Evaluación de Pruebas de Miembro Inferior

0% encontró este documento útil (0 votos)
95 vistas19 páginas
Este documento presenta las instrucciones para realizar varias pruebas musculoesqueléticas de los miembros inferiores. Describe la posición del paciente y del examinador, así como los pasos …

PRUEBAS MIEMBRO

INFERERIOR
TRENDELEMBURG
Objetivo: Valorar la competencia de la musculatura
pélvica, especialmente del glúteo mediano.

Posición del paciente: En bipedestación.


Posición del examinador: Detrás del paciente.
Ejecución: Se solicita un apoyo monopodal con
discreta flexión de cadera y rodilla.

Hallazgo positivo: Apreciación visual de un descenso


de la hemi-pelvis del lado estudiado.
FABER
Objetivo: Valorar el tono del psoas ilíaco.

Posición del paciente: Decúbito supino.


Posición del examinador: De pie, a la altura de la
pelvis del paciente.
Ejecución: El examinador toma con su mano caudal la
rodilla del paciente y lleva el miembro
a flexión de cadera y rodilla hasta que la planta del
pie reposa sobre la rodilla contralateral. A
continuación, lleva la cadera a abducción mientras la
otra mano frena el adelantamiento de la
hemipelvis contralateral.

Hallazgo positivo: Déficit de separación por el que la


rodilla permanece claramente por
encima de la rodilla contralateral, lo cual es indicativo
de un espasmo del psoas.
THOMAS
Objetivo: Valorar el grado de flexibilidad-
acortamiento de la musculatura flexora de la cadera.

Posición del paciente: Decúbito supino.


Posición del examinador: Indiferente
Ejecución: El paciente abarca con ambas manos la
rodilla contra-lateral y la lleva hacia el tronco en
flexión máxima de cadera.

Hallazgo positivo: En caso de contractura en flexión, la


ejecución de la maniobra produce
flexión de la cadera y la rodilla contralaterales,
incrementándose la distancia entre el hueco
poplíteo y la camilla.
OBER
Objetivo: Valorar el grado de flexibilidad-acortamiento
del TFL–banda iliotibial.

Posición del paciente: Decúbito lateral contralateral. La


extremidad inferior en flexión de cadera y rodilla para
dotar de mayor estabilidad a la maniobra y reducir la
lordosis lumbar. Extremidad a examinar en extensión.
Posición del examinador: De pie, aborda al sujeto por
detrás. Fija el segmento pélvico con su mano cefálica
sobre la cresta ilíaca mientras la otra acuna la rodilla por
su cara medial.
Ejecución: El examinador lleva a cabo extensión de
cadera y cierta abducción, hasta que la extremidad
queda alineada con el tronco, fuera de la camilla. En
este punto se permite el descenso del muslo hacia la
adducción.

Hallazgo positivo: Déficit de adducción de la cadera


debido a la presencia de contractura del
TFL.
PIRIFORME II
Objetivo: Valorar el grado de flexibilidad-
acortamiento del músculo piriforme.

Posición del paciente: Decúbito prono, con ambas


rodillas flexionadas entre 70 y 80º.
Posición del examinador: De pie, a los pies del
paciente.
Ejecución: El examinador coloca sus puños cerrados
en ambos maleolos mediales y solicita
una rotación externa bilateral, es decir, una
aproximación de los maleolos hacia la línea
media.

Hallazgo positivo: Aparición de dolor en el cuerpo del


piriforme o proyección de dicha
sensación a través del recorrido ciático.
LASEGUE
Objetivo: Poner de manifiesto la existencia de una
radiculopatía lumbar de origen mecánico.

Posición del paciente: Decúbito supino estricto.


Posición del examinador: De pie, lateral al paciente,
una mano sobre el muslo cerca de la rodilla y la otra
en la cara plantar del antepié.
Ejecución: El examinador flexiona la cadera unos 70º
manteniendo la rodilla en extensión y aplicando ligera
rotación interna y adducción de la cadera.

Hallazgo positivo: Aparición de dolor en la zona


lumbar o en ésta y en la cara posterior del miembro
inferior por tensión del nervio ciático o de cualquiera
de sus raíces.
TRACCIÓN DE NERVIO FEMORAL
Objetivo: Determinar la presencia de patología mecánica
en la región lumbar media.

Posición del paciente: Decúbito lateral sobre lado sano.


