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Baldaquinos Pétreos en Pontevedra

Este documento resume un trabajo sobre los baldaquinos de piedra de la Baja Edad Media en la provincia de Pontevedra, Galicia. Explica el contexto histórico de Galicia durante este período y define qué es un baldaquino, su función y orígenes. Luego describe los primeros baldaquinos en Galicia, como el románico de Santiago de Compostela, e introduce los baldaquinos de piedra de la Edad Media, con un mapa de localizaciones. Finalmente, analiza los baldaquinos de las tres diócesis de Pon

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Baldaquinos Pétreos en Pontevedra

Este documento resume un trabajo sobre los baldaquinos de piedra de la Baja Edad Media en la provincia de Pontevedra, Galicia. Explica el contexto histórico de Galicia durante este período y define qué es un baldaquino, su función y orígenes. Luego describe los primeros baldaquinos en Galicia, como el románico de Santiago de Compostela, e introduce los baldaquinos de piedra de la Edad Media, con un mapa de localizaciones. Finalmente, analiza los baldaquinos de las tres diócesis de Pon

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BALDAQUINOS PÉTREOS EN LA BAJA EDAD MEDIA EN LA

PROVINCIA DE PONTEVEDRA.

Álvaro Rivera Sequera. 3ºE.


Historia de los bienes culturales escultóricos I.
ÍNDICE:

1. Introducción.
1.1. Contexto histórico.

2. Definición de Baldaquino.
2.1. Función y emplazamiento.

3. Baldaquinos en Galicia. Orígenes.


3.1. Baldaquino de Santiago de Compostela en tiempo de Gelmírez.
3.2. Baldaquino de Fonseca y sus influencias.

4. Baldaquinos pétreos en la baja Edad Media.


4.1. Mapa de localización y núcleos.
4.2. Temáticas.
4.3. Tipos.

5. Provincia de Pontevedra.
5.1. Diócesis de Santiago.
5.2. Diócesis de Lugo.
5.3. Diócesis de Tui-Vigo.

6. Evolución hacia el barroco.


6.1. Baldaquino barroco de Santiago de Compostela.

7. Conclusión

8. Glosario.

9. Bibliografía.
9.1. Webgrafía.
1. INTRODUCCIÓN.
Este trabajo se basa en el estudio de los baldaquinos gallegos en piedra
durante la baja Edad Media en la provincia de Pontevedra. Antes de realizar un
análisis de cada uno de los ejemplos de baldaquinos, comenzaré con una
introducción al tema realizando un contexto histórico gallego durante los siglos
XIII, XIV y XV.
Para introducirnos en el tema de los baldaquinos, antes explicaré los orígenes
de los baldaquinos en Galicia ya que es una manifestación artística que
proviene de otras zonas. Por ello es importante destacar el baldaquino
románico de Santiago de Compostela de la época de Gelmírez, actualmente
desaparecido. Sin embargo, se han llevado a cabo muchos estudios que
intentan realizar una reconstrucción virtual, lo más fiel posible, acorde con
todos los datos que se han ido recogiendo.
Además de esta obra, hay que destacar también el baldaquino de Fonseca,
que sustituyó el baldaquino románico de Gelmírez. Este baldaquino tuvo
fuertes influencias en la escultura gallega tradicional y, sobretodo, en la
realización de ciertos baldaquinos pétreos.
Centrándonos ya en el tema principal, comentaré el tema de los baldaquinos
pétreos en la Edad Media, realizando un mapa de localizaciones y
especificando los núcleos y supuestos talleres más importantes. También es
necesario mencionar las temáticas más repetidas y destacadas en los dinteles
de los baldaquinos y los tipos.
Tras esto, haré un estudio formal e iconográfico de cada uno de los
baldaquinos de la provincia de Pontevedra, clasificándolos en tres grupos:
primero los baldaquinos de la diócesis de Santiago, en segundo lugar los
baldaquinos de la diócesis de Lugo y por último los de la diócesis de Tui-Vigo.
Finalizaré el estudio con una breve conclusión, centrada en la evolución de
estos baldaquinos hacia el barroco gallego, haciendo mención especial al
actual baldaquino de la Catedral de Santiago de Compostela.

1.1. Contexto histórico.


Durante la Edad Media en Galicia surgieron una serie de acontecimientos que
marcaron el arte gallego. En los siglos XI y XII Galicia era considerado como
reino, liderado por los obispos de Santiago de Compostela y los condes de
Traba, aunque tuvo siempre dependencia del Reino de León.
En el ámbito religioso hubo un auge de los monasterios como el de Oseira o
Sobrado de los monjes, el inicio de la construcción de la catedral de Santiago
en 1075 por el obispo Diego Peláez y la concesión del año Santo Jubileo
Jacobeo por roma en 1181 marcaron un fuerte desarrollo para el reino.
En el ámbito político destacan las concesiones de los fueros por parte de los
reyes de León y Galicia junto el coronamiento por parte del arzobispo Diego
Gelmírez a Alfonso VII como rey de Galicia en el año 1111.
Durante los siglos XIII, XIV, XV e inicios del XVI, el Reino de Galicia sufre una
fuerte decadencia y grandes disputas. Fernando III “El Santo” unifica los reinos
de Galicia, León y Castilla. No fue hasta mediados del siglo XII con la llegada
de Alfonso X el Sabio cuando Galicia sufre un pequeño esplendor. Durante el
siglo XIII y XIV ocurrieron varios conflictos relacionados con la nobleza gallega
y con la profunda decadencia en la que se encontraba Galicia. Importante
destacar las revueltas de los “irmandiños” a mediados del siglo XV que
terminaron con la llegada al poder de los Reyes Católicos y la posterior
unificación de todos los reinos en el gran imperio español.
En el ámbito artístico en Galicia se manifiesta un periodo de esplendor con la
llegada del románico, el hito más importante fue la construcción de la catedral
de Santiago de Compostela, a este lugar llegaron gran cantidad de maestros
franceses y españoles a través del camino de Santiago para dejar huella de su
arte. Desde el siglo XIII hasta la entrada del barroco en Galicia, el arte gallego
se característica por el ámbito religioso y rural. El gótico y el renacimiento que
dejaron grandes obras en España no llegaron con el mismo esplendor a
Galicia, las representaciones artísticas gallegas fueron formalmente muy
similares al románico durante varios siglos.

2. DEFINICIÓN Y ORÍGENES.
Según el diccionario de la RAE un baldaquino es: “Pabellón que cubre el altar”.
Y según el diccionario de la RAG un baldaquino es: “Construción de mármore,
madeira ou outros materiais, en forma de dosel sostido por columnas, que
cobre un trono, altar etc.”. Por otro lado, la RAE define ciborio como: “En los
primitivos templos cristianos, baldaquino que corona un altar o tabernáculo”.
Dentro de ambas definiciones la que más relación tiene con el ámbito artístico
es la de la Real Academia Gallega. Aun así se puede hacer una definición más
completa.
Los baldaquinos o también conocidos como ciborios son construcciones
mayoritariamente religiosas de tamaños variables que sirven para proteger un
alatar, sepultura, tumba, crucero… normalmente van ligados a la Iglesia. Están
formados por cuatro columnas o pilares en el caso de ser un baldaquino
completo, también podemos encontrar semibaldaquinos o baldaquinos de
esquinas que tendrán 3, 2 o incluso 1 columna/pilar. Como elemento cubriente
podemos encontrar cúpulas o cubiertas de 4 aguas (cubierta piramidal). Entre
las columnas y la cubierta nos encontramos arcos o dinteles, estos en la
mayoría de los casos presentan una decoración escultórica y pictórica aunque
esta última decoración es la que menos se conserva. Lo curioso de los
baldaquinos es que en muchas ocasiones se desmontan y se utilizan sus
piezas para otras cosas, esto lo iremos viendo a lo largo del trabajo.
El nombre de baldaquino procede de baldacchino, procedente de Baldac,
nombre de la ciudad de Bagdad que durante la Edad Media se realizaban los
tapices para cerrar lateralmente estas estructuras, un uso no tan religioso. Por
otro lado el nombre de cimborrio viene del latín ciborium, en alusión a la forma
de copa invertida.
Para buscar los orígenes de los baldaquinos religiosos gallegos de la Edad
Media debemos hacer mención al arte cristiano primitivo. Tienen su origen e
influencia en los pabellones y edículos que tenían fines honoríficos y de
protección de altares. Los primeros vestigios de baldaquinos son en el siglo VI,
el Papa Honorio manda levantar obras como el baldaquino de Santa Inés y San
Pancracio en Roma. El papa Juan IV manda construir el baldaquino de
Venancio, Anastasio y Mauro de Letrán. Se conserva algún resto. En el siglo
VIII solo dos se conservan de pie. El baldaquino del baptisterio de Cividale y el
del altar del Cristo de Venecia.

Ilustración 1: Baldaquino de Cividale.

En el siglo IX destacan los baldaquinos marmóreos de cuatro arcos como el de


San Apolinar de Rávena o en que se encuentra en el museo de Perugia
rematado en pirámide octogonal. En el siglo X se presenta una evolución, de
los pocos conservados el más importante es el de San Marcos de Venecia,
este presenta arcadas con arquivoltas, moldura y tímpanos de mármol.
Por último en el siglo XI se realiza el baldaquino de San Nicolás de Bari,
precursor del baldaquino construido en San Lorenzo Extramuros en Roma
durante el siglo XII.

Ilustración 2: Vista frontal, baldaquino de San Lorenzo Extramuros.


En la península ibérica hubo un gran desarrollo en la producción de
baldaquinos en Castilla, Cataluña y Portugal hasta el siglo XIII, a partir de este
siglo caen en decadencia aunque no se para su producción, más adelante lo
veremos con la gran cantidad de ejemplos que nos encontramos en Galicia.

