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Química: Prácticas de Laboratorio

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ISBN 978-84-9048-414-2

UPV
Química: prácticas de Las autoras del libro son profesoras del
Departamento de Química de la Universi-

laboratorio
tat Politècnica de València y desarrollan
actualmente su labor docente en la Escola
Politècnica Superior de Gandia en las titu-
0333P03
laciones de Grado en Ciencias Ambientales
y Máster en Evaluación y Seguimiento Am-
Sagrario Torres Cartas biental de Ecosistemas Marinos y Costeros.
Química: prácticas de laboratorio Susana Meseguer Lloret El grupo se ha preocupado e interesado
Sagrario Torres Cartas Mónica Catalá Icardo en la mejora de su labor docente, parti-
cipando en varios proyectos de innovación
Susana Meseguer Lloret
Carmen Gómez Benito

Química: prácticas de laboratorio


docente y elaborando textos de apoyo a
Mónica Catalá Icardo
la docencia práctica y teórica de asigna-
Carmen Gómez Benito
turas del área de Química. También han
mostrado interés por conocer y aplicar las
El objetivo de este texto es ofrecer un material completo que permita al lector com-
prender y desarrollar las técnicas más usuales en el laboratorio de Química. De esta nuevas corrientes docentes utilizando las
manera, está especialmente indicado para el estudiante universitario de los primeros tecnologías de la información y comunica-
cursos de estudios científicos. Cada capítulo comienza con una introducción al mar- ción (TICs) en el desarrollo de contenidos
co teórico que se va a tratar, que desemboca en la resolución de un caso práctico en didácticos en el área de Química, como
el laboratorio. Junto con ésto, al finalizar cada capítulo se plantea al lector una serie videos, laboratorios virtuales, módulos de
de cuestiones que le permiten constatar tanto si es capaz de extraer conclusiones a aprendizaje o MOOCs, entre otros.
partir de los experimentos desarrollados, como si ha comprendido el porqué de los
pasos seguidos. La experiencia docente que supone el tra-
bajo diario en el aula, en el laboratorio y
en la tutoría durante sus años de trabajo
ha sido clave para aprender y evolucionar
acerca de “cómo enseñar”.

EDITORIAL
EDITORIAL
UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA
Sagrario Torres Cartas
Susana Meseguer Lloret
Mónica Catalá Icardo
Carmen Gómez Benito

Química
prácticas de laboratorio

EDITORIAL
UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA
Los contenidos de esta publicación han sido revisados por el Departamento de Química de
la Universitat Politécnica de València

Colección Académica

Para referenciar esta publicación utilice la siguiente cita: TORRES CARTAS, S., MESEGUER LLORET, S.,
CATALÁ ICARDO, M. y GÓMEZ BENITO, C. (2015). Química: prácticas de laboratorio. Valencia:
Universitat Politècnica de València

Primera edición, 2015 (versión impresa)


Primera edición, 2015 (versión electrónica)

© Sagrario Torres Cartas


Susana Meseguer Lloret
Mónica Catalá Icardo
Carmen Gómez Benito

© de la presente edición: Editorial Universitat Politècnica de València


distribución: Telf.: 963 877 012 / [Link] / Ref.: 6266_01_01_01

ISBN: 978-84-9048-414-2 (versión impresa)


ISBN: 978-84-9048-423-4 (versión electrónica)

Queda prohibida la reproducción, distribución, comercialización, transformación y, en general,


cualquier otra forma de explotación, por cualquier procedimiento, de la totalidad o de cualquier
parte de esta obra sin autorización expresa y por escrito de los autores.
Resumen

El objetivo de este texto es ofrecer un material completo que permita al lector


comprender y desarrollar alguna de las técnicas más usuales en el laboratorio de
Química. De esta manera, está especialmente indicado para el estudiante universi-
tario de los primeros cursos. Cada uno de los capítulos del libro comienza con una
introducción al marco teórico que se va a tratar, que desemboca en la resolución
de un caso práctico en el laboratorio. Junto con esto, al finalizar cada capítulo
se plantea al lector una serie de cuestiones que le permiten constatar tanto si es
capaz de extraer conclusiones a partir de los experimentos desarrollados, como si
ha comprendido el porqué de los pasos seguidos.

Las autoras han considerado que la validez del texto, como buena herramienta de
laboratorio, depende de que haya tanto un tratamiento teórico suficiente, como
una descripción minuciosa de los reactivos y materiales necesarios y de los pasos
a seguir.

La comprensión de los temas no requiere que el usuario disponga de habilidades


previas, ya que comienza tratando las operaciones básicas de laboratorio (pesada
y medida de volumen), y se describe el material de laboratorio y su adecuado
manejo.

El orden en que se presenta el texto es el que se ha considerado más adecuado


con la forma en que se suelen tratar los temas en los cursos habituales de química
general, pero se pueden alterar en función de la formación de los estudiantes.

Además de los temas básicos iniciales, vertebrados alrededor de la preparación de


disoluciones, se proponen aplicaciones prácticas relacionadas con la velocidad con
la que se desarrolla una reacción. A continuación se trata la idea del equilibrio
químico y la forma habitual de expresarlo con la constante de equilibrio. Dentro
de las distintas clases de reacciones, se abordan las que se dan entre ácidos y bases,
dedicando atención a las formas en que se mide un parámetro asociado a este tipo
de compuestos, el pH, y a las disoluciones amortiguadoras del pH.

iii
También es importante conocer técnicas de medida de la concentración de un com-
puesto en una muestra. Se introducen las volumetrías, mediante dos aplicaciones
prácticas, y la técnica del calibrado. Ésta última permite determinar la concentra-
ción de un compuesto en una muestra a través, por ejemplo, de la medida de la
cantidad de color de una disolución.

La intención de poner al alcance en un solo texto toda la información necesaria


para el manejo en el laboratorio ha requerido la incorporación de unos anexos que
complementan alguna de las prácticas, con las normas de seguridad y gestión de
residuos, un ejemplo de disoluciones amortiguadoras de pH básico e instrucciones
para el uso de una hoja de cálculo.

Ante todo, el interés más profundo de las autoras al preparar el texto ha sido
transmitir el gusto por el trabajo de laboratorio, ése que ha permitido a lo largo
del tiempo medir, verificar y, en definitiva, hacer de la química una herramienta
útil para otras disciplinas.

10 de septiembre de 2015

Sagrario Torres Cartas


Susana Meseguer Lloret
Mónica Catalá Icardo
Carmen Gómez Benito

iv
Índice general

Resumen iii

Índice general v

1 Preparación de disoluciones 1
1.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.1 Normas de seguridad y gestión de residuos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.2 Reactivos de laboratorio y disoluciones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.2.3 Material de laboratorio para la preparación de disoluciones . . . . . . . . . . 5
1.2.4 Operaciones básicas del laboratorio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
1.2.5 Cálculos habituales en la preparación de disoluciones . . . . . . . . . . . . . . 17

1.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25


1.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
1.3.2 Disoluciones que se han de preparar en el laboratorio . . . . . . . . . . . . . . 26
1.3.3 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29

2 Cinética de los procesos químicos 31


2.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
2.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
2.2.1 Velocidad de una reacción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
2.2.2 Ecuación diferencial de velocidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
2.2.3 Deducción de la ecuación diferencial de velocidad a partir de datos expe-
rimentales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
2.2.4 Determinación de la energía de activación de una reacción química . . . . . 36
v
Índice general

2.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37


2.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
2.3.2 Determinación de la velocidad media de reacción. Factores que afectan a
la velocidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
2.3.3 Determinación de los parámetros de la ecuación diferencial de velocidad
para la reacción entre bisulfito y yodato. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
2.3.4 Determinación de la energía de activación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
2.3.5 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46

3 Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de cons-


tantes de equilibrio 49
3.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
3.2 Fundamento teórico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
3.2.1 Definición de pH . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
3.2.2 Ácidos y bases fuertes y débiles. Equilibrios ácido-base . . . . . . . . . . . . . 52
3.2.3 Determinación experimental de la constante de equilibrio . . . . . . . . . . . 55
3.2.4 Medida del pH: indicadores químicos, papel indicador y pH-metro . . . . . . 58

3.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64


3.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
3.3.2 Medida del pH mediante indicadores químicos, papel indicador y pH-metro 65
3.3.3 Determinación de las constantes de equilibrio del ácido acético y del amo-
níaco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
3.3.4 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68

4 Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones


tampón 71
4.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71
4.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
4.2.1 Disolución e hidrólisis de las sales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
4.2.2 Clasificación de las sales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
4.2.3 Ejemplos de sales y sus reacciones de hidrólisis. . . . . . . . . . . . . . . . . . 74
4.2.4 Disoluciones amortiguadoras del pH . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 76
4.2.5 Ejemplo de tampón de pH ácido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78
4.2.6 Preparación experimental de una disolución amortiguadora . . . . . . . . . . 82
4.2.7 Capacidad amortiguadora. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83

4.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84


4.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84
vi
Índice general

4.3.2 Comportamiento de las sales en disolución . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85


4.3.3 Preparación de la disolución amortiguadora del pH . . . . . . . . . . . . . . . 86
4.3.4 Capacidad amortiguadora. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87
4.3.5 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88

5 Determinación de la concentración por espectroscopía 91


5.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 91
5.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
5.2.1 El espectrofotómetro: medida de la absorbancia . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
5.2.2 Relación entre concentración y absorbancia (color) . . . . . . . . . . . . . . . 93
5.2.3 Espectro de absorbancia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94
5.2.4 Obtención de la recta de calibrado mediante el espectrofotómetro . . . . . . 95

5.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100


5.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100
5.3.2 Determinación de la concentración de una disolución problema de dicro-
mato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100
5.3.3 Preparación de la disoluciones patrón de K2 Cr2 O7 del calibrado . . . . . . . 101
5.3.4 Preparación de la disoluciones problema dicromato . . . . . . . . . . . . . . . 102
5.3.5 Medida de la absorbancia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102
5.3.6 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 103

6 Determinación de la constante de equilibrio 105


6.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
6.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
6.2.1 El equilibrio químico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
6.2.2 Determinación de la constante de equilibrio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
6.2.3 Ejemplo de determinación de la constante de equilibrio. . . . . . . . . . . . . 109

6.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113


6.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
6.3.2 Preparación de los patrones de calibración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
6.3.3 Preparación de las disoluciones problema . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
6.3.4 Proceso a seguir para determinar la constante de equilibrio . . . . . . . . . . 115
6.3.5 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 116

vii
Índice general

7 Volumetría de formación de complejos: determinación de la


dureza del agua 119
7.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119
7.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 120
7.2.1 Concepto de volumetría . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 120
7.2.2 Procedimiento general de valoración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 122
7.2.3 Características del reactivo valorante . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 124
7.2.4 Equilibrios de formación de iones complejos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
7.2.5 Dureza del agua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 126
7.2.6 Determinación de la dureza del agua mediante una valoración complexo-
métrica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 127

7.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 131


7.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 132
7.3.2 Determinación de la dureza en Ca2+ : dureza parcial . . . . . . . . . . . . . . 132
7.3.3 Determinación de la dureza en Ca2+ y Mg2+ : dureza total . . . . . . . . . . 133
7.3.4 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 133

8 Volumetría redox: análisis de hierro (II) 137


8.1 Objetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 137
8.2 Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
8.2.1 Reacciones redox . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
8.2.2 Ajuste de reacciones redox . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
8.2.3 Valoraciones redox . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141
8.2.4 Valoración redox para la determinación de la concentración de Fe(II) en
una muestra de fertilizante. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141

8.3 Caso práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145


8.3.1 Material y reactivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145
8.3.2 Preparación de una disolución problema de fertilizante . . . . . . . . . . . . . 146
8.3.3 Determinación de la concentración de Fe2+ con MnO−
4 . . . . . . . . . . . . . 146

8.3.4 Determinación de la concentración de Fe2+ con Cr2 O2−


7 . . . . . . . . . . . . 147
8.3.5 Cuestiones y resultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 147

A Normas de seguridad y gestión de residuos 149


A.1 Normas de seguridad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149
A.1.1 Procedimientos de actuación en caso de accidente. . . . . . . . . . . . . . . . 151

A.2 Gestión de residuos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 152


viii
Índice general

B Ejemplo de disolución amortiguadora de pH básico 155


B.1 Disolución amortiguadora de ión amonio/amoniaco . . . . . . . . . . . . . . . . 155
B.1.1 Efecto de la adición de una base a la disolución tampón de ión amo-
nio/amoniaco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157
B.1.2 Efecto de la adición de ácido a la disolución de ión amonio/amoniaco . . . 158

C Ajuste por mínimos cuadrados 161


C.1 Ejemplo práctico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 162

Bibliografía 169

Índice alfabético 171

ix
Práctica 1

Preparación de disoluciones

En esta práctica se describen los tipos de reactivos químicos que


existen en el laboratorio en función de la calidad, y se detalla el ma-
terial de laboratorio más común. Además, se describen las operaciones
básicas y los cálculos necesarios para la preparación de disoluciones
aproximadas y exactas.

1.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son los siguientes:

Distinguir distintos tipos de reactivos químicos según su calidad.

Aprender qué es una disolución.

Identificar el material más adecuado para la preparación de disoluciones de


concentración aproximada y exacta.

Manejar el material adecuado para la preparación de disoluciones de concen-


tración aproximada y exacta, a partir de reactivos sólidos, reactivos líquidos
y disoluciones.

Realizar los cálculos relacionados con la preparación de disoluciones

1
Práctica 1. Preparación de disoluciones

1.2 Introducción

1.2.1 Normas de seguridad y gestión de residuos


Los organismos públicos establecen normas de seguridad y gestión de residuos.
A modo de ejemplo, se resumen en el Apéndice A las Normas de seguridad y
Gestión de Residuos en los laboratorios de la UPV. Es muy importante leer esta
información antes de iniciar el trabajo en el laboratorio.

1.2.2 Reactivos de laboratorio y disoluciones


Un reactivo químico es una sustancia que se comercializa con diferentes grados de
pureza (o riqueza).

Hay reactivos sólidos (figura 1.1) y líquidos (figura 1.2), y un mismo producto
puede comercializarse con diferentes calidades. Los grados de calidad, en orden
creciente de pureza, son los siguientes:

Puro (PR)

Purísimo (PRS)

Para análisis (PA)

Además, se pueden encontrar calidades específicas para algunas técnicas analíti-


cas, como: Cromatografía Líquida (grado HPLC), Ultravioleta Infrarrojo (grado
UVIR), etc.

Existe un grupo de compuestos de alta pureza denominados sustancias patrón tipo


primario (sptp) que se utilizan como patrones en técnicas de análisis químico como,
por ejemplo, las volumetrías y las colorimetrías. Estos compuestos tienen unas
características especiales: son reactivos sólidos de composición conocida (se conoce
su estructura y elementos que lo componen), con elevada pureza (cercana al 100 %),
estables a temperatura ambiente, poco higroscópicos y con un peso equivalente
grande. En el laboratorio estos reactivos se conservan normalmente protegidos de
la humedad ambiente en el desecador. Algunos de los sólidos empleados como sptp
son el dicromato potásico, carbonato sódico, ftalato ácido de potasio y el ácido
etilendiamino tetraacético (EDTA).

A partir de los reactivos comerciales se suelen preparar disoluciones. Una disolu-


ción es una mezcla homogénea de dos o más compuestos. Se denomina soluto al
compuesto (o compuestos) de interés, que normalmente es minoritario en la diso-
lución, y disolvente al compuesto (o compuestos) que se emplean como medio para
disolver el soluto, que generalmente será agua destilada o desionizada.
2
1.2 Introducción

Figura 1.1: reactivos sólidos Figura 1.2: reactivos líquidos

La concentración de la disolución expresa la cantidad de soluto que hay en un


volumen o masa de disolución o disolvente .

Si bien se comercializan algunas disoluciones ya preparadas (disoluciones valo-


radas, disoluciones tampón, etc.), la preparación de una disolución es una de las
operaciones que se realizan con mayor frecuencia en un laboratorio químico (1.2.4).

En función de las necesidades del experimento, se decidirá qué disolución se ha de


preparar y cuál es la calidad de reactivo apropiada en cada caso, con el objetivo
de obtener el mejor resultado al menor coste posible.

La etiqueta de un reactivo

En la etiqueta de un frasco de reactivo aparece la riqueza del mismo y otra in-


formación de interés. En la figura 1.3 se muestra un ejemplo de la etiqueta de un
frasco de reactivo con la siguiente información:

Nombre del compuesto, calidad y aplicaciones

Fórmula química

Masa molecular

Riqueza (o Pureza)

Impurezas

Densidad (sólo en los reactivos líquidos)

3
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Pictogramas de seguridad [Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en


el Trabajo.]

Frases de Riesgo (R) y de Seguridad (S) [Instituto Nacional para la Salud e


Higiene en el Trabajo]

Figura 1.3: ejemplo de la etiqueta de un reactivo sólido de la casa comercial Panreac.


Imagen extraída de la ‘Guia de Operaciones Básicas en Análisis Químico, Farmacéutico
y Medioambiental’ de la Universidad de Valencia ([Link]/gammmm/)

De toda la información que aparece en la etiqueta de un reactivo, la masa mole-


cular, la riqueza y la densidad (esta última sólo en el caso de un reactivo líquido)
son los datos necesarios para la realización de los cálculos previos a la preparación
de una disolución.

Manejo de los reactivos

Cuando se trabaja con un reactivo se deben tomar una serie de precauciones. Para
saber qué tipo de precauciones hay que tomar relacionadas con la seguridad se
deben mirar las frases de riesgo y seguridad en la etiqueta de los reactivos.

Además, existen otras precauciones que se han de tener en cuenta para evitar que
exista contaminación de los reactivos y obtener buenos resultados. Entre ellas se
encuentran las siguientes:

Una vez se ha sacado una cantidad de reactivo de su frasco, nunca se devuel-


ve al frasco original, para evitar que se contamine el contenido del mismo:
¡Nunca podemos estar 100 % seguros de la limpieza de la espátula o del resto
de material empleado!.
4
1.2 Introducción

Se ha de tapar el recipiente del reactivo inmediatamente después de usarlo,


para evitar que se contamine o que se degrade. También es importante no
intercambiar las tapas de los botes de reactivos.

Se han de mantener limpios los estantes en los que se almacenan los reactivos
y las balanzas, tanto para alargar la vida del material de laboratorio como
para obtener buenos resultados. Por tanto, cualquier producto derramado se
ha de limpiar inmediatamente.

1.2.3 Material de laboratorio para la preparación de


disoluciones
El material de laboratorio empleado para la preparación de una disolución va-
ría en función de si se desea preparar una disolución de concentración exacta o
aproximada. El material de laboratoriose clasifica como:

Material no volumétrico

Material volumétrico

• Aproximado

• Exacto

Material no volumétrico

El material no volumétrico se emplea cuando no se requiere medir un volumen.


Algunos de la utensilios de laboratorio no volumétricos son:

Vidrio de reloj (figura 1.4) y pesa sustancias de vidrio (figura 1.5) o de


plástico (figura 1.6) para pesar sólidos en una balanza.

Espátulas (figura 1.7) para extraer los reactivos sólidos de los frascos conte-
nedores.

Cuentagotas (figura 1.8) para añadir pequeñas cantidades de un líquido.

Frasco lavador (figura 1.9) que contiene el agua destilada.

Varillas de vidrio (figura 1.10) o Imanes agitadores (figura 1.11) para agitar
disoluciones y disolver reactivos sólidos en el disolvente.

Propipetas (figura 1.12) para succionar un líquido con la pipeta.

5
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Figura 1.4: vidrio de reloj. Figura 1.5: pesa sustancias Figura 1.6: pesa sustancias
de vidrio. de plástico.

Figura 1.7: espátulas. Figura 1.8: cuentagotas. Figura 1.9: frasco la-
vador.

Figura 1.10: varillas. Figura 1.11: imanes Figura 1.12: propipetas.


agitadores.

6
1.2 Introducción

Figura 1.13: vasos de precipi- Figura 1.14: probetas. Figura 1.15: matraz Er-
tados de vidrio pyrex. lenmeyer.

Material volumétrico aproximado

El material volumétrico aproximado se utiliza para medir volúmenes con una preci-
sión baja. Éste incluye vasos de precipitados (figura 1.13), probetas (figura 1.14) y
matraces Erlenmeyer (figura 1.15), que tienen unas marcas que indican el volumen
de forma aproximada.

Los vasos de precipitados pueden ser de vidrio o plástico, y tener forma alta o
forma baja. Se utilizan para preparar disoluciones aproximadas y también para
medir volúmenes aproximados con una precisión baja. Los vasos de vidrio pyrex
se pueden calentar.

Las probetas son tubos cilíndricos acabados en un pico,que facilita el vertido de


los líquidos, y con una amplia base, que les permite mantenerse verticales. En
una probeta no deben verterse líquidos calientes, ni calentarse por encima de la
temperatura ambiente ya que se dilatan si son de vidrio o se deforman si son de
plástico, y pierden el calibrado. La precisión de las probetas es mejor que la de los
vasos de precipitados, aunque se considera material volumétrico de precisión baja.

Los matraces Erlenmeyer son recipientes de vidrio de forma troncocónica. La pre-


cisión para la medida de un volumen con este material es muy baja. Sin embargo,
debido a su forma, son muy útiles para realizar la evaporación controlada de un
líquido o para realizar mezclas con agitación minimizando el riesgo de pérdidas,
por lo que se utilizan en las volumetrias (ver capítulo 7).

7
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Figura 1.16: pipetas graduadas. Figura 1.17: pipetas aforadas.

Material volumétrico exacto

El material volumétrico exacto es generalmente de vidrio, y se utiliza para la


medida de volúmenes con una precisión elevada. Este material incluye pipetas
graduadas (figura 1.16), pipetas aforadas (figura 1.17), micropipetas (figura 1.18) y
matraces aforados (figura 1.19), y su precisión viene impresa en el mismo material.

Mientras que las pipetas graduadas se emplean para medir cantidades variables de
líquidos, las pipetas aforadas sólo permiten medir un volumen fijo.

Un matraz aforado es un recipiente de fondo plano con forma de pera que tiene un
cuello largo y delgado, y se utiliza para preparar volúmenes exactos de disoluciones
de concentración conocida. La marca grabada en el cuello, denominada línea de
enrase, indica el volumen de líquido contenido a una temperatura definida, y señala
la cantidad de disolvente que se ha de añadir para alcanzar el volumen indicado
en el matraz.

Se ha de resaltar que el material volumétrico está calibrado para trabajar a tem-


peratura ambiente, y no se puede calentar ni enfriar porque se descalibra.

8
1.2 Introducción

Figura 1.18: micropipetas. Figura 1.19: matraces aforados.

Limpieza de material

El material con el que se trabaja en el laboratorio ha de estar exento de cualquier


residuo y para su limpieza es recomendable realizar los siguientes pasos:

1. Lavar el material con agua y detergente, cuando sea necesario.

2. Enjuagarlo bien con agua del grifo.

3. Enjuagarlo varias veces con pequeñas porciones de agua destilada.

El material de vidrio o plástico solo es necesario secarlo si el disolvente empleado


no es acuoso, ya que el secado de material supone un gasto de tiempo innecesario,
además de ser una fuente potencial de contaminación. En general, si es necesario
que el material de vidrio esté seco, es mejor disponer de material almacenado que
pueda estar listo para su uso.

1.2.4 Operaciones básicas del laboratorio


En el laboratorio químico hay ciertas operaciones que se realizan con frecuencia y
se denominan operaciones básicas. Entre ellas, se revisan a continuación la pesada
(o medida de la masa de un reactivo o muestra), la medida del volumen de un
líquido y la preparación de disoluciones.

A este respecto, se pueden consultar dos páginas web muy interesantes, realizadas
en la Universitat de València y en la Universitat de Barcelona, que explican algunas
de las operaciones básicas en un laboratorio de química:

9
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Figura 1.21: balanza de precisión o


Figura 1.20: granatario. analítica.

Guía de operaciones básicas en análisis químico, farmacéutico y medioam-


biental, en la web de la Universitat de Valencia ([Link]

Operaciones básicas en el laboratorio de química, en la web de la Universitat


de Barcelona ([Link]

La pesada de un reactivo o muestra

En un laboratorio químico es frecuente efectuar medidas de masa de sólido y, a


veces, también de líquidos. En función de la precisión con la que haya que realizar
la pesada, existen dos tipos de balanzas: el granatario (figura 1.20) y la balanza
de precisión o balanza analítica (figura 1.21).

Granatario

El granatario es una balanza con una precisión de ± 0,1 g o ± 0,01 g, que se


utiliza cuando no se requiere alta precisión en la pesada y para pesar sustancias
corrosivas que pueden dañar la balanza analítica.

10
1.2 Introducción

Los pasos a seguir para pesar una sustancia en el granatario son :

1. Encender el granatario.

2. Poner un vaso de precipitados de tamaño y volumen adecuados para la can-


tidad que se va a pesar y tarar la balanza (ponerla a "0").

3. Añadir la cantidad de sustancia necesaria hasta el peso previsto.

4. Anotar el peso y retirar el vaso.

5. Apagar la balanza y limpiarla, si es necesario.

En el canal de youtube de la Universidad Politécnica de Valencia se puede ver un


vídeo en el que se muestra como se pesa con un granatario ([Link]
com/watch?v=cORUhAq6t5k)

Balanzas analíticas o de alta precisión

La balanza analítica (figura 1.21) tiene una precisión mínima del ± 0,1 mg (0,0001 g).
Se utiliza necesariamente para pesar cantidades pequeñas de sustancias que sean
patrones primarios (sptp) y para las muestras.

El procedimiento de pesada es el siguiente:

1. Encender la balanza.

2. Introducir el recipiente de pesada (pesa sustancias o vidrio de reloj) en su


interior.

3. Cerrar la balanza y tararla (ajustar el cero).

4. Añadir sustancia hasta acercarse a la cantidad necesaria. NO es conveniente


sacar sustancia del recipiente de pesada de la balanza porque se desestabiliza.

5. Cerrar la balanza y anotar el dato de pesada.

6. Retirar el pesa sustancias de la balanza, cerrar y apagar la balanza.

Las balanzas analíticas son muy ‘delicadas’ y se han de tener en cuenta una serie
de normas para obtener una buena pesada y para su conservación:

1. Colocar la balanza en un sitio exento de vibraciones.

2. Asegurarse de que esté nivelada y calibrada antes de realizar una pesada.

3. Evitar corrientes de aire durante la pesada.


11
Práctica 1. Preparación de disoluciones

4. Limpiar la balanza cuando sea necesario.

5. Utilizar agentes desecantes para mantener exento de humedad el interior de


la misma.

6. No trasladar la balanza salvo que sea estrictamente necesario.

7. Calibrar la balanza con regularidad. En la actualidad, muchas balanzas se


autocalibran cada vez que se encienden.

La medida del volumen de un líquido

Lectura del volumen: línea de enrase

La lectura de un volumen en probetas, pipetas, matraces aforados y buretas se hace


teniendo en cuenta el menisco que forma el líquido en contacto con las paredes del
recipiente de medida. Como se ve en la figura 1.22, la parte baja del menisco debe
quedar tangente a la línea marcada en la pared del recipiente, denominada línea
de enrase y para que la medida sea correcta se ha de poner la línea de enrase a la
altura de los ojos.

Así, en el material graduado (probetas, buretas y pipetas graduadas) el volumen


contenido se lee viendo la graduación, marcada en la pared del instrumento, que
es tangente al menisco del líquido.

Figura 1.22: lectura del volumen en la base del menisco

Pipetas

12
1.2 Introducción

La medida de un volumen mediante una pipeta se denomina pipeteo. Los líquidos


se introducen normalmente en la pipeta mediante la aplicación de un pequeño
vacío, con ayuda de una propipeta (figura 1.12).

El proceso de pipeteo es el que sigue:

1. Se coloca la propipeta en la parte superior de la pipeta.

2. Se introduce la punta de la pipeta bajo el nivel de la disolución.

3. Se aplica vacío con la propieta, de forma que el líquido ascienda por la pipeta.
En este paso hay que tener cuidado para que la pipeta no tome aire.

4. Si la pipeta acaba de ser lavada y enjuagada con agua destilada, se ha de


sustituir ese agua por la disolución que se desea medir. Para ello, se toma
una pequeña cantidad del líquido que se va a medir y se enjuaga con él el
interior de la pipeta y se desecha el líquido de lavado.

5. Se llena la pipeta con el líquido que se vaya a medir por encima de la línea
de enrase y, con ayuda de la propipeta, se deja descender lentamente el nivel
del líquido hasta la línea de enrase.

6. Se limpian las gotas que quedan en la parte exterior y se vacía el contenido


correspondiente en el recipiente final.

Si se trata de una pipeta aforada (figura 1.17), se deja vaciar libremente


su contenido. Tras las salida del líquido, se ha de mantener el extremo de
la pipeta en contacto con la pared del vaso durante uno o dos segundos.
La pequeña porción de líquido que queda en la punta de la pipeta no se
debe vaciar por soplado u otro medio (ver figura 1.23).

Si se trata de una pipeta graduada, y no se ha de añadir todo su con-


tenido, con la ayuda de la propipeta se añade el volumen de líquido
requerido.

En el uso de las pipetas y propipetas hay que tener ciertas precauciones:

Nunca se ha de pipetear succionando con la boca.

Se ha de procurar que no entre nada de líquido en la propipeta. En caso de


que esto ocurra hay que eliminarlo para que no resulten contaminadas otras
disoluciones.

Si se trabaja con pipetas tipo "pera"(ver figura 1.12) se ha de tener cuidado


al colocar la pipeta para que ésta no desplace la pequeña bolita que llevan
en su interior.
13
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Figura 1.23: porción de líquido que queda en el la punta de la pipeta cuando ya ha


salido el líquido que había en su interior

Matraces aforados

Los matraces aforados se utilizan para preparar disoluciones de volumen fijo con
buena precisión y, por tanto, permiten preparar disoluciones de concentración
exacta. Para preparar una disolución en un matraz aforado, se han de seguir los
pasos:

1. Lavar el matraz con varias porciones de agua destilada y dejar secar sólo en
caso de que la disolución a preparar no sea acuosa.

2. Añadir la sustancia disuelta al matraz aforado y rellenar el matraz con di-


solvente hasta la línea de enrase. Al enrasar, se ha de procurar que la parte
baja del menisco que forma el disolvente con la pared del matraz coincida
con la línea de enrase, tal como se observa en la figura 1.22. Para enrasar
correctamente, puede añadirse el disolvente poco a poco mediante un cuen-
tagotas.

3. Tapar el matraz con el tapón correspondiente y agitar la disolución invir-


tiendo el matraz varias veces para que la disolución de su interior quede
homogénea.

En el trabajo con matraces aforados, se ha de tener en cuenta que éstos no se


deben someter a cambios bruscos de temperatura porque se descalibran.

14
1.2 Introducción

Figura 1.24: material necesario para la Figura 1.25: material necesario para la
preparación de una disolución de concen- preparación de una disolución de concentra-
tración aproximada. ción exacta.

Preparación de disoluciones

Disoluciones aproximadas

En muchas ocasiones es suficiente con la preparación de una disolución de una


sustancia de concentración aproximada como, por ejemplo, cuando se prepara una
disolución de NaOH, un compuesto que reacciona con el CO2 de la atmósfera y es
muy higroscópico y, por tanto, su riqueza varía con el tiempo.

Para la preparación de este tipo de disoluciones se emplea, para pesar sólidos, el


granatario y, para la medir volúmenes, probetas y vasos de precipitados (figura
1.24).

Cuando el reactivo de partida es un líquido, la preparación de una disolución se


denomina proceso de dilución y es el siguiente:

1. Se toma con una probeta el volumen deseado de la disolución de partida.

2. Se vierte el volumen requerido en un vaso de precipitados.

3. Se agrega agua destilada hasta la marca del enrase del vaso o, bien, se mide el
agua destilada que falte con una probeta y se añade al vaso de precipitados.

4. Se agita el contenido del vaso, con ayuda de una varilla de vidrio o con un
imán, para asegurar la homogeneidad de la disolución.

Cuando el reactivo de partida es un sólido, el proceso de preparación es el siguiente:

1. Se pesa el sólido en el grantario en el vaso de precipitados en el que realiza-


remos la disolución (si éste no es demasiado grande).
15
Práctica 1. Preparación de disoluciones

2. Se añade un poco de agua destilada.

3. Se disuelve el sólido agitando con una varilla de vidrio o con un imán.

4. Se añade el resto del agua hasta la linea de enrase del vaso que indique el
volumen de disolución que se ha de preparar. (El agua destilada que se ha de
añadir al vaso para preparar la disolución se puede medir con una probeta,
y añadirla al vaso de precipitados).

En este enlace se puede ver un vídeo en el que se explica cómo se realiza


una disolución de concentración aproximada a partir de un reactivo sólido:
([Link]

En el siguiente enlace se puede ver un vídeo en el que se explica cómo se


realiza una disolución de concentración aproximada por dilución (proceso de
dilución): ([Link]

Disoluciones exactas

Cuando se realiza un análisis cuantitativo es necesario preparar disoluciones de


concentración exacta, es decir, que se hayan preparado de forma muy cuidadosa
haciendo uso de instrumentos y material de laboratorio de gran precisión: balanza
analítica para la pesada, pipeta para la medida de un volumen y matraz aforado
para medir el volumen final de la disolución (figura 1.25).

El procedimiento que se sigue es diferente según la naturaleza del compuesto:


líquido o sólido.

Cuando el reactivo de partida es un líquido, se prepara una disolución acuosa


diluída de la siguiente forma:

1. Tomar con una pipeta el volumen deseado de la disolución de partida.

2. Verter el volumen requerido directamente en el matraz aforado.

3. Agregar agua destilada hasta la marca del enrase del matraz.

4. Tapar el matraz y agitar la disolución.

Cuando el reactivo de partida es un sólido, el proceso de preparación de una


disolución acuosa requiere los siguientes pasos:

1. Pesar el sólido utilizando una balanza analítica en un pesa sustancias (o


vidrio de reloj) o en un vaso de precipitados pequeño.

2. Transferir el sólido a un vaso de precipitados con ayuda del frasco lavador


con agua destilada, asegurándose de que no quede ningún resto de sólido en
el recipiente de pesada.
16
1.2 Introducción

3. Añadir agua destilada al vaso y disolver el sólido agitando con una varilla de
vidrio o un imán agitador. Se ha de añadir al vaso de precipitados en torno
a 1/3 del volumen que se desea preparar.

