Juan Tomás Celigüeta: Urso de Nálisis Structural
Juan Tomás Celigüeta: Urso de Nálisis Structural
El objetivo de este libro es servir como material de base para un curso de análisis de estructuras,
presentando para ello los fundamentos teóricos y la aplicación práctica de los distintos métodos
de cálculo existentes. Está orientado a estudiantes de ingeniería superior que deseen adquirir
unos conocimientos sólidos de análisis estructural, aunque puede emplearse también como
libro de consulta por los profesionales que desarrollen su actividad en este campo. El texto se
limita al cálculo estático de estructuras reticulares ya que, por la importancia práctica de éstas
en ingeniería y construcción, su estudio representa el primer paso fundamental del análisis de
estructuras.
El texto está organizado en un total de catorce capítulos, cada uno de los cuales presenta de
forma rigurosa un tema determinado. Al final de cada capítulo se incluyen diversos ejercicios
resueltos, que permiten comprender mejor la aplicación de los fundamentos teóricos.
Asimismo, se incluyen una serie de enunciados de problemas para su resolución.
El primer capítulo está dedicado a efectuar una introducción al análisis estructural, describiendo
los tipos básicos de estructuras y los métodos de análisis existentes. El capítulo 2 se dedica a la
exposición de los teoremas fundamentales empleados en el cálculo de estructuras. Se repasan
los conceptos básicos de elasticidad y en base a ellos se formulan los teoremas fundamentales
relativos al equilibrio estático de sólidos.
Los capítulos 3 a 6 se dedican al estudio de las tipologías estructurales más habituales: celosías,
vigas, pórticos y arcos. Para cada una de ellas se analizan en primer lugar sus condiciones de
estabilidad y determinación estática. A continuación, se presentan la teoría básica que rige su
comportamiento y los distintos métodos de cálculo disponibles, tanto para esfuerzos en los
elementos como para deformaciones. Se hace especial hincapié en el método de flexibilidad,
para el cual se presenta una formulación unificada que permite su empleo sistemático.
Al método de rigidez se le dedican los capítulos 7 y 8. Hoy en día es el universalmente empleado
en los programas de computador, y sin embargo sus fundamentos y su desarrollo práctico suelen
ser a veces menos conocidos que otros métodos, como el de flexibilidad. Por esta razón se ha
efectuado una presentación rigurosa y completa del método, comenzando por sus fundamentos
teóricos, para a continuación efectuar un desarrollo detallado de los distintos pasos de su
aplicación práctica. Se incluye la descripción de las propiedades de rigidez de los elementos más
importantes, tanto para estructuras planas como espaciales, incluyendo temas avanzados como
son la energía debida al esfuerzo cortante, el descentramiento de los nudos, etc. Se describe
asimismo el proceso a seguir para tratar todo tipo de acciones exteriores, como fuerzas sobre
las barras, variaciones de temperatura, errores en la geometría de los elementos, fuerzas de
pretensión, etc. Las condiciones de ligadura se tratan también en detalle, incluyendo el estudio
de movimientos de los apoyos, apoyos inclinados, apoyos elásticos…
Se incluye asimismo un capítulo dedicado a temas avanzados relativos al método de rigidez: una
descripción de la condensación estática de grados de libertad y una introducción teórica al
análisis por subestructuras.
En el capítulo 9 se presenta el estudio de estructuras simétricas, y en el capítulo 10 el cálculo de
líneas de influencia, es decir de la variación que sufren los esfuerzos y deformaciones cuando
i
las cargas actuantes varían su punto de aplicación. En el capítulo 11 se estudian las vigas
apoyadas sobre una fundación elástica: en primer lugar, se presenta la teoría básica de su
comportamiento, y continuación una solución empleando el método de rigidez.
Se ha incluido un capítulo que describe el método de la distribución de momentos, o de Cross,
que tanto auge tuvo antes de la generalización del uso de los ordenadores. Aunque haya caído
en desuso hoy en día, resulta de interés conocer los fundamentos teóricos de este método y su
relación con los otros métodos de cálculo.
El último capítulo se dedica a efectuar una introducción a la estabilidad estructural. En primer
lugar, se estudia en detalle el colapso de elementos aislados, tanto en régimen elástico como
inelástico. A continuación, se estudia la determinación de la carga de colapso global de una
estructura completa, considerando la influencia de los esfuerzos axiales en las características de
rigidez de los elementos estructurales.
Esta tercera edición se difunde bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento –
NoComercial - CompartirIgual 3.0 España (CC BY-NC-SA 3.0 ES), de tal manera que cualquiera
puede hacer uso del material, dentro de los términos de dicha licencia.
Quisiera mostrar mi sincero agradecimiento a todos aquellos que me han ayudado de una u otra
forma. En primer lugar, a tecnun, Escuela de Ingeniería de la Universidad de Navarra, por el
apoyo que me ha prestado para poderme dedicar a la preparación del libro. Gracias a mis
ayudantes en la docencia, Juan Manuel Pagalday y Joseba Gallastegui, por su ayuda en la
preparación de problemas y ejercicios. Asimismo, a José Luis Arzalluz, por sus pacientes
explicaciones sobre el funcionamiento de las librerías MFC.
Finalmente, un agradecimiento muy especial a mi mujer y mis hijos por el apoyo y el ánimo que
siempre he recibido de ellos, sin los cuales esta obra no hubiese sido posible. Estoy en deuda
con ellos por las numerosas horas que les he quitado para dedicarlas a escribir este libro. En
particular debo expresar un reconocimiento especial a mi hijo Jose Mari por su paciente lectura
del manuscrito y sus numerosas observaciones y sugerencias, y a mi hijo Iñigo por su inestimable
ayuda en el desarrollo de los programas de ordenador que acompañan al libro.
ii
Contenido
Capítulo 3 Celosías 48
3.1 Introducción 48
3.2 Condiciones de estabilidad 49
3.3 Clasificación de las celosías planas 51
3.4 Clasificación de las celosías espaciales 53
3.5 Métodos de análisis para celosías isostáticas 58
3.6 Estudio de la barra articulada 67
3.7 Cálculo de celosías hiperestáticas por el método de flexibilidad 70
3.8 Cálculo de deformaciones 74
3.9 Errores en la longitud de las barras 77
3.10 Interpretación física del método de flexibilidad 78
3.11 Ejercicios resueltos 81
3.12 Bibliografía 91
3.13 Problemas 92
iii
Contenido
iv
Contenido
v
Contenido
vi
Contenido
vii
1
Introducción al análisis
estructural
1
Introducción
1Galileo Galilei, “Discorsi e dimostrazioni matematiche intorno à due nuove science”, 1638. Traducción al inglés: The
Macmillan Company, New York, 1933.
2
Introducción
3
Introducción
4
Introducción
• Cerchas o celosías. Están formadas por elementos articulados entre sí, y con cargas actu-
antes únicamente en los nudos. Los elementos trabajan a esfuerzo axial, y no hay flexión
ni cortadura. Por su disposición espacial pueden ser planas o tridimensionales.
• Vigas. Están formadas por elementos lineales unidos rígidamente entre sí, y que pueden
absorber esfuerzos de flexión y cortadura, sin torsión. También pueden absorber
esfuerzo axial, pero éste está desacoplado de los esfuerzos de flexión y cortadura, en la
hipótesis de pequeñas deformaciones.
• Pórticos planos. Son estructuras compuestas por elementos prismáticos, unidos
rígidamente entre sí, y dispuestos formando una retícula plana, con las fuerzas
actuantes situadas en su plano. Estas estructuras se deforman dentro de su plano y sus
elementos trabajan a flexión, cortadura y esfuerzo axial.
• Pórticos espaciales. Son similares a los anteriores, pero situados formando una retícula
espacial. Sus elementos pueden trabajar a esfuerzo axial, torsión y flexión en dos planos.
• Arcos. Son estructuras compuestas por una única pieza, cuya directriz es habitualmente
una curva plana. Absorben esfuerzos axiales, de flexión y de cortadura. Como caso
general existen también los arcos espaciales, cuya directriz es una curva no plana. En
muchas ocasiones los arcos se encuentran integrados en otras estructuras más
complejas, del tipo pórtico plano o espacial.
• Emparrillados planos. Son estructuras formadas por elementos viga dispuestos
formando una retícula plana, pero con fuerzas actuantes perpendiculares a su plano. Se
deforman perpendicularmente a su plano, y sus elementos trabajan a torsión y flexión.
La figura 1.1 muestra algunos ejemplos de los tipos anteriores.
5
Introducción
Arco plano
6
Introducción
7
Introducción
θ1 θ2 θ
θ ∆X
∆X ∆X
RY RY RY
Apoyo articulado
No permite ningún tipo de desplazamiento, y su reacción es una fuerza de dirección arbitraria,
que equivale a dos fuerzas según dos ejes ortogonales. Este apoyo no influye en el giro de la
estructura, que puede tener uno o varios giros, en función de la forma en que los distintos
elementos estructurales se unen al nudo (figura 1.3).
θ1 θ2 θ
RY RY RY
RX RX
RX
Empotramiento
No permite ningún desplazamiento ni el giro. Su reacción son dos fuerzas (𝑅𝑅𝑋𝑋 , 𝑅𝑅𝑌𝑌 ) contenidas
en el plano de la estructura, y un momento M perpendicular a él (figura 1.4).
8
Introducción
RY
RX
Empotramiento deslizante
Permite únicamente el desplazamiento en una dirección, pero impide el desplazamiento en la
dirección perpendicular y también el giro. Se trata por lo tanto de un caso particular del
empotramiento, pero que permite el deslizamiento en una dirección determinada. Su reacción
es una fuerza perpendicular al eje de deslizamiento 𝑅𝑅𝑋𝑋 , y un momento M perpendicular al plano
de la estructura (figura 1.5). Este tipo de apoyo no suele encontrarse habitualmente en la
realidad, pero aparece cuando se emplean simplificaciones para considerar la simetría de una
estructura.
∆Y
M
RX
Apoyo flexible
El apoyo flexible está constituido por un punto de la estructura que está unido a la sustentación
mediante uno o varios muelles, como se muestra en la figura 1.6. En general puede haber
constantes de rigidez distintas en cada dirección, pudiendo ser cero en alguna de ellas (dirección
libre). Asimismo, el apoyo elástico puede coexistir con otras condiciones de ligadura.
θ1 θ2
θ ∆Y
∆Y
∆X
9
Introducción
la reacción de la sustentación es la que hace que este nudo se considere a veces como un apoyo,
aunque como se ha dicho no lo es. Se trata por lo tanto de un nudo de la estructura como
cualquier otro, al que llegan una serie de elementos estructurales y además el muelle, que debe
considerarse como uno más. En este sentido, siempre se considerarán aquí los muelles como
elementos estructurales, y se les dará el mismo tratamiento que a los demás.
Z
RZ
RX RY
X
Y
RZ
Y
10
Introducción
V
Y
X H
MV
∆ MT
ML
T
Figura 1.10 Empotramiento deslizante.
V
Y
MV
X ∆
MT
θ T
Figura 1.11 Empotramiento deslizante cilíndrico.
11
Introducción
fuerzas y un momento en el caso plano. En este caso todas las deformaciones de los
elementos unidos son iguales.
• Mediante uniones imperfectas, que permiten un cierto movimiento relativo entre los
elementos unidos. Estas uniones imperfectas se obtienen a base de anular la capacidad
de transmisión de alguno de los esfuerzos que podrían ser transmitidos entre los
elementos. Al eliminarse esta capacidad de transmitir algún esfuerzo, aparece un
movimiento relativo entre los elementos, en la dirección del esfuerzo anulado.
Se denominan condiciones de construcción a estas condiciones de esfuerzo nulo impuestas a las
uniones entre los elementos de la estructura. Su presencia juega un papel muy importante en
la estabilidad de la estructura, y en su naturaleza isostática o hiperestática.
La tabla 1.1 muestra los tipos más importantes de condiciones de construcción.
∆1 ∆2
Deslizadera Esfuerzo cortante
∆1
Deslizadera axial Esfuerzo axial
∆2
Ejemplo
En un nudo totalmente articulado de una estructura plana, al que llegan n barras, el número de
condiciones de construcción es n-1. La ecuación n-sima es la ecuación estática de suma de
momentos nulos en el nudo.
M1=0 M2=0
M3=-M1-M2=0
12
Introducción
13
Introducción
Ejemplos
Las estructuras planas de la figura siguiente tienen ambas r=q=3. Sin embargo, la estructura de
la izquierda es estable e isostática, ya que las tres reacciones son independientes, mientras que
la estructura de la derecha es inestable, pues las tres reacciones se cortan en un punto (el apoyo
de la izquierda).
A B
Hiperestática
Las estructuras siguientes tienen ambas r=q=3, pero su situación es muy diferente, pues la
disposición de las reacciones produce inestabilidad de distinto tipo. Esta inestabilidad está unida
a una hiperestaticidad en otra dirección, de tal manera que el cómputo total de reacciones hace
parecer que la estructura es isostática.
14
Introducción
1.8 BIBLIOGRAFÍA
1. Argüelles Álvarez, R., y Argüelles Bustillo, R., Análisis de Estructuras: Teoría, Problemas y
Programas, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1996.
2. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
3. Oravas, G. A., McLean, L., Historical Development of Energetical Principles in
Elastomechanics, Applied Mechanics Review, Parte I, Vol. 19, Nº 8, pp. 647-658, Agosto
1966.
4. Oravas, G. A., McLean, L., Historical Development of Energetical Principles in
Elastomechanics, Applied Mechanics Review, Parte II, Vol. 19, Nº 11, pp. 919-933,
Noviembre 1966.
5. Timoshenko, S. P., History of Strength of Materials, McGraw-Hill, New York, 1953.
6. Timoshenko, S. P., y Young, D. H., Teoría de las Estructuras, Ed. Urmo, Bilbao, 1974.
7. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
8. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
15
2
Teoremas fundamentales
2.1 INTRODUCCIÓN
En este capítulo se presentan los teoremas fundamentales en que se basa el análisis estructural.
Su estudio se hace desde la óptica de la mecánica de sólidos, considerando un medio continuo,
con lo que se obtienen expresiones muy generales, aptas para ser empleadas tanto en el análisis
de estructuras discretas como continuas.
Se considera aplicable la hipótesis de pequeñas deformaciones: la posición deformada del sólido
coincide con la posición sin deformar, con lo que las ecuaciones de equilibrio estático se pueden
plantear en la configuración inicial del sólido, que es conocida.
Se supone en principio un comportamiento elástico del material, pero los desarrollos se hacen
con la mayor generalidad posible, obteniéndose en ocasiones expresiones válidas para casos
elásticos lineales o no lineales.
16
Teoremas fundamentales
P1
qvx qsx
P
qv qvy qs qsy P 2 (2.1)
...
qvz qsz
PN
qsz
P1 ∆1
qsy ∆3 uz
qvz qsx
qvy uy
ux
qvx ∆2
P2
ux
u uy (2.2)
u
z
y cuyas tres componentes son función de las coordenadas del punto (x,y,z). Se define asimismo
un vector ∆, que contiene los valores que adopta el campo de deformaciones u en los puntos de
aplicación y en la dirección de las fuerzas y momentos puntuales aplicados. Es decir que ∆
contiene las deformaciones del sólido medidas en la dirección de las fuerzas y momentos
aplicados, considerados como escalares.
1
2 (2.3)
...
N
2.2 TRABAJO
El trabajo efectuado por las fuerzas puntuales P, cuando su punto de aplicación se deforma una
cantidad ∆, tiene la expresión:
WP PT d (2.4)
Si el sólido es elástico lineal, existe una proporcionalidad entre deformaciones y fuerzas a través
de una matriz k que mide la rigidez del sólido:
P k (2.5)
17
Teoremas fundamentales
Para las fuerzas distribuidas de volumen y superficie se define el trabajo unitario, o trabajo
efectuado por unidad de volumen o de superficie, según corresponda por el tipo de fuerza, como
(figura 2.2):
u u
W0 qTv du qTs du (2.7)
0 0
qv
W0
u
El trabajo producido por las fuerzas de volumen y superficie Wd sobre todo el sólido es la integral
del trabajo unitario al volumen o a la superficie correspondiente. En régimen lineal su expresión
es:
1 1
Wd
2 v
qTv udv qTs uds
2 s
(2.9)
El trabajo complementario efectuado por todas las fuerzas puntuales tiene la expresión:
P
WP* T dP (2.11)
En el caso lineal existe proporcionalidad entre deformaciones y fuerzas, por lo que el valor del
trabajo complementario es:
18
Teoremas fundamentales
1 T
WP* P (2.12)
2
que, como puede comprobarse es igual al trabajo de las fuerzas WP dado por (2.6).
qv
W0v*
1 T 1
W0* u qv uT qs (2.14)
2 2
El trabajo complementario producido por las fuerzas de volumen y superficie en todo el sólido
es la integral, a su volumen o superficie, del trabajo unitario correspondiente. Su expresión en
régimen lineal es:
1 1
Wd*
2 v
uT qv dv uT qs ds
2 s
(2.15)
que, como puede comprobarse es igual al trabajo de las fuerzas Wd dado por (2.9).
19
Teoremas fundamentales
Esta expresión es válida tanto en régimen lineal como en régimen no lineal (figura 2.4).
P P
δP
δW W* δW *
W
∆ ∆
δ∆
Figura 2.4 Trabajo y trabajo virtual. Figura 2.5 Trabajo virtual complementario.
20
Teoremas fundamentales
f
∆s n
siendo:
An el área de la base del tetraedro,
n el vector unitario normal a la base del tetraedro,
Ai el área de la cara i del tetraedro,
t n el vector tensión sobre la base del tetraedro,
t i el vector tensión en la cara i del tetraedro.
-t1
n
-t2 tn
2
1
-t
3
Ai An ni i 1, 3 (2.20)
A su vez cada vector tensión t i se puede expresar 2 en función de los tres vectores de la base ui
en la forma:
t i ij u j i, j 1, 3 (2.22)
1 En los desarrollos siguientes se emplean indistintamente las denominaciones X,Y,Z o 1,2,3 para los ejes coordenados.
2 Con notación de subíndices, se emplea el criterio de la suma en los índices mudos.
21
Teoremas fundamentales
siendo ij las componentes del vector tensión t i en la cara i según los tres ejes. Sustituyendo
en la ecuación de equilibrio se obtiene:
t n 1 j u j n1 2 j u j n2 3 j u j n 3 (2.23)
t n ij ni u j (2.24)
Esta es la denominada fórmula de Cauchy, que proporciona el valor del vector tensión en una
dirección cualquiera dada por el vector ni . Esta fórmula introduce el tensor de tensiones ij e
indica que multiplicando este tensor por el vector unitario de una dirección n se obtiene el
vector de tensiones en dicha dirección. Así pues, el tensor de tensiones caracteriza la totalidad
del estado de tensiones del material en el punto considerado y es independiente de la dirección
en que se mida.
La representación de la fórmula de Cauchy en notación de subíndices y matricial es:
t jn ij ni tn T n (2.25)
• El vector tensión se equilibra en el interior del sólido con el vector tensión en la cara opuesta
de la sección de corte, que es igual y de sentido contrario.
• En la superficie exterior del sólido (figura 2.8) el vector tensión se equilibra con las fuerzas
exteriores aplicadas sobre ella:
qs t n (2.26)
tn qs
1 ui u j
ij (2.28)
2 x j x i
Se observa que es un tensor simétrico, por lo que sólo seis de sus componentes son distintas.
22
Teoremas fundamentales
Este tensor se emplea bien como tensor, tal y como se ha definido, o bien como un vector ε, que
agrupa sólo las seis componentes distintas. Cuando se usa como vector, para las tres
componentes de cortadura (aquellas en que i≠j) se emplean las deformaciones ingenieriles γ,
que son el doble de las exactas.
ui ui u j
ii i j ij 2ij i j (2.29)
x i x j x i
11
22
33
(2.30)
12
23
31
El empleo de esta representación simplifica algunos desarrollos posteriores, permitiendo pasar
con sencillez de la notación tensorial a la vectorial.
Equilibrio de fuerzas
Las tres ecuaciones de equilibrio del dominio se pueden expresar como
Las fuerzas en la superficie de dominio se pueden sustituir por su valor en función del tensor de
tensiones mediante la fórmula de Cauchy, quedando:
ji
qvidv x j
dv 0 i 1, 3 (2.33)
V V
ji
qvi x dv 0 i 1, 3 (2.34)
V
j
Como el dominio V es arbitrario el integrando debe ser nulo, con lo que se obtiene:
ji
qvi 0 i 1, 3 (2.35)
x j
23
Teoremas fundamentales
que son las ecuaciones de equilibrio del sólido, expresadas usando el tensor de tensiones como
incógnita.
Equilibrio de momentos
Aplicando el equilibrio de momentos al dominio arbitrario, y tras un desarrollo que se omite, se
obtiene:
ij ji T (2.36)
donde Dijkl es un tensor que define las propiedades del material. Es de orden 4 y por lo tanto
requiere 81 coeficientes para su definición; pero al ser los tensores σ y ε simétricos, el D también
lo es, por lo que sólo requiere 36 términos distintos. Por consideraciones termodinámicas
relativas a la naturaleza reversible del proceso de carga y descarga del material se puede reducir
el número de parámetros requeridos hasta 21. Finalmente, para materiales ortótropos
(materiales con dos direcciones preponderantes) el número de parámetros es de sólo 9; y si el
material es isótropo (materiales con propiedades iguales en todas las direcciones) se demuestra
que sólo son necesarios dos parámetros diferentes para definir el tensor D. Estos parámetros
son habitualmente el módulo de elasticidad E y el módulo de Poisson ν.
En particular se consideran aquí los materiales elásticos, en los cuales se cumple que el proceso
de carga y descarga del material se lleva a cabo siempre por la misma curva; y sea cual sea la
historia de cargas, el material siempre se encuentra en un punto de dicha curva característica
(figura 2.9).
ε
Figura 2.9 Ecuación constitutiva elástica
La expresión de la ecuación constitutiva para un material isótropo elástico, puesta en notación
matricial es:
D (2.38)
24
Teoremas fundamentales
1 0 0 0
1 1
xx 1 0 0 0
1 xx
1
yy yy
1 0 0 0
zz E (1 ) 1 1 zz
1 2 (2.39)
xy (1 )(1 2 ) 0 0 0 0 0 xy
yz 2(1 ) yz
1 2
0 0 0 0 0 zx
zx 2(1 )
1 2
0 0 0 0 0
2(1 )
con la condición de que sea sólo función del estado final de deformación unitaria, es decir que
la integral sea independiente del camino (figura 2.10).
U0
ε
Figura 2.10 Densidad de energía de deformación 𝑈𝑈0 .
Para ello debe cumplirse que el integrando sea una diferencial perfecta, es decir que exista una
magnitud U 0 tal que se cumpla:
U 0
ij (2.42)
ij
25
Teoremas fundamentales
comportamiento elástico, lineal o no, por lo que para todos los materiales elásticos puede
considerarse la existencia de U 0 .
Por lo tanto, puede decirse que la densidad de energía U 0 representa el trabajo efectuado en
una unidad de volumen por las tensiones, al producirse la deformación elástica del sólido. De
hecho, también se suele denominar a la densidad de energía como trabajo interno unitario.
Dado que el trabajo producido por las tensiones es igual a la energía que se acumula en el sólido,
ocurre que la densidad de energía U 0 es la energía elástica acumulada en el sólido por unidad
de volumen.
La densidad de energía puede expresarse en notación de vectores como:
U0 T d (2.43)
En este caso las tres componentes de cortadura del vector ε son las distorsiones ingenieriles γ,
que son el doble de las reales. De esta forma la expresión de U 0 es la misma si se calcula a partir
de la fórmula en notación de tensores (2.40) o de vectores (2.43). Este es uno de los aspectos
que justifican el empleo de las distorsiones de cortadura ingenieriles.
Comprobación:
ij
U0 11d 11 22d 22 33d 33 12d 12 21d 21 ...
0
Los tres términos debidos a la tensión axial (i=j) son iguales en ambos casos. Para cada tensión
cortante hay dos sumandos en el primer caso y sólo uno en el segundo caso, pero se comprueba
fácilmente que ambos son iguales, precisamente por ser la ij 2ij .
ijd ij jid ji ij d ij d ji ijd ij i j (no sumar en i,j)
0 0 0
26
Teoremas fundamentales
σ σ
δU0
U0 U0
ε ε
Figura 2.11 Densidad de energía elástica Figura 2.12 Variación de la densidad de
en un material lineal. energía elástica.
1 1
U
2 v
T D dv T dv
2 v
(2.47)
Ejemplo. Energía acumulada en una pieza sometida a una distribución uniforme de tensiones
provocada por una fuerza axial N, sobre un área A.
27
Teoremas fundamentales
N N
A E EA
1 1 N N 1 N2
2 2 EA A 2 EA
T
U dv Adx dx
Fórmula de Clapeyron
En el caso de un sólido elástico lineal, la energía elástica acumulada U es igual al trabajo
efectuado por las fuerzas exteriores aplicadas, de acuerdo con la fórmula deducida por
Clapeyron en 1833. Para el caso de fuerzas puntuales dicha fórmula se puede poner como:
Pi i 1 T
U WP 2
2
P (2.48)
i
con la condición de que sea sólo función del estado final de tensión, es decir que la integral sea
independiente del camino (figura 2.13). Para ello debe cumplirse que el integrando sea una
diferencial perfecta, es decir que exista una magnitud U 0* tal que se cumpla
Esto implica que las deformaciones unitarias deben poderse obtener como
U 0*
ij (2.52)
ij
28
Teoremas fundamentales
En este caso las tres componentes de cortadura del vector ε son las distorsiones ingenieriles γ,
con el fin de que la expresión (2.53) proporcione el mismo valor que la (2.50).
Es decir que la densidad de energía en un material lineal tiene el mismo valor que la densidad
de energía complementaria.
σ
δσ
U*0 δU*0
ε
Figura 2.14 Densidad de energía y Figura 2.15 Variación de la densidad de energía
densidad de energía complementaria en complementaria.
un material lineal
29
Teoremas fundamentales
1 1
U*
2 v
T D1 dv T dv U
2 v
(2.57)
ij ui
W qvi uidv x j
dv (2.60)
v v
ij ui
uidv
W qvi x
ij x j
dv (2.61)
v j v
Como el sólido está en equilibrio, la primera integral es nula pues su integrando son las
ecuaciones de equilibrio del sólido.
Para desarrollar la segunda integral, se considera la descomposición del tensor gradiente de la
deformación en sus componentes simétrica y antisimétrica:
30
Teoremas fundamentales
ui
ij ij (2.63)
x j
W ij ij ij dv ij ij ij ij dv (2.64)
v v
El segundo término es nulo pues representa el producto interno de un tensor simétrico ij por
uno antisimétrico ij , con lo que se obtiene:
que es la expresión del principio de los trabajos virtuales aplicado a un sólido elástico. El término
de la izquierda es el trabajo virtual de las fuerzas exteriores, mientras que el de la derecha
representa el trabajo virtual interno, esto es, el trabajo virtual que hacen las fuerzas originadas
por las tensiones cuando el campo de deformaciones unitarias sufre una variación virtual, a
tensión constante.
La deducción anterior ha permitido hallar una condición necesaria para el equilibrio, y mediante
un desarrollo similar puede demostrarse que dicha condición es también suficiente (ver Shames
y Dym, 1985).
Se puede por lo tanto enunciar que la condición necesaria y suficiente para que un sólido
deformable esté en equilibrio es que para cualquier variación virtual de las deformaciones
(compatibles con los enlaces) el trabajo virtual de las fuerzas exteriores sea igual al trabajo
virtual interno de las tensiones.
Tal y como se ha obtenido, este principio es válido para cualquier tipo de material, elástico o no,
pues no se ha incluido en él la ecuación constitutiva. Está limitado a pequeñas deformaciones
pues la condición de equilibrio se ha aplicado en el estado sin deformar. También es aplicable a
problemas con grandes deformaciones si el dominio donde se aplica el equilibrio es la situación
deformada.
W U 0dv U (2.67)
v
31
Teoremas fundamentales
Se puede por lo tanto enunciar que la condición necesaria y suficiente para que haya equilibrio,
en una estructura elástica, es que para cualquier desplazamiento virtual (compatible con los
enlaces) el trabajo virtual de las fuerzas exteriores sea igual a la variación de la energía elástica
(figura 2.16).
q σ
σδε=δU0
δW
W U0
u ε
δu δε
Figura 2.16 Interpretación geométrica del principio del trabajo virtual.
Si se aplica una variación virtual a las deformaciones, el potencial de las fuerzas sufre una
variación de valor:
Esta variación coincide con el valor del trabajo virtual cambiado de signo. Aplicando el principio
de los trabajos virtuales se puede poner que, para cualquier desplazamiento virtual:
V W U (2.70)
(U V ) 0 (2.71)
La ecuación (2.71) indica que el potencial total π es estacionario para cualquier desplazamiento
virtual. Queda así demostrado que la condición necesaria para que la estructura esté en
equilibrio es que el potencial total sea estacionario. Por un proceso similar puede demostrarse
que la condición de potencial estacionario es una condición suficiente para el equilibrio.
Se puede por lo tanto enunciar el principio de la mínima energía potencial como: la condición
necesaria y suficiente para que un sólido esté en equilibrio es que el potencial total π sea
estacionario para cualquier variación virtual de las deformaciones. Es decir que, en el equilibrio,
los campos de deformaciones y tensiones y las fuerzas exteriores definen un valor extremo del
potencial total.
32
Teoremas fundamentales
Se puede demostrar también que el potencial total π tiene un valor mínimo en la posición de
equilibrio del sólido, comparado con el valor en cualquier posición vecina admisible (ver Oden,
1980). Por lo tanto, dicha posición es de equilibrio estable.
La variación de las fuerzas de superficie aplicadas en el contorno del sólido se puede poner en
función del tensor de tensiones en dicho contorno mediante la fórmula de Cauchy.
ui ij
W * ui qvidv x j
dv (2.75)
v v
ij u
W * ui qvi dv x i ijdv (2.76)
v
x
j v j
Como el sólido está en equilibrio, la primera integral es nula, pues su integrando es la variación
de las ecuaciones de equilibrio.
Para desarrollar la segunda integral se considera la descomposición del tensor gradiente de la
deformación en sus componentes simétrica y antisimétrica, dada por (2.62). Sustituyendo en la
expresión del trabajo virtual se obtiene:
El segundo término es nulo pues representa el producto interno de un tensor simétrico ij por
uno antisimétrico ij , con lo que se obtiene:
Esta es la expresión del principio del trabajo virtual complementario. El término de la izquierda
es el trabajo virtual complementario de las fuerzas exteriores, mientras que el de la derecha
representa el trabajo virtual complementario interno, esto es, el trabajo virtual complementario
33
Teoremas fundamentales
que hacen las deformaciones unitarias, cuando el campo de tensiones originadas por las fuerzas
exteriores sufre una variación virtual, a deformación constante.
La deducción anterior ha permitido hallar una condición necesaria para el equilibrio, pero
mediante un desarrollo similar puede demostrarse que dicha condición es también suficiente.
Se puede por lo tanto enunciar que la condición necesaria y suficiente para que un sólido
deformable esté en equilibrio es que para cualquier variación virtual de las fuerzas exteriores
(que satisfaga el equilibrio) el trabajo virtual de complementario producido por las
deformaciones sea igual al trabajo virtual complementario interno de las tensiones.
Tal y como se ha obtenido este principio es válido para cualquier tipo de material, elástico o no,
pues no se ha incluido en él la ecuación constitutiva. Está limitado a las pequeñas deformaciones
pues la condición de equilibrio se ha aplicado en el estado sin deformar.
W * U 0*dv U * (2.80)
v
Por lo tanto, la condición necesaria y suficiente para que un sólido elástico esté en equilibrio es
que para cualquier variación virtual de las fuerzas (que cumpla el equilibrio) el trabajo virtual
complementario producido sea igual a la variación de la energía complementaria elástica. La
figura 2.17 muestra las distintas magnitudes involucradas.
q δW * σ
δq δσ
W* U*0 εδσ=δU0*
u ε
Figura 2.17 Interpretación geométrica del principio del trabajo virtual complementario.
Si se aplica una variación virtual a las fuerzas exteriores, el potencial complementario de las
fuerzas sufre una variación de valor:
34
Teoremas fundamentales
Esta variación coincide con el valor del trabajo virtual complementario cambiado de signo.
Aplicando el principio del trabajo virtual complementario se puede poner que, para cualquier
variación virtual de las fuerzas:
(U * V * ) 0 (2.84)
La ecuación (2.84) indica que * es estacionario, para cualquier variación virtual de las fuerzas.
Queda así demostrado que el potencial total complementario es estacionario si la estructura
está en equilibrio, es decir que se trata de una condición necesaria. Por un proceso similar puede
demostrarse que la condición de potencial complementario estacionario es una condición
suficiente para el equilibrio.
Se puede por lo tanto enunciar el principio de la mínima energía potencial complementaria
como: la condición necesaria y suficiente para que un sólido esté en equilibrio es que el potencial
total complementario * sea estacionario, es decir que los campos de deformaciones y
tensiones y las fuerzas exteriores definan un valor del potencial total complementario que
adopte un valor extremo.
Se puede demostrar también que el potencial complementario total * tiene un valor mínimo
en la posición de equilibrio del sólido, comparado con el valor en cualquier posición vecina
admisible. Por lo tanto, dicha posición es de equilibrio estable.
35
Teoremas fundamentales
0 i i
i 0 (2.87)
i 1,N
U
Pi i 0 (2.89)
i 1,N i
Pero al ser la variación de los desplazamientos arbitraria, debe ser cero cada uno de los términos
del sumatorio, es decir:
U
Pi i 1, N (2.90)
i
Esta es la expresión del conocido primer teorema de Castigliano (1879), que es de gran utilidad
para el análisis de estructuras, y que de hecho es la base del denominado método de rigidez. Es
aplicable a sistemas elásticos, con la condición de que pueda expresarse la energía elástica en
función de las deformaciones. En estructuras reticulares formadas por vigas, con las
suposiciones habituales para su análisis, siempre es posible expresar dicha energía en función
de una serie de parámetros de deformación (desplazamientos y giros de los extremos de las
vigas), por lo que este teorema es de gran interés.
*
* 0 Pi P 0
Pi i
(2.92)
i 1,N
36
Teoremas fundamentales
U * 0
P
Pi i Pi
(2.93)
i 1,N i
U * P 0
P
i i
(2.94)
i 1,N i
Al ser la variación de las fuerzas arbitraria, debe ser cero cada uno de los términos del sumatorio,
es decir:
U *
i i 1, N (2.95)
Pi
U
i i 1, N (2.96)
Pi
Esta es la expresión del conocido segundo teorema de Castigliano (1879), de enorme utilidad
para el análisis de estructuras y en particular para el cálculo de deformaciones. De hecho, este
teorema es la base del denominado método de flexibilidad para análisis estructural. Es aplicable
a sistemas elásticos, con la condición de que pueda expresarse la energía elástica
complementaria en función de las fuerzas generalizadas, lo cual es siempre posible en
estructuras reticulares con las suposiciones que habitualmente se hacen para su estudio.
• Sistema A, compuesto por una sola fuerza PA , que produce una deformación AA en su
punto de aplicación A y AB en otro punto B.
• Sistema B, compuesto por una sola fuerza PB , que produce una deformación BB en su
punto de aplicación B y BA en el otro punto A.
PA
A
∆A
B
∆B
A B
A
∆
A ∆B
A PB
B B
Sistema A Sistema B
Figura 2.19 Sistemas de fuerzas y deformaciones recíprocas.
Si se aplican ambos sistemas sobre el sólido, en primer lugar, el sistema A y a continuación el B,
el trabajo que producen es:
1 1
W A,B PAA B B
A PB B PAA (2.97)
2 2
37
Teoremas fundamentales
1 1
W B ,A PB BB PAA A
A PB B (2.98)
2 2
El primer sumando corresponde al trabajo efectuado por la fuerza PB durante su aplicación, el
segundo corresponde al trabajo producido por la fuerza PA durante su aplicación y el último
corresponde al trabajo efectuado por PB durante la aplicación de PA .
Esta es la expresión del teorema del trabajo recíproco, enunciado por E. Betti (1872) y Lord
Rayleigh (1874). Se puede enunciar como: el trabajo producido por un sistema de fuerzas A
actuando sobre las deformaciones producidas por otro sistema B es igual al trabajo producido
por el sistema de fuerzas B actuando sobre las deformaciones producidas por el sistema A.
Este teorema es aplicable a sólidos elásticos y lineales, donde es aplicable el principio de
superposición. Es válido para cualquier tipo de fuerza o momento, considerando en cada caso la
deformación correspondiente en la dirección de la fuerza o momento. En el caso general, si
actúan fuerzas de volumen y de superficie, la expresión del teorema de los trabajos recíprocos
es:
T T T T
• Sistema A, compuesto por una sola fuerza unitaria PA 1 , que produce una
deformación AA en su punto de aplicación A y AB en otro punto B.
• Sistema B, compuesto por una sola fuerza unitaria PB 1 , que produce una
deformación BB en su punto de aplicación B y BA en el otro punto A.
Aplicando el teorema del trabajo recíproco de Betti-Rayleigh se cumple que el trabajo cruzado
entre los dos sistemas es el mismo:
B
PA A PB BA (2.101)
BA A
B (2.102)
38
Teoremas fundamentales
Esta es la expresión del teorema de las deformaciones recíprocas. Puede enunciarse como: la
deformación inducida en un punto A por una fuerza unitaria aplicada en otro punto B es igual a
la deformación inducida en B por una fuerza unitaria aplicada en A.
PA=1
B
A A
∆B A ∆A ∆B
B
∆
A
A PB=1
B B
Sistema A Sistema B
Figura 2.20. Sistemas de fuerzas unitarias y deformaciones recíprocas.
Este teorema fue obtenido por Maxwell (1864) para el caso de celosías y en realidad es un caso
particular el teorema del trabajo recíproco. Aunque aquí se ha deducido para fuerzas, puede
aplicarse a cualquier tipo de esfuerzo (fuerza o momento) y de deformación (desplazamiento o
giro), utilizando siempre fuerzas o momentos de valor unidad y midiendo la deformación
correspondiente en la dirección del esfuerzo.
• El sistema A está compuesto por una sola fuerza unitaria PA 1 situada en el punto A
(figura 2.21).Produce las siguientes deformaciones: AA en el punto A y ABi en el punto 𝐵𝐵𝑖𝑖 .
PA=1
A
∆A
A
∆BN
A
BN
∆B1
A
B1 Bi
Figura 2.21 Sistema A formado por una
∆Bi
A
fuerza unitaria en A.
• El sistema B está formado por N fuerzas unitarias PBi 1 situadas en los puntos Bi. Produce
las siguientes deformaciones: BA en el punto A y BBi en el punto Bi.
Este sistema se puede descomponer en suma de N sistemas Bi, cada uno cargado con una
sola fuerza PBi 1 (figura 2.22).
39
Teoremas fundamentales
Caso B Caso Bi
B A
∆A B
Bi
∆A Bi
A
BN
∆BN ∆BN
BN
=Σ
PBN=1
PB1=1 Bi
PBi=1 ∆B1 PBi=1
B1 B
B1
∆B1 Bi
Bi B
∆Bi Bi ∆Bi
Aplicando el teorema de reciprocidad de Maxwell entre los casos A y Bi, se cumple que:
Bi A
A Bi (2.104)
Esta es una expresión generalizada del teorema de Maxwell, para el caso de que haya varias
cargas unitarias en uno de los sistemas, como se muestra en la figura 2.23.
PA=1
A
A B
∆
A
∆
A ∆A
A
BN BN PBN=1
BN
∆B1
A
PB1=1
B1 Bi B1 Bi
∆
A
Bi
PBi=1
U *
i i 1, N (2.106)
Pi
Este teorema fue propuesto en esta forma, y de manera casi simultánea e independiente, por F.
Crotti en 1888 y F. Engesser en 1889. Se trata por lo tanto de una generalización del segundo
teorema enunciado por Castigliano, y resulta muy práctico para calcular deformaciones en una
estructura en la que se conoce su energía complementaria.
40
Teoremas fundamentales
M M
∆ V
δM
N
∆ N
δM
∆ δV
δN δN δV
V
Figura 2.24 Variación de los esfuerzos interiores en piezas prismáticas.
Se puede comprobar que la variación virtual de las fuerzas cumple con la condición de equilibrio.
Sea la componente de la deformación en la dirección de la fuerza interior. El trabajo virtual
complementario producido por la variación de fuerzas aplicada resulta ser nulo:
W * 0 U * (2.108)
U *
U * X 0 (2.109)
X
Como esto debe satisfacerse para cualquier variación X , se debe cumplir que
U *
0 (2.110)
X
Esta expresión es conocida como segundo teorema de Engesser (para evitar confusiones con el
teorema de Crotti - Engesser), y es válido para cualquier fuerza interior X en una estructura
reticular. Resulta muy útil, como se verá más adelante, para formular las ecuaciones de
compatibilidad de deformaciones en el método de flexibilidad.
41
Teoremas fundamentales
U
0 (2.111)
X
Esta expresión constituye el llamado teorema de Ménabréa (1858), quien lo enunció para el caso
particular de las estructuras de celosía hiperestáticas.
0 m (2.112)
Siendo:
• : deformaciones unitarias totales existentes en el sólido. Su expresión corresponde al
tensor infinitesimal de deformaciones ya definido en la ecuación (2.28).
42
Teoremas fundamentales
T
0x
0 0y T (2.114)
0
0xy
αTdy
dy
αTdx
dx
D( 0 ) (2.115)
0 D1 (2.116)
Comparando esta ecuación con la definición de las componentes del tensor , se deduce que
sólo las deformaciones unitarias m producen tensión.
43
Teoremas fundamentales
U 0T T
d T
D d T0 DT d
T
(2.117)
1 T
U 0T D T0 D (2.118)
2
El primer término corresponde al área del triángulo ABC en la figura 2.27, y el segundo al área
del rectángulo ODCB.
σ σ
A
U0T
δU0T
D ε
O U0T ε
ε0
B C
Figura 2.27 Energía elástica con temperatura. Figura 2.28 Variación de la energía elástica.
Al aplicarse una variación en el campo de deformaciones, la variación de la energía es:
U 0T T
d T
d T U 0 (2.119)
Es decir que la variación de la energía es la misma con y sin cargas térmicas (figura 2.28).
W U 0T dv U 0dv U (2.120)
v v
q σ
δW0
σδε=δU0
W0 U0T
u ε
δu δε
Figura 2.29 Interpretación geométrica del principio del Trabajo Virtual con temperaturas.
44
Teoremas fundamentales
La expresión ii es el primer invariante del tensor de tensiones (suma de los términos de la
diagonal).
Por lo tanto, en la densidad de energía complementaria con temperaturas se añade un nuevo
sumando, de valor proporcional al nivel de tensiones. Este nuevo sumando corresponde al área
rayada en la figura 2.30.
σ *
U0T σ
αTδσ δU*0
U*0 δσ
ε
αT αT ε
U 0*T ij ij 0ij ij mij ij T ij ij U 0* (2.124)
45
Teoremas fundamentales
Esta es la expresión del principio del trabajo virtual complementario en presencia de variaciones
de temperatura en el sólido, que es similar a la obtenida sin temperaturas, y en la que
únicamente cambia el valor de la expresión de la variación de la energía complementaria. La
figura 2.32 resume la situación.
q σ
*
δW0 δU*0T
δq δσ
u αT ε
Figura 2.32 Interpretación geométrica del principio del Trabajo Virtual complementario
con temperaturas.
46
Teoremas fundamentales
2.20 BIBLIOGRAFÍA
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Londres, 1960.
2. Betti, E., Teoria della Elasticita, Il Nuovo Cimento, Serie 2, Vol. 7 y 8, 1872.
3. Castigliano, A., Theorie de l’équilibre des systèmes élastiques, A. F. Negro, Turin, 1879.
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Architekten und Ingenieur Vereins zu Hannover, Vol. 35, pp. 733-744, 1889.
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Philosophical Magazine, Vol. 27, pp. 294-299, 1864.
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élastiques, Comptes Rendus, Vol. 46, pp. 1056-1060, 1858.
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8. Oravas, G. A., y McLean, L., Historical Development of Energetical Principles in
Elastomechanics, Applied Mechanics Review, Parte I, Vol. 19, Nº 8, pp. 647-658, Agosto
1966.
9. Oravas, G. A., y McLean, L., Historical Development of Energetical Principles in
Elastomechanics, Applied Mechanics Review, Parte II, Vol. 19, Nº 11, pp. 919-933,
Noviembre 1966.
10. Pilkey, W. D., y Wunderlich, W., Mechanics of Structures, Variational and Computational
Methods, CRC Press, Boca Ratón, 1994.
11. Rayleigh, J. W., A Statical Theorem, Philosophy Magazine, Vol. 48, pp. 452-456, 1874.
12. Shames, I. H., y Dym, C. L., Energy and Finite Element Methods in Structural Mechanics,
McGraw-Hill, New York, 1985.
13. Lubliner, J., Papadopoulos, P., Introduction to Solid Mechanics, 2nd Edition, Springer, 2017.
14. Tauchert, T. R., Energy Principles in Structural Mechanics, McGraw-Hill, New York, 1974.
15. Oliver, X., y Agelet de Saracíbar, C., Mecánica de medios continuos para ingenieros, Edicions
UPC, Barcelona, 2002.
16. Timoshenko, S. P., y Goodier, J. N., Teoría de la Elasticidad, Ed. Urmo, Bilbao, 1975.
47
3
Celosías
3.1 INTRODUCCIÓN
Una celosía es una estructura reticular formada por elementos discretos, unidos entre sí
mediante articulaciones, y que está destinada a soportar las fuerzas exteriores aplicadas sobre
ella por medio del esfuerzo axial en sus elementos.
El modelo estructural idealizado que se emplea para el estudio de una celosía se basa en las
siguientes suposiciones:
• Las barras se unen entre sí en sus extremos, mediante uniones que sólo transmiten
fuerzas y no pueden transmitir ningún tipo de momento: articulaciones en el caso plano
y rótulas esféricas en el caso espacial, todas ellas sin fricción.
• El eje centroidal de cada barra es recto, y coincide con la línea que une los centros de
las articulaciones de cada extremo de la barra.
• La sección transversal de cada barra tiene un área despreciable frente a su longitud.
• Las fuerzas están aplicadas en los nudos, y nunca sobre las barras. Esto obliga a sustituir
el peso propio de las barras por fuerzas aplicadas en los nudos extremos de las mismas.
Estas suposiciones son comunes a cualquier tipo de celosía. Si además se cumplen las
condiciones siguientes, se define una celosía plana:
• Todos los ejes centroidales de las barras están contenidos en un mismo plano, que es el
plano de la estructura. Normalmente éste se toma como el plano XY.
• Todas las fuerzas aplicadas y las reacciones en los apoyos están contenidas en el plano
de la estructura.
• A consecuencia de las condiciones anteriores, las deformaciones de los nudos están
contenidas en el plano de la estructura.
Si no se cumplen estas condiciones y tanto las barras como las fuerzas están situadas en el
espacio de forma arbitraria, la celosía de denomina espacial. Las deformaciones de los nudos
tienen componentes según los tres ejes del espacio.
Si se cumplen las suposiciones anteriores se obtiene un modelo estructural muy simple de una
celosía, que puede ser analizado con gran sencillez, y proporciona habitualmente resultados
suficientemente fiables para el diseño.
En las condiciones anteriores, una barra de una celosía está sometida a dos fuerzas iguales en
sus dos extremos, situadas sobre su eje centroidal, con lo que el estado de tensión en el material
48
Celosías
es de tracción o compresión pura. El análisis estructural completo de una celosía consiste por lo
tanto en determinar estos esfuerzos axiales en cada barra. Se adoptarán las suposiciones
habituales de que el material es elástico lineal y las deformaciones son pequeñas.
A 𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 < 2 𝑛𝑛 Inestable
B 𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 = 2 𝑛𝑛
Inestable, isostática o hiperestática
C 𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 > 2 𝑛𝑛
49
Celosías
A 𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 < 3 𝑛𝑛 Inestable
B 𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 = 3 𝑛𝑛
Inestable, isostática o hiperestática
C 𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 > 3 𝑛𝑛
50
Celosías
Howe Pratt
Howe Pratt
51
Celosías
A D E
C
Ejemplo. La estructura de la figura está compuesta por tres celosías simples AB, BC y CD, unidas
por tres vínculos: la coincidencia del punto B y la barra vertical situada en C.
A C D
B
52
Celosías
Ejemplo. La celosía compuesta de la figura, denominada cercha Houx, está formada por tres
celosías simples A, B y C, unidas entre sí y al suelo por medio de 9 vínculos: las tres barras 1, 2 y
3, y las seis reacciones en los puntos de apoyo de A, B y C.
A 1 B 2 3
C
Ejemplos
53
Celosías
emplear sólo tres barras que se unen en un punto (un vértice del tetraedro), si los otros tres
nudos están unidos al suelo.
Con este proceso se obtiene una malla espacial de tetraedros yuxtapuestos, y se puede
demostrar fácilmente que la relación entre el número de barras b y el de nudos n es siempre
b+6=3n. Como la condición de estabilidad interna de una celosía espacial es b+r=3n, se deduce
que si el número de reacciones es r=6, una celosía espacial simple construida siguiendo el
proceso anterior es siempre isostática y estable. Al ser la condición de estabilidad necesaria pero
no suficiente, se debe cumplir además que la celosía no debe tener ninguna inestabilidad, ni
interior ni exterior.
Puede ocurrir que la celosía tenga más de seis reacciones exteriores, por lo que éstas no pueden
determinarse del equilibrio del conjunto, pero siempre pueden hallarse después de calcular los
esfuerzos en las barras.
Ejemplos
La celosía de la izquierda en la figura siguiente puede construirse a partir de los tetraedros ABCE
y BCDH. Sobre ellos se añade el nudo G apoyándose en los nudos E, C y H. A continuación, se
añade el nudo F apoyándose en los nudos E, B y H.
La celosía de la derecha se puede construir a partir del tetraedro ABCG, sobre el que se van
añadiendo a continuación los nudos D, H, E y F.
G H
H
B
E F
D
A
D F
C
A B E
54
Celosías
La relación entre los números de nudos y barras para una celosía espacial compuesta es b+6=3n,
que es la misma que para las celosías espaciales simples. Por lo tanto, las celosías compuestas
creadas por el proceso anterior son siempre isostáticas y estables, si están sustentadas de
manera adecuada.
a b c
Figura 3.1 Unión entre celosías simples para formar celosías espaciales compuestas.
Ejemplos
La figura siguiente muestra algunos ejemplos sencillos de celosías espaciales complejas. Nótese
que en todos sus nudos confluyen al menos cuatro barras.
La figura siguiente muestra un ejemplo de una celosía compleja, compuesta por seis
semioctaedros cuya base está en la cara superior, y cuyo vértice está en la cara inferior. Estos
vértices inferiores se conectan por medio de siete barras. Los vértices de la capa superior se han
indicado con círculos blancos y los de la capa inferior con círculos negros. Las diagonales están
en línea fina.
Esta celosía tiene n=18 y b=48. Si se emplea una sustentación isostática (r=6), el número de
ecuaciones y de incógnitas es de 54, con lo que la estructura es isostática. Para su cálculo pueden
emplearse en principio los métodos descritos más adelante para casos isostáticos, pero la
complejidad geométrica de la estructura es tal, que, incluso en este sencillo caso, es necesario
emplear un algoritmo programado en un ordenador.
55
Celosías
Ejemplo 1
La figura siguiente muestra una malla rectangular muy habitual en la práctica, conocida como
malla semi octaédrica. Está formada por un conjunto de semioctaedros adosados unos a otros,
con los vértices colocados alternativamente hacia arriba y hacia abajo.
56
Celosías
La tabla siguiente resume algunas situaciones típicas, suponiendo una sustentación isostática
(r=6).
M N Nudos Barras h (r=6) Tipo
1 1 5 8 -1 Inestable
2 1 8 16 -2 Inestable
2 2 13 32 -1 Inestable
3 2 18 48 0 Isostática
3 3 25 72 3 Hiperestática
5 5 61 200 23 Hiperestática
10 10 221 800 143 Hiperestática
20 20 841 3200 683 Hiperestática
40 40 3281 12800 2963 Hiperestática
Obsérvese que es necesario emplear como mínimo una disposición 3x2 para tener una
estructura isostática; de hecho, esta es la única disposición isostática de esta malla. A partir de
ahí la estructura es hiperestática, y a medida que se aumenta el tamaño de la malla, el grado de
hiperestaticidad crece enormemente, al ser proporcional al producto MxN.
De este ejemplo sencillo se concluye que la complejidad de estas celosías es tal que sólo pueden
calcularse de manera precisa por un método sistemático y general como es el de rigidez.
Ejemplo 2
La figura siguiente muestra una celosía del tipo malla tetraédrica, formada por tetraedros
dispuestos alternativamente con sus vértices en las caras superior e inferior.
Sus magnitudes son: n=36 nudos, b=103 barras. Suponiendo una sustentación isostática (r=6),
la estructura tiene un grado de hiperestaticidad h=109-72=37. Esta misma situación de gran
hiperestaticidad es habitual en todas las mallas basadas en tetraedros.
57
Celosías
• Fxiext Fyiext Fziext fuerzas exteriores actuantes sobre el nudo. Entre ellas se incluyen las
fuerzas conocidas y las reacciones desconocidas en los apoyos.
• Fxiint Fyiint Fziint fuerzas interiores producidas por los distintos elementos que se conectan
al nudo, las cuales se pueden poner siempre en función de las fuerzas que ejercen las
barras sobre el nudo:
Fziext N j cos ij 0
j 1,ni
Se obtiene de esta manera un sistema de 3n ecuaciones simultáneas (2n en el caso plano) cuya
solución son las r reacciones y los b esfuerzos en las barras N i . Este método puede aplicarse en
la práctica de tres maneras diferentes.
C N Fext (3.3)
58
Celosías
siendo N el vector que contiene todos los esfuerzos incógnita en la celosía: b esfuerzos en las
barras y r reacciones exteriores.
T
N N1 N 2 Nb R1 Rr (3.4)
La matriz 𝐂𝐂 del sistema es de tamaño (3n) x (b+r), y sus coeficientes son los cosenos directores
de las distintas barras en los nudos. Para formarla se considera que una barra j, que conecta los
nudos i, k, introduce seis términos en esta matriz, en las posiciones siguientes:
El término independiente es el vector con las fuerzas exteriores aplicadas en los nudos 𝐅𝐅 𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 .
59
Celosías
Ejemplo
La celosía simple de la figura tiene 9 barras y 3 reacciones, es decir 12 incógnitas, y 6 nudos que
proporcionan 12 ecuaciones de equilibrio.
3 kN
B D
3m
E F
C
A
9 kN 12 kN
3x4 m
MA 0 12RFY 4 9 4 3 8 12 RFY 12 kN
A continuación, se aplican las dos ecuaciones de equilibrio a cada nudo, eligiendo los nudos de
tal forma que sólo haya dos barras con esfuerzos desconocidos en el nudo, y aprovechando los
valores ya calculados de los esfuerzos en las demás barras.
Nudo F:
NFD
FX 0 N FE N FD (0.8) 0
NFE F
FY 0 RFY N FD (0.6) 0 12
N FD 20 kN N FE 16 kN
Nudo D:
NDB D
FX 0 (20)(0.8) N DB 0
NDF
FY 0 N DE (20)(0.6) 0 NDE
N DE 12 kN N BD 16 kN
Nudo E:
NEB NED
FX 0 16 N EB (0.8) N EC 0
E
NEC NEF
FY 0 12 N EB (0.6) 12 0
12
N EC 16 kN N EB 0
60
Celosías
Nudo B:
FX 0 16 (0)(0.8) N BA (0.8) 0 3
NBD
B
FY 0 N BA (0.6) N BC (0)(0.6) 3 0
NBA NBE
NBC
N BA 20 kN N BC 9 kN
Nudo C:
NCB
FX 0 NCA 16 0
C NCE
NCA
FY 0 99 0
9
NCA 16 kN
Nudo A: los esfuerzos en todas las barras que llegan a este nudo
son conocidos, por lo que el equilibrio del nudo sólo permite NAB
verificar que todos los esfuerzos están en equilibrio con las A
NAC
reacciones exteriores.
12
N AC N AB (0.8) 0 16 (20)(0.8) 0
N AB (0.6) 12 0 (20)(0.6) 12 0
La figura siguiente muestra los esfuerzos axiales en todos los elementos, en kN.
3
B -16 D
12 12
9 12
A F
+16 C +16 E +16
9 12
61
Celosías
• Se obtiene de esta manera una figura geométrica que contiene todos los esfuerzos en
todas las barras. Estas figuras se denominan figuras recíprocas de la celosía.
Este método gráfico puede aplicarse en las mismas situaciones que el método individual, es decir
sólo para celosías simples, pues en realidad es el mismo método, pero empleando una técnica
gráfica en lugar de analítica para resolver el equilibrio de cada nudo.
[Link] Simplificaciones
Para la aplicación práctica del método se pueden tener en cuenta algunas simplificaciones.
Celosías planas
• Si en un nudo descargado confluyen dos barras no colineales, ambas estarán descargadas.
Esto se deduce de forma inmediata si se aplica la ecuación de equilibrio del nudo en la
dirección perpendicular a una cualquiera de las barras (figura 3.2.a)
• Si en un nudo descargado confluyen tres barras, siendo dos de ellas colineales, la tercera
barra estará descargada. Esto se deduce de forma inmediata si se aplica la ecuación de
equilibrio del nudo en la dirección perpendicular a las dos barras alineadas. Además, las dos
barras alineadas tienen el mismo esfuerzo axial (figura 3.2.b).
N=0
N=0
N=0
a) b)
Figura 3.2 Esfuerzos nulos en celosías planas.
Celosías espaciales
• Si en un nudo descargado confluyen tres barras no coplanares, todas ellas están
descargadas. Si se aplica la ecuación de equilibrio del nudo en la dirección perpendicular al
plano formado por dos de las barras, se deduce que la tercera barra está descargada. Las
dos barras que quedan están descargadas en virtud de una de las simplificaciones de
estructuras planas (figura 3.3.a).
• Si en un nudo descargado todas las barras que confluyen son coplanares salvo una, esta
última está descargada. Esto se deduce de forma inmediata si se aplica la ecuación de
equilibrio del nudo en la dirección perpendicular al plano formado por las tres barras (figura
3.3.b).
• Si en un nudo descargado confluyen cuatro barras y dos de ellas están alineadas, las otras
dos están descargadas. Aplicando el criterio anterior a las barras alineadas y a una de las
otras se deduce que la cuarta está descargada. A continuación, se emplea la segunda
simplificación de las estructuras planas (figura 3.3.c).
62
Celosías
N=0
N=0 N=0
N=0
N=0
a) N=0 b) c)
A
247
B
3m 247
0 0
C
0 0 247
0 D
E -240 F -240 G -240 60 kN
4m 4m 4m
α D
NDG
FX 0 N DG N DC cos 0 N DG 240 kN
60
63
Celosías
Este método es menos sistemático que el de los nudos, y a veces requiere cierto ingenio, pero
es muy útil cuando sólo se desea el esfuerzo en unas pocas barras de la celosía. Fue presentado
por el ingeniero alemán Ritter en 1862, utilizando un método analítico para hallar las fuerzas en
la sección de corte, y por su compatriota Culmann en 1866, empleando éste un método gráfico
para calcular dichas fuerzas.
Ejemplo 1
Calcular los esfuerzos en el panel central EFGH de la cercha Pratt de la figura.
B D F H L N
J
5m
A C E G I K M
50 kN 50 kN 50 kN 50 kN 50 kN
6x5m
En primer lugar, se calculan las reacciones en los apoyos, a base de aplicar el equilibrio del
conjunto.
Se efectúa un corte como el indicado, que atraviesa las tres barras cuyos esfuerzos interesan.
F
NFH H
NFG
E NEG G
125 50 50 50 50 50 125
Se aplican las tres ecuaciones de equilibrio al trozo izquierdo de la estructura, lo que permite
determinar los tres esfuerzos buscados:
Por equilibrio vertical del nudo H, el esfuerzo en la barra GH es nulo. Los esfuerzos en las barras
HJ, GJ y GI son iguales a los de sus barras simétricas.
64
Celosías
Ejemplo 2
Para determinar los esfuerzos en el panel central CDEFG de la cercha K, resulta ventajoso
efectuar un corte como el indicado en la figura.
C G
2x3m
D
A B
E F
150 kN 400 kN
6x4m
En primer lugar, se determinan las reacciones exteriores aislando toda la estructura. Resultan
ser RAY 300 kN, RBY 250 kN .
Ejemplo
La celosía compuesta de la figura está formada por 3 celosías simples: BCAHI, FGH y DEKFJ,
unidas por 6 vínculos: 2 fuerzas en H, 2 fuerzas en F, así como las barras BD y JI.
Las reacciones en los apoyos pueden obtenerse del equilibrio del conjunto de la estructura:
RAY RGY 45 kN
65
Celosías
90 kN
E
D
3m
B J K
3m
C I F
3m
A H G
4m 4m
Si se pretenden calcular los esfuerzos empleando el método de los nudos se ve que sólo se puede
aplicar el equilibrio al nudo G para obtener los esfuerzos en GF y GH. A partir de ahí en todos los
nudos coinciden tres barras con esfuerzo desconocido, por lo que no se puede proseguir
aislando nudos de forma individual. Evidentemente pueden plantearse las 22 ecuaciones de
equilibrio de los 11 nudos y resolverlas conjuntamente. Sin embargo, aplicando el método de
las secciones puede resolverse la situación.
En efecto, si se separan las 3 celosías simples se obtiene el sistema de la figura siguiente.
90
E
D
NBD
K
J
NBD
NIJ
B F
FX
NIJ
FY
C I FX
AY GY
HY
HX GX
HY
En este sistema las fuerzas incógnitas son los 6 vínculos que unen las tres celosías simples y las
tres reacciones. Se dispone de tres sólidos diferentes y por lo tanto de 9 ecuaciones de equilibrio,
las cuales permiten calcular todas las incógnitas. Una vez conocidos los valores de todos los
vínculos, se pueden calcular las celosías simples por el método de los nudos.
66
Celosías
3. Se aplica una fuerza de valor unitario en la barra eliminada, con lo que se obtiene un nuevo
caso de carga denominado caso 2. Se calcula la estructura y se obtienen unos esfuerzos en
las barras denominados N i2 . En particular la barra añadida tiene un esfuerzo N a2 .
4. Se aplica la condición de que la barra añadida en realidad no existe, por lo que el esfuerzo
en ella debe ser cero. Esto se expresa como:
N a1 XN a2 0 (3.7)
N a1
X (3.8)
N a2
X 1
a a
67
Celosías
El estudio de la barra se efectúa en un sistema de ejes local a la barra, en el que el eje X está
situado en la dirección de la barra y los ejes Y, Z son perpendiculares a ella. La deformación de
la barra está compuesta por una deformación axial u, que tiene una variación lineal entre las dos
deformaciones U 1 U 2 de los nudos extremos de la barra:
x
u U 1 U 2 U 1 (3.10)
L
y dos deformaciones laterales v, w que provocan un giro de la barra como sólido rígido, pero no
producen esfuerzos.
Puede por lo tanto prescindirse de las deformaciones laterales v, w , y considerar únicamente la
deformación axial u, que es la provocada por el esfuerzo axial. Así pues, se trata de un problema
unidimensional donde el campo de desplazamientos tiene sólo la componente axial u(x ) .
W2
Y w
W1 V2
v
V1 U2
u X
U1
L
Z
Figura 3.5 Deformaciones de una barra articulada.
En consecuencia, la deformación unitaria tiene una sola componente, en la dirección x, cuyo
valor es:
du U 2 U 1
(3.11)
dx L
0 T (3.12)
E ( 0 ) (3.13)
68
Celosías
El esfuerzo axial en cada sección de la barra, es la resultante de las tensiones en dicha sección.
De esta manera es estáticamente equivalente a las fuerzas exteriores que actúan a un lado de
la sección:
N dA A E 0 A (3.14)
2
T d T
U 0* 0 E 2E
(3.17)
𝑁𝑁
y sustituyendo el valor de la tensión en función del esfuerzo axial, 𝜎𝜎 = , se llega a:
𝐴𝐴
N2 N
U 0* T (3.18)
2 A
2A E
Energía complementaria
Integrando la densidad de energía complementaria a todo el volumen de la barra se obtiene:
N2 N 1 N2 dx
U* U *
0 dv 2A2E
T Adx
A 2 EA TN
(3.19)
Esta es la expresión más general de la energía acumulada en un elemento de celosía, que puede
simplificarse mucho para los elementos habituales.
Al no haber fuerzas aplicadas en la barra, el esfuerzo axial N es constante en toda ella. Además,
se supone que la barra es de propiedades uniformes en toda su longitud, es decir que su
producto EA, su coeficiente de dilatación α, y la distribución de temperatura T son constantes
en toda ella. Con todo ello el integrando de la expresión anterior es constante y la energía
complementaria, para una barra de propiedades uniformes, resulta ser:
N 2L
U* TLN (3.20)
2EA
Para simplificar esta expresión se definen dos parámetros:
• Flexibilidad de la barra : representa el alargamiento que experimenta la barra para un
valor unidad del esfuerzo axial.
69
Celosías
L
(3.21)
EA
• Alargamiento de la barra debido a la temperatura : corresponde al alargamiento que se
produce en la barra cuando toda ella sufre un aumento de temperatura uniforme de valor
T y puede dilatarse libremente.
TL (3.22)
N 2
U* N (3.23)
2
70
Celosías
llegar a una celosía que se pueda identificar como celosía simple. De esta manera se obtienen a
la vez el valor del grado de hiperestaticidad y el conjunto de incógnitas hiperestáticas.
Existen sin embargo algunas situaciones simples que permiten identificar incógnitas
hiperestáticas (figura 3.6).
• Cuatro barras formando un cuadrilátero con sus dos diagonales: puede elegirse como
incógnita en exceso al esfuerzo en una cualquiera de las barras.
• Un conjunto de barras alineadas con sus dos extremos fijos a la sustentación: en este caso
puede elegirse como incógnita en exceso el esfuerzo en una de las barras alineadas, o una
de las reacciones en la dirección de las barras.
U *
j (3.24)
X j
Sin embargo, es mucho más simple expresar esta ecuación en base al segundo teorema
de Engesser:
U *
0 (3.26)
X j
71
Celosías
X1 X2
Caso 0
0
N
72
Celosías
N i N i0 Xk N ik (3.27)
k 1,h
N i2 i
U* 2
i N i (3.28)
i 1,b i 1,b
U *
0 j 1, h (3.29)
X j
i N i N i
2N i 2 X j
i
X j
0 j 1, h (3.30)
i i
Pero, derivando en la expresión (3.27) del esfuerzo en una barra se obtiene que
N i
N ij (3.31)
X j
N i i N ij i N ij 0 j 1, h (3.32)
i i
Se obtiene de esta forma un sistema de h ecuaciones cuyas incógnitas son las incógnitas
hiperestáticas, que se hallan incluidas en la expresión de los esfuerzos. Para ponerlas de
manifiesto se sustituye el valor de N i según (3.27):
N i0 Xk N ik i N ij i N ij 0 j 1, h (3.33)
i k i
Xk i N ij N ik N i0 i N ij i N ij j 1, h (3.34)
k i i i
f jk i N ij N ik (3.36)
i
73
Celosías
D j N i0 i N ij i N ij (3.37)
i i
N i0 X1N i1 i N i1 i N i1 0 (3.38)
i i
N i0 i N i1 i N i1
i i
X1 (3.39)
i N i1N i1
i
∆r
Ni NV
N iRV N i N V
iV (3.40)
74
Celosías
N iRV N iRV
r i N iRV i (3.43)
i V i V
V 0
N iRV
NV
i (3.44)
V
Con este valor, la deformación resulta ser:
r i N i NVi i N V
i (3.45)
i i
Esta expresión puede aplicarse directamente para hallar la deformación buscada. Su uso
requiere hallar los esfuerzos en el caso virtual unitario, cuyo cálculo implica resolver una vez más
la estructura con una sola fuerza V 1 . Si la estructura es isostática este cálculo extra no
plantea ningún problema pues el caso V es isostático.
NV N 0V
75
Celosías
• Casos 1 a h, en cada uno de los cuales se aplica un valor unitario para la incógnita
hiperestática X j y cero para todas las demás (figura 3.12). Los esfuerzos que aparecen en
las barras en estos casos se denominan N ij siendo i el índice de la barra y j el caso
considerado. Estos casos son exactamente iguales a los que se emplearon para calcular los
esfuerzos en la estructura, por lo que no hay que volver a calcularlos.
Caso 1 1 Caso 2 1
1 2
N N
NV
i Ni
0V
X j N ij (3.46)
j 1,h
r i N i N i0V i N i0V X j i N i N ij i N ij (3.49)
i i j i i
La expresión entre paréntesis del tercer sumando no es otra cosa que la condición de
compatibilidad (3.32) para la incógnita hiperestática j, y por lo tanto es nula. Con ello la
expresión final de la deformación buscada es:
Esta ecuación permite obtener la deformación en un punto y dirección cualquiera de una celosía
hiperestática cuyos esfuerzos reales N i se conocen. No se requiere la resolución completa del
caso con la fuerza virtual unitaria (que es hiperestático), sino solamente la de un caso isostático
(caso 0V) cargado con dicha fuerza V 1 , lo cual simplifica mucho los cálculos.
Nótese la similitud entre la expresión final (3.50) y la inicial (3.45), que se diferencian
únicamente en el uso de los esfuerzos en el caso virtual isostático N i0V en lugar de los esfuerzos
en el caso virtual N Vi .
76
Celosías
∆L
LR
LR L L
0 (3.51)
L L
La ecuación constitutiva incluyendo la deformación unitaria inicial es:
L
E (3.52)
L
El esfuerzo axial N en cada sección de la barra es la resultante de las tensiones en dicha sección.
L
N A EA EA (3.53)
L
La densidad de energía complementaria acumulada en un punto cualquiera de un elemento de
celosía es:
2
L d L
U 0* d E L 2E L
(3.54)
0 0
N2 L N
U 0* (3.55)
2 L A
2A E
Integrando la densidad de energía complementaria a todo el volumen de la barra se obtiene la
expresión de la energía complementaria:
77
Celosías
N2 L N
U* U *
0 dv 2A2E L A Adx
(3.56)
Al ser el esfuerzo axial N y el producto EA constantes en toda la barra, la integral anterior queda:
N 2L L N 2L
U* NL L N (3.57)
2EA L 2EA
Comparando esta expresión con la obtenida para la barra con una variación de temperatura
(ecuación (3.23)), se observa que son exactamente iguales, cambiando la constante TL
por el error en la longitud L . Por lo tanto, los errores en la longitud de las barras pueden
tratarse como variaciones de temperatura, empleando como parámetro λ el error en la longitud:
L (3.58)
Se trata por lo tanto del mismo problema, pero con un origen distinto: en el caso de las
temperaturas el valor de TL se debe a la dilatación que sufre la barra por el incremento
de temperatura, mientras que para los errores en longitud el valor de λ es el propio error en la
longitud de la barra L .
Caso k
k Xk=1
Xj Xk ∆j
kj i N ik i N ij (3.59)
78
Celosías
Comparando esta deformación con el valor de los coeficientes de flexibilidad 𝑓𝑓𝑗𝑗𝑗𝑗 dado por la
ecuación (3.36)) se observa que son iguales.
Por lo tanto, puede concluirse que el coeficiente de flexibilidad 𝑓𝑓𝑗𝑗𝑗𝑗 es la deformación en la
dirección de la incógnita hiperestática j en el caso k (figura 3.15):
f jk kj (3.60)
Caso j Caso k
Figura 3.15 Significado físico de los coeficientes de flexibilidad para una reacción.
Si la incógnita hiperestática es un esfuerzo interior, formado por dos fuerzas iguales y de sentido
contrario, la deformación Δ𝑗𝑗𝑘𝑘 a considerar es la suma de las dos deformaciones en el sentido de
cada una de dichas fuerzas. La figura 3.16 ilustra la situación.
j k
Xj=1 fkj=∆k fjk=∆j Xk=1
j k
N N
Caso j Caso k
Figura 3.16 Significado físico de los coeficientes de flexibilidad para un esfuerzo interior.
Comparando esta deformación con el valor del término independiente 𝐷𝐷𝑗𝑗 dado por la ecuación
(3.37), se observa que son iguales, con signo cambiado.
79
Celosías
Se concluye por lo tanto que el término independiente 𝐷𝐷𝑗𝑗 corresponde a la deformación que se
produce en el caso 0 en la dirección de la incógnita hiperestática j, cambiada de signo:
D j 0j (3.62)
Si la incógnita hiperestática es un esfuerzo interior, formado por dos fuerzas iguales y de sentido
contrario, la deformación Δ𝑗𝑗0 a considerar es la suma de las dos deformaciones en el sentido de
cada una de dichas fuerzas. La figura 3.17 muestra la situación para un caso típico.
∆j
0
N0
T
Caso 0
Figura 3.17 Significado físico de los términos independientes D.
∆j ∆j X1=1
0 1
∆j
2
X2=1
0
N T
80
Celosías
3.11.1 Calcular los esfuerzos en la celosía de la figura 3.19. Todas las barras son del mismo
material y tienen la misma área transversal A.
B 30º E
15º F
A 1000 kg
L/2 L/2
Caso 1 C Caso 2 C
B E B E
+1
1
Na 2
Na
+1
D D
A F A F
1000
81
Celosías
N i N i1 836 N i2 kg
3.11.2 Calcular los esfuerzos en las barras y las reacciones en los apoyos de la celosía
espacial mostrada en la figura 3.21.
Z 2m 4m
A G A F
500N
3m
B F
C D
C
1000N 4m 2m
E
B E
X Y A F
G 2m
1000N D 500N
C
D
82
Celosías
N FA 0.534N FE 0.534N FD 0
• Nudo E. Las tres ecuaciones de equilibrio de este nudo, considerando ya los valores de los
esfuerzos calculados anteriormente, son:
N ED 0.267N EA 0.267(1559) 0
N EB 0.534N EA 0.534(1559) 0
• Nudo D:
0.447N DB 1(167) 0.267N DA 0.267(312) 1000 0
0.802N DA 0.802(312) 0
• Nudo A.
0.267N AC 0.267N AB 0.267(312) 0.267(2183) 0
83
Celosías
0.802(312) RCZ 0
0.802(2183) RBZ 0
3.11.3 Calcular los esfuerzos en la estructura de la figura 3.22. Todas las barras son del
mismo material, con módulo de elasticidad E y tienen la misma área transversal A.
5 kN
8 kN B
A
5m
C D
5m
84
Celosías
Caso 0 5000
Caso 1
8000 -8000 B -1/√2 A
A
B
1
0
C D C D
1 5 5 5 21.64
N i1i N i1 EA 2 2 2 5 2 5 2
EA
i N i1 0
X1 N BD 7128 N
Los esfuerzos finales en las barras son: N i N i0 X1N i1 y se indican en la tabla 3.5. Obsérvese
que los esfuerzos en las barras no dependen del valor del producto EA.
Barra BC AB AD CA BD
Esfuerzo axial (N) 5039 -2960 -7960 4186 -7128
3.11.4 Calcular la deformación horizontal del punto B en la estructura del ejercicio 3.11.3.
Se elige como incógnita hiperestática para el caso isostático virtual unitario al esfuerzo en la
barra BD, que es la misma que se empleó para calcular los esfuerzos en la estructura.
El caso isostático virtual unitario se muestra en la figura 3.24.
V=1 B -1 A
√2
0 -1
0
C D
85
Celosías
5 5 5 2 96455
BX i N i N i0V i N i0V
EA
2960 1
EA
7960 1
EA
4186 2
EA
3.11.5 Calcular los esfuerzos en las barras de la celosía de la figura 3.25. Todas las barras
tienen las mismas propiedades E = 2 106 kg/cm2, A = 20 cm2.
4m
F G H
4x4m
-5000
5
7
53
-3
60
10
53
-3
10
60
0
7
Caso 0
F 10000 10000 H
G
A 0 B -0.707 C 0 D 0 E
-0.707
+1
-0.707
0
0
+1
0
0
Caso 1
F -0.707 G 0 H
A B 0 C -0.707 D 0 E
0
+1
-0.707
-0.707
0
0
0
+1
Caso 2
F 0 -0.707 H
G
Figura 3.26 Casos 0, 1 y 2 para la celosía de la figura 3.25.