2.1. Función y localización.


Los baldaquinos tienen varias funciones pero en el caso específico de Galicia
podemos hacer referencia a una función religiosa y de protección. Están
ligados a las iglesias o parroquias donde se realizan y mayoritariamente son
para cubrir un altar o una tumba, pero en ocasiones también cubren cruceros.
La localización puede ser tanto interior como exterior. En el interior de las
iglesias solían colocarse en el altar mayor o en las capillas laterales. Los
baldaquinos del exterior suelen estar en los atrios de las iglesias o en los
cementerios, también podemos encontrarnos como el ejemplo de Baiona, nos
encontramos con un crucero en una zona alta de rocas y para cubrirlo se
realizó un baldaquino pétreo.

3. BALDAQUINOS EN GALICIA.
Es posible que el primer baldaquino realizado en Galicia sea el románico de la
catedral de Santiago de Compostela, la falta de documentación nos impide
conocer si en épocas anteriores como en el prerrománico había baldaquinos o
estructuras semejantes. Lo que si podemos saber es que en las iglesias
mozárabes había pérgola e iconostasios, a la manera oriental.

3.1. Baldaquino románico de la catedral de Santiago de Compostela.


En el año 2010 se realizó una reconstrucción en 3D del perdido altar mayor de
la Catedral de Santiago de Compostela en tiempos de Diego Gelmírez para
una exposición itinerante. Esta reconstrucción fue posible gracias a todos los
estudios realizados a lo largo de los años, junto investigaciones científicas,
documentación e investigación histórica y artística.
Antes de empezar con el altar es necesario conocer el espacio arquitectónico
de la cabecera en el periodo románico, ya que la catedral ha sufrido múltiples
cambios a lo largo de los siglos. En 1926 K.J. Conant un arquitecto americano
realiza los planos ya alzados de la catedral, estos documentos serán la base
para la realización y complementación de las zonas ocultas como la capilla
mayor que se encuentra actualmente cubierta por el baldaquino barroco, por lo
tanto para conocer su estructura románica se basaron en el presbiterio de la
iglesia abacial de Sainte-Foy de Conques que conserva su estado original y es
modelo de las iglesias de peregrinación igual que lo es Santiago de
Compostela.
Ilustración 3: Plano del ábside románica de la Catedral de Santiago de Compostela.

La zona del presbiterio se realizó seguramente entre los años 1105 y 1106
según testimonios epigráficos fue a la vuelta del segundo viaje a Roma de
Gelmírez. El proyecto se basó en el enterramiento y encriptamiento del edículo
apostólico bajo una plataforma escalonada que daría lugar al nuevo altar. Esta
plataforma estaba formada de dos conjuntos de escalones, el primero hacia los
pilares del primer tramo del ábside y el segundo grupo de escalones elevaba
hacia el baldaquino y el altar. Dentro de la construcción de la catedral y de las
obras realizadas durante el inicio del siglo XII, lo que más nos interesa para
este trabajo es la realización del baldaquino, que del mismo modo que el resto
del presbiterio se realiza en época de Gelmírez. Los detalles sobre cómo era el
baldaquino los encontramos en el manuscrito “Codex Calixtinus” el más antiguo
dentro del Liber Sancti Jacobi. EL baldaquino se encuentra decorado tanto en
el interior por pinturas y en el exterior por esculturas y pinturas. Es de planta
cuadrangular y descansaba sobre cuatro columnas. Por dentro encontramos
ocho virtudes situadas dos en cada ángulo, sobre cada pareja un ángel que
con sus manos sostiene el trono (alto del baldaquino). En el exterior en primera
línea cuatro ángeles con bocina anunciando la resurrección del día del juicio,
también los cuatro profetas: Moisés, Abraham, Isaac y Jacob. En la línea
superior sentados en círculo se representaban los doce apóstoles. En la
cubierta cuatro ángeles custodiando el altar, en las esquinas de la cubierta se
esculpieron los cuatro evangelistas con sus símbolos. En la cúspide estaba
rematado con un simple arco con la Santísima Trinidad y sobre este, rematado
con una bola de plata sobre la cual se eleva una cruz.
Ilustración 4: Reconstrucción virtual del baldaquino románico de la Catedral de Santiago.

Ilustración 5: Dibujo de un lateral del baldaquino románico de la Catedral de Santiago.


Este baldaquino fue el primero realizado en tierras gallegas debido a la
influencia italiana y francesa que llega a la capital gallega por parte de los
viajes que realizaba el arzobispo entre los años 1100 y 1105 según algunos
autores, entre ellos Manuel Murguía y José Filgueira. La idea de colocar el
baldaquino sobre el altar y la tumba apostólica era novedad y clara influencia
de los prestigiosos baldaquinos altomedievales de San Pedro y San Juan de
Letrán. Por otro lado desde el punto de vista estructural se familiariza más con
la tipología de lo baldaquinos en mármol de finales del siglo XI y XII como los
baldaquinos con cubierta escalonada de forma octogonal como los de San
Nicol de Bari, San Giorgio in Velabro y San Lorenzo de Extramuros en Roma.
En Galicia en vez de utilizar el mármol se utilizó la madera cubierta de láminas
de metal doradas y plateadas debido a que Gelmírez también ha contemplado
varios baldaquinos con estos materiales en tierras galas. Podemos hacer
mención de dos baldaquinos realizados con esta técnica que seguramente
Gelmírez los contemplo en uno de sus múltiples viajes. El primero en la iglesia
conocida como Cluny II y el segundo en San Marcial de Limoges, un
baldaquino colocado sobre la tumba del propio San Marcial. Es importante
destacar el baldaquino románico de la catedral de Santiago debido a que a
partir de este momento se empezaron a realizar baldaquinos en múltiples
iglesias de Galicia, en este trabajo nos centraremos en los baldaquinos de la
baja edad media, siglos XIV y XV, específicamente los que se realizaron en la
provincia de Pontevedra.

Ilustración 6: Baldaquino de San Marcial de Limoges.

3.2. Baldaquino de fonseca y sus influencias.


A partir del 1462 se tienen noticias documentales en las que se menciona por
primera vez a la sustitución del baldaquino románico de época de Gelmírez por
otro tardogótico durante la prelatura de Don Alonso de Fonseca I, azrobispo de
Santiago de Compostela entre 1460 y 1486. Comenzó su construcción en 1466
y diez años después aún se estban realizando las imágenes para decorarlo. En
1521 se realizaron las primeras reformas y en 1559 comenzaron las obras para
completar el baldaquino con una pércola de hierro encargada al Maestre
Guillén pero que terminó Baltasar Ruz, sabemos que fue un gran trabajo de
rejería gallega gracias a que se conservaron algunos de los medallones. En
1586 Juan Bautista Celma realiza otra reforma que se basó en platear y dorar
de nuevo todo el baldaquino.
En 1648 se derribó por orden de Flipe IV que mandó construir el baldaquino
barroco que tenemos actualmente en la catedral. Las notas documentales
hablan que el baldaquino de Fonseca tenía cierto parentesco al de la Basílica
de San Vicente de Ávila, baldaquino del siglo XV. Es importante saber que el
baldaquino de Fonseca tuvo mucha influencia en los baldaquinos pétreos de la
Edad Media en Galicia.

Ilustración 7: Baldaquino tardogótico de la Basílica de San Vicente en Ávila.

Este baldaquino tardogótico no solo fue una fuerte influencia para los
baldaquinos, si no que también lo fue para la escultura gallega en piedra y las
obras de la cantería tradiccional. En estas obras se mezclarán nuevas técnicas
procedentes de los maestros del baldaquino de Santiago con las técnicas
antiguas tradiccionales de la talla del granito.
4. BALDAQUINOS PÉTREOS DE LA BAJA EDAD MEDIA EN GALICIA.
En el 1930 el “Seminario de Estudos Galegos” realizó varios trabajos de
investigación dirigidos por Gómez Moreno en el 1930 en relación con el
inventariado de baldaquinos. Hasta este momento solo se conocían dos: uno
en Santa María a Nova en Noia y otro cercano a la colegiata de Baiona.
Durante esta década se encontraron múltiples fragmentos en distintas iglesias
y parroquias que fueron inventariados como frontales de altar y retablos de
piedra. Los estudiosos de esta “sociedad” se encontraron que un gran número
de tableros en piedra que la gran mayoría tenían en la parte inferior un arco
conopial decorado y en la parte superior una crestería. Entre ambos elementos
se encontraban representados pasajes como la Anunciación, la Quinta
Angustia, la Adoración de los Reyes magos y otros pasajes bíblicos. Con el
hallazgo de los baldaquinos de Serantes y Xurenzáns en la provincia de
Ourense y más tarde el desarmado pero completo de Ventosa se decidió
inventariar a todo el conjunto de piezas descubiertas en estas investigaciones
como restos de ciborios.

Ilustración 8: Baldaquino de la Iglesia de San Pedro de Xurenzás en la provincia de Ourense.