4. Transferir la disolución al matraz aforado y, con pequeñas porciones de agua


destilada, asegurar el trasvase de toda la disolución del vaso de precipitados
al matraz aforado. Es importante limpiar bien la varilla agitadora (o el imán)
cuando se haya utilizado para la agitación de la disolución.

5. Agregar agua hasta la línea de enrase del matraz.

6. Tapar el matraz y agitar la disolución.

Lo que es realmente importante cuando se prepara una disolución


de forma exacta es conocer la concentración exacta de la disolu-
ción, no que dicha concentración tenga un determinado valor.

Es decir, si se ha de preparar una disolución exacta de concentración 0,10 M , no


quiere decir que se ha de preparar una disolución 0,1000 M , si no que se conoce
cual es exactamente la concentración preparada, es decir si es 0,1020 M , 0,1151 M
o 0,095 M .

En los siguientes enlaces web se pueden ver vídeos que muestran el proceso de
preparación de disoluciones exactas:

En este enlace se puede ver un vídeo en el que se explica cómo realizar una
disolución de concentración exacta a partir de un reactivo sólido: (http://
[Link]/10251/1678) (valenciano) y ([Link]
1677) (castellano).

En el siguiente enlace se muestra un vídeo en el que se explica cómo realizar


una disolución de concentración exacta por dilución: ([Link]
es/handle/10251/1681) (valenciano) y ([Link]
(castellano).

1.2.5 Cálculos habituales en la preparación de disoluciones

Formas de expresar la concentración de una disolución

La concentración de una disolución puede expresarse de varias formas, siendo las


más usuales las siguientes:

molaridad (M, mol/L): Es el número de moles de soluto por litro de disolución.


17
Práctica 1. Preparación de disoluciones

moles de soluto
M=
volumen de disolución (L)

partes por millón (ppm, mg/kg, mg/L): Se refiere a los gramos de soluto que hay
por cada millón de gramos de disolvente.

masa de soluto (mg)


ppm =
masa de disolución (Kg)

Como la densidad del agua es aproximadamente de 1 g/mL, en las disolucio-


nes acuosas muy diluídas el ppm hace referencia a los gramos de soluto por
cada millón de mililitros de disolución, y la unidad de esta concentración es
mg/L, en lugar de mg/kg

porcentaje, partes por cien ( %): Hay diferentes tipos de porcentaje:

el porcentaje masa/masa hace referencia a los gramos de soluto que


hay por cada 100 gramos de disolución.
masa de soluto
% (m/m) [ó % (p/p)]= · 100
masa de disolución

el porcentaje masa/volumen hace referencia a los gramos de soluto que


hay por cada 100 mL de disolución.
masa de soluto
% (m/V) [o % (p/V)]= · 100
volumen de disolución

el porcentaje volumen/volumen hace referencia a los mililitros de soluto


que hay por cada 100 mL de disolución.

volumen de soluto
% (V/V) = · 100
volumen de disolución

Independientemente de la unidad de concentración, antes de preparar una diso-


lución se han de realizar unos cálculos previos que nos permitan determinar la
cantidad de soluto del que debemos partir.

Para ello, se ha de conocer la unidad de concentración de la disolución que se ha


de preparar. Puesto que los cálculos son similares con las diferentes unidades de
concentración, realizaremos la explicación de los cálculos previos con la unidad de
concentración del S.I., la molaridad (M ):

n m/M
M= = (1.1)
V V
18
1.2 Introducción

donde M es la molaridad de la disolución, n son los moles de soluto, V es el


volumen de disolución que se ha de preparar (en litros), M es la masa molar del
soluto (g/mol) y m es la masa del soluto (en gramos)

(Aclaración: M es la masa molar según la IUPAC (Unión Internacional de Química


Pura y Aplicada), sin embargo, en muchos textos aparece como peso molecular
(Mr) o peso atómico (Ar).

Disoluciones preparadas a partir de un reactivo sólido

Para preparar una disolución con una determinada concentración molar a partir
de un reactivo sólido se ha de calcular la masa de reactivo que se ha de pesar

Se calcula primero la masa de compuesto puro (m) que debe contener la disolución.
Para ello, se utiliza la ecuación 1.2, que se deduce a partir de la definición de
molaridad (ecuación 1.1).

mcompuesto = M · M · V (1.2)

Como los reactivos no tienen una riqueza del 100 %, se tiene que calcular la masa
de reactivo (mreactivo ) que se ha de pesar. Para ello se ha de tener en cuenta el
dato de la riqueza que aparece en la etiqueta (R, % (p/p)) y que corresponde a la
ecuación siguiente:

mcompuesto
R= · 100 (1.3)
mreactivo

De ésta última ecuación, puede deducirse la masa de reactivo:

100 · mcompuesto
mreactivo = (1.4)
R

En el caso de la preparación de disoluciones exactas, en la balanza analítica se


pesará una cantidad lo más próxima posible a la calculada, de modo que al final
habrá que RECALCULAR la concentración de la disolución preparada con el dato
de masa real.

El cálculo de la masa de reactivo a pesar puede plantearse también mediante


factores de conversión tal como se explica en el ejemplo desarrollado a continuación.

Ejemplo de preparación de una disolución a partir de un reactivo sólido

19
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Se dispone de un frasco de carbonato sódico (Na2 CO3 , M= 106


g/mol, R = 99 % (p/p)).

¿Qué cantidad de reactivo se ha de pesar para preparar 25 mL de


disolución de Na2 CO3 0,10 M ?

El cálculo de la masa de Na2 CO3 que se ha de pesar se puede deducir aplicando


las ecuaciones 1.2 y 1.4, o mediante factores de conversión tal como se muestra a
continuación:

mol 106 gNa2 CO3 100 greactivo


mreactivo = 0,10 · 0, 025 L · · = 0, 2677 g Na2 CO3
L mol 99 gNa2 CO3

Por tanto, se necesitan 0,2677 g de reactivo para preparar 25,0 mL de disolución


0,10 M de Na2 CO3 .

Ejemplo de recálculo

Si en la balanza analítica se han pesado 0,2700 g de reactivo de


carbonato de calcio (en lugar de los 0,2677 g del cálculo anterior)
¿Cuál es la concentración real de la disolución de Na2 CO3 prepa-
rada?

Se ha de calcular primero la masa de Na2 CO3 que hay en la cantidad de reactivo


pesada con la ecuación 1.3 (mcompuesto =mcarbonato ), y finalmente se calcula la
molaridad de la disolución con la ecuación 1.1:

99 gNa2 CO3
mNa2 CO3 = 0, 2700 greactivo · = 0, 26736 gNa2 CO3
100 greactivo

0, 2673 gNa2 CO3


106 gNa2 CO3 /mol
M= = 0, 1009 mol/L
0, 025 L

Al recalcular la concentración de Na2 CO3 preparada en el apartado b) se obtiene


una concentración exacta de 0,1009 M .

20
1.2 Introducción

Disoluciones preparadas a partir de una disolución: proceso de


dilución

Se llama dilución a la preparación de una disolución de menor concentración a


partir de una disolución inicial, más concentrada.

En muchas ocasiones se dispone de una disolución de concentración conocida (di-


solución inicial ) y se ha de preparar una disolución de menor concentración (diso-
lución final ) a partir de la primera. Cuando se realiza este proceso se cumple que
los moles de reactivo tomados de la disolución inicial serán los mismos que habrá
en la disolución final puesto que sólo se añade disolvente. Por tanto, se cumple la
ecuación 1.5:

Minicial · Vinicial = Mf inal · Vf inal (1.5)

donde Minicial es la molaridad de la disolución de partida, Vinicial es el volumen


de la disolución inicial que se ha tomar para preparar la disolución final, Mf inal
es la molaridad de la disolución final y Vf inal es el volumen de disolución final que
se desea preparar.

Para calcular el volumen que se necesita de la disolución inicial (concentrada)


para preparar la disolución diluida sólo se ha de despejar de la ecuación anterior
el volumen inicial:

Mf inal · Vf inal
Vinicial =
Minicial

Ejemplo de preparación de una disolución por dilución

Se dispone de una disolución 0,11 M de HCl

¿Qué volumen de esta disolución se ha de tomar para preparar


500 mL de una disolución de HCl 0,002 M ?

Para calcular el volumen de la disolución 0,11 M que se se ha de tomar para


preparar la siguiente disolución, se utiliza la ecuación 1.5.

0, 11 M · Vinicial = 0, 002 M · 500 mL

y por lo tanto,

21
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Vinicial = 9, 09 mL

Es decir, se necesitan 9,09 mL de la disolución de HCl concentrada para preparar


la disolución diluida.

Ejemplo de recálculo

Si con una pipeta aforada se pipetean 10 mL de disolución 0,11 M


en el aforado de 500 mL (en lugar de los 9,09 mL del cálculo
anterior) ¿Cuál es la concentración molar de HCl preparada?

Para calcular la concentración de la disolución preparada se utiliza la ecuación 1.5,


sustituyendo el volumen realmente pipeteado:

0, 11 M · 10 mL = Mf inal · 500 mL

y por lo tanto,

Mf inal = 0, 0022 M

La concentración de HCl preparada es realmente 0,0022 M .

Disoluciones preparadas a partir de un reactivo líquido

Si se ha de preparar una disolución a partir de un reactivo líquido, del cual se


conoce su densidad (d, g/mL) y riqueza (R, % (p/p)), en primer lugar se calculará
el volumen de reactivo que se ha de tomar.

Para ello, se calcula primero la masa de compuesto que debe pesarse (ecuaciones
1.2 y 1.4), y después se calcula el volumen de reactivo (en mL), teniendo en cuenta
la densidad del reactivo, con la siguiente ecuación:

m reactivo
d reactivo = (1.6)
Vreactivo

Y por tanto,

m reactivo
Vreactivo = (1.7)
d reactivo
22
1.2 Introducción

Otra alternativa a esta forma de proceder es calcular primero la concentración


molar (M ) del compuesto en el reactivo lcomercial a partir de sus datos de densidad
(d), riqueza (R) y masa molar (M) de la siguiente forma:

R 1000 mL 1
M compuesto = d (g/mL) · · · (1.8)
100 L M(g/mol)

Y una vez se conoce la concentración molar del compuesto en el reactivo comercial


se calcula el volumen del reactivo que se ha de tomar para preparar la disolución
requerida con la ecuación 1.5, como se ha explicado anteriormente.

En el caso de una disolución exacta lo que se hace es añadir un volumen próximo


al calculado que implique el uso de un menor número de pipetas y, después, se
recalcula la concentración.

Ejemplo de preparación de una disolución a partir de un reactivo de densidad y


pureza conocidas

Se dispone de un frasco de ácido clorhídrico (HCl, M = 36,5


g/mol, R = 35 % (en peso), d=1,19 g/mL).

¿Qué volumen de HCl se ha de tomar para preparar 50 mL de


disolución de HCl 0,10 M ?

En primer lugar se calcula la masa de reactivo con la ecuación 1.4:

100 · 0, 10 M · 36, 5 (g/mol) · 0, 050 (L)


mreactivo = = 0, 521 greactivo
35

A continuación se calcula el volumen de reactivo con la ecuación 1.7:

0, 521 g
Vreactivo = = 0, 438 mL
1, 19 g/mL

En este caso se necesitan 0,44 mL de del reactivo comercial de HCl para preparar
50 mL de disolución 0,10 M .

Otra forma de realizar este cálculo consiste en calcular primero la concentración


molar (M ) del compuesto en el reactivo comercial a partir de sus datos de densidad
(d), riqueza (R) y masa molar (M) con la ecuación 1.8:

35 1000 mL 1
Mreactivo = 1, 19 (g/mL) · · · = 11, 4 mol/L
100 L 36, 5(g/mol)
23
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Una vez conocida la concentración molar del reactivo original se calcula el volumen
del reactivo que se ha de tomar para preparar los 50 mL de disolución 0,10 M con
la ecuación 1.5, como se ha explicado anteriormente.

0, 10 M · 50 mL
Vinicial = = 0, 44 mL
11, 4 M

Se confirma que se necesitan 0,44 mL del reactivo comercial de HCl para preparar
50 mL de disolución 0,10 M .

Ejemplo de recálculo

Si se toman con una pipeta graduada 0,50 mL de HCl (HCl,


M=36,5 g/mol, R = 35 % (en peso), d=1,19 g/mL) (en lugar
de los 0,44 mL del cálculo anterior). ¿Cuál es la concentración
real de la disolución de HCl preparada?

Se calcula primero la mase de los 0,50 mL de reactivo con la ecuación de la densidad


(ecuación 1.6)

m reactivo = 0, 50 mL · 1, 19 g/mL = 0, 595 greactivo

La masa de HCl que hay en esa cantidad de reactivo se deduce con la ecuación de
la riqueza 1.3:

35 gHCl
mHCl = 0, 595 greactivo · = 0, 208 gHCl
100 greactivo

Y, finalmente, se calcula la molaridad de la disolución con la ecuación 1.1:

0, 208 gHCl
36, 5 gHCl /mol
M= = 0, 114 mol/L de HCl
0, 050 L

Al recalcular la concentración de HCl preparada, ésta es exactamente 0,114 M .

Si se ha calculado la concentración molar (M ) del HCl en el reactivo comercial


con los datos de densidad (d), riqueza (R) y masa molar (M) (ecuación 1.8), se
calcula la molaridad de la disolución preparada con la ecuación 1.5:

24
1.3 Caso práctico

11, 4 M · 0, 50 mL
Mf inal = = 0, 114 M
50 mL

Resumen de los datos necesarios para la preparación de disoluciones

Se ha visto que los datos de partida son diferentes según el tipo de disolución que
se ha de preparar, como se detalla a continuación:

La concentración de la disolución que se ha de preparar.

El volumen (V ) de disolución que se ha de preparar.

Las características del reactivo comercial (ver etiqueta de la figura 1.3): masa
molar (M), riqueza (R) y densidad (d), esta última necesaria en el caso de
reactivos líquidos.

La concentración de la disolución de partida (M )

1.3 Caso práctico

Se describe a continuación el material necesario y los pasos a seguir para preparar


disoluciones de concentración aproxima y exacta.

1.3.1 Material y reactivos


Cuentagotas

Varilla de vidrio

Vidrio de reloj o pesa-sustancias

Vasos de precipitados de 50 mL, 100 mL y 250 mL

Probetas de 100 mL y 250 mL

Matraces aforados de 50 mL, 100 mL y 250 mL

Pipetas aforadas de 5 mL y 10 mL

Pipeta graduada de 10 mL

Cloruro de potasio, KCl

Hidróxido sódico, NaOH

25
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Dicromato potásico, K2 Cr2 O7

Ácido clorhídrico, HCl

1.3.2 Disoluciones que se han de preparar en el laboratorio


La parte experimental consiste en preparar las disoluciones de concentración apro-
ximada (Aprox.) y de concentración exacta (Exacta) que aparecen en la tabla 1.1.
Para ello, se ha de utilizar, en cada caso, el material adecuado. Una vez preparadas,
las disoluciones han de desecharse en los bidones destinados a tal fin.

Tabla 1.1: disoluciones a preparar en el laboratorio

Tipo de Compuesto Molaridad Volumen Se realiza a partir de ...


disolución (M ) (mL)

Aprox. NaOH 1,0 100 Reactivo comercial


Aprox. NaOH 0,25 250 Disolución 1,0 M
Aprox. KCl 1,5 50 Reactivo comercial
Aprox. KCl 0,5 100 Disolución 1,5 M
−2
Exacta K2 Cr2 O7 1,00 · 10 100 Reactivo comercial
Exacta K2 Cr2 O7 2,00 · 10−3 50 Disolución 0,01 M
Exacta HCl 7,50 · 10−1 100 Reactivo comercial
Exacta HCl 1,50 · 10−2 250 Disolución 7,50 · 10−1 M

En todos los casos, el primer paso en la preparación de una disolución comienza


con la limpieza del material tal y como se explicó en el apartado de Limpieza de
material (apartado 1.2.3).

A continuación se detallan los pasos a seguir para preparar distintos tipos de


disoluciones.

26
1.3 Caso práctico

Preparación de disoluciones de concentración aproximada de NaOH y


KCl a partir del reactivo sólido

Recordad que para preparar estas disoluciones a partir del reactivo comercial, que
es un sólido, se han de realizar los siguientes pasos:

1. Calcular la masa de reactivo a pesar.

2. Pesar la cantidad deseada de reactivo en el granatario, usando un vaso de


precipitados.

3. Anotar la masa en la libreta de laboratorio.

4. Añadir al vaso de precipitados una fracción del agua destilada para disolver
completamente el compuesto; se puede usar una varilla o un imán agitador
para la disolución del sólido.

5. Añadir agua destilada hasta la marca de volumen del vaso que indica el
volumen final de disolución y agitar la disolución para su homogeneización.

(Nota: el volumen de agua destilada se puede medir también con una probeta)

Preparación de disoluciones de concentración aproximada de NaOH y


KCl por dilución

Para preparar estas disoluciones a partir de las disoluciones preparadas previamen-


te (ver tabla 1.1), y cuya concentración se conoce, se han de realizar los siguientes
pasos:

1. Calcular el volumen que se necesita de la disolución concentrada a medir.

2. Medir con una probeta el volumen calculado.

3. Pasar el volumen medido a un vaso de precipitados.

4. Añadir al vaso de precipitados el agua destilada necesaria hasta conseguir el


volumen final deseado.

5. Agitar la mezcla para su homogeneización.

27
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Preparación de una disolución de concentración exacta de K2 Cr2 O7 a


partir del reactivo sólido

Para preparar esta disolución a partir del reactivo comercial se han de realizar los
siguientes pasos:

1. Calcular la masa de reactivo a pesar.

2. Introducir en la balanza analítica un vidrio de reloj, un pesa sustancias, cerrar


la balanza y tararla.

3. Añadir al recipiente situado en la balanza la cantidad de sustancia corres-


pondiente, hasta alcanzar una cantidad aproximada al peso deseado. Anotar
el peso en la libreta de laboratorio.

4. Transferir el sólido a un vaso de precipitados con ayuda del frasco lavador.

5. Disolver el sólido con la menor cantidad de agua posible, agitando con cui-
dado; se puede usar para ello una varilla o un imán agitador.

6. Transferir la disolución al matraz aforado y, con pequeñas porciones de agua,


pasar los restos de la disolución del vaso de precipitados al matraz aforado.

7. Agregar agua hasta la marca de enrase, tapar y agitar el matraz aforado


para su homogeneización. Utilizar un cuentagotas para enrasar.

8. Recalcular la concentración real de la disolución que hemos preparado, te-


niendo en cuenta la cantidad de soluto pesado en la balanza.

Preparación de una disolución de concentración exacta de HCl a


partir del reactivo líquido

Para preparar una disolución de concentración exacta de HCl a partir de un reac-


tivo, que es un líquido, se han de realizar los siguientes pasos:

1. Calcular el volumen de reactivo a medir.

2. Poner en un vaso limpio y seco un poco de reactivo: nunca se debe pipetear


directamente de la botella o recipiente en donde se encuentre la disolución
concentrada, para evitar su contaminación.

3. Poner un poco de agua destilada en un matraz aforado de volumen adecuado.

4. Medir el volumen requerido de ácido con una pipeta aforada o graduada del
tamaño adecuado, con ayuda de una propipeta, y transferir el contenido de
la pipeta al matraz aforado.
28
1.3 Caso práctico

5. Enrasar el matraz aforado con agua destilada, ayudándose al final con un


cuentagotas limpio. Tapar y agitar para su homogeneización.

6. Recalcular la concentración final, considerando el volumen que realmente se


ha pipeteado.

Preparación de una disolución de concentración exacta de K2 Cr2 O7 y


de HCl por dilución

Estas disoluciones se preparan por dilución a partir de las disoluciones preparadas


anterioremente (ver tabla 1.1), cuya concentración exacta es conocida. Los pasos
que se han de seguir para la preparación de estas disoluciones son:

1. Calcular el volumen de disolución concentrada que se se necesita.

2. Medir el volumen requerido con una pipeta (aforada o graduada) de tamaño


adecuado con ayuda de la propipeta, y transferir el contenido de la pipeta a
un matraz aforado de volumen adecuado.

3. Enrasar el aforado con agua destilada, ayudándose al final con un cuentagotas


limpio. Tapar y agitar para su homogeneización.

4. Recalcular la concentración final, considerando el volumen que realmente se


ha pipeteado.

1.3.3 Cuestiones y resultados


1. Para cada una de las disoluciones preparadas en el laboratorio rellenar las
tablas 1.2 y 1.3, según corresponda.

Adjuntar los datos tomados de las etiquetas de los reactivo utilizados y todos los
cálculos realizados.

29
Práctica 1. Preparación de disoluciones

Tabla 1.2: datos de las disoluciones de concentración aproximada preparadas en el


laboratorio

Disolución Masa o Masa o Balanza


preparada Vcalculado Vexperimental y material

NaOH 1,0 M
NaOH 0,25 M
KCl 1,5 M
KCl 0,5 M

Tabla 1.3: datos de las disoluciones de concentración exacta preparadas en el laboratorio

Disolución Masa o Masa o Concentración Balanza


preparada Vcalculado Vexperimental real y material

K2 Cr2 O7 0,010 M
K2 Cr2 O7 0,0020 M
HCl 7,50 · 10−1
HCl 1,50 · 10−1

Adjuntar los datos tomados de la etiqueta del reactivo utilizado y todos los cálculos
realizados.

30
Práctica 2

Cinética de los procesos químicos

En esta práctica se mide la velocidad media de una reacción y se


estudian, de forma cualitativa, los factores que afectan a velociad de
las reacciones químicas. Además, se realiza una determinación cuanti-
tativa de los parámetros de la ley diferencial de velocidad de la reacción
entre el bisulfito y el yodato, y se determina la energía de activación
de dicha reacción.

2.1 Objetivos

Los objetivos de la práctica son:

Determinar la velocidad media de una reacción química.

Conocer la influencia de factores como la concentración, la superficie de


contacto, la temperatura y el empleo de catalizadores en la velocidad de una
reacción.

Determinar experimentalmente el orden de reacción y la constante de velo-


cidad.

Determinar experimentalmente la energía de activación de una reacción.

31
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

2.2 Introducción

2.2.1 Velocidad de una reacción


La velocidad de reacción es la variación de la concentración de un reactivo o pro-
ducto debido a una reacción química en un periodo de tiempo determinado.

Dada una reacción general:

a A+b B → c C (2.1)

donde a, b y c son los coeficientes de la reacción ajustada. La velocidad de la


reacción se puede determinar conociendo la variación de la concentración de los
reactivos (A y B) o del producto (C) (∆[ ] = [ ]f inal − [ ]inicial ) y el tiempo
transcurrido (∆t) para dicha variación. Las unidades de la velocidad en el sistema
internacional (S.I.) son: mol · L−1 · s−1 .

El cálculo de la velocidad de reacción se hace mediante la siguiente ecuación:

1 ∆[A] 1 ∆[B] 1 ∆[C]


v=− =− =+ (2.2)
a ∆t b ∆t c ∆t

Para la definición de velocidad, si se utiliza la variación de la concentración de


un reactivo, su concentración final es menor que la inicial, porque los reactivos se
consumen, dando un valor negativo. Lo contrario ocurre si se utiliza la variación
de concentración de un producto. Para que no se obtengan valores distintos si
trabajamos con reactivos o productos se pone un signo negativo delante de varia-
ción de los reactivos en la ecuación 2.2. De este modo, el valor de la velocidad de
reacción es el mismo, independientemente de si se calcula a partir de la variación
de la concentración de los reactivos o de los productos.

En la ecuación 2.2 también se observa que se han de tener en cuenta los coeficientes
estequiometricos de la reacción (a, b y c) para que el valor de la velocidad no
dependa se si se emplean la variación de la concentración de los reactivos o de los
productos en su cálculo.

Entre los factores que afectan a la velocidad de una reacción química se encuentran
la concentración, la temperatura, la presencia de un catalizador y la superficie de
contacto. En esta práctica se estudiará de forma experimental la influencia de cada
uno de esos parámetros en la velocidad de una reacción química.

32
2.2 Introducción

2.2.2 Ecuación diferencial de velocidad


La velocidad de una reacción varía al modificar la concentración de los reactivos.
Por ello, en el estudio de la cinética de una reacción química interesa obtener una
ecuación que relacione la velocidad con la concentración de los reactivos en cada
momento. Dicha ecuación se determina de forma experimental y se denomina ecua-
ción diferencial de velocidad. La ecuación se puede usar para predecir la velocidad
de la reacción cuando se conoce la concentración de los reactivos.

Para una reacción general como la que aparece en el apartado anterior (reacción
2.1), generalmente es posible encontrar una ecuación diferencial de velocidad como
esta:

v = k · [A]n · [B]m (2.3)

En la ecuación anterior [A] y [B] son las concentraciones de los reactivos A y B,


respectivamente.

Los exponentes n y m se denominan órdenes de reacción respecto a cada reactivo.


Son números enteros positivos y pequeños (0, 1, 2 ó 3) y se han de determinar
de forma experimental puesto que no tienen por qué coincidir con los coeficientes
estequiométricos, a y b, respectivamente. El orden de reacción total es la suma de
los exponentes (n y m).

Y, por último, k es la constante de velocidad de la reacción. Su valor depende de


la reacción que estamos estudiando, de la temperatura y de la presencia o no de
un catalizador. Como se observa en la ecuación 2.3, cuanto mayor es el valor de k,
más rápida es la reacción; sus unidades dependen del orden de reacción total de
la ecuación de velocidad.

2.2.3 Deducción de la ecuación diferencial de velocidad a partir


de datos experimentales
Los valores de n, m y k se pueden hallar de forma experimental con diferentes
estrategias, si bien en todas ellas se han de preparar una serie de experiencias en
las que la concentración de los reactivos sea diferente, y se mida el tiempo que
tarda en consumirse un reactivo o en formarse un producto, de forma que pueda
determinarse la velocidad de la reacción en cada experiencia. Una estrategia es la
que se describe a continuación.

Para determinar, por ejemplo, el orden de la reacción respecto al reactivo A en la


reacción general 2.1 (cuyo orden de reacción es n), se pueden preparar una serie
de mezclas que contengan concentraciones variables del reactivo A y una concen-
tración constante del reactivo B. Como la concentración inicial del reactivo B es la
33
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

misma en todos los experimentos, se define una nueva constante que se denomina
constante aparente de velocidad, k 0 , que incluye el término correspondiente a la
concentración inicial del reactivo B:

k 0 = k · [B]m
0

Por tanto, si se modifica la ecuación 2.3 incluyendo la definición de k 0 , la ecuación


de velocidad queda simplificada de la siguiente forma:

0
v0 = k · [A]n0 · [B]m n
0 = k · [A]0 (2.4)

donde v0 es la velocidad inicial de la reacción, [A]0 es la concentración inicial de


A, n es el orden de reacción respecto del reactivo A y k 0 es la constante aparente
de velocidad.

Si en la expresión anterior se aplican logaritmos neperianos se obtiene la siguiente


ecuación:

ln v0 = ln k 0 + n · ln[A]0 (2.5)

La ecuación 2.5 muestra una relación lineal entre ln v0 y ln[A]0 , de forma que si se
representa ln v0 frente al ln[A]0 se obtiene una línea recta de pendiente positiva:

la pendiente de la recta nos da el valor del orden de reacción respecto al


reactivo A (n).

la ordenada en el origen (lnk 0 ) nos permite calcular la constante de velocidad


aparente(k 0 ).

Análogamente, para determinar el orden de reacción respecto al reactivo B, en


este ejemplo m, se ha de repetir el procedimiento, manteniendo constante la [A] y
variando la [B] en los experimentos. Y una vez conocidos m y n se puede calcular
el valor de la constante de velocidad k.

Determinación del orden de reacción y la constante de velocidad de la


reacción de descomposición del agua oxigenada

A continuación se aplica el método anteriormente descrito para la determinación


del orden de reacción y la constante de velocidad de la reacción de descomposición
del agua oxigenada [Petrucci y col. 2011].

H2 O2 (ac) → H2 O (l) + 1/2 O2 (g) (2.6)


34
2.2 Introducción

Como en este caso sólo hay un reactivo, su ecuación diferencial de velocidad es:

v = k · [H2 O2 ]n

Si se toman logaritmos neperianos en dicha expresión se obtiene la siguiente ecua-


ción:

ln v = ln k + n · ln[H2 O2 ] (2.7)

Se realizan varios experimentos a 25 o C , variando la concentración inicial de agua


oxigenada, y se mide la velocidad inicial de cada experimento [Petrucci y col. 2011].
De esta forma se obtienen los datos necesarios para calcular el orden de reacción
respecto al H2 O2 y la constante de velocidad de la reacción de descomposición del
agua oxigenada aplicando la ecuación 2.7.

La figura 2.1 muestra la gráfica que se obtiene al representar ln v (eje y) frente


a ln [H2 O2 ] (eje x) y realizar el ajuste de los datos experimentales a una recta.
Se deduce de la figura que la pendiente de la recta, que coincide con el orden de
reacción respecto al peróxido de hidrógeno (n), es 1. También se observa que la
ordenada en el origen es ln k = −7, 356, por lo que k = 6,39 × 10−4 s−1 .

Figura 2.1: ajuste lineal del logaritmo de la velocidad frente al logaritmo de la concen-
tración para la reacción de descomposición del H2 O2 .

35
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Por lo tanto, la ecuación de la ley de velocidad de la reacción de descomposición


de agua oxigenada a cualquier temperatura será:

v = k · [H2 O2 ]

siendo k = 6,39 × 10−4 s−1 a 25 o C.

2.2.4 Determinación de la energía de activación de una


reacción química
Al aumentar la temperatura a la que transcurre una reacción química aumenta su
velocidad, porque aumenta tanto el número de choques entre moléculas como la
energía de los choques, es decir, aumenta el número de choques eficientes. Un cho-
que eficiente es el que tiene una energía igual o superior a la energía de activación
(Ea ).

Desde el punto de vista cuantitativo se observa un aumento en el valor de la cons-


tante de velocidad al aumentar la temperatura, que viene definido con la ecuación
de Arrhenius (ecuación 2.8), que relaciona la temperatura (T ) y la constante de
velocidad (k):

Ea 1
ln k = ln A − (2.8)
R T

donde A es el factor de frecuencia, Ea es la energía de activación (en J), R la


constante de los gases (8,314 J K−1 mol−1 ) y T la temperatura absoluta (en K).

Si se representa ln k frente a 1/T se obtiene una recta de pendiente negativa. A


partir del valor de la pendiente se puede calcular la Ea , y a partir del valor de la
ordenada en el origen se obtiene el valor de A (ecuación 2.8).

Determinación de la energía de activación de la reacción de


descomposición del agua oxigenada

A continuación se aplica el método descrito para la determinación de la Energía de


Activación (Ea ) y la constante de Arrhenius (A) en la reacción de descomposición
del agua oxigenada catalizada con pirita [Chirita 1998].

H2 O2 (ac) → H2 O (l) + 1/2 O2 (g)

cuya ley de velocidad hemos visto que es v = k · [H2 O2 ].

36
2.3 Caso práctico

Para determinar la energía de activación de la reacción se realizan varios experi-


mentos a diferentes temperaturas determinando la constante de velocidad en cada
experimento.

En primer lugar se calcula la velocidad de la reacción a cada temperatura (vT ):

[H2 O2 ]inicial
vT =
∆t

En segundo lugar se deduce el valor de la constante de velocidad a cada tempera-


tura (kT ) mediante la ecuación:

vT
kT = (2.9)
[H2 O2 ]inicial

Y, por último, se usa la ecuación de Arrhenius (ecuación 2.8), que relaciona la


constante de velocidad con la temperatura:

Ea 1
ln kT = ln A − (2.10)
R T

La relación entre estos parámetros es lineal, de forma que si se representan los


datos del ln k a cada temperatura frente a la inversa de la temperatura (1/T ),
se obtiene una linea recta de cuya ordenada en el origen se deduce el valor de la
constante de Arrhenius, A. Y de la pendiente de la recta se deduce el valor de la
Energía de activación de la reacción, Ea .

En la figura 2.2 se muestra la gráfica que se obtiene para la reacción de descomposi-


ción del H2 O2 . La pendiente de la recta es −10 058, por lo que Ea =10 058 · 8, 314 J=83 622 J =
83, 6 kJ. La ordenada en el origen en dicha gráfica es 24,971, por lo que A =
e24,971 = 6, 99 · 1010 .

2.3 Caso práctico

A continuación se detalla el material y los reactivos necesarios para la la realización


de varias experiencias relacionadas con la cinética de las reacciones químicas. Se
describe el procedimiento que se ha de seguir para determinar la velocidad media
de la reacción de disolución de Zn en medio ácido. También se estudian de forma
cualitativa los factores que afectan a la velocidad de reacción con ésta y otras
reacciones.

37
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Figura 2.2: representación de datos experimentales de Ln k frente a 1/T para la reacción


de descomposición del H2 O2 catalizada con pirita.

Finalmente, se realiza una determinación cuantitativa de los parámetros de la ley


diferencial de velocidad de la reacción entre el bisulfito (HSO− −
3 ) y el iodato (IO3 ):
orden de reacción, constante de velocidad y energía de activación.

2.3.1 Material y reactivos


Cronómetro

10 tubos de ensayo

Gradilla para tubos

6 vasos de precipitados de 50 mL

2 pipetas graduadas de 10 mL

Hierro (clavos, bolas y limaduras)

Cinc

Sulfato de manganeso (II), MnSO4

Oxalato sódico,Na2 C2 O−4, 0,10 M

Permanganato potásico, KMnO4 , 0,05 M

Ácido clorhídrico, HCl, 12 M


38
2.3 Caso práctico

HCl 2 M

Disolución A: Bisulfito sódico, NaHSO3 , 0,010 M y almidón (1 %).

Disolución B: Yodato potásico, KIO3 , 0,025 M.

2.3.2 Determinación de la velocidad media de reacción.


Factores que afectan a la velocidad

Medida de la velocidad media de la reacción de disolución de cinc en


medio ácido

Precaución: este apartado debe realizarse en la vitrina.

Para determinar la velocidad media (v) del proceso de disolución del cinc metálico
en medio ácido, se pesa un pedazo de cinc y se le añade ácido clorhídrico concen-
trado (12 M), midiendo el tiempo necesario para su disolución. La reacción que
tiene lugar es la siguiente:

Zn (s) + 2 HCl (ac) → Zn2+ (ac) + H2 (g) + 2 Cl− (ac)

La velocidad media de esta reacción se calcula con la siguiente ecuación:

∆[Zn]
v=− (2.11)
∆t

El procedimiento experimental para el cálculo de la velocidad media de esta reac-


ción consiste en:

1. Pesar aproximadamente 0,5 g de cinc en la balanza analítica, y anotar el


peso exacto.

