UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS
DEPARTAMENTO DE HISTORIA
I-2021
ENSAYO SOBRE LA CONCEPCIÓN DEL ESTADO Y
SUS TRANSFORMACIONES
Autora:
Karen Kathyana Rosales Hernandez
Docente:
Darío Campos R.
Fecha:
1
15/04/2021
I. INTRODUCCIÓN
La finalidad de este trabajo es relacionar los diferentes puntos de vista de algunos autores
sobre el origen del estado, su transformación e importancia en la sociedad. El trabajo
interfiere a partir de investigaciones existentes, sin embargo, todo gira entorno a la misma
cuestión: ¿Cuál es el origen del estado?,¿Cuál fue la necesidad que llevo a que surgiera?,
¿Cuáles han sido los cambios que ha sufrido a lo largo del tiempo para llegar a ser lo que
conocemos hoy en día como estado?
Antes de continuar es necesario hacer una aclaración del concepto de Estado al que nos
estaremos refiriendo en este texto, que es al estado en la forma de organización de la
sociedad, de su gobierno y al establecimiento de normas de convivencia humana; que
abriga a los individuos que constituyen un pueblo que viven najo el amparo de un mismo
territorio y bajo la misma ley, con el fin de alcanzar el ¨bien común¨; en el texto también
se tomaran en cuenta algunos conceptos como: sociedad civil, gobernante, territorio,
población, gobierno y economía; estos serán de utilidad para la explicación de algunos
puntos que se traten en el texto y así facilitar el entendimiento de las ideas que se darán a
conocer.
En el texto se limitará a entrelazar los diferentes estudios del Estado realizados por:
Service E.R., Wittfogel K.A., Godelier M., Krader L., Liverani M.
II. OBJETIVOS
a. Sintetizar de manera clara y concisa los diferentes puntos de vista de los autores en
los que se basara este ensayo
b. Comprender los procesos que llevaron a la creación del estado en distintas
civilizaciones y las transformaciones que sufrió a lo largo del tiempo.
2
TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL ESTADO
No hay con certeza un momento en el que se dio la creación del Estado, si bien se
considera que el deseo de tener el poder es innato, el ser humano a lo largo del tiempo ha
civilizado el instinto de dominación, transformándolo en autoridad. Y ha creado el estado
para legitimar ese control. Se puede decir que existen tendencias internas en las
sociedades, que las llevan a desarrollarse dentro de un sistema de colaboración y armonía
entre sus habitantes.
La teoría histórica, por su
parte, establece que las
instituciones sociales nunca
son la
consecuencia de una
condición causal única, sino
que son el resultado de las
interrelaciones entre varias
condiciones; es un
desarrollo continuo, un
crecimiento
3
histórico o el resultado de
una evolución gradual. El
estado se originó debido a
una
variedad de causas.
La teoría histórica, por su
parte, establece que las
instituciones sociales nunca
son la
consecuencia de una
condición causal única, sino
que son el resultado de las
interrelaciones entre varias
condiciones; es un
4
desarrollo continuo, un
crecimiento
histórico o el resultado de
una evolución gradual. El
estado se originó debido a
una
variedad de causas.
La teoría histórica, por su
parte, establece que las
instituciones sociales nunca
son la
consecuencia de una
condición causal única, sino
que son el resultado de las
5
interrelaciones entre varias
condiciones; es un
desarrollo continuo, un
crecimiento
histórico o el resultado de
una evolución gradual. El
estado se originó debido a
una
variedad de causas.
La teoría histórica, por su parte, establece que las instituciones sociales nunca son la
consecuencia de una condición causal única, sino que son el resultado de las
interrelaciones entre varias condiciones; es un desarrollo continuo, un crecimiento
histórico o el resultado de una evolución gradual. El estado se originó debido a una
variedad de causas.
No se puede determinar un momento exacto del surgimiento de Estado, ya que este
apareció en distintos lugares del mundo, en distintas épocas y en distintas formas, desde el
momento en que las civilizaciones arcaicas se transformaron en sociedades civiles,
podemos determinar que se empezó a caminar la ruta hacia el origen del estado. Desde
Las ancestrales civilizaciones arcaicas se transformaron en sociedades civiles modernas en
diferentes épocas y lugares: en torno a los años 3500-3000 a. C. en Mesoptamia y Egipto, 2500 a.