Actualmente solo se conocen cinco cronologías en relación con todos los


ejemplos de baldaquinos pétreos, aún así esta no es segura en todos los
casos. El baldaquino de San Roque de Caldas de Reis es el más antiguo
datado (1482) y el menos antiaguo es el de San Martiño de Meis datado en e
1543 según una inscripción encontrada allí. Los otros tres se encuentran entre
estas tres fechas (1503, 1525 y 1528).
El trabajo que he realizado se basa en los baldaquinos pétreos de la Baja Edad
Media, conociendo las fechas a las que corresponde este periodo, siglos XIV y
XV y sabiendo algunas fechas de los baldaquinos, la mayoría del siglo XVI, nos
encontramos ante una problemática. Cierto es, que la Edad Moderna en la
Historia comienza en con el descubrimiento de América en el 1492 (casi siglo
XVI). En el arte y en otros ámbitos de la sociedad no podemos decir que en el
1492 es la Edad Media y al año siguiente es la Edad Moderna. Cabe destacar
que los periodos de transición pueden durar años y en cada lugar serán de
extensiones distintas. Al estudiar estos baldaquinos vemos que todos
presentan similitudes formales, ninguno de ellos presenta característcas del
renacimineto ni del barroco. Con esto quiero destacar que todos estos
baldaquinos pétreos de los que voy a hablar pertenecen a la Baja Edad Media,
por sus características formalmes y por la situación artística de Galicia en los
siglos XV y XVI ya que el barroco no llega hasta mediados del siglo XVII.
Destacar además la presencia del arco conopial en la mayoría de los dinteles,
estos arcos presentan gran similitud con los del baldaquino de Ávila
mencionado anteriormente. En Galicia se introduce este arco con la realización
de la Capilla de Don López de Mendoza en 1456, un monumental sepulcro en
la entrada de Azabacherías en la Catedral de Santiago.
Algunos dinteles no presentan arco conopial no presentan arco conopial, estos
se consideran posteriores ya que el primer ejemplo se encuentra en el
baldaquino de Ventosa, 1525.

4.1. Localización y núcleos.


En la Provincia de Pontevedra encontramos el mayor número de baldaquinos
de toda la Comunidad Autónoma, son 41, del total 31 son de parroquias de la
Diócesis de Santiago, 7 de la Diócesis de Lugo y 3 de la Diócesis de Tui.

Ilustración 9: Mapa de Galicia con los baldaquinos realizados durante este periodo.

Desde Santiago a Pontevedra se genera un núcleo de producción que se


extiende por las comarcas próximas de la costa. Podemos hacer referncia a un
núcleo específico en la zona de Lugo, más tardío y conocido por el Maestro de
Ventosa. La difusión de esta tipología artística no llego a los centros
monacales. El núcleo de producción más denso se encuentra en el norte de la
provincia de Pontevedra.

4.2. Temáticas.
La temática por excelencia es de tipo religioso, pero dentro de esto no
encontramos una gran variedad de asuntos bíblicos ni representación de
santos. Además de la temática religiosa tambien hay representación de motivos
heráldicos y simbólicos que será más escasa y motivos decorativos muy
repetitivos.
Como temáticas bíblicas más comunes en los baldaquinos pétreos de la
provincia de Pontevedra:
1. Pasajes del Génesis: Creación de Adán y Eva , Expulsión del Paraíso.
2. Temas del Evangelio: La Anunciación, Nacimiento de Cristo, Adoración
de los Reyes Magos, el Descendimiento o Quinta Angustia, el Juicio
Final y ángeles o serafines.
En la representación de santos destacan:
- El martirio de San Sebastián.
- San Pedro.
- Santiago Peregrino.
- San Juan Evangelista.

4.3. Tipos y estructura.


Podemos encontrarnos con baldaquinos completos sobre altares, sepulturas o
cruceros. Los más comunes en los iglesias gallegas son los baldaquinos de
esquina con una columna y dos dinteles. Los semibaldaquinos pueden ser de
tres, dos o una columna adyacentes a un muro. Los baldaquinos presentan
siempre planta cuadrada tanto los destinados para centrar ábsides, capillas o
los esquinales. Como excepción eran los que cubrían sepulturas que
presentaban el lateral más largo.

Ilustración 10: Baldaquino adyacente al muro.


Ilustración 11: Baldaquino de esquina.

Ilustración 12: Baldaquino de altar.

5. BALDAQUINOS DE LA BAJA EDAD MEDIA EN PONTEVEDRA.

5.1. Diócesis de Lugo parroquias de la provincia de Pontevedra.

- Iglesia de San Esteban de Carboentes de Rodeiro, Pontevedra.


La Iglesia de origen románico, fue reconstruida en el siglo XVIII donde muchos
de los elementos románicos se utilizaron para su reconstrucción o simplemente
desaparecieron.
Actualmente el baldaquino completo no existe, datado del 1528 y seguramente
fue construido para cubrir una sepultura con bulto yacente de un caballero, esta
sepultura tiene una inscripción gótica que dice <<CAPILLA, ARCO E
SEPULTURA LA MANDARON FAZER ALVARO IANEIRO I MARIA
FERNANDES SU MUJER EN EL AÑO MDXXVIII>>, gracias a la inscripción
podemos saber la fecha de cuando se ordenó su construcción. Hay muy poca
información sobre este baldaquino, pero en una noticia del 2 de enero de 2020
realizada por Daniel González Alén en la Voz de Galicia hay una pequeña
referencia al baldaquino dela iglesia de San Esteban, esta noticia dice:
“Polo demáis da igrexa faltaron décadas atrás pezas de notable antigüidade e
valor coma unha imaxe da Virxe do Buen Amor que ollamos nas mans do
mestre Xulio Lois e un baldaquino coas figuras de Adán, Eva e os seus fillos
Caín e Abel, que catalogara Ángel del Castillo.” 
Una de las piezas del baldaquino fue aprovechada para la realización de un
osario, exactamente fue el arco conopial que tenía la representación de Adán y
Eva en un lado y a Caín y Abel en el otro, por desgracia esta pieza se da
actualmente por desaparecida. Por suerte un dintel con la representación de la
Santa Cena que seguramente perteneciese al lateral del baldaquino se
conserva actualmente en la entrada exterior de la iglesia, en uno de los muros.
El dintel se divide en el centro por la mesa, podemos apreciar 7 figuras, Cristo
con figura central partiendo el pan y 6 Apóstoles, dos a la derecha dialogando y
tres a la izquierda pasándose el cáliz. Debajo de la mesa se puede observar un
perro.
En relación con la conservación de este baldaquino, como mencioné
anteriormente está desaparecido casi en su totalidad, si nos centramos en el
dintel de la Sagrada Cena, este se encuentra en muy malas condiciones de
conservación, la piedra se encuentra muy desgastada y las cabezas de Cristo y
los Apóstoles han desaparecido, la piedra se encuentra en contacto con el
suelo, cerca de la tierra, plantas y en un exterior por lo tanto se ve afectada por
el agua y otros agentes atmosféricos.

- Coscaros, Siador, Silleda. Pontevedra.


Nos encontramos un dintel en una de las casas de Coscaros, se puede
observar que la pieza fue cortada por debajo para que encajase bien con en el
muro. Se aprecia en el centro el vértice superior del arco conopial del
baldaquino (actualmente desaparecido, solo queda este dintel). En cada lateral
un ángel con alas, uno lleva una cruz y el otro un cáliz (elementos de la pasión
de Cristo). El florón y las hojas que nacen del vértice del supuesto arco
presentan gran similitud a los calados de los pilares del Hospital Real de
Santiago de Compostela. En otra casa cercana podemos apreciar un medio
dintel que supuestamente pertenece al lado derecho del arco conopial, se
representa a la Virgen ante un atril con un libro abierto y un gran jarrón con
azucenas.

TIERRA DE DEZA.
La comarca del Deza es una comarca de la provincia de Pontevedra que
coincide con la antigua comarca del «país de Deza>>, actualmente está
compuesta por los municipios: Silleda, Villa de Cruces, Golada, Rodeiro, Dozón
y Lalín .
- Monasterio de San Pedro de Vilanova de Donzón, O Mosteiro,
Pontevedra.
Tablero de 1,53 metro de largo por 0,72 metros de alto. Dintel del baldaquino
actualmente desaparecido, presenta un corte para encajar en el lado derecho y
detrás un hueco del porlón que lo unía a otra pieza. Se encontró en una casa
particular cerca al Monasterio, actualmente se encuentre en las Ruinas de
Santo Domingo en Pontevedra. En la parte inferior presenta dentellones de
ojiva, trilobulados y con semilóbulos laterales, poco común entre los arcos
típicos de los baldaquinos de esta época. En el centro un Cristo en Majestad y
a cada lado del Cristo un ángel orante, el de la derecha con las manos juntas y
el de la izquierda con una cruz. Otros dos ángeles en los extremos con
trompetas. En la parte superior en la nacela, se representan los instrumentos
de la pasión (martillo, azote, columna y tenaza.)
Este dintel es diferente a los demás de la época, puede incluso que sea
precedente. En la Iglesia de Santa María de Dozón, caso que comentaré a
continuación, se encuentran dos tableros más que pueden ser del mismo
baldaquino. Para ellos hay que fijarse en la nacela de los tres dinteles.
- Iglesia de Santa María de Dozón, Dozón. Pontevedra.
En esta iglesia encontramos tres dinteles. Dos de ellos como comentaba
anteriormente presentan una nacela, el otro dintel en cambio presenta un estilo
de arco conopial.
El primer dintel es rectangular y remata en una nacela. Se representa a la
Adoración de los Magos. La figura central es la Virgen María en majestad con
un nimbo formado por tres cruces. San José está sentado, uno de los reyes
magos está arrodillado y otro señala a la estrella. Además hay un ángel con
filacteria (Cinta o banda, con las extremidades enrolladas y que lleva escrita
una leyenda) y un músico.
El segundo dintel también es rectangular y con nacela cortada por la cabeza de
las figuras. Aparece Cristo en majestad en el centro enseñando las llagas. Dos
ángeles a los lados que le ofrecen la cruz, el cáliz y una corona. Dos músicos
en los extremos. En la parte inferior un arco rebajado.
El tercero seguramente sea el frontal de otro baldaquino pero de la misma
Iglesia de Santa María de Dozón. Se aprecia la parte superior de un arco
conopial con arquillos que cuelgan hacia abajo y decoración de bolas. Se
representa una anunciación, a la izquierda a la Virgen orante con un florero y a
la derecha un ángel con larga filacteria.
- San Juan de Palmou, Lalín. Pontevedra.
En esta iglesia parroquial se conserva los restos de un baldaquino,
especialmente un dintel que se aprovechó para la construcción de la torre,
pertenecía al arco conopial y molduras del desaparecido baldaquino. Cuando
se realizó el estudio del dintel se informó de que existían dos supuestos altares
de piedra con imágenes semejantes, pero fueron destruidos con la reforma de
esta iglesia en el 1929. No he encontrado documentación fotográfica de estos
restos.

