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Templo de Diana en Augusta Emerita

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PROGRAMAS DECORAIIVOS DEL FORO COLONIAL

DE AUGUSTA EMERITA.
EL "TEMPLO DE DIANA"- TEMPLO DE CUTIO IMPERIAL
José Mo Áluørez Mrtrtínez
Tiinidad Nogales Basnrrate

En los úldmos decenios venimos desarrollanclo un la posibilidad cle que el ¿í¡ea donde se halla¡on los referi-
ambicioso programa de investigación en torno a los Foros dos restos, lo que él denominó "Palacio de los Pretores'
de Augustø Emerita como espacios emblemáticos del solar fuera Ia más importante de la ciudadu, Pero será Macías, el
emeritenset, ya qLre en los primeros años setenta articula- eficaz colaborador de Mélida, quien se pronuncie abierta-
mos un proyecto de actuación integral que comenzó en mente por la existencia del foro en el triángulo que deli-
la zona del Gmplo de Diana', Foro colonial, para desde mita¡ las calles de Berzocana, Sagasta y San José y su pro-
el ya Museo Nacional de Arte Roma¡o3 continuar en la longación alazonadel "Tèmplo de Diand".
segunda plaza de este Foro, en colaboración cou el DAI El problema se pudo resolver con claridad, así lo esti-
en la persona del Dr. Tiillmicha, y ampliar el horizonte en marnos, cuando se realizaron las excavaciones del "Têmplo
el Foro provincial hasta la década de los noventa. de Diand', en el curso de las cuales se descubrió la escalina-
La ubicación del foro de la colnnia Aug,tstrt Emerita ta de acceso al edificio, orienada en el lado opuesto al dta¿'
siempre fue motivo de preocupación para todos los que se ruanw rnaxiTnrf. Con posterioridad, offos descubrimientos
dedicaron a su estudio, sob¡e todo a partir del siglo )O( derivados de las excavaciones recientes del entorno del tem-
cua¡do se producen hallazgos de consideración en el solar ploe o de las obras que se hen venido reâlizando en la ciu-
de lo que fue un complejo de culto imperial, en el encuen- dad en este espacio cenual han definido un nuevo pariora-
tro de las actuales calla de Sagasta y San José y cuando se mA aunque ciertamente dista mucho de ser completo.
refieren hallazgos singulares en la zona5. Ya Plano apuntó En primer luga¡ debemos exPresar que estamos en
presencia de un área forense de cierta dimensión, un
espacio en el que la propia colonia debió levantar sus
I qu.r.-or rg nsio,
del CongresoI ørql ediûcios oficiales a r^íz áe su fundación. Se ha dado
romanas de Occ os br en llamar, y qúizá nosotros hemos coadyuvado a tal
comunidad ciencifica nuestro reciente trabajo monográfico sobre los
denominación por lo que escribimos en sll momen-
Foros emeritenses: J.M. Áìvarez Martínez yT. Nogales Bast¡ate Forum
Colonìae Atrgustae Emeri¡ae Tèmplo de Diana. Mérida, 2003 (en adelante to10, Foro municipal, aunque preferiríamos en este
-lilvarez-Nogales. Forum coloniae)' Buena parte de las observaciones que se caso la denominación de forum coloniaett sobre esta
recogen en este artículo son t¡atadas con arnplitud en los volúmenes cita-
dos.
denominación y la correspondiente a otra álea foren-
21.M, Alr^ru Ma¡tínez "Una escultura en bronce del Genio del Senado se, la que calificamos como forum Prluinciae (Fig. 1).
hallada en el Tèmplo de Diana (Mérida)", REE, 1975,3,469-471: Id, Es cierto que este núcleo central fue el primero
"lJna estarua en bronce del Genius Senatus' \allada en Méridî', AEspA
que se contempló a la hora de planificar la estructttra
XLWil, 1975, l4l-151; Id., "ElTemplo de Diana" Augusta Eruetita
Actas del Simposio Internacionøl conmemoratiuo de I Bimilenario de Mérida

16-20 deNoviembre de 1975. Madrid, 1976, 43-53; Id, "Info¡me sobre


las excavaciones realizadas en El Templo de Diana', NAH Arqueologla 5,
Madrid, 1978, 89-96: Id. El Puente I el utb¿nisruo de h coloniø Augrcta
5 Álvarez-Nogale s, Forant coloniae, 45, ss'
Emerita, Mtdrid., 1981; Id., "El foro de Augusta Emerita", Homenøje ø
6 Ampliaciones a /ø Histotia dz Mérida, Mé¡ïda, 1893,27-29 '
Stienz de Buruaga, Madrid, 1982, 53-68; Id."'Excavaciones en 'A'ugusta [Link]^no,
Emerita", Arqueología d¿ la: cittdødæ modernø[Link] a las antigttæ 7 M. Mr.í"s, Méridt¿ ntonumental 1t ørtística, Barcelona, 1913' 52'
(Zaragoza, D83), Madrid, 1985, 35-49; Ñvtez J. M. y Nogales 8 Alurr., Martínez, "E[ fo¡o de lz colonia Atgusta Emerita", Hornenaje a
Basarrate, T., "Schéma urbain d'Augusta Emerita: le portique du forum",
Sríenz dc Buruaga, Madrid, 1982, 5
Aþten des XIII Internøtiottrtlan Kong'escs fir l(lasische Archäologie
9 F. Prl-",'Apénrlice E Excavaciones actuales", ÁJvarcz-Nogales, Fotum
(Bertin,19\8), Mainz am Rheiu, 1990, 336-338:1/, "El Templo de
Dianr, Tèmplos rcmrtnos de Hispania. Òradrrnot dc arquitcclura rornana, coloniae, 427-440.
Murcia, 1991, 83-93; Nvarcz J. M. y or¡os. Patrimonìo Hisnjrico de 10 At"r", Ma¡tínez, "El foro", 53-58 y 66'
Extremddura. Conjunto Arqueológico de Mh'ida Patrimonio de la 1 1 Sob." esta denominación y la correspondiente a otra área forense, Ia
H umanidad, Salamanca, I 994. que calificamos cono þrutn prouinciae, ht existido una cie¡ta controver-
3 E [Link], proyectos se integraron, bajo la dirección de J'M 'Álvarez, sla: ìM Trillmich, "Fo¡o provincial und "foro municipal" in den
todos los miembros a la sazón del equipo del MNAR, Dres. De la Barrera, Hauptstädten der drei hispanischen Provinzen: eine Fiktion', Ciuriad y
Caldera, Nogales Basarrate y YeIázquez- comtnLidad cíuiut en Hispaniø (SigLos II 7 IIf d.C.) Actes du Colloqne
4 Cabe res.ñar e[ esencial papel de'$7 Tiillmich, Subdirector a la sazón del organisé par la Casa de Ye!áLzqtez et par le Consejo Superior de
DAI de Mad¡id, en el estudio de los Foros deAugusta Emerita porqwe se Investigaciones Científicas. Madrid' 25-27 janvier 1990, 1I7-122; D'
debe a su densa lormación y sagacidad el mayor avatlce en los plantea- Fishwick, "Provincial Fo¡um" and "Municipal Forum'; Fiction or Fact",
mientos de Ios loros de Augusta Emerita. Anas 7 -8, I)94-1W5, 175-l 8I.

La clccoracicín arcluitcctónicl en las cinclades rolrarras cle Occidcnte Ca¡¡aqeLra' 2003, pág 293-319
JOSÉ Ìvf. ÁLVARTZ ÀIARTINEZ
. TRINIDAD NOGALES BAS/\IìIì.A|E

2, IonE dal denominodo il


ÉORVM PftOVINCIAE, .l
,4. Templo de culto pr+vincitrf y sl +nlcrno
B Zono de hoiiozgos varic.,

I
I
I

. [Link]ÀtçotoNtÀE
A Tonrplo.J* crlto imperiol y su erlcrno
B.,4vgvslevrn?
C Zono tle hollczgos verir-,¡: retf¡5 mç,numenloles
ùrquitecÉure decorcllivo v ep; grofic

Figura 1 Plano dc los espacios forerses de,4zgrrrtn l]rncritn (Segúr AJvarez-Nogales 2003 sobre plano dcl Consorcio de P À4areos rrziii)

urbana: su posición cerca del cruce de sus dos arrerias Delante del templo se desarrollaba una plaza pavi-
principales, decumanus mltximus y kardo max;mus, mentada con losas de caliza que pudieron ser obser-
como era la norma genelal v sobre todo, ]a croltolo- vaclas en ocasióll cle Ia construcciól.r de une viviende
gía de los edificios allí establecidos así parecc ascgu- frente al templo y son similares a las que se disponen
rarlo. Por ello, lo consideramos el primer foror'?. en la fachada prncipal del edificio religioso. Las
Conocemos mal la estructura del foro donde se dimensiones de Ia plaza, por lo que conocemos hasta
ubicó el "templo de Diana', aunque los hallazgos de el rnomento, parecen considerables y sus límites esta-
los últimos tiempos han propiciado la consideración rían marcados por la presencia del propio leatdo maxi-
de nuevos aspectos antes insospechados. mus en el lado occidental, el decumanus mttximus por
Para nosotros, dos partes se pueden establecer en el septentrional, el pórtico o forttm ødiectunt por el
esta área central de la colonia y ambas separadas por la oriental y por mediodía por algunos edifìcios, parte
presencia del þardo mrtximus, que en esre caso no aisló de los cuales, a lo que parece, han sido descubiertos
el conjunto, sino que llegó a comunicar ambos lugares'3. recientemellte al final de la calle Dávalos't.
Probablemente, el desnivel que existía enrre una y Uno de los problemas importantes a resolver es la
otra zona, que es todavía Êácilmente aprecìable en la relación física entre el recinto del templo y el pórti-
actual topografía, se podría haber salvado por medio cor6,forum adiectutn o acaso AugusteumtT ubicaclo a lo
de escalinatas ubicadas en una zona con estructura de largo del lado oriental.
terrazas quizá bien determinada.
Otro terrado, en este caso bien seguro y de cierta I5
Erpar-ro, qua lm excavaciores t¡uc acrualrcnrc se llevar a abo en la zona
monumentalidad, es el que se dispuso en el exrremo puedan ilustrarnos mejor acera de los lirircs de Ia pJæ y cle su fisonomía.
16 Á.,ar.r-Nog.l Fot unt colonìnc,
sureste del Foro, en la calleTiavesía de Parejo con vuel- es, 316-322
1/ F"lt"ría la elide¡rciaepìgráfìca para asegurarJo definjrivanenrc v ta¡n-
ta a Sagasta, donde se puclo hallar una estructura bier-r
bjér habría qrre confìrnar la posibilidad cle que en el cerrrro cìcJ csprcio sc
potente, de la que poseemos documenración gráfìca'a. ubicara un alra¡ acaso relrcionado con el representado en las cnrisiones de
la ceca cololial, cuyos restos jdcrtificados por Nogales, proccdían casì con
seguridad dc aquel lugar lzzzi. T. Nogales Basarrate, "Ur altar en el Foro de
l2 Ár"."r-Nog"Ies, Fortrtt coloniaa, 307 ss Fig. 68. ArLgusta Erreriri', Actas tle 1¿ III Rutnión sobre [Link] rltnntn ut
,
13 lb;d. rrg.6s. ITispnid,lvladrjd, 2000, 25-46; Eù., "EI re lieve [Link]órico de NI Agrippa,
los relieves de Pan Caliente y el .Altar clel Foro emcri¡en se", Espdcì0, tienr
14 ÁJ,,"r.r-Nog"Ies, Forrntt
cokniac,3\0 ss., lám. 103 B. po 1 forma,Serie II. Historia Antigua, 13, 2000, 391-423.

294 La decoración arquirectónica en las [Link] ronranirs de Occiderte


pRocRAMÂs DECoRArtvos DEL FoRo coLoNlAL DE AUGUSTA EMERIa. EL "TEN4PLO DE DIAN,A."- TEMPLO DE culro IMPEzuAL

En nuestra opinión, a falta de datos más significati- época, pues, como refiere Gros, Ios patroøi (a menudo
vos para resolver el problema de la unión de ambos muy oficiales de sus ciudades) y los nombles (a menuclo
recintos y con fundamento eu lo couocido, podemos muy ricos) parecen haber: quer:ido promovet, con el aval
expresar qLte tanto el espacio del templo como el del del poder central, la constrttcción de conjuntos monu-
posible Augustettm estuvieron planifìcados desde el mentales cuyo volr-tmen, la repartición en el espacio y la
principio't, porqLte ambos corresponden a un mismo decoración sean exponentes de los valores del nuevo
proyecto, el de un santuario (templwn) dedicado a régimen. Eso exigiría una planificación y organiztctón''
Augusto y a su casa, la gens Augusta. Primero, cuando menos rígida en apariencia que ia que responde a los
todavía el culto imperial no estaba oficializado, se cons- principios de la castramentación22, pero también efi-
truÉ un templo dedicado a Roma y al emperador ciente. La elección de áreas destinadas a los edificios
siguiendo el ejemplo de otras ciudades. Más tarde, el públicos ¡ más todavía, la determinación de las relacio-
conjunto, ya oficial el reconocimiento divino a nes que se intentan establecer entre ellas sLlpone una
Augusto, se completó como en otros lugares' con ese lógica interna, lo que Vitrubio llama la drearum electil,
foro, pórtico o plaza, con el programa iconográûco que que se carga de sentido arquitectónico. Todo 'se hizo
recuperamos en nuestras excavaciones compuesto por para dotar de dignidad y empaque a los espacios que
Ios clípeos con figuraciones de Júpiter Ammón y hubieron de ser planificados "convenientemente"t3.
Medusa, flanqueados por cariáddes, probablemente los Como complemento de las necesidades oficiales
summi uiri, elgrupo de Eneas'e... Es muy probable que ciudadanas otros edificios se diseminaron Por esta
esa intención de dedicar ese lugar a la casa imperial rei- área central sin que de momento tengamos otra's refe-
nante estuvie raya en el pensamiento de los responsables rencias de los mismos que esos disiecta membra, tefle'
de la ciudad. jados en elementos arqtlitectónicos recuperados24,

Habría que considerar, por tanto, que el área foren- pero sobre los que habría que reflexionar más deteni-
se de Emerita contó con una planificación en la que damente y a los que quizá futuros hallazgos los sitúen
primó desde el primer momento el área de culto impe- en su verdadero sentido y carácÍer.

rial'., por lo que se reservó un espacio pala la constmc-


ción de este sautuario dedicado a Augusto y a la casa El Templo de Culto Imperial - "Templo de l)iana"'
imperial en sintonía con numerosos ejemplos de la Ubicación, elementos y caracteres arquitectónicos'z5
El templo se ubicó en una zona céntrica de la
nueva colonia, junto al cruce del þørdo y decumønus
mdximus de acuerdo con la norma tradicional de la
18 Álvarer-Nogal es, Fot ttm colonine, 305,ss.

19 \ø.Trill-i.h, "Colonia Augusta Emerita' Die Hauptstadt von


implantación de las áreas forenses y fonnaba parte del
Lusitanien", \(. Tiillmich y P Zanker (eds.) Stadtbild und ldeologie Die conjunto antes referido. El lugar elegido ofrecía una
Monumentølisiermg hispanischer Städte zuischen Republih und Kaiserzeit' cierta altura, una de las más considerables de la pobla-
(Madrid, 1987), Mtinchen ' 1990' 299-318 Id, "Foro provincial und
ción, lo que unido a la propia elevación del podiuruIe
"Foro municipal" in den Hauptstädten der drei hispanischen Provilzen:
eine Fiktion', Ciudad I comunidad cíuica en Hispania (Siglos II 7 III d'C)' acercaba a esa prescripción vitrubiana de situar la
[Link], 117'127; I¿l.,"El t:[Link] Ascario ("Diana Cazadori') dc l\'[érida en morada de la divinidad en situación prominente con
.i Mo..o Arqueológico Nacional", Boletín del Museo Arqrcoltígico el fin de que pudiera presidir simbólicamente los des-
Nacional, X, 1992, 25-i8; Id. Hispania Antiqua' Denþmäler der
Rtimerzeìt, Mainz, ).993, 50-54,239-240,274,. 281-282 v 286-291; Ict' tinos de la urbe desde ella (celeberrimus locus)'o'
"Los t¡es loros deÀugusta
Corduba: una reflexión
"Novedades en torno al
Mérida" ztp ç.or, "¡., ¿,apes de l'arnénagement monumental du fo¡um: obser-
f07/1ã174
'August vations comparatifs (Italie, Gaule Narbonnaise, Tarraconaise", La città
nell'Italia settentt'ionøle in ettl romatta, Tiìeste, 1990, 29-68'
Kaisers
Id, "Gestah uud Ausstattung des 22 Id, "L^ "militarisation" de l'urbanisrne [Link] à Ia lurnière des
1991), Mainz, 1994, 69-89;
"Marmorlorums" in Mé¡icla. Kenntnisstand und Perspektiven" ' MM' 36' recherches récentes sur le forum Traian", J González' (ed')'
Tiajø[Link] de Roma (Sevilla i998), Roma,2000, 227-249'
23 P Gro., "Remarques sur les fondations urbaines de Narborrrraise et de
Cisalpine au début de l'Empìre" Axi del Conuegno "Studi Lunensi e pros'
pettíie sull'Occidente romano"' (Lerici, 1985) Centro Studi Lunensi'
Quaderni 10-11-12, Luni, 1987, I,80-81.
24
¡. L. De la Barrera, La decoracirjn ørquitecttinica de los foros de Aagrta
Emeritn, Roma,2000, 140 ss. Láms. 8-20
Zaragoza. I 998, I 82-l 95'
25Alu"¡.r-Nog"l es, Forum coloniae, 75-I18
20 Sor id.^, bien explicadas en or ejem-
26 Vjt . D, [Link]. 1. La orientación, sin etnbargo, no obedece a sus
I,7,
plo por M. [Link]¡, "Modelle Beispiel

iIirp"oi.n, und derwestlicheu P 84 85 recomendacìones, Pues es aproxi madamente Norte-Sur (IV5)'