86
Celosías
X1 N i1i N i1 X 2 N i1i N i2 N i0 i N i1
X1 N i2 i N i1 X 2 N i2 i N i2 N i0 i N i2
6
-2
9
6.
6.
92
92
-5429
-5429
60
10
7
9
-2
60
60
10
7
-858
G
9571 9571
F H
Figura 3.27 Esfuerzos axiales en las barras de la celosía de la figura 3.25 (en kg).
3.11.6 Calcular los esfuerzos en las barras y la deformación vertical del nudo G en la celosía
del ejercicio 3.11.5, cuando se produce un calentamiento de 40 ºC en todo el cordón
superior ABCDE, y no actúan las fuerzas exteriores. El coeficiente de dilatación
térmica del material es 10-5 ºC-1.
Al no haber ninguna fuerza exterior aplicada, los esfuerzos del caso 0 son todos nulos, con lo
que las ecuaciones de compatibilidad, incluyendo los términos debidos a los incrementos de
temperatura, son:
X1 N i1i N i1 X 2 N i1i N i2 i N i1
X1 N i2 i N i1 X 2 N i2 i N i2 i N i2
Nótese que sólo influye el incremento de temperatura en las barras BC y CD, pero no influye el
calentamiento de AB ni de DE. Ello es debido a que estas últimas están situadas en la zona
isostática de la estructura y por lo tanto no tienen influencia en los esfuerzos de origen térmico.
El sistema de ecuaciones es:
87
Celosías
Los esfuerzos finales N en las barras son los indicados en la figura 3.28. Se observa que sólo están
cargadas las barras situadas en la zona hiperestática. En la zona isostática las temperaturas no
producen ningún esfuerzo.
A B C D E
0 -1501 -1501 0
23
21
21
23
21
23
23
21
-1501
-1501
-3002
0
0
-1501 -1501
F G H
Figura 3.28 Esfuerzos en la celosía de la figura 3.25 debidos a un calentamiento de ABCDE (en kg).
Para hallar la deformación se plantea un caso virtual unitario con una fuerza V=1 situada en G
en dirección Y hacia abajo, cuyos resultados se muestran en la figura 3.29.
7
0.
.7
70
0
07
70
+1
07
0.
.7
7
-0
+1 +1
F G H
V=1
A esta deformación colaboran, por el primer sumando, todas las barras que tienen esfuerzo N
no nulo (es decir las situadas en la zona hiperestática), y por el segundo sumando aquellas barras
que tienen temperatura aplicada (λ no nulo) y esfuerzo no nulo en el caso 0V. A este segundo
sumando colaboran las cuatro barras del cordón superior.
De este ejemplo se deduce, y la conclusión es general, que, en estructuras cargadas únicamente
con cargas de origen térmico, sólo aparecen esfuerzos en las zonas de la estructura que son
hiperestáticas, pero no en las zonas que son isostáticas. Las deformaciones se producen en toda
la estructura: en las zonas hiperestáticas la deformación producida por el esfuerzo axial (término
N N 0V ) se suma a la deformación térmica (término N 0V ). En las zonas isostáticas se produce
sólo deformación de origen térmico (término N 0V ).
88
Celosías
3.11.7 Calcular la deformación vertical del nudo G en la estructura de la figura 3.30, cuando
el apoyo F sufre un descenso conocido de valor 2 cm y sobre el nudo G actúa una
fuerza P=2000 kg. Todas las barras tienen E A = 2 107 kg.
A B C
4m
G
F
D E
2 cm 2000 kg
4m 4m 4m
Los 3 casos básicos se muestran en la figura 3.31, y sus resultados en la tabla 3.6.
A B C
Caso 0
G
E F
D
2000 kg
A B C
Caso 1
G
E F
D
X1=1
A B C
Caso 2
X2=1
D G
E F
89
Celosías
Barra ρ N0 N1 N2
AB 400/EA 3P 2 0
BD 400 2 /EA - 2 P - 2 0
DE 400/EA -2 P -1 0
BE 400/EA P 1 -1/ 2
BC 400/EA 2P 1 -1/ 2
EF 400/EA -P 0 -1/ 2
BF 400 2 /EA 0 0 1
CE 400 2 /EA - 2 P - 2 1
CF 400/EA 0 1 -1/ 2
CG 400 2 /EA 2P 0 0
FG 400/EA -P 0 0
Tabla 3.6 Esfuerzos en los casos 0, 1 y 2 para la celosía de la figura 3.30.
Las dos ecuaciones de compatibilidad son:
A 20300 B 5832 C
0
42
-5
40
0 2828
29
3832 1832
-1
75
20
-11150 G
-7317 F -2000
D E
7150 2000
90
Celosías
A +3 B +2 C
Caso 0V
-√2
√2
-√2 +1 0
0
G
-2 -1 F -1
D E
V=1
Las reacciones en los apoyos se obtienen aplicando el equilibrio a toda la estructura. La reacción
vertical en el nudo F se obtuvo como incógnita hiperestática.
A B C
20300
9150
G
E F
D
20300 7150 2000
3.12 BIBLIOGRAFÍA
1. Arbabi, F., Structural Analysis and Behavior, McGraw-Hill, New York, 1991.
2. Argüelles Álvarez, R., Cálculo de Estructuras - Tomo I, Sección de Publicaciones de la Escuela
Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1981.
3. Argüelles Álvarez, R., y Argüelles Bustillo, R., Análisis de Estructuras: Teoría, Problemas y
Programas, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1996.
4. Beaufait, F. W., Basic Concepts of Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1977.
5. Canet, J. M., Cálculo de Estructuras, Libro 2, Sistemas de Piezas Prismáticas, Edicions UPC,
Barcelona, 2000.
6. Cremona, L., Le figure reciproche nella statica grafica, Milán, 1872.
7. Culmann, K., Die graphische Statik, Zurich, 1866.
8. Ghali, A., y Neville, A. M., Structural Analysis – A Unified Classical and Matrix Approach, E &
FN Spon, Londres, 1997.
9. Henneberg, L., Statik der Starren Systeme, Bergsträsser, Darmstadt, 1886.
91
Celosías
3.13 PROBLEMAS
3.13.1 En la estructura de la figura P3.1, calcular los esfuerzos en todas las barras, y las deformaciones
de los puntos B y C. El material tiene módulo E=200 GPa. Las barras de los cordones superior e
inferior tienen A=10 cm2, y las diagonales y montantes A=8 cm2.
Solución: ∆CY = -2.26 cm, ∆BX = 0.88 cm
3.13.2 Resolver el problema 3.13.1 cuando, en lugar de las fuerzas exteriores, todo el cordón inferior
sufre un calentamiento de 100 ºC. El material tiene α=10-5 ºC-1.
Solución: ∆CX = 1.2 cm, ∆CY = -2.4 cm, ∆BX = 2.4 cm
4m
A C B
20 kN 20 kN 20 kN 20 kN 20 kN
6x4m
Figura P3.1
3.13.3 Calcular todos los esfuerzos internos en las barras de la estructura de la figura P3.2.
1000 N/m
4m
4m 4m 4m 4m
Figura P3.2
92
Celosías
3.13.4 En la estructura de la figura P3.3 se desean calcular todos los esfuerzos internos en las barras y
la deformación vertical del punto C. Todas las barras son del mismo material, con E=2 106
kg/cm2 y área de 5 cm2.
Solución: ∆CY = 0.578 cm
400 kg/m
C
2m
2m
A B
3m 3m 3m 3m
Figura P3.3
3.13.5 Calcular los esfuerzos en las barras de la celosía de la figura P3.4, para los valores del ángulo
α=15º y α=30º.
Solución: Para α=15º, NFC = 18.9 Tn, NAB = -26.1 Tn, NAD = 23.4 Tn, NAF = -17.2 Tn
C
C
B 30º D
ABC : lado 8 m
DEF : lado 2.143 m
20 m
75º
D E
A E
α F
45º
F
10 Tn
A 45º
10 Tn 15º
B
10 m 10 m 8m
3.13.6 Calcular los esfuerzos en las barras de la estructura de la figura P3.5, así como el descenso del
punto F. Todas las barras tienen el mismo valor del producto EA = 4 106 kg.
Solución: NAD = -4.715 Tn, NEC = 6.44 Tn, NFB = -1.724 Tn, ∆FY = 2.192 10-2 m.
3.13.7 En la estructura de la figura P3.6 se desean calcular las deformaciones del punto medio entre
los nudos D y E. Todas las barras tienen las mismas propiedades:
E = 2 106 kg/cm2 Área = 10 cm2 Inercia = 1000 cm4.
2 kg/cm
C D E F
4m
B G
4m
A H
4m 4m 4m
Figura P3.6
93
Celosías
3.13.8 Calcular los esfuerzos en las barras de la celosía mostrada en la figura P3.7, así como las
deformaciones del punto A. Todas las barras tienen el mismo valor del producto E A = 21000
Tn.
Solución: N1= 7.33 Tn N2 = 4.94 Tn N3 = -1 Tn. ∆AX = 9.4 10-4 m ∆AY = -1.65 10-3 m.
10 Tn
B
3m
3m
A
10 Tn
3m 3m
5 Tn
A C
4m 4m 4m
3.13.9 Calcular la deformación vertical del punto B en la estructura de la figura P3.8. Todas las barras
tienen el mismo factor E A = 21000 Tn.
Solución: ∆BY = 0.0036 m (hacia abajo).
3.13.10 En la estructura de la figura P3.9, calcular la deformación horizontal del nudo D. Todas las barras
tienen el mismo valore de E A = 21000 Tn.
10 Tn D 5 Tn
C
4m
4m
A B
4m 4m 4m
Figura P3.9
3.13.11 Calcular los esfuerzos en todas las barras y el desplazamiento horizontal del nudo C en la celosía
de la figura P3.10. Todas las barras son iguales, con un valor de EA=2 108 kg y de α=10-5 ºC-1.
Solución: NAB= 8284 kg NAE = -11716 kg NBE = -1000 kg ∆CX = 0.0966 cm.
3.13.12 Calcular los esfuerzos que se producen en las barras de la estructura de la figura P3.11, cuando
el nudo B sufre un descenso conocido de valor ∆=2 cm. Todas las barras tienen el mismo valor
del producto EA=2 108 kg.
94
Celosías
D E F
A B 1000 kg C
4m
C
0º
4m
+2
A B C
D F
E ∆=2 cm
4m 4m 4m 4m
3.13.13 Calcular la deformación vertical del nudo C en la estructura de la figura P3.12, cuando sobre
ella actúa la fuerza P=2000 kg y además las barras AE y FD sufren un incremento de temperatura
T=20ºC. Todas las barras tienen el mismo valor de EA = 2 108 kg y de α=10-5 ºC-1. Discutir la
influencia de la fuerza P y del incremento de temperatura T en los distintos resultados.
Solución: NAB= 0.4714 P (kg) NBC =0.3964 P (kg) NCF = 0.0631 P (kg) ∆CY = -0.04 cm
B
C
P=2000 kg
2m
A T=20º E F T=20º D
3x2m
Figura P3.12
3.13.14 En la estructura de la figura P3.13 todas las barras son del mismo material, y tienen un área tal
que se cumple que A/L=0.05 cm. Calcular los esfuerzos que se originan en las barras cuando el
cordón superior FGH sufre un calentamiento de 20 ºC.
Datos del material: E=2 106 kg/cm2 α=10-5 ºC-1
F +20ºC G +20ºC
H
4m
A C D E B
4m 4m 4m 4m
Figura P3.13
3.13.15 Calcular los esfuerzos que se originan en la estructura del problema 3.13.14, cuando en lugar
del incremento de temperatura se aplica una carga vertical y hacia abajo de 8 Tn en el nudo C.
95
4
Vigas planas
4.1 INTRODUCCIÓN
Las vigas planas constituyen uno de los tipos de estructuras más frecuentes. Se pueden definir
de manera formal de la siguiente manera:
• Son estructuras unidimensionales, en las que el material está agrupado alrededor de
una línea recta, que por sencillez se toma como el eje X.
• Están sustentadas en uno o más puntos, y esta sustentación puede ser del tipo apoyo
simple o empotramiento. También es posible que existan puntos con apoyos flexibles
mediante muelles.
• La unión entre los distintos tramos que forman la viga es habitualmente rígida, aunque
también puede haber articulaciones o deslizaderas.
• Todas las fuerzas son perpendiculares a la viga y están contenidas en un mismo plano.
Puede haber asimismo aplicados momentos exteriores, que deben ser perpendiculares
al plano de las fuerzas.
• El plano que contiene a las fuerzas exteriores es principal de inercia de la sección
transversal de la viga.
Además, se supondrá aquí un material elástico lineal, y pequeñas deformaciones.
Las vigas se comportan como estructuras planas, apareciendo deformaciones transversales
perpendiculares a su eje, y contenidas en el plano de las cargas, así como giros perpendiculares
al plano de las cargas. No aparecen deformaciones en la dirección axial, al no haber cargas en
ella.
En las condiciones anteriores las vigas están sometidas a esfuerzos de flexión y cortadura, pero
no a esfuerzos axiales. Acumulan energía de flexión y opcionalmente de esfuerzo cortante
(según la teoría empleada para su estudio), pero no de esfuerzo axial.
En el caso de haber fuerzas axiales, los efectos producidos por ellas son una deformación axial y
un esfuerzo axial, que en el caso de las vigas están desacoplados de la flexión y cortadura. La
demostración rigurosa de este desacoplamiento puede comprobarse en el estudio de pórticos
planos (Capítulo 5).
96
Vigas planas
B 4𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 = 4𝑏𝑏 + 2 + 𝑐𝑐
Inestable, isostática o hiperestática
C 4𝑏𝑏 + 𝑟𝑟 > 4𝑏𝑏 + 2 + 𝑐𝑐
97
Vigas planas
B 𝑟𝑟𝑎𝑎 = 1 + 𝑐𝑐𝑎𝑎
Inestable, isostática o hiperestática
C 𝑟𝑟𝑎𝑎 > 1 + 𝑐𝑐𝑎𝑎
Ejemplos
98
Vigas planas
dv
tg (4.1)
dx
Y q
M V M v
θ X
dv
uP y y vP v (4.2)
dx
99
Vigas planas
P
y
θ= dv
dx
P
y
G
uP d 2v
x y
x dx 2
vP
y 0 (4.3)
y
uP vP dv dv
xy 0
y x dx dx
d 2v
y v y (4.4)
dx 2
donde v es la curvatura de la deformada de la viga, en la hipótesis de pequeñas deformaciones.
Se observa, además, que la distorsión de cortadura 𝛾𝛾𝑥𝑥𝑥𝑥 es nula, a consecuencia de la hipótesis
de deformación que se ha efectuado de que las secciones planas se mantienen perpendiculares
a la fibra neutra deformada. Evidentemente no es cierto que la distorsión de cortadura 𝛾𝛾𝑥𝑥𝑥𝑥 sea
nula y se sabe que, si hay un esfuerzo cortante en la sección, se produce una deformación
unitaria vertical de cortadura. La hipótesis de Navier es por lo tanto válida solamente, en sentido
estricto, para vigas sin esfuerzo cortante. No obstante, las deformaciones de cortadura son
normalmente de pequeña magnitud en piezas prismáticas, por lo que dicha hipótesis se acepta
habitualmente (ver ejercicio 4.14.10).
4.3.3 Tensiones
Suponiendo un material elástico lineal con módulo de elasticidad 𝐸𝐸, e incluyendo el efecto de
las deformaciones unitarias iniciales en el material 𝜖𝜖0 , la tensión en el punto P es:
100
Vigas planas
E ( 0 ) (4.5)
No aparece tensión cortante, al ser la deformación de cortante nula. Este hecho se explica con
más detalle en el apartado 4.3.6, al introducirse el esfuerzo cortante.
b +T
Para el desarrollo posterior, resulta más conveniente emplear el gradiente de temperatura entre
las caras superior e inferior de la viga Tg :
T (T ) 2T
Tg (4.7)
h h
siendo h el canto de la viga. La distribución de temperaturas se puede poner como
T yTg (4.8)
0 T yTg (4.9)
donde b(y ) es el ancho de la sección. El signo negativo en esta definición es debido al criterio de
signos adoptado (figura 4.1). Sustituyendo el valor de la deformación unitaria según (4.4):
101
Vigas planas
d 2v
M EI E 0bydy (4.12)
dx 2
que es la ecuación de la elástica de la viga. Si las deformaciones iniciales debidas a las
temperaturas tienen una distribución lineal se obtiene:
d 2v
M EI E Tg y 2bdy (4.13)
2
dx
En el último término se identifica el momento de inercia de la sección I , con lo que la expresión
final del momento flector M es:
d 2v
M EI EI Tg (4.14)
dx 2
que es la ecuación de la elástica cuando hay efectos térmicos. La curvatura de la deformada, en
función de M es:
d 2v M
Tg (4.15)
2 EI
dx
Pero realmente en la sección de la viga sí que hay un esfuerzo cortante no nulo, que es
estáticamente equivalente a todas las fuerzas exteriores existentes a un lado de dicha sección.
Se llega así a una aparente contradicción, producida por la hipótesis de deformación de Navier,
que es la que ha originado que las deformaciones de cortadura γ sean nulas.
La realidad es que el esfuerzo cortante tiene que poder adoptar el valor que le corresponda
según las ecuaciones de equilibrio, que será en general no nulo, para equilibrar las fuerzas
exteriores aplicadas a un lado de la sección donde se calcule el cortante. Es por lo tanto
necesario reconciliar este hecho con el valor nulo de las deformaciones cortantes. Esto puede
hacerse si se piensa que el material de la viga es infinitamente rígido frente a la cortadura, es
decir tiene G=∞. De esta forma, aunque la deformación γ sea nula, la tensión cortante τ puede
adoptar cualquier valor no nulo, al ser τ = G γ = ∞ 0, es decir cualquier valor.
102
Vigas planas
M My
E y yTg yTg (4.18)
EI I
Y q dx
V+dV
M M+dM
V
dx
Equilibrio de momentos:
dx dx
M (V dV ) V M dM (4.19)
2 2
Despreciando el diferencial de orden superior dV dx y reordenando se obtiene
dM
V (4.20)
dx
Sustituyendo el valor de M dado por (4.14) se obtiene:
d d 2v
V EI
EI Tg (4.21)
dx dx 2
dV
q (4.23)
dx
Sustituyendo el valor anterior de V se obtiene:
d 2 d 2v
q EI EI Tg (4.24)
dx 2 dx 2
Esta es la ecuación diferencial que controla el problema de la flexión de una viga de propiedades
variables, sometida a cargas térmicas. Si la viga es de propiedades uniformes y la distribución de
temperaturas también lo es, la ecuación anterior queda:
d 4v
q EI (4.25)
dx 4
103
Vigas planas
2
d
U o* 0 d 0 E 0
2E 0 (4.26)
M 2y 2 0My
U 0* (4.27)
2 I
2EI
Este es el valor de la densidad de energía en un punto P cualquiera, en función del momento
flector en la viga y de la distribución de temperaturas definida por 𝜖𝜖0 .
M 2y 2 My
U L* 2EI 2
bdy 0
I
bdy (4.29)
Las magnitudes E , I , M no dependen de la coordenada y , por lo que salen fuera de las integrales.
En la primera integral se identifica el momento de inercia I de la sección, con lo que se obtiene:
M2 M
U L*
2EI
I 0ybdy (4.30)
M2 M Tg
U L*
2EI
I y 2bdy (4.31)
M2
U L* M Tg (4.32)
2EI
Esta es la expresión de la energía acumulada por unidad de longitud de viga, en función del
momento flector M en cada punto de la viga y del gradiente del campo de temperaturas Tg .
104
Vigas planas
M 2
U* L 2 dx L M Tgdx (4.34)
1
donde el coeficiente define la flexibilidad de la viga a flexión.
EI
La expresión de la energía así obtenida es general, estando sólo limitada a una distribución de
temperatura lineal en el canto de la viga.
105
Vigas planas
Caso general
Las dos ecuaciones fundamentales de equilibrio de un elemento diferencial permiten establecer
algunas relaciones importantes.
• La pendiente del diagrama de esfuerzo cortante es igual a la carga distribuida aplicada.
dV
q (4.35)
dx
Integrando la expresión anterior entre dos puntos a y b de la viga se obtiene la siguiente relación:
la variación del esfuerzo cortante entre dos puntos de una viga es igual a la resultante de las
cargas distribuidas aplicadas entre ambos puntos.
b
Vb Va a qdx (4.36)
• La pendiente del diagrama de momento flector es igual al diagrama de cortante, con signo
cambiado.
dM
V (4.37)
dx
• La variación del momento flector entre dos puntos es igual al área del diagrama de esfuerzo
cortante entre ambos puntos, cambiada de signo.
Se obtiene integrando la expresión del cortante entre dos puntos a y b.
b
Mb Ma V dx (4.38)
a
Estas relaciones son generales y valen para cualquier tipo de carga distribuida. Para ciertos tipos
de cargas pueden establecerse relaciones más sencillas, como casos particulares de ellas.
dV
0 V Cte (4.39)
dx
dM
V Mb Ma Vx (4.40)
dx
En un segmento sin carga el diagrama de cortantes es constante, y el de flectores es una línea
recta de pendiente igual al valor del cortante, con signo cambiado.
106
Vigas planas
V Va qx (4.41)
• Diagrama de momento flector: bajo una carga uniforme, el diagrama del momento flector
es una parábola cuya concavidad es –q, como muestra la figura 4.7.
dM
Va qx Mb Ma Va x qx 2 / 2 (4.42)
dx
Vd Vi P (4.43)
dM dM
Vd Vi P
dx d dx i
P
Vd P tanα=P
Vi
Md M i M P (4.45)
107
Vigas planas
Mi Md MP
MP
Esfuerzo cortante Momento flector
Valores máximos
Dado que el esfuerzo cortante es la derivada del momento flector, los momentos flectores
máximo y mínimo ocurren en aquellos puntos donde el diagrama de cortantes tiene un valor
nulo.
Si el esfuerzo cortante pasa de negativo a positivo, el momento flector tiene un máximo, y si
pasa de positivo a negativo, el flector tiene un mínimo.
Deducción
La ecuación de la elástica se puede poner como
d M dv
siendo (4.46)
dx EI dx
Integrando entre dos puntos A y B se obtiene:
B M
B A A EI
dx (4.47)
108
Vigas planas
que es la expresión matemática del primer teorema. Este teorema es aplicable entre dos puntos
entre los cuales el giro 𝜃𝜃 de la viga es continuo, es decir que entre ellos no puede haber
articulaciones, pues éstas introducen una discontinuidad en el giro.
Deducción
A cada elemento diferencial 𝑑𝑑𝑑𝑑 le corresponde un giro 𝑑𝑑𝑑𝑑, cuya contribución a la flecha es
d xd (figura 4.10), siendo x una coordenada medida desde B.
dθ
dλ δB/A
A
x
M
d x dx (4.48)
EI
La distancia desde B a la tangente en A se obtiene integrando 𝑑𝑑𝑑𝑑 entre los puntos A y B:
B B M
B /A A d A x
EI
dx (4.49)
que es la expresión matemática del segundo teorema. Este teorema es aplicable entre dos
puntos entre los cuales la deformación 𝑣𝑣 de la viga es continua, es decir que entre ellos no puede
haber deslizaderas, ya que éstas introducen una discontinuidad en la deformación.
δB/A
θ B-θ A
A θA θB
δA/B
109
Vigas planas
110
Vigas planas
• Aplicar los teoremas de Mohr tantas veces como incógnitas hiperestáticas haya, a fin de
obtener otras tantas ecuaciones. Estas ecuaciones se obtienen a base de imponer las
condiciones de contorno de flecha o giro nulos asociadas a las incógnitas hiperestáticas
elegidas. En estas ecuaciones intervienen el área o el momento del diagrama de momentos
previamente hallado, que a su vez depende de las incógnitas hiperestáticas M (x , X j ) .
Resolviendo estas ecuaciones se obtienen las h incógnitas X j , que permiten conocer todos
los esfuerzos internos en la viga.
Este método es de más fácil empleo que el de integración de la ecuación de la elástica, ya que
no requiere efectuar ninguna integral, pues las dos integraciones ya están hechas por los
teoremas de Mohr.
• El momento flector real en la viga es la combinación lineal de los 1+h casos básicos.
M M 0 k Xk M k (4.50)
U *
0 j 1, h (4.51)
X j
M M
2M 2 X dx Tg X dx 0 j 1, h (4.52)
j j
111
Vigas planas
M
Mj (4.53)
X j
Se llega de esta forma a un sistema de h ecuaciones cuyas incógnitas son las incógnitas
hiperestáticas, que se hallan incluidas en la expresión de los momentos 𝑀𝑀. Para ponerlas de
manifiesto se sustituye 𝑀𝑀 por su valor según (4.50):
Cambiando de orden los sumatorios, este sistema de ecuaciones se puede poner como:
f jk M j M kdx (4.58)
El término independiente D tiene dos sumandos: el primero es debido a las fuerzas exteriores
que actúan sobre la viga y el segundo es debido a las variaciones de temperatura existentes en
ella:
112
Vigas planas
Se obtiene así un sistema de h ecuaciones con h incógnitas Xk , donde la matriz del sistema
contiene las deformaciones 𝛿𝛿𝑗𝑗𝑘𝑘 y el término independiente contiene las deformaciones en la fase
0 según las incógnitas hiperestáticas, con signo cambiado.
Comparando la ecuación (4.61) con las obtenidas por el método general de flexibilidad ((4.56) a
(4.59)) se observa que los coeficientes 𝑓𝑓𝑗𝑗𝑗𝑗 (que son función de los momentos flectores en los
casos 1 a h) son las deformaciones 𝛿𝛿𝑗𝑗𝑘𝑘 . Asimismo, se observa que el vector D coincide con el
vector −𝚫𝚫0 , es decir que los coeficientes 𝐷𝐷𝑗𝑗 son las deformaciones Δ𝑗𝑗0 del caso 0, cambiadas de
signo. Por lo tanto, este método es en realidad el método general de flexibilidad, pero
empleando valores tabulados, o precalculados, de los coeficientes de flexibilidad 𝑓𝑓𝑗𝑗𝑗𝑗 . Este
análisis pone de manifiesto, además, el significado físico de los coeficientes de flexibilidad para
el caso de las vigas.
113
Vigas planas
La fórmula de los tres momentos fue presentada por los ingenieros franceses Clapeyron (1857)
y Bertot (1855). Se basa en el hecho de que una viga continua de n vanos, todos ellos apoyados
(sin empotramientos en los extremos), es hiperestática de grado n-1. La idea básica consiste,
por lo tanto, en tomar como incógnitas hiperestáticas los momentos en los n-1 apoyos no
extremos y emplear como condiciones de compatibilidad geométrica a la compatibilidad de
giros en dichos n-1 apoyos no extremos. En estas condiciones se efectúa un análisis de dos vanos
consecutivos cualesquiera de la viga, con el fin de obtener una relación entre los tres momentos
en los tres apoyos consecutivos.
Se consideran por lo tanto dos vanos consecutivos 1 y 2, que unen tres apoyos A, B y C. Al
haberse empleado los momentos en A, B y C como incógnitas hiperestáticas, los dos vanos han
quedado reducidos a dos vigas biapoyadas (figura 4.12).
MA MB MC
A B C
L1 L2
Caso 0
En él actúan sólo las cargas exteriores (figura 4.13). Los giros del apoyo B en el vano 1 y en el
vano 2, se obtienen aplicando el segundo teorema de Mohr entre B y A, y entre B y C:
A1x1 A2x 2
A/B L11 C /B L22 (4.62)
E1I 1 E 2I 2
donde se han empleado las siguientes variables: A1 es el área del diagrama de flectores del vano
1, A2 es la misma área para el vano 2, x1 es la distancia desde el centro de gravedad del
diagrama de flectores del vano 1 al apoyo A, y x 2 es la misma distancia para el vano 2 respecto
a B.
M
x1 x2 α2 δC/B
A B
A B C α1
δA/B C
Caso 1
Se aplica un momento de valor M A en el apoyo A, y se calculan los dos giros en el apoyo B, por
la izquierda y por la derecha (figura 4.14), cuyos valores son:
114
Vigas planas
M AL1
1 2 0 (4.63)
6E1I 1
MA
β1 β2=0
A B C
δA/B
Figura 4.14 Caso 1 para la fórmula de los 3 momentos.
Caso 2
Se aplica un momento de valor M B en B y se calculan los dos giros en ese nudo (figura 4.15):
M B L1 M B L2
1 2 (4.64)
3E1I 1 3E2I 2
M
γ2
A C
MB γ1
Caso 3
MC L2
1 0 2 (4.65)
6E2I 2
MC θ2
θ1=0
A B
1 1 1 1 2 2 2 2 (4.66)
M AL1 L L M L m m
2M B 1 2 C 2 6 i d (4.67)
E1I 1 E1I 1 E2I 2 E 2I 2 E1I 1 E2I 2
115
Vigas planas
Esta ecuación es la denominada fórmula de los tres momentos, que no es otra cosa más que la
condición de compatibilidad de giros en un apoyo cualquiera B, pero expresada en función de
los tres momentos en los dos vanos que confluyen en dicho apoyo. Las constantes:
A1x1 A2x 2
mi md (4.68)
L1 L2
son los momentos estáticos del diagrama de momentos flectores del caso 0 (isostático) de los
vanos 1 y 2, respecto a los extremos izquierdo y derecho respectivamente, divididos por su luz.
Sus valores están tabulados para la mayor parte de las cargas utilizadas en la práctica. El Anejo
A contiene los valores más habituales.
En el caso de material uniforme en ambos vanos la expresión anterior se simplifica:
Para calcular una viga de n vanos, se aplica la ecuación anterior a cada pareja de vanos
sucesivamente, es decir a (n-1) parejas de vanos, y se obtienen (n-1) ecuaciones con (n-1)
incógnitas, que son los momentos a los n-1 apoyos interiores (de los n+1 apoyos que tiene la
viga).
Si un extremo de la viga está empotrado se aplica la fórmula anterior considerando que hay un
vano ficticio, de luz cero L1 0 y sin carga mi1 0 . El momento que se obtenga en B, es el
correspondiente al empotramiento.
d 2v d M
(4.70)
2 dx EI
dx
Integrando se obtiene:
M
0 EI dx (4.71)
Se define una nueva una viga, llamada viga conjugada de la viga real, que tiene la misma luz que
ella, y una carga aplicada, denominada carga conjugada q * , cuyo valor es igual al diagrama de
M / EI de la viga real:
116
Vigas planas
M
q* (4.73)
EI
Esta viga conjugada tiene un momento flector conjugado M * y un esfuerzo cortante conjugado
V * que cumplen asimismo las relaciones fundamentales:
dV *
q* (4.74)
dx
M
V * V0* EI dx (4.75)
dM *
V * (4.76)
dx
Integrando y sustituyendo el cortante conjugado por su valor, dado por (4.75), se obtiene:
M
M * M 0* V0* x dx dx (4.77)
EI
Comparando las cuatro ecuaciones anteriores: (4.71) con (4.75) y (4.72) con (4.77), se deduce
que, con unas condiciones de contorno adecuadas, se pueden establecer las siguientes
relaciones entre las magnitudes de la viga real y de la viga conjugada:
117
Vigas planas
0 0
0 cualquier valor
0 cualquier valor
Conjugar la viga y aplicar sobre ella la carga conjugada, igual al diagrama de momentos
dividido por EI, y que por lo tanto depende de las incógnitas hiperestáticas. Se obtiene
así una viga inestable, sometida a una carga que depende de las incógnitas
hiperestáticas elegidas en la viga real hiperestática.
Aplicar las condiciones de equilibrio que sean necesarias para garantizar el equilibrio
estático de la viga conjugada. Se obtienen así tantas ecuaciones como grados de libertad
tiene la viga conjugada, es decir como grado de hiperestaticidad tiene la viga real. Su
solución proporciona los valores de las incógnitas hiperestáticas.
118
Vigas planas
Ejemplos
qL2/8EI
q
PL/EI
P
PL/4EI
P
q qL2/8EI
qL2/2EI
P
A B MB/EI
MA/EI
119
Vigas planas
• Se añade a la estructura real ya calculada, un caso virtual (caso V), en el que actúa
únicamente una fuerza (o momento) virtual V ( 1) en la dirección del desplazamiento (o
giro) buscados, como se indica en la figura 4.17. El caso suma se denomina caso RV.
+
∆r V=1
Caso real Caso virtual
Figura 4.17 Cálculo de deformaciones por el método de la fuerza virtual unidad.
• Se resuelve el caso virtual para un valor unitario de la fuerza (o momento) virtual V=1, y se
calculan los momentos que aparecen sobre la viga, que se denominan MV . Su cálculo
requiere la resolución de una viga igual a la original.
Bajo la acción conjunta de las cargas reales y la fuerza (o momento) virtual V, el momento flector
en la viga es:
M RV M M VV (4.78)
2M RV M RV M RV
r dx Tg dx (4.81)
2 V V
V 0
M RV
MV (4.82)
V
con lo que se obtiene:
Esta expresión puede aplicarse directamente para hallar la deformación buscada. Su uso
requiere hallar los esfuerzos en el caso virtual unitario, cuyo cálculo implica resolver una vez más
1 Se emplea la misma variable V para la fuerza virtual y para el esfuerzo cortante. Pero esto no puede dar lugar a
confusión, si se tiene en cuenta el contexto del uso de dicha variable en cada expresión. Por otra parte, la fuerza
virtual es un mero artificio matemático que se emplea para derivar respecto a ella y desaparece a continuación,
empleándose su valor unidad.
120
Vigas planas
la viga cargada con una sola fuerza V=1. Si la viga es isostática este cálculo extra no plantea
ninguna dificultad, pues el caso V es también isostático.
Vigas hiperestáticas.
La aplicación de la expresión anterior para el cálculo de deformaciones resulta compleja para
vigas hiperestáticas, pues requiere calcular los esfuerzos en el caso virtual unitario, que es a su
vez hiperestático. Por ello resulta de interés desarrollar más la ecuación (4.83), con objeto de
obtener expresiones de utilización más simple. Para ello se efectúa el cálculo de los esfuerzos
en el caso virtual unitario, empleando el método general de análisis descrito en el apartado
4.7.3.
Al ser el caso virtual unitario hiperestático de grado h, se identifican en él h incógnitas
hiperestáticas, que pueden ser las mismas que se utilizaron para calcular los esfuerzos en la viga
o no. Se descompone el caso virtual unitario en 1+h casos:
• Caso 0V (o caso isostático virtual), en el que actúan sólo las fuerzas exteriores, que ahora es
solamente la fuerza (o momento) virtual unitaria V=1 (figura 4.18). Los esfuerzos en este caso
se denominan M 0V .
Caso 0V M 0V
V=1
Figura 4.18 Caso isostático virtual.
M1 M2
X1=1 X2=1
Caso 1 Caso 2
Figura 4.19 Casos con incógnita hiperestática unidad.
Los esfuerzos en el caso V son:
M V M 0V XjM j (4.84)
j 1,h
121
Vigas planas
La expresión entre paréntesis del tercer sumando es siempre nula pues se trata de la condición
de compatibilidad para la incógnita hiperestática j (ecuación (4.54)). Por lo tanto, la expresión
final de la deformación es:
r M M 0V dx Tg M 0V dx (4.87)
Esta ecuación permite obtener la deformación en un punto y dirección cualquiera de una viga
hiperestática, en la que se conocen los momentos flectores M. No se requiere la resolución del
caso con la fuerza virtual unitaria (que es hiperestático), sino solamente la de un caso isostático
cargado con dicha fuerza V=1 (caso 0V), lo cual simplifica mucho los cálculos. Nótese la similitud
entre esta expresión y la inicial, que se diferencian únicamente en el uso de los esfuerzos M 0V
en lugar de los MV .
uP y tan y vP v (4.88)
donde 𝜃𝜃 es el ángulo girado por la sección, que es diferente al ángulo 𝜑𝜑 que forma la tangente
a la curva deformada, como se muestra en la figura 4.20.
122
Vigas planas
θ
ϕ
P
y dv
ϕ=
dx
G
uP d
x y (4.89)
x dx
vP
y 0 (4.90)
y
uP vP dv
xy (4.91)
y x dx
El material está en un estado plano de deformación, sometido a las siguientes deformaciones:
d
y (4.92)
dx
La hipótesis de deformación origina que la variación de 𝜖𝜖 en la sección sea lineal.
• Deformación de cortante 𝛾𝛾, que es igual a la diferencia entre el giro de la sección y la
pendiente a la deformada elástica ϕ :
dv
(4.93)
dx
Se observa que la deformación de cortante es uniforme en toda la sección (no depende de y),
cuando en realidad se sabe, del estudio exacto del esfuerzo cortante en una viga, que la
distribución de deformaciones unitarias real 𝛾𝛾 𝑅𝑅 es muy variable con y, de acuerdo con la ley:
VA
R (4.94)
GIb
siendo:
V el esfuerzo cortante en la sección,
123
Vigas planas
R (4.95)
k
E ( 0 ) G (4.96)
Al igual que con las deformaciones unitarias, se observa que la tensión cortante es uniforme, en
contra de lo obtenido por el estudio exacto del esfuerzo cortante.
d d
M E
dx y 2bdy E 0bydy E
dx
I E 0bydy (4.98)
d
M EI E 0bydy (4.99)
dx
Si las deformaciones iniciales tienen una distribución lineal se obtiene:
d
M EI E Tm bydy E Tg y 2bdy (4.100)
dx
La segunda integral es nula, con lo que la expresión final de M es:
d
M EI EI Tg (4.101)
dx
124
Vigas planas
d M
Tg (4.102)
dx EI
G A
V RdA G RdA k
(4.103)
A
A' (4.104)
k
La relación entre el esfuerzo cortante y las deformaciones es:
dv
V A ' GA ' GA ' (4.105)
dx
que es la misma expresión obtenida en la teoría clásica. Por su parte, la tensión cortante es
uniforme en la sección y su valor es:
V
(4.108)
A'
125
Vigas planas
Equilibrio vertical
La ecuación de equilibrio vertical de fuerzas es la misma que en la teoría clásica:
dV qdx (4.109)
dV d d 2v
GA ' (4.110)
dx dx dx 2
q d 2v d
(4.111)
GA ' dx 2 dx
Equilibrio de momentos
También la ecuación de equilibrio de momentos es la misma que en la teoría clásica:
dM
V (4.112)
dx
Sustituyendo los valores de V y M dados por (4.105) y (4.101) se obtiene, en ausencia de
temperatura, la siguiente ecuación diferencial para el equilibrio de momentos:
2
dv GA ' EI d (4.113)
dx
dx 2
Se observa que ahora el problema está controlado por dos ecuaciones diferenciales, (4.111) y
(4.113), ambas de orden 2 en las dos incógnitas 𝜃𝜃 y 𝑣𝑣; mientras que la flexión de vigas bajo la
hipótesis de Navier está controlada por una ecuación de orden 4 en la única incógnita 𝑣𝑣.
4.11.8 Energía
Densidad de energía
La densidad de energía complementaria tiene dos sumandos, debidos a las dos deformaciones
unitarias:
2 2
d
U o* 0 d 0 d 0 E 0
0 G
d
2E
0
2G
(4.114)
Sustituyendo las expresiones (4.107) y (4.108) de las tensiones, en función de los esfuerzos
internos, se obtiene:
M 2y 2 0My V2
U 0* (4.115)
2EI 2 I 2GA '2
Esta expresión permite hallar la densidad de energía en un punto cualquiera de la viga, en
función de los esfuerzos en ella. Los dos primeros términos corresponden a la densidad de
energía asociada a la flexión y son iguales que los de la teoría clásica, mientras que el último
corresponde a la densidad de energía asociada al esfuerzo cortante.
126
Vigas planas
M 2y 2 My V2
U L* 2EI 2
bdy 0
I
bdy 2GA '2 dA ' (4.116)
En esta expresión, las dos primeras integrales corresponden a la energía de flexión, y se han
integrado al área real de la viga A, mientras que la tercera integral corresponde al esfuerzo
cortante y se ha integrado al área equivalente a cortadura A ' . En esta tercera integral se toma
el cociente V / A ' como constante en la sección pues corresponde a la tensión cortante media,
por lo que sale fuera de la integral. Además, las magnitudes E , I , M no dependen de la
coordenada y, por lo que también salen fuera de las integrales. Con todo esto se obtiene:
M2 M V2
U L*
2EI
I 0ybdy
2GA '
(4.117)
M2 M Tg V2
U L*
2EI
I y 2bdy 2GA ' (4.118)
La integral del segundo término define el momento de inercia, con lo que queda:
M2 V2
U L* M Tg (4.119)
2EI 2GA '
Esta es la expresión de la energía acumulada por unidad de longitud de viga, en función del
momento flector M , del campo lineal de temperaturas definido por su gradiente Tg y del
esfuerzo cortante V .
Energía de deformación
La energía total acumulada en la viga se obtiene integrando la energía por unidad de longitud, a
lo largo de toda su longitud:
M 2 V 2
U* LU L*dx L 2
dx M Tgdx
L L 2
dx (4.120)
Esta expresión de la energía es general, estando sólo limitada a una distribución de temperatura
lineal en el canto de la viga. Es la misma expresión (4.34) obtenida en la teoría clásica de flexión
de vigas, añadiendo un nuevo término debido al esfuerzo cortante. Este nuevo término tiene
una expresión similar a los restantes términos de la energía, empleando la flexibilidad a cortante
𝜂𝜂 de la sección, definida como:
1 k
(4.121)
GA ' GA
127
Vigas planas
1 1 VA VA 1 V 2 A A2
*
U cort
2 V
R R
dV
2 V IbG IbG
G dV
2 L GA I 2 A b 2 dx
dA (4.122)
Comparando esta expresión con el último sumando de la ecuación (4.120), se deduce que el
factor de corrección por cortante k vale:
2
A A
k
I2 b 2
dA
(4.123)
A
Por lo tanto, si el factor de corrección por cortante k se calcula mediante esta expresión, la
hipótesis de Timoshenko evalúa la energía de cortante de forma consistente con su valor exacto.
La ecuación (4.123) puede resolverse para las secciones más típicas. Así, para una sección
rectangular, el factor de corrección resulta k=6/5, lo cual indica que el área equivalente a
cortadura A' es 5/6 del área real de la sección. Para una sección circular maciza, el valor del
factor es k=10/9, y para una sección en I, es igual a la relación entre el área total de la sección y
el área del alma.
q M d 2v
(4.124)
GA ' EI dx 2
El valor de la derivada segunda de la flecha es:
d 2v d
(4.125)
2 dx
dx
Sustituyendo y despejando 𝑑𝑑𝑑𝑑 se obtiene la siguiente expresión de la pendiente a la deformada:
q M
d dx dx (4.126)
GA ' EI
128
Vigas planas
El primer término coincide con la expresión habitual de este teorema para vigas sin energía de
esfuerzo cortante, y el segundo es el término añadido por este esfuerzo.
M M 0 j XjM j V V 0 j X jV j (4.129)
Ecuaciones de compatibilidad
Empleando la expresión (4.120) de la energía, las ecuaciones de compatibilidad quedan:
Las condiciones de compatibilidad de deformaciones resultan ser las mismas que en la teoría
clásica de la flexión, pero añadiendo un nuevo término que define la colaboración de la energía
de esfuerzo cortante.
129
Vigas planas
Se observa que ambos coeficientes son similares a los obtenidos en la teoría clásica de flexión,
pero añadiendo un nuevo término que es debido a la energía de esfuerzo cortante y a las
deformaciones por ella generadas.
Deformaciones
Efectuando el mismo desarrollo que en el caso de la teoría clásica, se obtiene la expresión de la
deformación en un punto y en una dirección cualquiera de la estructura:
r M M 0V dx Tg M 0V dx V V 0V dx (4.134)
donde las magnitudes con superíndice 0V corresponden a los esfuerzos en la viga reducida a un
caso isostático cualquiera, y cargada únicamente con una fuerza virtual unitaria en la dirección
de la deformación buscada.
La expresión de la deformación de un punto es la misma que en la teoría clásica de la flexión,
añadiendo un nuevo término que es la colaboración a dicha deformación de la flexibilidad
debida a la energía de esfuerzo cortante.
4.14.1 Calcular el diagrama de momentos flectores en la viga de dos vanos de la figura 4.21,
sometida a una carga uniforme q.
A B C
L L
130
Vigas planas
Caso 0:
0 qLx qLx 2 M0
M AB 0x L
2 2
0 qLx qLx 2
M BC 0x L A B C
2 2
M1
Caso 1:
1 x +1 +1
M AB 0x L
L A C
B
0 1 3qLx qx 2
M AB M AB M AB X1 0x L
8 2
0 1 5qLx qx 2 qL2
M BC M BC M BC X1 0x L
8 2 8
A C
-qL2/8
131
Vigas planas
M 0V
0V L x
M AB 0x L
L
0V B
M BC 0 A C
V=1
Figura 4.24 Caso isostático virtual para el giro en A.
El giro buscado es (ecuación (4.87)):
2
3qLx qx L x dx qL
3
A M M 0V dx 8
2 x 48EI
q q
MA
Caso 0 Caso 1
M0 M1
(Parábola)
2
qL /8
-MA
Figura 4.25 Descomposición en casos básicos para una viga empotrada – apoyada.
La viga conjugada es una viga que está libre en el apoyo izquierdo A, y articulada en el apoyo
derecho B. Se trata por lo tanto de una viga inestable, que tiene un grado de libertad que
corresponde al giro respecto al punto B.
Esta viga está sometida a dos cargas distribuidas, correspondientes a las dos componentes del
momento flector en la viga real: una carga con variación parabólica y otra con variación
triangular. La carga parabólica actúa hacia abajo (dirección positiva según la figura 4.1) pues
corresponde a una distribución de momentos positivos. La carga triangular actúa hacia arriba al
corresponder a una distribución de momentos negativos.
132
Vigas planas
qL2/8EI
A B
La viga conjugada inestable se halla en equilibrio bajo la acción de las dos cargas aplicadas sobre
ella. Para que se satisfaga este equilibrio inestable, se tiene que cumplir que la suma de
momentos conjugados respecto de B debe ser nula, de donde se obtiene MA:
2 qL2 L 1 M A 2L qL2
M B* 0 L
3 8EI 2 2 EI
L
3
0 MA
8
qL3
Este valor corresponde al giro en el apoyo B en la viga real: B VB*
48EI
4.14.4 Calcular las deformaciones en los puntos B y C de la viga de la figura 4.27, empleando
el método de la viga conjugada. Todos los vanos tienen las mismas propiedades:
E= 2 105 MPa, I = 2 10-4 m4.
200 kN
A B D E
C
2I I 2I
4m 4m 4m
M 200 kN-m
A B D E
400 kN-m
Figura 4.28 Diagrama de flectores de la viga de la figura 4.27.
La viga conjugada de la original es una viga con dos apoyos en los puntos B y D, y dos voladizos
AB y DE. Está sometida a una carga distribuida triangular, de magnitud igual al diagrama de
133
Vigas planas
flectores de la viga real, dividido por el producto EI de cada vano (figura 4.29). Las reacciones de
la viga conjugada son:
1 4 0.005 4 0.005
RB* RD* 2 0.005
2 2 2
q*=200/EI=0.005
A B D E
R*B RD*
q*=400/2EI=0.005 q*=400/2EI=0.005
*
VBd
C MC 0.0333 m
134
Vigas planas
Tg
L
Figura 4.31 Viga apoyada sometida a un gradiente térmico.
Por equilibrio estático, las reacciones en los apoyos son nulas, y por lo tanto el momento flector
en cualquier sección de la viga es también nulo. La ecuación de la elástica es:
EIv EI Tg M 0
x2
v Tg Ax B
2
x2 L
v Tg Tg x
2 2
La viga se deforma según una parábola, que tiene la concavidad hacia abajo para un Tg>0, como
se muestra en la figura 4.32. La deformación no depende de las propiedades de rigidez (EI) de la
viga. La flecha en el centro de la viga es:
v(x L / 2) Tg L2 / 8
αTgL/2
αTgL2/8
135
Vigas planas
M 2
U* 2
dx M Tg dx 0
4.14.6 Calcular la deformada de una viga empotrada en sus dos extremos, sometida a una
distribución de temperaturas uniforme en toda su longitud, con temperatura
gradiente Tg (figura 4.33).
Tg
L
Figura 4.33 Viga biempotrada sometida a un gradiente térmico.
La viga es hiperestática h=2 a flexión. Además, es h=1 a esfuerzo axial, pero como no hay cargas
axiales aplicadas, el esfuerzo axial N es nulo.
Se adoptan como fuerzas redundantes la reacción vertical y el momento en el apoyo B: X1= RBY,
X2 = MB. Los distintos casos básicos se muestran en la figura 4.34.
Tg
A B
0
M =0
A A
1 1
B B
2
1
M =L-x M =1
L3
f11 M 1M 1dx (L x )2 dx
3
L2
f12 M 1M 2dx (L x )dx
2
L2
D1 M 0 M 1dx Tg M 1dx Tg
2
136
Vigas planas
L3 L2 L2
X1 X 2 Tg
3 2 2
L2
X1 LX 2 Tg L
2
Por lo tanto, no existen fuerzas laterales sobre la viga, y la distribución de momentos flectores
es uniforme:
M M 0 M 1X1 M 2 X 2 EI Tg
A B
M=EIαTg
M EI v EI Tg EI Tg v 0
v Ax B
La gráfica de la figura 4.36 muestra el estado de tensión y deformación unitaria para un punto
cualquiera situado en la parte superior de la viga (y>0). Dicho punto se halla en el punto A de la
gráfica σ/ε, en el que existe tensión de compresión, pero la deformación unitaria es nula.
El área del triángulo rayado corresponde a la densidad de energía de deformación acumulada
en ese punto de la viga, que integrada a todo el volumen proporciona el valor de la energía
hallado antes.
137
Vigas planas
ε0 E ε
U0*
A
Figura 4.36 Densidad de energía acumulada
en la viga de la figura 4.33.
2 kN
A B C
D
5m 8m 1.5 m
M 0 (kN-m)
A B C D
-3
-29 2 kN
-19
Caso 1 M1 5 x 0x 5
M1
5 X1=1
A B C D
138
Vigas planas
Caso 2 M 2 13 x 0 x 13
M2
X2=1
13
8
A B C D
19 5 5 5 10 2 5 5 5 X1 2 5 5 8X 2 5 5X 2 2 5
B / A 0
2EI 2EI 3 2EI 3 2EI 2EI 3
Dado que el punto C está fijo, se puede aplicar el segundo teorema entre los puntos C y A: la
distancia de C a la tangente en A es nula. Por lo tanto, el momento estático respecto de C del
diagrama M/EI entre A y C es nulo:
3 13 13 26 13 2 13 5 5 X1 2 5 13 13X 2 2 13
C / A 8 0
2EI 2EI 3 2EI 3 2EI 3
Para calcular cada una de las seis deformaciones necesarias pueden emplearse cualquiera de los
métodos conocidos, por ejemplo, integración de la ecuación de la elástica, teoremas de Mohr,
etc. En este caso los casos básicos son muy simples, pues corresponden a una viga en voladizo
con una fuerza puntual en un extremo, por lo que se emplea la solución tabulada siguiente:
La deformada de una viga en voladizo (figura 4.41) sometida a una carga puntual P a una
distancia a del extremo libre y b del empotramiento viene dada por las expresiones:
Pb 2 P (L x )2
vAC 3(L x ) b vCB (2b a x )
6EI 6EI
139
Vigas planas
x P
v
2 2 1718.16
C0 14.5 1.5 (2 14.5 0 1.5)
6EI EI
X 1 53 41.66X1
1B
3EI EI
X1 52 141.66X1
C1 3 (14.5 1.5) 5
6EI EI
X2 2 141.66X 2
B2 14.5 9.5 2 13 1.5 9.5
6EI EI
X 2 133 732.3X 2
C2
3EI EI
Las ecuaciones finales que se obtienen son las mismas que empleando los teoremas de Mohr:
f11X1 f12 X 2 D1
f21X1 f22 X 2 D2
13
f22 M 2 M 2dx 0 (13 x )2 dx 732.33
5
f12 f21 M 1M 2dx 0 (5 x )(13 x )dx 141.66
140
Vigas planas
13
D2 M 0 M 2dx (29 2x )(13 x )dx 1718.2
0
Nuevamente se obtienen las mismas ecuaciones que con los dos métodos anteriores.
13X2 /EI
8X2 /EI
5X1 /EI
D
C
A B
3/EI
29/EI 19/EI
19 5 5 5 10 2 5 5 5 X1 2 5 5 8X 2 5 5X 2 2 5
M B*
2EI
2EI 3
2EI 3
2EI
2EI 3
0
3 13 13 26 13 2 13 5 5 X1 2 5 13 13X 2 2 13
MC*
2EI
2EI 3
2EI
8
3
2EI 3
0
Nótese que se obtienen exactamente las mismas ecuaciones que aplicando los teoremas de
Mohr.
Resultados
Los cuatro métodos empleados han llevado a las mismas ecuaciones de compatibilidad.
Resolviéndolas se obtienen los siguientes valores de las incógnitas hiperestáticas:
X1 RB 0.809 kN X 2 RC 2.502 kN
141
Vigas planas
MC 3 0X1 0X 2 3 kN m
M (kN-m) 2 kN
1.021
A B C
D
-0.51
-3
4.14.8 Calcular la viga del ejercicio 4.14.7 empleando la fórmula de los tres
momentos.
Al existir un extremo empotrado, se añade un vano ficticio de longitud nula, sin carga y con
cualquier rigidez, pues ésta no influye en el cálculo. El voladizo CD se sustituye por el momento
equivalente en C. De esta forma la viga equivalente es la indicada en la figura 4.44.
0 A B C 3 kN-m
0m 5m 8m
Figura 4.44 Sustitución del empotramiento por un vano ficticio de longitud cero.
Al ser la viga de propiedades uniformes, se puede emplear la expresión simplificada de la
fórmula de los 3 momentos. Aplicándola a los vanos 0A y AB se obtiene:
M 0 0 2M A (0 5) M B 5 0
M A 5 2M B (5 8) MC 8 0
Sustituyendo el valor conocido del momento en el apoyo C, MC = -3, queda un sistema de dos
ecuaciones con dos incógnitas, que permite obtener los valores de los momentos en los apoyos.
Estos momentos resultan ser: MA = -0.51 kN⋅m, MB = 1.021 kN⋅m.
DY M M 0V dx
Para el caso isostático virtual se emplean las mismas incógnitas hiperestáticas que para la
resolución de la estructura. El caso 0V se muestra en la figura 4.45 y el momento flector en este
caso es:
M 0V 14.5 x 0 x 14.5
142
Vigas planas
M 0V
A B C D
La expresión del momento flector es: M M 0 X1M 1 X 2M 2 . Dado que los momentos 𝑀𝑀1
y 𝑀𝑀2 tienen expresiones diferentes en los distintos vanos de la viga, hay que separar la integral
que proporciona la deformación en tres tramos distintos:
5
DY 0 29 2x 0.809(5 x ) 2.502(13 x ) (14.5 x )dx
13
5 29 2x 2.502(13 x ) (14.5 x )dx
14.5 12.767
13 29 2x (14.5 x )dx
EI
4.14.10 Calcular las deformaciones en el extremo de una viga en voladizo sometida a una
carga distribuida, considerando la energía debida al esfuerzo cortante.
q x
qx 2
Las solicitaciones en la viga son: M V qx
2
qx 2 d qx dv
EI
2 dx GA ' dx
qx 3
C1
6EI
143
Vigas planas
qx 2 qx 4
v C 1x C 2
2GA ' 24EI
qL3
x L 0 C1
6EI
qL4 qL2
x L v 0 C2
8EI 2GA '
qx 3 qL3
6EI 6EI
q q
v (x 4 4L3x 3L4 ) (L2 x 2 )
24EI 2GA '
La relación entre la flecha en el extremo debida al esfuerzo cortante 𝑣𝑣𝑉𝑉 y la debida al momento
flector 𝑣𝑣𝑀𝑀 es:
𝑣𝑣𝑉𝑉 𝑞𝑞 𝐿𝐿2 /(2𝐺𝐺𝐴𝐴′ ) 𝐼𝐼 𝑏𝑏ℎ3 ℎ 2
= ∝ ∝ ∝ � �
𝑣𝑣𝑀𝑀 𝑞𝑞 𝐿𝐿4 /(8𝐸𝐸𝐸𝐸) 𝐴𝐴 𝐿𝐿2 𝑏𝑏ℎ𝐿𝐿2 𝐿𝐿
que es proporcional al cuadrado de la relación h/L. Por lo tanto, en vigas cortas (h/L grande) la
deformación debida al esfuerzo cortante cobra importancia frente a la deformación debida a la
flexión. Por ejemplo, para h/L=1/10, la flecha 𝑣𝑣𝑉𝑉 es sólo el 1% de 𝑣𝑣𝑀𝑀 pero para h/L=1/4, dicha
proporción ya es del 6%.
4.14.11 Calcular las deformaciones en el extremo de una viga en voladizo sometida a una
carga puntual en su extremo, considerando la energía debida al esfuerzo cortante.
P x
144
Vigas planas
Px 2
De la primera se obtiene el valor del giro: C1
2EI
Px 3 Px
v C 1x C 2
6EI GA '
Las condiciones de contorno son:
PL2
x L 0 C1
2EI
PL3 PL
x L v 0 C2
3EI GA '
Px 2 PL2
2EI 2EI
P x 3 L2x L3 P
v
(x L)
EI 6 2 3 GA '
145
Vigas planas
4.15 BIBLIOGRAFÍA
1. Argüelles Álvarez, R., y Argüelles Bustillo, R., Análisis de Estructuras: Teoría, Problemas y
Programas, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1996.
2. Beaufait, F. W., Basic Concepts of Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1977.
3. Canet, J. M., Cálculo de Estructuras, Libro 2, Sistemas de Piezas Prismáticas, Edicions UPC,
Barcelona, 2000.
4. Gere, J. M., y Timoshenko, S. P., Mechanics of Materials, 3ª edición, Chapman & Hall,
London, 1991.
5. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
6. Hsieh, Y-Y., Teoría Elemental de Estructuras, Prentice-Hall Int., Bogotá, 1973.
7. Ketter, R. L., Lee, G. C., y Prawel, S. P., Structural Analysis and Design, McGraw-Hill, New
York, 1979.
8. Mohr, O., Beitrag zur Theorie der Holz und Eisen-Constructionen, Zeits. des Architekten und
Ingenieur Vereins zu Hannover, Vol. 14, pp. 19-51, 1868.
9. Navier L. M. H., Résumé des Leçons de Mécanique, Paris, 1826.
10. Norris, C. H., Wilbur, J. B., y Ytku, S., Análisis Elemental de Estructuras, McGraw-Hill, New
York, 1982.
11. Ortiz Berrocal, L., Resistencia de Materiales, McGraw-Hill Interamericana, Madrid, 1991.
12. Timoshenko, S. P., y Young, D. H., Teoría de las Estructuras, Ed. Urmo, Bilbao, 1974.
13. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
14. Vázquez, M., Resistencia de Materiales, Ed. Noela, Madrid, 1994.
15. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
16. Lubliner, J., Papadopoulos, P., Introduction to Solid Mechanics, 2nd Edition, Springer, 2017.
4.16 PROBLEMAS
4.16.1 Calcular la deformada de una viga empotrada en un extremo y apoyada en el otro, sometida a
una distribución de temperaturas uniforme en toda su longitud, con temperatura gradiente Tg
(figura P4.1).
3EI Tg x2 x3 Tg L
Solución: M A v Tg Tg B
2 4 4L 4
Tg
A B
Figura P4.1
4.16.2 Empleando el método de la viga conjugada, calcular los momentos en los empotramientos de
una viga empotrada en sus dos extremos, sometida a una carga uniforme (figura P4.2).
146
Vigas planas
Figura P4.2
4.16.3 Calcular las deformaciones en el extremo libre de una viga en voladizo, sometida a una carga
uniforme sobre una distancia a, empleando el método de la viga conjugada (figura P4.3).
qa 3 (4L a ) qa 3
Solución: B , B
24EI 6EI
a L-a
Figura P4.3
4.16.4 Empleando el método de la viga conjugada, calcular la deformación vertical en el extremo libre
de una viga en voladizo de longitud L, apoyada sobre un muelle de constante K en dicho
extremo libre, y sometida a una carga uniforme q (figura P4.4).
qL / 8
Solución: B
K / 3 EI / L3
q
A B
Figura P4.4
2 kN/m
1 kN/m 1 kN/m
I1 A I1 B I2 C I2 I1 I1
2m 4m 4m 4m 4m 2m
Figura P4.5
4.16.6 Calcular el diagrama de momentos flectores en la viga del ejercicio 4.14.7, empleando el
método general de flexibilidad, y eligiendo como incógnitas redundantes los momentos en los
apoyos B y C. Demostrar que las ecuaciones obtenidas coinciden con las que resultan de aplicar
la fórmula de los tres momentos (véase el ejercicio 4.14.8).
147
5
Pórticos
5.1 INTRODUCCIÓN
Un pórtico es una estructura reticular formada por elementos conectados entre sí de forma
rígida, y que está destinada a transmitir las fuerzas exteriores aplicadas sobre ella por medio de
esfuerzos axiales, cortantes y de flexión o torsión, en función de su disposición.
El modelo estructural idealizado de un pórtico se basa en las siguientes suposiciones:
• Los elementos son piezas prismáticas, también denominadas barras, cuya sección transversal
es despreciable frente a su longitud y cuyo eje geométrico es recto. Pueden absorber
esfuerzos axiales, cortantes y de flexión o torsión. En algunos casos pueden existir también
elementos curvos, que se estudian en el capítulo 6.
• Las barras están dispuestas formando una retícula, y su unión con los nudos se efectúa
normalmente mediante uniones rígidas (empotramientos) que transmiten esfuerzos axiales
y cortantes, así como momentos de flexión y torsión. También pueden existir uniones de
otros tipos, que transmiten sólo algunos de los esfuerzos anteriores: la más frecuente es la
articulación, que impide la transmisión de un momento.
La disposición espacial de los pórticos puede ser plana o tridimensional. Para que un pórtico sea
plano se deben cumplir además las siguientes condiciones:
• Los ejes geométricos de todas las barras están contenidos en un mismo plano, que es el plano
de la estructura, y de ordinario se toma como el plano XY.
• Todas las barras tienen uno de los ejes principales de inercia de su sección recta contenido
en el plano de la estructura.
• Las fuerzas exteriores aplicadas están contenidas en el propio plano de la estructura,
mientras que los momentos aplicados son perpendiculares a él. Las reacciones en los apoyos
están contenidas asimismo en el plano de la estructura. Las cargas exteriores pueden estar
aplicadas sobre los nudos o sobre las barras.
• Bajo las condiciones anteriores el pórtico adopta una deformada plana, teniendo cada punto
dos desplazamientos contenidos en su plano y un giro perpendicular a él. Cada barra del
pórtico está sometida a esfuerzos axiales, cortantes y de flexión. Se acumula energía axial y
de flexión y opcionalmente también energía de esfuerzo cortante (según la teoría empleada
para su estudio).
Si no se cumplen las condiciones anteriores el pórtico es espacial: las fuerzas pueden tener
cualquier orientación y la deformación de un punto está formada por tres desplazamientos y
148
Pórticos
tres giros. Las barras pueden estar sometidas a esfuerzos axiales, momentos de flexión en dos
planos, fuerzas cortantes en dos planos y un momento de torsión.
Se considera que el material es elástico lineal, y que las deformaciones son pequeñas,
comparadas con las dimensiones de la estructura sin deformar.
Como caso particular de los pórticos están otros tipos de estructuras: si todas las uniones entre
barras y nudos en un pórtico plano son articuladas éste se convierte en una celosía plana; si
todas las uniones son articulaciones esféricas, un pórtico tridimensional se convierte en una
celosía espacial y si todas las barras están alineadas y las cargas son perpendiculares a ellas el
pórtico se convierte en una viga.
149
Pórticos
Ejemplos
b=4 n=5 r=4 c=1 h=0 b=4 n=5 r=4 c=0 h=1 b=7 n=7 r=6 c=3 h=3
b=10 n=9 r=9 c=0 h=12 b=12 n=11 r=6 c=2 h=7 b=10 n=9 r=9 c=3 h=9
150
Pórticos
Ejemplos
a) b)
b=8 n=8 r=24 c=0 h=24 b=7 n=8 r=17 c=1 h=10
c) d)
b=8 n=8 r=24 c=24 h=g=4 b=8 n=8 r=24 c=12 h=12
En el caso c la estructura es a la vez hiperestática de grado 4, e inestable con 4 grados de
libertad. La hiperestaticidad está localizada en el esfuerzo axial de las cuatro barras
horizontales con rótulas esféricas en los dos extremos. La inestabilidad está localizada en
el momento torsor en dichas cuatro barras, que queda indeterminado: las barras pueden
girar sobre su eje sin fuerza alguna. Nótese que el número de condiciones de construcción
en este caso viene dado por la liberación de seis momentos en cada uno de los nudos con
rótula esférica.
En el caso d, el número de nudos, barras, etc. es el mismo que en el caso c, pero la
disposición de las rótulas hace que no se produzca el fenómeno anterior.
Y q
M V M qa
v
N N u X
Figura 5.1 Esfuerzos internos, fuerzas aplicadas y deformaciones en la pieza prismática plana.
Las hipótesis básicas para el estudio de la pieza prismática en el plano son:
• Con respecto a la flexión, se acepta la hipótesis básica de la teoría clásica de flexión de vigas
(hipótesis de Navier): las secciones rectas y perpendiculares a la fibra neutra en el estado sin
deformar se mantienen rectas y perpendiculares a la fibra neutra en el estado deformado.
Con esta hipótesis y suponiendo pequeñas deformaciones, se cumple que el giro que sufre
una sección recta de la barra es igual a la pendiente de la curva deformada elástica:
151
Pórticos
dv
tan (5.1)
dx
• No se considera la energía debida al esfuerzo cortante, aunque como ya se sabe del estudio
de las vigas esto es una consecuencia de la hipótesis de Navier. La consideración de esta
energía se estudiará en el apartado 5.7.
dv
uP u y u y vP v (5.2)
dx
P
y
θ= dv
dx
P
y
u
G
uP du d 2v
x y (5.3)
x dx dx 2
vP
y 0 (5.4)
y
uP vP dv dv
xy 0 (5.5)
y x dx dx
152
Pórticos
du d 2v
y G v y (5.6)
dx dx 2
E ( 0 ) (5.7)
TS
Tm
h
TI
TS TI
Tm (5.9)
2
TS TI
Tg (5.10)
h
La distribución de temperaturas queda entonces como:
T Tm yTg (5.11)
153
Pórticos
N EA G E 0bdy (5.15)
Si las deformaciones iniciales ε 0 tienen una distribución lineal como la debida a la temperatura,
se obtiene la siguiente expresión para el esfuerzo axial:
du N
G Tm (5.18)
dx EA
Nótese que estas expresiones son iguales a las obtenidas para las celosías, empleando la
temperatura media. El comportamiento de la barra, en lo referente al esfuerzo axial, es por lo
tanto igual que una barra de una celosía.
d 2v
M EI E 0bydy (5.21)
dx 2
154
Pórticos
La segunda integral es nula, con lo que la expresión final del momento flector M es
d 2v
M EI EI Tg (5.23)
dx 2
que es la ecuación de la deformada elástica de una pieza prismática cuando hay efectos
térmicos. La curvatura de la deformada, en función del momento flector M, es
d 2v M
Tg (5.24)
2 EI
dx
Esta expresión es igual a la obtenida para las vigas planas, empleando la temperatura gradiente.
De ella han desaparecido todos los términos que dependen del esfuerzo axial y de la
temperatura media, pues la flexión está desacoplada del esfuerzo axial.
Como ya se indicó en el estudio de la flexión de vigas planas, la hipótesis de Navier implica que
la deformación cortante sea nula y por lo tanto también lo sean la tensión cortante y el esfuerzo
cortante (ver apartado 4.3.6). Sin embargo, para respetar el equilibrio se debe considerar que
en la sección existe un esfuerzo cortante vertical V , no nulo, que es equivalente a las cargas
exteriores situadas a un lado de ella, aunque no haya deformaciones de cortante.
que es la conocida expresión de las tensiones en una pieza prismática sometida a esfuerzo axial
y un momento flector.
155
Pórticos
Y q
V+dV qa
M
M+dM
N X
N+dN
V
dx
Equilibrio de momentos
dM
V (5.28)
dx
Sustituyendo el valor de M se obtiene:
d d 2v
V EI
EI Tg (5.29)
dx dx 2
dV
q (5.30)
dx
Sustituyendo el valor de V se obtiene:
d 2 d 2v
q EI EI Tg (5.31)
2
dx dx 2
d 4v
q EI (5.32)
dx 4
que es la ecuación diferencial que controla la flexión de la barra.
Equilibrio horizontal
dN
qa (5.33)
dx
Sustituyendo el valor de N se obtiene la ecuación que controla la deformación axial:
d du
EA EATm qa (5.34)
dx dx
Se observa que sobre la barra ocurren dos fenómenos: el de flexión, cuya incógnita primaria es
v, y el de deformación axial, cuya incógnita primaria es u. Ambos fenómenos están
desacoplados, estando la flexión controlada por una ecuación diferencial de orden 4 (ecuación
(5.32)) y el esfuerzo axial por una de orden 2 (ecuación (5.34)).
156
Pórticos
1 N 2 2NMy M 2y 2 N My
U 0* 0 (5.36)
2E A2 AI 2
I
A I
N2 NMy M 2y 2 N My
U L* 2EA2 bdy
EAI
bdy 2EI 2
bdy 0 A bdy 0 I
bdy (5.38)
Las magnitudes E , A, I , N , M no dependen de la coordenada 𝑦𝑦, por lo que salen fuera de las
integrales; además la segunda integral es nula pues corresponde al momento estático de la
sección respecto de su centro de gravedad. En la primera integral se identifica el área y en la
tercera el momento de inercia de la sección, con lo que se obtiene:
N2 M2 N M
U L*
2EA 2EI
A 0bdy I 0ybdy (5.39)
Las integrales del cuarto y quinto términos son nulas, pues corresponden al momento estático
de la sección respecto al centro de gravedad. La integral del tercer término define el área de la
sección y la del sexto término el momento de inercia, con lo que se obtiene:
157
Pórticos
N2 M2
U L* N Tm M Tg (5.41)
2EA 2EI
Esta es la expresión de la energía acumulada por unidad de longitud de la barra, en función del
esfuerzo axial N, del momento flector M y del campo lineal de temperaturas Tm , Tg .
N2 M2
Ub* 2EA
dx 2EI
dx N Tmdx M Tgdx (5.43)
L L L L
Esta expresión es general, estando sólo limitada a una distribución de temperatura lineal en el
canto de la barra. Nótese que la temperatura media Tm sólo se acopla con el esfuerzo axial N
(que tiene que ver con la tensión media en la sección), y el gradiente de temperatura Tg sólo se
acopla con el momento flector M (que tiene que ver con la variación de la tensión en la sección).
La energía acumulada en toda la estructura es la suma de la energía de todas sus barras. Su
expresión es la misma anterior, pero ampliando los límites de integración a toda la estructura,
lo cual se indica con el dominio e para las integrales:
* N2 M2
U* U b 2EA
dx 2EI
dx N Tmdx M Tgdx (5.44)
e e e e
N 2L M2
Ub*
2EA
2EI dx N Tm L M Tgdx (5.45)
L L
N i2Li M2
U* 2E A 2EI
dx N i iTmi Li M Tgdx (5.46)
i i i e i e
donde el subíndice i indica la barra, y las integrales están extendidas a lo largo de toda la
estructura (dominio e).
158
Pórticos
longitud (como ya se ha estudiado para las celosías), pero puede haber también errores de
desalineamiento lateral o angular entre los extremos de la barra y sus puntos de montaje en la
estructura. La consideración de la discrepancia de forma se efectúa a base de incluir en el análisis
un valor de la deformación unitaria inicial 0 que cuantifica el error en la forma de la barra.
Lo más habitual es suponer que el error en la forma de la barra se puede representar mediante
una variación de las deformaciones unitarias iniciales, que es lineal en el canto de la barra y
constante a lo largo de su longitud:
Nótese que con esta suposición existe un paralelismo total con las deformaciones iniciales
térmicas, estando las distintas magnitudes relacionadas de la forma siguiente:
Por lo tanto, pueden utilizarse todas las expresiones anteriores, haciendo la sustitución
correspondiente.
Ejemplo. Cuantificar el valor de las deformaciones unitarias iniciales para una barra que es Δ𝐿𝐿
más larga que su longitud de montaje.
L
0m 0g 0
L
Ejemplo. Cuantificar el valor de las deformaciones unitarias iniciales para una barra de longitud
L, que tiene una curvatura inicial de radio R, siendo R mucho mayor que L.
El alargamiento de la fibra superior vale:
LS (R h / 2)
siendo 𝜃𝜃 el ángulo que forma la barra curva, y que en pequeñas deformaciones se puede poner
como:
tan L / R
R h / 2 L R h / 2 (L / R) L h
S
L L 2R
Análogamente, la deformación unitaria en la fibra inferior es:
h
I
2R
con lo que el gradiente resulta ser:
S I 1
0g
h R
159
Pórticos
U *
j (5.49)
X j
160
Pórticos
i d (5.50)
U *
0 (5.51)
X j
Se observa que ambas ecuaciones de compatibilidad (5.49) y (5.51) tienen expresiones similares,
con la única diferencia de que la ecuación está igualada a cero si se trata de un esfuerzo interno,
y está igualada al desplazamiento conocido si se trata de una reacción en un apoyo.
161
Pórticos
X1=MA X2=MB M0
N0
Caso 1 Caso 2
X1=1 X2=1
M1 N1 M2 N2
N N 0 k Xk N k M M 0 k Xk M k (5.52)
N N M M
N X dx Tm X dx M X dx Tg
X j
dx 0 j 1, h (5.53)
j j j
Las integrales están extendidas a todo el pórtico, y se han empleado los coeficientes 𝛾𝛾 y 𝜇𝜇 que
definen la flexibilidad de cada elemento:
1 1
(5.54)
EA EI
Derivando en las expresiones (5.52) de los esfuerzos en las barras se obtiene:
N M
Nj Mj (5.55)
X j X j
162
Pórticos
M j M kdx N j N kdx Xk
k
La solución de este sistema son las incógnitas hiperestáticas 𝑋𝑋𝑘𝑘 . Se puede poner en forma
matricial como:
fXD (5.59)
estando las integrales extendidas a toda la estructura. Como se demostró en el estudio del
sentido físico del método de flexibilidad (capítulo 3), cada coeficiente f jk es el desplazamiento
que se produce en el caso j en la dirección de la incógnita hiperestática k.
El término independiente D tiene cuatro sumandos: los dos primeros son debidos a las fuerzas
exteriores que actúan sobre la estructura, a través de 𝑁𝑁 0 y 𝑀𝑀0 y los dos últimos son debidos a
las variaciones de temperatura existentes en ella.
Si N , EA, , Tm , Tg son constantes en cada una de las barras, como es un caso muy habitual, las
expresiones anteriores quedan simplificadas:
f jk M j M kdx i N ij N ik (5.62)
i
163
Pórticos
f X D C (5.64)
Sea un pórtico, isostático o hiperestático, en el que ya se han calculado los esfuerzos axiales y
los momentos flectores (los esfuerzos cortantes calculados no van a intervenir en el proceso
siguiente, pues no se tiene en cuenta la energía asociada al cortante). Se desea calcular la
deformación en un punto y una dirección dados, que se denomina r . Se trata por lo tanto de
una magnitud escalar, que puede ser indistintamente un desplazamiento o un giro. Para
determinarla se emplea el método de la fuerza virtual unitaria.
• Se añade al pórtico real ya calculado, un caso virtual (caso V), en el que actúa únicamente
una fuerza virtual V 1 en la dirección del desplazamiento buscado. Si éste es un giro, se aplica
un momento virtual en su dirección (figura 5.9).
• Se resuelve el caso virtual para un valor unitario de la fuerza virtual V 1 , y se calculan los
esfuerzos y momentos que aparecen, que se denominan N V y M V . Su cálculo requiere la
resolución de un pórtico igual al original.