2. Añadir el cinc a un tubo de ensayo que contenga 3 mL de HCl 12 M, medido


de manera exacta, a la vez que se pone en marcha el cronómetro.

3. Medir el tiempo que tarda en disolverse el pedazo de cinc.

4. Calcular la velocidad media del proceso con la ecuación 2.11.

El procedimiento se debe repetir al menos dos veces para obtener un valor medio
de la velocidad de la reacción. Expresar la velocidad media en mol·l−1 ·s−1 (Dato:
Ar (Zn) = 65, 39 g/mol)

39
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Factores que afectan a la velocidad de reacción: concentración de los


reactivos

Precaución: este apartado debe realizarse en la vitrina.

En este apartado se estudia, de forma cualitativa, la influencia de la concentración


de uno de los reactivos, el HCl, en la velocidad de la reacción de disolución del
Zn(s), reacción que se ha descrito en el apartado anterior.

Se han de seguir los siguientes pasos:

1. Poner, respectivamente, unos 3 mL de HCl 2 M y 12 M en sendos tubos de


ensayo.

2. Agregar un pedazo de cinc de aproximadamente 0,5 g a cada uno de los


tubos.

3. Anotar los tiempos de reacción y observar la diferencia de velocidad en la


reacción de disolución del Zn en ambos casos.

Factores que afectan a la velocidad de reacción: superficie de contacto

Precaución: este apartado debe realizarse en la vitrina.

En este apartado se estudia, de forma cualitativa, la influencia de la superficie de


contacto de los reactivos en la velocidad de la reacción. En este caso se estudia
reacción de disolución del hierro en medio HCl utilizando hierro en tres formatos
diferentes (clavo, bolas y limaduras). La reacción es la siguiente:

2 Fe (s) + 6 HCl (ac) → 2 Fe3+ (ac) + 3 H2 (g) + 6 Cl− (ac) (2.12)

El procedimiento experimental consiste en:

1. Tomar 3 tubos de ensayo y adicionar a cada tubo aproximadamente 3 mL


de HCl 12 M .

2. En cada uno de los tubos, introducir una pequeña cantidad de hierro en


diferente formato: clavo, bolas o limaduras.

3. Anotar los tiempos de reacción y los efectos observados. Observar las dife-
rencias encontradas en la velocidad media de la reacción en cada tubo.

40
2.3 Caso práctico

Factores que afectan a la velocidad de reacción: temperatura y


catalizadores

El estudio cualitativo de la influencia de la temperatura y de la presencia de


un catalizador se realiza con la reacción química de oxidación-reducción entre el
permanganato (MnO− 2−
4 ) y el oxalato (C2 O4 ) en medio ácido:

2 MnO− 2−
4 (ac)+5 C2 O4 (ac)+16 H
+
→ 2 Mn2+ (ac)+10 CO2 (g)+8 H2 O (2.13)

Se sabe que la reacción ha finalizado cuando la disolución pierde el color púrpura


característico del permanganato, puesto que el producto, Mn2+ , es incoloro.

El procedimiento a seguir es el siguiente:

1. Calentar sobre una placa calefactora un vaso de precipitados de 250 mL con


unos 150 mL de agua para usarlo como baño.

2. Mezclar 10 mL de oxalato sódico 0,1 M, 4 mL de permanganato potásico


0,05 M y unas gotas de ácido sulfúrico concentrado en un vaso de precipitados
limpio.

3. Repartir esta mezcla en tres tubos de ensayo:

Dejar uno de los tubos a temperatura ambiente.

Dejar uno de los tubos en el baño de agua para estudiar la influencia


de la temperatura.

Añadir unos cristales de sulfato de manganeso (II) (MnSO4 ) al tercer


tubo para estudiar la influencia del catalizador, a temperatura ambien-
te.

4. Anotar los datos de tiempos de reacción observados y comentar las diferencias


encontradas en la velocidad de la reacción en cada tubo.

2.3.3 Determinación de los parámetros de la ecuación


diferencial de velocidad para la reacción entre bisulfito y
yodato
En este apartado se hace un estudio de la cinética de la reacción entre el bisulfito
(o hidrógeno sulfito, HSO− −
3 , Reactivo A) y el yodato (IO3 , Reactivo B):

3 HSO− − 2− − +
3 (ac) + IO3 (ac) → 3 SO4 (ac) + I (ac) + 3 H (ac) (2.14)

41
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Si se aplica la ecuación 2.2, se puede determinar la velocidad de esta reacción a


partir de la ecuación siguiente:

1 ∆[HSO−
3] 1 ∆[IO−
3] 1 ∆[SO2−
4 ] 1 ∆[I− ] 1 ∆[H+ ]
v=− =− = = = (2.15)
3 ∆t 1 ∆t 3 ∆t 1 ∆t 3 ∆t

Por otra parte, según la ecuación 2.3, la ecuación diferencial de velocidad de esta
reacción es:

v = k [HSO− n − m
3 ] [IO3 ] (2.16)

Para averiguar los parámetros k, n y m de la ecuación diferencial de velocidad, se


prepararán experimentos en los que la concentración de yodato (IO− 3 ) sea constante
y se encuentre en exceso, y la concentración de bisulfito (HSO− 3 ) sea pequeña y
variable. En estas condiciones, el bisulfito (HSO−
3 ) se consumirá en su totalidad.

El punto final de la reacción entre el bisulfito y el yodato puede determinarse por


la aparición de un color azul debido a una serie de reacciones muy rápidas que se
producen cuando se ha consumido el bisulfito. En estas reacciones los iones (IO− 3)
sobrantes reaccionan con los iones yoduro (I− ) de los productos para producir
yodo (I2 ) según la ecuación:

IO− − +
3 (ac) + 5 I (ac) + 6 H (ac) → 3 I2 (s) + 3 H2 O. (2.17)

A continuación, el I2 formado reacciona con el yoduro para producir el anión


triyoduro (I−3 ). Y finalmente, el triyoduro forma con el almidón presente en la
disolución, un complejo de color azul característico:

I− (ac) + 3 I2 (s) → I−
3 (ac) (2.18)

I−
3 (ac) + almidón → complejo azul (2.19)

Estas tres reacciones son muy rápidas y se producen de forma instantánea cuando
ya no queda HSO− 3 en la disolución. De este modo, la aparición del color azul
indicará que se ha consumido todo el HSO− 3 y, por tanto, que la reacción entre el
bisulfito y el yodato ha terminado.

En el caso práctico que se plantea, donde se realizan varios experimentos en los


que la concentración de yodato es fija y grande, y la concentración de bisulfito es
pequeña y variable, se ha de medir el tiempo que tarda en aparecer el color azul
(tf ), indicativo de que todo el HSO−
3 se ha consumido.

42
2.3 Caso práctico

Para calcular la velocidad de la reacción de cada experimento se hace uso de la


siguiente ecuación, deducida a partir de la ecuación 2.15:

1 ∆[HSO−
3] 1 [HSO− −
3 ]final − [HSO3 ]inicial 1 (0 − [HSO− 3 ]inicial )
v=− =− =−
3 ∆t 3 tf -t0 3 tf -0
(2.20)

Por otra parte, como en todos los experimentos la concentración de yodato es la


misma, la ecuación diferencial de velocidad (ecuación 2.16) se puede simplificar, y
queda de la siguiente forma:

v = k 0 [HSO−
3]
n
(2.21)

donde

k 0 = k [IO−
3]
m

Como se explica en el apartado 2.2.3, para transformar la ecuación anterior en una


ecuación lineal (tipo y = a + b x) se aplica el logaritmo neperiano, quedando:

ln v = ln k 0 + n ln [HSO−
3 ]. (2.22)

De la ordenada en el origen, ln k 0 , se deduce el valor de la constante aparente de


velocidad, k 0 , y de la pendiente de la ecuación el orden de reacción respecto de
bisulfito, n.

Para determinar el orden de reacción respecto al bisulfito (n) y la constante apa-


rente de velocidad (k 0 ) se realizan experimentos en los que la concentración de
bisulfito es variable y se mantiene constante la concentración del yodato. El proce-
dimiento experimental de preparación de las disoluciones y medida de los tiempos
de reacción se describe a continuación:

1. Rotular cinco vasos de precipitados, limpios y secos, del 1 al 5, y preparar en


estos vasos las mezclas de disolución A (NaHSO3 0,010 M y almidón 1 %)
y agua que se especifican en la tabla 2.1. (Es importante medir todos los
volúmenes con pipeta).

2. Poner en 5 tubos de ensayo 10 mL de disolución B (KIO3 0,025 M).

3. Situar el vaso no 1 sobre un agitador magnético, añadir un imán agitador e


iniciar la agitación.

4. Ajustar el cronómetro a cero

43
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Tabla 2.1: mezclas para la determinación de la ley de velocidad de la reacción.

No Volumen(mL) Volumen (mL)


Vaso Disolución A Agua destilada
1 10 0
2 9 1
3 8 2
4 7 3
5 6 4

5. Añadir al vaso no 1 el contenido de un tubo de ensayo y, al mismo tiempo,


poner en marcha el cronómetro.

6. Detener el cronómetro cuando aparezca la coloración azul.

7. Anotar el tiempo de reacción en la tabla 2.2 (sección 2.3.5)

8. Seguir el mismo procedimiento con los vasos 2, 3, 4 y 5: medir en cada caso


el tiempo que tarda en aparecer el color azul y anotar los datos en la tabla
2.2.

Las cinco experiencias (tabla 2.1) se han de realizar por triplicado para poder
calcular los tiempos medios de reacción para cada concentración inicial de bisulfito.

Anotar los datos de las réplicas también en la tabla 2.2 (sección 2.3.5 ‘Cuestiones
y resultados’).

2.3.4 Determinación de la energía de activación


En este apartado se hace un estudio de la influencia de la temperatura en la
reacción entre el bisulfito y el yodato, anteriormente escrita:

3 HSO− −
3 (ac) + IO3 (ac) → 3 SO2− − +
4 (ac) + I (ac) + 3 H (ac).

En estos experimentos la concentración de bisulfito y de yodato es siempre la


misma y se modifica la temperatura a la que tiene lugar la reacción. Como en el
apartado 2.3.3, el yodato estará en exceso, por lo que se consumirá todo el bisulfito,
y se producirán las reacciones que permiten detectar el punto final por la aparición
del color azul.

44
2.3 Caso práctico

Para el cálculo de la velocidad de la reacción a cada temperatura (vT ) se utiliza


la ecuación 2.20:

1 [HSO−
3 ]inicial
vT =
3 ∆t

El valor de la constante aparente de velocidad a cada temperatura (kT0 ) se deter-


mina con la siguiente ecuación, que se deduce de la ecuación 2.21:

vT
kT0 = (2.23)
[HSO− n
3 ]inicial

Con estos experimentos se obtienen los datos de kT0 , por lo que se puede aplicar la
ecuación de Arrhenius (ecuación 2.8) para determinar la energía de activación de
esta reacción:

Ea 1
ln kT0 = ln A − (2.24)
R T

El procedimiento experimental a seguir es el siguiente:

1. Rotular cuatro vasos de precipitados limpios y secos del 1 a 4.

2. Añadir a los cuatro vasos 10 mL de la disolución A (NaHSO3 0,010 M y


almidón).

3. Preparar 4 tubos de ensayo con 10 mL de la disolución B (KIO3 0,025 M).

4. Poner el primer vaso (con un imán agitador en su interior) y uno de los


tubos de ensayo, en un baño de agua a temperatura ambiente durante unos
10-15 min.

5. Poner este vaso sobre un agitador, iniciar la agitación y añadir el contenido


del tubo sobre el vaso al mismo tiempo que se pone en marcha el cronó-
metro: se ha de medir el tiempo (t) que tarda en aparecer el color azul.
Medir también la temperatura a la que ha tenido lugar el proceso con un
termómetro.

6. Anotar el tiempo cronometrado en la tabla 2.4 (sección 2.3.5).

7. Repetir la experiencia a 30 ◦C, 40 ◦C y 50 ◦C.

Todo este proceso se ha de realizar por triplicado para poder calcular los tiempos
medios de reacción a cada temperatura.

45
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Los datos obtenidos permitirán realizar los cálculos necesarios para la determina-
ción de la energía de activación de la reacción.

2.3.5 Cuestiones y resultados

Velocidad de reacción

1. Explicar brevemente la diferencia entre los siguientes conceptos: velocidad,


ecuación diferencial de velocidad y constante de velocidad.

2. Comentar cómo afectan a la velocidad de una reacción cada uno de los fac-
tores estudiados, basándose en las observaciones realizadas:

Influencia de la concentración

Influencia de la superficie de contacto

Influencia de la temperatura

Influencia del catalizador

Determinación de los parámetros de la ecuación diferencial de


velocidad entre bisulfito y yodato

1. Calcular la concentración inicial de HSO− 3 en las mezclas (20 mL) y su loga-


ritmo neperiano, y anotar el resultado en la tabla 2.2. Anotar también en la
tabla 2.2 los tiempos de reacción (en segundos) obtenidos en cada experien-
cia (t1 , t2 y t3 ) y calcular el tiempo medio de reacción (tmedio ) (también en
segundos).

Tabla 2.2: concentraciones iniciales de HSO−3 en las mezclas y tiempos de reacción para
la determinación de los parámetros de la ecuación diferencial de velocidad

Vaso [HSO−
3 ]mezcla,0 ln[HSO−
3 ]mezcla,0 t1 t2 t3 tmedio
(M) (s) (s) (s) (s)
1
2
3
4
5

2. Completar la tabla 2.3 con los datos correspondientes a la velocidad de reac-


ción y su logaritmo neperiano.
46
2.3 Caso práctico

Tabla 2.3: resultados para la velocidad de la reacción y su logaritmo neperiano

Vaso v (mol l−1 s−1 ) ln v


1
2
3
4
5

3. Dibujar la gráfica ln v frente a ln[HSO−


3 ]mezcla,0 .

4. Calcular, mediante un ajuste por mínimos cuadrados, la ecuación de la recta.

5. Indicar cuál es el orden de reacción respecto al HSO−


3 (n) y calcular la
constante aparente de velocidad (k 0 ).

6. Si el orden de reacción respecto al IO−3 es m = 1 ¿cuál es el valor de la


constante de velocidad de la reacción (k)?

Determinación de la Energía de Activación

1. Calcular la concentración inicial de HSO−


3 en las mezclas (20 mL) y completar
la tabla 2.4 con los resultados obtenidos en esta experiencia.

Tabla 2.4: concentraciones iniciales de HSO− 3 en las mezclas y tiempos de reacción para
la determinación de la energía de activación

Vaso [HSO−
3 ]mezcla,0 t1 t2 t3 tmedio T
(M) (s) (s) (s) (s) (◦C)
1
2
3
4

2. Completar la tabla 2.5 con los datos correspondientes.

3. Representar gráficamente ln kT0 frente a 1/T .

4. Ajustar los datos a una recta por mínimos cuadrados y anotar la ecuación
de la recta.

5. Calcular la energía de activación (Ea ) y la constante de Arrhenius (A) a


partir del ajuste. ( Dato: R = 8, 3145 J mol−1 K−1 )
47
Práctica 2. Cinética de los procesos químicos

Tabla 2.5: datos necesarios para obtener el gráfico de Arrhenius.

Vaso v (mol/L·s) T (K) kT0 1/T (K−1 ) ln kT0


1
2
3
4

48
Práctica 3

Equilibrio ácido-base: medida de


pH y determinación de constantes
de equilibrio

En esta práctica se trabajan el concepto de pH y diferentes formas


de medirlo. Se utilizan indicadores químicos ácido-base y papel indi-
cador para medir el pH de forma aproximada. El pH-metro permite
determinar de forma exacta el pH de diferentes disoluciones problema.
Además, se determinan constantes de equilibrio de un ácido débil y de
una base débil a partir de la medida exacta del pH de una disolución
del ácido o de la base de concentración conocida.

3.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son:

Medir el pH de una disolución con varios métodos de diferente precisión:


indicadores químicos, papel indicador y pH-metro.

Determinar la constante de disociación de un ácido débil y de una base débil


a partir de las medidas del pH.

49
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

3.2 Fundamento teórico

3.2.1 Definición de pH
El agua experimenta una reacción de autoionización o autoprotólisis, que se puede
escribir de dos formas diferentes, según el concepto de ácido o base que manejemos.
Como consecuencia de dicha reacción en el agua siempre están presentes los iones
hidronio (H3 O+ ), también denominados protones (H+ ), y los iones hidróxido o
hidroxilo (OH− ).

Según la definición de Arrhenius, la reacción de autoionización del agua se escribe


como una disociación de la molécula:

H2 O (l)
H+ (ac) + OH− (ac), KW

Según la definición de Bronsted y Lowry, la reacción se escribe de la siguiente


manera:

2 H2 O (l)
H3 O+ (ac) + OH− (ac), KW (3.1)

La constante de este equilibrio se denomina producto iónico del agua (Keq = KW ),


su valor es 1,0 · 10−14 a 25 o C y se define, teniendo en cuenta la reacción 3.1, de
la siguiente manera:

KW = [H3 O+ ] [OH− ] = 1, 0 · 10−14 (3.2)

donde [H3 O+ ] es la concentración molar de hidronio y [OH− ] la concentración


molar de hidróxido.

En el agua pura la cantidad de H3 O+ debe ser igual a la cantidad de OH− , de


forma que para que se cumpla la constante, las concentraciones serán [H3 O+ ] =
[OH− ] = 10−7 .

Al disolver algunas sustancias en agua se puede modificar éste equilibrio y la


concentración de H3 O+ e OH− . Un compuesto se denomina ácido cuando aumenta
la concentración de iones H3 O+ y básico cuando aumenta la concentración de iones
OH− .

La concentración de los iones H3 O+ e OH− de las disoluciones tiene gran impor-


tancia en la naturaleza, puesto que muchos procesos químicos y biológicos sólo
tienen lugar a unos valores muy limitados de concentración de los mismos. Así,
por ejemplo, la concentración de H3 O+ es determinante en las reacciones quími-
50
3.2 Fundamento teórico

cas de degradación de la materia orgánica en el suelo; y una ligera variación de


la concentración de H3 O+ en las células de los seres vivos indica una alteración
metabólica o bien puede ser el factor determinante en la proliferación de un hongo,
virus o bacteria.

Puesto que la concentración de ambos iones es importante y, además, su concen-


tración en una disolución acuosa puede variar mucho (con valores elevados como
1,0 M o muy pequeños como 1,0 · 10−14 M), Soren Sorensen propuso una escala
para la medida de la concentración de estos iones denominada escala de pH. El pH
de una disolución se define como el logaritmo negativo de la concentración del ion
hidronio en mol/L:

pH = −log [H3 O+ ] (3.3)

En función de la concentración de iones hidronio, las disoluciones se clasifican en:

Disolución neutra es la que tiene una [H3 O+ ] = 10−7 y, por tanto, un pH=7.

Disolución ácida es la que tiene una [H3 O+ ] >10−7 y, por tanto, un pH<7.

Disolución básica o alcalina es la que tiene una [H3 O+ ] <10−7 y, por tanto,
un pH>7.

De igual manera se define el pOH como el logaritmo negativo de la concentración


de iones hidróxido:


pOH = −log [OH ] (3.4)

Si se toman logaritmos a ambos lados de la ecuación 3.2, y se cambia de signo, se


tiene que:


−log KW = −(log [H3 O+ ] + log [OH ] ) = −log (1, 0 · 10−14 )


−log [H3 O+ ] − log [OH ] = 14

Si se tiene en cuenta las definiciones de pH (ecuación 3.3) y de pOH (ecuación


3.4), la ecuación anterior queda:

pH + pOH = 14 (3.5)

51
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

Esta ecuación es una forma de expresar la relación entre la concentración de los


iones hidronio e hidróxido en las disoluciones acuosas a 25 o C.

Por otro lado, a partir de la ecuación 3.3 se calcula la concentración de iones


hidronio, conocido el pH de la disolución:

[H3 O+ ] = 10−pH (3.6)

Y de igual manera, a partir de la ecuación 3.4 se calcula la concentración de iones


hidróxido, conocido el pOH de la disolución:


[OH ] = 10−pOH (3.7)

3.2.2 Ácidos y bases fuertes y débiles. Equilibrios ácido-base


Como se ha comentado en la sección anterior (3.2.1), la concentración de los io-
nes hidronio e hidróxido del agua se ve modificada cuando se disuelven en ella
compuestos con carácter ácido o básico. Normalmente se estudian dos tipos de si-
tuaciones comunes: ácidos y bases fuertes que se disocian en agua completamente
en sus iones, y ácidos y bases débiles que se disocian en agua en una proporción
que a menudo es insignificante con respecto al total. A continuación se explica el
comportamiento de estos compuestos en agua.

Ácidos y bases fuertes

Los compuestos de carácter ácido y básico que se disocian completamente cuando


se disuelven en agua se denominan ácidos fuertes y bases fuertes.

Son ácidos fuertes sólo unos pocos ácidos inorgánicos, como el ácido sulfúrico
(H2 SO4 ) en su primera ionización, el ácido clorhídrico (HCl) y el ácido nítrico
(HNO3 ).

Cuando estos ácidos (AH ) se disuelven en agua tiene lugar la siguiente reacción
general:

AH (ac) + H2 O (l) → A− (ac) + H3 O+ (ac)

En la reacción anterior aparece una única flecha hacia la derecha, que indica que
la reacción tiene un rendimiento de un 100 % (los productos no reaccionan para
regenerar los reactivos).

52
3.2 Fundamento teórico

Por ejemplo, cuando se prepara una disolución de ácido clorhídrico 0,10 M, tiene
lugar la siguiente reacción, con un rendimiento de un 100 %:

HCl (ac) + H2 O (l) → H3 O+ (ac) + Cl− (ac)


Cinicial 0, 10 M 0 0
Cf inal 0 0, 10 M 0, 10 M

En el balance de concentraciones se observa que, al tratarse de un ácido monopró-


tico (es decir, con un sólo protón ácido), la concentración de iones H3 O+ es igual
a la concentración inicial de ácido clorhídrico, 0.10 M.

Si se calcula el pH de la disolución de HCl 0,10 M mediante la ecuación 3.3, se


obtiene un pH de 1 (pH=−log(0,10)=1,0 ).

Las bases fuertes son hidróxidos de metales alcalinos o alcalinotérreos como hidró-
xido sódico (NaOH, sosa cáustica), hidróxido potásico (KOH, potasa), hidróxido
de calcio (Ca(OH)2 , cal apagada) e hidróxido de magnesio (Mg(OH)2 , leche de
magnesia).

Cuando estas bases (BOH ) se disuelven en agua, tiene lugar la reacción general
que aparece a continuación:

BOH (ac) + H2 O → B+ (ac) + H2 O + OH− (ac)

En la reacción aparece una única flecha hacia la derecha, que indica que la reacción
tiene un rendimiento del 100 %.

A modo de ejemplo, si se prepara una disolución de hidróxido sódico 0,10 M, tiene


lugar la siguiente reacción:

NaOH (ac) + H2 O → OH− (ac) + Na+ (ac) + H2 O


Cinicial 0, 10 M
Cf inal 0 0, 10 M 0, 10 M

En el balance de concentraciones se observa que al tratarse de una base con un


único hidróxido, puesto que la reacción tiene un rendimiento de un 100 %, la con-
centración de OH− en la disolución es igual a la concentración inicial de hidróxido
sódico.

El pH de esta disolución se puede obtener calculando, en primer lugar, el pOH de


la disolución haciendo uso de la ecuación 3.4:

53
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

pOH = −log (0,10) = 1, 0

Posteriormente, se calcula el pH utilizando la ecuación 3.5:

pH = 14 − pOH = 13

Ácidos y bases débiles. Equilibrios ácido-base

Los compuestos ácidos y básicos que se disocian en una proporción muy pequeña se
denominan ácidos débiles y bases débiles. Estos compuestos alcanzan un equilibrio
en disolución acuosa, de forma que los reactivos están continuamente disociándo-
se para generar productos, y los productos están continuamente uniéndose para
regenerar los reactivos.

Son ácidos débiles algunos compuestos inorgánicos como el ácido fluorhídrico (HF)
y el ácido carbónico (H2 CO3 ), y también todos los ácidos carboxílicos como el ácido
acético (CH3 COOH) y el ácido propiónico (CH3 CH2 COOH).

La reacción general de disociación de un ácido débil (AH ) en medio acuoso es la


siguiente:

AH(ac) + H2 O (l)
A− (ac) + H3 O+ (ac)
Ácido Base (3.8)
débil conjugada

En la reacción anterior aparece una doble flecha que indica que se alcanza un
equilibrio y, por tanto, el rendimiento de la reacción bajo (<100 %).

En el caso de un ácido, la constante de equilibrio se denomina constante de acidez,


Ka . Cuanto mayor sea el valor de la constante mayor tendencia a disociarse y, por
tanto, más fuerte es el ácido. Y viceversa, cuanto más pequeña es la constante,
menor tendencia a disociarse. La expresión de la constante de equilibrio para la
reacción de disociación del ácido débil AH (reacción 3.8) sería:

[A− ]eq [H3 O+ ]eq


Ka = (3.9)
[AH]eq

El agua no aparece en la expresión de la constante de equilibrio porque es el


disolvente, y se considera que su concentración permanece constante.

54
3.2 Fundamento teórico

Ejemplo de bases débiles son el amoníaco (NH3 ), la metilamina (CH3 NH2 ) o las
bases conjugadas de los ácidos débiles, como el acetato (CH3 COO− ), el carbonato
(CO2−
3 ), etc.

La reacción general para el equilibrio de disociación de una base débil (B ) en medio


acuoso es la que aparece a continuación:

B(ac) + H2 O (l)
BH+ (ac) + OH− (ac)
Base Ácido (3.10)
débil conjugado

En la reacción anterior aparece la doble flecha que indica que se alcanza un equi-
librio y, por tanto, que el rendimiento de la reacción es menor del 100 %.

En el caso de una base débil la constante de equilibrio se denomina constante


de basicidad, Kb . La expresión de la constante de equilibrio para la reacción de
disociación de la base débil B (reacción 3.10) sería:

[BH+ ]eq [OH− ]eq


Kb = (3.11)
[B]eq

Al igual que antes, el agua, al ser el disolvente, no aparece en la expresión de la


constante de equilibrio.

3.2.3 Determinación experimental de la constante de equilibrio


Para determinar la constante de equilibrio se debe conocer la concentración de
todas las especies en el equilibrio, como se ve en las ecuaciones 3.9 y 3.11.

La constante de equilibrio de un ácido o una base débil se puede determinar expe-


rimentalmente si se conoce la concentración inicial del compuesto en la disolución
y el pH de dicha disolución, parámetro que se puede medir fácilmente con un pH-
metro. A continuación se detallan los pasos para determinar experimentalmente
la constante de equilibrio del ácido acético y del amoníaco.

55
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

Determinación de la constante de equilibrio del ácido acético

Cuando se disuelve en agua una determinada cantidad de ácido acético (CH3 COOH),
se establece el equilibrio que aparece a continuación. Si se conoce la concentración
inicial del ácido (C0 ), el balance de concentraciones es el siguiente:

CH3 COOH (ac) + H2 O (l)


CH3 COO− (ac) + H3 O+ (ac)
Cinicial C0 0
Creacciona −x +x +x
Cequilibrio C0 − x +x +x

Siendo la expresión de la constante de equilibrio la siguiente:

[CH3 COO− ]eq [H3 O+ ]eq x·x


Ka = = (3.12)
[CH3 COOH]eq C0 − x

Como se ve en la ecuación 3.12, para determinar la constante de equilibrio se debe


conocer el valor de x y la concentración inicial de ácido.

La medida del pH de la disolución de ácido acético permite conocer la concentra-


ción de [H3 O+ ]eq =x mediante la ecuación 3.6, que relaciona la concentración de
H3 O+ con el pH:

x = [H3 O+ ] = 10−pH

Una vez determinado el valor de x se puede calcular la constante de equilibrio (Ka )


con la ecuación 3.12.

Determinación de la constante de equilibrio del amoníaco

Para calcular la constante de equilibrio del amoníaco (Kb ) se trabaja de forma


similar a lo que se ha explicado para el ácido acético.

Cuando se disuelve en agua una determinada cantidad de amoníaco (NH3 ) se


establece el equilibrio que aparece a continuación. Conocida la concentración inicial
de la base (C0 ), se puede escribir el balance de concentraciones de la siguiente
forma:

56
3.2 Fundamento teórico


NH3 (ac) + H2 O (l)
NH+
4 (ac) + OH (ac)
Cinicial C0 0
Creacciona −x +x +x
Cequilibrio C0 − x +x +x

Siendo la expresión de su constante de equilibrio la siguiente:


[NH+
4 ]eq [OH ]eq x·x
Kb = = (3.13)
[NH3 ]eq C0 − x

Como se ve en la ecuación 3.13, para determinar la constante de equilibrio se debe


conocer el valor de x y la concentración inicial de amoníaco.

Si se mide el pH de la disolución de amoníaco, se puede conocer la concentración


de [OH− ]eq =x haciendo uso, en primer lugar, de la ecuación 3.5 para calcular el
pOH a partir del pH:

pH + pOH = 14 =⇒ pOH = 14 − pH

En segundo lugar, se utiliza la ecuación 3.7 para calcular la [OH− ] a partir del
pOH:

x = [OH− ] = 10−pOH

Una vez conocido el valor de x se puede calcular su constante de equilibrio (Kb )


con la ecuación 3.13.

57
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

3.2.4 Medida del pH: indicadores químicos, papel indicador y


pH-metro
El pH de una disolución puede medirse mediante indicadores químicos, papel in-
dicador y pH-metro, cuya precisión de medida es diferente.

Indicadores químicos ácido-base

Un indicador químico ácido-base es un ácido débil (o base débil) que se caracteriza


porque su forma ácida y su base conjugada (o su forma básica y su ácido conjugado)
tienen diferente color.

El equilibrio de ionización de un indicador ácido débil (HIn) es el siguiente:

HIn (ac) + H2 O (l)


In− (ac) + H3 O+ (ac)
Ácido débil Base conjugada
Color 1 Color 2

Como cualquier equilibrio, tiene una constante de equilibrio (Ka ) cuya expresión
es la siguiente:

[In− ]eq [H3 O+ ]eq


Ka =
[HIn]eq

La constante no cambia su valor, por tanto, si se produce un cambio en la concen-


tración de H3 O+ de la disolución, la proporción de la forma ácida (HIn) y de la
forma básica (In− ) se modifica, pudiendo cambiar el color de la disolución.

En el caso de un indicador base débil (In− ) la reacción se puede escribir de esta


manera:

In− (ac) + H2 O (l)


InH (ac) + OH− (ac)
Base débil Ácido conjugado
Color 1 Color 2

La constante de este equilibrio (Kb ) tiene la siguiente expresión:

[InH]eq [OH− ]eq


Kb =
[In− ]eq

58
3.2 Fundamento teórico

Como se ha dicho anteriormente, si cambia la concentración de H3 O+ que hay en


la disolución, la proporción de la forma ácida y de la forma básica cambia y, por
tanto, cambia el color de la disolución.

En resumen, las disoluciones con indicadores químicos ácido-base cambian de color


si varía el pH de las mismas en un determinado intervalo de pH, debido a cam-
bios en la proporción entre las concentraciones de la forma ácida y básica de los
indicadores.

En la tabla 3.1 se indican las características de algunos indicadores de pH: intervalo


de pH en el que se produce el cambio de color, el color de su forma ácida y de
su forma básica. El intervalo de pH de transición es la zona del pH en la que hay
una mezcla de las dos formas del indicador, es decir, una mezcla de los dos colores
correspondientes. A pHs menores al límite inferior de este intervalo se verá el color
de la forma ácida del indicador, y a pHs mayores al límite superior del intervalo,
el color de la forma básica del indicador.
Tabla 3.1: propiedades de los indicadores químicos ácido-base más habituales

Nombre Intervalo de pH Color Color


de transición Forma Ácida Forma Básica
Violeta de metilo 0,5 - 1,5 amarillo azul
Azul de timol 1,2 - 2,8 rojo amarillo
8,0 - 9,6 amarillo azul
Amarillo de metilo 2,9 - 4,0 rojo amarillo
Naranja de metilo 3,1 - 4,4 rojo amarillo
Verde de bromocresol 3,8 - 5,4 amarillo azul
Rojo de metilo 4,2 - 6,3 rojo amarillo
Rojo de clorofenol 4,8 - 6,4 amarillo rojo
Azul de bromotimol 6,0 - 7,6 amarillo azul
Rojo de fenol 6,4 - 8,0 amarillo rojo
Rojo neutro 6,8 - 8,0 rojo naranja
Púrpura de cresol 1,2 - 2,8 rojo amarillo
7,4 - 9,0 amarillo púrpura
Fenolftaleína 8,0 - 9,6 incoloro rosa
Timolftaleína 9,3 - 10,5 incoloro azul
Amarillo de alizarina 10,1 - 12,0 incoloro violeta

59
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

Para aprender a interpretar los datos de la tabla 3.1, se muestran un par de


ejemplos:

El primer indicador que aparece en la tabla es el violeta de metilo. Se trata de


un indicador ácido, puesto que su intervalo de pH de transición está en la zona
ácida de la escala de pH. Su forma ácida es amarilla y se observará este color
cuando el pH de la disolución a estudiar esté entre 0 y 0,5. Su forma básica
es azul y se observará este color cuando el pH de la disolución a estudiar esté
entre 1,5 y 14. Y si la disolución a estudiar tiene un pH comprendido entre
0,5 y 1,5 (intervalo de pH de transición de este indicador), en la disolución
habrá un mezcla de las dos formas (ácida y básica) de indicador, de forma
que el color de la disolución será una mezcla de amarillo y azul, es decir,
verde.

El rojo de fenol es un indicador neutro, puesto que su intervalo de pH de


transición está en la zona neutra de la escala de pH. Su forma ácida es
amarilla y se observará este color cuando el pH de la disolución a estudiar
esté entre 0 y 6,4. Su forma básica es roja y se observará este color cuando el
pH de la disolución a estudiar esté entre 8 y 14. Y si la disolución a estudiar
tiene un pH comprendido entre 6,4 y 8 (intervalo de pH de transición de
este indicador), en la disolución habrá un mezcla de las dos formas (ácida y
básica) de indicador, de forma que el color de la disolución será una mezcla
de amarillo y rojo, es decir, naranja.