- Iglesia de San Ramón de Santiso, Lalín. Pontevedra.


Se conserva un tablero que en la actualidad se encuentra en la predela del
altar barroco de madera. Presenta un arco pequeño central sobre el que se
asienta la figura del Padre Eterno que sostiene la Cruz con el Cristo enclavado.
A lo alto a la derecha la figura de la paloma radiante del espíritu santo.
Aparecen a la derecha las tres Marías, la virgen María arrodillada y las otras
dos portan los pomos de ungüentos. A la izquierda están San Juan Bautista
con el cordero, San Juan Evangelista con el cáliz y San Pedro con las llaves.
La policromía no es la original si no del retablo realizado en el siglo XVIII.

- Iglesias de Santa María y San Julián de Ventosa, Golada. Pontevedra.


Restos de dos baldaquinos según los testimonios que se pueden ver en ambas
iglesias. Es una de las manifestaciones más importantes de la cantería popular
gallega dentro de la Edad Media debido al gran programa iconográfico que se
conserva y la calidad de la labra. En el interior se puede apreciar una sepultura
en un muro lateral que seguramente estuviera cobijada por un baldaquino de
tres lados, la propia sepultura tiene una inscripción con la fecha de 1525, con
esto podemos acercarnos al origen del baldaquino y sabemos que es cercano
al de Carboentes. Con el estudio de estas piezas se ha llegado a la conclusión
que no pertenece a los típicos baldaquinos de arco conopial, más bien se
acercan a los de Dozón o Carboentes que parecen incluso realizados por el
mismo maestro. Los baldaquino se dataron en un inicio en el siglo XVI pero en
la restauración realizada por Feijoo Martínez, Hervás Herrera y Marañón López
se dataron los baldaquinos en el siglo XIV y se cree que llegaron a Ventosa en
el siglo XV. En este caso no se conservan los baldaquinos como estructura en
sí, por el contrario, se conservan gran cantidad de piezas como arquitrabes con
decoración escultórica narrativa, columnas, basas y capiteles con decoración y
con medallones intermedios en los fustes. Toda esta decoración en relieve es
de influencia del Pórtico de la Gloria. Se cree que pudo ser obra del Maestro
Mateo o un discípulo debido a que el propio cliente que mandó la construcción
del sarcófago quería imitar al pórtico de la gloria y hay ciertas similitudes en las
representaciones de figuras humanas. También es importante destacar que el
propio Maestro Mateo tuvo un taller en Carboeiro donde muchos alumnos eran
de Ventosa.

Los dos baldaquinos resguardaban dos alteres dedicados a dos Vírgenes, en el


1895 se amplía la iglesia y deciden colocar las piezas de los baldaquinos en los
muros para dejar más espacio libre
Podemos dividir todas las piezas en dos conjuntos o supuestos baldaquinos.
Baldaquino 1: situado en un altar de la epístola (desde el altar mayor, el lado
izquierdo). Se representa pasajes del Antiguo Testamento. En el dintel del
frente se representa la creación de Adán, la creación de Eva y la tentación. En
el dintel lateral se representa la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, El
castigo, Un ángel recogiendo un alma y a la Virgen como intercesora.
Coronado por un San Miguel Arcángel.

Baldaquino 2: Situado en un altar del Evangelio (desde el altar mayor, el lado


derecho). En el dintel lateral se representaba, una Anunciación, la Visitación y
el nacimiento de Cristo. En el dintel frontal la adoración de los reyes magos y la
circuncisión. En los arranques del arco las imágenes de San Miguel y la Virgen.
En lo alto del arco una Virgen.

En los remates de cada friso se representan ángeles, músicos y representación


de la vida de algunos santos como: el martirio de San Sebastián, Santa
Bárbara, Santa Catalina, Santa Lucía y Doctores pontífices. Las cubiertas
serían piramidales con imbricados, aristas y crestería. Se puede apreciar en el
muro derecho (mirando desde el altar mayor) la presencia de dos columnas,
seguramente una para cada baldaquino.
Cabe destacar que faltan temas de la Pasión de Cristo pero se cree que el
baldaquino estaba situado frente la sepultura del supuesto abad Lope de
Ventosa, por lo tanto al fondo se vería la pintura que representa el
descendimiento. El baldaquino estaría completamente policromado y a día de
hoy se conservan restos de policromía. Esta sepultura se cree que es del
mismo taller y de la misma época que el baldaquino.

En lo alto de la sepultura se representa un Cristo en Majestad con dos ángeles


y dos apóstoles y en el friso de abajo se representan a los otros diez apóstoles,
es importante destacar que ambos frisos podían formar parte de los
baldaquinos. El arco lleva alfiz con rosetas y cardinas. Cálices en las enjutas.
Las dos arquivoltas tienen decoración historiada, en el arco exterior figuras
pequeñas de humanos desnudos con un árbol entre ellas, en la arquivolta
interior hombres, monstruos… Una fila de ángeles arrodillados con libros en las
manos, sustituye a los capitales y sigue a modo de imposta.
En la caja sepulcral hay dos bultos yacentes. En la tapa de arriba un sacerdote
con casulla amplia, el bulto del frente es de un obispo o abad con cáliz en las
manos. La caja se apoya en las figura de leones y tiene restos del imbricado y
techo de los altares.
Algunas de las imágenes se encuentran en el Museo de Pontevedra (un San
Pedro, San Gregorio y dos ángeles).

5.2. Diócesis de Tuy-Vigo. parroquias de la provincia de Pontevedra.

- Santa María de Arbo, San Bieito, Pontevedra.


Los restos de este baldaquino se encuentran en el atrio de la iglesia. Se
conservan tres piezas (dinteles) en un estado de conservación muy malo, la
identificación iconográfica es casi imposible. Pertenecen a un baldaquino de
arco conopial.
El primer dintel no se puede ver con claridad quien está representado pero
algunas identificaciones lo atribuyen a un cristo resucitado, el segundo dintel
aparece la imagen de un santo en el extremo y decoración vegetal, por último
en el tercer dintel se aprecia restos de un arco, follaje y otro santo.

- Crucero de la Santísima Trinidad, Bayona. Pontevedra.


El crucero se encuentra bajo un baldaquino pétreo de considerables
proporciones. Para su construcción se emplearon cuatro dinteles que
pertenecían a otro baldaquino, el conjunto data el siglo XV. Es el único ejemplo
en Galicia de un crucero cubierto por un baldaquino. Cada dintel muestra un
gablete muy bajo decorado con bolas, se encuentra sobre un arco rebajado
lobulado con siete arquillos, en las enjutas hay decoración vegetal y flores. La
cubierta es piramidal con un remate. Presenta torrecillas cilíndricas terminadas
en cono con bola. Los pilares son de sección rectangular sin capitel pero con
una sencilla moldura. Fue citado por primera vez por el escritor Manuel
Murguía en su obra “Galicia” y dibujado por Castelao en “As Cruces de pedra”.
- San Cibrián de Mouriscados, Mondaríz. Pontevedra.
Se conserva un fragmento de un dintel, presenta dos hornacinas con marco
decorado a modo de ventana con un estilo plateresco. Florero en el centro e
imágenes a los lados que puede ser una posible anunciación (maría y un
ángel) como en uno de los dinteles conservados en Santa María de Dozón.
Presenta un coronamiento de círculos en la parte superior, actualmente se
encuentra como frontal de altar pero estuvo en el atrio durante muchos siglos.

5.3. Diócesis de Santiago de Compostela, parroquias de la provincia


de Pontevedra.

- Santa María de Adina, Portonovo, Sanxenxo. Pontevedra.