295
La clecoraciór arquitecrónica etr las citrdaclcs rolnallas de Occidcnre
]OSÉ M] ÁLUREZ I\IARTíNEZ 'TRINIDAD NOGAL]]S BÂSARRATE

El edificio es períptero y hexástilo'7 con orientación Todo eI podium estaba delimitado por un encinta-
aproximada Norte-Sur. Su planta, rectangular, ofrece las do o acerado (crepido) de sillares de granito que afor-
siguientes dimensiones: 32, 80 m en los lados mayores tunadamente se he conservado en excelente estado.
(31, 35 m sin encintado), a lo que habría que añadir A continuación del encintado se presenta la base
unos B metros más que es la longitud del andén que se (basis) del podium, como primer elemento del mismo.
prolonga más allá de la esquina de la fachada principal La transición entre ella y el cuerpo del basamento la
para delimitar el muro lateral de la escalinata (la longi- marcan tres listeles rectos dispuestos en la coronación
tud total sería de 40, 80 m) y 21,90 m de anchura en de la moldura. Dicha base muestra en todo el perí-
el testero, contando con el encintado. En el frente prin- metro la característica rrroldura, en este caso en cuar-
cipal, en lo que hoy puede apreciarse, 13, 50 m. to de bocel inve¡tido, c)/)ltd Teuerilt. En la misna pieza,
Se levantó sobre un ako podium, de 3,25 m de de 0,35 m de altura, están comprendidas tanto la
altura desde la cima de la cornisa de coronación hasta moldura como el remate superior compuesto por los
la base provista de encintado o crepidz, que se dispu- tres filetes antes enunciados3' (Fig. 3).
so en tres de sus lados, ya que falta en su frente prin- Tänto en la base, perfectamente marcada por una
cipal, donde por la ubicación de la entrada la estruc- hilada de sillares en saledizo, a manera de hilera de
tura es distinta (Fig. 2). regulación (euthytéria), como en la coronación, nos
El estado de conservación delpocliu¡z es excelente en encontramos el mismo tipo de moldura, en talón o
buena parte, aunque en el testero se produjo una des- qlma reuersa, con pequeñas variantes, puesto que la de
trucción considerable probablemente, al menos así nos la base no tiene tanto desarrollo como Ia de coronación
lo hacen ver los datos que pudimos obtener en el curso y concluye con tres fìletes, en tanto que la de la parte
de nuestros trabajos, a raiz del abandono del edificio. superior del basamento se dibuja a partir de un listel.
El espacio donde se ubicó el templo era comple- Se trata de elementos decorativos de fuerte arcaís-
talrellte virgen y ausente de cualquier tipo de edifica- lno, pues corresponden a la forma netamente defini-
ción anterior y fue convenientemente preparado y da en época republicana, durante la cual tanto en la
explanado antes de proceder â su construcción'.. base como en la coronación se usaba el mismo tipo de
moldura3'z. Los ejemplos son bien conocidos y nume-
El podiunÌe rosos y entre ellos podríamos referir los del Têrnplo B
La infìaestructlrra àeI podiun, seqírn pudimos v C del Largo Argentinars, eì del "ten-r¡rlo de la Paz"
apreciar en varias zonas destruidas corno el testero o de Paestum donde se encuentran las fórmulas hele-
en la correspondiente a lo que fue su cella, se realizó nísticas y romanas3a, Ia øedes Wiouis, caso en el que la
en sistema reticulado con cuadros de mampostería moldura de coronación era igual a la nuestra que no
(opus incertum,) de 4,20 m de longitud y 3,20 n de ia de la base35.
anchura por término medio ligeramente ìrregular, A pesar de los avances a los que alude De la
como se puede apreciar en la ilustrativa planta que Barrera en su comentario sobre estas molduras del
levantó el arquitecto Menéndez-Pidal en septiembre templo emeritenses6, se siguieron empleando en época
de l973to. Esos cuadros o cajones se compactaron augústea en edificios itálicos e hispanos algunos de los
con un relleno de tierra que analizamos en busca de cuales refiere, entre ellos los emeritenses del puente de
documentos arqueológicos que pudieran proporcio- Aljucén que en su día dimos a conocer3T o la tribuna
narnos datos que nos acercaran a la cronología del
edificio, la verdad que con resultados más bien esca-
sos. 31 Una descripción cle las rnolcluras la eFectuamos e n su momerto:
J. N4
Álvarez- .lvlartínez, "El TLnpJo de Diana" Atgusta Etrmint, 50. \'éase
igualmente: De Ia Barrera, La decorncitín. 24.
32 L. Cr.-", L'nrcJtitcttutz rontnnn,Torino, f959, p.42; L T. Shoe,
Etnrcan and Rornnn Raprtblicnrt Mouldings, À,IAAR, 28, 1965, I43 ss.,
27 n;¿. lll,7, 5: Ptripteros üúeD? etit, quat habebit in er posrico
fortrc láms XL\¡-LI\1
senas cohrmnis, in Ltteribus uun nngularìbus undenas, 33 G Àlar..lr"r.;-Lorghi, L'Àrtn Sactn ful Lntgo Atgcrttitta, Roma, 1960,
28 Er,.,o1r"r".io;res se deloninaban librantanturn o librntio Véase: R. 60, lám )O(, 2. y 34 ss., lárn I\/, 2 Sobre el renrpJo C tlcl Largo
Girour,ès, [Link] utétho¿iqtrc de l'nrcltitacnre g'atqu.a ct rotnninc IL fugentina: L T. Shoe., o¡, cit 146, fig 30, Iárn Xl\i I
Elrr,,r,ttt coniüilctif ; strylottt, coiluøttu'es, nrrténagctnotts itttétictns, Coll. 34 L Crrtr^, op. cit.,4J; L. l-. Shoc, op cit., \58, lánr XL\11I, 3
de l'Ecolc Française de Rone,48, Ronra, 1992,10
29Ál.,arez--Nogale s, Fot tnn colonine,
35 ¡. tr't Colini, 'Aerles Veior,ìs inrc¡ arccnr cr (ìapiroliun", Bttll. Coryt
7848.
30 L\X, 1942, fig 5.
1. lvf.rénclez-Pichl Álvarez,'Algunas notas sobre la resrauraciór 1'la
36 D. i, Barrera, La ¿lccotnción,139-140.
atencìón presradas a los rìonun]eiìtos emerì[Link]", lhrgu;tt Enroih,
Nladrid, 197 6, 214, fig. 7; Ár'arez-Nogal es. Forrntt co Loni ae, 7 B-7 9, fig. 37
l. M. Avarez Marrírez - J A. Díaz Pinriado, "El puente romano de
12 Aljucér", Hontonje a Cánouns Pesini, Badajoz, 1s985, ìán. 5

296 La clecoración arquitectónica en las ciudades rornanas de C)ccicle¡rre


Figura 2. Visra gene ral del remplo Foto: C. López

Figura 3. Deralle d,eI podiuz cleI te mplo. Foto: C López


JOSÉ N'fâ /{L\ARTZ IVIARTÍNEZ ''TRINIDT\D NOGÀLES BASARRATE

del Anfiteatro'8. Entre los itálicos recordamos otros nn coronamiento igualmente molduradonn. La fisono-
dos ejemplos bien característicos como son los de mía y configuración de las hiladas del cuerpo del
Tvoli, el del templo rectangular y el del denomina- podium es regular, bien acabada e isodómica.
do "Têmpio Rotondo"'9. En la cima del podium, sobre la moldura de coro-
Merece la pena considerar también las molduras nación, observamos una hilada que se desarrolla en
del edificio aparecido en la calle Romero Leal, en la todo el perímetro. Su función es clara, ya que sirve para
zona del foro emeritense del que dimos una breve separar netamente las basas de las columnas, que care-
y cuyos elementos arquitectónicos han sido
noticiaa0 cen de plinto, de su coronación, al tiempo que también
objeto de atención también por parte de De la lo es su explicación estética, puesto que crea un muro
Barreta, quien, tlas -[a comparación esdlísdca de las horizontil que orrlerìa la visión de la columlata.
referidas molduras con las del Templo de Diana y La fachada principal, a su vez, ofrece una estructura
otros ejemplos que cita, asigna al edificio una fecha compleja y de solución complicada, aunque trâs nues-
netamente augústeaat. trâs excavaciones pudimos acercarnos a su carácter47.
Ciertamente interesantes y bien relacionados con el En primer lugar, hay que decir que cuenta con dos
terhplo de Diana resultan ser las cornisas de los templos partes bien diferenciadas: una la que abarca todo el
A y B de Baelo y que responden con bastante similitud frente del complejo, témenos incluido, y otra, más
a las del que nos ocupa y que sus estudiososa'las des- reducida, la que comprende el frente principal del
tacan dentro de una se¡ie de ejemplos como paralelos edificio propiamente dicho.
más próximos entre los que figuran diversos edificios La separación del santuario y la plaza ubicada
itálicos de los siglos II y I a.C. ya referidos por nosotros delante de él estaba definida por una estructura con
y otros de Galia, entre ellos los templos geminados de pilastras dispuesta entre los extremos del muro de cie-
Glanuma3, e Hispania, como el caso del templo de rre del área sacra, a manera de propileoa'(Fig. 4). Este
Barcelona'a, al que añadiríamos la cornisa del pie dere- muro corrido estaba construido con poderosos sillares
cho de un arco de la zona del foro de Tarragonaa5. que formaban macizos de trecho en trecho sobre los
Por fin, la moldura de la base del podium en clmø que se debieron de establecer otras hiladas de sillares
reuelsa del templo deAugustobriga, en el que siempre para configurar la altura que se decidió conceder a esa
hemos querido apreciar el reflejo del edificio emeri- suerte de cierre delantero. Esos macizos contaban con
telrse, salvadas cie¡tas características diferentes de lrnos rebajes para establecer piiastras entre ellos v las
ambas fábricas, es algo distlnta. baldosas de caliza de la propia plaza. En diversas partes
El
cuerpo del podium, truncut de 2, 33 m de ele- del muro de sillares se observan perfectamente las hue-
vación, se dispone en cuatro hiladas lisas y una quin- llas de las hiladas superiores de la estructura, cuya altu-
ta ocupada por la moldura de coronamiento, en talón ra, a pesar de que no podemos precisarla con exactitud,
o q/lna reuersø que alcanza una altu¡a de 0, 45 m. sí cabe pensar que no superaríe la de la propia tribuna
El basamento del templo cuenta, pues, con los ele- ubicada allí.
mentos bien definidos en la arquitectura romana, es En la base de la estructura de pilastras y perfecta-
decir, con una infraestructura de cimentación casi canó- mente establecidas en concordancia con la misma,
nica, una 6ase o nEido, un cuerpo mediano (truncus) y losetas de caliza constituían el pavimento dela plaza,
que se desarrollaba delante del templo.
El frente principal del templo estaba ocupado por una
38 T. Nog"l.. Basarrate, E:pecnículos en Augßt/l Enrcrìta, Nlonografix
emeritenses 5, Badajoz,2000,34, ss. láms. Xl y XIII A. plataforma o tribuna de la que se ha conservado la base,
39 C, Frl.,io Giuliani, Fotnm ltali¿e Tibrx Par: print¿, Roma, 1970, de 0,54 m de altura y a la que se podía acceder por sendas
126, figs. 114-\1,5 y 137, fig 129. Sobre el tenplo recrangular: L. T. Shoe, escâleras laterales ubicadas, a io que pa-rece, en la fachada
op. cit.,757, fig.34, láms. XfV, l yXLVI, 1. .
principal, aunque la destrucción de la zona no permite
40 Alr,^rrrMartínez, "El foro. .", 57-58
41
recomponer con nitidez esta disposición de entrada.
D. l" Barrera, La tlccoración, 141 y nora 48 para los paralelos de las
piezas del edificio.
42 l0l-102
J. Bonneuill. et nlii, Belo VIL Le caVitole, À4ad¡icl, 2000,
43 P [Link], "Les renrpJes gérnlnés de Glanunl Étucle prólimiraire",
RANalb 14, r98t, 149 157, figs.49-50. 46 Uu" rìrt.-rtiración cle la nornenclarura qne atañe a los rliversos aspec-
44 X,f .X- Guriér¡ez Behenrerirl, "El remplo ¡om¡lro cle Barcino Análisis ros de la arquìtectura romana ¡'partìcularnerte a los edificios rcìigiosos,

de la decoracjón arquireccónica', Ten4tlos rotnanos tlc Hi:4anil. Cundnnos f:; R Ginouvès, [Link] méthodiclue de I'architccttre g,ccque ct
de nrquitcctru'a tontnw J, Nlucit, 1992,97. tomøine IJ. Éllmettts cotlstructif: suPPol ts, couuertares, antánagenents intl-
45 Th. [Link].hìlcl, rierns, ColI. de I'École Française de Rome, 84, Roma, 1992,13.
"Romische Konsr¡ukrio:ren auf cler obcrel
47 Ált"r.r-Nog")es, Fonrm coloniac, 89-94, ltg.I7.
Sradre¡¡asse des antiken Tarraco", AEspA , n" 45-47, 1972-1974, l8-21,
Êg.13 48fu¡,/, g4 ss. lám. 25

?c)R La decoración arquirectónica en las ciuclades rotralas de Occidente


..TEMPLO
PROGRAMAS DECORÄIIVOS DEL FORO COLONIAL DE AUGUSTA EMENA. DL DE DIANA,,'TEMPLO DE CULIO IMPERTAL
-s*:r :_ : -ì _ : -t: r:: t: l'
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F=gyæjlj::;r::l:¡::::t'ta:-:ì

Límite norLe del lefrenos

Eslanque onentâl
Estânque @rdental
Låm 498 50v 5rA

Criptoportrco
Lám. 52

Eskuc(ura aoilaslrada
Tríbuna y exedra
Propileo Láms æ y 27
Lám 258

Figura 4. Detalle de los restos de la estructura apilastrada delante del tem- Figura 5. Plano del tetnplo e identificación de los elementos del comple-
jo.(Según -rilvarez-Nogala 2003 , sob¡e trama urbma ¡etocada de la ori-
plo. Foto: C. L6pez.
ginal det Consorcio y planta del templo de R. Mesa yJ. Martínez).

Dichas escaleras permitían salvar el desnivel exis- En una segunda fase, que no nos fue posible docu-
tente entre la referida plataforma y el suelo dela plaza-, mentar con exactitud en nuestras excavaciones practicadas
de aproximadamente 1,80 m. Si la plataforma esluvo en la zona en 1986, esta tribuna sufrió cambios conside-
algo más elevada, lo que no parece, Por lo que hoy es rables pues se le agregó una exedra que prácticamente ocu-

posible apreciar, quizá dos escaleritas dispuestas al paba el frente del templo, en cuya parte cenffal se ubicó
final de los lados largos delpadiumptdieron permidr una colrtrucción diÍïcil de determinar al haberse conser-
el acceso a la misma. En uno de sus lados, el del vado sólo la base ¿Altar, la propia tribuna de las arengas?5''
comienzo de la estructura por la parte occidental se [Link] de la exed¡a concordaría perfectamente con
aprecia parte de una escalera' una de las que permiti- la anchura del templo, aunque su diámetro interno es
rían el acceso desde la plazaa la plataforma de la tri- de 14,10 m en lo que se puede apreciar, en tanto que
buna con un escalón que tiene de huella 0,37 m, en el de su estructura alcanza 16,40 m (debe ser algo
tanto que la altura, incompleta, alcanza0,l3 [Link] mayor), por lo que se corresponde prácticamente con
La tribuna, cuya longitud concuerda prácticamen- el ancho del templo. En cuanto al basarnento, aPare-
te con la anchura deI podium, pudo contar con algún ce perfectamente centrado en el espacio de la exedra y
poyete o cancel a lo largo de todo su perímetro, mar- mide 3,80 m x 1,85 m,
cado en su base por una decoración de molduras rec- Por tanto, el "Templo de Diana", por las caracte-
tas, Precisamente, en la base se aprecien unos orificios rlsticas de su pars antica, provista de una tribuna con
que no parecen tener relación con esa balaustrada exedra, podría clasificarse dentro de la considerable
antes aludida. Con ello, la altura de la plataforma serie de teTnpld rostrata, es decir, de los dotados de una
podría haber superado los 2 m. tribuna con clara función sacro-polltica a la que se
Su función está clara como denotan varios ejem- podía acceder bien por escaleras laterales, bien por
plos conocidos, la de convertirse en un simbólico otras dispuestas en el mismo frente principal5'. Desde
espacio desde donde se realizarian ceremonias relacio-
nadas con el culto y actos cívicos y políticos cuya
importancia quedaba realzada por el propio edificio 50 lb¡¿, g+ ss.lám.275.
51 El oo-b.. de templum rlstftltum que se aplica a estos templos con tri-
como gran telón de fondo.
buna de oradores, viene, lógicamente, determinado Por su dependencia
del modelo delos Rosna del Foro Republicano- No quiere deci¡' en modo
alguno, que el lrente de la tribuna estuviera deco¡ado con ptoas de nav[o'
SJlo en la aedu diui lu/ii se colocaron clurante algún tiempo las proas de
49 fu;tt, g¿ss. lám 26. los navíos de Antonio capturados en Actium.