1 Se emplea la misma variable V para la fuerza virtual y para el esfuerzo cortante. Pero esto no puede dar lugar a
confusión, si se tiene en cuenta el contexto del uso de dicha variable en cada expresión. Por otra parte, la fuerza
virtual es un mero artificio matemático que se emplea para derivar respecto a ella y desaparece a continuación,
empleándose su valor unidad.
164
Pórticos
N V, M V
N, M V=1
∆r
Figura 5.9 Cálculo de deformaciones en pórticos empleando una fuerza virtual unidad.
Bajo la acción conjunta de las cargas reales y de la fuerza virtual V , los momentos flectores y
los esfuerzos axiales en el pórtico son:
M RV M M VV N RV N N VV (5.65)
N RV N RV M RV M RV N RV M RV
r dx dx Tmdx Tg dx (5.68)
EA V EI V V V
e e e e V 0
M RV N RV
MV NV (5.69)
V V
con lo que se obtiene:
Esta expresión puede aplicarse directamente para hallar la deformación buscada. Su uso
requiere hallar los esfuerzos en el caso virtual unitario, cuyo cálculo implica resolver una vez más
la estructura con una sola fuerza V 1 .
Pórticos hiperestáticos
La aplicación de la expresión anterior para el cálculo de deformaciones resulta inmediata si el
pórtico es isostático, pero es muy compleja para casos hiperestáticos, pues requiere calcular los
esfuerzos en el caso virtual unitario, que es a su vez hiperestático. Por esta razón resulta de
interés desarrollar la expresión anterior, con objeto de obtener expresiones de utilización más
simple. Para ello se efectúa el cálculo de los esfuerzos en el caso virtual unitario, empleando el
método general descrito en 5.4.3.
165
Pórticos
N 0V, M 0V
V=1
Caso 0V
Figura 5.10 Caso isostático virtual.
Casos 1 a h, en los que se aplica un valor unitario de la incógnita hiperestática 𝑋𝑋𝑗𝑗 y cero en
todas las demás. Los esfuerzos que aparecen en la estructura se denominan N j y M j . Estos
casos son exactamente iguales a los que se emplearon para calcular los esfuerzos en el
pórtico (figura 5.8).
De esta forma, los esfuerzos en el caso V 1 son:
N N 0V X j N j dx
Tm N 0V X j N j dx (5.72)
j j
r e N N 0V dx e M M 0V dx e N 0V Tmdx e M 0V Tgdx
Xj N N jdx Tm N jdx M M jdx Tg M jdx (5.73)
j 1,h
La expresión entre paréntesis del último sumando es siempre nula, pues se trata de la condición
de compatibilidad para la incógnita hiperestática j (ecuación (5.56) ), con lo que queda:
Para emplear esta ecuación, no se requiere la resolución del caso con la fuerza virtual unitaria
(que es hiperestático), sino solamente la de un caso isostático 0V cargado con dicha fuerza
166
Pórticos
V 1 , lo cual simplifica mucho los cálculos. Nótese la similitud entre esta expresión y la inicial
(5.70), que se diferencian únicamente en el uso de los esfuerzos isostáticos N 0V M 0V en lugar
de los N V MV .
dv dw
z tan z y tan y (5.76)
dx dx
Las deformaciones de un punto P de la sección recta, situado a distancias y, z de G, son:
dv dw
uP u z y y z u y z
dx dx
vP v (5.77)
wP w
167
Pórticos
Y qY
VY qa
MZ MT
MZ
N N X
MT
VY
Z
v
Y
VZ VZ u X
MY MY
qZ w
Z
uP du d 2v d 2w
x y z (5.78)
x dx dx 2 dx 2
vP
y 0 (5.79)
y
wP
z 0 (5.80)
z
uP vP dv dv
xy 0 (5.81)
y x dx dx
vP wP
yz 0 (5.82)
z y
wP uP dw dw
zx 0 (5.83)
x z dx dx
Al igual que en el caso plano, el material está en un estado unidimensional de deformación
unitaria , cuya variación en las dos coordenadas de la sección es lineal.
du d 2v d 2w
y z G v " y w " z (5.84)
dx dx 2 dx 2
donde G es la deformación unitaria del centro de gravedad G, y v ", w " son las dos curvaturas
de la deformada en la sección estudiada.
Al igual que en el caso plano, este tensor de deformaciones unitarias no incluye deformaciones
de cortadura en la barra, como consecuencia de la hipótesis de deformación de Navier
empleada.
168
Pórticos
Esfuerzo axial
Se define, igual que en el caso plano, como la resultante de las tensiones:
Si las deformaciones iniciales tienen una distribución lineal, queda la misma expresión para el
esfuerzo axial que en el caso plano:
Momentos flectores
Se definen como los momentos estáticos de las tensiones respecto de los ejes Y, Z:
d 2v d 2w
M z EI z E 0ydydz M y EI y E 0zdydz (5.91)
dx 2 dx 2
donde I y I z son los momentos de inercia de la sección respecto de los ejes Y, Z. Si las
deformaciones unitarias iniciales corresponden a una distribución lineal de temperatura, según
(5.86), la última integral se puede efectuar y resulta:
169
Pórticos
d 2v d 2w
M z EI z EI z Tgy M y EI y EI y Tgz (5.92)
dx 2 dx 2
Esfuerzos cortantes
Los esfuerzos cortantes se definen como las fuerzas resultantes de las tensiones cortantes
transversales en la sección de la barra. Éstas son proporcionales a las deformaciones unitarias
de cortadura, por lo tanto, dichas resultantes resultan ser nula:
Al igual que en el caso plano, la hipótesis de Navier implica que los esfuerzos cortantes son nulos,
en evidente contradicción con la realidad. No obstante, se considera que en la sección existen
los dos esfuerzos cortantes 𝑉𝑉𝑦𝑦 , 𝑉𝑉𝑧𝑧 en las direcciones Y, Z, que son estáticamente equivalentes a
las cargas exteriores situadas a un lado de la sección. Estos esfuerzos cortantes crean una
distribución de tensiones cortantes y unas distorsiones de cortante, tal y como se estudia en
Resistencia de Materiales, y que no son predichas por la flexión bajo la hipótesis de Navier.
Momento de torsión
Sobre la sección de la barra existe un momento torsor MT orientado en la dirección del eje de
la barra, del valor necesario para mantener el equilibrio frente a las fuerzas exteriores.
Este momento torsor producirá una distribución de tensiones cortantes en la sección cuyo valor
debe calcularse de acuerdo con la teoría específica de torsión de piezas prismáticas, y que no se
abordará aquí.
N M y My z
z (5.94)
A Iz Iy
qY
Y
VY+dV Y
MZ VZ
MZ+dM z VZ+dV Z
N X
N+dN MY+dM Y
MY qZ
VY
Z
170
Pórticos
dM z
Vy (5.95)
dx
Sustituyendo el valor del momento según (5.92) se obtiene:
d d 2v
Vy EI z EI z Tgy (5.96)
dx dx 2
dM y
Vz (5.97)
dx
Sustituyendo el valor del momento según (5.92) se obtiene:
d d 2w
Vz EI y EI y Tgz (5.98)
dx dx 2
dVy
qy (5.99)
dx
d 2 d 2v
qy EI z EI z Tgy (5.100)
dx 2 dx 2
d 4v
qy EI z (5.101)
dx 4
que es la ecuación diferencial que controla la flexión en el plano XY.
dVz
qz (5.102)
dx
d 2 d 2w
qz EI y EI y Tgz (5.103)
dx 2 dx 2
d 4w
qz EI y (5.104)
dx 4
que es la ecuación diferencial que controla la flexión en el plano XZ.
171
Pórticos
dN
qa (5.105)
dx
Se observa que sobre la barra ocurren tres fenómenos: el de deformación axial, cuya incógnita
primaria es u , y los dos de flexión en los planos XY, XZ cuyas incógnitas primarias son v, w .
Todos ellos están desacoplados.
N M y M y z
0 z (5.106)
A Iz I y
N2 M z2 M y2 N Mz My
U L*
2EA 2EI z
2EI y
A 0 dydz Iz 0ydydz Iy 0zdydz (5.108)
N2 M z2 M y2
U L* N Tm M z Tgy M y Tgz (5.109)
2EA 2EI z 2EI y
Esta es la expresión de la energía acumulada por unidad de longitud de barra, en función del
esfuerzo axial, de los momentos flectores y del campo lineal de temperaturas.
Integrando a lo largo de la barra se obtiene la energía acumulada en toda ella:
N2 M z2 M y2
Ub* 2EA
dx 2EI dx 2EI dx N Tmdx M z Tgydx M y Tgz dx (5.110)
z y
Esta expresión es general, estando sólo limitada a una distribución de temperatura lineal en el
canto de la barra. Se observa que la temperatura media Tm sólo se acopla con el esfuerzo axial
N, el gradiente de temperatura Tgy sólo se acopla con el momento flector M z , y el gradiente
Tgz sólo con el flector M y .
172
Pórticos
N 2L M z2 M y2
Ub*
2EA
2EI dx 2EI dx N Tm L M z Tgydx M y Tgz dx (5.111)
z y
Estas deformaciones unitarias iniciales se tratan igual que las deformaciones iniciales térmicas.
V 2
U *C 2 dx (5.113)
Vy2 y Vz2 z
U *C 2
dx 2
dx (5.114)
kz 1 ky 1
z y (5.115)
GA GAz GA GAy
Los factores de corrección en cada dirección están definidos por expresiones similares a la
(4.123):
A Az2 A Ay2
kz
I z2
bz2
dA ky
I y2
by2
dA (5.116)
173
Pórticos
5.8 TORSIÓN
El estudio de la torsión de una pieza prismática muestra que en ella aparece una distribución de
deformaciones unitarias y de tensiones cortantes cuya distribución es muy compleja y depende
del tipo y forma de la sección. Sin embargo, la energía acumulada por estas tensiones puede
siempre ponerse en la forma:
MT2 MT2
U *T 2GJ dx 2
dx (5.117)
N N 0 j XjN j M z M z0 j X j M zj M y M y0 j X j M yj
Las condiciones de compatibilidad son de la misma naturaleza que en el caso plano, en base al
teorema de Engesser, aunque su expresión detallada es más compleja dado que la energía tiene
más términos. Efectuando el mismo desarrollo que en el caso plano, las ecuaciones de
compatibilidad resultan ser:
Las integrales están extendidas a toda la estructura y los coeficientes de flexibilidad son:
1 1
z y (5.120)
EI z EI y
Sustituyendo los valores de los esfuerzos dados por (5.118) y operando se llega a un sistema
final de ecuaciones, que se puede poner en forma matricial como:
fXD (5.121)
Los términos de matriz de flexibilidad f del pórtico tienen ahora seis sumandos, debidos a las
diferentes flexibilidades:
174
Pórticos
5.11 MUELLES
Son elementos estructurales discretos, que acumulan energía elástica en base a una
deformación relativa entre sus dos extremos. En la modelización de su comportamiento
estructural se prescinde de la manera en que acumulan la energía elástica, y se caracterizan
únicamente por una constante que cuantifica globalmente su comportamiento. Están sometidos
a dos esfuerzos iguales y de sentido contrario en ambos extremos. Pueden presentarse dos tipos
de muelles, que explican a continuación.
F K (2 1 ) (5.125)
siendo K la constante de rigidez del muelle. Pueden materializarse como una sencilla barra
sometida a esfuerzo axial, en cuyo caso K=EA/L; o mediante una espiral, en cuyo caso la energía
se acumula como energía de torsión y K es más compleja de evaluar.
175
Pórticos
∆1 ∆2
θ2
F F
θ1
Muelles al giro
Estos elementos conectan sus extremos a dos giros de la estructura y generan un momento 𝑀𝑀
proporcional al giro relativo entre ambos extremos (figura 5.14):
M K (2 1 ) (5.126)
Sólo transmiten el momento, y no afectan para nada a la transmisión de fuerzas entre las dos
barras que unen: se supone que las barras unidas por el muelle al giro tienen los mismos
desplazamientos y que por lo tanto hay una perfecta transmisión de fuerzas entre ellas.
Únicamente los giros son distintos, y el muelle aplica un momento proporcional a su diferencia.
Resultan útiles para modelizar la flexibilidad existente en las uniones rígidas entre barras o a la
cimentación. Se suele emplear para ellos la representación simplificada de la figura 5.15.
Pueden materializarse de forma sencilla mediante una barra cilíndrica sometida a torsión, en
cuyo caso la constante de rigidez vale K=GJ/L, siendo G es el módulo de elasticidad en cortadura
y J el momento polar de inercia, o mediante un muelle en espiral plana.
M
M M
θ1
θ2
M θ1 θ2
Figura 5.15 Representación simplificada de un muelle al giro.
S K ( 0 ) (5.127)
siendo:
• 𝑆𝑆 el esfuerzo aplicado en ambos extremos del muelle, que es una fuerza 𝐹𝐹 para muelles de
esfuerzo axial y un momento 𝑀𝑀 para muelles al giro (figura 5.16),
• K la constante de rigidez del muelle, cuyas dimensiones son F/L para muelles de esfuerzo
axial y FL para muelles al giro,
• la deformación relativa entre sus dos extremos, que vale 2 1 para muelles de
esfuerzo axial, o 2 1 para muelles al giro, y
176
Pórticos
∆0 ∆
Estado natural
S0
Figura 5.16 Ley de comportamiento
Montaje en la estructura de un muelle lineal.
La deformación relativa inicial 0 se origina en el hecho de que muchas veces la longitud natural
del muelle Lnat (la longitud sin carga) no coincide con la distancia entre los nudos donde se
monta en la estructura Lmont (longitud de montaje), como se indica en la figura 5.17. A
consecuencia de esto es necesario aplicar sobre el muelle algún esfuerzo extra para poderlo
montar, llamado esfuerzo de montaje o pretensión inicial de montaje.
Para los muelles al giro la deformación relativa inicial se origina porque los extremos del muelle
están girados uno respecto al otro un ángulo 𝜃𝜃𝑛𝑛𝑛𝑛𝑛𝑛 en el estado descargado del muelle, que no
coincide con el ángulo entre sus extremos en el montaje 𝜃𝜃𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑡𝑡 . Por ello hay que aplicar sobre
el muelle un momento de pretensión para montarlo.
θmont
Lmont
θnat
∆0
Lnat
S K S0 (5.130)
siendo
S 0 K 0 (5.131)
el esfuerzo de pretensión inicial o de montaje, que hay que aplicar en el muelle para poderlo
montar sobre la estructura, es decir el esfuerzo para pasar de la situación natural a la de
montaje.
177
Pórticos
f S2
U m* 0S (5.133)
2
donde, por similitud con los demás elementos estructurales, se ha empleado la flexibilidad del
muelle f 1 / K .
Superposición de esfuerzos
Los esfuerzos en el muelle se calculan, al igual que los restantes elementos estructurales, como
suma de los esfuerzos en los 1+h casos en que se descompone el análisis:
S S0 X jS j (5.134)
j 1,h
U * U resto
* *
U muelle (5.135)
donde U resto
*
es la energía acumulada por el resto de los elementos de la estructura. Las
ecuaciones de compatibilidad se pueden poner como:
*
U * U resto
SfS j 0S j 0 j 1, h (5.136)
X j X j
Po lo tanto, cada muelle aporta a las condiciones de compatibilidad dos términos nuevos, que
puede comprobarse son del mismo tipo que los aportados por el esfuerzo axial de los elementos.
La presencia de estos términos da lugar a unos sumandos adicionales en los coeficientes de
flexibilidad:
f jkmuelle S j f S k (5.137)
178
Pórticos
S RV S SVV (5.139)
• Caso 0V, en el que actúa sólo la fuerza virtual unitaria V=1. El esfuerzo en el muelle es S 0V .
SV S 0V X jS j (5.142)
j 1,h
r resto S f S 0V 0 S 0V (5.144)
Los dos últimos términos de esta ecuación son la contribución del muelle a la deformación de la
estructura en la dirección r, el primero debido a su flexibilidad y el segundo debido a su esfuerzo
de pretensión inicial.
179
Pórticos
f jk kj (5.145)
La figura 5.18 muestra la situación para un pórtico con dos incógnitas hiperestáticas (j, k),
indicando los distintos coeficientes de flexibilidad involucrados.
Caso j Caso k
Xj=1
j k
fjj=∆j fjk=∆j
fkk=∆k Xk=1
j k
fkj=∆k
La figura 5.19 muestra los coeficientes D para la misma estructura considerada en la figura 5.18.
Caso 0
Dj=-∆j
0
Dk=-∆k
0
180
Pórticos
L=4 m
A B C
q=200 kg/m
L=4 m L=4 m
qx 2
M 0 qLx 0 x 2L
2
D
N0 M0
0 0
0
A 0 B 0 C A B C
AB : M 1 x / 2 0x L
1
BC : M (x 2L) / 2 L x 2L
Caso 2: En este caso sólo existe esfuerzo axial en la barra ABC y no hay momento flector (figura
5.23).
181
Pórticos
D 1
N1 M
-1/√2 +1
-1/√2 B
A C
-L/2
A 1/2 B 1/2 C
D
N2
0 0
0
A +1 B +1 C +1
( 2 3 / 2)L L3 cm
f11 N 1N 1 M 1M 1dx
EA
6EI
1.3625 104
kg
L L L cm
f12 N 1N 2 M 1M 2dx 2EA 2EA EA 106 kg
L L 2L cm
f22 N 2 N 2 M 2M 2dx EA EA EA 2 106 kg
5qL4
D1 N 0 N 1 M 0M 1dx 0.1333 cm
24EI
D2 N 0 N 2 M 0M 2dx 0
Los esfuerzos finales en las barras son: N 982 N 1 491 N 2 y se muestran en la figura 5.24.
Nótese que las barras AB y BC no están sometidas a fuerza axial, como desde un principio se
podía haber intuido, al estar situadas entre dos puntos fijos y no tener aplicada ninguna fuerza
axial.
182
Pórticos
D
N (kg)
-982/√2 -982/√2
982
A 0 B 0 C
qx 2 x
M AB qLx 982 0 x 400 cm
2 2
qx 2 x 2L
M BC qLx 982 400 x 800 cm
2 2
M (cm kg)
M0
Mmax=23900
A B
C
-36400 982 M1
x=154
200 kg/m
C
A B
4m
D E
4m 4m
183
Pórticos
• Caso 0. Los esfuerzos en este caso se indican en la figura 5.27. Solamente existe esfuerzo
axial en la barra CE, y sólo hay momento flector en la barra ABC, de valor:
0
M ABC 800x 100x 2 m kg 0x 8m
q=200 0
M
C
A 0 B 0
N 0 (kg) 1600 m kg
-800
x
A B C
D E
1
M
C
A 0 B 0
1
N
+1 -1/2 2
x
A B C
D E
184
Pórticos
+1
1/4 1/4 C
+1
A B x C
+1
M2
N2
1/8
x
D E D
E
A 0 0 C +1
x
B C
+1 3
M
N3
-1/8
D E D
E
1 2 4x 2 8 2
f11 4 (1)2 4 dx 4 x dx 5 32 0.5358 105 m
2 0 2 4 2 3 kg
1 1 4x x 8 x x m
f12 4 0 dx 4 4 2 8 dx 4 0.1999 105
2 8 2 8 4 m kg
1 1 4x x 8 x x m
f13 4 0 1 dx 4 4 2 1 8 dx 4 0.2001 105
2 8 2 8 4 m kg
1 2 1 2 1 2 8x 2 4 2
f22 4 4 4 dx x dx 9 4 0.2003 105 1
4 4 8 0 8 0 4 16 m kg
1 1 8x x 4 1
f23 4 0 8 1 8 dx 0.0666 105
8 8 16 3 m kg
1 2 8 2
f33 4 1 x dx 8 0.1334 105 1
8 0 8 16 3 m kg
D j N i0 i N ij M 0 M j dx
i
185
Pórticos
32000
D1 1600 0.005341 m
3
1 8 x 12800
D2 (800)4 (800x 100x 2 ) dx 400 0.002131
8 0 8 3
1 8 x 12800
D3 (800)4 (800x 100x 2 ) 1 dx 400 0.002135
8 0 8 3
187.1
122.5
200 kg/m
C A B C
A -31.72 B -31.72 x
-126.87
N (kg)
-853.55 -356.97
-256.9 x
-298.99
D E M (m kg)
D E
186
Pórticos
5.13.3 Calcular la deformación horizontal del punto medio de la barra CE, en la estructura
del ejercicio 5.13.2.
Empleando el método de la fuerza virtual unitaria, se aplica una fuerza horizontal V=1 en el
punto F, situado en el punto medio entre C y E, y se calculan los esfuerzos en un caso isostático
cargado con esta fuerza virtual. Para resolver este caso isostático virtual se adoptan las mismas
incógnitas hiperestáticas empleadas para el cálculo de la estructura.
Los esfuerzos en el caso 0V se muestran en la figura 5.32. Sólo hay esfuerzo axial en la barra ABC
y sólo hay flector en la barra CE.
M 0V x / 2 0x 2m
0V
M (4 x ) / 2 2x 4m
0V 0V
A N =1/2 B N =1/2 C
V=1
0V
M
D E
Figura 5.32 Caso isostático virtual para hallar la deformación horizontal del punto medio de CE.
La deformación buscada viene dada por la ecuación (5.75):
4
FX N N 0V M M 0V dx 0V
N AB 4 N AB 0V
N BC 4 N BC 0 MCE MCE
0V
dx
1 1 2 x x 4 x 4 x
FX 31.72 4
2
31.72 4
2 0 X2 4 2 dx 2 X2 4 dx
2
187
Pórticos
M 0V
+1
C
A B
V=1
D E
Nótese que esta expresión corresponde sencillamente a la aplicación del primer teorema de
Mohr entre los puntos A y C en las barras ABC.
12000 kg
C
3m
B D E
4m
A F
4m 4m
188
Pórticos
12000 kg
M0 0 0
M0
x x
C
N1= 0 N1= 0
N=0 1
M1 B N1= 1 N1= 1 E M1
D
+1
N1= 0 N1= 0
M1= -x M1= -x
A F
D1 M BA
0 1
M BAdx M EF
0 1
M EF dx
1
Tm LBD N BD 1
Tm LDE N DE Tg M BA
1
dx Tg M EF
1
dx
4 4
D1 (8000x )(x )dx (8000x )(x )dx
0 0
4 4
Tm 4 1 Tm 4 1 0 Tg (x )dx 0 Tg (x )dx 0.05173 m
189
Pórticos
M M 0 4760.7 M 1 3240x (0 x 4 m)
12000 kg
C
N= -10000 N= -10000
0
M B N=+4760 N=+4760 E M
D
N= -6000 N= -6000
M=3240 x (m kg) M=3240 x (m kg)
A F
5.13.6 Calcular la deformación vertical del punto C en la estructura del ejercicio 5.13.5.
Se aplica una fuerza virtual unitaria en el punto C, en dirección vertical hacia abajo, y se calculan
los esfuerzos en el caso isostático, que se muestran en la figura 5.38. Este caso isostático
coincide con el caso 0 antes calculado, cambiando el valor de la fuerza aplicada, de 12000 a 1.
La figura 5.35 muestra los resultados, con los esfuerzos 𝑁𝑁 0𝑉𝑉 en kg/kg y los 𝑀𝑀0𝑉𝑉 en m kg/kg.
V=1
C
A F
190
Pórticos
Desarrollando sólo los términos no nulos, y agrupándolos cada uno con su simétrico se obtiene:
5 1 4 2x
CY 2 (10000) 5 2 (6000) 4 2 (3240x ) dx
6 2 0 3
5 1 4 2x
2 Tm 5 Tm 4 2 Tg dx
6 2 0 3
5.13.7 Calcular los esfuerzos axiales y los momentos flectores en todos los elementos de la
estructura de la figura 5.39.
El apoyo A tiene una rigidez al giro de valor 1000 m Tn/rad.
Propiedades de las barras: E = 2 106 kg/cm2 A = 100 cm2 I = 10000 cm4.
B C
1 Tn
P 4m
A E
K=1000 mTn/rad D
4m 4m
B
El grado de hiperestaticidad de la
estructura es h=1.
Se adopta como incógnita redundante el
esfuerzo cortante en la parte superior de X1
la barra AB, junto al nudo B, como se
indica en la figura 5.40.
Figura 5.40 Esfuerzo cortante como incógnita
hiperestática.
El caso 0 se muestra en la figura 5.41. En él la celosía de la parte derecha de la estructura está
simplemente apoyada en el extremo superior de la columna AB. Esta columna se mantiene
estable precisamente por la presencia del muelle de torsión situado en A.
191
Pórticos
B 0 C
RB=0
1 Tn 0 0
0
N0=0
M0
0 E
2 mTn
-2 D
A
Esfuerzos axiales N i0 0
Momento flector en AB: 0
M AB 2 x mTn 0x 2m
1/2 1/2 B
C
1 1 -1/2
X1=1
1/2
1/2 -1/√2
-1/√2
1/2
N 1=1/2
M1 1/2
1
4 D
-1/2 E
4
N 0 N 1dx 0
N 1N 1dx (4 4 2) / EA
2
M 0 M 1dx 0 (2 x )(4 x )dx 20 / 3EI
4
M 1M 1dx 0 (4 x )(4 x )dx 64 / 3EI
192
Pórticos
0.2121 B C
0.4242 -0.2121
0.4242
0.2121
0.2121
-0.3 -0.3
0.2121
1 Tn 0.2121
0.8484
-0.2121 0.4242
-0.303 D E
0.303
-0.303
193
Pórticos
RB=0 B 0 C
V=1 0 0
0
N0V=0
M 0V
2 0
E
D
-2
S0V=-2
A
PX N N 0V M M 0V dx SfS 0V
2 1
PX 0 ((2 x ) 0.4242(4 x ))(2 x )dx (0.303) K (2) 5.25 104 m
A
El primer sumando de esta ecuación corresponde al segundo Teorema de Mohr aplicado entre
A y P, mientras que el segundo sumando corresponde al giro en el muelle A.
5.13.9 Calcular la deformación vertical del punto D en la estructura del ejercicio 5.13.7.
Para el caso isostático virtual se elige la misma incógnita hiperestática anterior y se carga la
estructura con una fuerza virtual V=1 en dirección vertical en el punto D.
1/2 B -1/2 C
1/2
0.7071 -0.7071
-1/2 1/2
S0V=0 E
1/2
D
A 1/2 V=1
Figura 5.45 Caso isostático virtual para la deformación vertical de D.
La deformación vertical de D es:
DX N N 0V M M 0V dx SfS 0V N N 0V 0
194
Pórticos
Esta deformación resulta ser nula, para la hipótesis de carga empleada. La confirmación de este
resultado puede hacerse por consideraciones geométricas, teniendo en cuenta la cinemática de
la deformación de las distintas barras, y se deja como ejercicio al lector.
5.13.10 Resolver la estructura del ejercicio 5.13.7 empleando como incógnita hiperestática
el momento flector en la base de la barra AB.
1/4 B C
1/2
-1/4
1/4
N0=1/4
-√2/4 -√2/4
1 Tn
1/4
M0
E
1/2 S 0=0
A D -1/4
Figura 5.47 Caso isostático 0 con el momento en el muelle como incógnita hiperestática.
0
M AP x /2 mTn 0x 2 m
0
M PB 2x /2 mTn 2x 4 m
195
Pórticos
El resto de los cálculos se efectúan de la forma indicada anteriormente y se dejan como ejercicio
para el lector.
5.14 BIBLIOGRAFÍA
1. Argüelles Álvarez, R., Cálculo de Estructuras - Tomo I, Sección de Publicaciones de la
Escuela Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1981.
2. Argüelles Álvarez, R., y Argüelles Bustillo, R., Análisis de Estructuras: Teoría, Problemas y
Programas, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1996.
3. Beaufait, F. W., Basic Concepts of Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1977.
4. Castillo, H., Análisis y Diseño de Estructuras – Tomo 2: Estructuras reticulares, Alfaomega,
México D. F., 1999.
5. Ghali, A., Neville, A. M., Structural Analysis – A Unified Classical and Matrix Approach, E &
FN Spon, Londres, 1997.
6. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
7. Hsieh, Y-Y., Teoría Elemental de Estructuras, Prentice-Hall Int., Bogotá, 1973.
8. Norris, C. H., Wilbur, J. B., y Ytku, S., Análisis Elemental de Estructuras, McGraw-Hill, New
York, 1982.
9. Timoshenko, S. P., y Young, D. H., Teoría de las Estructuras, Ed. Urmo, Bilbao, 1974.
10. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
11. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
5.15 PROBLEMAS
5.15.1 La estructura de la figura P5.1 está sometida a la fuerza horizontal de 5000 kg. Todas las barras
tienen las mismas propiedades: E = 2 106 kg/cm2, A = 200 cm2, I = 50000 cm4. Se desea calcular
el momento flector en A y la deformación horizontal de D.
Solución: MA = 14315 cm kg, ∆DX = 0.0602 cm
5.15.2 Calcular los esfuerzos en todas las barras de la estructura de la figura P5.2, bajo la acción de la
carga de 1 Tn. Datos para todas las barras: E=2 106 kg/cm2 A=10 cm2 I=2000 cm4
Solución: NBF = 2468 kg, NAD=NDC = -1745 kg, ME = 1872 m kg
5.15.3 Calcular la deformación vertical del punto G en la estructura del problema 5.15.2.
Solución: ∆GY = 9.76 cm.
196
Pórticos
B C 5000 kg
4m
D
5m
A B C
4m
5m 1 Tn
A F E F
G
5m 5m 4m 4m
5.15.4 En la estructura de la figura P5.3 la barra DB tiene área 10 cm2. La barra ABC tiene área infinita
comparada con la anterior y momento de inercia 2000 cm4. Calcular los esfuerzos en la
estructura, bajo la acción de la carga de 1 Tn, así como la flecha vertical en el punto C. El
material tiene módulo de elasticidad E=2 106 kg/cm2.
Solución: NDB = 3498.4 kg, NAB = -2473.8 kg, MA = 189505 cm kg
MB = -400000 cm kg, ∆CY = 9.683 cm
5.15.5 Repetir el problema 5.15.4 suponiendo que la barra ABC tiene un área de 40 cm2.
D A B 1 Tn C
G
4m
5m
1 Tn F
A B
C D E
4m 4m 5m 10 m
5.15.7 Calcular el diagrama de momentos flectores en la estructura de la figura P5.5. Los dos muelles
tienen la misma rigidez al giro: 1000 mTn/rad. Además, el muelle situado en C tiene un esfuerzo
de pretensión inicial de valor 10 m Tn, como se indica en la figura.
Todas las barras tienen las mismas propiedades: E=2 106 kg/cm2 A=100 cm2 I=104 cm4
Solución: MAB = 1.85 MBA = 1.682 MBC = -2.266 MC = -3.138 MD = -4.01 mTn
197
Pórticos
Pretension en C
M0 =10 m Tn
2m
K=1000 mTn/rad
B C D
2 Tn/m
2m 2m
Figura P5.5
5.15.8 Calcular los esfuerzos en los elementos de la estructura de la figura P5.6, así como la
deformación vertical en E y el giro del nudo B.
Todas las barras tienen las mismas propiedades: E=2 106 kg/cm2 A=100 cm2 I=10000 cm4.
Solución: NAB = -95 kg, NBD = 469 kg, NBC = -327 kg, NCE = 545 kg, NDE = -436 kg.
MBD = 0.11863 mTn, MD = -0.3458 mTn, MBC = -0.1084 mTn
5.15.9 Calcular los esfuerzos en los elementos y el descenso del punto E en la estructura de la figura
P5.7. Propiedades de todas las barras: E=2 106 kg/cm2 A=100 cm2 I=10000 cm4.
20 m Tn 10 Tn
3m
D
C E
F B E
D
5m
500 kg 2m
1000 kg
A B
A 2 cm
5m 5m
2m 2m 2m
5.15.10 Calcular los diagramas de momentos flectores, esfuerzos cortantes y esfuerzos axiales para la
estructura de la figura P5.8. Además de las fuerzas indicadas en la figura, la barra DE sufre un
calentamiento uniforme de +50 ºC.
Todas las barras son de sección rectangular, con canto 20 cm. y ancho 10 cm.
El material tiene E = 2.1 106 kg/cm2, α = 10-6 ºC-1
A B
200 kg/m
C
E
D
5 Tn
2m
K
F G H J
5 Tn
4x2m
Figura P5.8
198
Pórticos
Figura P5.9
5.15.12 En la estructura de la figura P5.10 se desea calcular el diagrama de momentos de la barra AC.
La estructura está sometida a las cargas representadas en la figura y al descenso de 1 cm del
apoyo B. Además, la barra CD tiene una longitud natural de 302 cm.
Datos para todas las barras: A= 10 cm2 I= 2000 cm4 E= 2 106 kg/cm2
2 Tn/m
C
3m
3 10 mkg
4
A A'
4m
B B'
1 cm 4m 4m
Figura P5.10
5.15.13 Determinar los esfuerzos en la estructura de la figura P5.11. Todas las barras son del mismo
material, con E=2 106 kg/cm2, y tienen el mismo momento de inercia I=10000 cm4. El área de
todas ellas es infinita, salvo la barra CE, que tiene A=10 cm2.
El muelle BE tiene una rigidez de 100 Tn/cm, y además su longitud natural es 4 cm más larga
que su longitud teórica de montaje. La unión entre las barras en el nudo C es flexible, y tiene
una rigidez al giro de valor 1000 mTn/rad.
199
Pórticos
B C
A
10 m Tn
K
2m
4m
E
D
4m 4m
Figura P5.11
5.15.14 Calcular el diagrama de momentos flectores de la estructura de la figura P5.12, empleando una
descomposición en casos simétrico y antisimétrico (ver capítulo 9).
Todas las barras tienen: E=2 106 kg/cm2 α=10-6 oC-1 I=10000 cm4 A=10 cm2 Canto=20 cm.
2 mTn C E 2 Tn/m
5 Tn
20ºC -20ºC 6m
B
D F
6m 6m
Figura P5.12
5.15.15 Calcular el diagrama de momentos flectores de la estructura de la figura P5.13. Por un error de
fabricación, la barra AB mide 402 cm, y asimismo la barra DF es 1 cm más corta que su longitud
de montaje. El muelle situado en C tiene una rigidez de 100 mTn/rad, y una pretensión inicial
de 5 mTn, como se indica en la figura.
Las propiedades de todas las barras son: A= 50 cm2 I= 104 cm4 E=2 106 kg/cm2
5.15.16 En la estructura de la figura P5.14 el peso de 10 Tn, cuelga de un cable inextensible que pasa
por las poleas situadas en J y E, para engancharse en el extremo del voladizo de BG. Las poleas
no tienen rozamiento y su radio es de 1 m. La barra ABCD está sometida a un calentamiento de
+100 ºC en su cara derecha y de +20ºC en su cara izquierda. Calcular los esfuerzos en las barras
y el descenso del punto J.
Todas las barras tienen las mismas propiedades:
A=100 cm2 I=10000 cm4 Canto=20 cm E= 2 106 kg/cm2 α= 10-6 ºC-1
200
Pórticos
E J
10 Tn 5 m Tn D
F
4m
2m
D C 10 Tn
F
E
4m
2m
C
B
G
2m
4m
B
A A
H
4m 1m 4m 4m
5.15.17 En la estructura de la figura P5.15, calcular los esfuerzos axiales y flectores en todas las barras,
y la deformación vertical de E. La barra EF es 2 cm más corta que su longitud teórica de montaje.
La barra ABCDG se considera de área infinita e inercia I=5000 cm4. Las demás barras tienen:
A=50 cm2 I=5000 cm4. El material tiene E=2 106 kg/cm2.
Solución: MB = 314500 cm kg, MC = 20370 cm kg, ∆EY = -1.27 cm
5 Tn 5 Tn
A
D 1 Tn/m
B C
3m
E
-2 cm G
F
3m 3m 3m
Figura P5.15
5.15.18 En la estructura de la figura P5.16, calcular los esfuerzos axiales y flectores en todas las barras,
y la deformación horizontal de B. La barra CD sufre un calentamiento de 20ºC en su cara
derecha. El material tiene E=2 106 kg/cm2, α= 10-6 ºC-1 y las barras tienen: A=100 cm2 I=10000
cm4, canto=20 cm.
2 Tn/m B C
20 ºC
4m
4m
A E
4m
Figura P5.16
201
6
Arcos planos
6.1 INTRODUCCIÓN
Un arco plano es una estructura constituida por un elemento curvo plano de sección transversal
despreciable frente a su longitud, y cuya curvatura es pequeña comparada con su sección
transversal. Los dos puntos extremos pueden estar sustentados de distintas formas y las cargas
exteriores son habitualmente verticales.
Los arcos son una de las estructuras más utilizadas desde la antigüedad. Ello es debido a que, si
su geometría es adecuada, soportan grandes cargas transversales y las transmiten a los apoyos
extremos trabajando básicamente a compresión, con muy poco esfuerzo de flexión. Esto
permite utilizar en su construcción materiales que no soportan bien la tracción, como el
hormigón en masa o sencillamente ladrillos o bloques de piedra independientes, adosados unos
a otros. La figura 6.1 muestra las disposiciones estructurales más habituales de los arcos.
Los arcos están normalmente sometidos a fuertes cargas verticales, aplicadas bien desde la
parte superior del arco o desde la inferior (figura 6.2), así como a cargas horizontales debidas a
empujes de viento, frenado, etc. Son también frecuentes las cargas térmicas o las debidas a los
asientos de los apoyos, que pueden ser importantes en arcos de gran tamaño.
Es posible encontrar también arcos formando parte de otras estructuras planas más complejas,
del tipo celosía o pórtico (figura 6.3).
202
Arcos planos
6.2 GENERALIDADES
N2 M2
U* 2EA
ds 2EI
ds N Tmds M Tgds (6.1)
siendo N el esfuerzo axial y M el momento flector en una sección cualquiera del arco. La
variación de temperatura a lo largo de la sección del arco se supone lineal, definida por sus
valores medio Tm y gradiente Tg . Tanto el esfuerzo axial como el momento flector son en
general variables a lo largo de la directriz. El canto normalmente también es variable.
Habitualmente no se considera la energía debida al esfuerzo cortante pues, por su propia
definición, los arcos son esbeltos, con lo que la energía de cortante no es significativa. En muchos
casos también se desprecia la energía de esfuerzo axial, como se ve más adelante.
203
Arcos planos
qs
M V+∆V
∆s M+∆M
N
N+∆N
V
∆ϕ
(V V ) cos V cos (N N ) sin N sin qs s 0 (6.2)
2 2 2 2
Cuando s tiende a cero el ángulo ∆ϕ también lo hace, y su seno y coseno tienden a:
s
cos 1 sin (6.3)
2 2 2 2R
siendo R el radio de curvatura de la sección. Sustituyendo estos valores, dividiendo por s y
tomando el límite cuando s 0 la ecuación de equilibrio radial queda:
dV N
qs (6.4)
ds R
Esta ecuación es equivalente a la de las vigas rectas, con la diferencia de que en ella hay un
nuevo término en el que intervienen el esfuerzo axial N y el radio de curvatura R. Si este radio
de curvatura tiende a infinito, la ecuación anterior coincide con la habitual de las vigas rectas.
• Equilibrio de momentos
Tomando momentos en el elemento diferencial respecto a su lado derecho se obtiene:
(M M ) M qs s R sin V cos 2R sin N sin 2R sin 0 (6.5)
2 2 2 2 2
dM
V (6.6)
ds
Esta ecuación es similar a la de flexión de vigas rectas, sustituyendo el 𝑑𝑑𝑑𝑑 por 𝑑𝑑𝑑𝑑.
204
Arcos planos
C x fA C y LA M AextAC 0 (6.7)
C x fB C y LB M BextCB 0 (6.8)
donde:
CY
CX
CY
fB
fA
B
h
A
LA LB
205
Arcos planos
M Ay x Ax y M PextAP (6.11)
extAP M N
Fy V α
extAP
Fx P
y
Ay
donde FxextAP , FyextAP son las resultantes, según X e Y, de las fuerzas exteriores aplicadas entre
A y P. El valor que se obtiene para el esfuerzo axial es:
C
Cy V
Cx
V=1 V V
By
Cy
V=1 V
Ay
V
V
Bx
Ax
206
Arcos planos
C Vx fA 1 LA C V
y LA 0 (6.15)
C Vx fB C V
y LB 0 (6.16)
LALB LA fB
C Vx CV
y (6.17)
fALB fB LA fALB fB LA
LALB fALB
AVx C Vx AV V
y 1 Cy (6.18)
fALB fB LA fALB fB LA
LALB LA fB
BVx C Vx BV 0V
y Cy (6.19)
fALB fB LA fALB fB LA
M V AV V
y x Ax y (6.20)
N V AVx cos AV
y sin (6.21)
• Tramo CB
M V AV V
y x Ax y 1(x LA ) (6.22)
N V AV V
x cos Ay sin 1 sin (6.23)
Vv NV
M V MV Vv
NV
1
V
Ay V
Ay
AVx
AVx
207
Arcos planos
q q
CX
f
y AY
AX
x
L
qL2 qL2 qL
Cx Cy 0 Ax Ay (6.25)
8f 8f 2
El momento flector en un punto P M N
situado en unas coordenadas x,y es q V α
(figura 6.11):
y
qL qL2 qx 2
M x y (6.26)
2 8f 2
qL/2
qL 2/8f x
4f
y (Lx x 2 ) (6.27)
2
L
El esfuerzo axial es:
qL qL2
N qx sin sin cos (6.28)
2 8f
El esfuerzo cortante es:
qL2 qL
V qx cos sin cos (6.29)
8f 2
208
Arcos planos
sin dy 4f
tan (L 2x ) (6.30)
cos dx L2
se obtiene que el esfuerzo cortante es nulo:
qL2 4 f qL
V qx cos (L 2x ) cos cos 0 (6.31)
8f L 2 2
Es decir que el arco está sometido únicamente a un esfuerzo axial, sin flexión ni cortante.
Además, se comprueba fácilmente que el esfuerzo axial es siempre de compresión para un valor
de q hacia abajo. El valor máximo del esfuerzo axial se produce en los apoyos, y su valor es:
qL 2 1/2
NA
8f
L 16 f 2
El esfuerzo axial disminuye a lo largo del arco hasta llegar a su valor mínimo que se produce en
la clave y es:
qL2
NC
8f
Estos resultados explican el interés de usar arcos de directriz parabólica para soportar cargas
verticales uniformes, pues se pueden utilizar materiales que no soportan la tracción ni el
esfuerzo cortante, o incluso elementos aislados, ya que éstos se sujetan fácilmente unos a otros
por rozamiento al estar el arco siempre a compresión.
y
z=y-x h/L
h
ϕ
A x
L
N N 0 Ax N 1
(6.32)
M M 0 Ax M 1
209
Arcos planos
M BextAB
Ay0 (6.33)
L
0
M 0
0 N
V
extAP α
F P
B
0 y
Ay
En estas expresiones el superíndice extAP se refiere a todas las fuerzas exteriores actuantes entre
A y P.
• Caso 1 (figura 6.14).
La reacción vertical en A se obtiene, como en el caso 0, tomando momentos respecto de B de
todo el arco:
h
Ay1 (6.37)
L
1
M 1
1 N
V
α
B
z
h
L
Figura 6.14 Caso 1 en el arco
biarticulado.
1
h
N 1 cos sin (6.38)
L
210
Arcos planos
h
V 1 sin cos (6.39)
L
h
M1 x y z (6.40)
L
La condición de compatibilidad se obtiene aplicando el segundo teorema de Engesser a la
energía complementaria dada por la expresión (6.1):
Ax
N 0 N 1ds M 0M 1ds Tm N 1ds Tg M 1ds (6.42)
N 1N 1ds M 1M 1ds
Los esfuerzos finales en el arco son:
hx
M M 0 Ax y M 0 Ax z (6.43)
L
h
N N 0 Ax cos sin (6.44)
L
Ax
M 0 zds
(6.45)
z 2ds
El momento flector en el arco es:
M M z 0 M 0zds (6.46)
z 2ds
que es una expresión también muy habitual en el diseño de arcos.
Arco de inercia variable según la ley de la secante
En muchas ocasiones se diseña la sección transversal del arco de tal forma que su rigidez a
flexión varíe según la ley:
211
Arcos planos
con lo cual basta con integrar en la coordenada x, que es mucho más sencillo.
N 1 cos M 1 y (6.50)
N ( cos )ds (M 0 Ax y )(y )ds Tm ( cos )ds Tg (y )ds 0 (6.51)
Ax
M 0yds Tmdx Tg yds (6.53)
ds y 2ds
Esta fórmula es también muy utilizada para el cálculo práctico de arcos, si el diseño de su
directriz se efectúa tal y como se ha indicado antes.
Se supone que el tirante tiene una flexibilidad axial de valor t y que en él hay un esfuerzo de
pretensión inicial N 0t definido por un alargamiento equivalente t :
t N 0t t (6.54)
212
Arcos planos
ρT λt
0 0
M N B
1 1
M N B
1
0
A
N a N a0 X N a1 N t N t0 X N t1 0 X X (6.56)
213
Arcos planos
N t2 t
U * U a* U t* U a* N t t (6.57)
2
La ecuación de compatibilidad se obtiene aplicando el segundo teorema de Engesser:
X
N a0 N a1ds M 0 M 1ds Tm N a1ds Tg M 1ds t N t1
(6.59)
Na1Na1ds M 1M 1ds t Nt1Nt1
N a0 cos( )ds M 0 z ' ds Tm cos( )ds Tg z ' ds t
X (6.60)
cos2 ( )ds z '2 ds t
Los esfuerzos finales son:
X
M 0 z ' ds t
(6.62)
z '2 ds t
• Caso 0. Los esfuerzos en este caso dependen de las cargas exteriores y son: N 0 , M 0 ,V 0 .
M 1 y N 1 cos (6.63)
214
Arcos planos
M2 x N 2 sin (6.64)
• Caso 3. Al aplicar un valor unidad al momento en A los esfuerzos que se producen son:
M 3 1 N3 0 (6.65)
q M0 N0 M1 N1
1
α V α
y V0 y
x 1 x
Caso 0 Caso 1
M2 M3 N3
N2 3
2 V
V α α
y y
x 1 x
Caso 2 Caso 3
Figura 6.19 Casos 0, 1, 2 y 3 para el estudio del arco biempotrado.
Con estos valores, los esfuerzos interiores en el arco valen:
La matriz del sistema de ecuaciones es la matriz de flexibilidad del arco en el apoyo A, cuyos
términos valen:
I mn x my n ds m, n 0,1, 2 (6.69)
215
Arcos planos
Estos coeficientes representan las propiedades geométricas de una sección plana, cuya directriz
es una curva con la forma del arco, y cuyo espesor corresponde a la flexibilidad a flexión 𝜇𝜇.
El sistema de ecuaciones anterior no puede resolverse, pues contiene el valor de N en el término
independiente. Sustituyendo dicho valor de N según (6.66) y desarrollando se obtiene:
Los coeficientes J mn son los términos de la matriz de flexibilidad debidos al esfuerzo axial, cuyo
valor es:
El sistema de ecuaciones anterior permite hallar las tres reacciones en A, y a partir de ellas se
pueden calcular los diagramas de flectores y de axiales, empleando las ecuaciones (6.66). Sin
embargo, es posible efectuar algunas simplificaciones que facilitan su resolución, como las que
se indican a continuación.
En este caso la flexibilidad axial es nula, γ=0, con lo cual los coeficientes J mn son también nulos
y las ecuaciones que proporcionan las reacciones en A se simplifican:
Tm cos ds Tg yds M 0 yds
I
02 I 11 I 01
Ax
I A
T sin ds T xds M 0 xds
11
I
I 20 I 10 y m g
(6.72)
I 10 I 00 M
01 A
Tgds M 0 ds
Sustituyendo en la ecuación (6.68), teniendo en cuenta que las integrales del tipo sinα y tanα
son nulas por ser el arco simétrico, y reagrupando términos se obtiene:
216
Arcos planos
xE
x ds
I 10
yE
y ds
I 01
(6.75)
ds I 00
ds I 00
Además, se define un sistema de ejes , situado en el punto E, de tal manera que sean los ejes
principales de inercia de la sección plana equivalente (figura 6.20a). El ángulo ϕ que forman
estos ejes con el sistema inicial X, Y viene dado por la expresión:
2I 11
tan 2 (6.76)
I 20 I 02
Una vez definido este sistema de ejes, se traslada el empotramiento del apoyo A hasta el punto
E, a base de conectar A con E mediante un elemento infinitamente rígido tanto a flexión como
axialmente, y que por lo tanto no acumula energía alguna (figura 6.20.b). Con esta sustitución
el arco se comporta de la misma forma, y sólo varían las reacciones, que son distintas en A y en
E.
η
ξ ξ
B η B
ϕ
E E
A
y
a) A
x b)
Figura 6.20 Centro elástico.
A continuación, se procede a efectuar el análisis del arco tomando como incógnitas
hiperestáticas las tres reacciones en el empotramiento situado en el centro elástico E. Este
análisis se descompone en los cuatro casos que se muestran en la figura 6.21.
• Caso 0. Los esfuerzos en este caso dependen de las cargas exteriores y son N 0 , M 0 ,V 0 .
M 1 N 1 cos (6.77)
M2 N 2 sin (6.78)
217
Arcos planos
M 3 1 N3 0 (6.79)
Obsérvese que las expresiones analíticas de los esfuerzos en los casos 1 a 3 son iguales que las
obtenidas en el apartado 6.6, cambiando sólo las coordenadas x,y por las , y el ángulo α por
el ángulo β. Los momentos flectores y esfuerzos axiales en el caso 0 son también los mismos que
en dicho apartado, aunque sus expresiones analíticas serán diferentes si se emplean las
coordenadas , .
M0 N0 M1 N1
0 1
V V
β
η η ξ
ξ
1
ϕ
Caso 0 Caso 1
M2 N2 M3 N3
3
V2 V
η
η ξ
1 ξ 1
Caso 2 Caso 3
Figura 6.21 Casos 0, 1, 2 y 3 para el estudio mediante el centro elástico.
Las tres condiciones de compatibilidad son:
siendo:
M M 0 M 1E M 2E M 3M E (6.81)
e 0
Tm cos ds Tg ds M ds
0
I 02 0
E
0
e
I 20 0 E Tm sin ds Tg ds M ds
0
(6.82)
0 0 I 00
ME
g
T ds M 0
ds
218
Arcos planos
En estas ecuaciones ya se han tenido en cuenta las propiedades del arco respecto de los ejes
, , por ser principales de inercia de la sección equivalente:
y se han definido los momentos de segundo orden respecto de estos ejes principales:
e
I 20 2ds e
I 02 2ds (6.84)
Las tres ecuaciones (6.82) están desacopladas, por lo que se pueden calcular con facilidad las
tres reacciones en el centro elástico. Conocidas éstas, los valores del momento flector y del
esfuerzo axial en un punto cualquiera del arco son:
E Ax cos Ay sin
E Ay cos Ax sin (6.86)
M E M A Ay (x A x E ) Ax (yA yE )
Como puede observarse, el método del centro elástico lo único que hace es aplicar un cambio
de ejes de tal forma que las ecuaciones de compatibilidad (6.72) queden desacopladas en los
nuevos ejes, para facilitar su resolución por separado.
M M 0
M 0 ds
M 0 ds M 0 ds
(6.87)
e e I 00
I 02 I 20
Para crear una analogía entre el arco y una columna, se supone una columna de material
perfectamente rígido, cuya sección transversal coincide con la directriz del arco y cuyo espesor
es igual al valor de la flexibilidad a flexión 𝑒𝑒 = 𝜇𝜇. La columna se supone apoyada en su base en
un suelo también rígido, como se muestra en la figura 6.22.
Se carga la columna en su parte superior con una carga distribuida vertical q, cuyo valor
corresponde al momento flector en el arco en el caso 0, es decir: q M 0 . Esta carga se supone
positiva cuando actúa hacia abajo, comprimiendo la columna. Como reacción aparece una
distribución de presiones en la base de la columna, que se denomina 𝑝𝑝, y se considera positiva
cuando actúa hacia arriba.
219
Arcos planos
η
q=M 0
ξ
q
Mξ
q
Mη
Rq
0
p=M -M
M q M q Rq
p (6.88)
I I A
siendo:
• M q , M q los momentos de la carga distribuida exterior q, respecto de los ejes 𝜉𝜉, 𝜂𝜂:
• I , I los momentos de inercia de la sección de la columna respecto de los ejes 𝜉𝜉, 𝜂𝜂. Estos
p
M 0 ds
M 0 ds
M 0 ds
(6.93)
e e I 00
I 02 I 20
Comparando esta expresión de la presión en la base de la columna con la del momento flector
en un punto del arco (6.87), se observa que son iguales, a diferencia del signo menos y de la
ausencia del momento isostático. Se puede poner por lo tanto que:
M M0 p (6.94)
220
Arcos planos
Esta expresión permite establecer una analogía entre el diagrama de momentos flectores del
arco M, y la presión en la base de la columna p, que son iguales a diferencia del momento
isostático, según la ecuación anterior.
La analogía de la columna brinda un método sencillo e intuitivo para la determinación del
momento flector en un arco en las condiciones establecidas, pues basta con calcular el diagrama
de momentos isostáticos y aplicar la analogía con las presiones en la base de la columna para
obtener el momento flector real.
6.9.1 Calcular los esfuerzos internos en un arco biarticulado simétrico, con directriz
parabólica definida por su flecha f y su luz L, sometido a una carga uniforme hacia
abajo q. Despreciar la energía de esfuerzo axial, y suponer que la rigidez a flexión
varía según la ley de la secante.
y
f
x
L
221
Arcos planos
M0 N0
q V0 α
qL/2
qf 0L3
Ax
M 0 zds
M 0 0 cos yds
M 0 0ydx
15
qL2
z 2 ds y 2 0 cos ds y 2 0dx 80 f 2L 8f
15
Esta es la misma reacción que aparece en un arco triarticulado de la misma directriz, con carga
uniforme. El diagrama de momentos flectores viene dado por la ecuación (6.46):
q 4f qL2
M M 0 yAx (Lx x 2 ) (Lx x 2 ) 0
2 L2 8f
No aparecen momentos flectores, al igual que ocurre en el arco triarticulado. En realidad, esto
es debido a que se ha considerado el arco rígido axialmente; si no se hace esta suposición sí que
aparecen momentos flectores.
Los esfuerzos axiales y cortantes en el arco (figura 6.25) valen:
qL qL2
N qx sin sin cos
2 8f
qL2 qL
V qx cos sin cos
8f 2
M N
q V α
qL/2
qL 2/8f x
sin dy 4f
Teniendo en cuenta la relación tan (L 2x ) se obtiene:
cos dx L2
222
Arcos planos
qL2 4 f qL
V qx cos (L 2x ) cos cos 0
8f L 2 2
Como era de esperar, el arco tampoco está sometido a esfuerzos cortantes, al ser éstos la
derivada del momento flector. El comportamiento de este arco es por lo tanto similar al del arco
de tres articulaciones.
El valor del esfuerzo axial puede ponerse en función de la coordenada x, como:
1/2
L4 L2
N q x 2 xL
64 f 2 4
Se puede comprobar que siempre es de compresión, y sus valores extremos se producen en los
apoyos y en la clave, y su valor es:
qL qL2 qL qL2
N x 0 sin 0 cos 0 L2 16 f 2 N x L /2
2 8f 8f 8f
6.9.2 Calcular los esfuerzos en el arco del ejercicio 6.9.1, pero cargado con una fuerza
puntual P en su clave.
Los momentos flectores en el caso 0 son:
5Pf 0L2
Ax
M 0 zds
M 0 0 cos yds
M 0 0ydx
48
75PL
z 2 ds y 2 0 cos ds y 2 0dx
2 384 f
80 f L
15
Px 75PL P 75x 2
M y 27x
2 384 f 96 L
0.0253 P L
0.0547 P L
223
Arcos planos
6.9.3 Sea un arco biarticulado atirantado simétrico (figura 6.27), con directriz parabólica
definida por su base L y su flecha f. Se supone que el arco es rígido axialmente (γ=0)
y con sección variable, tal que su flexibilidad a flexión varía según la ley µ=µ0 cosα,
siendo µ0 la flexibilidad en la clave. El tirante tiene flexibilidad ρ y una pretensión
inicial de valor N0t. Calcular el esfuerzo en el tirante, el diagrama de flectores y la
deformación del apoyo A.
N0t
A x ρt B
4f
Con el sistema de ejes situado en A, la ecuación de la directriz es y
2
(Lx x 2 )
L
q
El diagrama de flectores del caso isostático es: M 0 (Lx x 2 )
2
El valor de la tensión en el tirante viene dado por la ecuación (6.62). Sustituyendo en ella los
valores anteriores se obtiene:
qf 0L3
N 0t
15t
X
80 f 2L
1
15t
Esta tensión es positiva para valores positivos de la carga exterior q (hacia abajo) y de la
pretensión N0t. El diagrama de flectores es:
q 4 f
M X 2
(Lx x )
2 L2
Se observa que el momento flector isostático, es decir el momento flector en ausencia del
tirante, se ve disminuido por la influencia de la tensión X en el tirante. El momento flector con
tirante es por lo tanto inferior al momento flector sin tirante. Además, la existencia de una
pretensión en el tirante hace aumentar más su esfuerzo final X, y por lo tanto disminuye aún
más el momento flector con respecto a la situación sin tirante. La existencia de un tirante
pretensado hace por lo tanto disminuir el momento flector.
La deformación horizontal del extremo A se obtiene calculando el alargamiento del tirante. La
ecuación de equilibrio de éste es la de un muelle con esfuerzo de pretensión inicial:
N t t1t N 0t
224
Arcos planos
6.9.4 Calcular la posición del centro elástico de un arco biempotrado simétrico, de directriz
parabólica, con 60 m de luz y 15 m de flecha. La sección transversal es rectangular,
de 1 m de ancho y canto h variable entre 2 m en la clave y 2.60 m en los apoyos,
según la ley h=2+0.02 |x| (m). El material tiene E=3 1010 N/m2. Despreciar la energía
de esfuerzo axial.
Se adoptan unos ejes situados en la clave del arco (figura 6.28).
y
x
E 15 m
60 m
y
9 10 12 13 x
8 14
7 15
6
5 11 16
17
4
18
3 19
2
20
1 21
10 x 3 m 10 x 3 m
dy 2 4x 2
ds dx 2 dy 2 1 dx 1 dx
dx 602
225
Arcos planos
x2
Por lo tanto: s 1 x
900
donde ∆x=3 m en los puntos 2 a 20, y ∆x=1.5 m en los puntos 1 y 21. La tabla 6.1 muestra los
valores correspondientes a cada punto.
Canto EI (x 1010) s / EI y s / EI
Punto x (m) y (m) ∆x (m) ∆s (m)
(m) (N m2) (x 10-10) (x 10-10)
1 -30 -15.00 1.5 2.121 2.60 4.394 0.48278 -7.2416
2 -27 -12.15 3.0 4.036 2.54 4.097 0.98519 -11.970
3 -24 -9.60 3.0 3.842 2.48 3.813 1.0075 -9.6721
4 -21 -7.35 3.0 3.662 2.42 3.543 1.0335 -7.5965
5 -18 -5.40 3.0 3.499 2.36 3.286 1.0647 -5.7492
6 -15 -3.75 3.0 3.354 2.30 3.042 1.1027 -4.1351
7 -12 -2.40 3.0 3.231 2.24 2.809 1.1499 -2.7598
8 -9 -1.35 3.0 3.132 2.18 2.590 1.2093 -1.6325
9 -6 -0.60 3.0 3.059 2.12 2.382 1.2844 -0.77062
10 -3 -0.15 3.0 3.015 2.06 2.185 1.3796 -0.20693
11 0 0.00 3.0 3.000 2.00 2.000 1.5000 0.0000
12 3 -0.15 3.0 3.015 2.06 2.185 1.3796 -0.20693
13 6 -0.60 3.0 3.059 2.12 2.382 1.2844 -0.77062
14 9 -1.35 3.0 3.132 2.18 2.590 1.2093 -1.6325
15 12 -2.40 3.0 3.231 2.24 2.809 1.1499 -2.7598
16 15 -3.75 3.0 3.354 2.30 3.042 1.1027 -4.1351
17 18 -5.40 3.0 3.499 2.36 3.286 1.0647 -5.7492
18 21 -7.35 3.0 3.662 2.42 3.543 1.0335 -7.5965
19 24 -9.60 3.0 3.842 2.48 3.813 1.0075 -9.6721
20 27 -12.15 3.0 4.036 2.54 4.097 0.98519 -11.970
21 30 -15.00 1.5 2.121 2.60 4.394 0.48278 -7.2416
Σ 2.2899 10-9 -1.0347 10-8
Tabla 6.1 Cálculo del centro elástico para el arco de la figura 6.28.
Como comprobación de la validez de esta aproximación, se calcula la longitud del arco mediante:
s ds s 68.903 m
yE
y ds
ys / EI
1.0347 108
4.518 m
ds s / EI 2.289 109
6.9.5 Calcular las características de la sección equivalente del arco del ejercicio 6.9.4
respecto de su centro elástico.
La posición del centro elástico se calculó en el ejercicio 6.9.4, y está situado en el eje de simetría
del arco, a 4.518 m bajo la clave. Se define un nuevo sistema de ejes 𝜉𝜉, 𝜂𝜂, que está situado en el
226
Arcos planos
centro elástico, y es paralelo al original. La relación entre las coordenadas en ambos sistemas
(figura 6.30) es:
x y 4.518 (m)
Las coordenadas de los puntos de definición del arco respecto al nuevo sistema de ejes se
indican en la tabla 6.2.
y
x
η
E
ξ
227
Arcos planos
x y
Punto x 2 s / EI (x 10-8) 2 s / EI (x 10-9)
(m) (m) (m)
1 -30 -15.00 -10.48 4.3450 5.3039
2 -27 -12.15 -7.63 7.1820 5.7377
3 -24 -9.60 -5.08 5.8032 2.6015
4 -21 -7.35 -2.83 4.5579 0.82863
5 -18 -5.40 -0.88 3.4495 0.08273
6 -15 -3.75 0.77 2.4810 0.06512
7 -12 -2.40 2.12 1.6559 0.51608
8 -9 -1.35 3.17 0.9795 1.2140
9 -6 -0.60 3.92 0.4624 1.9721
10 -3 -0.15 4.37 0.1242 2.6327
11 0 0.00 4.52 0.0000 3.0625
12 3 -0.15 4.37 0.1242 2.6327
13 6 -0.60 3.92 0.4624 1.9721
14 9 -1.35 3.17 0.9795 1.2140
15 12 -2.40 2.12 1.6559 0.51608
16 15 -3.75 0.77 2.4810 0.06512
17 18 -5.40 -0.88 3.4495 0.08273
18 21 -7.35 -2.83 4.5579 0.82863
19 24 -9.60 -5.08 5.8032 2.6015
20 27 -12.15 -7.63 7.1820 5.7377
21 30 -15.00 -10.48 4.3450 5.3039
Σ 6.2081 10-7 4.4972 10-8
Tabla 6.2 Cálculo de las propiedades de inercia respecto del centro elástico.
6.9.6 Calcular los esfuerzos en el arco del ejercicio 6.9.4 bajo la acción de una carga puntual
de 1000 kN aplicada a 10 m a la izquierda de la clave. Determinar la deformación
vertical en el punto de aplicación de la carga.
Se adoptan como fuerzas hiperestáticas las reacciones en el centro elástico, cuya posición se
calculó en el ejercicio 6.9.4. Los valores de estas fuerzas hiperestáticas se obtienen como
solución de las ecuaciones (6.82). Al no haber temperaturas el término independiente de dichas
ecuaciones se simplifica mucho y su solución resulta ser:
E
M 0 ds
M 0 s / EI
e e
I 02 I 02
M 0 ds M 0x s / EI
E
e e
I 20 I 20
ME
M 0 ds
M 0s / EI
I 00 I 00
Los momentos flectores en el caso isostático M 0 se muestran en la figura 6.31 y sus valores
numéricos se indican en la tabla 6.3.
228
Arcos planos
10 m
P=1000 kN
C
E
A B
M 0=-P(x+10)
Tabla 6.3 Cálculo del momento flector en el arco bajo una carga puntual.
Las incógnitas hiperestáticas resultan:
E
M 0 s / EI
0.0331284
736650 N
e
I 02 4.4972 108
M 0x s / EI 0.462538
E 745052 N
e
I 20 6.2081 107
ME
M 0s / EI
0.02972
12.98 106 Nm
I 00 9
2.2899 10
229
Arcos planos
M (MN-m)
2.94 3.05
-1.65 -1.65
Figura 6.32 Diagrama de flectores para una carga puntual.
La deformación en el punto C de aplicación de la carga se calcula mediante la expresión:
CY MM 0V ds MM 0V s / EI
Pero en este caso M 0V M 0 / P pues los casos isostático virtual e isostático original (figura
6.31) son iguales, salvo en el valor de la carga aplicada. Por lo tanto, la deformación es:
M M 0 s
CY PEI
0.0050 m
6.9.7 Calcular los esfuerzos en el arco del ejercicio 6.9.4, bajo la acción de una carga
distribuida de valor 100 kN/m.
Se adoptan como fuerzas hiperestáticas las reacciones en el centro elástico, cuya posición se
calculó en el ejercicio 6.9.4. Los valores de estas fuerzas hiperestáticas se obtienen como
solución de las ecuaciones (6.82), considerando que no hay cargas térmicas:
E
M 0 ds
M 0 s / EI
e e
I 02 I 02
M 0 ds M 0x s / EI
E
e e
I 20 I 20
ME
M 0 ds
M 0s / EI
I 00 I 00
2
El momento flector en el caso isostático es: M 0 q x 30 / 2
230
Arcos planos
-180 MN-m
M0
Tabla 6.4 Cálculo del momento flector bajo una carga uniforme usando el centro elástico.
Los valores de las incógnitas hiperestáticas resultan ser:
E
M 0 s / EI
0.134915
3 106 N
e 8
I 02 4.4972 10
M 0x s / EI 1.86244
E 3 106 N
e
I 20 6.2081 107
ME
M 0s / EI
0.134086
58.55 106 Nm
I 00 2.2899 109
231
Arcos planos
Se obtiene que el momento flector en todo el arco es nulo, como se ve en la última columna de
la tabla 6.4. Esto es debido a que se ha despreciado la energía de esfuerzo axial. Al ser nulo el
momento flector, también lo es el esfuerzo cortante, cuyo valor viene dado por la expresión:
La comprobación de que su valor es nulo se deja como ejercicio. Los esfuerzos axiales en el caso
isostático son:
N 0 q(x 30)sin
Su valor numérico se indica en la tabla 6.5. Los esfuerzos axiales finales valen:
Tabla 6.5 Cálculo del esfuerzo axial bajo una carga uniforme usando el centro elástico.
6.9.8 Calcular los esfuerzos en el arco del ejercicio 6.9.4 bajo la acción de un incremento
de temperatura uniforme de 20 ºC en todo él. El coeficiente de dilatación lineal del
material es 10-5 ºC-1.
Se adoptan como fuerzas hiperestáticas las reacciones en el centro elástico, cuya posición se
calculó en el ejercicio 6.9.4. Los valores de estas fuerzas hiperestáticas se obtienen como
solución de las ecuaciones (6.82). En este ejercicio dichas ecuaciones se simplifican mucho ya
que, al no haber fuerzas exteriores, el momento isostático es nulo. Además, tampoco hay
temperatura gradiente, con lo que su solución es:
E
Tm cos ds
e
I 02
232
Arcos planos
E
Tm sin ds
Tm sin ds
0
e e
I 20 I 20
Tg ds
ME 0
I 00
Se observa que no aparece fuerza vertical E , ya que la integral de la función seno es nula por
ser el arco simétrico. Tampoco aparece momento de reacción M E en el centro elástico, por no
haber temperatura gradiente.
La reacción horizontal puede calcularse con mucha sencillez, al ser la temperatura media
uniforme:
E
Tm cos ds
Tmdx
Tm dx
Tm L
0.012
266835 N
e
I 02 e
I 02 e
I 02 e
I 02 4.4972 108
M E E x M E 266835 Nm
La tabla 6.6 contiene los valores numéricos de los esfuerzos internos, y la figura 6.34 muestra
los diagramas de momentos flectores y esfuerzos axiales.
2.80 2.80
-0.19 -0.19
-1.21
M (MN-m) N (MN) -0.27
Figura 6.34 Diagramas de momento flector y esfuerzo axial para un incremento de temperatura.
Las reacciones en el apoyo A se obtienen fácilmente mediante la ecuación (6.86):
AX E 266835 N
AY 0
M A 2.797 106 mN
233
Arcos planos
6.10 BIBLIOGRAFÍA
1. Argüelles Álvarez, R., Cálculo de Estructuras - Tomo I, Sección de Publicaciones de la
Escuela Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1981.
2. Argüelles Álvarez, R., y Argüelles Bustillo, R., Análisis de Estructuras: Teoría, Problemas y
Programas, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1996.
3. Bresse, J. A. C., Recherches analytiques sur la flexion et la résistance des pièces courbes,
Paris, 1854.
4. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
5. Navier L. M. H., Résumé des Leçons de Mécanique, Paris, 1826.
6. Timoshenko, S. P., y Young, D. H., Teoría de las Estructuras, Ed. Urmo, Bilbao, 1974.
7. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
8. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
234
Arcos planos
6.11 PROBLEMAS
6.11.1 Calcular los esfuerzos internos en un arco biarticulado de directriz semicircular, cargado con
una carga distribuida uniforme de valor q (figura P6.1). Suponer una flexibilidad a flexión µ
variable según la ley del coseno µ=µ0 cosα, siendo µ0 la flexibilidad en la clave y α el ángulo de
inclinación de la tangente a la curva directriz del arco. Despreciar la energía de esfuerzo axial.
R
µ0
Figura P6.1
6.11.2 Calcular los esfuerzos que aparecen en el arco del ejercicio 6.9.4 bajo la acción de una carga
distribuida uniforme horizontal de valor 50 kN/m actuando sobre su lado izquierdo, como se
indica en la figura P6.2.
50 kN/m
15 m
60 m
Figura P6.2
6.11.3 Determinar la posición del centro elástico y la orientación de los ejes principales ξ,η para el
arco parabólico asimétrico de la figura P6.3. Considerar una sección uniforme, con rigidez a
flexión EI=1.5 1010 N m2. Efectuar los cálculos necesarios de forma numérica, dividiendo el arco
en segmentos iguales.
2m
6m
20 m 10 m
Figura P6.3
6.11.4 Determinar los momentos flectores que se producen en el arco del problema 6.11.3 cuando se
aplica una carga distribuida vertical uniforme de valor q=200 kN/m. Efectuar los cálculos de
forma numérica.
6.11.5 Calcular los esfuerzos que aparecen en el arco de la figura P6.4, cuya directriz es una parábola
simétrica, cuando se aplica una carga uniforme q=1 Tn/m en la zona articulada central. Suponer
que la rigidez a flexión varía según la ley de la secante EI = (EI)0 sec(α), siendo α la pendiente
de la directriz del arco y (EI)0 la rigidez a flexión en la clave.
235
Arcos planos
1 Tn/m
10 m
10 m 20 m 10 m
Figura P6.4
6.11.6 Calcular los esfuerzos que aparecen en el arco del ejercicio 6.9.4 bajo la acción de una
distribución de temperatura tal que toda su cara superior se calienta 20ºC y toda la cara inferior
se enfría 20ºC respecto de la temperatura ambiente. El coeficiente de dilatación lineal del
material es α=10-5 ºC-1.
6.11.7 Sea un arco biarticulado simétrico (figura P6.5), con directriz parabólica definida por su base L
y su flecha f. Se supone que el arco es rígido axialmente (γ=0) y con sección variable, de tal
forma que su flexibilidad a flexión varía según la ley µ=µ0 cosα, siendo µ0 la flexibilidad en la
clave. El tirante tiene flexibilidad ρ. Calcular el esfuerzo en el tirante, el diagrama de flectores
y la deformación del apoyo A, cuando el arco se somete a una variación de temperatura
uniforme T en todo él.
µ=µ 0cosα
T R
µ0 P P
R
B
A
ρ
6.11.8 Calcular el diagrama de momentos flectores en el anillo de la figura P6.6, sometido a dos
fuerzas opuestas iguales. El anillo es de propiedades uniformes EI y radio R. Despreciar la
energía de esfuerzo axial.
6.11.9 Sea un arco biempotrado simétrico (figura P6.7), con directriz parabólica de 20 m de luz y 10 m
de flecha. Se supone que el arco es rígido axialmente (γ=0) y con sección variable, de tal forma
que su flexibilidad a flexión varía según la ley µ=µ0 cosα, siendo µ0 = 10-8 1/(kg m2) la
flexibilidad en la clave. Calcular los esfuerzos que se producen en el arco a consecuencia de un
descenso de 1 cm en uno de sus apoyos.
10 m 12 m
20 Tn
20 m
∆=1 cm 32 m
6.11.10 Sea un arco simétrico, empotrado en sus apoyos y articulado en su clave (figura P6.8), con
directriz parabólica de 32 m de luz y 12 m de flecha. Se supone que el arco es rígido axialmente
(γ=0) y con una sección variable, tal que su flexibilidad a flexión varía según la ley µ=10-8 cosα
(1/kg-m2), siendo α la pendiente de la directriz curva. Calcular los esfuerzos que se producen
en él bajo la acción de una carga puntual de 20 Tn en la clave.
236
Arcos planos
6.11.11 El arco de la figura P6.9 tiene directriz parabólica de luz L y flecha f. Se supone que el arco es
rígido axialmente (γ=0) y su sección es tal que su flexibilidad a flexión varía según la ley µ=µ0
cosα, siendo µ0 la flexibilidad en la clave. Calcular la deformación vertical en la dirección de la
carga aplicada, la deformación horizontal del apoyo B y el giro en dicho apoyo.
6.11.12 Calcular la distribución de momentos flectores en la estructura de la figura P6.10. La zona curva
tiene forma parabólica y su sección es tal que su momento de inercia varía según la ley
I 107 sec (cm4), siendo α la pendiente de la curva directriz. Despreciar la energía del
esfuerzo axial en la zona curva. Los pilares tienen momento de inercia 2 107 cm4 y área 104 cm2.
El módulo de elasticidad del material es 4 105 kg/cm2.
2 Tn/m
4m
P f
10 m
A
B
L 20 m
237
7
Rigidez de los elementos
estructurales
7.1 INTRODUCCIÓN
El análisis de una estructura empleando el método de flexibilidad descrito en los capítulos
anteriores puede resultar muy laborioso si la estructura es medianamente compleja en términos
de grado de hiperestaticidad, número y disposición de las barras, etc. En este caso resulta mucho
más efectivo para su resolución el método de rigidez, también conocido como de los
desplazamientos. El desarrollo detallado de este método se presenta en el capítulo 8, y en este
capítulo se presentan los conceptos de rigidez de la estructura y de rigidez de los distintos
elementos estructurales, que son las magnitudes básicas en que se fundamenta el método y por
lo tanto deben conocerse antes de proceder a su desarrollo.
El método de rigidez se basa en el primer teorema de Castigliano, y una de sus características
más importantes es que lleva a una formulación muy sistemática y general, que hace muy
sencilla su aplicación práctica. Las primeras formulaciones prácticas de métodos de análisis
estructural basados en el concepto de rigidez datan de hace cierto tiempo, como por ejemplo el
método del giro - deformación de Bendixen (1914) que utiliza directamente la rigidez a flexión
de las barras, o el método de la distribución de momentos de Cross, que se describe en el
capítulo 13 y en el que el concepto de rigidez queda menos a la vista. La aparición de los
computadores digitales dio un gran empuje al empleo del método de rigidez, ya que su
formulación matricial y su naturaleza sistemática lo hacen muy adecuado para su tratamiento
mediante un algoritmo de cálculo programado en un ordenador. De hecho, una estructura
medianamente complicada no puede resolverse con sencillez si no es empleando el método de
rigidez con formulación matricial, y tampoco el método de rigidez puede aplicarse con sencillez
a casos reales si no se programa en un computador.
Aunque es mucho más general, el método de rigidez se aplica aquí al análisis de estructuras
reticulares discretas, formadas por elementos que son piezas prismáticas, y pueden trabajar a
flexión, tracción y/o torsión simultáneamente. Por lo tanto, los tipos de estructuras cuyo análisis
se aborda por el método de rigidez son: celosías planas o espaciales, pórticos planos o espaciales
y emparrillados planos. Las vigas continuas se tratan como un caso particular de los pórticos
planos.