C. en el valle
del Indo, 1500 a. C. en el Gran Recodo del río Amarillo en China
y a. C./d. C. en el valle de México y en el Perú costero
6
Según Service E.L., sitúa los orígenes del gobierno en la institucionalización del liderazgo
centralizado y que este al desarrollar sus funciones administrativas en función del
mantenimiento de la sociedad se convirtió en una aristocracia hereditaria. De esta manera
el gobierno, en sus inicios funcionaba no para proteger a una clase o estrato en específico,
sino para protegerse a si mismo. Es importante recalcar que lo que llevo a estas sociedades
primitivas a la formación de una estructura estatal responde al cumplimiento de sus
necesidades, que surgían de una mayor complejidad social, como el aumento del territorio,
la producción o los individuos que la conformaban; esto llevo a implementar un orden al
proceso productivo y reparto de los escedentes. Así el poder político organizo la
economía, y no al contrario. En el libro de Service E.R., Los orígenes del estado y de la
civilización; se pueden ver como las estructuras políticas legislativas, se formaron a partir
de la sociedad igualitaria primitiva, con esto se podría decir que la formación de
instituciones más complejas, se implementaron con base a las necesidades de las
sociedades y para mantener un orden social.
De acuerdo con lo dicho anteriormente no fue raro que con la formación de una estructura
estatal más compleja se crearon ciertos patrones, edictos, rescriptos, leyes y mandatos;
para mantener un orden en la sociedad. Con la aplicación de estas normas surgió el
´´despotismo hidráulico´´ termino creado por el teórico alemán Karl A. Wittfogel en su
obra Despotismo Oriental, empleado generalmente para connotar una forma dura de poder
absolutista.
Algunas de las primeras leyes empleadas o constituciones (en términos más modernos)
según Wittfogel K.A., El Despotismo Oriental fueron: Las ´´regulaciones compiladas´´ (hui
yao) de la China imperial, los ´´Libros de las Leyes´´ (dharma sastra) de la India y los
escritos administrativos y judiciales del Oriente bizantino e islámico. Estas leyes al ser
impuestas unilateralmente, también se cambiaban unilateralmente. En China todos los
poderes ejecutivos, judiciales y legislativos pertenecían al emperador. En la India hindú, el
rey tenia constitucionalmente poder para aceptar o repudiar las leyes aceptadas por su
predecesor. En Bizancio, no había ningún órgano del Estado con derecho a controlarle (al
emperador) O más específicamente: para los actos legislativos y administrativos el
monarca no era responsable ante nadie, excepto ante el cielo. En la sociedad islámica
califa, como todos los demás creyentes, el regente estaba obligado a someterse a la Ley
Sagrada, y generalmente estaba dispuesto a mantenerlo como parte del orden religioso
dominante. Pero ejercía su poder cuantas veces lo luzgaba
. En Bizancio «no había
ningún órgano del Estado con derecho a
controlarle (al emperador)». O más espe-
cíficamente: «para los actos legislativos y
administrativos el monarca no era respon-
7
sable ante nadie, excepto ante el cielo»5.
En la sociedad islámica el califa, como
todos los demás creyentes, estaba obligado
a someterse a la Ley Sagrada6, y general-
mente estaba dispuesto a mantenerlo como
parte del orden religioso dominante. Pero
ejercía su poder cuantas veces lo juzgaba
necesario, estableciendo tribunales seculares
(administrativos) y dirigiéndolos mediante
decretos especiales (qanun o siyasa)7.
La falta de medios legales de resistir al
gobierno es, sin duda, un riesgo significa-
tivo del despotismo. Cuando faltan estos
medios los descontentos y desesperados
de vez en cuando se levantan en armas
contra su gobierno, y muy excepcional-
mente a veces logran destronarlo. Segui-
damente el nuevo gobernante justifica su
procedimiento comparando la justicia de
su causa a la injusticia del régimen anterior;
y los historiadores y filósofos han explicado
de esta misma manera los cambios dinás-
ticos periódicos. De los sucesos e ideas de
esta clase se ha derivado el llamado derecho
de rebelión.
El término “derecho de rebelión” es de-
safortunado en cuanto confunde un hecho
legal y otro moral. Las discusiones oficiales
sobre el surgimiento y decadencia del poder
dinástico se presentaban más como adver-
tencias contra la acción rebelde que como
consejos animando a ella, y ciertamente no
fueron incorporados en ninguna regulación
o ley oficial constitucional. El derecho a
8
la rebelión no podía ejercerse más que vio-
lando las leyes existentes y con riesgo de
la vida para el que las violase.