Utilizando varios indicadores con un intervalo de viraje en zonas de la escala de


pH diferentes, se puede estimar, de forma aproximada, el pH de una disolución
acuosa de pH desconocido. Un ejemplo de aplicación sería el siguiente:

Supongamos que se dispone de una disolución de pH desconocido. Y quere-


mos conocer de forma aproximada su pH mediante el uso de estos 3 indica-
dores: el amarillo de metilo (que cambia de color en la zona ácida), el rojo
de fenol (que cambia en la zona neutra) y la timolftaleína (que cambia en la
zona básica).

Para ello, se pone una pequeña cantidad de la disolución problema en tres


tubos de ensayo (A, B y C). En el primer tubo (A) se añaden unas gotas
de amarillo de metilo y la disolución toma un color amarillo. En el segundo
tubo de ensayo (B) se añaden unas gotas de rojo de fenol y la disolución
se pone de color amarillo. Por último, en el tercer tubo (C) se añaden unas
gotas de timolftaleína y la disolución permanece incolora.

En la tabla 3.2 aparece el color de los tubos y las conclusiones parciales que
se extraen a partir del color observado teniendo en cuenta los datos de la
tabla 3.1:
60
3.2 Fundamento teórico

Tabla 3.2: resultados para la muestra desconocida con los tres indicadores

Tubo Indicador Color de la Conclusión


disolución parcial
A Amarillo de metilo amarillo El pH mayor de 4,0
B Rojo de fenol amarillo El pH menor de 6,4
C Timolftaleína incoloro El pH menor de 9,3

A partir de las deducciones parciales con cada uno de los indicadores, se pue-
de concluir que el pH de la disolución problema será mayor de 4 y menor de
6,4. Mediante esta estrategia se determina el pH de una disolución problema
con poca precisión.

El papel indicador

El papel indicador es una tira de papel impregnada con un número alto de indica-
dores, de manera que al contacto con la disolución cambia de color en función del
pH de la misma. El papel indicador va acompañado de una escala de colores que
sirve para relacionar el color del papel con el pH de la disolución. La precisión de
la medida del pH con este método es de una unidad de pH como máximo y, por
tanto, superior al uso de unos pocos indicadores químicos.

Para medir el pH de una disolución con el papel indicador se ha de poner una gota
de disolución problema sobre un pedazo de papel y comparar el color que toma el
papel con la escala de color-pH. En la foto de la figura 3.1 se muestra un ejemplo
de la escala de color-pH del papel indicador y un trozo de papel indicador que ha
sido depositado en una rodaja de limón para deducir el pH del jugo de limón. Si
se compara el color que ha tomado el papel indicador depositado sobre el limón y
la escala de color-pH del papel indicador se deduce que el pH del jugo de limón
está entorno a 3, como era de esperar debido al ácido cítrico.

El pH-metro

Cuando se requiere una medida precisa del pH se utiliza un potenciómetro, llamado


pH-metro, que da directamente la lectura en escala de pH normalmente con una
precisión de una centésima. El pH-metro va equipado con un electrodo combinado:
contiene un electrodo indicador cuyo potencial depende de la concentración de
protones en la disolución y otro electrodo de referencia, cuyo potencial es constante
(puede ser, por ejemplo, de calomelanos). El pH-metro registra la diferencia de

61
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

Figura 3.1: escala de color-pH de un papel indicador


y ejemplo del uso del papel indicador para la medida Figura 3.2: electrodo de un
del pH del jugo del limón pH-metro

potencial entre ambos electrodos, relacionada con la concentración de iones H3 O+


en la disolución, y esa diferencia de potencial se traduce en una lectura de pH.

En la figura 3.2 se muestra el electrodo combinado de un pH-metro. Como cual-


quier instrumento de medida, su utilización requiere un calibrado previo que le
permita traducir la diferencia de potencial que registra en un valor de pH. Pa-
ra su calibración se utilizan 2 disoluciones tampón de pH conocido, siendo las
disoluciones tampón de pH=4,00 y de pH=7,00 las más empleadas.

Figura 3.3: detalle del electrodo de un pH-metro introducido en una disolución.

62
3.2 Fundamento teórico

Para medir el pH de una disolución empleando un pH-metro es necesario, en primer


lugar, calibrar el pH-metro como se explica a continuación:

1. Sacar el electrodo de la disolución de KCl en que se encuentra sumergido.

2. Lavar el electrodo con agua destilada y, con ayuda de papel, absorber el agua
sin frotar el electrodo, siendo especialmente cuidadoso para no dañarlo.

3. Sumergir el electrodo en la disolución tampón de pH 7,00, de forma que el


electrodo no toque las paredes del vaso y quede sumergida la parte inferior
del electrodo en la disolución, como se muestra en la figura 3.3. En esta
figura se ha marcado con un círculo blanco el punto del electrodo que ha de
estar necesariamente introducido en la disolución, porque pone en contacto
la disolución de medida con la disolución del interior del electrodo.

4. Según el modelo del pH-metro, accionar diferentes mandos para ajustar el


pH-metro a 7.00.

5. Sacar el electrodo, lavarlo de nuevo con agua destilada, secarlo con papel y
sumergirlo en la disolución tampón de pH 4.

6. Según el modelo del pH-metro, accionar diferentes mandos para ajustar el


pH-metro a 4.00.

7. Por último, sacar el electrodo, lavarlo y secarlo. El instrumento está calibrado


para medir el pH de las disoluciones en las próximas 24 h.

Una vez calibrado, para medir el pH de cualquier disolución se ha de introducir


el electrodo en la disolución, después de lavarlo, secarlo y presionar el botón que
corresponda para la medida del pH.

En el servidor Politube de la Universitat Politècnica de València se pueden ver


vídeos demostrativos en los que se muestra la calibración y medida de pH con
pH-metros de diferentes modelos:

Calibrado de un pH-metro Crison modelo Basic 20 ([Link]


es/[Link]?vid=3361). y medida del pH ([Link]
vid=3363). Estos videos están en castellano.

Calibrado de un pH-metro Crison modelo micro pH 2000 ([Link]


[Link]/[Link]?vid=3360) y medida del pH ([Link]
php?vid=3362). Estos videos están en valenciano.

Para el correcto funcionamiento del pH-metro se han de tener las siguientes pre-
cauciones:

63
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

El electrodo no puede dejarse al aire cuando no se está utilizando. Para evitar


que se seque, debe guardarse el electrodo en agua si se va a utilizar en poco
tiempo, o en una disolución de mantenimiento de KCl 3 M si no se va a
utilizar en un periodo superior a 1 hora.

Los tampones de ajuste del pH han de conservarse en la nevera y atemperarse


antes de su uso.

3.3 Caso práctico

Se detalla a continuación el material, los reactivos y el procedimiento experimen-


tal para la media del pH con indicadores químicos ácido-base, papel indicador y
pH-metro. Además, se determina la constante de equilibrio del ácido acético y
del amoníaco a partir de la medida con el pH-metro del pH de disoluciones de
concentración conocida.

3.3.1 Material y reactivos


pH-metro

Papel indicador

9 tubos de ensayo

Gradilla de tubos

Placa de gotas

Cuentagotas

Varilla de vidrio

2 matraces aforados de 250 mL

Pipeta graduada de 1,0 mL

Pipeta aforada de 1,0 mL

Disoluciones tampón de pH 4 y pH 7

Ácido acético glacial, CH3 COOH

Amoníaco, NH3

Fenolftaleína al 0,5 % (m/v) en etanol

64
3.3 Caso práctico

Azul de bromotimol 0,04 % en agua

Naranja de metilo al 0,1 % en agua

3 disoluciones problemas de pH diferente

3.3.2 Medida del pH mediante indicadores químicos, papel


indicador y pH-metro
En este caso práctico se pretende deducir el pH de 3 disoluciones problema (D1,
D2 y D3) utilizando las 3 formas de medir el pH descritas en la sección 3.2.4.

Para obtener una estimación del pH de las 3 disoluciones problema mediante in-
dicadores químicos ácido-base, se utilizarán los tres indicadores que se detallan a
continuación:

Naranja de metilo, un indicador que cambia de color en la zona ácida del


pH.

Azul de bromotimol, un indicador que cambia de color en la zona neutra del


pH.

Fenolftaleína, un indicador que cambia de color en la zona básica del pH.

En la tabla 3.1 de la sección 3.2.4 se especifican las características de estos tres


indicadores.

Además, se medirá el pH de las tres disoluciones problema con papel indicador,


para comprobar que las deducciones hechas con los indicadores son correctas.

Finalmente, se medirá el pH mediante un pH-metro para obtener el valor exacto


de pH para cada una de las disoluciones problema.

Se detalla a continuación el procedimiento experimental de medida en cada caso.

Medida del pH de las 3 disoluciones problema mediante indicadores


químicos ácido-base

El procedimiento a seguir para determinar el pH de las 3 disoluciones problema con


los 3 indicadores químicos (naranja de metilo, azul de bromotimol y fenolftaleína)
es el siguiente:

1. Colocar en 3 tubos de ensayo unos 2 mL de la disolución problema D1 (20


gotas de disolución acuosa corresponden aproximadamente a un 1 mL).

65
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

2. Añadir unas gotas de naranja de metilo al tubo 1, unas gotas de azul de bro-
motimol al tubo 2 y unas gotas de fenolftaleína al tubo 3. En este momento
debemos tener tres tubos de ensayo con la disolución problema D1, y cada
tubo con un indicador de pH diferente. Es importante identificar cada tubo
de forma que quede claro la disolución problema que contiene y el indicador
añadido.

3. Agitar los tubos y anotar el color de cada tubo en la Tabla de recogida de


datos (tabla 3.3) que aparece en la sección 3.3.4.

4. Deducir el pH de la disolución D1 a partir de los datos de la tabla 3.1. Anotar


dichas conclusiones en la tabla 3.3.

5. Repetir los pasos anteriores con las otras disoluciones problema, D2 y D3,
para deducir su pH. Anotar también los resultados en la tabla 3.3.

Una vez se ha rellenado la tabla 3.3 ya se puede, a partir de las conclusiones


parciales obtenidas, establecer un intervalo pH para las disoluciones problema D1,
D2 y D3. Anotar las conclusiones en la tabla 3.4 (sección 3.3.4).

Medida del pH de las 3 disoluciones problema mediante papel


indicador

En este apartado se medirá el pH de las 3 disoluciones problema (D1, D2 y D3 )


utilizando papel indicador, de forma que se podrá comprobar si el intervalo de
pH estimado en el apartado anterior, mediante el uso de 3 indicadores químicos
ácido-base, es correcto.

Para ello, se ha de proceder de la siguiente manera:

1. Colocar sobre el hueco de una placa de gotas un trozo de papel indicador


(con 1 cm de papel es suficiente).

2. Sumergir una varilla de vidrio limpia en la disolución problema D1.

3. Sacar la varilla de la disolución y poner la gota de disolución que queda en


el extremo de la varilla sobre el papel indicador.

4. Comparar inmediatamente el color que toma la tira de papel con la escala


de color-pH de la caja del papel indicador y deducir el pH de la disolución
problema.

5. Repetir el mismo proceso para medir el pH de las disoluciones problema D2


y D3.

6. Anotar los valores de pH en la tabla 3.4 de la sección 3.3.4.


66
3.3 Caso práctico

Medida del pH de las 3 disoluciones problema mediante pH-metro

Para medir de forma exacta el pH de las tres disoluciones problema (D1, D2 y


D3 ), se utilizará el pH-metro, que permite obtener valores exactos de pH con una
precisión de 0,01.

Los pasos a seguir son:

1. Calibrar el pH-metro mediante las disoluciones patrón de pH 4 y 7 tal como


se ha explicado en la sección 3.2.4

2. Poner 50 mL de la disolución problema D1 en un vaso de precipitados

3. Introducir el electrodo de pH en el vaso de la disolución problema D1 y medir


el pH

4. Repetir en proceso con las disoluciones problema D2 y D3

5. Anotar los resultados de pH en la Tabla 3.4 de la sección 3.3.4.

3.3.3 Determinación de las constantes de equilibrio del ácido


acético y del amoníaco
Para determinar las constantes de los equilibrios ácido-base del par ácido acético
(CH3 COOH)/acetato (CH3 COO− ) y del par amonio (NH+ 4 )/amoníaco (NH3 ), se
han de preparar disoluciones de concentración exacta de ácido acético y de amo-
níaco y, posteriormente, medir el pH de dichas disoluciones mediante un pH-metro.

Antes de la medida del pH, el pH-metro se ha de calibrar como se explicó en la


sección 3.2.4 (‘El pH-metro’).

Determinación de la constante de equilibrio del ácido acético

Para determinar la constante de equilibrio del ácido ácetico, se han de seguir los
siguientes pasos:

1. Preparar una disolución de ácido acético de concentración exacta: tomar


0,50 mL de ácido acético glacial con una pipeta, en la vitrina de gases, y
verterlo en un matraz aforado de 250 mL de capacidad. Enrasar el aforado
con agua destilada y agitar para su homogeneización. Anotar los datos ne-
cesarios de la etiqueta de reactivo para calcular la concentración exacta de
la disolución preparada.

67
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

2. Medir el pH de la disolución preparada: poner unos 50 mL de la disolución de


ácido acético preparada en un vaso de precipitados de 100 mL seco. Introducir
el electrodo en la disolución, agitar suavemente y medir el pH.

3. Calcular la constante de equilibrio del ácido acético tal como se ha explicado


en la sección 3.2.3, utilizando los datos de concentración inicial y pH de la
disolución preparada.

Determinación de la constante de equilibrio del amoníaco

Para determinar la constante de equilibrio del amoníaco, se han de seguir los


siguientes pasos:

1. Preparar una disolución de amoníaco de concentración exacta: tomar 1,0 mL


de amoníaco concentrado con una pipeta, en la vitrina de gases, y verterlo
en un matraz aforado de 250 mL de capacidad. Enrasar el aforado con agua
destilada y agitarlo para su homogeneización. Anotar los datos necesarios
de la etiqueta de reactivo para calcular la concentración de la disolución
preparada.

2. Medir el pH de la disolución preparada: poner unos 50 mL de la disolución de


amoníaco preparada en un vaso de precipitados de 100 mL seco. Introducir
el electrodo en la disolución, agitar suavemente y medir el pH.

3. Calcular la constante de equilibrio del amoniaco tal como se ha explicado


en la sección 3.2.3 utilizando los datos de concentración inicial y pH de la
disolución preparada.

3.3.4 Cuestiones y resultados


Responder a las siguientes cuestiones relacionadas con el caso práctico.

1. Rellenar la tabla 3.3 con los resultados obtenidos en el uso de indicadores


químicos ácido-base para la determinación del pH de las tres disoluciones
problema.

2. Indicar el intervalo de pH estimado para las tres disoluciones problema (D1,


D2 y D3) a partir de los resultados obtenidos con los indicadores químicos.
Justificar la respuesta.

3. Rellenar la tabla 3.4 con el intervalo de pH deducido para las 3 disoluciones


problema, y las medidas de pH obtenidas mediante el papel indicador y
mediante el pH-metro. Comentar los resultados.

68
3.3 Caso práctico

Tabla 3.3: resultados con indicadores químicos

Disolución Indicador Intervalo de pH Color Conclusión


problema de pH de transición disolución parcial
D1 Naranja de metilo 3,1 - 4,4
D1 Azul de bromotimol 6,0 - 7,6
D1 Fenoftaleína 8,0 - 9,6

D2 Naranja de metilo 3,1 - 4,4


D2 Azul de bromotimol 6 - 7,6
D2 Fenoftaleína 8,0 - 9,6

D3 Naranja de metilo 3,1 - 4,4


D3 Azul de bromotimol 6,0 - 7,6
D3 Fenoftaleína 8,0 - 9,6

Tabla 3.4: resultados obtenidos con los indicadores químicos, el papel indicador y el
pH-metro

Disolución Intervalo de pH pH con el pH con el


problema con los indicadores papel indicador pH-metro
D1
D2
D3

69
Práctica 3. Equilibrio ácido-base: medida de pH y determinación de constantes de equilibrio

4. Deducir la concentración inicial de la disolución de ácido acético preparada


en el laboratorio (adjuntar todos los cálculos realizados).

5. Calcular la constante de equilibrio del ácido acético, Ka , a partir del dato


de pH medido experimentalmente (adjuntar todos los cálculos realizados).
Comparar el resultado obtenido con el valor indicado en la tabla 4.1, del
capítulo siguiente.

6. Deducir la concentración inicial de la disolución de amoniaco preparada en


el laboratorio (adjuntar todos los cálculos realizados).

7. Calcular la constante de equilibrio del amoniaco, Kb , a partir del dato de pH


medido experimentalmente (adjuntar todos los cálculos realizados). Compa-
rar el resultado obtenido con el valor indicado en la tabla 4.1 del capítulo
siguiente.

70
Práctica 4

Comportamiento ácido-base de las


sales y de las disoluciones
amortiguadoras del pH

En esta práctica se estudia el comportamiento ácido-base de las sa-


les en disolución acuosa: sales cuyos iones se comportan como ácidos
o bases, y modifican el pH del medio en el que están disueltos. Además,
se describen diferentes formas de preparar una disolución amortigua-
dora del pH, y se determina su capacidad de mantener constante el pH
de la disolución frente a la adición de un ácido y una base.

4.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son:

Clasificar los distintos tipos de sales que existen en función del pH de la


disolución obtenida al disolverlas en agua.

Preparar una disolución amortiguadora de dos formas diferentes.

Determinar la capacidad amortiguadora del pH de una disolución.

71
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

4.2 Introducción

4.2.1 Disolución e hidrólisis de las sales


Una sal es un compuesto iónico (AB) que, en muchas casos, se disocia por completo
en sus respectivos iones (A− y B+ ) cuando se disuelve en agua, según la reacción:

H O
2
AB (s) −− → A− (ac) + B+ (ac)

Algunos de estos iones pueden comportarse como ácidos o bases débiles, modifican-
do el pH de la disolución. Estas reacciones de los iones con el agua se denominan
reacciones de hidrólisis.

La reacción de hidrólisis del anión se puede escribir de forma general así:

A− (ac) + H2 O (l)
AH (ac) + OH− (ac), Kb (4.1)

Como se observa en la reacción, el anión puede comportarse como base (aumenta


la concentración de iones hidróxido) y aumentar el pH de la disolución.

De forma similar, la reacción de hidrólisis del catión es la siguiente:

B+ (ac) + 2 H2 O (l)
BOH (ac) + H3 O+ (ac), Ka (4.2)

Se observa que el catión pueden comportarse como ácido (aumenta la concentra-


ción de iones hidronio) y disminuir el pH de la disolución.

4.2.2 Clasificación de las sales


Mediante la reacción de neutralización entre un ácido y una base se obtiene una
sal. Así, por ejemplo, el cloruro sódico (NaCl) es el producto de la reacción entre
el ácido clorhídrico (HCl) y el hidróxido sódico (NaOH) en cantidades equimole-
culares, según la siguiente reacción:

HCl (ac) + NaOH (ac) → H2 O (l) + NaCl (ac)

Puede considerarse, por tanto, que el cloruro sódico es una sal cuyo anión (Cl− )
procedería del ácido clorhídrico y cuyo catión (Na+ ), del hidróxido sódico.

Por ello, de forma general, las sales se clasifican según el ácido del que procedería
el anión y la base de la que vendría el catión, existiendo 4 tipos de sales:
72
4.2 Introducción

Sal de ácido y base fuertes. Como el cloruro de sodio (NaCl), cloruro de


potasio (KCl) o el nitrato sódico (NaNO3 ).

Sal de ácido débil y base fuerte. Como el nitrito potásico (KNO2 ), el fosfato
trisódico (Na3 PO4 ) o el acetato sódico (CH3 COONa).

Sal de ácido fuerte y base débil. Como el cloruro amónico (NH4 Cl), el nitrato
amónico, (NH4 NO3 ), el cloruro de aluminio (AlCl3 ), el cloruro de cromo
(CrCl3 ) o el nitrato férrico (Fe(NO3 )3 ).

Sal de ácido débil y base débil. Como el cianuro de amonio (NH4 CN), el
acetato de amonio (CH3 COONH4 ) o el nitrito amónico (NH4 NO2 ).

La constante de las reacciones de hidrólisis se puede calcular a partir de la constante


de equilibrio del ácido o de la base de la que proceden los iones, como se describe
a continuación.

Es fácil demostrar que la constante de basicidad del anión (reacción 4.1) sería:

Kw
Kh = Kb =
Ka,AH

donde Kw la constante de autoprotólisis del agua (Kw =1,0·10−14 a 25 o C, ver


apartado 3.2.1) y Ka,AH la constante de equilibrio del ácido débil del cuál procede
el anión.

De forma similar, la constante de hidrólisis del catión (reacción 4.2) sería:

Kw
Kh = Ka =
Kb,BOH

siendo Kb,BOH la constante de equilibrio de la base débil de la que procede el


catión.

Como la constante de autoprotólisis del agua es tan pequeña (Kw =1,0·10−14 ),


las constantes de hidrólisis suelen ser muy pequeñas, siendo mayores cuanto más
débil sea el ácido o la base de la que procedan los iones. Así, por ejemplo, el
ácido yódico (HIO3 , Ka =1,7·10−1 ) es más fuerte que el ácido hipocloroso (HClO,
Ka =3, 0·10−8 ), por lo que el ión iodato (IO−
3 ) es una base más débil que el ión
hipoclorito (ClO− ), que sigue siendo una base débil:

1, 0 · 10−14
Kb , IO−
3 = = 5, 88 · 10−14
1, 7 · 10−1

73
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

1, 0 · 10−14
Kb , ClO− = = 3, 33 · 10−7
3, 0 · 10−8

Por lo tanto, los iones que proceden de ácidos y bases débiles sufren reacciones de
hidrólisis, aunque son ácidos o bases débiles, mientras que los iones que proceden
de ácidos y bases fuertes no sufren reacción de hidrólisis, porque sus constantes de
equilibrio son muy pequeñas (Kh << 10−14 ).

Si se tienen en cuenta estas reacciones de hidrólisis, la influencia de la disolución


de una sal en el pH de la disolución sería la siguiente:

Sal de ácido y base fuertes. En este caso, ninguno de los iones reacciona con
el agua, es decir, no se produce reacción de hidrólisis y, por tanto, estas sales
no modifican el pH. Se consideran, por tanto, sales neutras.

Sal de ácido débil y base fuerte. Se trata de una sal básica, puesto que sólo
el anión reacciona con el agua, dando como resultado una disolución básica,
como se ve en la reacción 4.1.

Sal de ácido fuerte y base débil. Se trata de una sal ácida, puesto que sólo el
catión reacciona con el agua (ver reacción 4.2)

Sal de ácido débil y base débil. En este caso tanto el anión como el catión
reaccionan con el agua. El pH de la disolución resultante puede ser, por
tanto, ácida, básica o neutra, dependiendo de cuál de las dos reacciones de
hidrólisis (reacciones 4.1 y 4.2) tengan una constante de equilibrio mayor.

En el siguiente apartado se explica un ejemplo de reacción de hidrólisis de cada


tipo.

4.2.3 Ejemplos de sales y sus reacciones de hidrólisis

Sal de ácido y base fuertes

El nitrato sódico, NaNO3 , es una sal que contiene un catión alcalino (el Na+ ,
procedente de la base fuerte hidróxido sódico, NaOH) y un anión procedente de
un ácido fuerte (el NO−
3 , procedente del ácido nítrico, HNO3 ).

Cuando se disuelve en agua, el NaNO3 se disocia en su totalidad según la reacción:

H O
2
NaNO3 (s) −− → Na+ (ac) + NO−
3 (ac)

74
4.2 Introducción

Ninguno de los iones de la sal reacciona con el agua, por lo que el pH de la


disolución no se ve modificado.

Sal de ácido débil y base fuerte

El nitrito potásico (KNO2 ) es una sal que contiene un catión alcalino (el K+ ,
procedente de la base fuerte hidróxido de potasio, KOH) y un anión procedente
de un ácido débil (el NO−
2 , procedente del ácido nitroso, HNO2 , Ka = 7, 1 · 10
−4
).

Cuando se disuelve esta sal en agua, se disocia en su totalidad según la reacción:

H O
2
KNO2 (s) −− → K+ (ac) + NO−
2 (ac)

En este caso, SOLO el ANIÓN reacciona con el agua, según la siguiente reacción
de hidrólisis:

NO− −
2 (ac) + H2 O (l)
HNO2 (ac) + OH (ac), Kb = 2, 34 · 10
−11

La disolución de la sal dará, por tanto, una disolución de pH básico.

Sal de ácido fuerte y base débil

El cloruro de cromo, Cr(Cl)3 , es una sal que contiene el anión cloruro (Cl− ), pro-
cedente del ácido clorhídrico (HCl, un ácido fuerte), que no reacciona con el agua.
El catión de la sal es el Cr3+ , un catión metálico pequeño con carga elevada pro-
cedente de una base débil (el hidróxido de cromo, Cr(OH)3 ), que sí sufre reacción
de hidrólisis.

Cuando se disuelve esta sal en agua, se disocia en su totalidad según la reacción:

H O
2
Cr(Cl)3 (s) −− → Cr3+ (ac) + 3 Cl− (ac)

En este caso, SOLO el CATIÓN reacciona con el agua. Para poder comprender el
carácter ácido del Cr3+ hay que considerar que el catión se encuentra rodeado de
seis moléculas de agua (está hidratado) y reacciona con el agua según la siguiente
reacción:

+
Cr(H2 O)3+ 2+
6 (ac) + H2 O (l)
Cr(OH)(H2 O)5 (ac) + H3 O (ac), Ka

Por tanto, la disolución de esta sal dará una disolución de pH ácido.


75
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

Sal de ácido y base débiles

El acetato amónico (CH3 COONH4 ) es una sal que contiene el anión acetato, pro-
cedente de un ácido débil (el ácido acético, CH3 COOH, Ka = 1, 80 · 10−5 ) y el
catión amonio, procedente de una base débil (el amoníaco, NH3 , Kb = 1, 77 · 10−5 ).

Cuando se disuelve en agua tiene lugar la siguiente reacción:

H O
2
CH3 COONH4 (s) −− → CH3 COO− (ac) + NH+
4 (ac)

En este caso, ambos iones sufren reacción de hidrólisis con el agua. La reacción de
hidrólisis del anión es la siguiente:

CH3 COO− (ac) + H2 O (l)


CH3 COOH (ac) + OH− (ac), Kb = 5, 62 · 10−10

La reacción de hidrólisis del catión es:

−10
NH+ +
4 (ac) + H2 O (l)
NH3 (ac) + H3 O (ac), Ka = 5, 62 · 10

En este ejemplo, la constante de basicidad del acetato es igual que la constante


de acidez del ión amonio, por lo tanto, el pH del agua no se modifica. Si ambas
constantes no fueran iguales, el pH dependerá de cuál de los dos iones tenga una
constante mayor.

4.2.4 Disoluciones amortiguadoras del pH


Una disolución amortiguadora del pH, llamada también disolución tampón o diso-
lución reguladora del pH, tiene la capacidad de mantener invarianble el pH frente
a la adición de cantidades pequeñas de ácido o de base; son disoluciones anfóteras
que pueden reaccionar con bases y con ácidos indistintamente.

Estas disoluciones son importantes en el laboratorio, en la industria y, sobre todo,


en la química de la vida. Así, la sangre está amortiguada a un pH alrededor de 7,4,
que evita que se modifique su pH cuando se produce, por ejemplo, un aumento de
la concentración de CO2 en la sangre debido a una hiperventilación, causada por
el miedo, la excitación o la ansiedad. Es importante mantener dicho pH constante
para el adecuado funcionamiento de las enzimas, entre otros procesos biológicos.

Las disoluciones tampón contienen una mezcla de un ácido débil o una base débil
y su sal, es decir, que han de estar presentes en la disolución el ácido débil y
su base conjugada y, además, la concentración de ambos componentes ha de ser
similar y relativamente elevada. Un sistema amortiguador se puede representar
76
4.2 Introducción

como base conjugada/ácido, como se ve en la tabla 4.1, donde se muestran ejemplos


de disoluciones amortiguadoras.

Además, una disolución amortiguadora sólo es eficaz en la zona del pH próxima al


valor del pKa del ácido débil. En la tabla 4.1 se muestran ejemplos de disoluciones
amortiguadoras del pH en un intervalo de pH entre 2 y 9, ordenados de menor a
mayor pKa .

Tabla 4.1: sistema amortiguador

Par base conjugada/ácido pKa

ClO−
2 /HClO2 2,00
H2 PO−4 / H3 PO4 2,14

NO2 / HNO2 3,37
CH3 COO− /CH3 COOH 4,75
HCO−3 /H2 CO3 6,37
HPO4 /H2 PO−
2−
4 7,20
NH3 /NH+4 9,25
+
(CH3 )3 N/ (CH3 )3 NH 9,81

CO2−
3 /HCO3 10,3
PO3− 2−
4 /HPO4 12,40

Por lo tanto, para preparar una disolución reguladora con un determinado pH se


ha de buscar un par ácido-base con un pKa próximo al pH de la disolución que
se quiere preparar. Así, por ejemplo, una disolución amortiguadora de pH=5 se
puede preparar, según la tabla 4.1, con una disolución que contenga ácido acético
e ión acetato (pKa del ácido acético: 4,75); un tampón de pH=9 se puede preparar
con una disolución que contenga ión amonio y amoníaco (pKa del ión amonio:
9,25), y sí sucesivamente.

Ecuación de Henderson-Hasselbalch

Ya se ha visto en el capítulo 3 que la reacción general de un ácido débil (AH ) con


el agua es la siguiente:

AH (ac) + H2 O (l)
A− (ac) + H3 O+ (ac), Ka (4.3)

Siendo la expresión de su constante de equilibrio :


77
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

[A− ]eq [H3 O+ ]eq


Ka = (4.4)
[AH]eq

También hemos visto que la reacción general de una base débil (B ) con el agua es
la que aparece a continuación:

B(ac) + H2 O (l)
BH+ (ac) + OH− (ac), Kb

Cuya expresión de la constante de equilibrio es:

[BH+ ]eq [OH− ]eq


Kb = (4.5)
[B]eq

A partir de las ecuaciones 4.4 y 4.5 se puede deducir la denominada ecuación de


Henderson-Hasselbalch, que permite calcular el pH de una disolución amortigua-
dora del pH si se conoce la concentración de las especies ácida y básica del par
ácido-base con el que se prepara la disolución tampón.

[Especie básica]
pH = pKa + log (4.6)
[Especie ácida]

En esta ecuación se utilizan las concentraciones iniciales de ácido y base, y no las


concentraciones de equilibrio, que desconocemos. Al tratarse de ácidos y bases dé-
biles sus Keq son pequeñas, y su porcentaje de disociación también. Además, tanto
la concentración de la especie básica como de la especie ácida han de ser relativa-
mente elevadas, generalmente superiores a 0,10 M, por lo que esta aproximación
es adecuada.

En la siguiente sección se explica un ejemplo de disolución amortiguadora de pH


ácido y cómo se modifica su pH cuando se adicionan a la disolución pequeñas
cantidades de un ácido o una base. En el apéndice B se detalla un ejemplo de
disolución amortiguadora de pH básico.

4.2.5 Ejemplo de tampón de pH ácido


Si se quiere preparar un tampón ácido, se necesita preparar una disolución que
contenga un ácido débil y su base conjugada en concentraciones similares.

Si se preparar un sistema tamponado acetato/ácido acético, la reacción de equili-


brio que determina el pH de la disolución es la siguiente:

78
4.2 Introducción

CH3 COOH (ac) + H2 O (l)


CH3 COO− (ac) + H3 O+ (ac), pKa = 4,74

Siendo la expresión de su constante de equilibrio la siguiente:

[CH3 COO− ]eq [H3 O+ ]eq


Ka = = 10−4,75 = 1, 8 · 10−5 (4.7)
[CH3 COOH]eq

Supongamos que se prepara una disolución con concentración inicial 0,10 M de


ácido acético y 0,11 M de ión acetato:

CH3 COOH (ac) + H2 O (l)


CH3 COO− (ac) + H3 O+ (ac)
C0 0, 10 M 0, 11 M
−x +x +x
Cequilibrio 0, 10 M − x 0, 11 M + x +x

El pH de la disolución se calcula a partir de la ecuación de la constante de equilibrio


(ecuación 4.7):

[CH3 COO− ]eq [H3 O+ ]eq (0, 11 + x) x


Ka = = = 1, 8 · 10−5
[CH3 COOH]eq 0, 10 − x

Como las concentraciones iniciales de ácido y de base son relativamente elevadas


y la constante de equilibrio es pequeña, se puede hacer una aproximación para
simplificar la ecuación anterior (aproximación 1 ): considerar que el valor de x no
va a ser significativo frente a las concentraciones iniciales de ácido y de base. Por
lo tanto, la ecuación de la constante de equilibrio quedaría así:

0, 11 · x
Ka ≈
0, 10

Despejando el valor de x podemos calcular el pH de la disolución, que será proximo


al valor de pK−a:

Ka · 0, 10
x = = 1, 64 · 10−5 (≈ Ka ) ⇒ pH = 4, 79 ≈ pKa
0, 11

Uso de la ecuación de Henderson-Hasselbalch

Comprobamos cómo la ecuación 4.6 nos permite abreviar el cálculo del pH del
tampón 0,10 M de ácido acético y 0,11 M de ión acetato [pKa=4,75, tabla 4.1]:
79
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

0, 11
pH = 4, 75 + log = 4, 79 ∼
= pKa (4.8)
0, 10

Efecto de la adición de una base a la disolución amortiguadora


‘acetato/ácido acético’

Si a la disolución tampón anterior se le añade una pequeña cantidad de una base


(COH − ), los iones OH− reaccionan con el ácido débil de la disolución amortigua-
dora:

CH3 COOH (ac) + OH− (ac) → CH3 COO− (ac) + H2 O (l)


Cinicial 0, 10 M COH− 0, 11 M
− COH− − COH− + COH−
Cf inal 0, 10 M − COH− 0 0, 11 M + COH−

Como se ve en la reacción anterior, la adición de una pequeña cantidad de base hace


que las concentraciones de ácido acético y de ión acetato se modifiquen. Si usamos
las concentraciones finales en la ecuación de la constante de equilibrio (ecuación
4.7), podemos calcular el pH de la disolución, como se ha explicado anteriormente:

[CH3 COO− ]eq [H3 O+ ]eq ((0, 11 M + COH− ) + x) x


Ka = =
[CH3 COOH]eq (0, 10 M − COH− ) − x

Teniendo en cuenta la aproximación 1, nos queda la siguiente ecuación:

(0, 11 + COH− ) x
Ka ≈
0, 10 − COH−

Al despejar el valor de x podemos calcular el pH de la disolución tras la adición


de la base:

Ka (0, 10 − COH− )
x = ≈ Ka ⇒ pH = −log(x) ≈ pKa
0, 11 + COH−

Por tanto, si la COH − adicionada es pequeña frente a la concentración inicial


ácido acético y del ión acetato, el pH de la disolución se mantendrá prácticamente
inalterado, y similar al pKa .