Se emplean las suposiciones habituales de material elástico lineal, y pequeñas deformaciones.
238
Rigidez de los elementos estructurales
∆5
B ∆4
∆6
∆2 ∆3
A
∆1
T 1 2 ... n (7.1)
Sean Fi las fuerzas generalizadas (fuerzas o momentos) asociadas a esos grados de libertad:
FT F1 F2 ... Fn (7.2)
1 1
U
2
j Fj j FT
2
(7.3)
Si la estructura está en una posición de equilibrio, el valor de una cualquiera de las fuerzas, se
obtiene aplicando el primer Teorema de Castigliano:
U
Fi (7.4)
i
239
Rigidez de los elementos estructurales
1 Fj
Fi Fi j (7.5)
2 j
i
F
Fi j j j (7.6)
i
Esta expresión se cumple para las n fuerzas generalizadas Fi , con lo que las n ecuaciones se
pueden agrupar en forma matricial como:
F1 F2 Fn
..
1
F1 1 1
Fn
1
F1 F2
F2 ..
2
2 2 2 (7.7)
.. ..
.. .. .. ..
Fn F
1 F2 Fn n
..
n n n
F K (7.8)
Fj
Kij (7.9)
i
2
Kij U U (7.10)
i j i
j
Fi U 2U
K ji (7.11)
j j i i j
240
Rigidez de los elementos estructurales
Por la independencia del orden de derivación, ambas derivadas segundas son iguales:
2U
Kij K ji (7.12)
i j
Con lo que queda demostrado que la matriz K es simétrica. Por lo tanto, el sistema de ecuaciones
de equilibrio se puede transponer:
F1 F1 F1
..
2 n
F1 1 1
F2 F2 F2
F2
..
1 2
n 2
(7.13)
..
..
.. .. .. ..
F
n Fn Fn Fn
n
..
2 n
1
Energía elástica
La energía elástica acumulada en la estructura viene dada por la ecuación (7.3). Sustituyendo en
la ella la ecuación de equilibrio (7.8) se obtiene:
1
U T K (7.14)
2
Esto indica que la energía elástica 𝑈𝑈 almacenada en una estructura es una forma cuadrática
formada por su matriz de rigidez K, y las deformaciones ∆ a que está sometida.
Dado que la energía elástica es siempre positiva para cualquier estado de deformaciones ∆ no
nulo, y sólo se anula si ∆ es idénticamente nulo, esto quiere decir que la forma cuadrática 𝑈𝑈 es
definida positiva. Ello implica que la matriz K de la forma cuadrática es también definida positiva:
su determinante es siempre positivo y existe su inversa.
En esta expresión se observa que las fuerzas a efectuar sobre los grados de libertad
corresponden a la columna j de la matriz de rigidez. Por lo tanto, se puede decir que los términos
241
Rigidez de los elementos estructurales
de la columna j de la matriz de rigidez son las fuerzas que es necesario aplicar sobre los grados
de libertad de la estructura, para imponer un estado de deformación compuesto por un
desplazamiento unidad en el grado de libertad j, y cero en todos los demás.
K1 j F1
.. ..
K F (7.16)
jj
j
.. ..
Knj Fn 1
j
Las fuerzas que hay que aplicar sobre los distintos grados de libertad son:
• Sobre el grado de libertad j hay que aplicar una fuerza exterior de valor Fj K jj , que es
precisamente la fuerza necesaria para producir el desplazamiento j 1 . Esta fuerza
corresponde al término de la diagonal de K.
• En todos los demás grados de libertad aparecen unas fuerzas de reacción, precisamente
para que no se muevan, de valor Fi Kij .
Por lo tanto, un término cualquiera Kij de la matriz de rigidez K representa la fuerza de reacción
exterior que aparece en la dirección i, al aplicarse un desplazamiento unitario en la dirección j
( j 1) , siendo cero todos los demás desplazamientos ( i 0 i j ). La figura 7.2 muestra
estas fuerzas para la rigidez transversal de un pórtico simple.
Kij
Kjj
∆j =1
∆i =0 i≠j
242
Rigidez de los elementos estructurales
respecto a las deformaciones, como indica la ecuación (7.12). Esto exige conocer la expresión
analítica de la energía elástica en función de los grados de libertad, lo cual es prácticamente
imposible para una estructura real, por lo que este método sólo se emplea para un elemento
estructural aislado o en todo caso para una estructura muy simple.
Como alternativa, es posible plantear otro método diferente, que no requiere determinar la
energía elástica, y que se fundamenta en el sentido físico de los términos de la matriz de rigidez.
Consiste sencillamente en imponer sucesivos valores unitarios a todos y cada uno de los grados
de libertad de la estructura y calcular las fuerzas que es necesario aplicar desde el exterior, sobre
cada uno de ellos, para producir la deformación deseada. Para cada uno de dichos valores
unitarios se obtiene así una columna de la matriz de rigidez.
Ejemplo
En una estructura sencilla como la de la figura, los diversos coeficientes 𝐾𝐾𝑖𝑖𝑖𝑖 son las fuerzas y
momentos indicados, para cada valor unitario de las distintas deformaciones.
K22
K21 K23
∆2=1
K13
K33
K11 ∆1=1 K12 K32
K31
∆3=1
243
Rigidez de los elementos estructurales
δJY XL
δJX
J
YL
δIY
δIX
α
I
Figura 7.3 Barra biarticulada plana.
Los vectores que agrupan los cuatro grados de libertad del elemento y las fuerzas
correspondientes a estos grados de libertad, en coordenadas locales, son:
IX
PIX
I
PI
PIY
IY
P
(7.17)
P PJX
J JX
J
JY
PJY
Se incluyen las fuerzas en dirección YL por existir grados de libertad en dicha dirección, aunque
deben ser nulas por equilibrio estático.
244
Rigidez de los elementos estructurales
δIX=1 δJX=1
EA/L -EA/L
-EA/L EA/L
δIY=1 δJY=1
P KL (7.20)
Se observa que:
• Los grados de libertad IY JY no aportan rigidez: pueden adoptar cualquier valor sin que
se produzcan fuerzas en los extremos de la barra.
• Los esfuerzos en la dirección YL son siempre nulos, sean cuales sean las deformaciones de la
barra.
• Solamente colaboran a la rigidez los grados de libertad de deformación axial IX JX .
La ecuación de equilibrio anterior se puede escribir separando las magnitudes de cada nudo:
PI KLII KLIJ I
(7.21)
PJ KLJI KLJJ
J
Las matrices y vectores que intervienen en ella son de tamaño 2. Del valor de KL se comprueba
que:
La expresión anterior puede ponerse en realidad de forma mucho más compacta como:
EA EA
PIX
IX
L L
(7.23)
P
JX
EA EA JX
L L
245
Rigidez de los elementos estructurales
Sin embargo, es preferible mantener los dos grados de libertad en cada nudo para poder
efectuar la rotación al sistema general de forma más sencilla.
x
ux (x ) IX (JX IX ) (7.24)
L
La deformación unitaria y la tensión son:
EA 2
U JX IX (7.26)
2L
Los distintos términos no nulos de la matriz de rigidez son:
2U EA 2U EA
K IX ,IX K IX ,JX (7.27)
2IX L IX JX L
2U EA 2U EA
KJX ,JX KJX ,IX (7.28)
JX JX L JX IX L
I TI (7.31)
246
Rigidez de los elementos estructurales
siendo I el vector de deformaciones del nudo I en el sistema general. Agrupando esta misma
relación para los dos nudos del elemento, se obtiene:
IX
IX
I
IY
T 0
IY
T2 (7.32)
J
JX
0 T
JX
JY
JY
La matriz T2 es una matriz 4x4, obtenida agrupando dos veces sobre la diagonal la matriz T, y por
lo tanto también es ortogonal.
∆IY FIY
δIX PIX
δIY PIY
α α
∆IX FIX
Figura 7.5 Rotación de deformaciones y fuerzas en un nudo con dos grados de libertad.
La misma relación se cumple para las fuerzas:
P T2 F (7.33)
donde F es el vector de fuerzas en los extremos del elemento, referido al sistema general (figura
7.6):
FIX
F
FIY
F
I
(7.34)
F FJX
J
FJY
∆IY FIY
α
∆IX FIX
247
Rigidez de los elementos estructurales
KG T2T KL T2 (7.37)
La figura 7.7 muestra el significado físico de las dos primeras columnas de la matriz de rigidez en
el sistema general.
-EAs2/L
-EAsc/L
-EAcs/L
-EAc2/L
∆IY=1
EAsc/L
EAcs/L
EAc2/L ∆IX=1 EAs2/L
Figura 7.7 Significado físico de las columnas 1 y 2 de la matriz de rigidez del elemento biarticulado.
La ecuación de equilibrio en el sistema general se puede poner también como:
FI KGII
KGIJ
I (7.38)
FJ K KGJJ
GJI J
Se observa que la matriz de rigidez en coordenadas generales está compuesta por cuatro
submatrices:
que son la proyección al sistema general de cada una de las matrices correspondientes en el
sistema local.
248
Rigidez de los elementos estructurales
A cada nudo le corresponden tres grados de libertad de traslación en el espacio. Los vectores de
grados de libertad y de fuerzas en el sistema local (figura 7.8) son:
T
IX IY IZ JX JY JZ (7.40)
T
P PIX PIY PIZ PJX PJY PJZ (7.41)
δJY PJY
δJX PJX
YL δJZ PJZ
δIY PIY
δIX
PIZ PIX
δIZ
ZL
P KL (7.43)
Esta matriz es la misma que el caso plano, pero añadiendo una fila y columna más,
correspondientes al eje ZL. Nuevamente se observa que sólo hay rigidez en la dirección XL y que
las fuerzas cortantes en las direcciones YL y ZL son siempre nulas, para cualquier valor de las
deformaciones.
La ecuación de equilibrio anterior se puede poner separada para las magnitudes de cada nudo
en la forma:
249
Rigidez de los elementos estructurales
T
F FIX FIY FIZ FJX FJY FJZ (7.46)
donde , , son los cosenos directores del eje XL de la barra, Y , Y , Y los del eje YL y Z , Z , Z
los del ZL. Para los seis desplazamientos de los dos nudos I, J la relación es:
I
T 0 I
T2 (7.48)
0 T
J J
donde la matriz T2 se obtiene por agrupación diagonal de dos matrices T de 3x3. Análogamente,
la relación para las fuerzas sobre el elemento en ambos sistemas es:
P T2 F (7.49)
F KG (7.51)
En esta expresión de la matriz de rigidez en coordenadas generales sólo intervienen los cosenos
directores del eje XL, y no aparecen los de los otros dos ejes YL y ZL. Queda por lo tanto
demostrado que la posición de dichos ejes no afecta al elemento, y por lo tanto no es necesario
ni tan siquiera definirlos: basta con definir el eje XL, que es el que contiene al elemento. La
definición de los cosenos directores de este eje es inmediata a partir de las coordenadas de los
nudos.
La matriz de rigidez en el sistema general se puede dividir en cuatro submatrices, que definen la
rigidez directa y cruzada entre los dos nudos:
FI KGII KGIJ
I (7.52)
FJ KGJI KGJJ
J
250
Rigidez de los elementos estructurales
Esta es la misma expresión que en el caso plano, al ser una ecuación matricial, aunque las
matrices KLij son ahora de tamaño 3x3.
∆IY FIY
∆IZ XG FIZ
∆IX FIX
ZG
Figura 7.9 Fuerzas y deformaciones generales de la barra biarticulada espacial.
δJY θJ
XL PJY MJ
PJX
δJX
YL
MI
θI PIY
δIY
δIX PIX
251
Rigidez de los elementos estructurales
1
1
EA/L EA/L EA/L EA/L
P KL (7.56)
252
Rigidez de los elementos estructurales
La no existencia de términos de rigidez entre los grados de libertad de deformación axial y los
de flexión muestra el desacoplamiento entre ambos efectos.
La ecuación de equilibrio anterior se puede escribir separando las magnitudes de cada nudo
como:
PI KLII KLIJ I
(7.57)
PJ KLJI KLJJ
J
donde las matrices y vectores que intervienen son de tamaño 3.
I T I J T J (7.59)
Agrupando las propiedades de los dos nudos en un único vector (figura 7.12):
T 0 I P T 0 FI
I T P I T F (7.61)
J 0 T J 2
PJ 0 T FJ 2
∆JY
θJ
J ∆JX
∆IY
θI
α
I ∆IX
Figura 7.12 Grados de libertad de la viga plana en coordenadas generales.
Sustituyendo las ecuaciones (7.61) en la (7.56) se obtiene la ecuación de equilibrio proyectada
sobre el sistema general:
F KG (7.62)
253
Rigidez de los elementos estructurales
KG T2T KL T2 (7.63)
En la práctica son muy frecuentes las vigas situadas en posición horizontal o vertical, y para ellas
es posible obtener una expresión sencilla de su ecuación de equilibrio en el sistema general.
Vigas horizontales
En este caso el sistema local coincide con el general, y la matriz de rigidez es la misma en ambos
(figura 7.13).
∆IY ∆JY
θI θJ
I ∆IX J ∆JX
Figura 7.13 Viga plana horizontal.
254
Rigidez de los elementos estructurales
Vigas verticales
En este caso α=90º (figura 7.14) y la ecuación de equilibrio en el sistema general es la siguiente:
∆JY J
∆JX
θJ
∆IY
θI ∆IX
I
Figura 7.14 Viga plana vertical
255
Rigidez de los elementos estructurales
El sistema de ejes local de una barra de emparrillado tiene el eje XL dirigido según la dirección
de la barra, desde el nudo I al J, y el eje YL perpendicular a ella y contenido en el plano XGYG, de
tal forma que los ejes ZL y ZG son coincidentes (figura 7.15). Al igual que en los pórticos planos,
una vez definidos los nudos I y J queda perfectamente definido el sistema de ejes local al
elemento, con el criterio anterior.
I
XG
α
α
YL
J
YG XL
ZL=ZG
Se observa que estos grados de libertad son los complementarios de los del elemento viga plana.
Los esfuerzos que puede haber en cada extremo se muestran en la figura 7.16 y son:
• 𝑀𝑀𝐼𝐼𝐼𝐼𝐼𝐼 , 𝑀𝑀𝐽𝐽𝐽𝐽𝐽𝐽 : momento de torsión según el eje XL.
• 𝑀𝑀𝐼𝐼𝐼𝐼𝐼𝐼 , 𝑀𝑀𝐽𝐽𝐽𝐽𝐽𝐽 : momento flector según el eje YL.
• 𝑃𝑃𝐼𝐼𝐼𝐼 , 𝑃𝑃𝐽𝐽𝐽𝐽 : fuerza cortante según ZL, asociada al momento flector anterior.
T T
PI M IXL M IYL PIZ PJ MJXL MJYL PJZ (7.70)
El elemento es capaz de absorber esfuerzos de torsión según su eje local XL y esfuerzos de flexión
en el plano XLZL. Esta flexión está controlada por el momento de inercia 𝐼𝐼𝑦𝑦 de la sección respecto
a su eje YL.
MIXL
MIYL
ϕIY
δIZ ϕIX PIZ MJXL
ϕJX
ϕJY MJYL
δJZ PJZ
Figura 7.16 Fuerzas y deformaciones locales en el elemento de emparrillado plano.
256
Rigidez de los elementos estructurales
GJ/L -GJ/L
ϕJX=1
ϕIX=1 -GJ/L
GJ/L
• Columna 2: se impone un valor unitario al giro IY , como se muestra en la figura 7.18, en
la que se representa el elemento en su plano XLZL. Este problema corresponde al elemento
de viga plana en dos dimensiones.
6EIY/L2 1
4EIY/L 2EIY/L 6EIY/L2
257
Rigidez de los elementos estructurales
P KL (7.72)
Se observa que la torsión está desacoplada de la flexión. Nótese la similitud con el elemento viga
plana, sustituyendo el esfuerzo axial, cuya rigidez es EA/L, por el de torsión, cuya rigidez es GJ/L.
θIX
ϕIY α XG
Se trata de la misma matriz que se emplea para la transformación de las deformaciones del
elemento viga plana, pero empleándola para proyectar los dos giros ϕ del sistema local al
general y manteniendo el valor del desplazamiento Z, que es el mismo en ambos sistemas.
Análogamente, la relación para las fuerzas es:
M
IXL cos sin 0 M IX
PI M IYL sin cos 0 M IY TFI (7.75)
PIZ 0 0 1 FIZ
258
Rigidez de los elementos estructurales
Se observa que los momentos de flexión y torsión del sistema local se transforman en dos
momentos según los ejes generales X e Y, y que el esfuerzo cortante vertical es el mismo en
ambos sistemas.
Agrupando los dos nudos en un único vector se obtiene:
T 0 I P T 0 FI
I T2 P I T F (7.76)
J 0 T J PJ 0 T FJ 2
Sustituyendo estas expresiones en la ecuación de equilibrio en el sistema local se obtiene la
ecuación en el sistema general, que es (figura 7.20):
F T2T KL T2 KG (7.77)
XG XG
θIY θIX MIY MIX
∆IZ FIZ MJX
θJX
YG
θJY MJY
∆JZ FJZ
Figura 7.20 Fuerzas y deformaciones del elemento de emparrillado plano en el sistema general.
259
Rigidez de los elementos estructurales
XL
YL
I
ZL
De la misma forma los seis esfuerzos (tres fuerzas y tres momentos) en cada nudo son:
T
PI PIX PIY PIZ M IXL M IYL M IZL
T
PJ PJX PJY PJZ MJXL MJYL MJZL (7.81)
• Esfuerzos axiales PIX PJX , estando la rigidez axial relacionada con el área A de la viga.
• Momentos torsores M IXL MJXL . La rigidez a la torsión está relacionada con el producto GJ,
siendo G el módulo de elasticidad en cortadura y J la rigidez a torsión equivalente de la
sección. Para secciones circulares J es su momento polar de inercia respecto a XL.
• Momentos flectores y esfuerzos cortantes asociados a la flexión en el plano XLYL:
M IZL MJZL PIY PJY . La rigidez a esta flexión está controlada por el producto EI z .
260
Rigidez de los elementos estructurales
Todos los elementos estudiados anteriormente son en realidad casos particulares de éste, en
los que debido a su particular situación geométrica y estado de cargas, sólo aparecen algunos
de los esfuerzos y deformaciones anteriores.
δJY ϕJY
δJX
ϕJX
δJZ ϕJZ
δIY ϕIY
ZG
ϕIZ δIX
δIZ ϕIX XG YG
PJY MJYL P
JX
MJXL
PJZ MJZL
PIY MIYL
MIZL PIX
PIZ MIXL
261
Rigidez de los elementos estructurales
PIX
IX
PIY
IY
PIZ
IZ
M IXL KLII KLIJ
IX
M IYL
IY
M
IZL IZ
(7.82)
PJX
JX
PJY
JY
PJZ JZ
M
KLJI KLJJ
JXL JX
MJYL JY
M
JZL JZ
Las cuatro submatrices que intervienen son de tamaño 6x6 y se muestran en las ecuaciones
(7.83) a (7.85).
EA
0 0 0 0 0
L
12EI z 6EI z
0 0 0 0
3
L L2
12EI y 6EI y
0 0
L3
0
L2
0
KLII (7.83)
GJ
0 0 0 0 0
L
6EI y 4EI y
0 0 0 0
L2 L
6EI z 4EI z
0 0 0 0
L 2 L
EA
0 0 0 0 0
L
12EI z 6EI z
0 0 0 0
L3 L2
12EI y 6EI y
0 0 0 0
L3 L2
KLJJ (7.84)
GJ
0 0 0 0 0
L
6EI y 4EI y
0 0 0 0
L 2 L
6EI z 4EI z
0 0 0 0
L2 L
262
Rigidez de los elementos estructurales
EA 0 0 0 0 0
L
12EI z 6EI z
0 0 0 0
L3 L2
12EI y 6EI y
0 0 0 0
L3 L2
KLIJ KTLJI (7.85)
GJ
0 0 0 0 0
L
6EI y 2EI y
0 0 0 0
L 2 L
6EI z 2EI z
0 0 0 0
L 2 L
263
Rigidez de los elementos estructurales
más para definir perfectamente el sistema local. Para definir este tercer parámetro se efectúan
tres rotaciones que transforman el sistema general en el sistema local.
• Rotación 𝛼𝛼 : se gira el sistema general un ángulo 𝛼𝛼 respecto al eje YG, de tal manera que el
eje XG vaya a parar a una nueva posición Xα que sea la proyección de la barra sobre el plano
XGZG, como se indica en la figura 7.23. Con esto se genera un sistema de ejes girado XαYαZα,
tal que la barra queda contenida en el plano XαYα.
Esta rotación alrededor del eje YG se define mediante la matriz:
cos 0 sin
T 0 1 0 (7.87)
sin 0 cos
que permite pasar un vector V cualquiera del sistema global al sistema 𝛼𝛼:
V T VG (7.88)
El valor del ángulo 𝛼𝛼 puede determinarse de manera sencilla, en función de los cosenos
directores del eje XL, mediante las expresiones:
YG=Ya J Yβ YG J X L=Xβ
β
XG β XG
I
α Zα=Zβ
Zα α
Xα
α Xα
ZG ZG
V T V T T VG (7.91)
264
Rigidez de los elementos estructurales
El valor del ángulo 𝛽𝛽 en función de los cosenos directores del eje XL es:
Con esta segunda rotación los ejes Yβ, YL, Zβ, y ZL están en un mismo plano, que es perpendicular
al eje de la viga (figura 7.24).
• Rotación 𝜓𝜓: finalmente para llegar al sistema de ejes local se efectúa una última rotación,
de valor 𝜓𝜓, alrededor del eje XL, hasta hacer coincidir el eje Yβ con el YL. Con ello también
coincidirá el Zβ con el ZL. La matriz de esta última transformación es:
1 0 0
T 0 cos sin (7.93)
0 sin cos
El ángulo 𝜓𝜓 no puede expresarse en función de los cosenos directores del eje XL, y es en realidad
el tercer parámetro que falta para definir la orientación del sistema local respecto del general
(figura 7.24).
Yβ YG
XL=Xβ
YL ψ
ψ β YL Yβ
ψ
β XG
Zβ
Zα=Zβ α
ψ
ψ Xα
ZG ZL
ZL
VL T V T T T VG (7.94)
Por lo tanto, la matriz de rotación entre los sistemas global y local es:
cos sin cos sin
T T T T D cos (7.95)
D D
sin cos sin cos
D sin
D D
siendo: D 2 2 2 (7.96)
En esta matriz intervienen los tres cosenos directores del eje de la viga , , , de los cuales dos
son independientes, y el ángulo 𝜓𝜓, es decir un total de tres parámetros independientes.
El ángulo 𝜓𝜓 se ha definido como el ángulo que forman los ejes Yβ e YL, (o bien el Zβ y el ZL), medido
en sentido antihorario, cuando se mira a la viga en el sentido negativo del eje XL (del nudo J al
265
Rigidez de los elementos estructurales
I). Con esta regla siempre puede calcularse el valor de 𝜓𝜓 si se conoce la posición de los ejes
principales de la sección.
Yβ YG XL=Xβ
β
ψ ψ YL Yβ
YL P
P
ψ
β XG
α Zβ
Zα=Zβ
ψ XL
Xα
ψ ZL
ZG
ZL
Figura 7.25 Punto auxiliar para definir el sistema local de la viga espacial.
Estas coordenadas se pueden transformar al sistema 𝛽𝛽 mediante la aplicación de las rotaciones
𝛼𝛼 y 𝛽𝛽 (ecuación (7.91)):
VP T T VPG (7.98)
donde las matrices T T dependen de , , pero no del ángulo 𝜓𝜓. Se obtienen así las
coordenadas de P respecto al sistema β, cuyo valor es:
x P x PG yPG z PG
x PG z PG
yP D yPG (7.99)
D D
x PG z PG
zP
D D
Finalmente, el valor de 𝜓𝜓 viene dado por (figura 7.25):
zP
tan (7.100)
yP
266
Rigidez de los elementos estructurales
XL=YG=Xβ
β=90
ZL
Yβ
ψ XG
ZG
YL
En este caso lo que se hace es no efectuar la rotación 𝛼𝛼, es decir emplear T I , con lo que el
ángulo 𝛽𝛽 vale 90º o 270º en función de que la barra esté orientada según el YG positivo o
negativo. Esto equivale a decir que el eje Yβ está orientado según -XG para una barra que está
orientada según +YG, o que Yβ está orientado según +XG para una barra situada según -YG. La
matriz T obtenida en ambos casos es:
0 0
T cos 0 sin (7.101)
sin 0 cos
x P yPG yP x PG z P z PG (7.102)
zP z PG
tan (7.103)
yP x PG
267
Rigidez de los elementos estructurales
Al haber en cada nudo seis deformaciones, la rotación de las mismas al sistema general requiere
emplear dos veces la matriz de rotación. Agrupando las expresiones para los dos nudos se
obtiene:
T
I
I
T
T4 (7.105)
J
T J
T
donde la matriz T4 permite girar los doce grados de libertad del elemento. Las seis fuerzas para
cada nudo, en el sistema general, son (figura 7.27.b):
T
FI FIX FIY FIZ M IX M IY M IZ
T
FJ FJX FJY FJZ MJX MJY MJZ (7.106)
θIY MIY
∆IY FIY
F KG (7.108)
KG T4T KL T4 (7.109)
FI KGII
KGIJ
I (7.110)
FJ K KGJJ
GJI J
268
Rigidez de los elementos estructurales
La matriz T2 es la agrupación diagonal de dos matrices T, que permite transformar las seis fuerzas
y momentos (o los seis desplazamientos y giros) de un solo nudo.
3
I (JY IY ) J (7.113)
2L 2
θI θJ
δJY
δIY
P KL (7.115)
269
Rigidez de los elementos estructurales
Se observa que la fila 3 y la columna 3, correspondientes al giro en el nudo I, son nulas, lo cual
quiere decir que:
• El momento en el nudo I es siempre cero, para cualquier valor de los otros cinco grados de
libertad.
• El valor del giro 𝜃𝜃𝐼𝐼 en el nudo I no afecta a las fuerzas en los extremos del elemento.
δJY θJ XL
PJY MJ
PJX
δJX
YL
δIY PIY
MI=0
δIX PIX
∆JY
θJ
J ∆JX
∆IY
α
I ∆IX
Figura 7.30 Grados de libertad de la viga articulada – empotrada en el sistema general.
Efectuando el mismo proceso que para los elementos anteriores, se obtiene la ecuación de
equilibrio en el sistema general y la matriz de rigidez correspondiente en dicho sistema:
F KG KG T2T KL T2 (7.116)
270
Rigidez de los elementos estructurales
Se ha empleado 𝑐𝑐 = cos 𝛼𝛼 𝑠𝑠 = sin 𝛼𝛼. Lógicamente, también en esta matriz la fila y la columna
3 correspondientes al giro eliminado son nulas.
Viga horizontal
En este caso (figura 7.31) la ecuación de equilibrio en el sistema general es la misma que en el
sistema local.
EA EA
0 0 0 0
L L
3EI 3EI 3EI
FIX 0 0 0 IX
F L3
L 3
L2
IY
M 0
IY
I
0 0 0 0 0 I
(7.118)
JX
FJX EA 0 0
EA
0 0
F L L
JY JY
3EI 3EI 3EI
MJ 0 0 0 J
L 3
L3
L2
3EI 3EI 3EI
0 0 0
L2 L2 L
Viga vertical
En este caso α=90º (figura 7.32) y la ecuación de equilibrio queda:
3EI 3EI 3EI
0 0 0
L3 L3 L2
FIX 0 EA EA
0 0 0 IX
F L L
IY
IY 0
M I 0 0 0 0 0
I (7.119)
FJX 3EI 0 0
3EI
0
3EI JX
F L3 L3 L2 JY
JY
EA EA
J 0
M 0 0 0 J
L L
3EI 3EI 3EI
0 0 0
L
L2 L2
271
Rigidez de los elementos estructurales
∆JY J
∆JX
θJ
∆IY ∆JY
θJ
I ∆IX J ∆JX
∆IY
∆IX
I
Figura 7.32 Viga articulada – empotrada
Figura 7.31 Viga articulada – empotrada horizontal.
vertical.
3
J (JY IY ) I (7.121)
2L 2
θJ
θI δJY
δIY
272
Rigidez de los elementos estructurales
EA EA
0 0 0 0
L L
3EI 3EI 3EI
PIX 0 0 0 IX
L 3 2
L L3
PIY 3EI 3EI 3EI IY
M 0 0 0
I I
L2 L L2 (7.122)
PJX EA EA JX
0 0 0 0
PJY L L
JY
3EI 3EI 3EI
MJ 0 0 0 J
L 3
L 2
L3
0 0 0 0 0 0
La fila y la columna 6, correspondientes al giro en el nudo J son nulas: esto quiere decir que el
momento en el nudo J es siempre cero, para cualquier valor de los otros cinco grados de libertad,
y que el giro 𝜃𝜃𝐽𝐽 en el nudo J no afecta a las fuerzas en los extremos del elemento.
Con este proceso ha desaparecido el giro 𝜃𝜃𝐽𝐽 de entre los grados de libertad del elemento, que
ahora pasa a tener cinco en lugar de los seis iniciales (figura 7.34). No obstante, se mantiene el
giro 𝜃𝜃𝐽𝐽 entre el vector de grados de libertad, aunque realmente no intervenga en su ecuación
de equilibrio, para simplificar la rotación al sistema general, como los restantes elementos.
δJY XL
PJY MJ=0
PJX
δJX
YL
δIY θ MI
I PIY
δIX PIX
F KG KG T2T KL T2 (7.123)
∆JY
J ∆JX
∆IY θI
α
I ∆IX
Figura 7.35 Grados de libertad de la viga empotrada – articulada en el sistema general.
273
Rigidez de los elementos estructurales
∆JY J
∆JX
∆IY ∆JY
θI
∆IY
I ∆IX J ∆JX θI
∆IX
I
Figura 7.36 Viga empotrada – articulada Figura 7.37 Viga empotrada – articulada
horizontal. vertical.
Viga vertical
En este caso α=90º (figura 7.37) y la ecuación de equilibrio queda:
274
Rigidez de los elementos estructurales
YL YL
MIZ=0 MJY=0
MIZ=0
XL XL
ZL ZL
YL
YL MJX=0 MJX=MJY=MJZ=0
XL XL
ZL ZL
Agrupando estas dos ecuaciones, y añadiendo los grados de libertad en la dirección YL y las
fuerzas correspondientes, que no producen ningún efecto, se obtiene la ecuación de equilibrio
en el sistema local:
275
Rigidez de los elementos estructurales
PIX
K
0 K 0 IX
P
0
0 0 0
IY
IY
P KL (7.128)
PJX
K 0 K 0 JX
0
PJY
0
0 0
JY
PJY δJY
PJX δJX
PIY δIY
δIX
PIX
Figura 7.39 Fuerzas y deformaciones locales en muelles a esfuerzo axial.
La matriz de rotación al sistema general es (figura 7.40):
IX cos sin IX
(7.129)
IY sin cos IY
I T I (7.130)
siendo I el vector de deformaciones del nudo I en el sistema general. Para la totalidad de las
deformaciones del muelle se puede poner:
IX
IX
T 0
I IY
IY
T2 (7.131)
0 T
J
JX
JX
JY
JY
donde T2 es una matriz ortogonal 4x4, obtenida agrupando dos veces la matriz T sobre la
diagonal. La misma relación se cumple para las fuerzas:
P T2 F (7.132)
El vector F contiene todas las fuerzas sobre el muelle, referido al sistema de ejes general:
FIX
FI
FIY
F
(7.133)
FJ
FJX
FJY
∆IY FIY
δIX PIX
δIY PIY
α α
∆IX FIX
276
Rigidez de los elementos estructurales
F T2T KL T2 KG (7.134)
FIX
c2 sc c 2 sc
IX
2 2
FIY
sc s sc s IY
K 2 (7.135)
FJX
c sc c 2
sc
JX
FJY
sc s 2 sc s 2
JY
donde se ha definido la matriz de rigidez KG del muelle referida al sistema general y se han
empleado los dos cosenos directores del eje XL: c=cosα, s=sinα.
∆JY FJY
∆JX
FJX
∆IY FIY
∆IX FIX
M1
θ2 θ1
θ1 θ2
M2
277
Rigidez de los elementos estructurales
M1 M2 θ1 θ2
Figura 7.43 Representación simplificada de un muelle al giro.
La ecuación constitutiva, sin considerar los esfuerzos de pretensión inicial, es:
Ejemplos
El descentramiento se produce con
frecuencia cuando los elementos unidos en el
nudo son de tamaño muy diferente, y por
necesidades constructivas se debe enrasar
una de sus caras, como en la figura.
En esta situación existe una diferencia entre los puntos donde se calcula la rigidez del elemento,
que son sus extremos, y los puntos donde se debe ensamblar dicha rigidez con la de los restantes
elementos, que son los nudos de la estructura.
278
Rigidez de los elementos estructurales
Se denominan I, J a los puntos extremos del elemento (a fin de respetar la misma notación
empleada en todos los elementos ya desarrollados) y A, B a los dos nudos donde se conecta la
viga. La distancia entre los puntos I y A define el descentramiento del nudo I respecto al nudo A,
y la distancia entre J y B el descentramiento del nudo J, que puede ser distinto del anterior. Estos
descentramientos se cuantifican mediante dos vectores dI y dJ que definen la posición de los
extremos de la viga I, J respecto de los nudos A y B (figura 7.44).
XL
J
dJ
YL
I dI
ZL
A
Traslación de fuerzas
Para el desarrollo que sigue resulta conveniente separar los vectores de esfuerzos en el extremo
del elemento en sus componentes de fuerza y momento. Así, para el nudo I:
P
PI FI (7.139)
PMI
siendo PFI el vector con las fuerzas que actúan sobre el nudo I del elemento, y PMI el vector
con los momentos que actúan sobre dicho nudo. Estas fuerzas y momentos se pueden trasladar
al nudo de la estructura (punto A) imponiendo el equilibrio estático del segmento AI, mediante
las ecuaciones (figura 7.45):
PFA PFI P
PMA PMI d (7.140)
I FI
En estas expresiones:
• PFA y PMA son las fuerzas y momentos aplicados sobre la barra, pero actuantes en A.
• dI es el vector que define la posición del punto I respecto al punto A, medido en el sistema
de ejes local a la barra (figura 7.45). Corresponde a la medida del descentramiento del punto
I de la barra respecto del nudo A.
279
Rigidez de los elementos estructurales
x I
dI yI (7.141)
z I
0 z I yI
z
d 0 x I (7.142)
I I
y xI 0
I
PFI
-PFI XL
I
PMA PMI
PFA -PMI
dI ZG
A
XG YG
PA TEI PI (7.144)
donde TEI es una matriz de traslación de esfuerzos (fuerzas y momentos) del punto I al nudo A
e 𝐈𝐈 es la matriz identidad 3x3. Si ambos puntos coinciden, esta matriz es la identidad. La relación
inversa es:
PFI I 0 PFA
(7.145)
PMI
d I PMA
I
1
PI TEI PA (7.146)
Traslación de deformaciones
Al igual que para las fuerzas, resulta conveniente separar los vectores de deformaciones de los
extremos de la barra en sus componentes de desplazamiento y giro. Así, para el nudo I:
DI
I
(7.147)
GI
donde DI es el vector con los desplazamientos del nudo I del elemento y GI el vector con los
giros del nudo I del elemento. Estas deformaciones y giros se pueden trasladar al nudo A de la
estructura suponiendo que el segmento IA es infinitamente rígido, lo cual es admisible si el
280
Rigidez de los elementos estructurales
siendo:
A TDI I (7.150)
DI
I d DA
I
(7.151)
GI 0
I
GA
1
I TDI A (7.152)
TEI
PA 0 K KLIJ T1 0 A
LII DI (7.154)
P K 0 T1
B 0 TEJ LJI KLJJ DJ
B
281
Rigidez de los elementos estructurales
Esta ecuación representa el equilibrio de la barra, pero trasladado a los nudos de la estructura
A, B y referido todavía al sistema de ejes local de la barra. Se observa que el descentramiento
de los elementos respecto de los nudos de la estructura implica un nuevo cambio de ejes en la
ecuación de equilibrio del elemento.
La ecuación (7.155) se somete a continuación al proceso de rotación al sistema de ejes general
de la estructura ya descrito, para su posterior ensamblaje con el resto de los elementos
estructurales.
M 2 N 2
U 2
ds 2
ds (7.157)
Para el estudio del elemento se define un sistema de ejes local al mismo, cuyo origen está en el
nudo I y cuyo eje XL va del nudo I al nudo J. La directriz del elemento está definida por una
ecuación referida a este sistema de ejes local, del tipo 𝑦𝑦(𝑥𝑥), o bien de forma paramétrica como
𝑦𝑦(𝑡𝑡), 𝑥𝑥(𝑡𝑡), siendo 𝑡𝑡 algún parámetro.
Los grados de libertad del elemento en cada nudo son dos desplazamientos en el plano XY y un
giro según el eje Z (figura 7.46). De la misma forma los esfuerzos en los nudos son dos fuerzas y
un momento flector. Al ser el elemento curvo, ya no se identifican las fuerzas por separado como
el esfuerzo axial y el cortante.
IX
PIX
P
IY IY
I I
PI
M
I
P (7.158)
J JX
P P
J JX
P
JY
JY
J
M
J
282
Rigidez de los elementos estructurales
YL YL
Columna 1
Se impone un valor unitario a IX , con lo que las fuerzas que aparecen según los distintos grados
de libertad son los coeficientes Ki1 que forman la primera columna de la matriz de rigidez.
K21 K51
δIX=1 K41
Figura 7.47 Cálculo de la columna 1 de la
K11 K61
K31 matriz de rigidez del arco.
Se eligen como incógnitas hiperestáticas las tres reacciones en el nudo I (𝐾𝐾11 , 𝐾𝐾21 , 𝐾𝐾31 ), con lo
que su cálculo proporciona directamente tres de los coeficientes de rigidez buscados. El
problema queda descompuesto en suma de cuatro casos: un caso 0 donde actúan las fuerzas
exteriores, y tres casos 1, 2 y 3 en los que se aplica un valor unitario a cada una de las incógnitas
hiperestáticas. En todos ellos el elemento queda reducido a un voladizo curvo, fijo en el nudo J,
como se muestra en la figura 7.48.
Caso 0 Caso 1 M1 N1
α
M 0=0
N 0=0
1
Caso 2 N2 Caso 3
M2 M3
1
1
283
Rigidez de los elementos estructurales
• Caso 0. Los esfuerzos son nulos por no haber fuerzas exteriores aplicadas.
M 1 y N 1 cos (7.159)
M2 x N 2 sin (7.160)
M 3 1 N3 0 (7.161)
U
IX 1 (7.162)
K11
Sustituyendo el valor de 𝑀𝑀 = 𝑀𝑀1 𝐾𝐾11 + 𝑀𝑀2 𝐾𝐾21 + 𝑀𝑀3 𝐾𝐾31 y de 𝑁𝑁 = 𝑁𝑁 1 𝐾𝐾11 + 𝑁𝑁 2 𝐾𝐾21 + 𝑁𝑁 3 𝐾𝐾31 en
la expresión de la energía 𝑈𝑈 y derivando respecto a 𝐾𝐾11 se obtiene:
donde las integrales están extendidas a toda la longitud de la pieza curva. Esta expresión se
puede poner de forma más compacta en la forma:
que son los coeficientes de flexibilidad del elemento para el nudo I, y forman su matriz de
flexibilidad en dicho nudo.
284
Rigidez de los elementos estructurales
fII KI 1 U1 (7.169)
donde fII es la matriz de flexibilidad del elemento para el nudo I, cuyos términos están definidos
por (7.165), y KI 1 representa la primera columna de KII .
El vector U1 es todo él nulo, excepto su primer término, que vale 1. El sistema de ecuaciones
(7.169) proporciona los tres primeros términos de la primera columna de la matriz de rigidez.
Columna 2
Esta columna se calcula siguiendo el mismo procedimiento que la columna 1, pero ahora el valor
unitario de la deformación se aplica en la dirección Y del nudo I (figura 7.49).
K22 K52
δIY=1
K42 Figura 7.49 Cálculo de la columna
K12
K32 2 de la matriz de rigidez del arco.
K62
Se eligen también como incógnitas hiperestáticas los tres esfuerzos en el nudo I, que ahora son
los coeficientes de rigidez K12 , K 22 , K 32 asociados a la columna 2.
fII KI 2 U2 (7.171)
Por lo tanto, sin ningún esfuerzo extra se puede hallar la segunda columna.
Columna 3
Ahora se impone un giro unitario en el nudo I, manteniendo los desplazamientos nulos, y se
calculan las fuerzas necesarias para ello, que son los coeficientes de rigidez buscados.
K23
K53
K33
K43
θI=1 K13 Figura 7.50 Cálculo de la columna 3 de
K63 la matriz de rigidez del arco.
285
Rigidez de los elementos estructurales
El proceso de cálculo es igual que para las dos columnas anteriores, llegándose al sistema de
ecuaciones:
f f12 f13 K13 0
11
f
21 f22 f23 K 23 0 (7.172)
f 1
31 f32 f33 K 33
fII KI 3 U3 (7.173)
Coeficientes de rigidez
Agrupando los tres sistemas de ecuaciones anteriores se obtiene la expresión matricial:
f f12 f13 K11 K12 K13 1 0 0
11
f f22 f32 K 21 K 22 K 23 0 1 0 (7.174)
21
f f32 f33 K 31 K 32 K 33 0 0 1
31
Términos restantes
Los tres últimos términos de cada columna se calculan fácilmente en base a las ecuaciones de
equilibrio del elemento, que se pueden deducir de las figuras 7.47, 7.49 y 7.50:
K 4 j K1 j K 5 j K 2 j K 6 j K 3 j K 2 j L K1 j H (7.176)
siendo L la distancia entre los nudos I, J medida según el eje XL, y H la misma distancia medida
según el eje YL (con el sistema de ejes adoptado H=0). Estas expresiones se pueden poner de
forma matricial como:
K K 43 1 0 K11 K12 K13
41 K 42 0
K K 53 0 1 0 K 21 K 22 K 23 (7.177)
51 K 52
K K 63 H L 1 K 31 K 32 K 33
61 K 62
Columnas 4 a 6
Se calculan de modo semejante a las tres primeras, pero eligiendo como incógnitas
hiperestáticas a los esfuerzos en el nudo J.
286
Rigidez de los elementos estructurales
M 2 N 2 V 2
U 2
dx 2
dx
2
dx (7.178)
Columna 2
Se impone un valor unitario a IY , con lo que las fuerzas que aparecen según los distintos grados
de libertad son la columna 2 de la matriz de rigidez (figura 7.51).
K22 K62
K52
δ1Y=1
K32
287
Rigidez de los elementos estructurales
• Caso 0. Al no haber fuerzas exteriores aplicadas, los esfuerzos son nulos 𝑀𝑀0 = 0, 𝑁𝑁 0 = 0.
M1 x V1 1 (7.180)
M 2 1 V2 0 (7.181)
K22=1 K32=1
Caso 1 Caso 2
Figura 7.52 Casos básicos para el cálculo de la columna 2 de la matriz de
rigidez de una viga biempotrada.
Las ecuaciones de compatibilidad para cada una de las dos incógnitas hiperestáticas son:
U
IY 1 (7.182)
K 22
Se observa que los coeficientes que multiplican a las incógnitas 𝐾𝐾𝑖𝑖𝑖𝑖 son los coeficientes de
flexibilidad 𝑓𝑓𝑖𝑖𝑖𝑖 de la viga en el nudo I (ver apartado 4.13). Desarrollando dichos coeficientes y
agrupando de forma matricial, las dos ecuaciones de compatibilidad se pueden poner como:
L3 L2
L
3 K 22
1
2
(7.185)
L 2
K
32
0
L
2
fII KI 2 U1 (7.186)
Columna 3
Esta columna se calcula siguiendo el mismo procedimiento que la columna 2, pero ahora el valor
unitario de la deformación se impone al giro del nudo I (figura 7.53).
288
Rigidez de los elementos estructurales
K23 K53
1 K63
K33
Figura 7.53 Cálculo de la columna 3 de la matriz de rigidez de una viga biempotrada
Se eligen nuevamente como incógnitas hiperestáticas los dos esfuerzos en el nudo I, que ahora
son los coeficientes de rigidez K23 y K33 asociados a la columna 3.
• Caso 0: no hay esfuerzos en él, por no haber fuerzas exteriores.
• Casos 1 y 2: son iguales a los ya calculados para la columna 2, aunque ahora se corresponden
con otras incógnitas hiperestáticas.
Las ecuaciones de compatibilidad tienen una forma semejante a las de la columna 2. De hecho,
la matriz de coeficientes de las ecuaciones es la misma matriz fII anterior, y la única diferencia
es que ahora la ecuación de compatibilidad que está igualada a 1 es la correspondiente al
momento K 33 , que es donde se impone el giro unitario.
L3 L2
L K 23
0
3
2
(7.187)
L 2
K 33
1
L
2
Coeficientes de rigidez
Agrupando los dos sistemas de ecuaciones (7.185) y (7.187) se obtiene:
L3 L2
L K
3 K 23 1 0
2 22 (7.188)
L2 K K 33 0 1
L 32
2
Esta expresión permite obtener la matriz de rigidez asociada a la flexión KII como la inversa de
la matriz de coeficientes de flexibilidad del nudo I:
12EI 6EI
(1 )L3 (1 )L
2
KII fII1 (7.190)
6EI (4 )EI
(1 )L2 L(1 )
donde se ha empleado el factor de rigidez a cortante :
12EI
(7.191)
GA ' L2
que depende de la rigidez relativa a flexión y a cortante. Si la viga es infinitamente rígida a
cortante, este factor es nulo, y la matriz de rigidez anterior coincide con la del elemento sin
rigidez a cortante. Nótese que este factor depende de la relación entre la rigidez a flexión (𝐸𝐸𝐸𝐸) y
a esfuerzo cortante (𝐺𝐺𝐺𝐺′) y del cuadrado de la longitud de la viga. Para vigas muy cortas el factor
289
Rigidez de los elementos estructurales
𝐿𝐿2 tiene gran importancia, y el factor κ puede ser alto, disminuyendo notablemente la rigidez
de la viga.
Términos restantes
Los dos últimos términos de cada columna se calculan fácilmente en base a las ecuaciones de
equilibrio del elemento:
K 5 j K 2 j K 6 j K 3 j K 2 j L (7.192)
Columnas 5 y 6
Se calculan de modo semejante a las anteriores, pero eligiendo como incógnitas hiperestáticas
a los esfuerzos en el nudo J. El sistema de ecuaciones que se obtiene en este caso, aplicando el
método de flexibilidad, es:
L3 L2
3 L K
2 55
K 56
1 0
(7.193)
L2 K K 66 0 1
L 65
2
K 2 j K 5 j K 3 j K 6 j K 2 j L (7.196)
290
Rigidez de los elementos estructurales
6 (2 )
J (JY IY ) (7.198)
(4 )L (4 ) I
Sustituyendo el valor de este giro en la ecuación de equilibrio inicial, se obtiene la ecuación del
nuevo elemento, que ya incluye el hecho de que el momento en el nudo J es cero:
EA EA
0 0 0 0
L L
PIX 0 12EI 12EI 12EI
0 0 IX
P (4 )L3 (4 )L 2
(4 )L 3
IY IY
12EI 12EI 12EI
M I 0 0 0 I
(4 )L2 (4 )L (4 )L2 (7.199)
PJX JX
EA EA
0
PJY L 0 0 0
L JY
MJ 0 12EI 12EI 12EI
0 0 J
(4 )L3 (4 )L 2
(4 )L3
0 0 0 0 0 0
291
Rigidez de los elementos estructurales
GJ 0 0 GJ 0 0
L L
0 (4 )EI 6EI 0 (2 )EI 6EI
(1 )L (1 )L 2 (1 )L 2
(1 )L
0 6EI 12EI 0 6EI 12EI
(1 )L2 (1 )L 3
(1 )L2 (1 )L3
KL
(7.201)
GJ 0 0 GJ 0 0
L L
0 (2 )EI 6EI 0 (4 )EI 6EI
(1 )L (1 )L 2 (1 )L 2
(1 )L
0 6EI 12EI 0 6EI 12EI
(1 )L 2
(1 )L 3
(1 )L2 3
(1 )L
7.17.1 Calcular la matriz de rigidez de un elemento articulado en ambos extremos, con área
variable de forma lineal entre dos valores A1 y A2 (figura 7.54).
δIX δJX
A1 A2
KIX,IX δJX=1
Figura 7.55 Cálculo de la rigidez del elemento de área variable.
La primera columna se obtiene aplicando un valor δIX=1. Para resolver este problema se emplea
la ecuación diferencial de equilibrio axial de un elemento viga (5.34), considerando que no hay
cargas axiales aplicadas:
d du
EA 0
dx dx
A2 A1
La variación del área en el elemento tiene la forma: A A1 x A1 Bx
L
du C1
EA C1 u ln(A1 Bx ) C 2
dx EB
292
Rigidez de los elementos estructurales
C1
u(x L) 0 0 ln A2 C 2
EB
Resolviendo se obtiene:
EB ln A2
C1 C2
A A2
ln 2 ln
A1 A1
du C EB E (A2 A1 )
K IX ,IX A11 A1E A1E 1
dx EA1 A A
x 0
ln 2 L ln 2
A1 A1
La segunda columna se obtiene aplicando un valor δJX=1. En este caso las condiciones de
contorno para determinar las constantes de integración son:
C 1
u(x 0) 0 C2 ln A1
EB
C1
u(x L) 1 1 ln A2 C 2
EB
Resolviendo se obtiene:
EB 1
C1 C2
A A2
ln 2 1 ln
A1 A1
du C EB E (A2 A1 )
KJX ,JX A2 2 A2E A2E 1
dx EA2 A A
x L
ln 2 L ln 2
A1 A1
E (A2 A1 )
KL 1 1
A
L ln 2 1 1
A1
293
Rigidez de los elementos estructurales
δIY δJY
δIX δJX
x
I J
Figura 7.56 Grados de libertad del arco biarticulado plano.
Los grados de libertad del elemento son los dos desplazamientos de cada nudo extremo. Se
adopta un sistema de ejes local con origen en el nudo I, y cuyo eje X pasa por el nudo J.
El valor del momento flector es: M 1 y , y por lo tanto el coeficiente de flexibilidad es:
M1
K21 K41
y
K11 K31 K11=1 -1
δIX=1
Figura 7.57 Cálculo de la columna 1 de la matriz de rigidez del arco biarticulado.
La ecuación de compatibilidad permite obtener directamente la rigidez:
1 1
f11K11 1 K11
f11
y 2 ds
La fuerza en el nudo J debe ser igual y de sentido contrario a la fuerza en el nudo I, con lo que
K 31 K11 .
Por equilibrio no puede haber fuerzas verticales en los apoyos, con lo que K 21 K 41 0
294
Rigidez de los elementos estructurales
La integral que aparece en esta expresión es la flexibilidad lateral de arco en sus apoyos. Nótese
que si el arco es de flecha muy pequeña (y→0) y se aproxima a una barra recta, la rigidez tiende
a infinito. Ello es debido a que en la formulación del arco no se ha considerado la energía debida
al esfuerzo axial, que, sin embargo, en una barra biarticulada recta es la única energía que se
acumula.
7.17.3 Aplicar los resultados del ejercicio 7.17.2 para el caso de un arco de directriz
parabólica de flecha f y luz L, cuyo momento de inercia varía según la ley de la
secante I = I0 secα, donde I0 es el momento de inercia en la clave.
δIY δJY
f
δIX δJX
X
I J
L
16 f 2 16 f 2 0 L 8
f11 L 4
(Lx x 2 )2 0 cos ds
4
L
0 (Lx x 2 )2 dx Lf 2
15 0
295
Rigidez de los elementos estructurales
7.17.4 Aplicar los resultados del ejercicio 7.17.2 para el caso de un arco de directriz circular
de radio R y luz L. Suponer rigidez a flexión constante EI.
δIY θ δJY
δIX δJX X
I α α J e
R R
Esta expresión se puede simplificar introduciendo en ella la longitud del arco s 2R y
considerando las relaciones geométricas siguientes: R cos e R sin L / 2 .
7.17.5 Calcular la matriz de rigidez de un arco empotrado en ambos extremos, con directriz
parabólica de flecha f y luz L, y cuyo momento de inercia varía según la ley de la
secante I = I0 secα, donde I0 es el momento de inercia en la clave. Despreciar la
energía de esfuerzo axial.
δIY δJY f
I δIX δJX
X J
θI L θJ
296
Rigidez de los elementos estructurales
Los grados de libertad del elemento son los dos desplazamientos y el giro de cada nudo extremo.
Se adopta un sistema de ejes local con origen en el nudo I y cuyo eje X pasa por el nudo J. Con
este sistema de ejes, la ecuación de la directriz del arco es:
4f
y (Lx x 2 )
L2
Columnas 1, 2 y 3
Los coeficientes de la matriz de flexibilidad en el nudo I tienen la expresión:
M 1 y M2 x M 3 1
L 1
1 f11
f21 x (y )0dx 0L2 f
3 f31
0
L
2
f31 (1)(y )0dx Lf
3 0 f22
0
L
1 f12
f22 x 2 0dx
3
0L3
1
f32
0
L
1
f32 (1)x 0dx 0L2
2
0
f23
L
f33 (1)2 0dx 0L f33 f13
0 1
297
Rigidez de los elementos estructurales
La matriz de rigidez directa del nudo I se obtiene invirtiendo la matriz de flexibilidad anterior.
45 15
0 IX
4Lf 2 2Lf
12 6
KII fII1 EI 0 0 IY
L3 L2
15 6 9
I
2Lf L2 L
La matriz de rigidez cruzada entre el nudo I y el J se obtiene mediante la ecuación (7.177),
considerando que H=0.
45 0
15
4Lf 2 2Lf JX
1 0 0 12 6
0
KJI
0 1 0 KII EI 0 JY
L3 L2
0 L 1 15 6 3
2Lf L2 L J
IX IY I
Columnas 4, 5 y 6
Se pueden obtener por un procedimiento análogo a las anteriores, pero, considerando la
simetría del elemento, es más sencillo determinar la matriz de flexibilidad en el nudo J por simple
inspección de la matriz correspondiente del nudo I, dado que las columnas de dichas matrices
son las tres deformaciones en cada nudo al aplicarle una fuerza unitaria. Con esta consideración
se obtiene que:
8Lf 2 L2 f
2Lf
15 3
3
2
Lf L3 L2
fJJ 0
3 3 2
2Lf L2
L
3 2
Agrupando todas las matrices se obtiene la ecuación de equilibrio del elemento, que se muestra
a continuación.
298
Rigidez de los elementos estructurales
45 15 45 15
4Lf 2 2Lf 4Lf 2
2Lf
0 0
12 6 12 6
PIx Ix
0 L3 L2 L3 L2
P 0
Iy 15 6 9 15 6 3 Iy
M I I
EI 2Lf L2 L 2Lf L2 L
0
PJx 45 15 45 15 Jx
PJy 4Lf 2 0 2Lf 4Lf 2 0 2Lf Jy
12 6 12 6
MJ
J
0 L3 L2 0 L3 L2
15 6 3 15 6 9
2Lf L2 L 2Lf L2 L
Nótese que, a diferencia de las vigas rectas, existe acoplamiento entre el esfuerzo axial y la
flexión, debido a la naturaleza curva del elemento.
7.18 BIBLIOGRAFÍA
1. Alarcón Álvarez, E., Cálculo Matricial de Estructuras, Ed. Reverté, Barcelona, 1986.
2. Arbabi, F., Structural Analysis and Behavior, McGraw-Hill, New York, 1991.
3. Beaufait, F., Rowan, W., Hoadley, P., y Hackett, R. M., Computer Methods of Structural
Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1970.
4. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
5. Kardestuncer, H., Introducción al Análisis Estructural con Matrices, McGraw-Hill, México,
1975.
6. Meek, J. L., Matrix Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1971.
7. Przemieniecki, J. S., Theory of Matrix Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1968.
8. Sennett, R. E., Matrix Analysis of Structures, Prentice-Hall, Englewood Cliffs, N. J., 1994.
9. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
10. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
299
Rigidez de los elementos estructurales
7.19 PROBLEMAS
I I X
α
Y
R
YL Z J
XL J
7.19.2 Determinar la matriz de rigidez de un elemento de emparrillado plano articulado en uno de sus
nudos (figura P7.2).
7.19.3 Obtener la expresión de la matriz de rigidez de un elemento viga plana cuyos dos extremos
están descentrados una magnitud e en la dirección YL respecto de los nudos (A y B) de la
estructura (figura P7.3).
YL
I J XL
e XN
I J
A B
7.19.4 Obtener la matriz de rigidez de un elemento viga plana, en uno de cuyos extremos existe una
deslizadera en la dirección YL, de tal manera que el esfuerzo cortante es nulo en esa dirección
(figura P7.4).
7.19.5 Obtener la expresión de la matriz de rigidez de los elementos espaciales modificados indicados
en el apartado 7.11.
7.19.6 Obtener la matriz de rigidez de un elemento viga plana a flexión, con sección rectangular de
ancho constante b y canto variable de forma lineal entre dos valores extremos h1 y h2 en sus
dos nudos (figura P7.5).
δI δJ
h2
h1
θI θJ
Figura P7.5
300
8
Método de rigidez
Es muy importante recalcar este hecho de que los grados de libertad se originan en los
elementos, que los necesitan para definir su posición deformada y por lo tanto su ecuación de
equilibrio. En consecuencia, la estructura tiene todos aquellos grados de libertad que requieran
sus elementos, en función de la naturaleza de cada uno.
Los grados de libertad originados en los elementos se van agrupando en los nudos, y la forma
de unión de unos elementos con otros en los nudos define qué grados de libertad son
compartidos entre unos elementos y otros, y por lo tanto cuál es el conjunto final de grados de
libertad de la estructura.
La introducción de las condiciones de compatibilidad de desplazamientos en los nudos se
efectúa por lo tanto de manera automática en el método de rigidez, si el vector de grados de
libertad de la estructura se forma como se ha indicado, por unión de los grados de libertad de
los elementos.
Ejemplos
Dos elementos de celosía plana unidos en un nudo. Se ∆Y
comparten los dos desplazamientos que tiene cada ∆X
barra en sus nudos extremos. El nudo tiene dos grados
de libertad de traslación.
∆Y
Dos elementos viga a flexión unidos entre sí. Se
∆X
comparten los dos desplazamientos y el giro que tiene
θZ
cada barra en sus nudos extremos. El nudo tiene tres
grados de libertad: dos de traslación y uno de rotación.
301
Método de rigidez
θZ1
∆J
J
e e
FI
∆I
I
Figura 8.1 Fuerzas y deformaciones en un elemento estructural genérico.
302
Método de rigidez
I BI (8.3)
La matriz BI es una matriz que tiene tantas filas como grados de libertad tiene el nudo I y
tantas columnas como grados de libertad hay en toda la estructura. Cada fila de esta matriz
define la posición de un término de I en el vector total , por lo tanto cada fila contiene un
1 en la posición del grado de libertad en y un 0 en todas las demás posiciones.
Ejemplo: En una estructura con cinco nudos, suponiendo que todos ellos tienen tres grados de
libertad, la matriz del nudo 3 es:
0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0
B3 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 (8.4)
0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0
La peculiar estructura de estas matrices hace que sean ortogonales. Las matrices
correspondientes a dos nudos I , J son asimismo ortogonales entre sí:
B 1 T
I BI BI BTJ 0 (8.5)
Estas mismas matrices se pueden emplear también para relacionar las fuerzas. Por ejemplo, la
relación entre las fuerzas en el extremo I de una barra e, y el vector de fuerzas totales en la
estructura F es:
FIe BI F (8.6)
Estas matrices se denominan matrices de ordenación, pues permiten situar los términos de un
vector asociado a un nudo, en la posición que ocupan dentro otro vector correspondiente a toda
la estructura.
• Fuerzas exteriores aplicadas directamente sobre el nudo, denominadas FIext . Entre estas
fuerzas exteriores se incluyen también las reacciones en la sustentación, que no son
conocidas. En este primer análisis se supone que no hay fuerzas aplicadas en el interior de
los elementos; éstas se tratarán más adelante.
• Fuerzas efectuadas sobre el nudo por los elementos que confluyen en él. Hay tantas como
barras lleguen al nudo, y son iguales y de sentido contrario a la fuerza que se hace sobre la
barra. Las fuerzas efectuadas por las barras sobre el nudo son, por lo tanto - FIe , siendo e un
elemento cualquiera.
303
Método de rigidez
donde el sumatorio se extiende a todas las barras que confluyen en el nudo 𝐼𝐼, cuyo número total
se denomina e(I ) .
ext a a
FI -FI FI a
-FIb
FIb
b
e(I ) KeII I Ke e J e
IJ
FIext (8.8)
La expresión J e indica el número que corresponde al nudo J de la barra 𝑒𝑒(𝐼𝐼). Dicho de otra
forma, J e es el número del nudo vecino al 𝐼𝐼 debido a la barra e. La ecuación anterior es vectorial,
y tiene tantas componentes escalares como fuerzas haya en el nudo I , es decir tantas como
grados de libertad I haya en él. No puede resolverse por sí sola, pues involucra a los grados
de libertad del nudo I y a los de todos sus nudos vecinos, debido a la presencia de los términos
de acople IJ .
KAII B
KII KCII I KIL
A B
L KIM M KCIN N FIext
L I M
"A" "B"
"C"
N
La ecuación (8.8) puede escribirse para todos los nudos de la estructura I 1, N , y se obtiene
un sistema de tantas ecuaciones como incógnitas, que puede resolverse para hallar .
Para obtener una expresión más compacta de dicho sistema se procede a referir las magnitudes
de la ecuación (8.8) al conjunto de grados de libertad de la estructura, empleando la matriz B .
Sustituyendo las deformaciones de los nudos en función de las deformaciones totales según
(8.3) se obtiene:
304
Método de rigidez
Esta es la ecuación de equilibrio del nudo I , pero empleando las deformaciones de todos los
nudos de la estructura. El tamaño de esta ecuación se ha ampliado de esta forma hasta el
tamaño del vector , es decir a todos los grados de libertad de la estructura.
• Los términos de la izquierda pueden calcularse de forma más sistemática. Los dos
sumatorios existentes visitan cada barra dos veces (una vez para cada uno de sus nudos
extremos) y en cada ocasión calculan dos submatrices de rigidez, con lo que en total se
calculan 4 𝑛𝑛𝐵𝐵 submatrices de rigidez (siendo 𝑛𝑛𝐵𝐵 el número de barras). Por esta razón es
posible reordenar la forma en que se calculan los coeficientes de rigidez, y emplear un único
sumatorio que recorre todas las barras y calcula las cuatro submatrices de rigidez.
e BTI KeII BI BTI KeIJ BJ BTJ KeJI BI BTJ KeJJ BJ Fext (8.13)
En esta expresión los dos primeros términos de rigidez provienen del equilibrio del nudo I y los
dos últimos provienen del equilibrio del nudo J , todos ellos para el elemento e. Los coeficientes
del sistema de ecuaciones anterior constituyen la matriz de rigidez de la estructura K, con lo que
las ecuaciones (8.13) u (8.11) se pueden poner en la forma:
305
Método de rigidez
K Fext (8.14)
I BI
(8.16)
J BJ
B T
Sustituyendo en la ecuación de equilibrio anterior y premultiplicando por I se obtiene:
BJ
BTI KeII BI BTI KeIJ BJ BTJ KeJI BI BTJ KeJJ BJ BTI FIe BTJ FJe (8.17)
e BTI KeII BI BTI KeIJ BJ BTJ KeJI BI BTJ KeJJ BJ e BTI FIe BTJ FJe (8.18)
El término de la derecha contiene la suma de las fuerzas sobre los dos nudos extremos I , J de
todas las barras de la estructura, adaptadas al conjunto total de grados de libertad. Por equilibrio
de los nudos esta suma es igual a la suma de todas las fuerzas exteriores actuantes sobre los
nudos Fext . De esta manera se obtiene la misma expresión (8.13) para la ecuación de equilibrio
de toda la estructura.
La expresión (8.18) muestra que la matriz de rigidez K de la estructura se obtiene por suma de
las matrices de rigidez de todos los elementos, tras su expansión al conjunto de grados de
libertad de toda la estructura. En la práctica la transformación de la matriz del elemento no se
hace mediante multiplicación por la matriz de ordenación B, sino que sencillamente se procede
a su ordenación término a término dentro de la matriz general de toda la estructura.
306
Método de rigidez
3 para celosías espaciales, pórticos planos y emparrillados, y 6 para pórticos espaciales. Se trata
de una matriz simétrica, como ya quedó demostrado en el capítulo 7.
Como se ha visto en los apartados anteriores, la matriz K se obtiene por ensamblaje de las
matrices de rigidez de los distintos elementos que forman la estructura, en los grados de libertad
correspondientes a aquellos nudos a los que se une cada elemento.
La matriz de rigidez K es dispersa y además puede tener una estructura de banda. Esto se debe
a que cada elemento solamente aporta rigidez a los grados de libertad de aquellos nudos a los
que se une; por lo tanto, si un nudo I no está relacionado directamente con otro nudo J , en
los términos de acople entre sus grados de libertad no se añade ninguna rigidez. Esto hace que
la matriz K tenga muchos ceros, es decir sea de estructura dispersa. Por otra parte, si la
numeración de los nudos es adecuada ocurre que los términos no nulos de la matriz se agrupan
alrededor de la diagonal, en lo que se llama estructura de banda.
En otro tipo de estructuras no es tan clara la estructura de banda, y se utiliza otra forma de
almacenamiento denominada de altura de columna variable, en la que sólo se almacena aquella
parte de las columnas de K que es distinta de cero, desde la diagonal hasta la primera fila. A la
línea que delimita la zona de términos no nulos se le llama el perfil, y al número de términos que
hay entre la diagonal y el perfil se le denomina volumen de la matriz.
Naturalmente el aspecto que adopta la matriz K depende de la numeración que se asigne a los
nudos, y de cómo están relacionados éstos a través de los elementos. Por lo tanto, es importante
elegir una numeración correcta, pues permite generar muchos más ceros en K, facilitando su
manejo. Existen algoritmos que son capaces de renumerar la numeración inicial y obtener otra
que genere un ancho de banda menor.
Sin necesidad de efectuar una renumeración para obtener una estructura de banda, se pueden
emplear métodos numéricos que hacen uso de la estructura dispersa de K para resolver las
ecuaciones de equilibrio de la estructura, alcanzando una gran eficiencia numérica.
Ejemplo
En la estructura de celosía plana de la figura, con la numeración de los nudos que se muestra,
los términos no nulos de la matriz de rigidez se distribuyen en ella de forma muy dispersa. Al ser
una celosía plana cada nudo tiene dos grados de libertad por lo que cada celdilla es una
submatriz de tamaño 2x2. De las 100 celdillas 2x2 de la matriz, sólo 44 de ellas están ocupadas,
y además la matriz es simétrica, por lo que basta con almacenar sólo la mitad simétrica.
4 5
1 9 3
8 2 10 6 7
La numeración de los nudos empleada en la figura siguiente permite obtener una estructura de
banda muy compacta, siendo necesario guardar sólo los términos no nulos, que se muestran
rayados en la figura, y que son 27 en lugar de los 100 que tendría la matriz completa.
307
Método de rigidez
2
4
6 8 10
1 3 5 7 9
308
Método de rigidez
Otra ventaja del método de rigidez estriba en que se obtiene una matriz de rigidez dispersa, o
con estructura de banda si los nudos se numeran adecuadamente, lo cual facilita en gran manera
la resolución del sistema de ecuaciones final.
Resumiendo, las ventajas decisivas del método de rigidez son la facilidad de construcción
sistemática de la matriz de rigidez, y su aplicación sencilla y automática a prácticamente
cualquier estructura, sin tener que tomar decisiones previas. Estas ventajas hacen que el
método de rigidez sea el universalmente utilizado en la actualidad para el análisis de estructuras,
en particular si se emplea un ordenador.
309
Método de rigidez
q
0
PJ
0
PI
donde FI0 es la fuerza a aplicar desde el exterior, y el sumatorio se extiende a todos los
elementos que confluyen en I . Despejando, se obtiene el valor de la fuerza que hay que hacer
desde el exterior para mantener el nudo I fijo:
Es decir que en esta fase hay que aplicar desde el exterior una fuerza FI0 igual a la suma de
todas las fuerzas de empotramiento perfecto actuantes sobre todas las barras que confluyen en
el nudo I .
0a
-FI
F
0 q 0a
I FJ
0a
F I a
0b
-FI
0b
FI
P
b
0b
FJ
310
Método de rigidez
El vector de todas las fuerzas aplicadas sobre todos los nudos se obtiene por ensamblado de
todas las fuerzas anteriores:
Al final de esta fase 0, la estructura está sometida a un sistema de cargas nodales F0 , tal que su
acción y la de las fuerzas exteriores aplicadas sobre las barras, anulan todas las deformaciones
de los nudos.
Fase 1: deformación de los nudos
En esta fase se aplican sobre los nudos unas fuerzas iguales y de sentido contrario a las que ha
sido necesario aplicar en la fase 0, es decir F0 . Con ello se restituye la situación real de la
estructura. Si sobre la estructura existen fuerzas exteriores FN actuando directamente sobre
los nudos, éstas se aplican también en esta fase.
Por lo tanto, la ecuación de equilibrio de la estructura en esta fase es:
K FN F0 (8.23)
Esta ecuación indica que para el cálculo de las deformaciones es necesario emplear, como
fuerzas nodales equivalentes debidas a las cargas en las barras, a las fuerzas de empotramiento
perfecto sobre las barras, obtenidas en la fase 0, ensambladas con signo menos.
La solución de la ecuación anterior permite obtener las deformaciones de los nudos de la
estructura, que se producen sólo en esta fase 1 (figura 8.5).
0
0 -F
F
Fase 0 Fase 1
311
Método de rigidez
P0e
P0e I0e (8.24)
PJ
Los esfuerzos en los extremos de la barra en la fase 1 son los debidos a las deformaciones de sus
nudos e . Estas últimas se extraen del vector de deformaciones de la estructura , empleando
la matriz B de cada nudo:
I BI J BJ (8.25)
Los esfuerzos finales en la barra son la suma de las fases 0 y 1 (figura 8.6):
0 δJ
PJ
q
1
PJ
0
PI
δI 1
PI
0
Fase 0 : PL Fase 1 : KLδ
Figura 8.6 Esfuerzos en un elemento en las fases 0 y 1.
PTI PTJ
T
Figura 8.7 Fase 0 con cargas térmicas.
312
Método de rigidez
Sea un elemento cualquiera sometido a un campo de temperatura en su interior 𝑇𝑇(𝑥𝑥, 𝑦𝑦, 𝑧𝑧) y que
está perfectamente empotrado en sus extremos. Este problema (fase 0) se puede descomponer
a su vez en suma de otros dos, que se desarrollan a continuación.
Fase 0a: estado de libre dilatación
En esta fase se deja al elemento dilatarse libremente, sin que se imponga ninguna restricción a
su movimiento, de tal manera que no aparezcan fuerzas sobre él. En esta situación la energía
elástica acumulada en el elemento es nula.
La manera más simple de conseguir este estado es sustentar al elemento isostáticamente,
puesto que si a una estructura sustentada isostáticamente se le aplican efectos térmicos no
aparece en ella ningún esfuerzo, aunque sí aparezcan deformaciones.
Las deformaciones que aparecen en los extremos del elemento en este estado, referidas al
sistema local, se denominan T . Naturalmente existen muchas expresiones de estas
deformaciones, tantas como posibles estados de libre dilatación pueden obtenerse, aunque
todas ellas se diferencian entre sí en un movimiento de sólido rígido del elemento. Por ejemplo,
para un elemento plano, basta con eliminar tres de las seis restricciones existentes en el
elemento biempotrado, y transformarlo en un voladizo o en una viga simplemente apoyada
(figura 8.8).
δTI δTJ
δTJ
T T
P0a KL0a T 0
siendo KL0a la matriz de rigidez del elemento en su estado de libre dilatación. Estos esfuerzos
son siempre nulos, precisamente por ser un estado de libre dilatación, sea cual sea éste.
El cálculo de las deformaciones de libre dilatación no es un problema de análisis estructural sino
un problema de dilatación de sólidos, que se resolverá más adelante para cada tipo de elemento
estructural diferente y para cada distribución de temperatura.
Fase 0b: restitución del caso 0
Para restituir el estado original 0, de empotramiento perfecto, hay que devolver las
deformaciones del elemento a cero. Para ello basta con aplicar unas deformaciones iguales y de
sentido contrario a las generadas en la fase 0a, es decir T (figura 8.9). Para obtener estas
deformaciones, las fuerzas que hay que aplicar sobre el elemento son:
313
Método de rigidez
PJ0b
PI0b
-δT
• Deformaciones: 0 T (T ) 0
La expresión obtenida para las fuerzas nodales equivalentes a las variaciones de temperatura
es:
YL TS h
XL
I TI J
Se supone una distribución de temperaturas lineal entre dos valores extremos TS en la cara
superior (YL positivo) y TI en la cara inferior (YL negativo). Esta distribución de temperatura se
supone constante en toda la longitud de la viga.
314
Método de rigidez
La temperatura en un punto cualquiera situado a una distancia y del eje de la viga es:
v
δTI=0
δTJ
θ u
Figura 8.11 Estado de libre dilatación en una viga plana.
La deformación axial del nudo J puede determinarse con facilidad considerando la ecuación
diferencial (5.18), que controla la deformación axial u de una viga en presencia de temperatura:
du N
Tm (8.32)
dx EA
Al estar la viga en voladizo y sin cargas, el esfuerzo axial N es nulo en toda ella, con lo que la
ecuación anterior proporciona directamente la deformación axial de la viga:
u Tm x (8.33)
La deformación lateral y el giro del nudo J pueden determinarse con facilidad considerando la
ecuación diferencial (5.24) que controla la flexión lateral de una viga:
d 2v M
Tg (8.34)
2 EI
dx
Al no haber cargas sobre la viga, el momento flector M es nulo en toda ella, con lo que la
ecuación anterior proporciona directamente la deformación lateral 𝑣𝑣 de la viga:
x2
v Tg C 1x C 2 (8.35)
2
Al estar la viga en voladizo, las condiciones de contorno de flecha y giro nulos en el nudo I hacen
que las dos constantes de integración sean nulas. Por lo tanto, la deformación lateral es:
x2
v Tg (8.36)
2
El valor del giro del eje de la viga es:
dv
Tg x (8.37)
dx
315
Método de rigidez
v=-αTgx2/2 −αTgL
δTI=0
−αTgL2/2
u=αTmx αTmL
PIX EATm
P 0
PT0 IY (8.40)
PJX EATm
PJY 0
Se observa que sólo interviene la temperatura media, y que aparece una fuerza de compresión
de valor EATm . Esta es la fuerza que hay que aplicar en la barra para mantenerla con sus dos
extremos fijos, cuando ella se dilata una magnitud Tm L (figura 8.13).
EAαTm EAαTm
316
Método de rigidez
Se observa que los esfuerzos son una compresión de valor EATm , y dos momentos iguales y
de signo contrario, de valor EI Tg . Los esfuerzos cortantes son nulos: la barra está en un estado
de flexión pura. El sentido físico de las deformaciones y esfuerzos es el indicado en la figura 8.14.