Pueden encontrarse trazas del llamado
derecho de rebelión virtualmente en todas
las sociedades hidráulicas. El folclore Pue-
blo relata con orgullo la acción afortunada
contra los caciques indignos11, y así se han
justificado las revoluciones en Balí12. Los
gobernantes hindúes y musulmanes han sido
advertidos de un modo parecido, y desa-
fiados de la misma manera13. El hecho de
que en China se formule el derecho de
rebelión en los clásicos confucianos hizo
tan poco para controlar el poder total14 como
lo hace en la Unión Soviética la presencia
de los escritos de Marx y Lenin, que postulan
la acción revolucionaria contra la opresión.
Habiendo sido impuestas unilateralmente,
las regulaciones constitucionales también se
cambian unilateralmente. En China «todos
los poderes, legislativo, ejecutivo y judicial
pertenecían al emperador»3. En la India
hindú, «el rey tenía constitucionalmente po-
der para aceptar o repudiar las leyes aceptadas
por su predecesor»4
. En Bizancio «no había
ningún órgano del Estado con derecho a
controlarle (al emperador)». O más espe-
cíficamente: «para los actos legislativos y
administrativos el monarca no era respon-
sable ante nadie, excepto ante el cielo»5.
En la sociedad islámica el califa, como
todos los demás creyentes, estaba obligado
9
a someterse a la Ley Sagrada6, y general-
mente estaba dispuesto a mantenerlo como
parte del orden religioso dominante. Pero
ejercía su poder cuantas veces lo juzgaba
necesario, estableciendo tribunales seculares
(administrativos) y dirigiéndolos mediante
decretos especiales (qanun o siyasa)7. Y
los jueces religiosos, los cadies, se apresura-
ban a apoyar un gobierno que los nombraba
y los deponía a su voluntad8. De este modo
la ausencia teórica de una legislatura
modificaba el aspecto, pero no la sustancia
del absolutismo islámico: «El califato [...]
era un despotismo que ponía un poder sin
limites en manos del gobernante»9
proposiciones de Marx y Engels, con sus contradicciones y sus variaciones en el tiempo, respecto
del modo de producción asiático. Qué es un esquema de evolución de las sociedades? Es una
representación simplificada, ideal, de los mecanismos de funcionamiento d~ las sociedades,
[Link] con el propósito de hacer inteligibles sus evoluciones posibles. Una representación de
este tipo constituye un «modelo», es decir, un conjunto ligado de hipótesis acerca de la
naturaleza de los elementos que componen una sociedad, acerca de sus relaciones y sus modos
de evolución. Por medio de este método, puede ser aprehendida una «lógica» (7) del desarrollo
social. Es necesario, pues, para no equivocarse burdamente respecto a los esquemas de
evolución construidos por Marx y Engels, reconocer de antemano que dichos esquemas no
pretenden ni pueden constituir la historia real de las sociedades, sino una historia abstracta de
realidades reducidas a sus estructuras esenciales, una vista retrospectiva de la razón de ser de su
evolución tomada como desarrollo de las posibilidades e imposibilidades internas de esas
estructuras. e describían las comunidades a'ldeanas Y los estados de la sociedad india del siglo
XIX. A esta información se agregaron los relatos de los viajeros al Cercano Oriente y al Asia central
(11). Un hecho que llama la atención de Marx y de Engels es la ausencia de 'Propiedad privada de
la tierraEn esta evolución se suceden la comunidad primitiva, el modo de producción asiático, el
modo de producción antiguO, el modo de producción esclavista, el modo de producción
germánico, el modo de producción feudal y finalmente el modo de producción capitalista. La
comunidad primitiva. Fundada en lazos de sangre, de lengua, de costumbres, la comunidad
primitiva aparece, «no como un resultado, sino como una condición previa de la apropiación y de
la utilización comunalista del suelo». La «propiedad» de la tierra pertenece a la comunidad
entera, y la pertenencia a la comunidad es de este modo la condición, para el individuo, de la
«posesión». (individual) de la tierra (figura 1). Esta comunidad corresponde a la economía de
ocupación de la naturaleza (caza, pesca, recolección de frutos) y a las primeras formas de
agricultura itinerante, es decir, a la transición hacia la economia de transformación de la
naturaleza. A esta altura del desarrollo de las fuerzas productivas, la supervivencia de los
10
individuos depende enteramente de su pertenencia a un grupo, y el lugar de cada uno en este
grupo depende, en primer lugar, de los lazos de parentesco que lo unan, según el sistema
vigente, con los otros miembros del grupo: En el curso de esta evolución aparece el modo de