Se conserva un dintel del baldaquino, actualmente está colocado como frontal
de altar, justo delante del retablo mayor. Mencionar también la capilla del siglo
XVI ubicada frente el presbiterio en el lado del evangelio, donde se encontraba
el baldaquino anteriormente. Con la información recogida de varias fuentes de
internet junto una fuente bibliográfica no he conseguido descifrar claramente la
iconografía ni que formó parte exactamente de este baldaquino. Según el libro
“Baldaquinos Gallegos” de Jose Filgueira Valverde y Jose Ramón y Fernández-
Oxea describen la iconografía de este modo: “Virgen coronada con el Niño en
brazos. A los lados, arcos conopiales con pinjantes, adornados, exteriormente,
por hojas grandes t florón superior de dos órdenes de hojas. Remate de
crestería florida, como la generalidad de los dinteles.” En fuentes de internet
hablan de una anunciación. Lo que está claro en este dintel es que la imagen
central se encuentra muy desgastada y no se puede apreciar con exactitud lo
que se representa. Yo personalmente los arcos conopiales no los veo en la
imagen del dintel pero si dos ángeles sujetando algo y arrodillados. Esto no es
mencionado ni en el libro ni en ninguna de las fuentes de internet.
- Santuario de los Milagros de Amil, Moraña. Pontevedra.
Se conservan dos tableros empotrados en la Fuente Santa a los laterales de un
crucifijo. Seguramente perteneciese el baldaquino a la iglesia parroquial y
fueran trasladados a finales del siglo XVIII. Ambos dinteles son de arco
conopial con decoración de hojas lanceoladas. En la parte superior una
crestería sobre líneas de listeles.
El dintel de la izquierda podemos ver una anunciación. En la izquierda la Virgen
con atril y florero, en el centro sobre el pico del arco una gran roseta y en la
derecha el ángel con filacteria y arrodillado. En el dintel de la derecha se
representa una Adoración de los Reyes Magos, en la derecha la Virgen con el
Niño y San José. Como figuras centrales los reyes magos uno de rodillas en las
curvas del arco, otro señala a la izquierda y el último en la misma posición que
San José situado en el extremo derecho.
- Iglesia de San Miguel de Arca, Estrada. Pontevedra.
Cuatro dinteles con arco conopial colocados en el atrio en 1855 cuando se
realizó el cerramiento. Los cuatro dinteles son perfectamente descritos por
Bouza Brey en la revista “Nós”, el número 94 “Baldaquino de San miguel de
Arca. A la derecha de la entrada un dintel que representa la anunciación en la
que aparece una Virgen frente al atril y florero junto un ángel con filacteria
rematado con una crestería. Y el segundo dintel donde se representa la
Adoración de los reyes magos. A la izquierda está el tercer dintel donde se
representa la quinta angustia, la Virgen sostiene el cuerpo de Cristo con una
cruz por detrás, le acompañan las dos Marías y figuras masculinas. Por último
en el cuarto dintel se representa el Nacimiento y la Epifanía. El primer y el
cuarto dintel tienen un tamaño menor que el segundo y el tercero, esto implica
que pueda tratarse de dos semibaldaquinos o formar un baldaquino con los
cuatro dinteles.

- Iglesia de San Breixo de Arcos de Furcos, Cuntis. Pontevedra.


Tres dinteles con arco conopial estuvieron situados en el atrio, en la huerta del
párroco y finalmente de nuevo en el atrio. Los arcos conopiales presentan
intradós decorado con hojas. Coronados los tres dinteles con crestería con
florones sobre listeles. Según miras de frente al conjunto, el dintel de la
derecha representa el Nacimiento de Cristo. Se representa a la Virgen ante al
niño acostado sobre paja a la derecha, a la izquierda a San José y la mula y el
buey trepan por la curva del arco. El dintel del medio representa la adoración
de los reyes magos. A la derecha la Virgen coronada que les presenta al niño y
detrás San José, en la parte izquierda los tres reyes, uno con la ofrenda, otro
arrodillado y otro señalando a la estrella. Por último el dintel de la derecha
donde se representa un descendimiento, la Virgen sostiene el cuerpo de Cristo
encima del vértice del arco, detrás una cruz junto a Nicodemo y en la derecha
las otras dos marías con la escalera.
- Iglesia de San Andrés de Barrantes, Ribadumia. Pontevedra.
Esta Iglesia fue reformada en el siglo pasado pero actualmente se conservan
cuatro dinteles del baldaquino, tres de ellos en el ábside y otro en la sacristía.
El primer dintel (delantera del baldaquino) se representa el llamamiento al
Juicio final, en el centro se representa al Salvador sobre unas nubes mostrando
las llagas, corona de espinas y túnica con un broche circular. A cada lado, un
ángel arrodillados sobre una pierna y tocando la trompeta.
El segundo dintel (lateral del baldaquino), se aprecia en el izquierdo una
columnilla abalaustrada que cierra el dintel. Alado de la columna se representa
un santo con una palma, seguramente San Andrés, una corona de espinas
suelta y en la derecha la Quinta Angustia con la Virgen con Jesús en brazos,
una cruz detrás, una de las marías a su lado derecho y a San Juan en su lado
izquierdo.
El tercer dintel (el otro lateral del baldaquino) se aprecia la columnilla al lado
izquierdo y la moldura en el derecho. Se representa a Santa Lucía a juego con
San Andrés del segundo dintel. El grupo iconográfico de este dintel es el Santo
Entierro, exactamente la continuación de la Quinta Angustia. La representación
de este grupo del Santo Entierro presenta características propias de la
iconografía popular gallega. Dos hombres levantan el cuerpo de Jesús sobre
una especie de camilla, detrás la Virgen, María Magdalena y San Juan, este
dintel aún conserva restos de policromía.
El cuarto dintel y último (parte trasera, opuesta al primero) presenta un
programa iconográfico muy similar al primero, Cristo enseñando las llagas, a
los lados ángeles en rodillas con trompetas, se aumenta los personajes en esta
dintel con dos serafines entre los ángeles y Cristo.
Estos dinteles presentan arcos conopiales lobulados, decorados con bolas y
festonados en la parte inferior. Además de estos cuatro dinteles se conservan
en el atrio: una imagen de Santiago Peregrino y otro que no se identifica,
también una basa y un bocel.

- Iglesia de Santa María de Bemil, Caldas de Reis. Pontevedra.


Solo se conserva un panel con dos arcos conopiales unidos en la parte inferior
y en la moldura superior florones. De este modo se compone una estructura en
tríptico. Algo muy excepcional. Se representa una anunciación típica como en
muchos otros dinteles de baldaquino. La Virgen con el atril a la izquierda y el
ángel a la derecha, el centro ocupado por un florero. Se encuentra en muy mal
estado de conservación y se colocó en medio de un muro.

- Iglesia de Santa María de Bora, A Igrexa. Pontevedra.


Se conserva un fragmento correspondiente al lateral izquierdo de un dintel con
arco conopial con las imágenes de Santiago y San Pedro, realizado por el
mismo autor que el baldaquino de Mourente. Se encuentra actualmente en el
museo de Pontevedra.

- Iglesia parroquial de San Pedro de Bordóns, Sanxenxo. Pontevedra.


Dos dinteles que se encuentran en el atrio de la iglesia, específicamente en la
entrada. Los dos presentan arco conopial muy rebajado uno con bolas y otro
con flores. En ambos no se puede ver el vértice del arco ya que se encuentra
tapado por las imágenes. Presentan crestería de arquillos invertidos con
florones.
El primer dintel, según miramos la entrada el de la derecha, se representa un
Santo Entierro, el cuerpo de Cristo sobre una camilla ocupa casi todo el dintel,
dos hombres lo sujetan por los laterales y un personaje que puede ser San
Juan le coge la mano a Cristo, detrás la Virgen llorando con la cabeza
inclinada.
El segundo dintel el de la izquierda representa un tema inédito en los
baldaquinos gallegos. Aparece San Sebastián en el centro mientras dos
sayones le disparan flechas. Representa el martirio del santo en el que
Maximiano, emperador romano no estaba de acuerdo con la elección de la
religión católica por lo que ordenó que lo llevasen a un estadio, allí lo ataron a
una columna lo desnudaron y le lanzaron una lluvia de flechas.

- Iglesia de San Martiño de Cotobade, Aldea de Abaixo. Pontevedra.


En el atrio de la Iglesia y cementerio encontramos un banco corrido, podemos
encontrar aquí dos dinteles y tres imágenes que coronaban el baldaquino.
El primer dintel (izquierda) presenta un arco conopial en la zona inferior, sobre
este arco un ángel y remate del dintel con crestería y baquetón. Se representa
la Adoración de los Magos representados como en el restos de dinteles de
baldaquinos gallegos.
El segundo dintel (derecha) no presenta arco y se corona con listeles. Se
representa un descendimiento. La Virgen en el centro con Cristo en brazos, un
Cristo de gran tamaño que lo sujetan además dos varones, a la derecha del
dintel la escalera y la cruz.
Las tres figuras exentas son dos Vírgenes con el niño en brazos y una santa
(desconocida su atribución y no presenta atributos), debajo de esta santa
podemos ver una calavera pero no hay ninguna información de si tiene relación
con la representación de la santa.

- Capilla de San Roque, Caldas de Reis. Pontevedra.


Se encuentra restos de un baldaquino bastante curioso y peculiar, son dos
dinteles que se gastaron por los laterales para empotrarlos en una hornacina
de arco de medio punto. Lo peculiar es que no presentan un programa
iconográfico narrativo ni historiado, simplemente decorativo. Puede ser que
procedan de Santa María de la misma localidad, donde formarían parte de la
capilla de San Ildefonso desmontada en 1670.
Estos dinteles son únicos ya que llevan el nombre del autor y están fechados.
Los arcos conopiales que se aprecian en la parte inferior son vanos ciegos,
este mismo dintel presenta un escudo en el centro con las letras “IHS” y en el
fondo una serie de arquillos de herradura de influencia mudéjar, algo que solo
se utilizó en Galicia durante el gótico. En el dintel superior bajo el arco conopial
en el centro de grandes dimensiones está la fecha justo debajo de una cocha, a
ambos lados dos escudos con una inscripciones dentro, en el de la izquierda:
“IOAN RICO ME LAUROU” y en el de la derecha: “FOI ESTA CAPELA FEITA”.
Por lo tanto son los únicos dinteles de un baldaquino gallego que nos indica el
nombre del autor: Ioan Rico y la fecha: “MILL CCCCIXXXII/AN(N)OS. Con el
término capela debe referirse a baldaquino. Estas dos piezas son clave para el
desarrollo y estudio de los baldaquinos pétreos en Galicia en la Edad Media,
también es muy importante para el estudio de lo que fue el cimborrio
compostelano de Fonseca, el cual Ioan Rico quiso imitar en este baldaquino.

- Iglesia de Santa María de Caldas de Reis. Pontevedra.