EIαTg EIαTg
EAαTm
EAαTm TS>TI>0
3EIαTg/2 3EIαTg/2L
EAαTm
EAαTm
3EIαTg/2L TS>TI>0
317
Método de rigidez
3EIαTg/2L 3EIαTg/2
EAαTm
EAαTm
3EIαTg/2L
TS>TI>0
donde Tm es la temperatura media, Tgy es el gradiente en la dirección del eje YL, y Tgz es el
gradiente en la dirección ZL. Esta ley de variación corresponde a una distribución de la
temperatura en la sección de la viga según un plano.
du N
Tm (8.45)
dx EA
Al estar la viga en voladizo y sin cargas, el esfuerzo axial N es nulo en toda ella, con lo que la
ecuación anterior proporciona directamente la deformación axial de la viga:
u Tm x (8.46)
318
Método de rigidez
d 2v Mz
Tgy (8.47)
2 EI z
dx
Al no haber cargas sobre la viga, el momento flector M es nulo en toda ella, con lo que la
ecuación anterior proporciona directamente la deformación lateral de la viga. Además, al estar
la viga en voladizo, las condiciones de contorno de flecha y giro nulos en el nudo I hacen que las
dos constantes de integración sean nulas. Por lo tanto, la deformación lateral es:
x2
v Tgy (8.48)
2
dv
z Tgy x (8.49)
dx
Mediante un desarrollo similar se obtienen la deformación w según el eje ZL y su giro
correspondiente:
x2 dw
w Tgz y Tgz x (8.50)
2 dx
El vector de deformaciones de origen térmico en los nudos se obtiene particularizando las
deformadas obtenidas en el nudo J (𝑥𝑥 = 𝐿𝐿). Su expresión resulta ser:
IX
0
0
IY
0
IZ
IX 0
0
IY
IZ
0
T (8.51)
T L
JX
m
JY Tgy L / 2
2
JZ
Tgz L / 2
2
JX
0
JY Tgz L
JZ
T L
gy
Se observa que la temperatura media sólo influye en la deformación axial, que el gradiente 𝑇𝑇𝑔𝑔𝑔𝑔
según el eje YL sólo influye en el desplazamiento según YL y en el giro según ZL, y que el gradiente
𝑇𝑇𝑔𝑔𝑔𝑔 según ZL sólo influye en la flecha ZL y en el giro YL.
319
Método de rigidez
Contiene términos no nulos para el esfuerzo axial, que son función únicamente de la
temperatura media, así como para los momentos flectores en las dos direcciones locales YL, ZL,
que son función de los correspondientes gradientes. No aparecen fuerzas de reacción laterales
según los ejes YL, ZL, por ser los momentos en los extremos iguales y de sentido contrario, por lo
que en la fase 0 el elemento está en un estado de flexión compuesta pura.
320
Método de rigidez
media. Así pues, se supone una variación de T lineal entre un valor TS en la cara superior (Z
positivo) y uno TI TS en la cara inferior (Z negativo). El gradiente térmico entre las caras de
la viga es:
x2 dw
w Tgz y Tgz x (8.55)
2 dx
El vector de deformaciones de origen térmico se obtiene particularizando esta deformada en los
nudos I y J :
IX
0
IY
0
IZ
T
0
(8.56)
JX
0
JY T g L
T L 2
/ 2
JZ g
Tg XL
YL
δJZ=−αTgL2/2
w=-αTgx /2
2
ZL θJY=αTgL
321
Método de rigidez
Se obtiene:
Tg>0
αTgL2/2
EIαTg
XL
EIαTg
YL ZL
322
Método de rigidez
Ejemplo. Cuantificar el vector de errores de forma de una barra de longitud L, que está curvada
circularmente con un radio R, de tal manera que el ángulo de deformación es pequeño.
L/2 L
sen ϕ
R 2R J
I
ϕ
0 IX L/2
0
IY
L / 2R I
R
ϕ
E
0 JX
0 JY
L / 2R
J
E0a E (8.58)
PE0a 0 (8.59)
323
Método de rigidez
Para producir estas deformaciones es necesario aplicar unas fuerzas nodales de valor:
Situación de montaje
Fase 0b PJ0b
0b
PI
-δE
Esta es la misma expresión que para las fuerzas debidas a las temperaturas (ecuación (8.30)),
pero empleando el vector de errores de forma E en lugar de las deformaciones térmicas.
324
Método de rigidez
Ejemplo. El vector de fuerzas de fase 0 para un elemento de celosía que necesita ser comprimido
un esfuerzo de valor N para ser montado en la estructura es:
PIX
N
P
IY
0
N N
PE0
P
JX
N
PJY
0
S K ( 0 ) (8.63)
0 LN LM (8.64)
S K S0 (8.65)
donde S 0 es el esfuerzo de pretensión inicial que hay que aplicarle para montarlo:
S 0 K 0 (8.66)
Nótese la total similitud de esta ecuación con la expresión general de los esfuerzos de pretensión
inicial debidos a errores en la forma (ecuación (8.62)).
El vector de errores de forma puede ponerse como:
En el vector de errores podrían ponerse errores también en la dirección Y, pero no darían lugar
a esfuerzos de fase 0, al no haber rigidez en dicha dirección, por lo que se omiten.
325
Método de rigidez
LN δEJX
LM
δEIX
Nótese que los esfuerzos dependen de la diferencia de errores entre ambos nudos, es decir del
error en longitud 0 .
S0 sinα
S0 S0 cosα
J
-S0 sinα α
326
Método de rigidez
M K ( 0 ) (8.73)
0 N M (8.74)
M K M0 (8.75)
siendo M 0 el esfuerzo de pretensión inicial que hay que aplicar al muelle para montarlo:
M 0 K0 (8.76)
θE1
θ0
θE2
E E 1 (8.77)
E 2
0 E 2 E 1 (8.78)
Los momentos de pretensión necesarios para el montaje, es decir los momentos de fase 0,
vienen dados por la ecuación (8.62):
ME1
K K E 1 K (E 2 E 1 )
K 0
PE0
(8.79)
ME 2
K K K ( ) K
E 2 E 2 E 1
0
Su valor depende del desalineamiento relativo 0 entre ambos extremos del muelle, como se
muestra en la figura 8.25.
327
Método de rigidez
Este mismo vector de esfuerzos de montaje puede ponerse en función del momento de
pretensión inicial, si se dispone de este dato en lugar del error angular (figura 8.26):
M M 0
PE0 E 1 (8.80)
M E 2 M 0
Kθ0 ME1=-M0
θ0
θ1
-Kθ0 θ2
ME2=M0
Figura 8.25 Momentos debidos al error. Figura 8.26 Momentos de pretensión inicial.
K 0 0 (8.82)
Pero este sistema homogéneo sólo tiene solución distinta de cero si Det(K) 0 , es decir si la
matriz K es singular. Por lo tanto, antes de incluir las condiciones de contorno la matriz de rigidez
es singular, y no puede resolverse el sistema de ecuaciones para hallar los desplazamientos.
El número mínimo de condiciones de contorno que hay que incluir en el sistema de ecuaciones
debe ser tal que se elimine toda posibilidad de movimiento de la estructura como un sólido
rígido. En el plano el número mínimo es 3, y en el espacio es 6. Asimismo, se debe evitar que
cualquier parte de la estructura tenga una posibilidad de movimiento como sólido rígido.
328
Método de rigidez
KDD D FD (8.85)
De ella se puede calcular D . La ecuación anterior indica que basta con quedarse con aquella
parte de la matriz K que corresponde a los grados de libertad no fijados KDD . Esta matriz KDD
tiene inversa si las condiciones de contorno impuestas garantizan la estabilidad de la estructura
y en ese caso es posible hallar las deformaciones.
Para pasar de la expresión inicial a la final hay que reorganizar toda la matriz K, a fin de separarla
en las 4 submatrices D, F y esto es un proceso engorroso, por lo que en la práctica no se lleva a
cabo. Lo que se hace es eliminar de la matriz total K las filas y columnas correspondientes a los
grados de libertad que tienen desplazamiento nulo. De esta manera se obtiene directamente la
matriz KDD .
Una vez halladas las deformaciones D , las reacciones en los apoyos se obtienen aplicando la
parte inferior de la ecuación (8.84):
RF KFD D FF KFD K 1
DD FD FF (8.86)
329
Método de rigidez
que dichos valores son distintos de cero, pues el caso nulo ya ha sido tratado. El vector de
grados de libertad se divide en tres partes:
D
F
(8.87)
C
C : vector que agrupa a todos los grados de libertad cuyo valor se conoce, y que son
distintos de cero.
F : vector que agrupa a los grados de libertad fijos, que tienen valor nulo.
• FD FF FC son las fuerzas exteriores que actúan sobre los distintos grados de libertad y son
todas conocidas.
• Las reacciones exteriores desconocidas aplicadas sobre los distintos grados de libertad son
de dos tipos:
RC son las fuerzas de reacción que hay que hacer desde el exterior, sobre los grados
de libertad con desplazamiento conocido C , para obligarles a desplazarse
precisamente el valor deseado C .
RF son las fuerzas de reacción que hay que hacer desde el exterior, sobre los grados
de libertad con desplazamiento nulo F , para impedir su desplazamiento.
En primer lugar, se eliminan las ecuaciones correspondientes a los grados de libertad fijos,
borrando sus filas y columnas, tal y como ya se ha indicado, y queda:
KDD KDC D FD
K KCC F R (8.89)
CD C C C
De la primera ecuación se obtiene que:
330
Método de rigidez
Este vector de fuerzas representa unas fuerzas nodales que están aplicadas sobre los grados de
libertad D y que son equivalentes a los desplazamientos impuestos sobre los C .
Una vez obtenidos los D de la ecuación (8.90), las fuerzas de reacción en los grados de libertad
conocidos RC se obtienen de la segunda parte de la ecuación (8.89):
Finalmente, las reacciones en los puntos fijos se obtienen de la segunda parte de (8.88):
Se modifica el término de la fila i del vector de cargas, sustituyéndolo por el valor Kii Ci M
Si el grado de libertad está fijo, se sigue el proceso anterior con un valor de Ci 0 , lo cual
equivale a multiplicar la diagonal de K por el número M, y a sustituir el término correspondiente
del vector de fuerzas Fi por 0.
Ejemplo. Se considera un sistema con tres grados de libertad, cuyas tres ecuaciones de equilibrio
son:
Kij j Fi i 1, 3
j
K 3 j j K 33M 3 K 33M C 3
j 1,2
331
Método de rigidez
K 3 j j
j 1,2
3 C 3 C 3
MK 33
El segundo sumando es muy pequeño, al ser M mucho mayor que los restantes términos, por lo
que se obtiene para el grado de libertad 3 un valor muy similar al impuesto.
θIZ KX
KY
KZ
332
Método de rigidez
El superíndice m indica que se trata de las fuerzas aplicadas sobre los muelles. La matriz de
rigidez de los muelles se ensambla en la matriz de rigidez total de la estructura y de la solución
de las ecuaciones de equilibrio del conjunto se obtienen los valores de las deformaciones del
nudo I. A partir de éstas se pueden obtener las fuerzas en los distintos muelles mediante la
ecuación anterior.
De la misma forma se tratan los casos, menos frecuentes, en que los muelles están acoplados
entre sí. En este caso la matriz de rigidez del muelle es llena, al haber rigideces cruzadas entre
unas direcciones y otras.
Un caso que da lugar a matrices llenas es el de un muelle en dirección distinta de los ejes
generales. En este caso hay que elegir un sistema de ejes local al muelle, en el que se calculan
sus características de rigidez. Se considera por ejemplo un muelle como se indica en la figura
8.28, con su eje X local orientado en su propia dirección.
YL
δIY
Kx
δIX
XL
Análogamente se proyectan las deformaciones del nudo. La matriz de rigidez del muelle, en
coordenadas generales, es:
cos2 sin cos
KGm T mT
Km m
Kx (8.97)
LT
sin cos sin2
Es una matriz llena, que se ensambla en la matriz de rigidez de toda la estructura por el
procedimiento habitual.
333
Método de rigidez
deslizadera orientada según una dirección que no coincide ni con el eje XG ni con el eje YG (figura
8.29).
YN
XN
N
∆X
YG α ∆Y
∆X
XG
siendo TkN la matriz de rotación del sistema local del nudo k al general de la estructura.
Por ejemplo, para un apoyo como el mostrado en la figura 8.31 la condición de ligadura en el
sistema general es:
YN 0 (8.100)
334
Método de rigidez
1 I
1
... I ...
Nk
kN TkN (8.102)
k
...
... I
n I n
F K T Nk (8.103)
F K T Nk (8.104)
• Postmultiplicar todas las matrices de rigidez cruzadas entre los demás nudos y el k, es
decir la columna k de la matriz, por TkN transpuesta.
335
Método de rigidez
Se observa que se han proyectado las fuerzas exteriores Fk actuantes sobre el nudo k desde el
sistema general al local del nudo. Las demás fuerzas no han variado.
En el sistema de ecuaciones así obtenido se pueden introducir las condiciones de contorno del
nudo k con gran sencillez, pues en él se utilizan las deformaciones en el sistema de ejes local al
nudo XN, YN, que se ha elegido precisamente para que las condiciones de contorno sean fáciles
de expresar. Para ello se siguen los procedimientos ya conocidos, pero utilizando la matriz KNk
en lugar de la inicial.
Resolviendo la ecuación (8.105) se obtienen los desplazamientos de todos los nudos de la
estructura, que para los apoyos inclinados están referidos a su sistema local XN, YN. Si se desea,
estos últimos pueden referirse al sistema general sin más que deshacer el cambio de
coordenadas.
Para el cálculo de las reacciones en el apoyo inclinado se emplean las mismas expresiones
deducidas en el caso general, pero utilizando la matriz KNk en lugar de la inicial.
Si hay varios apoyos inclinados se toman sistemas locales distintos para cada uno de ellos y se
repite el proceso anterior.
Tratamiento mediante muelles
Otro método, quizás muy intuitivo, para tratar este tipo de apoyo consiste en introducir un
muelle con una rigidez muy grande en la dirección del desplazamiento impedido, como se
muestra en la figura 8.30.
La matriz de rigidez del muelle en coordenadas globales es:
K cos2 K sin cos
KGm (8.108)
K sin cos K sin2
siendo K la rigidez del muelle.
∆kY
α
α
∆kX
336
Método de rigidez
La matriz de rigidez del muelle se suma a la rigidez que hay en los grados de libertad kx , ky y
que es debida a los restantes elementos de la estructura. Se obtienen, para el nudo k, las
siguientes ecuaciones de equilibrio de fuerzas:
K K xx K cos2
K xy K sin cos K xj kx F
xi
kx (8.109)
Kyi Kyx K sin cos Kyy K sin2 K yj ky F
ky
donde se ha denominado K xx , Kyy , K xy , Kyx a la rigidez aportada por los restantes elementos de
la estructura en los grados de libertad del apoyo elástico. El problema es que la matriz así
obtenida tiene un mal condicionamiento numérico. En efecto, como K es mucho mayor que los
otros términos de rigidez aportados por la estructura, y que los términos de acople entre el nudo
k y los demás, todos éstos pueden despreciarse frente a K.
Resulta así que la matriz de rigidez efectiva es:
0 K cos 2
K sin cos 0 F
kx kx
(8.110)
0 K sin cos K sin2 0 ky
Fky
En esta matriz se observa que las filas correspondientes a kx , ky son combinación lineal una
de otra: multiplicando la ecuación de kx por el factor sinα/cosα y cambiando de signo se
obtiene la ecuación de ky .
En la matriz inicial (8.109) lo que ocurre es que las dos ecuaciones son casi combinación lineal
una de la otra. Esto origina grandes problemas numéricos al tratar de resolver el sistema de
ecuaciones, cuyas consecuencias dependen del método de resolución de sistemas que se utilice.
Por esta razón la utilización de este método no es aconsejable, salvo si se conoce bien el orden
de magnitud de los términos de la matriz de rigidez y si además se emplean métodos numéricos
adecuados para la resolución del sistema de ecuaciones.
337
Método de rigidez
8 kN 5 kN ∆2y ∆1y
2 B
1
∆2x B ∆1x
E
E
A C 10 m A C
D D
∆3y ∆4y
3 4
10 m ∆3x ∆4x
Todos los elementos son barras articuladas en los dos extremos, cuya matriz de rigidez viene
dada por la ecuación (7.39).
Barra A 1: Nudo inicial: 3. Nudo final: 2. Ángulo: 90º. Longitud: 10 m. Área: 0.001 m2. cosα=0.
sinα=1.
0 0 0 0 3x
EA 0 1 0 1 3y
KGA
10 0 0 0 0 2x
0 1 0 1 2y
Barra B: Nudo inicial: 2. Nudo final: 1. Ángulo: 0º. Longitud: 10 m. Área: 0.001 m2. cosα=1.
sinα=0.
1 0 1 0 2x
EA 0 0 0 0 2y
KGB
10 1 0 1 0 1x
0 0 0 0 1y
Barra C: Nudo inicial: 4. Nudo final: 1. Ángulo: 90º. Longitud: 10 m. Área: 0.001 m2. cosα=0.
sinα=1.
0 0 0 0 4 x
EA 0 1 0 1 4y
KCG
10 0 0 0 0 1x
1
0 1 0
1y
1 Junto a cada matriz de rigidez se indican los grados de libertad a que corresponde cada fila, para mayor claridad.
338
Método de rigidez
Barra D: Nudo inicial: 3. Nudo final: 1. Ángulo: 45º. Longitud: 10 2 m. Área: 0.001 m2.
cosα=1/ 2 . sinα=1/ 2 .
1/2 1 / 2 1 / 2 1 / 2 3x
EA 1 / 2 1 / 2 1 / 2 1 / 2 3y
KGD
10 2 1 / 2 1 / 2 1/2 1 / 2 1x
1 / 2 1 / 2 1/2 1 / 2 1y
Barra E: Nudo inicial: 2. Nudo final: 4. Ángulo: -45º. Longitud: 10 2 m. Área: 0.001 m2.
cosα=1/ 2 , sinα=-1/ 2 .
1 / 2 1 / 2 1 / 2 1 / 2 2x
EA 1 / 2 1/2 1 / 2 1 / 2 2y
KGE
10 2 1 / 2 1/2 1 / 2 1 / 2 4 x
1 / 2 1 / 2 1 / 2 1 / 2 4y
0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0
0 0 0 1 0 0 0 0
0 1 0 0 0 0 0 0
0 1 0 0 0 0 0 0
0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0
0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0
BD B
E
1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0
0
0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1
e A, B,C , D, E
T
K(e ) Be KG
e
Be
0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0
0 1 0 0 0 0 0 1 1 1 0 0 1 1 0 0
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
0
EA 0 0 0 0 0 0 0 0 EA 0 0 0 0 0 0 0
K(C ) K(D )
10 0 0 0 0 0 0 0 0 20 2 1 1 0 0 1 1 0 0
0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0
339
Método de rigidez
0 0 0 0 0 0 0 0
0 0 0 0 0 0 0 0
0 0 1 1 0 0 1 1
1
1
EA 0 0 1 0 0 1
K(E )
20 2 0 0 0 0 0 0 0 0
0 0 0 0 0 0 0 0
0 0 1 1 0 0 1 1
0 0 1 1 0 0 1 1
La matriz KDD se obtiene a partir de la matriz de rigidez completa, extrayendo los coeficientes
correspondientes a los grados de libertad desconocidos, que son los cuatro primeros:
2.7071 0.7071 2.0 0
0.7071 2.7071 0 0
KDD 107
2.0 0 2.7071 0.7071
0 0 0.7071 2.7071
El vector de fuerzas nodales se obtiene de forma directa a partir de las fuerzas exteriores:
340
Método de rigidez
RF KFD D FF
R1x
0.7071 0.7071 0.8167
0 0
0
2960
R
0.7071 0.7071 0 2.0
0.3980
0
8000
1y
107
3
10
R 0 0 0.7071 0.7071 0.9647 0 5040
2x
R 0 2.0 0.7071 0.7071 0.2520 0 13000
2y
Esfuerzos en la barra A.
Las deformaciones de los nudos de este elemento son:
3x
0.0
3y
0.0
A A
B
10
3
2x
0.9647
2y
0.2520
341
Método de rigidez
∆2y=0.2520 10-3
∆2x=0.9647 10-3 5039
B
A A ∆2x=0.9647 10 -3
∆1x=0.8167 10-3
YL
342
Método de rigidez
∆3x=0 δ3x=0
2960
+4186
2960
D D
-2960 YL
-4186
45º
-2960
8000 5000
-2960
86
41
5039 -7960
-7
12
7
2960
5040
8000 13000
Figura 8.34 Esfuerzos axiales (en N) en las barras de la celosía de la figura 8.31.
343
Método de rigidez
8.21.2 Calcular los esfuerzos en el pórtico de la figura 8.35. Todas las barras son del mismo
material, con módulo de elasticidad E=200000 MPa. Sus propiedades resistentes se
indican en la figura.
3000 N/m
2
5 kN 1 A= 80 cm2
I=15000 cm4
3 4
4m 2m
∆1y ∆2y
∆1x B ∆2x
θ1 θ2
C
A
3 4
Barra B.
Nudo inicial: 1. Nudo final: 2. Ángulo: 0º. Longitud: 4 m. Área: 0.008 m2. Inercia: 1.5 10-4 m4.
cosα=1, sinα=0.
344
Método de rigidez
4 0 0 4 0 0 1x
0 0.0562 0.1125 0 0.0562 0.1125 1y
KB KGB 12 0 0.1125 0.3 0 0.1125 0.15 1
KGB GB 11 108
KG 21 KGB 22
4 0 0 4 0 0 2x
0 0.0562 0.1125 0 0.0562 0.1125 2y
0 0.1125 0.15 0 0.1125 0.3 2
Barra C.
Nudo inicial: 2. Nudo final: 4. Ángulo: -63.43º. Longitud: 4.47 m. Área: 0.01 m2. Inercia: 10-4 m4.
sinα=-0.894, cosα=0.447.
0.9159 1.7781 0.0537 2x
KC
G 22 108 1.7781 3.5831 0.0268 2y
0.0537 0.0268 0.1789 2
qL qL2
P10y 6000 N M 10 4000 Nm
2 12
qL qL2
P20y 6000 N M 20 4000 Nm
2 12
YL
q=3000 N/m
qL2
qL2 =-4000
=4000 12
12 XL
qL/2=6000 qL/2=6000
345
Método de rigidez
Este vector se ensambla, con signo menos, en el vector de fuerzas nodales de la estructura.
Incluyendo la carga puntual de 5 kN aplicada en el nudo 1 en dirección X, el vector de fuerzas
nodales completo es:
6000 6000
5000
4000 4000
Esfuerzos en la barra A.
Las deformaciones de los nudos de este elemento son:
3x
0.0
0.0
3 y
A
3
0.0
103
1x
0.2621
1y
0.0104
0.1286
1
346
Método de rigidez
PA KA
L
A
Esfuerzos en la barra B.
Al estar orientado según el eje X, su sistema local coincide con el general de la estructura. Las
deformaciones de sus nudos son:
1x
0.2621
1y 0.0104
1
0.1286
3
B B
10
2x
0.2496
2y
0.1041
2 0.1169
Los esfuerzos en sus extremos se obtienen sumando los de la fase 0 con los de la fase 1:
P1x 0 4 0 0 4 0 0 0.2621
P 6000 0 0.0562 0.1125 0 0.0562 0.1125 0.0104
1y
M 1 4000 8
0
0.1125 0.3 0 0.1125 0.15 0.1286 3
10 4 0.2496 10
P2x 0 0 0 4 0 0
P2y 6000 0 0.0562 0.1125 0 0.0562 0.1125 0.1041
M 2 4000 0 0.1125 0.15 0 0.1125 0.3 0.1169
Los esfuerzos internos en la viga son asimismo la suma de los debidos a las fases 0 y 1. Como
ejemplo, en la figura 8.39 se muestra el diagrama de momentos de esta viga, representado con
el criterio ingenieril.
347
Método de rigidez
4000 3710
4000
606
M0 M1 M
Al no haber cargas aplicadas sobre esta viga, los esfuerzos en sus extremos, calculados en el
sistema local, son:
PC KCL C
P2x
4.472 0 0 4.472 0 0 0.0185
8288
P
0 0.0268 0.06 0 0.0268 0.06 0.2698
1425
2y
M2 0
8
0.06 0.1789 0 0.06 0.089 0.1169 3 3710
10 10
P
4x 4.472 0 0 4.472 0 0
0.
8288
P
0 0.0268 0.06 0 0.0268 0.06 0. 1425
4y
M
0 0.06 0.089 0 0.06 0.1789
0.
2664
4
La figura 8.40a muestra los esfuerzos en los extremos de todos los elementos y la figura 8.40b
muestra el diagrama de momentos flectores de la estructura.
348
Método de rigidez
YL
XL
5224 -1425
18 2664
679
-8288
3710
3710
606
606
Por lo tanto, el vector de fuerzas nodales equivalentes, según la expresión (8.41) es:
El vector de fuerzas de la estructura se obtiene ensamblando, con signo menos, las fuerzas de
fase 0 existentes en la barra B.
349
Método de rigidez
PB PT0B KBL B
P1x
160000 4 0 0 4 0 0 0.3239
P1y 0
0 0.0562 0.1125 0 0.0562 0.1125
0.0002
M
30000
0 0.1125 0.3 0 0.1125 0.15
0.9364
1
8 3
10 4 10
P
2x
160000
0 0 4 0 0 0.0906
P2y
0
0.0562 0.1125 0 0.0562 0.1125 0.0515
M 2 30000
0.1125 0.15 0 0.1125 0.3
0.9207
P1x
160000
165810
5810
P
0
110
110
1y
B
M 1
30000
13700
16300
P
P2x
160000
165810
5810
P2y 0 110 110
M
30000
14150
15850
2
La figura 8.44 muestra, arriba, los esfuerzos en los extremos de la barra B, y, abajo, su deformada
y su diagrama de momentos flectores.
350
Método de rigidez
YL
-110
110
-5810 XL 5810
-16300 15850
16300
15850
0.9364 10-3
0.92 10-3
La ecuación de la elástica de la viga es, por lo tanto: M 16300 110 x EIv EI Tg
La deformada de la viga se obtiene integrando la ecuación de la elástica, y resulta ser una cúbica
con la curvatura hacia abajo:
EIv 13700 110 x
x2 x3
EI v 13700 110 C 1x C 2
2 6
Nótese que la barra tiene un momento flector que es prácticamente constante y con las
tracciones en su cara inferior, mientras que la deformada de la viga indica una curvatura con la
concavidad hacia abajo (negativa para los ejes empleados). Esta aparente discordancia es debida
a la presencia de la temperatura en la relación entre el momento flector y la curvatura.
Los esfuerzos en las restantes barras se calculan siguiendo el mismo procedimiento, y su
obtención se deja como ejercicio. El diagrama de momentos flectores de la estructura,
representado con el criterio ingenieril, se muestra en la figura 8.45.
16300
15850
15850
16300
7611
6934 M (N-m)
Figura 8.45 Diagrama de momentos flectores debido a una carga térmica en el elemento B.
351
Método de rigidez
1 A 2 B 3 C 4
3 x 10 m
En el nudo 3 se ha considerado como incógnita el giro por la izquierda, pero no el giro por la
derecha, como se indica en la figura 8.47.
θ2 θ3i ∆3y
A B C 4
1
352
Método de rigidez
El vector de fuerzas nodales equivalentes tiene contribución de las dos cargas aplicadas.
Carga distribuida sobre B. Las fuerzas de fase 0 debidas a esta carga son (figura 8.48):
qL qL2
F20y 500 N M 20 833 Nm
2 12
qL qL2
F30y 500 N M 30i 833 Nm
2 12
YL
q=100 N/m
qL2
qL2 =-833
=833 12
12 XL
qL/2=500 qL/2=500
Carga puntual sobre C. Las fuerzas de fase 0 debidas a esta carga son las producidas por una
carga puntual sobre una viga articulada - empotrada (figura 8.49):
5P 11P 3PL
F30y 156 N M 30d 0 F40y 344 N M 40 937 Nm
16 16 16
353
Método de rigidez
P=500 N
YL
3PL
=-937
16
XL
5P/16=156 11P/16=344
El vector de fuerzas nodales equivalentes de toda la estructura se obtiene ensamblando los dos
anteriores, y se muestra en la figura 8.50.
M
833 833
2
FD F3y 500 156 656
M 3i
833
833
656
833 833
A B C 4
1
El giro por la derecha de 3 puede obtenerse como suma del giro en la fase 0 y en la fase 1 en la
barra C.
El giro en la fase 0 es el giro producido en el apoyo de una viga articulada - empotrada por una
carga puntual situada en su centro (figura 8.51 izda.). El valor de este giro puede calcularse
fácilmente aplicando el primer teorema de Mohr entre los puntos 3 y 4, empleando el diagrama
de momentos producido por las cargas de 156 N y 500 N (figura 8.51 dcha.):
10 5 1562.5
4 30d 30d 1562.5 2500 1562.5 107 rad
2EI 2EI EI
354
Método de rigidez
2500
3 3
31d 4y 3y 4 3y 5.95 104 rad
2L 2 2L
Por lo tanto, el giro total por la derecha en el nudo 3 es:
8.21.5 Calcular las deformaciones y los esfuerzos en el pórtico de la figura 8.52 cuando el
apoyo 4 sufre un descenso de 2 cm. Todas las barras son del mismo material, con
módulo de elasticidad 200 GPa, y tienen un área de 0.01 m2 y un momento de inercia
de 2 10-4 m4.
8m A
D E
4 5
2 cm ∆4y=-2 cm
3m 3m
355
Método de rigidez
A continuación, se obtienen las matrices de rigidez de los distintos elementos estructurales. Sólo
se calculan aquellos términos que se corresponden con los grados de libertad no nulos, que se
indican junto a cada matriz.
Barra A. Se trata de un elemento empotrado en ambos extremos.
Nudo inicial: 4. Nudo final: 1. Ángulo: 90º. Longitud: 8 m. cosα=0, sinα=1.
2.5 0 2.5 0 4y
0 0.0094 0 0.0375 1x
KGA 108
2.5 0 2.5 0 1y
0 0.0375 0 0.2 1
356
Método de rigidez
KDD D FC*
6.676 0.
0. 0.0375 6.667 0. 0. 0.
1x
0.
0. 2.6778 0.2667 0. 0.1778 0.2667 0. 0.
1y 5.
0.0375
0.
0.2667 0.7333 0. 0.2667 0.2667 0. 1
0.
6.667 0. 0. 13.622 0.7696 0. 6.667
0. 2x 1.539
8 6
10 10
0. 0.1778 0.2667 0.7696 2.2745 0.1333 0. 0.0444 2y 4.104
0. 0.2667 0.2667 0. 0.1333 0.9333 0. 0.1333 0.
2
0. 0. 0. 6.667 0. 0. 6.669 0. 0.
3x
0. 0. 0. 0. 0.0444 0.1333 0. 2.5444 3y 0.
357
Método de rigidez
La reacción exterior en la dirección Y del nudo 3, es decir la fuerza que es necesario aplicar en
dicho punto para imponer el descenso, se calcula mediante la expresión:
RC KCD D KCC C FF
1.892
2.008
0.247
1.894
102 4.5522 108 0.02
R4y 8
10 0. 2.5 0. 0.7696 2.0522 0. 0. 0.
1.273
0.320
1.893
0.005
R4y 13617 N
3x
0 1 0 0 0 0 0.
2
3y
1 0 0 0 0 0
2.
0.
0 0 1
0 0 0 0.
0.
A
3 A 2 2
T2 10 10
1x
0 0 0 0 1 0 1.892
2.008
2.008
0 0 0 1 0 0 1.892
1y
1 0 0 0 0 0 1 0.247
0.247
PA KA
L
A
358
Método de rigidez
P4x
2.5 0 0 2.5 0 0 2 20766
P
0 0.0094 0.0375 0 0.0094 0.0375
0.
8457
4 y
M 4 108 0 0.0375 0.2 0 0.0375 0.1 0. 2 46208
10
P1x 2.5 0 0 2.5 0 0 2.008
20766
P1y 0 0.0094 0.0375 0 0.0094 0.0375
1.892
8457
M
0 0.0375 0.1 0 0.0375 0.2 0.247
21445
1
La figura 8.55 muestra el diagrama de momentos flectores de la estructura y los esfuerzos axiales
en las barras. Nótese que, por efecto de la deformación impuesta en el nudo 4, la barra A está a
compresión y la E a tracción. Ambos esfuerzos se equilibran con la reacción exterior de valor
13617 N.
40852
+36721
-13617
-20766
1000 N/m 10 kN
2 B 3
C 3m
A
1 4
45º
3m
359
Método de rigidez
∆2y ∆3y
∆2x ∆3x
YN
∆1y
∆1x
XN
-45º
N
∆1X
1N T1N 1 XN
360
Método de rigidez
Con objeto de transformar esta matriz al sistema de ejes local del nudo 1, se pre y post
multiplican las dos primeras filas y columnas por la matriz de rotación del nudo 1, T1N , con lo
que se obtiene:
3.5117 3.488 0.0165 4.9497 0. 0. 1Nx
3.488 3.5117 0.0165 4.9497 0. 0. 1Ny
0.0165 0.0165 7.0233 0. 7. 0. 2x
8
KN 10
4.9497 4.9497 0. 7. 0. 0. 2y
0. 0. 7. 0. 7.0233 0. 3x
0. 0. 0. 0. 0. 7.
3y
En esta matriz es fácil introducir la condición de ligadura impuesta por la deslizadera, que es
1Ny 0 . Para ello basta con borrar la segunda fila y la segunda columna, con lo que se obtiene
la matriz de rigidez final, que está referida a los grados de libertad no nulos y entre ellos a la
deformación en la dirección local de la deslizadera.
361
Método de rigidez
El cálculo de las fuerzas nodales sigue el proceso habitual. La carga distribuida aplicada sobre la
barra A genera unas fuerzas de fase 0 cuyo valor es (figura 8.59):
XL
1000 N/m
3qL/8=1125
YL 5qL/8=1875
qL2
=1125
8
PL
P20y 5000 N 5 kN 5 kN
2
M0
M 20 0
PL
P30y 5000 N
2
Figura 8.60 Fuerzas de fase 0 debidas a la carga
M 30 0 puntual en la barra B.
No aparecen momentos en los extremos, ya que la barra está articulada en ellos, pero sin
embargo sí que existe un diagrama de momentos triangular, debido a la carga puntual. El vector
de fuerzas de fase 0 para esta barra, en el sistema general, es:
362
Método de rigidez
F2x
0.
F
5000
F 0B
2y
F
3x
0.
F
5000
3y
El vector de fuerzas nodales de la estructura se obtiene ensamblando, con signo menos, los
vectores de fase 0 producidos por las dos cargas estudiadas, según los grados de libertad
correspondientes (figura 8.61).
F1x 1875 0. 1875
F 0. 0. 0.
1y
F 1125 0. 1125
F 2x
F 0. 5000 5000
2y
F 0. 0. 0.
3x
F3y 0. 5000 5000
Este vector se transforma al sistema de grados de libertad mixto, a base de proyectar las fuerzas
aplicadas en el nudo 1 al sistema local de dicho nudo.
F N 1 1 1 F1x F N 1 1 1 1875 1326
1x 1x
F1N T1N F1 N N
F1y 2 1 1 F1y F1y 2 1 1 0 1326
5000 5000
1125
1326
1875
1326
363
Método de rigidez
T N
1x cos(45) sin(45)
1x 1 1 1 0.9032 0.6386
1y sin(45) cos(45) 1y
N
2 1 1 0. 0.6386
Los valores de los grados de libertad del elemento A, en el sistema general son (figura 8.62):
1x 0.6386
1y 0.6386
0. 102
A 1
2x 0.3440
0.6394
2y
Su proyección sobre el sistema local de la barra es:
1x 0 1 0 0 0 0.6386 0.6386
1 0 0 0 0 0.6386 0.6386
1y
1 T2 0
A A 0 1 0 0 0. 102 0. 102
0
2x 0 0 0 1 0.3440 0.6394
2y 0 0 0 1 0 0.6394 0.3440
Los esfuerzos en sus extremos, calculados en el sistema local, son:
PA P0A KLA A
0.344 10-2
XL
5000
YL 0.6386 10 -2
364
Método de rigidez
El diagrama de momentos flectores en la barra A se obtiene como suma de los diagramas de las
fases 0 y 1, y se muestra en la figura 8.64.
7500
8.21.7 Calcular las deformaciones de los nudos y los esfuerzos en las barras de la celosía
espacial de la figura 8.66. Todas las barras son del mismo material, con módulo de
elasticidad 200 GPa, y área 0.0005 m2.
4m
50 50
4m
20 40
50
50
40
20 20 8m
20
8m
8m
365
Método de rigidez
donde todas las submatrices debidas a las distintas barras son de tamaño 3x3.
A continuación, se obtienen las matrices de rigidez de los distintos elementos estructurales,
calculando sólo aquellos términos que se corresponden con los grados de libertad no nulos,
siguiendo el esquema indicado por la matriz anterior. Todas las matrices de rigidez vienen dadas
por la expresión (7.50), que es función del producto EA/L de la viga y de sus cosenos directores
respecto a los ejes generales.
No se muestran las expresiones detalladas de todas las matrices de rigidez de las barras, sino
que la tabla 8.1 contiene la información necesaria para calcularlas.
366
Método de rigidez
El vector de fuerzas nodales de la estructura contiene las distintas fuerzas puntuales aplicadas
sobre los nudos. Los desplazamientos de los nudos que se obtienen son:
F1x
20000 1x 2.579
F1y 20000
1y 6.723
F
1z
50000
1z 2.382
F
2x
0
2x 1.860
F2y 40000
2y 6.958
F 50000 2.308
FD 2z
D K 1
DD FD D 2z 3
10 (m)
F
3x
0
2.268
3x
F3y 20000
6.768
3y
F
3z
50000
2.058
3z
F4x
20000
2.172
4x 7.003
F4y
40000
F4z 50000
4y 2.133
4z
367
Método de rigidez
Para calcular los esfuerzos en las barras se sigue el proceso habitual. Como ejemplo, se calculan
los esfuerzos en el elemento 4. Éste tiene su nudo inicial en el nudo 4 y su nudo final en el 1, por
lo que sus grados de libertad en el sistema general son:
4x 2.172
7.003
4 y
4
4z 2.133 3
10 (m)
1x 2.579
1y 6.723
1z 2.382
P4 KL4 4
P4x 25 0 0 25 0 0 7.003 7019
P 0 0 0 0 0 0 4y
0
4y
P4z 0 0 0 4z 3 0
10
6 0 0 0
10
P1x 0 0 25 0 0 6.723 7019
25
P1y 0 0 0 0 0 0 1y
0
P 0 0 0 0 0 0 1z
0
1z
Obsérvese que sean cuales sean las deformaciones según los ejes Y, Z locales, éstas no influyen
en el esfuerzo axial en el elemento.
La tabla 8.2 muestra los esfuerzos axiales en todas las barras.
Barra Esfuerzo (N) Barra Esfuerzo (N) Barra Esfuerzo (N)
1 17983 7 2229 13 -16371
2 4769 8 -10274 14 25969
3 -2387 9 -41866 15 -15900
4 -7019 10 -50516 16 -60985
5 -52308 11 9595 17 3337
6 -39806 12 15500 18 3337
368
Método de rigidez
RF KFD D
K5 KG9 52 0 KG1654 1
R 5 G 51
13
R 6 KG 61 KG6 62 KG1063 0 2
R 0 KG1472 KG7 73 KG1174 3
7
R 8 KG1281 0 KG1583 KG8 84 4
Su valor numérico se calcula en base a las matrices de rigidez de los distintos elementos
involucrados. Nótese que en ella únicamente intervienen los elementos que conectan los nudos
libres (1 a 4) con los nudos fijos (5 a 8).
0.065 0.065 0.262 0.339 0.113 0.453 0 0 0 0.038 0.113 0.151
0.065 0.065 0.262 0.113 0.038 0.151 0 0 0 0.113 0.339 0.453
0.262 0.262 1.048 0.453 0.151 0.603 0 0 0 0.151 0.453 0.603
0.339 0.453 0.065 0.262 0.038 0.151
0.113 0.065 0.113 0 0 0
0.113 0.038 0.151 0.065 0.065 0.262 0.113 0.339 0.453 0 0 0
0.453 0.151 0.603 0.262 0.262 1.048 0.151 0.453 0.603 0 0 0
KFD 107
0 0 0 0.038 0.113 0.151 0.065 0.065 0.262 0.339 0.113 0.453
0 0 0 0.113 0.339 0.453 0.065 0.065 0.262 0.113 0.038 0.151
0 0 0 0.151 0.453 0.603 0.262 0.262 1.048 0.453 0.151 0.603
0.038 0.113 0.151 0 0 0 0.339 0.113 0.453 0.065 0.065 0.262
0.113 0.339 0.453 0 0 0 0.113 0.038 0.151 0.065 0.065 0.262
0.151 0.453 0.603 0 0 0 0.453 0.151 0.603 0.262 0.262 1.048
369
Método de rigidez
KD
X 2
4m
Y KC
Z
B
1000 N/m
10 kN-m
3 A 1
5 kN
4m 1m
Y
Z
B
XL
XL A
YL YL
ZL ZL
Elemento B. El sistema de ejes local tiene su origen en el nudo 1, con lo que el ángulo de
orientación respecto al sistema general es α=-90. Su matriz de rigidez en el sistema general es:
370
Método de rigidez
KC 5 106 2x
Muelle D. Este muelle conecta el giro Y del nudo 2 con el suelo y por lo tanto su rigidez se suma
al grado de libertad θ2y. Su matriz de rigidez es:
KD 104 2y
Ensamblando las matrices de los distintos elementos, según los grados de libertad
correspondientes a cada uno de ellos, se obtiene la matriz de rigidez de la estructura:
1.010 0. 0.375 0.5 0. 1x
0. 1.010 0.375 0. 0.010 1y
KDD 107 0.375 0.375 0.375 0.375 0. 1z
0.5 0. 0.375 1.500 0. 2x
0. 0.010 0. 0. 0.011 2y
El cálculo de las fuerzas nodales sigue el proceso habitual. La carga distribuida aplicada sobre la
barra A genera las fuerzas de fase 0 mostradas en la figura 8.71. Su valor es:
qL
P30z 2000 N
2 1000 N/m
qL2
M 30y 1333 Nm X
12
1333
A
qL -2000
P10z 2000 N -1333
-2000
2 Y
Z
qL2
M 10y 1333 Nm Figura 8.71 Fuerzas de fase 0 en la barra A.
12
371
Método de rigidez
M 1x
10000
0. 10000
M 5000
1333 3666
1y
FD F1z 5000 2000 7000
M
2x 0.
0.
0.
M 2y
0.
0.
0.
La figura 8.72 muestra las distintas componentes de este vector.
X
Y
Z
B
2000 2000
A 10000
1333
-1333 5000
-5000
PA P0A KLA A
M 3xL
0. 0.01 0. 0. 0.01 0. 0.
0. 623
M
1333
0. 1. 0.375 0. 0.5 0.375
0.
31431
3yL
8623
P3z
2000 107 0. 0.375 0.1875 0. 0.375 0.1875
0.
102
0.01
M
1xL
0.
0. 0. 0.01 0. 0. 0.6229
623
M 1333 0. 0.5 0.375 0. 1. 0.375 0.6741 4939
1yL
P
2000
0. 0.375 0.1875 0. 0.375 0.1875
1.7014
4623
1z
El diagrama de momentos flectores en la barra A se obtiene como suma de los diagramas de las
fases 0 y 1, y se muestra en la figura 8.73.
372
Método de rigidez
M0 M1 M
377
Nudo 2 61
10885 61
5000
623
10000
4939 B
8623
4939
623 A
623 9377
4623 61
31431 377
8.21.9 En la estructura del ejercicio 8.21.8 la barra B sufre una variación de temperaturas,
tal que su cara inferior (Z positivo) se calienta 20 ºC y su cara superior (Z negativo) se
enfría 20 ºC. Calcular las deformaciones originadas en los nudos y los esfuerzos en la
barra B. Las barras tienen un canto de valor h = 50 cm y un coeficiente de dilatación
térmica α = 10-5 ºC-1.
Los coeficientes de rigidez son los mismos ya calculados en el ejercicio 8.21.8. Por lo tanto, se
debe calcular únicamente el vector de fuerzas nodales equivalentes a la variación de
temperatura, que viene dado por la expresión (8.57).
2TS 2 20
El gradiente térmico vale: Tg 80 ºC/m
h 0.5
373
Método de rigidez
Este vector se ensambla, con signo menos, en el vector de fuerzas nodales de la estructura,
resultando el siguiente vector, que se muestra en la figura 8.76.
M 1x 8000. 8000
M 0. 0.
1y
FD F1z 0. 0.
M 2x 8000. 8000.
M 2y 0.
0.
X 8000
Y
Z
-20 ºC B
+20 ºC
A 8000
PB PT0B KBL B
374
Método de rigidez
M 1xL
0. 0.01 0. 0. 0.01 0. 0. 0.1782
M
8000
0. 1. 0.375 0. 0.5 0.375
0.0653
1yL
P1z 0.
107 0. 0.375 0.1875 0. 0.375 0.1875 0.1744 102
M
2xL
0.
0.01 0. 0. 0.01 0. 0. 0.0691
M
2yL
8000. 0. 0.5 0.375 0. 1. 0.375 0.0594
P
0. 0. 0.375 0.1875 0. 0.375 0.1875 0.
2 z
819
Se obtienen los valores siguientes 3456 6
(figura 8.77):
M 1xL
6
B
M 1yL 178
P
1z 819
M
2xL
6
178
M 2yL 3456
6
819
P2z 819
Figura 8.77 Esfuerzos en la barra B.
8.21.10 Calcular las fuerzas de fase 0 de un arco parabólico de flecha f y luz L, articulado en
ambos extremos, y cargado con una fuerza distribuida q. Suponer que su inercia varía
según la ley de la secante I = I0 secα, donde I0 es el valor en la clave y despreciar la
energía del esfuerzo axial.
q
Y
PIy PJy f
PIx PJx
X
I J
L
Figura 8.78 Arco parabólico con carga uniforme.
Las fuerzas de fase 0 son las reacciones en los dos apoyos del arco bajo la carga distribuida. Se
trata de un problema hiperestático de grado 1, que fue resuelto en el ejercicio 6.9.1. Las
reacciones horizontales son:
qL2 qL2
Ax Bx
8f 8f
Las reacciones verticales se calculan por simple equilibrio de momentos y de fuerzas verticales,
y valen:
qL
Ay By
2
375
Método de rigidez
8.21.11 Calcular las fuerzas de fase empotramiento perfecto en un arco circular de radio R,
articulado en ambos extremos, y cargado con una fuerza distribuida q, como se
muestra en la figura 8.79. Suponer que la rigidez a flexión EI es constante y despreciar
la energía del esfuerzo axial.
q
Y
PIy PJy
θ
R PJx
PIx X R
I J I
R
α α R
J e
L
q N0 M1
Q1 N1
Q0 α α
M0
qL/2 y
X
1 x
376
Método de rigidez
8.21.12 Calcular las fuerzas de fase 0 de un arco empotrado en ambos extremos, de directriz
parabólica con flecha f y luz L, y cargado con una fuerza distribuida q (figura 8.81).
Suponer que la rigidez a flexión varía según la ley de la secante EI = EI0 secα, donde
I0 es el momento de inercia en la clave y despreciar la energía del esfuerzo axial.
Se trata de un problema hiperestático con h=3. Para su resolución se adoptan como incógnitas
hiperestáticas las tres reacciones en el nudo I.
X1 PIx0 X 2 PIy0 X 3 M I0
q
Y
0 f
PIY0 PJY
I 0 0
PIX X J PJX
MI0 L MJ0
Figura 8.81 Arco biempotrado con carga uniforme.
377
Método de rigidez
Los coeficientes de flexibilidad para las tres incógnitas hiperestáticas fueron determinados en el
ejercicio 7.17.5, para el cálculo de la matriz de rigidez del arco, y forman la matriz fII.
El caso 0 se muestra en la figura 8.82. El momento flector en él es:
qx 2
M0
2
0
M
D j M 0 M j ds M 0 0 cos M j ds M 0 0M j dx
L qL3 f 0
D1 M 0 0 (y )dx
0 10
L qL4 0
D2 M 0 0xdx
0 8
L qL3 0
D3 M 0 0 (1)dx
0 6
qL2 qL
X1 PIx0 X 2 PIy0 X 3 M I0 0
8f 2
Nótese que en este caso tampoco aparecen momentos en los empotramientos. El vector de
fuerzas de fase 0 es:
378
Método de rigidez
8.22 BIBLIOGRAFÍA
1. Alarcón Álvarez, E., Cálculo Matricial de Estructuras, Ed. Reverté, Barcelona, 1986.
2. Arbabi, F., Structural Analysis and Behavior, McGraw-Hill, New York, 1991.
3. Beaufait, F., Rowan, W., Hoadley, P., y Hackett, R. M., Computer Methods of Structural
Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1970.
4. Dawe, D. J., Matrix and Finite Element Displacement Analysis of Structures, Clarendon
Press, Oxford, 1984.
5. Harrison, H. B., Structural Analysis and Design - Parts 1 and 2, Pergamon Press, Oxford,
1979.
6. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
7. Kardestuncer, H., Introducción al Análisis Estructural con Matrices, McGraw-Hill, Mexico,
1975.
8. Livesley, R. K., Métodos Matriciales para Cálculo de Estructuras, Editorial Blume, Madrid,
1970.
9. Meek, J. L., Matrix Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1971.
10. Pilkey, W. D., Wunderlich, W., Mechanics of Structures, Variational and Computational
Methods, CRC Press, Boca Ratón, 1994.
11. Przemieniecki, J. S., Theory of Matrix Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1968.
12. Rubinstein, M. F., Matrix Computer Analysis of Structures, Prentice-Hall, Englewood Cliffs,
N. J., 1966.
13. Santiago Rico, F., Teoría y Cálculo sobre Estructuras Resistentes de Prismas Rectos, Editorial
Bellisco, Madrid, 1996.
14. Sennett, R. E., Matrix Analysis of Structures, Prentice-Hall, Englewood Cliffs, 1994.
15. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
16. Vanderbilt, M. D., Matrix Structural Analysis, Quantum Publishers Inc., New York, 1974.
17. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
18. Wang, C. K., Structural Analysis on Microcomputers, MacMillan, New York, 1986.
379
Método de rigidez
8.23 PROBLEMAS
8.23.1 Calcular el descenso del punto A en la estructura de la figura P8.1, bajo la acción de la carga de
10 Tn, teniendo en cuenta además que el elemento AD sufre un incremento de temperatura
uniforme de 50 ºC.
Datos para todas las barras: E = 2 106 kg/cm2 A= 100 cm2 I = 10000 cm4 α= 10-5 ºC-1
C D C
+50ºC
1 kN/m
5m
10 kN
5 kN
10 Tn
A B 45º D
B A
5m 1m 45º 10 m 10 m
8.23.3 Calcular las deformaciones de los nudos C y D, así como las reacciones en A en la estructura de
la figura P8.2. Además de las cargas indicadas, la barra AB sufre un calentamiento uniforme de
100 ºC.
Datos para todas las barras: E = 2.1 106 kg/cm2 α = 10-6 oC-1 A = 200 cm2 I = 4000 cm4
D
100 kN
20 kN/m 1m
A B C
1m
E
2m 2m 1m
Figura P8.3
8.23.9 Determinar las deformaciones de los nudos de la estructura de la figura P8.4. La barra AC es 5
mm más corta que su longitud teórica, y la BC tiene la variación de temperatura indicada. Datos:
E=2 106 kg/cm2 A=100 cm2 I=104 cm4 K=1 Tn/cm α=10-6 ºC-1
380
Método de rigidez
C 4
K 5m
1 kN/m
+50 ºC
2 +50º
1 3
-10 ºC 5m
+20º
20 cm 10 kg/cm
5m
A B
45º 5
5m 5m 5m
8.23.10 Calcular las deformaciones de los nudos en la estructura de la figura P8.5, sometida a las
acciones representadas. Todas las barras tienen las mismas propiedades: área: 100 cm2,
momento de inercia: 4000 cm4, módulo de elasticidad: 2 106 kg/cm2, coeficiente de dilatación
lineal: 10-6 ºC-1.
Solución: ∆1x = −97 ⋅ 10 −4 , ∆1y = −2 ⋅ 10 −4 , θ 1i = −0.17 ⋅ 10 −4 , θ 1d = 22 ⋅ 10 −4
8.23.14 En la estructura de la figura P8.6, determinar el valor de la pretensión de montaje que debe
aplicarse al tensor BD para que el momento en el punto C disminuya un 10% con respecto a la
situación sin pretensión en el tensor. La rigidez del tensor es 100 kN/cm. Todos los perfiles de
la estructura tienen A=100 cm2, I=20000 cm4. El material es acero con E = 200 GPa. Hacer uso
de la simetría del problema.
1 kN/m
200 kg/m
2m C
B D
B
C
2.5 m
8m
R=4 m
A A D
20 m E 6m
8.23.16 Calcular los esfuerzos internos en las barras de la estructura de la figura P8.8. Las barras AB y
BC son de sección cuadrada hueca con lado 160 mm y espesor 8 mm Las barras CD y CE son de
sección circular hueca con diámetro exterior 125 mm y espesor 6 mm. La cara delantera de la
barra BC sufre un calentamiento de 20 ºC. El material es acero, con E= 200 GPa, G = 80 GPa y
coeficiente de dilatación 10-5 ºC-1.
381
Método de rigidez
2 KN/m
A
4m 4m
10 KN
B E
C
+20ºC
2m
4m
2m
Figura P8.8
8.23.17 Calcular las deformaciones de los nudos de la estructura de la figura P8.9. Todas las barras son
de sección cuadrada hueca con lado 200 mm y espesor 8 mm.
El material es acero con E = 200 GPa y G = 80 GPa.
2 kN/m
5 kN-m
10 kN
4m
2m
4m 4m
Figura P8.9
382
9
Análisis de estructuras
simétricas
9.1 INTRODUCCIÓN
En la concepción de sistemas estructurales se trata, siempre que es posible, de diseñar conjuntos
que tengan alguna propiedad de simetría, pues así se facilita su cálculo y construcción. La
simetría más frecuentemente empleada es la simetría especular respecto de un plano. Con este
tipo de simetría la mitad de la estructura es igual (simétrica) a la otra mitad, por lo que parece
interesante disponer de un método que permita calcular sólo la mitad.
En general, se dice que una estructura es simétrica cuando su disposición geométrica, sus
propiedades resistentes (área, inercia…), las propiedades del material y las condiciones de
ligadura cumplen al menos con una relación de simetría especular respecto de un plano. En este
caso puede calcularse sólo la mitad de la estructura. Si existen relaciones de simetría respecto
de varios planos, puede simplificarse aún más el problema y estudiar sólo la cuarta o la octava
parte de la estructura. Para el caso de una estructura plana la simetría es, obviamente, respecto
de una o varias rectas.
Incluso si las estructuras se diseñan cumpliendo leyes de simetría, muchas de las cargas
exteriores no son simétricas por su propia naturaleza (p.e. viento…) por lo que, aunque actúen
sobre una estructura simétrica, la respuesta obtenida (deformaciones, esfuerzos…) no es en
general simétrica. La solución a este problema consiste en descomponer las cargas exteriores
en suma de dos sistemas distintos, que cumplen relaciones de simetría diferentes, denominados
sistemas simétrico y antisimétrico. Ambos sistemas se aplican sobre la mitad de la estructura,
con lo que es más fácil calcular la respuesta para cada uno de ellos, y finalmente se suman ambas
respuestas. Así pues, se deberá calcular la mitad de la estructura dos veces, bajo cada uno de
los dos sistemas de cargas. Esto siempre es más ventajoso que calcular la estructura completa
(salvo para casos muy pequeños) pues la complejidad del cálculo de una estructura crece al
menos cuadráticamente con su tamaño.
383
Análisis de estructuras simétricas
AY
SY SY GZ
SX AX AX
SX
RZ RZ GZ
AY
Simétrico Antisimétrico
Figura 9.1 Sistemas simétrico y antisimétrico.
En ambos sistemas, cada vector tiene su homólogo simétrico o antisimétrico, de tal forma que
todas las componentes van por parejas del mismo módulo y sólo cambian sus orientaciones. Por
conveniencia se supone que el eje de simetría es vertical (eje Y), con lo cual el movimiento
perpendicular al eje de simetría es sencillamente el movimiento X.
Estas leyes pueden aplicarse tanto a deformaciones (desplazamientos y giros) como a esfuerzos
(fuerzas y momentos).
= +
F F/2 F/2 F/2 F/2
= +
M M/2 M/2 M/2 M/2
384
Análisis de estructuras simétricas
∆Y ∆Y
∆X ∆X
θZ θZ
Figura 9.3 Deformaciones y esfuerzos internos simétricos.
Esta relación entre las deformaciones se satisface para cualquier pareja de puntos de la
estructura, y en particular también se tiene que satisfacer en los puntos situados precisamente
en el eje de simetría. Esta consideración permite determinar las condiciones de contorno que se
deben aplicar en el eje de simetría a la estructura mitad, a fin de respetar el estado de
deformación simétrico. Al determinar estas condiciones de contorno en el eje de simetría
pueden presentarse dos casos diferentes que se estudian a continuación.
Deformación Y: sí es posible ∆Y ≠ 0
Giro Z: no es posible θZ = 0
∆X=0
∆Y≠0 θZ=0
∆Y
MZ
FX
385
Análisis de estructuras simétricas
Fuerza X: sí es posible FX 0
Fuerza Y: no es posible FY 0
Momento Z: sí es posible MZ 0
Por lo tanto, el nudo debe ser un empotramiento deslizante según Y para poder absorber este
sistema de fuerzas, como ya se había deducido.
Ejemplos
1 T
U KL (9.1)
2
Por su parte, la energía acumulada en cada semi-barra es:
1 T S
US KL (9.2)
2
donde KSL es la matriz de rigidez de la semi-barra. Igualando U S U / 2 se deduce que
1
KSL K (9.3)
2 L
386
Análisis de estructuras simétricas
Es decir que la semi-barra tiene que tener la mitad de rigidez que la barra original. Para ello
basta con dar a la semi-barra unos valores 𝐸𝐸𝐸𝐸/2 y 𝐸𝐸𝐸𝐸/2 (figura 9.7).
Con este método se garantiza que se obtienen las deformaciones reales en el plano de simetría.
Las solicitaciones obtenidas en la semi-barra, con su matriz de rigidez KSL , son la mitad de las
solicitaciones en la barra completa.
Al ser la deformación simétrica, en los nudos extremos de la barra sólo hay deformación Y, sin
giros Z ni deformaciones X. Por ello la barra no está sometida a flexión ni cortante y únicamente
tiene deformación axial y esfuerzo axial: se comporta como una barra biarticulada. En
consecuencia, la propiedad 𝐸𝐸𝐸𝐸/2 no influye en el comportamiento de la barra.
EA, EI
EA/2
EI/2
θ=0
θ1 ∆y
∆Y
θZ
∆X ∆X
θZ ∆Y
Figura 9.8 Deformaciones y esfuerzos internos antisimétricos.
Esta relación entre las deformaciones se satisface para cualquier pareja de puntos de la
estructura, y en particular se tiene que satisfacer también en los puntos situados precisamente
en el eje de antisimetría. Esta consideración permite determinar las condiciones de contorno
que se deben aplicar a la estructura mitad en el eje de antisimetría a fin de respetar el estado
de deformación antisimétrico. Al determinar estas condiciones de contorno pueden presentarse
dos casos diferentes que se estudian a continuación.
387
Análisis de estructuras simétricas
Deformación Y: no es posible Y 0
Giro Z: sí es posible Z 0
FY
θZ
∆X
Fuerza Y: sí es posible FY 0
Momento Z: no es posible MZ 0
Para poder absorber este sistema de fuerzas el nudo debe ser una articulación deslizante según
X.
388
Análisis de estructuras simétricas
Ejemplos
1 T
U KL (9.4)
2
La energía acumulada en cada semi-barra es:
1 T S
US KL (9.5)
2
Igualando U S U / 2 se deduce que
1
KSL K (9.6)
2 L
Es decir que la semi-barra tiene que tener la mitad de rigidez que la barra original. Para ello
basta con dar a la semi-barra unos valores 𝐸𝐸𝐸𝐸/2 y 𝐸𝐸𝐸𝐸/2 (figura 9.12). Con este método se
garantiza que se obtienen las deformaciones reales en el plano de antisimetría. Las solicitaciones
obtenidas en la semi-barra con la matriz de rigidez KSL son la mitad de las solicitaciones en la
barra completa.
Al ser la deformación antisimétrica, en los nudos extremos de la barra hay desplazamiento X y
giro Z, pero no hay desplazamiento Y. Por lo tanto, los nudos extremos de la barra se mueven
en dos líneas paralelas, y como consecuencia la barra no está sometida a esfuerzo axial.
Únicamente tiene esfuerzos de flexión y cortante, producidos por la deformación X y el giro Z.
En consecuencia, la propiedad 𝐸𝐸𝐸𝐸/2 no influye en el comportamiento de la barra.
389
Análisis de estructuras simétricas
θ3
EA, EI EA/2
EI/2
θ1
θ2
X
P P'
X
P P'
390
Análisis de estructuras simétricas
X
P P'
X
P P'
391
Análisis de estructuras simétricas
∆Y
∆Z θX
Por lo tanto, este punto puede absorber una fuerza de reacción perpendicular al plano de
simetría (eje X) y dos momentos contenidos en el plano de simetría (YZ) como se indica en la
figura 9.18. Se trata por lo tanto de un empotramiento deslizante en el plano de simetría, y sin
capacidad de absorber momento perpendicular a dicho plano.
MY
FX
MZ
Z
392
Análisis de estructuras simétricas
Al ser simétrica la deformación en los nudos extremos de la barra, sólo hay en ellos
desplazamientos Y y Z, y giro X (figura 9.19). Con estas deformaciones en sus extremos, la barra
está sometida únicamente a esfuerzo axial N, producido por ∆Y, y a flexión en el plano de
simetría YZ (MX, VZ), producido por ∆Z y θX. No aparece en ella flexión en el plano perpendicular
al de simetría (XY) ni torsión.
En resumen, la barra se comporta como una barra plana situada en el plano de simetría (YZ).
Sólo influyen en su comportamiento los valores de EA / 2 y de EI X / 2 , y no intervienen
EI Z / 2 ni GJ / 2 .
∆Y2
∆Z2
θX2
N
∆Y1
MX X
X
θX1
∆Z1
VZ
Z Z
Figura 9.19 Barra espacial contenida en el plano de simetría.
393
Análisis de estructuras simétricas
Deformación X: sí es posible X 0
Deformación Y: no es posible Y 0
Deformación Z: no es posible Z 0
Giro X: no es posible X 0
Giro Y: sí es posible Y 0
Giro Z: sí es posible Z 0
Así pues, un punto situado en el plano de simetría sólo puede tener un desplazamiento
perpendicular a dicho plano de simetría (eje X) y dos rotaciones contenidas en el propio plano
(YZ), siendo cero las otras tres deformaciones (figura 9.20). Estas deformaciones son las
complementarias a las existentes en el caso de cargas simétrico (figura 9.17).
θY
∆X
θZ
Z
Por lo tanto, este punto puede absorber dos reacciones contenidas en el plano de antisimetría
(YZ) y un momento perpendicular a dicho plano (eje X), como se indica en la figura 9.21. Nótese
que estas reacciones son las complementarias de las existentes en el caso simétrico (figura 9.18).
FY
MX
FZ
Z
394
Análisis de estructuras simétricas
Al ser la deformación en los nudos extremos de la barra antisimétrica, sólo hay en ellos giros Y
y Z, y desplazamiento X (figura 9.22).
Y
θY2
∆X2
θZ2
Y
MY
MZ θY1
VX
X X
∆X1
θZ1
Z Z
395
Análisis de estructuras simétricas
uno de doble simetría, otro de doble antisimetría y dos casos mixtos de simetría y antisimetría
en cada uno de los planos.
La figura 9.23 indica las condiciones de igualdad que deben cumplir las distintas magnitudes
vectoriales (deformaciones y esfuerzos) correspondientes a cuatro puntos simétricos situados a
cada lado de los dos planos.
Las condiciones de contorno a aplicar en los puntos que están situados en los planos de simetría
se deducen aplicando las mismas condiciones explicadas para el caso de un plano de simetría,
empleando la condición correspondiente del plano (simetría o antisimetría).
En los puntos situados en la recta de intersección de los dos planos de simetría se aplica la suma
de todas las condiciones impuestas por ambos planos.
396
Análisis de estructuras simétricas
S S
S S
B
A A
S S
S S
A A
A A
A A
397
Análisis de estructuras simétricas
Simétrico Antimétrico
I/2 I/2
A/2 A/2
q/2 q/2
+T
398
Análisis de estructuras simétricas
q/2 q/2
P/2 P/2
+T/2
+T/2
Simétrico
Antisimétrico
Figura 9.27 Casos simétrico y antisimétrico para el pórtico de la figura 9.26.
K, N 0
Q
P
∆
Figura 9.28 Pórtico simétrico.
La figura 9.29 muestra los dos casos. En el caso simétrico la barra central no tiene momento
flector ni esfuerzo cortante, y en el caso antisimétrico no tiene esfuerzo axial.
La deformación impuesta ∆, al estar en el plano de simetría, es de naturaleza simétrica. Sin
embargo, la fuerza P es esencialmente antisimétrica, por lo que se aplica toda ella en el caso
antisimétrico. Nótese que en el caso antisimétrico el muelle no trabaja, pues en su extremo
derecho no hay fuerza aplicada: sus dos extremos tendrán la misma deformación. La pretensión
en el muelle se aplica toda ella en el caso simétrico.
Simétrico Antisimétrico
2K, N 0 2K
∆
Figura 9.29 Casos simétrico y antisimétrico para el pórtico de la figura 9.28.
399
Análisis de estructuras simétricas
Q P
∆
Figura 9.30 Pórtico simétrico.
La figura 9.31 muestra los dos casos básicos. En esta estructura particular, el descenso de valor
∆/2 del caso simétrico no produce ningún esfuerzo, pues toda la estructura se desplaza
verticalmente como un sólido rígido una magnitud ∆/2. Por lo tanto, este descenso puede
eliminarse del caso simétrico.
En el caso antisimétrico el muelle al giro está descargado, pues en el extremo que se corta no
hay momento aplicado, por antimetría. Por lo tanto, podría eliminarse del caso antisimétrico.
Nótese que el caso antisimétrico es isostático.
Simétrico θ Antisimétrico
2K
2K
Q/2 Q/2
P/2
∆/2 ∆/2
Figura 9.31 Casos simétrico y antisimétrico para el pórtico de la figura 9.30.
9.11 PROBLEMAS
9.11.1 Descomponer en casos simétrico y antisimétrico los pórticos espaciales mostrados en los
ejemplos del apartado 5.2, cuando sea posible.
9.11.4 En la estructura de la figura P9.1 se desea calcular las deformaciones de los nudos y el esfuerzo
final en el muelle situado en A, empleando las simplificaciones de simetría y antimetría. Todas
400
Análisis de estructuras simétricas
las barras tienen las mismas características. El muelle de A tiene una pretensión inicial de 100
m Tn, que actúa en sentido antihorario sobre la barra. Los restantes muelles están descargados
en el estado inicial.
Datos: E = 2 106 kg/cm2 I = 5000 cm4 A = 30 cm2 α = 10-6 ºC-1 Canto = 10 cm.
T= 20 ºC K=1Tn/cm
2 Tn/m
D E F
T= 100 ºC
4m
K=104 mTn/rad
G
A B C H
5 Tn 10 Tn
3m 3m 3m 3m 3m 3m
Figura P9.1
9.11.5 En la estructura de la figura P9.2, calcular la flecha en el extremo del voladizo de la derecha y
la fuerza a efectuar en el punto 2 para moverlo 1 cm a 45º, como se indica.
Las uniones en los puntos 1, 3 y 1' son flexibles, y tienen una rigidez al giro relativo de valor de
104 mTn/rad. La articulación 3 tiene un defecto de fabricación, por lo que ha sido necesario
girar sus extremos 5 mrad para montarla. El muelle 3-4 tiene una longitud natural de 3.98 m y
su rigidez es de K = 103 Tn/m. La cara superior de la barra 2-4 sufre un calentamiento de +100ºC.
Datos para todas las barras: A=100 cm2, I=10000 cm4, E = 2 106 kg/cm2, canto = 20 cm,
α = 10-6 oC-1.
2 Tn/m 2 Tn
1 3 1'
K 4m
45º
+100 ºC
2 4 2'
1 cm
1m 4m 4m 1m
Figura P9.2
9.11.6 Calcular las deformaciones del punto D en la estructura de la figura P9.3, empleando la
descomposición en simetría y antisimetría y el método de rigidez. Propiedades de todas las
barras: EA = 2 108 kg, EI = 2 1010 kg cm2, canto=20 cm, α = 10-6 ºC-1.
La rigidez de los muelles es KBF = 5 104 kg/cm, KE = 108 cm kg/rad, KF = 4 108 cm kg/rad. El muelle
F tiene un desalineamiento entre sus extremos por error de fabricación de 2 mrad.
401
Análisis de estructuras simétricas
H 10 Tn
5 Tn 5 Tn
1m
D'
D C C'
E
4m
+40 ºC +20 ºC
F
B B'
+40 ºC +20 ºC
4m
A G A'
2m 4m 4m 2m
Figura P9.3
9.11.7 Calcular los esfuerzos internos en la estructura de la figura P9.4. Todas las barras tienen las
mismas propiedades: E=2 106 kg/cm2, A=10 cm2, I=104 cm4. La rigidez del resorte GF es de 1000
Tn/m. Las poleas en E y J son de radio nulo, sin rozamiento y los hilos son inextensibles.
D H
G
3m
E J I
C
3m
F K
B 45º
2 Tn 6 Tn 7 Tn
6m
0.5 Tn/m
A L
4m 4m 4m 4m
Figura P9.4
9.11.8 Calcular las deformaciones de los nudos en la estructura de la figura P9.5, empleando la
descomposición en simetría y antisimetría y el método de rigidez. Propiedades de todas las
barras rectas: E=2 106 kg/cm2, A=200 cm2, I=80 104 cm4.
La rigidez de los resortes E y F es 108 cm kg/rad. Las piezas curvas son de directriz parabólica,
con momento de inercia variable según la ley de la secante I= I0 sec(α), y valor en la clave
I0=20000 cm4. Despreciar la energía de esfuerzo axial en las piezas curvas.
402
Análisis de estructuras simétricas
4 Tn/m
3m
C'
C
E
4m
B F B'
Error de alineamiento
2 mrad
6m
A D A'
8m 8m
Figura P9.5
4 Tn 4 Tn
1m
E
D
D'
+20ºC
4m
2 Tn 2 Tn
B C B'
10 Kg/cm
4m
A A'
E
2 cm
1m 4m 4m 1m
Figura P9.6
403
10
Líneas de influencia
10.1 DEFINICIÓN
En la mayor parte de las estructuras las cargas exteriores actuantes tienen un único punto de
aplicación fijo. Sin embargo, hay también muchos casos en los que el punto de aplicación de
alguna fuerza puede variar a lo largo de la estructura: por ejemplo, un puente recorrido por un
vehículo, o una viga carril sobre la que apoya una grúa. En estos casos los esfuerzos y
deformaciones en la estructura dependen de la posición que ocupa la carga, y en particular el
valor máximo de cada uno de ellos se produce en una cierta posición, en principio desconocida,
de la carga. Al ser las cargas móviles se requiere por lo tanto un análisis más complejo que en el
caso de cargas fijas, y para ello se utilizan las líneas de influencia.
Se define la línea de influencia de un esfuerzo o de una deformación como la función que
proporciona la variación de dicho esfuerzo o deformación, para las distintas posiciones de la
carga móvil a lo largo de la estructura, y para un valor unitario de dicha carga.
Por lo tanto, hay una línea de influencia para cada esfuerzo o deformación de la estructura, y
para cada carga móvil distinta que actúe sobre ella. Todas ellas se expresan en función de algún
parámetro que define la posición de la carga móvil en su trayectoria.
Ejemplo
Considérese una viga biapoyada con una carga vertical móvil 𝐹𝐹. El valor de la reacción en A, es:
RA F (L z ) / L
La línea de influencia de la reacción en A es la función que define el valor de dicha reacción para
un valor unitario de la fuerza móvil. Representa, para una abscisa determinada, el valor de la
reacción 𝑅𝑅𝐴𝐴 , al aplicar la carga unitaria en dicha abscisa.
LI (RA ) 1 z / L
LI(RA)
z F 1
A B A B
Por medio del estudio de las líneas de influencia se puede determinar cuál es la posición más
desfavorable de la carga para el esfuerzo o la deformación estudiados, así como dicho valor
máximo.
404
Líneas de influencia
Los primeros estudios sobre líneas de influencia para esfuerzos se deben a Winkler en 1868,
quien posteriormente las aplicó al diseño de puentes en 1872. Al mismo tiempo Mohr presentó
en 1868 el concepto de línea de influencia de una deformación, como resultado de sus estudios
sobre la deformada elástica de una viga.
Los supuestos básicos que se emplean para estudiar las líneas de influencia son:
• El material de la estructura es elástico y lineal, con lo que es aplicable el principio de
superposición.
• Hay una sola fuerza móvil de módulo unidad. Este supuesto se introduce para facilitar
el estudio inicial, pero más adelante se estudian otros tipos de cargas.
• La carga es móvil sobre una trayectoria que se supone en principio recta, pero más
adelante se verá que puede ser de forma cualquiera.
• La carga móvil mantiene siempre la misma dirección y sentido de aplicación, es decir
que se traslada paralelamente a sí misma y no gira. Más adelante se verá que esta
condición tampoco es indispensable.
2m 10 m
z 1
A C B
12 z
RA
10
LI(RA)
1.2 1
1
B
A
RA
405
Líneas de influencia
z 2
RB 1 RA
10
1
LI(RB)
1
-0.2
B
A
RB
• Para hallar la línea de influencia del cortante en C se aísla el tramo izquierdo o derecho de
la viga, según interese.
Si la carga está a la izquierda de C, se aísla z 2
el tramo derecho de la viga. VC RB 0z 7
10
Si la carga está a la derecha de C, se aísla el z 12
tramo izquierdo de la viga. VC RA 7 z 12
10
0.5
LI(VC)
B
A C
-0.2
-0.5
2.5
LI(MC)
B
A C
-1
406
Líneas de influencia
B C D E F
L
A G
H
z J K L M
1
6L
z z
RA 1 RG
6L 6L
RA RG
1
1 5/6 5/6
4/6 3/6 3/6 4/6
1/6
2/6 1/6 2/6
A H J K L M G A H J K L M G
1
NBH
A H J K L M G
• Para la diagonal AB, el equilibrio vertical del nudo A indica que N AB 2RA
NAB
A H J K L M G
5√2/6
N AB
N AH RA
2
407
Líneas de influencia
El esfuerzo en este elemento varía de la misma forma que la reacción en A. Pero, al igual
que en el caso anterior, si la carga está justo en A el esfuerzo en AH es nulo, por lo que su
línea de influencia cae hasta cero en el tramo AH.
NAH
5/6
A H J K L M G
• Para la diagonal CK es ventajoso usar el método de las secciones, efectuando un corte como
se indica en la figura siguiente.
B C D E F
G
A H J
K L M
1
Si la carga está en el tramo JK, la línea de influencia es lineal entre los dos valores
obtenidos en J y K. La figura siguiente muestra el resultado.
3√2/6
NCK √2RA
A H J
K L M G
-√2RG
2√2/6
• Para el montante CJ se aplica el método de las secciones con un corte como el indicado en
la figura siguiente, y se aísla el trozo de estructura que interese en cada caso.
B C D E F
G
A H J
K L M
1
Si la carga está en el tramo JK, la línea de influencia es lineal entre los dos valores
obtenidos en J y K.
408
Líneas de influencia
NCJ
2/6
K L M G
A H J
3/6
• Para el cordón inferior JK se aplica el método de las secciones con el mismo corte anterior,
y se toma momentos respecto al punto C, a fin de que aparezca sólo el esfuerzo en JK.
Si la carga está en el tramo JK, la línea de influencia es lineal entre los dos valores
obtenidos en J y K.
8/6
NJK
A H J K L M G
W E E I 1 0 (10.2)
409
Líneas de influencia
I
E (10.3)
E
E I (10.4)
Esta expresión indica que la línea de influencia de un esfuerzo cualquiera en una estructura
isostática es igual a la deformada - cambiada de signo - que adopta la trayectoria de la carga
móvil, cuando se aplica un desplazamiento virtual unitario en la dirección del esfuerzo.
Esta deducción es general, sea cual sea el tipo de esfuerzo. Para reacciones, el desplazamiento
virtual unitario se impone en la dirección supuesta para la reacción. Para esfuerzos internos, se
debe imponer un desplazamiento virtual unitario relativo entre las dos caras donde actúa el
esfuerzo interno. Además, debe tenerse cuidado de que al imponerse esta deformación relativa
unitaria se mantengan constantes las demás deformaciones, de tal forma que los otros
esfuerzos existentes en la sección no produzcan trabajo virtual.