299
La decor¡rción arquitecrónJca en las ciudades romanm de Occidente
JOSÉ, MA ÁLV,AREZ MARTINEZ ' TzuNIDAD NOGAIES BASARRÄTE

la tribuna ya era posible por medio de otra escalinata siguiendo así el ejemplo canónico delos peripteroi. De
llegar al interior del edificio. las treinta columnas que existieron sólo se conserva-
El tipo de templum rostratum aparece ya en tiem- ron in situ, más o menos completas5T, 77. Lo demás
pos de la República, en la mitad del siglo II fue repuesto en las modernas restauraciones que lle-
^.C.y
resurge con fuerza un siglo después, cuando César varon a cabo D. José Menéndez-Pidal y D. Dionisio
decidió dotar de esta estructura peculiar al templo de Hernández Gil.
Wnus Genetrix, en eI que, a veces, él mismo solía reci- La columnata del frente principal, además, estaba
bir, como refiere entre otros Suetonio5', a los miem- provista de canceles de cierre, probablemente de bronce,
bros del senado, en la tribuna con ese "telón de que abarcaban toda su fachada. Se aprecian nítidamente
fondo" sacro quc rcprescntaba cl propio templo. N{ás las cajas de sustentación de las verjas quc contaban en su
tarde, Augusto, para enfatizar el culto dinástico, tomó parte superior de orificios donde se ajustaban los dispo-
buena nota y copió el modelo en el templo consagra- sitivos a menera de goznes. Las dimensiones de esas cajas
do a su antecesor. Desde entonces y hasta el siglo II son regulares, aunque muestrarì leves diferencias5t,
d.C. este esquema se constituyó en uno de los símbo- La columna se compone de una basa ática, algo
los de romanidad unido al culto imperial, y ello expli- mutilada, con dos toros bien pronunciados y escocia
ca la proliferación de varios ejemplos en provincias encuadrada por dos sencillos filetes, sin plinto, en la que
con las variantes consiguientes debido a Ia particular se contiene el arranque del tambor. F-sta basa tiene de
idiosincrasia de cada una, pero siempre mirando al altura 0,55 m, mientras que el diámetro alcanza entre 1,
arquetipo, la. øedes diui lulii, continuadora del mode- 45 y I,50 m. Su superficie recibió una decoración estu-
lo primigenio53. cada. En su ba¡e se observa una breve cavidad rectangu-
El esquema del templo emeritense, con su tribuna lar a manera de caja en el centro de un rebaje circular que
a la que se añadió con posterioridad una exedra, es, se dispuso para ajustarlo mejor al estilóbato5e (Fig. 6).
por tanto, cercano al modelo oficial, el representado Uno de los arquitectos encargados de la restaura-
por el templo del diuus lulius y a su inmediato antece- ción, concretamente Menéndez-Pidal, ofrece como
so¡ el de Wnus Genetrix. Desde su tribuna, cuya longi- dato interesante la existencia en las basas del inte¡co-
tud abarcó prácticament e todo el podium con una altu- lumnio central de una decoración con ovas y flechas.
ra cercana a los dos metros, o qriza algo más si conta- Es, por tanto, una variante bien significativa que sin
mos con la del cancel o balaustrada que la coronaba, se lugar a duclas enfatizal:a eI espacio centlal de ia
dirigían a los emeritenses apiñados en la plaza las auto- columnata y que encuentra paralelos en otros ejem-
¡idades en ocasión de comunicar acontecimientos plares de Cordubø, Tanøco o Maløca'o.
importantes o de celebración de ceremonias. Todo este
carácter cívico-político se completaría con la fijación en
otros lugares, como el de la fachada occidental del
podium del tempio, de documentos oficiales5a.
Aparte de otros significativos datos que proporcio-
na el estudio del programa iconográfico55, es esta una
prueba ciertamente considerable, a nuestro modo de
ver, del carácter del edificio emeritense, claramente
dedicado al culto imperial.

La columnata o péristasiss'
Como se ha referido, el templo contaba con seis
Figura 6. Deralle de la coÌumnata del templo. Foto: C. López.
columnas en los frentes y once en los laterales,

52 Sm CntsI,7B.
53 Sobr. las consicleracion es de los tentpla rostllttll, es fundamental el rra- 57 A u..., reduciclas a la basa y a Io suno al arranque de] fuste.
bajo de R U Ulrich, Tlte Rorunn Orntor nnl tl¡c Saa'cd Stnge Tltc Rottan i8 Á,,",.r-Nngrl es, Fortun coloufua, lin 3l A-B
Teutphrnr Roth'¡ttunt, Coll Latonus, 222. Btuelas, 1994 Sobre aspectos
59 Un" [Link]ór somera cle las basas cn J À4. Álvarez Àlirr¡ínez
dcl "TenrpÌo dc Diana'y orros congéneres, incluìdos los hispanos, AJva-
Augustn Etneritn,48,; De ia Barera, Lrt decoraciórt,23; Áh,arez-Nogales,
rez-Nogalcs, Fomm colonine, I5 1-158.
Fonr.m coloriae, 99 ss. Ftg.22
54 Á1.,"r.t-Nng")es, Forun coloni¿e, 88-89,!ám.24 A.
60 Sobr. este tìpo cle
basas, r,éase: C. lvfárquez, La r/.ecorncirht [Link]-
55 h¡d, t9t-zeo. nica de Colonia Pønicia Una apruxirnación a /a arquitecnø'a 1, rrbønisno
56rbid,99,rr. fu ln Córdoba ronnna, Córdoba, 1998, I 15-1 16, lám. 1, figura 1, 1.

300 La decoración arquitecrólica en las ciudades romaras de Occiclente


n-*o"**l: c1::Nhr DE AUGUSTA EMENTA EL ".l¡Mpto DE DIANA"- TEMPLO DE culro IMPERIAL
?uc..oïIv?s ?[Link]

Las basas del templo corresponden, por tanto' a Hispania los templos de Carteia,e, Barcelona'', Baelo
un modelo clásico bien determinaclo en numerosos Claudia-',Talavera la Vieja, (Augustobrigø), qt. .on-
ejemplos tardorrepublicanos y augústeos, sobre toclo tâba con basas mu1' desgastadas en las que no se
en la Península lrálica. aprecian huellas de estuco, con dos toros y escocia'
Richmond en su excelente artículo dedicado a los Interesante es el ejemplo proporcionedo por el tem-
primeros aiios de la colonia ya se fijó en el carácter de plo B de La Encarnación en Caravaca, muy anterior'
las basas del templo, áticas, sin escocia entre los dos cuyas basas carecen de plinto y' como en el caso de
toros (?), las comparó a las del Têatro emeritense al las del templo de Diana, en la base Presentan un
tiempo que consideraba que eran raras fuera de resalte circular de menor diámetro que el toro infe-
Mérida6'. rior que setvía de punto de apoyo sobre el estilóba-
Una de sus particularidades más señaladas es la to72.

carencia de plinto6' como aPuntó en su día Jiménez, Otra particularidad destacable por corresPonder
quien analizó diversos edificios que contaban con este igualmente a un período bien determinado es la de
tipo de basas y que de acuerdo con su muestreo se que la propia basa comprende el arranque (imus sca-
hab¡ían empleado con profusión entre comienzos del pus) del fuste, que como es sabido la encontramos en
siglo I a.C. y prácticamente la mitad de la centuria la arquitectura occidental en el período tardo-repubii-
siguiente, hasta el reinado de Calígula63 . Por su parte, cano y augústeo, en diversos edificios religiosos de Ia
De la Barrera, sin restar validez al análisis del especia- etapa fìnal de la República, como el templo rectangu-
lista sevillano, se muestra cauto ante ese marco cro- lar de Tívoli, de tipo jónico-ático, con dos toros suPer-
nológico a la de las nuevas investigaciones y ase-
ltz puestos separados por una escocia más profunda y con
gura, lo que compartimos, que en época de Augusto lirt.l ql.r. se adhiere al toro superio¡ más desarrollado
comienza a ser ya frecuente el plinto, eunque algunos que el inferior o el Têmplo de Apolo, con basas muy
edificios, como los que él cita, el templo de Apolo in similares a las del Templo de Diana, áticas con deco-
Circo o el de la Møgna Mater carecen de é16a. ración en los toros y con el imoscapo en el bloque, sin
Nuestro edificio, de un fuerte sabor arcaico, se plintoT3 y en otros ejemplos galos referidos por Mierse
inscribiría en esa serie de ejemplos de la etapa tardía .o-o lo, de los templ os de Valetudo en Glanum y de
republicana e incluso de tiempos de Augusto que Augusto y Livia en VienneTa. A medida que avanza el
contemplaban basas sin el referido plinto65, al igual Principado esta Particularidad desaparecerá paulati-
que esas molduras de podia en qtma reuersã' de tan namente.
rancio aroma republicano. Entre los numerosos La propia morfología de la
basa, con dos toros
ejemplos citaríamos como muestra algunos: la aedes prácticamente similares separados Por una pronuncia-
Wiouif6, el denominado templo de luppiter Anxur da escocia, también responde a un esquema bien
en Terracinaut, el referido templo circular de Tívoli, conocido que se puede encuadrar en una época

el propio santuario de Ia Fortuna Primigenian' y .. determinadaTs.


De la Barrera alude a la evolución de las caràcte-
rísticas formales de los elementos de las basas, los
toros y la escocia de separación, qtle en principio fue
configurada como una moldura recta que luego, con
61 Esta afirmación del arqueólogo británico la entendemos en el senrido el retranqueo del toro suPerior, dará paso a la escocia
basas del edificio teatral sólo cuentan con un toro: I' A'
de que las provista de dos filetes en el caso de las del Têmplo de
[Link].d, "The fìrst years of Augusta Emerita', ArchaeologicalJottrnal,
DCÕ(\{I, 1930, p. t07
62 Sob.. [a tipología de la basa sin plinto' véase: L. T' Shoe, o2' rir, pp'
191. Igualmente y en lo que ataíre a los ejemplos metroPolitanos: M'
69 L. Roldán, Técnicas consfiuctiuø rotttønas en Carteia (San Roquc'
Yegner, Schmucþbrcen des antihen l?.om, Orbis Antiquus, 22' Münster'
1965, pp. 10-12. Cádiz), MÁrid', 7992, 84 ss.
70 de Barcelona, Ba¡celona, 1974,
63 A. Ji^én r, "De Virruvio a Vignola: autoridad de Ia radiciíri' , H¿bis- J. B"[Link]" Nonell, El teruplo romano
6, ).975, pp, 277 ss' y PP. 290-292. 1 17, fig 11; M. A. Gutiérrez Beheme¡id, att. cit', 1992, 97-98
64 DrIoBartera, Lø decoración, p. 137 71 Bonneville et alii, Le capitole, I42, ñg 48.

65 72 S.F. R mrtto Asensio, "El santuario de época tardo-republicana en la


,{t"."r-Nog"Ies, Forum coloniae, 160 ss.
Encartración, Caravaca, Murcia", Ti:mplos romanos de Hispania' Cuadernos
66 l.V. Colini, " Aedes Veiovis inter arcetn et Capitolium', BC' L)C{''
de Arquitectura Romaut, L Murcia, 1992,56, ñg' 17 '
1942, pp. 8-9, fig. 4.
73 A.M. Collini, "II Tempio diApollo", Bull. Com.,IXVIII, 1940, p' 20'
67 G. Lrgli, La tecnicd edilizid romana, Roma, 1 957, pp' 77 -7 I
74 V/. [Link]", Influences in the formation of earþ Roman Sancnary design
68 F. F".olo-G. Gullini, 1/ santuario de lø Fortuna Primigenìa' Roma,
on the lberiøn Peninsule, Ann Ar6or 1987' p 316'
1953, 149, fig. 226; H. Kähle¡ "Das Fo¡tunaheiligtum von Palest¡ina
[Jnitrittttìs Sørauiensiç Philosop hie, 1958' 221 -240'
75 Áluur.r-Nog"les, Forum coloniøe, pp' 159 ss' Figs 36 y 37'
Praeneste", Ainøles

[.a clecoración arquitecti'rnica en las ciuclacles rolìânÈs de Occidente


JOSÉ NI. ÁL\¡ÀREZ NIT\RTÍNEZ . TRINìDAD NOGALES BAS,{RRÂTE

Diana76. En los mismos términos abunda Má.rquez,1 En el revoque de los tambores se observan dos capas
al comentar la función de la escocia, que empieza a de estucado perfectamente diferenciadas: Ia inferior,
desarrollarse en la Península itálica en su carácter de más grosera, de 0,01 m de espesor, que sirvió para rapar
elemento de separación de los dos roros, como en su las imperfecciones de la piedra y como asiento de otra
día puso de manifiesto Shoe", y en las dimensiones de más delgada realizada con arena de grano fino sobre la
ambos toros, de los que el superio¡ hecho todavía no que se aplicó una tanda de estuco de tonalidades blan-
percepdble en el templo de Diana, comienza a expe- quecinas de imitación de mármol. Las estrías en las
rimentar una reducción en su diámetro y altura a par, zonas altas rematan en forma redondeadasr.
tir de la época augústea y etapa inmediatamente pos- El módulo de los tambores que forman las colum-
teflor. nas del ternplo esrá en la linea de lo que sucede en
En la Península Ibérica los ejemplos son numero- otros ejemplos coetáneos, en los que las acanaladuras
sos y al caso emeritense representado por el edificio sllelen ser más numerosas, a pesar de tener el mismo
que nos ocupay la porticus plst [Link] delTeatro, sin diámetro o superiors2.
escocia, ya referido, habría que añadir el templo de En los tambores del templo B de La Encarnación
Barcelona que contaba con basas áticas sin plinto, con en Caravaca, de una cronología muy ânterior a la
dos toros de igual tamaño separados por una escocia época de los nuestros, se aprecian ya los caracteres que
de menor potencia enmarcada por dos estrechos file- veremos con posterioridad, pues son de distinta altu-
tes y extraordinariamente profunda, lo que le acerca al ra para ser recubiertos posteriormente con estuco, y
templo de DianaTe. Además, el edificio de Talavera la cuentan con veinte acanaladuras de sección hemiesfé-
Vieja, la denominada "Curia", templo que ofrece rica separadas por igual número de estrías a manera
características formales muy parejas al emeritense y las de listeles. Al igual que sucedía en el templo emeri-
basas del de Evora, de 1 m de diámetro, aunque ya tense, el distinto diámerro de las piezas abogaría por
algo diferentest., entre otros varios. un cierto estrechamiento en la columnataur.
Los tambores ofrecen dimensiones parejas a las Siguiendo con otros ejemplos de la Península
establecidas tanto en esta fachada corno en los denás Ibérica, el templo de Barcelona tenia 20 acanaladuras
frentes del templo. Son de alturas diversas e irregula- unidas por listeles planos y como sucede en el
res, aunque aquéllas disminuyen a medida que se "Templo de Diana" en franca disminución en sus pro-
acercan aì capitel. Los inferiores suele n tener una porciot'res a medicla que se avanzlbl aì snmoscapo.
dimensión cercana al metro y a veces Io sobrepasan, Tämbién, como en el caso emeritense los fustes con-
aunque en otras ocasiones las proporciones de su altu- cluían con un motivo decorativo, en este caso lengüe-
ra son más reducidas, entre 0,70 y 0,80 m. En la parte tas semicircula¡es en colltacto con el collarino decora-
media, las dimensiones alcanzan también el metro, do e inserto en el mismo bloque de la columnata.
como en la zona inferior y sobre todo a los 0,70 m. Mención aparte dentro de la columnata merecen
En la parte superio¡ en la apófìsis, las alturas son los capitelestt.
meno¡es, aunque se da algún caso en que se aprecian En nuestro primer trabajo sobre el templo ya los
tambores de mayores dimensiones. En lo que arañe a su definíamos. De orden corintio, estaban realizados con
diámetro, en la parte inferior (imoscapo) es de 1,10 m,
en tanto que en la superior (sumoscapo), decreciente
con el Ên de enrasar con el capitel, es de 0,85 m. Las 81 Consid..".iones sobre el trabajo en estuco del remplo en: M. AJva-
acanaladuras de los tambores del templo son 15, cada J
rez Martínez -' T. Nogales Basarrate, Foruru coloniae, L41-I44. En general

uno de ellas de 0,13 m, en rauro que las aristas que las sobre el trabajo estucado emeLitense: J L. de la Barrera, "AJgrrnas notas
sob¡e estucos romanos enreritenses", Hontcnaja n Jestis Cnnouas Pesini-
delimitan tienen 0,06 m.
Coleccìón Roso de Luna l, Baclajoz, 1985, 101-110; /1, "El trabajo escu-
cado de la casa romana del solar del À4usco (Mérida)", Extrcnttdtua
ÀrqrcológìcaI/,1')95,22\-233; T. Nogales Basarrare, El retrato ptiuado en
Augusla Erucrita, Badajoz, 1997, 171-204; E¿l. "Reflcxjones sol¡re la
Colonia Augusta ßmerita nrediante el anilisis de sus ma¡e rjales y récnicas
76 D. l" I)anera, La tlrcotacirht, '137.
escultóricas", eri T. Nogales Basar¡are (cd.), Materialer 1, récnic¡s cstuhtiti-
77 C. MÅrgurt, op. cit, rrT cas cn Argtsra Enrerìta,.¡, otras ritdades dr Htspatia, Mé¡jàa, 2007, 215-

78 L. T. Sho., op cit , 793 Un [Link] bicn paradìgnírìco es el cle las 248.


82 D.¡r"n11a ¡le la aber¡ura rna)'or o menor
basas del llarnado "Tenpio Ro¡ondo" dc Tír,oli, con lisrel y escocia cnrre cle estos carales.
dos toros de di rrensioncs conside¡ables 83 S F. R"[Link] ' cnsìo, ¡rt. cir,
58.
79 84 It. R Gutiérrez Behenrerid, arr cir, 1992,98 Dcstaca la au¡ora, a
1 Gin..'ro, "El templo augusteo de Barceloni', Go1rt, n" 173,Nfrdrid,
1983, 288; M. A. Gutjé¡¡ez Behenrerid, art. cìt, 97,98, fig 3 propósìto de la decoración clel sunroscapo ìos paralelos con el No¡re de
80 Th. H"uschild, "El templo rornano ftalia y la Narbonense
de Evorì', Tènltlos ronmnos, 108-
rt1, Êg. 4. 85 Ár,"r.r-Nogr les, Fo¡ un
t co lo niae, 1 (>3- 1 65.