En la pared interior de la Iglesia de Santa María de Caldas de Reis hay dos
paneles de un baldaquino que se supone que forma la primera representación
gráfica en Galicia del descubrimiento de América, según la hipótesis de
Filgueira Valverde en el libro “Baldaquinos Gallegos” que mencionaré
posteriormente. Están datados en los últimos años del siglo XV por López
Ferreiro. Estuvieron colocados en el atrio hasta la década de los 80 que se
llevaron al interior. Por el tema, decoración historiada y caracteres son piezas
singulares dentro de los baldaquinos gallegos. Un dintel presenta un arco
conopial y el otro dos.
La decoración: Los arquillos de la parte inferior conopiales con festón ojival,
como de ventanales. El dintel más corto tiene en los extremos ángeles músicos
uno con un laúd y otro con un arpa, el resto relleno de follaje de vid. En el dintel
más largo se presentan santos de las órdenes mendicantes entre los arcos.
San Francisco, Santo Domingo y San Telmo. El espacio entre los arcos y el
remate presenta una decoración muy inusual. Aparecen dos carabelas a los
lados, debajo de una de ellas un monstruo marino, un caballero que lleva algo
en el puño, una sirena, rosetas y el escudo con la cruz y veneras de los
Ribadeneiras.
López Ferreiro realiza un estudio de que se representa identificándolo con la
llegada del cuerpo del Apóstol por mar y al caballero lo identifica como el
protagonista de la leyenda de las conchas. Pero estudios posteriores niegan
esta teoría.
Las familias que costearon el baldaquino están relacionadas con “La Casa del
almirante” en Lantaño, nombre que aún hoy evoca al trovador Payo Gómez
Chariño y la hazaña de las galeras en la toma de Sevilla. A él y sus
descendientes marinos pudieran también aludir las naves. Hay otra hipótesis
que no debe ser omitida, la representación puede reflejar el descubrimiento del
mundo nuevo. Es importante saber que “La Gallega” pudo haber sido
construida en Pontevedra y Baiona fue el primer puerto español que recibió,
con “la Pinta”, la noticia del descubrimiento de América. Todo esto son
hipótesis pero esta es la más utilizada. La imagen de la sirena puede hacer
alusión al linaje de los Marinos que pudieron costear esta obra.
La colocación: el dintel de dos arcos presenta unas dimensiones muy grandes
(4,46 metros de largo). Se piensa que se trataba de un semibaldaquino
colocado en el ángulo sur con el dintel menor como frente y el largo como
lateral y que cobijaría una sepultura en la “Capilla de San Jorge”, según Hipólito
de Sá, en 1667 acogía los restos del descendiente de Jorge Varela e Inés
Mariño, los fundadores de la Capilla. En 1670 se desmontaron tanto este
baldaquino como el de la Capilla de San Ildefonso que actualmente puede ser
que esté en la Capilla de San Roque también en Caldas como mencione
anteriormente.

- Iglesia de San Andrés de Cesar, Caldas de Reis. Pontevedra.


Un dintel y restos de otro en muy mal estado de conservación, son de tradición
gótica gallega y presentan similitudes con los conservados en San Breixo de
Arcos (Cuntis) o Santa María de Caldas de Reis. Casi destrozados, no se
aprecia bien lo que se representaba, presentan arco conopial con moldura de
arranque vertical, un panel tiene imágenes de santo que no se identifican y
elementos decorativos sobre el extradós, en los restos del otro panel se aprecia
decoración. Como curiosidad una nota del Museo de Pontevedra hace
referencia a un dintel con la representación del martirio de San Sebastián que
no se ha encontrado.

- Iglesia de San Xurxo de Codesada, Estrada. Pontevedra.


Muy importantes los dos dinteles que se encuentran incrustados en un lugar
poco visible y accesible de la iglesia. En concreto, en el lienzo mural que une
los dos campanarios y que se orienta hacia el ábside de la iglesia. Estos
relieves en origen habrían sido uno de los frentes de un baldaquino tardogótico,
junto ambos dinteles en el centro restos de un tímpano con la representación
del Agnus Dei con una cruz patada inscrita en un círculo (este último fechado
en el siglo XII).
Existen muchas dudas sobre el origen de estas dos piezas del posible
baldaquino tardogótico desmontado. La documentación conservada del edificio
no nos ofrece ninguna pista sobre su ubicación original, ya que estas no
aparecen mencionadas. Es posible que la pieza no formase parte en origen de
este edificio y que fuese trasladada desde otro lugar, como ha ocurrido con
algunas piezas de otros baldaquinos.
De las dos piezas mencionadas de un posible baldaquino tardogótico
desmontado, una tiene la escena de la Epifanía y la otra plantea dudas. Los
autores que la han mencionado solo señalaron que, teniendo en cuenta la
catalogación de piezas de baldaquinos realizada por Filgueira Valverde en
“Baldaquinos Gallegos” tienen unas medidas que oscilan entre 143 cm y 180
cm de largo y 70 cm y 85 cm de altura, estas piezas encajarían dentro de estos
parámetros: el de la Epifanía tiene una altura de 70 cm y una longitud de 144
cm, y el otro una altura de 70 cm y una longitud de 150 cm. Cabe decir, sin
embargo, que han sido recortados y que tendrían un tamaño mayor: el de la
Epifanía ha perdido al tercer Mago, del que solo resta la cabeza del caballo, y
además es probable que tuviera algunos centímetros más de altura; en el
segundo panel uno de los personajes ha sido partido por la mitad y el corte de
altura ha provocado la pérdida de la parte superior de las cabezas. La
identificación se complica por su mal estado actual debido a la erosión y el
desgaste que han sufrido; por ello, son de gran valor las fotografías que Ramos
Garrido tomó de esta pieza en la década de los 60.
Según explica María Novoa Fernández en su estudio “Los Reyes Magos en
Codeseda: una representación excepcional de la Epifanía en la iglesia de San
Xurxo” el dintel de la derecha podría representar:
“La Presentación en el Templo, una figura femenina sagrada (de la que se
aprecia parte del nimbo en la fotografía de Ramos Garrido), un personaje
masculino con hábito, bastón y cesto, una imagen femenina y una última
imagen cortada de la que solo ha quedado parte de un brazo, el bastón y
algunos pliegues de las vestimentas. Es reseñable el hecho de que todas las
cabezas muestran signos de haber sido repicadas, conservándose solamente
la del Niño Jesús y san José. La escena que parece recoger la presentación en
el Templo se compone de una figura en el lado izquierdo de la que apenas
puede intuirse más que la silueta; una mesa de altar sobre la que se encuentra
la figura del Niño, desnudo, nimbado y cuyas extremidades superiores son
desproporcionadamente largas; y una figura que sostiene un libro abierto y que
parece vestir hábito. Como apoyo de esta hipótesis ofrecemos la comparativa
con la Presentación en el Templo que se encuentra en uno de los capiteles de
Santo Domingo de Pontevedra.”
Si esta hipótesis fuera cierta, sería un tema inédito en los baldaquinos gallegos
y tendría único ejemplo cercano la representación de la circuncisión en el
baldaquino de Santa María y San Julián de Ventosa en Golada.
El segundo dintel, el de la izquierda, se aprecia claramente el tema conocido y
representado en casi todos los baldaquinos, la Adoración de los Reyes Magos,
se representan los tres magos a caballo y las figuras de la virgen con el Niño y
San José. Lo excepcional de este ejemplo es que se trata del único baldaquino
gallego que conocemos que recoge la escena de los Magos a caballo.
- Beiro, Cordeiro, Concello de Valga. Pontevedra.
En una casa de la localidad se encuentra un tablero con arco conopial que
remata en una macolla. Se representa el Nacimiento de Cristo. A derecha la
Virgen adorando al niño y a la izquierda San José, en los espacios vacíos la
mula y el buey.

- Iglesia de San Cristóbal de Couso, Campo Lameiro. Pontevedra.


Se conservan cuatro paneles que pertenecen a un baldaquino de la capilla
mayor desmontado en el 1611 para colocar al altar mayor. Presentan los
cuatro una crestería con florones sobre listeles en el remate.
Primer dintel: Se representa la creación del hombre y la expulsión del paraíso,
en la parte inferior arco conopial con tres arquillos ondulados con bolas en el
centro del intradós.
Segundo dintel: Una anunciación igual que en muchos baldaquinos con la
Virgen con atril y ángel con filacteria y un florero, destaca el arco conopial muy
pronunciado.
Tercer dintel: Adoración de los reyes magos de la misma manera que en otros
baldaquinos y el arco conopial igual que el primer dintel.
Cuarto dintel: Martirio de San Sebastián como en los baldaquinos de Santa
María y San Julián de Ventosa y San Pedro de Bordóns. El santo en el centro y
dos arcos conopiales a cada lado, en los extremos dos personajes con arco y
flecha.
La estructura del baldaquino sería: el dintel de la anunciación en el frontal, el de
San Sebastián en el lado opuesto y en los laterales el del génesis y la
adoración de los reyes magos.

- Iglesia de Santa María de Curro, Barro. Pontevedra.


