/16, causa 14.999/16]. Esto es así (aplica-
ble el razonamiento a otros supuestos) porque constituye una pena acceso-
ria que es inherente, por su monto, a aquella pena de prisión, y porque en
consecuenciala defensa tuvo oportunidad, insistimos por virtud de dicha in-
herencia, de prever su aplicación y eventualmente contradecirla. Ese mismo
carácter ha servido, inclusive, en antiguos precedentes, para justificar suim-
posición en la parte resolutiva del fallo, sin consideración previa en el cuer-
po del pronunciamiento [CCC, Sala de Cámara, 30/11/56, "Lalín, E.”, causa
4229; CCC-Fallos, IV-5271,
Otrotanto cabe decir de lasincapacidades civiles (siempre, art. 12 del CP),
que operan de pleno derecho. Vinculado a ello cabe igualmente recordar
que el Código Civil y Comercial en su art. 700 bis (introducido por ley 27.363)
impone a cualquiera de los progenitores la privación de la responsabilidad
parental si es condenado por un delito de los mencionados en su texto, aun
en grado de tentativa (párr. 29). Desde otra óptica, puede igualmente agre-
garse enla hipótesis que se analiza, la conveniencia de que la omisión sea sal-
vada poreltribunal, por hallarse,
de oficio, en condiciones
de operar la cláu-
sula de saneamiento (art. 130).
Igualmente ocurre, por ser cuestión de orden e interés público, respecto
de la actividad de oficio (esto es, pertinente aun cuando no haya sido impe-
trada por el acusador) que imponeel art. 5? de la ley 26.879, en tanto manda
que detal modoeljuezdisponga,al momento desentenciar, la obtención de
Art. 308 SENTENCIA 222

material genético del condenado por delito contra la integridadsexual, alos


fines de su incorporación al Registro de Datos Genéticos Vinculados a Deli-
tos contra la Integridad Sexual. Por tal razón, se rechazó la invalidez de su
práctica oficiosa argumentada por la defensa [CNCCC, Salal, 3/3/21, “Boun-
chet, F.”, causa 14.853/2017;
en la queensuvoto concurrente el juez Bruzzo-
ne destacó que aun cuando el acusador no haya requerido en su acusación la
extracción de dicho material, esta "es un mandato legal que resulta conse-
cuencia directa de la condena —expresamente solicitada por el acusador—
y, ensí, noconstituye pena... (ytienefundamento)en la propialetra de la ley
mencionada”; facultad cuya constitucionalidad, frente a la omisión de pe-
dimento, ha sido expresamente proclamada: CNCCC, Sala Il, 2/3/22, causa
19.989/15, "Yaborski”]. Véanse, como complemento, los comentarios a los
arts, 111,310y 325.
Las penas de inhabilitación especial que regula el art. 20 bisdel CPy la de
multa de su art. 22 bis, solo podrán disponerse para el caso de habersidore-
querida su aplicación por el acusador, y de haber sido introducidas y deba-
tidas suficientemente las circunstancias fácticas establecidas en dichas nor-
mas. Por tanto, si no fueron pedidas por el acusador, no podrán ser impues-
tas por el órgano jurisdiccional.
Mas, solicitadas y debatidas, la omisión de considerar
ta! petición será ra-
zón válida de la impugnación de la sentencia, porque es deber de la jurisdic-
ción considerarcuestionesoportunamenteintroducidas porlas partesycon-
ducentes para la decisión del juicio.
El Código noexige que la declaración de reincidencia se incorporeal fallo.
Sinembargo, el asiento parece conveniente con mirasa facilitar la futura ad-
vertencia, en otros procesos, de la adquisición de ese estado, como fue reco-
nocido vigentes aquellos (desde el Código ley 2372), al punto de discutirse y
sostenerseen jurisprudencia plenaria que la declaración de reincidencia de-
biaincluirse en la parte dispositiva delasentencia condenatoria [CCC, enple-
no, JA, 1990-11-134].
No obstante ello, se ha sostenido que la razón por la cual la declaración
sería innecesaria derivaría de que la condición de reincidente se verifica al
margen de su reconocimiento jurisdiccional, esto es que la declaración no
viene a constituirla sino a declararla, dependiendo su existencia solamente
del cumplimiento efectivo de al menos una parte de la condena anteriory
223 SENTENCIA Art. 308

de que el delito se cometa antes de transcurrido el término indicado en el


últimopárrafodelart.50 del CP[entremuchos, CNCP SalalV, LL, 2000-F-444;
CNCP, Sala l!, 11, 1999-E-361].
En tal sentido, se dijo puntualmente que la ausencia de dicha declaración
en la parte dispositiva no implica desechar dicho estado [CNCP, Sala ll,
15/11/94, ”Ajiras, FR. A.”, causa 242]. Ello ha llevado a entender que omitida la
declaración de la primera reincidencia en la segunda condena, se puede, en
su caso, declarar la segunda reincidencia en una tercera condena [CCC, Sala
Vil, ED, 128-442], porque la reincidencia, una vez producida, constituye un
aditamento que acompaña de por vida a la persona, resultando inextingui-
ble por prescripción [CNCP, Salalll, 23/9/94, “Esponda, J.”, causa 206; CNCP Sa-
la ll, CNCP-Fallos, 1997-11-726]; y que puede ser dejada sin efecto su declara-
ción anterior, por sentencia ulterior unificadora de un concurso real de del¡-
tos, si se advierte la improcedencia
de aquel dictado [CCC, Salal, 5/5/95, “Gra-
maglia, A.”, causa 44.363], concluyéndose que la declaración se impone aun
cuando el fiscal no la haya pedido [CNCP Sala |, JPBA, 109-90-183].
La cuestión de la reincidencia del condenado plantea también el inte-
rrogante acerca de las facultades del órgano jurisdiccional de declararla si
no fue requerida por el acusador. Si se sigue el razonamiento visto, la au-
sencia de requerimiento del acusador de que se reconozca reincidente al
condenado novendría aresultaróbice parasu pronunciamiento, vistosu ca-
rácter meramente declarativo, que hasta autorizaría, como se dijo, su pro-
nunciamiento en otro proceso.
Más recientemente se ha afirmado que concluiren la condición de reinci-
dente del imputado solo será posible ”... cumplido el debido proceso en el
que, obviamente, tal carácter debe ser acreditado por quien lo invoca, y de-
bidamente debatido para afirmárselo o negárselo por el órgano jurisdiccio-
nal...” [CNCCC, Sala!!!, 13/10/17, causa "Gauna, A.”, reg. 1002/17, voto del
juez Huarte Petite]. Este criterio parece más adecuado a la ley procesal vi-
genteconarregloa lo establecido en el art. 307 (véase su comentario), en or-
den a que “fosjueces solo podrán resolverlo que haya sido materia de deba-
te”, y ala proscripción allí prevista de imponer “pena más grave que la soli-
citada por los acusadores”, pues, sin duda, la declaración de reincidente lo
implica en función de lo establecido en el art. 14 del CP, siendo además que
lascondicionesdelcumplimiento, totalo parcial de lacondena anterior, pue-
Art. 308 SENTENCIA 224

den generar discusión que hace a la defensa en juicio del pretenso reinci-
dente, aunque no en situaciones extremas (verbigracia, si la condena ante-
rior fue totalmente cumplida en prisión). Desde otra óptica, puede enten-
derse que es deber del tribunal de juicio operar la cláusula del saneamiento
(art. 130), para evitar cuestionamientos.
Sobre el muy frecuente supuesto de falta de exposición testimonial de la
victima en la audiencia de debate, fundamentalmente debida a casos de ex-
tranjería y asu ausencia por retorno al país de origen, se ha expresado que la
falta desu escucha, sila condena muestra un adecuado apego alas pautas de
valoración probatoria derivadas de lareglafundamental queconsagraal es-
tado jurídico de inocencia y de la legal que establece la sana crítica racional,
no es óbice para su validez aun cuando no se hubiese escuchado su versión
en el debate ni se hubiesen incorporados a este los dichos vertidos por ella
durante la prevención (sino, en el juicio, oído tan solo los de los policías ac-
tuantes de inmediato y que secuestraron sinsolución de continuidad lo hur-
tado), y pese, enel puntual caso, a la condición extranjera de aquella (portu-
guesa parlante), en tanto el plexo probatorio resulte con las versiones poli-
ciales y la incautación de lo sustraído, suficiente para dar por demostrado
el
hecho de hurto y suscaracterísticas [CNCCC, Sala lll, 29/12/20, "Ruiz Varela, C.
J,”, causa 44,948/2018].
Acerca del cómputo de las penas privativas de la libertad y de la de inha-
bilitación, véase el art. 376; también, sucomentario.
Respecto del decomiso, pena de carácter accesorio que la sentencia con-
denatoria eventualmente debe disponer, véase el art. 310 y su comentario.
También, el comentario al art. 325.
En relación ala unificación de penas y condenas, véase el art, 377 y suco-
mentario.
Al sentenciar, el órgano jurisdiccional también deberá resolver sobre las
costas del proceso. Sobre la cuestión, véase el art. 386 y su comentario.

83. Laaccióncivil.— Seaquesehubieseabsueltoocondenadoenlacues-


tión penal (véase el comentario del 8 2), el ejercicio de la acción civil obliga al
órgano jurisdiccional a pronunciarse conforme al art. 29, inc. 2*, del CP, esta-
bleciendo con arreglo al último párrafo de la disposición ahora en análisis, la
reparación de los daños (morales o materiales), y perjuicios causados, o la in-
225 SENTENCIA Art. 309

demnización correspondiente, o declarando su rechazo; en el primer caso,


además, deberá fijar el plazoy la modalidad de pagoy losintereses por mora.
Sicorrespondiere la restitución de la cosa objeto del delito, asi deberá dispo-
nerse en cuanto sea posible (art, 29, inc. 1*, CP), la cual será viable, por impe-
rio de esta última norma, aun frente a la inexistencia de un pedido expreso.
Esesegmento del fallo, parasu validez, deberá serigualmente fundado y,
así, darrazón del mento quese hubierefijado en concepto de reparación del
daño material y moral otambién, por ejemplo, de los motivos justificantes
del rechazo dela demanda, de forma tal de nosurgirtodo ellocomo un acto
de mera voluntad del tribunal. La falta de fundamentación o la fundamen-
tación contradictoria podrá fundarlaimpugnación respectiva según sea el
caso.
Sihubieretercero civilmente demandado, se ha dejado en claro, durante
lavigencia del anterior Código Civil, la arbitrariedad e impertinencia de “ex-
tender(le) sin más los efectos y consecuencias de la decisión que confirmó la
condena civil de losimputados”, pues su identidad procesal "no es igual a la
de los imputados (si) su responsabilidad patrimonial se basó en el art. 1113
del CC y la de estos últimos ha sido el producto directo del perjuicio ocasio-
nado por los delitos que seles atribuyeron” [CSJN, LL, 2007-C-659],

Art. 309. — «Efectos de la sentencia sobre las medidas de coerción». La


absolución del imputado que estuviera en prisión preventiva implicará
su inmediata libertad y el cese de las restantes medidas de coerción que
se le hubieren dispuesto.
Cuando recayere condena a una pena de prisión de cumplimiento efecti-
vorespectode unimputadoquenoestuviereen prisión preventiva, el Tri-
bunal de Juicio deberá adoptar una o varias de las medidas de coerción
previstas en el art. 210 de este Código alos fines de asegurar el cumpli-
miento de la condena.
Durante la instancia de impugnación las partes podrán solicitar al Tribu-
nal de revisión la modificación de las medidas de coerción quese le hayan
impuesto al imputado.

$ 1. Absolución del imputado detenido.— Con el dictado de la senten-


cla absolutoria, y acorde al criterio que luego reitera el art, 374, correspon-
Art. 309 SENTENCIA 226

deráordenarlainmediata libertad en esacausa del imputado si estuviese pri-


vado de ella, y el cese de todas las otras medidas de coerción dispuestas a su
respecto (arts. 210 y concs.), aunque las cauciones no serán canceladas hasta
que la absolución adquiera firmeza (art. 214, inc. c). Todo ello deberá hacer-
se efectivo en forma inmediata, luego de leída la parte dispositiva, pues co-
mo indica la norma, la regla operaaun cuando la decisión, salvola excepción
vista, no esté firme.
La puesta en libertad, si bien la norma no lo precisa, es de buena práctica
quese cumpla directamente desde la sala de audiencia. Si, como ocurre de
todos modos con alguna frecuencia, el imputadose encontrase detenido en
otrou otros procesos detrámite ante otros jueces, sin perjuicio de la libertad
en lo atinente al proceso en que se lo absolvió, continuará obviamente de-
tenido en función de aquellos,

$2. Condena del imputadoen libertad auna pena privativa de libertad


de cumplimiento efectivo.— En este supuesto, a los fines de asegurar el
cumplimiento
de una pena de dicha índole, la norma obliga al tribunal de jui-
cio (en cuanto reza “deberá”) a la adopción oficiosa de, al menos, una de las
medidas de coerción previstas en el art. 210, pudiendo imponer más de una.
Se establece así, a través de la introducción al Código de este precepto
concretada por la ley 27.482, una excepción a la regla general fijada sobre la
cuestión en los arts. 209 y 223, en cuanto vedan la aplicación de una medida
de coerción sin expreso pedido del representante del Ministerio Público Fis-
cal o del querellante (acerca de la actividad oficiosa de la jurisdicción, véan-
se más ampliamentelos comentariosa los arts. 2%, 9%y232). No obstante ello,
nada impide que, con arreglo a lo establecido en aquella disposición, du-
rante la audiencia de determinación de la pena (art. 304) las partes acusado-
ras, al formular sus alegatos y concretar su pedido sancionatorio, si solicita-
sen una pena privativa de libertad de cumplimiento efectivo, requieran la
imposición de alguna de tales medidas y aporten argumentos a ese efecto, y
que asu vez la defensase expida al respecto, con iguales posibilidades de in-
troducir los propios. Asimismo, y ante la eventualidad de que tal solicitud
ocurriese, en oportunidad de dicha audiencia deberá requerirse a la Oficina
de Medidas Alternativas y Sustitutivas la confección (o en sucaso, la actuali-
zación) del informe previsto en el citado art. 223 sobre las condiciones per-
227 SENTENCIA Art. 310

sonales y circunstancias que permitan discutir a las partes respecto de la l¡-


bertad del imputado.
En razón de la regla de interpretación restrictiva establecida para las dis-
posiciones legales que coarten la libertad personal o limiten un derecho, so-
loserán admisibles aquellas medidas de coerción expresamente previstas en
el art. 210, por estar vedada tanto su interpretación extensiva como su apli-
cación analógica (art. 14). Asu vez, la decisión quese adopte al respecto de-
berá estar regida por los principios de idoneidad, razonabilidad, proporcio-
nalidad y necesidad (art. 16). Véanse los comentariosa tales preceptos.
Las medidas que se adopten, habida cuenta su naturaleza provisional y los
eventuales cambios que pudiesen verificarse en las circunstancias personales
del imputado, podrán ser modificadas por los jueces de revisión durante el
trámite de impugnación a solicitud de las partes, también por las acusadoras
que no hubiesen impugnado la sentencia condenatoria e, incluso, si na hu-
biesen recurrido de lasconcretas medidas de coerción dispuestas por el tribu-
nal de juicio. Enefecto, sia estas últimaslesfue conferida (art. 210) la facultad
de solicitar al juez “en cualquier estado del proceso y con el fin de asegurarla
comparecencia del imputado” la imposición, individual o combinada, de al-
guna de las medidas de coerción allí previstas, parece claro que tal derechose
extienda a la etapa de impugnación sin cortapisa alguna.
La norma no señala la vigencia de la facultad de las partes de requerir la
modificación de las medidas de coerción impuestasal imputado condenado,
ya por la defensa para requerirsu morigeración o supresión, ya por el acusa-
dor si las considera insuficientes. El punto de partida será la instancia misma
de la impugnación, esto es en la presentación que la concrete, aun cuando
nose trate de un recurso en contra de la medida misma. Y no podrá materia-
lizarse más allá de la audiencia regulada en el art. 362, pues en ella concluye
la actividad de las partes y nace el tiempo legal reservado al tribunal de revi-
sión para resolverla, No obstante, circunstancias de excepción podrían inci-
diren la variación de esta interpretación.
Véanse, adicionalmente, los comentarios alos arts. 353 y 355.

Art. 310. —«Decomiso». Enloscasosen que recayese condena, ésta de-


cidirá el decomiso de las cosas que hayan servido para cometer el hecho
Art. 310 SENTENCIA 228

y de las cosas o ganancias que sean el producto o el provecho del delito,


en favor del Estado nacional, salvo los derechos de restitución o indem-
nización del damnificadoy de terceros.
Silascosasfueran peligrosas parala seguridad común, elcomiso podrá or-
denarse aunque afectaraa terceros, salvoel derecho de éstos,si fueran de
buena fe, aserindemnizados.
Siel autor olos partícipes hubieren actuado como mandatariosde alguien
o como órganos, miembros o administradores de una persona de exis-
tencia ideal y el producto o el provecho del delito hubiere beneficiado al
mandante oa la persona de existencia ideal,el comisose pronunciarácon-
tra éstos.
Si con el producto o el provecho del delito se hubiese beneficiado un ter-
cero a título gratuito, el comiso se pronunciará contra éste,
Sila cosa decomisada tuviera valor de uso o cultural para algún estable-
cimiento oficial o de bien público, la autoridad nacional, provincial o mu-
nicipal respectiva podrá disponer su entrega a esas entidades. Si así no
fuera y tuviera valor comercial, aquélla dispondrá su enajenación. Si no
tuviera valor alguno, se la destruirá.
En el caso de condena impuesta por alguno de los delitos previstos por
losarts. 125, 125 bis, 127, 140, 142 bis, 145 bis, 145 tery 170del Código Pe-
nal, quedará comprendido entre los objetos a decomisar la cosa mueble
oinmueble donde se mantuviera a la víctima privada desu libertad u ob-
jeto de explotación. Las cosas decomisadas con motivo de tales delitos,
segúnlos términos del presente artículo, y el producido de las multas que
seimpongan, serán afectadas a programas de asistencia a la víctima.
Si se hubieren secuestrado armas de fuego, munición o explosivos con
motivo de la comisión de cualquier delito, éstos serán decomisados y des-
truidos en acto público en un plazo máximo de seis meses desde la fecha
de suincautación. Excepcionalmente, dentro de ese plazo, el material in-
cautado será restituido a su titular registral cuando éste osus dependien-
tes no tuvieren vinculación con el hecho objeto de la incautación y la pér-
dida o robo de aquél haya sido debida y oportunamente denunciada an-
te el Registro Nacional de Armas (RENAR).
Dentro del plazoseñaladoen el párrafo anterior, el Ministerio Público Fis-
cal procurará la producción de la totalidad de las medidas de prueba re-
lacionadas con dicho material y observará las exigencias que la normati-
229 SENTENCIA Art. 310

va procesal prevea para la realización de medidas probatorias irreprodu-


cibles. El plazo para el decomiso y destrucción podrá ser prorrogado por
el juez, porúnica vezy porel mismo periodo, a pedido de las partes. Ven-
cidos los plazos establecidos, la autoridad de aplicación de la Ley Nacio-
nal de Armas y Explosivos 20.429 quedará habilitada para proceder al de-
comiso administrativo.
En aquellos procesos en los que se investigue la comisión de los delitos
previstos en los arts. 5* inc. c), 6? primer y tercer párrafo y 7? de la ley
23.737, y los arts. 145 bisy 145 tery Título XI!l del Libro Segundo del Có-
digo Penal, cuando existieren indicios vehementes y suficientes de que
las cosas o gananciasa las que se alude en el presente artículo son fuen-
teoprovienen de objetoilícitoo hanservido paracometerel hecho, el juez
interviniente ordenará, a pedido del representante del Ministerio Públi-
co Fiscal, su decomiso por auto fundado, aún antes del dictado de sen-
tencia.
En los casos previstos en el párrafo precedente, se promoverá el corres-
pondiente incidente a findesalvaguardarderechosdetercerosajenos al
hecho delictivo. Una ley especial determinará el procedimiento que re-
girá el incidente y las adecuaciones normativas que resulten necesarias.
El reclamo olitigio sobre el origen, naturaleza o propiedad de las cosas se
realizará por medio de una acción administrativa o civil de restitución. Sila
cosa hubiere sido subastada, sólo se podrá reclamar su valor monetario.
El juez, a pedido del representante del Ministerio Público Fiscal, adopta-
rá las medidas cautelares suficientes para asegurar el decomiso del o de
los inmuebles, fondos de comercio, depósitos, vehiculos, elementos in-
formáticos, técnicos y de comunicación y toda otra cosa o derecho patri-
monial sobre los que, por tratarse de instrumentos o efectos relaciona-
dos con el o los delitos que se investigan, el decomiso presumiblemente
pudiera recaer.
Elmismoalcance podrán tenerlas medidas cautelaresdestinadas a hacer
cesar la comisión del delitoo sus efectos, a evitar quese consolide su pro-
vecho oaimpedirlaimpunidad desus participes. Entodoslos casos sede-
berán dejar a salvo los derechos de restitución o indemnización del dam-
nificado y de terceros.

Salvo cuestiones de detalle, la norma reproduce inicialmente losseis pri-


meros párrafos del art. 23 del CP, yen su parte final hace lo propio con lostres
Art. 310 SENTENCIA 230

últimos de la misma disposición (a excepción de la necesidad del pedido de


lafiscalía para la adopciónde las medidascautelaresalliestablecidas), lo cual
la ha hecho objeto de atendibles críticas, tanto por su extensión (la cual fue
calificada de "demencial”), como por pretender regular cuestiones sustan-
tivas propias de aquel ordenamiento [Pastor, Lineamientos ..., p. 121, nota
31, en la que con análisis que no podemos sino compartir señala que “más
que un artículo el 310 (...) es un Código en sí mismo, en el cual, también con-
fusamente, se pasa de lo material a lo procesal sin escalas (...) Solo el último
desuslargostrece párrafos parece razonable. Casitodoestotendría que ha-
ber sido tratado en el Código Penal, salvo una disposiciones adjetivas míni-
mas para la realización de esas normas materiales”].
Por cierto no es discutible que si en buena parte la disposición en comen-
tariosoloreproducelostérminosde una contenida en la leysustantiva, suin-
clusión en un código procesalaparececomoredundante y ociosa, además de
inexplicable. Ello sin contar que la norma apunta, en el origen de suredac-
ción, a una regulación particularo específica de la sentencia condenatoria,
o de la sentencia en general si se quiere, que es cuanto el legislador venía re-
glamentando en los artículos precedentes, intención que de buenas a pri-
merasse diluye en los párrafos finales del precepto,
en los que aparece regu-
lándose la adopción de medidas cautelares para el decomiso que, con igual
objetivo, debieron adoptarse mucho antes durante el proceso (art. 223; sus
párrs. 6” y 7”, también, art. 219),
Teniendo ello presente, debeseñalarse queen la tradición jurídica argen-
tina el comiso o decomiso es pena accesoria de carácter retributivo, que im-
porta la pérdida para el condenado [aun para aquel cuya ejecución de pena
hubiere sido dejada en suspenso: Creus, Derecho ..., parte general, p. 424],
de “las cosas que han servido para cometer el delito”, habitualmente llama-
dos instrumentos del delito (instrumenta sceferis), y de "lascosaso ganancias
quesonelproducto o provecho del delito”, habitualmente llamadas efectos
del delito (producta sceleris).
Asi ocurrirá salvo la hipótesis de su pertenencia a un tercero no responsa-
ble [CNCP, Sala IV, LL, 2003-C-413, dado que “debe su imposición respetarel
principiode identidadentreel autor del delitoyelcondenadoevitandocom-
prometer en el castigo la inocente situación de terceros ajenos al hecho, hi-
pótesis que importaría una violación de la garantía consagrada porel art. 18
231 SENTENCIA Art. 310

de la CN”], en tanto en tal caso no se trate de cosas peligrosas para la seguri-


dad común (art. 23, párr. 2%, cit., reproducido en la norma en comentario), o
el autor o los participes hayan actuado como órganos, miembros o adminis-
tradores de una persona de existencia ideal y el producto o el provecho del
delito haya beneficiado a la misma, porque de asi ocurrir el “comiso se pro-
nunciará contra (esta)”; osi el producto o el provecho del delito hubiese be-
neficiado a untercero a título gratuito (en cuyo caso el comiso procederá
contra este).
El destino de las cosas decomisadas esla destrucción, si no tuviesen valor
alguno, aunque dichos materiales puedan ser aprovechados por el gobier-
no nacional o el provincial. Pero constituye una excepción que el bien “tu-
viere valor de uso o cultural para algún establecimiento oficial o de bien pú-
blico” en cuyo caso “la autoridad nacional, provincialo municipal respecti-
va podrá disponer su entrega aesasentidades”.Sinotuviesetal valorde uso
o cultural, pero “tuviese valor comercia!”, aquella autoridad dispondrá su
enajenación (art. 23, párr.5*, CP, reproducido también en la disposición co-
mentada). Lo obtenido de tal enajenación constituirá un recurso específico
del Poder Judicial de la Nación (art. 39, inc. b, ley 23.853, en cuanto allíse ha-
ce alusión a los “objetos comisados”).
Caso especial esla devolución del dineroincautado
al infractora la Ley Pe-
nal Cambiaria (ley 19.359), si fuere el instrumento del delito
y deba ser deco-
misado,
Solo es posible disponer el decomiso o, si se quiere, según distinciones y
regulaciones más modernas, el decomiso penal, en caso que la sentencia sea
condenatoria, precisamente por su carácter de pena accesoria, aunque ex-
cepcionalmente, anticipándose a aquellas, se lo había admitido en las abso-
lutorias fundadas en causas de inculpabilidad [véase el antiguo precedente
de la CCC, Sala V, JA, 1965-11-141], en lo que, más ampliamente, se ha dado
ahora en llamar el decomiso anticipado o real.
En efecto, como se lo ha ya destacado [Navarro - Daray, Código....,t. 3, p.
534 yss.] el legislador ha hecho excepción a aquella regla al incorporar al ci-
tado art. 23 los párrs. 7” y 8*, y establecer en su orden, que: “En caso de los
delitos previstos en el art. 213 ter y quáter [tengase presente que estos dos
últimos artículos fueron derogados por la ley 26.734] y en el Título XII! del
Libro Segundo de este Código, serán decomisados de modo definitivo, sin
Art. 310 SENTENCIA 232

necesidad de condena penal, cuando se hubiere podido comprobar la ilici-


tud de su origen, o del hecho material al que estuvieren vinculados, y el im-
putado no pudiere ser enjuiciado por motivo de fallecimiento, fuga, pres-
cripción o cualquier otro motivo de suspensión o extinción de la acción pe-
nal, o cuando el imputado hubiere reconocido la procedencia o uso ¡lícito
de los bienes”; y que: “Todo reclamo o litigio sobre el origen, naturaleza o
propiedad de los bienes se realizará a través de una acción administrativa o
civil de restitución ...”.
También lo ha hecho al disponer por ley 26.683 (art. 5%) y mediante nue-
votexto del art. 305 del CP(y enconsonanciaconel párr. 9? del art. 23, entan-
to ya preceptuaba que: “El juez podrá adoptar desde el inicio de las actua-
ciones judiciales las medidas cautelaressuficientes para asegurar eldecomi-
so del o de los inmuebles, fondos de comercio, depósitos, transportes, ele-
mentos informáticos, técnicos y de comunicación, y todo otro bien o dere-
cho patrimonial sobre los que, por tratarse de instrumentos o efectos rela-
cionados con el o los delitos que se investigan, el decomiso presumiblemen-
te pueda recaer”), que: “El juez podrá adoptar desde el inicio de las actua-
ciones judiciales las medidas cautelares suficientes para asegurar la custo-
dia, administración, conservación, ejecución y disposición delo de los bienes
que sean instrumentos, producto, provecho o efectos relacionados con los
delitos previstos en los artículos precedentes. En operaciones de lavado de
activos, serán decomisados de modo definitivo, sin necesidad de condena
penal, cuando se hubiere podido comprobar la ¡licitud de su origen, o del he-
cho material al que estuvieren vinculados, y el imputado no pudiere seren-
juiciado pormotivo de fallecimiento, fuga, prescripción o cualquierotromo-
tivo de suspensión o extinción de la acción penal, o cuando el imputado hu-
biere reconocido la procedencia o uso ilícito de los bienes. Los activos que
fueren decomisados serán destinados a reparar el daño causado a la socie-
dad, a las víctimas en particularo al Estado, Solo para cumplircon esas fina-
lidades podrá darse a los bienes un destino específico. Todo reclamo o litigio
sobre el origen, naturaleza opropiedad delos bienesse realizaráa través de
unaacción administrativa o civil derestitución ...”.Los “delitos previstos en
losartículos precedentes” a que hace referencia el dispositivo de fondo son
los tipificados por esa misma ley en los arts. 303 y 304 que ella crea, vincula-
dos al orden económico y financiero.
233 SENTENCIA Art. 310

Por ley 26.734 (art. 6”), asuvez, el legislador haextendidola aplicación del
art. 305 del CPa “los delitos cometidos con la finalidad específica del art. 41
guinguies y del art. 306 del! CP”.
En esecontexto, se ha interpretadoque constituye excepción ala regla de
la condena previa y que por ello corresponde el decomiso de los materiales
arqueológicos y paleontológicosy “de los instrumentos utilizados para co-
meter la infracción” (art. 38, ley 25.743) al momento de disponerse el sobre-
seimiento —rechazándose la impugnación en casación contra la coetánea
decisión de “entrega de las (piezas) alosEstadosquelasreclamaban"—, por-
que ”... mediante ley (el Estado) ha decididoquerecibirán (los objetos de los
quesetrataelsubexamine) un diverso tratamiento ...”, porque, en relación
alasupuesta confiscación, ”... el resolutorio que motiva el presente resulta
una sentencia en los términos pretendidos por el constituyente, en la medi-
da que ha sido dictada por el juez competente en la causa, motivada en los
hechos y fundada en derecho...” y porque igualmente ”... diversas normas
de rito nacional contemplan la posibilidad de no restituir los objetos del de-
lito y, entonces, decomisar los elementos que nocorresponde reintegrar (...)
razón por la cual, no puede sostenerse que el sobreseimiento
ola absolución
conlleven indefectiblemente la devolución de bieneso cosasa quien no pue-
detenerlas legítimamente...”, siendo que ”... la normativa citada presume
quesidentro del plazo de noventa días desde la entrada en vigencia de laley,
los particulares que tuvieren en su poder objetos argueológicos, no los de-
nunciaren ante la autoridad competente, aquellos bienes serán de proce-
dencia ilegal dando lugar al decomiso (cfr. art. 16)...” [CFCP Sala IV, 3/6/13,
“Arias”, causa 16.743]. En la misma dirección se ha decidido respecto del di-
nero incautado al requisar los objetos portados por un extranjero, al ingre-
sar al país [JPE 2, 22/9/16, “Antonini Wilson”, causa 758/2007].
Lo dispuesto en los arts. 23 y 305 del ordenamiento sustantivo ya trans-
criptos,en cuanto posibilitan el decomiso sin necesidad de condena penalen
lossupuestos allí previstos, hasido extendido en la letra del precepto, en una
formulación considerablemente más amplia bajo todos los aspectos, a los
“procesos en los que se investigue la comisión de los delitos previstos en los
arts. 5% inc. c) 6" primery tercer parrafo y 7? de la ley 23.737, y los arts. 145 bis
y 145 tery Título XI! del Libro Segundo del Código Penal”, en cuyo caso,
“cuando existieren indicios vehementes y suficientes de que las cosas o ga-
Art. 310 SENTENCIA 234

nanciías a las que se alude en el presente artículo son fuente o provienen de


objeto ilícito o han servido para cometer el hecho, el juez interviniente orde-
nará, a pedido del representante del Ministerio Público Fiscal, su decomiso
porauto fundado aún antes del dictado de la sentencia”, ampliando la ope-
ratividad marcada porel párr. 5? del citado art. 23 (según la ley 26.842).
Esta última disposición del Código puede ser objetada en su constitucio-
nalidad en base a que: 7) através de una norma procesal se ha establecido
una sanción de naturaleza sustancial, cual es el decomiso, que conforme ya
se vio ha sido considerada como una pena accesoria, y en consecuencia, con
todas las características propias de una “pena”; así se lo hizo, entonces, de
modo contrario a lo establecido en el art. 75, inc. 12 de la CN, en cuanto dis-
ponequecorrespondeal Congreso Nacional, enforma exclusiva, dictarel Có-
digo Penal, mientras que cada una de las provincias, por imperio de lo esta-
blecido en los arts. 5, 121 y 122 de aquella, legislan en materia procesal; 2)
laley27.146 de Organización y Competencia de la Justicia Federal y Nacional
Penal, que es aquella a la que alude el art. 47 de este Código (véase su co-
mentario), establece en su art. 11 (incs. e y f), en lo que aquí interesa, que la
"Justicia Federal Penal” será exclusivamente competente para entender en
los delitos previstos, entre otros, en el art. 306 del CPy en los previstos en le-
yes que le atribuyan tal competencia; de modo entonces que, conforme se
desprende también del citado art. 75, inc. 12 de la CN, en cuanto dispone la
aplicación por los tribunales provinciales, en los términos allí establecidos,
del Código Penal (y en definitiva, de toda ley penal sancionada por el Con-
greso Nacional),
el delito previstoenel art. 5", inc.c) de laley 23.737eventual-
mente cometido en el territorio de una provincia respecto del cual se verifi-
que la situación contemplada en el art, 34, ap. 1* de la citada ley (versión se-
gúnley 26.052), y los delitos previstosen los arts. 303, 307, 309, 310,311 y 312
(todos ellos incluidos en el Título XIII del Libro Segundo del Código Penal, al
cual se refiere la norma en comentario), también cometidos en territorio de
alguna provincia, no estarán sujetos ala sanción de decomiso aquí estableci-
da, perosilo estarán sisecometiesen, los primeros, en el ámbito de la Ciudad
de Buenos Aires o de alguna provincia no adherida al sistema del art. 34 alu-
dido, y los segundos, en el ámbito de dicha Ciudad; con lo cual puede con-
dluirse que, en un supuesto
de igualdad de circunstancias, estoes, lacomisión
de una misma especie de delito, unos se verán expuestos a la imposición de
235 SENTENCIA Art. 310

una pena, mientrasqueotrosno loestarán (dependiendoellodel lugar desu


comisión dentro del territorio nacional), en clara afectación del principio de
igualdad ante la ley (art. 16, CM); 3) finalmente, porque no puede soslayar-
se que el presupuesto de aplicación de la "pena” aquí establecida (“indicios
vehementes y suficientes de que las cosas o ganancias a las que se alude en el
presente artículo son fuente o provienen de objeto ilícito o han servido para
cometer elhecho”), es de una vaguedad y amplitud tal (¿qué debería enten-
derse por "indicios vehementes y suficientes”?), que puede considerárselo
contrario al principio de legalidad (art. 18, ibídem), norma que hasidointer-
pretada desde muy antiguoy en forma invariable por la Corte Suprema en el
sentidodeque”exigeindisolublementeladoble precisión porlaleydeloshe-
chos puniblesy laspenasaplicables” [entre muchos, “"LegumbresS.A.”, CSJN-
Fallos, 312:1920, consid. 99),
Ental orden de ideas, debeaclararsequeladisposicióncontenidaenelart.
23 del CP, que hemostranscripto supra (encuanto faculta el decomisosin ne-
cesidad de condena en el caso de los delitos previstos en el Título XII! del Li-
bro Segundo del Código Penal), y que guarda, aunque en muy parcial medi-
da, cierta similitud con la que ahora comentamos, encuentra un fundamen-
to razonable en lo establecido enel art. 54, inc. 1%, ap. c) de la Convención de
las Naciones Unidas contra la Corrupción (aprobada por la ley 26.097), enel
queserecomienda a los Estados Parte, para el género de delitos allícontem-
plados ”... adoptar las medidas necesarias para permitir el decomiso de (...)
[los bienes derivados de aquellos ilicitos] sin que medie una condena, en ca-
sos en que el delincuente no pueda ser enjuiciado por motivos de falleci-
miento, fuga oausencia oenotroscasosapropiados...”, debiéndose enten-
derpordecomiso ”... laprivaciónconcaracter definitivo de bienespororden
de un tribunal u otra autoridad competente...”.
La norma del art. 23, según lo anticipamos, se inscribe así dentro del lla-
mado sistema de decomiso real o decomiso anticipado, distinto al decomiso
penal, debiendo señalarse que ”... la compatibilidad (...) con los derechos
humanos fundamentalesy las garantías básicas del proceso penal fue exa-
minada en varias oportunidades y desde diferentes ángulos por el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos. La lectura de sus sentencias parece indicar
que, lejos de tratarse de una dicotomía insalvable sobre la 'naturaleza' del
decomiso del producto del delito, existen ciertas características y condicio-
Art. 310 SENTENCIA 236

nes bajo las cuales estos procedimientos in rem podrían ser compatibles con
lasgarantiasfundamentales ...” [Jorge, Eldecomiso del producto del delito,
p. 731.
Sinembargo, ello no parece apreciarse enel casoen el quecomentamos,
en el que, frente ala disposición mucho más acotada de la ley sustantiva, so-
loseexige como requisito de procedencia, como yase dijo, la muy vaga y ge-
nérica expresión de “indicios vehementes y suficientes”.
De todos modos, no debe olvidarse, en relación a los dos últimos párra-
fos del precepto, queelart.223 (párr. 7%) establece que “la resolución que im-
ponga una medida de coacción o cautelar [y estas apuntan a garantizar 'el
comiso de los bienes ...', art. 219] deberá individualizar
al imputado, enun-
ciar los hechos [etc.] ...” y que también fija (párr. 6%) que “el requerimiento
de una medida cautelar será formulado por las partes antes el juez (...) El
juez podrá convocara audiencia unilateral previo a tomar la decisión”.
La sentencia condenatoria debe disponerel decomiso por su carácter de
pena accesoria, lo cual se sustenta, además, en la manda establecida al res-
pecto en el párr. 2? del art. 308 (“la sentencia (...) condenatoria fijará (...) lo
atinente alcomiso”), y enloordenadoenel párr. 1?dela disposiciónaquico-
mentada en cuanto, reproduciendo como ya se dijo lo dispuesto en la ley de
fondo, precisaque “enloscasosen que recayesecondena, está decidirá elde-
comiso”. Así será aunque no hubiese sido requerido por el acusador, por su
carácter
de inherente a la pena principal. Noesóbice la falta de oposición de
la defensa, fundada o no en aquella razón, precisamente porque constituye
una cuestión previsible para ella en función de dicha inherencia, pese a lo
cual decidió no controvertirsu necesaria aplicación. Desde otra óptica, pue-
de entenderse que es deber del tribunal operar la cláusula del saneamiento
(art. 130).
Frente a la inobservancia de disponerlo, vigente otra ley procesal, se ha
interpretado quees posible ordenarlo al responderal pedido de restitución
posterior a la sentencia [TS Córdoba, ££C, 1990-1053], aunque se trata de
doctrina desacertada, por haber cesado ya la jurisdicción del tribunal [con-
cuerda con esta opinión la CNCCC, Sala ll, 7/5/15, “Granda Taboada”, causa
reg. 62/15, reiterada en 24/8/15, "Vetti”, causa 54.613/2014]. También se ha
afirmado, en tal supuesto, que, "debe ser dictado dentro de un tiempo ra-
zonable; razonabilidad que estaría dada entodo caso por el plazo previsto
237 SENTENCIA Art. 310

para el dictado de la aclaratoria” [voto de la minoría en CNCP, Sala IV, ££,


2003-C-413; la mayoría declaró impertinente el decomiso, pero por haber
cambiado la titularidad registral del automotor, que impedía la aplicación
de aquel).
Las armas de fuego, secuestradas con motivo de la comisión de cualquier
delito “serán destruidas en acto público”, disposición que reproduce loyaes-
tablecido por la ley 25.886 (art. 5%), a lo cual la norma en comentario agrega
la “munición” y "losexplosivos”.
Noobstante ello, la normaen análisis innova respecto
de la citada ley, dic-
tada especificamente para la materia, agregando que aquellos objetos se-
rán previamente “decomisados”, y luego destruidos, “en un plazo máximo
de seís meses luego de su incautación”, el cual “podrá ser prorrogado por el
juez, porúnica vez y porel mismo período a pedido de las partes”. Dentro de
ese plazo, “el Ministerio Público Fiscal procurará la producción de la totali-
dad de las medidas de prueba relacionadas con dicho material y observará
Jas exigencias que la normativa procesal prevea para la realización de medi-
das probatorias irreproducibles”.
Conformese aprecia, nuevamente aquí el decomiso podrá ser dispuesto
con anterioridada la sentencia condenatoria. ¿Podrían reproducirseenton-
ces aquí las mismas objeciones que hemos vertido supra en relación alos de-
litos allí aludidos? Debe tenerse en cuenta, no obstante, que la naturaleza
delas cosasahora involucradas difiere sustancialmente, pues los materiales
de los cuales hablamos aqui (“armas de fuego, munición y explosivos”), de-
ben ser registrados obligatoriamente ante la autoridad de aplicación, por
lo cual la clandestinidad de sutenencia o portación no autorizada es lo que
constituye la materia de la ilicitud y penalización correspondiente (por el
peligro ala "seguridad pública” que de ello deriva). De modo entonces que
parece razonable que entales casos, cuando en el plazo máximo de un año
desde su incautación no se hubiese acreditado la inscripción debida de ta-
les materiales, seproceda asu decomiso y destrucción, aúnsinsentenciacon-
denatoria.
Los derechos de terceros en tales casos quedarán asalvocon loestableci-
doen la norma, en cuanto dispone gue, dentro de los plazos por ella previs-
tosy “excepcionalmente”, “el material incautado será restituido a su titular
registral cuando este y sus dependientes no tuvieren vinculación con el he-
Art. 311 REGISTRO DE LA AUDIENCIA 238

cho objeto de la incautación y la pérdida o robo...” (debe entenderse tam-


bién el hurto) ”... de aquel haya sido debida y oportunamente denunciada
ante el Registro Nacional de Armas (RENAR)”. E incluso los propios imputa-
dos podrán efectuar un reclamo sobre el origen, naturaleza o propiedad de
aquellos elementos por medio de una acción administrativa o civil de resti-
tución, si ello fuese posible, o de indemnización si correspondiese,
Pese ano existir norma expresa y específica, lorelativo a la disposición de
los objetos cuyo decomiso se ha ordenado en la sentencia, como segmento
desu ejecución, corresponderá al juez con funciones de ejecución (véase el
art. 57, esp. sus párrs. b y c).
Acerca de laimpugnación respecto de las cuestiones contempladas en la
disposición en análisis, véanse los comentarios alos arts. 356 (en cuanto a la
aplicación de las medidas cautelares aquí previstas), y 358,
Sobresudisposiciónenel procedimiento abreviado o pleno, deno haber
sido pactado, véase el comentario al art. 325.

CAPÍTULO 4
REGISTRO DE LA AUDIENCIA

Art. 311. — «Forma», De la audiencia de juicio se labrará acta que con-


tendrá:
a) el lugar y fecha, con indicación de la hora de comienzo y finalización,
así como de las suspensiones y de las reanudaciones;
b) la mención de los jueces, los miembros del jurado y las partes;
c) los datos personales del imputado;
d) un breve resumen del desarrollo de laaudiencia, conindicación de los
datos personalesdelostestigos, peritos eintérpretes y lareferencia de
los documentos leídos;
e) las solicitudes y decisiones producidas en el curso del juicio y peticio-
nes finales de las partes;
f) la observancia de las formalidades esenciales, especificamente si se
procedió públicamente o fue excluida la publicidad, total o parcial-
mente, con mención de los motivos de la decisión;
239 REGISTRO DE LA AUDIENCIA Art. 311

g) otras menciones previstas por la ley o las que el juez presidente orde-
ne, incluso por solicitud de las partes intervinientes;
h) el veredicto del jurado y la parte dispositiva de la sentencia;
í) laconstancia de lectura de la sentencia o su diferimiento;
j) la firma del juez presidente y la del funcionario responsable de con-
feccionar el acta.
Laaudienciaserá grabada en forma total mediantesoporte de audioo vi-
deo.

5 1. Consideraciones generales.— El acto del debate (tanto el cumpli-


doen la audiencia de determinación de la responsabilidad como, en su caso,
en el de la audiencia de determinación de la pena), debe ser documentado
integramente, según lo establece el precepto, a través de un acta que debe-
rá levantar personal autorizado de la oficina judicial ala cual se refiere el art.
58 (pues ese organismo, conforme al art. 281, inc.e,eselquedebe “disponer
todas las medidas para la organización y el desarrollo del juicio”).
Elactaasiconteccionada, y los registrosde audio odevideoquesetomen
conforme a lo mandado en forma expresa por el inc.j) del precepto demos-
trarán, en principio, el modo como se desarrolló el juicio, la observancia de
lasformalidades previstas, las personas que han intervenido y los actos que
sellevaron acabo. No obstante ello, la falta o insuficiencia de alguna delas
enunciaciones previstasenla norma nodarálugar por sísola a un motivo de
impugnación de la sentencia (art. 312; véase su comentario), debiéndose
considerar en esta cuestión lasreglasquesientan el art. 129 yss., en especial
en relación a los principios de saneamiento y convalidación (véanse sus co-
mentarios).
El dispositivo constituye una particular regulación de la regla genérica
establecida en el art. 109 que define que los actos del proceso se podrán re-
gistrar porescrito, mediante imágenes, sonidos u otrosoporte tecnológico
equivalente, lo que ha llevado a concluir que “el Código admite cualquier
medio confiable y seguro para el registro de los actos” [Pastor, Lineamien-
tos..., p. 48].
Aquella misma norma fija que los contenidos esenciales de los actos (en
este caso, del acto del debate) deberán surgir del mismo registro y, en caso
de no ser posible, de un acta complementaria. Esa dualidad adquiere parti-
Art. 311 REGISTRO DE LA AUDIENCIA 240

cularmente aquícarácterimperativo, puesalaobligaciónde


grabar median-
te soporte de audio o video, se impone el deber de labrar loque constituye,
en definitiva, el acta de la audiencia de debate. No debe perderse de vista
que, pese aaquella grabación, habrá aspectos del debate que eventualmen-
te pueden no comprenderla.
Durante la vigencia del Código anterior, seseñaló que no debía provocar
lainvalidez del actasu confecciónal momento del veredicto, pues "si bien es
sabido que el acta debe ser confeccionada (...) a medida en que se desarro-
llael debate oinmediatamente después decumplido(...)yque noes de bue-
na práctica que su confección se postergue a la lectura del veredicto (...) es-
ta última circunstancia no comporta su nulidad, no solo al no registrarse nin-
guna causa! del art. 140 del ordenamiento ritual, sino también al no verifi-
carse afectación a garantía constitucional alguna...” [CFCP Sala IV, “Rein-
hold”, LL, 2012-D-423].
Sobre esa base también se dijo [Navarro - Daray, Código ..., t. 3, p. 166],
que el acta es un instrumento público que hace plena fe de la existencia ma-
terial de los hechos del proceso que testimonia, más concretamente de to-
doloacontecidoenel debate, desdesu apertura hastael cierre. Conotraspa-
labras, se ha definido su objeto diciéndose que "la finalidad del acta de de-
bate se circunscribe a garantizar a la parte su derecho de defensa respecto
atodoslosactosque hhayantenido lugar duranteesta etapa esencial delpro-
ceso penal” [CFCP SalalV, “Reinhold”, cit.].
Con todo ello, cuanto otrora podía argumentarse acerca de que lo que
no aparecía contenido en el acta debería considerarse inexistente e incum-
plido, se relativiza en el régimen vigente atento al carácter obligatorio de
suregistro audio-visual, lo cual puede derivar en susaneamiento o convali-
dación cuando tal registro permitiese apreciar el debate en su totalidad, y
acreditarel cumplimiento de las formalidades supuesta mente inexistentes
oincumplidas.
Elactadebeserconfeccionada porel personal autorizado dela Oficina Ju-
dicial a medida queeldebateva desarrollándoseoinmediatamente después
deconcluido. Según la norma, ha deser una sola, aunque deben mencionar-
se las suspensiones y reanudaciones que tuvieron lugar (inc. a); mas no exis-
ten razones que le quiten eficacia si se la segmenta: por ejemplo, conforme
alasjornadasdeldebate. Durantela vigencia del ordenamiento anterior, co-
241 REGISTRO DE LA AUDIENCIA Art. 311

mo ya se dijo, se consideró que no era buena práctica la que se observaba de


modo frecuente, consistente en postergar su confección o compleción para
luego de leído el veredicto. Pero, compartiendo la crítica, se dijo en ese mo-
mento que esa irregularidad no conllevaba a su invalidez [véase la causa
“Reinhold”, cit.], criterio que es de recibo para el régimen actual.
Su contenido será, en general, "un breve resumen del desarrollo de laau-
diencia” que se trate (inc. d), lo cual en su momento llevó a considerar que
“lo asentado en estos instrumentos puede ser defectuoso e incluso incom-
pleto, pero ello no conduce a la nulidad” [CFCP, Sala 1, 7/10/08, “Quiroz, A.
S.”, causa 9673]. Se la ha calificado como un “acta sucinta” del debate [Cla-
riá Olmedo, Tratado...,[Link], p. 280]. Tambiénse dijo, en vigor el Código an-
terior, queen el por entonces particularcasode haberse documentadoelde-
sarrollo del juicio a través de registros audio-visuales, “la falta de transcrip-
ción de determinadas circunstancias ocurridas durante el debate y respecto
delas cualeslas partes pidieron su incorporación en el acto, o el hechode que
la misma haya estado disponible para las partes luego de la deliberación, no
comporta un perjuicio concretoal ejercicio de defensa en juicio, pues, de ad-
verso, la adopción de este recaudo documental por parte del tribunal se eri-
ge como la materialización de una medida que asegura el debido y eficaz
ejercicio de defensa en juicio al resultar un reaseguro que garantiza el cono-
cimiento y control de cuanto aconteció en el debate” [CFCP Sala IV, “Rein-
hold”, cit], jurisprudencia que debe considerarse aplicable a la fecha habi-
da cuenta el ya señalado carácter obligatorio de aquellos registros.
El presidente del tribunal y el funcionario responsable de confeccionar-
la deben rubricarla (inc. f), pero nada obsta a su eventual suscripción tam-
bién portodaslas partes intervinientes. Setrata de una excepción a la gené-
rica regla del art. 110, párr. 1, 6), debiéndose recordar que esa misma nor-
ma fija que la omisión de la formalidad solo priva de efectos al acto otorna
invalorable su contenido cuando no pueda ser suplida con certeza sobre la
base de otros elementos de convicción como, en el caso, la grabación de la
audiencia.
En cuanto a la grabación, la disposición parece incurriren una dicotomía
de consecuencias poco prácticas, al consignar soporte de audio o video (con-
junción que es reiterada en el art. 312; igualmente, en el art. 111 y hasta en
el art. 109, cuando en este se alude al registro de “imágenes o sonidos”). To-
Art. 311 REGISTRO DE LA AUDIENCIA 242

do ello, literalmente, podría llevar a considerar que un vídeo sin audio po-
dría satisfacer las exigencias del precepto. Sin embargo, es claro que un so-
porte de esas características en modo alguno servirá para asignarle los efec-
tos que la propia normativa le asigna y, en definitiva, para el resguardo de la
defensa en juicioenrelación atodaslasdecisionesquese [Link]
parece evidente que el legislador ha requerido, como minimo, el audio res-
pectivo, y ha añadido, para un mejor registro, el visual, pero siempre que va-
ya acompañado, a su vez, del pertinente audio.

82. Contenido del acta.— El inc. a) marca la primer exigencia de la nor-


ma, esto esque se indique en el acta, el lugar y fecha de su confección, como
también la indicación de la hora de comienzo y finalización del debate, con
más sus suspensionesy reanudaciones, Dicha exigencia es reproducción de
la genérica prevista en el art. 110, El lugar será, generalmente, la sala de au-
diencias del tribunal. Se hará constar también el desplazamiento del tribu-
nal o de uno de sus jueces, si así se dispusiere (conf. art. 293).
Comoel debate puede no concluiren una única jornada, suspenderse en
su decurso o continuar otro día, deberá dejarse constancia del comienzo y
final de cada audiencia.
La omisión de estos datos no implicará, conformea los principios genera-
les ya referidos, invalidez alguna, salvo situaciones especiales. Por ejemplo,
en cuanto concierne a la verificación de los plazos a que aluden los arts. 291,
párrs. 19, 2 y 39, y 306, párr. 2”. No obstante ello, deberá tenerse presente lo
ya expuesto
en ordena los principios desaneamiento
y convalidación, y la in-
cidencia que sobre la debida y adecuada consignación de tales circunstancias
pueda derivar del registro audio-visual respectivo,
En el inc. b) del precepto se exige la identificación de los componentes del
tribunal y delas partes que hubieren asistido al acto, porsioatravésdesusde-
fensores o mandatarios. Se trata simplemente de ello, esto es de asentar sus
nombres y apellidos, peroa efectos, también, de documentar las asistencias
que, de otro modo, podrían derivar enla invalidez del debate, como aquellas
que atentaren contra la regular constitución del tribunal, la identidad de sus
integrantes o importaren la afectación de derechos. Ta! el desistimiento táci-
to del querellanteo actor civil (por inasistencia) o porno presentar conclusio-
nes (arts. 86, inc. c, y 102, incs. c y d)).
243 REGISTRO DE LA AUDIENCIA Art. 311

Enel caso del imputado, enel inc.c) se requierealgo más que el meroasien-
to desu nombre y apellido, esto es, deben consignarse también sus datos per-
sonales, cuya mayoro menor extensión quedará a criterio del tribunal (véase
elart. 66 ysu comentario), si bien aparece como imprescindible consignar co-
mo mínimo su lugar y fecha de nacimiento, su documento de identidad, el
nombre y apellido de sus padres, y su domicilio real,
La omisión detales menciones pueden, según el caso, generarla invalidez
del acta. Porejemplo, siconcerniere a loscomponentesdeltribunal, tantoen
lo relativo a su identificación como al asiento de sus asistencias, o a la inter-
vención del juez sustitutoy de las circunstancias que la justificaron; en el ca-
so del fiscal, y del imputado y su defensor, ocurrirá igualmente si, por ejem-
plo, el acta nada dice de su falta de comparecencia al debate. De todas for-
mas, vale reiterarlo, deben tenerse presente siempre las reglas del art. 129y
ss. enrelaciónalosprincipiosde saneamiento yconvalidación queimponen,
así como el auxilio que para la superación de cualquier interrogante puede
brindar el registro de audio o video.
Deacuerdoalinc. d), el acta debe contener igualmente un breve resumen
del desarrollo dela audiencia, imponiendo el dispositivo quetambién se de-
ben indicar los datos personales de testigos, peritos e intérpretes), conseña-
lamiento de los documentos leídos (esto es, introducidos por lectura al de-
bate). Comose observa, la norma noexige unafiel transcripción de losdichos
de los testigos, peritos e intérpretes, haciendo excepción a ello aquellas ex-
presiones que el tribunal ordenase incluiren el acta, incluso por solicitud de
las partes (inc. g).
Empero, dado que dentro de los motivos de impugnación se encuentra la
general “carencia de motivación suficiente” o “siesta fuera contradictoria,
irrazonable o arbitraria”, tanto para la sentencia absolutoria como para la
condenatoria (arts. 359, inc. c y 358, en su orden), y que en relación a la últi-
ma se ha incluido también “la omisión de la valoración de prueba decisiva”,
la "valoración de prueba inexistente”, y la “valoración errónea de prueba”
(art. 358, incs. ey f), setorna razonable documentarla producción de la prue-
ba de la forma más completa posible (incluyéndose en ello el obligatorio re-
gistro audio-visual).
Durante la vigencia del Código anterior, se puso implícitamente en cabe-
za del defensor, frente asu crítica acerca de que “el acta de debate no permi-
Art. 311 REGISTRO DE LA AUDIENCIA 244

te conocer lo ocurrido (...) pues no se transcribió lo que expusieron los testi-


gos (...) casi la totalidad de lo afirmado en la sentencia no encuentra respal-
doen ninguna constancia de posible control por un tribunal superior(...)esa
ausenciarepercutiría en perjuiciodel debido control de lasentencia (...)al re-
latar lo narrado por lostestigos, el tribunal hizo primarla subjetividad de ca-
da uno desusintegrantes...”, sudeberde”... [solicitar] oportunamente que
las declaraciones de lostestigos (...) se transcribieran (...) se dejara constan-
cla de algunacircunstancia queconsiderara relevante —actividad que sídes-
plegó(...)el(...) Ministerio Público Fiscal—...” [CFCP Sala, 7/10/08, “Quiroz,
A.5.”, causa 9673, en la que el tribunal destacó, además, que el defensor ha-
bía firmado el acta de conformidad; contodo ello, descartó la configuración
de algún perjuicio a los derechos de la defensa, más por no haber explicado
esta cuáles serian las contradicciones relevantes argumentadas entre locon-
signado en la sentencia y lo declarado por los testigos].
Detodas formas, el registro audio-visual obligatorio al que nos venimos
refiriendo concurre ahora a matizar la exigencia de una transcripción aca-
bada en el acta de las declaraciones testimoniales recogidas en el juicio, en
la medida en que él posibilite una adecuada revisión del valor asignado a la
prueba incorporada.
El inc. e) refiere a la necesidad de asentar las solicitudesy decisiones pro-
ducidas en el curso del debate y las peticiones finales de las partes. Lohace de
modocongruenteconloestablecido en el art. 288, párr. 19, 22oración, entan-
to impone la obligación de dejar constancia de las peticiones efectuadas por
las partes, tanto durante el juicio como las denominadas finales, esto es, las
realizadas en ocasión de la discusión final (art. 302); por ejemplo, la sanción
requerida en la audiencia de determinación de pena (art. 304). En relación
solo a las primeras (que pueden comprender, entre otras, lasrevocatoriasin-
terpuestas con arreglo al art. 346), se requiere también aquí que conste cuál
fue la decisión recaída. La exigencia de dejar constancia de las peticiones fi-
nales, es una forma de verificar el cumplimiento del principio de congruen-
cia y de la garantía del debido proceso. Su omisión será causal de invalidez
solo enla medida en que, tanto peticionescomodecisiones, no puedan cons-
tatarse, pese a haberse producido, através del respectivo registro audio-vi-
sual, debiéndosetenersiemprepresentelosprincipiosdesaneamientoycon-
validación.
245 REGISTRO DE LA AUDIENCIA Art. 311

En el inc. f) el legislador ha particularizado el asiento concerniente a las


formalidades esenciales del debate y a su cumplimiento, haciendo especial
previsión respecto de su publicidad. Deberán consignarse entonces (lo cual
esordenado también, en general, por el art. 288, párr. 1%), los motivos de la
decisión que, entre otras situaciones que pudiesen presentarse, llevaron a
realizar el debate, total o parcialmente, a puertas cerradas; las prohibiciones
especiales de acceso al recinto del juicio u órdenes de salida de él que se hu-
bieren verificado; la asistencia en sala contigua del imputado, su expulsión,
o su alejamiento transitorio; y el criterio que se hubiese adoptado en orden
al acceso al juicio de medios de comunicación.
En cuanto a las otras menciones a las que alude el inc. g), se encuentran
aquellas previstas expresamente por la ley; por ejemplo, las resoluciones no
vinculadas con la publicidad del debate a las que alude el ya citado art. 288.
Igualmente, aquellas no contempladas de forma expresa, peroquesededu-
cen de las normas en juego y que hacen a la regularidad del proceso, como la
lectura del acta prevista en el art. 292, la constitución del tribunal en lugar
distinto a la sala de audiencias (art. 293), o las decistones que se adopten en
razóndelospoderesde disciplina
y dirección del debate queconfierenal pre-
sidente del tribunal el art. 290. También deberá dejarse constancia en el ac-
ta de las menciones que mande añadir el presidente, incluso, en este último
caso, a solicitud de las partes intervinientes. La omisión de consignarlas, tan-
torespectoa las mencionesa la que alude el presente incisocomoel anterior,
deberá tenerse presente lo ya señalado en orden al registro audio-visual del
juicioy a los principios de saneamiento y convalidación.
Loatinenteal veredicto deljurado aquerefiereelinc. h), deberáser pre-
cisado por la ley que se dicte para su regulación (véanse los arts. 23, 52 y
282).en función del art. 282 (véasesu comentario). En cuanto a la parte dis-
positiva de la sentencia, solo sise tratase de una condenatoria, deberánin-
tegrarseen elacta, de forma conjunta, las correspondientes ala audiencia
de determinación de responsabilidad y a la audiencia de determinación de
la pena.
Conforme al inc. /), se deberá dejar constancia en el acta, asimismo, de la
lectura de lasentencia y del eventual diferimiento desuredacción en un pla-
zonosuperiora loscinco días, con indicación de la fecha y hora quese fije pa-
rala pertinente lectura. Siellono hubiesesido así, deberá dejarse una simple
Art. 312 REGISTRO DE LA AUDIENCIA 246

constancia dela efectiva lectura de la sentencia en la fecha de suscripción del


acta.
En cuanto a la firma del acta por el juez presidente y por el funcionario
responsable, nos remitimos a lo dicho en el 8 1,

Art. 312. — «Valor de los registros». Elacta y los registros de audio o vi-
deodemostrarán, enprincipio,el modocomose desarrollóeljuicio, la ob-
servancia de las formalidades previstas, las personas que han interveni-
do y los actos que se llevaron a cabo.
La falta o insuficiencia en el acta de las enunciaciones previstas
en el art.
311 nodará lugar porsí sola a un motivo deimpugnación de la sentencia.

En línea con lo expuesto en el comentario precedente, los registros solo


acreditarán en principio el modo como se desarrolló el juicio, para lo cual
deberá atenderse a los principios de saneamiento y convalidación (art. 129
yss.), y asu incidencia para poder tener por cierta, detodas formas, la regu-
laridad del debate. En consecuencia, esta podrá ser acreditada de otra ma-
nera, siempre que todo ello conduzca, razonablemente, a la aplicación en
cada caso de los principios aludidos.
En ese orden de ideas, aparece como coherente lo dispuesto en último
término, en orden a que la falta o insuficiencia de alguna de lasenunciacio-
nes previstasen la norma no dará lugar por sí sola a un motivo de impugna-
ción de la sentencia lo cual encuentra su correlato en lo establecido en los
arts. 358 y 359, pues ninguno de ellos alude expresamente a aquellas defi-
ciencias como base suficiente para el recurso.
De todos modos, si del acta o de los registros audio-visuales se despren-
diese, por ejemplo, la inobservancia de un precepto o garantía constitucio-
nal o legal (art. 358, inc. a), o que no se hubiese respetado la cesura del de-
bate (ibidem, inc./), o la inobservancia del derecho a la tutela judicial de la
víctima (art. 359, inc. a), talesserán motivosdeimpugnación admisibles, que
encontrarán sustento formal en las constancias de aquella y enlos registros
respectivos.
La norma es reglamentación específica de la más genérica reglamenta-
ción de que da cuenta el art. 109en punto al registro de los actos del proceso
(véase su comentario).
247 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Arts. 313/314

Art.313. — «Aplicación supletoria». Las normas previstas en este Libro


se aplicarán en los procedimientos especiales, en cuanto sean compati-
bles y a falta de reglas particulares.

Setratade una remisión atendible, de modo de evitar repeticionesincon-


venientes, pero sujeta a las compatibilidades y reglas particulares de cada
procedimiento,

LIBRO SEGUNDO
PROCEDIMIENTOS ESPECIALES

TÍTULO |
PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA

Art. 314. — «Promoción». Toda persona legalmente habilitada que pre-


tenda perseguir por un delito de acción privada formulará querella, por sí
o por mandatario especial.
De igual manera deberá proceder quien resulte víctima de un delito de
acción pública y seencuentre habilitado para efectuarla conversión a ac-
ción privada, conforme lo dispuesto en este Código.
El escrito de querella deberá contener los requisitos enumerados en los
arts. 83 y 274 y se acompañará una copia de aquél y, en su caso, del res-
pectivo poder, por cada querellado. En los supuestos del segundo párra-
fo, además se deberá agregar copia fiel delos actos procesalescumplidos
que habiliten este procedimiento.
La oficina judicial estará a cargo de la custodia del legajo correspondien-
te y de los elementos probatorios quese hubieren acompañado. Deberá
proceder a designar al juez que habrá de intervenir en el caso.

$ 1. Proceso de acción privada

a) Consideracionesgenerales.— Como quedó dicho en el comentario al


art. 27, en el delito de acción de ejercicio privado se privilegia el interés del
particular damnificado en su persecución y castigo, subordinando la promo-
ción y estimulo de la acción derivada del hecho que lo constituye, a su ejerci-
cio por quien resultare víctima del mismo.
Art. 314 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 248

El fiscal, pues, ha sido marginado por el legislador del proceso al que ese
tipo de delitos da origen. Esa regla, empero, admite excepciones basadas en
el "interés” u”orden” públicos, enlasquesereclamóconaciertosuinterven-
ción [véase, entre otros, Dela Rúa, Código ..., p.878;enespecial, señala el au-
tor, para el control de los procedimientos yla declaración de prescripción], al
exceder las mismas el interés del damnificado.
Los conflictos de competencia son un ejemplo de ello [CCC-Fallos, 11-197;
CCC, Sala l, 21/3/85, "Llaryora, A.”, causa n? 28.952; idem, Sala VI, 18/7/08,
“Bregman, M.”, causa 35.258, que extiende la intervención atodas las cues-
tiones de orden público; CFCP, Sala |, 27/4/09, “Azpiazu”, causa 11.235 que,
ejemplificando, señala que participaen cuestionesdeinsoslayableinteréspú-
blico], pues apuntan a la no intervención de un juez que no sea el natural y al
respeto de la perpetuatio lurisdictionis. La idea de la imperatividad de la in-
tervención al respecto del fiscal se desprende, además, de la ley 27.148, que
destaca, entre las funciones del Ministerio Público Fiscal en defensa de la
Constitución y losinteresesgeneralesdelasociedad, laobligatoriedad dedar-
le intervención en aquellos conflictos en los que se encuentre afectado el in-
terés general de lasociedad (art. 2”, d) y también
en las cuestiones decompe-
tencia (art. 2%, f), dispositivos que no efectúan distingo algunoen cuantoal ti-
pode acción quelosorigina. Otro tanto ocurre si hubiere de discutirsela pres-
cripción de la acción [mutatis mutandi, CCCF Sala ll, LL, 2007-B-177, encontra,
CNCP, Sala |, JPBA, 114-16-25, modificando su criterio anterior
y sosteniendo
la ausencia de agravio del fiscal que no intervino en el incidente respectivo,
paraimpugnar].
Debe recordarse al respecto, para una correcta evaluación de ese deber
de intervención, que la circunstancia de quedarpor leyla promoción delain-
vestigación por la comisión del delito de acción de ejercicio privadoy su cas-
tigo, sujetosa la decisión de la víctima, solo implica el reconocimiento de que
el Estado actuará en la medida del interés de esta; pero jamás implicará de-
cir que la acción deje de tener, como la pena que a ella tributa (por lo gene-
ral de multa, pero aun de prisión), naturaleza pública. De allí que no pueda
desatenderseel Ministerio PúblicoFiscaldeinterveniren determinadascues-
tionesjurídicas, cuyas soluciones no pueden quedar al margen de su control
de legalidad ni podrá decirse que no hacen al interés general de la sociedad
(art. 120, CN).
249 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 314

Acorde a esa idea, estos procesos han sido también calificados como se-
miacusatorios: del lado del acusador son asimilables al ejercicio de una pre-
tensión privada, pero de! lado del imputado, tado funciona en forma idén-
tica al procedimiento penal por delito de acción pública [Maier, Derecho ...,
t.1, p. 5091.
La razón última, insistimos, no es otra que el interés público involucrado
aun en la investigación de los delitos de acción privada [CS/N-Fallos, 314:
1447], derivando de ello, comobien lo ha destacado ese tribunal, el deber de
la administración de justicia del Estado de determinar su comisión y el grado
de responsabilidad o irresponsabilidad de quien resulte imputado.
Son delitos de acción de ejercicio privado o, dicho de otro modo, son ac-
ciones privadas, lasque nacen de los delitosenumeradosenelart. 73, párr. 12
del CP, Si se sigue la interpretación reiteradamente efectuada por la Cáma-
ra Federal de Casación Penal debería adicionarsela que nace del delito de in-
solvencia fraudulenta del art. 2? bis de la ley 13.944 [CNCP Sala 1, JPBA, 83-
311-443 y JPBA, 99-57-152; idem, Sala IV, JPBA, 99-228-412; CCC, Salal, JPBA,
108-96-218]. Pero no parece tener sustento legal esa interpretación. De allí
que luzca acertada la opinión en contrario, con sostén en que los enumera-
dos por aquel dispositivo de fondo constituyen un numerus clausus [CNCP,
Sala Il, 26/2/07, "Fernández Aramburu”].
Consecuencia del ejercicio privado de la acción, esla obligación del que-
rellante, una vez promovida la querella, de estimularla o instarla (implíci-
tamente, ese deber surge en el Codigo solo del texto del art. 89), posibilitan-
do de tal modo el avance regular del proceso. Durante el debate, no regirá
esedeberporqueel principiode continuidad quelo regula notoleraráinac-
tividad jurisdiccional estructurada en la inacción del querellante. En tal in-
teligencia, el órgano jurisdiccional conserva plenas sus facultades de im-
pulso de la audiencia hasta sucierre y, con posterioridad, deberá sentenciar
y determinar pena, sinnecesidad de que lesea requerido en dicho instante.
Contrariamente a lo que sucede en los delitos de acción pública, la carac-
teristica dispositivadelos de acción privada es querigeenellosla divisibilidad
delaacusación(másampliamente, sobreesta, véaseelcomentarioalart. 322),
porque el titular de la acción tiene el pleno gobierno de ella tanto subjetiva
comoobjetivamente. Como consecuencia, el juez no podráextenderlaimpu-
tación a personas distintas de las querelladas por el titular de la acción. Tam-
Art. 314 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 250

poco su sentencia podrá ser comprensiva de hechos por los que aquel no hu-
biere accionado. Como complemento, véase el comentario al art. 320.
El procedimiento deberá estar a cargo en sutotalidad de un juez de juicio.
Con anterioridad a la ley 27.482, el mandato en tal sentido era expreso (art.
54, inc. a, según la versión de la ley 27.063). En la actualidad ese texto ha sido
derogado, pero aun así no puede desatenderse que, como se verá más ade-
lante, el escrito de querella con el quese inicia el procedimiento en este tipo
de delitos constituye un acto incuestionable de acusación que derivará, de
correspondery con las particularidades propias de este tipo de procesos, en
la audiencia de debate respectiva, por lo que reiteramos aquella conclusión.
Comúnmente, en función delas penas establecidas para los delitosde acción
privada, el juez será unipersonal (art. 55, inc. a).
La regulación de la función de impugnación resulta ambigua si se consi-
dera que tanto el art. 53 que fija la competencia de los jueces con funciones
derevisión, último párrafo, como el art. 54, que reglamenta la de los jueces
de revisión con funciones de casación, penúltimo párrafo, les asignan fun-
cionesrevisoras ”... en lasimpugnaciones deducidasen procesos por delitos
deacción privada ...” (así, enlos doscasos). La solución armónica que puede
esbozarse es que los primeros lo harán en las impugnaciones que puedan
verificarse en los tramos previos a la convocatoria a juicio, en las que serán
tribunal de última instancia local a los fines previstos en el art. 350; en tan-
toque lossegundosactuarán en lasrestantes, estoesenlasqueseverifiquen
a partir de aquella convocatoria porla oficinajudicial, queregula elart. 320,
párr. 2”, y en ambos supuestos de modo unipersonal.

b) Cuestiones vinculadas a la legitimidad y capacidad del querellante, y


alescrito de querella.— La legitimidad para querellarse por un delito de ac-
ción de ejercicio privado responderá a la regla general. Aunque el precepto
alude ala persona “legalmente habilitada”, esta será en definitiva “la per-
sona ofendida directamente por el delito” (ley 27.372, art. 2?, inc. a). No hay
razón jurídica para establecer u observar diferencias. Tampoco la habrá si se
acude al texto del art. 88, en cuanto allí, en cambio, el legislador alude a la
“persona quese considere ofendida por un delito de acción privada”. La fal-
ta de precisión terminológica no es susceptible, alo menos aquí, de introdu-
ciro justificar modificaciones a la regla general.
251 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 314

Del mismo modo, la capacidad civil para querellarseen ordena delitos de


acción privada será la tratada oportunamente, al considerar los de acción
pública.
Recuérdese, sin embargo, que el art, 73 del CP preceptúa que “la acción
porcalumnía e injuria, podrá serejercitadasolo porelofendido y después de
su muerte por el cónyuge, hijos, nietos o padres sobrevivientes”, En los de-
más casos, sigue la norma “se procederá únicamente por querella del agra-
viado odesusguardadoresorepresentanteslegales”.Sobre el particular, vé-
aseelcomentario al art. 79.
La legitimidad implicará examinar si quien se querella resulta la persona
“ofendida” por el delito. Su examen es previo a cualquier actividad fruto de
su impulso [CCC, Sala VII, 14/11/08, ”C., M. A.”, causa 35.238, con cita de Ca-
tucci, Calumniase injurias, p. 231,
Comoquedó dicho, fuera delosmenoresquetienen capacidad para que-
rellarse, el representante legal del incapaz goza de la facultad de promover
y estimular las acciones civil y penal perse.
Enlopertinentealasformalidadesdelescritode querella, véase el comen-
tario alart.83 (85). Consupino acierto, se ha expresado que lasquerellasque
se presentan pretendiendo la persecución de delitos de acción privada, de-
ben ser necesariamente más claras y precisas que las que buscan la promo-
ción de acciones públicas, en las que el interés del estado justifica la actividad
de sus órganos [CCC, Sala V, 28/2/2014, “Pocovi, M.”, causa 56.008]. A tal re-
flexión cabe adicionar que la remisión que el legislador hace en el precepto,
acerca de que ”el escrito de querella deberá contener los requisitos enume-
rados en los arts. 83 y 274”, muestra a las claras que tal presentación consti-
tuye, a no dudar, un acto jurídico de acusación, que dará lugar a la defensa,
prueba y sentencia, conformando así el presupuesto indispensable del debi-
do proceso legal.
Se acompañará copía para cada querellado, Deberá intimarse, por la ofi-
cina judicial, para su aporte, en el caso de omisión. El plazo para esa integra-
ción, será el detres días y lasanción la inadmisibilidad, por aplicación exten-
siva del art.83, último párrafo. Esainadmisibilidad conducirá ala desestima-
ción (art. 315), que no hará cosa juzgada material (art. cit.).
En relación a la apoderamiento especial, véase nuevamente el comenta-
rio alart.83 (8 2).
Art. 314 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 252

Respecto de la acción civil, que la querella puede comprender (art. 321,


párr. 29, contrario sensu), véanse los comentarios a los arts. 40 y ss., y 98 y si-
guientes.
Acerca del hecho único encuadrable en tipos de acción pública y privada,
véase el art. 319 y sucomentario.

c) La paralización del juicio por calumnias.— El juicio por calumnia no


debe paralizarse por la tramitación de un proceso en el que se investiga el
delito de acción pública contenido en aquella, porque ninguna razón exis-
te paraello[Núñez, Derecho ...,[Link], p.439;Clariá Olmedo, Tratado...,[Link],
p.439, entanto no medien motivos que obstaculicen materialmente el trá-
mite].
Por ello, se ha sostenido la improcedencia de suspender el trámite de la
querella para la iniciación y substanciación de un juicio aparte porel supues-
to delito de acción pública que fundamenta el juicio por calumnia [CCC-Fa-
llos, VI-30;VWII-32, entre otros] o con motivo de la iniciación del mismo, pro-
movida por el imputado del delito de calumnia [CCC, Sala IV, 1/7/85, “Rozas,
J.”, causa 30.289, porque no existe previsión que asílo autoricel.
Sinembargo, seha interpretado encontrario sielproceso por delitode ac-
ción pública, base de la calumnia, precedió al juicio por esta [CCC-Fallos, 1-84
y IV-68; CCC, Sala IV, 4/9/81, "Rodríguez Larreta de Lamarca”, causa 25.859;
CCC, Sala Y, 12/12/85, "Anzoátegui, M.”, causa 19,875; CCC, Sala |, 28/2/89,
“Garris, R.F.”, entre otros]. En tal caso, la solución puede residir en la parali-
zación del procedimiento ulterior a la conciliación fracasada [CCC, Sala Y,
16/9/96, “Borodovsky,A. M.”, causa5 130; CCCF Salal, JPBA, 125-146-265]. La
decisión, en tal supuesto, puede ser adoptada oficiosamente porel órgano
jurisdiccional como respuesta a la instancia del querellante requiriendo el
emplazamiento del acusado en lostérminos del art. 320.
La resolución del juez que disponga la suspensión es equiparable a defi-
nitiva (art. 356) porque puede provocar la extinción de la acción penal.

82. Proceso por delito de acción privada por conversión.— El precep-


to señala que del mismo modo que se procede respecto de un delito de ac-
ción privada se deberá proceder de tratarse de un delito de acción pública
convertido en delito de acción privada, como modo de tornar operativo el
253 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 314

derecho autónomo de la víctima de querellarse en el proceso penal (véase


el art. 12 y su comentario; también, el art. 87).
El art. 73, párr. 2? del CP, expresamente regula que son acciones privadas
aquellas que “de conformidad con lo dispuesto por las leyes procesales co-
rrespondientes, surgen de la conversión dela acción pública en privada...”.
Por tanto, a la acción así convertida se le aplicarán todos los institutos de
fondo y de forma regulados por la ley para los de acción de ejercicio privado.
En el Código, se ocupa de la conversión el art. 33 posibilitándola cuando
seaplique un criterio de oportunidad, cuando el fiscal solicite sobreseimien-
to al momento de concluir la investigación preparatoria y cuandose tratare
de un delito que requiera instancia de parte, o de lesiones culposas, si el fis-
Cal autoriza y no existe interés público gravemente comprometido. Así, en
tanto medie "pedido de lavictima”. Véase el comentarioa esa norma, en es-
pecial, respecto del ejercicio ensolitariodela acción penal porla víctima que-
rellante, según la facultad acordada porel art. 270, inc. b.
Losactos de investigación legalmente cumplidos conservarán su validez.
Valdrá, también, la prueba anticipada verificada.
La circunstancia de existir ya un escrito de querella noseráóbice para lain-
tegración del que pide el precepto, en tanto son mayores sus exigencias, al
constituirun acto de acusación (art. 274, al queremiteel artículo). Aunqueno
será ese el caso, vale clarificarlo, si la transformación opera frente al pedido
de sobreseimiento del fiscal, pues la disconformidad de la víctima en tal caso
derivará en su acusación y la prosecución en soledad (arts. 270y 272). Espe-
cialmente, la norma fija que eseescritodeberá iracompañado de copia fiel de
los actos procesales cumplidos que habiliten este procedimiento; esto es, de
la decisión del representante del Ministerio Público Fiscal de aplicar un crite-
rio de oportunidad o de la decisión a que autoriza el inc. c) del art. 33 y, even-
tualmente, frente ala multiplicidad de víctimas, del consentimiento de estas.
No hay una regulación específica para el trámite deestos procesos, locual
no deja deser criticable esencialmente desde la óptica probatoria, porlasai-
ficultades que puede aparejar la escasa posibilidad que autoriza el art. 316
bajoellacónicoepigrafe de “auxiliojudicial previo”.Ellohahechodecir que:
“Si noscolocamosen el lugar de la víctima, en especial, frente a laresolución
delfiscalde instanciasuperiorqueconfirmala aplicación del criterio deopor-
tunidad, nosencontraremos en los albores de la investigación, inclusoinme-
Art. 315 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 254

diatamente después de haber formulado la denuncia, porlo cual, probable-


mente, ninguna diligencia probatoria se haya adoptado. El Ministerio Pú-
blico Fiscal ya no va a recolectar ninguna evidencia y en el término de sesen-
ta días de notificada, la víctima deberá formular su querella: así lo regula el
art. 219 del CPPN (ley 27.063), último párrafo...” [Sánchez Rodríguez, Elpro-
ceso de acción privada ...] y que, como señala la misma autora, "la facultad
del pretenso querellante derequerirla obtención de evidencias para la acre-
ditación de los hechos no está prevista ...”.

Art. 315. — «Desestimación». La querella será desestimada por auto


fundado si fuera manifiesto que el hecho imputado no constituye delito
osinose pudiera proceder o faltara alguno de los requisitos previstos en
el art. 314. El escrito y demás elementos acompañados serán devueltos
al pretenso querellante, quien podráreiterarsu petición, corrigiendo sus
defectos si fuere posible, con mención de la desestimación anterior dis-
puesta.

Ya hemos tratado el instituto de la desestimación al examinar el art. 249


que la regula en puntoa los delitos de acción pública, porlo que nosremiti-
mos, en cuanto a sus generalidades, a lo allí comentado, bien que recono-
ciendo desde ya que aquí la desestimación tiene un radio de acción mayor
que aquella.
La desestimación de la querella, según tácitamente lo expone la norma,
puedeoriginarse en unacuestión defondo oen cuestiones deforma. La pri-
mera, vinculada a la inexistencia de un hechotípico. Lassegundas, aunaim-
posibilidad de que los procedimientos avancen o de que se encuentren in-
cumplidos “los requisitos previstos en elart. 314”. Losetectos de la desesti-
mación serán distintosen una y otra alternativa.
Es interesante destacar, en sintonía con esa distinción, que la Comisión |n-
teramericana de Derechos Humanos ha dicho, ala hora de analizar un su-
puesto de “un segundo proceso iniciado por (...) estar fundado en los mis-
mos hechos que motivaron la sustanciación de la primera persecución pe-
nal ...”, que “a diferencia de otros supuestos de desistimiento (léase, agre-
gamos, de desestimación) dela denuncia —por razones de carácter procesal,
porejemplo—, cuandola declaración de noaperturadelainstrucciónsefun-
255 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 315

de en la inexistencia de tipificación penal de los hechos denunciados, la re-


solución que así lo establezca adquirirá el carácter de inmutable. En efecto,
para elcasoqueuntribunaldeclareen una oportunidad que un individuo no
estásujeto ala pretensión punitiva del Estado porinexistenciadetipificación
penal de los hechos denunciados, noserá posible que luego otrotribunal, in-
vocando los mismos hechos, pueda sostener que son constitutivos de delito,
Esta decisión, agotadoslos recursos previstos porlaley, adquirirá además ca-
rácter de inimpugnable, es decir que no podrá ser sujeta a modificación ya
sea en el mismo procedimiento o en otro posterior” [Informe 1/95, 7/2/95,
“Alan García v. Perú”, caso 11.006, pto. V, B, 3].
Con lo expuesto va dicho que, según sean los fundamentos de esa deses-
timación serán las consecuencias jurídicas que de ella deriven. En el prime-
ro de los casos, la decisión provocará los efectos propios de la cosa juzgada
ytornará operativa la cláusulaconstitucional y convencional de prohibición
de doble persecución (acerca de esta, véase el art. 5” y su comentario). En los
restantes, la acción podrá ser proseguida una vez removidos los obstáculos
formalesimpedientes del procedero cuando se integren losrequisitosomi-
tidos hasta entonces y previstos en el art. 314. En estos últimos supuestos, la
decisión se asemeja a la resolución de archivo prevista en el art. 250 (véase
su comentario) y produce, como quedó dicho, efectos semejantes.
La cuestión, de algún modo, se vincula ala cosa juzgada material y formal
(acerca de estas, nuevamente, véase el comentario al art, 59). La cosa juzga-
daformal puedeser removida, entanto medie mutación del estado de cosas
tenido en cuenta al momento de la primitiva decisión. La cosa juzgada ma-
terial se caracteriza por la inimpugnabilidad e inmutabilidad de la decisión
originaria, e impide el nuevo juzgamiento, en tanto la triple identidad que
la define se halle presente enel segundo. Detodos modos, será el contenido
del pronunciamiento el que defina sus efectos. Así, si un juez interpretase
(para nosotros, de modo impertinente), al desestimar, que la imposibilidad
de proceder deriva de haberse extinguido la acción por prescripción del he-
chotípico, la cuestión así decidida provocará igualmente los efectos propios
de lacosa juzgada material, aunque se haya utilizado, al desestimar, aquella
fórmula (la de desestimación porimposibilidad de proceder). Elcasoseríapa-
rigual, en ese puntual supuesto, al del sobreseimiento por extinción de la ac-
ción (arts. 269, inc. fy 273, párr. 29).
Art. 315 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 256

Bien sostienen Romero Villanueva y Grisetti [Código ...,t.!1l, p. 1851], que


"el rechazo en razón de no poderse proceder corresponderá en los casos de
inmunidad de opinión de los legisladores, cuando se trate de lasinjuriaso ca-
lumnias”. Pero nosetrata de una hipótesis exclusiva ni excluyente. La deses-
timación hasta puede deberse al fracaso de las diligencias a las que alude el
art, 316, que impedirán cumplir, verbigracia, con la individualización del
querellado, que reclama el art. 314 (párr. 39).
La desestimación por omisión delosrequisitosdelart. 314 conducirá, por
expresa previsión legal, a la devolución del escrito y todo otro elemento
acompañado, posibilitando la reiteración de la pretensión, corrigiendo los
defectos y con mención de la anterior desestimación dispuesta. La desesti-
mación operará entanto para cumplir aquellos nose hubierarequerido au-
xilio judicial previo (art, 315), fuera imposible obtenerlos mediante ese au-
xilio o, requerido este, según ya se vio, hubiere fracasado el intento de ob-
tención.
Si resultase clara la atipicidad, la desestimación debería recogerla y pro-
clamarla aún sino se pudiese proceder o faltase alguno de los requisitos pre-
vistos en el art. 314, como cuestión previa y hasta exclusiva. Lo cual, conduce
auna potencial derivación inversa: si se concluye que no puede procederse,
porejemplo porvirtud delainmunidad delquerellado, talconclusiónimpor-
tará el reconocimiento de la tipicidad del hecho que se le atribuye.
Si bien el texto nada dice expresamente, puede ocurrir que la imposibil;-
dad de proceder derive de un deficiente encuadretípico del hecho porel que-
rellante, que hubo de entenderlo como de acción privada cuando en verdad
lo era de acción pública. Igualmente, puede acontecer que la impropiedad
derive de la incompetencia del juez ante quien se planteó la querella. En am-
bos casos, procederá la desestimación con sustento en esarazón, de conteni-
do dilatorio e insusceptible portanto de producir cosa juzgada material.
La desestimación procede hasta la convocatoria a audiencia de concilia-
ción (art. 317), que marca la puesta en marcha de la acción penal (su “admi-
sión”, en palabras del legislador: siempre, art. 317). Es sentencia definitiva
por equiparación (véase el art. 356 y su comentario). Por tanto, resulta reso-
luciónimpugnable. Asíseráaunenaquelloscasosenlosquesurazónseacon-
secuencia dela imposibilidad de proceder, entanto se discuta su acierto jurí-
dico. Loserá en el termino de cinco días (art. 360).
257 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 316

Comonecesario complemento deltema, véanse loscomentariosalosarts.


353 (8 1) y 356(88 1 y 2).

Art. 316. — «Auxilio judicial previo». Si no se hubiera logrado identifi-


caro individualizaral querellado o determinar su domicilioo si para des-
cribirclara, precisa y circunstanciadamente el delitofueraimprescindible
llevar a cabo diligencias que el querellante no pudiera realizar por sí mis-
mo, requerirá en su presentación el auxilio judicial, indicando las medi-
das pertinentes.
El juez prestará el auxilio, si corresponde. Luego, el querellante comple-
mentarásu querella y, eventualmente, sudemanda dentro delos diezdí-
as de obtenida la información faltante. El querellante quedará sometido
alajurisdicción del juez en todo lo referente al juicio por él promovido y
asus consecuencias legales.

La legislación procesal penal federal anterior al Código contenía pareci-


da previsión, aunque circunscripto el auxilio ala identificación del querella-
do, la obtención de su domicilio o de documentos que no hubiera podido
obtener porsí(art.426). La norma quecomentamosluce implícitamente más
amplia, pues posibilitael auxilio judicial previo (antes, llamadoinvestigación
preliminar) para la descripción clara, precisa y circunstanciada del hecho,
amén de la identificación del querelladoy la obtención de su domicilio, y
siempre sujeto a que el querellante no esté en condiciones de realizar por si
la medida.
Losmotivosdel auxiliosontaxativos. Perola laxitud vista ha ampliado eles-
pectro de medidas de convicción posibles, máxime en los procesos por delitos
que no sean contra el honor.
El auxilio puede llevarse acabo através decualquiera delas medidasdein-
vestigación o de prueba previstas en el Código. La ley no pone límites
y solo
alude a “las medidas pertinentes”. Hasta, por ejemplo, podrá concretarse
por vía de un registro domiciliario [CCC, Sala IW, 17/12/02, “Kurilowicz /Que-
ja”, causa 20,304, en la que se pretendía obtener el instrumento original de
contratación de una publicación en un periódico, en la agencia receptora; el
juez de primera instancia había denegado el registro por no pertenecer al
querellado el domicilioa inspeccionar, añadiendoque “una medidadetalca-
Art. 316 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 258

libre” requería previamente se agote toda otra posibilidad], porque no hay


restricción en cuanto a la actividad que, con los objetivos vistos, pueda pro-
moverel querellante [más ampliamente, Navarro-Daray, La querella, p. 327].
Por ello, y según el contenido del pedimento, la medida solicitada puede dar
lugar a audiencia, que hasta puede ser unilateral (art. 143, último párrafo).
Lapruebaanticipada(art. 262; véasesucomentario) procederáentonces, pe-
ro deberá preservarse el derecho de defensa del querellado. Si no estuviese
aún debidamente identificado, intervendrá a ese fin la oficial o pública (véa-
se el art. 263, 2* oración, y su comentario).
La negativa a otorgar el auxilio para producir la medida de investigación
contenida en la diligencia preliminares impugnable [CCC, Sala IV, 29/11/02,
“Kurilowicz /Queja”, causa 20.304, en la que hubo de sostenerse la inapli-
cabilidaddelart, 199 del CP?PN—invocado para denegarel recurso poreljuez
correccional—, por mostrar dicha norma una “discrecionalidad técnica del
instructor” circunscripta alosdelitosde acción pública], entantoresulteequi-
parable a sentencia definitiva si, subsistiendo su omisión, resultase imposi-
ble completar la querella o llevarla adelante. Véanse, como complemento,
los comentariosa los arts. 353 (5 1) y 356 (88 1 y 2).
La resolución del juez que ordena el auxilio judicial supone, por regla, el
examen jurisdiccional acerca del caráctertipico del hecho comprendido por
la querella y de su admisibilidad. Así, por ejemplo, si el juez observase atípi-
co el hecho, no deberá auxiliar al pretenso querellante para individualizara
su querellado (si en ello consistiese el auxilio). Si lo hiciese, tal decisión im-
portará haber cumplido previamente con el análisis que impone el art. 315.
Pueden, no obstante, verificarse múltiples situaciones de excepción; por
ejemplo, si el auxilioloes alosfines de posibilitarrecién la descripción del he-
cho osi del provisto surgiese entonces que la afrenta al honor nofuetal.
El fracaso de una diligencia de auxilio puede justificar la realización de
otra u otras, si de ese fracaso surgiese la necesidad.
Verificado el resultado perseguido por la diligencia de auxilio, en diez
días el querellante deberá completar su querella, El plazo es perentorio
(art. 114), conlo cual, frente asu incumplimiento,
el juez deberá desestimar
(art. 315), ante laimposibilidad de procedero por faltar alguno de los requi-
sitos previstos en el art. 314. Nose trata de una hipótesis de abandono (art.
89).
259 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 316

Queel querellante quede sometido ala jurisdicción del juez, proclama fi-
nal del legislador, constituye una antiquísima fórmula legal, absolutamen-
te en desuso por su neutralidad en nuestro actual ordenamiento jurídico
(esto es, una fórmula que nada jurídicamente dice), y extrañamente reser-
vada por él solo paralos delitosquetramitan bajolas formasdela acción pri-
vada.
Se ha sostenido, ya respecto puntualmente a los delitos de acción privada
porconversión, que a los fines de no desnaturalizar el sistema previsto por el
legistador, “sibien habrá de analizarse caso porcaso, la autoridad judicial ha-
brá de ser estricta en cuanto a la exigencia al pretenso querellante respecto
de la necesidad de la diligencia que requiere y su imposibilidad de realizarla
porsimismo; incluso podríarequerirselequeacreditesufallidointentodeob-
tener la información por su cuenta, justamente para no (...) crear una etapa
de investigación que no está prevista” [Sánchez Rodríguez, El proceso de ac-
ción privada ..., p.117]; y que "en la misma línea de no desvirtuar la naturale-
za de este tipo de procedimiento, habría que exigírsele al pretenso quere-
llanteque,
en la formulación inicialde querella, requieratodas las diligencias
cuya producción pretende realizar y requieren de auxilio judicial para que el
juez pueda resolver en un único pronunciamiento si correspondeo no hacer
lugar a las medidas peticionadas” [Sánchez Rodriguez, op. cft., p. 118, en el
quela autora concluye que "si através de esta herramienta elquerellantetu-
viera diversas oportunidades de requerir el auxilio judicial para producir dili-
genciastendientes a acreditar los hechos, conllevaría a un sinnúmero de au-
diencias de petición de diligencias que renovaria este plazo y desvirtuaría en
un todo el procedimiento, pues generaría una etapa de investigación nopre-
vista normativamente, locual, atodasluces, noescompatiblecon el nuevosis-
tema de persecución penal en general y mucho menos con la naturaleza del
procedimiento de acción privada” y a fin de *[no] neutralizarel derecho dela
víctima de llevar adelante su pretensión de forma eficiente”]. En esa direc-
ción, la misma autora propone "realizaruna interpretación un poco más am-
plia, aunque no irrestricta, en cuantoa las diligencias requeridas con el fin de
poderdescribirclara, precisaydrcunstanciadamenteeldelitoenordenal cual
se pretende querellar para habilitar la posibilidad de brindar auxilio judicial
para obtener evidencias y/o informes que permitan acreditar en juiciola acu-
sacion”.
Art. 317 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 260

Art. 317. — «Audiencia de conciliación». Admitida la querella, el juez


convocará a una audiencia de conciliación y ordenará a la oficina judicial
que proceda a:
a) fijar día y hora dentro de los quince días, para llevar a cabo la audien-
cla;
b) designar a un mediador habilitado que intervendrá en la audiencia;
c) practicar las comunicaciones correspondientes;
d) remitira cada uno de los querellados, copia del escrito de querella y,
en su caso, del poder y la demanda civil, intimándolos a que designen
abogado defensor bajo apercibimiento de nombrarles uno público, de
nocomunicar aquella circunstancia con una anticipación de cuarentay
ocho horas a la fecha para la que fuera fijada la audiencia.

81. Consideraciones generales.— Presentada la querella por delito de


acción privada, el órgano jurisdiccional debe analizarsi procede fijarla au-
diencia de conciliación a que refiere el precepto que comentamos, o si el
avance de los procedimientos resulta imposible por verificarse alguna de las
hipótesis de desestimación previstas en el art. 315. La necesidad de integrar
losrequisitos del art. 314esunatercera opción, que puede derivaren auxilio
judicial (art. 316) y en la devolución del escrito de querella (art. 315).
Sielhechoresulta típico y no media otro motivode desestimación, la que-
rellaserá “admitida” (en palabras del legislador), lo que equivalea decirque
el ejercicio de la acción penal habrá iniciadoy que ya no podrá desestimarse
la querella [CNCP, Sala Il, JPBA, 95-176-362, entre muchas].
Se hainterpretado queconvocar aaudiencia deconciliación esdeber “in-
soslayable” del tribunal [CS/N-Fallos, 300:75], que está obligado a ordenar-
la aunque la parte expresamente nolo pida [CCC, Sala 111, 5/5/92, “Lanata, ).”,
por ser una disposición de orden público; lo acepta la CFCP, Sala 1, 27/4/09,
“Azpiazu”, causa 11.235]. Por esa razón, se ha calificado de “oficiosa” a esa
actividad, pese al carácter privado de la acción [D'Albora, Código ..., 1? ed,,
p. 431; Vázquez Iruzubieta - Castro, Procedimiento ...,t.!!l, p. 190; Falcone, El
juicio por delito de acción privada, JA, 2001-111-1002; CCC, Salal, JA, 1987-11,
índice, 124].
Enapoyatura deesa opinión ysuacierto, debe reflexionarse que ala pre-
sentación de la querella (y salvo supuestos de auxilio judicial, art. 316) pue-
den verificarse solo dos respuestas posibles por el órgano la jurisdicción.
261 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 317

Una de ellas, la desestimación, por las razones que da el art. 315. La otra, la
convocatoria. La primera, obviamente, no requiere de actividad de impulso
del querellante. Y si pese aesa inacción, el órgano jurisdiccional se encuen-
tra habilitado para actuar, esa habilitación abarca y se traslada necesaria-
mente a la alternativa restante e indisoluble de esa misma actuación, esto
esala convocatoria.
Además, se ha dicho, es adicional consecuencia de la conveniencia social
de lograr un acuerdo entre las partes, obligandoa la actividad oficiosa del
órgano jurisdiccional [CCCF, Sala l, JA, 1987-11, Índice, 124; en contra, soste-
niendo la invalidezde laconvocatoriadeoficio:
CCCF Salall, LL, 2001-4-426;
ECC, Sala VI, LL, 1998-D-800, DJ, 1998-3-830]. Entalsentido, y aunquenode-
fina esa discusión, recuérdese que el art. 22 impone al juez la obligación de
solucionarelconflicto “dando preferencia a las soluciones que mejorse ade-
cuen al restablecimiento de la armonía entre sus protagonistas y alapazso-
cial”, de locualeltriunto dela convocatoria (la conciliación, laretractación)
sería de palmaria operatividad.
La convocatoria supone el control preliminar de las formalidades de la
querella
y del contenido de aquella [TS Córdoba, 29/11/87, “Geraldo, D.”; vé-
ase, en igual sentido, el comentario
al art. 315]. Esa opinión, sinembargo, no
esuniforme, yse ha dicho, aunque aisladamente, que "la convocatoria cons-
tituye una etapa previa al proceso propiamente dicho, y porconsiguiente, la
citación no importa darcurso ala querella” [Oderigo, Derecho ..., p.642]. La
diligencia de ratificación del escrito de querella, que se acostumbra en la
práctica forense a fin de identificar al firmante, no es acto incluido por el le-
gislador en el procedimiento y que, portanto, deba ser instado por el accio-
nante [respecto de esto último, mutatis mutandi, CCC, Sala V, JPBA, 93-98-
283, aunque dando porsentada la necesidad de proceder ala realización de
aquella]. Si se la estimase indispensable, puede la Oficina Judicial ser la en-
cargada de concretarla.
Los procedimientos enel caso de delitos de acción privada carecen de eta-
pa preparatoria, conlo cual el comienzo del trámite procesal, siel juez no hu-
biere desestimado, se verifica, como ya se dijo, con la convocatoria a la au-
diencia de conciliación que fija el precepto. La fijación de esta audiencia im-
plica considerar abierta la instancia einiciado el proceso, porlo que luego de
su disposición no podrá dejársela sin efecto nidesestimarse la querella [CNCP,
Art. 317 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 262

Sala ll, JPBA, 95-176-362, cit., entre muchas], aun cuando la audiencia no ha-
ya tenido lugar, proceso que inexorablemente deberá concluir mediante so-
breselimiento—de progresarunaexcepción perentoriao mediardesistimien-
to del ofendido o retractación del querellado o conciliación— o sentencia
[CCC, Sala 1W, 23/11/94, “Fernández, O.”, causa 2247; D'Albora, Código ..., 1*
ed., p. 430]. Por ello se ha afirmado que una vez convocada, no puede ser re-
vocada [CNCP. Sala Il, JPBA, 95-196-372; se casó la desestimación ulterior de
la querella].
La convocatoria a audiencia de conciliación el juez habrá de materializar-
la dando intervención a la oficina judicial, encargada en adelante de la con-
servación del legajo correspondiente (al parecer, único, puesel legislador no
ha pluralizado al aludira él). El juez recién volverá a ser convocado cuando la
oficina judicial fije la audiencia yselo hagasaber, Salvo que haya debido pres-
tar auxilio judicial (art. 316). La fijación de audiencia de conciliación noes de-
cisión impugnable (art. 356). Mas podrán serlo eventualmente cuestiones
vinculadas a aspectos de su realización y que de no ser atendidas produzcan
perjuicio de imposible reparación ulterior. Noserá tal la nojustificación de
inasistencia
del querellado, pues no essentencia definitiva, al poder conciliar
en cualquier estado del juicio (art. 318) o retractarse
en igual tiempo.
Si como consecuencia desu conversión, la acción penal pública resultase
"convertida en acción privada” en virtud de alguna de las alternativas ad-
mitidas porel art. 33, el legislador no ha exceptuado al procedimiento con-
secuente de la audiencia de conciliación; aunque luzca innecesaria si se re-
flexiona que víctima e imputado pudieron conciliar hasta entonces y no lo
hicieron (art. 34). Pero véase el comentario al art. 33.
La designación de un mediador habilitado que reclama la norma en co-
mentario, porla Oficina Judicial, apuntaala preservación del sistema y del rol
del juzgadorcomotercero imparcial. Ante este se llevará acabo la audiencia,
de la que será su director y quien resuelva las cuestiones jurídicas que se pre-
senten durante su desarrollo. Pero será tarea exclusiva y excluyente del me-
diador la tarea de conciliar los intereses jurídicos en juego. La regla aparece
iterada en el art. 41, r, de laley 27.146, como una de las obligaciones específi-
cas de dicha Oficina.
El cómputo del plazo de quince días para llevar acabo la audiencia de con-
ciliación arranca desde la presentación de la querella o desde su ratificación,
263 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 317

si esta fuera ordenada, o desde que hubieren sido removidos los obstáculos
parasu fijación. En ese tiempo, deberá haberse celebrado.

$ 2, Cuestiones vinculadas a la asistencia de las partes.— Si el quere-


llantenoconcurrealaaudiencia, sinjustacausa, laconsecuenciaserála mar-
cada por el art. 89 (inc. b). Pero puede ocurrir
que quien no asista sea el que-
rellado. Lo dicho ameritadesentrañarsila Oficina Judicialse encuentra obli-
gada, frente a la inasistencia del querellado, a reiterar la convocatoria. Se
ha entendido al respecto que cuando el querellado no hubiere concurrido
a la audiencia de conciliación por no haber sido notificado de ella, corres-
ponde al querellante requerir se le libre nueva citación [CCC, Sala VII, JA,
1994-1!l, índice, 157], lo cual puede ser cuestionable. En verdad, como que-
dó dicho, esobligación de la jurisdicción, através de la Oficina Judicial, pro-
veer la convocatoria y la consecuente notificación. Por tanto, también será
su deber reiterarla si, por ejemplo, el fracaso derivó de haber resultado ex-
temporánea (esto es, luego del día en que debió celebrarse). Perotoda omi-
sión quederive deinactividad odeimposibilidad deconcretarlacitación (por
ejemplo, por desconocerse el domicilio exacto del querellado), deben ser
remediadas por el querellante, que deberá impulsar adecuadamente el pro-
cedimiento (art. 89; también, art. 315).
La audiencia debe ser notificada a las partes. Clariá Olmedo [Tratado ...,
t. VI, p. 440] resalta que así debe ser porque el intento de conciliación debe
tener lugar entre ellas, no entre representantes. En esa idea, asi tendrá que
ocurriraunque aquellas hubieran ya designadoenlacausaapoderadoode-
fensor.
Porlo dicho, y respecto del querellado, se ha reconocido expresamente
que “deberáser citado con notificación librada asu domicilio real” [CFCP, Sa-
la l, 27/4/09, "Azpiazu”, causa 11.235], estoesenel lugar de su residencia ha-
bitual (art. 73, CCCM). Si este fuere ignorado por el querellante, tendrá a su
disposición el auxilio judicial previo (art. 316). En ese mismo acto, se comuni-
cará al querellado su derecho a designar defensor, intimándolo a que lo ha-
ga, bajo apercibimiento de designársele uno de oficio para el caso de no ha-
cerlo con una anticipación de cuarenta y ocho horas a la fecha en que debe
celebrarsela audiencia. Eseplazosecuentacontormeal CódigoCivilyComer-
cial de la Nación
y el art. 114 (véase su comentario).
Art. 317 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 264

La convocatoria irá acompañada de las copias del escrito de querella, del


eventual poder (especial) y de la demanda civil si se hubiese radicado (véa-
seelart. 314, en cuantoa esas exigencias).
A la audiencia, el querellante deberá asistir con patrocinio letrado (art.
83) y el querellado con su defensor (art. 88).
La falta de intervención de querellante o querellado en la audiencia de
conciliación constituye una hipótesis de nulidad del acto, por omisión de su
escucha (ejercicio de su derecho constitucional a ser oídos) en un acto esen-
cial del procedimiento. Lavalidez de laconvocatoriacondicionala delospro-
cedimientos consecuentes [CNCP, Sala!!l, 12/4/95, * Alsogaray”, causa 289].
Con lo expuesto, va dicho que el querellante no podrá ser representado
en el acto, pues se trata de una excepción a la representación posible en el
proceso (art, 88, párr, 2%) por tratarse de un acto de carácter personal. Ni
tampoco podrá serlo el querellado [Navarro - Daray, Código ...,t. 3, p. 284],
porque el imputado es quien con exclusividad puede satisfacer con sus ex-
plicaciones el honor del que impetra justicia porsu mengua.
Si bien el Código anterior admitía que a esa audiencia pudiese concurrir
“el querellante o su mandatario” (art. 422), no ocurre otro tanto con la le-
gislación vigente que, por el contrario, prevé como hipótesis de abandono
delaquerellalanoconcurrencia ala audiencia deconciliación, del querellan-
te (art. 89, inc. b).
Basta la ausencia del querellante para dar operatividad a la norma del
abandono, aunque tampoco concurra el querellado [CCC-Fallos Plenarios,
111-45, LL, 1975-B-832]. Mas se ha sostenido que la invalidez de la convoca-
toria al último torna irrita aquella [CNCP Sala 111, 12/4/95, "Alsogaray”, cau-
sa 289, porque la audiencia no llegó a materializarse y, por tanto, a produ-
cirefectos].
Si solo el querellado, debidamente citado, no concurriese a la audiencia
de conciliación, sedeberá considerar que nose logró la conciliación y, como
su consecuencia, que procede continuar con el trámite del proceso, según
lo que marca del art. 320.
Como el querellante pudo justificar su inasistencia (art. 39), estátambién
facultado para hacerlo el querellado. Iniciado el proceso a través de la con-
vocatoria a audiencia de conciliación, el querellado gozará de todos los de-
rechos procesales inherentes a su condición de tal, adecuados al especial
265 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 317

trámite a que dan lugar losjuicios por delitos de acción privada, de modo si-
milar a los del imputado en el proceso común. Podrá el querellado, enton-
ces, nosolo proponer defensorsinotambién, porejemplo, recusar[CCC, Sa-
la 11, 13/5/81, “Gómez, $.”, causa 25,514], Rige en cuanto a su trámite el art.
62.

83. Elderecho de excepcionar.— Conforme fue reconocido durante la


anterior legislación procesal ante un texto que igualmente omitía toda re-
ferencia sobre ese particular, se encuentra asimismo habilitado para inter-
poner excepciones [CCC-Fallos Plenarios, 1-518, LL, 9-174, JA, 60-1041].
Se ha reconocido
el derecho del querellado de deducirlas aun antes de re-
alizarse el comparendo de conciliación [CNCP, Sala 11, 6/10/98, "Bressi”, causa
1780, con basamento en CSJM-Fallos, 300:1102; CCC, Sala IV, 11/7/97, "Bres-
si”, causa 6982; ídem, Sala V, JPBA, 111-94-246; CCCF, Sala l, JPBA, 92-124-369;
idem, Sala ll, 4/8/05, "Tomé, J. A.”, causa 22.478]. Así, verbigracia, la deduc-
ción de una excepción de falta de personería, por carecerla quien se querella
por representación. No obstante, también hubo de afirmarse, en dirección
contraria, que el texto del art. 428 (que cumplía similar función queel actual
art. 320) ceñía a esa exclusiva oportunidad la facultad de hacerlo [CNCP, Sala
111, JPBA, 111-66-161; si bien la transcripción del fallo hace alusión al “quere-
llante” parececlaroelerroryque la referenciaesal "querellado”], estoesque
la facultad de excepcionar no puede ser usada con anterioridad a la convo-
catoria.
Consecuencia de su interposición, se ha dicho por quienes la admiten en
ese momento procesal, es la suspensión de la audiencia de conciliación [CF
Bahía Blanca, LL, 91-570; CCC, Sala VII, JPBA, 123-124-292]y, desurechazo, la
necesidad de convocarla nuevamente [CCC, Sala VI, 25/6/68, “Márquez, A.”,
causa 254).
La excepción de falta de acción ha sido vista en ese contexto, y correcta-
mente, como especial vía para cuestionar la atipicidad del hecho contenido
en la querella [CNCP, Sala IV, LL, 2001-C-115, LL, 1999-C-737; idem, Sala l, LL,
1999-C-645; CCC, Sala VI, 18/2/82, "Lucena, H.”, causa 7886; más ampliamen-
te, véase el art. 37 ysucomentario]. Su admisión, como la de cualquierexcep-
ción perentoria, conducirá al sobreseimiento (art. 391), que será impugna-
ble (arts. 353 y 356).
Art. 318 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 266

Art. 318. — «Conciliación y retractación». Si las partes conciliaran en la


audiencia o en cualquier estado del juicio, se sobreseerá y las costas se-
rán en el orden causado, salvo que convinieran lo contrario.
Cuando se tratara de delitos contra el honor, si el querellado se retracta-
ra en la audiencia o brindara explicaciones satisfactorias, será sobreseí-
doy las costas quedarán a su cargo.
Si el querellante no aceptare la retractación, por considerarla insuficien-
te, el juez decidirá en la audiencia. La retractación será publicada a peti-
ción del querellante en la forma que el juez estime adecuada.

81. Laaudiencia.— Querellante


y querellado, con el asesoramiento le-
trado con que contaren, participarán de esta audiencia que tiene por fina-
lidad la conciliación de sus intereses o la retractación.
Su desarrollo deberá documentarse del modo que indicaelart. 111. Ensu
decurso, el juez presenciaráy dirigirá el actoy resolverá las cuestiones jurídi-
cas que puedan deducirse. Pero, acorde a la naturaleza del sistema procesal,
no podrá suplirla actividad delas partes, y deberá sujetarse a lo que ellas ha-
yan discutido. El mediador designado porla Oficina Judicial, asuvez, tendrá
una participación trascendente en la búsqueda de una solución que ponga
fin del modo más inmediato posible, al conflicto que motivó la presentación
de la querella, en el curso de la propia audiencia.
Con la manifestación de mantener la querella, el mediadorinterrogaráal
querellado acerca desicomprendelaimputacióncontenidaenlascopias que
recibió. Tras las explicaciones que pudieran hacerse, aquel invitará a acusa-
dor y a acusado a llegar a un acuerdo que ponga finasu discordia. Quedarán
ambos entonces en libertad de dialogar entre sí y con sus letrados para zan-
jarsus diferencias.
Las decisiones que adopte el juez, deberán ajustarse a las reglas del art.
118, pudiendo las partes requerir la fijación de una nueva audiencia, si fue-
re menester para el logro de sus fines.
El registro que recoja el acto deberá contener: a) que la discusión entre
las partesse realizó ante el juez, conla participación activa del mediador; b)
lasexplicacionesbrindadasporel querellante; c)lasexplicacionesdadas por
elquerellado; d)siexistióconciliación entre las partes, describiéndola; ejsi
existió retractación del querellado, describiéndola; F) las decisiones juris-
267 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 318

diccionales adoptadas
y sus fundamentos jurídicos, evitando, comoes regla,
“lasimple relación de documentos, la invocación de lassolicitudes de las par-
tes, las afirmaciones dogmáticas, las expresiones rituales o las apelaciones
morales” (art, 111, in fine).

52. Laconciliación.— Este instituto, quetambién operaenelámbitodel


proceso por delito de acción pública de contenido patrimonial o, en algunos
casos, contra las personas (art. 34), se compadece con la naturaleza de todos
los delitos de acción privada y tiene porfin evitar el juicio. El art. 59 del CP ex-
presamente preceptúa que produce la extinción de la acción (inc. 67).
Noconsisteen que el querellantesimplemente exprese que aceptalasex-
plicaciones del querellado, pues esta conformidad unilateral implicará de-
sistimiento [CCC-Falfos, 1-103, entre muchos, aunque referidos a la retrac-
tación; véase el puntosiguiente]. Puede definirsela diciendo que es un acto
subjetivamente complejo, integrado por la voluntad de la víctima y del im-
putado, y por la actividad del órgano conciliador, cuyo objetivo radica en la
obtención de una fórmula de acuerdo entre aquellos sobre la cuestión que
se discute —conflicto—, a efectos de extinguirlo. La ley 24.573 la distingue
de la mediación y ello ha llevado a resumir esa distinción diciéndose de la
conciliación que ella supone "un mayor compromiso” del conciliador [Ro-
mero Villanueva-Grisetti, Código ...,t.l, p. 356]. Se trata, entonces, de insti-
tutosque tienen espíritu y objetivoscomunes, pero quese diferencian enla
intensidad de la intervención del tercero ajeno al conflicto. Desde un plano
substancial, la conciliaciónconduce ala extinción de la acción penal (art. 59,
inc. 6%, CP).
En definitiva, se trata de un ajuste entre las partes, presentado por ellas
al juez. Tambiénselohacalificadocomo un “avenimiento”,enrazón de ex-
plicacioneso excusas del querellado y su aceptación porel querellante [CCCF,
Sala!, 7/5/98, "Moyano, H.”].
Reproduciendo a Gozaíni, Romero Villanueva y Grisetti [Código ..., +. 11!,
p. 1861] destacan que “la conciliación inserta en el ámbito del proceso de-
senvuelve una modalidad específica de los fines que inspira el derecho pro-
cesal: conciliar sin sacrificio de intereses” y que "la pacificación provocada
por el activismo judicial en base a la audiencia fue y es un mecanismo dirigi-
doaatenuaránimosexacerbados, evitando la prolongación de un pleitoque
Art. 318 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 268

tiene respuestas anticipadassin necesidad de obtenerla de la sentencia de-


finitiva”.
Enalgunosdelitosesfácilmenteconcebible, puesadmiten compensación
económica, tal el caso de la violación de secretos, de la concurrencia desleal
o del incumplimiento de los deberes alimentarios. Es más difícil que se pro-
duzca en proceso por delito contra el honor.
La conciliación puede verificarse en cualquier estado del proceso por de-
lito de acción de ejercicio privado, y en cualquier instancia. Conlleva sobre-
seimiento. También, imposición de costas en el orden causado, salvo acuer-
do de partes. Debe recordarse, sinembargo, que el art. 390 en tanto estable-
ceque “enelprocedimiento por delito de acción privada losjueces decidirán
sobre las costas de conformidad a lo previsto en este Título, salvo acuerdo de
partes”, posibilita sostener que, frente al sobreseimiento, las costas tienen
queser impuestas inexcusablemente al vencido, por así fijarlo el art. 386 (sin
perjuicio de la facultad de exención total o parcialdel juez). Sinembargo, no
será acertada esa solución, pues el enfrentamiento entre ambas disposicio-
nesdebe resolverse privilegiando la última, esto es el derecho del querellan-
te a que las costas sean distribuidas en el orden causado y no necesariamen-
te ala parte vencida, por virtud de la regla general de interpretación del art.
14, que marca que "las disposiciones legales que (...) limiten un derecho de-
berán interpretarse restrictivamente.

83. La retractación y la explicación satistactoria.— La retractación es


un instituto aplicable solamente a los delitos contra el honor. Su naturaleza
responde a la de una excusa absolutoria y, consecuentemente, veda la apli-
cación de pena (art. 117, CP), Retractarse es confesar lisa y llanamente la fal-
sedad dela especievertida, esto es aceptar haberla proferido
y desdecirse de
ella, sin fórmula sacramental. No es necesario, para concretarla, “cantar la
palinodia” [Navarro- Daray, La querella, p. 259; CCC-Fallos, 1-2-25]. Pero, pa-
rasurtirlosefectosqueseleasignan, debeserhecha, comose verá, enunpro-
ceso penal.
Se ha dicho que importa la simple expresión del querellado de que se re-
tracta lisa y llanamente [CNCP Sala IV, ED, 202-176]; o de "que viene por este
acto a retractarse del delito imputado” [CCC, Sala VI, 11/5/82, "Gangeme,
R.”, causa 8402]; o de que se desdice de los términos agraviantes y de que se
269 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 318

retracta, sin que sea necesario que admita la falsedad de la acusación [CCC,
Sala !ll, 7/12/82, “Álvarez, O.”, causa 16.076]; o, simplemente, de que, reco-
nociendo el hecho imputado, se retracta de lo dicho [CCC-Fallos, VI-401]; o
de que retira "todas las expresiones que puedan considerarse ofensivas”
[CCC, Sala W, 25/10/78, “Fernández Rivas”, causa 9510; encontra, CCC, Sala IV,
30/12/58, “Ackerman de Bensiñor, D.”, causa 9125].
Noimplicaretractaciónlasimple manifestación dequesepronunciaronlas
palabras acriminadas “en un momento de ofuscación” [CCC, Sala IV, 15/3/60,
"Segre, E.”, causa 863, porque va implícito en ello la ratificación de las mani-
festaciones); ola promesa derectificarla publicación incriminada [(CCC-Fallos,
11-359]; ocuandolaexplicación no importa desdecirse delo dicho [CCC-Fallos,
1-103; 11-360; CCC, LL, 29-568]; o si se añaden expresiones que implican ratifi-
car la actitud dilacerante [CCC-Fallos, 11-361]; o si el querellado niega la auto-
ría de la ofensa pero agrega que, de haberla vertido, se retracta de ella [CCC,
Sala!ll, 17/3/70, “Kermudji, A.”, causa 69], esto es cuando se condiciona
el re-
conocimiento delafalsedad delaimputación [CCC, Sala!ll, 5/5/67, "Torres, F.”,
causa 9234]; o si aquel se retracta a la par que niega haber obrado dolosa-
mente [CCC, /A, 1968-11-56]. Es decir que esinaceptable la retractación condi-
[Link], sela haaceptadoantelaimposibilidad de probarlaver-
dad de la imputación contra el querellante [CNCP, Sala IV, LL, 2003-B-865],
pues, pese a confirmarse la regla, se consideró a dicha aclaración solo “causa
eficiente” desu formulación.
La Corte Suprema ha interpretado que retractarse significa revocar ex-
presamente lo quese ha dicho, desdecirse, sin necesidad detener que reco-
nocer el imputado que ha falseado los hechos, porque dicho acto presupo-
neelreconocimiento expreso de haber sido autor; también, que la retracta-
ción no excluye ni la existencia del tipo ni la culpabilidad nitampoco permi-
te expresar motivos que condicionen o revelen que no es sincera [CS/N-Fa-
llos, 321:22501.
En definitiva, laretractación exige, para sertal, que el acusado de calum-
niao injuria no cuestione la existencia del hecho ni su culpabilidad
y que re-
conozca coetáneamente la falsedad de la imputación dirigida [CCC-Fallos,
IV-901.
Alaexplicación satisfactoria no aludeley alguna de nuestro ordenamien-
to. Porsu ubicación en la norma, que la vincula a los delitos contra el honory
Art. 318 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 270

que la muestra como alternativa a la retractación (conjunción disyuntiva),


provocandosus mismos efectos, interpretamos
que se verifica frentea he-
chos de injuria que no posibilitan la retractación. Así, la negativa al saludo,
el escupitajo, el cachetazo, etcétera. Igualmente, implica admisión de auto-
ría.
Elofendido podrá no aceptarlo quesele ofrececomo una retractación. Si
la considera insuficiente, el juez deberá decidir si esa apreciación escorrecta
osi basta lo expresado por el querellado para satisfacer su pretensión. El so-
breseimiento dictado como consecuencia de haber tenido por retractado al
querellado esimpugnable porel querellante. Esesobreseimientotiene apti-
tud para generar perjuicio también al querellado, que puede no querer que
se lotenga por retractado [CCC, en pleno, JA, 1988-11-373]al interpretar que
sus dichosno importan retractación. Entalcaso, también él podrá recurriren
tanto el reconocimiento que niega implica la asunción de las correspondien-
tes reparaciones civiles (art. 1776, CCCN).
Masdebetenerse en cuenta que la aceptación por el querellante
de expli-
caciones que no constituyan retractación, considerándolas tal, importa re-
nuncia a la acción penal que obligan al juez al sobreseimiento [art. 287; CCC-
Fallos, 1-103; 11-359, 360
y 362; CCC, JA, 1968-11-56y 178; CCC, Sala IV, 29/8/78,
"Neira, J.”, causa 22.236, entre muchas], correspondiendo la imposición de
costas al ofendido, salvo acuerdo en contrario (art. citado).
En definitiva, con prescindencia de la aceptación por el querellante de lo
que él estima como una retractación, o de su rechazo en caso contrario, de-
be quedar bien en claro que será siempree!ljuez el único autorizado parate-
nerla o no por verificada, porque el reconocimiento de su ocurrencia, como
excusa absolutoria que es, importa la emisión de un acto jurisdiccional inde-
legable [en igual sentido, D'Albora, Código ..., 1? ed., p. 433].
La omisión de pronunciamiento sobre la retractación presentada por el
querellado, invalida lasentencia pronunciada [CNCP, Salal, JPBA, 109-8-16,
aun cuando, al ser condenatoria, dio una respuesta negativa tácita a la ex-
cusa absolutoria debatida].
El precepto establece como primer instante para producirla retractación
la audiencia de conciliación. Mas no debe perderse de vista que el art. 117
del CPpreceptúa que es posible concretarla “antes de contestarla querella
oenelacto de hacerlo”.
23m PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 318

En cuanto al momento final en que puede tener lugar, a diferencia de la


conciliación que puede ocurrir “en cualquier estado del juicio”, la ley proce-
sal nada dice, entanto, comose vio, la ley de fondo estipula comotiempo má-
ximo el acto de “contestarla querella”. Como este acto no existe con esa de-
nominación en el proceso por delitos de acción privada, puede interpretarse
que lo constituye, adoptando el principio pro homine, el acto de la discusión
final (art. 302), quees una forma de “contestarla querella”, cuando la defen-
saresponde la acusación [CNCP, Sala l, JPBA, 109-8-16, quela considera viable
hasta la ocasión equivalente en el Código anterior; en contra, pero reviendo
aquí la opinión, Navarro - Daray, Código ...,t. 3, p. 292, porque implicaría tal
criterio —se dijo enese texto— trasladar la posibilidad de hacerlo hasta el ins-
tante anterior al pronunciamiento de la sentencia, siendo que en tal caso el
texto de fondo debió habersimplemente supeditado la facultad de retracta-
ciónala inexistencia desentencia]. La interpretación que prohijamos, asimis-
mo, es la que mejor concuerda con el espíritu de la regla general del art. 22.
Perosisequisierarestringir, con base en aquella argumentación, el tiempo de
laretractación, bien podría aceptarse, como otra alternativa, el momento de
lainvitación al defensor a presentar su caso, del que habla el art. 294. En algo,
ese acto podría asimilarse al que prohija Clariá Olmedo [Tratado ..., t. VI, p.
444], quien interpreta como momento culminante de ese derecho, bien que
con referencia al Código anterior, aquel en el quese verifica el derecho inicial
a deponer en indagatoria durante el debate; en ¡igual sentido, Chiara Díaz y
otros, Juicio ora! ..., p.250].
Según el art. 114 del CP, únicamente corresponde publicar la sentencia o
retractación (satisfacción) cuando hubiere sido vertida la especie dilacerante
parael honor propagándola por medio dela prensa. El precepto extiende en-
tonces el de la ley penal (que merecería ampliación respecto de otras formas
de publicidad) para las ofensas que nose han hecho públicas.
Lapublicaciónseráacargodequienseretracte, ysi nohubieresidoreque-
ridaenla presentacióninicial, podrá serlo durante la audiencia, pues noexis-
te disposición que exijalo primero o vede lo restante.
La retractación implica sobreseimiento. Perocomo admisión de autoría de
delito, cargará el querellado con las costas. La norma, que así lo dispone, se
opone nuevamentealoregulado enel art. 390, en tanto hemosvisto quepre-
ceptúa que “en el procedimiento por delito de acción privada los jueces deci-
Art. 319 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 272

diránsobrelascostas de conformidadalos previstoen este Título, salvo acuer-


do de laspartes”y que posibilita la exención parcial ototal de costas según la
previsión del art. 386, párr. 2?. Elenfrentamiento, volvemos a insistir, debe re-
solverse privilegiando la última, esto es el derecho a ser eximido total o par-
cialmente de laimposición de costas, porvirtud siempre delaregla general de
interpretación del art, 14, que marca que “las disposiciones legales que (...) li-
miten un derecho deberán interpretarse restrictivamente”.

Art.319. —«Acumulación de casos». La acumulación de casos por delito


de acción privada se regirá por las disposiciones comunes, pero ellas no se
acumularán conlas incoadas porlos delitos de acción pública, salvo en los
supuestos del art. 54 del Código Penal.
También se acumularán los casos por injurias recíprocas.

Las normas comunes a las que remite el precepto son las contenidas, res-
pecto de los procesos por delitos de acción pública, en los arts. 50y51 (véan-
sesuscomentarios); a ellas, evidentemente, ha querido referirse el legisla-
dor, pues no hay otras en el Código.
El dispositivo sienta una regla de incompatibilidad en la acumulación de
procesos por delitos de acción pública conlos de acción de ejercicio privado,
regla que debe entenderse extensiva a los que tramiten, sin serlo, bajo sus
reglas. La razón es clara, y apunta a la imposibilidad que deriva de sus dife-
rentes procedimientos.
Para que opere la acumulación, ambos procesos por delitos de acción de
ejercicio privado deberán hallarse en trámite, siendo pertinente considerar-
los en ese estadio reciéncuando en ambosse hubiere convocado a audiencia
de conciliación porque recién entonces podrías considerarse operativa la ac-
ción penal (art. 89, inc. b, a contrario sensu).
El concurso ideal hace excepción a esa regla, por virtud de que se tratará
en definitiva de un único proceso aquel que se halle en trámite. La hipótesis
se presenta habitualmente en los casos del delito de incumplimiento de de-
beres de asistencia familiar, cuando la querella lo es respecto del cónyuge y
resulta igualmente acompañada por la que damnifica al hijo [lo que origina
un único hechodelictivo según la doctrina de la CCC, JA, 1981-111-653, CCC-Fa-
llos Plenarios, 111-182]. En todos los casos, el conjunto deberá tramitar según
273 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 320

lasreglas del proceso pordelito de acción pública [Navarro -Daray, Código ...,
t. 3, p. 256; CCC, Sala V, 18/4/96, “Heredia”, causa 4026; ídem, Salal, 9/11/89,
causa 36.280, vigente el CPMP], pues este posibilita la inexcusable participa-
ción del fiscal [igualmente, véase Roxin, Derecho procesal ..., p.528, para
quien en tal caso “la acción privada no es admisible”]. Otro ejemplo sería el
delos arts, 1 7 bisy 157 bisdel CP[CCC, Salal, 15/5/06, "Bancode GaliciaS.A.”,
causa 28.442, cit. en Navarro- Daray, Código...,t.1,p.89].
La referencia del dispositivo a la acumulación de procesos por injurias re-
ciprocas, alaluz del más ampliotexto precedente, lucesuperflua, aunqueno
debe perderse de vista una razón adicional para ello, cual es que el art. 116
del CP prevé la compensación como hipótesis viable “según las circunstan-
cias” y, así, “declarar exentas de pena a las dos partes oa alguna de ellas”. Las
injurias recíprocas no requieren similitud ni equivalencia, basta que de una
seaautor quien se querella por las vertidas porel otro querellante [Navarro -
Daray, Código ...,t.3,p.2601.

Art. 320. — «Procedimiento posterior». 5ino se logra la conciliación, el


juez a través de la oficina judicial, emplazará al acusado para que en el
plazo de diez días, ofrezca pruebas, deduzca excepciones y, si fuera civil-
mente demandado, conteste la demanda.
Vencido ese plazo, en audiencia, el juez resolverá la admisibilidad de la
prueba ofrecida y convocará a juicio a las partes ordenando que la ofici-
najudicial, proceda afijar día y hora para la audiencia de debate.
Quien ha ofrecido prueba tomará a su cargo su presentación en el juicio
y el juez resolverá únicamente con la prueba que se incorpore y los testi-
gos quese hallen presentes. Deser necesario, se podrá requerir auxilio ju-
dicial.

81. Consideraciones generales.— Sobre los procedimientos posterio-


res al fracaso de la conciliacióny, aunque el Código no lo exprese, ala ausen-
cia de retractación, el precepto de modo escueto dispone que el jueza través
de la oficina judicial debe emplazar al querellado —también a su defensor
aunqueel dispositivo nolo diga expresamente—, para que en eltérmino de
diez días de producido ese emplazamiento ofrezca la prueba de interés pa-
ra su defensa, deduzca las excepciones que estime pertinentesy conteste la
Art. 320 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 274

demanda, de haberse incoado acción civil en el escrito de querella. Ya para


entoncesel querellante habrá ofrecido la prueba propiaensu escrito deque-
rella y promovido eventualmente la acción resarcitoria en ese mismo escrito.
El plazo de diez días correrá de acuerdo a las normas generales del art. 114,
Nose trata de una actividad de oficio del órgano jurisdiccional. Deberá ser
instada por el querellante. De otro modo, no procederá, Sobre ese deber de
instancia, véase el art. 89 y su comentario.
La normaseñala que, vencidoel plazo, el juez proveerá la prueba ofrecida.
Puede ser necesario el auxilio judicial, al igual que lo fue para el querellante
al momento de completarsu querella (art. 316). Así, como ejemplo, el quere-
llado puede necesitar documentación que no pudo obtener por sí o que, de
intentarlo, podría poner en riesgo su obtención. Ental caso, seintegrará la
prueba con aquel auxilio. Igualmente puede ocurrir con determinada prue-
ba que pudiera haber sido solicitada por el querellante en su escrito de que-
rella, para, una vez obtenida, ser incorporada al debate. Y hasta puede pen-
sarse, para ejemplificar, en un peritajea cargo del un perito oficial. Sisetrata-
re del delito de incumplimiento de los deberes de asistencia familiar del cón-
yuge, esa prueba podría ser indispensable para determinarsi los recibos que
acreditensusufragio por elquerelladoestán efectivamenterubricados por el
querellante, ante la posibilidad de que lo niegue durante el debate,
El procedimiento no difiere mayormente del común, aunque la ausencia
del fiscal provocará que sus funciones sean asumidas en plenitud por quien
sequerella.
El precepto destaca que quien ha ofrecido prueba tomará a su cargo su
presentación en juicio, razón por la cual, verbigracia, quien haya propues-
to un testigo deberá notificarlo de la audiencia o llevarlo al debate, al igual
que sucede en el caso del juicio común (véase el art. 281).
Sise hubieren deducido excepciones por el querellado, estas deberán ser
resueltas previamente al debate, aunque en su estrechez tampoco lo pre-
vea la norma. Deberá convocarse audiencia para sutratamiento, porla ofi-
cina judicial.
En relación a la audiencia de debate, la norma tampoco establece una re-
gulación en particular, por lo que deberá acudirse a las propias del juicio co-
mún (art. 294 y ss.), y aplicarse extensivamente a este. Así, entonces, comen-
zará con la lectura del escrito de querella, que tiene carácter de intimación, a
275 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 320

manera de cuanto ocurre con la acusación en el proceso común. Nada podrá


añadirse a esa presentación. Como se dijo, el querellante actuará como fiscal
con todas sus facultades, pudiendo ampliarsu acusación [Núñez, Código ...,
p.431; también, Chiara Diaz
y otros, Juicio oral ..., p. 255]. También, procede-
rá la audiencia de determinación de la pena (art. 304). Al querellante le in-
cumbirá la carga de la prueba, calificarel hechoy pedir pena. El querellante
declarará en el debate a modo detestigo, según lo hace en el juicio común.
La audiencia de debatese celebrarácon la asistencia delquerellante yque-
rellado (véanse los arts. 86, 284 y 302 y sus comentarios). Su fijación es deber
del tribunal (aunque la oficina judicial establecerá el momento de la audien-
cia, esto es su día y hora), sujeta al debido impulso de la parte accionante,
quien tendrá la obligación de peticionar que el tribunal ordene la convoca-
toria [CNCCC, Sala l, 9/6/21, "Navajas Copana”, causa 74,390/2018, bien que
dictadocon sujeciónal Código anterior, perocon doctrina aplicable alactuall,
expresándose en relación a ello que "el impulso de la acción le corresponde,
es suya la carga de interponer las presentaciones o realizar la acción perti-
nente para evitar la extinción de la acción ... incluso si, a sucriterio, el tribunal
obró erróneamente”, pues “dentro desu esfera de acción se encontraba la
posibilidad de hacer notar la omisión [de fijación de la convocatoria] al tribu-
nal”.
Como el querellante puede actuar por representación y dado que el art.
88 lo faculta al representante a "ejercer directamente las facultades delque-
rellante”, podrá suplirlo en su decurso, salvo cuando deba prestar testimo-
nio o "realizar cualquier medida de prueba para cuya producción sea nece-
saria su presencia ” (art. 86), pues adversamente operará esa hipótesis de de-
sistimiento tácito. En sintonía, el art. 88 indica que, como excepción, aquella
representación no abarca las actividades de carácter personal, las excluidas
del apoderamiento y las que adscriban a una reserva expresa en la ley.
La decisión jurisdiccional deberá ceñirse a la calificación asignada por el
ofendidosegún loregladoenelart. 307 (véasesu comentario), salvoquesea
en beneficio del imputado y siempre que haya sido objeto de debate. Nú-
ñez [Derecho...,t.1V, p.208]señala, en relación a la conflictividad que pue-
de suscitarse entre los delitos de injurias y calumnias, que "siendo privada
la acción, eltribunal no puede alterarla de oficio. Elofendido puede, sinem-
bargo, deducir una querella alternativa, porque tiene la facultad de pro-
Art. 320 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 276

ponerle al tribunal la pertinente cuestión de derecho para que la resuelva y


de pedirle uno u otro castigo para su ofensor”.
Pero acudiendo a la fórmula de gue en nuestro derecho todo aquello que
ofende el honor sin alcanzar la categoría de calumnia, es injuria, se ha inter-
pretado que si el querellante hubo de acusar por calumnia, el juez tiene fa-
cultad jurisdiccional para calificarel hechocomo injuria
y condenar asuautor
por su comisión [CCC, Sala VI, citada; CCC, Sala V, 14/9/79, “De Vicenzi de Ge-
novese”, causa 11.471; CCC, Salal, 13/6/80, "Curutchet, R.”, causa 22.987; CCC,
SalalV, JA, 1994-11, índice, 143, porque ejercida la acción privada por el delito
contra el honor más grave, queda abierta la vía para la mutación calificatoria
por otro de menor entidad —injuria—sin perjuicio para el acusado], aunque
la opinión dista deser uniforme [Núñez, Derecho ..., cit; D'Albora, Código ...,
cit.; STCórdoba, Sala Penal, 27/4/05, "Moretto, J. M.”, enlaque se afirmó que
por limitarse el acusador aacusar por calumnia, correspondeel análisistanso-
lo respecto de las exigencias de esa figura; CCC, Sala 1, JA, 1978-1V-395; véase,
en esta última, Cafferata Nores, Non bis in idem..., en la que afirma que ab-
suelto por el hecho calificado como calumnia por el ofendido, el imputado
puede ser luego condenado por injuria en otro juicio, por no ser idéntica la
causa petendíi; lo acompaña en esta opinión, Falcone, El juicio por delito de
acción privada, JA, 2001-111-1002]. La solución no parece ahora discordar con
la regla recordada (art. 307).
Adversamente, escorrectoafirmarquenoseráasiala inversa, porque, por
añadidura, si el querellante accionó por injuria, dicha calificación hubo de
importar un límite a los derechos de la defensa frente a las hipotesis proba-
torias restrictivas del art. 111 del CP
Se ha interpretado, con doctrina aplicable al Código, que el órgano ju-
risdiccional se encuentra habilitado, sin petición de parte, a aplicar una ley
penal más benigna a la que regía al momento de la comisión del hecho in-
vestigado, porque en lo relativo a la aplicación del principio de la nueva ley
más benigna ode la prescripción de la acción, el interéscomprometidotras-
ciende al de los contendientes, por tratarse de cuestiones de orden público
[CNCP, Salal, 1/6/06, “Waissbein”; véase, sobre esto último, el comentarioal
art.314,81,a].
En cuanto a la publicación de la sentencia, rige la regla del art. 114 del CP
Nada impide que el pedido de publicación pueda requerirse al momento de
27 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 320

la discusión final. La publicación debe verificarse en el mismo diario y lugar


en que se hizo la imputación delictuosa [CCCFallos, 1-107], mas puede suce-
der que el medio de prensa no aparezca más. De ocurrir tal alternativa, pro-
cede lasustitución de aquellaenotro, yentalsentidose ha afirmado que "de-
saparecida la revista en quese vertieron lasofensas(...) correspondeordenar
la publicación en los tres diarios de mayor tiraje del pais (...) a costa de la edi-
torial responsable de aquella revista” [CCC, SalalVW, 16/5/91, "Fontevecchia, J.
A.”, causa 39.338]. No hay obstáculo para modificar el destino de la publica-
ción luego de pronunciada la sentencia [CCC, Sala l, 24/9/71, “Brusca”, causa
12.682, pues la variación afecta lasentencia solo en lo accesorio; en contra,
ECC, Salal, 30/6/78, “Blanco”, causa 19.394]. No es posible disponerla com-
pulsivamente [CCC-Fallos, VI-279].
Enlo atingente a la divisibilidad de la acción nacida de estos delitos, véa-
se el comentario al art. 322.
Como complemento general, véase el comentario al art. 314.