302 La decoración arquitectónica en las cìuc{ades Lomrnas cle Occiden re


..TEMPLO
PROGRAM,{S DECORAfIVOS DEL FORO COLONIÀL DE AUGUSTA EMENTA. EL DE DlANA,,- TEMPLO DE CULIO IMPERIAL

triple corona de acanto y alcanzaban 0,85 m de alru-


ra. Nos fijábamos en sus particular:idades más nota-
bles y sobre todo en su decoración estucada, muy
fina, elaborada y dispuesta, también Io seíralamos con
cierta extrañeza, desde el primer momento a pesar del
trabajo cuidado de la piedra con decoración en relie-
ve de pencas y caulículos" (Fig. 7).
Con posterioridad, nuestro compañero el Dr. De
la Barrera Antón estudió los capiteles del templo" y
los clasificaba, tras el análisis de su tipología, en el
período tardo-augusteo o tiberianoss. Más tarde, en
Figura 7. Detalle de un capitel del templo. Foto: Archivo MNAR, lvf . De
su trabajo sobre la decoración arquitectónica de los la Bar¡era.
foros emeritenses, volvía a considerarlos y estas eran
sus [Link]: más esbeltas. La secundafolia nos muestra una decora-
Sus dimensiones son: Alt. M:íx.: 1,02 m. Diám. ción más ricay de mayor contenido simbólico: cornu-
base: 1 m. Bloque inferior: 0,27 m. Bloque interme- copias agallonadas repletas de frutos y entrelazadas con
dio: 0,30 m. Bloque superior: 0,45 m. Diám. ábaco: cintas vegetales, flanqueando una bien diseñada piña.
1,70 m. Los caulículos tienen un tronco decorado con len-
"Están compuestos por tres bloques independien- guëtas y un borde de sépalos invertidos, sobre los que
tes y constan de dos filas de pencas lisas, algunas de apoyan las hojas que se acomodan a las hélices y las
las cuales se ven sutcadas por molduras convexas. De volutas. Unas y otras, delgadas, sin acanaladuras, se
entre los acantos de la segunde coronâ nacen los cau- enroscan sobre sí mismas. Las primeras se afrontan sin
lículos ¡ sobre éstos, en el bloque superio¡ las hélices llegar a tocarse. Las volutas soportan las esquinas de un
y las volutas que soportan un ábaco curvo, dividido ábaco carente de decoración. La flor del ábaco tiene un
po¡ un listel y ornado en su centro con un flo¡ón. núcleo caliciforme con pistilo central en torno al cual
El trabajo delos løpidarii que tallan los capiteles se despliegan cinco pétalos de hojas lanceoiadas".

del templo no parece haber encontrado correspon- El tipo, con las diûcultades que entraña su peculiar
dencia con el de los estucadores que aplican la subse- tipología, ha sido clasificado en sus justos términos.
cuente capa de estuco. Estos últimos no tienen iucon- Blanco, por ejemplo, los consideraba tallados en
veniente alguno en añadir una tercera capa de estuco dos piezas separadas, síntoma de primitivismo, y opi-
en la zona libre del þáløthos, que debería haber que- naba que el pr:ocedimiento venía de Italia y era igual
dado libre de decoración o, cuanto menos, provista de al seguido en la restauración augustea de Magna
un sencillo adorno (cá'Iiz o palmeta), como suele ser Mater. Le extrañaba y eso le hacía pensar en una
la norma. Son, por consiguiente tres -y no dos- las fecha neroniana o flavia, cómo las volutas y las héli-
coronas de acanto de estuco que revisten el þálatho¡, ces emergen de los caulículos, y parecían hacerlo en
Esta singularidad convierte a los capiteles del balancín, como en los capiteles de cá'Lz en forma de
"Templo de Diana" en uno de los ejemplares más des- cuna, "Kapitelle mit dem wiegenformigen Kelch', la
tacados de la arquitectura decorativa peninsular... forma H de Kählereo. Otras precisiones estilísticas del
La existencia de una tercera corona de acantos en mayor interés sobre los capiteles las expuso von
la zona libre del þdkthos encuentra su explicación en Hesberge'.
un cierto "ho¡ror al vacio" en los estucadores emeri- El esrudio fundamental de los capiteles que nos
tenses confiriendo a los capiteles un aspecto de sobre- ocupan se debe a nuestro compañero el Dr. De la
cargado barroquismo. Lo corrobora el hecho de que Barrera, y a él remitimos".
entre los acantos de la ima folia se introduzcan unas Ha destacado De la Barrera sus caracteres provin-
pequeñas hojitas para rellenar los huecos existentes. cianos y sobre todo cómo los estucadores se permitett
Tenen idéntica morfología que las grandes, aunque

90 A. Bl"n.o, "Arte de la Hispania romana. Arquitectura, escultura, pin-


tura, mosaicos, attes menotes", Historia de Espatiø, dirigida por
86;. M. Á1t".., Martínez, Auguxa Emerita, 48 Menéndez-Pidal, Madrid, 1988, p. 606
87;. L. de la Barrera Antón, Los capiteles romønos d¿ Méridn, Monografías 91 H. ro,. Hesberg, "Bauornamentik als kulturelle LeitForm', Stadtbild
emeritenses, 2, Badajoz, 1984, 27 . und Ideologie, 343-344.
88 lb;d., pp.72-73. Sob¡e los caracteres del estucado, véase 79-80. 92 D. l" 8"rr..", Los mpiteles, no 7 y 20 y 72 ss.; [d. La fuconzcirin,23-24
89 D. l" Barrera, La decoración, 23-24,láms 2-7, fry. 10. y 138 ss.

La dccoración arquitcctólica er las ciucladcs ¡ollattas cle Occiclelte 303


IOSÉ IVfî ÁLVAREZ N4ARTINEZ ' I]ìINIDAD NOGALES ß;\SA]ìRATE

licencias a la hora de rematar la obra, lo que ha susci- Baelo, en los que se aprecia una primera capa de estu-
tado las dudas justamente planteadas por Blanco y él co que cubría todos los detalles esculpidos por el talla-
mismo en su primer estudio. Se trataría, por tanto, de dor de Ia piedra, lo que confería al modelado el aspecto
capiteles que se podrían clasificar en dos series, una en de un capitel de piedra desbastado; la segunda, restituía
las que las hélices están dispuestas de manera canóni- sus nervaduras a las hojas, soldaba las volutas y hélices al
ca y otra cuando parecen balancea¡ como en la tipo- þrílathos, haciéndole perder totalmente su aspecto débil
logía sistematizada en su día por Kähle¡ sobre los para recibir un modelado nada suave. En esta segunda
caulículos y las cabezas de las hélices se sitúan a ambos capa se tr¿fjaron también las líneas de esviaje en los cau-
lados del florón del ábaco. Todo debido, como refería- lículos y la nervadura què marca ligeramente el desarro-
nos al trabajo poco oltodoxo clc lr.-,s cstucadorcs quc llo clc las volulas. Finalnente, los lloroles con cuarro
introducen una triple corona de acanto en la zona pétalos se ubicaron en las esquinase6.
reservada a\ þálathos. Pero, al rrrargen de esta, induda-
blemente importante, particularidad, todo lo demás La cubiertaeT
es canónico y se enmarca en la tipología augustea El análisis del entablamento del templo plantea
caracterizada por un específico tratamiento de los algunas dificultades derivadas de la mala conservación
acantose3. de muchos de sus elementos, si exceptuamos las pie-
Sí habría que significar la presencia de una cornu- zas que pudimos recuperar en las excavaciones, arqui-
copia con piñas como motivo decorativo que acaso trabe, friso y cornisa y los dinteles del arquitrabe que
podría tener la sirnbología que De la Barrera apunta: permanecíân in situ. Por otra parte, la restauración
la de reflejar los benefìcio s de la prrx Augusta, mensa- efectuada puede confundir en Ia lectura de esta parte
je que, como veremos en su lugar, está presente cons- importante del edificio" (Fig. 8).
tantemente en este Proyecto. En la fachada occidental se conservall perfecta-
lJna cercanía cle estilos y maneras habría que ver, mente elementos del arquitrabe (epìstyliuru), que se
como nos hacen ver sus estudiosos, en los capiteles del componía de doble hilada con dos vigas de granito
capitolio de Bae/o Claudia, pues cLrentan con dos ele- como puede apreciarse y como muestran otras piezas
mentos singulares en su decoración: la estrechez del similares que aparecieron en las excavaciones, en algu-
espacio que se dispone entre las hojas de Ia seguncla na de las cuales, en su cara externa, se observaban los
coror-ìa v las volutas v ei tratamiento cJe ios elenre ntos restos de tu-l,i clecoración es¡ucada con r-r-lolclura L:r
vegetales que parecen formar rlna tercera corona de unión de los dos elementos longitudinales de la
hojas de acanto intercalacla entre Ia segunda y los estructura arquitrabada se realizaba como era la
rollos de las [Link]. Como parece obvio, por estas norma por razones de peso en el centro del ábaco del
características, están en la línea de los emelitensesea. capitel.
La decolación en estuco, tanto en el caso de Bøelo Las dimensiones de las piezas originales del arqui-
como en el de los emeritenses, venía a solucionar pro- trabe son: 3,05 m. de longitud y 0,55 m. de altura. El
blemas relacionados con la imposibilidad de conse- arquitecto Hemández-Gil las restituyó en algunas
guir detalles mínimos en el tallado de un tipo de pie- partes del templo, sobre todo en la fachada principal,
dra que no facilitaba un fino trabajo. De ahí que se con dimensiones bien cercanas al original.
recurriera a esta técnica por otra parte bien desarro- En cuanto a la decoración moìdurada, podría
llada en la arquitectura romalla antes del empleo de haber pertenecido a la misma la pieza de Invo no
materiales más nobles como denotan tantos y tantos 18.422 del Museo. Se trata de un fragmento arqui-
ejemplos en lo, [Link] se ha dado en llamar 'Arquitectura tectónico con moldura convexa bajo la que se sitúa un
militar", aunque pâra rlosotlos es preferible el térmi- contario canónico fonnado por perlas achaflanadas y
no, quizá rnás exacto, de "arquitectura en piedra", cer- crÌelltas lenticulares, enlazado toclo con un fino liga-
cano al acuírado por la escuela alernanae5. mento. El contario apoya sobre un listel en el clue se
Resulta, pues, de interés considerar las observa- oligina una cara lisa. Podría, corno apLrnta De la
ciones obtenidas en el estr-ldio de los capiteles de

96 ¡h¡1.,127-128 Sobre los c,r,rcrercs cle la rleco¡aciór en esruco cle l¡


93 D" l" Bare ra, Za rlccutnctón, 138-139. erquirecrura clel capiroìio, 143-147 y fìg 50 5, clorcle se aprccian I'rs trcs
94
1. N Bon,..uille ct nlii, La ca¡itolc,127
capas enrplcirdas
95 No tt.g",.ru, con ello el posìble carácter nrilirrr cle las prirreras cons- 9l Á.,.'.. Nogales, Fot ttm tolonìt,:, 165-)67
t¡ucciones dc Àuguta Erncrìtn, pero en rodas partes ro sucedìó iguaì Es 98 Es quir-,í el estudio cle las parrcs cle la cubjerta de Jos renrplos lo que
más exacto ¡eferjrse a esos carâctercs de la arquitectrrra en piedra que cons- elrraira más dìficrrlt¿d, al careccrse en muchas ocasiones de los docunen-
tituyerr la nranera, la coruattrlo italic¿, ble¡ configu rada 1,a en época silara tos precisos para Ia restirucì<in de las r¡isnas.

304 La decoración arquitectónica en las ciudacles ¡onran,rs de Occidente


..TEIVÍPLO
PROGRAM¡,S DECORATIVoS DEL FoRo COLONIAL DE AUGUSTA EMERIA. EL DE DI-ANA',. TEN{PLO DE CULIO IMPERIAL
a<wf:ì;in .1::, :.r_:i'; t - ;

Figura 8 loto:
edtttcto Foto:
Deralle de la cubierra del eclificio C
L López
LoPez

Barreraen, corresponder a uno de los conrarios que pieza del arquitrabe y en el centro de la fachacla prin-
individualizarían una delasfasciae, o bandas horizon- cipal el conocido arco de descarga y el de Barcelona'02.
tales que dividían la altura en una estructuta proba- A continuación del arquitrabe se situó el friso, for-
blemente en saledizo progresivo hacia la parte alta, del mado por dinteles monolíticos de 0,50 m' de altura y
arquitrabe. de longitud similar a la de la pieza anterior.
Los caracteres del arquicrabe (epistylium), con sus En lo que araíte a su decoración, en principio,
largos dinteles compuestos de dos vigas de granito y consideramos la posibilidad de que comPrendiera
su decoración estucada con moldura, elemento deco- esos roleos de bronce'.3, un fragmento de los cuales
rativo que delimitaría en bandas la altura de la pieza, apareció en la excaveción y cuyas dimensiones podrían
probablemente en tres fasciae, están dentro cle las convenir con el espacio central decorativo del friso'oa,
características del períodotoo. convirtiéndose así esta solución en un ejemplo casi
Como en Mérida, en el templo de Evora, la unión único de arquitectura decorativa en bronce en la
de dos piezas viene a situarse en el centro del capitel y Península lbérica. Sobre este aspecto volveremos en
para facilitar su disposición sobre los capitele.s los líneas siguientes, al analizar en su conjunto el progra-
sillares fueron tallados con una suerte de resalte o ma iconográfico.
placa que evitaba así dañar las partes altas de lo.s refe- Pero acaso es más probable, de acuerdo con la
ridos capiteles. En uno y otro templo las piezas reci- naturâleza del ediûcio, que las piezas de arquitectura
bieron una decoración estucada en lelieve'n'. decorativa recuperadas el1 Iluestras excavaciolles, estu-
Otros ejemplos similares al emeritense, son el tem- cadas, como las no de Inv" 18.436 y 18.437 del
plo de Auguxobriga, en el que se ha conservado una
102 ¡4. 6. Gutié¡rez Beherne¡id, a¡t. cit., 99
103 ,{v"rez-NogaIes, Fontm coloniøe, 261-265,270-271' Figs 52-55'
Iáms. 83 A-8.
99 D. l" Bate¡a, La decor¿cirin,25. 104 p1 ,o1.o es una pieza de aplique con hojas de acanto y rosetón ceu-
100 P Gto*, "Tiaditions hellénistiques d'Orient dans le décor architecto- tral. Sus dimensiones sorl: 0,20 m x 0,56 m. No Inv' MN.,AR 18524:
nique des temples rotnains de Gaule Narbonnaise", Atti ful Colkquio sul T. Nogales Basa¡rate, "B¡onces romanos de -[Link] Emerita", en AA W,
temn: La Galliø tomanø, Ptoma, 1973, 173. Los Bronces romtlnls en España, Madrìd, 1990, 103-116; sobre la pieza:
101 Th. H"[Link], Tënplo: romanos, 1992, 112' IO7 y 165, n" 4.

305
La decoracicir arquitecrórrica en las ciuc{acle.s rolìlanls rle OccidenLe
JOSÉ MA ÁLVAREZ IVÍARTÍNEZ
. TRINIDAD NOGALES BASARRATE

Museo Nacional de Arte Romano, eso sí con alturas Consideraciones sobre el interior del templo'06
diferentes, 0, 19 m la primera y 0, 10 m la segunda Debido a las transformaciones que el edificio con-
pudieran pertenecer al friso. templó a lo largo de su existencia son muchos los
La cornisa, labrada en un bloque independiente, aspectos de su configuración que se nos escapan.
responde a un tipo corintio y es muy similar en su Cuando se llevó a cabo el derribo de algunas de las
aspecto a las molduras que aparecen en el coronamien- estructuras del palacio se pudo estudiar mejor su inte-
to del podium y en un trozo llevaba todavía, en una rio¡ aunque los datos obtenidos por el arquitecto D.
junta, un fragmento de mármol. Su altura máxima es José Menéndez-Pidal, quien amablemente nos los
de 0,56 m. Estaba revestida igualmente de estuco. facilitó, eran en parte ionfusos.
Err 1o [Link] al frontón, à pcsil .lel poc.l col- El sicuar correcranìen¡e los lírnites <lel vesríbulo o
vincente resultado de su restitución, ofrecía una pronalr no resuka tarea fá.cil, al no haberse conserva-
estructllra bien interesante. do indicios claros de la cella. Es preciso recLlrrir, por
Lo recuperado en las excavaciones de 1986, diver- tanto, a las alineaciones de los muros de la infraes-
sasdovelas enla pars posticøy Ia propia clave del arco tructura.
en su frente principal, no dejaba lugar a la duda de Teniendo como fundamento esa alineación y los
que contó con un arco de descarga en el centro del soportes de las columnas, es claro que Iazona del ves-
tímpano. tíbulo contempló una segunda fila de columnas, pero,
El frontón contaría con los elementos esenciales ¿ sólo la segunda y quinta, o toda la fila? De los muros
como las cornisas que enmarcarían su parte central, el conservados, bien dibujados por Menéndez-Pidal'07,
ûtmPanutn. En la restau¡ación se han empleado inde- se deduce que son seguras la segunda y quinta y ya
bidamente las cornisas del entablamento, cuando en algo más que problemáticas la tercera, sobre todas, y
realidad el saledizo no figuró en ellas y eso ha desdi- la cuarta. En la restitución efectuada por los arquitec-
bujado su carácter. Su fo¡ma sería la de un triángulo tos tantas veces referidos se consideró la existencia de
isósceles delimitado con cornisas planas decoradas una segunda fila completa, lo que no parece muy pro-
profusamente, aunque nada de ello se encontró en las bable, pues los fundamentos de esas columnas no
excavacl0nes. eran claros.
lJna característica notable es la presencia de ese Nos atreveríamos a cuestionar la existencia de toda
rrrco rebajaclor cLì\¡a función es técnicâ, cle aligera- la fila v a adr¡itir la presencia de la segrrnda columna,
miento del frontón, más que decorativa, pues queda- que ha permanecido in situ, aunque mutilada en
ría cubierto en la superficie del Utmprtnum. La apari- parte, y la quinta con basamento seguro. Incluso, la
ción de diversas dovelas que lo formaban, en la pørs solución que proponemos como más factible, y a falta
Posticlt e incluso la que formaba la clave, avala su exis- de una confirmación en su día, es la posible existen-
tencia. Todo el tJlmpanum formaba una superficie cia de otras dos columnas en vuelta en una tercera
plena completada con hiladas de piedra a uno y otro fila, las correspondientes, también, a la segunda y
lado, lo que lo distinguiría del frontón de tipo [Link], quinta. Si aceptamos la primera posibilidad, los
tan empleado en Oriente y en edificios occidentales muros de las ølae de la cella se hubieran prolongado
claramente influenciados por esta arquitecrura, en los hasta la altura de la segunda fila; en el caso de la
que ia trabeación inferior está sustituida por la estruc- segunda, que estimamos, con los arquitectos
tura arqueada, en sustitución de la adintelada'u5. Martínez Vergel y Mesa Hurtado que nos han auxi-
La presencia del arco nos lleva ìnmediatamente a liado en esta tarea, como nuestra primera solución al
considerar el ejemplo de Talavera Ia Yteja, problema, a partir de la altura de la cuarta columna se
Augustobriga. hubiera desarrollado el espacio interior.
Con esta disposición, que se explica por cuestiones
relacionadas con la rnodulación del edificio, el arqr"ri-
tecto qlle programó el templo conseguía un vestíbulo
bien ordenado y diáfano, sin ese "bosque" de colum-
nas que no propiciaba precisamente la contemplación
105 Sobr. el lron¡ón cle cipo sirìo exisre un anrplia bìbliogLafÌa [Link] nen- dela cella. Es ve rdad que existen ejemplos en la alqui-
ción de sus caracreresJ origen r. desarrolJo, /:r L Crena, op. cit., 142 )43
y 179 SobLe la presercia de cste rìpo de frontones en edificios públìcos y
privados del occidente lomano, sobre rodo en Ponrpel'a: G. Spano,
"Pecnliaritá architerronjche clel rernpio pornpeiarro d'Iside", Snrli di nuti-
I 06
chitá clasica ffirtí àn colleghi e discepoli a Enmnnuele Ciacù, Napoli, Alt"r.r-Nog ales, Fot unt colonine, 167 -1 69