Es importante hacer notar que al haberse obtenido la línea de influencia como una deformada,
el signo del esfuerzo E debe interpretarse como positivo cuando la fuerza móvil actúa en la
dirección de la deformada y negativo cuando actúa en sentido contrario.
Aunque aquí se ha presentado como una mera utilización del Principio de los Trabajos Virtuales,
este método fue presentado por Müller-Breslau en 1887, conjuntamente con su método para el
cálculo de líneas de influencia en estructuras hiperestáticas, que se explica más adelante.
Ejemplo
En una viga simplemente apoyada, la línea de influencia de la reacción en A se obtiene
desplazando hacia arriba una unidad el apoyo A y calculando la deformada de la estructura, que
gira como un sólido rígido alrededor de B.
δA=1
δI
A I B
• Para el esfuerzo cortante en C, punto medio de AB, se aplica un movimiento vertical relativo
de valor unidad entre ambas caras, manteniendo el mismo giro en ambas. Con ello el
momento flector en C no produce trabajo virtual.
VC=-δI 1/2
δCi=1/2
B
A
δCd=1/2
-1/2
410
Líneas de influencia
• Para el momento flector en C se impone un giro relativo unitario entre ambas caras,
manteniendo la flecha continua entre ellas, a fin de que el esfuerzo cortante no produzca
trabajo virtual.
Al ser el sistema lineal, el valor del esfuerzo E en una posición cualquiera del tren de cargas es:
E Pi LI (z i ) Pi LI (z di ) (10.5)
i 1,N i 1,N
Esta expresión indica que el valor del esfuerzo E debido al tren de cargas se calcula sencillamente
sumando el valor que tiene la línea de influencia básica en la posición de cada carga, multiplicado
por el valor de la carga correspondiente, con su signo.
La expresión analítica de la línea de influencia correspondiente al tren de cargas se obtiene
sumando, para cada carga, la línea de influencia básica, trasladada en la separación de dicha
carga respecto de la primera (𝑧𝑧 − 𝑑𝑑𝑖𝑖 ) y multiplicada por el valor de la carga 𝑃𝑃𝑖𝑖 .
411
Líneas de influencia
LI(z)
P3 P2 P1
z3
z2
z
LI(z)
x
z d
Es decir que el valor del esfuerzo E, para una posición determinada de la carga móvil, es igual al
área situada bajo la curva que se obtiene al multiplicar la línea de influencia básica 𝐿𝐿𝐿𝐿(𝑧𝑧) por la
carga distribuida 𝑞𝑞(𝑥𝑥). Al igual que para el caso de fuerzas puntuales, lo habitual es utilizar este
resultado para el cálculo de los valores máximos de los esfuerzos, determinando por inspección
la situación pésima de la carga móvil. El ejercicio 10.9.6 muestra un ejemplo.
412
Líneas de influencia
z 1
B RB
• Se elimina la restricción originada por la reacción RB . Se obtiene así una estructura que es
hiperestática de grado h-1, sobre la que actúa la fuerza unitaria móvil. Esta estructura se
denomina caso I (figura 10.4). Se calcula la deformación que aparece en este caso en la
dirección de la reacción: IB .
z 1
Ι
B
∆B
• Se aplica sobre la estructura una fuerza unitaria en la dirección de la reacción RB , con lo que
se genera un caso denominado B (figura 10.5), en el que se calculan las siguientes
deformaciones:
Deformación en el punto B en la dirección de la reacción, debida al valor unitario de la
propia reacción RB : BB .
413
Líneas de influencia
z
I
B
∆I
B
B
∆B
RB=1
B IB RB B
B 0 (10.7)
IB
RB (10.8)
BB
• Haciendo uso del teorema de reciprocidad de Maxwell, se cumple que IB BI , por lo
que el valor de la reacción buscada es:
IB
RB (10.9)
BB
El numerador de esta expresión representa la deformación del punto I, donde está la carga
móvil, en la dirección de dicha carga, al aplicarse una fuerza unitaria RB 1 , y el denominador
es la deformación del propio punto B al aplicar la RB 1 . Esta expresión es válida para cualquier
punto I, por lo tanto, pensando que I es un punto cualquiera de la trayectoria, representa la
línea de influencia del esfuerzo buscado RB .
B
∆I
B
∆I
RB= B
B
B
∆B B
∆B
1
414
Líneas de influencia
RB I (10.10)
B 1
Ι Ι 1
θBi θBd
B Ι(z)
Figura 10.7 Línea de influencia de momento flector. Caso I con carga móvil unidad.
• Se aplica sobre la estructura un momento flector unitario en el punto B (figura 10.8), con lo
que se genera un caso denominado B, en el que se calculan las deformaciones siguientes:
Giros en B por la izquierda y la derecha, en la dirección de las dos componentes del
B B
momento flector: Bi Bd .
415
Líneas de influencia
B B
θBi θBd
Ι
∆I
B
1 1
MB=1
Figura 10.8 Línea de influencia de un momento flector. Caso B con momento unidad.
• Se aplica la ecuación de compatibilidad de deformaciones en el punto B:
I B I B
Bi M B Bi Bd M B Bd (10.12)
• Haciendo uso del teorema de reciprocidad de Maxwell generalizado (ver apartado 2.15) se
cumple que:
I I
Bi Bd IB (10.14)
BI
MB (10.15)
B B
Bi Bd
El numerador de esta expresión representa la deformación del punto I donde está la carga móvil,
y el denominador es la suma de los dos giros en la dirección de las dos componentes del
momento, todos ellos obtenidos al aplicarse un momento unitario M B 1 .
Se obtiene de esta manera una expresión muy similar a la obtenida para las reacciones, con la
única diferencia de que en el denominador aparece la suma de los dos giros en la dirección de
las dos componentes del momento.
BI
VB (10.16)
B B
Bi Bd
Siendo:
• BBi Bd
B
: desplazamientos en B por la izquierda y la derecha, en la dirección de las dos
componentes del esfuerzo cortante.
416
Líneas de influencia
B 1 B
∆Bi ∆Bd
Ι
∆I
B
VB=1
Figura 10.9 Línea de influencia de un esfuerzo cortante. Caso B con cortante unidad.
BI
NB (10.17)
BBi Bd
B
Siendo:
• BBi Bd
B
: desplazamientos en B por la izquierda y la derecha, en la dirección de las dos
componentes del esfuerzo axial.
B
∆Bi
1 Ι
1
∆I
B
B
∆Bd
Figura 10.10 Línea de influencia de un esfuerzo axial. Caso B con axial unidad.
Generalización
En ninguna de las deducciones anteriores se ha empleado la suposición inicial de que la
trayectoria es recta, ni que la carga móvil tiene dirección y sentido fijos, como se había supuesto
inicialmente. Por lo tanto, todo lo deducido hasta ahora es válido sea cual sea la trayectoria en
la que se mueve la carga, y sea cual sea su dirección y sentido. Las expresiones de las líneas de
influencia obtenidas son por lo tanto válidas para cualquier trayectoria, incluso curva, así como
para fuerzas de orientación cambiante.
417
Líneas de influencia
Las expresiones anteriores son también válidas cuando la carga móvil no es una fuerza sino un
momento unitario. En este caso la deformación BI se debe considerar como el giro según la
dirección del momento móvil IB . Las expresiones del denominador son las mismas.
Todas las deducciones anteriores pueden englobarse en una descripción más general del
teorema de Müller-Breslau: si se aplica en la dirección del esfuerzo cuya línea de influencia se
busca, una fuerza tal que la deformación en dicha dirección valga la unidad ( BBi BBd 1 ),
ocurre que:
• La deformada ( BI ) de la estructura que se obtiene, cambiada de signo, representa todas
las líneas de influencia de dicho esfuerzo para cargas aplicadas en cualquier punto y
dirección.
• Si se toma un punto cualquiera (el punto I), y se determina su posición deformada, la
proyección de esta deformación sobre una dirección cualquiera es el valor de la línea de
influencia para una carga unitaria móvil que actúa según dicha dirección.
Se elige como única incógnita hiperestática el esfuerzo cuya línea de influencia se busca: X1 . Se
obtiene así una estructura de grado h-1, y en ella se plantean dos casos.
• Caso I (figura 10.11). En él sólo actúa la fuerza unitaria móvil. Los esfuerzos que aparecen
son función de la posición de la carga z y se denominan N I (z ), M I (z ) .
• Caso B (figura 10.12). Se aplica un valor unitario del esfuerzo buscado. Los esfuerzos que
aparecen se denominan N B , M B .
1
I
z 1
Figura 10.11 Caso I: fuerza móvil. Figura 10.12 Caso B: esfuerzo buscado.
Por el principio de superposición los esfuerzos reales son:
N (z ) N I (z ) N B X1 M (z ) M I (z ) M B X1 (10.18)
418
Líneas de influencia
X1
N B N I dx M B M I dx (10.20)
N B N Bdx M B M Bdx
Esta es la expresión de la línea de influencia buscada. Nótese que sólo el numerador es función
de z (a través de los esfuerzos del caso I) y que el denominador es constante.
Para demostrarlo, se considera que en el caso B los esfuerzos reales son N B M B , luego la
deformación del punto I es:
En esta expresión los esfuerzos N V MV deben ser los esfuerzos que aparecen en el caso B
cuando se carga con una fuerza virtual unitaria en el punto I (figura 10.13).
Caso V
z
I
∆I
B
V=1
NV N I MV M I (10.22)
BI N B N I dx M B M I dx (10.23)
419
Líneas de influencia
• Para hallar BBd se aplica una fuerza virtual unitaria en su dirección, y se obtiene un caso
virtual denominado Bd (figura 10.15), cuyos esfuerzos son N Bd , M Bd . La deformación es:
B
Bd N B N Bddx M B M Bddx (10.25)
Caso Bi Caso Bd
∆Bi ∆ Bd
V=1
V=1
Figura 10.14 Caso virtual Bi. Figura 10.15 Caso virtual Bd.
La suma de las dos deformaciones es:
BBi Bd
B
N B N Bi N Bd dx M B M Bi M Bd dx (10.26)
Pero la suma del caso Bi más el caso Bd es igual al caso B, por lo que:
N Bi N Bd N B M Bi M Bd M B (10.27)
BBi Bd
B
N B N Bdx M B M Bdx (10.28)
BI
X1 (10.29)
BBi Bd
B
Esta expresión coincide con la obtenida para las líneas de influencia de los esfuerzos internos en
la estructura (ecuaciones (10.15), (10.16) y (10.17)) y constituye una generalización del principio
de Müller-Breslau para cualquier tipo de esfuerzo interno y cualquier grado de hiperestaticidad.
La situación se resume en la figura 10.16: ha desaparecido la fuerza unitaria móvil, que se
sustituye por un valor unitario de la incógnita hiperestática, en una estructura h-1. La expresión
de la línea de influencia requiere el cálculo de la deformación del punto de aplicación de la carga
móvil I, y de la deformación relativa en la sección de corte.
Caso B
1
∆ Bi
B
∆ Bd
B
B
∆I
420
Líneas de influencia
Se deduce por lo tanto que la línea de influencia de una deformación es igual a la deformada de
la trayectoria de la carga móvil, cuando la estructura se carga únicamente con una carga unidad,
en la dirección de la deformación cuya línea de influencia se busca, como se muestra en la figura
10.17.
Caso I 1 Caso B
∆BI
z B
∆B= ∆I
I
∆Β
I
1 I
z
1
B
A Figura 10.18 Viga empotrada – apoyada
L con carga unitaria móvil.
BI
RB
BB
El numerador de esta expresión corresponde a la curva deformada elástica del voladizo cargado
con la fuerza unidad en su extremo, en dirección hacia arriba, y el denominador es la
421
Líneas de influencia
deformación de dicho voladizo en su extremo (figura 10.19). Se debe por lo tanto resolver un
problema isostático de cálculo de deformaciones. Lo más sencillo en este caso es integrar
directamente la ecuación de la elástica.
M
B
∆I L
B
∆B
RB=1 1
Integrando se obtiene:
x2
EIv Lx A
2
Lx 2 x 3
EIv Ax B
2 6
v (x 0) 0 A0
Por lo tanto, la deformada de la viga, que es directamente la expresión del numerador de la línea
de influencia, es:
Lx 2 x3
BI v
2EI 6EI
L3
BB v(x L)
3EI
B
I 3x 2 x3
RB
B
B 2L2 2L3
Nótese que es toda ella negativa, debido a que se ha supuesto que la reacción es hacia arriba,
cuando en realidad es hacia abajo para cualquier posición de la carga (figura 10.20).
LI(RB) 1
422
Líneas de influencia
10.9.2 Calcular la línea de influencia del momento flector en el apoyo B en una viga de dos
vanos, apoyada en sus dos extremos y recorrida por una carga unitaria, como se
indica en la figura 10.21.
z
1
A B C
L L
Figura 10.21 Viga de dos vanos con carga unitaria móvil.
Empleando el principio de Müller-Breslau, se articula el punto B y se aplica un momento flector
de valor unidad en él. Con esto la viga se transforma en dos vigas independientes, cada una
apoyada en sus dos extremos, que comparten el apoyo B y están cargadas cada una con un
momento unitario en su extremo (figura 10.22).
A B C
1 1
B B
∆I B B
θBi 1 1 θBd
BI
MB
B B
Bi Bd
El numerador de esta expresión corresponde a la deformada elástica de las dos vigas biapoyadas
cargadas con el momento unidad, en la dirección de la carga, es decir hacia abajo. El
denominador es el giro relativo entre las dos vigas en el punto B. El comportamiento de las dos
vigas es simétrico por lo que basta con calcular una de ellas.
Se debe por lo tanto resolver un problema de cálculo de deformaciones en una viga biapoyada
con un momento en uno de los apoyos (figura 10.23). Lo más ventajoso en este caso es integrar
directamente la ecuación de la elástica.
M
1
v
B
B
∆I B
θBi 1
Figura 10.23 Viga biapoyada con momento en un extremo.
El valor del momento flector en la viga AB es: M x / L
423
Líneas de influencia
M EIv x / L EIv
Integrando se obtiene:
x2
EIv A
2L
x3
EIv Ax B
6L
v(x L) 0 A L / 6
x3 Lx
v
6EIL 6EI
x3 Lx
IB v
6EIL 6EI
L2 L L
B
Bi v (x L)
2EIL 6EI 3EI
El giro por la derecha del apoyo B es igual al giro por la izquierda, por simetría:
B B B L
Bd Bi Bd
3EI
La línea de influencia buscada es:
x3 Lx
BI 3
MB 6EIL 6EI x x 0x L
B B
Bi Bd L
L 4L2 4
3EI 3EI
Esta expresión es válida solamente cuando la carga está situada en el vano AB, es decir para
0<x<L. Cuando la carga está en el vano BC, la línea de influencia es la simétrica de la anterior
(figura 10.24). Nótese que el momento flector en B es siempre negativo para cualquier posición
de la carga en la viga.
LI(MB)
1
-0.096 L
0.577 L
Figura 10.24 Línea de influencia del momento en el apoyo central de una viga de dos vanos.
424
Líneas de influencia
La posición de la carga que produce el máximo del momento flector en B se obtiene derivando
la expresión anterior e igualando a cero:
dM B 3x 2 1 L
0 x 0.577L
dx 2 4
4L 3
El valor del momento máximo es:
L 3
M B max 0.096L
18
10.9.3 Calcular la línea de influencia del momento flector en el punto D, centro del vano AB,
en una viga de dos vanos iguales apoyada en sus dos extremos y recorrida por una
carga unitaria, como se indica en la figura 10.25.
z 1
A B C
D
L L
Figura 10.25 Viga de dos vanos con carga unitaria móvil.
Empleando el principio de Müller-Breslau, se articula el punto D y se aplica un momento flector
de valor unidad en él. Con esto se obtiene la viga de la figura 10.26.
θDi θDd
D D
1 1
∆Ι
D
A B C
D
1 1
D
I
MD
D D
Di Dd
2
1
A B C
1 1
425
Líneas de influencia
Tramo BC
2x
El valor del momento flector en este tramo es: M BC 2 , donde se ha empleado una
L
coordenada 𝑥𝑥 con origen en el punto B. La ecuación diferencial de la curva deformada elástica
es:
2x
M EIv 2
EIvBC
L
Integrando se obtiene:
x2 x3
2x
EIvBC C 1 EIvBC x 2 C 1x C 2
L 3L
2L
vBC (x L) 0 C1
3
Por lo tanto, la deformada de la viga en este tramo es:
x2 x3 2Lx
vBC 0x L
EI 3EIL 3EI
Tramo DB
El momento flector y la ecuación diferencial de la deformada en este tramo son:
2x
M DB
EIvDB
L
donde se ha empleado una coordenada x con origen en el punto A. Integrando se obtiene:
x2 x3
EIvDB C3 EIvDB C 3x C 4
L 3L
Las condiciones de contorno son el giro en el punto B, cuyo valor se conoce a partir de la
deformada en BC, y la condición de flecha nula en el punto B:
L2 C 2L 5L
(x L) B vBC
vDB (x 0) 3 C3
EIL EI 3EI 3
L3 C L C 4L2
vDB (x L) 0 3 4 0 C4
3LEI EI EI 3
x3 5Lx 4L2 L
vDB x L
3LEI 3EI 3EI 2
Tramo AD
La ecuación diferencial de la deformada en este tramo es:
2x
M AD
EIvAD
L
426
Líneas de influencia
Integrando se obtiene:
x2 x3
EIvAD C 5 EIvAD C 5x C 6
L 3L
L L L3 C L L3 5L2 4L2
vAD (x ) vDB (x ) 5 C5 L
2 2 24LEI 2EI 24LEI 6LEI 3EI
x3 Lx L
vAD 0x
3EIL EI 2
D
I (v ) v
MD
D D 5L 17L 8L
Di Dd
4EI 12EI 3EI
x3 Lx
x3 3x L
Tramo AD: M D(AD ) 3EIL EI 0x
8L 2 8 2
8L
3EI
x3 5Lx 4L2
3
Tramo DB: M D(DB ) 3LEI 3EI 3EI x 5x L L
x L
8L 8L2 8 2 2
3EI
x2 x3 2Lx
2 3
Tramo BC: M B(BC ) EI 3EIL 3EI 3x x x 0x L
8L 8L 8L2 4
3EI
427
Líneas de influencia
MD
13
L
64
1
B C
A
D
0.05 L
L 3
M D(BC )
max 0.05L
36
10.9.4 Calcular la línea de influencia del esfuerzo cortante en el punto D, centro del vano
AB, en una viga de dos vanos iguales, apoyada en sus dos extremos y recorrida por
una carga unitaria en dirección vertical hacia arriba, como se indica en la figura 10.29.
x
D
1 B C
A
L L
1
A B C
∆Ι
D
1 1
∆Di
D
A B C
D
∆Dd
D
428
Líneas de influencia
D
I
VD
D D
Di Dd
M
A B C
-L/2
-L
A MD B C
L/2EI
L/EI
1 L L L2
RC* L L 0 RC*
2 EI 3 6EI
Tomando momentos respecto de A en toda la viga ABC se obtiene el valor del momento
en D:
1 L 2L3
M D 2L L RC* 2L 0 MD
2 EI 3EI
429
Líneas de influencia
1 L 5L2
RA* RC* 2L RA*
2 EI 6EI
Conociendo las reacciones es sencillo calcular el diagrama de flectores de la viga conjugada, que
tiene expresiones distintas en cada tramo de la misma.
Tramo AD
x
El valor de la carga distribuida en este tramo es: q *
EI
* 5L2x x3 L
M AD 0x
6EI 6EI 2 q*=x/EI
R *=-5L2/6EI
A
* 5L2x x3 2L3 L A
-2L3/3EI
M DB x L M*
6EI 6EI 3EI 2
* * L 19L3 * * L 13L3
M Di M AD (x ) M Dd M DB (x )
2 48EI 2 48EI
430
Líneas de influencia
D
I vID M *
VD
D D
Di Dd
D
vDi vDd
D
*
M Di *
M Dd
En esta expresión se han ajustado los signos en función de los distintos criterios de signos.
Sustituyendo los valores del denominador se obtiene:
M* M* 3EI
VD M*
* * 3 3
M Di M Dd 19L 13L 2L3
48EI 48EI
Dado que 𝑀𝑀∗ tiene expresiones distintas para cada tramo de la viga, la línea de influencia
también tiene expresiones distintas para cada tramo en el que se mueve la carga. Éstas son:
5x x3 L
Tramo AD: VD(AD ) 0x
4L 4L3 2
5x x3 L
Tramo DB: VD(DB ) 1 x L
4L 4L3 2
(L x ) (L x )3
Tramo BC: VD(BC ) 0x L
4L 4L3
VD
0.406
1
A B C
D
-0.594
Figura 10.36 Viga sobre tres apoyos. Línea de influencia del esfuerzo cortante en D.
Las funciones que definen la línea de influencia en AD y DB no tienen ningún máximo en sus
respectivos campos de validez, como puede comprobarse igualando a cero su derivada. El valor
máximo del cortante se corresponde con los valores en los extremos y se produce cuando la
carga móvil está en el mismo punto D. En esta posición se produce una discontinuidad del
cortante, que pasa de valer -0.594 cuando la fuerza está a la izquierda de D a valer +0.406 cuando
está a la derecha de D.
Cuando la carga recorre el vano BC se produce un máximo del cortante para una posición de la
carga que se obtiene derivando la expresión de V(BC) e igualando a cero. La posición que hace
máximo el cortante es x=0.423L, y el valor del cortante correspondiente es: VD(BC
max 0.096 . Se
)
431
Líneas de influencia
10.9.5 La viga de la figura 10.37 está recorrida por dos cargas de 5000 N y 4000 N
respectivamente, separadas 1 m entre sí. Calcular los valores máximos de las
reacciones en A y B, así como del esfuerzo cortante y del momento flector en C. El
movimiento de las cargas puede producirse sobre toda la viga, y con las cargas
situadas en los dos sentidos.
1m
z5 5000
4000
B
D A C
2m 10 m
LI(RA)
1.2
5000
4000
B
A
LI(RB) 1
5000
4000
B
A
-0.2
432
Líneas de influencia
La máxima reacción negativa en B se produce cuando las cargas están en la situación indicada
en la figura 10.40, que corresponde a z5=0, z4=1 m, y su valor es:
0 2 1 2
RB(max
)
5000 4000 1400 N
10 10
LI(RB) 1
5000
4000
B
A
-0.2
0.5
LI(VC)
5000
4000
B
A
-0.2
-0.5
LI(MC) 2.5
5000
4000
B
A
-1
Figura 10.42 Línea de influencia del momento flector en C y posición más desfavorable
para el momento positivo.
El máximo momento negativo en C se produce en la situación de las cargas mostrada en la figura
10.43. En ella z5=0, z4=1 m y el valor del momento es:
433
Líneas de influencia
0 2 1 2
MC(max
)
5000 4000 7000 Nm
2 2
LI(MC) 2.5
5000
4000
B
A
-1
10.9.6 Calcular el valor máximo del momento flector en el centro de una viga simplemente
apoyada recorrida por una carga distribuida uniforme de valor q, actuando
parcialmente sobre una distancia d (figura 10.44).
d
z q
A B
z z
RA 1 RB 1 RA
L L
La línea de influencia del momento flector en C tiene expresiones distintas según que la carga
unitaria esté a la izquierda o a la derecha del punto C (figura 10.46).
Si la carga está a la izquierda de C:
LI(MC)
L/4
L z L
MC RB 0z
2 2 2
Si la carga está a la derecha de C:
A B
L L z L
MC RA z L Figura 10.46 Línea de influencia del momento en C.
2 2 2
El máximo momento flector en C se produce cuando la carga distribuida está situada como se
indica en la figura 10.47, a ambos lados del punto C.
434
Líneas de influencia
El valor de dicho momento máximo es igual al área rayada, multiplicada por el valor de la carga
q:
(2L d )d
MC max q
8
Evidentemente el máximo de este momento ocurre cuando la carga cubre toda la viga, es decir
con d=L, obteniéndose el conocido valor qL2/8.
LI(MC) L/4
10.9.7 Calcular la línea de influencia del esfuerzo cortante en el punto D, centro del vano
AB, en una viga de dos vanos iguales, empotrada en sus dos extremos y recorrida por
una carga unitaria en dirección vertical hacia arriba, como se indica en la figura 10.48.
x 1
A D B C
L L
1
A B C
∆Di
D
∆Ι
D
1 1
A B C
D
∆Dd
D
D
I
VD
D D
Di Dd
435
Líneas de influencia
MA MC
D MB
1 M B L 1 MC 2L
vB /C 0 L L 0
2 EI 3 2 EI 3
Es necesario obtener una ecuación más, pero ésta no se puede obtener con facilidad de los
teoremas de Mohr. Considerando que el tramo AB está sometido todo él a un esfuerzo cortante
de valor unidad (figura 10.51), se aísla dicho tramo AB y se toman momentos respecto de A, con
lo que se obtiene:
MA MB 1 L
𝑀𝑀𝐵𝐵 −𝑀𝑀𝐴𝐴
Esta ecuación es equivalente a decir que la pendiente del diagrama de momentos en AB ,
𝐿𝐿
que es el esfuerzo cortante, es la unidad.
MA 1 1 MB
1 1
L
436
Líneas de influencia
3L/5
M
L/5
L/10
A B C
D
x x'
-2L/5
M B MC L 3
Tramo BC: M BC MC x x 0 x L
L 5 5
A 1 B C
z D
M0V
M 0V z x 0x z
Tramo DB
Se adoptan ahora como incógnitas hiperestáticas para el caso isostático virtual, los momentos
en los puntos B y C, con lo que la estructura queda reducida a dos vigas independientes AB y BC
(figura 10.54).
437
Líneas de influencia
A D 1 B C
z
M0V
M 0V z L 0x z M 0V x L z x L
3Lz 2 z3 2L3 L
(IDB ) z L
10EI 6EI 15EI 2
Tramo BC
Se adoptan ahora como incógnitas hiperestáticas para el caso isostático virtual, el momento
flector y el cortante por la derecha en el punto B, con lo que la estructura queda reducida a una
viga empotrada - apoyada AB y un voladizo BC (figura 10.55).
A B 1 C
z'
M0V
x'
M 0V z x 0 x z
D D
Dd Di M MV dx
siendo M V la distribución de momentos flectores debida a dos fuerzas virtuales unitarias
situadas en la dirección de las dos deformaciones buscadas. Estas fuerzas virtuales unitarias
coinciden con la situación real de cargas, por lo tanto, M V coincide con M.
438
Líneas de influencia
L L
3L 2 L 3x 2 2L3
D D
Di M Mdx x dx dx
Dd 5 5 5 15EI
0 0
15z 3 45z 2 L
Tramo AD: VD(AD )
3
2
0z
12L 20L 2
15z 3 45z 2 L
Tramo DB: VD(DB )
3
2
1 z L
12L 20L 2
15z 3 15z 2
Tramo BC: VD(BC ) 0 z L
20L3 20L2
La figura 10.56 muestra el aspecto de la línea de influencia. Las funciones que definen la línea
de influencia en AD y DB no tienen ningún máximo en sus respectivos campos de validez, como
puede comprobarse igualando a cero su derivada. El valor máximo del cortante se corresponde
con los valores en los extremos y se produce cuando la carga móvil está en el mismo punto D.
En este momento se produce una discontinuidad del cortante, que pasa de valer -0.406 cuando
la fuerza está a la izquierda de D a valer +0.594 cuando la carga está a la derecha de D.
VD
0.594
1
A B C
D
2L/3
-0.406
439
Líneas de influencia
B C D
A E
F G H
1
4xL
NCH
BI
N B N I
BBi BBd N B N B
donde:
• 𝑁𝑁 𝐵𝐵 son los esfuerzos en el caso B, en el que se impone un valor unidad al esfuerzo en la
barra CH. Este caso B es isostático, ya que la estructura es hiperestática de grado 1, y se ha
impuesto un valor conocido para el esfuerzo en la barra CH (figura 10.58).
• 𝑁𝑁 𝐼𝐼 son los esfuerzos en el caso I, en el que actúa una fuerza virtual unitaria en la dirección
de la carga móvil, recorriendo su trayectoria. Este caso I es también isostático. Al ser la
trayectoria de la carga móvil el cordón inferior de la celosía, el caso I está en realidad
formado por tres casos distintos, que corresponden a la posición de la carga en los nudos F,
G y H, como se ve en la figura 10.58.
B C B C D
Caso B D Caso IF
1
A E A E
F G H F G H
1
B C D
Caso IG B C D Caso IH
A E A E
F G H F G H
1 1
440
Líneas de influencia
L
1.35
IG
NCH
N B N IG EA 0.28
N B N B 4.83
L
EA
L
1.38
IH
NCH
N B N IH EA 0.287
N B N B 4.83
L
EA
Para posiciones de la carga intermedias entre los nudos, la línea de influencia es lineal entre los
valores obtenidos (figura 10.59). El máximo esfuerzo de tracción en la barra CH es un 28.7% de
la carga móvil, y el máximo esfuerzo de compresión es un 28% de la misma.
0.287
NCH
1
A F E
G H
-0.14
-0.28
441
Líneas de influencia
Z 1
A B C
I
KC
5m
D E
5m 10 m
IB
N BE
B
Bi BBd
N BE
BI N B N I M B M I dx S B f S I
BBi BBd N B N B M B M Bdx S B f S B
donde se ha añadido el término debido al muelle, siendo f su flexibilidad.
Caso B
La estructura está cargada con un valor unidad del esfuerzo en BE. Los esfuerzos que se
producen se muestran en la figura 10.61.
MB
10/3
A C
NB=0 B NB=0
SB=-1/3
NB=+1
NB=0
NB=-2/3
1
D E
Figura 10.61 Esfuerzos para un valor unidad del esfuerzo axial en la barra BE.
442
Líneas de influencia
B 2 1
N AD B
N BE 1 SB
3 3
La expresión analítica del momento flector en las distintas barras es:
B 2x B 15 x
M AB 0x 5 M BC 5 x 15
3 3
Se ha empleado una misma coordenada x, con origen en A, para las barras AB y BC.
Caso I
En este caso la estructura está cargada con una fuerza unitaria en la dirección de la carga móvil.
Los esfuerzos dependen de la posición de dicha carga móvil, y se muestran en la figura 10.62.
I
M
z 1
A C
I
N I=0 B N =0
SI=(5+z)/15
I
N =0 I
N =0
I
N =(10-z)/15
D E
I 10 z 5z
N AD SI
15 15
La expresión analítica del momento flector en las distintas barras es:
I (10 z ) I 5z
M AB x 0x 5z M BC (15 x ) 5 z x 15
15 15
La deformación del numerador de la línea de influencia es:
BI N B N I M B M I dx S B fS I
5 5 z
2 5 10 z 2x z 10 15 x z 10
BI x dx x dx
3 EA 15 0
3 15 5
3 15
15
15 x z 5 1 1 z 5
(x 15) dx
5 z
3 15 3 KC 15
2z 20 1 5z 2 50z 500 z 3 z 5
BI
9EA EI 3 9 9 18 45KC
443
Líneas de influencia
65 500 1
BBi BBd 1.24 105 m
9EA 9EI 9KC
La figura 10.63 muestra el aspecto de la línea de influencia. Se observa que la barra está siempre
a tracción, con un valor máximo de 1.086, que se alcanza cuando la carga móvil está a 1.83 m
del punto B.
NBE 1.086
0.99 0.00027
1
A C
B
zmax=1.83
10.9.10 Calcular la línea de influencia del momento flector en el apoyo B de la viga continua
de 4 vanos iguales mostrada en la figura 10.64, que está recorrida por una carga
unitaria vertical y hacia arriba.
A B 1 C D E
4xL
IB
La expresión de la línea de influencia buscada es: MB
B B
Bi Bd
Las distintas deformaciones corresponden al caso B, cargado con un momento flector unitario
en B, y se muestran en la figura 10.65.
θA θBi θBd θC ∆I θD θE
1 1
Figura 10.65 Fuerzas exteriores y grados de libertad para el caso B.
444
Líneas de influencia
B B L 13L 28L
Bi Bd
3EI 45EI 45EI
Conociendo los giros de los nudos se conoce la deformación de cualquier punto de la viga. Para
ello se emplea la expresión de la deformación lateral 𝑣𝑣 de una viga sin cargas, en función de los
giros en sus extremos, que es:
v ( 2 2 3 )L1 ( 3 2 )L2
donde θ1 y θ2 son los giros en los apoyos izquierdo y derecho y ξ=x/L es una coordenada local al
vano, que varía entre 0 en el apoyo izquierdo y 1 en el derecho. Empleando esta expresión para
cada vano se obtiene la línea de influencia buscada.
Vano AB
445
Líneas de influencia
Vano CD
L L L 5L 3 3L 2
M B(CD ) ( 2 2 3 ) ( 3 2 ) 0 1
8 28 8 56 14
Vano DE
L L 2L L 3L 2
M B(DE ) ( 2 2 3 ) ( 3 2 ) 3 0 1
28 56 56 56 56
La figura 10.66 muestra el aspecto de la línea de influencia. Cuando la carga recorre el vano AB,
L
el máximo valor del momento se produce en la posición: x max
(AB )
0.577 L
3
5 3L
y su valor es: (AB )
M max 0.103L
84
MB 0.10 L
0.08 L
B 1
A C D E
0.577L 0.38L
10.9.11 Calcular las líneas de influencia de las reacciones en los apoyos de un arco
biarticulado de directriz parabólica y apoyos al mismo nivel, recorrido por una carga
unitaria vertical orientada hacia abajo (figura 10.67).
Suponer una variación del producto EI = EI0 secα, donde I0 es el momento de inercia
en la clave, y despreciar la energía de esfuerzo axial.
Lm Ln
y
f
A x B
L
446
Líneas de influencia
La carga móvil está situada a una distancia horizontal 𝑚𝑚𝑚𝑚 del apoyo A, con 0 ≤ 𝑚𝑚 ≤ 1, y a una
distancia 𝑛𝑛𝑛𝑛 del apoyo B, con 𝑛𝑛 + 𝑚𝑚 = 1.
Se adopta como incógnita hiperestática la reacción horizontal en el apoyo A, cuya línea de
influencia se quiere hallar. Su valor, no considerando la energía de esfuerzo axial, es:
Ax
A
I
M I M Ads
A
A M AM Ads
donde M I es el momento flector debido a la carga unidad en la estructura isostática (caso I), y
M A es el momento flector debido a un valor unidad de la reacción Ax (caso A).
Caso A
La estructura está cargada con un valor MA
∆I
A
1
A 4f 2 1
M y (Lx x )
L2 Lm Ln
Caso I
x 1 x'
La estructura está cargada con una
MI
fuerza unitaria en la dirección de la MI
carga móvil (figura 10.69). Las n
m
reacciones en A y B valen 𝑛𝑛 y 𝑚𝑚.
El valor del momento flector es:
M I nx 0 x Lm Lm Ln
Lm Ln fL2
A
I 0 nx (y )0dx 0 mx (y )0dx
3 0
mn(1 mn )
IA 5L
Ax mn(1 mn ) 0m 1 n 1m
A
A
8f
447
Líneas de influencia
La figura 10.70 muestra su representación gráfica. El valor máximo está en el centro de la viga,
m=1/2, y es:
25L
Ax max
128 f
LI(Ax) 1 LI(Ay) 1
+1
Ax 25L/128f Ay
10.9.12 Calcular la línea de influencia del momento flector en un punto P en el arco del
ejercicio 10.9.11. El punto P está situado a una distancia horizontal 𝒂𝒂𝒂𝒂 del apoyo
izquierdo, con 𝟎𝟎 ≤ 𝒂𝒂 ≤ 𝟏𝟏 (figura 10.71).
Lm
La 1
P
A B
L
448
Líneas de influencia
La Lm
a) La
1 b)
MP
Lm
MP
1
yP
Ay Ay yP
Ax Ax
0.086L
M(a=0.1) M(a=0.2)
0.065L
0.65 0.65
0.1 0.2
-0.042L
-0.028L
M(a=0.4) M(a=0.5)
0.061L
0.055L
0.75 0.80
0.4 0.5
-0.016L
-0.033L
Figura 10.73 Líneas de influencia del momento flector para distintas posiciones de P.
449
Líneas de influencia
10.10 BIBLIOGRAFÍA
1. Ghali, A., Neville, A. M., Structural Analysis – A Unified Classical and Matrix Approach, E &
FN Spon, Londres, 1997.
2. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
3. Hsieh, Y-Y., Teoría Elemental de Estructuras, Prentice-Hall Int., Bogotá, 1973.
4. Müller-Breslau, H., Die Neueren Methoden der Festigkeitslehre und der Statik der
Baukonstruktionen, 1886, editado por Kroner, Leipzig, 1924.
5. Müller-Breslau, H., Die graphische Statik der Baukonstruktionen, 1887, editado por Kroner,
Leipzig, 1927.
6. Norris, C. H., Wilbur, J. B., y Ytku, S., Análisis Elemental de Estructuras, McGraw-Hill, New
York, 1982.
7. Tuma, J. J., Análisis Estructural, Serie Schaum, McGraw-Hill, New York, 1970.
8. Timoshenko, S. P., y Young, D. H., Teoría de las Estructuras, Ed. Urmo, Bilbao, 1974.
9. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
10. Winkler, E., Mitte. Architek. und Ing. Ver. Böhmen, pág. 6, 1868.
11. Winkler, E., Vorträge über Brückenbau - Theorie der Brücken, Viena, 1872.
10.11 PROBLEMAS
10.11.1 En la estructura de la figura P10.1, se desea calcular la línea de influencia del momento flector
en el apoyo B, cuando una carga unitaria vertical y hacia abajo recorre toda la viga AD. La viga
es de características uniformes E,I. Emplear el teorema de Müller-Breslau y el método de la viga
conjugada.
1
A B C D
L L L
Figura P10.1
10.11.2 La viga de la figura P10.2 es de propiedades uniformes y sobre ella se mueve una carga unitaria
vertical y hacia abajo. Calcular las líneas de influencia del momento flector en el apoyo B, y en
el punto medio de BC. Emplear el teorema de Müller-Breslau, y el método de la viga conjugada.
z
1
A B C D
L L L
Figura P10.2
450
Líneas de influencia
de inercia en la clave. Despreciar la energía debida al esfuerzo axial. Hacer uso de los
coeficientes de flexibilidad deducidos para el arco en el ejercicio 7.17.5.
10.11.4 Hallar la línea de influencia del momento flector en el apoyo A, cuando una carga unitaria móvil
recorre el tramo BC en la estructura de la figura P10.3
Propiedades de todas las barras: E=2.1 106 kg/cm2, I=104 cm4, A=20 cm2.
D E
5m
K=200 kg/cm
A
B C
z 1
5m 5m
Figura P10.3
10.11.5 Sobre la estructura de la figura P10.4 se desplaza un tren compuesto por dos cargas unitarias
separadas 1 m, que recorre la trayectoria AD. Se desea calcular la línea de influencia del
momento flector a la derecha del nudo B. Emplear el principio de Müller-Breslau y el método
de rigidez. Despreciar la deformación axial de las barras.
Datos para todas las barras: I = 2000 cm4, E = 2. 106 kg/cm2.
1m
z
A B 1 C D
6m
6m 12 m 6m
Figura P10.4
10.11.6 Sobre la estructura de la figura P10.5 se mueve una carga de 50 Tn. Se desea calcular el valor
máximo del esfuerzo axial soportado por el elemento BE, y cuál es el punto en el que se halla
la carga móvil cuando se produce dicho esfuerzo máximo. Además, se considera que la barra
ABCD tiene un peso propio de 200 kg/m.
Datos para todas las barras: E=2 106 kg/cm2, I=104 cm4, A=10 cm2.
200 kg/m
A B D
C
50 Tn
4m
Z
E F
4m 8m 4m
Figura P10.5
451
Líneas de influencia
10.11.7 Sobre la estructura de la figura P10.6 se mueven dos ruedas separadas 1 m, que transmiten
conjuntamente una fuerza unitaria. Calcular la línea de influencia del esfuerzo axial de la barra
BD cuando la carga móvil recorre la trayectoria AC. Dividir el problema por simetría y
antisimetría y calcular las deformaciones necesarias empleando el método de rigidez.
Características de las barras: E=2.1 106 kg/cm2, I=10000 cm4, A=10 cm2.
z
1
A B C
I
1m 6m
12 m 12 m
Figura P10.6
10.11.8 Calcular la línea de influencia del momento en el muelle C en la estructura de la figura P10.7,
cuando dos fuerzas unitarias simétricas recorren los vanos AB y ED. El muelle C tiene un
esfuerzo de pretensión de 10 m Tn como se indica en la figura y su rigidez es de 108 cm kg/rad.
Todas las barras tienen flexibilidad axial nula. La zona curva tiene forma parabólica y su rigidez
a flexión viene dada por la ecuación EI = 2 1010 sec(α) (kg cm2), siendo α el ángulo que forma
la recta tangente a la curva con la horizontal. Las barras AB y DE tienen E I = 4 1010 kg cm 2.
Pretensión en C
C
6m
10 m Tn
B D
1 1
10 m
z z
A E
20 m
Figura P10.7
10.11.9 En la estructura de la figura P10.8 actúa una carga móvil de 1 Tn, que recorre las vigas ABCD,
manteniéndose siempre vertical y hacia arriba. Además, actúa la carga distribuida de 2 Tn/m
sobre AE. Calcular las líneas de influencia del momento flector ME en el apoyo E y del momento
flector MBA, en el extremo B de la barra AB, empleando el método de Müller-Breslau. Todas las
barras tienen: E=2 106 kg/cm2, I=10000 cm4. Su área es infinita, salvo la BC que tiene un área
de 10 cm2. El muelle situado en el nudo C tiene una rigidez de 500 mTn/rad.
2m
1
B C D
2m
E
F G
2 Tn/m 2m 2m 2m
Figura P10.8
452
Líneas de influencia
10.11.10 Calcular las líneas de influencia de los esfuerzos en las barras FG y GH en la celosía de la figura
P10.9, cuando una carga unidad recorre el cordón superior AE. Todas las barras tienen E= 2 106
kg/cm2, A=20 cm2.
1
A B C D E
4m
F G H
4x4m
Figura P10.9
10.11.11 La estructura de la figura P10.10 representa un elemento ABC usado como guía en un sistema
de transporte, que se modeliza mediante una viga continua de 2 vanos, empotrada en A y C.
Simultáneamente hay dos piezas sobre la guía, una de ida, de 2 Tn, y otra de vuelta, de 1 Tn,
cuyo movimiento sobre la guía se consigue mediante un sistema de poleas, y está sincronizado,
quedando definido por un sólo parámetro z. El apoyo B se encuentra 2 cm por debajo de su
posición correcta, debido a un error de fabricación. Calcular el valor máximo del momento
flector en el punto B.
Datos: I= 2000 cm4, A= 10 cm2, E= 2 106 kg/cm2.
z z
A B C
2 Tn 1 Tn
∆=2cm
4m 4m
Figura P10.10
10.11.12 En la celosía de la figura P10.11, calcular las líneas de influencia de los esfuerzos en las barras a
y b, cuando una carga unidad recorre el cordón inferior. Todas las barras son del mismo
material, con E= 2 106 kg/cm2, A=10 cm2.
a 4m
b
1 4m
Figura P10.11
453
11
Vigas en fundación elástica
11.1 INTRODUCCIÓN
En el análisis convencional de vigas se supone que la viga está unida a la sustentación en una
serie de puntos de apoyo discretos, y que todo el tramo de viga situado entre los apoyos puede
deformarse libremente en dirección lateral, sin sufrir interacción exterior alguna, estando
sometido únicamente a las cargas exteriores, que son de magnitud conocida.
Existe sin embargo otra situación distinta, en la que la viga está apoyada en toda su longitud en
algún medio material deformable que interacciona con ella, ejerciendo una fuerza de reacción
lateral sobre la viga y oponiéndose en cierta medida a su deformación lateral (figura 11.1). En
consecuencia, la deformación y las solicitaciones en la viga son diferentes de las que habría si
estuviese libre lateralmente.
A esta forma de trabajo en que la viga está en contacto con un medio material deformable se le
llama viga sobre fundación elástica. Ya este nombre indica que para el medio material en que se
apoya la viga se supone un comportamiento elástico, es decir que una vez eliminadas las cargas
el medio de apoyo recupera su estado de deformación inicial nula. Esto es suficientemente
aproximado para las aplicaciones prácticas en ingeniería, aunque hay otros modelos de
comportamiento de la fundación más complejos.
Los primeros estudios sobre vigas en fundación elástica son debidos a Winkler (1875), quien
consideró la viga como continua de infinitos vanos sobre apoyos rígidos y a Zimmermann (1906)
quien estudió la viga como continua sobre apoyos flexibles discretos. Fue Timoshenko (1915)
quien desarrolló una teoría exacta para el comportamiento de la fundación y la aplicó al estudio
de las vías de ferrocarril. Las principales aplicaciones de las vigas en fundación elástica, además
de la ya mencionada de vías de ferrocarril, son el estudio de cimentaciones, tuberías enterradas,
etc., y en general todos los elementos en contacto con el terreno. De ahí que la fundación
elástica genérica sea en casi todas las aplicaciones prácticas un terreno flexible.
454
Vigas en fundación elástica
Modelo lineal
En este modelo se supone que el terreno tiene un comportamiento lineal: la deformación
vertical 𝑣𝑣 que se produce en el terreno es proporcional a la presión 𝑝𝑝 ejercida sobre él (figura
11.2). Se denomina coeficiente de balasto del terreno Kt a la constante de proporcionalidad
entre la presión aplicada y la deformación:
p
Kt (11.1)
v
El coeficiente de balasto del terreno representa por lo tanto la presión que hay que aplicar sobre
el terreno para imponerle una deformación de valor unidad. Sus unidades son F/L3.
tan(α)=Kt
p=Kt v v
Los valores de Kt dependen fuertemente de la naturaleza del terreno. La tabla 11.1 contiene
algunos valores típicos.
Terreno 𝐾𝐾𝑡𝑡 (kg/cm3)
Arcilla arenosa húmeda 2a3
Arcilla arenosa seca 6a8
Grava arenosa fina 8 a 10
Grava arenosa gruesa 15 a 20
Tabla 11.1 Coeficientes de balasto típicos para distintos terrenos.
455
Vigas en fundación elástica
Una fórmula muy habitual para placas rectangulares es la propuesta por Dimitrov (1955):
Es
Kt (11.2)
b(1 2 )
a/b 1 2 3 5 10 20 30 50
Modelos no lineales
En estos modelos la relación entre la presión en el terreno y la deformación se establece a través
de dos parámetros, en la forma:
d 2v
p Kt v K1 (11.3)
dx 2
Existen varios planteamientos basados en esta suposición, y que sólo se diferencian en el sentido
físico que se da al segundo parámetro K1 . En todo caso la complejidad de determinar este
segundo parámetro limita la aplicabilidad práctica de estos modelos a casos muy concretos, y
no se abordarán aquí.
K bKt (11.4)
siendo b la anchura de la viga en contacto con el suelo. Las unidades de K son F/L2.
456
Vigas en fundación elástica
Y q
M V M
v
X
d 2v
y (11.5)
dx 2
La expresión del momento flector es:
d 2v d 2v
M ydA E ydA Ey 2 bdx E y 2bdx (11.6)
dx 2 dx 2
d 2v
M EI (11.7)
dx 2
La relación entre la curvatura y el momento flector es por lo tanto la misma que para las vigas
no en fundación elástica.
El equilibrio de momentos de un elemento diferencial de la viga (figura 11.4) respecto a su
centro es:
dx dx
V (V dV ) (M dM ) M (11.8)
2 2
Eliminando diferenciales de segundo orden y reordenando queda:
dM d 3v
V → V EI (11.9)
dx dx 3
Es decir que las relaciones entre el momento flector M , el esfuerzo cortante V y la deformación
v son las mismas que en las vigas convencionales.
q dx
K v dx
V+dV
M
v M+dM
V dx
457
Vigas en fundación elástica
d 4v
EI Kv q 0 (11.11)
dx 4
Esta ecuación es diferente de la correspondiente a las vigas convencionales, en el sentido de
que incluye un nuevo término K v , que corresponde a la fuerza de reacción vertical que ejerce
el terreno sobre la viga, por efecto de su comportamiento elástico. La ecuación es lineal en las
cargas, por lo que el efecto de las distintas fuerzas exteriores puede sumarse.
v eax (11.12)
K 1/4 1/4
a 1 (11.14)
EI
Las raíces 1/4 de -1 son cuatro números complejos de módulo 1 y ángulos 45º, 135º, 225º y 315º.
Por lo tanto, se puede poner 𝑎𝑎 en la forma:
a 1 i (11.15)
K 1/4
(11.16)
4EI
v Aei a x i (11.17)
i 1,4
458
Vigas en fundación elástica
trigonométricas se obtiene:
Esta expresión es válida en todos los tramos donde no hay cargas aplicadas. Las cuatro
constantes 𝐶𝐶𝑖𝑖 se determinan en cada caso según las condiciones de contorno.
P
x
Para que el primer sumando de la solución general sea nulo en el infinito se tiene que
cumplir que 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0. El segundo sumando tiende a cero en el infinito.
• Por simetría, el giro en el origen es nulo.
dv
x 0 0 (11.19)
dx
La derivada de la deformada, considerando que 𝐶𝐶1 y 𝐶𝐶2 son nulas, es:
dv
e x ((C 3 C 4 ) cos x (C 3 C 4 ) sin x ) (11.20)
dx
Para que esta expresión sea nula en x=0 tiene que ser nulo el coeficiente de cos 𝛽𝛽𝛽𝛽, es decir
que debe ser: C 3 C 4 0 .
P d 3v P
V (x 0) EI (11.21)
2 dx
3 2
x 0
459
Vigas en fundación elástica
P
EI 4C 3 3e x cos x (11.22)
x 0 2
de donde se obtiene el valor de la constante 𝐶𝐶3 :
P P
C3 (11.23)
8EI 3 2K
P
v F (x ) (11.24)
2K 1
donde se ha definido una función auxiliar:
La figura 11.6 muestra la representación gráfica de esta deformada, en la que se observa que es
oscilante, con amplitud decreciente y tiende con rapidez a cero. El valor máximo se produce bajo
la fuerza, y vale P / 2K .
Pβ/2K
Figura 11.6 Deformada de una viga infinita en fundación elástica con carga puntual.
Además, se comprueba que la viga se levanta en una serie de tramos, separándose del suelo. El
primer punto en el que esto ocurre tiene una coordenada 𝑥𝑥𝑠𝑠 = 3𝜋𝜋/4𝛽𝛽 (nótese que este valor no
depende de la carga aplicada P). Por lo tanto, la solución hallada sólo es válida si, como se ha
supuesto, el terreno tiene un comportamiento bidireccional. Si esto no ocurre la solución hallada
no es válida y el problema es no lineal, pues hay que utilizar la ecuación diferencial anterior para
la parte de viga en contacto con el terreno, o la clásica de las vigas, en las zonas donde haya
separación. El problema es muy complicado y se ha comprobado que el error que se comete es
pequeño, por lo que se suele admitir la solución que se ha hallado como buena, incluso en el
caso de vigas sin respuesta bidireccional. Para los valores habituales de 𝛽𝛽, el error que se
produce en la flecha es el 4% de la flecha máxima, que puede despreciarse a efectos prácticos.
La pendiente de la deformada de la viga es:
dv P2
F (x ) (11.26)
dx K 2
donde la función auxiliar 𝐹𝐹2 es:
1 dF1
F2 (x ) e x sin x (11.27)
2 dx
460
Vigas en fundación elástica
d 2v P
M EI F (x ) (11.28)
dx 2 4 3
d 3v P
V EI F (x ) (11.30)
dx 3 2 4
M
P/4β
V
P/2
-P/2
Figura 11.7 Momento flector y esfuerzo cortante en una viga infinita con carga puntual.
L
P P
x
Figura 11.8 Viga infinita en fundación elástica con dos cargas puntuales.
El valor de la flecha bajo las cargas A o B es (figura 11.9):
P
vA vB F1(0) F1(L) (11.32)
2K
461
Vigas en fundación elástica
P
vC F1(L / 2) F1(L / 2) (11.33)
2K
A C B
v
vA vB
Figura 11.9 Deformada de una viga infinita con dos cargas puntuales.
Para evitar que la viga se levante entre las dos cargas, se debe garantizar que la distancia L sea
inferior al doble del valor 3 / 4 , que es donde se produce la deformación hacia arriba, luego:
L 6 / 4 4.71 (11.34)
Por lo tanto, para valores de L comprendidos entre 2 y 4.71 se garantiza que no se produce
un pico de flecha en el punto medio entre las cargas, ni se levanta la viga en dicho punto.
M0
x
Para satisfacer esta condición se tiene que cumplir que 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0, a fin de que el primer
sumando de la solución general sea nulo en el infinito.
• Por antisimetría, la flecha en el origen es nula v(x 0) 0 . Se obtiene 𝐶𝐶3 = 0.
• El equilibrio de momentos en el origen indica que el momento flector vale 𝑀𝑀0 /2, por lo
tanto:
462
Vigas en fundación elástica
d 2v M
M x 0 EI 0 (11.35)
dx 2 2
x 0
M0
EI 2C 4 2e x cos x (11.36)
x 0 2
de donde se obtiene el valor de la constante 𝐶𝐶4 :
M 0 M 0 2
C4 (11.37)
4EI 2 K
Se indican a continuación las magnitudes que definen la situación de la viga, empleando las
funciones auxiliares definidas en 11.5.1. Se representan gráficamente en la figura 11.11.
M 0 2 dv M 0 3
v F2 (x ) F3 (x ) (11.38)
K dx K
M0 M 0
M F4 (x ) V F1(x ) (11.39)
2 2
π/4β
M0β2
0.322
K
M
M0/2
-M0/2
V
M 0β/2
Figura 11.11 Deformada, momento y cortante en una viga infinita con momento puntual.
463
Vigas en fundación elástica
q
vi x x vd
q
vp (11.40)
K
En x la viga debe tener una deformación vertical dada, finita, y de valor estacionario. Para
que esto sea así, debe ocurrir que en la solución de la ecuación homogénea todos los
coeficientes de los términos e x deben ser nulos, pues en caso contrario dichos términos se
harían infinitos en x . Por lo tanto, se debe cumplir que 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0.
La solución en el tramo cargado de la derecha es, por lo tanto:
q
vd e x A cos x B sin x (11.41)
K
En el tramo sin carga la solución es la obtenida para la ecuación homogénea (ecuación (11.18)).
En este tramo se utiliza una coordenada x dirigida hacia la izquierda.
Se debe cumplir también que en el extremo de la izquierda la flecha debe ser nula: en x
debe ser v 0 , por lo que 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0. Por lo tanto, la solución para el tramo sin carga de la
izquierda es:
q
vi (x 0) vd (x 0) C A (11.43)
K
• Coincidencia de giros (figura 11.13):
dvi dv
d C D A B (11.44)
dx dx
x 0
x 0
Vi Vd
x θi θd x
464
Vigas en fundación elástica
• Equilibrio de momentos:
M i (x 0) Md (x 0) (11.45)
• Equilibrio de cortantes:
Vd Vi 0 (11.47)
d 3v d 3v
EI i
EI d
0 C D AB 0 (11.48)
dx 3 dx 3
x 0 x 0
q q
A B 0 C D 0 (11.49)
2K 2K
La deformada de la viga es:
q q F (x )
vi F (x ) vd 1 4 (11.50)
2K 4 K 2
En la parte descargada la viga tiene una deformación 𝑣𝑣𝑖𝑖 oscilante y de amplitud decreciente,
como se ve en la figura 11.14. En la parte cargada la deformación 𝑣𝑣𝑑𝑑 es también oscilante y de
amplitud decreciente, oscilando alrededor del valor q/K, que es el valor en el infinito.
v
q
x x
q/2K
q/K
q q
Mi F2 (x ) Md F2 (x ) (11.51)
2
4 4 2
q q
Vi F (x ) Vd F (x ) (11.52)
4 3 4 3
465
Vigas en fundación elástica
q q
M max F2 ( / 4) 0.0806 (11.53)
4 2 2
−π/4
βx=π/4
V
q/4β
-q/4β
Figura 11.15 Momento flector y esfuerzo cortante en la viga infinita con carga uniforme.
q q 0 sin(2x / ) (11.54)
Al igual que en los casos anteriores, para que la deformación en x sea finita, deben ser
cero los dos coeficientes 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0.
La carga es periódica e infinita y la viga también es infinita: por simetría debe ocurrir que la
deformación de la viga debe ser también periódica y además del mismo periodo que la carga.
Sin embargo, los coeficientes de 𝐶𝐶3 y 𝐶𝐶4 son ondas amortiguadas por el término e x , que nunca
pueden ser periódicas. Por lo tanto, para que la solución total sea periódica ambas constantes
𝐶𝐶3 y 𝐶𝐶4 deben ser asimismo nulas. La solución general es por lo tanto toda ella nula en este caso.
La solución particular de la ecuación completa es del tipo:
v p A sin(2x / ) (11.55)
Sustituyendo esta solución particular en la ecuación diferencial (11.11), y considerando que las
cuatro constantes de integración 𝐶𝐶𝑖𝑖 son nulas, se obtiene una ecuación que permite determinar
el coeficiente A, cuyo valor es:
q0 1
A (11.56)
K 4
1 2 /
La solución final es por lo tanto únicamente la solución particular:
v A sin(2x / ) (11.57)
466
Vigas en fundación elástica
Estos resultados indican que, para una misma amplitud de la carga, la flecha de la viga es mayor
a medida que aumenta la longitud de onda λ de la carga. En particular si la longitud de onda es
mayor que 4 / la flecha es prácticamente la máxima posible.
λ<<4π/β
q v
q0 A 0
λ>>4π/β v A q0/K
q
q0
Figura 11.16 Fuerzas aplicadas y deformadas de una viga infinita con cargas senoidales.
q q 0 cos(2x / ) (11.58)
La solución se obtiene de la misma forma que para la carga según la ley seno, y la deformada
resulta ser
v A cos(2x / ) (11.59)
467
Vigas en fundación elástica
Cada término de la serie es una carga seno o coseno, cuya solución ya se conoce. La deformada
de la viga tiene por lo tanto la expresión:
an 1 bn 1
An Bn (11.62)
K 4 K 4
1 n 2 /
1 n 2 /
El sumatorio anterior se extiende con n 0,1, 2,.. por lo que las frecuencias de los distintos
términos, que valen 2n / , van creciendo continuamente a medida que aumenta n. Del
análisis de la deformada para una carga seno se ha deducido que si la carga tiene una frecuencia
muy alta la deformada que aparece en la viga es muy pequeña. Por lo tanto, los términos más
altos del sumatorio, cuyas frecuencias son muy altas, tienen una colaboración muy pequeña a
la flecha total. Esto indica que basta con considerar solamente los primeros términos del
sumatorio, y que la convergencia de la serie está garantizada.
Ejemplo
λ/2 λ/2
q0
q0 2q 0 sin(2nx / )
p(x )
2
n 1,3,5,.. n
La flecha máxima es la suma de las flechas debidas a los distintos términos, que son:
q0 2q 0 1
vmax
2K
K
4
n 1,3,5,.. n 2
1
468
Vigas en fundación elástica
P
x
Figura 11.17 Viga semi infinita en fundación elástica con carga puntual.
Las condiciones de contorno son:
• No hay flecha en el infinito x v 0.
Se tiene que cumplir que 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0, para que el primer sumando sea nulo.
• No hay momento flector en el origen, luego la derivada segunda es nula en x=0.
d 2v
2e x (2C 4 cos x 2C 3 sin x ) (11.63)
dx 2
2 2C 4 0 C4 0 (11.64)
2P
Vx 0 2EI 3C 3 P C3 (11.66)
K
La deformada de la viga (figura 11.18) es:
dv 2P 2
F1(x ) (11.68)
dx K
El momento flector es:
P
M EIv II F (x ) (11.69)
2
El esfuerzo cortante es:
469
Vigas en fundación elástica
El momento flector máximo se produce donde V 0 , es decir donde F3 (x ) 0 , lo cual ocurre
para x / 4 0.785 . El valor del momento máximo es M (0.785) 0.322P / .
2Pβ/K
βx=π/4
0.322 P/β
Figura 11.18 Deformada, flector y cortante en la viga semi infinita con carga puntual.
M0
x
Figura 11.19 Viga semi infinita en fundación elástica con momento puntual.
Las condiciones de contorno son ahora:
• La flecha en el infinito es nula: v(x ) 0 , por lo que 𝐶𝐶1 = 𝐶𝐶2 = 0, para que el
primer sumando de la solución sea nulo.
• El momento flector en el origen es igual al momento exterior aplicado 𝑀𝑀0 , luego la
derivada segunda es:
d 2v
M EI EI 2e x (2C 4 cos x 2C 3 sin x ) (11.71)
2
dx
470
Vigas en fundación elástica
M 0
M x 0 EI 2 2C 4 M 0 C4 (11.72)
2 2EI
Vx 0 2EI 3 (C 3 C 4 ) 0 C 3 C 4 (11.74)
Las expresiones analíticas de la deformada y del giro de la viga son (figura 11.20):
2M 0 2 dv M 0 3
v F3 (x ) F4 (x ) (11.75)
K dx K
El momento flector es (figura 11.20):
M M 0F1(x ) (11.76)
V 2M 0 F2 (x ) (11.77)
El momento flector máximo se produce donde V 0 , es decir donde F2 (x ) 0 , lo cual ocurre
para x 0 . El valor del momento máximo es, lógicamente, M max M 0 .
M0
M
M0
0.64 M0β
βx=π/4
Figura 11.20 Deformada, flector y cortante en la viga semi infinita con momento puntual.
471
Vigas en fundación elástica
Ejemplo
La viga semi infinita de la figura está sometida a una carga puntual F situada a una distancia a de
su extremo. Su estudio se puede descomponer en suma de tres casos.
El caso 1 es una viga infinita, en la cual aparecen un momento flector MB y un esfuerzo cortante
VB en el punto B. En los casos 2 y 3 se aplican un momento y una fuerza iguales y de sentido
contrario a los anteriores, a fin de garantizar que en el caso real no haya ni flector ni cortante en
el punto extremo B.
a F
x
B A
(1) F
MB VB
x
B A
a
(2)
x+a x
M0=-MB
A
(3)
x+a x
P=VB
A
F F
v1 F ( x ) M1 F ( x )
2K 1 4 3
Empleando el |𝑥𝑥| ambas funciones son válidas también con 𝑥𝑥 < 0, por ser simétricas. Los
esfuerzos flector y cortante en el punto B son:
F F
M B1 F (a ) VB1 F (a )
4 3 2 4
Caso 2. El momento que se aplica en este caso es:
F
M 0 M B1 F (a )
4 3
La deformada y el momento en este caso 2 son:
2M 0 2 F
v2 F3 ((x a )) F (a ) F3 ((x a ))
K 2K 3
472
Vigas en fundación elástica
F
M 2 M 0 F1((x a )) F (a ) F1((x a ))
4 3
Caso 3. La fuerza aplicada en el extremo en este caso es:
F
P VB1 F (a )
2 4
La deformada y el momento en este caso 3 son:
2P F
v3 F4 ((x a )) F (a )F4 ((x a ))
K K 4
P F
M3 F2 ((x a )) F4 (a )F2 ((x a ))
2
La deformada real de la viga es la suma de la de los tres casos anteriores:
F
v v1 v 2 v 3 F ( x ) F3 (a )F3 (x a ) 2F4 (a )F4 (x a )
2K 1
La deformación bajo la carga aplicada es:
F
vA v(x 0) 1 F3 (a )F3 (a ) 2F4 (a )F4 (a )
K
La figura siguiente muestra la deformada para el caso 𝛽𝛽 = 0.0020 cm−1 y 𝑎𝑎 = 500 cm.
0,5 v x (F β /2K)
-0,5
Deformada
a= 500 cm
β= 0.0020 cm-1
-1
-1,5
F
M M1 M2 M 3 F ( x ) F3 (a )F1 (x a ) 2F4 (a )F2 (x a )
4 3
El momento flector bajo la carga aplicada es:
F
M A M (x 0) 1 F3 (a )F1 a 2F4 (a )F2 a
4
La figura siguiente muestra el diagrama de momento flector para el caso 𝛽𝛽 = 0.0020 cm−1 y
𝑎𝑎 = 500 cm.
473
Vigas en fundación elástica
1 M x (F/4β)
0,5
1500
-500 500 1000 2000 2500
a= 500 cm
β= 0.0020 cm-1
-0,5
Los momentos flectores y esfuerzos cortantes en los extremos de la viga (figura 11.21) son:
d 2v
M I EI 2EI 2D (11.79)
dx 2
x 0
d 2v
MJ EI 2EI 2 (Ass ' Bsc ' Ccs ' Dcc ') (11.80)
dx 2
x L
d 3v
PIY EI 2EI 3 (C B ) (11.81)
dx 3
x 0
d 3v
PJY EI 2EI 3 (A(sc ' cs ') B(ss ' cc ') C (ss ' cc ') D(sc ' cs ')) (11.82)
dx 3
x L
Figura 11.21 Esfuerzos y deformaciones en una viga en fundación elástica de longitud finita.
Resolviendo las cuatro ecuaciones anteriores se obtiene el valor de las cuatro constantes de
integración, en función de los esfuerzos en los extremos:
474
Vigas en fundación elástica
1
A
2EI H
3
(s '2 s 2 )M I 2ss ' MJ (sc s ' c ')PIY (sc ' cs ')PJY
1
B
2EI 3H
(sc s ' c ')M I (sc ' cs ')MJ s '2 PIY ss ' PJY
1
C
2EI H
(sc s ' c ')M I
3
(sc ' cs ')MJ s 2PIY ss ' PJY (11.84)
M I
D
2EI 2
dv
J (A(cs ' sc ') B(cc ' ss ') C (ss ' cc ') D(sc ' cs ')) (11.86)
dx
x L
IY vx 0 A (11.87)
A IY
1
B
H
s 2I ss ' J (sc s ' c ')IY (sc ' cs ')JY
1
C
H
s '2 I ss ' J (sc s ' c ')IY (sc ' cs ')JY (11.89)
1
D
H
(sc s ' c ')I (cs ' sc ')J (s '2 s 2 )IY 2ss ' JY
475
Vigas en fundación elástica
Sustituyendo los valores de estas cuatro constantes en las ecuaciones (11.79) a (11.82), se
obtienen cuatro ecuaciones que proporcionan los momentos y cortantes en los extremos de la
viga 𝑀𝑀𝐼𝐼 , 𝑀𝑀𝐽𝐽 , 𝑃𝑃𝐼𝐼𝐼𝐼 , 𝑃𝑃𝐽𝐽𝐽𝐽 , en función de las deformaciones en los mismos. Agrupándolas de forma
matricial se obtiene:
PIY 4(c ' s ' cs ) 3
2(s ' s ' ss ) 2 4(cs ' c ' s ) 3 4s ' s 2
IY
M I 2(c ' s ' cs ) 4ss ' 2 2(c ' s cs ') I
EI
(11.90)
s ' s ' ss
PJY 4(c ' s ' cs ) 3 2(s ' s ' ss ) 2 JY
MJ Simétrica 2(c ' s ' cs ) J
Esta ecuación representa el equilibrio del elemento viga en fundación elástica, y define su matriz
de rigidez. Esta matriz puede utilizarse en el método de rigidez para estudiar estructuras en las
que algunos de sus elementos están apoyados en una fundación elástica, considerándolos como
un elemento estructural más. Para ello basta con ensamblar la matriz de rigidez del elemento
en fundación elástica con las de los restantes elementos estructurales, siguiendo el método
explicado en el capítulo 8.
En la figura 11.22 se muestra una representación gráfica de la variación de los coeficientes más
importantes de la matriz de rigidez, en función del parámetro L . Para mayor sencillez se han
utilizado los siguientes parámetros:
EI EI EI EI EI
k11 a11 k13 a13 k14 a14 k22 a k24 a (11.91)
L 3
L 3
L 2 L 22 L 24
15
a13 a22
10
a14
5
a24
0
-5
-10
βL
-15
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
476
Vigas en fundación elástica
Para valores de L superiores a 5, los coeficientes de rigidez cruzada entre los dos nudos
extremos decrecen, y de hecho para valores de L superiores a 8 son muy pequeños. Esto indica
que a partir de estos valores de L la viga se comporta como una viga infinita.
Para valores de L intermedios entre 1 y 8, el comportamiento corresponde a una viga de
longitud finita en fundación elástica.
P
A
Figura 11.23 Viga de longitud finita en fundación elástica con carga puntual centrada.
La figura 11.24 muestra la mitad izquierda de la viga, con sus grados de libertad. El giro en el
punto central es nulo por simetría y la única carga exterior es la fuerza P/2 actuando en dicho
punto central.
δA
P/2 δ0
M θA
θ0=0
L/2 L/2
donde las constantes β, s, c, s' y c' deben calcularse para una longitud L/2. Esta ecuación permite
determinar las deformaciones de los extremos de la viga. Representando gráficamente la
relación A / O en función de L se obtiene la gráfica de la figura 11.25. En ella se distinguen
tres zonas diferentes:
477
Vigas en fundación elástica
1
δA
δ0 δA∼ δ0 δA→ 0
Rígida Flexible Infinita
0.5
βL
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
-0.5
I J
β
q
vp (11.93)
K
Por lo tanto, la deformación de la viga es:
v A cos x cosh x B cos x sinh x
q (11.94)
C sin x cosh x D sin x sinh x
K
478
Vigas en fundación elástica
Las deformaciones en los extremos de la viga se pueden calcular a partir de esta expresión, y, al
estar la viga empotrada en sus extremos, son todas ellas nulas:
dv
I0 (B C ) 0 (11.95)
dx
x 0
dv
J0 (A(cs ' sc ') B(cc ' ss ') C (ss ' cc ') D(sc ' cs ')) 0 (11.96)
dx
x L
q
0
IY vx 0 A 0 (11.97)
K
q
0
JY vx L Acc ' Bcs ' Csc' Dss ' 0 (11.98)
K
De estas cuatro ecuaciones se pueden obtener los valores de las cuatro constantes A, B, C, D,
que resultan ser:
q s ' s
M I0 MJ0 (11.100)
2 2 s ' s
0 0 q c ' c
PIY PJY (11.101)
s ' s
que son las fuerzas de fase 0 buscadas (figura 11.27).
0
PIY q 0
PJY
0
MI 0
MJ
479
Vigas en fundación elástica
v x (qL4/384EI)
0
β L= 6
β L=4
-0.5
β L= 1
-1
M x (qL2/12)
0.5
-0.5
β L= 1
-1
11.11.1 Una viga en fundación elástica, de longitud infinita, tiene la sección transversal
indicada en la figura 11.30. El material es hormigón con E = 200000 kg/cm2 y el
coeficiente de balasto del terreno es 10 kg/cm3. Está sometida a dos cargas puntuales
de 25 Tn cada una, separadas 7.5 m. Determinar los momentos flectores en la viga y
la tensión sobre el terreno.
25 Tn 25 Tn
1m
A C B
0.5 m
7.5 m
0.5 m 0.5 m 0.5 m
Figura 11.30 Viga infinita en fundación elástica con dos cargas puntuales.
Las propiedades de la sección de la viga son:
Distancia del centro de gravedad a la base: y 1.5 0.5 0.25 1 0.5 1.0 / A 0.55 m
480
Vigas en fundación elástica
1500 1/4
El coeficiente β es: 0.003 cm1
4 200000 226 105
La deformación en cualquier punto es la suma de las deformaciones debidas a las dos cargas.
Denominando x IJ a la coordenada del punto I respecto del J, la deformación en el punto A es:
P P
vA F ( x AA ) F ( x AB )
2K 1 2K 1
vB 0.0254 cm
El momento flector es asimismo la suma de los momentos debidos a las dos cargas. En el punto
A su valor es:
P P
MA F ( x AA ) F ( x AB )
4 3 4 3
25000 25000
MA F3 (0.003 0) F (0.003 750) 1.774 106 cm kg
4 0.003 4 0.003 3
25000 25000
MC F (0.003 375) F (0.003 375) 0.637 106 cm kg
4 0.003 3 4 0.003 3
481
Vigas en fundación elástica
C
A B
-6.37 mTn
11.11.2 Una viga en fundación elástica, de 10 m de luz, tiene la sección transversal indicada
en la figura 11.32. El material es hormigón con E= 250000 kg/cm2 y el coeficiente de
balasto del terreno es 10 kg/cm3. Está sometida a las cargas indicadas en la figura.
Determinar las deformaciones y los esfuerzos que se producen en los extremos y en
el centro de la viga.
2 Tn/m
8 Tn
6 Tn 10 Tn
2 mTn 4 mTn 0.8 m
1m
5m 5m
El coeficiente β es:
1000 1/4
0.0039 cm1
4 250000 4.26 106
La viga se modeliza mediante dos elementos en fundación elástica, de longitud 5 m cada uno
(figura 11.33) con lo que se generan 6 grados de libertad:
T
1 1 2 2 3 3
∆1 ∆2 ∆3
θ1 θ2 θ3
A B
5m 5m
482
Vigas en fundación elástica
Nótese que el valor de L indica que la viga se comporta claramente como una viga flexible (ver
figura 11.22). Las dos barras tienen la misma matriz de rigidez, que viene dada por la expresión
(11.90), y cuyo valor numérico se muestra a continuación, empleando como unidades cm y kg.
0.003 0.377 0.000 0.188
0.377 96.17 0.188 34.77
KA KB 108
0.000 0.188 0.003 0.377
0.188 34.77 0.377 96.17
La matriz de rigidez de toda la estructura se obtiene ensamblando las dos matrices anteriores
según los grados de libertad de cada elemento:
0.003 0.377 0.000 0.188 0. 0.
0.377 96.17 0.188 34.77 0. 0.
0.000 0.188 0.006 0. 0.000 0.188 8
K 10
0.188 34.77 0. 192.34 0.188 34.77
0. 0. 0.000 0.188 0.003 0.377
0. 0. 0.188 34.77 0.377 96.17
Las fuerzas de fase 0 debidas a la carga distribuida sobre la barra A se calculan mediante las
expresiones (11.100) y (11.101), para un valor de q=20 kg/cm.
q c ' c
P10A 4640 kg P20A 4640 kg
s ' s
q s ' s
M 10A 377630 cm kg M 20A 377630 cm kg
2 2 s ' s
Las fuerzas de fase 0 debidas a la carga sobre B son iguales a las de la barra A.
Ensamblando los dos vectores de fuerzas de fase 0 - con signo cambiado - y añadiendo las cargas
puntuales se obtiene el vector de fuerzas nodales equivalentes:
483
Vigas en fundación elástica
Los esfuerzos en los extremos de los elementos son la suma de las fases 0 y 1:
P A
4640
0.0694
6000
1
A
M1
377630
A
0.0002
200000
PA P0A KAA A K
P2
4640
0.0315
4440
377630
MA
2
0.0000
153610
P B
4640 0.0315
5560
2
B
M
2
377630
B
0.0000
153610
PB P0B KB B B K
P3
4640
0.0909
8000
M B
377630
0.0003
400000
3
La figura 11.34 muestra los esfuerzos en los extremos de los dos elementos.
20 kg/cm 20 kg/cm
2 105 1.54 105 4 105
I J
Con estos valores de los esfuerzos, las constantes de integración se pueden calcular mediante
las expresiones (11.84). Se obtiene:
El aspecto de esta deformada se representa en la figura 11.36 y varía mucho dependiendo del
valor de L . Para valores pequeños, inferiores a 1, la deformada es casi una línea recta, es decir
que la viga se mantiene rígida sobre un apoyo elástico muy flexible. Para valores de L
superiores a 1 la viga se deforma como se indica en la figura. En ambos casos la viga se puede
elevar del terreno, por lo que el modelo del terreno debe ser bidireccional.
484
Vigas en fundación elástica
P βL=1 βL=4
Figura 11.36 Deformada de la viga con carga en un extremo para distintos βL.
El diagrama de momentos flectores se obtiene derivando dos veces la deformada:
P
M
H
(s ' c ' sc) sin x sinh x s '2 sin x cosh x s 2 cos x sinh x
La figura 11.37 muestra el diagrama de momentos y la deformada, para un caso típico con
β=0.005 cm-1, L=800 cm ( L 4 ), y una carga P unitaria.
x=160 P=1
Mmax =-64 L=800
β=0.005
βL=4
βL=4
11.12 BIBLIOGRAFÍA
1. Den Hartog, J. P., Advanced Strength of Materials, McGraw-Hill, New York, 1952.
2. Dimitrov D., Der Balken und die Platte als Gründungskörper, Tesis Doctoral, Universidad
de Karlsruhe, 1955.