82. La«exceptioveritatis».— La admisibilidad de prueba por eljuezde-


berátener presentela prohibición de cierta prueba. En materia de injurias el
principio rectoresel de un “honor objetivo” [Núñez, Tratado ...,[Link], p. 19],
el art. 111 del CP establece que el querellado por aquel delito solo podrá
probar la verdad de la imputación en las situaciones de excepción introdu-
cidasen dicha norma, con lo cual esreglalaimposibilidad de demostrarla re-
alidad de aquella.
Se trata de una excepción de carácter sustantivo al principio de libertad
probatoria, que alguna doctrina tilda de impura [Maier, Derecho ...,t.|, p.
865, nota 85], argumentando que lareglaesque quieninjuriaimputando un
hecho ocalidad verdadero ofende injustamente, pero que “la aquiescencia
del querellante para que el imputado pruebe la verdad, pone en tela de jui-
cio esta conclusión”, observando en ello una "renuncia condicionada a la
persecución penal o, cuando menos, a lasentenciacondenatoria, a pesar de
la existencia de la ofensa”.
Su constitucionalidad ha sido puesta en duda en situaciones de excep-
ción, mas nunca relativas a “hechos privados carentes de toda vinculación
con losinteresesde la generalidad” [Bacigalupo, Delitos contra el honor, p.
841.
Art. 321 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 278

La carga de la prueba de la injuriasrecaerá, entonces, y solo de ser viable,


sobre el imputado [CSJN, JPBA, 126-74-147, LL, 2005-E-83, con nota a favor
de Aguirre Obarrio, Sobre la verdad
y las injurias].

Art. 321. — «Desistimiento expreso. Reserva de acción civil». El quere-


llante podrá desistirexpresamente de la acción penal en cualquierestado
del proceso, pero quedará sujeto a la responsabilidad emergente de sus
actos anteriores.
El desistimiento no podrá supeditarse a condiciones, pero podrá hacerse
expresa reserva de la acción civil si ésta no hubiera sido promovida jun-
tamente con la penal.
Se tendrá por abandonada la acción penal en los casos del art. 89,

S 1. El desistimiento expreso.— Como titular exclusivo de la acción, el


querellante por delito de acción de ejercicio privado puede desistir expre-
samente de ese ejercicio y, por tanto, del derecho de querellarse contra su
victimario. Entalcaso, adiferencia de cuanto sucedecon
el desistimiento de
una querella por delito de acción pública (art, 86), en el que la acción sigue
vigente, aquí se producesu extinción, conforme lo reconoce y fija elart. 322.
Eldesistimientoexpresodebeserconcretado porescrito, salvo queelque-
rellante lo formuleen el curso de una audiencia. Si actúa por apoderado, es-
te debe poseer facultad especial para desistir, otorgada por aquel, conforme
lo reclama el art. 375 del CCCN para la renuncia de derechos. De otro modo,
será ineficaz. No se requiere forma especial para el otorgamiento de esa fa-
cultad (art, 949, CCCN), acorde al principio de libertad de formas que esta-
blece ese cuerpo de normas (art. 1015).
El desistimiento expreso puede tener lugar en cualquier estado del pro-
ceso, con lo cual, si bien se ha opinado en contrario, se entiende que tiene
facultad para ser concretado aún después de la condena condenatoria y en
tanto esta nose encuentre firme, esto es mientras subsista la acción. El de-
sistimiento no releva al querellante de las responsabilidades que le compe-
ten por sus actos anteriores,
El legislador, por razones de seguridad jurídica, ha establecido que el de-
sistimiento no puede condicionarse. Pero puede dejarse a salvo el ejercicio
279 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA Art. 322

ulterior de la acción civil, si esta no hubiera sido promovido conjuntamente


[Link], porel querellante, “el desistimiento expresoim-
plica(rá) el de la acción civil intentada junto a la penal, por su carácter acce-
sorio” [Navarro- Daray, Código ...,t.3, p. 270].
Como complemento, véase el comentario al art. 86.

52. El abandono (o desistimiento tácito),— La norma prevé en su últi-


mo párrafo el abandono de la acción penal, cuyas distintas hipótesis Fija el
art. 89. Véase sucomentario.

Art. 322. — «Efectos del desistimiento». Sieljuez declarara extinguida


laacción penal pordesistimiento, sobreseerá al querellado y leimpondrá
las costas al querellante, salvo que las partes hubieran convenido a este
respecto otra cosa.
El desistimiento de la acción penal favorecerá a todos los que hubieran
participado en el juicio que la motivó.

Ya sea expreso o tácito (respecto de este último, véase el art. 89 y su co-


mentario), el desistimientoextinguela acción penal yconllevasobreseimien-
toe imposición de costas al querellante. La norma y en especial su epígrafe,
no hacen distingos entre una y otra modalidad de desistimiento, porlo que,
como hemos dicho, abarca tanto el expreso (véase el epigrafe del art. 321
comosu párrafoprimero, que asilocalifican)como el abandono (supárr. 3%).
Si el desistimiento rechaza supeditarse a condiciones (art. 321), no pare-
cecoherente admitir convenio, aunque sea solamente sobre las costas.
La norma preceptúa que aquellasserán impuestas al querellante, sin po-
sibilidad desu exención. Sin embargo, elart. 390entantoestablece que “en
el procedimiento por delito de acción privada los jueces decidirán sobre las
costas de conformidada lo previsto en este Título, salvo acuerdo de partes”,
posibilita que operen las facultades de exención total o parcial previstas en
el art. 386, párr. 2”. El enfrentamiento entre ambas disposiciones, debe re-
solverse privilegiando la última, estoeselderecho aser eximidototal o par-
cialmente de la imposición de costas, porvirtud de la regla generalde inter-
Art. 322 PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA 280

pretación del art. 14, que marca que “as disposiciones legales que (...) limi-
ten un derecho deberán interpretarse restrictivamente”.
Vinculado a ello, se ha interpretado la impertinencia de imponerlas al
querellante cuando el apartamiento es involuntario, Verbigracia, cuandoel
heredero no sostuvo la acción, pudiendo hacerlo [CCC-Fallos, |-180], nicuan-
do le estuvo vedado proseguirla [CCC-Fallos, IW-161].
La renuncia, según el precepto, favorecerá a todos los que hubieran par-
ticipado en el juicio que la motivó. La redacción legal no deja bien en claro,
aunque permite suponerlo, si el legislador ha querido referirse a que el de-
sistimiento favorece atodos losque hubieran sido querellados en la causa en
laquese produce, osidebe interpretarseque favoreceatodoslosque hubie-
ran participado en el hecho que la provocó (como era el texto anterior, art.
423, CPPN). Más allá de las críticas que dirigiremos sobre el particular, si el le-
gislador entiende indivisible la acción, debe primar esta última.
Seaunauotrainterpretación, eldispositivose enfrenta, cuando setrate de
delitos de acción de ejercicio privado, con el art. 60 del CP (bien que respecto
del renunciante) y el principio de divisibilidad que rige en relación a ellos,
en cuya virtud el querellante puede elegir la persona del sujeto respecto de
quien ejercerá la acción, por lo que la renuncia respecto de un imputado no
puede considerarse que beneficia a los demás [CCC-Fallos, V-23; CCC, Sala V,
24/2181, "Cascioli, A.”, causa 13.487]. Disintiendo con el legislador, y compa-
rando la renuncia con el perdón (art. 70, que extingue la pena respecto sí de
todos los participes del delito de acción privada), Soler [Derecho penal ar-
gentino, t. ll, p. 458] señala, en opinión que compartimos, que "si tratándose
de la misma acción privada la ley ha distinguido entre renuncia y perdón, y so-
lo para este último ha sancionado expresamente la regla de la comunicabili-
dad, haentendido excluirlaenla otra (...)Larenunciaalaaccióncontra unco-
partícipe no se extiende, pues, de jure contra todo copartícipe, sino quese ri-
ge porlos principios generales del desistimiento; se refiere solo al sujeto a cu-
yo favor se hace (...) con ello puede obligarse al querellante a accionar, con-
tra toda razón, acusando a una persona cuyo arrepentimiento le consta ...”
[en igual sentido, Creus, Derecho pena! ..., p. 387; Núñez, Derecho... t. ll, p.
148, entre otros]. La regla del precepto, por ello, hasido catalogada inconsti-
tucional por Falcone [El juicio por delitos de acción privada, JA, 2001-111-989],
paraquien "esteartículo[en
alusión al casi similar—art. 387—del CódigoPro-
281 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 323

cesal Penal de laProvincia de Buenos Aires] esobjetable desde el punto de vis-


taconstitucional, entantoimporta una invasión del derecho procesal localso-
brelas normas del derecho penal, de carácternacional” y “unainterpretación
posible sería que la renuncia se extiende a todos los participes cuando se ha-
ce abandono de la querella sin explicitar motivo alguno”.
Elsobreseimiento deberá dictarse aun después de abierto el debatey has-
ta pronunciada la sentencia condenatoria no firme, si se verifica entonces el
desistimiento.
Se trataráen audiencia (art. 111) yse decidirá durante su curso
(art. 118). Esimpugnable (arts. 353 y 356).

TÍTULO !l
PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS

Art. 323. — «Presupuestos y oportunidad del acuerdo pleno». Se aplica-


rá a los hechos respecto de los cuales el representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal estimare suficiente la imposición de una pena privativa de la
libertad inferior a seis años.
Atal fin el representante del MinisterioPúblico Fiscal deberá presentar una
acusación que cumpla con los requisitos del art. 274 de este Código, inclu-
yendola solicitud concreta de pena. Sisolicitare menos de la mitaddelape-
na prevista para el caso, debera requerir el acuerdo del fiscal superior.
Será necesario que el imputado acepte de forma expresa los hechos ma-
teria de la acusación,
su participación en ellos, los antecedentes probato-
riosenquesefunda la acusación, la tipificación legal de los hechos y la pe-
na requerida por el fiscal.
Laexistencia de variosimputadosen un mismo proceso noimpedirálaapli-
cación de las reglas de los procedimientos abreviados a alguno de ellos.
En los supuestos no previstos en este Título, se aplicarán las disposicio-
nes que regulan el procedimiento común.
Se podrá acordar
el trámite de acuerdo pleno desde
la formalización de la
investigación preparatoriay hasta lafijación de fecha de audiencia de de-
bate,

El epígrate del Título bien indica que se tratan, los incluidos en este seg-
mento del Código, de procedimientos acortados o acelerados de juzgamien-
Art. 323 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 282

to, que pueden consistiren el acuerdo pleno, reguladoa partir del art. 323, en
el acuerdo parcial reglamentado en el art. 326 0 en el acuerdo de juicio direc-
to del art. 327, y que obviamente reconocen supuestosy alternativas de veri-
ficación disímiles, quese irán tratandoa partir del presente comentario.
El acuerdo pleno —o, antes, juicio abreviado—, que es el reglamentado
por la norma que comentamos, ha sido pensado como una opción dual: por
un lado, de descongestión de la función jurisdiccional mediante la reducción
de los tiempos que demanda su ejercicio, acortándolo en aquellos casos de
menor importancia; por otro, como una forma de lograr el cumplimiento de
la exigencia constitucional de razonabilidad en los plazos del juzgamiento,
poniendoa disposición de la parte acusada la posibilidad de optar porunme-
canismo de resolución rápida y más beneficiosa de su situación procesal si se
danlas condiciones que prescribe la norma, Estas, parten de una decisión del
persecutor público que debe presentar una acusación que cumpla con los re-
quisitos del art. 241 y que incluya respecto de su adversario una pena inferior
aseisaños de prisión, decisión que reclama del lado opuesto, la prestación li-
bre y voluntaria del consentimiento del imputado, quiendebe entenderyco-
nocer “los términos del acuerdo, sus consecuencias y su derecho a exigir un
juicio ora!” (art. 324, último párrafo) y solo así aceptarlos.
Desde laóptica desu naturalezajurídica, sehadichoquelaregulación”no
dejaresquiciosparasuconsideracióncomo una homologación jurisdiccional
de una confesión condicionada” [Jauchen, Tratado ..., t. III, p. 518, para
quien “el alcance del acuerdo no va más allá de la abreviación de las formas
y la pena dentro de los limites de legalidad material”], confesión cuya verifi-
cación descarta, opuestamente,y en igual número, otra parte dela doctrina
según se verá más adelante. Y ha recibido ingentes críticas de aquellos que
la analizan como un procedimiento que encierra una coerción indebida de
los intereses jurídicos del acusado y una conculcación de la irrenunciable ga-
rantía al juicio previo, oral, público y contradictorio impuesto por la Consti-
tución Nacional.
Respondiendo a esas críticas Cantaro, entre otros, expresa [Compatibili-
dad del procedimiento abreviado ..., JA, 2002-11-1238] que el juicio oral y
público no essino una modalidad de instrumentación de la garantía de jul-
cio previo, esto es un objetivo del Estado en cuanto a ese juicio previo, que
no debe interpretarse confundido necesariamente con una de aquellas ca-
283 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 323

racterísticas, razón por la cual no deriva derecho constitucional alguno del


imputado más allá de la regla del «nulla poena sine ¡udicio previo». Alo que
debemos añadir que, para el caso de quese la considere una garantía (la de
publicidad y de oralidad del juicio) prevista a su favor (que a nuestro juicio,
compartiendo la idea de Cantaro, no lo es, pues constituye un mandato pa-
ra el Estado si el imputado lo requiere), no hay norma jurídica alguna que le
impida su renuncia.
Sobre este último aspecto, resume asuvez Bruzzone [Juicio abreviado ...,
LL, 2001-A-529]que
"el punto másimportante queseencuentraen discusión
esel de la posibilidad quetiene el acusado de renunciar a ciertos derechos”.
Añade el autor que “la actitud paternalista de algunos los ha conducido a
considerar que el imputado nunca podría renunciara nada. Aunaahiriendo
parcialmente a esa afirmación, es un exceso considerar que los procedimien-
tosabreviadossuponen una renuncia al juicio previo; aloque se renuncia es,
exclusivamente, ala realización de la audiencia de debate”.
La jurisprudencia, prácticamente de modo uniforme, se ha inclinado por
descartarlascriticasenumeradasy por reconocer asíla constitucionalidad de
este instituto [tácitamente, por no objetarlo al decidir: CFCP, Sala 1, 29/4/13,
"Argañaraz”, causa 20.915, por todas; CFCP, Salall, 19/3/13, "Fonseca Bece-
rra”, causa 14,422, por todas; CFCP, Sala lll, 24/8/10, "Aguayo Gallardo”, cau-
sa 12.260, portodas; CFCP Sala IW, 22/9/15, "J., L.E.”, portodas; por mayoría,
tratando la cuestión, CNCCC, Sala de Turno, 25/8/17, causa 51.942/2013, en la
quese hizo hincapiéen que la voluntad de quien resultaba condenado nose
encontraba viciada, y en que no existía un destasaje entre lo pactado y lo re-
suelto por el tribunal; la minoría, en tanto, sostuvo la inconstitucionalidad
del procedimiento, “toda vez que [con él se] quebranta lo dispuesto en los
arts. 1%, 18 y 118 de la CN”; por mayoría también, y con tratamiento asimis-
mo de la cuestión, CNCCC, Sala |, 19/3/16, “M.S.,B.”, causa 17.392/2012], de-
biéndose destacar, aun, la existencia de jurisprudencia plenaria siempre ava-
lándolo implícitamente, al decidir que “el juez puede declarar la reinciden-
ciaauncuando no fue incluidaen el acuerdo dejuicio abreviado” [TCPBA, en
pleno, 27/9/17, “Miranda Lobos”].
Como señalamos, la aplicación del procedimiento de acuerdo pleno será
el resultado de un acuerdo previo arribado entre las partes: de un lado el re-
presentante del Ministerio Público Fiscal y, del otro, el defensor junto al im-
Art, 323 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 284

putado. Sabido es, desde lo empírico, que para arribar a un entendimiento


entrelaspartesdeben existirnecesariamente negociaciones. Para llevar ade-
lante las negociaciones previas, tanto la defensa como el fiscal deberán reu-
nirseparaevaluarcuálesson las pruebasde cargoydescargo, alavezqueana-
lizarán un posible desenlacesi se llevara a cabo un debate.
Aestaaltura, no podemos desatendernos de la reflexión que aporta Mar-
chisio [El juicio abreviado ..., p. 115] acerca de que "entendemos que si bien
la ley no lo señala expresamente, sabemos que en la práctica la decisión del
imputado de reconocer los hechos, además de acelerar la decisión jurisdic-
cional, estará inclinada por una disminución en la penalidad que pueda efec-
tuar el agente fiscal. En esto consiste la tácita negociación que conlleva este
instituto, y que es un elemento más que marca la presencia del principio de
oportunidad en su implementación. Desconocer ello sería ingenuo, puesto
gueserán pocos los casos en los que un imputado y su abogado defensor re-
quieran la aplicación de este instituto al solo efecto de acelerar el proceso, si
deello, améndeevitarelestado deincertidumbrequeprovoca unasituación
procesal indefinida, no consideran que obtendrán un beneficio en cuanto a
la penalidad exigida por el Ministerio Público Fiscal”.
Ahora bien, esa negociación llevada a cabo entre las partes encontrará
una primera limitación normativa para la procedencia de su aplicación. Es-
taserá, según anticipamos, que la pena aimponer productodel acuerdono
supere los seis años de prisión, lo cual parece prudente, pues dicho límite
mantendrá reducida la disponibilidad del instituto y permitiráqueloscasos
de mayor gravedad —basadosen una mayor escala penal—, queden excep-
tuados y, de tal forma, se complete a su respecto el juicio oral y público.
Porotra parte, el legislador ha enfatizado la necesidad, como venimos ex-
poniendo, de que el imputado acepte de forma expresa los hechos que son
materia de acusacióny su participación en ellos. El interrogante que plantea
la expresión aceptar es si ella implica confesar
su culpabilidad o simplemen-
te expresar que conoce acabadamente los hechos que se le reprochany asu-
mesu existencia y la imputación. Entendemos que la ambigúedad del térmi-
no noes azarosa y que su utilización resulta serla búsqueda por el legislador
de una expresión (como enel anterior Código fue la de prestar conformidad)
que denote un término medio entre un simple conocimiento de los hechosy
su confesión, aunque variada doctrina, como se vio, proclama la verificación
285 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 323

de esta ultimaensu aplicación, dando pie al pensamiento de una confesión


compelida e intolerable en nuestro ordenamiento jurídico, como contra-
prestación de la reducción acordada de la pena a imponer.
Envirtuddeello, entendemosquela aceptación deloscargosquesele ad-
judican al imputado no deben ser entendidos como una confesión de parti-
cipación criminal, sino que funcionan simplemente como una expresión de
conocimiento respecto de la imputación, aunado a la voluntad expresa de
asumir las consecuencias de los mismos mediante la imposición de una pena
que cumplirá como resultado
de la aceptación expresada.
Sibien el dispositivo no requiere que el acusadoexpresesuconsentimien-
to o conformidad para la instrumentación del trámite, este puede inferirse
de la necesaria aceptación expresa por él de los hechos que se le atribuyen,
de los antecedentes probatorios en que sefunda la acusación, de la tipifica-
ción legal de los hechos y de la pena requerida por el fiscal, todo ello en el
marco de una negociación. De todos modos, en oportunidad de celebrarse
la audiencia prevista en el art. 324, el juez verificará que elimputado preste
su conformidad en formalibre y voluntaria.
Lanorma fija que la multiplicidad de imputados noserá óbice para la apli-
cación del instituto para el que lo requiera. De esta manera, el legislador
otorga autonomía ala voluntad individual de cada imputado de acogerseal
procedimiento abreviado, facilitando asíla aplicación del instituto y el con-
secuente alivio de la carga de tareas del órgano jurisdiccional. Encuanto ala
incidencia del acuerdo o acuerdos plenos que se celebren en el proceso co-
mún seguido a quienes no se acojan al procedimiento abreviado, debe te-
nerse en cuenta que, según hemos visto, su materialización no puede cata-
logarse de acto confesorio. Cabe aclarar que la supresión por el legislador
(ley 27.482) de la oración “el acuerdo celebrado con un acusado no podrá ser
utilizadocomo pruebaencontra delosdemásimputados ...” queobraba en
elanteriortexto, no puede conducir perse a unaconclusión opuesta o de efi-
cacia probatoria. En todo caso, la cuestión debe resolverse según las reglas
quebienresumenlos arts. 289 y 300 paraeljuiciocomún, y consujecióna ellas
podrán valorarse las manifestaciones de aquel.
Laformalización de lainvestigación preparatoria (art. 258) y la fijación de
audiencia de debate (art. 281) constituirán, según el último párrafo del dis-
positivo, eldiesaquoyel diesadquem, respectivamente, para pactarlaabre-
Art. 323 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 286

viación o perderel derecho a hacerlo. Aquí se plantea un serio interrogante,


desde que la norma también es clara al exigir que ”... elimputado acepte de
forma expresa los hechos materia de la acusación ...”. Que así pueda acon-
tecer entonces desde de la mismísima formalización de la investigación pre-
paratoria implica en principio un contrasentido en el esquema sistémico
adoptado por el Código, porque para el momento en que aquella ocurra el
imputadoninguna acusación podrá aceptar, desde que esta (la acusación del
MinisterioPúblico Fiscal) aún nose habrá verificado. Atodoellodebeadicio-
narse que el paso inmediato siguiente al de cualquier acusación que se pro-
duzca en dicho esquema será, en definitiva, su control, que se verificará pre-
cisamente en la audiencia de control de la acusación (art. 279). Sinembargo,
puede darse el caso que en dicha audiencia, la de formalización de la inves-
tigación, oaun antes, el fiscal y la defensa convengan un procedimiento abre-
viado como el que aquí se examina —de darse el supuesto típico que lo ha-
bilita—, que así lo expresen ante el órgano jurisdiccional y que en ese acto,
como derivación de ello, se concrete la acusación actuándose en consecuen-
cia. Con el anteriortexto del art. 324querequería, para el caso de existirque-
rellante, una acusación de este para queoperase ono la viabilidad del acuer-
do, esa alternativa parecía procesalmente discutible. Empero, la modifica-
ción operada en dicho artículo a través de la ley 27.482 porla que, contraria-
mente, ahorasolose prevé que “el querellante (...) podrá oponerse sisostu-
viera una calificación jurídica o una responsabilidad penal diferente a la de
la acusación fisca!...”, aludiendo así noya asu acusación sinoa su oposición,
da piea la posibilidad de que el acuerdo opere plenamente desde la forma-
lización misma de la investigación preparatoria. Véase como complemento
el comentario al art. 258.
En los casos que la pena requerida en la acusación sea menora la mitad de
lapenaprevista paraeldelitoo concurso de delitosatribuido, laviabilidad del
procedimiento abreviado quedará supedita al acuerdo del fiscal superior. El
legislador muestra, una vez más, su preferencia porel contralor interno de la
actividad del agente fiscal (véase el art. 271 y su comentario), a fin de evitar
que la adopción de ciertas decisiones quede en manos de un único funciona-
riodel Ministerio Público Fiscal, máximesise tiene encuenta que el órgano ju-
risdiccional tiene vedado imponer una pena superiora la acordada por las
partes (art. 325).
287 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 324

El acuerdo pleno, en un contexto de flagrancia, se regirá por las normas


del art. 328 y ss. (véanse sus comentarios).

Art.324. —«Audiencia». Laspartesexplicarán


al juezel alcance del acuer-
do y los elementos probatorios reunidos o acordados que demuestren las
circunstancias del hecho imputado. El juez podrá interrogara las partes so-
bre los extremos del acuerdo y la información colectada o acordada.
El querellante sólo podrá oponerse sisostuviera una calificación jurídica
o una responsabilidad penal diferente a la de la acusación fiscal y, como
consecuencia de ello,la pena aplicable excediera el límite establecido en
el art. 323 de este Código.
El juez, previo a resolver, deberá asegurarse de que el imputado preste
su conformidad en forma libre y voluntaria y entienda los términos del
acuerdo, sus consecuencias y su derechoa exigir un juicio oral.

Las partes deben exteriorizar al juez con funciones de garantías (art. 56)
cuáles fueron las cuestiones que derivaron en el acuerdo quese le presenta.
En definitiva, nose ventilarán cada una de las particularidades que tuvo co-
mo antesala el acuerdo, pero sí aquellas que le permitan al juzgador vislum-
brar los alcances de la misma. En la práctica, la incursión del juez con funcio-
nesdegarantiaversaráinicialmenteenconocercuálesfueronlosfundamen-
tosfácticos y de derecho que llevaron a las partes a invocar de común acuer-
do el procedimiento abreviado, ya que como se señaló oportunamente, es-
te procedimiento tiene el objetivo de obstar a la realización de un debate
plenario oral, público y contradictorio, audiencia que por excelencia debe
ser el ámbito adecuado para posibilitar el dictado de una sentencia, confor-
me a las reglas del debido proceso, que la reconoce como una consecuencia
de la acusación, defensa y prueba. Entonces, abreviar ese procedimiento im-
porta la necesidad de que quien juzga conozca acabadamente los elemen-
tos de prueba con que cuentan las partes en sus legajos, aunque el art. 231
omita referirse a ellos y los valide solo para “solicitaro fundar una medida
cautelar, plantear excepciones e instar el sobreseimiento” (véase su comen-
tario, 8 2).
Esaverificación judicial sobre losextremosventilados, devendráenlave-
rificación, por ejemplo, de que el material probatorio reunido, sobre el que
Art. 324 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 288

en definitiva el imputado efectuara el reconocimiento de su existencia, ha-


yasido obtenido de acuerdo a las reglas procesales para suincorporación al
trámitey no mediante un procedimiento irregular que violente las garanti-
asdel debido proceso y defensa en juicio. Claro que como el juez con funcio-
nes de garantías tiene vedado el acceso al legajo de investigación del fiscal
(véase el art. 230y su comentario, $ 1, d), todo ello se supone le vendrá dicho
por las partes, y de allí que el precepto indique que “eljuez podrá interrogar
alas partes sobre (...)la información colectada o acordada”, salvo excepcio-
nalmente (véase el antedicho comentario).
En definitiva, la elección de las partes de no someter el objeto del proce-
soa un procedimiento contradictorio —debate—, no debe ser argumento
para que nose examinen los extremos investigados y se excluya la posibili-
dad de evaluar el valor de convicción que surja de los elementos de prueba
recabados, o de alguno de ellos, paraelcaso de contradicción o incertidum-
bre del juzgador.
Envirtud de lo expuesto, y con los alcances vistos, si bien el presente pro-
cedimiento forma parte de un sistema acusatorio en el marco del cual se de-
be privilegiarel acuerdoperfeccionado entrelas partes, ciertoesquelosres-
tantes principios rectores del proceso devenidos de las distintas garantías
constitucionales ya enunciadas, impiden que la actividad judicial desplega-
da por el órgano imparcial se limite exclusivamente a una simple verifica-
ción homologatoria. La inmediación entre el juzgador y las partes permiti-
rá entonces que las últimas puedan explicar al primero todas aquellas par-
ticularidades y circunstancias que trajeron como resultado el acuerdo.
No es de menor importancia destacar que una vez culminada la explica-
ción recién será el momento para que el juez con funciones de garantía, si
considerase necesaria algún tipo de aclaración interrogue a las partes sobre
las cuestiones que no le resultaron claras. Esta precisión sobre el orden en el
desarrollo de la audiencia, quese impone de oficio al igual que la manda del
párr. 3?, es una muestra más de las múltiples actividades que excepcional-
mente el legislador ha puesto en el Código, o aun fuera de él, en cabeza del
juez, para quesean encaradasal margen de cualquier pedimento (véanse los
comentariosalos arts. 9% y 232; también, el art. 111 ysucomentario). Portan-
to, no debe ser interpretada como un resabio del sistema inquisitivo —inte-
rrogación del juez—, sino como la búsqueda de clarificación de algún o al-
289 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 324

guno de los puntos ventilados, que presenten la necesidad de ser explicados


con mayor minuciosidad.
En virtud de ello, entendemos que la expresión podrá interrogar debería
serreemplazado por la de podrá requerir aclaraciones, por cuanto, reltera-
mos, la variación en los términos deriva en dos significados distintos sobre
el rol y función que cumple el jueza la hora de intervenir en el presente pro-
cedimiento.
Otro de los objetivos que tendrá la realización de la audiencia de rigor se-
rá otorgar debida intervención al querellante, a la víctima y asu asesortécni-
co. Si bien como veremos a continuación, la posibilidad de oponerse debe
cumplir con ciertos recaudos formales, entendemos que otorgar tales facul-
tades a quien en definitiva ha demandado el serviciode justiciase correspon-
decon aquellos derechosy garantias quefueron establecidosnosoloenelCó-
digo (art. 12), sino también en aquellos postulados de origen convencional y
constitucional queellegisladorhareglamentado mediantela ley 27.372, asa-
ber, latutelajudicial efectiva y la participación autónoma en el proceso penal,
quelo habilitan para la formulación de las solicitudes que correspondana fin
de que su conflicto sea resuelto de acuerdo a sus pretensiones.
Ahora bien, para que la víctima pueda intervenir en este procedimiento,
y a partir de allí oponerse, debe darse la condición que el dispositivo esta-
blece, esto es haberse constituido como parte querellante durante las eta-
pas anteriores al proceso (ley 27.372, arts. 5%, inc, k, 79, inc, k, y 82 y ss.). Nó-
tese quealregulare!presente procedimiento abreviado, nose ha incluido la
obligación de notificar la realización de la audiencia a la víctima, por lo que,
de no haberse constituido como parte del proceso, su intervención quedará
inicialmente excluida del presente procedimiento, lo cual resulta acordecon
las facultades que le otorga la norma, de exclusivo potencial ejercicio por
quien se ha querellado en la investigación. Para oponerseal acuerdo, el que-
rellante deberá sostener una calificación jurídica o una responsabilidad pe-
nal diferente ala del acusador público que torne aplicable una pena que ex-
ceda el límite establecido en el art. 323.
Si bien nose encuentra expresamente previsto que el juezcon funciones
de garantía pueda solicitar las aclaraciones pertinentes al querellante, en-
tendemos que dicha posibilidad también se extiende asu respecto, tenien-
do aquel la obligación de explicar cuáles fueron los motivos que lo llevaron
Art. 324 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 290

aunaconclusión distinta de la propuesta por el representante del Ministe-


rio Público Fiscal.
Como puntofinal, el juezdebe asegurarseque el imputado haya prestado
suconformidad para el acuerdo enforma libre yvoluntaria, y queentiendasu
contenido, susconsecuenciasy su derecho, renunciado, a exigir unjuicio pre-
vio, oral ypúblico. Entreesasconsecuencias, esdeber del juez hacersabercuá-
lesson las derivaciones obligadas de la sentencia a mponer, aunque el acuer-
do lassilencie (por ejemplo, el decomiso, una pena accesoria, etcétera). Se ha
dicho sobre el particular que "el imputado, con su defensa, deben conocery
aceptar todas las consecuencias que pueden surgir del dictado de la senten-
cia; es decir, no solo la subsunción del hecho y la pena que se pacta, sinotam-
bién las consecuencias legales que el tribunal puede disponer como conse-
cuencia de la aceptación de los términos del acuerdo. Ello nosignifica que los
órganos jurisdiccionales se vean condicionados en sus funciones propias; lo
exigiblees que el imputado sea advertido de que, si acepta el acuerdo y co-
mo consecuencia de él, se le puede imponer, por ejemplo, el decomiso ...”
[CNCCC, Sala ll, 24/8/15, "Vetti”, causa 54.613/2014].
El acuerdo no puedeser producto de afirmaciones formulariaso abstrac-
tas, y debe transmitirla certeza y seguridad de que el imputado entiende su
contenido, sus consecuencias y sus derechos, y que, no obstante, ha acepta-
do la imputación y la pena concreta pactada.
Un interrogante que puede suscitarse a esta altura es: ¿qué sucede si el
imputado en su diálogo con el juez considera que no había comprendido
acabadamente los significados y alcances de la aplicación del presente pro-
cedimiento; o si quien advierte ese desconocimiento es el juez? Considera-
mos que frente a tal circunstancia sobreviniente, pueden existir dos opcio-
nes, la primera es la declaración de inadmisibilidad del instituto y la recon-
ducción del procedimiento al trámite ordinario; la otra podrá ser desde de-
cidirun cuartointermedio que permita al acusado mantenerun nuevo y me-
jor asesoramientotécnicocon su asistente letrado, hasta la posibilidad —en
otro extremo— de designar una nueva audiencia a los fines de quese vuel-
va a tratar la cuestión.
Sobre esa cuestión, aunque desde un enfoque opuesto, ejemplifica el ca-
so del rechazo por el órgano de casación del argumento esgrimido ulterior-
mente porel condenado, parajustificarlaimpugnación, de que "noteníaco-
291 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 325

nocimiento de lo que firmé", de que “mi abogado nunca me informó de lo


que había firmado” y de que”... jamásrecibió una explicación precisa real y
clara del acuerdo que firmó, desconociendo a ciencia ciertasu contenido co-
mo sus consecuencias”, que le sirvió para respaldarla basada en su supuesta
creencia de que había sido pactada una pena menor a la impuesta, oportu-
nidad en la que se sentó doctrina de que “la mera invocación de un presun-
toerror de comprensión por parte del incuso resulta insuficiente para reve-
lar un vicio en su voluntad que condujera a la nulidad del acuerdo, que en la
oportunidad pertinente fue solicitado, celebrado y ratificado ante el tribu-
nal actuante”, si del “legajo no se aprecia cómo podría haber resultado sor-
prendido por la [pena impuesta] ... si [fue] a impulso del propioimputadoy
desu letrado de confianza quese procedió ... [siendo que] en audienciacon
el fiscal general reconoció el hecho y este último peticionó [dicha] pena”
[CFCP, Sala ll, 3/9/18, causa 1547/14, "Fernández, Gustavo F.”;el tribunal aña-
dió que surgía del acta labrada en la que se había pactado el procedimiento
abreviado ”... el reconocimiento de los hechos por parte del imputado y el
pedido de pena del acusador público, alo que el imputado (...)ysu consorte
de causa manifestaron: 'que están de acuerdo, y exhibidas que fueran lasfir-
mas reconocen una de las firmas como propia, manifestando que firmaron
voluntariamente! ...”].

Art.325. — «Sentencia». Enlamisma audiencia, el juez dictará sentencia


de condena o absolución que contendrá, de modo sucinto, los requisitos
previstos en este Código.
En caso de sentencia condenatoria, ésta no podrá fundarse exclusiva-
mente sobre la base de la aceptación delos hechos por parte del acusado.
La pena queimponga no podrá superarla acordada por las partes ni mo-
dificar su forma de ejecución, sin perjuicio de la aplicación de una pena
menor,
El juez dictará sentencia absolutoria si los reconocimientos efectuados
porel acusado resultaren inconsistentes con las pruebas sobre las que se
basa la acusación.
Sieljuezestimara queel acuerdono cumpleconlos requisitoslegales,de-
clarará su inadmisibilidad.
Art. 325 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 292

La admisión de los hechos por parte del imputado no podrá ser conside-
rada como reconocimiento de culpabilidad.
La acción civil seráresuelta cuando existiera acuerdo de partes, de no ser
así, se podrá deducir en sede civil.

Como venimos analizando, son tres las posibilidades que tiene el juez al
momento de decidir el procedimiento de juicio abreviado o pleno: la inad-
misibilidad del acuerdo, por falta de algún requisito legal, la absolución y la
condena.
En cualquiera de los casos, el juzgador deberá expedirse en el marco y de-
sarrollo de la misma audiencia designada. Es decir que luego de escuchar las
explicaciones de las partes, las eventuales oposiciones que puedan formular
el olos querellantes, requerirlas aclaraciones correspondientes y dialogar
con el imputado con los alcances vistos en el comentario precedente, el juez
interviniente deberá expedirse sobre alguna de aquellas alternativas, del
modo que indican el art. 111 y la ley 27,146 (su art. 77). Véaseel comentario a
la primera de esas normas.
Eldispositivonoexplicaclaramenteaquécircunstanciastributaelsupues-
to de que “el acuerdo no cumplla] con los requisitos legales”, cuya proclama
conllevará a la declaración de su inadmisibilidad. Pero, como un ejemplo,
puedesuponerse queelimputado haya hecho una interpretación errada del
acuerdo o este no le hayasido explicado convenientemente, sin advertir co-
mo derivación de ello que le resultaba perjudicial, y así lo haya detectado el
juez enla audiencia.
La inadmisibilidad, en cambio, no podrá fundarse en un simple disenso
con el quantum de la pena solicitada por el acusador ni en una mera discre-
pancia con la calificación jurídica prohijada por él, desde que ambas selec-
ciones tributan a facultades que operan en un ámbito ajeno al de la jurisdic-
ción y propio, en cambio, del Ministerio Público Fiscal, en el que, por tanto,
no puede entrometerse. El art. 307 es muestra clara de ello, al fijar que la sen-
tencia no puede ser continente de unacalificación jurídica distinta de la pro-
puesta por aquel y que la pena a imponer no puede ser más grave que la re-
querida por el acusador. Pero hace excepción aesta reflexión la presencia de
un querellante que hubiere postulado una calificación más gravosa que la
del persecutor público conduciendo asía una subsunción típica queexcedie-
293 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 325

re los límites permisivos para el acuerdo y, aceptada por el órgano jurisdic-


cional, asuinadmisibilidad.
La absolución es otra alternativa a la que puede conducirel acuerdo, con-
servando el juezexpresamente en el texto legal la facultad de [Link]
las partes se presentan de común acuerdo, es decir, sin ofrecer contradiccio-
nesentorno a la prueba recabada durante la investigación, cierto es que du-
rante el desarrollo de la audiencia las explicaciones que se den o que requie-
ra el juez pueden conducirlo, por ejemplo, ano tener por acreditadala auto-
ría adjudicada, o a no tener por comprobado el hecho, o a considerar ilícito
alguno de los elementos de prueba incorporados con influencia decisiva, o
hasta a meritar atípica la conducta enjuiciada. En tales supuestos, como en
otros que puedan verificarse y que conduzcan a igual solución, el juez se en-
cuentraencondicionesde absolver alacusado, por expresa previsión legal, El
dictado de la sentencia de absolución deberá cumplir con los requisitos que
para dicha decisión prevé el Código (véanse los arts. 305 y 308, y sus comen-
tarios). Aunque la norma habla de que aquellosse expondrán con brevedad,
ellono equivale asostener que podrán suprimirsesus exigencias deforma. La
expresión solo apunta areducirsuexposición. El dictado de la absolución de-
berá serinmediato, al igual que lo esen el procedimiento ordinario (art. 303;
como derivación, también, de la regla del art, 118) y producir las consecuen-
cias propias más ampliamente previstas para este (véanse, en lo pertinente,
el art, 308 y su comentario, $ 1).
Finalmente, la condena será la otra solución posible del procedimiento
abreviado o pleno. Es decir, determinada la admisibilidad del planteo, ha-
biendo requerido —si así lo entendiese necesario el juez—lasexplicacionesa
las partes respecto de algún punto probatorio o algún trámite procesal ren-
dido, restará examinar sila prueba invocada presentada porel Ministerio Pú-
blico Fiscal ofreceelvalordeconvicción necesario para dictarla sentencia con-
denando al imputado según el acuerdo.
La decisión no debe incurrir en dilaciones y debe sertomada como acto de
culminación de laaudiencia derigor designadaal efecto, deconformidadcon
lo dispuesto en el art. 19, en cuanto establece que los jueces no podrán retar-
dar indebidamente ninguna decisión, y lo prescripto en el art. 118, acerca de
quelasdecisionesjudicialesserán pronunciadasinmediatamente
después de
la deliberación sin interrupción alguna.
Art. 325 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 294

Como la sentencia deberá ser escrita, al igual que la resolución de recha-


zo ocondena de la acción civil que pudo habersido ejercida y acordada (úl-
timo párrafo), frenteal déficit del texto legal estimamos aplicableel trámi-
te del art. 306 y, en lo compatible, del art. 303.
La condena que se dicte en el marco del presente procedimiento, como
ya resaltamos, debe reunir, aunque más brevemente, las mismas caracterís-
ticas de fundamentación que la dictada luego de un debate. La diferencia
sustancial que repercutirá en su dictado derivará de la ausencia de contra-
dicción entre las partes sobre el cuadro probatorio existentey desu acepta-
ción poreljuez. Porlodemás, salvo ¡mpertinencia, deberán cumplirse lasre-
alas de los arts. 305, 307, 308, 309 y 310 (véanse sus comentarios). Esunara-
zón de coherencia la que así lo impone, aunque en el precepto no se diga,
por ejemplo, que el juez no podrá aplicar una calificación típica distinta a la
convenida, salvo mayor benignidad paraelcondenado, limite que deriva de
la expresa y genérica manda del art. 307 (sobre el particular y los cuestiona-
mientos que puedan dirigirse contra esa directiva nuevamente véase su co-
mentario).
En la misma dirección, aunque en otro aspecto, se ha proclamado la obli-
gación de explicar el porqué de la pena impuesta aun cuando esta coincida
con la pactada previamente, en el especial caso de la subsunción típica más
benigna finalmente prohijada porelsentenciante, siendo que esa mayor be-
nignidad no obstante no se vio reflejada en la aplicación de aquella [CSJN,
17/5111, “Aráoz, Hector José”, causa [Link], en la que seseñaló que pese
a haberse respetado el acuerdo, "aun en esos supuestos la sentencia conde-
natoria debe estar debidamente motivada y que ello ha de poder ser revisa-
do”; la cursiva es del original]. Y, más genéricamente, por el mismo Tribunal,
que”... [sibien]elderecho delcondenado a contarconel doble conformede
la sentencia condenatoria ... ha sido reconocido ... en los precedentes 'Gi-
rold'', 'Casal' y Duarte” ... corresponde destacar que la vigencia de este de-
recho ala doble instancia, respecto de lassentencias condenatorias dictadas
en el marco del procedimiento de juicio abreviado ... fue también resguar-
dada por el Tribunal en el precedente 'Aráoz”, con los alcances allí precisa-
dos.... Que las concretas circunstancias que se presentan en el presente caso
impiden darle acogida favorable al agravio de la defensa ... referida a la vio-
lación de la doble instancia ... [pues] si bien el derecho de toda persona a ob-
295 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 325

tener una revisión de su sentencia por un tribunal superior es innegable, el


deber de la cámara de casación de agotar el esfuerzo por revisartodo aque-
llo que resulte motivo de agravio, queda enmarcado dentro de exigencias
formales que resultan insoslayables ... no está previsto que la casación deba
revisaren forma ilimitada... sino ... dartratamiento alos agravios que leson
traídos, sea que se trate de cuestiones de hecho o de derecho, pero presen-
tados en tiempo, forma y modo...” [CSIN-Fallos, 342:1660; en dicho caso, y
luego de dictada una sentencia condenatoria respetuosa de los términos
acordados y frente al agravio posterior de la defensa sustentado en la atipi-
cidad de la conducta, se lo había rechazado por falta de fundamentación su-
ficiente y ausencia de una cuestión federal].
En cuanto a las penas accesorias, declaración de reincidencia, decomiso y
otras cuestiones que pudieron no haber sido pactadas y que resultasen de
aplicación obligatoria al caso por su inherencia (sobre el tema véase espe-
cialmenteel art. 308, $ 2), se supone que la adecuada labor del juez, hacien-
do saber al imputado las consecuencias del acuerdo debió permitir superar
el silencio o la omisión, sin que ello pueda ser catalogadocomo una intromi-
siónindebida de la jurisdicción en un procedimiento entre adversarios, vista
la inherencia de las cuestiones en juego, esto es la obligatoriedad de su im-
posición como derivación legal delo decidido; osuponertambiénqueesasu-
peración ocurrió por haber activado el juez la cláusula de saneamiento (art.
130), que puede hacerlo de oficiosegún marca esa norma.
Sitodo ello no aconteció, dossonlassolucionesque visualizamos posibles.
Estimar que igualmente resulta factible la imposición de lo omitido (por
ejemplo, las accesorias del art. 12 del CP), con sustento en que la defensa no
pudo no preverlo y, sin embargo, decidió llamarse a silencio, o declarar la
inadmisibilidaddel acuerdo, pornoreunireste “losrequisitos legales”, situa-
ción que bien se visualiza en el caso, verbigracia, de haberse requerido una
pena de prisión por una defraudación que, por ser cometida por un funcio-
nario público en perjuicio del Estado, debió ser completada ineludiblemen-
te con la pena de inhabilitación que fija el último párrafo del art. 174 del CP,
omitida en lasanción acordada por el Ministerio Público Fiscal.
Particulary reiterado en la praxis, y que sirve también como ejemplo, es el
caso del decomiso silenciado en el acuerdo, que el art. 23 del CP manda deci-
dir en “todos los casos en que recayese condena” y que de igual modo el art.
Art. 325 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 296

310 ordena aplicar al condenar, diciendo que “en los casos en que recayese
condena, esta decidirá el decomiso de lascosas ...”, sin dar alternativa paralo
contrario. Vigente el Código anterior, sediscutióintensamentelafactibilidad
jurídica de su aplicación, frente a dicho silencio. En ese sentido, se ha afirma-
do, en opinión que compartimos, que “cuandose trata de medidasimperati-
vas, como ocurre con las establecidas en el art. 27 bis del CP, aunquelas partes
no hayan acordado asu respecto, no pueden sertema de negociación nicabe
considerar que el tribunal agravó la pena solicitada (...)al imponer dichas ac-
cesorias ...” [D'Albora, Código ...,6*ed.,[Link], p. 943; CFCP Salal!l, 22/6/09, "Fe-
liz”, causa 10.114, que reitera, entre otras, en 24/8/10, "Aguayo Gallardo”,
causa 12.260; en contra, por mayoría, CFCP Sala IV, 22/9/15, “J., L.E.”;encon-
tra, también por mayoría, CFCP, Sala Il, 19/3/13, "Fonseca Becerra”, causa
14,442, dejando sin efecto la doctrina anterior que lo admitía, en 3/11/11,
“Cortez”, causa 13.470; igualmente en contra, CFCP, Sala 1, 17/7/20, causa
228/2018, "Nwabuife Aleozo”, en la que el juez Barroetaveña expresó que
“todo lo concerniente al decomiso no formó parte del acuerdo arribado en-
trelas partes... la defensa bien puede confiar en que esas consecuencias jurí-
dicas nose produciráno que, al menos, ello no sucedería sin que mediare vis-
ta previa ... en síntesis, la defensa se vio impedida de brindar ... alegacio-
nes...”; y el juez Petrone que ”... no correspondía el decomiso del dinero ...
dado que no integró ni formó parte del acuerdo .... Porel contrario, previo a
disponer del mismo... lo correcto hubierasido corrertrasladoa ambas partes
.. y asíhabilitarlajurisdicción ...”].Véasecomocomplemento y al respectolo
comentado en los arts. 308(8 2) y 310.
La Corte Suprema ha coincidido con nuestra opinión al expresar, en un
juicio abreviado en el queel decomiso no había sido impulsado por el acu-
sador y, no obstante, aplicado oficiosamente sobre un inmueble de un ter-
cero por el tribunal de juicio al condenar, y frente a la nulidad dispuesta so-
bre ese mismo punto —por mayoría— porel órgano de casación y que mo-
tivó la intervención de esa Corte, que "partiendo de la premisa de que el de-
ber de proceder al decomiso de los bienes empleados para el delito en tra-
tosurge con toda claridad de lo dispuesto en el art. 30 de la ley 23.737 —de
carácter federal—, no es posible advertir de qué modo el imputado pudo
versesorprendidocon la decisión del tribunal deordenar decomisarel men-
cionado inmueble en cumplimiento de ese imperativo legal y, menos aún,
297 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 325

qué defensas concretas, distintas a las incluidas en el recurso de casación se


vioimposibilitado de esgrimir por dicha causa” y que “el Tribunal no puede
dejar de destacar que lo resuelto resulta particularmente descalificable por
cuanto tornó inválidamente inoperante lo dispuesto en el art. 30 de la ley
23.737 y aparejó también el incumplimiento del compromiso asumido por
el Estado argentino al ratificar la Convención de Naciones Unidas contra el
Tráfico de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas (ley 24.072) de llevar a
cabo medidastendientesa lograrlaidentificación y decomiso de los bienes
utilizados para la comisión del delito asícomo también para el recupero de
activos” [voto de los preopinantesen CSJN, 10/3/20, “Riquelme, Jean M.M.”,
causa 204/2015/RH1, en la que se anuló lo revocado por el órgano de casa-
ción]. Sibien esa sentencia fue dictada no respecto de un proceso regido por
el Código, valenigualmente para éste las consideraciones efectuadas por la
Corte Suprema ya sea por su contenido intrínseco como por haberse pues-
toen discusión porelórgano de casación, al anular el decomiso aplicado de
oficio, la supuesta violación a los principios propios del sistema acusatorio
"ytransitivamenteel derecho de defensa delimputado”, según palabrasde
dicho Tribunal. Vale hacernotar ademásquela cámara de casación había ar-
gumentado que la actuación oficiosa del tribunal de juicio había violado la
regla del «ne procedat ¡udex ex oficcio» (textual) en perjuicio del condena-
do, según se lee de los votos de los jueces concurrentes, que además adicio-
naron que no hubo de explicarse por aquella (la Cámara de Casación) cómo
jurídicamente el decomiso puede estarsujetoa la mera discrecionalidad del
acusador.
Otro tanto, aunque con dudoso acierto, hubo de interpretarse con la
prohibición de acercamiento, en el marco de una causa por violencia de gé-
nero, portratarse de una medida, seseñaló, que losjueces pueden disponer
aun de oficio [CFCR Sala 1, 7/8/14, “Castro, C.”, causa 1906].
La Corte Suprema ha considerado impertinente la unificación no acor-
dada e impuesta con sustento en el art. 58 del CP—que obliga a! tribunal a
practicarla—, señalando que “la defensa bien pudo confiar en que el dicta-
do de una pena única no se produciría o que, al menos, ello no sucedería sin
que mediara vista previa” y considerando las dificultades de interpretación
que provoca aqueltextosustantivo, marginandocomosuficienterazón pa-
ra imponerla el suponer una válida conducta discrecional de la defensa en
Art. 326 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 298

la omisión de su tratamiento en el acuerdo [CSJN, “Romano”, CSIN-Fallos,


331:23431.
Que la admisión de los hechos no pueda ser considerada como reconoci-
miento de culpabilidad del imputado según preceptúa el dispositivo en su
inc. 5*, es una regla que tributa al tratamiento que la norma viene haciendo
acerca de la declaración de inadmisibilidad del acuerdo, y no a otras hipóte-
sis, pues no se justifica ni alos fines de la absolución ni surge de interés fijar-
la respecto de un pronunciamiento condenatorio. En cambio, sí aparece ló-
gica frente ala necesidad de un nuevo pronunciamiento sobre su culpabili-
dad (consecuencia de la inadmisibilidad que se declare).
Rigen las reglas generales en materia de impugnación, y la especifica re-
gulación del art. 356 que considera que “podrán impugnarse (...) los proce-
dimientos abreviados”, loque daa entender quetambién lo será la denega-
toria. Y hasta se hasostenido por uno de losjueces del tribunal interviniente
en la impugnación, fundada por la defensa en la atipicidad de la conducta
(presentación de un documento naciona! de identidad falso ante la Policía
Federal Argentina, por un extranjero, para obtener la expedición de un pa-
saporte), que ”... enprimertérmino, [debe señalarse] que la sujeción del im-
putado al acuerdo de juicio abreviado no implica la renuncia a obtener la re-
visión de la sentencia en cuanto a las exigencias de fundamentación y demás
requisitos formales de validez (...) ni a discutir el derecho aplicado (...) ni a
discutirla magnituddelapenaimpuestaolainfracción alart. 39del CPPN ,..”
[CFCP, Sala ll, 26/9/13, “Quiñones Marroquin”, causa 16.324].
La garantía del doble conforme opera también respecto de lassentencias
condenatorias que se dicten como derivación de este procedimiento [CSJN,
8/10/19, "Dapero, F.”, caso CFP7458/ 2000/26/C57; con cita del precedente
“Araoz”, 17/5/11, caso CS] 941/2009 (45-A) /CS1].
La actuación del juez de revisión será unipersonal (art. 53, párr. 35), aun
cuando ejerza funciones de casación (art. 54, párr. 39).

Art. 326. — «Acuerdo parcial». Durante la etapa preparatoria y hasta la


audiencia de control dela acusación, las partes podrán acordar exclusiva-
mente sobre los hechos y solicitar
un juicio sobre la culpabilidad y la pena.
299 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 326

La petición deberá contener la descripción del hecho acordado y el ofre-


cimiento de prueba para su determinación, así como aquellas pruebas
que las partes consideren pertinentes para la determinación de la pena.
Seconvocaráalas partesa una audiencia para comprobarel cumplimien-
to de los requisitos formales, debatir sobre la calificación y aceptar o re-
chazar la prueba. En lo demás, rigen las normas del juicio común.
El acuerdo parcial procederá para todos los delitos.

El instituto procesal aquireglado—bien que confusa y raquiticamente—


se presenta como una herramienta más de la que gozan las partes a losfines
de poder avanzar con mayor celeridad en la definición del proceso, a cele-
brarbajosupervisión deljuezcon funciones
de garantía. Se distingue del jui-
cio abreviado o pleno, fundamentalmente, porque no implica, como ocu-
rre en dicho procedimiento, la supresión del juicio sino, por el contrario, su
realización.
El acuerdo parcialimplica el reconocimientoen común deun hecho. Ade-
más, de un hecho que se juzga típico y antijurídico por las partes que lo sus-
criben, pues de otro modo no habrían rubricado una convención dirigida a
la celebración del juicio. Finalmente, implica la aceptación de la autoría por
parte de quien acuerda, pues la admisión del hecho para su juzgamiento,
como producto aquelde una acción, conducta ocomportamientohumano,
lógicamente no puede escindirse en su descripción de la individualización
de la persona que lo concretó cuando, insistimos, esta decide ser sometida
ajuicio por su ocurrencia. Más, cuando lo quese discutirá en adelante será
tansolosuculpabilidad, quese excluirá solo porincapacidad de culpabilidad
(inimputabilidad), error de prohibición o estado de necesidad disculpante.
Y, de verificarse, la pena aplicable.
El hecho acordado ofijado, deberá, no obstante, ser probadoenjuicio. De
allíla necesidad del ofrecimiento de las pruebas para su determinación (salvo
la facultad que acuerda el art. 279, párr. 59). El juez de juicio no se encuentra
autorizado por la norma parasentenciar, absolviendo ocondenando, conex-
clusivoysolitariosustento en el hechoinvocado porlas partes, noprobado pú-
blicamente y ante él, pues de ocurrir de ese modo la sentencia carecería de
motivación. No bastará, entonces, el simple acuerdo, para dar por probado el
hecho objeto de juzgamiento, regla que sigue en plenitud la del art. 231 acer-
Art. 326 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 300

ca de que “las actuaciones de la investigación preparatoria no tendrán valor


para fundar la condena del acusado” (véase su comentario).
La denominación partes, vale ya aclararlo, comprende a la víctima en su
rol de querellante, nosolo al imputado y el fiscal. Pero no a las que operanen
el ámbito de la acción civil; aunque su existencia obligará a darles oportuni-
dad para, exclusivamente, presentar la demanda y contestarla,
El texto legal expresa que puedetener lugar durante la etapa preparato-
ria, con lo cual el acuerdo parcial puede verificarse, en hipótesis, durante la
investigación previaa la formalización, que integra aquella, siempre que en
esa investigación aparezca un sujeto individualizado (art. 253). Enel otro ex-
tremo, el límite temporal si bien señala el dispositivo que lo será hasta la au-
diencia de control de la acusación, lacircunstancia de queen la regulación de
dicha audiencia, a diferencia de cuanto sucede con el juicio abreviado, no es-
té previsto este acuerdoy por cuanto además, de modo coherente, el párra-
fotercero de la norma alude a una convocatoria —audiencia—a los fines de
comprobar el cumplimiento de los requisitos formales del acuerdo, debatir
sobre la calificación y aceptar o rechazar la prueba, deberá entenderse que
podrá ser presentado hasta quela audiencia de contro! de la acusación no se
haya celebrado, siendo que, precisamente, la audiencia de acuerdo parcial
viene a sustituirla.
Como único requisito formal se exige la conformidad de las partes sobre
cual o cuales serán los hechos a discutir en juicio, presentando cada una de
ellaslaspruebas de su determinación y la quese estime pertinente para lade-
terminación de la pena, y la decisión de discutiren aquel exclusivamente la
culpabilidad y la pena. En ese contexto, la norma establece que la petición
debe contener la descripción del hecho, es decir, aunque no lo diga, un rela-
to claro, preciso
y circunstanciado del acordado, del mismo modo quese exi-
ge paraunactodeacusación, puesensu momento la sentencia deberásersu
correlato y requiere entonces de esa definición (art, 305, c). Se trata de una
decisión irretractable que fijará el objeto del juicio. Por lo dicho, salvo que
también se pacte, no podrá verificarse una descripción alternativa, a modo
dela acusación del art. 275, nien caso alguno una descripción autónoma por
el querellante, de la forma que autoriza el art. 276.
Presentado el acuerdo, se llevará a cabo la audiencia a los fines que prevé
el texto legal. El disenso insuperable sobre la calificación jurídica del hecho
301 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS Art. 327

acordado no impedirá el trámite abreviado, en tanto queden en claro los ex-


tremos de aquel. Esa calificación permitirá discernir el órgano jurisdiccional
que intervendráenelcaso (colegiado oindividual), promoviéndose siempre
al de mayor competencia. Claro está que, en discusión la calificación, el juez
con funciones de garantías puede estimar, por ejemplo, atípico el hecho, o
prescripto, etcétera, y decidir de oficio en consecuencia, apartándose del
acuerdo (vinculado aello, véaseelcomentarioatart.232), sinolvidarparaello
queloselementos de prueba de la etapa preparatoria gozan de aptitud a ese
fin (art. 231).
Para el momento de esa audiencia se supone ya presentada y contestada
la demanda civil.
Noserá ya necesario, ni la ley lo prevé, el dictado de un auto de apertura
del juicio oral, debiendo quedar definidos por el juez con funciones de ga-
rantíasen la audiencia, aunque el texto legal nolo diga, lascuestiones pro-
pias del mismo, tal el órgano jurisdiccional competente para intervenir en
el juicio oral, los hechos que se dan por acreditados, la subsistencia de una
eventual medida de coerción, etcétera.
Luego, lacausa pasaráa la oficina judicial yseiniciaráeltrámitepropiode
la etapa del juicio (art. 281; véase su comentario).
La norma dice que regirán las reglas del juicio común. Pero debe inter-
pretarse que así será en cuanto resulten pertinentes. Por ejemplo, contraria
el espíritu del acuerdo parcial, la ampliación unilateral de la acusación por
el fiscal opor quien se querelle, dado queel hecho hasido fijado en el acuer-
do.
El legislador ha entendido que el procedimiento de acuerdo parcial pue-
de alcanzar atododelitosometido a investigación, sin que establezca mon-
to alguno de pena como baremo para su procedencia. De allí que el disenso
sobre la calificación jurídica no constituya obstáculo para el procedimiento
de acuerdo parcial.
En lo que resulte pertinente, véase el comentario al art. 325.

Art.327.— «Acuerdodejuiciodirecto». Enla audiencia de formalización


delainvestigación preparatoria, las partes podrán acordar la realización
directa del juicio.
Art. 327 PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS 302

Lasolicitud contendrála descripción del hecho porel cual el representan-


te del Ministerio Público Fiscal o el querellante acusan y el ofrecimiento
de prueba de las partes.
En la misma audiencia, el querellante podrá adherir ala acusación del re-
presentante del Ministerio Público Fiscal o acusar independientemente
eindicarlas pruebas para el juicio,
La acusación y la defensa sefundamentarán directamente en el juicio.
Altérmino de la audiencia, el juez dictará el auto de apertura dejuicio. En
lo demás, se aplicarán las normas comunes.
El acuerdo de juicio directo procederá para todos los delitos.

El instituto de acuerdo de juicio directo esuna herramienta que posibilita a


las partes dar un salto hacia el juicio común desde la audiencia que se celebra-
rá alosfines de formalizar la investigación preparatoria (art. 258), con la posi-
bilidad de que el juez con funciones de garantías emita, en el marco mismo de
la audiencia prevista en el art. 258, el auto de apertura de juicio oral (art. 280).
Para abastecer los requisitos formales, tanto el representante del Minis-
terio Público Fiscal, como el eventual querellante, deberán formular la des-
cripción del hecho por el cual se formula la acusación, con el consecuente
ofrecimiento de prueba para el juicio, debiendo también la defensa cumplir
con este último deber. La acusación y la defensa no incluirán fundamenta-
ciones, quese difieren para el juicio. Enla oportunidad, entonces, noserá po-
sible efectuar alegato alguno respecto de la pretensión de las partes en fun-
ción de la teoría del caso que cada una abrigue.
Enelactosedeberán cumplirlospasosnormadosenlosarts. 274,275y276,
encuantoa la formulación de la acusación, con la posibilidad de llevara cabo
acusación alternativa, o una acusación autónoma en caso de que el quere-
llante no adhiriese a la formulada porel fiscal,
Si bienla norma indica que, salvo lo escrito en ella, “se aplicarán [en el jui-
cio] lasnormascomunes”, hace excepción aesaregla la previsión del art. 281,
en tanto fija que “en los casos de aplicación del procedimiento previsto en el
art. 327, la audiencia de debate deberá realizarse antes de los diez días”.
Laprocedencia del acuerdoserá paratodos los delitos bajo investigación,
sin ninguna limitación en función de la pena.
En lo que resulte pertinente, véase el comentario al art. 325.
303 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 328

TÍTULO 11
PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA

Art. 328. —Elprocedimiento paracasos de flagrancia quese estableceen


este Título es de aplicación atodos los hechos dolosos en los que se veri-
ficasen las circunstancias del art. 217 y cuya pena máxima no supere los
quince años de prisión o veinte años de prisión, en los supuestos del art.
119, cuarto párrafo y del art. 166 penúltimo párrafo del Código Penal de
la Nación o, tratándose de un concurso de delitos, ninguno de ellos supe-
re dichomonto.
Las decisiones jurisdiccionales a las que se refiere el presente Título, se
adoptarán en forma oral en audiencia pública y contradictoria, respetán-
dose los principios de inmediación, bilateralidad, continuidad y concen-
tración.
Las resoluciones senotificarán oralmente en la misma audiencia y lasim-
pugnaciones se interpondrán y concederán del mismo modo.
Selabrará un acta sucinta de la audiencia, la que será grabada en forma
total mediante soporte de audio y, en la medida de las posibilidadesdel
tribunal, video.
Las disposiciones previstas en el presente Título no se aplicarán cuando
el o los hechos de que se trate tuvieran lugar en ocasión del ejercicio de
derechos humanososociales, ode cualquier otro derecho constitucional.
Si con motivo u ocasión de la protesta social se cometieren delitos comu-
nesen flagrancia, podrán ser sometidos a las disposiciones del presente
Título.

$8 1. Consideraciones generales.— El procedimiento para los casos de


flagrancia instituido e incorporado al Código por ley 27.272 hasido ratifica-
do, modificado y mejorado en su redacción por ley 27.482, En el mensaje de
elevación de la primera, emanado del Poder Ejecutivo (n* 556), se lo justifi-
có en el “alto índice de criminalidad y reincidencia”, en el marco de la “de-
mandasocialde mayor protección alosciudadanos”, procurando “resolver
de manera rápida loscasos de autor conocido y pruebasencilla”, salvaguar-
dando contemporáneamente los derechos del imputado, evitándole “pa-
decer largos períodos de encierro o de incertidumbre respecto de su situa-
ción procesal”, y propendiendo a "la rápida reparación de la víctimay a la
Art. 328 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 304

sociedad”. Por tanto, la adición de este procedimiento especial respondióa


la necesidad de introducir un procedimiento especial con plazos acotados
que permitiera, protegiendo coetáneamente los intereses del imputado,
dar una respuesta distinta a la demanda del servicio de justicia que requie-
ren las situaciones de flagrancia que detalla el art. 217 (véase su comenta-
rio).
Esassituaciones, que habilitarían el trámite del Título, noparecenenuna
primera lectura darmargen a confusión. Sinembargo, lasreglas de la expe-
riencia indican que en ocasiones parecen traer dificultades de interpreta-
ción y, aun, de aplicación.
Así como se ha sostenido que “cuando el personal policial interviene in-
mediatamente después del hecho, seencuentra concretado el requisito legal
para que el hecho sea encuadrado como flagrancia” [CCC, Sala VII, 16/2117,
“Ruiz González, Georgina”, causa 6507], también se ha afirmado frente al
texto del Código ley 23.984, que no difería en cuanto al punto, que la com-
plejidad de la prueba no se compadece con el trámite del instituto [CFSM,
Sala Il, JA, 1999-1-621, LL, 1998-8-407; CCC, Sala VI, 14/9/05, “García”, causa
27.040], al punto, se añadió, de notolerareltrámite hasta ciertas hipótesis de
flagrancia propia, debiendo en todos los casos “evaluarse la previsión de
pronta dilucidación del caso y la falta de la nota de complejidad en la colecta
probatoria” para suimposición [CFSM, fallo citado; CCC, Sala Y, ££, 2002-B-15,
respecto del delito de uso de documento público adulterado, pues requiere
de prueba de la falsedad y demostración desu autoria;
en contra, respecto de
¡igual delito, CCC, Sala 1, 24/8/98, “González”, causa 9430; idem, Sala VII,
26/9/05, "Soria, P.”, causa 27.448, respecto del individuo sorprendido en la
portación de un documento falso; ídem, Sala IV, 29/7/05, "Puga”, causa
26.913, peroporquelafalsificaciónseconsuma enel momento de hacereldo-
cumento y no de portarlo; el fallo no aclara a quétipo de instrumento alude].
Igualmente, en el caso del encubridor, si pudo haber sido autor de la sustrac-
ción pretérita [CCC, Sala WII, 23/2/10, “De M.,J. L.”, causa 38.251].
El procedimiento exige algunas condiciones para su viabilidad. La prime-
ra, la detención de la persona imputada (véase el art. 329), porque noesfac-
tible aplicar este procedimiento sin hallarse aquella privada originariamen-
te de su libertad. Lasorpresa debe ocurrir durante la comisión del delito oen
su proceso ejecutivo [CCC, Sala IV, JPBA, 110-111-259] y, durante ella, debe
305 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 328

producirse la detención [CCC, Sala VII, /PBA, 112-129-319], no ulteriormen-


te, ainstancias de la víctima [CCC, SalaW, 31/10/97, “Fernández”, causa 7682;
idem, Sala IV, 29/12/97, ”Onorato”, causa 8069]. Otro delos requisitos devia-
bilidad del precepto es que se trate de ciertos delitos de acción pública, se-
gún se verá, quedando implícitamente excluidos los delitos de acción priva-
da, pero no los que, siendo de acción pública, dependen de la instancia pri-
vada, siestase verifica.
De todos modos, no debe perderse de vista igualmente que la aplicación
—o no— del trámite es —por regla—más beneficiosa parael acusado, toda
vez que le permite transitar un procedimiento penal breve que posibilitará
unadefinición corta eneltiempodesusituación procesal, comoseveráacon-
tinuación, en cualquiera de los actos rendidos en el procedimientoo, en últi-
mainstancia, durante laetapadejuicio. Porello, ladinámica veloz quele im-
prime el trámite al proceso, la inmediatez permanente con quien debe juz-
gar y el rápido y permanente contacto entre las partes desde el inicio detrá-
mite, puede propendera un rápido arribo en la soluciónen el caso. Nosetra-
ta de un servicio de justicia precipitado. Por el contrario, es un proceso que
responde a situaciones de hecho de fácil comprobación y que no ofrece ma-
yores dificultades de investigación activando un servicio de justicia ágil y res-
petuoso de las garantias, derechosy principios constitucionalesy convencio-
nales, entre las que podemos contar la garantía de un plazo razonable, el
principiodeinmediación yconcentración de losactos procesales, entre otras.
Las situaciones que puedan representar alguna conflictividad para la aplica-
ción del procedimiento según se ha visto lo harán, de últimas, inaplicable al
caso concreto, mascomo excepciones que escapan a la regla de su aplicación
frente a las hipótesis para las que ha sido previsto. Desde el interés de la vic-
tima, es un modo de proteger con mayor intensidad los derechos que le
acuerda la ley 27.372 (en especial, su art. 59).

82. Losdelitos que autorizan el procedimiento.— Como punto inicial,


debe señalarse que el presente procedimiento hace excepción a las hipóte-
sis más gravosas alas que ha quedado relegada ahora la otrora exclusiva re-
glamentación del art. 216.
También, corresponde destacar que la norma restringe su aplicación úni-
camente a la comisión de delitos dolosos. Se entiende que la exclusión de los
Art. 328 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 306

delitos culposos encuentra su fundamento en que ese tipo de conductas re-


quieren en su generalidad una compleja y ardua tarea de investigación, con
participación de expertos en la materia de que se trate, lo que incluye reali-
zación deexperticias, inspecciones, reconstrucción de lasituación, entreotras
actividades. Esas características que presenta la investigación de una posible
conducta culposa impiden en todos los casos establecer un trámite acotado
en el tiempo y se presentan como lógica razón de la exclusión.
Desde esa arista, interpretamosque losdelitosde mayor gravedad, esde-
cir, cuya pena máximasuperelosquince años de prisióntambién propenden
auna investigación de caracteristicas complejas, que impide llevar acabo un
trámite acotado en el tiempo. En efecto, aunque en algunos casos puedan
resultar de fácil comprobación, el legislador ha optado por atribuir a tales
casos una presunción legal de complejidad que obsta a la aplicación de este
tipo de procedimiento expeditivo. De allí, la subsistencia de la reglamenta-
ción más amplia del art. 216.
Sin perjuicio, se ha encontrado excepción en relación a las agravantes en
los delitos contra la integridad sexual previstos en el art. 119 del CP (párr. 49)
y al agravante previsto en el art. 166 del CP(penúltimo párrafo), en elenten-
dimiento de que tales agravantes no deberian impedir a las partes, por vir-
tud desu escasao menorcomplejidad investigativa, el accesoal procedimien-
to en estudio, debiéndose recordar una vez más que la aplicación del pre-
sente trámite le posibilita al imputado acceder más brevemente a un pro-
nunciamiento definitivo. Sobre este aspecto, parece práctico y, cuanto me-
nos, adecuado, que el legislador haya reparado en tal cuestión, ya que en
otros procedimientos (como el vigente en el ámbito de la provincia de Bue-
nos Aires), la legislación reguladora de similar trámite no admite las agra-
vantes, implicando que la sola subsunción de un caso flagrante en tales cali-
ficaciones no pueda contar con este procedimiento específico.
El legislador, asimismo, haentendido pertinente la no aplicación del pro-
cedimiento de flagrancia en el marco de investigaciones vinculadas al ejer-
cicio de derechos humanos y/o sociales, o de cualquier otro derecho consti-
tucional. Entendemos que dicha referencia es dada a partir de la investiga-
ción que pueda realizarse sobre la comisión de algún delito que venga in-
formado como cometido en el marco del ejercicio de un derecho esencial,
como puedeser el derechoa huelga, el dereunión, asociación, vivienda, ali-
307 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 328

mentación, ambiental, etcétera. Pero la falta deprecisiónconcretasobre los


casos quese pretende exceptuar, escriticable. No obstante, esloable que se
haya puntualizado que los hechos delictivos acaecidos en el marco de una
protesta social, sí puedan ser sometidos al trámite de flagrancia, porque la
protesta no incluye ni justifica su comisión.
La norma no define expresamente si el procedimiento de flagrancia re-
sulta aplicable a los menores entre dieciséis y dieciocho años, por lo cual se
lo ha cuestionado y hasta se ha postulado su inconstitucionalidad.
En ese sentido, sin embargo, se ha dicho que la reforma para el procedi-
miento de flagrancia es compatible con la Constitución Nacional y los trata-
dos internacionales de derechos humanos que, en virtud de lo dispuesto en
el art.75, inc. 22 de la Carta Magna, gozan de igual jerarquía, y por tanto de-
be ser aplicado en procesos seguidos a menores de edad [Cilleruelo, El pro-
ceso de flagrancia, p. 169].
En consonancia, la Sala | de la Cámara Nacional de Casación en lo Crimi-
nal y Correccional de la Capital Federal, convalidando su aplicación a dichos
menores (implícitamente, su constitucionalidad) ha expresado quesi bien la
reforma introducida por la ley 27.272 no ha contemplado de modo expreso
especificidades de los estándares que debe observar elprocedimiento penal
seguido contra niños a quienesse acusa de una infracción penal, ellonocon-
duce a afirmar derechamente que, entonces, el procedimiento de flagran-
cia introducido por esa ley sea inaplicable a procesos contra niños de entre
dieciséis y dieciocho años de edad, siendo la declaración de inconstitucio-
nalidad un remedio institucional extremo. Y que si bien se mira, tampoco la
ley 24.826, que ya habia introducido en el Código ley 23.984 un articulo —el
art. 353 bis—que regulabala llamada “instrucción sumaria” parasupuestos
de flagrancia en el caso de que no fuese requerida la prisión preventiva del
imputado; ni la ley 24.825 que había incorporado el llamado "juicio abre-
viado” —art, 431 bis—, declararon expresamente que estos procedimientos
serían también aplicables a procesosseguidoscontra menores de dieciocho
años de edad, no obstante lo cual la práctica y la jurisprudencia admitieron
suaplicación, añadiéndose ademásquela defensa no había logrado demos-
trar el por que de la inconstitucionalidad propuesta [22/11/17, "Coronel, B.
G.”, causa 3179/17; con remisión, por uno delos vocales, acerca de la consti-
tucionalidad de la aplicación del procedimiento de flagrancia al régimen
Art. 328 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 308

de menores, al precedente de esa misma Sala, en 24/4/17, “C., A. C.”, causa


2416].
Así también lo sostuvo, por mayoría, la Sala lll de aquel tribunal, al preci-
sar que la ley en cuestión podía aplicarse de modo compatible con la ley de
menores, con la Convenciónsobrelosderechosdelniñoycon la Constitución
Nacional [28/3/17,”"C.M.,L.”, causa 72.867/16]. Enese precedente, la mi-
noría (voto del juez Jantus) sostuvo que el procedimiento de flagrancia re-
sultaba inaplicable aese universo dejusticiablesporcontraponersea la Con-
vención sobre los Derechos del Niño, la ley 23.849 y el art. 75, inc. 22, párr. 2?
de la CN. Debe destacarse que ese pensar coincide con el de la minoría de la
Sala | que en otro caso y con composición distinta a la que conformó unani-
midad en el precedente antes referido, sostuvo que el procedimiento, de
acuerdo al silencio de los antecedentes parlamentarios, no fue creado para
aquellos, debiéndose entonces aplicar el trámite de las actuaciones confor-
me las prescripciones de la ley 22.278 y del Código Procesal Penal de la Na-
ción, reinterpretadasa
tenor de las disposiciones de la Convención sobre los
Derechos del Niño —fundamentalmente, de su art. 40—, las Reglas de Bei-
jing, las Directrices
de Riad ylasReglasdeLa Habana [1/3/17, “V.,C.N.”, cau-
sa 6369/17; caso en la que la mayoría sostuvo la doctrina vista, rebatiendo
que las Reglas y Directrices invocadas "no constituyen normas obligatorias,
porque no son fuentes del derecho internacional” y que no se vela la razón
porla cual la ley 22.278 "ha de seguirse (...) hastatanto el Congreso de la Na-
ción dicte una ley especial e integral para el tratamiento de los casos en los
que se alega que un niño ha incurrido en una infracción penal (...) pero no
podría seguirse igual temperamento respecto de la ley 27.272”).
Entre ambas posturas, puede identificarse una tercera posición que pre-
gona que la aplicación del procedimiento obliga a ponderar las circunstan-
cias concretas del caso y evaluar el trámite que mejor se adecua al interés su-
perior del niño [voto del juez Divito que conformó la mayoría en CCC, Sala VII,
19/4/17, ”G.,R.A.”, causa 16.358/17, lo cual a nuestro juicio implica el recono-
cimiento de la validez constitucional del procedimiento en el caso de dichos
menores]. En la oportunidad, bien que con referencia al Código ley 23.984,
se dijo que: “debe considerarse que distintas Salas del Tribunal ya han exa-
minado planteos similares, los que —con diferentes fundamentos— han si-
do tanto admitidos [CCC, Salal, 10/2/17, “G.”, causa 2422/17] como rechaza-
309 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 328

dos [CCC, Sala IV, 21/12/16, “C. M.”, causa 72867/16], de modo que —a estas
alturas— no se aprecia que exista una jurisprudencia mínimamente asenta-
da sobre el punto. En otras palabras, por imperio de disposiciones de jerar-
quía constitucional (art. 75, inc. 22, CM), la aplicación del régimen de flagran-
cia respecto de los menores de edad nosolo podría ser cuestionada —y, ensu
caso, dejada de lado— sobre la base de la complejidad de la investigación o
invocando que no se verifican las circunstancias previstas en el art. 285 del
CPPN (supuestos contemplados en el art. 353 quater de dicho ordenamien-
to), sinotambiéncuandoseconsidere
que dichotrámite no atiendeal citado
interés superior. Aquí es menester recordar que, según lo ha reconocido la
Corte Suprema de Justiciadela Nación enel precedente ”“M.”, losmenoresde
edad cuentan con los mismos derechos que los adultos y, además, con dere-
chos especiales, derivados de su condición, cuyo reconocimiento constituye
un imperativo jurídico. Solamente resulta admisible en la medida en que re-
portara más beneficios que desventajas para la situación concreta del menor
de edad que enfrenta el enjuiciamiento penal, pues —como se dijo— en es-
te aspecto debe atenderse, de manera primordial, asu interés superior. Bajo
tales premisas, si bien las reglas procesales recientemente instauradas para
loscasos de flagrancia pueden, al menosen abstracto, serconsideradascomo
un progreso en cuantoa la consagración de principiostalescomo la oralidad,
la inmediación, la celeridad y la contradicción, su aplicación no necesaria-
mente importará, entodos los casos, una ventaja en términos de reconoci-
miento para el niño que resulta imputado, frente al procedimiento común
de los menoresde edad”.
Como complemento, véase el art. 337 y su comentario.

8 3. Marco general del procedimiento.— En lo referente a las caracte-


rísticas generales que ofrece este procedimiento, no puede pasar inadver-
tido que el sistema de audiencias orales, públicas y contradictorias, son los
aspectos que más elevan las notas acusatorias que deben regir un sistema
procesal respetuoso del principio de la separación de funciones de juicio y
de impulso de la acción. El aseguramiento de los principios de inmediación,
bilateralidad, continuidad y concentración, en la verificación de aquellas
resultan adicionalmente acordes a los lineamientos generales del Código
(véanse los arts. 111, 118, 281 y ss., y sus comentarios) y de la ley 27.146, que
Art. 328 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 310

ratifica la oralidad, la publicidad, la ¡gualdad entre las partes, la contradic-


ciónylainmediación comoprincipiosinmanentesal ejercicio dela actividad
procesal y de imperativa protección por la jurisdicción. El procedimiento de
flagrancia, entonces, no constituye una simple fórmula de aceleración de
los plazos, sino esencialmente una herramienta respetuosa de los paráme-
trosconstitucionales y convencionalestributariosdelaregulación del siste-
ma de enjuiciamiento.
Respondiendo al principio de concentración consagrado porel legislador,
lanormaestablece que las decisionesdeljuezcon funcionesdegarantía (acer-
ca de su intervención, véase el comentario al art. 53) se adoptarán verbal-
mente en la misma audiencia, de conformidad con lo anticipado por los arts.
111y 118 (véanse suscomentarios), y que las notificacionesse harán en su de-
curso, también en ello de acuerdo alo regulado en el art. 126, párr. 2” (véase
su comentario). Noes que el juez notifique, debe quedar claro (pues, entodo
caso, debería hacerlo la oficina judicial que lo auxilie), sino queel dictado de
su decisión implicará su escucha y la presunción de su conocimiento por los
presentes. La idea se complementa con lo dispuesto en el art. 330, párr. 11,
acerca deque “todas!lascuestiones introducidas en la audiencia oral inicial de
flagrancia deberán serresueltas por eljuezen forma oral, inmediata y de ma-
nera fundada”, aunque median excepciones dilatorias en cuanto al conoci-
miento quedebe darsedelosfundamentos dela prisión preventivay delasus-
pensión a prueba o acuerdo pleno convenidos (arts. 331 y 332).
Como laimpugnación debeconcederseenese mismoacto, también, ello
implicará que su deducción tenga que introducirse en el momento, sin so-
lución de continuidad. Dado que es inherente al procedimiento la idea me-
dulardeque todose discuta ysucedaen la audiencia, y a fin de respetarla re-
gla de bilateralidad, se deberá dar oportunidad a la parte beneficiada por
la resolución, de exponer, de desearlo, su mejora de argumentos, de modo
queeljuezquedebadecidirrecibauna discusión clausurada, evitándose, en
definitiva, las formas que marcan aquellos artículos.
El dispositivo prevé que la audiencia oral inicial de flagrancia sea grabada
através de un mediotécnico idóneo, es decir, en un soporte de audio ovideo,
este último únicamente en los casos en que la oficina se encuentre provista
de tales herramientas. En cuanto a la confección del acta, que debe ser sus-
cripta porel secretario del órgano jurisdiccional (art. 330), esta será un breve
311 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 329

lineamiento de lo ocurrido en la audiencia. Es decir, sien el futuro algún in-


tervinientedeseaseconocerloocurridoeneseacto, nopodráconocerloatra-
vés del acta, sino que obligatoriamente recurriráal soporte de audio o video
generado. Elart. 111 manda que esos soportes se entreguen en copia a las
partes.

Art. 329. — Al momento de tomar conocimiento de la aprehensión, el re-


presentante del Ministerio Público Fiscal deberá declarar, de correspon-
der, el caso como flagrante, sometiéndolo
al trámite establecido bajo es-
te Título.
El detenido será trasladado ante el juez a fin de participar
de una audien-
ciaoral inicial de flagrancia
que deberállevarse acabo dentro delasvein-
ticuatrohorasdesdela detención, prorrogable porotrasveinticuatro ho-
ras, cuando no hubiere podido realizarse por motivos de organización
del tribunal, del fiscal o de la defensa, o cuando el imputado lo solicitare
para designar un defensor particular.
A dicha audiencia deberán asistirel representante del Ministerio Público
Fiscal, el imputado y su defensor.
La víctima tiene derechoa asistiratodas las audiencias y deberá ser noti-
ficada de la realización de las mismas a fin de ser escuchada y eventual-
mentesertenida por parte querellante. La víctima, conel control delade-
fensa, podrá solicitar declarar sin la presencia del imputado.
En esta audiencia el juez deberá expedirse sobre la libertad o detención
delimputado. Ladecisiónserá notificada alas partes oralmente enla mis-
ma audiencia.

En el momento de la comunicación del hecho efectuada por la autoridad


preventora al representante del Ministerio Público Fiscal (art. 243, párr. 19),
este deberá estimar y declarar la flagrancia, y su trámite. Lo hará interna-
mente, dejando constancia de ello en su legajo, y externamente, transmi-
tiendo su decisión a la autoridad quelo haya anoticiado. El juezcon funcio-
nes de garantía será aquel al que reglamentariamente le corresponda in-
tervenir, quien eventualmente puede ser convocado por la oficina judicial.
La norma está redactada como una imposición del procedimiento al fiscal.
Y lo es. Este puede marginarlo solo sitiene dudas, fundadas, acerca de la fla-
Art. 329 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 312

grancia (basadas, verbigracia, en la necesidad de un mejor conocimiento de


los hechos) o, aún siendo clara, con razón, también motivada, en la complej-
dad de la investigación, si esta resulta imposible de ser contenida en la estre-
chez de aquel (en ambos casos, véase el art. 90, en tanto impone al fiscal la
“obligación de motivarsus requerimientos y resoluciones”; también, véanse
los ejemplos jurisporudenciales citados en el comentario anterior). Asimismo,
podrá hacerlo si los elementos de convicción reunidos inicialmente provoca-
ren dudas acerca de la exacta calificación del hecho y de si lo abarca este es-
pecial procedimiento. El art. 330 alude solo a la complejidad, como razón de
evitación del trámite —por el imputado o su defensa—, pero la praxis indica
que pueden darse otras hipótesis. Ya en el comentario precedente hemos es-
bozado nuestras dudas acerca de ciertos supuestos de flagrancia, vinculados
al último párrafo de la norma a la que tributa,
Cierta jurisprudencia, sin embargo, niega la facultad del fiscal de declarar
la complejidad como razón de exclusión de este procedimiento, al estar re-
servadaesainvocaciónsoloaladefensa, eneltextolegal [CCC, Sala VI, 29/6/17,
*C.,R.E”,L£, fallo 120.710, ratificada en el fallo 120.711, que destacan que
“siempre que se verifique la presencia de los tres requisitos que establece [el
dispositivo] —que sea un hecho doloso, que se verifiquen las circunstancias
delart...yquenosesuperen determinadas penas máximas—” surgeesaobli-
gación, sin excepciones]. No obstante, si la complejidad es razón suficiente y
atendible para el abandono de este procedimiento, esto es paratornarlo in-
conveniente, no se observa por qué deba dejar de serlosegún sea quien la in-
voque.
El juezcon funciones de garantías es un mero espectador de esa decisión
ydelaeventualdiscusión quese suscite, precisamente portratarse de un jui-
cio entre adversarios (véase, entre otros, y especialmente, el comentario al
art. 9” y sus remisiones). De allí que la ley, como acabamos de recordar, solo
prevea que “el imputado o su defensor podrán objetar fundadamente la
aplicabilidad del procedimiento para casos de flagrancia cuando conside-
ren queno se verifican los presupuestos del art. 2170 quela complejidad de
la investigación no hará posible la aplicación del procedimiento previsto en
lapresente” (art. 330). La víctima, aun querellante, hasido marginada detal
puntual cuestión, por el legislador, sin que esa separación tenga potencia-
lidad parasuponer la inconstitucionalidad de la norma nilainvalidez de los
313 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 329

procedimientos quese verifiquen, en tanto serespetesu participaciónenel


procedimiento que finalmente se decida.
Resta establecer si la falta de aplicación del procedimiento de flagrancia
por el fiscal vulnera la garantía del debido proceso, la defensa en juicio y el
derecho a ser juzgado en un plazo razonable del imputado. La respuesta es
negativa, en tanto el imputado y su defensa gozan de la facultad, noexpre-
sadaenlaley peroimplicita en elejerciciode aquella, de ”formular[los] plan-
teamientos yalegaciones” (art. 75)quefuerendelcaso, y desolicitarportan-
to la fijación de Una audiencia ante el juez con funciones de garantias para
decidiren consecuencia. El supuesto, por infrecuente, no deja deser posible.
Debe recordarse, a todo esto, que la ley procesal impone que “todos los
defectos deberán serinmediatamente saneacos, renovando el acto, rectifi-
cando el error o cumpliendo el acto omitido”, por lo que cualquier planteo
acerca de la invalidez de los procedimientos verificados sin respetar la fla-
grancia del hecho, adjudicándosela indebidamente o marginando la com-
plejidad dela investigación resultante, debe decidirse bajo esa regla y la que
imponen los arts, 129 y 132 (véanse sus comentarios).
La norma preceptúa que eltraslado ante eljuez de la persona detenida en
flagrancia, deba concretarse dentro del tiempo de veinticuatro horas, pro-
rrogablesporotrastantas, porlas razones que indica. Esas horas deben com-
putarse conforme lo indica el art. 114, párr. 3%, estoesque “comenzarán a co-
rrer inmediatamente después de ocurrido el acontecimiento que fija su ini-
ciación, sininterrupción”.
El plazo resulta adecuado al procedimiento al quetributa, por cuanto per-
mite que la libertad de la persona imputada y privada de la libertad sin orden
judicialsearevisada rápidamente, frente a un caso quese presentasencillo en
cuanto a su prueba y al procedimiento consecuente, respondiendo a están-
dares internacionales sobre la privación de la libertad como medida de coer-
ción previa a una sentencia. Pero cuanto menos, debió respetarse el Código
Civil y Comercial de la Nación, entanto establece que “en losplazos fijados en
horas, a contar desde una hora determinada, queda esta excluida del cómpu-
to, el cual debe empezar desde la hora siguiente” (art. 6%). Se trata de un pla-
zo perentorio, pues vencido el mismo sin haberse tratado la detención, ope-
rará indefectiblemente la libertad (sobre los plazos perentorios y ordenado-
res, vease el comentario al art. 213).
Art. 329 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 314

La asistencia obligatoria a la audiencia se resume en la necesidad de que


aquella cuente con las del fiscal, el imputado y su defensor. La víctima tiene
derecho a asistir, por lo tanto debe serle comunicada fehacientemente su
realización. Pero puede no concurrir, lo cual refuerza la importancia y ne-
cesidad de la fe asignable a esa notificación. Porrazones obvias, aquí el pla-
zo de comunicación será más breve que el establecido genéricamente en el
art. 125 (párr. 19), mas deberán respetarse las reglas
de claridad y contenido
que marca esa norma.
El preceptoseñalaademás quelavictimapuedesolicitardeclararsinlapre-
sencia del imputado, con lo cual va implícito que en ese acto expondrá sobre
el hecho que la damnifica, o que ratificará sus expresiones anteriores si ya lo
hubiere hecho. Las audiencias son públicas, como regla general (art. 111,
párr, 2”; ley 27,146, art. 4, párr, 19), pero esa restricción responde alos princi-
pios rectores del art. 3 de la ley 27.372y esréplica de la más amplia previsión
desu art. 10, entanto preceptúa que “la víctima podrá prestar testimonio en
la audiencia de juicio, sin la presencia del imputado o del público”.
En la audiencia oral inicial del procedimiento de flagrancia, el texto que
secomenta dice que el juez debe decidiracerca dela libertad o detención del
imputado o, expresado de otro modo, sisu detención debe continuar. Setra-
ta de un deber de oficio, esto es que se verifica aunque ninguna de las partes
se lo requiera. Es de origen similar al que impone el art. 216.
Que se trate de un deber de oficio no significa que el juez pueda resolver
sin escuchar previamente a las partes. Si alguna duda cupiera sobre ello, vé-
ase que la víctima, aún si no se hubiera constituido como parte querellante,
tiene el derecho “a serescuchada antes de cada decisión que (...) disponglal
medidas de coerción o la libertad del imputado durante el proceso, siempre
que lo solicite expresamente” (art. 5%, inc. k, ley 27.372), conlo cual, tan solo
con acudir a esetexto se abre la necesidad de oir al conjunto frente al princi-
pio de igualdad procesal (art. 29).
Perola escucha, frente a la sapiencia de que la cuestión debe decidirse en
ese acto, constituye una manifestación espontánea de la parte interesada.
Esto es, el juez interviniente no debe promover
el debate sobre el puntosino
esestimulado para hacerlo y, frente a cualquier inacción de los interesados,
deberá disponer la libertad delimputado. Debidamente instada la cuestión,
asuvez, estaoriginarála contradicción con el imputado ysu defensa. Enton-
315 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 330

ces, si el fiscal o la parte querellante nada dijesen sobre la continuación de la


detención del imputado, omitiesen alegar al ser requerida su opinión o die-
sensuconsentimiento paralalibertad, estoes, másampliamenteexpresado,
silas partes acusadoras no impetrasen el mantenimiento excepcional de la
detención, la libertad será vinculante para el juez con funciones de garantí-
as. No debe olvidarse la regla genérica de que “el juez no podrá suplir la ac-
tividad de las partes” (entre otros, art. 111, párr. 29) y las especificas previsio-
nes al respecto (entre otros, art. 209, párr. 19).
En definitiva, puede resumirse desde otra óptica que las pautas de actua-
ción en materia de medidas de coerciónseránlasdadas porel art.223,entan-
to reglamenta que “el requerimiento de una medida de coerción se formu-
laráy decidirá enaudiencia, garantizando losprincipiosde contradicción, in-
mediación, publicidad y celeridad”, y que “nose podrá aplicar una medida
de coerción sin expreso pedido del representante del Ministerio Público Fis-
cal o del querellante”.
La comunicación de cuanto decida en la audiencia, también en relación a
la libertad, el juez con funciones de garantías, se hará saber durante su curso
según la regla general del art. 126, párr. 2”, y la especial del art. 328, párr. 3".

Art.330. — «Carácter multipropósito delaaudiencia». Todaslas audien-


cias en el marco del procedimiento establecido en el presente Título tie-
nen carácter multipropósito, pudiendo someterse a decisión jurisdiccio-
nal cuestiones diferentes de las que pudieran haber motivado su desig-
nación.
Practicado porel juezel interrogatorio
de identificación previsto enelart.
66, el representante del Ministerio Público Fiscal informará al imputado
el hecho que se le atribuye y las pruebas obrantes en su contra.
El imputado o su defensor podrán objetar fundadamente la aplicabilidad
del procedimiento para casos de flagrancia cuando consideren que no se
verifican los presupuestos del art. 217 o que la complejidad de la investi-
gación no hará posiblela aplicación del procedimiento previsto en este Ti-
tulo. Dichas objeciones deberán ser resueltas por el juez en ese momento.
Esta decisión será impugnable y el recurso tendrá efecto suspensivo. La
revisión será resuelta de manera unipersonal, conforme la reglamenta-
ción interna que se dicte al respecto, y dentro de los tres días contados a
Art. 330 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 316

partirdelafecha de recibido el expediente porla instancia de revisión. La


resolución tendrá carácter
de definitiva y no seráimpugnable.
Luego de esta audiencia, el fiscal dispondrálarealización detodas las me-
didas necesarias a los efectos dela correcta identificación del imputado,
la constatación fehaciente de su domicilio, la certificación de sus antece-
dentes, la realización del informe ambiental, el examen mental previsto
en el art. 67 del presente Código, en caso de corresponder, y la realización
de todas las pruebas que se estimen pertinentes para completar la in-
vestigación y que aún nose hubieren producido, aexcepción de aquellas
querequieran de la intervención jurisdiccional, las cuales deberán serso-
licitadas al juez en la misma audiencia de apertura. Dichas medidas de-
berán llevarse a cabo en un plazo máximo de diez o veinte días,si se hu-
biere resuelto mantener
la detención u otorgar la libertad al imputado,
respectivamente.
Paraloscasosen que fuera indispensable parael correcto ejercicio del de-
recho de defensa, el plazo de producción de prueba parael imputado de-
tenido podrá extenderse por veinte días.
La audiencia de clausura deberá ser fijada en este mismo acto teniendo
en cuenta el plazo establecido en el párrafo anterior.
Las demás partes podrán solicitaren la audiencia inicial la realización por
el fiscal de aquellas medidas probatorias que requieran la intervención
de este último, quien deberá disponerlas o rechazarlas en el mismo acto.
En caso de negativa injustificada, podrán recurriren ese momento al ór-
gano jurisdiccional para que las ordene en los términos del art. 135, inc.
b) de este Código.
La defensa podrá solicitarla declaración delimputado, en cuyo casoselo
invitará a manifestar cuanto tenga por conveniente, y podrá ser interro-
gado por las partes.
Rigen las reglas previstas para la declaración del imputado en el procedi-
miento ordinario en todo lo que no se contradigan con lo dispuesto en el
presente Título. Si elimputado solicitare la libertad deberá hacerlo en for-
ma oral y el juez resolverá en la misma audiencia.
Todas las cuestiones introducidas en la audiencia oral inicial de flagran-
cia deberán ser resueltas por el juez en forma oral, inmediata y de mane-
ra fundada.
La verificación de un caso de conexidad con otro hecho que no tramitase
bajo esta modalidad no impide la aplicación o continuación del procedi-
317 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 330

miento para casos de flagrancia, siempre y cuando sea posible la investi-


gación separada de los hechos.
Caso contrario, deberá desistirse del juzgamiento bajo este régimen.
Elsecretario labrará acta sucinta de todo lo actuado.

El epígrafe de la norma es ilustrativo de la diversidad de cuestiones de las


que puede ser continente la audiencia inicial del procedimiento de flagran-
cia. No serán taxativas entonces las previstas en las diversas normas que lo
componen. Por ejemplo, y aunque no muy frecuentes, pueden deducirse
cuestiones relativas a la imposición de una medida cautelar (un embargo;
acerca de aquel concepto, véase el comentarioal art. 209) o alaincompeten-
cia del juez actuante. Y hasta esaincompetencia seroficiosamente dispuesta
por este (art, 48).
Si se toman en cuenta las reglas indicadas por el legislador, las audiencias
rendidasen el marco del presente procedimiento deben llevarsea cabo enlí-
neas generales cumpliendo los siguientes pasos. Inicialmente, el juez con
funciones de garantías hará constar verbalmente la presencia de las partes a
losfinesde que seregistreensoporte técnico dichacircunstancia. Alturno de
verificar la presencia del imputado, aquel llevará a cabo el interrogatorio de
identificación previsto enel art. 66, sinolvidar que además de cumplircon ese
fin, tal acto permitirá conocer las circunstancias personales y de vida del en-
causado.
Luego, el Ministerio Público Fiscal informará el hecho
y su prueba (acto de
intimación), acto de supina trascendencia pues ese hecho será el único pasi-
ble de ser considerado en la sentencia (arts. 274 y 307), salvo modificaciones
ulteriores hechas saber tempestivamente, esto último para posibilitar su de-
fensa en la etapa del proceso en que aquellas surjan.
Cumplido ello, el imputado o su defensor tendrán la posibilidad de ob-
jetar la aplicación del procedimiento para casos de flagrancia cuando con-
sideren que no se verifican los presupuestos del art. 217 o que la compleji-
dad de la investigación no hace posible su aplicación, debiendo ofrecer en
ese acto los fundamentos acabados de la postura propuesta (sobre tal cues-
tión, véaseloyacomentadoenel artículo precedente). Debe advertirse que,
culminada la audiencia, precluirá el derecho a cuestionar el procedimiento
[CCC, Sala VII, 2/12/16, “Alonso, N. M.”, causa 76.211].
Art. 330 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 318

La defensa podrá impugnar el fallo adverso, impugnación que, deserotor-


gada, tendrá efecto suspensivo con una rápida intervención del juez revisor,
queserá unipersonal (véase también el art. 53, inc. g) y que deberá expedirse
dentro de los tres días de recibido el recurso. La oficina judicial, por tanto, le
remitirá la carpeta judicial de inmediato. Aunque la norma no lo exprese,
aquel jueztendrá que darse aconocer previamente, para protección de la ga-
rantía de imparcialidad jurisdiccional y el potencial ejercicio de los derechos
consecuentes. No esdescartablequeel agravioradique, opuestamente, y por
fuera dela audiencia multipropósito, en la decisión del representante del Mi-
nisterioPúblicoFiscal de nodeclararla aplicación del procedimiento (art. 329,
párr. 19, contrario sensu).
La decisión que se adopte en instancia de impugnación será inimpugna-
ble. Sin embargo, y pese a que así expresamente lo estipule la norma, en el
marco del Código ley 23.984, ha tenido acogida favorable frente a igual ve-
da la revisión contra la confirmación del rechazo de la inconstitucionalidad
delaley27.272 yla objeciónaaplicarel procedimiento deflagrancia [CNCCC,
Sala de Turno, 15/3/17, “Recurso de queja n* 2”, causa 72.867].
De no formularse objeción alguna al procedimiento o, resuelta, dispues-
tasuaplicación, la defensa podrá transmitirel deseo de declarar delimputa-
do, que se someterá a las reglas generales que regulan su declaración (arts.
70yss.). El imputado no puede ser invitado a declarar (art. 70, párr. 1%), sino
que deberá tratarse de una solicitud nacida de su interés y así manifestada
por él.
Como quedó dicho, sediscutirá también su libertad. Elart.329 fijaexpre-
samente que “en esta audiencia el juez deberá expedirse sobre la libertad
odetención del imputado”. Porregla, la libertad será decidida a pedido del
imputado osu defensor. Excepcionalmente, será consecuencia de una deci-
sión oficiosa del juez interviniente, porderivación delafacultad queleacuer-
da aquel precepto y el propio art. 226, de revocar o sustituir ex officio me-
didas de coerción. En todo caso, debe asegurarse previamente la bilaterali-
dad. La eventual libertad podrá ser subordinada a la aplicación de alguna
de las medidas de coerción del art. 210.
Las partes presentes podran solicitar la realización de medidas de investi-
gación al fiscal y este deberá expedirse seguidamente, puesla negativa dará
derecho a reclamar la producción al juez (art. 135, b) en ese mismo acto. Esa
319 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 330

inmediatez es necesaria porque la conclusión de la audiencia habilita al Mi-


nisterio Público Fiscal a practicar seguidamentey en el plazo fijado en el pre-
cepto todas las medidas necesarias a los efectos de la correcta identificación
delimputado, la constatación fehaciente desu domicilio, la certificación de
sus antecedentes, la realización del informe ambiental, el examen mental
del art. 67, en caso de corresponder, y la producción de toda diligencia pro-
batoria necesaria para completar la investigación, salvo aquella que depen-
da de autorización judicial. Si bien el dispositivo dice que “luego de esta au-
diencia, el fiscal dispondrá ...” (la cursiva no es del original), debe entender-
se que esen el marco de la propia audiencia donde debe ocurrir esa disposi-
ción del Ministerio Público Fiscal; ello, acorde a la celeridad que caracteriza
al procedimiento, a quesolo con ese conocimiento las partes podrán ejercer
adecuadamente el derecho aofrecer las propias medidas de investigación,y
a que, en definitiva, el propio texto legal manda que el fiscal disponga o re-
chace la realización de estas últimas en ese mismo acto, con lo cual carece de
lógica suponer una segmentación de ese deber; salvo necesidad basada en
lapreservación del éxitodela diligencia, outilidad y pertinenciasurgidascon
posterioridad.
Nada obsta a que la defensa, por ejemplo, inste en la audiencia el sobre-
seimiento, De ser dictado por el juez, la pretensión del fiscal de impugnarlo
deberá serlo en la misma audiencia; adversamente, seráextemporánea (art.
328, párr. 39) [CCC, Sala Y, 23/2/17, "Ventimiglia, F.”, causa 1626, bien que
con referencia al procedimiento del Código ley 23.984].
La declaración de la víctima podrá verificarse en el curso de la misma au-
diencia de flagrancia o, aun, ulteriormente, por derivación del tiempo que
el Ministerio Público Fiscaltiene de producir medidas de investigación con-
cluida aquella. Eventualmente, esa declaración podrá, ante su pedido, ser
prestada sin la presencia del imputado, pero con la asistencia del defensor.
Esta no será indispensable, pero deberá ser comunicada previamente a su
realización como modo de asegurar el control.
Antes deconcluirla audiencia, el juez deberá designar ya la fecha en que
se llevará a cabo la de clausura. Pero puede darse una hipótesis muy espe-
cial habilitada por la amplitud de la audiencia: sitodas las partes dan por su-
peradas y acuerdan en las cuestiones que le son propias, pueden convenir
seguidamente y sin solución de continuidad pasara la audiencia de clausu-
Art. 331 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 320

ra del procedimientoy hasta la realización de un procedimiento abreviado


(arts. 323 y ss.).
El legislador ha previsto expresamente que desde el primer acto las par-
tes podrán articular peticiones vinculadas a la competencia del juzgador so-
bre la base de la comprobación de una causal de conexidad con otro expe-
diente. Laeventual verificación de un caso de conexidad con otro hecho que
no tramitase bajo la modalidad de la flagrancia no impide, según expresa
previsión legal, la continuación del procedimiento, siempre que sea posible
la separación de las investigaciones. No, en caso contrario. Al respecto, y en
el marco de una contienda negativa de competencia entre dos tribunales
orales, hubo de resolverse que el proceso, al cual con exclusividad se le diera
trámite de flagrancia, continuara tramitando en el tribunal de juicio sortea-
do, para garantizar el espiritu de la celeridad tenido en cuenta al sancionar-
se la normativa; especificamente, se señaló que si se aplicaran las reglas de
conexidad deforma estricta a la contienda, se dejaría sin sentido el principal
objetivo tomado en consideración por el legislador, esto es dotar de celeri-
dadlostrámites paralos delitoscometidosen flagrancia [CNCCC, Sala
de Tur-
no, 26/5/17, "Ledezma, W. E.”, causa 17.608]. En el caso del acusador públi-
co, hubo de sostenerse que debe necesariamente fundamentar las razones
por las que la tramitaciónseparada de los procesos no resulta viable, en con-
sonancia, con su obligación de formular motivada y especificamente sus re-
querimientos y conclusiones [CCC, Sala VI, 12/9/16, causa 72.411].
El secretario del órgano actuante labrará acta de la audiencia inicial de
flagrancia. Esta deberá ser suscripta por los presentes, en los términos que
regula el art. 110 (véase su comentario).

Art. 331. — «Audiencia de clausura del procedimiento para casos de fla-


grancia», El juez otorgará la palabra a la querella y al agente fiscal a fin de
que soliciten el sobreseimiento o formulen acusación, a cuyo efecto de-
berán acompañar por escrito la descripción del hecho y su calificación le-
gal.
En tal oportunidad solicitarán el dictado de la prisión preventiva, si co-
rrespondiere. La defensa formulará sus oposiciones en forma oral en los
términos del art. 279,
321 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 331

Asimismo, en aquella oportunidad, cada parte deberá ofrecer por escri-


to sus pruebas para las dos etapas del debate.
El juez resolverá de conformidad con el art, 280 y en el mismo acto deci-
dirá sobre el pedido de la prisión preventiva. Podrá diferirla lectura de los
fundamentos hasta un plazo de tres días.
Las impugnaciones que se hubieren presentado desde el inicio del pro-
ceso hasta la finalización de esta audiencia serán elevadas a la instancia
de revisión en forma conjunta en este acto, con excepción de aquellos
planteos vinculados con la libertad del imputado.
La decisión relativa a la admisibilidad o no de la prueba ofrecida para el
debate y el juicio de pena, no será susceptible de impugnación.

Adiferencia de la audiencia de inicio del procedimiento de flagrancia, la


actividad posible en la de clausura es taxativa, pues no pueden introducirse
discusiones acerca de otras cuestiones queno sean las previstasen el precep-
too enel que lesigue. De allí, por ejemplo, queno pueda serrequerido en su
decursoelestablecimiento de un embargo sobre bienes delimputado. Esali-
mitación, sin embargo, noserá absoluta, al nivel de negar la discusión sobre
puntos de interés procesal que deriven de temas específicos de la audiencia.
Así, la insuficiencia o invalidez de una pieza acusatoria, a la luz de las reglas
de los arts. 129 y ss. O al extremo de impedir el tratamiento de una cuestión
constitucional, como loseríala imparcialidad o falta de competencia
del juez
que interviene.
Comoclaramenteloindicala norma, el desarrollo de la audiencia de clau-
suracomenzará con la intervención dela querella. Actoseguido, se le otor-
gará la palabra al fiscal. Ambos acusadores, de no postular el sobreseimien-
to, deberán presentar en la audiencia una acusación que guarde relación
con las reglas que para el acto impone el art. 274, pues las formas de aque-
lla son únicas en el Código y se regulan en dicho dispositivo. Lo harán en-
tonces porescrito que presentarán en el momento. Pareciera, sin embargo,
no haber impedimento para su presentación oral, en tanto se respeten di-
chasformalidades, obre un adecuadoregistro y no medie oposición dela de-
fensa. Esa acusación, según lo manda esta última norma (párr. 29), “sofo po-
drá referirse a hechos y personas incluidas en la formalización de la investi-
gación”, regla que, traducida al caso, indica que solo podrá referirse a he-
Art, 331 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 322

chos y personas comprendidos en la audiencia de inicio (véase el art. 330 y


sucomentario). Va implícita en el acto de acusación laobligación de ofrecer
prueba (art. 274, inc. f), mas la norma se encarga de recalcar ese deber, que
extiende expresamente además a las dos etapas del juicio.
Aquella tendrá como respuesta las oposiciones que juzgue pertinentes
en forma oral la defensa, con sujeción a las pautas del art. 2/9 (véase su co-
mentario), con lo cual podrá interponer excepciones, instar sobreseimien-
toy demás facultades que asigna esa norma, que también marca que “cada
parte ofrecerá su prueba para las dos etapas del juicio” (párr. 49).
Si las partes se encuentran de acuerdo, podrá haber hechos que se ten-
gan por ciertos (párr. 5%), obviándose así su discusión en el juicio, aludién-
dose con esa terminología a aspectos probatorios del reproche o desuneu-
tralización.
Cumplida la actividad que la norma pone en cabeza de las partes, el juez
interviniente obrará conforme lasreglasque impone el art. 280 (véasesuco-
mentario), resaltando a todo evento el dispositivo que la decisión que se
adopte relativa a la admisión o rechazo de prueba no será impugnable.
Aunque el precepto no repare en la cuestión, si solo el fiscal requirieseel
sobreseimiento, frente al criterio opuesto del acusador particular, este po-
drá continuar con el trámite del juicio de conformidad con el criterio de ex-
dusividad que anticipa el art. 12 y el derecho que le acuerda consecuente-
mente el art, 276 (véase igualmenteel comentario al art. 33),
Además, en el ro! de impulsores de la acción, ambos acusadores podrán
requerir aljuezcon funcionesde garantías que dictela prisión preventiva del
imputado, debiendo expresar losargumentos que indiquen que la situación
procesal del imputado excede el marco de la prohibición que fija el art, 218 y
que existen indicadores de riesgo de fuga o entorpecimiento del proceso
(arts. 221 y 222). El tiempo para así decidir, entre la audiencia de inicio y esta,
parece excesivo en la estructura temporal que caracteriza los actos del pro-
ceso, y la distinción se magnifica siselacompara con laestablecida, en horas,
enelart. 216.
Silos acusadores no formulasen un pedimento en tal sentido, cualquiera
hayasido la razón de esa omisión, deberá entenderse la pérdida desu interés
en la subsistencia o dictado de la medida de coerción, esto esla preclusión de
la facultad, sin posibilidad de ser suplida por la actividad oficiosa del órgano
323 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 331

de la jurisdicción (arts. 59, párr. 2”, ley 27.146, 111 y 223, párr. 19, entre otros).
Por ello, se ha reconocido la extemporaneidad del pedido de detención si el
representante del Ministerio Público Fiscal en su exposición requirió la eleva-
ción a juicio según la ley 23.984, pero omitió solicitar la imposición de la pri-
sión preventiva, haciéndolo recién luego del traslado corrido ala defensa
[CCC, Sala VI, 10/10/17, "Almeida, C.E.”, causa59.651, concita de CCC, Sala IV,
28/3/17, "GuerraRivas, M. E.”, causa 14.978]. Y enigual direcciónse ha expre-
sado que “su omisión o mejor dicho, el silencio mantenido [por el acusador]
al respecto en la audiencia de clausura no puede ser suplido, ni menos inter-
pretado judicialmente en el sentido de que mantiene su inicial pretensión de
restricción de libertad, puesbien pudo haber modificado dicha postura entre
unoy otro acto, en razón de nuevas circunstancias (...) no cumplir con la car-
ga de requerir una medida cautelar, y fundarla, no puede jugar a favor de la
acusación y endesmedrodequiennopudo, porconsiguiente, argumentaren
sentido adverso ...” [CCC, Sala IV, 15/11/18, causa 63.921/2018, “"D.F,C.D.“].
Ladefensa gozarádelderechoacontradecirlaaplicación delaprisión pre-
ventiva impetrada, con posibilidad aun de instar la aplicación de una medi-
da menos gravosa, ofreciendo todos aquellos argumentos que crea conve-
nientes a los fines de aportar datos concretos tendientesa tener por neutra-
lizados o disminuidos los peligros procesales que fueran señalados por los
proponentes de la medida, como derivación del principio de bilateralidad
(entre otros, art. 328, párr. 29).
Tanto el dictado de la prisión preventiva como su rechazo quedarán su-
jetosa la facultad de impugnación que marca el art. 223, último párrafo (vé-
ase su comentario; también, el art. 360), con adecuación a las reglas espe-
ciales de este procedimiento (verbigracia, en el mismo acto de la audiencia,
art. 328, párr. 39).
La posibilidad de un acuerdo entre las partes acerca de la suspensión del
juicio a prueba o de la realización de un acuerdo pleno es prevista en el art.
332, como de potencial operatividad desde la audiencia oral inicial de fla-
grancia hasta la de clausura inclusive. Claro que nada impedirá a la defen-
sa, tampoco, proponero invocar reparación o conciliación, y requerirsuho-
mologación judicial y el oportuno sobreseimiento.
Es dable destacar que si bien en este acto se le exige al juez la adopción
de una decisión inmediata sobre el planteo que formulen las partes, tam-
Árt. 331 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 324

bién se otorga la posibilidad de que los fundamentos de algunas de esas de-


cisionessean dadosa conocer dentro del tercer día posteriora la realización
de la audiencia. Asi sucederá con los de la prisión preventiva o libertad que
dicte (párr. 4% o con los vinculados a la suspensión del juicio a prueba o al
acuerdo pleno (art. 332, párr. 19%). Con ello, implícitamente, quedará diferi-
do el nacimiento del plazo de la impugnación.
El particular caso de la inasistencia a la audiencia del imputado y su pos-
terior declaración de rebeldía hubo de resolverse mediante la suspensión
de aquella y la reanudación ulterior bajolas pautas de flagrancia [CCC, Sala
de Feria, 31/1/17, "Quiñones, F.”, causa 370], pues la contumacia de aquel
no escapa a las reglas del art. 69, en especial la que manda no suspender la
investigación ni las resoluciones que deban dictarse hasta la presentación
de la acusación, pudiendoequipararsetalsupuesto procesal conel dela au-
diencia de clausura.
En su último párrafo, la norma fija que todas las impugnaciones inter-
puestas durante el desarrollo del procedimiento serán elevadas de manera
conjunta al tribunal de alzada al momento de verificarse la audiencia de
clausura, con excepción de aquellas deducidas en relación a cuestiones vin-
culadascon la libertad del imputado, que no aguardarán su culminación. La
laxitud del texto legal permite afirmar que la excepción se vincula también
ala decisión de soltura de aquel. Puede entonces concluirse que, salvo lo así
exceptuado, lasimpugnacionesoperanenesteprocedimientoconefectodi-
ferido. La regla, en verdad, debió ser incluida en el art. 328, para mejor or-
denamiento.
Se ha discutido, bien que en relación al Código ley 23.984, si corresponde
onoeltratamiento de unaimpugnación pendiente de resolución sobre lal¡-
bertad del imputado por el órgano de revisión una vez clausurada la investi-
gación y, en el caso, hasta con audiencia de debate ya fijada. Por mayoría, se
interpretó queen lo atinente alacuestión no existe impedimento en ningún
caso para la prosecución de las actuaciones hasta la sentencia definitiva, con-
siderándose el tribunal revisor con facultades para decidir la impugnación,
siempre que la defensa no lo desista, entendiéndose que el órgano de juicio
seencuentra, asu vez, en condiciones, para el caso de ser confirmada la pri-
sión, de resolver
lo que estime procedente [CCC, Sala VW, 9/8/17, "T.V., M.M.”,
causa 45.476].
325 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA Art. 332

Art. 332. — Desde la audiencia oral inicial de flagrancia hasta la audiencia


de clausura inclusive, las partes podrán, bajo pena de caducidad, solicitar
al juez la suspensión del proceso a prueba, o la realización de un acuerdo
pleno. En esos casos, si mediara conformidad del fiscal y de la defensa, el
juez deberá dictar un pronunciamiento al respecto en forma inmediata
pudiéndose dara conocerlos fundamentos dentro de los tres días poste-
riores. Si hubiera querellante, previo ala adopción de cualquiera de estas
decisiones, se requerirá su opinión, la que no será vinculante.
Deberán introducirse también en esta oportunidad, los pedidos de nuli-
dad y las excepciones que se consideren pertinentes, que serán resueltos
en la misma audiencia.

Ya se ha visto en el comentario precedente, al que nos remitimos, las fa-


cultades con que cuentan las partesen esta audiencia y el órganojudicial pa-
radecidir. Se añade aquí queel querellanteserá oído pero que suopinión no
será vinculante. Eltexto legal relaciona esa opinión con la suspensión del jui-
cio apruebaola realización de un acuerdo de juicio pleno. El art. 35 puntual-
mente señala que la víctima tiene derechoa debatir las reglas de conducta a
imponery aser informada sobre su efectivo cumplimiento. También le asig-
naderecho, comoalfiscal, sobrelapotencial revocación delasuspensiónfren-
te al incumplimiento. Con lo cual, poco añade el precepto.
La suspensión de juicio a prueba solo puede verificarse si existe acuerdo
entre el fiscal y el mputado, dado que el instituto no opera por fuera del be-
neplácito del acusador público. Como se trata de un acuerdo, este antecede
asu presentación o invocación, y su ausencia impide ingresar al órgano ju-
risdiccional en cualquier consideración acerca de su inexistencia.
El acuerdo pleno conducirá a laaplicación de las reglas previstasenel art.
323 y ss. (véanse sus comentarios) y será decidido por el juez con funciones
degarantiasinterviniente hastaentonces [véanse loscomentarios alos arts.
53 y 56; CNCCC, 28/12/16, "Olivera, Juan F.”, causa 72.809 y 5/11/17, “Segura,
Enrique O.”, causa 74.001; que descartan la intervención del juez con fun-
cionesdejuicio]. También opera la posibilidad de pactar otro procedimien-
toabreviado, segúnsus normas, que vienen acomplementar al texto que se
comenta.
Que la sentencia derive de un acuerdo al que se arribó durante este pro-
cedimiento, no permite diferenciar su contenido de aquella que pone pun-
Árt. 333 PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 326

to final a un juicio común. Por ello, se ha sostenido que “el tribunal conserva
su obligación de describir con precisión el hecho por el que emite la senten-
cia” [Navarro - Daray, Código ..., t.3, p. 314] oque debe cumplir con las mis-
masexigenciasde forma que las de lasentencia proveniente del juiciocomún
[CNCCC, Sala de Turno, 14/7/17, causa 3454; ídem, Sala 111, 3/7/17, “Schmidt,
Ernesto H., causa 73.956]. Más ampliamente, véase el comentarioal art, 325.
Los pedidos de nulidad y excepciones, a los que se faculta en el dispositi-
vo, responde al igual derecho quese acuerda para el procesocomúnenelart.
279.
Con criterio equivocado, la ausencia de la víctima en la audiencia de clau-
sura ha sido vista como justificación para sanearla mediante su renovación,
sise reconvirtió en una audiencia de suspensión de juicio a prueba [CCC, Sa-
la VI, 3/2/17, “Benítez, 5. D.”, causa 4694], por cuanto se trata de un acto de
potencial verificación en su decurso, pese alo cual decidió no asistir; salvo su
errónea notificación [CCC, Salal, 1/3/17, “Bogado, M.J.”, causa 8963].

Art. 333.—«Constitución del tribunal. Audiencia. Fijación de fecha de de-


bate». Dentro de un término no superior a las cuarenta y ocho horas de
recibido el caso en el órgano de debate, se notificará a las partes la cons-
titución del tribunal.
Siel imputado estuviese en prisión preventiva, se debatirá sobre la nece-
sidad desu vigencia. Además, podrán introducirse las nulidades y excep-
ciones que no hubieran sido planteadas con anterioridad.
Resueltas oralmente las incidencias, el tribunal fijará la fecha de debate
en un plazo que no podrá exceder de veinte días desde la radicación.
En todos los casos sometidos al procedimiento para casos de flagrancia
cuya pena sea menor a quince años, el juzgamiento lo realizará un único
magistrado.

Como los jueces no realizan actividades administrativas, las señaladas en


el precepto estarán a cargo dela oficina judicial que actúe como su auxiliar.
Por tanto, la expresión “recibido el casoen el órgano de debate", debe en-
tenderse, tal cual sucede en el texto del art. 281, como “recibido el auto de
apertura a juicio [por] la oficina judicial”. Esta será la encargada de sortear
elórgano jurisdiccional —eventualmente individual (véase el último párra-
327 PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS Art. 334

fo del precepto)— que intervendrá en el caso,y lo hará conocer, entre otras


comunicaciones, a las partes del proceso.
El dispositivo permite debatir nuevamente la prisión preventiva, sin su-
jetar la discusión a condición alguna.
El lapso de veinte días “desde la radicación”, debe entenderse como que
se computa a partir de haber quedado firme la integración del tribunal no-
tificada a las partes.
Acerca del cómputo del plazo de cuarenta y ocho horas, véase el comen-
tario alart. 114.
Véase, en lo pertinente, el comentario al art. 281.

TÍTULO Iv
PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS

Art. 334. — «Procedencia y trámite». En los casos en que la recolección


dela prueba o la realización del debate resultaren complejas en virtud de
la cantidad o características de los hechos, el elevado número de impu-
tados o víctimas o por tratarse de casos de delincuencia organizada o
transnacional, asolicitud de cualquiera de las partes, el juez podrá auto-
rizarfundadamente la aplicación delos plazos previstos en este Título.
La decisión que conceda la solicitud será impugnable porlas partes.

La letra del dispositivo es clara en cuanto al concepto


de procesos comple-
jos que adopta el legislador. Estos pueden estructurarse en variadas pero ta-
xativas razones: a) la multiplicidad de los hechos que deben investigarse o
debatirse; b) aunque nosean múltiplesytan solo varios (de allíel plural utili-
zado por ellegislador), suscaracterísticas, debiéndoseentender portal, y por
simple deducción lógica, la dificultad que presenta el acopioy producción de
su prueba en función de las modalidadesy extensión de suejecución; c) la
cantidad de personas imputadas o, aún, de víctimas, aunque aquellas se re-
duzcan a unasola; d) la delincuencia organizada;y e) la delincuenciatrans-
nacional. La comunidad de procedimiento para esa variedad de hipótesis, sin
embargo, no parece adecuada. La multiplicidad de hechos, de víctimas o de
imputados puede dar lugara procesos másextensos, mastan solo a eso; la de-
Art. 334 PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS 328

lincuencia organizada o transnacional, en cambio, sí puede provocar com-


plejidad. De ello deriva que debieron preverse soluciones diversas.
Para precisar el concepto de delincuencia organizada, y aunque este tri-
bute a los delitos tipificados con arreglo a sus arts. 5”, 6%, 8* y 23, es conve-
niente acudir ala Res. 55/25 de la Asamblea General de las Naciones Unidas,
del 15/11/00, que aprueba entre sus anexos la Convención de las Naciones
Unidascontrala DelincuenciaOrganizada Transnacional ysus Protocolos, in-
corporada a su vez a nuestro ordenamiento jurídico por la ley 25.632. Su art.
2”, define por grupo delictivo organizado (término este que puede conside-
rarseequivalente)a “un grupo estructurado de tres o más personas que exis-
ta durante cierto tiempo y que actúe concertadamente con el propósito de
cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados con arreglo a la pre-
sente Convención con mirasa obtener directa o indirectamente, un benefi-
cio económico u otro beneficio de orden material”; entendiéndose por de-
lito grave “la conducta que constituya un delito punible con una privación
de libertad máxima de a! menos cuatro años o con una pena más grave”; y
por grupo estructurado “un grupo no formado fortuitamente para la com!-
sión inmediata de un delito y en el que no necesariamente se haya asignado
asus miembros funciones formalmente definidas ni haya continuidad en la
condición de miembro o exista una estructura desarrollada” (incs. a, byc, res-
pectivamente).
La misma Convención especifica que los delitos tipificados en ella serán
transnacionales, y por lo tanto, añadimos, la delincuencia transnacional se
configura, cuando “a)se comete en más de un Estado; b)secomete dentro
de un solo Estado, pero una parte sustancial de su preparación planifica-
ción, dirección o controlserealizaenotro Estado; c) Secomete dentro de un
solo Estado, pero entraña la participación de un grupo delictivo organiza-
doquerealiza actividades delictivasen másdeunEstado;o d)Secometeen
un solo Estado, pero tiene efectos sustanciales en otro Estado” (art, 3%, inc.
25%
Por lo general, la delincuencia organizada suele dedicarse a tareas ilícitas
complejas, tales el tráfico ilícito de estupefacientes, el tráfico de armas, el trá-
ficoolaexplotación de personas, ellavado de activos provenientes de delitos,
actos de corrupción, actos de terrorismo, la falsificación de monedas, el robo
de objetos culturales, etcétera. Romero Villanuevay Grisetti [Código ..., t. 11,
329 PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS Art. 334

p. 1919] acuden para definirlos, y a ellastambién nos remitimos, a las conclu-


siones del “IX Congreso de Naciones Unidassobre Prevención del Delito
y Tra-
tamiento del Delincuente” (El Cairo, 1995). Claro que aquellas no serán las
únicas. Bien alerta Asturias [Delincuencia ambientalorganizada ..., RDCyP, 1-
2018-131] sobre la delincuencia ambiental organizada trasnacional o trans-
fronteriza y el modo en que se debe abordar su compleja investigación, con
un enfoque global e internacional requirente de una estrecha cooperación
entre países y organismos internacionales.
El juez con funciones de garantía declarará la complejidad del proceso si
media pedido de parte. Por lo general, será el representante del Ministerio
Público Fiscal quien lo requiera. Y la defensa contará con la posibilidad de re-
batir sus razones. Para todo ello, y según la regla general, se celebrará au-
diencia (art, 111; véase su comentario), rigiendo ¡igualmente las de los arts.
118 y 126.
El juezdeberáemitirsu decisión fundadamente. Comolacomplejidad tri-
butaasurepercusiónen la recolecciónde loselementosde pruebaoasupro-
ducción en el debate, los tundamentos deberán guardar relación con su re-
percusión no solo en la etapa preparatoria sino, además, en la etapa de jui-
cio. Y será vinculante para los jueces con funciones de juicio, en tanto el dis-
positivo así lo prevé y la decisión abarca “los plazos de duración del debate,
la deliberación y la interposición de las impugnaciones” (quese duplicarán,
art. 335, inc. e). Esto es, un procedimiento complejo, por regla, lo será hasta
suculminación.
La declaración de complejidad será recurrible dado que así expresamen-
te lo prevé el precepto. No así la negativa a emitirla (salvo para el imputado
y solo para el caso de que hubiere sido él quien la solicitó; art. 352). La razón
dela diversidad debe encontrarse en la mayorinjerenciaestatal que supone
en los derechos y garantías delosindividuos involucrados dicha declaración,
que admite así ser inspeccionada para asegurar con mayor intensidad la pro-
tección de aquellos, situación que no se verifica inversamente y con aquella
excepción. Sinembargo, entendemos debió otorgarsea los acusadores la fa-
cultad de recurrir la negativa a reconocer la complejidad, entanto puede in-
fluir en el éxito de su actividad de investigación y en el debate consecuente,
con afectación de la idea medular de afianzamiento de la justicia (especial-
mente, en cuanto conciernea la labor del Ministerio Público Fiscal).
Árt. 334 PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS 330

El rechazo inicial a la declaración de complejidad adquiere fuerza de co-


sa juzgada formal. Por tanto, puede ser revertido en función de nuevas ra-
zones que lo justifiquen.
La norma no especifica desde cuándo puede requerirse la declaración de
complejidad, pero interpretamos podrá serlo desde, y durante, la propiain-
vestigación previa ala formalización (art. 253 y concs.). Aunqueel art.281no
lo prevea, y constituya unsupuesto excepcional, lacomplejidad hasta puede
ser reconocida, siempre a pedido de parte, por los jueces con funciones de
juicio, para la etapa de debate, pues la norma opera expresamente para di-
chaestación procesal. Esa petición puede derivar de la audiencia delart. 279,
ser discutida en ella y resultar contenida en el auto de elevación a juicio (art.
280).
La ley 27,319, complementaria del Código Penal, regula figuras y aspec-
tos procesales de los que denomina delitos complejos, catalogando de tales
(su art. 29) alos: “a) Delitos de producción, tráfico, transporte, siembra, al-
macenamiento ycomercializaciónde estupefacientes, precursores químicos
o materias primas para suproducción o fabricación previstosen la ley23.737
O la queen el futuro la reemplace, y la organización y financiación de dichos
delitos; b) Delitos previstos en la Sección XII, Título | del Código Aduanero;
C) Todos los casos en que sea aplicable el art. 41 quinquies del CP; d) Delitos
previstos en los arts. 125, 125 bis, 126, 127 y 128 del CP; e) Delitos previstos
en losarts. 142 bis, 142 tery170del CP; f) Delitos previstos enlosarts. 145 bis
yterde!CP; gq) Delitos cometidos por asociaciones ilícitas en los términos de
losarts. 210 y 210 bis del CP; h) Delitos previstos en el Libro Segundo, Título
X!ltdel Código Penal”.
Si bien no tienen exacta o igual significación losconceptos de delito com-
plejo y procedimiento complejo, ya hemos visto que el delito grave cometi-
do por grupos estructurados conforma el concepto de delincuencia organi-
zada, siendo la verificación de la actividad de esta, comose vio, unodelos su-
puestos que autoriza la calificación de complejidad del proceso. Más allá de
las otras hipótesis que también, en relación a ellos, pueden justificar tal de-
claració[Link], lasherramientasde aquella leyylasfacultadesqueotor-
gaparalainvestigación y el juicio, pueden eventualmente aplicarse y operar
enel procedimiento propio de losprocesoscomplejos, massoloserá asi cuan-
doestosresulten recipiendarios asuvez detalesilicitosy se verifiquenlasexi-
331 PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS Árt. 335

gencias normativas que sirven para definirlos (por ejemplo, cuandosean lle-
vados a cabo por delincuencia organizada o transnacional), siéndole en ese
supuesto aplicables las normas de este Título. Pero así será siempre que me-
die una decisión jurisdiccional que reconozca y califique como complejo al
proceso.

AÁrt.335. —uPlazos». Una vezautorizado este procedimiento, producirá


los siguientes efectos:
a) el plazo máximo de duración de todo el procedimiento, se extenderá
aseis años;
b) el plazo máximo de duración de la investigación preparatoria se ex-
tenderá a dos años, el cual podrá ser prorrogado por única vez por un
plazo no superiora un año;
c) los plazos paralaintervención, grabación o registro de comunicacio-
nes se duplicarán;
dl) el plazo máximo de reserva total del legajo de investigación podráex-
tenderse hasta treinta días, pudiéndose prorrogar por un período
igual, según las condiciones fijadas en el art. 234;
e) los plazos de duración del debate, la deliberación e interposición de
lasimpugnaciones se duplicarán;
f) los plazos establecidos a favor de las partes para realizar alguna ac-
tuación y aquellos que establecen un determinado tiempo para cele-
brar audiencia se duplicarán.

La mayor restricción que implica la declaración de complejidad de un pro-


ceso se limita, según el pensamiento y la letra del legislador, y más allá de la
previsión del art. 337, ala modificación, más bien ampliación, de los plazos
para la verificación de determinados actos del proceso.
Parece desmedido el plazo máximo de duración del proceso resultante,
máxime cuando este arranca desde la formalización de la investigación pre-
paratoria (art. 109) y esa formalización a su vez se reproducirá (generando
nuevos tiempos) frente a la potencial aparición de nuevos hechos o nuevos
imputados (art. 259), lo que obligará eventualmente a extender ese cómpu-
toen función detales circunstancias; y considerando, además, que en el pla-
zo de duración máxima del proceso nose computan los tiempos que deman-
Art. 336 PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS 332

den eventualesrecursosextraordinariosfederales
(art. 109) nilostiemposde
larebeldía (arts. 69 y 267). Asuvez, pareceescaso el plazo máximo fijado pa-
raladuración de la investigación preparatoria.
También debió preverse, y quizás fundamentalmente, la ampliación de
los plazos de la investigación preliminar.

Art. 336. — «Reglas comunes». En todo lo demás, regirán las reglas del
procedimiento común.
Los jueces deberán velar para que la aplicación de las normas reguladas
en este Título no desnaturalice los derechos y garantías previstos en la
Constitución Nacional, en los instrumentos internacionales de Derechos
Humanos y en este Código.

La norma, en su párr. 19, al señalar que: “En todo lo demás, regirán las re-
glas del procedimiento común”, seencarga implícitamente de aclararquelos
procesos complejos solo contemplarán las excepciones de tiempo fijadas en
los preceptos anteriores, con lo cual marca quesetrata de reformastaxativas.
Y añade en susegundo párrafo la obligación del órgano jurisdiccional de
velar para que las extensiones temporales dispuestas no sean razón de des-
naturalización de los derechos y garantías de origen constitucional y con-
vencional. Esta regla puede resumirse diciendo que a mayor complejidad
mayor deber de protección esexigible
al órganojurisdiccional, enfunciónde
la manda establecida en el art. 232, que pone en su cabeza la obligación de
*controlarel cumplimiento delosprincipios y garantías procesales”. Ello, sin
que el Ministerio Público Fiscal pueda contemporáneamente desentender-
se de que, entre sus múltiples deberes, está también operativo en ellos el de
procurar el resguardo equilibrado de todos los valoresy principios jurídicos
vigentes, y el ejercicio racional y ponderado del poder penal del Estado, ex-
presionesestas que definen al principio de objetividad al que se halla some-
tida siempresu actuación (art. 9% inc. d, ley 27.148; también, art. 229).
La previsión analizada responde, según Pastor [Lineamientos ...., p. 128], a
la idea de "una conveniente reserva, que de seguro es producto de la expe-
riencia actual de menoscabar los derechos de los acusados perseguidos por
delitos muy graves, que suelen ser los más complejos de investigar
y juzgar”.
333 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

TÍTULO Y
PROCESO PENAL JUVENIL

Art. 337. — «Regla general». En los procesos seguidos contra personas


menores de edad las normas de este Código serán de aplicación supleto-
ria siempreque sean compatibles conlos principiosqueemanandela Con-
vención sobre los Derechos del Niño, la Ley de Protección Integral de De-
rechos de Niñas, Niños y Adolescentes 26.061, las Reglas Mínimas de las
Naciones Unidas para la Administración de la Justicia de Menores —Re-
glas de Beijing—, las Reglas de las Naciones Unidas para la Protección de
los Menores Privados de Libertad y las Directrices de las Naciones Unidas
para la Prevención de la Delincuencia Juvenil —Directrices de Riad—.,
El proceso respetará los principios de culpabilidad y de especialidad. La
privación de libertad se utilizará como último recursoy porel menor tiem-
po posible, y de conformidad con los límites fijados en las normas enun-
ciadas en el párrafo anterior. Se privilegiarán las medidas alternativas al
proceso.