producción asiático. El modo de producción asiático. Este modo de producción aparece cuando
formas más desarrolladas permiten la aparición regular de un excedente, condición de una
división más compleja del trabajo y de la separación de la agricultura y la artesanía. Esta división
refuerza el carácter de autosubsistencia de la producción: «gracias a la combinación de la
artesanía y la agricultura en el interior de la pequeña comunidad, ésta se volvía completamente
autosuficiente Y contenía en sí todas las condiciones para producir y reproducir un excedente»
(16). La producción no está orientada hacia un mercado, el uso de la moneda es limitado, la
economía sigue siendo por lo tanto «natural» (17). La unidad de estas comunidades puede estar
representada por una asamblea de jefes de familia o por un jefe supremo, Y la autoridad social
toma formas más o menos democráticas o despóticas. La existencia de un excedente hace posible
una diferenciación social más avanzada y la aparición de una minoría de individuos que se
apropia de una parte de ese excedente y explota, por ese medio, a los otros miembros de la
comunidad El modo de producción antiguo. Marx encuentra la onn.a «más pura», «más acabada»
de este modo de prodUCClón en la historia romana. La ciudad, la cité, es la sede de los habitantes
de la campaña. La condición previa de la apropiación de las tierras por parte del individuo, sigue
siendo el hecho de ~er miembro de la comunidad, pero las tierras son divididas en dos partes:
una queda para la comunidad en cuanto tal-es el ager publicus en todas sus formas- y la otra es
repartida en parcelas atribuidas, a título de propiedad privada, a cada ciudadano romano. Toke"i
esquematizaba esta estructura según muestra la figura 3. El individuo es, pues, coposeedor de las
tierras públicas y propietario privado de su parcela. Las dos propiedades fundiarias, la del Estado
y la privada, se implican y se limitan. La historia de Roma desarrollará esta contradicción en
detrimento de la propiedad del Estado. La conservación de esta estructura se basa en la
conservación de la igualdad entre los pequeños propietarios. El desarrollo de la producción
comerciable, las conquistas, etc., aceleraron la evolución hacia la desigualdad entre los hombres
libres (27). Entre éstos, algunos pierden hasta su propiedad y con ella el título de ciudadano. La
esclavitud por deudas aparece. El empleo privado de esclavos por los particulares se generaliza,
ya que la existencia de una propiedad privada del suelo constituye la condición más favorable
para este empleo. El modo de producción antiguo, por su evolución misma, crea las condiciones
para el paso a un verdadero modo de producción esclavista. El modo de producción esclavista.
Aparece, según vimos arriba, como desarrollo y disolución del modo de producción antiguo, al
cual reemplaza (28). El modo de producción esclavista evoluciona y se descompone en una larga
agonía, y en su lugar se instalan las formas germánicas de propiedad, una de las bases del modo
de producción feudal. El modo de producción germdnico. Resulta de una larga evolución que
parte de una propiedad comunalista de la tierra de tipo primitivo, ligada al género de vida de las
tribus guerreras que practican la agricultura itinerante en campos quemados, con predominio de
la ganadería (29). Combina la propiedad común y la propiedad individual de la tierra. En oposición
al ager publicus romano, la propiedad común aparece como el complemento funcional de la
propiedad privada (campos de pastoreo, de caza, etc.), como el «accesorio comunalista» (30) de
las apropiaciones individuales. Se trata, pues, «de una verdadera propiedad común de
propietarios individuales» (31). La comunidad agrícola es una asociación de propietarios
individuales (figura 4). Lentamente, ~tos campesinos libres fueron perdiendo su independenCIa
personal y se vieron cada vez más sometidos a la ~utoridad de una nueva nobleza esbozada a
11
partir de los Jefes germánicos y de sus séquitos armados, de los galos romanizados entrados en la
Administración. «Arruinados Por las guerras y los saqueos, habían tenido que colocarSe bajo la
protección de la nueva nobleza naciente o de 2 la Iglesia, siendo harto débil el poder real para
protegerlos; pero esa protección les costaba cara. Corno, en otros tiempos, los campesinos galos,
tuvieron que transferir la propiedad de sus tierras, poniéndolas a nombre del señor feudal, su
patrono, de quien volvían a recibirlas en arriendo bajo formas diversas y variables, pero nunca de
otro modo sino a cambio de prestar servicios y de pagar un censo; reducidos a esta forma de