1940,2882. 107 art


J. Àl.r.ér.d.r-Piclal, cit., 214, ñg. 7.

306 La deco¡ación arquirectónìca en l¿rs cìudades rom:rnas de Occiden re


..TEI'4PLO
PROGRAT\ÍAS DECOR,{[Link] DEL FORO COLONI,,\I DE AIJGUSTA EMERITA. EL DE DIANÀ,,- TEIVÍPLO D[, CULTO INIPERIAL

tectura romana de ambos tipos, es decir, el qLle com- una galería o so/arium, en el espacio comprendido
prende toda una segunda fìla de columnas en la parte entre la cuarta y quinta columna, viene a dificuitar
delantera y el que dispone sólo dos, y hasta tresr08, elt aún más este difícil panorama.
los extremos, mucho más numerosos y efectivos' Pues
con ello se marca mejor el espacio de la habitación de El ttimenostt'
culto, cuyas alae se desarrollan a partir de ellas"'o' En torno al templo se estableció un área saglada
Como llega a explicar Gros, la fórmula más elabo- probablemente con jardines, témenos, cerrada por un
rada de esta estructura es sin duda la que en los gran- mwo, peribolos, pane de cuya planta pudimos estu-
des templos con fachada hexástila u octásdla presenta diar en el curso de esos trabajos. (Figura 5).
trn ..dobl"-iento de los soportes laterales ..ttr. 1", Una porción del cerramiento es apleciable en el
antas del muro de la cella y la columnata anterior: "El frente Norte, en una longitud de 26 m, con un gro-
papel de estas columnas en vuelta es esencial en la sor de 0,75 m y una altura máxima de 1,25 m (mayor
aprehensión de la fachada como unidad arquitectóni- aún en el paralelo a Ia fachada occidental), y también
ca donde los macizos predominan sobre los vanos; su en los otros lados, occidental y oriental, aunque con
significado plástico no es menos importante para la menor extensión aparente. Su construcción es de
definición del espacio luminoso del porche en conti- mampostería (opus incerturn) enhiladas más o menos
nuidad directa con el santuario y la péristdsis'\''' regulares de piedra bien careada. Se observan en las
Parece posible, por tanto, por Io que podemos juntas las típicas cintas o llagas de mortero"'.
apreciar por las alineaciones de muros y por otros El sistema constructivo del muro de cierre del área
detalles que referiremos, que el pronaos pudo com- sacra, en opus incertum, está bien atestiguado en ejem-
prender el espacio contenido entre el frente principal, plos galos. Igualmente ilustrativos, y bien documenta-
bien enfatizado en su intercolumnio central con los dos cronológicamente, son los que podemos apreciar
detalles decorativos a los que ântes nos referimos, y la en ciertos monumentos de Augusta Raurica, clonde
tercera columna, donde por cierto Menéndez-Pidal, Bender ha sistematizado el tipo de construcción en
en su referida planta, sitúa clos colttmnas, de menor varios períodos, conviniendo el que nos ocupa a su
diámetro, en correspondencia con la luz del interco- tipo iV, del tiempo de Vespasianor'r. En nuestra área
lumnio central, para marcar la entrada a la cella. geográfica contamos con el interesante conjunto de los
Todo ello, además, sería preciso relacionarlo con sepulcros conocidos como "Los Columbarios", mau-
la existencia de una cisterna, Pues en el interior del soleos de los Julios y Voconios, que están construidos
basamento, en la zona del vestíbulo, se Practicó una con paramenrcs de oPus incertum, muy semejantes y
cavidad para servir de almacenaje de agua que, a lo que fueron fechados por Bendala en la década de los
que parece, a través de canales, llegaría a unos estân- sesenta o setenta de la primera centuriat'a. También en
ques de la zona del timenos, a los que nos referiremos el Teatro y en el acueducto de San Lâzaro, a su paso
en su momento. por el recinto de la "Casa del A¡fiteatro", se puede
Si fue así, quizála cellø pudo haberse desarrollado aprecia¡ aunque con algunas diferencias, este tipo de
a partir de la cuarta columna del templo, una vez construcción. Finalmente,por referirnos a otros ejem-
concluida la referida cisterna. plos no menos significativos, contamos con el del
Si los problemas nos asaltan a la hora de conside- Têatro de Regina (Casas de Reina) estudiado Por nos-
rar la estructura del Prlnals, los que atañen a la ce lø otros, e¡ perfecto estado de conservación, sobre todo
son de mayor consideración y las alineaciones de los en Ia zona de| proscaenium Y qúe fechamos en plena
muros de la infraestructura deI podium no son lo época flavia"5.
expresivas que hubiéramos deseado. Por otra parte, la Visto que antecede, y en ausencia de datos signi-
1o

constatación de amplias reformas motivadas por la [Link], de documentos arqueológicos que no pucli-
construcción renacentista, con el establecimiento de

111
.Álu"r.r-Nog ales, Fo rum co lonirte, 17 | ).90.
112¡5¡¿. 173 ss. láms. 13 A y 48.
108 Sor lo, casos, bien expresivos, de los templos del Foro de César y del
113 H. B.r.l.t, Archäokgische (Jnterntchwtgen zar Ausgrabrmg Augst-
Foro de Augusto, Ios modelos en muchos aspectos clel templo cmeriten-
se Ambos, como se sabe, con estructum diferente en el posticum (peripte- Kurzenbettli Ein Beinøg zur Erþtschutg der römischen Rasthäuser'
roi sine posticam), cuentan con columnas a la altura de la segunda y terce- Frauenfelcl, 1975, 140 ss.
ra fila. Sobre la consideración de estas plantas véase P - ¡os, L'architectu- 114 M. [Link]"l., "Los llamados "Columba¡ios" de Mérida", H¿bis,3,
re romaine 1,14I-14 1972,253, figl 3,4 y 6.
109 Álvarer-NogaLes, Forwn coloniae, 1'I0 ss 115;.M Alvarez Martínez, "El teatro romano de Regitì', El teøtro en la
l lo Gror, Aurea templa, t23 ss. Hispanin romanø, Brdaloz, 1982, 275.

I;r decoración arquitccrórica en las cjtrcltdes toLlirnls de C)ccidente 307


JOSÉ ÀJT ÁLVARTZ NIÀRTÍNEZ ' TzuNIDAD NOCALES BÂSARRATE

mos hallar en la excavación, la estructura del muro Plst scãenam del teatro emeritense. Las dimeusiones
de cierre del témenos, parece corresponder, por del estanque son las siguientes: 12,20 m de longitud,
tanto, a un período posterior al de la inauguratio del 3,75 m de anchura y I,B2 m de profundidad. El
templo, que acaso pudiéramos centrar entre el perí- interior mide 1I,45 m de longitud y 3,65 m de
odo Claudio y el período flavio de acuerdo con los ancho.
paralelos aducidos de la región. Probablemente es en En el frente Notte son [Link] las huellas de un
esta época cuando se realizan algunas reformas en el pedestal con fábrica de ladrillo y revestimienro
complejo, que pudieron haber afectado a la parte igualmente de mortero hidráulico.
delantera, zona de la tribuna y exedra y al cierre del En el extremo contrario, se dispuso, al parecer, el
témenos. Acaso, también, sustituyó a otro muro de desagüe en un espacio que se acotó en una fase pos-
cie¡re ante¡ior que necesariamente hubo de existir, terior, como muestran las particularidades de su
de acuerdo con la estrllctura del santuario )r para arquitectura, por lo que se creó una pequeña cáma-
mercar su límite. Lo que sí es evidente es que el pro- ra de 1,75 m de longitud y el mismo grosor que el
grama iconográfico y decorativo tuvieron un inusi- de la totalidad del estanque, a la que se podía acce-
tado desarrollo en este tiempor16. der por medio de una escalera de cinco peldaños
La altura del muro era algo elevada y por ello su construida en la primera fase.
tipo constructivo clebió cle ser mixto, en mâmposte- El estanqrre era alimentaclo por dos canalitos qtre
ría en buena parte, prácticamente lo que se nos ha surgían del encintado del frente septentrional del
conservado y a continuación una obra de adobe o templo y qLle procedían, a lo que parece, de la gran
tapial, lo que queda explicado tanto por su unifor- cisterna situada bajo el prlnâls, que en 1973 pudi'
midad en cuânto a la altura conservada como por mos observar y que contaba con un nivel de agua de
cuestiones meramente técnicas"7. No creemos, por 2,40 n.
otra parte, dada la estructura del muro, su anchura y La existencia de complejos hidráulicos en las
la ausencia de muros c{e trabazón, de atar, que áreas sacras de los santuarios era frecttente, aunqtle
pudiera sobrepasar los cuatro metros. Además, no se las disposiciones varían de acuerdo con el carácter o
observaron indicios durante nuestros trabajos de la situación de los mismos. En Grecia ya se desarro-
bases para disponer un orden con pilastras o colum- lló el tipo de fuentes y estanques en los santuarios,
ll¿ls, Lln vcrdadcro póltico, por 1o que no nos dcl¡c- casi sicn-rpre rclacic¡nadas con el culto como dcuota,
mos pronunciar, como lo hemos hecho en alguna por ejemplo, el caso del AsÞlepieion de Corinto, en
ocasión, por la presencia de ese tipo de pórtico. cuyo témenor se dispusieron fuentes relacionadas con
El área sacra delimitada por el témenos fue ajar- la liturgia"'.
dinada y pavimentada con losas de caliza exacta- Pero estructuras similares a lo que encontramos
mente iguales a las que encontramos en la propia en el Templo de Diana, con connotacioues religiosas
plaza que exisrió delante del templo. y con carácter ornamental se empiezan a ver en los
En paralelo a las fachadas occidental y oriental, santuarios dinásticos a partir de la época de
se construyeron sendos estanques. El occidental Augusto"e, quizá siguiendo el ejemplo de algunos
estaba construido con baldosas de ladrillo y en su bien conocidos entre ellos el existente, y al parecer
interior se dispuso un revestimìento de mortero correspondiente a la fase augustea, en el templo de
hidráulico que dibujaba en las esquinas y en la Wnus Genetrix en el Foro de César, ante cuya facha-
unión de las paredes con el fondo la típica rnoldura da se ubicaron dos estanques''0.
en bordón o cuarto de círculo (Fig. 9).En las partes Ese esquema es el que veremos en Mérida y en
altas la coronación se destacaba por medio de silla- otras ciudades hispanas como Ampurias, Valeria y la
res de granito labrados. En uno de sus lados mayo-
les, el occidental, apaleció un canal alimentador de
r-nármol semejante a los descubiertos en \a pot'ticus
118 F. Glnr"r, Antil<e Bttmnenbatttcn in Griecltanland,\Yien,1983. Sobre
ripos de fuerrres en la zona oriental clel Lrperio, r'éase la excclcnte con-
¡ribución de Cl Dorl-Klirgescìrnìd, Pntnþbnnirtt in ltlainnsi¡ttischen
Städtcn Í1nþtiott ìnr Kontcxt, Bayerìsche r\l<adel¡ie der \Visserrsch¡lterr
116 1z¿"16 el capírulo correspordierte: Ár'arez-Nogales, Forrun colorina, Kommissìon z-ur Er; scìrung des antike n S¡ädteu'e ssens. Studien z,tlr arrri-
191-280 l<en Stadt (herausgegeben von Paul Zatker),7, Miirchen, 2 001-

117 E, 119 r\. Nû,u"rich-Asrnus, Basiliþa tmd Pottihts. Die Architeþnr dct
L..r,.n,. en la arquitectura domésrica, sobre roclo, la estrucrura
de un r¡ u¡o corììpuesro por una base de marrposrería colrpletado a par- Situlertbnllan nls Auclrucl¿ gewmñrhrt Utbanitiit in sPäter Rcptblil< unì
1,
tir de aquél por rapìal o adobe. De ahí que apatezcar esos bancales ¡otal- fiiher l{niserzeit, KöI¡, 1994, 84.
mente enrasaclos, cono podría ser el caso del 1èmpJo. 120 6 ¡,1 Ãmici, Jl Foro di Ces¿[Link] 1991,36.

308 La decoracicin arquìrectónìca eu las cirtdacles ¡o;lanirs de Occidente


"TEMpLo DE DIAN¡."- TElvlPLo DE culTo IMPERIAL
PROGRAÀ{AS DECOR,AIIVOS DEL FORO COLONIAL DE AUGUSTÀ EMERITA' EL

r
tu t å¡t

Figura 9. Detalle del estanque occidental. Foto: [Link]'

más cercana a nosotros Evora''' en éPoca augustea y En esta fachada occidental, en las excavâclones

julio-claudia. Son construcciones que surgen en los que practicamos en 1986, tras el derribo de una de las

complejos cultuales o cerca de ellos, generalmente casas adosadas al área del templo, nos fue posible,
estanques rectangulares o en exedra que adoPtan en además de conocer la cimentación del pórtico de cie-
más de una ocasión el ca¡ácter de ninfeos como es el rre, descubrir la presencia de uuas poderosas citnenta-
caso quizá del estanque del templo de Diana'". ciones, unos pilares regularmente ubicados y que no
parecen responder a otra cosa que a la base de un crip-
121 Th. H"[Link],, "Zu Typologie römischer Tempel auf der Iberischen
iopórtico, quizá de dos naves, que se estableció a lo
Hatb Evo¡a', largo de ese lado occidental.
Hom 56 ld ' Todo se desalrolla a Partir del muro de cierre del
"unr 986187",
MM, TèmPlo: témenos, construido en Lrn excelente oPus incertum de
romanos de Hlspania. Cuadernos de Arquitecnra, romøna, I, Murcia, 1992, piedra bien careada, en un trabajo similar alya refeti'
107-I17; ld., "Evora, Vorbericht úber die Ausgrabungen arn römischett
do para lazona Norte de la Pared'
Gmpet 1989- 'MM,35,1 s', Id',"81
,.-flo ,o-"n aciones"' I¿ el nundo È. .r. espacio aParecen unos pilares de sillares de
romano Actø ional de A Clti:ic¿,
granito de 1,20 m de altura en lo qlle puede apreciar-
ffarragona 511ll9l1993), Tarragona, 1994, 197 s; Th' Hauschild
yP
Sarantopoulos, "O tanque de água do templo rotnano de Evora Notícia
se (la altura sería algo mayor) y 0'82 m de lado, en
prelirninar da interuençao arqueologica de 1996", O Arqrcologo Portugaês, tanto que la altura de los sillares es de 0,40 m' La dis-
Série IV 13/14, 1995-1996, 429'440' tancia al muro de cierre occidental del templo, lo que
122 S. ,o, sólo
ha srrgerido, s, por el Prol
fiìarcaría el ancho de una de las naves' es de 3,65 m,
Ramírez Sádaba, la posibilidad ien conocidas,
aparecidas en los siglos pasados e dedicadas a las en tanto qLle la qlre media entre los pilares descubier-
ninfas y a las fuentes, pudieran complejo que
tos es de 4,40 m. Hay que señalar el empleo de ladri-
trâramos. Nos parece una inte¡esante observación.