8 1. Consideraciones generales.— En la actualidad, ya no existe lugar


a duda respecto a que en nuestro ordenamiento jurídico los menores de
edad son sujetos de derecho. Asi ha sido reconocido tanto en el ámbito le-
gislativo (arts. 2”, párr. 2*, y 39, inc. ade la ley 26.061 de Protección Integral
de los Derechos de las Niñas, Niñosy Adolescentesy 5 de la CON) como en
el jurisdiccional [CSIN-Fallos, 331:2691, causa "García Méndez”); y así lo re-
sume el dispositivo. Por tanto, aquellos gozarán de todos los derechos re-
conocidos alas personas en general, poseyendo además derechos especia-
les derivados de su condición [véase en tal sentido, CSIN-FaHos, 328:4343,
causa "Maldonado”]. El preceptoseocupa delacuestión desde la óptica del
menor victimario, en tanto otras normas del Código lo hacen respecto en su
condición de víctima.
Esentoncesen razón de la propia condición de niño, niña o adolescente
de tales personas que el proceso penal juvenil es continente de un sistema
más tutelar o tuitivo que represivo. Desde esa idea, se propone la instaura-
ción de un sistema basado enla consideración de laresponsabilidad del me-
nor de edad desde un enfoque interdisciplinario, socioeducativo, quelo in-
tegre a la comunidad, sistema en el que el empleo de las normas del Código
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 334

será pertinente, supeditada asu compatibilidad con los principios que sur-
gen de las distintas normas y reglas quese incluyen en su texto.
Pero a fines de adecuar la legislación que rige el régimen penal de la mi-
noridad a dicho sistema, va de suyo que resultaría conveniente la deroga-
ción de la ley 22.278, que no abraza el sistema de protección integral delos
derechos del niño, plasmado en la Convención sobre los Derechos del Niño,
en la Ley de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niñosy Adolescentes
(ley 26.061), enlasReglas Mínimasde las Naciones Unidas para la Protección
delos Menores Privados de Libertad y en las Directrices de las Naciones Uni-
das para la Prevención de la Delincuencia Juvenil —Directrices de Riad—, y
lasanción de un nuevo marcoregulatorio, adecuadoy máscompleto. Alres-
pecto puede verse, resumiendo la idea, el anteproyecto de ley penal juvenil
elaborado por la Comisión Redactora para un nuevo Sistema de Responsa-
bilidad Penal Juvenil” —creada por la Res. 21/17 del Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos de la Nación—, que establece que la finalidad principal
del sistema penal juvenil es fomentar en el adolescente el sentido de la res-
ponsabilidad por sus actosy procurar su integración social y, en dicha inteli-
gencia, prevé amplias medidas socioeducativas, un amplio espectro de me-
dios notradicionales de resolución de conflictos: remisión, mediación, con-
ciliación, acuerdos restaurativosy suspensión del juicio a prueba, y el segui-
miento de cada caso por equipos interdisciplinariosy la privación de liber-
tad del menor de edad como último recurso y por el plazo más breve posi-
ble, prohibiéndose expresamente la adopción de cualquier medida de co-
erciónrespectoalos que noalcancenla edad minimaderesponsabilidad pe-
nal: (véanse susarts. 2”y 85). Aunque no debe olvidarse que si bien debe pri-
vilegiarse la aplicación de medios alternativos de solución del conflicto, no
debe pasarse poralto que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya
hasostenidoque”... espreciso regular con especial cuidadolaaplicación de
estos medios alternativos para que nose alteren o disminuyan los derechos
de [los niños] (Opinión Consultiva 17/2002).
La piedra basal del derecho penal juvenil tributa a la idea de que todo el
proceso penal juvenil debe ser interpretado y aplicado con arreglo al prin-
cipio del interés superior del niño, que debe "orienta[r] y condiciona[r] to-
da decisión de los tribunales de todas las instancias, mayormente cuando
proporciona un parámetro objetivo que permite resolver los problemas de
335 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

los niños en el sentido


de que la decisiónse define por lo que resulta de ma-
yor beneficio para ellos” [CSIMN-Fallos, 331:2047]. Así surge de manera níti-
dadelaConvenciónsobrelosDerechosdel Niño [art.75,inc. 22, CN] encuan-
to preceptúa que: “[e]n todas las medidas concernientes a los niños que to-
men las instituciones públicaso privadas del bienestarsocial, los tribunales,
las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una considera-
ción primordial a queseatenderáserá el interéssuperiorde!/niño” (art. 3.1).
De ¡igual manera lo ha puntualizado el Comité de los Derechos del Niño, in-
térprete autorizado en el plano universal de dicha Convención, al señalar
que esasunto de los Estados Partes quetomen todas las medidas necesarias
“para garantizar la debida integración del principio general del interés su-
perior del niño en todas las disposiciones legales así como en las decisiones
judiciales y administrativas y en los proyectos, programasy servicios relacio-
nados con los niños” [2/6/00, Observaciones finales al informe inicial de Su-
riname, CRC/C/15/Add. 130; $ 28].
Cabe hacer notar a todo esto que en el sistema interamericano no apa-
rece una definición puntual del concepto “niño”. Asílo ha advertido la Cor-
te Interamericana de Derechos Humanos, expresando que “el art. 19 de la
Convención Americana no define qué se entiende como 'niño* ” [19/11/99,
caso "Niños de la Calle (Villagrán Morales y otros) v. Guatemala”; $ 188], des-
tacando que la Convención sobre los Derechos del Niño, considera tal a to-
do ser humano que no haya cumplido los dieciocho años, salvo que en vir-
tud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.
Para la ley 22.278son inimputableslos menores de dieciséis años (o aun,
excediéndolos, los quelos hayan cumplido y según el delito de quesetrate),
debiéndose tener en cuenta la edad del imputado al tiempo de la comisión
del hecho y no aquella que posea al resolverse su situación procesal [CFCP,
Sala!l, JPBA, 135-122-217].
La minoridad se demuestra a través de la inscripción en los registros pú-
blicos correspondientes, mas si se careciere de ellos deberá estarse a lo dis-
puesto en el art. 98 del CCCN en cuanto permite hacerlo "por otros medios
de prueba” [CNCP Sala!V, LL, 2000-B-752; en el caso, aunque vigente la an-
terior legislación, se lo hizo a través del pasaporte expedido por las autori-
dades del país de origen del imputado], encontrándose contemplada en su
art. 99 la determinación judicial, previo dictamen de peritos [en igual senti-
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 336

do, véase CCC, Sala VI, 27/11/07, causa 33.804, “Alfaro, A.A.”,enlaquesese-
ñaló que se procedió conforme lo establecen las normas del Código Civil,
"llevándoseacabo diferentesestudiostendientes a determinar la edad apa-
rente (...) en los cuales se concluyó (...) no siendo aceptable como exacta la
fecha de nacimiento acusada por el examinado”, determinándose así su ma-
yoría de edad]. Sise tratare de un niño, niña o adolescente extranjero, la ley
indica que los nacimientos ”... ocurridos en el extranjero se prueban con los
instrumentos otorgados según las leyes del lugar donde se producen, lega-
lizados o autenticados del modo que disponen las convenciones internacio-
nales, y a falta de convenciones, por las disposiciones consulares de la Repu-
blica. Los certificados de los asientos practicados en los registros consulares
argentinosson suficientes para probar el nacimiento de los hijos de argenti-
nos...” (art. 97 idem).
El art. 1? de la ley 20.056, en consonancia con lo reglado porel art. 17, inc.
e) de la CDNy la regla 8 de las Reglas de Beijing, prohíbe “en todo el territo-
rio de la República la difusión o publicidad por cualquier medio de sucesos
referentes a menores de dieciocho años de edad incursos en hechos que la
ley califica como delitos o contravención o que sean víctimas de ellos, o que
se encuentren en estado de abandono o en peligro moral o material o cuan-
do por esa difusión o publicidad fuera escuchado o exhibido el menor ose
hagan públicos sus antecedentes personales o familiares de manera que
pueda ser identificado...”. Se exceptúan de dicha prohibición las informa-
ciones que emitan o autoricen los órganos judiciales o administrativos com-
petentes en el orden nacional o provincial.
Como complemento, véase el comentario al art. 64, $ 1, en orden a las
personasque no alcanzaron los 16 años de edady los Derechos del Niño vin-
culados asu declaración.

$ 2. Principio de culpabilidad.— La norma denota la especial preocu-


pación del legislador para garantizar que el proceso penal de menores de
edad respete el principio de culpabilidad. Ello evidencia una positiva evo-
lución de su parte, que procura adoptar un sistema penal juvenil compati-
ble con losestándares constitucionales. Para establecer el alcance del prin-
cipio en el ámbito de la justicia penal juvenil, cabe precisar que nuestro más
Alto Tribunal ha dicho que “si algún efecto ha de asignársele a la Conven-
337 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

ción del Niño es, sin lugara duda, quea ellos les alcanzael amparo de las ga-
rantías básicas del proceso penal” [CS/N-Fallos, 328:4343, causa "Maldona-
do”].La ley 26.061 de Protección Integraldelos derechos de las Niñas, Niños
y Adolescentes establece que los menores cuentan con todas las garantías
constitucionales ante cualquier tipo de procedimiento en el que seveanin-
volucrados (art, 27) y la Observación General n* 13 de las Naciones Unidas
señala que: “Los menores deben disfrutar por lo menos de las mismas ga-
rantíasy protección quese conceden a los adultos en el art. 14 del PIDCP”,
Pero reconocer que los menores de edad tienen los mismos derechos que
el imputado adulto, no implica desconocerles otros derechos propios que
derivan de su condición de persona en proceso de desarrollo. En efecto, an-
te la incuestionada inmadurez emocional del menor la Corte Suprema ha
afirmado que ”... el reproche penal de la culpabilidad que se formula al ni-
ño no pueda tener la misma entidad que el formulado normalmente a un
adulto”; que "desde este punto de vista, la culpabilidad por el acto del niño
es de entidad inferior ala del adulto, como consecuencia de su personalidad
inmadura en la esfera emocional”; que “en el marco de un derecho penal
compatible
con la Constitución ysu concepto de personano es posible eludir
la limitación que a la pena impone la culpabilidad por el hecho, y en el caso
particular de la culpabilidad de un niño, la reducción quese deriva de la con-
sideración de su inmadurez emocional o afectiva universalmente reconoci-
da como producto necesario de su etapa vital evolutiva, asícomo lainadmi-
sibilidad de la apelación a la culpabilidad de autor, por resultar ella absolu-
tamente incompatible con nuestra Ley Fundamental”; y que en suma, tra-
tándose de un menor, “no resta otra solución que reconocer que la reacción
punitiva estatal deberá serinferior quela que correspondería, a igualdad de
circunstancias, respecto de un adulto [causa “Maldonado”, cit.].
En seguimiento de esas ideas, hubo deexpresarse con otras palabras que
“por las características de las personas menores de dieciocho años, el siste-
ma jurídico de menores debe constituir un plus porsobre elsistema de adu!-
tos, de manera tal que un joven sometido a proceso no puede recibir un tra-
tomás gravoso del quetendríasihubiesecumplido los dieciochoaños y que,
entoda decisión, debe haber una consideración clara y motivada de que se
ha tomado en cuenta el interés superior del joven, de acuerdo alas circuns-
tanciasdecada caso en concreto” [CNCCC, Sala l1!, 18/9/15, causa “Legajo de
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 338

casación deG., A.A....”, enlaquesecasó la resoluciónque ordenaba la per-


manencia de un menor de edad en un centro socioeducativo, por haberse
desconocido al ordenársela la normativa supranacional aplicable al dere-
cho penal de los menores y soslayado así que la detención es el último re-
curso y que debe corresponder solo por el lapso más breve posible].

83. Principio de especialidad.— Otra condición exigida al proceso pe-


nal de menores de edad es su especialidad. La norma recoge las directivas
previstas en distintos instrumentos de derechos humanos. Así, el Pacto |n-
ternacional de Derechos Civiles y Políticos dispone que ”... losmenorespro-
cesados estarán separados de los adultos y deberán ser llevados ante los tri-
bunalesdejusticiaconlamayorceleridad posibleparasuenjuiciamiento...”
(art. 10, inc. 2.b). De manera coincidente, las Reglas Mínimas de las Nacio-
nes Unidas para la Administración de la Justicia de Menores (conocidas co-
mo Reglas de Beijing) también propone la organización de una justicia es-
pecializada parajuzgar alas personasmenoresde
edad. Puntualmente, pre-
ceptúa que: “En cada jurisdicción nacionalse procurará promulgar un con-
junto de leyes, normas y disposiciones aplicables especificamente a los me-
nores delincuentes, asícomo alosórganose institucionesencargados delas
funciones de administración de la justicia de menores” (Regla 2.3). Por últi-
mo, la Convención sobrelos Derechos del Niñoestableceque: “LosEstados
parte tomarán todas las medidas apropiadas para promover el estableci-
miento de leyes, procedimientos, autoridadese institucionesespecificos pa-
ra los niños de quienes se alegue que han infringido las leyes penales o a
quienes se acuse o declare culpables de haber infringido esas leyes...” (art.
40, inc. 39).
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha afirmado, consusten-
toen ello, que: “A la luz de las normas internacionales pertinentesenla ma-
teria y de conformidad con la referida jurisdicción especial para niños en
conflicto con la ley penal, las leyesy procedimientos aplicables, deben ca-
racterizarse por lossiguienteselementos: 7) en primer lugar, la posibilidad
de adoptar medidas paratrataraesosniñossin recurrira procedimientosju-
diciales; 2) en el caso de que un proceso judicial sea necesario, el Tribunal
dispondrá de diversas medidas, tales como asesoramiento psicológico para
el niño durante el procedimiento, control respecto de la manera de tomar
339 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

el testimonio del niño y regulación de la publicidad del proceso; 3) dispon-


drá también de un margen suficiente para el ejercicio de facultades discre-
cionales en las diferentesetapasde losjuicios yen las distintas fases dela ad-
ministración de justicia de niños, y 4) los que ejerzan dichas facultades de-
berán estar especialmente preparados y capacitados en los derechos hu-
manos del niñoy la psicología infantil para evitar cualquier abuso de la dis-
crecionalidad y para asegurar que las medidas ordenadasen cada caso sean
idóneas y proporcionales” [2/9/04, caso "Instituto de Reeducación del Me-
norv. Paraguay”, 8211].
En torno al punto, el Comité de los Derechos del Niño (órgano que ha si-
do reconocido porla Corte Supremacomoel intérprete autorizado enel pla-
no universal de la Convención sobre los Derechos del Niño, CS/N-Fallos, 331:
2047), luego de dejar asentado que un sistema amplio de justicia de meno-
resrequiereelestablecimiento de unidadesespecializadasenla policía, laju-
dicatura, el sistema judicial y la fiscalía, y la disponibilidad de defensores es-
pecializados para prestar asistencia jurídica al menor, sostuvo que cuando su
implementación no pueda hacerse de manera inmediata por motivos prác-
ticos, los Estados Partes velarán porquese nombre a jueceso magistrados es-
pecializados de menores (Observación General n* 10 —2007—, 88 92 y 93).
Por otra parte, en la oportunidad, el Comité hizo extensivo el principio a las
etapasrecursivas, al señalar que el órganojudicial llamadoaintervenir debe
satisfacer “las mismas normasy requisitos que el que conoció el caso en pri-
mera instancia” (8 60). Mas flexibilizando el principio, la Comisión Intera-
mericana de Derechos Humanos también hubo de reconocer que “no siem-
prees posible queexistanentodo el territoriojuecesdedicadosaconocerex-
clusivamente casos de niñosacusados de infringirleyes penales”, exigiendo,
en consecuencia, que ”... como mínimo los jueces que conozcan estos casos
deben estar capacitados para poder decidir casos sobre justicia juvenil, en
aplicación de todos los derechos
y garantias especificosestablecidos para los
niños ...” (Informe sobre Justicia Juvenil y Derechos Humanos en las Améri-
cas”, elaboradojunto al Fondode las Naciones Unidas parala Infancia —UN!-
CEF— y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los De-
rechos Humanos, 2011, $91).
En el ámbito nacional, la competencia de los tribunales de menores se ha
limitado a aquellos delitos que escapen de la correspondiente a lostribuna-
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 340

lesfederalesen lo penal o en lo penal económico [CCCF Sala l, 5/10/93, causa


24.886, "Talón,F. “¿en contra, D'Albora, Código ..., 1%ed., p. 52] y respecto de
los cuales el menor fuere el imputado, no la víctima del delito [CNCP, Sala l,
27/9/93, causa 45, “Coro, E.”; CNCP, Sala Il, CNCP-Fallos, 1996-11-700]; esto es,
vista la cuestión desde otro ángulo, quela justicia federal penal oenlo penal
económico intervendrá aun cuando el imputado o alguno de ellos resulte
menor de edad. Perose ha abierto una brecha en aquella interpretación tra-
dicional al asignar la justicia de excepción competencia a la de menores con
fundamento en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y
otros instrumentos internacionales citados precedentemente, y en razón de
la necesidad de que "los menores queden sujetos a tribunales especializa-
dos, con preeminencia asise trata de materia federal o común lacompro-
metida (principio de especialidad orgánico), máxime cuando se cuenta con
juzgados nacionalescreadosatalfin”[CCCF, Salal, 10/4/06, causa 38.655, “A,,
W. D.”; concita de CCCF Sala ll, 28/12/05, causa 22.821, *L.y A.”; CCCF Salall,
11/11/08, causa 27.223, "C., A. y otros/Sobreseimiento”, porque "nosetrata
de que existan órganos jurisdiccionales que se especialicen en la problemá-
tica delictiva juvenil, a través del asesoramiento interdisciplinario que re-
quierela particularidad de esta materia, sino que existan órganos queseen-
carguen exclusivamente de esa cuestión. No de otro modo puede entender-
se la referencia a órganos específicos distintos de los correspondientes a los
mayores de edad”],
Tal criterio, sin embargo, ha sido reiteradamente marginado por la Cá-
mara Federal de Casación Penal, que ha continuado prohijando la interven-
ción delasjusticiasespeciales[CFCP, Salal, 17/10/08, causa 10.795, "M.,A.R.”;
CFCP Sala!l, 1/4/09, causa 9118, "Valiño”:; CNCP, Sala 1!!, 21/6/07, causa 8260,
“Conforti” y causa 8789, “P., D.L. /Competencia”, al considerar la compleji-
dad y naturaleza del bien jurídico protegido por la ley 23.737; CFCP Sala IV,
11/11/09, causa 11.033, "F, M.”].
Por su parte, la Corte Suprema validó la idea de especialidad normativa,
al señalar, con remisión al dictamen del Procurador General, que “en la me-
dida que se encuentre asegurado ese régimen especial, pierde trascenden-
ciaen el plano internacional la organización interna de los tribunales, pues
la aplicación de los principiosen materia de menores no puede confundirse
conlacompetencia, determinada esta última, porlaforma de organización
341 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

estatal surgida de la Constitución Nacional ...” [CS/N-Fallos, 331:2720, cau-


sa “Latrónico”].
Tal opinión resulta coincidente con la postura asumida por el legislador,
alestablecer que si el hecho en el que resultare imputado un menor de edad
fuere decompetencia material de la Justicia Federal Penal o de la Justicia Fe-
deralen lo Penal Económico, estas conocerán enel caso (art, 14, ley 27.146),
criterio que ratifica la inclusión en el Código de la norma que se comenta,
por vía de la ley 27.482.

8 4, Detención y medidas cautelares.— En el caso de los menores de


edad en conflicto con la ley penal, siempre de acuerdo al actual régimen de
responsabilidad penal previsto en laley 22.278, se tramitará un expediente
de disposicióntutelar, Todalaactividadtutelarse centraliza en expediente,
porregla reservado. Se hadicho que elexpediente de disposicióntutelar “es
tramitado discrecionalmente, según el criterio de cada juzgador, pues no
hay normas que precisen los pasos a seguir; la reacción estatales portiempo
indeterminado, siendo su única limitación la mayoría de la edad civil” [CFCP,
Sala 11, 11/12/07, causa 1749/07, “García Méndez, E. y otra”].
Deconformidad a lostérminos de la norma que se comenta y al art. 37, b)
de la CDA, la regla general es la libertad. La restricción de libertad debe ser
excepcional y por el tiempo más breve posible [CFCP Sala 1V, 21/11/11, cau-
sa 14,415, “B.,N.S.”].
La Corte Interamericana de Derechos Humanos [caso “Instituto de Ree-
ducación del Menor v. Paraguay”, cit.] ha afirmado que el dictado de la pri-
sión preventiva es la medida más severa que se le puede aplicar al imputado
de un delito, motivo por el cual debe tener carácter excepcional (8 228); no
puede durar más allá de un plazo razonable, ni más allá de la persistencia de
la causal quese invocó parajustificarla (8 229); que en el caso de niños, sede-
be aplicar con mayor rigurosidad, ya que la regla deber ser la aplicación de
medidas sustitutorias(8 230); y que debe adoptarse porel menortiempo po-
sible (8 231). En ese mismo precedente, estableció que dichas medidas susti-
tutorias “pueden ser, inter alía, la supervisión estricta, la custodia perma-
nente, la asignación auna familia, el traslado a un hogaroaunainstitución
educativa, así como el cuidado, las órdenes de orientación
y supervisión, el
asesoramiento, lalibertad vigilada, los programasde enseñanza
y formación
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 342

profesional, y otras posibilidades alternativas a la internación en institucio-


nes” ($ 230) y destacó que lafinalidad delas medidas sustitutivas es asegurar
que los niños sean tratados de manera adecuada y proporcional a sus cir-
cunstancias y a la infracción que se lesimputa (8 230). No debe olvidarse que
el derecho delos niños a una protección específicay lasreglas que surgen del
principio de especialidad "procuran reconocer el estado general de vulne-
rabilidad del niño ante los procedimientos judiciales, así como el impacto
mayor que genera al niño el sersometido a un juicio penal” (8 212), todo lo
cual razonablemente indica la excepcionalidad de la aplicación de la prisión
preventiva a un menor de edad.
En la misma inteligencia, las llamadas Reglas de Beijing disponen que
“siempre que sea posible, se adoptarán medidas sustitutorias de la prisión
preventiva, como la supervisión estricta, la custodia permanente, laasigna-
ción a unafamilia oel traslado a un hogaroa una institución educativa” (re-
gla 13.2).
De otro lado, debe recordarse queel menor de edad que debaser trasla-
dado momentáneamente a una dependencia vinculada a la prevención, no
podrá ser ubicado en lugar que lo ponga en contacto con detenidos mayo-
res (arts. 5, CADHy 10, inc. 2 b, PICDP).
Losarts, 1%, 22y 3? de la ley 22.278 autorizanalórgano jurisdiccionala
dis-
poner del menordeedad, es decir aejercersu tutela durante la duración del
procesoafindeinvestigar acerca desufamilia, mediosocial, educación y per-
sonalidad. Por su parte, el art. 19, último párrafo, de la ley 26.061, estable-
ce quela privación de libertad personal, entendida como ubicación dela ni-
ña, niñooadolescenteen un lugarde donde no puedasalirporsu propia vo-
luntad, debe realizarse conforme a la normativa vigente.
En el ámbito jurisdiccional se ha sostenido que la internación ordenada
porel juez noes equiparablea la prisión [€CC, SalaV, LL, 2000-B-619]. Sinem-
bargo, es de advertir que el ya citado art. 19 de la ley 26.061, al tratar la liber-
tad personal y mencionar qué eslo que debe entenderse como su privación
—especificamente cuando alude a la imposibilidad de egreso de un sitio de
modovoluntario—, elabora un concepto que posibilita eventualmente disi-
mular supuestos de prisión bajo la forma, apariencia o invocación de la in-
ternación. De ese modo, y habida cuenta que esta última implica la restric-
ción de un derecho constitucionalmente reconocido (la libertad) y, que, in-
343 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

dudablemente presenta rasgos similares a la prisión cautelar [véase la ya ci-


tada causa "García Méndez"], es válido sostener que debe ser limitada en el
tiempo [TS Córdoba, LLC, 2000-393], proporcional al delito que se le atribu-
ye al menor de edad y, finalmente, aplicada como ultima ratio. Para todo
ello, debe meritarse que las Reglas de Beijing definen a la privación de la li-
bertad como “toda forma de detención o encarcelamiento, así como el in-
ternamiento en un establecimiento público o privado del que no se permita
salir al menor por su propia voluntad, por orden de cualquier autoridad ju-
dicial, administrativa
y otra autoridad pública” (regla 11.b).
Las facultades del órgano son ampliase incluyen la internación o la liber-
tad vigilada, que pueden reemplazar una a otra conforme el desarrollo del
tratamiento. La internación puede no ser permanente, pues pueden conce-
derse licencias como modalidad provisoria de libertad vigilada (que estará a
cargo del Consejo Nacional del Menor yla Familia, regulado porla ley 26.061).
Adicionalmente, porexcepción, podrá ser justificable la privación de libertad
quese limite a hacerlo comparecer a derecho, previa orden judicial.
Se ha proclamado la inconstitucionalidad de los párrs. 2*, 3? y 4? del art.
1? de la ley 22.278, en cuanto consagran “la doctrina de la situación irregu-
lar (en materia de minoridad)”, expresándose que "encierra un grave de-
fecto: no logra distinguir entre la atención de situación de desprotección,
desamparo o abandono y la persecución y juzgamiento de hechos califica-
doscomo delitos porlaley penal”; yseoponea “ladoctrina dela protección
integral (que recoge la Convención sobrelos Derechos del Niño), que [le] re-
conoce (...) su condición de sujeto de derecho y en materia penal significó
el cambio de una jurisdicción tutelar a una punitiva, con las garantías delas
personas menores de edad, en la cual, entre otras medidas, se reconocen
plenamente los derechos y garantías de los niños, se les considera respon-
sables de sus actos delictivos, se limita la intervención de la justicia penal al
minimo indispensable, se amplía la gama de sanciones, basadas en princi-
pios educativos; y se reduce al máximo la aplicación de las penas privativas
de libertad...” [CCCF, Salal, LL, 2007-A-410]. Enigual sentido, se ha afirma-
do en una causa seguida contra un menor inimputable en razón de su edad
y con cita de la Observación General n* 10 del Comité de los Derechos del Ni-
ño que: "Losniños que cometen un delito cuandotodavía no han cumplido
esa edad mínima no podrán considerarse responsables en un procedimien-
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 344

to penal. Incluso niños (muy) jóvenes tienen la capacidad de infringir la ley


penal, pero si cometen un delito antes dela EMRP [edad mínima de respon-
sabilidad penal] el presupuesto irrefutable es que no pueden ser formal-
mente acusados ni considerárseles responsables en un procedimiento pe-
nal. Sies necesario, podrán adoptarse medidas especiales de protección en
el interés superior de esos niños” [CNCCC, Sala 111, 30/10/18, causa 45,816/
2016, "0.,J.A.”]. En laocasión,
se añadió que "es muy claro
que la ley 22.278
solomantienesuvigenciaenla medida en que haya que aplicarla parala de-
cisión de las causas en las que se verifique la comisión de hechos delictivos
que permitan la aplicación del art. 4? de esa norma” y que “una vez que se
ha constatado lainimputabilidad porlaedad delniñooadolescente aquien
sele atribuye la comisión de un hecho delictivo, corresponde dar interven-
ción a las autoridades que menciona la ley 26,061, puesto que esa eslanor-
ma que debe aplicarse en esos casos, quedando bajo la responsabilidad del
Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes y del juez en lo civil, en su caso, re-
solver la situación del menor bajo las consignas de la Convención de la es-
pecialidad”.
Al referirse a los menores inimputables en razón de su edad, la Corte Su-
prema se encargó de enfatizar críticamente [causa "García Méndez”, cit.]
que "los menoresson privados desu libertad, bajo calificacionestalescomo
'dispuestos”, 'internados' o'reeducados' o "sujetos de medidastutelares”, si-
tuaciones que han significado en muchos casos, en encierro en condiciones
de similar rigurosidad que la aplicada en la ejecución de las penas impues-
tasa los adultos, aunque con efectos más dañinos, pues interrumpe sunor-
mal evolución. La mencionada tensión [con los derechos especiales recono-
cidosalosniños] se manifiesta principalmenteen dos característicastan dis-
tintivas como criticables, a saber: el 'retaceo' de principios básicos y elemen-
tales que conforman el debido proceso, y la subsistencia de la doctrina de la
'situación irregular' en el régimen de la ley 22.278 ...”),
Asimismo, en relación a los niños que cometen un delito cuando todavía
no han cumplido la edad mínima, dicho Tribunal, con sometimiento a lo es-
tablecido por el Comité de los Derechos del Niño (Observación General n?
10/2007, cit., 8 31), puntualizó que si bien no pueden ser formalmente acu-
sados ni considerárselos responsables en un procedimiento penal, "si es ne-
cesario, [aquel] procederá adoptar medidas especiales de protección en el
345 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

interés superior de esos niños”. Y en dicho sentido, afirmó que “es función
también de los magistrados competentes en la materia, adoptar dichas me-
didas, agotando todas las variables que permitan orientarse, prioritaria-
mente, haciaservicios sustitutivos de la internación que puedan ser dispues-
tos, según las circunstancias particulares de cada niño, teniendo como hori-
zonte su interés superior. Ello, con el fin de evitar la estigmatización y no 5o-
lamente porque resultan más beneficiosas para el menor, sinotambién para
la seguridad pública, por la criminalización que, ala postre, puede provocar
la institucionalización
y el consiguiente condicionamiento negativo. Obvia-
mente, que en el ejercicio de dicho rol, les corresponde controlar, no solo su
procedencia en cada caso, sino también, periódicamente, si las circunstan-
cias que las motivaron han cambiado, tanto como, la vigencia de su necesi-
dady razonabilidad”.
Con referencia tanto a las medidas alternativas como a las sanciones juve-
niles, la doctrina considera que actualmente no quedan dudas o no resulta
discutible que la privación de libertad debeser considerada medida de uftima
ratio, portiempo determinado y porelmenortiempo posible, sin perjuicio de
dejar en claro las dificultades que se presentan en los hechos para lograr la
operatividad de dichas garantías [Beloff, Derechos del niño ..., 598/5991.
Para determinar el lugar de internación (o su libertad vigilada), se reque-
riráelinforme de losespecialistas (véanselos arts. 42 y 43 de laley 24.050, por
losquese crea la Superintendencia de Servicio Social Tutelar). Como noexis-
ten aún hoy ni la Superintendencia ni los equipos, deben asumir su labor los
delegados inspectores a cargo de la libertad vigilada del menor, junto al
Cuerpo Médico Forense.
Eldefensorestá autorizado para interveniren el expediente tutelar [CNCP,
Sala !, JPBA, 126-113-206, que da cuenta de la impugnación interpuesta por
el pretenso defensor, a quien se impedía asistir legalmente al menor, en el le-
gajo tutelar; CCCF, Sala ll, JA, 1996-IV, índice, 176].
La Cámara Federal de Casación Penal en pleno ha proclamado quecorres-
ponde aplicar el cómputo previsto en la ley 24.390 a las medidas de interna-
ción dispuestasrespectodemenoressometidosa proceso penal[29/6/06,cau-
sa"C.F,M.R.”,JPBA, 132-168-399;/4, 2006-1V-407], criterio finalmentecoin-
cidente con el de la Corte Suprema [18/12/07, causa *L., L. A.”, LL, 2008-A-
558].
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 346

85. Cuestionesrelativas
al desarrollo del proceso y a la aplicación
de la
pena.— Laausencia (al menos de momento) de toda norma especial torna
de aplicación las reglas comunes, siempre quesean compatibles con los prin-
cipios que emanan, según fija el precepto, de la Convención sobre los Dere-
chos del Niño, la ley 26.061 de Protección Integral de Derechos de Niñas, Ni-
ños y Adolescentes, las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para la Admi-
nistración de la Justicia de Menores —Reg]las de Beijing—, las Reglas de las
Naciones Unidas para la Protección de los Menores Privados de Libertad y
las Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia
Juvenil —Directrices de Riad— y con las particularidades propias estableci-
das por el régimen previsto por la ley 22.278.
Existen normas aisladas también en nuestro ordenamiento jurídico que
igualmente deberán ser respetadas porsobre el Código, por constituirreglas
de fondo y por ello aunque se opongan, a veces implícitamente, a su regla-
mentación genérica. Asísucedecon el art. 103 del CCCN, en tanto fija una ac-
tuación complementaria (inc. a) del Ministerio Público de la Defensa entodo
proceso seguido contra un menor de edad, esto es aun cuando posea defen-
sa particular, actuación que distingue de aquella principal (inc. b), definién-
dola como la que se verifica ”... en todos los procesos en los que se encuen-
traninvolucrados intereses de personas menoresde edad, incapacesyconca-
pacidad restringida”, fijando “la falta de intervención [como] causa [de] la
nulidad relativa al acto”, la que hubo de proclamarse en un trámite de ex-
carcelación en el que se la omitió [CNCCC, Sala de Turno, 10/10/18, causa
32.232/2017, “Ledesma, B.J.”] y en otro vinculado a un arresto domiciliario
rechazado, encuyotrámiteseincurrióensimilar
omisión [CNCCC, SaladeTur-
no, 22/2/19, causa 75,423/2017]. Estoha dado lugar alo quese ha categoriza-
do como Ministerio Público Complementario [véase ST Córdoba, Sala Penal,
29/2/16, causa 2221693, “MI. M.,1.N.“].
A grandes rasgos, puede decirse que constará como el proceso común de
unaetapa preparatoria (quetiene porfinalidad establecer si existe o no mé-
rito suficiente para abrir un juicio respecto de una o másconductas con rele-
vancia jurídico penal, véase el art. 228y su comentario), de una etapa inter-
media (que da lugar a la audiencia de control de la acusación y, eventual-
mente al “auto de apertura del juicio oral”, véanse los arts. 279, 281 y susco-
mentarios) y, por último, la etapa principal o culminante del proceso, la de
347 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

juicio, que se realizará en dos etapas (art. 283), que prevén la realización de
dos debates, uno dirigido al análisis del hecho y la culpabilidad y otro, pos-
terior, dirigidoa la individualización de la pena y su cumplimiento (art, 304).
Este diseño procesal, resulta coincidente con el procedimiento previsto en el
art. 4? de la ley 22.278, en cuanto exige para la aplicación de la sanción a un
menor de edad, que previamente se declare su responsabilidad y que haya
alcanzado la mayoría de edad y cumplido el tratamiento tutelar —no inte-
rior aun año—. Satisfechas dichas condiciones, debe analizarsela necesidad
de imponer pena y, en su caso, evaluar la procedencia de la reducción de la
escala penal prevista para el delito de que se trate en la forma prevista para
la tentativa (art. 4?, ín fine, ley 22.278).
En tal cuestión, se han proclamado los principios de mínima suficiencia y
proporcionalidad, de los que se ha dicho que "rigen el tratamiento tutelar
posterior ala declaración de responsabilidad y de cuyo resultado depende-
rá la necesidad o no de la imposición de una pena, en virtud del fin sociope-
dagógico que posee dicho tratamiento” [ST Córdoba, causa “M. M., |. N”,
cit.], diciéndose de ellos que deben sertenidos en cuenta al momento de de-
cidir sobre el tratamiento tutelar a imponer a un joven y que el principio de
minima suficiencia "determina la adopción por parte del juez de la opción
menoslesiva para el joveny que permita cumplirel objetivo perseguido, pro-
curando restringiral máximo posible la intervención penal en la vida del jo-
ven ...[sinqguedebalaspirarseauntratamientotutelarcon un resultado per-
fecto y un joven ejemplar que haya superado todos los conflictos de su vida,
sino, por el contrario, basta con que cuente con las herramientas necesarias
para poder adaptarse ala vida ensociedad acatando las normas querigen el
comportamiento de las personas”.
En lo atinente a la determinación de la pena, cabe recordar que de acuer-
do alo establecido por la Corte Suprema el precedente “Maldonado” [CSJN-
Fallos, 328:4343], en razón de la inmadurez emocional o afectiva que pre-
sentan los niños, como producto necesario de suetapa vital evolutiva “la re-
acción punitiva estatal debe ser inferior que la que correspondería, a igual-
dad de circunstancias, respecto de un adulto”.

86. Procedimientos abreviados. El procedimiento de flagrancia.— Los


requisitos del art. 4? de la ley 22.278 hacen inaplicable respecto del menor
Art. 337 PROCESO PENAL JUVENIL 348

deedad el acuerdo pleno (art. 323), salvo queseadmita la posibilidad de que


en éllaimposición de pena (quedeberácontemplar, segúnlaregla, elacuer-
do) se la convenga supeditara la eventualidad de que así surja necesario de
la audiencia a celebrary de las demás reglas reguladas por aquel dispositi-
vo [implícitamente, CFCP Sala IV, 18/5/09, causa 7158, “C., J.E.”, en un caso
regido por anterior legislación, enla quese señaló que “sin perjuicio de que
mediante la aplicación del instituto procesal en estudio se omite solamen-
te la realización del juicio oral acordándose la responsabilidad del imputa-
do por un delito determinado y un monto punitivo máximo al que este po-
drásersometido, debe señalarse que dicha circunstancia quedasiempre su-
jeta al análisis que la ley de menores ordena acerca de la necesidad de im-
posición de dicha pena —que contempla asimismo la posibilidad de su re-
ducción—en elcasoconcreto”, destacándose que delacelebraciónenel ca-
so de ese contradictorio derivó el cumplimiento de los mandatos constitu-
cionales, al haberse permitido al menor participar en la audiencia y expre-
sarselibremente, juntamente con suletrado patrocinantey la defensora de
menores].
Conforme a lo expresado, no existe impedimento para que el menor de
edad celebre los acuerdos previstosen los arts. 326 y 327 (parcial y de juicio di-
recto), debiéndose tener siempre especial cuidado, entodosloscasos, que la
aplicación de estos procedimientos no alteren o disminuyan los derechos de
los menores y asegurarse que estos presten su conformidad en forma libre y
voluntaria, con efectivo conocimiento y comprensión de los términos del
acuerdo, sus consecuenciasy desu derecho a exigir un juicio oral, y con la par-
ticipación complementaria o principal del Ministerio Público de la Defensa.
Endichosentido, se ha dicho que "todo instituto del derecho penal gene-
ral que pretendaser aplicado debe ser analizadosin perder de vista las nece-
sidades particulares y las caracteristicas del niño” [Beloff - Freedman - Kiers-
zenbaum- Terragni, "La justicia juvenil y el juicio abreviado”, en Nuevos pro-
blemas de la justicia juvenil, ps. 144y 145]. Siguiendo dichaidea, no debe pa-
sarse por alto que en nuestro más Alto Tribunal se sostuvo que la Convención
sobre los Derechos del Niño “ordena utilizar procedimientos específicos pa-
ra adoptar resoluciones que pueda afectar el interés de las personas que en-
traron en conflicto con la ley penal cuando eran menores de dieciocho años
(art. 40.3). Dicha regla tiene por fin evitar el daño que pueda ocasionarse a
349 PROCESO PENAL JUVENIL Art. 337

tales personas por la utilización automática de procedimientosque están di-


señados para las adultas y que, por ende, no toman en cuenta las necesida-
des y caracteristicas que el grupo protegido por la Convención no comparte
con ellas ...” [CSIN-Fallos, 328:4343, voto de la jueza Argibay]. Así, desde la
doctrina se ha desaconsejado la aplicación de procedimientos abreviados
(en especial el acuerdo pleno), por entender que desatiende la función edu-
cativa del derecho penal juvenil, por cuanto el menorsimplemente acuerda
suresponsabilidad penal, pero nocuentacon un espacio para reconoceryco-
nectarse con la legalidad, la declaración de la víctima y el reproche que el Es-
tadoy la sociedad le formulan, es decir, sedisipa la oportunidad de queel me-
nor comprenda el sentido negativo de su comportamiento [Beloff - Freed-
man - Kierszenbaum - Terragni, op. cit., ps. 177, 180 y 1811].
Respecto del procedimiento de flagrancia, véase elcomentarioal art, 328,
82.

$ 7. La defensa del menor de edad imputado.— De acuerdo a lo nor-


mado por el art. 67, los derechos procesales que como parte le correspon-
den al menorimputado, podrán ser ejercidos tanto porel defensor particu-
lar uoficial como por sus padres o tutor, En el caso de estos últimos, su inter-
vención resulta facultativa, pero quedará al margensu actuación cuando el
delito lostenga como víctimas o si, de algún otro modo, se vieron afectados
por su comisión,
El art. 103 del CCCN establece, como se ha visto (8 5), la actuación compte-
mentaria del Ministerio Público de la Defensa aun en el supuesto de contar
el menorcon defensa deconfianza, alreglamentarla actuacióncomplemen-
taria o principal de aquel, según los casos, y disponiendo asíque: “La actua-
ción del Ministerio Público respecto de personas menores de edad, incapa-
cesy con capacidad restringida, y de aquellas cuyo ejercicio de capacidad re-
quiera de un sistema de apoyos puede ser, en el ámbito judicial, comple-
mentaria o principal”. Será complementaria en "todos los procesos en los
quese encuentran involucrados intereses de personas menores de edad, in-
capaces y con capacidad restringida”, provocando la omisión de esa partici-
pación, “la nulidad relativa del acta”. En cambio, será principal */. Cuando
Josderechos delos representadosestán comprometidos, yexisteinacción de
losrepresentantes; 1. Cuando el objeto del proceso es exigirel cumplimien-
Art. 338 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS 350

to de losdeberesa cargo de losrepresentantes;, [y] IM. Cuando carecen de re-


presentante legal y es necesario proveer la representación”.
En esa dirección, la ley 27.149 regula la actuación delos Defensores Públi-
cos de Menores e Incapaces (art. 43), marcando entre los deberes y atribu-
ciones especificas de aquellos “serparte necesaria, enelámbito penal, ento-
doexpedientes quese formerespecto de una persona menorde edad, autor
o víctima de delito, conforme las leyes pertinentes para su protección inte-
gral” y que “deben interveniren todo acto procesal del cual pueda derivar
se unbeneficio o perjuicio para sus defendidos y estarpresentesen cada oca-
sión en que estos fueren citados” (en ambos casos, inc. f); “actuar conforme
alas garantías de procedimiento ya losestándares de derechoshumanosre-
lativos al acceso a la justicia y al interés superior de los niños (...Jen particu-
laren cuanto al derecho ser oídos, a quesus opiniones sean tenidas en cuen-
ta...“ (inc. h); e “instar el agotamiento de las vías recursivas a fin de propen-
dera la mejor solución jurídica para sus defendidos o asistidos” (inc. !).

TÍTULO YI
PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS

Art. 338. — «Reglas del proceso». El proceso contra las personas jurídi-
casseregirá porlas disposiciones de este Título y las demásreglas del pro-
ceso común, en la forma que le sean aplicables.
Las personas jurídicas tendrán los derechos y las obligaciones previstos
para el imputado en este Código, en todo cuanto les sean aplicables.

Ya en el comentario del art. 64 (8 2) hubimos de ocuparnos de la respon-


sabilidad penal de las personasjurídicasy de la evolución desu discusión doc-
trinaría y jurisprudencial, especialmente de esta última desde la directriz
emanada de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, comen-
tario al que nos remitimos,
La ley 27.401, ala que también allí aludimos, vino a ratificar tácitamente
y a complementar al conjunto de leyes que ya preveía esa responsabilidad,
introduciendo ademásnormas procedimentales ausentes enel Código, aun-
que solo operativas para el reducido número de delitos que en ella se regu-
labacomo potencial origen de dicha responsabilidad penal (losenumerados
ensuart. 17),
351 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS Art. 338

Enel presentetítulo, introducido al Código por la ley 27.482, reiterando de


modo parcial pero, enlo pertinente, con bastante similitud, las reglas proce-
sales fijadas en aquella ley (lo cual, en principio, reduce la discusión en cuan-
to ala primacía de una u otra), se establecen un conjunto de formas, operati-
vas ahora cualquiera sea el delito vinculado a la persona jurídica, bajo el pa-
raguas de dos ideas centrales,
La primera, aunque eltexto del precepto introduzca unaterminologíain-
versa, es que rigen las formas del proceso común para el juzgamiento de la
responsabilidad de la persona jurídica, y quea ellasse adicionan las específi-
cas del Títuloolas que pudieren obrar
o dictarse en leyes especiales (aunque
el texto nada diga), siendo aquellas, añadimos, eventualmente subsidiarias
de las últimas si surgiese una contradicción u oposición con el texto de esa
otraley (en función precisamente desu especialidad). Comoresultado de esa
idea puede decirse, en síntesis, que las normas de este Título no hacen más
que establecer no ya un procedimiento especial para las personas jurídicas,
sino específicas y puntuales regulaciones de excepción derivadas de las ne-
cesidades que presenta el carácter ideal de la persona cuya responsabilidad
penalsesomete a investigación, frente a reglasgenerales aplicablesen lo re-
manente.
La segunda, ciertamente de menor trascendencia, es que la responsabi-
lidad penal de las personas jurídicas si bien genera en protección de su de-
rechode defensalaoperatividaddelosderechosy obligaciones previstosen
el Código para la persona humana imputada —en cuanto le sean aplica-
bles—, descarta en puridad, en su sistematización, una equiparación con-
ceptualentreimputadoy personajurídicaresponsableo, expresado de otro
modo, catalogarala ú[Link]á, entre otros, losde-
rechos y obligaciones del imputado, perotal (estoes, el imputado) sololo es
en el Código la persona humana. La idea la traslucía ya la ley 27.401, al fijar
¡igualmente allíel legislador, desde la óptica de una regulación también sus-
tantiva, que “la persona jurídica tendrá los derechos y las obligaciones pre-
vistos para el imputado de acuerdo a lo establecido en los códigos de pro-
cedimiento, en cuanto le sean aplicables”.
Porrazonesde coherencia legislativa, debe interpretarse que lasreglas del
Títulose aplicarán “a las personas jurídicas privadas, ya sean de capital nacio-
naloextranjero, con osín participación estatal”, según el alcance anticipado
Art. 339 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS 352

por elart. 1? dela ley 27.401, con sujeción, asi restringida, al concepto que de
persona jurídica brinda el art. 141 del CCCN.

Art.339. —«Representación y defensa». La persona jurídica será repre-


sentada por su representante legal o por cualquier personacon poder es-
pecial para el caso, otorgado con las formalidades que correspondan al
tipo de entidad de quesetrate, debiendo designaren cualquiercasoabo-
gado defensor. El representante deberá informar el domicilio de la enti-
dad y constituirdomicilio procesalen la primera presentación. Apartirde
entonces, las notificaciones ala persona jurídica se cursarán a ese domi-
cilio procesal.
En cualquier momento del proceso la persona jurídica podrá sustituir a su
representante. Sila sustitución tuviere lugar una vez iniciada la audien-
cia de juicio, deberá ser motivada, y no podrá interrumpir el proceso por
más de tres días.
La sustitución no perjudicará la eficacia de los actos cumplidos por suan-
teriorrepresentante.
En casode no designarrepresentante o, habiéndolo designado, siesteno
compareciere al proceso, la persona jurídica será declarada rebelde.
Sino designare defensor, se le proveerá el defensor público que por tur-
nocorresponda. La designación, facultades, númeroe intervención de los
defensores que la asistan se regirán por las disposiciones del Capítulo 3,
Título II, Libro Segundo, Primera Parte de este Código.

81. Consideracionesgenerales.— Lanormaacepta, paraactuarennom-


bre de una persona jurídica penalmente responsable, tanto la representa-
ción orgánica —queellegisladordenomina erróneamente “legal”; véaseel
art. 358 del CCCN— como la representación voluntaria o convencional
lacerca de ellas, véase el comentario al art. 83, $ 3, a). Pero hace excepción,
en cuanto aesta última, ala regla del art. 19delaley 10.996 que posibilitaser-
losolo al abogado con título expedido por universidad nacional o autoriza-
da, al procurador inscripto en la matrícula correspondiente o al escribano
queno ejerza tal profesión, posibilitando ya que "cualquier persona” ejer-
zala representación convencional de aquella. Para concretarlo, en esta últi-
ma hipótesis, deberá contar con poder especial (acerca de qué debe enten-
353 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS Art. 339

derse por poder especialvéase, adecuado al caso, el comentario al art.83,82,


a).
El preceptosingulariza la representación convencional, pero no se obser-
varia inconveniente, en tanto actúen alternada o indistintamente, que se
ejerza por más de una persona física, esto es que exista una pluralidad de
apoderados si, según el poder expedido, lo actuado por uno constituya re-
presentación bastante, aun cuando otro u otros lo hayan precedido o pue-
dansucederlosiempre con igualesefectos jurídicos. No hay norma que loim-
pida y no se observa que así se afecte, sinotodo lo contrario, la celeridad de
los procedimientos. Por otra parte, para validar esa conclusión, debe meri-
tarsequenoesqueesarepresentación asignelacalidad, insustituible, deim-
putado a quien la ejerza. En el fondo, si puede sustituirse la representación,
como permite la norma, pareciera que prever un sistema anticipado, como
lo esla actuación alternada o indistinta, supone una flexibilización de las re-
glas del proceso y un beneficio para sustiempos.
Obviamente, la representación puede originar un conflicto de intereses
entre la persona jurídica y el representante. La cuestión ya era prevista por la
ley 27.401, cuyo art. 15 preceptuaba que “si se detectare la existencia de un
conflicto de intereses entre la persona jurídica y la persona designada como
representante, se intimará a aquella para que lo sustituya”. En la actualidad,
el problema es tratado de igual modo porel art. 340, párr. 1, añadiendo esta
norma que en tal hipótesis, y de ocurrir durante la investigación, esa sustitu-
ción deberá operaren el plazo de cinco días. Dicha sustitución, que responde
—insistimos—al conflicto de intereses, constituye un reemplazo obligado o
compulsivo del representante orgánico o de la persona especialmente insti-
tuida para actuar en el caso, distinta de la sustitución voluntaria que regla-
mentalanormaquecomentamos. PerocomoelCódigoaludeadosplazosdis-
tintos, uno detres días y otro de cinco días, según el origen de la sustitución y
relacionándolos aetapasdistintasdel procesoen cada caso, corresponde uni-
ficar la idea de quetoda sustitución que opere durante la audiencia dejuicio,
no podrá interrumpirla por más de tres días, cualquiera que fuere el motivo
de lasustitución, esto es una decisión voluntaria —que además debeser“mo-
tivada"— o una decisión compulsiva, esto es fruto del conflicto de intereses
surgido durante la audiencia. Ello, en virtud de los principios que rigen el jui-
cio. Contrariamente, la que pueda verificarse durante la etapa preparatoria,
Art. 339 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS 354

lo será en el plazo de cinco días, independientemente de la razón de la susti-


tución. Como el art. 340, párr. 1”, también refiere al eventual abandono de la
representación, aquella conclusión también puede considerarse operativa
para tal supuesto. En definitiva, no parece lógico establecer plazos distintos
en función del motivo del cambioy sí, porel contrario, en función de la etapa
en quese [Link] caso, también puedeverseel plazo detresdías que
menta el dispositivoen comentario, como una excepción al de cinco días, que
operaría por fuera de ese puntual momento del proceso.
La falta de sustitución cuando existiere obligación de hacerla, conduce a
la rebeldía de la persona jurídica (art. 340, párr. 29)
y asusconsecuencias, pre-
vistas en los arts. 341 y 342. Como indica el primero, “en caso de no presen-
tarse se la declarará rebelde y se continuará el trámite hasta la acusación”,
ensintonía con lo previsto, para las personas fisicas, en el art. 69 (véase suco-
mentario). Esa declaración derivará de una solicitud del representante del
Ministerio Público Fiscaly la efectuará el órgano jurisdiccional (art. 342, párr.
27). Sobretodo ello, y fundamentalmente sobre el alcance de la habilitación
paracontinuar eltrámite “hasta la acusación”, véase el 8 2.
La sustitución motivada a la que refiere la norma, motivación que no ri-
ge durante la etapa preparatoria vale aclarar (pues allí no rigen los princi-
pios reguladores del juicio), puede reconocer múltiples orígenes, que algu-
nasimilitud guardan conlacesación dela representación del apoderadotra-
tada en el comentario al art. 83 (8 2, c). Así, por ejemplo, es factible que de-
rive de una renuncia del mandatario, de su muerte, de su incapacidad so-
breviniente. Y hasta puede originarse en cuestiones inherentes a la perso-
na jurídica representada.
Enpunto alas formalidadesque deben seguirse parala expedición delpo-
der, véase en lo pertinente, y siempre adecuado al caso, el comentarioal art.
83 (83, a). La expresión del dispositivo vinculada a “las formalidades que co-
rresponden al tipo de entidad de quese trate ”tributa a la expedición de ese
podery no ala representación orgánica.
Esarepresentación, a diferenciade cuantosucede con la quese ejercepor
la persona jurídica que ha sido víctima del delito, no exige la expresión or-
gánica por esta de una voluntad de actuar en un proceso (salvo la particular
regla del art. 343). Aquísetrata de una actuación obligatoria, impuesta por
ley, y que deriva directamente de la verificación de la calidad de personaju-
355 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS Art. 339

rídica penalmente responsable. Asientonces, verbigracia, el presidente de


una sociedad anónima puede presentarse en el proceso para representarla
sin necesidad de una autorización o decisión expresa de su directorio para
hacerlo, tal cual sería necesario en la hipótesis de haber resultado víctima
del delito y querer querellarse como consecuencia.
Por lo dicho, concluimos, el representante orgánico de la persona jurídi-
ca, frentea la citación o convocatoria dirigida a ella podrá, con solosusten-
to en esa calidad, presentarse y actuar en su nombre en el proceso. Obvia-
mente, si nuevamente tomamos el caso de una sociedad anónima, podrá
serlo otro director, pero en tanto resultase especialmente apoderado, esto
esen su calidad de “cualquier persona”. Con lo que va dicho, en este último
caso, que en tal hipótesis sí deberá mediar una decisión orgánica de aquella
instituyéndola.
Aligual que ocurre con el imputado, la persona jurídica penalmente res-
ponsable ya sea quese presente espontáneamente comotal al procesoore-
sulte convocada para hacerlo, deberá informar a través de su representan-
tesu domicilio y constituirloen el proceso en su primera presentación (véa-
seenlopertinente, el comentarioal
art. 66). Aquelserá el delasedeinscripta
(art. 153, CCCN), pues solo el domicilio de esta permitirá, a todo evento y
cuando fuere necesario por fuera del domicilio constituido, tener por váli-
das y vinculantes las notificaciones que se le dirijan, al margen, insistimos,
desuobligación de constituir domicilioen el proceso. De todos modos, aun-
que debe aceptarse que con disímil efecto jurídico, el art. 341, párr. 1?, au-
toriza a “cursar comunicaciones a cualquier otro domicilio”.
Además, quien resulte representante de la persona jurídica deberá contar
conasesoramientotécnico porvía dela designación de un defensor. Osea que
debe existir un representante de la persona jurídica y, además, un defensor
técnico que cumplirá las veces de asesortécnico de dicho representante. Pue-
de constituir una excepción a esa regla la calidad de abogado de este último,
de igual modo a cuanto ocurrecon el imputado quees abogado y decide asu-
mirsu defensa. Rige, en punto al ejercicio de la defensa técnica, la regla de la
incompatibilidad. Véase, como complemento, el comentario al art. 75.

$ 2. Citación e intimación a la persona jurídica. Su incomparecencia y


otras alternativas. La rebeldía y sus consecuencias.— La redacción del Có-
Art. 339 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS 356

digo es confusa en punto a cómo debe procederse para la convocatoria al


proceso de una persona jurídica, convocatoria que obviamente no podrá
acontecer más allá —o en todo caso la justificará— de la audiencia de for-
malización de la investigación, pues ese es el momento procesalmente pre-
visto para hacer saber laimputación (véase más ampliamente el comentario
al art. 258) y proseguirlegalmente el proceso, Maspuede inferirsea partirde
ciertos preceptos. En principio, del quese comenta, cuando en su párr. 4% ex-
presa que “en caso de no designar representante... ”¡ también, del art. 341,
cuando ensu párr. 2?se ocupadela personajurídica que “nohubierasido po-
sible citarla...” oque “nose presentara...”;otrotanto, del art. 342, párr. 1?,
que alude ala “incomparecencia injustificada” oalactode “omitir designar
representante habiendo sido intimada a hacerlo” (si bien esta última hipó-
tesis puede interpretarse que opera respecto de quien ya se presentó y omi-
tió cumplir con la intimación de sustitución).
De ese conjunto de normas, se infiere que el órgano de la investigación,
frente a la imputación y a losfines de la citación de la persona jurídica al pro-
ceso debe actuar: a) convocándola a quese presente; b) haciéndole saber
que podrá hacerlo a través de su representante orgánico (“legal", en la ter-
minología del texto) o, eventualmente, voluntario oconvencional; c)comu-
nicándole también que si se presentase este último, deberá contar con po-
der especial otorgado por el órgano habilitado para dicho otorgamiento,
debiendo acreditar la legalidad de este, pudiendo recaer en cualquier per-
sona; d) intimando a la coetánea provisión de asistencia letrada del repre-
sentante, bajo advertencia de que en caso contrario se le asignará la defen-
sa pública.
Como derivación de lo expuesto, pueden darse diversas situaciones que
eventualmente podrán conducira la rebeldía de la persona jurídica, con las
consecuencias que fija el art. 342, párr. 2”. Esa rebeldía, tratada por el legisla-
dor a lo largo de varios preceptos, entre ellos el que se comenta (su párr. 49),
puede derivarde: 7)elsilenciooinacción
frente alacomunicación de la con-
vocatoria (art. 339, párr. 4”; igualmente, 341, párr. 2?, también, art. 342, párr.
1%, lo que equivale también a su incomparecencia injustificada (nuevamen-
te, art. 342, párr. 17); 2) la incomparecencia al proceso del representante de-
signado luego de la convocatoria comunicada (art. y párr. cits.); 3) la imposi-
bilidad de notificarla o de comunicarle aquella convocatoria (art. 341, párr.
357 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS Art. 340

19). La rebeldía, corresponde añadir, también puede derivar del incumpli-


miento de nombrarrepresentanteenel proceso, luego de laintimación, fren-
te al conflicto de intereses advertido(art. 340, párr. 1%) o ante alabandono del
oportunamente designado (art. y párr. cits.).
Larebeldíaserásolicitada porel representante del Ministerio Público Fis-
cal y decretada por el juez, conformea la regla general del art.69 y alas for-
malidades que indica puntillosamente el art. 341, párr. 2?. Tendrá lasconse-
cuencias allí fijadas. Adicionalmente, el art. 342, párr. 2”, prevé la suspen-
sión preventiva dela personería jurídica y dela Clave Única de Identificación
Tributaria, como modos de compelerla asu presentación, y la adopción de
todas las medidas cautelares necesarias para asegurar la continuación y fi-
nalidad del proceso, de conformidad con cuanto autoriza el art. 23 del CP
El trámite de la causa, comoconsecuencia delarebeldía, continuará “has-
ta la acusación” establece el art. 341, párr. 2% in fine. Pero ello será así tan so-
lo en las hipótesis en que la rebeldía sucediese a la oportuna verificación de
la audiencia de formalización de la investigación. De no haber sido esta po-
sible, se completará la investigación, a los fines de obviarla dispersión de los
elementos
de prueba odeformalizarla anticipada que fuera menester prac-
ticar, a igual de cuanto sucede con la persona humana imputada (art. 69), y
el proceso quedará a la espera de esa audiencia.

Art. 340. — «Conflictode intereses y abandono dela representación», Si


sedetectare laexistencia
de un conflicto de intereses entre la personaju-
rídica y la persona designadacomo representante, o sien el cursodelain-
vestigación se produjereelabandono de la función por el representante,
el fiscal o el juez intimarán a aquélla para que lo sustituya en el plazo de
cinco días.
Sinolo sustituyere, será declarada rebelde.

El conflicto de intereses entre la persona jurídica y quien la representa en


el juicio debe interpretarse como la imposibilidad jurídica del representan-
te designado en el proceso, de defender en plenitud los intereses de aquella,
por afectar los propios. La visualización de esta situación debe remediarse
mediante la sustitución y, eventualmente, mediante la rebeldía frente a la
inacción.
Art. 341 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS 358

Como se halla en juego el derecho de defensa, la más mínima duda debe


conduciral reemplazo, frenteal riesgo quesupone lainvalidez de cuantose
actúe pendiente la omisión.
En lo demás, véase el comentario al art, 339,

Art. 341. — «Citación y comunicaciones». Cuando la persona jurídica no


se hubiera presentado al proceso, las comunicaciones se le cursarán al do-
miciliolegal, que tendrá carácter de domicilio constituido. Sin perjuiciode
ello, sele podrán cursar comunicaciones a cualquier otro domicilio quese
conozca, según lo establecido en los arts. 125 y 126 de este Código.
Cuando no hubiera sido posible citarla o sila persona jurídica no se pre-
sentara, el fiscal la citará mediante edictos publicados por tres días en el
Boletín Oficial y dos días en un diario de circulación nacional. Los edictos
identificarán la causa en la que se la cita, la fiscalía y el juez que intervie-
nen en el caso, el plazo de citación y la advertencia de que, en caso de no
presentarse, se la declarará rebelde y se continuará el trámite hasta la
acusación.

Yase havisto en el comentario precedente que el domicilio legal dela per-


sona jurídica es el domicilio de la sede inscripta (art. 153, CCC), lo cual es de
interés fundamentalmente si múltiples fueren sus establecimientos o sucur-
sales, puesen materia de comunicaciones es regla sustantiva quese "[ten-
drán] por válidas y vinculantes para la persona jurídica todas las notificacio-
nes efectuadas en la sede inscripta” (art. cit.), cuestión que constituye el te-
ma que pretende reglamentar el precepto. Sin perjuicio de ello, este autori-
za a cursar comunicaciones a otros domicilios, para asegurar la verificación
dela notificación de que setrate.
La norma contempla la necesidad de citación por edictos, y del modo que
se indica, ala persona jurídica. Peroesa citación solo será necesaria en los su-
puestos de que no hubiera sido posible convocarla (por ejemplo, por haber
desaparecido la ubicación desusedeinscripta) ofrente alaomisión desu pre-
sentación, pese a haber sido correctamente citada. Con ello, quedan fuera
de este procedimiento las restantes hipótesis que pueden verificarse; por
ejemplo, la falta de respuesta de la personajurídica ya presentada en el pro-
ceso, a laintimación de sustitución,
359 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS Arts. 342/343

Extrañamente, la ley 27.401 en ningún caso exige la citación por edictos


de la persona jurídica que nose hubiera presentado al procesoo queno hu-
biera podidoser citada. Con sustentoen esa omisión, podría cuestionarse la
necesidad de hacerlo,
Véase, en lo remanente, el comentario
al art. 339.

Art. 342. — «Rebeldía». En caso de incomparecencia injustificada ala ci-


tación o de omitir designar representante habiendo sido intimada a ha-
cerlo, la persona jurídica será declarada rebelde por el juez, a requeri-
miento del fiscal, en la forma y con los alcances establecidos en el art. 69
de este Código.
Eljuezque dispongala rebeldía deberáinformardicharesoluciónala!Ins-
pección General de Justicia y ala Administración Federal de Ingresos Pú-
blicos para que suspendan de manera preventiva la personería jurídica y
la Clave Única de Identificación Tributaria
de la rebelde, respectivamente.
También deberá comunicarla al Registro Nacional de Reincidencia, a sus
efectos.
Además, deberá disponer
de inmediato todas las medidas cautelaresne-
cesarias para asegurarla oportuna continuación y finalidad del proceso,
de conformidad con el último párrafo del art. 23 del Código Penal.

Véaseelcomentarioal art. 339(8 2). También, enlo pertinente,


el comen-
tario al art. 69.
En lo atingente al modo de adopción de las medidas cautelares, véase el
art.223ysucomentario. También, el art. 310 ysu comentario, en cuanto re-
sulte de aplicación al supuesto de la norma.
Debe tenerse presente la regla del art. 263 y, aun, su aplicación analógi-
ca in bonam partem.

Art, 343. —«Legitimación para celebrar acuerdos. Aceptación», Laper-


sona jurídica podrá realizar acuerdos de colaboración, conciliación, de
suspensión del proceso a prueba y dejuicio abreviado, plenoo parcial, en
las condiciones establecidas por este Código y las demás leyes, en cuan-
to les sean aplicables.
Art. 343 PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS 360

En todo tipo de acuerdo, el representante de la persona jurídica deberá


garantizar que haya sido aceptado por el órgano directivo de su repre-
sentada.

Aligual que cuanto sucede con la persona humana imputada, lajurídica


puederealizarlos acuerdos que componen los institutos mencionados enel
precepto, adecuadosa su condición. Valen, entonces, con esta última acla-
ración, loscomentarios efectuados a las normas que los regulan (arts. 195 y
Ss.),
Por expresa previsión legal, todos esos acuerdos deberán contar con su
aceptación orgánica, formalizada según sea la persona jurídica representa-
da, sin que resulte suficiente su rúbrica por el representante legal aun cuan-
dolarepresentaciónacordadalehubiere podidoadjudicar deantemanoau-
tonomía operativa para suscribirlos. Se trata de una exigencia legal, de or-
den público, que no puede ser marginada por la persona jurídica. Los arts.
359 y 360 del CCCN conducen a esta interpretación.
Si bien eltexto del dispositivo soloindica queelrepresentado deberá "ga-
rantizar” la aceptación orgánica del acuerdo, hay que entender lógicamen-
te que esa aceptación tiene queser demostrada en el legajo.
El art. 16 de la ley 27.401 que, en orden a ciertos delitos, trata la respon-
sabilidad penal de la persona jurídica fija, en materia de acuerdos de cola-
boración, que estos podrán verificarse hasta la citación a juicio, por lo que
cualquier norma procesal que pretenda oponérsele por fijar plazos más re-
ducidos cederá ante aquella, que deberá interpretarse extensiva, por razo-
nesoperativas y decoherencia legislativa, atodo proceso, al margen del de-
lito que hubiere provocado su formación.
Elmismodispositivosustantivo marca el modode celebración deeseacuer-
doysus potencialesobjetivos, complementándosecon los arts. 18y 19 de di-
cha ley. Así, deberá ser redactado por escrito y deberá serrubricado porel re-
presentante “legal” (léase, orgánico) de la persona jurídica, al margen de
quienejerza la representación enel proceso. Comose observa, aquí la leysus-
tantiva no exige la anuencia orgánica de aquella ni que el representante la
“garantice”, por lo que bastará la rúbrica de este (en tanto resulte el repre-
sentante orgánico de la persona jurídica), sin perjuicio del examen acerca
de sus facultades societarias para rubricarlo.
361 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 344

Como necesario complemento, véanse loscomentariosa los arts. 64y 195


y siguientes.

LIBRO TERCERO
CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES

TÍTULO |
NORMAS GENERALES

Art. 344. — «Principio general». Las decisiones judiciales serán impug-


nables sólo por los medios y en los casos expresamente establecidos.
El derecho de recurrir corresponderá tan solo a quien le fuera expresa-
mente reconocido, einvoque un interés directo en la eliminación, revoca-
ción o reforma de la resolución impugnada. El representante del Ministe-
rio Público Fiscal podrá recurririncluso a favor del imputado.

Recurso —o impugnación, en el fluctuante lenguaje del Código— es el


medio utilizado porla parte quese considera afectada porunaresoluciónju-
dicial para evitar las consecuencias perjudiciales derivadas de su ejecución,
demostrando su injusticia y provocando, como consecuencia de su triunto,
su eliminación o modificación y la desaparición o disminución del perjuicio
[Navarro - Daray, Código ...,t.3,p.3181.
El legislador, en su constante esfuerzo por apartarse de denominaciones
tradicionalessegún lo rescata ilustrada doctrina [Pastor, Lineamientos... p.
129], utiliza el concepto de la “impugnación” para referirse al recurso, ha-
blando así de decisiones judiciales “impugnables” (como sucede en el pre-
ceptoocomoocurreenelepíigrafedelart. 356), deque “solopodránimpug-
narse” (art. 356, cit.)o de que “la impugnación se interpondrá ...” (art. 360),
etcétera. Lo cierto es, sin embargo, y para ahuyentar confusiones lo deci-
mos, que impugnación y recurso, al menos por el momento, son dos deno-
minaciones que confluyen en un único concepto en la propia estructura del
Código. Nogueira [Losrecursos ..., p. 14] señala que "las leyes procesales ar-
gentinassiempre han usado el vocablo recursoy de modo genérico [sin que]
existlan] motivosfundados para adoptar untérmino diferente alque ha per-
Art. 344 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 362

durado en nuestra tradición jurídica, máxime cuando la propuesta de re-


emplazo remite a un concepto general (...) todavía inmaduro, falto de uni-
dad y rastro sistemático, a juzgar por el número de impugnaciones que re-
gistra la historia de la disciplina ...”.
Y es el propio legislador quien cede y fluctúa en esa distinción en múlti-
ples disposiciones del Código o de otras leyes vinculadas a su operatividad y
que lo han sucedido. Así, al referirse al recurso de reposición (art. 285, párr.
3); al recurso de reconsideración (art. 19, párr. 19, decr.-ley 1285/58 modifi-
cado porelart. 49 delaley 27.146); aque “losrecursos deberán deducirse...”
(art. 19, párr. 39); al “derecho de recurrir” (art. 344); o al aludir al efecto ex-
tensivo del recurso interpuesto por otro (art. 348); e, igualmente, al ocupar-
se del desistimiento y señalar que el defensor no podrá desistir de los recur-
sos interpuestos por su defendido (art, 349); entre otras normas (las cursivas
delostextos transcriptos, nos pertenecen).
Aclarado ello, y advertido por tanto el lector que utilizaremos ambos vo-
cablos indistintamente, cabe decir que el recurso o la impugnación pueden
tener dos sustentos: un vicio in procedendo, que se verifica cuando la deci-
sión deviene injusta como derivación de un procedimiento irregular que la
afecta; o un vicio injudicando, que ocurre cuando el defecto reside en la de-
cisión misma y puede consistiren un basamento fáctico falso de laque aque-
llaescontinente —erroren el hecho o infacto—oen una errónea aplicación
de una norma jurídica —error en el derecho o ín jure— [por todos, Manzini,
Tratado...,t.V, p. 6, y Clariá Olmedo, Tratado ...,t.V, p. 445].
La norma fija un principio general, y es que las decisiones judiciales son
las únicas pasibles de serimpugnadas y quesolo podránserlo porlosmedios
yenloscasosexpresamente establecidos. Aquellasserán lasenumeradas en
elart. 356, dispositivo en el quese detallan cuálesresoluciones “sólo podrán
impugnarse” (pero véase, como necesariocomplemento del presente, su co-
mentario).
Este sistema restrictivo vuelve a restringirse subjetivamente: únicamen-
te está habilitado para la impugnación quien tenga derecho a hacerlo por
expresa concesión de la ley o por interés directo en la eliminación de la de-
cisión (puede entenderse, enel concepto
de eliminación, la modificación de
la decisión judicial, en tanto se elimina su estado anterior). Por ejemplo, no
puede hacerlo el letrado patrocinante (véase el comentario al art, 83, 8 4),
363 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 344

perosí quien pretende ser querellante en el proceso [aunque solo indirecta-


mente se lo reconozca, art. 356; vigente el régimen procesal anterior, lo re-
conocióen pleno la Cámara Federal de Casación Penal, en el plenario “Zichy
Thyssen”: 23/6/06, JPBA, 132-188-400, JA, 2006-111-659, sentando la doctri-
na de que “se encuentra legitimado para interponer los recursos de com-
petencia de la Cámara de Casación Penal”],
Siempre debe mediar ínterés directo para así proceder, comoindicael pre-
cepto. Ese interés presupone una discordancia entre lo resuelto y lo solicita-
do porel recurrente [Palacio, Losrecursos
en materia pena! ..., p. 14]. Vigen-
tes textos procesales similares al que se comenta, en aceptación de la exis-
tencia de ese interés, la Corte Suprema ha admitido excepcionalmente el re-
curso extraordinario de apelación (art. 48, ley 14) interpuesto por terceros
desprovistos de calidad de parte "cuando les alcancen los efectos de la sen-
tencia que recurren” [CSJN -Fallos, 251:521; 242:396; 186:74; 131:400, entre
otros]. O en el caso de un periodista, al que se le había negado acceso a una
causa penal concluida [CS4N-Fallos, 307: 2046].
También lo ha hecho la Cámara Federal de Casación Penal, concediendo
por excepción el derecho a recurrir en casación a testigos bajo arresto (vi-
gente durante la impugnación) derivado de su negativa a declarar en juicio
[Sala IV, L£, 2000-F-898, siguiendo expresamente aquella doctrina; con nota
al pie de Palacio, La mezcla rara ...]; o a un testigo (agente encubierto) cuya
convocatoria a declarar e identificación se dispusieron sin fundamentar las
razones de excepción [CNCP, Sala |, “Navarro”, CNCP-Fallos, 1997-1-59];0ala
supuesta víctima mayor de edad, de quien se había ordenado la extracción
compulsiva de sangre para establecer suidentidad [CNCP SalalV, LL, 2003-F-
343]; o al pretenso
o frustrado defensor [CNCP Salal, JPBA, 126-113-206, res-
pecto de la designación rechazada].
Tribunales inferiores han adoptado ese amplio criterio, como en el caso
en que se admitió la impugnación (apelación) deducida por un testigo (pe-
riodista) respecto de una medida tendiente a develar su fuente informativa
[CCCF, Sala Il, 28/10/02, “Incidente de TC...”; se desprende de la lectura del
fallo, por el que se resolvió la cuestión de fondo, que previamente se había
hecholugara la queja porrecurso denegado]. O de otrotestigo, que recurrió
la negativa del tribunal a entregarle fotocopias de la declaración prestada
porél [CCCF Sala!, 13/12/95, "Monner Sans”, causa 26.978]. Tambiénse con-
Art. 344 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 364

cedió la interpuesta por la víctima no constituida en parte, que se oponía a


una prueba hemática sobre su persona, por tratarse de unasituación excep-
cional y de un pedido razonable [CCCF, Sala l, LL, 2000-C-31 1; se desprende
de la lectura del fallo por el que se resolvió la cuestión de fondo, que previa-
mente se había hecho lugar a la queja por recurso denegado.
El interés directo no es más que la verificación de un perjuicio derivado de
la resolución que se recurre, que debe permanecer vigente al momento de
resolvérsela [CNCP, SalalV, LL, 2000-F-898, porquelareparaciónexige un gra-
vamen actual y concreto]. Se ha dicho, en un intento por definirselo, que es
imposible establecer reglas generales, salvo quesetrata de un perjuicio juri-
dico, procesal osustancial, irreparable en el curso del proceso oen la senten-
cia definitiva [CFSM, Sala |, JPBA, 84-186-413], que debe derivar, como ya se
señaló, de una discordancia entre lo resuelto y lo pedido, Queda excluidoel
ético, teórico o doctrinal [Clariá Olmedo, Tratado ...,t.V, p. 457, porque por
“directo” se ha querido significar el carácter procesal del interés].
La norma reconoce expresamente la facultad del representante del Mi-
nisterio Público Fiscal de impugnara favor del imputado, sin hacer distincio-
nesentre la acción civil y la penal. Ello deriva de noser un sujeto imparcialen
el proceso, y dela sujeción desu actividad al principio de objetividad
(arts. 91,
135, inc. a y 229; también, art. 9%, inc. a, ley 27,148).
Noesdecisión judicialloresueltoporunrepresentante del Ministerio Pú-
blico Fiscal (véase el art. 99).
Asiste razón a Diaz Cantón [La impugnancia recursiva ..., p. 386] cuando
expresa que: "al no derogarse expresamente laley 24.050, entendemos que
se mantiene el art. 11 que consagró el recurso de inaplicabilidad de la ley. Si
bien el art. 50 de la nueva Ley de Organización y Competencia de la Justicia
Federal y Nacional Penal (n* 27.146, promulgada el 17 de junio de 2015) de-
roga toda norma que se oponga a dicha ley, no existe oposición alguna en
loqueconcierneal recurso de inaplicabilidad de ley. Tambiénse conserva en
la Ley Orgánica la potestad de unificar jurisprudencia por parte de las Cá-
maras de Casación (arts. 18 y 27)”, por lo que debe añadirse dicho recurso a
la tipología del Código.
A modo de síntesis, y como dicha impugnación tiende a la unificación de
lajurisprudencia de un tribunal, podemos señalar que para motivar la reu-
niónenplenodelórgano con esefinserá necesario, como primera exigencia,
365 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 345

laexistencia de una sentencia anterior del mismo (se supone, dividido en sa-
las) cuya doctrina contradiga la que el tribunal decide aplicar, y esa doctrina
o precedente haber sido expresamente invocado por el recurrente antes de
la sentencia definitiva que deba dictarse. Dicha sentencia, además, debe ser
definitiva, pues el recurso es de naturaleza especial y carácter restrictivo. Pa-
ra que la actividad de impugnación resulte viable deberá mediar una verda-
dera contradicción jurisprudencial, como se lo ha reconocido (CNCP en ple-
no, JA, 1998-1-99), y esa contradicción, a su vez, basarse en identidad de pre-
supuestos fácticos, paraseratendible [sobre todoello, yla jurisprudencia ple-
naria dictada vigente ordenamientos anteriores que acogían esta impugna-
ción, véase Navarro - Daray, Código ...,t. 3, p.483 y ss.].

Art. 345. — «Adhesión». Quien tenga derecho aimpugnar podrá adhe-


rir, durante el trámite previsto en el art. 360, alaimpugnación interpues-
ta por cualquiera de las partes, siempre que exprese los motivos en que
sefunde,

Acorde asuanterior sentido etimológico, la adhesión era la acción o efec-


todeadherir “utilizandoel recursoentablado porla partecontraria” [DRAE,
22” ed. vigente desde 2001 hasta octubre de 2014]. Asienfocada, debería in-
terpretarsecomolegislada, con exclusividad, a favor dela parte beneficiada
por una resolución (que la impulsó a no impugnar) y no de la comparte (la
que guarda ¡igual interés que el recurrente), interpretación esta que en-
cuentra respaldo en ilustrada doctrina [véase Clariá Olmedo, Tratado ...,t.V,
p. 470, al decir que “tiende a favorecera quien no ejercitó en término su fa-
cultad por suponer que la contraria tampoco la ejercitaria”; es bien clara la
idea en el fallo del TS Córdoba, Sala Civil y Comercial, [Link], LX-2110, sum,
29, aunquereferente obviamente a otro ordenamiento procesal]. Larestric-
ción, sin embargo, vigente el anterior ordenamiento procesal que poseía
igual texto normativo (art. 439), no fue compartida y se admitió desde en-
toncestambién la adhesión al recurso de la comparte [entre muchos otros,
CNCP, Sala ll, 16/9/93, “Cevasco, L. J.”, causa 24; idem, Sala IV, 25/6/02, "Alon-
so, R.E.”, causa 3190; en el mismo sentido, D'Albora, Código ..., 1? ed,, p.
451]. Esta última interpretación ha coincidido con la recientemente adopta-
Art. 345 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 366

da por la Real Academia Española, queensu 23” edición (desdeel 16 octubre


de 2014, fechaen la que fue presentada), estableció finalmente que adherir,
en una de sus acepciones, es precisamente “sumarse (una persona) al recur-
so formulado por otra”, sin distinción sobre el rol ejercido por la adherente
al hacerlo.
En sentido amplio, entonces, puede definirse a la adhesión como el acto
procesal de quien, teniendo derecho a recurrir, ejerce ese derecho por fue-
ra de la regla temporal originaria, utilizando para ello en provecho propio,
y aun ampliandoel campo cognoscitivo de los jueces con funciones de revi-
sión (en el marco de la competencia transferida), laimpugnación deducida
por otro.
Se ha afirmado, extendiéndose ese concepto, que el mecanismo apunta
aotorgar una nuevaoportunidada quien ha recurrido nosolo al margen de
las condiciones temporales prescriptas, sino aun de las formales, sostenién-
dose quesise otorga una nueva oportunidad a quien nolo ha hecho en tér-
mino legal “con más razón el instituto de la adhesión podrá beneficiar a la
parte que sí lo hizo pero que 'omitió motivar debidamente' su recurso ...”
[CNCF, Sala Il, “Cevasco”, cit.; en igual sentido, CNCP, Sala Il, CNCP-Fallos,
1996-11-618; igualmente, CNCP, Sala |, 19/12/00, “Pomponi, J.”, causa 3132;
también opinandel mismo modo Nogueira, Losrecursos ordinarios ...,p.118
y Palacio, Los recursos ..., p. 30; en idéntica dirección no podemos soslayar,
aunque referente a otro ordenamiento, la ya citada opinión del TS Córdo-
ba, Sala Civil y Comercial, Rep.£L, LX-2110, sum. 28, de que “ese acto frus-
trado —la apelación fuera de término— no importa el ejercicio ni la consu-
mación de ningún derecho”, convalidando con ese argumento la adhesión
del frustrado apelante].
Sin embargo, a nuestro criterio, la adhesión implica una excepción a las
exigencias previstas para la impugnación, pero tan solo por el otorgamien-
to de un nuevo tiempo para impugnar a quien no lo ha hecho hasta enton-
ces [Clariá Olmedo, Tratado..., t.V, p. 470 —recuérdese la transcripción an-
terior—; Gorostiaga, El recurso de adhesión, LL, 2002-C-1364, quien cita asu
favor la opinión de Núñez, Código ..., p. 442, y sostiene que funciona “sola-
mente cuando la parte interesada deja vencer los plazos que tiene para im-
pugnar a la espera de que lo haga la contraria”; CCC, Sala V, 25/2/21, causa
9101/2019/CA1]. Tal afirmación lleva implícita, entonces, la negación del de-
367 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 345

recho a deducirla a quien ejerció fuera de tiempo su facultad de impugna-


ción como al quelo hizo con ausencia de motivación osin cumplir lasexigen-
cias formales, aun intimación mediante (véase el art. 360, párr. 6),
La adhesión, regulada como un procedimiento autónomo, ha sido califi-
cada acertadamente a nuestro criterio, como un verdadero recurso con sub-
sistenciay motivos propios [CNCP, Sala 11, CNCP-Fallos, 1996-11-618; idem, Sa-
lal, ££, 1997-F-857y 10/12/08, "Banco dela Nación Argentina”, causa 10.250;
Gorostiaga, El recurso de adhesión, cit.], al que hasta se ha denominado "de-
rivado” o “acumulado” [véase Nogueira, Losrecursos ordinarios ..., p.270y
sus citas].
Pero aunque se lo justifique en la preservación a ultranza de la igualdad
procesal [Clariá Olmedo, Tratado ...,t.V, p.470;D'Albora, Código..., 1*%ed.,
p.451], nocoincidimosen que la ampliación del campo cognoscitivo pueda
extenderse "inclusive, a nuevos puntos de la resolución atacada” [CNCP Sa-
la 11, CNCP-Fallos, 1996-11-618], pues el recurso del adherente, salvo el efec-
to extensivo, carece de potencialidad para afectarel valor de cosa juzgada
(firmeza) de todo aquello que, sin sersu consecuencia, no haya sido objeto
deimpugnación originaria. Con ello va dicho que si bien la adhesión puede
ampliar el campo cognoscitivo del tribunal ad quem, ello no puede verifi-
carse por fuera de los límites de la competencia transferida (verbigracia, la
impugnación que persigue el cumplimiento efectivo de una condena, pue-
de dar lugaralaadhesión ulterioren pos dela absolución poresemismohe-
cho; sin embargo, no permitirá discutir por esta última vía la arbitrariedad
en la imposición de las costas).
Como reza el dispositivo, la adhesión supone el derecho, también autó-
nomo, derecurrirdel adherente, expresión esta con la cual la norma preten-
de significar que la resolución debió haberlo agraviado de modo tal de ha-
bilitarlo, si hubiere querido, para la interposición del recurso de quesetrate;
y es por ello que la exposición de ese perjuicio debe concretarse a través de
la explicación de los motivos de la adhesión.
La adhesión reconoce limiteen la doctrina de la ne reformatio in peíus (vé-
aseel comentario al art. 351). Asiocurre porque la adhesión de un acusador al
recurso del imputado impugnante no puede derivarenla producción decon-
secuencias más perniciosas para aquel que las vigentes al momento de recu-
rrir, generando de tal modo un “temor a la agravación (de aquellas)” que lo
Art. 345 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 368

constriña a la aceptación de una resolución injusta para eludir su verificación


0 a marginar o restringir su derecho constitucional a la doble instancia [en
¡igual sentido, véase Maier, Derecho ..., t.l, p. 593; también, Nogueira, Los re-
cursos ordinarios ..., p. 133 yss., que alerta sobre el “terror recursivo”],
Sin embargo, no debe marginarse la doctrina de la Corte Suprema, de
momento no variada, que ha expresado que * [su] doctrina con arreglo a la
cual es violatoria de la defensa en juicio la sentencia que condena al proce-
sado o agrava la pena impuesta si el fiscal de cámara no mantiene el recur-
sointerpuesto por el agente fiscal contra el fallo del juez, no es aplicable al
caso en que, mediando apelación por el defensor, el fiscal de cámara adhi-
rió al recurso y solicitó la aplicación de una pena mayor. Alimponerla, el tri-
bunal de alzada obró en ejercicio legítimo de sus facultades jurisdicciona-
les, sin violación del derecho de defensa” [CSJN -Fallos, 255:349].
Resulta impertinente la adhesión si al radicarla nose respeta la platafor-
ma fáctica común de la impugnación de origen (identidad de hechos incri-
minantes), aun cuando sean pluralessus autoresy medie diversidad de moti-
vos, puesquien actúa como adherente lo hace, en el curso delaimpugnación,
con los mismos poderes que el recurrente original [CNCP Salal, 12/10/95, “Fi-
gueroa, A.”, causa 245],
La adhesión funciona con independencia del recursoal que adhiere yno
la afecta el desistimiento [art. 349, último párrafo; CCCF, Sala Il, JPBA, 133-
156-316, frente asimilar texto del ordenamiento procesal anterior],
En cuanto al momento en el que puede operar la adhesión, el legislador
nohasido preciso. El art. 360, al que remite el precepto, señala que podráser-
locuando “la oficina judicial envliel lascopias de la impugnación a lasdemás
partes”, pero laconsecuencia de esa remisión es la imprecisión tanto del dies
a quo como del dies ad quem (este último, en función del tiempo de que go-
za el adherente para la interposición). Una interpretación armónica, razo-
nable y adecuada a la regla del art, 14 aconseja poner un orden simple a esa
incertidumbre y establecer que el primero arranca desde la comunicación de
la impugnación a la parte potencialmente adherente y que esta gozará de
ese derecho durante el lapso que marca, según la resolución de que setrate,
el art. 360. Recién entonces, podrá celebrarse la audiencia que regula.
No procede la adhesión al recurso extraordinario de apelación [entre
otros, CSIN-Fallos, 257:48; 209:28; 194:509: en este último caso, se trataba de
369 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 346

una adhesión interpuesta por la parte actora al recurso de la demandada y


se dijo por el tribunal que la adhesión violaba las reglas de forma estableci-
das en la ley 48].

Art. 346, —«Decisionesdurantelas audiencias». Durantelasaudiencias


sóloseráadmisiblela revocatoria, que procederá contralos autos sinsus-
tanciación y será resuelta de inmediato, previa intervención de las par-
tes. Su planteamiento significará la reserva de impugnar la sentencia.

Elepigrafe del dispositivoes equivoco, puesenverdad nose regulan aquí


las decisiones que se adopten durante las audiencias, sino su eventual im-
pugnación. Así, la norma fija que contra ellas “solo será admisible la revo-
catoría”. Aunque la reglamentación no lo exprese, persigue que ese juez o
tribunal dejen sin efecto, por contrario imperio, una cuestión que hubieren
previamente decidido.
Acorde a las necesidades que surgen de los principios que rigen el deba-
te oraly público, laimpugnación tiene sutrámite especial. Será interpuesta
verbalmente (art. 288), se dará inmediata intervención alas demás partesin-
volucradas en la cuestión para que, de desearlo, la contesten del mismo mo-
do, y será resuelta igualmente de inmediato.
No está claro el concepto de “autossin sustanciación” (esto es el de "las
decisiones” a lasque refiere el precepto), denominación que aquí introduce
por primera vez el legislador y en relación a las cuáles reglamenta la revoca-
toria. Pero puede suponerse que se vinculan, por ejemplo, a aquellas relati-
vas al interrogatorio de un perito o de un testigo, o ala incorporación u ob-
tención de determinada prueba, o a la suspensión de la audiencia de deba-
te, esto es a aquellas que durante la audiencia se adopten sin necesidad de
escucha previa a las partes, por el presidente del tribunal de juicio o por el
juez asu exclusivo cargo.
Ciertas cuestiones, como una excusación o una recusación admitidas o re-
chazadas, no darán lugar a la revocatoria, pues tienen su trámite previo es-
pecífico (art. 61 y ss.), esto es nose tratará de autos dictados “sin sustancia-
ción”. Así ocurrirá también, y siempre como ejemplo, con la decisión que se-
paradefinitivamenteal defensorde confianza y loreemplaza exclusivamen-
te, sin dar margen a su sustitución por otro, por la defensa oficial.
Art. 347 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 370

Si bien no se indica cuándo o en qué tiempo debe interponerse la revo-


catoria, laidea prohijada por el legislador, de resolución “deinmediato”, se
transmite a su deducción, por insoslayables razones de coherencia regla-
mentaria.
Alarevocatoria puede asimilarse el recurso dereconsideración, del art. 19
del decr.-ley 1285/58, modificado por el art. 49 de la ley 27.146, queoperaen
relación alassanciones disciplinariasque unjuezo tribunal de juicio puedan
imponer. También puede asimilarse al recurso de reposición, al que se alude
enel art. 285, párr. 2*, in fine.
Debe recordarse que, conforme lo prescribe el art. 126, párr. 2?, las deci-
siones que se adopten durante las audiencias quedan comunicadas en el
mismo acto, regla que específicamente para el debate reitera el art. 288.

Art. 347. — «Efecto suspensivo». Las decisiones judiciales no serán eje-


cutadas durante el plazo para impugnar y mientras tramite la instancia
de control, salvo disposición en contrario. Tampoco serán ejecutadas si
se hubiera ordenado la libertad del imputado o condiciones menos gra-
WOSaS.

El precepto, como regla que admite excepción, asigna atodos las impug-
naciones efecto suspensivo, así llamado porque al concedérselo no solo se
transfiere la competencia (expresado esto en el sentido de que una de las
consecuenciasde laimpugnaciónesqueeljuezquedainhabilitado paraejer-
cerla en lo sucesivo en cuanto alo que es materia de ella; efecto este intrín-
seco atodo recurso) sino que, además, se suspende la ejecución de lo resuel-
to (de allí que, también, se diga que su concesión lo es "en ambos efectos”).
Ese efecto nace desde quese emite la resolución, cuando esta seaimpug-
nable, y perdura mientras no caduque esa facultad respecto atodos los in-
teresados que puedan impugnarla [Clariá Olmedo, Tratado ..., t. V, p.478],
por lo que será inválido cuanto se resuelva que signifique la reasunción de
facultades decisorias cedidasa la Cámara [CCCF, Sala 11, 10/10/06, “Moneta,
R.”, causa 25.823].
Solo excepcionalmente, y según lo resalta la norma, el Código admite el
efecto llamado por alguna doctrina devolutivo, denominación esta que de-
riva del derecho romano, en el que los magistrados inferiores ejercían juris-
321 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 347

dicción por delegación del emperador, y que hoy es tildada de anacrónica,


pues no se advierte en el orden constitucional una devolución sino tan solo
un desplazamiento o transferencia de la competencia [Nogueira, Los recur-
505 ,.., p. 100]. Aquel, a diferencia del efecto suspensivo, importa elinmedia-
to cumplimiento de lo decidido (su no suspensión), sin sujetarlo a cuanto en
definitivasurja delaimpugnación, Sealudeaélcuandose dice, por ejemplo,
que “la resolución que imponga, renueve o rechace la prisión preventiva o
cualquier otra medida de coerción o cautelar será revisable, sin efecto sus-
pensivo, dentro del plazo de setenta y dos horas” (art. 223, párr. 99). Solimi-
ne [Bases..., p. 199] señala que “sin dudas, el efecto no suspensivo es lógico
en materia de medidas de coerción y así se regula en todos los códigos, sien-
do una excepción a la regla general del efecto suspensivo, quese prevé enel
régimen de los recursos”.
El efecto devolutivo osuspensivo de unaimpugnación no admiteser pac-
tado entre partes [mutatis mutandi, CF Salta, Sala Il, 23/12/19, "Monserrat,
Gimena Estefanía ...”, carpeta judicial 15.742/2019/Incidente n* 2; en el ca-
so, convenido entre fiscalía y defensa en orden a la suspensión —denega-
da— de la audiencia de control, requerida por la primera hasta que se re-
solviese la impugnación extraordinaria interpuesta contra la suspensión
del juicioa prueba otorgada en su decurso],
En relación a la segunda oración del precepto, entanto fija que "tampo-
coserán ejecutadas [las decisiones judiciales] sise hubiera ordenado la liber-
tad delimputadoo condiciones menos gravosas”, Solimine añade [Bases...,
dit.], con conclusión que ya hemos dicho compartir (comentario al art. 223),
que “entrela lógica previsión del art. 223 yel art. 347 aparece una gravecon-
tradicción (...) [este] contra-excepciona la excepción que con sensatez prevé
elart.223yse aparta drásticamente de las normativas más modernas que ra-
tifican tal excepción. En rigor, la idea de conceder efecto suspensivo a la de-
cisión que concede libertad o aplica condiciones menos gravosas resulta una
indebida fórmula de ampliación de la prisión preventiva, que ya tiene ejem-
plosen nuestra legislación: la reforma de la ley 25.430 ala ley 24.390, de pla-
zos de la prisión preventiva, así lo ha establecido; siendo que también en al-
gunoscódigos provinciales rige dicha idea: v. gr., en el Código de la provincia
deBuenosAlires, paralaexcarcelación extraordinaria y para la atenuación de
la coerción (arts. 170 y 163, respectivamente). Sin dudas supone una afrenta
Art. 348 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 372

ala ordendeexternaciónodeatenuación delacoerción dispuesta poreljuez


natural, en resguardo del derecho a la libertad delimputado ante la contra-
dicción, obviamente, debe prevalecer la previsión del art. 223”.
La queja por recurso extraordinario de apelación (ley 48, art. 14 y ss.) tie-
nesupropio procedimiento (véase elcomentario al art. 350, 8 3, b).Portal ra-
zón, no rige asurespecto el efecto suspensivo que proclama el precepto y sí,
en cambio, el inherente a esa impugnación (art. 285, CPCCN; véase el citado
comentario). Así ha sido reconocido ya vigente este Código, y frente a laim-
pugnación en queja derivada del rechazo del recurso extraordinario dedu-
cido contra el auto que no tenía por suspendida —tal como pretendia el re-
presentante del Ministerio Público Fiscal—la audienciade control de la acu-
sación [CF Salta, Sala!l, 23/12/19, "Monserrat, Gimena Estefania...”, carpeta
judicial 15,742/2019/Incidente n* 2].

Art.348. — «Efecto extensivo». Sien un proceso hubiera variosimputa-


dos o civilmente demandados, el recurso interpuesto en interés de uno
de ellos favorecerá a los demás, siempre que los motivos en que se fun-
dara no fueran exclusivamente personales,

El efecto extensivo o comunicante de los recursos tiene por finalidad


evitar decisiones contradictorias o desiguales respecto de sujetos imputa-
dos o demandados de un hecho común, como derivación de los beneficios
de la impugnación deducida por alguno de ellos [Navarro - Daray, Códi-
goO ...,1.3, p. 343], operando entre unos y otros promiscuamente.
Con tal finalidad, se dota al órgano jurisdiccional de la facultad de modi-
ficaren beneficio del inactivo una resolución judicial recurrida, aun cuando
para ello se verifique un exceso en los límites de la competencia que le fue
transferida.
Así, por ejemplo, si en razón de una impugnación contra una sentencia
condenatoria se absuelve a un imputado con fundamento en que el hecho
esatípicoyelotroimputado quedaría condenado por haber omitidoimpug-
nar o por haber desistido de su recurso, o por ser este declarado inadmisible
opor haber elegido motivo diferenteal recurrir, losefectosdela actividad de
impugnación deberán beneficiarlo, porque la sentencia pasa en autoridad
de cosa juzgada, desde esa óptica, en forma unitaria.
373 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 349

Palacio [Los recursos ..., p. 28] aclara, aunque con referenciaal Código an-
terior, que preveía igual regla (aungue no extensiva también a las personas
civilmente demandadas) que "la norma (...) se refiere al caso de copartici-
pación, osea a la existencia de varios imputados en relación a un mismo he-
cho”, lo que da la pauta de que para la viabilidad del instituto se requiere la
verificación de una plataforma fáctica común [CNCP, Sala Il, ED, 190-507;
idem, Sala lll, JA, 2000-11-675].
Los motivos, conforme lo indica la disposición, no deben ser de aquellos
que favorecerían exclusivamente al imputado recurrente (excusa absoluto-
ria, prescripción, inimputabilidad, etcétera).
El efecto comunicante opera a favor de otro imputado así fuere este re-
belde [TOM 1, 13/12/06, *D., A. D.y otros”, causa 3020].
Ala inversa, silo perjudicare, la extensión vendría a resultar improceden-
te, porimportar unaviolación alaregla delanereformatio in peíus (art.351;
véase su comentario). Por ello, se ha considerado nula la que sentencia de
condena respecto del antes absuelto, dictada luego de un nuevo juicio lle-
vado a cabo con sustento en la supuesta habilitación jurisdiccional derivada
de la invalidez de la sentencia previa, solo impugnada respecto de quienes
habían sido condenados en ella pero no en relación a aquel [CSJN, 17/9/19,
"González, M.A.”, causa CS) 1579/2016/RH1].
Según se anticipó, no solamente beneficia al imputado el recurso dedu-
cido por otrosinotambién el interpuesto porel demandado civil cuando es-
teconsiga demostrar que el delito nose cometió, que elimputado no fue su
autor, que la conducta reprochada no constituye delito, que se extinguió la
acción penal o que ella no pudo iniciarse o proseguirse. Y viceversa.
El efecto extensivo o comunicante puede afirmarse que relativiza la re-
gla del «tantum devolutum quantum apellatum», Esinimpugnabley no re-
quiere de petición del beneficiario [ENCP, Sala ll, citada].

Art. 349. — «Desistimiento». Las partes que hubieran interpuesto una


impugnación podrán desistirla antes de suresolución, sin perjuicio de res-
ponder porlas costas.
El defensor no podrá desistirde los recursos interpuestos
sin mandatoex-
preso de su representado, posterior a su interposición.
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 374

El desistimiento no afectará a quienes hubieran adherido a laimpugna-


ción.

El recursocomo acto de voluntad del queimpugna admite que un nuevo


acto de voluntad,el desistimiento, traiga como consecuencia que quedesin
efecto. Ello es consecuencia del principio de personalidad del recurso, que
permite disponerlo. La regla, de algún modo, es manifestación en el ámbito
de las impugnaciones, de la más amplia reglamentación del art. 6”, en tanto
preceptúa que “en caso de colisión [entre la opinión del defensor con la del
imputado] primará la voluntad [de este último]”,
La regla quedarelativizada si quien pretende desistiresel defensor del im-
putado, pues la ley exige la expresa encomienda de este último. Asi ocurre, se
ha dicho, porque "la posibilidad de obtener unnuevo pronunciamiento judi-
cial através de los recursos procesales constituye
una facultad del imputadoy
no una potestad técnica del defensor” [CSJN-Fallos, 327:3802] o, expresado
de otro modo, porque”... en materia de impugnaciones, el imputado esel
dueño del recurso, porlo que su voluntad tiene claramente preeminencia so-
bre la del defensor quien no puede desistir válidamente del recurso inter-
puesto por el primero ...” [TCPBA, Sala l, 13/5/09, "O.,J, B.”, causa 35.085].
La regla opera con prescindencia de quien fue el recurrente [Navarro -
Daray, Código ...,t. 3, p. 349].
El desistimiento, como facultad personal del recurrente noafectaalosde-
más impugnantes o adherentes, por lo que puede decirse en tal supuesto
que la actividad de impugnación perdura respecto de la pretensión del ad-
herente, lo que deriva del carácter autónomo de la adhesión (véase el art.
319 y su comentario).

Art. 350, — «Competencia». Losjueces con funciones de revisión a quie-


nescorrespondaelcontroldeuna decisiónjudicialseráncompetentescon
relación a los puntos que motivan los agravios y al control de constitu-
cionalidad.
Lasimpugnaciones interpuestas porlos acusadores permitirán modificar
orevocar la resolución aun a favor del imputado.
Cuando las decisiones de los jueces con funciones de revisión señalados
en el art. 53 de este Código involucren cuestiones federales, estos serán
375 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

considerados comoel tribunal superiordelacausa y su decisiónserácon-


siderada sentencia definitiva a los fines del recurso extraordinario ante
la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

81. Lafunción de revisión

a) Consideraciones generales.— La norma reafirma la doctrina de que


el alcance de las impugnaciones concedidas determina el ámbito de la fa-
cultad decisoria de los juecescon funciones de revisión (a los que aluden los
arts. 53 y 54), y que la prescindencia detal limitación infringe el principio de
congruenciay la garantía constitucional de la defensa en juicio [CSIN-Fallos,
315:1653, queratificalaidea de que "lostribunalesde alzada no pueden ex-
ceder la jurisdicción que (las impugnaciones) les acuerdan”, puessise pres-
cinde de esa limitación resolviendo cuestiones ajenas al recurso, se afectan
las garantías constitucionales de la defensa en juicio y de la propiedad], rei-
vindicando el mandato que caracteriza, por regla, lainstancia deimpugna-
ción, y que resume en la regla del tantum devolutum quantum apellatum.
Conformeaello, verbigracia, vigente el anteriorordenamiento derito, la
Corte Suprema declaró la invalidez de la decisión del órgano revisor de de-
sestimar una querella por inexistencia
de delito, frente alaimpugnación de-
ducida por el querellante contra el auto que había declarado la incompe-
tencia territorial de la justicia argentina [CS/M-Fallos, 304:5601.
Hace excepción a esa regla la introducida en el segundo parrafo del pre-
cepto, que posibilita mejorar la situación del imputado. Se trata de la refor-
matio in meliuso reforma beneficiosa, que comprendetambién la derivada
de la impugnación deducida por la parte querellante. Con sustento en la re-
forma beneficiosa, y siempre vigenteel ordenamiento derrito anterior, se ha
convalidado el sobreseimiento dictado por virtud del archivo recurrido por-
que "si bien la decisión (...) debe circunscribirse a los motivos del agravio,
cuando el recurso (...) es deducido por el acusador público o particular con-
tra el imputado, el tribunal de alzada seencuentra capacitado para adoptar
una resolución (...) incluso a favor del imputado” [CNCP, Sala 1, LL, 2002-D-
651.
No debe olvidarse, al interpretarse la norma, que los motivos de agravio
pueden ser ampliados por el imputadocon ulterioridad ala deducción de la
impugnación, esto es que "los puntos que motivan el agravio” pueden su-
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 376

ceder a la deducción de la impugnación y a su contenido, Más precisamen-


te, ello puede ocurrir en el acto de la audiencia que regula el art. 362, que
expresamente lo autoriza (solo a él) a "introducir motivos nuevos”.
Como excepción a la regla que exige petición de parte (art. 5%, ley 27,146
y art. 232), losjuecescon funciones de revisióntienen facultad para proceder
al control de constitucionalidad sin que le haya sido requerido, esto es ofi-
ciosamente (pueslaconjunción ”y” implica distinguir y sumar esaactividada
la del conocimiento delos agravios del impugnante; acerca dela actividad de
oficio delajurisdicción en general, además, recuérdese y véase el comentario
al art. 232, y sus remisiones). Ese control de constitucionalidad oficioso, reco-
nocido además pretorianamente como unafacultad jurisdiccional porla Cor-
te Suprema [entre otros, CSIN-Fallos, 327:3117], puede derivar tanto en un
pronunciamientodenulidaddelo actuadoconsustentoenla marginaciónde
formas substanciales del procedimiento, inclusive la decisión impugnada
[art. 132; véase, comoejemplo, elcaso "Quaranta”, CSIN-Fallos, 333:1674]co-
mo en la declaración de inconstitucionalidad de una norma sustantiva en la
que aquella hubo de tundamentarse.
Pero aunque no lo señale la norma, el control no solo ha de ceñirse al de
constitucionalidad que fija el precepto, sino que además debe abarcar el
control de convencionalidad de lo actuado y decidido, pues tras la reforma
constitucional de 1994, la República Argentina ha conferido status consti-
tucional auna multiplicidad de tratados internacionales que no pueden de-
satenderse dela jurisdicción, entre los que ejerce especial influencia la Con-
vención Americana sobre Derechos Humanos [conf. CS/N-Fallos, 335:2333,
consids. 11 y 12].
En tal sentido, entonces, no puede olvidarse que el órgano intérprete úl-
timo de esa Convención, esto esla Corte Interamericana de Derechos Huma-
nos, ha precisado, entre otros, en el caso “Trabajadores Cesados del Congre-
so (Aguado Alfaro) v. Perú” (24/11/06), el deber que tienen los órganos del
Poder Judicial, al decidir, de ejercer no solo un control de constitucionalidad
sinotambién de convencionalidad desus leyes, diciendo puntualmente que:
“Cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional como la Conven-
ción Americana, sus jueces también están sometidos a ella, lo que les obliga
avelar porque el efecto útil de la Convención no se vea mermado o anulado
porla aplicación de leyes contrarias a sus disposiciones, objeto y fin. En otras
317 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

palabras, los órganos del Poder Judicial deben ejercer no solo un control de
constitucionalidad, sino también de convencionalidad ex officio entre las
normas internasy la Convención Americana, evidentemente en el marco de
sus respectivas competencias y de las regulaciones procesalescorrespondien-
tes. Esta función no debe quedar limitada exclusivamente por las manifes-
taciones o actos de los accionantes en cada caso concreto, aunque tampoco
implica que ese control deba ejercerse siempre, sin considerar otros presu-
puestos formales y materiales de admisibilidad y procedencia de ese tipo de
acciones” ($ 128). Este criterio ha sido reiterado por dicho tribunal, entre
otros, enloscasos “Ibsen Cárdenaselbsen Peñav. Bolivia” [1/9/10;8202], “Go-
mes Lund y otros v. Brasil” [24/11/10; 8 176] y "Cabrera García y Montiel Flo-
resv. México” [26/11/10; 8 225].

b) El juez con funciones de revisión como superior tribunal de la causa.


Repercusión sobre la garantía del doble conforme. Sualcance objetivo.— El
último apartado establece que los jueces con funciones de revisión mencio-
nados en el art. 53, serán considerados como el tribunal superior de la causa
y su decisión será considerada como definitiva, a los fines del recurso extra-
ordinario que prevé el art. 14 de la ley 48, cuando en sus decisiones se en-
cuentren involucradas cuestiones federales. Acorde a ello, la ley 27.146 (art.
18, reformado por la ley 27.482) no atribuye ya ala Cámara Federal de Casa-
ción Penalcompetencia paraconocerydecidirenlarevisión de decisiones ju-
diciales emanadas de las cámaras federales. Esa esla razón por la que hubie-
rondedenegarse porunacámara federal de apelación lasimpugnacionesen
casación interpuestas por la querellay el representante del Ministerio Públi-
co Fiscal contra la confirmación por ella de un sobreseimiento [CNPE, Sala B,
21112119, “AlgimS.A.”, causa 742/2018; se trataba de un proceso regido por
la ley 23.984y la cámara lo fundó adicionalmente en el recordado art. 18 de
la ley 27.146 según la versión introducida por la reforma de la ley 27,482
y en
lares. 2/19 dela Comisión Bicameral de Monitoreo e Implementación del Có-
digol.
Aun cuando la norma no lo establezca expresamente, pues solo hace re-
ferencia al art. 53, esobvio que también serán considerados de tal modo, si
hubiese una cuestión federal involucrada, losjueces de revisión confuncio-
nes de casación (art. 54).
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 378

Se ha recogido así la doctrina sentada por la Corte Suprema, entre otras,


en la causa “Di Nunzio” [CSJN-Fallos, 328:1108, LL, 2005-C-550], y “Juri”
[CSIN-Fallos, 329:5994, enla que se cuestionaba el límite fijado por la ley pa-
ra el acceso de la parte acusadora al procedimiento de impugnación ante el
órgano de casación]. En dichos precedentes se sostuvo que “siempre que se
invoque agravios de naturaleza federal que habiliten la competencia de la
Corte (...) estos deben ser tratados previamente por la Cámara Nacional de
Casación Penal en su carácter de tribunal intermedio”. Este carácter ha sido
asignado asi por la ley vigente, para los asuntos de su competencia, alas cá-
maras federales mencionadas en el art. 53 (véase su comentario), y a la Cá-
mara Federal de Casación Penal aludida en el art. 54 (véase su comentario).
En el parágrafo siguiente volveremos sobre el particular.
La garantía del doble conforme (arts. 21 y 364 —véanse sus comenta-
rios—, claramente establecida para la sentencia de condena, a ser escruta-
da por los jueces de revisión con funciones de casación —art. 54—) puede
aparejar aquí algunas consecuencias que deben ser analizadas, en los su-
puestos en que deban intervenir los jueces con funciones de revisión (art.
53).
En efecto, si alguno de ellos, en virtud de un recurso interpuesto por al-
guna de las partes acusadoras, revoca un sobreseimiento resuelto durante la
audiencia de control de la acusación, por cuanto, de modo contrarioa losos-
tenido por el juez que intervino en la última, se entendiese que no se verifi-
có ninguna de las causales previstas en el art. 269, o no fuese posible acoger
favorablemente alguna delas excepciones contempladasen el art. 37, dicha
revocatoria resultará expresamente impugnable (art. 352, inc. c, véase el co-
mentario en lo pertinente). Ahora bien, habiéndose reconocido al imputa-
doel derecho aobtener una inspección de lo actuado por un tribunal revisor
en su perjuicio frente a una decisión de carácter definitivo (como el sobre-
seilmiento) quese dejasin efecto, parece aplicable, en cuanto al órgano ju-
risdiccional que habrá de efectuartal revisión, la doctrina de la Corte Supre-
ma [caso “Duarte”, CS/N-Fallos, 337:901, reiterada, entre otros, en el caso
“Sarlenga”, CSIN-Fallos, 340:1094yenloscasos “P.,S.M.”,del26/12/19, y "Ce-
rrón Ruiz”, del 25/2/21], por lo cual deberá intervenirotrojuezcon funciones
derevisión (sobreel denominado ”controlhorizontal”,encasoscomoelpre-
sente, véase en lo pertinente el comentario al art. 21).
379 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

Otras decisiones susceptibles de ser tomadas por los jueces de revisión,


ameritan igualmenteseranalizadasen función de la operatividad de aque-
lla garantía (la del doble conforme), antes de suanálisis de la decisión resul-
tante, através del recursoextraordinariode apelación. Así, elimputado po-
drá recurrir de igual forma, y deberá entender otro juez de revisión cuando
alguno de aquellos, mediando recurso de alguna o ambas partes acusado-
rascontra la decisión quelas hubiese denegado, hubiese impuesto medidas
de coerción y demás cautelares en su contra (por ejemplo, su prisión pre-
ventiva o elembargo de bienes); o denegadola suspensión del juicio a prue-
baantesdelafinalizacióndelaetapa preparatoria; omodificadasensucon-
tra decisiones adoptadas durante la ejecución de la pena.
Recién una vez completada la revisión de las decisiones hasta aquí men-
cionadas de la forma en que se lo precisó, y aunque lo omita regular el pre-
cepto, sien ellas hubiese cuestiones federales involucradas, quedará abier-
tala vía para ocurrir ante la Corte Suprema por vía del recurso extraordina-
rio de apelación (ley 48, art. 14).
Ha de recordarse en el sentido que se analiza que la garantía de la doble
instancia (de la cual el denominado doble conforme constituye una de sus
manifestaciones), se halla prevista en la Convención Americana sobre Dere-
chos Humanos (art.8?, párr. 29, inc. h) yen el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos (art. 14, párr. 59), y consagra el derecho de recurrir el fallo
ante el juez o tribunal superior. Cuestión trascendente en orden a las aquí
tratada es, entonces, aquella vinculadaal alcance objetivo de la garantía. Las
normas precitadas la ciñen en sutexto al fallo o al fallo condenatorio y la pe-
na, respectivamente. Sinembargo, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, intérprete medular de la primera [informe 55/97, caso "Abella y.
Argentina”] viene señalando, con fundamento en la dicho dispositivo (art.
8” de la Convención) que: a) la doble instancia debe asegurarse respecto de
todos los “autos procesales importantes” (lo que ha sido tenido en cuenta
porla Corte Supremaen CS/N-Fallos, 327:388); b) “dicha revisión resulta es-
pecialmente relevante respecto a las resoluciones que puedan causar inde-
fensión o daño irreparable por la sentencia definitiva, incluyendo la legali-
dad de la prueba”, y c) “el recurso debería constituir igualmente un medio
relativamentesencillo paraqueel tribunal de revisión pueda examinar la va-
lídez de la sentencia recurrida en general, eigualmente controlar elrespeto
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 380

alos derechos fundamentales del imputado, en especial los de defensa y el


debido proceso”.
Es cierto cuanto expresa García [El derechoa recurrir ..., RDPyPP, n*9, p.
611]al sostener que "la [Link] ha forzado una interpretación másallá de
lo que la regla de la primacia del texto permitía”. Como también lo es, para
negar mayor extensión al doble conforme, cuanto se expresa por la Cámara
de Casación [Salal, 10/2/20, “Fernández, C.E.”, causa 9608/2014/174] repro-
duciendo un voto del juez David acerca de que * (djel art. 8*, ap. 2, inc. Ade
la CADH nose infiere que la garantía mínima de obtener la revisión del fallo
por un tribunal superior comprenda decisiones anteriores a la sentencia fi-
naldelacausa. La referencia que hacenlosinformes de la Comisión!IDH a los
autos procesales importantes no constituye un estándar de derechos huma-
nos que pueda considerarse establecido. Ello por cuanto no ha habido has-
ta ahoraningún pronunciamiento de la Corte!DH, sea porvía de ejercicio de
sus jurisdicciones consultiva o contenciosa, que haya establecido una inter-
pretación del art. 8.2.h en los términos y con el alcance de aquellos infor-
mes”; y ya por voz propia, sobre que *no resulta ocioso resaltar que recien-
temente la Corte Interamericana de Derechos Humanos se ha expedido en
relación a la garantía consagrada en el art. 8.2.h. de la Convención Ameri-
cana de Derechos Humanos en el caso "Gorigoitía vs. Argentina” [sent, del
2/9/19. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas] refiriéndose a
aquélla como de aplicación en relación al fallo o sentencia condenatoria y
norespecto de otros autos (cfr. 8847 yss.)”. Noobstante, vinculado ala cues-
tión, cabe recordar que en el orden doméstico el concepto de sentencia de-
finitiva por equiparación (que refleja, por regla general, al de "autos proce-
salesimportantes”), ha sido reconocido de antiguo por la Corte Suprema al
justificar su intervención en instancia extraordinaria, elaborando una doc-
trina indisolublemente ligada al derecho ala inspección, por un órgano su-
perior, de lo decidido en tales autos (véase el comentario al art. 356, 8 2). En
consecuencia, en la medida en que pueda tratarse de una decisión que, rei-
teramos, no esté comprendida dentro de las que son expresamente impug-
nables a las que ya hemos hecho referencia, y pudiese ser equiparada a de-
finitiva con arreglo a la doctrina de la Corte al respecto (v. gr., la extracción
compulsiva desangreal menor víctima [CSJN, /A, 1997-1-447]; ola resolución
que rechaza la recusación de un juez planteada por el imputado porque se
381 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

halla en juego su derecho a ser juzgado por un juez imparcial [CSJN-Fallos,


329:4663], entre otras que pudiesen presentarse), dicha decisión podrá ser
revisada de la misma forma que las primeras. Y, lo que es más trascendente,
recordar también que el art. 352 torna operativa la garantia del doble con-
forme respecto de la revocatoria del sobreseimiento por su órgano revisor,
esto es respecto de una decisión —el dejarlo sin efecto—que puede, con re-
paros, considerarse importante, pero que dista mucho de constituir un fallo
definitivo.

52. Elrecurso extraordinario de apelación

a) Consideraciones generales.— Elrecurso extraordinario de apelación


al que alude el precepto
y que regula el art. 14 de la ley 48 constituye una im-
pugnación destinada al control dela constitucionalidad y convencionalidad
delassentencias definitivas, olas equiparablesa ellas, como derivación de la
función asignada a la Corte Suprema, con base en la supremacía de la Cons-
titución Nacional (art. 116) yen las garantías que surgen de las diversas con-
venciones introducidas a dichotexto (art. 75, inc. 22). Comosuconsecuencia,
el primer deber del tribunal es determinar, se ha expresado, si existe un vicio
capazde generar nulidad absoluta y afectarla garantía constitucional [CSJN-
Fallos, 183:173 y 189:34].
El objeto del recurso, denominado “caso federal”, po ' “ “cuestión constitucio-
nal” o “cuestión federal”, debe referirse a cuestiones de derecho, pues las de
hecho y prueba, por regla, son propias de los juecesdelacausa, según se verá.
Suconcesióndepende del tribunal que dictó la resolución recurrida, yella
debe coincidircon la impugnación [CSIN-Fallos324:187 y LL, 2001-C-86, que
declaró inválida la concesión por la falta de absoluta correspondencia con
los motivos del recurrente]. La negativa conducirá ala queja del impugnan-
te,
Lacuestiónfederal que justifique laimpugnación puedesersimpleocom-
pleja. Será simple cuando se halle en juego la interpretación de algún dere-
cho reconocido por la Constitución Nacional o una ley federal otratado con
una Nación extranjera, o un acto federal de autoridad nacional. Será com-
pleja —directa o indirecta, según se verá—cuando la cuestión radique en la
incompatibilidad o conflicto entre una ley u otra norma —de cualquier ín-
dole—o actos de autoridad, y la Constitución Nacional.
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 382

En cuanto a las primeras, el derecho conculcado por la sentencia recurri-


da debe emanar directamente
de un precepto constitucional. Así, comosim-
plesejemplos, se ha declarado que viola la garantía de la defensa en juicio la
omisión de producir prueba conducente paraelinterés del procesado [CSIN-
Fallos, 240:99 y 216; aunque no toda denegatoria lo conculque: CSIN-Fallos,
244:576]; la reformatio in pejus; la sentencia que no respeta el principio de
congruencia,al condenar por hecho que esajenoa la materia del juicio[CSIN-
Fallos, 298:308]; la falta de audiencia de las partes y de oportunidad para
ejercer sus derechos conforme a la ley procesal [CSJN-Fallos, 165:290, entre
otros); la ausencia o silencio de la defensa, que no se hace conocer al proce-
sado[CSIN-Fallos, 199:574];la deserción de lainstancia quepriva delasegun-
da [CS/N-Fallos, 302:1669]; la falta de intervención
del defensor
de confian-
za designado [CSIN-Fallos, 268:65); y la defensa personal por el procesado,
que no sea expresamente autorizada porel órgano jurisdiccional [CSIN-Fa-
llos, 237:158 y 302: 1669]; las decisiones que no acaten doctrina de la Corte
Suprema [CSIN-Fallos, 312:2187; 307:468].
Enesalineaejemplificativa, podemosresumirtambién, enordenaciertos
derechos contenidos en el art. 18 de la CN, que la Corte Suprema dejó de in-
terpretara partir del caso “Fiorentino” [CSJMN-Fallos, 306:1752] que suconsi-
deración constituía mera cuestión procesal y aceptó examinar la ilegitimi-
dad inicial del procedimiento para concluirque, de existiresta, carece de va-
lidez lo actuado. Al respecto, se han presentado fundamentalmente hasta
ahora dos modalidades de avasallar derechos constitucionales que conlle-
van la apertura del recurso extraordinario, a saber: la aplicación de tormen-
tos o apremios ilegales para obtener que el imputado declare contra sí mis-
mo, confesión extrajudicial sobre cuya basese inicia la pesquisa [CSIN-Fallos,
303:1938], y el allanamiento del domicilio del imputado —o la violación de
garantías equiparables, como la de privacidad de las comunicaciones— sin
observar los procedimientos legales que respaldan el derecho constitucio-
nal, con el fin de obtener la prueba de cargo (sobre el particular, la regla de
exclusión y la doctrina del fruto del árbol envenenado, véase el comentario
al art. 10,88 2y 3).
Desde otro perfil, se ha dicho que la decisión que declara inadmisible la
querella contra un juez nacional justifica el recurso extraordinario, porque
se halla controvertida la inteligencia de los arts. 53 y 115 de la CN [CSIN-Fa-
383 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

llos, 300:75].También, quelospronunciamientosde la CorteSupremasonac-


tos de autoridad nacional cuya interpretación constituye cuestión federal
bastante para la procedencia del recurso y con el objeto de restablecer elim-
periodesusdecisiones[CSIN-Fallos, 291:479, 295:157y296:610,entreotros].
En cuanto a la cuestión federal compleja puede ser, como se dijo, indirec-
ta odirecta. Será indirecta cuando la pugna con la Constitución Nacionalde-
rive de una ley, norma de cualquier indoleo acto de autoridad provinciales,
porloquesu planteo estaráausente en lostribunalesinferioresde la Nación.
Tal el caso de conflictos originados entre una ley procesal penal local y el Có-
digo Civil [CSIN-Fallos, 299:77 y 211:410]; o entre aquella y el Código Penal
[CSIN-Fallos, 267:468
y 276:376]. Será directa en los demás, como en la hipó-
tesis de una ley que otorgue al poder administrador facultades jurisdiccio-
nales irrevisables [CSJN -Fallos, 305:129].
En la tarea de interpretación de las normas federales a las que se refiere
el art. 14 de la ley 48, la Corte Suprema nose ha considerado limitada porlas
posiciones
del tribunal apelado y de losrecurrentes [CSJN-Fallos, 310:2246].
Acerca de la arbitrariedad como cuestión federal, véase el comentario
al art.20,82.

b) Cuestiones no federales.— Contrariamente, se ha considerado que


norepresenta cuestión federal que amerite la impugnación extraordinaria
antelaCorteSupremala inteligencia de los preceptos del Código Penal, por
su carácter de ley común [CSJN-Fallos, 236:20; 238:434y 450, 258:267]. Pero
que constituye excepción a esa regla que la norma cuya interpretación se
cuestiona sea de naturaleza federal [CSIN-Fallos, 184:116 y 204:486; art.
219, CP]; o la arbitrariedad en la interpretación de una de derecho común
lentre otros, CSIN-Fallos, 324: 3952, respecto del delito de asociación ilícita;
312:1864,enordenaldedesbaratamiento de derechosacordados; CS/MN-Fa-
llos, 334:365 y LL, 2011-D-278, en relación al tipo de la falsificación de ins-
trumento público; por su vinculación, véase además, bien que respecto de
la obligación alimentaria del abuelo, CS/N-Fallos, 328:4013 y LL, 2006-A-
605]; loquenoseverificaríasilainterpretación dadaesuna “posible ”[CSJN-
Fallos, 326:750].
Deallí que se haya negado la procedencia del recurso respecto de cuestio-
nes atinentes a la acción penal [art. 72 ; CS/N-Fallos, 289:454, 297:455 y 305:
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 384

615] y, siempre como ejemplo, al concurso de delitos [arts. 54 y 55; CSJN-Fa-


llos, 246:67, 300:1086, 304: 1412 y 306:925; hay excepción en CSIN-Fallos, 298:
71]; ala condena de ejecución condicional [arts. 26
y 27; CSJN-Fallos, 258: 252,
293:218y 304:1179; hayexcepción en CSJN -Fallos, 298:498]; al dolo [CSJN-Fa-
llos, 297:495, 304:710, 811 y 1524, 305:887 y 1073; hay excepción en CSJN-Fa-
llos, 299:416]; o al estado de necesidad [art. 34; CSIN-Fallos, 300: 368].
Por regla, tambiénesajena al control deconstitucionalidad la ley quere-
gula el procedimiento. De allí que sea improcedente el recurso respecto de
cuestiones concernientes a las formalidades de la sentencia y al modo en
quese emite el voto en los tribunales colegiados [CSJN-Fallos, 299:105, 304;
154y 1699], salvo excepciones [entre otras, CSIN-Fallos, 318: 1848 y LL, 1996-
A-767, fundada en la indebida omisión de intervención de uno de sus inte-
grantes] y a las cuestiones de competencia, aunque se invoque arbitrarie-
dad [CSIN-Fallos, 311:1232], salvo cuandose deniegue el fuero federal [en-
tre muchas, CSIN-Fallos, 307: 671 y 306:190]; o si ocasionan un supuesto de
privación de justicia [CSIN-Fallos, 308:2230]; o si sellan definitivamente la
suerte de una pretensión hecha valer en el juicio [CSIN-Fallos, 310: 761]; o
implican desconocer la modificación de unaleyquerige la competencia ma-
terial [CSIN-Fallos, 316:1881, en tanto la denegatoria del fuero federal se
halle presente].
Puntualmente, la impertinencia ha sido sostenida en relación con las cos-
tas [entre muchos, CSIN-Fallos, 304:267, 408, 672 y 1319], salvo supuestos de
arbitrariedad [entre varios, CSIN-Fallos, 304: 170, 294y 1494, 321:1665y 2491;
véase el comentario al art. 386, $ 2]; con las decisiones que hacen a la impro-
cedencia de recursos [CSJN-Fallos, 317:1673; 311:1513; 292:151; hace excep-
ción la arbitrariedad, si se incurre, por ejemplo, en injustificado rigor formal:
entre varios, CSIN-Fallos, 321:1592]; y con las que fijen los límites de la com-
petencia devuelta [CSJN-Fallos, 305:494].
Similar interpretación se ha hecho respecto de las condiciones que debe
reunirel damnificado para acceder al rol de querellante [CS/N-Fallos, 265:92;
287:40 y 306:765]. Pero se ha resuelto en contrario en supuestos en los quese
ha detectado cuestión federal [CS/N-Fallos, 316:1930, por tratarse de un su-
puesto de privación de justicia que afecta el derecho de defensa en juicio; en
el caso, se declaró la arbitrariedad de la resolución que había cuestionado la
representación invocada por quien actuaba porla DGI; CSIN-Fallos, 332:2033,
385 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

caso en el que se había negado el carácter de parte en un proceso por evasión


penitenciaria, al Secretario de Derechos Humanos de la Nación, por omitirse
considerar que ademásse investigaba la muerte de aquellos, denunciada an-
te la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; también véanse CSJN-
Fallos, 307:2153, 310:669, 303:298, 302:1128, 293:90 y 275: 535]; o, simple-
mente, arbitrariedad [CSIN-Fallos, 303:298, referido a una persona supuesta-
mente incapaz, no declarada tal por la justicia civil, a la quese le había nega-
doelderecho a querellarse].
Para que resulte procedente el recursoextraordinario la decisión cuestio-
nada debe haber sido contraria al derecho federal invocado. Así, la denega-
ción del fuero federal dará lugar a recurso extraordinario [ESIN-Fallos, 305:
441 y 2001, 302:258, 300: 831 y 298:441]; o la alegación de inconstitucionali-
dad de la legislación local, cuando la resolución cuestionada sea favorablea
la validez de la norma local [CSJN-Falfos, 302: 998, 1191, 1192 y 1267, y 301:
4781, peronosichoca con las normasconstitucionalesde una provincia[CSIN-
Fallos, 306: 614].

c) Lasentencia definitiva y la equiparable.— Lasentencia puesta en cri-


sis porel recurso extraordinario de apelación debe ser definitiva, en el senti-
do de constituir una decisión que ponga fin al proceso, impida su continua-
ción o cause un agravio de imposible o insuficiente reparación ulterior, por
lo que ella no se funda en la importancia del derecho afectado [CSIN-Fallos,
320:277]. No lo son las sentencias incompletas [CSJN, LL, 2001-D-680]. Las
cuestiones federales resueltas por decisiones no definitivas solo serán re-
sueltas por la Corte Suprema en ocasión del control constitucional respecto
dela decisión final [entre muchos, CSJMN-Fallos, 298:113; 300:1136], sin que la
ausencia de esa calidad pueda suplirse por la existencia de arbitrariedad o
desconocimiento de garantías constitucionales [CSIN-Fallos, 311:1232].
Acerca de las sentencias definitivas por equiparación, véase el comenta-
rio al art. 356 (8 2).

d) Elórgano
emisor dela sentencia.— Comoquedó
dicho enelparágra-
fo precedente, la sentencia susceptible de ser examinada a través del recur-
soextraordinario de apelación debe provenir delsuperiortribunaldelacau-
sa en el orden local para habilitar suinspección extraordinaria ante ella [en-
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 386

tre otros, causa “Strada”, CS/N-Fallos, 308:490, LL, 1986-B-476; causa "DI
Mascio", CSIN-Fallos, 311:2478 y causa “Di Nunzio” CS/N-Fallos, 328:1108y
LL, 2005-C-550]. En este último precedente, bien hubo de señalarse que “no
debe confundirse el concepto de superior tribunal de la causa con aquel ór-
gano jurisdiccional jerárquicamente más elevado en la organización judi-
cial” y que “porlo tanto el tribunal superior de la causa será aquel órgano ju-
diciario con facultades para pronunciarse en último lugar sobre la cuestión
federala dirimir”, situación que se verifica en el Código, pues la norma que
se comenta es clara al señalar que los jueces con funciones de revisión tam-
bién pueden serlo, junto a los jueces de revisión con funciones de casación, y
según sea la materia objeto de la impugnación. Estoes que unos u otros de-
berán intervenir previamente en la cuestión, en su condición de tribunales
intermedios [véase igualmente, el caso “Juri”: CSIN-Fallos, 329: 5994].
Si existe jurisprudencia contradictoria sobre la cuestión federal a tratar,
pasible de ser unificada mediante procedimiento plenario por el tribunal
apelado, la Corte Suprema ha señalado que “solo corresponde que sea ha-
bilitada [la vía extraordinaria federal] una vez que ese tribunal intermedio
haya zanjado sus diferencias mediante los mecanismo que consagra el de-
recho argentino y en el marco de los principiosde Di Nunzio' ...” [28/10/21,
caso CPE 601/2016/C51, "Vidal, M.F.”].
La excepción a la exigencia de tribunal superior es el recurso per saltum,
admitido cuando la cuestión federalexhiba gravedad inequívoca y extraor-
dinaria [CS/N-Fallos, 313:630 y 863]), y que el art. 257 bis del CPCCN, define
que procederá como recurso extraordinario prescindiendo del recaudo del
tribunal superior en aquellas causas de competencia federal en las que se
acredite que entrañen cuestiones de notoria gravedad institucional —a la
que define como aquella cuestión que exceda el interés de las partes, pro-
yectándose sobre el general o público, comprometiendo las instituciones
básicas del sistema republicano de gobierno olos principiosy garantiascon-
sagrados por la Constitución Nacional ylos Tratados|nternacionales por ella
incorporados—, cuya solución definitiva y expedita sea necesaria, y que
muestren quetal modalidad del recurso constituye el único remedio eficaz
para la protección del derecho federal de que se trate, a los fines de evitar
perjuiciosdeimposibleoinsuficientereparación ulterior. Procederá, expre-
sael dispositivo, contra sentencias definitivas o equiparables y su admisibi-
387 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

lidad, añade el art. 257 ter id., tendrá efectos suspensivos de lo decidido en
aquellas.

e) Elagravio.— Lasentencia debe causar agravio al recurrente, puespa-


ra que el ejercicio de la jurisdicción de la Corte Suprema sea procedente, es
menester que quien traiga la causa asuconocimiento tenga un agravio eco-
nómico
o jurídico tutelable [entre muchos, CSJN-Fallos, 305:126].
La decisión quese requiere debe servir para mejorar la situación del recu-
rrente, de tal manera que debe demostrarse su idoneidad para que el agra-
vio desaparezca o no se consume [CSIN-Fallos, 245:361 y 236:334]. Así, por
ejemplo, noserá susceptible de impugnación extraordinaria la sentencia en
la que el órgano enuncie ilícitos ajenos a su jurisdicción, si la que emite se li-
mita a los hechos propios de su conocimiento [CSJN-Fallos, 301:109]. Tampo-
co importará agravio que justifique la apelación un cambio de calificación
que no varíe la pena [CSIN-Fallos, 305:828] y en tanto a ello, añadimos, se li-
miten sus efectos.
Los agravios meramente conjeturalesson inhábiles para abrirla instancia
extraordinaria porque pueden admitir reparación en la instancia ordinaria
y, de subsistir, será exigible el control constitucional cuando fuere pertinen-
te [CSIN-Fallos, 301:866, 302:587 y 304-1017]. Asiocurriráconelautoque dis-
pone paralizar la investigación por calumnia hasta que se resuelva aquella
que tramita por la denuncia o querella que se reputa calumniosa [CSJN-Fa-
llos, 302:1383; pero en CSIN-Fallos, 242:439se resuelve elrechazo por notra-
tarse de decisión definitiva]; también, con la decisión que admite a unterce-
ro en el proceso, a un único efecto, pues la limitación no lesiona el derecho
de defensa ya que el proceso continúa su trámite [CSIN-Fallos, 292:71].
El agravio debe ser actual [CS/N-Fallos, 306:157 y 172, 304:1544 y 301:
1186]. Detal manera que, porejemplo, la conmutación de pena impedirátra-
tar la procedencia de la libertad condicional [CSJN -Fallos, 305:241], aunque
nosea obstáculo para tratarla revisión de una sentencia condenatoria [CS/N-
Fallos, 305:1071 y 2004]. El agravio debe ser ajenoa quien reclama el control
constitucional, esto es no debe provenir de su propia actividad negligente;
por lo que si se ofreció la oportunidad de hacer valer el derecho de defensa y
nose la utilizó, seha proclamado que no podrá argumentarse la existencia de
lesión al art. 18 de la CN [CS/N-Fallos, 306:195, 302:1699y 247:161].
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 388

Debe afectar personalmente al recurrente [CS/N-Fallos, 300:531, 300:589


y 301: 1151] como derivación de la aplicación de la norma de cuya constitu-
cionalidad serequiere control [CSJN-Fallos, 300:587]. El perjuicio debe subsis-
tir al momento de la decisión, pues la Corte Suprema debe atender a las cir-
cunstancias existentes en él. De tal manera que —ejemplificando— obstaría
al pronunciamiento la muerte del condenado recurrente [CS/N-Fallos, 306:
1160, 304:984 y 301:947] o la vigencia de la ley que lo hace desaparecer [CSJN-
Fallos, 306:756y 1112] o el incumplimiento de la sanción impuesta por la sen-
tencia impugnada [CSJM-Fallos, 209:337] osu libertad [CSJN -Fallos, 311:870].
Empero, en algún caso en que la cuestión devino abstracta, se resolvió igual-
mente el recurso "por exigencia ineludible de justicia” [CSJN-Fallos, 257:228,
281:401; DJ, 1986-11-785] o por la posibilidad de repetición del caso [CSIN-Fa-
llos, 310:819, DJ, 1987-11-648].

f) Cuestiones relativas a las formas

1. Introduccióndela cuestión federal.— Lacuestiónfederaldebeserpro-


puesta ab initio [entre incontables, CS/N-Fallos, 341:1293; CSIN-Fallos, 247:
539 y259:169] yen formaexplícita [CSIN-Fallos, 304:1049, 243:145 y 249:493],
salvocuandose debataelalcancede unanormafederal[CS/N-Fallos, 311:185;
302:904, 284:105]. La articulación no puedeserconsecuenciade unareflexión
tardía o de mera ocurrencia [CSJN -Fallos, 210: 718, 302:468].El planteo resul-
tará tardio si se la introduce posteriormente [CSIN-Fallos, 250:596, 258:92 y
302:701.
Resultaráválidala introducción, sin ser inicial, sise explicita la cuestión fe-
deral en la primera oportunidad que se presente para efectuarla duranteel
trámite del proceso, pues los jueces de la causa podrán considerarla [CSIN-
Fallos, 300:522 y 312:1470]. Porejemplo, si se laexpusoen la primera presen-
tación posterior ala sanción de la ley [CSIN-Fallos, 305:332] osise la introdu-
jo al apelar ante un órgano jurisdiccional la decisión del administrativo do-
tado de facultad judicial [CSIN-Fallos, 303:135 y 305:317] o si se lainvocó en
un incidente [CSIN-Fallos, 237: 225].
La idea central que gobierna eltema de la oportunidad esque losórganos
jurisdiccionales que conocieron de la causa deben haber sabido de la cues-
tión federal para estar en condiciones de resolverla, pues la Corte Suprema
solamente debe decidir estas cuestiones como tribunal de alzada. Expresa-
389 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

do de otro modo, se pretende así que la cuestión haya sido sometida a ins-
tancias ordinarias y debatida en ellas [CSIM-Fallos, 334:365]. Empero, se ha
admitido que cuando el tribunal que dictó la sentencia definitiva incluyó en
ellala cuestión federal, resulta innecesario revisar
si fue introducida oportu-
namente, osi fue debidamente mantenida por quien la introdujo [CSJN-Fa-
llos, 306:831, 302:767y 298:175].
Constituirá introducción tardía del caso federalsu alegación contra lasen-
tencia de segunda instancia que es meramente confirmatoria [CSJN -Fallos,
301:304y 1154, y 302:538y958]salvocuandosetratedecasosenlosqueseca-
reció de asistencia letrada [CS/N-Fallos, 301:419 y 302:983]); o, dicho con ma-
yor amplitud, cuando aquella hubiere sido previsible [CSJN-Fallos, 244:526,
241:40, y 235:332 y 366; pero no adversamente, CSIN-Fallos, 204:755 y 302:
1383]; o sise omitió alegarlo en virtud de una contradicción jurisprudencial
que no fue expuesta al tribunal de la causa [CSIN-Fallos, 244: 223 y 240:135);
o la mera reserva del derecho de plantear la cuestión federal, aun oportuna-
mente, si no es explicitada en la primera oportunidad posible [CSJN-Fallos,
303:285, 301:729
y 300:147); ola efectuada por primera vez en el escrito de in-
terposición
del recurso [CS/N-Fallos, 303:841,278:35y
299:661], salvo quesur-
ja de la resolución misma impugnada, o por el defensor de confianza que re-
emplaza a otro, cuando ya no existe oportunidad de plantear la cuestión
[CSJN -Fallos, 304:1412], o tras un fallo plenario que hubo de motivar la sus-
pensión del trámite de la causa, puesse conocía la posibilidad de doctrina ad-
versa [CSJN-Fallos, 305:598], ocon posterioridad a nueva jurisprudencia de la
Corte Suprema, en la quereciénse apoya el recurso [CSIN-Fallos, 310:1593], 0
si es alegada cuestionando la intervención del querellante en la alzada, du-
rante el trámite de apelación, cuando antes de recaersentenciaen
ella nofue
objetada [CSIN-Fallos, 312:551].