Uso de la ecuación de Henderson-Hasselbalch

80
4.2 Introducción

Haciendo uso de la ecuación 4.6 para el cálculo del pH de la disolución, el cálculo


es más sencillo:

0, 11 + COH−
pH = 4, 75 + log ≈ pKa
0, 10 − COH−

Efecto de la adición de un ácido a la disolución disolución


amortiguadora ‘acetato/ácido acético’

Si por el contrario a la disolución amortiguadora se le añade una pequeña cantidad


de ácido (CH + ), los iones H3 O+ de este ácido reaccionan con la base débil de la
disolución amortiguadora según la siguiente reacción:

CH3 COO− (ac) + H3 O+ (ac) → CH3 COOH (ac) + H2 O (l)


Cinicial 0, 11 M CH+ 0, 10 M
− CH+ − CH+ + CH+
Cf inal 0, 11 M − CH+ 0 0, 10 M + CH+

Como se ha visto, la adición de una pequeña cantidad de ácido hace que las
concentraciones de ácido acético y de ión acetato de la disolución amortiguadora
se modifiquen y, por tanto, el pH de la disolución también cambie. Para el cálculo
del pH se sigue utilizando la ecuación 4.7:

[CH3 COO− ]eq [H3 O+ ]eq ((0, 11 M − CH+ ) + x) x


Ka = =
[CH3 COOH]eq (0, 10 M + CH+ ) − x

Considerando la aproximación 1, ya comentada, se tiene que:

(0, 11 − CH+ ) x
Ka ≈
0, 10 + CH+

Despejando, por último, el valor de x, podemos calcular el pH de la disolución tras


la adición del ácido:

Ka (0, 10 + CH+ )
x = ≈ Ka ⇒ pH = −log(x) ≈ pKa
0, 11 − CH+

Si la CH + adicionada es pequeña frente a la concentración inicial ácido acético y


del ión acetato, el pH de la disolución se mantendrá prácticamente inalterado y
similar al del pKa .
81
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

Uso de la ecuación de Henderson-Hasselbalch

Haciendo uso de la ecuación 4.6, el cálculo del pH de la disolución es sencillo:

0, 11 − CH+
pH = 4, 75 + log ≈ pKa
0, 10 + CH+

4.2.6 Preparación experimental de una disolución


amortiguadora
Si se ha de preparar una disolución amortiguadora con un determinado pH, se ha
de buscar un ácido débil o una base débil cuyo pKa sea lo más próximo posible al
pH deseado. Se puede utilizar la ecuación de Henderson y Hasselbalch (4.6) para
calcular cuál debería ser la concentración inicial de ambos componentes del par
ácido/base.

Como se ha comentado anteriormente, una disolución tampón ha de contener con-


centraciones elevadas y similares de un ácido débil y su base conjugada, lo cual se
puede realizar experimentalmente de varias formas:

Mezclando cantidades molares semejantes de un ácido débil y de su base


conjugada.

A partir del ácido débil, neutralizando parte del mismo con una base fuerte
([Link]. NaOH), para que se forme la base conjugada.

A partir de la base débil, neutralizando parte de la misma con un ácido fuerte


(p. ej. HCl), para que se forme el ácido conjugado.

Ejemplo de preparación de una disolución amortiguadora

Si se desea preparar una disolución amortiguadora con un pH=3,50, se ha de buscar


un ácido débil con una valor de pKa próximo a dicho pH. Si miramos en la tabla
4.1, se ve que el ácido nitroso cumple este requisito, puesto que su pKa =3,37. La
reacción de equilibrio de este ácido es la siguiente:

HNO2 (ac) + H2 O (l)


NO− +
2 (ac) + H3 O (ac), pKa = 3,37 (4.9)

Se puede calcular la concentración de ácido y base conjugada con la ecuación de


Henderson-Hasselbach (ecuación 4.6):

[NO−
2] [NO−
2] [NO−
2]
3, 50 = 3, 37 + log =⇒ log = 0, 13 =⇒ = 1, 35
[HNO2 ] [HNO2 ] [HNO2 ]
82
4.2 Introducción

Es decir, se ha de preparar una disolución en la que la concentración de ácido


nitroso y nitrito tenga la siguiente proporción:

[NO−
2 ] = 1, 35 · [HNO2 ]

Por tanto, si la concentración de ácido nitroso queremos que sea 0,20 M, la con-
centración de nitrato debería ser en este caso 0,27 M.

Para preparar esta disolución amortiguadora se pueden hacer varias cosas:

Preparar una disolución con la concentración adecuada a partir de los reac-


tivos: ácido nitroso (HNO2 ) y una sal de nitrito, como el nitrito sódico
(NaNO2 ). La concentración final de la mezcla ha de ser 0,20 M HNO2 y
0,27 M NaNO2 (0,27 M NO− 2 ).

Preparar una disolución de ácido nitroso con una concentración 0,47 M y


neutralizar algo más de la mitad del HNO2 con NaOH, de forma que la
concentración final de la mezcla sea 0,20 M HNO2 y 0,27 M NO−
2 . La reacción
de neutralización es la siguiente:

HNO2 (ac) + OH− (ac) → NO−


2 (ac) + H2 O (l)

Preparar una disolución de nitrito sódico con una concentración 0,47 M y


neutralizar algo menos de la mitad del NO−2 con HCl, de forma que la con-
centración final de la mezcla sea 0,20 M HNO2 y 0,27 M NO− 2 . La reacción
de neutralización es la siguiente:

NO− +
2 (ac) + H3 O (ac) → HNO2 (ac) + H2 O (l)

4.2.7 Capacidad amortiguadora


Las disoluciones amortiguadoras del pH tienen la capacidad de mantener el pH
de la disolución, pero dicha capacidad puede desaparecer si se neutraliza la ma-
yor parte de la base débil o del ácido débil con la adición de un ácido o base,
respectivamente.

Se define la capacidad amortiguadora (C.A.) de una disolución tampón como la


cantidad de ácido o base fuerte que es necesario añadir a 1 litro de disolución
amortiguadora para que su pH cambie en una unidad.

La C.A. se expresa en mol/L y se calcula con la siguiente ecuación:

83
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

moles de ácido o base añadidos


C.A. = (4.10)
volumen de disolución amortiguadora (L)

Cuanto mayor sea la capacidad amortiguadora de una disolución, la disolución


será más eficiente en mantener constante el pH cuando se adicionen pequeñas
cantidades de ácido o base.

Ejemplo de cálculo de la capacidad amortiguadora de una disolución tampón

Supongamos que disponemos de una disolución amortiguadora del ácido acéti-


co/acetato con un pH de 4,8. Se toman 100 mL de dicha disolución y se determina,
de forma experimental, que se han de añadir 17 mL de NaOH 0,50 M para que el
pH de la disolución cambie en una unidad, en este caso, para que pase de 4,8 a
5,8. Por lo tanto, la capacidad amortiguadora de esta disolución frente a una base
es la siguiente:

MNaOH · VNaOH 0, 50 mol/L · 17 · 10−3 L


C.A. = = = 0, 085 mol/L
Vdisolución 100 · 10−3 L

4.3 Caso práctico

A continuación se describe el procedimiento experimental que se ha de seguir para


establecer el comportamiento ácido-base de varias las sales en disolución, y para
preparar disoluciones amortiguadoras de pH y determinar su capacidad amorti-
guadora. También se detalla el material de laboratorio y los reactivos necesarios
para realizar dichas experiencias.

4.3.1 Material y reactivos


pH-metro

Agitador magnético

Imán agitador

Papel indicador

Vidrio de reloj

Cuentagotas

Varilla de vidrio

6 tubos de ensayo
84
4.3 Caso práctico

Gradilla de tubos

4 vasos de precipitados de 50 mL

2 vasos de precipitados de 100 mL

Vaso de precipitados de 250 mL

Probeta de 10 mL

Probeta de 50 mL

Disoluciones tampón de pH 4 y pH 7

Ácido acético (CH3 COOH) 1,0 M

Hidróxido sódico (NaOH) 0,50 M

Ácido clorhídrico (HCl) 0,50 M

Cloruro de potasio, KCl

Sulfato de aluminio, Al2 (SO4 )3

Carbonato sódico, Na2 CO3

Sulfocianuro amónico, NH4 SCN

Acetato sódico, CH3 COONa·3 H2 O

4.3.2 Comportamiento de las sales en disolución


Se ha explicado en la sección 4.2.1 que cuando se disuelve una sal en agua, se
puede obtener una disolución ácida, básica o neutra, como se va a comprobar en
este apartado de la práctica.

Las sales que se van a estudiar son las siguientes: KCl, Al2 (SO4 )3 , Na2 CO3 y
NH4 SCN. El pH de las disoluciones salinas se mide con papel indicador.

El proceso que se ha de seguir se detalla a continuación:

1. Se ponen unos 2 mL de agua en 4 tubos de ensayo.

2. Se disuelve por agitación un poco de cada una de las sales anteriormente


especificadas (una punta de la espátula) en sendos tubos de ensayo.

3. Se mide el pH de la disolución resultante con papel indicador:

85
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

Se colocan varios trozos de papel indicador sobre un vidrio de reloj,


separados unos de otros.

Se sumerge una varilla en la disolución y se pone la gota que queda en


la punta de la varilla sobre uno de los trozos de papel indicador.

Se compara el color que toma la tira de papel con la escala de colores-pH


del papel indicador empleado.

4. Se mide también el pH del agua destilada con el papel indicador, para tenerlo
como referencia.

5. Se anotan los valores de pH de cada disolución en la sección ‘Cuestiones y


resultados’ (Sección 4.3.5) o en la libreta de laboratorio.

6. Por último, se extraen conclusiones sobre cómo ha modificado la sal disuelta


el pH del agua.

4.3.3 Preparación de la disolución amortiguadora del pH


En la sección 4.2.4 (‘Preparación experimental de una disolución tampón’) se ha
explicado que una disolución amortiguadora se puede preparar de diferentes for-
mas.

En esta práctica se va a preparar una disolución tampón de pH ácido mediante la


mezcla de un ácido débil y su base conjugada, obtenida mediante una sal.

Para preparar la disolución amortiguadora de ácido acético (CH3 COOH) e ión


acetato (CH3 COO− ), se ha de seguir el siguiente procedimiento:

Se preparan 50 mL de disolución de ácido acético 0.20 M a partir de la


disolución de ácido acético 1,0 M. Se mide el pH de la disolución con el
pH-metro (calibrado según se detalla en la sección 3.2.4) y se anota el pH.

Se preparan 50 mL de disolución de acetato sódico 0.20 M a partir de la


sal de acetato sódico (CH3 COONa). Se mide el pH de la disolución con el
pH-metro y se anota el pH.

Se mezclan ambas disoluciones en un vaso de precipitados de 250 mL, se


agita la disolución, se mide el pH de la disolución amortiguadora preparada,
con el pH-metro, y se anota el pH.

Tal como se describe en el siguiente apartado, se determina la capacidad amorti-


guadora de esta disolución.

86
4.3 Caso práctico

4.3.4 Capacidad amortiguadora


Para comprobar de forma experimental que una disolución amortiguadora es capaz
de mantener el pH constante cuando se añaden pequeñas cantidades de ácido o
base, y que el agua no tiene dicha capacidad, se van a realizar los experimentos
que se describen a continuación. La medida del pH se realizará en todos los casos
con un pH-metro.

1. Se ponen 50 mL de agua destilada en sendos vasos de precipitados, se mide


el pH y se anota.

2. Se llena una bureta de 25 mL con la disolución de HCl 0,50 M, se añade a


uno de los vasos de precipitados con agua destilada 0,5 mL de HCl 0,50 M
y se vuelve a medir el pH. Se anota el cambio producido en el pH con la
adición del ácido clorhídrico.

3. Se llena otra bureta de 25 mL con la disolución de NaOH 0,50 M, se añade


al segundo vaso de precipitados con agua destilada 0,5 mL de NaOH 0,50 M
y se vuelve a medir el pH. Se anota el cambio producido en el pH con la
adición del hidróxido sódico.

4. Se ponen 50 mL de la disolución amortiguadora ‘acetato/acético’ preparada


anteriormente en sendos vasos de precipitados y se mide el pH.

5. A uno de los vasos de precipitados con disolución tampón se le añaden 0,5 mL


de HCl 0,50 M desde a bureta se agita la disolución y se vuelve a medir el pH.
Se anota el cambio producido en el pH con la adición del ácido clorhídrico.

6. Para determinar la Capacidad Amortiguadora de la disolución tampón fren-


te a la adición de ácidos, se continúa realizando pequeñas adiciones de HCl
0,50 M desde a bureta, agitando continuamente, hasta que el pH de la diso-
lución disminuya en 1 unidad. Se ha de anotar el volumen de HCl añadido.

7. Al segundo vaso de precipitados con disolución tampón se le añaden 0,5 mL


de NaOH 0,50 M desde a bureta, se agita la disolución y se vuelve a medir
el pH. Se anota el cambio producido en el pH con la adición del hidróxido
sódico.

8. Para determinar la Capacidad Amortiguadora de la disolución tampón frente


a la adición de bases, se continúan realizando pequeñas adiciones de NaOH
0,50 M desde a bureta, agitando de forma continua, hasta que el pH de
la disolución aumente en 1 unidad. Se ha de anotar el volumen de NaOH
añadido.

87
Práctica 4. Comportamiento ácido-base de las sales y de las disoluciones tampón

4.3.5 Cuestiones y resultados


En el informe de esta práctica has de responder a las cuestiones que aparecen a
continuación.

1. Completar la tabla 4.2 con el pH de las disoluciones salinas e indicar si se


hidroliza el anión y/o el catión. Escribir la reacción o reacciones de hidrólisis
que tienen lugar para las 4 sales estudiadas, que justifican el pH resultante
en cada caso.
Tabla 4.2: resultados de pH de las disoluciones salinas

Compuesto pH de la ¿Qué ión se hidroliza?


disolución Anión Catión

Agua
KCl
NH4 (SCN)
Al2 (SO4 )3
Na2 CO3

2. Justificar cómo se espera que sea el pH de una disolución de carbonato


sódico (Na2 CO3 ). Escribir la reacción o reacciones de hidrólisis que tienen
lugar cuando se disuelve esta sal en agua.

3. Describir cómo se han preparado las disoluciones de ácido acético 0,2 M y


de acetato sódico 0,2 M, especificando los cálculos realizados.

4. Calcular el pH que debe tener la disolución amortiguadora ‘acetato/acético’


que se ha preparado y compararlo con el pH medido experimentalmente.

5. Anotar en la tabla 4.3 los valores de pH medidos en la práctica.

6. Anotar en la tabla 4.4 el volumen de HCl 0,50 M y de NaOH 0,50 M que se ha


necesitado para que el pH de la disolución ‘acetato/acético’ haya variado en
una unidad y calcular la capacidad amortiguadora de la disolución tampón
(anotar el resultado en la tabla).

7. Comparar el comportamiento del agua y de la disolución ‘acetato/acético’


frente a la adición de un ácido y una base fuerte.

8. Explicar brevemente de qué otra forma se podría preparar 100 mL de disolu-


ción ‘acetato/acético’ con una concentración 0,2 M de ácido ácetico y 0,2 M
de ión acetato.
88
4.3 Caso práctico

Tabla 4.3: valores de pH obtenidos con el pH-metro

Disolución pH medido

Agua destilada
Agua destilada + 0,5 mL HCl 0,50 M
Agua destilada + 0,5 mL NaOH 0,50 M
Disolución ‘acetato/acético’
Disolución ‘acetato/acético’ + 0,5 mL HCl 0,50 M
Disolución ‘acetato/acético’ + 0,5 mL NaOH 0,50 M

Tabla 4.4: resultados del estudio de la capacidad amortiguadora de la disolución tampón


‘acetato/acético’

Disolución Volumen Capacidad Amortiguadora


añadida (mL) (mol/L)

HCl 0,50 M
NaOH 0,50 M

9. Usando los datos de la tabla 4.1, indicar qué ácido o base débil utilizarías
para preparar una disolución amortiguadora con un pH=2,3 y otra con un
pH=9.0. Describe brevemente como podrías preparar dichas disoluciones en
el laboratorio.

89
Práctica 5

Determinación de la concentración
de un compuesto coloreado por
espectroscopía

En esta práctica se explican los conceptos básicos de la espectrofo-


tometría y su interés en análisis químico. Además, se explica la necesi-
dad de preparar un calibrado para la determinación de la concentración
de un determinado compuesto en una muestra desconocida (disolución
problema). Se aplican estos conceptos en la determinación experimental
de la concentración de dicromato potásico en una disolución problema.

5.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son:

Entender el fundamento de la espectroscopía ultravioleta-visible.

Preparar un calibrado y entender su utilidad.

Calibrar y utilizar un espectrofotómetro.

Determinar la concentración de un compuesto en una muestra o disolución


problema.

91
Práctica 5. Determinación de la concentración por espectroscopía

5.2 Introducción

Una sustancia coloreada tiene la capacidad de absorber selectivamente fotones con


una longitud de onda (λ) comprendida entre los 400 nm y los 700 nm (zona del
espectro electromagnético correspondiente al visible). La cantidad de luz absorbida
se mide con el parámetro absorbancia (A), cuyo valor tiene una relación directa
con la concentración (C), lo que permite usarlo para determinar la concentración
de las sustancias coloreadas en una disolución. Todo ello se explica con detalle en
los siguientes apartados.

5.2.1 El espectrofotómetro: medida de la absorbancia


Para medir la absorbancia en el laboratorio se puede usar un colorímetro o un
espectrofotómetro, cuya diferencia más significativa es que el primero sólo puede
trabajar con la luz visible (figura 5.1), mientras que el segundo permite trabajar
también en el ultravioleta.

El funcionamiento de estos instrumentos se describe a continuación :

1. Se tiene una fuente de luz que emite un haz de luz con una intensidad I0 .

2. Este haz de luz llega a un selector de longitud de onda (un filtro o un mo-
nocromador), que selecciona la longitud de onda de los fotones que han de
incidir sobre la muestra. Generalmente, se usa la longitud de onda del má-
ximo de absorbancia (ver sección 5.2.3).

3. El haz de luz monocromática, es decir, de una sola longitud de onda, incide


sobre la cubeta que contiene la muestra.

4. Una parte de los fotones emitidos son absorbidos por la sustancia al atravesar
la cubeta y, por tanto, la intensidad de luz que sale de la cubeta (I) es menor
que la luz incidente (I0 ), como se puede ver en la figura 5.1. La distancia
que recorre la luz al atravesar la muestra se denomina camino óptico (l) y
corresponde a la anchura de la cubeta.

5. Finalmente, los fotones que consiguen salir de la cubeta llega a un detector


de luz, para su medida.

En la figura 5.1 se muestra el esquema y funcionamiento de un colorímetro. Se


observa que, en primer lugar, un monocromador selecciona la luz que se hace
incidir sobre la cubeta que contiene la disolución (I0 ). El compuesto de la cubeta
absorbe algunos de los fotones que indicen sobre ella, por lo que la cantidad de luz
que sale de la cubeta que sale de la cubeta (I) es menor que la luz incidente. El
esquema de un espectrofotómetro es el mismo, la única diferencia es que además
disponen de una lámpara de deuterio, que emite en el ultravioleta.
92
5.2 Introducción

Figura 5.1: esquema de los componentes y funcionamiento de un colorímetro.

5.2.2 Relación entre concentración y absorbancia (color)


La transmitancia (T ) es la fracción de luz incidente que atraviesa la muestra y
llega, por tanto, al detector. La ecuación sería la siguiente:

I
T =
I0

donde I0 es la intensidad del haz de luz incidente e I la intensidad del haz de luz
que emerge de la muestra y llega al detector. La transmitancia es una variable
adimensional.

La transmitancia puede variar entre 0 (cuando toda la luz es absorbida, I = 0)


y 1 (cuando no se absorbe ningún fotón de la luz incidente, I = I0 ). A veces, la
transmitancia también se da como un porcentaje ( %T ) y su valor varía, por tanto,
entre el 0 % y el 100 %.

La absorbancia (A) está relacionada con la transmitancia mediante la siguiente


ecuación:

I0
A = log = −logT (5.1)
I

Al igual que la transmitancia, la absorbancia es una variable adimensional.

A continuación, se muestran algunos valores que puede tener la absorbancia apli-


cando la ecuación 5.1:

93
Práctica 5. Determinación de la concentración por espectroscopía

Si la muestra no absorbe la luz incidente, la intensidad del haz de luz que


sale de la cubeta y llega al detector (I) es igual de la intensidad de la luz
incidente (I0 ) y, por tanto, la absorbancia es 0 (A = 0).

Si la muestra absorbe el 50 % de la luz incidente (transmitancia del 50 %),


se cumple que I = 0, 5 · I0 . Esta relación da un valor de absorbancia de 0,3
(A = 0, 3).

Si la muestra absorbe el 90 % de la luz incidente (transmitancia del 10 %), se


tiene que I = 0, 1 · I0 . Esta relación da un valor de absorbancia de 1 (A = 1).

Si la muestra absorbe el 99 % de la luz incidente (transmitancia del 1 %) se


cumple que I=0,01·I0 y el valor de la absorbancia es 2 (A = 2).

La importancia de la absorbancia radica en que este parámetro es directamente


proporcional a la concentración de la sustancia coloreada. La ley de Lambert-
Beer, generalmente denominada ley de Beer, establece la relación que existe entre
la absorbancia y la concentración:

A = εlC (5.2)

donde C es la concentración de compuesto en la cubeta (mol/L en el S.I.), l es


el camino óptico o longitud de la cubeta (cm) y ε es la absortividad molar del
compuesto a esa longitud de onda (M −1 cm−1 ). Esta ecuación sólo se cumple
cuando la luz que incide sobre la muestra es monocromática.

La absortividad molar (ε) es la cantidad de luz que absorbe una disolución 1 M


de una sustancia a una longitud de onda determinada cuando atraviesa 1 cm de
disolución. La absortividad molar es constante para cada sustancia a un determi-
nada longitud de onda y en un determinado disolvente. Se puede entender como
un parámetro que indica la mayor o menor dificultad que tiene un compuesto de
absorber la luz de una determinada longitud de onda.

5.2.3 Espectro de absorbancia


Un espectro de absorción es una representación gráfica que muestra la variación
de la absorbancia en función de la longitud de onda. Puede registrarse de forma
sencilla con un espectrofotómetro que permita medir automáticamente las absor-
bancias a distintas longitudes de onda, como un espetrotómetro de doble haz o de
fila de diodos.

La figura 5.2 muestra el espectro de absorbancia del KMnO4 en la zona del ul-
travioleta y el visible. Como se observa en la figura, el espectro electromagnético
presenta un máximo en la zona del ultravioleta, a 310 nm, y otro máximo a 525 nm,
94
5.2 Introducción

en la zona del visible; la absorción de esa banda en el visible es la que provoca que
una disolución de KMnO4 tenga el color morado tan característico.

Por tanto, podríamos utilizar fotones con una longitud de onda entorno a los
525 nm (máximo de absorbancia) para la determinación de la concentración de
permanganato.

Figura 5.2: espectro de absorción del KMnO4 en la zona del UV-visible del espectro
electromagnético.

5.2.4 Obtención de la recta de calibrado mediante el


espectrofotómetro
La ley de Beer (ecuación 5.2) es la base cuantitativa para los métodos químicos de
análisis basados en la medida de la absorbancia, ya que establece que existe una
relación lineal entre la absorbancia y la concentración de sustancia.

Mediante la técnica del calibrado se establece en el laboratorio la ecuación lineal


(A = b C + a), que se aprovecha para determinar la concentración del compuesto
de interés en una disolución de muestra a partir de la medida de la absorbancia,
sustituyéndola en dicha ecuación.

La forma de trabajar es la siguiente:

1. Se realiza un espectro de absorción de la sustancia en el espectrofotómetro


y se selecciona la longitud de onda de medida. Siempre que sea posible, se
selecciona la longitud de onda del máximo de absorbancia.

2. Se prepara, a partir de una disolución del compuesto de concentración cono-


cida, una serie de disoluciones del compuesto de interés (entre 4 y 6 disolu-
95
Práctica 5. Determinación de la concentración por espectroscopía

ciones), denominadas patrones de calibración o disoluciones patrón (Figura


5.3).

3. Se prepara también una disolución blanco, es decir, una disolución que no


contenga el compuesto de interés. Esta disolución se utiliza para ajustar el
cero del instrumento.

4. Se mide la absorbancia de las disoluciones patrón y de la muestra (o disolu-


ción problema) en el espectrofotómetro a la longitud de onda seleccionada.

5. Se representan los datos de absorbancia frente a concentración para esta-


blecer, mediante cálculos, la relación que existe entre la absorbancia y la
concentració[Link] permite, posteriormente, determinar la concentración del
compuesto en la disolución problema.

Una vez tenemos los datos de absorbancia y concentración, hay que tener en cuenta
las siguientes consideraciones:

La relación ‘A-C’ es lineal (ecuación 5.2), por lo que se ha de realizar un


ajuste por mínimos cuadrados de los datos ‘Concentración-Absorbancia’ para
obtener la denominada recta de calibrado: y = b x + a: b es la pendiente de
la recta, a es su ordenada en el origen y R el coeficiente de correlación. En
el Anexo I se detalla cómo se realiza un ajuste mediante mínimos cuadrados
con la hoja de calculo del LibreOffice (Licencia LGPL).

El coeficiente estadístico R es un parámetro de calidad del ajuste: cuanto


más se aproxime su valor a 1 más se ajustan los datos a una recta.

En este caso particular, y se corresponde con la absorbancia y x con la


concentración, de forma que la recta de calibrado se puede escribir de la
siguiente manera: A = a C + b.

Se hace uso de la recta de calibrado (A = a C + b) para la determinación


de la concentración de compuesto C en la muestra a partir de los datos de
absorbancia obtenidos.

En la figura 5.3 se muestra un ejemplo de 5 disoluciones patrón de permanganato


de potasio ordenados de menor a mayor concentración: C1-C5. Los datos de ab-
sorbancia se han obtenido al irradiar las disoluciones con fotones de 525 nm en un
colorímetro. Puede observarse que al aumentar la concentración de permanganato
el color de la disolución es más intenso y, por tanto, como se puede ver en la tabla
5.1, el valor de absorbancia también aumenta.

En la figura 5.4 se muestra un ejemplo de 3 muestras de permanganato de potasio


(M1, M2 y M3) de concentración desconocida y diferente, como puede deducirse
de los distintos valores de absorbancia que se muestran en dicha figura y en la
tabla 5.1, obtenidos al medir la absorbancia a 525 nm.
96
5.2 Introducción

Figura 5.4: muestras de KMnO4


Figura 5.3: patrones de calibración de KMnO4 de concentración desconocida.

Tabla 5.1: datos de absorbancia de las disoluciones patrón de KMnO4 (figura 5.3) y de
las muestras de permanganato de concentración desconocida (figura 5.4).

Disolución Concentración Absorbancia


(M ) a 525 nm

Patrón 1 (C1) 1, 01 · 10−5 0,0232


−5
Patrón 2 (C2) 4, 02 · 10 0,0941
−5
Patrón 3 (C3) 8, 05 · 10 0,1916
−4
Patrón 4 (C4) 2, 01 · 10 0,4777
−4
Patrón 5 (C5) 6, 04 · 10 1,4117
Muestra 1 (M1) ? 0,0460
Muestra 2 (M2) ? 0,1424
Muestra 3 (M3) ? 0,9519

En la figura 5.5 se muestra una gráfica de ejes cartesianos (xy) en la que aparecen
los datos de ‘Concentración’ y ‘Absorbancia’ de los patrones de KMnO4 de la tabla
5.1 (cada punto aparece etiquetado con el nombre del patrón que corresponde).
En dicha figura se muestra también la recta que se obtiene tras el ajuste de los
puntos por mínimos cuadrados, así como su ecuación matemática:

y = 2338 × + 0, 0022

97
Práctica 5. Determinación de la concentración por espectroscopía

Si se sustituyen los parámetros x e y por los parámetros que realmente se han


ajustado, la ecuación de nuestra recta de calibrado queda de la siguiente manera:

A = 2338 C + 0, 0022 (5.3)

En la figura 5.5 aparece también el valor cuadrado del coeficiente de correlación


(R2 =0,99997) que, como vemos, es prácticamente igual a 1, lo que indica que los
puntos se ajustan muy bien a una linea recta.

Figura 5.5: ajuste de los datos de ‘Concentración’ y ‘Absorbancia’ a una recta mediante
mínimos cuadrados.

La recta de calibrado se utiliza para determinar la concentración de permanganato


en las muestras problema (M1, M2 y M3, figura 5.4) a partir de los datos de
absorbancia obtenidas. Cuando se sustituyen esos datos de absorbancia en la recta
de calibrado (ecuación 5.3) se obtienen los siguientes valores de concentración (C)
para cada muestra:

M1: C1 = 1, 87 · 10−5 M

M2: C2 = 6, 00 · 10−5 M

M3: C3 = 4, 06 · 10−4 M

Como vemos, se trata de 3 muestras de diferente concentración que, además, se


encuentran dentro del intervalo de concentraciones de los patrones empleados para
la obtención de la recta de calibrado (entre 1,1 ·10−5 M y 6, 04 · 10−5 M ). Esto era
98
5.2 Introducción

de esperar, puesto que sus absorbancias también se encontraban en el intervalo de


las absorbancias de los patrones (entre 0, 0232 y 1, 4117).

Cabría hacer algunas consideraciones sobre este procedimiento:

1. Los valores de absorbancia muy elevados (mayores de 1,5) o muy pequeños


(menores de 0,02) suelen tener errores grandes y hay que evitarlos. El inter-
valo de menor error se encuentra entre 0,2 y 0,8 unidades de absorbancia.

2. Las concentraciones de las disoluciones patrón tienen que estar en el intervalo


de concentraciones en que se cumple la ley de Beer, es decir, en el que se ha
comprobado que la relación entre la absorbancia y la concentración es lineal.

3. Las concentraciones de las muestras deben estar dentro del intervalo de con-
centraciones empleado en las disoluciones del patrón. Si las muestras no
cumplen esta condición existen varias posibilidades:

Si la concentración de la muestra está por encima del intervalo de con-


centración de los patrones (su absorbancia es mayor que la del patrón
de mayor concentración) se pueden hacer dos cosas: se puede ampliar el
intervalo de concentración de los patrones preparando un patrón más
concentrado (siempre que cumpla la ley de Beer) o se puede diluir la
muestra (es decir, preparar una muestra de menor concentración, por
dilución).

Si la concentración de la muestra está por debajo del intervalo de con-


centración de los patrones (su absorbancia es menor que la del patrón
de menor concentración) se suele ampliar el intervalo de concentración
de los patrones preparando un patrón de menor concentración (siempre
que cumpla la ley de Beer) o se puede concentrar la muestra, eliminando
disolvente, si esto es posible.

4. Habitualmente se preparan 3 réplicas de las disoluciones problema o muestra


para dar como resultado el valor medio de las 3 réplicas.

99
Práctica 5. Determinación de la concentración por espectroscopía

5.3 Caso práctico

Se describe a continuación el material necesario, los reactivos y el procedimien-


to experimental para la determinación de la concentración de dicromato en una
disolución problema.

5.3.1 Material y reactivos


Matraz aforado de 100 mL

5 matraces aforados de 50 mL

Pipeta aforada de 1 mL

Pipeta graduada de 5 mL

Pipeta graduada de 10 mL

Dicromato potásico comercial (K2 Cr2 O7 ).

3 réplicas de una muestra de dicromato potásico (M1, M2 y M3).

5.3.2 Determinación de la concentración de una disolución


problema de dicromato
El dicromato potásico es un compuesto de color naranja que presenta el espectro
de absorción en la zona del UV-visible que se muetra en la figura 5.6, en la que
puede verse el espectro entre 300 nm y 550 nm . Este compuesto presenta un
máximo de absorbancia en el ultravioleta, a 350 nm, y una meseta entre 410 nm
y 440 nm, en la zona del visible..

En esta práctica se va a determinar la concentración de dicromato potásico de una


muestra desconocida mediante espectroscopía. Si se dispone de un espectrofotó-
metro se puede utilizar 350 nm como longitud de onda para realizar las medidas
de absorbancia. Sin embargo, si sólo se dispone de un colorímetro, se ha de medir
en le visible, por ejemplo a 430 nm, una longitud de onda que se encuentra en la
zona de la meseta del espectro del dicromato (figura 5.6).

Como se ha visto en la sección 5.2.2, existe una relación lineal entre la absorbancia
y la concentración en el intervalo de concentraciones en el que se cumple la ley de
Beer.

Para la determinación del dicromato potásico, como se ha explicado en la sección


5.2.4 para el permanganato, se han de seguir los siguientes pasos

1. Preparar una serie de patrones de dicromato de concentración conocida.


100
5.3 Caso práctico

Figura 5.6: espectro de absorción del dicromato potásico en la zona del UV-visible del
espectro electromagnético

2. Medir su absorbancia en un espectrofotómetro a la longitud de onda selec-


cionada.

3. Establecer la relación entre la absorbancia y la concentración.

4. Usar esta relación para la determinación de la concentración de dicromato


en las muestras.

5.3.3 Preparación de la disoluciones patrón de K2 Cr2 O7 del


calibrado
Tal como se ha indicado, el primer paso es preparar 5 disoluciones patrón, de
concentración conocida:

1. Preparar 100 mL de una disolución patrón de dicromato potásico 0,01 M


a partir del reactivo comercial. Esta disolución la denominamos disolución
madre. Puesto que se trata de una disolución exacta, se ha se utilizar mate-
rial volumétrico de precisión para su preparación: balanza analítica para la
pesada del sólido y un matraz aforado para su preparación.