309
Ll clccor¿cióu arqrLitectóriica cn lirs cjudrtles rolllaLl:rs de C)cciclclr¡r-
JOSÉ ÀIA ÁLVAREZ NIÀRTÍNEZ
. TRIN]DAD NOCALES BASARR,ATE

llo en la construcción del muro del criptopórtico/cie- accede a través de entradas angostas en algunos casos
rre occidental del templo, en la base del mismo. o más monumentales, lo5 menost'6.
Resulta diflcil hacer consideraciones sobre su Dentro del grupo que nos interesa destacaríamos
cobertura que pudo haber sido abovedada de acuer- por ilustrativo el caso del complejo cultual de
do con ejemplos bien conocidos, pero la falta de Conimbriga, estudiado por Alarcao y Etienne.
datos no nos permite hacer afirmaciones en este sen- El citado santuario contempló dos fases bien signifi-
tido. Sí parece lógico, debido a la distancia entre ese cativas y con sentidos distintos. Hay que decir que en
espacio y el comienzo del desar¡ollo del þørdo møxi- uno y otro câso con la construcción del criptópórtico
mu$ qûe existiera otra fila de pilares que delimitara como parte integrante del pórtico que rodeaba el edificio
la segunda nave, Este criptopórtico no e ra subterrá- religioso se pretenclió enfatizar en su papel elevrdo, domi-
ne,..r, sino semisoterrado. nante, el templo. En época de Augusto, primera fase del
La presencia de un criptopórtico en una zon tan complejo, la presencia del criptopórtico estuvo motivada,
clefinida como la que estudiamos es casi canónica y además, por ia necesidad de contar con un elemento de
sobre todo si la topografia lo exige. comunicación con aquella topografia un tanto compleja
Hay que ver, pues, estas construcciones como ele- de la ciudad lusitana existente entre el templo y el anti-
mentos claramente relacionados, sobre todo los que guo hábitat de la Edad del Hierro. Pero más ta¡de, en la
se observan en las zonas forenses, la mayoría de los renovación que contempló la ciudad en época flavia,
casos en 1o que ataire a los de carácter público fun- cuando su importancia debido al nuevo estatuto jurídico
damentalmente en Ia Galia e Hispania y también se vio aumenada, la reforma del ¿írea sâcra tuvo colno
muchos de los ejemplos itálicos, como íntimamenre objetivo no ya ese elemento de comunicación entre un
relacionados con el esquema de santuario, templo, hábitat ya no existente y el templo, sino marcar el signi-
plaza o pórticos de un área sacra121 e igualmente ficado del propio edificio religioso. Hubo, como los auto-
como edificaciones que coadyuvan al ordenamiento res de su estudio especificall, continuidad y renovaciónr27.
bano de Ia ciudad, sobre todo si se emplean para Pasa¡do a la propia estructura del criptopórtico
Li:':rr desniveles rnás o mellos pronunciados'ta, sir- conimbrigense, el augusteo era un lai'go con'edor al que
viendo en este caso como lugar de comunicación se abría unâ cripte. En sus comedìos contaba, para propi-
entre Llnas y otras zonas del conjunto al que se ads- ciar la separación del espacio en dos naves, con una fila de
.riben, camo aiitbulacrat2s. pilairs [Link]'ales de 0,80 m dc lado dispr-resros a
Su esquema viene determinado por sus funciones, 3,50 m. de ios muros, en tanto que la distancia entre los
por lo que las plantas responden por lo general a esos propios pilares era de 3,10 m'28. Gnemos que convenir
usos. Por lo común suelen adoptar una planta en U, que la similitud entre lo hallado en Mérida y lo de
con tres brazos de galería dìvididas en dos naves igua- Conimbriga es clara, tanto en lo que se refiere a los pilares
les y paralelas mediante una fila longitudinal de arca- como a su disposición, aunque en el câso del yacimiento
das o pilastras. Su cobertura es, casi siempre, above- portugués se pueda apreciil de manera más completa.
dada. Pueden ser subterráneos o parcialmente cubier- El criptopórtico flavio continuó la construcción
tos, depende de la topografía, por lo que para la ilu- anterior, aunque sus proporciones fueron más gene-
minación del interior son necesarios puntos de luz rosas. Su disposición en pi contaba con una anchura
que proporcionan ventanas o tragaluces. A ellos se de unos 7 m. Los pilares eran algo mayores, unos 10
cm más que los de la época augustea, y las distancias
hasta los muros y de ellos entre sí muy similares''e.
Es, corno decimos, la disposición que encontra-
mos en el templo de Diana, aunque sólo tengamos
123 E, ..t.l"do. el empleo cle la palabra crjptn para desigrar el crìpto,
pórtìco y su pórtìco en una irrscripción de la Bética: R. Erienne, "Culte
ìmpérial et architecture. A propos d'une ìnscripcrion de Lacipo
126 Un ,.ru,r.,. clel esquerna cle un cripropórcico se puede ver en R A
lBétique)", ZPE, 43, 1981, 139- 141.
Sraccioli, "Sulla desrinazionc c I'uso deì crìptoportici", Crlptopoïtiqu6,
' 'I ,ìiL)'oría de los au¡orcs se decanran por especificar esra lunción, aJ
59-60. Un ilrento de clasificación de los crìptopórticos por sus usos: C
rnargen de otras más secundriæ. Véase, por ejemplo R Àlarrìn, "Les crl'pro-
F. Giulianj "Cortriburi allo srudio della ripologia cleì criproportìci",
ocrriqLLes: problènre des origines", Clptopotrique:,26. En ello abunda igual-
\Xiud Perl<ins, ''ì-Jre cq'ptopor rico: a pracricll solrL¡ion rc ccr ¡¿jr CryVroltoniquc:,79 ss.
127 Erro, objerivos quedan perleccarnente claros rrirs el esnrcljo qLre cle Ios
, )1, ìì' l. rrs of Rornan urbarr desì gri', CTp t op orti quc:, i l -i6.

Ì 25 S" .l"n casos en los que sn firlción era criptopórricos conimbrigenses ¡ealizaron los llrtores anres alutlidos: J de
la de susten¡ar zonas ajardina-
Alarc¿ro - R Etìenne, "L'architecture des crvproportiqr¡es de Coninbrjqa
clas: F À4. Cifarelli, "ll criptoportico periforense cli Segni", Attiuità edili-
(Porrugal)", en Crl,ptolortiquas, 392-392.
zin de auargetistno ntunicipale fa tardn Rcpubblica e prinm etri impninle,
r28 ¡b¡d.,zt5
IVIEFIU, 102, 1992, 2,755-785. Ese parece ser el caso de la \'ìlla dcì
Misreri de Ponpeyt, cFr.773. 129 tb;¿.,3s2.

310 La deco¡acicin arquìrectt'rnica en la.s citrdades rolraniìs cle C)ccidente


pRocRAMAs DECORATIVOs DEL FoRo coLoNtAL DE AUGUSTA EMENTA. EL "TEMPLO DE DIANA"- TEMPLO DE culTo IMPERL{L

atestiguado lo existenre en el lado occidental, pero la delflømen P Atennitu Afer hubiera aparecido, según
nos inclinamos, de acuerdo con la norma' como ade- sus informantes, en las inmediaciones del templo'tn.
lanrábamos, por su planta en Pi. El análisis de los documentos ya referidos y algu-
En la misma Ltrsitar-ria, otro ejemplo bien significa- nos más, fundamentalmente epigráficos, llevó al reco-
tivo e iguaJmente relacionado con el uuestro, según nos nociclo especialista Robert Etienne a considerar al
muestran los uabajos de Hauschild, hubo de ser el de templo emeritense dedicado al culto imperial sin
Evora, donde, eu las úldmas excavaciones se encontraron lugar a dudas ¡ además, precisó, al culto de carácter
unas estructuras que Pafecen correspondef a un cripto- municipal. Los hallazgos Posteriores han venido a
pórtico, que la topografia clel lugar sin duda exige'''. refonat esta teofía como veremos en su momento'37.
Con Ia consideración de los descubrimientos de
El templo de Diana y su advocación'" "Pancaliente" por parte de la Dra. Squarciapino tomó
Las ruinas del edificio, a excepción de algunas des- fuerzala teoría de la adscripción del área del templo
cripciones un tanto singulares que recogemos en el de Diana al culto imperial'3'.
capítulo correspondiente de nuestra monografía, Por nuestra parte, en el trabajo que dedicamos al
siempre fueron consideradas como pertenecientes a monumento en el Simposio Internacional que orga-
un templo y es natural que se intentara adscribir la nizó el Profesor Blanco con motivo del Bimilenario
fâbúca a un culto determinado. nos pronunciamos, con el análisis de diversos docu-
Fue Moreno de Vargas el autor de la teoría de su mentos, por su adscripción al culto imperial"e, lo que
advocación bajo el nombre de la diosa Diana, Porque' actualmente no ofrece ya la menor duda.
como él lo explica, era semejante al de Efeso conside- Por su parte, los datos que proporcionó el estudio
rado una de las siete maravillas del mundo y en su del programa iconográfico del edificio, obra de
afán de aportar gloria a su ciudad no tuvo empacho Nogales Basarrate, no dejan lugar a dudas acerca del
alguno en hacer esta conside¡ación'3t. carácter del templo y de su área, con la que formaba
Esa identificación con la diosa hizo fortuna y así se un todo indivisible como veremostao'
r:epitió en los siglos siguientes por Parte de lo.s cronis- Adernás, la propia planta del edificio con la pre-
tas e historiadores locales'". sencia de una tribuna e¡ la. Pdrs tntica a imagen 1'
Fue Hübne¡ el primero que se Percató de la posible semejanza de ejemplos bien conocidos de Roma, de
adscripción del templo de Diana al culto imperial. Para donde procede el modelo del edificio emeritense, avala
ello se basó en Ia existencia de un ønøgþpbum de plata nuevamente su adscripción al culto al emperador.
que formaba parte de la Colección Gayangos como pro- Si a ello añadimos los hallazgos producidos en las
cedente de Mérida'3a. En dicha pieza se veía r:epresenta- úldmas excavaciones, con varios epígrafes de alguna
do un templo, en cuyo epistylium aparecía la inscrip- manera relacionados con el culto imperial, no es Pre-
ción. DMO ANTONINO PIO AVG' que él creyó iden- ciso que no haya aparecido la inscripción fundacional
tificar con el edificio emeritense. Posteriormente, abun- del templo para saber a quién estaba dedicado'a' .
dó en esta teoría con la consideración de otros datos'35.
Lo expresado por Húbner fue seguido por el Padre 136 p¡rr, "Excursiones epigráficas", BRAH,1894,99-100y n" 63,104'
¡
Fita, quién tuvo en cuenta la existencia dela citada' pieza Etienne ha puesto en tela de juicio de que se t¡ate del mismo personaje
que aparece eu Montoro, en un epígrafe donde se indica su condición de
¡ además, el hecho de que una interesante inscripción, jlamrn,.fr: Le nlte impéria\,203, nora 2. Ahora, tras la aparición de Ia
inscripción entre los fondos del Museo Arqueológico Nacional, el hasta
aho¡a conocido como P Attenius Afer, en realidaà no es tn fl¿men
y si tn nugustalis y su nombre exacto: P Attenius Ama /-/. Sobre esta rec-
tificación: J. L. Ramírez Sádaba, "Panorámica religiosa de 'A'ugusta
Er¡erita". Religio Deorum, Actas del Coloquio AIEGL, 1988, 394'Una
I30 y¡¿. nora silpra. Th. Hauschitd, "Evora Über die Ausgrabungen am nota de lo mismo en J C. Saque te Chamizo, Las élites sociales de Augusttt
römischen Tempel 1989-1992. Die Konstruktionen", A4M' 35' 1994' Emerita, Ctadernos emeritenses, 1 3, Mérida' \997, nota 587' 146'
328 ss 137 Eti"rr., Le culte impérial,220-22I y 4\4-415.
1 3 1 Álvarer-Nogales, Forum coloniae, 281-303. 138 MFlori"r.i Squarciapiuo, "Ipotesi di lavoro sul gruppo di sculture da
132 B. Mo..ro de Vargas, op. cit.,78-79. "Pan Caliente",,4ugrßta Emerita, MÀrid, \97 6' 55-62'
139 Martínez , Augusta Emerit¿, 50-57
133 ¡. ¡
Forner y Segarra, op. cit.,35. Curiosamente al analizar las erni- I. M. -ÁJvarez
siones de la ceca colonial y referirse al tenplo tetrástìlo que aparece en el 140 Aurr.r-Nogales, Forum coloniae, 1'91ss. IJu avance del mismo enT
reverso de una de la época deTiberio se debate en la cluda de iclentifìca¡- Nogales Basarraæ. "Dos retratos femeuinos del "Tèmplo de l)iana" en
lo con el templo de Diana. El historiado¡ Fernández y Pérez no acepra ¡t¡¿li¿ì', Anu 2-3, l989-l99}' I83'l94 Eød, "Programas iconográfìcos
abierramente esa teoría: op. cìt.,50. del Foro de Mérida: el Templo de Diana', II Reunitjn sobre escuhura roma'
134 E. Häbt"r, Die antiþen Bilduerlee in Mndrid, Berlin, I 862, 27 I-272 rut en Hispønia, Tarragona, 1996' 115-1L34.

No parece quc seâ segurâ la procedencia eme¡irense cle la pieza' 141 5o6r. Ia advocación del tcmplo: ,{varez-Nogales, Fotutn coloniae'
135 c.r.L. Ir, 4so. 281 ss

l,a tleco¡¿cióu arquirecróttìca en las cirrcllcle.s ¡c¡lllalras de Occiclcrrte


JOSÉ JVIA ÁL\AREZ IVfARTÍNEZ 'TRINIDAD NOGALES BASARRÀTD

Los programas iconográficos'at sin empleo del mármol'au, a pesar de que el uso de éste
El análisis de los programas iconográûcos nos per- ya era un hecho en pequeíra escaJa en Augustø Emeritala?.
mite, además de trazar la evolución de la fisonomía Se precisarán algunos años más para poner en marcha la
del Têmplo y su espacio, corroborar su inequívoca explotación de las canterasr4s con el fin de sadsfacer la
vinculación con el culto imperial (Fig. l0). demanda de los grandes programas públicos.
La revisión de los materiales procedentes del templo y Este mismo panorama se dibuja para el Têatro y el
su entorno ayuda a inferir numerosas reflexiones sobre el Anfiteatrotae, que poseen pequeños vestigios orna-
Gmplo de Culto imperial y sus fases, los taileres que eje- mentales de los momentos inaugurales, especialmen-
cuta-ron estos programas y sus evidentes lazos con otros te en estuco cuidadosamente trabajado, acompañado
espacios públicos, las sucesivas etapas que se documcntan dcl bronce'tn, inauguiatioîlcs qrt.' datamos sin ploble-
en la elaboración y transformación de dichos programas y ma gracias a los epígrafes monumentales de ambosrsr.
los temas elegidos para a,rticular el discurso de ias imáge- Las obras escultóricas de este período del templo de
nes que tan eficazmente la política augustea supo emple- culto imperial se amortizâ.ron apenas años más tarde, cuan-
arta3 y
que las dem¿ís dinastías aseguraron como parte do la marmorización del complejo circundante, que culmi-
garante de su futuro, siendo especialmente receptiva la nará en este espacio fo¡ense con la plena exalación del posi-
dinastía julio-claudia'aa. El espacio forense debió concen- ble Augustzum"', en el que pa-rticþan mlleres foráneos't3.
trar unâ imparable actividad y ser centro receptor de la En las excavaciones del Templo de 1973 se recuperó
mayor atención ciudadana y oficial, en aras de propiciar la un roleo vegetaL en broncer5a, exponente de esta primi-
dignidad que ese espacio, celtberrimus brus, merecía. tiva fase decorativa del recinto (Fig. I 1). Se había consi-
Se han sorteado va¡ias dificultades a la ho¡a de analiza¡ derado una obra de aplique, pero tras revisar los rasgos
el programa exhumado y asociado con el Gmplo: parciali- formales y estilísdcos dela pieza, parece evidente su per-
dad, ca¡encia de contexto y amonización, como factores tenencia a la primera fase decorativa del Templo't5.
definidores de un rico campo figurativo que debió ser en
origen un paradigma en la Colonia, pero además la deco-
ración arquitectónico-estatua¡ia del templo ha de servir de l46Virl. Alt^rrt-Nogales. Fortntt coloni¿e, en esre misrno volunren
elemento de a¡rálisis e interconexión con otros emplaza- CapítulosVVlylX
rnientos coloniales de la entidad del recinto teatral, el Folo 147 T. Nug"l.. Basarrare, El retrato, 173 ss; Eacl. afi. c;r. suprd
Provincial o eÌ posible,4ugtßtcluix de esre rnismo cornplejo. 148 g,,' unr cje rr¡ clispuìclad
crite¡ios Nosotros propu{nirrros sienprc
cle
unâ tempranâ introducción del mármol, a pequeña escala si se quiere, pero
En términos generales, y siguiendo la documenta-
los primeros retratos privados coloniales ponen de mauifiesto que el nrármol
ción conservada, es posible establecer las siguientes fases: era de nandado para elaborar numerosil esraruð rerrato de fìn funerrio
lJna primera etapa decorativa del Templo de Culto desde la fundación colonìal. La penecración del mármol como materia !ec-
¡ónico-decorativa, y por ende necesaria a gran escala, pudo precisu de algu
Imperial deI fontm Coloniøe. Granito estucado y nos decenjos hasra conseguir arrancar el proceso de producción de las cante-
bronce como soportes del mensaje público. ¡as. Sobre este lenórneno: Nogales Basarrate, El rennto, I73 ss1' Ead., "La
Los talleres de los programas estatuarios marmóreos escultura del terrjtorio enreritense. Reflejos de la economía y procluccìón en
Lusitania Ronrana", cn Gorges y Rodríguo (Ecls ) 1999,483-497; End., tr
de fase tiberiano-claudia. cir , en T. Nogales Basarrare (ed). Mnteriales 1, téoicrc cscuhóricæ eiz Augusta
- Los elementos ornamentales de los siglos II y III. Emeritay onrc ciudada dr Hispani¿,\4érida,2002,227 ss.