2. Elmantenimiento del caso federal.— La invocación del planteo fede-


ral no solamente debe ser oportuna sino que debe ser mantenida durante
todo el proceso, por la misma razón que lleva aimponer que sea planteada
en la primera oportunidad posible: que el órgano jurisdiccional tenga pre-
sente que debe resolverla.
De tal manera que, aunque la cuestión federal hubiere sido introducida
oportunamente en elescrito de interposición del recurso de apelación [[Link]-
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 390

Fallos, 244:78, 245:108 y 246:196], o aún antes, su abandono en la actividad


del recurrente
ante el tribunal superior
de lacausa conlleva el rechazo del re-
cursoextraordinario[CS/N-Fallos, 244:238, 239:454y 237:272]. Porello, se di-
ce que el planteo de la cuestión federal requiere ser renovado en todas las
instancias, de modo tal que sea válida la deducción del recurso extraordina-
riocuandose decide en contra de la pretensión [CS/N-Fallos, 257.44, 244:238
y237:272].
El sostenimiento exige ser expreso y autónomo, pues no se satisface con
la mera remisión a un planteo precedente [CSJN-Fallos, 244:238].
Si la sentencia recurrida examina y resuelve la cuestión federal es inne-
cesario haberla mantenido [CSIN-Fallos, 312:826, 302:767 y 298:175].

3. El plazo, modo y lugar de interposición.— Rige el art. 257 del CPCCN


[CSIN-Fallos, 305:1637y 1641, 297:26
y 296:456] y nolas particularesformas
que puedan registrar los códigos locales y que se le opusieren. Conforme a
ello, deberá ser interpuesto dentro del plazo de diez días a partir de la noti-
ficación de la sentencia definitiva o con efecto definitivo. Los feriados dis-
puestos para la justicia federal no se computan [CS/N-Fallos, 208:15 y 254:
305], porque deben tenerseen cuenta solo loshábilespara actuaranteel tri-
bunal ante el cual debe presentarse la impugnación, que pueden no coinci-
dir con aquellos. A su vez, los feriados locales no se consideran en el plazo
para la deducción del recurso de hechoo queja ante la Corte Suprema [CSJN-
Fallos, 277.430 y 302:1140]. La interposición de otros recursos no suspende
el plazo. Así ocurre con el recurso de aclaratoria que es declarado improce-
dente porel tribunal que dictó lasentencia definitiva [CS/N-Fallos, 308:924,
298:432 y 288:219], salvo que la desestimación contenga fundamentos que
integren la sentencia cuya aclaración se pidió [CSIN-Fallos, 300:73] o con el
de inaplicabilidad de la tey [CS/MN-Fallos, 300: 1134, 259:291 y 250: 127; por
lo que es válida la interposición simultánea, CSIN-Fallos, 306:717] o conlos
recursos locales declarados improcedentes [CSIN-Fallos, 305:1637 y 293:
438].
Esel propiotribunal
o juez de la causa quien debe decidiracerca desilain-
terposición del recurso fue efectuada dentro del plazo legal, aunque la Cor-
te Suprema está facultada para corregir solo el error en el cómputo en el ca-
so del recurso de hecho [CSJN-Fallos, 298:432, 292:479 y 293:225].
391 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

El plazo del art. 257 del CPCCN es fatal y perentorio[CSJN-Fallos, 295:849,


244:43 y 246:47], es decir que no admite prórroga o suspensión acordadas
por el tribunal de la causa [CSJN-Fallos, 292:563 y 293:169] o por acuerdo de
partes, salvo enlos casos de excepcióna los que se aludió precedentemente;
por lo tanto, no operan aquí las cláusulas de los arts. 115 y 116 del Código.
En cuanto al modo de interposición, sigue rigiendo el art, 257 del CPCCN
[CSIN-Fallos, 301:459
y 303: 1347], de tal manera que deberá ser interpues-
to por escrito, fundado con arreglo alo establecido
en el art. 15 de la ley 48,
ante el juez
o tribunal que dictó la resolución que lo motiva. Esdecir que no
puedeser deducido directamente ante la Corte Suprema [CS/N-Fallos, 246:
266, 245:533 y 243:46].
La deducción debe carecer de condicionamientos, es decir, que el recur-
so no admite ser subsidiario de otra u otras impugnaciones. Por tanto, re-
chaza ser condicionado a los de inaplicabilidad de la ley, nacional o provin-
cial [CSIN-Fallos, 293:610, 292: 121 y 286:257], aclaratoria [CSIN-Fallos, 292:
620] o reposición [CSIN-Fallos, 261: 420]. El recurso en subsidio resulta ad-
misible cuando se desestima el otro medio de impugnación y se cuenta con
argumentos autónomos suficientes [CSJM-Fallos, 303:153 y 274:4131.
La Acordada 4/07 de la Corte Suprema (complementada por la Acordada
38/11 en tanto exige el uso de hojas “tamaño A4” enlos recursos de queja por
denegación de recursos ante la Corte) ha establecido reglas relativas al con-
tenido del escrito de interposición y a sus formas, y ha adicionado la exigen-
cia de una carátula que deberá acompañarlo, todo ello inaplicable al recur-
so in forma pauperis según expreso recordatorio.
Dichotribunal ha sido especialmente estricto en cuanto al cumplimiento
de talesreglas y, en esa estrictez, ha reconocido su operatividad aun en el es-
pecial caso de discutirsela garantía de imparcialidad [causa “Ríos”, LL, 2011-
B-120, se trataba de un condenado que había sido juzgado por quienes ha-
bian intervenido antes en la revisión de las decisiones de la instrucción]. En
esa misma dirección, ha señalado que no resultan susceptibles de ser subsa-
nadas luego del plazo otorgado por el art. 285 del CPCCN para la deducción
del recurso [9/9/08, causa E. [Link], “Embón” y causa A. [Link], “Aisen-
berg Maquinarias S.R.L.”]. Y hasta ha rechazado la presentación que, con-
fundiendo hojas con páginas, excedía el número que no debían superar las
últimas [£L, 2009-8-7]olaque noacompañóala presentación la carátula exi-
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 392

gida, que “procura inducir a una exposición precisa de la pretensión recursi-


va y que al mismo tiempo facilite al juez o al tribunal el examen de la presen-
tación” [LL, 2009-C-705], carátula que no es necesario aportar, aclaró, al pro-
mover el recurso de queja, pues “el art. 7”, inc. b)soloexige acompañar la co-
pia del escrito de interposición del recurso extraordinario federal” [16/9/08,
causa "Tabak"].
La discrecionalidad que permitea la Corte Suprema ingresar igualmente
en la consideración del recurso fue puesta en práctica en el caso de letra de
tamaño distinto dela reglamentada y "dado que dicha presentación resulta
legible”, fundando la decisión en “susana discreción” [16/12/08, causa "Pa-
vón”]. Sobre el tema, puede verse Chiacchiera Castro y Calderón, La Acorda-
da 4/07 ..., LL, ejemplar del 29/5/09, de donde han sido extraídos algunos de
losprecedentes citados. Esa misma discrecionalidad es la que ha posibilitado
sortearla omisión de las reglas al advertirse “violacionesa las formas sustan-
ciales que rigen el procedimiento penal” [causa "Sandoval", CSIN-Fallos,
333:1687, LL, 2010-E-445]. Siempre, el ejercicio de esa facultad será de exclu-
sivo y excluyente resorte de la Corte Suprema, y no de lostribunales inferio-
res, como correctamentese lo ha interpretado [CF Gral. Roca, 16/6/14, causa
"Massaccesi, H. s/Delito c. la administración pública”].
Elincumplimiento por ambas partes, dela Acordada, genera costas en el
orden causado por su rechazo [CSJN, causa “Abecasis”, LL, 2011-B-417].
La Corte Suprema ha rechazado la inconstitucionalidad de esa regla-
mentación por extemporaneidad del planteo [causa “Oviedo”, DJ, 2008-2-
325, al no haber sido introducido junto al recurso extraordinario] o por su
falta de reiteración frente a la denegatoria [causa “Espeche”, D/, 2008-2-
17781.

4. El facultado para interponerlo.— Par vía de principio, solo el intere-


sado puede recurrir, y este interés resulta de ser la parte agraviada porlade-
cisión que impugna, el interés debe demostrarse [CS/M-Fallos, 220:129]. El
querellante tiene acceso al recurso [CSIN-Fallos, 306:626, 303:1349 y 297:
491], aunque es opinión discutida si puede hacerlo con referencia a la pre-
tensión de legitimación (véase supra). Está facultado para recurrir el impu-
tado, aunque la naturaleza del recurso haga que tenga que intervenir su
asistente técnico, pero no el prófugo, a quien su contumacia le veda el ac-
393 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

ceso [CSJN -Fallos, 286:87, 265:376, 259:365 y 237:554; véase el art. 69 del Co-
digo y su comentario].
Excepcionalmente, pueden interponerlo los terceros, cuando la senten-
cia les cause gravamen que carece de otra vía que permita repararlo [CS/N-
Fallos, 251:521, 242:396, 186:74 y 131:400]. Mas es improcedenteel recurso
en interés de uno cuya representación no se invoca [CS/N-Fallos, 256:474 y
255:70] o acredita [CS/M-Fallos, 306:114].

5. Los fundamentos del recurso o su contenido.— Como suele señalar


la Corte Suprema [CSJM-Fallos, 302:1105, 1127 y 1133], y conforme dispone
el art. 257 del CPCCN, resulta aplicable el art. 15 de la ley 48, cuyo texto ha si-
do desarrollado jurisprudencialmente.
El escrito de interposición debe:
a) Serautosuficiente o autónomo, en el sentido de no remitirse a actua-
ciones anteriores de la causa [CSIN-Fallos, 321:2314,301:290, 298: 793
y 280:421].
b) Contener una indicación precisa de la cuestión federal que debe ser
resuelta [CS/MN-Fallos, 305:706, 296:639y 295:99].
c) Enunciar los hechos de la causa [CSIN-Fallos, 305:706, 296:639 y 295:
99], aunque se ha admitido excepción [CS/MN-Fallos, 307: 1453].
d) Relacionaresoshechos
y la cuestión federal [CSIN-Fallos, 297:521]; por
ejemplo, explicar cuálesfueron laspruebasdenegadas y laincidencia
deellas en el resultado [CSIN-Fallos, 302: 179, 321 y 1021].
e) Comprender una crítica prolija y circunstanciada del fallo apelado
[CSIN-Fallos, 302:155, 283:582
y 299:258], aunque este requisito pue-
de considerarse obviado cuando la ofensa constitucional resulta su-
ficientemente clara [CS/N-Fallos, 305: 1872 y 302:884].La ulterior pre-
sentación no es apta para subsanar la omisión de fundamentación
[CSIN=Fallos, 305:853].

6. Laconcesión o la denegación del recurso. Laadhesión.— Ante la pre-


sentación del recurso extraordinario, el tribunal superior de la causa debe
concederloo rechazarlo. Previamente, corresponde cumplirel traslado dis-
puesto porel art. 257 del CPCCN[CSIN, JPBA, 118-64-166y 65-167]. Elincum-
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 394

plimiento de ese deber ha conducido a dejar sin efecto la denegación pro-


nunciada [CSIN-Fallos, 341:1397].
El rechazo admite el recurso de hechoo de queja. El rechazo parcial tam-
bién requiere de queja, pues si nose la promueve, la Corte Suprematiene li-
mitada su competencia a la concesión parcial [CSIN-Fallos, 304:730], salvo
arbitrariedad.
La demora indefinida en la concesión o denegación del recurso implica
surechazo [CSJN-Fallos, 233:213 y 307:2504].
Si el recurso es ordinario, rige el art. 280 del CPCCN.
La concesión tiene en el Código efectos suspensivos de los plazos de tra-
mitaciónde la investigación preparatoria (véase el art. 119ysucomentario).
La adhesión es inadmisible [CS/N-Fallos, 194:509, 209:28 y 257:48], salvo
situaciones
de excepción [CSJN, LL, 2006-A-435],

7. Losmediosdeimpugnación y losefectos de la sentencia de la Corte Su-


prema.— Sila Corte Suprema resuelve rechazar el recurso la cuestión que-
da finiquitada, pues sus decisiones no admiten ni acción [[Link]-Fallos, 313:
956] ni recurso alguno en su contra, sea de nulidad [CSIN-Fallos, 297: 381 y
543, 304:1897], de reposición [CSJN -Fallos, 321:1826, 302: 1319, 297:543, ex-
cepto supuestos de error de hecho evidente: CSJN-Fallos, 321:2467, que pue-
den ser corregidos aun de oficio: CSJN-Fallos, 296:241] o de arbitrariedad
[CSIN-Fallos, 297:543
y 301:596|], salvo el de aclaratoria
y el de revisión, porlo
que debe rechazarse la recusación propuesta después de la sentencia dicta-
da [CSJN-Fallos, 313:596]. Tampoco procede la reconsideración, pues solo es
pertinente respecto de sanciones disciplinarias [CSJN-Fallos, 246:50 y 300:
253]. Puede sintetizarse en que sus decisiones son finales y ningún tribunal
las puede revocar [CSJN-Fallos, 297:3811.
La invalidación por la Corte Suprema de la sentencia apelada, haciendo
lugar al recurso, implica la devolución de la causa para que sea nuevamen-
tejuzgada —ley 48, art. 16, parte 1”—. Dicha sentencia casa o rompe la que
fue recurrida en lo que respecta a la cuestión federal que fue planteada, y
eltribunalde reenvío debeutilizar esta decisión como base de la nuevasen-
tencia definitiva que dicte [CSJN -Fallos, 300:1276 y 297:543].
En casos especiales, la Corte Suprema se encuentra habilitada para dictar
sentencia (art. 16, 2? parte, ley 48) al tiempo de revocar la cuestionada [CSIN-
395 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

Fallos, 302:1301 y 1598]. Así hubo de considerarse pertinente (aunque dispo-


niéndose el sobreseimiento de la condenada) luego de ocurridas dos inter-
vencionesanterioresdela Corte Supremaenlasquese había ordenadolasus-
pensión del procedimiento de queja a la espera de lo que se resolviese en la
incidencia por la eventual prescripción de la acción penal —con sujeción ello
adoctrina de la propia Corte sobre el punto—, y dado que, además, el proce-
dimiento de impugnación llevaba más de catorce años de trámite por un he-
cho cometido en 2000y respecto del cual había recaído condena en 2005, y
en virtud de que "los pronunciamientos [anteriores] se apartaron de las cla-
rasy precisas directivas emanadas de esta Corte Suprema en las reiteradas in-
tervencionesque lecupoenlacausa ...” [CSIN, 26/12/19, “Fariña, HaydéeS.”,
causa CS] 2148/2015, en la que se declaró procedente la vía extraordinaria,
extinguida la acción penal por prescripción y, como ya seseñaló, se dispuso el
sobreseimiento de la imputada y la declaración de que “la doctrina judicial
deesta Corte referida ala interpretación del art. 67, inc. edel Código Penales
deseguimiento obligatorio para todoslos tribunales judiciales del país....”].

8. Elrecurso extraordinario de apelación «informa pauperis».— Wéan-


seloscomentariosa los arts, 21 y 372.

83. La queja por el recurso extraordinario de apelación denegado.—


El recurso de queja requiere, parasu declaración válida, quese deniegue una
apelaciónextraordinaria para ante la Corte Suprema [CS/N-Fallos, 306:1124,
297:842y 305:2222]. Consiste en la presentación directa ante dichotribunal,
a fin de pedirle la concesión del recurso denegado por el órgano judicial, o
porel órgano asimilable a este, que dictó la sentencia definitiva —o equipa-
rable— que se impugna.
Los recaudos de presentación de la queja y todo su trámite se rigen por el
art. 282 y ss. del CPCCN [CSIN-Fallos, 273:82y 305:1874] y la Acordada 4/07 de
la Corte Suprema (art. 4” y ss.), esta última complementada por la Acordada
38/11 que exijeel uso de "hoja A4”.
El escrito donde se fundamenta el recurso debe ser autosuficiente de tal
manera que la Corte Suprema pueda tomar conocimiento de lo sustancial
del caso y de las razones por las que el recurso fue denegado [CSIN-Falfos,
304: 305 y 302:502], aunque nose requiere de términossacramentales nide-
Art. 350 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 396

be tratarse la cuestión con excesivo rigor tormal [CSIN-Falfos, 296:211, 299:


105 y 303:1674].
El plazo perentorio [CS/N-Fallos, 310:1013] para la deducción esde cinco
diasdesde el rechazo del extraordinariosegún el art. 282 del CPCCM. La que-
ja debe ser continente de la refutación de los motivos que fundamentaron
la denegación de la apelación extraordinaria. Contrariamente, se la decla-
rará inadmisible [CSJN, causa "Vergara, R.R.”, LL, 2009-C-390].
El plazo se prorroga porrazón de la distancia desde
el tribunal que deses-
timó el recurso [atal efecto, obra unatabla indicativa en la Mesade Entradas
de la Corte Suprema; CS/N-Fallos, 306:558 y 301:82, actualizada por Acorda-
da 5/10]. Se tiene en cuenta la distancia más larga que resulte del cotejo de
vía férrea y ruta terrestre [CSIN-Fallos, 308:1523]. Los feriados locales no se
computan [CSJN-Fallos, 302:1140 y 277:430].
En materia penal rige relativamente elart. 286 del CPCCN, queexige el de-
pósito previo, requisito que no implica alteración reglamentaria de la defen-
sa en juicio [CSIN-Fallos, 305:645y sus citas]. Por aplicación del art. 13 de la ley
23.898, las actuaciones en causa penal y los habeas corpus y amparos sola-
mente obligan al vencidoa reponer la tasa de justicia salvosise hubiere ejer-
citado la acción civil.
Alrespecto, de la interpretación de la jurisprudencia por la Corte Supre-
ma puedesintetizarse:
a) Cuando el recurso es interpuesto por el condenado, debe oblar pre-
viamente el depósito [CSIN-Fallos, 267:486, 282:420y 305: 644], que
será devuelto detriuntfarsu pretensión; la circunstancia quelo defien-
da el defensor oficial no lo exime del depósito si omitió solicitar el be-
neficio de litigar sin gastos de losarts. 78 al 86 del CPCCN [CSIN-Fallos,
302:1015], que debe sustanciarse en primera instancia [CSIN-Fallos,
302:329], antes de vencer el plazo para interponer la queja [CSIN-Fa-
llos, 282:208].
b) Cuando es interpuesto por el imputado, sin haber mediado senten-
ciacondenatoria, noprocede el depósito previo [CSJN-Fallos, 269:78
y 254].
c) Cuandosetrata de habeas corpus[CSJN-Fallos, 268:468] el depósito se
difiere ala desestimación del recurso.
397 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 350

d) Elquerellante vencido debe efectuarel depósito previo [CS/N-Fallos,


273:82 y 269:180], pero el sobreseimiento del prófugo, por prescrip-
ción de la acción penal, durante el curso de proceso, noimplica venci-
miento y se exime del depósito previo [CS/N-Fallos, 300:712].

La notificación del emplazamiento para cumplir recaudos se rige por el


art. 133 del CPCCN, es decir es por nota [CSIN-Fallos, 306:142, 171 y 266, 303:
374y 1236].
En el trámite, carece de obligatoriedad la intervención del Procurador
General de la Nación [CS/N-Fallos, 305:203, 304:1897, 303:389y 293:699].
Salvo circunstancias excepcionales, el recurso de queja carece de efecto
suspensivo [CSIN-Fallos, 305:1035y 1483, 296:180
y 294:327; CNCP en pleno,
LL, 2002-D-891, JA, 2002-111-728; véase el art. 285, in fine, CPCCN], por lo que
la sentencia definitiva o la equiparable a ella resultará ejecutable pese a su
interposicióny hasta tanto la Corte no haga lugara la queja. Con sumisión a
esa doctrina y norma legal, así ha sido reconocido vigente este Código en el
supuesto de una queja interpuesta contra el rechazo del recurso extraordi-
nario deducido contra el auto que no tenía por suspendida —tal como pre-
tendía el representante del Ministerio Público Fiscal— la audiencia de con-
trol de la acusación [CF Salta, Sala ll, 23/12/19, "Monserrat, G.E.”, carpeta ju-
dicial 15.742/19]. Aunque debe destacarse, ya en punto al específico caso de
la sentencia de condena, que el art, 375 fija que no resulta ejecutable mien-
tras nose encuentre firme. Acerca dela sentencia firme, véase el comentario
alart.3,82.
Laextinción dela acción por prescripción planteadaentrelacondenacon-
firmaday el extraordinario rechazadotiene prelación sobre la resolución de
la queja [entre muchos, CSIN-Fallos, 329:1756; CSJN, 26/12/19, “Fariña, Hay-
déeS.”, causa CS) 2148/2015, en la que se declaró procedente la vía extraor-
dinaria, extinguida la acción penal por prescripcióny se dispuso el sobresei-
miento de la imputada con sustento en la autorización reglamentada en el
art. 16 de la ley 48].
La Corte Suprema se considera habilitada para decidir simultáneamente
sobre la procedencia del recurso y sobre el fondo del asunto cuando estime
que este ha sido suficientemente debatido [CSJN-Fallos, 293:77, 193:133 y
182:292].
Art. 351 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES 398

84. Intervención de la Corte Suprema por privación de justicia. Avoca-


ción.— El último párrafo del inc. 7* del art. 24 del decr.-ley 1285/58 admite
que en cuestiones de competencia la Corte Suprema intervenga cuando se
hubieren agotado las posibilidadesde que un tribunalconozca del caso y asu-
ma su decisión. Un ejemplo es la contienda negativa de competencia [CSJN-
Fallos, 297:338 y 271:378]. Otro, es aquel en que, sin trabarse formalmente
contienda, sucesivamente declararon su incompetencia diversos órganos ju-
risdiccionales [CSIN-Fallos, 302:1040]. También ha intervenido con sustento
en el precepto, frente a sucesivas excusaciones y recusaciones [CS/N-Fallos,
330:4396].
Pero nolo será la resolución de incompetencia que declara que el delito
debe ser investigado en país extranjero, porque no priva de razonable efi-
cacia al derecho alegado [CSIN-Fallos, 300:1145].
Con fundamento en aquella disposición, la Corte Suprema interpretó per-
tinente su intervención directa al configurarse una situación de privación de
Justicia en perjuicio del querellante, por lassucesivas incidencias promovidas
porla defensa del procesado, que afectaron elderechoconstitucional de ocu-
rrirante unjuez permanente en procura dejusticia[CS/M-Fallos, 324:4135, LL,
2002-C-8211.
La Corte Suprema ha admitido su avocación cuando existe una manifies-
taextralimitación en el ejercicio desus atribuciones por lostribunales de al-
zada o cuando razones de superintendencia general lotornan convenien-
te [CSIN-Fallos, 303:413, 304: 1231, 306:1620y 320:484].

Art.351.—uReformaenperjuicio». Silaresolución hubiera sidoimpug-


nada sólo por el imputado o en su favor, no podrá modificarse en su per-
juicio.

La norma consagra la prohibición de la reforma en sentido desfavorable


one reformatio in pelus, mandato al que puede definirse como la veda im-
puesta al juez o tribunal superior de empeorar la situación procesal del re-
currente (el imputado u otra persona a su favor), en los casos en que no ha
mediado recurso de su adversario. Así lo ha reconocido la Corte Suprema
[entre muchos, CS/N-Fallos, 307:2236, 315:127, 1204 y 2766], concluyendo
quesielempeoramiento se verificara, conduciría a la invalidez de lo resuel-
399 CONTROL DE LAS DECISIONES JUDICIALES Art. 351

to [CSIN-Fallos, 295:778; en el caso, se había revocado la unificación de una


condena, con empeoramiento de la situación del recurrente] por conculcar
el derecho de defensa en juicio.
Según Nogueira [Los recursos ..., p. 129], la interdicción de la reforma pe-
yorativaoenpeor (taleslasdenominacionesqueleasigna)tienedistintosfun-
damentos en la doctrina europea, que van desde el "interés del orden públi-
co y de una buena administración de justicia”, pasando por el "favorecimien-
to del curso normal de la justicia” hasta la “política criminal” olasalvaguarda
de "principios de justicia y equidad”, destacando que en el derecho argenti-
no, como seseñaló, constituye un aspecto substancial de la defensa enjuicio.
La reforma en sentido desfavorable no impide, se ha sostenido, el cam-
bio de la calificación por otra más grave, en tanto la pena fijada en la sen-
tencia con base en la modificada permanezca inalterada [CNCP, Sala Ill, L£,
2005-B-187]. En tal sentido, se ha destacado que su límite es la magnitud y
la clase de penaimpuesta en el anterior juicio, lo cual “implica que la garan-
tía tiene un alcance formal en tanto considera la medida de la pena fijada
por la instancia primigenia como el único límite de la prohibición de empe-
oramiento de la posición del recurrente” [CNCCC, Salall, 21/11/16, “Habia-
ga”, causa 50,459, enla queseaclaró que "todo loque esasituación deman-
da es un examen serio e integral del cuadro de circunstancias atenuantes y
agravantes, por parte del órgano investido a través del reenvío”; la cursiva
es del original]. De todos modos, en este Código, tal supuesto es de relativa
aplicación, en tanto el art. 307 impone que “la sentencia (...) tampoco po-
drá dara! hecho una calificación jurídica distinta, salvo que sea en beneficio
del imputado” (véase su comentario).
Roxin [Derecho procesa! ...,p.455] destaca que la prohibiciónsignifica que
lasentencia no puede ser modificada en perjuicio del acusado en la clase y ex-
tensión desusconsecuencias jurídicas, cuandosolo él ha recurrido olohan he-
cho su representante legal o la fiscalía a su favor. También, que esa prohibi-
ción “se refiere únicamente a la pena, pero no a la declaración de culpabili-
dad”. Ejemplificando, indica que “si solo el acusado ha recurrido, la segunda
instancia, porsi misma, puede corregirel fallo de culpabilidad de primera ins-
tancia, en el que, por ejemplo, se condenó por hurto a sesenta dias-multa (...)
y condenar al acusado por robo a la misma pena de multa ...”; igualmente,
que “la modificación de una pena privativa de libertad en una pena de multa
Árt. 352 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR 400

representará (...) una punición atenuada, en tantola pena privativa de liber-


tad sustitutiva no supere la pena impuesta en primera instancia”. Parecida es
lasituación considerada por la Corte Suprema frente a un cambio de califica-
ción con mantenimiento de la pena anteriormente impuesta, sicomoderiva-
ción dela modificación la penase tornó más gravosa por imposibilitarel nue-
votipolegal la libertad condicional del condenado [CSJN, “Capristo”, CSIN-
Fallos, 334:559, LL, 2011-D-150; la novedosa calificación había subsumido el
hecho en la figura del art. 80, inc. 7*, CP], aunque la aplicación de esa doctri-
na, como ya vimos, resulte en la actualidad vedada por el texto del art. 307.
Roxin [Derecho procesa! ..., cit.], señalaque la prohibición de reformatio
in pelus es violada ¡igualmente cuando la suspensión condicional de la pena
es revocada o si una pena privativa de la libertad de corta duración sin sus-
pensión condicional es reemplazada por una más prolongada de ejecución
condicional “pues del examen acerca de si existe un perjuicio surge a la vis-
ta, también, la posibilidad de que la suspensión de la pena sea revocada”.
Ejemplo de violación de la prohibición ha sido el especial caso de la im-
pugnación deducida por el defensor del imputado sobreseído por robo di-
rigida contra laincompetencia dictadacontemporáneamente respecto del
encubrimiento también intimado alternativamente a su defendido (en or-
den a cierta parte de lo sustraído), con fundamento en que, así, se conculca-
ba el principio que veda el doble juzgamiento, que llevó al órgano de la im-
pugnación, sin la del acusador, a declarar la nulidad del sobreseimiento y la
confirmación de la incompetencia [CFCP, Sala 111, 16/3/09, “Merlo”, causa
9692, que solo dejó válida la inhibición].
La prohibición de la reforma en perjuicio opera también en el ámbito de
la adhesión.

TÍTULO!
LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR

Art.352. —«Legitimación delimputado». Elimputado podrá impugnar:


a) la sentencia condenatoria y la pena que se le hubieraimpuesto;
b) las medidas de coercióny demás cautelares y la denegatoria de la sus-
pensión del juicio a prueba;
401 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR Art. 352

c) larevocatoria del sobreseimiento;


d) la decisión de aplicar a un proceso las normas de los arts. 334 y ss. y la
denegatoria de dicha aplicación si ésta hubiese sido solicitada por el
imputado;
e) las decisiones que se tomen durante la ejecución de la pena.

Caben ciertasaclaraciones iniciales. La impugnación a favor del imputado


puede ser deducida no solo por él sino por su defensor —que lo asiste técni-
camente—, teniéndose en cuenta siempre las reglas del art. 75 y ss., y tam-
bién, y fundamentalmente, la del art. 6?, que más allá de establecer que “los
derechos y facultades del imputado pueden ser ejercidos directamente por
este osu defensor, indistintamente”, fija que “en caso de colisión primará la
voluntad del imputado, expresada clara y libremente” (vease su comenta-
rio), debiéndose recordar entre las primeras que “si intervinieran varios de-
fensores, la comunicación practicada a uno de ellos tendrá validez respecto
de todos” (art, 76, párr. 1” véase su comentario).
La norma (ap. a) contempla en primer término la impugnación de la sen-
tencia condenatoria y de la pena que se hubiere impuesto. En cumplimiento
de las previsiones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
(art. 8*, párr. 29, h), del Pacto Internacional de Derechos Civilesy Políticos (art.
14, párr. 5%)y en consonancia con lostérminos de los precedentes
de la Corte
Suprema [*Casal”, CS/N-Fallos, 328:3399, LL, 2005-E-657 y JA, 2005-1V-734,
entre otros] y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos [2/7/04,
“Herrera Ulloa v. Costa Rica”, entre otros), se garantiza el derecho delimpu-
tado a la doble instancia, que en palabras de nuestro Máximo Tribunal, brin-
dadasenel precedente citado, debe habilitar “una revisión amplia de lasen-
tencia, todo lo extensa quesea posible al máximo esfuerzo de revisión de los
jueces(...) conforme alas posibilidades y constancias de cada caso particular
y sin magniíficar las cuestiones reservadas a la inmediación, solo inevitables
por imperio de la oralidad conforme a la naturaleza de las cosas”. Más am-
pliamente, ysobreel doble conforme, véaseelcomentarioalart. 21;también
los comentarios a los arts. 350 (8 1, b) y 358, que establece los supuestos de
impugnación de aquella sentencia,
y su comentario; igualmente, el art. 364).
El imputado también se encuentra legitimado para impugnar las medidas
de coerción (ap. b; art. 210 y ss.) y las medidas cautelares que se le impongan
Árt. 352 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR 402

(art. 219); acerca de la distinción entre estas, según el Código, véase el comen-
tario al art. 209. La previsión legalse encuentra en línea con el art. 7, inc. 6% de
la CADA y el art. 9, inc. 4? del PIDCP, que establecen el derecho de toda perso-
naprivada de libertad arecurrirante un tribunal competente, afin deque de-
cida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o detención y ordene su li-
bertadsi el arrestoo detención fueran ilegales. Acerca delarebeldíaysuscon-
secuencias posibles, véase el comentario al art. 69. El texto legal también ha-
bilita junto a la impugnación de aquellas medidas, la resolución que denie-
gue la suspensión del juicioa prueba (véase el comentario al art. 35, 82).
La facultad de impugnación de la resolución que revoca el sobreseimiento
(inc. ) es novedosa y vienea reconocer alimputado el derechoa obtener una
inspección de lo actuado por un tribunal revisor en su perjuicio, frente a una
decisión de carácter definitivo (art. 273, párr, 2%), quese dejasinefecto. Setra-
ta de una decisión legislativa de dudoso acierto en función del extremo con-
trol que supone. Aunque quienes la respalden podrán argumentar que la
idea es, mediante un trámite anticipado, la evitación eventual del someti-
miento a juicio del imputado, con el dispendio temporal que ello importa
frente a una potencial absolución futura, fruto asu vez de la inmutabilidad y
reiteración de los argumentos del sobreseimiento, y para marginar igual-
mente la carga aflictiva que el juicio implica para el imputado (pena del ban-
quillo). Sin embargo, se ha declarado inadmisible la impugnación con sus-
tento en ser ajena al catálogo de las consideradas recurribles por el art, 356
[por mayoría, CF Salta, Sala |, 14/11/19, carpeta judicial 16.628/2019, "Rami-
rez, Juan Ademar”, añadiéndose asimismo que ”*setratade unasituación que
no causa estado, no resulta conclusiva y es dictada por un mismo órgano ju-
risdiccional, no obstante lo cual ocasiona un desgaste jurisdiccional doble y
superfluorespectodel análisis de una única y misma cuestión”, sin integrar,
se
señaló, la garantía convencional del doble conforme].
La decisión
de aplicarel procedimientocomplejo (art. 334) esimpugnable
porelimputado (inc. d), aunque esa facultad ya le había sido acordada en el
propio texto de aquella norma (su último párrafo), bien que extendiéndola
a "laspartes”. La negativa a disponer dicho procedimiento esimpugnable si
lo hubiere solicitado el imputado, pero ya hemoscriticado esareducida legi-
timación (véase el comentario al art. 334). El interés delimputado
en impug-
narla aplicación del procedimiento puede relacionarseconlagarantíadeser
403 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR Art. 352

juzgado en un plazo razonable; también, por ejemplo, con la habilitación


impertinente de un mayor período detiempoenlasintervencionesdelasco-
municaciones y en la reserva del legajo de investigación (art. 335).
Las resoluciones que se adopten durante la ejecución de la pena también
resultanimpugnables porelimputado (ap.e).Laprevisión del legisladorcon-
cuerda aquí, en parte, con la doctrina de la Corte Suprema en el caso “Rome-
ro Cacharane” [CSIN-Fallos, 327: 388], queenseguimiento del Informe 55/97
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, destacó, enrelación a
la impugnación promovida y rechazada contra una sanción a un interno en
un instituto carcelario, que “un aspecto esencial derivado del debido proce-
so esel derecho aque un tribunal superiorexamine o reexamine la legalidad
de toda sentencia jurisdiccional que resulte en un gravamen irreparable a
una persona ...”. La regla coincide también con la del art, 381, en tanto pre-
ceptúa que “las decisiones del juezcon funciones de ejecución podrán ser re-
visadas en audiencia” (véase su comentario).
Sisesigueal pie de la letra el principio general del art. 356, acerca de la ta-
xatividad del régimen de la impugnación, que se resume en cómose inicia la
oración de su texto: “solo podrán impugnarse...”, debería concluirse que
únicamente lo podrán ser las decisiones vistas. Sin embargo, habrá otras,
puesel propio art. 356 indica que lo serán las que versen sobre cuestiones de
competencia, las “excepciones” y “los procedimientos abreviados”.
La cuestión llama a varias reflexiones. La primera de ellas es que, silascosas
son así, deviene una incógnita —o un defecto injustificable— saber por qué
ellegislador noincluyó esastacultadestambién enel texto dela norma. Lase-
gunda, siguiendoa Pastor [Lineamientos ..., p. 131], la imperdonable confu-
sión del legislador entre la naturaleza de la legitimación subjetiva, que es la
que el Título anticipa que se tratará en su contenido (quien y cuando puede
impugnar, en palabras sencillas)y la legitimación objetiva del art. 356 (qué es
lo que se puede impugnar, también en simples términos). El autor resume el
desconcierto expresando: ”A continuación el Código trata, con técnica de
bastante baja calidad y muy alta confusión, la impugnabilidad objetiva, la
subjetivay la motivación. Es una reglamentación que traerá muchos proble-
mas. El art. 356 menciona las resoluciones recurribles, en lo que parece ser la
normasobre impugnabilidad objetiva. Sin embargo, las reglas sobre impug-
nabilidad subjetiva (arts. 352 a 355) no solo precisan agraviosy motivos de la
Árt. 352 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR 404

impugnación para cada una delas partes, sino que introducen también otras
resoluciones recurribles, pero también repiten algunas delas del art. 356 (...)
Loimperdonablemente descuidado del trabajo, verdadera falta de respeto a
los ciudadanos, se observa en la posibilidad de impugnar no las resoluciones
sobre, sino las excepciones' y “los procedimientos abreviados'*.
Seguramente, el espectro de decisionessujetasa impugnación, se amplia-
rá por los tribunales (véase el comentario al art. 356). Piénsese en la aplica-
ción al sobreseído de una medida de seguridad y lo expresado por la Corte
Suprema en relación ala eventual afectación que ella puede implicaralaga-
rantía del debido proceso [véase el comentario al art. 67y la causa “Antuña”
allí citada: CSIN-Fallos, 335:2228]; igualmente, en una distribución arbitra-
ria de las costas; también, en una nulidad rechazada; otro tanto respecto de
laextracción compulsiva y arbitraria de sangre (el caso de un hemofilico, por
ejemplo). Piénsesefinalmente en que la apelación extraordinaria exigela re-
visión de toda decisión por la última instancia local, para tratar la eventual
arbitrariedad de una sentencia equiparable a definitiva [CSJN, "Di Nunzio”,
CSJN-Fallos, 328: 1108, LL, 2005-C-550, entre otras]. Y así podriamos seguir
indefinidamente.
La legitimación del imputado para impugnar la aplicación del procedi-
miento de flagrancia y el rechazo del acuerdo de colaboración celebrado en
lostérminos del art. 202, son otros ejemplos querelativizan lataxatividad de
la regla en materia deimpugnación, en cuanto concierne al imputado. Con-
forme a lostérminos del art. 330, la aplicabilidad del procedimiento para ca-
sos de flagrancia (introducido porla ley 27.272), resulta "apelable”.Másallá
de señalar la desprolijidad del legislador, que se refiere a un recurso de de-
nominación inexistente, debe reconocerse quela ley autorizaal imputado o
asu defensor para perseguir la revisión de esa decisión. De igual manera, no
obstante que la norma nuevamenteserefiereal “recurso deapelación” (art.
10, ley 27.304), el imputado goza del derecho de impugnación contra la de-
cisión que rechaza el acuerdo de colaboración.
A todo evento, en la interpretación de la normativa citada, debe recor-
darse la regla del art. 14 (véase sucomentario)
y que la Comisión Interameri-
cana de Derechos Humanos ha sostenido que de acuerdo al principio pro ho-
mine, en materia de reconocimiento de derechos "se debe estar a la norma
más amplia y a la interpretación más extensiva e, inversamente, a la norma y
405 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR Art. 353

a la interpretación más restringida en materia de limitación de derechos”


[1/5/07, Informe 35/07, “Jorge, José y Dante Peirano Basso. República Orien-
tal del Uruguay”].

Art. 353. — «Legitimación de la querella», El querellante podrá impug-


nar el sobreseimiento, la absolución y la condena sila pena aplicada fue-
re inferiora la mitad de la pena pretendida. También podrá impugnar las
demás resoluciones que pongan fin a la acción o a la pena o hagan impo-
sible que continúen las actuacionesy la denegación o revocación de me-
didas cautelares, cuando no hubiese habido dos pronunciamientos en el
mismo sentido.
El querellante, constituido en actor civil podrá recurrir:
a) el sobreseimiento fundado en la inexistencia del hecho;
b) el rechazo total o parcial de las pretensiones deducidas en la deman-
da, siempre que su agravio supere los pesos cincuenta mil ($ 50.000).

51. Legitimación del querellante.— La norma habilita al querellante a


impugnar tanto la absolución que se dicte a contrario de su requerimiento
sancionatorio como la condena que no satisfaga la pretensión punitiva per-
seguida dentro del límite fijado: laimposicióndeunasanción inferiorala mi-
tad de la pena postulada. Acerca de la adecuación de este límite a nuestra
Constitución y los pactos que comprende, véase el comentario al art. 21.
El querellante también se encuentra legitimado para impugnarel sobre-
seimiento. El consentimiento del fiscal no afecta el derecho de revisión delo
resuelto, reconocido al acusador particular, quientiene derechoa participar
en forma autónoma en el proceso (art. 12 y concs.; véanse sus comentarios).
De igual manera, respectoa la propuesta fiscal de sobreseimiento, véase el
art. 270ysucomentario.
El precepto faculta al querellantea recurrirlas restantes resoluciones que
pongan fin a la acción o a la pena o hagan imposible que continúen las ac-
tuaciones. Se refiere así a resoluciones que se equiparan porsus efectos a las
sentencias definitivas, que son aquellas que ponen término al proceso, des-
pués de su integral tramitación. El concepto de sentencia definitiva está
siempre ligado a la imposibilidad de reparar el perjuicio, detal modo que si
el agravio del apelante es superable por otro canal, la resolución carece de
Art. 353 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR 406

dichacondición. Acerca delasdecisionesjurisdiccionales equiparables asen-


tencia definitiva, véase el comentario al art. 356.
Valen aquí también las reflexiones del comentario anterior, acerca de la
confusión legislativa entre legitimación subjetiva y objetiva. También, en
punto a la supuesta taxatividad del derecho de impugnación del querellan-
te que podría derivar de esta norma, en función no solo de lo preceptuado
en el art. 356, que lo amplía, sino de innumerables cuestiones que puedan
presentarse durante el curso del procedimiento y que le causen un agravio
irreparable, pese a la ausencia de su previsión, lo cual seguramente será re-
conocido pretorianamente. Por ejemplo, su derecho a ¡impugnar la desesti-
mación de la querella en los delitos de acción de ejercicio privado; también,
el derecurrirla declaración de una nulidad que pueda afectartodo lo actua-
doenelproceso, que dará lugara unasentencia definitiva por equiparación;
igualmente, el derecho a requerir la inspección de la resolución que aplica
arbitrariamente la distribución de costas en el proceso; otro tanto respecto
de la que rechaza una recusación, etcétera.
Resolución que pone fin ala pena es aquella que declara su prescripción o
la existencia de un obstáculo sustancial para que se ejecute. Las que imposi-
bilitan la continuación de las actuaciones serán la que suspende el proceso a
la espera de que se resuelva una cuestión prejudicial (véase, sin embargo, el
comentario al art. 28), la que hace lugar a un privilegio constitucional reco-
nociéndolo como obstáculo (art, 36) o la que suspende el proceso a prueba
(art. 35; por ejemplo, con fundamento en una subsunción típica impertinen-
te). Debe recordarse que la Corte Suprema tiene dicho que la resolución que
hace lugar a la suspensión de juicio a prueba es susceptible de serimpugnada
—en casación—, constituyendo una decisión equiparable a definitiva, devi-
niendoarbitrarialadecisiónqueniegadichocarácter definitivo[CSJN, “Men-
na”, CSIN-Fallos, 320:1919, LL, 1998-E-343, entre otras]. No parecen presen-
tar ningún tipo de conflicto aquellas decisiones que también facultan la im-
pugnación con sustento en la declaración de extinción de la acción.
La actividad impugnativa del querellante también abarca a las resolucio-
nes quedenieguen o revoquen medidas cautelares. Creemos, en verdad, que
el legislador ha querido referirse también a las medidas de coerción, además
de las cautelares, aunque el art. 356 solo refiera a estas últimas; igualmente,
porque de similar modo lo establece el art, 223, último párrafo; finalmente,
407 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR Art. 353

porque la alusión indistinta a unasy otras (esto es la distinción, pero también


launificación de la denominación) no es infrecuente en el legislador, aunque
deba admitirse que bien las diferencias en el Libro Quinto (véase el comenta-
rio al art. 209), esto es en el momento medular
de su reglamentación.
Entonces, las medidascautelares, enlaletra de este precepto, pueden re-
caer sobre los bienes del imputado o del civilmente demandado (medida
cautelarde naturaleza real), conel objeto de garantizarel comiso delosbie-
nes relacionados con la realización del delito (acerca del comiso, más am-
pliamente, véase el art. 310 y su comentario), la pena pecuniaria, la indem-
nización civil y las costas procesales (art. 219). O bien pueden tratarse de las
medidasde coerción (medida cautelarde naturaleza personal), estoes, esen-
cialmente, de las que persiguen asegurar “la comparecencia del imputado
o evitarelentorpecimiento de la investigación”.
Lareferenciaa “cuando no hubiese habido dos(...)pronunciamientosen
el mismo sentido”, con la que se condiciona el recurso dela parte querellan-
te, se vincularía a nuestro entender a la garantía del doble conforme esta-
blecida a favor del imputado y al intento de, privilegiándola, tornarla com-
patible ensu máxima medida con el derecho de impugnación del querellan-
te, evitando así un regressusad infinitum (la indefinición en el tiempo). Des-
conocemos si el legislador quiso que tal restricción tributara a todas las hi-
pótesis del párrato. Así, lo intuimos, pero la redacción del precepto no deja
lugar a dudas que solo lo hace respecto de las de su segunda oración; aun-
que tal conclusión, advertimos, marca una distinción inaceptable respecto
dela previsión que, en relación al sobreseimiento y ya respecto del Ministe-
rio Público Fiscal, contiene el art. 355.
El letrado patrocinante del querellante carece de facultades de impug-
nación (véaseel comentario al art. 83, 84).Pero rige supletoriamente el art.
48 del CPCCN, de darse sus supuestos (nuevamente, véase el comentario al
art. 83, $ 6), esto es el instituto de la gestión procesal o judicial.
Acerca de quien pretende querellarse, que alguna jurisprudencia refie-
re como pretenso querellante, véase el art. 356 y sucomentario.
Sobrecómo operael límite dela penacomorestricciónalaimpugnación,
véase el comentario
al art. 355.
Como complemento, véase el comentario al art. 5(8 1) acerca de la cues-
tión relativa ala garantía constitucional del ne bisineademcomo razónim-
Art. 353 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR 408

pediente de laimpugnación de la sentencia absolutoria y de nuestro recha-


zoaesaidea.

5 2. Legitimación del actor civil.— La norma, de manera coincidente


con lo establecido en los arts. 42 y 276, se refiere al querellante constituido
en actorcivil, dando a entender que la figura del actor civiles absorbida por
la del querellante. Sin embargo, en el art. 76se regula la actuación del actor
civil como sujeto procesal independiente del querellante (“el actor civi!...
actuará en el proceso personalmente o por mandatario”). Tratando el te-
ma, bien advierten Almeyra y Tellas [Contro!
de las decisiones judiciales ...,
p.383]queel Código *no obstante acordarle legitimación autónoma al ac-
torcivilen el art. 98 yss. (...) haincurridoen una indisimulable omisión al no
legitimarlo, al menos literalmente, a requerir de cualquier suerte de pro-
nunciamiento a menos que se haya constituido paralelamente en quere-
lante”. Todo ello hasido objeto de nuestro comentario al art.42, alquenos
remitimos.
Como, de acuerdo alo comentado en el precepto de referencia, subsiste
potencialmente en el Código la figura autónoma del actor civil, a ella y al
querellante que ademásejerce la acción civil, debe interpretarse referida la
regulación del derecho de impugnación que trata la norma.
Resulta contradictorio, en los términos literales del dispositivo, que el
querellante pueda impugnar el sobreseimiento ampliamente pero que en
cambio no lo pueda hacer si al mismotiempo ejerce la acción civil. La contra-
dicción es frutoo derivación a su vez, y en nuestra interpretación, de la dual
regulación de que hemos dado cuenta al comentar el art. 42. Y la contradic-
ción debe resolverse de acuerdo a la regla del art. 14, esto es entendiendo
queelquerellantenotienelimitaciónalgunaen cuantoa laimpugnación del
sobreseimiento, ejerza ono la acción civil.
Debe recordarse que la absolución obligará igualmente a considerar la
procedenciadela acción civil (art. 308, último párrato). Sin embargo, silasen-
tencia de absolución decidiese que el hecho no existióo que el sindicado co-
moresponsable no participó, talescircunstanciasimpediránesacondenaci-
vil (art. 1777, párr. 19, CCCN). Siello es así, el precepto debe adecuarse debi-
damente a tal norma de fondo, a fin de no afectar el derecho a ser oído de
quien ejerza la acción civil y su derecho de impugnación,
409 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR Arts. 354/355

Portanto, debe concluirse necesariamente, a efectos de no afectarelde-


bido proceso legal a su respecto, que el sobreseimiento fundado en la ine-
xistencia del hecho no solo será la hipótesis que habilitará la impugnación
del actor civil, cuando actúe solo en tal carácter, sino que también lo será la
hipótesis de que elimputado no haya intervenido en el hecho quese dé por
probado; y que tales supuestos habilitarán también la impugnación de la
sentencia de absolución, aunque expresamente no aparezca reconocido en
la norma, por virtud de lo establecido en la citada disposición de fondo.

Art. 354.— «Legitimación del civilmente demandado». El civilmente de-


mandado podrá recurrir la sentencia condenatoria enla medidadesu per-
juicio,

La norma faculta al civilmente demandadoa recurrirdelasentenciasiem-


pre que en esta se declaresu responsabilidad civil. El derecho a recurrirreco-
nocido al civilmente demandado es autónomoe independiente del recurso
del imputado. Por ello, suinacción no loafecta y soloserá necesario para ha-
bilitarlo que la sentencia haya declarado su responsabilidad penal.
El recurso que se le concede lo coloca en igual situación a la de aquel en
cuanto a sus facultades impugnativas y, por tanto, podrá cuestionar el pro-
nunciamiento en los mismos términos que el imputado. La actividad de im-
pugnación del civilmente demandado podrá favorecer al imputado (véase
el art. 348 y su comentario), lo que refuerza la idea antedicha.

Art. 355. — «Legitimación del representante del Ministerio Público Fis-


cal». El representante del Ministerio Público Fiscal podrá impugnar las
decisiones judiciales en los siguientes casos:
a) los sobreseimientos y demás resoluciones que pongan fin ala acción
oala penao haganimposible que continúen las actuacionesy la dene-
gación o revocación de medidas cautelares, cuando no hubiese habi-
do dos pronunciamientos en el mismo sentido;
b) la sentencia absolutoria;
c) lasentencia condenatoria, sila pena aplicada fuera inferior ala mitad
de la pena pretendida;
Art. 355 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR 410

d) las decisiones que se tomen durante la ejecución de la pena.


Estos límites no regirán si el imputado es funcionario público y el hecho
se ha cometido en el ejercicio de la función o en ocasión de ella.

La similitud de la norma con el régimen impugnativo previsto para el que-


rellante (art. 353) ha llevado a la doctrina a establecer dos diferencias. Asilo
expresa Díaz Cantón [La impugnación recursiva ..., p. 389], al decir que: “la
primera, inexplicable e inexplicada, consiste en que, mientras el querellante
puede impugnar un sobreseimiento que hasido asu vez yaconfirmadoen un
procedimiento impugnativo previo, el fiscal no puede hacerlo, dado que so-
lo podría impugnar cuando no hubiese dos pronunciamientos en el mismo
sentido, es decir solo podría recurrir el sobreseimiento [dictado por el tribu-
nal revisor] que ha sido el resultado de una revocatoria de una decisión pre-
via en sentido contrario; la otra, comprensible, es que el fiscal puede impug-
nartambién las decisiones quese tomen durante la ejecución de la pena (inc.
d)”.Wéasesobre lafórmula deladobleimpugnación el comentarioal art. 353.
Entrendemarcardiferenciascon el régimen previsto para el acusador pri-
vado, también debe mencionarse que las limitaciones previstas en la norma
noregirán sielimputado es funcionario público y el hechose ha cometido en
el ejercicio de la función o en ocasión de ella. En dicho caso y a diferencia del
acusador privado, lalegitimación para impugnar reconocidaalrepresentan-
te del Ministerio Público Fiscal nopodráserdenegada porlaexistenciadedos
resoluciones en el mismo sentido (casos contemplados en el ap. a) nienfun-
ción del monto de la pena aplicada (ap. c).
Asimismo, debe recordarse que el fiscaltambién puede recurriren favor
del imputado (art. 344).
Enloatinentealoscasoscontemplados enelapartado a, nuevamentenos
remitimos al comentario al art. 353.
Sobre la impugnación de la absolución por el fiscal (o el acusador parti-
cular), y su viabilidad, véase el comentario al art. 5?, 5 1; también, el art. 359
y sucomentario.
La fijación de límites a la actividad impugnativa del fiscal en función de la
penarequerida, hasido validada por la Corte Suprema alsostener que “el Es-
tado —titular de la acción penal— puede autolimitar el ¡us persegquendi en
loscasos que considere que no revisten suficiente relevancia (...) por ello, no
411 LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR Art. 355

puede considerarse inconstitucional la limitación de la facultad de recurrir


lassentencias al Ministerio Público (...)enla medida en que, en las particula-
res circunstancias del sub lite, no se ha demostrado que se haya afectado la
validez de otras normas constitucionales” [CSJN-Fallos, 320:2145; en el caso
el tribunal consideró especialmente el derecho de igualdad de las personas
yseñalóa dicho respectoy con cita de José María Ruda, que "los derechos del
Procurador General no son iguales que los del acusado. Todos losindividuos
deben ser objeto de igual protección, pero no son iguales ante los tribuna-
les”]. Concretamente, debetenerse presente que el Ministerio Público Fiscal
noes ”persona” según el art. 1? dela CADA y, portanto, no goza de las ga-
rantías que aquella les concede. Implicitamente, la Corte Suprema ha vuelto
arevalidarla constitucionalidad del límite enelcaso "Garrata” [CSJN-Fallos,
329:4688].
Si en la sentencia condenatoria se imponen varias clases de pena, a los fi-
nes de la procedencia dela impugnación hubo de sostenerse que resulta irre-
levante establecer un orden de prelación en razón de la gravedad de las pe-
nascuandoellasson principales, así estén establecidasen forma alternativa o
conjunta [CNCP Sala l, L£, 2002-D-865, bien que tributando a un texto legal
que, más prolijamente, preveía los múltiples tiposde pena]. Asílo harecono-
cido la Corte Suprema, al descalificar la sentencia de la Cámara Federal de Ca-
sación Penal que prohijaba aquella preferencia [*Juri, C. A.”, CSIN-Fallos,
329:59941, incurriendo en una indebida restricción (art. 14) de una facultad
asignada por el legislador al Ministerio Público Fiscal. Distinto esel caso de las
penas accesorias
o complementarias [CNCP Sala l, 2/2/95, "Hara”].
En caso de unificación, “no debe prescindirse de considerar si el trámite
unificatorio es derivación de la alternativa prevista en la primera parte del
art. 58delCPosisetrata de hechosque, deno haber mediadoobstáculos pro-
cesales, debieron habersidojuzgadosenel mismo procesoyresueltosen una
mismasentencia; estoes, de diferenciarsisetrata deuna pena única o deuna
condena única, porque las sentencias que se unifican conservan su indivi-
dualidad y el limite objetivo que prevé el precepto debe considerarse en re-
lación a cada una de ellas” [CNCP, Sala 1, 18/4/94, “Tibiletti, A.E.”, causa 160;
ídem, Salall, 30/9/93, "Paduano, J. D.”, causa 46, porque el condenado se hi-
zo acreedora una pena única, pero no a una sentencia única]. Sobre el parti-
cular, y esa distinción, véase el comentarioal art. 377.
Art. 356 DECISIONES IMPUGNABLES 412

Sila pena de referencia (o requerida por el fiscal) es de prisión o reclusión


perpetua, su mitad impuesta en la condena debe considerarse en relacióna
la máxima de la especie de que se trate [minoria del TCPBA, Sala l, 28/7/05,
causas 6698 y 6714; la mayoría, entre otros argumentos, estimó que el lími-
te noresultaba aplicable a las penas perpetuas, puesellas “en principio, ca-
recen de partes y mitades”], Aquelentendimiento es el que mejorse adecua
a las pautas que fija el art. 14 y posibilita soslayar una interpretación analó-
gica impertinente en perjuicio del imputado (in malam partem).
Las resoluciones quese adoptan durante la ejecución de la pena también
resultan impugnables por el representante del Ministerio Público Fiscal, El
legislador reconoce aquíel interés del acusador público en la correcta ejecu-
ción de la pena impuesta, conforme a las exigencias constitucionales y a las
previsionescontempladasenlaley de ejecución penal (ley 24.660), como mo-
do de garantizar la consecución de los fines previstosen su art. 1”.
En orden a la taxatividad del derecho de impugnación establecida en el
Código, valen las consideraciones ya efectuadas en comentarios preceden-
tes (arts. 352 y 353; véase igualmente el comentario al art. 356). Recorda-
mos, como ejemplo,el supuesto dela decisión querechazaelacuerdodeco-
laboración previsto en el art. 202. Otro pueden ser las cuestiones vinculadas
alaextradición (véanse el comentario al art. 127, encuanto ala extradición
interna, y el del art. 128, en cuanto a la extradición internacional).

TÍTULO Il
DECISIONES IMPUGNABLES

Art. 356. — «Decisiones impugnables». Sólo podrán impugnarse el re-


chazo de la pretensión de constituirse en parte querellante, las decisio-
nessobre cuestiones de competencia,el sobreseimiento, lasentenciade-
finitiva, las excepciones, la aplicación de medidas cautelares, la denega-
toria de la aplicación de la suspensión del proceso a prueba, los procedi-
mientos abreviados y las decisiones que se tomen durante la ejecución
de la pena.

$ 1. Consideraciones generales.— El legislador ha adscriptoa un siste-


ma taxativo de impugnaciones, comprendiéndolas, en principio, aquellas
413 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 356

que el texto legal señala, como ratificación de la regla anticipada en el art.


344, enpuntoa que “lasdecisionesjudicialesseránimpugnablessolo (...Jen
los casos expresamente establecidos”.
En parte, esa selección de decisiones impugnables es anticipada en la re-
dacción de losarts. 352, 353, 354
y 355, al tratar las legitimaciones subjetivas
que autorizan losrecursos, resultando aquíla norma, en esa medida, unarei-
teración de lo ya establecido anteriormente.
Pastor destaca, como ya hemosvisto [Lineamientos ..., p. 131], que ”el Có-
digo trata, con técnica de bastante baja calidad y muy alta confusión, la im-
pugnabilidad objetiva, la subjetiva y la motivación. Es una reglamentación
que traerá muchos problemas. El art. 356 menciona las resoluciones recurri-
bles, en lo que parece ser la norma sobre impugnabilidad objetiva. Sin em-
bargo, las reglas sobre impugnabilidad subjetiva (...) no solo precisan agra-
vios y motivos de la impugnación para cada una de las partes, sino que intro-
ducen también otras resolucionesrecurribles, perotambiénrepiten algunas
delas del art. 356”.
Y llevarazónen lacrítica, aunque esta, como se verá, resulta aún más pro-
funda. En efecto, como ejemplo, véase que el art. 352 contiene comoresolu-
ción impugnable por el imputado la revocatoria del sobreseimiento, ausen-
te en cambio en el dispositivo que comentamos. A su vez, este expresamen-
te prevécomoimpugnableelrechazodela pretensión deconstituirseen par-
te querellante (por lógica, por la víctima, única interesada en recurrir ese re-
chazo); sin embargo, aquella no aparece legitimada en el art. 353 para ha-
cerlo, nienningunaotra norma del Código. Otrotanto podría decirse de *las
excepciones” (queson, principalmente, defensas) yarespecto delimputado,
ausentesen la habilitación que otorga el art. 352 que, como vimos, trata pre-
cisamente qué decisiones él puede impugnar.
La crítica se acrecienta, como anticipamos, si se observan las múltiplesdis-
posiciones que alo largo del Código autorizan puntualmente impugnacio-
nes, que la norma, adversamente, no prevé, pese a quesu redacción inicia
con una regla exclusiva y restrictiva: “solo podrán impugnarse...”. Asi suce-
de en el art. 202 cuando se reglamenta que “el rechazo judicial del acuerdo
será impugnable por ambas partes...”. También, en el art. 334 que fija que
la decisión de aplicar el procedimiento para procesos complejos “será ¡m-
pugnable por las partes”, facultad ausente en el elenco de la norma,A su vez,
Art. 356 DECISIONES IMPUGNABLES 414

el art. 352 habilita la impugnación a favor del imputado, de la “decisión de


aplicar a un proceso las normas de los arts. 334 y ss.” (cuando ello ya estaba
dicho en el art. 334, último párrafo), añadiendo que también será recurrible
"la denegatoria de dicha aplicación si esta hubiese sido solicitada por el im-
putado”, que debió preverse ya en aquella norma (la del art. 334) y nueva-
mente en la presente. Más ejemplos de ello ya hemos dado en el comentario
al art. 352. También, en el art. 353, ya respecto del querellante.
Con ello queremos significar, en definitiva, que las decisiones jurisdiccio-
nales serán impugnables en principio conforme al texto legal quese comen-
ta; pero aun más allá, en tanto exista alguna previsión expresa que lo autori-
ce, con sujeción esto último al principio general del art. 344. De allí quese ha-
ya rechazado la impugnación interpuesta contra la decisión jurisdiccional de
nohacer lugar alasuspensión de la audiencia de controlde la acusación —pe-
dida hastatanto no fuera interpuesta y resuelta una queja deducida ensu de-
curso porel rechazo de unaimpugnación extraordinaria ante la Corte Supre-
ma—dadoque "lacuestión debatida nointegra el catálogo de decisionesim-
pugnables...” [CF Salta, Sala ll, 23/12/19, "Monserrat, Gimena Estefanía ...”,
carpeta judicial 15.742finforme n* 2].
Seguramente, el concepto de sentencia definitiva por equiparación, a la
que nosreferiremos infra, coadyuvará a mitigar, en casos extremos, las fa-
lencias detectadasy que hemos ejemplificado en los comentarios a los arts.
352 y 353, teniendo en consideración además que las cuestiones federales
que puedan constituirlacombinarán para suexamenantela Corte Suprema,
lo cualimplica, asuvez, y comosevio, suinspección previa porel máximotri-
bunal revisor en el orden local.
Debe quedar en claro, conforme al texto del art. 344, que no solamente
debe tratarse de una de las resoluciones declaradas impugnables, para tor-
narviablela actividad deimpugnaciónensucontra. Además, esa resolución
debe provocar en el caso puntual un interés directo para hacerlo (véase su
comentario).
La alusión en la norma a “las excepciones” lleva a concluir que tantosu ad-
misión comosu rechazoseránimpugnables. Encuantoa “los procedimientos
abreviados”, quesegún el texto también toleran laimpugnación, noestá cla-
ro aqué resolución judicial adoptada en su práctica ha querido referirse el le-
gislador, sise considera nosolo la vaguedad de la expresión con que se asigna
415 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 356

esa facultad sino además que, precisamente, aquellos derivan de acuerdos a


los que han arribado los interesados, salvo cuestiones muy puntuales que
puedan verificarse.
El derecho a impugnar “la denegatoria de la aplicación de la suspensión
delproceso aprueba”, previsto en la norma, y la regla detaxatividad vista,
conllevan a concluir que la decisión jurisdiccional que revoca esa suspen-
sión, no goza de aquel.
La impugnación pendiente constituye un obstáculo para la solución de
los conflictos de competencia por la Corte Suprema o el tribunal que deba
dirimirlos, habiéndose afirmado por aquella que la cuestión de competen-
cia no puede ser afrontada —por la Corte Suprema— mientras se encuen-
tre pendiente de resolución una impugnación en la causa en la que se la
plantea, correspondiendo con carácter previo decidir el recurso [CSJN-Fa-
llos, 312:1624, en el caso la apelación contra un sobreseimiento; 294:405;
327:3898; 328:318], y que "cuando una causa se encuentra con apelación
consentida ante un tribunal de alzada, es este quien debe intervenir en los
recursos pendientes, sin perjuicio de la ulterior remisión al juez que final-
mente correspond[a] seguir entendiendo en el proceso” [CSIM-Fallos, 328:
8531.

82. Sentencias definitivas por equiparación.— Porsentencia definiti-


va corresponde entender a aquella que, una vez agotado el debate, se pro-
nuncia sobre el fondo del asunto (penal o civil, o ambos) y, con prescinden-
ciadesu contenido (condena, absolucióno imposición de una medida de se-
guridad), goza de eventual aptitud para adquirir eficacia de cosajuzgada”
[Palacio, Losrecursos en el proceso penal, p. 80].
La Corte Suprema, abandonando la rigidez de ese concepto, ha conside-
rado, a los fines de la admisión del recurso de apelación extraordinaria, que
ciertas resoluciones que en principio no se adecuan a aquel, pueden alcanzar
ese status legal, bajo la regla formularia de que "si bien las resoluciones cuya
consecuencia sea la obligación de seguir sometido a un proceso criminal no
reúnen, porregla, la calidad de sentencia definitiva alosefectos del art. 14de
la ley 48, corresponde hacer excepción a dicha regla en los casos en los cuales
su aplicación podría provocar un gravamen de insuficiente, imposibleo tar-
día reparación posterior” [portodos, CS/N-Fa!los, 320:24511.
Art. 356 DECISIONES IMPUGNABLES 416

La consideración viene al caso porque el texto de la norma admite la im-


pugnación de todas aquellas decisiones judiciales que constituyan sentencia
definitiva, por lo cual el reducido concepto que en principio las reúne, debe
considerarse ampliado con sujeción a dicha doctrina y, portanto, consometi-
miento a la insuficiencia, imposibilidadoalatardiareparaciónque podríasig-
nificar el diferimiento de una determinada inspección, a la luz del perjuicio o
gravamen provocado por la decisión, como razón de la equiparación.
Con aplicación a leyes procesales precedentes, se ha considerado así que
constituyen sentencias definitivas por equiparación:
a) La regulación de honorarios, cuando se fijan en forma inapelable
[CSJN -Fallos, 209: 454] ose la deniega [CSIN-Fallos, 204:479] ose difie-
re su regulación sine die [CSJN-Fallos, 307:1962] o es fijada arbitraria-
mente [CSJN-Fallos, 311:357 y 305: 1271, ambos respecto de peritos;
CSJN-Fallos, 311:936, respecto de abogados].
b) La resolución que deniega el carácter de particular damnificado o el
derecho para querellarse, perosise verifica cuestión federal [CSIN-Fa-
llos, 332:2033; 316: 1930; 307: 2153; 310:669; 302:1128; 293:90]; o ar-
bitrariedad [CS/N-Fallos, 303: 298; en el caso, con sustento en la inca-
pacidad de una persona, no declarada tal por la justicia civil, y ala que
se le había denegado el derecho de querellarse portal razón].
c) El archivo de las actuaciones por no poderse proceder [CSJN-Fallos,
311:2195; /A, 1989-1V-548; CSIN-Fallos, 300:75].
d) El auto que admite formalmente la revisión de sentencia, finalmente
desestimada [CS/N-Fallos, 301:1069].
e) Lasentencia plenaria que declara laimprocedencia del recurso de ina-
plicabilidad de ley [CSIM-Fallos, 307:1092; 305:391 y 1753].
f) Laseparación del defensor de confianza del imputado [CSIN-Fallos,
312:1042, entrevarios, causa “Salvatierra”, CS/N-Fallos, 343:2243,en-
tre otras]; también, la decisión que margina u omite la provisión de la
defensa de confianza [CSJN, CSIN-Fallos, 329:1219; igualmente, cau-
sa “Salvatierra”, cit.].
9) La nulidad (de un sobreseimiento firme) que implica someter nueva-
mente a juicio [CSIN-Fallos, 321:2243; 308:84; LL, 1999-A-70; entre
417 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 356

otros, porque la prohibición de la doble persecución veda el mero ries-


go de que ello ocurra y exige tutela inmediata] o del procedimiento
cumplidoregularmente, queimporta retrogradarlo excesiva y arbitra-
riamente [CS/N-Fallos, 306:1705; 298:50y 312;272:188, “Mattei”, enel
que la Cámarahabiaanuladotodo lo actuadoa partir de la clausura del
sumario, por no haberse agotado la investigación], dado que el agra-
vio así originado no se disiparia ni aun con el dictado de una sentencia
absolutoria ulterior [CSJN-Fallos, 328:374].
La resolución del tribunal de impugnación, dictada pese al desisti-
miento [CSJN-Fallos, 310:683 y 132].
La extracción compulsiva de sangre al menor víctima [CSJN, JA, 1997-
1-447].
Elrechazo de laimpugnación interpuesta contrala resolución que de-
sestimóla excepción de falta de acción deducida por un legislador na-
cional querellado por calumnias e injurias, porque está en juego el al-
cance que debe darse a los arts. 68, 69 y 70 de la CN, causando un agra-
vio actual de imposible reparación ulterior, al no poder subsanarse
una vez ordenada la continuación del proceso [CSJN, LL, 2005-F-720].

k) La resolución querechaza la recusación de un juez planteada porel im-


putado [CSJN-Fallos, 329:4663, porquese hallaen juegosuderechoaser
juzgado por un juez imparcial, debatiéndose en el caso el apartamien-
to por haber ya emitido opinión al dictar como integrante de una cá-
mara de apelaciones, un procesamiento luego anulado].
1) La resolución que no hace lugar a la nulidad de lacontestación de una
demanda, con fundamento en ser falsa la firma que la suscribe, por
afectarlas reglas del debido proceso
y el servicio de administración de
justicia [CSIN, £L£, 2016-B-365, con cita de CSIN-Fallos, 307:859; se se-
ñaló que el incidente debió abrirse a prueba caligráfica ante la posibi-
lidad detratarse de un acto inexistente, imposible de convalidación].
m) La decisión de una cámara de apelaciones que aparta del proceso a la
fiscal de la instancia de origen, recurrida por su superior [CFCP, Salal,
7/11/19, "Servicio Penitenciario Federal ...”, causa 11.175/2017], por
cuanto “(los) agravios [se vinculan a] la interpretación del contenido
y alcance brindado a normas constitucionales las que atañen a la ac-
Art. 356 DECISIONES IMPUGNABLES 418

tuación del Ministerio Público Fiscal como un órgano constitucional


independiente ..., asicomo en concurrencia de un supuesto de arbi-
trariedad”;elfallofue dictadoconaplicaciónal Códigoley 23.984, que
no preveía la impugnación del apartamiento.

En cambio, se ha interpretado que no son sentencias asimilables a defi-


nitivas las decisiones referentes a:

a) Cuestiones decompetencia, salvo denegatoriadelfuerofederal[CSIN,


LL, 1984-C-258] o situaciones que impliquen un supuesto de privación
dejusticia [CSIN-Fallos, 308:2230] o la pérdida de una pretensión hecha
valereneljuicio[CS4N-Fallos, 310:761]oqueremitan alaconsideración
de puntosregidos por disposicionesconstitucionales [CSJN-Fallos, 311:
4301.
b) La cosa juzgada rechazada [CS/N-Fallos, 301:1032 y 295:125, entre
otras], salvo excepción si produjere un agravio de insuficiente, imposi-
ble otardía reparación [CSIN-Fallos, 314:377, comoseríaelcaso del trá-
mite impreso a una querella pese al sobreseimiento dictado anterior-
mente porel mismo hecho; en el pronunciamiento se señaló que “co-
rresponde hacer excepción a la doctrina según la cual las resoluciones
cuya consecuencia sea la obligación de seguir sometido a proceso cri-
minal no reúnen la calidad de sentencia definitiva, en los casos en que
dicho sometimiento podría provocar un gravamen de insuficiente, im-
posible otardia reparación ulterior”;también, CS/N-Fallos, 300:1273].

c) Las excepciones dilatorias [CSIN-Fallos, 302:1051 y 279:145; en con-


tra, respecto de la de litispendencia, CSIN-Fallos, 299:221].
a) Las medidascautelares [CSIN-Fallos, 295:646, 293:463
y 244:530, entre
muchos]; salvo que provoquen un perjuicio de imposibleo insuficien-
te reparación ulterior [CSIM-Fallos, 317:363; 305:1847; 302:347 y 516;
301:941 y 295:152, entre muchos].

e) Las nulidades procesales [CS/N-Fallos, 330:4549, aun invocándose ar-


bitrariedad; 244:182; 237:70y 188:419]; hay excepciones referentesa
la ley federal [CSIN-Fallos, 217: 48 y 232:571], a la celeridad [CSIN-Fa-
llos, 298:50], a la arbitrariedad [CS/N-Fallos, 295: 961; CSJN, “Skans-
ka”, LL, 2016-A-227, silanulidad implica la imposibilidad de proseguir
419 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 356

con la acción], a la violación del derecho de defensa y de propiedad


[CSJN-Fallos, 321:2082, respectodelaresoluciónquelarechazaba, ori-
ginada en una notificación diligenciada en domicilio equivocadoy a
la quese pretendía asignar eficacia], ala imposibilidad de reparación
ulterior del agravio [CSJN, LL, 1999-C-105], a la violación de la cosa
juzgada [CSIN-Fallos, 308:84, mediante la anulación de un sobresei-
miento anterior; en igual sentido, CSIN-Fallos, 321:2243]; ala defensa
de confianza, véase el elenco anterior, punto f); o, genéricamente, a
lospronunciamientos que, porsunaturalezaoconsecuencias, pueden
llegara frustrarelderecho federalinvocado, acarreando perjuicios de
imposible otardiareparación ulterior[CSJN-Fallos,
298:312, entre mu-
chos].

f) La orden de captura [CSJN-Fallos, 301:837].

9) La prescripción de la acción penal rechazada [CSIN-Fallos, 206:376;


293:193 y 295: 704]; hay excepción por procesos de duración excesiva
[CSIN-Fallos, 304:153; 306: 1688 y 323:982, entre otros].
h) Laprisión preventiva [CSIN-Fallos, 305:1022; 306:2090; 307:1186; 308:
1202, entre otros); salvo quese hubiere tachado de inconstitucional o
interpretadoerróneamente
una normafederal (o, aun, dederechoco-
mún] o mediare arbitrariedad, y la calificación consecuente
del hecho
impidiere la liberación del imputado [CS/N-Fallos, 314:451;310:2246;
316:365; 324: 3952 y 1632].
Larecusación de magistrados
[CSJN -Fallos, 322:1941 y 1332;321:1920;
311:565; 302: 221 y 297:70]; salvo situaciones de gravedad institucio-
nal [CSIN-Fallos, 304: 703] o causas graves con incidencia perniciosaen
el adecuado servicio de administración de justicia [CSIN-Fallos, 306:
1392], como lo es el caso, vigente el Código anterior, del juez correc-
cional llamadoa intervenirtambiéncomojuez de juicio [CSIN, “Llere-
na”, CSIN-Fallos, 328:1491; pero véase también, CSIN-Fallos, 329:
46631.
J) La representación del querellado, denegada [CSJN-Fallos, 302:795;
277:361].

k) La resolución por la que se pide el desafuero del legislador [CSJN-Fa-


llos, 317: 1814].
Art. 357 DECISIONES IMPUGNABLES 420

1) Laresolución por la cual se rechaza la pretensión de que sea separado


desurolel querellante [CSIN-Fallos, 328:1089, por mayoría; encontra,
CSJN -Fallos, 326: 2514].

Art.357.—«Sobreseimiento». Elsobreseimiento podrá impugnarse por


los siguientes motivos:
a) sicareciera de motivación suficiente, se fundara en una errónea valo-
ración de la prueba u omitiera la consideración de pruebas esenciales;
b) sise hubierainobservado oaplicado erróneamenteun preceptolegal.

Las resoluciones de sobreseimiento a las que aquí se alude son las con-
templadaenel art. 273, y aquella que eventualmentese dicte con motivo de
haberse acogido favorablemente el pedido efectuado en esesentido porel
acusado
y su defensa en la audiencia decontrol
de la acusación (art. 153, inc.
Cc; véase los respectivos comentarios).
La disposición en comentario ha innovado con respecto al procedimiento
anterior al distinguir expresamente, a travésde dos grupos, motivos deim-
pugnación que habían sido empleados de modo habitual en vigencia de
aquel yen función delrecurso de apelación que estaba allí previsto contra de-
cisiones semejantes (art. 337, ley 23.984). Excluyó solo la posibilidad de recu-
rrir, por parte de la defensa, cuando “nose hubiese observadoel orden de las
causales” del sobreseimiento, ahora previstasen el actual art. 269, y alas que
noaludetampocoelvigenteart.
352 (inc. c). Esinteresante destacar queel or-
denamiento, así, se aparta de la doctrina de la Corte Suprema que señala que
“elexamen dela subsistencia de la acción resulta previa a cualquierotra” [por
todas, CSIN-Fallos, 329:2179,
LL, 2006-D-182; véase en cuanto ala posibilidad
deimpugnación
del referido “orden de las causales”,
y a la eventual inciden-
cia de todo ello para el nuevo ordenamiento, Navarro - Daray, Código...,t.2,
p.664, 81, b].
También la revocatoria del sobreseimiento deviene impugnable (art. 352,
cit.), lógicamente si se hubieran puesto en juego las razonescontenidas en la
norma.
Por cuanto los motivos de la impugnación que el dispositivo indica guar-
dan similitud con algunos de los previstos en los que le siguen, nos remiti-
mos a sus comentarios,
421 DECISIONES IMPUGNABLES Árt. 358

Art. 358. — «Sentencia condenatoria». La sentencia condenatoria po-


drá impugnarse por los motivos siguientes:
a) sise alegara la inobservancia de un precepto o garantía constitucional
olegal;
b) sise hubiera aplicado erróneamente la ley penal;
c) sicareciera de motivación suficiente o ésta fuera contradictoria, irra-
zonable o arbitraria;
d) si se basara en prueba ilegal o incorporada por lectura en los casos no
autorizados por este Código;
e) sise hubiera omitido la valoración de prueba decisiva ose hubiera va-
lorado prueba inexistente;
f) sise hubiera, erróneamente, valorado una prueba o determinado los
hechos que sustentan la sentencia condenatoria y la pena;
9) sino se hubiesen observado las reglas relativas a la correlación entre
la acusación y la sentencia;
h) sino se cumplieran los requisitos esenciales de la sentencia;
¡) sise diera alguno de los supuestos que autoricen la revisión de la sen-
tencia condenatoria firme;
j) sinose hubiera respetado la cesura del debate.

8 1. Consideraciones generales.— La forma en que han sido precisados


los motivos de impugnación en la disposición ahora analizada, enlosincs. c),
e) y A, han significado la consagración legislativa de los principios que, res-
pecto del recurso de casación, contemplado en elordenamiento procesalan-
terior, fueron fijados jurisporudencialmente a partir del precedente "Casal",
al que nos referiremos seguidamente.
Valga ahora recordar que el recurso de casación hubo de ser interpreta-
do desde su entrada en vigencia en el orden nacional como un recurso "ex-
traordinario” o “excepcional”, calificativos estos con los que se quería sig-
nificar que su deducción solo permitía la renovación del examen del dere-
cho sustantivo o adjetivo aplicado al caso, tanto para evitar lainobservada
o errónea interpretación del primero como para controlar la estricta suje-
ción alsegundo de los procedimientos verificados, de modo, encuantoa es-
to último, de quedar respetada la garantía constitucional del debido pro-
ceso.
Árt. 358 DECISIONES IMPUGNABLES 422

En esa estructura, se explicaba así, su misión erala de cumpliruna —exclu-


siva— función nomofiláctica, por oposición a la dikelógica (que adiciona!-
mente posibilitael examen de loshechos dela causa, confundamentoen que
si estos están mal fijados de nada sirve la interpretación que de la ley se ha-
ga), acorde ello con su origen histórico, expresándose detal modo la idea de
que nosetrataba el suyo de un juicio de justicia sino de legalidad. De allíque
se dijera que no toleraba la censura de cuestiones de hecho.
Sin embargo, la interpretación que acerca del ámbito de operatividad
(amplitud)
del recurso en cuestión efectuó la Corte Supremaen el ya aludido
caso “Casal” [CSIN-Fallos, 328:3399, LL, 2005-E-657] vinoa producir una mo-
dificación sustancial en aquel estado de cosas; o a lo menos, en cuanto a la
protección que por su intermedio se quiso asignar a la garantia constitucio-
nal del imputadoa la doble instancia.
A modo de síntesis sustancial, y como aparece resumido en Navarro - Da-
ray [Código ...,t.3, p. 379], puede decirse que en la oportunidad el máximo
tribunal señaló: a) que "lo único que decide una interpretación restrictiva
del alcance del recurso de casación es latradición legislativa o históricade es-
ta institución en su versión originaria”; b) que “no existe razón legal ni obs-
táculo alguno en el texto mismo de la ley procesal para excluir de la materia
de casación el análisis de la aplicación de las reglas de la sana crítica en la va-
loración de las pruebas en el caso concreto, o sea para que el tribunal de ca-
sación revise la sentencia para establecer si se aplicaron estas reglas y si esta
aplicación fue correcta” hasta "el agotamiento de la capacidad de revisión”
ode su “capacidad deentendimiento”; c) que con ello ”se quiere significar
(...) que el tribunal de casación debe agotar el esfuerzo por revisar todo lo
que pueda revisar, osea, por agotar la revisión de lo revisable”; y d)que de-
be entenderse como “no revisable” aquello que "surja directa y únicamen-
te de lainmediación”, lo que constituye “un limite real de conocimiento”. Y
añadió, ya con sentido didáctico, que: e) como en definitiva lo expuesto se
vincula casi con exclusividad a la prueba testimonial (pues “buena parte de
la prueba se halla en la propia causa registrada por escrito, sea documental
o pericial”: consid. 25 del voto de los preopinantes), “lo no controlable es la
impresión personal que los testigos pueden causar en el tribunal” (mismo
considerando), “pero de la cual el tribunal debe dar cuenta circunstanciada
si pretende que se la tenga como elemento fundante válido, pues a ese res-
423 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 358

pecto también el tribunal de casación puederevisar criterios(...)noseríaad-


misible (...) que el tribunal se basase en una mejoro peor impresión que le
cause un testigo por mero prejuicio discriminatorio respecto de su condición
social, de suvestimenta, etcétera”,
Proclamó así la fórmula del máximo esfuerzo revisor como deber del ór-
gano de casación y agregó finalmente que la distinción entre cuestiones de
hecho y de derecho resulta relativa y problemática (y debe ser archivada por
el tribunal de casación: consid. 32 del voto de los preopinantes), pues “una
falsa valoración de los hechos lleva a una incorrecta aplicación del derecho”
y, además, "la misma valoración errónea de los hechos depende de que nose
hayan aplicado o se hayan aplicado incorrectamente las reglas jurídicas que
se imponen a los jueces para formular esa valoración” (consid. 26 delvoto de
los preopinantes). Enfunción de ello, ya enlotocante ala doctrina de la arbi-
trariedad (invocada insistentemente por la Cámara Federal de Casación Pe-
nal como sostén de su restrictiva intervención en la meritación de los hechos
y de la prueba del proceso), señaló que “resulta claro que no pueden aplicar-
sealrecursode casación loscriterios que esta Corte establece
en [la] materia”
reservándose “solo la función de corregir los casos en que resulte una arbi-
trariedad intolerable al principio republicano de gobierno”, y sentenció al
respecto que "podríasintetizarsela diferencia afirmando que en materia de
prueba, la casación debeentenderentados los casos valorando tanto sise ha
aplicado la sana crítica, como sisus principiosse aplicaron correctamente, en
tanto que incumbe a esta Corte entender solo en los casos excepcionales en
que directamente no se haya aplicado la sana crítica. No es la Convención
Americana la que exige el recurso del que conoce esta Corte, sino la propia
Constitución Nacional” (consid. 28 del voto de los nombrados).
Sentado ello, debemos añadir que las hipótesis de las que ¡ilustra el texto
legal son meramente enunciativas, estoesno sontaxativas. La ley noexpre-
sa esto último, esto es no dice que “solo podrá impugnarse”, razón por la
cual, rigiendo la interpretación amplia que deriva del principio pro homine,
debeentenderse del modo propuesto. En igualsentidoseexpresa Díaz Can-
tón [La impugnación recursiva ..., p. 396] con referencia al supuesto, no in-
cluido en el dispositivo, de sustentarse la impugnación en prueba esencial
de descargo ofrecidatempestivamente y denegada. En apoyodeestainter-
pretación, véase el art. 346, última oración, y sucomentario.
Árt. 358 DECISIONES IMPUGNABLES 424

Como complemento, véase igualmenteel comentario al art. 21, que tra-


ta acerca del derecho a recurrir. Además, el comentario al art. 125 ($ 2) sobre
la notificación personal de la condena.

82. Lashipótesis del precepto


a) Incisos a) y b): inobservancia de un precepto o garantía constitucional
o legal, y aplicación errónea de la ley penal.— La ley sustantiva, cuya inob-
servanciaoerróneaaplicaciónseremediaporelrecurso aquíprevistoes, con-
forme se dijo durante la vigencia del régimen anterior (lo cual por entonces
se examinaba, según se vio, a través de la casación material), aquella con
arreglo a la cual el juez debe resolver la cuestión propuesta para su juzga-
miento; y será ley formal, la quesolo regula la actividad del tribunal o de las
partes para llegar ala solución del conflicto. Deberá considerarse, para la co-
rrecta comprensión de ese concepto, la precisión de Núñez [Código...., p.
465], encuantoseñala que más allá desu ubicación u origen, tiene que aten-
derse, para su determinación, al "efecto sustantivo” de la ley, si mediante su
aplicación el tribunal ha juzgado el fondo del caso o cuestión llevada a su co-
nocimiento.
El concepto de ley sustantiva trasciende, entonces, al derecho penal posi-
tivo, abarcando también “las normas de derecho privado, sea en cuanto por
ellas en muchos casos ha de obtenerse un determinado elemento del delito
o de otra manera deban ser tenidas en cuenta parala aplicación de la ley pe-
nal, sea porque selas aplique o corresponda aplicarcon respecto ala preten-
sión civil hecha valer en el proceso” [Clariá Olmedo, Tratado ....,t.V, p.516].
La inobservancia es la falta de aplicación de la ley sustantiva; la errónea
interpretación es una mala aplicación de aquella. Es por ello acertadalaopi-
nión de Núñez [op. cit.]en cuanto niega, frente a otras, que la redacción del
inciso resulte continente de un pleonasmo. Ambas alternativas, queda no
obstanteen claro, recogen hipótesisdeviciooerror injudicando e implican,
como yase dijo, el tratamiento de cuestiones de derecho.
Sin perjuicio de ello, cabe acotar que el texto vigente parecería acotar la
posibilidad deimpugnación de decisionesen que hubiese tenido incidencia
algún "precepto o garantía constitucional” solo a los supuestos en que se
hubiese incurrido ensu “inobservancia” (inc. a), y noalas hipótesisde “erró-
neaaplicación” (inc. b), que la normasolo precisa respecto de "la ley penal”.
425 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 358

Empero, talexégesis no puede aceptarse desde que, conforme ala distin-


ción efectuada anteriormente entre ambos términos (y a la conclusión que
de ello se siguió, en orden a que las dos alternativas recogen, en definitiva,
vicioso error in ¡udicando e implican el tratamiento de cuestiones de dere-
cho), sería inconcebible que no pudiese constituir un motivo válido de im-
pugnación la decisión que hubiese eventualmente incurrido en una erró-
nea aplicación de un precepto o garantía constitucional, aserto quese con-
firma a poco que se tenga en cuenta el art. 31 de la CN. A similar conclusión
debe llegarse en lo atinente a los motivos de impugnación del sobresei-
miento (art. 357), quesolo alude (inc. b) a lainobservancia o aplicación erró-
nea “de un precepto legal”.
Ental orden de ideas, cabe señalar quecon base en el texto similaralosin-
cisos ahora en comentario contenido en el art. 456, inc. 1?, del ordenamien-
to anterior, se interpretó viable la posibilidad de examinar la constituciona-
lidad de una ley declarada inválida por un tribunal inferior, por oposición a
la Constitución Nacional [Palacio, El recurso de inconstitucionalidad ..., LL,
1993-D-933, para quien "las cuestiones federales complejas emergentes de
la declaración de inconstitucionalidad de preceptos nacionales comunes o
federales pueden resolverse, al igual que las cuestiones federales simples, a
través del recurso de casación previsto en el art, 456, inc. 19”], Frente a la cla-
ridad de la norma actual, parece evidente que todos aquellos motivos de im-
pugnación que se vinculen con cuestiones constitucionales encontrarán su
fundamento de procedencia en las normasen comentario. La posibilidad de
hacerlo ex officio [CSJN, LL, 2002-A-30, entre muchos], sumado a lo ya ex-
puesto, parece tornar Írrito discutir esa facultad.
El recurso deducido con sustento en estos incisos impone limitar el exa-
men alarevisión decómo el tribunal dejuicio ha aplicado el derecho. Massu
operatividad es relativa, pues debe tenerse en consideración que aquel se
halla constreñido, al condenar, por la calificación seleccionada por los acu-
sadores (art. 307), salvo mayor benignidad. Entonces, la norma no aplicará
en todos los casos en los que se discuta la exacta tipificación objetiva de un
hechoy la sentencia no podrá ser sancionada con invalidez con fundamento
enesarazón, por constituiresasubsunción, precisamente, una atribución ex-
clusiva de la parte acusadora y ajena a la función de los jueces de juicio y, por
ello, también, a la de los jueces de revisión (véase el comentario al art. 307).
Árt. 358 DECISIONES IMPUGNABLES 426

Perosí guardará vigencia cuando se discuta por los acusadores la ley másbe-
nigna seleccionada por el órgano jurisdiccional; también, en lo tocante a
otros aspectos de la ley penal (cuestiones vinculadasa la tentativa, a la rein-
cidencia, etcétera),

b) Incisosc), d), e) y f): motivación insuficiente, contradictoria, irrazona-


ble o arbitraria; prueba ilegal o mal incorporada, omisión de prueba decisi-
va o valoración de la inexistente; errónea valoración de la prueba y de las
hechos.— Sinperder devista el alcanceinterpretativo dado porla Corte Su-
premaa la antigua impugnación en casación por inobservancia del art, 456,
inc. 2* del anterior Código, conformesiemprea la doctrinasentada por ella
en elcaso “Casal”, puede señalarse que, a diferencia de los incisos anterio-
res, los aquí analizados aluden a motivos formales o procesales que habili-
tan la interposición del recurso, esto es, a vicioso errores ín procedendo, cu-
yo tratamiento debe preceder al de las cuestiones sustantivas o materiales.
Se los ha definido como casosdeinobservancia de normas legales que de-
be respetar el tribunal en relación asus propios actos, los del Ministerio Pú-
blico Fiscal ylos de las partes, y relativas, también, acerca de cómo debe pro-
cederse para dictar una resolución de fondo o para fundarla [CNCP, Sala l,
LL, 1995-B-67, entre varios].
La doctrina de la arbitrariedad ha venido a ser receptada a través de las
disposiciones en comentario, posibilitando por su vía, verbigracia, cuestio-
nar el hecho dado por probado en el fallo por el tribunal a quo (inc. f). So-
bre esa doctrina, véase el comentario al art. 20.
La omisión de valorar prueba decisiva, expresamente referida en el inc. e)
—acerca de esta véase también el comentario al art. 305, 8 2, b—constituye
uncasotípicodearbitrariedaden laselección dela prueba, queafecta el prin-
cipio de razón suficiente [CNCP, Salal, LL, 2002-D-897; ídem, Sala ll, JA, 1995-
1-588], puesto que, según se dijo en vigencia del ordenamiento anterior (lo
que deberá ser considerado, de todos modos, a la luz de la doctrina fijada a
partir de "Casal”), si bien la valoración de los elementos probatorios que de-
terminaron las conclusiones del tribunal resulta, por regla, ajena al control
casatorio [CNCP. Sala ll, LL, 2000-F-122], ello no lo habilita para excluir de tal
modo la que resulte esencial [CNCP Sala !l, 24/8/94, "Arseni, H.”, causa 151]
y/o haya sido legítimamente obtenida [CNCP, Sala III, DJ, 2000-3-303].
427 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 358

En tal orden de ideas, y como ya se resaltó, sobre la base de entender que


laenumeración efectuada en el artículo en comentario, desde la perspecti-
va del derecho fundamental del imputado al recurso, es solo enunciativa y
notaxativa, seha sostenido que nosolamente deben considerarseincluidos
como motivos de impugnación los referidos a la omisión de valoración de
prueba decisiva, sino también la omisión de incorporar o producir prueba
esencial de descargo [Díaz Cantón, La impugnación recursiva ..., p. 396].
Véanse como complemento los arts. 19 y 20, y sus respectivos comenta-
rios.

c) Inciso g): inobservancia de las reglas relativas a la correlación entre la


acusación y la sentencia.— La falta de correlación entre imputación y fallo
hasido ampliamente reconocida por ladoctrina tradicionaly la jurispruden-
cia como un motivo de impugnación de la sentencia durante la vigencia del
antiguo régimen [por todos, véase De la Rúa, La casación ..., p. 105 y ss.], de
modo que la disposición en análisis recoge el conjunto de aquellas opiniones
y sentencias.
En orden al contenido del principio de congruencia y a la posibilidad de
calificarel hechodeforma distintaa la de losacusadores, asícomo ala prohi-
bición deimponer una pena más grave que la requerida por aquellos, de to-
do lo cual puede derivar que eventualmente se verifique el motivo de im-
pugnación aqui previsto, véanse el art. 307, sucomentario y sus remisiones.

d) Inciso h): incumplimiento de los requisitos esenciales de la sentencia.


En el comentario al art. 305 nos hemos referido a los requisitos que deberá
contener la sentencia dictada luego del respectivo juicio en función de las
dos etapas del mismo a las quese refiere el art. 283 (véase los respectivos co-
mentarios), de modo que tales requisitosson exigibles, tanto a la que se dic-
teluego de la audiencia en quese discutala responsabilidad penal, como en
aquella que, en su caso, se dicte con posterioridad a la audiencia de deter-
minación de pena.
Detodos modos, la norma analizada ahorase refiere puntualmentea los
requisitos “esenciales” de ambas clases de fallos, por lo cual deberá tenerse
presentetodo lo dicho en relación a la primera de aquellas disposiciones en
orden a la incidencia de los principios generales de saneamiento y convali-
Art. 358 DECISIONES IMPUGNABLES 428

dación contenidos en los arts. 130y 131 (véanse sus comentarios), respecto
de la validez de tales decisorios para poder, efectivamente, recurrir con sus-
tento en el precedente inciso.

e) Inciso ¡): verificación de alguno de los supuestos que autoricen la revi-


sión de la sentencia condenatoria firme.— La disposición en análisis intro-
dujo un motivo de impugnación novedoso en el orden nacional (ya contem-
plado en buena parte de los ordenamientos provinciales, con el de Buenos
Airescormo pionero), al prever la posibilidad de invocar anticipadamente los
motivos propios de un recurso de revisión (art. 366, véase su comentario),
cuando ellos se presentasen al ser dictada la sentencia o inmediatamente
después, durante el plazo para impugnarla [Díaz Cantón, La impugnación
recursiva ..., p.395]. Al decir de Pastor [Lineamientos ..., p. 138, nota 69 y la
cita respectiva de la obra del primero], se honró así una idea de Maier [Dere-
cho ...,t.1, p. 722], acerca de que “agregarle al recurso de casación los moti-
vos que habilitan el recurso de revisión, autorizado en forma atemporal con-
tra la sentencia de condena, no solo es legítimo, sino, además, político-cri-
minalmente conveniente, pues no hay necesidad de esperar aque lasenten-
cia quede firme para intentar su modificación ...” (la cursiva es del texto ori-
ginal).
Habida cuenta que, conforme al art. 362 (véase su comentario), durante
la audiencia allí prevista el imputado podrá introducir motivos nuevos, la
prueba que eventualmente se ofrezca
y produzca ental oportunidad podrá
versar respecto de los aludidos motivos, propios de un recurso de revisión,
que hubiesen llegado asu conocimiento desde el vencimiento del plazo pa-
ra impugnary la interposición del respectivo recurso, hasta quesellevea ca-
bo la audiencia en cuestión.

f) Inciso j): inobservancia de las normassobre la cesura deldebate.— Las


normasaquialudidassonlascontenidasen losarts. 283, 303
y 304 (véanse sus
respectivos comentarios). Si bien se trata de un motivo novedoso, no lo es
tanto porel vicio en sí, que podría considerarse incluido dentro de lostradi-
cionales motivos de casación formal, sino por la novedad que implicó en el
orden federal la introducción de la referida cesura [Díaz Cantón, La impug-
nación recursiva ..., p.395].
429 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 359

Art.359. —«Sentencia absolutoria». Lasentencia absolutoria podráim-


pugnarse porlos motivos siguientes:
a) sise alegara la inobservancia del derecho ala tutela judicial de la vic-
tima;
b) sise hubiera aplicado erróneamente la ley;
d) silasentencia careciera de motivación suficiente, o ésta fuera contra-
dictoria, irrazonable o arbitraria;
d) sino se cumplieran los requisitos esenciales de la sentencia.

81. Inobservancia del derecho ala tutela judicial de la víctima.— Lain-


clusión de este motivo deimpugnación (inc. a) hasido objeto decríticasen ra-
zón de suvaguedad, que compartimos. Se ha dicho así por Pastor [Lineamien-
tos..., p. 136y nota 65] que ”... noestá claro quéeseso [la tutela judicial de la
víctima], ni mucho menos sus alcances, lo cual es llamativo porque setrata de
un concepto amplio y abierto insertado en un territorio, el de los motivos del
recurso, que trabaja con descripciones bien precisas yespecíficas. El legislador
sabe de esa textura esponjosa y trata de orzar la proa hacia dónde va el viento
para dar contenidoa esatutela (art. 12)...”. Enlamisma línea, Díaz Cantón [La
impugnación recursiva ..., p. 398] expresa que se ha hecho alusión al ”...ina-
prehensible derecho a la tutela efectiva de la víctima...”.
Ya hemos referido en el art. 12 (véase su comentario) lo concerniente al
derecho a la tutela judicial efectiva de la víctima. Sobre esa base, y las nor-
mas de derecho internacional y nacional alli referidas y analizadas, al igual
que delajurisprudencia deigual carácterreseñadaentaloportunidad, pue-
de, no obstante las opiniones doctrinarias mencionadas, procurar darse al
motivo de impugnación aquítratado un contenido más definido y preciso,
con un adecuado sustento normativo.
Deestaforma, sibiencorresponderáalajurisprudencia futura precisarto-
davía más el alcance que cabe asignar a la norma en comentario, existe una
base normativa (y la consecuente aplicación e interpretación de ella ya efec-
tuada por tribunales internacionales y locales), que posibilitará cumplir con
ese cometido, partiendo de tal sustento, de una mejor manera y compatible
con la legislación vigente.
En ese quehacer, no debe olvidarse una norma básica, cual esla contenida
enel art, 131,y el principio de convalidación alli reglamentado. Comosu deri-
Art. 359 DECISIONES IMPUGNABLES 430

vación, los defectos formales que afecten ala víctima quedan convalidadosen
los siguientes casos si no solicitó su saneamiento mientras se realizaba el acto
o dentro de los tres días de practicado de no haber estado presente, si por las
circunstancias del acto ha sido imposible advertir oportunamente el defecto
y no lo hubiera reclamado dentro de las veinticuatro horas de advertido, y si
aceptó, expresa o tácitamente, los efectos del acto (véase su comentario),
Como indispensable complemento de este comentario y del que sigue,
véase el del art. 5? (8 1). Véase también el art. 355
y su comentario.
Acerca del reenvío, véase el art. 365.

52. Las restantes hipótesis.— En cuanto a la aplicación errónea de la


ley (inc. b), debe darse aqui por reproducido, en primertérmino,
todo cuan-
to se dijoal comentar los incs, a) y b) del art, 358; en particular, en orden al
concepto de ley sustantiva, y asu extensión a las normas constitucionales.
Enelparticular caso del motivo aquí analizado, es de notar queel precep-
to solo alude a la “aplicación errónea de la ley”, cuando ya se ha visto en
aquel comentario que, sin perjuicio deser ambos motivosconstitutivos de vi-
ciooerroriniudicando, nocabe identificar “errónea aplicación” con “inob-
servancia”. En consecuencia, no se encuentra una razón plausible para ex-
cdluirde los motivos de impugnación contra una sentencia absolutoria los su-
puestosde “inobservancia deunprecepto ogarantiaconstitucionalolegal”,
tal comoestá previsto para lassentencias condenatorias, cuando ademástal
motivo ha sido expresamente establecido para los supuestos de sobresei-
miento (art. 357, inc. b).
En efecto, no puede admitirse una restricción en ese sentido para la im-
pugnación de una sentencia absolutoria, dictada luego de un debate en el
cual han podido actuar y pronunciarse con absoluta amplitud todas las par-
tes, cuandosimultáneamente ellegisladorha sidomásamplio para disponer
los motivos de impugnación de un sobreseimiento, que es derivación de un
tramo del procedimiento en el cual las facultades de intervención de las par-
tesson mucho más acotadas y, en consecuencia, la posibilidad de apreciary
discutir una inobservancia de tal género es mucho menor. La interpretación
aquí propuesta se halla en línea, adicionalmente, con las facultades conce-
didasa la víctima porel ordenamiento en general, de las cuales, el motivo de
impugnación contenido en el inciso a, vinculado con lainobservancia del de-
431 DECISIONES IMPUGNABLES Art. 359

recho a la tutela judicial de la víctima, al cual ya nos hemos referido, cons-


tituye una manifestación concreta queconducesin más ala inteligencia que
se propicia.
Enlo pertinente a la absolución carente de motivación suficiente, contra-
dictoria, irrazonable
o arbitraria, véanse los arts. 19
y 20 ysuscomentarios.
También en lo pertinente, el comentario
al art. 358.
5i fuere del caso analizarla, véase el comentario al art. 18 en cuanto a la
garantía a juzgamiento en plazo razonable.
En lo concerniente al incumplimiento de los requisitos esenciales de la
sentencia (inc. 0), debe darse aquí por reproducido lo expuesto en relación
a igual motivo de impugnación establecido para la sentencia condenatoria
(art. 358, inc. h, véase su comentario), con la salvedad de que aquí se alude
únicamenteala absolutoria, por locualse podrá recurrir porla presentecau-
sal, en principio, solo contra esta última, y no (por razones obvias), contra la
recaída luego de la audiencia de determinación de pena.
En el dispositivo que comentamos, no se ha incluido como motivo de im-
pugnación el supuesto en que la sentenciase fundaseen una "errónea valo-
ración de la prueba uomitiere laconsideración depruebasesenciales”,cuan-
do sí el legislador lo ha hecho para el caso del sobreseimiento (art. 357, inc.
a) y, parcialmente, para el caso de condena.
Al respecto, no puede admitirseuna restricción en ese sentido para laim-
pugnación de una sentencia absolutoria, dictada luego de un debate en el
cual han podido actuary pronunctarse con absoluta amplitud todas las par-
tes, cuandosimultáneamente el legislador ha sido másampliopara disponer
los motivos delmpugnación de unsobreseimiento. Valen, entonces, lascon-
sideraciones antes vistas en punto a la ¡inobservancia de la ley.
Asimismo, no es menos claro que la “errónea valoración de la prueba” o
la “omisión delaconsideración de pruebasesenciales” constituyen, entodos
loscasos, supuestos de "carencia de motivación suficiente”, odelcarácterde
“contradictoria”, “irrazonable” o, endefinitiva, “arbitraria” delasentencia,
de modo que, incluso por vía de la invocación de arbitrariedad, aquel géne-
ro de motivación de la impugnación no podrá ser rechazado, lo cual acerca
el carácter de las posibilidades de revisión de la sentencia absolutoria otor-
gada a los acusadores, a la revisación amplia consagrada para el imputado a
partir del fallo “Casal”.
Art. 360 TRÁMITE 432

TÍTULO IW
TRÁMITE

Art.360. —«Interposición». Laimpugnación seinterpondrá porescrito,


debidamente fundada, ante el juez que dictó la decisión, dentro del pla-
zo de diez días si se tratare de sentencias condenatorias o absolutorias,
detresdías parala aplicación de una medida cautelar y de cinco días en los
demás casos, salvo que este Código prevea la revisión inmediata.
Sila impugnación fuere presentada y fundada en la misma audiencia, se
dará por cumplida en ese acto la sustanciación del recurso.
Si se indicare más de un motivo deimpugnación, deberá expresarse por
separado con sus fundamentos.
En el caso en que los jueces que revisen la decisión tengan su sede en un
lugar distinto, la parte deberá fijar con precisión el modo para recibirco-
municaciones.
En el supuesto descripto en el párrafo anterior, las audiencias podrán re-
alizarse por medios audiovisuales, siempre que exista conformidad ex-
presa de la parte que haya formulado la impugnación. Cuando hubiere
impugnado más de una parte, cada una de ellas podrá optar por concu-
rrirpersonalmentealaaudienciao participardeformaremota pormedios
audiovisuales.
El impugnante deberá acompañar las copias necesarias para el traslado
alas otras partes.
Si fueren advertidos defectos formales en la impugnación, deberá inti-
marse a quien la interpuso para que enel plazo de cinco días éstos sean
subsanados, bajosanción de inadmisibilidad. Silaimpugnación tuerain-
terpuesta fuera del plazo, será rechazada sin más trámite.
Laoficinajudicial enviarálas copias delaimpugnación alas demás partes,
momentoen el que se podrán deducir las adhesiones, sorteará los jueces
que intervendrán y fijará audiencia dentro de los cinco días desde la últi-
macomunicación.

Si bien la norma comienza mencionando la necesidad de que la impug-


nación sea porescrito, ensusegundopárrafo menciona queenelcaso detra-
tarse de una audiencia, puede darse por abastecido este requisito si ha sido
presentada y fundada en ese mismo acto.
433 TRÁMITE Art. 360

Los plazos son claros en cuanto a que serán de diez días para sentencias
definitivas, tres para medidas cautelares (personales o reales; véase el co-
mentario al art, 209 acerca del concepto de "medidas cautelares”), mientras
que para el resto aplica la regla genérica de cinco días, salvo que el código es-
tablezca la revisión inmediata, pero sin dejar en claro cuál será el plazo en
esos supuestos y sin perjuicio de destacar que no se advierte de la lectura de
todoelCódigolautilización deesta fórmula enalguna desus partes. Encuan-
to a cómo operan tales plazos, véase el art. 114y sucomentario. Serán hábi-
les, salvos los casos de excepción que allí se indican. Debe tenerse en consi-
deración la regla del art. 116en materia de reposición de plazos, por cuya vir-
tud las partes podrán solicitarla total o parcialmente, si pordefecto de la co-
municación, por razones de fuerza mayor o porcaso fortuito, no hubieran
podido observarlo.
La presentación debeser clara en los motivos del recurso, y es por eso que
el párr. 3 exige que los argumentos deben estar expresadosen forma sepa-
rada, lo cual contribuye al cumplimiento de lo previsto en el art. 350 de este
Código, que obliga a expedirse alosjueces de revisión respecto decada uno
de los agravios presentados, salvo que estos sean manifiestamente impro-
cedentes con la cuestión planteada. Esdoctrina conocida de la Corte Supre-
ma que: "Si bien debe descalificarse como acto judicial aquel que omite de-
cidir cuestiones propuestas y conducentes o decisivas para la solución del
pleito, no cabe extender ese tratamiento a las manifiestamente improce-
dentes. Los jueces no están obligados a seguir a las partes en todas sus ale-
gacioneso argumentos bastando quese hagan cargo de los conducentespa-
ra la decisión del litigio” [entre muchos, CSJMN-Fallos, 291:62].
Si elimpugnante decide hacer su impugnación por escrito, debe acom-
pañar copias para todas las partes presentadas (párr. 59), como asítambién,
en eseacto ofrecer la prueba que estime pertinente, según el art. 362 (párr.
39). Si bien no lo menciona el Código, esto será obligatorio, y hasta puede
argumentarse la inadmisibilidad de la impugnación frente a su incumpli-
miento e intimación desoída para hacerlo, por cuanto de aquel escrito se co-
rrerávistaalaspartes, quienes podrán acompañar uofrecerlapruebaquere-
fute la cuestión de agravio, para velar así por la plena igualdad de las partes
enel proceso, circunstancia que nose dariasi la parte omite esta información
en el escrito de impugnación. Cuando la impugnación hubiese sido oral, la
Art. 360 TRÁMITE 434

prueba debe ofrecerse en ese acto, y la vista se da por abastecida por la pre-
sencia de todas las partes en la audiencia, sin perjuicio del auxilio que pue-
den representar sus registros y la distribución de sus copias.
La circunstancia de hallarse detenido el beneficiario de la impugnación
incumplida en cuanto al requisito de copias, puede dar lugar a supuestos
operativos del recurso interpuesto in forma pauperis, mediante la interven-
ción de la defensa oficial o de otro defensor oficial, si fuere el caso.
Si los jueces de revisión tuviesen la sede de su despacho en un lugar dis-
tinto al del juez que intervino en el proceso hasta allícumplido, la audiencia
a las que se refiere el art. 362 podrá realizarse de manera remota a través de
medios audiovisuales, siempre que exista conformidad expresa de la parte
que hayaformuladolaimpugnación. Ellotambién podrá hacerse, aun cuan-
do no se verifique en el caso la lejanía con el despacho del juez de revisión,
cuando por razones operativas fuese dificultoso o directamente imposible
el traslado en tiempo oportuno del imputado que se hallase detenido y hu-
biese manifestado su voluntad de asistir a la audiencia, siempre que se ase-
gureentodo momentosuadecuadacomunicaciónconsu defensor (véasede
todos modos lo dicho en el comentario al art. 362 respecto de la posibilidad
de ausencia voluntaria a la audiencia por parte del imputado). Empero, la di-
versidad de locación entre uno y otro de los despachos, no impedirá que la
parte quese encuentre en condiciones de hacerlo concurra personalmente,
asuopción, a la audiencia.
En el caso de que la impugnación sea presentada fuera del plazo, rige el
de gracia (art. 114), perosuperado este el precepto deja en claro queserá re-
chazada sin más trámite. Acerca de ese exceso, en situaciones límites, véase
el comentario al art. 114($ 3), pudiendo estas hasta dar lugara impugnacio-
nes extraordinarias ante la Corte Suprema [véase, adicionalmente, 11/3/08,
“Portillo”, P. 221. XLIII. RHE). Recuérdese nuevamente la norma del art. 116
en materia de reposición de plazo.
Según el séptimo párrafo de la norma, la oficinajudicial en forma simul-
tánea enviará copias a las partes y sorteará los jueces de revisión que van a
interveniren la audiencia fijada el quinto día desde la última comunicación
ysibienno aclara a que comunicación se refiere (si la del auto impugnado o
aquella en la cualse da traslado a las otras partes), porrazones prácticas de-
be entenderse que ello ya debe estar fijado en la comunicación con la cual
435 TRÁMITE Art. 361

secorretraslado, para evitar dilaciones, principalmente si se verifica la pri-


vación de libertad del imputado.
Aunque ninguna norma expresamente lo prevea, al igual que cuanto su-
cede al organizarse inicialmenteel juicio (art. 281; véase su comentario),que
tampoco lo prevé, debe darse a conocer a las partes quienesserán los jueces
de revisión que intervendrán, para que aquellas puedan ejercer su garantía
acontar con un juez imparcial, a través del instituto de la recusación. Inver-
samente, los jueces podrán inhibirse con fundamento en igual razón, moti-
vo que obligará a la oficina judicial a ponerles en conocimiento, en el inicio
del trámite de impugnación, quienesson las partes del proceso en el que ha-
brán de intervenir.
En cuanto al trámite de adhesión, véase lo dicho en el comentario al art.
345.
Como complemento, véase también el comentario al art. 309 (8 2).

Art. 361. — «Queja porimpugnación denegada». Sielimpugnante con-


siderase que su impugnación ha sido incorrectamente denegada, podrá
plantear queja ante la instancia de revisión. La queja se interpondrá por
escrito dentro de los cinco días de comunicada la denegatoria, acompa-
ñando el soporte audiovisual de la audiencia respectiva e indicando los
motivos porlos cuales consideraque hasido incorrectamente denegada.
Cuando la denegatoria hubiere sido efectuada en un trámite escrito, al
escrito de queja se acompañará copia de la resolución impugnada, del es-
crito de impugnación y de la denegatoria. Los jueces de revisión resolve-
rán dentro de los cinco días. Si hicieren lugar a la queja darán interven-
ción a la oficina judicial alos fines dispuestos en el último párrafo del ar-
tículo anterior.

El órgano a quo puede denegar las impugnaciones que las partes hubie-
sen interpuesto con arreglo a los arts. 344y 356 a 359. Contra esa negativa, y
para su admisión, la parte recurrente cuenta con el exclusivo remedio pro-
cesal de la queja porel rechazo —también llamado recurso de hecho o direc-
to—, a presentar ante el tribunal que, según la distribución de competencias
establecida en los arts. 53 y 54, hubiere debido conocer en el recurso, de ha-
bérseleconcedido. La denegatorianoessusceptiblede cuestionamiento por
otra vía que no sea la regulada en el precepto.
Art. 361 TRÁMITE 436

Nose trata, en verdad, de una actividad de impugnación sino de un pe-


dido al tribunal superior para que asuma la reconsideración de la negativa
y, posteriormente, haga lugar al recurso planteado [pero lo considera un
verdaderorecurso Nogueira, Los recursos ordinarios ..., p.288, expresando
que “ninguna traba surge para excluir la queja de la definición de recursoy
buscar un sustituto más adecuadoa su esencia"),
Únicamentees viable contra la negativa a conceder el recursoy, portanto,
noes posible llegar directamentea la alzada sin haber interpuesto el recurso
y resultar este denegado [CNCF, Sala |, JA, 1993-1V-534] o, dicho de otro mo-
do, noesprocedentecuandoelautoquela motivanofuerecurrido porel que-
joso [como se ha entendido desde antiguo: CCC-Fallos, 1W-711]. Tampoco es
pertinente la queja contra el auto que rechaza el recurso deducido contra
aquel otro que lo declaró inadmisible [CCCF Sala |, JA, 1994-11-585].
La deducción de la queja no interrumpe el trámite del proceso. Pero, en
seguimiento de lo dispuesto en el art. 347, los efectos de la resolución que
sepretende recurrirquedarán ensuspenso hasta quesea decidida [másam-
pliamente, véase sucomentario].
La quejadebesiempre promoverse porescrito. Suinterposicióndebefor-
malizarse dentro de los cinco días de comunicada la decisión denegatoria.
En el hipotético caso de que el tribunal de alzada estuviese en otra ciudad,
losferiados locales nosecomputan [CSIN-Fallos, 302:1140; CSIN-Fallos, 277:
430], esto es, la queja se rige según los días hábiles del tribunal ante el cual
se presenta.
El término para la deducción no se interrumpe ni suspende por la inter-
posición de otros recursos igualmente promovidos contra el auto denega-
torio [CF Bahia Blanca, /4, 1994-1-337; CNCP, Sala |, JPBA, 89-75-239], salvo el
caso de lainstancia de aclaración (art. 113). Pero debe considerarse que “lo
que debetenerse en cuenta para el cómputo del plazo en lainterposición de
la queja esla notificación personal al encausado de la decisión que acarrea la
firmeza de la condena” [CSJN, LL, 2004-F-574], y no la notificación previa al
defensor (véase el comentario al art. 125).
El escrito,se ha expresado, debeser autosuficiente[CNCP
Salal, JPBA, 89-
87-260; CNCP, Sala ll, /A, 1996-11, indice, 197; CNCP Salalll, /PBA, 87-75-131,
entre muchos], esto es debe bastarse a sí mismo, habida cuenta el carácter
autónomo que posee, lo cual importa afirmar que su sola lectura debe ser
437 TRÁMITE Art. 361

bastante parala comprensión del caso [CNCP Sala 1Il, 20/2/95, causa 7, “Acu-
ña, R.”], pues el tribunal de alzada carece de información sobre el proceso.
Deberáentonces identificarseel proceso al que se vincula; en caso de ha-
berse denegado el recurso en una audiencia, deberá acompañarse el res-
pectivo soporte audiovisual, y sila denegatoria hubiese sido efectuada en
un trámite escrito, se adjuntará copia de la resolución impugnada; igual-
mente del escrito de interposición del recurso y del auto denegatorio de su
concesión, indicándose, si fuere menester (esto es, si hubiere sido rechaza-
do por extemporáneo), la fecha de presentación del primero y, en todos los
casos, de la notificación del segundo; y, finalmente, expresarse la crítica a la
denegatoria del recurso, esto es, los motivos porlos cualesse considera que
la impugnación ha sido incorrectamente denegada.
Vigente el ordenamiento procesal anterior, mediante Res, 168/09 la Cá-
mara Federal de Casación Penal dispuso la obligatoriedad, al interponer
queja ante ella, de indicar en el escrito que lacomprende "la carátula de los
autos principalesy su número de registro, el organismo jurisdiccional de
donde provieneny las instancias anterioresy, en su caso, la Sala que hayaco-
nocido antes en (los) autos o cuestiones incidentales, y el número de la cau-
saen esta Cámara”,
Aun cuando la norma no alude a ello expresamente, no se advierte obs-
táculo alguno para que el tribunal que conozca de la queja solicite, si fuere
necesario para resolver, la remisión de eventuales actuaciones vinculadas
con la audiencia en la quese denegó el recurso. También podrían requerir-
seotrasconstancias audiovisuales relacionadas con esta última.
Mediante auto fundadose admitirá o rechazará la queja, rigiendo el tér-
mino genérico
y ordenador de cinco días para ello (sobre el carácter ordena-
dor de los plazos otorgados a los órganos, véase el comentario al art. 114, 8
2). Excepcionalmente, siempre durantevigente la legislación procesal ante-
rior, hubo de resolverse el fondo al tiempo de hacerse lugara aquella [CNCP,
Sala !l, 7/2/07, causa 7485, “Tedesco, R.”; CFCP Sala IV, LL, 2011-A-159; CCCF
Sala il, 14/12/06, causa 24.634, “Dr. Lirman, F.”; CCCF, Sala 1I, LL, 2008-E-691;
CCC, Sala 11, 9/12/09, causa 28.453].
El rechazo de la queja no admite ninguna otra impugnación que no sea,
cuando se verifiquen sus presupuestos, el recurso extraordinario de apela-
ción (ley 48, art. 14; véase el comentario al art. 350, $ 2).
Art. 362 TRÁMITE 438

Silaqueja fuere admitida, laresolución declarará mal denegadoel recur-


so, lo concederá, y se dará intervención a la oficina judicial a los fines dis-
puestos en el último parrafo del art. 360).
Acerca de la queja por recurso extraordinario de apelación denegado,
véase el comentario al art. 350, 83.

Art. 362. — «Audiencia y prueba». La audiencia se celebrará con todas


las partes, quienes deberán presentar oralmente los fundamentos de su
impugnación. Los jueces promoverán la contradicción entre ellas a los
efectos de escuchar las distintas opiniones objeto de impugnación. Las
partes podránampliarla fundamentación o desistir de alguna de las cues-
tiones. En este acto el imputado podrá introducir motivos nuevos.
En la audiencia los jueces podrán interrogar a los recurrentes sobre las
cuestiones planteadas y sus fundamentos legales, doctrinarios o juris-
prudenciales.
Sielimpugnante requiere la producción de prueba, la ofrecerájunto con
el escrito de interposición, señalando en forma concreta el hecho que se
pretende probar. Los jueces la recibirán en esa misma audiencia si la esti-
man necesariay útil. Quien la ofreció tomará a su cargo la presentación y
los jueces resolverán únicamente con la prueba admitida y que se pro-
duzca.

Aunque el art. 360 permita interponer la impugnación por escrito, y las


partes hayan tenido oportunidad detener vista de aquel, el primer párrafo
obliga a oralizarlos argumentos de la impugnación para generar la contra-
dicción, y ademása informar a los jueces de revisión cuáles son los agravios.
Aquello que no se haya incorporado por esta vía oral, no podrá ser materia
detratamiento por ellos, aunquesíse encuentren
en elformato escrito pre-
sentado en los términos del art. 360. Tampoco podrán suplir la actividad de
las partes poniendo en juego lo que alguna de ellas omitió (art. 111: véase
sucomentario; también, art. 5, párr.2*, ley 27.146),y podrán interpelaralas
partes sobre las cuestiones planteadas y sus fundamentos legales (esto es,
en qué normas, antecedentes jurisprudenciales u opiniones doctrinarias
fundamentan su queja). De allí que se catalogue a los jueces de la revisión
como "proactivos" [Pastor, Lineamientos ..., p. 139], calificación que se jus-
439 TRÁMITE Art. 362

tifica, además, porque, como se vera, podrán disponer prueba y producirla


ante sí.
La norma admite la ampliación o desarrollo de los argumentostraídos en
el escrito, lo cual no implica la posibilidad de sumar nuevos motivos de im-
pugnación, sino quesolo se podrán reforzar aquellos puntos que fueron es-
pecificamente señalados al cumplirla manda del art. 360. Asu vez, alimpu-
tado, sí se le permite la posibilidad de introducir motivos nuevos. Puede que
el legislador, al permitir esa distinción, haya tenido en consideración que la
impugnación puede versar contra una sentencia condenatoria, lo cual rela-
tiviza el acierto y operatividad de esa facultad, pues no siempre será así y,
además, nosiempreel impugnante será el imputado.
La audiencia es obligatoria paratodas las partes, perolanorma noseña-
la expresamente cuales son las consecuencias de la ausencia, En el caso del
imputado, su ausencia voluntaria puede ser suplida por la del defensor, es-
toes por su asistencia técnica, considerando que será esa la que se ejerza en
definitiva en esta instancia, en sintonía esa solución con lo previsto enel art.
284, párr. 2”, y siempre y cuando no se encuentre el imputado en una situa-
ción de rebeldía (art. 69).
Sobre esa y otras derivaciones de las inasistenciasde las restantes partes,
y como reglas generales, vale lo dicho, y a ello nos remitimos en cuanto re-
sulte pertinente, en los comentarios a los arts. 284 (8 1 y 8 3)y 291 (8 3), res-
pecto de la del fiscal, del querellante, de su letrado patrocinante, del actor
civil y del defensor de confianza en las audiencias de debate. Véanse tam-
bién, siempre como reglas generales, los arts. 77 y 78 ysuscomentarios. Cla-
ro que, ya en lo particular, las derivaciones serán distintassegún fuere elim-
pugnante.
Así, si la que generó la audiencia de impugnación hasido la introducida
por el fiscal, su ausencia voluntaria implicará un desistimiento del recurso,
por virtud del carácter dispositivo del sistema de recursos (art, 349; que es-
tablece la sola excepción del defensor, que no podrá desistir de la impugna-
ción sin mandato expreso de suasistido posterior al recurso). En cambio, si la
audienciase generó por laimpugnación del imputado y/o su defensa técni-
ca, la ausencia voluntaria del fiscal puede generar interpretación dual. Por
un lado, puede sostenerse que la presencia es obligatoria, como ocurre en
lasaudiencias de debate,
y que, en caso de ausencia, deberá requerirse al fis-
Art. 362 TRÁMITE 440

cal superior la provisión de un sustituto, pues no hay otra forma de "promo-


[ver] lacontradicciónentrelaspartes”, obligación delosjuecessegúnlanor-
ma, siendo que aquel, el fiscal, es una parte esencial e insustituible del pro-
ceso, Enotra interpretación, sin embargo, considerando siempre el carácter
dispositivo que rige en materia de impugnación, la ausencia del fiscal impe-
dirá tan solo que sean rebatidos los argumentos de la contraparte, y estos
prosperarán o serán rechazados por su propia aptitud jurídica para ello. Es-
ta postura, parece más atendibley la defienden Almeyra y Tellas [Contro! de
lasdecisiones judiciales, p. 426], al decirque “porotra parte, no se prevé (...)
qué sucede en caso de que el impugnante omita comparecer a la audiencia.
Elempleo del modo imperativo (se celebrará) al exigir la presencia de todas
las partes, permite colegir que quien no comparezca, y esté debidamente
notificado, perjudicará su recurso o suoportunidad de contradecir el ajeno;
pues a diferencia de la imposibilidad de llevar a cabo la audiencia de juicio
oral sin la presencia de alguna de las partes, en materia de recursos rige el
principio dispositivo. Esta regla no se aplica ante la ausencia del imputado,
quien puedeser representado por su defensortécnico” (la cursiva es del ori-
ginal).
Enelsupuesto de ausencia voluntaria del querellante, salvo queseaquien
generó la impugnación (la que se interpretará desistida, al no haberse desa-
rrollado lostundamentosdesu impugnación, oralmente), valenigualescon-
clusiones, alas que permitearribartambién su carácter
de parteeventual de
los procedimientos.
Eltrámite incluyela posibilidad de incorporar prueba (párr. 3%), lacual de-
berá ser ofrecida en el escrito de interposición dela impugnación. Tal previ-
sión aparece como cuestionable al no aclararse si esa prueba puede o no ser
novedosa, es decir, si puede tratarse de prueba derivada de una información
que antes nose conocía; o, en cambio, de prueba que en su momento se re-
chazó, pero que aparece necesaria frente a la decisión adversa recurrida;
o si
setrata de una evidencia que resulta indispensable reeditarla ante los jue-
ces con funciones de revisión, por no haber sido debidamente comprendida
—a criterio de la parte—por losjuecescon competencia en la decisión que se
ataca.
Entendemos que debe primar un criterio amplio, comprensivo dela prue-
ba conocida y quese desechó enlainstancia previa, de prueba reeditada y de
441 TRÁMITE Art. 362

prueba novedosa que sirva para la justicia de la decisión que se persigue, es-
toes de prueba necesaria y útil, como dice eltexto legal. Estecriterioeselque
mejor armoniza, frente al raquítico precepto, con la regla del art. 14, aunque
debe reconocerse, como ya se ha destacado en el comentario al art. 9”, que
la facultad jurisdiccional que se asigna por la norma constituye una excep-
ción de dudoso aciertoa la regla divisoria que dicho artículo marca.
La prueba puede vincularse, así, a las hipótesis del recurso de revisión,
pues el art. 358 autoriza la impugnación de la condena ”si se diera alguno
de lossupuestos que autoricen la revisión de la sentencia condenatoria fir-
me”, y porquesobre su basese ha sostenido [Maier, Derecho ...,t.l,p.722]),
que “agregarle al recurso de casación los motivos que habilitan el recurso
de revisión, autorizado en forma atemporal contra la sentencia de conde-
na, nosolo eslegítimo, sino, además, político-criminalmente conveniente,
pues no hay necesidad de esperar a que la sentencia quede firme para in-
tentar su modificación ...” (la cursiva es del texto original), siendo que el
art. 366, que reglamenta la revisión, puede eventualmente sustentarse en
prueba novedosa, propia entonces de esta audiencia. Solo el impugnante
está en condiciones de ofrecer prueba y, por tanto, de obtener su produc-
ción.
La posibilidad probatoria, tampoco ha sido diferenciada entre las distin-
tas partes, puestodo aquel que recurre puede aportarla. Y sibienestoesade-
cuadoa la luz del principio de igualdad, Díaz Cantón lo destaca como un po-
sible inconveniente si es utilizado por los acusadores, al expresar [La impug-
nación recursiva ..., p. 399] que: “sin embargo, el derecho a la prueba no es-
tá previsto aquí solo para el imputado sino también para los acusadores
cuando ellosson los recurrentes, lo cual desnaturaliza la necesaria asimetría
que debe existir entre ambas partes ...” añadiendo con acierto que “la posi-
bilidad de producir prueba, para ambas partes, en recursos contra las deci-
siones del art. 356 como los sobreseimientos, excepciones y negativas a la
constitución de parte querellante parece excesivay probablemente implica-
rá un retardo
en el trámite de recursos más sencillos”.
Es interesante la reflexión que aportan Almeyra y Tellas [Contro! de las
decisiones judiciales, cit.] en punto al modo de su producción, pues “no se
prevé una instancia previa de admisibilidad que permita conocer de qué
modoelinteresado podrá conseguirla colaboración de la justicia encaso de
Arts. 363/364 TRÁMITE 442

que su consecución no dependa exclusivamente del recurrente, pues solo


dispone que quien la ofreció tomará a su cargo la presentación” (la cursiva
esdel original).

Art. 363. — «Plazo de resolución». Si la decisión impugnada fuera una


sentencia, losjuecesconfuncionesderevisióndictaránlaresoluciónden-
tro de los veinte días a contar desde que se produjo la celebración de la
audiencia.
En los demás supuestos, los jueces deberán resolver de inmediato, brin-
dando los fundamentos al finalizar la misma, salvo que las partes acuer-
den un plazo mayor por la novedad o complejidad del asunto.

El plazo de veinte días previsto en el párr. 1? para emitiruna decisión so-


bre la impugnación de una sentencia, es de días hábiles (art. 114). El resto
debe producirse de inmediato.
¿Quésignifica "de inmediato”?: el mismo momento en el quefinaliza la
exposición de las partes en la audiencia, salvo que estas acuerden un plazo
mayor, por la complejidad del asunto o por tratarse de una cuestión nove-
dosa (por ejemplo, si se vincula a una mutación jurídica reciente).
La normareitera el art. 118en tanto prescribe genéricamente que las de-
cisiones judiciales serán deliberadas, votadas y pronunciadas inmediata-
mente despuésdeconcluidalaaudienciasininterrupción alguna. Y quecons-
tituye excepción a esa regla que las parte acuerden un plazo distinto por la
complejidad del tema (véase su comentario). Puede constituir una opción
para la determinación de la extensión de ese plazo, la regla del art. 291 (párr.
19) y concluir entonces que no podrá exceder de diez días.
Véanse como complemento los arts. 348, 350
y 351, y sus comentarios.

Art. 364. — «Doble conforme». Sila impugnación de la sentencia fuere


promovida por el representante del Ministerio Público Fiscal o el quere-
llante y fuera adversa para el imputado, este podrá solicitar su revisión.

De modo compatible con lo establecido enel art. 21, encuanto al derecho


que asiste atoda persona de recurrir la sanción penal quese le haya impues-
443 TRÁMITE Art. 364

to, la norma se ocupa aqui, prescribiéndola, de la facultad del imputado de


solicitarla revisión de la sentencia que le fuese adversa, a instancias de la im-
pugnación deducida por el representante del Ministerio Público Fiscal o el
querellante.
Deesta forma, la denominada garantía del doble conforme (acerca de es-
ta y de su extensión véase el comentario al citado art. 21), comprende aquí
expresamente los supuestos de la condena impuesta por un órgano de revi-
sión con funciones de casación en mérito al éxito de un recurso de las partes
acusadoras, en decisión que, por algún motivo, lo coloca en peor situación.
Claramente se verifica elloenloscasos de absoluciónrevocada, perotambién
en aquellos de confirmación de la condena, peroa una pena mayor que la fi-
jada de forma original; o que, entre otras posibles consecuencias, dispongan
el cumplimiento efectivo de una pena que había sido impuesta bajo la mo-
dalidad de ejecución condicional; o que lo declaren reincidente cuando ello
no había sido hecho por el órgano de grado.
Para estossupuestos, tal como se desprende además de la letra del art. 21
(en cuanto establece que el tribunal de revisión deberá tener “facultades
amplias” para hacerlo), resultan de aplicación los criterios de escrutinio de
las sentencias de condena derivados del fallo “Casal”, CSIN-Fallos, 328:3399,
a los que nos hemos referido en el comentario al art. 358, 8 1.
En cuanto a la violación al principio del ne bis in eadem, que podría dis-
cutirse en este caso, nos remitimos al comentario al art. 5%(8 1), en cuanto a
que en nuestro ordenamiento jurídico, esa conculcación debe integrarse
conunasentenciaanteriorfirme, quenose da frenteasurevocatoriayaldic-
tado de otra en sustitución, lo que ha sido reconocido por la Corte Intera-
mericana de Derechos Humanos [23/11/12, “Mohamed v. Argentina”] ex-
presando en la ocasión que: “La Corte reitera que el principio (...) se susten-
ta en la prohibición de un nuevo juicio sobre los mismos hechos que han si-
do materia de la sentencia dotada con autoridad de cosa juzgada” (8 125) y
quetal situación noseverifica frente al absuelto cuya sentencia poresos mis-
mos hechos fue revocada como consecuencia de una impugnación trans-
formándola en condena”. Tal doctrina, vale adicionar, ya había sido soste-
nida por ese tribunal internacional en otros precedentes [18/8/00, “Canto-
ral Benavides v. Perú”; y 25/11/04, "Lori Berenson Mejía v. Perú”]. En el caso
"Mohamed v. Argentina” se añadió, con puntual referencia a la jurispru-
Art. 364 TRÁMITE 444

dencia de la Corte Suprema, que no había sido demostrado “que en la Ar-


gentina el principio ne bis in idem está jurídicamente protegido y debe ser
garantizado de forma más amplia que en los terminos indicados en la Con-
vención” [8 124],
En efecto, el precepto que comentamos autoriza (de forma concordante
con lo establecido en los arts. 353 y 355), la posibilidad de dictarse una sen-
tencia adversa para el imputado (condenar pese a la absolución de la ins-
tancia originaria), y simultáneamente, a losfinesdetornar operativa la alu-
dida garantía del “doble conforme”, prescribe el derecho asu revisión, que
se hará (con facultades amplias, según se vio), por otros jueces (lógicamen-
te, para preservación de la garantía a ser juzgado por un juezimparcial). No
se aprecia así afectación alguna al principio aludido en el párrafo anterior.
También cabe entender, conforme se lo precisó al analizar, respecto de
losjuecescon funciones derevisión a los que alude el art. 53, sucondición de
superiortribunal de la causa, que la facultad de recurrir por parte delimpu-
tado se extiende, entre otros posibles, a los supuestos de revocación de un
sobreseimiento resuelto en la audiencia de control de la acusación; de im-
posición por un órgano de revisión de medidas de coerción y demás caute-
lares en su contra (por ejemplo, su prisión preventiva o el embargo de bie-
nes); de denegatoria de la suspensión de juicio a prueba antes de la finali-
zación delaetapa preparatoria; ode modificación, encontra delimputado,
de decisiones adoptadas durante la ejecución de la pena (véase, en exten-
so, el comentario al art. 350,81, b).
En cuanto al órgano que tendrá a su cargo la revisión de la especie de de-
cisiones hasta aquí mencionadas, conforme la doctrina de la Corte Suprema
[caso “Duarte”, CSIN-Fallos, 337:901, reiterada enelcaso “Sarlenga", CSIN-
Fallos, 340:1094], y con ulterioridad en el caso ”P., 5.M.” —causa CS) 5207/
2014/RH1—
del 26/12/19), deberá ser, según el supuesto de que setrate (ve-
ase,encuantoalaintervención detribunalesunipersonalesocolegiadosen
razón de la cuestión a decidir, los comentarios a los arts. 53 y 54), otrojuezo
jueces de revisión. Vinculado a ello y al denominado “control horizontal”,
en casoscomo los aquí contemplados, véase además en lo pertinente el co-
mentario al art. 21).
La garantía opera también en el procedimiento abreviado de acuerdo
pleno(art. 323)respecto de lassentenciascondenatoriasdictadasensumar-
445 TRÁMITE Art. 365

co [CSJN, 8/10/19, “Dapero, F.”, caso CFP7458/2000/26/C57; con cita del pre-
cedente “Araoz”, 17/5111, caso CS] 941/2009 (45-A)/C51)].
Acerca del doble conforme en el acuerdo pleno, véase el comentario al
art. 325,

Art.365. —«Prohibicióndereenvio». Losjuecesdeberán resolver sin re-


envío. Siporefectodela decisión adoptada debiera cesarla prisión u otra
medida de coerción sobre el imputado, se ordenará su cese inmediato o
la medida que corresponda.