Discreta flexión de cadera y rodilla para mayor
estabilidad.
Posición del examinador: De pie, detrás del paciente, con
una mano fija la cadera y con la otra sostiene la pierna
abarcando con la palma de la mano la cara interna de la
rodilla. El paciente mantiene la columna neutra.
Ejecución: Se le pide al paciente que flexione la cabeza
ligeramente. El operador lleva el miembro afecto a
extensión de rodilla y discreta extensión de cadera, unos
15º. La rodilla del paciente es flexionada 90º.

Hallazgo positivo: Aparición de dolor localizado en la cara


anterior del muslo.
GILLET
Objetivo: Detectar una posible restricción de la
movilidad sacroilíaca.

Posición del paciente: En bipedestación, con los pies


ligeramente separados y las manos apoyadas en la
pared.
Posición del examinador: Sentado detrás del
paciente, con los ojos a la altura de la pelvis.
El pulgar de una mano sobre la EIPS y el otro sobre la
cresta sacra del mismo lado.
Ejecución: El paciente realiza flexión de cadera y
rodilla del lado a valorar.

Hallazgo positivo: El dedo situado sobre la EIPS no se


mueve o lo hace en sentido craneal.
ZOHLER
Objetivo: Valorar la existencia de condromalacia
rotuliana.

Posición del paciente: Decúbito supino con rodillas


extendidas.
Posición del examinador: A los pies del paciente, con
ambos pulgares tracciona de la patela en sentido
caudal.
Ejecución: En la posición ya descrita, se solicita una
contracción del cuádriceps.

Hallazgo positivo: La presencia de dolor indica una


probable condromalacia patelar.
McMURRAY
Objetivo: Valorar la afectación de meniscos y regiones
parameniscales.

Posición del paciente: Decúbito supino.


Posición del examinador: Homolateralmente a la
rodilla, coloca el pulgar en la interlínea articular lateral
y el resto de los dedos en la interlínea articular medial.
La otra mano realiza una presa calcánea tal que
permita controlar el grado de rotación tibial.
Ejecución: En flexión máxima de rodilla, se efectúan
rotaciones extremas en ambos sentidos. La maniobra
puede repetirse a distintos grados de flexión,
conservando siempre el componente rotacional.

Hallazgo positivo: La aparición de un chasquido o un


resalte articular audible o palpable, en ocasiones
doloroso, es compatible con un desgarro meniscal,
probablemente de localización posterior.
APLEY
Objetivo: Valorar la afectación de meniscos y regiones
parameniscales.

Posición del paciente: Decúbito prono, con la rodilla


en flexión de 90º.
Posición del examinador: Del lado de la rodilla a
estudiar. Fija el segmento del muslo con una rodilla
sobre la cara posterior de su tercio inferior. Con una
mano apresa el retropié y con la otra agarra el tercio
medio-inferior de la pierna.
Ejecución: El examinador realiza una presión
descendente sobre la pierna. Manteniendo esta
presión, se practica la rotación en ambos sentidos.

Hallazgo positivo: Presencia de dolor y/o chasquido


audible en el compartimento lateral al realizar la
rotación interna, o en el opuesto al rotar
externamente, que indican lesión meniscal.
LACHMAN
Objetivo: Estudiar la integridad del LCA.

Posición del paciente: Decúbito supino.


Posición del examinador: De pie, frente a la rodilla a
estudiar.
Ejecución: El examinador sitúa la rodilla entre la
extensión completa y los 15º de flexión. Con la mano
craneal sobre la cara anterior del tercio inferior del
muslo estabiliza el fémur, mientras la otra sostiene la
pierna por su tercio superior y aplica una presión firme
cuya finalidad es producir un desplazamiento anterior
de la tibia, para el cual es necesaria la relajación
completa de musculatura anterior.

Hallazgo positivo: Apreciación propioceptiva o visible


de una traslación anterior anormal o excesiva de la
tibia respecto al fémur unida a un punto final blando,
indicativa de afectación del LCA.
CAJÓN POSTERIOR
Objetivo: Valorar la integridad del LCP y del complejo
postero-lateral.

Posición del paciente: Decúbito supino, con rodillas y


caderas flexionadas 90º y 45º, respectivamente.
Posición del examinador: Semisentado sobre el pie del
sujeto, inmovilizándolo.
Ejecución: El examinador aplica la primera comisura
de cada mano sobre la cara anterior de la epífisis
proximal de la tibia, pulgares sobre la interlínea y con
el resto de los dedos termina de abrazarla. En esta
posición se imprime un empuje en sentido posterior
intentando producir un cajón posterior. Este gesto
debe repetirse con la tibia en rotación externa e
interna.