2. A partir de la disolución madre, se preparan 50 mL de las siguientes diso-


luciones de K2 Cr2 O7 : 2 · 10−4 M (C1 ), 5 · 10−4 M (C2 ), 10 · 10−4 M (C3 ),
15 · 10−4 M (C4 ) y 20 · 10−4 M (C5 ). Estas disoluciones también son diso-
luciones de concentración exacta, por lo que se han de preparar en matraces
aforados, y la medida de los volúmenes se realiza con pipetas. En este caso,
la disolución blanco es el disolvente, el agua destilada, por lo que no hay que
prepararla.
101
Práctica 5. Determinación de la concentración por espectroscopía

3. Se han de anotar en una libreta de laboratorio o en la tabla 5.2 de la sección


‘Cuestiones y resultados’ (sección 5.3.6) los datos del volumen de disolución
madre que se han empleado para la preparar estas disoluciones.

5.3.4 Preparación de la disoluciones problema dicromato


La absorbancia (color) de la disolución problema debe estar incluída en el intervalo
de absorbancias de las disoluciones del calibrado, como se ha explicado. Si no es así,
habrá que modificar el experimento, bien diluyendo la muestra bien preparando
patrones de mayor concentración.

En nuestro caso, disponemos de 3 réplicas de una muestra, cuya absorbancia se ha


de medir en el espectrofotómetro.

5.3.5 Medida de la absorbancia


La absorbancia de las disoluciones patrón preparadas (C1 a C5) y de las 3 réplicas
de la muestra (M1 a M3) se ha de medir en el instrumento siguiendo los siguientes
pasos:

1. Encender el espectrofotómetro unos 5 minutos antes de realizar las medidas.

2. Seleccionar la longitud de onda de medida (350 nm si se dispone de un


espectrofotómetro o 430 nm si se dispone de un colorímetro).

3. Ajustar el cero del espectrofotómetro con la disolución blanco, el agua desti-


lada.

4. Medir la absorbancia de las disoluciones patrón de menor a mayor con-


centración, enjuagando la cubeta con la nueva disolución antes de medir la
absorbancia en el espectrofotómetro.

5. Limpiar la cubeta varias veces con la disolución problema y medir, a conti-


nuación, la absorbancia de las 3 réplicas de la muestra (M1, M2 y M3).

6. Anotar los datos de absorbancia en la tabla 5.2, en la sección ‘Cuestiones y


resultados’ (sección 5.3.6), o en la libreta de laboratorio.

102
5.3 Caso práctico

5.3.6 Cuestiones y resultados


1. Determinar la concentración real de la disolución madre de K2 Cr2 O7 pre-
parada: indicar la cantidad de reactivo pesada en la balanza analítica y los
cálculos realizados.

2. Anotar en la tabla 5.2 los volúmenes de disolución madre empleados para la


preparación de los 5 patrones: C1 a C5 y calcular la concentración real de
las disoluciones patrón de K2 Cr2 O7 preparadas (anotarlas en la tabla 5.2).
Indicar los cálculos realizados.

Tabla 5.2: datos experimentales de las disoluciones patrón de K2 Cr2 O7 y de las mues-
tras.

Disolución Volumen de disolución Concentración Absorbancia


madre (mL) (mol/L) a 430 nm

Patrón 1 (C1)
Patrón 2 (C2)
Patrón 3 (C3)
Patrón 4 (C4)
Patrón 5 (C5)
Muestra 1 (M1) ?
Muestra 2 (M2) ?
Muestra 3 (M3) ?

3. Anotar en la tabla 5.2 los valores de las absorbancias de los patrones y las
muestras.

4. Representar los datos de ‘Concentración’ y ‘Absorbancia’ de las disoluciones


patrón de K2 Cr2 O7 (C1 a C5) en una gráfica (xy) y ajustar los datos a una
recta por mínimos cuadrados. Este ajuste puede realizarse con una calcula-
dora o con una hoja de cálculo (mirar el Apéndice C para realizar este ajuste
con la hoja de cálculo del LibreOffice).

5. Determinar la concentración de K2 Cr2 O7 en las tres réplicas de la muestra


problema interpolando en la recta de calibrado sus valores de absorbancia,
y calcular el valor medio de la concentración de dicromato.

6. ¿Qué se puede hacer si la absorbancia de la muestra es mayor de la absor-


bancia del patrón más concentrado?
103
Práctica 6

Determinación de la constante de
equilibrio de una reacción de
formación de complejos

En esta práctica se describe el procedimiento experimental, que hace


uso de la espectrofotometría, para la determinación de la constante de
equilibrio de una reacción de formación de complejos y los cálculos
necesarios. Se aplica dicho procedimiento para la determinación de la
constante de equilibrio de la reacción de formación de complejos entre
el hierro y el ferricianuro.

6.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son:

Utilizar el colorímetro para determinar concentraciones de compuestos colo-


reados

Determinar la constante de equilibrio de una reacción de formación de com-


plejos.

105
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

6.2 Introducción

6.2.1 El equilibrio químico


Algunas reacciones químicas tienen un rendimiento de un 100 % y se escriben
con una flecha, que indica que la reacción transcurre en un solo sentido (reacción
directa, →), como la reacción de disolución del ácido clorhídrico (HCl) en agua:

HCl(g) + H2 O(l) → Cl− (ac) + H3 O+ (ac)

Sin embargo, muchas reacciones químicas no tienen un rendimiento de un 100 %.


En estos casos, a medida que transcurre la reacción directa (→) y aumenta la
concentración de productos, dichos productos comienzan a reaccionar entre sí,
produciéndose de forma significativa la reacción en sentido inverso (←), llegán-
dose a una situación de equilibrio químico (
). La siguiente reacción química de
descomposición del tetraóxido de dinitrógeno (N2 O4 ) es un ejemplo de equilibrio
químico:

N2 O4 (g)
2 NO2 (g) (6.1)

En la figura 6.1 se muestra la variación de las concentraciones de reactivos y pro-


ductos en función del tiempo: en el momento inicial, la concentración de N2 O4
es 0,05 M y la concentración de NO2 es cero. Conforme trascurre el tiempo, la
concentración de N2 O4 va disminuyendo, mientras que la de NO2 va aumentando.
Por tanto, llega un momento en el que la concentración de ambas especies perma-
nece constante, porque la velocidad de la reacciones directa e inversa se igualan;
la reacción ha llegado al equilibrio.

Al igual que la reacción 6.1, muchas reacciones químicas tienden a alcanzar el


equilibrio químico, que se puede escribir de forma general como:

aA + bB
cC + dD (6.2)

Este equilibrio se caracteriza porque se cumple la denominada ley de acción de las


masas, que implica que el producto de las concentraciones molares de los productos
elevados a sus coeficientes estequiométricos dividido por el producto de las con-
centraciones molares de los reactivos elevados a sus coeficientes es una constante,
Kc .

Por tanto, la ley de acción de masas para la reacción química general (ecuación
6.2) es la siguiente:

106
6.2 Introducción

Figura 6.1: variación de la concentración de productos y reactivos de la reacción de


descomposición del N2 O4 .

[C]ceq [D]deq
Kc = (6.3)
[A]aeq [B]beq

donde [C]ceq es la concentración del producto C en el equilibrio, elevada a su coefi-


ciente estequiométrico c; [D]deq es la concentración del producto D en el equilibrio,
elevada a su coeficiente estequiométrico d ; [A]aeq es la concentración del producto
A en el equilibrio, elevada a su coeficiente estequiométrico a; y [B]beq es la concen-
tración del producto B en el equilibrio, elevada a su coeficiente estequiométrico b.
Las concentraciones de todos los compuestos en el equilibrio ([X]eq ) se expresan
en mol/L.

Las constantes de equilibrio de muchas reacciones químicas se conocen y están


tabuladas. En rigor, las constantes de equilibrio que aparecen en las tablas son las
constantes termodinámicas (Keq ), que se expresan en función de la actividad de la
especies en disolución y no de las concentraciones. La actividad de una sustancia
tiene en cuenta no sólo la concentración de la especie (mol/L), sino también la
fuerza iónica de la disolución, parámetro que depende de la concentración de todos
los iones presentes en la disolución.

Las constantes que están definidas en función de las concentraciones se representan


como Kc (ecuación 6.3). Ambas constante, Kc y Keq , son prácticamente iguales
cuando la fuerza iónica es muy pequeña, es decir, en disoluciones diluídas, en las
que la concentración de iones es pequeña.

107
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

6.2.2 Determinación de la constante de equilibrio a partir de


los datos de ‘Concentración’ y ‘Absorbancia’
Sea una reacción en la que se forma un compuesto coloreado (C) a partir de dos
reactivos A y B:

aA + bB
cC
Color

Su ley de acción de masas es la siguiente:

[C]ceq
Kc = (6.4)
[A]aeq [B]beq

Si se realiza un experimento en el que se conoce la concentración inicial de los


reactivos (A y B), cuando se alcanza el equilibrio se llega a la situación que se
muestra a continuación:

aA + bB
cC
C0 C0,A C0,B
−a x −b x +c x
Cequilibrio C0,A − a x C0,B − b x +c x

Y la constante de equilibrio de la reacción quedaría así:

[c x]c
Kc = (6.5)
[C0,A − a x]a [C0,B − b x]b

Puesto que la concentración inicial de los reactivos se conoce, se puede calcular la


constante de equilibrio de la reacción si se conoce la concentración del producto en
el equilibrio ([C]eq ). Si el producto es un compuesto coloreado, se puede determinar
su concentración por espectroscopía, como se ha explicado en el capítulo 5.

Para obtener un valor experimental de la constante del equilibrio, se han de realizar


un mínimo de 3 experiencias en las que se conozca la concentración inicial de los
reactivos y medir la concentración del producto coloreado de forma experimental,
por espectrofotometría.

108
6.2 Introducción

El procedimiento experimental sería el que se detalla a continuación:

1. Preparar una serie de disoluciones patrón del compuesto coloreado (C), es


decir, disoluciones de concentración conocida.

2. Preparar varias mezclas de los reactivos. En estas mezclas se conocen las


concentraciones iniciales de los reactivos (C0,A y C0,B ) aunque se desconocen
las concentraciones de producto ([C]eq ).

3. Registrar la absorbancia de las disoluciones patrón y de las mezclas en un


espectrofotómetro a la longitud de onda del máximo de absorción del pro-
ducto.

4. Obtener la recta de calibrado, que relaciona la absorbancia con la concen-


tración del producto, utilizando los datos de las disoluciones patrón.

5. Determinar la concentración del compuesto coloreado en las mezclas hacien-


do uso de la recta de calibrado. Se han de interpolar los datos de absorbancia
de las mezclas en la recta de calibrado para conocer la concentración de C.

6. Establecer las concentraciones de todas las especies en el equilibrio. Se pue-


den calcular las concentraciones de los compuestos A y B en el equilibrio
teniendo en cuenta la reacción 6.2.2: [A]eq = C0,A − a x, [B]eq = C0,B − b x y
[C]eq = c x.

7. Calcular la constante de equilibrio (Kc ) con la ecuación 6.5.

A continuación se describe con detalle el procedimiento que se ha de seguir para


poder determinar de forma experimental la constante de equilibrio de la reacción
química que se propone en esta práctica (sección 6.3).

6.2.3 Ejemplo de determinación de la constante de equilibrio de


una reacción de formación de complejos
En esta práctica se estudia de forma experimental la reacción de equilibrio de for-
2+
mación del ión complejo monosulfocianuro de hierro (III) (Fe (SCN) , complejo
1:1 ), obtenido al reaccionar el ión férrico [Fe3+ ] y el ión sulfocianuro (o tiocianato,
SCN− )

2+
Fe3+ (ac) + SCN− (ac)
Fe (SCN) (ac) (6.6)

Si el ión SCN− se encuentra en exceso, el ión Fe3+ puede formar otros productos,
como el Fe(SCN)+2 (complejo 1:2 ):

+
Fe3+ (ac) + 2 SCN− (ac)
Fe (SCN)2 (ac)
109
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

Y así sucesivamente, hasta formarse el complejo 1:6, Fe(SCN)3+


6 .

Esta práctica se centra en la formación del complejo 1:1 (FeSCN2+ , reacción 6.6).
Para conseguir que sólo se forme dicho complejo, se ha de trabajar con un exceso
el catión Fe3+ , es decir, la concentración inicial del hierro ha de ser mayor que la
concentración inicial de sulfocianuro ([Fe3+ ]0 >[SCN− ]0 ).

La constante de equilibrio, o ley de acción de masas, para la reacción 6.6 es la


siguiente:

2+
[Fe (SCN) ]eq
Kc = (6.7)
[Fe3+ ]eq [SCN− ]eq

Si se parte de una situación inicial en la que se conoce la concentración de los


reactivos ([Fe3+ ]0 =C0,F e3+ y [SCN− ]0 =C0,SCN − ), al alcanzarse el equilibrio se
tendrá el siguiente balance de concentraciones:

2+
Fe3+ + SCN−
Fe (SCN)
C0 C0,F e3+ C0,SCN − 0
−x −x +x
Ceq C0,F e3+ − x C0,SCN − − x +x

Por tanto, si determinamos la concentración del complejo FeSCN2+ en el equilibrio


(x), se puede determinar la concentración de todos los compuestos en el equilibrio
y, con ello, el valor de la constante de equilibrio en función de la concentración
(Kc ), puesto que:

x
Kc = (6.8)
(C0,F e3+ − x) (C0,SCN − − x)

Para determinar la concentración del FeSCN2+ en el equilibrio (x), se puede apro-


vechar que este compuesto es de color rojo, mientras que el SCN− es incoloro y el
Fe3+ es ligeramente amarillo en medio ácido.

El espectro de absorción del complejo FeSCN2+ , realizado en un colorímetro, se


muestra en la figura 6.2, en la que se observa la variación de la absorbancia del
complejo FeSCN2+ con la longitud de onda, en la zona del visible. En este caso,
podemos ver que existe una zona en la que la absorbancia es máxima para fotones
de una longitud de onda entorno a los 460 nm.

Como hemos visto en la sección 5.2.2 del capítulo 5, según la ley de Beer (ecua-
ción 5.2), si irradiamos una disolución de FeSCN2+ con fotones de 460 nm, la
absorbancia estará relacionada con la concentración de complejo.
110
6.2 Introducción

Figura 6.2: espectro de absorción del complejo FeSCN2+ en la zona del visible del
espectro electromagnético.

Preparación de los patrones para establecer la recta de calibrado


absorbancia-concentración del ión complejo FeSCN2+

Para determinar la concentración de Fe(SCN)2+ se han de preparar patrones de


dicho compuesto y, posteriormente, medir la absorbancia de dichas disoluciones
en un espectrofotómetro a 460 nm. De esta manera, se puede obtener la recta
de calibrado que relaciona la absorbancia con la concentración del complejo y,
mediante esta recta de calibrado, se puede determinar la concentración de complejo
presente en cualquier otra disolución sólo con la medida de su absorbancia

Puesto que NO existe un reactivo comercial de dicho compuesto, para la prepa-


ración de los patrones de FeSCN2+ se debe hacer uso de la misma reacción de
equilibrio (reacción 6.6). Para ello, se hace reaccionar el ión Fe3+ y el SCN− en
condiciones muy especiales: se preparan disoluciones en las que la concentración
inicial de hierro sea mucho mayor que la concentración inicial de sulfocianuro
([Fe3+ ]0 ) >>[SCN− ]0 ).

En estas condiciones se puede suponer que el ión SCN− se consumirá prácticamente


en su totalidad y, por tanto, la concentración del complejo FeSCN2+ será igual a
la concentración inicial de sulfocianuro: x=[FeSCN2+ ]eq ≈[SCN− ]0 .

El balance de concentraciones sería el siguiente:

2+
Fe3+ SCN−
Fe (SCN)
C0 C0,F e3+ C0,SCN − 0
−x −x +x
Ceq C0,F e3+ − x C0,SCN − − x = 0 +x = C0,SCN −

111
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

Las disoluciones patrón de Fe(SCN)2+ se han de preparar de la siguiente forma:

1. Se preparan disoluciones de SCN− de diferentes concentraciones.

2. Se añade a las disoluciones anteriores Fe3+ en exceso, unas 200 veces más
concentrado, para que la concentración inicial de hierro sea muy superior a
la concentración inicial de sulfocianuro.

En estas condiciones se puede suponer, con bastante seguridad, que se cumple que
la concentración de complejo coincide con la concentración inicial de sulfocianuro
(C0,SCN ).

Una vez preparadas las disoluciones patrón, se ha de medir la absorbancia del


complejo Fe(SCN)2+ a la longitud de onda del máximo (460 nm) y establecer la
recta de calibrado que relaciona la absorbancia (A) con la concentración de ión
complejo (CF e(SCN )2+ = C):

A=a C +b (6.9)

Determinación de la [Fe(SCN)2+ ]eq en mezclas desconocidas

Como vemos en la ecuación 6.7, para determinar el valor de la Kc de la reacción


hay que determinar la concentración de todas las especies químicas en el equilibrio:
[Fe3+ ]eq , [SCN− ]eq y [Fe(SCN)2+ ]eq .

Cuando se prepara una disolución con una concentración inicial de hierro (III)
(C0,F e3+ ) y de sulfocianuro (C0,SCN − ), la concentración del complejo 1:1 en el
equilibrio se ha de determinar de forma experimental. Para ello, se ha de medir la
absorbancia de la mezcla y sustituir dicha absorbancia en la ecuación de la recta
de calibrado, obtenida como se ha descrito en el apartado anterior (ecuación 6.9).

Determinación de la constante de equilibrio

En el momento en el que se conoce la concentración del complejo (x), puesto que


la concentración inicial de los reactivos (C0,F e3+ y C0,SCN − ) es también conocida,
puede calcularse la concentración de Fe3+ y de SCN− en el equilibrio.

Finalmente, para calcular la constante de equilibrio, se ha de usar la ecuación 6.8.

Para poder obtener un valor de la constante de equilibro con una buena precisión,
se han de preparar varias mezclas de hierro y sulfocianuro, obtener un valor de la
constante de equilibrio para cada mezcla y, finalmente, calcular un valor medio de
la constante de equilibrio.
112
6.3 Caso práctico

NOTA IMPORTANTE: la constante termodinámica de este equilibrio (Keq ) que


encontramos en las tablas de constantes de equilibrio depende de las actividades
y está tabulada para 25 o C. La constante de equilibrio que se calculará en esta
práctica será ligeramente diferente a la constante tabulada, ya que la temperatura
de trabajo puede ser diferente a 25 o C y, además, en su cálculo no se va a tener
en cuenta la fuerza iónica de la disolución.

6.3 Caso práctico

A continuación se detalla el material y los reactivos necesarios para determinar


experimentalmente la constante de equilibrio de la reacción de formación de com-
plejos entre el hierro y el ferricianuro. Se describe, además, el procedimiento que
se ha de seguir para preparar los patrones de calibración, las disoluciones pro-
blema y, finalmente, medir la absorbancia de las disoluciones preparadas en el
espectrofotómetro.

6.3.1 Material y reactivos


Un colorímetro

Cubeta para la medida en el colorímetro

10 tubos de ensayo de 10 mL con tapón

Gradilla para tubos

2 pipetas graduadas de 5 mL

2 matraces aforados de 50 mL

Sulfocianuro de potasio, KSCN, 0,10 M

KSCN 0,001 M

Nitrato de hierro (III), Fe(NO)3 , 0,20 M en medio ácido nítrico 0,1 M

Fe(NO)3 0,002 M en medio ácido nítrico 0,1 M

Ácido nítrico, HNO3 , 0,1 M

113
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

6.3.2 Preparación de los patrones de calibración


A partir de las disoluciones de KSCN 0,10 M y Fe (NO3 )3 0,2 M se van a preparar
6 disoluciones patrón en las que la concentración de complejo Fe(SCN)2+ en el
equilibrio esté comprendida entre 0 y 5,0· 10−3 M.

Los patrones se van a preparar en tubos de ensayo y la medida de todos los


volúmenes se ha de hacer con pipeta. Las disoluciones que se van a preparar son
las que aparecen en la tabla 6.1.

Tabla 6.1: preparación de los patrones de calibración

Tubo Volumen Volumen Volumen


3+ −
Fe 0,20 M SCN 0,001 M Agua

0 5 mL 0 mL 5 mL
1 5 mL 1 mL 4 mL
2 5 mL 2 mL 3 mL
3 5 mL 3 mL 2 mL
4 5 mL 4 mL 1 mL
5 5 mL 5 mL 0 mL

Dadas las condiciones de trabajo (exceso de Fe3+ frente a SCN− ) la concentración


del ión complejo [Fe(SCN)2+ ] será igual a la [SCN− ] tras el proceso de dilución en
el tubo.

El primer tubo de la serie (tubo 0) es el blanco, sirve para ajustar el cero del
espectrofotómetro y no se utiliza al representar la recta de calibrado.

6.3.3 Preparación de las disoluciones problema


Se preparan 4 disoluciones que se utilizarán para la determinación de la constante
del equilibrio de formación del complejo FeSCN2+ . En estas disoluciones la con-
centración inicial de Fe3+ se mantiene constante y se varía la concentración inicial
de SCN− .

En todos los casos el hierro se encuentra en exceso, lo que facilita la formación del
complejo 1:1 (FeSCN2+ ). Para determinar la concentración del ión complejo en el
equilibrio, se debe utilizar la ecuación de la recta de calibrado obtenida con los
datos de los patrones.

114
6.3 Caso práctico

Las disoluciones se van a preparar en tubos de ensayo, y la medida de los volúmenes


se han de hacer con pipeta. Se han de preparar las disoluciones problema que
aparecen en la tabla 6.2.

Tabla 6.2: preparación de disoluciones de concentración de ión complejo desconocida

Tubo Volumen Volumen Volumen


3+ −
Fe 0,002 M SCN 0,001 M Agua

1’ 5 mL 2 mL 3 mL
2’ 5 mL 3 mL 2 mL
3’ 5 mL 3 mL 1 mL
4’ 5 mL 5 mL 0 mL

6.3.4 Proceso a seguir para determinar la constante de


equilibrio
Para determinar la constante de equilibrio de formación del Fe(SCN)2+ se han de
seguir los siguientes pasos:

1. Preparar 50 mL de disolución de KSCN 0,001 M , y 50 mL de disolución


de Fe(NO)3 0,002 M en medio ácido nítrico 0,1 M, si no están preparadas,
como se explica en la sección 6.3.1.

2. Preparar las disoluciones patrón (tubos 1 a 5) y la disolución blanco (tubo


0) tal y como se indica en la tabla 6.1 de la sección 6.3.2.

3. Preparar las disoluciones que se utilizarán para la determinación de la cons-


tante de equilibrio, disoluciones problema (tubos 1’ a 4’), tal como se explica
en la tabla 6.2 de la sección 6.3.3.

4. Tapar todos los tubos y agitarlos para su homogeneización antes de la medida


de la absorbancia.

5. Esperar unos 5 minutos para medir las disoluciones anteriores en el espec-


trofotómetro.

6. Medir a 460 nm la absorbancia de todas las disoluciones preparadas en el


siguiente orden (es importante seguir este orden):
a) Ajustar el cero del espectrofotómetro con la disolución del blanco.

b) Medir la absorbancia de las disoluciones patrón preparadas según la


sección 6.3.2 de menor a mayor concentración.
115
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

c) Medir la absorbancia de las disoluciones problema preparadas según la


sección 6.3.3.

7. Calcular la recta de calibrado (A = a C + b), mediante el ajuste por mínimos


cuadrados los datos de ‘Concentración’ y ‘Absorbancia’ de las disoluciones
patrón.

8. Determinar la concentración de complejo Fe(SCN)2+ en las disoluciones pro-


blema usando la recta de calibrado.

9. Calcular la concentración de Fe3+ y SCN− en el equilibrio y la constante de


equilibrio, según la ecuación 6.8.

10. Calcular el valor de la constante de equilibrio con cada una de las disoluciones
problema y el valor medio de la media la constante de equilibrio de la reacción
de formación del Fe(SCN)2+

6.3.5 Cuestiones y resultados


Has de responde a las siguientes cuestiones relacionadas con la práctica en tu
informe de laboratorio.

1. Calcular las concentraciones de Fe3+ y SCN− en la mezcla inicial ([Fe3+ ]0 ,M ezcla


y [SCN− ]0 ,M ezcla ) de los patrones de calibración (OJO: Se ha de tener en
cuenta la dilución de ambos reactivos al mezclarse en el tubo (ver Tabla 6.1).

Anotar en la tabla 6.3 las concentraciones iniciales y la concentración de ión


complejo en la mezcla, para cada tubo ([Fe(SCN)2+ ]M ezcla ).

Tabla 6.3: concentraciones en la mezcla.

Tubo [Fe3+ ]0 ,M ezcla [SCN− ]0 ,M ezcla [Fe(SCN)2+ ]M ezcla


M M M

0
1
2
3
4
5

116
6.3 Caso práctico

2. Anotar en la tabla 6.4 la concentración de complejo [FeSCN2+ ]0 ,M ezcla para


los patrones de calibración que se han preparado y los valores de Absorbancia
medida a 460 nm para dichas disoluciones.

Tabla 6.4: concentración de complejo y datos de absorbancia en los 5 tubos.

Tubo [FeSCN2+ ]0 ,M ezcla Absorbancia


mol/L a 460 nm

1
2
3
4
5

3. Representar gráficamente los puntos ‘concentración-absorbancia’ y ajustar


los puntos a una recta por mínimos cuadrados (y = a x + b; R , donde y
es la Absorbancia y x es la Concentración del ión complejo en la mezcla,
[Fe(SCN)2+ ]). Especificar la ecuación de la recta de calibrado obtenida y la
calidad de la misma, en base al valor del coeficiente de correlación (R).

4. Calcular las concentraciones iniciales de hierro y sulfocianuro ([Fe3+ ]0 ,M ezcla


y [SCN− ]0 ,M ezcla ) en las disoluciones problema, teniendo en cuenta el pro-
ceso de dilución que sufren ambos iones al mezclarse en el tubo de ensayo
(ver Tabla 6.2).

Anotar en la tabla 6.5 la concentración inicial de los reactivos hierro y sul-


focianuro y la absorbancia medida a 460 nm.

Calcular mediante la recta de calibrado la concentración del ión complejo en


el equilibrio ([Fe(SCN)2+ ]eq ) en cada una de la mezclas problema y anotarla,
también, en la tabla 6.5.

5. Realizar los cálculos necesarios para la obtención de los siguientes datos


haciendo uso de la ecuación 6.8: [Fe(SCN)2+ ]eq , [Fe3+ ]eq , [SCN− ]eq y Kc .

Rellenar con estos datos la tabla 6.6.

RECORDAR QUE una vez conocida la concentración del complejo en el


equilibrio, se calcula la concentración de los iones Fe3+ y SCN− restando
a las concentraciones que inicialmente había en el tubo la concentración de
complejo formado, puesto que se cumple que:

117
Práctica 6. Determinación de la constante de equilibrio

Tabla 6.5: concentraciones iniciales de hierro y sulfocianuro, absorbancia y concentración


de ión complejo en el equilibrio en los 4 tubos

Tubo [Fe3+ ]0 ,M ezcla [SCN− ]0 ,M ezcla Absorbancia [Fe(SCN)2+ ]eq


M M M

1’
2’
3’
4’

Tabla 6.6: concentraciones en el equilibrio y constante de equilibrio.

Tubo [Fe(SCN)2+ ]eq [Fe3+ ]eq [SCN− ]eq Kc


mol/L mol/L mol/L

1’
2’
3’
4’

2+
Fe3+ + SCN−
Fe (SCN)
C0 CF e3+ CSCN − 0
−x −x +x
Ceq CF e3+ − x CSCN − − x +x

6. Calcular la media aritmética de la constante Kc , obtenida con las 4 disolu-


ciones problema, y compara su valor con la constante de este equilibrio que
aparece en la tablas que encontrarás en la bibliografía. ¿A qué puede deberse
la diferencia entre los dos valores?

7. Puesto que no existe un patrón comercial del Fe(SCN)2+ ¿Qué estrategia se


ha utilizado para preparar los patrones con los que se obtiene la recta de
calibrado?

8. ¿Por qué se construye una recta de calibrado para determinar la cantidad de


Fe(SCN)2+ ?
118
Práctica 7

Volumetría basada en una reacción


de formación de complejos:
determinación de la dureza del agua

En esta práctica se determina en una muestra de agua la concen-


tración de Ca2+ y Mg2+ mediante una volumetría de formación de
complejos con el ligando Etilendiamintetraacetato (EDTA4− ). Las con-
diciones de valoración (pH e indicador químico) serán diferentes si se
pretende evaluar la concentración de Ca2+ y Mg2+ conjuntamente (du-
reza total), o sólo la concentración de Ca2+ (dureza parcial del agua).

7.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son:

Conocer y aplicar la técnica de análisis volumétrico.

Determinar la dureza total y parcial de un agua problema mediante una


valoración que hace uso de una reacción de formación de complejos entre los
iones Ca2+ y Mg2+ y el ligando EDTA4− .

Expresar la dureza en las unidades adecuadas.

119
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

7.2 Introducción

7.2.1 Concepto de volumetría


Una volumetría o valoración se basa en la medida del volumen de una disolu-
ción, de concentración conocida, necesario para que reaccione completamente con
una sustancia que se desea determinar. Se trata de un procedimiento de análisis
cuantitativo en el que se determina la concentración exacta de una sustancia, que
llamaremos analito, en una muestra o disolución problema.

El analito, o sustancia valorada, es la sustancia cuya concentración se quiere de-


terminar y que hacemos reaccionar de forma completa con un reactivo de concen-
tración conocida que se denomina reactivo valorante.

Analito + Reactivo valorante → Productos

Las reacciones que sirven de base para las volumetrías han de reunir los siguientes
requisitos:

La reacción ha de ser completa y rápida, de forma que todo el analito habrá


reaccionado al finalizar el proceso. Por ello, solo las reacciones que estén
muy desplazadas hacia la formación de los productos serán adecuadas para
aplicarlas a una volumetría, es decir, reacciones con constantes de equilibrio
muy elevadas.

La reacción ha de tener una estequiometría definida, de forma que se conozca


la relación entre los moles de analito que existen y los moles de reactivo
valorante añadidos.

La reacción ha de ser selectiva, es decir, ha de responder únicamente a un


analito determinado, de forma que el análisis esté libre de interferencias.

Ha de existir un mecanismo que permita determinar el punto final de la


reacción entre el analito y el valorante, es decir, el momento en el que todo
el analito ha reaccionado.

El mecanismo que indica el final de la valoración recibe el nombre de indicador.

Existen dos tipos básicos de indicadores, según su naturaleza:

Indicadores químicos: Son sustancias que indican el final de la valoración


mediante un cambio en su estructura que es perceptible por el operador, por
ejemplo, cambio de coloración, formación de un precipitado, etc.
120
7.2 Introducción

Indicadores físicos: Se mide una propiedad física de la disolución a lo largo del


proceso volumétrico y, posteriormente, mediante una representación gráfica
de la variación de la propiedad medida, se detecta el punto final. El punto
final se determina en la zona de la gráfica donde la propiedad cambia de forma
brusca. Se suelen emplear métodos matemáticos para su determinación.

Se ha de distinguir entre el punto final y el punto de equivalencia de una valoración:

El punto de equivalencia (volumen teórico) se produce cuando la cantidad


de valorante añadido es químicamente equivalente a la cantidad de analito
presente en la muestra (se han consumido cantidades estequiométricas de
analito y reactivo valorante).

El punto final (volumen experimental) es el momento en el cual el indicador


nos muestra que la reacción entre analito y valorante se ha completado.
La selección del indicador será muy importante para que el punto final se
acerque lo máximo posible al punto de equivalencia.

La selección del indicador es importante, ya que el punto final ha de ser lo más


cercano posible al punto de equivalencia para minimizar el error cometido en la
valoración.

Las volumetrías se clasifican según el tipo de reacción que tiene lugar entre el
analito y el reactivo valorante en cuatro tipos:

Volumetrías de neutralización, en las que la reacción se da entre un ácido y


una base. En este tipo de volumetrías, cuando se alcanza el punto final, el
indicador químico cambia de color en una zona o intervalo de pH determi-
nado.

Volumetrías redox, en las que la reacción se da entre un oxidante y un re-


ductor. En este tipo de volumetrías, cuando se alcanza el punto final, el
indicador químico cambia su estado de oxidación, apreciándose normalmen-
te un cambio de color en la disolución.

Volumetrías de precipitación, en las que la reacción se da entre un catión y


un anión dando lugar a un precipitado. En este tipo de volumetrías, cuando
se alcanza el punto final, el indicador químico da lugar a un precipitado de
color diferente al precipitado que se forma en la reacción de valoración.

Volumetrías de formación de complejos, en las que la reacción se da entre un


catión metálico y un ligando. En este tipo de volumetrías, cuando se alcanza
el punto final, el indicador químico pasa de su forma complejada a su forma
libre (o al revés) observándose un cambio de color en la disolución.

121
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

7.2.2 Procedimiento general de valoración


En una valoración se adiciona de forma controlada un volumen del reactivo va-
lorante de concentración conocida a una disolución de analito hasta que se juzga
completa la reacción entre los dos. Por tanto, el procedimiento general de trabajo
se basa en la medición del volumen de reactivo valorante que es necesario añadir
para que el analito reaccione completamente.

El material de laboratorio empleado en una valoración, matraces aforados, buretas,


pipetas y erlenmeyers, se describe en la sección 1.2.3 de este libro. El montaje típico
para la realización de una valoración consiste en un matraz erlenmeyer de boca
ancha que contiene la disolución muestra, una bureta que contiene al reactivo
valorante y un soporte con una base y una pinza que sujeta la bureta al soporte,
(Figura 7.1).

Figura 7.1: montaje típico para una volumetría.

Para llevar a cabo la valoración de una muestra utilizando un indicador químico


(ver definición en la sección 3.2.4), se procede como sigue:

1. Se introduce en el matraz Erlenmeyer la sustancia a valorar: una cantidad de


muestra pesada en una balanza analítica o una porción de la disolución de la
muestra medida con una pipeta. Se han de seguir los pasos correspondientes
a la pesada o pipeteo descritos en la sección 1.2.4.

2. Si la muestra añadida es sólida se añade un poco de agua destilada al Er-


lenmeyer para disolverla; si se trata de una muestra en disolución también

122
7.2 Introducción

puede diluirse con poco de agua destilada si es necesario (p.e. si se ha añadido


un volumen de muestra pequeño).

