es un dios de hojalata
Fabrica mentiras sin sospechas.
Viola los sentimientos con un lenguaje lejos de dudas
se exhibe en el pozo de sus pasiones, con furia salvaje.
Y yo, en el fondo de su barrizal
soy incapaz de decir ¡basta!
porque cerca de su boca todo es un mal menor.
Me integró en su biografía desnuda y cruda
a contraluz, sin ética ni escrúpulos.
Pero ya ha sucedido.
Esta historia, me temo,
me dejará un rastro de su cruel magnetismo
y muchas nauseas.
Siempre será un dios de hojalata.