Se pueden observar tres tableros en los muros de las escaleras de entrada. Se
datan del siglo XVI igual que la bóveda de crucería de la iglesia.
El primer dintel presenta arco conopial florenzado y con arquillo bulboso en la
parte inferior y crestería de flores como remate. Se aprecia una Anunciación, la
Virgen lee un libro en un facistol en el lado izquierdo, a lado un jarrón con
azucenas y en el lado derecho un ángel con filacteria con la palabra “AVE” en
letra gótica. La piedra se encuentra muy erosionada, se intuye el conjunto pero
los detalles son difícil de observar.
El segundo dintel no presenta arco, rematado en una cornisa decorada con
bolas. Se representa una piedad, la Virgen sostiene a su hijo en brazos, a los
laterales dos personajes masculinos (se supone que son José de Arimatea y
Nicodemo o San Juan). Tiene gran parecido al dintel de San Andrés de
Barrantes donde se representa la Quinta Angustia.
El tercer dintel rematado en crestería con bolas, aparece representado en un
lado San Pedro con las llaves y en el otro Santiago. Arco conopial muy
acusado con decoración en el vértice con un gran florón. Seguramente este
haya sido el dintel frontal.
- Iglesia de Santa María de Fragas, Campo Lameiro. Pontevedra.
Cuatro tableros que estaban en los muros de las capillas laterales pero fueron
adquiridos por el Museo de Lugo. Formarían el baldaquino de la capilla mayor.
Tres de ellos tienen un arco conopial y el otro presenta dos, es curioso ver las
perforaciones que presenta este último a modo de hornacinas.
Primer dintel: Decoración vegetal en el arco conopial y una crestería ciego en el
remate. Se representa el tema mítico de la Adoración de los Reyes Magos.
Segundo dintel: en la esquina izquierda, el Padre Eterno sosteniendo un
crucifijo, a la izquierda la Anunciación.
Tercer dintel: Presenta un doble arco conopial. A la derecha sobre un arco, un
santo arrodillado. En el centro la Quinta Angustia y en la izquierda la cruz, la
escalera y otro personaje sentado.
Cuarto dintel: No se conserva entero, es un fragmento que representa la bajada
de Cristo para liberar las almas de los justos. Un ángel al extremo y
seguramente se pueda completar con fragmentos sueltos que quedaron en la
iglesia.
Presenta grandes similitudes con los baldaquinos de Amil y Bordóns,
seguramente fueron realizados los tres por el mismo taller. Es destacable
mencionar que hay una tumba en el atrio de la Iglesia con una representación
de un baldaquino, algo único en Galicia.
- Iglesia de San Martín de Meis, Os Cruceiros. Pontevedra.
Del baldaquino de esta iglesia poco se conserva actualmente. Dos tableros,
inscripciones y piezas sueltas, todo en muy mal estado. El primer tablero con
arco conopial representaba una anunciación, como curiosidad el facistol estaba
formado por una columnilla románica. El segundo tablero de arco conopial y
cornisa saliente con flores representaba el martirio de San Sebastián. Entre
otros restos destacan dos imágenes, una de un santo franciscano (San
Francisco) y una reina (Santa Isabel). Dos escudos uno de ellos de los
Sotomayor, empotrados en la fachada principal y una columnilla de sección
poligonal. De las inscripciones sabemos que tenían caracteres góticos, gracias
a estas conocemos una fecha (1543). La primitiva iglesia románica tuvo
grandes reformas en el 1700 y de época actual, estas dieron lugar a la
destrucción de la capilla que aluden las inscripciones y por lo tanto donde
estuvo el baldaquino.
- Iglesia de San Salvador de Meis, A Igrexa. Pontevedra.
Se aprecian cuatro dinteles con arco conopial y crestería como remate en un
estado de conservación bastante óptimo y en el caso de los cuatro se puede
interpretar bien las representaciones iconográficas.
El primer dintel: El nacimiento de Cristo, aparece San José arrodillado en la
parte izquierda y delante la mula y el buey que se colocan sobre el arco, en la
zona izquierda está el niño Jesús sobre paja sobre la curva del arco y en el
extremo la Virgen. Muy similar al nacimiento de San Breixo de Arcos de Furcos
en Cuntis.
El segundo dintel: la Adoración de los Reyes Magos, representación muy
similar al resto de adoraciones en los baldaquinos gallegos. Como peculiaridad
se ve a un rey entregar la ofenda por encima del vértice del arco y la Virgen se
dispone sentada en majestad.
El tercer dintel: se representa un descendimiento, el cuerpo de cristo sobre el
regazo de su madre (una piedad) mientras que le sostiene la cabeza uno de los
piadosos varones, el otro le sostiene las piernas. En el lado derecho San Juan
con aureola.
El cuarto dintel: representa la Batalla de Clavijo según interpretaciones
populares. En la derecha un soldado barbudo a caballo con espada y en la
izquierda soldado a pie con espada y escudo, separados ambos por el vértice
del arco decorado por un serafín.
- Mourente, Pontevedra.
Se tiene constancia de un dintel que perteneció a un baldaquino, acutalmente
se ubicaba en la casa de Benito Estévez que posteriormente sería de Fernando
Fernández. Presentaba un arco conopial con bolas, frondas y macolla, en el
remate tenía flores de cuatro pétalos, a la izquierda a Santiago Peregrino con
sombrero, bordón y zurrón. Llevaba la palma del martirio. A la izquierda San
Pedro. Actualmente se da por desaparecido y solo se conserva un dibujo de
Alfredo Souto en el Museo de Pontevedra.

- Iglesia de Santa María de Mourente.


Cinco fragmentos en muy mal estado, la piedra está muy erosionada y hay
gran presencia de líquenes que impiden una buena lectura.
Primer dintel: dos fragmentos formarían el primer dintel que representa una
anunciación, representación típica de la virgen con atril y ángel con filacteria.
Segundo dintel: dos fragmentos con el mismo tema de la anunciación. Por
último un trozo que formaría parte del tercer dintel.

- Iglesia de San Vicente de Nogueira, Meis. Pontevedra.


Fragmento que se encuentra en el campanario, es la parte derecha de un dintel
que representaba un nacimiento como el de San Vicente de Meis. No he
encontrado documentación fotográfica.

- Iglesia de San Esteban de Pedre, Cercedo. Pontevedra.


Se conservan dos paneles, uno entero y el otro partido en el atrio de la iglesia.
El primer dintel, el que está entero no tiene arco, decoración en la moldura de
ondas o bolas raídas. Se representa una adoración de los reyes magos. El
fragmento del otro dintel tenía un arco conopial, se representa a Cristo
crucificado y a sus lados a la Virgen María y a San Juan.

- Pontearnelas, Meis. Pontevedra.


Dos dinteles encontrados en una casa del 1913 y se desconoce de dónde
procede. En primer dintel empotrado en la fachada representa una Adoración
de los Reyes, presenta arco conopial con florón y la cornisa decorada con
bolas y sobre esta cornisa una crestería. En segundo dintel representa el
martirio de San Sebastián, también con arco conopial, bolas en la cornisa. Este
dintel presenta ciertas similitudes con el del baldaquino de San Mariño de Meis,
seguramente realizados por el mismo taller por la cercanía geográfica de
ambos lugares.

- Pontevedra ciudad.
Un dintel que perteneció a un baldaquino del antiguo cementerio de San
Bartolomé, que después se trasladó a la capilla de la Virgen del Camino en la
Iglesia de la Virgen Peregrina y actualmente se encuentra en el Museo de
Pontevedra.
Este tablero presenta dos arcos conopiales y remata en una crestería ciega,
cabe destacar que se encuentra recortado por las esquinas superiores,
seguramente estuvo empotrado en un arco como los dos dinteles de San
Roque de Caldas. Representa la Quinta Angustia o una piedad acompañada de
las dos Marías una de ellas recortada y San Juan, en el lateral derecho se
aprecia una cruz y la corona de espinas, vemos los “piadosos varones” que uno
le sujeta la cabeza y otro los pies. Representación típica en baldaquinos
gallegos de la Edad Media.
- Pontevedra, Santiago del Burgo.
En la salida del Puente del Burgo en el Camino de Santiago había un crucero
dedicado al apóstol cubierto por un baldaquino. Se tiene constancia del
baldaquino gracias a los dibujos del pintor Pier maría Baldi, que acompañó al
duque de Toscana Cosma de Médicis en su viaje por Galicia en 1669. No se
conserva documentación fotográfica.

- Iglesia de San Francisco. Pontevedra ciudad.


Se conoce que hubo un baldaquino sobre la tumba del Fray Juan de Navarrete
en la iglesia del convento de San Francisco. Gracias al testimonio de Ambrosio
Morales que hablaba de: “una piedra llama más delicadamente grabada y,
sobre ella, en columnas altas, un tabernáculo de piedra bien laborada”. No hay
restos de este baldaquino. No han aparecido restos.

- Iglesia de San Pedro de Rebón, Moraña. Pontevedra.