La prohibición dirigida a los jueces de revisión, tanto a los mencionados


en el art. 53 como en el 54, implica la imposibilidad, expresamente prevista
en el Código Procesal anterior (art. 471), de pronunciarse por la nulidad de
la decisión recurrida y, a consecuencia de ello, de remitir el proceso al órga-
no que la había emitido (o a otro en caso de apartamiento de este último),
para que dicte un nuevo decisorio. Con arregloa la normacomentada, ento-
dos los casos en que intervengan jueces de revisión, ellos deberán resolver
haciendoo nolugara losrecursos articulados y pronunciarse sobretodaslas
cuestiones ante ellos planteadas por los recurrentes.
El texto legal permite la casación positiva, por la cual en la instancia mis-
madeimpugnación y frente ala absolución consideradaimpertinente, pue-
de condenarse al imputado sin necesidad, o evitando, un nuevo juicio, pro-
cedimiento este último, el desurepetida realización, queciertadoctrina ha-
bía catalogado como violatorio del principio del ne bis ineadem durante la
vigencia del art. 471 del Código anterior (sobre esto, véase el comentarioal
art. 57, 81). Sin embargo, ahora se abre otra discusión, pues puede cuestio-
narse si la solución prohijada aquí por el legislador, que ya había sido pro-
clamada y aplicada por varias salas de la Cámara Federal de Casación Penal
(así, entre muchas, la Sala 111, 20/4/11, "Chabán”, causa 11.684, reg. 473/11]
en aquel tiempo (soslayando la regla del citado art. 471 yen supuestos pre-
vistos por ella), supera eficazmenteel enfrentamiento que puedesuponer-
se que implica la marginación en tal hipótesisde los principiosinherentesal
juicio oral (publicidad, inmediación, etcétera; sobre estos, véase el comen-
tario al art. 285). Pero está fuera de toda duda que la respuesta será negati-
va si, por ejemplo, la invalidación de aquella (la sentencia de absolución) tri-
Art. 366 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 446

buta tansoloa razonesintrinsecas asu estructura, oa cuestiones vinculadas


ala subsunción jurídica de la conducta del antes absuelto por su atipicidad,
casos en los que puede decirse que aquellos juegan un rol disminuido.
Sila resolución adoptada por los jueces con funciones de revisión antes
mencionados favorece al imputado sobre quien pesa una medida de coer-
ción personal, como la prisión, esimperativo sucese en forma inmediata, en
sintonía con lo previsto en el art. 347 (véase su comentario, y la incidencia
que sobre la cuestión tiene el art. 223). La cuestión no merece mayores co-
mentarios sobre cuando la libertad se debe disponer porque la evidencia
que sostiene la imputación no es suficiente para el encarcelamiento pre-
ventivo o porque la decisión al revisar la condena del imputado ha sido su
absolución o el modo de cumplimiento de la pena; sino que el problema se
presenta cuando la libertad deba quedar sujeta a algunarestricción, paralo
cual, ala luz de esta norma, debe considerarse que los jueces de revisión es-
tán autorizados aimponerla, y no devolver al juez de origen para que fije la
medida adecuada.

TÍTULO y
REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME

Art. 366. — «Procedencia». La revisión de una sentencia firme procede


en todo tiempo y únicamente a favor del condenado, por los motivos si-
guientes:
a) Los hechos establecidos como fundamento de la condena fueran in-
conciliables con los fijados por otra sentencia penal irrevocable;
b) Lasentencia impugnada se hubiera fundado en prueba documentalo
testimonial cuya falsedad se hubiese declarado entfallo posteriorirre-
vocable, o resulte evidente aunque no exista un procedimiento pos-
terior;
c) La sentencia condenatoria hubiera sido pronunciada a consecuencia
de prevaricato, cohecho u otro delito cuya existencia se hubiese de-
clarado en fallo posterior irrevocable;
d) Después de la condena sobrevinieran o se descubrieran nuevos he-
chos o elementos de prueba que, solos o unidos a los ya examinados
447 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME Art. 366

en el proceso, hicieran evidente que el hecho no existió, que el conde-


nado no lo cometió, que el hecho cometido no es punible o encuadra
en una norma penal más favorable;
e) Corresponda aplicar retroactivamente un cambio en la legislación que
favorezca al condenado;
f) Se dicte en el caso concreto una sentencia de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos o una decisión de un órgano de aplicación de un
tratado en una comunicación individual.
El rechazo de la solicitud de revisión no impedirá un nuevo pedido fun-
dado en motivos distintos,

$8 1. Consideraciones generales.— La revisión es un instituto que tie-


ne por objeto la modificación de una sentencia condenatoria firme, en ra-
zón de haberse alterado circunstancias de hecho o de derecho que lleva-
ron a su dictado. 5u motivo excluye el vicio in procedendo y, generalmen-
te, los vicios injudicando de iure [CNCP Salalll, ED, 176-409; /A, 1997-1, in-
dice, 198; ídem, Sala ||, JPBA, 39-88-264; idem, Sala IW, CNCP-Fallos, 1997-
11-1043]. Esun remedio excepcional o extraordinario, que se dirige contra
la cosa juzgada sustantiva (véase el comentario al art. 1%) y que supone la
verificación dealguna circunstancia nueva (hecho, sentenciaoley), que per-
mita la revisión.
Tiene unfinjurídicoclaro, cual es el de repararuna injusticia material, ver-
dadera o supuesta [Manzini, Tratado ..., t.V, p. 256; CNCP, Sala |, JPBA, 87-
89-141] y no el de corregir errores judiciales de apreciación de la prueba
[CNCP, Salal, 21/9/94, "Tristán, M.”, causa 222], pues no tolera la crítica al va-
lor probatorio [CNCP Sala!, DJ, 1994-1-194].
La revisión requiere de la previa existencia de un proceso penal con sen-
tencia condenatoria firme, solo contra la cual procede [CNCP Salal!, JPBA, 89-
89-265 yJPBA, 94-119-276]. Sobre el concepto de sentencia firme, véase elco-
mentario al art. 3*.
También requiere que el beneficiario esté aderecho, que no esté prófugo
[CNCP, Sala !11, JA, 1997-1, Índice, 198; ídem, Sala IV, CNCP-Fallos, 1997-1-439],
Acerca de la contumacia, enlo pertinente, véase el art. 69 ysu comentario.
Las sentencias absolutorias son irrevisables, pues la revisión solo opera a
favor delcondenado. Tampoco procede la revisión respecto del amnistiado,
Art. 366 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 448

porque la amnistía borra jurídicamente la condena [Núñez, Código ..., p.


4911.
Lasentencia condenatoria debe referirse ala cuestión penal debatidadu-
rante el proceso, pero es obvio que el éxito del planteo revisor puede influir
en lasanción civil aplicada en aquel (art. 308), siempre que hubieresido cita-
doelactorcivil para queejerzasu derecho [Link] civil, de mo-
do adverso, no puede ser objeto de revisión independiente, si fue pronun-
clada por el juez penal [Clariá Olmedo, Tratado...,t.V, p. 555].
No existe plazo para la interposición de la revisión, porque la norma es
clara al señalar que procederá en todo tiempo [por todos, Clariá Olmedo,
Tratado... t.V, p. 552; Núñez, Código ..., ps. 494 y 495] y aun se podrá de-
ducirlo después de la muerte del condenado, por sus parientes habilitados
(art. 367; CFCP Sala II, 10/11/11, “Kimel”, causa 13.272).
Valorar el eventual agotamiento de la condena para la improcedencia de
la revisión es incorrecto, pues no puede haber condena más agotada que la
del condenado muerto (pesea lo cual, procede la revisión), ni interés mayor
queel del condenado vivo en obtener
su modificación [Navarro- Daray, Có-
digo...,t.3, p.469].
Masen contrariose ha dicho, bien que adscribiendo a un texto legal que
nocomprendía la revisión a favor del condenado muerto, que esinviable en
los casos de agotamiento de la sanción [CSJN, JA, 1987-1V-28], salvo que se
presente la eventualidad de revocación de la condicionalidad de la pena
conforme al art. 27 del CP, afirmándose que la ley procesal “en cuanto alu-
de a la ley más benigna, no hace sino cumplir una mera función instrumen-
tal respecto del art. 2? del CP” y que "es menester que la ley más benigna ha-
ya sido dictada durante la condena, aun cuando ella fuere en suspenso”
[CNCP Sala |, /A, 1995-11-592; LL, 1994-D-144].
Conforme el art. 54 (inc. e) la revisión debe ser resuelta por los jueces de
revisión con funciones de casación, puntualmente por tres de ellos, que se-
ránsorteados parla oficinajudicial (art. 368, exceptuando aaquellosquehu-
bieran intervenido en el caso). Ello ocurrirá aun en los casos de condena dic-
tada conforme a la ley procesal anterior [ENCP, Sala l, ED, 159-241; CCC, en
pleno, JA, 1996-11-112; LL, 1996-B-420; ED, 167-573; CNPE, Sala B, 28/11/05,
"Verona, L.”]. Pero no siempre será así, pues la hipótesis de benignidad que
autoriza la revisión (inc. e) hasido catalogada implícitamente por el legisla-
449 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME Art. 366

dor como una cuestión propia de la ejecución de la pena y, comotal, asigna-


da al juez a cargo de aquella (art. 57, inc. f, lo que constituye, entonces, una
excepción a la regla de intervención de los jueces de revisión con funciones
de casación) [Navarro - Daray, Código ..., t. 3, p. 475, frente a textos simila-
res].
Véanse, como complemento, los comentarios a los arts. 53 y 57.

82. Las hipótesis de procedencia

a) Consideracionesgenerales.— Las hipótesisen las que procede la revi-


siónson aquellas queenuncia taxativamente el precepto [CNCP Sala |, JPBA,
89-88-262; ídem, Sala Il, JPBA, 89-88-264; CFCP, Sala Il, 10/11/11, “Kimel”,
causa 13.272; idem, Sala l, 20/12/12, "Perren”, causa 15.151, en relación al
abusador sexual que por haber detectado ser portador de HIV positivo ale-
gaba, ante la ausencia de contagio
de la víctima, noser autor del hecho], por
más injusta que pueda resultar lasituación planteada como consecuencia de
esa restricción [CCC, Sala VI, JA, 11-1971, índice, 570, donde argumentaba el
condenado que la acción penal se hallaba prescripta al momento de la sen-
tencia] y, aun, habiéndose verificado circunstancias excepcionales, como
que el defensor del condenado carecía de título habilitante [CCC, Sala 1, JP-
BA, 19-357-2539; idem, Sala V, 5/7/68, “Contorti, L.”, causa 8820]. Así, por la
inmutabilidad de la cosa juzgada, imprescindible para el orden jurídico, la
adecuada celeridad y buena administración de justicia, que no puede estar
sometida a ciertas contingencias del obrar humano, aunque a primera vista
parezcan razonables [CNCP, Sala Il, 14/12/10, "Loupias”, causa 9837, donde
se dijo que la admisión de la revisión fundada en el hallazgo posterior de ar-
chivos no empleados durante el juicio, contrariaria el carácter excepcionalí-
simo de este remedio, pues quedaría sujeto al volumen probatorio de quien
decida impugnar su sentencia condenatoria).
Suexamen constituirá la primera fase dela revisión (¡udicium rescindens),
destinada a establecer si se dan las condiciones de procedencia de la impug-
nación, que antecede a la eventual sustitución de la condena, por otra (itudi-
cium rescissorium) [Navarro- Daray, Código ...,t.3,p.4721.

b) Las hipótesis en particular.— Enel caso del primer inciso (a), que se
vincula a la contradicción entre los hechos de condenas firmes, es presu-
Art. 366 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 450

puesto de su operatividad que esos hechosse excluyan recíprocamente. Así


ocurrirá, en el caso del condenado que solicita la revisión fundándola en la
condena firme ulterior de otra persona, si no cupiere duda que el autor fue
solo uno. O, se ha dicho, cuando ambas chocan en cuanto a la declaración
de reincidencia [CNCP, Sala |!, JA, 1997-1, ndice, 197, si surge que el conde-
nado no cumplió pena privativa de libertad].
La absolución favor refen causa por hechos idénticos alosque motivaron
la condena noes contradicción bastante [CNCP Sala l, CNCP-Fallos, 1996-1!-
368]. Menosaún lossobreseimientosanterioresporinimputabilidad [CNCP,
Sala !Il, JPBA, 122-101-212].
En el caso del segundo inciso (b), la falsedad de la prueba documental o
testimonial requiere de un fallo posterior firme [CNCP, Sala |, /A, 1994-11, ín-
dice, 163], no necesariamente penal [D'Albora, Código ..., 1?ed., p. 491], en
el que se hubiere declarado la falsedad de la prueba documental o testifical
que sirvió de sustento a la condenación [CNCR Sala III, 1/10/93, "Morales, L.
E.”, causa 27, relacionado a una prueba testimonial].
Es innecesario que el fallo posterior sea la condena del autor de la false-
dad. Podría ser su sobreseimiento por inimputabilidad o por prescripción,
siempre que en él se reconozca y proclame jurisdiccionalmente la existencia
de la falsia. Mas el recurrente deberá demostrar cómo esa falsedad puede
conmoverla condena cuestionada [CNCP, Salall!, 13/4/04, “Buffarini,L.”, cau-
sa 145, referido a una declaración testimonial]. El caso no implica una revi-
sión delapruebaquesustentó la condena, sino un cotejoconelotro fallo, que
dejedemostrada la falsedad, puesestá vedado revalorar la prueba [CNCP, Sa-
la |, JPBA, 87-79-141; ídem, Sala Il, D/, 1994-1-40].
Lasegunda hipótesis, más infrecuentey rara, es aquella en que la falsedad
de la prueba resulte evidente, aunque no exista un pronunciamiento juris-
diccional ulterior ala condena firme. Que “resulte evidente”, sin existirfallo,
esuna expresión de dificultosa definicióny delimitación. No obstante, puede
entenderse en pos de superar esas dificultades que esta hipótesis se encuen-
tracondicionada y explicada por la primera. Así, la prueba de la falsedad do-
cumental o de la falsedad testimonial debe ser de tal grado de evidencia co-
mola quese exigiríaparasu declaración en un fallojudicial, y deberá darse ra-
zóndeelloal eventualmentedecidirla revisió[Link] diferencia entre una y otra
radica, pues, tan solo en la existencia o no del fallo, pero no en el grado de su
451 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME Art. 366

determinación (la de la falsedad) ode la intensidad de la convicción que la jus-


tifique. De otro modose estaría incluyendo un supuesto, en el caso de laine-
xistencia del fallo judicial, que quitaría coherencia al conjunto y tornaría ¡iló-
gica, por desigual, la exigencia que supone el dictado de aquel expresada en
el restante.
En el caso del tercer inciso (c), la sentencia condenatoria, se ha dicho, de-
be ser consecuencia de delito cometido porel juez o jueces [CNCP, Sala IV,
30/10/97, “Glinke, J. E.”, causa 573] o contra estos, y cuya existencia esté de-
mostrada por otra sentencia posterior firme [CNCP, Sala IV, CNCP-Fallos,
1997-1-1043]. Peroel texto legal no fija ese límite, por lo cual, el prevaricato
del defensor (art. 305) o del fiscal (art. 272, CP) también podría hipotética-
mente posibilitar la revisión.
De algún modo, la idea de esta hipótesis como de la que la precede, se vin-
culaa lacosa juzgada irrita o fraudulenta. Perosetrata de institutos distintos,
tanto por su naturaleza como por su alcance y regulación. En tanto aquella
constituye una acción autónoma [véase, por caso, CSIN-Fallos, 330:3248, sus-
tentada en la inconstitucionalidad de un indulto], la de la revisión no lo es,
pues está condicionada a la verificación de determinados actos jurídicos, co-
mo lo son el dictado de las condenas (firmes) que proclamen la existencia del
fraude o del delito en el dictado de la condena a revisar. Además, ya desde lo
reglamentario, la revisiónoperasolotaxativamenteyafavordelcondenado,
con lo cual no alcanza hipótesis de sobreseimientos o de absoluciones írritas
o fraudulentas.
En el caso del cuarto inciso (d), debe suponerse que tras la condena hu-
bieron de aparecer hechos o probanzas demostrativas de que el delito evi-
dentemente nose cometió, que el condenado no fue su autor [CNCP, Sala II,
JPBA, 119-117-262 porque en el juicio del prófugosedemostró quenoseha-
bía cometido el delito], que el hecho no es punible o que merece una ade-
cuación típica más benigna. Pero, siempre, para tornar operativa la hipóte-
sis, debe tratarse de hechos nuevos o elementos de prueba nuevos, esto es
aparecidos ulteriormente a la condena firme, aun cuando fueren preexis-
tentes, en tanto desconocidos o de imposible e inculpable aporte y conside-
ración previos.
Lareferenciaa "hechoso elementosdeprueba”, quereiteraalCódigoan-
teriory que se observa aun en la Ley de Enjuiciamiento Penal Española (art.
Art. 366 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 452

954), bien que confusa, es equivalente. Manzini [Tratado ..., t. V, p. 274] se-
ñala que asi es porque "también los hechos deben ser elementos de prueba,
toda vez que la ley solo los admite en cuanto tengan eficiencia probatoria.
Solo se ha querido indicar que ningún elemento de prueba se debe conside-
rar excluido”. Entran en esta categoría, como ejemplos que compartimos,
“el hecho ([...) porel que después de una condena por homicidio, conste de
la existencia de la persona que se había supuesto muerta (...) el descubri-
miento científico que quite toda base a la condena (...) el encuentro de las
cosassupuestamente robadas
y que habíansido, encambio, escondidaso ex-
traviados por el pretendido robado, la existencia de un documento que se
había creído destruido...” [op. cit.].
En este rubro se ha admitido incluir la verificación de un error de infor-
mación que produjo que la unificación de pena fuere superior a lo debido
[CCC, SalalV, 14, 1979-111-633; CCC-Fallos, 11-366] ollevó a reiterarla [CNCP, Sa-
lalV, LL, 2002-A-942; D/, 2002-1-381]; la condena dictada respecto de un me-
nor, sinsometerlo al régimen tutelar [CNCP, Sala Ill, L£, 2002-B-234; 14, 2000-
1V-688] o por haberlo considerado erróneamente como imputable [CNCP,
Sala IV, LL, 2002-B-752; JA, 2000-IV-688; ídem, Sala I1l, JA, 2000-1V-688; LL,
2002-B-235; idem, Sala IV, 15/4/11, “Fonseca”, causa 10.930], casosen losque,
se expresó, la sentencia valdrá como declaración de responsabilidad; la con-
mutación ocurrida respecto de una de las penas unificadas [CCC, Sala de Cá-
mara, 16/3/77, "Fuentes, M.”, causa 447]; la equivocación de haber conside-
rado condenatoria una sentencia anterior absolutoria [CNCP Sala |, 29/7/94,
“Pirello, D.”, causa41];
y el errorcomprobado acerca de la identidad del con-
denado [CNCP, Sala!l, JA, 2002-14-728; DJ, 2002-3-946].
Con dudosa adecuación a la regla que reputataxativas las hipótesis lega-
les, hubo de considerarse que constituía nuevo elemento de prueba “el he-
cho que el documento incautado en poder del imputadoal producirse sude-
tención no fue expedido conforme a la reglamentación vigente" [CNCP Sa-
la IV, 19/4/94, “luspa, O.”, causa 90; se dijo que el dato nunca había sido to-
mado en consideración o valorado a lo largo de todo el proceso, convirtien-
do al encausado en víctima de un error judicial al ser condenado].
Como yase dijo, la revisión no consiste en la revaloración de la prueba cu-
yo mérito condujo a la condena [ENCP Sala 1, 17/11/93, "Muñoz, S.”, causa
79, entre muchas]. Tiene que ser la valoración de lo novedoso lo que debe
453 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME Art. 366

conduciralaevidencia, puesla duda noimplica revisión [Navarro -Daray, Có-


digo...,t.3,p.475].
En el caso del quinto inciso (e), en tanto se alude a la “legislación” y no a
la ley, como lo hacía el Código anterior, quedan comprendidas todas las nor-
masjurídicas, no solamente aquellas que emanen del Poder Legislativo, aun-
que, se ha dicho, debe considerarse excluida la opinión jurisprudencial
[CNCP, Sala 111, DJ, 1999-2-449; ídem, Sala Il, JPBA, 94-118-274 y sus citas; JP-
BA, 119-118-265; CCC-Fallos, 11-367] aun cuando haya emanado de la Corte
Suprema [CSJM-Fallos, 313:1010; LL, 1991-B-498, por la que se declara la in-
constitucionalidad de una norma]. En cuanto a esto último, el criterio, sin
embargo, no es pacífico [TS Neuquén, JPBA, 110-240-409, que si bien losos-
tiene, valora como novedosa la doctrina "Tarifeño” de la Corte Suprema,
queexigela previa acusación para habilitarlacondena, sobreseyendoalcon-
denado que sobre su base había deducido la revisión] y se ha afirmado que
“decisiones (de la Corte)
que alteran sustancialmente la inteligencia de la le-
gislación deben equipararse a cambio de esta a fin de asegurar que la de-
fensa en juicio sea una realidad en la República” [en igual sentido, minoría
en CSJN-Fallos, 313:1010, cit, casorelativo a la declaración de inconstitucio-
nalidad, por ella, del art. 38 del decr.-ley 6582/58; asimismo, Bidart Campos,
La revisión de una condena penal por cambio en la jurisprudencia ..., ED,
141:100, paraquien la revisión debe abarcartambién “el caso de cambio sus-
tancial en el derecho judicial posterior, también más benigno”].
Ejemplosdeloquehasido considerado ley más benigna eslaelevación del
montocondicionante dela punición deunaconductatípica prevista porella,
por una ley ulterior [CNCP, Sala l, 14, 1997-1-307]. También, la supresión del
art. 244 del CP[CNCP Sala!, LL, 1994-D-144; DJ, 1994-2-480] o la del encubri-
miento del art. 278 por la ley 25.246 [CNCP, Sala |, JPBA, 116-92-234; JPBA,
122-101-211]. Igualmente, la ley 24.415, al modificar el Código Aduanero
[CNCP, Salall!, JPBA, 94-120-279;JA, 1997-11-35]. Esley más benignael art, 210
del CPrespectode delitoanterioralacreación del art. 210 bisporlaley 23.077
[CNCP, Sala 1, A, 2002-111-371].
Esdifícil muchasveces distinguir la ley más benigna de la que noloes. Ha-
brá que hacer un prolijo cotejo, pues puede serlo aquella con pena más gra-
ve que beneficie
de otro modo al imputado [Navarro- Daray, Código ...,t.3,
p.476]. Loserálaque modifica, afavordel condenado, la modalidad deeje-
Art. 366 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 454

cución de la pena [CCC, Sala!1l, 26/3/85, “Dall Occhio, G.”, causa 18.673] y la
queimpida aplicar la pena de reclusión [ENCP Sala IV, 20/3/00, “Guerediago,
E. J.”, causa 1605, referente al robo de automotor en la vía pública según
decr.-ley 6587/58].
La legislación económica suele tener como complemento de la norma pe-
nal aun acto administrativo de naturaleza variable, pero su cambio no es ley
más benigna respecto dela infracción ya cometida [CSIN-Fallos, 293:522, 311:
2453, 313:153; CNPE, en pleno, /A, 1968-V1-126; LL, 130-580; ED, 22-712].
Laincidencia de la ley común, es decir civilo comercial, puede ser ley más
benigna [CNCP, Sala Il, JA, 2001-14-63; idem, Sala 1Il, /A, 2001-1V-67, ambas
interpretando
las modificaciones dela ley 24.760al régimen del cheque;
vé-
ase Romero Villanueva, La casación pena!..., JA, 2001-1V-75, fijando reglas
razonables para dilucidar el problema relativo a la mayor benignidad].
La aplicación de la ley más benigna puede, en oportunidades, exigirlare-
alización de actividades cognoscitivas, sin que ello importe un reenvío en
sentido propio [Clariá Olmedo, Tratado ..., t. VII, p. 392]. Mas debe tenerse
en cuenta que está vedado una composición de la ley anterior con la nueva
[CCCEFallos, 11-2-328; CCCF, Sala ll, LL, 1991-C-95].
Como ya lo hemos dicho anteriormente, aunque el régimen procesal in-
cluya la benignidad de la ley dentro de la acción de revisión, el legislador ha
considerado su declaración como un trámite propio del procedimiento de
ejecución de la sentencia, a cargo del juez al queincumbe ese procedimien-
to [art. 57, inc. F); Navarro- Daray, Código ...,t.3,p.475, frente atextos simi-
lares].

cd) Loscasos del inciso f).— La hipótesis del inc. f) es novedosa en nues-
tra legislación. Supone una sentencia de la Corte Interamericana de Dere-
chos Humanos o, en oscura expresión, “una decisión de un órgano de apli-
cación de un tratado”, que haya sido expuesta en "una comunicación indi-
vidual”.
No siempre la sentencia dictada por aquel tribunal internacional en re-
lación a un caso juzgado por la justicia de los Estados adherentes traerá la
consecuencia de la potencial revisión. Pero a veces el resarcimiento puede
trascendery repercutir, en mayoro menor medida, sobre lo decidido porlos
tribunales domésticos.
455 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME Art. 367

Aun así, no siempre quedará habilitada automáticamente la revisión ni el


fallo quese dicte tendrá como uno de susefectos provocarla. En el caso "Mo-
hamedv. Argentina” (23/11/12), la Cortesolo selimitó a reconocerel derecho
al doble conforme del imputado, marginado en la especie por el tribunal lo-
cal. Por el contrario, en el caso “Bulacio v. Argentina” (18/11/03) la Corte fue
más allá y directamente, sobrepasando los límites de la Convención, juzgó el
caso —obviando la revisión—, en el que la acción penal habíasido declarada
prescripta por sentencia firme, decisión luego acatada por la Corte Suprema
[aunque esta posteriormente varió su doctrina de acatamiento en la causa
"Ministerio
de Relaciones Exteriores
y Culto”, 14/2/17, LL, 2017-A-395, recha-
zando esa supuesta facultad del tribunal internacional].
Pero, sin adecuarse a esos supuestos, pueden verificarse sentencias de la
Corte que si conduzcan a la consecuencia de la revisión. Así hubo de suceder,
por ejemplo, en el caso “Kimel v. Argentina” (2/5/08) en el que la Corte en el
punto 7*desusentencia dispuso queel Estado argentino debía dejar sin efec-
to la condena penal impuesta alimputado (por contravenir el derecho ala li-
bertad de expresión) y todas sus consecuencias, además de adecuar su legis-
lación interna a la doctrina de la Corte. Probablemente, ese caso haya inspi-
rado la novel disposición, pues no hay que olvidar que la Cámara Federal de
Casación Penal, al resolverlo luego del reenvío, hizo lugar a la revisión no ya
por la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sino por
efecto de la ley penal más benigna, al haber sido modificado el tipo objetivo
sobre el que en su momento se había estructurado la condena, aduciendose
enel fallo que asilo hacía por virtud de ser taxativas las hipótesis de revisión y
ajenas al supuesto del dictado de una sentencia emanada de un órgano in-
ternacional [Sala 111, 10/11/11, “Kimel”, causa 13.272].

Art. 367, —«Legitimación». Podrán solicitar la revisión:


a) El condenado o su defensor;
b) El representante del Ministerio Público Fiscal a favor del condenado;
c) El cónyuge, conviviente, ascendientes o descendientes del condena-
do, si éste hubiese fallecido.

El inc. 19 indica que la revisión puede ser deducida tanto personalmente


porel condenado, como porsu defensor. Así lo refleja el uso de la alocución
Art. 368 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 456

“o” para distinguir un caso de otro. Sin embargo, en tanto el art. 368 exige
motivación, para el caso de que fuera solicitada solo por el condenado, esa
actividad impugnativa deberá luego ser complementada por la actividad
de su asistencia técnica (véase el comentario al art. 360 acerca del recurso ín
forma pauperis).
Elabogado defensor noesautomáticamenteaquel queejerció esa calidad
durante el proceso. Comoyalohemosseñaladoenelcomentario al art. 76, se-
rá necesaria su ratificación como tal, exigencia que se desprende implícita-
mente del art. 372 (véase su comentario).
Elrepresentante del Ministerio Público Fiscal está autorizado paradeducir
revisión, siempre a favor del condenado, en virtud del interés social en la eli-
minación de la sentencia ilegal y el error judicial. Son esas mismas razones las
que establecen la regla general del art, 344, acerca de que “el representante
del Ministerio Público Fiscal [puede] recurrir incluso a favordel imputado”.
A la muerte del condenado, para salvaguarda de su honra y patrimonio,
la norma posibilita la acción de su cónyuge, conviviente, ascendientesy des-
cendientes [véase Navarro - Daray, Código ..., t. 3, p. 478; compartiendo la
idea, CFCP, Sala!!! 10/11/11, “Kimel”, causa 13.272]. Comosetrata de una ex-
cepción alas reglas de actuación en el proceso, derechos que solo operan en
cabeza de quienes son parte en él, la norma debe interpretarse restrictiva-
mentey, porlotanto, quenose encuentra habilitada laintervención de otros
parientes, como podria ser el hermano del condenado fallecido,

Art. 368. — «Interposición». El pedido de revisión se interpondrá por es-


crito ante la oficina judicial quien sorteará a tres jueces para quelo resuel-
van, exceptuandoa aquellos que hubieran intervenido en el caso. Deberá
contener la concreta referencia de los motivos en que se funda, las dispo-
siciones legales aplicablesy copia de la sentencia de condena. Junto con el
escrito se ofrecerán las pruebas y se agregarán los documentos.

El dispositivo regula la forma y lugar de presentación. Debe tenerse en


cuenta queelart. 45 delaley27.146creala específica Oficina Judicial de Eje-
cución de la Pena, que por tanto será la receptora del escrito respectivo.
Seráncompetentestresjueces derevisiónconfuncionesde casación (arts.
52, inc. a y 54, inc. e; véase el art. 18 de la ley 27.146), de entre los que se ex-
457 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME Art. 369

cluirá del sorteo a aquellos que ya hubieran intervenido en el caso. La “in-


tervención enel caso” se haentendido quesolo comprende "la exclusión del
sorteo ... [de los] magistradosque hubieranconocido en impugnacionesde-
ducidas contra la sentencia condenatoria firme, cuya revisión se pretende”
[Acuerdo de Superintendencia
de la CFCP del 16/2021]. Enla oportunidad, se
estableció además que “la impugnación [debe quedar] radicada en la Sala
sorteada o que previno, con otra integración —total o parcial— en el su-
puesto que algunosotodossusmiembroshubieranintervenido del modo in-
dicado(art. 368, CPPF), practicando
la Oficina Judicial un sorteoentre losres-
tantes magistrados del Cuerpo...”. Todas esas razones fueron las que con-
llevaron, en un caso, al rechazo de la excusación pretendida por el condena-
do[CFCP SalalV, 28/11/21, causa 11.119/2015]. Corresponde añadiraelloque
aquella conclusión no limita eventualmente, desde la óptica que estamos
tratando, el excepcional apartamiento de otros jueces de impugnación, co-
mo sería aquel que dictó la condena en el juicio cuya sentencia se pretende
revisary luego resultó designado juez con funciones de revisiónen casación,
pues no podría controvertirse en ese supuesto su meridiana "intervención
enelcaso”. Más allá, obviamente, de subsistir las genéricascausales
de inhi-
bición y exclusión de jueces.
Perodetratarsedeunsupuestodeley másbenigna, actuaráeljuezconfun-
ciones de ejecución, pues así lo prevé expresamente el art. 57, inc. f) —véase
el comentario al art. 366,8 I—.
Elescrito debe sermotivado, es decir debe contener la explicación del sus-
tento fáctico y juridico en quese asienta. Entanto la norma no prevé sanción
de inadmisibilidad para el caso de que careciera de indicación de motivos, ri-
ge al respecto lo dispuesto en el art. 360, párr. 6, tal como manda el disposi-
tivo del art. 369.
Se deberá adjuntar copia de la sentencia que se menciona, ofrecerse la
prueba pertinente y agregarse la documentación en que se sustente el pedi-
do.

Art. 369. — «Procedimiento». Para el procedimiento regirán las reglas


previstas para las impugnaciones, en cuanto sean aplicables. Los jueces
podrán disponer todas las indagaciones y diligencias preparatorias que
consideren útiles
y delegar su ejecución en alguno de sus miembros.
Art. 369 REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME 458

Podrá disponerselalibertad provisionaldel condenado, con osin caución,


durante el procedimiento de revisión.

Para que se inicie el procedimiento que regula el precepto, los jueces de


revisióncon funcionesdecasación, odeejecuciónsegún el caso, nodebieron
haber declarado ab initio inadmisible la revisión. Esa inadmisibilidad puede
vincularse a razones de forma, en cuyo caso, como se vio en el comentario
precedente, se aplicarán el trámite y las consecuencias previstas en el art.
360. Pero también puede tributar a razones de fondo. El legislador no se ha
ocupado de esta últimaalternativa y arranca directamenteregulandoelpro-
cedimiento. Pero es lógica la posibilidad de la inadmisibilidad con ese sus-
tento (esto es, por fuera de los defectos formales) si el requerimiento clara-
mente resulta ajeno a las hipótesis habilitantes del art. 366. Contra ese re-
chazo, solo quedará habilitada para el requirente la apelación extraordina-
ria de la ley 48 (art. 14). Pensar de otro modo, significaría la apertura imper-
tinente e innecesaria del procedimiento de modo automático, con solo re-
querirla revisión y al margen de su adecuación a la regulación del instituto.
Conforme la remisión que la propia norma efectúa, en cuanto al trámi-
te, resultan de aplicación las disposiciones que prevén el art. 360 yss., porlo
que deberá darse intervención en él a las partes del proceso.
Ental sentido, no debe marginarsela amplia participación de la víctima en
todas las fases del procedimiento que preceptúa y reclama la ley 27.372, que
se evidencia de los derechos acordados en su art. 5? y del expreso recuerdo de
que su enumeración no resulta taxativa.
A diferencia del silencio del art. 360, la norma autoriza expresamente al
tribunala colocarencabeza de uno de lostres jueces la realización de las di-
ligencias necesarias para el avance del trámite de revisión.
El juez o tribunal no podrán disponer actividad oficiosamente, pues rige
la regla general del art. 111 que impide suplirla actividad de las partes. Rige
además la prescripción del art. 9”, queimpide “la delegación de funciones ju-
risdiccionales en funcionarios o empleados subalternos”. La oficina judicial
actuará de asistente, de conformidad con lo prescripto en el art. 58y concor-
dantes.
El dispositivo faculta también a disponer la libertad provisional del con-
denadomientrasdureestetrámite, conosincaución, loqueensucasosecon-
459 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES Arts. 370/371

cretará atendiendo a lo normado en el art. 212 y ss. Si la víctima hubo de so-


licitar durante el trámite del proceso ser escuchada, deberá serlo (art. 5”, k,
dela citada ley27.372).Ladisposición de libertad podráseroficiosa (art.226,
párr. 19); sino lo fuere, la solicitud obligará a la realización de audiencia (art.
cit., párr. 29).

Art.370. — «Decisión». Silosjueces hicieran lugara la revisión, pronun-


ciarán directamente lasentenciadefinitiva
y dispondránlas medidasque
sean consecuencia de esta.

Eltribunalestáhabilitado, concluidoeltrámite previstoen el art. 369, pa-


radictarsentencia, que podrá rechazaro hacer lugar ala revisión. Eventual-
mente, procederála inmediata libertad del imputado (art. 309).
La sentencia que recaiga en el trámite de revisión es eventualmente sus-
ceptible del recurso extraordinario de apelación [ley 48, art. 14; CSIN-Fallos,
301:1069].
No debe olvidarse el efecto extensivo que consagra el art. 348 [CNCP, Sa-
la 111, JA, 1997-11-35].
Lasentencia podrá comprender las indemnizaciones que regulan los arts.
394 y 395 (véanse sus comentarios).

LIBRO CUARTO
EJECUCIÓN

TÍTULO |
DISPOSICIONES GENERALES

Art. 371. — «Derechos». El condenado podrá ejercer durante la ejecu-


ción de la pena todos los derechos y facultades que le reconoce la Cons-
titución Nacional, los instrumentos internacionales de Derechos Huma-
nos y las leyes penales, y plantear ante los jueces que correspondan las
quejas y peticiones que estime convenientes.

Como bien lo señala Jauchen [Tratado ..., t. !Il, p. 697], aun después de la
sentencia condenatoria debemos seguir pensando en que el diálogo conti-
Art. 371 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES 460

núa dándose entre el poder punitivo y la persona, titular esta de derechos,


obligaciones y garantías, y en que, portanto, “la etapa de ejecución de la pe-
na privativa de libertad es una parte del proceso penal”, debiendo “porende
(...) estar presente allí (...)el principio de dignidad humana, dignidad que no
pierde quien únicamente ha perdido la libertad ambulatoria tras un debido
procesoy unasentencia condenatoria”,
Con ello, y como contrapartida, va dicho que la función judicial nose ago-
ta con el juzgamiento sino que comprende también la ejecución de lo juzga-
do, y que consecuentemente, en eseámbito, en el de la ejecución jurisdiccio-
nal de la pena, operacon plenitud la tutela judicial efectiva que afavordeto-
da persona proclaman los tratados internacionales, integrando esos dere-
chos propios de la ejecución o que derivan de ella, aún los establecidos en fa-
vor delavíctima, la noción constitucional y convencional del debido proceso,
Acorde a esa idea, la norma reconoce la facultad del condenado de ejer-
cer, durante la ejecución de la pena, aquellos derechos que la Constitución
Nacional, tratadossobre derechos humanosy legislaciónen materia penal le
acuerdan y debe ser conjugada, como contrapartida, con la posibilidad de
restricción que el art. 16 otorga al órgano jurisdiccional y los principios que
deben guiarsu adopción (véase su comentario). Si bien la ejecución de la pe-
na también opera en puridad en el ámbito de quien ha sido sancionado y
permanece en libertad, la norma y las que la suceden en este Título y en el
siguiente parecen dirigirse especialmente a quienes han sido sancionados
con la privación de aquella.
En ese contexto, entonces, puede decirse que el precepto esreflejo prima-
rio del art. 18 de la CN que proclama una regla liminar, cual es que las cárceles
deben ser sanasy limpias para seguridad y no para castigo de los reos deteni-
dos en ellas y que toda medida que, con el pretexto de precaución, conduzca
amortificarlo más allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que la
autorice, Y se conjuga con múltiples textos internacionales, igualmente me-
dulares, delosquecorresponde básicamente destacar, como bienseñalanRo-
mero Villanuevay Grisetti [Código ...,t.|ll, p. 2113] el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, cuyo art. 10 establece que “7. Toda persona pri-
vada de libertad será tratada humanamente y con el respeto debido a la dig-
nidad inherente alserhumano” y que "3. Elrégimen penitenciario consistirá
en un tratamiento cuya finalidad esencial será la reforma y la readaptación
461 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES Art. 371

socialde lospenados”; y la Convención Americanasobre Derechos Humanos,


queen su art. 5? proclama que “toda persona privada de libertad será trata-
da con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano” y en su art.
6? que “las penas privativas de la libertad tendrán como finalidad esencial la
reforma y la readaptación social de los condenados”.
Tales principios encuentran reglamentación en la ley 24.660 de Ejecución
de la PenaPrivativa de la Libertad, que “confirma la indiscutible condición de
la persona privada de libertad como un sujeto de derechos que, como regla,
será titular de los mismos derechos que las personas libres y, excepcional-
mente, sufrirá limitaciones que deberán estar previstas expresamentey que
serán consecuencia directa y única dela resolución judicial que dispuso la me-
dida deencierro” [Alderete Lobo, en Zaffaroni, CódigoPenal ...,[Link],p.195].
En esa línea, se ha expresado, en consonanciaconlafinalidad de la norma
quese comentay las quelesiguen, que: “Lasgarantías propias del sujeto per-
seguido penalmente deben mantenerse durante la última etapa del proce-
so, estoes, durante la ejecución de la pena, como derivación del principio de
judicialización que obliga al traslado de las garantías y principios que rigen
el proceso penal” [CFCP, Sala l, 29/8/13, causa “Delgado Ayala”].
Las quejas y peticiones que pudiera formularel condenado serán presen-
tadas ante el juez con funciones de ejecución que entienda en el caso, con-
forme la competencia asignada en el art. 57, incs. a) y e) (véanse sus comen-
tarios). No obstante, en el caso de quienes se encuentren privados de su li-
bertad, suimplementación debe conjugarse con la acción de hábeas corpus,
prevista en la ley 23.098, quesiguesiendolavíaidónea para canalizarlospe-
didosvinculadosa la afectación de algún derecho durantela vigencia deesa
privación.
Alosefectosdecoadyuvarenlaetapadeejecución de la pena, la ley 27.080
ha creado la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal, estable-
ciendo que tendrá las siguientes funciones: a) el control del cumplimiento
de las condiciones contenidas en el auto de soltura de toda persona que ha-
ya obtenido la libertad condicional, donde actuará en colaboración con el
magistrado a cargo de la ejecución dela pena; b)el control del cumplimien-
to de las reglas de conducta impuestas a toda persona a la que se le haya im-
puesto una pena de ejecución condicional; c) el seguimiento y control de las
reglas de conducta impuestas atoda persona a la quese le haya otorgado la
Art. 372 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES 462

suspensión de juicio a prueba; d) la inspeccióny vigilancia de toda persona


quese encuentre cumpliendo detención o pena con la modalidad de aloja-
miento domiciliario; e) proporcionar asistencia social eficaz para las perso-
nas que egresen de establecimientos penitenciarios por el programa de li-
bertad asistida, libertad condicional o agotamiento de pena, generando ac-
ciones que faciliten su reinserción social, familiar y laboral; f) el seguimien-
to ycontrol de la ejecución de todo sistema sustitutivo de la pena quesecum-
pla en libertad. Intervenir como organismo de asistencia y supervisión del
procesado, con sujeción a las condiciones compromisorias fijadas por el juez
en el otorgamiento de la excarcelación; g)la asistencia al liberado y su gru-
po familiar, facilitando los medios para su traslado de regreso al domicilio y
trabajo; gestionando la atención de sus necesidades en los primeros días de
la vida en libertad; procurando además garantizar el acceso a la educación,
salud, vivienda y empleo, h) la verificación de la restitución de fondos, docu-
mentos y pertenencias personales al egreso. Asu vez, mediante Acordada
30/17 la Corte Suprema ha dictado el Reglamento de dicha Dirección.
Como complemento, véase el comentario
al art. 15. También, el art. 380y
sucomentario.

Art.372. — «Defensa técnica y accesoalainformación». La defensa téc-


nica del condenado podrá ser ejercida por el defensor que actuó hasta la
sentencia definitiva siempre que aquél ratificare la aceptación del cargo
ante eljuez con funciones de ejecución o por otro defensor de confianza
que proponga el condenado. En el caso de que no cuente con un aboga-
do de confianza, se designará defensor público.
Elcondenado y sudefensorpodrántomar vista detodoslosinformesque
realice el Servicio Penitenciario que tengan vinculación o puedan influir
en la forma de cumplimiento de la pena,

Yahemosdicho enel comentario precedentequela etapa deejecución de


la pena integra el proceso penal y se encuentra amparada por la garantía
constitucional y convencional deldebidoproceso. Por tanto, rigenen ellato-
dos los derechos y facultades que hemos visto como propios de las etapasan-
teriores, entre elloselque aquí se proclama, que esel derecho del imputado
acontar con asistencia técnica, privilegiándose la de confianza. En verdad, la
463 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES Art. 372

norma reitera la regla del art. 75, en cuanto establece que “desde la primera
actuación del procedimiento y hasta la completa ejecución de la sentencia
quese dictare, elimputado tendrá derechoa designar libremente uno o más
defensores. Sinolo hiciere, el representante del Ministerio Público Fiscal so-
licitará que se le nombre un defensor público, o bien el juez procederá a ha-
cerlo”. Véase, pues, su comentario, como el del art, 6”.
Esinteresante destacar que, implícitamente, ellegisladorha puestodema-
nifiesto que la defensa técnica con la que hubiere contado el imputado du-
rante las etapas anteriores del proceso concluye con la sentencia (o sobresei-
miento)firmes, alseñalar que aquella podrá ejercerse “siempre que aquel ra-
tificarelaaceptacióndelcargo ante eljuezconfuncionesdeejecución”.Lare-
dacción puederesultarconfusa y hasta ambigua,en el sentido que de una in-
terpretación literal pareciera desprenderse la idea de que es el defensor
quien debe decidirsi continua o no en el ejercicio
de la defensa. Pero lo que el
legislador quiere en verdad privilegiar con esa expresión es que “la defensa
técnica comprende la absoluta confianza del defendido o la presunción legal
dela mismaconfianza” [RomeroVillanueva-Grisetti, Código ...,t.1Il, p.2123),
esto es, en definitiva, queel aseguramiento
de esa garantía lo es mediante la
expresaratificación del mandato para ejercerla por parte de sutitular, esto es
mediante la expresión de voluntad del protegido, y no desu protector. De lo
que deriva “la facultad que le asiste al interno de mantener el abogado de-
fensor designado en el proceso de conocimiento, o, en su defecto designar
otro asu elección (...)y, en el evento de no hacerlo por cualquier causa, del
nombramiento de uno de oficio” [Romero Villanueva - Grisetti, op. cft., p.
2124]. Recuérdese que la Corte Suprema tiene dicho, bien que al solo efecto
dereivindicar la defensa de confianza por sobre la de oficio, que “no es sufi-
ciente que se llene la fórmula de la defensa con un patrocinio de oficio, aun
cuando este sea inteligente, diligente y recto, porque solamente la parte in-
teresada es la dueña de las condiciones en que, dentro de las normas regla-
mentarias, deben ser alegados y probados sus derechos” [CSIN-Fallos, 312:
1042]. Más allá, obviamente, de conservar pleno el condenado, su derecho a
ejercer materialmente su defensa, que podrá luego integrarse con el acople
técnico de quien resulte su defensor.
La Corte Suprema acepta [desde CSJN-Fallos, 5:459] peticiones informales
del imputado a las que debe otorgárseles el alcance de una manifestación de
Árt. 372 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES 464

voluntad para ser asistido en la interposición del recurso, por ser el recurren-
telegoyencontrarseprivadodesulibertad[CSIN-Fallos, 310:492, 1934y 2078,
308:1386 y 324:3545]. En ello consisten las peticiones in forma pauperis, que
siempre deben ser audibles para la jurisdicción, y que hasta reconocen la po-
sibilidad de extensión de los plazos procesales para la fundamentación técni-
ca de los pedimentos que contengan. A tal punto es así, que ni siquiera rigen
paraesamodalidadde presentacioneslasreglasdela Acordada4/07 dela Cor-
te Suprema, por expresa previsión de su marginación en su texto.
La norma resulta coincidente, interalios, con el art. 8*, párr. 2? (incs. d y e)
de la CADH, en cuanto otorga, en su orden, el derecho atoda persona acusa-
da de delitos de “defenderse personalmente o de ser asistido por un defen-
sorde su elección y de comunicarse líbre y privadamentecon su defensor” y el
“derecho irrenunciable de ser asistido por un defensor proporcionado por el
Estado, remunerado ono según la legislación interna, siel inculpado no se de-
fendiere porsímismo ninombrare defensor dentro del plazo establecido por
la ley”.
De igual modo, el dispositivo consagra el derecho aser oído, que recepta
el párr. 1? de aquel texto convencional. Pero ya el art. 2” de la ley 24.660 dis-
ponía que: “Elcondenado podrá ejercertodoslos derechos no afectados por
lacondena o porla ley ...”, derivándose claramente de esa regla la preserva-
ción desu derecho de defensa durante la fase de ejecución de la pena. Enesa
misma línea de interpretación se enrola la Corte Suprema a partir del caso
“Romero Cacharane” [CS/N-Fallos, 327:388]. Y en identico sentido se ha ex-
presado la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional al de-
cir que: “Del otorgamiento de una efectiva posibilidad de ejercer el derecho
de defensa respecto de la imputación formulada por la autoridad adminis-
trativa, como de la notificación de la resolución mediante la que seimpone
lasanción disciplinaria, depende la posibilidad del ejercicio mismo del dere-
cho a defendersey de obtener la revisión judicial ...” [CNCP Sala IV, 3/8/11,
“Cainero”, causa 12.778].
Finalmente, en el precepto se consagra la facultad tanto del condenado
como desu defensor de acceder atodos losinformesque labre el Servicio Pe-
nitenciarioy que pudieran tener incidencia en la ejecución desu pena. Como
parte esencial del derecho de defensa y de peticionar está el derecho aserin-
formado, tanto el interno como su letrado de confianza respecto de losin-
465 EJECUCIÓN. DISPOSICIONES GENERALES Art. 373

formes que elaboren el Servicio Penitenciario y que puedan influir en el mo-


do de cumplimiento de la pena “con el propósito de garantizar la interdic-
ción dela arbitrariedad y la transparencia en el ámbito del procedimiento de
ejecución (...) En otras palabras, se trata de la facultad procesal positiva de
exigir a la autoridad administrativa penitenciaria que respete la publicidad
de los actos administrativos cuando tenga una directa incidencia sobre el
condenado...” [Romero Villanueva - Grisetti, Código..., p.2127].
Véase como complemento de este comentario, el del art. 380.

Art. 373. —«Derechos dela víctima», Lavíctima tendrá derecho aserin-


formada de la iniciación de todo planteo en el que se pueda decidir algu-
naforma deliberación anticipada del condenado, ola extinción dela pe-
na o la medida de seguridad, siempre que lo hubiera solicitado expresa-
mente ante el Ministerio Público Fiscal, y de conformidad con las dispo-
siciones de las leyes n* 24.660
y sus modificatoriasy n” 27.372, 0 de aque-
llas que en el futuro las reemplacen.

El texto de la norma guarda semejanza con el art. 11 bis de la ley 24.660 y


con el art. 12 de la ley 27.372, que consagran expresamente el derecho de la
víctima, aun aquella no constituida como querellante, aserinformada y, lue-
go, aexpresarsu opinión, cuando sesustancie un planteo relativo a la incor-
poración del condenado al régimen de salidas transitorias, semilibertad, li-
bertad condicional, prisión domiciliaria, prisión discontinua osemideten-
ción, libertad asistida o régimen preparatorio para su liberación, de forma
tal de dar viabilidad jurídica asu derecho a que la pena impuesta se ejecute.
Puntualmente,seexige para viabilizarlaconcesión decualquieradeesos
institutossu notificación o la desu representante legal sobre lainiciación del
trámite respectivo, de modo de tornar posible suintervención, reconocién-
dosele hasta el derecho a proponer peritos especialistas a su cargo para la
presentación de su propio informe (art. 12, cit., último párr.). Pero no siem-
pre ocurrirá así.
Para que esa intervención se verifique, la víctima debió previamente ha-
berpeticionado ser oída. Debe recordarse al respecto que, en los albores del
proceso y, más precisamente, en su primera intervención, el Ministerio Pú-
blico Fiscal tiene la obligación de imponerle los derechos que le asisten du-
Art. 374 EJECUCIÓN PENAL 466

rante su decurso. Asi lo manda el último párrato del art. 80. Entre esos dere-
chos puede entenderse que también se encuentra el aquí analizado. Mas el
extenso lapso que de sólito transcurre entre ese momento y el de la poten-
cial liberación del ya condenado, puede interpretarse que torna insuficien-
teesa comunicación inicial y ha motivadoque el legislador haya previsto adi-
cionalmente que sea el “Tribunal a cargo del juicio” el que al momento del
dictado de la sentencia condenatoria consulte a la víctima si desea ser infor-
mada acerca de su deseo de participar de aquellos eventuales planteos (arts.
11 bis, ley 24.660 y 12, ley 27.372). Esa, pues, será la comunicación válida. Y
una respuesta afirmativa habilitará a la víctima aser anoticiada de su ¡nicia-
ción, para concretar su escucha. De otro modo, frente a una respuesta nega-
tivao a un silencio de su parte, deberá marginársela.
Laexpresión “almomento del dictado de lasentencia condenatoria”, re-
ferida al momento de la interrogación a la víctima, debe entenderse vincu-
lada al tiempo de la audiencia de lectura de la sentencia y en tanto se en-
cuentre en juego la prisión efectiva del condenado. El instante selecciona-
do por el legislador no ha sido feliz, pues la víctima puede no encontrarse
presente. Si así ocurriese se impondrá una consulta ulterior mediante una
comunicación dirigidaa ella.
La norma marca que la respuesta afirmativa de la víctima debe brindarse
ante el Ministerio Público Fiscal. Quizás esa previsión sea consecuencia del
texto anterior del dispositivo —modificado luego por la ley 27,482—, de vi-
gencia previa a la sanción de los arts. 11 bis de la ley 24.660 y 12 de la ley
[Link] evidente, por lo antes destacado, que la contestación al inte-
rrogante o consulta debe formularse ante el tribunal del juicio
y queserá an-
te él, como establecen esas normas, que “la víctima deberá fijar un domici-
lio, podrá designar un representante legal, proponer peritos y establecer
el
modo en que recibirá las comunicaciones”.

TÍTULO 11
EJECUCIÓN PENAL

Art. 374. — «Sentencia absolutoria». La sentencia absolutoria será eje-


cutada por los jueces de juicio inmediatamente, aunque sea recurrida.
467 EJECUCIÓN PENAL Art. 375

Cuando adquiera firmeza, los juecescon funciones dejuzgamiento orde-


narán, por medio delaoficinajudicial, lasinscripciones
y comunicaciones
correspondientes.

La norma apunta a clarificar que la ejecución de una sentencia absoluto-


ria es propia de los jueces de juicio, y no de los jueces con funciones de ejecu-
ción, lo cual ya se desprendía implícitamente del art, 57, y esderivación de la
idea de que su cumplimiento no supone demasiadas dificultades en el ejer-
cicio de la jurisdicción como para justificar la traslación de la competencia.
En cuanto a la adquisición de firmeza de una sentencia, véase el art. 3"y
su comentario ($ 2).
La oficina judicial actuará como auxiliar de los jueces, en punto alasins-
cripciones
y comunicaciones que la sentencia requiera (art. 58).
Como complemento, véanse los comentarios a los arts. 308 y 309.

Art. 375. — «Remisión de la sentencia». Sólo podrán ser ejecutadas las


sentencias firmes. El órganojurisdiccionalremitiráala oficinajudicialco-
pia de la sentencia para que forme la carpeta de ejecución penaly pondrá
en conocimiento al juezy a las partes que intervengan.

Vista la ubicación
de la normay lo ya establecido
en la precedente, y aun-
que la norma no lo diga expresamente, se está refiriendo a la sentencia de
condena y, así, asu ejecución.
Para ello, fija la intervención que debe darse a la oficina judicial (más pre-
cisamente, ala Oficina Judicial de Ejecución dela Pena, art. 45delaley 27.146)
y el deber de esta de formar una carpeta judicial específica, a la que el pre-
cepto denomina carpeta de ejecución penal. También fija el deber del tribu-
nal del juicio de poner en conocimiento del juez con funciones de ejecución
que resulte desinsaculado por la oficina judicial, de la sentencia recaída y de
quesele hadado intervención para su etapa de ejecución. Lasentencia remi-
tida constituirá su título habilitante (más ampliamente, véase el comentario
al art. 371). Todo ello, en definitiva, como manifestación de la naturaleza ju-
risdicciona! de la ejecución penal de las sentenciascondenatoria,
Comolos jueces con funciones de juicioy los jueces con funciones de eje-
cución, son siempre, según los arts. 21 y 22de la ley 27.146 (véase el comen-
tario al art. 57), los tribunales federales de juicio de distrito, la norma debe
Art. 375 EJECUCIÓN PENAL 468

interpretarse en el sentido que la sentencia (o la pena, si se quiere) debe ser


ejecutada por un órgano distinto de aquel que juzgó, esto es por un tribu-
nal federal de juicio diverso. La idea guarda coherencia con el apartamien-
to que regula el art. 377, párr. 1%, última oración, respecto del juez que uni-
ficó, en relación a la ejecución de las penaso condenas unificadas.
También deberá darse intervención a la víctima aunque no se hubiere
constituido en parte querellante en el proceso, si hubiere esta manifestado
su deseo a ser informada y a expresar su opinión ante el juez de ejecución,
cuando se sustancie cualquier planteo en el que se pueda decidir la incor-
poración de la persona condenada asalidastransitoria, regímenes desemi-
libertad, libertad condicional, prisión domiciliaria, prisión discontinua 0se-
midetención, libertad asistida orégimen preparatorio parasuliberación, al
momento de hacerle saber el tribunal a cargo del juicio tal derecho (art, 12
de la ley 27.372 que reitera el art. 11 bisde la ley 24.660).
Cabe recordar que la oficina judicial, en relación a la etapa de ejecución
de la pena, tiene especificamente previstos en el art. 43 de la ley 27.146 sus
deberes de: "a) Recibir copia de la sentencia condenatoria. b) Formar, ad-
ministrar y gestionar la carpeta de ejecución penal. c) Comunicar a la Direc-
ción de Control y Asistencia de Ejecución Penal los casos en que deberá prac-
ticar el control y supervisión. d) Comunicar a las partes el cómputo de la pe-
naylos informesdel Servicio Penitenciarioy dela Dirección de Control y Asis-
tencia de Ejecución Penal de condenados no privados dela libertad, e) Soli-
citar los informes y gestionar el trámite previsto en el art. 332 del CPPN. f)
Organizar las visitas a las unidades carcelarias de los juecescon funciones de
ejecución. g) Controlarel pago dela pena de multa. A) Controlar ycoordi-
narcon dependencias públicasy privadas el cumplimiento de penas de in-
habilitación. 1) Comunicar cualquier incumplimiento del condenado”.
La condena —y obviamente sus derivados que siguen a la decisión princi-
pal—, según la manda del precepto solo podrá ser ejecutada una vez firme,
Conello, ladisposición encomentarioexcepciona porsuespecificidadalare-
gla del art. 285, último párrafo del CPCCN, vinculada a la queja por recurso
extraordinario de apelación rechazado, que rige en el ordenamiento jurídi-
coen general y que posibilitalaejecución de lo decidido mientrasla Corte no
haga lugar a aquella, estoesaunsin [Link] esa dirección,
parece clara e indiscutible, aunque implícita, la idea de que no existe una
469 EJECUCIÓN PENAL Art. 375

dualidad conceptual entre sentencia firme y sentencia ejecutable en el pla-


no del proceso penalfederal, aunqueesadistinción perviva en otras áreas ju-
rídicas. En el Código, la ejecución de una condena va de la mano de su firme-
za, y aquella no es ya un valor distinto sino solo su consecuencia.
Esta conclusión es puesta en duda por Becerra [El recurso de revisión ...,
LL, ejemplar del 12/5/21] quien si bien manifiesta que “el cumplimiento de
una pena de prisión, el libramiento de una orden de detención para quien
acaba desercondenado, etcétera, es decir, procedera la ejecución de la sen-
tencia, solo podrá tener lugar cuando se encuentre firme y no antes” y que
“La confusión entre la suspensión de los efectos propios de”... la ejecutabi-
lidad de lassentencias conlainmutabilidad propia delacosajuzgada...'que
la Corte entendió tenía lugar conla desestimación dela queja, no parece que
ahora pueda ocurrir en el ámbito federal y nacional, Solo la firmeza de las
sentencias podrá dar lugarasu ejecución”, añade luego que: “Sinembargo,
a mientender, aun podrían suscitarse opiniones encontradas pues, más allá
de quelatendencia actual... yloquecabe deducir hasido la intención del le-
gislador dirigida a aclarar el punto, es la de considerar firme el fallo cuando
la Corte ha resuelto la queja, lo ciertoesquenoes posible descartar que ope-
radores del sistema judicial consideren lo contrario, como se hizo en 'Agúe-
ro'. La doctrina de dicho fallo, tal como ya se ha expuesto, estableció un mo-
mento distinto
en orden a la firmeza de unasentencia, el que ubicó, cabe re-
cordar, enel rechazo de la Cámara del recurso extraordinario. En talsentido,
es del caso resaltar el voto en disidencia de la jueza Argibay en el posterior
fallo*Chacoma”, del 31/3/09, en tanto, luego de profundizar acerca de los
conceptos de sentencia firme, comienzo de ejecución de la pena, inicio del
término de prescripción de la pena y límite del de esta, concluye que el legis-
lador ha sido claro al establecer *... que la interposición de la queja por de-
negación de recurso extraordinario federal no suspende la continuación del
proceso (art. 285 ...). Sise tiene en cuenta que el recurso extraordinario pro-
cede contra sentencias definitivas (art. 14, ley 48), debe concluirse que cuan-
do el ordenamiento procesal nacional prescribe que las quejas por denega-
ción de recursos no suspenden el proceso, no puede estar significando otra
cosaquelaejecución detalessentenciasdefinitivas”... queunasentencia ha-
brá adquirido firmeza cuando el tribunal de segunda instancia ... dicta la re-
solución por la que se declara que no es admisible el recurso extraordinario
Art. 376 EJECUCIÓN PENAL 470

deducido por la parte ...”; y que “Como el artículo implementado que ven-
go comentando se refierea que solo se puede ejecutar el fallo una vez firme
y nada dice acerca de cuándo habrá de considerarse existente esta última si-
tuación, que entiendo da por supuesta, lo real es que, de alguna manera, es
posible que continúe la discusión sobre el punto, más allá de lo que ya diji-
mos acerca del criterio que parece imperar y desprenderse de la jurispru-
dencia del Superior Tribunal de la Nación ...”.
En puntoal concepto de sentencia firme, véase el comentario al art. 39 (8
2).

Art.376. —«Cómputo». El juez con funciones de ejecución practicará el


cómputo de pena fijando la fecha en que finalizará la condena, y todo
aquel instituto que implique un egreso transitorio o definitivo, de con-
formidad con la ley de ejecución penal. Elcómputo será comunicado alas
partes quienes podrán observarlo dentro delos tres días. La oposición se
efectuará en audiencia.
Sin perjuicio de ello, el cómputo será siempre revisable, aun de oficio, si
se comprobara un error formal o material o nuevas circunstancias lo hi-
cieran necesario.
Aprobadoel cómputo, la oficina judicial dispondrá,
de inmediato, lasco-
municaciones e inscripciones que correspondan para comenzar la ejecu-
ción de la pena.

8 1. Consideraciones generales.— La fijación del cómputo de la pena,


esto es, en definitiva la determinación de cuándo finalizará su cumplimien-
to, noestarea que dependa de la actividad de impulso de las partes, como es
regla general del Código (art. 111), sino derivación de una actuación de ofi-
cio del juez con funciones de ejecución —véanse los arts. 21 y 22 de la ley
27.146, y el comentario al art. 57—, que está obligado a concretarla una vez
firme lasentencia y que haya sido adjudicada su jurisdicción en el caso por la
Oficina Judicial de Ejecución de la Pena.
Determinado esecómputo, allinoconcluye la fijación. Puede decirse que
es un proyecto que será sometido al control del condenado y su defensa, y
al del representante del Ministerio Público Fiscal (acerca de la vigencia de la
designación del defensor del juicio, véase el art. 372 y su comentario).
471 EJECUCIÓN PENAL Art. 376

Ese control se verificará en audiencia y si no mediare oposición, será apro-


[Link] hubiere, eljuezconfuncionesdeejecución resolveráenconsecuen-
cia, en la medida de cuanto haya sido discutido por las partes en esa oportu-
nidad. Eventualmente, intervendrán en laimpugnación losjuecesconfun-
ción derevisión, conforme lo previsto en el art. 356en puntoa “las decisiones
que se tomen durante la ejecución de la pena” y lo establecido en conse-
cuencia en el art. 381.
Firme el cómputo, se hará saber al Registro Nacional de Reincidencia (ley
22.117), con el fin de su anotación en el prontuario del condenado y, con-
venientemente, a la autoridad penitenciaria.
impugnado, no corresponderá reformar el cómputo en contra del con-
denado mediando solo recurso de este, porque se frustraría la prohibición
de la reformatio in pelus (art. 351), salvo que se trate de error aritmético,
Aun firme, el cómputo admite excepcional reforma por el juez con fun-
ciones deejecución, conforme ahora prevé expresamente eltexto legal. Así,
por ejemplo, sí se comprueba que por falta de información se omitió tener
encuentaunperiodode privación [Link] ocurrirá cuando una
modificación legislativa lo autorice, siendo tal la hipótesis de “nuevas cir-
cunstancias [que] lo hicieran necesario”, sinserpertinente para ello acudir al
trámite de la revisión de sentencia (art. 366 y ss.). Pero no será asi si la cues-
tiónde quesetrate fue omitida (no observada)en su momento u objeto pun-
tual de pronunciamientoo interpretación jurídica por el juezcon funciones
de ejecución interviniente, y lo resuelto no fue impugnado y pasó en auto-
ridad de cosa juzgada.
La realización de un nuevo cómputo exigirá igualmente audiencia e in-
tervención de las mismas partes que lo hicieron con anterioridad.
Elerroraritméticoodecálculoessubsanable entodo momento, seaape-
dido de parte u oficiosamente. El texto que lo prevé, coincide en ello con la
doctrina de la Corte Suprema [CSIN-Fallos, 308:755, porque "es de la tradi-
ción judicial argentina el principio según el cual (...) deben ser necesaria-
mente rectificados ...”].
Acerca del cómputo de la pena de reclusión, cabe recordar que la Corte
Suprema hubo de considerarla virtualmente derogada [CS/M-Fallos, 328:
137], por no existir diferencias en su forma de ejecución con la pena de pri-
sión. Más recientemente, ese mismo tribunal ha sostenido, a la hora de de-
Art. 376 EJECUCIÓN PENAL 472

finirelcómputodela prisión preventiva de una persona imputada, a laluz del


derogado art. 7? de laley 24.390, y luego de un exhaustivo análisis etimológi-
coy jurídico evolutivo dela penadereclusión, que “dado queen la actualidad
nose distingue legalmente elencierrodel recluso delencierrodel preso, pier-
de toda razón deser la diferencia prevista para computar el tiempo cumpli-
do en prisión preventiva por los penados a reclusión ...” [26/12/19, “Miran-
da, G.”, causa CFP 4423/2015/RH1].

$2. Lapsoscomputables.— Se consideracomputablecomo díacomple-


toelde lafecha de ladetención del condenado [CCC-Fallos, 1-2-285, entre mu-
chos]. Se trata de un criterio que se ha aceptado ín bonam partem, aun cuan-
docontraría al art. 6* del CCCN, entanto fija como regla que “en los plazos fi-
jados en días, a contar de uno determinado, queda este excluido del compu-
to, el cual debe empezara! siguiente... “ysalvo cuando “las leyeso las partes
[dispongan] que el cómputo se efectúe de otro modo”, y al art. 77 del CP, en
cuanto remite para el cómputo de los plazos a la modalidad prescripta en el
Código Civil (léase CCCN) y solo admite excepción ajena a esta hipótesis.
Es regla que, de registrar el condenado otro proceso, solo debe compu-
tarse el lapso en que hubo de permanecer detenido en aquel en el queselo
condenó, y que el tiempo de detención cumplido en otro solo podrá consi-
derarse sien él también hubiere sido condenado y mediado unificación en-
tre ambassentencias[CNCP, Sala !, 16/6/94, “Peña Arguello”, causa 146, y/A,
1996-1V-421].
Si se sigue cierta doctrina que fue plenaria [CCC, Fallos Plenarios, 1-177),
debería computarse el tiempo durante el cual el condenado hubiere per-
manecido detenido fuera del lugar en que cumplía dicha pena, en razón de
habersidosometido a otro proceso en el que no recayó sentencia condena-
toria. Pero esa posibilidad ha sido negada catalogándosela de una com-
pensación impertinente asu favor [CFCP, Sala IV, 6/12/16, causa "Guglielmi-
netti”, en la que el voto concurrente añadió que “no corresponde adoptar
un sistema por el cual las detenciones preventivas sufridas en otros proce-
sosanteriores, que concluyeron con la absolución o el sobreseimiento de la
persona sometida a proceso, operen como crédito a favor de quien resulte
condenado, de modo tal que puedan convertirse en beneficios en abstrac-
toaplicables a cualquiersupuesto de penaimpuesta posteriormente”]. Con
473 EJECUCIÓN PENAL Art. 376

cuestionable acierto, entonces, se ha establecido igualmente que debe com-


putarsecomo cumplimiento de pena el tiempo duranteelcualel condenado
estuvo privado de su libertad y a disposición de otro tribunal en proceso en
que recayó sobreseimiento [CNCP, Sala Il, LL, 2002-D-903, pues la excarcela-
ción ordenada en la causa en que fue condenado, no pudo hacerse efectiva
por virtud de quedar detenido por la restante; CNCP, Sala lll, 28/2/95, “Mi-
niacci, R.”, causa 17, por mayorla].
Debe considerarse el período cumplido en libertad condicional, para el
caso de unificación de la condena dictada en dicho proceso y de la aplicada
por delito perpetrado en fecha anterior. Por ello se ha afirmado quesi setra-
tare de condena única referida a delitos reiterados, deberá tenerse en cuen-
taeltiempoqueel condenado cumpliósanciónen libertad condicional [CCC,
Sala V, 24/8/79, "Solano, J, A.”, causa 11.683, con la salvedad, se señaló, que
no podrá concederse nuevamente el beneficio del art. 13 del CP hasta tan-
to el penado cumpla en efectiva privación de libertad las dos terceras par-
tes de la condena única finalmente impuesta].
Se ha sostenido que no es computable como tiempo de detención la su-
frida en otra causa, antes de librarse la orden de captura en la que fue con-
denado, no obstante haber sido sobreseído en el otro proceso [CCC, Sala II,
10/5/56, "Heiber, J.”, causa 2661, porque el tiempo quese debe valorarenel
procesoesel quecorre a partir de la orden decaptura dada por la autoridad,
aunque nose haya hecho efectiva en virtud de hallarse el acusado detenido
en el proceso en que fuera sobreseído].
Porvía plenaria, la Cámara Federal de Casación Penal ha proclamado que
corresponde aplicar el cómputo previsto en la ley 24.390 a lasmedidas de in-
ternación dispuestas respecto de menoressometidosa proceso penal [CNCP,
29/6/06, "C.F., M.R.”, JPBA, 132-168-399; JA, 2006-1V-407], criterio este que
concuerda con el prohijado ulteriormente por la Corte Suprema en el caso
”L.,L.A.* —LL, 2008-A-558, porque “no aplicar[la] (...) además de constituir
un trato desigual ante la ley entre adultos y menores, contraviene la norma-
tiva contenida en los instrumentos internacionales suscriptos por el Estado
argentino ...“—.
Contorme al art.66 de la ley 24.767 de Cooperación Internacional en Ma-
teria Penal, el tiempo de privación de libertad que demande el trámite de
extradiciónserácomputable. Alamparo de esadisposición, sinembargo, no
Art. 377 EJECUCIÓN PENAL 474

selo ha contabilizado íntegramente en razón de estar el condenado a dis-


posición de la justicia foránea al momento de solicitársela y no habérsela
podido concretar por haber sido condenado como consecuencia de ello en
aquel pais, afirmándose así que ”[la prisión preventiva cumplida en el pro-
ceso de extradición] no debe tomarse portodo el tiempo en que estuvo pri-
vado delalibertad, puesimportariacomputardosveceselmismotiempo de
detención en tanto parte de él estuvo motivado en un proceso seguido por
un delito cometido en el extranjero” [CFCP, Sala 111, 26/11/15, *C., M.*].
Se discute si el lapso transcurrido bajo la excarcelación del inc. 5 del art.
317 del Código anterior, debeo no computarse alos fines de dar por cumpli-
da la condena, situación que alguna similitud puede encontrarse con el cese
de la prisión preventiva con sustento en esa causal (bien que no sujeta ya al
cumplimiento orespeto de losreglamentos carcelarios: art, 224, párr. 1%, inc.
c).Se ha dado respuesta afirmativa con base en “que aquella libertad estuvo
sujeta al cumplimiento de las reglas que prevé la ley” [por mayoría, CFCP Sa-
la11,6/12/16, “Guerrero Rojas”, causa 8130/12; la minoría sostuvo que “nose
puede considerar como cumplimiento de pena el tiempo en que el imputa-
doestuvoexcarcelado, porque elloimportaría equiparar institutos tales co-
mo la excarcelación y la libertad condicional para los condenados, habida
cuenta que dicha equiparación resulta imposibleenrazón dela diferentena-
turaleza que tienen ambos institutos”].
Véansecomocomplemento el art, 382 ysucomentario,

Art. 377. — «Unificación de penas o condenas». Si durante la ejecución


de la pena, las partes advirtieran que procede la unificación de penas o
condenas, el juez con funciones de ejecución lo resolverá previa audien-
cia de partes. En estos casos, el juez que unificó no podrá controlar o in-
tervenir en su ejecución.
En el casoen que la unificación pudiera modificarsustancialmentelacan-
tidad de la pena o su modalidad de cumplimiento, el juez con funciones
de ejecución, a pedido de parte, realizará un nuevo juicio sobre la pena.

La redacción del dispositivo y el complejo texto del art. 58 del CP, que re-
gula el instituto de la unificación, ameritan ciertas reflexiones iniciales para
475 EJECUCIÓN PENAL Art. 377

comprender su epígrafe. En efecto, la norma sustantiva, que reza que: “Las


reglas precedentes [delosarts. 55,56 y57]se aplicarán también enel caso en
que después de una condena pronunciada por sentencia firme se deba juz-
gara la misma persona queesté cumpliendo pena porotro hechos distintos”
o “cuando se hubieren dictado dos o mássentencias firmes con violación de
dichasreglas”, respondea laregulación de dossupuestos. Uno, la unificación
quesurge obligada del concursoreal, estoesla que deriva de la necesidad de
unificar las sanciones impuesta ala persona que comete diversos delitos, sin
que hubiere mediado una condena firme en el decurso de su ejecución por
haber sido juzgada en procesos separados, contemporáneos o sucesivos;
otro, la unificación ala que obliga lacomisión de un nuevo delito después de
haber sido condenada la persona por otro, por sentencia firme. En el prime-
ro de talescasos, alguna doctrina distingue al instituto denominándolo 'uni-
ficación decondenas' (casodelconcurso real violado); enel restante, esa mis-
ma doctrina habla de la 'unificación de penas' (no ya de las condenas). Esto
explica elepigrafe dela norma, que alude tanto a la unificación de penasco-
mo a la de condenas, siguiendo dicha doctrina.
En definitiva, como se ha expresado, en todos los casos se trata de impo-
ner una pena única, "porque el fundamento del art. 58 del CP, esel de impe-
dirquecoexistan con respectoa una misma persona dos penas pendientes
de cumplimiento [principio de la pena total]” [voto del juez Sarrabayrouse
en CNCCE, Sala ll, 16/9/16, “Seballos”, causa 64.476/2001]1, derivación esa si-
tuación, directa o indirecta, de la organización federal de la República y de
la diversidad de materias que integran la jurisdicción. Con otras palabras, se
haafirmado que “medianteeseinstitutoseimpone y gar ntizal unidad pe-
nalen todo el territorio, evitando que un condenado múltiple en jurisdic-
ciones distintas o en épocas sucesivas quede sometido a un régimen puniti-
vo penal, adiferencia de quien, en igualdad de condiciones, fuejuzgado por
un único Tribunal ...” [TS Córdoba, Sala Penal, 30/5/13, "Pezoa, M.”, causa
135, enel quese señaló que así deriva de “la pluralidad de jurisdicciones di-
versas y la coexistenciasde leyes procesales diferentes, en virtud del régimen
federal de gobierno].
Entonces, bajo el principiode unidad punitiva, de unidad de pena ode pe-
na total según quiera denominárselo, es regla que el juez, al sentenciar, de-
bidamente requerido, puna al imputado por el conjunto de delitos que hu-
Art. 377 EJECUCIÓN PENAL 476

biere podido cometer, sea que venga integrado dicho conjunto por los he-
chos juzgados en ese proceso o que se integre por los juzgados en otro en el
que haya recaído sentencia firme (eventualmente, antes de la comisión del
que sentencia). Peroesa regla, por distintas razones (verbigracia, porqueno
le fue solicitado por las partes, porque estas desconocían entonces la exis-
tencia del otro proceso, por su interésen el ocultamiento, etcétera), puede
no cumplirse. Esta última hipótesis es la que justifica y reglamenta el texto
que se comenta, al especificar que se tornará operativo si “las partes advir-
tieran que procede la unificación de penas o condenas”.
Comosetrata de un <aso de omisiónindebida de la unificación,
cabe aña-
diren aclaración que al último supuesto (“cuando se hubieran dictado dos
omássentencias firmes con violación de dichas reglas”) tributa con exclusi-
vidad la previsión ulterior del precepto sustantivo acerca de que: “Corres-
ponderá al juez que haya aplicado la pena mayor dictar, a pedido de parte,
su única sentencia ...” (art. 58, párr. 1%, oración 2%). Por correspondencia, al
regular el dispositivo unsupuesto, advertido por las partes, de violación alas
reglas de unificación (de penas y/o de condenas), en tal caso deberá actuar
el juezcon funciones de ejecución que intervenga en el proceso en el quese
hubiera aplicado “la pena mayor”.
En consonancia con las ideas expuestas, y reivindicándolas, la Corte Su-
prema, remitiéndose
al dictamen del ProcuradorGeneral, ha resaltado
la re-
gla de que “cuandosedebajuzgara una persona que está cumpliendo pena
impuesta por sentencia firme en razón de un delito distinto, corresponde al
juez que dicte la última sentencia proceder de acuerdo a lo establecido por
el art. 58 del CP, pero si este no procedió con la regla de la primera parte de
ese artículo, seimpone la aplicación de la disposición contenida en el segun-
do apartado de aquel” [CS/N-Fallos, 340:1430, LL, 2018-A-1061.
Launificación decondenas, como consecuencia deunconcursorealdede-
litos, se ha dicho que no impone la obligación de determinar cuál es la medi-
da que se computa para cada uno de los delitos que concurren [Núñez, De-
recho ...,t.1l, p.516]. Deallí, entonces, quesehayasostenido, enantigua doc-
trina plenaria, que “no esnula lasentencia que se limita afijar pena única en
el supuesto del art. 58, 1? parte del CP, sin especificación de la pena que co-
rresponde en la causa por el hecho o hechos que motivan la condena” [CCC-
Fallos Plenarios, 11-310]. Tal conclusión, obviamente, no debe interpretarse
477 EJECUCIÓN PENAL Art. 378

como una alternativa válida de omisión de los fundamentos concernientesa


la graduación seleccionada.
Debidamenterequerida, noserárazón de invalidezdelasentencialafal-
ta de unificación de penas o condenas, aun cuando así hubiere sido reque-
rido por el acusador al concretar su acusación, en tanto esa solicitud puede
ser reiterada ulteriormente, aspecto del que se ocupa, precisamente, la se-
gunda regla del art. 58 del CP [Navarro - Daray, Código...,t.3, p. 223].
Típica de un proceso entre adversarios, la norma, en consonancia con el
texto sustantivo, reclama actividad de “las partes” y, al mismotiempo, por la
pluralidad de la expresión, da a entender que también puede ser reclamada
la unificación por el representante del Ministerio Público Fiscal, pero abo-
gando en tal caso a favor del condenado (véase el comentario al art. 90).
Para preservarla garantía de imparcialidad, el legislador ha previsto que
eljuezcon funcionesde ejecución que hubiere unificado (véanse los arts. 21
y 22 de la ley 27.146 que asignan tales funciones a los tribunales federales
de juicio, y el comentario al art. 57), se abstenga de ejecutar la pena.
La modificación substancial en la cantidad de la pena resultanteo de su
modalidad de cumplimiento (verbigracia, la discutida hipótesis de unifica-
ción de penas de cumplimiento de ejecución condicional y efectivo) motiva-
rá, debidamenterequerida, larealización de un nuevojuicio sobre la pena, La
situación parece derivar en una regulación simple. Pero en verdad, encierra
cierta complejidad, pues al calificarse implícitamente como un nuevo juicio
de cesura, obligará a la convocatoria de las partes que hubieren actuado en
losjuicios. Por otra parte, la preservación de la garantía de imparcialidad, ob-
viada por el legislador en el caso, operará para el apartamiento ulterior del
juez con funciones de ejecución interviniente en el juicio.

Art. 378. —«Diferimiento». La ejecución de una pena privativa de la li-


bertad podrá ser diferida por el juez con funciones de ejecución en los si-
guientes casos:
a) Cuando deba cumplirla unamujerembarazadaoque tengaunhijome-
nor de doce meses al momento de la sentencia;
b) Cuando el condenado se encontrare gravemente enfermo y la inme-
diata ejecución pusiereen peligro su vida, según el dictamen de peritos.
Art. 378 EJECUCIÓN PENAL 478

Cuando cesaren esas condiciones, la sentencia se ejecutará inmediata-


mente, salvo que el juez disponga alguna forma distinta de ejecución de
la condena conforme a la legislación vigente.

Los derechos del niño (protegidos por la respectiva Convención) y su in-


teréssuperior proclamadoen suart. 3”, de un lado; y el respeto ala dignidad
humana frente a situaciones de extremo peligro para la vida, de otro, justi-
fican el dispositivo.
La ejecución de la pena puede suspenderse, es decir que puede diferirse
su cumplimiento, en las circunstancias que enumera el precepto, siempre
que la persona condenada se encuentre en libertad al momento del dictado
delasentencia [ENCP Sala!l, D!, 2000-2-242; LL, 2000-B-630]. Comenzada la
ejecución de la pena, la normasetorna inaplicable. Así hubo de entendérse-
lo durante la vigencia del Código precedente, que comprendía una norma
de parigual tenor. Por ello, no resulta pertinente para disponer la liberación
de quien es madre de un niño que no alcanzó la edad del texto [por mayoría,
CCCF, Sala l, 14/3/06, “Quichua Quispe”, causa 38.810, aunque de los funda-
mentos del voto de uno de los jueces que conformó la mayoría se desprende
que admite la posibilidad de aplicación analógica del precepto al caso de un
imputado en prisión, pero que a la decisión adversa arriba solo por virtud de
quelos auxilios y tratamientos médicos necesariostanto respecto de la inter-
na como de! recién nacido pueden ser brindados en la unidad penitenciaria;
la minoría votó por la soltura hasta que el nacido cumpliese seis meses de vi-
da; por mayoría, CNPE, Sala A, 23/3/06, “Wozniak”, con fundamento adicio-
nal en el art. 195 de la ley 24.660].
Sin embargo, también se opinó en contrario, aplicándose el similar pre-
cepto para suspender la pena privativa de libertad en cumplimientoy liberar
al condenado [TOF Mar del Plata, L£, 1997-E-329]; igualmente, para la soltu-
ra del imputado enfermo e imposible de ser medicado en prisión [CNPE, Sala
A, 19/8/05, "Juliá Cebrián, F.“]; o del imputado afectado de una enfermedad
fatal e irreversible
en estadio último [CFSM, Sala 11, D/, 1996-2-888]. La aplica-
ción quese pretendeenestoscasostieneen olvido, comoseseñaló, quesi bien
la norma se vincula a la evitación transitoria de la prisión, su operatividad y,
por tanto, las situaciones analógicas que pretendan equipararse a ella, solo
pueden verificarse a partir de que se trate de la suspensión o postergación de
479 EJECUCIÓN PENAL Art. 378

laejecución de la pena de prisión, estoes, no por fuera del contexto desufun-


cionamiento intrínseco, máxime cuando el legislador previó ulteriormente,
en otros textos, alternativas de prisión domiciliaria, excluyendo implícita-
mente otras. Insistimos, pues, en que su operatividad es ajenaa tales hipóte-
sis si se considera que la norma fue prevista, como se dijo, para diferir el in-
greso ala cárcel, no para salir de ella [CNCP, Sala ll, cit.]. Rigen, en cambio, pa-
ra la solución de tales casos, los arts. 32 a 34 de la ley 24.660.
En el caso de la mujer embarazada, el diferimientose verificarátraseles-
tudiotécnico que permitatener porcomprobado elembarazoylafecha po-
sible del parto. A partir del nacimiento, según la literalidad del dispositivo,
se debería cumplir la pena. Mas para evitar el absurdo de privarla de liber-
tadcon unhijorecién nacido, contra loque preceptúa el mismo inciso en or-
den al diferimiento por el que se beneficia a la mujer con un hijo menor de
doce meses, a partir del nacimiento se deberá contar también ese plazo. El
precepto se limita a la maternidad biológica, es decir que no contempla el
caso de la adopción.
La facultad debeserejercidacon prudenciasielembarazosereiteramien-
tras el recién nacido no ha cumplido los doce meses, pues podría constituir
elloun modo de eludirel cumplimiento dela pena [D'Albora, Código ..., 1*
ed., 504].
Enloatingente alenfermosu gravedad debesercomprobada, al igual que
el peligro que para su vida implicaría la inmediata ejecución de la pena pri-
vativa de la libertad. Se lo haráa través de perito oficial, con más el de las par-
tes interesadas, pues nose los veda.
El cese de las condiciones implicará la ejecución de la sentencia. Asi ocu-
rrirá, por ejemplo, pese ala defectuosa redacción legal, cuando el hijo de la
condenada cumpla doce meses de edad.
Tanto el diferimiento como la variación de la ejecución prevista en el últi-
mopárrafo, queresultanopcionales, deberán decidirseenaudiencia, reque-
rida por quien tenga interés. Rige la regla general del art. 111, que fija que el
juezno “no podrá suplir la actividadde las partes”y que “deberá sujetarsea
lo que hayan discutido”. En cambio, el cese es automático y, por ejemplo, la
interrupción del embarazo inmediatamente dará inicio a la ejecución de la
pena privativa de libertad. Pero pueden suscitarse cuestiones que no con-
duzcan a ese automatismo.
Art. 379 EJECUCIÓN PENAL 480

La norma no prevéla escucha de la víctima, nise desprende delosarts. 11


bis de la ley 24.660 y 12 de la ley 27.372. En verdad, así debe ser puessolo se
trata de un diferimiento o postergación de la ejecución de la pena privativa
de libertad. Pero cesadaslascausales, sifuererequerida la aplicación de una
opción distinta de la ejecución de la pena, la respuesta debe ser contraria y
contarse consu participación, sila hubiera solicitado al ser notificada de sus
derechos.
Eventualmente, deberán intervenir los jueces con funciones de revisión
para examinar los conflictos en que pueda derivar el precepto.

Art. 379.— «Control judicial dereglasdeconducta». Siseimpusiera una


pena condicional, una medida educativa o curativa o se hubiera concedi-
dolalibertad condicional, asistidao toda otra formade cumplimiento al-
ternativode pena, el control de las reglas de conducta impuestas se hará
através de la oficina judicial, la que pondrá la información a disposición
de las partes para que efectúen sus peticiones.
La oficina judicial dejará constancia en forma periódica sobre el cumpli-
miento de las reglas y, siadvirtieraunincumplimiento, pondráésteenco-
nocimiento de las partes.
La sustanciación de la revocación o cumplimiento de las reglas se realiza-
rá en audiencia, ante el juez con funciones de ejecución.

De un lado, la norma adiciona obligaciones a cargo de la Oficina Judicial


de Ejecución de la pena no previstas en forma expresa en el art. 58 y tampo-
coenlosarts.41 y43delaley 27.146; de otro, deja establecido queseencuen-
tra a cargo de los jueces con funciones de ejecución (véanse los arts. 21 y 22
de la ley 27.146,
y el comentario al art. 57) todo loconcerniente ala actividad
ulterior, relativa a la revocación o al cumplimiento de las reglas.
La actividad en audiencia se rige por lo dispuesto en el art. 111, entanto
fija como límite de la función jurisdiccional decidir solo en la medida de lo
que las parten hayan discutido,
Por las derivaciones propias del incumplimiento, eventualmentese hará
necesarioconvocar a esa audiencia a la víctima si en su momento, al ser no-
tificada de sus derechos, así lo solicitó (ley 27.372).
481 EJECUCIÓN PENAL Art. 380

Art. 380. —«Trámite». El Ministerio Público Fiscal, el condenadoy su de-


fensor podrán realizar los planteos que consideren necesarios ante el
juez con funciones de ejecución. Estos deberán ser resueltos en audien-
cia, con intervención de las partes.
Sifuera necesario producir prueba, la parte que la proponeseocuparáde
presentarla, previa orden del juezo de la oficinajudicial cuando ello fue-
re necesario para cumplimentarla.
El Servicio Penitenciario deberá remitir a la oficina judicial todos los in-
formes legalmente previstos para resolver los pedidos de egresos tran-
sitorios o definitivos un mes antes de la fecha prevista en el cómputo de
la pena. En los demás casos, si para la sustanciación de las audiencias se
requirieraninformesdelServicioPenitenciario,éstedeberáexpedirseen
el plazo máximo de cinco días. La solicitud de los pedidos de informes se
practicará a través de la oficina judicial.
En la resolución se fijarán las condiciones e instrucciones que sean nece-
sarias conforme al instituto solicitado y se ordenarála autoridad compe-
tente para vigilarla.
Si por razones de distancia el condenado no pudiera asistir, la audiencia
se realizará por medios tecnológicos. En este caso se deberá asegurar la
privacidad de comunicación entre el condenado y su defensor durante
todo su desarrollo.

El art.371 dispone que el condenado, durantela ejecución de la pena, po-


drá ejercer todos los derechos y facultades reconocidos por la Constitución
Nacional y sus leyes reglamentarias (véase su comentario). La norma no ha-
ce sino proclamar la operatividad de aquella regla posibilitándole al impu-
tado y su defensor realizar durante la etapa de ejecución todos los planteos
que consideren convenientes. Todo se hará en audiencia (art. 111) y en pre-
sencia de las partes, entre las que puede encontrarse, aun sin serlo técnica-
mente, la víctima (art. 373), si fuere del caso escuchar su opinión.
En verdad, el precepto no hacesino recoger la regla medular del art. 3? de
la ley 24.660, que fija que “la ejecución de la pena privativa de libertad (...)
estarásometida al permanente control judicial [garantizando] eljuezdeeje-
cución (...) los derechos deloscondenadosnoafectadosporlacondenao por
la ley” y, ya especificamente, y entre otras, la manda del art. 97, que permite
al condenado “ser informado de la infracción que se le imputa, tener opor-
Art. 380 EJECUCIÓN PENAL 482

tunidad de presentarsus descargos, ofrecerprueba y serrecibido en audien-


ciaporeldirectordelestablecimiento, antesdedictarresolución(...)que(...)
deberá ser fundada”.
Asuvez, dicha ley esrecipiendaria, entre otrostextos, de los Principios bá-
sicos para el tratamiento de los reclusos, elaborado por las Naciones Unidas
(14/12/90), que fija que “con excepción de las limitaciones que sean eviden-
temente necesarias por el hecho del encarcelamiento, todos los reclusos se-
guirángozandodelosderechoshumanosy laslibertadestundamentalescon-
sagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y, cuando el Esta-
do de que se tratare sea parte, en el Pacto Internacional de Derechos Econó-
micos, Sociales y Culturalesy el Pacto Internacional de Derechos Civilesy Polí-
ticos y su Protocolo Facultativo, así como de los demás derechos estipulados
enotrosinstrumentos delas Naciones Unidas” (principio 5), debiendo los que
la componen ”* [serJaplicados en forma imparcial” (principio 11).
Ello ha hecho decir, conrazón [Romero Villanueva - Grisetti, Código ..., t.
111, p.2161], que "enel estado actual del trámite de la ejecución de las penas
estundamental preservar el principio de contradicción, defensa en juicio y
oralidad en atención a la judicialización de la ejecución incorporada me-
diante la sanción de la ley 24.660 ...”. Comosíntesis, podemos añadir que ya
lafunción jurisdiccional nose agota nisesatistace integramente con la sola
actividad de juzgar, sinoque además comprende la etapa de ejecución de lo
juzgado, como derivación reglamentaria del derecho constitucional y con-
vencional, y como expresión plena del debido proceso legal.
Ya la Corte Suprema, al entender en el caso “Romero Cacharane” [CSIN-
Fallos, 327:388] sobre la sanción impuesta a un recluso, había sostenido en
esa dirección y con sustento adicional, entre otros textos y doctrina interna-
cional, en las Reglas Mínimas para el Tratamiento de Reclusos, adoptadasen
el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tra-
tamiento del Delincuentey aprobadas por el Consejo Económicoy Social, en
31/7/57 (Res. 663 C) y 13/5/77 (Res. 2076), que ningún recluso será sanciona-
dosin haber sido informado de la infracción que sele atribuye y sin quese le
haya permitido previamente presentarsu defensa, expresando así que “nin-
gúnreclusoserásancionadosin habersido informado dela infracción que se
le atribuye y sin quese le haya permitido previamente presentar su defensa.
Laautoridadcompetente procederáa unexamencompletodelcaso...”;rei-
483 EJECUCIÓN PENAL Art. 380

vindicando igualmente (8 17) que “los principios de control judicial y de le-


galidad también hansido explicitamentereceptados porlaley 24.660deeje-
cución de pena”.
Enel desarrollo de esa etapa, sinembargo, nosolo actuarán el condenado
y su defensa, y el representante del Ministerio Público Fiscal. El art. 11 bis de
laley 24.660 prevé la participación delavíctima, y proclamasu “derecho aser
informada y a expresar su opinión” cuando sesustancie cualquier planteo en
el que se pueda decidir la incorporación de la persona condenada a al régi-
men de salidas transitorias, semilibertad, libertad condicional, prisión domi-
alliaria, prisión discontinua osemidetención, libertad asistida o régimen pre-
paratorio para su liberación, aligual que lo haceel art. 12 dela ley 27.372, es-
tableciendo que el tribunal de juicio, al momento del dictado de lasentencia
condenatoria, laconsultará sobre su deseo deserinformada acerca de aque-
llos planteos, para cuya dilucidación le autoriza a proponer peritos. También
podráformular planteosla autoridad penitenciaria, opresentacionesquelos
origen, sin que ello le adjudique o alcance para atribuirle carácter de parte,
lo que explica su omisión en el texto legal.
La Oficina Judicial de Ejecución de la penaserá la encargada de organizar
los aspectos administrativos que posibiliten en tiempo y modo cumplir con
las audiencias que marca el dispositivo, previa orden del juez con funciones
de ejecución. La prueba que fuere necesario producira pedido de alguna de
las partes, será ordenada por el juez con funciones de ejecución y cumpli-
mentada por aquella. El Servicio Penitenciario no será convocado para las
audiencias quese celebren, salvo situación de excepción (solicitud de las par-
tes, mediante). Suopinión, por regla, deberáantecedera suverificacióny ser
presentada por escrito.
La ley 24.660 otorga a la víctima un papel activo en cuestiones puntuales,
vinculadasal posible recupero de su libertad porel condenado, y hasta la au-
toriza a proponer peritos. Así, sus arts. 28 (último párrafo), 33 (penúltimo pá-
rrafo), 45 (último párrafo) y 55 (último párrafo).
La videoconferencia es modalidad aceptada para la escucha del conde-
nado que no haya podido o querido asistir a la audiencia, debiéndose pre-
servar la privacidad de sus comunicaciones con el defensor en su desarrollo.
Hasta las notificaciones que sele realicen pueden ser cumplidas por ese me-
dio, evitando sus traslados (art. 71, ley 24.660).
Art. 381 EJECUCIÓN PENAL 484

Como siempre, al no existir reglas particulares, regirán las de losarts. 111 y


118 (véanse, másampliamente, suscomentarios).La resolución jurisdiccional,
entonces, deberá ser fundamentada, tanto en lo fáctico como en lo jurídico,
sin que puede ser reemplazada con la simple relación de documentos, invo-
cación de las solicitudes de las partes, afirmaciones dogmáticas, expresiones
rituales o apelaciones morales, y será “pronunciada inmediatamente des-
pués de concluida la audiencia sin interrupción alguna”. El juez deberá suje-
tarse, por regla, a lo que las partes hayan discutido, salvo quese trate
de cues-
tiones en las que el legislador lo haya autorizado a disponer de oficio a favor
del condenado. Así, por ejemplo, el art. 13 dela ley 27.372 le impone el deber
"sila gravedad del hecho que motivó la condena y las circunstancias del caso
permitieran presumirpeligro para la victima” ysuresoluciónapuntaraaotor-
gar al condenado algún tipo de libertad, de “adoptar las medidas precauto-
rias necesarias para prevenirlo”, obligación que, entonces, no podrásoslayar
so pretexto de una falta de requerimiento por parte del interesado.

Art. 381. — «Revisión». Las decisiones del juez con funciones de ejecu-
ciónpodránserrevisadasen audiencia. El pedidoderevisiónseinterpon-
drá en un plazo decinco días, por escrito ante la oficina judicial quien sor-
tearáatres jueces para quelo resuelvan, exceptuando a aquellos que hu-
bieran intervenido en el caso. Deberá contener la concreta referencia de
los motivos en que se funda, las disposiciones legales aplicables y copia
de la decisiónimpugnada. La audiencia deberá ser cumplida en eltérmi-
no decinco días. Los jueces resolverán inmediatamente.

Las decisiones del juez con funciones de ejecución —acerca de este véan-
se losarts. 21 y 22 de la ley 27.146; también, el comentario
al art. 57—sonsus-
ceptibles de ser examinadas por los jueces con funciones de revisión (ídem,
arts. 19 y20; igualmente, los arts, 352 y 356, que reconocen expresamente di-
cho derecho). Lanormarecepta el plazoparalaimpugnación, lasformasy los
pasos y tiempos subsiguientes, siendo particular la regla de que no podrán
intervenir aquellos que lo hubieran hecho con anterioridad.
En lo general, regirán las formas establecidas en los arts. 344 a 351 (véan-
se sus comentarios) en cuanto resulten pertinentes y posibles, pues no debe
perderse de vista queel aquí regulado constituye un procedimiento especí-
485 EJECUCIÓN PENAL Art. 382

fico, que el legislador ha querido distinguir del ordinario; de adverso, se hu-


biere remitido asusreglas. De todos modos, aunque el dispositivo nada di-
ga, no se observa posible que se omita enviar copias de la impugnación a la
otra parte (art. 360), de lo que deberá encargarse la Oficia Judicial de Ejecu-
ción de la Pena, para asegurar que resulte garantizada la regla de bilaterali-
dadenlaaudiencia a celebrar. Nose encuentra prevista la posibilidad de pro-
ducirprueba entiemposdela impugnación (art. 362); porel contrario, lanor-
ma asegura el deber de los juecescon funciones de ejecución deresolver "in-
mediatamente”.
Laimpugnación podráser deducida, según el caso, porladefensaoelcon-
denado, y por el representante del Ministerio Público Fiscal, aún a favor de
este último (art. 344). Lavíctimasolo tiene derecho de opinión; ningunanor-
ma le adjudica derecho de impugnación de lo que se resuelva, privativo de
las partes.
La intervención de un tribunal colegiado se contradice con lo estableci-
do en el art. 53, inc. f) —véase su comentario—.
Acerca del recurso in forma pauperis, véase el comentario al art. 372.

Art. 382. — «Cumplimiento en un establecimiento de salud», Si durante


la ejecución de la pena privativa de libertad el condenado sufriera algu-
na enfermedad, el juez con funciones de ejecución, previo dictamen peri-
cial, dispondrá suinternación en un establecimiento adecuado, sinotue-
re posible atenderlo en aquel donde estuviere alojado o ello importare
grave peligro para su salud.
Eltiempo de internación secomputaráa los fines de la pena, siempre que
elcondenadose hallare privado de su libertad y que la enfermedad no hu-
biere sido simulada o procurada para sustraerse a la ejecución de la pena
en un establecimiento penitenciario. La internación no podrá afectar el
avance en el sistema progresivo de la ejecución.

El art. 32 de la ley de Ejecución de la Pena Privativa de Libertad (24.660) im-


pone como deber del juez con funciones de ejecución el cumplimiento de la
pena impuesta en detención domiciliaria en diversos supuestos vinculados a
la enfermedad del interno, complementando la regla reconocida en el art.
143 de que “el interno tiene derechoa la salud”, reglamentaria a su vez de la
Art. 383 EJECUCIÓN PENAL 486

Constitución Nacional y del derecho convencional (interalios, arts. 4? y 5?,


CADH). Se trata en todos los casos, incluido el regulado enel precepto, de en-
fermedades fisicas o psiquicas nacidas, exteriorizadas o agravadas en el tiem-
po de la ejecución.
Ensimilar dirección, aquí se prevé el supuesto de que laenfermedad obli-
gue al traslado del interno a un “establecimiento adecuado”, no necesa-
riamente perteneciente al Servicio Penitenciario Federal, y lo quese quiere
significar y proclamar, fundamentalmente, es que el tiempo que demande
esa internación (salvo hipótesis de simulación) debe ser computado alos fi-
nes dela ejecución dela pena y al régimen progresivo que la define. Seráde-
ber de la Oficina de Ejecución de la pena controlar ese supuesto de simula-
ción (art. 46, inc. í, ley 27.146) e informar
el juez con funciones de ejecución,
como también la organización y control de cuanto concierna al lugar de in-
ternación y a la internación misma.
La internación deberá decidirse en audiencia (art. 111).

Art. 383. —«Multa». Siel condenado no paga la multa dentro del plazo
que fija la sentencia, será citado para que indique si pretende sustituirla
por trabajo comunitario o solicitarnuevo plazo para pagarla. El juez po-
drá autorizar el pago en cuotas.
Siesnecesario, el juez procederáalembargo yalaventa públicadelos bie-
nes embargados, conforme al Código Procesal Civil y Comercial de la Na-
ción, oejecutará las cauciones.
El control estará a cargo de la oficina judicial y la sustanciación se realiza-
ráen audiencia.

El art. 21 del CP determina que la multa impuesta al condenado debe ser


satisfecha poresteenelplazofijadoenlasentenciarespectiva. También, que
podrá amortizar la pena pecuniaria a través de trabajoy, eventualmente, en
cuotas. Igualmente, que si no abonare esa multa podrá sufrir prisión que no
excederá de año y medio, debiendoel tribunal llevara cabo previamente las
diligencias necesarias tendientes a la satisfacción de aquella sobre bienes,
sueldo u otras entradas que el condenado pudiera tener.
Como se observa, entonces, la normatributaa la reglamentación detodas
esas alternativas, que operan recién a partir de que la sentencia adquiera fir-
487 INHABILITACIÓN Art. 384

meza y para el caso de no oblar la multa el condenado en el plazo fijado en


ella, desde que esa firmeza le escomunicada.
El precepto encarga el embargo y la venta de los bienes embargados, al
juez con funciones de ejecución. Debiera haberse previsto la intervención
del fiscal con funciones de ejecución penal. La omisión implicará actividad
oficiosa del juez, auxiliado por la Oficina Judicial de Ejecución de la pena.
Si bien la multa puede convertirse en prisión, la que cesará con su pago
(art. 22, CP), el tiempo sufrido en encarcelamiento preventivo (esto es, en
prisión preventiva), oen razón dela conversión, debe ser descontado del im-
porte de la multa.
Lasleyes especiales pueden asignar destino a las multas quese perciban.
Así, el art. 39 de la ley 23.737 lo hace a favor de la lucha contra el tráfico ¡le-
gal de estupefacientes,su prevención y larehabilitación de los afectados por
el consumo.
La norma equipara la ejecución de las multas, a las de las cauciones quese
hubieren fijado enel proceso. Sesupone, por eltema que viene tratando, de
aquellas dadas para aseguramiento del embargo dispuesto. La ejecución de
otras, seencuentra prevista en el art. 225.

TÍTULO 11
INHABILITACIÓN

Art. 384. — «Ejecución». Si lasentencia decondenaimpusierapenadein-


habilitación, el juez con funciones de ejecución practicará el cómputo y,
por intermedio de la oficina judicial, ordenará las inscripciones, anota-
ciones y demás medidas que correspondan.
Losplanteos que sesuscitaran relativos asu cumplimiento
y el trámite de
la rehabilitación se regirán por lo dispuesto en el Título ll del presente Li-
bro.

La escueta norma define que el juez con funciones de ejecución —acerca


de este, véanse los arts. 21 y 22 de laley 27.146; también, el comentario al art.
57—debe practicar el cómputo de la inhabilitación que hubieresido impues-
ta en la condena y ordenar las “demás medidas que correspondan”. Si fuere
necesario designar curador, derivación esa necesidad de cumplircon el art. 12
Art. 385 EJECUCIÓN CIVIL 488

del CPque reglamenta la inhabilitación absoluta, también la actividad estará


asu cargo, debiéndose recordar que la Corte Suprema ha declarado la consti-
tucionalidad (cuestionada) de la norma, que expresa que "el penado queda-
rásujetoalacuratelaestablecida porel CódigoCivil paralosincapaces” [CSJN,
11/5117, causa “G.C.,[Link]/Robocon armasdefuego”],
y queelart. 702
del CCCN, que fija que "el ejercicio de la responsabilidad parental queda sus-
pendido mientras dure (...) el plazo dela condena a reclusióny la prisión por
másdetresaños”, implícitamente havenidotambiénaratificarla. Noserá ne-
cesario requerimiento alguno para que así proceda, en tanto se trata de una
derivación necesaria de la sentencia.
Será también el juez con funciones de ejecución quien disponga las sus-
pensionesa que refiere el art. 220 de la ley 24.660.
Las “Inscripciones [y] anotaciones” no son otras que la genérica, prevista
en la ley 25.266 para que se efectivice en el Registro Nacional de Reinciden-
cia, y las especificas del caso (por ejemplo, en materia vial, a la Agencia Na-
cional de Seguridad Vial; en el ejercicio dela abogacía, en el ámbitodelaCiu-
dad Autónoma de Buenos Aires, al Colegio Público de Abogados; etcétera).
Igualmente estarán a cargo del juez con funciones
de ejecución los plan-
teos relativosa la rehabilitación del penado.
En todos los casos, regirán las reglas del Título II del Libro IV, relativas a la
ejecución penal. Conello vadichoqueserealizaránlasaudiencias pertinentes
(art. 380), fundamentalmente en cuanto concierne alarehabilitación (que no
siempre es automática) y que intervendrán, ante eventualesimpugnaciones,
los jueces con funciones de revisión que resulten desinsaculados (art. 381).

TÍTULO Iv
EJECUCIÓN CIVIL

Art. 385. — «Ejecución civil». La ejecución de las condenas civiles dis-


puestas en la sentenciase regirá porlas normas del Código Procesal Civil
y Comercial de la Nación.

Como la acción civil puede ejercerse en el proceso penal y, como su conse-


cuencia, recaer sentencia basada en el resarcimiento reclamado, la normare-
mite al Código Procesal Civil y Comercial entodolo relativo al modo desu eje-
489 EJECUCIÓN CIVIL Art. 385

cución, sin establecer distinción alguna, esto es sin introducir normas especí-
ficas o especiales que la diferencien del procedimiento previsto en aquel ca-
tálogo.
Tampoco el legislador previó, como lo hacía la legislación anterior, que
“las sentencias que condenlen] a restitución, reparación e indemnización
de daños, satisfacción de costas y pago de gastos, cuando no sean inmedia-
tamente ejecutadas o no puedan serlo por simple orden del tribunal quelas
dicto, se [ejecuten] por el interesado o por e! Ministerio Fiscal ante los jue-
ces civiles ...” (art. 516), lo que parecía una solución más propicia y expedi-
tiva, vista laespecialidad de la tramitación que la ejecución importay que la
evidencia la remisión del dispositivo.
Consecuencia de ello, esque la jurisdicción penal debe llevar adelante esa
ejecución hasta su conclusión, loque impone decidir previamente el órgano
encargado de concretarla. De un lado, pareciera tratarse de una tarea espe-
cifica de los jueces con funciones de ejecución (adicional y eventualmente, si
correspondiere, ante los jueces con funciones de revisión; art. 381), aunque
ninguna norma especialmente lo prevea, pues “controlar el cumplimiento
efectivo de lassentencias de condena”, es su labor (art. 57, b) y aunque el re-
sarcimiento pueda haber justificado su fijación en una sentencia de absolu-
ción (art. 308, último párr.). Sin embargo, si deben aplicarse las disposiciones
del Código Procesal Civil y Comercialcomolo manda el precepto, nodebede-
satenderse que dicho Código fija especialmente la competencia para hacer-
lo, estableciendo que: “Será juez competente para la ejecución: 1) el que
pronunció la sentencia ...”. Seguramente, la dualidad de opcionesseráfuen-
te del conflicto, que deberá resolverse por la propia jurisdicción, nosin desa-
tender que la ejecución hasta puede originar y justificar la producción de
prueba (art. 507, CPCCN).
El título de la ejecución será el acta que contenga la sentencia de conde-
na civil y con esetítulo se iniciará el proceso ejecutivo que regulan el art. 499
yss. del CPCCNA. Si lasentencia contuviere condena al pago decantidad líqui-
da y determinada (o la liquidación hubiera sido aprobada), se procederá al
embargo (noya preventivo, sinoejecutivo) y alostrámitesconsecuenteshas-
talograrel cobro por el interesado. Pueden darse situaciones más complejas
o trabajosas, que exijan liquidación, justifiquen excepciones y hasta la veri-
ficación de pruebas, según ya dijimos, con sustento en hechos posteriores a
Art. 386 COSTAS E INDEMNIZACIONES 490

la sentencia. La subasta de bienes del condenado, completa el cuadro de ac-


tividad posible, como derivación delresarcimientoreclamadoy otorgado en
lasentencia.
Como no hay norma jurídica que justifique lo contrario, no puede detra-
erse de la jurisdicción penal la ejecución de los honorarios regulados ni de las
multasque deban satisfacerse, rigiendoigualmentela especifica y exigua re-
glamentación que respecto de estas últimas surge del art. 383,
Será tarea de la oficina judicial auxiliar al tribunal actuante.

THFULO Y
COSTAS E INDEMNIZACIONES

Art. 386. — «Imposición». Toda decisión que ponga término al procedi-


miento se pronunciará sobre el pago de las costas procesales,
Estas serán impuestas a la parte vencida, salvo que los jueces hallen ra-
zón suficiente para eximirla total o parcialmente.
Los representantes
del Ministerio Público Fiscaly los Defensores sólo po-
dránsercondenados encostas en los casos de temeridad, maliciao culpa
grave,
Se aplicarán supletoriamente las disposiciones del Código Procesal Civil
y Comercial de la Nación.

5 1. Consideraciones generales.— Las costas del proceso son los gastos


verificados durante su tramitación y que las partes deben afrontar si resultan
perdidosas, salvo expresa exención judicial. Su naturaleza es resarcitoria, con
lo que va dicho que su imposición no tiene carácter sancionatorio. Es correc-
to entonces decir que las costas no conforman un castigo o una pena al per-
dedoroaltemerario, sinoqueseaplicanatítulo de reparación patrimonial de
laserogaciones del juicio a favor de quien ha debido actuar en defensa desu
derecho y comprenden los gastos ocasionadosal oponente por obligarlo al¡-
tigar, con prescindencia de la buena o mala fe o de la razón de las partes, pues
la conducta de estas o el aspecto subjetivo es irrelevante ...” [Morello, Cód
gos Procesales Comentados...,t.11-B, p. 111 y ss., quien agrega que “la con-
dena en costas, es la regla y su dispensa la excepción; de modo que el aparta-
miento a tal principio solo debe acordarse cuando median razones muy fun-
dadas, pues la exención debe ser aplicada con criterio restrictivo”].
491 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 386

Las componen la tasa de justicia, los honorarios devengadosy los demás


gastos originados porlatramitación delproceso (véase elart.387ysucomen-
tario).
Lasresolucionesa que alude el precepto, esto es las que ponen fin al pro-
ceso, son el sobreseimiento (arts. 269, 272y273) y lasentencia(expresamen-
te asílo prevé el art, 308).
La desestimación plantea un interrogante, pues pueden asignársele efec-
tos conclusivos a la pretensión que la tuvo como razón. La cuestión corre en
paralelo a cuanto hubo de señalarse en el art. 249 (véase su comentario). Si
se reconoce que los posee, el pronunciamientosobre las costasseimpondrá.
Pese a que el precepto omita toda referencia y pareciera negarlas, pue-
den verificarse durante el transcurso del proceso situaciones que, sinimpor-
tar ponerle término, ameriten u obliguen a pronunciarse sobre las costas
producidas. Algunas, como se verá, hasta se hallan expresamente previstas
enotrasdisposiciones. Asiocurrirá, porejemplo, enelcaso dela introducción
de una excepción finalmente rechazada, por parte delimputado triunfante
enese planteo, pero luego condenado y con costas. Portanto, cuando aque-
llos se resuelvan (suelen denominárselos planteos incidentales, para dife-
renciárselos del objeto principal del procedimiento), con fuerza conclusiva,
también deben contener una expresa referencia a lascostas y su imposición,
puescomose dijolascostasvan asociadas ala idea de gastos (puntualmente,
los del proceso), y estos deben ser asumidos por quien los provocó.
Otro ejemplo de cuanto venimos diciendo, y ya en punto alas previsiones
normativas expresas, lo constituye la imposición de costas “de la incidencia ”
al actor civil, en caso de rechazo de su intervención, hipótesis expresamente
regulada en el art. 100, párr. 39. Asimismo, el desistimiento, tácito o expreso,
del rol de actor civily de la acción incoada, quese encarga de reglamentar el
art. 102, estatuyendo que quedará obligado por las costas que su interven-
ción hubiere causado. En parecida situación se encuentra el querellante, en
similar hipótesis, fijando el art. 86 que podrá desistir desu intervención en
cualquier momento, quedando obligado por las costas que su actuación hu-
biere causado.
igualmente ocurre en materia de impugnación, aunque escasas referen-
cias al punto haya hecho el legislador al regular ese derecho (solo en el art.
349, al prescribirque quien desistadesuimpugnación deberá “responderpor
Art. 386 COSTAS E INDEMNIZACIONES 492

lascostas”), y asilosgastosque cause deberán quedaracargode quien lospro-


vocó y resultóvencido, siempre considerandola posibilidad desuexención ju-
dicial. En tal sentido, no debe olvidarse que la ley de honorarios profesiona-
lesde abogados, procuradores y auxiliares de justicia (ley 27.423) expresa re-
ferencia hace aloscorrespondientesa las diversasinstanciasenlasquelostra-
bajostuvieron lugar, lo queimpone el deber de asignar su carga, a los efectos
de su soporte ulterior.
El denunciante, aunque no sea parte en el proceso, podrá excepcional-
mente cargar con las costas originadas por su denuncia. Así lo prevé expre-
samenteel art. 239, parael exclusivo caso de sersus imputaciones falsas o su
denuncia temeraria, lo que implicará la necesidad de que así se lo reconoz-
ca y se declare previamente por el órgano jurisdiccional.
Con jurisprudencia que aplica al Código anterior, cabe recordar que la Cá-
mara Federal de Casación Penal (antes, Cámara Nacional de Casación Penal),
hubo de disponeren pleno que laintimaciónal pago delascostasfijadasleco-
rresponde al órgano judicial que las hubiere impuesto [L£, 1994-C-328, DJ,
1994-2-242; y no al juez con funciones de ejecución, comose discutió enton-
ces]. Detodos modos, enel régimenactual, pareceseruna actividad propia de
la oficina judicial (véase el art. 391). Sin perjuicio que su ejecución correspon-
da al juez con funciones de tal, pues hasta la de las condenas civiles estarán a
su cargo (art. 385).
Si bien el art. 111 fija que el juez, al resolver, debe sujetarse a cuanto haya
sido objeto de discusión entrelas partes (véase sucomentario), la ausencia de
requerimiento sobrela distribución de lascostas
y desutratamiento enel mo-
mento oportuno por aquellas no será impedimento, de corresponder, para
que se pronuncie. Setrata de una de esas cuestiones que en tal caso hacen ex-
cepción a la regla, por sersu decisión inherente a la resolución a dictar, moti-
vo porel cual el silencio o la inactividad de las partes no podrán evitarlo. Estas
estuvieron en conocimiento de tal circunstancia y pudieron defender sus in-
tereses; la omisión voluntaria de hacerlo no conllevará así a que ninguna de-
basatisfacerlas. Por iguales razones es que ademásse verifica el deber del ór-
gano delajurisdicción, igualmenteineludible, de regularel monto delos ho-
norarios de los profesionales y auxiliares de la justicia que hubieren interve-
nido en el proceso, al margen de si huboo no discusión previa sobre su mon-
to. Laley27.423, bienquecondefectuosotexto, determina en esesentido que
493 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 386

“la sentencia que pone fin al pleito deberá contenerla regulación de los pro-
fesionales intervinientes” (art. 15, infine; véase también, su art. 52; igual-
mente véase el art. 391 ysu comentario, norma esta que determina que “den-
tro de los tresdías posterioresa la lectura de lasentencia o decisión”se fijarán
honorarios).

82. Laimposición. Laexención. Laomisión de pronunciamiento expre-


so.— Comose destacó, el principio básico que recepta la norma es que las
costas deben ser cargadasa la parte vencida. Esta, pues, será la responsable
de afrontar el financiamiento del procesoy, consecuentemente, la obligada
aresponder por los gastos producidos durantesu tramitación. Lo será el im-
putado, cuando hubiere sido condenado (art. 388), porque por su conducta
obligó al movimiento
de todo el engranaje judicial; o el acusador, encaso de
absolución (art. 389), por iguales razones. También hemos visto que podrá
serlo el actor civil, si su demanda fue rechazada; osiselo tiene por desistido.
Y en esta última situación, igualmente el querellante.
El rigor de la regla se atenúa cuando los jueces hallen razón suficiente pa-
ra eximir total o parcialmente a la parte vencida. Al respecto, el Código no
brinda herramientas para guiarsudictado, a diferencia del anterior que pre-
veía tal posibilidad cuando hubiera tenido razón plausible para litigar. Se ha
sostenido que la exención debe sustentarse en pautas de equidad [Nava-
rro -Daray, Código ...,t.3, p.545], perosiempre deberán darse razones para
ello (art. 111, último párrafo; más ampliamente, véasesu comentario; véa-
se igualmente el comentario al art. 389), y las razones plausibles, si se expli-
can, podrán constituir razón para la excepción. Por el contrario, por cuanto
elCódigo sigue laregla deimposición de costasalvencido, esinnecesarioque
en loscasos en quese aplique esa norma general el juez deba exponer las ra-
zones de su aplicación [CNCP Sala lll, 30/11/93, "Aguilar, A. E.”, causa 50].
El acuerdo de partesnoesunaalternativa válida para la distribución de las
costas, puesla norma no lohabilitay obliga asuimposición ala [Link]-
verso sucede en los procesos por delitos de acción privada, pero precisamen-
teel legislador
ha introducido una regla quelo permite, inexistente en los de-
más (art. 390). Recuérdese, en añadidura, que un acuerdo de esa naturaleza
puede afectar el derecho de terceros a la efectiva percepción de sus emolu-
mentos.
Art. 386 COSTAS E INDEMNIZACIONES 494

De haber sido omitido por el juez el pronunciamiento sobre las costas,


deberán ser las mismas partes las que así losoliciten mediante la aclaratoria
que prevé el art. 113. Esta solución, sin embargo, es discutida.
En efecto, la Corte Suprema, por mayoría, nola ha admitido [CSJN-Fallos,
319:3361], sosteniendo al mismotiempo que “conforme constante jurispru-
dencia, el silencio de la sentencia de la Corte con relación a las costas deven-
gadas en la instancia extraordinaria debe entenderse en el sentido de que su
pago se impone en el orden causado”, concluyendo entonces en que “se re-
chazanlosrecursosde aclaratoria interpuestos” (laminoría, encambio, admi-
tió la aclaratoria, resolviendo la imposición de costas a la vencida). Esa juris-
prudencia varió más adelante ["Las Varillas Gas S.A....”, CSIN-Fallos, 328:
4504], en tanto, como consecuencia de una aclaratoria deducida, la mayoría
sostuvo que “si es nula la exención de costas sin fundamento, resulta contra-
rioa la lógica interpretar queel silencio de lasentencia sobre ese punto impli-
que su pago en el orden causado, pues entonces el mero silencio podría cons-
tituirunavía indirecta para evitar la nulidad derivada de disponerla exención
sincausa explicita. Porello, seimponen lascostasalavencida” (la minoría adu-
jo, encambio, que debíarechazarse la aclaratoriapues “conforme constante
jurisprudencia, el silencio de la sentencia de la Corte con relación a las costas
devengadasenlainstanciaextraordinariadebeentenderenelsentidodeque
supagose impone en el orden causado”). Másadelanteseseñaló, frente ain-
terpretaciones consideradas inexactas, queen el precedente “LasVarillas Gas
S.A.” noseestableció queel silencio en materia de costas debía interpretarse
necesariamente como impuestas a la parte vencida, sino que la omisión de-
terminaba la necesidad de expedirse al respecto fijando quien debía cargar
con aquellas ["Crisorio Hnos.”, CS/N-Fallos, 333:354]. Ulteriormente se reite-
ró, siempre con disidencias, la doctrina de “Las Varillas Gas 5.A.”, en los pre-
cedentes “Organización Brandsen Asesores de Seguros 5.A....” [19/41 1,
CSIN-Fallos, 334:396] y "Ferreyra, €.” [13/5/15, F 99,[Link]].
Obviamente, a nuestro entender, la doctrina que se adopte y derivada del
silencio deberá considerarse directamente operativa de hallarse vencido el
plazo para la deducción de la aclaratoria; esto es que la imposibilidad de de-
ducirla conllevaráa la aplicación de lasolución que se considere consecuente.
Respecto del querellante vencido y la potencial exención de costasen tal
supuesto, nuevamente, véase el comentario al art. 389,
495 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 386

La imposición de costas en el proceso penal guarda independencia de la


que deba decidirseenla acción civil que, adicionalmente, pudo haberse pro-
movido. Regirán, respecto de la última, las reglas de ley procesal civil y co-
mercial, que permiten imponerlas al actor y al demandado, a ambos a la vez
osuexención (arts. 68 al 77, CPCCN).
Deigual modo, tales normas regiránsupletoriamenteen el marcodel pro-
ceso penal, conforme disponeelúltimo párrafo del dispositivo, siempre que
noseoponganareglasexpresasdelprocedimientoqueloregula. Así, node-
berán satisfacerse los gastos superfluoso inútiles, y silos producidos fueren
excesivos, el juez podrá disponer su reducción prudencialmente (regla del
art. 77, cit., párrs. 3? y 4).
El precepto expresa que no podránimponerse costas alos representantes
del Ministerio Público Fiscal y alos “defensores”. Así será salvo que hubieren
actuado con temeridad, malicia o culpa grave. Al respecto, deben efectuar-
se algunas aclaraciones.
En orden al Ministerio Público Fiscal, la ley 27.148, especial y ulterior (por
loque adquieresupremacia), hafijadoadversamenteque “losmiembrosdel
Ministerio Público Fiscal no podrán ser condenados en costasen las causasen
que intervengan como tales” (art. 64, inc. d'), sin excepción. Lo mismo ocurre
con los defensores oficiales, que “no pueden sercondenados en costas en las
causas que intervengan como tales” (art. 22, inc. d, ley 27.149). Subsiste en-
tonces la posibilidad excepcional de su aplicación solo a los defensores de los
imputados, pues los demás (recuérdese acerca del concepto de “defensores”
el art. 77, párr. 3% véase su comentario), no tienen autonomía de actuación.
La norma, sin embargo, no expresa ni el modo nieltiempo de esaimposición,
porlo que es de suponer que operará según las reglas generales.
Ya se ha visto en el parágrafo precedente, que también el actor civil pue-
de ser objeto de imposición de costas (véase ese comentario).

Art. 387. —«Contenido». Las costas comprenderán:


a) latasa de justicia;
b) los honorariosdevengados por los abogados, procuradores y peritos;
c) losdemásgastosquesehubierenoriginado porlatramitación del pro-
ceso,
Art. 387 COSTAS E INDEMNIZACIONES 496

El dispositivo define qué gastos integran el concepto de costas, median-


tela enumeración de los diversos títulos que pueden componerlas.
Nonecesariamenteesosrubros habrán dehallarsesiempre presentescuan-
do se aluda a aquellas por cuanto, por ejemplo, si se tratare de una cuestión
incidental, suimposición no implica el pago detasa judicial por su promoción.
El art. 13, inc. d/) de la ley 23.898 exime del pago de la tasa judicial a los es-
eritosy actuaciones en sede penal en las que no se ejercite la acción civil, sin
perjuicio de su pago por el imputado si fuere condenado o porel querellante
siterminare el proceso por sobreseimiento o absolución, pago quese intima-
rá al dictarse la resolución que le ponga fin. La tasa aplicable en estos casos es
la correspondiente a los juicios insusceptibles de apreciación pecuniaria (art.
6”, ley cit.).
Las costas impuestas en el orden causado implicará su soporte por partes
iguales por ambos contrincantes. Acorde a esa idea, el art. 10, párr. 39 de la
ley 23.898, prescribe que “si fas costas se hubierenimpuesto enelorden cau-
sado, la parte no exenta pagará la mitad de la tasa”.
Los honorarios a que alude la norma son aquellos que conforme alas res-
pectivas leyes de aranceles corresponda abonar a abogados, procuradores,
peritos, intérpretes, traductores y administradores judiciales (véase el co-
mentario al art. 393). No están comprendidos en el concepto de costaslos ho-
norarios del letrado del denunciante, pues al no ser parte no puede generar
gastos para el proceso. Pero sí los dela víctima no constituida en querellante,
en tanto, aun sin serlo, se le reconoce actividad en el proceso susceptible de
requerirasesoramientotécnico. También, losque deriven delasencomiendas
aquerefiere el art. 171, salvo que exista incompatibilidad para su cobro.
Entre los otros gastos a que refiere el precepto caben señalar los previstos
en los arts. 158, inc. b) de este Código o 51, inc. dl) de la ley 23.187; los origina-
dos por la expedición de poderes o porel diligenciamiento de exhortos; etcé-
tera. No se tendrán en cuenta los que fueren superfluos o inútiles (art. 77,
CPCCN, de aplicación supletoria). Hubo decuestionarsesienelrubrose hallan
comprendidos los gastos correspondientes al traslado de extradición del im-
putado que, incumpliendo el compromiso de retornaral país luego de auto-
rizarse su salida, fue detenido y trasladado nuevamente a suelo argentino; a
ello se respondió afirmativamente y se dijo que "la situación ... resulta sus-
tancialmente distinta a la de un imputado que encontrándose privado de su
497 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 388

libertad debe ser trasladado a la sede del juzgado para cumplimentar trámi-
tes procesales. Ello así, pues... el causante se encontraba en libertad provisio-
nal, y fluesu voluntaria incomparecenciaa la audiencia de debate —es decir el
incumplimiento de la obligación que había asumido oportunamente—, lo
que motivó quese ordenara su detención, y originótodo el trámite posterior
(que insumió más de un año y medio y la intervención de varios organismos
del Estado), hasta lograr su comparecencia [ENCCC, Sala 111, 18/2/20, "Rivera
Fuertes”, causa 6.103/2014].

Art. 388. — «Condena». Las costas serán impuestas al acusado si fuera


condenado. El precepto no regirá para la ejecución penal ni paralas me-
didas cautelares.
Si en una sola sentencia se pronunciaran absoluciones y condenas, los
juecesestablecerán el porcentaje que corresponda a cada uno de los res-
ponsables.
Los condenados por un mismo hecho responderán solidariamente por
las costas.

La normareitera laregla madre del art. 386 y, aunqueno se exprese aquí,


rige la potencial exención alli incluida. El art. 308 impone el deber de esta-
blecerlas, sea la sentencia absolutoria o condenatoria.
El precepto excluye la imposición de costas durantela ejecución penal y en
relación a las medidas cautelares que se adopten. Ello no significa que aque-
llas nose generarán durante la ejecución penal, pues la labor profesional de-
beserretribuida (art. 3", ley 27.423) yno puedeentendersequesetratedeuna
de aquellas hipótesisenlaquelosabogados “pudieren odebierenactuargra-
tultamente” (art. cit.). Además de considerar los que puedan corresponder a
otros expertos en función de la posibilidad de practicar prueba durante esa
etapa (art. 380). La letra de la ley no llega a la afirmación de aquelextremo.
Portanto, esa reglasolo puede significar que el condenado pagará exclusiva-
mente sus propios gastos, pero no otros, como por ejemplo los que puedan
correspondero provocar la víctima que actúe en esa etapa. Igualmente suce-
derá con las medidascautelares.
Cuando fueran varios loscondenados al pago de costas por un mismo he-
cho, conforme dispone también el art. 31 del CP, de maneracoincidentecon
el art.827 del CCCM, todos ellos responderán solidariamente por las costas.
Art. 389 COSTAS E INDEMNIZACIONES 498

El dictado contemporáneo de absolución y condena, implicará el deber


del juez otribunal de juicio de fijarel porcentaje que corresponda acadares-
ponsableo condenado. Aunquela norma no loexprese, la contrapartida se-
rála asunción de las costas por el Estado o el querellante (art. 388), silo hu-
biere, y no fueren eximidos, en función de los gastos del hecho materia de la
absolución.

Art.389.—«Absolución yarchivo». Silasentenciafuera absolutoria por


haberse demostrado la inocencia del imputado, las costas serán soporta-
das por el Estado y el querellante, en la proporción que fije el juez.
Cuando la persecución penal no pudiera proseguir, originando el archi-
vo del procedimiento, cada parte soportará sus propias costas.

81. Consideraciones generales.— Según sostienen Romero Villanueva


y Grisetti [Código...,t.!!l, p. 2204], este dispositivo "[ponel fin, frente al su-
puesto de absolución del imputado, al injustificado beneficio de gratuidad
con que litiga el Estado en sede penal, si se toman en consideración los inte-
reses que usualmente colocan en juego los ciudadanos en un proceso penal,
entreellosuno de los más preciados, comoesla propia libertad ambulatoria”.
Laredaccióndeltexto legal, pesealloable objetivo, escuestionable, pues
de ella se desprende que el veredicto absolutorio implica que la inocencia
ha sido probada, cuando en verdad toda sentencia de absolución no hace
sinoproclamarque ”[nofue desvirtuado] elestado jurídico de inocencia del
que goza toda persona” (art. 3%); esto es, contrariamente a esa redacción,
que no fue probada la culpabilidad.
Aquellos mismos autores señalan que el legislador “mediante la imposi-
ción de costas al acusador oficial o particular, restableció como principio que
esla partevencida en juiciola que debe pagartodoslos gastos de la contraria,
aun cuando esta no lo hubiese solicitado” [op. cit.]. Pero la regla del art. 386,
inc. 3%, hasido dejada sin efecto por el art. 63 de la ley 27.148. No obstante, la
obligación resarcitoria del Estado sigue vigente, habida cuenta que la norma
no la vincula con un deber propioy exclusivo del Ministerio Público Fiscal.
Aquí el dispositivo no fija el carácter solidario de la obligación entre los
distintos acusadores. Por tanto, la obligación será simplemente mancomu-
499 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 389

nada (art. 825, CCCM), debiendo el órgano jurisdiccional establecer la pro-


porción a satisfacer por cada uno de aquellos.
El sobreseimiento no ha sido incluido en la regla del precepto, pero no
encontramos razones para obviarsu aplicación aese caso, desde que quien
resultó imputado estará exento de sufragar las costas originadas por la tra-
mitación del proceso.
Claro que aquí juega igualmente la regla que permite al órgano jurisdic-
cional eximirtotal o parcialmente de costas a la parte vencida.