3. Se añade al matraz Erlenmeyer una pequeña fracción de sustancia indicadora


y el resto de reactivos que sean necesarios.

4. Se rellena la bureta con el reactivo valorante de concentración conocida. En


primer lugar, se ha de ‘lavar’ la bureta varias veces con la disolución que se
va a utilizar y, posteriormente, llenarla por encima del cero y abrir la llave
para enrasarla a cero. Es importante asegurarse de que no quedan burbujas
en la punta de la bureta. Si cae disolución por fuera de la bureta se ha de
secar muy bien.

5. Debajo del matraz Erlenmeyer se pone un papel o fondo blanco que permita
distinguir mejor los cambios del indicador.

6. Se inicia el proceso de valoración añadiendo lentamente desde la bureta el


reactivo valorante, y agitando contínuamente el matraz Erlenmeyer para que
la disolución se mantenga en todo momento homogénea.

7. Se detiene la valoración en el momento en que se observa un cambio en el


indicador químico.

8. Se anota el volumen de reactivo valorante consumido para llegar al punto


final de la valoración.

9. Para finalizar, se deja resbalar una pequeña cantidad de agua destilada por
el cuello del matraz Erlenmeyer para arrastrar el posible reactivo adherido
a las paredes. Se añade una gota más para asegurarse de que el viraje se ha
producido y comprobar que realmente ya se produjo el cambio de color y no
un cambio en la intensidad de éste.

Cuando se realiza una valoración, es IMPORTANTE tener en cuenta lo siguiente:

Toda valoración debe realizarse como mínimo por triplicado.

Para ahorrar tiempo puede llevarse a cabo una valoración de prueba en la


cual el valorante se añade rápidamente. De este modo, se tiene una idea
aproximada del volumen de equivalencia y, en posteriores valoraciones, el
valorante podrá agregarse con mayor rapidez hasta las proximidades del
punto final, donde la adición se hará gota a gota.

La cantidad de valorante consumido debe aproximarse a 12 ó 34 del volumen


total de la bureta, de forma que el error relativo que aporte la lectura del
volumen sea mínimo.

123
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

Por lo tanto, si se ha empleado un volumen muy pequeño de valorante, se ha


de repetir la valoración haciendo, al menos, unos de los siguientes cambios:

• Utilizar un volumen mayor de muestra.

• Utilizar un valorante con una concentración menor.

Y si se ha empleado un volumen de valorante muy grande (mayor que el


volumen de la bureta), se repetirá la valoración llevando a cabo, al menos,
unos de los siguientes cambios:

• Utilizar un volumen menor de muestra.

• Utilizar un valorante con una concentración mayor.

7.2.3 Características del reactivo valorante


El reactivo valorante ha de tener una concentración perfectamente conocida. Las
disoluciones de reactivo valorante pueden obtenerse de dos formas, como se des-
cribe a continuación.

A partir de sólidos de composición exactamente conocida

Tal como se ha visto en la sección 1.2.2 una sustancia patrón tipo primario o sus-
tancia patrón tipo primario (sptp) es un sólido de composición conocida (se conoce
la estructura y elementos que lo componen), de elevada pureza (cercana al 100 %),
estable a temperatura ambiente, poco higroscópico y con un peso equivalente gran-
de.

Con una sptp se puede trabajar de dos formas:

Se pesa una pequeña cantidad del sólido directamente en el Erlenmeyer, se


disuelve con un poco de agua destilada y se hace la valoración. En este caso
el valorante se sitúa en el Erlenmeyer y, por tanto, la muestra se sitúa en la
bureta.

Se pesa una determinada cantidad de sólido y se prepara una disolución en


un matraz aforado. Posteriormente se llena la bureta con dicha disolución,
aunque en algunos casos se puede tomar una fracción de disolución con la
pipeta y traspasarla al matraz Erlenmeyer para hacer la valoración.

Algunos de los sólidos empleados como sptp son: dicromato potásico, carbonato
sódico, ftalato ácido de potasio, ácido etilendiamintetraacético (EDTA), etc. En
el laboratorio se conservan normalmente protegidos de la humedad ambiente en el
desecador.
124
7.2 Introducción

El valorante que va a utilizarse en esta práctica es el EDTA4− y se va a preparar


una disolución exacta a partir del reactivo sólido, Na2 H2 EDTA .

A partir de una disolución que ha sido previamente valorada

Se prepara una disolución a partir de un compuesto que no es una sustancia patrón


tipo primario. La concentración exacta de dicha disolución se determina a partir
de su valoración frente a una sustancia patrón tipo primario. Este modo de operar
proporciona menor exactitud, por lo que sólo se emplea si no existe una sustancia
patrón tipo primario adecuada para llevar a cabo la valoración.

7.2.4 Equilibrios de formación de iones complejos


Se denominan reacciones de formación de complejos a aquellos equilibrios en los
que se forman enlaces covalente coordinados entre un catión metálico (con orbi-
tales vacantes) y una o varias molécula o ión que contiene pares de electrones no
compartidos (ligandos). Los ligandos deben tener al menos un par de electrones
no compartidos para que sea posible la formación del enlace covalente coordinado.

Un gran número de los cationes metálicos reaccionan con ligandos (especies dado-
ras de electrones) para formar iones complejos.

Las constantes de equilibrio de las reacciones de formación de complejos se deno-


minan constantes de formación, Kf , y suelen tener valores muy elevados, es decir,
se trata de reacciones muy desplazadas hacia la derecha, con un rendimiento prác-
ticamente de un 100 %.

Un ejemplo de reacción de formación de complejos es la que se muestra continua-


ción, en la que el catión plata (Ag+ ) reacciona con las moléculas de amoníaco
(NH3 ) para formarse el ión complejo Ag(NH3 )+2:

Ag+ (ac) + 2 NH3 (ac)


Ag (NH3 )+
2 (ac) Kf (7.1)

Para el equilibrio 7.1 la expresión de la constante de formación es la siguiente:

[Ag (NH3 )2 ]+
Kf = = 1, 6 · 107 (7.2)
[Ag+ ] [NH3 ]2

Puesto que la constante de equilibrio es tan grande se puede considerar que la


reacción es completa. Por ello, a veces se escriben este tipo de reacciones con una
única flecha hacia la derecha:

125
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

Ag+ (ac) + 2 NH3 (ac) → Ag (NH3 )+


2 (ac)

7.2.5 Dureza del agua


La dureza del agua se relaciona con la presencia de iones multivalentes, especial-
mente con los iones divalentes Ca2+ y Mg2+ . Estos cationes pueden reaccionar
con los aniones presentes en el agua, como el carbonato, provocando productos
insolubles.

La dureza del agua se emplea como parámetro de calidad de un agua potable; en


la Tabla 7.1 se detalla la clasificación del agua en función de su dureza.

El agua dura es perjudicial para muchos procesos industriales porque su calenta-


miento provoca la precipitación de carbonato de calcio, entre otros, responsable
de la obstrucción de calderas y tuberías. También provoca un mayor consumo de
detergente, con las implicaciones medioambientales que ello conlleva. Sin embargo,
este tipo de agua no es nociva para el consumo humano y es beneficiosa para el rie-
go ya que tiene un mayor poder floculante y, por tanto, aumenta la permeabilidad
del suelo al agua.

Tabla 7.1: clasificación del agua según su dureza, expresada en mg CaCO3 /L (ppm de
CaCO3 ).

Tipo de agua [CaCO3 ] (ppm)

Blanda 0-50
Moderadamente dura 51-150
Dura 151-300
Muy dura >300

Como la concentración de iones calcio (Ca2+ ) y magnesio (Mg2+ ) en las aguas


naturales es muy superior a la de cualquier otro ión metálico, sólo se tienen en
cuenta dichos cationes al determinar la dureza. Se conoce como dureza parcial
del agua a la concentración de iones Ca2+ presentes en el agua, expresada en
mg CaCO3 /L. Por otra parte, la dureza total del agua se corresponde con la
suma de las concentraciones de iones Ca2+ y Mg2+ , y se expresa también en
mg CaCO3 /L.

126
7.2 Introducción

7.2.6 Determinación de la dureza del agua mediante una


valoración complexométrica
La determinación de la dureza total y parcial del agua se puede realizar mediante
una valoración complexométrica, es decir, usando una reacción de formación de
iones complejos.

Los métodos de valoración basados en la formación de complejos son ampliamente


utilizados, sobre todo aquellos en los que se forma un quelato, es decir, cuando el
catión metálico se combina con dos o más grupos dadores de un mismo ligando
para formar un anillo heterocíclico de 5 ó 6 eslabones.

Uno de los agentes quelantes más ampliamente utilizado en las valoraciones com-
plexométricas es el EDTA4− , ligando que forma quelatos con muchos cationes
metálicos. En la figura 7.2 se muestra el compuesto que se forma en la reacción de
formación de complejos entre el catión Ca2+ y el ligando EDTA4− (reacción 7.3):
un quelato con 6 enlaces covalentes coordinados.

Figura 7.2: complejo Ca-EDTA2− .

El EDTA4− se combina con los cationes metálicos Ca2+ y Mg2+ en una relación
1:1, independientemente de la carga del catión, y esto es importante para realizar
los cálculos de este tipo de valoración.

Para determinar la dureza del agua por valoración complexométrica, la reacción


de valoración consiste en la la formación de un quelato entre el EDTA4− y los
cationes metálicos Ca2+ y Mg2+ :
127
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

Ca2+ + EDTA4− → Ca-EDTA2− , Kf (Ca-EDTA2− ) = 5·1010 (7.3)

Mg2+ + EDTA4− → Mg-EDTA2− , Kf (Mg-EDTA2− ) = 4,8·108 (7.4)

Para determinar el punto final de la valoración se utiliza un indicador químico que


nos permite identificar el final de la valoración mediante una reacción de formación
de complejos en la que observaremos un cambio de color.

El valorante es el EDTA4− , una sustancia patrón tipo primario, por lo que se cono-
ce su concentración exacta a partir de la masa pesada para preparar la disolución
de este valorante. La disolución valorante de EDTA4− se sitúa en la bureta y la
muestra de agua en el matraz Erlenmeyer.

Para poder determinar la dureza parcial ([Ca2+ ]) y la dureza total ([Ca2+ ] +


[Mg2+ ]) de una muestra de agua se utiliza el mismo valorante, pero se modifican
las condiciones en las que se realiza la valoración: se varia el indicador y el pH del
medio de valoración. La concentración de Mg2+ se calcula por diferencia.

A continuación se detallan ambos procedimientos de valoración y las reacciones


que tienen lugar.

Determinación de la concentración de Ca2+ : dureza parcial

La concentración de Ca2+ puede determinarse en presencia de Mg2+ si se realiza


la valoración a pH 12 y se utiliza Murexida (Mur) como indicador. A este pH el
Mg2+ precipita como Mg(OH)2 y no interfiere en la valoración del Ca2+ .

Al inicio de la valoración, tras la precipitación del magnesio, la Murexida (Mur− )


forma un complejo de color rosa con una pequeña fracción del Ca2+ (Ca-Mur2+ ),
que da color a la disolución:

Ca2+ + Mur− → Ca-Mur+


(rosa)

A medida que se va añadiendo EDTA4− , éste va reaccionando con el Ca2+ libre:

Ca2+ + EDTA4− → Ca-EDTA2−


(incoloro)

128
7.2 Introducción

Una vez consumido todo el calcio libre de la disolución, el EDTA4− desplaza al


Ca2+ del complejo Ca-Mur2+ ya que el complejo Ca-EDTA2− es más estable:

Ca-Mur+ + EDTA4− → Ca-EDTA2− + Mur−


(violeta)

En este punto, la Murexida queda libre adquiriendo la disolución el color violeta


característico de la forma libre del indicador. El cambio de color de la disolución,
de rosa a violeta indica el punto final de la valoración.

En el punto final de la valoración se cumple que:

moles (Ca2+ ) = moles (EDTA4− )

De esta ecuación de equivalencia se conoce la concentración del EDTA4− (M, en


moles/L), porque es el valorante, el volumen (V, en L) requerido de este compuesto
para la valoración, porque se obtiene de forma experimental, y el volumen (V, en
L) de muestra que se pone en el Erlenmeyer. El único dato que se desconoce es la
concentración de calcio. Por tanto, la ecuación de equivalencia se puede escribir
como:

M (Ca2+ ) × V (muestra) = M (EDTA4− ) × V (EDTA4− )

Una vez se conocen la molaridad del Ca2+ que hay en la muestra se puede calcular
la dureza parcial del agua, es decir, la concentración de calcio expresada como
CaCO3 (en mg/L) con las siguientes ecuaciones:

moles (Ca2+ ) moles (CaCO3 )


M (Ca2+ ) = =
L L

mg (CaCO3 ) 1000 mg
= M (Ca2+ ) × M( CaCO3 ) ×
L g

donde M es la masa molar del carbonato de calcio (CaCO3 ), en g/mol.

129
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

Determinación de la concentración de Ca2+ y Mg2+ expresado como


Catotal : dureza total

Si se realiza la valoración a pH 10 se valorarán conjuntamente el calcio y el mag-


nesio. Como se ha indicado, ambos cationes reaccionan con el EDTA4− con una
estequiometría 1:1, por lo que se puede expresar la suma de las concentraciones de
Ca2+ y Mg2+ como concentración de CaT otal , y la reacción de valoración general
se describiría así:

CaT otal + EDTA4− → CaT otal -EDTA2−

Para valorar la dureza total ha de utilizarse además Negro de Eriocromo T (NET− )


como indicador.

Al inicio de la valoración, el catión Ca2+ se encuentra libre en la disolución, y


una pequeña parte del Mg2+ está formando un complejo de color violeta con el
indicador NET− (Mg-NET+ ):

Mg2+ + NET− → Mg-NET+


(violeta)

A medida que se va añadiendo EDTA4− al matraz Erlenmeyer, éste reacciona en


primer lugar con el Ca2+ libre de la disolución debido a que el complejo que se
forma Ca-EDTA2− es el más estable (ver constantes de equilibrio reacciones 7.3 y
7.4):

Ca2+ + EDTA4− → Ca-EDTA2−


(incoloro)

Cuando todo el Ca2+ ha reaccionado, el EDTA4− reacciona con el Mg2+ libre:

Mg2+ + EDTA4− → Mg-EDTA2−


(incoloro)

Por último, el EDTA4− desplaza al Mg2+ del complejo Mg-NET+ ya que el com-
plejo Mg-EDTA2− es más estable:

Mg-NET2+ + EDTA4− → Mg-EDTA2− + NET


(azul-verdoso)

130
7.3 Caso práctico

En este punto, el indicador NET− queda libre adquiriendo la disolución el color


azul-verdoso característico de la forma libre del indicador NET− . El cambio de
color de la disolución de Violeta a Azul-Verdoso nos indica el punto final de la
valoración.

En el punto final de la valoración se cumple que:

moles (Ca2+ + Mg2+ ) = moles (EDTA4− )

De esta ecuación de equivalencia se conoce la concentración del EDTA4− (M, en


moles/L), porque es el valorante, el volumen (V, en L) requerido de este compuesto
para la valoración, porque se obtiene de forma experimental, y el volumen (V, en
L) de muestra que se pone en el Erlenmeyer. El único dato que se desconoce es
la concentración de calcio y magnesio. Por tanto, la ecuación de equivalencia se
puede escribir como:

M (Ca2+ + Mg2+ ) × V (muestra) = M (EDTA4− ) × V (EDTA4− )

Una vez conocida la molaridad de los iones Ca2+ y Mg2+ que hay en la muestra,
se puede calcular la dureza total del agua, es decir, la concentración de calcio y
magnesio expresada como CaCO3 (en mg/L), con las siguientes ecuaciones:

moles (Ca2+ + Mg2+ ) moles (CaCO3 )


M (Ca2+ + Mg2+ ) = =
L L

mg (CaCO3 ) 1000 mg
= M (Ca2+ + Mg2+ ) × M( CaCO3 ) ×
L g

donde M es la masa molar del carbonato de calcio (CaCO3 ), en g/mol.

7.3 Caso práctico

Se describe a continuación el material necesario, los reactivos y el procedimiento


que se ha de seguir para determinar la dureza parcial y la dureza total en una
muestra de agua, que puede ser la del grifo o cualquier otra muestra de agua
potable.

131
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

7.3.1 Material y reactivos


Placa calefactora

Vaso de precipitados de 100 mL

3 matraces Erlenmeyer de 250 mL

Espátula

Bureta de 25 mL

Pipeta de 50 mL

EDTA4− 5,00· 10−3 M

Hidróxido sódico, NaOH, 4 M

Disolución amortiguadora de pH 10

Negro de Eriocromo T al 0.5 % en Hidroxilamina (4.5 %) y etanol

Murexida al 0.2 % ( %m/m) en NaCl

NOTA: El indicador Murexida es un compuesto que se ha mezclado con un sólido


inerte, el NaCl. Se utiliza esta estrategia de dilución cuando un compuesto sólido
es inestable o es difícil de disolver.

7.3.2 Determinación de la dureza en Ca2+ : dureza parcial


Para determinar la dureza parcial del agua se colocan 50 mL del agua problema,
medido con pipeta, en un matraz Erlenmeyer de 250 mL. Se ha de añadir también
20 gotas de NaOH 4,0 M para asegurarse de que la disolución tiene un pH de 12.

A continuación, se añaden al Erlenmeyer una punta de espátula de Murexida (unos


0,2 g) y se agita hasta su disolución.

Por último, se valora la disolución con EDTA4− hasta el viraje del indicador:
cambio de color de rosa a violeta.

En esta valoración se ha de tener en cuenta, como se ha explicado en la sección


7.2.2 que se ha de consumir entre 12 y 34 del volumen de la bureta. Si esto no es así,
es decir, si el volumen de valorante necesitado para la valoración es muy pequeño
o muy grande, tenemos 2 opciones:

Variar el volumen de la muestra problema: utilizar mayor volumen de mues-


tra si el volumen de valorante consumido es muy pequeño o utilizar menor
volumen de muestra si el volumen de valorante consumido es muy grande.
132
7.3 Caso práctico

Variar la concentración de EDTA4− : si el volumen necesitado para la valora-


ción muy pequeño, se repetirá la valoración utilizando una concentración de
EDTA4− menor, y si el volumen necesitado para la valoración es demasiado
grande, se repetirá la valoración utilizando una concentración de EDTA4−
mayor.

La valoración se ha de realizar por triplicado.

La dureza parcial (concentración de Ca2+ ) se expresará como concentración CaCO3 ,


en mg/L.

7.3.3 Determinación de la dureza en Ca2+ y Mg2+ : dureza total


Para determinar la dureza total del agua se colocan 50 mL del agua problema,
medida con pipeta, en un matraz Erlenmeyer de 250 mL. Se añaden, seguidamente,
10 gotas de disolución amortiguadora de pH 10.

A continuación, se añaden 3 ó 4 gotas del indicador Negro de Eriocromo T y se


valora la disolución con EDTA4− hasta el viraje del indicador: cambio de color de
violeta a azul-verdoso.

Se ha de repetir al menos tres veces la valoración.

La dureza total (concentración de CaT otal ] = [Ca2+ ] + [Mg2+ ]) se expresará como


concentración de CaCO3 , en mg/L.

7.3.4 Cuestiones y resultados


1. Rellenar la tabla 7.2 con los datos experimentales de la determinación de la
dureza parcial y calcular la concentración de calcio deducida en cada una de
las réplicas.

Tabla 7.2: datos experimentales de la valoración de determinación de la dureza parcial


y concentración de calcio deducida

Valoración [EDTA4− ] Volumen EDTA4− Volumen muestra [Ca2+ ]


No (moles/L) (mL) (mL) (moles/L)

1
2
3

133
Práctica 7. Volumetría de formación de complejos: determinación de la dureza del agua

2. Calcular la concentración media de Ca2+ en el agua problema expresada en


moles/L y en mg/L (ppm). Adjuntar los cálculos.

134
7.3 Caso práctico

3. Rellenar la tabla 7.3 con los datos experimentales de la determinación de


la dureza total y calcular la concentración de calcio total y de magnesio
deducidas en cada una de las réplicas.

Tabla 7.3: datos experimentales de la valoración de determinación de la dureza total y


concentraciones de calcio total y magnesio deducidas

Valoración [EDTA4− ] V EDTA4− V muestra [CaT otal ] [Mg2+ ]


No (moles/L) (mL) (mL) (moles/L) (moles/L)

1
2
3

4. Calcular la dureza total del agua problema expresada como mg CaCO3 /L.
Adjuntar los cálculos y clasificar el agua analizada según la tabla 7.1

5. Calcular la concentración de Mg2+ en el agua problema expresada en moles/L


y en ppm. Adjuntar los cálculos.

6. Explicar qué quiere decir que el EDTA4− es una sustancia patrón tipo pri-
mario.

7. El EDTA4− forma complejos estables con el Mg2+ y con el Ca2+ . ¿Qué


estrategia se ha seguido para determinar la dureza debida a Ca2+ y a Mg2+
independientemente?

8. Al hacer una valoración se rellena una bureta de 25 mL con la disolución


valorante. En la valoración, se utilizan solo 3,5 mL de valorante, lo que
comporta un error relativo importante. ¿Qué soluciones se pueden tomar
para evitar este error?

135
Práctica 8

Volumetría basada en una reacción


redox: análisis de hierro (II) en una
muestra de fertilizante

En esta práctica se realizan las experiencias y los cálculos necesa-


rios para la determinación de hierro (II) en una muestra de fertilizante
mediante una volumetría de oxidación-reducción (redox), en la que el
Fe2+ presente en la muestra reacciona con un oxidante fuerte. La va-
loración se realiza usando dos protocolos distintos, utilizando MnO− 4
o Cr2 O2−
7 como oxidante, lo que nos permite comparar los resultados.
Ambas valoraciones se realizan en medio ácido.

8.1 Objetivos

Los objetivos de esta práctica son:

Revisar el ajuste de reacciones de oxidación-reducción

Aplicar la técnica de análisis volumétrico

Determinar el porcentaje de Fe(II) en una muestra de fertilizante mediante


valoraciones redox con dos oxidantes diferentes: MnO−
4 y Cr2 O7
2−

137
Práctica 8. Volumetría redox: análisis de hierro (II)

8.2 Introducción

8.2.1 Reacciones redox


Una reacción redox se produce un intercambio de electrones (e− ) entre una especie
oxidante, que se reduce al ganar electrones, y una especie reductora, que se oxida
al ceder e− . Las reacciones que sufren el oxidante y el reductor se denominan
semireacción de reducción y semireacción de oxidación, respectivamente. De la
suma de las dos semireacciones se obtiene la reacción redox global.

La semireacción de reducción puede describirse de forma genérica mediante la


siguiente expresión, en la que se observa que el reactivo disminuye su estado de
oxidación al tomar e− :

M + + e− → M

La semireacción de oxidación puede describirse de forma genérica mediante la


siguiente expresión, en la que se observa que el reactivo aumenta su estado de
oxidación al ceder e− :

N → N+ + e−

En la reacción redox global no aparecen los e− porque los e− que cede el reductor
los toma el oxidante. La reacción redox global entre el oxidante, M+ , y el reductor,
N, sería:

M+ + N → N+ + M

8.2.2 Ajuste de reacciones redox


Para obtener una reacción redox global ajustada se utiliza el método del ión-
electrón que comprende los siguientes pasos:

1. Identificar qué reactivo actúa como oxidante y cuál actúa como reductor.

2. Escribir por separado las semireacciones de oxidación y de reducción sin


ajustar.

3. Ajustar los átomos en cada semireacción siguiendo estos pasos en el orden


indicado:

a) Ajustar los átomos que no sean oxígeno ni hidrógeno.


138
8.2 Introducción

b) Ajustar los átomos de oxígeno mediante la adición de moléculas de agua.

c) Ajustar los átomos de hidrógeno mediante la adición de protones.

4. Ajustar las cargas en cada semireacción utilizando electrones, de forma que


la carga total a ambos partes de la semireacción sea la misma

5. Combinar las dos semireacciones de forma que el número de electrones sea


el mismo a ambas partes de la ecuación global.

6. Simplificar el ajuste: si la misma molécula aparece en ambas partes de la


reacción redox global, se puede simplificar la reacción ajustada.

7. Comprobar el ajuste: los moles de los diferentes átomos y la carga han de ser
iguales a ambas partes de la reacción global.

Ajuste de la reacción redox entre permanganato y hierro (II)

En la reacción redox entre permanganato (MnO− 4 ) y hierro (II) (Fe


2+
), el MnO−
4
2+ 2+ 3+
se reduce a Mn y el Fe se oxida a Fe . Para obtener la reacción redox global
ajustada se ha de utilizar el método del ión-electrón explicado anteriormente:

1. Identificar el oxidante y el reductor:


El oxidante es el MnO− 4 , el átomo de Mn disminuye su estado de oxi-
dación al reducirse a Mn2+ (pasa de estado de oxidación +7 a +2)

El reductor es el Fe2+ , que aumenta su estado de oxidación al oxidarse


a Fe3+ (pasa de estado de oxidación +2 a +3).

2. Las semireacciones de oxidación y de reducción sin ajustar son:

MnO−
4 → Mn
2+

Fe2+ → Fe3+

3. Se ajustan los átomos en cada semireacción:

a) Primero se ajustan los átomos que no son oxígeno ni hidrógeno (Mn y


Fe en el ejemplo que se muestra). En ambas semireacciones, la estequi-
metría es 1:1 (1 mol de MnO−4 genera 1 mol de Mn
2+
, y 1 mol de Fe2+
3+
genera 1 mol de Fe ). Por tanto, no se modifican las semireacciones.

b) A continuación, se han de ajustar los átomos de oxígeno adicionando


moléculas de agua cuando sea necesario. En la semireacción del per-
manganato, hay 4 moles de oxígeno a la izquierda, y por tanto, deberán
139
Práctica 8. Volumetría redox: análisis de hierro (II)

añadirse 4 moléculas de agua a la derecha para que los moles de oxígeno


se mantengan. Por otra parte, en la semireacción del hierro (II), no hay
átomos de oxígeno. Las dos semireacciones en este punto quedan:

MnO−
4 → Mn
2+
+ 4H2 O
Fe2+ → Fe3+

c) Y, finalmente, se ajustan los átomos de hidrógeno mediante la adición


de protones cuando sea necesario. En la semireacción del permanganato,
hay 8 moles de hidrógeno a la derecha, y por tanto, deberán añadirse 8
protones a la izquierda de la ecuación para que los moles de hidrógeno
se mantengan. Por otra parte, en la semireacción del hierro (II), no hay
átomos de hidrógeno. Las dos semireacciones en este punto quedan:

MnO− +
4 + 8H → Mn
2+
+ 4H2 O
Fe2+ → Fe3+

4. A continuación, se han de ajustar las cargas en ambas semirreacciones, aña-


diendo electrones: la carga global (suma de cargas positivas y negativas) ha
de ser la misma a derecha e izquierda de la semireacción. En la semireac-
ción del permanganato, hay una carga global +7 a la izquierda y una carga
global +2 a la derecha de la semireacción, por tanto, se requiere la adición
de 5e− a la izquierda de la semireacción. Por otra parte, en la semireacción
del hierro (II), hay una carga global +2 a la izquierda y +3 a la derecha
de la semireacción, por tanto, se requiere la adición de 1e− a la derecha de
la semireacción para ajustar la carga. Las dos semireacciones en este punto
quedan:

MnO− + −
4 + 8H + 5e → Mn
2+
+ 4H2 O
Fe2+ → Fe3+ + 1e−

5. La reacción redox global resultará de la combinación de las dos semirreac-


ciones de forma que el número de electrones generado en una de las semi-
rreacciones sea el mismo que el número de electrones consumido en la otra
semireacción. En la reacción entre el permanganato y el hierro (II), habrá
que multiplicar la semirreacción del hierro (II) por 5, de forma que 5 e− se
generan en la semirreacción del hierro (II), y 5 e− se consumen en la semi-
rreacción del permanganato. Con este factor, la semirreacciones quedan:

MnO− + −
4 + 8H + 5e → Mn
2+
+ 4H2 O
140
8.2 Introducción

5Fe2+ → 5Fe3+ + 5e−

Y la ecuación global se obtiene de la suma de las dos semirreacciones:

MnO− +
4 + 8H + 5Fe
2+
+ 5e− → Mn2+ + 4H2 O + 5Fe3+ + 5e−

6. La ecuación redox global se simplifica en este caso eliminando los electrones


y queda:

MnO− +
4 + 8H + 5Fe
2+
→ Mn2+ + 4H2 O + 5Fe3+

7. Finalmente se comprueba el ajuste corroborando que los moles de los dife-


rentes átomos son iguales a ambas partes de la reacción global (por ejemplo,
hay 4 moles de oxígeno a la izquierda de la ecuación y también 4 moles de
oxígeno a la derecha). La carga a ambas partes de la reacción global ha de
ser la misma: en el ejemplo hay 17 cargas positivas a la izquierda y también
17 a la derecha.

8.2.3 Valoraciones redox


Como se ha visto en la sección 7.2.1, una valoración es un procedimiento de análisis
cuantitativo en el que se determina la concentración exacta de un analito en una
muestra. En la volumetría se mide el volumen de disolución valorante de concen-
tración conocida que es necesario añadir para hacer reaccionar completamente al
analito.

El procedimiento general de análisis volumétrico se ha descrito en la sección 7.2.2.

En una volumetría o valoración redox, el tipo de reacción que se produce entre el


analito y el reactivo valorante es una reacción de oxidación-reducción. En este tipo
de volumetrías los indicadores que se utilizan (indicadores redox ) son sustancias
con capacidad de oxidarse o reducirse a un determinado potencial y cuya forma
reducida y oxidada tienen un color diferente.

8.2.4 Valoración redox para la determinación de la


concentración de Fe(II) en una muestra de fertilizante
El hierro (II) se utiliza habitualmente como fertilizante en forma sulfatos o ni-
tratos de hierro (II). Dado el carácter reductor del Fe(II), se puede determinar el
porcentaje de hierro en una muestra de fertilizante mediante una valoración redox
con oxidantes fuertes como el permanganato (MnO− 2−
4 ) o dicromato (Cr2 O7 ).

141
Práctica 8. Volumetría redox: análisis de hierro (II)

Puesto que estos fertilizantes son productos que se comercializan en estado sólido,
el primer paso para analizar la concentración de Fe(II) en ellos es preparar una
disolución de la muestra a partir del producto comercial. Se prepara un disolución
en medio ácido, para evitar la oxidación progresiva a Fe(III) por el oxígeno del
aire.

En el procedimiento de la valoración redox, el reactivo oxidante de concentra-


ción conocida (permanganato o dicromato) se sitúa en la bureta y se sitúa en el
Erlenmeyer una parte de la disolución preparada a partir del fertilizante.

Valoración redox de Fe(II) con MnO−


4

La reacción redox global ajustada entre el Fe(II) y el MnO−


4 se ha obtenido en la
sección 8.2.2:

MnO− +
4 + 8H + 5Fe
2+
→ Mn2+ + 4H2 O + 5Fe3+ (8.1)

Como se ha dicho anteriormente, para la valoración redox del Fe(II) con perman-
ganato, se sitúa la disolución de permanganato en la bureta y la disolución de
fertilizante, que contiene el hierro (II), en el matraz Erlenmeyer. Además, como se
ve en la ecuación, es importante añadir ácido al Erlenmeyer.

Esta reacción de valoración no requiere la adición de indicador químico, ya que


uno de los reactivos, el permanganato, actúa como indicador.

Antes de comenzar la valoración, la disolución del matraz Erlenmeyer es incolora


o de color verde muy pálido, color característico del Fe(II) en medio ácido.

Al iniciar la valoración, se añade la disolución de permanganato gota a gota y se


observa que el color violeta del permanganato desaparece inmediatamente, debido
a que está reaccionando con el hierro (II). Durante la valoración se va formando
Fe(III), que dará a la disolución del matraz Erlenmeyer un color amarillo claro,
y Mn(II), que es incoloro. Cuando se consume el hierro (II), el primer exceso de
permanganato tiñe de color rosa la disolución, siendo esto la indicación de que se
ha alcanzado el punto final.

En el punto final de esta valoración se cumple que los moles de hierro (II) son 5
veces los moles de permanganato añadidos, tal como establece la estequiometría
de la reacción redox (8.1):

moles (Fe2+ ) = 5 × moles(MnO−


4)

142
8.2 Introducción

Este ecuación de equivalencia nos permite determinar la concentración de Fe (II)


en la disolución de fertilizante preparada.

De la ecuación de equivalencia anterior se conocen todos los datos del valorante, el


permanganato: se conoce su concentración (M, en moles/L), puesto que se trata
del patrón, y el volumen (V, en L) que se requiere de este compuesto para la
valoración se obtiene de forma experimental. De la muestra se conoce también el
volumen de disolución de fertilizante que se ha puesto en el Erlenmeyer. Por tanto,
la ecuación de equivalencia se puede escribir como:

M (Fe2+ ) × V (muestra) = 5 × M (MnO− −


4 ) × V (MnO4 )

Una vez se conoce la concentración de Fe (II) de la disolución de fertilizante pre-


parada, se puede averiguar la masa de Fe (II) en dicha disolución y, finalmente, el
porcentaje de Fe (II) en la muestra de fertilizante ( %Fe2+ ) mediante las siguientes
ecuaciones:

moles (Fe2+ ) = M(Fe2+ ) × V(disolución preparada)

masa (Fe2+ ) = moles (Fe2+ ) × Ar(Fe)

masa (Fe2+ )
%Fe2+ = × 100
masa (muestra)

donde ‘V (disolución preparada)’ es el volumen (en L) de disolución de muestra


que se ha preparado a partir del producto comercial,‘Ar (Fe)’ es la masa atómica
del Fe (en g/mol) y ‘masa (muestra)’ es la masa de fertilizante que se ha utilizado
para preparar la disolución de la muestra (en g).

Valoración redox de Fe(II) con Cr2 O2−


7

En la reacción redox entre dicromato y hierro (II) en medio ácido, el hierro se


oxida a hierro (III) y el dicromato se reduce a cromo (III). La reacción redox
global ajustada entre el Fe(II) y el Cr2 O2−
7 es la siguiente:

Cr2 O2− +
7 + 14H + 6Fe
2+
→ 2Cr3+ + 7H2 O + 6Fe3+ (8.2)

Para la valoración redox del Fe(II) con dicromato, éste último se sitúa en la bureta
y la disolución de fertilizante preparada, que contiene el hierro (II) en medio ácido,
143
Práctica 8. Volumetría redox: análisis de hierro (II)

se sitúa en el matraz Erlenmeyer. Además, como se ve en la ecuación, es importante


añadir ácido al Erlenmeyer.