3. Eisenberger, M., Yankelevsky, D. Z., Exact Stiffness Matrix for Beams on Elastic Foundation,
Computers and Structures, Vol. 21, nº 6, pp. 1355-1359, 1985.
4. Hahn, J., Vigas continuas, pórticos, placas y vigas flotantes sobre terreno elástico, Editorial
G. Gili, Barcelona, 1982.
5. Timoshenko, S. P., Mem. Inst., Engrs. Ways of Communications, San Petersburgo, 1915.
6. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
7. Winkler, E., Vorträge über Eisenbahnbau, 3ª ed., Praga, 1875.
485
Vigas en fundación elástica
11.13 PROBLEMAS
11.13.1 Determinar las fuerzas y momentos de empotramiento perfecto de una viga empotrada en
ambos extremos, apoyada en una fundación elástica de coeficiente de balasto K, y sometida a
una carga distribuida triangular de valor nulo en el nudo de la izquierda y valor q en el nudo de
la derecha (figura P11.1).
11.13.2 Calcular las deformaciones en los extremos de una viga libre en ambos extremos, apoyada en
una fundación elástica de coeficiente de balasto K, y sometida a una carga distribuida triangular
de valor nulo en el extremo de la izquierda y valor q en el de la derecha (Figura P11.2). Utilizar
el método de rigidez y los resultados del problema anterior.
q q
L L
11.13.3 Utilizar el método de rigidez para calcular las deformaciones y el momento flector en la viga de
la figura P11.3, que está parcialmente apoyada en una fundación elástica de coeficiente de
balasto Kt = 15 kg/cm3. La viga tiene sección rectangular con canto 60 cm y ancho 30 cm. El
material tiene E = 250000 kg/cm2.
10 Tn
5m 5m 5m
Figura P11.3
11.13.4 La figura P11.4 representa una viga semi infinita sometida a un momento exterior de valor 10
m Tn aplicado a una distancia de 3 m de su extremo. Calcular la deformación vertical y el giro
en el extremo de la viga, así como el momento flector y el esfuerzo cortante en el punto de
aplicación del momento. El coeficiente de balasto de la viga es 800 kg/cm2 y su rigidez a flexión
EI = 8 1011 kg cm2.
10 mTn
3m
Figura P11.4
11.13.5 La figura P11.5 representa un emparrillado plano formado por una viga principal AB de 20 m
de luz, que está apoyada en una familia de vigas secundarias de 5 m de luz, separadas 40 cm
entre sí. Tanto la viga principal como las secundarias están simplemente apoyadas en sus
extremos. La viga principal es un perfil IPE 300 y las secundarias son IPE 80. El material es acero
con E = 2 106 kg/cm2.
Considerar la viga principal como apoyada en una fundación elástica formada por las vigas
secundarias. En este supuesto, calcular la deformación que se produce bajo la carga y el
momento flector máximo que aparecen tanto en la viga principal como en la viga secundaria
que soporte mayor carga.
486
Vigas en fundación elástica
10 Tn
IPE 300
A B
40 cm IPE 80
20 m
5m
Figura P11.5
11.13.6 Un cajón hueco flexible, cerrado en sus extremos, de longitud L, se halla flotando en la
superficie de un fluido de peso específico γ (figura P11.6). El cajón está construido de un
material con módulo de elasticidad E, tiene sección cuadrada de lado b, momento de inercia I
y su peso es despreciable. Determinar cuánto se hunde el cajón en el fluido cuando en uno de
sus extremos se aplica una fuerza vertical y hacia abajo de valor P.
L
bxb
Figura P11.6
11.13.7 Resolver el problema 11.13.6 suponiendo que el cajón tiene un peso por unidad de longitud de
valor q.
487
12
Condensación de ecuaciones
y análisis por subestructuras
donde D son los grados de libertad cuyo valor se desconoce (aquellos donde no se ha aplicado
ninguna condición de contorno) y FDext es el vector de fuerzas aplicadas sobre dichos grados de
libertad, que contiene los términos correspondientes a todas las cargas presentes: fuerzas
puntuales en los nudos, fuerzas nodales equivalentes a las cargas sobre los elementos, cargas
térmicas, fuerzas de pretensión, deformaciones conocidas…
En lugar de resolver el sistema de ecuaciones completo, se desea eliminar de él algunos de los
grados de libertad, y dejar el sistema reducido a uno más pequeño, que contenga sólo a un
subconjunto de los grados de libertad iniciales. En principio no se fija el criterio seguido para
determinar qué grados de libertad se eliminan y cuáles no. Esto se hará en cada aplicación
particular de esta técnica.
Para ello, el conjunto inicial de grados de libertad se divide en dos grupos:
E K 1 1
EE FE KEE KEB B (12.3)
488
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
FB* FB KBE K 1
EE FE (12.7)
Una vez conocidos los grados de libertad conservados B , los desplazamientos eliminados E
se obtienen por medio de la ecuación (12.3).
El tamaño de la ecuación final condensada (12.5) puede ser mucho menor que el de la ecuación
inicial, por lo que su resolución es menos costosa. Aparentemente este método permite resolver
el problema con un esfuerzo menor. Sin embargo, esto no es así, ya que para aplicar la ecuación
condensada, hay que evaluar previamente la matriz de rigidez (12.6) y el vector de fuerzas (12.7)
condensados, y ello conlleva un gran esfuerzo de cálculo si su tamaño es grande.
La tabla 12.1 muestra el orden de magnitud del número de operaciones necesario para resolver
la ecuación de equilibrio original con y sin condensación. En ella n es el número de ecuaciones
del sistema original, nE es el número de grados de libertad eliminados y nB el número de grados
de libertad retenidos.
489
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
A B "AB"
3 2 1 2
1
L1 L2 L1+L2
Se parte de las matrices de rigidez de los elementos A y B, que se ensamblan según los 9 grados
de libertad del conjunto. El esquema de la matriz de rigidez conjunta es:
KA 0 A
K13
11
K 0 KB22 B
K23
A B
K31 KB32 A
K33 K33
A continuación, se eliminan todos los grados de libertad interiores a los elementos (nudo 3), y
se retienen sólo los grados de libertad de los nudos frontera 1 y 2. Por lo tanto:
E 3 B 1
2
La matriz de rigidez condensada a los nudos 1 y 2 es la matriz de rigidez del elemento combinado
AB, cuyo tamaño es 6x6. Se calcula mediante la expresión:
KA 0 K13
A
1
K*BB 11 B
B KA33 KB33 KA31 KB32
0 K22 K23
KA KA f KA A
K13 f33 KB32
K*BB 11 B 13 33A 31 B
K23 f33 K31 KB22 B
K23 f33 K32
1
siendo: f33 KA33 KB33
A partir de este momento puede emplearse la matriz de rigidez del elemento combinado AB
como si se tratase de un nuevo elemento estructural.
490
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
P P0 KL (12.8)
Fuerzas P
0
Fuerzas KLδ δJ
0
q PJ
0 δI
PI
Figura 12.1 Fuerzas de fases 0 y 1 en un elemento estructural.
A partir de esta ecuación se desea obtener la ecuación de equilibrio de otro elemento, en el que
se hayan eliminado algunos grados de libertad. Esta eliminación se efectúa a base de imponer
la condición de que las fuerzas correspondientes a los grados de libertad eliminados son nulas,
por ejemplo, debido a la presencia de una articulación o de una deslizadera.
Los grados de libertad del elemento original se separan en dos grupos:
• E : Grados de libertad que se eliminan, en los que las fuerzas son nulas. Normalmente
serán unos pocos, y de ordinario sólo uno.
491
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
E K 1 0 1
EE PE KEE KEB B (12.11)
Esta es la ecuación de equilibrio del elemento modificado, que involucra sólo a los grados de
libertad y fuerzas mantenidos (B). De forma compacta se puede escribir:
PB PB0* KBB
*
B (12.13)
siendo:
• K*BB la matriz de rigidez del nuevo elemento modificado, referida a su sistema local, y
correspondiendo sólo a los grados de libertad mantenidos:
Puede comprobarse que esta técnica es la que se empleó en el capítulo 7 para obtener las
propiedades de rigidez de los elementos planos con articulaciones, pero allí de una forma menos
general, y ahora con toda generalidad.
492
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
• FE : Fuerzas nodales equivalentes a las acciones exteriores de todo tipo, aplicadas sobre
los nudos interiores.
• FB : Fuerzas nodales equivalentes a las acciones exteriores de todo tipo, aplicadas sobre
los nudos frontera.
• RB : Fuerzas que se efectúan sobre esta subestructura por las restantes subestructuras
a las que está unida. Son las llamadas fuerzas de conexión, y son desconocidas en
principio. También pueden considerarse como las reacciones de apoyo de esta
subestructura en el resto de la estructura.
E K 1 1
EE FE KEE KEB B (12.17)
493
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
FB* FB KBE K 1
EE FE (12.20)
La matriz de la subestructura K*BB es de mucho menor tamaño que la inicial, ya que éste es sólo
el número de grados de libertad de las fronteras 𝑛𝑛𝐵𝐵 , frente al número de grados de libertad total
(𝑛𝑛𝐸𝐸 + 𝑛𝑛𝐵𝐵 ). Sin embargo, la matriz de la subestructura es en general llena, mientras que la matriz
inicial tiene estructura dispersa o de banda. Además, el esfuerzo de cálculo para hallarla, según
(12.19), puede ser considerable pues es necesario invertir una matriz de tamaño 𝑛𝑛𝐸𝐸 .
En el vector de cargas de la subestructura FB* se observa que las cargas que actúan sobre las
fronteras FB se suman directamente a él, mientras que las cargas actuantes sobre los nudos
interiores FE , se suman mediante una proyección a través de la matriz KBE KEE1 .
Ejemplo
En la subestructura de la figura, los nudos 1 2 y 3 definen sus fronteras, y los nudos 4 a 12 son
sus nudos interiores. Cada nudo tiene 3 grados de libertad.
494
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
10 11 12
7 8 9
K*BB∆B=F*B+RB
4 5 6
1 2 ∆B 3
1 2 3
Sus matrices de rigidez tienen la distribución que se muestra en la figura siguiente (todas las
celdillas son de tamaño 3 x 3):
Matriz de rigidez original K Matriz de rigidez condensada KBB
*
Tamaño 36x36
Semi ancho de banda=12 Tamaño 9x9
1
1
2
2
3
4 3
5
6
7
8
9
10
11
12
Para cada una de las subestructuras en que se ha dividido la estructura total, se tiene una
ecuación de equilibrio como la (12.21) deducida anteriormente:
*i
KBB iB FB*i RiB (12.22)
iB Bi U (12.23)
495
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
La matriz Bi tiene tantas filas como grados de libertad tiene la subestructura i-sima (los
correspondientes a los nB nudos) y tantas columnas como grados de libertad hay en la unión
entre las subestructuras ( nU ). Cada fila de esta matriz define la posición de un término de iB
en el vector total U , es decir que contiene un 1 en la posición del grado de libertad en U y
un 0 en todas las demás posiciones. Estas matrices son similares a las empleadas en el capítulo
8 para el ensamblaje de los elementos estructurales en la matriz de rigidez de la estructura.
Se puede poner una ecuación similar para la relación entre las fuerzas de conexión RiB actuantes
sobre la estructura i-sima:
donde RUi es la contribución de la subestructura i a las fuerzas totales efectuadas por las
subestructuras sobre los nudos de unión.
Si sobre la subestructura i las fuerzas de conexión son RiB , sobre sus nudos de conexión con las
restantes son RiB . Por lo tanto, la ecuación de equilibrio de todos los nudos de unión entre
todas las subestructuras es:
donde FUext son las fuerzas exteriores que están aplicadas directamente sobre los nudos de la
unión. La mayor parte de las veces estas fuerzas son nulas, pues las fuerzas se sitúan
normalmente sobre los nudos de las subestructuras, pero por generalidad se mantiene este
término.
que es la ecuación de equilibrio de todos los nudos de unión. Sustituyendo el valor de las fuerzas
de conexión dado por la ecuación (12.22), se obtiene:
BTi KEE
*i
iB FB*i FUext (12.27)
i
KUU U FU (12.29)
Esta es la ecuación de equilibrio final de todos los nudos de unión entre todas las subestructuras,
es decir de todos los nudos frontera. Los distintos términos que en ella aparecen son:
• Matriz de rigidez del conjunto de todas las subestructuras ensambladas KUU , expresada en
los nudos de unión entre ellas:
496
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
Para obtener esta matriz se parte de las matrices de rigidez condensadas de todas las
subestructuras, se expanden a los grados de libertad de los nudos de unión (pre y post
multiplicándolas por Bi ), y a continuación se suman todas ellas. En realidad, esta operación se
efectúa ensamblando la matriz de cada subestructura en la matriz total KUU , término a término,
en un proceso de ensamblaje similar al empleado para formar la matriz de rigidez de la
subestructura a partir de las matrices de las barras que la forman. De hecho, obsérvese el
paralelismo entre el desarrollo efectuado aquí y el del apartado 8.3.
Este vector de cargas tiene dos términos. El primero representa las fuerzas actuantes sobre la
subestructura i-sima, proyectado a sus fronteras FB*i y ensamblado en el vector total de fuerzas.
El segundo término FUext corresponde a las fuerzas exteriores que se aplican directamente sobre
los nudos de unión, y que no hayan sido tenidas en cuenta en las subestructuras.
La resolución del sistema (12.29) permite calcular las deformaciones de los nudos de unión. Este
sistema final de ecuaciones es mucho menor que el de toda la estructura en su conjunto, pues
contiene como incógnitas únicamente a las deformaciones de los nudos frontera, cuyo número
es pequeño si las fronteras están bien elegidas.
Ejemplo. La figura muestra tres subestructuras A, B y C de una estructura plana, que se conectan
entre sí mediante 6 nudos de unión. Cada una de ellas tiene una numeración independiente de
las demás, la cual establece el orden de los grados de libertad en su matriz de rigidez.
7 8 9 7 8 9
A 4 5 6 B 4 5 6
1 2 3 1 2 3
6 5 4 3 2 1
7 8 9 10 11 12
C 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24
Los nudos de unión se indican mediante los cuadros blancos en la figura siguiente. Nótese que
se ha empleado otra numeración distinta para los nudos de unión, que es la que establece el
orden de los grados de libertad en las ecuaciones del conjunto ensamblado (matriz KUU ). Por
lo tanto, es necesario establecer una correspondencia entre las numeraciones propias de las
subestructuras y las de los nudos frontera compartidos por ellas.
497
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
A B
1 2 3 1 2 3
4 5 1 2 3 6
6 5 4 3 2 1
C
498
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
iB Bi U (12.32)
E K 1 1
EE FE KEE KEB B (12.33)
499
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
Una de las grandes ventajas de esta técnica se manifiesta cuando la estructura total tiene una
organización modular, con zonas iguales, que se repiten varias veces. En este caso se puede
definir una subestructura que corresponde a la zona repetida, y calcular su matriz condensada
K*BB una sola vez. A continuación, esta matriz se ordena en la matriz KUU del conjunto tantas
500
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
12.5.1 Obtener la matriz de rigidez del elemento empotrado - articulado por condensación.
Se parte del elemento biempotrado y se elimina J , imponiendo la condición MJ 0 . Para
simplificar el desarrollo no se consideran los grados de libertad de deformación axial, por estar
desacoplados de la flexión (figura 12.2).
θI KL θJ θI *
KBB MJ=0
3 3 3
L3 L 2
L3
3 3 3
K*BB EI
L2 L L2
3 3 3
3
L L2 L3
501
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
12.5.2 Obtener una expresión general del vector de fuerzas nodales equivalentes de fase 0
para un elemento empotrado - articulado, partiendo del elemento biempotrado.
0 0
P IY PJY 0*
P 0IY* PJY
0 0
MI MJ M 0I*
Figura 12.3 Fuerzas de fase 0 del elemento empotrado – articulado a partir de la viga plana.
La expresión de las fuerzas buscadas viene dada por la ecuación (12.15):
Empleando la separación en grados de libertad del ejercicio 12.5.1, y sustituyendo los distintos
valores se obtiene:
12.5.3 Obtener una expresión general del vector de fuerzas nodales equivalentes de fase 0
de un elemento articulado - empotrado (figura 12.4).
P IY* PJY*
0 0
M J*
0
502
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
Con esta separación de los grados de libertad, la reordenación de la matriz de rigidez es:
12 12 6 6
L3 L 3
L2
L2
12 12 6 6
K KBE 3
KL BB EI L L 3
L2
L2
6 6 4 2
KEB KEE
L
2
L2 L L
6 6 2 4
L2 L 2 L L
Desarrollando los distintos términos se obtiene la expresión siguiente, que es general y puede
particularizarse para cualquier tipo de carga:
6EI 0 3M I0
PIY
P 0* P 0 L2 2L
IY
IY
0*
6EI
0
4EI 1 0 3M I0
PB0* PJY PJY 2 M I0 PJY
M 0* M 0 L L 2L
0
J J 2EI M 0 M I
L
J 2
2I I
1 2
L L
Figura 12.5 Elemento combinado con dos tramos de inercia diferentes.
El elemento combinado se modeliza con dos elementos viga A y B, considerando sólo el efecto
de flexión, por lo que cada nudo tiene dos deformaciones: la flecha vertical y el giro. La figura
12.6 muestra la numeración de nudos y grados de libertad. Existe un sólo nudo interior (nudo
3), cuyos grados de libertad van a ser eliminados para obtener el elemento combinado.
∆1 ∆3 ∆2
A B
θ1 2I θ3
I θ2
503
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
La matriz de rigidez original de los dos elementos combinados se obtiene por ensamblaje de las
matrices de los elementos A y B según los diferentes grados de libertad. La matriz ensamblada
que se obtiene es:
12E 2I 6E 2I 12E 2I 6E 2I
0 0 1
L3 L2 L3 L2
6E 2I 4E 2I 6E 2I 2E 2I
0 0 1
L2 L L2 L
12EI 6EI 12EI 6EI
0 0 2
3
K L L2 L3 L2
6EI 4EI 6EI 2EI
0 0 2
L2 L L2 L
12E 2I 6E 2I 12EI 6EI 12E 2I 12EI 6E 2I 6EI 3
L3 L 2
L 3
L 2
L3
L3 L2 L2
6E 2I 2E 2I 6EI 2EI 6E 2I 6EI 4E 2I 4EI
3
L
L2 L L2 L L2 L2 L
Con lo que se obtiene la siguiente matriz, referida a los dos nudos extremos:
24 28 24 20
1
L3 L2
L3
L2
28 40 28 16
EI L2
1
K*BB L L2 L
20
11 24 28 24
3 2 2
L L L3 L2
20 16 20 24
2
L2 L L2 L
12.6 BIBLIOGRAFÍA
1. Kardestuncer, H., Introducción al Análisis Estructural con Matrices, McGraw-Hill, México,
1975.
2. Przemieniecki, J. S., Theory of Matrix Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1968.
3. Sennett, R. E., Matrix Analysis of Structures, Prentice-Hall, Englewood Cliffs, 1994.
504
Condensación de ecuaciones y análisis por subestructuras
12.7 PROBLEMAS
12.7.1 Determinar la matriz de rigidez de un arco empotrado articulado de directriz parabólica, con
luz L y flecha f, a partir de la matriz de rigidez del arco empotrado en ambos extremos, obtenida
en el ejercicio 7.17.5. Suponer una variación del momento de inercia según la ley de la secante
y despreciar la energía de esfuerzo axial.
µ=µ0cosα
µ0
A B
Figura P12.1
12.7.2 Determinar las fuerzas de empotramiento perfecto (fase 0) de un arco empotrado articulado
de directriz parabólica, con luz L y flecha f (figura P12.1), a partir de las correspondientes al arco
empotrado en ambos extremos. Suponer una variación del momento de inercia según la ley de
la secante y despreciar la energía de esfuerzo axial.
12.7.3 Obtener la matriz de rigidez de un elemento combinado formado por una viga de longitud L y
rigidez EI, unida en ambos extremos a dos muelles al giro iguales, de rigidez K (figura P12.2).
θ1 δ1 δ2 θ2
K K
L
Figura P12.2
12.7.4 Obtener la matriz de rigidez para el elemento compuesto mostrado en la figura P12.3, cuyos
extremos están reforzados con una zona de inercia 2I.
δ1 δ2
θ1 θ2
2EI EI 2EI
L/4 L/2 L/4
Figura P12.3
505
13
Método de distribución
de momentos
13.1 INTRODUCCIÓN
El método de rigidez lleva al planteamiento de un sistema de ecuaciones de equilibrio cuya
resolución proporciona los giros y desplazamientos de los nudos, y a partir de ellos se calculan
los esfuerzos en las barras. La necesidad de resolver el sistema final de ecuaciones de equilibrio
hizo que el método de rigidez resultara de escaso interés práctico antes de la aparición de los
computadores. Para evitar la resolución del sistema de ecuaciones completo se desarrollaron
varios métodos que trataban de resolverlo de forma iterativa, mediante aproximaciones
sucesivas, a fin de permitir su resolución a mano. En esta línea hay que mencionar los trabajos
de Mohr sobre cálculo de tensiones secundarias en celosías y de Calísev (1923) sobre estudio de
pórticos hiperestáticos para edificios.
El método de la distribución de momentos para pórticos planos fue publicado por H. Cross en
su forma final entre 1930 y 1932. Se trata de un método de aproximaciones sucesivas, basado
en el método de rigidez, pero que no emplea las deformaciones de los nudos como incógnitas
primarias, sino que en su lugar utiliza los momentos en los extremos de las barras. De esta
manera el método tiene una interpretación física muy sencilla y es fácil de aplicar a mano, por
lo que tuvo una enorme difusión antes de la aparición de los computadores, aunque hoy en día
está en desuso.
El método de Cross evita utilizar simultáneamente todas las deformaciones de los nudos como
incógnitas del problema. Lo que hace es considerar los distintos giros y desplazamientos de la
estructura uno por uno, e imponer la condición de equilibrio de momentos en los nudos,
inmediatamente después de haber dejado moverse a un determinado giro o desplazamiento.
De esta manera se genera un proceso iterativo, en el que se van dejando mover sucesivamente
todos los giros o desplazamientos, a fin de mantener siempre el equilibrio de momentos en los
nudos. En una fase posterior se impone el equilibrio de fuerzas cortantes.
Así pues, el equilibrio no se aplica de forma simultánea para toda la estructura, sino por fases,
primero los giros y luego los desplazamientos, y después de cada fase se restablece el equilibrio
de momentos. De esta manera se van obteniendo los momentos en los nudos por
aproximaciones sucesivas, sin tener que resolver un sistema de ecuaciones. Además de ser
atractivo para el cálculo manual de pórticos planos y vigas, tiene una interpretación física muy
directa, que lo hace interesante para estudiar la forma en que la estructura soporta los
esfuerzos, y en consecuencia también como método para la formación de analistas de
estructuras.
506
Método de la distribución de momentos
A fin de simplificar el análisis, el método de Cross añade una nueva hipótesis simplificativa:
considera que las barras son infinitamente rígidas a esfuerzo axial, es decir que no acumulan
energía de dicho tipo y que por lo tanto no sufren ningún acortamiento ni alargamiento
longitudinal. Esta hipótesis es válida en la mayor parte de los casos prácticos, en particular en
estructuras de edificación.
La consecuencia inmediata de dicha hipótesis es que el número de grados de libertad de
desplazamiento de la estructura disminuye notablemente, facilitando su cálculo. De hecho, los
nudos ya no tienen todos ellos dos desplazamientos en el plano, como ocurre en el método de
rigidez, sino que estos desplazamientos de los nudos se sustituyen por una serie de
deformaciones globales que afectan a conjuntos de barras, y que se llaman genéricamente
traslaciones. El número de traslaciones existentes en una estructura es siempre muy inferior al
número de desplazamientos de los nudos, pero su identificación no es simple, y de hecho
constituye uno de los aspectos más complicados del método.
507
Método de la distribución de momentos
empleando un ejemplo sencillo. Comparando dicho ejercicio con el 13.6.3 se pone de manifiesto
la extraordinaria habilidad en el planteamiento del método de Cross. De hecho, este método fue
masivamente empleado hasta la generalización del uso de los computadores, y debe decirse que
para el cálculo a mano de un pórtico aún hoy resulta el más ventajoso de todos los métodos
disponibles.
El criterio de signos utilizado en el método de Cross es diferente del empleado en el método de
rigidez. Aquí se consideran momentos positivos sobre los nudos los que actúan en sentido
antihorario, y positivos sobre las barras los que actúan en sentido horario, como se indica en la
figura 13.1. Con este sentido de los momentos en las barras, los giros de los nudos se consideran
positivos en sentido horario.
A B
MAB MBA MBA
13.3.1 Fase 1
En esta primera fase se impide el giro (y también la traslación) de todos los nudos de la
estructura, y en este estado se calculan los momentos que aparecen en los extremos de las
barras. Al estar todos los nudos perfectamente fijos, se puede considerar que todas las barras
están empotradas en ellos, y se comportan como barras biempotradas. Por lo tanto, los
momentos de esta fase son los momentos de empotramiento perfecto de cada una de las barras,
calculados independientemente unas de otras. Estos momentos se calculan habitualmente
utilizando valores tabulados, o en su defecto mediante los métodos de Mohr, Castigliano..., y se
denominan M 0 .
Esta fase corresponde por lo tanto con la fase de empotramiento perfecto (o fase 0), del método
de rigidez. Como consecuencia de ella los nudos no están en equilibrio, pues normalmente los
momentos de empotramiento perfecto que aparecen en las barras que llegan a un nudo no lo
están.
M* Mi0 (13.1)
i
508
Método de la distribución de momentos
Para que el nudo esté en equilibrio, hay que aplicar desde el exterior de la estructura un
momento de valor igual al de desequilibrio cambiado de signo. Como este momento exterior no
puede existir, debe ser anulado, y para ello se plantea la fase 2.
13.3.2 Fase 2
Como resultado de la fase 1, se originan unos momentos en los extremos de las barras, que
hacen que, en general, los nudos no estén equilibrados. En esta fase 2 se van equilibrando
sucesivamente todos los nudos, uno tras otro, a base de dejarlos girar bajo la influencia del
momento de desequilibrio existente en cada nudo.
4EI i
M Di Ki (13.2)
Li
M * M Di 0 (13.3)
i
M * Ki 0 (13.4)
i
M *
(13.5)
Ki
i
Este es el valor del ángulo que debe girar el nudo en la fase 2, para equilibrar el momento de
desequilibrio M * que se originó en la fase 1, como se muestra en la figura 13.2.
509
Método de la distribución de momentos
MD1
θ
MD4
M*
M*
MD2
MD3
Ki
M Di Ki M* (13.6)
Ki
i
A este momento 𝑀𝑀𝐷𝐷𝐷𝐷 se le llama momento de distribución en la barra i, y es la parte del momento
de desequilibrio M * que recibe la barra i, para equilibrar dicho momento de desequilibrio del
nudo.
Se define el factor de distribución de la barra i en el nudo como:
Ki
Di (13.7)
Ki
i
Este factor es una medida de la rigidez relativa de la barra i en este nudo. Como es evidente, la
suma de todos los factores de distribución de un nudo vale 1. El momento de distribución en la
barra i vale, por lo tanto:
M Di Di M * (13.8)
Es decir que, en cada una de las barras que llegan al nudo, el momento de desequilibrio se
distribuye proporcionalmente a la rigidez relativa de la barra en el nudo. Las barras más rígidas
se llevan una mayor proporción del momento de desequilibrio.
Una vez distribuidos los momentos en el nudo, éste se halla en equilibrio, pero a continuación
deben equilibrarse las barras que llegan a él. La ecuación de equilibrio de una viga plana a flexión
(ver apartado 7.6.1) indica que si un extremo gira un ángulo 𝜃𝜃, y el extremo opuesto está fijo,
en dicho extremo opuesto debe aplicarse un momento de valor:
2EI i 1 1
MTi Ki M Di (13.9)
Li 2 2
Por lo tanto, para imponer el equilibrio de cada barra, tras el giro 𝜃𝜃 de un nudo, debe aplicarse
en el otro extremo de la barra un momento de valor la mitad del momento de distribución que
le ha correspondido a dicha barra. A este momento se le denomina momento de transmisión de
la barra. Se dice, de manera simplista, que la barra tiene un factor de transmisión de valor ½,
pues da la sensación de que la mitad del momento de distribución se ha transmitido al otro
extremo de la barra, para mantenerla en equilibrio.
510
Método de la distribución de momentos
La figura 13.3 muestra el estado final en el que quedan las barras, empleando la notación
habitual en la aplicación práctica del método de Cross, para un caso típico de un nudo con cuatro
barras. La situación es la siguiente:
• En el nudo equilibrado, la barra i tiene un momento final de valor:
M i M i0 M Di M i0 Di M * (13.10)
1 1
MTi M Di Di M * (13.11)
2 2
1/2 MD1
MD4
MD1
M10
1/2 MD2
MD3
0
M
0
M3
2
MD2
1/2 MD3
Este proceso se ha explicado para un sólo nudo, pero como en la estructura hay en general varios
de ellos, el proceso a seguir es:
1. Seleccionar el nudo que mayor momento de desequilibrio tenga.
2. Equilibrar dicho nudo, como se ha explicado, apuntando sobre cada barra el momento
de distribución que le corresponde. Para indicar que ya se ha distribuido momento a
una barra, es habitual colocar un guion a continuación del momento que le ha
correspondido.
3. Transmitir los momentos de transmisión a los extremos de las barras que confluyen en
el nudo. Automáticamente esta transmisión desequilibra a los nudos que pudiesen estar
equilibrados de operaciones anteriores.
4. Repetir los pasos 1 a 3 para todos los nudos de la estructura, uno tras otro, hasta
equilibrarlos todos. Hay que hacer notar que al equilibrar un nudo se desequilibran sus
vecinos por los momentos de transmisión. Esto hace que el proceso de equilibrado de
todos los nudos (que se suele llamar "vuelta") deba repetirse varias veces, en un proceso
iterativo, hasta lograr que todos estén equilibrados.
511
Método de la distribución de momentos
Teóricamente, y como en todo proceso iterativo, no se llega nunca al equilibrio perfecto, por lo
que debe imponerse una tolerancia de error al proceso. Usualmente se considera que el proceso
iterativo ha terminado cuando los momentos de desequilibrio son inferiores al 1% de los
momentos de fase 1: M * 0.01 M 0 .
La convergencia de este proceso iterativo de equilibrado está garantizada por el hecho de que
el factor de transmisión es 1/2, por lo que los momentos que se transmiten a los nudos vecinos
son cada vez menores. Para las estructuras usuales, el número de vueltas suele ser de tres o
cuatro.
El giro que se produce en un nudo cada vez que se equilibra dicho nudo vale:
M *
(13.13)
Ki
i
M k*
k
k 1,número de vueltas (13.14)
Ki
i
M k* son los sucesivos momentos de desequilibrio que tiene el nudo, cada vez que se equilibra.
13.4.1 Fase 3
Esta fase está destinada a liberar todas las traslaciones posibles de la estructura, manteniendo
los nudos sin posibilidad de girar, sólo de trasladarse, y a calcular en esa situación los momentos
que se generan en las barras. Por lo tanto, en esta fase todas las barras de la estructura podrán
tener un desplazamiento lateral relativo entre sus dos extremos, sin giro de los mismos. Se
denomina ∆ a dicho desplazamiento lateral, que en general será la diferencia entre el
desplazamiento lateral del nudo final y el desplazamiento lateral correspondiente al nudo inicial.
La ecuación de equilibrio de una viga plana (ecuación 7.55) indica que, si ésta se somete
únicamente a un desplazamiento relativo entre sus dos extremos, de magnitud ∆, en dirección
transversal a su eje y sin giro de los extremos, aparecen en dichos extremos unos momentos de
valor:
6EI
M (13.15)
L2
El desplazamiento relativo entre los dos extremos de la barra es JY IY . El sentido de
estos momentos es el indicado en la figura 13.4.
512
Método de la distribución de momentos
M∆ M∆
∆
δIY δJY
Ejemplos
∆2
∆ ∆
∆1
t =2 x 4 - 3 - 4 = 1 t=2x6-6-4=2
513
Método de la distribución de momentos
13.4.2 Fase 4
Los momentos debidos a las traslaciones M determinados en la fase 3 no están, en general,
equilibrados en los nudos. Para restituir el equilibrio, en esta fase 4 se van equilibrando
sucesivamente todos los nudos, uno tras otro, a base de dejarlos girar bajo la influencia del
desequilibrio de momentos existente en ese nudo. De esta forma, al final de la fase 4 se tiene a
la estructura en una situación deformada por las traslaciones, y con los nudos girados la cantidad
necesaria para alcanzar el equilibrio de momentos.
De la misma forma que la fase 3 se ha repetido para cada una de las traslaciones existentes en
la estructura (α, β, γ, etc.), la fase 4 se debe repetir también para cada una de ellas. Todo el
proceso que se explica a continuación se debe por lo tanto repetir para cada una de ellas, por lo
que puede hablarse de las subfases 4α, 4β, 4γ, etc.
Cualquiera de las subfases que forman la fase 4 es por lo tanto exactamente igual que la fase 2,
pero utilizando como origen del desequilibrio a los momentos originados por la traslación de la
estructura en la fase 3 correspondiente, en lugar de los momentos de empotramiento perfecto
debidos a las cargas exteriores (fase 1).
El momento de desequilibrio que aparece en un nudo cualquiera en una de las subfases de la
fase 3 es la suma de los momentos que aparecen en las distintas barras que se conectan a él, y
se denomina:
M *3 M i (13.17)
i
13.4.3 Fase 5
Como resultado de las cuatro fases anteriores, se dispone de los momentos en los nudos, que
forman un sistema en equilibrio y cuyos valores son del estilo:
M M 2 M 4 M 4 M 4 ... (13.18)
Estos momentos tienen una parte de valor conocido M 2 , debida a las cargas actuantes, (hallada
en las fases 1 y 2), y otra parte de valor desconocido, debida a las traslaciones y que es
proporcional a ellas, siendo M 4 , M 4 ,... los factores de proporcionalidad, hallados en la fase 4
por distribución de la fase 3.
En esta expresión no aparecen los giros como incógnitas, ya que en las fases 2 y 4 se ha permitido
el giro de los nudos, al plantear el equilibrio de momentos. Sin embargo, sí aparecen las
traslaciones α, β, γ, ya que para éstas no se ha aplicado ninguna ecuación de equilibrio.
Esta es precisamente la misión de esta fase 5: determinar unas ecuaciones de equilibrio estático
que permitan calcular el valor de las traslaciones α, β, γ, y con ellas los valores numéricos finales
de los momentos en las barras. Dichas ecuaciones se obtienen en la práctica aplicando las
siguientes reglas:
514
Método de la distribución de momentos
Ejemplo
Un pórtico simple tiene una sola traslación, que corresponde a un movimiento horizontal del
dintel.
Por lo tanto, la ecuación de equilibrio más inmediata es la de equilibrio horizontal del dintel, en
la cual intervienen los cortantes en la cabeza de los dos pilares:
FBC
ext
B C
VBA VCD
MBA MCD
VBA VCD
MAB A MDC D
El valor del cortante BA se puede expresar en función de los momentos. Para ello se aísla la barra
AB, y se toman momentos en ella respecto de A:
M AAB 0 M BA M AB VBALBA 0
M BA M AB
VBA
LBA
515
Método de la distribución de momentos
MCD M DC
VCD
LCD
M 3EI / L2 (13.20)
En estas barras no se transmite por lo tanto ningún momento al extremo opuesto, ya que este
último está articulado.
De la misma forma, los momentos de empotramiento perfecto de la fase 1 se deben calcular,
lógicamente, para una barra empotrada articulada.
13.6.1 Calcular el diagrama de momentos flectores y el giro del apoyo B en la viga continua
de la figura 13.5. Los dos vanos tienen las mismas propiedades EI.
2Tn/m
10 Tn
A B C
12 m 24 m
516
Método de la distribución de momentos
0 0
M BC PL / 8 30 mTn MCB PL / 8 30 mTn
A 2/3 B 1/3 C
-24 24 -30 30
2 4 2 1
Figura 13.6 Fase 2 del método de Cross para la viga de la figura 13.5.
El resultado de la fase 2 se resume en la figura 13.7.
A B C
-22 28 -28 31
Figura 13.7 Resultado de la fase 2 del método de Cross para la viga de la figura 13.5
El giro del nudo B es:
M*
(6) 12
vueltas
B rad
Ki 4EI / 12 4EI / 24 EI
barras
28
22
31
qL2/8 PL/4
A B C
30.5
517
Método de la distribución de momentos
1Tn/m
10 Tn
A EI B 2EI C EI D
10 m 10 m 10 m
0 0
M BC PL / 8 12.5 mTn MCB 12.5 mTn
La fase 2 se muestra en la figura 13.10. El nudo más desequilibrado inicialmente es el C, con 12.5
mTn, y en él se comienza la iteración.
-0.10 0.31
-0.92 MB* 2.78 MC*
-8.34 12.5
A D
1/3 B 2/3 2/3 C 1/3
-8.33 8.33 -12.5 12.5
-4.17 -8.33 -4.17 -2.08
1.39 2.78 5.55 2.78
-0.92 -1.85 -0.93 -0.46
0.15 0.31 0.61 0.31
-0.10 -0.20 -0.11 -0.05
0.02 0.04 0.06 0.03
Error
Figura 13.10 Fase 2 del método de Cross para la viga de la figura 13.9.
El resultado de la fase 2 se muestra en la figura 13.11.
A B C D
-6.79 11.45 -11.45 5.21 -5.21 -2.59
Figura 13.11 Resultado de la fase 2 del método de Cross para la viga de la figura 13.9.
518
Método de la distribución de momentos
M*
(12.5 2.78 0.31) 15.59 12.99
vueltas
C rad
Ki 4E 2I / 10 4EI / 10 1.2EI EI
barras
11.45
6.79
5.21
qL /8
2
PL/4 D
A B C
3.4 2.59
16.7
13.6.3 Calcular el diagrama de momentos flectores del pórtico simple mostrado en la figura
13.13. Los postes tienen rigidez EI y la viga tiene rigidez 4EI.
50Tn 50 Tn
10Tn
B 4EI C 75 mTn
2.4 m
EI EI 4.5 m
A D
6m
y en el nudo C:
4E 4I / 6.5 3 4EI / 4.5 1
DCB DCD
4EI / 4.5 4E 4I / 6 4 4EI / 4.5 4E 4I / 6 4
519
Método de la distribución de momentos
En la fase 1 sólo produce momentos la fuerza de 50 Tn situada a 2.4 m de B, pues las restantes
están en los nudos. Los momentos producidos por dicha fuerza son:
11.6
-2.4
0.4
B C
1/4 1/4
0.2
-1.2
5.8
0.5
3.2
A D
Figura 13.14 Fase 2 del método de Cross para el pórtico de la figura 13.13.
El resultado de la fase 2 se muestra en la figura 13.15.
8.73
B C
2
3.7
M (mTn)
4.4
A D
Figura 13.15 Resultado de la fase 2 del método de Cross para el pórtico de la figura 13.13.
El número de traslaciones es: t=2 x 4 - 3 - 4 = 1. La figura 13.16 muestra la traslación, que
corresponde a un movimiento horizontal del dintel de magnitud ∆.
∆ ∆ 6EI∆/L2
6EI∆/L2 B B C C
A 6EI∆/L
2
A D D
6EI∆/L2
Figura 13.16 Traslación lateral del dintel para el pórtico de la figura 13.13.
520
Método de la distribución de momentos
La fase 4 se muestra en la figura 13.17. Se comienza con los 4 momentos de valor 100α que
provienen de la fase 3. El equilibrado comienza en el nudo B.
-100
15.6
2.2
B C
1/4 1/4
1.1
7.8
-100
-0.4
-2.9
12
-100
A D
Figura 13.17 Fase 4 del método de Cross para el pórtico de la figura 13.13.
El resultado de las fases 2 y 4 se muestra en la figura 13.18.
-75
-7.2+81.7α 66.2+82.2α
7.2-81.7α B C 8.73-82.2α
3.7-91.3α A D 4.4-91.1α
Figura 13.18 Resultados de las fases 2 y 4 del método de Cross para el pórtico de la figura 13.13.
La ecuación de equilibrio de la fase 5 se obtiene aislando el dintel y aplicándole el equilibrio
horizontal. La figura 13.19 muestra las fuerzas horizontales que actúan sobre él.
VBA VCD 10 Tn
Los cortantes en la cabeza de los pilares se obtienen aislando éstos y tomando momentos
respecto de la base de cada uno de ellos.
M AB M BA MCD M DC
VBA VCD
4.5 4.5
Por lo tanto, la ecuación de equilibrio del dintel, en función de los momentos, es:
M AB M BA MCD M DC
10
4.5 4.5
521
Método de la distribución de momentos
10 Tn B C
VBA VCD
MBA MCD
VBA VCD
MAB A MDC D
de donde se puede hallar α = 0.20. Conocido α, puede calcularse el valor de la traslación real ∆:
6EI 67.50
M 100 20
2 EI
L
Conociendo α se pueden hallar los valores numéricos de los momentos en las barras. El
diagrama de momentos flectores del pórtico se muestra en la figura 13.20.
82.6
M (mTn)
9.1 7.7
40.5
14.6 13.8
522
Método de la distribución de momentos
13.6.4 Calcular el diagrama de momentos flectores del pórtico a dos aguas mostrado en la
figura 13.21, empleando la descomposición en casos simétrico y antisimétrico. Todas
las barras tienen la misma rigidez EI.
C
200kN
3m
12 kN/m
B D E
20 kNm
10 m
A F
8m
0 3PL 3 100 5
M BC 93.75 kN m
16 16
La fase 2 se muestra en la figura 13.23. No es necesario iterar pues hay un sólo nudo. La figura
13.24 muestra los resultados de la fase 2.
523
Método de la distribución de momentos
83.62
+10
25 0.3
10.1 75
-93. 56.75
6.75
+50
16.875 0.5 8.44 8.44
16.87 113
0.2
M (kN-m)
3.375
-50
A 46.62
Figura 13.23 Fase 2 del caso simétrico. Figura 13.24 Diagrama de flectores simétrico.
El número de traslaciones es t =2 x 4 - 4 - 4 = 0. Por lo tanto, no hay fases 3, 4 ni 5, y los momentos
de fase 2 son los momentos finales en las barras. Nótese que no se produce ninguna
deformación vertical de los nudos C y D, debido a la hipótesis de que las barras son inextensibles.
El caso antisimétrico se muestra en la figura 13.25. Ahora la barra BD está articulada en D y la
barra CD no trabaja ni a esfuerzo axial ni a flexión.
La rigidez de las barras es:
4EI 100kN C
K AB 0.4EI
10
3EI 10 kNm
K BC 0.6EI
5 6 kN/m D
3EI B
K BD 0.75EI
4
Los factores de distribución en el nudo B
son:
0.4
DBA 0.229
0.4 0.6 0.75
0.6
DBC 0.343
0.4 0.6 0.75 A
0.75
DBD 0.428
0.4 0.6 0.75 Figura 13.25 Caso antisimétrico.
Los momentos producidos sobre las barras en la fase 1 son iguales que los del caso simétrico.
La fase 2 se muestra en la figura 13.26. El momento puntual de 10 kNm es ahora negativo. No
es necesario iterar pues hay un sólo nudo.
524
Método de la distribución de momentos
-10
3 3
18.4 5 0.34
.7
-93
12.31
+50
23 0.428
0.229
6.15
-50
A
∆
6EI∆/L2
B D
∆
525
Método de la distribución de momentos
3
0.34
-75.31+34.3α
34.3
62.31-77.1α
22.9
-100
42.8 0.428
23+42.8α
0.229
11.4
-100
A -43.8-88.5α
Figura 13.28 Fase 4 del caso antisimétrico. Figura 13.29 Fases 2 y 4 del caso antisimétrico.
La ecuación de equilibrio necesaria para calcular α se obtiene aislando el dintel triangular y
aplicándole el equilibrio horizontal, como se muestra en la figura 13.30.
VBA 100 sin 100 0.6 60 kN
VBA
6 102
VBA 10 M BA M AB
2
60 10 (62.31 77.1) (43.8 88.5) 300
Se obtiene α=5.546, con lo que pueden calcularse los valores finales de los momentos. Éstos se
muestran en la figura 13.31.
526
Método de la distribución de momentos
182
182 115
260
115
365 365
260
M (kN-m)
535 535
13.6.5 Resolver el pórtico del ejercicio 13.6.3 empleando el método de rigidez, pero
siguiendo las fases del método de Cross, a fin de estudiar la correspondencia entre
ambos métodos.
Con la suposición de barras no extensibles, el pórtico se modeliza con tres grados de libertad,
como se muestra en la figura 13.32. Las fuerzas nodales equivalentes a emplear son las aplicadas
en la fase 1 del método de Cross.
θB ∆ θC 10
-43.2 28.8-75
B C
4EI
EI EI
A D
Figura 13.32 Grados de libertad y momentos de fase 1 para el pórtico de la figura 13.13.
Las ecuaciones de equilibrio individuales de las barras, para los grados de libertad considerados,
se indican a continuación. En la ecuación correspondiente al elemento BC se han incluido los
momentos de empotramiento perfecto (fase 1 del método de Cross).
4EI
6EI
M BA B
EI 0.888 0.296 B
4.5 2
4.5
4E 4I 2E 4I
43.2
M BC 6 6 B
43.2 2.66 2.66
B
EI 1.33 1.33
MCB
28.8
2E 4I 4E 4I
C 28.8
C
6 6
4EI 6EI
MCD C C
EI 0.888 0.296
4.5 4.52
527
Método de la distribución de momentos
La fase 2 del método de Cross supone que la traslación está impedida ( 0 ) y que actúan las
fuerzas exteriores, por lo que la ecuación de equilibrio queda reducida a:
3.55 1.33 B2 43.2
EI
2
1.33 3.55 C 75 28.8
M2
43.2 2.66 2.66 2
7.53
BC
EI B
2 28.8 1.33 1.33 2 66.3
MCB
C
2 9.818
M BA EI 0.888 8.73
EI
En la fase 3 se supone que los giros son nulos y se permite únicamente la deformación lateral
. Con estas deformaciones los momentos en los extremos de las barras verticales AB y DC son:
3 6EI 3 6EI
M BA 0.296EI MCD 0.296EI
2
4.5 4.52
M 3 0.296EI
B
3
MC 0.296EI
528
Método de la distribución de momentos
La fase 4 corresponde a un nuevo equilibrado de los nudos, a base de dejarlos girar la cantidad
necesaria para eliminar los momentos de desequilibrio anteriores. Por lo tanto, la ecuación de
equilibrio empleada en esta fase 4 es:
3.55 1.33 B4 0.296EI
EI
1.33 3.55 4 0.296EI
C
Esta ecuación se obtiene a partir de la ecuación de equilibrio inicial, considerando sólo las
ecuaciones correspondientes a los giros, eliminando las fuerzas exteriores (ya tratadas en la fase
2), y pasando al término independiente los términos debidos a la deformación ∆.
Resolviéndola se obtienen los giros en la
fase 4 (figura 13.35): ∆ θ=0.0605∆ θ=0.0605∆
B4 0.0605
C4 0.0605
M BC
4 4
EI 2.66 2.66 B 0.242EI
MCB
4 1.33 1.33 4 0.242EI
C
4
4
MCD EI 0.888 0.296 C
0.242EI
La fase 5 está destinada a calcular el valor de la traslación. Para ello se emplea la última de las
tres ecuaciones de equilibrio de la estructura, que corresponde al equilibrio en la dirección de
la deformación ∆. Esta ecuación es:
10 0.296EI B 0.296EI C 0.263
Sustituyendo los valores de los giros, como suma de las fases 2 y 4 se obtiene:
8.468 9.818
10 0.296EI 0.0605 0.296EI 0.0605 0.263
EI EI
De esta ecuación se calcula el valor de la traslación: 67.5 / EI , y a partir de ella los valores
finales de los momentos.
529
Método de la distribución de momentos
13.7 BIBLIOGRAFÍA
1. Bendixen, A., Die Methode der Alpha-Gleichungen zur Berechnung von
Rahmenkonstruktionen, Berlín, 1914.
2. Calísev, K. A., Techn. List., Num. 17-21, Zagreb, 1923.
3. Cross, H., Analysis of Continuous Frames by Distributing Fixed-End Moments, Proceedings
of the ASCE, Mayo 1930.
4. Cross, H., Analysis of Continuous Frames by Distributing Fixed-End Moments, Transactions
of the ASCE, Vol. 96, paper 1793, 1932.
5. Cross, H., Selected Papers, University of Illinois Press, Urbana IL, 1963.
6. Cross, H., y Morgan, N. D., Continuous Frames of Reinforced Concrete, Wiley, New York,
1932.
7. Fernández Casado, C., Cálculo de Estructuras Reticulares, Ed. Dossat, Madrid, 1966.
8. Hibbeler, R. C., Structural Analysis, Prentice-Hall, New Jersey, 1996.
9. Hsieh, Y-Y., Teoría Elemental de Estructuras, Prentice-Hall Int., Bogotá, 1973.
10. Vázquez, M., Resistencia de Materiales, Ed. Noela, Madrid, 1994.
11. Wang, C. K., Intermediate Structural Analysis, McGraw-Hill, New York, 1983.
13.8 PROBLEMAS
2 Tn/m
6m EI EI EI
2m 2m
6m 6m 6m
Figura P13.1
13.8.3 Resolver el ejercicio 8.21.2 empleando el método de Cross. Comparar los resultados con los
obtenidos mediante el método de rigidez.
13.8.4 Extender el método de Cross para poder tratar variaciones de temperatura en las vigas,
suponiendo una temperatura gradiente Tg uniforme. Resolver el ejercicio 8.21.3 empleando el
desarrollo efectuado.
530
Método de la distribución de momentos
2 Tn/m
4 Tn 4EI 4EI
3m
EI EI
2EI
5m
2EI
6m 3m 3m
Figura P13.2
13.8.5 Calcular el giro del nudo 2 y el diagrama de flectores en la viga del ejercicio 8.21.4 empleando
el método de Cross.
13.8.6 Calcular el diagrama de momentos flectores en la viga del ejercicio 4.14.1 empleando el método
de Cross.
13.8.7 Calcular el diagrama de momentos flectores en la viga del ejercicio 4.14.7 empleando el método
de Cross.
531
14
Introducción a la estabilidad
estructural
14.1 INTRODUCCIÓN
En todo lo estudiado hasta ahora se ha supuesto que la estructura se comporta de un modo
lineal, es decir que a un aumento de las cargas exteriores corresponde un aumento proporcional
de las deformaciones y de los esfuerzos internos. Este comportamiento se origina en dos
suposiciones: que el material tiene un comportamiento lineal y que las deformaciones son
pequeñas (la posición deformada coincide con la original). Mientras se cumplan estas
condiciones es posible ir aumentando las cargas, y todas las soluciones obtenidas son válidas.
Sin embargo, la experiencia demuestra que existen unos valores de las cargas para los cuales la
estructura se deforma de una manera excesiva, mucho mayor que lo que correspondería para
dichas cargas en el rango lineal, y al producirse estas deformaciones excesivas se anula la
capacidad de la estructura para soportar las fuerzas exteriores, provocando su colapso. Estos
valores de las cargas que provocan el colapso de la estructura se denominan cargas críticas de
pandeo o de colapso. Se dice también que la estructura es inestable para dicho valor de las
cargas, pues experimenta un crecimiento sin límite de las deformaciones, aún sin un aumento
de las cargas exteriores.
El estudio de la estabilidad estructural trata por lo tanto de determinar los valores de las cargas
críticas que provocan el colapso por grandes deformaciones. Evidentemente este estudio
requiere del uso de relaciones diferentes de las usadas en el caso lineal, y en este sentido se
emplean las suposiciones que se indican a continuación.
• Las deformaciones no son pequeñas. Esta es la suposición fundamental para el estudio de
la estabilidad, y a consecuencia de ella la posición deformada de la estructura no puede
confundirse con la posición sin deformar. Por lo tanto, las ecuaciones de equilibrio se deben
plantear ahora en la posición deformada, y no en la inicial.
• El comportamiento de material es elástico lineal. Inicialmente se emplea esta suposición,
aunque el estudio del pandeo requiere en ciertos casos la consideración del
comportamiento no elástico.
El estudio de las estructuras en el supuesto de que las deformaciones no sean despreciables
conduce a problemas no lineales, que suelen denominarse como teoría de segundo orden, en
contraposición a la teoría de primer orden estudiada en el caso lineal.
Los conceptos de carga crítica y estabilidad del equilibrio pueden ponerse de manifiesto con
gran facilidad mediante ejemplos sencillos.
532
Introducción a la estabilidad estructural
Ejemplo 1
Considérese el sistema mostrado en la figura siguiente, en el que la barra se supone
infinitamente rígida, y por lo tanto sólo el muelle de torsión acumula energía. Un análisis de
primer orden, planteando el equilibrio en la posición indeformada, indica que la barra está
sometida a una compresión de valor P y que el resorte está descargado. Sin embargo, si se
plantea el equilibrio en la posición deformada se obtiene que el resorte tiene un par de valor
𝑃𝑃𝐿𝐿 sin 𝜃𝜃.
K K P
P θ
Es posible obtener más información sobre la estabilidad del sistema efectuando un análisis de
segundo orden, considerando para ello la expresión exacta del potencial total del sistema Π:
1 2
k PL 1 cos
2
Para que haya equilibrio este potencial debe ser estacionario:
d
k PL sin 0
d
Esta ecuación se satisface de dos formas. Si θ=0 cualquier valor de P la satisface, lo cual
corresponde con la solución del análisis de primer orden, que permite cualquier valor de P.
También se cumple la ecuación de equilibrio anterior si el valor de P es:
k
P
L sin
Esta es la relación entre la carga axial P y el giro θ en cualquier posición de equilibrio, y en ella
se observa que para θ=0 la carga vale P=k/L. Esto indica que k/L es un valor crítico de la carga,
que hace pasar a la barra de la situación inicial θ=0 a una situación en la que la barra comienza
a girar y el muelle empieza a tener esfuerzo. Este valor de la carga se denomina punto de
bifurcación del equilibrio, y en él se pasa de la solución de primer orden a la de segundo.
La figura siguiente muestra la representación gráfica del comportamiento del sistema. Para
valores de la carga inferiores a k/L, el giro es nulo θ=0. Al alcanzarse dicho valor crítico k/L, se
produce el colapso, y la barra comienza a girar. A partir de ese valor de la carga, el
comportamiento es el indicado por el análisis de segundo orden.
P Estable
Pcr=k/L
Estable
Para estudiar la estabilidad del sistema se calcula la derivada segunda del potencial:
533
Introducción a la estabilidad estructural
d 2
k PL cos
d 2
Para la solución de primer orden, con θ=0, es decir con P<k/L, su valor es:
d 2
k PL
d 2
0
d 2
k 1
d 2 tan
Ejemplo 2
Considérese ahora el sistema de la figura siguiente, en el que el resorte se mantiene siempre
vertical y la barra es infinitamente rígida.
P
P θ
K K
El análisis de primer orden indica que la barra está comprimida un valor P y el muelle está
descargado. El potencial total del sistema en una posición deformada cualquiera es:
1 2
k L sin PL 1 cos
2
Para que haya equilibrio se debe cumplir que:
d
kL2 sin cos PL sin kL cos P L sin 0
d
Esta ecuación se satisface para cualquier valor de P si θ=0, lo que corresponde a la solución de
primer orden. Pero también se satisface si el valor de la carga es:
P kL cos
Para θ=0 se obtiene P=kL, que corresponde a un valor crítico de la carga, en el cual se produce
una bifurcación, con el paso desde la situación inicial de giro nulo, a una situación en la que la
barra gira un ángulo θ dado por la ecuación anterior.
La derivada segunda del potencial es:
d 2
kL2 (cos2 sin2 ) PL cos
2
d
Su valor en el caso θ=0 es:
534
Introducción a la estabilidad estructural
d 2
kL2 PL
d 2
0
Se observa que si P<kL, este valor es positivo, lo cual indica que el equilibrio es estable, y que si
P>kL, este valor es negativo, lo que corresponde a un equilibrio inestable.
Para el comportamiento posterior a la
bifurcación (es decir cuando 𝑃𝑃 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 cos 𝜃𝜃), P
Bifurcación
la derivada segunda del potencial es: Pcr=kL
d 2
kL2 sin2
d 2
Inestable
0
Estable
Este valor es siempre negativo, por lo que el
equilibrio es siempre inestable. La figura θ
adjunta muestra la relación P/θ completa.
Estos ejemplos sencillos han permitido introducir el concepto de carga crítica, que es aquel valor
de las cargas exteriores que provoca la bifurcación del equilibrio, pasándose de una situación
estable a otra, que puede ser estable o inestable, pero que en general lleva a unas
deformaciones excesivas, por lo que no suele ser aceptable para la estructura. Asimismo, se ha
podido estudiar el comportamiento posterior al colapso, debido a la sencillez de los ejemplos.
Sin embargo, el estudio post colapso de forma general requiere técnicas de análisis que están
fuera del contexto de esta obra, por lo que no se abordará.
qdx qdx
y Fy+dF y
V+dV
M+dM
M+dM
M
M
ds
ϕ x N+dN Fx Fx+dF x
dx
N
V
Fy
535
Introducción a la estabilidad estructural
Por lo tanto:
dFy
q (14.3)
dx
• Equilibrio de momentos. Se toman momentos de todas las fuerzas respecto al extremo
derecho del elemento diferencial:
dx
M dM M Fydx qdx Fx sin ds 0 (14.4)
2
Sustituyendo el diferencial de longitud por su valor
dx
ds (14.5)
cos
dv dM
Fy Fx (14.7)
dx dx
Sustituyendo este valor de la fuerza vertical 𝐹𝐹𝑦𝑦 en la ecuación (14.3) se obtiene:
d 2M d 2v
Fx q (14.8)
dx 2 dx 2
Al no haber fuerzas exteriores aplicadas según x, la componente horizontal del esfuerzo axial 𝐹𝐹𝑥𝑥
es igual a la fuerza exterior de compresión P. Esta fuerza P se supone positiva a compresión:
Fx P (14.9)
Sustituyendo las expresiones del esfuerzo 𝐹𝐹𝑥𝑥 y del momento flector M EIv se obtiene:
d 2 d 2v d 2v
EI P q (14.10)
dx 2 dx 2 dx 2
536
Introducción a la estabilidad estructural
d 4v d 2v
EI P q (14.11)
dx 4 dx 2
Se define la constante 𝑘𝑘:
P
k (14.12)
EI
que representa una proporción entre la carga axial aplicada y la rigidez a flexión de la viga, es
decir su oposición a la flexión lateral. Con ello la ecuación diferencial de equilibrio queda en la
forma:
d 4v d 2v q
k2 (14.13)
4 2 EI
dx dx
La solución general de esta ecuación diferencial es:
P P
A B
L
Las constantes de integración se obtienen aplicando las cuatro condiciones de contorno de los
extremos de la columna:
• Deformación nula en el apoyo A: v(x 0) 0 de la que se obtiene B D 0
De estas dos ecuaciones se obtienen las constantes B y D que son ambas nulas: B=D=0
537
Introducción a la estabilidad estructural
Estas dos últimas ecuaciones se pueden poner en forma matricial como se indica a continuación,
considerando que las constantes B y D son nulas:
sin kL L A 0
(14.16)
k 2 sin kL 0 C 0
Se trata de un sistema de dos ecuaciones homogéneo. Su solución trivial es A=C=0, que unida al
hecho de que también B y D son nulas, implica que la deformada de la viga es toda ella nula v=0,
por lo que esta solución no tiene interés. Para que exista una solución distinta de la trivial es
necesario que el determinante de la matriz sea nulo. Este determinante vale:
k 2L sin kL 0 (14.17)
Las soluciones de esta ecuación son kn n / L con n=1,2,3,..∞, que corresponden a los
siguientes valores de la carga axial:
n 2 2EI
Pn n 1, 2, 3, (14.18)
L2
n x
vn An sin kn x An sin (14.19)
L
donde 𝐴𝐴𝑛𝑛 no está definida. Los valores de Pn corresponden a posiciones de la columna en las
que su deformada no está determinada por las ecuaciones de equilibrio y las condiciones de
contorno: se trata de posiciones de inestabilidad, en las que la deformación se produce sin
incremento de la carga. La de mayor interés es la primera, que corresponde a un valor:
P1
k1 (14.20)
L EI
2EI
PE (14.21)
L2
Cuando la carga axial coincide con este valor, se produce el colapso de la columna por pandeo
lateral: la columna abandona su configuración recta y aparecen deformaciones laterales de
flexión. La deformada que adopta la columna es:
x
vE A1 sin (14.22)
L
538
Introducción a la estabilidad estructural
P
P2 P2
P2 Indiferente
Inestable
PE Indiferente PE PE
Estable
L
(14.23)
r
El valor del radio de giro de la sección recta de la columna es:
I
r (14.24)
A
539
Introducción a la estabilidad estructural
PE 2E
E (14.26)
A 2
Esta expresión indica cuál es la tensión de compresión máxima que puede existir en la columna
justo antes de producirse el pandeo. Se observa que depende de la inversa de la esbeltez de la
pieza, pero no depende de la resistencia del material, sino únicamente de su módulo de
elasticidad. Representa por lo tanto un límite superior a la tensión nominal de compresión
admisible, límite que no puede aumentarse mejorando la resistencia del material.
En todo caso, la tensión crítica de Euler tiene como valor límite al límite de proporcionalidad del
material σPR, es decir la tensión a partir de la cual deja de cumplirse la proporcionalidad entre
tensión y deformación unitaria. Al alcanzarse este límite deja de ser válida la hipótesis de
material lineal y por lo tanto todo lo deducido, siendo necesario aplicar la teoría del pandeo
inelástico, que se explica más adelante.
Se define la esbeltez límite de proporcionalidad 𝜆𝜆𝑃𝑃𝑃𝑃 como aquella esbeltez para la cual la tensión
crítica de Euler 𝜎𝜎𝐸𝐸 alcanza la tensión límite de proporcionalidad del material 𝜎𝜎𝑃𝑃𝑃𝑃 . Su valor se
obtiene sustituyendo este límite de proporcionalidad del material en la fórmula de la tensión
crítica de Euler:
2E 2E
PR PR (14.27)
2
PR PR
300
σPR=250
200
100
λPR=89 λ
50 100 150 200 250
540
Introducción a la estabilidad estructural
P P
A B
L
Las constantes de integración se obtienen aplicando las cuatro condiciones de contorno de los
extremos de la columna:
• Flecha nula en el apoyo A: v(x 0) 0 B D 0 D B
Estas dos últimas ecuaciones de contorno se pueden poner en forma matricial como se indica a
continuación, considerando los valores de D y C ya deducidos:
sin kL kL cos kL 1 A 0
(14.29)
k cos kL k k sin kL B 0
Se trata de un sistema de dos ecuaciones homogéneo, cuya solución trivial es A=B=0. Pero esto
hace que las cuatro constantes de integración sean nulas y por lo tanto la deformada de la viga
sea toda ella nula, por lo que esta solución no tiene interés. Para que exista solución distinta de
la trivial es necesario que el determinante de la matriz sea nulo, es decir:
kL sin kL 2 cos kL 2 0 (14.30)
Utilizando las relaciones trigonométricas del ángulo mitad esta expresión se puede poner como:
kL kL kL kL
cos sin sin 0 (14.31)
2 2
2 2
541
Introducción a la estabilidad estructural
kL kL kL
cos sin 0 (14.32)
2 2 2
Este factor se puede poner en la forma:
kL kL
tan (14.33)
2 2
Las soluciones de esta ecuación son kn L 8.987 15.450 21.808
80.766EI
PA1 (14.34)
L2
Estas cargas corresponden a modos de pandeo antisimétricos, por lo que se ha añadido el
subíndice A para identificarlos. La figura 14.6 muestra el primero de ellos.
kL
sin 0 (14.35)
2
kn L
Las soluciones de esta ecuación son n con n 1, 2,
2
Las cargas críticas correspondientes a ellas son:
4n 2 2EI
PSn n 1, 2, (14.36)
L2
La menor de estas cargas críticas, con n=1, es:
42EI 39.478EI
PS 1 (14.37)
2
L L2
Esta carga es inferior a la carga crítica correspondiente al menor modo antisimétrico (ecuación
(14.34)), por lo que el colapso de la columna se produce para esta carga crítica. Los modos de
pandeo para estas cargas son deformaciones simétricas, en la forma:
2nx
vSn Bn cos 1 (14.38)
L
La figura 14.7 muestra los dos primeros modos de este tipo. En particular el primero de ellos
corresponde a la carga crítica de la columna, con un valor de la carga dado por la ecuación
(14.37).
542
Introducción a la estabilidad estructural
PS1=4π2EI/L2
PS2=16π2EI/L2
42EI 2x
M S 1 EIv B1 cos (14.39)
L2 L
Este momento flector se anula en los puntos que satisfacen la ecuación:
2x
cos 0 (14.40)
L
cuyas soluciones son L/4 y 3L/4. Se observa por lo tanto que la zona central de la columna, de
longitud L/2, se comporta como una columna biarticulada. La carga crítica de esta zona de la
columna es la carga de Euler para una longitud L/2:
2EI 42EI
PE (14.41)
(L / 2)2 L2
que coincide con la carga crítica de la columna biempotrada. Por lo tanto, el pandeo de la
columna biempotrada se produce por colapso de una zona central de la misma, de longitud L/2,
que se comporta como biarticulada (figura 14.8).
PS1=4π2EI/L2
P P
A B
L
543
Introducción a la estabilidad estructural
Al igual que en los casos anteriores, la ecuación diferencial que controla el problema es
homogénea, por lo que no se necesita la solución particular. Para resolver el problema basta con
determinar las cuatro constantes de integración, aplicando para ello las cuatro condiciones de
contorno de los extremos de la columna:
• Flecha nula en el apoyo A: v(x 0) 0 B D 0 D B
Estas dos últimas ecuaciones de contorno se pueden agrupar en forma matricial como se indica
a continuación, considerando los valores de D y C deducidos antes:
sin kL kL cos kL 1 A
0 (14.42)
k 2 sin kL k 2 cos kL B 0
Al igual que en los casos anteriores, la condición de existencia de solución distinta de la trivial
implica que el determinante de la matriz del sistema sea nulo. Desarrollándolo se obtiene:
tan kL kL (14.43)
4.4932 EI 2EI
P1 (14.44)
L2 0.72 L2
Los modos de pandeo asociados a las cargas críticas se obtienen calculando el valor de tres de
las constantes de integración (B, C y D) en función de la cuarta constante (A):
B A tan kL AkL C Ak D AkL (14.45)
Sustituyendo el valor de k1L 4.4934 se obtiene una única solución en el rango 0<x<L, cuyo
valor es x=0.3L. Por lo tanto, la columna tiene una zona biarticulada, situada entre el punto de
inflexión x=0.3L y el extremo articulado B, cuya longitud es 0.7L, (figura 14.10) y cuya carga
crítica de Euler viene dada por:
2EI
P1 (14.49)
(0.7L)2
544
Introducción a la estabilidad estructural
Este valor coincide con la primera carga crítica obtenida para la columna empotrada – articulada
(ecuación (14.44)). Por lo tanto, el pandeo de esta columna se produce por colapso de una zona
de la misma, de longitud 0.7L, que se comporta como biarticulada.
P1=π2EI/(0.7L)2
0.3L 0.7L
P P
e v e
A B
v k 2v k 2e (14.51)
Esta ecuación es una integral segunda de la ecuación diferencial general de equilibrio de las vigas
columna (14.13). Su solución es:
Las constantes de integración se obtienen imponiendo las condiciones de flecha nula en ambos
extremos:
v(x 0) 0 v(x L) 0 (14.54)
545
Introducción a la estabilidad estructural
De ellas se obtienen:
kL
A e tan B e (14.55)
2
La deformada de la columna es, por lo tanto:
kL
v e tan sin kx e(1 cos kx ) (14.56)
2
Se observa que en este caso existe una deformada única, no nula, de la columna, para cada carga
P. En esto el comportamiento es diferente a la columna con carga centrada, la cual se mantiene
recta, sin deformación lateral alguna, salvo para las cargas críticas en las que se llega al colapso
de forma súbita. La deformada hallada tiene forma de trigonométrica, y está limitada en todo
caso a pequeñas deformaciones, dado que se ha empleado la derivada segunda de la
deformación para representar la curvatura.
La expresión del momento flector es:
kL
M EIv EIek 2 tan sin kx EIek 2 cos kx (14.57)
2
Sustituyendo el valor de k se obtiene:
kL
M Pe tan sin kx cos kx (14.58)
2
kL
Con objeto de simplificar las expresiones posteriores, se define una variable auxiliar u ,
2
que puede ponerse en función de la carga crítica de Euler PE:
kL 1 PL2 P
u (14.59)
2 2 EI 2 PE
vL /2 e
P
1 sec (14.62)
L L 2 PE
Esta expresión representa la relación entre la fuerza axial P y la deformación que aparece en el
centro de la columna, para cada valor de la excentricidad e/L. La figura 14.13 muestra una
representación gráfica de dicha relación fuerza - deformación.
546
Introducción a la estabilidad estructural
1 e/L=0
e/L=0.001
e/L=0.01
P/PE
e/L=0.05
e/L=0.1
Se observa que cuando 𝑃𝑃 = 𝑃𝑃𝐸𝐸 , el valor de la deformación en el centro 𝑣𝑣𝐿𝐿/2 tiende a infinito,
para cualquier valor de la excentricidad. Esto demuestra que existe un valor crítico de la carga
axial, que coincide con el valor de la carga crítica de Euler, y para el cual la deformación de la
columna se hace infinita, es decir que se produce el colapso por deformación lateral excesiva.
Se observa asimismo que cuando la excentricidad de la carga es nula el valor de la flecha 𝑣𝑣𝐿𝐿/2 es
también nulo, para cualquier valor de 𝑃𝑃 ≠ 𝑃𝑃𝐸𝐸 . Si 𝑃𝑃 = 𝑃𝑃𝐸𝐸 se produce el pandeo de forma súbita
por bifurcación.
Se puede concluir por lo tanto que en esta columna existe asimismo una carga crítica de pandeo,
de valor igual a la de Euler. Pero este pandeo no se produce por bifurcación brusca, sino que,
para excentricidades no nulas, se manifiesta en un incremento progresivo de la deformación
lateral, cuya magnitud crece con la excentricidad. Para una excentricidad nula de la carga el
comportamiento es igual al de la columna biarticulada, con una bifurcación brusca del equilibrio
al alcanzarse la carga crítica.
El momento flector en el punto medio de la columna, normalizado respecto al momento (Pe)
aplicado en el extremo, se puede poner como:
M L /2 P
sec (14.63)
Pe 2 PE
547
Introducción a la estabilidad estructural
AM=ML/2/Pe
7
u2 k 2L2 PL2
sec(u ) 1 O(u 4 ) 1 ... 1 ... (14.64)
2 8 8EI
El momento en el centro de la columna, tomando sólo el primer término del desarrollo en serie,
es:
que es el momento flector constante que aparece en una viga cargada con dos momentos
iguales, de valor Pe, en ambos extremos. La deformación en el centro, tomado dos términos del
desarrollo en serie, viene dada por la ecuación (14.61):
PL2 PeL2
vL /2 e 1 1 (14.66)
8EI 8EI
que coincide con la deformación en el centro de una viga cargada con dos momentos iguales en
ambos extremos, en la teoría de primer orden.
P M L /2c
max (14.67)
A I
siendo 𝑐𝑐 la distancia desde el centro de gravedad de la sección al punto más alejado que haya
en ella, en la zona de compresiones debidas a la flexión.
548
Introducción a la estabilidad estructural
P Pec P
max sec (14.68)
A I 2 PE
P ec
P
max 1 sec (14.69)
A
2 EA
r2
Esta relación se conoce como fórmula de la secante, y establece una relación muy interesante
entre las siguientes magnitudes:
• La tensión máxima max que aparece en la columna para una situación dada. Normalmente
el valor máximo admisible de esta tensión máxima depende del material empleado y puede
considerarse un parámetro de diseño. Típicamente su valor es el límite elástico del material
y , afectado de un eventual coeficiente de seguridad.
549
Introducción a la estabilidad estructural
P/A
(MPa) E=200 GPa
σmax=250 MPa
250
ec
=0.1
r2
0.2
200
ec
0.4 =0 (Euler)
r2
150 0.6
1.0
100 1.5
50
λ
50 100 150 200
Figura 14.15 Tensión nominal máxima de compresión para una columna de acero
con carga excéntrica.
x
v0 a sin (14.70)
L
Se supone que la columna está articulada en ambos extremos y sometida únicamente a la acción
de dos cargas iguales de compresión de valor P, que actúan en la dirección de la recta de unión
de las dos articulaciones (figura 14.16). En las columnas reales puede existir además cierta
excentricidad en las cargas, pero ésta no se tiene en cuenta aquí.
v0 M
P P P v+v0
550
Introducción a la estabilidad estructural
M P (v v0 ) (14.71)
x
v k 2v k 2a sin (14.73)
L
La solución de esta ecuación es:
x
v part C sin (14.75)
L
Para calcular el valor de la constante C se sustituye la solución particular en la ecuación
diferencial:
2 x x x
C sin k 2C sin k 2a sin (14.76)
2 L L L
L
de donde se obtiene el valor de C:
ak 2L2 / 2 a P PE
C (14.77)
1 k 2L2 / 2 1 P PE
a P PE x
v A sin kx B cos kx sin (14.78)
1 P PE L
551
Introducción a la estabilidad estructural
P PE x
v a sin (14.81)
1 P PE L
1 x x
vT v0 v a sin Ava sin Av v0 (14.82)
1 P PE L L
La figura 14.17 muestra la deformada de la columna: se observa que tiene la misma forma de
ley seno que la deformación inicial 𝑣𝑣0 , pero variando su amplitud, que se ve modificada por el
denominado factor de amplificación de deformaciones:
1
Av (14.83)
1 P PE
Para valores pequeños de P este factor tiende a la unidad, con lo que no se produce
amplificación (figura 14.18). Cuando P se aproxima a la carga de Euler PE, el factor de
amplificación tiende a infinito, con lo que se produce el colapso de la columna por deformación
lateral excesiva. Por lo tanto, esta columna tiene una carga crítica de pandeo de valor igual a la
de Euler, pero la deformación lateral producida por este pandeo no se produce de forma súbita,
por bifurcación, sino gradualmente al incrementarse P.
Av=vT/v0
8
vT=Avv0
P 6
a
v0 4
2
M=-AvPv0 P/PE
0 1
Figura 14.17 Deformada y diagrama de momentos Figura 14.18 Factor de amplificación de la
de una columna con curvatura inicial. curvatura inicial en función de la carga axial.
La distribución de momentos flectores en la columna viene dada por:
Se observa que el diagrama de flectores de la columna tiene la misma forma que la deformación
inicial, pero amplificada por el factor Av P (figura 14.17). El factor Pv0 en la expresión del
momento flector es el momento que existiría en la viga en la hipótesis de pequeñas
deformaciones: al considerarse el equilibrio en la posición deformada, este momento se ve
amplificado por el mismo factor de amplificación que las deformaciones Av .
552
Introducción a la estabilidad estructural
Donde 𝑣𝑣0𝑛𝑛 son los distintos armónicos y 𝑎𝑎𝑛𝑛 son las amplitudes correspondientes. Este desarrollo
en serie de senos satisface la condición de que su valor es nulo en los dos apoyos extremos de
la columna, pues las funciones seno empleadas tienen una longitud de onda de valor 2L/n, con
lo cual el valor de cada armónico siempre es cero en los dos extremos. El número de términos a
emplear en el desarrollo en serie es el necesario para representar adecuadamente la forma de
la deformación inicial.
Al ser la ecuación diferencial que controla el problema del tipo lineal, basta con resolverla para
cada uno de los términos del desarrollo en serie y a continuación sumar todos los resultados.