8 2. Supuestos de exención de costas al querellante vencido.— La ju-


risprudencia dictada durante la vigencia delasanteriores legislaciones pro-
cesales, aplicable a este Código, admitió la posibilidad de que el querellan-
te formalmente vencido en un proceso resultase exento, pese a esa derro-
ta, del sufragio de las costas originadas, en aquellos casos en los que pudie-
se considerarse que estuvo en condiciones de creerse razonablemente con
derechoa litigar.
En ese sentido, por vía de doctrina plenaria dictada por la Cámara Nacio-
nal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal [causa
“Pomarés”, CCC-Fallos, III-100; LL, 6-152] se admitió en su momento esa exen-
ciónenelcaso delsobreseimientorecaido por extinción dela acción penal por
prescripción, al ocurrir esta durante la sustanciación de la causa; opor haber
sido aquel dictado en razón de lainimputabilidad del imputado; o en el caso
de absolución, por haberse fundado enla duda; ocuando aquella se produjo
noobstante la acusación del fiscal. Y en esa misma línea, la Corte Supremasos-
tuvo la arbitrariedad de la sentencia que impuso las costas a la querella en un
proceso en el que se sobreseyó al imputado por extinción de la acción penal
—por prescripción— [11/12/07, “Torea, H.”, CSJN-Falfos, 330:5158].
Al margen de aquel plenario, y con doctrina que igualmente resulta ¡lus-
trativa, otro tanto se dijo frente a la promoción de una querella en defensa
de su honor por quien se creyó verosimilmente lesionado por la previa con-
ductadelquerellado [CCC, enpleno, “OlivaPaz”,JA, 1977-1-877, indice, 144].
Osipeseala derrota “resulta evidente quela querellante ha promovido y ex-
citado la acción (...) en procura del castigo de lo que creyó resultaba ser una
conducta lesiva de sus derechos...” y “fue acompañada ab ¡nitio por el re-
presentante de la vindicta pública ...” [CFCP, Sala l, 28/4/09, "Bichler, W, O.”,
Art. 389 COSTAS E INDEMNIZACIONES 500

causa 10.236; enel caso, la cónyuge supérstite se había querellado contra los
socios del cónyuge fallecido, justificándose la exención en que lo había he-
cho “en gran medida alentada por una presunción acerca de cómo había
quedado definida su situación patrimonial tras la muerte (...) fruto de la
equivocidad emergente de un contexto negocial poco claro”].
Más genéricamente, también se dijo que “la existencia de razón fundada
para litigar que permite la eximición total o parcial de las costas, consiste en
unaconvicción razonable acerca del derecho defendido en el pleito ... [que-
dandolcomprendidas en estafórmulalaincertidumbresobrelasituación de
hecho, la aplicación de leyes nuevas, la resolución de cuestiones novedosas
susceptibles de soluciones encontradas, la decisión sobre temas jurídicos
complicados o dudosos o respecto de los cualesexiste jurisprudencia contra-
dictoria o recientemente modificada" [CFCP, Sala ll, 17/8/18, causa 14.830,
“Rallín”, reproduciendo a Lino Palacio, en Derecho procesa! civil, Buenos Al-
res, 1991, t.11l, p. 373].
El particular caso de una querella iniciada por la progenitora porsupuesto
abuso sexual, no comprobado, de su hija, dio lugar igualmente a proclamar
laexención decostas frente alsobreseimientorecaidoenrelación al padreim-
putado, con fundamento en que “la denuncia que originó la sustanciación
(...) encuentra sustento en la “evaluación de riesgo'de abuso sexual (aunque
no de 'existencia”) efectuada oportunamente por el Cuerpo Interdisciplina-
riocontrala Violencia Familiar del Ministerio de Justicia (...)asicomotambién
en laimposibilidad de descartartanto la “preocupación genuina* de la madre
por los sucesos presuntamente ocurridos como que esta hubiera 'inducido in-
tencionalmentea las menores de forma talque relataran que habían sido víc-
timas de tocamientos de índole sexual por parte de su padre”...” [CFCP Sala
1, 21111111, “DiBacco”, causa 11.426; las cursivas son del original].
La existencia de doctrina contradictoria o de jurisprudencia igualmente
contradictoria, se hadicho, sinembargo, por la Corte Suprema, quenoesra-
zónparaapartarsedel principiogeneraldela derrota, entanto esa mera afir-
mación “no constituye una pauta que remita de una manera concreta a las
constancias del expediente y a las conclusiones del fallo...” [CSIN-Fallos,
335:353, LL, 2012-C-345].
La muerte del imputado acontecida durante el proceso también será ra-
zón que abone la exención de costas al querellante [CCC-Fallos, 11-2-74; CCC,
501 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 390

JPBA, 35-449-6586]. Tanto en ese caso como si la muerte fuera anterior a la


iniciación de la causa, pero justificadamente desconocida por el querellan-
te, o en el de extinción de la acción penal por prescripción debida a ley más
benigna dictada cuando ya tramitaba el proceso, será lógico y justo eximirlo
de costas, pese al sobreseimiento resultante.
En el caso de la suspensión del juicio a prueba concluida en sobreseimien-
to, se ha expresado que al haber un beneficio exclusivo para el imputado, la
partequerellantenodebecargarconlosgastoscausadosentformadirecta por
el proceso, loscualesdebenser asumidos por elimputado [CCC, Salal, 22/8/95,
"Fernández, M.”, causa 3241]. Sin embargo, mayoritariamente se ha decidi-
doen contrario [entre otros, CNCP salalll, 1/6/06, “Kart, P ”, causa6690; seca-
só la resolución que regulaba honorarios al letrado del querellante y la inti-
mación al imputado a satisfacerlos, expresándose que la resolución no ponía
fin al proceso), añadiéndose, obiter dictum, que “para el hipotético caso que
se disponga la extinción de la acción penal (...) yse lo sobresea (al imputado)
en consecuencia (...) nose podrá en tales supuestos imponeralnombrado las
costas del proceso, y el consiguiente pago de los honorarios del abogado de
la querella”; también, mutatis mutandi, CFCP, Sala 1, 2/6/15, “Totaro”, causa
888/13, en la que se dijo no advertirse arbitrariedad al sobreseer sin costas].
El párrafo segundo del precepto importa la imposición de costasen el or-
den causado para aquellos casos de archivo por imposibilidad de proseguir,
verbigracia, la suspensión del proceso por cuestión de prejudicialidad (arts.
28y 29).

Art. 390. — «Acción privada». En el procedimiento por delito de acción


privada los jueces decidirán sobre las costas de conformidad a lo previs-
to en este Título, salvo acuerdo de las partes.

Acerca de la oposición de esta norma a lo regulado por los arts. 318 y 322,
y ala solución que debe darse a esa contradicción, véanse los comentarios a
tales disposiciones.
Véase también el comentario al art. 86.

Art. 391. — «Regulación, liquidación y ejecución». El director ojefe dela


oficina judicial practicará la liquidación de los gastos y tasas judiciales.
Arts. 391/392 COSTAS E INDEMNIZACIONES 502

Se podrá solicitar la revisión de la liquidación dentro del plazo de cinco


días, ante el juez que se sortee a tal efecto.
Loshonorarios delos profesionalesserán fijados porlosjuecesdentro de
los tres días posteriores a la lectura de la sentencia o decisión.
La liquidación podrá ser revisada por el juez que reguló honorarios.

La liquidación de los gastos y tasas judiciales estará a cargo del respon-


sable de la oficina judicial. Este deber le es puesto nuevamente a su cargo
en la ley 27,146 (art. 41, inc, t).
La norma fija, extrañamente, el plazo de tres días a partir de la lectura de
lasentencia o decisión que haya puesto fin al procedimiento, para la fijación
de honorarios profesionales. Sin embargo, dicho momento ha sido modifi-
cado por la ley 27.423, ulterior y especial, y que por tanto prevalece, cuyo art.
15, in fine, preceptúa que “la sentencia que pone fin al pleito deberá conte-
ner la regulación de fos profesionales intervinientes”, manda que reitera su
art. 52, al prescribir que “aún sin petición del interesado, al dictarse senten-
cia se regularán los honorarios respectivos de los abogados y procuradores
de las partes y de los auxiliares de Justicia”,
El precepto (párr. 4%) autoriza al mismo órgano jurisdiccional que reguló
los honorarios, arevisar la liquidación que de los mismos se practique, si algu-
[Link] cambio, la revisiónde la liquidaciónde losgastosyta-
sas judiciales es asignada al juez con función de tal, quese sortee (párr. 29).

Art.392. —«Remuneración». Loshonorarios y demás gastos derivados


de la intervención de los peritos corresponderán a la parte que los pre-
sentare.
Excepcionalmente, el juez podrá relevar a la parte, total o parcialmente,
del pago delaremuneración del perito, sise demostraseque ella nocuen-
ta con los medios suficientes para solventarlo o si, tratándose del impu-
tado, la no realización de la diligencia pudiera producir un notorio dese-
quilibrio de sus posibilidades de defensa. En este último caso, el juez re-
gulará prudencialmente la remuneración del perito, tomando en cuenta
los honorarios de referencia del respectivo colegio profesional, o en su
defecto, los usuales en la plaza. El Estado asumirá el adelanto de los gas-
503 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 392

tos, sin perjuicio de lo que se dispone en las reglas generales sobre dis-
tribución de costas.

El párr. 1? del precepto, en cuanto impone el pago de honorarios de los


peritosy de los gastos derivados de su intervención, a la parte que los pre-
sentó, no puede considerarse que va en desmedro de la regla general que
manda soportar aquellos por la vencida. No habría explicación jurídica pa-
ra ello. Debe entenderse, simplemente, que da porsobreentendido y auto-
rizasucobroala parteoferentedelservicio pericial no obstante resultar ga-
nanciosa en el pleito, sin perjuicio de la acción ulterior de esta de repetición
contra aquella, estoes desu derecho areclamárselos luego a la condenada.
De otro modo, quedaría destruida la regla general de sufragio por la venci-
da, que deriva de los arts. 388y 389.
En el punto concuerdan Romero Villanueva y Grisetti [Código ..., t.11l, p.
2209], al señalar que la norma se explica porque “el pago de honorarios al
perito no tiene su causa en la solidaridad establecida en el art. 388, in fine,
sinoenel beneficio que para [la parte] reporta aquella labor”, motivo por el
cual puede perseguir el cobro de su propio cliente, sin perjuicio, como ya di-
jimos, del derecho de repetición de este.
La cuestión no resulta novedosa. Distintas leyes de honorariosregulado-
ras de la labor de los peritos en sus pertinentes especialidades, lo disponen,
y aun más ampliamente. Así, por ejemplo, la ley 20.243, cuyo art. 33 fija que
”los peritos caligrafos designados de oficio o con la conformidad de ambas
partesen litigio, podrán exigir a cualesquiera de estas el pago total de sus
honorarios y gastos”; aunque luego la ley 24.432 haya limitado ese cobro a
la vencedora al 50% de lo regulado (art. 99).
De allí que se haya expresado, bien que respecto del perito designado de
oficio (esto es, no el propuesto por la parte), que “el cobro de [sus] honorarios
debeser solventado por la parte condenada en costas, pero nada obsta a que
loreclame indistintamente a la vencedora, esto es a cualquiera de lasintervi-
nientes” [Navarro - Daray, Código ...,t. 2, p.403, con cita de CNPE, SalaB., LL,
2001-D-792;en igual sentido, CCC, SalalW, 10/11/21, causa66.573/13, "Sagues,
Y.”], explicando los autores que "se trata de una hipótesis de obligaciones
"concurrentes', esto es de aquellas
que tienen un mismo acreedore identidad
deobjeto, aunquediversidad decausa y deudor” (véase hoyel art.850, CCCM.
Art. 392 COSTAS E INDEMNIZACIONES 504

Claro que así será salvo en el excepcional caso en que se hubiere opuesto a la
prueba, puesentonces responderá solo si hubiera sido condenada en costas
(art. 33, ley 20.243) o la hubiese beneficiado.
La Corte Suprema ha admitido el cobro indistinto [CS/N-Fa!los, 321:532],
pero ha limitado el reclamo a la vencedora si esta hubiera mostrado mani-
fiesto desinterés en que el peritaje se efectuara [CSIN-Fallos, 311:560 —en
elcasoun peritaje contable—quereconociendoelcarácterdesentenciade-
finitiva dejó sin efecto la resolución que autorizaba el cobro por el perito a
la vencedora, quese había opuesto a la prueba].
El párr. 2? del dispositivo, ensu primera oración, es de dificil lectura, pues-
to que el juez no puede afectar el derecho de propiedad del perito (expre-
sado en el cobro de los honorarios debidosy que tienen carácter alimenta-
rio)y porellono puede establecer que “el pago de [suremuneración]” pue-
da ser "[relevada] a la parte, total o parcialmente”. Salvo quese interprete,
como una secuencia de lo regulado en el primer párrafo, que así el legisla-
dor ha querido referirse al cobro a la parte que lo propuso no obstante ha-
ber resultado vencedora, tratándose de una exención con alguna similitud
al caso ya visto del art. 9* de la ley 24.432.
La segunda oración, ya referida con exclusividad al imputado, es aún más
confusa, pues supone que la regulación de honorarios, en otros casos, pue-
da ser “imprudente” y, no obstante, válida. Además, nose entiende alos fi-
nes de la regulación de honorarios qué significarían “los (...) de referencia
de! respectivo colegio profesional (...) o los usuales en la plaza”, si existen
normas legales que los fijan; ni cómo ni cuándose arribaría a esa regulación,
siempre sujeta a una petición del interesado obviamente(art. 111, párr. 2*, y
art. 5”, ley 27.146). Ahora bien, que “el Estado asumla] el adelanto de los gas-
tos”sila falta de práctica del peritaje pudiera haber producido “un notorio
desequilibrio de [las] posibilidades de defensa [del imputado] ”, puede cons-
tituir una expresión que permita conducira la idea (siempre siguiendo la se-
cuenciadel párr. 1? del precepto)de que, enel caso puntual delimputadoexi-
mido de costas, los honorarios reclamados a él por su perito deban en tal si-
tuación ser adelantados por aquel, “sin perjuicio de lo que se dispone en las
reglas generales sobre distribución de costas”, esto es sin perjuicio de recla-
márselosluego a quien deba sufragarlos por haber resultado condenadoen
costas,
505 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 393

Art. 393. — «Determinación de honorarios». Para la determinación de


los honorariosse tendrá en cuentael valoro importancia del proceso, las
cuestiones de derecho planteadas, la asistencia a audiencias y, en gene-
ral, todos los trabajos efectuados a favor del cliente y el resultado obte-
nido, conformelo dispongan las leyes específicas que regulen la materia.
Los honorarios de los demás intervinientes en el proceso se determina-
rán según las leyes respectivas.

58 1. Los honorarios de los abogados y procuradores.— La norma escon-


fusa en cuanto a quienes comprende en cada uno de sus párrafos. En el pri-
mero, se intuye que quiso referirse el legislador a los honorarios de los abo-
gados y procuradores, en razón de que allí se alude a “las cuestiones de dere-
cho planteadas” como una de las pautasa tener en consideración, y asimismo
porqueguarda, ensuconjunto, ciertacoincidencia su redacción ysuesquema
con la letra y lasformas del art. 534 del Código ley 23.984, que en susegundo
párrafo hacía referencia a “los honorarios de las demás personas se determi-
narán según las normas de las leyes respectivas”; lo cual, permite también
aquí intuir que la expresión “honorarios de los demás intervinientes” se vin-
cula a la regulación de honorarios de quienes, al margen de aquellos, hayan
actuado en el procesoy lessean losemolumentos debidosen razón de esa ac-
tuación. En el segundo párrafo pues, si la interpretación es correcta, queda
comprendida la regulación de honorarios de todos los demás intervinientes
enel proceso, Como adicionalmente se observa, y vistas las leyes que regulan
el modo de justipreciar los honorarios, tanto el contenido del párrafo prime-
ro como la división de párrafos lucen en definitiva innecesarias; habría basta-
do disponer que para la regulación detodo honorarios deben respetarse las
leyes respectivas.
La determinación de honorarios esconsecuencia de la obligación que los
órganos de la jurisdicción tienen, al momento de dictar sentencia, de regu-
lar los honorarios profesionales de los abogados, procuradores y auxiliares
de justicia. Ese deber viene impuesto en la actualidad por el art. 52 de la ley
27.423, que destaca que asi procederá “aun sin petición del interesado”. La
disposición concuerda con el art. 15 de la misma ley que marca, con texto de
defectuosa redacción, que “la sentencia que pone fin al pleito deberá con-
tener la regulación de los profesionales intervinientes”.
Árt. 393 COSTAS E INDEMNIZACIONES 506

La antedicha ley reglamenta todo lo concerniente a “fos honorarios de


los abogados y procuradores (...) por su actividad judicial (...) respecto de
asuntos cuya competencia correspondiere a la justicia nacional o federal”
(art, 1, párr, 19%), Como esley especial y ulterior, prima sobre la reglamenta-
ción del dispositivo que comentamos.
Así, define quese aplicará además “para la regulación de los honorariosde
los demás auxiliares de la justicia (...) excepto lo que con relación a ello dis-
pongan lasleyesespeciales” (art. 1%, párr. 29), debiéndose “dar cumplimiento
alas normativas previsionales y de seguridad social para abogados y procura-
dores, vigentes en cada provincia” (art. 10), “pesando dicha obligación “en
principio solidariamente sobre los condenados en costas u obligados al pa-
go, pudiendo el profesionalexigiry perseguirelpagototalo parcial, asuelec-
ción” (art, 11),
Establece además que “si un profesional se aparta de un proceso o ges-
tiónantes de suconclusión normal, puedesolicitarregulación provisoria de
honorarios, los que se fijarán en el mínimo que le hubiere podido corres-
ponder conforme a las actuaciones cumplidas” (art. 12) y que “también po-
drá pedir regulación de honorarios definitiva, si la causa estuviere sin tra-
mitación por más de un año por causasajenas a su voluntad”.
La intervención de más de un abogado o procurador por una misma parte
se considerará a los efectos arancelarios como un solo patrocinio o represen-
tación yse regularán loshonorariosindividualmenteen proporción a latarea
cumplida por cada uno (art. 14).
La ley impone un deber de fundamentación por parte del juez, de losho-
norarios fijados, y advierte que la mera mención del articulado de esta ley no
será considerada fundamento válido (art. 15). Para regularlos honorarios de
losprofesionalesintervinientessetendráencuentalosiguiente: “aJElmon-
to del asunto, sifuera susceptible de apreciación pecuniaria; b)El valor, mo-
tivo, extensión y calidad jurídica de la labor desarrollada; c) La complejidad
y novedad de la cuestión planteada; d) La responsabilidad que de las parti-
cularidades del caso pudiera derivarse para el profesional; e) El resultado
obtenido; f)Laprobable trascendencia de la resolucióna quese llegare, pa-
ra futuros casos, y q) La trascendencia económica y mora! que para el inte-
resado revista la cuestión en debate” (art. 16), y, asimismo, la naturaleza del
casoy la pena aplicable por el delito materia del proceso, la influencia que la
507 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 393

sentencia tenga o pueda tener par sí o con relación al derecho de las partes
ulteriormente, la actuación profesionalenlasdiligenciasprobatorias, asico-
mo laimportancia, calidad y complejidad de las pruebas ofrecidas y produci-
das, yenlosdemáscasos, cuyo monto pueda apreciarse pecuniariamente, los
honorarios profesionales se fijarán de conformidad con la escala del art. 21,
no pudiendoser inferiores a losestablecidosen elart, 59 (art. 33; que además
establece que la acción indemnizatoria quese promoviese en el proceso pe-
nal, se regulará como sise tratara de un proceso ordinario en sede civil).
Vigente la ley anterior, pero con adecuación a la presente por la similitud
de textos, hubieron de reconocerse además como pautas de mensuración de
los honorarioscorrespondientesalalaborde abogados y procuradoresnoso-
loel trabajo que pudiere desprenderse del expedientesino,comocircunstan-
cias supuestamente ciertas, la asidua concurrencia que hubieron de concre-
tar ante los tribunales, las múltiples conversaciones y conferencias manteni-
das —por ser labores que demandan tiempo y esfuerzo—, como también la
investigación y el estudio atinentes al caso [CCC, Salalll, 18/9/91, "Curras Du-
rán”, causa 14,567, lo cual,
se dijo, nosetrasluceenlasactuacionesjudiciales].
Yarigiendola actual, y conigualidea, seha expresado que "[al] valor, motivo,
extensión y calidad jurídica del trabajo desarrollado y complejidad del asun-
to... sele debe considerarque lastareasdelletrado involucran, además desus
presentaciones escritas, un sinfín de cuestiones —logísticasy materiales—
que nosiempre dejan rastro en elexpediente, como la recepción de notifica-
ciones, su estudio y consiguiente comunicación con sus asistidos con el obje-
to de transmitirle sus implicancias y la correspondiente estrategia a seguir”
[CCC, Sala l, 3/9/21, "Sánchez Kalbermatten, A.”, causa 14.398/2019].
“Los honorarios de los procuradoresse fijarán en un cuarenta porciento
de los que corresponda fijara los abogados patrocinantes” (art. 20).
La ley, en su art. 19, instituye la “Unidad de Medida Arancelaria” (UMA),
que equivaldrá al 3% de la remuneración básica asignada al cargo de juez
federal de primera instancia. Bajo pena de nulidad, la regulación de hono-
rarios deberá contener, el monto expresado en moneda de curso legal y la
cantidad de UMA que este representa a la fecha de la resolución (art. 51).
Los procesos penales, a los fines de la regulación de honorarios, se consi-
derarán divididos en etapas procesales, y estas serán dos: la instrucción hasta
su clausura y los demás trámites hasta la sentencia definitiva (art. 29, inc. e),
Art. 393 COSTAS E INDEMNIZACIONES 508

pudiéndose equiparar la primera a la etapa preparatoria y la otra, alo rema-


nente, excluida la labor de revisión oimpugnación, pues la ley no habla de la
sentencia firme, al dividir. Por lo actuado en segunda o ulterior instancia, se
regularánen cada una de ella del treinta al treinta y cinco por ciento de lacan-
tidad que se fije para honorarios en la primera instancia (art. 30, párr. 1%), ele-
vándose hasta el cuarenta por ciento si la sentencia recurrida fuera revocada
en todas sus partes a favor del apelante (art. 30, párr. 39). El art. 31 regula los
honorarios por la interposición de recursos ante la Corte Suprema.
Como ya seseñaló, aun sin petición del interesado, al dictarsesentencia es
deber de quien la emite regular los honorarios respectivos de los abogadosy
procuradores de las partes y de los auxiliares de Justicia (art. 52), debiendo
abonarse dentro de los diez días de quedar firme la resolución regulatoria
(art. 55), con lo cual se ha modificadola regla temporal del art. 391, párr. 3?.Se
trata esta de unadelas actividades que, por excepción, debe llevar a cabo of!-
ciosamenteelórganojurisdiccionalcuandose pone puntofinal al proceso. No
así, en cambio, enel supuesto de apartamiento anticipado, caso en el cual de-
be ser requerido para hacerlo (art. 12).
Cada instancia regula los honorarios relacionados a la labor desarrolla-
daenella. Portal razón, nocorresponde ala instancia de origen determinar
los pertinentes al trabajo verificado durante la impugnación [CNPE, Sala B,
LL, 2001-F-66] ni a los jueces de la impugnación definir los relativos a otra
etapa [CSIN-Fallos, 246:79]. Los de la queja porimpugnación denegada n-
tegran los correspondientes a la instancia en la que la denegación tuvo lu-
gar [CNCCE, Sala de Turno, 11/2/19, causa 33.045/16)].
La falta de determinación de los honorarios en la instancia anterior a la
deimpugnación, impedirá la fijación de los correspondientes a esta última,
pues constituyen un porcentaje de aquellos.
Solotendrán fuerza ejecutiva loshonorariosreguladosenlasentencia, con
prescindencia de los pactados por el abogadoo procurador con su cliente,
El art. 70 de la ley 27.149 determina que también a los defensores públi-
cos losjuecesdeberánregularle honorariosporsu actuación, de acuerdocon
losaranceles vigentes para abogadosy procuradores. Sielimputado conde-
nado en costas contare con bienes suficientes, deberá solventar los quese fi-
jen. Eventualmente, deberá hacerlo el querellante si estuviere en igual con-
dición (art. 70cit.).
509 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 393

82. Los honorarios de los demás auxiliares de la justicia.— La ley 27.423


consideraauxiliares dela Justicia, asusfines, a aquellosque “porsu arte y pro-
fesión, aporten sus conocimientos en procura del mejor desarrollo del marco
probatorio del proceso o realicen cualquier otra labor dispuesta en el proce-
so, en fos roles previstos por las leyes y con los alcances que surjan de las mis-
mas y de la resolución que los designe” (art. 59).
Dicha ley se aplicará, como ya señalamos, en subsidio, esto es si no existe
otra especial con relación a ello (art. 1?, párr. 29).
Así pues, los honorarios de los peritos, traductores, intérpretes, adminis-
tradores, etcétera, serán regidos por las respectivas legislaciones arancela-
rias. Detal modo loscaligrafos, por la ley 20.243, modificada por la ley 20.859;
los profesionales de ciencias económicas, por el decr.-ley 16.638/57; los tra-
ductores públicos, por la ley 20.305 [CCCF, Sala ll, 4/8/05, “Fernández Maren-
go”, causa 22.565, siendo meramente ilustrativa la tabla elaborada por la ins-
titución que los agrupa]; los ingenieros, arquitectos y agrimensores, por el
decr.-ley 7887/55 actualizado por el decr.-ley 21.165; los ingenieros agróno-
mos, por el decr.-ley 3771/57, igualmente actualizado por el decr.-ley 21.165;
y los martilleros, por la ley 20.266.
En aquellos casos en los que las costas sean impuestas a quien cuente con
el beneficio de litigar sin gastos, si fuere de aplicación la ley 27.423, esta se-
ñala que los peritos podrán reclamar la totalidad de sus honorarios a la par-
tenocondenadaen costas, independientemente del derecho que tenga es-
ta de repetir contra la obligada al pago; mas, previamente, el beneficiario
deberá intimar
el pago al condenado
en costas (art. 60, inc. h).
Al igual que lo ya visto respecto de los abogados, la regulación de los ho-
norarios de peritos, traductores, intérpretes, etcétera, no requiere otra cosa
que la finalización de la labor a la que tributó su actividad, por lo que se pres-
cinde de la eventual continuación del proceso. De allí que frente a la oposi-
ción de la parte que cuestionaba la fijación de emolumentos de un perito ar-
quitecto con fundamento precisamente en que la causa no se hallaba finali-
zaday, portanto, en que nosehabíadeterminadoquién debíasoportarsu pa-
go, se interpretó correctamente aquella idea [CCC, Salal, 21/9/09, “M., M.J.
s/Honorarios”, causa 36.710]. De allí, también, que se haya manifestado que
"no existe norma legal por la que se impida fijar el honorario del perito una
vezconcluida latarea encomendada” [CNCP, Sala B, LL, 2001-D-792].
Art, 393 COSTAS E INDEMNIZACIONES 510

La regulación de honorarios de un intérprete de sordomudos, que antes


hubo de equiparase a la de los traductores públicos [ENCP, Sala l, 20/7/06,
“Argañaraz, P.”], hoy debe entenderse que se rige por la ley 27.423,
En los casos de administradores judiciales, interventores o liquidadores
judiciales, si lastareas demandaren más detres meses de labor, tendrán de-
recho a quese regulen sus honorarios por lastareas realizadas en ese lapso
(art. 60, inc./).

53. Cuestionesrelativas alaimpugnación, pago y ejecución.— Según


la ley 27,423, las resoluciones que regulen honorarios podrán ser notifica-
das a sus beneficiarios y a los obligados al pago (este puede ser el propio
cliente del beneficiario, portanto también a él), personalmente, por cédu-
la, telegrama o cualquier otro medio previsto en el Código Procesal Civil y
Comercial de la Nación (art. 57).
Serán apelables, dice el mismo dispositivo, en el término de cinco días.
Esa apelación tramitará según el art. 244 del CPCCN (art. cit.), agrega aque-
lla ley (art. 57 cit.). Pero así será solo si se tratare de una regulación de hono-
rarios por fuera de! trámite de impugnación de la sentencia a la que debió
adscribir. Así, porejemplo, porque por alguna razón el órgano jurisdiccional
incumplio en el caso consu deber de regular honorarios coetáneamentea la
sentencia; también, porque la regulación resultó derivación del abandono
anticipado del ejercicio profesional en el caso, No ocurrirá otro tanto, en
cambio, si la regulación integra aquella sentencia, pues en tal caso seguirá
esa impugnación los pasos que marcan el art. 360 y ss., por tratarse de una
cuestión accesoria que siguea la principal. Así hubo de entenderse durante
las legislaciones procesales que precedieron al Código, que comprendían
igual dilema (Navarro-Daray, Código ...,t.3,p.555), diciéndoseinveterada
y pacificamente que “si la resolución concerniente a los honorarios (... ) tu-
vo carácter de complementaria de la sentencia, el trámite de la impugna-
ciónen dicho aspectose rige porelprocedimiento establecido [enlaleypro-
cesal] y no por la previsión del art. 63 de la ley 21.839; esto solo puede apli-
carse en materia de recursos cuando se trata de decidir en exclusivo la revi-
sión de honorarios y no en circunstancias en que la cuestión llega junto con
el tema principal al que se subordina” (CCC, Sala 111, 24/4/79, causa 11.683,
“Giménez”, JPBA, 39-123).
511 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 394

Con la salvedadvista, debe recordarse


que la ley 27,423 otorga al órgano
de revisión un plazo de treinta (30) días de recibido el expediente para re-
solver (art. 57, párr. 29).
Entodos loscasos, la ejecución para el cobro de los honorarios fijadose in-
satisfechostramitará por la vía de la ejecución de sentencia (art. 55). En cuan-
toalórgano habilitado para esaejecución, podráser, segúnla interpretación
que se haga, el juez con funciones de juicio o el juez con funciones de ejecu-
ción. Acerca del punto, véase el comentario al art. 385. Aquel, cualquiera re-
sulte, será auxiliado por la Oficina Judicial que corresponda.

Art.394. —«Revisión». Siacausa dela revisióndel procedimiento, elcon-


denado fuera absuelto o se le impusiera una pena menor, será indemni-
zado en razón del tiempo de privación de libertad o inhabilitación sufri-
da, o por el tiempo sufrido en exceso.
El precepto regirá, análogamente, para el caso en que la revisión tuviera
por objeto una medida de seguridad. La multa o suexceso será devuelta.
La revisión por aplicación de una ley más benigna o amnistía, no habilita-
rála indemnización aquí regulada.

Este precepto forma parte, aunque aparezca distanciado, de la reglamen-


tación del recurso de revisión. En efecto, el art. 370 es el que marca, al mo-
mento de regular el contenido de la sentencia de revisión, que la que se dicte
como consecuencia de sutriunfo debeser continente de la fijación de una in-
demnización a favor del condenado finalmente absuelto o sancionado con
una pena menor (último párrafo), “de conformidad con lo establecido en los
arts. 394 y 395”, por virtud del error judicial verificado.
En definitiva, como fácilmente trasluce ese texto, constituye un supuesto
de asignación de responsabilidad y de reparación automáticas, que en ver-
dad solo una ley de fondo o sustantiva podría establecer, y que, portanto,
puede originar conflictos a la hora de su aplicación, en punto asu constitu-
cionalidad. En ese sentido, obsérvese que el art, 1764 del CCCN establece,
ocupándose
de la cuestión, que “las disposiciones [del Códigoen lo Civil y Co-
mercial dela Nación] noson aplicablesa laresponsabilidad delEstado de ma-
nera directa ni subsidiaria”; que el art. 1765 de igual Código fija que “la res-
ponsabilidad del Estado [debe] regirse por las normas del principio del dere-
Art. 394 COSTAS E INDEMNIZACIONES 512

cho administrativo nacional o local según corresponda”; y, finalmente, que


laley 26.944, vigente enla actualidad, trata y reglamenta la Responsabilidad
Estatal, fijando sus reglas de operatividad y de exención.
La imposición entonces, por el texto quese comenta, de un derechoa la
indemnización ¡pso facto, esto es por el mero hecho del triunfo de una revi-
sión deducida porla persona condenada y al momento de proclamársela, ex-
cedería, en una primera impresión, el marco constitucional, por tratarse de
una materia delegada a la Nación y ajena entonces al dictado de las legisla-
turas locales. Sin embargo, ya nos hemos ocupado de la validez delas normas
sustantivas que pudiera dictar el legislador federal en su función de legisla-
dor local, idea resumida en la doctrina de la irrelevancia de los libros, según
la cual resulta intrascendente en cuál (o en qué libro o en qué Código) aquel
decidió legislar (más ampliamente, véase el comentario al art, 89), en tanto
constituye en todos los casos la manifestación de su voluntad en la cuestión
de que setrate.
La indemnización del dispositivo, entonces, opera frente al triunfo de la
revisión, perosoloenfunción
de la privación de libertado inhabilitación su-
fridas, o losexcesos temporalesverificadosen punto
a esa privación oinha-
bilitación. Setrata de una indemnización plena y automática derivada de un
error judicial, que prescinde de los límites fijados por la ley 26.944, El articu-
losiguiente, esto esel art. 395, seocupará de esa misma indemnización, sus-
tentada también en unerrorjudicial, pero ya respectode quienes, como con-
secuencia, no hayan sufrido ni privación de libertad ni inhabilitación; esto
es, de la indemnización como resarcimiento de los daños causados por la
condenaimpertinente, cuandosu consecuencia no hayasidola privación de
libertad ni la inhabilitación o la aplicación de una medida de seguridad al
accionante.
La norma, como la que le sigue, tienen sustento en el derecho convencio-
nal, que establece que “toda persona tiene derecho a ser indemnizada con-
forme a la ley en caso de haber sido condenada en sentencia firme por error
judicial” (art. 10, CADH) y que “cuando una sentencia condenatoria firme
haya sido ulteriormente revocada o el condenado haya sido indultado por
haberse producido o descubierto un hecho plenamente probatorio de la co-
misión de un error judicial, la persona deberá ser indemnizada (...) a menos
quese demuestre que le es imputable en todo o en parte elno haberse reve-
513 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 394

lado oportunamente el hecho desconocido” (art, 14, inc. 6%, PIDCA que guar-
dasimilitud con su art. 9”, inc. 5”, que prescribe que “toda persona que haya
sido ilegalmente detenida o presa tendrá el derecho efectivo a obtener re-
paración”).
RomeroVillanueva
y Grisetti [Código ...,t.1Il, p.2227]biendefinen
al error
judicial como "el reconocimiento por parte del Estado (...) de que una sen-
tencia penal condenatoria contiene una flagrante equivocación respecto de
la culpabilidad del condenado” y que la indemnización apunta a reparar el
perjuicio ocasionado por ese error.
La imposición del deber de indemnizar que el art. 370 dirige al juez, sin lí-
mites, no parece sin embargo plenamente justa, como lo anticipa uno de los
textos de reciente cita. Por ejemplo, no debiera proceder si el propioimpug-
nante dio razón para el error (verbigracia, confesando intencionalmente pa-
ra salvaguardar la culpabilidad de otra persona). De allí que otros códigos li-
miten la obligación de indemnizar cuando "el condenado se haya denuncia-
do falsamente, o cuando, también falsamente, se haya confesado
autor del
delito”, o cuando "haya obstruido en cualquier forma dolosa la acción de la
justicia, oinducido a esta en el error del que fue víctima” (art. 477, CPPBA).
Además, contraría clara jurisprudencia dela Corte Suprema, que ha dicho
que "la indemnización por la privación de la libertad durante el proceso no
debeser reconocida automáticamente a consecuencia de la absolución sino
solo cuando el auto de prisión preventiva se revela como incuestionable-
menteinfundadooarbitrario, masnocuandoelementosexistentesenlacau-
sa hayan llevado a losjuzgadores al convencimiento —relativo, obviamente,
dada la etapa del proceso en que aquel se dicta—de que medió un delitoy de
queexistaprobabilidadcierta de que elimputadosea su autor” [15/8/06, "Pe-
dezert,R.c. Estado Nacional ...”, causaP. 569. XXXIll:conremisióna 29/11/05,
“Gerbaudo, José Luis c. Buenos Aires ...”, causa G. [Link]]. En el caso, la
absoluciónse habia fundadoen la duda, respectode la cual, se dijo por la Cor-
te Suprema, no podíasobresu base reconocerse la arbitrariedad de la prisión
preventiva, y (mutatis mutandi) que la indemnización solo es debida frente
“alirregularejerciciodela función jurisdiccional” o “del desempeño del per-
sonal policial”.
Enigualsentido hubo de pronunciarsedichotribunalenelcasode unaab-
solución derivada de la declaración de nulidad de un registro domiciliario
Art. 394 COSTAS E INDEMNIZACIONES 514

practicado en el inicio de la investigación, por ausencia de motivación sus-


tantiva [4/8/11, “González, Néstor Edgardo c. Buenos Aires ...”, causa G. 47.
XXXIV]. En este caso, el tribunal oral había hecho mérito, al absolver, de las
declaraciones testimoniales de un funcionario policial preventor que se ha-
bía rectificado de sus deposiciones anterioresy expresado ante dicho tribu-
nal oral no haber realizadotareas de inteligencia y que “no habian caído ba-
jo sus sentidos las constataciones [mencionadas]”, lo cual, se dijo por el tri-
bunal oral, había inducido a error al juez, "llevándolo a una falsa y errónea
motivación ...”. La Corte Suprema señaló en la oportunidad, ya respecto de
la responsabilidad delestado provincial en relación alo actuado porla auto-
ridad de prevención, que debían considerarse, para igualmente marginarla,
“las particularidades del caso, la naturaleza de los delitos investigados—te-
nencia ¡ilegal deestupefacientesconfinesdecomercialización, agravadopor
el número de intervinientes, en concurso real con tenencia ilegal de arma de
guerra—y laconducta equivoca
y sospechosa en laque [el actor] incurrió, las
que hacían necesaria la adopción de medidas tendientes a prevenir o repri-
mir la comisión de delitos” y que, finalmente, el tribunal había absuelto co-
moconsecuenciadelanulidad
del procedimiento, “sinexpedirsesobrelaine-
xistencia del delito ni la inocencia manifiesta del procesado” y que "el per-
juicio que hubiera podido sufrirel actor como consecuencia desu detención
hasido el resultado mediato de la situación sospechosa en la queél se habría
colocado”.
El precepto expresamente descarta la ley penal más benigna como razón
del derecho al resarcimiento, en consonancia con jurisprudencia de la Corte
Suprema en tal sentido [entre otras, 17/3/09, "González Bellini, G.V.”, CSIN-
Fallos, 332:552]); también, la amnistía.
El vicio, para justificarla indemnización, debió ser conocido con poste-
rioridad a la firmeza de la sentencia condenatoria y, por ello, asiste razón
aquienespregonan que "silos defectos efectivamente se conocían con an-
terioridad a ese acontecimiento [la adquisición defirmezadelacondena]”
noes posible dejar pasar esa oportunidad para luego atacar la decisión fir-
me [Romero Villanueva - Grisetti, Código ..., t.|1l, p. 2236].
La indemnización no necesitaser requerida en el escrito de inicio (art. 368),
pero el art. 370, al fijar que “el tribunal resolverá luego de oíra las partes, la
indemnización a favordelcondenado o desus herederos...” parecerequerir,
515 COSTAS E INDEMNIZACIONES Art. 395

en algún momento del trámite de revisión, un pedimento expreso de indem-


nización, queresultaría conveniente entoncesintroducirlodesde un inicio en
el escrito promotor
de la revisión.

Art. 395. — «Determinación». Toda persona tiene derecho a ser indem-


nizada conforme a la ley en caso de haber sido condenada en sentencia
firme por error judicial.
En caso deserobligadoa reparar,el Estado repetirácontra algún otro obli-
gado.
Serán solidariamente responsables quienes hayan contribuido dolosa-
mente o por culpa grave al errorjudicial. La solidaridad alcanzará total o
parcialmente al denunciante o al querellante que haya falseado los he-
chos olitigado con temeridad.

Comoseanticipóen el comentarioprecedente,el preceptotambiénope-


raenfunción de la manda del art. 370, queimpone indemnizarel triunfo de
la revisión “de conformidad con lo establecido en los arts. 394 y 395" y lue-
go de “oíra las partes”. Portanto, para la aplicación del dispositivo, ha me-
nester también aquíla presencia de un error judicial y esteser reconocido al
sentenciar en la revisión.
El dispositivo, a diferencia del que lo precedey a estar ala literalidad de su
texto, operaría frente ala mera condenay por fuera de si el condenado, lue-
go absuelto o sentenciado a menor pena, fue privado de su libertad oinha-
bilitado, y por el solo hecho de haber sido sancionado injustamente. El epí-
grafe resulta equivoco, en su comparación con el texto del artículo, al pare-
cer querer complementar al artículo anterior. Pero si el objetivo no fuere el
que interpretamos, a nuestro juicio constituiría esta norma una reiteración
innecesaria de la regla contenida en aquel.
Como ya se vio, la jurisprudencia de la Corte Suprema ha sido muy estric-
taen punto ala consideración y proclama del errorjudicialen loscasosen que
le ha tocado intervenir (véase el comentario precedente). Puede recordarse
aquí, en adición, que dicho tribunal ha expresado que debe rechazarse una
demanda resarcitoria siesta fue “fundada en error judicial (...) pueselaccio-
nante nodemostró más allá dela nulidad declarada, el acierto o error de una
decisión del poderjudicial”, siendo que “solo puede responsabilizarse al Es-
Art. 396 ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS 516

tado por error judicial en la medida que el acto jurisdiccional que origina el
dañosea declarado ilegítimo y dejado sin efecto, situación que nose presen-
ta si el fallo que declaró procedente el recurso de revisión y anuló la senten-
cia condenatoria se sustentó en la causal de aplicación retroactiva de la ley
penal más benigna (...) [y que] lasola anulación o revocación de la sentencia
condenatoria dictada en unacausa penal, escondición necesaria pero nosu-
ficiente para responsabilizar civilmente al Estado (...) puesla reparación so-
lo procede cuando resulta manifiesta la materialidad de la equivocación, lo
quepresupone unresultadoerróneo, noajustadoalaley ..."[17/3/09, “Gon-
zález Bellini”, CS/N-Fallos, 332:552].
La norma, finalmente, impone una regla de solidaridad propia de una ley
sustantiva.
Como complemento, véase el comentario al artículo precedente,

LIBRO QUINTO
ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

Art. 396. — «Atribuciones y deberes», Cuando se tratare de delitos co-


metidos por personas que tuvieran estado military en el interior de es-
tablecimientos militares o bajo control militar, la autoridad superior mi-
litar deberá notificar a la autoridad judicial competente y tendrá las fa-
cultades y obligaciones previstas en los incs. c), e), f), 9), j) y k) del art. 96
y del párr. 4? del art. 136, hasta que se haga presente en el lugar la auto-
ridad judicial competente.

La incorporación de la norma al Código responde a la derogación de! Có-


digo de Justicia Militar, operada porvíade la ley 26.394, y ala asimilación del
procedimiento para juzgar los delitos que cometiere el personal que tenga
estado militar con el reglamentado para los que pudiere cometer la pobla-
ción civil, regulándose puntualmente en el precepto, y con exclusividad, el
modo de obrar cuando ello aconteciere en el interior de establecimientos
militares o en lugares que estuvieren bajo control militar.
El estado militar viene definido por la Ley Orgánica para el Personal Mi-
litar, cuyo art. 59determina que “esla situación jurídica que resulta del con-
517 ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS Art. 397

junto de deberes y derechos establecidos por las leyes y reglamentos para el


personal que ocupa un lugar en la jerarquía de las fuerzas armadas”, limi-
tándolo (su art. 6%) al “persona! de las fuerzas armadas que integra su cua-
dro permanente y su reserva incorporada y el que, proveniente de su cua-
dro permanente, se encuentre en situación de retiro”.
El dispositivo, entonces, regula el modo de actuación frente a la comisión
delos delitos por quienes revistan ese estado, cualesquiera fueren esos deli-
tos, en tanto hubieren acontecido en establecimientos militares o bajo con-
trol militar. Se encuentran siempre excluidos los delitos cometidos en tiem-
po de guerra oen ocasión de otros conflictos armados, queson juzgados por
consejos de guerra (Anexo ll de la ley 26.394, su art. 6).
Porello, vigente la legislación anterior, que preveía similares facultades
de
laautoridad militar a cargo, hubo de decirse que: “Lacondición de operativi-
dad del dispositivo es doble: que la acción hayatenido ocurrencia en el ámbi-
to de un establecimiento militar o bajo control militar” y que “las facultades
quese otorgan ala autoridad superior militar del lugar de quese trate son las
minimamente indispensables para cautelarlas personasy lascosas,
y resultan
sometidasalanecesidad dela inmediata intervención
dela autoridadjudicial
competente, a la que debe notificar” [Navarro- Daray, Código ...,t.3,p. 124].
Dándose los supuestos de la norma, esta fija que la autoridad superior
militar debe notificar la ocurrencia del hecho a la autoridad judicial com-
petente. La remisión a ciertas disposiciones del art, 96, muestra que lo hará
amodo de autoridad de prevención, hasta que se haga presente “la autort-
dad judicial competente”, que no será otra que el representante del Minis-
terio Público Fiscal que le toque interveniry que desarrollará sus funciones
acorde a las facultades y deberes otorgados en el Código.

Art. 397. — «Actos de las Fuerzas Armadas en tiempo de conflicto arma-


do y zona de combate». La autoridad militar en zona de combate podrá
detener al infractor del art. 240 bis del Código Penal sorprendido en fla-
grancia o al que las pruebas indican como autor o partícipe de la infrac-
ción, y lo remitirá de inmediato a disposición del fiscal competente.
Si el traslado no fuese posible o no lo fuese en condiciones de seguridad
antes deloscinco días corridosa partirdela detención, el comandante de
Art. 397 ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS 518

la zona convocará a un fiscal que se hallare en la misma, y lo pondrá a su


disposición.
Aesteefecto, el comandante preferirá un fiscal federal o nacional y, a fal-
ta de éstos, un fiscal provincial. Preferirá también un fiscal con alguna
competencia en la zona, pero si no lo hallare, bastará con que se halle en
la misma aunque fuere circunstancialmente.

Yahemosadvertido queentiempo de conflicto armado (“tiempo de gue-


rra yotros conflictos armados”, en laterminología dela ley 26.394, su Anexo
11), los delitos quese cometieren son juzgados por los Consejos de guerra. Pe-
ro durante la vigencia de esos conflictos, pueden dictarse “normas instruc-
ciones” ala población civil, tendientes “a proveerala seguridad de las tropas,
materiales e infraestructura al éxito de las operaciones y, en su caso, a esta-
blecer la policía en dichas zonas” (Anexo!!l de dicha ley).
El art. 240 bis del CP regula la violación de las “normas instrucciones”, y a
surepresión apuntael precepto, indicandolospasosinmediatos aseguir, tra-
tándose de un supuesto de flagrancia. Obviamente, ese procedimiento será
el previsto para esta modalidad de casos, en el Código.
Se dará intervención al fiscal competente, prefiriéndose uno federal o na-
cional, perosinofuere posible hacerlo, podráserlo uno provincial, sin quesea
necesario, in extremis, que tenga competencia en la zona, lo que justifica el
tiempo de guerra o el conflicto armado en el que el civil no obedecióo violó
la norma instrucción.
PRIMERA PARTE
PARTE GENERAL —)
XL
LIBRO PRIMERO os
pu
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES a
Ll
La
sl
XL
TÍTULO! PRINCIPIOS Y GARANTÍAS PROCESALES 2
ul
[A
JUICIO PREVIO sl
Art. 1?. —Nadie puede ser condenado sin un juicio previo, fundado en ley anterior al he- «
Mn
cho del proceso, que será realizado respetando los derechosy garantias establecidos en la ul
y
Constitución Nacional, en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos y de o
ES
acuerdoa las normas de este Código. E
PRINCIPIOS DEL PROCESO ACUSATORIO o
Art, 2”. — Durante todo el proceso se deben observar los principios de igualdad entre las
Y
a
partes, oralidad, publicidad, contradicción, concentración, inmediación, simplicidad, ce- o
o
y
leridad y desformalización.
Todas las audiencias deben ser públicas, salvo las excepciones expresamente previstas en
este Código.
PRINCIPIO DE INOCENCIA
Art. 39. — Nadie puede ser considerado ni tratado como culpable hasta tanto una sen-
tencia firme, dictada en base a pruebas legítimamente obtenidas, desvirtúe el estado ju-
rídico de inocencia del que goza toda persona.
El imputado no debe ser presentado como culpable. Los registros judiciales, legajos y co-
municaciones no podrán contener inscripciones estigmatizantes o que desvirtúen el esta-
do jurídico de inocencia.
DERECHO A NO AUTOINCRIMINARSE
Art. 49.-— Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo. El ejercicio de este dere-
cho nopuede ser valorado como una admisión de los hechos o indicio de culpabilidad.
ANEXO 522

Toda admisión de los hechos o confesión debe ser libre y bajo expreso consentimiento del
imputado.

PERSECUCIÓN ÚNICA
Art. 59. — Nadie puede ser perseguido penalmente ni condenado más de una vez por el
mismo hecho.

DEFENSA
Art. 6%. — El derecho de defensa es inviolable e irrenunciabley puede ejercerse libremen-
te desde el inicio del proceso hasta el fin de la ejecución de la sentencia. El imputado tiene
derecho a defenderse por si, a elegirun abogado de su confianza o a que se le designe un
defensor público, Los derechos y facultades del imputado pueden ser ejercidos directa-
mente por éste o por su defensor, indistintamente. En caso de colisión primará la voluntad
del imputado, expresada clara y libremente.

JUEZ NATURAL
Art. 7?.- - Nadie puede ser perseguido ni juzgado por jueces o comisiones especiales. La
potestad de aplicarla ley en los procedimientos penales, juzgando y haciendo ejecutar lo
juzgado, corresponde exclusivamente a los jueces y tribunales designados
de acuerdo con
la Constitución e instituidos por ley con anterioridad al hecho objeto del proceso.

IMPARCIALIDAD E INDEPENDENCIA
Art. 8”, — Los jueces deben actuar con imparcialidad en sus decisiones. 5e debe garanti-
zar la independencia de los jueces y jurados de toda injerencia externa y de los demás in-
tegrantes del Poder Judicial. En caso de interferencia en el ejercicio de su función, el juez
informará al Consejo de la Magistratura sobre los hechos que afecten suindependenciay
solicitará las medidas necesarias para su resguardo,
SEPARACIÓN DE FUNCIONES
Art. 9%, — Los representantes del Ministerio Público Fiscal no pueden realizar actos pro-
piamente jurisdiccionalesy los jueces no pueden realizar actos de investigación o que im-
pliquen el impulso dela persecución penal. La delegación de funciones jurisdiccionales en
funcionarios o empleados subalternos tornará inválidas las actuaciones realizadas y será
considerada causal de mal desempeño de las funciones a los efectos del proceso de remo-
ción de magistrados de conformidad con los arts. 53 y 115 dela CA.

APRECIACIÓN DE LA PRUEBA
Art. 10, —Las pruebas serán valoradas por los juecessegún lasana críticaracional, obser-
vando las reglas de la lógica, los conocimientos científicosy las máximas de la experiencia.
Los elementos de prueba sólo tendrán valor si son obtenidos e incorporados al proceso
conforme alos principiosy normas de la Constitución Nacional, delos instrumentos inter-
nacionales y de este Código,
IN DUBIO PRO IMPUTADO
Art. 11.—Encasode duda, se estará alo quesea más favorable para elimputado. La inob-
servancia de una garantía no se hará valer en su perjuicio. Las normas procesales no ten-
drán efecto retroactivo, a menos que sean más favorables para el imputado.
523 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

DERECHOS DE LA VÍCTIMA

Art, 12. — Lavictima tiene derecho a una tutela judicial efectiva, a la protección integral
de su persona, su familia y sus bienes frente a las consecuencias del delito, a participar del
proceso penal en forma autónoma y a solicitar del Estado la ayuda necesaria para que sea
resueltosuconflicto. Lasautoridadesno podrán, bajopretexto alguno, dejar derecibirsus
denuncias oreclamosy de poner inmediatamente en funcionamiento los mecanismos le-
gales previstos para su tutela efectiva.
PROTECCIÓN DE LA INTIMIDAD Y PRIVACIDAD

Art. 13. —5e debe respetar el derecho a la intimidad y a la privacidad del imputado y de
cualquier otra persona, en especial la libertad de conciencia, el domicilio, la correspon-
dencia, lospapelesprivadosylascomunicacionesdetoda indole.Sólocon autorización del
juez y de conformidad con las disposiciones de este Código podrán afectarse estos dere-
chos.
REGLA DE INTERPRETACIÓN
—]
Art, 14. — Las disposiciones legales que coarten la libertad personal o limiten un derecho XL
deberán interpretarse restrictivamente. $e prohíbe la interpretación extensiva y la analo- o
uN
gía de dichas normas. a
ul
CONDICIONES CARCELARIAS E
sl
Art. 15. —Está prohibidoalojara personas privadas de libertad en lugaresno habilitados, XL
o en sitios que no reúnan las minimas condiciones de salubridad. Toda medida que con-
2
ul
duzca a empeorar injustificadamente las condiciones de detención a presos o detenidos ía
sl
hará responsable a quien la ordene, autorice, aplique oconstenta. «
Mn
RESTRICCIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES uy
1)
Art. 16. — Lasfacultades que este Código reconoce para restringiro limitarel goce de de- o
ES
rechosreconocidos porla Constitución Nacional o por losinstrumentosinternacionalesde a
Derechos Humanos deben ejercerse de conformidad con los principios de idoneidad, ra- o
zonabilidad, proporcionalidady necesariedad, ba
a
RESTRICCIONES A LA LIBERTAD o
y
Art. 17. — Las medidas restrictivas
de la libertad sólo podrán fundarse en la existencia de
peligro real defugau obstaculización delainvestigación. Nadie puedeserencarceladosin
que existan elementos de prueba suficientes para imputarle un delito reprimido con pe-
na privativa de libertad, conforme a las reglas de este Código.
JUSTICIA EN UN PLAZO RAZONABLE
Art. 18. — Toda persona tiene derecho a una decisión judicial definitiva en tiempo razo-
nable, conforme los plazos establecidosen este Código. El retardo en dictar resolucioneso
las dilaciones indebidas, si fueran reiteradas, constituirán falta grave y causal de mal de-
sempeño de los magistrados.

SENTENCIA
Art. 19. — La sentencia debe ser definitiva, absolviendo o condenando al imputado. Los
jueces no podrán abstenerse de decidir so pretexto de oscuridad o ambiguedad de las le-
ANEXO 524

yes, ni retardar indebidamente alguna decisión, ni utilizar losfundamentos de las decisio-


nes para realizar declaraciones o afirmaciones que noincidan en la decisión.

MOTIVACIÓN
Art. 20. — Las decisiones judiciales deben expresar los fundamentos de hecho y de dere-
cho en quese basen.
La fundamentación no se puede reemplazar con la simple relación de documentos, afir-
maciones dogmáticas, ficciones legales, expresiones rituales o apelaciones morales. Si se
trata desentencias dictadas por órganos jurisdiccionales, cada uno de sus miembros debe
fundarindividualmentesuvoto, salvo que adhieraalosmotivosexpuestos por otro miem-
bro. La adhesión alos fundamentos de otro no permite omitirla deliberación.

DERECHOA RECURRIR
Art. 21.— Toda personatiene derechoa recurrir tasanción penal que se le haya impuesto
ante otro juez o tribunal con facultades amplias para su revisión.

SOLUCIÓN DE CONFLICTOS
Art. 22. — Los jueces y los representantes del Ministerio Público procurarán resolver el
conflicto surgido a consecuencia del hecho punible, dando preferencia a las soluciones
que mejorse adecuen al restablecimiento de la armonía entre sus protagonistasy ala paz
social.
PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Art. 23. — Los ciudadanos participarán en la administración de la justicia penal, de con-


formidad conto previsto en losarts. 24, 75incs. 12 y 118de la CN y según la ley especial que
se dicte al efecto.

DIVERSIDAD CULTURAL
Art. 24. — Cuandosetrate de hechoscometidosentre miembros
de un pueblo originario,
se deberán tener en cuenta sus costumbres
en la materia.

TÍTULO Il — ACCIÓN PENAL

Capítulo 1
Acción penal
Sección 1?
Reglas generales

ACCIÓN PÚBLICA
Art. 25.—Laacción pública es ejercida por el Ministerio Público Fiscal, sin perjuicio de las
facultades que este Código le confiere a la víctima. El Ministerio Público Fiscal debe ini-
ciarla de oficio, siempre que no dependa de instancia privada. Su ejercicio no podrá sus-
penderse, interrumpirse ni hacerse cesar, excepto en los casos expresamente previstos por
la ley.
525 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

ACCIÓN DEPENDIENTE DE INSTANCIA PRIVADA


Art. 26. —Siel ejercicio de la acción pública dependiera de instancia privada, el Ministe-
rio Público Fiscal sólo la ejercerá una vez quela instancia haya sido formulada o en los de-
más supuestos previstos en el Código Penal. Esta circunstancia no obsta a la realización de
los actos urgentes que impidan la consumación del hechoo la de los imprescindibles para
conservar los elementos de prueba, siempre que tales actos no afecten la protección del
interés
de la víctima.
La instancia privada deberá ser realizada de manera expresa por quien tenga derecho a
hacerlo, nopudiendo derivarse de ningún acto procesal su formalización tácita.
La instancia privada permitirá perseguir atodos los participessinlimitación alguna.
ACCIÓN PRIVADA
Art. 27. —Laacción privada se ejerce por medio de querella, en la forma especial que es-
tablece este Código.

REGLA DE NO PREJUDICIALIDAD
—]
Art. 28. — Losjueces deben resolvertodas lascuestionesquesesuscitenen el proceso, sal- XL
vo las prejudiciales, os
uN
Sila existencia de un proceso penal dependiera de la resolución de otro, el ejercicio de la a
ul
acción penal se suspenderá aun de oficio, hasta que en el otro proceso recaiga sentencia Es
firme. sl
XL
Noobstante, los jueces deberán apreciar si la cuestión prejudicial es seria, fundada y vero- 2
ul
símil, yen el caso de ser invocada con el exclusivo propósito de dilatar el proceso, ordena- ía
rán que éste continúe. sl
«
Mn
EFECTOS uy
1)
Art, 29, —Adoptadala suspensión del proceso en los casos previstas en el art, 28, se orde- o
nará la libertad del imputado, previa fijación de domicilio, sin perjuicio de la imposición ES
a
de otras medidas cautelares previstas en este Código.
o
ba
a
Sección 2? o
y
Reglas de disponibilidad

DISPONIBILIDAD DE LA ACCIÓN

Art. 30. —El representante del Ministerio Público Fiscal puede


disponer de la acción penal pública en los siguientes casos:
a) Criterios de oportunidad;
b) Conversión de la acción;
c) Conciliación;
d) Suspensión del procesoa prueba.

No puede prescindir nitotal ni parcialmente del ejercicio de la acción penal si el imputado


fuera funcionario público y se le atribuyera un delito cometido en el ejercicio o en razón
de su cargo, o cuando apareciere como un episodio dentro de un contexto de violencia do-
ANEXO 526

méstica o motivada en razones discriminatorias. Tampoco podrá en los supuestos que re-
sulten incompatibles con previsiones de instrumentos internacionales, leyes o instruccio-
nes generales del Ministerio Público Fiscal fundadas en criterios de política criminal.
CRITERIOS DE OPORTUNIDAD
Art. 31. — Los representantes del Ministerio Público Fiscal podrán prescindirtotal o par-
cialmente del ejercicio de la acción penal pública o limitarla a alguna de las personas que
intervinieron en el hecho en los casos siguientes:
a) Sise tratara de un hecho que por su insignificancia no afectara gravemen-
te el interés público;
b) Sila intervención del imputado se estimara de menor relevancia, y pudie-
ra corresponder pena de multa, inhabilitación o condena condicional;
Cd) Siel imputado hubiera sufrido a consecuencia del hecho un daño físico o
moral grave que tornara innecesaria y desproporcionada la aplicación de
una pena,

d) Si la pena que pudiera imponerse por el hecho careciera de importancia


en consideración a la sanción ya impuesta, o a la que deba esperarse por
los restantes hechos investigados en el mismo u otro proceso, o a la quese
impuso o se le impondría en un procedimiento tramitado en el extranje-
ro.

EFECTOS
Art. 32.— La decisión que prescindade la persecución penal pública por aplicación de cri-
terios de oportunidad permitirádeclararextinguida la acción pública con relación a laper-
sona en cuyo favor se decide, salvo quese proceda de acuerdoa lo establecido en el último
párrafo del art. 252.

CONVERSIÓN DE LA ACCIÓN
Art. 33. —A pedido de la victima la acción penal pública podrá ser convertida en acción
privada en los siguientes casos:
a) Sise aplicara un criterio de oportunidad;
b) Siel Ministerio Público Fiscal solicitara el sobreseimiento al momento de la
conclusión de la investigación preparatoria;
c) Sise tratara de un delito que requiera instancia de parte, o de lesiones cul-
posas, siempre que el representante del Ministerio Público Fiscal lo autori-
ce y no exista un interés público gravemente comprometido.
Entodoslos casos, s/ existe pluralidad de víctimas, será necesario el consentimiento de to-
das, aunque sólo una haya ejercido la querella.

CONCILIACIÓN
Art. 34. — Sin perjuicio de las facultades conferidas a los jueces y representantes del Mi-
nisterio Público Fiscalen el art. 22, el imputadoy la victima pueden realizar acuerdos con-
cillatorios en los casos de delitos con contenido patrimonial cometidos sin grave violencia
sobre las personaso en los delitos culposos si no existieran lesiones gravisimaso resultado
527 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

de [Link] presentará ante el juez parasu homologación, si correspondiere,


en audiencia con la presencia de todas las partes.
La acreditación del cumplimiento del acuerdo extingue la acción penal; hasta tanto no se
acredite dicho cumplimiento, el legajo debe ser reservado. Ante el incumplimiento de lo
acordado, la víctima o el representante del Ministerio Público Fiscal podrán solicitar la re-
apertura de la investigación.

SUSPENSIÓN DEL PROCESO A PRUEBA


Art. 35. — La suspensión del procesoa prueba se aplicará en alguno de los siguientes casos:
a) Cuando el delito prevea un máximo de pena de tres años de prisióny el im-
putado no hubiere sido condenado a pena de prisión o hubieran transcu-
rrido cinco años desde el vencimiento de la pena;
bj) Cuando las circunstancias del caso permitan dejar en suspenso el cumpli-
miento de la condena aplicable;
c) Cuando proceda la aplicación de una pena no privativa de la libertad. —]
XL
En caso de tratarse de una persona extranjera, también podrá aplicarse cuando haya sido os
sorprendida en flagrancia de un delito, conforme el art, 217 de este Código, que prevea uN
a
pena privativa de la libertad cuyo mínimo no fuere superior atresaños de prisión. La apli- ul
E
cación del trámite previsto en este artículo implicará la expulsión del territorio nacional, sl
siempre que no vulnere el derecho de reunificación familiar. XL
La expulsión dispuesta judicialmente conlleva, sin excepción, la prohibición de reingreso
2
ul
que no puede ser inferior a cinco años ni mayor de quince. ía
sl
Elimputado podrá proponer al fiscal lasuspensión del proceso a prueba. Dicha propuesta «
podráformularse hasta la finalización de la etapa preparatoria, salvo quese produzca una Mn
uy
modificación enla calificación jurídica, duranteel transcursode la audiencia de juicio, que 1)
o
habilite la aplicación en dicha instancia. ES
El acuerdo se hará por escrito, que llevará la firma del imputado y su defensory del fiscal, a
yserá presentado ante eljuezqueevaluará lasreglas de conducta aplicablesen audiencia. o
Se celebrará una audiencia a la que se citará a las partes y a la víctima, quienes debatirán
a
a
sobre las reglas de conducta almponer. o
y
El control del cumplimiento delas reglasde conducta para la suspensión del procesoa prue-
ba estará a cargo de una oficina judicial específica, que dejará constancia en forma perió-
dicasobre su cumplimiento y dará noticias a las partes de las circunstancias que pudieran
originar una modificación o revocación del instituto.
La víctima tiene derecho a ser informada respecto del cumplimiento de las reglas de con-
ducta.
Siel imputado incumpliere las condiciones establecidas, el representante del Ministerio
Público Fiscalo la querella solicitarán al juez una audiencia para que las partes expongan
sus fundamentos sobre la continuidad, modificación o revocación del juicio a prueba. En
caso de revocación el procedimiento continuará de acuerdo a las reglas generales. La sus-
pensión del juicio a prueba también se revocará sielimputado fuera condenado por un de-
lito cometido durante el plazo de suspensión.
Los extranjeros en situación regular podrán solicitar la aplicación de una regla de conduc-
taen el pais.
ANEXO 528

Sección 3*
Obstáculos fundados en privilegio constitucional

OBSTÁCULOS FUNDADOS EN PRIVILEGIO CONSTITUCIONAL


Art. 36. —En los casos en que el representante del Ministerio Público Fiscal decida for-
malizar la investigación preparatoria en contra de un legislador, funcionario o magistra-
do sujeto a desafuero, remoción o juicio político, se debe proceder de conformidad con lo
previsto en las leyes sancionadas a tales efectos.

Sección 4?
Excepciones

EXCEPCIONES
Art. 37.—- Las partes podrán oponer las siguientes excepciones:
a) Falta de jurisdicción o de competencia;
b) Falta de acción, porque ésta no pudo promoverse, no fue iniciada legal-
mente o no puede proseguirse;
() Extinción de la acción penal o civil.
Si concurren dos o más excepciones, deberán interponerse conjuntamente.
TRÁMITE
Art. 38. — Las excepciones se deducirán oralmente en las audiencias. La parte que haya
ofrecido prueba tendrá asu cargo su presentación. Los jueces resolverán únicamente con
la prueba presentada en esa oportunidad.
EFECTOS
Art. 39. —Sise declara la falta de acción el caso se archivará, salvo que el proceso pueda
proseguir respecto de otroimputado.
Sise hace lugara la falta de jurisdicción o de competencia, el juez remitirá las actuaciones
alórgano jurisdiccional correspondiente.
Si se declara la extinción de la persecución penal, se decretará el sobreseimiento oserecha-
zará la demanda, según corresponda.

Capítulo 2
Acción civil

ACCIÓN CIVIL
Art. 40. — Laacción civil para la reparación o indemnización de los daños y perjuicios cau-
sados por el delito, sólo puede ser ejercida por el perjudicado o sus herederos, en los lími-
tes de la cuota hereditaria, o porlosrepresentantes legaleso mandatarios deellos, contra
el autor y los participes del delito,
EJERCICIO
Art. 41. —Laacción civil puede ser ejercida en el procedimiento penal, conforme a las re-
glasestablecidas por este Código.
529 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

ACCIÓN CIVIL (CONDICIONES)


Art, 42. — Para ejercer la acción resarcitoria emergente del delito, su titular deberá cons-
tituirse como querellante y ejercerla contra el imputado juntamente con la acción penal.

LIBRO SEGUNDO
LA JUSTICIA PENAL Y LOS SUJETOS PROCESALES

TÍTULO | — LA JUSTICIA PENAL FEDERAL Y NACIONAL

Capítulo 1
Jurisdicción y competencia

JURISDICCIÓN
Art, 43. — La jurisdicción penal se ejerce por órganos jurisdiccionales que instituyen la a]
Constitución Nacional y las leyes que se dicten al respecto. Es improrrogable y se extiende XL
atodos los casos en que resulta aplicable la legistación penal argentina. os
uN
a
COMPETENCIA. EXTENSIÓN ul
E
Art. 44. — La competencia territorial de los jueces de juicio no podrá ser objetada ni mo- sl
dificada de oficio una vez fijada la audiencia de debate. XL
2
Los jueces con competencia para juzgar delitos más graves no pueden declararse incompe- u
ía
tentesrespecto del juzgamiento de delitos más levessiello fuera advertido durante el juicio.
sl
«
REGLAS DE COMPETENCIA Mn
uy
Art. 45. — Para determinar la competencia territorial de los jueces se observarán las si- 1)
guientesreglas: o
ES
a
a) Eljuez tendrá competencia sobre los delitos cometidos dentro del distrito
o
judicial en que ejerza sus funciones;
ba
b) En caso de delito continuado o permanente, lo será el del distrito judicial a
o
en quecesó la continuación o la permanencia; y
d) En caso de duda oo si el lugar del hecho fuera desconocido será competente
el juez que intervino primero.

PRELACIÓN. VARIOS PROCESOS


Art. 46. —Si a una persona se le imputaran dos o más delitos cuyo conocimiento corres-
pondaa distintos jueces, los procedimientos tramitarán simultáneamente y se resolverán
sin atender aningún orden de prelación. Sieljuzgamientosimultáneo afectare el derecho
de defensa, tendrá prelación la justicia federal,
COMPETENCIA MATERIAL
Art. 47. —La Ley de Organización y Competencia de la Justicia Penal Federal y Nacional
establecerá la competencia por materia, los distritos judiciales, los alcances de la jurisdic-
ción federal y los de la jurisdicción nacional respecto de los delitos que no hayan sido aún
transferidos a la Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
ANEXO 530

INCOMPETENCIA
Art. 48.—En cualquierestado del proceso, salvo lasexcepciones previstasen este Código,
el juez que reconozca su incompetencia remitirá las actuaciones al que considere compe-
tente y pondrá a su disposición los detenidos.
Si el juez que recibe las actuaciones no las acepta, las remitirá al juez con función de revi-
sión que corresponda, para resolver el conflicto.
Siexiste conflicto con untribunal local o nacional se remitirá al tribunal que corresponda se-
gún los acuerdos de cooperación judicial que celebre el Consejo de la Magistratura. En caso
de no existir convenio, se remitirá la cuestión a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
EFECTOS
Art. 49.- -Elplanteode una cuestión de competencia no suspenderá la etapa preparato-
ria ni el trámite de la audiencia de control dela acusación, pero sí las decisiones finales.
La declaración de incompetencia territorial no producirá la invalidez de los actos de la in-
vestigación preparatoria ya cumplidos.

COMPETENCIA DURANTE LA INVESTIGACIÓN


Art. 50. — Cuando el Ministerio Público Fiscal investigue en forma conjunta delitos co-
metidos en distintos distritos judiciales, entenderá el juez del distrito correspondiente al
hecho más grave o donde se desarrolla la investigación principal, salvo si el imputado se
opusiera porquese dificultase el ejercicio de la defensa o se produjera retardo procesal.
UNIÓN Y SEPARACIÓN DE JUICIOS
Art. 51. —Los juicios se realizarán en el distrito judicial donde se produjeron los hechos.
No obstante, las partes podrán solicitar su unificación y el juez decidirá la realización sepa-
rada o conjunta, según convenga por la naturaleza de los casos, para evitar el retardo pro-
cesal o para facilitar el ejercicio de la defensa.

Capítulo 2
Órganos jurisdiccionales competentes

ÓRGANOS JURISDICCIONALES
Art. 52.- Son órganos jurisdiccionales, en los casosy formas que las leyes determinan:
a) Los jueces con funciones de revisión;
b) Losjueces con funciones de juicio;
O LosTribunales de Jurados;
a) Los jueces con funciones de garantias;
e) Los jueces con funciones de ejecución.
JUECES CON FUNCIONES DE REVISIÓN
Art. 53. — Los jueces con funciones de revisión serán competentes para conocer:
a) Enla sustanciación y resolución de las impugnaciones, de acuerdo con las
normas de este Código;
b) En los conflictos de competencia de los jueces con funciones de garantías,
revisión y ejecución;
531 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

c) Enel procedimiento de excusación o recusación de los jueces con funcio-


nes de garantía, de revisión y ejecución;
d) Enlas quejas por retardo de justicia o por impugnación denegada;
e) Enformaunipersonal, enla audiencia de control de la acusacióny en la sus-
tanciación y resolución de las impugnaciones que allí se interpongan;
f Enlasimpugnaciones interpuestas contra las decisiones de los jueces con
funciones de ejecución;
g) Enlos casos del art. 330.
En los casos de los incs. b), c), e), f) y y) del presente artículo, asicomo en las impugnaciones
deducidasen procesos por delitos de acción privada, delitos reprimidos con pena no privati-
vade la libertad, en materia de suspensión del proceso a pruebay de procedimientos abre-
viados, el conocimiento y decisión de las impugnaciones se hará de manera unipersonal.

JUECES DE REVISIÓN CON FUNCIONES DE CASACIÓN


a]
Art. 54. — Los jueces con funciones de casación serán competentes para conocer: XL
o
a) Enla sustanciación y resolución de las impugnaciones interpuestas contra uN
las decisiones judiciales adoptadas por los Tribunales Federales de Juicio de E
ul
cada distrito y de los Tribunales Federales de Juicio en lo Penal Económico, En
sl
de acuerdo con las normas de este Código; XL
b) Enlos conflictos de competencia entre los Tribunales Federales de Juicio de
2
ul
cada distrito y de los Tribunales Federales de Juicio en lo Penal Económico; ía
sl
O Enel procedimiento de excusación o recusación de los jueces de los Tribu- «
Mn
nales Federales de Juicio de cada distritoy delos Tribunales Federalesde
Jui- uy
cio en lo Penal Económico;
1)
o
ES
d) Enlas quejas porretardo de justicia o por impugnación denegada interpues- a
tas contra los Tribunales Federales de Juicio de cada distrito y de los Tribuna- o
les Federales
de Juicio en lo Penal Económico; ba
a
e) Enlarevisión de las sentencias condenatorias firmes en los términos fijados o
y
por el art. 366 y siguientes de este Código.

En los casos de los ines. a), b), y c) del presente artículo, así como enlas impugnaciones de-
ducidasen procesos por delitos de acción privada, delitos reprimidos con pena no privati-
vadela libertad, enmateria de suspensión del procesoa prueba y de procedimientos abre-
viados, el conocimientoy decisión de las impugnaciones se hará de manera unipersonal,
sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo siguiente.
En los casos en que los jueces con funciones de juicio hubieran resuelto en forma colegia-
da, el conocimientoy decisión de la cuestión a revisar se hará de idéntica forma.

INTEGRACIÓN DEL TRIBUNAL DE JUICIO


Art. 55. —Eltribunal de juicio se integrará:
a) Con un juezsise tratare de:
1. Delitos reprimidos can pena no privativa de la libertad.
ANEXO 532

2. Delitos cuya pena máxima privativa de la libertad en abstracto no exce-


da de seis años.
3. Delitos cuya pena máxima privativa de la libertad en abstracto supere
los seis años y no exceda de quince años a, en caso de concurso de deli-
tos, ninguno de ellos se encuentre reprimido con pena privativa de la li-
bertad que supere dicho monto, salvo cuando el imputado y su defen-
sor requirieran la integración colegiada. Esta opción podrá ser ejercida
durante la audiencia de control de la acusación.
b) Con tres jueces si se tratare de:
1. Delitos cuya pena máxima privativa de la libertad en abstracto supere
los quince años.
2. Delitos cometidos por funcionarios públicos en ejercicio u ocasión de
sus funciones.
En caso de existir dos o más imputados con pluralidad de defensores, la elección realizada
por uno de ellos del juzgamiento colegiado obligará en igual sentido a los restantes.
JUECES CON FUNCIONES DE GARANTÍAS
Art. 56. —Losjuecescon funciones de garantías serán competentes para conocer:
a) En el control de la investigación y de todas las decisiones jurisdiccionales
que se deban tomar durante la etapa preparatoria;
b) En el procedimiento abreviado cuando se presenten acuerdos plenos;
a En la suspensión del proceso a prueba.
JUECES CON FUNCIONES DE EJECUCIÓN
Art. 57. — Losjuecescon funciones de ejecución tienen a su cargo:
a) Controlar quese respeten todas las garantías constitucionalese instrumen-
tos internacionales de Derechos Humanos en el trato otorgado a los con-
denados y personas sometidas a medidas de seguridad. En los casos en que
tuviere conocimiento de la violación de una garantía en relación a una per-
sona sometida a prisión preventiva, pondrá de inmediato la situación a co-
nocimiento del juez que ordenó la medida;
Controlar el cumplimiento efectivo de las sentencias de condena;
d) Resolver todos los planteos que se susciten durante la ejecución de las pe-
nas y medidas curativas o educativas, así como los referidos a la expulsión
de condenados extranjeros en situación irregular en el país;
Resolver lasimpugnaciones quese presenten contra lasdecisiones
de la ad-
ministración penitenciaria;
e) Visitar periódicamentelosestablecimientosdondeseencuentren personas
privadas de su libertad, a su disposición;
Dejar sin efecto una pena o modificar las condiciones de su cumplimiento
cuando entre en vigencia una ley penal más benigna;
9) Realizar la unificación de condenaso penas quese adviertan durante la eje-
cución de la pena.
533 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

OFICINA JUDICIAL

Art. 58. — Los jueces serán asistidos por una oficina judicial cuya composición y funciona-
miento defina la Ley de Organización y Competencia de la Justicia Penal Federal y Nacio-
nal. Asu director o jefe le corresponderá como función propia, sin perjuicio de las faculta-
des e intervenciones de los jueces previstas por este Código, organizar las audiencias, or-
ganizar todas las cuestiones administrativas relativas a los jurados, dictar los decretos de
merotrámite, ordenar las comunicaciones, custodiar los objetos secuestrados en los casos
que corresponda, llevar al día los registrosy estadisticas, dirigir al personal auxiliar, imfor-
mara las partes y colaborar en todos los trabajos materiales que los jueces le requieran.
Atalfin, deberá confeccionar una carpeta judicial donde asentará la actividad que realice
para cada uno de los casos, bajo el principio de desformalización.
La delegación de funciones jurisdiccionales a la oficina judicial tornará inválidas las ac-
tuaciones realizadas y será considerada falta grave y causal de mal desempeño.

Capitulo 3 a]
Excusación y recusación XL
os
uN
RECUSACIÓN, PRINCIPIO a
ul
Art. 59. — Las partes podrán recusar al juez si invocaren algún motiva serio y razonable Es
que funde la posibilidad de parcialidad. sl
XL
Las partestambién podrán invocar alguno de los motivos previstosen el art.60 u otrosaná- 2
logos o equivalentes. u
ía
sl
EXCUSACIÓN. MOTIVOS «
Mn
Art. 60. —Eljuez deberá apartarse del conocimiento del caso: uy
1)
a) Siintervino en él como acusador, defensor, representante, perito o consul- o
ES
tor técnico, si denunció el hecho a lo conoció como testigo, o si dio reco- a
mendaciones o emitió opinión sobre el caso fuera del procedimiento; o
bj Siintervino durante la investigación preparatoria o en el procedimiento de
ba
a
control de la acusación, no podrá intervenir enel juicio; si pronunció la deci- o
y
sión impugnada no podrá intervenir en el procedimiento que sustancia la
impugnación, nien su decisión;
c) Sien el caso intervino o interviene su cónyuge, conviviente o algún parien-
te dentro del tercer grado de consanguinidad o por adopción, y segundo de
afinidad, quien hasidosututor, curador o guardadoro quien está o ha esta-
do bajo su tutela, curatela o guarda;
d) Siélo alguna de las personas mencionadas en el inc. c) estuvieren interesa-
dosen el caso o tuvieren juicio pendiente, comunidad o sociedad con algu-
no de los interesados, salvo que se tratare de una sociedad anónima cuyas
acciones coticen en el mercado de valores;
e) Siélo alguna de las personas mencionadas en el inc. c) recibieron o reciben
beneficios
de importanciao son acreedores, deudores
o fiadores de alguno
de los interesados, salvo que se tratare de instituciones estatales o de enti-
ANEXO 534

dades financieras osi, después de comenzado el procedimiento, el juez hu-


biererecibido presentesodádivasdealguno delos interesados, aunque fue-
ren de escaso valor;

f) Si, antes de iniciado el procedimiento


tuvo amistad íntima o enemistad ma-
nifiesta con alguno de los interesados, sidenuncióo acusó a alguno
de ellos
o fue acusado o denunciado por alguno de ellos, incluso conforme al pro-
cedimiento para el desafueroo la destitución, salvo que circunstancias pos-
teriores demuestren armonía entre ambos;

g) Simediaren circunstancias que, por su gravedad, afecten su Independencia


eimparcialidad.

El juez comprendido en alguno de los motivos contenidos en los incs. a), b), c), 0), e) y g) de-
berá denunciarloinmediatamente, nobien conozca su situación respecto del caso, y apar-
tarse del conocimiento y decisión del proceso respectivo.
En el supuesto del inc. f), el juez, a su exclusivo criterio, podrá omitir el apartamiento, sin
perjuicio de informar a los intervinientes sobre la situación en que se halla.
TRÁMITE DELA EXCUSACIÓN
Art. 61. —Eljuezqueseexcuseremitirá lasactuaciones deexcusación, porresolución fun-
dada, a quien deba reemplazarlo. Este tomará conocimiento de los antecedentes de ma-
nera inmediata y dispondrá el trámite a seguir, sin perjuicio de remitirlos antecedentes al
juez con funciones de revisión, si estima que la excusa no tiene fundamento. La cuestión
será resuelta sin más trámite.
TRÁMITE DELA RECUSACIÓN
Art. 62.— Alformularse la recusación se indicarán por escrito, bajo pena de inadmisibili-
dad, los motivos y los elementos de prueba pertinentes.
Larecusación deberá formularse dentro delos tres dias de conocerselos motivosen quese
funda, salvo quese advierta durante las audiencias, encuyocasodeberá plantearse en ese
mismo acto. El planteo será sustanciado y resuelto en audiencia.
La resolución de la excusación referida en los artículos precedentes, no impedirá el trámi-
te de la recusación por el mismo motivo,
Siel juez admite la recusación, aplicará el procedimiento previsto para la excusación. En
caso contrario, remitirá el escrito de recusación y lo resuelto
al juez con funciones de revi-
sión, quien deberá resolver la cuestión dentro de las setenta y dos horas.
EFECTOS
Art. 63. — Producida la excusación o aceptada la recusación, el juezexcusado o recusado
no podrá realizar en el proceso ningún acto. Aunque posteriormente desaparezcan los
motivos que determinaron aquéllas, la intervención de los nuevos jueces será definitiva.
Incurriráen falta grave y causal de mal desempeño el juez que omitiera apartarse cuando
existiera un motivo para hacerlo o lo hiciera con notoria falta de fundamento, sin perjui-
cio de la aplicación del art. 129 si correspondiere de acuerdoa las circunstancias en que tu-
vieren lugar las conductas referidas,
La presentación de recusaciones manifiestamente infundadas
o dilatoriasseráconsidera-
da una falta profesional grave, quese comunicará de inmediato alsuperiorjerárquico o al
Colegio de Abogados que correspondiere,
235 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

TÍTULO Il — EL IMPUTADO

Capítulo 1
Normas generales
DENOMINACIÓN
Art. 64. — Se denomina imputado a la persona a la que se le atribuye la autoría o partici-
pación de un delito de acuerdo con las normas de este Código.

DERECHOS DEL IMPUTADO


Art. 65. — Atodo imputado se le asegurarán las garantías necesarias para su defensa, a
cuyofin las autoridades intervinientes le informarán los siguientes derechos:
a) Aserinformado de las razones desu aprehensión o detención, la autoridad
que la ha ordenado, entregándole si la hubiere copia de la orden judicial
emitidaensucontra, yeldeserconducidoanteunjuez, sindemora, para que
decidasobre la legalidad de aquélla; —]
b A pedir quesu aprehensión o detención sea comunicada en formainmedia- XL
os

ta a un pariente o persona de su confianza, asociación o entidad; si el impu- uN


tado ejerciere este derecho, se dejará constancia de la producción del aviso a
ul
y del resultado obtenido; si el aprehendido o detenido fuese extranjero se E
sl
le informará que puede pedir que su situación sea comunicada al represen- XL
tante diplomático del Estado de su nacionalidad, a quien también sele hará 2
ul
saber, si correspondiere, su interés en ser entrevistado; ía
sl
c) A guardar silencio, sin que ello pueda ser valorado como una admisión de «
los hechos o como indicio de culpabilidad; Mn
uy
Aser asistido desde el primer acto del procedimiento por el defensor de su 1)
o
elección o por uno propuesto por una persona de su confianza, o en su de- ES
fecto, por un defensor público; a
o
e) A entrevistarse con su defensor en forma libre, privada y confidencial, en a
particularenla oportunidad previaa larealización de cualquier actoque re- a
quiera su intervención; o
y
A prestar declaración, si asi lo deseara y se encuentra detenido, dentro de
las setenta y dos horas de efectivizada la medida;
9) A presentarse ante el representante del Ministerio Público Fiscal o el juez,
para que se le informe y escuche sobre los hechos que se le imputan;
h) A declarar cuantas veces quiera, con la presencia de su defensor, lo que se le
hará saber cada vez que manifieste su deseo de hacerlo;
Anosersometidoa técnicas o métodos que induzcan o alteren su libre vo-
luntad o a medidas contrarias a su dignidad;
A que no se empleen medios que impidan el libre movimiento de su perso-
na en el lugar y durante la realización de un acto procesal, sin perjuicio de
las medidas de vigilancia que en casos especiales y a su prudente arbitrio el
juez o el representante del Ministerio Público Fiscal consideren necesarias;
ANEXO 536

k) A acceder a toda la información disponible desde el momento en que ten-


ganoticia de la existencia del proceso, según las previsiones de este Código.

En todos los casos se dejará constancia fehaciente del cumplimiento del deber de infor-
mación establecido en este artículo.

IDENTIFICACIÓN Y DOMICILIO
Art. 66. — Desde el primer acto en que intervenga el imputado será identificado por sus
datos personales, señas particulares eimpresiones digitales, por medio de la oficinatécni-
ca respectiva.
Siello no fuere posible, se procederá a su identificación por testigos en la forma prevista
para los reconocimientosy por los otros medios que se juzguen oportunos.
La duda sobre los datos obtenidos no alterará el curso del procedimiento y los errores so-
bre ellos podrán ser corregidos en cualquier oportunidad.
En su primera intervención, el imputado deberá denunciar su domicilio real y fijar su do-
micilio procesal; posteriormente mantendrá actualizados esos datos.

PRESUNTA INIMPUTABILIDAD EN EL MOMENTO DEL HECHO


Art. 67. —Sise presumiere que el imputado, enelmomento decometerelhecho, padecía
alguna alteración mental que le impidiera comprender la criminalidad del acto odirigirsus
acciones, sus derechos de parte serán ejercidos por el defensor particular o, en su defecto,
por el defensor público, con los apoyos
y ajustes razonables
que fueran necesarios, con co-
municación al curador, silo hubiere.
Si el imputado fuere menor de dieciocho años de edad sus derechos de parte podrán ser
ejercidostambién por sus padreso tutor, ello sin perjuicio de la intervención que prevea la
Ley Orgánica del Ministerio Público.
En caso quese dictara el sobreseimiento por inimputabilidad, se deberán analizar en for-
ma previa las causales en el orden dispuesto en el art. 269. Si correspondiere, se dará in-
tervención ala Justicia Civil afin de que, en caso de ser necesario, se resuelva sobre las me-
didas de protección de derechos que correspondan de acuerdo a la legislación especifica
en salud mental.

PADECIMIENTO MENTAL SOBREVINIENTE


Art. 68. —Siduranteel proceso sobrevintere un padecimiento mental que restringiere la
capacidad del imputado, el juez establecerá los apoyos y los ajustes razonables que sean
necesarios, incluyendo el establecimiento de plazos especiales para el desarrollo del pro-
ceso, según el momento en que se produzca, sin perjuicio de quese lleven a cabo los actos
para la averiguación del hecho que no requieran su presenciao se prosiga aquél contra los
demás imputados.
Se comunicaráal juezenlocivil y al defensor particularo, ensu defecto, al defensor público,
la situación del imputado, a fin de que, en caso de ser necesario, se resuelva sobre las medi-
das de protección de derechos que correspondan de acuerdo a la legislación especifica.
REBELDÍA
Art. 69. — Será declarado en rebeldía el imputado que no comparezca a una citación sin
justificación, sefugue del establecimientoo lugardonde esté detenido, desobedezca una
orden de detención o se ausente del domicilio denunciado sin justificación.
537 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Ladeclaración de rebeldía yla orden de detención, en su caso, serán expedidas poreljuez,


asolicitud del representante del Ministerio Público Fiscal.
La declaración de rebeldía no suspenderá la investigación ni las resoluciones que deban
dictarse hasta la presentación de la acusación.
Cuando el rebelde compareciere o fuere puesto a disposición de la autoridad que lo re-
quiriere quedarán sin efecto las órdenes emitidas y sus inscripciones; se convocará a una
audiencia en un plazo no mayora setenta y dos horas y luego de oir al imputado, al repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal y al querellante, sicompareciere, el juezresolveráen
Tormainmediata sobrela procedencia delasmedidasqueselesoliciten. El trámitedel pro-
ceso continuará según su estado.

Capitulo 2
Declaración del imputado
LIBERTAD DE DECLARAR
Art.70. -Lascitacionesalimputado notendrán porfinalidad obtener una declaración so- —]
XL
bre el hecho quese leimputa, pero éstetendrá la libertad de declarar cuantasveces quiera. o
Durante la investigación preparatoria, podrá declarar oralmente o por escrito ante el re- uN
E
presentante del Ministerio Público Fiscal o ante el juez interviniente. Durante la etapa del ul
Es
juicio, en la oportunidad y formas previstas por este Código. sl
La dedaración delimputadosólo tendrá valorsila realiza en presencia desu defensor o, en XL
caso de ser escrita, si lleva la firma de éste. 2
ul
Sila declaración del imputadose desarrolla oralmente ante el representante del Ministerio ía
Público Fiscal, sobre ella se labrará un acta que reproducirá, del modo más fiel posible, to- sl
«
doloque suceda en el acto respectivoy las respuestas o declaraciones del imputado con sus Mn
uy
propias palabras;
en este caso, el acto finalizará con la lectura y la firma del acta por tados 1)
losintervinientes. o
ES
Siel imputado rehusare suscribirel acta, se expresará el motivo. a
El acta podrá ser reemplazada, total o parcialmente, por otra forma de registro; en ese ca- o
so, el representante del Ministerio Público Fiscal determinará el resguardo conveniente pa- ba
a
ragarantizar su inalterabilidad eindividualización futuras. o
Sipor imposibilidad física el imputado no pudiera oíro expresarse verbalmente, ono com- y
prendiera el idioma nacional tendrá derecho a designar su propio traductor o intérprete,
perosino lo designare será provisto de uno acosta del Estado, para que le transmita el con-
tenido del acto o de laaudiencia.
DESARROLLO
Art. 71. — Antesde comenzar la declaración, se le advertirá al imputado que tiene dere-
cho a declarar y de abstenerse de hacerlo total o parcialmente, sin que ello pueda ser uti-
lizado en su perjuicio, y se le harán saber los demás derechos que le corresponden.
Luego sele informará el hecho quese le atribuye en forma clara, precisa y circunstanciada,
el contenido de toda la prueba existente, que se pondrá a su disposición junto con todas
las actuaciones reunidas, y la descripción de la calificación jurídica provisional aplicable.
Inmediatamenteel imputado podrá declararcuanto tenga porconvenientesobre el hecho
quese le atribuye e indicará los medios de prueba de descargo.
Las partes podrán dirigiral imputado las preguntas que estimen convenientes.
ANEXO 538

MÉTODOS PROHIBIDOS
Art. 72. —En ningún caso se le exigirá al imputado juramento o promesa de decir verdad,
nipodrásersometidoaningunaclase de fuerza ocoacción. Seprohibetoda medida que atec-
te la libertad de decisión, voluntad, memoria o capacidad de comprensión del imputado.
Nose permitirán las preguntas sugestivaso capciosasy las respuestas noserán exigidas pe-
rentoriamente.
Siporladuración del acto se notaren signos de fatiga o falta de serenidad en el imputado,
la declaración será suspendida hasta que ellos desaparezcan.

FACULTADES POLICIALES

Art.73.— La policia no podrá interrogar al imputado. $ólo podrá requerirle los datos co-
rrespondientes a su identidad, si no estuviera suficientemente individualizado.
Siel imputado expresare su deseo de declarar se le hará saber de inmediato al represen-
tante del Ministerio Público Fiscal quien recibirá su declaración.
VALORACIÓN
Art. 74. — La inobservancia de los preceptos relativos a la declaración del imputado im-
pedirá quese la utilice en su contra, aun si hubiera dado su consentimiento para infringir
alguna regla.

Capítulo 3
Asistencia técnica

DERECHO DE ELECCIÓN
Art. 75. —Desdela primera actuación del procedimientoy hasta la completa ejecución de
la sentencia que se dictare, el imputado tendrá derecho a designar libremente uno o más
defensores. Sino lohiciere, el representante del Ministerio Público Fiscal solicitará que se
le nombre un defensor público, o bien el juez procederá a hacerlo. En todo caso, la desig-
nación del defensor deberá tener lugar antes de la realización de la primera audiencia a la
que fuere citado el imputado.
Siel imputado se encontrare privado de la libertad, cualquier persona de su confianza po-
drá proponer la designación de un defensor, lo queserá puesto en conocimiento de aquél
inmediatamente para su ratificación.
Mientras tanto se dará intervención al Defensor Público, que deberá ser informado inme-
diatamente de la imputación.
Sielimputado prefiriere defenderse personalmente, el juez lo autorizará cuando elto no
perjudicare la eficacia de la defensay no obstarea la normal sustanciación del proceso; de
lo contrario le designará un defensor público.
En cualquier caso la actuación de un defensor técnico no inhibe el derecho del imputado a
formular planteamientos y alegaciones por sí mismo. La designación del defensor hecha
por el imputado importará, salvo manifestación expresa en contrario, el otorgamiento de
mandato para representarlo en la acción civil, que subsistirá mientras no fuere revocado.

NOMBRAMIENTO
Art. 76. — El nombramiento del defensor no estará sujeto a ninguna formalidad. El im-
putado podrá designar los defensores que considere convenientes, pero noserádefendi-
539 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

dosimultáneamente por más de dosenlas audiencias oraleso en un mismo acto. Si inter-


vinieran varios defensores, la comunicación practicada a uno de ellos tendrá validez res-
pecto de todos.
Entodosloscasos el defensor tendrá derechoa conocer lasactuacionesrealizadas, antes de
la aceptación del cargo, salvo los supuestosen los queproceda la reserva del legajo. Unavez
aceptadoel cargo deberá constituir domicilio.
Durante el transcurso del proceso, elimputado podrá designar nuevo defensor, peroelan-
terior noserá separado ni podrá renunciar a la defensa hasta que el designado acepte el
cargo.
El ejercicio del cargo de defensor será obligatorio para quien lo acepte, salvo excusa fun-
dada.
Para el ejercicio de sus funciones, los defensores serán admitidos de inmediatoy sin nin-
gún trámite, por la policía o fuerza de seguridad interviniente, el representante del Mi-
nisterio Público Fiscal o el juez, según el caso.
El actor civil y el civilmente demandado actuarán en el proceso personalmente o por man-
datario, pero siempre con patrocinio letrado. —]
XL
ABANDONO os
uN
Art. 77. — En ningún caso el defensor particular del imputado podrá abandonar la de- E
fensa y dejar a su cliente sin [Link] así lo hiciere, se proveerá a su inmediata sustitu- ul
E
ción por el defensor público, a menos que el imputado designase un nuevo abogado de su sl
confianza. Hasta entonces aquél estará obligado a continuar en el desempeño del cargo y XL
2
no podrá ser nombrado de nuevo en el mismocaso, ul
Siel abandono ocurriere poco antes o durante el debate, el nuevo defensor podrá solici- ía
sl
taruna prórroga máxima de hasta diez días para eliniciooreanudación de la audiencia. El «
debate no podrá volvera suspenderse por la misma causa, aun si los jueces concedieran la Mn
ul
intervención de otro defensor particular. 1)
o
El abandono de los defensores o mandatarios delas partes civiles no suspenderá el proceso. ES
a
SANCIONES o
Art. 78. —El abandono de la defensa, la renuncia intempestiva y la falta de expresión de E
intereses contrapuestos entre más de un asistido constituirá una falta grave, queseráco- a
o
municada de inmediato al Colegio de Abogados. y
El incumplimiento injustificado de las obligaciones por parte del Defensor Públicoseráco-
municado de inmediato al Defensor General.

TÍTULO !!l — LA VÍCTIMA

Capítulo 1
Derechos fundamentales

CALIDAD DE VÍCTIMA
Art. 79. — Este Códigoconsidera victima:
a) Ala persona ofendida directamente por el delito;
b) Alcónyuge, conviviente, padres, hijos, hermanos, tutores o guardadores en
los delitos cuyo resultado sea la muerte de la persona con la que tuvieren tal
ANEXO 540

vínculo, osiel otendido hubiere sufrido una afectación psíquica o física que
le impida ejercer sus derechos.

DERECHOS DELAS VÍCTIMAS


Art. 80.— La víctima tendrá los siguientes derechos:
a) Arecibirun trato dignoy respetuoso y que sean minimas las molestias deri-
vadas del procedimiento;
b) Aqueserespete su intimidad en la medida que no obstruya la investigación;
cd) Arequerir medidas de protección parasuseguridad, la de sus familiaresy la
de lostestigosque declaren ensu interés, atravésdelosórganoscompeten-
tes; y a ser asistida en forma especializada con el objeto de propender a su
recuperación psíquica, física y social;
d) A intervenir en el procedimiento penal, conforme a lo establecido por este
Código;
e) Aser informada de los resultados del procedimiento;
f Aexaminardocumentos y actuaciones, y aserinformada verbalmente sobre
el estado del proceso y la situación del imputado;
9) Aaportar información durante la investigación;
hi) Aser escuchada antes de cada decisión que implique la extinción o suspen-
sión de la acción penal, siempre que lo solicite expresamente;
) Aser notificada de las resoluciones que puedan requerir su revisión;
J) Arequerirlarevisión de la desestimación, el archivo, la aplicación de un cri-
terio de oportunidad o el sobreseimiento, solicitado por el representante
del Ministerio Público Fiscal, aun si no hubiera intervenido en el procedi-
miento como querellante;
k) A participar en el proceso en calidad de querellante. La víctima será infor-
mada sobre sus derechos cuando realice la denuncia o en su primera inter-
vención en el procedimiento.
1) A quese adopten prontamente las medidas de coerción o cautelares que
resulten procedentes para impedir que el delito continúe en ejecución o
alcance consecuencias ulteriores;
m) A que le sean reintegrados los bienes sustraidos con la mayor urgencia;
n) Cuando se tratare de persona mayor de setenta años, mujer embarazada o
enfermo grave, a cumplirel acto procesal en el lugar de su residencia; tal cir-
cunstancia deberá ser comunicada a la autoridad competente con la debida
anticipación.

ASESORAMIENTO TÉCNICO
Art. 81. —Para el ejercicio de sus derechos, la victima podrá designar a un abogado desu
confianza. Sino lo hiciere se le informará que tiene derecho a ser asistida técnicamente y
se la derivará a la oficina de asistencia correspondiente, conforme lo dispuesto en la ley
27.372 0 la que en el futuro la reemplace.
541 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

ASESORAMIENTO ESPECIAL
Art. 82. — La víctima podrá solicitar que sus derechos y facultades sean ejercidos directa-
mente por una asociación registrada conforme á la ley, de protección o ayuda a las victimas,
de defensa de intereses colectivos o difusos, de defensa de los derechos humanos o espe-
clalizada en acciones de interés público,si fuera más conveniente para la defensa de sus in-
tereses. Formalizada la delegación, estasasociacionesejercerántodos los derechos
de la vic-
tima, a quien deberán mantener informada.

Capitulo 2
Querella
Sección 1?
Normas comunes

FORMA Y CONTENIDO DE LA QUERELLA


—]
Art.83. Lapretensión de constituirse en parte querellante se formulará por escrito, con XL
o
asistencialetrada, enforma personal o por mandatario especial que agregará el poder y de- uN
berá contener: E
ul
a) Datos de identidad, domicilioy firma del querellantey, en su caso, también Es
sl
del mandatario; XL
2
b) Datos de identidad y domicilio del querellado o, si se ignora, cualquier des- u
cripción que sirva para identificarlo; ía
sl
d) Unarelación clara, precisa y circunstanciada del hecho, con indicación del «
Mn
lugary el momento en que se ejecutó; uy
1)
d) Laspruebasqueseofrezcan, indicandoen sucaso los datos que permitan lle- o
ES
var adelante su producción. Si se trata de testigos o peritos, además de los a
datos personalesy domicilio, se deberán indicar los puntossobre los quede- o
berán serexaminados o requeridos; ba
a
e) La acreditación de los extremos de personería que invoca, en su caso. o
y
La presentación se deberá acompañar
con una copia del escrito para cada querellado. 515e
omitiere alguno de los requisitos establecidos en este artículo, deberá intimarse a quien
efectuó la presentación para que en el plazo de tres días corrija el error u omisión, bajo
apercibimiento de inadmisibilidad.

DERECHO A QUERELLAR
Art. 84. — Además de las víctimas, podrán querellar:
a) Lossocios, respecto de los delitos que afecten a una sociedad, cometidos
por quienes la dirijan, administren, gerencien o controlen;
b) Las asociaciones o fundaciones, en casos de crimenes de lesa humanidad o
de graves violaciones a los derechos humanos siempre que su objeto esta-
tutario se vincule directamente con la defensa de los derechos que se con-
sideren lesionados y se encuentren registradas conforme a la ley;
ANEXO 542

O) Los pueblos originarios en los delitos que impliquen discriminación de al-


guno de sus miembros, genocidio o afecten de un modo directo sus dere-
chos colectivos reconocidos constitucionalmente.

OPORTUNIDAD Y UNIDAD DE REPRESENTACIÓN


Art. 85.— Laquerellase deberá formular ante el representante del Ministerio Público Fis-
cal en la investigación [Link] el representante del Ministerio Público Fiscal consi-
derase que el interesado carece de legitimación para constituirse en querellante, deberá
solicitaral juez que decida al respecto.
Silos querellantes constituidos fueren varios, y hubiere identidad de intereses entre ellos,
deberán actuar bajo una sola representación, la que se ordenará de oficio si ellos no se pu-
sieren de acuerdo. No procederá la unidad de representación entre particulares y entida-
des del sector público, asociaciones o fundaciones, salvo acuerdo de los querellantes.

DESISTIMIENTO

Art. 86. —El querellante podrá desistir de su intervención en cualquier momento, que-
dando obligado por las costas que su actuación hubiere causado.
Se considerará que ha renunciadoa su intervención en los siguientes casos:
a) Si no concurriere a prestar declaración testimonial o a realizar cualquier
medida de prueba para cuya producción sea necesaria su presencia;
b) Sinoformulare acusación en la oportunidad procesal legalmente prevista;
c) Sino concurriere a la audiencia de debate o no presentare conclusiones.
En los casos de incomparecencia, la existencia de justa causa deberá acreditarse. El desisti-
miento será declarado por el juez a pedido de parte.

Sección 2*
Querellante en delitos de acción pública

QUERELLANTE AUTÓNOMO
Art. 87. —En!los delitos de acción pública, lavíctima o 5u representante legal, podrán pro-
vocar la persecución penal o intervenir en la ya iniciada por el representante del Ministe-
rio Público Fiscal.
La participación de la víctima como querellante no alterará las facultades concedidas por
la ley al representante del Ministerio Público Fiscal, nilo eximirá de sus responsabilidades.
Lasentidadesdel sector público podrán ser querellantes conforme las leyesy reglamentos
que asilo habiliten.

Sección 3*
Querellante en delitos de acción privada

ACCIÓN PENAL PRIVADA


Art. 88.— Toda persona quese considere ofendida por un delito de acción privadatendrá
derecho a presentar querella y a ejercerconjuntamente la acción civil resarcitoria. Sisetra-
543 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

tase de delitos de acción privada en perjuicio de una personaincapaz, podrá interponer la


querella su representante legal.
Encasoqueelabogadocumplalacalidad de representantepodráejercerdirectamente las
facultades del querellante, salvo las de carácter personal o cuando exista una reserva ex-
presa en la leyo en el mandato.
Regirán análogamente las reglas previstas para el defensor del imputado.

ABANDONO DE LA QUERELLA
Art. 89 — Además de los casos generales previstos en este Código, se considerará aban-
donada la querella de acción privada en lossiguientes casos:
a) Siel querellante no instara el procedimiento durante treinta días;
b) Siel querellanteno concurriera ala audiencia de conciliación sin justa causa;
cd) Sifallecido o incapacitado el querellante, no concurriera a proseguir el pro-
cedimiento quien esté autorizado para ello según la ley, dentro de los sesen-
ta días siguientes de la muerte o la incapacidad. —]
XL
os
uN
a
ul
TÍTULO IV MINISTERIO PÚBLICO FISCAL Ls
sl
XL
Capítulo 1 2
ul
Normas generales ía
sl
FUNCIONES «
Mn
Art. 90. — El Ministerio Público Fiscal tiene a su cargo la investigación de los delitos y la ul
1)
promoción de la acción penal pública contra los autoresy partícipes. o
ES
Lecorresponde la carga de la prueba y debe probar en el juicio oral y público los hechos que a
tfundamenten su acusación. Tiene la obligación de motivar sus requerimientos y resolucio- o
nes. Todaslas dependencias públicas estatalesestánobligadasa proporcionarcolaboración E
pronta, eficaz y completaa losrequerimientos que formule el representante del Ministerio a
o
Público Fiscal en cumplimiento de sus funciones, bajo apercibimiento de incurrir en las res- y
ponsabilidades previstas en la ley.
La distribución de las funciones de los miembros del Ministerio Público Fiscal se realizará
deconformidad alas normas que regulan su ejercicio, procurando la especialización de la
investigación y persecución penal mediante fiscalíastemáticas.
Para el más adecuado cumplimiento de sus funciones, el Ministerio Público Fiscal dela Na-
ción promoverá una amplia coordinación y actuación conjunta con los Ministerios Públi-
cos Fiscales de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante la cele-
bración de los respectivos convenios,

PRINCIPIOS DE ACTUACIÓN
Art.91.—Elrepresentante
del Ministerio Público Fiscal, ensu actuación, debe regirse por
los principios de objetividad y lealtad procesal.
Conforme al principio de objetividad, el representante del Ministerio Público Fiscal deberá
investigar todas las circunstancias relevantes del hecho objeto del proceso y formular sus
ANEXO 544

requerimientos de conformidadcon las pruebas de las quetomare conocimiento, incluso si


elloredundara en favor del imputado,
Conforme al principio de lealtad procesal, el representante del Ministerio Público Fiscal es-
tará obligado aexhibir, tan pronto comosea posible, las pruebas que obren en supoder 08s-
tén bajo su controly que, asujuicio, indiqueno tiendan a indicar la inocencia del acusado, o
aatenuar su culpabilidad, o que puedan afectar la credibilidad de las pruebas de cargo.

DIFERIMIENTO DE MEDIDAS
Art. 92. —Silascaracteristicas de un caso de especial gravedad lo hiciesennecesario, el re-
presentante del Ministerio Público Fiscal, con autorización del fiscal superior, podrá dis-
poner quese difiera cualquier medida de coerción o cautelar si presume que su ejecución
inmediata puede comprometerel éxito de la investigación.
Sila demora pusiere enriesgo la vida ola integridad de las personas oamenazarecon frus-
trarla localización de los imputados, el representante del Ministerio Público Fiscal proce-
derá de inmediato a la ejecución de las medidasque hubiesen sido diferidas osuspendidas
en los términos del párrafo anterior.

ACTUACIÓN CONJUNTA
Art. 93, — Cuando en razón de la complejidad del caso, su magnitud, la especialidad de la
materia, o las características del territorio en el cual deba realizarse una investigación, la
autoridad competente del Ministerio Público Fiscal disponga la asignación de fiscales co-
adyuvantes para que colaboren en el proceso, estos últimos podrán ejercer todas las fa-
cultades que este Código le otorga al representante del Ministerio Público Fiscal,

AUXILIARES FISCALES
Art. 94. — Los auxiliares fiscales podrán realizar todos los actos autorizados por este Có-
digo a los fiscales, a excepción de la facultad de formular acusación contra el imputado y
de adoptar decisiones que impliquen disponer de la acción penal en el proceso.

INHIBICIÓNY RECUSACIÓN
Art. 95. —El representante del Ministerio Público Fiscal, el auxiliar fiscal y el asistente fis-
cal seinhibirán y podrán ser recusados si existe algún motivo serio y razonable que afecte
la objetividad ensu desempeño.
La recusación y las cuestiones de inhibición serán resueltas por el juez ante el cual actúe el
funcionario recusado o de cuya inhibición se trate.

Capítulo 2
Fuerzas de seguridad
DEBERES
Art. 96.— La policia y demás fuerzas de seguridad deberán:
a) Recibir denuncias;
b) Entrevistar a los testigos;
() Resguardarel lugar del hecho y cuidar quelosrastrose instrumentos del deli-
to sean conservados;
545 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

d) Incautar los documentos y todo elemento material que pueda servir ala in-
vestigación, cuando les esté permitido;
e) Custodiarloselementossecuestrados, dejando debida constancia de lasme-
didas adoptadas con el objeto de preservar la cadena de custodia;
f Hacer constar elestadode las personas, cosasy lugares, mediante inspeccio-
nes, planos, fotografías, video filmaciones, exámenestécnicosy demás ope-
raciones que aconseje la investigación;
g) Practicarlas diligencias orientadasala individualización de los autoresy par-
ticipes del delito dispuestas por el representante del Ministerio Público Fis-
Cal;
h) Recabar los datos que sirvan para la identificación del imputado, con los lí-
mites establecidos por este Código;
) Prestar auxilio a las víctimasy proteger alos testigos;
) Reunirtoda la información de urgencia que pueda ser útil al representante
del Ministerio Público Fiscal; —]
XL
k) Efectuar el arresto, detención o incomunicación de personas en los casos os
uN
autorizados, informándoles sus derechos en forma inmediata y comprensi- E
ul
ble; Ls
sl
) Ejecutar allanamientosy requisas cuando les esté permitido. XL
2
COORDINACIÓN ul
ía
Art, 97. —El Ministerio Público Fiscal emitirá las instrucciones generales necesarias para sl
coordinar lalabor de las fuerzas de seguridad, afin de lograr la mayor eficacia en la inves- «
Mn
tigación de los delitos. ul
1)
De oficio oa pedido de parte, deberá apartara las fuerzas de seguridad que intervengan en o
la investigación cuando de los hechos investigados o de sus circunstancias surja que miem- ES
a
bros de aquéllas pudieran estar involucradoscomo autores o participes en tales hechos. o
a
a
o
y
TÍTULO v — EL ACTOR CIVIL
CONSTITUCIÓN EN PARTE
Art, 98. — Para ejercer la acción civil emergente del delito en el proceso penal, su titular
deberá constituirse en actor civil.
Las personas que no tengan capacidad para estar en juicio, no podrán actuar si no son re-
presentadas, autorizadas o asistidas en las formas prescriptas para el ejercicio de las accio-
nes civiles,
DEMANDADOS
Art. 99. —Sienel proceso hubiere varios imputados y civilmente demandados, la acción
podrá ser dirigida contra uno o más de ellos.
Perosilotueracontralossegundos deberá obligatoriamente ser dirigida, además, contra
los primeros.
Siel actor no mencionare a ningún imputado, se entenderá quese dirige contra todos.
ANEXO 546

FORMA. OPORTUNIDAD Y TRÁMITE


Art. 100.— La constitución de parte civil podrá hacerse personalmente opormandatario,
antes de que se presente la acusación, mediante un escrito que contenga las condiciones
personalesy el domicilio legal del accionante, aqué procesoserefierey losmotivosen que
sefunda la acción. La inobservancia de los requisitos hará inadmisible la solicitud.
La oportunidady trámite de la instancia de constitución se rige porlo dispuesto en los arts.
[Link] la intervención del actor civil, será condenado por las costas delain-
cidencia.

DEMANDA
Art. 101. El actor civil deberá concretarsu demanda y ofrecerla prueba en el plazode cin-
co días desde que se le comunique la acusación.
La demanda se formulará por escrito, con las formalidades exigidas en el Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación y será comunicada de inmediato al civilmente demandado.

DESISTIMIENTO
Art. 102.- Elactor podrá desistir de la acción en cualquier estado del proceso, quedan-
do obligado por las costas que suintervención hubiere causado.
El desistimiento importa renuncia de la acción civil. Se lo tendrá por desistido si:
a) No concretara su demanda en la oportunidad procesal prevista;
bj) Regularmente citado, nocompareciera ala audiencia
de control dela acu-
sación sin causa justificada;
cd) Noconcurriera ala audiencia deljuicio oralo no presentare conclusiones;
d) Se ausentara de la audiencia del juicio oral sin autorización de los jueces.

TÍTULO VI — EL CIVILMENTE DEMANDADO


CITACIÓN
Art. 103. — Las personas que según la ley civil respondan por el imputado del daño que
cause el delito podrán ser citadas para que intervengan en el proceso, a solicitud de quien
ejerza la acción resarcitoria.

CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA. EXCEPCIONES. RECONVENCIÓN


Art. 104, — El civilmente demandado deberá contestar la demanda y ofrecer la prueba
dentro delos diez días desde que aquélla le fue comunicada. En el mismoplazo podrá opo-
ner las excepciones y defensas civiles que estime pertinentes y reconvenir.
La forma y trámite se regirán por lo establecida por el Código Procesal Civil y Comercial de
la Nación, con excepción de los plazos que serán en todos los casos de tres días.

CITACIÓN EN GARANTÍA DEL ASEGURADOR


Art. 105. —El actor civil y el demandado civil podrán pedirla citación en garantía del ase-
gurador.
La intervención del asegurador seregirá por las normas que regulan la del demandado ci-
vilen cuanto sean aplicables, y podrá oponer todas las defensas que le acuerda la ley.
547 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

LIBRO TERCERO
ACTIVIDAD PROCESAL

TÍTULO | — ACTOS PROCESALES

Capítulo 1
Idioma y forma de los actos procesales

IDIOMA
Art. 106. — En todos los actos procesales se utilizará el idioma nacional. En caso de co-
rresponder se utilizarán formato y lenguaje accesibles. Si alguno de los intervinientes por
imposibilidad física no pudiera oir o entenderlo, deberá designarse un traductor o intér-
prete de oficio y/o disponer los apoyos necesarios para garantizar su comprensión y debi-
da comunicación. Cuando la persona no se exprese en idioma nacional, en lo posible, se
dejará constancia en ambas versiones.
—]
DÍA Y HORA DE CUMPLIMIENTO
XL
os
Art, 107. — Los actos procesales se cumplirán en dias y horas hábiles, sin perjuicio de las uN
a
habilitaciones que disponga el juez. ul
Es
Losactosdela investigación, salvo las excepciones expresamente dispuestas,se podrán cum- sl
pliren cualquier día y hora. XL
2
LUGAR u
ía
Art. 108. — Los representantes del Ministerio Público Fiscal y los jueces podrán consti- sl
tuirseencualquierlugar delterritorio dela Nación Argentina oen los lugares sometidosa «
Mn
sujurisdicción para la realización de los actos propios de su función. uy
1)
REGISTRO
o
ES
Art. 109. —Los actos del procesose podrán registrar por escrito, mediante imágenes, so- a
nidos u otro soporte tecnológico equivalente, quedando prohibida toda forma de edi- o
ción, tratamiento o modificación de los registros.
ba
a
Se deberá asegurar su autenticidad e inalterabilidad. o
y
Cuando se utilicen registros de imágenes o sonidos, se deberá reservarel original en con-
diciones que aseguren su inalterabilidad hasta el debate, sin perjuicio de la obtención de
copias que podrán utilizarse para otros fines del proceso.
Los contenidos esenciales de los actos deberán surgir del mismo registro y, en caso de no
serposible, de un acta complementaria.
ACTAS
Art. 110, —Losactos que deban asentarse
en forma escrita serán documentadosen un ac-
ta que deberá contener:
a) La mención del lugar, la fecha, la hora y la indicación delas diligencias rea-
lizadas, asi como el resumen de su contenido;
b) Lafirma detodoslos que participaron enelacto, dejándose constancia de
las razones de aquel que no la firme, o del que lo hace a ruegoo como tes-
tigo de actuación.
ANEXO 548

La omisión de estas formalidades sólo priva de efectos al acta o torna invalorable su con-
tenido cuando ellas no puedan ser suplidas con certeza sobre la base de otros elementos
de prueba.
Los funcionarios de la policía u otra fuerza de seguridad que deban registrar actos definiti-
vos o irreproducibles, tales como secuestros, inspecciones oculares, requisas personales y
allanamientosserán asistidos por dos testigos que no podrán pertenecer ala misma fuerza
que intervino en el acto.
En ningún caso podrán ser testigos de actuación los menores de dieciséis años, ni quienes
presenten signos evidentes de alteración de sus facultades psíquicas.

Capítulo 2
Actos y resoluciones judiciales
RESOLUCIONES JURISDICCIONALES
Art. 111. — Lasresoluciones jurisdiccionales contendrán:
a) El día, lugar e identificación del proceso;
b) El objeto a decidiry las peticiones de las partes;
c) Ladecisión y su motivación;
d) Lafirma del juez.
Lasresoluciones jurisdiccionales que requieran un debate previo o la producción de prue-
base adoptarán en audiencia pública, con la asistencia ininterrumpida del juez y las partes,
garantizando el principio de oralidad, contradicción, publicidad, inmediación y simplici-
dad. El juez no podrá suplirla actividad de las partes, y deberá sujetarse a lo que hayan dis-
cutido, Los fundamentos de las decisiones quedarán debidamente registrados en soporte
de audio o video, entregándose copia a las partes.
Las resoluciones jurisdiccionales expresarán los fundamentos de hecho y de derechoen que
se basen.
La fundamentación no podrá ser reemplazada con la simple relación de documentos, in-
vocación de las solicitudes de las partes, afirmaciones dogmáticas, expresiones rituales o
apelaciones morales.
DECISIONES DE MERO TRÁMITE
Art. 112. — Las decisiones de mero trámite serán firmadas por los encargados de la ofici-
najudicial o del Ministerio Público Fiscal, sise considerase estrictamente necesario.
ACLARATORIA
Art. 113.— Dentro del término de tres días de notificadas las resoluciones, se podrá recti-
ficar, de oficio o a instancia de parte, cualquier error u omisión material contenidos en
aquellas o aclarar o explicitar los fundamentos, siempre que ello no importe una modifi-
cación esencial. La instancia de aclaración suspenderá el término para interponer las im-
pugnaciones que procedan.

Capítulo 3
Plazos
PRINCIPIOS GENERALES
Art. 114, — Los actos procesales serán cumplidos en los plazos establecidos en este Código.
Los plazos legales y judiciales serán perentorios y vencerán a la hora veinticuatro del último
549 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

diaseñalado. Si el término fijadovenciese despuésdel horario laboral, el actoquedeba cum-


plirse en éste podráserrealizado durante las dos primeras horas del día hábil siguiente.
Los plazos determinados por horas comenzarán a correr inmediatamente después deocu-
rrido el acontecimiento
que fija su iniciación, sin interrupción.
Losplazosdeterminados por diascomenzarán acorreral día siguiente de practicada suco-
municación. A estos efectos, se computarán sólo los días y horas hábiles, salvo que la ley
disponga expresamente lo contrario o quese refiera a medidas cautelares, caso en el cual
secomputarán dias y horas corridos.
Los plazos comunes comenzarán a correra partir de la última comunicación que se practi-
que alos interesados.
PRÓRROGA
Art. 115. —Las partes podrán acordar la prórroga de los plazos. La parte a cuyo favor se ha
establecido un plazo podrá renunciarlo o abreviarlo mediante expresa manifestación de
voluntad, que deberá serconjunta siel plazo fueracomún,
REPOSICIÓN DEL PLAZO —]
Art. 116. — Las partes podrán solicitarla reposición total o parcial del plazo, si pordefecto XL
os
de la comunicación, por razones de fuerza mayor o por caso fortuito, no hubieran podido uN
observarla,
a
ul
Es
PLAZOS JUDICIALES sl
XL
Art. 117. —Enlos casos en que la ley permita la fijación de un plazo judicial, el juez lo fija- 2
rá conformea la naturaleza del procedimiento
y a laimportancia de la actividad quese de- u
ía
ba cumplir, teniendo en cuenta los derechos de las partes. sl
«
PLAZOS PARA RESOLVER Mn
uy
Art. 118. — Las decisiones judiciales serán deliberadas, votadas y pronunciadas inmedia- 1)
tamentedespuésdeconcluidala audiencia sininterrupción alguna, salvosilas partes acor- o
ES
daran un plazo distinto en orden a la complejidad del asunto a resolver. a
Las cuestiones que no requieran audiencia serán resueltas dentro de lostres días, siempre o
que la ley no disponga otro plazo. ba
a
o
Capítulo 4 y
Control de la duración del procedimiento
DURACIÓN MÁXIMA
Art. 119. — Sin perjuicio de lo establecido para los procedimientos especiales, todo pro-
ceso tendrá una duración máxima de tres años contados desde el acto de la formalización
de la investigación preparatoria. No se computará a estos efectos el tiempo necesario pa-
ra resolver el recurso extraordinario federal. La rebeldia o la suspensión del trámite por
cualquiera de las causas previstas en la ley suspenderán el plazo antes referido.
El incumplimiento del plazo previsto en el párrafo anterior hará incurriral juez y al repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal en falta grave y causal de mal desempeño.
QUEJA POR RETARDO DE JUSTICIA
Art, 120. —Siel juez no dicta la resolución correspondiente en los plazos previstos en es-
te Código, elinteresado podrá urgir pronto despachoysidentrodelascuarenta y ocho ho-
ANEXO 550

ras no lo obtiene, podrá interponer queja por retardo de justicia. El juez, con un breve in-
forme sobre los motivos de su demora, remitirá inmediatamente las actuaciones al juez
con funciones de revisión, para que resuelva lo que corresponda.
El juez con funciones de revisión resolverá directamente lo solicitado o emplazará al juez
para que lo haga dentro de las veinticuatro horas de devueltas las actuaciones. Si el juez
insiste en no decidir, será reemplazado inmediatamente, sin perjuicio de la responsabili-
dad que le corresponda.

DEMORA DE LOS JUECES CON FUNCIONES DE REVISIÓN


Art. 121. — Silos jueces con funciones de revisión no resolvieran la impugnación dentro
de los plazos establecidos en este Código, se podrá solicitarel pronto despacho.
Sien cinco días nose dicta resolución, los jueces incurriránen falta grave y causal de mal de-
sempeño.

Capítulo 5
Requerimientos y comunicaciones
REQUERIMIENTOS
Art. 122. —Losórganos judiciales
y el Ministerio Público podrán requerir cooperación de
manera directa aotras autoridades judiciales o administrativas de la Nación, de las provin-
ciaso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ytambién aentidades privadas, para la eje-
cución de unactoo para obtener información vinculada al proceso, fijando un plazo para
su cumplimiento. Losdestinatarios dedichosrequerimientos tramitarán sin demora las di-
ligencias.
Lassolicitudesde cooperación a autoridades judiciales, administrativas o entidades priva-
das de otras jurisdicciones del paísserán cursadas de acuerdo con las leyes vigentes y la re-
glamentación que se dicte.
Siel pedido de cooperación fuere demorado o rechazado, el órgano requirente podrá di-
rigirse al superior jerárquico de la autoridad requerida, quien, si procediere, ordenará o
gestionará su tramitación.
Siel requerido fuere una entidad privada, se podrá urgir la respuesta mediante la fijación
de conminaciones pecuniarias.
Los pedidos de auxilio judicial dirigidos a autoridades extranjeras se remitirán por la vía y
en la forma prescripta porlos tratados o costumbres internacionales, normas vigentes en
la materia, yenlo pertinentesegúnlosprocedimientosestablecidosenla Ley Orgánica del
Ministerio Público.
INVESTIGACIONES CONJUNTAS Y COOPERACIÓN DE MINISTERIOS PÚBLICOS
PROVINCIALES Y DELA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
Art. 123. — Si fuera necesario investigar hechos llevados a cabo en más de una jurisdic-
ción,el representante del Ministerio Público Fiscal podrá coordinar la investigación
con las
autoridades de otras jurisdicciones. A este efecto podrá formar equipos de investigación.
Cuando los hechos investigados correspondan a una misma jurisdicción se podrán formar
equipos de investigación que integren a fiscales federales con fiscales provinciales y de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, deconformidad conlosconveniosquecelebren al efec-
to.
551 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

COMUNICACIÓN INTERJURISDICCIONAL

Art, 124, — Cuando el representante del Ministerio Público Fiscal deba llevar a cabo una
medida que requiera autorización judicial previa, la solicitará al juez competente en el ca-
so,quienpodráautorizarlaaunsiaquella debe llevarse acaboenotra jurisdicción. Una vez
diligenciada, el representante del Ministerio Público Fiscal deberá poner en conocimien-
to del juez federal del lugarla medida practicada y los resultados obtenidos,

COMUNICACIONES. REGLA GENERAL


Art. 125. —Lasresoluciones, la convocatoria a los actos que requieran la intervención de
las partes o de terceros y los pedidos de cooperación o informes deberán comunicarse á
quien corresponda, dentro de las veinticuatro horas después de ser dictadasu ordenadas,
salvo que se disponga un plazo menor. Deberá garantizarse que:
a) Transmitan con claridad, precisión y en forma completa el contenido de
la resolución o de la actividad requerida y las condictones o plazos para su
cumplimiento;
b) Contengan los elementos necesarios para asegurar la defensa y el ejerci- —]
XL
cio de los derechos de las partes; o
uN
d) Adviertan suficientemente al imputado o a la víctima si el ejercicio de un a
derecho estuviera sujeto a un plazo o condición, ul
E
sl
No obstante las reglas fijadas, las partes podrán acordar expresamente en cada caso una XL
modalidad de comunicación efectiva de acuerdo con las posibilidades técnicas a las que 2
tengan acceso.
u
ía
sl
PROCEDIMIENTO «
Mn
Art. 126. — Lascomunicaciones
que dispongan los jueces o el Ministerio Público Fiscal se- uy
1)
rán practicadas por las oficinas respectivas de conformidad con las reglas que se establez- o
canen las leyes pertinentes. ES
a
Las decisiones que se adopten durante las audiencias quedarán comunicadas en el mismo o
acto. ba
a
o
y
Capitulo 6
Reglas de cooperación judicial

EXTRADICIÓN EN EL PAÍS
Art. 127, —Losrepresentantes del Ministerio Público Fiscal o losjuecessolicitarán la extra-
diciónde imputados ocondenados que se encuentren en distinta jurisdicción de conformi-
dad con los convenios celebrados.
Lasolicitud deextradiciónefectuada porjueceso representantes del Ministerio Público Fis-
cal de otras jurisdicciones será diligenciada por el juez del domicilio del requerido o por
aquél a cuya disposición se encuentre.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Art. 128. — Lacooperación internacional se regirá por el derecho internacional vigente y
las leyes nacionales respectivas.
ANEXO 552

TÍTULO Il — INVALIDEZ DE LOS ACTOS PROCESALES

PRINCIPIOS GENERALES
Art. 129. — No podrán ser valorados para fundar una decisión judicial, ni utilizados como
presupuesto de ella, los actos cumplidos con inobservancia de los derechos y garantias pre-
vistos en la Constitución Nacional, en losinstrumentos internacionales de Derechos Huma-
nos
y en este Código.
Tampoco podrán ser valorados los actos cumplidos con inobservancia de las formas, que
obsten al ejercicio del derecho a la tutela judicial dela víctima oimpidan el ejercicio de los
deberes del representante del Ministerio Público Fiscal.
SANEAMIENTO

Art. 130.— Todos los defectos deberán ser inmediatamente saneados, renovando el acto,
rectificando el error ocumpliendo el acto omitido, de oficio o a petición del interesado.
Silainvalidezse fundase en la violación de una garantía establecida en favor del imputa-
do, el procedimiento no podrá retrotraerse a etapas anteriores.
Seentenderá que el actose hasaneado sí, no obstante la irregularidad, hubiera consegui-
dosufin respecto de todos los interesados.
CONVALIDACIÓN
Art. 131. —Losdefectostormalesque afecten al representante del MinisterioPúblico Fis-
cal o ala victima quedan convalidados en los siguientes casos:
a) Silas partes no han solicitado su saneamiento mientras se realizaba el acto
o dentro de lostres días de practicado y quien lo solicita no ha estado pre-
sente; si por las circunstancias del acto ha sido imposible advertir oportu-
namente el defecto, el interesado deberá reclamarlo dentro de las veinti-
cuatro horas de advertido:
b) Si han aceptado, expresa o tácitamente, los efectos del acto.
DECLARACIÓN DE NULIDAD
Art. 132. —Si no fuera posible sanear un acto ni se tratase de casos de convalidación, el
juezdeberá declararsunulidadseñalándolo expresamente en la resolución respectiva, de
oficio o a petición de parte.
La nulidad de un acto invalida todos los efectos o los actos consecutivos
que dependan di-
rectamente de éste.
AUDIENCIA
Árt. 133. — Lassolicitudes de saneamiento o declaración de nulidad deberán ser resuel-
tas por el juez en audiencia, con intervención de todas las partes interesadas.

LIBRO CUARTO
MEDIOS DE PRUEBA
TÍTULO | — NORMAS GENERALES
LIBERTAD PROBATORIA
Art. 134. — Podrán probarse los hechosy circunstancias de interés para la solución correc-
ta del caso, por cualquier medio de prueba, salvo que seencuentren expresamente prohi-
553 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

bidos por la ley. Además de los medios de prueba establecidos en este Código se podrán
utilizar otros, siempre que no vulneren derechos o garantías constitucionales y no obsta-
culicen el control de la prueba porlos demás intervinientes.
REGLAS SOBRE LA PRUEBA
Art. 135. —Larecoleccióny admisibilidad dela pruebase ajustará alassiguientesreglas pro-
cesales:
a) Larecolección de loselementos
de prueba estará a cargo del representan-
te del Ministerio Público Fiscal, quien actuará bajo los principios de objeti-
vidad y lealtad procesal y deberá requerir orden judicial previa sólo en los
casos en que este Código asi lo establece;
b) Las demás partes podrán recolectar por sí las pruebas que consideren nece-
sarias y sólo recurrirán al representante del Ministerio Público Fiscal si fue-
se necesaria su intervención. En caso de negativa injustificada podrán recu-
rrir al órgano jurisdiccional competente para que así lo ordene. La prueba
producida por la querella se incorporará como anexo al legajo del Ministe- —]
XL
rio Público Fiscal cuando esta lo solicite; la defensa tendrá su propio legajo o
de prueba; uN
a
ul
Cd) Losjueces no podrán de oficio incorporar prueba alguna; E
sl
a) Sólose admitirán medios de prueba que guarden relación, directa o indi- XL
recta, con el objeto del proceso, sean útiles y pertinentes para la resolu- 2
ul
ción del caso y no resulten manifiestamente sobreabundantes; no podrá ía
denegarse prueba si parasu producción hubiere conformidad de las par- sl
tes;
«
Mn
uy
e) Sielhechofuera admitido portodas las partes, el órgano jurisdiccional pue- 1)
o
de prescindir de la prueba ofrecida, declarándolo comprobado en el auto ES
de apertura del juicio; durante la audiencia prevista en el art. 279, el juez a
puede provocar el acuerdo entre las partes si estimara que, según las prue- o
basofrecidas, se trata de un hecho notorio. ba
a
o
y
TÍTULO!!! COMPROBACIONES DIRECTAS

INSPECCIÓN DEL LUGAR DEL HECHO


Art, 136. —Nose podrán inspeccionar lugares
y cosas, salvo que existiera motivo suficien-
teyfundado para presumirqueseencontraránelementos útiles para la investigación, con-
forme las reglas que establece este Código.
De la diligenciase labrará un acta que será firmada por dos testigos que no pertenezcan a
lafuerza deseguridadque llevó adelanteelprocedimiento y adicionalmente, porotrome-
dio idóneo que garantice su inalterabilidad y fidelidad. Bajo esasformalidades, podrá ser
incorporada al juicio con posterioridad a que quienes hubieran intervenido en la diligen-
cia hayan sido interrogados por las partesy con el acuerdo de éstas.
Las fuerzas de seguridad serán las encargadas de realizar la diligencia, sin perjuicio de la
presencia del representante del Ministerio Público Fiscal en los casos en que éste la consi-
derase oportuna.
ANEXO 554

Para realizar inspecciones o registros, podrá ordenarse que durante la diligencia nose au-
senten quienes se encuentran en el lugar o que cualquier otra persona comparezca inme-
diatamente.
Los que desobedezcan podrán ser compelidos por la fuerza pública, según lo previsto en
este Código. La restricción de la libertad no durará más de seis horas sin recabar la orden
del juez.

REQUISA
Art. 137. —Eljuez ordenará, a requerimiento de parte y por auto fundado, la requisa de
una persona, la inspección de los efectos personales que lleva consigo, así como el interior
de los vehiculos, aeronaves o embarcaciones, siempre que haya motivos suficientes para
presumir que se ocultan cosas relacionadascon un delito. La orden deberá indicar los obje-
tos buscados.
Antesdeprocederalarequisase deberá advertira la persona acerca de la sospecha y del ob-
jeto buscado, invitándola a exhibirlo,
Las requisas se practicarán separadamente, con perspectiva de género, respetando el pu-
dor y la dignidad personal y, enlos casos que correspondiere, por profesionales de la salud.
La advertencia y lainspección se realizaránen presencia de dos testigos, que nopodrán per-
tenecera la fuerza de seguridad nia ninguno de los órganos intervinientes, salvo en caso
de suma urgencia o imposibilidad de conseguirlo, la que deberáser acreditada. El procedi-
miento y los motivos se harán constar en el acta que firmarán todos los intervinientesy si el
requisado no la suscribiere, se indicará la causa. La negativa de la persona que haya de ser
objeto de la requisa no obstará a ésta, salvo que mediaren causas justificadas.

REQUISA SIN ORDEM JUDICIAL


Art. 138. — Sólo podrá procederse a la requisa sin orden judicial de la persona e inspeccio-
nar los efectos personales que lleve consigo, asícomo el interior de los vehículos, aeronaves
y embarcaciones de cualquier clase, ante la concurrencia delos siguientes supuestos:
a) Existan circunstancias previas que razonable y objetivamente permitan
presumir que se ocultan cosas relacionadas con un delito;
b) Nofuere posible esperar la orden judicial ante el peligrocierto de que desa-
parezcan las pruebas quese intentan incautar;
c) Se practique en la vía pública, o en lugares de acceso público.
Si correspondiera, se practicarán los secuestros del modo previsto por este Código, y se la-
brará un acta, expresando los motivos, debiéndose comunicar la medida inmediatamen-
te al representante del Ministerio Público Fiscal para que disponga lo que corresponda.

REGISTRO DE LUGARES
Art. 139. —Si hubiere motivos para presumir queen determinadolugar existen cosas vin-
culadas a la investigación del delito o que alli se pueda efectuar la detención del imputa-
doo de alguna persona evadida o sospechada de haber participado de un hecho delictivo,
el juez ordenará, a requerimiento de partey por auto fundado, el registro de ese lugar.
El representante del Ministerio Público Fiscal podrá disponer de la fuerza pública y proceder
personalmente oencomendar ladiligencia al funcionario debidamente individualizado del
Ministerio Público Fiscal o de la policía u otra fuerza de seguridad que estime pertinente.
555 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

ALLANAMIENTO DE MORADA
Art, 140. —Si el registro debiera efectuarse en un lugar destinado a habitación oresiden-
cia particular osus dependencias cerradas, la diligencia deberá realizarse en horario diur-
no.
Excepcionalmente, en los casos en que exista peligro en la demora, podrá procederse en
cualquier horario. La orden que así lo disponga deberá explicitar tales circunstancias ex-
traordinarias.
El allanamiento será ordenado porel juezy no podrá sersuplido por el consentimiento de
quien habita el lugar.

ALLANAMIENTO EN OTROS LOCALES


Art. 141. — Lo establecido en el primer párrafo del art. 140 noregirá para losedificios pú-
blicos y oficinas administrativas, los establecimientos de reunión o de recreo, el local de las
asociacionesy cualquier otro lugar cerrado que no esté destinadoa habitación o residen-
cia particular.
En estos casos deberá darse aviso a las personasa cuyo cargo estuvieran los locales, salvo —]
que ellofuera perjudicial para la investigación. XL
Para la entrada y registro en el Honorable Congreso de la Nación, el juez deberá dar aviso os
uN
al presidente de la Cámara respectiva. a
ul
Sila entrada y registro hubiesen de practicarse en un estudio jurídico, en la medida de lo E
posible, deberá darse aviso, antes del comienzo del registro, al colegio profesional corres- sl
XL
pondiente de la jurisdicción respectiva, que podrá designar un representante para que 2
presencie el acto y en su caso formule observaciones para asegurar el respeto del secreto ul
ía
profesional. sl
«
ALLANAMIENTO SIN ORDEN JUDICIAL Mn
uy
Art. 142.— Noobstante lo dispuesto
en los articulos anteriores de este Titulo, la policía u 1)
o
otra fuerza de seguridad podrán proceder al allanamiento sin previa orden judicial si: ES
a
a) Porincendio, explosión, inundación u otro estragose hallare amenazada o
la vida de los habitantes o la propiedad; E
a
b) Mediare denuncia, cuya entidad resulte verosímil de acuerdo a las cir- o
cunstancias, de que una o más personas han sido vistas mientras se intro- y
ducian en una casa o local con indicios manifiestos de comisión de un deli-
to;
c) Seintrodujere en una casa o local algún sospechado de delito a quien se
persigue para su aprehensión;
d) Voces provenientes de una casa o local pidieren socorro o anunciaren que
allí se está cometiendo un delito;
e) Setuvieren sospechas fundadas de que en una cásao local se encuentra la
víctima de una privación ilegal de la libertad y corriere peligro inminente
su vida o integridad física; el representante del Ministerio Público Fiscal
deberá autorizar la medida.
En el acta se deberá dejar constancia de la existencia de alguna de las causales de excep-
ción descriptas en este artículo.
ANEXO 556

TRÁMITE DELA AUTORIZACIÓN

Art. 143. — Siempre que por este Código se requiera autorización para la realización de
una medida de prueba, el representante del Ministerio Público Fiscal deberá requerirla
por escrito o en forma oral, expresando:
a) La determinación concreta del lugar o los lugares que deberán ser regis-
trados;
b) La finalidad del registro, mencionando los objetos a secuestrar o las perso-
nas a detener;

() El nombre del representante del Ministerio Público Fiscal responsable del


control ode la ejecución de la medida, los motivos que tundansu necesidad
y cuáles son las evidencias disponibles que, prima facie, la justifican;
a) En sucaso, los motivos que fundamentan la necesidad de efectuar la dili-
gencia fuera del horario diurno;
e) Lafirmadelrepresentante del Ministerio Público Fiscal querequierela au-
torización.
El juez podrá convocar a audiencia unilateral previo a tomar la decisión.