La primera etapa decorativa del Têmplo de Culto i49M Pf"rr.r, arr cir Sta¿hbild untl ldeologie, 100 ss; R. M. Durán
Cabello, "Técnicas de edilicia româna en lvfé¡ida, I", Anas 415,1991-
Imperial del Forum Coloniae. Granito estucado y 1992, 45-80: Ead. Estuclio arc¡uitecthico dil Tèatro l,Anftcatro de Augusta
bronce como soportes del mensaje púbiico. Emerita: nuauns bases arqtco/ógicas para la bistoria de la ciudatl. (Têsis
El templo fue programaclo, trazado y desarrollaclo en Doctor¿l inérlìtn) NIadrid, 1995; \V lillmich. Die Präsenz des
Kniserhøuses im Tlteatcr der Colonia Atgustø Ernerita, N4ünchen, 1995.
buena medida en los años primeros de la actividad colo- (lvlanrrscrito er prensa) ;T. Nogales Basarrace, Espectåculos an Attgrsta
nial, siguiendo la tradición itálica, en granito estucado'r5, Eu rri tn, Btdajoz, 2000, )7 - )8.
150 Sobr. las Ìetras cìo¡adas la primera referencia en T. Nogales Basarrate,

I 42 "B¡onces ¡oma¡ros de Augusta Emeriti', AÀ.W, l,os Btonces rotztanos en


Álrnr.r--Nog ales, Fo r uru co loninc, 19 \ -280.
E:pnún, \4aè'ticl, 1990, 104-105; J. L Rarnírez Sádabt Cattílogo de lns
I43 P. Z^nk y cl poclct dc lns intrigenes, Madrid, I 992.
r, Artgusto inscriqciouas ìn4ariales de Augustn Enerìta, Ctademos encritenses 21,
t44 CH B Rose, Dynstic Contnttntorntion antl Intperìrtl ?orn'[Link] il À,térida, 2003, 25ss I-árr. \'ll.
th þtlìo-Clatrdìan pariod, Nel, \brk, 1997, pasin; D. Boschung Grnr l5l Irl prog."nr" decorarir.o de.l
.lèar¡o
er¡e¡irense ha siclo analizado con
Ar!gL!tt/t UúerlLtcltuugcn zn Auftallutg, \Y/irþl:ilg und [Link] dcr profìrsión 1,co;rpetencJa por \l 1iiìlnrich, Dic Präscnz (en prensa),
Stnntcngru2¡ctr dcs juli:ch-clnurli:cltut Ktisarhnttscs, (À,lonunrenta Arrìs figs 8- 1 2; JL Rarn Ír ez. Sát1aba, ap dt. 25 ss.
Rorrarrae )C{XII), À fainz. arn RJre in, 2002, pnssitn. \52 y;r¡. Álvarez-Nogales, Fortnn coloninc, CapícLrlo IX Þìl Templo el
145 NI Plrnrr.r, at¡. ctr Sta¿hbild rtncl Llaologia, g0-93; Vi. Trillnrìch, arr. 1,
Foro,305-322.
c:¡ lbid., 302-304; De la Barrera, Lt dcconcitin, 137-147;T. Nogales 153 ¡. f¿ Barrera, La clccotnciótt, patsittt
Basarrate, 'Augusta Enrerìta (N{érìda, Spanien). \,'on der Graritsradt [Link]
154 AJu"..r-NogaIes, Forun coloniøe. Catâ)ogo n" 55,261-265.
À{armorstadt", Die Stadt nls GrossBnustalle (Berlin 200}). Berlin, 2003.
t55 h¡d,270_27r

312 l.a tlecotación arquitectónica en las ciudadcs romirnas de C)ccjderte


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sobre trama urbâna reto-


Figura 10. Piezas destacadas del programa decorativo y su lugâr de origen en el recinto del templo. (según T. Nogales Basarrate,
."ä" d. l" original del Corror.ià, p'Íano del Templo de R. Mesa y J. Ma¡dnez y fotos de C. López) (con indicación del n' del câtálogo).
JOSË ÀIà iiLVARTZ IVIARTINEZ
. TzuNÍDAD NOGALF,S BASARRATE

Fiû -, a r I . Roleo de bronce de la decoración del templo. (Foto: C López)

Aplicar el bronce como elemento complementario


det granito o las piedras calizas estucadas no es nove-
doso, especialmente en época augustea y en regiones Figura 12. Decoración aplicada en bronce del foro de Asis (según Gros-
Theodorescu).
donde la piedra local precisaba de ornamenta. Los
paralelos mencionados en el estudio de Rossignani'56 seguiría las soluciones de la epigrafia oficial del Têatro
sobre los apliques en bronce en la arquitectura, y los antes citada.
ejemplos de Gros y Theodorescu para el Foro de Llama poderosarnente la atención que sea una sola
Asís'5'(Fig. 12), en el que restituyen Ia ornamentación piezala recuperâda. Laamortización de lazonase efec-
en bronce de este complejo, son bien ilustrativos'5t. túa tempranamente y el metal es Ia materia más codicia-
Este aplique sería una de las piezas de la decoración da y expoliada de todos los tiempos'63. La realización por
arquitectónica del templo augusteo, ante la inexistencia partes facilitaba la posible rapiña de las piezas decorati-
y la incapacidad de resolver los elementos aéreos del vas que se fundían por trozos y esto favorecía, a su vez, la
complejo en otro material, dada la dificultad de tratar rápida eliminación de su lugar de origen. La disposición
el granito local'5t. Las dimensiones del roleo, al que fàl- de las perforaciones, en lugares relatìvamente visibles
tan además algunas partes complementalias, que le pero seguros también es otra nota a considerar e la hora
proporcionarían mayor altula, pueden encajar bien con de pensar en su colocación elevada, o poco visible.
el posible rnódulo del Têrnplo'oo. Si fi-relon estos roleos Esta hìpótesis, como una aporteción, tiene adernás
parte del edificio o simplemente ornato de muros infe- en cuenta que la vigencia del roleo como icono augus-
riores no es posible determinarlo; por otra parte, es teo y la dignidad merecida en el Têmplo de Culto
cierto que Ia decoración arquitectónica se pudo haber Imperial coloniai requería de un aparato escenográfi-
pintado o labrado en los elementos estucaclos del edifi- co de cierta envergadrÌra.
cio, tal como vemos en los espléndidos capitelesr6r, pero
el cuidadoso tratarniento del estuco de éstos merecía un Los talleres de los programas estatuarios marmóreos
complemento acorde con su entidad, y sin duda que el de fase tiberiano-claudia
bronce estaba a la altura de las circunstancias. En un segundo e inmediato momento al de la inau-
En bronce cabe imaginarse la inscripción dedica- guración del complejo, en fase tiberia¡o-claudia, se eje-
toria del Templo, tal como se muestra en la Maison cutan ya obras ma¡móreas para las series estatua¡ias alu-
Carrée'62, en la fachada principal. El expediente, pues, sivas a la familia imperial. ¿Habría estatuas de culto o
simplemente se trataría de acrolitos como en otros con-
textos'6a que fueron paulatinamente amortizados corl

156 À,f P Rossignani, "La clecorazione a¡chitetronica ìn b¡onzo nel otros fines? Nada sabemos de estas tempranas obras,
mondo ¡omano", Cottributi de/l'I:tituto di archcologin Uniuersità cattolì- pero su presencia debe colocarse en el origen delTèmplo.
ca dcl Sacro Ctore JI, À4ila¡o, I 969, 44, ss. Dada la posible advocación del edificio'65, no sería extra-
157 P Gro, y D. Theodorcscu, "Le nrur Norcì clu Fo¡um d'Assìse.
Orrcrren tation paúérale e r specialisa¡ion des esprces" , I14EFM, 95, 2, 1)85,
892-897 .:, "L'aurcl clu Forum d'Assise", lvlEFRA 97 , l98t , 693-710
l5B Álvarer-Nogt)es, Ì'ot unt coloniat, Ègs 52,53 1'54.
163 P Ro,l,ig,'., Oliva, arr cir. Btout,s,63-70
1 59 T. Nug"l", Basarrare, arr cir 2002 164 D. [Link], Gcns Artgustn [Link]'trchungen zrr Àt$tclltutg, wirÞwry
160 y¡¿. ÁJvarcz, Nogales, Fottnt colorina, (Anexo clel capítulo IY de la
ru td Bedeunng dar Stan utgt t¡pnt dcs þt li sch-clnu discy'tcn l(ni¡crhu sts,
t

It4etrolo gía 1. lvf od ulació n) (Morumelra Ar¡is Ronranae )OOOI), À{ajnz am Rhein, 2002, 8-9 láms.
16I Wd. Ñr^rrt-Nogales, Fortøn colonine,l06 ss Fie 23 v láms.331, 34. 2,1.3 y 2,2 4
162 R. .Au.r1, P Gros, La Maisott Carrée de Nîncs, [Link] Supp. à 165 Vid. Alt,^rr-Nogales, Forunt coloniae, Capítulo sobre ìa advocación,
1,
Gallia, Paris, 1979, 177 -195, lÁnts 20, 39 y 41. 28t-304.

3t4 La decoración erquìrectónica en las ciudades ronrrn¿s de Occidente


PROGRAMAS DECORATIVOS DEL FORO COLONTAL DEAUGUSTA EMERITA. DL "TEMpLo DE DIAN,A."- TEtvIpLo DE culro IMPERIAL

óo que una estatua colosal de la Deø Roma, a la manera mía del desnudo masculino'75 (Fig. 14). El uller, conocedor
de las de Leptis Magnar66 o de la italicense del Foro'6' de los tipos y modas imperarites en la fase tiberia¡o-clau-
ecompañara al inicial prograrna del complejo. Cabe pen- dia'76, recurre a ejemplos bien represenrativos'7:. TaJler que,
sar que los patrones metropolitanos debieron pesar a la posiblemente, efecnLaría el grupo procedette de Contibuta
hora de plasmar la estatuaria de culro'6'. Iulia Ugrlntmz compuesto por clos togados y un empera-
Al margen de hipótesis, el togado semicolos¿1l locali- dor dentro del Hifwmnteþ,prlr, que ha sido fechado en fase
zado en el jardín del andguo Palacio, y posiblemente ta¡dotiberiana-claudia''s. Tänto el emperador como la fac-
procedente de Ia ce/ltt del ediûcio'6e, tiene un evidente tura de los dos togados se acerca bætante a los cínoues eme-
paralelismo con el togado colosal del frente escénico del ritenses. Tämpoco descartamos la vinculación del taller con
Teatrol7' (Fig. 13). Ambos ponen de manifiesto que son el emperador del mismo tipo procedente de Conimbñgø'7e.
presumiblemente del mismo taller. Las mismas solucio- El grupo, ambos emperadores tipo Júpiter y la
nes en las dobleces del plegado, el mismo tratamiento en emperatriz tipo Koré, forman Lrn todo, al que podrían
adherir parte de la toga al cuerpo del va¡ón en sus zonas corresponder anto la mano colosal sosteniendo una bola
más sobresalientes, la mistna posición aúlicay digna, tal como el ârftnque de hombro y de pierna con lo que su res-
conìo se corresPonde con el rango del personaje. titución puede completane algo más'''. El patrón se estaba
El togado delTearro ha sido fechado en época clau- repitiendo por el resto de las provinciastt', con paralelos muy
diatT', pero nosotros proponemos adelantar levemenre cercrnos en Lepti"s Magnìtt, de una gran calidad, o más
la fecha para ambos al momento tiberiano-claudio. secr-rnda¡ios como el de Sassari (Tunis Lybissonzs)"3. El esque-
Nada tienen que ver ambos togados colosales, que ma se debió expandir con gran amplirud y npidez, júty
^
representarían a emperadores o miembros de su familia, por la enorme [Link]ón del modelo y por su elevado conte-
con los que forman la serie del postble Augusteum, fuma' nido simbólico"a. El patrón se advierte en Hispania en varios
dos ya por el taller de C. Aulw. La posibilidad de que el grupos de estatuasrs5; siguen dicho ejemplo: Córdoba''6,
mismo taller sea el encargado de efectuar la marmoriza-
ción de la scaenaefons teatral y el programa estatuario del
Tênrplo de culto imperial del Fontxt Colonine no es algo
175 Ált"rcr-Nogtles, Forum colonine, Espccialmenre con la obr,r conser-
aleatorio. Establecer qué proyecto se eFectuó previo a[ vada cu Sevilla, 196-200 Catálogo n" I
otro es harto complejo sin disponer de una epigraffa con- 176 D. Borrhung, op ,it.
cluyente y manejando ta¡ sólo argumentos estilísticos. 177 ¡1.ç Niemeye¡ op tit., 101 ss; C. Maderna, Iuppiter Diotnede: und
Hay que adenrrarse en los esquemas del programa de fu[erl¿u nl: Vorbilcter f.h tdmiscbe Bidritstatuen Untarsuclnntgen zunt
rijmischen st¿tuøriscben Idealportät, Heidelberg, 1988, 169 ss; D.
ambos monumentos para percibir que entre los dos pro-
Boschung, op cit ,180, ss.
yectos hay algo más que casualidades. 178 G"rrigu.,, op cit., 1-2,láms. III
1,2.
Entre la estarlra del Êente escénico del Teatro de empe- 179 y. ¿ç Sotza, Corprs Signontm Impetii Romani. Portugal, Coirnbra,
rador tipo Júpiter estanterT', Hüfnøntelrypul", y las del 1990, 2l-22, fig. 37 ; J. A. Garriguet, op. cit, 23, lám. X, 2.

Gmplo tipo Júpiter sedenterTa se constata r-rna innegable 180 ¡t r*-¡o*¡es, Forutn colnniøe, 196-215. at. n" 1-6, láms. 55-61.
l8lD. [Link], [Link], l80,ss.
similinrd a la hora de uata¡ tanto los paños como la anato-
182 iltirt., B-21.
183 D. [Link], [Link].,240,lâm.29 c.
184 S.B..roirt, "Le prìnce en répresentation: visibilité et accessibilité du
166 D [Link] , op ch, 8,lám 2,2.4,
I 67 pouvoir imperial romain d'Auguste à Constantin", en [Link] et alii
P. Lrón, Es culhtras de Inilica,sevilla, I 995, 1 50- I 5 1.
(Eds.) Inages et repr¿senùltions dr Pouuoir et de l'ordre social dans
168 D. Fi.h*i.h "Iconographymd ideolory: thestatue group in theGmple
l'Antiquité (Aagers 1999), Paris, 2001, 249-259.
of Mars Ultor", Collnquhrm on the Principate of&ugrtrc, Otrawa, 1996. 1 85 G"rrigo.r, 2002, pasim
169 r{u"r.r-NogaIes, Forum coloniac, 215-220. Catálogo n' 7y láms.
186 p ç6^, "Hacia una nueva visión de la Córdoba romana", P León (ed.),
60,61 y 88 A. Colonia Patricìa Cotdub¿: una refbxión arqueohgica, Sevtlla, 1996, 17-35:
170 \ø lill-i.h, "Novedades en torÌo al pro¡çrama iconográfico del cea- [Link] et aliì,"A¡alîsts arqueológico de la Córdoba romana: ¡sultados e
tro romano Mérida', T. Nogales Basarrate (ed.), Acta: de la I Reunión
de hipótsis de la irrvestigación", en P hón (ed). Coknia Paticia Corduba: una
sobre esculhtra rzTndna €n Hispania, Madrid, 1993, 114-116, lám. III; J,A. reflaión atqueohþr¿, Sevilla, 7996,87-118l' J. L. Jiménez, "Notæ sobre un
Garriguet, La imagen del podn' impetinl en Hi:panin Tipos esratuarios fragmento escultórico procedente del recinto presidido por el Tèmplo rotna-
España CSIR II,I. Mucìa, 2001, 9,Iám. V1; ÁJvarcz-Nogales, Fortm no de la Calle Clauclio Marcelo en Córdobd', Axas dt k II Rnnídn sobre
coloniae,217-218. Iám. 88 B. Escultura rom/trn/1 en Hispania, Tarragona, 1996, 49-57: J. A. Garriguet, T.
171 liitl-i.h, Ibid, a¡r. cit., t14. Brbado e I. Lópa, "Btatua mmculina sedente', en D. Vaquerizo (ed),
172 Ah'dnb¿ en timpos dt Sénecø.( Catálngo dz la exposicìón), Córdoba,1996,58-
\ø fiill-i.h, Hispanitt AntiErø DenÞmälrr der Römerzcit, Mainz,
59;LLópuyJ. A. Garriguet, "Estatua femenina sedente", etr D. Vaquerizo
1993, 282-283, lám. 5 I a; J A Garriguet,, o7. ch., 8, lân IY,4
(ed.), Ctirdnbn cn tiempos de Séneca.(Catálogo dt k upuicidt), Córdoba, 1996,
173 g. ç. Niemeye¡ Studien zur stahtttrischen Darstelhmg der römischen
60-61,; J. -4.. Garriguet, "Retrato de h
emperatriz Livia", en D. Vaquerizo
Kaiser, Berlin, ),968, 54 ss; S Maggi, "Augusto e la política delle imma- (ed.), Airdoba en tiempos dt Séneca.(Catákgo de Lz øquii,ín),Córdoba, 1996,
gini: lo Hüfmantelrypus", RdA 14, 1990,63-76. 50-51; I¿l., "Retrato del emperadorTiberio", en D. Vaquerizo (ed.), Cdrdoba
174 Alur..r-NogaIes, Forum coloniae, 196-204. Catálogo n' I y2 en tiempos dc Séneca.(Catdkgo dz k aEosición).