Esta reacción de valoración requiere la adición de un indicador químico, el ácido


difenilaminosulfónico (DFAS) (o una de sus sales), que se oxida y cambia de color
cuando se alcanza el punto final de la reacción redox entre el Fe(II) y el dicromato.

Antes de comenzar la valoración, la disolución del matraz Erlenmeyer es de color


verde debido a la forma reducida del indicador DFAS.

Al iniciar la valoración, se añade la disolución de dicromato gota a gota y se


empieza a formar Fe(III), de color amarillo claro, y Cr(III), de color azul, por lo
que el verde de la disolución inicial va haciéndose verde-azulado conforme avanza
la valoración. Cuando se alcanza el punto final de la valoración, ya no queda
hierro (II) para reaccionar con el dicromato y, entonces, el indicador reacciona
con el dicromato y se observa que la disolución del matraz adquiere el color lila
característico de la forma oxidada del DFAS.

En el punto final de la valoración, se cumple que los moles de hierro (II) serán 6
veces los moles de dicromato añadidos, tal como establece la estequiometría de la
reacción redox (reacción 8.2):

moles (Fe2+ ) = 6 · moles (Cr2 O2−


7 )

Este ecuación de equivalencia nos permite determinar la concentración de Fe (II)


en la disolución de fertilizante preparada.

De la ecuación de equivalencia anterior se conocen todos los datos del valorante,


el dicromato: se conoce su concentración (M, en moles/L), puesto que se trata del
patrón, y el volumen (V, en L) que se requiere de este compuesto para la valoración
se obtiene de forma experimental. De la muestra se conoce también el volumen de
disolución de fertilizante que se ha puesto en el Erlenmeyer. Por tanto, la ecuación
de equivalencia se puede escribir como:

M (Fe2+ ) × V (muestra) = 6 · M (Cr2 O2− 2−


7 ) · V (Cr2 O7 )

Una vez se conoce la concentración de Fe (II) de la disolución de fertilizante pre-


parada, se puede averiguar la masa de Fe (II) en dicha disolución y, finalmente, el
porcentaje de Fe (II) en la muestra de fertilizante ( %Fe2+ ) mediante las siguientes
ecuaciones:

moles (Fe2+ ) = M(Fe2+ ) · V(disolución preparada)

144
8.3 Caso práctico

masa (Fe2+ ) = moles (Fe2+ ) · Ar (Fe)

masa (Fe2+ )
%Fe2+ = · 100
masa (muestra)

donde ‘V (disolución preparada)’ es el volumen (en L) de disolución de muestra


que se ha preparado a partir del producto comercial ,‘Ar (Fe)’ es la masa atómica
del Fe (en g/mol) y ‘masa (muestra)’ es la masa de fertilizante que se ha utilizado
para preparar la disolución de la muestra (en g).

8.3 Caso práctico

Se describe a continuación el material necesario, los reactivos y el procedimiento


que se ha de seguir para determinar la concentración de Fe (II) en una muestra de
un fertilizante.

8.3.1 Material y reactivos


Dispensador de líquidos

Cuentagotas

Vaso de precipitados de 100 mL

3 matraces Erlenmeyer de 250 mL

Bureta de 25 mL

Matraz aforado de 100 mL

Pipeta aforada de 5 mL

Permanganato de potasio, KMnO4 , 6,00 · 10−3 M

Dicromato potásico, K2 Cr2 O7 , 5,00 · 10−3 M

Difenilaminosulfonato de bario (DFAS) al 0,1 %

Ácido sulfúrico, H2 SO4 , 0,1 M

H2 SO4 concentrado

Fertilizante sulfato ferroso

145
Práctica 8. Volumetría redox: análisis de hierro (II)

8.3.2 Preparación de una disolución problema de fertilizante


En primer lugar, se prepara una disolución de la muestra de fertilizante, cuya
composición se quiere determinar.

Para ello se va a proceder del siguiente modo:

Pesar en la balanza analítica alrededor de 0,12 g de fertilizante, y anotar el


peso.

Disolver el fertilizante con una pequeña cantidad de agua en un vaso de


precipitados.

Transferir el fertilizante disuelto del vaso de precipitados a un matraz aforado


de 100 mL, lavando varias veces el vaso con agua destilada para transferir
completamente la muestra.

Añadir 20 gotas de la disolución de H2 SO4 0,1 M al matraz aforado.

Enrasarlo con agua destilada. Esta es la disolución de fertilizante que se va


a valorar.

8.3.3 Determinación de la concentración de Fe2+ con MnO−


4

Una vez preparada la disolución de muestra se procede a su análisis. El procedi-


miento que se va a seguir es el siguiente:

Se pone la disolución de permanganato, el valorante, en la bureta.

Se ponen 5 mL de la disolución de muestra, medido con pipeta, en 3 matraces


Erlenmeyer de 250 mL, porque la valoración se ha de realizar por triplicado.

Se añade agua hasta la marca de 100 mL, aproximadamente, para que se


vean mejor los cambios de color.

Se añaden 2,5 mL de ácido sulfúrico concentrado a cada uno de los matraces


Erlenmeyer.

Se valora el Fe(II) con la disolución de permanganato: Se añade el permanga-


nato de la bureta, poco a poco, hasta que la disolución del matraz Erlenmeyer
tome el primer color rosáceo permanente.

Los volúmenes de permanganato se han de anotar en la tabla correspondien-


te, en la cuestión 1 del apartado 8.3.5.

146
8.3 Caso práctico

8.3.4 Determinación de la concentración de Fe2+ con Cr2 O2−


7

Para realizar la determinación de la concentración de hierro con una disolución de


dicromato se va a seguir el siguiente procedimiento:

Se pone la disolución de dicromato, el valorante, en la bureta.

Se ponen 5 mL de la disolución de muestra en 3 matraces Erlenmeyer de


250 mL.

Se añade agua hasta la marca de 100 mL, aproximadamente, para que se


vean mejor los cambios de color.

Se añaden 2,5 mL de ácido sulfúrico concentrado a cada uno de los matraces


Erlenmeyer.

Se añaden unas gotas del indicador, el DFAS, en los Erlenmeyer.

Se valora el Fe(II) con la disolución de dicromato: Se añade el valorante de


la bureta hasta que la disolución cambie de verde a morado. Es importante
añadir el dicromato muy poco a poco, sobre todo en la zona próxima al
volumen de equivalencia.

Los volúmenes de dicromato se han de anotar en la tabla correspondiente,


en la cuestión 3 del apartado 8.3.5.

8.3.5 Cuestiones y resultados


1. Rellenar la tabla 8.1 con los datos experimentales de la determinación de
la concentración de Fe(II) en la volumetría con permanganato. Calcular y
anotar en la tabla la concentración de hierro (II) deducida en cada una de
las réplicas.

Tabla 8.1: datos experimentales de determinación volumétrica de hierro con permanga-


nato y concentración de hierro deducida

Valoración [MnO−
4] Volumen MnO−
4 Volumen muestra [Fe(II)]
o
N (moles/L) (mL) (mL) (moles/L)

1
2
3

147
Práctica 8. Volumetría redox: análisis de hierro (II)

2. Calcular el valor medio del porcentaje de Fe (II) en la muestra de fertilizante


obtenido con la volumetría realizada con permanganato. Se han de adjuntar
los cálculos realizados.

3. Rellenar la tabla 8.2 con los datos experimentales de la determinación de la


concentración de Fe(II) en la volumetría con dicromato. Calcular y anotar en
la tabla la concentración de hierro (II) deducida en cada una de las réplicas.

Tabla 8.2: datos experimentales de determinación volumétrica de hierro con dicromato


y concentración de hierro deducida

Valoración [Cr2 O2−


7 ] Volumen Cr2 O2−
7 Volumen muestra [Fe(II)]
o
N (moles/L) (mL) (mL) (moles/L)

1
2
3

4. Calcular el valor medio del porcentaje de Fe (II) en la muestra de fertilizante


obtenido con la volumetría realizada con dicromato. Se han de adjuntar los
cálculos realizados.

5. Comentar si el valor para la concentración de Fe (II) en el fertilizante es


similar con ambos métodos.

6. En esta práctica se añade una pequeña cantidad de ácido a la disolución del


fertilizante que se prepara a partir de la muestra sólida. Y también se añade
ácido a los Erlenmeyer antes de realizar la volumetría con permanganato o
con dicromato. ¿Qué finalidad tiene el ácido en cada caso?

7. Para la determinación de estaño (II) (Sn2+ ) se realiza una valoración con


una disolución de Cerio (IV) (Ce4+ ). En la reacción que tiene lugar durante
la volumetría el estaño se oxida a Sn(IV) (Sn4+ ) y el cerio se reduce a cerio
(III) (Ce3+ ). Escribir la reacción redox ajustada.

8. La siguiente reacción redox, ajustada, es la base para la determinación de


Molibdeno usando permanganato como valorante:

3 MnO−
4 + 5 Mo
3+
+ 4 H+ → 3 Mn2+ + 5 MoO2+
2 + 2 H2 O

Indicar la relación que existe en el punto de equivalencia entre los moles de


Mo3+ y MnO− 4.

148
Apéndice A

Normas de seguridad y gestión de


residuos

A.1 Normas de seguridad

Un laboratorio químico es un entorno de trabajo que implica una gran variedad


de riesgos, entre los que se incluyen cortes, salpicaduras, quemaduras, etc. Es por
ello de vital importancia conocer las normas de seguridad generales y específicas
de cada laboratorio antes de comenzar el trabajo.

Estas normas son de obligado cumplimiento y se detallan a continuación:

Llevar una bata de laboratorio con las mangas largas y ajustadas.

Llevar gafas de seguridad en todo momento, incluso si está tomando notas,


pues un compañero puede estar realizando un experimento peligroso.

No utilizar lentes de contacto, porque en caso de accidente no pueden quitarse


con rapidez.

Conocer la localización de duchas de seguridad, lavaojos, mantas ignífugas,


salidas de emergencia y extintores.

No comer, beber o fumar en el laboratorio.

Evitar el contacto de los productos químicos con la piel; utilizar guantes si


es necesario.

Mantener en todo momento el entorno de trabajo límpio y ordenado.


149
Apéndice A. Normas de seguridad y gestión de residuos

Lavarse las manos antes de salir del laboratorio, una vez acabada la sesión
de trabajo.

No utilizar las pipetas succionando con la boca.

Limpiar los derrames de productos químicos inmediatamente, utilizando


guantes. Si se trata de un ácido o base concentrada, neutralizarlo previa-
mente con bicarbonato sódico o ácido cítrico, respectivamente.

No utilizar un reactivo sin haber leído antes su etiqueta, prestando atención


especial a los símbolos de peligrosidad, a las frases de riesgos específicos (fra-
ses R) y a los consejos de prudencia (frases S, Directiva 91/155/CEE). En el
laboratorio se pueden consultar las tablas de riesgos específicos y de consejos
de prudencia, así como la tabla que contiene los símbolos de peligrosidad y
su descripción. Es recomendable familiarizarse con ellas antes de comenzar
las prácticas.

No permitir la entrada de personas ajenas al trabajo que se está realizando.

Nunca encender un mechero sin asegurarse de que no existen líquidos in-


flamables en los alrededores. Las distintas clases de fuego se clasifican con
las letras A, B, C, D y E, requiriendo cada una de ellas el uso del extintor
adecuado.

No arrojar residuos por los desagües. Los residuos deben almacenarse en


contenedores especiales como se explica en el siguiente apartado.

Ante cualquier duda consultar con el profesor.

Tabla A.1: teléfonos de emergencia.

Servicios de emergencia Número de teléfono

Servicio de seguridad
Gabinete médico
Emergencias generales 112
Emergencias médicas-SAMU
Servicio toxicológico 915 620 420

150
A.1 Normas de seguridad

A.1.1 Procedimientos de actuación en caso de accidente


Consultar los teléfonos de emergencias que aparecen en los carteles del laboratorio.
Se recomienda anotar en la tabla A.1 los teléfonos más importantes.

Por insignificante que parezca el accidente, comuníquelo inmediatamente al profe-


sor. Como norma general, si el accidente es grave se debe buscar ayuda médica.

Si el accidente es leve se pueden seguir las siguientes instrucciones:

Cortes Deben ser lavados con abundante agua durante al menos 10 minutos, pa-
ra asegurarse de que se han eliminado los productos químicos o pequeñas
piezas de vidrio. Si no se detiene la hemorragia, aplicar una compresa esteri-
lizada sobre la herida, presionar fuertemente y recurrir a la atención médica
urgentemente.

Ingestión de productos químicos No intentar provocar el vómito. Enjuagar la


boca repetidas veces con agua y obtener atención médica inmediatamente.

Quemaduras Mantener la zona quemada bajo agua fría durante 10-15 minutos.
Sólo en casos leves se puede aplicar pomadas especiales para quemaduras. Siel
causante de la quemadura es un reactivo y se encuentra impregnando gran
parte de la superficie o ropa del accidentado, hay que quitar rápidamente
la ropa mientras se le mantiene bajo la ducha de seguridad. Recurrir a la
atención médica con celeridad.

Ropas ardiendo Tumbar al afectado en el suelo y cubrirlo con una manta ignífu-
ga. Si la manta no está a mano arrójele agua o utilice la ducha de seguridad
pero no es recomendable utilizar un extintor sobre una persona para evitar
su inhalación. No intentar retirar la ropa que pueda estar adherida a la piel.
Una vez el fuego esté apagado avise a un médico.

Salpicaduras en la piel Retirar la ropa contaminada y lavar la zona afectada


con agua abundante durante 15 minutos. Neutralizar las quemaduras de
ácidos con bicarbonato sódico y las de bases con ácido cítrico.

Salpicaduras en los ojos La rapidez de actuación es esencial en el caso de sal-


picaduras de productos químicos en los ojos. Lavarlos con agua abundante
durante 15 minutos sin frotar utilizando una ducha lavaojos, abrir bien lo
párpados aunque el accidentado sienta dolor o escozor, moviendo los ojos en
todas direcciones. No aplicar pomadas ni colirios, y acudir al oculista aunque
la lesión no parezca severa.

151
Apéndice A. Normas de seguridad y gestión de residuos

A.2 Gestión de residuos

En los últimos años se ha visto en la Universidad Politécnica la necesidad de in-


corporar la ética medioambiental a todo tipo de actividades que en ella se llevan
a cabo, ya sean docentes o de investigación. Una Universidad no tiene por qué ser
diferente en su comportamiento medioambiental a otras empresas potencialmen-
te contaminantes y debe, por tanto, prestar atención a los residuos que genera.
Por ello, en la Universidad se ha establecido un programa de gestión de residuos
peligrosos.

Si nos centramos en los laboratorios en los que se realizan actividades docentes o de


investigación, se consideran áreas generadoras de residuos peligrosos que no pueden
ser gestionados como si fueran residuos urbanos, ya que causarían problemas de
contaminación en nuestro entorno. La gestión de estos residuos peligrosos tiene las
siguientes etapas: clasificación, almacenamiento y entrega a un gestor autorizado.

Es importante que los estudiantes conozcan y participen en la etapa de clasificación


de residuos ya que son usuarios del laboratorio y, además, en un futuro próximo
estos alumnos se incorporarán a la actividad productiva. Con ese objetivo, se
incluye en la figura A.1 un ejemplo de una etiqueta de uno de los grupos de
identificación de residuos peligrosos: los ácidos inorgánicos y otras disoluciones
ácidas.

Figura A.1: ejemplo de etiqueta de identificación de residuos peligrosos

El anexo 1 del Real Decreto 833/1988, modificado por el Real Decreto 952/1997,
incluye una tabla con la descripción de las características que permiten clasificar los
residuos como tóxicos y peligrosos. En el laboratorio, el alumno puede consultar
152
A.2 Gestión de residuos

un extracto de las tablas de dicho Real Decreto y un listado de códigos que se


asignan a los residuos ya calificados como tóxicos o peligrosos en función de sus
constituyentes.

Se pretende que el alumno se conciencie de la necesidad de realizar una recogida


selectiva de residuos para disminuir el impacto medioambiental de estas activida-
des. El alumno será participante activo en la gestión de los residuos producidos
en las prácticas de laboratorio y aprenderá también a rellenar las etiquetas de
identificación de residuos peligrosos.

Por último, se recomienda a los alumnos que presten atención a los envases en los
que depositan los residuos generados en las prácticas de laboratorio.

153
Apéndice B

Ejemplo de disolución
amortiguadora de pH básico

B.1 Disolución amortiguadora de ión amonio/amoniaco

Se puede preparar una disolución amortiguadora de pH básico con una base débil y
la sal de su ácido conjugado, como el amoníaco (NH3 ) y el ión amonio (NH+ 4 ). La
reacción que tiene lugar en una disolución acuosa amonio/amoníaco es la siguiente:


NH3 (ac) + H2 O (l)
NH+
4 (ac) + OH (ac)

Siendo la expresión y el valor de su constante de equilibrio:


[NH+
4 ]eq [OH ]eq
Kb = = 1, 8 · 10−5 (B.1)
[NH3 ]eq

Supongamos que se dispone de una disolución amortiguadora del pH con una


concentración de amoníaco 0,13 M e ión amonio 0,12 M:

NH3 (ac) + H2 O (l)


NH+
4 (ac) + OH− (ac)
C0 0, 13 M 0, 12 M
−x +x +x
Ceq 0, 13 M − x 0, 12 M + x +x

155
Apéndice B. Ejemplo de disolución amortiguadora de pH básico

La constante de equilibrio expresada en función de las concentraciones en el equi-


librio quedaría así:


[NH+
4 ]eq [OH ]eq (0, 12 + x) x
Kb = =
[NH3 ]eq 0, 13 − x

Como la concentración de ácido y de base es elevada, y la constante de equilibrio


es pequeña, se puede hacer la siguiente aproximación (aproximación 1 ):

0, 12 x
Kb ≈
0, 13

Despejando el valor de x podemos calcular la concentración de OH− en el equilibrio


y posteriormente el pH de la disolución:

(1, 8 · 10−5 ) 0, 13
x = = 1, 95 · 10−5 = [OH− ]eq (B.2)
0, 12

⇒ pH = 14 − (−log(x)) = 9, 29

Uso de la ecuación de Henderson-Hasselbalch

En el capítulo 4 se explicó y utilizó la ecuación de Henderson y Hasselbach (ecua-


ción 4.6) para el cálculo del pH del tampón de disoluciones amortiguadoras del
pH. Dicha ecuación es la siguiente:

[Especie básica]
pH = pKa + log (B.3)
[Especie ácida]

En la disolución tampón que estamos estudiando (amonio/amoníaco) el valor del


pKa de ión amonio se calcula a partir del valor de la constante de equilibrio del
amoníaco y el producto iónico del agua, como se ha explicado en la sección 4.2.1
del capítulo 4. En la tabla 4.1 del capítulo 4 se ve que su valor es pKa=9,25.

Haciendo uso de la ecuación B.3 el pH de la disolución tampón es el siguiente:

0, 12
pH = 9, 25 + log = 9, 29 (B.4)
0, 13

156
B.1 Disolución amortiguadora de ión amonio/amoniaco

B.1.1 Efecto de la adición de una base a la disolución tampón


de ión amonio/amoniaco
Si se añade a la disolución amortiguadora amonio/amoníaco una pequeña cantidad
de una base (COH − ), los iones OH− de esta base reaccionan con el ácido débil de
la disolución amortiguadora (el ión amonio) según la siguiente reacción:

NH+
4 (ac) + OH− (ac) → NH3 (ac) + H2 O (l)
Cinicial 0, 12 M COH− 0, 13 M
− COH− − COH− + COH−
Cf inal 0, 12 M − COH− 0 0, 13 M + COH−

En la reacción anterior se ve que la adición de una pequeña cantidad de base


hace que las concentraciones de amoníaco e ión ión amonio de la disolución se
modifiquen (Cf inal ). Se establece de nuevo el equilibrio y, por tanto, la relación
entre Kb y las concentraciones en el equilibrio queda así:


[NH+
4 ]eq [OH ]eq ((0, 12 M − COH− ) + x) x
Kb = =
[NH3 ]eq (0, 13 M + COH− ) − x

Teniendo en cuenta la aproximación 1, indicada anteriormente, nos queda la si-


guiente ecuación:

(0, 12 − COH− ) x
Kb ≈
0, 13 + COH−

Despejando el valor de x podemos calcular la concentración de OH− en el equilibrio


y, por tanto, el pH de la disolución:

1, 8 · 10−5 (0, 13 + COH− )


x = ⇒ pH = 14 − (−log(x))
0, 12 − COH−

Si la COH − adicionada es pequeña frente a la concentración inicial de amoníaco y


del ión amonio, el pH de la disolución se mantendrá prácticamente constante.

157
Apéndice B. Ejemplo de disolución amortiguadora de pH básico

Uso de la ecuación de Henderson-Hasselbalch

El nuevo pH de la disolución se calcula con la ecuación B.3, en la que aparece la


cantidad de base añadida a la disolución amortiguadora

0, 12 − COH−
pH = 9, 25 + log
0, 13 + COH−

Si la COH − adicionada es pequeña frente a la concentración inicial de amoníaco y


del ión amonio, el pH de la disolución se mantendrá inalterado.

B.1.2 Efecto de la adición de ácido a la disolución de ión


amonio/amoniaco
Si a esta misma disolución amortiguadora (0,13 M en amoníaco y 0,12 M ion
amonio) se le añade una pequeña cantidad de ácido (CH + ), los iones H3 O+ de
este ácido reaccionan con la base débil de la disolución amortiguadora según la
siguiente reacción:

NH3 (ac) + H3 O+ (ac) → NH+


4 (ac) + H2 O (L)
Cinicial 0, 13 M CH+ 0, 12 M
− CH+ − CH+ + CH+
Cf inal 0, 13 M − CH+ 0 0, 12 M + CH+

Se establece el equilibrio con las concentraciones finales (Cf inal ) y se sustituyen


las concentraciones en el equilibrio en la ecuación de la constante de equilibrio de
la reación, Kb :


[NH+
4 ]eq [OH ]eq ((0, 12 M + CH+ ) + x) x
Kb = =
[NH3 ]eq (0, 13 M − CH+ ) − x

Teniendo en cuenta, nuevamente la aproximación 1 nos queda la siguiente ecua-


ción:

(0, 12 + CH+ ) x
Kb ≈
0, 13 − CH+

Despejando el valor de x podemos calcular la concentración de OH− el pH de la


disolución:

158
B.1 Disolución amortiguadora de ión amonio/amoniaco

1, 8 · 10−5 (0, 13 − CH+ )


x = ⇒ pH = 14 − (−log(x))
0, 12 + CH+

Si la CH + adicionada es pequeña frente a la concentración inicial de amoníaco e


ión amonio, el pH de la disolución permanecerá prácticamente constante.

Uso de la ecuación de Henderson-Hasselbalch

El nuevo pH de la disolución se calcula con la ecuación B.3, en la que aparece la


cantidad de ácido añadido a la disolución amortiguadora:

0, 12 + CH+
pH = 9, 25 + log
0, 13 − CH+

Si la CH + adicionada es pequeña frente a la concentración inicial de amoníaco y


del ión amonio, el pH de la disolución se mantendrá inalterado.

159
Apéndice C

Uso de una hoja de cálculo para la


realización de un ajuste por
mínimos cuadrados

En asignaturas experimentales, como la química y la física, en muchas ocasiones es


necesario realizar un tratamiento cuantitativo de datos para establecer la relación
matemática que existe entre dos variables.

En las prácticas de‘Determinación de la concentración de dicromato potásico por


espectroscopía’ (capítulo 5) y ‘Determinación de la constante de una reacción de
equilibrio de formación de complejos’ (capítulo 6) se ha visto que es necesario
establecer la ecuación matemática que relacione la concentración del compuesto
de interés con la absorbancia, y que dicha relación es lineal.

Para la obtención de la ecuación de la recta de calibrado se ha de realizar un ajuste


a los valores experimentales de absorbancia (y) y concentración (x). Los valores
de absorbancia se obtienen con un espectrofotómetro, midiendo la absorbancia
de una serie de disoluciones de concentración conocida (patrones). El ajuste de
la recta se realiza por el método de los mínimos cuadrados, ajuste que puede
realizarse fácilmente con la mayoría de las calculadoras científicas o con programas
informáticos como la hoja de cálculo Excel (Microsoft), Numbers (Mac) o la hoja
de cálculo del LibreOffice (con licencia GNU, es decir, libre y, en este caso, también
gratuito).

En este apéndice se explica cómo usar la hoja de cálculo de la suite LibreOffice


para la realización de un ajuste por mínimos cuadrados (si se trabaja con Excel o
Numbers el ajuste se realiza de forma muy similar).
161
Apéndice C. Ajuste por mínimos cuadrados

C.1 Ejemplo práctico

En la tabla C.1 se muestran los datos experimentales que se utilizan como ejemplo
para mostrar el uso de dicha hoja de cálculo. Aparecen los datos de concentración
de 5 patrones de KMnO4 y su correspondientes absorbancias, obtenidas midién-
dolas a una longitud de onda de 525 nm con un espectrofotómetro.

Tabla C.1: datos de concentración y absorbancia de 5 disoluciones patrón de


KMnO4 .(capítulo 6). La medida de la absorbancia se hizo a 525 nm.

Disolución Concentración Absorbancia


(M )

Patrón 1 (C1) 1, 01 · 10−5 0,0232


−5
Patrón 2 (C2) 4, 02 · 10 0,0941
Patrón 3 (C3) 8, 05 · 10−5 0,1916
Patrón 4 (C4) 2, 01 · 10−4 0,4777
−4
Patrón 5 (C5) 6, 04 · 10 1,4117

Cuando se abre el programa LibreOffice aparece una pantalla en la que se puede


elegir el trabajo que se desea realizar (figura C.1); se ha de elegir la Hoja de cálculo.
Al entrar en el programa sale una hoja de cálculo en blanco: cada celda está situada
en una columna y una fila. La barra de menús contiene los desplegables e iconos
que nos permiten copiar, pegar, colorear el texto, etc.

En esta hoja se introduce, en dos columnas, los datos de x (concentración de


KMnO4 ) y de y (absorbancia) que aparecen en la tabla C.1. En la figura C.2 se
ve que se han introducido los datos de x en la columna A y los datos de y en la
columna B (filas 4 a 8). Además, se han identificado los datos de cada columna
(celdas A3 y B3). Para ello, se han seleccionado con el ratón las celdas deseadas
y tecleado la información correspondiente, quedando tal como aparecen en dicha
figura.

Para la representación de una gráfica con los datos de la tabla C.1 se han de
seleccionar los datos que se quieren representar con el ratón: en nuestro ejemplo
se lleva el ratón sobre la celda A4, se presiona el botón de la izquierda, se arrastra
el ratón sobre las celdas de interés y se suelta el botón. Una vez seleccionados
los datos, se selecciona la pestaña Insertar en la barra superior, y en el menú
desplegable que aparece se selecciona la opción Gráfico (ver figura C.3).

162
C.1 Ejemplo práctico

Figura C.1: pantalla inicial del programa Libre Office en la que se elige el tipo de trabajo
que se desea realizar.

Figura C.2: hoja de cálculo del Libre Office tras introducir los datos de x-y en columnas.

163
Apéndice C. Ajuste por mínimos cuadrados

Figura C.3: instrucciones para la obtención de un gráfico a partir de los datos seleccio-
nados.

Cuando se abre la ventana de Gráfico, se ha de seleccionar el Tipo de gráfico (figura


C.4). En la parte de la derecha de la pantalla aparecen los tipos de gráfico posibles
y vamos a elegir el que se muestra en la figura C.4, XY (dispersión), con la opción
en la que sólo se muestra los puntos, sin unión entre ellos.

Se da al botón de Siguiente y aparecen varias ventanas en las que se puede poner


información sobre el rango de los datos y las series de datos que queremos que
aparezcan en la gráfica. La cuarta ventana que aparece está relacionada con los
Elementos de gráficos (ver figura C.5).

En esta figura se ve que se ha puesto un Título al gráfico (‘Recta de Calibrado’),


se ha configurado la leyenda para que no se muestre y la cuadrícula para que sólo
aparezcan líneas en el eje Y. Por último, y muy importante, se ha especificado qué
parámetro corresponde para cada eje y sus unidades: se ha especificado que el eje
X corresponde a la ‘Concentración de Permanganato’ y su unidad es la molaridad
(M) y que el eje Y corresponde a los datos de ‘Absorbancia’ y no tiene unidades.
Por último, cuando se da al botón finalizar, aparece la gráfica que se muestra en
la figura C.6. El tamaño de la gráfica se puede cambiar y adaptar a la hoja según
nuestras necesidades, seleccionando su ventana.

164
C.1 Ejemplo práctico

Figura C.4: selección del Tipo de gráfico XY (dispersión) con la opción en la que sólo
aparecen los puntos experimentales.

Figura C.5: selección de los Elementos de gráficos: títulos, información de los ejes X e
Y, leyendas y configuración de la cuadrícula.

165
Apéndice C. Ajuste por mínimos cuadrados

Figura C.6: gráfico ‘Absorbancia-Concentración’ obtenido con la opción XY (disper-


sión).

El siguiente paso es hacer el ajuste por mínimos cuadrados de los puntos de la


gráfica. Para ello, se sitúa el cursor sobre uno de los puntos de la gráfica y se se-
leccionan los puntos. Después se presiona el botón derecho del ratón y se despliega
en la pantalla del ordenador una ventana con varias opciones: la opción que nos
interesa es Insertar línea de tendencia (ver figura C.7).

Cuando se hace clic en esta opción aparece la ventana que se muestra en la figura
C.8, en la que se puede seleccionar la Curva de regresión y la información que
aparecerá en la gráfica. En nuestro caso se ha seleccionado un ajuste Lineal y
que aparezca en la gráfica la ecuación del ajuste y el coeficiente determinado
R2 , también llamado coeficiente de correlación o de determinación. En la misma
ventana, en la parte superior, hay una pestaña llamada Línea. Si se entra en esa
ventana se puede elegir el color, grosor y tipo de línea de ajuste. Cuando se han
seleccionado todas las características del ajuste, se da al botón Aceptar y aparece
la recta ajustada sobre la gráfica.

166
C.1 Ejemplo práctico

Figura C.7: obtención del ajuste por mínimos cuadrados de los puntos seleccionando la
opción Insertar línea de tendencia.

Figura C.8: ventana en la que se seleccionan el tipo de ajuste (lineal) y la información


adicional que se desea que aparezca en la gráfica (ecuación y R2 ).

167
Apéndice C. Ajuste por mínimos cuadrados

En la figura C.9 se puede ver que en la gráfica aparece una línea que corresponde al
ajuste lineal por mínimos cuadrados de los datos experimentales y cuya ecuación
se muestra en la esquina superior izquierda de la figura (y = f (x) = bx+a)), siendo
el valor de la pendiente de la recta ajustada (b) 2336 y el valor de la ordenada en
el origen (a) 0,0024. El valor del coeficiente de correlación (R2 ) es 0,99996, lo que
indica que los puntos se ajustan muy bien a una recta.

Figura C.9: gráfico XY (dispersión) con el ajuste de los puntos a una recta (mediante
mínimos cuadrados) junto con su ecuación (y = bx + a) y el valor del coeficiente de
correlación (R2 ).

168
Bibliografía

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Skoog, D.A. y D.M. West (2005). Fundamentos de química analítica. Thomson.


isbn: 9789706863690.

169
Índice alfabético
Ácido-Base Disolución
ácidos y bases débiles, 54 cálculos, 17
ácidos y bases fuertes, 52 dilución, 21
definición de pH, 51 ejemplo con reactivo líquido, 23
disolución amortiguadora del pH, 76 ejemplo con reactivo sólido, 19
disolución tampón, 76 ejemplo de dilución, 21
cálculo de la capacidad amorti- reactivo líquido, 22
guadora, 84 reactivo sólido, 19
capacidad amortiguadora, 84 recálculo, 20, 22, 24
ejemplo de preparación, 83 resumen de los cálculos, 25
ejemplo tampón pH ácido, 79 definición, 2
ejemplo tampón pH básico, 155 disolución aproximada, 15
preparación, 82 disolución exacta, 16
ecuación de Henderson y Hasselbach, preparación, 15
77 unidades de concentración, 17
hidrólisis de una sal, 72 Dureza
indicador químico, 57, 58 dureza total, 126
medida del pH, 57, 61, 62 dureza parcial, 126
producto iónico del agua, 50
Energía de activación, 36
Absorbancia, 93 Equilibrio
Aforados, véase también Material de La- ajuste reacciones redox, 138
boratorio, 14 constante, 106
Ajuste por mínimos cuadrados, 161 formación de complejos, 125
programas, 161 fundamento teórico, 106
Analito, 120 reacciones redox, 138
Espectro de absorción
Balanza de precisión, véase también Pe- definición, 94
sada, 10 dicromato potásico, 100
permanganato, 94
Calibrado Espectrofotómetro, 92
ajuste por mínimos cuadrados, 161 esquema, 92
obtención de la recta, 95 funcionamiento, 92
Constante de velocidad, 33, 34
aparente, 34 Gestión de residuos, 152
171
Índice alfabético

Granatario, véase también Pesada, 10 unidades, 32


Volumetría, 120
Indicador clasificación, 121
indicador físico, 121 concepto, 120
indicador químico, 120 dureza del agua, 126
Indicador Químico, 57, 58, 120 dureza parcial, 132
dureza total, 133
Material de Laboratorio, 5 indicador químico, 120
limpieza, 9 procedimiento general, 122
no volumétrico, 5 punto de equivalencia, 121
volumétrico punto final, 121
aproximado, 7 reactivo valorante, 120
exacto, 8 volumetría complexométrica, 126
Medida del pH volumetría redox, 141
papel indicador, 61
pH-metro, 62

Normas de seguridad, 149

Orden de reacción, 33

Papel indicador, 61
Pesada, 10
en balanza de precisión, 11
en granatario, 10
pH-metro, 62
Pipetas
modo de empleo, véase también Ma-
terial de Laboratorio, 12

Reacciones redox
ejemplo de ajuste, 139
procedimiento de ajuste, 138
Reactivo, 2
calidad, 2
sptp, 2
etiqueta, 3
manejo, 4
Reactivo valorante, 120

Sustancia Patrón Tipo Primario (sptp),


2, 124

Velocidad de reacción, 32
ecuación, 33
172

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