ORDEN DEL JUEZ


Art. 144. — El juez examinará el cumplimiento de los requisitos formales y la razonabili-
dad de los motivos que fundan el pedido del representante del Ministerio Público Fiscal.
La orden será escrita y contendrála identificación de la investigación en el marco de la cual
se libra, la indicación detallada del lugaro lugares que habrán deser registrados, la finali-
dad con la que se practicará el registro, el día en que la medida deberá efectuarse y, sico-
rrespondiera, la habilitación horaria y la descripción de las cosas a secuestraro personas a
detener, así como de la autoridad que la llevará acabo.
En casos graves y urgentes, la comunicación de la orden a quien se le encomiende el alla-
namiento podrá realizarse por medios electrónicos o por cualquier otro medio idóneo,
con constancia fehaciente sobre el modo de comunicación utilizadoy de laidentificación
del receptor. El destinatario de la orden comunicará inmediatamente su recepción al juez
emisor y corroborará que los datos referidos en el segundo párrafo sean correctos. Podrá
usarsela firma digital.
Sila solicitud fuese por vía telefónica, el juez exigirá al representante del Ministerio Públi-
co Fiscallosrequisitosdel art. 143 y, sifueran reunidos, autorizará la medida. Dentro delas
veinticuatro horas deberá dejar constancia por escrito de la orden emitida.

FORMALIDADES PARA EL ALLANAMIENTO


Art. 145. — La orden de allanamiento serácomunicada entregándose una copia de ella al
que habite o posea el lugar donde deba efectuarse o, cuando esté ausente, asu encargado
o, a falta de éste, a cualquier persona mayor de edad que se hallare en el lugar, preferente-
mentea los familiares del primero. El funcionario a cargo del procedimiento deberá iden-
tificarse e invitará al notificado a presenciar el registro. Cuando no se encontrare ninguna
persona, ellose hará constarenelacta.
Siporexistirevidente riesgo para la seguridad de los testigos
del procedimiento fuera ne-
cesario que la autoridad preventora ingrese al lugar previamente, lo hará por el tiempo
557 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

estrictamente necesario para neutralizarel peligro. Se dejará constancia explicativa delas


circunstanciasenelacta.

RECAUDOS PARA EL REGISTRO


Art. 146. — Ladiligencia se realizará procurando afectar lo menos posible el derecho a la
intimidad.
El registro se circunscribirá al lugar específico sobre el que se sospecha que pudiera en-
contrarse el objeto de búsqueda y comprenderá exclusivamente los elementos que estén
relacionados con ese fin. Si en estricto cumplimiento de la orden de allanamiento se en-
contraren objetos que evidenciaren la comisión de un delito distinto al que motivó la or-
den, se pondrá en conocimiento del juez o representante del Ministerio Público Fiscal in-
terviniente quien, en caso de estimarlo adecuado, ordenará su secuestro.
En el acta se dejará constancia explicativa sobre el lugary la forma en que fueron hallados
todos los objetos secuestrados.
Practicadoel registro, se hará constaren el acta su resultado, con expresión de las circuns-
tancias útiles para la investigación. —]
El acta será firmada por los concurrentes. Si alguien nolo hiciere, se harán constar los mo- XL
o
tivos. uN
a
ul
ENTREGA DE OBJETOS O DOCUMENTOS E
sl
Art. 147. — Todo aquel que tenga en su poder objetos o documentos que puedan servir XL
como medio de prueba, estará obligado a presentarlos y entregarlos cuando le sean re- 2
u
queridos, siendo de aplicación las medidas de coacción permitidas para el testigo que re- ía
húsa declarar. sl
Silos objetos requeridos noson entregados se dispondrá su secuestro. Quedan exceptua- «
Mn
das de esta disposición las personas que deban abstenerse de declarar como testigos. uy
1)
o
PROCEDIMIENTO PARA EL SECUESTRO ES
a
Art. 148, — Serán de aplicación para el secuestro las normas previstas para la requisa y el o
registro. Los efectos secuestrados serán descriptos, inventariados y puestos bajo custodia ba
segura para evitarsu modificación o sustitución. a
o
Podrá disponerse la obtención de copias, reproduccioneso imágenes delos objetos cuan- y
do resulte más conveniente para la investigación.

OBJETOS NO SOMETIDOS A SECUESTRO


Art. 149. —No podrán ser objeto de secuestro:
a) Lascomunicaciones entre el imputadoy las personas que deban abstener-
se de declarar como testigos;
b) Las notas que hayan tomado los nombrados anteriormente sobre comu-
nicaciones confiadas por el imputado, o sobre cualquier circunstancia a la
cual se extienda el derecho o el deber de abstenerse a declarar.

INTERCEPTACIÓN
Art. 150. —Siempre que resulte útil para la comprobación del delito, el juez podrá orde-
nar, a petición de parte, la interceptacióny secuestro de la correspondencia postal, tele-
ANEXO 558

gráfica, electrónicao cualquier otra forma de comunicación ode todo otro efecto remiti-
do por el imputadoo destinado a éste, aunque sea bajo nombre supuesto.
Se procederá de modo análogo al allanamiento.
La intervención de comunicaciones tendrá carácterexcepcional y sólo podrá efectuarse por
un plazo máximo de treinta días, pudiendo ser renovada, expresando los motivos que justi-
fican la extensión del plazo conforme la naturalezay circunstancias del hecho investigado.
La solicitud deberá indicar el plazo de duración que estime necesario según las circunstan-
cias del caso, El juez controlará la legalidad y razonabilidad del requerimiento y resolverá
fundadamente.
Rige para los magistrados, funcionarios, agentes y empleados que tengan participación
activa en la intervención y/o responsabilidad sobre los elementos probatorios, el deber de
confidencialidad
y secretorespecto de la información obtenida por estos medios. Quienes
incumplan este deber incurrirán en responsabilidad penal.
Lasempresas que brinden el servicio de comunicación deberán posibilitar el cumplimien-
to inmediato de la diligencia, bajo apercibimiento de incurriren responsabilidad penal.
Silos elementos de convicción tenidos en consideración para ordenar la medida desapare-
cieren, hubiere transcurrido su plazo de duración o ésta hubiere alcanzado su objeto, de-
berá ser interrumpida inmediatamente.

INCAUTACIÓN DE DATOS
Art. 151. Eljuez podrá ordenar a requerimiento de parte y por auto fundado, el regis-
tro de un sistema informático o de una parte de éste, o de un medio de almacenamiento
de datos informáticoso electrónicos, con el objeto de secuestrar loscomponentes del sis-
tema, obtener copia o preservar datos o elementos de interés para la investigación, bajo
las condiciones establecidas en el art. 136.
Regirán las mismas limitaciones dispuestas para el secuestro de documentos.
Elexamen de los objetos, documentoso el resultado de la interceptación de comunicacio-
nes, se hará bajo la responsabilidad de la parte que lo solicitó.
Unavezsecuestrados loscomponentesdel sistema, uobtenidalacopiade losdatos, se apli-
carán las reglas de apertura y examen de correspondencia.
Se dispondrá la devolución de los componentes que no tuvieran relación con el proceso y
seprocederá ala destrucción de las copias delos datos. El interesado podrá recurrir al juez
para obtener la devolución de los componentes o la destrucción de los datos.
APERTURA Y EXAMEN, SECUESTRO
Art. 152. —Recibidala correspondencia o efectos interceptados, el representante del Mi-
nisterio Público Fiscal procederá a su apertura. Examinará los objetosy leerá el contenido
de la correspondencia.
El representante del Ministerio Público Fiscal en audiencia unilateral explicará los funda-
mentosporloscualessolicita mantenerelsecuestro delosobjetosque tuvieran relación con
el proceso. Del resto de los efectos el juez mantendrá la reserva del contenido y dispondrá
la entrega al destinatario o asusrepresentantes o parientes próximos, bajo constancia.
Regirán las limitaciones del secuestro de cosasy de preservación de la cadena de custodia.
PROCEDIMIENTO PARA EL REGISTRO Y CONSERVACIÓN

Art. 153.— Las intervenciones comprendidas en los artículos anteriores de este Título se-
rán registradas mediante su grabación magnetofónica u otros medios técnicos similares
559 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

que aseguren la fidelidad del registro, La grabación será entregada o conservada por el re-
presentante del Ministerio Público Fiscal, quien dispondrá las medidas de seguridad co-
rrespondientes, aplicándose los recaudos previstos para el secuestro y la cadena de custo-
dia. El representante del Ministerio Público Fiscal deberá guardar secreto de su contenido
y asegurará que nosea conocido porterceros.
Al finalizar el procedimiento por sentencia o auto de sobreseimiento, los registrosde soni-
dode lascomunicaciones y lastranscripcionesquesehubierenrealizadoserán puestosa res-
guardo del acceso público. No podrá accederse a éste a ningún fin, sino por orden judicial,
y porrazonesjustificadas.
CLAUSURA DE LOCALES
Art. 154. —Si para la averiguación de un delito fuera indispensable la clausura de un lo-
calolainmovilización de cosas mueblesque por su naturaleza o dimensiones no pudieran
ser mantenidas en depósito, se procederá a asegurarlas, previa orden judicial y según las
reglas del registro.
CONTROL —]
Art. 155. — Las partes podrán objetar en audiencia ante el juez las medidas que adopten XL
o
el representante del Ministerio Público Fiscal, sus auxiliares o los funcionarios policiales, uN
en ejercicio de las facultades reconocidasen este Título. a
ul
E
CUSTODIA Y DEVOLUCIÓN DE LOS EFECTOS SECUESTRADOS sl
XL
Art. 156. —Losefectos secuestrados serán inventariados y puestos bajo segura custodia, 2
a disposición del Ministerio Público Fiscal. Se podrá ordenar la obtención de copias a re- ul
ía
producciones delas cosassecuestradassiéstas pudierandesaparecer, alterarse
o fueran de sl
difícil custodia. «
Mn
Será obligación de las autoridades devolver los objetos secuestrados queno esténsometi- uy
dos a decomiso, restitución o embargo a las personas legitimadas para poseerlos, inme- 1)
o
diatamente después de realizadas las diligencias para las cuales se obtuvieron. ES
a
Estadevolución podrá ordenarse provisionalmente, en calidad de depósito judicial y al po-
o
seedor se le podrá imponer la obligación de exhibirlos.
ba
a
CADENA DE CUSTODIA o
Art. 157. —Conelfinde asegurar loselementos de prueba, se establecerá una cadena de y
custodia que resguardará su identidad, estado
y conservación. Se identificará atodas las
personas que hayan tomado contacto con esos elementos, siendo responsables los fun-
cionarios públicos y particulares intervinientes.

TÍTULO IIl — TESTIMONIOS

DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL TESTIGO. CAPACIDAD PARA ATESTIGUAR

Art. 158. — Desde el inicio del proceso penal y hasta su finalización, al testigo se le garan-
tizará el pleno respeto de los siguientes derechos:
a) Arecibir un trato digno y respetuoso por parte de las autoridades compe-
tentes;
b) Al pago de los gastos de traslado al lugar donde la autoridad competente
designe;
ANEXO 560

cd) Ala protección dela integridad física y moral, inclusive de su familia;


d) Aser informadosobre los resultados del acto procesal en el que ha partici-
pado;
e) Sise tratare de una persona mayor de setenta años, mujer embarazada o
enfermo grave, a cumplir con el acto procesal en el lugar de su residencia o
internación; tal circunstancia deberá ser comunicada a la autoridad com-
petente con la debida anticipación.

Eltestigonotendrála obligación de declararsobre hechos que le puedan acarrear respon-


sabilidad penal.
Los derechos reconocidos en este artículo deberán ser enunciados por el órgano compe-
tente al momento de practicar la primera citación del testigo.
Toda personaserá capaz de atestiguary, cuando noconcurran lasexcepciones previstasen
la ley, tendrá la obligación de comparecer si fuere citada para declarar la verdad de cuan-
toconociere y le fuera preguntado; no podrá ocultar hechos o circunstancias que guarden
relación con la investigación.

COMPULSIÓN
Art. 159. —Siel testigo nose presentara ala convocatoriaselo hará comparecer por me-
dio de la fuerza pública.
A pedido de parte, el juez podrá disponer el arresto del testigo que, luego de comparecer,
senegarea declarar,
Asimismo podrá ordenar, también a pedido de parte, el inmediato arresto de un testigo si
careciera de domicilioy hubiera motivos razonables para creer quese ocultará o ausenta-
rá.Ambas medidasduraráneltiempoindispensablepararecibirladeclaración, el que nun-
ca excederá de veinticuatro horas.
FACULTAD Y DEBERES DE ABSTENCIÓN
Art. 160. —Podrán abstenerse de declararelcónyuge o conviviente delimputado, los pa-
rientes hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad, sus tutores, cura-
dores y pupilos.
Las personas mencionadasserán informadas sobre su facultad de abstenerse antes de ini-
ciarla declaración.
Ellaspodránejercerlaaundurantesudeclaración, inclusoen el momento deresponder de-
terminadas preguntas.
Deberán abstenerse de declarar sobre los hechos secretos que hubieren llegado a su co-
nocimientoenrazón del propio estado, oficio o profesión, los ministros de un culto admiti-
do, los abogados, procuradores, escribanos, médicos, farmacéuticos, parterasy demás au-
xiliares del arte de curar; los militaresy funcionarios públicos sobre secretos de Estado.
Estosúltimos, no podrán negar su testimonio cuandosean liberados del deber de guardar
secreto por el interesado,

DECLARACIÓN DE LOS TESTIGOS DURANTE LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA


Art. 161. —Durante la investigación preparatoria lostestigos estarán obligados a prestar
declaración, salvo las excepciones previstas en la ley. El representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal deberá exigir a los testigos el juramento o promesa de decirverdad.
561 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Para las declaraciones regirán las reglas del principio de desformalización, debiendo ga-
rantizarse el contenido de las mismas.
El representante del Ministerio Público Fiscal hará sabera lostestigosla obligación que tie-
nen de comparecer y declarar durante la audiencia de juicio oral, asi como de comunicar
cualquier cambio de domicilio o de morada hasta esa oportunidad.
Si resultare necesario preservar la seguridad de un testigo o la de sus allegados, el repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal podrá disponer que su identidad o su domicilio se
mantengan reservados y solicitar unao varias de las medidas de protección previstas en la
legislación aplicable.

RESIDENTES EN EL EXTRANJERO
Art. 162. — Si el testigo se halla en el extranjero se procederá conforme a las normas na-
cionales o internacionales para la cooperación judicial. Sin embargo, se podrá requerir la
autorización del Estado en el cual se halle, para que sea interrogado por el representante
consular o diplomático, por un juez o por un representante del Ministerio Público Fiscal,
segúnsea la etapa del procedimiento y la naturaleza del acto de que se trate. —]
XL
TESTIMONIOS ESPECIALES
o
uN
Art. 163. — Cuando deba recibirse testimonio de personas que hayan resultado victimas a
ul
de hechos que las han afectado psicológicamente, el representante del Ministerio Público E
sl
Fiscal o el juez, según el caso y fundadamente, podrán disponer su recepción en privado y XL
con el auxilio de familiares o profesionales especializados, garantizando el ejercicio de la 2
ul
defensa. ía
sl
DECLARACIÓN DE MENORES DEEDAD, VÍCTIMAS DE TRATA DE PERSONAS, «
Mn
GRAVES VIOLACIONES A DERECHOS HUMANOS O PERSONAS uy
1)
CON CAPACIDAD RESTRINGIDA o
ES
Art, 164, —Si se tratare de víctimas o testigos menores de edad que a la fecha en que se a
requiera su comparecencia no hubiesen cumplido dieciséis años, personas con capacidad o
restringida, y testigos-victimas delos delitos detrata yexplotaciónde personas u otrasgra- ba
ves violaciones a derechos humanos, si la naturaleza y circunstancias del caso asi lo acan- a
o
sejasen, se deberá adoptar el siguiente procedimiento: y
a) Serán entrevistados por un psicólogo especialista de acuerdo a las condi-
ciones de la victima;

b) Si la víctima fuera menor de edad o persona con capacidad restringida, el


actose llevará a cabo de acuerdo a su edad y etapa evolutiva, o adecuadoa
suestadodevulnerabilidadsifuera víctima del delitodetrataoexplotación
de personasu otra grave violación a los derechos humanos;
c) Enel plazo que el representante del Ministerio Público Fiscal disponga, el
profesional actuante elevará un informe detallado con las conclusiones a
las que arribe;
d) El desarrollo del acto podrá ser seguido por las partes desde el exterior del
recinto a través de un vidrio espejado, micrófono, equipo de video o cual-
quier otro medio técnico con que se cuente; en ese caso con anterioridad a
ANEXO 562

lainiciación delacto, el juez o el representante del Ministerio Público Fiscal,


segúnelcaso, hará saber al profesional a cargodela entrevista lasinquietu-
des propuestas por las partes así como las que surjan durante el transcurso
del acto, las que serán canalizadasteniendoen cuenta las caracteristicas del
hecho
y el estado emocional de la víctima;
e) Sila victima estuviera imposibilitada de comparecer por motivos de salud
o por residiren un lugar distante a la sede del tribunal, o para garantizar la
protección de su seguridad, se podrá realizar el acto a través de videocon-
terencias;
f Se podrá admitir la exhibición del registro audiovisual de declaraciones
previas de la víctima en ese u otro proceso judicial.
Silas partesrequiriesen la comparecencia alos efectos de controlar la prue-
ba, el juez les requerirá los motivos y el interés concreto, así como los pun-
tossobre los que pretendan examinar al testigo, y admitirá el interrogato-
riosólo sobre aquéllos que hagan al efectivo cumplimiento del derecho de
defensa;
9) La declaración se registrará en un video fílmico.
Si se tratase de actos de reconocimiento de lugares o cosas, el menor de
edad o la persona con capacidad restringida victima del delito será asistido
por un profesional especialista. Si se tratare del delito de trata o explota-
ción de personas, la víctima será acompañada por un profesional especia-
lista; en ningún caso estará presente el imputado.
Si se tratase de victimas que a la fecha en quese requiere su comparecen-
cía ya hubiesen cumplido dieciséis años pero fuesen menores de dieciocho
años de edad, antes de la recepción del testimonio, se requerirá informe a
un especialista acerca de la existencia de riesgo para la salud psicofísica del
menor de edad en el caso de que compareciese ante los estrados judiciales
en presencia de las partes. Esta medida debe llevarse adelante evitando la
revictimización del niño, niña o adolescente.

DECLARACIÓN POR ESCRITO


Art. 165. Podrán declarar por informe escritoy bajo juramento o promesa de decirver-
dad, el Presidente
y Vicepresidente de la Nación, los Gobernadoresy Vicegobernadores de
las Provincias, el Jefe y Vicejefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los
Ministros y Legisladores nacionales, provinciales, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Ai-
res, los Ministros diplomáticos y cónsules generales, los jueces del Poder Judicial de la Na-
ción, de las Provincias, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los fiscalesy defenso-
res de Ministerios Públicos nacionales, provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, los oficiales superiores de las fuerzas armadas desde el grado de coronel o su equi-
valente, en actividad, y los altos dignatarios de la Iglesia.

DECLARACIÓN EN EL DOMICILIO
Art. 166.— Las personas que no puedan concurrir al tribunal por estar fisicamente impe-
didas, serán interrogadas en su domicilio o lugar de alojamiento o internación.
563 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

TÍTULO IVY — PERITAJES

PROCEDENCIA
Art. 167. —5iparaconocer o apreciar un hecho resultaran necesarios conocimientos es-
peciales en alguna ciencia, arte o técnica, las partes podrán presentar informes elabora-
dos por peritos de suconfianza en cuyo caso deberán acompañar los elementos que acre-
diten la idoneidad profesional de aquéllos.

CALIDAD HABILITANTE
Art. 168. — Losperitos deberán tenertítulo habilitante en la materia relativa al punto so-
bre el que dictaminarán, siempre que la ciencia, arte o técnica esté reglamentada, En caso
contrario deberá designarse a una persona de idoneidad manifiesta.
No podrán desempeñarse como peritos las personas a quien la ley reconociere la facultad
de abstenerse de prestar declaración testimonial.
Noregirán lasreglas de la prueba pericial para quien declaresobre hechos o circunstancias
que conoció espontáneamente aunque utilice para informar las aptitudes especiales que —]
poseeen una ciencia, arte otécnica. Eneste casoregiránlasreglas de la prueba testimonial. XL
o
uN
a
INSTRUCCIONES ul
E
Art. 169. — Durante la etapa de la investigación preparatoria, las partes podrán solicitar sl
al representante del Ministerio Público Fiscal las instrucciones necesarias para que sus pe- XL
ritos puedan acceder a examinar los objetos, documentoso lugares a que se refiere su pe- 2
ul
ricia o para cualquier otro fin pertinente. El representante del Ministerio Público Fiscal ac- [A
cederá alasolicitud a menos que, presentada durante la etapa de investigación prepara- sl
«
toria, se considere necesario postergarla para proteger el éxito de aquélla. El represen- Mn
uy
tantedelMinisterio Público Fiscal podrá oponerse dentro de loscinco díassiexistieranfun- 1)
dadas razones, Ante la oposición, podrá recurrirse ante el juez, quien resolverá en audien- o
ES
cia. A
Los peritos procurarán practicar juntos el examen, o
Ss
a
DICTAMEN PERICIAL o
Art. 170. —El dictamen será fundadoy contendrá, de manera clara y precisa, una relación
y
detallada de las operaciones practicadas
y sus resultados, las observacionesde las parteso
de sus consultores técnicos y las conclusiones que se formulen respecto de cada tema es-
tudiado.
Los peritospodrán dictaminar por separado en caso de que exista diversidad de opiniones
entre ellos.
El dictamen se presentará porescritofirmado y fechado, sin perjuicio de la declaración en
las audiencias.

INSTITUCIONES
Art. 171.—Sielperitajeseencomendaraauna institución científica otécnica y en las ope-
raciones debieran intervenir distintos peritos o equipos de trabajo, se podrá elaborar un
único informe bajo la responsabilidad de quien dirija los trabajos conjuntos, el que será
suscripto por todos los intervinientes.
ANEXO 564

PERITAJES ESPECIALES

Art. 172, — Si debieran realizarse diferentes pruebas periciales a niños, niñas y adoles-
centeso personas afectadas psicológicamente, se procurará concentrar la actividad de los
peritos, ordenando que actúen conjunta e interdisciplinariamente.

TÍTULO Y OTROS MEDIOS DE PRUEBA


RECONOCIMIENTOS
Art. 173. — Los documentos, objetos y otros elementos de convicción podrán ser exhibi-
dos al imputado, a los testigos y a los peritos para que los reconozcan o informen sobre
ellos.
Antes del reconocimiento de una cosa, se invitará al testigo que deba efectuarlo a que la
describa y se procurará, enlo posible, la exhibición conjunta con otros objetos similares.
5ise dispusiera el reconocimiento de voces, sonidosy cuanto pueda ser objeto de percep-
ción sensorial, se observarán las disposiciones previstas para el reconocimiento de perso-
nas.
INFORMES
Art. 174. — Podrán requerirse informes a cualquier persona o entidad pública o privada
sobre los datos obrantesenlos registros que posean.
Los informes se solicitarán verbalmente o por escrito, indicando el procedimiento en el
cual se requieren, el nombre del imputado, el lugar y plazo de entrega.
En caso de incumplimiento dela persona o entidad privada se podrá urgirla respuesta me-
diante la fijación de conminaciones pecuniarias, sin perjuicio delasresponsabilidades pe-
nales correspondientes.

INDIVIDUALIZACIÓN DE PERSONAS
Art. 175.— Podrá ordenarse la obtención de ácido desoxtrribonucleico (ADN) del imputa-
do ode otra personasi ello fuere necesario para su identificación o para la constatación de
circunstancias de importancia para la investigación.
Paratales fines, serán admisibles minimasextraccionesdesangre, saliva, piel, cabello
u otras
muestras biológicas, a efectuarse según las reglas del saber médico si no existiere perjuicio
alguno para la integridad física dela personasobre la que deba efectuarsela medida, según
la experiencia común y la opinión del experto a cargo de la intervención.
La misma será practicada del modo menos lesivo para la persona y sin afectar su pudor, te-
niendo especialmente en consideraciónsu género y otras circunstancias particulares. El uso
de las facultades coercitivassobre el afectado porla medida en ningún caso podrá exceder
el estrictamente necesario para su realización,
Si se estimare conveniente, y siempre que sea posible alcanzar igual certeza con el resulta-
do de lamedida, podrá ordenarse la obtención de ácido desoxirribonucleico (ADN) por me-
dios distintos a la inspección corporal, como el secuestro de objetos que contengan células
ya desprendidas del cuerpo para lo cual podrán ordenarse medidascomo el registro domi-
cillario, la requisa personal, oprocedimientos inocuos que impliquen la descamación de cé-
lulas o piel.
565 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Asimismo, en el caso de un delito de acción pública en elquese deba obtener ácido desoxi-
rribonucleico (ADN) de la presunta victima del delito, la medida se practicará teniendo en
cuenta tal condición, afin de evitar su revictimización y resguardar los derechos específicos
que tiene.
En ningún caso regirá la facultad de abstención prevista en este Código.
Sila persona que ha deser objeto del examen, informada de sus derechos, consintiereenha-
cerlo, el representante del Ministerio Público Fiscal ordenará que se practique sin más trá-
mite, En caso de negarse, se solicitará la correspondiente orden judicial, exponiéndose al
juez las razones del rechazo.
Eljuezordenará la diligenciasiempre quesecumplierenlas condicionesseñaladasenelpá-
rrafo primero deestearticulo, justificando sunecesidad, razonabilidad
y proporcionalidad
enelcasoconcreto.
RECONOCIMIENTO POR FOTOGRAFÍA

Art. 176. — Excepcionalmente podrá ordenarse el reconocimiento fotográfico si fuera


necesarioidentificaroreconocera una persona que no estuviere presentey no pudiere ser
—]
hallada, y de la quese tuvieren fotografías. En este caso, se le presentarán éstas, con otras XL
semejantes de personas diversas, a quien deba efectuar el reconocimiento. En lo demás, o
uN
seobservarán las disposiciones precedentes. a
ul
E
RECONOCIMIENTO EN RUEDA DE PERSONAS sl
Art. 177. —El juez podrá ordenar, a pedido de parte, que se practique el reconocimiento XL
2
de una persona para identificarla o establecer que quien la menciona o alude efectiva- u
mente la conoce ola ha visto, ía
sl
Antes del reconocimiento, quien haya de practicarlo será interrogado para que describa a «
la persona de quese trata y para que diga si antes de ese acto la ha conocido o visto perso- Mn
uy
nalmente oenimagen. 1)
o
Ladiligencia de reconocimientose practicará enseguida del interrogatorio poniendoa la ES
vista del que haya de verificarlo, junto con otras dos o más personas de condiciones exte- a
riores semejantes, a laque debaser identificada o reconocida, quienelegirá colocación en o
la rueda.
ba
a
En presencia de tadas ellas, o desde donde no pueda servisto, según el juez lo estime opor- o
y
tuno,el que deba practicarel reconocimiento manifestarásiseencuentraen la ruedalaper-
sona ala que haya hecho referencia, invitándoselo aque, en casoafirmativo, la designe cla-
ra y precisamente y manifieste las diferencias y semejanzas que observare entre su estado
actual y el que presentaba en la época a que se refiere su declaración. La diligencia se hará
constaren acta, donde se consignarán todas las circunstancias útiles, inclusiveel nombre, el
domicilioy fotografías de los que hubieren formado la rueda.
El declarante prestará promesa o juramento de decir verdad.

RECAUDOS
Art. 178. —Larealización de reconocimientos se hará con comunicación previa alas par-
tes,
Lafalta de comparecencia del defensor particular el día y la hora fijadas no impedirá la re-
alización del reconocimiento, en cuyo caso se deberá dar intervención al defensor oficial
en turno para que se haga presente en el lugar, exclusivamente a fin de resguardar el de-
ANEXO 566

recho de defensa del imputado durante la diligencia, salvo que el defensor particular hu-
biera solicitado con antelación una prórroga del reconocimiento.
Losreconocimientosprocederánaúnsinconsentimientodelimputadoysedeberántomar
los recaudos para que el mismo no se desfigure.

IDENTIFICACIÓN DE CADÁVERES Y AUTOPSIAS

Art. 179. —Sila investigación versare sobre la muerte sospechosa de haber sido provoca-
da por un hecho punible, antes de procederse a la inhumación del occiso o después de su
exhumación, el representante del Ministerio Público Fiscal, con comunicación a la defen-
sa, ordenará la realización de la autopsia y descripciones correspondientes. La identifica-
ciónse efectuará por medio de testigos, muestras dactiloscópicas o, de noser posible, por
atro medio idóneo.

RECONSTRUCCIÓN DEL HECHO


Art. 180, —Se podrá ordenar la reconstrucción del hecho para comprobarsi se efectuó o
pudo efectuarse de un modo determinado,
No podrá obligarse al imputado a intervenir en la reconstrucción, pero tendrá derecho a
solicitarla, presenciarla e interveniren ella.

EXÁMENES CORPORALES
Art. 181. — Si fuere necesario para constatar circunstancias relevantes para la investiga-
ción, podrán efectuarse exámenes corporales al imputado o al presunto ofendido por el
hecho punible, tales como pruebas de carácter biológico, extracciones de sangre u otros
análogos, siempre que no existiere riesgo para la salud o dignidad del examinado.
Sila persona que ha de ser objeto de examen, informada de sus derechos, consintiere en
hacerlo, el representante del Ministerio Público Fiscal ordenará que se practique sin más
trámite. En caso de negarse, se solicitará la correspondiente autorización judicial, expo-
niéndose al juez las razones del rechazo.
El juez ordenará la diligencia siempre que se cumplieren las condiciones señaladas en el
párrafo primero de este artículo.

TÍTULO VI TÉCNICAS ESPECIALES DE INVESTIGACIÓN


PROCEDENCIA
Art. 182.—Lastécnicasy medidas especiales de investigación contempladas en este Títu-
losólopodránsersolicitadas por elrepresentante del Ministerio PúblicoFiscal,
y serán pro-
cedentessólo
en los siguientes casos:
a) Delitos de producción, tráfico, transporte, siembra, almacenamientoy co-
mercialización de estupefacientes, precursores químicoso materias primas
para su producción o fabricación previstos en la ley 23.737 ola que en elfu-
turo la reemplace, y la organización y financiación de dichos delitos;
b) Delitos previstos en la Sección XIl, Título | del CA;
c) Todos los casos en que sea aplicable el art. 41 quinquies del CP;
d) Delitos previstos en los arts. 142 bis, 142 ter, y 170 del CP;
e) Delitos previstos en los arts. 145 bis y ter del CP;
567 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

f Delitos previstos en los arts. 189 bis, párrs. 1%, 3? y 59 del CP;
g) Delitos previstos en el art. 210, 210 bis del CP;
hi) Delitos previstos en el Libro Segundo, Título XI!l del CP.

AGENTE ENCUBIERTO

Art. 183.— Será consideradoagente encubierto todo aquel funcionario de las fuerzasde
seguridad autorizado, altamente calificado, que prestando su consentimiento y ocultan-
dosuidentidad, se infiltreo introduzca enlasorganizacionescriminales
o asociaciones de-
lictivas, con el fin de identificar o detener a los autores, participes o encubridores, de im-
pedir la consumación de un delito, o para reunir información y elementos de prueba ne-
cesarios para la investigación, con autorización judicial.
AGENTE ENCUBIERTO. DESIGNACIÓN

Art. 184. — Dispuesta la actuación por el juez a pedido del representante del Ministerio
Público Fiscal, su designación y la instrumentación necesaria parasu protección estarána
cargo del Ministerio de Seguridad de la Nación, con control judicial. a]
XL
AGENTE REVELADOR os
uN
Art. 185. —Será considerado agente reveladortodo aquelagente delasfuerzas de segu- a
ul
ridado policiales designado con el findesimularinterésy/o ejecutar el transporte, compra En
o consumo, para sí o para terceros de dinero, bienes, personas, servicios, armas, estupefa- sl
XL
cientes osustancias psicotrópicas, o participar de cualquier otra actividad de un grupo cri- 2
minal, con la finalidad de identificara las personas implicadasen un delito, detenerlas, in- u
ía
cautar los bienes, liberar a las víctimas o de recolectar material probatorio que sirva para sl
el esclarecimiento delos hechosilicitos. Ental sentido, el accionardel agente revelador no «
Mn
es de ejecución continuada ni se perpetúa en el tiempo, porlo tanto, no está destinadoa uy
infiltrarse dentro de las organizaciones criminales como parte de ellas.
1)
o
ES
AGENTE REVELADOR. DESIGNACIÓN a
o
Art. 186. —Eljuez, a pedido del representante del Ministerio Público Fiscal, podrá dispo-
ner que agentes de las fuerzas policiales
y de seguridad en actividad lleven a cabo las tare-
e
a
as necesarias a fin de revelar alguna de las conductas previstas en el artículo anterior, ac- o
y
tuandocomo agentes reveladores.
Atal efecto, el órgano judicial tendrá a su cargo la designación del agente revelador y la
instrumentación necesaria para su actuación.
RESPONSABILIDAD PENAL
Art. 187. —Noserán punibleselagenteencubierto o el agente revelador que, como con-
secuencia necesaria del desarrollo de la actuación encomendada, se hubiesen visto com-
pelidos a incurriren un delito, siempre que este no implique poner en peligro cierto la vi-
daolaintegridad psíquica o fisica de una persona ola imposición de un grave sufrimiento
físico o moral a otro.

RESERVA DE IDENTIDAD
Art, 188, — Cuando el agente encubierto o el agente revelador hubiesen resultado im-
putados en un proceso, harán saber confidencialmente su carácter al fiscal interviniente,
ANEXO 568

quien de manera reservada recabará la información que le permita corroborar tal situa-
ción. Si fuere de aplicación lo dispuesto en el artículo anterior, la cuestión se resolverá sin
develar la verdadera identidad delimputado.

INFORMACIÓN OBTENIDA
Art. 189. —Lainformación que el agente encubierto o el agente revelador obtengan se-
rá puesta inmediatamente en conocimiento del representante del Ministerio Público Fis-
cal interviniente, en la forma que resultare más conveniente para posibilitar el cumpli-
miento de su tarea y evitarla revelación de su función e identidad.

CONVOCATORIA A PRESTAR DECLARACIÓN


Art. 190. —El agente encubierto y el agente revelador serán convocados al juicio Única-
mente cuando su testimonio resultare absolutamente imprescindible. Cuando la declara-
ción significare un riesgo para su integridad o la de otras personas, o cuando frustrare una
intervención ulterior, se emplearán los recursos técnicos necesarios para impedir que pue-
da identificarse al declarante por suvozo su rostro. Ladeclaración prestada en estas condi-
cionesno constituirá prueba dirimente parala condena del acusado, y deberá valorarsecon
especial cautela por el órgano judicial interviniente.

INFORMANTE
Art. 191, — Tendrá carácter de informante aquella persona que, bajo reserva de identidad
y a cambio de un beneficio económico, aporte a las fuerzas de seguridad, policiales u otros
organismos encargados de la investigación de hechos ilícitos, datos, informes, testimonios,
documentación o cualquier otro elemento o referencia pertinentey útil que permitainiciar
oguiar la investigación para la detección de individuos u organizaciones dedicadosa la pla-
nificación, preparación, comisión, apoyo o financiamiento de los delitos enunciadosen este
Título.

CARÁCTER DE INFORMANTE
Art. 192. —Elinformante no será considerado agente del Estado. Debe ser notificado de
que colaborará en la investigación en ese carácter y se le garantizará que su identidad se-
rá mantenida en estricta reserva,
Noserá admisible lainformación aportada por el informante si este vulnera la prohibición
de denunciar establecida en el art. 238 de éste Código.
Desernecesario, deberánadoptarselasmedidasde protección adecuadas parasalvaguar-
darla vida y la integridad física del informante y su familia.

ENTREGA VIGILADA
Art. 193. —Eljuez, a pedido del representante del Ministerio Público Fiscal, en audiencia
unilateral, podrá autorizar que se postergue la detención de personas o el secuestro de
bienes cuando estime que la ejecución inmediata de dichas medidas puede comprometer
el éxito de la investigación preparatoria.
Siel fiscal losolicita,el juez podrá inclusosuspender la interceptación en territorio argenti-
no de una remesa ilícita y permitir que entren, circulen o salgan del territorio nacional, sin
interferencia de la autoridad competente y bajo su control y vigilancia, con el fin de identi-
ficar a los participes, reunir información y elementos de convicción necesarios para la in-
569 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

vestigación, siempre y cuando se tuviere la seguridad de que será vigilada porlas autorida-
des judiciales del país de destino. Esta medida deberá disponerse por resolución fundada.

Art. 194, — El representante del Ministerio Público Fiscal podrá, en cualquier momento,
solicitar al juez la suspensión de la entrega vigiladay ordenar la detención de los participes
y el secuestro de los elementos vinculados al delito, silas diligencias pusieren en peligro la
vidao integridad de las personas o la aprehensión posterior de los partícipes del delito. Sin
perjuicio de lo anterior, si surgiere tal peligro durante las diligencias, los funcionarios pú-
blicosencargados de la entrega vigilada aplicaránlas normasde detención establecidas pa-
ra el caso de flagrancia.

TÍTULO VIl — ACUERDOS DE COLABORACIÓN

ACUERDO DE COLABORACIÓN

Art. 195, —El representante del Ministerio Público Fiscal podrá celebrar acuerdos de co-
laboración respecto de los delitosy en los términos establecidos enel art. 41 terdel CP, —]
XL
o
NEGOCIACIÓN PRELIMINAR uN
E
Art, 196. —Si nose lograra el acuerdo de colaboración, no podrá valorarse en perjuicio ul
Es
del imputado la información que este hubiere suministrado durante las tratativas preli- sl
minares. XL
2
ul
PRESUPUESTOS DE ADMISIBILIDAD. OPORTUNIDAD E
Art. 197. —Elacuerdo con el imputado previsto porel art. 41 ter del CPdeberá realizarse sl
«
antes de la audiencia de control de la acusación. Mn
uy
La información objeto del acuerdo deberá referirse únicamentea los hechos ilícitos delos y
que hayasido partícipey asujetoscuyaresponsabilidad penal sea igual o mayor ala del im- o
ES
putado. a
No podrán celebrar acuerdos de colaboración los funcionarios que hayan ejercido oestén o
ejerciendo cargos susceptibles del proceso de juicio político de acuerdo a lo establecido ba
a
por la Constitución Nacional. o
y
Los acuerdos previstos en este Título y sus beneficios no serán aplicables en procesosenlos
que se investiguen delitos de lesa humanidad.

Art, 198, — Cuando la reducción de la escala penal prevista porel art. 41 ter del CP apa-
rezcacomo probable, podrá ser considerada alos fines del cese de las medidasde coerción
privativas de la libertad, de acuerdo a las normas procesales comunes.

REQUISITOS FORMALES Y CONTENIDO DEL ACUERDO


Art, 199, — El acuerdo de colaboración se celebrará por escrito, y deberá consignar con
claridad y precisión losiguiente:
a) Ladeterminación de los hechos atribuidos, el grado de participación que
acepta el imputadoy las pruebas en las que se funda la imputación;
b) El tipo de información a proporcionar por el imputado: nombre de otros
coautores o participes; precisiones de tiempo, modoy lugar de los hechos
ANEXO 570

por los cuales se brindare colaboración; teléfonos u otros datos de comu-


nicación con coautores o partícipes; cuentas bancarias u otra información
financiera e identificación de sociedades u otras entidades utilizadas para
colocar, disimular o transferir los fondos ilícitos utilizados o el producto o
provecho del delito;
toda otra documentación o cualquier otro dato que se reputare valioso
para el avance de la investigación o el esclarecimiento de los hechos por
los que se brindare la colaboración;
c) Elbeneficioquese otorgará por la colaboración prestada por elimputado.

PROCEDIMIENTO DEL ACUERDO DE COLABORACIÓN


Art. 200. —El acuerdo de colaboración se celebrará entre el representante del Ministerio
Público Fiscal y las personas que brindaren información en los términos del art. 41 ter del
CP. Entodosloscasos, el imputado deberá contar con la asistencia de su defensor.

ACUERDO DE COLABORACIÓN CELEBRADO CON EL FISCAL


Art. 201. — Al celebrarse el acuerdo entre el representante del Ministerio Público Fiscal y
el imputado, este será presentado para su homologación ante el juez, conforme lo esta-
blecido en el artículo siguiente,

HOMOLOGACIÓN DEL ACUERDO DE COLABORACIÓN


Art. 202. — El juez que intervenga en la homologación aprobará o rechazará el acuerdo
presentado en una audiencia convocada al efecto con la presencia del imputado, su de-
fensory el fiscal. Eljuezescuchará a las partesy se asegurará de que el imputado tenga de-
bido conocimiento de los alcances y las consecuencias del acuerdo suscrito.
El juez aprobará el acuerdo sielimputado hubiera actuado voluntariamentey se hubieran
cumplidolosdemásrequisitos previstosenel art. 41 terdel CP. El rechazo judicial del acuer-
do será impugnable por ambas partes. Sila homologación fuerarechazada finalmente, las
actuaciones deberán quedar reservadas y las manifestaciones efectuadas por el imputado
no podrán valorarse en su contra ni en perjuicio de terceros.

INCORPORACIÓN DEL ACUERDO AL PROCESO

Art. 203. —Encaso de seraceptado, el acuerdo será incorporado al procesoy la ejecución


del beneficiose diferirá al momento del dictado de la sentencia de condena por el órgano
judicial interviniente.

VALORACIÓN DEL ACUERDO EN LA ETAPA PREPARATORIA


Art. 204, — El juez deberá valorar preliminarmente el acuerdo arribadoy la información
brindada a los fines de dictar las medidas cautelares del proceso respecto de las personas
involucradas porel imputado.

CORROBORACIÓN
Art. 205. — Dentro de un plazo no superior a un año, el representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal deberá corroborarel cumplimiento de las obligaciones queelimputadohubie-
ra asumido en el marco del acuerdo, especialmente la verosimilitud y utilidad, total o par-
cial, de la información que hubiera proporcionado.
Durante ese lapso se suspenderán los plazos de prescripción de la acción penal.
571 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

ACTOS DE COLABORACIÓN. REGISTRO


Art.206. —Lasmanifestacionesqueel imputado efectuare en el marco del acuerdo deco-
laboración deberán registrarse mediante cualquier medio técnico idóneo que garantice
suposterior evaluación.

CRITERIOS PARA APLICAR LOS BENEFICIOS


Art. 207. —Para otorgar los beneficios establecidosen el art. 41 ter del CP, deberá consi-
derarse:
a) El tipo y el alcance de la información brindada;
b) La utilidad de la información aportada para alcanzar las finalidades pre-
vistas;
c) El momento procesal en el que el imputado brinda la colaboración;
f La gravedad de los delitos que el imputado ha contribuidoa esclarecer o
impedir;
e) La gravedad de los hechos que se le atribuyen y la responsabilidad que le —]
corresponde por ellos. $e beneficiará especialmente a quiense arrepintie- XL
re en primer término. os
uN
a
SENTENCIA
ul
Es
Art.208. —Elórganojudicial nopodrádictarsentencia condenatoriafundada únicamen- sl
XL
teen las manifestaciones efectuadas por el imputado. Para la asignación de responsabili- 2
dad penal sobre la base de estos elementos, el órgano judicial deberá indicarde manera ul
ía
precisa y fundada la correlación existente entre tales manifestacionesy las restantes prue- sl
bas que dan sustento a la condena. La materialidad de un hecho delictivo no podrá pro- «
Mn
barse Únicamente sobre la base de dichas manifestaciones. uy
1)
o
ES
a
LIBRO QUINTO o
MEDIDAS DE COERCIÓN Y CAUTELARES ba
a
o
PRINCIPIOS GENERALES y
Art. 209. — Las medidas de coerción autorizadas se ajustarán a lo que disponen los arts.
15, 16 y 17 de este Código, su carácter es excepcional y no podrán ser impuestas de oficio
porel juez.
Sólo se ejercerá coerción física para obtener la comparecencia de una persona si el mismo
fin no pudiere lograrseen tiempo útil, ordenando su citación por las formas que prevé es-
te Código.

MEDIDAS DE COERCIÓN
Art. 210. —El representante del Ministerio Público Fiscal o el querellante podrán solicitar al
juez, en cualquier estado del proceso y con el fin de asegurar la comparecencia del imputa-
do oevitarelentorpecimiento de la investigación, laimposición, individualocombinada,
de:
a) La promesa del imputado de someterse al procedimientoy de no obstacu-
lizar la investigación;
ANEXO 572

b) La obligación de someterse al cuidado o vigilancia de una persona o insti-


tución determinada, en las condiciones quese le fijen;
d) Laobligación de presentarse periódicamente ante el juez o ante la autori-
dad que él designe;
dj La prohibición de salirsin autorización previa del ámbito territorial que se
determine;
e) Laretención de documentos de viaje;
f La prohibición de concurrir a determinadas reuniones, de visitar ciertos lu-
gares, de comunicarse o acercarse a determinadas personas, siempre que
nose afecte el derecho de defensa;
9) El abandono inmediato del domicilio, si se tratara de hechos de violencia
doméstica y la victima conviviera con el imputado;
h) La prestación porsio por un tercero de una caución real o personal adecua-
da, que podrá ser voluntariamente suplida porlacontratación de un segu-
ro de caución, asatisfacción del juez;
$ Lavigilancia del imputado mediante algún dispositivo electrónico de ras-
treo o posicionamiento de su ubicación fisica;
) Elarrestoen su propio domicilio oenel de otra persona, sin vigilancia o con
la que el juez disponga;
k) Laprisiónpreventiva, en caso de que las medidas anterioresno fueren sufi-
cientes para asegurar los fines indicados.
El control sobre el cumplimiento de las medidas indicadas en los incs. a) a) del presente ar-
tículo estará a cargo de la Oficina de Medidas Alternativas y Sustitutivas, cuya creación,
composición y funcionamiento será definida por una ley que se dicte a tal efecto.

INCOMUNICACIÓN
Art. 211. — El jueza pedido del representante del Ministerio Público Fiscal y por resolu-
ción fundada podrá disponer la incomunicación por el término máximo de setenta y dos
horas del imputado que se encuentre detenido, siempre que existan motivos graves para
creerque obstaculizará la averiguación de la verdad.
El representante del Ministerio Público Fiscal podrá disponer la incomunicación del apre-
hendido, bajo las mismas condiciones, sólo porel plazo necesario para gestionarla orden
judicial, que nunca excederá de ocho horas.
La medida no impedirá que el imputado se comunique con su defensor antes de comenzar
cualquier declaración o de realizar cualquier acto que requiera su intervención personal. $e
permitirá alimputado el uso de libros, recado de escribiry demás objetos quepidiere, con tal
de que no puedan servir de medio para eludirlaincomunicación; padrá también realizar ac-
tos civiles impostergables que no disminuyan su solvencia ni perjudiquen la investigación.

CAUCIONES
Art. 212. — Si procediera una caución, el juez, a pedido de parte, fijará en audiencia suti-
poy monto, y decidirá sobre la idoneidad del fiador, según la libre apreciación de las cir-
cunstancias del caso.
573 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Queda absolutamente prohibido fijar una caución de imposible cumplimiento para el im-
putado.
La caución se depositará a la orden del juez o del funcionario que éste designe en un ban-
co oficial, salvo que aquél autorizase a sustituirel depósito por la constitución de grava-
mensobre un bien o mediante la contratación de unseguro de caución.
Sila caución fuere prestada por otra persona distinta del imputado, mediante la constitu-
ción de gravamen sobre un bien o un seguro de caución, ella asumirá solidariamente con
aquél la obligación de pagar, sin beneficio de excusión, la suma que el juez haya fijado.
El imputado y el fiador podrán pedir autorización al juez para sustituirla caución deposi-
tada, por otra equivalente, quien resolverá previa audiencia.

EJECUCIÓN DE LAS CAUCIONES


Art.213. —Enlos casos derebeldía oenlosqueelimputado sesustrajerea la ejecución de
la pena, se fijará al fiador
un plazono menor de cinco días para que presente al imputado
o condenado, bajo la advertencia de que, si aquél no compareciere espontáneamente, o
noes presentado por el fiador, la caución se ejecutará al término del plazo. —]
Vencidoel plazo, el juez dispondrá, según el caso, la ejecución dela caución. El destino del XL
o
producido será el que disponga una ley específica. uN
a
ul
CANCELACIÓN E
sl
Art.214. — La caución será cancelada y liberados los bienes afectados a la garantía, siem- XL
pre que no se hubiese ordenado su ejecución con anterioridad, en los siguientes casos: 2
u
a) Sielimputado fuere constituido en prisión; ía
sl
b) Sise revocare la decisión de constituir cauciones, sean o no sean reempla- «
zadas por otra medida; Mn
uy
O) Sipor decisión firme, se absolviere o sobreseyere al imputado; 1)
o
d) Sicomenzare la ejecución de la pena privativa de libertad o ella no debie- ES
a
re ejecutarse; o
e) Sielimputado fuere condenado a una pena no privativa de la libertad. ba
a
DETENCIÓN o
y
Art.215. —El representante del Ministerio Público Fiscal podrá pediral juezla detención
del imputadosiexistieran suficientes indicios para sostener, razonablemente, que proce-
dería la prisión preventiva, y aquélla fuera necesaria para preparar y fundar en la audien-
cia el pedido de imposición de esta medida. El juez ordenará la detención o denegará su-
mariamente el pedido.
La detención no podrá superar las setenta y dos horas.

APREHENSIÓN SIN ORDEN JUDICIAL

Art. 216. — No podrá aprehenderse a ninguna persona sin orden judicial, salvo en los si-
guientes casos:
a) Si hubiera sido sorprendida en flagrante delito;
b) Si se hubiese fugado de algún establecimiento penal o de cualquier otro
lugar de detención.
ANEXO 574

En caso de flagrancia, cualquier persona podrá practicar la aprehensión con la finalidad


de impedir que el delito produzca consecuencias. La persona aprehendida será entrega-
da inmediatamentea la autoridad más cercana.
La autoridad que haya aprehendido a alguna persona lo deberá comunicar inmediata-
mente al juez y al representante del Ministerio Público Fiscal.
Siel representante del Ministerio Público Fiscal estimare que debe mantenerse la medida
deberá dar inmediata noticia al juez. Sien el plazo de setenta y dos horas no se resolviera
la aplicación de una medida de coerción privativa de libertad, el juez deberá ordenar la li-
bertad. El representante del Ministerio Público Fiscal podrá, en forma excepcional y por
única vez, solicitar en la audiencia prevista en el art. 258, una prórroga del plazo de de-
tención por razones fundadas en complejidad probatoria, que en ningún caso podrá ex-
ceder de setenta y dos horas.
Lodispuestoen el párrafo anterior noserá de aplicación cuando se hubiese dado al caso el
trámite previsto en el Título! del Libro ll de este Código.

FLAGRANCIA
Art. 217. — Habrá flagranciasiel autorde!delito fuerasorprendido en el momento dein-
tentarlo, cometerlo, inmediatamente después, si fuera perseguidootuvieraobjetosopre-
sentase rastros que permitieran sostener razonablemente que acaba de participar de un
delito.

PRISIÓN PREVENTIVA
Art. 218. — Corresponde el dictado de la prisión preventiva en función de la gravedad de
las circunstanciasy naturaleza del hechoy de las condiciones del imputado, quesirvan pa-
ra decidir los criterios de peligro de fuga o entorpecimiento del proceso previstos en este
Código.
No procederá la prisión preventiva en los siguientes supuestos:
a) Si por las caracteristicas del hecho y las condiciones personales del impu-
tado pudiere resultar de aplicación una condena condicional;
b) Enlos delitos de acción privada;
€) Cuando se trate de hechos cometidos en el ejercicio de la libertad de ex-
presión o como consecuencia de la crítica en cuestiones públicas.

EMBARGO Y OTRAS MEDIDAS CAUTELARES


Art. 219. —El juez podrá ordenar, a pedido de parte, el embargo de bienes, la inhibición
del imputado o del civilmente demandadoy las demás medidas cautelares necesarias pa-
ra garantizar:
a) Elcomiso delos bienes directamente provenientes del delito, de aquellos
enlosqueéstosse hubierentranstormadoydelosinstrumentos de losque
se hubiere valido el imputado para preparar, facilitar o cometer el hecho;
b) La pena pecuniaria;
Cd) Laindemnización civil;
d) Las costas.
575 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

CONDICIONES Y REQUISITOS

Art. 220. —Alsolicitarla imposición de una o varias de las medidas de coerción enumera-
das en el art. 210, el representante del Ministerio Público Fiscal o el querellante deberán:
a) Acreditar que existen elementos de convicción suficientes para sostener la
probabilidad de la existencia del hecho y la participación del imputado en
éste;
b) Justificar suficientemente, con arregloa las circunstancias del caso
y a las
personales del imputado, la presunción de que aquél no se someterá al
procedimiento u obstaculizará la investigación o la realización de un acto
concreto del proceso;
O) Indicar el plazo de duración de la medida que estime necesario, según las
circunstancias del caso,

El juez controlará la legalidad y razonabilidad del requerimiento y resolverá fundada-


mente.
—]
PELIGRO DE FUGA XL
os
Art. 221. —Paradecidir acerca del peligro defugasedeberántenerencuenta,entreotras, uN
las siguientes pautas: E
ul
Ls
a) Arraigo, determinado por el domicilio, residencia habitual, asiento de la sl
familia y desus negocios o trabajo, y lasfacilidades para abandonar el país XL
2
o permanecer oculto; ul
ía
b) Las circunstancias y naturaleza del hecho, la pena que se espera como re- sl
sultado del procedimiento, la imposibilidad de condenación condicional, «
Mn
la constatación de detenciones previas, y la posibilidad de declaración de ul
1)
reincidencia por delitos dolosos; o
ES
O El comportamiento del imputado durante el procedimiento en cuestión, a
otro anterior o que se encuentre en trámite; en particular, si incurrió en o
rebeldía o si ocultó o proporcionó falsa información sobre su identidad o a
domicilio, enla medida en que cualquiera de estas circunstancias permitan a
o
presumir que no se someterá a la persecución penal. y
PELIGRO DE ENTORPECIMIENTO
Art.222. —Para decidir acerca del peligro de entorpecimiento para la averiguación de la
verdad, se deberá tener en cuenta la existencia de indicios que justifiquen la grave sospe-
cha de que el imputado:
a) Destruirá, modificará, ocultará, suprimirá o falsificará elementos de prue-
ba;
b) Intentará asegurar el provecho del delitoo la continuidad desu ejecución;
cd) Hostigará o amenazará a la víctima o a testigos;
d) Influirá para que testigos o peritos informen falsamente o se comporten
de manera desleal o reticente;
e) Inducirá o determinará a otros a realizar tales comportamientos, aunque
no los realizaren.
ANEXO 576

PROCEDIMIENTO

Art. 223. — El requerimiento de una medida de coerción se formulará y decidirá en au-


diencia, garantizando los principios de contradicción, inmediación, publicidad y celeri-
dad. Nose podrá aplicar una medida de coerción sin expreso pedido del representante del
Ministerio Público Fiscal o del querellante.
Sin perjuicio de los elementos probatorios que las partes pudiesen aportar durante la au-
diencia, a los efectos de constatar las condiciones de procedencia de una medida de coer-
ción, la Oficina de Medidas Alternativasy Sustitutivas efectuará un informesobre lascondi-
ciones personales y circunstancias que permitan discutira las partes respecto de la libertad
delimputado.
En dicha audiencia, el representante del Ministerio Público Fiscal deberá especificar el pla-
zo de duración de la medida y el plazo requerido para llevar adelante la investigación pe-
nal preparatoria. En el caso que sea solicitada únicamente por el querellante, deberá ex-
poner la duración y los motivos de su extensión.
Respecto del imputado que se encuentre previamente detenido, la audiencia deberá cele-
brarsedentro del plazo máximo de setenta y dos horas contadas desde que la detencióntu-
vo lugar.
El juez dará al imputado el derecho de ser oído, con la asistencia e intervención de su de-
tensor, oportunidad en la que podrá cuestionar el lugar y demás condiciones de la prisión
preventiva. Asimismo, escuchará al querellante, cuando éste solicite tomar intervención, y
resolverá inmediatamenteel planteo.
El requerimiento de una medida cautelarserá formulado por las partes ante el juez, Debe-
rá especificarel alcance, plazo de duración y fundamentos de la medida. El juez podrá con-
vocar aaudiencia unilateral previoa tomar la decisión.
La resolución que imponga una medida de coerción o cautelar deberá individualizar alim-
putado, enunciar los hechos que se le atribuyan, su calificación legal, expresar las circuns-
tancias que dan fundamento a la medida y fijar el plaza por el cual se establece.
Vencido el plazo, previa audiencia en la cual oirá a las partes, el juez decidirá si correspon-
de onosuextensión. Las partes podránen cualquier momento solicitar la revisión de la me-
didá de coerción ante el juez, por el mismo procedimiento,
La resolución que imponga, renueveo rechace la prisión preventiva o cualquier otra medi-
da de coerción o cautelar será revisable, sin efecto suspensivo, dentro del plazo de setenta
y dos horas.

LÍMITE DE LA PRISIÓN PREVENTIVA


Art. 224. —Laprisión preventiva cesará:
a) Siel imputado hubiere cumplido en prisión preventiva la pena solicitada
por el representante del Ministerio Público Fiscal;
b) Siel imputado hubiere agotado en prisión preventiva un tiempo igual al
de la pena impuesta por la sentencia no firme;
d Sielimputado hubiere permanecido en prisión preventiva un tiempo que,
de haberexistido condena, le habria permitido solicitar la libertad condi-
cional o la libertad asistida.
577 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Nopodrá imponerse nuevamente la prisión preventiva en el mismo procesosiuna anterior


hubiese cesado por cualquiera de las razones enunciadas precedentemente, ello sin per-
juicio de las facultades para hacer comparecer al imputado a los actos necesarios del pro-
ceso ode la aplicación de otras medidas de coerción.

INCUMPLIMIENTO
Art. 225. — En caso de incumplimiento injustificado de las obligaciones impuestas al im-
putado, el juez, a pedido del representante del Ministerio Público Fiscal o del querellante,
podrá sustituirlas o añadir nuevas, sin perjuicio de ordenar la ejecución de la caución eco-
nómica dada. También podrá imponerla prisión preventiva si el incumplimiento persisten-
te permite presumir que el imputado nosesometerá al procedimiento o continuará obsta-
culizándolo.

REVOCACIÓN O SUSTITUCIÓN
Art. 226. —Eljuez, de oficioo a petición del imputado osu defensa, dispondrá la revoca-
ción o sustitución de la medida de coerción que hubiere sido impuesta, cuando hayan de- a]
saparecidolos presupuestos en que se hubiere fundado su imposición. XL
os
La solicitud será resuelta en audiencia con presencia de las partes, en un plazo que nunca uN
podrá ser mayor a setenta y dos horas. La resolución que rechace el pedido será revisable
a
ul
dentro del plazo de veinticuatro horas. E
sl
XL
DEMORA RESPECTO DE MEDIDAS PRIVATIVAS DE LA LIBERTAD 2
ul
Art. 227. —Sise hubiera planteado la revisión de una medida cautelar privativa de liber- ía
tad y el juez no resolviera dentro de los plazos establecidos en este Código, el imputado sl
«
podrá urgir pronto despachoy, sidentro delas veinticuatro horas no obtuviese resolución, Mn
el juez incurrirá en falta grave y causal de mal desempeño.
uy
1)
o
ES
a
o
SEGUNDA PARTE ba
a
PROCEDIMIENTOS o
y

LIBRO PRIMERO
PROCEDIMIENTO ORDINARIO

TÍTULO | — ETAPA PREPARATORIA

Capítulo 1
Normas generales

OBJETO
Art. 228. —Lainvestigación preparatoria tiene por objeto establecer si existe o no méri-
tosuficiente para abrir un juicio respecto de una o más conductas con relevancia jurídico
penal.
ANEXO 578

CRITERIO DE ACTUACIÓN
Art. 229, — El representante del Ministerio Público Fiscal dirigirá la investigación prepa-
ratoria con un criterio objetivo, procurando recoger con celeridad los elementos de cargo
ode descargo que resulten útiles para averiguar la verdad.
LEGAJO DE INVESTIGACIÓN
Art. 230. — El representante del Ministerio Público Fiscal formará un legajo de investiga-
ción, con el fin de prepararsus planteos, el que no estará sujeto a formalidad alguna, salvo
las normas prácticas sobre registro que dicte el Procurador General de la Nación. El legajo
pertenece al representante del Ministerio Público Fiscal y contendrá la enumeración de los
documentosy elementos de convicción recogidos por él, y unresumensumario detodaslas
diligencias practicadas, de los datos obtenidos con indicación de la fecha y hora de su reali-
zación y de la identidad de los sujetos intervinientesy de los entrevistados. En ningún caso
podráser consultado por el órgano jurisdiccional.
La defensa deberá acceder a toda la información quese haya recolectado en el legajo de
investigación, luego de su formalización.
Los legajos de investigación de la querellay la defensa se regirán de conformidad con las
reglas del art. 135, inc. b), de este Código.
VALOR PROBATORIO
Art. 231. — Las actuaciones de la investigación preparatoria no tendrán valor para fun-
dar la condena del acusado. No obstante, aquéllas podrán invocarse para solicitaro fun-
dar una medida cautelar, plantear excepciones e instarel sobreseimiento.
ACTUACIÓN JURISDICCIONAL
Art. 232. — Corresponde al juez controlar el cumplimiento de los principios y garantías
procesales y, a petición de parte, ordenar los anticipos de prueba si correspondiera, resol-
verexcepciones y demás solicitudes propias de esta etapa.
Eljuez resolverá los planteosen audienciaconformelos principios establecidosen elart. 111.
ACCESO A LOS ACTOS DE LA INVESTIGACIÓN
Art. 233. — La investigación preparatoria será pública para las partes o sus representan-
tes, pero no para terceros, salvo las audiencias, siempre que ello no afecte el orden públi-
co, laseguridad o el éxito de la investigación.
Los abogados que invoquen un interés legítimo serán informados sobre el hecho que se
investiga y sobre los imputadoso detenidos que existan.
La información que recabe la defensa en su legajo de investigación noserá pública para las
restantes partes y podrá ser presentada al representante del Ministerio Público Fiscal du-
rante lainvestigación penal preparatoria, utilizadaen las audiencias preliminarespara ava-
lar sus pretensiones o al momento dela audiencia de control de la acusación,
RESERVA
Art. 234. —Siresultara indispensable para garantizareléxitode la investigación, el repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal, por resolución fundada y por única vez, podrá dis-
poner la reserva totalo parcial del legajo de investigación por un plazo no superior a diez
dias consecutivos, El plazo se podrá prorrogar por otro igual y, en esecaso, cualquiera de
las partes podrá solicitar al juez que examine los fundamentos de la disposición y ponga
fina la reserva.
579 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Sila eficacia de un acto particular dependiera de la reserva parcial del legajo de investiga-
ción, el representante del Ministerio Público Fiscal, previa autorización del juez, podrá dis-
ponerla por el plazo que resulte indispensable para cumplirel actoen cuestión, el que nun-
ca superará las cuarenta y ocho horas.
La autorización se resolverá en audiencia unilateral enforma inmediata.

Capitulo 2
Actos de inicio
ACTOS DE INICIO
Art.235. —Lainvestigación de un hecho querevistieracarácter de delitose iniciará de ofi-
cio porel representante del Ministerio Público Fiscal, por denuncia, querella o como can-
secuencia de la prevención de alguna de las fuerzas de seguridad.

Sección 1?
Denuncia a]
XL
os
DENUNCIA. FORMA Y CONTENIDO uN
Art.236.—Toda persona que tenga conocimiento de un delito de acción pública podrá de-
a
ul
nunciarloen forma escrita overbal, personalmente, porrepresentanteo por poder especial, Es
sl
el cual deberá ser acompañado en ese mismo acto. En caso de denuncia verbal se extenderá XL
un acta de acuerdo a las formalidades establecidas en este Código. En ambos casos el fun- 2
u
cionario que la reciba comprobará y hará constar la identidad del denunciante. ía
Ladenuncia deberá contener, encuantosea posible, larelación circunstanciadadelhecho, sl
con indicación desus autores, participes, damnificados, testigos, losdemás elementos pro- «
Mn
batorios que puedan conducir asu comprobacióny la calificación legal. uy
1)
o
OBLIGACIÓN DE DENUNCIAR ES
a
Art. 237. —Tendrán obligación de denunciar los delitos de acción pública: o
a) Los magistradosy demás funcionarios públicos queconozcan el hecho en ba
a
ejercicio de sus funciones; o
y
b) Los médicos, farmacéuticos o enfermeros, siempre que conozcan el he-
cho en el ejercicio de su profesión u oficio, salvo que el caso se encuentre
bajo el amparo del secreto profesional;
c) Losescribanos y contadoresen los casos de fraude, evasión impositiva, la-
vado de activos, trata y explotación de personas;
d) Laspersonas que por disposición
de la ley, dela autoridad o por algún acto
jurídico tengan a su cargo el manejo, la administración, el cuidado o con-
trol de bienes o intereses de una institución, entidad o persona, respecto
de los delitos cometidos en perjuicio de ésta o de la masa o patrimonio
puesto bajosucargo ocontrol, siempre que conozcan del hecho porel ejer-
cicio de sus funciones.

En todos estos casos la denuncia no será obligatoria si razonablemente pudiera acarrear la


persecución penal propia, la del cónyuge, conviviente o pariente dentro del cuarto grado
ANEXO 580

deconsanguinidad osegundo deafinidad, ocuandoloshechoshubiesensido conocidos ba-


josecreto profesianal.

PROHIBICIÓN DE DENUNCIAR
Art. 238. — Nadie podrá denunciar asusascendientes, descendientes, cónyuge, convivien-
tey hermanos, salvo que el delito se haya cometido
en su contra o de un pariente de grado
igual o más próximo.
PARTICIPACIÓN Y RESPONSABILIDAD
Art. 239. —El denunciante no será parte en el procedimiento y no incurrirá en responsabi-
lidad alguna, salvo si lasimputaciones fueran falsas ola denuncia hubiese sido temeraria.
Sieljuez calificara la denuncia como falsa o temeraria, le impondrá al denunciante el pa-
go de las costas, sin perjuicio de la responsabilidad penal.
TRÁMITE
Art. 240. —Sila denunciafuera presentada ante la policía u otrafuerza deseguridad, és-
tainformará inmediatamenteal representante del Ministerio Público Fiscal para que asu-
ma la dirección de la investigación e indique las diligencias
que deban realizarse.
Sifuera presentada directamente ante el representante del Ministerio Público Fiscal, éste
iniciará la investigación conformea las reglas de este Código, con el auxilio de la policia de
investigaciones u otra fuerza de seguridad.
Cuando la denuncia sea recibida por un juez, éste la remitirá en forma inmediata al repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal.

Sección 2?
Querella

PRESENTACIÓN
Art. 241.
— Iniciado el proceso por querella, el representante
del Ministerio Público Fiscal
podrá objetar ante el juez la intervención del querellante, si estimase que carece de legi-
timación, dentro del plazo de quince días.

AUDIENCIA
Art. 242. — Recibidoel planteo del querellante por el rechazo de su intervención, el juez
convocará a las partes a una audiencia dentro del plazo de cinco días y decidirá de inme-
diato,
Si admite la constitución del querellante, le ordenará al representante del Ministerio Pú-
blico Fiscalla intervención correspondiente.

Sección 3*
Prevención

PREVENCIÓN POLICIAL
Art, 243, — Los funcionarios
y agentes de la policía u otra fuerza de seguridad que toma-
ren conocimiento de un delito de acción pública, lo informarán al representante del Mi-
581 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

nisterio Público Fiscal inmediatamente después desu primera intervención, continuando


la investigación bajo control y dirección de éste.
Siel delito fuere de acción pública dependiente de instancia privada, sólo deberán proce-
der sila denuncia fuere presentada por quienes puedan legalmente promoverla, sin per-
juicio de lo establecido en el art. 217,
Los funcionarios actuantes ejercerán las facultades y deberes previstos porel art. 96.

REGISTRO DE LAS ACTUACIONES POLICIALES


Art. 244. —El Ministerio Público Fiscal reglamentará la forma de llevar lasactuacionesini-
ciales, sobre la base de instrucciones generales. Las actuaciones de prevención se deberán
practicary remitir al representante del Ministerio Público Fiscal inmediatamente cuando
el Ministerio Público ratifique la detención. Para los demás casos, las elevarán dentro del
plazo de cinco días, prorrogables por otroscinco
dias previa autorización de aquél, sin per-
juicio de que se practiquen actuaciones complementarias con aquellas diligencias que
quedaren pendientes.

ARRESTO
—]
XL
Art. 245.- - Sien el primer momento posteriora la comisión de un delito de acción pública os
uN
no fuere posible individualizar al autor, a los participes y a los testigos y se deba proceder a
conurgenciaparano perjudicarla averiguación delos hechos, la autoridad
que dirija el pro- ul
Es
cedimiento podrá disponer que los presentes no se alejen del lugar, ni se comuniquen en- sl
tre sí, ni se modifique el estado de las cosas ni del lugar, disponiendo las medidas que la si- XL
2
tuación requiera y, sí fuere necesario, también el arresto de todos ellos. u
ía
El arresto podrá consistirenla retención en el lugar, la conducción a una dependencia po- sl
licial, o ante el representante del Ministerio Público Fiscal o el juez y no podrá durar más «
Mn
de seis horas siempre que ello sea necesario para practicar las diligencias que resulten ur- uy
gentes e imprescindibles. La medida le será comunicada inmediatamente al juez y al re-
1)
o
presentante del Ministerio Público Fiscal por los funcionarios de alguna de las fuerzas de ES
a
seguridad que la hubieran practicado. Después de transcurrido ese plazo el representan-
o
te del Ministerio Público Fiscal ordenará el cese de la restricción o en su caso procederá de
ba
conformidad con el art. 216. a
También podránactuar del modo indicado enel primer párrafo, las personasacargo de un o
y
lugarcerradoo factible de ser cerrado y los conductoresde medios de transporte, enel pri-
mermomento posteriora la realización de un hecho delictivo cometido en alguno de esos
lugares, pero deberán requerir de inmediato la presencia de la autoridad de alguna fuer-
za de seguridad o del representante del Ministerio Público Fiscal, quien, en adelante, se
hará cargo del procedimiento.

Sección 4*
Inictación de oficio

INVESTIGACIÓN GENÉRICA
Art.246. —El Ministerio Público Fiscal podrá realizar investigaciones genéricassi resulta-
ra necesario esclarecer alguna forma especial de criminalidad sin autor identificado, con-
forme lo establezca la Ley Orgánica del Ministerio Público.
ANEXO 582

INVESTIGACIÓN PRELIMINAR DE OFICIO


Art. 247.— Si el representante del Ministerio Público Fiscal tuviere indicios de la posible
comisión de un delito de acción pública, promoverá la investigación preliminar para de-
terminar las circunstancias del hecho y sus responsables.
Eliniciode la investigación preliminar deberáser notificado al fiscal superior ysu duración
no podrá exceder de sesenta días. El fiscal superlorpodrá excepcionalmente prorrogar di-
cho plazo por uno adicional no mayora sesenta días.

Capítulo 3
Valoración inicial

VALORACIÓN INICIAL
Art. 248. —Recibidauna denuncia, querella, actuaciones de prevención opromovidauna
investigación preliminar de oficio, el representante del Ministerio Público Fiscal formará
unlegajo de investigación, en el que deberá constar unasucinta descripción de los hechos,
situándolos en tiempo y lugar, y deberá adoptar o proponer en el plazo de quince días al-
gunas de las siguientes decisiones:
a) La desestimación de lainstancia por inexistencia de delito;
bj Elarchivo;
C) Laaplicación de un criterio de oportunidad o disponibilidad;
dh Iniciar la investigación previa ala formalización;
e) Formalización de la investigación;
f Laaplicación de alguno delos procedimientos especiales previstos en este
Código.
DESESTIMACIÓN
Art. 249. —Sielhechoanoticiadono constituye delito, el representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal procederá a desestimar la promoción de la investigación. Ello no impedirá la
presentación de una nueva denuncia sobre la base de elementos distintos.

ARCHIVO
Art. 250. —Sinose ha podido individualizar al autoro participe del hecho y es manifiesta la
imposibilidad de reunir elementos de convicción o no se puede proceder, el representante
del Ministerio Público Fiscal podrá disponer el archivo de las actuaciones, salvo quese trate
de hechos de desaparición forzada de personas. Enestos casos, notendrálugarelarchivo de
las actuaciones hasta tanto la persona víctima no sea hallada o restituida suidentidad.
El archivo no impedirá que se reabra la investigación si con posterioridad aparecen datos
que permitanidentificaralos autores o participes, osi desaparecen los demásimpedimen-
tos referidos en el primer párrafo.

CRITERIO DE OPORTUNIDAD
Art. 251. —Siel representante del Ministerio Público Fiscal, de oficio o a petición de par-
te, estimase que procede la aplicación de un criterio de oportunidad, declarará que pres-
cinde de la persecución penal pública,
583 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Comunicará a la defensa e informará a la victima de las facultades previstas en el art. 252


de este Código.
Si existieran nuevas circunstancias que tornaran procedente la aplicación de algún crite-
rio de oportunidad, elimputadoo su defensor podrán reiterar la solicitud de aplicación de
este criterio,
En los supuestos en los que no haya víctimas identificadas en la causa, el archivo, desesti-
mación
o criterio de oportunidad deberá ser confirmado dentro deloscincodiasporelfis-
cal superior. En caso de no confirmarlo dispondrá la continuidad de la investigación.
CONTROL DE LA DECISIÓN FISCAL
Art. 252. —$ise hubiere decidido que no procede la aplicación de un criterio de oportu-
nidad, de archivo o de desestimación, la decisión no será susceptible de revisión alguna.
En los casos previstos en los artículos anteriores de este Capítulo, la victima podrá requerir
fundadamente dentro del plazo de tres días su revisión ante el superior del fiscal.
En el mismo plazo, si el fiscal revisor hace lugar a la pretensión de la víctima, dispondrá la
continuidad de la investigación. —]
XL
Sielfiscal superior confirma la aplicación del criterio de oportunidad, la víctima estará ha- os
bilitada a convertirla acción pública en privada y proceder de acuerdo a lo dispuesto por uN
a
el art, 314, dentro de los sesenta días de comunicada, ul
E
INVESTIGACIÓN PREVIAA LA FORMALIZACIÓN sl
XL
Art. 253. — Iniciada la investigación previa ala formalización, el representante del Mi- 2
ul
nisterio Público Fiscal podrá realizar las medidas probatorias que considere pertinentes ía
con miras a satisfacer los requisitos de la formalización de la investigación. sl
«
Cuando el posible autor estuviere individualizado, el representante del Ministerio Públi- Mn
uy
co Fiscal deberá comunicarle la existencia de la investigación haciéndole saber los dere- 1)
chos que este Código le otorga, entre ellos el de designar abogado particular, o en su de- o
ES
fecto, un Defensor Público a losfines del control previsto en el art. 256. a
Enel caso previsto enel párrafo anterior, el plazo para la formalización de lainvestigación o
no podrá exceder los noventa días, prorrogables porel mismo término ante el juez de ga- E
a
rantiasen audiencia unilateral. o
y
El representante del Ministerio Público Fiscal podrá solicitar al juez de garantias en audiencia
unilateral continuar la investigación previa a la formalización, sin comunicación al afectado,
cuando la gravedad de los hechos o la naturaleza de las diligencias probatorias pendientes
permitieren presumir que la falta de comunicación resulta indispensable parasu éxito.

Capítulo 4
Formalización de la investigación preparatoria
CONCEPTO
Art. 254. — La formalización de la investigación preparatoria es el acto por el cual el re-
presentante del Ministerio Público Fiscal comunica en audiencia al imputado, en presen-
cia del juez, el hecho quese le atribuye, su calificación jurídica, su grado de participación y
los elementos de prueba con que cuenta.
A partir de este momento comenzará a correr el plazo de duración del proceso.
ANEXO 584

OPORTUNIDAD
Art. 255. —El representante del Ministerio Público Fiscal formalizará la investigación pre-
paratoria si existieran elementos suficientes que den cuenta de la comisión de un delito y
de la identificación de sus responsables.
Estará obligado a ello cuando se encuentre cumplido el plazo establecido en el art. 253, o
solicite la aplicación de la prisión preventiva.
CONTROL JUDICIAL ANTERIOR A LA FORMALIZACIÓN
DE LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA
Art. 256. —Previo ala formalización de lainvestigación, el imputadoo la víctima que hu-
biere solicitado constituirse en parte querellante podrán pedir al fiscal información sobre
los hechos que fueren objetode la investigación, asícomo sobrelas diligencias practicadas
y las pendientes de ejecución.
En caso de que el representante del Ministerio Público Fiscal se opusiere al pedido podrán
solicitarlo al juez, quien resolverá en audiencia luego de oir por separado a las partes.
En esa oportunidad, el juez podrá establecer el plazo en el que el representante del Mi-
nisterio Público Fiscal debe formalizar la investigación.

SOLICITUD DE AUDIENCIA
Art. 257. —Siel representante del Ministerio Público Fiscal debiere formalizar la investi-
gación preparatoria respecto de un imputado, solicitará al juez la realización de una au-
diencia, individualizando al imputado, indicando el hecho quese le atribuye, la fecha y lu-
gar de su comisión, su calificación jurídica y su grado de participación.
Aesta audienciase citará al imputado, asu defensory a las demás partes del procedimiento,

AUDIENCIA
Art. 258. —En la audiencia, el juez ofrecerá la palabra al representante del Ministerio Pú-
blico Fiscal para que exponga verbalmente la imputación y las solicitudes que considere
necesarias. A continuación, el imputado podrá manifestar lo que estimare conveniente.
Luego, el juez abrirá debate sobre las demás peticiones que los intervinientes plantearen
y resolverá inmediatamente las cuestiones articuladas.
Sielimputado seencontrare detenido, se discutirá la legalidad dela detención producida
por las autoridades
de prevención.
Finalizada la audiencia, el representante del Ministerio Público Fiscal perderá la facultad
de archivar
o aplicar un criterio de oportunidad.

AMPLIACIÓN DEL OBJETO DELA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA


Art. 259. —Sise atribuyeran nuevos hechosa un imputado cuya investigación preparatoria
ya fue formalizada o se ampliara a nuevosimputados, seconvocará a una nueva audiencia.

Capítulo 5
Desarrollo de la investigación
PROPOSICIÓN DE DILIGENCIAS
Art. 260. —Sin perjuicio de sus facultades de investigación autónoma, las partes tienen la
facultad de proponer al representante del Ministerio Público Fiscal diligencias en cual-
585 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

quier momento dela investigación preparatoriacuando se tratare de medidas cuya reali-


zación puede verse frustrada de no ser practicadas en esa oportunidad o dependiera de
ellas la resolución de una medida cautelar.
En este último caso, el representante del Ministerio Público Fiscal deberá expedirse den-
tro del plazo de cuarenta y ocho horas. Podrá rechazar la medida si nosecomprobaran los
extremos del primer párrafoo sise tratara de medidas evidentemente dilatorias.
Dentro del plazo detres dias, las partes podrán solicitar al juez una audiencia para que de-
cida sobre la procedencia de las diligencias propuestas. Si el juez estima que es proceden-
te, ordenará al representante del Ministerio Público Fiscal su realización.

ASISTENCIAA LAS DILIGENCIAS


Art. 261. —Durante la investigación preparatoria, el representante del Ministerio Públi-
co Fiscal permitirá la presencia de las partes enlos actos que practique, salvo que conside-
re que interferiránen el normal desarrollo de aquéllos. Entodocaso, podráimpartirlesins-
trucciones obligatorias conducentes al adecuado desarrollo de la diligencia y podrá ex-
cluirlos
de ella en cualquier momento. —]
XL
ANTICIPO DE PRUEBA o
uN
Art.262.— Las partes podrán solicitarel anticipo jurisdiccional de prueba únicamente en a
los siguientes casos: ul
E
a) Sise tratara de un acto que, por las circunstanciaso por la naturaleza y sl
XL
caracteristicas de la medida, debiera ser considerado como un acto defi- 2
nitivo e irreproducible;
u
ía
b) Sisetratara de una declaración que probablemente no pudiera recibirse sl
durante el juicio; «
Mn
uy
c) Siporla complejidad del asunto existiera la probabilidad de que el testi- 1)
go olvidara circunstancias esenciales sobre lo que conoce; o
ES
d) Siel imputado estuviera prófugo, fuera incapazo existiera un obstáculo a
constitucional y se temiera que el transcurso del tiempo pudiera dificul- o
tar la conservación de la prueba. ba
a
o
El juez admitirá o rechazará el pedido en audiencia. Si hace lugar, ordenará la realización y
con citación de todas las partes.
Si existe acuerdo de todas las partes sobre la necesidad y modo de realización de la prue-
baanticipada, y siempre quese trate de alguno delossupuestos mencionadosenel primer
párrafo, el juez deberá disponer la producción anticipada de prueba.
La diligencia será documentada en acta u otro medio idóneo y quedará bajo la custodia
del representante del Ministerio Público Fiscal, quienseráresponsable porsuconservación
inalterada.
URGENCIA
Art. 263. —Sinose hallara individualizado el imputado o si alguno de los actos previstos
en el art. 262 fuera de extrema urgencia, las partes podrán requerir verbalmente la inter-
vención del juez. Este ordenará el acto con prescindencia de las comunicaciones previstas
y, de ser necesario, solicitará que se designe un defensor público para que participe y con-
trole directamente el acto.
ANEXO 586

DILIGENCIAS SIN COMUNICACIÓN AL IMPUTADO


Art. 264. — Si el representante del Ministerio Público Fiscal solicitare diligencias que re-
quirieran de autorización judicial previa, sin comunicación al afectado, el juez las autori-
zará cuando la reserva resultare estrictamente indispensable para la eficacia de la misma.

Capítulo 6
Conclusión de la investigación preparatoria

DURACIÓN
Art. 265. — La etapa preparatoria tendrá una duración máxima de un año desde la for-
malización de la investigación.
El incumplimiento del plazo previsto enel párrafo anterior constituirá falta grave
y causal
de ma! desempeño del representante del Ministerio Público Fiscal.
No obstante el imputado o el querellante, podrán solicitaral juez que fije un plazo menor
sinoexistiera razón para la demora. 5e resolverá en audiencia.

PRÓRROGA
Art. 266. — Con anterioridad al vencimiento del plazo establecido en el art. 265, el repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal, el querellante
o elimputado podrán solicitar al juez
una prórroga de la etapa preparatoria. Aesos efectos, el juez, dentro delos tres días, con-
vocará a las partes a una audiencia y, luego de escucharlas, establecerá prudencialmente
el plazo en el cual la investigación preparatoria quedará cerrada, que nunca podrá exce-
der de ciento ochenta días contados desde la fecha en que aquélla tuvo lugar.
Si fenecido el nuevo plazo el representante del Ministerio Público Fiscal o el querellante
noformularen acusación, el juez procederá a intimarlos bajo apercibimiento defaltagra-
ve o causal de mal desempeño.
Siuna investigación preparatoria se hubiere formalizado respecto de varios imputados,
los plazos correrán individualmente salvo que por las características de los hechos atribui-
dos, no resultare posible cerrar la investigación preparatoria respecto de aquéllos de ma-
nera independiente,
Si con posterioridad a la formalización de la investigación preparatoria se descubrieran
nuevos hechos ose individualizaran nuevos imputados que obligaren a la ampliación de
aquélla, los plazos establecidos comenzarán a correr desde este último acto.

SUSPENSIÓN
Art. 267. — Los plazos de duración de la investigación preparatoria se suspenderán:
a) Sise declarase la rebeldía del imputado;
b) Sise resolviera la suspensión del proceso a prueba;
c) Desde quese alcanzara un acuerdo reparatorio hasta el cumplimiento de
las obligaciones contraidas por el imputado a favor de la víctima o hasta
que hubiera debidamente garantizadosu cumplimientoa satisfacción de
ésta última.
587 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

CIERRE DE LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA

Art. 268. —Practicadas las diligencias necesarias para la investigación del hecho punible
y sus autores, cómplices o encubridores y para garantizar el comiso, el representante del
Ministerio Público Fiscal declarará cerrada la investigación preparatoria, y podrá:
a) Solicitarel sobreseimiento;
b) Acusar al imputado.

CAUSALES DEL SOBRESEIMIENTO


Art, 269. —El sobreseimiento procede si:
a) El hecho investigado no se ha cometido;
b) El hecho investigado no encuadra en una figura legal penal;
O) Elimputado no ha tomado parte en él;
d) Media una causa de justificación, inculpabilidad o ausencia de punibilidad;
e) Agotadas las tareas de investigación, no existe razonablemente la posibi- —]
XL
lidad de incorporar nuevos elementos de prueba y no hay fundamentos os
suficientes para requerirla apertura del juicio; uN
E
f La acción penal se ha extinguido; ul
E
sl
g) Sehaaplicado un criterio de oportunidad, conciliación, reparación o sus- XL
pensión del proceso a prueba, y se han cumplido las condiciones previstas 2
ul
en el Código Penal y en este Código. ía
sl
TRÁMITE «
Mn
Art.270. —Siel representante del Ministerio Público Fiscal considerara que corresponde ul
1)
dictar el sobreseimiento lo fundará por escrito y lo pondrá en conocimiento de las otras o
partes y de la víctima, quienes en el plazo de tres días podrán: ES
a
a) Lavíctima, objetar el pedido de sobreseimiento solicitando su revisión an- o
te el superior del fiscal o presentarse como querellante ejerciendo las fa- E
cultades previstas en el inc. b); a
o
b) Elquerellante, oponerse alsobreselmiento anteeljuez y, ensucaso, formu- y
lar acusación;
Cc) Elimputado o su defensor, pedir que se modifiquen los fundamentos o se
precise la descripción de los hechos por los que se insta el sobreseimiento,

ACUERDO DE FISCALES
Art. 271. —En los casos en que setrate de delitos de trascendencia pública, crimen orga-
nizado o hayan intervenido funcionarios públicos, el representante del Ministerio Públi-
co Fiscal deberá contar con el acuerdo del fiscal revisor para solicitar el sobreseimiento al
juezcon funciones de garantias.
En los casos en que nose requiera el acuerdo previsto en el primer párrafo, la víctima po-
drá objetar el sobreseimiento dispuesto en el plazo de tres días. El fiscal revisor deberá re-
solverlaconfirmacióndeladecisióno disponer queseformule acusacióndentro delos diez
diassiguientes.
ANEXO 588

AUDIENCIA ANTE EL JUEZ

Art. 272. — El representante del Ministerio Público Fiscal solicitará el sobreseimiento en


audiencia, ante el juez
y con la presencia de todas las partes.
Siel querellante actuara conforme lo establecido en el inc. b) del art. 270yel juez conside-
rara que no procede el sobreseimiento, cesará la intervención del Ministerio Público Fis-
cal. El querellante deberá formular acusación conforme las reglas de este Código.
Sinoexistiere oposición, el juez deberá resolver el sobreseimiento del imputado.

CONTENIDO DEL SOBRESEIMIENTO Y EFECTOS


Art.273.—Elsobreseimiento deberá contener la identidad del imputado, laenunciación
de los hechos objeto de la investigación preparatoria que le fueron atribuidos, losfunda-
mentos fácticos y jurídicos, y la parte dispositiva, con cita de las normas aplicables. Siem-
pre que fuera posible, se analizarán las causales en el orden dispuesto en el art. 269. La re-
solución hará cesar todas las medidas de coerción.
Elsobreseimiento firme cierra definitiva e irrevocablemente el proceso con relación al im-
putado en cuyo favor se dicta e inhibe su nueva persecución penal por el mismo hecho.

TÍTULO Il — CONTROL DE LA ACUSACIÓN


ACUSACIÓN
Art. 274. — La acusación será por escritoy deberá contener:
a) Los datos que sirvan para identificar al imputado y el nombre y domicilio
de su defensor;
b) La relación clara, precisa y circunstanciada del hecho punible que se atri-
buyealimputado; en caso decontener varioshechos independientes,la se-
paración y el detalle de cada uno de ellos;
O) Losfundamentosdela imputación, conexpresión delos medios de prueba
que la motivan;
d) La expresión precisa de las disposiciones legales aplicables y su debida
correlación con los hechos y con la intervención atribuida al imputado en
ellos;
e) La determinación precisa del daño cuya reparación se reclama;
f Elofrecimiento de la prueba que propone para el juicio;
9) Las circunstancias de interés para determinar la pena o la medida curativa
y educativa, con expresión de los medios de prueba que propone para veri-
ficarlas en el juicio sobre la pena;
h) El requerimiento de pena estimado, a los efectos de la determinación del
juez, tribunal o jurado.

La acusación sólo podrá referirse a hechosy personas incluidas en la formalización dela in-
vestigación aunqueseinvocare una calificación jurídica distinta de la asignada en esaopor-
tunidad.
589 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

ACUSACIÓN ALTERNATIVA
Art. 275. —El representante del Ministerio Público Fiscal podrá indicar alternativamente
aquellas circunstancias del hecho que permiten encuadrar el comportamientodelimputa-
doenuna figura distinta de la ley penal, para el caso de quenoresultaren comprobados en
el debate los elementos que componen su calificación jurídica principal. La misma facultad
tendrá la parte querellante.
La acusación alternativa será propuesta de modo claro y diferenciada, según lo que dis-
pone el art. 274, inc. b).

COMUNICACIÓN Y ACTIVIDAD DE LA QUERELLA. REMISIÓN DE LAS ACTUACIONES


Art. 276. — Remisión de las actuaciones. El representante del Ministerio Público Fiscal co-
municará la acusación al querellante con copia del escrito que la contenga, colocando los
elementos de prueba a disposición de aquel, para su consulta, porel plazo de cinco días.
Enel plazo indicado, el querellante podrá:
a) Adherir ala acusación del representante del Ministerio PúblicoFiscalo, b)Presentaruna
acusación autónoma, en cuyo casodeberá cumplircon todos los requisitos exigidos para la —]
acusación del representante del Ministerio Público Fiscal. XL
En el caso en que se hubiera constituido en actor civil deberá concretar su demanda en el o
uN
mismo plazo, acompañando las pruebas pertinentes. a
ul
Vencido el plazo previsto en el primer párrafo, el representante del Ministerio Público Fis- E
cal remitirá a la oficina judicial su acusación y, en su caso, la del querellante, junto a la de- sl
XL
manda civil. 2
u
CITACIÓN DE LA DEFENSA
ía
sl
Art. 277.— Dentro de las cuarenta y ocho horas de recibida la acusación, la oficina judi- «
Mn
cial emplazará al acusado y su defensor porel plazo de diez días, a losfines del art. 279, uy
1)
Sila defensa justificase la necesidad de una prórroga del plazo establecido, la oficina judi- o
cial podrá otorgarla hasta por otros diez días. ES
a
Respecto del civilmente demandado, rige lo dispuesto en el art. 104, o
OFRECIMIENTO DE PRUEBA PARA EL JUICIO
ba
a
Art.273. —Alofrecerse la prueba para el juicio, las partes presentarán la lista de testigos, o
y
peritos e intérpretes que deben ser convocados al debatey al juicio sobre la pena.
Deberá indicarse el nombre, profesión, domicilio, yse indicará dónde se encuentra la prue-
ba documental para que los jueces, en tal caso, la requieran o autoricen a la parte para su
obtención.

AUDIENCIA DE CONTROL DE LA ACUSACIÓN. DESARROLLO


Art, 279.
— Vencido el plazo del art. 277, la oficina judicial convocará a las partes ya la víc-
tima, si correspondiere su intervención, auna audiencia a celebrarse dentro de los diez di-
as siguientes.
En caso de que el juez de revisión al que le corresponda intervenir en esta audiencia tenga
el asiento de su despacho en un lugar distinto al del Juzgado de Garantías que intervino
en el proceso, esta audiencia podrá realizarse de forma remota y por medios audiovisua-
les. La parte que opte por participaren la audiencia de manera presencial tendrá la facul-
tad de concurrir a la sede de la oficina del juez de revisión interviniente.
ANEXO 590

Como cuestión preliminar, el acusado y su defensa podrán:


a) Objetar la acusación o la demanda civil, señalando defectos formales;
bj) Oponer excepciones;
c) Instar el sobreseimiento;
d) Proponer reparación, conciliación, la suspensión del juicio a prueba o la
aplicación de procedimiento abreviado;
e) Solicitar que se unifiquen los hechos objeto de las acusaciones cuando la
diversidad de enfoques o circunstancias perjudiquen la defensa;
A Plantear la unión o separación de juicios;
9) Contestar la demanda civil,
Resueltas las cuestiones preliminares, cada parte ofrecerá su prueba para las dos etapas del
juicio y formulará las solicitudes, observaciones e instancias que estimare relevantes con re-
lación a las peticiones realizadas y las pruebas ofrecidas por los demás intervinientes,
Las partes podránsolicitaraljuezquetenga poracreditados ciertoshechos, que nopodrán
ser discutidos en el juicio.
El juez evitará que en la audiencia se discutan cuestiones que son propias del juicio oral y
resolverá exclusivamente con la prueba que presentaren las partes.
Silas partes considerasen que para resolver alguno delos aspectos propios de la audiencia
decontrol es necesario producir prueba, tendrán a cargo su producción. De ser necesario,
podrán requerirel auxilio judicial.
El juez resolverá fundadamente todas las cuestiones, en el orden que fueran planteadas.

AUTO DE APERTURA DEL JUICIO ORAL

Art. 280. — El auto de apertura del juicio oral contendrá:


a) El órgano jurisdiccional competente para intervenir en el juicio oral;
b) La acusación admitida;
d) Los hechos que se dieron por acreditados en virtud de las convenciones
probatorias;
d) Ladecisión sobre la admisibilidad o inadmisibilidad de la prueba ofrecida
para el debate y el juicio de la pena, con expresión del fundamento;
e) Losfundamentos por los cuales se rechazó, total o parcialmente, la oposi-
ción a la apertura del juicio;
f Ladecisión acerca de la legitimación del querellante para habilitar la aper-
tura del juicio o para intervenir en él y, en caso de pluralidad de querellan-
tes, la orden de unificar personería, si fuera procedente;
9) Cuando el acusado soporte una medida de coerción, la decisión acerca de
la subsistencia de la medida o su sustitución;
h) En su caso, la indicación de cómo ha quedado trabada la litis en la deman-
da civil y su contestación.
El auto de apertura del juicio oral es irrecurrible y será remitido a la oficina judicial corres-
pondiente.
591 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

TÍTULO 11l — JUICIO

Capítulo 1
Normas generales
ORGANIZACIÓN
Art. 281. — Dentro de las cuarenta y ocho horas derecibido el auto de apertura a juicio la
oficinajudicial procederá inmediatamente a:
a) Sortearelolosjueces que habrán de intervenir
en el caso;
b) Fijarel día y hora de la audiencia de debate, la cual no se realizará antes de
cinco ni después de treinta días de recibidaslas actuaciones. Enloscasos de
aplicación del procedimiento previsto en el art. 327, la audiencia de deba-
te deberá realizarse antes de los diez días;
c) Citara todas las partes intervinientes;
d) Recibir de las partes los objetos y documentos
que deban analizarse du-
rante el debate; —]
XL
e) Disponertodas las demás medidas necesarias para la organización y desa- os
rrollo del juicio. uN
a
ul
El órgano jurisdiccional no podrá tomar conocimiento o solicitar ala oficina judicial el au- E
tode apertura o demás constancias que aquella o el Ministerio Público Fiscal posean. sl
XL
En casos complejos o cuando las partes losoliciten, el encargado de la oficina judicial, rea- 2
lizará una audiencia preliminar para resolver cuestiones prácticas de organización. u
[-.
Las partes tendrán a su cargo la notificación a los testigos y peritos de la audiencia desig- sl
nada y de las respectivas citaciones a dicha diligencia através de la Oficina de Notificacio- «
Mn
nes, con la prevención de que, en caso de inasistencia injustificada, serán conducidos por uy
la fuerza pública. 1)
o
Cuando por las características
del juicio se infiera que la audiencia de debate se prolonga- ES
a
rá por más de veinte días, se sorteará uno o más jueces sustitutos de conformidad con el
o
procedimiento que determine la Ley de Organización y Competencia de la Justicia Penal ba
Federal y Nacional, quienes tendrán las mismas obligaciones de asistencia que los jueces a
titulares, peronola de participaren las deliberacionesparala resolución de planteos ni las o
y
obligaciones previstas en los arts. 303 y 304.
INTEGRACIÓN DEL TRIBUNAL DE JURADOS
Art. 282. — La ley de juicio por jurados determinará la composición, integración, consti-
tución, sustanciacióny deliberación del juicio en el que participe un tribunal de jurados.
DIVISIÓN DEL JUICIO EN DOS ETAPAS
Art. 283. —El juicio se realizará en dos etapas. En la primera se determinará la existencia
del hecho, su calificación y la responsabilidad penal del acusado, Si hubiera veredicto de
culpabilidad, se llevará adelante la segunda etapa en la que se determinará la sanción a
imponer, su modalidad y lugar de cumplimiento.
INMEDIACIÓN
Art. 284. —El juicio se realizará con la presencia ininterrumpida de los jueces y de todas
las partes.
ANEXO 592

El imputado no podrá alejarse de la audiencia sin permiso del órgano jurisdiccional y será
representado por el defensor si se rehúsa a permanecer,
En caso de ampliarse la acusación o si su presencia fuera necesaria para realizar algún ac-
to de reconocimiento, se lo podrá hacer comparecer por la fuerza pública.
El imputado asistirá ala audiencia en libertad, pero el juzgador podrá disponer las medi-
das de vigilancia y cautela necesarias para impedir su fuga o actos de violencia. Si el impu-
tadose halla en libertad, el organo jurisdiccional podrá ordenar, para asegurar la realiza-
ción de la audiencia, suconducción por la fuerza pública.
Siel representante del Ministerio Público Fiscal no comparece sin justa causa, incurrirá en
falta grave y causal de mal desempeño.
PUBLICIDAD
Art. 285. —Eldebateserá oral
y público, bajopenadenulidad. Noobstante, el tribunal po-
drá disponer, fundadamente y sino existiere ningún medio alternativo, una o más de las si-
guientes medidas para proteger la intimidad o seguridad de cualquier persona que debie-
re tomar parte en el debate, o para evitar la divulgación de un secreto cuya revelación sea
punible o afecte gravemente la seguridad del Estado:
a) Impedir el acceso u ordenar la salida de personas determinadas de la sala
donde se efectúe la audiencia;
b) Impedir el acceso del públicoengeneraluordenarsu salidatemporariapa-
rala práctica de pruebas especificas;
c) Prohibir a las partes, testigos, peritos, intérpretes y demás intervinientes
que divulguen información oformulen declaracionesalos mediosdecomu-
nicación durante el desarrollo deljuiciosobre cuestiones que hayansido
ex-
cluidas dela publicidad en los términos del primer párrafo,
Lasrestriccionesindicadas precedentementesólo podrán ser dispuestas de oficiosila per-
sona a proteger no estuviere representada en el juicio, ose tratare de un secreto cuya re-
velación fuere punible o afectare gravemente la seguridad del Estado. Las partes podrán
deducir el recurso de reposición.
Desaparecidalacausa dela restricción, el tribunal permitiránuevamente el ingreso del pú-
blico,
ACCESO DEL PÚBLICO
Art. 286. —Todas las personas tendrán derecho a acceder a la sala de audiencias. Los me-
noresdedoce años deberán hacerlo acompañados de un mayor deedad que responda por
suconducta.
Eltribunalpodrálimitarel acceso alasalaenfuncióndesucapacidad, aunque procurará que
las audiencias se realicen en lugares que cuenten con el espacio necesario, Se priorizará la
presencia de la víctima, de los familiares
de las partesy de los medios de comunicación,

MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Art. 287. —Losmediosde comunicación podrán accedera la sala de audiencias
en las mis-
mas condiciones que el público en general.
En caso de que los medios de comunicación soliciten el ingreso a la sala parala transmisión
en directo de la audiencia, se los autorizará a instalar los equipos técnicosque fueran ne-
593 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

cesarios, aunque su ubicación se dispondrá de modo tal que no afecte el normal desarro-
llo del juicio.
En caso de que el acceso sea restringido por límites en la capacidad de la sala, se les prove-
era de los registros realizados
en función del art. 311, último párrafo.
El tribunal deberá informara las partesy a los testigos sobre la presencia delos medios de
comunicación en la sala de audiencias.
Silavictima, un testigo o el imputado solicitaran que nose difundan ni su voz nisu imagen
en resguardo de su pudoro seguridad, el tribunal, luego de oíra las partes, examinará los
motivosy resolverá fundadamente teniendo en cuenta los diversos intereses comprome-
tidos. El tribunal podrá ordenar la distorsión de la imagen o de la voz como mecanismos
menosrestrictivos que la prohibición dela difusión.
El tribunal no autorizará la transmisión audiovisual en los casos del art. 163 o si el testigo
fuera un menor de edad.

ORALIDAD
Art. 288. — Toda intervención de quienes participen en la audiencia de debate se hará en a]
forma oral. Las resoluciones serán dictadas y fundamentadas verbalmente por los jueces y XL
os
se entenderán notificadas desde el momento de su pronunciamiento, lo que se hará cons- uN
tarenel registro del debate. a
ul
Los jueces no admitirán la presentación de argumentaciones o peticiones por escrito du- Es
rante la audiencia, sin perjuicio de autorizar a los intervinientes a recurrira notas para ayu- sl
XL
dara su memoria. 2
Sin embargo, quienes no pudieren hablar o no lo supieren hacer en el idioma nacional, in-
u
ía
tervendrán por escrito o por medio de intérpretes. sl
«
Mn
EXCEPCIONESA LA ORALIDAD uy
1)
Art, 289. —5ólo podrán ser incorporados al juicio porsu lectura o exhibición audiovisual: o
ES
a) Las pruebas recibidas conforme a las reglas del anticipo jurisdiccional de a
prueba, siempre que nosea posible la presencia de quien participóo pre- o
sencióelacto; ba
a
b) La prueba documental o de informes y las certificaciones; o
y
O Losregistros de declaraciones anteriores de testigos o peritos que hubie-
renfallecidoo caidoen incapacidad física o mental, oestuvierenausentes
del pais, ocuyaresidencia seignorareo que por cualquier motivo difícilde
superar no pudieren declararen el juicio, siempre que ellas hubieren sido
recibidas notificando previamente a la defensa y en conformidad con las
demás pautasestablecidasen este Código.

La lectura o exhibición de los elementos esencialesen la audiencia no podrá omitirse ni si-


quiera conel acuerdo de las partes.
Toda otra prueba que se pretenda introducir al juicio por su lectura o exhibición, con ex-
cepción delo previsto en el art. 164 inc. A, no tendrá ningún valor, sin perjuicio de la pre-
sentación de documentos al testigo, perito o al imputado para facilitarsu memoria o dar
explicaciones sobre loquealliconsta, previa autorización de losjueces. Entodo caso, seva-
lorarán los dichos vertidos en la audiencia.
ANEXO 594

DIRECCIÓN DEL DEBATE Y PODER DE DISCIPLINA

Art. 290.— El juez que presida, dirigirá la audiencia, hará las advertencias legales, recibi-
rá los juramentos, moderará la discusión y los interrogatorios impidiendo intervenciones
impertinentes, sin coartar por ello el ejercicio de la acusación ni la amplitud de la defensa
y ejercerá las facultades de disciplina.
También podrá limitar el tiempo de uso de la palabra a las partes que debieren intervenir
durante el juicio, fijando limites máximos igualitarios para todas ellas o interrumpiendo a
quien hiciere uso manifiestamente abusivo de su derecho.

CONTINUIDAD, SUSPENSIÓN E INTERRUPCIÓN


Art. 291. — La audiencia se realizará sin interrupción, durante las sesiones consecutivas
que sean necesarias hasta su terminación. A estos efectos, constituirán sesiones consecu-
tivas aquellas quetuvieren lugarenel día siguiente osubsiguiente del funcionamiento or-
dinario del tribunal. La audienciase podrá suspender porun plazo máximo de diez días, si:
a) Debiera resolverse alguna cuestión que, por su naturaleza, no pudiera de-
cidirse inmediatamente;

b) Fuera necesario practicar algún acto fuera del lugar de la audiencia y no


pudiera cumplirse en el intervalo entre una y otra sesión;
c) No comparecieran testigos, peritos o intérpretes cuya intervención fuera
indispensable, salvo que pudiera continuarse con la recepción de otras
pruebas hastaqueel ausente compareciera o fuera hecho comparecer por
lafuerza pública;
d) Algún juez, representante del Ministerio Público Fiscal o defensor se en-
fermara hasta el punto de no poder continuar su actuación en el juicio, a
menos que pudieran ser reemplazados inmediatamente;
e) Se comprobara, mediante dictamen médico forense, que el imputado se
encuentra en condiciones adversas de salud que no le permitan continuar
suasistencia o actuación en el juicio; en este caso, podrá ordenarse la sepa-
ración de juiciosy continuarse el trámite con los otros imputados;
f) Algunarevelación o retractación hiciera indispensable la producción de
una medida de prueba;
9) Elimputado o su defensor lo solicitaran después de ampliada la acusación,
siempre que, por las circunstancias del caso, nose pudiera continuar inme-
diatamente.

Cuando el debate se hubiera prolongado por más de diez sesiones diarias de audiencia y
se diera el supuesto del inciso dl), la audiencia excepcionalmente podrá suspenderse hasta
quince dias corridos.
Siempre que la suspensión excediera el plazo máximo fijado, todo el debate deberá reali-
zarse nuevamente.
La rebeldía ola incapacidad del imputado interrumpirán el juicio. Siéste no fuera hallado
onorecuperara lacapacidad dentro del décimo día desde la suspensión, todo el debate se
realizará nuevamente cuando estos obstáculos sean superados.
595 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

IMPOSIBILIDAD DE ASISTENCIA

Art. 292. — Las personasque no puedan concurrira la audiencia por un impedimento jus-
tificado, serán examinadas en el lugar en donde se hallen o mediante medios tecnológi-
cos que permitan recibirsu declaración a distancia, según los casos, y asegurando la parti-
cipación de las partes. En el último supuesto, selabrará un acta para quesea leída en la au-
diencia.

CONSTITUCIÓN DEL TRIBUNAL EN LUGAR DISTINTO


DELA SALA DE AUDIENCIAS
Art. 293. — Cuando lo consideraren necesario para la adecuada apreciación de determi-
nadas circunstancias relevantes del caso, los jueces podrán constituirseen un lugar distin-
to de la sala de audiencias, manteniendo todas las formalidades propias
del juicio.

Capitulo 2
Desarrollo del debate —]
XL
os
uN
APERTURA DEL JUICIO ORAL a
Art. 294, — Constituidoel tribunal el día y hora indicado se declarará abierto el juicio, ad- ul
Es
virtiendo al imputado sobre la importancia y el significado de lo que va a suceder. sl
Inmediatamentesecederá la palabraal representante del Ministerio Público Fiscal y al que- XL
2
rellante para que expliquen el contenido de la acusación, los hechos, las pruebas que pro- ul
ía
ducirán para probar la acusación y la calificación legal que pretenden. 5ise hubiera consti- sl
tuido actor civil, se le cederá la palabra para que expliquesu demanda. Luegose invitará al «
defensor a presentar su caso,
Mn
uy
Nose podrá leer el acto de acusación ni dela defensa. 1)
o
En el curso de la audiencia, el imputado podrá hacer todas las declaraciones que considere ES
oportunas. Las partes podrán formularle preguntaso requerirle aclaraciones. a
o
AMPLIACIÓN DE LA ACUSACIÓN
ba
a
Art. 295. — Cuando durante el debate, por una revelación o retractación, se tuviera co- o
y
nocimiento de una circunstancia del hecho de la acusación no contenida en ella, que re-
sulte relevante para la calificación legal, el representante del Ministerio Público Fiscal o el
querellante podrán ampliar la acusación.
En tal caso, harán conocer al imputado las nuevas circunstancias que se le atribuyen y el
juezinformará atodaslas partesque tendrán derecho apedirlasuspensión del debate pa-
ra ofrecer nuevas pruebaso preparar la defensa.
En el caso en que la nueva circunstancia modifique sustancialmente la acusación, la de-
fensa podrá solicitar la realización de un nuevo juicio.
La corrección de simples errores materiales se podrá realizar durante la audiencia sin que
sea considerada una ampliación.

RECEPCIÓN DE PRUEBAS
Art. 296. — Después de las intervenciones iniciales de las partes se recibirá la prueba pro-
puesta enel orden que éstas hayan acordado. De no mediar acuerdo, serecibirá en primer
ANEXO 596

término la del Ministerio Público Fiscal, luego la de la querella y, por último, la de la defen-
sa. Cada parte determinará el orden en que rendirásu prueba.
Apedidodelas parteso aún de oficio, el tribunal podrá resolverde manera excepcional que
los testigos no se comuniquen entre si ni con otras personas, y que no puedan ver, oiro ser
informados de lo que ocurre en la sala de audiencias, para lo cual podrá incomunicarlos en
la antesala por el tiempo mínimo necesario.
Deberá garantizar tanto la comodidad como la correcta alimentación e higiene de los tes-
tigos, teniendo especialmente en cuenta sus edadesy condiciones fisicas.
Después de declarar, el tribunal resolverá si deben permanecer incomunicados en la ante-
sala.
Si por la extensión del debate la incomunicación no fuera posible, el tribunal podrá orde-
nar que los medios de comunicación difieran la difusión audiovisual de aquellos testimo-
nios que pudieren afectar sustancialmente el contenido de declaraciones ulteriores, hasta
tanto cesaren los motivos que hubieren dado lugar a esta restricción.
No obstante, el incumplimiento de la incomunicación no impedirá la declaración del testi-
go, pero losjueces apreciarán esta circunstancia al valorarla prueba.

INTERROGATORIO
Art. 297.— Lostestigos y peritos, luego de prestar juramento o promesa de decirverdad
y haber sido instruidos sobre las prescripciones legales previstas para el falso testimonio,
serán interrogados por las partes, comenzando por aquella que ofreció la prueba.
Nose podrá autorizarun nuevo interrogatorio después del contraexamen, salvosifuerain-
dispensable por considerar información novedosa que no hubiera sido consultada en el
examen directo.
Enelexamen directo no se admitirán preguntas sugestivas o indicativas salvo que se auto-
rice el tratamiento para el testigo hostil.
Enel contraexamen las partes podrán confrontar al testigo o perito con suspropios dichos
ocon otras versiones.
Enningúncasose admitirán preguntasengañosas, repetitivas, ambiguaso destinadas aco-
accionaral testigoo perito.
Laspartes podrán objetar las preguntasinadmisiblesindicando el motivo. Los jueces harán
lugar de inmediato al planteo si fuere manifiesto el exceso o decidirán luego de la réplica
de la contraparte.
Los jueces no podrán formular preguntas directas. Sólo podrán pedir aclaraciones cuando
no hayan comprendido lo expresado por el declarante.
Los testigosy peritos que, por algún motivo grave y difícil de superar, no pudieren compa-
recer a declarar a la audiencia del juicio, podrán hacerlo a través de videoconferencia 0 a
través de cualquier otro medio tecnológico apto para su examen y contraexamen.

DECLARACIÓN BAJO RESERVA DE IDENTIDAD


Art. 298. —Sila declaración testimonial pudiera significar un riesgo cierto y grave para la
integridad del declarante o de sus allegados, el juez o el tribunal, a requerimiento del re-
presentante del Ministerio Público Fiscal, podrán excepcionalmente disponer que se man-
tenga la reserva de identidad del declarante y se empleen los recursos técnicos necesarios
para impedir que pueda ser identificado por suvoz o su rostro.
La declaración prestada en estas condiciones deberá ser valorada con especial cautela.
597 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

PERITOS

Art, 299, — Los peritos presentarán sus conclusiones oralmente. Para ello, podrán con-
sultar sus informes escritos y valerse de todos los elementos auxiliares útiles para explicar
las operaciones periciales realizadas.

OTROS MEDIOS DE PRUEBA


Art.300. — Los documentos serán leídosy exhibidos en la audiencia, con indicación de su
origen.
Los objetosy otros elementos de convicción secuestra dos serán exhibidos para su recono-
cimiento por testigos, peritoso el imputado.
Las grabaciones y elementos de prueba audiovisuales serán reproducidos.
Las partes podrán acordar porunanimidad la lectura, exhibición o reproducción parcial de
esos medios de prueba cuando baste a los fines del debate.
Las partes deberán alegar y el juez resolverá sólo sobre las pruebas producidas en el debate.

PRUEBA NO SOLICITADA OPORTUNAMENTE


a]
Art.301.. - Apetición de alguna de las partes, los jueces podrán ordenar la recepción de as
o
pruebas que ellas no hubieren ofrecido oportunamente, sino hubieren sido conocidas al uN
momento del ofrecimiento de la prueba. E
ul
5icon ocasión de la recepción de una prueba surgiere una controversia relacionada exclu- En
sl
sivamente con su veracidad, autenticidad o integridad, el tribunal podrá autorizar, a peti- XL
ción de parte, la producción de otras pruebas destinadas aesclareceresos puntos, aunque 2
ul
ellasnohubieren sido ofrecidas oportunamente y siempre queno hubieresido posible pre- E
ver su necesidad. sl
«
Mn
DISCUSIÓN FINAL uy
y
Art. 302. — Terminada la recepción de las pruebas, quien preside concederá sucesiva- o
mente la palabra al representante del Ministerio Público Fiscal, al querellante, al actor ci- ES
a
vil, al defensory al civilmente demandado para que en ese orden expresen sus conclusio- o
nes y presenten suspeticiones, ba
El tribunal tomará en consideración la extensión del juicio o la complejidad del caso para a
o
determinar el tiempo que concederá al efecto. y
Nose podrán leer memoriales, sin perjuicio
de la lectura parcial de notas.
Si intervino más de un representante del Ministerio Público Fiscal, querellante o defensor,
todos podrán hablar repartiendo sus tareas para evitar repeticiones o dilaciones.
Todas las partes podrán replicar, pero corresponderá al defensor la última palabra. Alfina-
lizarel alegato el orador expresará sus peticiones de un modo concreto.
Por último, se preguntará al imputadosi tiene algo más que manifestar y se convocará a las
partes para comunicar la decisión jurisdiccional, señalando la hora de su lectura.
El tribunal limitará razonablemente la duración de las últimas palabras de losimputados, a
fin de evitar que se conviertan en nuevos alegatos.

DELIBERACIÓN DE RESPONSABILIDAD
Art. 303. — Cerrado el debate los jueces pasarán, deinmediato y sin interrupción, a deli-
berar en sesión secreta todas las cuestiones relativas a la determinación de la responsabi-
lidad penal y, eventualmente, la civil.
ANEXO 598

Silos jueces encontrasen inocente al imputado, deberán dictar sentencia absolutoria sin
más trámite.
Silos jueces no hubieren alcanzado una decisión a la hora señalada, harán saber la nueva
hora designada para la lectura. Sin perjuicio de lo establecido para procesos complejos, la
deliberación podrá extenderse excepcionalmente por un plazomáximo de cuarenta y ocho
horas, salvo enfermedad grave de alguno de ellos. En este caso la suspensión no podrá du-
rarmás de diez días, luego de los cuales se deberá realizarel juicio nuevamente.
Mientras dure la deliberación, los jueces no podrán interveniren otrojuicio.
Previo a leer la parte dispositiva de la sentencia, uno de los jueces relatará losftundamen-
tos que motivaron la decisión.

AUDIENCIA DE DETERMINACIÓN DE LA PENA


Art. 304. — En la misma oportunidad en quese diera a conocer la declaración de culpabi-
lidad el juez fijará, dentro de las cuarenta y ocho horas, audiencia de debatesobre la pena
y 5u modalidad de cumplimiento.
En la audiencia y la deliberación regirán las mismas reglas dispuestas en este Capítulo,
En los casos en que la acción civil haya sido ejercida, losjueces establecerán la indemniza-
ción, si correspondiere.

Capítulo 3
Sentencia

REQUISITOS DE LA SENTENCIA
Art. 305. —Lasentencia contendrá:
a) Ellugary la fecha en que se ha dictado, la composición del órgano judicial,
el nombre del o los jueces y las partes, los datos personales del imputado
y la enunciación del hecho que ha sido objeto de acusación y, en su caso,
de la acción civil;
b) El voto de los jueces sobre cada una de las cuestiones planteadas, con ex-
posición de los motivos en que los fundan;
Cd) La determinación precisa y circunstanciada del hecho que se estima acre-
ditado;
d) La parte dispositiva con mención de las normas aplicables;
e) Lafirma de losjueces.
REDACCIÓN Y LECTURA
Art. 306. — La sentencia será redactada y firmada inmediatamente después de la última
deliberación.
Los juecesse constituirán nuevamente en la sala de audiencia, después de convocar verbal-
mente a las partes y al público. El documento será leído en voz alta ante quienes compa-
rezcan.
Los jueces podrán diferirla redacción de la sentencia en un plazo nosuperior acinco días.
Siuno de los jueces no pudiera suscribir la sentencia por impedimento ulterior a la lectura
desu parte dispositiva, éste se hará constary aquélla valdrásin su firma.
599 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

Si se hubiera verificado la suspensión prevista en el art, 291, el plazo establecido en el se-


gundo párrafo será de diez días y se podrá extender hasta veinte dias cuando la audiencia
se hubiera prolongado por más de tres meses.
Lasentencia quedará notificada consu lectura integral respecto detodaslas partesqueha-
yan asistido a ésta.

CORRELACIÓN ENTRE ACUSACIÓN


Y SENTENCIA
Art.307. —Lasentenciano podrá tener por acreditados otros hechosocircunstanciasque
los descriptos en la acusación y, en su caso, en la ampliación de la acusación. Tampoco po-
drá dar al hecho una calificación jurídica distinta, salvo que sea en beneficiodel imputado
siempre que haya sido objeto de debate.
Los jueces sólo podrán resolver lo que haya sido materia de debate. No podránimponer
una pena más grave que fa solicitada por los acusadores y deberán absolver en el caso en
que ambos así lo requieran.
—]
ALCANCE DE LA SENTENCIA XL
o
Art.308. —Lasentenciaabsolutoria fijará lascostas, decidirá sobrela restitución de los ob- uN
a
jetos afectados al procedimiento que no estén sujetos a comisoy resolverá lo relativo a las ul
medidas de coerción de conformidad con el art. 309, E
sl
Sila sentencia fuese condenatoria fijará, además, las penas que correspondan y lo atinen- XL
te al comiso. 2
u
Encasode que la acción civil hayasido ejercida, la sentencia absolutoriaocondenatoriacon- ía
sl
siderarásu procedencia, establecerá la reparación de los daños y perjuicios causadosolain- «
demnización. Mn
uy
1)
EFECTOS DE LA SENTENCIA SOBRE LAS MEDIDAS o
ES
DE COERCIÓN a
Art. 309. — La absolución del imputado que estuviera en prisión preventiva implicará su o
inmediata libertad y el cese de las restantes medidas de coerción que se le hubieren dis- ba
a
puesto. o
y
Cuando recayere condena a una pena de prisión de cumplimiento efectivo respecto de un
imputado que no estuviere en prisión preventiva, el Tribunal de Juicio deberá adoptar una
o varias de las medidasde coerción previstas en el art. 210 de este Código a los fines de ase-
gurarel cumplimiento de la condena.
Durante la instancia de impugnación las partes podrán solicitar al Tribunal de revisión la
modificación de las medidas de coerción que se le hayan impuesto al imputado.

DECOMISO
Art. 310. — En los casos en que recayese condena, ésta decidirá el decomiso de las cosas
que hayan servido para cometer el hecho y de las cosas o ganancias que sean el producto
o el provecho del delito, en favor del Estado nacional, salvo los derechos de restitución o
indemnización del damnificado y de terceros.
Silas cosas fueran peligrosas para laseguridad común, el comiso podrá ordenarse aunque
afectara a terceros, salvo el derecho de éstos, si fueran de buena fe, aser indemnizados.
ANEXO 600

Siel autor o los participes hubieren actuado como mandatarios de alguien o como órga-
nos, miembros o administradores de una persona deexistenciaidealyel producto oel pro-
vecho del delito hubiere beneficiado al mandante o a la persona de existencia ideal, el co-
miso se pronunciará contra éstos. Si con el producto o el provecho del delito se hubiese be-
neficiado un tercero atítulo gratuito, el comisose pronunciará contra éste.
Sila cosa decomisada tuviera valor de uso o cultural para algún establecimiento oficialo de
bienpúblico, laautoridad nacional, provincialomunicipalrespectiva podrá disponersuen-
trega a esasentidades. Siasíno fuera ytuviera valor comercial, aquélla dispondrá suenaje-
nación. Sino tuviera valor alguno, se la destruirá.
Enel caso de condena impuesta por alguno de los delitos previstos porlosarts. 125, 125 bis,
127, 140, 142 bis, 145 bis, 145 tery 170 del CP, quedará comprendido entre los objetos a de-
comisarla cosa mueble o inmueble donde se mantuviera a la víctima privada de su libertad
u objeto de explotación. Las cosas decomisadas con motivo de tales delitos, según los tér-
minos del presente articulo, y el producido de las multas quese impongan, serán afectadas
aprogramas de asistencia a la victima.
Si se hubieren secuestrado armas de fuego, munición o explosivos con motivo de la comi-
sión de cualquier delito, éstos serán decomisados y destruidos en acto públicoen un plazo
máximo de seis meses desde la fecha de su incautación. Excepcionalmente, dentro de ese
plazo, el material incautado será restituido a su titular registral cuando éste o sus depen-
dientesnotuvierenvinculación con el hecho objeto de la incautacióny la pérdidao robo de
aquél haya sido debida y oportunamente denunciada ante el Registro Nacional de Armas
(RENAR).
Dentro del plazo señalado en el párrafo anterior, el Ministerio Público Fiscal procurará la
producción de la totalidad de las medidas de prueba relacionadas con dicho material y 0b-
servará lasexigencias quela normativa procesal prevea para la realización de medidas pro-
batorias irreproducibles. El plazo para el decomiso y destrucción podrá ser prorrogado por
el juez, por única vezy porel mismo período, a pedido de las partes. Vencidos los plazos es
tablecidos, la autoridad de aplicación de la Ley Nacional de Armas y Explosivos 20.429 que-
dará habilitada para procederal decomiso administrativo.
En aquellos procesos en los que se investigue la comisión de los delitos previstosen los arts.
5%, Inc.c), 6”, párr. 1%y 3? y 7” de laley 23.737, y los arts. 145 bisy 145 ter y Título
XIll del Libro
Segundo del CP, cuando existieren indicios vehementes y suficientes de que las cosas o ga-
mancias a las que se alude en el presente artículo son fuente o provienen de objeto ¡lícito o
han servido para cometer el hecho, el juez interviniente ordenará, a pedido del represen-
tante del Ministerio Público Fiscal, su decomiso por auto fundado, aún antes del dictado de
sentencia.
En loscasos previstosenel párrafo precedente, se promoverá el correspondienteincidente
a fin de salvaguardar derechos de terceros ajenos al hecho delictivo. Una ley especial de-
terminará el procedimiento que regirá el incidente y las adecuaciones normativas que re-
sulten necesarias.
Elreclamoolitigio sobre el origen, naturaleza o propiedad de lascosas se realizará por me-
dio de una acción administrativa o civil de restitució[Link] la cosa hubiere sido subastada, 50-
lose podrá reclamar
su valor monetario.
El juez, a pedido del representante del Ministerio Público Fiscal, adoptará las medidas cau-
telares suficientes para asegurar el decomiso del o de los inmuebles, fondos de comercio,
depósitos, vehiculos, elementos informáticos, técnicos y de comunicación y toda otra cosa
601 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

o derecho patrimonial sobre los que, por tratarse de instrumentos o efectos relacionados
con el o los delitos que se investigan, el decomiso presumiblemente pudiera recaer.
El mismo alcance podrán tener las medidas cautelares destinadas a hacer cesar la comisión
del delito o sus efectos, a evitar que se consolide su provecho o a impedir la impunidad de
sus participes. En todos los casos se deberán dejar a salvo los derechos de restitución oin-
demnización del damnificado y de terceros.

Capitulo 4
Registro de la audiencia

FORMA
Art. 311. —De la audiencia de juicio se labrará acta que contendrá:
a) El lugar y fecha, con indicación de la hora de comienzo y finalización, asi
como de las suspensiones y de las reanudaciones;
—]
b) La mención de los jueces, los miembros del jurado y las partes; XL
os
e) Los datos personales del imputado; uN
a
) Un breveresumen del desarrollodela audiencia, conindicación delosda- ul
tos personales de los testigos, peritos e intérpretes y la referencia de los E
sl
documentos leídos; XL
2
e) Las solicitudes y decisiones producidas en el curso del juicio y peticiones ul
finales de las partes; ía
sl
f Laobservancia delas formalidades esenciales, especificamente si se pro- «
Mn
cedió públicamente o fue excluida la publicidad, total o parcialmente, con uy
mención de los motivos de la decisión; 1)
o
ES
9) Otras menciones previstas por la ley o las que el juez presidente ordene, a
incluso por solicitud de las partes intervinientes; o
h) El veredicto del juradoy la parte dispositiva de la sentencia; E
a
Laconstancia de lectura de la sentencia o su diferimiento; o
y
PH Lafirma del juez presidente y la del funcionario responsable de confec-
clonar elacta.
La audienciaserá grabada en forma total mediante soporte de audio o video.

VALOR DE LOS REGISTROS


Art. 312. —Elacta y losregistros
de audio o video demostrarán, en principio, el modoco-
mo se desarrolló el juicio, la observancia de las formalidades previstas, las personas que
han intervenido y los actos que se llevaron a cabo.
Lafalta oinsuficienciaen el acta delas enunciaciones previstas en el art. 311 no dará lugar
porsísola a un motivo de impugnación de la sentencia.

APLICACIÓN SUPLETORIA
Art. 313. — Las normas previstas en este Libro se aplicarán en los procedimientos espe-
ciales, en cuanto sean compatibles y a falta de reglas particulares.
ANEXO 602

LIBRO SEGUNDO
PROCEDIMIENTOS ESPECIALES

TÍTULO 1 — PROCESOS DE ACCIÓN PRIVADA


PROMOCIÓN
Art. 314. — Toda persona legalmente habilitada que pretenda perseguir porun delito de
acción privada formulará querella, por sí o por mandatario especial.
De igual manera deberá proceder quien resulte victima de un delito de acción pública y se
encuentre habilitado para efectuar laconversión a acción privada, conforme lo dispuesto
en este Código.
El escrito de querella deberá contener los requisitos enumerados en los arts. 83 y 274y se
acompañará una copia de aquély, en su caso, del respectivo poder, por cada querellado.
En los supuestos del párr. 2”, además se deberá agregar copia fiel de los actos procesales
cumplidos que habiliten este procedimiento.
La oficina judicial estará a cargo de la custodia del legajo correspondientey de los ele-
mentos probatorios quese hubieren acompañado, Deberá proceder adesignar al juezque
habrá de intervenir en el caso.
DESESTIMACIÓN
Art. 315. —Laquerellaserá desestimada por auto fundado si fuera manifiesto que el he-
cho imputado no constituye delito o si no se pudiera proceder o faltara alguno de los re-
quisitos previstos en el art. 314. El escrito y demás elementos acompañados serán devuel-
tos al pretenso querellante, quien podrá reiterar su petición, corrigiendo sus defectos si
fuere posible, con mención de la desestimación anterior dispuesta.
AUXILIO JUDICIAL PREVIO
Art. 316. — 5 nose hubiera logrado identificar o individualizar al querelladoo determi-
nar su domicilio o si para describir clara, precisa
y circunstanciadamente el delito fuera im-
prescindible llevar a cabo diligencias que el querellante no pudiera realizar por sí mismo,
requerirá en su presentación el auxilio judicial, indicando las medidas pertinentes,
El juez prestará el auxilio, si corresponde. Luego, el querellante complementará su quere-
lla y, eventualmente, su demanda dentro de los diez días de obtenida la información fal-
tante. El querellante quedará sometido a la jurisdicción del juez en todo lo referente
al jui-
cio por él promovido y a sus consecuencias legales.
AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN
Art. 317. — Admitida la querella, el juez convocará a una audiencia de conciliación y or-
denará a la oficina judicial que proceda a:
a) Fijar día y hora dentro delos quince días, para llevar a cabo la audiencia;
bj) Designar a un mediador habilitado que intervendrá en la audiencia;
O) Practicarlas comunicaciones correspondientes;
0) Remitira cada uno delos querellados, copia del escrito de querella y, ensu
caso, del podery la demanda civil, intimándolosa que designen abogado
defensor bajo apercibimiento de nombrarles uno público, de no comuni-
car aquella circunstancia con una anticipación de cuarenta y ocho horas a
la fecha para la que fuera fijada la audiencia.
603 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

CONCILIACIÓN Y RETRACTACIÓN

Art. 318. —Si las partes conciliaran en la audiencia o en cualquier estado del juicio, seso-
breseerá y las costas serán en el orden causado, salvo que convinieran lo contrario.
Cuando se tratara de delitos contra el honor, si el querellado se retractara en la audiencia
o brindara explicaciones satisfactorias, será sobreseidoy las costas quedarán asu cargo.
Si el querellante no aceptare la retractación, por considerarla insuficiente, el juez decidi-
ráen la audiencia. La retractación será publicada a petición del querellante en la forma
que el juez estime adecuada.
ACUMULACIÓN DECASOS
Art.319.— La acumulación de casos por delito de acción privada seregirá por las disposi-
ciones comunes, pero ellas nose acumularán con las incoadas por los delitos de acción pú-
blica, salvo en los supuestos del art. 54 del CP.
También se acumularán los casos por injurias recíprocas.
PROCEDIMIENTO POSTERIOR
Art. 320. —Sinose logra la conciliación, el jueza través de la oficina judicial, emplazará al a]
XL
acusado para que en el plazo de diez días, ofrezca pruebas, deduzca excepciones y, si fuera os
civilmente demandado, conteste la demanda. uN
a
Vencido ese plazo, en audiencia, el juez resolverá la admisibilidad de la prueba ofrecida y ul
convocará a juicio a las partes ordenando que la oficina judicial, proceda a fijar día y hora E
sl
para la audiencia de debate. XL
Quien ha ofrecido pruebatomará a sucargo su presentación en el juicio y el juez resolverá 2
ul
únicamente con la prueba quese incorpore y lostestigos quese hallen presentes. Deserne- ía
cesario, se podrá requerir auxilio judicial. sl
«
Mn
DESISTIMIENTO EXPRESO. RESERVA DE ACCIÓN CIVIL uy
1)
Art. 321. —El querellante podrá desistir expresamente de la acción penal en cualquier es- o
tado del proceso, pero quedará sujeto a la responsabilidad emergente de sus actos ante- ES
a
riores.
o
El desistimiento no podrá supeditarse a condiciones, pero podrá hacerse expresa reserva a
de la acción civil si ésta no hubiera sido promovida juntamente con la penal. a
Setendrá por abandonada la acción penal en los casos del art. 89, o
y
EFECTOS DEL DESISTIMIENTO
Art. 322. —Si el juez declarara extinguida la acción penal por desistimiento, sobreseerá
al querelladoy le impondrá las costas al querellante, salvo que las partes hubieran conve-
nido a este respecto otra cosa.
El desistimiento de la acción penal favorecerá a todos los que hubieran participado en el
juicio que la motivó.

TÍTULO I| — PROCEDIMIENTOS ABREVIADOS

PRESUPUESTOS Y OPORTUNIDAD DEL ACUERDO PLENO


Art. 323. —Se aplicará a los hechos respecto de los cuales el representante del Ministerio
Público Fiscal estimare suficiente la imposición de una pena privativa de la libertad infe-
rior a seis años.
ANEXO 604

Atal fin el representante del Ministerio Público Fiscal deberá presentaruna acusación que
cumpla con los requisitos del art. 274 de este Código, incluyendo la solicitud concreta de
pena. Si solicitare menos de la mitad de la pena prevista para el caso, deberá requerir el
acuerdo del fiscal superior.
Será necesario que el imputado acepte de forma expresa los hechos materia de la acusa-
ción, su participación en ellos, los antecedentes probatorios en quese funda la acusación,
la tipificación legal de los hechosy la pena requerida porel fiscal,
La existencia de varios imputados en un mismo proceso noimpedirá la aplicación de lasre-
glas de los procedimientos abreviados a alguno de ellos.
En los supuestos no previstos en este Título, se aplicarán las disposiciones que regulan el
procedimiento común.
Se podrá acordar el trámite de acuerdo pleno desde la formalización de la investigación
preparatoria y hasta la fijación de fecha de audiencia de debate.

AUDIENCIA
Art. 324. — Las partes explicarán al juez el alcance del acuerdo y los elementos probato-
rios reunidos o acordados que demuestren las circunstancias del hecho imputado. El juez
podrá interrogar a las partes sobre los extremos del acuerdo y la información colectada o
acordada.
El querellante sólo podrá oponerse si sostuviera una calificación jurídica o una responsa-
bilidad penal diferente ala dela acusación fiscal y, comoconsecuencia deello, la pena apli-
cable excediera el limite establecidoen el art. 323 de este Código.
El juez, previo a resolver, deberá asegurarse de queel imputado preste su conformidad en
forma libre y voluntaria y entienda los términos del acuerdo, sus consecuencias y su dere-
choa exigir un juicio oral.

SENTENCIA
Art. 325. — Enla misma audiencia, el juez dictará sentencia de condena o absolución que
contendrá, de modo sucinto, los requisitos previstosen este Código.
Encaso desentencia condenatoria, ésta no podrá fundarse exclusivamentesobrela base de
la aceptación de los hechos por parte del acusado. La pena que imponga no podrá superar
la acordada por las partes ni modificar su forma de ejecución, sin perjuicio de la aplicación
de una pena menor.
El juez dictará sentencia absolutoria sí los reconocimientos efectuados por el acusado re-
sultaren inconsistentes con las pruebas sobre las que se basa la acusación.
Si el juez estimaraque el acuerdo
no cumple con losrequisitos legales, declarará su inadmi-
sibilidad.
La admisión de los hechos por parte del imputado no podrá ser considerada como recono-
cimiento de culpabilidad.
La acción civil será resuelta cuando existiera acuerdo de partes, de no ser asi, se podrá de-
duciren sede civil,

ACUERDO PARCIAL
Art. 326. — Durante la etapa preparatoria y hasta la audiencia de control de la acusación,
las partes podrán acordar exclusivamente sobre los hechos y solicitar un juicio sobre la cul-
pabilidad y la pena.
605 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

La petición deberá contener la descripción del hecho acordado y el ofrecimiento de prue-


ba para su determinación, así como aquellas pruebas que las partes consideren pertinen-
tes para la determinación de la pena.
Se convocará a las partes a una audiencia para comprobar el cumplimiento de los requisi-
tos formales, debatirsobre la calificación y aceptar o rechazar la prueba. En lo demás, ri-
gen las normas del juicio común.
El acuerdo parcial procederá para todos los delitos.