Las distintas ecuaciones son similares a las obtenidas para la deformación en forma de ley seno
(ecuación (14.73)), pero sustituyendo el término independiente por el sumando
correspondiente del desarrollo, es decir:
n x
v k 2v k 2an sin n 1 (14.86)
L
Empleando el mismo proceso que en el apartado anterior se calcula la solución de esta ecuación
en función de n, con lo cual se obtiene la deformación para el sumando n de la serie. La
deformación total que se produce para el sumando n, incluyendo la deformación inicial y la
deformación elástica, es:
n2 n x
vTn an sin Avn v0n (14.87)
2 L
n P PE
n2
Avn (14.88)
n 2 P PE
553
Introducción a la estabilidad estructural
La columna muestra una serie de cargas críticas, que se manifiestan cuando alguno de los
factores de amplificación se hace infinito. Esto ocurre cuando se anula su denominador, es decir:
n 2 P PE (14.90)
La menor de estas cargas críticas corresponde a n=1, es decir cuando la carga axial coincide con
la carga de Euler: en este instante se produce el pandeo pues el primer armónico del desarrollo
en serie de la respuesta se hace infinito.
Por un proceso análogo puede demostrarse que el valor del momento flector en la columna es:
M Avn Pv0n (14.91)
n 1
2EI
PCR (14.92)
(L)2
Lp L (14.93)
2EI
PCR (14.94)
L2p
Esta es la expresión de la carga crítica de una columna biarticulada de longitud 𝐿𝐿𝑝𝑝 . Por lo tanto,
se puede decir que la longitud de pandeo de una columna es la longitud que tendría una columna
biarticulada cuya carga crítica de Euler fuera igual a la carga de pandeo real de la columna.
La tabla 14.1 muestra las longitudes de pandeo para los casos más habituales.
554
Introducción a la estabilidad estructural
𝐿𝐿
𝐿𝐿/2
2 𝐿𝐿
0.7 𝐿𝐿
𝐿𝐿
2 𝐿𝐿
q
P
A B
L
q
v part x2 (14.95)
2
2EIk
con lo que la expresión de la deformada es:
q
v A sin kx B cos kx Cx D x2 (14.96)
2
2EIk
Las condiciones de contorno a aplicar a esta solución son:
• Flecha nula en el apoyo A: v(x 0) 0
555
Introducción a la estabilidad estructural
q kL q q
v tan sin kx (1 cos kx ) (Lx x 2 ) (14.97)
4 2 4 2
EIk EIk 2EIk
La expresión del momento flector se obtiene derivando dos veces la deformada:
q kL q q
M tan sin kx cos kx (14.98)
2 2
k 2 k k2
Con objeto de caracterizar el comportamiento de la viga de forma sencilla se estudia la
deformación en su punto medio, que se obtiene sustituyendo x=L/2 en (14.97) y operando.
Empleando la variable auxiliar u, definida en (14.59), esta deformación vale:
L q qL2
vL /2 v(x ) 1 sec u (14.99)
2 EIk 4 8EIk 2
Sustituyendo k en función de u y operando, se obtiene la expresión final de la deformación en
el centro de la viga:
5 qL4
vq (14.101)
384 EI
corresponde a la deformación en el centro de la viga debida sólo a la acción de la carga
distribuida q, en la teoría de primer orden. Por lo tanto, la deformación en el centro es igual a la
flecha de primer orden 𝑣𝑣𝑞𝑞 , amplificada por el factor de amplificación 𝐴𝐴𝑣𝑣 .
La figura 14.20 representa la variación del factor de amplificación 𝐴𝐴𝑣𝑣 con la carga axial. En ella
se observa que para cargas axiales bajas el valor de 𝐴𝐴𝑣𝑣 tiende a la unidad, con lo que no hay
amplificación. Cuando la variable u tiende a π/2, el factor de amplificación tiende a infinito,
indicando que se produce el pandeo de la viga por deformación lateral excesiva. La carga que
corresponde a este valor de u es:
kL P
u P PE (14.102)
2 2 PE 2
La carga crítica de esta viga es igual a la carga crítica de Euler, que corresponde a una columna
biarticulada. Por lo tanto, la presencia de la carga distribuida no afecta al valor de la carga crítica
de pandeo. Este hecho, que aquí se ha obtenido para un caso de carga particular, se cumple
para cualquier tipo de carga transversal.
556
Introducción a la estabilidad estructural
Av AM
P=PE
P=PE
1 1
u=kL/2 u
π/2 π/2
q qL2
M L /2
2
tan u sin u cos u 1 (sec u 1) (14.103)
k 4u 2
Sustituyendo u en función de k se obtiene la expresión final del momento:
Se observa que el momento en el centro de la viga es igual al momento de primer orden (qL2/8),
multiplicado por un factor de amplificación 𝐴𝐴𝑀𝑀 , que es función de la carga axial P. Este factor de
amplificación (figura 14.20) vale la unidad cuando P es nula, con lo que se obtiene la solución de
primer orden. El factor de amplificación tiende a infinito para u=π/2, es decir si la fuerza axial es
igual a la carga de Euler, que es cuando se produce el colapso de la viga.
Es importante hacer notar que la respuesta de la viga es lineal en la carga transversal q, y no
lineal en la carga axial P, como puede comprobarse en las expresiones de la deformación (14.97)
y del momento flector (14.98). Esta propiedad resulta del máximo interés para resolver casos en
los que se aplican varias cargas transversales distribuidas y la misma carga axial, pues es posible
sumar el efecto de las distintas cargas transversales.
• El factor de amplificación de deformaciones 𝐴𝐴𝑣𝑣 se puede aproximar mediante un desarrollo
en serie de la función secante, obteniéndose:
1 61 6
Av 24 12u 2 5u 4 u 24 12u 2
4 30
5u
P P 2 P P 2 1
Av 1 1.003 1.004 1 (14.106)
P P P PE 1 P PE
E E E
Esta expresión simplificada coincide con el factor de amplificación de deformaciones para una
columna con deformación de curvatura inicial (ecuación (14.83)), y es muy utilizada en la
práctica.
557
Introducción a la estabilidad estructural
• El factor de amplificación del momento flector 𝐴𝐴𝑀𝑀 se puede aproximar asimismo mediante
un desarrollo en serie de la función secante, en la forma:
2 sec u 2 1 10 122 6
AM 2 u2 u 4 u 2
u2 u 2 24 720
Q
P P
A B
L
Q
M x Pv (14.109)
2
M
P v
Q/2
Q
EIv Pv x (14.110)
2
La solución de esta ecuación es:
558
Introducción a la estabilidad estructural
Q
v A sin kx B cos kx x 0x L/2 (14.111)
2P
Los dos primeros términos corresponden a la solución general y el último a la solución particular.
Las condiciones de contorno a aplicar a esta solución son:
• Flecha nula en el apoyo A: v(x 0) 0
Q
A B 0 (14.112)
2Pk cos u
que, sustituidas en la solución de la ecuación diferencial, permiten escribir la expresión de la
deformada de la viga:
Q sin kx
v kx 0x L/2 (14.113)
2Pk cos u
3 tan u 3u
Av (14.115)
u3
Este factor tiende a la unidad para valores de u próximos a cero, es decir para la viga sin carga
axial, y tiende a infinito cuando u=π/2 (figura 14.23). A este valor le corresponde una carga axial
de valor P=PE. Por lo tanto, la carga crítica de la viga columna en este caso vuelve a ser la carga
de Euler, es decir que la presencia de la carga puntual no afecta a la carga crítica.
Av
P=PE
Figura 14.23 Factor de amplificación de la
deformación Av en el centro de una viga columna
1 u=kL/2 con carga puntual, en función de la carga axial.
π/2
QkEI sin kx
M EIv (14.116)
2P cos u
Se obtiene una distribución senoidal, a diferencia de la distribución de primer orden que es
lineal. El momento flector máximo se produce en el centro de la viga y vale:
559
Introducción a la estabilidad estructural
QkEI QL tan u QL
M L /2 tan u A (14.117)
2P 4 u 4 M
Nuevamente ocurre que el momento máximo en la viga es igual al momento de primer orden
(𝑄𝑄𝑄𝑄/4) multiplicado por un factor de amplificación 𝐴𝐴𝑀𝑀 que depende de la carga axial P. Al igual
que para las deformaciones, el factor de amplificación de momentos vale 1 cuando la carga axial
es nula, y tiende a infinito cuando u=π/2, es decir cuando la carga axial se acerca al valor crítico
de Euler.
Por lo tanto, la presencia de la carga axial hace transformarse la ley triangular de momentos
(con valor de pico igual a 𝑄𝑄𝑄𝑄/4) en una ley senoidal, de amplitud creciente a medida que
aumenta P, como se muestra en la figura 14.24, hasta llegar a una amplitud infinita cuando P
coincide con el valor de la carga de Euler, momento en que se produce el colapso.
M M=AM QL/4
QL/4 P
P
Q
Figura 14.24 Diagrama de momentos de una viga columna con carga puntual.
P
θA
P ∆ MB
v θB
MA L
MA MB P
V (14.118)
L
560
Introducción a la estabilidad estructural
M M A Vx Pv (14.119)
MA MB P
EIv M A x Pv
L
MA MB P MA
v k 2v x (14.120)
EIL EI
La solución de esta ecuación es:
MA MB P MA
v A sin kx B cos kx x (14.121)
k 2EIL k 2EI
Las condiciones de contorno son:
• Flecha nula en el apoyo A: v(x 0) 0
MA M A cos kL M B
B A (14.122)
2
k EI k 2EI sin kL
La deformada de la viga es:
M A cos kL M B MA MA MB P MA
v sin kx cos kx x (14.123)
2 2 2
k EI sin kL k EI k EIL k 2EI
Nótese que en esta expresión la deformación lateral ∆ debe ser considerada un dato, y su
presencia genera un término de deformación lineal, de valor proporcional a 𝑥𝑥Δ/𝐿𝐿, que
corresponde a un movimiento de sólido rígido.
M A cos kL M B MA MA MB P
v cos kx sin kx (14.124)
kEI sin kL kEI k 2EIL
En este caso la deformación lateral ∆ añade un término constante, de valor proporcional a ∆/L,
que es el valor del giro de sólido rígido generado por ∆.
La distribución de momentos flectores en la viga es:
M A cos kL M B
M EIv sin kx M A cos kx (14.125)
sin kL
Este momento flector tiene una variación trigonométrica entre los dos valores de los momentos
en los extremos MA y MB, a diferencia de la teoría de primer orden en la que la ley de momentos
561
Introducción a la estabilidad estructural
flectores es lineal entre los dos valores extremos (figura 14.27). Además, la ley trigonométrica
no tiene sus valores máximos en los extremos, como ocurre en la teoría de primer orden, sino
en un punto intermedio, cuya posición xmax viene dada por:
M B M A cos kL
tan(kx max ) (14.126)
M A sin kL
max
Segundo orden
Primer orden MB
MA
Figura 14.27 Diagrama de momentos para la columna con momentos en ambos extremos
(criterio ingenieril).
El valor del momento máximo es:
1/2
M max
M A2 M B2 2M AM B cos kL
(14.127)
sin kL
Los giros en los extremos de la viga son:
M A cos kL M B MA MB P
A v (x 0)
kEI sin kL k 2EIL
M A cos kL M B MA MA MB P
B v (x L) cos kL sin kL (14.128)
kEI sin kL kEI k 2EIL
Reagrupando los distintos términos, esta expresión se puede poner en forma matricial como:
562
Introducción a la estabilidad estructural
r11 r12
MA r11 r12 A
EI L
M L
r21 r22 B
(14.130)
B r21 r22
L
Los coeficientes:
563
Introducción a la estabilidad estructural
Se define un sistema de ejes local, orientado desde el nudo inicial I al nudo final J (figura 14.29).
Los grados de libertad y las fuerzas en los extremos de la viga son los habituales en un elemento
plano:
PIX
IX
P
IY IY
I I PI M I
P (14.132)
J JX P P
J JX
P
JY JY
J MJ
δJY θJ
XL PJY MJ
PJX
δJX
YL
MI
θI PIY
δIY
δIX PIX
EI EI EI EI
MI r11I r12J
2
r11 r12 IY 2 r11 r12 JY
L L L L
MJ M B
EI r r r r (14.134)
L 21 A 22 B 21 22
L
EI EI EI EI
MJ r21I r22J
2
r21 r22 IY 2 r21 r22 JY
L L L L
Las fuerzas verticales en los nudos son iguales al esfuerzo cortante V existente en el extremo de
la viga columna. La fuerza en el nudo I es:
MA MB P MI MJ EIk 2
PIY V JY IY (14.135)
L L L L
Sustituyendo los valores de los momentos en función de las deformaciones dados por (14.134)
se obtiene:
564
Introducción a la estabilidad estructural
EI EI
PIY
2
r11 r21 I r12 r22 J
L L2
EI EI
L3
2r11 2r12 k 2L2 IY
L3
2r11 2r12 k 2L2 JY (14.136)
La fuerza vertical en el nudo J es igual y de signo contrario a la del nudo I: PJY PIY .
siendo: 1 2r11 2r12 k 2L2 2 r11 r21 r12 r22 r11 r12
En esta ecuación se han añadido las dos ecuaciones correspondientes a los grados de libertad
de deformación axial 𝛿𝛿𝐼𝐼𝐼𝐼 𝛿𝛿𝐽𝐽𝐽𝐽 , que son las mismas utilizadas en el análisis de primer orden, ya
que están desacopladas de la flexión. En forma compacta la ecuación anterior es:
P K2L (14.138)
La matriz de rigidez de segundo orden K2L así obtenida tiene propiedades similares a la de
primer orden, pero ahora los términos correspondientes a la flexión involucran a las funciones
de estabilidad y son altamente no lineales, dependiendo del esfuerzo axial P.
2 2 2 11 4 4 1
r11 r22 4 k L k L k 6L6
15 6300 27000
1 2 2 13 4 4 11
r12 r21 2 k L k L k 6L6 (14.139)
30 12600 378000
Sustituyendo estos desarrollos en la expresión (14.137) de la matriz de rigidez de segundo orden,
y reagrupando los distintos términos se obtiene:
donde KL es la matriz de rigidez de la barra en la teoría de primer orden (ecuación 7.55) y KL
es la matriz de rigidez geométrica, que se introduce en el apartado 14.16.
565
Introducción a la estabilidad estructural
La expresión anterior es de gran interés, pues muestra que la matriz de rigidez de segundo orden
puede aproximarse mediante la suma de la matriz de rigidez de primer orden más una nueva
matriz, que resulta ser proporcional al esfuerzo de compresión en el elemento. Este hecho se
empleará en la determinación de las cargas críticas de estabilidad global de una estructura
completa.
∆ε σt ∆σ
uf ut εf εt σf M
y P
h
Figura 14.30 Deformación, deformación unitaria y tensiones en la teoría del módulo tangente.
566
Introducción a la estabilidad estructural
siendo y una coordenada medida con respecto al centro de gravedad de la sección, y h el canto
de la misma. La posición deformada de la sección se indica en la figura 14.30.
De la misma manera, las deformaciones unitarias pasan de tener una distribución inicial
uniforme de valor εt a tener una distribución lineal, variable entre εt en un extremo de la sección
y εt+∆ε en el otro extremo. La deformación unitaria debida al giro de la sección es:
du f d 2v h
f y (14.142)
dx dx 2 2
h d 2v
f (y ) h (14.143)
2 dx 2
A este incremento de deformación unitaria le corresponde un incremento de tensión dado por:
Et (14.144)
σ
Et
σt
σPR
E
ε
εt
d 2v
Et h (14.145)
dx 2
La distribución de tensiones en la sección es, por lo tanto:
h
t f t y (14.146)
h 2
567
Introducción a la estabilidad estructural
2
M ydA t ydA ydA y dA (14.147)
2 h
En las dos primeras integrales se identifica el momento estático de la sección respecto al centro
de gravedad, que es nulo, y en la tercera se identifica el momento de inercia de la sección, con
lo que se obtiene:
M I (14.148)
h
Sustituyendo el valor del incremento de tensión dado por (14.145), se llega a la expresión final
siguiente:
d 2v
M Et I (14.149)
dx 2
que es la ecuación de la elástica para la flexión producida por el pandeo, siguiendo la teoría del
módulo tangente. Nótese que es la misma ecuación que controla la flexión de vigas en la teoría
de primer orden, pero sustituyendo el módulo de elasticidad lineal 𝐸𝐸 por el módulo tangente
𝐸𝐸𝑡𝑡 . Este resultado es muy importante, pues implica que todo lo desarrollado para el pandeo
elástico, y todas las soluciones obtenidas para él, pueden aplicarse para el pandeo inelástico, sin
más que sustituir el módulo de elasticidad 𝐸𝐸 por el módulo tangente 𝐸𝐸𝑡𝑡 .
Con esta consideración, la expresión de la carga crítica de una columna empleando la teoría del
módulo tangente es:
2 Et I
Pt (14.150)
L2p
Donde 𝐿𝐿𝑝𝑝 es la longitud de pandeo de la columna. La tensión crítica 𝜎𝜎𝑡𝑡 correspondiente a esta
carga crítica es:
2 Et
t PR (14.151)
2
siendo:
568
Introducción a la estabilidad estructural
σCR
Euler
σt
σPR
λPR λ
Figura 14.32 Tensión crítica de pandeo según la teoría del módulo tangente
Nótese que, según la teoría del módulo tangente, la carga axial al producirse el pandeo no se
mantiene constante, sino que se produce un incremento en ella ∆P, que no es nulo debido a la
hipótesis de que ninguna fibra se descarga, y cuyo valor es igual a la resultante de las tensiones
producidas por la flexión:
h h A
P f dA y dA dA ydA (14.152)
h 2 h 2 h 2
La única dificultad para el uso de esta teoría reside en el hecho de que el módulo tangente
depende de la tensión, por lo que todas las expresiones se vuelven no lineales, y su resolución
implica el conocimiento de la curva σ/ε del material.
569
Introducción a la estabilidad estructural
• La fuerza axial total actuante sobre la columna permanece constante durante el colapso.
σ
Et
σt
σPR
E
E
ε
εt
Figura 14.33 Módulo de elasticidad y módulo tangente en la teoría del módulo reducido.
El campo de desplazamientos en la sección es inicialmente uniforme, con valor 𝑢𝑢𝑡𝑡 . Al producirse
la flexión se origina una traslación de toda la sección, de valor 𝑢𝑢𝐺𝐺 y un giro de la misma, de valor
θ (figura 14.34).
∆σ1
εf σf1
P uP P' P εP P σP
z z
N
uN N' N εt N σt
θ
G ut G' G εG G
uG σf2
∆σ2
Figura 14.34 Deformación, deformación unitaria y tensiones en la teoría del módulo reducido.
Existe un punto tal que esta combinación de traslación y giro no produce una nueva deformación
en él, sino que el punto se queda en la misma posición deformada que tenía antes de producirse
el pandeo. Sea N este punto que no sufre nueva deformación y sea z una coordenada medida
desde él. Se cumple que 𝑢𝑢𝑁𝑁 = 𝑢𝑢𝑡𝑡 y la deformación total de un punto cualquiera de la sección
es:
u ut uG (e z ) (14.153)
u uN z ut z (14.154)
dut d
z t zv (14.155)
dx dx
La parte debida a la flexión es:
f t zv (14.156)
570
Introducción a la estabilidad estructural
Como se ha supuesto que la fuerza axial sobre la columna se mantiene constante e igual al valor
que tenía antes de producirse el pandeo, se debe cumplir que la resultante de las tensiones de
tracción debidas a la flexión debe ser igual a la resultante de las tensiones de compresión
debidas a la flexión:
A f 1dA1 A f 2dA2
1 2
0 (14.157)
donde A1 y A2 son las áreas de la sección en las que las tensiones son de tracción y compresión
respectivamente. Sustituyendo los valores de las tensiones se obtiene:
A Et f dA1 A E f dA2
1 2
0 (14.158)
v Et zdA1 E zdA2 0 (14.159)
A1 A2
Et S 1 E S 2 0 (14.160)
donde S1 y S2 son los momentos estáticos de las áreas de la sección en las que las tensiones
aumentan y disminuyen respectivamente, respecto del punto N. La ecuación anterior permite
situar el punto N, que como puede verse divide a la sección de la columna en dos partes, tales
que sus momentos estáticos son inversamente proporcionales a la relación entre los módulos
tangente y de elasticidad Et / E .
Las integrales definen los momentos de inercia respecto al punto N de las zonas donde las
tensiones aumentan I 1 y disminuyen I 2 , es decir de las dos zonas creadas por el punto N:
M (Et I 1 EI 2 )v (14.162)
Et I 1 EI 2
Er (14.163)
I
con lo que la ecuación (14.162) queda:
M Er Iv (14.164)
Esta es la ecuación de la elástica para la flexión producida por el pandeo, siguiendo la teoría del
módulo reducido: es la misma ecuación que controla la flexión de vigas en la teoría de primer
orden, pero sustituyendo el módulo de elasticidad lineal 𝐸𝐸 por el módulo reducido 𝐸𝐸𝑟𝑟 . Esto
implica que todas las soluciones desarrolladas para el pandeo elástico pueden aplicarse para el
571
Introducción a la estabilidad estructural
pandeo inelástico sin más que sustituir el módulo de elasticidad 𝐸𝐸 por el módulo reducido 𝐸𝐸𝑟𝑟
(figura 14.35).
La expresión de la carga crítica de una columna empleando la teoría del módulo reducido es, por
lo tanto:
2E r I
Pr (14.165)
L2p
donde 𝐿𝐿𝑝𝑝 es la longitud de pandeo de la columna. La tensión crítica 𝜎𝜎𝑟𝑟 correspondiente a esta
carga crítica es:
2E r
r PR (14.166)
2
σ
σ
Er
Módulo reducido σr
σt Et
Módulo tangente σt
σPR
E σPR
Euler
E εt ε λPR λ
Figura 14.35 Representación geométrica de Figura 14.36 Tensión crítica según las teorías del
los módulos reducido y tangente. módulo reducido y tangente.
La principal dificultad para el empleo de esta teoría reside en el hecho de que el módulo reducido
depende por una parte del material a través del módulo tangente y por otra parte de la forma
de la sección de la columna. En todo caso, para las secciones habituales se cumple que
Et Er E , y por lo tanto ocurre que t r E (figura 14.36).
572
Introducción a la estabilidad estructural
la carga crítica Pr es imposible de alcanzar, pues para que se alcance se ha tenido que producir
la flexión, la cual sólo se produce cuando se alcanza la carga Pr. El valor de la carga crítica
predicho por la teoría del módulo reducido no es por lo tanto nada más que un límite superior
de la carga de pandeo, la cual está en general situada entre ambos valores Pr y Pt.
F. R. Shanley estudió todos estos aspectos y presentó en 1947 una teoría que resuelve las
distintas contradicciones. Según la teoría de Shanley no es posible que se produzca la
inestabilidad por bifurcación al estilo del pandeo de Euler si el material es inelástico. En efecto,
al producirse el pandeo se llega a una situación de equilibrio neutro, en la que la carga axial es
constante para cualquier valor de la deformación lateral. Ni la teoría del módulo tangente ni la
del módulo reducido pueden representar este equilibrio neutro sin incurrir en contradicciones.
Shanley plantea la carga crítica como el menor valor de la fuerza axial que produce la pérdida
de equilibrio, con independencia de si el paso a la situación de colapso se efectúa o no con un
aumento de la fuerza axial.
Como consecuencia de este planteamiento, Shanley demuestra que la primera bifurcación se
produce al alcanzarse precisamente la carga Pt, momento en el cual se produce la deformación
lateral y comienza la flexión. A partir de ese instante la flexión lateral ocurre simultáneamente
con un aumento de la carga axial, produciéndose cierta descarga de las fibras situadas en la zona
convexa. Esta descarga resulta ser de una magnitud inferior a la supuesta por la teoría del
módulo reducido, y el aumento de fuerza axial también resulta inferior al obtenido en la teoría
del módulo tangente. La columna se comporta por lo tanto con un módulo E efectivo que es
intermedio entre el Et (con el cual no se produce ninguna descarga de tensión y la P aumenta) y
el Er (con el cual la descarga es máxima y la P es constante).
A medida que aumenta la deformación lateral de la columna, la carga axial sigue aumentando
también y en el límite, cuando la deformación lateral se hace muy grande, la fuerza axial
calculada por la teoría de Shanley se acerca a la carga de la teoría del módulo reducido Pr.
Los valores de Pr y Pt son por lo tanto dos límites, superior e inferior, de la carga de pandeo
calculada según la teoría de Shanley. Esta teoría permite obtener toda la curva fuerza axial -
deformación lateral de la columna, que representa todas las posiciones de equilibrio estable que
puede adoptar la columna deformada, para valores de P comprendidos entre Pr y Pt. En las
teorías anteriores se obtenía sólo un valor de la carga crítica de bifurcación, Pr o Pt, para la cual
la deformación no está definida, pero no se obtenía la curva de situaciones de equilibrio (figura
14.37).
P
PE Euler
Pr Módulo reducido
Shanley
Pt Módulo tangente
573
Introducción a la estabilidad estructural
representada por dos elementos de pequeña longitud, separados entre sí una distancia igual al
canto h de la viga, y que se comportan de forma elasto - plástica.
Rótula plástica
h
Rígido Rígido
∆ P
L/2 L/2
siendo Pt el valor de la carga de pandeo según la teoría del módulo tangente y 𝜏𝜏 la relación entre
los módulos de elasticidad tangente y elástico 𝜏𝜏 = 𝐸𝐸𝑡𝑡 /𝐸𝐸. Esta relación 𝜏𝜏 se supone que se
mantiene constante durante el pandeo.
De acuerdo con este resultado, el pandeo se produce cuando la carga P alcanza el valor Pt y a
medida que P aumenta, también lo hace la deformación ∆. Para cada valor de P se obtiene una
situación de equilibrio, y cuando ∆ se hace muy grande la carga P tiende al valor Pr predicho por
la teoría del módulo reducido.
El estudio anterior se ha efectuado para un modelo muy simplificado, por lo que los resultados
son sólo una aproximación del comportamiento real, válidos a efectos cualitativos. En columnas
reales existen muchos otros fenómenos no considerados, como imperfecciones en la forma,
excentricidad en la carga, incertidumbres en las propiedades del material, etc. que tienden a
disminuir la carga máxima real admisible para una deformación lateral dada. De hecho, los
ensayos muestran que la carga real de pandeo en régimen inelástico está muy poco por encima
del valor de la carga Pt (figura 14.39).
Este hecho, unido a la mayor facilidad de determinación del valor Pt que del valor Pr hace que la
carga que se utilice habitualmente para el diseño práctico de columnas sea la indicada por la
teoría del módulo tangente Pt, a pesar de que dicha teoría sea en principio menos exacta.
P
PE Euler
Pr Modulo reducido
Shanley
Real
Pt Modulo tangente
574
Introducción a la estabilidad estructural
PCR
La tensión crítica de pandeo es: CR
A
Estas relaciones se expresan habitualmente mediante curvas, tablas o relaciones analíticas, y se
basan en resultados experimentales, ajustados adecuadamente para obtener expresiones
sencillas de manejar. Algunas fórmulas de diseño llevan incluso incorporado un coeficiente de
seguridad, a fin de facilitar su empleo.
En el estudio teórico se ha demostrado que las distintas formas de apoyo de los extremos de la
columna influyen en su carga crítica, a base de modificar su longitud de pandeo, que determina
su esbeltez. Por lo tanto, las fórmulas de diseño pueden emplearse con cualquier tipo de
condición de apoyo, con tal de emplear la longitud de pandeo 𝐿𝐿𝑝𝑝 correspondiente.
A continuación, se presentan algunas de las fórmulas más habituales.
2E
CR (14.169)
2
Evidentemente esta fórmula sólo es válida para régimen elástico lineal, es decir cuando σCR es
inferior al límite de proporcionalidad σPR en la curva σ/ε del material.
En realidad, la frontera entre el pandeo elástico e inelástico está en un valor muy inferior al
límite de proporcionalidad del material. Ello es debido a que en la práctica existen tensiones
residuales importantes en el material, que pueden llegar hasta el 30% del límite elástico. Por
motivos de seguridad se limita el campo de aplicación de esta fórmula a una tensión de sólo el
50% del límite elástico 𝜎𝜎𝑦𝑦 a la cual corresponde una esbeltez límite λC, cuyo valor es:
2E 22E
0.5y C (14.170)
C2 y
Por ejemplo, para un acero de construcción típico, con límite elástico 𝜎𝜎𝑦𝑦 =275 MPa, la esbeltez
límite es λC=123. Para valores inferiores a éste deben emplearse las fórmulas del pandeo
inelástico.
La fórmula de Euler (14.169) se puede dividir por el límite elástico 𝜎𝜎𝑦𝑦 , para ponerla en la forma
normalizada en la que se emplean las fórmulas de diseño de columnas:
575
Introducción a la estabilidad estructural
CR C2
C (14.171)
y 2 2
2 2 E
siendo C .
y
La esbeltez λC define el límite entre el pandeo elástico e inelástico, y corresponde a una tensión
crítica igual a la mitad del límite elástico. La expresión para λ > λC corresponde al pandeo elástico
y es directamente la fórmula de Euler.
Para esbelteces pequeñas, es decir pandeo inelástico, esta fórmula adopta una variación
parabólica de la tensión crítica. Esta parábola tiene tangente horizontal para λ=0 y coincide en
valor y en su tangente con la otra expresión para λ=λC. Cuando la esbeltez es nula, la tensión
crítica es el límite elástico 𝜎𝜎𝐶𝐶𝐶𝐶 = 𝜎𝜎𝑦𝑦 .
1 0 0.15
1.035 0.202 0.2222 0.15 1.0
CR 1 2
0.111 0.636 0.087 1.0 2.0 (14.173)
y
0.009 0.877 2 2.0 3.6
2
3.6
siendo µ el parámetro de esbeltez corregido para considerar las características del material:
y
(14.174)
2E
Con este parámetro, el límite de la zona de pandeo elástico a inelástico correspondiente a una
tensión de 0.5σy está situado en 2 . Nótese que la fórmula utiliza una expresión parabólica
para una esbeltez µ menor que 1, y a partir de este valor añade términos en forma de hipérbola
de orden 1 y 2, como los incluidos en la fórmula de Euler.
576
Introducción a la estabilidad estructural
A fy
N Ed (14.176)
M 1
donde 𝑓𝑓𝑦𝑦 es el límite elástico del material, M 1 es el coeficiente parcial de resistencia del material
para inestabilidad, de valor 1.05 y es el coeficiente de reducción por pandeo, que depende de
la calidad del material y del tipo de perfil.
Considerando que el esfuerzo axial de diseño se puede poner como N Ed A CR se puede
eliminar el área de la sección A de la ecuación (14.176), y la fórmula de diseño en este método
se puede poner:
CR
(14.177)
fy / M 1
Afy fy
(14.178)
NCR 2E
que es una expresión similar al parámetro de esbeltez empleado por el SSRC y el AISC.
La relación entre el coeficiente de reducción y la esbeltez adimensional es:
1
0.5(1 ( 0.2) 2 ) (14.179)
2 2 0.5
( )
Resumen
La figura 14.40 representa de forma gráfica las distintas fórmulas de diseño presentadas: en
ordenadas se representa el cociente entre la tensión crítica y el límite elástico y en abscisas la
esbeltez geométrica, para un acero típico de construcción, con límite elástico de 275 MPa.
577
Introducción a la estabilidad estructural
Figura 14.40 Tensión crítica de pandeo para un acero de construcción con límite elástico 275 MPa
según diversas fórmulas de diseño de columnas.
J'
I' δJY
I δIY J
Figura 14.41 Grados de libertad del elemento
δIX δJX biarticulado.
578
Introducción a la estabilidad estructural
1 1 EA
U 2 dv 2 E 2Adx 2 2dx (14.183)
2 2 4
EA u u v 1 v dx
2
U (14.184)
x x x 4 x
Despreciando el término de grado 4, y sustituyendo las otras dos derivadas en base a sus
expresiones analíticas (14.181) se obtiene:
EA EA
U
2L2 IX2 2
2IX JX JX dx
2L 3 JX IX IY
2 2
2IY JY JY dx (14.185)
EA
IX N (14.187)
L JX
define el esfuerzo axial N en el elemento (positivo a tracción). Esto no es cierto en la posición
deformada pero sí lo es en la posición inicial. En todo caso esta es la suposición habitual, que es
válida si ambas posiciones no están excesivamente alejadas. Sustituyendo el valor de N en el
segundo término de (14.186), la expresión de la energía se puede poner en forma matricial en
la forma:
1 0 1 0 0 0 0 0 IX
EA 0 0 0 0 N 0 1
0 1 IY
U
1
IY JX JY L 1
(14.188)
2 IX 0 1 0 L 0 0
0 0 JX
0 0 0 0 0 1
0 1
JY
1 T
U KL KL (14.189)
2
En esta expresión se identifica a la matriz de rigidez del elemento KL , y a una nueva matriz KL
denominada de rigidez geométrica, que es proporcional al esfuerzo axial N en la barra. Esta
nueva matriz aumenta la rigidez en los grados de libertad de deformación lateral cuando la barra
está a tracción, y la disminuye cuando está comprimida.
La ecuación de equilibrio del elemento, en coordenadas locales, es:
P KL KL (14.190)
579
Introducción a la estabilidad estructural
de los cuales, dos de ellos ( IX , JX ) definen la deformación axial del eje de la viga y los otros
cuatro ( IY , I , JY , J ) definen la deformación lateral y el giro.
• La deformación axial varía linealmente entre los dos valores en los nudos, igual que en el
elemento biarticulado:
• La deformación lateral se define con cuatro grados de libertad (figura 14.42), y por lo tanto
se puede suponer una ley cúbica para su variación:
v a 0 a1 a2 2 a 3 3 (14.193)
θΙ θJ
δJY
δIY v
I J
De esta ecuación se pueden obtener los cuatro coeficientes ai en función de los cuatro grados
de libertad. Sustituyéndolos en la ecuación (14.193) y reagrupando los términos de los
diferentes grados de libertad, se obtiene la expresión de la deformación lateral del eje de la viga:
dv
uP u y vP v (14.196)
dx
Sustituyendo los valores de u y v dados por (14.192) y (14.195) se obtiene:
580
Introducción a la estabilidad estructural
duP 1 dv 2 du d 2v 1 dv
2
P P y (14.199)
dx 2 dx dx dx 2 2 dx
1 E
U 2 Pdv 2 P2 dv (14.200)
2 2 2 4 2 2
E du d v 2 1 dv du d 2v d 2v dv du dv
U y 2 y y dv (14.201)
2 dx
dx 2 4 dx dx dx 2 dx 2 dx dx dx
El término de orden 4 se desprecia y los restantes se integran al área de la sección: todas las
integrales del tipo ydA son nulas, pues definen el momento estático de la sección respecto de
su centro de gravedad. Finalmente se obtiene:
EA du 2 d 2v 2 EA du dv
2
dx EI
2 2 dx dx
U dx dx (14.202)
dx 2 dx 2
du 1
JX IX (14.203)
dx L
dv 1
(6( 2 )IY (3 2 1 4 )LI 6( 2 )JY (3 2 2 )LJ ) (14.204)
dx L
d 2v 1
(6(2 1)IY (6 4)LI 6(1 2 )JY (6 2)LJ ) (14.205)
2
dx L2
Al igual que para el elemento biarticulado, se admite que la expresión
NL
JX IX (14.206)
EA
define el esfuerzo axial de la viga. Esta sustitución se efectúa únicamente en el término no lineal
de la energía, pero no en el término del esfuerzo axial.
Sustituyendo todas las derivadas anteriores en la expresión (14.202), se obtiene el valor de la
energía en función de las deformaciones de los nudos y del esfuerzo axial. Agrupándola en forma
matricial se puede poner en la forma:
1 T
U KL KL (14.207)
2
donde:
• KL es la matriz de rigidez geométrica, que depende del esfuerzo axial N que actúa sobre
la viga, y cuya expresión es:
581
Introducción a la estabilidad estructural
0 0 0 0 0 0
6 L 6 L
0 0
5 10 5 10
L 2L2 L L2
0 0
N 10 15 10 30
KL (14.208)
L
0 0 0 0 0 0
6 L 6 L
0 0
5 10 5 10
L L2 L 2L2
0 0
10 30 10 15
La ecuación de equilibrio del elemento es, por lo tanto:
P KL KL (14.209)
F (K K ) (14.210)
donde:
• K es la matriz de rigidez convencional en la teoría de primer orden.
1 K1F (14.211)
A su vez, estas deformaciones producen unos esfuerzos axiales 𝑁𝑁𝑖𝑖 en los elementos, que se
traducen en una matriz de rigidez geométrica de la estructura K .
Se supone que el sistema de cargas exteriores se aumenta de forma proporcional, es decir que
se mantienen las proporciones relativas entre las distintas cargas y se multiplican todas ellas por
un mismo factor 𝛼𝛼, con lo que el nuevo vector de fuerzas nodales equivalentes es F . A este
nuevo vector de fuerzas le corresponden unos nuevos esfuerzos axiales en las barras que son
582
Introducción a la estabilidad estructural
𝛼𝛼 𝑁𝑁, y éstos generan una nueva matriz de rigidez geométrica de la estructura, que es
sencillamente K .
El objetivo es determinar para qué valor o valores de 𝛼𝛼 la estructura es inestable. Cuando esto
ocurre la estructura es capaz de deformarse sin ninguna fuerza exterior, es decir que en dicho
estado su ecuación de equilibrio es:
K K 0 (14.212)
Esta ecuación representa un problema de autovalores, cuya solución son n valores propios 𝛼𝛼𝑖𝑖 y
los correspondientes vectores propios 𝚽𝚽𝑖𝑖 , siendo n el número de grados de libertad de la
estructura.
• Los valores propios 𝛼𝛼𝑖𝑖 representan los factores por los que se debe multiplicar el estado
inicial de cargas F para obtener una carga crítica que hace inestable la estructura. Se calculan
como las raíces del polinomio característico:
• El vector propio 𝚽𝚽𝑖𝑖 correspondiente a cada valor propio 𝛼𝛼𝑖𝑖 representa la forma en la que se
deforma la estructura cuando se colapsa al alcanzar una carga crítica. Por esta razón se llama
habitualmente a estos vectores propios, modos de colapso o modos de pandeo. Se calculan
resolviendo el sistema de ecuaciones homogéneo:
K i K i 0 (14.214)
Normalmente sólo interesa obtener el modo de colapso más bajo 𝚽𝚽1 y su carga crítica asociada
𝛼𝛼1 , por lo que pueden emplearse técnicas numéricas específicas que permiten calcular
directamente el primer autovalor y autovector de un sistema, sin necesidad de hallar los demás
(p.e. la iteración inversa).
Hay que hacer notar que este método de obtención de las cargas críticas de colapso no es
exacto, pues en la deducción de las matrices de rigidez geométrica se han introducido
simplificaciones. En todo caso su aplicación práctica demuestra que los resultados son
aceptables, y por otra parte presenta la ventaja de permitir estudiar estructuras de gran
complejidad, con la sola condición de evaluar su matriz de rigidez geométrica.
F K2 (14.215)
583
Introducción a la estabilidad estructural
Es decir:
En esta ecuación:
i 1 i i (14.219)
• El término:
Ji (14.220)
i
es la matriz jacobiana del residuo con respecto a las deformaciones nodales, evaluada en la
posición de equilibrio anterior (figura 14.43).
La expresión de la matriz jacobiana es:
K2
J K2 (14.221)
donde se ha supuesto que las fuerzas exteriores F no dependen de las deformaciones.
F K2∆
Ψi
Ji
δ∆i
584
Introducción a la estabilidad estructural
Esta ecuación puede usarse con gran sencillez para establecer un proceso iterativo, cuya
convergencia se produce cuando el vector de incremento de deformaciones i alcanza un
valor suficientemente pequeño.
El algoritmo siguiente muestra un proceso iterativo típico para hallar las deformaciones. Su
representación gráfica se indica en la figura 14.44.
1. Establecer las deformaciones iniciales mediante un análisis lineal de primer orden
1 K1F i 1 (14.223)
Ji (14.224)
i
i 1 i i (14.227)
7. Estimación del error de convergencia
8. Si Error>Tolerancia
F K2∆
Ψ1
2 δ∆2
J1
1
δ∆1
585
Introducción a la estabilidad estructural
Esto facilita mucho la iteración, pues en cada paso no es necesario evaluar e invertir la matriz
jacobiana, sino que en todos ellos se emplea la misma, por lo que se invierte sólo una vez, en la
primera iteración. Evidentemente la convergencia es mucho más lenta y el número de
iteraciones es mayor, pero como cada una de ellas es más rápida de efectuar, este método
modificado es en muchas ocasiones más rápido que el método original.
Iteración directa
La expresión de la matriz jacobiana viene dada por la ecuación (14.221) y en ella el segundo
término es el más costoso de evaluar. Para evitar su cálculo se suele efectuar una simplificación,
que consiste en evaluar la matriz jacobiana en cada iteración Ji sencillamente como:
Ji K2 (14.230)
De esta manera la convergencia es también más lenta, pero cada iteración es más rápida de
efectuar. En términos geométricos esta aproximación corresponde a emplear la secante entre
el origen y la última solución hallada, como aproximación de la tangente a la curva de respuesta
de la estructura, tal y como se muestra en la figura 14.46.
F K2∆ F K2∆
Ψ1 2 3
3
2
1
1
K K2
∆ ∆
586
Introducción a la estabilidad estructural
14.19.1 Calcular la carga crítica exacta de una viga biempotrada, de longitud 2L empleando
el método de rigidez.
La viga se modeliza con dos elementos de longitud L cada uno, con lo que se obtienen dos grados
de libertad en el punto central, como se indica en la figura 14.47.
∆
P A B P
L θ L
Al ser el vector de cargas nulo, el sistema es homogéneo. Para que tenga solución distinta de la
trivial su determinante debe ser nulo:
EI EI
(r11 r22 ) (4r11 4r12 k 2L2 ) 0
L L3
Esta expresión puede ser nula a su vez de dos formas: si k=0, que es la solución trivial sin carga
axial, o si
sin kL kL cos kL 0 tan kL kL
cuya primera solución es kL=4.4934, lo cual da lugar a una carga crítica 𝑃𝑃1 = 20.19 𝐸𝐸𝐸𝐸/𝐿𝐿2 .
587
Introducción a la estabilidad estructural
k 3L3 sin kL 0
A su vez puede ser nula de dos formas: si k=0, que es la solución trivial sin carga axial, o si:
sin kL 0 kL n n 0,1, 2,...
2EI
k1L P1
L2
Esta carga crítica es inferior a la hallada antes y corresponde de hecho a la carga crítica de
pandeo de una columna biempotrada de longitud 2L. El vector propio correspondiente, que
define el modo de pandeo, es:
1
1
0
Este modo indica que el punto central de la columna se mueve lateralmente, sin girar.
P1 10EI / L2
P1 30EI / L2
588
Introducción a la estabilidad estructural
Por lo tanto, la carga crítica es la primera de ellas. El valor exacto, obtenido en el ejercicio
anterior, es:
Pex 9.869EI / L2
14.19.3 Calcular la carga crítica exacta de una viga columna que está empotrada en sus dos
extremos, pero en uno de ellos tiene una deslizadera situada transversalmente a ella.
Emplear el método de rigidez.
La columna está empotrada en sus dos extremos, pero tiene posibilidad de movimiento lateral
en uno de ellos. Se modeliza con un sólo elemento viga de longitud L, con lo que la estructura
tiene un sólo grado de libertad ∆, que corresponde al movimiento lateral de la deslizadera
(figura 14.48).
∆
P P
La solución distinta de la trivial es kL n n 0,1, 2,... La primera solución, con n=1, es:
2EI
k1L P1
L2
y define la carga crítica exacta de esta columna. Por lo tanto, su longitud de pandeo es L.
14.19.4 Calcular la carga crítica de la viga columna del ejercicio 14.19.3, pero empleando la
expresión aproximada de la matriz de rigidez.
Empleando la matriz de rigidez aproximada, dada por (14.209), la ecuación de equilibrio del
único grado de libertad ∆ es:
12EI P 6
0
L3 L 5
Igualando a cero el determinante de la matriz del sistema, se obtiene el valor de la carga crítica,
que resulta ser:
10EI
Pcr
L2
589
Introducción a la estabilidad estructural
Este valor es muy próximo al valor exacto hallado en el ejercicio anterior (1.3% de error).
14.19.5 Calcular la carga crítica de una viga columna empotrada en ambos extremos, y
sometida a una carga distribuida uniforme q (figura 14.49).
Este problema se resuelve con sencillez aplicando el principio de superposición, basándose en
que, como se ha visto con anterioridad, la respuesta de la viga es lineal para cargas transversales
y no lineal en la carga axial. Por simetría los momentos en los extremos son iguales y de signo
contrario MB=-MA.
q
P P
MA MB
L
q
θA
1
P P
θ
1
B
qL3 u tan u
A1 v (x 0)
8EI u3
Caso 2: se aplican dos momentos iguales y de signo contrario en ambos extremos de la viga
(figura 14.51).
2
θA
P P
θB
2
MA MA
siendo u=kL/2. La condición de compatibilidad necesaria para restituir el caso real es que el giro
total en A es nulo:
A1 A2 0
590
Introducción a la estabilidad estructural
qL2 3 tan u 3u
MA
12 u 2 tan u
q cos kx kx 2 1
v sin kx kx
3
2EIk tan u 2 tan u
14.19.6 Calcular la carga crítica de una viga columna empotrada en ambos extremos, y
sometida a una carga puntual Q en su punto central (figura 14.52).
Q
P P
MA MB
L
591
Introducción a la estabilidad estructural
P Q P
θA
1
θB
1
QL2 1 sec u
A1 v (x 0)
8EI u 2
Caso 2: se aplican dos momentos iguales y de signo contrario en ambos extremos de la viga. Este
caso ya se ha resuelto en el ejemplo anterior (figura 14.51).
El giro en el apoyo A viene dado por:
M AL tan u
A2
2EI u
La condición de giro total nulo en A, 𝜃𝜃𝐴𝐴1 + 𝜃𝜃𝐴𝐴2 = 0, permite obtener la expresión el valor del
momento MA:
QL 2 sec u 2
MA
8 u tan u
∆2
∆1 ∆4 P
θ3 θ5
L L
592
Introducción a la estabilidad estructural
Nótese que en ambas matrices las deformaciones axiales 1 y 4 están desacopladas del resto,
por lo que el problema de valores y vectores propios puede separarse en dos. El que interesa
para determinar las cargas críticas es el correspondiente al movimiento lateral y a los giros:
24EI 6EI 12 L
3 0 0
L L2 5
10
2
0
0 8EI 2EI P 4L2 L2
0 3 0
L L L 15 30
2
6EI 2EI 4EI L
L 2
2L
5
0
2
L L L 10 30 15
593
Introducción a la estabilidad estructural
0.4104
2
1 3 0.2844 / L
5
0.8664 / L
h12 h22
Et b Eb 0 h1 h2 h
2 2
h1
De ella se obtiene: h G G
N N
Eh Et h h2
h1 h2
E Et E Et b
Etbh13 / 3 Ebh23 / 3
Er
bh 3 / 12
14.19.9 Efectuar un análisis cualitativo de las cargas de pandeo del pórtico mostrado en la
figura 14.57. Suponer que todas las barras son infinitamente rígidas a esfuerzo axial.
P P
A EIv B
EIc H
EIc
594
Introducción a la estabilidad estructural
Modos simétricos.
Si la rigidez al giro del dintel es infinita, las columnas pueden considerarse perfectamente
empotradas en sus dos extremos, pues los dos nudos A y B no pueden girar por simetría. Por lo
tanto, las columnas pandean como se indica en la figura 14.58.a. El valor de la carga de pandeo
es:
S 42EI c 39.48EI c
Pmax
2
H H2
Si la rigidez del dintel es nula, no aporta ninguna rigidez al giro a los nudos A y B, y las columnas
pueden considerarse articuladas en él, por lo que se comportan como columnas empotradas en
la base y articuladas en la parte superior. Por lo tanto, las columnas pandean como se indica en
la figura 14.58.b. El valor de la carga de pandeo es:
S 2EI c 20.14EI c
Pmin
2 2
0.7 H H2
Para cualquier otra situación, la carga crítica del primer modo simétrico estará comprendida
entre estos dos valores extremos.
P P P P
Iv=∞ Iv=0
LP=0.7H
LP=H/2
a) b)
Figura 14.58 Modos de pandeo simétricos para el pórtico simple de la figura 14.57.
Modos antisimétricos.
Si la rigidez del dintel es infinita los dos nudos A y B no pueden girar, pero el dintel puede
trasladarse lateralmente, por lo que las columnas pandean como se indica en la figura 14.59.a.
El valor de la carga de pandeo es:
A 2EI c 9.87EI c
Pmax
2
H H2
Si la rigidez del dintel es nula, las columnas se comportan como empotradas en la base y libres
en la parte superior, por lo que pandean como se indica en la figura 14.59.b. El valor de la carga
de pandeo es:
A 2EI c 2.476EI c
Pmin
2
(2H ) H2
Para cualquier otro valor de la rigidez del dintel, la carga crítica del primer modo antisimétrico
estará comprendida entre estos dos valores extremos. Se observa que estos valores son siempre
menores que cualquiera de los valores de los modos simétricos; por lo tanto, el pórtico siempre
pandeará con un modo antisimétrico.
595
Introducción a la estabilidad estructural
P P P P
Iv=∞ Iv=0
LP=H LP=2H
a) b)
Figura 14.59 Modos de pandeo antisimétricos para el pórtico simple de la figura 14.57.
14.19.10 Determinar el primer modo de pandeo simétrico del pórtico del ejercicio 14.19.9.
Particularizar la solución para los valores L=H, Iv=2Ic.
Al buscarse un modo simétrico, los únicos grados de libertad del sistema son los dos giros en los
nudos, que son iguales y de sentido contrario (figura 14.60). Por simetría, el dintel no tiene
ninguna traslación lateral. Los dos pilares están sometidos a una fuerza de compresión P, y el
dintel no tiene esfuerzo axial.
P θA θB P
A EIv B
EIc H
EIc
En ellas r11 está calculado para la columna, es decir que su valor es:
La viga dintel horizontal no tiene esfuerzo axial, por lo que su ecuación de equilibrio es la
convencional de una viga horizontal (apartado 7.6):
4EI v 2EI v
M v
L A A
L
2EI v 4EI v B M Bv
L L
Sustituyendo la relación de simetría entre los giros 𝜃𝜃𝐵𝐵 = −𝜃𝜃𝐴𝐴 se obtiene la ecuación:
596
Introducción a la estabilidad estructural
4EI v EI 2EI v
c r11 A 0
L H L
Para que este sistema tenga solución, su determinante debe ser nulo, es decir:
2EI v EI c
r11 0
L H
De esta ecuación se puede obtener el valor de kc, que corresponde a la primera carga crítica.
Sustituyendo los valores L=H, 𝐼𝐼𝑣𝑣 = 2 𝐼𝐼𝑐𝑐 , la ecuación anterior queda:
5.01822 EI c 25.18 EI c
Pcr
2
H H2
Como era de esperar, esta solución está situada entre los valores extremos obtenidos en el
ejercicio 14.19.9.
14.19.11 Determinar el primer modo de pandeo antisimétrico del pórtico del ejercicio 14.19.9.
Particularizar la solución para los valores L=H, 𝑰𝑰𝒗𝒗 = 𝟐𝟐 𝑰𝑰𝒄𝒄 .
En un modo de pandeo antisimétrico, los únicos grados de libertad del sistema son el giro del
nudo A y la traslación lateral ∆ del dintel (figura 14.61).
El pilar está sometido a una fuerza de compresión P y, dada la condición de antisimetría, el dintel
no tiene esfuerzo axial.
P θA ∆
A EIv
H
EIc
597
Introducción a la estabilidad estructural
Para que este sistema tenga solución, su determinante debe ser nulo. Su valor es:
EI c EI 6EI v EI c 2
c r11 2 0
3 1 H L H 2
H
H Iv
1r11 61 22 0
L Ic
De esta ecuación se puede obtener el valor de kc, que corresponde a la primera carga crítica.
Sustituyendo los valores L=H, 𝐼𝐼𝑣𝑣 = 2 𝐼𝐼𝑐𝑐 , la ecuación anterior queda:
2.71652 EI c 7.379 EI c
Pcr
2
H H2
El valor de esta carga está situado entre los valores extremos obtenidos en el ejercicio 14.19.9.
14.20 BIBLIOGRAFÍA
1. Argüelles Álvarez, R., y Argüelles Bustillo, R., Análisis de Estructuras: Teoría, Problemas y
Programas, Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Madrid, 1996.
2. Bleich, F., Buckling Strength of Metal Structures, McGraw-Hill, New York, 1952.
3. Chajes, A., Principles of Structural Stability Theory, Prentice-Hall, Englewood Cliffs, N. J.,
1974.
4. Chen, W. F., Lui, E. M., Structural Stability - Theory and Implementation, Elsevier, New York,
1987.
5. Como, M., Grimaldi, A., Theory of Stability of Continuous Elastic Structures, CRC Press, New
York, 1995.
6. Considère, A., Résistance des pièces comprimées, Congrès International des Procédés de
Construction, Paris, Septiembre 1889.
7. Engesser, F., Ueber Knickfragen, Schweizerische Bauzeitung, Vol. 26, Nº 4, pp. 24-26, Julio
1895.
598
Introducción a la estabilidad estructural
8. Gere, J. M., y Timoshenko, S. P., Mechanics of Materials, 3ª edición, Chapman & Hall,
London, 1991.
9. Ortiz Berrocal, L., Resistencia de Materiales, McGraw-Hill Interamericana, Madrid, 1991.
10. Shanley, F. R., Inelastic Column Theory, Journal of Aeronautical Sciences, Vol. 14, Nº 5, pp.
261-267, Mayo 1947.
11. Timoshenko, S. P., Teoría de la Estabilidad Elástica, Ed. Ediar, Buenos Aires, 1961.
12. Timoshenko, S. P., Gere, J. M., Theory of Elastic Stability, 2ª edición, McGraw-Hill, New
York, 1964.
13. Vázquez, M., Resistencia de Materiales, Ed. Noela, Madrid, 1994.
14.21 PROBLEMAS
14.21.1 Determinar la carga crítica de los sistemas mostrados en la figura P14.1, suponiendo que todas
las barras son infinitamente rígidas al esfuerzo axial y a la flexión.
K
P
L L
K1 P K1 P
K2 K2
L L L
Figura P14.1
14.21.2 Repetir el problema anterior suponiendo que las barras tienen una rigidez a la flexión finita, de
valor EI.
14.21.3 Calcular la carga crítica de las columnas de propiedades uniformes EI, mostradas en la figura
P14.2.
P
K
P
K
L L L
Figura P14.2
P P
L L L L
599
Introducción a la estabilidad estructural
q Q
P P
L L
14.21.7 Calcular el momento en el empotramiento en la viga columna de la figura P14.6, que está
sometida a una carga puntual Q situada en la mitad de su luz.
P EI 2EI P
14.21.9 Calcular la carga crítica de pandeo de la columna de inercia variable representada en la figura
P14.8.
14.21.10 Calcular la carga de pandeo de la columna articulada mostrada en la figura P14.9, que está
sometida a un calentamiento uniforme en toda ella de valor T.
T 2T K
L L
14.21.11 Calcular el valor de la temperatura T que hace pandear a la columna de la figura P14.10.
14.21.12 Calcular la carga crítica de pandeo global para la estructura de celosía mostrada en la figura
P14.11, utilizando el método de rigidez y la expresión aproximada de la matriz de rigidez. Todas
las barras tienen en mismo producto EA=2 108 N.
25 kN 20 kN
10 m
10 m
Figura P14.11
600
Introducción a la estabilidad estructural
14.21.13 Determinar el módulo reducido de una sección en I, de canto h y anchura b. Despreciar el área
del alma y suponer que en cada ala se concentra la mitad del área total del perfil.
2 EEt
Solución: Er =
E + Et
14.21.14 Calcular la carga crítica de pandeo global del pórtico a dos aguas mostrado en la figura P14.12,
utilizando el método de rigidez y la expresión aproximada de la matriz de rigidez. El valor del
producto EI es 106 N m2.
2P
P P
2m
EI EI
5m
2 EI 2 EI
10 m 10 m
Figura P14.12
601
Anejo A. Términos de carga para la
fórmula de los tres momentos
Carga mi md
q
qL3 qL3
24 24
P
PL2 PL2
L/2 L/2 16 16
q
5 5
qL3 qL3
192 192
q
8 7
qL3 qL3
360 360
M
ML ML
6 3
2m
q qmu qmv
u v 3L
L2 u 2 m 2 3L
L2 v 2 m 2
P
Puv Puv
L u L v
u v 6L 6L
M
M M 2
u v
6L
3u 2 L2 6L
L 3v 2
602
Anejo B. Integrales de distribuciones
de momentos
L
Mi Mj 0 M i M j dx
C A L AC
L
C A AC
2
L
C A AC
2
A L
C AC
m n 2
B L
C A (A B ) C
2
2º 2L
C A AC
3
L
C 2º A AC
3
L
C A AC
3
L
C A AC
6
A (L m )
C AC
m n 6
B L
C A (A 2B ) C
6
2º L
C A AC
3
L
C 2º A AC
4
L
C A AC
3
603
Anejo B. Integrales de distribuciones de momentos
A (L n )
C AC
m n 6
B L
C A (2A B ) C
6
2º L
C A AC
3
L
C 2º A AC
12
C A L L(m p)2
mp AC AC
p q m n 3 6mq
C B L q Lp
A AC BC
p q 6 6
C 2º (L2 pq )
A AC
p q 3L
C L p p 2
2º A 1 A C
p q 12 L L2
D B L L
C A A (2C D ) B (C 2D )
6 6
D 2º L
C A A (C D )
3
D L
C 2º A (C 3D ) A
12
2º 2º 8L
C A AC
15
2º L
C 2º A AC
5
L
2º C 2º A AC
5
B
A
D 𝐿𝐿
(𝐴𝐴 + 𝐵𝐵 − 4𝐸𝐸) 𝐷𝐷
E 6
(1)
B
A
D 𝐿𝐿
(𝐵𝐵 − 2𝐸𝐸)𝐷𝐷
E 6
(1)
B D
A
𝐿𝐿
(𝐴𝐴 + 𝐵𝐵 − 10𝐸𝐸) 𝐷𝐷
E L/2 L/2 24
(1)
604
Anejo C. Esfuerzos de empotramiento
perfecto
RA RB
MA MB
L
P
PL P
MA MB RA RB
L/2 L/2
8 2
Pab 2 Pba 2
P MA MB
2
L L2
Pb 2 Pa 2
a b RA (L 2a ) RB (L 2b)
3
L L3
q
qL2 qL
MA MB RA RB
12 2
qc
MA Lc2 3bc2 12ab2
c 12L2
qc
q
MB
2
Lc2 3ac2 12a 2b
12L
qbc M A M B qac M A M B
a b RA RB
L L L L
L2 L2
MA 3q1 2q2 MB 2q1 3q2
q1 q2 60 60
(2q1 q2 )L M A MB
RA
6 L
(q 2q2 )L M A MB
RB 1
6 L
q
qL2 qL2 3qL 7qL
MA MB RA RB
30 20 20 20
q
5qL2 qL
MA MB RA RB
96 4
605
Anejo C. Esfuerzos de empotramiento perfecto
q 3 7 2
L a L a La
3 2
MA
20L 3
q 3 3 3
L a L a La
2 2
q MB
30L 2
q(L b) M A M B
a b RA
6 L
q(L a ) M A M B
RB
6 L
Mb 3b Ma 3a
M MA 2 MB 2
L L L L
6Mab 6Mab
a b RA RB
L3 L3
+T
h
M A M B EI 2T / h RA RB 0
-T
RA RB
MB
L
P
3PL 5P 11P
MB RA RB
L/2 L/2 16 16 16
Pa
P MB L2 a 2
2L2
Pb 2 Pa
a b RA
3
3a 2b RB 3L2 a 2
2L 2L3
q
qL2 3qL 5qL
MB RA RB
8 8 8
c qabc c2
q MB 2a b
2L2 4b
qbc M B qac M B
a b RA RB
L L L L
606
Anejo C. Esfuerzos de empotramiento perfecto
q2 L2
q1 MB 7q1 8q2
120
L L
RA 33q1 12q2 RB 27q1 48q2
120 120
q
qL2 qL 4qL
MB RA RB
15 10 10
q
5qL2 11qL 21qL
MB RA RB
64 64 64
q(L a )
q MB
120L
7L2 3a 2
q(L b) M B q(L a ) M B
a b RA RB
6 L 6 L
M
M MB
2
3a 2 L2
2L
3M
a b RA L2 a 2 RB RA
2L3
+T h
M B 3EI T / h
-T RA 3EI T / hL RB RA
607
Anejo D. Programas de
computador
608
Anejo D. Programas de computador
El programa calcula y representa gráficamente las deformaciones de los nudos y barras, los
diagramas de esfuerzos internos en los elementos, la carga crítica de pandeo global de la
estructura y el modo de pandeo correspondiente.
Requisitos
Los programas deben ejecutarse en un ordenador personal tipo PC, dotado de sistema operativo
Windows® versión 10 o superior.
Los programas no tienen ningún límite en el tamaño de la estructura a calcular, sino que éste
queda impuesto por la cantidad de memoria RAM disponible en el computador.
Instalación
Para instalar los programas en el sistema operativo del ordenador basta con descomprimir el
archivo [Link] y ejecutar el archivo denominado [Link]. Esto activa el proceso
automático de instalación, cuya utilización es autoexplicativa.
Una vez completada la instalación aparece un nuevo grupo de programas en el menú
“Comienzo” del entorno Windows, denominado “Cálculo de Estructuras 7.4”, que contiene los
distintos programas instalados.
Ejecución
Una vez instalados los programas, su ejecución se efectúa activándolos desde el menú
“Comienzo” del sistema operativo. Su utilización interactiva es muy sencilla e intuitiva, estando
documentada en las ayudas on-line correspondientes.
609
Índice de materias
compuesta, 52, 54
espacial, 50
A hiperestática, 49, 70
isostática, 49, 51
Analogía de la columna, 219 plana, 49, 51
Antisimetría: simple, 51, 53
condiciones de ligadura antisimétricas, 387 Centro elástico, 216
de fuerzas y deformaciones, 384 Clapeyron, fórmula de, 28
espacial, 390 Coeficiente:
Apoyo: de balasto del terreno, 455
articulado, 8 de balasto de la viga, 456
deslizante, 8 de flexibilidad, 73, 112, 130, 163, 175
elástico, 9, 332 de rigidez, 240
empotrado, 8 Colapso: Ver Pandeo
esférico, 10 Columna:
inclinado, 333 biarticulada, 537
Arco: biempotrada, 541
atirantado, 212 curva, 550
biarticulado, 209 empotrada - articulada, 543
biempotrado, 214 excéntrica, 545
definición, 202 Compatibilidad de deformaciones, 71, 112, 160, 301
propiedades de rigidez, 282 Condensación de grados de libertad, 488
rígido axialmente, 211, 214, 216 Condiciones:
sin momento flector, 208 de compatibilidad geométrica, 71, 112, 160, 301
triarticulado, 204 de construcción, 11
Área equivalente a cortadura, 125 de ligadura: Ver Ligaduras
Articulación, 12 Criterio de signos:
en el método de Cross, 508
B en pórticos, 151, 168
en vigas a flexión, 99
Barra: en vigas en fundación elástica, 457
biarticulada espacial, 248 ingenieril para momentos, 105
biarticulada plana, 49, 244 Cross, método de, 506
en el eje de simetría, 386, 389 Crotti - Engesser, teorema de, 40
plana con una articulación, 269, 272 Curvas de diseño de columnas, 575
prismática a flexión en el espacio, 167, 260
prismática a flexión en el plano, 151, 251, 287
Betti, teorema de reciprocidad, 37
D
Deformación unitaria:
C definición, 22
de esfuerzo axial, 68, 152, 154, 168
Carga conjugada, 116 de flexión, 100, 152, 168
Carga crítica de Euler, 538 de cortadura, 101, 102, 123, 152, 155, 173
Carga crítica de pandeo, 538, 543, 544, 554, 556, 560, 563, de origen térmico, 42, 68, 101, 153
568, 572, 574 Deformaciones:
Cargas simétricas y antisimétricas, 383, 390 cálculo en celosías, 74
Cargas térmicas, 312 cálculo en pórticos, 164, 175
Cargas, tipos de, 16 cálculo en vigas, 119
Castigliano, teoremas de, 35, 36 campo de deformaciones, 17
Caso: de los nudos de una estructura, 301
B en líneas de influencia, 413 de origen término, 315, 316, 318, 321
caso 0: Ver Caso isostático Densidad de energía, Ver Energía
hiperestático, 70, 111, 162, 210, 213, 214 Densidad de energía complementaria, Ver Energía
isostático, 72, 111, 162, 210, 213, 214 Descentramiento de los elementos, 278
isostático virtual, 77, 121, 126, 173 Descomposición en simetría y antisimetría:
virtual unitario, 74, 121, 164 en el plano, 383
Cauchy, fórmula de, 22 en el espacio, 390
Celosía: Deslizadera, 8, 11
compleja, 53, 55, 66 Diagramas de esfuerzos internos, 105
610
Índice de materias
E hiperestática, 13
inestable, 13
isostática, 13
Ecuación constitutiva del material, 24
reticular, 4
Ecuación de compatibilidad de deformaciones, 71, 112, 129,
simétrica, 383
160
tipos de estructuras, 4
Ecuación de equilibrio:
Euler, fórmula de, 538, 540, 575
de la estructura, 302
de un arco, 203
de un elemento estructural, 302 F
de un sólido continuo, 23
de una subestructura, 493 Factor:
en la teoría de Timoshenko, 125 de amplificación:
Ecuación de los tres momentos, 113 de deformaciones, 556, 559
Ecuación diferencial: de momentos, 557, 560
de equilibrio axial, 156, 171 de corrección de la energía a cortante, 128, 173
de la flexión, 103, 156, 171 de rigidez a cortante, 289
de la viga en fundación elástica, 458 de distribución de momentos, 510
de la viga - columna, 555 de transmisión de momentos, 510
Elementos: Fase 0 del método de rigidez, 309
combinados, 490 Fase de empotramiento perfecto:
descentrados, 278 método de Cross, 508
estructurales: Ver Barra método de rigidez, 309
modificados, 491 Fases del método de Cross, 507
planos curvos, 282 Flexibilidad:
Eliminación de grados de libertad: Ver Condensación de una barra articulada, 69
de grados de libertad a esfuerzo axial, 69, 162
Emparrillado plano, 5, 255, 291 a flexión, 105, 162
Empotramiento, 8 a esfuerzo cortante, 127, 173
Energía: coeficientes de: Ver Coeficiente de flexibilidad
elástica, 27, 241 de un arco, 215
elástica complementaria, 30 de un resorte, 178
de esfuerzo axial, 69, 157 método de, 70, 111, 129, 160, 174, 282
de esfuerzo cortante, 122, 126, 173, 286 Flexión:
de flexión, 104, 157, 172 de piezas rectas en el espacio, 167
de torsión, 174 teoría de Timoshenko con energía de cortante, 122
densidad de energía, 25, 43, 69 teoría general de la flexión plana, 99
densidad de energía complementaria, 28, 45, 69, 77, 104, Fórmula:
126, 157, 172, 203 de Cauchy, 22
Engesser, teorema de, 40 de Clapeyron, 28
Ensamblaje de la matriz de rigidez, 305 de Euler, 538
Equilibrado de nudos en el método de Cross, 507 de diseño de columnas, 575
Equilibrio de los nudos, 303 de la secante, 548
Equilibrio de un elemento estructural, 302 de los tres momentos, 113
Error de longitud en una barra, 77 Fuerza:
Error en la forma de un elemento: unitaria móvil, 404
en el método de flexibilidad, 77, 158, 173 virtual unitaria, 74, 120, 164, 166, 179, 206
en el método de rigidez, 322 Fuerzas:
Esbeltez: aplicadas en los nudos, 303
crítica, 575 de empotramiento perfecto:
de una columna, 539 método de Cross, 508
límite de proporcionalidad, 540 método de rigidez, 309
Esfuerzo: de fase 0 del método de rigidez, 309
axial, 68, 154, 169 de pretensión inicial: Ver Esfuerzos de pretensión inicial
cortante, 102, 122, 125, 155, 170 debidas a errores de forma, 322
de montaje, 177, 324 debidas a las temperaturas:
de pretensión inicial, 177, 324 sobre barra articulada, 316, 320
Esfuerzos conjugados, 117 sobre emparrillado, 321
Esfuerzos en los elementos, 311 sobre viga espacial, 320
Esfuerzos redundantes: Ver Incógnita sobre viga plana, 317
hiperestática nodales equivalentes, 309
Estabilidad: nodales equivalentes a las deformaciones impuestas, 330
de celosías, 49 tipos de fuerzas exteriores, 16
de pórticos, 149 Funciones de estabilidad, 563
de vigas, 97 Fundación elástica, 455
elástica, 532
externa de una estructura, 13
Estado de libre dilatación, 313 G
Estructura:
continua, 6 Grado de hiperestaticidad:
611
Índice de materias
en celosías, 49, 50 de flexibilidad, 73, 112, 130, 163, 174, 216, 284
en vigas, 97 de rigidez condensada, 489
en pórticos, 149, 150 de rigidez de la estructura, 239, 306
en arcos, 205, 210, 214 de rigidez de segundo orden, 565
Grados de libertad: de rigidez de un elemento, 243, 302
de una estructura, 239, 301 de rigidez de una subestructura, 494
de un elemento estructural: de rigidez geométrica, 578
biarticulado espacial, 250 de rotación de deformaciones, 246, 250, 253, 258, 263,
biarticulado plano, 244 276
biempotrado espacial, 260 elástica, 24
biempotrado plano, 251 Maxwell, teorema de, 38
emparrillado, 256 Ménabréa, teorema de, 42
Método:
de Cross, 506
H de distribución de momentos, 506
de flexibilidad
Hipérbola de Euler, 540 comparación con el de rigidez, 308
Hiperestática, estructura, 13, 49, 50, 71, 97, 149, 209, 213, en arcos, 210, 213, 214
214 en celosías, 7
en pórticos, 160, 174
I en vigas, 111, 129
interpretación física, 78, 180
Incógnita hiperestática: de Henneberg: Ver Método de la barra sustituida
en celosías, 70 de la barra sustituida, 66
en vigas, 111 de la fuerza virtual unitaria, 74, 120, 164, 166, 179, 206
en pórticos, 160, 174 de la viga conjugada, 116
en arcos, 209, 213, 214 de las deformaciones: Ver Método de rigidez
Inestable, estructura: Ver Estabilidad de las fuerzas: Ver Método de flexibilidad
Influencia, línea de: Ver Línea de influencia de las secciones para celosías, 63
Isostática: de las tres rotaciones para definir sistemas de ejes
estructura, 13 locales, 263
celosía, 49, 50 de los nudos para celosías, 58
viga, 97 de Müller-Breslau, 413
Isostático: de rigidez, 239, 301
arco, 204 de Ritter: Ver Método de las secciones
caso: Ver Caso isostático del punto auxiliar para sistemas de ejes locales, 266
pórtico, 149, 150 gráfico de Cremona, 61
tipos de métodos de análisis, 6
Modos de pandeo, 539, 583, 595
L Módulo:
de elasticidad, 24, 68, 100
Ligaduras: de Poisson, 24
apoyos elásticos, 9 Módulo reducido, teoría de, 569
de desplazamiento conocido, 329 Módulo tangente, teoría de, 566
de desplazamiento nulo, 329 Mohr, teoremas de, 108
no en los ejes generales, 333 Mohr, teoremas con energía de cortante, 128
Límite de proporcionalidad, 540, 566, 572 Momento de desequilibrio, 506
Línea de influencia: Momento de transmisión, 510
concepto y definición, 404 Momento flector, 101, 154, 169
de deformaciones, 421 Momento torsor, 170
de esfuerzos internos, 415 Muelles: Ver Resortes
de reacciones, 413 Müller-Breslau, teorema de, 413
en celosías isostáticas, 406
en vigas isostáticas, 405
Longitud: N
de montaje de un resorte, 177, 325
de pandeo, 554 Navier, hipótesis de, 99, 151, 167
natural de un resorte, 177, 325 Newton-Raphson, método de, 584
No lineal, análisis, 583
M
P
Malla:
semioctaédrica, 56 Pandeo:
tetraédrica, 57 elástico de barras rectas: Ver Columna
Material: global de estructuras completas, 582
elástico, 24 inelástico, 566, 569, 572
lineal, 25 Pórtico:
Matriz: criterios de estabilidad, 149
boolena de ordenación, 303 plano, 148
612
Índice de materias
espacial, 148
Potencial de las fuerzas exteriores, 32
T
Potencial complementario de las fuerzas, 34
Temperatura:
Pretensión inicial: Ver Esfuerzo de pretensión
media, 153, 169, 314, 318
Principio:
gradiente, 101, 153, 169, 314, 318, 321
de la mínima energía potencial, 32
Tensión:
de la mínima energía potencial complementaria, 34
concepto de tensión, 20
del Trabajo Virtual, 30
cortante en vigas a flexión, 101, 124
del Trabajo Virtual Complementario, 33
crítica de pandeo, 540
del Trabajo Virtual para líneas de influencia, 409
Tensor:
de deformaciones unitarias, 22
R de tensiones, 22
Teorema:
Reacciones: de Betti-Rayleigh del trabajo recíproco, 37
cálculo en el método de rigidez, 329, 331 de Castigliano, 35, 36
definición, 7 de Crotti - Engesser, 40
de un arco, 205, 211, 214 de Engesser, 41
líneas de influencia, 405, 410, 413 de Maxwell de la deformación recíproca, 38
Redundantes, esfuerzos: Ver Incógnita hiperestática de Maxwell generalizado, 39
Resortes: de Ménabréa, 42
de esfuerzo axial, 175, 275 de Mohr, 108, 128
de torsión, 176, 277 de Müller-Breslau, 413
esfuerzo de pretensión inicial, 177, 325, 327 Timoshenko, teoría de flexión de vigas, 122
propiedades de flexibilidad, 178 Torsión, 170
propiedades de rigidez, 275, 277 Trabajo:
Rigidez: complementario de las fuerzas, 18
a esfuerzo axial, 244 de las fuerzas exteriores, 17
a esfuerzo cortante, 289 unitario, 18
a flexión, 252 virtual, 19
a torsión, 257 virtual complementario, 20
concepto de, 239 Traslación de fuerzas y deformaciones, 279, 280
de la viga columna, 562 Traslaciones de una estructura, 512
de la viga en fundación elástica, 475 Trenes de cargas, 411
de segundo orden, 583
de un elemento estructural, 239, 302
de una estructura, 239, 303
V
de una pieza curva, 282
Variación virtual:
de una subestructura, 494
de la energía elástica, 27, 28
geométrica de los elementos, 578
de las deformaciones, 19, 27
método de, 239, 302
de las tensiones, 29
Rigidez ficticia para condiciones de ligadura, 331
Vector de deformaciones de origen térmico, 313, 315, 317,
Rótula, 12
318, 320
Vector de errores de forma de un elemento, 323
S Vector de fuerzas:
condensado, 489
Secante, ley de variación de la inercia, 211 de origen térmico, 316, 317, 318, 320
Secante, fórmula de, 548 de una subestructura, 494
Shanley, teoría de, 572 nodales equivalentes, 309, 312, 323, 331
Significado físico: Vector de grados de libertad:
de la matriz de rigidez, 240 de la estructura, 239, 301
de las ecuaciones de compatibilidad, 80, 113, 180 de un elemento: Ver Grados de libertad de un elemento
de los coeficientes de flexibilidad, 78, 113, 180 Vector de incógnitas hiperestáticas, 72, 111, 160, 174
Simetría: Vector tensión, 20
condiciones de ligadura simétricas, 385 Viga:
de fuerzas y deformaciones, 384 columna, 555, 558, 560
de la matriz de rigidez, 240, 307 conjugada, 116
del tensor de tensiones, 24 continua, 113
espacial, 391 criterios de estabilidad, 97
Sistema de ejes local: definición, 96
de un apoyo, 333 en fundación elástica, 454
de un elemento, 244, 248, 251, 256, 260 hiperestática, 97
Subestructura: infinita en fundación elástica, 459
descomposición en subestructuras, 493 isostática, 97
ecuación de equilibrio, 493 Vuelta atrás en el análisis por subestructuras, 499
matriz de rigidez de una subestructura, 494
ventajas de su empleo, 499
613