Dos tableros rectangulares, no presentan arco conopial, la cornisa está
decorada con bolas y el remate con una crestería de arcos cruzados con
palmetas. En uno de los dinteles se representa el Santo Entierro, Cristo
sujetado por los piadosos varones uno a cada lado (cabeza y pies). Cristo
ocupa todo el largo del dintel y detrás de él, las tres marías, una llorando con
una especia de pañuelo en las manos y las otras dos cogiéndole el brazo y la
mano de la misma manera que lo hace San Juan. San Juan y la Virgen
aparecen con aureola. En el otro dintel se representa la izquierda a San Roque
con un ángel y el perro, en el centro a Santa Catalina con la rueda y la espada
y al lado derecho Santa Lucía con la bandeja con los ojos y la palma. Los tres
santos aparecen representados con los atributos relacionados con el martirio.
Lo más curioso de ambos tableros de piedra es que supuestamente presentan
la policromía original, si esta es la original se encuentra en muy buen estado.
- Iglesia de Santa María de Sacos, Cotobade. Pontevedra.
En esta iglesia románica parroquial se conservan tres dinteles y cuatro basas
con rombos procedentes de un baldaquino. El primer dintel se encontraba ante
la mesa del crucero, presenta arco conopial que termina en roseta y crestería
en el remate. Representa una anunciación, representación más vista dentro de
los baldaquinos gallegos. El segundo dintel se encontraba empotrado en una
hornacina del muro del fondo del cementerio, fue cortado por el lado izquierdo,
presenta una crestería de arcos entrelazados, la moldura del perímetro está
decorada con bolas y en la zona baja presenta dos arcos, característicos los
dos vamos que tiene en el medio como en el de San Cibrián de Mouriscados
en Mondaríz. Se representa una coronación, podemos ver que la Virgen separa
ambos arquillos y lleva al niño en brazos, dos ángeles que la coronan y a figura
de un joven a la izquierda. El tercer dintel se desconoce dónde estuvo pero
seguramente empotrado en un muro, presenta un arco conopial con cuatro
arquillos colgantes en el intradós. Si leemos de izquierda a derecha, primero
una figura humana que puede ser uno de los donantes, después una Virgen
arrodillada, en el medio tres animales (perros o ciervos) alrededor de una pila
que simbolizan el emblema de la sed del Agua de la Vida, seguimos hacia la
derecha y vemos un San Pedro con las llaves arrodillado y en el extremo otra
figura que puede ser otro donante. Se supone que estos tres dinteles se
encuentran en esta iglesia pero como fuente documental visual solo he
encontrado dos dibujos de Enrique Campos de principios del siglo XX que se
encuentran en el Museo de Pontevedra.
- Iglesia de San Pedro de Vilalonga, Sanxenxo. Pontevedra.
En el Museo de Pontevedra se conservan tres dinteles y fragmentos de
columnas poligonales todo perteneció al baldaquino de San Pedro de
Vilalonga. Tras buscar imágenes solo he encontrado expuestos dos dinteles en
una de las salas del sexto edificio del museo. En las fotografías del libro
“Baldaquinos Gallegos” de Jose Filgueira y Jose Ramón, los dinteles están
apoyados sobre los fragmentos de columnas poligonales, seguramente en las
ruinas de Santo Domingo ya que parece que son en un exterior. Fueron
donados al museo en el 1895.
El primer dintel está rebajado a los laterales seguramente para encajar con
otras piezas o en un muro, en la parte inferior tiene un arco conopial con
macolla en el vértice y cardinas (adornos del periodo gótico esculpidos en
piedra en forma de hojas de cardo). Se representa una anunciación como en la
Iglesia de Santa María de Curro con los caracteres góticos en la filacteria. Este
tablero es el que no he encontrado ninguna fotografía ni en la sala de
exposiciones del museo.
El segundo dintel presenta dos arcos conopiales que terminan en una piña.
Entre los dos dinteles se representa un castillo almenado de dos cuerpo con
llaves entrecruzadas que pueden aludir a San Pedro el patrón de la Iglesia de
donde provienen. En los extremos dos escudos con los peces de aguja en el
centro y las hojas de los Figueroa en la moldura, se supone que son los
escudos de armas de la familia Gago.
El tercer dintel presenta dos arcos conopiales, dos perforaciones a los lados y
está fracturado por el medio. Representación típica de la Adoración de los
Reyes Magos. Estos dos dinteles se encuentran expuestos en la sala “Del
Gótico al Renacimiento en Galicia, S. XIV-XVI.”.

- San Andrés de Xeve, Capilla de San Roque. Pontevedra.


Tablero cercano a un crucero en el exterior de la capilla de San roque,
representa una anunciación típica, según el dibujo de Enrique Campo que se
conserva en el Museo de Pontevedra el arco conopial llegaría hasta el remate
con la crestería. Perteneció al lado derecho de un dintel del baldaquino por la
faja decorada que cierra el fragmento.

6. BALDAQUINO BARROCO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.


EVOLUCIÓN HACIA EL BARROCO.

Durante los siglos XV y XVI se realizaron todos los baldaquinos mencionados


anteriormente en la provincia de Pontevedra. Esta tipología artística evoluciona
en el barroco gallego, el ejemplo que marca el inicio de la evolución es el
baldaquino barroco de la Catedral de Santiago de Compostela, el que nos
encontramos actualmente en la capilla mayor.
En 1655 Felipe IV dona a la Catedral una colgadura de paños bordados,
trepados y pintados, tras esta donación se introducen en la catedral las
columnas salomónicas por el Maestro Cabrera para la Capilla de las Reliquias
influenciado por el Altar de San Pedro de Roma realizado por Bernini. Con esto
surge la idea de sustituir el altar de Fonseca por uno que superase al
baldaquino de Roma.
La idea y dibujos iniciales son de Canónigo Fabriquero Vega y Verdugo,
introduce con estos bocetos el barroco. Dirigió la obra Domingo de Andrade
desde 1644 hasta el 1672 aunque necesitó trabajos posteriores.
Gracias a Andrade se logró realizar un baldaquino “aéreo”, es decir, no
soportado por las columnas directamente, algo que superó la obra de Bernini.
Hablar del baldaquino de domingo de Andrade. El baldaquino se presenta
como suspendido en el aire poyado sobre el hombro de cuatro parejas de
ángeles, estos apoyan sus pies en el entablamento de las cuatro columnas
salomónicas. La parte superior del baldaquino está formado por una pirámide
de tres cuerpos, el primero flanqueado por los símbolos de las virtudes, el
segundo con la imagen de Santiago Caballero y el último rematado con
ángeles portadores de banderas y un pináculo con estrellas.
Además del barroco, también en el neoclasicismo se realizaron baldaquinos
como el de la Catedral de Lugo. En Pontevedra nos encontramos con un
baldaquino tardío de la corriente artística “neomedievalismo romántico”, se
encuentra actualmente en el Cementerio Municipal, inspirado en los
baldaquinos italianos del Renacimiento.
7. CONLCUSIÓN.

Esta manifestación artística que presenta su auge en la provincia de


Pontevedra en la Edad Media. Seguramente los baldaquinos y sus restos que
tenemos hoy en día son una pequeña parte de todos los que se realizaron en
su momento. Es importante decir que al ser realizados en piedra muchas
piezas se utilizaban para la reconstrucción de las iglesias o para realizar
ampliaciones, de este modo no se necesitaría material nuevo. Estas obras
realizadas en las iglesias fueron alrededor de los siglos XVII y XVIII, en esta
época el baldaquino ya no tenía la misma fama y para la población estaban
anticuados.
El gran problema es la falta de conservación del patrimonio y obras artísticas,
hasta no hace mucho no había ese interés por conservar ni tener por lo menos
un inventario con todas las obras que pertenecen a una iglesia.
Gracias a los estudios y a las investigaciones realizadas por el “Seminario de
Estudos Galegos” actualmente podemos conocer más sobre esta tipología
artística, por desgracia, la gran mayoría de baldaquinos no se encuentran en su
estado natural, solo encontramos restos como dinteles o columnas. Es
importante conocer las características formales de estos baldaquinos,
sobretodo la representación escultórica en relieve por si aparecen o se
encuentran otros fragmentos poder identificarlos y agruparlo junto a los
baldaquinos pétreos de la baja Edad Media.

8. GLOSARIO.

Colgadura: Tapiz o tela con que se cubren y adornan paredes, fachadas,


balcones y otros espacios; en la actualidad se suelen utilizar con motivo de
alguna celebración o fiesta.

Filacteria: (Banda con inscripciones o leyendas que se coloca en la parte


superior o inferior de retablos, pinturas o esculturas y que se representa como
si fuera de tela, pergamino, etc., con las extremidades enrolladas).

Edículos: Templete que sirve de tabernáculo, relicario, etc.

Florón: Representación artística abultada de una flor o de un conjunto de hojas


o de ambos.

Nacela: La nacela es una moldura que arranca vertical y cóncava para


desarrollarse después en un cuarto de cilindro convexo.

Arco conopial: El arco conopial es un tipo de arco algo apuntado, pero que
tiene una escotadura en la clave, de modo que esta tiene un vértice hacia
arriba. Se encuentra formado por dos arcos de cuarto de circunferencia
cóncavos en los arranques y dos convexos.

Pradela: Parte inferior de un retablo de pintura o escultura.

Dintel: Viga, madero u otro elemento horizontal que, apoyado sobre las jambas,
cubre el vano de una puerta o ventana, y sirve de sostén del muro superior.

Atrio: Patio abierto situado a la entrada de algunas iglesias, templos o palacios,


que generalmente tiene forma rectangular y está rodeado de columnas.

Frondas: Conjunto de hojas y ramas de un grupo de árboles o arbustos.

Crestería: Adorno hecho en la piedra, el metal o la cerámica en forma de


crestas de gallo caladas que se utilizó en la Edad Media y en el Renacimiento
para rematar las partes altas de los edificios.

Macolla: Conjunto de vástagos que nacen de la base de un mismo pie en


manojos o penachos.

Cardinas: a los adornos del periodo gótico esculpidos en piedra en forma de


hojas de cardo, de donde deriva su nombre. Son un tipo particular del crochet.

Columnas salomónicas: torsa o entorchada es una columna con fuste de forma


helicoidal, que se utilizó fundamentalmente en Europa y en América en
la arquitectura barroca. Recibe su nombre por la creencia de la época en que
así fueron las columnas del Templo de Salomón.

Tabernáculo: En la religión católica, sagrario donde se guarda el pan


consagrado en la Eucaristía.

Serafín: De acuerdo con teología cristiana, los primeros de los nueve coros o


tipos de "espíritus bienaventurados" de la angelología cristiana. Pertenecen al
orden más alto de la jerarquía más elevada.

Lis[Link] la arquitectura, filete o faja lisa, larga y estrecha que constituye un


elemento de la moldura.

Hornacina: Hueco semiesférico practicado en una pared, un retablo u otra


superficie, y en el cual se coloca una estatua, una imagen o un adorno.

Sayones: Verdugo que ejecutaba las penas a que eran condenados los reos.
Dentellones: Adorno con forma de paralelepípedo rectángulo que, formando
una fila, se colocan en la parte superior del friso del orden jónico y en otros
miembros arquitectónicos.

9. BIBLIOGRAFÍA.

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Gallegos. A Coruña: EDITORIAL ATLÁNTICO.
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Tomo IX. Arte Medieval II. España: HÉRCULES DE EDICIONES.
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