dependencia, perdieron poco a poco su libertad individual, y al cabo de p El modo de producción
feudal. Las relaciones esenciales de producción son las que reglamentan la apropiación de la
tierra y de sus productos. Estas relaciones unen y oponen a la vez al señor, propietario de la tierra
y en parte de la persona del campesino, y a éste, productor directo, poseedor de los derechos,
más o menos hereditarios, de ocupación y uso de la tierra, y propietario de los otros medios de
producción. En su forma típica esta estructura presenta dos rasgos característicos: la propiedad
del señor es efectiva pero no absoluta cuando él mismo pertenece a la jerarquía feudal de los
señores y es a su vez vasallo de un soberano que detenta la prtlpiedad eminente pero no efectiva
de las tierras (33). Los campesinos -individualmente dependientes de su señor- se agrupan en
pequeñas comunidades aldeanas (34) y su capacidad de resistencia y de lucha contra el señor se
ve multiplicada por esta organización económica y social (35). Los campesinos están sometidos a
la corvée ya pagos en especies y en dinero, y estos impuestos hacen necesario el uso de
presiones extraeconómicas. La evolución del sistema feudal provocó un mayor desarrollo de la
producción comerciable y de los intercambios y el crecimiento de las ciudades, y también la
génesis de las relaciones capitalistas de producción, que habrían de convertirse en la principal
contradicción del sistema y llevarlo a su pérdida. En el curso de esta génesis. numerosos
campesinos fueron desposeídos de sus tierras y obligados a trabajar por un salario. «La llamada
acumulación originaria no es, pues, más que el proceso histórico de disociación entre el
productor y los medios de producción. Se la llama originaria porque forma la prehistoria del
capital y del régimen capitalista de producción. La estructura económica de la sociedad capitalista
broLó de la estructura económica de la sociedad feudal. Al disolverse ésta, salieron a la superficie
los elementos necesarios para la formación de aquélla.» Nos parece que, para Marx y Engels, el
interés esenCIal de esta noción consistia en que indicaba una vía por la que, a partir de las
comunidades primitivas, se llegaba a la explotacion de clase (37). En la medida en que Marx y
Engels relacionaban este resultadr), sobre todo, con la realizaCIón de grandes trabajos y,
particularmente, con t-:abajos de riego (38), esta via les pareció ser propia de CIertas sociedades
de Asia y dar la clave de un «despotisIllO oriental» (39)
Paraque el E s t a d o l l e g u e
a
f o r m a r s e , l a s p e r s g n a s
h a n d e
sen-
ti r s e
impelidas
a
agruparsesaliendo
de
12
l a s m ú l ti p l e s c o m u n i d a d e s d i s p e r s a s
en
que
viven.
Han
dedesgajarse
del
ambientelocal
para
entrar
juntos
e n u n
n u e v o ti p o
de
organización
Los
Estados
sirven
para
agruparala sdif erent
esclases
yeomunidades
13
bajo
un
mando
ú[Link]
cu lquier
forma
deEstado
laautorida d
emana
de
un
organis-
mo
de
14
poder
central
y
suele
reafirmar
su
poderbasándose
en
razo-
nesimpersonales
y
objetivas en
nombre
de
15
Dios
ola
majestad
del
trono,
o
del
pueblo.
La existencia de regulaciones constitucio-
nales no implica necesariamente la exis-
tencia de un gobierno constitucionalmente
controlado. Todos los gobiernos que durancierto tiempo –y muchos otros también–
tienen un cierto patrón (Constitución).
Este patrón puede expresarse en forma
escrita. Bajo condiciones culturales adelan-
tadas, esto se hace frecuentemente, y a
16
veces en una colección ordenada, un código.
El desarrollo de una Constitución escrita
no es, en absoluto, idéntico al desarrollo
de un gobierno “constitucionalmente con-
trolado”. Lo mismo que la ley puede ser
impuesta por el gobierno (lex data) o acor-
dada de común acuerdo por la autoridad
gubernamental y las fuerzas no gubernamen-
tales (lex rogata), también una Constitución
puede ser impuesta o acordada. El término
constituciones se refería originalmente a
los edictos, rescriptos y mandatos que emi-
tían los emperadores romanos autocrática-
mente y por su cuenta.
BIBLIOGRAFIA
Service E.R., Los orígenes del estado y de la civilización: el proceso de la evolución
cultural. Ed. Alianza, Madrid, 1984
Wittfogel K.A., El Despotismo Oriental: estudio comparativo del poder totalitario. Ed.
Guadarrama, Madrid, 1966 (Introducción)
Godelier M., El modo de producción asiático según Marx y Engels. Eds. Pepe, Medellín,
1970
Krader L. La formación del estado. Barcelona, Ed. Labor, 1972
17
Liverani M. El Antiguo Oriente: Historia, sociedad y economía. Barcelona, Ed. Crítica,
1995
18