La clecor¿ción arcluitectóricir eu las ciudacles ront¿nrs tle Occiclerlte 315


JOSÉ À{A ÁLVARI,Z ì\TARTíNEZ ' TRINIDAD NOG,{I-ES BASARR,{]'E

Figura l3 a. Estatua de personaje masculino procedenre del templo l3 b Estatua de personaje nasculino procedente del frenre escénico del teatro
(Foros: C López y D-AÌ, [Link]. R248-89-2. Foto J. Pattcrsol )

SaguntotsT o Itálica'08. Las estatuas femeninas imperia-


les tipo Koré están bastante expandidas, como las del
Têatro de Segóbriga'te o Tarragonare'. A este elenco se
unirían las efigies de emperatrices como Antonia

Córdoba, 1996,52-53;11, "Un posibÌe edificjo de culto imperial en Ia esqui-


na surate del fo¡o colonial de Córdo6ì' , Antiqrin: 8, )'997 ,73-80;1 López,
Ëtatu¿s ruasatlinrc tngadu ! est¿¡1a5 f¿ruenhtrc uestìdtts en co/tcciones cordobe-
sns, Córdol¡a, 1998; Ead., "Estatuas lemeninas procederrtes del espacio públi-
co de los Altos de Smta.Áura en Colonia Patrici¡ (Córcloba)", Habis 30, 1999,
329-351 J. A. Grriguet, "Reflexiones en torno al denonriuado "Foro de
Altos de Surra Ara" y a los comienzos del cuho djnástico en Colonia Pnn icia
Cotútba",.4AC I 0, 1999,87-113;[Link] J. A. Garrìguet, "la decoraciól
escukórica del loro colorjal de Córdobi', en I? I-eón y I NogrJcs (Coord),
,4arc de l"t III Raunirjn sobtt esttlilutl rontana n .Higaiûa (Córdoba, 1997),
N{adrid, 2000, 47-80; Garriguet 2001; D ì:-jshu'jck, 'A Nerv Forum at
Corcluba", Latotuu 59, 2000, 16-104.
lB7 C. Arr,[Link];, "Sagrurto", en Tiillmich Stndtbild und \deologia, 248.
l8B Ìì L.ór, op ci.t., p 54; N'
JÀ Garrieuet, op tit,47,lám. XlX,4, caL.
65
189-A B"lil, "EscultLr¡s ¡onrlna-s cìe la Perírsula ibérica lJ". ßSAA,YLll/,
19- 8, 349 -3: 4, n' 34; ìrf .ALragro l)asch, .Scgribriga I97 8, 64, lárrs 39-
40-4); N'l Ftchs, (Jtttetsttltutlgcu zl!.ï ,AusJltlfttltg rörttisltar Tltcaø iu
Jttlieu und dn'Mcstprouhzrrt dcs Intl,criunt Rontttintnt, lvfainz, 1987, I 83,
lá¡¡.77,2; C Sesé, E/'lliiro rotnano dr Segóbtìgn À4adrid, 1994 (ejcnr¡lar
de'Iesis Docto¡al nrecanografiado ìnédito); J A. Garriguet op cit,33-40;
D Boschung, op cit, 89-91.
Figura 14. Tènrplo y grupo estatuario imperìaì del recirto. (Según T.
190E M. Koppel, a7 cit.,98-99,ìán59,3-4
Nogales Basarrare, Fotos de C. López).

316 Ll cleco¡acìól arclrLitecrónìca en las ciudtdes rorn:ìna.\ de Occidenre


..TEì'IPLO
PROGRAT\IÀS DECoR,ATIVOS DEL FoRo COLONIAT DE AT]GUSTA EMER]TA. EL DE DIANI\,'_ TEMPLO DE CULTO IIV{PERfAL

Minor y Agrippina Minoìe' o las seíroras de las élites [a conocemos cada día mejor20L, hay nuevos elementos

Iocales'", posiblemente dedicadas al culro imperial de inforrnación, epigráficos y escultóricos, que permi-
como nota de su status, y que incluyen sus efigies den- ten avaîza.r en centf os talì singulares como
¡ro de los repertorios oficiales, como en la gran lnayo- Sego brigato', Tarragonator o Cartagena'oa.
Los clel
ría de los complejos públicos clinásticos'e3 respetando ¿Dónde se ubicaban estos grtlpos din:ísticos?.
-lèmplo emeritense clebieron segLlir ciertas paLltas qtle se
la iconograffa implantada'e{.
Como parte del progranÌa iconográfico hemos de registran en otros ceÌltros: los emperadores sedentes tipo
referir dos pedestales estatuarios; uno, de la colección Júpiter, al que se incorporarían las emperatrices, en la zona
del Palacio del Dr-rque de la Roca' retallado para el anterior del Gmplo, en [a especie de tribuna qlle áLtn se
escudo heráldico'ot, del que sólo se lee en capital la observa, y para ello contarnos con el excepcional ejemplo
palabra AGRIPPINAE y el inicio de una segunda de Leptis Magndot. Al igual que en LEtis Magnø' aIa
línea que ha sufrido damnatio'e6. ¿Se trataría del marìera de rcsffa, se adelantaría hacia la plaza este reperto-
pedestal de la estatua de la emperatriz de la que sólo rio en imágenes, que se vería completado por las estatuas
nos ha llegado el retrato?. Dimensiones, material y del interior del templo, probablemente dela Celk.
caracteres formales son acordes con estos tipos de Lamentablemente, la información que las inscrip-
soportes'e7. Otro ejemplo de pedestal estatuario reuti- ciones proporcionan es muy precaria206. Hay aspecros
lizado'e' es la denominada cátedra episcopal'", que que nos parecen de interés para el análisis del progra-
bien pudo haber correspondido con una estatua ofi- ma icor-rográûco: la mayor parte de inscripcioues oÉì-
cial de ámbito pírblico. cìales pertenecen a la fase julio-claudia' exactamente
Dentro de este grupo dinástico imperial cabría la de mayor entidad en la ornamentación iconográfi-
colocar, con reservas, la que sería en origen una ca del Têmplo, la que podríamos definir defloruit' Las
impresionante estatua de un togado mayor del natu- inscripciones de mejor factura se han efectuado en
ral y que fue el siglo XVII transformado en una esta- mármol de calidad. Además, es interesante aPreciar
tua de la Mártir Sta. Eulalia'oo. que una parte de ellas se han ejecutado en mármoles
F,n Hispania, coll-to eu el resto clel Lnperio, la vcteàdos, preFcreuteurellte en un tipo azLtlado que
organtzación de los proglatnas icouográficos púrblicos parece recordar al material empleado en los epígraFes
estatuarios del Teatro emeritense20r, que se suele
fechar entre comienzos de época claudia y los flavios.

201Th. P.kár¡ Das rönische KaiserbiLdnis in Staat, Kult und Gerlkchafi,


dargrtellt anb Berlin, 1985; G. Zimmer, op'cit; I'
191 Álttr"r-Nogales, Forum coloniae,234-242, Catálogo n" 34y 36 Cogirore "Sér nnes à la dynastie julio-claudienne",
MEFRA 104, Kleinwächter, Platzanlagen nordafi'
1 9 2
.Á1r"r"r-No g ales, Fo rum c o k ni ae, 237 -240, Catálo go n' 3 5.
þøüschu St¿¡dte. (Jntcrsuchangefl zum sogenannten Poþzentrismrn in der
193 D Borch,'ng, op cir. pnxin. [Link]< der rijmischen Kttiserzeit, Mainz, 2001; F. Hurlet, "L'image du
194 1 ¡4¡.¡o.¡i, Sub Sprcic Deae. Les impéran'ices et ?rinceßes romøines pouvoir irnpérial et sa localisation dans la vi[[e: la singularité de la pro-
assimilées à des dêtres litude iconologiqze, Rotna, 1995; A Fitges, vince d'Afrique aux deu premiers siècles de notre ère", M'Molin et ¿lii
Standbilder jugendlichcr Göttìnnet: þlassische und fühhellenistische (Eds.) Image: et rcprésentations du Pouuoir et de l'otdre social dntx
Geu/mdstdtuen mit Brustwukt und ihre þaisetzeitliche Rezeption' Köln, I'Antiquité (Angers 1999), Paris, 2001, 277-289; Boschung 2002' passim'
1997 : J. Cordelia Eule, He llenistische Bürgetinnen atr Kltin¿sien Vei b liche 202M. [Link]-Gorbea y J. M. Abascal, Segibriga 1 su conjunto arqteo'
Geuandstøttten in ihrem antiÞen Kontext, Istanbul, 2001; S E' W'ood, lógico, Maclrid, \999,94-98;J. M. Abascal, R. Cebrián yT. Moneo, "La
hn¡oìnl Vomen. A Sttdf itt ptblic hnrtges 40 B C -A D 68' Kóln' 1999 imagen dinástica de los Julio-Claudios eo el Foto de Segobrign (Saelices,
1959tuqn, ó4-155, il6r. Cuetct. Conuentus Carthnginensi), Lucentun XVII-X\1[, 1998-1999'
196 L^ pi"t^ se conserva en el lt4useo Nacional de Arte Romano y tiene 183-193: J. M. Abascal, G. AlÊoldy y R. Cebrián, "La inscripcióu con
letras de bronce y otros documentos epigráÊcos del foro de Segóbriga",
el n" clc In 141
AE:pA 74, 2001, tt7 -130.
197 G. ¡lft;ld¡ [Link]., Homcnaje a Garcia 1 Bellido.":1/, "Escultu¡as,
[Link].l, "El foro rnunicipal de Tarraco y su decoración esculrórica",
ìnscripcioues y sociedad en Roma y en el Imperio tomano", Fontm 10,
XVII C.A N. Zaragozr, 1985, Pp. 841-857; G. Alftildy, arr cit', Homenøje
1996, 3-19; G. Zimmer, Lonts dato deueto decurionum' Ztt a García 1, Bettido.. .; Id., [Link]., Forum 10' 1996' 3-19
Statrenauf telhrng zweier Forumsanlagen im ri)nùschen Af ika, Munch'en,
2041. M. Noguera, "Un edificio del cetrtro monumental de Carthttgo
1989, pp. 54 s.
198 y \M Tiillmich, Noua: attáIisis arquitectónico-decorativo e hipótesis interpretativas", /R'4
¡. Edmondson, T. Nogales Basarrate Imagcn 1
15,2002, 63-96.
Me¡noria Monumentos ftutetarios con retilttot en la colonia Augttta
205 Al ,.rp..,o de esta paralelo ya se pronuncìó Ïillmich, artcit'
Emerita, Nlottog¡afías emeritenses 6-Bibliotheca Archaeologica Hispana
10. Madrid, 2001, 102-103. Stadtbild und ldeologie, 306-308, Iám 24
199 lvl. Cru, Villalón, Mérida Viigoda. La cscubwø arEùtecttínicrt 7 206
1. L Rarnírez Sádaba, "Anexo C: Epigrafía', Ñvarez-Nogales, Forunt
litúrgica, Btdajoz, 1985, 94-95, fig. 182' coloniae, 351-396.
200 ./Uu^r"r-Nogales, Forum coloniae,220-222. Catálogo no 8
207 \ø Triltnich, Die Prìisenz... 166 ss. láms. 50

La clecorircitin arquitecrtitricl en lirs cìrttlades româiìiìs dc t)ccidenrc


)osÉ ìvf" ÁI-\'AREZ tvtARTÍNEZ . TRTNIDÀD NOGAIES UASARRATE

Aunque los datos no son excesivamente precisos, es aplicarse a las placas de bronce del pedestal esrarua-rio
interesante constatar la evidencia de dos personajes imperial, tal como irían en las del foro de
públicos dentro del ámbito del Têmplo, a pesar de estar Herculaneum ya referidas. Esta valoración, de época
echados en el estanque oriental del solar de la Ermita de antoniniana por la fecha más ajustada de la estatuilla
Santa Catalina. ¿Qué conexión tendrían ambos encar- del Genius Senatus, tampoco desecha la posibilidad de
gados edilicios con este complejo público?.¿Podemos que cada una de ellas perteneciera a distintas parres de
pensar en estatuas erigidas en memoria de dos señalados varias obras, todavez que no conocemos un ejemplo
magistrados locales?. Nada hay seguro al respecto'o'. parangonable con este emeritense. Cada uno de los
Los fragmentos estatuarios son mayoritariamente tipos aislados encaja en un esquema, pero la correla-
de personajcs togados masculinos, y aunque rnuchos ción enrre sí aún nos arroja ciertas dudas.
puedan corresponder a la misma pieza, existió un alto En el siglo IIi d.C. la epigraÍÌa nos proporciona un
número de estatuas en este ambiente. La mayoría se nuevo pedestal estatuario cle mecliados del siglot'6,
han elaborado en mármol de tipo local, por un taller prueba de la ampliación de los programas decorarivos,
o a lo sumo dos que conocen y emplean las mismas de los que curiosamente gracias a la epigrafia se van
técnicas'oe. Los fragmentos de cariátides y clípeos de conociendo nuevos aspectos2rT. Quizá el área, someti-
fecha mayoritariamente claudia''0, serían elementos da al paso del tiempo, se viera afectada por reparacio-
rodados del vecino espacio del posible Augusteum. nes y remodelaciones que alqunas obras más tarclías
pero del mismo modelo altoimperial nos revelan. Así
Los elementos ornamentales de los siglos II y III el fragmento atribuido a un clípeo''8, pone de mani-
Un posible grupo imperial broncíneo y otras obser- fiesto una posible reparación.
vaciones del programa decorativo. Los pequeños fragmentos de diverso tipo2te de fase
En torno al estanque occidental se localizaron más avanzada a partir del siglo III, son apenas resros
varias piezas: un fragmento de máscara teatral feme- de lo que debió proseguir en los siglos sucesivos,
nina2t' y elementos marmóreos de canalización, piezas donde se deben reemplear los mármoles altoimperia-
del hipotético ajardinamienro y los sistemas acuáricos les para efectuar nuevas piezas que se retallan22' y así
de este espacio envolvente"', articulados en los estan- se destrLryen buena parte de estos grandes grupos. Las
ques occidental y oriental (Fig. 15). obras se vieron despojadas de su emplazamiento ori-
C)bras cle hronce cle cliferente tipología pelo [Link] gìr-ral en Lln proceso de ocr,rpación de
los espacios i'sis-
significación se recuperaron en el espacio del estanque temática rapiña del material. Las imágenes paganas en
occidental: la pierna de tamaño natural de una esrarua sus espacios de culto debieron ceder paso a rlLlevos
masculina de tipo ideal desnuda, la estatuilla de aplique símbolos y edificaciones; como consecuencia de este
representando al Genius Senatus y las dos placas de bron- gradual cambio muchas de las construcciones ulterio-
ce con perforaciones para recibir figurillas y elementos res no hicieron sino ocupar los edificios y someterlos
decorativos aplicados"3. Tèniendo en cuenra la zona de a un permanente saqueo de mate¡ial constmcrivo y
hallazgo y la existencia de un pedestal estatuario en el pro- ornamental. En los restos de la edificación del siglo
pio estanque, podrían forma¡ parte de un mismo elenco. X\4 se han amortizado piezas de mármol visigodas
¿Cómo podrían interpretarse?. Se trataría de una que se atribuyen a edificios de esta etape2z1 .
estatua imperial, de emperador desnudo bajo esque-
ma idea.l de divinidad" , ala griega, acompañado por
el carismático anciano del Genius Senøtus, que simbó-
licamente le podría acompañar. Otros símbolos rela-
cionados con el culto a la ûgura imperial''t podrían 216
J- L Rarnírez Sádaba, [Link]. en Áh,arez-Nogales, Fonnn coloniae,
370-372 Carálogo epìgráfico n.27
217 Vir/. ,[Link]^rjo sobre la obra
en el Anexo epigrífico; J. C. SaqLrerc y
208
J. L. Ramírez Sádaba, "lurexo C: EpigLafíi', ñvarez-Nogales, Fortrm J. À4árquez, "Un Êragmerro de pedestal descubjerro er À4é¡ida: a propó,
coloniae,35l-396, sito del loro 1, de ta Colonìa Augusta Iìmerita cn los sìglos IÌl,l\/",
209 Ár,"r.r-Nogrles, Fonrnt coloniae,222-236, carãlogo Mâ ila Cirulnd 1, Pnrt intonio ) 1997 , 45-53.
ñ 9 t32.
210 ¡¡'¡¿. crrtálogo nn a 46.
2I 8 ÁI.,"[Link] alcs, Fot rrn ulonìnc p 248, caráloeo n" 43, )¿itt 77C.
39
711' ¡6;¿. carálogo
no 37
219 ¡¡t¡¿.ll CatáJogo n" 47 y 48
212 I C"rillas, an cir, sttpra. 220 D. lo.
marerjales rardor¡omruros y r,ìsìgoclos localìzaclos cr e l espacio
2 1 3 Álr"r.r-Nng rles, [Link] coloniae, 222-236, catálogo n"53-57 sería re efec , ar u análisis cornplerne-rario, ¡'a quc a bue¡ scgu-
int resa
214 N;.,r.1'.., [Link]., 109, ss., lám:. ro muchos de ellos se hrl'an ejecutado ¡eelaborando obras prececlcrrres,
3q,1,3 y 48
co o rruchos cle los localizados e;r la colección visigocla.
215 M Cl"urr, Kniscr rnd Gott. Hetr¡cherkub im rönischen Reich, 221 Álu"..r-Nogrles, Fontnt colonine. Vid. Capíruìos de Hisroriografía
y
Sturtgarr/Leìpzìg 1 999. Catnpañas dc Excat, ación, 33 -7 4

318 L¿ decoración arquitectólica en las ciudedes romalas de Occicleure


pRocRANtAs DECoRÄrIVos DEL FoRo coLoNIAL DE AUG:;TA EMENTA. EL "TEMPLO DE DIANA"- TEMPLO DE CULTO INÍPERIAL

Aplique decorativo con roleo Torso imperial sedente Estatua imperial femenina
Cât nq 55. lám.83 A-B Cat nq 2, lám.56 A-D Cat ne 6, lám 59 A-D

Grupo escultór¡co de bronce:

Escultura del Genius Senalus


Cat. ne 53, lám.81 A-E

Pierna de estatua
cat ne 54, Iám 82 A-D
Placas de bronce
cat nq 56-57, lám 84 A-B

I
Fragmento de cabeza-retrato
Cat ne 34, láms 724 y 894
/ Fragmento de estatua-retrato
cat. ne 35, lám 72 B-D

Máscara teatral de fuente


Cat ne 37, làm 748

iL ,,.--'

los nuevos datos sobre tralna urbatìa


Figura 15. pl¿no del remplo y localización de los grupos iconográficos. (Según T. Nogales Basarrate incorporando
del Consorcio y plano del Templo de [Link] J y Martínez)'

Los programas decorativos del Têmplo de Culto


Imperial son, evidentemente, un elemento imprescin-
dible de reflexión para evaluar las transformaciones
ideológicas y sociológicas de un centro neurálgico en
la imagen urbana de Ia colonia Augusta Emerita, stts
espacios forenses, del mismo modo que en la propia
Roma22'.

222 g y^ Rocca, "La nuova immagine dei Fori Imperiali", R'x'l 108,
200r, 171.-213.

319
Lir dccoraciór irrqrtitectótrica en las ciucladcs LoLnlnas de Occiciente

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