ACUERDO DE JUICIO DIRECTO


Art. 327. —En la audiencia de formalización de la investigación preparatoria, las partes
podrán acordar la realización directa del juicio.
La solicitud contendrá la descripción del hecho por el cual el representante del Ministerio
Público Fiscal o el querellante acusan y el ofrecimiento de prueba de las partes.
En la misma audiencia, el querellante podrá adherira la acusación del representante del
Ministerio Público Fiscal o acusar independientemente e indicar las pruebas para el juicio.
La acusación y la defensa se fundamentarán directamente en el juicio. —]
Altérminode la audiencia, eljuez dictará el autode apertura de juicio. En lo demás, se apli- XL
carán las normas comunes. os
uN
El acuerdo de juicio directo procederá para todos los delitos. a
ul
E
sl
XL
TÍTULO II — PROCEDIMIENTO EN FLAGRANCIA 2
ul
ía
Art.328. —Elprocedimiento para casosde flagrancia que se establece en este Título esde sl
aplicación atodos los hechos dolososenlos que se verificasen lascircunstanciasdel art. 217 «
Mn
y cuya pena máxima no supere los quince años de prisión o veinte años de prisión, en las uy
1)
supuestos del art. 119, párr. 4? y del art. 166 penúltimo párrafo del CP o, tratándose de un o
concurso de delitos, ninguno de ellos supere dicho monto. ES
a
Las decisiones jurisdiccionales a las quese refiere el presente Título, se adoptarán en for- o
ma oralen audiencia públicay contradictoria, respetándose los principiosdeinmediación, ba
bilateralidad, continuidad y concentración. a
o
Lasresoluciones se notificarán oralmente en la misma audiencia ylasimpugnacionesse in- y
terpondrán y concederán del mismo modo.
Se labrará unacta sucinta de la audiencia, la queserá grabada en formatotal mediante so-
porte de audio y, en la medida de las posibilidades del tribunal, video.
Las disposicionesprevistasenel presente Título noseaplicarán cuando el o los hechos deque
setratetuwvieranlugarenocasión del ejercicio de derechoshumanososociales, odecualquier
otro derecho constitucional. Si con motivo u ocasión de la protesta social se cometieren de-
litoscomunes en flagrancia, podrán ser sometidosa las disposiciones del presente Título,
Art. 329. — Al momento de tomar conocimiento de la aprehensión, el representante del
Ministerio Público Fiscal deberá declarar, de corresponder, el caso como flagrante, some-
tiéndolo al trámite establecido bajo este Título.
El detenidoserá trasladado anteel juezafin de participar de unaaudiencia oral inicial defla-
grancia que deberá llevarsea cabo dentro de las veinticuatro horas desde la detención, pro-
rrogable por otras veinticuatro horas, cuando no hubiere podido realizarse por motivos de
ANEXO 606

organización del tribunal, del fiscal o de la defensa, o cuando el imputado lo solicitare para
designar un defensor particular.
Adicha audiencia deberán asistir el representante del Ministerio Público Fiscal, el imputa-
do y su defensor.
La víctima tiene derecho a asistir a todas las audiencias y deberá ser notificada de la reali-
zación de las mismas a fin de ser escuchada y eventualmente ser tenida por parte quere-
lante. La víctima, con el control de la defensa, podrá solicitar declarar sin la presencia del
imputado.
En esta audiencia el juez deberá expedirse sobre la libertad o detención del imputado. La
decisión será notificada a las partes oralmente en la misma audiencia.

CARÁCTER MULTIPROPÓSITO DE LA AUDIENCIA


Art. 330. — Todas las audiencias en el marco del procedimiento establecido en el presen-
teTitulotienencaráctermultipropósito, pudiendosometerse a decisión jurisdiccional cues-
tiones diferentes de las que pudieran haber motivadosu designación,
Practicado por el juez el interrogatorio de identificación previsto en el art. 66, el repre-
sentante del Ministerio Público Fiscal informará al imputado el hecho que se le atribuye y
las pruebas obrantes en su contra.
El imputado o su defensor podrán objetar fundadamente la aplicabilidad del procedi-
miento para casos de flagrancia cuando consideren que no se verifican los presupuestos
del art. 217 o que la complejidad de la investigación no hará posible la aplicación del pro-
cedimiento previsto en este Título, Dichas objeciones deberán ser resueltas por el juezen
ese momento.
Esta decisión será impugnable y el recurso tendrá efecto suspensivo. La revisión será re-
suelta de manera unipersonal, conforme la reglamentación interna que se dicte al res-
pecto, y dentro de los tres días contados a partir de la fecha de recibido elexpediente por
la instancia de revisión. La resolución tendrá carácter de definitiva y no será impugnable,
Luego de esta audiencia, el fiscal dispondrá la realización de todas las medidas necesarias
a los efectos de la correcta identificación del imputado, la constatación fehaciente de su
domicilio, la certificación de sus antecedentes, la realización del informe ambiental, el
examen mental previsto en el art. 67 del presente Código, en caso de corresponder, y la re-
alización de todas las pruebas que se estimen pertinentes para completarlainvestigación
y que aún no se hubieren producido, a excepción de aquellas que requieran de la inter-
vención jurisdiccional, las cuales deberán ser solicitadas al juez en la misma audiencia de
apertura. Dichas medidas deberán llevarse a cabo en un plazo máximo de diez o veinte dí-
as, si se hubiere resuelto mantener la detención u otorgarla libertad alimputado, respecti-
vamente.
Para los casos en que fuera indispensable para el correcto ejercicio del derecho de defensa,
el plazo de producción de prueba para el imputado detenido podrá extenderse por veinte
días.
La audiencia de clausura deberá ser fijada en este mismo acto teniendo en cuenta el plazo
establecidoen el párrafo anterior.
Las demás partes podrán solicitar en la audiencia inicial la realización porel fiscal de aque-
llas medidas probatorias que requieran la intervención de este último, quien deberá dis-
ponerlas o rechazarlas en el mismo acto. En caso de negativa injustificada, podrán recurrir
607 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

en ese momento al órgano jurisdiccional para que las ordene en los términos del art. 135,
inc. b) de este Código.
La defensa podrá solicitar la declaración del imputado, en cuyo caso se lo invitará a mani-
festar cuanto tenga por conveniente, y podrá ser interrogado por las partes.
Rigen las reglas previstas para la declaración del imputado en el procedimiento ordinario
en todo lo que nose contradigan con lo dispuesto enel presente Título. Si el imputado soli-
citare la libertad deberá hacerlo en forma oral y el juez resolverá en la misma audiencia.
Todas las cuestiones introducidas en la audiencia oral inicial de flagrancia deberán ser re-
sueltas poreljuezen forma oral, inmediata y de manera fundada.
La verificación de un caso de conexidad con otro hecho que no tramitase bajo esta modali-
dad no impide la aplicación o continuación del procedimiento para casos de flagrancia,
siempre y cuando sea posible la investigación separada de los hechos.
Caso contrario, deberá desistirse del juzgamiento bajo este régimen.
El secretario labrará acta sucinta de todo lo actuado.
AUDIENCIA DE CLAUSURA DEL PROCEDIMIENTO PARA CASOS DE FLAGRANCIA
Art. 331. —Eljuez otorgará la palabra a la querella y al agente fiscal a fin de que soliciten —]
XL
el sobreseimiento o formulen acusación, a cuyo efecto deberán acompañar por escrito la o
descripción del hecho y su calificación legal. uN
E
En tal oportunidad solicitarán el dictado de la prisión preventiva, sicorrespondiere. La de- ul
Es
fensa formulará sus oposiciones en forma oral en lostérminos del art. 279, sl
Asimismo, en aquella oportunidad, cada parte deberá ofrecer por escritosus pruebas pa- XL
ra las dos etapas del debate.
2
ul
El juez resolverá de conformidad con el art. 280 y en el mismo acto decidirá sobre el pedi- ía
sl
do de la prisión preventiva. Podrá diferir la lectura de los fundamentos hasta un plazo de «
tres dias. Mn
uy
Las impugnaciones que se hubieren presentado desde el inicio del proceso hasta la finali- 1)
zación de esta audiencia serán elevadasa la instancia de revisión en forma conjunta
en es- o
ES
te acto, con excepción de aquellos planteos vinculados con la libertad del imputado. a
La decisión relativa a la admisibilidad o no de la prueba ofrecida para el debate y el juicio o
de pena, noserá susceptible de impugnación. ba
a
Art. 332. — Desde la audiencia oral inicial de flagrancia hasta la audiencia de clausura in- o
y
clusive, las partes podrán, bajo pena de caducidad, solicitar al juez la suspensión del proce-
soaprueba, olarealización de un acuerdo pleno. En esoscasos, simediara conformidad del
fiscal y de la defensa, el juez deberá dictar un pronunciamiento al respecto en forma inme-
diata pudiéndose dar a conocer los fundamentos dentro de los tres dias posteriores. Sihu-
biera querellante, previo a la adopción de cualquiera de estas decisiones, se requerirá su
opinión, la que noserá vinculante.
Deberán introducirse también en esta oportunidad, los pedidos de nulidad y las excepcio-
nes que se consideren pertinentes, que serán resueltos en la misma audiencia.
CONSTITUCIÓN DEL TRIBUNAL. AUDIENCIA. FIJACIÓN DE FECHA DE DEBATE
Art. 333. — Dentro de un término no superior a las cuarenta y ocho horas de recibido el
caso en el órgano de debate, se notificará a las partes la constitución del tribunal.
Si el imputado estuviese en prisión preventiva, se debatirá sobre la necesidad de su vigen-
cia. Además, podrán introducirse las nulidades y excepciones que no hubieran sido plan-
teadascon anterioridad.
ANEXO 608

Resueltas oralmente las incidencias, el tribunal fijará la fecha de debate en un plazo que
no podrá exceder de veinte días desde la radicación.
Entodos los casossometidos al procedimiento para casos de flagrancia cuya pena sea me-
noraquince años, el juzgamiento lo realizará un único magistrado.

TÍTULO | — PROCEDIMIENTOS COMPLEJOS


PROCEDENCIA Y TRÁMITE
Art. 334. — Enlos casos en que la recolección de la prueba o la realización del debate re-
sultaren complejas en virtud de la cantidad o características de los hechos, el elevado nú-
mero de imputados o víctimaso por tratarse de casos de delincuencia organizada o trans-
nacional, a solicitud de cualquiera de las partes, el juez podrá autorizar fundadamente la
aplicación de los plazos previstos en este Título.
La decisión que conceda la solicitud será impugnable por las partes.
PLAZOS
Art. 335. — Una vez autorizado este procedimiento, producirá los siguientes efectos:
a) Elplazo máximo de duración de todo el procedimiento, seextenderá a seis
años;
b) El plazo máximo de duración de la investigación preparatoria se extende-
rá a dos años, el cual podrá ser prorrogado por única vez por un plaza no
superior a un año;
c) Losplazos para la intervención, grabación o registro de comunicaciones se
duplicarán;
d) El plazo máximo de reserva total del legajo de investigación podrá exten-
derse hasta treinta días, pudiéndose prorrogar por un periodo igual, se-
gún las condiciones fijadas en el art. 234;
e) Los plazosde duración del debate, la deliberación einterposición de lasim-
pugnacionesse duplicarán;
fñ Losplazosestablecidos a favor de las partes para realizaralguna actuación
y aquellos que establecen un determinado tiempo para celebrar audien-
ciase duplicarán.
REGLAS COMUNES
Art. 336, —Entodo lo demás, regirán las reglas del procedimiento común.
Los jueces deberán velar para que la aplicación de las normas reguladas en este Título no
desnaturalice los derechosy garantías previstos en la Constitución Nacional, en los instru-
mentos internacionales de Derechos Humanos y en este Código.

TÍTULO V PROCESO PENAL JUVENIL


REGLA GENERAL
Art. 337. — Enlos procesos seguidos contra personas menores de edad las normas de este
Código serán de aplicación supletoria siempre que sean compatibles con los principios que
emanan de la Convención sobre los Derechos del Niño, la Leyde Protección Integral de De-
609 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

rechos de Niñas, Niños


y Adolescentes 26.061, las Reglas Minimas de las Naciones Unidas pa-
rala Administración de la Justicia
de Menores—Reglas de Beijing—, las Reglas de las Nacio-
nes Unidas para la Protección de los Menores Privados de Libertad y las Directrices de las Na-
ciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil —Directrices de Riad—.
El proceso respetará los principiosde culpabilidady de especialidad. La privación de libertad
se utilizará como último recurso y por el menor tiempo posible, y de conformidad con los li-
mites fijados en las normas enunciadas en el párrafo anterior. Se privilegiarán las medidas
alternativas al proceso.

TÍTULO VI — PROCESOS CONTRA PERSONAS JURÍDICAS


REGLAS DEL PROCESO
Art. 338. — El proceso contra las personas jurídicas se regirá por las disposiciones de este
Título y las demás reglas del proceso común, en la forma que le sean aplicables.
Las personas jurídicas tendrán los derechos y las obligaciones previstos para el imputado
en este Código, entodo cuanto les sean aplicables. —]
XL
REPRESENTACIÓN Y DEFENSA os
uN
Art. 339. — La persona jurídica será representada por su representante legal o por cual- a
quier persona con poder especial para el caso, otorgado con las formalidades que corres- ul
En
pondan al tipo de entidad de que se trate, debiendo designar en cualquier caso abogado sl
defensor. El representante deberá informarel domicilio de la entidad y constituir domicilio Í
2
procesalen la primera presentación. A partir de entonces, las notificacionesa la persona ju- ul
ía
rídica se cursarán aese domicilio procesal. sl
En cualquier momento del proceso la persona jurídica podrá sustituir asurepresentante. Si «
la sustitución tuviere lugar una vez iniciada la audiencia de juicio, deberá ser motivada, y no Mn
uy
podrá interrumpir el proceso por más de tres días. 1)
o
Lasustitución no perjudicará la eficacia de los actos cumplidos porsu anterior representan- ES
te. a
En caso de no designar representante o, habiéndolo designado, si este no compareciere al o
proceso, la personajurídica será declarada rebelde.
a
a
Si no designare defensor, se le proveerá el defensor público que por turno corresponda. La o
y
designación, facultades, número e intervención de los defensores que la asistan se regirán
por las disposiciones del Capítulo 3, Título ll, Libro Segundo, Primera Parte de este Código.
CONFLICTO DE INTERESES Y ABANDONO DE LA REPRESENTACIÓN
Art. 340. —Sise detectare la existencia de un conflicto de intereses entre la persona juri-
dicay la persona designada como representante, osien el curso de la investigación se pro-
dujere el abandono
de la función por el representante, el fiscalo eljuez intimarán a aqué-
lla para que lo sustituya en el plazo de cinco días.
Sinolo sustituyere, será declarada rebelde.
CITACIÓN Y COMUNICACIONES
Art. 341. — Cuando la persona jurídica no se hubiera presentado al proceso, las comuni-
caciones se le cursarán al domicilio legal, quetendrá carácter de domicilio constituido. Sin
perjuicio de ello, se le podrán cursarcomunicacionesa cualquier otro domicilio que se co-
nozca, según lo establecido en los arts. 125y 126 de este Código.
ANEXO 610

Cuando no hubierasido posible citarla osi la persona jurídica no se presentara, el fiscal la


citará mediante edictos publicados por tres días en el Boletín Oficial y dos días en un diario
de circulación nacional. Los edictos identificarán la causa en la que se la cita, la fiscalía y el
juez que ¡intervienen en el caso, el plazo de citación y la advertencia de que, en caso de no
presentarse, se la declarará rebelde y se continuará el trámite hasta la acusación.

REBELDÍA
Art. 342.— En caso de incomparecencia injustificada a la citación o de omitir designar re-
presentante habiendo sido intimada a hacerlo, la persona jurídica será declarada rebelde
por el juez, a requerimiento del fiscal, en la forma y con los alcances establecidosen el art.
69 de este Código.
El juez que disponga la rebeldia deberá informar dicha resolución ala Inspección General
de Justicia y a la Administración Federal de Ingresos Públicos para que suspendan de ma-
nera preventiva la personería jurídica y la Clave Única de Identificación Tributaria de la re-
belde, respectivamente, También deberá comunicarla al Registro Nacional de Reinciden-
cia, asus efectos.
Además, deberá disponer de inmediato todas las medidas cautelares necesarias para ase-
gurar la oportuna continuación y finalidad del proceso, de conformidad con el último pá-
rrafo del art. 23 del CP.
LEGITIMACIÓN PARA CELEBRAR ACUERDOS. ACEPTACIÓN
Art. 343. — La persona jurídica podrá realizar acuerdos de colaboración, conciliación, de
suspensión del proceso a prueba y de juicio abreviado, pleno o parcial, en las condiciones
establecidas por este Código y las demás leyes, en cuanto les sean aplicables.
Entodotipo
de acuerdo, el representante dela persona juridica deberágarantizarque ha-
ya sido aceptado por elórgano directivo de su representada.

LIBRO TERCERO
CONTROL DELAS DECISIONES JUDICIALES

TÍTULO! — NORMAS GENERALES


PRINCIPIO GENERAL
Art. 344, — Las decisiones judiciales serán impugnables sólo porlos medios y en loscasos
expresamente establecidos.
El derecho de recurrir corresponderá tan solo a quien le fuera expresamente reconocido,
e invoque un interés directo en la eliminación, revocación o reforma de la resolución im-
pugnada. El representante del Ministerio Público Fiscal podrá recurrir incluso a favor del
imputado.

ADHESIÓN
Art. 345. — Quien tenga derecho aimpugnar podrá adherir, durante el trámite previsto
en el art. 360, a laimpugnación interpuesta por cualquiera de las partes, siempre que ex-
prese los motivos en que se funde.
611 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

DECISIONES DURANTE LAS AUDIENCIAS


Art. 346. — Durante las audiencias sólo será admisible la revocatoria, que procederá con-
tra los autos sinsustanciación y será resuelta de inmediato, previa intervención de las par-
tes. Su planteamiento significará la reserva de impugnar la sentencia.

EFECTO SUSPENSIVO
Art. 347. — Las decisiones judiciales no serán ejecutadas durante el plazo para impugnar
y mientras tramite la instancia de control, salvo disposición en contrario. Tampoco serán
ejecutadassise hubiera ordenadolalibertad del imputado o condiciones menos gravosas.

EFECTO EXTENSIVO
Art.348. —Sienunproceso hubiera varios imputados o civilmente demandados, el re-
curso interpuesto en interés de uno de ellos favorecerá a los demás, siempre que los moti-
vosen quese fundara no fueran exclusivamente personales.

DESISTIMIENTO
Art. 349. — Las partes que hubieran interpuesto una impugnación podrán desistirla an- —)
ÁL
tesde su resolución, sin perjuicio de responder por las costas, os
pu
El defensor no podrá desistir de los recursos interpuestos sin mandato expreso de su re- a
presentado, posterior asu interposición. Lu
Es
El desistimiento no afectará a quienes hubieran adheridoa la impugnación. sl
í
COMPETENCIA 2
ul
Art. 350. — Los jueces con funciones de revisión a quienes corresponda el control de una [-»
decisión judicial serán competentes con relación a los puntos que motivan los agravios y al sl
«
control de constitucionalidad. Mm
u
Lasimpugnaciones interpuestas porlos acusadores permitirán modificar o revocar lareso- y
lución aun a favor del imputado. o
ES
Cuando las decisiones de losjuecescon funciones de revisión señalados en el art. 53 de este A
Código involucren cuestiones federales, estosserán considerados comoeltribunalsuperior o
de la causa y su decisión será considerada sentencia definitiva a los fines del recurso extra- Y
Aa
ordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. o
o
U
REFORMA EN PERJUICIO
Art.351. —Silaresolución hubiera sidoimpugnada sólo por el imputado oensutavor, no
podrá modificarse en su perjuicio.

TÍTULO Il — LEGITIMACIÓN PARA IMPUGNAR


LEGITIMACIÓN DEL IMPUTADO
Art. 352. —Elimputado podrá impugnar:
a) Lasentencia condenatoria y la pena que se le hubiera impuesto;
b) Las medidas de coerción y demás cautelaresy la denegatoria de la suspen-
sión del juicio a prueba;
cd) La revocatoria del sobreseimiento;
ANEXO 612

d) La decisión de aplicar aun proceso las normas de los arts. 334y siguientes y
la denegatoria de dicha aplicación si ésta hubiese sido solicitada porel im-
putado;
e) Las decisiones que se tomen durante la ejecución de la pena.

LEGITIMACIÓN DE LA QUERELLA
Art. 353.— El querellante podrá impugnar el sobreseimiento, la absolución y la condena
si la pena aplicada fuere inferiora la mitad de la pena pretendida. También podrá impug-
narlasdemásresolucionesqueponganfinalaacciónoalapenao hagan imposible quecon-
tinúen las actuacionesy la denegación o revocación de medidas cautelares, cuando no hu-
biese habido dos pronunciamientos en el mismo sentido.
El querellante, constituido en actor civil podrá recurrir:
a) El sobreseimiento fundado enla inexistencia del hecho;
b) El rechazo total o parcial de las pretensiones deducidas en la demanda,
siempre que su agravio supere los pesos cincuenta mil,

LEGITIMACIÓN DEL CIVILMENTE DEMANDADO


Art. 354. — El civilmente demandado podrá recurrirla sentencia condenatoria en la me-
dida desu perjuicio.

LEGITIMACIÓN DEL REPRESENTANTE


DEL MINISTERIO PÚBLICO FISCAL
Art. 355. — El representante del Ministerio Público Fiscal podrá impugnar las decisiones
judiciales en los siguientes casos:
a) Los sobreseimientos y demás resoluciones que pongan fin a la acción o a
la pena o hagan imposible que continúen las actuaciones y la denegación
orevocación de medidas cautelares, cuando no hubiese habido dos pro-
nunciamientos en el mismo sentido;
bj Lasentencia absolutoria;
dd Lasentencia condenatoria, si la pena aplicada fuera inferior a la mitad de
la pena pretendida;
d) Las decisiones que se tomen durante la ejecución de la pena.
Estos límites no regirán si elimputado es funcionario público y el hecho se ha cometido en
el ejercicio de la función o en ocasión de ella,

TÍTULO III — DECISIONES IMPUGNABLES


DECISIONES IMPUGNABLES
Art.356. Sólo podrán impugnarse el rechazo de la pretensión de constituirse en parte
querellante, lasdecisionessobre cuestiones decompetencia, el sobreseimiento, la senten-
cia definitiva, las excepciones, la aplicación de medidas cautelares, la denegatoria de la
aplicación de la suspensión del proceso a prueba, los procedimientos abreviados y las de-
cisiones que se tomen durante la ejecución de la pena.
613 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

SOBRESEIMIENTO
Art. 357. —Elsobreseimiento podrá impugnarse por los siguientes motivos:
a) Sicareciera de motivación suficiente, se fundara en una errónea valora-
ción de la prueba u omitiera la consideración de pruebas esenciales;
b) Sise hubiera inobservado o aplicado erróneamente un precepto legal.

SENTENCIA CONDENATORIA
Art. 358. —Lasentencia condenatoria podrá impugnarse por los motivos
siguientes:
a) Sise alegara la inobservancia de un precepto o garantía constitucional o
legal;
b) Sise hubiera aplicado erróneamente la ley penal;
c) Sicareciera de motivación suficiente o ésta fuera contradictoria, irrazona-
ble o arbitraria;
d) Sisebasaraen pruebailegal oincorporada por lectura en los casosno auto- —)
rizados por este Código; XL
os
e) Sise hubiera omitido la valoración de prueba decisiva o se hubiera valora- EJ
do prueba inexistente; a
1
f Sise hubiera, erróneamente, valorado una prueba o determinado los he- La
i
chos que sustentan la sentencia condenatoria y la pena; Xí
2
g) Sinose hubiesen observado las reglas relativas a la correlación entre la ul
acusacióny la sentencia; [-»
sl
h) Sino se cumplieran los requisitos esenciales de la sentencia; «
Mn
$ Sise diera alguno de los supuestos que autoricen la revisión de la senten- u
Y
cia condenatoria firme; o
$) Sinose hubiera respetado la cesura del debate. ES
E
SENTENCIA ABSOLUTORIA o
Art. 359. —La sentencia absolutoria podrá impugnarse por los motivos siguientes:
Y
a
a) Sise alegara la inobservancia del derecho a la tutela judicial de la víctima;
o
o
y
b) Sise hubiera aplicado erróneamente la ley;
Cd) Sila sentencia careciera de motivación suficiente, o ésta fuera contradic-
toria, irrazonable o arbitraria;
a) Sino se cumplieran los requisitos esenciales de la sentencia.

TÍTULO IV — TRÁMITE
INTERPOSICIÓN
Art.360. —Laimpugnación seinterpondrá porescrito, debidamente fundada, anteeljuez
que dictó la decisión, dentro del plazo de diez díassi setratare de sentencias condenatorias
o absolutorias, de tres dias para la aplicación de una medida cautelar y de cinco días en los
demáscasos, salvo que este Código prevea la revisión inmediata.
ANEXO 614

Silaimpugnación fuere presentada yfundada en la misma audiencia,se dará porcumplida


enese acto la sustanciación del recurso.
Si se indicare más de un motivo de impugnación, deberá expresarse por separado con sus
fundamentos.
En el caso en que los jueces que revisen la decisión tengan su sede en un lugar distinto, la
parte deberá fijar con precisión el modo para recibircomunicaciones.
Enel supuesto descripto enel párrafo anterior, las audiencias podrán realizarse por medios
audiovisuales, siempre que exista conformidad expresa de la parte que haya formulado la
impugnación.
Cuando hubiere impugnado más de una parte, cada una de ellas podrá optar por concurrir
personalmente a la audiencia o participar de forma remota por medios audiovisuales.
El impugnante deberá acompañar las copias necesarias para el traslado a las otras partes.
Si fueren advertidos defectos formales en la impugnación, deberá intimarse a quien lain-
terpuso para que enel plazo de cinco dias éstossean subsanados, bajo sanción de inadmisi-
bilidad, Sila impugnación fuera interpuesta fuera del plazo, será rechazada sin más trámi-
te.
La oficina judicial enviará las copias de la impugnación a las demás partes, momento en el
que se podrán deducir las adhesiones, sorteará los jueces que intervendrán y fijará audien-
cia dentro de los cinco días desde la última comunicación.
QUEJA POR IMPUGNACIÓN DENEGADA
Art. 361. — Si el impugnante considerase que su impugnación ha sido incorrectamente
denegada, podrá plantear queja ante la instancia derevisión. La quejase interpondrá por
escrito dentro de los cinco días de comunicada la denegatoria, acompañando el soporte
audiovisual de la audiencia respectivae indicando los motivos porlos cuales considera que
hasido incorrectamente denegada.
Cuando la denegatoria hubiere sidoefectuada en un trámite escrito, al escrito de quejase
acompañará copia de la resolución impugnada, del escrito de impugnación y de la dene-
gatoria. Los juecesde revisión resolverán dentro deloscinco días. Si hicieren lugara la que-
ja darán intervención a la oficina judicial a los fines dispuestosen el último párrafo del ar-
tículo anterior.
AUDIENCIA Y PRUEBA
Art.362.—Laaudienciasecelebrarácontodaslas partes, quienesdeberán presentaroral-
mente losfundamentos de su impugnación. Los jueces promoverán lacontradicción entre
ellasalosefectosdeescucharlas distintas opiniones objeto de impugnación. Laspartes po-
drán ampliar la fundamentación o desistir de alguna de las cuestiones. En este acto el im-
putado podrá introducir motivos nuevos.
Enla audiencia los jueces podrán interrogar a losrecurrentessobre las cuestiones plante-
adasy sus
fundamentos legales, doctrinarios ojurisprudenciales.
Siel impugnante requiere la producción de prueba, la ofrecerá junto con el escrito de in-
terposición, señalando en forma concreta el hecho que se pretende probar. Los jueces la
recibiránen esa misma audiencia si la estiman necesaria
y útil. Quienla ofreciótomará asu
cargo la presentación y los jueces resolverán únicamente con la prueba admitida y que se
produzca.
615 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

PLAZO DE RESOLUCIÓN
Art. 363. — Sila decisión impugnada fuera una sentencia, los jueces con funciones de re-
visión dictarán la resolución dentro de los veinte dias a contar desde que se produjo la ce-
lebración de la audiencia. En los demás supuestos, los jueces deberán resolver de inme-
diato, brindando los fundamentos al finalizar la misma, salvo que las partes acuerden un
plazo mayor por la novedad ocomplejidad del asunto,

DOBLE CONFORME
Art. 364. — Sila impugnación de la sentencia fuere promovida por el representante del
Ministerio Público Fiscal o el querellante
y fuera adversa para el imputado, este podrá so-
licitar su revisión.

PROHIBICIÓN DE REENVÍO
Art. 365. —Losjueces deberán resolver sin reenvío. Si por efecto de la decisión adoptada
debiera cesar la prisión u otra medida de coerción sobre el imputado, se ordenará su cese
inmediato ola medida que corresponda. —]
XL
os
uN
a
TÍTULO Y — REVISIÓN DE SENTENCIA CONDENATORIA FIRME ul
E
sl
PROCEDENCIA XL
Art. 366. — Larevisión de una sentencia firme procede entodo tiempo y únicamentea fa- 2
ul
vor del condenado, por los motivos siguientes: ía
sl
a) Los hechos establecidos como fundamento de la condena fueran inconci- «
liables con los fijados por atra sentencia penal irrevocable; Mn
uy
1)
bj Lasentenciaimpugnada se hubiera fundado en prueba documental o tes- o
timonial cuya falsedad se hubiese declarado en fallo posterior irrevocable, ES
a
o resulte evidente aunque no exista un procedimiento posterior; o
cd) Lasentencia condenatoria hubiera sido pronunciada a consecuencia de ba
a
prevaricato, cohecho u otro delito cuya existencia se hubiese declarado en o
fallo posterior irrevocable; y
d) Después de la condena sobrevinieran o se descubrieran nuevos hechos o
elementos de prueba que, solos o unidos a los ya examinados en el proce-
so, hicieran evidente que el hecho no existió, que el condenado no lo co-
metió, que el hecho cometido no es punible oencuadra en una norma pe-
nal más favorable;
e) Corresponda aplicar retroactiva mente un cambio en la legislación que fa-
vorezca al condenado;
f Se dicte en el caso concreto una sentencia de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos o una decisión de un órgano de aplicación de un tra-
tado en una comunicación individual.
El rechazo dela solicitud de revisión noimpedirá un nuevo pedido fundadoen motivos dis-
tintos.
ANEXO 616

LEGITIMACIÓN
Art. 367. — Podrán solicitar la revisión:
a) El condenado o su defensor;
b) El representante del Ministerio Público Fiscal a favor del condenado;
c) Elcónyuge, conviviente, ascendientes o descendientes del condenado, si
éste hubiese fallecido.
INTERPOSICIÓN
Art. 368. — El pedido de revisión se interpondrá por escrito ante la oficina judicial quien
sorteará atres jueces para quelo resuelvan, exceptuando a aquellos que hubieran interve-
nido en el caso. Deberá contener la concreta referencia de los motivos en que se funda, las
disposiciones legales aplicables y copia de la sentencia de condena. Junto con el escrito se
ofrecerán las pruebasy se agregarán los documentos.
PROCEDIMIENTO
Art. 369. — Para el procedimiento regirán las reglas previstas para las impugnaciones, en
cuantosean aplicables. Los jueces podrán disponertodas las indagaciones y diligencias pre-
paratorias que consideren útiles y delegarsu ejecución en alguno de sus miembros.
Podrá disponerse la libertad provisional del condenado, con osin caución, durante el pro-
cedimiento de revisión.
DECISIÓN
Art. 370. — Silos jueces hicieran lugara la revisión, pronunciarán directamente la sen-
tencia definitiva y dispondrán las medidas que sean consecuencia de esta.

LIBRO CUARTO

EJECUCIÓN

TÍTULO! DISPOSICIONES GENERALES


DERECHOS
Art. 371. —El condenado podrá ejercer durante la ejecución de la pena todos los dere-
chos y facultades que le reconoce la Constitución Nacional, los instrumentos internacio-
nales de Derechos Humanos y las leyes penales, y plantear ante los jueces que correspon-
dan las quejas y peticiones que estime convenientes.
DEFENSA TÉCNICA Y ACCESO A LA INFORMACIÓN
Art. 372.— La defensa técnica del condenado podrá ser ejercida por el defensor que ac-
tuó hasta la sentencia definitiva siempre que aquél ratificare la aceptación del cargo ante
el juezcon funciones de ejecución o por otro defensor de confianza que proponga el con-
denado. En el caso de que no cuente con un abogado de confianza, se designará defensor
público,
El condenadoy su defensor podrán tomar vista de todos los informes que realice el Servi-
cioPenitenciarioque tenganvinculación o puedan influiren la forma de cumplimiento de
la pena.
617 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

DERECHOS DE LA VÍCTIMA

Art.373. — Lavíctima tendrá derecho aser informada de la iniciación de todo planteo en


el que se pueda decidir alguna forma de liberación anticipada del condenado, o la extin-
ción de la pena o la medida de seguridad, siempre que lo hubiera solicitado expresamen-
te ante el Ministerio Público Fiscal, y de conformidad con las disposiciones de las leyes
24.660y sus modificatoriasy 27.372, ode aquellas que en el futuro las reemplacen.

TÍTULO! EJECUCIÓN PENAL


SENTENCIA ABSOLUTORIA
Art. 374. — La sentencia absolutoria será ejecutada por los jueces de juicio inmediata-
mente, aunque sea recurrida. Cuando adquiera firmeza, los jueces con funciones de juz-
gamiento ordenarán, por medio de la oficina judicial, las inscripciones y comunicaciones
correspondientes.
—]
REMISIÓN DE LA SENTENCIA XL
o
Art. 375. — Sólo podrán ser ejecutadas las sentencias firmes. El órgano jurisdiccional re- uN
a
mitirá a la oficina judicial copia dela sentencia para que forme la carpeta de ejecución pe- ul
nal y pondrá en conocimiento al juez y a las partes que intervengan. E
sl
XL
CÓMPUTO 2
ul
Art, 376, — El juez con funciones de ejecución practicará el cómputo de pena fijando la ía
fecha en que finalizará la condena, y todo aquel instituto que implique un egreso transi- sl
torio o definitivo, de conformidad con la ley de ejecución penal. El cómputoserá comuni- «
Mn
cado a las partes quienes podrán observarlo dentro de los tres días. La oposición se efec- uy
1)
tuará en audiencia. o
Sin perjuicio de ello, el cómputo será siempre revisable, aun de oficio, si se comprobara un ES
a
errorformal o material o nuevas circunstancias lo hicieran necesario. o
Aprobado el cómputo, la oficina judicial dispondrá, de inmediato, las comunicaciones e ba
inscripciones que correspondan para comenzar la ejecución de la pena. a
o
y
UNIFICACIÓN DE PENAS O CONDENAS
Art.377.—Sidurantela ejecución dela pena, las partes advirtieran que procede la unifi-
cación de penas o condenas, el juez con funciones de ejecución lo resolverá previa audien-
cia de partes. En estos casos, el juez que unificó no podrá controlar o intervenir en su eje-
cución.
En el caso en que la unificación pudiera modificarsustancialmente la cantidad de la pena
o su modalidad de cumplimiento, el juez con funciones de ejecución, a pedido de parte,
realizará un nuevo juicio sobre la pena.

DIFERIMIENTO
Art.378.— Laejecución de una pena privativa dela libertad podráser diferida porel juez
con funciones
de ejecución en los siguientes casos:
a) Cuando deba cumplirla una mujer embarazada o que tenga un hijo menor
de doce meses al momento de la sentencia;
ANEXO 618

bj) Cuando el condenado se encontrare gravemente enfermo y la inmediata


ejecución pusiere en peligro su vida, según el dictamen de peritos,

Cuando cesaren esas condiciones, la sentencia se ejecutará inmediatamente, salvo que el


juez disponga alguna forma distinta de ejecución de lacondenaconformea la legislación
vigente,

CONTROL JUDICIAL DE REGLAS


DE CONDUCTA
Art. 379. — Si se impusiera una pena condicional, una medida educativa o curativa o se
hubiera concedido la libertad condicional, asistida o toda otraforma de cumplimiento al-
ternativo de pena, el control de lasreglas de conducta impuestas se hará a través de la ofi-
cinajudicial, la que pondrá lainformacióna disposición delas partes para que efectúen sus
peticiones.
La oficina judicial dejará constancia en forma periódica sobre el cumplimiento de las re-
alas y, siadvirtiera un incumplimiento, pondrá éste en conocimiento de las partes.
La sustanciación de la revocación o cumplimiento de las reglas se realizará en audiencia,
ante el juez con funciones de ejecución.

TRÁMITE
Art. 380. —ElMinisterioPúblicoFiscal, elcondenadoysudetensorpodránrealizarlosplan-
teos que consideren necesarios ante el juez con funciones de ejecución.
Estos deberán ser resueltos en audiencia, con intervención de las partes.
Sifuera necesario producir prueba, la parte que la proponese ocupará de presentarla, pre-
via orden del juezo de la oficina judicial cuando ello fuere necesario para cumplimentarla.
El Servicio Penitenciario deberá remitir a la oficina judicial todos los informes legalmente
previstos para resolver los pedidos de egresos transitorios o definitivos un mes antes de la
fecha prevista en el cómputo de la pena. En los demás casos, si para la sustanciación de las
audiencias se requirieran informes del Servicio Penitenciario, éste deberá expedirse en el
plazo máximo de cinco días. La solicitud de los pedidos de informes se practicará a través de
la oficina judicial,
En la resolución se fijarán las condiciones e instrucciones que sean necesarias conforme al
instituto solicitado y se ordenará la autoridad competente para vigilarla.
Siporrazones de distanciael condenado
no pudiera asistir, la audiencia serealizará por me-
dios tecnológicos. En este caso se deberá asegurar la privacidad de comunicación entre el
condenadoy su defensor durantetodo su desarrollo,

REVISIÓN
Art. 381.— Las decisiones del juezcon funciones de ejecución podrán ser revisadas en au-
diencia. El pedido de revisión se interpandrá en un plazo de cinco días, por escrito ante la
oficina judicial quien sorteará a tres jueces para quelo resuelvan, exceptuandoa aquellos
que hubieran intervenido en el caso. Deberá contener la concreta referencia de los moti-
vos en quesetunda, las disposiciones legales aplicables y copia de la decisión impugnada.
La audiencia deberá sercumplida en el término de cinco días.
Los jueces resolverán inmediatamente.
619 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

CUMPLIMIENTO EN UN ESTABLECIMIENTO DE SALUD


Art. 382. —Si durante la ejecución de la pena privativa de libertad el condenado sufriera
alguna enfermedad, el juez con funciones de ejecución, previo dictamen pericial, dispon-
drásuinternación en unestablecimiento adecuado, sinofuere posible atenderloen aquel
donde estuviere alojado o ello importare grave peligro para susalud.
Eltiempo de internación se computará alos fines de la pena, siempre que el condenado se
hallare privado de su libertad y que la enfermedad no hubiere sido simulada o procurada
para sustraersea la ejecución de la pena en un establecimiento penitenciario. La interna-
ción no podrá afectar el avance en el sistema progresivo de la ejecución.
MULTA
Art.383.. Sielcondenado no paga la multa dentro del plazo que fija la sentencia, será
citado para que indique si pretende sustituirla por trabajo comunitarioo solicitar nuevo
plazo para pagarla. El juez podrá autorizarel pago en cuotas,
Si es necesario, el juez procederá al embargo y a la venta pública de los bienes embarga-
dos, conforme al Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, o ejecutará las cauciones.
—]
El control estará a cargo de la oficina judicial y la sustanciación serealizará en audiencia. XL
os
uN
a
ul
TÍTULO 111 — INHABILITACIÓN E
sl
EJECUCIÓN XL
2
Art, 384. —Silasentencia de condena impusiera pena de inhabilitación, el juez confun- ul
ía
ciones de ejecución practicará el cómputoy, por intermedio de la oficina judicial, ordena- sl
rá las inscripciones, «
Mn
anotaciones y demás medidas que correspondan. uy
1)
Los planteos que sesuscitaran relativos asu cumplimientoy el trámite de la rehabilitación o
seregirán porlo dispuesto en el Título! del presente Libro. ES
a
o
ba
TÍTULO IV — EJECUCIÓN CIVIL a
o
y
EJECUCIÓN CIVIL
Árt.385. — Laejecución de las condenasciviles dispuestas enla sentenciase regirá por las
normas del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

TÍTULO V- COSTAS E INDEMNIZACIONES


IMPOSICIÓN
Art. 386. — Toda decisión que ponga término al procedimiento se pronunciará sobre el
pago de lascostas procesales.
Estas serán impuestas a la parte vencida, salvo que los jueces hallen razón suficiente para
eximirla total o parcialmente.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal y los Defensoressólo podrán ser condena-
dos en costas en los casos de temeridad, malicia o culpa grave.
ANEXO 620

Seaplicarán supletoriamente las disposiciones del Código Procesal Civil y Comercial de la


Nación

CONTENIDO
Art. 387. — Lascostas comprenderán:
a) La tasa de justicia;
b) Los honorarios devengados por los abogados, procuradores y peritos;
c) Losdemás gastos que se hubieren originado por la tramitación del proce-
so.

CONDENA
Art. 388. — Las costas serán impuestas al acusado si fuera condenado. El precepto no re-
girá para la ejecución penal ni para las medidas cautelares.
Sien unasolasentenciase pronunciaran absoluciones y condenas, los jueces establecerán
el porcentaje que corresponda a cada uno de los responsables,
Los condenados por un mismo hecho responderán solidariamente por las costas.
ABSOLUCIÓN Y ARCHIVO
Art. 389. —Silasentencia fuera absolutoria por haberse demostrado la inocencia del im-
putado, las costas serán soportadas por el Estadoy el querellante, en la proporción que fi-
je el juez.
Cuando la persecución penal no pudiera proseguir, originando el archivo del procedi-
miento, cada parte soportará sus propias costas.

ACCIÓN PRIVADA
Art. 390. —Enelprocedimiento pordelito de acción privada los jueces decidiránsobre las
costas de conformidad a lo previsto en este Título, salvo acuerdo de las partes.
REGULACIÓN, LIQUIDACIÓN Y EJECUCIÓN
Art. 391. — El director
o jefe de la oficina judicial practicará la liquidación de los gastos y
tasas judiciales.
Se podrá solicitar la revisión de la liquidación dentro del plazo de cinco días, ante el juez
que se sortee a tal efecto.
Los honorarios de los profesionales serán fijados por los jueces dentro de los tres días pos-
teriores a la lectura de la sentencia o decisión.
La liquidación podrá ser revisada por el juez que reguló honorarios.

REMUNERACIÓN
Art. 392. — Los honorarios y demás gastos derivados de la intervención de los peritos co-
rresponderán a la parte que los presentare.
Excepcionalmente, el juez podrá relevar ala parte, total o parcialmente, del pago de la re-
muneración del perito, si se demostrase que ella no cuenta con los medios suficientes para
solventarlo osi, tratándose del imputado, la norealización dela diligencia pudiera produ-
cirun notorio desequilibrio de sus posibilidades de defensa. En este último caso, el juez re-
gulará prudencialmente la remuneración del perito, tomando en cuenta los honorarios de
referencia del respectivo colegio profesional, o en su defecto, los usuales en la plaza. El Es-
621 CÓDIGO PROCESAL PENAL FEDERAL

tado asumirá el adelanto de los gastos, sin perjuicio de lo que se dispone en las reglas ge-
nerales sobre distribución de costas.

DETERMINACIÓN DE HONORARIOS
Art. 393. —Para la determinación de los honorariosse tendrá en cuenta el valor o impor-
tancia del proceso, las cuestiones de derecho planteadas, la asistencia a audiencias y, en
general, todos lostrabajos efectuados a favor del cliente y el resultado obtenido, confor-
me lo dispongan lasleyes especificas que regulen la materia.
Los honorarios de los demás intervinientes en el proceso se determinaránsegún las leyes
respectivas.

REVISIÓN
Art. 394. —Siacausa dela revisión del procedimiento, el condenado fuera absuelto o se
leimpusiera una penamenor, seráindemnizadoen razón deltiempo de privación de liber-
tad o inhabilitación sufrida, o por el tiempo sufrido en exceso.
El precepto regirá, análogamente, para el caso en que la revisión tuviera por objeto una
medida de seguridad. La multa osuexceso será devuelta, —]
XL
La revisión por aplicación de una ley más benigna o amnistia, no habilitará la indemniza- o
uN
ción aqui regulada. a
ul
DETERMINACIÓN E
sl
Art. 395. — Toda persona tiene derecho a ser indemnizada conforme a la ley en caso de XL
habersido condenada en sentencia firme porerror judicial. 2
ul
En caso de ser obligado a reparar, el Estado repetirá contra algún otro obligado. ía
Serán solidariamente responsables quienes hayan contribuido dolosamente o por culpa sl
«
grave al error judicial. La solidaridad alcanzará total o parcialmente al denunciante o al Mn
uy
querellante que haya falseado los hechos o litigadocon temeridad. 1)
o
ES
a
o
ba
a
LIBRO QUINTO o
y
ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

ATRIBUCIONES Y DEBERES
Art. 396. —Cuandose tratare de delitos cometidos por personas que tuvieran estado mi-
litary en el interior de establecimientos militares o bajo control militar, la autoridad supe-
rior militar deberá notificar a la autoridad judicial competente y tendrá las facultades y
obligaciones previstas enlos ines. c), e), , 9),/ y k) del art. 96 y del párr.4? del art. 136, has-
ta que se haga presente en el lugar la autoridad judicial competente.

ACTOS DE LAS FUERZAS ARMADAS EN TIEMPO DE CONFLICTO ARMADO


Y ZONA DE COMBATE
Art.397.—Laautoridad militar enzona de combate podrá deteneral infractor del art. 240
bis del CPsorprendido enflagrancia o al que las pruebas indican como autor o participe de
la infracción, y lo remitirá de inmediato a disposición del fiscal competente.
ANEXO 622

Siel traslado no fuese posibleo no lo fuese en condiciones de seguridad antes de los cinco
días corridosa partirde la detención, el comandante
de la zona convocará a un fiscal que se
hallareen la misma, y lo pondrá a su disposición.
A este efecto, el comandante preferirá un fiscal federal o nacional y, a falta de éstos, un fis-
cal provincial. Preferirá también un fiscal con alguna competencia en la zona, perosinolo
hallare, bastará con que se halle en la misma aunque fuere circunstancialmente.
ÍNDICE ALFABÉTICO
A CONTINUACIÓN DE LA VOZ SE INDICA EL NÚMERO DE ARTÍCULO COMENTADO
Y, EN EL CASO QUE CORRESPONDA, SU PARÁGRAFO (5).
LA ABREVIATURA WV SIGNIFICA «VÉASE LA VOZ»

Abandono Asegurador, vv.


— Defensor del imputado, 77 Ausencia del actor civil sin autorización
— Defensor de las partesciwiles, 77 ala audiencia de juicio oral, 702
— Durante el debateo poco antes, 77 Citación del asegurador, 105
— Dela querella por delito de acción privada, Civilmente demandado, vu
89 Condiciones de su ejercicio, 42
Constitución de actor civil, 42; 98; 100, 52
Contestación
de la demanda, 102; 104
Absolución Demanda civil, 101,276
-— Acción civil, 305, 51 Desistimiento, 102
-— Costas, 308, 389 Ejecución, 385
— Ejecución, 374 Ejercicia, 47
— Impugnación porlosacusadores, 5,51;355; Excepciones, 104
359 Forma dela demanda, 101
Fundamentación, 719;20; 305 Forma, oportunidad
y trámite, 100
— Libertad
del imputado, 309, 51 Inasistencia del actor civil ala audiencia
— Medida deseguridad, 305, 51 de control de la acusación, 102
— Medidas cautelares, 305,
51 Inasistencia del actor civilala audiencia
— Medidas decoerción, 305,51 de juicio, 102
Nonfiquet, 19 Legitimación activa, 40,52
— Reenvío, 365 Legitimación pasiva, 40,53
— Reglas generales, 79 Nociones generales, 40, 5]
— Regulación de honorarios, 308, 51,391 Omisión del actor civil de concretar
— S5anacriticaracional, 10,51 sudemanda, 102
— Solicitadaenjuicio, 302, 52;307, 52 Omisión de presentar conclusiones
eneljuicio, 102
Plazos de presentación de la demanda
Acción civil y desu contestación, 101; 104
— Absolución, 305,51 Reconvención, 104
— Actor civil, vv. — Representación del actor, 100
— Acuerdo pleno, 325 — Sentencia, 305, 53
ÍNDICE ALFABÉTICO 624

Acción penal — Desistimiento expreso y tácito de la acción,


Actos procesales, vw 102
— Conciliación, 30 — Inasistenciaa la audiencia de control
— Conversión enacción privada, 30;33; 252; dela acusación, 101279
314,52 — Inasistencia al juicio, 102; 284, 51
— Costas, vv — Omisión de presentar conclusiones
en juicio,
Criterios de oportunidad, 30; 31;258;269 102
— Delito dependiente de instancia privada, vw — Omisión de presentardemanda, 102
— Disponibilidad, 22, 82:30 — Legitimación para impugnar, 353, 52
— Ejercicio, 9, 25 — Presentación de la demanda y pruebas, 101;
-— Excepciones, 37, 38,39 ¿76
-— Obstáculos constitucionales, 36
Actos procesales
— Oficialidad, 25
Aclaratoria, 113,51
— Prejudicialidad, 28; 29
— Actasde la prevención, vw
— Privada, vu delitos de acción privada
— aActasdelproceso, vv
Reparación del daño, 22, 52; 267; 269; 279
— Arrepentido, v.v
— Suspensión de proceso a prueba, 30
— Asueto, 107,52
— Suspensión del proceso, 29; 35,267
Convalidación, 137
Acción penal privada, v.v delitos de acción — Decisiones
de merotrámite, 712
privada — Demora del juez delaimpugnación, 121,227
— Díay hora hábiles, 107, 52
Acción popular, 79,52 - Diastferiados, 107, 52
— Firma, 70:83/111;1718; 143; 144; 146; 170;
Aclaratoria, 113
305
Actadedebate, 3/1:312 — Idioma, 106
— Intérprete, Lv
Actasenajenajurisdicción, 110,53 Invalidez, wv invalidez
de losactos
procesales
Actas de la prevención
— irrepetibles, 770;262
— Reglas generales, 110
— Lenguaje accesible, 106
-— Registro de las actuaciones policiales, 244
-— Lugar, 108; 158,292:293
Reglamentación del Ministerio Público Fiscal,
Métodos prohibidos, 72
97,244
— Nulidad, vv nulidad de los actos procesales
Actas del proceso — Plazos, Wu
— Dela inspección de lugares y cosas, 136 — Prevención, vv
Dela prevención, vu actas de la prevención Principio de igualdad de armas, 2
— Delarequisa, 137,138 -— Principio desimplicidad, 2
— Delallanamiento, 7146 — Principiosen general, 2
— Deldebate, 317 — Prueba, vv
— Delsecuestro, 148 — Queja por retardo
de justicia, 120; 121
Lectura enjuicio, 136;300 Registro, 109;111;244;297, 59,311,312
— Policia, 110 — Regla deinterpretación, 14
— Reglas generales, 109110; 117 — Resoluciones jurisdiccionales, 111:118
— Testigo de actuación, v.w — Saneamiento, 130
— Sentencia, uk
Actar civil Solución deconflictos, 22
— Acción civil, vo. — Traductor, Lv
Alegato enjuicio, 302, 52 €) Actos irrepetibles
— Asegurador, vv Actas de la prevención, 770
— Constitución, 42; 98 — Prueba anticipada, 262, 52
625 ÍNDICE ALFABÉTICO

Acuerdo de colaboración — Querellante, 324


Admisibilidad, 797 - Sentencia, vv
— Celebración, 195,52; 197: 206
Acusación
— Cese de las medidasde coerción, 198
— Adhesión del querellante, 276
— Corroboración de la información, 205
— Alternativa, 275
— Delitos
de lesa humanidad, 7197
— Ampliación enjuicio, 284; 291,295
Diferimiento del beneficio, 203
Audiencia de control, 279
— Evitación de un delito, 195,51
— Autónoma del querellante, 276
— Formalidades, 199; 206
— Citación ulterior de la defensa, 277
— Fracaso
de la negociación, 145,5 2;196
— Errores materiales, 295
-— Funcionarios públicos, 797
— Exclusiva del querellante, 270;272
- Hechosconexos, 195,51
Fenecimiento del plazo de duración
— Homologaciónrechazada, 195,
52: 196; 202
de lainvestigación preparatoria, 266
— Impugnación del rechazo, 202
— Formaycontenido, 274
— Información comprendida, 197
— Ofrecimiento de prueba para el juicio, 274;
Medidas de coerción, 198; 204
278
— Negociaciónfracasada, 195,52; 196
— Principiode congruencia, 274
— Oportunidad de la celebración, 797
— Participación
dela victima, 195,52 Adhesiónalaimpugnación, 345; 349; 360
— Participación del defensor, 200
Agente encubierto
Participación del querellante, 195,52
Audienciade control de acusación, 279
— Pautas para la fijación dela pena, 207
— Autoincriminación, 187,52
— Personas jurídicas, 64, 52/195,51,343
— Autorización judicial, 183,52
— Plazo para la corroboración
del acuerdo, 205
— Declaración enjuicio, 298
— Presupuestos
de admisibilidad, 197
— Definición, 183, 52
Reducción de lapena, 195,52, 199; 207
Designación, 7184
— Registro de las manifestaciones
del
— Dilemaético, 183,57
imputado, 206
— Doctrina dela Corte Suprema, 183,51
— Requisitos formales, 799
— Funcionario altamente calificado, 783,52
Reserva de identidad, 203
Impugnación del rechazo, 183, 52
— Sentencia, 208
— Imputado en otro proceso, 188
— Supuestos típicos quelo admiten, 195,51
— Información obtenida, 189
Acuerdo dejuicio directo, 217 — Objetivo, 183,52
— Ofrecimiento de sutestimonio, 278; 272,
Acuerdo parcial, 326
520
Acuerdo pleno — Rechazo, 183,52
— Acción civil, 325 — Reserva de identidad, 183,52
— Absolución, 325 — Responsabilidad penal, 187,57
— Condena, 325
Agente provocador, 183,53
Conformidad del imputado, 324
— Decomiso, v.v. Agente revelador
— Doble conforme, 325, 364 — Audiencia
de control de acusación, 279,
— Efectos del rechazo, 325 520
Constitucionalidad, 323 Autoincriminación, 187, 52
— Facultades de interrogación del juez, 3.24 — Declaración enjuicio, 298
— Flagrancia, 332 — Definición, 185
— Formas
del juicio común, 373 — Designación, 186
— Pena derivada del rechazo, 325 — Impugnación, 186
Plazo para acordar, 323 Imputado en otro proceso, 188
— Presupuesto yoportunidad, 323 — Información obtenida, 189
ÍNDICE ALFABÉTICO 626

— Objetivo, 185 — Designación


de defensor público, 262,5 1;
Ofrecimientodesutestimonio, 278;279, 263
520 — Formalización, 262
— Rechazo, 186 — Incorporación al debate, 289, $2
— Reserva de identidad, 185 — Obligación del juez por acuerdo de partes,
Responsabilidad penal, 187,51 262

Alegato
en juicio Imputado desconocido, 263
Del actorcivil, 102302, 52,0) — Supuestos, 262,582
— Urgencia, 263
— Del civilmente demandado en juicio, 302,
52€) Apoderado, 83,52, b)
— Delfiscal, 302, $2 a)
Aprehensión sin ordenjudicial, 216
Delimputado, 302, $2, d)
Del querellante, 86; 302, 52, b) Arbitrariedad, v.y. sentencia
— Réplicas, 302,53
Archivo, 36; 250
— Sobreseimiento, 302, 52, a)
Allanamiento
Arrepentido
— Acta, 110,145; 146
— Caducidad del plazo de celebración del
acuerdo, 268
— Audiencia de solicitud unilateral, 143
— Condena, 305,51
— Auto fundado para ordenarlo, 144
Aviso, 141
— Plazo
de ampliación de la investigación
-— Concepto dedomicilio, 139, 52; 140
preparatoria, 266
— Registro desus manifestaciones, 709
— Concepto de lugar determinado, 139,52
-— Registro
del acuerdo, 109
— Congreso de la Nación, 741
Consentimiento, 140; 147 Arresto colectivo
Contenido dela orden, 144 — Autoridad de prevención, 245
— Doctrina de lasimple vista, 146 -— Comunicación, 245
— Edificios públicos y administrativos, 141 — Duración, 245
— Estudiojuridico, 141 — Porterceros autorizados, 245
Firma digital
del juez, 144 — Reglageneral, 245
- Formasde
la diligencia, 145
Asegurador
— Formas de la solicitud, 143
— Acceso al legajo de investigación fiscal, 233,
— Fundamentación de la orden, 144
$2
— Horarios, 140, 141
— Actorcivil, 40,52
Ley Orgánica de la Policía Federal Argentina,
— Citadoen garantía, 705
141
— Facultad para querellarse, 79, $2, a)
— Locales, 141
— Morada, 140 Audiencia de control de la acusación
Motivos quelo habilitan, 139, 51 — Averiguación de la verdad, 228,51, d)
Nociones generales, 139,51 — Función, 279, 51
— Oficinas administrativas, 141 -— Inasistencia del actor civil, 102
— Ordenelectrónica del juez, 144 — Producción de prueba, 279, 52
— Ordenescritadeljuez, 144 — Reglasengeneral, 279
Orden judicial innecesaria, 142 — Testimonio del agente encubierto, 297,
- — Reglageneral, 139 520
— Solicitud telefónica, 144 Testimonio del agente revelador, 297, 52, c)
— Tareasdeinteligencia, 144,51 — Testimonios del art. 158, 297, 52, c)

Amnistia, 37, 52 c), 1,269 Audiencia de debate, vu juicio


Anticipo de prueba Audiencia de determinación de pena en juicio,
-— Custodia del acta, 262 304
621 ÍNDICE ALFABÉTICO

Audiencia de formalización dela investigación Auxiliartiscal, 94


Actividad del fiscal, 258,51
Avocación de la Corte Suprema, 350, 54
— Actividad del imputado, 258, 53
— Actividad del querellante, 258, 52 Bienesinembargables, 219,52, a
— Acuerdos de procedimientos especiales, 258,
Búsqueda de la verdad, 228,51, a
51
Acuerdodejuiciodirecto, 327 Cadena
de custodiadela prueba, 736, 148, 151,
— Ampliación por nuevos hechose imputados, 156, 157
259 Cámara Federal de Apelaciones en lo Penal de
— Concepto, 254 CABA, 53
-— Desarrollo, 258
Flagrancia, 216 Cámara Federal de Apelaciones
— Imputaciónalternativa, 258, 51 en lo Penal Económico, 53
— Imputado detenido, 258, 53 Cámara Federal de Casación Penal, 52,51
— Investigación previa ala formalización, 253
Obligación de su requerimiento, por el fiscal, Cámaras federales de apelaciones de distrito, 53
254
Cargadela prueba, 9; 90, 53/91/99,135, 51229
— Oportunidad, 254
— Preclusión del derecho al archivoy a la Carpetajudicial, 58,53; 230, 51,4)
aplicación
de un criterio
de oportunidad,
258 Caución
— Fijación, 212
— Reformalización por variación del hecho,
Ejecución, 213
259
— Cancelación, 214
— Solicitud, 257
— Sujetos procesales convocados, 257, $2 — Impugnación, 352; 356; 360

Citación engarantia del asegurador, 105


Audiencia preliminar del juicio, 287
Civilmente demandado
Audiencias
— Alegatoen juicio, 296,52, e)
— Audiencia de debate, vu juicio
— Citación, 703
De control de la acusación, vv. acusación
— Comunicación
de lademanda, 277
— De determinación de pena en juicio,
Contestación de la demanda, 104; 277
uv. juicio
— Legitimación para impugnar, 354
— De formalización de la investigación, ww
investigación preparatoria Clausura
de locales, 154; 155
— Formas, 111,118
— Preliminardejuicio, 281 Comiso, 308,310
— Principio de contradicción, 171
Competencia
— Principio
de inmediación, 111 — Concepto, 43,51
Principio
de oralidad, 117 Concurso ideal, 47, 54
— Principio de publicidad, 2; 171
— Conexidad entre delito común y delito
— Principio desimplicidad, 117 federal, 47,54
— Registro
de audio ovideo, 7111/119/311/372
— Declaración de incompetencia, 48
— Delitosadistancia, 45, 51, b
Auto de apertura del juicio oral, 280
Durante
la investigación, 50
Auto fundado, 111;137,144 — Efectosdela incompetencia, 49
— Efectosdel planteo, 49
Autoincriminación, vv. garantía de prohibición — Excepción de falta de jurisdicción, 37,52, a);
deautoincriminación forzada 39
Excepcionesa la improrrogabilidad, 43, 8 2;
Autopsia, 179 45,51,b
ÍNDICE ALFABÉTICO 628

— Federal, 47,51;47,52 — Delitos en particular, 45,52


Improrrogabilidad dela jurisdicción, 43, 52 Extensión, 44, 102
— Investigación preparatoria y delitos — Reglas parasu determinación, 45
enmúltiples distritos, 50 — Reglas que derivan de la jurisprudencia de la
— ley27.401, 47,55 Cs, 45,51,€)
— Límite temporal parasu declaración, 44
Cómputodela pena, 376;377
Material, vu competencia material
— PenalEconómico, 47,51:47,53 Comunicaciones
en el proceso
— Prelación frente a multiplicidad de delitos, — Acuerdosobresumodo, 125,51
46 — Arresto, 245
— Rechazo por un juez de la asignada por otro, -— Condena, 125,52
48 — Contenido, 125,51
— Reglas de la CSJN para resolución de — Duranteeljuicio, 288
conflictos, 45, 51, e; 48 — Electrónica, 125,51
— Reglas para determinar laterritorial, 45 — En día inhábil, 125,57
Reglas que derivan de la jurisprudencia
de la Eneldespacho, 125,57
Es — Honorarios, 125,51
según delitos, 45,51, €) — Imputado detenido, 125,51
— Supuestos
del art. 11 de laley 27.146, 47,52 — Intervención de las comunicaciones, 150
— Supuestos delart. 12 dela ley 27.146, 47,53 — Multiplicidad de defensores, 76/125,81
Supuestos del art. 38 de laley 27.401, 47,55 Oficina Judicial, 58
— Territorial, v.v. competencia territorial — Organoacargo, 125,51
— Tribunal que define el conflicto, 48 — Pedidosdecooperación, 125,51
— Unión yseparacióndejuicios, 57 — Persona jurídica, 125, 51,341
Plazogeneral, 125
Competencia federal, 47, 551,2 3,4
— Procedimiento, 118; 1.25; 126; 288; 306
Competencia material — Resolución durante audiencia, 119, 51,126
— Análisis de los supuestos del art. 11 de la ley — Sentencia, 125,52; 306
27.146, 47,52 — Víctima, 125,51
Análisis de los supuestos del art. 12 de la ley
Comunicaciones telefónicas, 13; 150, 53,4
27,146, 47,53
— Análisis de los supuestos del art. 38 de la ley Conciliación en delito de acción pública
27.401, 47,55 — Sobreseimiento, 269
-— Competenciaen lo Penal Económico, 47,57; -— Supuestos, 34
ar
— Competencia federal, 47, 51:47, 52 Conciliación en delito de acción privada, 318, 52
— Conceptos generales, 47,57
Condena
— Conexidad entre delito común
y delito
— Acuerdo pleno, vu
federal, 47,54
Arrepentida, 250,5]
-— Prelación, 46
— Audiencia de determinación de la pena, 304
— Secuestro extorsivo, 47, 52, m)
— Cómputo de la pena, 376
Competencia originaria de la Corte Suprema, 47, — Comunicación, 125, 52
56 — Control de las reglas de conducta, 379
— Costas, 305, 5 2; 386; 388
Competencia territorial — Cumplimiento en un establecimiento
— Delito continuado, 45,57,c) desalud, 382
— Delito más grave advertido enjuicio, 44 — Decomiso, vv.
— Delito más leve advertido enjuicio, 44 Deliberación, vv
- Delito permanente, 45,57, 0) — Derivada de laimpugnación, 364; 365
Delitosa distancia, 43,52;45,51,b) — Diferimiento desu ejecución, 378
629 ÍNDICE ALFABÉTICO

— Inhabilitación absoluta del art.12 CP, 305, — Incorporación poreldestinatario, 7134


52 Incorporación porterceros, 134
— Medidas de coerción según pena, 308, 52 — Protección de laintimidad, 73
— Modalidadejecutiva, 308, 52 — Secuestro, 150; 152
— Notificación, 125, 52
Corte Suprema de Justicia de la Nación
— Pena, 305, 52; 307
Avocación, 350,54
Penasomedidasinherentes, 2:111,305,52;
— Competencia, 47,56
308,52
— «Persaltum», vb
— Perspectiva de género, 10,51,c
— Recursoextraordinacio de apelación, vv.
— Reglas generales, 19; 20
— 5uspensión del plazo de duración del proceso
-— Reincidencia, 305,52
porrecurso extraordinario, 719
-— Revisión, 366
— 5ana crítica racional, 10,51 Cosajuzgada formal, 5,52
— Sentencia, Wv.
— Supuestos
de impugnación, 358 Cosajuzgada fraudulenta, 5,53
Testigoúnico, 10,51,c
Cosa juzgada material
— Unificación de condenas, 377 — Caso "Mohamedw. Argentina” yotros, 5,57
— Unificación de penas, 377
— Concepto, 5,57
Condiciones carcelarias, 15 — Ejemplificación, 5,51
— Excepción, 37,52,0),7,1
Convención probatoria, 230 Investigación administrativa, 5,51
Confesión, — Juicio anterior nulificado, 5,51
— Acuerdo pleno, 323 — Litispendencia, 5,87
— Arrepentida, 305, 51 — Persecución enel extranjero, 5, 54
— Concepto, 70,53 Costas
— Condiciones, 4 — Absolución, 305, 51; 386
Garantía de prohibición de autoincrimina-
— Acción penal imposibilitada
de prosecución,
ción forzada, vu
389
Convalidación de los actos jurisdiccionales, 131 — Concepto, 386, 51
Condena, 305,
5 2; 386
Conversión de la acción penal pública en privada, — Contenido, 387
1231/32/33, 252, 270,314, 52 — Delitode acción privada, 390
— Denunciante, 239
Cooperación
— Denunciante, 239;386,51
— Entidad pública, 90; 122
Desestimación en delito de acción pública,
— Entidad privada, 122
— Interjurisdiccional, vv. cooperación
386, 51
— Exención de imposición al querellante
interjurisdiccional
vencido, 389, 52
Internacional, vw cooperación internacional
Exención, 386,5 1,/389, 52
— Ley20,711, 127,52
— Fiscal, 386, 52
— Ley23.737, 127,52
— Imposición, 386, 52; 388
— Reglas generales, 122, 51
— Impugnación desistida, 349
Cooperación interjurisdiccional, 122, 52;123 — Liquidación
de gastos
y tasas, 391
Omisión deimposición, 386,57
Cooperación internacional, 722, 53;128
— Omisión de pronunciamiento, 386, 52
Correo electrónico, 134; 151 — Reglas generalesde imposición, 386,51
— Sobreseimiento, 389, 571
Correspondencia epistolar
-— Apertura yexamen de la secuestrada, 152 Criterios de oportunidad
— Correo electrónico, 134, 150; 157 — Comunicación ala defensa, 125,251
ÍNDICE ALFABÉTICO 630

— Comunicación
a lawíctima, 125/2517 — Deconfianza, 75,52/356,
52, Ff
— Control porla victima, 251,52 — Defensor, uv.
— Conversión de laacción, 252; 314 — Ejecución de sentencia, 372
— Efectos desuconcesión, 32 — Imputado desconocido, ww
— Efectos de su revocación por el fiscal superior, — Inicio, 6
252 — Material, 6; 70, 51;75,53
Facultades de la victima frente a su Menor deedad, vv.
aplicación, 252 — Naturaleza, 75,52
— Intervención de menor relevancia, 30,52, b) — Nombramiento
de defensor, 76
— límite temporal desu aplicación, 258 — Número de defensores, 76, 51
— Negativa irrevisable, 252 — Ofrecimiento de prueba para eljuicio, 276;
Penanatural, 30,52, c) 277
— Principiodeinsignificancia, 30,52,a) — Personajuridica, 339
— Reiteración
de la solicitud porla defensa, — Plazopara contestarla acusación, 277
251 — Proposición, 75,52, €)
Revisión porel fiscal superior, 252 Prueba de sus descargos, 135,51
— Sanción suficiente, 30,52, d) — Pública, vw defensa pública
— Sobreseimiento, 269 — sentencia definitiva, 356, 52, f
— Supuestos, 30;31 — Técnica, 75,51
— Trámite, 251
Defensa pública
Cuestiones prejudiciales, 28; 29 -— Asignación alimputado, 75,54,262,51;
Custodia de cosas, datos y documentos 263,372
— Cadena, 157 — Comunicaciones, 125, 51
Clausurade locales, 754 — Conceptosgenerales, 75,54
— Elementos secuestrados por la policia, 96,$ — Costas, 386
2,b) Ejecución de sentencia, 372
— Grabaciones, 153 — Impugnación in forma pauperis, 21,372
— incautación
de datos, 136; 151 — Intervención encasos de urgencia, 262, 51;
Objeción, 7155 263
— Oficina Judicial, 58 — Intervención porel desconocido, 262, 51;
— Porelfiscal, 156 263
— Sanciones, 78
Debida diligencia reforzada, 10,57
Defensor del imputado
Debido proceso penal, 7 — Ahandono, 76,51/77,81;78
— Acceso alasactuaciones, 76,52; 230,5 1,€)
Declaración delimputado, 70
— Acción civil, 75
Decomiso, 308, 82; 370; 325 — Aceptación delcargo, 76,57
Comunicación con el imputado
Decreto de mero trámite, 58, $2: 712
incomunicado, 217
Defensa del imputado — Comunicación de actos procesales, 76,
$ 1;
— Abandono, 77,51; 78 125,51
Acceso alasactuaciones, 76, 52 — Constitución dedomicilio, 76, 57
— Acceso al legajo
de investigación del fiscal, — Del civilmente demandado, vu defensor
230,51) del civilmente demandado
— Acusación, 277 — Derecho de elección, 75,52, b)
— Complementaria del menor, 337,57 — Designación, 75
Conclusión de la asumida en el proceso, 76, Enfermedad en juicio, 291
51372 — Entrevistaconimputado, 65
— Conclusión
de su ejercicio, 6 — Exigenciasadministrativas, 75,52, 0)
631 ÍNDICE ALFABÉTICO

— Facultades durante la ejecución — Regla general, 26,51


delacondena, 380 Supuestos
ajenos ala instancia, 26, 54
— Fijación honorarios, 391,393,
51
Delito grave, v.v. hecho grave
— Imputado desconocido, ww
— Incompatibilidad, 75, 52,0) Delitos adistancia, 43,52,45, 51, b)
— Naturaleza del rol, 75,92
Nombramiento, 76 Delitos de acción privada
— Proposición por persona de confianza, 75,5 — Abandono, 8689
2,8) Acumulación de casos, 379
— Público, uu defensa pública — Audiencia de conciliación, 89, 52; 317,318
-— Rebelde, 69 — Ausencia de instancia, 89, 52
Reconocimiento en rueda de personas, 178 — Auxilio judicial previo, 316
— Recursointerpuesto porel imputado, 349 Bloqueo de proveedores
de Internet, 219,54
— Remoción, 76,51 — Conciliación, 319,52
— Rol, 75,52 — Conversión, 33,314, 52
Sanciones, 78 — Costas, 390
— Criterio de oportunidad
del fiscal, 31;32;33;
Defensor del actor civil 252
Abandono, 77 — Cuestión
de competencia, 314, 51
— Fijación honorarios, 391; 393, 5 1 — Deber de instancia, 89:320
— Sanciones, 78 — Derecho de excepcionar, 317,53
— vv patrocinio letrado — Desistimiento, 321,322
— Ejercicioen solitario de la acción
Defensor del civilmente demandado
porel querellante, 33; 276; 314, 52
-— Abandono, 77
— Emplazamiento del acusado, 320
Fijación honorarios, 391, 393,51
— Escrito de querella, 314,51, b)
— Sanciones, 78
Excepción por ausencia de querellante,
— vv. patrocinio letrado
37,52,b), 2,11
Defensor Público de Menores, 337, 57 — Exceptio veritatís, 320, 82
— Explicación satisfactoria, 318,53
Defensor Público de Víctima, 81,83, 54b — Falta de instancia, 89,52
Juicio, 320,57
Deliberación
— Intervención
del fiscal, 314,51 a)
— Modo, 20, 5 3; 303;
304
— Legitimidad
y capacidad del querellante,
— Motivación individual del voto
31451,5)
enlasentencia, 20
— Muerte del querellante, 89
— Parala atribución
de responsabilidad, 303
— Obstáculos constitucionales, 36
— Parala determinación
de la pena, 304
— Paralización del juicio porcalumnias, 314,5
Delito dependiente de instancia privada 1,0
— Actos urgentes, 26; 243 — Querellante, 88,314, 51, b)
— Ausencia de instancia, 26,53 Representaciónespecial, 314, 51
Detención
por un particular, 276 — Retractación, 318,53
— Efectos
de la instancia, 26,52 — 5upuestos quecomprende, 314,517
— Excepción de ausencia deinstancia, 37,52,
Demandacivil, 101,276
5,7,
— Facultadesde
la prevención policial, 277; 243 Denuncia
Formade la instancia, 26,51 — Actividad inicial posible
del fiscal, 248
— Impulso de oficio, 26,54 — Anónima, 236,53
— Impulso porunprogenitor, 26, $1 Concepto, 236, 51
— Instancia, 26,81 — Contenido, 236
interés público, 26,54 — Costasaldenunciante, 239
ÍNDICE ALFABÉTICO 632

— Excepción ala obligación de denunciar, 237, Detención


51 Concepto, 215
— Formas, 236,52 — Del imputado, porla policia, 96,52
— Función de las fuerzas deseguridad, 96 — Del imputado, por requerimiento del fiscal,
— Obligación de denunciar, 237,52 215
— Omisión de denunciar, 237,56 — Flagrancia, 276, 328
Prohibición de denunciar, 238
— Reglas generales, 236 Dia de asueto, 107, 52
— Representación, 236, 52
Diateriado, 107, 52
— Responsabilidad
del denunciante, 239
Superposición
del deber y de la prohibición Discusión final en juicio, v.v. alegato en juicio
dedenunciar, 238,53
— Trámite, 240 Diversidad cultural, 24
— Wiolación ala prohibición de denunciar, 238, Doble conforme
52 — Acuerdo pleno, 325
— Alcance de la garantía respecto
Derechoalaintimidad, 73
delimputado, 21;364
— Alcance dela garantia respecto
Derecho de defensa
del querellante, 21
— Debido proceso legal, 1
— Alcance objetivo, 350, 57, b)
De la víctima, vv víctima
— Caso Mohamed y. Argentina, 21
— Defensa pública, vv
Decisiones de los juecesderevisión, 350,
— Del actor civil, v.v.
— Del civilmente demandado, vv
51,b)
— Inspección horizontal, 21,52:350, 51, b)
— Delimputado, vv.
— Reenvio, 365
Inviolabilidad, 6
— Sobreseimiento revocado, 352; 364
— Irrenunciabilidad, 6
Doctrina de la arbitrariedad, 20, 52
Derechos del imputado, v.v imputado
Doctrina de la irrelevancia de los libros, 89,57
Derechos fundamentales, 16 Doctrina del fruto del árbolenvenenado, 70,53
Desestimación en delito de acción pública Duración del proceso, 7119
— Costas, 386, 517
Ejecución civil, 385
— Facultades de la victima, 252
— Facultades del fiscal, 9; 249 Ejecución de sentencia
Cómputo, 376
Desestimación en delito de acción privada — Defensa, 372
— Costas, 390 — Derechos de la victima, 373
Impugnación, 375353, 51/356,57/356, 52 — Derechos del imputado, 371
360 — Diferimiento del cumplimiento de la pena,
— Supuestos, 315 378
— Facultades de la defensa, 380
Desistimiento
— Facultades del condenado, 380
Delactorcivil, 102
— Impugnación, 352; 356
— Del querellante, en delito de acción pública,
Inhabilitación, 384
86
— Juez deejecución, 57
— Endelitos
de acción privada, v.w
— Multa, 383
Desistimiento en delito de acción privada — Oficina de Ejecución de la Pena, 58,5]
— Expreso, 321;322 — Unificación, 377
— Tácito, 88,89 Elementos de prueba, 135,52
633 ÍNDICE ALFABÉTICO

Embargo — Trámite, 38
-— Audiencia parasu aplicación, 223 -— Valor probatoriode la investigación
— Bienesinembargables, 219,52a preparatoria asusefectos, 231
— Condiciones de aplicación, 219, $2
— Decomiso, 310 Exceptio veritatis, 320,52
— Efecto devolutivo de laimpugnación, 223
Excusación
del fiscal, 95
Fundamentos, 223,51
— Impugnación, 223; 352; 360 Excusación
del juez
— 5egurode caución, vv. -- - Causales, 60,52
— Efectos, 63
Entrega vigilada — Generalidades, 60, 51
— Hipótesis de procedencia, 92; 182; 193 — Trámite, 61
Postergación de detención o incautación,
92,193 Extradición en el país, 127
— Suspensión dela postergación, 194
Extradición internacional pasiva y activa, 128,
Entrevista de testigo, 96,52;161;230 52

Estado jurídico deinocencia, 3,57 Firmasdelimputado, 472,52

Estado querellante, 87, 52 Firma digital, 144

Etapa preparatoria Fiscal


— Concepto, 228,51 — Actividad inicial posible ante una denuncia,
— Investigación genérica, 246 248
— Investigación preliminarde oficio, 247 — actividad inicial posible ante una prevención,

— Investigación preparatoria, vv 248


Investigación previa ala formalización, 253; — actividad inicial posible ante una querella,
256 248
— Actividad inicial posible en una investigación
Exámenescorporales, 187 preliminardeoficio, 248
— Actuación conjunta, 93
Excepciones — Actuación en jurisdicción ajena, 108; 124
— Acción civil, 704 — Acuerdo de fiscales para sobreseer, 271
— Amnistia, 37,52, 0), 1 — Acuerdo de fiscales para decidir criterio
— Audiencia, 38 deoportunidad, 252
-— Ausencia deinstancia, 37, 52,b)1,11 — Alegatoen juicio, 302,52,a)
Ausencia de querellante en delito — Apartamiento de la policia por vinculación
deacción privada, 37,52,b),2, 11 conel hecho, 97
— Cosa juzgada, 37,52, b), 1,1 — Archivo, 250
— Defalta de jurisdicción, 37,52,a) Auxiliarfiscal, 94
-— Defaltadeacción, 37;39 — Carga de la prueba, 9;90, 53,917,135, 51;
— Efectos, 39 229
— Falta de personería, 37,52, b), 2, IV — Cese de su actuación por criterio
— Hechoobjetivamente atípico, 237, 52,b), 1, W de oportunidad aplicado, 32;252
— indulto, 37,$2,c),2 — Cese de su actuación por solicitud
Litispendencia, 37,52,b), 1,11 desobreseimiento, 272
— Perentorias, 37,52,0) — Coadyuvante, 93
— Por defectode promoción, 37,52, b),2,1 — Comunicación de la prevención policial, 243
— Prescripción de la acción, 37,52,0),3,39,236 Comunicaciones en el proceso, v.v.
-— Prueba, 38 — Constitución del querellante, 85, 51,241;
Supuestos, 37 242
ÍNDICE ALFABÉTICO 634

— Constituciónenotroterritorio, 708 Flagrancia


Cooperación interjurisdiccional, 123 Aprehensiónporun particular, 276
— Criterio
de actuación en investigación — Aprehensiónsin orden judicial, 276
preparatoria, 229 — Audiencia de formalización
— Decisiones
de merotrámite, 712 dela investigación, 216
— Delitos de acción privada, 372,51 — Concepto, 217
Desestimaciónen delito de acción pública, 9; Menor deedad, 327, 52
249 — Procedimiento para delitos
que exceden
— Detencióndel imputado, 215 el régimen de losarts.328
yss., 216
— Diferimiento de prueba, 92; 193 — Procedimiento para delitos sujetos
-— Enfermedad enjuicio, 291 al régimen de losarts,, 328
y ss.
-— Excusación, 95
— Funciones, 9/90, 52:135 Formalización de la investigación preparatoria,
— Gestión de conflictos, 12;90,51 uu investigación preparatoria
— Impugnación afavor del imputado, 344
Forumshopping, 7
Impugnación de suseparación, 356, 82
— Inasistenciaala audiencia dejuicio, 284 Fuerzasarmadas, 396; 397
— Incumplimiento de los plazos, 119
— Individualización
de personas, 175 Fuerzas de seguridad.
— Inhibición, 95 — Concepto, 96,51
Inspección de lugar, 136 Funciones, vv prevención de la policia
— Instrucción general a la policía y fuerzas y demás fuerzas de seguridad
deseguridad, 97; 244 — Prevención, vu prevención de la policia
— Investigación
conjunta interjurisdiccional, y demás fuerzas de seguridad
123
Función jurisdiccional
-— Investigación orientativa, 248, 52
Actuación de oficio, 2; 9:28;48;85; 130; 132;
— Lealtad procesal, 91/135,581:/230,52,a)
216; 226; 232; 324; 350
— Legajo
de investigación, vw legajo
— Concepto, 9,43:52,53
de investigación del fiscal
— Juez, vv
Legitimación del querellante, 85,5 1,241;
— Separación de funciones, 4
242
— Legitimación paraimpugnar, 355 Funcionario público.
— Motivación de sus requerimientos, 90 — Acuerdo de fiscales para sobreseer, 271
— Notificaciones, vv comunicaciones -— Concepto, 237,52 a)
enel proceso Cuestiones
de competencia, 47
— Objetividad, 9:90,53,;91;129:135,51,229 — Obligación
de denunciar, 237
— Onusprobandi, 9:90;135;229 — Reglas de disponibilidad inaplicables, 30
— Organización, 90,51
Poder coercitivo, 90, 54 Garantía de doble conforme, vv. doble
— Principio degestión de conflictos, 12/90, 51 conforme
— Principio de objetividad y buenafe, 90; 135,5
Garantia de imparcialidad del juez
1:229
— Interferencia, 8
— Principio de unidad de actuación, 90, 57
— Obligaciones que derivan del art. 2?
Recolección de elementos de cargo
de la ley 27,146,8
ydescargo, 90;135;229
— Testobjetivo, 8; 59
— Recusación, 9]
— Testsubjetivo, 8/59
— Revisión de condena firme, 367
— vi excusación del juez
— Sanción pordemora, 179
vu recusación del juez
Separación
de funciones, 9

Fiscal coadyuvante, 93 Garantía deindependencia deljuez, 8


635 ÍNDICE ALFABÉTICO

Garantia de juzgamiento
en plazorazonable, 18 — Derecho de ejercicio porterceros, 344
— Desistimiento, 6;359
Garantia de privacidad eintimidad, 13
— Dobleconforme, 27
Garantia de prohibición de autoincriminación — Duranteeljuicio, 285, 288; 346
forzada — Efecto devolutivo, 223
-— Conceptos generales, 4, 65 — Efecto extensivo, 348
Confesión delimputado, 71,53 Efecto suspensivo, 347
— Métodos de interrogación prohibidos, 72 — Interés directo, 344
— Testigo, 158 — Legitimación del actor civil, 353/52
— Legitimación del civilmente demandado,
Gendarmería Nacional, 96, 5 1 354
— Legitimación del fiscal, 355
Gestorjudicial, 83, 56
— Legitimación del imputado, 21/352
Grabaciones obtenidas por un particular, 150, — Legitimación del querellante, 21;353, 51
54 — Límite objetivo, 344
Límite subjetivo, 344
Hechograve, 36; 92; 253; 334
— Obligatoriedad de la deliberación, 20
Hecho notorio, 135, 53 — Plazo para laresolución de la impugnación,
121,363
Honorarios — Plazos de interposición, 360
Abogados y procuradores, 392; 393,51 Prevalencia de laopinión del imputado, 6;
— Auxiliaresde justicia, 393, 52 349
— Impugnación, 393,53 — Principio de personalidad
del recurso, 3,52
— Pago y ejecución, 393,53 — Principio general, 344
— Peritos, 392:393, 52 — Procesocomplejo, 334; 352
— Queja por impugnación denegada, 361
Honorarios de abogados, 392; 393, 51
— Queja por recurso extraordinario
Honorarios de peritos, 392; 393, 52 deapelacióndenegada, 350,53
— Recurso del fiscal
a favor delimputado, 344
Hora hábil, 107,52
Recursode inaplicabilidad de ley, 344
Identificación de cadáveres, 779 — Recurso de reposición enjuicio, 285; 288
— Recursoextraordinariode apelación, vv
Impugnación — Reenvio, 365
Absolución, 5,57;355;359 — Reformatio in melius, 350,5 1,3
— Acompañamiento
de copias, 360 Reformatio in pejus, 351
— Adhesión, 345, 349; 360 — Reglas de la adhesión, 345; 349: 360
— Alcance y naturalezadel derecho — Revisión de condena firme, vw
deimpugnación, 21 — Revocación de la sentencia, 364,365
Audiencia, 362 — Sentencia definitiva porequiparación, 356,
— Competencia del juez revisor, 350 52
— Costas por el desistimiento, 349 — 5entenciafirme, 3,52
— Decisiones del juez de ejecución, 352; 356; — Superior Tribunal delacausa, vv
381 — Supuestos que autorizanla de la absolución,
— Decisionesimpugnables, 356 5,81/355/359
— Defectos de interposición, 360 — Supuestos que autorizanla de la condena,
— Demora
de los jueces de revisión al resolver, 358
121 — Supuestos que autorizan
Delsobreseimiento, 357 la del sobreseimiento, 357
— Delsobreseimiento revocado, 352 Trámite, 360
— Delaabsolución, 359
— Delacondena, 358 Impugnación horizontal, v.v. doble conforme
ÍNDICE ALFABÉTICO 636

Impugnación informa pauperis, 21,372 Defensa de confianza, 75,52


Defensa material, 70,57
imputado Defensatécnica, 75,51
— Abandono deldefensor, 77, 51 Defensor, 4.
— Absolución, 309,51 Delegación de la declaración, 70,53
— Acción civil, 99 Derechoa declarar durante el debate, 295,
Alegato enjuicio, 302, 52 d) 53
— Alejamiento de la audiencia de juicio, 284 Derechoa la escucha, 65
— Anticipo de prueba durante su rebeldia, 262, Derechoalaintimidad, 13
52,0 Derecho al intérprete, 70,52
— Aprehensión sinorden judicial, 216 Derechoaltraductor, 70,52
Arrepentido, vw Derecho de abstención, 4:65; 71, 51
— Arresto colectivo, 243 Derecho de defensa, 66575
— Asistencia alosactos de la investigación Derecho de entrevista, 65
preparatoria, 164;234;261;264 Derechos en general, 65
Audiencia de aplicación de medida cautelar, Derechos ent la investigación previa
223,52 alaformalización, 253; 256
— Audiencia de aplicación de medida Desconocido, v.w. imputado desconocido
decoerción, 223,51 Detención porel fiscal, 215
— Autoincriminación, vv garantia de Dobleconforme, 1
prohibición de autoincriminación forzada Domicilio real, 66
— Caución, v.v. Duración de la medida de coerción, 223
— Citación paradeclarar, 70 Elección de defensor, 6,75
— Colaborador, vv acuerdos de colaboración Embargo, 279
— Comparecencia por la fuerza pública a juicio, Entrevista consu defensor, 65
284 Escuchafinalen juicio, 302, 54
— Comunicación de detención, 65 Examen corporal, 181,551, 2
— Comunicación de la prueba, 71,52, a) Exclusión de la audiencia de debate, 284,52
— Comunicación de la solicitud Extranjero, 65
desobreseimiento, 270 Generalidades, 64,51
— Comunicación
de las razones de detención, Identificación, 66
65 Impugnación dela revocatoria
— Comunicación defectuosa de la prueba, 71,5 desobreseimiento, 352
240 Impugnación del fiscal asu favor, 344
Comunicación defectuosa del hecho Indubio proimputado, 11
imputado, 71,52 bh) Incapacidad durante el proceso, 68; 291
— Comunicación del derecho de abstención, Incapacidad en el momento del hecho, 67
71,51 Incapacidad en juicio, 297
— Comunicación del hechoimputado, 65; 71; Incomunicación, 277
258; 294 Indemnización porerror judicial, 395
— Comunicación del incomunicado Inhibición general de bienes, 219, 53
consudefensor, 211 Inimputabilidad, 67, 68,291
— Comunicaciones
al detenido, 125 Inspección de lugaresycosas, 136; 164
- Concepto, 64,51 Interrogatorio prohibido por la autoridad
— Confesión, 471,53 policial, 73
— Conformidad al acuerdo pleno, 324 Intervención de la defensa pública, 263
— Constitución de domicilio, 66 Intervención de menor relevancia, 30,52, b)
— Deber detolerancia, 4; 175; 178/181,52 investigación previa ala formalización
Declaraciónescrita, 70,51 dela investigación, 253; 256
— Declaración porvideaconferencia, 70,53 irretroactividad de las normas procesales,
— Dedlaraciónverbal, 70,51;71 11,82
63/ ÍNDICE ALFABÉTICO

— Lectura de derechos, 65 — Del imputado


por el fiscal, 211
Legitimación para impugnar, 344; 352 Del imputado poreljuez, 211
— Libertad de declarar, 70 — Facultad policial, 96, 52
— Manifestaciones ante la autoridad — Testigoduranteel debate, 296
de prevención, 73,52
Indemnización por errorjudicial, 395
— Medidascautelares, 219:223
Medidas de coerción, 209;210:211,223 Individualización
de personas por ADN, 775
— Métodos prohibidos de interrogación, 65;
72,52 indulto, 37,52,0), 2: 269
— Menordeedad, vv
Informante
-— Objeto de prueba, 4: 775;178;181,52
Declaración enjuicio, 298
Omisión de intervención en actos
— Definición, 790
dela investigación, 264
— Integridad física, 191
— Padecimientomentalsobreviniente, 68; 291
— Personasinhabilitadas, 190;191
— Peligrode entorpecimiento
— Reserva
de identidad, 790
dela investigación, 222
— Peligrodefuga, 221 Inhibición general de bienes
— Pena natural, 30,52,0) — Audiencia parasu aplicación, 223
— Personajurídica, 64,52 — Condiciones de aplicación, 219,52
— Persona mayor, 64,51 — Decomiso, 310
Persona menor de edad, v.v. — Efecto devolutivo de laimpugnación, 223,
— Prevalencia
de su recurso, 349 52
— Prisión preventiva, vv. — Impugnación, 223,52;352;360
— Prohibición
de interrogación por la policia, — 5eguro de caución, ww
73
Prohibición
de juramento, 72 57 Inimputabilidad
— Prohibición de presenciar reconocimiento — Almomentodelhecho, 67
de lugareso cosas, 164 — Padecimiento sobreviniente, 68
— Prohibición
de valoración — Sobreseimiento, 67
desus manifestaciones, 73
Inocencia, v.v. estado jurídico de inocencia
— Prueba de sus descargos, 135, 5]
— Rebeldía, 69; 291 Inspección de lugar
— Renuncia asusderechos, 65 — Actas, 136
— Sobreseimiento, Lu. — Duranteeljuicio, 297
Supremaciadesuvoluntad, 6; 349; 352 Enotrajurisdicción, 708; 293
— Suspensión de la declaración, 72,53 — Formas, 136
— Incorporación al juicio, 136; 300
Imputado arrepentido, vv arrepentido
— Persona con capacidad restringida, 164
Imputado desconocido Persona menor deedad, 164
-— Investigación previa alaformalización, 253; — Persona victima del delito detrata, 164
256
Instancia
— Pruebaanticipada, 262, 51;263
— ww delitos de acción dependiente
Imputado menor de edad, v.v menor de edad dejnstancia privada
— vv. delitos de acción privada
Incapaz, 83,53, b)
Instancia de aclaración, 713
Incautación de datos, 151
Internet, 279, 54
incomunicación
-— Comunicación del imputado con sudefensor, interceptación de correspondencia epistolar,
211 150,51
ÍNDICE ALFABÉTICO 638

Interceptación de otras comunicaciones — Defensor del civilmente demandado, vv.


Comunicaciones ajenas al imputado, 150, Defensa del imputado, vv
53,0) — Defensor delimputado, vv
— Fundamentación de la orden jurisdiccional, — Delitos en múltiples distritos judiciales, 50
150, 53, b) — Denuncia, v.w denuncia
— Fundamentación de la solicitud, 750,53, b) — Duración en función
de losimputados, 266
Grabaciones obtenidas por un particular, Duración en función
de nuevos hechos, 266
150,53 — Duración, 265; 266
— Registro de llamadas entrantes y salientes, — Elementos de prueba, 135,52;231
150,53, 0) — Etapa preparatoria, 228, 51
— Reglas generales, 750,53, a) — Fenecimientodesuplazo, 266
Formalización, 255, 257; 258
Intérprete
— Investigación previa asu formalización, wi
— De losintervinientes, engeneral, 106
— Legajo de investigación del fiscal, vv
— Delimputado, 70,52
— Legajo de investigación de la defensa, vv.
— Honorarios, 393, 52
Legajo de investigación de la querella, vu
Interpretación de la ley procesal, 14 — Legitimación del querellante,
vu querellante
Intervención de menor relevancia, 30,52, b)
— Nuevos hechose imputados, 259
Intervención judicial, 219,54; 223; 310 — Objeto, 228, 52
Omisión de intervención del imputado, 264
Invalidez de los actos procesales — Patrocinio letrado, vw
— Audiencia, 133 — Plazodesu duración, 265; 266
— Convalidación, 131 — Preparación deljuicio, 228,52, b)
— Nulidad, vw — Prevenciónpolicial y de las demás fuerzas
Reglas generales, 129 deseguridad, vv.
-— 5aneamiento, 130 — Proposiciónde diligencias, 260
Investigación genérica, 246 — Pruebaanticipada, vv.
— Querella, Yu
Investigación orientativa, 248, 52 Querellante, vw
Investigación preliminar de oficio, 247; 248 — Recolección de elementos de cargoy
descargo, 135;229
Investigación preparatoria — Reserva, 234
— Acceso de abogados, 233 — Sobreseimiento, vt
— Acceso de las partes, 233 Suspensión, 35; 69,267
Acceso de terceros, 233 — Valor probatoriode los elementos
— Ampliación de su objeto por nuevos hechos de prueba recogidos, 2317
oimputados, 259
— Asistencia de las partes, 234; 2617 Investigación previa a la formalización
Audiencia
de formalización, 258 — Conceptos generales, 253
— Averiguación de laverdad, 228, $2, a) Derechos del imputado, 253; 256
— Características, 228, 52 a) — Derechos
del querellante, 253/256
— Cierre, 268 — Fijación
de plazo poretjuez, 256
— Concepto, 254 — Hecho grave, 253
Condiciones de procedencia, 254,255
Inviolabilidad de la correspondencia epistolar,
— Contenido, 228,52. 0)
vw correspondencia epistolar
— Constitución del querellante,
vv querellante Juez
— Criterio de actuación objetivo del fiscal, 229 — Absolución, vv.
Deberdecontrol y otros deberes del juez, 232 Actuación de oficio, 2; 9:28,48;85; 111,130;
— Defensor del actor civil, vw 132: 216; 226; 232; 308, $ 2;324;350
639 ÍNDICE ALFABÉTICO

— Actuación enotrajurisdicción, 108 — Recusación, 59:60


- > Actuación fueradesusede, 108; 158; 162; -— Reenvio, 21; 365
292,293 — Resoluciones jurisdiccionales en general,
— Actuación porimpulso de las partes, 111;307 111;118
— Aplicación
de medidas de coerción, 220 — Sanciones disciplinarias, 290, $2
-— Ausencia de su imagen virtual en audiencia, — Sentencia, uv
2,52,1284, 51 Solicitud de auxilioa autoridad extranjera,
— Auto fundado, 111 122; 162
— Carpetajudicial, 58, $3 — Solución de conflictos, 22
— Competencia, vv
Juezcon funciones de ejecución, 57376; 377:
-— Con funciones de ejecución, 57
378,381
Con funciones de garantias, 56
— Confunciones de juicio, 55 Juez con funciones de garantías
— Confunciones derevisión, 53 — Funciones, 56
— Condena, vv — 5ubsistencia de su intervención, 56
Constitución en lugar distinto de la audiencia — Wo juez
dejuicio, 292; 293
— Constitución en otroterritorio, 108 Juez con funciones de juicio
— Deber de control y otros, 232 — vv juez
-— Deber
de solución del conflicto, 22 — vw. juicio
Demoraen resolverla revisión de una medida Juez con funciones de revisión
decoerción, 227 — Competencia, 350
— Dilacionesindebidas, 18;120;121,227 — Demora, 121
— Disposición de prueba en audiencia Impugnación, vv
deimpugnación, 362 — Órganos, 52.581,53
Enfermedad enjuicio, 297 — 5anción, 121
— Excusación, 60 — Superiortribunaldelacausa, 350, 57, b)
— Facultad para disponer prueba, 232; 260; 362
— Facultad para producir prueba, 9362 Juez de revisión con función de casación, 54
Facultad enla prueba testimonial, 297, $8
Juez natural, 7
— Facultades para interrogaren el juicio
deacuerdo pleno, 324 Juicio
— Fijación de caución, 212 — Abandono
de los defensores de las partes
— Fijación de honorarios profesionales, 397 civiles, 77,291,583
Forumshopping, 7 — Absolución, vv
— Función jurisdiccional, vv — Acceso
de los medios
de comunicación
— imparcialidad, 8 alaaudiencia
de debate, 287
— Incumplimiento de los plazos, 18;119; 120; — Acceso del públicoa la audiencia
de debate,
227 286
Independencia, 8 — Actade debate, 311,312
— Intervención en el legajo de investigación Alegatos de las partes, 302
del fiscal, 230,51,d) — Alejamiento delimputado, 284
— Invalidez de losactos, 129; 130; 131,133 — Ampliación de la acusación, 291; 295
Natural, 7 — Apertura, 294
— Mal desempeño, 18 — Audiencia de determinación de pena, 304
— Nulidad de los actos, 132;136 — Audiencia virtualo por video, 2,52,f: 284,
— Órganosjurisdiccionales, vu. 51
— Poder disciplinario, 290, 52 — Audiencia preliminar, 281
Procesoscomplejos, 336 — Ausencia del actor civil, 102; 284, 51
— Recepción de prueba en audiencia Auto de apertura del juicio oral, 280
de impugnación, 362 — Calificación del hecho en lasentencia, 307
ÍNDICE ALFABÉTICO 640

Causales de suspensión no previstas, 297,53 — Intérprete, 288


Causales de suspensión previstas, 291, 5 1; Interrogatorio del testigo, 158; 166; 292;
291,52 296,51,297
Cesura, 283; 304 Interrupción de la audiencia, 297
Comunicación de la integración del tribunal, Lectura de la acusación, 294,5 2
281,51 Libertad probatoria, 299
Comunidad de la prueba, 280 Limite temporal para la declaración
Condena, vv. dela incompetencia territorial, 44
Constitución del tribunal en lugar distinto, Número
de jueces, 55;274:281,51
293 Omisión del actor civil de presentar
Contenido delacta de debate, 311,52 conclusiones enjuicio, 702
Continuidad
de la audiencia, 2917 Oralidad, 2;285, 57,285, 52
Contraexamen del testigo, 296, 52 Organización, 281
Declaración
del agenteencubierto, vv. Otros medios de prueba, 299
Dectaración
del agente revelador, v.w Penaaimponer, 307, 52
Declaración delinformante, vv Poder
de disciplina, 290, 52
Decomiso, vv Preguntas objetadasaltestigo, 296,57
Deliberación, vv Preguntas vedadas al testigo, 296, 52
Derecho del imputadoa declarar, 295, 53 Presentaciones escritas durante la audiencia,
Dirección del debate, 290,51 288
Discusión final, 302 Previo, 1
Enfermedad del defensor del querellante, Principio de congruencia entre acusación
291,53 y sentencia, 307
Enfermedad del querellante, 291,53 Principio de inmediación, 284
Errores materiales
de la acusación, 295 Principios deljuicio, 285, 57
Escucha final del imputado, 302, $4 Proclama, 294, 51
Etapas, 283; 304 Prohibición de divulgación, 285
Examen directo del testigo, 296,53 Protección de la intimidad de las personas,
Examenredirecto
del testigo, 296,55 285
Excepcionesa la publicidad, 285 Protección
de la seguridad de las personas,
Exclusión de la audiencia delimputado, 284, 285
52;284,52;290 Protección
de la victima durante la audiencia
Excusación del juez, 281,52 dedebate, 284, 52
Facultad jurisdiccional de preguntar Prueba anticipada, v.v
altestigo, 296,58 Prueba de peritos, 299
Funciones de la oficina judicial en su Prueba ofrecida extemporáneamente, 307
organización, 281,51 Prueba testimonial, vv.
Grabación ensoporte de audioo video, 311, Publicidad directa o inmediata, 2;285, 52;
51 296
Imposibilidad de asistencia, 292 Publicidad indirecta o mediata, 287
Impugnación en su desarrollo, 346 Rebeldía, 291
Inasistencia del actor civil, 102; 284, 51 Recepción de prueba durante el debate,
Inasistencia del fiscal ala audiencia, 284 296
Inasistencia del querellantea la audiencia, Reconocimiento en rueda de personas, 178
86, 284, 51 Recontraexamen deltestigo, 296, 55
Incapacidad delimputado, 297 Recurso dereposición, 285; 288
Incorporación acta de inspección de lugar, Recusación del juez, 281,52
136 Registro
de audioovideo, 372
Incorporación de prueba testimonial, 289 Registro delacta de debate, 371,5]
Incorporación del testimonio de la victima Reglas de Evidencia de Puerto Rico, 296
vulnerable, 164; 289 Réplicas de los alegatos, 302,53
641 ÍNDICE ALFABÉTICO

— Reserva de identidad del testigo, 758, 52; — Teoriadelcaso, 230,51,0)


161 Valor probatorio de los elementos
— Resolucionesdurantelaaudiencia, 288 de prueba recogidos en él, 231
— Sentencia, Lv.
— Solicitud
de absolución, 307, 52 Letrado patrocinante, vu patrocinio letrado
— Suspensión dela audiencia, 2917
Ley 20.711, 128,52
Testigo, vv
— Testigo ausente del pais, 289, 52 Ley 24.390
— Testigo caidoen incapacidad, 289, 5.2 — Límite
de la prisión preventiva, 224, 52
— Testigo de identidad reservada, 161; 298 — Menordeedad, 337 54
-— Testigo fallecido, 289, 52
-— Testigo noubicado, 289 52 Libre convicción, 70, 57
— Testigovulnerable, 289, 52
Liquidación de gastos y tasas
— Testimonio
del agente encubierto, 297,
— Oficina Judicial, 391
520 — Revisión judicial, 391
Testimonio del agente revelador, 297, 52 c)
— Unificación de condena, 377 Litispendencia
— Unificación dejuicios, 51 — Excepción, 37,52,b),7, 11
— Unificación de penas, 377 — Persecución única, 5,51
— Videoconferencia, 296, 59 — Supuestos, 5,52
Victima vulnerable, 164; 289, 52
Medidas cautelares
Juicio abreviado, vv acuerdo pleno — Aplicación poreljuez, 219
— Aseguramiento de no consolidación
Juicio directo, 327 del provecho del delito, 310

Juicio por delito de acción privada, v.v delitos Aseguramiento del cese del delito
de acción privada osusefectos, 310
— Aseguramiento
del decomiso, 370
Juicio porjurados, 23; 52, 53; 282 — Audiencia, 223,52
— Bloqueo de proveedores de internet, 279,
Juicio previo, 7
54
Lealtad procesal, 91;135,$1;230,52 4) — Concepto de medida cautelar enel Código,
209
Legajo de investigación de ladefensa, 230, — Conceptos generales, 209:279, 51
$23) Condiciones
de aplicación, 279,52

Legajo de investigación de laquerella, 230, — Contenido de la resolución, 223,51


— Decomiso, 310
52 b)
— Distinción conlasdecoerción, 209
Legajo de investigación del fiscal — Embargo, vu
— Acceso por la defensa del imputado, 230, Efecto devolutivo de laimpugnación, 223,
51,e) 52
— Acceso por eljuez, 230,51, d) — Fundamentos, 223,51
— Acceso por terceros, 233,52 — Impedimentodelaimpunidad, 370
— Contenido, 230, 51, b) — Impugnación, 223,352; 360
— Distinción con la carpeta judicial, 58; 230, — Inhibición general
de bienes, tu
51,4) — Otrasmedidas cautelares, 219, 54
— Prohibición de consulta por jueces, 230, — Procedimiento para su aplicación, 223, 52
£1,a) — 5eguro de caución, vv.
— Regulación porla PGN, 230,51, b) Supuestos
de procedencia, 219
-— Reserva, vv. reserva del legajo — Walor probatorio
de lainvestigación
de investigación del fiscal preparatoria parasu aplicación, 231
ÍNDICE ALFABÉTICO 642

Medidasde coerción — Pena, 239,55


Aplicación por el juez, 220 Principio de culpabilidad, 337, 52
— Audiencia, 223,51 — Principio de especialidad, 337,53
— Cancelación de lacaución, 274 — Procedimientos abreviados, 337,56
— Caución, 212 — Proceso penal juvenil, 337
— Concepto de medida de coerción — Victima, 83,63,b
enelCódigo, 209
— Condenadoen libertad, 309, 52 Ministerio Público Fiscal, vu fisca)
— Condiciones de su aplicación, 220
Notificación electrónica, 125, 51
— Contenidodelaresolución, 223,51
— Demora enresolver larevisión, 227 Notificaciones, vv. comunicaciones en el proceso
Detención del imputado, 275
— Distinción con cautelares, 209 Nulidad de los actos procesales.
— Duración, 223 — Audiencia, 133
— Efectodelaimpugnación, 223,51:347 — Efectos, 132
Ejecución de la caución, 213 — Invalidez delosactos procesales, 1.1.
— Fundamentos, 223,51 -— Supuesto que autoriza sudedaración, 132
— Impugnación, 223,5?
— Imputado detenido previamente, 223 Obstáculos constitucionales
— Incumplimiento, 225 — Archivo, 250

Oficina de Medidas Alternativas — Naturaleza y extensión dela regla, 36


y Sustitutivas, 270,51 -— Prueba anticipada, 262
— Peligro de entorpecimiento
Oficina de Medidas Alternativasy Sustitutivas
delainvestigación, 222
— Control de la medida de coerción, 270,51
— Peligrode fuga, 221
— Informe sobre la libertad del imputado, 223
- Presión sobretestigosy peritos, 222
— Prisión preventiva, vv. Oficina Judicial
— Procedimiento parasu aplicación, 223 — Actividad durante la impugnación, 360
— Requisitos para su aplicación, 220
— Comunicaciones, 125, 51
Revocación, 226
— Control de lasreglas de conducta, 379
— Seguridadde la victima y otros, 17 Decisiones
de mero trámite, 112
— Segurode caución, 212 — Decisiones
o decretos de mero trámite, 58, $2
— Sustitución, 226 — Delitode acción privada, 314317
— Tipos, 210 — Generalidades, 58, 51
Menorde edad — Liquidación de gastos y tasas del juicio, 391
— Acreditación de la minoridad, 337, 51 Publicidad de las audiencias
de juicio, 287
— Aplicación delapena, 337, 55 — Tipos, 58,51
— Concepto
de niño, 337,51
Onus probandi, 9:90, 53:91;135,51;196
Dectaración, 64, 517
— Defensa complementaria, 337,57 Órganos jurisdiccionales
— Defensa principal, 337,87 — Cámara Federal de Apelaciones en lo Penal
— Defensa, 67:337,57 dela CABA, uu
— Defensores Públicosde Menores, 337, 57 — Cámara Federal de Apelaciones
Detención, 337,57 en lo Penal Económico, vv
— Etapa preparatoria, 337,55 Cámara Federal de Casación Penal, vu
— Flagrancia, 327,52 — Corte5uprema de Justicia de la Nación, vv
— Juicio, 327,55 — Enumeración, 52
Interéssuperiordelniñno, 337,57 — Juezcon funciones de ejecución, 57
— ley22.278, 337,854 y5 -— Juez con funciones
de garantias, 56
— Ley24,390, 337,54 -— Juez con funciones de juicio, 55
643 ÍNDICE ALFABÉTICO

— Juezcon funciones de revisión, 53 — Citación, 339, 52: 341


Organización de la justicia federal penal, 52, Comunicación, 7125; 341
581 — Conflictoconel representación, 339, 51,340
— Defensa, 339
Participación ciudadana, 23
— Domicilio procesal, 339
Patrocinio letrado — intimación, 339, 52
Abandona, 77 Ley 27,401, 64, 52;328
— Actividad, 83, 54, b) — Nociones generales, 64, 52
— Actorcivil, 76, 83,77,52 — Notificaciones, 125; 341
— Bono, 83,54,0) — Rebeldía, 339, $2: 342
— Civilmente demandado, 76,53;77,52 — Reglasdelproceso, 338
Conceptos generales, 83, $4, a) Representación, 339; 340
— Defensor Público de Victima, 81,83,
$4 b)
— Del carente de recursos, 83, 54, c) Persona jurídica victima
— Delito
de acción privada, vv. — Querellante, 79 51/7952. 41:79, 52.0)
Facultades, 83, 54 — Representación orgánica para querellarse,
— Honorarios, 391;393,51 83,538)
— irrestricto, 87
Persona mayor
— Querellante, 83,51,a),83,54
— Imputado, 64,51
Peligro de entorpecimiento de la investigación — VWictima, 12
porelimputado, 17;210,222
Perspectiva de género, 710,57
Peligro detuga del imputado, 77; 270; 221
Plazo
de gracia, 114,53
Pena
— Acuerdo pleno, 323;325 Plazo razonable
de juzgamiento, 78
— Acusación, 274
Plazos
Audiencia de determinación enjuicio, 304
— Acción civil, 101;104
— Cómputo, 376;377
— Abreviación, 115
— Cumplimiento en un establecimiento
— Acuerdo
de partes, 175
desalud, 382
Archivo, 258
Ejecución
de sentencia, vw
— Común, 7114
— Límite para su aplicación por la jurisdicción,
— Concepto, 114,51
307,52,325
— Convalidación, 737
— Menordeedad, vv
Criterios de oportunidad, 258
— Sentencia, 307,52:325
— Dediferimiento de redacción de la sentencia,
Unificación, 377
306
Penadeinhabilitación, 384 — Deduración de la investigación preparatoria,
265; 266, 267
Peña de multa, 363
De duración del proceso, 719
Penanatural, 31,52, 0); 32; 33; 258; 252: 269 — Degracia, 114,53
«Persaltum», 350,52 0) — De impugnación de la sentencia, 360
— Deimpugnación de medidas cautelares, 223;
Perito 360
— Fijación de honorarios, 391; 392 De impugnación engeneral, 360
Juicio, uu — Dela investigación previa a la formalización,
— Prohibición
de divulgación, 285 253
— Prueba pericial, vv — Demora del juez de laimpugnación, 127
Persona jurídica imputada Incomunicación, 211
Acuerdos de colaboración, 64, 82/7195, 51; — Iniciodelcómputo, 114,51
343 — Judicial, 114,51;117
ÍNDICE ALFABÉTICO 644

— Legal, 114,51 — Instrucciones generales del Ministerio


Ordenador, 114 52 Público Fiscal, 97; 244
— Paradecidirla impugnación, 121; 363 — Plazoparasurealización, 244
— Paradictar resoluciones, 118; 363 — Protección de testigos, 96, 52
— Paraefectuarlascomunicaciones, 125; 288 — Registro de lasactuaciones, 97; 110; 244
— Perentorio, 114,52 — Testimonio del preventor, 7158, 51
Procesoscomplejos, 335
Principio de congruencia
— Prórroga por las partes, 115
— Entre los hechos de la acusación
— Renuncia porla parte, 175
ylasentencia, 307
— Reposición totalo parcial, 176
— Entre los hechos
de la formalización
-— Saneamiento, 130
de lainvestigación preparatoria y la acusa-
Solicitud
de cooperación, 122
ción, 274
— Suspensión, 119
Principio de celeridad, 2; 78
Poder para querellarse
— Especial, 83,52, a,1 Principio de contradicción entre las partes, 9;
Ejercicio de actos implícitos de aceptación, 111; 307
83,522), 1
Principio de desformalización, 2
— Expedidoenelextranjero, 83,52, a), 2
— Personas habilitada para ejercer Principio de gestión de conflictos, 12:90, 57
larepresentación, 82;83,52,b),1
Principio deidoneidad, 16;209
Cesacióndelarepresentación, 83,52 €)
— Representación orgánica de las personas Principio de igualdad de armas, 2
jurídicas, vw. personas jurídicas
Principio deinmediación, 2; 711; 281, 284
— Representaciónlegal, Lv
Principio de inocencia, ww estado juridico
Policia de Seguridad Aeroportuaria, 96,51 de inocencia
Policía Federal Argentina, 96, 57 Principio de insignificancia, 31,52, a);32;33;
252; 258; 269
Policia Metropolitana, 96, 5 1
Principio de lealtad procesal en la actuación del
Prefectura Naval Argentina, 36, $ 1
fiscal, 97,57;135,51;230,52, a)
Presentación de objetosodocumentos, 147 Principio de legalidad, 7
Prevención policial y de las demás fuerzas Principio de necesidad, 16; 175; 209
de seguridad
Actas, 110 Principio de objetividad en la actuación del fiscal,
— Allanamiento
sin orden judicial, 742 9/90, 53,91, 129,135, 51,229
— Apartamiento por vinculación con el hecha, Principio de oralidad, 2; 717; 285; 288; 300; 302;
97 362
— Arresto, 96,52
Arresto colectivo, 245 Principio de personalidad del recurso, 3,52
— Auxilio
a lasvictimas, 96, 52
Principio de proporcionalidad, 16,175,210
— Comunicación alfiscal, 243
— Comunicación del arresto, 245 Principio de publicidad, 2; 171;285;286
-+ + Delito dependiente de instancia privada, 26;
Principio de razonabilidad, 76;144;175; 210; 220
243
— Entrevista al testigo, 96, 52 Principios del sistema acusatorio, 2
— Facultadesen general, 73,96; 136
Principio de simplicidad, 2;106;171
— Flagrancia, v.v
Incomunicación, 96,52 Principio «pro homine», 14/42;87, 52:221
645 ÍNDICE ALFABÉTICO

Prisión preventiva Protocolo de actuación policial, 148


Aplicación subsidiaria, 270
Prueba
— Cesación, 224,51
— ADN, 175
— Conceptosgenerales, 218,57
— Constitucionalidad, 218,51
— Anticipo de prueba, 262
— Autopsia, 179
— Impugnación, 223, 51;352;356;
360
Autorización porel juez, 135,51
Ley 24.390, 224,52
— Cadena de custodia, 148, 151, 156, 157
— Riesgos procesales, v.v. medidas de coerción
— Cargadela prueba, 3,52/9;90; 135, 51,229
— Supuestos
de procedencia, 218,51
— Supuestos
de prohibición, 218, 52
— Clausura de locales, 154; 155
— Concepto, 135, 52/231
Procedimientos especiales Convención probatoria, 280
Acuerdo dejuiciodirecto, vv. — Correoelectrónicocorporativo, 134
— Acuerdo parcial, uu — Datosinformáticos, 157
— Acuerdo plena, vw — Descargosdelimputado, 135, 51
— Aplicación reglas del juicio común, 373 — Desistidaenjuicio, 280
— Delito de acción privada, vv. Diferimiento, 92:793
Flagrancia, 216;328y85. — Digital, 151
— Deindividualización de personas,
Procesos complejos vu individualización de personas
Agente encubierto, 297,52, c) Correspondenciaepistolar, 134
Agente revelador, 297, 52, c) — Doctrina de la Corte sobre los medios de
— Impugnación, 334; 352 prueba, 134
— Ley 27.319 — Doctrina del frutodelárbol envenado, 70,
— Plazos, 335 53
Reglas comunes de investigación, 336 Elementos de prueba, 135,52;231, 551,2
— Reglas generales, 334 — Exámenes corporales, 187
— Grabaciones obtenidas por un particular,
Proceso penal juvenil, vu menorde edad
150,84
Prohibición de autoincriminación forzada, vw — Hecho notorio, 135,53
Garantía de... — Hemática, 181,52
— Identificación de cadáveres, 179
Prohibición de doble persecución, 5,57 — llicitae ilegal, 10,52
— Incautación de datos, 151
Prohibición de innovar
Incorporación de oficio poreljuez, 9;135;
Audiencia parasu aplicación, 223
362
— Condiciones
de aplicación, 219, $4
— Informativa, vw prueba de informes
— Decomiso, 310
— Inspección de lugar, vv.
— Efectodevolutivo
de la impugnación, 223,
— Interceptación de correspondencia
52
yotrascomunicaciones, 150, 52:150,53
— Impugnación, 223,
52; 352; 360
— Libertad probatoria, 134
Pronto despacho — Libreconvicción, 10,51
— Demoradeljuez, 18 — Medios, 134
— Enel trámitede impugnación en general, — Odorológica, 134
121 — Ofrecida extemporáneamente, 307
Enel trámite
de impugnación de una medida — Ofrecimiento para el juicio en la acusación,
privativa de libertad, 227 214: 278
— Reglasgenerales, 18; 120 — Onus probandi, 9;90; 135,229
Pericial, vu prueba de peritaje
Protección de las comunicaciones, — Perspectiva de género, 10,51
vv. correspondencia epistolar — Poreljuez, 9362
ÍNDICE ALFABÉTICO 646

— Porlas partes, 135,52 Compulsión deltestigo, 759


Presentación de objetoso documentos, 147 Contraexamenendebate, 296, 52
— Principiodecomunidad, 280 Declaración en investigación preparatoria,
— Principiodeidoneidad, 76 161
— Principiode necesidad, 16 Desistidaenjuicio, 761
— Principiode proporcionalidad, 76 En el domiciliodel testigo, 158; 166; 292
Principiode razonabilidad, 76 Entrevista, 96; 161
— Prueba deinformes, v.w Examen directoen debate, 297, 53
— Prueba de peritaje, vv. Examen redirecto en debate, 297, 55
— Prueba hemática, Lv Facultad jurisdiccional de preguntar, 29%,
— Pruebatestimonial, vv 58
— Recepción durante el debate, 296 Funcionario policial o preventor, 158, 57
— Reconocimiento en rueda de personas, Imputado como objeto de prueba, 175, 178;
— Regla de exclusión, 10,52;134 181,52
— Requisa, 4 Incomunicación del testigo en el debate, 296
Secuestro, vw Incorporación al juicio, 289
— Seguimiento de personas, 135,57, Interrogatorio en juicio, vv. juicio
— Sistema de valoración, 10,51 Juramento, 162,297, 51
— Útily pertinente, 135,53 Legajo de investigación de la defensa, vw
— Valor probatorio de los elementos recogidos Legajo de investigación de la querella, vw
enla investigación preparatoria, 237 Legajo de investigación del fiscal, 1.1,
— Vigilancia
de personas, 135,51 Órgane habilitado parasurecepción, 758,
51,0
Prueba anticipada, vv anticipo de prueba Porescrito, 165
Preguntassiempre vedadas, 297, 52
Prueba de informes, 122; 174; 289,583 Preguntas objetadasen juicio, 297, 57
Prohibición de testimonio, 158,51
Prueba de los descargos delimputado, 135, 51 Personasconcapacidad restringida, 764
Personas menores
de edad, 164
Prueba de peritaje
Personas victimas de graves violación
— Calidad habilitante
del perito, 768
aderechos humanos, 164
— Dictamen, 170
Personas victimas del delito de trata, 764
— Firmas del imputado, 4; 72,52
Recepción endomicilio, 158, 52/161,292
— Instrucciones, 169
Recontraexamenen debate, 226, 55
Juicio, Vte
Registro fílmico, 764
— Peritajes especiales, 172
Reglas de Brasilia, 164, 51
— Porinstituciones, 171
Reglas de Evidencia de Puerto Rico, 297
— Procedencia, 167
Reserva de identidad, 158, 52; 161
Prueba hemática, 181, 52 Testigo, vv
Testigode actuación, t.v.
Pruebailegal, 10,52 Testigo único, 10,51
Víctima vulnerable, 163; 164
Pruebailícita, 10,52
Videoconferencia, 162;296,59
Prueba odorológica, 134
Pueblos indigenas argentinos u originarios, 24:
Prueba testimonial 47, $52, 184,54
— Acdasdel proceso, vv
— Agente encubierto, 190;297, 52, £) Queja porimpugnación denegada, 361
Agente revelador, 190;297, 52, c)
— Alcance del testimonio, 758, 51 Queja porrecurso extraordinario de apelación
— Capacidad de atestiguar, 158 denegado, 350
647 ÍNDICE ALFABÉTICO

Queja porretardodejusticia, 120; 121; 227 — Incapaz, 83,53, b)


Legitimación porel juezo porel fiscal, 84,
Querella 51,241,242
Abandono en delito de acción privada, 89 — Legitimación para impugnar, 353, 51
— Actividad inicial posibledel fiscal, 248 — Legitimación para querellarse, 79,52, a)
— Apoderado, 83, 52, b) — Legitimación por muerte, 79, 53
— Contenido, 83,55 Menordeedad, 83,53, b), 1
— Copia del escrito, 83,51 — Ofensa contemporánea al delito, 79, 52, a)
Decisión sobre la legitimación, 242 — Patrocinioletrado, vv
— Delitode acción privada, vv — Persona directamente ofendida, 79,52, a)
— Derecho de querella, 83,57, a) — Persona enestado vegetativo, 83, 53, b),4
— Formay contenido, 83,55 -— Personasjurídicas, 79,51;79, 52 a); 79,
Gestorjudicial, 83,56
52,0
— Inicio del proceso, 241 — Poder para querellarse, vv.
— Patrocinioletrado, vv. — Protección durante la audiencia de juicio,
— Representación, vv 284,52
— Poderespecial, 83,52, a) — Querella, v.v. querella
— Quiebra, 79,52,0), 13
Querellante
— Representaciónconvencional, 83,52
— Actorcivil, 42; 98
— Representación
del Estado, 83, 53,0)
Alegato enjuicio, 302, 52 b)
Representación
del fallido, 83,53, c)
— Apoderado, 83,52, b)
— Representación
del incapaz, 83,53, b)
— Asistencia
a losactos de la investigación
— Representación legal, 83,53
preparatoria, 234; 261
— Representaciónorgánica, 83, 53
— Asociacionessindicales, 79,52, 0), 10
— Representación por asociación registrada,
Autonomia, 12:87, 51
82
— Capacidad restringida, 83, 53, b),2
— Representaciónvoluntaria, 83, 52
— Consorcio
de propietarios, 79,52, 0, 8
— 5eparación, 85,52
— Constitución por el juez e por el fiscal, 85,
— 5ociedad anónima y otras, 79,52, 0)
51,/241:242
Sociedad de hecho, 79, 52, c), 6
Cooperativas, 79,52, 0), 12
— 5ocios por delito que afecta a lasociedad, 34,
— Crimenes
de lesa humanidad, 84, 53
52
— Delito
de acción privada, vv delito
— Sucesión, 79,562, 0), 14
deacción privada
— Unificación, 85, $3; 280
Delitos en particular, 79, 52, 6)
— Derecho de querella, 83,57, a) Rebeldía
— Derechos de la victima, v.v. victima — Comparecencia, 69, 54
— Desistimiento expreso, 86,51
— Defensa, 69, 53; 262, 52 0); 263
— Desistimientotácito, 86, 52
— Efectossobreel proceso, 69,52
Estado, 87,52 — Juicio, 291
— Estadovegetativa, 87,53, b),4 Motivación, 69
— Excepción por falta de personería, 37,52, b), — Persona jurídica, 339; 342
2,1W — 5uspensión del proceso, 267
— Exención de costas al vencido, 389, 52
Fallido, 79,52, 0, 713,83,53,c) Reconocimiento de documentos y cosas, 173;
— Forma de la acusación, 272;314 300
— Gestor judicial, 83,56
Reconocimiento de lugar, vv inspección
— Herederos, 73,52, a)
de lugar
impedimento psíquico
o físico, 79, 53
-— Inasistenciaaljuicio, 86; 284, 51 Reconocimiento en rueda de personas
— Inasistenciaa prestartestimonio, 86 Acta, 177,52
ÍNDICE ALFABÉTICO 648

Autoridad facultada, 177,51 «Reformatio in pelus», 351


Comunicación previa a las partes, 178
Régimen de flagrancia, 276; 3282 333
— Formasdelacto, 177,52
— Imputado, 178 Registro de losactos procesales, vv actos
— Obligación delimputado, 178;181,52 procesales
Presencia del defensor, 178 Registro de lugar, v.v. allanamiento
Reglas generales, 177,178
Registro domiciliario, vv allanamiento
Reconocimientoimpropio, 777,83
Regla deexclusión, 10,52;134
Reconocimiento porfotografía, 176
Renuncia de derechos, 65
Recursode aclaratoria, 115
Reparación
Reconocimiento de inaplicabilidad de ley, 344
-— Audiencia decontroldelaacusación, 279
Recurso extraordinario
de apelación — Carácterintegral, 30
— Acordada 4/07, 350,52, f), 3 — Nocionesconceptuales, 22,52
— Adhesión, 345 — Sobreseimiento, 269
Agravio, 349, 52, €) -— Suspensión de la investigación preparatoria,
Cuestiónfederal, 350,52 a) 267
— Cuestiónnofederal, 350, 52 b)
Representación
— Denegación, 350,52, 8, 6
Convencional, 83,52
Formas de la presentación, 350,52, f), 6
— Del actorcivil, 100, 517
Impugnación de la sentencia de la Corte
— Del denunciante, 236,52
Suprema, 350,52, 1), 7
— Del Estado, 83,53, 0)
— «Informa pauperis», 21,372
— Del fallido, 83,53, 0)
— Introducción de la cuestión federal, 350,52,
Del incapaz, 83,53, b)
f, 1!
— Del querellante, v.v.
Lugar dela interposición, 350,52, f), 3
— Representación de las personas jurídicas, 79,
-— Mantenimiento del caso federal, 350,52,
52.0:83,53,a)
f), 2
— Representación legal, 83,53
-— Modo de la interposición, 350,52, f),3
— Representación orgánica, 79, 52, 0),83,53
Plazo de lainterposición, 350, 52,1), 3
— Representación voluntaria, 83, 52
Queja, v.v queja por recurso extraordinario
— Victima, 81,82
de apelación denegado
— Sentencia definitiva porequiparación, 356, Requerimiento
de colaboración porjuez o fiscal,
52 122
Sentencia definitiva, 350, 52, c)
Requisa
Superiortribunal delacausa, 350, 5 1; 350,
— Acta, 137; 138
52,0)
— Caso Baldivieso, 237, 53
— Suspensión de plazos, 119/350,52, A, 3
Concepto, 96, 52, b)
Recurso «in forma pauperis», 21; 372 — Delito aduanero, 96,52,b)
— Formas, 137,138
Recursos, v.v impugnación
— Fundamentación, 137
Recusación del fiscal, 95 -— Lugar de accesorestringido, 96, 52, b)
— Orden judicialinnecesaria, 138
Recusación
del juez
— Por la policia, 96, 52, b); 138
Causales, 59/60
— Porparticulares, 96, 52, b, 216
— Dilatoria, 63
— Secuestroconsecuente, 138
— Efectos, 63
Sinordenjudicial, 138
- + Trámite, 62
— Vehiculos y otros, 138
«Reformatio in melius», 350,51, a — Viapública, 138
649 ÍNDICE ALFABÉTICO

Reserva del legajo de investigación — arrepentido, 305, $1


del fiscal -— Calificación
del hecho, 307, 52
— Acceso deterceros, 233 — Comunicación, v.w comunicaciones
en el
— Cláusulaconstitucional, 233 proceso
— Conautorización jurisdiccional, 234, $3 — Condenatoria, v.v condena
-— Parcial, 234 — Condenadoenfermo, 382
Regla general, 233 Congruencia con la acusación, 307
— Sin autorización jurisdiccional, 234 52 — Congruencia
de la acusación
— Total, 234 con laformalización, 274
— Contenido, 305
Resoluciones jurisdiccionales, 19;20;32;111;
— Declaraciones impertinentes, 19
118; 273; 305; 306; 307; 308
— Definitiva porequiparación, vv.
Retractación, v.v. delito de acción privada — Deliberación, 20,53
— Ejecución delainhabilitación, 384
Revisión de condena firme
— Ejecución de la multa, 383
— Indemnización, 370
Ejecución, vv ejecución de sentencia
Interposición, 368
— Firme, 3,52
— Legitimados, 367
— Honorarios de abogados, 391; 393
— Libertad del condenado durante su trámite,
— Honorarios
de peritos, 392
370
Procedimiento, 369
— Impugnación, 358; 359
Lectura, 306
Recurso de apelación extraordinario, 370
— Límite de la jurisdicción para la imposición
— Resolución, 370
depena, 307,52
— Supuestos, 366
— Motivación, 20,51
Saneamiento delosactosjurisdiccionales, 130 — Notificación, 306
Sana crítica racional, 10,51 — Organos colegiados, 20, 51
— Perspectiva de género, 10,51
Secuestro
— Plazodeimpugnación, 360
— Apertura y examen de correspondencia,
— Redacción, 306
152
Reenvio, 365
Cadena de custodia, 157
— Reglas generales, 19
— Correspondencia, 150; 152
— Simplicidad, 2,52,a)
— Custodia de los elementos secuestrados
— Votoenlostribunalescolegiados, 20, 53
porla policia, 96,52
Custodia por las fuerzasde seguridad, 96 Sentencia definitiva porequiparación, 356,52
-— Custodia y devolución de efectos secuestra- Sobreseimiento
dos, 148; 156 — Acusación del querellante frente
— Decomiso, 310 asusolicitud porel fiscal, 33; 270; 272
-— Derivado
de requisa, 13%; 138
— Alegatoenjuicio, 302, 52,4
Objetos nosometidos asecuestro, 149 — Audiencia para requerirlo, 272
— Porlapolicia, 96, 52, b) Cese de la actuación del fiscal, 272
— Por unparticutar, 276 — Comunicación por el fiscal de su solicitud
— Procedimiento, 148 alavictima, 270
— Protocolo de actuación policial, 148 — Comunicación por el fiscal de su solicitud
Seguimiento de personas, 135, 51 alas partes interesadas, 270
— Comunicación por el fiscal de su solicitud
Seguro de caución, 212,219,52, 3)
alimputado, 270
Sentencia — Conclusión del juicio, 302, 52
Absolutoria, vv absolución — Contenido de laresolución, 273
— Acuerdopleno, vv. Costas, 389,51
— Arbitraria, 20,52 — Criterio de oportunidad, 269
ÍNDICE ALFABÉTICO 650

— Devolución de efectos secuestrados, 756 — Declaración


en domicilloo endonde
Efectos generales, 273 sehallare, 159; 166; 292; 297
— Forma desusolicitud, 270; 272 — Declaración en investigación preparatoria,
— Impugnación desu revocatoria, 352 161
— Impugnación, 353; 355; 356, 357; 360 — Declaración por escrito, 765
— Inimputabilidad, 67 — Derechos
y obligaciones, 158,52
Supuestos, 269 Entrevista, 96, 52,161
— Valor probatorio de los elementos recogidos — Examen directo, 296, 53
enla investigación preparatoria, 237 — Examen redirecto, 296, 55
— Excepción al deber de comparecer, 158; 166;
Solicitud de auxilio a autoridad extranjera, 122;
292,297
162
Facultad
de abstención, 7159, 51
Solución ogestión de conflictos, 22:90, 57 — Fallecido
al momento del juicio, 289, $2
— Imposibilidad
de asistencia al juicio, 292
Superior tribunal de la causa, 53,54; 350, 51, b
— incomunicación
durante eldebate, 296
Suspensión del proceso a prueba. Inspección de lugares, 136
— Extranjero, 35,53 — Interrogación por eljuez, 297
— Procedimiento, 35,52 — Interrogatorio durante el debate, 296, 51
— Sobreseimiento, 269 — Ihnubicable
al momento del juicio, 289, $2
— Supuestos, 35,51 — Naturaleza del testimonio, 758, 51
Suspensión de la investigación preparatoria, Negativaa declarar, 159
267 — Prohibición
de autoincriminación forzada,
158
Técnicas especiales de investigación
— Prohibición
de divulgación, 285
— Agente encubierto, vu
— Promesa y juramento
de decirverdad, 161;
Agenteencublerto, vu
297
— Agente provocador, vv.
— Protección, 12,583, (158,52
— Delitos que las admiten, 92; 182, 52
— Pruebatestimonial, vv.
— Entregavigilada, uv.
— Recontraexamen, 297
-— Informante, vw
Requisa, 110,137
— Principios que lasrigen, 182,52
— Reserva de domicilio, 158;161,
52
Teoria del caso, 230,51,0) — Reserva deidentidad, 158,52, 161
— Residente enelextranjero, 122; 162
Testigo
— Sordoomudo, 158,
$ 1,0)
Agente encubierto, 297,52, €)
Testigo único, 10,517
— Agente revelador, 297,52, c)
— Testimonio directo, 297
— Alcance del testimonio, 158, 51
— Testimonioredirecto, 297
— Allanamiento, 145
— Traductor, vw
— Arresto colectivo, 245
Arresto, 159 Testigo de actuación, 170,52; 136; 141
— Ausencia del país al momento del juicio, 289, Traductor
52 — Delosintervinientesen general, 106
— Caldo en incapacidad
al momento del juicio,
— Delimputado, 70, 52
289, 52
— Honorarios, 393, 52
-— Capacidad de atestiguar, 158 — Urgencia, 106
— Cohesión familiar, 159,51
— Compulsión, 7159 Tratados de asistencia, 122,53
— Concepto, 158,51 Tratados deextradición, 128, 52
Contraexamen, 297
Unificación de condenas, 377
— Deactuación, vv testigo de actuación
— Deber de abstención, 159,52 Unificación de juicios, 5?
651 ÍNDICE ALFABÉTICO

Unificación de penas, 377 — Investigación previa ala formalización, 253;


256
Unificación de querellantes — Menordeedad, 83, 53, b),1
— Durante la investigación preparatoria, 85, — Ofendida porel delito, 79,52
53 — Protección durante la audiencia dejuicio,
— Enel auto de apertura deljuicio oral, 280 284,52
Protección enelderecho internacional, 72,
Verdad, 228,51, d 52
— Protección enel orden interno, 12,53
Víctima — Querellante, vw
— Asesoramiento especial, 82 — Reglas de Brasilia, 163;764, 51
— Asesoramiento técnico, 87 — Renuncia asusderechos, 80
— Autonomia
de actuación, 12,54 — Representación, 81/82
— Comunicación de la solicitud — Tutelajudicial efectiva, 12,52
desobreseimiento, 270 — Wulnerable, 163; 164
— Comunicaciones, 125, 51
Videoconferencia
— Concepto, 12,51;79,51
— Cooperación internacional, 122,53
Defensor Público de la Víctima, 81;83, 54, b)
— Del imputado, 70,53
— Derechos, 12, 80
— Del testigo
y perito, 162
— Estado vegetativa, 83,53, b), 4
— Prueba testimonial
enel debate, 297,59
— Etapa deejecución penal, 12,53:373
— Excepción al deber de comparecer, 80 Vigilancia de personas, 135, 51
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