Hallazgo positivo: Excesiva traslación posterior del


extremo proximal de la tibia respecto al
fémur.
CAJÓN ANTERIOR
Objetivo: Valorar la integridad del LCA.

Posición del paciente: Decúbito supino, con la rodillas


flexionadas a 90º y las caderas a 45º. Pies apoyados
sobre la mesa.
Posición del examinador: Semisentado sobre el pie del
sujeto, bloqueándolo.
Ejecución: El examinador abraza con ambas manos la
epífisis proximal tibial, sitúa los pulgares sobre la cara
anterior de la interlínea para sentir el grado de
desplazamiento anterior o aumento del escalón
femorotibial, e induce una traslación anterior de la
tibia, en posición neutra de la rodilla.

Hallazgo positivo: Se aprecia un deslizamiento anterior


excesivo del extremo proximal de la tibia respecto a
los cóndilos femorales.
VARO FORZADO
Objetivo: Apreciar el grado de inestabilidad lateral de la
rodilla.

Posición del paciente: Decúbito supino.


Posición del examinador: Semisentado, entre ambos
miembros inferiores, sitúa la mano proximal en la cara medial
de la rodilla, apoyando las eminencias tenar e hipotenar en
los cóndilos mediales del fémur y de la tibia, respectivamente.
La otra mano agarra la pierna por su tercio distal, a la altura
del maleolo lateral.
Ejecución: Con la mano más distal se fija el tobillo y con la
proximal se imprime una fuerza varizante en la rodilla. Se lleva
a cabo en extensión completa y en unos 30º de flexión.

Hallazgo positivo: La presencia de bostezo articular o


aumento del espacio articular correspondiente al
compartimento lateral, frecuentemente acompañado de
dolor, alerta sobre la afectación de estructuras laterales,
principalmente del LCL.
VALGO FORZADO
Objetivo: Apreciar el grado de inestabilidad medial de la rodilla.

Posición del paciente: Decúbito supino.


Posición del examinador: Perpendicular al eje del miembro, sitúa
la mano proximal en la cara lateral de la rodilla, apoyando la
eminencia hipotenar sobre la articulación tibioperonea superior y
la tenar sobre el cóndilo lateral del fémur. La otra mano agarra la
pierna por su tercio distal, a la altura del maleolo medial.
Ejecución: La mano caudal estabiliza el tobillo por su maleolo
medial y lleva la rodilla a discreta rotación externa. La mano
cefálica aplica una fuerza sobre la cara lateral de la rodilla hacia
el valgo. Se lleva a cabo en extensión completa y en unos 30º de
flexión.

Hallazgo positivo: La presencia de bostezo articular o aumento del


espacio articular correspondiente al compartimento medial,
frecuentemente acompañado de dolor, alerta sobre la
afectación del LCM.
McCONNELL
Objetivo: Poner de manifiesto la existencia de una condromalacia
rotuliana.

Posición del paciente: Sentado con la cadera en rotación externa.


Posición del examinador: Sentado, lateral al paciente, una mano
sobre el muslo y la otra en la cara anterior del tobillo.
Ejecución: El examinador sitúa la rodilla del paciente en distintas
angulaciones –120, 90, 60, 30 y 0º– y solicita contracciones isométricas
en cada una de ellas, manteniendo la contracción unos 10
segundos. Si aparece dolor en algún punto el examinador vuelve de
manera pasiva la articulación a la extensión completa. El paciente
entonces apoya la pierna sobre la rodilla del examinador, quien
desliza la rótula medialmente y sitúa nuevamente la rodilla en el
mismo arco doloroso, donde el paciente efectúa otra contracción
isométrica.

Hallazgo positivo: La aparición de dolor en la parte inicial de la


prueba es representativa de condromalacia femoropatelar. Si al
ejecutar la segunda parte el dolor decrece o desaparece, la
primera impresión diagnóstica se ve reforzada.
THOMSON
Objetivo: Evidenciar una rotura completa del tendón
de Aquiles.

Posición del paciente: Decúbito prono, con las rodillas


extendidas y pies fuera de la mesa.
Posición del examinador: De pie junto al segmento a
evaluar.
Ejecución: Se abarca el tercio medio de la pantorrilla
entre el pulgar y el resto de los dedos y se comprime
en dirección cefálica.

Hallazgo positivo: Ausencia de flexión plantar,


compatible con rotura completa del tendón de
Aquiles.

También podría gustarte